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Apelo urgente reavivamento espanhol
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Apelo urgente reavivamento espanhol

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    Apelo urgente reavivamento espanhol Apelo urgente reavivamento espanhol Document Transcript

    • LLAMADO URGENTE AL REAVIVAMIENTO, LA REFORMA, EL DISCIPULADO Y LA EVANGELIZACIÓN Dios ha llamado de manera singular a laIglesia Adventista del Séptimo Día para vivir yproclamar al mundo el mensaje para los últimosdías, un mensaje de amor y verdad mundo con elmensaje divino para el tiempo del fin pareceimposible. Dicha tarea es abrumadora. Desde laperspectiva humana, el rápido cumplimiento de lagran comisión de Cristo, en algún momentocercano, parece improbable (Mateo 28:19, 20). La tasa de crecimiento de la iglesiasimplemente no está acompañando el crecimientode la población mundial. Una evaluación sincerade nuestro actual impacto con evangelizaciónmundial nos lleva a la conclusión de que, a menosque haya un cambio dramático, no concluiremosla comisión celestial en esta generación. A pesarde nuestros mejores esfuerzos, todos los planes,estrategias y recursos son incapaces de terminar
    • la misión dada por Dios para su gloria en laTierra.LA PROMESA DE CRISTO A SU IGLESIA DEL NUEVO TESTAMENTO El desafío de llevar el evangelio al mundo noes nuevo. Los discípulos lo enfrentaron en elprimer siglo y nosotros lo enfrentamos en el sigloXXI. La iglesia del Nuevo Testamento fue,aparentemente, confrontada con una tareaimposible. Pero, dotada con el poder del EspírituSanto, tuvo un crecimiento explosivo (Hechos2:41; 4:4; 6:7; 9:31). Esos primeros cristianoscompartieron su fe por doquier (Hechos 5:42). La gracia de Dios rebosó de sus corazoneshacia sus familias, amigos y compañeros detrabajo. Sólo unas décadas después de lacrucifixión, el apóstol Pablo informó que elevangelio era predicado “en toda la creación queestá debajo del cielo” (Colosenses 1:23). ¿Cómofue posible que un relativamente insignificante ydesconocido grupo de creyentes pudiera impactar
    • al mundo en tan poco tiempo? ¿Cómo tan pocoscristianos pudieron ser usados por Dios paratransformar el mundo para siempre? La gran comisión de Cristo fue acompañadapor su gran promesa. El Salvador ordenó a susdiscípulos “que no se fueran de Jerusalén, sinoque esperasen la promesa del Padre” (Hechos1:4). Y también prometió: “Pero recibiréis poder,cuando haya venido sobre vosotros el EspírituSanto, y me seréis testigos en Jerusalén, en todaJudea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”(Hechos 1:8). El amor de Cristo controló cada aspecto de lavida de sus discípulos y los movilizó a uncompromiso fervoroso para servirle. Buscaron aDios para recibir el poder prometido del EspírituSanto, y se arrodillaron delante de él con sentidaconfesión y ferviente arrepentimiento. Suprioridad fue buscar las bendiciones de Dios, ycon ese objetivo dedicaron tiempo para orar yestudiar las Escrituras. Sus pequeñas diferencias
    • fueron absorbidas por el deseo acuciante decompartir el amor de Cristo con todos los queestaban a su alrededor. Su idea absorbente eraalcanzar al mundo con el evangelio. Nada fuemás importante. Reconocían que eran incapacesde cumplir la misión sin el poderosoderramamiento del Espíritu Santo. Al describir la experiencia de los discípulos,Elena de White escribió: “Poniendo aparte todadiferencia, todo deseo de supremacía, se unieronen estrecho compañerismo cristiano… La tristezallenó sus corazones al pensar en cuántas veces lehabían apenado por su tardo entendimiento y suincomprensión de las lecciones que, para el biende ellos, estaba procurando enseñarles… Losdiscípulos sentían su necesidad espiritual, yclamaban al Señor por la santa unción que loshabía de hacer idóneos para la obra de salvaralmas. No pedían una bendición simplementepara sí. Estaban abrumados por la preocupaciónde salvar almas. Comprendían que el evangeliohabía de proclamarse al mundo, y demandaban el
