Los sueños

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Una obra extraordinaria en la que la señora Blavatsky nos enseña el punto de vista desde el Ocultismo el significado de los sueños. Aprovechenlo, compartanlo y si lo desean descarguenlo.

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Los sueños

  1. 1. LOS SUEÑOS H.P. Blavatsky 1
  2. 2. P 1: ¿Cuáles son los «principios» (1) que están activos durante el sueño?R 1: El «principio» activo durante los sueños ordinarios -que deben serdistinguidos de los verdaderos sueños, ya los que se les llama visionesfútiles- es Kama, el asiento del Ego persona1 (2) y del deseo, despertadoa una actividad caótica por las adormecidas reminiscencias del Manasinferior.P 2: ¿Qué es el «Manas inferior»?R 2: Usualmente es llamado el Alma Animal (el Nephesh de loskabalistas Hebreos). Es el rayo que emana del Manas superior o EGOpermanente, y es ese «principio» el que forma la mente humana, elinstinto en los animales, pues también los animales sueñan (3).La acción combinada de «Kama» y del «alma animal» es, sin embargo,meramente mecánica. Es el instinto, no la razón, lo que está activo enellos. Durante el sueño del cuerpo, mecánicamente reciben y envíandescargas eléctricas, hacia y desde, varios centros nerviosos. El cerebroes apenas impresionado por ellas, y la memoria los almacena, porsupuesto sin orden ni secuencia. Al despertar, estas impresiones sedesvanecen gradualmente, como ocurre con cualquier sombra fugaz queno tiene ninguna base real o substancia que la respalde. La facultadretentiva del cerebro, sin embargo, sólo podrá registrarlas y conservarlassiempre que hayan sido fuertemente impresas. Pero, por regla general,nuestra memoria sólo registra impresiones fugaces y distorsionadas querecibe el cerebro en el momento de despertar. Sin embargo, este aspectode los «sueños», ha sido suficientemente observado y descritocorrectamente en las modernas obras de fisiología y biología, dado quetales sueños de los humanos no difieren mucho de los sueños de losanimales. Lo que es enteramente terra incognita para la ciencia, son losverdaderos sueños y experiencias del Ego superior, llamados tambiénsueños, aunque no debería emplearse ese término, a menos que secambiara el nombre usado para las otras «visiones» del sueño.P 3: ¿En qué difieren éstas? 2
  3. 3. R 3: La naturaleza y funciones de los verdaderos sueños, no pueden sercomprendidas, a menos que admitamos la existencia de un Ego inmortalen el hombre mortal, independiente del cuerpo físico, pues el asunto sevuelve enteramente incomprensible a menos que creamos, lo cual es unhecho, que durante el sueño solamente permanece una animada formade arcilla, cuyos poderes independientes de pensar están enteramenteparalizados. Pero si admitimos la existencia de un Ego superior opermanente en nosotros, (el cual no debe ser confundido con lo quellamamos «yo Superior») podemos comprender que aquello que amenudo consideramos como sueños, aceptados generalmente comofrívolas fantasías, son, en verdad páginas sueltas, arrancadas de la vida yexperiencias del hombre interno, cuyos confusos recuerdos han sidodeformados más o menos por nuestra memoria física, en el momento dedespertar . Ésta última capta, mecánicamente, unas pocas impresionesde los pensamientos, de los hechos presenciados, y de los actosrealizados por el hombre interno, durante sus horas de completalibertad. Porque nuestro Ego vive su propia vida independiente dentrode su prisión de arcilla, todas las veces que se libera de los estorbos de lamateria, como ser: durante el sueño del hombre físico. Este Ego es elactor, el hombre real, el verdadero ser humano. Pero el hombre físico nopuede sentir ni ser consciente durante sus sueños, pues la personalidad,el hombre externo, con su cerebro y aparato pensante, está hasta ciertopunto paralizado.Podríamos comparar al Ego real, con un prisionero, ya la personalidadfísica, con el carcelero de su prisión. Si el carcelero se duerme, elprisionero escapa, o por lo menos, traspone las paredes de su prisión. Elcarcelero está semidormido y mira, cabeceando, todo el tiempo por laventana, a través de la cual sólo puede captar vislumbres ocasionales desu prisionero, como si se tratara de una vaga sombra que se estuvieramoviendo frente a él. Pero, ¿qué puede percibir, o qué puede conocer él,de las verdaderas acciones y especialmente de los pensamientos, deaquél a quien custodia? 3
  4. 4. P 4: Los pensamientos del uno ¿No se imprimen sobre el otro?R 4: No, por lo menos durante el sueño; porque el Ego real no piensa delmismo modo que su efímera y transitoria personalidad. Durante lashoras de vigilia, los pensamientos y la Voz del Ego superior llegan o nollegan, hasta su carcelero, el hombre físico: pues ellos constituyen la Vozde la Conciencia, pero durante su sueño, ellos son, absolutamente, laVoz en el desierto.En los pensamientos del hombre verdadero, o de la «Individualidad»inmortal, las imágenes y visiones del Pasado y del Futuro están comoPresente; y sus pensamientos no son como los nuestros, imágenessubjetivas en nuestra actividad cerebral, sino actos y hechos vivientes,realidades del tiempo presente. Son realidades, así como lo eran cuandoel habla, sólo expresada en sonidos, no existía; cuando los pensamientos,eran cosas, y los hombres no necesitaban expresarlos en palabras;porque instantáneamente ellos mismos se resolvían en accionesmediante el poder de Kriya-Sakti (4), ese poder misterioso quetransforma instantáneamente las ideas en formas visibles, y éstas erantan objetivas para el «hombre» de la primitiva Tercera Raza (5), comolos objetos visibles lo son ahora para nosotros.P 5: ¿Cómo explica, entonces, la filosofía Esotérica la transmisión dealgunos fragmentos, aunque sean pocos, de esos pensamientos del Ego anuestra memoria física, la cual a veces los retiene?R 5: Tales pensamientos son reflejados en el cerebro del que duerme,como sombras externas sobre las lonas de una tienda de campaña, lasque ve el ocupante al despertar. Entonces, el hombre piensa que hasoñado todo eso y siente como si él lo hubiese vivido a través de algo,cuando en realidad son las acciones-pensantes (o pensamientos-acciones) del verdadero Ego, y que la personalidad ha percibidovagamente. A medida que va despertando plenamente, sus recuerdosson a cada instante más deformes y se mezclan con las imágenesproyectadas por el cerebro físico, bajo la acción del estímulo que obliga 4
  5. 5. a despertar al que duerme. Estos recuerdos, por el poder de asociación,ponen en movimiento varias series de ideas.P 6: Es difícil comprender cómo puede el Ego poner en acción, durantela noche, cosas que han tenido lugar hace mucho tiempo. ¿No haquedado establecido que los sueños no son subjetivos?R 6: ¿Cómo podrían ser subjetivos cuando el estado de sueño, es éltambién, para nosotros y en nuestro plano, de todos modos, algosubjetivo? Para el que sueña (en este caso, el Ego) en su propio plano, lascosas de ese plano son tan objetivas para él como nuestros actos sonpara nosotros.P 7: ¿Cuáles son los sentidos que actúan en los sueños?R 7: Los sentidos del que duerme reciben choques ocasionales, ydespiertan por efecto de una acción mecánica; lo que él oye y ve, sonreflejos deformados de los pensamientos del Ego. Este último esaltamente espiritual, y está ligado muy íntimamente con los principiossuperiores, Buddhi y Atma. Estos elevados principios están enteramenteinactivos en nuestro plano, y el Ego superior mismo (Manas) está más omenos dormido durante la vigilia del hombre físico. Especialmente éstees el caso en personas de mente muy materialista. Las facultadesespirituales están tan adormecidas debido a que el Ego está tanentorpecido por la materia, que él difícilmente puede dar toda suatención a las acciones del hombre, aun en el caso de que este últimocometa pecados por los cuales ese Ego (cuando se reúna con su Manasinferior) tenga que sufrir conjuntamente con él en el futuro. Como hedicho son las impresiones proyectadas por este Ego sobre el hombrefísico, las que constituyen lo que llamamos «conciencia», y es en laproporción en que la Personalidad, el Alma Inferior (o Manas), se una asu consciencia superior o Ego, en la que será marcada la influencia deeste último en la vida del hombre mortal.P 8: ¿Este Ego, es entonces el “Ego Superior”? 5
  6. 6. R 8: Si; es el Manas superior, iluminado por Buddhi; el principio de laauto-conciencia, el «yo soy Yo», en síntesis. Es el Karana-Sharira, elhombre inmortal que pasa de una encarnación a otra.P 9: ¿Es el “registro” o “almacén de la memoria” en el verdadero estadode sueño, diferente al del estado de vigilia?R 9: Puesto que los sueños son, en realidad, las acciones del Ego duranteel sueño físico, ellos naturalmente, están registrados en su propio planoy producen sus pertinentes efectos sobre éste. Pero debemos recordarque los sueños en general, tal como los conocemos, son simplementerecuerdos brumosos de estos hechos.Ocurre con frecuencia, que no recordamos haber soñado nada, pero mástarde, en el transcurso del día, el recuerdo del sueño surge, deimproviso, en nosotros. Acerca de esto existen varias causas. Se asemejaa lo que algunas veces nos ocurre a cada uno de nosotros: una sensación,un olor, hasta un ruido o sonido casual, nos trae de pronto a la mentesucesos durante mucho tiempo olvidados, escenas y personas. Algo de loque ha sido visto, hecho o pensado por el «actor nocturno», el Ego, seimprimió en aquel momento en el cerebro físico, pero no fue llevado a laconsciente y alerta memoria, debido a alguna circunstancia u obstáculofísico. Esta impresión se registra en el cerebro, en su correspondientecélula o centro nervioso, pero, debido a alguna circunstancia accidental,le falla el tiro, por decirlo así, hasta que algo le da el impulso necesario.Entonces, el cerebro la introduce inmediatamente dentro de la memoriaconsciente del hombre despierto; pues tan pronto como las condicionesrequeridas le han sido proporcionadas, ese particular centro entra enactividad y realiza el trabajo que tenía que cumplir, pero que, en aquelmomento, estaba impedido de completar.P 10: ¿Cómo se realiza este proceso?R 10: Existe una especie de consciente comunicación telegráfica queactúa incesantemente, día y noche, entre el cerebro físico y el hombreinterno. El cerebro es algo tan complejo, tanto física comometafísicamente, que puede compararse a un árbol, cuya corteza puede 6
  7. 7. quitarse, capa tras capa, siendo cada una de ellas diferente de todas lasdemás y teniendo cada una su propio y especial trabajo, su función y suspropiedades.P 11: ¿Qué es lo que distingue a los estados de la memoria e imaginación“que sueñan” de aquellos de la conciencia despierta?R 11: Durante el sueño, la memoria física y la imaginación son,naturalmente pasivas, porque la persona que sueña está dormida: sucerebro está dormido, su memoria está dormida, todas sus funciones seencuentran durmiendo y en reposo. Solamente cuando se las estimula,como ya dije, despiertan. De este modo la conciencia de la persona queduerme no está activa, sino pasiva. El hombre interno, sin embargo, elverdadero Ego, actúa independientemente durante el sueño del cuerpo;pero es dudoso que cualquiera de nosotros (a menos que estécompletamente familiarizado con la fisiología del ocultismo) puedacomprender la naturaleza de su acción.P 12: ¿Qué relación tienen la Luz Astral (6) y el Akasha (7) con lamemoria?R 12: La primera es el almacén de la memoria del hombre animal; laúltima, la del Ego espiritual. Los «sueños» del Ego, lo mismo que losactos del hombre físico, están todos registrados, desde que ambos sonacciones basadas en causas que producen sus efectos. Nuestros«sueños», siendo simplemente el estado de vigilia y las acciones delverdadero Yo (8), deben, naturalmente, estar registrados en algunaparte. Lea el artículo «Visiones Kármicas» en Lucifer (N.del E: reimpresoen Theosophy», revista de sept. de 1915), y repare en la descripción delverdadero Ego, sentado como un espectador delante de la vida del héroey quizás algo le llame la atención.P 13: ¿Qué es, en realidad, la Luz Astral?R 13: Como nos lo enseña la fílosofía Esotérica, la Luz Astral, essimplemente la escoria del Akasha o la ldeación Universal, en su sentidometafísico. Aunque invisible es, sin embargo, por decirlo así, la radiaciónfosforescente de la última y el intermediario entre ésta y las facultades 7
