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CURSO SENA: APLICACIÓN DE HERRAMIENTAS METODOLÓGICAS EN INVESTIGACIÓN: PROCESOS DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN

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  • 1. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Conocimiento, Innovación y Desarrollo Rafael Herrera González José María Gutiérrez Gutiérrez Editores
  • 2. CONOCIMIENTO, INNOVACIÓN Y DESARROLLO Rafael Herrera González José María Gutiérrez Gutiérrez Editores Cátedra de Innovación y Desarrollo Empresarial Universidad de Costa Rica
  • 3. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Referencia Catalográfica 338.9 Conocimiento, innovación y desarrollo/ ed. por C753c Rafael HerreraGonzález y José María Gutiérrez Gutiérrez—1ª ed.—San José, Costa Rica: Impresión Gráfica del Este, 2011 290p.; 15 x 21 cm. ISBN: 978-9968-900-10 1. INNOVACIÓN. 2. TECNOLOGÍAS. 3.DESARROLLO. 4. COMERCIO. I.Título Corrección de Estilo Marlen Pandolfi Corrección de Pruebas Los editores Diseño de portada e ilustración1 Alfredo Alvarado Diagramación Alfredo Alvarado Impresión: Impresión Gráfica del Este Todos los derechos reservados - © 1 Ilustraciónes en la portada adaptadas de figuras obtenidas en las siguientes direcciones: http://patentados.com/invento/maquina-grabadora http://www.4lifecostarica.net/CR/
  • 4. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Indice Presentación 5 Conocimiento, innovación y desarrollo Rafael Herrera González 15 La importancia de la generación endógena de 47 conocimiento científico para el sistema ciencia-tecnología-innovación José María Gutiérrez Gutiérrez Sistema de innovación, conceptos y aplicación Ileana Alfaro Álvarez 71 La gestión de la innovación como proceso Antonio Hidalgo Nuchera 97 Interrelación universidad - sector productivo y endogenización de la I+D: Grandes desafíos y soluciones para un crecimiento sostenido de Costa Rica Marcos Adamson Badilla 121
  • 5. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Hacia un Sistema de Financiamiento que fortalezca a la investigación y a la innovación Roberto Guillén Pacheco 153 Los derechos de propiedad intelectual y su aporte a la innovación Luis Jiménez Silva 183 . Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos, CITA Investigación e innovación al servicio del desarrollo social y la competitividad de la industria alimentaria Carmela Velázquez Carrillo y Oscar Acosta Montoya 205 Un enfoque práctico para lograr que las empresas innoven Guillermo Velásquez López 225 Investigación, transferencia de tecnología e innovación para el desarrollo. El caso de la Universidad de Alicante Víctor Manuel Pérez Lozano 243 Las tecnologías de información y comunicación (TIC) en la generación de conocimiento y la innovación Juan Barrios Arce 267
  • 6. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 5 Presentación Las grandes transformaciones que caracterizan al mundo actual responden, en gran medida, al avance experimentado por el desarrollo de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos, a su rápida aplicación en muy diversos ámbitos de la sociedad, y a las posibilidades de difusión e interacción que nos dan las tecnologías de información y comunicación, especialmente la Internet. El discurso de la historia está lleno de referencias a períodos conocidos por invenciones e innovaciones que han sido claves para cambiar la vida en las sociedades. Existe un convencimiento de que los avances en el conocimiento científico, la tecnología y la innovación son decisivos para los países y las sociedades en su conjunto. Desde una visión estratégica de desarrollo nacional, incorporar la ciencia, la tecnología y la innovación como su eje central, en un marco de solidaridad y racionalidad ambiental, nos permitirá contribuir a la solución de diversos problemas nacionales y regionales, a mejorar las condiciones de vida de la población, a incrementar la capacidad de producción con valor agregado, a tener un mejor conocimiento de nuestro entorno, a garantizar la sostenibilidad ambiental y a reforzar nuestra identidad cultural. El desarrollo del sistema ciencia, tecnología e innovación debe conceptualizarse desde una perspectiva sistémica, esto es, como un sistema multifactorial fuertemente integrado en el cual se deben
  • 7. 6 Conocimiento, Innovación y Desarrollo fortalecer todos sus componentes y las interacciones entre los mismos. Entendiendo que la innovación es un proceso complejo, esta no debe concebirse solo desde una perspectiva económica, por lo que es cada vez más notoria la tendencia a incorporar elementos sociales y ambientales en el concepto de innovación. Por ello, es conveniente tener en cuenta que, aunque hay una tendencia cada vez más generalizada a asociar la ciencia y la tecnología con el desarrollo económico, lo cual es fundamental, los procesos científico-tecnológicos y de innovación deben concebirse desde una perspectiva más amplia, dirigida a comprender los fenómenos naturales, sociales y culturales, y a buscar soluciones a problemas ubicados en muchos ámbitos de la sociedad, por lo que su visión debe tener un carácter integral dirigido al mejoramiento de la calidad de vida en general. En ese contexto, las condiciones particulares de un país como Costa Rica, con aproximadamente el 5% de la biodiversidad mundial, con alta sismicidad y condiciones climáticas muy particulares, con acumulación de problemas sociales y ambientales y con necesidades productivas, institucionales y comunitarias muy específicas, nos obliga a desarrollar procesos de desarrollo del sistema ciencia-tecnología e innovación que permitan enfrentar con éxito los retos presentes para construir una sociedad más próspera y solidaria. Algo similar ocurre en otros países de América Latina, donde la incorporación de los procesos científicos, tecnológicos y de innovación a las tareas del desarrollo es una tarea pendiente y urgente. En este contexto, en Costa Rica y en el resto de la región latinoamericana se requiere una participación decidida de los diferentes actores del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, pero con especial protagonismo por parte del Estado. Debemos aunar esfuerzos para alcanzar mayores niveles de inversión en ciencia y tecnología, reforzar nuestras políticas de formación de recursos humanos, especialmente en carreras científicas, así como crear condiciones para que nuestros y nuestras científicas puedan hacer ciencia, tecnología e innovación en la región. Específicamente en los sectores productivos, hay que incrementar la cultura de la innovación, lo cual conlleva crear incentivos y promover niveles de participación más altos en la inversión de estos sectores en investigación y desarrollo. En nuestros países, la capacidad científica y tecnológica se concentra mayoritariamente en las universidades públicas, lo que las convierte en actores esenciales del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación. En el caso de Costa Rica, la Universidad de Costa Rica ha tenido un impacto indiscutible en el desarrollo del país, tanto en lo que corresponde a la formación de un amplio contingente de recursos humanos, como al desarrollo de la ciencia y la tecnología en todos los ámbitos del conocimiento. Esta universidad, junto con las otras instituciones de educación superior públicas de la región, constituyen los principales reservorios científico-
  • 8. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 7 tecnológicos de Centroamérica. A lo largo de sus 70 años, la Universidad de Costa Rica ha contribuido de manera significativa al desarrollo económico, social, político y cultural del país, por medio de sus actividades esenciales de docencia, investigación y acción social, en un marco filosófico de carácter solidario y humanista. En el ámbito de la investigación, la Universidad de Costa Rica ha logrado consolidar una base sólida de institutos, centros, estaciones experimentales y otras instancias de apoyo que generan proyectos en todas las áreas del conocimiento y que, por medio de la acción social, incluyendo la transferencia de conocimiento y tecnología, han logrado impactar de manera directa en los procesos productivos y sociales del país. Por otra parte, Costa Rica cuenta con un sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, que involucra otros actores en las esferas pública y privada, los cuales están llamados a jugar un papel central en la promoción del desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación. No obstante, el país adolece de deficiencias en estos ámbitos, las cuales deben ser superadas mediante esfuerzos colectivos que involucren múltiples protagonistas. El presente libro ofrece un conjunto de contribuciones que plantean, desde diferentes perspectivas, reflexiones y propuestas dirigidas a incorporar la ciencia, la tecnología y la innovación al desarrollo del país y de la región. El énfasis de los trabajos incluidos en esta obra se centra en el tema de la innovación, pero el mismo se inscribe en el contexto más amplio del desarrollo científicotecnológico y del incremento en la productividad económica y el desarrollo social en un marco de sostenibilidad. La obra comprende once capítulos, a través de los cuales los autores presentan al lector una serie de temas íntimamente relacionados y apuntan a reafirmar la relevancia del conocimiento y la innovación para el futuro económico, social, ambiental y humano de nuestro país. El presente libro es uno de los productos del trabajo desarrollado desde la Cátedra de Innovación y Desarrollo Empresarial, instancia de colaboración entre varias unidades académicas de la Universidad de Costa Rica y la Cámara de Industrias de Costa Rica, la cual se ha posicionado positivamente como un mecanismo de cooperación entre dos relevantes actores del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación. Entre sus objetivos, la Cátedra busca concientizar acerca de la importancia y relevancia que tiene para nuestro país trabajar en la consolidación de un modelo de desarrollo basado en la investigación y la innovación. Así mismo, la cátedra busca servir de medio para estimular, propiciar y desarrollar análisis e investigaciones en el campo de la innovación, además de participar en la búsqueda de soluciones y propuestas para el desarrollo de la investigación y la innovación en Costa Rica. En esta oportunidad hemos reunido a un selecto grupo de profesores, investigadores y especialistas en esta temática, quienes con su experiencia de muchos años nos presentan una visión distinta del tema de la ciencia, la
  • 9. 8 Conocimiento, Innovación y Desarrollo tecnología, la innovación, y su relevancia para el desarrollo en el contexto nacional y regional. Hemos incorporado dos capítulos en los que participan colegas investigadores de Grupo INNOPRO de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Universidad de Alicante, con el objetivo de aprovechar las valiosas experiencias españolas en estos temas. El capítulo 1, “Conocimiento, innovación y desarrollo”, elaborado por Rafael Herrera, nos llama la atención sobre la necesidad de entender los diferentes conceptos que devienen del proceso de innovación. Sin bien es cierto que como resultado de una investigación básica podemos obtener una innovación, que generalmente tiende a ser más radical y se enmarca en el proceso lineal de innovación, también es cierto que es posible innovar por medio de cambios más incrementales e inclusive en aspectos organizativos y de comercialización. Es relevante comprender que la innovación tiene también un ángulo social, y que la ciencia, la tecnología y la innovación deben servir no solo para mejorar aspectos económicos, sino la calidad de vida en general, desde una concepción integral del desarrollo nacional. De igual manera, nos muestra las principales tendencias en torno a las políticas públicas en ciencia, tecnología e innovación, donde se remarca la importancia del Estado para crear las condiciones necesarias para que el país cuente con una capacidad científica, tecnológica y de innovación acorde con las necesidades presentes y futuras. Pocas cosas resultan más efectivas y rentables para un gobierno que invertir en investigación, en infraestructura científica y tecnológica, en educación y en el desarrollo de incentivos para crear conocimientos e innovar, así como en la generación de instrumentos de política que faciliten la transferencia del conocimiento y su aplicación en la resolución de problemas locales. Esta es una inversión que redunda en la mejora de diversos ámbitos de la vida nacional. En un país como Costa Rica, es urgente fomentar, mantener y fortalecer una política de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), y así, como se plantea en este libro, con una visión humanista, convertir a la ciencia, la tecnología y la innovación en un eje transversal del desarrollo social, económico y ambiental, y base de nuestra competitividad. En el capítulo 2 “La importancia de la generación endógena de conocimiento científico para el sistema ciencia-tecnología-innovación”, José María Gutiérrez plantea uno de los temas esenciales para los países de la región latinoamericana, esto es, la necesidad de incorporar la generación endógena de conocimiento, mediante la investigación científica, como uno de los componentes centrales de un sistema de ciencia, tecnología e innovación. Uno de los problemas que se presentan en nuestros países con relación a estos temas es no concebir la innovación en el contexto de un enfoque sistémico del sistema ciencia-tecnología e innovación, en el cual el
  • 10. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 9 desarrollo de capacidades endógenas para generar conocimiento científico, tanto en las ciencias naturales como en las sociales, es un eje fundamental de todo el sistema. En este sentido, la Dra. Yamileth González, Rectora de la Universidad de Costa Rica, plantea “…Muchos gobiernos consideran preferible invertir en la importación de conocimientos. Existe aún la convicción de que no es posible avanzar lo suficiente en el desarrollo, sin la mediación de una verdadera generación de conocimiento acorde con las necesidades reales. La posición debe ser clara. No basta la transferencia interesada ni la investigación propuesta por el “otro”. El verdadero desarrollo solo se puede alcanzar si se hace investigación y si se generan conocimientos autóctonos; si se hace investigación y se perfeccionan las técnicas; si se hace investigación básica y aplicada y si se mejoran las condiciones de un ámbito específico; si se hace investigación y se divulga y difunde entre los ciudadanos”1. En el contexto de esta discusión, el capítulo de Gutiérrez presenta además el análisis de caso del Instituto Clodomiro Picado (ICP), de la Universidad de Costa Rica, cuya misión es estudiar y brindar soluciones al problema de los envenenamientos por serpientes y otros animales ponzoñosos en la región. La experiencia de este instituto es un claro ejemplo de que en nuestros países es posible desarrollar investigación básica que aporte al conocimiento global y que esté acorde con necesidades locales y regionales. El alto nivel académico que ha desarrollado este Instituto garantiza su calidad, y la participación de sus investigadores con publicaciones en las principales revistas en este campo así lo demuestra. Su función docente, de investigación y de acción social se complementa con la producción de sueros antiofídicos o antivenenos, los cuales se distribuyen en toda la región centroamericana y en varios países de Sudamérica, abriéndose recientemente la posibilidad de aportar en otros ámbitos geográficos como África, Papua Nueva Guinea y Asia. El desarrollo que hasta hoy ha tenido el ICP le ha permitido convertirse un uno de los Institutos más innovadores de América Latina y de otras regiones del mundo, el cual ha sabido generar conocimiento científico básico, desarrollar tecnología e innovar, y producir antivenenos de alta calidad, todo desde una perspectiva de racionalidad social y de mejoramiento de la calidad de vida en la región y otras latitudes. En el capítulo 3, “Sistema de innovación, conceptos y aplicación”, Ileana Alfaro presenta una serie de elementos necesarios para entender uno de los conceptos que más evolución y difusión ha tenido en las últimas décadas. La autora nos propone cuáles son las principales características de un sistema de innovación (SI) y los beneficios de usarlo en el análisis de la innovación. Por ello se discute el origen del concepto, se exponen los 1 González, Yamileth, 2006. Educación y Universidad. 1. Ed. –San José, C.R.: Editorial UCR. 430 p. ISBN 9968-936-28-6
  • 11. 10 Conocimiento, Innovación y Desarrollo factores principales ligados a su marco conceptual y los elementos básicos de un sistema de innovación. La discusión se acompaña con ejemplos que buscan dar a una visión aplicada a dichos conceptos. En el capítulo 4, “La gestión de la innovación como proceso”, Antonio Hidalgo Nuchera nos plantea que el factor innovador ha pasado a constituir un vector estratégico que permite que la empresa mejore su posición competitiva, pues su ausencia produce una grave insuficiencia para generar nuevos productos y procesos. En este sentido, las organizaciones deben incorporar dentro de su estrategia acciones tendientes a gestionar los denominados procesos de innovación, a fin de que adquieran mayor capacidad de adaptación y, sobre todo, la posibilidad de anticipar e, incluso, de provocar rupturas que las faculten para renovar sus ventajas competitivas en el momento oportuno. También nos llama la atención sobre las ventajas y desventajas macroeconómicas que tiene un país al ser exportador o receptor de bienes con alto contenido tecnológico, y se han desarrollado explicaciones convincentes para comprender las relaciones que existen entre países avanzados y la gestión de la innovación. Se analiza el proceso innovador a un nivel microeconómico, con base en la propia especificidad del cambio tecnológico y en su importancia como fundamento de la competitividad industrial. En el capítulo 5, “Interrelación universidad - sector productivo y endogenización de la I+D: Grandes desafíos y soluciones para un crecimiento sostenido de Costa Rica”, Marcos Adamson Badilla expone una serie de argumentos económicos que explican la importancia y funciones de la I+D en el crecimiento económico de los países y, en particular, se focaliza el caso de Costa Rica. Se analizan las principales tareas y desafíos que debe superar Costa Rica para lograr un crecimiento endógeno con alto contenido intelectual, tema en el que surgen cuatro importantes áreas: la endogenización de la inversión I+D; los elementos que deben contener las políticas bajo las condiciones actuales de Costa Rica para que se acelere ese proceso; el papel que juegan la determinación, las rentabilidades y las externalidades de la I+D+i a nivel de sectores productivos; y el alineamiento de las grandes metas de desarrollo nacional (reducción de vulnerabilidad ante desastres, carbono neutralidad, etc.) con estrategias de intensificación de la I+D mediante nuevos mecanismos de cooperación. En el capítulo 6 “Hacia un sistema de financiamiento que fortalezca la investigación y la innovación”, Roberto Guillén Pacheco plantea uno los temas claves para la consolidación de la ciencia, la tecnología y la innovación en Costa Rica, cual es contar con una estrategia de financiamiento endógeno que involucre a todos los actores del sistema, para alcanzar mayores niveles de desarrollo económico y social. En ello es fundamental el aporte del
  • 12. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 11 Estado, pero también de las empresas (en países avanzados estas asumen aproximadamente el 70% de la inversión en I+D), así como los agentes financieros tradicionales y no tradicionales que asumen protagonismo en la consolidación de un “cluster” de financiamiento que sea base del desarrollo científico, tecnológico y de la innovación. Esto conlleva la creación y el establecimiento de instrumentos y mecanismos especializados, los cuales son objeto de análisis, con el fin de insistir en la necesidad de realizar un abordaje sistémico para el financiamiento en el país, que de soporte sostenible a la investigación y a la innovación. En el capítulo 7, “Los derechos de propiedad intelectual y su aporte a la innovación”, Luis Jiménez Silva plantea que la protección de la propiedad intelectual es un elemento necesario dentro de los sistemas nacionales de innovación; es una herramienta que permite tener control sobre los activos intelectuales generados, ya sea para restringir su acceso a los competidores o establecer alianzas con otras organizaciones, a fin de poder llevar al mercado oportunidades para innovar. Plantea que la propiedad intelectual protegida por otros puede y debe constituirse en fuente de información para nuevas innovaciones. Así mismo, se definen e interrelacionan las diferentes formas de protección de la propiedad intelectual. Finalmente, se hace énfasis en las realidades útiles de la protección de la propiedad intelectual y se insiste en que este tema debe ser conocido tanto por los generadores de conocimiento como por los tomadores de decisión. En el capítulo 8, “Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos, CITA. Investigación e innovación al servicio de desarrollo social y la competitividad de la industria alimentaria”, Carmela Velázquez y Oscar Acosta nos ofrecen una perspectiva de uno de los casos más relevantes en el desarrollo de la investigación, la transferencia de tecnología y el fortalecimiento de la innovación en uno de los sectores más importantes de la industria nacional, como lo es el alimentario. El CITA es un ejemplo exitoso de cooperación entre la Universidad, el gobierno y el sector privado, en tanto ha demostrado, a través de la transferencia de tecnología desarrollada en la UCR, que es posible el desarrollo en temas de innovación y de calidad. El sistema de organización interdisciplinaria, el apoyo de sus laboratorios analíticos y la planta piloto, con los que cuenta el CITA, son espacios de investigación y desarrollo que logran generar alternativas tecnológicas de mucho valor al sector productivo. El CITA incorpora una combinación de académicos y extensionistas que utilizan la capacitación y la asistencia técnica para acompañar el proceso de crecimiento del sector agroalimentario, el cual busca responder a las tendencias de consumo de alimentos funcionales, de alta calidad y a la apertura comercial a través de la diferenciación y la generación de valor agregado. A las empresas del sector alimentario se les impone el reto de apostar por la diferenciación, por medio de la innovación, y por la incorporación
  • 13. 12 Conocimiento, Innovación y Desarrollo del conocimiento como variables estratégicas para su competitividad. El fortalecimiento de este tipo de centros de investigación e innovación es clave y, sin lugar a dudas, se convierte en el principal aliado estratégico de los sectores productivos. Uno de los aspectos que deben resaltarse del aporte del CITA es su impacto social, ya que el desarrollo de la investigación y de la innovación ha colaborado de manera significativa con la generación de empleo, la distribución de la riqueza y la construcción de una industria más diversificada y tecnificada, preparada para competir con calidad y con responsabilidad social. En el capítulo 9, “Un enfoque práctico para lograr que las empresas innoven”, Guillermo Velásquez López nos brinda una serie de enfoques prácticos para que las empresas, en el contexto competitivo actual de grandes retos y oportunidades, incorporen la innovación como factor clave para su competitividad. Al ser la innovación un proceso empresarial que consiste en identificar oportunidades del mercado que conllevan a la introducción de nuevos productos, servicios y procesos, esta se convierte en uno de los caminos a seguir para competir en el mercado y diferenciarse de los competidores. En este capítulo se presenta una serie conceptos y ejemplos de empresas que por medio de la innovación hoy compiten con éxito en sus mercados. Busca sensibilizar a las pequeñas y medianas empresas, PYMEs, sobre la necesidad de innovar, así como definir estrategias y proyectos de innovación integrados a la visión y misión de cada empresa. Concluye con una serie de recomendaciones relacionadas con el mejoramiento de la capacidad de innovación en las empresas. En el capítulo 10, “Investigación, transferencia de tecnología e innovación para el desarrollo. El caso de la Universidad de Alicante”, Víctor Manuel Pérez Lozano nos plantea que la finalidad última de la investigación y el desarrollo es mejorar la prosperidad y calidad de vida de los ciudadanos. La investigación permite la generación de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos necesarios para asegurar innovaciones en beneficio de la sociedad. Queda clara la importancia que adquiere la Universidad en el contexto de desarrollo de un país o una región. En este sentido, mediante los procesos de generación, adaptación y transferencia de conocimientos, las universidades participan en los sistemas de innovación y se constituyen en actores esenciales de las relaciones que llevan el conocimiento hasta su uso. La aplicación de modelos de transferencia adecuados es clave para optimizar su uso por parte de la sociedad. En este capítulo se describe el modelo de transferencia que se ha llevado a cabo en la Universidad de Alicante (España), el cual ha evolucionado en los
  • 14. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 13 últimos años hacia un modelo más completo y proactivo a través del cual se potencia la transferencia en el ámbito de las tres rutas características (I+D colaborativa, licencias y creación de Spin offs). En el capítulo 11 “Las tecnologías de información y comunicación (TIC) en la generación de conocimiento y la innovación”, Juan Barrios Arce nos da una perspectiva de cómo las TIC se han incorporado de manera significativa en las diferentes actividades en la sociedad. Su impacto ha llegado a tal magnitud que no existe prácticamente ninguna actividad del quehacer humano que no haya sido influida por el fenómeno de las TIC, y es quizá en la generación de conocimiento y en la innovación donde estas herramientas tienen su espacio más fructífero. En el capítulo se muestran una serie de ejemplos e iniciativas, realizadas en el país, que han alcanzado éxito gracias a la difusión y aplicación de las TIC. Además del área de investigación científica, su presencia es significativa en la innovación educativa, el desarrollo comunitario, el mejoramiento de la democracia por medio de la innovación de los procesos electorales y en acercar al ciudadano al Gobierno; así mismo, en las actividades productivas como la industria, el turismo y, más recientemente en nuestro país, en el desarrollo de la aeronáutica. Se pretende que la contribuciones incluidas en este libro promuevan la reflexión y el análisis en el país y la región con relación a estos temas y coadyuven para que se fortalezca la dinámica de creación y utilización de conocimiento y la innovación en nuestras sociedades. En última instancia, el desarrollo del sistema ciencia-tecnología e innovación debe aspirar a lograr un desarrollo nacional y regional caracterizado por la creatividad, la prosperidad, la solidaridad, la equidad y la racionalidad ambiental. Para lograr esta meta, se deben integrar esfuerzos y voluntades en muchos ámbitos de la vida nacional, tal y como se plantea repetidamente en esta obra. Agradecemos el apoyo brindado por la Rectoría de la Universidad Costa Rica y por FUNDEVI para la publicación de este libro, por medio de la Cátedra de Innovación y Desarrollo Empresarial de esta universidad. También agradecemos a la Licda. Felisa Cuevas por su apoyo y sus valiosos comentarios en la realización de esta obra, así como a las autoras y los autores de los capítulos presentados, quienes con sus aportes y reflexiones hicieron posible este libro. Rafael Herrera González José María Gutiérrez Gutiérrez Editores
  • 15. Conocimiento, Innovación y Desarrollo
  • 16. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Conocimiento, innovación y desarrollo Rafael Herrera González1 Resumen La ciencia, la tecnología y la innovación se han convertido en un triple factor esencial para el desarrollo de las sociedades. El vertiginoso avance científico-tecnológico impacta de diferentes formas, y los conocimientos son relevantes, no solo para el crecimiento económico, sino también en el aspecto social, las condiciones de la salud, el logro de una mejor la calidad de vida de los ciudadanos, en materia ambiental y en las decisiones políticas. La definición de políticas en ciencia, tecnología e innovación es un proceso complejo, donde participan una serie de actores interesados; esto hace que los Estados deban tomar medidas a fin de establecer estrategias para convertir a la ciencia y la tecnología y la innovación en los ejes transversales del desarrollo. Desde esa perspectiva, en este capítulo se analizan varios aspectos relacionados con la relevancia del conocimiento para el desarrollo, luego se definen algunas nociones sobre la investigación, el desarrollo y la innovación, se hace referencia a las ideas y tendencias en la formulación de políticas de ciencia, tecnología e innovación, y al final se plantea una propuesta de estrategia y políticas en esta materia para Costa Rica. 1 Cátedra de Innovación y Desarrollo Empresarial, Universidad de Costa Rica. rafael.herrera@ucr.ac.cr
  • 17. 18 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción La revolución de la ciencia, la tecnología y el avance del conocimiento se han convertido en factores claves para el desarrollo de las sociedades, que no solo impactan en la propia generación del conocimiento como tal, sino que son decisivos para el avance en todos los aspectos de la sociedad: lo humano, la salud, el deporte, lo social, lo económico y lo ambiental. Los conocimientos son relevantes, no solo para el crecimiento económico, sino que son fundamentales para conocer y entender mejor los fenómenos locales y globales, incrementar el bagaje cultural, entender el comportamiento de las personas y elevar su nivel de vida, entre otros. La identificación y el entendimiento de los sucesos, la generación de conocimiento y el desarrollo de la técnica han estado presentes desde los primeros seres humanos que habitaron la tierra. Para Tezanos (1997) “…la evolución de las técnicas y los conocimientos permitió a las sociedades humanas adaptarse cada vez mejor al medio, utilizando nuevos descubrimientos para obtener de la naturaleza recursos y bienes con los que alimentarse y vivir progresivamente mejor. Así las innovaciones técnicas y el progreso del conocimiento han hecho posible el desarrollo y la evolución de las formas de organización social”. En este mismo sentido, Sábato y Botana (1975) plantean que “La investigación científico-tecnológica es una poderosa herramienta de transformación de una sociedad. La ciencia y la técnica son dinámicos integrantes de la trama misma del desarrollo; son efecto pero también causa; lo impulsan pero también se retroalimentan de él”. Los avances en las tecnologías de información y comunicación (TIC)2 y especialmente de la Internet, la microelectrónica, la biotecnología y la nanotecnología juegan un rol importante en el desarrollo de nuevas tecnologías e impactan significativamente en la sociedad. Para Castells (2001), en el último cuarto del siglo XX, una revolución tecnológica centrada en torno a la información transformó nuestro modo de pensar, producir, consumir, comerciar, gestionar, comunicar y, por lo tanto, de vivir. La capacidad de un país o región para crear, adaptar y aplicar (o usar) el conocimiento está estrechamente ligada a sus posibilidades de desarrollo, de ahí la importancia que tienen el conocimiento y la innovación en las estrategias de transformación; desde esta perspectiva el conocimiento y la 2 Lundvall (1999) subraya que el curso en el dramático avance en las tecnologías de información y comunicación, es uno de los fenómenos que propician el movimiento hacia las economías basadas en el conocimiento.
  • 18. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 19 innovación deben incorporarse como ejes transversales en todas las áreas de actuación, como es el caso de la producción industrial y agrícola, salud, ambiente y energía, desarrollo social, etc. Estudios y análisis realizados por la Organización Económica de Cooperación para el Desarrollo OECD (2000), muestran que la ciencia, la tecnología y la innovación son muy relevantes y significativas en el funcionamiento económico, así como para el desarrollo de la sociedad en su conjunto. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD (2008), en el contexto global de una economía del conocimiento impulsada por el rápido ritmo de innovación tecnológica, es importante, para los países en desarrollo, sentar las bases para construir la capacidad de adquirir y crear conocimiento y tecnología con el fin de aprovechar las oportunidades que ofrece la globalización y, al mismo tiempo, abordar los nuevos desafíos mundiales. En este sentido se puede considerar que la ciencia y la tecnología se encuentran en el centro generador del crecimiento económico y del desarrollo. Uno de los parámetros utilizados para analizar el grado de compromiso de los países es la dinámica de la inversión en investigación y desarrollo (I+D), que usa como base manuales internacionales de referencia (como el de Frascatti), y tal como se muestra en el gráfico No. 1, las economías más avanzadas e industrializadas destinan sumas considerables a fomentar la I+D, tal es el caso de Japón, con 3,44% de su producto interno bruto (PIB), y Estados Unidos de América que, en el año 2007, alcanzó la cifra de 2.53% de este índice. Al comparar estos indicadores con el caso europeo, su nivel de inversión llega al 1,83%. En general, en Latinoamérica, los niveles de inversión tienden a ser bajos, en promedio se sitúan en 0,68%. Es de destacar el aporte de Brasil, cuya inversión en 2007 fue de 1,11% con respecto al PIB. Para Costa Rica, los indicadores muestran que todavía se está muy por debajo de la media latinoamericana, dado que en el 2007 el porcentaje de inversión fue de 0,32%, inclusive fue inferior al del año 2006, cuando se situó en el 0,36%. Una mayor inversión por parte del Estado en su conjunto, y de los sectores productivos, especialmente de las empresas, es la razón por la cual los países desarrollados asignan altos niveles de inversión de I+D con respecto al PIB. En la gráfica No. 2, se visualiza que en un país como Estados Unidos, la inversión de las empresas alcanza aproximadamente el 70% del total, mientras que en Latinoamérica es de 41%. En países como Costa Rica, la inversión más alta se da en los sectores de educación superior. En síntesis, todavía en nuestros países
  • 19. 20 Conocimiento, Innovación y Desarrollo hay que hacer esfuerzos para incrementar, por un lado la inversión del Estado, pero de igual manera hay que incentivar la inversión privada. Gráfico 1 Inversión de I+D con respecto al PIB 3,5 3 % I+D/PIB 2,5 2, 1,5 1 Uruguay Cuba México ALC Chile 2007 Costa Rica 2006 Brasil España China Europa Canadá USA Japón 0 Argentina 0,5 Fuente: RICYT, Estado de la Ciencia, 2009. Otro tema esencial es entender que la inversión en investigación básica, por sus características generalmente de largo plazo, tiende a tener un alto riesgo. Es de esperar que las empresas aporten mayores rubros de inversión en actividades de menor riesgo, como puede ser la investigación aplicada y el desarrollo experimental. En esta perspectiva, el Estado debería asumir la inversión en investigación básica, en infraestructura y en recurso humano especializado. Estas cifras plantean el reto de contar con una estrategia de apoyo a la ciencia, la tecnología y la innovación que se sustente el desarrollo social, económico, la competitividad y la sostenibilidad ambiental. En el presente capítulo se plantean una serie de ideas tendientes a contribuir con la discusión sobre cuál puede ser un modelo que permita alcanzar las metas del desarrollo y conviertan a la ciencia, la tecnología y la innovación en un eje transversal para su consolidación.
  • 20. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 21 Gráfico 2 Inversión de I+D, por sector de ejecución Estados Unidos Canadá España Portugal Iberoamerica Brasil América Latina (ALC) Uruguay Costa Rica Argentina Ecuador Colombia Trinidad y Tobago Guatemala 0% Empresas 20% Gobierno 40% Educación Superior 60% 80% 100% Org. priv. sin fines de lucro Fuente: RICYT Estado de la Ciencia, 2009. 2. Conceptos sobre la investigación, el desarrollo experimental y la innovación I+D+i En ocasiones, cuando se habla de la invención, la investigación y la innovación, hay una tendencia a confundir los términos e inclusive se utilizan como si tuvieran el mismo significado y aplicación. Como se verá a continuación, cada uno de los conceptos plantea diferencias y hay que situarlos en el momento en que se encuentran en el proceso de innovación. 2.1 La investigación y el desarrollo experimental, I+D En el Manual de Frascati, OECD (2002), se define la investigación y el desarrollo experimental (I+D). La investigación puede darse de dos formas: básica o aplicada. La básica consiste en trabajos experimentales o teóricos que se emprenden, principalmente, para obtener nuevos conocimientos acerca de los fundamentos de los fenómenos y hechos observables, sin pensar en darles ninguna aplicación o utilización determinada3. 3 El concepto de proceso de innovación se compone de ciertas actividades que van desde la generación y adquisición del conocimiento, la preparación para la producción y la preparación para la comercialización. Cotec (2001).
  • 21. 22 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Escorsa y Sole (1988) plantean que generalmente se analizan propiedades, estructuras y relaciones que permiten formular hipótesis, teorías o leyes, cuyos resultados tienen por objetivo la expansión del conocimiento sobre la realidad. Estos trabajos suelen publicarse en ediciones bastante especializadas. Según Bunge (1975), hay que tener en cuenta que la ciencia básica es valiosa en sí misma, porque permite comprender el mundo, y no sólo porque permite transformarlo. La ciencia aplicada, en cambio, no existe sin la pura. Por su parte, la investigación aplicada se refiere también a trabajos originales realizados para adquirir nuevos conocimientos; sin embargo, está dirigida fundamentalmente hacia un objetivo práctico específico. Se estudian utilizaciones, posibles resultados de la investigación básica, métodos y medios nuevos para lograr un objetivo concreto, práctico y determinado. Como consecuencia se generan: un producto único, un número limitado de productos, operaciones, métodos o sistemas. Los resultados son susceptibles de ser patentados (Escorsa y Sole, 1988) El desarrollo experimental consiste en trabajos sistemáticos que aprovechan los conocimientos existentes obtenidos de la investigación y/o la experiencia práctica, y está dirigido a la producción de nuevos materiales, productos o dispositivos, así como a la puesta en marcha de novedosos procesos, sistemas y servicios, o a la mejora sustancial de los ya existentes. Realiza trabajos sistemáticos basados en conocimiento, con el objetivo de lanzar al mercado una novedad o mejora concreta; acaba normalmente en ensayos y pruebas de un prototipo o una planta piloto (Escorsa y Sole, 1988) 2.2 Invención Por invención se entiende la creación de una idea potencialmente generadora de beneficios comerciales o de aplicación social, pero no necesariamente realizada de forma concreta en productos, procesos o servicios. De este modo, una invención o idea creativa no se convierte en innovación hasta que no se utiliza para cubrir una necesidad concreta (Cotec, 2001). La diferencia fundamental con el concepto de innovación radica en que, aunque un invento tenga potencialidad, debe ser aplicado para que se le considere como innovación. De hecho cuando se realizan procesos de patentar, lo que protegemos son las invenciones y no las innovaciones. A menudo, la innovación se confunde con la invención, y esta última se toma como un hecho más o menos aislado, producto de la genialidad o la inspiración de la persona o del equipo que la realizó. Pero la invención es
  • 22. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 23 en realidad el resultado de un proceso social que tiene lugar en el curso de una serie de oleadas de pequeños cambios y que, finalmente, cristaliza en una acción específica, asociada con un reconocimiento determinado. 2.3 La innovación. Concepto y tipología El concepto de innovación designa la incorporación del conocimiento – propio o ajeno- con el objeto de generar o modificar un proceso productivo (Sábato,1975). La diferencia con la noción de investigación radica en que el conocimiento transferido puede ser el resultado –directo o indirecto- de la investigación, pero puede implicar también una observación fortuita, un descubrimiento inesperado, una intuición acientífica o una conexión aleatoria de hechos diversos. Una innovación es la introducción de un nuevo producto (bien o servicio), o de uno significativamente mejorado, puede ser un proceso reciente, un método novedoso de comercialización, o un moderno sistema organizativo, que se introduce en las prácticas internas de una empresa, la organización del lugar de trabajo o se aplica en las relaciones exteriores. Para que haya innovación hace falta como mínimo, que el producto, el proceso, el método de comercialización o el sistema de organización sean nuevos para la organización (o significativamente mejorados). Este concepto engloba productos, procesos y métodos que las propias empresas han desarrollado, o aquellos que han adaptado de otras organizaciones (OCDE y Eurostat, 2005). Una de las características básicas de esta definición es que pone como actor central a la empresa, que por sus características es la que introduce productos al mercado. Para Ducker (1988) “…en las estrategias empresariales se trata sobre la introducción exitosa de una innovación en el mercado. La prueba de una innovación no es su novedad ni su contenido científico ni el ingenio de la idea, es su éxito en el mercado”. La innovación ha sido ampliamente estudiada, y hay dos aspectos que son comúnmente mencionados en su definición: novedad y aplicación (Cotec, 2001). Es un proceso dinámico de la utilización eficiente de la base de conocimientos de la organización, para desarrollar productos nuevos o mejorados de manera diferente (Hidalgo, León y Pavón, 2002). 2.3.1 Tipos de innovación De acuerdo con el Manual de Oslo, OCDE y Eurostat (2005), se pueden distinguir cuatro tipos de innovación: • Innovaciones de producto: corresponde a la introducción de un bien, un nuevo servicio, o de uno existente pero significativamente mejorado en cuanto a sus características o al uso al que se destina.
  • 23. 24 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • Innovaciones de proceso: es la introducción de un nuevo (o significativamente mejorado) proceso de producción o de distribución. Ello implica cambios significativos en las técnicas, los materiales y/o los programas informáticos. • Innovaciones de mercadotécnica: es la aplicación de un nuevo método de comercialización que implique cambios significativos en el diseño o el envasado de un producto, así como en su posicionamiento, promoción o tarificación. • Innovación de organización: es la introducción de un nuevo sistema organizativo en las prácticas, la organización del lugar de trabajo o las relaciones exteriores de la empresa. Las innovaciones de producto y proceso están estrechamente vinculadas con los conceptos de innovación tecnológica de producto y proceso4. Las innovaciones referentes a mercadotecnia y organización vienen a ampliar el concepto y el alcance de la innovación. Benavides (1998) propone diferentes clases que permiten tipificar la innovación, en este sentido es posible clasificarla de la siguiente manera: • Por su naturaleza u objeto (producto, proceso, mercadotecnia y organizativa). • Por su grado de novedad (radicales o de ruptura, incrementales o adaptativas). • Por su impacto económico (básicas de mejora). 2.4 Innovación social Tradicionalmente, el concepto de innovación centra su atención en las novedades empresariales de carácter tecnológico, pero, como se señaló en la tipificación anterior, ya se introducen otros aspectos, relacionados con la mercadotecnia y la gestión de la organización. No obstante, para algunos autores la idea de que el esfuerzo innovador que propicia la generación e incorporación de conocimientos para dar respuesta a los retos y problemas a los que las sociedades deben hacer frente, resulta un factor clave que permite no solo a las empresas, sino también a los distintos ámbitos territoriales, insertarse con una mejor posición en un espacio abstracto de redes que interactúan (Caravaca, González y Silva, 2003). Una reflexión comprehensiva de la innovación requiere entonces que se considere más que el invento original, el origen y el destino de cada nueva aplicación; es decir, que se conciba la innovación como un proceso y no como un hecho o un acontecimiento; que se tome en cuenta principalmente 4 La primera publicación del Manual de Oslo, en 1992 trata esencialmente de la innovación tecnológica de producto y proceso en el sector manufacturero.
  • 24. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 25 la praxis que genera el cambio y es capaz de sostenerlo en el tiempo y el espacio (Rodríguez y Alvarado, 2008). Dado que aparecen de manera impetuosa y hasta transgresiva, con frecuencia se pasa por alto que cada innovación depende del cambio que se ha venido gestando en el marco de una determinada cultura tecnológica, artística, científica, filosófica u organizativa. La originalidad de la innovación radica en el proceso que permite hacer realidad una reforma específica. De acuerdo con Phills, Deiglmeier y Miller (2008), en la primavera de 2003, el Centro de Innovación Social en la Escuela de Graduados de Negocios de Stanford, lanzó la Revista “Stanford Social Innovation Review”; en su primera “Nota de la Redacción”, la innovación social se definió como “El proceso de inventar, asegurar el apoyo a favor, y la aplicación de soluciones novedosas para necesidades y problemas sociales”5. Sin embargo, los autores antes mencionados afirman que la innovación social permite una mejor comprensión de la construcción y producción del cambio social; por eso, con el fin de obtener mayor precisión y perspicacia, ellos redefinen la innovación social de la siguiente manera: “Una nueva solución a un problema social que es más eficaz, eficiente y sostenible. O simplemente que las soluciones existentes y para las que se acumula el valor creado, vayan principalmente a la sociedad en su conjunto y no a los particulares”. Estas nuevas perspectivas de analizar la innovación ya no solo como un proceso meramente productivo ligado a la empresa, abren espacio para la reflexión y el replanteamiento futuro de cómo se debe tratar esta temática, y de cuáles son las características que permiten entender la dinámica innovadora de la sociedad en su conjunto. 2.5 Proceso de innovación y sistemas de innovación En este sentido, el proceso de innovación que puede iniciar con la generación de un nuevo conocimiento y finalizar con la aplicación de este, también conduce a introducir la necesidad de entender que la capacidad innovadora de una sociedad requiere que los actores claves del proceso: el Estado, la academia y los sectores productivos, logren crear una serie de alianzas y vínculos que faciliten los procesos de generación de conocimiento y su respectiva aplicación en la sociedad. Asimismo, lograr la consolidación de un modelo de ciencia, tecnología e innovación depende también de contar con un sistema educativo de calidad, acorde con los requerimientos sociales y productivos, un subsistema económico y financiero que facilite 5 Consultado en http://www.ssireview.org/images/articles/2008FA_feature_phills_deiglmeier _miller.pdf
  • 25. 26 Conocimiento, Innovación y Desarrollo y fomente la innovación, un subsistema de protección intelectual, y un mercado que privilegie la incorporación del valor agregado. El enfoque de sistemas nacionales de innovación, SNI6, ha ido tomando gran fuerza en las últimas décadas; Freeman (1987) fue el primero en usar este concepto con el objetivo de ayudar a describir e interpretar los altos rendimientos obtenidos por Japón en el período de la posguerra. Este autor identificó un número de elementos distintivos y vitales en el sistema nacional de innovación de ese país, al cual podría atribuirse sus sucesos en términos de innovación y crecimiento económico (Freeman, 1998, citado por Archibugi, 1999). El planteamiento de Freeman se basa en una red de instituciones en el sector público y privado, cuyas actividades e interacciones inician, importan, modifican y difunden nuevas tecnologías. Lundvall en 1992, presenta un enfoque distinto en el que trata de demostrar la necesidad de desarrollar una orientación alternativa a la tradicional de la economía neoclásica, poniendo como centro de análisis el aprendizaje interactivo y la innovación (Edquist, 2005). Edquist, en el año 1997, propone que un Sistema de Innovación, (SI) involucra todos los factores económicos, sociales, políticos, organizacionales e institucionales que influencian el desarrollo, la difusión y el uso de innovaciones. Adicionalmente sugiere seis puntos fuertes de este enfoque (Edquist, 2005), a saber: • Sitúa la innovación y el proceso de aprendizaje como el centro de atención del SI. • Adopta una perspectiva holística e interdisciplinaria. • Emplea una perspectiva histórica y evolutiva. • Hace hincapié en la interdependencia y la no-linealidad. • Puede abarcar tanto las innovaciones de productos y de procesos, así con las subcategorías de estos tipos de innovación. • Enfatiza el rol de las instituciones. Para Edquist (2005), quien posiblemente sea uno de los autores más analíticos y estudiosos del tema de la innovación y de los SI, los estudios en este sentido han incluido tradicionalmente la investigación en I+D y su importancia para los procesos de innovación. Una fuerza laboral bien educada es necesaria para I+D, la innovación y el desarrollo de competencias, por lo tanto, estos deben recibir mayor atención en los estudios al respecto y en el enfoque de SI; no deben referirse únicamente a los procesos de aprendizaje que llevan directamente a innovaciones de proceso y producto, 6 Este concepto tuvo una rápida aceptación y se ha diseminado ampliamente entre los formadores de políticas. Se suele usar también este concepto desde la perspectiva regional y sectorial.
