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Autoestima en los niños

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ESTRATEGIAS PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS

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  • 1. 1 PILARES AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS http://www.miautoestima.com/autoestima-ninos/ La autoestima es una característica de personalidad cambiante, que va formándose durante toda la vida de la persona. El cuidado de la autoestima en los niños es primordial, ya que de ella depende el desarrollo de sus cualidades y de sus rasgos de personalidad, que le influirán durante todo el resto de su vida adulta. Por ello, tanto padres como educadores deben ser conscientes de la importancia de la formación de la autoestima en los niños y dedicar tiempo y esfuerzo a evaluar si el niño está desarrollando una autoestima equilibrada o ayudarle a mejorarla en caso contrario. De lo contrario, los niños pueden desarrollar una serie de problemas por esa falta de autoestima, como pueden ser el aislamiento, el bajo rendimiento escolar, la depresión… Uno de los puntos más importantes que han de observarse es el autoconcepto del niño. Dicho autoconcepto es la imagen que el niño tiene de sí mismo, quién cree que es, qué capacidades o limitaciones considera que tiene… Este autoconcepto determinará su autoestima y la manera en la que el niño actúa y se relaciona con los demás. Por esta razón, explicaremos los problemas que pueden aparecer en los niños con mal autoconcepto y daremos una serie de consejos para fomentar el autoconcepto infantil. AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS La autoestima empieza a formarse en una persona desde que se es bebé y desde que establece el primer vinculo con la madre y con el padre. Cuando un niño se siente querido y aceptado por sus padres, le resulta más fácil aceptarse a sí mismo. Por este motivo, es muy importante que durante los primeros años de su vida, el niño o la niña sienta que es importante y que se le quiere tal y como es. Las comparaciones con los hermanos o con otros niños no suelen ser beneficiosas para el niño, ya que el niño puede percibirlas como un desprecio por no ser como se espera que sea. Desde pequeños, vamos aprendiendo de nuestros mayores un conjunto de normas e ideas de cómo debemos ser y como debemos comportarnos. Al mismo tiempo, vamos formando una percepción sobre cómo somos, una valoración positiva o negativa sobre nosotros mismos. Por ello, para los padres debería ser una prioridad preocuparse por la construcción de la autoestima de sus hijos ya que en algunos casos a los niños puede resultarles muy difícil construir una alta autoestima si constantemente se están sintiendo menospreciados o presionados sobre lo que deberían hacer, deberían ser o lograr. La autoestima en los niños tiene una gran importancia ya que le ayudará a determinar gran cantidad de acciones, elecciones, proyectos y metas en la vida. Por este motivo, un niño que presenta problemas de autoestima desde pequeño seguramente tendrá dificultades pararelacionarse con los demás niños y también problemas en su desempeño académico. De esta manera, si el niño crece teniendo una percepción negativa de si mismo se enfrentará con diversos problemas cuando llegue a la edad adulta y comience a notar que gran parte de las cosas que hizo o dejó de hacer estuvieron condicionadas por su autoestima negativa. La familia y su entorno tienen una influencia significativa en la construcción de la autoestima del niño. Por este motivo, es importante estar atento a determinados síntomas que pueden dar a entender que el niño o niña pueda tener una autoestima baja y dificultad para relacionarse con los demás. Durante la infancia, las relaciones con los demás son especialmente importantes.
  • 2. 2 FORMACIÓN DEL CONCEPTO DE AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS Existen diferentes factores que influyen en la formación del concepto de la autoestima de los niños. Estos factores también irán variando con el pasar de los años. Durante los primeros meses de vida, lo más importante para la formación del concepto de la autoestima es el vínculo del bebé con la madre y con el padre. El bebé debe sentirse querido. Es importante que sienta que recibe la atención que necesita, no solo en relación a necesidades básicas como puede ser la comida sino también en cuanto a lo afectivo. Es muy importante aprovechar determinados momentos para poder establecer un vínculo con el bebé. Por ejemplo, cuando se lo esta amamantando, es importante dedicarle ese momento, prestarle atención, ocuparse de él, y no simplemente darle de mamar mientras se mira la tele o se hace otra cosa. Cuando el niño empieza a ir al parvulario y más tarde al colegio, además de la relación con sus padres también será muy importante la relación que establezca con sus compañeros y compañeras de colegio. Todas las personas necesitan sentirse aceptadas y los niños pueden ser especialmente crueles con algunos compañeritos. Sentir el desprecio de los compañeros, aunque solo sea jugando, puede afectar significativamente al niño y a la construcción de su concepto de autoestima. Cuando el niño empieza a enfrentarse a desafíos académicos en el colegio o en alguna actividad extraescolar, esto también pasa a ocupar un lugar importante en la formación del concepto de autoestima del niño. Su rendimiento académico y su capacidad podrán influir notoriamente sobre su autoestima. A medida que el niño va creciendo, su imagen corporal empieza a ocupar un lugar en el concepto de autoestima que tiene el niño. Si el niño se siente “feo” al lado de sus compañeros, o más bajo, más alto, más gordo o más flaco, seguramente repercutirá sobre su concepto de autoestima. A menudo no es tanto una cuestión real sobre su imagen corporal, sino que lo que mas puede afectarle es cómo piensa que los demás perciben su imagen corporal. Ser bajito no es un problema para todos los niños, sin embargo si un niño recibe burla por su estatura, seguramente para ese niño si será un problema ser bajito. El rendimiento físico (práctica de deportes) y el rendimiento académico también pueden ser un factor determinante en la formación del concepto de autoestima infantil. Cuando el rendimiento físico es malo, esto puede ser motivo de burlas y llevar al niño a pensar que no sirve para determinadas actividades o juegos. EL AUTOCONCEPTO EN EL NIÑO El autoconcepto es la imagen que el niño tiene de sí mismo, quién cree que es, qué capacidades o limitaciones considera que tiene… Este autoconcepto determinará su autoestima y la manera en la que el niño actúa y se relaciona con los demás. El autoconcepto del niño se va formando desde sus primeros años. El niño va a aprendiendo a comprender el mundo, a relacionarse, a esperar premios o castigos a sus acciones… Estos aprendizajes le marcarán durante el resto de su vida.
  • 3. 3 Los padres, con sus enseñanzas y su comportamiento, son los primeros que van a marcar este aprendizaje. El niño, a través de la aceptación o el rechazo que ve en sus padres a determinadas acciones, va construyendo su sistema de valores, su forma de comportarse, sus capacidades para resolver problemas… Cuando un niño recibe amor y es tratado como alguien importante y a quien se tiene en cuenta, va dándose cuenta de sus habilidades y capacidades, aprende a aprovecharlas y a sentirse orgulloso de sí mismo y de las cosas que va logrando. Se sentirá como alguien importante dentro de su familia y esto le ayudará después a integrarse en el colegio y sentirse también como alguien reconocido allí. Esto hará que desarrolle una autoestima elevada, lo que le ayudará a no desanimarse ante los fracasos y a seguir luchando por lo que quiere, porque está seguro de sus capacidades y de tener detrás el apoyo y el amor de sus padres en caso de fracasar. Por el contrario, un niño que no ha podido aprender a verse a sí mismo como alguien importante y que no ha tenido el respaldo de sus padres, no se sentirá seguro de sí mismo y buscará siempre la aprobación de los demás. No se aceptará a sí mismo como es, no reconocerá sus capacidades ni será capaz de aceptar sus límites. Todo esto conduce a la formación de una baja autoestima y condicionará de forma negativa sus relaciones con los demás. Problemas de los niños con mal autoconcepto A continuación, vamos a explicar las características de los niños que no han sido capaces de desarrollar un autoconcepto adecuado: Incomodidad: Se siente incomodo con su aspecto físico, con su personalidad, con los cumplidos y la atención de los demás… Preocupación excesiva por complacer a los demás, dejando de lado sus deseos y sentimientos. Es muy cerrado, no suele expresar sus emociones porque le han enseñado que son muestras de debilidad. No es responsable de sus propias acciones y suele usar mentiras o excusas o quejarse de los demás para justificarse. Es demasiado sensible a las críticas. Siempre se siente atacado ante cualquier comentario. No lucha por conseguir sus metas, se rinde enseguida o se niega a intentar hacer cosas porque da por sentado que no lo conseguirá. No se conoce a sí mismo ni quiere hacerlo. Actúa imitando a otras personas sin pensar en lo que realmente quiere. Es excesivamente dependiente de la gente y las situaciones que conoce. Le da miedo cualquier cambio o el contacto con nuevas personas. Por el contrario, un niño que ha crecido respaldado por la confianza de sus padres y ha desarrollado un buen autoconcepto confía en sí mismo y en los demás, se siente seguro de sí mismo y acepta los cambios sin miedo, sabe tomar decisiones y conseguir resultados y se conoce a sí mismo lo suficiente como para que las críticas de los demás no le afecten. Todo esto conduce a la formación de una personalidad con una alta autoestima. ¿CÓMO FOMENTAR EL AUTOCONCEPTO EN LOS NIÑOS? Un buen autoconcepto ayudará al niño a crecer seguro de sí mismo, a ser más capaz de experimentar y buscar soluciones, lo que le permitirá alcanzar el éxito con mayor frecuencia. Todo esto contribuirá a que el niño elaboré una elevada autoestima. Explicaremos una serie de medidas que ayudarán a los padres a mejorar el autoconcepto de sus hijos:
  • 4. 4 Amor incondicional: El niño tiene que saber que se le quiere por ser quien es, que su conducta, sus éxitos o fracasos, no harán que sus padres le dejen de querer. Esto hace que se sientan seguros y que no tengan ansiedad por no valer lo suficiente. Reforzarle: Hay que halagar sus logros y comentarle su importancia para elevar su confianza en sí mismo. Haz siempre comentarios positivos sobre las acciones buenas que haya realizado. Ayudarle a conocerse: El niño debe ser consciente de los logros que consigue y de sus habilidades para que se sienta más seguro y orgulloso acerca de las cosas que es capaz de hacer. Hay que animarle a pensar sobre sí mismo y sus características como persona y ayudarle a no tener miedo de sus limitaciones. Escuchar: Hay que dedicar un tiempo a escuchar con atención y paciencia a los hijos. Deben sentir que son comprendidos y aceptados, así que pide aclaraciones siempre que las necesites e intenta ponerte en su lugar. Organiza tu tiempo para tener siempre un rato que puedas dedicar a hablar con tu hijo. No etiquetar: No le digas a tu niño que es bueno o malo, tonto o listo… Es mejor que pongas ejemplos de la conducta particular y no generalizar. En lugar de decirle “Eres malo. Siempre lo rompes todo”, es mejor decir “Has roto este jarrón. ¿Qué ha pasado?”. Poner ejemplos concretos permite que el niño comprenda mejor qué conducta quieres que cambie y aprenda hacerlo en lugar de sentirse culpable. No sobreproteger: No le des a tu hijo las soluciones a sus problemas a menos que él las pida. Deja que sea él mismo quien intente buscarlas. Tú debes estar a su lado por si te necesita pero debes dejarle que sea responsable de sus decisiones. Expresión de sentimientos: Nunca impidas que muestre lo que siente con frases como “los niños no lloran” o “los demás se van a reír de ti si te pones así”. Déjale expresar sus sentimientos, incluso los negativos, y enséñale a expresarlos adecuadamente. Toma de decisiones: Deja que el niño participe en decisiones comunes como dónde ir el fin de semana o qué hacer para divertiros esta tarde. Esto hará que note que su opinión es tenida en cuenta y que se sienta orgulloso y responsable. PROBLEMAS DE AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS Para reconocer los problemas de autoestima que tienen los niños, lo primero será reconocer como forma el niño su propia autoestima. La valoración que uno tiene de si mismo es primordial para lograr lo que el niño se propone en la vida. Durante la infancia, hay que construir lo que seránlos “cimientos” para el resto de la vida. Si desde pequeño el niño tiene una autoestima muy baja, seguramente le costará mucho cambiar esa situación. A continuación te dejamos algunos consejos para que puedas reconocer cuando el niño tiene unabaja autoestima: Si el niño repite constantemente frases como “nadie me quiere” o “nada me sale bien”, por más que lo diga en un ambiente de juego, puede que termine creyéndoselo y convenciéndose de que realmente es así. Los chicos con baja autoestima suelen tener dificultad para relacionarse con los demás, para hacer amigos o poder compartir un juego. A pesar de la dificultad para relacionarse, es posible que no les guste y se sientan frustrados si tienen que estar solos, o no tienen con quien jugar o compartir su tiempo. Los chicos con problemas de autoestima no se sienten capaces de hacer lo que se les propone. Tienen tendencia a creer que todo les saldrá mal o lo arruinarán. Es habitual ver que los niños y niñas que tienen baja autoestima tienen una frustración excesiva ante determinadas situaciones. Por ejemplo, pueden sentirse muy mal y enojarse si un dibujo no les queda como esperaban o si no logran hacer lo que querían.
