Estructura del verbo tallergram

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Escrito por el Licencenciado José Francisco Funes

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  • 1. ESTRUCTURA Y FUNCIÓN DEL SISTEMA TIEMPO-ASPECTUAL DEL VERBO EN ESPAÑOL Presentado por: José Francisco Funes Rivera El verbo: “es aquella parte de la oración que tiene morfemas flexivos de número, como el nombre y el pronombre, morfemas flexivos de persona, como el pronombre personal, y además, a diferencia del nombre y del pronombre, morfemas flexivos de tiempo y modo” RAE: “Esbozo de una nueva gramática de la lengua española”, 1973 San Pedro Sula, 27 de febrero de 2013 1
  • 2. INTRODUCCIÓN El estudio de los verbos ha ocupado una larga trayectoria en la historia de las reflexiones sobre la lengua española. Los usos, significados y estructura del sistema tiempo – aspectual del verbo en español han sido y continúan siendo explicados desde la misma y también desde diferentes perspectivas teóricas. Algunos de estos puntos de vista son muy diferentes, pero otros son maneras distintas de formular lo mismo. Algunos de esos trabajos que han aportado ideas esclarecedoras de la organización interna del sistema verbal español son los firmados por Samuel Gili Gaya (1961), Emilio Alarcos Llorach (1970), Andrés Bello (1972a, 1972b), Harald Weinrich (1974), Ignacio Bosque y Manuel Pérez Fernández (1987), Jesús Fernández Álvarez (1987), Ricardo Navas Ruiz (1987), Ignacio Bosque (1990a, 1990b, 1996), José Álvaro Porto Dapena (1991), Ralph Penny (1993), Julio Borrego Nieto et al. (1995), María Ángeles Sastre Ruano (1997), Ignacio Bosque y Violeta Demonte (1999), Guillermo Rojo y Aleixandre Veiga (1999) Plácido Ruiz Campillo (2007), Hans Jörj Busch (2009) e Ignacio Bosque y Javier Gutiérrez-Rexach (2009). Especial mención tiene la Gramática de la Real Academia de la Lengua (2009) y la Gramática Descriptiva de la Real Academia de la Lengua (1999). Estos eruditos han sido considerados los autores más destacados y puntos de referencia en el estudio y análisis de la gramática de la lengua española. En este trabajo nos ocuparemos de las relaciones temporales y aspectuales del sistema verbal desde un punto de vista estructural, pragmático y comparativo, atendiendo al significado de los tiempos y aspectos del verbo en la gramática española, y sus diferencias con el español hablado en Centroamérica. Comenzaremos analizando las relaciones temporales y aspectuales del verbo, agregando ejemplos en cada caso; luego detallaremos las similitudes y diferencias en los usos y significados del aspecto en las regiones ya referidas, y finalmente reflexionaremos sobre las causas de esas diferencias entre España y América. Nuestro interés se centra en el análisis del aspecto debido a que las diferentes maneras de ver la constitución interna- temporal del sistema verbal es y ha sido uno de los temas más discutidos y fascinantes de la gramática española. Nos llama la atención, además, las notables diferencias entre Hispanoamérica y España en cuanto a los usos del verbo y sus matices. 2
  • 3. En su clásico estudio Curso superior de sintaxis del español, Samuel Gili Gaya (1970, pp. 145 - 146) explica que en los estudios de la morfología del verbo español que ofrecen los textos de gramática, generalmente no se considera la categoría de aspecto, debido a que se ha tomado como modelo de análisis la gramática latina, en la cual predomina la idea temporal. La nomenclatura de los tiempos de la conjugación española fue por mucho tiempo una adaptación de las formas latinas. Esta nomenclatura se mantuvo hasta 1917, fecha después de la cual se efectuaron reformas importantes en la gramática del verbo español. Andrés Bello fue uno de los primeros en advertir que las necesidades expresivas de nuestro idioma no se ajustaban a los patrones latinos, por lo que debido a ello, muchos elementos de la conjugación del español moderno habían sido hasta entonces inadvertidos. Antecedentes históricos Los filósofos griegos, en especial los estoicos, fueron los que se dieron cuenta que en las formas verbales griegas había una categoría con un sentido diferente al puramente temporal. El griego contaba con un sistema aspectual referido a tres términos: imperfecto, perfecto y aoristo (Categoría combinable con el tiempo y el modo, y que indica bien una acción puntual, bien una considerada en bloque sin atender a su duración), y cuya distinción se debía a la oposición completiva y durativa . Los gramáticos latinos influenciados por el griego, concibieron el sistema verbal en latín con tres tiempos (presente, pasado y futuro) en cada uno de los dos temas (Infectum y perfectum), que se repetía en cada uno de los dos modos (Indicativo y subjuntivo). El aoristo griego dejó de existir en latín dada su coincidencia con el tema de perfecto, al cual se le daba un valor perfectivo, es decir, de acción con su término, se considera que la oposición griega entre el tema de presente y el tema de aoristo es equivalente a la oposición imperfecto – perfectivo. Esta concepción errónea del sistema verbal latino ha sido reproducida una y otra vez por autores destacados, y ha sido en realidad la que constituyó el punto de partida de la confusión en los estudios sobre el aspecto verbal. (Dietrich, W. (1973). A pesar de que los gramáticos siempre han reconocido la existencia del aspecto en el sistema verbal, no ha habido un verdadero acuerdo acerca de su naturaleza, por lo que el término aspecto ha abarcado por igual hechos lexicales y morfemáticos. F. Hermann 3
  • 4. concibe el aspecto como referido a la oposición objetivo / subjetivo. Jakobson basa el aspecto en la dualidad duración / perfección. Holt considera el aspecto como la indicación o no- indicación del término del proceso. Para Guillaume lo más importante es la distinción entre aspecto (tiempo implicado) y tiempo propiamente dicho (tiempo explicado). La teoría de Meillet concibe el aspecto como una categoría general caracterizada por un tipo de oposición funcional. El primero en ocuparse del estudio del aspecto en español fue Don Andrés Bello al clasificar los verbos en permanentes y desinentes. Criado de Val ha concebido la categoría de aspecto como resultante de procedimientos gramaticales fijos tales como la flexión verbal, la composición y la derivación. Alarcos Llorach concibe al aspecto como “ el contraste entre la indicación del término del proceso y la no – indicación de tal término. Para Ch. Rallides, el “tiempo denota momento de la acción verbal y aspecto, punto de vista del hablante” (Bogard, Sergio, 2005) En su estudio “Relaciones entre temporalidad y aspecto en el verbo español”, Guillermo Rojo (1990) explica las fases por las que han pasado los estudios gramaticales enfocados en las relaciones entre temporalidad y aspecto. Como se ha mencionado, los estoicos reconocieron la categoría de aspecto en el griego, pero los gramáticos latinos no la tomaron en cuenta. Resulta interesante el hecho de que esta noción fue redescubierta en el siglo XIX por los gramáticos de las lenguas eslavas, y desde ahí, se introdujo en las gramáticas latinas, románicas, germánicas y aun se reintrodujo en el griego. En la lengua española, los estudios gramaticales sobre el aspecto han pasado por tres fases. En la primera de ellas, la mayoría de los autores estructuran el sistema verbal en dos categorías fundamentales: Modo y tiempo. Los llamados accidentes verbales de voz, número y persona no eran considerados parte de la estructura del sistema, sino más bien, desinencias que aportan otra información gramatical. El aspecto como tal no es incorporado a la gramática española, no obstante que aparecen en ella las denominaciones de pretérito perfecto, imperfecto y pluscuamperfecto, así como las nociones de futuro perfecto e imperfecto. Todas ellas referidas de manera general al carácter terminado o no terminado de la situación a la que hace referencia la forma verbal, y usadas como especificaciones internas de la categoría temporal. Este fue el enfoque que se revela en la Gramática de la Real Academia de 1913 (La cual es una reproducción de la de 1870) y en la que aparecen dos modos ( indicativo y subjuntivo y tres tiempos: pasado, presente y futuro) La segunda fase es anterior al estructuralismo y en ella se considera ya al aspecto como una nueva categoría gramatical; sin embargo, no se logra una distinción clara entre 4
  • 5. este y el concepto de temporalidad. Se enfrentan algunos problemas al no encajar muy bien en esa dicotomía de perfecto e imperfecto, el pretérito perfecto simple llegué y el perfecto compuesto he llegado, porque en ambas formas, la primera simple y la segunda compuesta, el carácter perfectivo lo tienen ambas. Otro caso es el de la oposición del pretérito perfecto simple llegue y el pretétito perfecto compuesto he llegado. Este último es “el presente de la acción terminada” y se refiere a una acción que acaba de ocurrir en el momento que hablamos; por lo que su denominación debería ser “presente” y no “pretérito”. Por el otro lado, no podría ser he llegado un presente, porque no encaja en la consideración de que un presente es una acción que se desarrolla en el momento que hablamos. Rojo brinda otras consideraciones que permiten ver que el aspecto verbal es algo inacabado, lo cual se refleja, según él, en la Gramática de la Real Academia desde 1917 hasta el Esbozo. En la última fase, los estructuralistas han disminuido la importancia atribuida a la temporalidad como elemento estructurante del sistema verbal, y han estudiado el aspecto como categoría gramatical independiente, aunque todavía muy ligada a la temporalidad. Esto se ha debido en gran medida a la concepción tradicional de tiempo gramatical. En la gramática tradicional, la categoría temporal estuvo ligada en exceso a las nociones extralinguísticas de presente, pasado y futuro. Esto produjo contradicciones insalvables en el sistema verbal, como aquellas en las que una forma que debería funcionar como “de pretérito”, se refiere a situaciones presentes o futuras. Un ejemplo de ello es el pretérito perfecto compuesto “he llegado”, el cual se considera el presente de un pasado, pero que por otro lado, no puede considerarse como un presente por no realizar la acción en el preciso momento de decirla. Lo mismo ocurre con el “presente”, el cual puede ser usado en relatos de acontecimientos pasados (presente histórico) como el la oración Cristobal Colón dice a sus hombres “gracias a Dios que hemos salido de estas honduras” , leída por un niño este año en una clase de historia. También la forma “llegaré”, que tiene valor de “futuro”, es usada con valor de presente en oraciones como “Tendrá unos ocho años”, “¿Serán las tres de la tarde? Finalmente, adviértase el valor de futuro del verbo en presente en la siguiente oración: Juego el viernes que viene. Otra contradicción es la de llamar pretérito, equivalente a “tiempo del pasado”, a una forma que hace referencia a situaciones del presente o futuro, como en: Oiga, Sr. Antúnez, quería pedirle un favor. Estas discordancias ponen en duda la validez de la noción de presente, pasado y futuro como 5