  • 26. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 27 sino que también se deben ocupar de la infraestructura y los conocimientos que se están aprendiendo, de una manera más genérica. 3. Las políticas en ciencia, tecnología e innovación 3.1 Tendencias de las políticas en ciencia, tecnología e innovación Desde hace varias décadas, los países de América Latina, algunos con mayor protagonismo que otros, han venido desarrollando acciones tendientes a fortalecer la capacidad científica y tecnológica y de innovación, para contribuir con los procesos de desarrollo económico y social. No obstante, como se vio en el apartado sobre financiamiento de la I+D, los niveles de inversión que estos países han alcanzado en comparación con los de mayor nivel de desarrollo, son deficitarios y reflejan la falta de compromiso real, principalmente por parte del Estado. Ante este panorama, los Estados, como encargados de la formulación de la política pública y de cara a la relevancia adquirida por el conocimiento y su aplicación para el desarrollo, se enfrentan a un proceso complejo de combinar acciones orientadas a la generación del conocimiento (política científica), avance y comercialización del conocimiento técnico en el ámbito sectorial (política tecnológica) y promoción de la capacidad de Innovación en la economía (política de innovación)7. Para Sábato y Botana, (1975), la acción de insertar la ciencia y la tecnología en la trama misma del desarrollo enfocada como proceso político consciente, significa saber y cómo innovar. De acuerdo con la Organización Económica de Cooperación para el Desarrollo, OECD (OECD, 2008), en sus países miembros se presenta una serie de tendencias en cuanto a las políticas de I+D, las cuales se pueden resumir de la siguiente manera: • Las políticas de investigación e innovación están evolucionando como respuesta a las reformas más amplias para impulsar la productividad y el crecimiento económico, así como para abordar asuntos nacionales (el empleo, la educación, la salud) y, cada vez más, los desafíos globales, como la seguridad en la energía y el cambio climático. • La mayor globalización de las actividades de producción e I+D, y formas más abiertas y entrelazadas de innovación, están también desafiando las políticas nacionales de Ciencia y Tecnología. Los países deben construir capacidad nacional de investigación e innovación para atraer la inversión extranjera en I+D e innovación y deben fomentar la participación en cadenas globales de valor. 7 Estos objetivos que se le dan a las políticas son planteados por Lundvall y Borrás (2005)
  • 27. 28 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • Se hace necesaria una mejor coordinación de las políticas y cambios en las estructuras de Gobierno. • Los presupuestos públicos de I+D continúan en aumento, en parte como respuesta a los objetivos nacionales de la I+D. • Un número creciente de países ofrecen incentivos impositivos para la I+D, lo que da pie al tema de la competencia fiscal. • Las políticas para apoyar los ecosistemas de grupos, redes e innovación están evolucionando. • La mayoría de las políticas permanece enfocada en la ciencia y la innovación tecnológica. Esto presenta el reto de cómo apoyar otro tipo de innovaciones más incrementales. • La falta de mercados para los productos y servicios innovadores, cambia el enfoque hacia políticas del lado de la demanda • La evaluación del impacto se ha convertido en la piedra angular de la política. 3.2 Aspectos por considerar para la formulación de las políticas Las políticas de ciencia, tecnología e innovación han evolucionado, lo cual ha llevado a un cambio en las agendas políticas en ciencia y tecnología (Elzinga y Jaminson, 1994). Inicialmente, el énfasis estaba puesto en la política de investigación, el cual dio paso a una etapa donde la incorporación de conocimiento adquirió especial relevancia para el crecimiento económico y la competitividad; y en una última etapa es donde surgen una serie de preocupaciones que llevan a dar un predominio a los aspectos sociales y al impacto sobre la sociedad. En este proceso de evolución y en su formulación, Sanz y Santesmases (1996) argumentan que las políticas de ciencia y tecnología, ya no pueden plantearse en términos exclusivos de investigación. Los responsables de las políticas públicas miran más allá de los programas, y se interesan en la aplicación y el uso de la ciencia y la tecnología. Además la relevancia social y económica que empieza a exigirse a la investigación, y su contribución al empleo, resulta creciente, como también la aplicación en los procesos productivos. Los aspectos éticos de aplicación del conocimiento que se genera, surgen también como algo fundamental en este proceso. La relación estrecha del conocimiento generado y sus implicaciones directas en la sociedad, el ambiente, la biodiversidad, por ejemplo, han sido motivo de discusiones recientes y están presentes en el marco de la formulación de las políticas.
  • 28. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 29 El enfoque de las políticas no debe estar dirigido de manera exclusiva a la productividad y el crecimiento económico (entendido como generación de rentabilidad económica), sino que deben mirarse los problemas nacionales y globales; por ejemplo, en el caso de un país como Costa Rica, de alta frecuencia sísmica y con una cantidad importante de volcanes, se hace pertinente la inversión en capacidad científica y de investigación en esos temas. La forma en que hoy se realiza la investigación y la disponibilidad de información, en especial con la Internet, imponen el reto de incorporar y potenciar, en las políticas, el trabajo colaborativo en red, tanto a lo interno del país, como con otros actores a nivel mundial. Los Gobiernos deben enfocar sus esfuerzos a garantizar que la política de ciencia, tecnología e industria esté formulada de tal manera que se pueda maximizar el rendimiento y bienestar. Además, en estas políticas serán necesarios mayores esfuerzos en la actualización del capital humano; así se debe promover el acceso a un rango de destrezas, y darle un énfasis especial a la promoción de capacidad de aprendizaje. Las políticas, particularmente las relacionadas con la ciencia y tecnología, industria y educación, deberán poner un nuevo fundamento en la economía basada en el conocimiento. Es necesario el reconocimiento del papel central de las firmas, la importancia de los sistemas nacionales de innovación y los requerimientos de infraestructura, y los incentivos que promuevan la inversión en investigación y entrenamiento (OECD, 1996). Lundvall y Borás (2005) proponen una clasificación de las políticas de ciencia, tecnología e innovación (gráfica No.3), no sin antes aclarar que las distinciones planteadas no conllevan a que con la aparición de un tipo de política, la otra quede obsoleta, sino todo lo contrario, estas son complementarias y están intrínsecamente relacionadas. En términos generales, asignan un objetivo a cada tipo, así, la política científica se ocupa de la producción de conocimiento científico, lo que incluye infraestructura, formación de recursos humanos de investigación e incentivos fiscales, entre otros; estas acciones generalmente tienden a ser de largo plazo, y requieren la participación de varios actores en el financiamiento. La política tecnológica, en este modelo, refiere al avance y comercialización del conocimiento técnico desde un punto de vista sectorial; pone énfasis en el desarrollo de las tecnologías, los sectores, y los procesos de comercialización. Asimismo, se da un alto grado de innovación y se promueve que las tecnologías permitan un rápido crecimiento del mercado. Por su parte, las políticas de innovación tratan de contribuir con el funcionamiento general de la innovación en la economía y en la sociedad.
  • 29. 30 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Gráfica No 3. Relaciones entre las políticas de ciencia, tecnología e innovación Política científica Foco: Producción de conocimiento científico Instrumentos: • Investigación pública que garantice la competencia. • Investigación pública institucional: laboratorios, universidades, centros de investigación. • Incentivos tributarios a las firmas. • Educación superior. • Propiedad intelectual. Política tecnológica Foco: Avance y comercialización del conocimiento técnico desde un punto de vista sectorial Instrumentos: • Gestión pública. • Ayuda pública para sectores estratégico. • Enlace institucional entre investigación y la industria. • Entrenamiento y mejora de destrezas técnicas de la mano de obra. • Estandarización. • Prospectiva tecnológica. • • Estudio de mercado de los sectores industriales. Política de innovación Foco: Funcionamiento general de la innovación en la economía y la sociedad Instrumentos: • Desarrollar destrezas indivuduales y aprendizaje de habilidades (a través de sistemas de educación general y entrenamientos). • Desarrollar el desempeño organizacional y aprendizaje ( estandares de ISO 9000, control de calidad etc.) • Desarrollo de acceso de información: sociedad de la información. • Regulación ambiental. • Ley corporativa. • Protección al consumidor. • Desarrollo de capital social por regiones de desarrollo: clusters y distritos industriales. • Inteligencia competitiva ( vigilancia tecnológica). • Procesos de prospectiva, reflexivos y democráticos. Fuente: Traducido y adaptado de Lundvall y Borás (2005). 4. Una estrategia de ciencia, tecnología e innovación: eje del desarrollo social y económico, la competitividad y la sostenibilidad ambiental para Costa Rica. La transición hacia una sociedad del conocimiento requiere incorporar la ciencia, la tecnología y la innovación al proceso de desarrollo. La políticas en esta materia deben definirse en términos que soporten las iniciativas nacionales de desarrollo, lo cual pasa necesariamente por convencer y crear cultura sobre la importancia que tienen el conocimiento y la innovación para lograr mayores niveles de progreso económico y social (Herrera, 2006). De acuerdo con Herrera (2009), las políticas en ciencia, tecnología e innovación en Costa Rica se caracterizan por la inconsistencia e incertidumbre; esto sucede porque no se ha logrado consolidar una estrategia de largo plazo, entonces las políticas son tipo coyuntural y acordes con las ideas del gobernante de turno.
  • 30. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 31 En términos generales, se requiere una política de Estado proactiva, que permita establecer y consolidar una estrategia de ciencia, tecnología e innovación de largo plazo, que sea el motor y eje del desarrollo social y económico, la competitividad y la sostenibilidad ambiental. En el siguiente apartado se presentan algunos aspectos a considerar en la consolidación de este proceso. 4.1 Supuestos • A pesar de que en el pasado se han hecho algunos esfuerzos importantes en esta materia, la política científica y tecnológica y de innovación continúa teniendo una baja relevancia en la agenda nacional; la idea es elevarla a un nivel en donde asuma un papel preponderante y sea un eje transversal del desarrollo. • La actual situación económica no permitirá otorgar financiamiento importante y creciente por parte del Estado a la I+D, y no se prevé una aportación conveniente de recursos financieros por parte del sector privado, dado que hay una escasa participación del sistema financiero nacional y de mecanismos novedosos de financiamiento. Es posible que el Estado esté dispuesto a aportar recursos que fomenten la participación de los sectores, pero no en sumas considerables. Por consiguiente, hay que crear instrumentos capaces de solventar esta situación, y logar una mayor participación de otras instituciones estatales, así como de otros agentes del sistema de financiamiento. • El país cuenta con una capacidad científica y tecnológica aceptable, en términos de infraestructura y de recurso humano, así como con un sistema educativo que presenta altos índices de desarrollo. Estas condiciones, más una inversión en esta materia, permitió, en el pasado dar un salto cuantitativo en el desarrollo científico y tecnológico nacional. Hoy también es posible advertir que el sector privado tiene mayor interés por incorporar la variable científica y tecnológica. • Hay un espacio de cooperación considerable entre los componentes del sistema, que podría dar mayores y mejores resultados si se logra hacer más eficientes los procesos de generación de ciencia y tecnología y su transferencia a la sociedad y al sector productivo nacional, sobre todo el compuesto por la pequeña y mediana empresa 4.2 Definición Los retos y dificultades que impone el nuevo entorno socioeconómico y tecnológico mundial llevan a plantear un modelo alternativo de política científica, tecnológica y de innovación cuyo objetivo sea impulsar nuestro desarrollo científico y tecnológico, para lograr que el sistema nacional sea capaz de crear, distribuir y explotar el conocimiento, de manera tal que permita mayor
  • 31. 32 Conocimiento, Innovación y Desarrollo competitividad de los diferentes sectores productivos, se logre mejorar la calidad de vida para todos los componentes de la sociedad, mayor distribución del desarrollo social y económico, la competitividad y la sostenibilidad ambiental, desde una perspectiva centrada en las personas y en su beneficio. Para efectos de este nuevo modelo, la adecuación del sistema exige la interacción no lineal entre los diferentes agentes. Además, se parte del supuesto de que ante la escasez de recursos y especialmente cuando el financiamiento provenga del Estado, su distribución se basará en una política de demanda y de altos criterios de calidad y excelencia, que será previamente definida por los diferentes componentes del sistema, y de acuerdo con las prioridades del país. Igual pauta se debe seguir con respecto a la formación de recursos humanos. Para esto, el modelo se sustenta en un programa educativo en todos los niveles, sólido y de calidad, capaz de dotar al país de recurso humano calificado y adecuado para las necesidades de los tiempos actuales y futuros. Este nuevo planteamiento busca aumentar la participación de los sectores productivos (especialmente la industria y otras actividades como la agricultura) para que, en conjunto con el Gobierno, las universidades y el sector financiero, permitan adecuar y aprovechar mejor las importantes capacidades de la infraestructura y del recurso humano calificado; en este sentido el aporte de las universidades debe ser aún más relevante, con un impulso importante desde el Estado. Como se mencionó anteriormente, cada uno de los componentes del sistema cumple un rol esencial, y tendrá áreas de especialización que lejos de competir entre instituciones, se pretende que se sean complementarias. En el siguiente gráfico, se plantea cuáles son, en términos muy globales, las diferentes áreas de acción de los componentes del sistema y en cuál nivel se encuentran. Se buscará concentrar esfuerzos de la comunidad científica y tecnológica nacional para resolver demandas de la sociedad y del sector productivo, sobre todo porque son las que tienen mayor viabilidad y más impacto cualitativo. Igualmente se propone potenciar centros de excelencia en investigación, cuyos resultados sean de calidad mundial, y que promuevan que sus científicos ingresen con mayor facilidad a las revistas de alto impacto. Por eso, en la nueva estructura de política se daría una valoración de la investigación básica en todas las áreas del conocimiento, incluso las áreas sociales y humanas. La búsqueda de instrumentos de cooperación que fomenten las relaciones y el trabajo conjunto entre los diferentes actores del sistema es esencial para contribuir con el cumplimiento de las metas. Los planes e instrumentos de la política deberán fomentar la cooperación, el trabajo conjunto y en red. Para Edquist (2005), las relaciones entre organizaciones e instituciones son importantes para la generación de las innovaciones, y para la operación del Sistema de Innovación.
  • 32. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 33 Sistema de educación de calidad Política científica MICIT Agencia de Promoción Investigación Sistema de investigación y universidades Sector productivo Consejo Nacional de Competitividad e Innovación Ministerios de salud, Educación, Industria Ambiente, etc. Política tecnológica de innovación Agencia de Promoción de la Innovación Oferta científica y tecnológica Infraestructura tecnológica y de innovación Demandas Científicas, tecnológicas y de innovación Comisión de Educación y Ciencia Asamblea Legislativa Sistema de Financiamiento que soporte la I+D+i Gráfica 4 Sistema de ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo. Sociedad civil Desarrollo social, económico, competitividad y sostenibilidad ambiental Fuente: Elaboración Propia. Un tema preponderante es cómo lograr que los conocimientos que se generan, o que sean susceptibles de ser adaptados, lleguen rápidamente e impacten de manera directa en la sociedad o en los sectores productivos. Si bien es cierto que hay que fortalecer la capacidad de creación y adaptación, no se debe olvidar la relevancia que tienen los sistemas de gestión intermedia y los instrumentos que facilitan la transferencia y aplicación del conocimiento, los cuales permiten llegar a la sociedad o al mercado con opciones innovadoras. Se parte del hecho de que con las acciones de política relacionadas con el tema del financiamiento se llegue a establecer un cluster8 de financiamiento, que se convierta en un paquete de diferentes instrumentos financieros especialmente diseñados para fomentar la inversión en investigación, desarrollo e innovación. Resulta prioritario que el marco legal esté acorde con las exigencias del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación; diseñado de tal forma que facilite el desarrollo de las actividades de I+D+i y, especialmente, las interacciones y la cooperación entre sus diferentes actores. 8 Aquí la palabra cluster refiere a un grupo de posibilidades de financiamiento que apoyen el desarrollo de la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación.
  • 33. 34 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Dentro de esta propuesta, la evaluación se convierte en un eje fundamental, para lo cual se le deberá dar un lugar importante a la evaluación por pares, y potenciar relaciones con otros países que están avanzados en esta materia, y de los cuales se pueda adaptar sus experiencias. Asimismo, deberá generarse una cultura de la evaluación de las políticas y especialmente, de sus instrumentos, lo cual conlleva que estos sean diseñados de tal manera que puedan ajustarse a las necesidades del entorno. 4.3 Objetivos que buscan alcanzar las nuevas políticas científicas, tecnológicas y de innovación La definición de las políticas en ciencia, tecnología e innovación requieren de objetivos claros y concretos. El marco base para su formulación se sustenta, al menos, en los siguientes aspectos: • Buscan la generación del conocimiento endógeno (ver el artículo de Gutiérrez, J. en este libro) especialmente en áreas de ventaja competitiva, que no olvide la incorporación de las ciencias humanas y sociales, pero que sea capaz también de contribuir con la ciencia mundial. • Aprovechan el conocimiento existente, por medio de la adaptación de este en la solución de necesidades de la sociedad y del sector productivo. • Intensifican y fomentan los vínculos y las acciones que faciliten la transferencia y aplicación de conocimiento para impactar, de manera positiva en la sociedad, y garantice mejores niveles de calidad de vida, y fomente el desarrollo económico, social y ambiental. • Promueven la participación de diferentes actores políticos y sociales. En el caso del Estado, están presentes todas las instancias de Gobierno y no solo aquellas encargadas de esta temática; esto es más necesario cuando se hace referencia a las políticas de innovación. Objetivos Para los efectos de esta propuesta, los objetivos de la definición de la estrategia y el establecimiento de las políticas son: • Establecer políticas nacionales de largo plazo, y creación de una estrategia nacional de financiamiento permanente que permita incrementar de manera sostenida el porcentaje de inversión con respecto al PIB. • Fortalecer el recurso humano en términos de cantidad y calidad. • Promover los procesos de investigación científica y tecnológica. Se enfoca en resolver los principales requerimientos de la sociedad, abarca todas las áreas del conocimiento (humanas, sociales, básicas), parte de una visión humanista, ética, y respetuosa del ambiente, y está enfocada e generar conocimiento para la resolución de problemas nacionales y para contribuir con el conocimiento en general, el desarrollo tecnológico y la innovación.
  • 34. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 35 • Orientar la oferta científica y tecnológica hacia las necesidades del sector productivo y otros sectores de la sociedad, para alcanzar mejor calidad de vida de las personas. • Crear espacios de sinergia y articulación entre los actores del sistema, por medio de la formación de clusters especializados por área. • Implementar incentivos para el emprededurismo y la generación de nuevas empresas. • Contribuir con la mejor difusión y asimilación de conocimientos científicos y tecnológicos por parte de la sociedad. • Adaptar las instituciones dedicadas a la promoción, formulación y ejecución de políticas para que logren un mayor desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación. • Promover la cultura de la innovación en la empresa privada. • Establecer el cluster de financiamiento que soporte y haga sostenible el sistema de innovación. 4.4 Visión, rol y cooperación entre los actores Es conveniente definir y caracterizar, en términos de roles y responsabilidades, a cada uno de los actores que participan en el sistema. Además, se deberá establecer mecanismos de cooperación que permitan mayor interacción de los actores. Se entenderá por cooperación el hecho de establecer un nexo organizado e instrumental con los demás componentes, para garantizar su adecuado funcionamiento y así aumentar la eficiencia en la utilización de los recursos. En este nuevo modelo se plantean cuatro actores que son fundamentales para el desarrollo de un nuevo sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, a saber: Gobierno, universidades, sector productivo y sistema financiero. En el caso especial de la industria, la propuesta por seguir está basada en la definición y agrupación de conglomerados, conocidos como clusters, dentro de los cuales interactúen los actores antes mencionados para definir, en primera instancia, los planes de necesidades científicas, tecnológicas y de innovación de cada sector. Dentro de este modelo, el Estado financiará prioritariamente aquellas necesidades que se encuentren en el plan tecnológico y de innovación de cada cluster, con el objetivo de hacer más competitivo a cada sector. Los actuales sistemas de ciencia, tecnología e industria son resultado del proceso evolutivo, a través del cual se ha dado la progresiva integración de la investigación científica y tecnológica en el modelo económico y social. Entre los principios básicos que sustentan la propuesta, se parte de una visión humanista y solidaria, en donde ciencia, tecnología e innovación aparecen como eje para el desarrollo, con una institucionalidad fuerte y acorde con
  • 35. 36 Conocimiento, Innovación y Desarrollo las necesidades de la sociedad, en el cual es fundamental la formación de recursos humanos y su inserción en la economía, incrementar la inversión del Estado y del sector público, y fomentar la cooperación entre generadores de conocimiento y quienes realizan innovación. El sector privado asume un protagonismo especial en el financiamiento y la realización de actividades de I+D+i. Se requiere que la propiedad intelectual sea un mecanismo que incentive la generación del conocimiento y la innovación (Herrera, 2006). De acuerdo con la exposición que realiza Gamella (1988:21-31, citado por Benavides, 1998) los componentes del sistema son: el elemento académico e investigativo, el empresarial y otros sectores productivos, el financiero, el político y el social. Estos elementos serán tomados como base para la propuesta, pero adaptados a la realidad de Costa Rica. El elemento político: Deberá establecer actuaciones a diversos niveles que consideren la dimensión de la política científica y tecnológica y la utilicen como instrumento de desarrollo con el cual se aprovechen las capacidades y potencialidades del país, a fin de favorecer aquellas innovaciones claves para el progreso nacional. La fijación de las políticas de ciencia y tecnología e innovación requerirá contar con una estructura o aparato burocrático que, adaptado a los requerimientos de la situación actual y futura, permita que el país alcance mayores niveles de desarrollo. Se sugiere hacer algunos cambios en el funcionamiento de las principales instituciones encargadas de la formulación de políticas, así como de su promoción y ejecución. Posiblemente la adaptación a estas reformas requiera también la modificación de la legislación que actualmente rige el sistema. A los diversos actores, pero en especial al Estado costarricense, les corresponderá la promoción mediante la creación de los mecanismos explícitos e instrumentos financieros y de incentivos sostenibles en el largo plazo, para la generación, adaptación y adopción de conocimiento, como imperativo para lograr que el país cierre aún más la brecha con los países más avanzados. Asamblea Legislativa En la legislatura 2006-2010 se estableció una Comisión Especial para la promoción de la ciencia y la innovación, en la Asamblea Legislativa; no obstante, su papel fue poco relevante. Recientemente se ha establecido, de manera permanente, una Comisión de Educación y Ciencia, la cual dentro de su modelo tendría un rol fundamental en la formulación de políticas con respecto a la propuesta de este trabajo. En coordinación con entes del Sistema de Ciencia y Tecnología e Innovación, Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), Comisión Institucional de Competitividad, universidades, sector privado y sociedad civil, debería actuar de manera preponderante en la
  • 36. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 37 formulación de leyes, la consolidación del marco institucional adecuado y la consolidación de un modelo que garantice el financiamiento para el desarrollo del sector científico, tecnológico y de innovación. Además en crear las condiciones para que la gestión de actividades y las relaciones entre los diferentes actores del sistema fluyan de manera eficiente, y se garantice la aplicación más expedita de los procesos. Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT) En esta nueva concesión al MICIT, como ente político y rector del sistema, le corresponderá la formulación y fijación de las políticas, así como la planificación de la ciencia y la tecnología en el país. Este organismo desempeña un papel preponderante en la coordinación con las demás instituciones del sistema para la verdadera formulación y puesta en práctica de acciones concretas, en materia de investigación, desarrollo e innovación. En este nuevo modelo, el MICIT también tendría a su cargo la formulación de políticas en materia de telecomunicaciones, y todo lo relacionado con los sistemas de información nacional; otra tarea en la cual deberá poner énfasis es en establecer una estrategia más inteligente de cooperación financiera y técnica que permita obtener mayores recursos por medio de la atracción de cooperación extranjera. Se propone modificar su nombre para que en el futuro se llame Ministerio de Ciencia, Innovación y Tecnología. Otro planteamiento es que el actual CONICIT se redefina, y al final se logren crear dos instancias: la Agencia Nacional de la Investigación, y la Agencia Nacional de Innovación. A la Agencia Nacional de Investigación le competiría lo relacionado con el desarrollo de la capacidad científica y tecnológica que requiere el país para crear, adaptar y aplicar el conocimiento. Sería el ente encargado de la planificación, organización y ejecución de actividades que permitan al país contar con un sistema científico y tecnológico acorde con los requerimientos locales, y que se ajuste a las exigencias del entorno competitivo mundial. Algunos de los temas relevantes que le competerían son: creación de infraestructura científica y tecnológica, formación de recursos humanos9, promoción de la investigación de calidad y excelencia en todas las áreas del conocimiento, conforme con los requerimientos de la sociedad, establecer instrumentos de financiamiento para la investigación y el desarrollo experimental, coordinar con las universidades y otra instituciones la elaboración de indicadores y estudios que permitan 9 Los Gobiernos deben enfocar sus esfuerzos a garantizar que la política de ciencia, tecnología e industria esté formulada de forma tal que se pueda maximizar el rendimiento y bienestar. Las políticas buscan dotar al país de mecanismos conducentes a garantizar la dotación de capital humano, a promover el acceso a un rango de destrezas, y darle un énfasis especial a la promoción de capacidad de aprendizaje.
  • 37. 38 Conocimiento, Innovación y Desarrollo planificar y hacer sostenible el sistema científico, asimismo, los temas relacionados con la difusión y divulgación de la ciencia. En el caso concreto de la Agencia Nacional de Innovación, dirigiría sus esfuerzos a promover la innovación y el desarrollo tecnológico en los sectores productivos costarricenses. En esta dimensión deberá dotársele de los medios necesarios para que se convierta en una impulsora de la innovación, que permita mejorar el nivel tecnológico de las empresas, promueva las relaciones y la cooperación entre los generadores de conocimiento, pueda establecer instrumentos de financiamiento de acuerdo con las demandas del sector productivo y los productores, y facilite la aplicación del conocimiento adaptado o generado. Asimismo, dentro de sus funciones recaería la de hacer estudios periódicos sectoriales que permitan identificar y planificar los requerimientos de los sectores productivos en materia de I+D+i. Además de establecer una coordinación estrecha con la Agencia Nacional de Investigación y otras instancias del Gobierno encargadas de promover la producción. El MICIT deberá actuar como un promotor ante otros organismos gubernamentales a fin de lograr que asuman un papel más relevante en la formulación de políticas a los interno de sus sectores; pero lo más importante es que pueda crear sus propias capacidades e instrumentos para incrementar su contribución al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, y su aplicación en beneficio de la sociedad. El MICIT asumirá una función en promover sinergias entre los componentes del sistema, a fin de que se puedan establecer nexos organizativos e instrumentales, no lineales, con los demás elementos, para garantizar su adecuado funcionamiento. Ministerios e instituciones públicas Tradicionalmente cuando se hace referencia a la formulación de políticas de ciencia, tecnología e innovación, se piensa que esta es una actividad cuya competencia recae, exclusivamente, en el ministerio responsable de esta temática; no obstante, si se considera a la ciencia, la tecnología y la innovación como eje transversal del desarrollo, y se tiene clara su relevancia no solo para generación de conocimiento, sino también para incrementar la productividad basada en la generación de valor agregado, desde las políticas sectoriales (agricultura, salud, etc.) se esperaría que estas temáticas sean parte de la agenda de otros ministerios e instituciones públicas. Lundvall y Bóras (2005) plantean que, generalmente, los principales actores encargados de la formulación de las políticas ciencia y tecnología en el sector público son los Ministerios de Educación y Ciencia, y los consejos
  • 38. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 39 de investigación (tipo CONICIT en el caso de Costa Rica) Sin embargo, los ministerios encargados de la salud, la defensa, la energía, el transporte, y el ambiente pueden jugar un rol importante en organizar sus propias comunidades de investigación; por eso, en algunas economías industrializadas son los que más aportan al financiamiento de la I+D. Los ministerios responsables de las finanzas o hacienda también deben ser considerados, en todo caso sobre ellos recae la decisión sobre la distribución del presupuesto. Por su parte, los autores plantean que en el caso concreto de las políticas de innovación, los Ministros de Economía e Industria pueden desempeñar una labor elemental en la coordinación con respecto a las políticas de innovación, pero en principio, más ministerios podrían estar involucrados en los esfuerzos por definir el sistema nacional de innovación En la formulación de las políticas y creación de grupos internos para promover la I+D+i a lo interno de las propios sectores que representan, tradicionalmente ministerios como el de Salud, Ambiente, Industria, por citar solo algunos ejemplos, tienen poca participación así como en la puesta en práctica de instrumentos que consoliden una agenda nacional de ciencia e innovación. En el pasado, la participación activa del Ministerio de Agricultura y Ganadería, en coordinación con las Universidades Públicas nacionales (específicamente con la Universidad de Costa Rica) y otros organismos, permitió establecer un sistema científico, tecnológico y de innovación bastante aceptable, que ha sido capaz de convertirse en un sólido soporte para innovación agrícola y agroindustrial. Ejemplos como el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología en Alimentos, CITA-UCR-MAG-MICIT, así lo demuestran. En esta línea de acción casos como el anteriormente citado deben estudiarse y entenderse mejor, a fin de ser replicados en otros sectores relevantes para el país. El elemento académico: Está constituido fundamentalmente, por las universidades y otros centros de investigación o tecnológicos. La universidad tiene una responsabilidad preponderante dentro del sistema; primero, es la que se encarga de preparar los recursos humanos calificados, también de generar conocimiento por medio de la investigación; asume, en gran medida, su difusión y la transferencia de tecnología. El subsistema de ciencia de un país, y en el caso concreto de aquellos que tienen una gran concentración de su capacidad científica y tecnológica en sus universidades públicas (como es el caso de Costa Rica), adquiriría una importancia creciente en una sociedad y economía basada en el conocimiento. En este sentido, varios autores y organismos han planteado que las universidades se convierten en un actor institucional crucial para el sistema nacional de innovación (Nelson, 1993; Edquist, 2005; Mowery y Sampat 2005; y OECD, 1996; Etzkowitz, y Leydesdorff (1997).
  • 39. 40 Conocimiento, Innovación y Desarrollo De acuerdo con OECD (1996), el sistema científico, esencialmente los laboratorios públicos y los institutos de educación superior, dentro de las economías basadas en el conocimiento desempeñarán un papel relevante en la producción, la transmisión y la transferencia del conocimiento. Los laboratorios públicos de investigación e instituciones de educación superior estarán en el centro del sistema científico. En la economía basada en el conocimiento, el sistema de ciencia contribuye a: i) la producción de conocimiento - el desarrollo y provisión de nuevos conocimientos, ii) la transmisión de conocimientos - la educación y el desarrollo de recursos humanos, y iii) la transferencia de conocimiento - difusión de los conocimientos y aportaciones a la solución de problemas. Las instituciones públicas de investigación y centros académicos tendrán una función clave que desempeñar en la promoción de la innovación abierta. El plan de incentivos a la academia podría beneficiarse si se reconsidera la manera de estimular el surgimiento de estrategias de colaboración, para fomentar el intercambio de conocimientos y colaborar con la industria (UNCTAD, 2007). En este marco de actuación, las universidades ya no solo se dedicarían a sus actividades académicas tradicionales, sino que la dinámica actual les impone nuevos retos y exigencias de cara a la sociedad. En efecto, hoy, además de formar recursos humanos, hacer investigación y acción social, las universidades adquieren especial relevancia en: • Transferencia de resultados de investigación. • Prestación de servicios científicos y tecnológicos especializados. • Implementar formas de cooperación para la realización de programas y proyectos conjuntos. en los ámbitos nacional e internacional, y con diferentes actores. • Promoción del trabajo en red y el trabajo multidisciplinario. • Protección intelectual de conocimiento. • Cooperar más activamente con los sectores sociales y productivos. Esto requerirá que, en el ámbito gubernamental y en las políticas internas de las universidades, se le de mucho más énfasis a la generación de las condiciones estructurales que faciliten la creación, la adaptación y la difusión del conocimiento. Es imprescindible reforzar la infraestructura de los centros de investigación y el papel de científico, actualizar las políticas de incentivos, establecer instancias, mecanismos e instrumentos que faciliten la cooperación, tales como oficinas de transferencia de resultados de investigación, fundaciones, centros tecnológicos conjuntos con las empresas, incubadoras de empresas, parques científicos y tecnológicos, entre otras.
  • 40. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 41 El elemento empresarial y productivo: El sector productivo se compone por el conglomerado de empresas grandes y pequeñas que compiten o se complementan entre sí; además, para el caso que nos ocupa particularmente, hay otros sectores productivos que se convierten en actores relevantes del sistema y que son demandantes importantes de investigación y tecnología. Los procesos de globalización del comercio y del conocimiento obligan a los sectores productivos a ser protagonistas. Entre los principales retos de las empresas están elevar su nivel competitivo y especialmente la agregación de valor y la innovación; algunos de las principales acciones por seguir son: • Contribuir a aumentar la participación activa en la inversión (como se vió, en países más desarrollados el sector privado aporta el 70% de la I+D). Para esto es fundamental la consolidación de un sistema financiero adecuado, y disponer de mecanismos de apoyo como incentivos fiscales y capital de riesgo. • Formación continua de recursos humanos acorde con las necesidades de los sectores productivos. En este sentido el rol de instituciones de formación técnica como el Instituto Nacional de Aprendizaje deberá ser aún más activo. • De acuerdo con el sector que representan, también pueden aportar a la investigación (farmacia, software, biotecnología). Una vía para lograrlo es por medio de la participación en centros de investigación y tecnológicos colaborativos con universidades o con el mismo Gobierno. • Creación de mecanismos e instrumentos de cooperación, en los cuales haya participación de representantes de la academia y del sector privado (ejemplo, Cátedra Innovación y Desarrollo Empresarial, UCR-CICR10, en Costa Rica, o Fundación Universidad Empresa de Alicante, España). • En las cámaras empresariales se deberán establecer mecanismos especializados para promover la innovación (ejemplo, Comisión de Innovación de la Cámara de Industrias de Costa Rica), así como para asesorar y apoyar a las empresas en esos procesos. El elemento financiero y el financiamiento: Como se planteó anteriormente, el elemento del financiamiento es clave para la consolidación de un sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación. Además del aporte del Estado, las empresas, los agentes financieros tradicionales y no 10 La Cátedra de Innovación y Desarrollo Empresarial fue creada por la Vicerrectoría de Docencia de la Universidad de Costa Rica, UCR, en el año 2007. Tiene como propósito, ser un medio para estimular el debate, la reflexión y el intercambio de ideas sobre la importancia de la innovación para el desarrollo de los sectores productivos nacionales, así como para propiciar actividades de cooperación e intercambio entre los miembros de la comunidad universitaria y los sectores productivos. Es un instrumento de cooperación conjunta entre la UCR y la Cámara de Industrias de Costa Rica.
  • 41. 42 Conocimiento, Innovación y Desarrollo tradicionales asumen protagonismo en la consolidación de un cluster de financiamiento base del desarrollo científico, tecnológico y de la innovación. Esto conlleva la creación y el establecimiento de instrumentos y mecanismos especializados, entre los que se pueden citar: fondos no reembolsables, préstamos en condiciones especiales, incentivos fiscales, capital de riesgo, banca de desarrollo, entre otros (este tema será tratado con más detalle en el capítulo de este libro. El elemento social: Formado por las organizaciones profesionales, empresariales, sindicales, medios de difusión y, en general, por todas aquellas entidades que puedan actuar como agentes dinamizadores del cambio tecnológico, para crear un estado de opinión favorable. 4.5 Instrumentos de planificación y de apoyo de la política científica, tecnológica y de innovación En este modelo se plantea una serie de instrumentos de apoyo de la política científica, tecnológica y de innovación, destinados a atender cuatro aspectos relevantes para el desarrollo de la I+D+I, a saber: la infraestructura, la innovación tecnológica, los proyectos de I+D y todo lo relacionado con la formación y reinserción de investigadores. Estos aspectos se definen en la nueva estrategia, que debe quedar plasmada en un marco de referencia que es el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, PCTI. Tradicionalmente los planes de ciencia y tecnología presentan una estrategia de corto plazo, que responde a las acciones que se puedan ejecutar en un período de Gobierno, sin embargo, se plantea que de ahora en adelante debe contener acciones de corto, mediano y largo plazo; no obstante, como lo demuestra la experiencia, solo si se cuenta con un programa claro de financiamiento de la estrategia en todas sus etapas, se podría lograr que en el campo de ciencia y tecnología haya continuidad en todas las políticas. Se propone un esquema general de cómo estructurar el plan y cuál debe ser el procedimiento para su elaboración, y los actores que participan en su preparación. El proceso para la definición del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación está constituido por las siguientes etapas: • Evaluación y diagnóstico de los planes anteriores y de la situación del país. • Establecimiento de los grupos de trabajo, a saber: 1) administración: facilitador y ejecutor del plan; 2) coordinación para una mejor integración del sistema nacional de ciencia y tecnología; 3) demanda: constituido por los usuarios finales del plan; 4) oferta científica y tecnológica: como pueden ser las universidades y los centros tecnológicos. En el caso de Costa Rica sería para la definición y puesta en práctica de los clusters prioritarios (ejemplo: software).
  • 42. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 43 • Una vez definidos los grupos de trabajo, se elaborará una estrategia para el desarrollo de las bases del plan, que consiste en un esquema básico que conduzca al plan final. • Los cluster deben definir un plan de necesidades científico y tecnológico que sirva como insumo para la elaboración del programa. • Se definen las áreas prioritarias del plan, que será la base para la formulación de los programas específicos, para resolver las necesidades de las áreas. • En la elaboración del plan se sugiere que su estructura esté desarrollada de la siguiente manera: un diagnóstico de la investigación, el desarrollo y la innovación I+D+i en el país; una propuesta de instrumentos en los cuales se rige el plan; la estrategia de su financiamiento; los indicadores de su ejecución y la definición de los actores encargados del seguimiento. A su vez, debe tener una retroalimentación de diferentes sectores de la sociedad, y ser el reflejo de las necesidades por ellos planteadas, entre los actores más importantes en la elaboración de este plan y como se muestra en la Gráfica 5: Gráfica 5 Plan de ciencia, tecnología e innovación Grupos industriales Otros sectores productivos, no industriales Necesidades planteadas por los CORECYTs Grupos de Trabajo Administración Oferta Demanda Diagnósticos de necesidades Tecnológicas de los clusters Plan de ciencia, tecnología e innovación Otras instancias del gobierno Agricultura y ganadería Economía e industria Telecomunicaciones Medio Ambiente y energía Transportes y obras pública Educación y Cultura Salud Universidades, INBIO, CENAT, Cenfotec, INA Fundaciones, Centros de Investigación Actores de la sociedad civil Fuente: Elaboración propia. Se propone que, para el caso de Costa Rica, los instrumentos centrales de una política en esta materia son:
  • 43. ProyectosI+D • Proyectos de investigación básica, en todas las áreas del conocimiento. • Proyectos integrados de investigación aplicada. • Proyectos colaborativos entre centros de investigación y la industria. • Proyectos de I+D de carácter individual para la industria Infraestructura •Fortalecimiento de la actual infraestructura científica. •Promoción, desarrollo de la infraestructura tecnológica, en el ámbito público y privado. •Integración de la infraestructura científica y tecnológica. •Unidades de desarrollo tecnológico e innovación colaborativas, sector privado-academia • Difusión tecnológica. • Diagnósticos tecnológicos. • Incorporación de tecnologías. • Participación en iniciativas regionales e internacionales. • Desarrollo del programa de gestores tecnológicos para la industria. • Fortalecimiento los canales de vinculación de las unidades de investigación con los sectores productivos. • Fomento de la transferencia de tecnología, y de la vinculación universidad sector productivo. • Promover la cultura a la protección y el patentamiento. Innovación tecnológica • Formación de científicos e ingenieros. • Formación de tecnólogos. • Movilidad de científicos y tecnólogos de la universidad al sector productivo. • Reinserción y repatriación de científicos. • Aumento del número de estudiantes en carreras científicas y tecnológicas. • Formación de técnicos especializados para la industria. Formación de Recurso Humano Tabla 1 Instrumentos para el apoyo a la ciencia, la tecnología y la innovación en Costa Rica • Instrumentos de cooperación conjunta entre los diferentes actores del sistema. • Mecanismo de transferencia, ágil y acorde con las necesidades del sistema. • Programas de difusión y percepción de la ciencia y su impacto en la sociedad. • Promoción de la ciencia, tecnología e innovación en la niñez. Difusión y transferencia del conocimiento 44 Conocimiento, Innovación y Desarrollo
  • 44. Objetivo Indicadores de largo plazo Recursos adicionales para la ciencia la tecnología y la innovaIncrementar la inversión de la I+D ción. en los próximos diez años. Indicadores de impacto Los indicadores miden el impacto económico, social y Este tipo de indicadores tratan de ambiental, entre otros. Algunos aspectos por considerar sobre medir el impacto que los instrumenimpacto son: tos tienen en diferentes actores y • Desarrollo de los grupos sociales. sectores productivos y sociales. • Generación de empleo. • Competitividad de un sector productivo. • Total de recursos humanos formados de grado y de posgrado. • Incremento de exportaciones • Beneficios sociales y ambientales. Mejorar la infraestructura. Indicadores de mediano plazo Dar mayor apoyo para mejorar la infraestructura de los centros de investigación y desarrollo tecnológico. Indicadores de corto plazo Para aquellas actividades de corto plazo se define una serie de Financiar, en el primer año, proindicadores que permiten identificar el cumplimiento de las yectos de investigación, desarrollo metas establecidas en los instrumentos de financiamiento. Un tecnológico e innovación que pueejemplo de indicador es: número de proyectos financiados, den ser realizados de manera inditotal de instituciones y empresas financiadas, total de proyec- vidual o colaborativa. tos aprobados por sector. Indicadores Directos Resultado Impacto al desarrollo social. Impacto al medio ambiente. Aumento de la competitividad de un sector productivo. Total de empleos generados. Incremento del 10% en exportaciones. Llegar al 1% de inversión de I+D con respecto al PIB Mejora y construcción de 5 laboratorios nacionales especializados. Total de proyectos aprobados por institución, sector y en ejecución. Total de publicaciones generadas. Número de patentes. Tabla 2 Instrumentos para el apoyo a la ciencia, la tecnología y la innovación en Costa Rica Conocimiento, Innovación y Desarrollo 45
  • 45. 46 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Uno de los temas básicos de todo el modelo es la evaluación, cuyos niveles van desde las propias instituciones hasta otros más específicos de proyectos. Se parte de criterios de tipo concursable, en los que en las decisiones de asignación de fondos deben privar la pertinencia, la calidad, la excelencia, la ética, el respeto a la vida, y a los recursos naturales. Es transcendente también medir los impactos económicos, sociales y ambientales que surgen de los procesos de investigación, desarrollo e innovación. Los instrumentos desarrollados se diseñan de manera tal que puedan ser revisados y adaptados a los tiempos y necesidades; no se recomienda que estén directamente ligados a una Ley, porque esto dificulta su adecuación. Se debe establecer claramente los indicadores directos del plan. Se sugiere que tenga la siguiente estructura y se mencionan algunos ejemplos: 5. Conclusiones Aunque en las últimas décadas se ha dado más relevancia a los aspectos económicos de la aplicación de los conocimientos y la innovación, es conveniente insistir en que la utilidad de la ciencia, la tecnología y la innovación debe entenderse también desde una perspectiva social, por lo tanto, no solo se deben considerar la relevancia económica, sino la calidad de vida en general, así como sus impactos éticos y ambientales. El conocimiento es fundamental para la resolución de problemas nacionales y otros de carácter internacional, como por ejemplo el cambio climático. El aporte del Estado en los países en desarrollo es crucial para fomentar la ciencia, la tecnología y la innovación. En este sentido, las políticas nacionales y sectoriales deben incorporar en sus estrategias el conocimiento y la innovación como factores esenciales para su progreso económico, y social, así como para la competitividad y la sostenibilidad ambiental. Esto, sin embargo, requiere la participación activa de todos los actores de la sociedad, y especialmente aprender del trabajo colaborativo y en red. Lo relacionado con el financiamiento de la I+D+i es un tema fundamental y que sigue sin resolverse. Aún cuando el sector privado con apoyo del Gobierno puede contribuir significativamente, en este aspecto, para aquellas actividades de más largo plazo y de mayor riesgo se hace indispensable la colaboración del Estado, lo que conlleva realizar cambios en el sector financiero para adecuarlo a los requerimientos de la innovación y la competitividad. La formación de recursos humanos requiere un tratamiento especial, esto es básico para poder avanzar hacia una sociedad más innovadora: por eso, como se hizo en el pasado, hay que establecer programas continuos de formación en todos los niveles de la educación, pero con especial énfasis en la consolidación de una masa de investigadores acorde con las necesidades del país en todos los ámbitos del conocimiento.