  8. 8. pensantes del hombre. Son éstas últimas las que contaminan la LuzAstral, y hacen de ella lo que es: el almacenamiento de todas lasiniquidades humanas y de modo especial, de las psíquicas. En suformación primordial, la luz astral, como radiación, es completamentepura aunque, cuanto más bajo desciende y se aproxima a nuestra esferaterrestre, más se diferencia, convirtiéndose, como consecuencia de ello,en impura en su mismísima constitución. Pero el hombre contribuye demodo considerable a esta corrupción y restituye su esencia mucho peorde lo que la recibió.P 14: ¿Podría explicamos de qué modo se relaciona ella con el hombre ycuál es su acción en la vida de sueño?R 14: La diferenciación en el mundo físico, es infinita. La IdeaciónUniversal -o Mahat, si lo prefiere envía su radiación homogénea almundo heterogéneo y éste alcanza a las mentes humanas o personalespor medio de la Luz Astral.P 15: Pero, ¿no recibe nuestro entendimiento su iluminacióndirectamente desde el Manas Superior a través del Inferior? ¿y no es elprimero, la emanación pura de la Divina Ideación: los «Manasa-Putras»que encarnaron en los hombres?R 15: Ellos son. Los Manasa-Putras individuales o los Kumaras, son lasradiaciones directas de la Divina Ideación; «individualidad» en elsentido de la última diferenciación, debido a innumerablesencarnaciones. En suma, son el agregado colectivo de esa Ideación yllega a ser en nuestro plano o desde nuestro punto de vista Mahat, comolos Dhyan-Chohans son, en conjunto, la PALABRA o «Logos» en laformación del mundo. Si las Personalidades (Manas inferiores o mentesfísicas) fueran inspiradas e iluminadas solamente por sus elevados alterEgos habría muy poco pecado en este mundo. Pero no es así; alenredarse en las mallas de la Luz Astral, se separan más y más de susEgos padres. Lean y estudien lo que dice Eliphas Levi, acerca de la LuzAstral, la que él llama Satán o Gran Serpiente. La Luz Astral ha sido 8
  9. 9. tomada demasiado literalmente para que signifique alguna especie desegundo cielo azul.Este espacio imaginario, sin embargo, en el que están impresas lasincontables imágenes de todo lo que siempre fue y será, no es más queuna demasiado triste realidad. Se convierte en (y es para el hombre, si espsíquico, ¿quién no lo es?) un demonio tentador, su «ángel malo» y elinspirador de todas sus peores acciones. Actúa aún sobre la voluntad delhombre mientras duerme, mediante visiones impresas sobre suadormecido cerebro (visiones que no deben ser confundidas con los«sueños») y estos gérmenes dan sus frutos cuando el hombre despierta.P 16: ¿Qué parte representa la voluntad en los sueños?R 16: La voluntad del hombre externo, nuestra volición, está porsupuesto adormecida o inactiva durante los sueños, pero puede dárselecierta inclinación a la voluntad adormecida, durante su inactividad, demanera que posteriormente se produzcan ciertos resultados, casimecánicos, debido a la unión o interacción de dos o más principios, aefecto de que ellos actúen en perfecta armonía sin fricción algunacuando se despierte. Pero ésta es una de las trampas de la «magia negra»y cuando es usada para buenos propósitos pertenece al entrenamientode un Ocultista. Es necesario haber avanzado mucho en el «sendero»para poseer una voluntad que pueda actuar conscientemente durante elsueño físico, o para actuar sobre la voluntad de otra persona durante sussueños, y así controlar sus acciones cuando despierta.P 17: Se nos dice que un hombre puede reunir sus «principios» en unosólo, ¿qué es lo que significa?R 17: Cuando un adepto llega a poder hacer esto, es un Jivanmukta,virtualmente, él ya no pertenece a esta tierra, y llega a ser un ser«Nirvánico», que puede estar en Samadhi (9) a voluntad. Los Adeptosson generalmente clasificados por el número de «principios» que tienenbajo perfecto control, pues lo que llamamos voluntad tiene su asiento enel Ego Superior, y éste, cuando está libre de sus personalidades cargadasde pecados, es divino y puro. 9
  10. 10. P 18: ¿Qué papel desempeña Karma en los sueños? En la India se diceque cada hombre recibe la recompensa o el castigo de todas sus accionestanto en estado de vigilia como en el de los sueños.4 10
  11. 11. R 18: Si así lo dicen, así es, porque ellos han conservado toda su pureza yrecuerdan las tradiciones de sus antepasados. Ellos saben que el Yo es elverdadero Ego, y que vive y actúa aunque en diferente plano. La vidainterna, o lo que llamamos el plano del sueño, es para él la verdaderavida. Por eso, los hindúes (por supuesto los profanos) dicen que Karmaes generoso y recompensa a! hombre real en los sueños, como a la falsapersonalidad en la vida física.P 19: Kármicamente, ¿cuál es la diferencia entre los dos?R 19: El hombre animal físico es tan poco responsable como un perro oun ratón. Para la forma corporal, todo desaparece con la muerte delcuerpo. Pero el verdadero SER, ese que emanó su propia sombra lapersonalidad pensante inferior, que hace funcionar y tira de las cuerdasdurante la vida del autómata físico, tendrá que sufrir conjuntamente consu factótum y alter ego en su próxima encarnación.P 20: Pero ambos, el Manas Superior y el Inferior son uno, ¿no es así?R 20: Son y no son, y ese es el gran misterio. El Manas Superior o EGOes esencialmente divino y por lo tanto puro. Ninguna mancha puedemancillarlo ni ningún castigo puede alcanzarlo, per se, tanto más que esinocente y no toma parte en las deliberadas transacciones de su Yoinferior. Sin embargo, por el mero hecho de que es dual y durante lavida el Ego superior sea distinto del inferior, «el Padre y el Hijo» sonuno, por ello al reunirse con su progenitor el Ego, el Alma inferior sujetae imprime en él todas sus acciones buenas y malas, y ambos tienen quesufrir, el Ego Superior, aunque inocente y sin mácula, tiene que soportarel castigo de las malas acciones cometidas por el Ego inferior,conjuntamente con él en su futura encarnación. Toda la doctrina de laexpiación está construida sobre este antiguo dogma esotérico, pues elEgo Superior es el ante tipo de ese que en esta tierra es el tipo, es decir,la personalidad. Esta es, para los que lo entienden, la antigua historiaVédica de Visvakarman, prácticamente demostrada de nuevo.Visvakarman, el Dios Padre que todo lo ve, que está más allá de la 11
  12. 12. comprensión de todos los mortales, termina, como hijo de Bhuvana elEspíritu Santo, por sacrificarse él a sí mismo para salvar los mundos.El nombre místico de «Ego Superior» es, en la filosofía de la India,Kshetrajna o el «Espíritu corporizado», el que conoce o informa alKshetra, «el cuerpo». Búsquese en la etimología del nombre y seencontrará en él, el término aja, «El Primer-nacido», y también el de«cordero». Todo esto es muy sugestivo y se podrán escribir volúmenessobre el desarrollo pregenético y postgenético del tipo y ante tipo delCristo- Kshetrajna, el Hombre-Dios, el Primer Nacido, simbolizadocomo el «Cordero». La Doctrina Secreta muestra que los Manasa-Putraso EGOS encarnados, han tomado sobre ellos voluntariamente, conconocimiento de causa los pecados de todas sus futuras personalidades.Así es fácil ver que no es el Sr. A, ni el Señor E, ni ninguna de laspersonalidades que periódicamente revisten el EGO Auto-Sacrificado,que son los verdaderamente Sufrientes, sino en verdad el inocenteCristo dentro de nosotros. De aquí que los místicos hindúes digan que elEterno Yo, o el Ego (el Uno en Tres y los Tres en Uno) es el «Carretero»o conductor; las personalidades son pasajeros temporales, evanescentes,mientras que los caballos son las pasiones animales del hombre. Es porlo tanto verdad, que cuando permanecemos sordos a la Voz de nuestraConciencia crucificamos al Cristo dentro de nosotros. Pero volvamos alos sueños.P 21: ¿Son los llamados sueños proféticos un signo de que el que sueñaposee fuertes facultades de clarividencia?R 21: Se puede decir en el caso de personas que tengan sueñosverdaderamente proféticos, que es porque su cerebro físico y sumemoria están en íntima relación y simpatía con su Ego Superior másque en la generalidad de los hombres. El Ser-Ego tiene más facilidadespara imprimir sobre la concha física y la memoria aquello que es deimportancia para tales personas, que la que tiene en el caso de otraspersonas menos dotadas. Recordad que el único Dios con quien elhombre entra en contacto, es su propio Dios, llamado Espíritu, Alma y 12
  13. 13. Mente o Consciencia, y estos Tres son Uno. Pero es necesario destruir la«mala hierba» a fin de que una planta pueda crecer. Dice San Pablo:«Debemos morir a fin de que podamos volver a vivir».Es por medio de la destrucción como podemos mejorar y los trespoderes de creación, conservación y destrucción, son sólo otros aspectosde la divina chispa en el hombre.P 22: ¿Sueñan los Adeptos?R 22: Los Adeptos adelantados no sueñan. Adepto es aquel que haobtenido dominio sobre sus cuatro principios inferiores, incluyendo sucuerpo, y por lo tanto, no permite que la carne siga su propia dirección.Él simplemente paraliza su yo inferior durante el sueño y quedacompletamente libre. Un sueño, tal como lo comprendemos, es unailusión; ¿como puede entonces soñar, cuando se ha desprendido de todailusión? Durante el sueño, Él vive simplemente en un plano más real.P 23: ¿Hay gente que nunca ha soñado?R 23: Hasta donde yo se, no existe tal hombre en el mundo. Todossueñan más o menos; pero en la mayoría, los sueños se desvanecen aldespertar. Esto depende de la condición más o menos receptiva de losganglios del cerebro. Los hombres poco espirituales y aquellos que nohan ejercitado sus facultades imaginativas, o los que caen exhaustos porel trabajo manual, por lo que sus ganglios no pueden actuar ni siquieramecánicamente, mientras reposan rara vez sueñan, y si lo hacen, sussueños son incoherentes.P 24: ¿Cuál es la diferencia entre los sueños de los hombres y los de losanimales?R 24: El estado de sueño es común no solamente a los hombres, sino alos animales, desde los mamíferos superiores hasta los pequeños pájarosy aun a los insectos. Todo ser dotado de un cerebro físico o de órganosque se aproximen a ello, deben soñar. Todo animal, grande o pequeño,tiene más o menos, sentidos físicos, y aunque tales sentidospermanezcan insensibles durante el sueño, la memoria, por decirlo así,actuará mecánicamente, reproduciendo pasadas sensaciones. Todos 13