  • 6. categorías linguísticas, y dificulta los esfuerzos para situar otra u otras más adecuadas en su lugar ( Rojo, 1990). Weinrich, (1964, p.14) se refiere a este mismo asunto al explicar que en las gramáticas se asignan los tiempos verbales a las tres fases del tiempo: pasado, presente y futuro, porque se ha creído que como solo hay tres fases del tiempo, solo puede haber tres tiempos que le correspondan; por lo tanto, desde las concepciones gramaticales tradicionales y hasta las presentes, los tiempos del lenguaje han sido entendidos como expresión de las fases del tiempo natural a las que aquellos deben su denominación y a las que generalmente quedan adscritos. Así, entonces, el triple paso del tiempo, ha sido el modelo o base para estructurar los tiempos verbales; sin embargo, estas tres fases del tiempo no se ajustan a la realidad lingüística. Weinrich, (1964) considera que se puede expresar con un tiempo de los llamados del pasado otros momentos del tiempo. Él escribió: “Virginia Woolf, en su novela Orlando, hace pasar tres siglos de historia como un torbellino fantático en el que el protagonista cambia de género, pero envejece solamente veinte años. Al final el relato termina en el presente. No ya en el presente de la escritora, que después de todo es pasado para el lector, sino en el presente del lector, es decir, la fecha de aparición del libro (1928). Aunque el presente del lector es para la autora todavía futuro cuando está escribiendo la novela, el tiempo que conserva es el pretérito. El lector no puede pasar por alto la lectura de este pasaje: En realidad eran las diez de la mañana. Era el 11 de octubre. Era 1928. Era el momento presente. Lo mismo que para el presente, un “tiempo pasado” puede usarse para designar el futuro. Toda novela, por ejemplo, que se desarrolla en el futuro está escrita en los tiempos del pasado, o para ser más cautos, ninguna está escrita en futuro. En la novela de George Orwell, 1984, publicada en 1949, el lector tiene que establecer la relación entre el perfecto simple del texto y el futuro de un mañana imaginario. El libro comienza como una novela cualquiera: Era un día muy frío de abril y los relojes estaban dando la una. Winston Smith, con la barbilla hundida en el pecho como el que se esfuerza por combatir a furia del viento, se escurrió rápidamente por las puertas de cristal del rdificio Victoria, sin poder evitar que un remolino de polvo entrase con él…Y de esta forma prosigue el relato. Sin embargo, unas páginas más adelante, Orwell le descubre al lector que se trata de una fecha que es futura para el lector, pero en la que se emplean tiempos del pasado: Mojo la pluma en la tinta y, entonces, dudó durante un segundo. Un estremecimiento le había recorrido las entrañas. Marcar el papel era el acto decisivo. Con letra pequeña y apretada escribió: 4 de abril de 1984… Se advierte claramente que Orwell emplea con toda intención los pretéritos junto a la fecha 6
  • 7. futura de 1984. El resultado a que llega Hamburger ante ejemplos de este tipo reza: “El pretérito de la literatura épica o narrativa no designa el pasado” ( pp.21-32). Hemos citado dos ejemplos de contradicciones en los usos y significados de los tiempos verbales. El primero se refiere a oraciones usadas habitualmente por los hablantes de la lengua española, y el segundo al mundo “narrado”. El primero se caracteriza por la intervención del Yo en los sucesos comentados. Se establece, por lo tanto, una oposición entre las personas del discurso (YO- TÚ) y la no-persona (él); mientras que el segundo se caracteriza por la narrativa de hechos pasados que no sufren intervención del locutor. Weinrich (1974), también hace una ruptura con la visión del tiempo fragmentado en tres momentos: presente, pasado y futuro. El autor hace una división de los tiempos verbales según la cual hay los tiempos de la narración, utilizados para lo que el autor denomina “mundo narrado”, y los comentadores, que son los que sirven para expresarse en el “mundo comentado”. Estos mundos se refieren a diferentes situaciones comunicativas, en las que, de acuerdo con el contexto de la enunciación, el enunciador se inserta en uno de esos dos “grupos”. El mundo narrado comprende los relatos, literarios o no, que se concretizan de forma más alejada del contexto mismo de la producción del discurso. Los cuentos de hadas sirven como el mejor representante del mundo narrado, puesto que no sólo es otro tiempo, sino también otro mundo, que tiene su tiempo propio. Se me ocurre el tiempo tratado en la novela Pedro Páramo, muy doferente al tiempo en La vuelta al mundo en ochenta días. El comentado, sin embargo, abarca situaciones que afectan directamente al enunciador, puesto que está comprometido con lo que habla. Según Weinrich (1974, p. 208), “el lenguaje pone a disposición del mundo del relato más tiempos porque es más difícil situarse en el mundo narrado que en el mundo comentado en el que nos movemos con toda confianza.” Maingueneau (2002:106) afirma que la situación de la enunciación sirve como referencia temporal, es decir, el pasado y el futuro tienen como referencia el presente de la enunciación. Basado en los estudios de Benveniste, Maingueneau (1996) asume los términos “discurso” y “narrativa” y afirma que la enunciación narrativa no se relaciona al momento mismo de la situación de enunciación. La discursiva, por su parte, está asociada a un “yo”, a un “tú”, a un “aquí” y un “ahora”. 7
  • 8. En conclusión, podemos decir que las contradicciones del tiempo verbal se dan en ambos mundos: el narrado y el comentado. Bosque y Demonte (2000, p. 2882), explican que “las terminologías utilizadas habitualmente, con las concepciones subyacentes a ellas, nos han acostumbrado a agrupar las formas temporales en los bloques correspondientes a las de „presente‟, „pasado‟ y de „futuro‟, pero no es esta la única posibilidad”; sin embargo, y tal como lo han explicado los expertos, la temporalidad verbal en la lengua española y las formas y usos que lo representan entran en contradicción con los asignados inicialmente. En cuanto al aspecto, Guillermo Rojo (1990), explica que en los tiempos actuales no ha habido novedades importantes, por lo que en términos generales, se puede concluir que el aspecto no aparece como una noción bien definida y sobre la que exista un acuerdo básico; por el contrario, las muchas definiciones de aspecto surgidas en los últimos años y sus muchas clases propuestas hacen sospechar que estamos ante una categoría necesitada de un mayor análisis y entendimiento. Él considera, no obstante, que ha sido precisamente la categoría de aspecto verbal la que le ha dado nuevas formas verbales al español. He aquí su punto de vista: La gramática clásica tiene una concepción del tiempo lingüístico totalmente determinada por la visión del fenómeno temporal en términos generales. Si se parte de una estructuración en la cual todo se reduce a la existencia de un presente (huidizo por su misma naturaleza), precedido de un pasado y seguido de un futuro, parece lógico esperar que el verbo, clase de palabras a la que se reconoce y atribuye expresión del tiempo, necesite exactamente tres formas para dar cuenta de todas las relaciones esperables. Es claro que el latín y el griego, lenguas sobre las que se forjan las herramientas conceptuales de la gramática clásica, presentaban más de tres formas, lo cual crea evidentes problemas. Para evitarlos, es forzoso recurrir a parámetros adicionales, internos o externos al temporal. Interno es el de la distancia temporal, que establece subclases y permite, por tanto, hablar de dos o más formas del pasado y del futuro diferenciadas entre sí por el grado de lejanía al presente: un pasado próximo y un pasado remoto, por ejemplo, para citar únicamente una de las diferencias que se han manejado efectivamente, tanto para el latín como para el español. Cabe también, por supuesto, utilizar otras categorías lingüísticas para explicar la existencia de más formas en el verbo. El caso más conocido es, sin duda, el del aspecto, que utilizó ya Verrón para el verbo latino, por influencia de los gramáticos estoicos que lo habían identificado en el verbo griego. Si se establece diferencia 8
  • 9. entre formas perfectivas e imperfectivas, el número de formas verbales posibles se duplica en cada grupo temporal. (p.10) Pese a los diferentes enfoques teóricos sobre la estructura del sistema verbal, las tres categorías -“tiempo”, “modo” y “aspecto”- se han mantenido, especialmente en los estudios lingüísticos contemporáneos. Casi todas las gramáticas hacen referencia a dichos conceptos, a pesar de las variaciones en las definiciones y en las nomenclaturas (Bello y la RAE, por ejemplo) Basados en el clásico estudio de Gili Gaya (1970), el Curso superior de sintaxis del español, y en mi propia experiencia y estudios de estas categorías, veremos en detalle cómo se presentan cada una de esas categorías. Como “modo”, Gili Gaya (1970, p.131) define las formas de conjugación que denotan la actitud del hablante frente a la acción verbal. De esa manera, cuando pensamos en una acción real, realizada en las tres dimensiones del tiempo, empleamos el modo indicativo. Si la acción se ve o se piensa como un deseo, usamos el modo subjuntivo, ya que lo expresado no es una realidad, sino una voluntad propia o de otro u otros de que ciertas acciones se realicen o se hayan realizado. Se trata, de una actitud psicológica ante el verbo. El imperativo, como el tercer modo verbal en español, expresa una orden, sugerencia, mandato, súplica, ruego e instrucción. Los tres modos se expresan y se reconocen mediante el uso de desinencias verbales. El “aspecto” verbal se refiere a las diferentes perspectivas desde las cuales el hablante expresa para su oyente los eventos denotados por el verbo, tomando como punto de referencia el momento del habla. Este momento movible y fugaz, desde el cual el hablante obligatoriamente parte para expresar eventos que quedaron en el pasado lejano o cercano, o para referirse a un futuro por venir, es la clave temporal para estructural todo el sistema aspectual del verbo. En ambos casos, el hablante puede tomar como una segunda referencia algún otro acontecimiento o acción verbal, ya en el pasado o en el futuro, que en directa relación con el momento en que habla, le sirva para ubicar el evento principal. Según Gili Gaya (1970), el “aspecto” verbal consiste en las distintas maneras de mirar la acción expresada por un verbo, que depende tanto de la significación del verbo en sí misma, como del tiempo en que se encuentra. Estos aspectos se distinguen como perfectivos, tal como el pretérito perfecto simple; y tiempos imperfectivos, tal como el pretérito imperfecto. A esas dos, se suman todavía otras tres subclasificaciones: reiterados (actos repetidos), incoativos (resaltan el comienzo de la acción), etc. 9
  • 10. Según Bosque y Demonte ( 1999) , el tiempo verbal localiza el evento en un tiempo externo, orientándolo o relacionándolo con el momento del habla, o en una relación con el tiempo en que tiene lugar otro evento. El tiempo se clasifica tradicionalmente en pasado, presente y futuro: a.- Comí pollo con arroz b. Como pollo con arroz c. Comeré poyo con arroz El tiempo verbal para Gili Gaya (1970), se agrupa en tiempos absolutos y relativos. Los primeros son los tiempos directamente medidos y sugieren la situación temporal precisa de la acción que expresan. Son ellos: presente, pretérito perfecto simple, pretérito perfecto compuesto, futuro absoluto e imperativo. En relación a los verbos relativos, estos constituyen los demás tiempos de la conjugación y son indirectamente medidos porque su situación en la línea de nuestras representaciones temporales necesita ser fijada por el contexto situacional o gramatical (Gili, 1970, p.151). 10
  • 11. MODOS, TIEMPOS Y ASPECTOS DEL VERBO Los modos del verbo Cuando enunciamos una acción verbal, podemos pensarla como ajustada a la realidad objetiva, o bien como un simple acto de deseo, una voluntad, un interés; los cuales no tienen existencia fuera de nuestro pensamiento. Si decimos La casa está ardiendo en llamas, Los almendros florecen en mayo, No asistiré mañana a la escuela, afirmamos o negamos hechos pensando que se producen, se produjeron o se producirán en la realidad; empleamos al enunciarlos el modo indicativo. Al decir temo que la casa se esté quemando, espero que los almendros florezcan en mayo, es posible que no asista mañana a la escuela, la realidad es que el estar la casa quemándose es un temor mío, pero no lo enuncio como un hecho real; el deseo de que los almendros florezcan en mayo es algo que no depende de mí; el no asistir mañana a la escuela está pensado como una mera posibilidad, a la cual no atribuyo efectividad o realidad en ninguna de las tres dimensiones del tiempo. Todos estos hechos van expresados en modo subjuntivo. En suma, entonces, el modo es la categoría que expresa la actitud del hablante con respecto a lo que enuncia, o sea, indica como el hablante concibe la acción del verbo predicativo. Esta puede ser como una realidad o simplemente como un deseo o expectativa. La lengua española adopta ciertos procedimientos gramaticales o variaciones morfémicas para revelar la actitud del hablante respecto de lo dicho. Estas actitudes están expresadas en lengua española en cuatro modos verbales: imperativo, indicativo, condicional y subjuntivo; en tal sentido, afirma Alarcos Illorach (1994), “El infinitivo, gerundio y participio, carecen de tal variación y no pueden ser llamados modos” (p. 149) Carbolová, (2007), en su tesis doctoral sobre el modo verbal en español explica que en realidad nuestra lengua tiene dos modos: el indicativo y el subjuntivo. Los otros dos son dependencias de los anteriores. En la gramática española tradicional, la categoría de modo tiene cuatro miembros: indicativo, imperativo, subjuntivo y condicional. En realidad existen solamente dos 11