  • 46. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 47 En la búsqueda de un modelo de desarrollo humanista, equitativo, distributivo y que garantice mayor calidad de vida de la población, se debe contar con estrategias claras y visionarias para la generación de conocimiento, su adaptación y la rápida incorporación en los procesos sociales y productivos; esto, sin lugar a dudas, permitirá dar pasos importantes hacia la consolidación de una sociedad basada en el conocimiento. 6. Referencias Archibugi, D. (1999). Innovation systems and policy in a global economy. En Innovation policy in a global economy, editado por Archibugi, Howells y Michie. Cambridge University Press. Benavides, C. (1998). Tecnología, innovación y empresa. Ediciones Pirámide, Madrid, España. ISBN84-368-1178-X. Bunge, M. (1975). Filosofía de la investigación científica de los países en desarrollo. En: Sábato, J. (Ed.), El Pensamiento Latinoamericano en la Problemática Ciencia, Tecnología, Desarrollo, Dependencia. Paidós, Buenos Aires. Caravaca, I. González G.y Silva, R. (2003). Redes e Innovación socioinstitucional en sistemas productivos locales. Boletín de la A.G.E. N.º 36 - 2003, págs. 103-115, Universidad de Sevilla, España. Rodriguez-Herrera, A., Alvarado-Ugarte, H. (2008). Claves de la Innovación Social en América Latina y el Caribe. CEPAL, Santiago, 227 p. Fundación Cotec (2001). Innovación Tecnológica. Ideas Básicas. Fundación COTEC. Colección: Innovación práctica. Cotec. ISBN: 84-95336-17-0. Depósito legal: M. 23.483-2001. Ducker, P F, (1988). La innovación y el empresario innovador. La práctica y . los principios. Editorial Hermes. ISBN 968-446-097-X; México, DF. Edquist, C. (2005). Systems of Innovation: Perspectives and Challenges. In The Oxford Handbook of Innovation. Edited by Fagerberg, Jan, Mowery David and Nelson, Richard. Oxford University Press. ISBN 978-019926455-1. Escorsa, P y Sole, F. (1988). La innovación tecnológica de Catalunya. Fundación . Jaume Bofill, Ed. La Magrana, Barcelona, España. Etzkowitz, H., and Leydesdorff, L. (1997). Universities in the Global Economy; A triple Helis of Academy-Industry-Government Relation. London: Groom Helm. Fundación COTEC, (2001). Innovación Tecnológica. Ideas Básicas. Madrid, España. ISBN: 84-95336-17-0. Freeman C. (1987). Technology Policy and Economic Perfomance: Lessons from Japan, London, Pinter. Herrera, R. (2006). La ciencia, la tecnología y la innovación en la nueva sociedad del conocimiento. En informe Hacia la Sociedad de la Información y el Conocimiento en Costa Rica, 2006. PROSIC-UCR. San José, Costa Rica. ISBN: 9968-919. Herrera, R.(2009). Inconsistencia e Incertidumbre. Las políticas de ciencia,
  • 47. 48 Conocimiento, Innovación y Desarrollo tecnología e innovación en Costa Rica. En Concepciones y representaciones de la naturaleza y la ciencia en América Latina /Ronny Viales, Jorge Amador, Flora Solano, editores. -1ed-San José, C.R.: Universidad de Costa Rica, Vicerrectoría de Investigación, 283 p. ISBN 978-9977-15-195-3. Hidalgo, A.; León, G. y Pavón J. (2002). La gestión de la innovación y la tecnología en las organizaciones. Editorial Pirámide, Madrid, España. ISBN: 84-368-1702-8. Lundvall, B and Borrás, S. (2005). Science, Technology, and Innovation Policy. In The Oxford Handbook of Innovation. Edited by Fagerberg, Jan, Mowery David and Nelson, Richard. Oxford University Press. ISBN 978019-926455-1 Mowery, D. and Sampat, B. (2005). Universities in National Innovation Systems. In The Oxford Handbook of Innovation. Edited by Fagerberg, Jan, Mowery David and Nelson, Richard. Oxford University Press. ISBN 978-019-926455-1 Nelson, R. (1993). National Innovation Systems: A Comparative Analysis. New York: Oxford University Press. OECD (1996). The Knowledge-Based Economy. OCDE/GD(96)102, Organization for Economic Co-operation and Development, Paris 1996. OECD (1996b). Technology, Productivity and Job Creation, Paris. OECD (2000). Science, Technology and Innovation in the New Economy. OECD Observer, 2000. OECD, (2002). Frascati Manual. Proposed standard practice for surveys on research and experimental development. OECD y Eurostat. (2005). Oslo Manual: Guidelines for Collecting and Interpreting Innovation Data, 3rd Edition. ISBN 92-64-4 01308-3. OECD, (2008). OECD Science, Technology and Industry Outlook. ISBN 978-92-64- 049949 © OECD. Phills Jr, J., Deiglmeier, K.; and Miller, D. T. (2008). Rediscovering Social Innovation. Stanford Social Innovation Review, Fall 2008. RICYT, (2009). El Estado de la Ciencia. Principales Indicadores de Ciencia y Tecnología Iberoamericanos / Interamericanos. Sábato, J. y Botana, N. (1975). La ciencia y la tecnología en el desarrollo futuro de América Latina. En: Sábato, J. (Ed.), El Pensamiento Latinoamericano en la Problemática Ciencia, Tecnología, Desarrollo, Dependencia. Paidós, Buenos Aires. Sanz, L. y Santesmases, M.J. (1996). Ciencia y Política: interacciones entre el Estado y el sistema de investigación. Sanz Menéndez, Luis y M. J. Santesmases, eds. (1996). Ciencia y Estado, número especial de la revista Zona Abierta 75/76, 1996. Tezanos, J. (1997). Ciencia, Técnica y Tecnología. Perspectiva Histórica. En Tezanos, J. y López, A. Editores. Ciencia, Tecnología y Sociedad. Editorial Sistema. Fuencarral, 127-28010, Madrid. ISBN: 84-86497-37-X. UNCTAD (2008). Information Economy Report 2007-2008. Science and Technology for development the new paradigm of ICT. United Nation publication. ISBN 978-92-1-112724-9.
  • 48. Conocimiento, Innovación y Desarrollo La importancia de la generación endógena de conocimiento científico para el sistema ciencia-tecnología-innovación José María Gutiérrez Gutiérrez 1 Resumen El presente artículo analiza la importancia del fortalecimiento de la investigación científica en el contexto de una estrategia de desarrollo del sistema ciencia-tecnología e innovación. Si se parte de una visión integral de este sistema, el componente de generación endógena de conocimiento científico debe ocupar un papel central. En este trabajo se discute ese tema y se presenta el caso del problema de los envenenamientos por mordeduras de serpiente, el cual ha sido enfrentado en Costa Rica gracias a un proyecto de carácter colectivo que ha logrado amalgamar el desarrollo integral de la ciencia básica, el desarrollo tecnológico, la innovación, la producción y el compromiso social; en este contexto holístico, la generación de conocimiento científico ha sido fundamental para el éxito que este programa ha tenido. 1. Instituto Clodomiro Picado, Facultad de Microbiología, Universidad de Costa Rica. jose.gutierrez@ucr.ac.cr
  • 49. 50 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción El tema de la innovación como elemento fundamental del desarrollo está íntimamente relacionado con la capacidad endógena de generación de nuevo conocimiento a través de la investigación científica y tecnológica. El desarrollo científico-tecnológico y la innovación constituyen fenómenos de carácter sistémico, que involucran complejas interrelaciones entre los sectores educativo, científico y tecnológico, productivo y social, las cuales a su vez se ubican en un contexto más general de la sociedad que incluye las políticas de gobierno, los aspectos de promoción y regulación, las políticas ambientales, la propiedad intelectual, y las estrategias de financiamiento, entre otros (Láscaris- Comneno, 2004; Conway y Waage, 2010). Figura 1 Componentes de un sistema integral de ciencia, tecnología e innovación CONTEXTO INTERNACIONAL CONTEXTO NACIONAL Políticas, regulaciones, instituciones, financiamiento, propiedad intelectual,otros aspectos culturales, etc CONTEXTO INTERNACIONAL Investigación Traslacional Lab. Gobierno, Universidades, Alianzas público privadas CONTEXTO INTERNACIONAL Productos y servicios Emprendedores, Sectores productivo y social Ciencias básicas Universidades CONTEXTO INTERNACIONAL Figura 1. Representa los diferentes componentes de un sistema integral de cienciatecnología e innovación. El componente de Ciencias Básicas, el cual se desarrolla en las universidades públicas, constituye un elemento fundamental del sistema, y está en estrecha relación con los subsistemas de investigación aplicada y traslacional y de productos y servicios, en los cuales intervienen otros protagonistas como ministerios, organizaciones no gubernamentales, alianzas público-privadas, otros laboratorios universitarios, diversos tipos de emprendedores y el sector productivo y de prestación de servicios. Todos estos subsistemas y protagonistas, a su vez, están insertos en un entorno político, cultural, regulador y financiero nacional, que influye fuertemente en el comportamiento del sistema. Finalmente, los sistemas nacionales están insertos en sistemas internacionales, con vasos comunicantes que operan en todos sus componentes. Este modelo da particular importancia a la integralidad y a la existencia de una compleja red de interacciones entre los diferentes subsistemas. Fuente: Adaptado de Conway y Waage (2010). Es precisamente esta integralidad o visión holística del sistema cienciatecnología-innovación la que permite concebir estrategias de desarrollo
  • 50. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 51 científico-tecnológico y de innovación que vayan más allá de aspectos puntuales y ‘modas’ coyunturales. Todos los elementos del sistema, los cuales se esquematizan en la figura 1, deben ser considerados y fomentados, incluida, por supuesto, la investigación científica básica, y para cada uno de ellos se deben elaborar planes integrados a corto, mediano y largo plazo, con el fin de garantizar una sólida visión a futuro de carácter sostenible. Por su parte, las estrategias en cada subsistema deben estar concatenadas con un proceso macro que integre todos los componentes. La relevancia de un sistema de investigación científica fortalecido y su impacto en la calidad de vida han sido repetidamente analizados a la luz de la experiencia de los países desarrollados (ver por ejemplo el análisis preparado por el Committee for Economic Development de los Estados Unidos de América, 1998). Aunque estos conceptos pueden parecer, a todas luces, obvios, y han sido repetidamente señalados en numerosos documentos internacionales relacionados con el tema, lamentablemente no parecen serlo para algunos de los sectores que han llevado la batuta de la elaboración de políticas y propuestas de desarrollo en el país en las últimas décadas. En Costa Rica, y en otros países en vías de desarrollo, las políticas oficiales en el ámbito de la ciencia y la tecnología han adolecido de serias deficiencias, las cuales tienen hondas repercusiones en diversos ámbitos de la vida nacional, incluyendo el de la innovación. Entre estas deficiencias se destacan: • Un escaso financiamiento a las actividades de ciencia, tecnología e innovación, con una excesiva dependencia de fuentes externas de financiamiento, las cuales, por estar condicionadas a determinadas agendas, han distorsionado las prioridades del país; se estima que, en el año 2000, Costa Rica dedicó únicamente el 0.39% del PIB en actividades de investigación y desarrollo (Cruz y Macaya, 2006). • Una clara tendencia a priorizar en los aspectos netamente tecnológicos y de aplicación de la actividad científico-tecnológica al sector económico productivo, en detrimento de la consolidación de una base científica integral endógena, esto es, de un sector local que genere conocimiento científico original en muchas áreas de la actividad académica. • Un énfasis en la aplicación del conocimiento hacia la esfera de la producción de bienes, en detrimento de las áreas de servicios sociales cuyo desarrollo también depende de insumos científico-tecnológicos. La visión de que una política científico- tecnológica nacional debe concebirse esencialmente en el marco de la formulación de una política de innovación, no hace otra cosa que confundir más el panorama y fortalecer una perspectiva limitada y poco integral del desarrollo en este ámbito de la vida nacional. • Al plantear una política de innovación al margen de políticas que contribuyan a fortalecer la capacidad endógena de crear conocimiento científico, se pierde de vista el carácter sistémico del fenómeno ciencia-tecnología-innovación. Por otra parte, supeditar el concepto de
  • 51. 52 Conocimiento, Innovación y Desarrollo innovación al ámbito de las actividades productivas-económicas cercena la idea de innovación desde una perspectiva más amplia. Es necesario repensar, en Costa Rica, el tema de la innovación desde la concepción integral descrita anteriormente. Las políticas gubernamentales en el plano científico-tecnológico en las últimas décadas en Costa Rica han sido fluctuantes, débiles y confusas. Pese a que institucionalmente el país cuenta con un sistema de ciencia y tecnología, este presenta claras manifestaciones de debilidad y fragilidad en varios de sus componentes, y la integración entre los diversos sectores que lo constituyen es poco consistente. Sumado a lo anterior, en Costa Rica ha existido una falta de atención, en las políticas científico-tecnológicas, al desarrollo de las Ciencias Básicas y las Ciencias Sociales, a las que se les ha considerado erróneamente como ámbitos de conocimiento poco relevantes. La existencia de una comunidad científica en Costa Rica se debe, en gran medida, al esfuerzo sostenido durante varias décadas por las universidades públicas, las cuales han llevado adelante una agenda de investigación científico-tecnológica importante y se han convertido en el auténtico reservorio del desarrollo científico nacional, manteniendo una filosofía de apoyo integral a diversas ramas del conocimiento. Es fundamentalmente gracias a las universidades que existe una comunidad científica en muchas áreas en el país aunque, por los problemas apuntados, se trata de una comunidad con evidentes signos de fragilidad, con escasa redundancia y con limitadas interacciones y sinergias con otros sectores del sistema ciencia-tecnología-innovación. Cualquier propuesta de desarrollo nacional con visos de viabilidad de cara al futuro debe pasar por la construcción de una estrategia integral de desarrollo científico- tecnológico y de innovación, la cual incorpore la generación endógena de conocimiento científico como un eje central. El presente ensayo ofrece una serie de reflexiones en este sentido y presenta un análisis de caso que ilustra los principios planteados. 2. ¿Por qué es importante la creación endógena de conocimiento científico? Los sectores que han dominado la agenda política nacional en las últimas décadas han asumido, de manera generalmente implícita y a veces también explícita, la visión de que un país pequeño y pobre como el nuestro no
  • 52. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 53 puede, y quizás no debe, aspirar a desarrollar un sector fuerte de creación de conocimiento científico. El escaso apoyo oficial a la investigación científica, el énfasis en la investigación meramente ‘aplicada’ y la ausencia del tema científico en las discusiones de los modelos de desarrollo así lo evidencian. Implícitamente se ha considerado que el conocimiento científico que se requiere para las necesidades del país puede ser importado y adaptado de los centros académicos de excelencia mundial donde se genera, y que lo que corresponde aquí es aplicar dicho conocimiento en la solución de nuestros problemas; la innovación se ha concebido desde esta perspectiva. Al distorsionar la visión sistémica del proceso ciencia-tecnología-innovación, esta visión dominante impide la gestación de procesos políticos, institucionales, culturales, económicos y sociales que apunten a un desarrollo dirigido a mayor bienestar y prosperidad para todas y todos en Costa Rica. La generación endógena de conocimiento, mediante la investigación científica, es esencial por varias razones: • La generación de conocimiento científico es un componente fundamental de una estrategia de desarrollo integral: Como se discutió anteriormente, una estrategia de desarrollo basada en una creciente competitividad productiva y social, dirigida a gestar una sociedad más próspera, inclusiva y de bienestar, debe contar con un sector de ciencia y tecnología fuerte y dinámico, íntimamente ligado con procesos en los sectores de educación, productivo y social. La generación local de conocimiento científico es un ingrediente central de esta estrategia; renunciar a ello, bajo el argumento de que la ciencia la deben desarrollar otros, en tanto nosotros sólo debemos copiarla y aplicarla, es una visión errónea y peligrosa. El paradigma integral del fenómeno ciencia- tecnología-innovación demanda una comunidad científica fuerte y con estrechas relaciones con los otros componentes del sistema. • La ciencia como patrimonio cultural: La creación endógena de conocimiento científico original es importante, más allá de sus posibles aplicaciones, como un componente central de la cultura. La existencia de una comunidad científica dinámica, creativa y vigorosa es fundamental en un país que pretenda generar conocimiento sobre su realidad, sea esta natural o social. Este conocimiento, divulgado tanto en el ámbito especializado como a través de los medios de comunicación masivos y de diversas formas de transferencia, constituye un ingrediente esencial de la identidad de una comunidad. Por otra parte, contar con una esfera científica sólida y competente le permite al país insertarse en procesos regionales y globales de generación de conocimiento, contribuir de esta manera con la creación de cultura en un ámbito más amplio, y participar en comunidades y redes académicas globales, lo cual genera beneficios en muchos otros campos de la vida nacional. • La ciencia como herramienta para comprender y resolver nuestros problemas: Aunque el objetivo fundamental de la actividad científica
  • 53. 54 Conocimiento, Innovación y Desarrollo es la creación de conocimiento original, y su desempeño debe valorarse principalmente en términos de la profundidad y extensión del conocimiento generado, es indudable que ese conocimiento, al permitir comprender mejor fenómenos complejos del país y la región, representa un aporte importante para entender la naturaleza de muchos problemas y sirve de base para la búsqueda de soluciones. Pretender, como lo plantean diversos sectores en nuestro medio, que los problemas se puedan atacar con estrategias tecnológicas y de innovación sin un previo conocimiento científico de su naturaleza en sus diversos aspectos, es equivocado. Claro está, se debe trabajar intensamente en procesos que permitan vincular los sectores que generan conocimiento científico con aquellos que requieren de dicho conocimiento para innovar y resolver problemas y situaciones de su devenir cotidiano en diferentes áreas de la vida nacional. Pero ha quedado claro, en la experiencia internacional en el tema del desarrollo, que la innovación debe nutrirse, entre muchos ingredientes, de la capacidad endógena de generación de conocimiento científico; sin ella, los procesos de innovación serán limitados y de poco alcance (Conway y Waage, 2010). • La ciencia como insumo para la innovación: El fenómeno de la innovación es complejo y multifactorial. La innovación se puede definir como la incorporación del conocimiento con el objeto de mejorar un proceso productivo o social; este conocimiento puede ser resultado de la investigación científica, o puede ser consecuencia de una observación fortuita, un hallazgo inesperado o una conexión de hechos dispersos (Sábato y Botana, 1975). Además, el concepto de innovación incluye no sólo mejoras en la forma de producir un bien o un servicio, sino que se extiende a la renovación y mejoramiento de la gestión y de la organización, a la permanente capacitación de las trabajadoras y los trabajadores, a las estrategias de posicionamiento en el mercado y al establecimiento de alianzas estratégicas de muy diversa índole, entre otros aspectos (Hidalgo et al., 2009). No obstante, aunque la multiplicidad de aspectos que conlleva la innovación no derivan únicamente de la investigación científica, la innovación florece y madura en contextos en los cuales la investigación científica tiene un desarrollo importante, porque de ella derivan resultados, conocimientos y actitudes que dinamizan el entorno creativo y contribuyen con la innovación. • La ciencia como base para una educación superior que genere profesionales competentes, creativos e innovadores: Frecuentemente se repite, en nuestras universidades, el estribillo de que la docencia sin investigación es pobre. Esta afirmación tiene mucha validez en el contexto actual del país. Contar con escuelas y facultades en las áreas de las ciencias naturales y las sociales en las que las y los docentes dediquen una parte importante de su jornada a la investigación es una garantía de que la docencia en dichas unidades académicas será de buen nivel.
  • 54. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 55 Quien enseña lo que investiga, o utiliza su experiencia en investigación con fines docentes, es una persona que logra trasmitir el conocimiento de una forma más rica y creativa que quien simplemente se limita a transmitir lo que ha leído en libros de texto o artículos científicos. El hecho de que los cursos básicos de servicio en las áreas de Química, Física, Matemáticas y Biología, así como en el área de las Ciencias Sociales, sean coordinados por personas que realizan investigación, es fundamental para conferir un sentido crítico y creativo al aprendizaje y, por ende, al futuro trabajo profesional de quienes se preparan. Independientemente del rumbo laboral que tomen las y los futuros profesionales en las áreas de Ingenierías, Ciencias Agroalimentarias, Salud y Ciencias Sociales, su desempeño profesional posterior, y su capacidad para innovar, se verán enriquecidos por el aporte de docentes que posean la perspectiva creativa y crítica de quienes hacen investigación. Este objetivo justifica, por sí mismo, el apoyo a la labor científica en las unidades de Ciencias Básicas y Sociales, independientemente de las aplicaciones inmediatas que tenga el conocimiento producido (Thulstrup, 1993). • La ciencia como elemento para tener una visión crítica de la vida nacional: La actividad científica es, por definición, transformadora y cuestionadora de concepciones existentes sobre la realidad natural y social. Quizá el aspecto fundamental de la práctica de la ciencia sea su capacidad para cuestionar y cambiar paradigmas dominantes, con base en una acción permanente de búsqueda, crítica y aprendizaje. Este inherente sentido crítico constituye un elemento de gran impacto de la ciencia en las sociedades, y debe ser valorado y estimulado. En la coyuntura actual del país, esta característica cobra especial importancia. El fortalecimiento de la investigación científica de la realidad nacional, y del sinnúmero de problemas que aquejan a nuestra colectividad, es fundamental para comprender procesos y sucesos que ocurren en el país, y para proponer salidas colectivas que conduzcan a una convivencia más armoniosa y solidaria. Las consideraciones anteriores muestran que es absolutamente necesario contar con una comunidad científica fortalecida y dinámica, si se pretende conducir al país por una vía de bienestar, prosperidad y equidad. El reto se presenta en cómo estructurar una política de desarrollo científico- tecnológico y de innovación que, enmarcada en la realidad y las limitaciones en que nos movemos y partiendo de una base sistémica, permita asegurar esta capacidad de generación endógena de conocimiento por medio de la actividad científica. 3. ¿Cómo consolidar una actividad científica endógena sólida y sostenible? El fortalecimiento de la capacidad endógena en investigación científica en Costa Rica es una tarea que demanda acciones concertadas en diferentes áreas. A continuación se discuten algunos puntos que se requieren para cumplir esta meta:
  • 55. 56 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • Fortalecimiento de los grupos de investigación: Costa Rica ha logrado estructurar una comunidad de investigación científica, ubicada principalmente en las universidades públicas y con apoyo de otros componentes del sistema de ciencia y tecnología, mediante mecanismos que incluyen la formación de cuadros académicos de posgrado, el financiamiento de proyectos de investigación, la asignación de tiempo para investigación a sus docentes y la creación de unidades especializadas de investigación en todas las áreas del conocimiento. Las universidades públicas han favorecido un desarrollo integral de la actividad científica, respetando las diversas áreas de trabajo, y no han seguido la ruta de dar prioridad a actividades de investigación estrictamente aplicadas. No obstante el esfuerzo desplegado, los grupos de investigación universitarios, y de otros sectores del país que realizan investigación, aún carecen de redundancia y adolecen de fragilidad, ya que en muchas ocasiones no tienen una masa crítica que permita resistir eventualidades y garantizar la sostenibilidad académica de los grupos, es decir su permanencia y vigencia en el tiempo (Gutiérrez, 2005). Por otra parte, existe heterogeneidad en el grado de desarrollo y la consolidación de los grupos de investigación en las diversas áreas de la ciencia. El necesario fortalecimiento de estos grupos pasa por: (1) Incrementar las masas críticas de investigadores en las diversas áreas del conocimiento, mediante políticas claras de formación y contratación de recurso humano de alto nivel; esta tarea compromete a todo el sistema y no solo a las universidades. (2) Favorecer la integración de propuestas interdisciplinarias, que permitan integrar grupos de investigadores y aglutinar a los nuevos cuadros académicos alrededor de grupos consolidados, reduciendo así la fragilidad del sector. (3) Asignar presupuestos crecientes, sobre la base de esquemas competitivos de asignación de fondos, para labores de investigación. El avance ocurrido en los últimos años en las universidades públicas, con apertura de fondos concursables y con políticas de adquisición de equipos complejos con la filosofía de que estos puedan ser utilizados por investigadores de diferentes unidades, ha sido un paso muy importante en la dirección correcta. (4) Asignar y respetar el tiempo que las académicas y los académicos dedican a la investigación, reduciendo actividades burocráticas y facilitando la concentración en actividades académicamente significativas. (5) Generar políticas de reinserción de jóvenes académicas y académicos que finalizan sus estudios de posgrado; facilitarles el inicio de sus labores ubicándolos en entornos institucionales estimulantes y favorables y otorgándoles apoyo en diferentes aspectos de su trabajo (Moreno y Gutiérrez, 2008). (6) Mantener y consolidar la política de apoyo a todas las áreas del conocimiento, independientemente de su aplicación inmediata, de manera que se favorezca un desarrollo integral de la actividad científico-tecnológica. (7) Mejorar la cultura institucional de evaluación
  • 56. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 57 del rendimiento académico, para que la asignación de fondos para investigación pase por un proceso de evaluación riguroso a cargo de pares académicos locales e internacionales que favorezca la rendición de cuentas, la productividad y la excelencia. • Valorar correctamente el desempeño de los investigadores: La excesiva prioridad que se ha dado, por parte del CONICIT, del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT) y de algunos entes externos que han financiado actividades científico-tecnológicas, a líneas de investigación de tipo tecnológico dirigidas al mejoramiento del sector económico productivo, ha generado una serie de distorsiones en la cultura científico-tecnológica y de innovación nacional. Entre otros efectos negativos que esta priorización excesiva ha traído, destaca una confusión en cuanto a lo que se debe exigir a los grupos de investigación científica. El trabajo de los grupos dedicados a investigación científica, y de las y los profesionales que los integran, debe ser valorado en cuanto a la creatividad, originalidad y nivel académico de sus esfuerzos. Lo anterior se traduce, fundamentalmente, en el plano de las publicaciones científicas en revistas especializadas, sobre todo de nivel internacional. Quien trabaja en ciencia debe dar cuenta de su trabajo en términos de las nuevas ideas y conceptos generados en su investigación. La actitud de exigirle a estos grupos y personas resultados ‘prácticos’ que tengan impacto directo en la esfera productiva, es confundir la investigación científica con la tecnológica y con las actividades de investigación y desarrollo e innovación. Esta distorsión se ha traducido, históricamente, en políticas de asignación de recursos fuertemente sesgadas, y no siempre tomando en cuenta la calidad de las contribuciones académicas de los grupos. Además, ha redundado en la exigencia de que los grupos de investigación científica dediquen buena parte de sus esfuerzos a las actividades de venta de servicios y análisis repetitivos como servicio a sectores productivos externos. Aunque esta actividad es importante, y tiene que ser desarrollada en la comunidad científico-tecnológica, deben focalizarse muy bien los sectores de dicha comunidad que asuman estas tareas; asignarles las mismas a los grupos que hacen investigación científica equivale a limitar seriamente la capacidad de generación de nuevos conocimientos de estos grupos, lo cual debería constituir su misión central. En este contexto, cabe recalcar que precisamente las ideas más innovadoras resultan de esfuerzos científicos fundamentales, los cuales, más temprano que tarde, tendrán aplicaciones prácticas; pero esas aplicaciones no son responsabilidad directa de quienes deben generar ideas novedosas al calor de la investigación científica, sino que deben ser parte de un conglomerado de actores que incluye a quienes trabajan en ciencia, pero también a quienes se dedican a tecnología, desarrollo e innovación y a los emprendedores, y es contraproducente confundir
  • 57. 58 Conocimiento, Innovación y Desarrollo las responsabilidades de cada uno de los integrantes de este sistema de ciencia-tecnología-desarrollo-innovación. Un ejemplo preocupante es la idea, copiada acríticamente de otras latitudes, de fomentar la aparición en Costa Rica del denominado ‘científico-empresario’, es decir un investigador universitario que sea, al mismo tiempo, un empresario. Este concepto es equivocado en Costa Rica, en tanto confunde las responsabilidades de estos sectores y tiende a debilitar nuestra de por sí frágil comunidad de investigación; además, fomenta la aparición de conflictos de intereses que han sido fuertemente cuestionados en otros países donde esta fórmula ha llevado a una distorsión de la misión esencial de las universidades (Washburn, 2005). En suma, las personas dedicadas a la investigación científica, en sus diferentes ramas, deben ser valoradas con base en su capacidad para generar conocimiento original sobre los fenómenos que estudian, sean estos naturales o sociales. Y la asignación de fondos para labores de investigación debe fundamentarse, en buena medida, en esta productividad. • Fomentar el desarrollo de las ciencias naturales y sociales: Se ha dado tradicionalmente una separación, en diversos planos, entre las ciencias naturales y las sociales. Este fenómeno, que tiene raíces diversas y complejas que van desde lo epistemológico, pasando por lo ideológico y por visiones parcializadas y de mutua subestimación, debe ser superado si se pretende desarrollar un sistema ciencia-tecnología-innovación integral en el país. La actividad científica debe incluir a quienes estudian fenómenos naturales y a quienes se concentran en la realidad social; más aún, debe fomentarse la integración de disciplinas naturales y sociales en el estudio de múltiples aspectos de la realidad. Resulta preocupante que los planes de desarrollo científico y tecnológico del país hayan sido elaborados sin contemplar a las Ciencias Sociales como un componente esencial. La complejidad y el impacto de los fenómenos sociales requiere de una profunda comprensión científica; basta pensar en aspectos como el aumento de la brecha social, la creciente inequidad, la crisis de legitimidad de los partidos políticos tradicionales, la organización comunitaria, los problemas de la educación, la inseguridad ciudadana, los derechos de las minorías, la organización de los servicios estatales, la migración, el crecimiento de la intolerancia y la xenofobia, para percibir la importancia que estos temas tienen en la comprensión del complejo contexto en que se mueve la Costa Rica de inicios del siglo XXI. Más allá de prejuicios epistemológicos o ideológicos, las Ciencias Sociales deben ser estimuladas como un componente fundamental de la esfera científica nacional. Desde esta perspectiva, el concepto de innovación debe ampliarse más allá del marco del mejoramiento de los procesos económico-productivos, para abarcar el ámbito de la innovación en procesos sociales de diversa índole; se requiere promover la idea del
  • 58. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 59 ‘emprendedor (entrepreneur) social’ y fomentar la investigación en este campo (ver por ejemplo Rodríguez-Herrera y Alvarado- Ugarte, 2008, y Yunus, 2003). • Integrar grupos interdisciplinarios alrededor de grandes temas nacionales: El hecho de que el trabajo de las personas dedicadas a la investigación científica deba valorarse, principalmente, por su capacidad de generar nuevo conocimiento no significa que sus esfuerzos no puedan integrarse en conglomerados más amplios dedicados a estudiar y resolver problemas nacionales. La clave aquí es la posibilidad de integrar grupos interdisciplinarios y multisectoriales, incorporando diversos actores alrededor de problemas nacionales. La concatenación de esfuerzos, y la integración de fortalezas en los ámbitos científico, tecnológico y de innovación, debe fomentarse mediante planes de desarrollo bien concebidos alrededor de grandes asuntos nacionales. Así, los temas serían abordados desde una perspectiva múltiple que incluya grupos dedicados a investigación científica (natural y social), grupos dedicados a la búsqueda de alternativas tecnológicas, incluyendo tecnologías sociales, y sectores cuya responsabilidad sea transferir los resultados de la investigación y desarrollo a las prácticas económicas, sociales e institucionales correspondientes, con la participación activa de las personas y grupos beneficiarios de estos resultados. De esta manera, los aportes de los distintos sectores redundarían en el abordaje del tema en cuestión, de una manera integrada y multifacética. La creación de vínculos entre las esferas académica, social y económico-productiva, y la clara asignación de responsabilidades a cada una de ellas, debe marcar la tónica de una política científico-tecnológica y de innovación de tipo integral. El énfasis desproporcionado de algún sector, en detrimento de los otros, y la confusión de cuál es la responsabilidad que le corresponde a cada sector, han sido deficiencias crónicas en la política científicotecnológica de Costa Rica. En este contexto, quienes trabajan en investigación científica tienen que desempeñar un papel central en el estudio de nuestros problemas, pero deben hacerlo desde su perspectiva científica y no asumiendo, o exigiéndoseles, roles que corresponden a otros sectores. Sin generación de conocimiento científico endógeno alrededor de grandes temas nacionales, no es posible transitar por una ruta de prosperidad y equidad en nuestra sociedad. • Fortalecer la capacidad científica endógena a través de redes académicas internacionales: El desarrollo científico actual se caracteriza, entre otros aspectos, por la complejidad, la alta tasa de renovación y cambio, la creciente especialización, la aparición de áreas nuevas de interfase entre las disciplinas tradicionales, la interdisciplinariedad e integración y el cada vez mayor costo de los proyectos. En este complejo contexto internacional, un país como Costa Rica debe diseñar estrategias de
  • 59. 60 Conocimiento, Innovación y Desarrollo desarrollo científico que permitan consolidar, en el marco de nuestras limitaciones, una comunidad científica creativa y dinámica que, a su vez, se inserte en el contexto de la comunidad científica global. La urgencia de apoyar la generación endógena de conocimiento científico debe ir aparejada por una inserción inteligente y eficaz en las redes científicas internacionales. Este concepto de networking, aprovechando variados recursos tecnológicos, debe incorporarse a las políticas de fomento de la ciencia (Wagner, 2008). Sin embargo, este objetivo no se logra por decreto; la capacidad para vincularse a redes internacionales de generación de conocimiento se basa en la existencia de grupos de investigación locales que tengan la posibilidad de ser interlocutores científicos de peso a niveles regional y global. Debe fomentarse, por lo tanto, la consolidación de grupos de investigación en el país que tengan la visión y la capacidad de vincularse a redes internacionales, y potenciar así sus posibilidades. Los proyectos conjuntos, las visitas y pasantías de capacitación, la asistencia a eventos científicos, la búsqueda conjunta de financiamiento en el contexto de proyectos internacionales y el aprovechamiento de estas alianzas para consolidar los estudios de posgrado son elementos importantes de esta estrategia. Cabe mencionar la relevancia de aprovechar la presencia de científicas y científicos costarricenses que trabajan en laboratorios de otros países, con quienes se debería fomentar relaciones de colaboración permanentes; por razones obvias, estas personas y sus grupos podrían ser aliados de la comunidad científica costarricense en un productivo ejercicio de transnacionalización de la investigación. 4. El financiamiento de la investigación: ¿a quién le corresponde qué? Uno de los aspectos más críticos del tema del desarrollo de la cienciatecnología-innovación en el país es su financiamiento. El país dedica un porcentaje muy bajo de su PIB a este rubro (Cruz y Macaya, 2006); esta deficiencia debe superarse mediante compromiso político y participación de los diferentes componentes del sector. Pero el problema va más allá, porque se da una gran confusión en cuanto a las responsabilidades de cada componente. El sector estatal encargado de la promoción científico-tecnológica y la innovación ha tenido una visión muy sesgada hacia apoyar actividades de investigación dentro de un ámbito muy limitado, con alta prioridad a proyectos tecnológicos que pretenden tener un impacto en la esfera económico- productiva. En algunas ocasiones, esto se ha debido a que los fondos para investigación han venido de fuentes externas, las cuales imponen una agenda temática. Pero además ha prevalecido una concepción limitada y restrictiva por parte de las autoridades de ciencia y tecnología
  • 60. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 61 nacionales en cuanto a lo que se debe apoyar. Llama la atención, por ejemplo, que los fondos de investigación concursables con frecuencia se priorizan en áreas muy específicas en las que hay escaso desarrollo en el país y, por el contrario, no se abren fuentes de financiamiento para apoyar temas de ciencia básica en los que el país tiene fortalezas académicas. Debe rescatarse aquí el papel que han tenido las universidades estatales en la promoción de la investigación científica en Costa Rica; en buena medida se debe a dichas universidades la existencia de una comunidad de ciencia básica en diversas áreas del conocimiento; pero esta responsabilidad no debe ser sólo de las universidades, sino de la sociedad en su conjunto. En países con sistemas de ciencia-tecnología e innovación consolidados, el gobierno asume la responsabilidad de financiar los proyectos de investigación científica, con base en una concepción integral y en la excelencia académica de los grupos de investigación y, por otra parte, mucho del financiamiento de actividades de desarrollo tecnológico lo cubre el sector productivo. Así, protagonistas de los sectores privado y público se complementan para garantizar un desarrollo científico-tecnológico balanceado. Por muchas razones esto no ocurre en Costa Rica; pero debe retomarse esta discusión para lograr que el sector estatal se comprometa con el desarrollo científico nacional desde una perspectiva integral y que el sector privado asuma sus responsabilidades en la promoción del desarrollo tecnológico y la innovación. Estas tareas requieren, además, la participación en el financiamiento de la investigación por parte de entidades estatales como la Caja Costarricense del Seguro Social, el Instituto Costarricense de Electricidad y la Refinadora Costarricense de Petróleo, entre otras, así como la implementación de programas de crédito diseñados específicamente para actividades de ciencia- tecnología e innovación. Cabe mencionar que han emergido nuevas instancias de financiamiento de la investigación en Costa Rica, tales como la Fundación CRUSA y la Florida, Ice & Farm; estas iniciativas deben ser emuladas por otras empresas e instituciones, con el fin de diversificar las alternativas de financiamiento para la investigación científica en el país. 5. Análisis de un caso: La investigación en toxinología y el enfrentamiento del problema de los envenenamientos por mordeduras de serpiente Un caso interesante de analizar en Costa Rica, y que tiene repercusiones en otros países de América Latina, es el del estudio de los envenenamientos por mordeduras de serpientes, el cual representa un importante problema desatendido (neglected) de salud pública que afecta a amplios sectores de población rural en África, Asia y América Latina (Gutiérrez et al., 2006).
  • 61. 62 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Esta patología, que afecta fundamentalmente a personas pobres en países pobres, ha tenido muy escasa prioridad en las agendas de investigación y desarrollo internacionales, una tendencia que se está intentando revertir en los últimos años (WHO, 2007). En Costa Rica, y en el resto de la región centroamericana, los envenenamientos por mordeduras de serpientes ocupan un sitio importante en la salud pública, con alrededor de 600 casos anuales en nuestro país, y cerca de 4000 casos en toda la región (Gutiérrez, 2009). La atención de este problema, por parte de la comunidad de investigación nacional, se inició con el trabajo pionero de Clodomiro Picado Twight, en las décadas de 1920, 1930 y 1940. Este investigador, junto con sus colaboradores en el laboratorio clínico del Hospital San Juan de Dios, estudió las serpientes de Costa Rica y sus venenos, así como la patología que estos inducen en las personas (Picado, 1931). Pero además de la investigación científica en el tema, Picado promovió, por primera vez en el país, el uso de los sueros antiofídicos o antivenenos, los cuales en aquellos años eran producidos en el Instituto Butantan, en Brasil. También gestionó, con el apoyo de las autoridades salubristas y políticas nacionales, la promulgación de una ley de defensa contra el ofidismo (Picado, 1931). En la década de 1960, con base en un esfuerzo conjunto interinstitucional entre el Ministerio de Salubridad Pública, la Universidad de Costa Rica y la Embajada de los Estados Unidos de América, se impulsó un proyecto para producir sueros antiofídicos en Costa Rica. Dicho proyecto, que se denominó ‘Programa de Sueros Antiofídicos’, culminó en 1967, con la producción de los primeros lotes de antivenenos, los cuales mostraron su eficacia y seguridad en pacientes en los hospitales nacionales (Gutiérrez, 2010). El éxito de este programa permitió que se fundara, en 1970, el Instituto Clodomiro Picado (ICP), el cual pasó a ser una unidad académica de la Universidad de Costa Rica (UCR) mediante un convenio firmado entre la UCR y el Ministerio de Salubridad Pública en 1972. Un aspecto fundamental que caracterizó la filosofía de trabajo del Programa de Sueros Antiofídicos, y que se continuó con la creación del ICP, fue la visión integral para abordar el problema, visión que fue apoyada fuertemente por Róger Bolaños Herrera, primer director del ICP (Gutiérrez, 2010). La integralidad en el abordaje del problema de los envenenamientos ofídicos consistió en que, desde un inicio, la producción de antivenenos se vio complementada por un programa de investigación científicotecnológica, por actividades de docencia universitaria de grado y posgrado, y por una labor de extensión o acción social dirigida a transmitir, a un auditorio social muy amplio, los conocimientos que la investigación iba generando. Esta visión de carácter integrador soslayó una situación que ha afectado a algunos centros productores de antiveneno en la región latinoamericana, los cuales, al centrar sus actividades únicamente en el ámbito de la producción y no de la investigación científico-tecnológica,
  • 62. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 63 han tenido importantes problemas para generar innovaciones con base en nuevo conocimiento. El hecho de que el ICP se integrara, muy temprano en su desarrollo, a la UCR constituyó un factor muy importante para garantizar ese carácter integral, en el que las “rentabilidades” académica, social y económica han estado claramente equilibradas. La agenda de investigación científico-tecnológica del ICP ha crecido en complejidad y amplitud a través de sus cuatro décadas de existencia. En un principio se centró en el estudio de la distribución geográfica de las serpientes de Costa Rica y en las características más generales de los venenos, y se dio especial énfasis a los aspectos inmunológicos de la producción de antivenenos. Simultáneamente, nuevas investigadoras y nuevos investigadores se incorporaron al grupo y se edificó, poco a poco, una significativa ‘masa crítica’ de recurso humano calificado, el cual ha trabajado de manera muy integrada. Posteriormente, se investigó sobre las características estructurales y funcionales de toxinas aisladas de los venenos, lo cual permitió comprender los mecanismos mediante los cuales dichas toxinas inducen daño en el organismo. Para ello, las plataformas tecnológicas de laboratorio se han ido consolidando, con adquisición de equipo diverso que permite enfrentar preguntas cada vez más ambiciosas. La reciente implementación, mediante financiamiento del Consejo Nacional de Rectores (CONARE) y de la Vicerrectoría de Investigación de la UCR, de un moderno laboratorio de Proteómica en el ICP constituye un avance de gran significado para la comunidad científica del país, y un apoyo para un grupo que ha dedicado ingentes esfuerzos a la ciencia básica. Es importante destacar que la agenda de investigación del ICP, si bien se ha centrado fundamentalmente en los venenos de serpiente, ha mantenido un equilibrio entre los temas básicos y los aplicados. Se ha trabajado en un amplio espectro temático que va desde la caracterización molecular de proteínas tóxicas de venenos hasta el estudio de la capacidad neutralizante de los antivenenos y la búsqueda de nuevas sustancias inhibidoras de venenos que puedan, eventualmente, mejorar el tratamiento de esta patología. Así mismo, se ha abierto el abanico temático para incorporar el estudio de otros tipos de venenos (de escorpiones, abejas y peces) y toxinas (de bacterias), así como otros temas de tipo biomédico. Un examen de la lista de publicaciones científicas del ICP permite mostrar esa evolución académica (ver en www.icp.ucr.ac.cr). La superación continua en el trabajo académico del ICP se evidencia en el creciente número de contribuciones en revistas especializadas (Figura 2), así como en la calidad y nivel de exigencia de dichas revistas. Una consecuencia muy importante del desarrollo de la investigación científica en el ICP es que ha permitido el establecimiento de importantes
  • 63. 64 Conocimiento, Innovación y Desarrollo colaboraciones nacionales e internacionales, lo que ha conformado una red de laboratorios con los cuales se trabaja de manera coordinada y cooperativa. Muchos de estos laboratorios cuentan con recursos científicos y tecnológicos ausentes en Costa Rica, lo que ha permitido abordar preguntas ambiciosas sobre la base de estas colaboraciones. Figura 2 ICP Número de publicaciones científicas en revistas especializadas y libros. . Número de publicaciones 160 140 120 100 80 60 40 20 1970 1980 1990 2000 Décadas Figura 2. Se muestra el número de publicaciones científicas del Instituto Clodomiro Picado en revistas especializadas y libros a través de sus cuatro décadas de existencia. Paralelamente al crecimiento cuantitativo de la productividad, ha ocurrido una importante evolución cualitativa en cuanto a la calidad académica de las revistas en las que se publica, lo cual refleja la consolidación del colectivo de investigación en este instituto. La lista completa de estas publicaciones se puede consultar en: www.icp.ucr.ac.cr. Fuente: Instituto Clodomiro Picado. La figura 3 muestra los países en los que existen grupos de investigación con los cuales el ICP ha desarrollado y desarrolla proyectos de investigación colaborativos. También el ICP tiene amplias interacciones con grupos de investigación del país, con lo que contribuye a la consolidación de la comunidad científica nacional. Este desarrollo académico de la investigación en el ICP ha tenido impacto en la comunidad científica nacional y regional en varios aspectos: por un
  • 64. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 65 lado, alrededor de sus actividades de investigación, el ICP ha apoyado programas docentes de grado y posgrado en las universidades estatales costarricenses, lo cual ha permitido a estudiantes nacionales, y de otros países, efectuar sus trabajos de tesis. Muchas de estas personas se han trasladado luego a otros grupos de investigación del país y de la región, y contribuyen con el desarrollo de la ciencia en sus ámbitos de trabajo; a su vez, sus tesis han nutrido mucho del conocimiento generado en el ICP. Por otra parte, las investigadoras y los investigadores del ICP han contribuido con el desarrollo científico nacional mediante actividades muy diversas que incluyen la dirección de programas de posgrado y de unidades académicas de las instituciones, la participación en jurados de premios nacionales de ciencia y tecnología y la evaluación de la investigación en varios ámbitos. Figura No.3. Colaboraciones científicas del ICP Figura 3. Se muestra los países donde se ubican grupos de investigación con los cuales el Instituto Clodomiro Picado ha establecido proyectos colaborativos y alianzas académicas. Esta extensa red de colaboraciones ha permitido al Instituto abordar temas de investigación complejos y ambiciosos y superar algunas de las limitaciones existentes en nuestro medio; en el ámbito latinoamericano, estas colaboraciones han sentado las bases para el establecimiento de una red de cooperación científico-tecnológica regional. También esta red de colaboraciones ha permitido que investigadoras, investigadores y estudiantes del Instituto se capaciten en centros de excelencia académica, así como la presentación de proyectos conjuntos a agencias internacionales de financiamiento de la investigación. Fuente: Elaboración propia Aparejado con el desarrollo de su agenda académica, y en íntima relación con ella, el ICP ha tenido una profunda vocación por encontrar soluciones al problema de los envenenamientos ofídicos. La producción y distribución de antivenenos ha sido una actividad central en este instituto desde sus orígenes. Inicialmente, en la década de 1970, el ICP producía alrededor de
  • 65. 66 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 10. 000 frascos de antiveneno anualmente, suma que abastecía las necesidades del país. Conforme el programa se fue consolidando, tanto cualitativa como cuantitativamente, la producción de antivenenos fue aumentando y en las décadas de 1980 y de 1990 el ICP extendió su ámbito de distribución de antivenenos a toda la región centroamericana (Gutiérrez y Rojas, 1999), objetivo que se cumplió plenamente a inicios de la década del 2000. Actualmente el ICP produce alrededor de 100.000 frascos de antiveneno al año, lo cual permite abastecer no sólo a Centroamérica, sino también a algunas regiones de Sudamérica y se están iniciando proyectos para la producción de antivenenos dirigidos a Nigeria y Papua-Nueva Guinea; además, en los últimos años se ha producido también antitoxina tetánica. La innovación ha sido la norma en este proceso de consolidación de la producción de antivenenos, ya que procesos innovadores se han efectuado en todos los ámbitos del trabajo, tales como la tecnología para producir y controlar antivenenos, la gestión de la calidad, la promoción y capacitación del personal, el mercadeo y el establecimiento de alianzas internacionales. La figura 4 muestra el incremento en el volumen de antiveneno producido en el ICP a lo largo de sus cuatro décadas de existencia. Número de frascos Figura 4. ICP. Cantidad de frascos de suero antiofídico (antiveneno) producidos durante sus cuatro décadas de existencia 800.000 600.000 400.000 200.000 1970 1980 1990 2000 Décadas Figura 4. Se muestra la cantidad de frascos de suero antiofídico (antiveneno) producidos por el Instituto Clodomiro Picado durante sus cuatro décadas de existencia. Los principales tipos de antivenenos producidos han sido el polivalente y el anticoral, de uso en la región latinoamericana. En los últimos años se ha iniciado la producción de antivenenos para otras regiones. El incremento cuantitativo observado en la producción de antivenenos ha ido aparejado de un significativo mejoramiento cualitativo en la capacitación del personal responsable de la producción, así como del componente tecnológico, de innovación y de comercialización de estos productos. Fuente: Instituto Clodomiro Picado.