  • 5. 5 Los chicos y chicas con baja autoestima suelen sentir que todo lo que les ocurre es una cuestión personal contra ellos. Algo que solo les ocurre a ellos o que ocurre por su culpa. Los niños con baja autoestima tienen una tendencia a pensar que realmente hay algo malo con ellos. Ejemplos de estos casos podrían ser: pensar que si su papá no juega con ellos un día, es porque no lo quiere y no porque no puede. Los niños y niñas con baja autoestima tienen la tendencia a pensar que todo lo malo les ocurre a ellos. Por más que lo mismo que le ocurrió a ellos le haya ocurrido a muchos otros niños, lo sentirán como algo personal hacia ellos. Esto se refleja en frases como “todo lo malo me pasa a mi” o “siempre es a mi al que le pasan este tipo de cosas.” LA SUSCEPTIBILIDAD EN LA INFANCIA La susceptibilidad hunde sus raíces en la infancia. Los adultos susceptibles fueron niños sometidos a unos altos niveles de exigencia. Los padres de esos niños se han creado un ideal de lo que ese niño debe ser, sin importar si el niño posee las características necesarias para poder llegar a ese ideal y se han encargado de hacerle saber que ése es el mínimo necesario que el niño debe cumplir. Los padres de estos niños, además de exigirles demasiado, no suelen premiar ningún logro del niño. Para ellos que el niño triunfe en algo es lo normal, lo mínimo que su hijo debe conseguir. Por ello, el niño crece sin ser reforzado y aprenderá a no esperar los elogios y los premios de los demás, a pesar de desearlos con todas sus fuerzas. Además de no premiar, los padres de niños susceptibles suelen castigar duramente que el niño no llegue a las expectativas marcadas. El problema de estos niños es que no se sienten aceptados dentro de su familia por ser quienes son, que no se saben valorados y amados por sus padres de manera incondicional. El amor de sus padres está condicionado a que consigan llegar a los objetivos, lo que les produce una graninseguridad y miedo a ser rechazados. Todo esto conducirá a que desarrollen una autoestima baja, que su nivel de autoconocimiento sea muy escaso (ya que deben esconder sus limitaciones) y que no se sientan integrados, respetados ni queridos. Esta relación dentro de la familia acabará generalizándose a todas las personas que vaya conociendo. El niño susceptible será cerrado y receloso, no soportará las bromas y estallará en accesos de llanto o de agresividad con frecuencia. Será perfeccionista en sus trabajos en el colegio pero no conseguirá trabajar en equipo de forma aceptable y es posible que se encuentre aislado de sus compañeros. CONSEJOS PARA DISMINUIR LA SUSCEPTIBILIDAD EN LOS NIÑOS La susceptibilidad debe ser corregida desde la infancia, ya que acaba implantándose de forma firme en la personalidad y desencadenando trastornos que resultan muy difíciles de cambiar una vez llegados a la edad adulta. El principal problema de los niños susceptibles está en que no han podido formar su autoestima de forma adecuada. Es por ello que deben trabajarse sus diferentes ámbitos: Autoconocimiento: Hay que enseñar al niño que todos tenemos cualidades únicas y carencias y que es esa mezcla la que nos hace únicos y valiosos. El niño debe aprender cuáles son sus puntos fuertes, para poder explotarlos, y sus limitaciones, para corregirlas o aceptarlas. Autoconcepto: Hay que ayudar al niño a que se forme un autoconcepto de sí mismo sano, en el que estén integradas sus cualidades físicas e intelectuales, sus emociones, sus habilidades y limitaciones. El niño debe saber quién es y que se le quiere tal y como es. Autoaceptación: Para que el niño pueda aceptarse como es, es imprescindible que los padres lo acepten primero. El niño debe saber que sus padres le quieren por ser quien es y que eso no cambiará nunca, tanto si triunfa en las cosas que intente como si fracasa. Sin esa seguridad en la que apoyarse, no podrá desarrollar una autoestima ni unas relaciones sanas.
  • 6. 6 Autorespeto: Una vez que el niño se conoce y se acepta, aprenderá a respetarse a sí mismo como persona y podrá dejar de sentirse tan inseguro y de tener miedo a ser rechazado por los demás. Para conseguir mejorar estas facetas de la autoestima del niño es imprescindible que los padres hagan un análisis realista de las capacidades y limitaciones de su hijo y que adecuen sus exigencias a sus posibilidades reales. Es necesario también que le premien y elogien por las cosas que va consiguiendo y que le enseñen a aceptar que los errores existen, que no son peores personas por equivocarse y que le servirán para mejorar en sus habilidades para ocasiones futuras. AUTOESTIMA POSITIVA EN LOS NIÑOS Hay una serie de factores que influyen de manera positiva en la creación de una autoestima fuerte y equilibrada por parte del niño. Estos factores son los siguientes: o Seguridad: El niño necesita sentirse seguro del amor de sus padres, tener un punto de anclaje que sepa que no le va a fallar. Los padres deben demostrar al niño que su amor hacia él no cambiará dependiendo de lo que haga o los logros que consiga, que lo quieren por ser quien es. Esto permitirá al niño desarrollar su autoestima y su independencia y atreverse a asumir nuevos retos. Explicaremos también los problemas que pueden darse en los niños con falta de seguridad y una serie de técnicas para mejorar la seguridad de nuestros hijos. o Sentido de competencia personal: Es la seguridad que tiene una persona de que está preparada para asumir los retos y problemas que puedan ir surgiendo, ya que dispone de las capacidades y conocimientos necesarios. Este sentimiento de competencia debe ir formándose desde la infancia para que el niño vaya sintiéndose más seguro de sí mismo y se atreva a afrontar nuevas situaciones que le ayuden a desarrollarse. Expondremos una serie de consejos que nos explicarán cómo conseguir que el niño se sienta competente. La seguridad como factor de la autoestima La seguridad es indispensable para la formación de la autoestima. Si un niño se siente seguro, si sabe que puede contar con el amor y el apoyo incondicional de sus padres, se sentirá más libre de actuar, de probar cosas nuevas y aprender, por lo que tendrá más opciones de conseguir el éxito y su autoestima se irá formando de forma sana y adecuada. Si por el contrario el niño no está seguro de que tiene el cariño incondicional de sus padres y éstos no refuerzanadecuadamente sus logros, sentirá miedo de seguir sus impulsos e ideas, no se atreverá a realizar acciones necesarias para su desarrollo como persona y su autoestima se verá afectada por esa falta de seguridad. Es importante también para desarrollar ese sentimiento de seguridad que los padres marquen unas normas claras de conducta y sean coherentes con ellas. En eso no podemos ser ambiguos ni puede haber fisuras entre los padres. Si un día permitimos que el niño haga una cosa pero al día siguiente le castigamos por ello o si el padre castiga una acción que la madre permite, estaremos confundiendo al niño y haciendo que no se sienta seguro a la hora de ver que acciones puede realizar y cuales no. Por ello los padres deben hablar entre ellos para pautar unas normas claras, informar a sus hijos de cuales son, hacer que toda la familia se rija por esas normas y que todos, padres e hijos, sean responsables de cumplirlas. Es importante que nuestros cambios de humor no hagan variar esas normas y los premios o castigos que damos por ellas. El niño necesita tener la seguridad de saber que puede y que no puede hacer y cuales serán las consecuencias de sus acciones para poder desarrollarse adecuadamente, aprender nuevas habilidades y sentirse bien por sus logros. Sólo así podrá desarrollar una alta autoestima. PROBLEMAS EN LOS NIÑOS CON FALTA DE SEGURIDAD
  • 7. 7 Hay una serie de características que señalan que un niño no está desarrollando un adecuadosentido de seguridad y que pueden ponernos sobre aviso. Éstas son algunas de ellas: Son tímidos y no les gusta encontrarse con personas o situaciones nuevas. Son pasivos y no les gusta probar experiencias nuevas porque temen ser castigados. Siempre están nerviosos y lo muestran mordiéndose las uñas, chupándose el dedo, llorando con frecuencia… Síntomas físicos: Dolores frecuentes de cabeza o estómago, mojar la cama, irritación… Se siente confuso acerca de lo que los demás esperan de él. No les gustan los cambios. Se sienten confundidos y asustados en situaciones nuevas. Evitan el contacto físico con los demás y las expresiones de afecto. Tampoco son capaces de mantener el contacto visual con los demás. No tienen confianza en poder conseguir cosas, no luchan por lograr metas. Por el contrario, un niño con un adecuado sentido de seguridad se siente abierto a los cambios y no tiene miedo de buscar alternativas y correr riesgos. Además, se muestra confiado con las personas que quiere y cómodo con el contacto físico y las demostraciones de afecto y está abierto a relacionarse con personas nuevas. Un niño con un buen sentido de seguridad sabe en todo momento lo que se espera de él y por ello se atreverá a probar nuevas soluciones, buscará nuevas maneras de mejorar y ser premiado o elogiado por ello. Todo esto hará que crezcan sus capacidades y su autoestima. TÉCNICAS PARA MEJORAR LA SEGURIDAD EN LOS NIÑOS Si hemos notado que nuestro hijo no se siente lo suficientemente seguro de sí mismo como para actuar sin miedos y enfrentarse a las nuevas situaciones del día a día, podemos poner en práctica algunas de las siguientes técnicas: Buscar actividades en las que el niño pueda desarrollar su creatividad y capacidades. Esto hará que el niño vaya dándose cuenta de que es capaz de afrontar situaciones y tener éxito y de hay áreas en las que puede destacar. Revisar las normas de la casa para ver cuáles habría que modificar por no resultar claras o adecuadas. Una vez decididas las nuevas normas están deben ser explicadas con el niño, dándole oportunidad para que las comente y las discuta. Siempre que se pueda, resultará beneficioso que las normas sean discutidas y aceptadas entre todos, porque así el niño se sentirá más responsable a la hora de cumplirlas. Demuéstrale a tu hijo que confías en él y que tendrá éxito en las actividades que realice. No le culpabilices por los errores o fracasos. Debes ayudarle a comprender que los errores sirven para aprender y mejorar. Prémiale siempre que haga algo positivo que le hayamos pedido, como cumplir las normas. Los premios no tienen que ser siempre materiales. Muchas veces un halago o una muestra de afecto es más que suficiente. Debemos hacerle entender que le queremos por ser quien es y no sólo por lo que haga. Premiaremos que cumpla las normas y nos sentiremos felices por ello pero debe saber que, aunque a veces no haga las cosas bien, le seguimos queriendo. Ayudarle a plantearse metas a largo plazo: que imagine cosas que le gustaría hacer y que estén dentro de lo posible, que piense cómo lo haría, qué pasos tendría que dar, cómo superaría los obstáculos… Anímalo a actuar diciéndole que él puede y que, aunque no lo consiga, no pasará nada. Hacerle entender que él es quien dirige su propia vida y que sus decisiones son las que marcará hasta donde puede llegar. EL SENTIDO DE COMPETENCIA PERSONAL
  • 8. 8 El sentido de competencia personal es la seguridad que tiene una persona de que esta preparada para hacer frente a las situaciones que le vayan surgiendo a lo largo de la vida. Esta sensación da la tranquilidad de saber que, basándonos en nuestros conocimientos y capacidades, podremos salir adelante, sea cual sea el problema que se nos plantee. Las personas que se siente competentes tienen una autoestima elevada y se sienten seguras de sí mismas. Por el contrario, una persona que crea que no es competente, se sentirá insegura y vivirá con miedo a los cambios y situaciones nuevas, lo que reducirá su autoestima. Este sentimiento de competencia empieza a desarrollarse en la infancia. Según el niño va resolviendo problemas y situaciones cada vez más complicadas y va viendo que sus decisiones le llevan a conseguir buenos resultados, irá desarrollando su sentido de competencia y sintiéndose más seguro de sí mismo. Por ello es muy importante no sobreproteger a los niños y dárselo todo hecho, porque entonces no aprenderán a resolver las situaciones por sí mismos y no podrán sentirse competentes, ya que achacarán todos sus logros a la intervención de los padres y se volverán excesivamente dependientes de estos. Tampoco es conveniente el camino opuesto, es decir, no preocuparse en absoluto de lo que el niño hace y dejarlo todo en sus manos. El niño necesita sentir nuestro apoyo y cariño y que le ayudemos a mejorar con nuestros comentarios sobre sus acciones. El camino para que el niño desarrolle un adecuado sentido de competencia pasa por animarle ayudándole a ser consciente de que está capacitado para aprender y conseguir sus metas si lo intenta de la manera adecuada. Así, el niño se sentirá independiente pero sabrá al mismo tiempo que sus padres están a su lado para ayudarle si en algún momento lo necesita. Una vez que el niño ha conseguido una meta hay que reconocer sus esfuerzos y las capacidades que ha demostrado para que pueda sentirse orgulloso del trabajo realizado. Esto hará que suautoestima se eleve, que se sienta más seguro de sí mismo y motivado para intentar otras metas y que tenga menos miedo frente a retos futuros. ¿CÓMO CONSEGUIR QUE EL NIÑO SE SIENTA COMPETENTE? Es fácil comprender la importancia de sentirse competente a la hora de desarrollar una autoestima elevada. Uno necesita saber que será capaz de enfrentarse con éxito a las nuevas situaciones que se le planteen en la vida para poder sentirse seguro de sí mismo. En caso de que observes que tu hijo tiene una carencia en este sentido, puedes poner en práctica alguna de las siguientes medidas: Ayúdale a reconocer sus propias capacidades y a aprender a usarlas. Mediante el juego o el dialogo puedes ayudarle a darse cuenta de sus recursos y a elegir cuáles elegiría para dar respuesta a diferentes situaciones. No esperes del niño más de lo que puede conseguir. Eso sólo le causará frustración y sentimiento de incapacidad. Refuérzale dando ejemplos concretos de sus logros. Por ejemplo, puedes decirle “Estoy muy orgullosa de cómo has preparado tu examen. Has estudiado todos los días 2 horas y me has pedido ayuda cada vez que no entendías algo. Estás en el buen camino para mejorar”. Organiza tareas o juegos que le supongan un desafío y que le permitan ver que tiene más capacidades de las que él creía. Puedes organizar un juego en familia para descubrir vuestras cualidades positivas. Cada uno escribe en un papel las características positivas de los demás y se van leyendo en voz alta. Después se comparan las cualidades que los demás han dicho de ti con lo que tú pensabas de ti mismo. Premia al niño por los triunfos. Hay muchas maneras de premiar a un niño, no todas tienen que ser materiales. Por ejemplo, los premios pueden ir desde dejarle elegir las actividades del fin de semana, preparar una comida especial que él elija u organizar una pequeña fiesta para sus amigos…