  14. 14. sabemos que los caballos, los perros y el ganado sueñan, y también loscanarios; pero yo creo que tales sueños son meramente fisiológicos.Como las últimas brasas de un fuego que se apaga, con sus chispas yllamas ocasionales, así actúa el cerebro antes de dormimos. Los sueñosno son como lo dice Dryden, «intermedios que fabrica la fantasía», pueséstos sólo podrían referirse a sueños fisiológicos provocados porindigestión, o por alguna idea o acontecimiento que se haya fijado en elcerebro activo durante las horas de vigilia.P 25: Entonces, ¿cuál es el proceso de quedarse dormido?R 25: Este es parcialmente explicado por la fisiología. En Ocultismo sesostiene que es el agotamiento periódico y regulado de los centrosnerviosos y especialmente de los ganglios sensorios del cerebro, loscuales se rehusan a actuar por más tiempo en este plano, y que si no seincapacitaran para el trabajo, serían empujados a recuperar su fuerza enotro plano o Upadhi. Primero viene Svapna, estado de sueño que lleva alShushupti (10). Ahora debemos recordar que nuestros sentidos sontodos duales y que obran según el plano de consciencia sobre el cual laentidad pensante enfoca su energía. El sueño físico proporciona lasmayores facilidades para su acción en los diferentes planos; al mismotiempo es una necesidad para que los sentidos puedan recuperarse yobtener así una nueva probabilidad de vida para Jagrata o estado devigilia desde el Svapna y Shushupti. Según el Raja Yoga, Turiya (11) es elestado más elevado. Así como un hombre agotado por determinadoestado de fluido vital, busca otros, como por ejemplo, cuando agotadopor el aire caliente se refresca con agua fría; así el sueño es el rincónsombreado en el valle lleno de sol de la vida.El sueño es la señal de que la vida vigílica se ha vuelto demasiado fuertepara el organismo físico, y de que la fuerza de la corriente vital debe serinterrumpida cambiando el estado vigílico por el de sueño.Pidan a un buen clarividente que describa el aura de una personavitalizada mediante el sueño y de otra antes de dormirse. La primera severá bañada por las vibraciones rítmicas de las corrientes vitales: 14
  15. 15. doradas, azules y rosadas; estas son las olas eléctricas de Vida. El últimose verá como envuelto en neblina de un intenso tono dorado-anaranjado, compuesto de átomos que giran con una rapidezespasmódica casi increíble, mostrando que la persona empieza a serfuertemente saturada de Vida; la esencia de vida es demasiado fuertepara sus órganos físicos, y debe buscar refugio en el lado sombrío de esaesencia, el cual es el elemento del sueño, o sueño físico, uno de losestados de consciencia.P 26: Pero, ¿qué es un sueño?R 26: Eso depende del significado del término. Ud. puede «soñar» ocomo solemos decir, ver visiones, despierto o dormido. Si recogemos enun vaso metálico Luz Astral por el poder de la voluntad, y fijamos losojos en algún punto de ella con intensa voluntad de ver, el resultado, sila persona es muy sensitiva, seria un sueño. Las reflexiones en la LuzAstral se ven mejor con los ojos cerrados y en el sueño se perciben másnítidamente todavía. Desde un estado lúcido, la visión se convierte entraslúcida; de una consciencia normal orgánica se eleva a un estadotrascendental de consciencia.P 27: ¿A qué causas principales son debidos los sueños?R 27: Como todos sabemos, hay muchas clases de sueños. Dejando a unlado el «sueño debido a la digestión», hay sueños de la memoria ysueños del cerebro, visiones mecánicas y conscientes. Los sueñospremonitorios o que alertan, requieren una activa cooperación del EgoInterno. Ellos débense también, a menudo, a la participación conscienteo inconsciente de los cerebros de dos personas vivientes o de susrespectivos Egos.P 28: ¿Qué es lo que sueña, entonces?R 28: Generalmente el cerebro físico del Ego personal, el asiento de lamemoria irradiando y arrojando chispas, como el rescoldo de un fuegoque se ha extinguido. La memoria del soñador es como el arpa eólica desiete cuerdas; y su estado mental puede ser comparado al viento queroza las cuerdas. La cuerda correspondiente del arpa responderá a aquel 15
  16. 16. de los siete estados de actividad mental en que el durmiente estabaantes de quedarse dormido; si es una suave brisa, el arpa será afectadasólo un poco; si es un huracán, las vibraciones serán proporcionalmentepoderosas. Si el Ego personal está en contacto con sus principiossuperiores y los velos de los planos más elevados se le descorren, todo vabien; si por el contrario es de una naturaleza materialista animal, esprobable que no haya sueños; o si por fortuna, la memoria capta elhálito de un «viento» proveniente de un plano superior, viento que seráimpreso a través de los ganglios sensorios del cerebelo y no por lainfluencia directa del Ego Espiritual, recibirá imágenes y sonidos tanalterados e inarmónicos que hasta una visión devachánica podráaparecer como una pesadilla o una grotesca caricatura. Por lo tanto, nohay una contestación sencilla a la pregunta «¿Qué es lo que sueña?»,pues depende completamente del principio que sea el principal motoren los sueños de cada individuo y de si los recordará u olvidará.P 29: ¿Es la aparente objetividad de un sueño, realmente objetiva osubjetiva?R 29: Si se admite como aparente, entonces, por supuesto es subjetiva.La pregunta debería ser ¿“para quién y qué” son las imágenes orepresentaciones en los sueños, ya sean objetivas o subjetivas? Para elhombre físico, el soñador, todo lo que él ve con los ojos cerrados ydentro o a través de su mente es por supuesto, subjetivo. Pero para elVidente, que está dentro del soñador físico, ese vidente mismo siendosubjetivo para nuestros sentidos materiales, todo lo que ve es tanobjetivo como lo es él para sí mismo y para otros semejantes a él. Losmaterialistas probablemente se reirán y dirán que hacemos de unhombre toda una familia de entidades; pero no es así. El Ocultismoenseña que el hombre físico es uno, pero que el hombre pensante esseptenario, pensando, actuando, sintiendo y viviendo en siete estadosdiferentes del ser o planos de consciencia, y para todos estos estados yplanos, el Ego permanente (no la falsa personalidad) tiene un juego desentidos distinto. 16
  17. 17. P 30: ¿Pueden ser distinguidos estos diferentes sentidos?R 30: No, a menos que sea un Adepto o Chela altamente entrenado,perfectamente familiarizado con estos diferentes estados. Las cienciastales como la biología, fisiología, y aun la psicología (de las escuelas deMaudsley, Bain y Herbert Spencer) no tocan este asunto. La ciencia nosenseña acerca de los fenómenos de volición, sensación, intelecto einstinto, y dice que éstos se manifiestan a través de los centrosnerviosos, el más importante de los cuales es el cerebro. La cienciahablará del agente peculiar o substancia, a través de la cual tienen lugarestos fenómenos, como los tejidos vasculares y fibrosos, y explica lasrelaciones de unos con los otros, dividiendo los centros ganglionares enmotores, sensoriales y simpáticos; pero nunca dirá una palabra de lamisteriosa acción del intelecto mismo, o de la mente y sus funciones.Ahora, frecuentemente acontece que somos conscientes y sabemos queestamos soñando; esto es una muy buena prueba de que el hombre es unser pensante, Proteo, una multiforme, siempre cambiante entidad, peroél es también, por decirlo así, capaz de separarse o dividirse en el planode la mente o del sueño, en dos o más entidades, y en el plano de lailusión que nos sigue hasta el dintel del Nirvana. Él es como Ain-Sophhablando de él, a través de él ya él mismo. y este es el misterio de lainescrutable Deidad del Zohar, así como en las filosofías de la India; lomismo en la Kábala, en los Puranas y en la metafísica Vedantina y aunen los llamados misterios cristianos de la Divinidad y de la Trinidad. Elhombre es el microcosmos del macrocosmos; el dios en la Tierra estáconstruido en el patrón del dios de la naturaleza; pero la conscienciauniversal del verdadero Ego trasciende un millón de veces la conscienciapropia del Ego personal o falso.P 31: ¿Es lo que nombramos “trabajo inconsciente cerebral” durante elsueño, un proceso mecánico del cerebro físico, o es una operaciónconsciente del Ego, cuyo resultado es impreso solamente en laconsciencia ordinaria? 17
  18. 18. R 31: Es lo último; porque ¿cómo es posible recordar en nuestro estadoconsciente, lo que tuvo lugar cuando nuestro cerebro actuabainconscientemente? Esto es aparentemente una contradicción de lostérminos.P 32: ¿Cómo puede suceder que personas que nunca han vistomontañas, en la naturaleza, a veces las ven claramente en el sueño, y soncapaces de observar sus rasgos característicos?R 32: Probablemente, porque han visto ilustraciones de montañas; otambién, porque hay alguien o algo en nosotros que las ha visto conanterioridad.P 33: ¿Cuál es la causa de esa experiencia en el sueño, en la cual elsoñador parece estar siempre esforzándose por algo, sin que nunca loalcance?R 33: Es porque el yo físico y su memoria, están impidiendo laposibilidad de saber lo que hace el verdadero Ego. El que sueña, sólorecoge débiles vislumbres de las acciones del Ego, cuyas accionesproducen los llamados sueños, en el hombre físico, pero no es capaz deseguirlas consecutivamente. Un enfermo que delira, al recobrar la razón,guarda, con la enfermera que lo cuidó y atendió durante la enfermedad,la misma relación que la del hombre físico con su verdadero Ego. El Egoactúa con tanta conciencia dentro y fuera de él, como lo hace laenfermera que atiende y cuida al hombre enfermo.Pero, ni el paciente, después de abandonar su lecho de enfermo, ni elque sueña, al despertar, serán capaces de recordar algo, exceptovislumbres y eso a intervalos.P 34: ¿Qué diferencia hay entre el sueño y la muerte?R 34: Hay, en verdad, cierta analogía entre ambos, pero también unagran diferencia. Durante el sueño existe una conexión, aunque débil,entre la mente Superior e Inferior del hombre, y la primera está más omenos reflejada en la segunda, por más que sus rayos puedan desviarse.Pero, una vez que el cuerpo ha muerto, el cuerpo de ilusión, o MayaviRupa, se convierte en Kama-rupa, o alma animal y queda abandonado a 18
  19. 19. sus propios recursos. Por consiguiente, existe tanta diferencia entre elfantasma y el hombre, como la hay entre el animal, denso y grosero,aunque sea sobrio mortal, y el hombre inveteradamente ebrio, incapazde distinguir los contornos más salientes; entre un hombre encerrado enuna habitación a oscuras y otro en una habitación iluminada, aunquesea imperfectamente, por alguna que otra luz.Los principios inferiores, son semejantes a las bestias salvajes, y elManas Superior, es el hombre racional que los somete y subyuga, conmás o menos éxito. Pero, una vez que el animal se libera del dueño quelo mantenía en sujeción, no bien ha cesado de verlo y oírlo, parte otravez a la selva ya su antigua guarida. Se requiere, sin embargo, ciertotiempo para que un animal vuelva a su estado original y natural, peroestos principios inferiores o «fantasma» retoman instantáneamente, ytan pronto la Tríada Superior ha entrado en el estado devachánico, LaDuada inferior vuelve a ser lo que era desde el comienzo: un principiodotado de instinto puramente animal, hecho más feliz aún por el grancambio.P 35: ¿Cuál es la condición del Linga Sarira, o cuerpo Plástico durantelos sueños?R 35: La condición de la forma plástica, es la de dormir con su cuerpo, amenos que sea proyectada por algún deseo impetuoso, engendrado en elManas Superior. En los sueños, no desempeña parte activa, sino que porel contrario, es completamente pasiva, siendo el involuntario testigosemidormido, de las experiencias a través de las cuales los principiossuperiores están pasando.P 36: ¿En qué circunstancias se ve ese espectro?R 36: A veces, en casos de enfermedad o pasión muy fuertes, de parte dela persona vista o de la que ve, la posibilidad es mutua. Una personaenferma, de modo especial en el momento de morir, es muy probableque vea en sueños o visiones, a aquellos a quienes ama o en quienes estápensando continuamente; y lo mismo ocurre con una persona despierta 19