  • 66. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 67 Uno de los aspectos más interesantes de la evolución del ICP lo constituye la relación entre sus actividades de investigación, desarrollo tecnológico y producción de antivenenos. El hecho de que en una misma institución se encuentren grupos dedicados a la investigación científica, al desarrollo tecnológico y a la producción ha permitido crear un sistema de vasos comunicantes mediante los cuales estos grupos se interrelacionan, se enriquecen y se potencian. El conocimiento cada vez más profundo de la composición y actividades de los venenos permite no sólo comprender mejor la patología de los envenenamientos y la biología de las serpientes, sino también encontrar nuevas alternativas para estudiar y mejorar los antivenenos. En la División Académica y en la Sección de Desarrollo Tecnológico del ICP se han desarrollado y adaptado una serie de metodologías de laboratorio que permiten evaluar la capacidad neutralizante de los antivenenos; la aplicación de estas metodologías ha permitido que los antivenenos del ICP sean los mejor estudiados del mundo en cuanto a su perfil de actividades neutralizantes, lo cual, a su vez, ha facilitado el uso de estos antivenenos en otros países de la región. Estas metodologías desarrolladas en el ICP se emplean actualmente, en diversos países de América Latina, en el estudio de la capacidad neutralizante de los antivenenos (ICP, 2008). Por otra parte, en el ICP se ha consolidado una fuerte actividad de desarrollo tecnológico, la cual ha permitido mejorar la forma de producir antivenenos. Gracias a estos proyectos, y a la actitud creativa e innovadora del personal que trabaja en investigación, desarrollo tecnológico y producción en este instituto, se logró adaptar, a mediados de la década de 1990, una tecnología altamente conveniente para la producción de antivenenos (Rojas etal., 1994). Esta tecnología, por su simplicidad, rendimiento y calidad de producto que genera, se emplea actualmente en muchos laboratorios productores de antivenenos en América Latina y en otras latitudes. Esta tecnología permite a los laboratorios de países en vías de desarrollo incrementar el volumen de producción de antivenenos, especialmente en lugares donde existe una importante crisis de desabastecimiento de este fármaco. Claramente, los beneficios de la labor de investigación y desarrollo del ICP han trascendido la región y se han globalizado. Cabe destacar que, en los últimos años, el ICP ha logrado establecer alianzas estratégicas con grupos en América Latina, Taiwán, Nigeria y Papua-Nueva Guinea, a fin de elaborar antivenenos para estas regiones y países con la tecnología y las innovaciones generadas en Costa Rica. Recientemente, investigadores del ICP, en colaboración con el Instituto de Biomedicina de Valencia, España, y con apoyo de CONARE, la UCR y la Fundación CRUSA, han estudiado la proteómica de los venenos de serpientes de Costa Rica, tema de investigación básico que, a su vez, ha permitido establecer una metodología para analizar, a un nivel muy detallado,
  • 67. 68 Conocimiento, Innovación y Desarrollo la capacidad de los antivenenos para reconocer los diversos componentes de un determinado veneno, campo de estudio que se ha denominado ‘antivenómica’ (Gutiérrez et al., 2009). Esto, a su vez, está generando información que permitirá mejorar la calidad de los antivenenos sobre una base de conocimiento científico. La posibilidad de estudiar, de manera detallada, la inmunoreactividad de los antivenenos que se producen en Costa Rica le da un alto valor agregado a estos productos y permite su mejoramiento sobre una base de conocimiento científico generado en el país. La relación entre la investigación científica básica, la tecnológica y la innovación quedan claramente ejemplarizadas en este proyecto. De no haber existido, en el ICP, un programa permanente y consolidado de investigación científica, muchos de estos avances y posibilidades no hubieran ocurrido y se habría innovado mucho menos en el campo de los antivenenos. Más aún, este conocimiento desarrollado en el tema de la bioquímica y la inmunología de los venenos y de las proteínas del plasma sanguíneo le permite al sector de investigación y desarrollo del ICP plantearse la posibilidad de generar y adaptar tecnologías para nuevos productos, sean estos antivenenos, vacunas o derivados de sangre humana. Otra área en la cual la investigación básica sobre venenos permite generar aplicaciones importantes es la del desarrollo de nuevos inhibidores para contrarrestar los venenos de serpientes. El conocimiento estructural preciso de las principales toxinas responsables de los efectos patológicos causados por los venenos permite diseñar moléculas inhibidoras, las cuales eventualmente podrían incorporarse en el tratamiento de estos accidentes, en especial lo que se refiere a los efectos patológicos locales, que son sólo parcialmente neutralizados por los antivenenos (Lomonte et al., 2009). El desarrollo de este tipo de inhibidores, y la búsqueda de moléculas con potencial inhibidor en la biodiversidad, se nutren del conocimiento básico de la estructura y propiedades de las toxinas de los venenos. A su vez, moléculas que inhiban toxinas de venenos podrían tener un perfil farmacológico más amplio que permita su uso en otro tipo de patologías, lo cual abriría un amplio espacio para la innovación. En esta área de investigación, el ICP ha establecido colaboraciones muy fructíferas con la Escuela de Química de la UCR y con grupos internacionales. En la última década, el grupo de investigación del ICP ha abierto nuevas líneas de trabajo en el ámbito biomédico. Una de ellas se relaciona con el estudio de toxinas de origen bacteriano que tienen un impacto en la salud pública humana y veterinaria. Dos ejemplos lo constituyen las toxinas asociadas con infecciones causadas por la bacteria anaerobia Clostridium perfringens, responsable de enfermedades como la gangrena gaseosa en humanos y animales, y la enteritis necrotizante en aves, así como la toxina tetánica (producida por la bacteria Clostridium tetani), la
  • 68. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 69 cual se ha utilizado en el ICP en la producción de antitoxina tetánica. En estos casos, como en el de los venenos de serpientes, la investigación básica ha permitido generar conocimiento científico valioso que, a su vez, ha abierto espacios para explorar desarrollos tecnológicos dirigidos a la generación de nuevos productos (antitoxinas y vacunas). Además, el ICP desarrolla investigación en temas diversos relacionados con taxonomía, evolución y ecología de animales venenosos y en otras áreas de investigación biomédica como el cáncer. Paralelamente a las actividades de investigación y producción, el ICP, junto con otras instituciones que conforman el sistema nacional de salud (Caja Costarricense del Seguro Social, Ministerio de Salud y universidades), ha desarrollado una labor de extensión y capacitación a estudiantes y profesionales del sector salud, así como a comunidades vulnerables al accidente ofídico. Esta labor ha implicado una estrecha coordinación interinstitucional, la cual ha permitido que las personas afectadas por una mordedura de serpiente sean atendidas de manera rápida y eficaz y reciban una dosis adecuada de antiveneno a tiempo. Todos estos esfuerzos, en los que la labor del ICP se ha integrado estrechamente con las de otras instituciones del sector salud, ha contribuido para que la mortalidad por mordedura de serpiente haya disminuido drásticamente en el país y para que cada vez sea menor el número de personas que sufren secuelas físicas y psicológicas producto de estos envenenamientos (Fernández y Gutiérrez, 2008). Un problema de salud como el de los envenenamientos ofídicos requiere, para su estudio y solución, de la activa participación de las Ciencias Sociales, para comprender los problemas relacionados con la organización del sistema de salud y la gestión de los servicios, la economía de la salud, las concepciones de la población de la naturaleza del problema, la organización comunitaria en salud y el tratamiento de este tema en los medios de comunicación colectiva, entre otros. La incorporación de las Ciencias Sociales en el tema del ofidismo se debe profundizar en el trabajo futuro del ICP, para asegurar la integralidad del estudio de este tema y para garantizar que las soluciones e innovaciones que surjan se basen en visiones holísticas del problema. La conjunción, en un mismo centro de trabajo, de actividades de investigación básica, desarrollo tecnológico, innovación y producción ha traído un beneficio adicional: la misma actividad productiva, mediante las ganancias económicas que genera, ha alimentado las actividades de investigación científica, ya que parte de los excedentes generados por venta de antivenenos se han utilizado para la adquisición de equipo y reactivos de laboratorio para proyectos de investigación y para la contratación de personal de apoyo a la investigación. Se tiene acá un fenómeno de doble vía: la investigación ha generado conocimiento que ha permitido
  • 69. 70 Conocimiento, Innovación y Desarrollo mejorar los antivenenos, y la comercialización de estos, por su parte, ha permitido financiar parcialmente las labores académicas básicas en el ICP. Este proceso ha sentado las bases para la sostenibilidad económica y académica del proyecto. 6. Conclusión: la ciencia básica es un componente esencial de un sistema integrado de investigacióndesarrollo e innovación El caso analizado del ICP es un ejemplo claro de cómo la ciencia básica constituye un elemento fundamental del sistema ciencia-tecnologíainnovación. En este instituto, ha sido precisamente la conjunción e integración de ciencia básica, desarrollo tecnológico, innovación y producción, conjuntamente con programas de extensión y enseñanza universitaria, lo que ha permitido enfrentar con éxito un problema de salud pública, al tiempo que generar recursos que garanticen la sostenibilidad del mismo proyecto. A su vez, esa visión filosófica de integración, con una clara perspectiva de racionalidad social y sentido ético del trabajo científico-tecnológico, ha contribuido para que el ICP ocupe un papel de liderazgo a nivel internacional y se posicione como un protagonista global en el estudio y la solución de un serio problema de salud pública. Renunciar a la capacidad de generar conocimiento científico básico, con el argumento de que este no tiene una aplicación inmediata, y pretender que se puede desarrollar una política de innovación en Costa Rica al margen de una política integral de desarrollo científico-tecnológico, es una posición equivocada que cercena las posibilidades de construir una sociedad próspera y equitativa. El sistema nacional de ciencia-tecnología e innovación debe basarse en una perspectiva sistémica integradora, y garantizar la participación de los diferentes protagonistas, entre los cuales la generación endógena de conocimiento mediante la investigación científica tiene un papel fundamental. 7. Referencias Committee for Economic Development (1998) America’s Basic Research. Prosperity through Discovery. Committee for Economic Development, New York, 97 p. Conway, G., Waage, J. (2010) Science and Innovation for Development. UK CDS, United Kingdom, 380 p. Cruz, A., Macaya, G. (2006) Visión de la Ciencia y la Tecnología en Costa Rica: una Construcción Colectiva. Proyecto Estrategia Siglo XXI, Imprenta CONLITH, San José, 261 p.
  • 70. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 71 Fernández, P., Gutiérrez, J.M. (2008) Mortality due to snakebite envenomation in Costa Rica. Toxicon 52, 530-533. Gutiérrez, J.M. (2005) La investigación en la Universidad de Costa Rica: Situación actual y perspectivas. Rev. Reflexiones 84(2), 91-101. Gutiérrez, J.M. (2009) Snakebite envenomation in Central America. In: Handbook of Venoms and Toxins of Reptiles (Mackessy, S.P., Ed.). CRC Press, Florida, pp. 491-507. Gutiérrez, J.M. (2010) Los Orígenes del Instituto Clodomiro Picado. Instituto Clodomiro Picado, San José, 60 p. Gutiérrez, J.M., Lomonte, B., León, G., Alape-Girón, A., Flores-Díaz, M., Sanz, L., Angulo, Y., Calvete, J.J. (2009) Snake venomics and antivenomics: Proteomic tools in the design and control of antivenoms for the treatment of snakebite envenoming. Journal of Proteomics 72, 165-182. Gutiérrez, J.M., Rojas, G. (1999) Instituto Clodomiro Picado: Ciencia y tecnología endógenas en la solución de un problema de salud pública en Centroamérica. Interciencia 24 (3), 182-186. Gutiérrez, J.M., Theakston, R.D.G., Warrell, D.A. (2006) Confronting the neglected problem of snake bite envenoming: the need for a global partnership. PLoS Medicine 3, e412. Hidalgo, A., Herrera, R., López, V., Velásquez, G. (2009) El sector de la industria alimentaria en Costa Rica. Una perspectiva desde la cadena de valor. Universidad de Costa Rica, San José, 137 p. Instituto Clodomiro Picado (2008) Determinación de Actividades Tóxicas de Venenos de Serpientes y su Neutralización por Antivenenos. Instituto Clodomiro Picado, San José. Láscaris-Comneno, T. (2004) Innovación Tecnológica y Competitividad Productiva en Costa Rica. Editorial Tecnológica de Costa Rica, Costa Rica, 154 p. Lomonte, B., León, G., Angulo, Y., Rucavado, A., Núñez, V. (2009) Neutralization of Bothrops asper venom by antibodies, natural products and synthetic drugs: Contributions to understanding snakebite envenomings and their treatments. Toxicon 54, 1012-1028. Moreno, E., Gutiérrez, J.M. (2008) Ten rules for aspiring scientists in a low-income country. PLoS Computational Biology 4, e1000024. Picado, C. (1931) Serpientes Venenosas de Costa Rica. Sus Venenos. Seroterapia Antiofídica. Imprenta Alsina, San José, 219 p. Rodríguez-Herrera, A., Alvarado-Ugarte, H. (2008) Claves de la Innovación Social en América Latina y el Caribe. CEPAL, Santiago, 227 p. Rojas, G., Jiménez, J.M., Gutiérrez, J.M. (1994) Caprylic acid fractionation of hyperimmune horse plasma: Description of a simple procedure for antivenom production. Toxicon 32, 351-363. Sábato, J., Botana, N. (1975) La ciencia y la tecnología en el desarrollo
  • 71. 72 Conocimiento, Innovación y Desarrollo futuro de América Latina. En: Sábato, J. (Ed.), El Pensamiento Latinoamericano en la Problemática Ciencia, Tecnología, Desarrollo, Dependencia. Paidós, Buenos Aires. Thulstrup, E.W. (1993) Strengthening science based fields in Third World universities. In: Research for Development. SAREC 20 years. SAREC, Stockholm, pp. 79-90. Wagner, C. (2008) The New Invisible College. Science for Development. Brooklings Institution Press, Washington, D.C. Washburn, J. (2005) University Inc. The Corporate Corruption of Higher Education. Basic Books, New York, 328 p. World Health Organization (2007) Rabies and Envenomings. A Neglected Public Health Issue. World Health Organization, Geneva. Yunus, M. (2003) Banker to the Poor. Microlending and the Battle Against World Poverty. Public Affairs, New York, 273 p.
  • 72. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Sistema de innovación, conceptos y aplicación Ileana Alfaro Álvarez 1 Resumen El objetivo principal de este capítulo es brindar los elementos necesarios para entender qué es un sistema de innovación (SI) y los beneficios de usar este concepto en el análisis de la innovación. Por ello, se discute el origen del concepto, se exponen los factores principales ligados a su marco conceptual, los elementos básicos de un sistema de innovación, la importancia de la intermediación, los contextos principales en los que se aplica el concepto (nacional, regional, sectorial y tecnológica) y se exponen consideraciones sobre el análisis de sistemas de innovación. La discusión se acompaña con ejemplos que buscan dar a lector una visión aplicada de los conceptos. 1 Facultad de Ciencias Agroalimentarias-Escuela de Agronomía/Escuela de Tecnología de Alimentos, Universidad de Costa Rica. ileana.alfaro@ucr.ac.cr
  • 73. 74 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción La sociedad actual reconoce que el conocimiento es el principal recurso en el desarrollo económico y social, y que la innovación es el motor que cataliza el uso del conocimiento para convertir las invenciones en productos y servicios reales que se traducen en beneficios para la sociedad. Una apropiada gestión de la innovación, en diferentes niveles, es un factor crítico para el uso del conocimiento como herramienta de desarrollo. Por ejemplo, una empresa micro, para poder llevar un producto al mercado con éxito, requiere definir una estrategia de innovación que involucre todas las facetas: identificación de una oportunidad, desarrollo del producto, implementación del producto y obtención de los beneficios. Por otro lado, a nivel macro, la adopción de una estrategia de innovación por parte de un país presupone el entendimiento de los factores del entorno que intervienen en los procesos de innovación, para así poder gestar políticas apropiadas que promocionen una innovación exitosa (Tidd & Bessant, 2009). Dentro del contexto de gestión de la innovación, se han desarrollado diversos modelos para analizar diferentes niveles de agregación: un proyecto específico dentro de una compañía, una empresa individual, un sector industrial, una región y un país. El concepto de sistemas de innovación es usado principalmente para el análisis en el ámbito de países, regiones y sectores, donde se utiliza para analizar las características de los procesos de innovación y para definir políticas que ayuden a un mejor desarrollo. La idea del enfoque de sistemas de innovación se empezó a discutir a mediados de la década de los 1980 y, en ese momento, no se esperaba la gran difusión que tiene al día de hoy. Solo por dar algunos ejemplos, organizaciones como la OECD2, la Comisión Europea y la UNCTAD3 han asimilado el concepto como una parte integral de sus análisis de perspectiva (Lundvall et al, 2002). El objetivo más importante de este capítulo es entender qué es un sistema de innovación (SI), exponer los factores principales ligados al marco conceptual 2 OECD: Siglas en inglés de la “Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico”. La OECD es una organización de cooperación internacional, compuesta por 32 estados, cuyo objetivo es coordinar sus políticas económicas y sociales, maximizar su crecimiento económico y ayudar a su desarrollo y al de los países no miembros. Su sede central se encuentra en Francia. Se considera que la OCDE agrupa a los países más avanzados y desarrollados del planeta, siendo apodada como “club de países ricos” ya que proporcionan al mundo el 70% del mercado mundial y representan el 80% del PIB mundial. Más información se encuentra en su sitio web oecd.org 3 UNCTAD: Siglas en inglés de la “Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo”. La UNCTAD es el principal órgano de la Asamblea General de la ONU para los asuntos relacionados con el comercio, las inversiones y el desarrollo. Los objetivos de la organización son “maximizar las oportunidades comerciales, de inversión y desarrollo de los países en vías de desarrollo así como la asistencia en sus esfuerzos para integrarse en la economía mundial”. Más información se encuentra en su sitio web unctad.org
  • 74. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 75 de SI y entender los beneficios de usar este concepto en el análisis de la innovación. Para mostrar aplicaciones de estos factores se resaltan ejemplos que se toman de evaluaciones de diferentes sistemas de innovación. 2. Sistemas de innovación Dentro del concepto de uso del conocimiento, la innovación es mucho más compleja que solo inventar. Invención es la conversión de conocimiento en nuevos productos, procesos o servicios; la innovación va un paso más allá pues incluye la invención pero, además, involucra el proceso de ponerla en uso; cuando una invención no se pone en uso no puede ser llamada innovación, por lo tanto, el proceso de la innovación requiere que el innovador tenga la capacidad de utilizar conocimiento nuevo (a través del aprendizaje, interiorización e implementación) para usar los recursos disponibles (nuevos y viejos) en la producción de novedosos bienes y servicios (Fortuin, 2006). A pesar de que hace muchos años el éxito de la innovación se estudiaba a nivel micro, es decir, donde básicamente se analizan los pasos o etapas que se requieren para que la idea o invención llegara al mercado, con el tiempo se empezó a hablar de la importancia del entorno en el que el proceso de innovación se lleva a cabo, ya que su éxito depende de muchos factores internos (propios de la empresa) y externos (del entorno) (Fortuin, 2006). En la década de los 80, Lundvall (2002) retoma el concepto de sistemas, ya mencionado por investigadores desde el siglo XVIII, y define una herramienta de análisis del entorno en el que se realiza la innovación. El concepto de sistemas de innovación es un enfoque heurístico, desarrollado para analizar los subsistemas sociales, actores e instituciones que contribuyen de una manera u otra, directa o indirectamente, de forma deliberada o no, a la aparición o producción de la innovación (Hekkert, et al. 2007; Lundvall et al., 2002). Este enfoque sostiene que la innovación debe ser vista como una evolución, un proceso complejo, no lineal e interactivo, en el que hay una coevolución de los sistemas tecnológico, científico y social (Tödtling & Trippl, 2005). Una importante derivación de este modelo es entender que las organizaciones no innovan de manera aislada, y que no es cierto que el único prerrequisito para poder innovar es la producción e intercambio de conocimiento e información tecnológica. Existen factores adicionales que juegan un papel clave, como las políticas y la legislación, la infraestructura, el acceso a fondos económicos y el desarrollo de mercados (Klerkx & Leeuwis, 2008). Como consecuencia, varios actores son identificados como relevantes en el proceso de innovación, entre los que se incluye emprendedores, investigadores, consultores, políticos, suplidores, procesadores, comercializadores y clientes. Estos forman interacciones y conexiones para lograr alinear procesos de aprendizaje y negociación, y así darle forma a la innovación (Malerba, 2003). En la siguiente sección se analiza más detalladamente las características de estos actores y sus interacciones.
  • 75. 76 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 2.1 Elementos del sistema de innovación Los elementos esenciales que se consideran en un SI se pueden agrupar en tres dominios: (a) el dominio de educación y conocimiento, también definido como los suplidores de conocimiento, (b) el dominio de negocios y empresas, definido como los demandantes del conocimiento, y (c) el dominio de instituciones de enlace que ponen en contacto los otros dominios, que se definen como la intermediación. La Figura 1 muestra un diagrama de los diferentes elementos esenciales presentes en un SI. El dominio de conocimiento y educación está representando en la parte izquierda de la figura y está compuesto por los sistemas de investigación y educación. La educación es la base para tener el recurso humano crítico, capaz de hacer una apropiada gestión del conocimiento, como herramienta de desarrollo. El sistema de investigación reúne a todas las organizaciones (públicas o privadas) encargadas de generar el conocimiento. El dominio de negocios y empresas se encuentra en la parte derecha de la figura y comprende los actores de la cadena de valor (suplidores, productores, procesadores, comercializadores y consumidores) que utilizan los insumos de los sistemas de conocimiento e investigación para realizar sus innovaciones. El modelo presenta la visión empresarial. Pero en el sentido amplio, en este grupo se pueden incluir las organizaciones no necesariamente empresariales, que utilizan el conocimiento para innovar en el quehacer de su organización como es el caso de la innovación en el sector público Figura 1 Diagrama de los diferentes elementos esenciales presentes en el Sistema de Innovación. Instituciones informales (prácticas, ambientales y actitudes) Sistema de investigación y educación Instituciones de enlace Canales políticos Sistema educativo Primaria / secundaria Post-secundaria Vocacional / técnico Plataforma de negocios Sistema de investigación Sector Público Sector Privado Sociedad Civil Sistema de extensión Sector Público Sector Privado Sociedad Civil Integración en cadenas de valor Políticas de innovación e inversión Vinculos con otros sectores Vinculos con la Política de S & T Fuente: adaptado de Spielman (2005) Cadena de Valor Actores y organizaciones Consumidores Procesamiento, distribución,venta Producción primaria Suplidores Política general Vinculos con Actores internacionales Vinculos con el sistema político
  • 76. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 77 Entre los dos dominios se encuentran las instituciones de enlace (servicios de soporte, canales políticos, plataformas de negocios) que facilitan la transferencia de conocimiento e información entre todos los actores. El modelo también incluye las condiciones externas que pueden favorecer o inhibir la innovación e incluye las políticas públicas en innovación, las instituciones informales que establecen reglas, normas, y atributos culturales y el ambiente, prácticas y actitudes que condicionan las formas en la cual los individuos de los diferentes dominios actúan e interactúan (Spielman, 2005). Es importante recalcar que el éxito de la innovación en los SI depende de la calidad de los diferentes actores (para su mejor análisis se pueden agrupar en subsistemas: educación, generación de conocimiento, usuarios, intermediarios, infraestructura de soporte) y del grado de interacción entre ellos (Smits & Kuhlmann, 2004). Desde este punto de vista, es muy importante establecer apropiadas conexiones y hacer combinaciones efectivas de los recursos presentes en el sistema (financieros, infraestructura, conocimiento, organizaciones). Dentro de los recursos del conocimiento se debe recalcar que no solo se refiere al conocimiento tecnológico sino a toda aquel que, de una u otra forma, ayude a generar innovación (experiencia, software, conocimiento tácito4) (Gray, 2006; Klerkx & Leeuwis, 2009; Smits & Kuhlmann, 2004). Cuando dentro del SI las interacciones son deficientes o, existen deficiencias estructurales, se dice que existe una “falla en el sistema” (Lundvall et al., 2002). Las fallas en el sistema se pueden presentar aun cuando exista suficiente inversión en I+D, por ejemplo cuando problemas de coordinación entre actores inhiben la sincronización entre la creación y lanzamiento de nuevas tecnologías. De acuerdo con Klerkx y Leeuwis (2009), estos faltantes o vacíos en el sistema se pueden clasificar en cuatro grupos: • Faltantes cognitivos: la gran diferencia cognoscitiva entre las características de los actores (de origen, nivel de conocimiento, experiencia, intereses, normas, valores, incentivos) les impide tener una comunicación efectiva y aprender juntos. • Faltantes de información: los actores están mal informados sobre lo que le pueden ofrecer otros actores del sistema y sobre cuáles son las posibilidades de cooperación. • Faltantes administrativos: los actores no tienen la habilidad para, en forma exitosa, adquirir e implementar nuevos conocimientos y tecnologías. • Faltantes sistémicos: el sistema posee vacío o barreras importantes que le impiden realizar una innovación exitosa: por ejemplo la dependencia en factores externos para el desarrollo de la innovación, o la existencia de sistemas cerrados y diseños dominantes que obstaculizan el flujo de la información y del conocimiento para que se desarrollen nuevas creaciones. 4 El conocimiento tácito consta, comúnmente, de hábitos y aspectos culturales que difícilmente reconocemos en nosotros mismos. En el campo de la gestión del conocimiento se hace referencia al conocimiento que únicamente la persona conoce y que es difícil explicar a otros.
  • 77. 78 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Considerando lo anterior, para aumentar la calidad de un SI se deben definir actividades clave a fin de reducir y eliminar los faltantes que se identifiquen en el sistema (Smits & Kuhlmann, 2004), tales como: • Proveer la infraestructura para generar inteligencia estratégica. • Identificar los recursos en el sistema. • Establecer interconexiones. • Aumentar la accesibilidad de todos los actores relevantes. • Estimular el desarrollo de la capacidad de producir información estratégica de acuerdo con las necesidades de los actores involucrados. Muchas de estas acciones se facilitan en los SI a través de los procesos de intermediación. En la siguiente sección se discute con más detalle la importancia de las organizaciones que cumplen el papel de intermediarios. 2.1.1. Intermediación en los sistemas de innovación Para solventar los problemas o faltantes del SI se requiere de una intervención activa; los estudios sobre sistemas de innovación cada vez le ponen más atención a las organizaciones que tienen la función de intermediación en los procesos de innovación. Generalmente surgen como una respuesta a necesidades y retos aparentes que se presentan en ambos lados, demandantes y suplidores del conocimiento, y buscan llenar los vacíos (de información, administración, culturales y cognoscitivos) que se presentan en los procesos de innovación. Una definición general dada por Howells (2006) es: “…un intermediario de innovación es una organización que actúa como agente en cualquier aspecto del proceso de innovación entre dos o más actores”. Las posibilidades de acción son muy diversas, por lo que existe mucha disparidad en la literatura al respecto y son llamados de muy diversas formas: “empresas intermediarias”, agentes, terceras partes, intermediarios de información, organizaciones de superestructura (Howells, 2006). Como ya se mencionó, la razón por la cual se crean los intermediarios de innovación es diversa, pero generalmente responden a una percepción de falta de conectividad entre actores relevantes. En muchos casos realizan una labor de intermediación en procesos específicos de innovación (acciones bilaterales), pero en los últimos años ha surgido un nuevo tipo de intermediario que tiene una función en el sistema (Klerkx & Leeuwis, 2009; van Lente, et al, 2003). En el SI el intermediario se encarga de crear conectividad dentro del sistema y tiene un papel de “animador” o catalítico, crea nuevas posibilidades y dinamismo dentro del sistema; además, ayuda a reducir la incertidumbre en los estados iniciales de los
  • 78. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 79 procesos de innovación cuando el riesgo a fallar es mayor (Klerkx & Leeuwis, 2009; Smits & Kuhlmann, 2004; van Lente et al., 2003). En ocasiones, la intermediación en los procesos de innovación es una actividad secundaria de la organización, es decir su objetivo primordial se centra en otras áreas como la docencia o la investigación, pero realiza acciones de intermediación como complemento a sus actividades. El término agentes de innovación “innovation brokers” diferencia a las organizaciones que fueron creadas específicamente para realizar una función de facilitador de los procesos de innovación (Winch & Courtney, 2007). Este tipo de organización se centra en ayudar a los actores para que la innovación se lleve a cabo, pero no participa activamente en los procesos de generación o implementación de la innovación (Den Hertog, 2000; Klerkx & Leeuwis, 2009; van Lente et al., 2003; Winch & Courtney, 2007). En términos generales, para que un intermediario de innovación pueda funcionar bien dentro del sistema, debe cumplir con una serie de requisitos: (1) visibilidad y accesibilidad, (2) confianza, (3) acceso a fuentes apropiadas de conocimiento e información relevante en los procesos de innovación, (4) credibilidad de las fuentes que usa, (5) respuesta rápida, y (6) complementariedad con las debilidades del sistema (Klerkx & Leeuwis, 2008). Uno de los esfuerzos más importantes que se han realizado en la investigación sobre intermediarios de innovación es la definición de las principales funciones que estos cumplen dentro del sistema, las cuales están definidas por diferentes factores: las características del SI, la estructura institucional del intermediario (pública o privada, con o sin fines de lucro, organizaciones nuevas o derivadas de otras ya existentes), si la organización es independiente o no, la forma en que es administrada y evaluada, y cómo es percibida por los clientes. La revisión de literatura muestra variadas funciones y diferencias y confusión en algunos casos en cuanto a terminología. Sin embargo, en términos generales varios investigadores coinciden en agrupar las funciones en tres principales (Batterink, 2009; Klerkx & Leeuwis, 2008; Klerkx & Leeuwis, 2009; van Lente et al., 2003), que se pueden utilizar para identificar el papel de los intermediaros5 : • Articulación de la demanda (articulación de opciones y demanda): sin una idea clara de la demanda es muy difícil, para las instituciones que generan el conocimiento, estar orientadas a las necesidades de los clientes. Para aclarar las necesidades de los suplidores y demandantes de conocimiento es necesario articular los requerimientos de innovación y su correspondiente demanda en términos de tecnologías, conocimiento, financiamiento y política. El papel de los intermediarios de innovación 5 Dependiendo de la situación, estas funciones generales pueden dividirse en roles más específicos
  • 79. 80 Conocimiento, Innovación y Desarrollo es facilitar el proceso creativo para tener acceso a los requerimientos reales y prevenir el no poder ver necesidades cuando se elaboran planes y estrategias de innovación con solo la perspectiva individual. Esta función incluye la búsqueda de posibles aplicaciones y la estimulación de variedad tecnológica, por lo que estudios de tendencias pueden ayudar a articular la demanda futura a niveles superiores de agregación del sistema. • Articulación y formación de redes: El objetivo principal del intermediario es el facilitar las interconexiones de actores relevantes (identificación, orientación, filtro, promoción de posibles socios de procesos de cooperación), para reducir los vacíos de información en el sistema de innovación y alinear actores y posibilidades. • Gestión del proceso de innovación: El intermediario brinda soporte en los procesos de aprendizaje y otras formas de interacción y alineación entre actores, a través de mecanismos de retroalimentación y la estimulación de experimentos y adaptaciones mutuas. Actividades importantes dentro de esta función son: el rol de interfase administrativa (sirve de puente entre las diferencias cognitivas y culturales de los diferentes actores), el facilitar los procesos de propiedad intelectual (derechos, atribuciones y comercialización de las innovaciones) y el optimizar la interacción entre la red de innovación y más allá del SI (infraestructura física, incentivos del sistema, financiamiento, legislación). A continuación se ilustra un modelo de intermediación interesante, detectado en el sector agrícola de Costa Rica. Ejemplo 1 Intermediación en el sector agrícola de Costa Rica Un ejemplo interesante de intermediarios de innovación presentes en el sector agrícola de Costa Rica, son las organizaciones no gubernamentales subsectoriales como CORBANA6 (para el subsector de banano), LAICA7 (para el subsector de azúcar) e ICAFE8 (para el subsector de café). Estas organizaciones son entidades públicas no estatales, creadas mediante una ley para propiciar el desarrollo del subsector que representan. Poseen una junta directiva con representación del Gobierno y de los productores y, además, cuentan con la afiliación de la mayoría de los productores del subsector correspondiente. Dentro de la promoción del desarrollo de cada subsector, estas organizaciones y promueven acciones de I+D y cumplen varias funciones de intermediación y promoción de la innovación para el subsector en que trabajan. 6 7 realizan 8 6 Corporación Bananera Nacional. Sitio oficial de CORBANA: http://www.corbana.co.cr/ 7 Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar. Sitio oficial de LAICA: http://www.laica. co.cr/laicaWeb/ 8 Instituto del Café de Costa Rica. Sitio oficial de ICAFE: http://www.icafe.go.cr/
  • 80. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 81 El modelo presenta importantes ventajas: • Los subsectores poseen representación en los foros políticos. • La existencia de un impuesto asegura financiamiento para la generación de conocimiento a través de investigación en el subsector respectivo, que incluye infraestructura de investigación y estaciones experimentales. • Los productores intervienen en la priorización de problemas, experimentación, pruebas de campo y supervisión de investigación. • La investigación se enfoca y es coordinada de acuerdo con las necesidades de los productores y del mercado. • Existe un sistema claro y eficiente de transferencia de conocimiento. • Las organizaciones poseen articulación nacional e internacional para generar conocimiento, realizar y promover proyectos de investigación colaborativos. • Ejemplo de resultados exitosos obtenidos por estas organizaciones son: lograr que el país tenga productividades altamente competitivas en esos productos a nivel mundial, poder responder rápida y eficientemente a los requerimientos del mercado global acerca de temas ambientales ligados con la producción, desarrollo de nuevas variedades, control de enfermedades y estrategias a nivel de país. Habiendo analizado las características de los elementos del sistema y sus interrelaciones, la siguiente sección explora los contextos de sistemas de innovación más estudiados. 2.2 Contextos de sistema de innovación Inicialmente el concepto de SI se utilizó para el análisis de la situación de la innovación en el ámbito de país; después, diferentes investigadores introdujeron nuevos contextos, como “sistemas regionales” relacionados con zonas de alta dinámica de innovación, como es el caso de Silicon Valley (Cooke, 2002); “sistemas tecnológicos”, con el argumento de que existen interrelaciones sistémicas únicas dentro de una tecnología en específico (Bergek, et al. 2008); o “sistemas sectoriales” donde se da importancia a cómo grupos de empresas desarrollan la innovación dentro de un sector específico (Malerba, 2003). En algunas ocasiones, los diferentes conceptos se han presentado como alternativas para el análisis en el país, con el argumento de que en la situación actual de globalización, la innovación moderna trasciende el contexto de país. Sin embargo, es importante entender que el análisis de la innovación en los diferentes contextos no solo es legítimo sino que, además, permite la comprensión en diferentes perspectivas (Cooke, Heidenreich, & Braczyk, 2004; Lundvall et al., 2002; Tödtling & Trippl, 2005). A continuación se desarrollan algunas características de tres de estos contextos, con ejemplos que muestran cómo sus aplicaciones permiten utilidades específicas.
  • 81. 82 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 2.2.1. Sistema nacional de innovación (SNI) Los países y gobiernos juegan un papel importante en la orientación sobre el tipo de competitividad que va a ser la base de desarrollo económico. Por ejemplo, un país, a través de sus políticas, puede promover una competitividad cimentada en alta productividad, basada en la combinación de bajos costos de producción, devaluaciones sucesivas de la moneda y explotación de recursos naturales; o una competitividad basada en elevación de la productividad y de las remuneraciones con sustento en modernización científica y progreso tecnológico. La segunda opción es considerada la forma apropiada para tener un desarrollo real con mayor influencia en la parte social del país, en tanto la primera opción se puede definir como una competitividad ficticia, ya que es muy difícil, a través de esta estrategia, tener un desarrollo real por el bajo impacto social y el deterioro ambiental que conlleva (Lascaris, 2002). Las anteriores consideraciones permiten entender el por qué los países realizan esfuerzos importantes para promover un desarrollo real y sostenido, que considere la innovación como fuente de desarrollo. La relación que se da entre competitividad, innovación y el SNI es trascendental. Ahora más que nunca las empresas deben definir estrategias para utilizar sus recursos de la manera más eficiente, con el fin de tener éxito en un entorno de mercado global. Dado que las empresas no están solas, los competidores van a responder a la aplicación de esa nueva estrategia definiendo un proceso de competitividad dinámico con cambios y adaptaciones constantes. Por esta razón, para mantener su posición en el mercado, las empresas tienen que desarrollar ventajas competitivas. Dentro del uso del conocimiento, la innovación puede ayudar a crear ventajas competitivas a través de un enfoque proactivo que permita la utilización de nuevos conocimientos para obtener una posición estratégica de mercado en relación con los competidores; por ejemplo, con el uso adecuado de los recursos naturales a favor de su transformación en bienes con mayor contenido tecnológico y la búsqueda de formas dinámicas para mantener la posición en el mercado (OECD, 2005). La principal influencia del SNI en la creación de ventajas competitivas por parte de las empresas se fundamenta en los elementos del sistema que proveen mecanismos para la generación y asimilación del conocimiento, y está compuesto por las instituciones y organizaciones (universidades, institutos de investigación, empresas, ministerios) de los subsistemas de educación, generación del conocimiento y sector empresarial y la dinámica que se produce por las interacciones entre ellos. La innovación tecnológica surge en una economía cuando los diversos componentes que conforman el sistema se consolidan e interactúan apropiadamente entre ellos. Entendiendo el país como sistema, el modelo de SNI ha sido adoptado como la base para desarrollar y analizar las políticas de innovación de muchos países.
  • 82. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 83 El concepto es sensible a la cultura socioeconómica y política de un país en particular y se ve afectado por el proceso de globalización; al ser dinámico por naturaleza, varía con los países, lo que depende de sus capacidades tecnológicas, desarrollo industrial, sistema de soporte a I+D, sistema educativo y desarrollo económico (Mrinalini & Nath, 2008). En el modelo explicado, es posible destacar algunas consideraciones sobre las diferencias entre países desarrollados y en vías de desarrollo: en los primeros, los tres subsistemas (educación, generación del conocimiento y sector empresarial) son fuertes y consolidados, lo que les permite tener un desarrollo eficiente en el dominio de las innovaciones tecnológicas, y los esfuerzos para innovar se centran en mejorar la conexión entre los actores. Contrariamente, por las condiciones internas, los países en vías de desarrollo presentan limitaciones en uno o más de los tres subsistemas, por lo que es muy difícil desarrollar innovaciones tecnológicas, y lo que generalmente se hace es adaptar tecnologías foráneas (Lascaris, 2002). Casos exitosos en Taiwan y Corea muestran que un progreso apropiado de la innovación, en los países en desarrollo, debe basarse en el fortalecimiento de los tres subsistemas en forma coordinada (Ernst, 2002), por lo que claramente requieren políticas diferenciadas, lo cual es posible a través del análisis del SNI del país. El siguiente ejemplo refleja el esfuerzo que ha realizado Costa Rica por tener una visión general de los actores involucrados en los procesos de innovación, sus interacciones y las barreras existentes. Ejemplo 2. Atlas de la innovación en Costa Rica En 2006, el Ministerio de Ciencia y Tecnología creó la “Comisión Nacional de la Innovación”, con el fin de proponer acciones para fortalecer y desarrollar el Sistema Nacional de Innovación, basada en los resultados del Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010 y la “Estrategia Siglo XXI”9 9 La Comisión Nacional de Innovación hizo un mapeo de la situación, denominado “Atlas de la Innovación” (MICIT, 2008a). Utilizando la técnica de mapa conceptual fueron establecidos y definidos, respectivamente, los actores más importantes del sistema y las barreras de la innovación en el país; estas últimas fueron agrupadas en cinco áreas importantes y la Comisión propuso acciones específicas para cada caso. Los principales resultados se presentan a continuación: 9 “La Estrategia Siglo XXI se inició en el 2004, mediante un proceso participativo que ha involucrado a más de 200 profesionales y líderes de la comunidad académica, empresarial, institucional y política del país. La propuesta de este grupo pretende trascender las diferentes administraciones gubernamentales, de manera que el país pueda colocar a la ciencia y a la tecnología como uno de los ejes del desarrollo nacional. Desde un enfoque de largo plazo, la Estrategia orienta y articula las acciones necesarias para que Costa Rica alcance las metas propuestas “El Plan de Medio Siglo en Ciencia y Tecnología para Costa Rica”. A partir del 28 de marzo del 2008 Estrategia se ha conformado como una Asociación privada, independiente e imparcial, sin fines de lucro, apolítica y no gubernamental”. Más información en su página web: http://www.estrategia.cr/
  • 83. 84 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Área Principal barrera Propuesta para mejorar Estrategia Implementar un Centro de Pensamiento-Acción (CPA), que analice y recomiende estrategias al órgano de gobierno y coordinación del Falta de una sistema de innovación, como unidad visión estratégica de planificación estratégica. Este y sistémica de la centro puede utilizar, como insumo, innovación. lo alcanzado en la ejecución de la Estrategia Siglo XXI, lo planteado en el Estado de la Nación, recomendado en el tema de articulación, y la inteligencia competitiva del entorno internacional. Catalización Falta de vehículos especializados para el desarrollo de oportunidades de innovar. Capacitación especializada que cubra aspectos como administración de proyectos, evaluación tecnológica, transferencia de tecnología y propiedad intelectual. Creación de organización de intermediación especializadas por sector. Financiamiento Carencia de un sistema de apoyo financiero-fiscal a la I+D+i (Investigación+ desarrollo+innovación). Creación de sistema de apoyo financiero y fiscal sistémico, que incluye la creación de la red de facilitadores acreditados, la red nacional de fondos para la innovación, incentivos y estímulos a la innovación y la creación de la industria de capital de riesgo. Articulación Evaluación de resultados (indicadores). Deficiente Comparación con los SNI de otros desempeño sistémico de los países. diferentes actores Promoción de articulación entre los y roles. actores (red de redes). Cultura Falta desarrollar una mayor cultura y capital humano para el emprendimiento y la innovación. Estrategias para promover la conciencia de la importancia del emprendimiento y la innovación a diferentes niveles: personal, sistema educativo, vinculación de sectores productivo y académico. Las barreras identificadas a través del Atlas de la Innovación están totalmente ligadas con los faltantes sistémicos mencionados en la sección 2.1. El
  • 84. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 85 ejemplo muestra la importancia del concepto sistémico para establecer estrategias, a nivel de país, que promuevan el desarrollo de la innovación. De acuerdo con Lundvall (2002), el concepto de SNI se ha desarrollado y difundido rápidamente durante los últimos años; esta evolución ha hecho hincapié en la necesidad de afinar el concepto y las políticas respectivas. Una de las consecuencias más positivas del concepto es que ha permitido la promoción de una legítima movilización, a nivel de país, de esfuerzos coordinados para mejorar las capacidades de innovar. El concepto amplio del sistema de innovación implica una nueva perspectiva sobre un vasto conjunto de políticas, incluidas: la social, la de mercado laboral, la de educación, la industrial, la energética, la medioambiental y la de ciencia y tecnología. En concreto, el concepto requiere nuevas estrategias de desarrollo nacional con la coordinación entre estos ámbitos políticos. Sin embargo, Lundvall hace una importante reflexión sobre el riesgo, en cuanto a que el concepto se convierta en una base para la promoción exclusiva de las instituciones basadas en la ciencia y deje por fuera las actividades con impacto socioeconómico muy limitado. Este factor refleja la importancia de que cada país analice su situación en particular, y esté seguro de promover un desarrollo integral y acorde con sus fortalezas y necesidades. Otro factor importante por considerar, es la labor del análisis para comprender mejor cómo analizar el sistema en el entorno actual de competencia global. Para el caso de los países en desarrollo, Ernst (2002) sugiere que es importante enfatizar en las articulaciones internacionales para poder tener acceso al conocimiento que se genera en otras partes y compensar los faltantes en el sistema de innovación propio. 2.2.2. Sistema regional de innovación (SRI) El concepto SRI ha adquirido una posición prominente en las políticas de innovación de algunos países de Europa. En el tema de desarrollo regional, este combina la focalización en una región con la perspectiva sistémica (Cooke & Leydesdorff, 2006; Cooke et al., 2004). El SRI proporciona la oportunidad de analizar las economías regionales como elementos importantes en la competitividad globalmente, como lo demuestra el caso de Silicon Valley en Estados Unidos de América. En este contexto se enfatiza que la localización de la innovación en una región facilita los procesos de interacción, identificación y arraigo y, por lo tanto, mayor facilidad en el flujo del conocimiento, lo que permite que la innovación se convierta rápidamente en una fuente de desarrollo económico y social (Asheim & Coenen, 2005; De Bruijn & Lagendijk,
  • 85. 86 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 2005). En este contexto, una región compite con base en competencias especiales y, por ello, es muy importante que la región identifique sus fortalezas y defina “ventajas competitivas regionales”. A continuación se detalla un ejemplo de SRI en Los Países Bajos (Holanda). Ejemplo 3. Región Food Valley en Los Países Bajos (Holanda) En Julio de 2004 el Gobierno Holandés presentó la política de “Los picos en el Delta”. Según su Ministerio de Comercio Exterior, este país posee 6 regiones con ventajas competitivas (los picos) (Gennip van 2004). El objetivo principal de la política es promover el desarrollo en estas regiones. La perspectiva económica regional es que la cohesión y la sinergia se desarrollan solo si los actores del sistema adquieren una visión económica en conjunto para abordar los problemas y aprovechar las oportunidades de la región. La política mencionada pretende crear una mayor cohesión sustantiva y administrativa de las inversiones del territorio y, cuando sea posible, la combinación de las inversiones públicas y privadas. Una de estas Regiones es Food Valley, uno de los conglomerados (“clusters” en inglés) del área de alimentos más importantes de Europa (Crombach, 2008) que se concentra en la parte oriental del país y que contiene a la Universidad de Wageningen (una de las más importantes de Europa en el área de Agricultura). Algunas de las características importantes de esta región son las siguientes: Posee un sector industrial consolidado: en el 2008 se registraron 1.442 empresas relacionadas con el sector agroalimentario, con presencia de importantes compañías internacionales y sus centros de investigación, que emplean a más de 15.000 investigadores bien formados. Tiene un importante sistema de generación de conocimiento: el sistema de investigación de la Universidad de Wageningen se ve enriquecido con iniciativas internacionales de I+D y organizaciones público-privado de investigación. La región muestra un alto grado de trabajo interdisciplinario, fuertes interrelaciones entre el sector público y privado y una infraestructura y soporte de innovación de alta calidad. Cuenta con la presencia de una intermediaria de innovación a nivel regional (Food Valley Organization”10 ), una incubadora, un parque de agronegocios y varios organismos gubernamentales de soporte. La intermediaria de innovación y las organizaciones gubernamentales se encargan de canalizar las iniciativas gubernamentales de desarrollo como acceso a fuentes de financiamiento y la promoción de la creación de nuevas empresas. En conclusión, apoyo político, financiación, una infraestructura de innovación y 10 herramientas de soporte son aspectos importantes que están presentes en esta región. 10 Más información sobre esta organización y la región se puede encontrar en el sitio web http://www.foodvalley.nl/English/default.aspx
  • 86. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 87 2.2.3. Sistema sectorial de innovación (SSI) Dentro de las características que definen un país, es claro ver cómo el desarrollo económico difiere con respecto a los sectores. El contexto de sector ha sido un factor clave para el análisis del desarrollo económico, ya que enmarca empresas que poseen similitudes en requerimientos tecnológicos y en las características de la demanda y, por lo tanto, en las posibilidades de desarrollo. El concepto de (SSI) posiciona la definición de sistema en los límites de un determinado sector, analizando sus actores e interacciones (Malerba, 2003). Los análisis sistémicos de la innovación en los sectores permiten establecer estrategias y políticas para promover su desarrollo. Muchos países en vías de desarrollo han encontrado mecanismos exitosos para incrementar el soporte institucional en algunos sectores, como es el caso de Corea en el campo electrónico. Ejemplo 4. Desarrollo del sector de electrodomésticos en Corea De acuerdo con Ernst (2002), en este caso el Gobierno analizó el SSI para establecer una estrategia que le permitiera cubrir todos los aspectos necesarios y promover un desarrollo integral. El Gobierno promocionó que empresas coreanas tuvieran que desarrollar los conocimientos y competencias necesarias para monitorear, entender, absorber y mejorar tecnologías foráneas a través de una variedad de interconexiones: con suplidores de equipo y componentes foráneos, el licenciamiento conjunto de patentes, como proveedores de fabricantes de equipo original y socios minoritarios en alianzas estratégicas. A través del licenciamiento de diseños de equipos probados en el extranjero, y la importación de la mayoría de los componentes vitales, los productores coreanos fueron capaces de focalizar su atención en tres áreas: 1) el dominio de las capacidades de producción, inicialmente con ensamblaje, pero incrementando posteriormente a servicios de soporte y luego a producción masiva; 2) desarrollo de las capacidades requeridas para procesos de reingeniería y personalización de productos como “ingeniería reversa”, “diseño analítico” e “ingeniería de sistemas”; 3) la capacidad para lanzar, rápidamente y a bajo costo, nuevas línea de producción. La mayoría de los productores coreanos se hubieran rehusado a intentar esta estrategia, con alto costo y riesgo, de no ser por la intervención política del Estado coreano. El Gobierno coreano suministró a las empresas externalidades críticas como: información, capacitación, mantenimiento, otros servicios de soporte y financiamiento para pagar los costos del licenciamiento de tecnología y la importación de las “buenas prácticas” en producción de equipo y componentes de vanguardia. El soporte del Gobierno ayudó a que las empresas crecieran lo suficiente y pudieran sobrepasar las altas barreras de entrada al mercado de electrodomésticos.