  • 9. 9 LOS NIÑOS Y SU ENTORNO Los niños son muy sensibles a lo que sucede a su alrededor y basan su aprendizaje en lo que los demás les dicen o hacen. Por ello el entorno del niño influirá decisivamente en la formación de su autoestima. En las primeras fases del desarrollo del niño los padres y educadores han que tener muy en cuenta dos factores claves para que el niño pueda desarrollar su autoestima de forma saludable. Son los siguientes: Sentido de pertenencia: Es el sentimiento que tiene el niño de ser aceptado por los demás, de ser considerado importante y parte de un grupo, lo que le permitirá socializarse y sentirse integrado. Como este sentido de pertenencia empieza a desarrollarse en los primeros años en el seno de la familia, daremos una serie de indicaciones sobre comomejorar el sentido de pertenencia en el niño. Motivación en el niño: Es la capacidad de saber cuáles son sus metas y ser capaz de buscar los medios para conseguirlas y resolver los problemas que puedan ir surgiendo. El desarrollo de esta capacidad debe comenzar en la infancia, promovida por los padres, por lo que explicaremos una serie de medidas que pueden ayudar a motivar a los niños. EL SENTIDO DE PERTENENCIA EN EL NIÑO El sentido de pertenencia es el sentimiento que tiene el niño de ser aceptado por los demás, de ser considerado importante y parte de un grupo. Este sentido de pertenencia empieza a desarrollarse en los primeros años en el seno de la familia. Los padres y demás hermanos ayudarán al niño a sentirse aceptado y querido y ése será el primer grupo del que el niño se sentirá parte. Si en esta etapa el sentido de pertenencia del niño se desarrolla adecuadamente, podrá socializarse con mucha más facilidad y sentirse más integrado en los diferentes grupos de los que tendrá que ir formando parte durante el resto de su vida (colegio, amigos, trabajo…) Por ello el papel de los padres en este aspecto es primordial. Deben crear un ambiente familiar en el que el niño participe, donde aprenda a compartir y a tomar responsabilidades compartidas entre todos. Eso hará que el niño vea la familia como un grupo del que es parte importante y que aprenda a compartir las cosas buenas y malas, a aceptar y seguir las reglas. Todo esto le ayudará a encajar en cualquier grupo del que deba formar parte. Un niño con buen sentido de pertenencia es colaborador y amistoso, se muestra sensible y comprensivo hacia los demás, sabe cooperar y compartir y es aceptado y valorado por los demás. Por el contrario, un niño con escaso sentido de pertenencia se aísla de los demás, tiene dificultad para hacer amistades y se deja influir por los otros. Suelen ser niños competitivos en lugar de colaboradores y tienden a criticar tanto a sí mismos como a los demás. ¿CÓMO MEJORAR EL SENTIDO DE PERTENENCIA EN EL NIÑO? Si el niño no ha desarrollado un adecuado sentido de pertenencia, tendrá más dificultades a la hora de integrarse en un grupo y establecer relaciones sociales, lo que hará que no se sienta valorado y querido y provocará que su autoestima sea más baja. Vamos a comentar una serie de medidas encaminadas a facilitar dicho sentido de pertenencia: El niño debe sentir que sus ideas y opiniones son valoradas. Por ello, las tomaremos en cuenta primero dentro de la familia y, una vez que el niño va adquiriendo confianza, le animaremos a que haga lo mismo en otros ambientes (colegio, grupo de amigos…) Debemos explicarle al niño que está en su mano el ser aceptado por los demás. Habrá que comentarle sus habilidades y capacidades para que se dé cuenta de que no es menos que nadie y que tiene todo lo necesario para ser aceptado. Esto hará que pierda el miedo a relacionarse. Crea situaciones en casa en las que el niño pueda tomar decisiones para que deje de tener miedo o vergüenza a expresar sus ideas.
  • 10. 10 Busca actividades en las que el niño destaque y haz que las practique para que pueda sentir que hay cosas que se le dan bien y grupos en los que será apreciado. Por ejemplo, si el niño es ágil, puedes apuntarle a algún deporte. Si por el contrario es creativo, busca alguna actividad extraescolar que le permita desarrollar esa creatividad. Haz saber a tu hijo que en casa es aceptado por ser quien es y que no dejaréis de quererle haga lo que haga. Esto hará que sienta menos ansiedad y miedo y lo generalizará a otros ambientes. Habla con tu hijo y anímale a expresarse sobre todas las cosas que para él son importantes (sus juguetes, sus amigos, sus peleas con los amigos, sus estudios…). No le juzgues y ponte en su lugar. Aunque algunas cosas puedan parecerte tonterías sin importancia, recuerda que para él sí la tienen. Intenta fomentar la cooperación en lugar de la competitividad. Busca juegos y actividades para desarrollar en grupo. LA MOTIVACIÓN EN EL NIÑO La motivación es la fuerza que empuja a las personas a actuar y proponerse objetivos en su vida. Una persona con alta autoestima sabe bien cuáles son sus metas y es capaz de buscar los medios para conseguirlas y resolver los problemas que le puedan ir surgiendo. Por el contrario, las personas con baja autoestima suelen sentirse perdidas, no tienen una motivación clara que les guíe y por ello no son capaces de invertir la energía suficiente para lograr sus metas. Esto suele conducirles al fracaso y, como en un círculo vicioso, reducirá su autoestima aún más. El desarrollo de estas capacidades comienza en la infancia. Son los padres los que deben motivar a sus hijos a tomar decisiones y llevarlas a cabo, demostrándoles su confianza en sus habilidades. Hay que expresarle que confiamos en que está capacitado. Esto les motivará paraconseguir el éxito y les ayudará a superar las dificultades que encuentren en el camino. Hay un peligro en esta motivación que los padres deben llevar a cabo. Hay veces en que los padres intentan motivar a sus hijos a hacer cosas que ellos desean y que quizá no sean lo que verdaderamente quiere el niño. Así, hay padres que impulsarán a sus hijos a que ponga toda su energía en ser futbolistas o bailarinas porque era lo que ellos hubieran querido para sí mismos, intentando cumplir en sus hijos los deseos frustrados de su infancia. A pesar de hacerlo con su mejor intención, pueden desbordar al niño y hacer que se reduzca su autoestima si no son capaces de cumplir lo que sus padres esperan de ellos. Esto provocará una gran frustración en el niño, además de estar impidiendo que enfoque sus energías a lo que él desearía realmente para sí mismo. Hay que dejar que sea el niño quien encuentre sus intereses, quien se motive según las capacidades que quiere desarrollar y el esfuerzo que quiera dedicarles. Debe ser él quien elija su camino, ya que esto le hará sentir que sus deseos son escuchados, se comprometerá más con su decisión y no estará presionado por lo que sus padres esperan de él. EL NIÑO CON PROBLEMAS DE MOTIVACIÓN Un niño que ha desarrollado una buena motivación sabe cuáles son sus metas y cómo actuar para conseguirlas. Es activo y emprende acciones y sabe buscar soluciones para las dificultades que se presenten. Esto hace que vaya sintiéndose responsable de sus decisiones y orgulloso de sus logros. Además sabe reconocer sus capacidades y límites y no se decepciona ante los fracasos porque sabe que está aprendiendo y que esos errores le ayudarán a mejorar. Por el contrario, un niño que no ha podido desarrollar una buena motivación, mostrará los siguientes problemas: o No tiene iniciativa para comenzar actividades. Como no está seguro de sus capacidades, evita hacer cosas nuevas para no correr el riesgo de fracasar.
  • 11. 11 o Se siente desinteresado y aburrido en muchas situaciones ya que, al no estar motivado, siente que lo que está haciendo no le conduce a ninguna parte. Aquí estaría la base de muchos casos de fracaso escolar. o No suele acabar sus trabajos, ni en casa ni en la escuela, ya que al ser inconstante, suele abandonar. Además, no le importa la calidad en su trabajo. Con evitar el castigo o el rechazo tiene suficiente pero nunca busca el premio o los halagos porque no se cree lo bastante bueno como para conseguirlos. o Siente que no tiene las capacidades necesarias para muchas actividades por lo que ni siquiera las intenta. Esto hace que se sienta inútil y que llore o se queje con frecuencia. o No suele tomar decisiones. Se deja arrastrar por los demás o se conforma con cualquier cosa. o No acepta la responsabilidad de sus acciones. Suele culpar de sus errores y fracasos a los demás, a la suerte, a las circunstancias… MEDIDAS PARA MOTIVAR A LOS NIÑOS Como hemos visto, la motivación es un factor imprescindible para que el niño pueda atreverse a desarrollar nuevas actividades, alcanzar el éxito y con ello mejorar la autoestima. En caso de que hayas detectado que tu hijo tiene problemas de motivación, puedes probar algunas de las siguientes medidas: Identificar el problema: Habla con tu hijo y escúchale con atención. Intenta descubrir qué es lo que no le satisface, que le desmotiva, qué sentimientos tiene que le hacen renunciar… Enseñar al niño a retrasar el refuerzo: Las mayores metas en la vida no tienen su premio de manera inmediata. Hay que hacerle ver al niño que, aunque un esfuerzo no dé una recompensa inmediata, los resultados a largo plazo merecerán la pena. Ayudarle a identificar sus deseos y metas a largo plazo: Puede que el niño ni siquiera se haya planteado qué quiere hacer en la vida, que no conozca sus verdaderos deseos. Hay que animarle a imaginar y soñar con las cosas que realmente le gustaría conseguir. Enseñarle a dividir las metas en objetivos pequeños: Algunas cosas pueden parecerle al niño un esfuerzo inmenso que no será capaz de realizar. Esto le desmotivará y le impedirá avanzar. Hay que enseñarle a dividir los grandes problemas en problemas pequeños y manejables. Por ejemplo, puede parecerle imposible aprobar matemáticas a final de curso. Intenta quitarle ansiedad ayudándole a centrarse en los deberes de hoy, el examen de la semana que viene… Lo importante es el hoy y lo que tenemos que hacer en este momento. Reconócele sus logros y anímale incluso cuando fracase, por el solo hecho de haberlo intentado. Tiene que saber que lo importante es intentar las cosas y que no va a ser peor persona o se le va a querer menos porque no consiga las cosas a la primera. Enseñarle a darse mensajes positivos y a minimizar las situaciones negativas. Haz que el niño participe en actividades comunes en la casa que le permitan lucir sus habilidades y anímale a usar esas capacidades en otros contextos (escuela, amigos…) Cuando el niño vaya a intentar algo difícil, anímale y coméntale que sabes que no es fácil y que el solo hecho de intentarlo es un logro y le enseñará aprendizajes importantes. Reconocer sus éxitos aunque sean pequeños. No perder nunca nuestra confianza en el niño, aunque éste fracase. Tenemos que ser conscientes de que está aprendiendo y de que mejorará en sus habilidades día a día. No le presiones ni le crees ansiedad esperando que siempre lo haga todo bien a la primera. Se pueden organizar las actividades de casa mediante un diario y, a final de semana, evaluar con el niño las metas cumplidas y premiarle por ellas. También se puede analizar con él en qué actividades no ha podido llevar a cabo con éxito para analizar cuál ha sido el problema y ayudarle a buscar soluciones. Ayúdale a fijarse objetivos realistas y a desarrollar planes de acción para llevarlos a cabo. Esto mejorará su organización, su toma de decisiones y su capacidad de resolución de problemas. Anímale a desarrollar sus capacidades, talentos e intereses. Pregúntale qué actividades le gustaría realizar y cómo pretende llevarlas a cabo.