    • poder que Cristo había prometido” (Los hechosde los apóstoles, pp. 30, 31). Cristo cumplió su palabra. El Espíritu Santofue derramado con poder en el Pentecostés. Milesfueron convertidos en un día y el mensaje delamor de Cristo impactó al mundo. En un cortoperíodo de tiempo, el nombre de Cristo estaba enlos labios de los hombres y mujeres por doquier.“Gracias a la cooperación del Espíritu Divino, losapóstoles hicieron una obra que sacudió almundo. El evangelio fue llevado a toda nación enuna sola generación” (Los hechos de losapóstoles, p. 489).LA PROMESA DE CRISTO A LA IGLESIA DEL TIEMPO DEL FIN El derramamiento del Espíritu Santo en elPentecostés en la lluvia temprana fue sólo unpreludio de lo que vendrá. Dios ha prometidoderramar su Espíritu Santo en abundancia en losúltimos días (Joel 2:23; Zacarías 10:1). La Tierra
    • será “alumbrada con su gloria” (Apocalipsis18:1), y la obra de Dios en la Tierra serárápidamente concluida (Mateo 24:14; Romanos9:28). La iglesia experimentará un reavivamientoespiritual y la plenitud del poder del EspírituSanto como nunca antes en su historia. Hablandodel derramamiento del Espíritu Santo en elPentecostés, Pedro nos asegura: “Porque paravosotros es la promesa, y para vuestros hijos, ypara todos los que están lejos; para cuantos elSeñor nuestro Dios llamare” (Hechos 2:39). Elenade White añade: “Antes que los juicios de Dioscaigan finalmente sobre la Tierra, habrá entre elpueblo del Señor un avivamiento de la piedadprimitiva como no se ha visto nunca desde lostiempos apostólicos. El Espíritu y el poder deDios serán derramados sobre sus hijos. En esetiempo muchos se separarán de esas iglesias enlas cuales el amor por este mundo ha suplantadoal amor por Dios y su Palabra. Muchos, tantoministros como laicos, aceptarán gustosamenteesas grandes verdades que Dios ha hecho
    • proclamar en este tiempo con el fin de prepararun pueblo para la segunda venida del Señor” (Elconflicto de los siglos, p. 517). Cientos de miles de personas aceptarán elmensaje de Dios para los últimos días, gracias ala enseñanza y la predicación de su Palabra. Laoración, el estudio de la Biblia y la testificaciónson los elementos de todo verdaderoreavivamiento. La manifestación del EspírituSanto se intensificará a medida que se acerque elfin, pues “…cerca del fin de la siega de la Tierrase promete una concesión especial de graciaespiritual, para preparar a la iglesia para la venidadel Hijo del hombre” (Los hechos de losapóstoles, p. 45), y “miles de voces darán laadvertencia por toda la Tierra. Se realizaránmilagros, los enfermos sanarán, y signos yprodigios seguirán a los creyentes” (El conflictode los siglos, p. 670). No existe nada más importante que conocer aJesús, estudiar su Palabra, entender su verdad y
    • buscar la promesa del derramamiento del EspírituSanto en la lluvia tardía para el cumplimiento dela comisión evangélica. La profetisa de Dios parael remanente de los últimos días escribió demanera muy clara como para ser malcomprendida: “La mayor y más urgente de todasnuestras necesidades es la de un reavivamiento dela verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlodebiera ser nuestra primera obra” (Mensajesselectos, t. 1, p. 141). Si un genuino reavivamiento espiritual esnuestra mayor y más urgente necesidad, ¿nodeberíamos, como líderes, darle prioridad a labúsqueda de las bendiciones prometidas por elCielo con todo nuestro corazón? NUESTRA GRAN NECESIDAD: REAVIVAMIENTO Y REFORMA Cuando buscamos a Jesús, él nos llena con supresencia y poder a través del don del EspírituSanto. Anhelamos conocerlo mejor, y para ello el
    • Espíritu Santo reaviva las facultades espiritualesadormecidas del alma. No hay nada quedeseemos más que tener una relación profunda ytransformadora con Jesús. El corazón reavivadoexperimenta una conexión vital con Jesús a travésde la oración y de su Palabra, y la reforma es elcambio correspondiente que ocurre en nuestrasvidas como resultado del reavivamiento. “Deben realizarse un reavivamiento y unareforma bajo la ministración del Espíritu Santo.Reavivamiento y reforma son dos cosasdiferentes. Reavivamiento significa unarenovación de la vida espiritual, una vivificaciónde las facultades de la mente y del corazón, unaresurrección de la muerte espiritual. Reformasignifica una reorganización, un cambio en lasideas y teorías, hábitos y prácticas. La reforma noproducirá los buenos frutos de justicia a menosque esté relacionada con el reavivamiento delEspíritu. El reavivamiento y la reforma han deefectuar su obra asignada y deben entremezclarseal hacer esta obra” (Mensajes selectos, t. 1, p.