  • 87. 88 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Las anteriores secciones han dado los fundamentos para entender un sistema de innovación y, en algunos casos, se han presentado ejemplos de análisis de los sistemas. La siguiente sección examina detalladamente consideraciones y los más importantes aportes de los análisis de SI. 2.3. Análisis del sistema de innovación Los ejemplos que han venido ilustrando los diferentes conceptos muestran que los estudios que utilizan el modelo de SI permiten identificar factores que, normalmente, no se estudian en un análisis lineal del proceso de innovación en una empresa y para un mercado en particular. El análisis de SI identifica un ámbito mayor de actores (públicos y privados), interacciones (competitividad, cooperación, aprendizaje), instituciones (normas y prácticas sociales) y políticas (ciencia y tecnología, comercio, educación, financiamiento) que condicionan la interacción entre los actores y la respuesta a las oportunidades de innovación. Algunos de los elementos importantes que se pueden definir, a través del análisis del SI, son los siguientes (Spielman, 2005; Spielman & Birner, 2007): • El diseño de políticas desde la perspectiva de un proceso continuo que se debe adaptar a las oportunidades institucionales y tecnológicas que se presentan por los cambios socioeconómicos del sistema. • La definición de la capacidad de los individuos y organizaciones, que se encuentran dentro del sistema, para aprender, cambiar e innovar, incluso la naturaleza de los procesos de aprendizaje integrados e interactivos entre los diferentes agentes de innovación. • La identificación de los tipos de intervenciones que favorecen las capacidades y procesos de innovación del SI. • La definición de formas de incrementar la eficiencia y eficacia de los procesos de innovación a través de: la identificación y utilización de ventajas comparativas de diferentes actores e instituciones, la reducción de los costos de transacción en el intercambio de conocimiento y tecnologías, la utilización de economías de escala y la explotación de complementariedades, el alineamiento de esfuerzos y la identificación de efectos sinérgicos en la innovación. Los análisis sistémicos se pueden enfocar en diferentes formas: las estructuras y características del SI se pueden analizar con la base de tres niveles (Lascaris, 2002): • Nivel micro: se refiere al nivel particular de los diferentes actores. • Nivel meso: incluye la estructura de las articulaciones e interacciones entre los diferentes actores. • Nivel macro: involucra al entorno, la plataforma en la que se desarrollan los procesos de innovación; incluye los procesos de planeación,
  • 88. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 89 políticas y estrategias de país que definen las condiciones donde actúan e interactúan los diferentes actores. Los análisis se fundamentan en métodos cualitativos o cuantitativos, y la selección de estos depende del objetivo que se persiga. En primer lugar, se encuentran estudios que poseen el esfuerzo académico de aumentar el entendimiento de cómo se lleva a cabo la innovación y se fundamenta en estudios de caso y modelos descriptivos del SI, los que hasta el momento no cuentan con un método formal de análisis. En segundo lugar, se presentan los esfuerzos más orientados a la definición de políticas para mejorar el desempeño de los SI y se fundamenta en estudios de comparación entre países (índices de innovación, estudio de casos e identificación de buenas prácticas (Spielman & Birner, 2007). A continuación se presenta un ejemplo de un análisis cualitativo de sistema de innovación. Ejemplo 5. Análisis cualitativo del SNI con respecto a los factores que contribuyen a la adquisición de conocimiento y generación de competencias en el sector agroalimentario El estudio fue utilizado como base para entender la influencia del SNI en la competitividad de empresas del sector agroalimentario. En el análisis se consideran los niveles micro, meso y macro, se enfoca en ciertos aspectos específicos del sistema (elementos del sistema que contribuyan a la generación de conocimientos y competencias), se hace para un sector en especial (sector agroalimentario) y se utiliza la entrevista a expertos y documentación sobre el país para obtener la información, la que es procesada a través de análisis FODA en los diferentes niveles. A continuación se presentan los aspectos más relevantes identificados a través del FODA en los tres subsistemas del nivel micro y los niveles meso y macro: A nivel micro: • Subsistema de educación: el país posee fortalezas en el sistema educativo (incluye educación básica y técnica), de capacitación y apoyo en aspectos complementarios (como sistema de calidad, acreditación y gestión de la innovación), importantes alianzas con organizaciones internacionales y la promoción de formación para la aplicación de altas tecnologías. Algunas debilidades importantes son: faltantes para formación de posgrado en educación superior, especialmente en doctorado, en una estructura adecuada de incentivos para retener a profesionales altamente calificados en el sistema educativo y en el desarrollo del espíritu emprendedor (clave para aumentar la dinámica y catalizar la entrada de nuevas empresas). Amenazas identificadas son la reducción del soporte al sistema de educación pública y la posibilidad de “fuga de cerebros” por mejores condiciones en el extranjero. Oportunidades importantes son la promoción y aumento de la formación a nivel de educación superior a través de programas colaborativos con organismos internacionales y la utilización de la plataforma del SNI para definir una estrategia de educación en innovación. • Subsistema de generación de conocimiento: las fortalezas son la existencia de un importante apoyo institucional capaz de cubrir todos los aspectos de
  • 89. 90 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 11 12 la cadena de abastecimiento de conocimiento del sector agroalimentario (el sistema de investigación agrícola del país es el más grande y avanzado de la región centroamericana), modelos especiales de organizaciones subsectoriales de I+D (CORBANA, LAICA, ICAFE), la presencia de modelos especiales de I+D (CENIBIOT, PAVUC) y la promoción del uso de altas tecnologías. Las debilidades más importantes son la ausencia de una buena interacción entre las entidades de I+D, universidades y el sector productivo; problemas de “capacidad de asimilación11”, deficiencias en los mecanismos de definición de prioridades de I+D, la falta de enfoque de las necesidades de los consumidores, limitaciones en los recursos (infraestructura, equipamiento, recursos humanos, fondos) e importantes deficiencias en gestión del conocimiento (la protección y difusión). Como oportunidades se identifican la posibilidad de desarrollar nuevos modelos de interacción Universidad-empresa, y el aprovechar la ventaja del sistema de investigación en el sector para generar más I+D enfocada en valor agregado. Las amenazas más importantes son la reducción del soporte a instituciones públicas de I+D, la falta de planes apropiados de reemplazo para los investigadores que se retiran y el uso sin retribución del conocimiento generado por la falta de un sistema apropiado de protección del conocimiento. • Subsistema sector empresarial: las fortalezas son la disponibilidad de fondos I+D para el sector privado, la existencia de organizaciones sectoriales que apoyan en diferentes aspectos de los procesos de innovación y la dinámica producida por la estrategia de IED12, la presencia de empresas extranjeras y multinacionales (con posibilidades de producir un efecto de difusión-spillover effect). Las debilidades son: la prevalencia en algunos subsectores del enfoque de alta productividad-bajo valor agregado, el bajo desarrollo de I+D en las empresas, la presencia de muchas empresas informales con baja capacidad tecnológica, el bajo nivel educativo del recurso humano en algunas empresas, los faltantes en infraestructura y sistemas de información y la falta de comprensión de la importancia de la innovación estratégica para desarrollar la competitividad. Oportunidades importantes son el aprovechar la existencia de organizaciones subsectoriales para la promoción de innovación e I+D orientada al valor agregado y la promoción de mayor colaboración con el sector generador de I+D. Las principales amenazas son la dependencia de transnacionales en algunos subsectores y la globalización y apertura de mercados. En el nivel meso de intermediación: la fortaleza más importante es que existe una estructura institucional para promover la interacción y soporte entre actores (la existencia de una cultura, basada en la etapa previa del extensionismo, facilita la articulación y soporte entre diferentes actores, además todas las universidades públicas poseen entidades encargadas en la promoción de la relación U-E). Debilidades importantes son la poca interacción efectiva entre las organizaciones, la informalidad en los procesos de gestión del 11 La capacidad de asimilación (concepto definido como “absorptive capacity” en inglés) es la capacidad que tiene una empresa para asimilar y usar el nuevo conocimiento. Esta es función del conocimiento tácito y explícito, las rutinas internas, competencias administrativas y la cultura de la empresa, y está relacionado con los niveles de educación del personal, las fuentes de adquisición de conocimiento (colegios, universidades, consultores, capacitación, etc.) y la experiencia (Gray, 2006). 12 IDE: Inversión extranjera directa.
  • 90. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 91 conocimiento (la adecuación al nuevo sistema de interacción, no basado en el extensionismo, implica que se deben establecer nuevos mecanismos de gestión del conocimiento), la falta de más organizaciones de intermediación con funciones acordes a los faltantes de interacción entre los actores. La principal oportunidad es la creación de intermediarios de innovación que cubran los faltantes sistémicos (cognitivos, sistémicos, administrativos o de información). A nivel macro, una importante fortaleza es la existencia de una alta dinámica en el tema de innovación, como se muestra en diferentes iniciativas (Estrategia Siglo XXI, Atlas de la Innovación, Encuesta de innovación 2008). Sin embargo existen problemas de conectividad y coordinación, falta mayor definición de acciones concretas y, en el caso específico del sector agrícola, se ha mantenido el apoyo al modelo de alta productividad y bajo valor agregado; con este esquema, el país está perdiendo posibilidades de generar valor agregado a partir de la agricultura con base en las ventajas que posee el país por la biodiversidad, el clima y las competencias que posee el sector. En el contexto de países, la OECD ha sido una de las organizaciones que más ha fomentado el análisis de SI para establecer parámetros de cooperación y comparación en temas de innovación entre los países miembros. Esta organización ha realizado esfuerzos por establecer criterios y procedimientos sistematizados para la recolección de datos y análisis de sistemas nacionales de innovación. El manual de Oslo (OECD, 2005) y el Manual de Bogotá (Jaramillo, 2001), elaborado específicamente para recoger información en países en desarrollo de América Latina, sugieren metodologías de recolección y análisis de información. Partiendo de estos manuales, se han construido indicadores de innovación tecnológica y metodologías para medir y analizar la innovación. A través de estas metodologías se han desarrollado herramientas de comparación entre países. A continuación se presentan dos ejemplos, para ilustrar y dar al lector fuentes de análisis sistémicos: Ejemplo 6. La herramienta KAM del “conocimiento para el desarrollo” (K4D, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial13 EL KAM es una herramienta de comparación diseñada para dar soporte a los esfuerzos que realizan los países en desarrollo para transformarse en economías basadas en el conocimiento. El modelo conceptual de la base de datos describe la economía basada en el conocimiento en término de cuatro pilares: (1) incentivos económicos y regímenes institucionales, (2) educación, (3) innovación y (4) tecnologías de información y comunicación (KAM, 2008). 13 Knowledge assessment methodology (KAM) Los resultados de la base de datos son de dominio público. Se puede accesar en la dirección electrónica http://info.worldbank.org/ etools/kam2/KAM_page1.asp
  • 91. 92 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Aproximadamente 109 variables estructurales y cualitativas son categorizadas dentro de los 4 pilares y normalizadas en una escala relativa de 0 a 10 para comparar 146 países. La base de datos permite crear índices compuestos, como el “índice de economía basada en el conocimiento” (KEI). A manera de ilustración sobre una comparación de índices, la Figura 2 presenta la comparación de los 4 pilares básicos para 4 países de América: Costa Rica, Chile, Estados Unidos de América y México. Figura 2 Comparación de 4 pilares del índice K4D del Banco Mundial para 4 países ICT Innovación Estados Unidos México Educación Chile Costa Rica Incentivos económicos y régimen institucional 0 2 4 6 8 10 Fuente: elaborado con la herramienta de análisis de internet de KAM Como lo muestra la creación del Manual de Bogotá (Jaramillo et al., 2001), el análisis del SNI en países en vías de desarrollo requiere consideraciones especiales. Mientras que el enfoque principal del Manual de Oslo remite al enfoque estricto de innovación, el Manual de Bogotá se propone captar los rasgos idiosincrásicos que adoptan los procesos de innovación en los países en desarrollo, pues considera una temática más amplia que incluye aspectos como “esfuerzo tecnológico”, “gestión de la actividad emprendedora” y “acumulación de la capacidad tecnológica”. El fin principal de este esfuerzo es obtener criterios y elementos de juicio para orientar las acciones públicas y privadas en la gestión de la innovación en un sistema que presenta
  • 92. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 93 deficiencias en sus subsistemas. El siguiente ejemplo muestra los resultados de la primera encuesta sobre tecnología e innovación realizada en Costa Rica, elaborada con base en los criterios del Manual de Bogotá. Ejemplo 7. Resultados de primera encuesta nacional en ciencia, tecnología e innovación 14 En el año 2008, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Costa Rica presentó los indicadores nacionales 2006-2007: ciencia, tecnología e innovación Costa Rica. Los indicadores que se presentaron en ese documento, contienen un marco conceptual y metodológico basado en las recomendaciones internacionales de RICYT14, y de manuales para la elaboración de indicadores de ciencia y tecnología, tales como: Manual de Oslo, de Bogotá, Lisboa y Frascati (MICIT, 2008b). La información generada se presenta en la base de datos del RICYT. En términos generales los principales hallazgos de la encuesta de innovación son los siguientes • La inversión en I+D: la inversión con respecto al producto interno bruto (PIB) es de 0,39% para el 2006 y de 0, 32% para el 2007, lo que coloca a Costa Rica por debajo del promedio de los países de Iberoamérica y Latinoamérica (de acuerdo con los datos de RICYT). • Capacidad de la fuerza laboral de las empresas: el 65% de todos los empleados son empleados con un nivel de educación básico o inferior; el 25% poseen educación técnica y el 9.9% educación profesional. • Orientación de mercados: el 89% tiene a Costa Rica como el principal mercado. Los principales mercados internacionales son el de Estados Unidos de América, seguido por el europeo y el centroamericano. • Características de la innovación: La mayoría de las empresas dicen realizar actividades de innovación, pero lo hacen en forma reactiva en busca de incrementar la producción. Solo el 13% de la innovación fue novedosa para el mercado internacional. • I+D en las empresas: el 62% de las empresas manifestó que realiza actividades de I+D, pero solo el 29% lo hace en forma regular o continua, centralizada en un departamento de I+D. • Relación universidad-empresa en I+D: el 33% de las empresas tiene relación con universidades y centros de investigación. Para la mayoría de las empresas la colaboración ha permitido lograr los objetivos planteados, y la duración de los proyectos de colaboración dura menos de 5 años. • Patentes: Muy pocas empresas han generado patentes. De las que han patentado, el 65% poseen solo una patente. 14 En la base de datos de “Innovación en América Latina y el Caribe”, administrada por la Red de Indicadores en Ciencia y Tecnología (RICYT) participan todos los países de América, junto con España y Portugal. Surgió a partir de una propuesta del Primer Taller Iberoamericano sobre Indicadores de Ciencia y Tecnología, realizado en Argentina a fines de 1994. La base de datos provee datos específicos por país en C&T, insumos (recurso humano y financiero), resultados (patentes y publicaciones) y factores contextuales (características demográficas y económicas). La definición de los indicadores RICYT se hacen basados en encuestas realizadas a nivel de empresas e incluye tópicos como desempeño económico de la empresa, tamaño, y orientación de sus actividades de innovación e inversión, resultados de innovación con respecto a productos y procesos, relaciones con el SNI y su valoración de las políticas del SNI. Se puede tener acceso a la base de datos RICYT en la dirección electrónica http://www.ricyt.org/
  • 93. 94 Conocimiento, Innovación y Desarrollo A pesar de que la medición de atributos de los SI es un factor clave para entender cómo las políticas e inversiones pueden ayudar a mejorar los resultados del sistema (como la competitividad nacional, el crecimiento económico y la reducción de la pobreza), la construcción de indicadores de innovación está sujeta a debate desde dos puntos de vista; en primer lugar, existen consideraciones sobre aspectos metodológicos que cuestionan cómo son escogidos, construidos e interpretados los índices de innovación, ya que estos deben ser validados y robustos. Es decir, los índices deben ser seleccionados con un soporte teórico lo suficientemente fuerte que permita explicar su relación con el desarrollo económico y social y deben ser medibles en relación con el tiempo y el espacio. Además, la combinación de un rango de indicadores multidimensionales (por ejemplo datos de diferentes países sobre patentes per cápita, publicaciones por científico, inversión en I+D por científico e intensidad de I+D) se deben convertir en una unidad y escala común que considere su contribución relativa a la producción de innovación y a las características del SI de un determinado país (Spielman & Birner, 2007). El segundo debate importante que se presenta es el epistemológico, y cuestio-na que una medición cuantitativa sea capaz de explicar, adecuadamente, un sistema que es altamente complejo, específico en contexto y endógeno. En relación con esta discusión, algunos autores sugieren que el uso de indicadores inclusive podría causar daños al estudio de la innovación si se produce la creación de políticas enfocadas al resultado de los indicadores y se pierde la perspectiva del proceso real de innovación(Spielman & Birner, 2007). 3. Consideraciones finales El desarrollo del capítulo demuestra que el concepto de “sistemas de innovación” representa una valiosa herramienta para el análisis y estudio de la innovación, y que va más allá del concepto lineal del proceso de innovación. En la actual era de la globalización y de las economías basadas en el uso del conocimiento, cada vez es más importante poseer formas eficientes y dinámicas de aprender a usar los recursos a través del conocimiento. El concepto de sistemas de innovación muestra que la introducción del conocimiento en la economía, requiere un aprendizaje activo por individuos y organizaciones que intervienen en los procesos de innovación de diferentes tipos. Una concepción amplia de los sistemas de innovación ayuda a ver, también, la importancia de diferentes tipos de conocimiento (tácito, informal, formal) y las formas en que se complementan entre sí. La
  • 94. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 95 eficiencia de estas actividades de aprendizaje y, por ende, el desempeño de los sistemas de innovación, depende de las infraestructuras e instituciones económicas, políticas y sociales. Como se ha mostrado a través del capítulo, el concepto de sistemas de innovación es una herramienta interesante para definir políticas y estrategias de desarrollo económico. Sin embargo, una debilidad importante del enfoque de sistemas de innovación es que puede conducir a una subestimación de los conflictos sobre los ingresos y el poder, que también están conectados con el proceso de innovación. El aprendizaje interactivo y la innovación son una sumatoria positiva en la que todos los actores ganan. No obstante, el aumento de las tasas de aprendizaje e innovación sin un componente de equidad social, puede conducir a aumentar la productividad y los ingresos, pero con una polarización cada vez mayor en términos de ingresos y empleo, especialmente si se bloquean las posibilidades y el aprendizaje interactivo para algunos sectores de la sociedad. La labor de análisis con vistas a aumentar la comprensión de los ámbitos de sistemas regionales, nacionales y transnacionales, debe ser apoyada por instituciones políticas en forma de consejos de categoría para la innovación y el desarrollo de competencias en estos niveles. Estos consejos se deben dar a la tarea de tomar en cuenta los aspectos de sostenibilidad social y ecológica y los resultados esperados en el corto, mediano y largo plazo (Lundvall et al., 2002). Los estudios comparativos de los distintos sistemas ayudan a conseguir una comprensión crítica de los límites de las estrategias específicas de las políticas. El entendimiento del sistema permite comparar, aprender de buenas prácticas en otros países y, a la vez, evitar el importar estrategias que no se adecuan a las características y necesidades de cada sistema. Como ejemplo, los estudios sistémicos han llevado a países como Suiza a buscar la innovación disruptiva, mientras que países como Finlandia han optado por una estrategia de innovación incremental (Arocena & Sutz, 2005; Ernst, 2002; Lundvall et al., 2002). 4. Referencias Arocena, R., Sutz, J. (2005). Innovation systems and developing countries: Danish Research Unit for Industrial Dynamics (DRUID). Asheim, B. T., Coenen, L. (2005). Knowledge bases and regional innovation systems: Comparing Nordic clusters. Research Policy, 34(8). Págs. 1173-1190.
  • 95. 96 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Batterink, M. H. (2009); Profiting from external knowledge: How Companies use different knowledge acquisition strategies to improve their innovation performance. Pág.195. Bergek, A., Jacobsson, S., Carlsson, B., Lindmark, S., Rickne, A. (2008). Analyzing the functional dynamics of technological innovation systems: A scheme of analysis. Research Policy, 37(3). Págs. 407-429. Cooke, P. (2002). Regional Innovation Systems: General Findings and Some New Evidence from Biotechnology Clusters. The Journal of Technology Transfer, 27(1). Págs. 133-145. Cooke, P., Leydesdorff, L. (2006). Regional development in the knowledge-based economy: the construction of advantage. The Journal of Technology Transfer, 31(1). Págs. 5-15. Cooke, P. N., Heidenreich, M., Braczyk, H. J. (2004). Regional Innovation Systems: The role of governance in a globalized world: Routledge. Crombach, C. K., J.; Heijman, W. (2008). From “Wageningen City of Life Science” to “Food Valley”. Pathways to High-Tech Valleys and Research Triangles: Innovative Entrepreneurship, Knowledge Transfer and Cluster Formation in Europe and the United States. Págs. 293311. De Bruijn, P., Lagendijk, A. (2005). Regional innovation systems in the Lisbon strategy. European Planning Studies, 13(8). Págs. 1153-1172. Den Hertog, P. (2000). Knowledge-intensive business services as co-producers of innovation. International Journal of Innovation Management, 4(4). Págs. 491-528. Ernst, D. (2002). Global production networks and the changing geography of innovation systems. Implications for developing countries. Economics of Innovation and New Technology, 11(6). Págs. 497 - 523. Fortuin, F. T. J. M. (2006). Aligning innovation to business strategy : combining cross-industry and longitudinal perspectives on strategic alignment in leading technology-based companies. Wageningen University, Wageningen. Gennip van , C. E. G. (2004). Peaks in the Delta: Regional Economic Perspectives. The Haghe: Ministry of Economic Affairs, Nederlands. Gray, C. (2006). Absorptive capacity, knowledge management and innovation in entrepreneurial small firms. International Journal of Entrepreneurial Behaviour & Research, 12(6). 413-432). Functions of innovation systems: A new approach for analysing technological change. Technological Forecasting and Social Change, 74(4). Pág. 345. Howells, J. (2006). Intermediation and the role of intermediaries in innovation. Research Policy, 35(5). Págs. 715-728. Jaramillo, H., Lugones, G., Salazar, M. (2001). Manual de Bogotá.
  • 96. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 97 Normalización de indicadores de innovación tecnológica en América Latina y el Caribe. Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología ‘Francisco José de Caldas’(Colciencias), Bogotá. KAM. (2008). Knowledge for development (K4D): World Bank. Klerkx, L., Leeuwis, C. (2008). Balancing multiple interests: Embedding innovation intermediation in the agricultural knowledge infrastructure. Technovation, 28(6). Págs 364-378. Klerkx, L., Leeuwis, C. (2009). Establishment and embedding of innovation brokers at different innovation system levels: Insights from the Dutch agricultural sector. Technological Forecasting and Social Change, 76(6). Págs 849-860. Lascaris, T. (2002). Estructura organizacional para la Innovación Tecnológica: el caso de América Latina. Revista Iberamericana de Ciencia, Tecnología, Sociedad e Innovación, May-August(3). Lundvall, B.-Å., Johnson, B., Andersen, E. S., Dalum, B. (2002). National systems of production, innovation and competence building. Research Policy, 31(2). Pág. 213. Malerba, F. (2003). Sectoral Systems and innovation and technology policy. Revista Brasileira de Inovação, 2(2 (Julho/Dezembro)). MICIT. (2008a). Atlas para la innovación en Costa Rica. San José, Costa Rica: Ministerio de Ciencia y Tecnología. MICIT. (2008b). Indicadores nacionales 2006-2007: ciencia, tecnología e innovación Costa Rica. San José: Ministerio de Ciencia y Tecnología. Mrinalini, N., Nath, P. (2008). Knowledge management in research and technology organizations in a globalized era. Perspectives on Global Development and Technology, 7(1). Pág. 37. OECD. (2005). Oslo Manual-Guidelines for Collecting and Interpreting Innovation Data (3er ed.). Frances: OECD/European Communities. Smits, R., Kuhlmann, S. (2004). The rise of systemic instruments in innovation policy. International Journal of Foresight and Innovation Policy, 1(1). Págs. 4-32. Spielman, D. J. (2005). Innovation Systems Perspectives on Developingcountry Agriculture a Critical Review: International food policy research institute (IFPRI). International service for national agricultural research (ISNAR) division. Spielman, D. J., Birner, R. (2007). How innovative is your agriculture? Using innovation indicators and benchmarks to strengthen national agricultural innovation systems: the World Bank TFESSD Project. Addis Ababa: International Food Policy Research Institute. Tidd, J., Bessant, J. (2009). Managing innovation: integrating technological, market and organizational change (4 ed.). London: John Wiley & Sons.
  • 97. 98 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Tödtling, F., Trippl, M. (2005). One size fits all? Towards a differentiated regional innovation policy approach. Research Policy, 34(8). Págs. 1203-1219. Van Lente, H., Hekkert, M., Smits, R., Van Waveren, B. (2003). Roles of systemic intermediaries in transition processes. International journal of Innovation management, 7. Págs. 247-280. Winch, G. M., Courtney, R. (2007). The organization of innovation brokers: An international review. Technology Analysis & Strategic Management, 19(6). Págs. 747-763.
  • 98. Conocimiento, Innovación y Desarrollo La gestión de la innovación como proceso Antonio Hidalgo Nuchera1 Resumen A partir de la mitad de la década de los noventa del siglo XX el factor innovador ha pasado a constituir un vector estratégico que permite que la empresa mejore su posición competitiva, pues su ausencia produce una grave insuficiencia para generar nuevos productos y procesos. Es necesario, por tanto, gestionar los denominados procesos de innovación para que las organizaciones adquieran mayor capacidad de adaptación y, sobre todo, la posibilidad de anticipar e, incluso, provocar rupturas que las faculten para renovar sus ventajas competitivas en el momento oportuno. Si bien se conoce en profundidad las ventajas y desventajas macroeconómicas que tiene un país al ser exportador o receptor de bienes con alto contenido tecnológico, y se han desarrollado explicaciones convincentes para comprender las relaciones que existen entre países avanzados y la gestión de la innovación, en este capítulo se van a analizar estos procesos a un nivel microeconómico, con base en la propia especificidad del cambio tecnológico y en su importancia como fundamento de la competitividad industrial. 1. Grupo de Investigación “Innovación, propiedad industrial y política tecnológica (INNOPRO)”. Universidad Politécnica de Madrid (España). ahidalgo@etsii.upm.es
  • 99. 100 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción Toda empresa, tanto industrial como de servicios o de administración pública, precisa plantear con rigor su posición competitiva dentro de su entorno y de cada uno de sus sectores estratégicos de negocio o de actividad. La determinación de esta posición se debe fundamentar en los datos que se deriven de la evolución del entorno general, de las características de los contextos sectoriales y competitivos, de la conducta de consumo de sus mercados o segmentos sociales específicos, y de sus ventajas competitivas sostenidas (Betz, 1998). Ello debe llevar a la empresa a definir su proyecto estratégico, ya sea de forma implícita o explícita, el cual tiene que ser desarrollado con base en un proceso metodológico que parte de tres factores iniciales determinantes: la finalidad y razón de ser de la empresa, sus criterios de valor o filosofías esenciales, y el análisis del entorno competitivo; este último factor se debe realizar, a su vez, en función de un conjunto de enfoques, cuyo análisis sistemático debe permitir extraer orientaciones estratégicas para el desarrollo de la gestión de la empresa; sus principales características son las siguientes (Hidalgo, León y Pavón, 2002): • Elevados niveles de cambio tecnológico, que se ponen de manifiesto no solo a través del acortamiento del ciclo de desarrollo del producto, sino del incremento de la velocidad de difusión espacial de los nuevos productos y procesos, cuyos lanzamientos comerciales se realizan prácticamente con alcance mundial. • Protagonismo de la competitividad por intangibles, frente a la competitividad por los precios, lo que implica la especialización en productos que incorporen nuevas tecnologías, sofisticados diseños, elevados niveles de calidad o esmerada proximidad con el cliente. • Transnacionalización de la actividad empresarial mediante la configuración de redes o alianzas de carácter estratégico, que persigan incrementar las propias capacidades tecnológicas y alcanzar nuevos mercados. • Acortamiento del ciclo de vida de los productos, y modificación creciente de las preferencias de los consumidores impulsada por el aumento de los niveles de renta disponible. Estos aspectos, que se resumen en la figura 1, ponen de manifiesto que el desarrollo de la economía ya no es general, sino selectivo, y que cada empresa debe ganarse su propio crecimiento bajo fuertes turbulencias e importantes incertidumbres, pues el entorno experimenta rupturas cada vez más frecuentes. Un ejemplo de ello lo representan los compuestos carbono-carbono que se pusieron a punto en el sector de Defensa para equipar a los cohetes balísticos y que, en la actualidad, son utilizados para la fabricación de frenos de vehículos pesados y de prótesis de caderas; o bien el láser que se aplica en sectores hasta hace poco tiempo inesperados como la industria textil o la cosmética.
  • 100. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 101 Tabla 1 Evolución del entorno de la empresa. Variables Escenario Anterior Escenario Actual Entorno Estable Dinámico Ciclo de vida de los proLargo Corto ductos Mercados Nacionales y regionales Globales Competidores Conocidos Desconocidos Necesidades de los clientes Estables Cambiantes Tecnología Básica Compromiso competitivo Dónde y cómo competir Clave de la ventaja competitiva Crear una cartera de productos Compleja Desarrollar nuevos productos y explotarlos rápidamente Crear competencias tecnológicas Este nuevo escenario plantea, a las empresas, la necesidad de crear y aprovechar ventajas competitivas a escala internacional. Su forma de incorporación a este proceso y los resultados de su integración, dependerán de diferentes factores, entre los que destaca su capacidad de innovación, es decir, de afrontar los cambios del entorno que la rodea. Por tanto, este proceso abre, por un lado, la posibilidad de contar con capital humano cualificado y tener acceso a nuevos mercados y novedosas tecnologías con mayor rapidez; mientras que, por otro lado, restringe la participación de aquellas empresas que no son capaces de afrontar este reto. La innovación tiene una importancia fundamental para el crecimiento de la producción, la productividad y el empleo en un país. Durante las décadas de los años ochenta y noventa del siglo pasado, la necesidad de una mejor comprensión de los mecanismos que promueven y obstaculizan el proceso de innovación tecnológica condujo a grandes transformaciones tanto teóricas como empíricas, en las que se han basado, de manera amplia, las políticas de innovación de los países más avanzados. Sin embargo, con cierta frecuencia, los datos cuantitativos y cualitativos requeridos para diseñar y evaluar estas políticas eran fragmentados o limitados como resultado de la falta de metodologías estandarizadas internacionalmente que permitieran medir las actividades relacionadas con la innovación en las empresas. A los efectos de configurar el marco de este trabajo es necesario realizar algunas precisiones de carácter conceptual. El Manual de Oslo (2005) define la innovación como la introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, producto (bien o servicio), de un proceso, de un nuevo método organizativo o de comercialización, en
  • 101. 102 Conocimiento, Innovación y Desarrollo las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar del trabajo o las relaciones exteriores. Asimismo, diferencia entre innovaciones de producto, proceso, mercadotecnia y organizativas: • La innovación de producto consiste en la creación de nuevos productos o servicios, o en la mejora de las características, prestaciones y calidad de los existentes. • La innovación de proceso supone la introducción de nuevos procesos de producción o la modificación de los existentes, y su objetivo principal es la reducción de costes. • La innovación de mercadotecnia es la aplicación de un nuevo método de comercialización que implique cambios significativos del diseño o el envasado de un producto, su posicionamiento, su promoción o su tarificación. • La innovación de organización es la introducción de un nuevo método organizativo en las prácticas, la organización del lugar del trabajo o las relaciones exteriores de la empresa. En este contexto, el trabajo que se presenta tiene como principal objetivo contribuir a identificar las causas que hacen de la innovación un factor crítico para que la empresa incremente su nivel de competitividad y, por tanto, propicie la generación de empleo y de bienestar social. Su estructura es la siguiente: • En primer lugar, se describe la necesidad que tiene la empresa de adaptarse a los cambios que se producen en su entorno. • En segundo lugar, se describen las principales características del proceso de innovación. • En tercer lugar, se identifican y analizan los denominados drivers internos de la innovación, es decir, aquellos que son resultado de actuaciones de la propia empresa. • En cuarto lugar, se identifican y analizan los denominados drivers externos de la innovación, es decir, aquellos que están asociados con el sector de actividad al que pertenece la empresa, al contexto institucional que la rodea y a las características de la política económica que le afecta. 2. La necesidad de adaptación al cambio El cambio es algo imperativo para el siglo que acaba de comenzar. Una competencia en aumento constante, una base cambiante en la competitividad, reformas en los modelos de legislación y regulación, barreras comerciales en descenso continuo, políticas de globalización más extensas, y la mayor fragmentación de los mercados, son sólo algunas de las amenazas reales que inducen al cambio (Hidalgo, 2004). Pero, al mismo tiempo, también han aumentado las oportunidades que el entorno ofrece a la empresa a través de la reducción de las barreras de entrada al mercado, el aumento de nuevas
  • 102. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 103 tecnologías y una fuerte posibilidad de extensión de las inversiones, entre otras. Ahora bien, los cambios que se producen en el medio no siempre implican avances espectaculares ni incluyen nuevas ideas radicales. La mayoría de las veces el cambio es un avance gradual producido a través de una secuencia de pequeñas mejoras acumulativas. Como ejemplo se puede citar que si bien la invención de la bombilla supuso una innovación radical, fueron las sucesivas mejoras en su diseño y en su proceso de fabricación, las que llevaron a un descenso del precio del 80% entre 1880 y 1896. Asimismo, un ejemplo más reciente pone de manifiesto que el fuerte crecimiento y éxito de la fabricación japonesa de automóviles, en los últimos cuarenta años, ha sido el resultado de una mejora sistemática y continuada de los procesos organizativos. La experiencia demuestra que las empresas que no son capaces de cambiar, no tienen muchas posibilidades de éxito, incluso las más grandes y mejor dotadas (Christensen, 1997). Para poder sobrevivir en un ambiente cada vez más hostil y competitivo, las empresas tienen que adaptar y renovar los productos y servicios que ofrecen al mercado, y ajustar y modificar las formas en las que los producen y entregan a los consumidores. Existen muchas formas en las que se puede mejorar esta capacidad (por ejemplo, puede ser más económica, más rápida, de mayor calidad, con mejor variedad para los consumidores, etc.), pero lo importante es reconocer que el desarrollo de la correspondiente habilidad requerirá una reforma dentro de la empresa, la cual puede producirse en el equipamiento utilizado para fabricar el producto o servicio, o podría ser en la forma en que se estructura y organiza todo el proceso, lo que es más efectivo a largo plazo. La gestión de ese cambio, también denominada gestión de la innovación, facilita a la empresa posicionarse por delante de sus competidores, pues la ayuda a cumplir con los requisitos del entorno, a trabajar con patrones de calidad, a satisfacer a sus clientes con productos y servicios de mayor valor añadido y, en último término, a obtener mejores rendimientos financieros. Pero no se trata solamente de innovar con éxito en contadas ocasiones; la innovación requiere de una concienciación constante y disposición de toda la organización, hacia la consecución de mayor eficiencia que le permita transferir, de forma rápida, las nuevas ideas hacia los productos y servicios, y distribuirlos entre los nuevos clientes. 3. La innovación como proceso estratégico El concepto de innovación ha evolucionado de forma significativa en los últimos cincuenta años. Durante la década de los cincuenta del siglo pasado, la innovación era considerada como un desarrollo resultado de los estudios realizados por investigadores aislados, y en la actualidad está considerada como un proceso en red orientado a la resolución de problemas, que tiene su ocurrencia primaria en
  • 103. 104 Conocimiento, Innovación y Desarrollo el mercado, lo cual implica relaciones (formales e informales) entre diferentes agentes, y el intercambio de conocimiento tácito y explícito, y que facilita el aprendizaje desde diferentes formas (Lengrand y Chartrie, 1999). La innovación es una actividad compleja y diversificada en la que intervienen muchos componentes que interactúan y actúan como fuentes de las nuevas ideas; no obstante, debe afrontarse como un proceso sistemático enfocado a la búsqueda organizada de cambios y al análisis también sistemático de las oportunidades que estos pueden ofrecer. Desde esta perspectiva, Drucker (1986) explicitó que la innovación tiene que ser sistemática y significa la exploración de siete áreas en busca de la oportunidad de innovar; las cuatro primeras se encuentran dentro de la empresa y, por tanto, son visibles para las personas dentro de la industria o sector específico de actividad. Estas áreas o funciones son las siguientes: • Lo inesperado (el éxito inesperado, el proceso inesperado, la sorpresa). • Lo incongruente (entre la realidad tal como es y cómo se pensaba que debería ser). • La necesidad de un proceso. • El desmoronamiento (el cambio súbito en la estructura de la industria o del mercado). El segundo grupo de áreas de oportunidad de innovar, lo constituyen los cambios producidos fuera de la empresa o del sector de actividad, y entre ellos destacan: • Los cambios en la población. • Los cambios en la percepción y en la cultura. • Los nuevos conocimientos (tanto científicos como no científicos). Sin embargo, los límites entre estas áreas no están claramente identificados y son borrosos, pues la visión que se puede tener desde cada una, si bien puede ser la misma, difiere notablemente en la perspectiva. Además, cada una de estas áreas requiere de un análisis diferente como consecuencia de que sus características son propias. Ninguna de ellas es más importante o más productiva que otra, pues tan probable es que surjan innovaciones del análisis de los sistemas de cambio, como de la aplicación de los nuevos conocimientos que ha proporcionado un determinado descubrimiento científico (Nonaka y Takeuchi, 1995). Las innovaciones pueden ser incrementales o radicales: • Las innovaciones radicales hacen referencia a aplicaciones fundamentalmente nuevas de una tecnología o a una combinación original de tecnologías conocidas que dan lugar a productos, servicios o procesos productivos completamente nuevos. Ejemplos de este tipo de innovaciones, a nivel de producto, lo constituyen el airbag, los frenos ABS, el horno microondas, la red Internet o el leasing para financiar la
  • 104. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 105 compra de un equipo. A nivel de proceso productivo se puede citar la pasteurización o la automatización de almacenes. • Las innovaciones incrementales se refieren a mejoras que se realizan en un producto, servicio o proceso productivo existente con la finalidad de incrementar sus prestaciones. A este tipo de innovación se accede fácilmente a través de lo que se conoce como imitación creativa, cuyo objetivo principal es copiar la esencia de una tecnología para mejorarla funcionalmente; entre los ejemplos que pueden servir de referencia a este, en productos se pueden destacar la aspirina efervescente, el betún de zapatos en tubo o el re-styling de los turismos. En los procesos productivos se puede citar la reducción del número de pasos en una estampación por modificación de la forma de las matrices. El proceso de innovación se define como el conjunto de las etapas técnicas, industriales y comerciales que conducen al lanzamiento con éxito en el mercado de nuevos productos y servicios, o a la utilización comercial de modernos procesos técnicos (Hidalgo, León y Pavón, 2002). De acuerdo con esta definición, las funciones que configuran el proceso de innovación son múltiples y constituyen la fuerza motriz que impulsa a las empresas hacia objetivos a largo plazo, lo que conduce a nivel sectorial a la renovación de las estructuras industriales y a la aparición de otros sectores de actividad económica. Pero la creciente relevancia del conocimiento como factor productivo tiene importantes implicaciones para el proceso de innovación y, por tanto, para la competitividad regional o nacional. Su contribución está orientada a conseguir reducir en parte los costes de transacción entre la empresa y otros agentes, principalmente en los ámbitos relacionados con la investigación y la información, las compras y la toma de decisiones. Diversos estudios desarrollados por Roberts (1996) han permitido establecer características que constituyen la base de lo que actualmente se califica como proceso de innovación, que incluye la invención y su explotación técnica y comercial. Por su parte, la invención abarca el conjunto de acciones dirigidas a la generación de nuevas ideas, un reciente conocimiento y su puesta en funcionamiento; mientras que el proceso de explotación implica la transformación de esas ideas y ese conocimiento en productos o procesos técnicos y organizativos, nuevos o mejorados, mediante acciones de desarrollo, fabricación y comercialización, lo que incluye orientar de las invenciones hacia objetivos específicos, y evaluarlos, así como a la transferencia a la práctica empresarial de los resultados obtenidos y su difusión a través de la comercialización. La innovación, por tanto, es un proceso que abarca diversas fases orientadas a introducir, en el mercado, los resultados de la investigación.