  • 12. 12 FORMACIÓN DE LOS PADRES SOBRE LA AUTOESTIMA Los padres son el primer modelo para la personalidad del niño, que aprenderá por imitación de éstos sus primeras conductas. Además, son la fuente de sus sentimientos de seguridad y aprecio. Por ello los padres han de ser los primeros en evaluar y aceptar a su hijo tal y como es, sin dejarse influir por sus miedos y deseos, para empezar a fomentar la autoestima de sus hijos. Estas son las formas en que podemos conseguirlo: Reconociendo sus cualidades y ayudándoles a darse cuenta de ellas. Comprendiendo sus conductas en la situación en la que se den. Ayudándole a cambiar las conductas que sean negativas para él. Aceptándole y permitiéndole que desarrolle y exprese su personalidad. Reforzándole cada vez que consiga un logro o se esfuerce por ello. Teniendo cuidado de no intentar moldear al niño según lo que nos gustaría que fuera. Es esencial para la formación de la autoestima del niño que éste se sienta escuchado. Para ello hay que demostrarle nuestro interés y que lo que cuenta es importante para nosotros. Cuando nuestro hijo esté contándonos algo debemos prestarle toda nuestra atención, minimizar las distracciones y hacerle preguntas o comentarios que demuestren nuestro interés. Si el niño no habla por sí solo, debemos crear ocasiones para ello e invitarle a hacerlo. No es suficiente con escuchar sin más. Hay que intentar comprender qué quiere decirnos el niño, ponernos en su situación e intentar entender sus sentimientos. No le des la solución a sus problemas si él no te lo pide. Escúchale, compréndele y guíale para que encuentre la solución por sí mismo. Si el niño manifiesta sentimientos negativos (miedo, culpa, inseguridad…) puedes ayudarle a afrontarlos de las siguiente maneras: Hazle sentir que está en un ambiente seguro en el que es aceptado y comprendido. Una vez que lo sienta, será más fácil que exprese esos sentimientos negativos. Ayúdale a encontrar maneras de expresarse mediante ejemplos, usando su imaginación… Apóyale en los momentos de fracaso. Intenta hacerle ver que, aunque cometa errores, siempre será una persona importante y valiosa para ti y que esos errores le servirán de aprendizaje de cara al futuro. Por último, ten en cuenta que, al ser el espejo en el que tu hijo mira para aprender y desarrollarse, la mejor manera de ayudarle a formarse es ser un modelo de persona con autoestima sana y equilibrada. LA RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES EN LA FORMACIÓN DE LA AUTOESTIMA DE SUS HIJOS Los padres son el primer modelo para la personalidad del niño, que aprenderá por imitación de éstos sus primeras conductas. Además, son la fuente de sus sentimientos de seguridad y aprecio. Por ello los padres han de ser los primeros en evaluar y aceptar a su hijo tal y como es, sin dejarse influir por sus miedos y deseos, para empezar a fomentar la autoestima de sus hijos. Estas son las formas en que podemos conseguirlo: Reconociendo sus cualidades y ayudándoles a darse cuenta de ellas. Comprendiendo sus conductas en la situación en la que se den. Ayudándole a cambiar las conductas que sean negativas para él. Aceptándole y permitiéndole que desarrolle y exprese su personalidad. Reforzándole cada vez que consiga un logro o se esfuerce por ello. Teniendo cuidado de no intentar moldear al niño según lo que nos gustaría que fuera.
  • 13. 13 Es esencial para la formación de la autoestima del niño que éste se sienta escuchado. Para ello hay que demostrarle nuestro interés y que lo que cuenta es importante para nosotros. Cuando nuestro hijo esté contándonos algo debemos prestarle toda nuestra atención, minimizar las distracciones y hacerle preguntas o comentarios que demuestren nuestro interés. Si el niño no habla por sí solo, debemos crear ocasiones para ello e invitarle a hacerlo. No es suficiente con escuchar sin más. Hay que intentar comprender qué quiere decirnos el niño, ponernos en su situación e intentar entender sus sentimientos. No le des la solución a sus problemas si él no te lo pide. Escúchale, compréndele y guíale para que encuentre la solución por sí mismo. Si el niño manifiesta sentimientos negativos (miedo, culpa, inseguridad…) puedes ayudarle a afrontarlos de las siguiente maneras: Hazle sentir que está en un ambiente seguro en el que es aceptado y comprendido. Una vez que lo sienta, será más fácil que exprese esos sentimientos negativos. Ayúdale a encontrar maneras de expresarse mediante ejemplos, usando su imaginación… Apóyale en los momentos de fracaso. Intenta hacerle ver que, aunque cometa errores, siempre será una persona importante y valiosa para ti y que esos errores le servirán de aprendizaje de cara al futuro. Por último, ten en cuenta que, al ser el espejo en el que tu hijo mira para aprender y desarrollarse, la mejor manera de ayudarle a formarse es ser un modelo de persona con autoestima sana y equilibrada. Principios básicos para mejorar la autoestima en la familia Vamos a explicar una serie de principios básicos que deberían estar presentes en la vida familiar para que la autoestima de todos los miembros que la componen se desarrolle de forma adecuada: Comunicación: Hay que saber hablar y también saber escuchar. Escuchar debe ser un esfuerzo activo. Debes demostrarle al otro (tu pareja, tus hijos…) que en ese momento en el que ellos te están hablando, son lo más importante. Apaga la tele o deja cualquier otra actividad que estuvieras haciendo. Mírales a los ojos, déjales tiempo para que se expresen, haz preguntas para esclarecer cualquier duda, ponte en su lugar… Cuando una persona es escuchada así, se siente importante y su problema ya es menos grave por el solo hecho de tener a alguien que se esfuerza por comprenderle. Este simple hecho puede aumentar la autoestima de la familia, sobre todo si lo convertís en la manera habitual de hablaros. Disponibilidad: Hay que dedicar tiempo para la pareja y los hijos. Sería recomendable buscar un momento del día en el que los miembros de la familia puedan estar juntos y comentar sus vivencias del día y sus problemas. El simple hecho de reunirse para comer sin tener la televisión encendida, mejoraría muchas relaciones familiares. Además hay que estar disponible cada vez que algún miembro de la familia nos necesite. No sirve de nada decirle a tu hijo que estás muy ocupado y que ya hablaréis luego. No hay nada que reduzca más la autoestima que no sentirse arropado en tu propia familia. Coherencia: No puedes pedirle a tu hijo que cumpla normas para las que tú no das ejemplo. Si quieres que tu hijo asuma responsabilidades en la casa, debes dar ejemplo primero. Una vez dado el ejemplo, se puede pedir al niño que te ayude y realizar las actividades entre los dos. Cuando el niño haya adquirido ese hábito, se le puede decir que ya esta preparado para hacerlo él solo. Eso hará que el niño se sienta responsable y orgulloso en lugar de creer que le endosas actividades sin importancia que tú mismo no quieres hacer. Evitar la rutina: Usa la creatividad y la iniciativa en la vida de pareja y en la vida familiar. Piensa en actividades nuevas para hacer juntos y no dejes que vuestra vida se vuelva aburrida y rutinaria. Trata a tu pareja con respeto: El respeto y el cariño dentro de la pareja, además de mejorar vuestra relación, es el espejo en el que los niños miran a la hora de aprender su expresión de sentimientos y marcará cómo tratarán a sus parejas en el futuro.
  • 14. 14 Aceptar las limitaciones: Hay que aceptar los límites, tanto los nuestros como los de la pareja y los hijos. No hay que criticar, ni exigir demasiado y sobre todo no comparar a unos hijos con otros, ya que esto reducirá gravemente su autoestima. Reconocer la valía: Hay que reafirmar a nuestros hijos en lo que valen y ayudarles apotenciar sus capacidades. No hay que exigirles demasiado en capacidades que no posean. Debemos enseñarles a tolerar sus fracasos y errores y premiarles con nuestro reconocimiento en sus triunfos. Autonomía: Debemos ayudar a nuestros hijos a que vayan desarrollando nuevas habilidadesy vayan siendo más autónomos. Si el niño va sintiendo que está aprendiendo, que cada día es capaz de hacer más cosas nuevas y se va haciendo más independiente, su autoestima se elevará. No les sobreprotejas ni les des todo hecho. Diseñar un proyecto de vida: La mejor manera de avanzar es tener metas claras y saber a dónde quieres llegar. Ayuda a tus hijos a pensar qué quieren hacer con su vida y quiénes quieren llegar a ser. Ese proyecto de vida debe ser realista con nuestras capacidades. Aspirar demasiado alto sólo servirá para frustrarnos. Piensa que si tu hijo está obsesionado con ser un futbolista de elite, la recompensa prometida es alta pero las posibilidades de conseguirlo son muy escasas. ¿Tiene realmente tu hijo las capacidades para conseguirlo? ¿Está preparado para asumir el fracaso? Fomentar los contactos sociales: No dejes que tu familia sea una isla, separada del resto de la sociedad, ni permitas que cada uno de sus miembros se vaya aislando teniendo como únicos compañeros de juego la televisión, Internet o la consola. Es importante que tengáis amigos externos y que cultivéis esas amistades. DISCIPLINA Y AUTOESTIMA En la educación del niño es muy importante incluir una serie de normas de conducta y valores que le permitan desarrollarse. Para enseñar estas cuestiones, la disciplina es un factor muy importante. Hay una serie de creencias erróneas sobre la disciplina. La primera es que ahoga la personalidad del niño y que su autoestima será más elevada si es libre para tomar sus propias decisiones. Esta creencia es falsa ya que el niño necesita unos puntos de referencia claros sobre lo que debe hacer y saber cuando será recompensado o castigado por sus acciones para poder tomar sus decisiones de forma racional. Además, aunque los padres eviten disciplinar a su hijo y evitarle toda consecuencia negativa, no hay que olvidar que el entorno y la vida en general se encargarán de proporcionarle consecuencias negativas y experiencias dolorosas a las que el niño no sabrá enfrentarse ya que nunca ha vivido eso en el ambiente familiar. Otra creencia errónea es pensar que la disciplina sólo puede imponerse a través del castigo. Ésta es una técnica equivocada ya que ante el castigo el niño se siente invadido por sentimientos de culpa o venganza. La forma correcta para enseñar disciplina es señalar unas normas claras y justas y asegurarnos de que nuestro hijo sepa que es querido y aceptado a pesar de que en algunos momentos su conducta no sea aceptable y que se lo hagamos saber. Mantener una buena relación con el niño ayudará a implantar esta disciplina y le permitirá desarrollarse con unaautoestima elevada. ¿CÓMO ENSEÑAR DISCIPLINA A LOS NIÑOS? La manera en la que enseñemos disciplina a nuestros hijos condicionará cómo aprenden a enfrentarse a las situaciones y el nivel de su autoestima. Por ello, vamos a dar una serie de pautas para poner en práctica: Las normas deben ser claras y estar explicadas en un lenguaje que el niño pueda comprender. Esas normas deben ser estables. No pueden cambiar dependiendo de vuestro estado de humor. Las normas deben haber sido consensuadas por la pareja y cualquier persona que se encargue del cuidado del niño debe estar informada de ellas. Por ejemplo, si habéis determinado que el niño no puede ver la tele hasta que haya recogido su cuarto, no conseguiréis nada si la niñera o el abuelo recogen y dejan que el niño vea la tele sin problemas.