  20. 20. que esté pensando intensamente en alguien que está dormido en esemomento.P 37: ¿Puede un Mago evocar a esa entidad que sueña y ponerse encomunicación con ella?R 37: En la magia negra no es nada raro evocar el «espíritu» de unapersona que duerme; el hechicero puede entonces conocer, de laaparición, cualquier secreto que desee y el durmiente ignorarcompletamente lo que ocurre. Bajo tales circunstancias, lo que aparecees el Mayavi Rapa; pero siempre existe el peligro de que la memoria delhombre viviente conserve los recuerdos de la evocación y la recuerdecomo un sueño vívido. Si no está, empero, a una gran distancia, el Dobleo Linga Sarira puede ser evocado, pero éste no puede hablar ni darinformación, existiendo siempre la posibilidad, de que el durmientemuera debido a esta separación forzada. Muchas muertes repentinasdurante el sueño han ocurrido de esta manera, sin que el mundo lo hayaadvertido.P 38: Puede existir alguna comunicación entre una persona que sueña yuna entidad del Kama-Loka (12)?R 38: El que sueña con una entidad del Kama Loka, podrá con todaprobabilidad, provocar sobre sí mismo una pesadilla; o correr el riesgode llegar a ser «poseído» por el «fantasma» así atraído, si se trata de unmédium, o de una persona que se ha hecho a sí misma tan pasivadurante las horas de vigilia, que hasta el Yo superior es actualmenteincapaz de protegerlo. Esta es la razón por la cual el estado mediúmnicode pasividad sea tan perjudicial y, con el tiempo, incapacite al Yosuperior para ayudar o aún advertir a la persona que duerme, o que sehalla en trance. La pasividad paraliza la comunicación entre losprincipios inferiores y los superiores. Es muy raro hallar ejemplos demédiums que a la vez que permanecen pasivos a voluntad, con elpropósito de comunicarse con alguna inteligencia superior, algúnespíritu extraterreno (no desencarnado), conserven suficientemente su 20
  21. 21. voluntad personal, como para no romper toda comunicación con el Yosuperior.P 39: ¿Puede el que sueña, estar en relación con una entidad en elDevachán?R 39: El único medio posible de comunicación con las entidades delDevachán, mientras se duerme, es por medio de un sueño o una visión,o durante el estado de trance. Ningún ser devachánico puede descendera nuestro plano; somos nosotros, o más bien, nuestro Yo interno quientiene que ascender hasta el suyo.P 40: ¿Cuál es el estado mental de un ebrio, durante el sueño?R 40: No es de verdadero sueño, sino de un pesado estupor; no es undescanso físico, sino algo peor que el insomnio y que rápidamente mataal ebrio. Mientras dura ese estupor, como también durante su ebriedad,en el estado de vigilia, todo gira y da vueltas en su cerebro, produciendoen su imaginación y fantasía horribles y grotescas formas, en continuomovimiento y contorsiones.P 41: ¿Cuál es la causa de las pesadillas y por qué los sueños de laspersonas que sufren de consunción avanzada, son a menudoplacenteros?R 41: La causa de las primeras es simplemente psicológica. La pesadillaproviene de la opresión y dificultad en respirar; y la dificultad enrespirar creará siempre una sensación de opresión y producirá unasensación de inminente calamidad. En el segundo caso, los sueños sevuelven placenteros, porque el consuntivo se siente cada día másseparado de su cuerpo material y, en proporción, más clarividente. Amedida que la muerte se aproxima, el cuerpo se consume y cesa de serun impedimento o barrera, entre el cerebro del hombre físico y su YoSuperior.P 42: ¿Es bueno cultivar los sueños?R 42: Es mediante el cultivo del poder denominado «sueño» que sedesarrolla la clarividencia. 21
  22. 22. P 43: ¿Existe algún medio de interpretar los sueños, como por ejemplo,las interpretaciones dadas en los libros de sueños?R 43: Ninguno, excepto la facultad clarividente y la intuición Espiritualdel «intérprete». Cada Ego que sueña difiere de los demás, del mismomodo que ocurre con nuestros cuerpos físicos. Si todo en el Universotiene siete claves para su simbolismo en el plano físico, ¿cuántas másclaves no tendrá en los planos superiores?P 44: ¿Existe algún método para clasificar los sueños?R 44: De un modo general, podemos dividir los sueños en siete clases, ya su vez, subdividir éstas. Los dividiríamos así:1) Sueños proféticos. Estos son impresos en nuestra memoria por el Yosuperior y, por lo general son sencillos y claros: ya se trate de voces oídaso del vaticinio de futuros acontecimientos.2) Sueños alegóricos; confusas vislumbres de realidades captadas porel cerebro y deformadas por nuestra fantasía. Estos, por lo general, sonverdaderos a medias.3) Sueños enviados por adeptos, buenos o malos; pormesmerizadores; o por los pensamientos de mentes muy poderosas quese empeñan en que hagamos su voluntad.4) Sueños retrospectivos; de acontecimientos que pertenecen apasadas encarnaciones.5) Sueños de prevención; en los que se trata de advertir a otros por suincapacidad de ser impresionados.6) Sueños confusos; cuyas causas han sido tratadas anteriormente.7) Sueños que son meras fantasías e imágenes caóticas; debidos a ladeficiente digestión, a alguna perturbación mental, o a parecidas causasexternas. NOTAS1) Principios: Son los elementos o esencias originales, lasdiferenciaciones fundamentales, sobre y de las que se han formado todaslas cosas. Empleamos dicho término para designar los siete aspectos 22
  23. 23. individuales y fundamentales de la Realidad única universal en elKosmos y en el hombre. Se han expuesto diversas clasificaciones de losPrincipios humanos. Tenemos la división en dos, tres, cuatro, cinco, seisy por último la clasificación esotérica, o mejor dicho semi-esotérica,llamada septenaria, cuyos siete Principios, empezando por el superior,se enumeran generalmente de este modo: 1- Atman (Espíritu); 2- Buddhi(Alma Espiritual); 3 - Manas (Mente o Alma Humana); 4 - Kama-Rupa(Alma Animal, asiento de los instintos, deseos y pasiones); 5- Prana[Vida, o sea la porción de Jiva (Vida en el sentido de lo Absoluto) que elcuerpo fisico se ha apropiado]; 6- Linga Sharira (Cuerpo Astral o DobleEtérico, vehículo de la vida); y 7- Sthula Sharira (el Cuerpo Físico,moldeado sobre el Linga Sharira). En rigor, sólo deben contarse seisPrincipios, porque el Atman o Atma no se ha considerado como tal,puesto que es un rayo del Todo Absoluto y es la síntesis de los seis.2) Ego. La filosofia Esotérica enseña la existencia de dos Egos en elhombre, el mortal o personal, y el superior divino e impersonal. Alprimero se le llama “personalidad” y al segundo “individualidad”.3) La palabra «soñar» significa realmente «dormitar»; esta últimafunción es denominada en ruso dreamatj (N .del editor original)4) Kriya-Sakti. El poder del pensamiento; una de las siete fuerzas de laNaturaleza. La potencia creadora de los yoguis perfectos. Es aquelmisterioso y divino poder latente en la voluntad de cada hombre que, sino es llamado a la vida, avivado y desarrollado por la práctica del yoga,permanece inerte en los 999.999 de cada millón de hombres por cuyarazón se llega a atrofiar. Es aquel misterioso poder del pensamiento que,en virtud de su propia energía inherente, le permite producir resultadosfenomenales externos, perceptibles. Los antiguos sostenían que una ideacualquiera se manifestará exteriormente si la atención (y la voluntad) deuno está profundamente concentrada en ella. De igual modo, unavolición intensa será seguida del resultado apetecido. En el libro deDzyan, segunda parte, estancia VII, No.21, se lee: « La Tercera Raza vino 23
  24. 24. a ser el vehículo de los Señores de la Sabiduría. Creó hijos de laVoluntad y del Yoga, mediante el Kriya-Sakti los creó...»5) Tercera Raza. Las razas humanas son siete. Admitida la séptuplenaturaleza del hombre, cada uno de sus principios guarda relación conun plano, un planeta y una raza. Las razas humanas nacen la una de laotra, crecen, se desarrollan, envejecen y mueren. De las siete razas cincohan aparecido ya y han completado casi, su carrera terrestre y otras dostienen que aparecer todavía en esta Ronda. Nuestra Quinta Raza-madreexiste ya como raza sui generis y por completo independiente de sutronco-padre, desde hace un millón de años. En la tercera (Lemuriana)se desarrolló el órgano de la vista.6) Luz astral. La región invisible que rodea nuestro globo, como rodea atodos los demás, y corresponde, como segundo principio del Kosmos(siendo el tercero la Vida, de la cual es vehículo), al Linga Sharira oCuerpo Astral o Doble Etérico del hombre. Es una esencia sutil, visiblesólo para un ojo clarividente. Físicamente, es el éter de la cienciamoderna.Metafísicamente y en su sentido espiritual u oculto, el Eter es muchomás de lo que suele imaginarse.7) Akasha. La substancia primordial erróneamente identificada con eléter, puesto que es al éter, lo que el espíritu respecto a la materia.8) Self, en inglés. El Ego superior, el Pensador, el hombre inmortal,diferente del yo personal, el Ego inferior.9) Samadhi. Es un estado en que la consciencia se halla tan disociada delcuerpo, que éste permanece insensible. Es un estado de enajenamiento ode éxtasis, en que la mente es por completo consciente de sí misma y delcual vuelve ésta al cuerpo con los conocimientos o experiencias que haadquirido en aquel estado superfísico, recordándolos una vez que se hasumergido en el cerebro físico.10) Sushupti. Sueño profundo; sueño sin ensueños; aquel estado deánimo en que las manifestaciones de la mente, experimentadas en elensueño, están en reposo. 24
  25. 25. 11) Turiya. Un estado de éxtasis (trance) el más profundo. Es el cuartoestado de conciencia, el que excede al de sueño sin ensueños, el superiora todos, un estado de elevada conciencia espiritual. (La Voz del Silencio,de H.P. Blavatsky).12) Kamaloka. El plano semi-material, subjetivo e invisible paranosotros, donde las «personalidades» desencarnadas, las formas astrales(cascarones), permanecen hasta desvanecerse del todo, gracias alcompleto agotamiento de los efectos de los impulsos mentales. LOS SUEÑOS C.W. LEADBEATER CAPITULO 1 INTRODUCCIONMuchos de los asuntos con los cuales los estudios teosóficos nos ponenen contacto, se hallan distanciados de los intereses de la vida cotidiana.Y a tal punto se llegan a distanciar que, a pesar de sentirnos atraídoshacia ellos por una fuerza que aumenta en progresión geométrica,cuanto más los conocemos y comprendemos, nos quedamos en el fondode nuestra mente, poseídos, por así decirlo, de un vago sentimiento deirrealidad o, por lo menos, de inaccesibilidad, durante el tiempo que deellos nos ocupamos. Cuando leemos sobre la formación del sistemasolar, o sobre los movimientos de nuestra propia cadena planetaria, nopodemos dejar de sentir que su estudio, si bien abstracto, es interesantey útil, pues nos muestra como el hombre llegó a ser lo que es, aunquesólo de forma indirecta su estudio se relacione con la vida que estamosviviendo aquí y ahora. Nada hay, sin embargo, que se oponga al presenteestudio: todos los lectores de estas páginas han tenido sueños; y esincluso probable que muchos de ellos sueñen frecuentemente. Puedenestar por lo tanto intrigados o interesados en la explicación de los 25