  • 12. modos verbales: el indicativo y el subjuntivo. Estos dos modos corresponden a la doble actitud posible del hablante ante el enunciado: la actitud objetiva y la subjetiva. Los modos imperativo y condicional no son más que variantes de los dos modos mencionados antes. El modo imperativo es una variante del subjuntivo, mientras que el modo condicional es la variante del indicativo. (p.7) El modo indicativo El modo indicativo expresa acciones que el hablante entiende como reales en cualquiera de las tres dimensiones del tiempo. Por consiguiente se utiliza en las oraciones que expresan acciones reales que están ocurriendo, que ocurrieron o que ocurrirán. Es el modo más utilizado. Se expresa con certeza y afirma que las personas realizan o no las acciones, no que es posible que se realicen. Esta es la función del modo subjuntivo. Dicha certeza de la acción puede ocurrir en distintos tiempos. Llorach ( 1994) lo define como “ el modo de mayor amplitud de uso; designa la ≪no ficción≫ de lo denotado por la raíz léxica del verbo, esto es, todo lo que el hablante estima real o cuya realidad o irrealidad no se cuestiona”.(p.154). Samuel Gili Gaya (1961) lo define de la siguiente manera: “Cuando decimos el libro está sobre la mesa, sabía que me habías escrito, mañana no iré a verte, afirmamos hechos pensando que se producen, se han producido o se producirán en la realidad; empleamos para enunciarlos el modo indicativo”. (p. 131). En las lenguas que tienen modo indicativo este se opone a otros modos que expresan hecho hipotético, hecho deseado o hecho esperado; estos otros modos reciben diversos nombres como modo subjuntivo, modo potencial, modo optativo, modo imperativo, etc. Los tiempos verbales que conforman el indicativo son: a. Tiempos simples: - Presente: amo, como, salgo - Pretérito perfecto simple (indefinido): amé, comí, salí - Imperfecto: amaba, comía, salía - Futuro: amaré, comeré, saldré - Condicional: amaría, comería, saldría b. Tiempos compuestos o perfectos: - Presente perfecto o pretérito perfecto: he amado, he comido, he salido - Pluscuamperfecto: había amado, había comido, había salido - Futuro perfecto: habré amado, habré comido, habré salido - Condicional perfecto: habría amado, habría comido, habría salido 12
  • 13. - Pretérito anterior: hubo amado, hubo comido, hubo salido El modo subjuntivo El modo subjuntivo se emplea para expresar incertidumbre, subjetividad o posibilidad. El hablante puede presentar las acciones verbales como reales o irreales, posibles, probables, inciertas, necesarias, dudosas, deseables, lamentables o dependientes de otras. También puede temerlas, esperar su realización o considerar las acciones concesivas o condicionadas. Carbolová, (2007, p. 14). Este es el modo de menor capacidad de aplicación y señala el carácter ficticio, no real, de la acción o evento denotado en el verbo. (Llorach, 1994).Todas las formas del modo subjuntivo aparecen característicamente como dependientes de un verbo dominante. Sólo en unos pocos casos pueden aparecer como verbos principales de una oración independiente. Los tiempos del subjuntivo a) El presente (hable, coma, escriba): expresa el deseo de alguien de que se realice una acción presente o futura: Mi mamá quiere que yo vaya ahora / mañana. b) El pretérito perfecto (haya cantado): expresa el deseo de alguien de que se haya realizado una acción en el pasado inmediato: Espero que Juan haya llegado sin novedades. c) El pretérito imperfecto (hablara / hablase, comiera / comiese, escribiera / escribiese): indica el deseo que alguien tuvo de que otra persona haya hecho algo. Tiene un valor de presente en el pasado ¿?: Mi maestro quería que yo hablara. (=presente) y futuro: Me gustaría que vinieras conmigo mañana. (=futuro) d) El pretérito pluscuamperfecto (hubiera hablado / hubiese hablado): expresa un pasado en relación con otro pasado: Si se lo hubieras pedido, te habría hecho el favor. e) Los futuros simple (hablare, cantare escribiere) y compuesto (hubiere hablado) ya no se usan. Sólo sobreviven en algunas áreas dialectales y en textos legales y expresiones hechas: Donde fueres haz lo que vieres. 13
  • 14. ¿Qué diferencias fundamentales hemos encontrado en estos dos modos? Lo primero que se viene a la mente es la naturaleza de ambos: un modo expresa un deseo, una posibilidad, y el otro una acción real. Victoria Moreno hace referencia aspectos que señalan las siguientes diferencias: Indicativo Subjuntivo Realidad Posibilidad Aunque llueve, saldré Aunque llueve, saldré Acción experimentada Acción no experimentada Aunque es guapa, no me gusta. Aunque sea guapa, no me gusta. Hecho real Hecho no comprobado o que no nos importa Aunque es un pesado tiene un corazón de Aunque tenga un corazón de oro, me parece que es insoportable. oro. Marte Bon explica que la función del subjuntivo es señalar que estamos manejando relaciones que no constituyen informaciones o realidades y, además, que dichas informaciones son presupuestas, deseadas....cuando lo dicho constituye información, realidad objetiva, se emplea el indicativo. El modo imperativo El imperativo es un modo gramatical que se emplea para expresar o dar mandatos, instrucciones, ordenes, solicitudes, o sea, para pedir a alguien que haga algo, que realice una actividad. También se utiliza para expresar un ruego, una súplica, un pedimento. Este es un modo defectivo, porque no tiene formas para todas las personas y números. Existen formas especiales de imperativo solo para la segunda persona de singular y el plural. Lógicamente esto es así, porque las segundas personas son las únicas a las que es posible ordenar algo directamente. Según Carbolová, (2007) En el imperativo se puede dar solo un mandato positivo. Si queremos referirnos indirectamente a otras personas, que son la tercera en ambos números y la primera del plural, así como dar un mandato negativo se emplean en función de imperativo las formas que corresponden al modo subjuntivo. El imperativo no se conjuga en primera persona del singular porque es imposible dar órdenes a sí mismo. En el modo imperativo existe solo un tiempo, el presente. Es lógico que no se pueda exigir a alguien que haga algo en el pasado. Las ordenes se dan siempre en el 14
  • 15. presente, aunque la acción a realizar sea en el momento actual o en el futuro, cercano o lejano. (p.30) Existen dos procedimientos para expresar el mandato en español: 1) morfológico (y sintáctico) El mandato se logra mediante varias desinencias que son propias de las dos únicas formas que tiene el imperativo:  La segunda persona del singular: desinencia cero habla (tú) ven (tú) explica (tú)  La segunda persona del plural: desinencia –d hablad (vosotros) venid (vosotros) explicad (vosotros) 2) Sintáctico (exclusivamente)  Con los pronombres átonos que sirven para complementar el modo imperativo. Estos pronombres se sitúan detrás del verbo. Ejemplo: ¡Dígamelo! (usted), ¡Dímelo! (Tú), !Díganmelo! (ustedes), ¡decidlo! (Vosotros).  Un verbo se puede convertir en imperativo con la forma pospuesta - se Prepárese para la conferencia, ¡callese!  Para expresar el imperativo en los enunciados negativos se emplean las formas del presente de subjuntivo: No hables. No comas. No vivas.  Si tratamos a una persona de respeto o a alguien desconocido o poco conocido, empleamos las formas del tratamiento cortés con usted/ustedes. Aunque los verbos se refieren a la segunda persona, van en la tercera. Estas formas corresponden morfológicamente al presente de subjuntivo. Hable. Coma. Siga. Hablen. Coman. Sigan Esta forma de usar el imperativo se da mucho en Latinoamérica y se considera un tratamiento de respeto también para gente con la que tenemos cierta deferencia. 15
  • 16.  Las formas no personales del verbo, es decir, las no conjugadas, que en algunos países o regiones se usan como imperativos, son las siguientes: 1. infinitivo: amar, comer, salir 2. gerundio: amando, comiendo, saliendo 3. participio: amado, comido, salido Según Carbolová, (2007) , el imperativo (ama, vive, sal) queda en medio de los dos modos al estar constituido por formas verbales de ambos. El condicional El condicional se emplea cuando alguien quiere expresar un deseo, una necesidad o una petición, pero los mismos están sujetos a ciertas condiciones. El condicional simple tiene un valor de futuro: Lo haría si tú me lo pidieras. El condicional compuesto se refiere a una acción que hubiéramos hecho si ciertas condiciones se hubieran presentado. El modo condicional se puede formar también con una perífrasis con el verbo poder para expresar un deseo. ¿Podría explicarme lo que les sucedió en la montaña? ¿Podrías ayudarme con los quehaceres? En español se emplea como condicional las expresiones formadas von la perífrasis ser mejor que + subjuntivo o ser bueno + infinitivo. Estas construcciones sirven para dar recomendaciones o consejos. Sería mejor que no le preguntaras, sería bueno que se lo dijeras. Las peticiones con el verbo querer tienen la virtud de ser expresiones condicionales formadas por el condicional simple. Si se pudiera, yo querría acompañarte. Hay lugares y personas donde se usa el imperfecto de subjuntivo a modo de condicional. Quisiera encontrarme con tu hermana. Como dijéramos, el modo condicional se considera actualmente como parte del modo indicativo y se le considera un aspecto verbal y no un modo. El tiempo verbal El tiempo verbal es la categoría gramatical deíctica (Deixis: señalamiento que se realiza mediante ciertos elementos lingüísticos que muestran, tal como este, esa; o que indican una persona, como yo, vosotros; o sugieren un lugar, como allí, arriba; o un tiempo, como ayer, ahora) que permite localizar los sucesos en relación con el momento en que se habla. Casi siempre indican una referencia concreta y precisa a un momento o a un segmento del 16
  • 17. tiempo objetivo. Según el DRAE actual, el tiempo verbal es Cada una de las divisiones de la conjugación correspondientes al instante o al período en que se ejecuta o sucede lo significado por el verbo. La interpretación del tiempo verbal no ha variado en extremo con el paso del tiempo. Según Mercedes Quilis Merín, el tratamiento del tiempo verbal como la segunda de las categorías mencionadas para establecer la conjugación verbal se mantiene inalterado en la microestructura de todos los diccionarios académicos examinados desde Autoridades hasta 1869 y también, básicamente, en los no académicos hasta esa fecha, con la siguiente definición modelo: “Tiempo. Las diferencias del verbo en su conjugación, en orden al tiempo en que se ejercita [ejecuta] lo que el verbo significa. Los tiempos son tres: presente, pretérito y futuro, y a estos llaman perfectos, de los cuales nacen otros que llaman imperfectos” (DRAE 1869). Según la Nueva gramática de la lengua española (2010) el tiempo verbal se define como: La categoría gramatical que permite localizar los sucesos en relación con el momento en que se habla. Coincide con los demostrativos en ser una categoría deíctica, y con los grupos nominales definidos en ser referencial. Requiere, pues, del hablante que identifique un determinado referente, en este caso un intervalo temporal. Las oraciones El tren salió puntualmente y El tren saldrá puntualmente no informan del momento preciso de la salida, pero sí de que esta tuvo lugar en un punto temporal que es anterior y posterior, respectivamente, al momento en que se emite el enunciado. A su vez, la oración El tren entra lentamente en la estación expresa, entre otras lecturas posibles, la simultaneidad de la situación denotada con el momento del habla. Las nociones de „anterioridad‟, „posterioridad‟ y „simultaneidad‟ ponen de manifiesto la naturaleza relacional del tiempo lingüístico por cuanto reflejan que los tiempos verbales se anclan u orientan en relación con otros puntos temporales. Para Bosque y otros (1990), el tiempo lingüístico está intrínsecamente relacionado al ejercicio del habla, ya que se define en función del discurso y donde el tiempo o momento del habla ocupa un papel central en toda la lógica de la estructura temporal. En su obra Tiempo y aspecto en español, ellos lo explican de la siguiente manera: 17