  • 15. 15 Hay que asegurarse de que esas normas son adecuadas a la edad del niño porque si no está capacitado para cumplirlas, sólo conseguiréis que se frustre. Si cumplir alguna norma es difícil para el niño, debemos planificar alguna situación en la que podamos ayudarle a hacerlo, como si fuera un ensayo para que el niño pueda ir aprendiendo. Hay que elogiar siempre la buena conducta y el esfuerzo del niño. En normas importantes también podemos ofrecer recompensas. Hay que explicarle las consecuencias de sus actos, sobre todo en las situaciones que, al ser peligrosas, no podemos someter a ensayo. Por ejemplo, si queremos enseñar al niño que no debe irse con extraños, no podemos llevarle a la calle y hacer que se vaya con la primera persona que pase. Para enseñárselo podemos mantener con él una conversación en la que le expliquemos claramente y con un lenguaje adaptado a su edad que eso no está bien y que consecuencias podría tener. Debemos asegurarnos de que nos entiende y elogiar su interés. Con todas estas pautas enseñaremos al niño a resolver problemas, a plantearse las consecuencias de sus acciones y a asumir responsabilidades, lo que elevará su autoestima. AUTONOMÍA EN LOS NIÑOS La tendencia natural de las personas es probar experiencias nuevas, hacer cosas por uno mismo… Por ello los niños están encantados de aprender y probar nuevas experiencias. Esta tendencia sólo se paraliza cuando entra en juego el miedo al fracaso o a la desaprobación de los demás. Por ello es nuestro deber como padres fomentar esa autonomía y enseñar a nuestros hijos las habilidades que necesitan para hacer las cosas por sí mismos. La mejor manera de hacerlo es ir dándoles responsabilidades que puedan asumir dentro de la familia. Hay que animar al niño a que intente conseguir el éxito en las acciones que emprenda y a que pruebe nuevas experiencias que le enseñarán nuevas habilidades y mejorarán su autoestima. Para hacerlo hay que tener en cuenta los siguientes puntos: Hay que explicarle al niño las consecuencias, tanto las positivas si tiene éxito como las negativas si fracasa. Hay que ayudar al niño a practicar las habilidades que necesita para poder afrontar ese intento con posibilidades de éxito. Hay que ser paciente. Es posible que el niño no lo consiga a la primera y nosotros debemos ser los primeros que debemos animarles a seguir intentándolo. El niño debe saber que seguirá siendo querido y aceptado aunque fracase en sus intentos. Si el niño se siente seguro, tendrá menos miedo de probar cosas y vivirá el fracaso de manera menos traumática. La escuela es otro lugar en el que la autonomía del niño puede evolucionar. Allí tendrá que aprender a organizarse y resolver problemas por sí mismo, sin necesitar la ayuda de sus padres. Eso mejorará su creencia en sus propias capacidades y elevará su autoestima. Además, al pasar tiempo con otros niños, aprenderá y practicará habilidades sociales, lo que también mejorará su autonomía y el concepto que tenga sobre sí mismo. AUTOESTIMA PARA PADRES Los padres son la primera información que reciben los hijos sobre lo bueno y lo malo, lo que se debe hacer y lo que no y sobre su propia valía e importancia. Mucha de esta información la obtienen fijándose en los padres como modelos e imitando lo que ven. Por ello, como seamos y nos comportemos influirá en el desarrollo de nuestros hijos y en su autoestima. Así, una persona insegura de si misma no podrá criar a un hijo con alta autoestima ya que no puede ser modelo de algo que no es. Para ser un buen modelo de autoestima para sus hijos, los padres deben aprender a expresarsus sentimientos, evitar los pensamientos negativos del tipo “no puedo” o “no
  • 16. 16 soy capaz”,estar motivados, conocer y desarrollar sus cualidades y aceptar sus propios límites sin culpabilidad ni vergüenza. Para poder ser un buen modelo de autoestima para nuestros hijos debemos preguntarnos si estamos preparados, analizarnos y encontrar qué es lo que habría que cambiar y cómo se podría hacer y ponernos manos a la obra. TÉCNICAS DE AUTOESTIMA PARA PADRES Los padres somos el modelo en el que nuestros hijos se fijan para desarrollar sus capacidades y sus habilidades en muchos aspectos de la vida. Cómo nos percibamos a nosotros mismos afectará a la autoestima que desarrolle nuestro hijo. Vamos a citar una serie de técnicas que harán que nuestra propia autoestima mejore y que seamos un buen espejo en el que nuestro hijo pueda fijarse para desarrollar una autoestima fuerte: No ser rígidos: Debemos ser capaces de romper con lo establecido, de improvisar y hacer las cosas porque son mejores de esa manera y no “porque siempre se ha hecho así”. Eso hará que nuestro hijo sea más creativo y que no tenga miedo de buscar sus propias soluciones a los problemas. Debemos permitirnos exteriorizar nuestros sentimientos y pensamientos: No somos superhéroes, podemos enfadarnos o llorar, da muestras de preocupación o de fragilidad… Mostrar esos sentimientos hará que nuestros hijos también aprendan a mostrarlos y que no sientan miedo de fracasar o no ser siempre perfectos. Amarse a sí mismo: Hay que saber cuáles son nuestras capacidades y estar orgullosos de ellas. No hay que educar al niño en base a una falsa modestia, así el también aprenderá a identificar sus cualidades y sentirse bien con ellas. Aceptación de uno mismo: Debemos conocernos con nuestras virtudes y defectos y aceptarnos como somos sin sentirnos culpables o inferiores. Así nos sentiremos a gusto con nosotros mismos y podemos enseñar a nuestro hijo a sentirse bien y aceptarse tal y como es. Fomentar el pensamiento positivo: No debemos acercarnos a los problemas con un “no puedo” o “no seré capaz” porque eso sólo lleva al fracaso y a la baja autoestima. Hay que buscar soluciones creativas, valorar las posibilidades y llevarlas a la práctica. Si el niño aprende esta manera de actuar ante los problemas, estará más capacitado para enfrentarse con éxito a los problemas que le vayan surgiendo. Vivir el presente: No hay que quedarse anclado en los errores del pasado ni vivir con miedo al futuro. Debemos enseñarle a nuestro hijo que su vida está en sus manos en este preciso momento y que debe aprovecharlo. Ser responsable: Asumir la responsabilidad de nuestra vida y nuestras acciones enseñará a nuestro hijo a comportarse de la misma manera. ELEVAR AUTOESTIMA NIÑOS Si nos da la impresión de que nuestro hijo puede estar sufriendo problemas de autoestima yqueremos elevársela o simplemente queremos darle una educación adecuada para prevenir futuros trastornos, hay múltiples consejos que podemos seguir. Enumeramos en los siguientes apartados algunos de los más importantes: Ofrece a los niños oportunidades para que tengan éxito. Limita las experiencias difíciles de tus hijos. Educa a tu hija a que sea sociable. Trasmite a los niños el valor de compartir. Enseña a tu hijo a disfrutar de las pequeñas cosas. No compares a tu hijo con otros niños. Si tu hijo se equivoca, no le critiques. Permite que tus hijos se equivoquen o cometan errores. Juega con los niños.
  • 17. 17 Habla con cada uno de tus hijos. Ayuda a que tus hijos puedan ponerse metas realistas. Inculca a los niños el amor por la vida y la naturaleza. Se cariñoso con tus hijos. Guía a tus hijos a aprender nuevas tareas. Pasa tiempo libre con tus hijos. No actúes en forma violenta frente a los niños. Transmite la necesidad de creer en tus sueños. Confía en los niños. Infunde hábitos saludables a tus hijos. Busca razones para elogiar a tus hijos. Inculca a tus hijos la idea del esfuerzo. No presiones a los niños para que tengan éxito. Escucha con atención los planteamientos de tu hijo. Enseña a tus hijos a valorar a las demás personas. Muestra hábitos y costumbres positivas. No eduques a niños que se sientan culpables. COMO ELEVAR LA AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS Muchas veces se confunde la idea de que para que un niño tenga una autoestima elevada, debe ser perfecto en todo lo que hace. Esto es un gran error que suele provocar precisamente el efecto contrario. Muchos niños sufren de baja autoestima como consecuencia de la mucha presión y sobre-exigencia que reciben de sus padres y familiares e incluso de ellos mismos. Para elevar su autoestima no hace falta que el niño sea perfecto, ya que nadie lo es. Lo importante es que sepa aceptarse como es y que sepa que aunque tiene defectos, no por ello es inferior a los demás ya que todas las personas tienen defectos. A continuación te dejamos algunos consejos que te ayudarán a elevar la autoestima de los niños Se deben evitar las comparaciones. Comparar constantemente a los niños con otros niños o peor aun, con los hermanos, primos o familiares, puede provocar que el niño sienta que no le quieren o que sus padres hubieran preferido que fuera como otro niño y no como es él. La presión por querer ser como otro y no poder conseguirlo puede provocar problemas de autoestima Se debe de felicitar al niño cuando hace algo bien. Se debe recordar al niño que puede hacer bien las cosas. Si algo no le sale, y dice quetodo le sale mal, recordarle que si le salen las cosas. Hablarle sobre cómo ha podido anteriormente hacer lo que se le pidió o lo que tenía que hacer a pesar de que al principio también pensó que no iba a poder. No se debe recalcar ni recordar constantemente al niño lo malo. Por ejemplo, si para felicitar a un niño o niña se le dice, “hoy te portaste bien, ves como si puedes portarte bien, no como siempre que te estas portando mal”, el niño seguramente se quede con la última parte y sienta que lo que ha hecho bien ha sido en vano porque para la madre o el padre lo más relevante es que habitualmente se porta mal. Se le debe preguntar e interesarse por él, por sus problemas, por lo que siente y por lo que le pasa. Se debe hablar con el niño para ver si tiene problemas en la escuela o con sus compañeros. Si le tratan mal, se le debe ayudar para que pueda relacionarse con los demás sin problemas. Si el niño se esfuerza en hacer algo, aunque no le salga del todo bien, es bueno valorar su esfuerzo. Si el chico tiene alguna dificultad con algún aspecto, o no es suficientemente hábil en algún ámbito de su vida, es bueno recordarle que no se puede ser perfecto en todo y aunque en eso no sea tan bueno, hay muchas otras cosas que sí hace bien.