  26. 26. fenómenos del sueño, con la ayuda de la luz que sobre este tema arrojanlas investigaciones en la línea de la teosofía. El método más convenientepara explicar los varios aspectos de nuestro asunto será tal vez elsiguiente: primero considerar cuidadosamente los mecanismos físico,etérico y astral, a través de lo que las impresiones se transmiten anuestra conciencia; segundo, ver como la consciencia, a su vez,influencia y utiliza este mecanismo; tercero, notar el estado tanto de laconsciencia, como de su mecanismo durante el sueño; y cuarto,investigar como son, en consecuencia, producidos los distintos tipos desueños en el hombre. Porque estoy escribiendo para estudiantes deteosofía en general, me sentiré en libertad de escribir, sin mayoresexplicaciones, en los términos usuales entre nosotros, que presumo lesserán familiares, pues de otro modo mi pequeño libro excedería conmucho sus límites prefijados. Si por el contrario, este texto cae en manosde un lector para el cual el uso de estos términos representa unhandicap, le presento mis excusas, remitiéndole, para las aclaracionespreliminares, a cualquiera de las obras elementales sobre teosofía, comolas de la señora Annie Besant: "La antigua sabiduría" o" EI hombre y suscuerpos". CAPITULO 2 EL MECANISMO FISICOHablaremos en primer lugar sobre la parte física del mecanismo.Tenemos en nuestro cuerpo un gran eje central de materia nerviosa quetermina en el cerebro; desde éste se extiende una fina red de hilosnerviosos en todas las direcciones. Estos son, según la ciencia moderna,los que por sus vibraciones transmiten hacia el cerebro, las impresionesdel exterior. El cerebro, una vez recibidas tales impresiones, las traduceen sensaciones o percepciones, de manera que si yo pongo la mano enun objeto que está caliente, no es realmente mi mano, sino mi cerebro,que está recibiendo información que le comunican las vibraciones, porintermedio de sus hilos telegráficos, que son los haces de nervios. Es 26
  27. 27. importante, asimismo, considerar que todos los hilos nerviosos denuestro cuerpo tienen la misma constitución, y que el haz especialllamado óptico, que transmite al cerebro las impresiones producidassobre la retina y así nos permite la visión, difiere de los haces nerviososde la mano o del pié solamente en que a través de largos períodos deevolución fue especializado y capacitado para recibir y transmitir másrápidamente una serie de vibraciones, que a nosotros se nos hacenvisibles en forma de luz. La misma observación es correcta en lo que serefiere a nuestros órganos sensoriales; los nervios de la audición, delolfato o del paladar, sólo se diferencian unos de otros en virtud de estaespecialización. En esencia todos son idénticos y cada cual cumple sutarea exactamente de la misma manera, a través de la transmisión devibraciones al cerebro. Así, el cerebro, que es el gran centro de nuestrosistema nervioso, es fácilmente influenciado por las vibraciones, porpequeñas que estas sean, de nuestra salud, y muy especialmente poraquellas que impliquen alteración en la circulación de la sangre. Cuandola corriente sanguínea en los vasos de la cabeza es regular y normal, elcerebro (y todo el sistema nervioso) está preparado para funcionar deforma ordenada y eficiente; pero si acontece cualquier perturbación, seaen la cantidad o velocidad de la misma, se produce inmediatamente elefecto correspondiente en el cerebro, y a través de éste en los nervios, alo largo del cuerpo. Si, por ejemplo, hubiera un excesivo aumento delcaudal sanguíneo que llega el cerebro, se producirá una congestión delos vasos, ocasionándose una irregularidad en el desempeño de sufunción; si se produjera una insuficiencia, el cerebro (y en consecuenciatodo el sistema nervioso), quedará primeramente excitado y después enestado letárgico. La calidad de la sangre es también de sumaimportancia. Al circular por el cuerpo, la sangre ejerce dos funcionesprincipales: proveer de oxígeno y nutrir los diferentes órganos delcuerpo. Si fuera incapaz de desempeñar adecuadamente una de estasdos funciones, sobrevendrá un desorden orgánico. Si fuera deficiente lacantidad de oxígeno que llega al cerebro, quedará éste sobrecargado de 27
  28. 28. dióxido de carbono, sobreviniendo luego torpeza y letargo. Ejemplo deesto es la sensación de cansancio y somnolencia que se tienefrecuentemente dentro de una habitación llena de gente y mal ventilada;debido al agotamiento de oxígeno en el recinto, provocado por larespiración continua de tantas personas, el cerebro no recibe la cantidadque necesita, volviéndose por esto incapaz de desarrollar las tareas quele competen. Por otro lado, la velocidad de la sangre en los vasos influyeen la actividad cerebral; si fuera excesiva provocará fiebre; si fuerademasiado lenta, tendrá lugar el letargo. Es obvio, por tanto, quenuestro cerebro (a través del cual, y conviene recordarlo, deben pasartodas las impresiones físicas) está fácilmente sujeto a ser perturbado ymás o menos retrasado en el desempeño de sus funciones por causasaparentemente triviales - causas a las que es probable que muchas vecesno prestemos atención, incluso durante las horas de vigilia - y queciertamente ignoramos durante el sueño. Antes de continuar, debemosregistrar otra peculiaridad de este mecanismo físico: la tendencia arepetir automáticamente las vibraciones a las que está acostumbrado aresponder. Es a esta peculiaridad del cerebro a la que se le debenatribuir todos los hábitos y tendencias corporales, que soncompletamente independientes de la voluntad, y casi siempre difícilesde vencer. Conforme a lo que veremos, el papel que esta peculiaridadrepresenta es aún más importante durante el sueño que en el estado devigilia.ETERICONo es sólo a través del cerebro (como acabamos de mencionar) pordonde las impresiones pueden ser recibidas por el hombre. Casiexactamente coexistente e interpenetrando su forma visible, hay undoble etérico (anteriormente llamado linga sharira en la literaturateosófica), el cual también tiene un cerebro que es, en verdad, no menosfísico que el otro, aunque esté compuesto de una materia en estado mássutil que el gaseoso. Si examinamos con la facultad psíquica el cuerpo deun recién nacido, le veremos permeado, no sólo por materia astral en 28
  29. 29. todos los grados de densidad, sino también por diferentes grados demateria etérica; y si nos tomáramos el trabajo de retroceder nuestroexamen de esos cuerpos interiores hasta su origen, veremos que fue conesta última materia con la que los agentes de los señores del Karmahicieron el doble etérico (el molde para la construcción del cuerpofísico); mientras que en la materia astral, el ego descendiente laincorporó (no por supuesto de modo consciente, sino por acciónautomática) en su paso por el mundo astral, y es de hecho, el merodesarrollo en este plano, de tendencias cuyas semillas fueron en éladormecidas durante sus experiencias en el mundo celeste, nivel en queera imposible que germinaran por falta de materia, en el grado adecuadoa su expresión. Ya se ha dicho que el doble etérico es el vehículo de lavida en el hombre, o de la fuerza vital (prana en sánscrito), y todo aquelque tiene facultades psíquicas desarrolladas, puede ver exactamentecomo ocurre esto. Verá el principio de la vida casi incoloro, aunqueintensamente luminoso y activo, que constantemente se difunde en laatmósfera de la tierra a través del sol. Verá como la parte etérica delbazo, en el ejerci-cio de su admirable función, absorbe esa vida universalespecializándola en prana, a fin de ser más prontamente asimilable parael cuerpo; como el prana recorre todo el cuerpo a lo largo de los hilosnerviosos, sobre la forma de minúsculos glóbulos de agradable colorrosáceo, produciendo el calor de la vida, la salud y la actividad parapenetrar los átomos del doble etérico; y como, cuando las partículasrosáceas son absorbidas, el éter vital superfluo, finalmente se irradia delcuerpo en todas las direcciones como una luz de color azul claro. Siexamináramos después la acción de este éter vital, tendríamos razónpara creer que la transmisión de las impresiones al cerebro depende másde su flujo regular a lo largo de la parte etérica de los hilos nerviosos,que de la mera vibración de las partículas de su parte más densa yvisible, como generalmente se supone. Ocuparía demasiado espaciodescribir todas las experiencias que demuestran esta teoría; bastará laindicación de una o dos más simples, para demostrarles las principales 29
  30. 30. líneas de dirección. Cuando un dedo queda completamente entorpecidopor el frío, es incapaz de sentir; el mismo fenómeno de insensibilidadpuede ser fácilmente producido por un hipnotizador; éste, por medio dealgunos pases sobre el brazo del hipnotizado, consigue llevarlo a unacondición en que puede ser atravesado por una aguja sin la más mínimasensación de dolor. ¿Por qué el hipnotizado no siente nada en ningunode estos dos casos? Los hilos nerviosos aún están allí; en el primer casofueron paralizados por el frío y por la ausencia de sangre en los vasos, sepuede afirmar; pero esa no será ciertamente la causa en el segundo caso,en que el brazo conserva su temperatura normal y la sangre circulacomo habitualmente. Si recurrimos a la ayuda del clarividente seráposible que obtengamos una explicación más próxima a la realidad.Diría el que la razón de que parezcan muerto el dedo congelado es quela sangre es incapaz de circular a través de los vasos, donde el éter vitaldejó de fluir por los hilos nerviosos; debemos pues recordar que a pesarde ser invisible la materia en estado etérico a la vista del común de losmortales, ella es todavía puramente física, y está por tanto sujeta a sufrirla influencia del frío y del calor. En el segundo caso diría que, al hacerlos pases que insensibilizan el brazo del hipnotizado, lo que elhipnotizador realmente hace es inducir su propio éter nervioso en elbrazo o su magnetismo, conforme se ha denominado, alejándolo así delhipnotizado. El brazo está aún activo y con vida, porque a través de élfluye el éter vital; pero ya no es el propio éter vital del hipnotizado, y nose encuentra, por lo tanto, en "rapport" con el cerebro, dejando dehaber, consecuentemente, una sensación en el brazo. Parece entoncesevidente que aunque no sea absolutamente el propio éter vital el querealiza el trabajo de transportar las impresiones externas hacia elcerebro del hombre, la presencia de él especializada por este mismohombre, es ciertamente necesaria para aquella transmisión a lo largo delos hilos nerviosos. Ahora, así como cualquier cambio en la circulaciónde la sangre influye en la receptividad de la materia más densa delcerebro, codificando la seguridad de las impresiones venidas a través 30
  31. 31. suyo, del mismo modo, los cambios en el volumen o la velocidad de lascorrientes de vida, ejercen influencia en la parte etérica del cerebro. Porejemplo: cuando la cantidad de éter nervioso especializado por el bazocae, por alguna razón, por debajo de la media, inmediatamente se hacesentir debilidad o cansancio físico; y si en tales circunstancias ocurretambién que es aumentada la velocidad de su circulación, el hombre sevuelve hipersensible, altamente irritable e incluso histérico; y siendo él,en semejante estado, mucho más sensible de lo que lo es normalmente alas presiones físicas, esa es la razón por la que una persona enfermapueda tener visiones o ver apariciones completamente imperceptibles aotras que gocen de buena salud. Si por otro lado, el volumen y lavelocidad del éter vital, son reducidos al mismo tiempo, el hombreexperimenta un fuerte cansancio, y queda menos sensible a lasinfluencias externas, y con una sensación general de extrema debilidadpara prestar la menor atención a lo que sucede. Es preciso recordar quela materia etérica de la que hablamos, es materia más densa,generalmente reconocida como perteneciente al cerebro. Son ambas, enverdad, partes de un sólo y mismo organismo físico; y, por lo tanto,cualquier alteración en una de ellas, repercute instantáneamente en laotra. No puede haber, por consiguiente, certeza de que las impresionesserán correctamente transmitidas por medio de este mecanismo, amenos que sus partes estén ambas operando en completa normalidad; elfuncionamiento irregular de una, puede fácil-mente entorpecer operturbar la receptividad del mecanismo, empañando o retorciendo lasimágenes que le son presentadas. Además de esto, como va a ser ahoraexplicado, está él mucho más sujeto a tales aberraciones, durante elsueño, que en el estado de vigilia. ASTRALOtro mecanismo a ser considerado es el llamado cuerpo astral,comúnmente llamado cuerpo de los deseos. Como su nombre indica,este vehículo se compone de materia astral exclusivamente, y es con 31