  • 18. La temporalidad lingüística es una categoría gramatical deíctica por medio de la cual se expresa la orientación de una situación, bien con respecto a un punto central (el origen), bien con respecto a otro punto que, a su vez, está directa o indirectamente orientado con respecto al origen. El punto central, el origen, es, claro está, un punto cero con relación al cual se orientan de forma mediata o inmediata las situaciones. El origen coincide habitualmente con el momento de la enunciación, pero no es forzoso que sea así. El hablante puede desplazar la colocación del origen en cualquiera de las dos direcciones posibles. No se trata, por tanto, de situar directa o indirectamente con respecto al momento del discurso, como se ha pensado habitualmente. Las relaciones temporales remiten a un punto cero que puede no coincidir con el momento del discurso, aunque lo haga en la mayor parte de las ocasiones. Así, el llamado “presente histórico” no consiste, como se dice habitualmente, en “acercar la situación pasada al presente”, sino, por el contrario, en trasladar el origen a un momento anterior al del discurso. [...] La orientación se da siempre, directa o indirectamente, con respecto al origen; por su parte, el origen suele coincidir con el momento de la enunciación, pero no es forzoso que sea así. Queda claro, por tanto, que la temporalidad lingüística no coincide con las nociones extralingüísticas de presente, pasado y futuro.(p.19) Para Guillermo Rojo (1999) un problema que presenta el tratamiento del tiempo verbal se debe a la falta de una clara distinción entre la noción del tiempo físico y la forma en que la gente lo concibe y lo comprende y las características de la categoría lingüística a la cual nosotros llamamos “Tiempo lingüístico”. La confusión del pasado, presente y futuro físico con el pasado, presente y futuro lingüístico impide comprender la auténtica naturaleza del tiempo lingüístico y su funcionamiento en el interior de las lenguas. El correcto entendimiento del tiempo verbal requiere que sepamos cuál es el concepto de tiemplo físico y tiempo histórico. El tiempo físico es lineal, infinito, psíquico y exterior al hombre. Este es un fenómeno natural con sus condiciones propias bajo las cuales el hombre vive y se desarrolla. El tiempo cronológico es, según Benveniste (1971, p.12), el tiempo de los acontecimientos, los cuales por situarse unos con respecto a los otros, nos llevan a establecer relaciones de anterioridad, simultaneidad y posterioridad entre ellos. El tiempo lingüístico se basa en el tiempo cronológico, pero no siempre se corresponde con este. El tiempo lingüístico parte de un punto cero, el cual no siempre es estático, sino móvil. Este punto casi siempre coincide con el momento de la enunciación. Según Rojo y Veiga (1999) la diferencia entre el tiempo cronológico y el lingüístico es que 18
  • 19. el primero tiene la fechación como su finalidad y el segundo se centra en la orientación con respecto al punto cero establecido en cada enunciado. Ellos lo explican así: Cada acto lingüístico se convierte, así, en su propio centro de referencia temporal, con respecto al cual los acontecimientos pueden ser anteriores, simultáneos o posteriores. La orientación directa o indirecta con respecto a este momento es la característica fundamental del tiempo lingüístico y la única que funciona en muchas lenguas (Rojo y Veiga, 1999, pp.2871 - 2872). Mi reflexión en este asunto es que las distancias temporales se miden tomando como eje o centro de referencia al individuo mismo que emite el enunciado. Con respecto a él, o tomándolo a él como centro es que se establecen las coordenadas temporales. Ahora, no siempre las formas verbales indican una referencia precisa de lo que fue, es o ha de ser; o sea, no siempre las formas verbales del pasado expresan el pasado, o las del presente, el presente mismo. Llorach (1994) lo explica de esta manera: Pero el uso de estas formas temporales no es tan simple, porque no indican siempre una referencia concreta y precisa a un momento o a un segmento del decurso del tiempo objetivo. Nuestra interpretación psicológica del transcurso temporal discierne tres zonas: el periodo más o menos amplio en que experimentamos y comunicamos nuestra vivencia (que llamamos presente), el periodo precedente que abarca todos nuestros recuerdos (que llamamos pretérito o pasado) y el periodo todavía no realizado ni vivido de lo que imaginamos, deseamos, proyectamos (que llamamos futuro o porvenir); o con expresión adverbial, un ≪ahora≫, un ≪antes≫ y un ≪después ≫. Reflejando esta concepción del tiempo externo, se han fijado en la terminología tres etiquetas para las formas verbales que señalarían la situación de los hechos comunicados en la secuencia temporal: el presente, el pretérito y el futuro. (p.156) Pero estas etiquetas a veces se vuelven imprecisas – según Llorach -- porque en determinados usos el presente, por ejemplo, no denota siempre la estricta simultaneidad de la noción evocada por la raíz verbal en el momento del habla. En En este momento Rolando explica el problema, el ≪explicar≫ coincide, sin duda, con el momento en que se profiere ese enunciado; pero en Tocan el timbre, el ≪tocar≫ es inmediatamente anterior al acto de habla, y en Ahora mismo te lo envío, el ≪enviar≫ será inmediatamente posterior a la expresión de esa secuencia. Así, el presente no significa la mera coincidencia de la noción verbal con el acto de habla; puede ser anterior o posterior al ≪ahora≫, o punto cronológico en que se manifiesta el yo que habla.( Llorach, 1994, p.196). En los tiempos verbales se observan tres puntos temporales: el del habla, es decir, aquel punto o circunstancia viva en la que el hablante participa física o psicológicamente. Aquí es donde claramente se pone de manifiesto la naturaleza deíctica del tiempo verbal: 19
  • 20. Yo viajé a Choluteca con mi familia. El punto de referencia, o sea, aquel hecho o evento que me sirve para colocar en una anterioridad o posterioridad mi propia acción con respecto a ese punto: Cuando tú llegaste, yo ya había cenado. El tercer factor temporal es el Punto del evento. Este designa, según la Nueva Gramática de la Lengua Española, el segmento temporal que corresponde a la situación que se localiza. En Cuando la llamé hace un rato, el teléfono estaba ocupado, no se informa de la extensión temporal que corresponde a la situación de estar ocupado el teléfono. Aquí lo que cuenta es enfocar la parte de la situación de estar ocupado el teléfono que se considera lingüísticamente relevante. Se llaman TIEMPOS VERBALES las formas de la conjugación que gramaticalizan las informaciones temporales. La terminología académica de los tiempos del español se muestra en el cuadro que aparece a continuación: TIEMPOS VERBALES EN ESPAÑOL Tiempos simples Tiempos compuestos Presente Escribo Modo indicativo Pretérito perfecto compuesto Pretérito anterior perfecto simple Hube escrito Pretérito Pretérito He escrito Había escrito Escribí Pretérito imperfecto Escribía pluscuamperfecto Futuro simple Escribiré Futuro Habré escrito compuesto Condicional Condicional simple Escribiría compuesto Presente Escriba Pretérito perfecto Modo subjuntivo compuesto o Pretérito Habría escrito Haya escrito Pretérito Escribiera Hubiera o imperfecto Escribiese pluscuamperfecto hubiese escrito Futuro simple Escribiere Futuro Hubiere escrito compuesto 20
  • 21. El aspecto en el sistema verbal español El aspecto verbal es una categoría fuertemente ligada al tiempo verbal; por lo que en el pasado no se le consideró como una categoría separada. El aspecto se conceptualiza como los diferentes matices empleados por el hablante para referirse a la acción verbal. En otras palabras, el aspecto informa sobre la manera en que un evento se desarrolla u ocurre. (De Miguel, 1999). Este es el mecanismo que los hablantes utilizan para indicar a su oyente, el punto de vista que adoptamos para referirnos a un suceso. Los expertos clasifican dos tipos de aspectos en la lengua española: el flexivo y el léxico. El aspecto flexivo se caracteriza por tener formas perfectivas e imperfectivas. Este es el criterio que se ha adoptado para referirse a las acciones como un suceso terminado o no terminado. Así, por ejemplo, si contemplamos un suceso desde fuera sin atender a su estructura interna (porque lo queremos presentar como algo acabado y cerrado), utilizaremos en español un aspecto Perfectivo (comió), mientras que si queremos prestar atención a la estructura interna del suceso podemos emplear el aspecto Imperfectivo (comía). Por tanto, este tipo de oposición entre Perfectivo e Imperfectivo que se marca mediante la morfología verbal se llama aspecto flexivo. En español, esta información puede estar contenida en la raíz verbal; en los morfemas derivativos, es decir, en las matices aspectuales expresadas mediante prefijos, sufijos y parasíntesis: releer, rehacer, sonreír, sondormir, entreabrir, entrever, deshacer, besuquear, lloriquear, atardecer, entristecer; el aspecto se expresa también por los morfemas flexivos. Como ejemplo tenemos las oposiciones de los diferentes aspectos verbales. La oposición entre el pretérito perfecto simple y el pretérito imperfecto refleja una diferencia de aspecto flexional. Marcos Marín (1998) explica el aspecto morfológico de la siguiente manera: Un aspecto que está ligado al cambio de las terminaciones del verbo, por lo que se le puede denominar aspecto flexional. Es el aspecto que opone las formas del copretético a las del pretérito (cantaba / canté) y las del antecopretérito a las del antepretérito (había cantado / hube cantado). Al aspecto propio de las formas del pretérito y de antepretérito se le suele llama aspecto perfectivo. Al aspecto de las formas de copretérito y de antecopretérito se le suele llamar aspecto imperfectivo.(pp.210 – 211) 21
  • 22. Por el otro lado, el aspecto léxico define la naturaleza inherente de los sucesos o situaciones, es decir, si son estáticos o dinámicos, puntuales o durativos, continuos o iterativos. Marcos Marín (1998) diferencia entre el aspecto léxico propiamente dicho y el modo de acción: Desde el punto de vista de la significación, es preciso establecer una diferenciación nítida entre los conceptos de aspecto y modo de acción. El aspecto es un morfema verbal ligado, o a la flexión o a la construcción de la forma verbal, pero en todos los casos independiente del lexema del verbo. El modo de acción, en cambio, es una propiedad del lexema, absolutamente indiferente a las variaciones flexivas o sintagmáticas. Algunos de estos modos de acción proporcionan al verbo un tipo de significado léxico que puede establecer una relación muy estrecha con los valores aspectuales que se derivan del cambio de las marcas flexivas. Son aquellos modos de acción a los que podemos llamar puntual y durativo. 1. Tienen un modo de acción puntual aquellos verbos en los que, para que la acción se realice, es necesario que ésta llegue a su término. Son verbos que significan procesos que no admiten duración, que son puntuales, como por ejemplo, morir, matar, disparar, saltar, firmar, etc. 2. Tienen un modo de acción durativo aquellos verbos en los que no es necesario que la acción llegue a su término para que se pueda realizar, como sucede en la mayor parte de los verbos: amar, cantar, estudiar, crecer, querer, etc. Son verbos cuyo lexema supone un proceso que requiere una duración.“ Las principales formas de tiempo y aspecto verbal en español son morfemas flexivos, y una de las características de los morfemas flexivos es la regularidad (Bosque, 1986). La regularidad, como señala Bosque, permite al hablante inferir fácilmente la información semántica del morfema flexivo, por ejemplo, el contraste temporal entre presente y pasado en come/comió. Sin embargo, los contrastes morfológicos no siempre gozan de esta regularidad en sus funciones, y por ello podemos encontrarnos con ejemplos de pluralidad 22