  • 18. 18 Nunca hay que “etiquetar” a los niños. Si uno siempre esta diciendo “mi hijo es malo en matemáticas, no va a poder, no le va a salir”, el niño ya carga con eso y seguramente no le irá bien en matemática porque ya está cargando con la presión de saber que no es bueno y le “tiene” que ir mal. Tener un nivel de expectativas elevado para el niño está bien, ya que hay que demostrarle al niño que se cree que él es capaz de lograr objetivos ambiciosos. Pero tampoco hay que excederse poniéndole demasiadas expectativas al niño ya que podría sobrecargarle y hacerle sentir mal sino puede cumplir con tus expectativas. Se debe evitar criticar y gritar a los niños o niñas delante de otras personas y especialmente delante de sus compañeros y amigos. Se debe evitar el uso de palabras hirientes y descalificativas sobre su persona. Es mejor decirle que se ha portado mal, que decirle que es malo, o decirle que debe compartir antes que decirle que es un niño egoísta. CONSEJOS PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS La autoestima es el amor y aprecio que tenemos por nosotros mismos. Cada nueva experiencia, cada éxito o fracaso y todas las cosas que hacemos van formando y cambiando la imagen que tenemos sobre nosotros mismos. Cuando un niño está en su etapa de desarrollo, se está formando su autoestima, y la autoestima en los niños es especialmente vulnerable, ya que tiene pocas experiencias con las que formarse una idea sobre si mismo. Si el niño forma una baja autoestima, le perjudicaría en la formación de su personalidad. Las inseguridades propias de la edad o los temores a fracasar ante lo desconocido, hacen que la autoestima pueda sufrir especialmente durante esta edad. Para aliviar esos episodios y lograr que el niño se convierta en una persona más feliz, existen algunos consejos que los padres pueden llevar a cabo, que te resumimos en este artículo. Un niño con una alta confianza en sí mismo (alta autoestima) tendrá mayores posibilidades de superar las dificultades que se le presentan. Y otro aspecto importante: debes saber diferenciar entre autoestima y soberbia. Hay una gran diferencia entre fomentar la autoestima y la soberbia. Tú fomentarás la soberbia en tu hijo si le inculcas la idea de que debe de ser perfecto. No cometas el error de presionar a tu pequeño, ya que puede ser muy nocivo y perjudicial para laautoestima de tu hijo.Como padres, debemos contribuir a que el niño tenga un buen desarrollo de la autoestima y mucha confianza en si mismo y en sus posibilidades. Algunos de los puntos en que puedes trabajar para fomentar la autoestima de tus hijos son: Ofrece a los ninos oportunidades para que tengan éxito Limita las experiencias difíciles de tus hijos Educa a tu hija a que sea sociable Trasmite a los niños el valor de compartir Enseña a tu hijo a disfrutar de las pequeñas cosas No compares a tu hijo con otros niños Si tu hijo se equivoca, no le critiques Permite que tus hijos se equivoquen o cometan errores Juega con los niños Habla con cada uno de tus hijos Ayuda a que tus hijos puedan ponerse metas realistas Inculca a los niños el amor por la vida y la naturaleza Se cariñoso con tus hijos Guía a tus hijos a aprender nuevas tareas
  • 19. 19 Pasa tiempo libre con tus hijos No actúes en forma violenta frente a los niños Trasmita la necesidad de creer en tus sueños Confía en los niños Infunde hábitos saludables a tus hijos Busca razones para elogiar a tus hijos Inculca a tus hijos la idea del esfuerzo No presiones a los ninos para que tengan éxito Escucha con atención los planteamientos de su hijo Enseña a tus hijos a valorar a las demás personas Muestra hábitos y costumbres positivas No eduques a niños que se sientan culpables OFRECE A LOS NIÑOS OPORTUNIDADES PARA QUE TENGAN ÉXITO Los niños necesitan sentir que pueden cumplir con los objetivos que se proponen. Para ello, debes dar a los niños muchas posibilidades de que puedan tener éxito. Si tu hijo es especialmente bueno en algo, ofrécele tantas oportunidades como sea posible para que él o ella puedan sobresalir. Cuantas más oportunidades tenga tu hijo de mostrar sus habilidades, más posibilidades tendrá de triunfar. Si a tu hijo le gustan las matemáticas, intégralo o anímale a que se apunte a algún grupo de la escuela de matemáticas. Seguramente disfrutará de hacer lo que le gusta y al mismo tiempo podrá incrementar la confianza que tiene en sí mismo y aprenderá nuevos conocimientos. Si no le gustan los deportes, no le obligues a practicar alguno de ellos o a entrenar alguna disciplina ya que podría sentirse frustrado y su autoestima bajaría considerablemente si no puede lograr los objetivos o cumplir con tus expectativas. Tu tarea como padre debe ser estimularle a aprender pero sobre todo sin olvidar sus gustos y las habilidades propias del niño. Cuando conozcas realmente qué es lo que tu hijo realmente desea hacer, ese camino será más fácil y podrás guiarle cómodamente para que realice las actividades que prefiere. LIMITA LAS EXPERIENCIAS DIFÍCILES DE TUS HIJOS Un padre no puede tener el control de todo lo que ocurre alrededor de su hijo. Sin embargo, puedes aconsejar y guiar a tu pequeño en aquellas situaciones que sería mejor evitar. Si tu hijo está expuesto a experiencias difíciles o que no son acordes a su edad, o que se le dan especialmente mal, se sentirá frustrado ya que no podrá alcanzar sus objetivos. Tu deber como padre será tratar que tu hijo se encuentre con experiencias que puedan adaptarse a su talento y a sus habilidades. Para que le puedas guiar correctamente, es muy importante que conozcas en profundidad los gustos y los deseos de tu hijo. No olvides que los niños no pueden ser buenos en todo lo que hacen y si ejerces presión para que sea el mejor en todo, estarás poniendo las bases para que tu niño o niña sea una persona insegura. Tú conoces a tu hijo mejor que nadie en el mundo y puede reconocer con facilidad cuales son sus habilidades y, dentro de lo posible, disminuir aquellas tareas o aquellas actividades y experiencias en las que la niña o el niño no deba participar, y evitar que tu hijo tenga que convivir con ellas. EDUCA A TU HIJO PARA QUE SEA SOCIABLE Un niño será más feliz y seguro de si mismo si puede compartir sus habilidades y cualidades con otros niños de su misma edad. Compartir experiencias no solo hace que tu hijo pueda expresar sus sentimientos y
  • 20. 20 emociones, sino también que pueda aprender de las virtudes y errores del grupo. Intenta que tu hijo se integre con el resto de sus compañeros, pero no lo fuerces a permanecer en un grupo en el que se siente incómodo. Es decir, trata de que se reúna con niños de su edad, pero si tu hijo no demuestra interés, no lo fuerces. Seguramente habrá algún motivo por el cual no le gusta estar con ellos. Intenta averiguar esos motivos y ayudarle a que sea un niño más sociable. Si tu hijo tiende a aislarse o que le cuesta integrarse, procura llevarlo a lugares en los quepueda socializar: un parque en el que haya muchos niños, un parque de atracciones, u organizar una fiesta infantil en tu casa puede ser el punto de partida para que el niño empiece a relacionarse y a estrechar lazos con otros niños. Un niño sociable tendrá en el futuro mayores herramientas para comunicarse y podrá triunfar en todos los ámbitos de su vida. TRASMITE A LOS NIÑOS EL VALOR DE COMPARTIR La educación de un niño debe poner énfasis en aquellos valores que le ayudarán a crecer espiritualmente y además le proveerán de las herramientas para que pueda conectarse con su grupo más cercano. En este punto, es muy importante trasmitirle al niño el valor de compartir. Si un niño comparte tanto sus objetos personales como sus ideas, es probable que el resto del grupo lo catalogue como una persona generosa y comprensiva y no querrán dejarlo de lado. La mejor manera de trasmitir un valor tan fundamental como la generosidad y la solidaridad es a partir del ejemplo. Si tu niño observa que eres una persona que comparte sus bienes o sus pensamientos con el entorno, seguramente actuará de la misma manera. Sin embargo, ten en cuenta que lo que se debe trasmitir es el valor de compartir, que no es lo mismo que dar lo que a uno le sobra. Compartir significa un acto generoso y solidario para con el otro, en el que uno debe desprenderse de algo, que muchas veces cuesta, para dárselo de manera desinteresada a otro compañero. Una buena idea para que el niño explore el valor de esa palabra es enseñarle que debe prestar sus juguetes, sus libros, compartir con otros niños su merienda o sus chuches. ENSEÑA A TU HIJO A DISFRUTAR DE LAS PEQUEÑAS COSAS El día a día que vivimos hace que apenas nos detengamos a disfrutar y apreciar los detalles y las pequeñas cosas que nos pasan cada día. Si eres una persona que está permanentemente ocupada, que dedicas tu tiempo únicamente a trabajar y a realizar actividades que no te gustan, es probable que tu hijo observe estas actitudes e imite tu ejemplo. El hecho de no encontrar el tiempo y el lugar para poder disfrutar aunque sea de algunos pequeños momentos cada día, es un ejemplo que trasladarás a tu hijo. Una buena forma para evitar que esto ocurra es conversar con tu hijo acerca del valor que tienen esas pequeñas cosas y esos pequeños momentos que ocurren cada día y disfrutarlos juntos. Un ejemplo de esto podría ser el momento del baño del perrito del niño. Si el niño puede compartir el baño semanal de su perro junto a ti, eso os dará un momento único e irrepetible a compartir en el que podréis divertiros juntos, charlar acerca del mundo animal y sobre aquellas situaciones cotidianas que tu hijo quiera hablar contigo y para las que no encuentra el momento adecuado para hacerlo. Un paseo bajo la lluvia, lavar juntos el automóvil o leer una apasionante historia sentados en el sillón del hogar puede ser para ti solo un momento, pero para tu pequeño será realmente inolvidable. Las pequeñas cosas de la vida están para disfrutarlas y compartirlas. Ese simple gesto aumentará la autoestima de tu hijo y le hará sentir más feliz al ver, sentir y notar la presencia de su madre o padre NO COMPARES A TU HIJO CON OTROS NIÑOS
  • 21. 21 Si quieres que tu hijo sea una persona feliz, segura de sí misma y con una alta autoestima, no lo compares con sus hermanos, sus vecinos, sus primos o con el resto de sus compañeros. Ten en cuenta que cada niño es único y especial. Comparar a tu niño con otros puede traerle problemas de inseguridad ya que cada niño tiene potencialidades diversas. Además, si acostumbras a que tu hijo se compare con los demás, estarás sentando las bases para que tu hijo siga comparándose con otros durante el resto de su vida, que es un camino que le llevará a labaja autoestima y a una vida infeliz. Cuando por ejemplo tu hijo está jugando un partido de fútbol y algún compañero de su equipo mete un gol, mientras tu hijo no ha sido capaz de chutar el balón, no le digas que tiene que ser como su compañero. Insiste en decirle y en animarle a que tiene que practicar más para mejorar y que con algo de esfuerzo, seguramente en poco tiempo podrá jugar tan bien como su compañero. Poner énfasis en las aptitudes y no en los puntos débiles de cada niño podrá ayudarte a orientarlos mejor y a enseñarles la manera de valerse por sí mismos. Antes de nada, es importante que te convenzas de que tu hijo es una persona única y especial, con sus virtudes y sus defectos. Una vez estés convencido de este punto, trátalo como tal. Este podría ser el punto de partida para que pueda aumentar la autoestima de tus niños. SI TU HIJO SE EQUIVOCA, NO LE CRITIQUES Un niño aprenderá acerca de las situaciones cotidianas de la vida a partir de sus aciertos, pero sobre todo de sus errores. Es muy común que los niños, cuando encaran nuevas experiencias, tiendan a equivocarse con facilidad. Si esto ocurre, no le des importancia. Piensa que cuando tu hijo se equivoca está pasando por una etapa que es parte del aprendizaje. Además, si tiene alguna equivocación, es un buen momento para que le indiques la manera de hacer las cosas. No lo retes ni te enfades cuando el niño incurra en un error. Trata de mostrarle el error con tacto y de la forma más delicada y amable posible, porque el objetivo principal no es que tu hijo sufratodavía más por haberse equivocado, sino que aprenda. Si le hablas con un tono dulce y amable le darás al niño confianza en si mismo y será un consejo de gran utilidad para la próxima vez. Pon especial atención en las acciones de tu hijo y háblale a los ojos cuando cometa el error. Dile, por ejemplo “Sería mejor que la próxima vez que quieras pintar un dibujo, pongas un mantel debajo de la mesa para evitar manchar la mesa con las acuarelas”. Te dejamos un video para reflexionar sobre la educación que reciben tus hijos PERMITE QUE TUS HIJOS SE EQUIVOQUEN O COMETAN ERRORES Un buen padre debe dejar que su hijo cometa errores de vez en cuando y a ser posible de forma controlada, pues es mucho más fácil que aprenda de los errores que de los aciertos. Además, es especialmente importante que sepa y aprenda a interiorizar las equivocaciones como oportunidades para mejorar. Deja que tus hijos cometan sus propios errores. Los padres no debemos privar que nuestros hijos cometan errores ya que de esta forma aprenderán. Y cuando cometan errores o se equivoquen, es bueno que estemos ahí para ayudarles para que aprendan y lo interioricen de la forma máspositiva posible. La posibilidad de que el niño se equivoque no debería incluir la posibilidad de que tal equivocación pueda resultar en un daño físico o en un peligro para la integridad del niño. Por ejemplo, si el niño va a intentar hacer algo donde se pueda dañar, debemos evitarlo. Pero al margen de esto, debemos permitirle que se equivoque en sus decisiones. Por ejemplo, si un día elige ver una película en el cine que sabemos que no le va a gustar, debemos permitirle que la elija. Cuando se de cuenta de su error, no le digas “Ya te lo dije”. El ya sabes que se lo dijiste. Como padre, deja que tu hijo cometa errores. Esto dejará lecciones muy valiosas para que los niños puedan desarrollar la confianza en sí mismos. Así que si por ejemplo tu hijo quiere salir a la calle un día de invierno con una camiseta, déjalo, aunque vaya a pasar frío. Puedes esconder en un bolso un jersey para dárselo cuando
  • 22. 22 tenga frío. Pero vigila lo que le dices cuando el niño se arrepienta y quiera cambiarse. En lugar de recriminárselo diciéndole: “TE LO DIJE”, puedes decir: “¿que te parecería ponerte este jersey? ya que esta haciendo un poco de frío…” De esta manera no se dañara la autoestima del niño y entenderá que tiene derecho a equivocarse. Las equivocaciones ocurren y siempre ocurrirán. Evitar que tus hijos se equivoquen, es ponerles en una situación no real, que tarde o temprano estallará de alguna forma. Es mejor permitirles que se equivoquen (dentro de unos límites) para que puedan aprender de sus errores y asimilarlo como algo natural. JUEGA CON LOS NIÑOS Para el desarrollo de todo niño, el tiempo de juego es muy importante. Cuando un pequeño juega, aprende habilidades que utilizará a lo largo de su vida, tales como la planificación y la cooperación con los demás compañeros. Para tu hijo, la actividad del juego será mucho más placentera si la comparte contigo. En general, los niños ven que sus padres prestan una especial atención a su trabajo y que dejan en un segundo plano la posibilidad de compartir un tiempo con ellos. Tú sabes que los niños son las personas que más amas en el mundo, pero tus gestos y las acciones cotidianas le trasmiten al niño cierta indiferencia que puede interferir en la construcción de su autoestima. Recuerda lo importante que es para tu hijo compartir un tiempo de ocio y de juegos juntos, aunque solo sea durante algunos minutos. Aprovecha los momentos de juego para hacerle saber lo orgulloso que estás de tener un hijo como él. Los niños quieren ser alabados, pero tampoco te excedas ni le alabes sin motivo ya que en lugar de fomentar la autoestima de tu hijo estarías educando a un niño soberbio. HABLA CON CADA UNO DE TUS HIJOS Un niño podrá tener confianza en sí mismo si las personas de su entorno le prestan atención a lo que dice. En ese sentido, es muy importante la comunicación diaria que puedas establecer con tu hijo. Muchas veces, los quehaceres cotidianos y nuestros problemas del día a día hacen que estemos preocupados por la situación actual del país, los problemas personales o laborales o las facturas que debemos pagar. A menudo, los problemas del día a día no nos dejan ver lo que es realmente importante. Dedicar cada día unos minutos a conversar con tu hijo puede ser la mejor manera de lograr una mejor comunicación y así estrechar los vínculos personales con él. Si conversas con tu hijo a diario, podrás conocer cuales son sus miedos, qué cosas les molestan y que situaciones o experiencias les agradan. Saca tiempo para hablar con ellos. Si tienes varios hijos, no hables con todos a la vez. Cada uno de ellos es especial y único y si hablas con todos a la vez, seguramente tu hijo terminará sin contar las cuestiones que más le preocupan por vergüenza. No es necesario que planees una conversación seria en una mesa de café. Solo con dedicarle unos diez minutos diarios a conocer acerca de su situación en el colegio, quienes son sus compañeros o simplemente a hablar de temas que no son relevantes, le estarás mostrando a tu hijo cuanto le importas. En este caso, es importante que tu hijo sea plenamente consciente de que le estás dedicando el tiempo a él y que el es lo más importante. Por ello, no sirve hablar mientras estás viendo la televisión y han puesto unos anuncios. Habla con él y pone en ello los 5 sentidos y todo el entusiasmo de que seas capaz. Tu hijo se dará cuenta y lo valorará. Tener un diálogo fluido con tus pequeños es posible y puede darle otra perspectiva de la vida, haciendo que no se preocupe tanto por sus problemas. Gracias a estas conversaciones, podrás conocer todavía mejor a tu hija o hijo, saber como piensa, como es y que cosas le preocupan. También serán unos momentos estupendos para disfrutar de él. ¿Por qué no te propones ya dedicarle unos 10 minutos diarios a hablar con cada uno de tus hijos?