  • 105. 106 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Al principio, el énfasis está en encontrar una idea motivadora que oriente la posible dirección hacia la cual realizar el esfuerzo técnico, para tratar de encontrar uno o varios objetivos, tanto técnicos como de mercado, que permitan estimular el inicio de un proyecto de investigación y desarrollo. Sin embargo, es preciso resaltar dos aspectos que deben ser tomados en consideración: por un lado, cada fase tiene una duración temporal y un consumo de recursos propios, sin que sea necesario su desarrollo de forma secuencial. Por otro lado, deben existir realimentaciones desde las fases posteriores hacia las fases anteriores, que originen flujos de información en el transcurso del tiempo entre las diferentes actividades. Hay que recordar que la innovación se produce mediante los esfuerzos técnicos desarrollados dentro de la empresa, pero con una gran interacción con el entorno; la búsqueda proactiva de elementos técnicos o de mercado aprovechables, así como de información obtenida de fuentes externas, son aspectos muy importantes, tal y como lo demuestran diversos análisis realizados sobre innovaciones de éxito, según los cuales las principales empresas innovadoras se caracterizan por la receptividad a las necesidades de los clientes, a la actividad de los competidores y al uso de tecnología externa. Como consecuencia de todo ello, y teniendo en cuenta el actual contexto económico, es necesario gestionar el proceso de innovación como si se tratase de una nueva disciplina, incorporando en la organización objetivos específicos que persigan incrementar la productividad del conocimiento. Para eso, es preciso llevar a cabo un cambio fundamental en la percepción estratégica de la empresa, que debe considerar los siguientes desafíos (Hidalgo, 2004): • Gestionar los recursos humanos desde una perspectiva estratégica. Una gestión moderna tiene que hacer frente al desafío de colocar al ser humano al frente de las operaciones y comprender que una organización es una colección de diferentes individuos con diversos grados de implicación y responsabilidad. • Implementar redes con socios internos y externos. Las personas tienen diferentes actitudes, variadas costumbres y diversas experiencias profesionales, por lo que la gestión debe enfocarse hacia integrar las relaciones formales e informales dentro y fuera de la empresa. • Crear estructuras organizativas adaptativas e interactivas que sean capaces de responder, de forma efectiva, a los cambios procedentes del exterior. • Equilibrar orden y caos (eficiencia versus destrucción). El equilibrio entre la eficiencia de los procesos existentes en el modelo actual de negocio y la adaptación de los procesos a una innovación destructiva que permita hacer frente al cambio, son tareas delicadas. • Equilibrar la motivación individual de las personas con los objetivos de la organización.
  • 106. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 107 La empresa IKEA y el nuevo concepto en mueble El caso de la empresa sueca IKEA demuestra la importancia que tiene identificar las claves innovadoras que permitan modificar las reglas de juego utilizas por las empresas líderes del sector de actividad. En este caso, IKEA fue capaz de introducir cambios fundamentales en lo que se refiere al modo de ejercer ciertos procesos relacionados con la industria del mueble, lo que le permitió modificar el reparto de las cartas en el juego de modo que, esta vez, le salieran, tras el nuevo reparto, unas cartas muchísimo mejores para jugar unas bazas importantes a la hora de modificar, radicalmente, la relación coste-valor que existía para el consumidor. Para conseguir este ambicioso objetivo, IKEA tuvo que romper radicalmente con las reglas de juego que habitualmente se practicaban en la industria del mueble, y que condicionaban varias fases o etapas fundamentales del proceso de innovación. En una primera fase, IKEA se asoció con algunas empresas especializadas para establecer, de común acuerdo, las nuevas reglas de juego. A partir de estos acuerdos, IKEA se reservó todas las actividades relacionadas con el diseño, lo que le obligó a evaluar y analizar, con detalle, los motivos por los cuales algunos productores no reunían las condiciones de fabricar correctamente todos los elementos de un mueble. En una segunda fase, decidió suprimir la etapa de montaje del mueble (que es una operación muy costosa), puesto que el mueble se produce en kits o módulos. En una tercera fase, intenta reducir aún más los costes logísticos, y decidió imponer la moda de almacenar y de transportar los muebles sin montar ya que resultaba menos costoso al ocupar menos volumen, tanto para una función como otra. En una cuarta fase, IKEA introdujo la modalidad de venta del mueble como autoservicio en comercios de grandes superficies, así suprime a los vendedores tradicionales que trabajaban por comisión. Finalmente, en una quinta fase, IKEA eliminó los costes de distribución, al facilitar que el mueble pudiese ser fácilmente transportado a casa por el propio cliente. Esta estrategia, basada en unas ideas innovadoras fruto de la observación de sus competidores, permitieron a IKEA ofrecer al mercado unos muebles estandarizados que respondían mejor a las necesidades de una clientela que, al tener gustos muy diferentes, no se encontraba satisfecha con lo que habitualmente se le ofrecía en los mercados tradicionales. Por último, la gestión del proceso de innovación exitosa, que consigue el objetivo de incrementar la competitividad de la empresa, implica identificar los drivers o factores de éxito que caracterizan dicho proceso. 4. Los drivers internos de la Innovación Los factores internos que impulsan la innovación son resultado de actuaciones de la propia empresa y dependen, principalmente, de la capacidad de la
  • 107. 108 Conocimiento, Innovación y Desarrollo dirección para consolidar las dimensiones de calidad y productividad (corto plazo), así como la posibilidad de crear, a menor coste y más rápidamente que los competidores, tecnologías, competencias y aptitudes esenciales que generen productos o servicios innovadores (largo plazo). Dentro del actual proceso de gestión de la innovación en red, se ha identificado un conjunto de factores que contribuyen, de forma específica, a impulsar la eficiencia del proceso innovador. Estos factores clave se pueden clasificar en tres grupos (factor humano, organizativos y de negocio-mercado), y son los siguientes: • Grupo 1 - Factor humano -- Desarrollar la capacidad creativa y la curiosidad por lo desconocido. -- Potenciar el trabajo en equipo. -- Desarrollar un estilo específico de dirección basado en el liderazgo, la motivación y el compromiso con el desarrollo del capital humano de la empresa. • Grupo 2 - Organizativos -- Implantar procedimientos de identificación de oportunidades. -- Estar abierto a la cooperación con otras organizaciones mediante la participación en redes. -- Implantar procesos de planificación y de control, e indicadores para medir la innovación tecnológica (cuadro de mando). -- Aplicar técnicas de gestión de la innovación. -- Integrar la innovación tecnológica a nivel funcional. • Grupo 3 - De negocio-mercado -- Aceptar el riesgo. -- Prestar especial énfasis en la satisfacción de necesidades del cliente e involucrarlo en el proceso de desarrollo del producto o servicio (orientación al mercado). A continuación se describen los aspectos más relevantes de cada uno de estos factores. Desarrollar la capacidad creativa La capacidad de crear es una característica que poseen los individuos, grupos y organizaciones, que consiste en un proceso de pensamiento asociado con la imaginación, la intuición, la perspicacia y la inspiración, y que lleva a la generación de ideas. Si anteriormente se definió la innovación como la transformación de una idea en un nuevo producto comercializable, es lógico que las ideas
  • 108. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 109 constituyan el desencadenante del proceso innovador y se conviertan en una materia prima básica para la empresa. Por tanto, es prioritario aplicar técnicas que sirvan de ayuda para desarrollar la creatividad y emplear la originalidad del pensamiento o imaginación en la resolución de problemas específicos. La creatividad implica escapar de anteriores creencias y suposiciones, y se puede promover en la organización, el favorecer un clima adecuado y prestar atención al entorno en el que trabajan las personas, los retos a los que se enfrentan, y los sistemas y técnicas que utilizan como apoyo en su trabajo. El principal problema al que se enfrenta la creatividad es que las organizaciones no están preparadas para lo imprevisto, pues las estructuras estables producen y preservan su propia estabilidad y con ello se opone al cambio. La creación implica un poco de desorden, flexibilidad para cuestionar lo que se ha hecho siempre y dejar espacio para el azar, lo que supone que la dirección introduzca una nueva dimensión: la capacidad de crear y cambiar. En este sentido, para garantizar una buena gestión de la creatividad es necesario tener en consideración las siguientes acciones: • Evitar creer que solamente una solución resulte posible. • Analizar un buen número de las ideas surgidas (filtrado). • No buscar o solicitar soluciones rápidas. • Estar dispuesto a cuestionar otras opiniones. • Estar dispuesto a aceptar los juicios de otros. • Controlar el estrés y otros factores inhibidores de la creatividad. Por último, es necesario resaltar que, para conseguir esta atmósfera creativa, el proceso debe comenzar desde arriba, es decir, de la dirección de la empresa, la cual tiene que servir de modelo, comprometerse con determinados valores, concretar una misión que incluya un proyecto viable y animar e ilusionar al equipo humano. Potenciar el trabajo en equipo En la actualidad, está reconocido que el conjunto de personas que desarrollan sus actividades profesionales en la empresa constituyen su activo tangible más valioso y la base de su creatividad. Pero especialmente valiosos son los equipos o grupos de trabajo, ya que son capaces de tomar decisiones y de emprender acciones de una manera más eficiente que a nivel individual, y consiguen también que sus integrantes se sientan comprometidos a ejecutar las acciones acordadas. En la base de esta afirmación, se encuentra el hecho de que se constituyen excelentes mecanismos para que los recursos humanos aprendan conocimientos y habilidades de gran relevancia para el desempeño de su trabajo.
  • 109. 110 Conocimiento, Innovación y Desarrollo La labor de un equipo de trabajo es de especial relevancia para una organización innovadora, y su funcionamiento es muy importante para la gestión de sus recursos tecnológicos, porque se relaciona con la manera de explotar la base de conocimientos de la empresa y su aprendizaje. El objetivo, por tanto, es configurar equipos de profesionales con capacidades complementarias (habilidades, conocimientos, experiencia y cualificaciones) y en mutua interdependencia durante el tiempo de desarrollo de un proyecto o tarea concreta, con la finalidad de alcanzar las metas comprometidas. Numerosos directivos piensan que es posible organizar equipos de trabajo cualificando simplemente a los individuos, lo que al igual que utilizar profesionales con talento y capacidades necesarias para llevar a cabo un proyecto de I+D, no constituyen garantías suficientes para el éxito del proceso. En este sentido, se puede afirmar que ningún método de funcionamiento puede asegurarlo y que este viene determinado, en buena medida, por los procedimientos de gestión, políticas y cultura dominante en la empresa. Sin embargo, existe un conjunto de factores que tiene una influencia determinante en el sentido de aportar mayores garantías a la consecución del éxito buscado, y que se basa en alcanzar un elevado grado de motivación en todos los integrantes del equipo; estos son: la autonomía, la formación, la comunicación y la retribución. Desarrollar un estilo específico de dirección El elemento central de cualquier proceso de innovación lo constituye la dirección, que es la responsable de obtener un resultado aceptable bajo unas limitaciones de tiempo y de recursos. Para buscar soluciones a los problemas que se presenten, la dirección debe tratar de conseguir apoyo en diferentes ámbitos, dado que un proceso de innovación abarca actividades que van desde el laboratorio hasta el mercado, pasando por otras tan diferentes como diseño, prototipo, producción, etc. La dirección, para que sea efectiva, debe incluir un conjunto de características que se resumen en: • Conseguir la integración de los esfuerzos funcionales internos y externos a la organización, para dirigirlos hacia la ejecución con éxito de un proyecto específico. Normalmente, la dirección se ve confrontada con una serie de circunstancias y fuerzas, únicas para cada proyecto, y debe canalizar sus pensamientos y comportamiento para alcanzar sus objetivos específicos. Su posición debe basarse en el hecho de que, en la actualidad, las empresas son tan complejas que impiden una eficaz gestión al usar las relaciones de organización tradicionales. • Tener cualidades de liderazgo, de forma que permita conducir a las demás personas en busca de los objetivos establecidos mediante su convencimiento, es decir, motivarlas para conseguirlo y, además, tener la creatividad suficiente para ilusionarlas, pero sin olvidar que las cosas se
  • 110. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 111 tienen que hacer de la mejor manera posible. Los estilos de liderazgo varían, aunque un líder eficiente es aquel que crea un clima de progreso e incrementa el nivel de participación de las personas en la organización a través de una influencia no solo de carácter individual, sino también colectivo. • Cuidar, de forma específica, que exista una buena comunicación dentro de la organización, en general, y en los equipos de proyecto, en particular. La necesidad de comunicación es crítica, pues es el canal que moviliza el esfuerzo conjunto hacia un plan específico de desarrollo, genera entusiasmo y mantiene elevada la moral del equipo, ya que la posibilidad de hacer públicas las ideas, por parte de los miembros del equipo de proyecto, sirve de ayuda para comprender las necesidades de cambio, prevenir sobre futuras acciones y definir cómo se pueden realizar aportaciones, de forma individual, al desarrollo del proyecto. Implantar procedimientos de identificación de oportunidades Para que la capacidad de innovación por parte de la empresa sea efectiva, esta debe ser pluridisciplinar y dinámica, además de abarcar un amplio conjunto de acciones entre las que destaca vigilar el entorno en busca de información sobre cambios relevantes para sus actividades. Sin embargo, lo importante no es acumular información, sino obtener buenos resultados. No es suficiente con buscar la información, sino tratarla y utilizarla en la toma de decisiones; pero la superabundancia de información provoca que, pese a estar atentos a muchos aspectos, se puedan pasar por alto las señales clave para anticiparse a los acontecimientos. En la empresa es normal abordar el tema de la información de forma descoordinada, aunque se trate de un activo clave. Por este motivo, es necesario estructurar la función de vigilancia, cuyo objetivo fundamental es proporcionar buena información a la persona idónea en el momento adecuado. La vigilancia implica, ante todo, un estado de ánimo colectivo que posibilita anticiparse a las oportunidades, prevenir las amenazas y, en definitiva, evitar una gestión de carácter exclusivamente reactiva por ello, no debe reducirse a rastrear novedades procedentes tan solo de patentes y otras publicaciones científicas (vigilancia tecnológica), sino que debe situar la novedad en su contexto, detectar su valor comercial y prevenir las amenazas que pueden provenir de las empresas competidoras. Para que la vigilancia sea efectiva, es necesario que sea lo más amplia posible, es decir, que abarque las áreas en las que la empresa necesita estar bien informada. A este objetivo puede llegarse desde diferentes criterios entre los cuales el más recomendable es el que se deriva de los cuatro factores determinantes de la competitividad de la empresa: clientes, proveedores, entrantes potenciales y productos/servicios sustitutivos. La implantación y desarrollo de un sistema de vigilancia en la empresa, aportará información de gran valor estratégico que repercutirá, de forma
  • 111. 112 Conocimiento, Innovación y Desarrollo positiva, en su nivel de desarrollo. Esta contribución se define por las siguientes características (Ashton y Stacey, 1995): • Ayudar a la dirección a configurar su estrategia. • Contribuir con abandonar a tiempo un determinado proyecto. • Permitir incorporar nuevos avances tecnológicos a los propios productos, servicios o procesos. • Identificar oportunidades de inversión y comercialización. • Evitar barreras no arancelarias en mercados exteriores. • Identificar socios para colaborar ahorrando costes y llevando a cabo desarrollos paralelos. • Identificar amenazas potenciales que puedan suponer pérdida de cuota de mercado. En la actualidad, se está incorporando el término de inteligencia competitiva, para sustituir al de vigilancia, aunque las diferencias existentes entre ambos conceptos no son muy amplias (Escorsa y Maspons, 2001). De forma genérica, la inteligencia se diferencia de la vigilancia, fundamentalmente, en que constituye un paso más en el proceso de la gestión de la información obtenida: la vigilancia persigue obtener la información más relevante del entorno para nuestros intereses y su análisis, mientras que la inteligencia hace especial énfasis en otros aspectos como su presentación en un formato adecuado para la toma de decisiones, y el análisis de la evaluación de los resultados obtenidos mediante su uso. Estar abierto a la cooperación con otras organizaciones Uno de los fenómenos más importantes que caracteriza el proceso de innovación actualmente, es el derivado de la interacción con otros agentes económicos; por tanto, una de sus consecuencias es la imposibilidad de concebir la actividad, de cualquier empresa, de forma aislada, sino en estrecho contacto con otras organizaciones (empresariales o no) que contribuyan con el logro de sus fines mediante el trabajo colaborativo en red. La cooperación puede orientarse a múltiples dimensiones de la actividad de una empresa; en unos casos está motivada por la necesidad de responder rápidamente a variaciones bruscas de la demanda y, en otros, a disminuir la necesidad de almacenamiento de productos o componentes, o a reducir costes estructurales, con lo que las empresas tienden a virtualizar su cadena de suministros implicando a otras organizaciones externas. Pero también, la cooperación se muestra necesaria por la complejidad del desarrollo de nuevos productos/servicios o procesos, y el esencial acceso a conocimientos no disponibles internamente que resulta de los procesos de innovación. En este caso, la necesidad de cooperar viene impulsada por múltiples razones;
  • 112. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 113 se destacan tres elementos que son decisivos: • Los altos costes de transacción asociados con la generación de la tecnología, cuya reducción obliga a configurar una red de contactos y alimentarlos de forma continuada, para acceder a conocimientos actualizados e incorporarlos posteriormente en la empresa. • Las dificultades de acceso temprano a tecnologías novedosas, debido a la fuerte localización de estas en determinadas empresas y países, y a los procesos de protección. • La existencia de un riesgo tecnológico elevado que hace fracasar muchos proyectos así como retrasar otros, lo que obliga a acceder y poner a disposición de estos proyectos los conocimientos, prácticas empresariales y personas procedentes de diversas organizaciones. No obstante, para que la cooperación sea efectiva es necesario que se cumplan los siguientes requisitos: • Existan competencias complementarias entre los socios. • Existan culturas en las organizaciones implicadas que favorezcan la cooperación. • Existan objetivos compatibles. • Los niveles de riesgo implicados estén limitados. Institucionalmente, la cooperación con los agentes del entorno científico (universidades y centros públicos de I+D) es especialmente relevante ya que proporciona conocimientos científico-tecnológicos no disponibles o de difícil acceso. Sin embargo, estas relaciones presentan dificultades intrínsecas derivadas de los diferentes objetivos, estructura y medios de cada una de las partes, por lo que no es extraño que se hayan ideado diversas formas de mejorar esa situación. Por último, dentro de este contexto es preciso hacer una breve referencia a las barreras que pueden presentarse en la cooperación entre estos agentes, y que se resuman en que el objetivo de investigación básica de una universidad o de un centro público de I+D difícilmente es aceptado como tal por una empresa; lo mismo sucede en el caso de la industrialización de un determinado producto necesario para la empresa, pero alejado de los intereses de una universidad o de un centro público de I+D. Estos desajustes se reducirían si se logra incrementar, paulatinamente, el conocimiento y la confianza mutua entre ambos agentes. Implantar procesos de planificación y control Un proceso de innovación bien planificado supone un factor de éxito en la introducción de un nuevo producto o servicio, tanto en el mercado como
  • 113. 114 Conocimiento, Innovación y Desarrollo en la cultura de la propia empresa; pero una eficaz planificación necesita de la implantación de un conjunto de acciones que deben ser cuidadosamente estructuradas y ejecutadas, y entre las que destacan: • Establecer claras exigencias de las funciones de los recursos humanos, lo que implica comprobar que todos los participantes tienen capacidad para desarrollar sus tareas y, en caso de necesidad, llevar a cabo programas específicos de formación. • Realizar estudios de viabilidad. • Preparar una memoria (plan tecnológico) para ser aprobada por la dirección de la empresa, y que servirá para asegurarse la financiación necesaria para el desarrollo de las actividades. • Establecer prioridades para el avance de las tareas. • Asignar las tareas a cada miembro del equipo de trabajo teniendo en cuenta su capacidad, cualificación y procedencia. • Desarrollar planes y presupuestos detallados, sin ser demasiado optimista. • Supervisar y controlar el grado de progreso de las tareas mediante el establecimiento de una serie de hitos y fechas clave. • Documentar el avance del proyecto y asegurar que la dirección está bien informada. Para conseguir que el proceso de innovación se realice con éxito es necesario, además de una planificación adecuada, realizar un control de los objetivos que tienen que alcanzarse en cada momento, para lo cual resulta de gran utilidad la elaboración de un cuadro de mando basado en indicadores de innovación, el cual puede ser utilizado como una herramienta de ayuda eficaz en la implantación de procesos de innovación en la empresa, ya que recoge información clave de su estrategia de innovación. Fundamentalmente, esta herramienta establece un sistema de indicadores que permiten visualizar la eficacia de las acciones de innovación en la empresa y cuantificar sus resultados. Además, ayuda también a clarificar y comunicar los objetivos relacionados con la innovación, centrar los esfuerzos de la organización en este ámbito, controlar el grado de cumplimiento de los objetivos y contrastar los supuestos e hipótesis de partida considerados al elaborar los planes estratégicos de innovación. Aplicar técnicas de gestión de la innovación Teniendo en consideración la importancia del conocimiento científico y tecnológico en el desarrollo del proceso de innovación, resulta necesario para la organización implementar metodologías que le permitan facilitar su gestión e incorporación a sus nuevos productos y servicios. En muchos casos, esto podrá requerir periodos de ajuste y cambios de carácter estructural
  • 114. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 115 que modifiquen su forma de competir y su actitud ante los mercados. Por tanto, la gestión eficiente del proceso de innovación, basado en el conocimiento científico y tecnológico, requiere la capacidad de la empresa para aplicar técnicas o herramientas de gestión avanzada conocidas como IMT -Innovation Management Techniques (Hidalgo y Albors, 2008). No obstante, es preciso considerar que el simple hecho de aplicar estas técnicas no implica la generación de ventajas competitivas para la empresa, por la razón de que estas también se encuentran disponibles para las demás. Lo que realmente consigue una clara diferenciación, por parte de la empresa, es cómo aplicarlas al propio negocio, tanto desde una perspectiva interna como externa. La innovación no implica el empleo continuo de la última tecnología disponible; por el contrario, es menos una cuestión de tecnología y más una manera de pensar y encontrar soluciones creativas para la empresa. En este contexto, las técnicas de gestión de la innovación pueden ser vistas como un abanico de herramientas y metodologías que ayudan a adaptar el conocimiento científico y tecnológico a los cambios y a los desafíos del mercado de una manera sistemática y organizada. La relevancia de este driver se puso de manifiesto en las conclusiones del Consejo Europeo de Competitividad del 13 de mayo de 2003, que subrayaron que las técnicas de gestión de la innovación constituyen un elemento crítico para incrementar la competitividad europea, y enfatizaron “…la importancia de dedicar esfuerzos para desarrollar conocimiento, nuevas técnicas de gestión y formación para mejorar la productividad”. Las numerosas técnicas que permiten gestionar, de forma más eficiente, los procesos de innovación se pueden agrupar en: • Técnicas de gestión del conocimiento. • Técnicas de inteligencia de mercado. • Técnicas de cooperación y red (networking). • Técnicas de gestión de recursos humanos. • Técnicas de gestión de interfases. • Técnicas de creatividad. • Técnicas de mejora de procesos. • Técnicas de gestión de proyectos de innovación. • Técnicas de gestión del diseño. • Técnicas de creación de negocios. Por tanto, la empresa debe ser capaz de conocer y aplicar este tipo de técnicas por sí misma, o en colaboración con estas organizaciones, si quiere ser eficiente en alcanzar los objetivos definidos a la hora de gestionar el proceso de innovación.
  • 115. 116 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Integrar la innovación tecnológica a nivel funcional En la gestión de la innovación los rasgos individuales de las personas juegan un papel muy importante, si bien estas siempre deben contar con una organización adecuada que proporcione apoyo y les permita potenciar sus cualidades y capacidades. En este sentido, la organización debe tender a ser creativa, no solo al introducir elementos de flexibilidad, comunicación y un clima apropiado al cambio, sino al incorporar a nivel funcional, en la estructura organizativa, modelos funcionales que permitan afrontar con garantías de éxito tanto la introducción de nuevas tecnologías y el desarrollo de nuevos productos, como el funcionamiento una vez efectuados los cambios. Desde un punto de vista funcional, la organización piramidal o jerarquizada no es válida para la gestión de la innovación, pues son organizaciones que están diseñadas sobre una concepción analítica y reduccionista que no sirven para afrontar los casos de actividades multidisciplinares y complejas, las cuales no ayudan a la integración. Por tanto, es necesario realizar un cruce horizontal para formar las diferentes disciplinas que confluyen en un proyecto de innovación y lograr su interacción, para lo que resultan más apropiadas las organizaciones matriciales que facilitan la comunicación y permiten realizar cruces entre las fases pluridisciplinares del proyecto (horizontales), y las que ejecutan cada función (verticales). Como consecuencia de inducir a la participación, hay que señalar que la organización matricial da lugar a que existan mayores motivaciones en el equipo de proyecto, lo que lleva aparejado, casi siempre, la aceptación de mayores niveles de responsabilidad. Actualmente, las características ya analizadas del proceso de innovación, y orientadas a la necesidad de recuperar las inversiones en muy poco tiempo a causa del acortamiento del ciclo de vida de los productos, exigen que se tengan que adoptar, de forma rápida, muchas decisiones referentes a producción, planificación, compras, marketing, etc. Por este motivo, se tiende a que una persona (o un equipo) se responsabilice de la gestión del proceso de innovación y se dedique a planificar su desarrollo dentro de la empresa. Hay que tener presente que si bien el proceso de innovación implica grandes dosis de creatividad, también debe ser sistematizado, organizado y no dejado al azar. Aceptar el riesgo Como el riesgo constituye una falta de conocimiento sobre futuros acontecimientos, se puede definir como el efecto acumulativo que estos casos adversos podrían tener sobre los objetivos de la actividad planificada. Cuando se hace referencia a la tecnología, el riesgo tecnológico se conceptúa como la posibilidad de que existan consecuencias indeseables o inconvenientes de un hecho relacionado con el acceso o uso de la tecnología y cuya aparición no se puede determinar a priori. En el contexto
  • 116. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 117 de la gestión de proyectos, desde mediados de la década de los ochenta del siglo pasado, las empresas reconocieron la necesidad de integrar los riesgos de carácter técnico con los de coste, planificación o calidad, y a partir de entonces se desarrollaron metodologías integradas de gestión de riesgos. En el caso de la gestión de los procesos de innovación, el éxito puede estar condicionado por multitud de elementos de riesgo, cuyo control debe abordarse de forma integrada con el resto de las actividades. De hecho, la mayor parte de los proyectos complejos dependen de una correcta identificación e incorporación de las tecnologías apropiadas para su desarrollo, que se deberán gestionar como parte de él, y que no siempre son suficientemente conocidas o maduras, por lo que su utilización no genera los beneficios esperados en todos los casos. El problema fundamental en la gestión de riegos es que no se conoce exactamente qué va a suceder, ni cuándo. Más concretamente, ni el impacto ni la probabilidad de ocurrencia tienen valores reales conocidos a priori. Cualquier modificación de las previsiones efectuadas afecta fuertemente la planificación (plazo y coste de las tareas identificadas), y la obtención de los resultados deseados con la calidad exigida. Las modificaciones de la planificación inicial son siempre complicadas, pues requieren tiempo y dinero, y obligan a dedicar recursos humanos cualificados. Consciente de ello, la dirección de la empresa debe tener previstas actuaciones en el caso de que los riesgos que se hayan identificado se presenten realmente (planes de contingencia). El simple conocimiento de los riesgos de una actividad ya supone una ventaja al facilitar un estado de alerta sobre estos, que disminuye sus consecuencias indeseables en caso de producirse. Para ello, la dirección tiene a su disposición diversas técnicas para gestionarlos, comprender las señales de peligro y priorizar las acciones correctivas. Prestar atención a la orientación al mercado El principal objetivo de la gestión de las relaciones con el cliente, por parte de la empresa, debe ser definir un modelo que le permita desarrollar proyectos enfocados a la mejora de la atención al consumidor, de igual manera que le ayude a gestionar la información de forma que se oriente hacia el cliente y trate de conseguir su fidelidad. En la actualidad, los nuevos mercados transforman al cliente en el foco de atención para la empresa, como consecuencia de que incorporan un amplio volumen de información que, bien analizada, puede constituir un pilar importante en el incremento de su nivel de competitividad. En otras palabras, los clientes son más exigentes y las empresas tienen cada vez más dificultad para conseguir una clara diferenciación en relación con la competencia. Estas razones deben impulsar a la organización a diseñar un nuevo modelo de gestión de las relaciones con los clientes, el cual debe incorporar los siguientes objetivos específicos:
  • 117. 118 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • Gestionar la experiencia del cliente a lo largo del ciclo de vida del producto. • Integrar los diferentes puntos de contacto de la empresa con los clientes, para asegurar un comportamiento más homogéneo y proactivo. • Gestionar las relaciones con los clientes de forma individual, para optimizar su rentabilidad. Los conceptos clave que persiguen estos objetivos son: conocer, focalizar, vender y proporcionar un buen servicio a los clientes. Conocer a los clientes y los mercados es de gran utilidad para segmentarlos en grupos de valor y comprender sus necesidades cambiantes; focalizar a los clientes es necesario para definir la estrategia del modelo de gestión, tipificar la oferta de nuevos productos y extender el compromiso al servicio postventa; vender está orientado a integrar nuevos canales de distribución para conseguir una gestión más eficiente de los clientes; y, por último, proporcionar un buen servicio es básico para incrementar la eficiencia a través del uso de nuevas tecnologías de la información, desarrollar programas de fidelización y aumentar las barreras de salida para los clientes más valiosos. En la actualidad, los procesos que implican un contacto directo con el cliente atraviesan diferentes áreas funcionales de la empresa; no obstante, su gestión eficaz necesita que su análisis se considere de una forma más aislada, razón por la cual es posible centrarse en tres tipos de procesos que deben estar unidos por flujos de información: • Procesos de marketing, diseñados para conseguir que los clientes inicien relaciones o transacciones con una empresa. • Procesos de ventas, que incluyen las actividades relacionadas con la compra, recepción y pago de productos o servicios por parte del cliente. • Procesos de servicio, que proporcionan el mantenimiento postventa de las relaciones con los clientes. 5. Los drivers externos de la innovación Desde una perspectiva genérica, los factores externos que condicionan los procesos de innovación en la empresa pueden ser amplios y están asociados con el sector de actividad al que pertenece, al contexto institucional que la rodea y a las características de la política económica que le afecta. Sin embargo, entre estos, los que plantean un mayor impacto son los siguientes: • Facilitar el acceso a la financiación y a los incentivos fiscales. • Conseguir un entorno favorable a la cooperación. Facilitar el acceso a la financiación y a los incentivos fiscales Los procesos de innovación tienen asociados elevados niveles de incertidumbre,
  • 118. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 119 ya que existe una gran dificultad en poder prever con qué rapidez se difundirá la innovación, y cuál será su impacto real en el mercado; a causa de esto, la empresa que lleva a cabo el proceso de innovación asume unas cuotas de riesgo importantes. que tratará de reducir (en ausencia de financiación pública) sesgando sus actividades hacia productos o servicios incrementales. Por su parte, los resultados del proceso de innovación tienen externalidades, al igual que los bienes públicos, lo que hace que su rentabilidad no pueda ser evaluada a través del mercado. Ello implica que, después de un proceso más o menos costoso, se obtenga un determinado tipo de conocimiento cuyo coste de producción y transmisión sea insignificante. Por tanto, en caso de que no sea posible llevar a cabo una protección eficiente, o cuando sí existia esta, pero su vulnerabilidad sea muy alta, el generador de este conocimiento tendrá muchas dificultades para apropiar su rentabilidad a través de su venta en el mercado. Para evitar este tipo de problemas, es necesario que la intervención pública contribuya con que las empresas mantengan niveles de innovación significativos y que puedan valorizar los conocimientos generados. A la consecución de este efecto se puede contribuir de diferentes formas, mediante instrumentos de carácter financiero o fiscal: • Los instrumentos financieros constituyen uno de los mecanismos que tienen un uso más generalizado en países desarrollados para impulsar el desarrollo de actividades innovadoras, pues no solo se aplican a la financiación de las actividades de innovación privadas de las empresas, sino también a la financiación de actividades públicas como son la investigación de carácter básico que se realiza en universidades y centros públicos de I+D (European Commission, 2002). Entre este tipo de instrumentos financieros, se encuentran las subvenciones, las subvenciones reintegrables, los subsidios a tipos de interés, los préstamos y las garantías, si bien el más clásico de ellos es la subvención. • Los incentivos fiscales son también muy utilizados debido a diversos factores, entre los que destacan el carácter de horizontalidad, el cual se manifiesta en el hecho de que en su aplicación no existe intervención pública para la selección de los proyectos de I+D+i; que implican menores costes de aplicación por parte de la administración pública, pues son las propias empresas las que proceden a su liquidación y no necesitan de convocatorias específicas para su reparto; y que ofrecen mayores niveles de seguridad a las empresas pues, en teoría, todas pueden tener acceso a este. Conseguir un entorno favorable a la cooperación Un primer paso imprescindible para estimular la cooperación (transferencia de conocimiento) entre universidades y centros públicos de I+D y empresas, lo constituye la necesidad de asegurar un clima social y político
  • 119. 120 Conocimiento, Innovación y Desarrollo favorable. A este respecto, la sociedad debe entender que las materias primas han sido sustituidas por el conocimiento como uno de los principales activos de la generación de bienestar y riqueza a nivel económico, y que los recursos intelectuales (capital humano) son críticos a la hora de revitalizar industrias maduras y generar productos y servicios de alto valor añadido. Este concepto debe ser compartido, en especial, por los investigadores de las universidades y centros públicos de I+D, cuya contribución es decisiva en los procesos de innovación tecnológica desarrollados por las empresas. Sin embargo, un clima favorable por sí solo, no es suficiente para iniciar una cooperación efectiva entre las empresas y las universidades y centros públicos de I+D. Nuevos objetivos y novedosas estrategias son necesarios a todos los niveles organizativos; así mismo y, en especial, se requiere adoptar esfuerzos para vencer la inercia y resistencia de numerosos investigadores que tienen aversión al cambio. Tradicionalmente, las estructuras de las universidades y centros públicos de I+D no han sido diseñadas para cumplir los objetivos relacionados con la transferencia de conocimiento (tecnología), sino para conseguir fines educativos y de investigación básica. Como resultado de ello existen diferentes obstáculos organizativos que limitan y dificultan la capacidad de estos organismos para llevar a cabo una efectiva transferencia de conocimiento con el ámbito empresarial o para comercializar los resultados de sus propias investigaciones. Por tanto, son diversos los cambios que se deben afrontar para lograr una exitosa cooperación: factores como la ausencia de flexibilidad organizativa, la no muy clara delimitación de responsabilidades, los largos procesos de toma de decisiones y una burocracia excesiva deben ser eliminados o, al menos, aliviados mediante el desarrollo de estructuras más ágiles y modernas. No obstante, la transformación de una estructura tradicional en otra más moderna suele ser un proceso complejo y requiere tiempo, pero el establecimiento de nuevas unidades internas que sustituyan a otras o implementen nuevas actividades puede contribuir con ello. La mayor parte de las buenas prácticas que existen actualmente en el ámbito de la cooperación entre la empresa y las universidades y centros públicos de I+D siguen el proceso de proporcionar mayor independencia o autonomía a los investigadores, y diseñar unas estructuras de interfase que los apoyen en su labor de desarrollar actividades conjuntas. Desde esta perspectiva, un partenariado estable público-privado es la base para acelerar el desarrollo socioeconómico e impulsar el proceso de innovación, facilitando los flujos de conocimiento entre entidades generadoras y aquellas otras usuarias o transformadoras del conocimiento (CICYT, 2003). De esta forma, las administraciones públicas han potenciado la cooperación entre universidades, organismos públicos de investigación y empresas, mediante instrumentos específicos de financiación de proyectos, redes y alianzas estratégicas.
  • 120. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 121 6. Conclusiones El siglo XXI ha comenzando su andadura con la perspectiva, desde el punto de vista empresarial, de la consolidación de la interdependencia entre la capacidad de generar conocimientos científicos y tecnológicos, por un lado, y la necesidad de implantar mecanismos que los consoliden en nuevos productos, novedosos servicios o modernos procesos productivos a través de la gestión de los procesos de innovación. La competitividad de las empresas en un mundo globalizado, está poniendo de manifiesto la necesidad de que nuestras organizaciones reconozcan el valor estratégico de la innovación e incorporen técnicas y herramientas para su gestión. Los cada vez más frecuentes cambios que se suceden en el entorno constituyen una fuente de oportunidades para las empresas, al mismo tiempo que les generan nuevos retos para su supervivencia. Precisamente el carácter acumulativo de las funciones relacionadas con la gestión de la innovación y el estar presentes en cada una de las actividades que generan valor en las empresas, son los factores que las hacen constituirse en pilares sólidos en los que basan sus ventajas competitivas. En la actualidad, se considera que la innovación está impulsada por la investigación, por interacciones entre diferentes agentes y por el conocimiento científico-tecnológico. Esta consideración pone de relieve que la innovación es un proceso orientado a la resolución de problemas, que tiene su ocurrencia primaria en el mercado, que es interactivo (implica relaciones formales e informales entre diferentes agentes), de aprendizaje diversificado, y que implica el intercambio de conocimiento tácito y explícito. No obstante, las empresas se sienten desconcertadas cuando se hace referencia a la innovación: la mayoría piensa que debe modificar la forma de gestionar su negocio, y que su organización no es óptima para competir en los mercados actuales. En particular, se hacen preguntas tales como; ¿Puede cualquiera innovar, o ese proceso está reservado sólo para unos pocos? ¿Qué se necesita para gestionar el cambio? ¿Qué técnicas o métodos son necesarios para enfrentarse al desafío de la innovación? o ¿Qué resultados se lograrán y a qué coste? La respuesta a estas preguntas implica generar una cultura relacionada con la innovación que permita, a las empresas, identificar los factores clave o drivers que caracterizan dicho proceso y que pueden clasificarse en internos y externos a la propia empresa. Desde esta perspectiva, las administraciones públicas y otros agentes (como las universidades y los centros de I+D) deben desempeñar un importante papel, al proporcionar la formación, la información, los medios y los recursos necesarios para crear un clima favorable hacia la innovación.
  • 121. 122 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 7. Referencias Ashton, W. y Stacey, G. (1995). “Technical intelligence in business: understanding technology threats and opportunities”. Journal of Technology Management 10 (1). Betz, F. (1998). Managing Technological Innovation. Competitive Advantage from Change. New York, Wiley-Interscience. CICYT (2003). Plan Nacional de I+D+i 2004-2007. Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología. Madrid. Christensen, C. (1997). The Innovator’s Dilemma. London, Harper Collins. Dodgson, M. y Rothwell, R. (1994). The Handbook of Industrial Innovation. Edward Elgar. Cornwall. Drucker, P. (1986). La Innovación y el Empresario Innovador. La práctica y los principios. EDHASA. Barcelona. Escorsa, P. y Maspons, R. (2001). De la Vigilancia Tecnológica a la Inteligencia Competitiva. Prentice Hall. Madrid. European Commission (2002): Corporation Tax and Innovation. Luxembourg. Fundación COTEC (2000). Relaciones para la Innovación de las Empresas con las Administraciones. Informes sobre el Sistema Español de Innovación. COTEC. Madrid. Hidalgo, A. (2001). “La gestión de la tecnología como factor estratégico de la competitividad industrial”. Revista Economía Industrial, nº 330. Ministerio de Ciencia y Tecnología. Hidalgo, A., León, G. y Pavón, J. (2002). La Gestión de la Innovación y la Tecnología en las Organizaciones. Madrid, Pirámide. Hidalgo, A. (2004). Innovation Management and the Knowledge-driven Economy. Brussels, European Commission. Hidalgo, A. y Albors, J. (2008). “Innovation management techniques and tools: a review from theory and practice”, R&D Management 38 (2). Lengrand, L. y Chartrie, I. (1999). Business Networks and the KnowledgeDriven Economy. Brussels, European Commission. Nonaka, I. y Takeuchi, H. (1995). The Knowledge-creating Company. Oxford University Press. USA. OECD (2005). Manual de Oslo. Guía para la recogida e interpretación de datos sobre innovación. OECD-European Communities. Paris. Roberts, E. (1996). Gestión de la Innovación Tecnológica. Fundación Cotec. Madrid. Rothwell, R. (1977). “The characteristics of successful innovators and technically progressive firms”. R&D Management 7 (3). Utterback, J. (1994). Mastering the Dynamics of Innovation. Harvard Business School Press. USA. Von Hippel, E. (1988). The Sources of Innovation. Oxford, Oxford University Press.
  • 122. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Interrelación universidad - sector productivo y endogenización de la I+D: Grandes desafíos y soluciones para un crecimiento sostenido de Costa Rica Marcos Adamson Badilla1 Resumen Este trabajo expone los principales argumentos económicos que explican la importancia y funciones de la I+D en el crecimiento económico de los países, y en particular se focaliza el caso de Costa Rica, donde la productividad factorial aporta de manera modesta a la tasa de crecimiento. Sin embargo, este país dispone de capital científico particularmente localizado en las universidades, que mantiene intensas relaciones con el sector productivo – procesos de I+D, capacitación, etc.- las cuales han mostrado significativos resultados en la rentabilidad y en la productividad factorial empresarial. Al analizar las principales tareas y desafíos que debe superar Costa Rica para lograr un crecimiento endógeno con alto contenido intelectual, surgen cuatro importantes áreas: la endogenización de la inversión en I+D; los elementos que deben contener las políticas bajo las condiciones actuales de ese país para que se acelere ese proceso; el papel que juegan la determinación, de rentabilidades y externalidades de la I+D+i a nivel de sectores productivos; y el alineamiento de las grandes metas de desarrollo nacional (reducción de vulnerabilidad ante desastres, carbono neutralidad, etc.) con estrategias de intensificación de la I+D con nuevos mecanismos de vinculación. 1 Escuela de Economía, UCR. PI-PREVENTEC, Instituto de Investigación de las Ciencias Económicas. adamson.b@gmail.com
  • 123. 124 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción Pasada la primera década del tercer milenio, resurge la añeja pero relevante y pertinente discusión sobre los determinantes del crecimiento económico. El tema salta nuevamente a la palestra, pero en un contexto muy diferente al de hace medio siglo, en el cual Solow (1956) explicaba el crecimiento con base en las dotaciones de factores productivos, y solo de manera exógena al sistema las economías podían crecer por cambios explicados vagamente por “mejoras tecnológicas”, las cuales surgían absolutamente externas al modelo. Es decir, aunque los modelos señalaban que las economías aceleraban su crecimiento debido al cambio tecnológico, no eran capaces de incorporar y explicar este fenómeno. Sin embargo, el contexto actual se ha modificado, lo cual puede caracterizarse por tres grandes variantes: • Una amplia gama de países ha evidenciado el crítico papel que ejerce la disposición o ausencia relativa del capital humano sobre el crecimiento económico -cuya base es la velocidad de acceso y uso eficiente del conocimiento- como un factor productivo indispensable y diferenciado respecto a las dotaciones de recursos naturales, la cantidad de capital y de fuerza laboral poco calificada. • Una economía global que tiende a unificarse en mercados y normativas, y que con las tecnologías de comunicación e información ha globalizado la producción y el consumo, superando distancias y escalas “temporales”. • Dotaciones residuales de recursos naturales, en particular de los servicios ambientales globales (interacciones tierra - océano - atmósfera globales) depreciadas en un grado relevante y notorio; lo cual ha dejado en evidencia, por un lado, que mucho del crecimiento logrado en el pasado. fue obtenido a expensas del deterioro (depreciación) de esos acervos naturales y ambientales, y por otro lado, como resultante, una creciente y relevante demanda de nuevos conocimientos y tecnologías productivas neutras con el ambiente. Sobre el primer aspecto, la discusión versa acerca de cómo lograr que las economías crezcan, más allá del crecimiento meramente resultante de aplicar una mayor cantidad o dotación de factores productivos (capital físico, trabajo y capital natural). En ese sentido, la respuesta se ha centrado cada vez con mayor acento sobre el capital humano, factor cada día más preciado (Barro, 1989; Becker y Murphy, 1988). El aumento acelerado por encima de las tasas de crecimiento de los factores productivos y, por ende, la presencia de rendimientos crecientes a nivel agregado, se ha explicado debido a las importantes externalidades y las derramas de la generación y difusión del acervo de conocimiento (Romer, 1989) así como el importante papel de los procesos de aprendizaje (learning by doing) y acumulación de experiencia (Stockey, 1988).