  • 23. de funciones pertenecientes a una misma forma verbal. Así, por ejemplo, podemos usar una forma en Presente con un claro valor de Futuro: Mañana vuelo a Tegucigalpa. Tiempos y aspectos en el modo indicativo Presente ¿Qué es el presente? ¿Qué entiende el hablante del español por presente? Este tiempo es el que coincide la acción con el momento en que hablamos; en otras palabras, indica que la acción significada por el verbo sucede al mismo tiempo en que uno habla: "¡Qué frío hace!", "Leo este libro". Alarcos (1991,p.64), explica que es el tiempo neutro por excelencia. Es el miembro no marcado de todas las correlaciones de forma. Todas sus características son negativas, ya que no indica tiempo pasado, ni futuro. Se le puede colocar en tres oposiciones diferentes: Canto / cante Canto / cantaba, canté Canto / cantaré Se considera un punto movible, fugaz, breve, inestable, siempre en movimiento. No está matizado por ningún aspecto verbal. Algunos autores como Juan Manuel Real opinan que no siempre el presente es la coincidencia del momento en que hablamos con la acción que ejecutamos. Un ejemplo se da en la oración: Bueno, pues nos vemos. Suerte con el examen; ya me dirás cómo te fue. En esta oración, nos vemos no es coincidente con el momento de la enunciación, sino como acción realizable en el futuro. Otro ejemplo muy dado en América Latina es el de presente con valor de futuro y como un mandato a la vez en: Usted trabaja a partir de mañana. No falte por favor. Considero que el presente tiene sus propios matices y su uso va más allá de la coincidencia entre la acción y el momento de decirla. Este presente puede ser simultáneo, anterior o posterior al punto que constituye su referencia. Su significación abarca, por tanto, parcelas de pasado y futuro. He aquí algunos de sus otros usos: 23
  • 24. Presente actual Presente habitual Vivo Elena estudia la lección. Los viernes veo mis películas Acción actual preferidas. Presente intemporal La naturaleza es sabia. Presente histórico Colón descubre América. Presente prospectivo o de Mañana vamos a Madrid. futuro Presente de mandato Entonces, cerramos la puerta Presente actual: Cuando el momento en el que hablamos coexiste total o parcialmente con la acción que el verbo significa, el presente se llama actual: Limpio la ventana; María canta; Mi hermano está enfermo. Esta forma del presente se puede sustituir por estar + gerundio: ¿Qué haces (= estás haciendo)? Leo (= estoy leyendo) el periódico. En Centroamérica se prefiere la perífrasis y está cayendo es desuso el presente simple. Felipe: ¿Qué estás haciendo, Roberto? Roberto: Estoy terminando mis tarea, papá. ¿Y tú qué estás haciendo? Felipe: Voy manejando despacio y platicando con tu mamá y un mí amigo. Ya vamos a llegar. No te desesperes ¿Qué están haciendo tus hermanas? Roberto: Carmen está cocinando y Manuela está limpiando el patio ¡Suerte papá! Felipe: Nos vemos hijo. (Conversación registrada por el autor en Guatemala, el 25 de julio de 2009) Mis propias investigaciones en el norte de Honduras Presente habitual: expresa una acción usual, ya acostumbrada: Siempre me acuesto temprano y me levanto tarde. Presente permanente o universal: se emplea para comunicar los hechos y observaciones de la experiencia con validez fuera de todo límite temporal. Se usa en proverbios, moralejas, refranes, sentencias y en el estilo científico en definiciones y verdades universales: La tierra es redonda. El dinero no lo es todo en la vida. 24
  • 25. Presente por futuro: a. Con valor de mandato: expresa una orden con mayor énfasis y energía que el imperativo. Presupone una situación de superioridad y ausencia de cortesía del que habla: Tú obedeces mis órdenes Ahora mismo te pones a estudiar b. Con valor de futuro: describe situaciones no comenzadas que han de cumplirse en el futuro. Suele ir acompañado de adverbios como mañana, después u otras expresiones temporales que son los verdaderos marcadores de futuro: Mañana salgo para Moscú. El domingo vamos de excursión. c. En expresiones interrogativas, aparece el presente cuando se pregunta por órdenes o decisiones que se han de dar o tomar para ser realizadas después: ¿Qué hacemos ahora? ¿Paso la aspiradora? En el habla coloquial son frecuentes las frases ¡Ya te estás marchando!; ¡Ya le está usted escribiendo!, y otras semejantes que se pronuncian con entonación volitiva directa. En las condicionales, el presente de indicativo sustituye obligatoriamente al futuro en la prótasis; en la apódosis la sustitución es potestativa. Así, decimos Si eres bueno te llevaré al circo, o te llevo al circo Presente histórico: El presente histórico expresa hechos pasados de un modo más vívido. Con ello se aproxima e intensifica lo recordado o contado, dándole mayor dramatismo: El Rey Juan Carlos de España pide que se respeste la Constitución. El presente en los los juicios intemporales: La suma de los ángulos de un triángulo es igual a dos rectos. Más vale pájaro en mano que ciento volando. 25
  • 26. El pretérito imperfecto Ejemplos: Yo estaba sólo cuando ocurrió el terremoto. Pedro tenía en su billetera diez mil pesos antes que lo asaltaran. Siempre le decíamos lo que nos sucedía. El pretérito imperfecto expresa la acción, o más precisamente su duración en el pasado. Expresa una acción inacabada, es como si fuera un presente en el pasado. Se utiliza en las descripciones y narraciones y al igual que el presente puede emplearse con valores específicos (Carbolová, 2007). Para Gili Gaya ( 1961) “El imperfecto da a la acción verbal un aspecto de mayor duración que los demás pretéritos, especialmente con verbos imperfectivos, cuya imperfección refuerza” ( p.124). Como ejemplo de lo anterior, veamos la diferencia entre en su vejez sufría y en su vejez sufrió mucho. Este es un pasado de gran amplitud, el cual nos permite situar o comentar otras acciones pasadas: Volvió a darme las buenas noches. Y aunque no había niños jugando, ni palomas, ni tejados azules, sentí que el pueblo vivía. Y que si yo escuchaba solamente el silencio, era porque aún no estaba acostumbrado al silencio; tal vez porque mi cabeza venía llena de ruidos y de voces. Pedro Páramo, p.7 Este aspecto tiene un valor de copretérito o pretérito coexistente. Bien se puede decir que es el presente del pasado. Gili Gaya lo ejemplifica así: cuando entraste llovía (la acción de llover era presente cuando entraste). Mi ejemplo es el siguiente: cuando lo encontré sudaba a chorros (al momento de encontrarlo estaba sudando. Sudar era presente cuando lo encontré). Estructura Este tiempo se forma al añadir el sufijo -aba a los verbos terminados en –ar; e ía a los verbos terminados en er e ir. He aquí la conjugación de los verbos estar, tener y decir. 26
  • 27. Persona Estar Tener Decir Yo estaba Tenía decía Tú estabas tenías decías El / Ella estaba tenía decía Nosotros estábamos teníamos decíamos Vosotros estabais teníais decíais Ellos estaban tenían decían USOS Y SIGNIFICADOS 1.- Usamos el pretérito imperfecto en acciones que indican continuidad, repetición, reiteración o hábito. Ejemplos: en los entrenamientos, Roberto saltaba los obstáculos con facilidad, los Martínez vivían en El Salvador cuando los conocimos, el pájaro picoteaba el poste mientras nosotros tratábamos de concentrarnos en el estudio, siempre me enojaba con ellos por malcriados, mis abuelos tenían una casa en el campo y los visitábamos frecuentemente. Samuel Gili Gaya (1961) explica que algunas acciones son repetitivas, por lo tanto perfectivas, pero que se pueden escribir con el imperfecto y aun así conservan su perfectividad. Saltaba los obstáculos con facilidad. Si la oración anterior se escribe con el pretérito perfecto simple, entonces se entendería que la acción se produjo una sola vez. Saltó los obstáculos con facilidad. 2.-Se usa para decir el tiempo e indicar la edad. Eran las tres de la mañana cuando escuché un ruido fuera de la casa. Cuando tú tenías quince años, yo tenía ocho. 3.-Este tiempo, que refleja una acción inacabada, se usa en vez del presente para enunciar modestamente nuestra pregunta o nuestro deseo en imperfecto como algo iniciado, pero cuya consumación o perfección la hacemos depender de la voluntad de la persona a quien nos dirigimos. - ¿Qué desea usted? - Quería pedirle un favor 27
  • 28. - ¿En qué te puedo ayudar, Alberto? - Quería que me prestaras tu computadora portátil. Este imperfecto se conoce como el imperfecto de cortesía, ya que la expresión se siente más amable que con el verbo en presente. En las oraciones anteriores, escritas en imperfecto, el sentido temporal es de presente. 4.-También usamos el imperfecto para referirnos a acciones pasadas que nos interesan por su duración y no por su principio, ni por su final. Llovía sin parar esa noche, por lo que no salí a visitarte. 5.-El imperfecto se emplea en narraciones o descripciones como un pasado de gran amplitud, dentro del cual se sitúan otras acciones pasadas o para describir un estado o condición física, emocional o mental. Era la primavera y los campos se llenaban de flores. Cuando entraste, llovía. Los saludé cuando iban a la escuela. Estabas muy enferma cuando te llevé al hospital. Esa muchacha tenía los ojos negros y el pelo largo. 6.-Se le conoce como imperfecto imaginativo, ya que tiene valor de presente y se refiere a hechos que no son verdaderos, que son sonados o imaginados. Este matiz del imperfecto se usa frecuente en el lenguaje popular y en el lenguaje infantil. Yo me comía ahora mil tortitas. Ella lo hacía ya en la estufa nueva. 7.- El pretérito imperfecto con valor de condicional o en lugar del condicional, pero casi con el mismo matiz de este. Si tuviéramos la plata, comprábamos el auto (En lugar de compraríamos) 8.- Imperfecto de conatu. Se emplea el imperfecto para acciones que no han ocurrido todavía. Son hechos iniciados pero no consumados (Gili, 1961, p. 161) : Salía cuando llegó la visita 28
  • 29. El pretérito perfecto simple El pretérito perfecto simple, también conocido como el pretérito indefinido, expresa una acción que ha ocurrido en el pasado y que en la mayoría de los casos no tiene relación con nuestro presente físico ni con nuestro ambiente psicológico o mental. No tiene matices significativos específicos ni la carga psicológica o la relación con el presente tal como la tiene el pretérito perfecto compuesto. En su uso se confunde con el pretérito perfecto compuesto, especialmente en Latinoamérica, donde no se percibe la diferencia aspectual entre ambos tiempos. Armando bebió jugo de naranja esta mañana. Este tiempo tiene un sentido perfectivo, puntual, el cual, asegura Gili Gaya (1961, p. 157), permite totalmente centrar la atención del que habla y da lugar a expresiones en las que se pierde de vista su condición de pretérito. ESTRUCTURA El pretérito perfecto simple de los verbos regulares se forma al añadirle las terminaciones é, e, ó, amos, asteis, aron a los verbos terminados en ar y las terminaciones í, iste, ió, imos, isteis, ieron a los verbos terminados en er ó ir. He aquí la conjugación de los verbos amar, tener y servir Persona Amar Comer Vivir Yo amé comí viví Tú amaste comiste viviste El / Ella amó comió vivió Nosotros amamos comimos vivimos Vosotros amasteis comisteis vivisteis Ellos / Ellas amaron comieron vivieron Los verbos irregulares tienen una conjugación diferente en el pretérito perfecto simple. He aquí algunos verbos: andar, estar, tener, poner y venir. 29