    • 149). La reforma no se manifiesta en una actitudde justicia propia que condena a otros (Gálatas5:22-24). La obediencia a la voluntad de Dios es laevidencia de todo verdadero reavivamiento.Nuestro Señor anhela un pueblo reavivado cuyasvidas reflejen la belleza de Su carácter. No haynada que el Señor anhele más que un pueblodeseoso de conocer personalmente su amor ycompartirlo con otros. COMPROMISO Y LLAMADO Como líderes y representantes de la IglesiaAdventista del Séptimo Día en la DivisiónSudamericana, le damos gracias a nuestro grandey maravilloso Dios por su fidelidad y lasabundantes bendiciones que ha derramado sobresu iglesia desde el comienzo. La rápida expansiónmundial de su iglesia, tanto en la membresíacomo en las instituciones, no es otra cosa que unmilagro de Dios. Aunque lo alabamos porquetrabaja de forma maravillosa para cumplir sus
    • propósitos por medio de la iglesia, y leagradecemos por los líderes piadosos que hanguiado a su pueblo en el pasado, reconocemoshumildemente que, debido a nuestras debilidadeshumanas, hasta nuestros mejores esfuerzos setiñen de pecado y necesitan una limpieza a travésde la gracia de Cristo. Reconocemos que nosiempre le hemos dado prioridad a la búsqueda deDios a través de la oración y de su Palabra para elderramamiento del poder del Espíritu Santo enlluvia tardía. Confesamos con humildad que ennuestra vida personal, en las prácticasadministrativas y en las reuniones de juntas, confrecuencia hemos actuado solamente con nuestraspropias fuerzas. Muchas veces la misión de Diosde salvar un mundo perdido no ha ocupado elprimer lugar en nuestros corazones. A veces, ennuestra intensa búsqueda por hacer buenas cosas,hemos descuidado la más importante: conocerlo.Con frecuencia las ambiciones mezquinas, laenvidia y las relaciones personales fallidas handesplazado nuestro anhelo de reavivamiento y
    • reforma, y nos han hecho trabajar dependiendo denuestra propia fuerza humana en lugar de supoder divino. Aceptamos la clara instrucción de nuestroSeñor de que “el transcurso del tiempo no hacambiado en nada la promesa de despedida deCristo de enviar el Espíritu Santo como surepresentante. No es por causa de algunarestricción de parte de Dios por lo que lasriquezas de su gracia no fluyen a los hombressobre la Tierra. Si la promesa no se cumple comodebiera, se debe a que no es apreciadadebidamente. Si todos lo quisieran, todos seríanllenados del Espíritu” (Los hechos de losapóstoles, p. 41). Confiamos en que todo el Cielo estáesperando derramar el Espíritu Santo con poderinfinito para la finalización de la obra de Dios enesta Tierra. Reconocemos que el regreso de Jesúsha sido atrasado y que el anhelo de nuestro Señorera haber regresado décadas atrás. Nos
    • arrepentimos de nuestra indiferencia, nuestramundanalidad y nuestra falta de pasión por Cristoy su misión. Sentimos que Cristo nos llama a unarelación más profunda con él a través de laoración y el estudio de la Biblia, y a uncompromiso más fervoroso por compartir almundo su mensaje para los últimos días. Nosalegramos de que “es el privilegio de cadacristiano no sólo esperar, sino apresurar la venidadel Salvador” (Los hechos de los apóstoles, p.495). Por consiguiente, como representantes de laiglesia sudamericana, y en nombre de lamembresía completa, nos comprometemos a: 1. Personalmente, priorizar la búsqueda de Dios para un reavivamiento espiritual y el derramamiento del Espíritu Santo en el poder de la lluvia tardía en nuestras vidas, nuestras familias y nuestros ministerios. 2. Individualmente, separar períodos significativos de tiempo diario para la
    • comunión con Cristo a través de la oración y el estudio de la Palabra de Dios.3. Examinar nuestros corazones y pedir al Espíritu Santo que nos convenza de cualquier cosa que nos esté impidiendo revelar el carácter de Cristo. Deseamos tener corazones dispuestos de manera que nada en nuestras vidas impida la plenitud del poder del Espíritu Santo.4. Incentivar a los ministros de la iglesia a dedicar tiempo a la oración, al estudio de la Palabra de Dios y a buscar el corazón de Dios para entender sus planes para su iglesia.5. Animar a cada una de las organizaciones de la iglesia a separar tiempo para que los administradores, pastores, obreros de la salud, obreros de las casas editoras, educadores, estudiantes y todos los demás colaboradores busquen a Jesús y el prometido derramamiento del Espíritu Santo a través del estudio de la Palabra de Dios y la oración.