  32. 32. efecto a la expresión del hombre en el plano astral, así como el cuerpofísico lo es en los niveles inferiores del plano físico. Al estudiante deteosofía, una buena dosis de dificultad les será ahorrada, si aprende amirar esos diferentes vehículos simplemente como una manifestaciónactual del ego en los respectivos planos. Si comprende, por ejemplo, queel cuerpo causal (a veces llamado huevo áurico) es el vehículo real delego reencarnante y donde él habita mientras permanece en el plano quees su verdadera casa: los niveles superiores del mundo mental; pero, aldescender a los niveles inferiores debe el ego, a fin de poder funcionaren ellos, revestirse de la materia correspondiente, materia así atraída leproporciona el cuerpo mental. De forma semejante, descendiendo alplano astral, forma el cuerpo astral o cuerpo de los deseos, con lamateria respectiva sin por ello retener todavía, como es obvio, todos losotros cuerpos. Con el descenso subsecuente al plano íntimo se forma elcuerpo físico en el centro del huevo aúrico, que contiene así al hombrecompleto. El vehículo astral es todavía más sensible a las impresionesexternas que los cuerpos físico y etérico, pues es él la propia sede detodos los deseos y emociones, el hilo de ligazón a través del cual puedeel ego coger las experiencias de la vida física. El cuerpo astral,peculiarmente susceptible a la influencia de las corrientes depensamiento que pasan, y cuando la mente no ejerce el necesariodominio sobre él, está recibiendo perpetuamente esos estímulos desdeafuera, a los cuales responde ardientemente. También este mecanismo,como los otros, se deja influenciar más fácilmente durante el sueño delcuerpo físico. Varias observaciones lo demuestran. Sugestivo ejemplo esel caso recien-temente relatado al autor sobre las dificultades que unhombre enfrentó para dejar la bebida. Después de un largo período deabstinencia, consiguió sofocar enteramente el deseo físico del alcohol, alpunto de que en estado de vigilia, sentía absoluta repulsa hacia él.Verificó, sin embargo, que a menudo, todavía soñaba estar bebiendo; ydurante el sueno sentía renacer el antiguo y horrible placer de taldegradación. De día aparentemente, el deseo era mantenido bajo el 32
  33. 33. freno de su voluntad, y formas de pensamiento elementales que pasabanpor allí eran incapaces de causarle impresión alguna; pero en el sueño,sintiéndose liberado, el cuerpo astral escapaba del dominio del ego y detal modo resumía su natural y extrema susceptibilidad, que fácilmentese volvía presa de las influencias nocivas, de ahí el imaginarexperimentando una vez más los placeres mórbidos de su detestablevicio. CAPITULO 3 EL EGOLas diferentes piezas del mecanismo, son todas realmente merosinstrumentos del ego mientras el dominio de estas sobre ellas esté aúnmuy incipiente. Importa por ello tener siempre presente que el ego esuna entidad en desarrollo, no pasando en la mayoría de nosotros de seruna simple semilla de lo que un día llegará a ser. Una estancia del librode Dzyan dice: "aquellos que no recibieron sino una chispapermanecerán desprovistos de entendimiento: la chispa brillabadébilmente"; y la señora Blavatsky explica: "aquellos que no recibieronsino una chispa constituyen la base humana que tiene que adquirir suintelectualidad mediante la presente evolución manvantárica" (Ladoctrina Secreta, Cap. 2). En el caso de la mayoría, la chispa estáardiendo aún muy floja, y muchas eras transcurrirán antes de que sulento crecimiento alcance el estado de una llama fija y resplandeciente.Es verdad que en la literatura teosófica hay pasajes que parecen dar aentender que nuestro ego superior no necesita evolución, siendo yaperfecto y divino en su propio plano; pero donde quiera que talesexpresiones hayan sido usadas sea cual fuera la terminología empleada,debe aplicarse tan sólo al alma, el verdadero dios dentro de nosotros,que, ciertamente, está mucho más allá de la necesidad de cualquier 33
  34. 34. especie de evolución de la que podamos saber. El ego reencarnante, sinduda evoluciona, pudiendo ser claramente visto el proceso de suevolución por los que desarrollaron la visión clarividente, en la medidanecesaria a la perfección de lo que existe en los niveles superiores delplano mental. Como ya fue observado, es de materia de este plano (si lepodemos dar el nombre de materia) de lo que se compone el cuerpocausal, relativamente permanente, que el ego lleva con él a través denacimientos y nacimientos hasta el estadio final evolutivo humano. Peroaunque todo ser individualizado deba poseer necesariamente cuerpocausal (pues es su posesión lo que constituye la individualidad), laapariencia de ese cuerpo no es la misma en todos los casos: en elhombre común no desarrollado sus contornos son imprecisos, ymalamente se distinguen incluso entre los dotados de visión que les abralos secretos de aquel plano; por lo tanto no pasa de ser una simplepelícula incolora, apenas lo bastante para mantener su conexión yconstituir una individualidad reencarnante y no más (véase "El hombrevisible invisible", láminas 5 y 8). Sin embargo, cuando el hombrecomienza a desarrollar su intelectualidad, o incluso su intelectosuperior, sobreviene un cambio. El Individuo real comienza a tener unacaracterística propia, y las partes de las que fueron modeladas en cadauna de sus personalidades por las circunstancias ambientales, inclusivela educación: y aquella característica es representante por el tamaño,color, luminosidad y precisión del cuerpo causal, del mismo modo quede la personalidad se muestra el cuerpo mental, con la diferencia de queel primer vehículo superior es naturalmente, más bello y sutil (véase"Ibidem", lámina XXI). Sobre otro aspecto difiere también de los cuerposinferiores: en ninguna de las circunstancias ordinarias puede el malmanifestarse a través de él. El peor de los hombres ha de mostrarse eneste plano superior solamente como entidad no desarrollada; sus vicios,aunque transmitidos de vida a vida, no pueden manchar su vehículosuperior, apenas volverán más difícil el desarrollo de las virtudesopuestas. Por otro lado, la perseverancia en el camino recto se refleja 34
  35. 35. inmediatamente en el cuerpo causal; en el caso del discípulo queprogresó en la senda de la santidad, es una visión maravillosa quetransciende toda concepción terrenal (Ipid., lámina XXVI); y en eladepto, es una deslumbrante esfera de luz y de vida, cuya gloria radianteno hay palabras que lo describan. Aquel que contempló una vez unespectáculo tan sublime como este y puede también ver a su alrededorindividuos en todas las fases de desarrollo desde esa película incolora dela persona vulgar, jamás alimentará dudas en cuanto a la evolución delego reencarnante. El poder que tiene el ego sobre sus diversosinstrumentos y, por lo tanto, la influencia que en ellos ejerce, esnaturalmente poco apreciable en los estados iniciales. Ni su mente nisus pasiones están sobre su control total; en verdad, el hombre comúncasi no hace esfuerzos para frenarlos, sino que se deja llevar por aquí ypor allá, como sugieren sus pensamientos o deseos de orden inferior. Deesto se difiere porqué en el sueño las diferentes piezas del mecanismo seencuentran libres para operar casi enteramente por cuenta propia, sindependencia del ego, y el estado de su progreso espiritual es uno de losfactores que tenemos que ponderar en la cuestión de los sueños. Esimportante considerar también la parte que el ego desempeña en laformación de nuestras concepciones de objetos externos. Debemosrecordar que las vibraciones de los hilos nerviosos simplemente selimitan a comunicar impresiones al cerebro, y que pertenece al ego,actuando a través de la mente, la tarea de clasificarlas, combinarlas yrecombinarlas. Cuando por ejemplo, yo miro por la ventana y veo unacasa y un árbol, inmediatamente las identifico, aunque la informacióntransmitida a mí por los ojos sea por si sola insuficiente para estaidentificación. Lo que sucede es que ciertos rayos luminosos (esto es,corrientes de éter vibrando en determinada longitud de onda) sonreflejados por aquellos objetos e hieren la retina de mi ojo, y los hilosnerviosos sensibles se ocupan de conducir estas vibraciones al cerebro.¿Pero qué es lo que ellos nos tienen que decir? La información querealmente transmiten es la de que en determinada dirección existen 35
  36. 36. bloques de colores variados, limitados por contornos más o menosdefinidos. Es la mente la que en virtud de experiencias pasadas, es capazde discernir que un objeto particular de superficie blanca representa unacasa, y otro rodeado de verde a un árbol; y que son ambosprobablemente de uno u otro orden de tamaño, situándose a esta oaquella distancia de donde me encuentro. Aquel que es ciego denacimiento, que adquiere la visión por medio de una operación, quedadurante largo tiempo sin saber que son los objetos que ve, y no puedeenjuiciar a que distancia se encuentran. Se da el mismo caso con losrecién nacidos. Les vemos muchas veces queriendo agarrar cosas queestán fuera de su alcance (la luna por ejemplo); pero a medida que vancreciendo, aprenden inconscientemente por la experiencia, el tamañoprobable de las formas por él vistas. E incluso las personas adultaspueden con facilidad engañarse en cuanto a la distancia y la dimensiónde cualquier objeto que no les sea familiar, especialmente si lo ve conluz difusa e incierta. Se comprende por lo tanto que la visión sólo por símisma, no es en absoluto suficiente para una percepción exacta; y que eldiscernimiento del ego, actuando a través de la mente, es lo queconduce a la identificación de las cosas vistas. Y ese discernimiento,además de esto, no es un instinto peculiar de la comparacióninconsciente de muchas experiencias, puntos que deben ser objetos decuidadosa atención cuando lleguemos a la próxima división de nuestroasunto. CAPITULO 4 EL SUEÑOCuando el hombre entra en sueño profundo, conforme a abundantestestimonios de la observación de los clarividentes, los principiossuperiores como el vehículo astral, invariablemente se ausentan delcuerpo físico, en cuya proximidad quedan flotando. Es en verdad alproceso de este alejamiento a lo que generalmente llamamos "ir adormir". Al considerar el fenómeno de los sueños, debemos tener en lamente esta situación, para ver como ella influye en el ego y en sus varios 36
  37. 37. mecanismos. Así, en el caso que vamos a examinar, presumimos quenuestro sujeto está inmerso en un sueño profundo, permaneciendo elcuerpo físico quieto en la cama (incluso aquella parte sutil que seacostumbra a llamar doble etérico), mientras que el ego en el cuerpoastral, flota encima con la misma tranquilidad. ¿Cual será en talescircunstancias la condición de la conciencia de aquellos diversosprincipios?. EL CEREBROCuando el ego dejó de dominar el cerebro, no perdió éste enteramentela conciencia, como tal vez pudiéramos esperar. Se evidenció en variasexperiencias que el cuerpo físico está dotado de una cierta concienciaintrínseca, enteramente distinta del ego y distinta también del meroagregado de la conciencia de sus células. Observó el autor durante variasocasiones, el efecto de esta conciencia, al presenciar una extracción dedientes bajo la acción de un gas anestésico. El cuerpo dejó escapar ungrito confuso y las manos se irguieron en un movimiento instintivo,indicando claramente que hasta cierto punto fue sentida la operación.Pero cuando el ego reasumió el mando veinte minutos después, declaróque no había sentido absolutamente nada. Se que tales movimientos songeneral-mente atribuidos a la acción refleja, y semejante afirmaciónacostumbra a ser aceptada como si fuese una explicación real; la verdad,sin embargo, es que no pasa de ser una frase cuyas palabras no aclarannada de lo que realmente ocurrió. Tal conciencia, por lo tanto, aúnfunciona en el cerebro físico, aunque el ego esté flotando encima de él.Pero su alcance es sin duda mucho menor que el del hombrepropiamente dicho, y, consecuentemente todas aquellas causas antesmencionadas como de probable repercusión en la actividad del cerebro,son entonces capaces de influenciarlo en mucha mayor escala. La másligera alteración en la alimentación o en la circulación de la sangre,produce ahora graves trastornos, y es por esto que la indigestión, 37