  • 30. Persona andar estar tener poner venir Yo anduve estuve tuve puse vine Tú anduviste estuviste tuviste pusiste viniste El / Ella anduvo estuvo tuvo puso vino Nosotros anduvimos estuvimos tuvimos pusimos vinimos Vosotros anduvisteis estuvisteis tuvisteis pusisteis vinisteis Ellos/Ellas anduvieron estuvieron tuvieron pusieron vinieron USOS y SIGNIFICADO 1. El pretérito perfecto simple se usa para referirse a hechos, acciones o eventos terminados en el pasado y sin ninguna relación con el presente. Ejemplos: Ayer, le escribí un correo electrónico a mi hermano. Yo estudié en la Escuela República de Chile hace veinte años. 2.-También lo empleamos para contar historias. Ejemplo: La mañana estaba fría. El Almirante nos saludó y nos preguntó por las condiciones del tiempo. Le dijimos que el mar estuvo picado toda la noche y que mejoró levemente a eso de las seis de la mañana. Miró detenidamente hacia el cielo gris que presagiaba más tormenta y con evidente emoción dijo: ¡Un día más! ¡Un día más! ¡Y habremos salido de estas honduras! 3.-También sirve para hablar de experiencias y sucesos personales. Ejemplo: La semana pasada visité a mi hermana en el hospital. Ella enfermó de pulmonía y los doctores le dijeron que necesitaba reposo y medicinas. La visita no fue breve, de hecho estuve con ella toda la mañana. Sabíamos que se aliviaría y eso nos tranquilizó. 30
  • 31. Diferencias en el uso del pretérito perfecto simple y el pretérito imperfecto El uso de estos dos tiempos difiere en los hablantes españoles y los latinoamericanos en algunas situaciones de habla. Mencionaré ciertas reglas de uso en ambos, pero no siempre son tomadas en cuenta por los hablantes, especialmente los latinos, porque a mi juicio, son los que menos siguen las reglas de uso tal como las conocemos en la gramática española. Las reglas generales según las cuales podemos utilizar los dos tiempos correctamente son: El pretérito perfecto simple se emplea en los siguientes casos: 1) cuando la acción se percibe como un evento terminado, puntual, perfectivo. En febrero visité a mis padres por tres días. 2) cuando una condición mental o física se ve como una acción terminada Ayer tuve fuerte dolor de cabeza. 3) para describir acciones terminadas que se realizaron mientras ocurría otra. Mientras mi hermano veía la tele, yo lavé los platos. 4) cuando una acción interrumpe otra que está en progreso Cuando comíamos nuestra cena, sonó el teléfono. 5) para establecer la relación entre el sujeto y una cita en discurso indirecto Dijo que no se sentía bien. El pretérito imperfecto se utiliza en los siguientes casos: 1) para indicar una acción habitual o que se repite Cuando vivía en México siempre visitaba el teatro. 2) cuando una acción esta en progreso y otra la interrumpe Cuando caminaban por la calle, hubo un accidente. 3) para describir condiciones mentales o físicas Nos sentíamos desesperados por lo que ocurrió. 4) para indicar el tiempo y el clima en una acción en el pasado Eran las cuatro y el sol hacía calor. 5) para expresar apariencia de una persona, su edad o aspecto físico en una narración en el pasado. Ella era alta, elegante y rubia. Llevaba un vestido de tonos negros y azules y parecía ser muy feliz. 31
  • 32. 6) para expresar la simultaneidad en discurso indirecto después del verbo en Pasado: Dijo que no se sentía bien. Pretérito perfecto compuesto Indica una acción pasada pero que dura en el presente del hablante. Gili Gaya (1961) lo define como “el resultado presente de una acción pasada, o sea, la acción pasada y perfecta que guarda relación con el momento presente. Esta relación puede ser real o simplemente pensada o percibida por el que habla” (p.159). Debido a esa relación, usamos este tiempo para referirnos al pasado inmediato ( He visto = acabo de ver) u ocurrido en un tiempo que no ha terminado, o a un pasado conectado con el presente debido a que nuestras acciones se han venido repitiendo. ESTRUCTURA En español este tiempo se forma con el presente del verbo haber y el participio de los verbos. He aquí la conjugación de los verbos hablar, comer y salir: Persona Hablar Comer Salir Yo he hablado he comido he salido Tú has hablado has comido has salido El / Ella ha hablado ha comido han salido Nosotros hemos hablado hemos comido hemos salido Vosotros habéis hablado habéis comido habéis salido Ellos han hablado han comido han salido Ejemplos: Jorge ha salido de compras y no volverá hasta dentro de una hora. He hablado con todo el mundo y nadie ha visto nada. Ellos han comido huevo con jamón esta mañana. 32
  • 33. USOS Y SIGNIFICADOS 1.- El pretérito perfecto compuesto se usa para indicar una acción que acaba de ocurrir. Ejemplos: ¡Ha llegado tarde, señor López! ¿Han visto a Javier? Les he explicado cómo ocurrieron los hechos, ¿Alguna pregunta? 2.-Se refiere a acciones o eventos que acaban de ocurrir o que han ocurrido en un lapso de tiempo que no ha terminado. También se usa para referirse a acciones cuyas consecuencias existen o son sentidas al presente. Hay una relación psicológica o material entre la acción, evento o situación descrita y el sujeto que la ha realizado. Ejemplos: ¿Han visto lo último de la moda en zapatos? Este invierno ha llovido poco. Este mes hemos tenido muchas experiencias agradables. Este año he contraído deudas difíciles de pagar. 3.-Se usa para referirse a acciones u eventos que han tenido continuidad desde cualquier momento en el pasado y hasta el presente. Ejemplos: Hemos vivido tranquilos desde que nos mudamos a este vecindario hace veinte años. Don Pedro tiene setenta años y siempre ha tenido buena salud. ¿Desde hace cuántos años ha trabajado en esta compañía? Desde hace dos años he ahorrado cincuenta Lempiras cada mes. 4.-Se emplea en situaciones donde no se precisa cuándo ocurrió algo en el pasado. Ejemplo: Francisco ha visitado varias veces la ciudad de México. ¿Has visto alguna vez las pirámides de Egipto? 33
  • 34. Pluscuamperfecto El pretérito pluscuamperfecto sirve para indicar o ubicar una acción pasada en relación con otra acción también pasada. Cuando tú llegaste nosotros ya habíamos llegado. La acción habíamos encontrado es anterior a la acción llegaste. ---------------------------------------X---------------O-------------------------------------------------X Habíamos llegado Llegaste El tiempo transcurrido entre una y otra acción puede ser amplio: Cuando tú abandonaste España, yo hace cinco años había emigrado. Lo interesante de este tiempo / aspecto es que con la ayuda de algunos adverbios podemos cambiar su anterioridad mediata por la una anterioridad inmediata, tal como el pretérito anterior. Esta observación la hace Gili Gaya (1961) en su Curso de Gramática Superior. Un buen ejemplo de ese cambio, de ese nuevo matiz está en la siguiente oración: Cuando ya lo habían encontrado, se lo dieron a su dueño. En Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador se sustituye el pluscuamperfecto por el perfecto simple en proposiciones subordinadas adverbiales condicionales: Cuando lo encontraron, se lo dieron a su dueño. ESTRUCTURA Este tiempo se forma con el pretérito imperfecto del verbo haber y el participio de los verbos. He aquí la conjugación del verbo sentir, creer, cambiar: Persona Sentir Creer Cambiar Yo había sentido había creído había cambiado Tú habías sentido habías creído habías cambiado El / Ella había sentido había creído había cambiado Nosotros habíamos sentido habíamos creído habíamos cambiado Vosotros habíais sentido habíais creído habíais cambiado Ellos (as) habían sentido habían creído habían cambiado 34
  • 35. Ejemplos:  Antes de enfermarme, ya había sentido un terrible dolor de espalda.  Antes que se lo explicaras, él ya había creído en el perdón.  Cuando lo conocí, ya había cambiado sus malos hábitos. USOS Y SIGNIFICADOS 1.- Usamos el pluscuamperfecto para describir o ubicar ciertas acciones ocurridas en el pasado, antes de otros hechos o acontecimientos también pasados. Ejemplo:  Cuando sonó el despertador, ella ya se había levantado.  Ya me habían advertido de las consecuencias, antes de aquel incidente. 2.- Expresa durabilidad o punto de comienzo de la acción desde el pasado al agregarle a la expresión el verbo ser o estar en participio y el verbo principal en gerundio. Ejemplo:  Cuando llegó el bus, yo ya había estado esperando desde hace dos horas.  Antes que tú me lo dijeras, yo ya había estado investigando el asunto. Pretérito anterior Este tiempo / aspecto se refiere a una acción en el pasado realizada justamente o inmediatamente antes de otra acción también ocurrida en el pasado, y ambas acciones son anteriores al momento del habla. En la actualidad esta forma verbal está en desuso. Samuel Gili Gaya considera que la razón para ello se debe al empleo del pluscuamperfecto con el mismo matiz aspectual del pretérito anterior. Debido a su anterioridad inmediata, siempre se acompaña de los adverbios o frases adverbiales cuando, apenas, así que, después que, en seguida que, no bien, tan pronto como o expresiones análogas: Cuando hubo amanecido, salí. Apenas lo vi, salí corriendo ESTRUCTURA Este tiempo se forma con el pretérito perfecto del verbo auxiliar haber y el participio de los verbos. He aquí la conjugación de los verbos llegar y servir. 35
  • 36. Persona Llegar Servir Yo Hube llegado hube servido Tú Hubiste llegado hubiste servido El / Ella Hubo llegado hubo servido Nosotros Hubimos llegado hubimos servido Vosotros Hubisteis llegado hubisteis servido Ellos Hubieron llegado hubieron servido Ejemplos: - Apenas hube llegado me pidieron una explicación por mi ausencia. - Apenas les hubieron servido, comieron con gran afán. USOS Y SIGNIFICADOS 1. Este tiempo se refiere a una acción pasada que se realizó inmediatamente antes de otra acción también pasada. Ejemplos: No bien hubo recibido el dinero, lo empezó a gastar. No bien hubo abierto la puerta, cuando entró el gato. Apenas hubieron llegado, comenzaron a jugar. La falta de uso de este tiempo en la lengua hablada, ha conducido a poner en tela de juicio su pertinencia en la estructura gramatical del español estándar (Rojo y Veiga, 1999). Con respecto al español de América, el pretérito anterior no se usa, es totalmente desconocido para 600 millones de latinoamericanos. Se ha detectado su uso en regiones aisladas de Centroamérica. He aquí algunos ejemplos: Anantes hubo llegado, le reclamaron. No bien hubo descargado el maíz, le cayeron encima. Estas expresiones las registré en Santa Bárbara, Colinas, San Miguel de las Lajas, Honduras en un viaje de investigación en el mes de agosto de 2008. 36
  • 37. ¿Qué circunstancias lingüísticas han llevado a la desaparición casi total de esta forma verbal? La explicación de varios eruditos es la de su neutralización por otros tiempos verbales, especialmente en lo que se refiere a su inmediatez. He aquí la opinión de Nelson Cartagena (1999): Dado que el pretérito y el ante-co-pretérito precedidos de una conjunción que exprese inmediatez o de un contexto que la indique presentan el mismo significado que la construcción con el antepretérito, vale decir, el de “anterioridad inmediata”, la diferencia de valor temporal existente entre las formas se neutraliza en dicho contexto. El empleo sinonímico de los tres tiempos resulta posible en los siguientes ejemplos: Luego que {hubo amanecido / había amanecido / amaneció}, salí. Cuando terminó [{hubo terminado / había terminado}] su obra, miró de nuevo el cuerpo y creyó enloquecer. A consecuencia de la referida neutralización y de su valor tan especializado, el ante pretérito ha desaparecido prácticamente de la lengua hablada, refugiándose en la lengua escrita, especialmente en la literatura. [...] No obstante, incluso en la lengua literaria, el uso del ante-pretérito carece de vitalidad. (pp.2937- 2939) Futuro simple El futuro simple o imperfecto indica acciones que se realizarán en un momento indeterminado; significa la acción venidera independientemente de cualquier otra acción. Esa indeterminación del futuro persiste, a menos que lo acompañe un adverbio de tiempo, el cual restringirá su radio temporal. En Latinoamérica ha sido sustituido por la perífrasis verbal Voy a ir y algunas veces por el presente: Mañana voy a ir al cine con Manuela. Javier va conmigo al puerto mañana. ESTRUCTURA El futuro simple se forma al agregarle los sufijos –é, ás, á, emos, éis y án al infinitivo de los verbos. He aquí la conjugación del verbo abrir, pensar y entender 37