  • 23. 23 AYUDA A QUE TUS HIJOS PUEDAN PONERSE METAS REALISTAS Los niños suelen sentir temor ante los desafíos ya que su personalidad se está todavía formando y todavía no pueden medir con claridad o tienen la experiencia suficiente para saber si van a poder resolver satisfactoriamente los problemas del día a día. Tus hijos necesitan saber que puedeny deben de enfrentarse a los desafíos y que cuando se arriesgan la posibilidad de fracaso existe, pero si ocurre, es importante que no lo vean de forma negativa. Diles a tus hijos que cualquiera de nosotros puede fracasar, incluso tú. Seguro tendrás miles de ejemplos cotidianos que mostrarles. Ellos necesitan escuchar que otras personas también fracasan en sus intentos, ya que así asimilarán mejor sus equivocaciones y las situaciones frustrantes. Sin embargo, como madre o padre, tú tienes el deber de enseñarle a tu hijo que debe de ponerse objetivos realistas. Es decir, que las metas que se ponen se puedan cumplir. Si por ejemplo tu hija empieza hoy la clase de gimnasia, explícale que le llevará un tiempo poder realizar todas las actividades. Hoy le enseñarán a correr, mañana a realizar la voltereta y quizás con el paso de los días podrá hacer una rondada. No te canses de repetirle que puede mejorar con el esfuerzo, ya que eso le dará a la niña ganas de seguir intentándolo y le hará una persona con mayores ambiciones de crecer y perfeccionarse, pero tampoco permitas que se convierta en una obsesión. INCULCA A LOS NIÑOS EL AMOR POR LA VIDA Y LA NATURALEZA La mejor etapa para inculcar los valores en una persona es la infancia, pues es el momento en el que su personalidad y su desarrollo cognitivo se están formando. Amar a la vida y a la naturaleza debe ser uno de los principales valores a trasmitir, pues a través de esto estarás educando a que tu hija o hijo sea una persona más solidaria y humana. Si tu hijo no tiene una relación estrecha con la naturaleza, será tu deber enseñarle a amar al resto de los seres vivos que comparten con nosotros el planeta. Una buena idea es comprarle una mascota. Ese pequeño ser viviente le dará al niño mucho afecto y amor, y seguramente será su compañía cuando no estés presente. Un niño podrá aprender el sentido de la responsabilidad, pues esa mascota estará a su cargo. Las tareas básicas de alimentación, aseo, y los paseos serán para el niño la manera de conectarse con otros seres y seguramente se sentirá más reconfortado. También deberás enseñarle la manera de cuidar el planeta y la ecología. Por ejemplo otras cosas que debes de explicarle a tu hijo pueden ser la importancia de no tirar papeles al suelo, reciclar la basura y no matar animales o plantas. Si le inculcas a tu hijo a que quiera y valore nuestro planeta y a los seres vivos, conseguirás que el niño se sienta más seguro, pues tendrá entre sus manos la posibilidad de contribuir a que nuestro planeta sea un planeta mejor y más habitable. SE CARIÑOSO CON TUS HIJOS Una madre o un padre cariñoso y afectuoso con sus hijos tendrá muchas más posibilidades de ganarse su confianza que otro padre que actúe de manera fría o violenta. No olvides que la mejor manera de generar un vínculo afectivo estrecho es demostrando afecto y cariño por las personas que más quieres. No sientas miedo ni vergüenza de decirle a la niña o al niño cuanto le quieres, o de dar a tus hijos muchos abrazos y besos para expresarles cuanto les quieres. Ese simple gesto vale más que mil palabras y le enseñará a tu hijo que no está solo y que puede contar contigo para lo que necesite. Si tu hijo mete un gol en un partido de fútbol de la escuela querrá sentir el halago de un abrazo tuyo. Una muestra de cariño le indicará que va por el buen camino. Pero si tu hijo lo falla, y por ello pierden el partido, todavía necesitará ese abrazo tuyo mucho más. Necesitará ese abrazo para entender que nada cambia y que le sigues queriendo igual que si lo hubiera marcado.
  • 24. 24 Cuando tu hijo haga algo malo o se equivoque, es importante que no te enfades excesivamente con él, y que si te enfadas, trates la situación con el máximo tacto posible. Por ejemplo, si un niño pega a su hermana, en lugar de decirle “Eres un niño malo”, o cualquier otra cosa que aporte poco a la situación, deberás decirle: “Pegarle a tu hermana no está bien, estoy enfadado por lo que has hecho”. El lenguaje corporal y gestual también es muy importante en la formación de un niño. Es importante que no dejes de inculcarle de cariño necesario, ya que seguramente cuando sea adulto, él actuará de la misma manera con sus propios hijos. GUÍA A TUS HIJOS A APRENDER NUEVAS TAREAS Si a tu hijo le ofreces de forma regular la posibilidad de aprender otras cosas, le estarás dando oportunidades para que tenga éxito y obtenga conocimientos. Este es uno de los ingredientes clave para que gane confianza en sí mismo y esa es una de las piedras angulares de la felicidad. Cada tarea que tu hijo aprende y que luego se compromete a hacer le dará el valor necesario para encarar una tarea más difícil. La oportunidad de hacer cosas nuevas da a los niños la oportunidad de sentirse bien consigo mismos. Inculca a tus hijos la necesidad de explorar siempre algo nuevo: probar comidas distintas, seleccionar nuevos amigos, animarse a subir a un tobogán más alto, etc. Explícale a tu hijo que aun cuando siempre existe la posibilidad de que las cosas no salgan bien, si no se arriesga un poco, hay muy pocas o nulas posibilidades de éxito. Deja que los niños experimenten en un ambiente seguro, y como padre, intenta no intervenir ya que esto ayudará a aumentar su autoestima. Por ejemplo: si tu hija o hijo está intentando montar un juguete y se frustra por no poder hacerlo, debes dejarle hacer para que él consiga solito ese objetivo. El solo hecho de decir “yo lo hago por ti” puede crear dependencia y disminuir la confianza de la niña o el niño. Aún así, si ves que el niño o la niña no lo va a poder conseguir, ofrécele tu ayuda para explicarle cómo hacerlo, pero en la medida de lo posible, deja que el niño participe lo máximo posible para que pueda interiorizar la situación como un logro personal. Lo importante es que los niños y niñas pequeñas asuman riesgos que les lleven a aprender y a mejorar y ganar en autoestima. PASA TIEMPO LIBRE CON TUS HIJOS En estos tiempos en los que el trabajo se lleva casi todas las horas del día, parece que encontrarmomentos para compartir con tus hijos es una misión casi imposible. Sin embargo, este aspecto debería ser una prioridad para conseguir que tu hijo tenga una alta autoestima. Por este motivo, busca la manera de compartir con tu pequeño al menos 20 minutos diarios. Un paseo por el parque, una visita al cine, leerle en voz alta antes de irse a dormir o una comida juntos, dará al niño la confianza de que es una persona importante para ti. Tu hijo sentirá que lo valoras y lo respetas porque estás relegando parte de tu tiempo para pasarlo con el. Este sentimiento contribuirá a formar una persona más segura de si misma y estrechará el vínculo afectivo, mejorándolo considerablemente. Si ves que tu hijo está realizando actividades improductivas, como por ejemplo ver la televisión, invítalo amablemente a que te ayude a preparar la cena. No le costará demasiado y seguramente se divertirán pasando ese momento juntos. NO ACTÚES EN FORMA VIOLENTA FRENTE A LOS NIÑOS Si tu hijo crece en un entorno en el que hay lenguaje violento, gritos o en el que abunden los pensamientos pesimistas y de culpabilidad, es muy probable que tu pequeño se convierta en unapersona insegura. En este entorno, el niño intentará aislarse de su entorno cercano (que no le resulta agradable) y tendrá una disminución considerable en su autoestima. Esto sucede porque el niño interioriza el siguiente “mensaje”: las personas no tienen valor y son simplemente un objeto para ser utilizado. En algunos casos, los padres no tienen una actitud violenta directamente con los niños, pero pueden manifestarla con el entorno. Por ejemplo, si llevas a tus hijos en el coche y quedas
  • 25. 25 atrapado en un atasco, trata de serenarte y no vociferar a los cuatro vientos palabras violentas ya que en ese tipo de situaciones sus hijos percibirán que eres una persona violenta. Esto se transmitirá a tus hijos que tendrán temor hasta deconversar contigo (por miedo a que te enfades). Cuida tu lenguaje y enseña a tus hijos con el ejemplo. Esta es la mejor manera de trasmitir una actitud y además te ayudará a convertirte en una persona más serena. Pero las personas perfectas no existen, y es muy difícil que si pasamos mucho tiempo con nuestros hijos, nunca les gritemos o a veces nos excedamos en los gritos. Somos humanos, y después de un mal día en la oficina, es normal perder la paciencia. Cuando esto ocurra, y si has gritado excesivamente a tu hijo, discúlpate por los gritos “desproporcionados” que le has dado. Y sobre todo, hazle saber cuanto le quieres (aunque te hayas enfadado o incluso estés enfadado con el niño o la niña). TRASMITA LA NECESIDAD DE CREER EN SUS SUEÑOS Un niño que tiene y persigue sus sueños tendrá un motor irremplazable que le hará volar por mundos desconocidos. Los sueños son aquellas cuestiones que deseamos con muchas ansias y serán lo que movilicen al niño a caminar y a seguir adelante. Nadie mejor que un padre paraestimular a que su hijo tenga sueños. Tú conoces mejor que nadie a tus hijos y por tanto debes de inculcarle la necesidad de creer en algo. El primer paso será poner todos los medios a tu alcance para que tu hijo crea en sí mismo. Si el niño sabe que puede conseguir aquello que se propone, estarás educando a una niña o a un niño con una buena confianza en sí mismo y una alta autoestima. Inspirar al niño a soñar puede ser una tarea simple. Por ejemplo, puedes leerle historias que despierten su curiosidad y el amor por temas desconocidos puede ser un punto de partida interesante para que tu hijo sea un soñador. Sin embargo, no le digas permanentemente que todo lo que se proponga será posible de realizar. Indícale también que muchos de sus sueños tal vez no se hagan nunca realidad, pero que vale la pena el esfuerzo por intentarlo, ya que si no se intenta, nunca lo conseguirá. Ayúdale también a interiorizar positivamente aquellos aspectos que no pueda conseguir para que nunca pierda la motivación por seguir intentándolo, aunque fracase. CONFÍA EN LOS NIÑOS Si eres una persona que desconfias de tus hijos, les trasmitirás esa sensación de inseguridada los niños. Si tus hijos ven que tú, que eres la persona más importante para la niña o el niño y su punto de referencia no confías en ellos, difícilmente ellos van a poder confiar en ellos mismos. Lo contrario también es cierto, es decir, si tú tienes confianza en tu niña o niño, será más fácil que ella o él lo tengan también. Por ello, trata de confiar en las actitudes y acciones de tus hijos, ya que este simple gesto les dará confianza y les hará sentir que son importantes. Los niños en general aprenden del ejemplo de sus padres. Por ese motivo, es importante que les guíes en las tareas, pero que puedas dejarles aprender y equivocarse a ellos solos. Recuerda que es importante estar presentes para indicarles el error, pero con esa misma actitud indícales la manera como pueden resolver los problemas ellos mismos. La confianza en si mismos es un valor importante para que puedan construir su propia autoestima, basándose en el cariño, la protección y el deseo de su madre o padre. No los persigas ni te conviertas en un padre obsesivo por controlar a tus hijos. Dejarlos actuar es una manera de conocer si los niños asimilan o no aquellas cuestiones que tú, con tanto esfuerzo, les quieres inculcar. Si les das confianza a tus hijos, sentirán que no están solos, y podrán enfrentarse con mayor seguridad a las situaciones cotidianas de la vida. INFUNDE HÁBITOS SALUDABLES A TUS HIJOS