  38. 38. perturbando el flujo sanguíneo, da origen a sueños agitados o malossueños con frecuencia. Pero aunque alterada, esta extraña ydesordenada conciencia, presenta muchas peculiaridades dignas detomar en cuenta. Su acción parece en gran medida automática, y susresultados habitualmente incoherentes, desconexos y confusos enextremo. Parece incapaz de aprender una idea excepto cuando reviste laforma de una escena en que él es el propio actor; y de ahí el porquétodos los estímulos, sean de dentro o de fuera, son inmediatamentetraducidos en imágenes perceptibles. Es incapaz de asimilar ideasabstractas o de retener recuerdos de este orden, las cuales se conviertenen nociones imaginarias. Si por ejemplo, la idea de la gloria pudiera sersugerida a esta conciencia, no tomará forma sino como una visión dealgún ser glorioso, apareciendo delante del soñado; si fuera unpensamiento de odio, éste solamente será apreciado como una escenaen la cual un actor imaginario manifestó un violento rencor hacia elsoñador. Además de esto, toda dirección local del pensamiento significapara él de modo absoluto un transporte espacial. Si durante las horas devigilia pensamos en la China o en Japón, es como si nuestropensamiento, en ese mismo instante, estuviera en esos países; sinembargo, sabemos perfectamente que nuestro cuerpo no sale de dondese encontraba un momento antes. En el estado de conciencia ahoraconsiderado, el ego no se encuentra presente para distinguir y compararlas impresiones más groseras, por consiguiente, cualquier pensamientotransitorio sugerido a la China o a Japón, puede representarse apenascomo un transporte instantáneo y efectivo hacia aquellos países, elsoñador allí se encontraría de repente, rodeado de todas lascircunstancias propias que en este momento pudiera recordar. Se hanotado que aunque espantosas transiciones de este tipo son demasiadofrecuentes en los sueños, jamás el soñador parece sentir cualquiersorpresa o imprevisto por ellas. Este fenómeno es fácilmente explicablecuando se ha examinado a la luz de observaciones como las presentes,porque en la restrictiva conciencia del cerebro físico, no existe nada que 38
  39. 39. nos pueda comportar tal sentimiento de sorpresa: simplemente élpercibe las escenas como se presentan delante de él, careciendo dediscernimiento para enjuiciar su secuencia o falta de ella. Otra fuente deextraordinaria confusión visible en esta semiconciencia, es la manera enla que en ella opera la ley de asociación de ideas; es familiar para todosnosotros la notable acción instantánea de esta ley en la vida de vigilia;sabemos como una palabra casual, una nota musical e incluso elperfume de una flor, pueden ser suficientes para redespertar en la menteuna cadena de recuerdos hace mucho tiempo olvidados. Durante elsueño, en el cerebro, esa ley está siempre activa, pero funciona bajocuriosas limitaciones. Todas las asociaciones de ideas abstractas oconcretas se convierten en una mera combinación de imágenes; y,porque nuestra asociación de ideas actúa casi siempre por sincronismo,en forma de acontecimientos que se suceden unos a otros, aunquerealmente sin ninguna interconexión, fácilmente se concibe común laocurrencia de inexplicables confusiones de imágenes, tanto o más comoque es prácticamente infinito su número, y todo lo que se puede extraerde esa inmensa reserva de memoria, aparece bajo la forma de imágenes.Como es natural, una tal sucesión de cuadros raramente permite unareconstrucción perfecta en la memoria, porque a nada ayuda la ausenciade orden; la diferencia de lo que sucede en vigilia, es que no haydificultad para recordar una frase o verso asociados, aunque hayan sidooídos una sola vez; mientras que si se recurre a un sistema nemotécnico,sería casi imposible reconstruir con exactitud un simple aglomerado depalabras sin sentido en circunstancias semejantes. Otra peculiaridad deesa curiosa conciencia del cerebro, es que es singularmente sensible amuchas pequeñas influencias externas, él todavía las aumenta y lastransforma a un grado casi increíble. Todos los que escribieron alrespecto de los sueños citan ejemplos de esto; y con seguridad, algunode éstos serán del conocimiento de cuantos han dedicado atención aeste asunto. Entre las historias más comunes que se han escuchado,existe la de un hombre que tuvo un sueño angustioso de estar siendo 39
  40. 40. ahorcado porque el cuello de su camisa estaba demasiado ajustado; y deotro que exageró una herida que le fue infligida durante un duelo; y deotro que transformó un pequeño pellizco en una mordedura de unanimal feroz. Maury cuenta que cierta vez la barra de la cabecera de lacama en que dormía, se soltó tocando levemente su cuello, pero que esteinsignificante contacto dio origen a un terrible sueño sobre la revoluciónfrancesa en el que sentía que estaba siendo guillotinado. Relata otroautor que muchas veces despierta con el recuerdo confuso de sueñosllenos de ruidos, voces altas y sonidos irritantes, y que durante muchotiempo no le fue posible descubrir la causa; pero al final consiguiórelacionarlos con el sonido murmurante producido en el oído, tal vezpor la circulación de la sangre, cuando tumbado sobre la almohadaescuchaba un poco más alto el mismo murmullo que se oía cuando unaconcha se acerca al oído. En este punto ya se habrá evidenciado que esen el propio cerebro físico donde tienen sede un sinnúmero deexageradas confusiones en la historia de muchos fenómenos oníricos. EL CEREBRO ETERICOEs obvio que esta parte del organismo tan sensible a todas lasinfluencias, incluso durante nuestras horas de vigilia, debe ser aún mássusceptible durante el estado del sueño. Examinando el cerebro etéricoen tales circunstancias por un clarividente, se observó que por él estánsiempre pasando corrientes de pensamientos; no hay pensamientospropios, pues le falta el poder de pensar, pero hay pensamientosocasionales que flotan a su alrededor. Es una verdad perfectamenteconocida por los estudiantes de ocultismo, que "los pensamientos soncosas", porque todo pensamiento queda impreso en la esencia elementalplástica, y genera una entidad con vida temporal, cuya duracióndepende de la energía del pensamiento-impulso. Vivimos, por lo tanto,en medio de un océano de pensamientos ajenos, los cuales, estemosdormidos o despiertos, se presentan constantemente a la parte etérica 40
  41. 41. de nuestro cerebro. Mientras estamos pensando activamente, y tenemosasí nuestro cerebro perfectamente ocupado, este se vuelveprácticamente impermeable a la incesante intromisión de pensamientosdesde afuera; pero a partir del momento en que lo dejamos ocioso, lacorriente caótica comienza su invasión. Entre los pensamientos, haymuchos que no son asimilables y que pasan casi desapercibidos; decuando en cuando, sin embargo, sobreviene uno que provocavibraciones a las que no está acostumbrada la parte etérica del cerebro, yéste lo incorpora como propio y lo aumenta de intensidad. Talpensamiento, a su vez, sugiere otro, y así, toda una serie de ideascomienzan hasta que eventualmente también se disipan. Entonces, lacorriente desconexa y confusa recomienza a fluir a través del cerebro. Lagran mayoría de las personas, si prestaran atención a lo quehabitualmente consideran sus pensamientos íntimos, verán que ellosconsisten en gran medida en una corriente ocasional como aquella, queen verdad no es de pensamientos propios, pero se compone de merosfragmentos dispersos de los de otras personas. Porque el hombreordinario no tiene dominio sobre su mente; casi nunca sabeexactamente lo que está pensando en determinado momento, o porquéle viene tal o cual pensamiento; en vez de orientar la mente hacia unrumbo certero, consiente en que ella vague sin voluntad y sin objetivo. Yasí cualquier semilla adventicia traída por los vientos, encuentra terrenopropicio para germinar y fructificar. El resultado es que aún cuando elego realmente desee alguna vez pensar ordenadamente sobre un asuntoen particular, se ve prácticamente imposibilitado de hacerlo; de un ladoa otro convergen súbitamente todo tipo de pensamientos errantes, y noacostumbrado a dominar la mente, carece de fuerzas para detener sucaudal. No sabe que el verdadero pensamiento se caracteriza por laconcentración; y no habiendo ésta, aquella debilidad de la mente y de lavoluntad, hace que para el hombre común sean tan difíciles los primerospasos en el sendero del progreso oculto. Además de esto, ya que en elpresente estado de evolución del mundo, hay probablemente, más 41
  42. 42. pensamientos malos que buenos en circulación alrededor de él,semejante debilidad de la mente transforma al hombre en un serexpuesto a toda suerte de tentaciones, que serían del todo evitadas sihubiese un poco de atención y esfuerzo. En el sueño, entonces, la parteetérica del cerebro se encuentra aún más que normalmente a merced deaquellas corrientes de pensamiento, dado que en esta situación, el egoestá en asociación menos íntima con él. Hecho curioso mostrado enexperiencias recientes, es el de que si por cualquier circunstancia sonesas corrientes alejadas de la parte etérica del cerebro, éste nopermanece absolutamente pasivo, sino que evoca para sí mismo escenasde su almacén de memorias pasadas. Más adelante daremos ejemplos eneste sentido describiendo algunas de las experiencias. EL CUERPO ASTRALComo hemos dicho anteriormente, es en este vehículo en el que el egofunciona durante el sueño y es generalmente visto por aquellos cuyavisión interna esté abierta, flotando en el aire por encima del cuerpofísico en la cama. Su apariencia, sin embargo, varía bastante según elgrado de evolución alcanzada por el ego. En el caso de un ser humanoatrasado y aún por desarrollarse, no es más que una nube vaporosa eimperfecta con forma ovoide, de contornos muy irregulares y maldefinidos; y la figura central (la contraparte astral más densa del cuerpofísico), rodeada por una nube, es también vaga a pesar de serreconocible. El cuerpo astral sólo es receptivo a las vibraciones másgroseras e impetuosas del deseo, y es incapaz de alejarse unos metrosmás allá del cuerpo físico; pero a medida que se evoluciona, la nubeovoide va ganando contornos más definidos, y la figura en el interiorasume el aspecto de una imagen casi perfecta del cuerpo físico. Almismo tiempo aumenta su receptividad y pasa a responderinstantáneamente a las vibraciones de su plano, desde la más sutil a lamás abyecta, si bien en el cuerpo astral de un Ser humano altamente 42