  • 38. Persona Abrir Pensar Entender Yo abriré pensaré entenderé Tú abrirás pensarás entenderás El / Ella abrirá pensará entenderá Nosotros abriremos pensaremos entenderemos Vosotros abriréis pensaréis entenderéis Ellos abrirán pensarán entenderán Ejemplos: Tú entenderás muy bien el asunto una vez que te lo explique. Yo abriré las puertas para que salga el humo. Nosotros lo pensaremos muy bien antes de decidir. USOS 1.-Se emplea para referirnos a acciones posteriores al momento presente. Ejemplos: Este año pasaré las vacaciones en Guatemala. Mi hermano se graduará de médico en dos años. 2.-Expresa incertidumbre o conjetura. Ejemplos: ¿Qué horas serán? Ahora mismo serán las diez. ¿Será que no están en casa? 3.-Sustituye al imperativo con valor de mandato, dando así énfasis a la orden. Ejemplos: No matarás. No te irás de aquí. No hablarás mal contra tu prójimo. 4.-Se emplea con el sentido de condena o advertencia. Te arrepentirás de todo el mal que me has hecho. ¡Cumplirá dos años de condena en la prisión de la ciudad! 38
  • 39. 5.- Se utiliza como futuro de cortesía. El hablante lo utiliza para suavizar una petición Usted me dirá... 6.- Se emplea como futuro de sorpresa. Tiene valor de presente y sirve para expresar la sorpresa sobre una acción o comportamiento ! Si será torpe esta muchacha! ¿Se atreverá usted a negarlo? Samuel Gili Gaya (1961) hizo una observación interesante en cuanto al origen del futuro y su valor aspectual inicial. Este tiempo se formó de la aglutinación del infinitivo con el presente del verbo haber: Cantar – he = Cantaré En la Edad Media se escribían separados y se podía interpolar un pronombre: Buscar - te - he = Te buscaré Originalmente significaba la obligación presente de realizar algo. Del significado de obligatoriedad pasó a la designación del simple acto futuro. Creemos que todavía tiene su carácter obligatorio. En la conciencia lingüística latinoamericana todavía se siente ese compromiso: Lo visitaré mañana. Futuro compuesto Este tiempo expresa la acción futura y acabada, anterior a otra acción futura. Su punto de referencia es un acontecimiento en el futuro, el cual también tiene como referencia el punto de habla del que enuncia la oración. Es posible trasladarlo al pasado para indicar la probabilidad de que haya ocurrido la acción. Cuando vengáis, ya habré preparado todo. El pasado a que hace referencia este verbo, es todavía futuro para el hablante. ESTRUCTURA Se forma con el futuro del verbo auxiliar haber y los participios de los verbos. He aquí la conjugación del verbo tomar, ver y salir. 39
  • 40. Persona Tomar Ver Salir Yo habré tomado habré visto habré salido Tú habrás tomado habrás visto habrás salido El / Ella habrá tomado habrá visto habrá salido Nosotros habremos tomado habremos visto habremos salido Vosotros habréis tomado habréis visto habréis salido Ellos habrán tomado habrán visto habrán salido Ejemplos: Para el mes de noviembre, ya habré salido del país. Cuando regresen mis padres, yo ya habré terminado mis tareas. Al final de mis vacaciones, ya habré visto todas las ciudades mayas. USOS Y SIGNIFICADOS 1.-El futuro perfecto expresa una acción en el futuro, anterior a otra acción o evento también futuro. Ejemplo: Antes de cumplir veintiún años, ya habré servido en el ejército. 2.-El futuro perfecto también expresa probabilidad o conjetura. Ejemplos: Mario no ha llegado. ¿Habrá perdido el bus? No sé si para el fin de año, ya habrá terminado la escasez de combustible. Condicional simple Este tiempo se refiere a una acción que tiene posibilidades de realizarse si ciertas condiciones se presentaran. Yo lo prestaría, si tú me lo pidieras. Antiguamente tenía el valor de obligación en el pasado. Cantar hía = Significaba había de cantar Todavía funciona con ese valor en oraciones como: Pero es que había que hacerlo Según Carbolová, (2007), el condicional es un tiempo verbal que se ha creado en las lenguas románicas, porque no existía en latín. Proviene de la perífrasis latina del pretérito 40
  • 41. imperfecto de indicativo más infinitivo (cantaría de cantare habebam). Poco a poco el condicional ha presentado vacilaciones significativas de uso e incluso terminológicas. Por su significación hipotética y posible obtuvo el nombre de potencial pero actualmente se denomina condicional por influjo de la gramática francesa. El condicional es también conocido bajo el nombre de futuro hipotético de indicativo porque igual que el futuro expresa una acción venidera, aunque considerada con relación al pasado y con un matiz de irrealidad. A veces su realización se supone como el resultado de una decisión o creencia personales. Por esta razón la gramática tradicional ha considerado el condicional como un modo distinto de la conjugación verbal. Se aproxima más al subjuntivo que al indicativo. ESTRUCTURA El condicional simple se forma al agregar el sufijo ía al infinitivo de todos los verbos. He aquí la conjugación de los verbos cantar, comer y vivir: Persona Cantar Comer Vivir Yo cantaría comería viviría Tú cantarías comerías vivirías El/Ella cantaría comería viviría Nosotros (as) cantaríamos comeríamos viviríamos Vosotros (as) cantaríais comeríais viviríais Ellos / Ellas cantarían comerían vivirían Ejemplos: Me dijo que viviría en México si le saliera una oportunidad de empleo. Helena cantaría en el festival si fuera invitada. Me gustaría ir pero no puedo. USOS Y SIGNIFICADOS 1.-Expresa una realidad futura o condicionada, por esa razón se le conoce como futuro hipotético. Se refiere a la posibilidad de que algo ocurra si ciertas condiciones se presentaran. Ejemplo: Yo sería más feliz si mi padre viviera conmigo. 41
  • 42. 2.-El condicional simple expresa incertidumbre o probabilidad. Ejemplo: Serían las cinco cuando salió. A lo mejor estaría escondido cuando llegaste a buscarlo. Condicional compuesto Expresa posibilidad o suposición. Se refiere a una acción futura en relación con un momento pasado, aunque esta a la vez es anterior a otra acción; en otras palabras, se refiere a algo que yo habría hecho, si ciertas condiciones se hubieran presentado en el pasado Ejemplo: Yo me habría casado contigo, si tú me lo hubieras pedido. Nos explicaron que cuando volviésemos ya habrían decidido el asunto Yo habría obtenido mejores calificaciones si hubiese estudiado. La acción de obtener calificaciones es futura en relación con haber estudiado. ESTRUCTURA He aquí la conjugación de los verbos servir, amar y querer Persona Servir Amar Querer Yo habría servido habría amado habría querido Tú habrías servido habrías amado habrías querido El / Ella habría servido habría amado habría querido Nosotros habríamos servido habríamos amado habríamos querido Vosotros habríais servido habríais amado habríais querido Ellos habrían servido habrían amado habrían querido Ejemplos: Yo le habría dado más comida si me lo hubiese pedido. Ella sabe que la habría amado si no me hubiese despreciado. El público lo habría querido si no hubiese mentido. 42
  • 43. USOS Y SIGNIFICADOS 1.-El condicional perfecto expresa una acción futura en relación con un momento pasado, en otras palabras, sirve para referirse a una acción que habríamos hecho si ciertas condiciones se hubiesen presentado. Ejemplos: Yo habría roto mi amistad con Ana (Acción con valor de futuro), si ella me hubiera engañado (acción pasada en relación con la anterior). Yo habría obtenido mejores calificaciones si hubiese estudiado. La acción de obtener calificaciones es futura en relación con haber estudiado. 2.-También expresa posibilidad o suposición. Ejemplos: Habrían dado las diez si no nos hubiésemos apurado. Esa noche habrían dado las nueve ( lo supongo) cuando lo descubrieron. Tiempo y aspecto en el modo subjuntivo En castellano existen seis formas del subjuntivo, tres simples y tres compuestas. Las simples las representan el presente (hable), el pretérito imperfecto (hablara, hablase) y el futuro imperfecto (hablare); las compuestas son el pretérito perfecto (haya hablado), el pretérito pluscuamperfecto (hubiera hablado, hubiese hablado) y el futuro perfecto (hubiere hablado). Las formas futuras del subjuntivo han caído en desuso y casi nadie las incorpora en su lenguaje. Se han mantenido solo en usos muy especiales, por ejemplo en el lenguaje jurídico. Sus funciones las desempeñan ahora el presente y el pretérito perfecto. Las formas simples son mucho más frecuentes y expresan ante todo la simultaneidad o posterioridad. Por el contrario, las compuestas que expresan la anterioridad son mucho menos frecuentes. Carbolová, (2007, p.15) 43
  • 44. Presente del subjuntivo El presente se utiliza para dar a un verbo la expresión de posibilidad, deseo, ruego o petición en el momento presente. Sin embargo, la acción que debe realizarse tiene siempre un matiz de futuro, es decir, se pide o desea ahora pero se puede realizar o no en el futuro. Yo le llamo el deseo que alguien tiene de que otra persona haga algo en ese momento o más allá de ese momento. Mi mamá quiere que yo coma verduras todos los días. El presente nunca puede referirse al tiempo pasado. Te pido que me lo digas enseguida. Es necesario que vayas mañana al trabajo. ESTRUCTURA Este tiempo se forma al cambiar la letra O del presente del indicativo por el sufijo E en los verbos terminados en AR. Verbo Presente del indicativo Bailar Bailo Presente del subjuntivo baile Ejemplo: Mi novia quiere que yo baile. En los verbos terminados en ER e IR el sufijo O del Presente del indicativo se cambia por el sufijo A. Verbo Presente del indicativo Presente del subjuntivo Vivir Vivo viva comer como coma Ejemplo: Mi mamá quiere que me coma todas las verduras. USOS Y SIGNIFICADOS 1.- El Presente del subjuntivo sirve para expresar la acción verbal como una esperanza o un deseo. Generalmente, las oraciones en subjuntivo consisten de dos partes, cada una con un 44
  • 45. sujeto diferente. En la primera parte, el verbo en modo indicativo expresa el deseo real del primer sujeto; mientras en la segunda parte, el verbo en subjuntivo expresa cuál es ese deseo, o qué es lo que queremos que el segundo sujeto realice. Ejemplo: Espero que Lorena me llame hoy. Ojala me pagues lo que me debes. Trataré que me entiendan todos. 2.- Empleamos el presente del subjuntivo para formar expresiones que contienen un mandato implícito. Los verbos usados son: aconsejar, decir, insistir en, pedir, recomendar y sugerir. Ejemplo: El doctor me recomendó que guarde reposo. El profesor Pereira insiste en que estudiemos más. ¿Qué me aconseja que haga en esta situación? 3.-Usamos el presente del subjuntivo con expresiones que indican duda o negación. Ejemplo: Dudo que sea cierto No creo que Alma venga. Marta no cree que le den el aumento que pidió. Cuando las expresiones indican creencia, certidumbre o ausencia de duda o de negación, se usa el indicativo: No dudo que es cierto Creo que Alma vendrá. Estoy seguro que Roberto me entregará el dinero. 4.- Se usa el presente del subjuntivo con expresiones de emoción o sentimiento: ¡Me gusta que todo salga bien! ¡Lamento que ustedes no quieran ir! ¿Te emociona que ellos ganen? 45
  • 46. Pretérito imperfecto del subjuntivo El imperfecto del subjuntivo se refiere al deseo que alguien tenía de que otra persona hiciera algo. Se trata de acciones que no se realizan pero se desea que fuera así. Este tiempo es posible conjugarlo de dos maneras diferentes en todas las personas y números. Las dos conjugaciones se consideran sinónimas, no se altera su significado. Mi padre quería que yo estuviera en casa temprano ese día. Si quisiera, todo podría ser suyo. ESTRUCTURA Se forma al agregarle a la raíz de los verbos en infinitivo los sufijos - ra o Verbo en infinitivo -se. Pretérito imperfecto del indicativo del subjuntivo amaba Amar Pretérito imperfecto Amara o amase USOS Y SIGNIFICADOS 1.-El pretérito imperfecto del subjuntivo sirve para expresar el deseo o la esperanza de que alguien hubiera o hubiese hecho algo. Las oraciones en este tiempo consisten de dos partes, cada una con un sujeto diferente. El verbo en modo indicativo expresa el deseo que tuvimos o teníamos, mientras el verbo en subjuntivo expresa cuál fue ese deseo. Los tiempos del indicativo con los que se puede combinar el imperfecto del subjuntivo son: Pretérito perfecto simple: Me sorprendió que no lo reconocieran. Pretérito imperfecto: Temía que no viniera hoy. Futuro perfecto: A lo mejor te habrá pedido que fueras a visitarlo. Pluscuamperfecto: Nos había pedido que llegáramos temprano. Condicional: Nos gustaría que comieras con nosotros. 2.-En frases condicionales. Ejemplo: Si tuviera tiempo, iría. Si ganara más dinero, ayudaría a mis amigos. 3.-Sirve para expresar pedido, consejo o sugerencia. Ejemplo: 46