  • 26. 26 Un niño sano tendrá mayor predisposición para asimilar aquellos hábitos, costumbres y consejos que los padres quieran trasmitirle. Una de las mejores maneras de que tu hijo goce de buena salud es proporcionarle unaalimentación balanceada y nutritiva y promoverle que sea un niño activo. Una alimentación balanceada y saludable consiste en comer muchas frutas y verduras y disminuir el consumo de grasas y azúcares. Por lo general, los problemas de alimentación en los niños tienen una estrecha vinculación con la comida basura: beber muchas bebidas refrescantes con alto contenido de azúcares y alimentos con exceso de grasa. Si como madre o padre puedes inculcarle la importancia de comer sano, y los beneficios que le traerá al organismo, estarás sentando la base para que tu hijo sea un niño que goce de mejor salud. No olvides de hablarle a tu pequeño sobre el valor de la actividad física y los beneficios que tiene descansar correctamente. Si tu hijo comienza a practicar actividad física desde pequeñito, es muy probable que adquiera esa costumbre y la mantenga durante el resto de su vida. Aquellos hábitos que se asimilan cuando somos niños, son aquellos que tienen mayores probabilidades de perdurar en el tiempo. Una buena alimentación y el ejercicio habitual son dos hábitos que guardan una importante relación con el aspecto físico de la niña o niño. Los niños que comen bien y que hacen ejercicio habitual, pocas veces padecen de obesidad infantil, se sienten mejor con su aspecto físico y como consecuencia, consigo mismos. BUSCA RAZONES PARA ELOGIAR A TUS HIJOS Los niños suelen frustrarse con facilidad cuando no pueden cumplir satisfactoriamente con losobjetivos que se proponen. En estos casos, nada será más reconfortante para una hija que cuando su padre le ofrece un elogio sincero y amable cuando las cosas no le salen como quiere, especialmente si ha puesto mucho esfuerzo en la tarea. Busca permanentemente razones para elogiar a tu hijo. Los elogios sinceros animarán a tu hijo a enfrentarse nuevamente y con mayor energía a los desafíos. Por ejemplo, si tu hija pinta un paisaje dile “me gusta la forma como has recreado la casa, es muy similar a la nuestra”. En este caso, a lo mejor la montaña o el árbol no le han salido tan bien, pero de esta forma, estás poniendo el énfasis en las cosas que mejor le han salido, cuando ella está triste por las que peor le han salido. Cuando hables con tu niño, acostúmbrate a hacerle preguntas tales como “¿Qué te gusta más acerca de esta foto?” o “¿Cuál es tu parte favorita de la película que vimos ayer?”. De esta forma, si conoces los gustos de tu hijo, sabrás cuando y cómo debes elogiarle. No olvides que el elogio es un estímulo para que tu hijo pueda mejorar en su autoestima. No la adules permanentemente pues corres el riesgo de que tu hijo sea una soberbia. Tampoco la elogies sin razón, ya que perderá la confianza en que tus elogios son sinceros. Busca el punto medio para los elogios y será una excelente forma para que tu hija tenga una alta autoestima. INCULCA A TUS HIJOS LA IDEA DEL ESFUERZO Es importante inculcar a los niños la idea del esfuerzo. Un niño necesita saber que para que las cosas le salgan bien, o para mejorar, deberá esforzarse. La idea de esfuerzo para lograr lo que quiere será una idea que le acompañará durante el resto de su vida y puede ser el motor que le permita seguir adelante en los momentos más difíciles. Enséñele a su hijo que “la práctica hace la perfección” o, al menos, que la repetición conduce a la mejora. Muéstrele a su hijo por sus propios actos que si intenta algo y la primera vez que no tienen éxito, un segundo o tercer intento puede traer resultados positivos. NO PRESIONES A LOS NIÑOS PARA QUE TENGAN ÉXITO Si tú como padre o madre presionas a tus hijos para que siempre tengan éxito, estarás sentando las bases para que luego tu hija o hijo sea una persona insegura y con falta de confianza en sí misma.
  • 27. 27 La función como padre es darle el valor a tus hijos para que pueda encarar las tareas con mayor comodidad y seguridad. Es bueno saber que todos los niños requieren de signos de aprobación y motivación por parte de sus padres, así que es bueno utilizar frases tales como: “creo en ti”, “te vi en el show”, “sigue adelante”, “tú puedes”. Pero no le exijas someterse a esas situaciones si no son del agrado de la pequeña o del niño. Darles valor significa reconocer sus progresos y no solo recompensar los objetivos que logren al 100%. Por ejemplo, sonríele con amor mientras trata de usar los cubiertos, aunque la comida se le caiga. Anímalo aun cuando en su primer intento a andar en una bicicleta a 2 ruedas, no lo consigue; dale un abrazo por participar en el concurso de canto o reconoce su esfuerzo por haber sacado un 8 de calificación en una asignatura en la que se ha esforzado. Asegúrate de no querer o pretender que tus hijos sean los mejores. Ese deseo solo ejercerá presión y hará que los niños se frustren con facilidad cuando no lo consiguen. ESCUCHA CON ATENCIÓN LOS PLANTEAMIENTOS DE SU HIJO Los niños suelen tener una manera inocente y sencilla de expresar aquello que sienten. Es tu deber como madre saber leer entre líneas qué es lo que tu hijo quiere decirte. Para ello, nada mejor que prestar atención a cada conversación que mantengas con tu hijo. Cuando estés hablando con tu hijo, mírale a los ojos y observa sus movimientos. Mirar fijo a los ojos es una muestra de que aquello que dice tiene importancia. Además, es probable que ciertas actitudes y gestos de tu hijo también quieran expresar alguna molestia o desagrado. Tienes que saber que quizás hay actitudes tuyas que tu hijo no comprende o que no ve con buenos ojos. Una buena comunicación entre ambos ayudará a conocer realmente qué es lo que tu hijo piensa. Llegar a comprender a tu hijo estrechará el vínculo afectivo entre ambos, y ese simple gesto dará al niño la seguridad suficiente para encarar las situaciones cotidianas de su vida. ENSEÑA A TUS HIJOS A VALORAR A LAS DEMÁS PERSONAS Los niños tienen en general grupos de compañeros que pueden aceptarlos o tratarlos de manera indiferente. Si tu niño va al parvulario, habla con la profesora para conocer la manera como actúa tu niño frente al grupo. Háblale a tu hijo de los beneficios de ser una persona sociable. Dile, por ejemplo, que tener un grupo de amigos le hará sentirse mejor anímicamente ya que tendrá personas de su misma edad con quienes compartir juegos, reuniones, fiestas y tareas. Si consigues que tu hijo sea sociable harás que mejore su autoestima y que tenga una actitud más positiva en sus relaciones interpersonales. Valorar a otras personas es el punto de partida para fomentar las relaciones de grupo. No te olvides que tu hijo copiará de ti esa actitud, así que trata de ser amable con tu entorno más cercano. Enséñale a tu hijo las tres palabras clave de una buena convivencia: Perdón, gracias, y por favor. Si logras incluir en su vocabulario estas tres frases, será un niño con valores, y, por lo tanto, valorado. No te olvides que una persona que respeta al prójimo será mejor aceptada socialmente que otro niño al que no le interese guardar las formas.
  • 28. 28 MUESTRA HÁBITOS Y COSTUMBRES POSITIVAS Un padre es un referente importantísimo en la construcción de la autoestima del niño. Una manera de reforzar esa imagen es hablar de de manera positiva sobre ti mismo ante tus hijos y de mostrar una actitud optimista ante la vida y ante las adversidades. Pero no te quedes solamente en las palabras. Debes saber que deberás inculcarle a tu hijo buenos hábitos con el ejemplo. De nada servirá que le digas que debe ser una persona cordial y educada si después te saltas la cola en el cine o entras en el metro empujando al resto de los pasajeros. Tu hijo aprenderá mejor del ejemplo de las acciones que ve cada día que de las palabras que le digas. Un buen ejemplo será una especie de espejo que tu hijo intentará copiar. Si tu hijo o hija te ve constantemente actuando de manera equivocada, seguramente adoptará estas costumbres que ve y será mucho más difícil llevarlo por otro camino. Ten en cuenta que ahora eres su modelo a seguir. NO EDUQUES A NIÑOS QUE SE SIENTAN CULPABLES Si un padre pasa la mayor parte de su tiempo resaltando los errores de su hijo, seguramente tendrá como resultado un niño inseguro de si mismo, que se sentirá culpable. El sentimiento de culpa es uno de los sentimientos más indeseados que un niño puede tener ya que afectará ineludiblemente a su amor propio y a su autoestima. Para un padre, siempre es más fácil destacar los errores de un niño que sus logros; así que haz un esfuerzo por reconocer las cosas que hace bien y celebra los aciertos de tu hijo. Por ejemplo: cuando tu pareja llegue del trabajo, podrías decirle: “MIRA, el niño ha recogido sus juguetes el solo”. Se trata de una frase que tendrá mucho valor para tu hijo, pues sentirá que esimportante para ti. Si el niño necesita decirte algo, deja de hacer lo que estés haciendo y escúchale con atención. Acepta sus emociones sin juzgarlas, no censures sus palabras, valida sus sentimientos y comparte lo que te dice con empatía. De esta forma, el niño no se sentirá culpable, estarás aumentando la confianza que el niño tiene en si mismo, lo cual le ayudará a que se vaya sintiendo cada vez más cómodo y seguro para expresarse con libertad y honestidad cuando sea un adulto. Si estás cansado y no puedes prestarle la atención que merece, no olvides que tu hijo no tiene la culpa, por lo que haz un esfuerzo. http://www.miautoestima.com/autoestima-ninos/

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