  • 124. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 125 La globalización de los mercados, y con ello la apertura acelerada al flujo cada vez más libre de bienes y servicios, e incluso en algunas regiones el libre tránsito de factores productivos (trabajo, recursos financieros y equipos), ha incrementado las posibilidades de consumo internas de aquellos grupos con poder adquisitivo. La mayoría de las veces como una estrategia de Gobierno, que bajo la filosofía de la mano invisible busca, en el mercado global, el acicate para que productores y empresarios locales compitan a nivel global, independientemente de que estos se dediquen o no a la exportación. Ese proceso ha estado precedido por una homogenización global de las normativas de derechos de propiedad liderado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), las cuales han sido la vanguardia para asegurar retornos a inversiones en innovaciones y procesos de investigación y desarrollo (I+D), a través del uso de la aplicación de esas estructuras de derechos de propiedad (Adamson, 1993). De acuerdo con lo anterior, las economías en desarrollo, como la costarricense, hoy más que nunca enfrentan los retos, casi como una urgencia económica, por incrementar su productividad, generar nuevos productos, y colocarlos y mantenerlos en esos mercados globalizados, en los cuales el conocimiento, la I+D y el desarrollo tecnológico -logrado a través de la inversión en capital humano- son elementos centrales de esa fiera competencia, la cual en principio busca sostenerse a través de crecientes niveles de productividad, y no de la cantidad de recursos (mano de obra, capital o acervos naturales, estos últimos de uso extensivo). De forma simultánea a la globalización de los mercados y al acelerado proceso de homogenización, sobre todo de las estructuras de derechos de propiedad, las tecnologías de la información y comunicación han modificado radicalmente las formas y lapsos requeridos en una amplia gama de actividades productivas y formas de consumo. Incluso, actualmente, el desplazamiento físico no parece ser tan determinante como lo fue en el pasado. La producción y el monitoreo remoto en tiempo real de esta y del consumo, las reuniones virtuales, el out sourcing global hoy son usuales y parte de la cotidianeidad, aun en países en desarrollo como Costa Rica. A manera de ejemplo, en ese país si se reserva por teléfono un tiquete en una cadena de cines, esa reserva sería “procesada” por un operador telefónico de un centro de llamadas localizado físicamente en México, donde se realiza el cargo a la tarjeta de crédito, y se procesa la reserva del asiento para la película que se presenciará durante la tarde de ese día, a tan solo unos pocos kilómetros del poblado donde se hace esa llamada. No cabe duda, la producción se ha globalizado y el consumo experimenta los resultados de ese proceso. Si se reserva en línea es mucho más barato. En general, se incentiva con variadas promociones el pago virtual de los ervicios de agua, luz, teléfono, etc.
  • 125. 126 Conocimiento, Innovación y Desarrollo La humanidad experimenta estos acelerados cambios al tenor de la discusión sobre la presencia de profundos impactos ambientales acumulados durante más de medio siglo, como resultado asociado con procesos productivos que han extraído, de forma acelerada, los acervos naturales de manera extensiva a tasas mayores a su capacidad de regeneración y adaptación (resiliencia del ecosistema); por ejemplo, cuando se deprecia y erosiona la tierra arable, y se contamina con sustancias peligrosas sus cuerpos escasos de las aguas superficiales y acuíferos de agua dulce (3% del agua total), así como los mares2, de igual manera al industrializar la economía y “automovilizar” los consumidores cada vez más; y, concomitantemente, con el uso intenso de la cuenca atmosférica global como almacén de sustancias precursoras de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Lo anterior, a pesar de que grupos científicos (IPPC, 2007) reconocidos coinciden en que las resultantes de uso extensivo de recursos naturales generará importantes implicaciones económicas, en particular para los países en desarrollo, lo que potencia importantes problemas asociados con el calentamiento global, como desastres, plagas, sequías, hambrunas, inundaciones, levantamiento del nivel medio de los océanos y pérdida de la biodiversidad; además pueden provocar grandes flujos migratorios de poblaciones empobrecidas. Esos efectos negativos resultantes de esas tecnologías productivas, tanto al interior de los países como transfronterizamente, se denominan externalidades negativas. En contraposición, recientemente, con la globalización y difusión de la relevancia por la conservación (conciencia ambiental global), surge una mayor disposición de pagar por productos de menor impacto ambiental, y el mercado refleja una creciente demanda global por actividades y tecnologías que no generen, de forma tan intensa, esos procesos de contaminación; sino que, por el contrario, tengan externalidades positivas. Ejemplo de estos lo son aquellos capaces de fijar y almacenar carbono, entre otros, o al menos que sean carbono neutrales (C-neutro) y, de esa forma, se mitiguen los variados impactos de esos procesos. En el caso de Costa Rica represeta un reto monumental para una economía en desarrollo, aun con importantes demandas sociales insatisfechas y que en los foros internacionales ha manifestado que celebrará su bicentenario (2021) ondeando la bandera de la carbononeutralidad. 2 Por ejemplo, el más reciente episodio de contaminación petrolera marina está relacionado con la compañía British Petroleum (BP) que sucedió en el Golfo de México. Se estima moderadamente en un derrame de 4.9 millones de barriles de crudo, de los cuales menos del 20% fue logrado recuperar. Esa cifra supera los 3.3 millones de barriles que se derramaron en la Bahía de Campeche en 1979, por la petrolera mexicana Ixtoc, el cual había sido considerado el mayor desastre ecológico de la historia (El Universal, 2010).
  • 126. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 127 Este capítulo analiza las relaciones entre la universidad y el sector productivo en ese contexto para Costa Rica. En primera instancia, se presenta una breve referencia al marco teórico económico del crecimiento y su relación con los procesos de interrelaciones universidad-empresa. En la sección 2 se expone el marco teórico y la justificación de la importancia del crecimiento endógeno potenciado por procesos de I+D y productividad factorial, y sus resultados para Costa Rica. La sección 3 plantea los principales desafíos y tareas pendientes para que Costa Rica logre un crecimiento endógeno con alto contenido intelectual. Finalmente, se presentan las conclusiones. 2. Marco teórico y justificación La presencia sostenida, a lo largo del tiempo, de tasas de crecimiento económico mayores a las tasas de crecimiento de las cantidades de factores, han sido explicadas a través de teorías del crecimiento endógeno con la introducción de elementos como la investigación y el desarrollo experimental (I+D, que modifica o genera nuevas tecnologías); así como aspectos sobre el papel del gasto público en inversión (Barro, 1990). Los procesos de I+D son intensivos en capital y equipo científico, pero principalmente en capital humano altamente especializado y con capacidad creativa de enfrentar, conducir y concluir procesos científicos. A este recurso se le denomina investigadores o científicos. Los beneficios económicos derivados de los procesos de investigación, de las actividades de difusión y transmisión de conocimientos, así como de las tecnologías, tienen como una de sus principales características el potencial para generar economías externas positivas. Se denominan externalidades (positivas) porque los beneficios económicos que resultan de estas, no son susceptibles de ser única y exclusivamente apropiables por su desarrollador. Lo anterior se caracteriza como una inexistencia de rivalidad en el uso y aplicación de los resultados de I+D, y del “saber como” producir (know how) asociado. La apropiación de esos beneficios económicos en general conlleva costos económicos, los cuales son crecientes en función del grado y duración de la protección efectiva desarrollada para pretender esa exclusividad. Aun en el caso de procesos e innovaciones patentadas, con el tiempo el uso de la innovación, equipos y procesos desarrollados y el conocimiento subyacente, serán superados o significativamente mejorados. Las formas de producir know how también son regularmente incorporadas por los trabajadores en su proceso de acumulación de experiencia técnica y tecnológica, se integran a su conjunto de capacidades y destrezas, y a pesar de los esfuerzos empresariales por proteger su know how, durante los procesos de movilización laboral esas habilidades van trasladándose y nutriendo diferentes unidades productivas, incluso entre distintos sectores
  • 127. 128 Conocimiento, Innovación y Desarrollo productivos. Lo mismo aplica para los procesos de entrenamiento y capacitación del recurso humano. El costo del secreto comercial, como forma de resguardo del conocimiento y tecnologías asociadas con una invención, puede resultar viable para algunos casos y empresas particulares, pero no lo es para el agregado de la industria y menos para la economía total, ya que resultaría prohibitivo en términos de eficiencia económica. Ese proceso de diseminación del conocimiento actualmente está llegando a su forma más instantánea, promovida por el uso de procesos de comunicación en tiempo real y virtual, por medio de los cuales un experto en una materia productiva, independientemente de su lugar de trabajo, puede estar apoyando una actividad empresarial en otro país y tiempo horario, lo que no solo amplía la frontera de posibilidades de conocimiento de las unidades productivas, sino que fundamentalmente está abriendo opciones de mejoras permanentes y continuas en la productividad, está acelerando la transferencia y capacidad de difusión y asimilación tecnológica entre países, todo ello con el planteamiento de grandes desafíos a los procesos de control y protección del know how al interior de las empresas y entre naciones; esto, además, potencia el proceso de internacionalización de la I+D, su fragmentación y su desarrollo simultáneo a través de la contratación de cada “parte” del proceso de I+D en función de los costos internos de suplidores localizados en diferentes países. De suerte que, naciones en desarrollo como Costa Rica con un capital humano relativamente bien preparado y capacitado, está participando activamente de este proceso3. De igual forma, los resultados de procesos de I+D van acumulándose, y aunque el mecanismo de transmisión del conocimiento, de tecnologías y su inserción en la productividad es complejo y poco descifrable por los funcionarios de gobiernos y entidades financieras - aspecto de particular relevancia en el caso de Costa Rica y sobre el que se profundizará adelante- permite, al final, mejoras que incrementan el rendimiento de los factores productivos en las empresas, y en muchas ocasiones, y a pesar de que no necesariamente es un fin particular de ninguna empresa, también generan resultados (externalidades) positivos entre estas a nivel agregado del sector industrial en el que compiten, y aun incluso entre países (OECD, 2001). 3 Anteriormente, la Inversión Extranjera Directa (IED) en sectores de alta tecnología estaba determinada, entre otros factores, sobre todo por la disponibilidad y cualificación de los profesionales y trabajadores por sector (biomedicina, TIC´s, etc., como ha sido el caso de Costa Rica, con empresas como Intel, y otras). Sin embargo, la internacionalización de la I+D está abriendo la posibilidad para que procesos, en particular de investigación, se desarrollen independientemente de una localización geográfica que limita la velocidad de obtención de resultados.
  • 128. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 129 Es precisamente debido a la presencia de fallas de mercado, las derramas o externalidades positivas, que las empresas realizan niveles de inversión en I+D menores a los económicamente óptimos, ya que la tasa privada de retorno de la inversión es menor que la tasa de rendimiento económico (OECD, 2002). Estudios econométricos han encontrado que la tasa social de retorno de la I+D puede llegar a ser de cinco a ocho veces mayor que la privada (Salter et al., 2000, citado por OECD op cit.). Por esas razones económicas es que, en países desarrollados, la investigación básica es financiada principalmente por el Estado, y el componente de investigación aplicada, en su mayoría, por el sector industrial. Debido también a la inexistencia de rivalidad, las empresas ejercen intensos procesos de inversión con fines de protección y patentan para monopolizar y lograr apropiarse de las ganancias derivadas de esos procesos de I+D (rentas científicas privatizadas), en un esquema, como ya se indicó, cada vez más homogéneo de propiedad intelectual. El caso de Estados Unidos ejemplifica bastante bien esa situación (Gráfico 1). Casi el 70% del gasto en I+D total (2008) es financiado por el sector empresarial, y poco más del 25% por el Gobierno; el 82% del desarrollo experimental (D) es financiado por el sector empresarial, así como el 60% de la investigación aplicada (IA). No así la investigación básica (IB), en la cual el Gobierno financia cerca del 60%, y e1 17% los centros académicos. Es de esperar que los resultados y aplicaciones del D y la IA estén mucho más cercanos al mercado que los resultados potenciales de la IB, lo que explica ese origen del financiamiento. De la anterior estructura del financiamiento sectorial se deriva la conclusión de que el financiamiento para I+D en Estados Unidos, al igual que en la mayoría de los países desarrollados, cuenta con mecanismos e instrumentos económicos propios que dependen enteramente de los fundamentales de su economía interna (nivel de producción, tamaño de mercado, carga tributaria, mercados financieros, masa crítica, oferta científica tecnológica, etc.). Es decir, el financiamiento de la I+D es endógeno a su sistema económico. En particular puede decirse que es inherente y una resultante al interés y búsqueda de rentabilización del sector empresarial; al financiamiento gubernamental, cuyo interés es la generación de externalidades y derramas (“spill overs”) positivas de esa I+D sobre la sociedad, y a la dinámica de la Educación Superior (lo que denominan “research universities” y centros), las cuales buscan avanzar la frontera del conocimiento a través de la investigación. Los organismos no gubernamentales (ONGs) prácticamente financian una mínima fracción (3%) de la I+D de ese país, pero cobran cada vez mayor importancia en particular en su rol de promover investigaciones con responsabilidad e impacto social.
  • 129. 130 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Gráfico 1 Estructura del gasto en I+D según fuente de financiamiento y tipo. Estados Unidos (2008) 90% 80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% I + D (Total) Empresas Básica Gobierno Federal Aplicada Desarrollo Educación Superior ONG’s Fuente: Elaborado por M. Adamson con base en datos de US National Science Foundation. Division of Science Resources Statistics, National Patterns of R&D Resources (annual series). Una situación similar se encuentra si se analizan los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), donde el sector empresarial financia la mayor fracción de la I+D, algunos incluso por encima del 70%, como los casos de Japón y Corea (OECD, 2008). Se han encontrado importantes relaciones entre la I+D y la capacidad de empresas, de sectores y en general de los países, tanto para identificar y reproducir (incluso por ingeniería inversa), así como adaptar las nuevas tecnologías. Esta capacidad, particularmente la de reproducción y adaptación tecnológica -que a través de la historia fue muy utilizada por naciones desarrolladas en sus periodos de industria naciente, y más recientemente por los países asiáticos, así como por México, Brasil y otros- ha venido siendo cada vez más limitada para los países en desarrollo, debido a las estructuras homogenizadas de derechos de propiedad, lo que está restringiendo que estos transiten por la senda del aprendizaje, regeneración e imitación tecnológica, como fase previa a la mejora y creación de innovación endógena (Adamson, 1993). Se ha observado que, en países desarrollados, la I+D puede acelerar la tasa de innovación, mientras que en los que están en desarrollo es un elemento que potencia la transferencia del conocimiento en un sentido más amplio. Los estudios a nivel de país indican que un incremento del 1% en I+D genera un incremento en el Producto Interno Bruto (PIB) del orden del 0.05 al 0.15% (OECD, 2001 y 2002). A diferencia de los países desarrollados, en los que están en desarrollo, con sectores industriales con un limitado capital humano científico así como de capital físico científico (infraestructura y equipamiento especializado), la mayoría de la investigación es financiada por el Estado y ejecutada por centros
  • 130. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 131 de investigación universitarios; por tanto, una relevante fracción del dinamismo de esos procesos de I+D reside en las universidades públicas. Precisamente, debido a esas externalidades económicas positivas de la generación y difusión del conocimiento, y de los resultados de I+D, a su carácter de no rivalidad y a la incidencia de esta sobre la productividad de las empresas, los gobiernos destinan una fracción del gasto público para financiar los procesos de educación pública y de investigación universitaria. Esto ha detonado un creciente interés entre los académicos y los encargados de diseñar las políticas (científicas, innovación y desarrollo industrial) por entender y estudiar los procesos de relación o colaboración entre la academia y la industria (Carayol, 2003; Fontana,et al, 2003, Göktep, 2004 y Owen-Smith, 2004 entre otros). El gráfico 2 muestra las proporciones ACT/PIB e I+D/PIB. Sobresale la elevada relación para la primera proporción para Costa Rica, lo cual podría reflejar una doble contabilización o superposición; lo que parece confirmarse con el relativo bajo nivel de I+D/PIB de este país, comparado con una buena cantidad de países de la región. Gráfico 2 Proporción de las actividades de ciencia y tecnología (ACT) y de la I+D a PIB países de Latinoamérica y EE.UU (escala de 0 a 1). 0.03 0.025 0.02 ACT I+D 0.015 0.01 Ch ile Amer ic a Latina y el Car ib e Po r t uga l E sp aña Ca nad á Estad os Un ido s Pa ragu ay Arge ntina U ru gu ay Co st a R ica B o lívia Panamá Cu ba Co lo mbia El S alvad or Perú Ecu ad or H ond uras J amaica 0 N ic ara gua M éxico Vene zu a I bero amé r ic a H ond uras Tr inid ad y Tob ago G uate mala 0.005 Fuente: Elaborado por M. Adamson. Datos disponible al 2008. Cuando no se indica dato corresponde al 2008. Bolivia: 2002; Chile: 2004; Honduras: 2004; Jamaica: 2002; Perú: 2004; Paraguay: 2005
  • 131. 132 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Al analizar indicadores económicos de Costa Rica (Cuadro 1), se encuentra que ha mostrado una tasa de crecimiento del PIB modesta, menor al 5% durante las últimas décadas. A ese ritmo de crecimiento absoluto, este muestra una muy limitada tasa de crecimiento per cápita (incluso menor al 3% anual), lo que le demandaría más de dos décadas para duplicar el nivel de ingreso per cápita. Eso, evidentemente, no puede verse como un horizonte de tiempo deseable para una política económica que pretenda, a la postre, incrementar el nivel de vida de la población. El Cuadro 1 muestra datos del PIB de Costa Rica en términos reales. Si el país creciera en un escenario base a su tasa histórica (4% anual, lograda durante los últimas cuatro décadas) con el perfil demográfico proyectado, para el 2030 aún no habrá logrado pasar la barrera de los $10,000 constantes por habitante, lo que implicaría que en las siguientes dos décadas no podría duplicar su ingreso per cápita. Si se lograra una tasa promedio de crecimiento del PIB 25% mayor (del 5%), a ese ritmo para ese mismo año (2030) se podría superar los 12 000 constantes/persona. Esto ejemplifica la relevancia y diferencia que puede lograr tan solo un 25% más de crecimiento debido a una mayor productividad de los factores, resultado de, por ejemplo, una mayor I+D y de procesos de innovación; I+D que, en el caso de Costa Rica, se realiza mayoritariamente en las universidades públicas, lo cual explica la enorme relevancia que reviste las relaciones empresa-universidad para este pequeño país. Cuadro 1 Proyecciones de PIB per cápita para la economía de Costa Rica (dólares constantes del 2005). Población estimada2 Año PIB per cápita en miles de UDS del 2005 -Escenario Bajo- PIB per cápita en miles de USD del 2005 -Escenario Base- PIB per cápita en miles de UDS del 2005 -Escenario Alto- 2008 Proyectado 4.550 5.20 5.25 5.30 2020 5.316 6.34 7.19 8.14 2021 5.370 6.47 7.40 8.47 7.84 9.79 12.20 2008-2020 1.7% 2.7% 3.6% 2021-2030 2.1% 3.1% 4.1% 2030 Tasas de crecimiento (históricas)3 Tasas de crecimiento (proyectadas)3 5.782 1980-1989 -0.3% 1990-1999 3.0% 2000-2007 2.6% Fuente: Tomado de Adamson, M. CIESA para Segunda Comunicación Nacional (SCN-IMN), 2008. 1/ Datos calculados a partir del PIB a precisos constantes proyectado previamente. 2/ Datos INEC. 3/ Tasas de crecimiento anuales promedio del PIB per cápita.
  • 132. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 133 La idea es simple: la economía costarricense requiere acelerar su crecimiento debido a una mayor productividad de factores; de otra forma, crecerá como resultante de tener que aplicar mayor dotación de fuerza laboral y mayor acervo físico o natural. Más aún, en este caso, según las estadísticas oficiales (INEC), las tasas de crecimiento poblacional tienden a estabilizarse en niveles muy modestos y la fuerza laboral tenderá a envejecer; a su vez, actualmente la frontera agrícola tocó límite, lo que ha acentuado una mayor escasez de recursos naturales (tierra arable productiva disponible, acuíferos aptos, biodiversidad, humedales, minas de materiales para construcción, recursos pesqueros, etc.). Lo anterior ha incrementado la urgencia por lograr obtener mayor producción cada vez con menos insumos, requisito crítico para lograr proveer mejor calidad de vida y mayor nivel de riqueza para su población. A lo anterior debe agregarse que los gobiernos, durante más de dos décadas, han venido luchando con muy limitado resultado (por no decir nulo) sobre los niveles de pobreza, en sus diferentes indicadores, que muestran a casi un cuarto de su población por debajo de la línea de pobreza. Cuadro 2 Crecimiento económico y en dotaciones de factores según periodo (datos porcentuales) Tasa de crecimiento económico Productividad (PTF) Acumulación del capital Aumento en fuerza laboral 1985-90 5.9 1.6 2.6 1.8 1990-95 5.8 2.7 1.8 1.3 19952001 4.4 1.6 1.6 1.1 Período Fuente: Robles, Cordero, Rodríguez, Clare (2002), citado por Monge y Hewitt (2008). El cuadro 2 muestra la descomposición del crecimiento porcentual para algunos periodos recientes. Para el periodo 1995-2001, los resultados evidencian una limitada contribución de la productividad al crecimiento (en promedio del 36%); si esas velocidades de los factores capital y fuerza laboral permanecen constantes, y se pretendiera crecer al 5%, se requeriría que la productividad crezca de forma sostenida el 50%, lo cual es un resultado deseable pero ameritaría un grandioso esfuerzo en diversas áreas. Aun en ese caso, de un modesto incremento en la tasa de crecimiento del PIB, la productividad tan solo contribuiría ligeramente con poco más del 46% al crecimiento, lo cual es un aporte todavía menor a la mitad. Por tanto, de acuerdo con los modelos de crecimiento endógeno, el país avanzaría en productividad si lograra obtener un mayor producto con las mismas dotaciones de factores, o mejor aun, con el requerimiento de menores cantidades de estos. Para lo anterior, aunque ha sido olvidado en los diversos planes de Gobierno de Costa Rica, el tema pasa por lograr endogenizar la I+D y las relaciones academia- empresa y los procesos de innovación en su sistema económico y, con ello, ampliar las posibilidades de producción
  • 133. 134 Conocimiento, Innovación y Desarrollo nacional con utilización de los factores productivos pero con obtención de mayor valor agregado por producto. Para lograr lo anterior, es indispensable ofrecer estrategias capaces de responder a tres preguntas de gran relevancia: • ¿Cuál es la capacidad de Costa Rica para endogenizar su I+D e innovación? • ¿Cuál es la capacidad de la I+D para inducir un incremento efectivo en la productividad de los factores? Lo que en Costa Rica está profundamente determinado por • ¿Cómo accede el sector empresarial de esa economía a los resultados precompetitivos de esa I+D mayoritariamente desarrollada por su sector académico? 3. Desafíos y tareas pendientes para que Costa Rica logre un crecimiento endógeno con alto contenido intelectual A continuación se proponen tareas específicas capaces de superar las áreas de desafíos y oportunidades que, a mi juicio, permitirían que Costa Rica supere grandes desafíos para ubicarse sobre una senda de crecimiento endógeno con alto contenido intelectual, y obtenga resultados significativos que conduzcan a una creciente productividad de sus factores y mayor calidad de vida de los habitantes, potenciando la ciencia y la tecnología a través de la intensificación de las relaciones de la academia con el sector productivo e interconectando y aprovechando los variados procesos de I+D y sus resultados de investigación en estado precompetitivo. La mayoría de la identificación de estos desafíos y oportunidades surge como síntesis del resultado de numerosos proyectos de investigación que he desarrollado para instituciones nacionales y organismos internacionales, así como de la revisión de las principales estrategias de otras latitudes. Tarea 1. Endogenizar las fuentes de financiamiento I+D+i de forma ambiciosa pero conmensurable, progresiva, selectiva y de manera multisectorial En Costa Rica, cerca del 89% de las actividades científicas y tecnológicas (ACT) son financiadas con recursos públicos. Durante el 2007 y el 2008 la inversión total estimada en ACT creció $66 millones (para una tasa de 19% al incrementarse de $350 a $416 millones). Ese crecimiento tan solo representa 6.5 milésimas de las exportaciones de ese país del 2008, y no llega ni al 10% de las exportaciones de enero de ese año. Contradictoriamente, como muestran los datos que seguidamente se presentan, una importante fracción de la I+D y la transferencia que realiza la academia de resultados de investigación al sector productivo, coadyuva críticamente para que el sector exportador logre acceder a los mercados
  • 134. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 135 internacionales, en particular a través de la superación de diversos estándares de calidad, que incluyen de forma importante los ambientales. De manera que un primer eslabón para una interacción entre la I+D de la academia con la del sector productivo, es la urgente necesidad de intensificar el ligamen de las ACT con el desempeño y la productividad empresarial. Lo anterior es crítico dado que, en Costa Rica, las universidades son las que dinamizan mayoritariamente el componente de inversión en actividades científicas y tecnológicas (ACT) y la investigación y desarrollo. El sector productivo solo contribuye con una mínima fracción. El sector académico lidera con el 57% la inversión en ACT; en segundo lugar, con el 31%, aparece el sector público, y luego el sector privado, con tan solo el 7%. Las ACT en Costa Rica permitieron el desarrollo de 3,306 proyectos de investigación en el 2008; el sector académico ejecutó 1,817 (55%), el sector público 1,179 (36%), los organismos sin fines de lucro 303 (9%), y organismos internacionales 7 (0.2%, MICIT, 2008). Es relevante, por tanto, potenciar y generar procesos de I+D conjuntos entre la academia y el sector productivo de ese país, que conduzcan en una mayor productividad factorial en el sector productivo. Este es un aspecto crítico en el tema de la interacción academia-empresa de Costa Rica, el cual amerita nuevas soluciones. Está fuertemente ligado con el tema de los incentivos económicos (empresariales y académicos), los acuerdos interinstitucionales y la cultura institucional universitaria. A su vez implica, aunque en apariencia no sea evidente, un fortalecimiento simultáneo de las capacidades de investigación básica. Sin embargo, una importante cantidad de esas ACT no están dirigidas fundamentalmente a potenciar resultados concretos para el sector productivo, ya que se desarrollan con presupuesto ordinario del Fondo de Educación Superior Especial (FEES), y los recursos destinados a investigación del FEES responden a prioridades de investigación definidas por las autoridades de investigación de las universidades. En ese sentido, la atención de necesidades nacionales productivas ofrece una veta de oportunidades de investigación que alimente profunda y simultáneamente la agenda de investigación básica. De igual manera que los pretendientes políticos a nivel nacional, sucede con los aspirantes a rectores universitarios, quienes reiteradamente indican que la academia nacional debe incrementar el impacto de su I+D en el sector productivo nacional. Esto es relevante en particular en aquel sector productivo de interés social, informal o formal, en la micro, pequeña y mediana empresa manufacturera o agropecuaria. Pese a ello, las autoridades de investigación, durante los últimos años, evidencian incongruencias entre la investigación básica y la I+D dirigida a buscar soluciones para el sector productivo. Las universidades carecen de una meta explícita como fracción de su presupuesto de investigación para dedicarlo a investigación y desarrollo
  • 135. 136 Conocimiento, Innovación y Desarrollo dirigida hacia sectores productivos prioritarios. Esto no quiere decir que las universidades públicas no hayan venido financiando y ejecutando dicha investigación; todo lo contario, esa labor es parte inherente y un objetivo de las universidades, al menos de las públicas de ese país. Sin embargo, esa labor ha sido pobremente cuantificada. Determinar un porcentaje de su presupuesto como meta dedicado a esa tarea permitiría al menos, al interior de las universidades, un presupuesto propio y, por ende, endógeno para el desarrollo de la investigación tecnológica, que les permita interrelacionar sus recursos investigativos de forma sostenida con el sector productivo que consideren socialmente prioritario apoyar (actualmente las universidades potencian proyectos productivos en el sur del país, tan solo para citar un ejemplo). Es importante acotar que las universidades públicas cuentan con recursos derivados de su presupuesto ordinario (FEES) para las tareas de investigación en general. Cuando se analiza lo anterior desde una perspectiva más amplia, subyace como barrera de fondo la disponibilidad de recursos nacionales disponibles para la I+D. Por ejemplo, para el 2008 la inversión en I+D alcanzó los $119 millones, lo que implicó un 0,40% del PIB,el cual fue mucho menos de la mitad de la meta del 1% establecida en el Plan de Nacional del Gobierno de turno (MIDEPLAN, 2007). Esa fracción apenas si logró superar la mitad de la alcanzada por toda la región de Latinoamérica (0,75% del PIB)4. Ese Plan de Gobierno tenía, como una de sus principales metas, que la economía creciera al 6% anual, y supuestamente le otorgaba a la ciencia y tecnología un rol relevante. Sin embargo, esa meta de crecimiento estuvo alejada de la realidad. No obstante, en esa coyuntura colaboró también la crisis financiera global, y posteriormente la crisis reflejada en el sector real, y con ello en las actividades productivas de este país, en particular el turismo y las exportaciones. Las comparaciones internacionales son relevantes en I+D porque reflejan la prioridad otorgada por los gobiernos, sectores empresariales y otras entidades a esa materia. Por ejemplo, el indicador de inversión en I+D/PIB de Estados Unidos está 565% por encima del de Costa Rica, el de Suecia supera al de ese país en 930%, y Japón realiza un esfuerzo de I+D por unidad de producto 1,250% mayor que Costa Rica. Pese a lo anterior, en Costa Rica, y en particular durante episodios de campaña política, son comunes las comparaciones –algunas bastante alegres y descontextualizadas- con otros países y los políticos en sus discursos sugieren lo conveniente de seguir una senda de desarrollo similar al denominado “milagro de los tigres asiáticos” basada en I+D (Singapur, Hong Kong, Taiwán y Corea del Sur). Sin embargo, los tigres asiáticos, en el 2008, realizaron un esfuerzo en I+D por unidad de producto que está en 900% por encima del realizado por Costa Rica. 4 La meta 3.2.6.2 de ese PND señalaba “Elevar la inversión nacional en ciencia y tecnología hasta el 1% del PIB” sin embargo, no especificaba de dónde se obtendría esos recursos adicionales, lo cual a la postre no refleja más que un loable e ingenuo deseo.
  • 136. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 137 Cuadro 3 Esfuerzo en I+D/PIB varios países, ajustado por el poder de paridad de compra del US dólar (datos 2004-8). Región/País/ Economía I+D/ I+D (PPP$ PIB millions) (%) Región/País/ Economía I+D (PPP$ millions) I+D/ PIB (%) America del Norte Estados Unidos (2007) 368 799.0 Canadá (2008) 23 781.0 Latino America y Caribe México (2005) 5 919.0 Argentina (2007) 2 656.2 Europa de Oeste Alemania (2007) 71 860.8 Francia (2007) 43 232.6 Reino Unido (2007) 38 892.8 Italia (2006) 19.678 España (2007) 18 000.3 Suecia (2007) 12 076.3 Holanda (2007) 10 949.8 Austria (2008) 8 530.1 Suiza (2004) 7 474.3 Bélgica (2007) 7 028.3 Finlandia (2008) 6 519.7 Dinamarca (2007) 5 008.4 Noruega (2007) 4 133.0 Irlanda (2008) 2 855.1 Portugal (2007) 2 849.7 Grecia (2007) 1 828.4 Europa Central 2.68 Federación Rusa (2007) 23 482.0 1.82 Turquía (2007) 6 830.0 República Checa (2007) 3 813.8 1.54 0.46 Polonia (2007) 3 482.3 0.51 Hungría (2007) 1 822.9 Rumania (2007) 1 433.9 2.54 Eslovenia (2007) 828.3 2.08 República Eslovaca (2007) 497.9 1.79 Asia Este, Oeste y Sur 1.13 Japón (2007) 147 800.8 1.27 China (200) 102 331.0 3.60 Sur Corea (2007) 41 741.6 1.70 Taiwán (2007) 18 324.8 2.66 Singapur (2007) 5 945.5 2.90 Pacífico 1.87 Australia (2006) 14 914.4 3.46 Nueva Zelanda (2007) 1 383.7 2.55 África y Medio Este 1.64 Israel (2007) 8 845.8 1.45 Sur África (2005) 3 654.3 1.18 Grupo de países seleccionados 886 347.1 0.58 OECD (2007)a Luxemburgo (2007) 624.0 1.63 Unión Europea -27 (2007)b 262 985.0 1.77 Islandia (2008) 318.2 2.76 G-7 países (2007) 715 329.6 2.53 c 1.12 0.71 0.57 0.97 0.53 1.53 0.46 3.44 1.49 3.47 2.63 2.61 2.01 1.20 4.68 0.92 2.29 PIB = productos interno bruto; I+D = gasto bruto (doméstico) en I+D. a Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD) los países son Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Corea, Luxemburgo, México, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Portugal, República Eslovaca, España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido, y los Estados Unidos. b Unión Europea -27 países son Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Polonia, Portugal, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia, Holanda, y el Reino Unido. c Grupo de los Siete (G-7) países industrializados son Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y los Estados Unidos. Fuente: Traducido por el autor de National Science Foundation, Division of Science Resources Statistics4 National Patterns of R&D Resources (annual series). El cuadro 3 muestra una comparación corregida por el poder de paridad de compra (PPP, por sus siglas en inglés) de la relación I+D/PIB para una importante cantidad de países.
  • 137. 138 Conocimiento, Innovación y Desarrollo De modo que las diferencias y deficiencias en el esfuerzo dedicado a I+D por unidad de producto de Costa Rica, son sustanciales y evidentes respecto a una amplia mayoría de países. La distancia se acorta si se compara respecto a un país como Brasil, el cual realizó un esfuerzo de I+D/PIB que se ubica en 175% por encima del de Costa Rica, superándolo por un monto casi igual al doble. Por tanto, es indiscutible que el 0.4% del PIB dedicado a inversión en I+D es a todas luces un nivel muy poco ambicioso, y parece más el resultado del status quo presupuestario público, que la resultante de una dinámica estrategia nacional integral en ciencia y tecnología, capaz de posicionarse en la agenda política, y a la cual se le conceda la priorización de recursos necesaria. La situación parece indicar que los Ministros de Ciencia y Tecnología de ese país se enfrentan con la demanda de fungir como rectores de un sector que “todos reconocen” como prioritario, pero lo cual no se refleja en el presupuesto y las finanzas públicas. Históricamente ha sido el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) el que controla buena parte de la asignación presupuestaria real, y el Presidente de la República define la prioridad nacional en la asignación de ese presupuesto. Esto refleja una relevante paradoja histórica en Costa Rica, entre lo que se dice como política prioritaria, en este caso la I+D, y lo que se refleja como presupuestariamente prioritario. En esta tarea el Gobierno debe ser realista; no habrá un crecimiento sostenido basado en sectores intensivos en ciencia y tecnología, I+D y capital humano científico, sin una priorización presupuestaria que refleje esa meta. Se amerita un cronograma a medio plazo (al menos 20 años) que refleje metas progresivas de I+D/PIB, con orígenes de fondos y resultados esperados por actor. Por lo tanto, en esa tarea es impostergable una estrategia económica con visión de Estado de medio y largo plazo, para la inversión en I+D, tanto la que es mayoritariamente generada en las universidades y la resultante de procesos de relaciones entre estas y el sector productivo, como para la I+D privada o la generada por otras entidades. Esa programación debe superar la agenda del gobierno de turno. A pesar de los esfuerzos realizados para romper el corto horizonte de planificación de los políticos, con extensas listas de áreas prioritarias (como la Agenda Siglo XXI) y otros aun de menor rigurosidad (Atlas de Innovación y diversos Planes de Gobierno, etc.), el sector científico no ha mostrado un rumbo claro de medio y largo plazos. Además, está debilitado por inacción y desarticulación entre los sectores que interactúan y se relacionan, a saber: academia-sector productivo; sector productivo-Gobierno; y Gobiernoacademia. En este caso, los puntos nodales del Triángulo de Sábato no cuentan con una estrategia clara que les ofrezca la unidad e intensidad de relación necesaria. El MICIT debe jugar, en ese sentido, un papel fundamental como rector en materia científica y tecnológica, definir y limitar los campos de acción, así como de colaboración en esta materia.
  • 138. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 139 Lo anterior, aunque sea muy básico, ha sido descuidado en Costa Rica5, donde el Gobierno está principalmente representando por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. En un país pequeño (menos de 5 millones de habitantes), la experiencia ha mostrado lo complejo del logro y ejecución de acuerdos sectoriales, a pesar de que se esperaría totalmente lo contrario, en particular porque la UCR lidera una mayor fracción de la I+D, existen pocas universidades públicas (cuatro) y estas tienen un espacio de coordinación en el marco del Consejo Nacional de Rectores (CONARE). También, porque la Unión de Cámaras de Empresa Privada (UCAEP) y la Cámara de Industria de Costa Rica (CICR) lideran una importante fracción del sector industrial, y lo mismo ocurre con las cámaras de productores agrícolas; y el relativo pequeño tamaño del MICIT y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) el cual opera más como un ente técnico de evaluación y seguimiento de los recursos aprobados. En el campo de las relaciones entre la academia y el sector productivo, si al menos dos de estos representantes lograran acuerdos relevantes sobre metas, financiamiento, mecanismos de transferencia de resultados científicos en estado precompetitivo, etc., se avanzaría sustancialmente. Por ejemplo, la UCR-CICR y lo mismo entre MICIT-UCR. En este caso, una estrategia económica del tipo líder-seguidor ayudaría mucho a potenciar la dinámica y darle mayor vida al Triángulo de Sábato de ese país, bajo una perspectiva ganar-ganar, donde los actores líderes se convierten en el motor que dinamiza, y el resto en seguidores. Ese escaso dinamismo de interacciones academia-sector productivo y Gobierno-academia no es resultado de una actitud premeditada, sino más bien de la carencia del combustible financiero necesario para incentivar las relaciones; como ya se analizó, el 0.4% de PIB es una cifra muy raquítica, si se tiene expectativa real de acelerar el PIB con base en una mayor productividad de los factores resultante de una mayor I+D. Por ende, ese 0.4% refleja el limitado poder político del Ministro del sector científico y tecnológico y la escasez de acuerdos fundamentales entre los actores que ha ostentado ese sector en ese país, a pesar de los discursos políticos. Esta estrategia debe contener la metas progresivas de I+D/PIB por año en función de los probables escenarios de crecimiento económico. Como se ha mostrado durante los últimos Gobiernos, un plan de gobierno con metas y sin estrategia no es creíble y es poco realizable. Además, al igual que sucede en otras latitudes, ante el menor asomo de episodios de crisis económicas y, por ende, reducción del superávit fiscal debido a la fragilidad política del sector, el presupuesto para I+D resulta extremadamente vulnerable y es presa de recortes en el corto plazo y/o en términos nominales se mantiene 5 Existe una comisión denominada Nexo en el seno del CONARE sin representación empresarial. Esa comisión se dedica más a eventos como seminarios y congresos.
  • 139. 140 Conocimiento, Innovación y Desarrollo constante, en cuyo caso implica un descenso en términos reales por causa de la inflación. Sin embargo, ese camino ralentiza aun más la economía y en el largo plazo acentuará la crisis. Por ejemplo, a la nueva estrategia de la Comisión Europea para el crecimiento y el empleo, denominada “Estrategia para un Crecimiento Inteligente, Sostenible e Integrador (Europa 2020)”, se le llamó “crecimiento inteligente”, porque busca que la economía se dinamice como resultado del incremento al 3% de la intensidad de I+D/PIB al 2020. Durante la presentación de esa estrategia, se urgió a los países a no caer en la tentación (fiscal) de reducir la I+D debido a la actual crisis. Una estrategia económica para la I+D/PIB de Costa Rica, al menos al 2030, con plazos intermedios (cada cinco años), debe incorporar elementos de sostenibilidad económica que, a la vez, le permitan ser endógenas al sistema económico de ese país. ¿De dónde provendrán los recursos? Si el Gobierno no tiene los recursos, al menos podría generar esquemas que potencien los incentivos económicos para que los actores (empresarios y academia) premien las decisiones por inversión en I+D. Lo anterior, como se dijo, amerita una dedicada identificación de instrumentos efectivos, tanto fiscales (exención de pago de impuestos a la formación de capital, equipo, tecnologías, capacitación); creación de parques científico tecnológicos (zonas tecnológicas y científicas con visión de negocio); y potenciar polos de desarrollo tecnológico como esquemas de desarrollo regional y rural. Esas acciones ofrecen oportunidades valiosas a políticas como la de conservación de recursos naturales y turismo, la búsqueda de neutralidad en carbono y el desarrollo de sectores productivos tecnológicos que han venido incentivando los Gobiernos en Costa Rica. Por lo tanto, la tarea de potenciar la I+D, a través de procesos academia-empresa, es de carácter intersectorial, y debe ser incorporada en las estrategias de los diferentes carteras de gobierno y representantes empresariales, de forma transversal al plan internacional de desarrollo y los ejercicios de ministerios e instituciones auónomas. Tarea 2: Desarrollar una política efectiva para acelerar la I+D Detallar las condiciones para lograr los deseados incrementos en productividad factorial en sectores seleccionados es una tarea que Costa Rica no debe postergar más. Se podría dejar de realizar, pero en la búsqueda de la inversión para potenciar una ciencia y tecnología que genere una I+D capaz de catapultar la productividad de los factores y generar los impactos económicos en una economía abierta como la de ese país, y con exigencias de mayor productividad específica, equivaldría a seguir “navegando” sin rumbo estratégico en las difíciles aguas de una creciente competitividad global.