  • 47. Jeremías nos pidió que buscáramos las llaves. Mi abuelo me aconsejó que no dejara la universidad. 4.-Para expresar emoción o sentimiento. Ejemplo: Me alegré mucho que sacaras buenas calificaciones. Martín deseó que tú lo escucharas antes de tomar esa decisión. 5.-Para expresar una duda o negación en el pasado. Ejemplo: Yo dudaba que Jorge pudiera hacerlo. Yo dudé que Luís se presentara a tiempo. Ellos dudaron que Abel ganara las elecciones. Teresa no creía que su jefe le diera el aumento. 6.-Para expresar una opinión con oraciones impersonales. Ejemplo: Fue una lástima que Jacobo no viniera a la reunión. Era importante que anunciaran el feriado. Carbolová (2007) describe algunos usos diferentes del pretérito imperfecto del subjuntivo. Ella no explica así: No obstante, estas formas han evolucionado de formas modales diferentes. Hablara tiene su origen en el pluscuamperfecto de indicativo latino (laudaveram) y hablase en el pluscuamperfecto de subjuntivo latino (laudavissem). La primera de las dos formas conserva algunos usos que no son propios del subjuntivo y en los que no puede ser sustituida por la segunda. Puede desempeñar su función original, que es la de pluscuamperfecto de indicativo, la función de perfecto de indicativo o la función de condicional. Salieron del banco silenciosamente, como entraran. Función de pluscuamperfecto de indicativo Como dijera el profesor. Función de perfecto de indicativo Si lo supiese, te lo dijera. Función de condicional En España se emplean las dos formas del imperfecto de subjuntivo pero predomina, sobre todo en Hispanoamérica, la forma hablara. En textos literarios clásicos o modernos es posible encontrar las formas en – ra con valor de pretérito indefinido o de pretérito pluscuamperfecto de indicativo.( p.17) 47
  • 48. También con estos valores esta forma puede encontrarse en escritos periodísticos modernos, pero en este caso es considerada inadecuada. El desconocido que llegara el lunes, resulto ser un inspector. (llegara=había llegado) El hombre que fuera considerado culpable, murió ayer en la cárcel. (fuera considerado=fue considerado) Es posible que las formas del imperfecto de subjuntivo aparezcan en dos niveles temporales y tengan funciones diferentes. En el primer nivel pueden referirse al pasado, al presente o al futuro, pues, son atemporales. Pero en el segundo nivel se refieren exclusivamente al pasado. Primer nivel temporal !Ojala lo supiera! Si lo vieras, me creerías. Si tuviera tiempo, te ayudaria. Primer nivel temporal ! Quería que me dijera la verdad. Le pidió que cerrara la ventana. Le dijo que se fuera de su casa. En oraciones con introducción negativa el pretérito imperfecto de subjuntivo corresponde a tres tiempos: el pretérito indefinido, el pretérito imperfecto de indicativo y el condicional simple de las oraciones afirmativas. Creo que María se caso en el año pasado. (Pretérito indefinido) → No creo que María se casara en el año pasado. Creí que el avión llegaba a las cuatro. (Pretérito imperfecto de indicativo) → No creí que el avión llegara a las cuatro. Creía que se atrevería a decírmelo. (Condicional simple) → No creía que se atreviera a decírmelo. Como ya se puede ver en algunos ejemplos mencionados mas arriba, el pretérito imperfecto de subjuntivo participa en la construcción de oraciones condicionales. Si no estuviera tan cansada, te prepararía la cena enseguida. Otra posibilidad de uso de este subjuntivo es cuando queremos expresar cortesia. Quisiera hablar con su jefe. Quisiera preguntarle por algo importante. En exclamaciones se refiere a acciones de cumplimiento imposible. !Ya quisieras tu una mujer como la mía! (Pero no la tienes.) ! Ojala fuera viernes! (Pero no lo es.) (p.18) Pretérito perfecto del subjuntivo Este tiempo indica el deseo que alguien tiene de que otra persona o ser animado o inanimado haya hecho algo recientemente. 48
  • 49. Espero que Carmen haya entendido la lección. El deseo es sobre la realización de algo en el pasado inmediato o cercano. También es posible usarlo si necesitamos expresar una acción acabada en el futuro. Cuando haya corregido vuestros exámenes, os daré los resultados. Cuando hayas limpiado los platos, empieza con el suelo. Para Carbolová (2007),en las oraciones que están introducidas negativamente, el pretérito perfecto de subjuntivo corresponde a las afirmativas con pretérito perfecto y futuro perfecto de indicativo. Creo que ya han venido. → pretérito perfecto de indicativo Creo que ya habrán venido. → futuro perfecto de indicativo No creo que hayan venido todavía. → pretérito perfecto de subjuntivo ESTRUCTURA Este tiempo se forma con el presente del subjuntivo del verbo haber y el participio de los verbos. Verbo en infinitivo Pretérito perfecto del subjuntivo Cantar Pretérito imperfecto del subjuntivo Cantara o cantase Haya cantado La diferencia del pretérito perfecto del subjuntivo con el pretérito imperfecto también del subjuntivo es que el primero expresa un pasado más o menos reciente o una situación que está dentro de un período de tiempo que no ha terminado completamente o que tendría sus efectos al presente. Ejemplo: Espero que me hayan traído la carta. Se parece al pretérito perfecto compuesto del indicativo en los siguientes aspectos. 1.- Ambos se refieren a situaciones que acaban de ocurrir o que deseamos que hayan ocurrido recientemente. 2.-Tienen relación psicológica con el presente. 49
  • 50. 3.-Las acciones tienen un carácter reiterativo o deseamos que lo tenga. Ejemplos: Tiempo Modo Oración Pretérito perfecto indicativo Alba ha conseguido un buen empleo. Pretérito perfecto subjuntivo Espero que Alba haya conseguido un buen empleo. Pretérito perfecto indicativo ¿Has terminado la tarea? Pretérito perfecto subjuntivo Espero que hayas terminado la tarea. Pretérito perfecto indicativo Creo que ha habido un error. Pretérito perfecto subjuntivo No creo que haya habido un error. Pretérito perfecto indicativo Milca ha vivido en este barrio por más de diez años. Pretérito perfecto subjuntivo No creo que Milca haya vivido en este barrio por más de diez años. USOS Y SIGNIFICADOS 1.-Para expresar un deseo o esperanza de que algo haya ocurrido recientemente. Ejemplo: Espero que los niños hayan comido suficiente. 2.-Para expresar duda o para negar algo. Ejemplo: Dudo que Alberto haya comprado un carro nuevo. No creo que Timoteo haya encontrado un apartamento barato. 3.-Para expresar una emoción o sentimiento. Ejemplo: Me alegro que Rebeca se haya graduado este año. Ojalá que Mirna haya encontrado un buen empleo. 4.-Para expresar una opinión con expresiones impersonales. Ejemplo: Es mejor que no hayas recurrido a los tribunales. Más vale que me haya dicho la verdad. Es normal que te hayas sentido incómoda. 50
  • 51. 5.-Para expresar ideas futuras con las palabras CUANDO Y HASTA QUE. El detective cerrará el caso hasta que haya encontrado al asesino. Elisa estudiará inglés hasta que lo haya aprendido muy bien. El pretérito perfecto del subjuntivo sirve para expresar el deseo o la esperanza de que alguien haya hecho algo. Las oraciones en este tiempo consisten de dos partes, cada una con un sujeto diferente. El verbo en el presente del modo indicativo expresa el deseo que tenemos, mientras el verbo en subjuntivo expresa cuál ha sido ese deseo. Pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo Las oraciones en el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo consisten de dos partes, cada una con un sujeto diferente. Generalmente, se usan dos estructuras del pasado subjuntivo o se conjugan también con el condicional compuesto. El pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo se refiere a dos acciones en el pasado que pudieron haberse realizado, una como consecuencia de la otra. Una oración expresa la acción que no se realizó; y la otra, se refiere al resultado que hubiera o habría tenido dicha acción si se hubiera realizado. Ejemplos: 1.- Si yo te hubiera prestado (Pluscuamperfecto # 1) el dinero, hubieras resuelto ( Pluscuamperfecto # 2) el problema. 2.-Habría sido (Condicional compuesto) peligroso que hubieras viajado (Pluscuamperfecto) bajo la tormenta. ESTRUCTURA El pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo, al cual se le conoce también como pasado perfecto del subjuntivo, es un tiempo compuesto que se forma del imperfecto del subjuntivo del verbo haber más el participio de todos los verbos. Persona Imperfecto del Participio pasado de Pluscuamperfecto subjuntivo de los verbos del subjuntivo HABER 51
  • 52. Yo hubiera Caminado Yo hubiera caminado... Tú hubieras Bailado Tú hubieras bailado… El /Ella hubiera Bebido Ella hubiera bebido… USOS Y SIGNIFICADOS Indica una acción probable en el pasado, cuya realización dependió de otra acción también pasada. Ejemplo: Si yo hubiera estudiado, hubiera sacado mejores notas. Si me hubiera preguntado, se lo habría contado. Hubiera sido magnífico que hubiéramos podido comprar el auto nuevo. Aunque me lo hubiera demostrado, no se le hubiera creído. Dondequiera que se hubiera escondido, lo hubiera encontrado. El Imperativo Tiempo que indica una orden, mandato, instrucción, súplica, ruego, exhortación. ¡Ruego no me dejes! ESTRUCTURA El imperativo se forma al agregarle a los verbos en infinitivo la terminación A, cuando los verbos terminan en Ar; la terminación E, cuando los verbos terminan en ER; y la terminación E, cuando los verbos terminan en IR. Persona Verbo Beber Tú Bebe Vosotros Bebed Usted Beba Ustedes Beban La forma negativa: Hablar Correr Vivir No hables ( tú ) No corras ( tú ) No vivas (tú ) No habléis ( Vosotros) No corráis ( Vosotros) No viváis ( Vosotros) 52
  • 53. No hable ( usted) No corra (Usted) No viva (Usted ) No hablen ( Ustedes) No corran ( Ustedes) No vivan ( Ustedes ) USOS Y SIGNIFICADOS 1.- Sirve para dar órdenes: Julio, Pon atención inmediatamente. Mario, cierra la boca y no molestes más. 2.-Para dar instrucciones: Primero introduzca la moneda, después marque el número. Tome una pastilla al levantarse y otra al acostarse. 3.-Para ofrecer algo: Come más carne. Llévate ese libro. 4.-Para dar consejos o sugerencias: Conduce con cuidado, por favor. Obedece a tus padres 5.- Para pedir o solicitar algo: Por favor no le diga nada a nadie. Por favor mándeme el paquete mañana. 53
  • 54. Bibliografía Benveniste, Emille (1971) Problemas de Lingüística General, Siglo XXI editores, México. Bosque, Ignacio y otros (1990) Tiempo y aspecto en español. Madrid: Cátedra. BOSQUE, Ignacio. DEMONTE Violeta (Dir.)(2000). Gramática descriptiva de la lengua española. 3. reimp.. Madrid: RAE/Espasa. Bogard, Sergio (2005) El aspecto,Nueva Revista de Filología Hispánica, Tomo LIII, N.1, Madrid. Cartagena, Nelson (1999) “Los tiempos compuestos”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe editores. Carbolová, Katerina (2007), Categoría Verbal del Modo en el Español Moderno. Obtenido el 15 de febrero de 2013 en: http://is.muni.cz/th/125542/ff_b/CATEGORIA_VERBAL_DE_MODO_EN_EL_ESPANO L_MODERNO.pdf Dietrich, W. (1973), El aspecto verbal perifrástico en las lenguas románicas, Madrid, Ed. Gredos. De Miguel, Elena (1999) El aspecto léxico, Gramática Descriptiva de la Lengua Española, Espasa, Madrid. Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, ( 2010), Espasa, Madrid 54
  • 55. Gili, Samuel ( 1961), Curso Superior de Sintaxis Española, Vox, Madrid Llorach, Emilio, (1994). Gramática de la Lengua Española, Espasa, Madrid, MAINGUENAU, Dominique (2000) Termos-chave da análise do discurso. Belo Horizonte: UFMG. Moreno, Victoria ( sf) Indicativo o subjuntivo en oraciones concesivas, obrenida el 16 de febrero en http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/06/06_0276.pdf MATTE BON, F. (1992), Gramática Comunicativa del español, Tomo I, Madrid, . Marcos Marín y otros (1998) Gramática española. Madrid: Síntesis Rojo y Veiga, (1999), El tiempo verbal. Los tiempos simples, Gramática Descriptiva de la Lengua Española, Espasa, Madrid. WEINRICH, Harald. Estructura y función de los tiempos en el lenguaje. Madrid: Gredos, 1974. 55