  43. 43. evolucionado, ya no existe prácticamente materia grosera pararesponder a las vibraciones de este último tipo. Se hace mayor tambiénsu poder de locomoción, y es capaz de viajar sin dificultad aconsiderables distancias de su vehículo físico, y regresar trayendoimpresiones más o menos exactas de los lugares visitados y de laspersonas con quienes se ha encontrado. En todos los casos, es el cuerpoastral extremadamente impresionable por cualquier pensamiento osugestión que implique deseo, aunque en algunas personas los deseos demás fácil repercusión sean de carácter más elevado que en otras. EL EGO DURANTE EL SUEÑOLa condición del cuerpo astral durante el sueño es en sobremaneravariable a medida que progresa en la evolución; pero la del ego que en élhabita varía aún más. Estando aquel bajo la forma de una nube que flota,permanece el ego casi dormido, como el cuerpo físico; es ciego a lasvisiones y sordo a las voces de su propio mundo superior. Si alguna ideaperteneciente a este mundo, por casualidad le alcanzase, escapándosedel control del respectivo mecanismo, no tendría medios de imprimirlaen el cerebro físico para recordarla al despertar. Si un hombre en esteestado primitivo captase algo de todo aquello que le sucede durante elsueño, sería casi invariablemente el resultado de meras impresionesfísicas, internas o externas, recibidas por el cerebro, olvidada cualquierposible experiencia del ego real. En casi todas las fases pueden serobservados los que duermen, desde la del total olvido de las cosas, hastala de la plena y perfecta conciencia en el plano astral, si bien searelativamente rara esta última. Hasta incluso lo bastante consciente dela importantes experiencias por las que muchas veces haya pasado eneste plano superior, puede el hombre eventualmente, lo que no es raroque ocurra, sentirse impotente hasta cierto punto para ejercer dominiosobre el cerebro en el sentido de refrenar sus formas-pensamientosirracionales, sustituyéndolas por las que desease recordar. Y así, una vez 43
  44. 44. despierto, al cuerpo físico solamente le resta el más confuso recuerdo, oincluso ninguno, de lo que efectivamente sucedió. Y es una pena que asísuceda, porque se le pueden deparar muchas cosas de la mayorimportancia e interés para él. No sólo le es posible visitar escenariosdistantes de extraordinaria belleza, sino incluso mantener eintercambiar ideas con amigos vivos o muertos que estén igualmentedespiertos en el plano astral. Es probable que obtenga felicidad alencontrar personas cuyos conocimientos sean superiores a los suyos, y leproporcione consejos e instrucciones; puede, por otro lado gozar delprivilegio de ayudar y consolar a los que saben menos que él. Y tambiénentrar en contacto con entidades no humanas de varias especies:espíritus de la naturaleza, elementales artificiales, o incluso devas,aunque raramente. Estará más sujeto a varios tipos de influenciasbenéficas o maléficas, estimulantes o aterrorizantes. EL EGO Y SU TRASCENDENTAL MEDIDA DEL TIEMPOTanto si guarda o no recuerdo de alguna cosa cuando esté físicamentedespierto, el ego está dotado de plena, o al menos parcial conciencia delambiente astral; está empezando a entrar en posesión de su patrimoniode poderes, que transcienden con mucho aquellos de que aquí dispone;pues su conciencia, cuando es así liberada del cuerpo físico, disfruta deamplias posibilidades. Su medida del tiempo y el espacio es totalmentediferente de la que es normal durante nuestra vida de visita. Desdenuestro punto de vista es como si para él no existiese el tiempo ni elespacio. No cabe aquí discutir, ni deseo hacerlo, el tema, por más queresulte interesante, para poder afirmar si el tiempo realmente existe, lamuerte, parece adoptar una medida trascendental del tiempo que nadatiene en común con nuestra medida fisiológica. Para comprobarlo,centenares de historias pueden ser recordadas; basta mencionar dos;una bien antigua relatada, creo yo, por Addison en "The Spectator", y la 44
  45. 45. otra que hace referencia a un acontecimiento que ocurrió en época bienreciente y que fue reflejado por la prensa. EJEMPLOS ILUSTRATIVOSExiste en el Corán, parece ser, la maravillosa narración de una visita queen la mañana de cierto día hizo al cielo el profeta Mahoma. Allí viomuchas y diferentes regiones sobre las cuales oyó amplias y completashistorias; también tuvo largos coloquios con los ángeles. Mientras tanto,cuando volvió al cuerpo físico, notó que la cama de donde se levantabaaún estaba caliente y verificó que habían transcurrido apenas unossegundos; se dio cuenta, en efecto, que no había acabado de vaciarse unjarro de agua, que él accidentalmente había derramado al partir hacia laexpedición. La historia de Addison cuenta como un sultán de Egipto,declarando que era imposible creer aquello que escuchó, pasó en tonodesabrido a apostofrar de mentirosa la narrativa de su instructorreligioso. El instructor, notable y erudito doctor en leyes, dotado depoderes milagrosos, quiso al instante probar al incrédulo monarca que lahistoria no era absolutamente imposible. Trajo consigo un gran barreñode agua y le pidió al sultán que metiera en él la cabeza y la retirase lomás deprisa posible. El rey se puso de acuerdo en meter la cabeza dentrodel barreño de agua y, para su gran sorpresa, se vio inmediatamente enun lugar que jamás conoció, una larga playa cercana al pié de una granmontaña. Después de volver en sí de su asombro, la idea más naturalque le pasó por la mente, como soberano oriental, fue la de haber sidohechizado; comenzó entonces a proclamar contra la innominabletraición del sabio. Pero el tiempo transcurría; sintió hambre, y no lequedaba otra alternativa sino salir en busca de alimento en esa extrañaregión. Después de errar durante algún tiempo, dio con unos hombresque se ocupaban en derrumbar árboles en un bosque. A ellos se dirigiópidiéndoles ayuda. Aceptaron la propuesta y le llevaron en su compañíahasta la ciudad en que residían. Allí quedó él viviendo y trabajando 45
  46. 46. durante años; economizó dinero y más tarde contrajo matrimonio conuna mujer rica. Pasó muchos años felices de vida matrimonial,constituyendo una pequeña familia de catorce hijos; pero después deperder su esposa y sufrir muchas adversidades, por fin reducido a lamiseria, fue obligado, ya en edad adulta a volver al antiguo oficio decargador de leña. Un día cuando paseaba junto al mar se quitó la ropa yse zambulló en el agua para darse un baño. Al erguir la cabeza y sacudirlos ojos, se quedó pasmado de verse en pié en medio de sus antiguoscortesanos con el viejo instructor a su lado y el recipiente con aguaenfrente. No es de extrañar que sólo después de algún tiempo le fueseposible creer que todos aquellos años de incidentes y aventuras nopasaron de ser el sueño de un momento, provocado por la sugestiónhipnótica del instructor, y que él realmente no hiciera sino meter lacabeza por un instante en el recipiente con agua y erguirla acontinuación. Una buena historia que sirve para ilustrar lo que hemosdicho antes; cierto es, sin embargo, que no tenemos pruebas parademostrarlo. Es bien diferente lo que le ocurrió otro día a un conocidohombre de ciencia. Tuvo que someterse a la extracción de dos dientes,para lo que le fue aplicada la anestesia apropiada. Interesado enproblemas de este tipo, decidió observar cuidadosamente sussensaciones durante el curso de la operación; pero en el momento enque inhaló el gas, se apoderó de él tal entorpecimiento que olvidóinmediatamente su intención, pareciendo caer en un sueño profundo.Despertó a la mañana siguiente, conforme él supuso, y salió como decostumbre a reanudar sus trabajos y experiencias científicas, darconferencias en varias corporaciones eruditas, etc., todo con un exaltadosentimiento de alegría y de redoblada capacidad: la conferenciarepresentó un notable triunfo; cada experiencia condujo a nuevos ymagníficos descubrimientos; se sucedieron a este ritmo los días y lassemanas durante un considerable período, aunque el tiempo exacto nose pudiera precisar. Hasta que finalmente, cuando estaba haciendo unaexposición delante de los miembros de la Real Sociedad se vio 46
  47. 47. importunado por el insólito comportamiento de uno de los presentesque le perturbó diciendo: "ahora todo está terminado"; y deteniéndosepara saber que significaba tal observación, oyó otra voz que decía así:"ambos están fuera". Fue entonces cuando se dio cuenta de que seencontraba sentado en la silla del dentista: todo aquel período deintensa actividad él lo había vivido en cuarenta segundos exactamente.Se puede decir que ninguno de estos casos fue propiamente un sueñocomún. Pero acontecimientos semejantes se dan frecuentemente en lossueños comunes, habiendo, por consiguiente, innumerables testimoniosque lo comprueban. Steffens, uno de los autores alemanes que seocuparon de este asunto, relata que, aún siendo niño, dormido al ladode su hermano, soñó que estaba siendo perseguido por un terribleanimal feroz, en una calle lejana. Huyó poseído por un gran pánico y sinpoder gritar, hasta que alcanzó una escalera en la cual se subió; peroexhausto por la carrera y por el terror, fue agarrado por el animal, que lemordió gravemente en el muslo. Se despertó asustado, y vio entoncesque su hermano le había pellizcado el muslo. Richers, otro escritoralemán, cuenta la historia de un hombre a quien el estampido de un tirole despertó, siendo este momento el final de un largo sueño en el cual élse hiciera soldado, desertara, y, vencido por un inmenso cansancio,fuera capturado y sometido a proceso, condenado y finalmente fusilado;todo este gran drama se desarrolló hasta el instante en que le despertódel sueño el sonido del tiro. Existe también la historia del hombre que sedurmió en un sillón mientras fumaba un cigarro, y que después de soñarcon la existencia de incidentes durante años y años, se despertó con elcigarro todavía encendido. Casos como estos se pueden multiplicar ennúmero casi infinito. EL PODER DE LA DRAMATIZACIÓNOtra notable peculiaridad del ego a acrecentar su trascendental medidadel tiempo, es sugerida por algunas de estas historias y viene a ser su 47
  48. 48. facultad, o tal vez sea mejor decir su costumbre de dramatizar,instantánea. Se observará en los casos de los disparos y en el pellizco,que precisamente acabamos de referir: el efecto físico que despertó a lapersona surgió como el clímax de un sueño que aparentemente seprolongó durante un largo espacio de tiempo, mientras que en verdad,fue obviamente sugerido por el propio efecto físico. La noticia, por asídecirlo, de este efecto físico, tanto si ha sido un sonido como uncontacto, fue comunicado al cerebro por los hilos nerviosos, y semejantetransmisión exige cierto lapso de tiempo, sólo una insignificantefracción de segundo sin duda pero aún así, una cantidad definida que escalculable y mesurable por los delicadísimos instrumentos usados en lamoderna investigación científica. El ego, cuando está fuera del cuerpo,es capaz de percibir con absoluta instantaneidad, y sin uso de losnervios; consecuentemente, se da cuenta de lo que ocurre justamente enaquella infinitesimal fracción de segundo antes que la informaciónllegue cerebro físico. En ese inapreciable espacio de tiempo, parece queél compone una especie de drama o serie de escenas, que culminan yfinalizan en el evento que despierta al cuerpo físico; y después dedespertar sufre la limitación de los órganos de este cuerpo, volviéndoseincapaz de distinguir en la memoria entre lo subjetivo y lo objetivo y deahí imaginar haber realmente participado en el drama durante el sueño.Ese estado de cosas, con todo, parece ser peculiar al ego que desde elpunto de vista espiritual está aún relativamente subdesarrollado; amedida que ocurre la evolución, y el hombre real pasa a comprender suposición y sus responsabilidades, trasciende él la fase de los alegrespasatiempos de la infancia. Se asemeja al hombre primitivo, que ve todofenómeno natural bajo la forma del mito: el ego no evolucionadodramatiza todos los eventos que caen en sus manos. Pero el hombre quealcanzó la continuidad de la conciencia, se encuentra de tal modoabsorto en su trabajo en los planos más elevados, que no le sobraenergía para otras cosas y por eso deja de soñar. 48

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