    • 6. Priorizar el Seminario de Enriquecimiento Espiritual y la Jornada Espiritual como medios para involucrar a los miembros, servidores de la iglesia e instituciones en un fuerte movimiento de comunión y reavivamiento, buscando a Dios en las primeras horas de cada día.7. Utilizar cada medio de comunicación disponible, así como las diferentes reuniones, seminarios y programas, para apelar a los miembros de iglesia para que busquen una relación más profunda con Jesús con el fin de lograr el reavivamiento y la reforma prometidos.8. Realizar un llamado urgente e invitar a toda la membresía de la iglesia a unirse a nosotros en abrir los corazones al poder que cambia vidas –el Espíritu Santo–, quien transformará nuestras vidas, familias, organizaciones y comunidades.
    • Reconocemos en forma especial que Diosutilizará a los niños y jóvenes en este últimoreavivamiento poderoso, y animamos a todanuestra juventud a que participe en la búsquedade Dios por un reavivamiento espiritual en susvidas y así recibir el poder del Espíritu Santo parapoder compartir su fe con los demás. Hacemos un llamado a cada miembro deiglesia a que se una en oración a los líderes de laiglesia y a los millones de otros adventistas delséptimo día en la búsqueda de una relación másprofunda con Jesús y el derramamiento delEspíritu Santo en las primeras horas de cada día,y también a participar de la corriente mundial deoración a las 7:00 de cada mañana o tarde, lossiete días de la semana. Este es un llamadourgente a alcanzar todo nuestro territorio y rodearel mundo con una intercesión ferviente. Este esun llamado para comprometernos totalmente conJesús y para experimentar el poder transformadorde vidas del Espíritu Santo que nuestro Señor estáanhelando darnos ahora.
    • Creemos que el propósito del derramamientodel Espíritu Santo en el poder de la lluvia tardíaes concluir la misión de Cristo en la Tierra con elfin de que él pueda venir prontamente.Reconociendo que nuestro Señor sólo derramarásu Espíritu, en plenitud, sobre una iglesia quetenga pasión por las almas perdidas,determinamos colocar y mantener elreavivamiento, la reforma, el discipulado y laevangelización en la cima de todas nuestrasagendas de trabajo de la iglesia. Más quecualquier otra cosa, anhelamos que Jesús regrese. Instamos a cada administrador, líder dedepartamento, obrero institucional, obrero de lasalud, colportor, capellán, educador, pastor ymiembro de iglesia a unirse a nosotros para hacerdel reavivamiento, la reforma, el discipulado y laevangelización las prioridades más importantes yurgentes de nuestras vidas personales y denuestras áreas de trabajo en el ministerio.Estamos seguros de que al buscarlo juntos, Diosderramará su Espíritu Santo en abundancia, se
    • terminará su obra en la Tierra y Jesús volverá.Junto al anciano apóstol Juan en la Isla dePatmos, clamamos: “¡Ven, Señor Jesús!”(Apocalipsis 22:20). * El documento original fue votado en el Concilio Anual de la Asociación General el 11/10/2010.