  • 140. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 141 En ese sentido, según los datos del MICIT, 2008, la Universidad de Costa Rica (UCR) ha venido supliendo una importante cantidad de la ciencia y la I+D de ese país. De acuerdo con el Ranking Iberoamericano SIR 2010 (SCImago, 2010), Costa Rica ocupó el puesto número 64 de un total de 489 universidades latinoamericanas, y el lugar 117 de 607 centros de educación superior iberoamericanos (de 28 países). Ese país aparece en la posición 13 de los incluidos en el ranking de citas, con una producción total de 1,598 artículos, de las cuales la UCR contribuyó con 1,029 publicaciones científicas, lo cual refleja el papel dominante de este centro de enseñanza superior en el país. Todo parece indicar que la producción científica básica, dados los recursos existentes, presenta una producción (reflejada en publicaciones en revistas especializadas de calidad, indexadas, etc.) que ubican a la UCR en una posición de evidente liderazgo. De manera similar, las investigaciones sobre vinculación y relaciones de cooperación entre la academia y el sector empresarial de Costa Rica han encontrado que la UCR contribuye con una mayoría de los servicios tecnológicos de consultoría y asesoría especializada, capacitación y análisis de servicios que se ofrecen, a través de interacciones entre esos sectores del país. Los resultados de estudios probabilísticos (a través de un censo al sector) para determinar los factores determinantes desde el lado de las empresas manufactureras (Adamson, 2000) de mediano y gran tamaño, para llevar a cabo interacciones con las universidades, encontraron que las empresas de ese ramo (medianas y grandes), en una buena proporción, acuden a las universidades para subsanar necesidades tecnológicas específicas, sobre todo las relacionadas con las solución de aspectos que les permiten aprobar normas y estándares ambientales o sanitarios en los nichos específicos de mercados internacionales que atienden. Ese estudio encontró que, para finales de los años noventa, en Costa Rica, el parque industrial de capital nacional no disponía de suficientes recursos para realizar procesos de I+D. Por otro lado, la mayoría de la capacidad científica y tecnológica se ubica en centros de investigación y de desarrollo tecnológico de las universidades. Ese estudio también encontró una importante reincidencia (lealtad) en la contratación tecnológica a la UCR por parte de las empresas, lo que nuevamente refleja la rentabilidad para las empresas en términos de esa inversión privada para solventar necesidades a través de la oferta tecnológica y científica de esa universidad. Resultados más recientes (Adamson, 2010) sobre una muestra de empresas, que formaban un estrato de un censo de contratos de transferencia tecnológica (CTT) firmados de 1990 al 2004 por la UCR, indican que las empresas que acuden a la UCR a través de procesos formales de CTT para suplir sus demandas de I+D y otros servicios tecnológicos, terminaban con importantes resultados bajo la forma de niveles elevados de incrementos
  • 141. 142 Conocimiento, Innovación y Desarrollo porcentuales en ventas, diversificación de mercados y mejoras tecnológicas, resultado, principalmente, de esos procesos formales de vinculación (CTT) con esa universidad. A su vez, la situación encontrada por Adamson (2009) evidencia que: • La oferta de esta transferencia de tecnología estaba concentrada en pocos centros de la UCR. • El financiamiento, en particular de la I+D contratada, provenía de recursos internacionales (gráfico 3), por lo que es de esperar que esa capacidad de investigación y desarrollo esté determinada por áreas, prioridades y oportunidades científicas definidas externamente. Por lo tanto, la dinámica (naturaleza, incentivos, velocidad, áreas, aplicaciones, etc.) de la I+D formalizada a través de CTT es mayoritariamente exógena al sistema socioeconómico nacional, lo que indica que el sistema científico y tecnológico del país no ha resuelto endógenamente la estructura de su financiamiento más operativo (aunque ya cuenta con una inversión en capital físico en infraestructura, equipo y recurso humano). • La innovación encontrada durante década y media por la vía de CTT era prácticamente nula. La evidencia empírica muestra que los CTT no son el mecanismo de vinculación más utilizado para una generación significativa de innovaciones exitosas. Lo anterior se aprecia en el siguiente gráfico: Gráfico 3 Distribución relativa según naturaleza del contratante del CCT (por número de CTT y tamaño en US$) (1990-2004) CTT 4% 5% 5% 8% Tamaño 4% 2% 2% 4% 8% 42% 43% 17% 37% 19% Organización Internacional Gobierno Central Empresa Pública Fuente: M. Adamson Badilla, 2009. Empresa Privada Otra ND Institución Autónoma ONG
  • 142. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 143 Es importante indicar que muchos centros desarrolladores de investigación de la Universidad de Costa Rica cuentan con resultados científicos y tecnológicos, y que las empresas han logrado incorporar en mercados una cantidad de innovaciones exitosas. Como se indicó, la mayoría no lo hizo por la vía de un CTT sino por otro tipo de colaboraciones, incluso mucho menos formales que un CTT, como las logradas a través de asesorías tecnológicas, capacitaciones in situ en las propias empresas, en las cuales se innova en proceso; lo cual, en muchas ocasiones, termina en proyectos conjuntos colaborativos y asesorías tecnológicas, etc. Esto parece ofrecer evidencia empírica de que la innovación en procesos y mejoras de productos se gesta y genera en contextos colaborativos más amplios incluso que un CTT, y que es resultante de procesos poco programables y lineales, ambientes menos rígidos, más bien flexibles de colaboración. Esto puede ser diferente en el caso de los procesos de I+D, los cuales están asociados a metas concretas de investigación y resultados esperados. Pero aún en esos casos, no en pocas ocasiones prevalece una alta probabilidad de que se encuentren con un resultado en un área o una innovación que no era la que inicialmente se planificó. Diversos resultados (Adamson y Herrera 2005; Adamson 2010) indican que en Costa Rica, en general en la mayoría de las empresas de capital nacional se desarrolla una muy tímida inversión en procesos científicotecnológicos para incrementar el valor agregado de sus productos. Por otro lado, CAATEC (2000) encontró que el parque empresarial transnacional, ubicado en zonas francas, no estaba satisfaciendo sus necesidades de insumos con empresas nacionales. Para esas empresas, el paquete tecnológico está muy definido desde la casa matriz o desde el centro de I+D responsable de suplirlo, el cual generalmente es externo a la subsidiaria ubicada en el país (Adamson, 2010). Contrario al resultado encontrado en 1999, los hallazgos más recientes (Adamson, 2010) indican que las empresas que actualmente desarrollan I+D y realizan procesos formales de CTT, a diferencia de lo que popularmente se cree, manifiestan que la existencia de recursos no es el mayor problema para desarrollar sus procesos de I+D contratada; y más bien señalan, como principal barrera, la carencia de mecanismos e instrumentos de cooperación y vinculación tecnológica, tales como parques empresariales intensivos en ciencia y tecnología (parques científicos y parques tecnológicos, generación de empresas de base científico-tecnológica, actualización de los servicios tecnológicos de los centros de investigación universitarios, etc.). Es importante agregar a esa situación el hecho de que, por más de una década, la UCR no incrementa la infraestructura física (m2 de investigación
  • 143. 144 Conocimiento, Innovación y Desarrollo adicionales) y esa universidad, que cuenta con un componente investigativo relevante, está experimentando un acelerado episodio de retiro de investigadores altamente calificados que se acogen a su jubilación. Esa institución tendrá que transitar por el periodo necesario para disponer de una generación de investigadores de reemplazo calificada y experimentada. No obstante, el componente de investigación básica es relevante y, como ya se indicó, evidencia resultados que reflejan esfuerzos históricos fundamentalmente realizados durante las décadas de los ochenta y noventa. Esa elevada contribución de la UCR a la producción científica básica, y también a la tecnológica del país, resulta de una vocación investigativa y de acción social que surgió de manera simultánea con esa institución (Adamson, 1993), alternado con episodios marcados por inversión en formación de capital humano académico, y otros en infraestructura de investigación financiados en décadas anteriores al 2000, a través de deuda pública a favor de organismos como el Banco Interamericano para el Desarrollo (por ejemplo, la Ciudad de la Investigación en la UCR). Subyace una demanda insatisfecha por una nueva generación de acervo humano científico, que contrarreste su potencial descenso relativo y una renovación de la infraestructura física científica estancada. Sin embargo, esta demanda debe ser conceptualizada para potenciar una mayor I+D en Costa Rica, capaz de incidir sobre la productividad de los sectores económicos y generar las externalidades y derramas tan pregonadas y deseadas, es decir, con una fuerte interactividad entre la empresa y la universidad. De no realizarse esa tarea, no se tendrá éxito en potenciar el papel crítico que ejerce la I+D como acelerador de la productividad de los factores productivos y extender las posibilidades de producción de la economía nacional, a través del cambio tecnológico que conlleva. Como ya se mostró, en Costa Rica la I+D se desarrolla sobre todo en las universidades públicas, principalmente en la UCR; se requiere, entonces, una política que acelere la I+D en esa institución, que sea capaz también de dinamizar y movilizar al resto de la I+D nacional. Tarea 3. Evidenciar la rentabilidad económica (que incluya externalidades) de la I+D Al considerar las tareas previas, es importante preguntarse ¿cómo convencer a políticos de turno, académicos y empresarios costarricenses del rezago y la urgencia de incrementar y hacer efectiva la mayor productividad de esos sectores nacionales? Una forma técnica y contundente es estimar y mostrar la rentabilidad económica de la I+D en varios sectores; pero no a nivel macroeconómico,
  • 144. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 145 como se ha realizado hasta la fecha, ya que aún con datos indirectos se infiere que esta es limitada. Y lo es, precisamente por el escaso nivel de I+D/PIB dedicado. Por tanto, es relevante elaborar estudios la estimación económica de las derramas y los incrementos pero focalizados sobre la productividad de diferentes sectores específicos. A la fecha en Costa Rica, no se ha realizado ningún estudio que refleje cuánto genera cada millón de colones de I+D en el PIB por sector, cuánto genera en impuestos cada millón de I+D sectorial, cuál es la creación o destrucción neta de empleo y qué tipos de cualificación de empleo; ni cuál es el efecto neto sobre los niveles de competitividad por sector de esa I+D. Para lo anterior, es indispensable que la Encuesta Nacional de Ciencia y Tecnología, que ya realiza periódicamente el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT, 2008), se modifique para que incorpore un módulo de medición económica, analice el universo sobre el cual se estiman los datos, y se incorporen algunos otros módulos asociados que le imprimirían mucho mayor valor agregado a esa inversión en compilación de datos. Ello haría que su aplicación sobrepase la publicación de porcentajes, la cual es útil para satisfacer el requisito de publicación estandarizado de la información; pero no es esa su mayor rentabilidad, ni genera recomendaciones específicas para los tomadores de decisiones de ese sector. Parece evidente indicar que si la I+D genera externalidades y derramas económicas, y sobre eso se justifica su relevancia y la asignación de recursos, sin duda debe estudiarse dónde y cómo se generan estas, de qué magnitud son, a cuáles sectores productivos impactan y cuáles centros de I+D costarricenses o extranjeros son los desarrolladores. Como se indicó al inicio, esas son probablemente las áreas que mayor dificultad y oscuridad plantean para la comprensión de los decisorios públicos y privados, en las diferentes fases que van desde la generación de la I+D hasta sus impactos y las formas específicas en que permean económica y socialmente las externalidades pecuniarias (efectos que se transmiten a través de los mercados y precios). El nivel de compresión se reduce aún más si se pretende analizar cuáles son los canales de transmisión económica por los que viajan y operan las externalidades no pecuniarias generadas por esos procesos de I+D6. En breve, la difusión y el canal de transmisión económico de los beneficios de la I+D representan un área bastante difusa para los decisorios, entiéndase acá también para los que priorizan el presupuesto ordinario de la República, tales como el Ministro(a) de Hacienda, comisiones de competitividad, mecanismos de financiamiento para la I+D, pero previamente el Ministro(a) de Planificación Económica (MIDEPLAN), quien tiene la difícil labor de evaluar la inversión pública. ¿Cómo evaluar una 6 Una externalidad no pecuniaria es un efecto que un agente económico genera sobre un tercero y sobre el cual no media una compensación monetaria. Este efecto no se genera o viaja a través de los precios de mercados.
  • 145. 146 Conocimiento, Innovación y Desarrollo inversión pública en I+D sin conocer la rentabilidad económica (social), si tampoco hay estudios de rentabilidad privada de la I+D sectorial en el país? En el mejor de los casos hay algunas descripciones de casos específicos. Por ende, no se trata de un estudio de cómo se transfiere e incorpora el conocimiento en todas las actividades productivas. Tiene sentido, más bien, desarrollar algunos análisis sobre sectores que se consideran potencialmente capaces de movilizar y arrastrar al resto de la economía costarricense, precisamente por las altas externalidades positivas que evidencian, y por eso la estrategia económica de I+D debe ser específica no basta con indicar que la biotecnología o las tecnologías de la información y comunicación serán sectores prioritarios (véase la Estrategia Siglo XXI). Esos son grandes sectores tecnológicos y, en el fondo, alumbran pobremente el horizonte al cual se desea llegar. Reflejan más bien acuerdos de grupos, generalmente académicos de algunas áreas de investigación, donde podría incluso existir alguna capacidad instalada local incremental; pero no necesariamente están aplicando esfuerzo en I+D en la dirección o sectores productivos de mayor dinamismo o potencial de crecimiento, o cuyos impactos generan las mayores externalidades sociales. A su vez, la efectividad de esa I+D debe dirigirse para maximizar los resultados esperados. Generalmente, los investigadores académicos son más propensos y tentados a visualizar los recursos de I+D como alternativas viables para financiar la investigación, a pesar de que se trate de la básica. Por tanto, los indicadores de efectividad deben formar parte inherente y explícita de los criterios de asignación y evaluación exante y expost de los recursos para I+D. Esta característica, en un país como Costa Rica, donde la universidad desarrolla la mayoría de la I+D, ha sido pasada por alto. Conviene, a esta altura, citar el ejemplo de Taiwan, donde la inversión en I+D impulsada con fondos públicos se dirigió a sectores previamente seleccionados, y como indica Asdem (2004), a través de la “locomotora” de los parques científicos y tecnológicos, pero en los cuales imperaban metas e indicadores concretos de desempeño para la academia, así como compromisos claros y rigurosos para las empresas que interactuaban. De igual forma, existían rigurosos desincentivos por infringir dichos acuerdos. En ese proceso, el gobierno de Taiwan tuvo un papel protagónico, incluso porque planteó políticas de desarrollo industrial con resultados mucho más rápidos que los que regularmente pueden lograrse a través del mercado. Si la locomotora fue la I+D, el “maquinista” fue el parque científico industrial, ya que ese mecanismo les permitió resultados significativos. Para ello, se asignaron incentivos (subsidios presentados como financiamiento temporal y atractivo) a las empresas, las cuales fueron seleccionadas, de manera cuidadosa, por el gobierno, y con esos recursos accedieron a soporte científico y tecnológico de los centros de investigación estatal. El financiamiento era retornado una vez iniciado
  • 146. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 147 el proceso de ventas. No eran proyectos de corto plazo, sino I+D que atendió nichos de mercados específicos a plazos medios y largos. Nótese como en ese caso la I+D no se dejó a la suerte de la mano invisible En Costa Rica, recientemente los políticos están mirando para Asia; las recientes relaciones diplomáticas con China han fortalecido esa situación. El Ministerio de Ciencia y Tecnología lidera una iniciativa, con la participación de las universidades públicas, y está en un proceso con objeto de impulsar un parque científico en Costa Rica, con un fuerte componente de búsqueda de resultados en la colocación de desarrollos en mercados. Dicho Ministerio ya anunció ese proyecto7. En vista de que la mayoría de la I+D se realiza en las universidades públicas, conviene analizar cómo están evaluando estas, y en particular la UCR, la inversión pública en esa materia, entiéndase la contratación de nuevos investigadores y técnicos de apoyo, la adquisición de nuevo y costoso equipo científico y el desarrollo de nueva infraestructura física para la investigación. Los resultados de una investigación (Adamson, 2009 b) indican que no se evalúa la rentabilidad económica (a precios sociales) de esa inversión; lo cual equivaldría a asumir que está basada, en el mejor de los casos, en una producción científica esperada (publicaciones, reputación científica del centro y/o de sus investigadores, “urgencia” o argumentaciones sobre una supuesta “relevancia” social, en algunos sectores, “pertinencia” científica, etc.). Por lo tanto, no puede dejarse de lado la realidad de que, al igual que los sectores productivos ejercen y desarrollan lobby político, los grupos y centros científicos efectúan su lobby académico, donde no dominan los criterios de asignación con base en calificaciones explícitas, publicadas en detalladas listas de criterios evaluados por expertos internacionales o pares científicos imparciales. Prueba de ello es que los mismos académicos catalogan las actuales asignaciones presupuestarias, en particular durante los últimos años, como subjetivas (Adamson, 2009 b). Aun en el caso de la investigación básica, es necesario que los recursos disponibles y criterios de evaluación sean dados a conocer previamente; que las asignaciones de recursos disponibles de inversión y equipamiento de investigación y otros, se sometan a evaluación externa; que se evalúe dicha asignación tanto exante como expost; y que se incluya una evaluación de rentabilidad económica para las inversiones de mayor tamaño; también que dichas evaluaciones y asignaciones sean comunicadas, tanto a los asignados como a los que no recibieron asignación, explicando las razones por las 7 Durante el Foro de Vinculación Universidad-Empresa organizado por el área de Desarrollo, Ciencia y Tecnología del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas realizado en el MICIT (2010), la Sra. Ministra de Ciencia y Tecnología comunicó avances de ese proyecto.
  • 147. 148 Conocimiento, Innovación y Desarrollo cuales se llegó a la decisión; y que el material con criterios, puntuaciones otorgadas y demás se publique y esté accesible para consulta en línea. Este es un proceso de rendición de cuentas transparente y maximiza la efectividad en la asignación de fondos públicos; en el caso de investigación básica financiada con recursos públicos, este proceso es imprescindible, y debe implementarse de inmediato en la UCR y en el resto de universidades. Además, reduce la discrecionalidad y subjetividades de funcionarios de turno asociados a la investigación. Por tanto, la academia amerita una exhaustiva revisión de sus políticas, normas y procesos de asignación de recursos para la investigación. En particular, es menester el diseño de criterios explícitos y verificables, y dentro de estos, algunos aspectos deberían ponderarse de manera significativa a la pertinencia, relevancia y oportunidad de contribuir con la resolución de problemas productivos nacionales. En el fondo, lo anterior no rivaliza con la generación de investigación básica. De hecho, gran cantidad de investigación básica y desarrollo científico de la humanidad ha surgido como resultado de la búsqueda de soluciones productivas (De Kruif, 1992). En el caso de la Universidad de Costa Rica, existen incluso centros de investigación que surgen como resultado de atender a sectores productivos (Centro de Investigación en Tecnologías de Alimentos, Instituto de Investigaciones Agrícolas, las Estaciones Experimentales Agropecuarias, Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales –Lanamme-, el Instituto Clodomiro Picado, etc.), y muchos de estos actualmente son líderes en investigación básica y aplicada. De manera análoga, la inversión pública que se evalúa desde el Gobierno, en particular a través del Ministerio de Planificación Económica (MIDEPLAN) y el Ministerio de Hacienda, para el caso de la inversión en I+D amerita una evaluación a precios sociales. Al menos deberían incluir indicadores económicos que permitan la cuantificación de los rendimientos económicos de la I+D pública. Estos deben contener metas explícitas del impacto en productividad de los factores, no como una expectativa futura, sino como meta clara y resultante del proyecto. Los recursos de I+D requieren metas en función de los plazos y resultados. Esto parece superar la actual capacidad administrativa de la investigación en las universidades, y en particular en la UCR, donde los plazos requeridos para el logro de convenios y acuerdos, y el estímulo a sus investigadores por participar en procesos de I+D con el sector productivo, presentan en términos reales aún importantes límites, por lo que iniciativas conducentes a buscar resultados concretos en mercados con visión de negocio desarrollo económico y empresarial podrían encontrar importantes barreras en su procesos ejecutorios. Por tanto, una tarea aún pendiente, la cual se ha manifestado con mayor acento en los últimos años, consiste en lograr alinear incentivos económicos
  • 148. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 149 al interior de las universidades y superar las barreras de su cultura interna, y centrarse más en las externalidades positivas (empleos generados, empresas potenciadas, sectores económicos marginados potenciados, etc.) de forma que se pueda ponderar la gran relevancia de reconocer un incentivo económico a costo de oportunidad para los académicos que ingresan en esa labor de vinculación con el sector productivo. Sin embargo, al menos en la UCR, existen todavía barreras metodológicas por resolver, como la estimación del valor económico de los resultados de procesos de I+D, la determinación de costos económicos y sus precios. Esto a pesar de que la normativa es clara; desde hace más de un quinquenio no se ha sido expedito en su instrumentación, ni su aplicación ha evolucionado. Sin una mejora significativa en esos procesos económicos de gestión de la I+D, la promoción de la innovación resultante de la vinculación académica será muy limitada. Las fundaciones creadas por las universidades como brazo más ágil, han sido limitado en su accionar por la Contraloría General de la República, a pesar de todo lo establecido en la ley de Promoción al Desarrollo Científico y Tecnológico. Ese es un mecanismo que también necsita agilizarse. Tarea 4. Potenciar las metas nacionales de desarrollo con I+D y vinculación academia-empresa Costa Rica ha planteado una meta de carbono neutralidad para el 2021, la cual propone importantes retos desde el punto de vista tecnológico. Generar energía renovable, y a la vez mantener los crecientes niveles de ingreso per cápita deseados, no es una tarea sencilla. En particular si se observa la elevada intensidad energética fósil de ese país, y la alta elasticidad ingreso que muestra la demanda por energía fósil de ese país, lo cual indica que la demanda de hidrocarburos crece mucho más rápido que el crecimiento del PIB8. Por otro lado, si el país logra producir y generar internamente esa energía con la utilización de sus recursos renovales, estaría potenciando una política de sustitución de importaciones, la cual será posible solo si aplica intensivamente ciencia y tecnología. Sin embargo, el país no cuenta con un centro de investigaciones avanzadas en energías renovables con resultados relevantes. Por otro lado, más allá de perfilar la política de C-neutralidad, el país aún no ha avanzado agresivamente en la definición de la estrategia detallada para la consecución de esa meta. Esta es una oportunidad donde la política científica y tecnológica, las interacciones entre academia y empresa y la política exterior pueden lograr importantes resultados si se conjugan. Por un lado, el país requiere impulsar todo un sector industrial C-neutral, y para lograrlo tendrá que definir un 8 La elasticidad ingreso mide cuánto crece la demanda, en este caso de hidrocarburos, ante un incremento porcentual del ingreso de los consumidores.
  • 149. 150 Conocimiento, Innovación y Desarrollo conjunto de políticas económicas. El gráfico 4 presenta una muestra de lo que implica una estrategia de esa naturaleza. El período de desarrollo de muchos de esos nodos sería más justo si se lograra catalizar la participación de los centros académicos que están trabajando en esas áreas en interrelación con empresas, y con el apoyo financiero del Gobierno. Gráfico 4 Conjunción de políticas para el desarrollo de un clúster nacional de alto valor agregado y externalidades positivas para la mitigación de emisiones de GEI y C-Neutralidad Inversión pública + privada generación energética diversificada renovable Desarrollo del mercado local de emisiones de GEI Programa de financiamiento de I + D de fuentes de energía renovable Fincas Modelos de neutralidad y turismo rural Políticas económicas de Internalización + comando y control Gobierno + municipios C- neutrales Clúster de reducción de emisiones GEI y C- neutralidad Fondo financiero costarricense para el cambio climático Sector transporte TREM, tren carga; y otros Atracción inversión en industrial vehículos de energía renovables Industria de servicios (turismo, financieros, etc.) C- neutrales Fuente: Adamson, 2008. Otro ejemplo significativo en el cual las relaciones academia-empresa muestran potencial, es en la oportunidad que brindan las crecientes demandas de reducción de vulnerabilidad ante los desastres. Las pérdidas de Costa Rica rondan entre el 1,5% al 5% por año por desastres. La afectación social de estos fenómenos se concentra en los sectores más
  • 150. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 151 empobrecidos, que se ubican en las zonas más riesgosas, debido a que no cuentan con recursos para vivir en zonas más seguras. Los procesos de manejo de cuencas, análisis integrado (económico, social y físico) de vulnerabilidad, determinación de riesgos, etc. son intensivos en conocimientos generados por el sector científico académico. Por tanto, esta es un área con una creciente demanda por soluciones, a la cual se podría ofrecer resultados y tecnologías dirigidas a una mayor adaptabilidad al cambio climático global, a la variabilidad climática interanual (Efecto del Niño-Oscilación del Sur –ENOS) y al desarrollo de ciudades más seguras. En este caso, no solo se potenciaría una reducción de vulnerabilidad con base en conocimiento y ciencia, sino que a la vez, sería un apoyo directo a los sectores más marginados del país. Gráfico 5 Pérdidas económicas de principales desastres en Costa Rica (millones de dólares de 1998). 1400 Terremoto 1200 1000 800 600 Inundaciones 400 200 Huracán Juana Inundaciones Huracán Mitch 2001 1998 1997 1995 1993 1991 1989 1987 1985 1983 1981 1970 1979 1976 1974 1972 1970 0 Fuente: Adamson, 2003. Si el país asume con decisión estas tareas, podría obtener resultados que permitan una creciente productividad factorial, a la vez que alimentaría la agenda de investigación científica académica y apoyaría al sector empresarial. Además, es oportuno preguntarse a cuales sectores están beneficiando los resultados de los procesos de interacción academia pública-empresa. Esto por cuanto la universidad pública tiene como fin responder a prioridades sociales, más que a sectores económicos acumuladores de rentas del capital financiero o científico. En este aspecto el gobierno debe tener capacidad de diversificar los esfuerzos para potenciar una variada lista de sectores que resulten beneficiados, desde los formales hasta los informales y los más urgidos socialmente.
  • 151. 152 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 4. Conclusiones La productividad factorial de Costa Rica está relativamente estancada; sin embargo, presenta un importante potencial en capital científico. Si el país pretende dejar el ancla que lo ata a niveles modestos de crecimiento económico, debe endogenizar sus procesos de I+D bajo una estrategia de medio y largo plazos. El capítulo ha focalizado los principales desafíos y las tareas pendientes para lograr endogenizar ese proceso de I+D de manera que, al intensificar las interrelaciones científicas y tecnológicas locales con los sectores productivos, el país avance en áreas estratégicas, y logre mayores niveles de productividad factorial. El uso de nuevos mecanismos para el desarrollo de I+D entre la academia y las empresas debe incorporarse con una vía principal para el logro de las principales metas nacionales, como son la neutralidad al carbón y la reducción de vulnerabilidad entre otros. La academia debe revisar la normativa de vinculación con el sector productivo, hacerla más incentivo-compatible y a su vez evitar competir contra los profesionales que gradúa, y concentrar su participación a mayores niveles de valor agregado científico. 5. Referencias Adamson, M. (1993) Vinculación Universidad-Sector Productivo, el Caso de Costa Rica: Evolución, Estado y Perspectivas del Proceso. Documento de Trabajo167, IICE. Publicado en una versión modificada bajo el mismo nombre por la Edit. UNCTAD, Ginebra. 1994 (en español, inglés y francés). Adamson, M. (2000). Factores determinantes de la relación empresauniversidad en Costa Rica: Una aplicación de modelos probabilísticos. Revista de Ciencia y Tecnología. Brazil. Originalmente, como Documento de Trabajo No. 201. IICE. Adamson, M.,Herrera, R. (2005). Uso de modelos probabilísticos en el estudio de contratos tecnológicos entre el sector productivo y la universidad en Costa Rica. Compendio de XI Seminario de Gestión Tecnológica ALTEC (2005). “Innovación Tecnológica, Cooperación y Desarrollo y Competitividad: Los Desafíos de la Globalización”. 2005. Bahía, Brasil. Adamson, M. (2008). Evaluación de las necesidades tecnológicas en relación con la mitigación al cambio climático en Costa Rica. Preparado para CIESA. Segunda Comunicación Nacional a la Convención Marco de Cambio Climático. IMN-MINAE-GEF.
  • 152. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 153 Adamson, M. (2009). Estado y dinámica de la relación contractual y la transferencia tecnológica entre el sector productivo y la UCR. Documento en Progreso. IICE-UCR. Adamson, M. (2009), b. Modelos de cooperación científica UCR- Empresa. 2010. Informe Final de Proyecto de Investigación. IICE. Adamson, M. (2010. Cooperación empresa-UCR: un proceso de agregación de valor científico- tecnológico en Costa Rica. Documento de Trabajo del IICE. Amsdem, A. (2004). La sustitución de importaciones en la industria de alta tecnología: Prebis renace en Asia. Revista de la CEPAl, 82. Barro, R.J. (1989). Economic Growth in Cross Section of Countries. Working Paper 3120. NBER. Barro, R.J., Sala-I-Martin X. (1990. Public Finance in Models of Economic Growth, Working Paper No. 3362. Becker, G., Murphy, K. (1988). Economic Growth, Human Capital and Population Growth, University of Chicago. CAATEC. (2000). Innovación y relación entre empresas de zonas francas y universidades públicas. Presentación realizada en la Academia de Centroamérica. Carayol, N. (2003). Objectives, agreements and matching in scienceindustry collaborations: reassembling the pieces of the puzzle. Research Policy, 32. Comisión Europea. (2010). Comunicado de la Comisión. Europa 2020 Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. De Kruif, P. (1992). Cazadores de Microbios. Editores Mexicanos Unidos. El Universal (3 agosto del 2010). BP inicia sellado definitivo en Golfo de México. Proyecto Estrategia Siglo XXI. (2006). Visión de la ciencia y la tecnología en Costa Rica: una construcción colectiva Vol. I y II. Comp. Macaya, G. y Cruz, A. (www.estrategia.cr/documentos). Fontana, R, Geuna, A. y M. Mirelle. (2003). Firm Size and Openness: The Driving Forces of University-Industry Collaboration. SEWPS, Science Policy Research Unit, Sussex University. Göktepe, N. (2004). Understanding of university-industry relations: A comparative study of organizational and institutional practices of Lund University, Doctoral thesis proposal. MICIT. (2009). Indicadores Nacionales 2008. Ciencia, Tecnología e Innovación. Costa Rica. MIDEPLAN. (2007). Plan Nacional de Desarrollo “Jorge Manuel Dengo Obregón”: 2006-2010. San José, C.R: MIDEPLAN. Incluye 1 disco compacto. OECD. (2001). The New Economy: Beyond the Hype - The OECD Growth Project. OECD. (2002). Tan Incentives for research and development: trends and issues. Science and Technology Industry.
  • 153. 154 Conocimiento, Innovación y Desarrollo OECD.(2008). Science, Technology and Industry Outlook. Owen-Smith, J, M. Riccaboni, F. Pammolli, y W.W. Powell. (2002). “A Comparison of 42 U.S. and European university-industry relations in the Life Sciences.” Management Science, 48. Romer, P. (1989). Human capital and Growth: Theory and Evidence, Journal of Political Economy, 98. Solow, R. (1956). A Contribution to the Theory of Economic Growth, Quarterly Journal of Economics, 70. Stokey, N. (1988). Learning by Doing and the Introduction of New Goods, Journal of Political Economy, August, pp.701-717. Unión Europea. Consejo Europeo. 2010. Europa 2020, EUCO7/10, COR EURO4, CONCL1.
  • 154. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Hacia un sistema de financiamiento que fortalezca la investigación y la innovación Roberto Guillén Pacheco1 Resumen Al abordar el presente tema, se parte de la premisa de que el financiamiento es clave para la consolidación de un sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación. En ello es fundamental el aporte del Estado, pero también de las empresas, y los agentes financieros tradicionales y no tradicionales que asumen protagonismo en la consolidación de un “cluster” de financiamiento base del desarrollo científico, tecnológico y de la innovación. Esto conlleva a la creación y el establecimiento de instrumentos y mecanismos especializados, los cuales son objeto de análisis en este capítulo, con el fin de insistir en la necesidad de realizar un abordaje sistémico para el financiamiento en el país, que de soporte sostenible a la investigación y a la innovación. 1 Profesor de la Escuela Administración Pública, y Delegado Ejecutivo de FUNDEVI, Universidad de Costa Rica, roberto.guillen@ucr.ac.cr
  • 155. 156 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción La competitividad estructural de una economía se sustenta en su capacidad de integrar la aplicación del conocimiento a las actividades productivas y al propio ciclo económico. Al perfeccionar las formas de generar y difundir el progreso científico, tecnológico y la innovación permanente, se hace posible obtener ventajas comparativas o competitivas, asegurar eslabonamientos con el resto de la economía, tanto en la nacional como en la global, agregar valor al PIB y garantizar la sostenibilidad competitiva de un país. Por lo tanto, es cada vez más evidente la necesidad de articular la investigación científica, los avances tecnológicos y su aplicación en el proceso productivo, de distribución y consumo de bienes y servicios. La Sala Constitucional resalta la externalidad positiva de este aspecto cuando señala la finalidad pública de “impulsar el progreso nacional por medio de las actividades de investigación y de transferencia científica y tecnológica”1, las cuales se han convertido en los actuales motores del desarrollo (Lascaris, 2004). Sin embargo, el que una sociedad pueda incorporar la ciencia y la tecnología, como factores dinámicos a su progreso, depende de condiciones políticas, económicas y sociales que la ciencia misma no puede crear, con lo cual constituye un fenómeno social de gran complejidad de carácter fundamentalmente interdisciplinario y sistémico. Depende entonces del resultado del funcionamiento intrínseco de sistemas sociales como el educativo, el de ciencia y tecnología, el productivo y el financiero, y sobre todo, del dinamismo de las interrelaciones entre sus actores, los cuales cumplen papeles específicos que se ubican tanto en el aparato estatal, en las universidades, en las empresas, así como en los mercados financieros. En el caso de Costa Rica, estudios comparativos sobre la competitividad estructural2 han señalado la posición poco competitiva del país, debido a limitaciones de carácter sistémico, entre las que están: 1 Sala Constitucional. Voto 6412-967 referido al tema de la vinculación universidades públicas y empresas: “… la venta de bienes o la prestación de servicios por parte de las universidades públicas solo pueden darse en respuesta al propósito de realizar una finalidad de orden público, asignado tanto por la Constitución Política como por la Ley a estas instituciones: la de impulsar el progreso nacional por medio de las actividades de investigación y de transferencia científica y tecnológica”. 2 Competitividad e inversión directa en Costa Rica, PROCOMER 2003. Con otros 5 competidores en el comercio internacional, a saber: México, Puerto Rico, Irlanda, Singapur, Malasia, con los que guarda ciertos paralelismos de desarrollo socioeconómico.
  • 156. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 157 • bajos niveles de sofisticación tecnológica y transferencia de tecnología a partir de la inversión extranjera directa (IED) • falta de innovación y difusión de tecnologías • poca cooperación tecnológica entre las empresas • pocos incentivos a la investigación en ciencia y tecnología (CyT). En general, la baja productividad se asocia, en primer término, a la dificultad para iniciar negocios, seguidamente a la falta de innovación y uso de nuevas tecnologías, y por último a un sistema financiero enemigo de riesgos para financiar los procesos de innovación. No obstante, en los informes del World Economic Forum y el PNUD (2009), Costa Rica se muestra como un país que se ha posicionado internacionalmente, con una economía que atrae inversiones externas y se inserta en los mercados mundiales. Por ejemplo, la expectativa de crecimiento económico e índices de desarrollo humano son más altos que los de México, Brasil y Panamá, y posee un potencial científico y tecnológico significativo que se deriva de fortalezas relativamente específicas, tanto en las ciencias agrícolas, biológicas, y de información, así como al sistema de educación nacional. Pero, al mismo tiempo, estos organismos señalan que la I+D en Costa Rica está muy por debajo de otros países considerados “estrella”, y remarcan que la innovación y los productos de la investigación y desarrollo nacional (I+D) han sido limitados debido, en gran parte, a la baja inversión: 0,4% del PIB en I+D, comparado con el promedio latinoamericano del 0,6% y lejano del estándar en países de alto nivel de desarrollo, los cuales dedican por año entre el 2% y el 3% del PIB. Los estudios sugieren que para, fortalecer la capacidad de generar y transferir conocimientos que fomenten la capacidad de innovación nacional, se deben enfrentar las barreras que lo impiden, principalmente la poca difusión de conocimientos y tecnologías útiles para ciudadanos y empresas, las débiles vinculaciones y sinergias entre centros de investigación y empresas, así como la escasez de financiamiento para proyectos innovadores, en especial de base tecnológica. Este reto conlleva, entonces, a fortalecer las diversas modalidades y mecanismos de cooperación e interrelación sistémica que conforman redes y acuerdos de cooperación entre los actores sociales: empresas, universidades, centros de investigación y el gobierno, entre otros, que va más allá del rol individual de cada uno de ellos, en respuesta a un marco orientador de políticas públicas nacionales, que conforma la red de un Sistema Nacional de Innovación (SNI).
  • 157. 158 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Bajo ese enfoque sistémico, las formas de vinculación entre esos actores concretan el proceso de innovación; por lo tanto, el tipo, naturaleza, magnitud y dinámica de la vinculación define el nivel de desarrollo de este proceso, en el ámbito de un sistema nacional. En un SNI, las instituciones educativas como las universidades participan dotando de recursos humanos calificados y generando conocimiento a través de las investigaciones básicas y aplicadas, que son utilizados por los sectores productivos y la sociedad en general. El acceso a los conocimientos científicos y tecnológicos depende de los mecanismos de transferencia, lo cual implica un movimiento o traslado planificado y racional de información, técnicas y recursos. En este proceso se identifican dos tipos de flujos: de conocimiento especializado para atender demandas concretas y de recursos financieros, que hacen viable la generación y el intercambio de conocimientos. Por lo tanto, se requiere una infraestructura institucional (universidades, laboratorios privados o públicos, agencias estatales, programas de I+D, canales de comunicación); mecanismos de financiamiento (públicos y privados) y de mercado (prestación de servicios científicos y tecnológicos a precios de intercambio) que hagan realmente eficiente y sostenible esa transferencia. Con ese objetivo se han concebido instancias puente, como mecanismos para que los diferentes actores del sistema se vinculen. Estas hacen las veces de facilitadores de la red, y sirven como monitores e intérpretes de las necesidades y preferencias entre los usuarios y productores. Existen en forma de asociaciones, cámaras industriales, unidades universitarias de transferencia, o bien como el caso de las fundaciones de apoyo a las universidades estatales costarricenses, que han sido uno de los mecanismos más utilizados para hacer efectiva y oportuna la vinculación. A su vez, el Gobierno participa como inductor del sistema de innovación a través de la política pública, ya sea como promotor (incentivos fiscales, créditos blandos, fondos públicos, leyes, normas, entre otros) o bien como controlador (aranceles, normas, leyes, reglamentos). Lo anterior sugiere una amplia diversidad de situaciones posibles en el desempeño tecnológico de los agentes y del comportamiento holístico del SNI, de acuerdo con los tipos e intensidad de las vinculaciones. En ese sentido, la sostenibilidad estructural de los flujos financieros debe analizarse como uno de los factores importantes que posibilitan o no el fomento y consolidación de una vinculación dinámica entre los actores del SNI, para así lograr la sinergia esperada. Sobre esto Lascaris (2004) comenta que:
  • 158. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 159 “El tema del financiamiento de las acciones de investigación y desarrollo debe ser objeto de muy seria consideración, puesto que la carencia de fondos suficientes por este concepto puede inviabilizar las aspiraciones de alcanzar la modernización productiva con base en uso intensivo de los productos generados por el Sistema de Ciencia y Tecnología”. El Programa de INNOVACIÓN/PYMES (CORDIS, 2010) de la Comunidad Económica Europea, reconoce que un obstáculo mayúsculo para lograr un ambiente favorable para el financiamiento de la Innovación es la falta de eslabones estables y la comprensión mutua entre los mundos de finanzas, la innovación y la comunidad científica y tecnológica. Con el fin de analizar el ambiente imperante en el país, acerca del financiamiento de la I+D+i, se observa en el informe de Indicadores Nacionales de Ciencia y Tecnología (MICIT,) que en el 2008 el gasto total en actividades científicas y tecnologías (ACT) fue $416 millones, con un crecimiento del 19%, con respecto al año anterior. Cabe aclarar que estas actividades comprenden las de enseñanza y formación científica y tecnológica (EyFCT) y las de servicios científicos y tecnológicos (SCT), las cuales, si bien no están directamente relacionadas con la generación de las innovaciones, fomentan un ambiente propicio para las actividades de investigación y desarrollo (I+D), las que sí tienen incidencia directa sobre la innovación. En este caso particular, la inversión en I+D fue de $118 millones, que representan el 29% de las ACT y el 0,40% del PIB nacional. 2. Fuentes y mecanismos de financiamiento Un análisis más detallado de esos números nos permite comprender qué tan sólidos y estables se encuentran los eslabones que conforman la cadena de financiamiento de las actividades de I+D+i. Estos los podemos hallar en las distintas fuentes y mecanismos financieros que usualmente se han utilizado con ese fin, los cuales se clasificaron de la siguiente manera: 2.1 Financiamiento público a. Recursos institucionales: Se trata de recursos que jurídicamente forman parte del patrimonio de las instituciones públicas, entre ellas las universidades estatales, que se originan en transferencias de Gobierno Central, retorno de inversiones,
  • 159. 160 Conocimiento, Innovación y Desarrollo endeudamiento, cobro de aranceles, excedentes de prestaciones de servicios y overhead de proyectos internacionales. Estos fondos son de libre elección de las respectivas entidades y no están, necesariamente, vinculados a un determinado objetivo gubernamental. A lo interno de las instituciones, los recursos se asignan presupuestariamente a las unidades especializadas, para financiar proyectos de investigación y transferencia, en cuanto a remuneraciones del personal, infraestructura, equipos, insumos y servicios técnicos conexos. Cabe señalar que el 65% de la inversión en I+D en Costa Rica fue realizada con fondos públicos3, si se incluyen en este rubro a las universidades públicas (48,2%), mientras que la inversión privada representó el 30%, y si se incluyen en ella las organizaciones sin fines de lucro, fue del 35%. Lo cual muestra una relación inversa a la que se presentan en los países de la OCDE4, tales como USA y Japón, en los que más del 60% de la inversión en I+D la realiza el sector privado, mientras que en la Unión Europea es del 54% (Romero, Sanz, Hernández, 2010). El sector académico realizó el 55% de los proyectos de I+D, y el resto del sector público el 36% de ellos. Como se observa, los principales actores en cuanto a la generación de ACT corresponden a las universidades públicas, las cuales se financian principalmente con los recursos fiscales que constitucionalmente se les asigna, a través de transferencias del Gobierno Central, denominado Fondo para Educación Estatal Superior (FEES), el cual representa, por ejemplo, en el caso de la Universidad de Costa Rica, una cifra cercana al 70% del total de recursos disponibles en esta institución (Oficina Administración Financiera, UCR, 2009). Las universidades también cuentan con otras fuentes de recursos5 que se originan en el retorno de sus inversiones, endeudamiento y cobro de aranceles, que junto con los del FEES, constituyen sus fondos ordinarios, los cuales contribuyen a financiar el desarrollo de sus capacidades científicas y tecnológicas, tales como construcción y equipamiento de unidades de investigación y desarrollo tecnológico, para dar contenido económico a actividades de formación de investigadores, generación y difusión del conocimiento. 3 Debido a la disponibilidad de los datos, en el informe de Indicadores Nacionales de Ciencia y Tecnología (MICIT, 2008) se contabilizan por separado los recursos financieros directamente utilizados en I+D, de acuerdo con los siguientes sectores de ejecución: Sector Público (no académico), Sector Académico (en su mayor parte universidades públicas), Organizaciones sin fines de lucro, Organismos Internacionales y Sector Empresarial (privado). 4 Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD) 5 En virtud del artículo 84 de la Constitución Política de la República
  • 160. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 161 Las universidades públicas dedican, en promedio, entre el 10 % y 15% de sus recursos totales para financiar las actividades de investigación y desarrollo (CONARE, 2009). Las universidades en general, públicas y privadas, cuentan con exoneraciones del impuesto territorial, municipal y de ventas, como incentivos para el fomento de la educación. b. Fondos especiales para el desarrollo de la I+D+i: El Estado también actúa con el fin de eliminar fallas sistémicas que entorpecen la actividad innovadora de los sectores productivos, las cuales están relacionadas con la ausencia de interacción entre empresas, unidades de transferencia tecnológica y Gobierno. La interrelación entre ellas es de suma importancia, tal y como lo señala Fallows (2005): “Como en muchos capítulos de la historia tecnológica estadounidense, algunas de las innovaciones más significativas se han hecho en donde se intersecan los esfuerzos públicos y privados”. Para ello, se han creado fondos concursables, de fuente gubernamental principalmente (en ocasiones de fuentes mixtas), cuya finalidad es fomentar y fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas endógenas, que fomenten, a su vez, la interrelación entre los sectores generadores y usuarios del conocimiento. Estos fondos tienen carácter de complementarios o adicionales a los aportes fiscales institucionales. Están orientados tanto a financiar proyectos de investigación propiamente, como a fortalecer las condiciones para realizarlos, en cuanto a equipos, instalaciones, insumos, formación, capacitación y actualización de profesionales y técnicos. En general se dan tres tipos de fondos: • de apoyo a la investigación, con los que se financian con cuantías pequeñas a investigadores reconocidos que presentan propuestas según sus propios objetivos. • de fomento, que financian proyectos de interés nacional y mayor cuantía, presentados por unidades de investigación consolidadas. • de desarrollo tecnológico, para estimular la inversión de empresas privadas en I+D, las que pueden contratar a otros actores (como los académicos) para llevar a cabo parte o todo el desarrollo del proyecto. De conformidad con la Ley No. 7169, Ley de Promoción del Desarrollo Científico y Tecnológico (1989) y la Ley No. 8262, Ley de Fortalecimiento de las Pequeñas y Medianas Empresas (2002), para impulsar la investigación
  • 161. 162 Conocimiento, Innovación y Desarrollo científica y tecnológica de excelencia en áreas de relevancia científica o de importancia para el desarrollo económico y social del país, se administran líneas de financiamiento a través del MICIT y del CONICIT, mediante fondos especiales de carácter concursable. Algunos datos extraídos de la Memoria 2009 del CONICIT, reseñan el comportamiento de estos fondos en ese período: • Fondo de Incentivos: financia becas complementarias para estudios de postgrado, proyectos de investigación científica, reinserción de investigadores con estudios de posgrado formados en el exterior, pasantías, cursos cortos y asistencia a eventos científicos, dentro o fuera del país. En total se financiaron 466 solicitudes por más de ¢2 mil millones (aproximadamente $4 millones). • Fondo de Riesgo para la Investigación: para financiar la I+D a investigadores reconocidos. En el 2009 el apoyo fue por más de ¢90 millones. • Fondo de Desarrollo Tecnológico (PROPYME): En este rubro se financian proyectos de I+D+i no reembolsables o reembolsables parcialmente; fondos para capital de riesgo y garantías subsidiarias, como producto del acercamiento previo entre una unidad de investigación nacional y una contraparte del sector productivo (principalmente pequeñas y medianas empresas nacionales o asociaciones empresariales). Desde el 2003, año en que entra en vigencia el programa PROPYME, se han aprobado 114 ayudas a 91 empresas por un total de ¢1.046.441.083,30. (CONICIT, 2010). Sin embargo, en cuanto a las empresas, son relativamente pocas las que acceden a esos fondos. Según el informe del MICIT, casi el 60% de los entrevistados de ese sector señalan que la causa principal es porque no los conocen, mientras que el 17% dice que aunque los conoce, no están interesados en solicitarlos. c. Incentivos fiscales, exoneraciones: En primera instancia, la contribución del Estado para apoyar la evolución de los sectores productivos, en cuanto a la creación y difusión de los conocimientos tecnológicos, puede ser justificada en la medida que actúa debido a la necesidad social de eliminar fallas de mercado, porque la inversión privada tiende a ser inferior a la óptima que requiere la sociedad en su conjunto, debido al alto riesgo empresarial que representa esta actividad y al tiempo relativamente largo para evaluar sus beneficios, por lo que las empresas no asignarán suficientes recursos al desarrollo de nuevas tecnologías. Cuando una nueva tecnología beneficia no sólo a la empresa sino a toda la sociedad en su conjunto, constituye una externalidad positiva, que se denomina efecto difusión de la tecnología. Como consecuencia, el costo social de producir una innovación tecnológica es menor que el costo
  • 162. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 163 privado. Por lo tanto, el Gobierno puede promover producir ese nuevo bien tecnológico en una cantidad mayor a la que decidiría el mercado privado. En este caso, el Gobierno puede internalizar la externalidad subvencionando su producción. Si pagara a las empresas por cada nuevo bien tecnológico producido, la curva de oferta se desplazaría en la cuantía de la subvención, lo cual aumentaría la cantidad de equilibrio en ese mercado. Para garantizar que el equilibrio del mercado sea igual al óptimo social, la subvención debe ser igual al valor del efecto difusión de la tecnología. A este punto se refieren Loría y López cuando citan un informe de la OECD: “En el interés de maximizar los retornos al público general, las políticas tecnológicas se han enfocado en estimular o auspiciar la inversión en I+D por parte de la industria a través de instrumentos como créditos fiscales y subsidios.” ( Loría y López, 1999). Los beneficios fiscales que un gobierno puede conceder a los empresarios, adquieren forma de subsidio o como exención tributaria. Es una excepción en el marco fiscal, para incentivar determinadas actividades mediante la desgravación adicional de unos gastos que ya han sido contabilizados en la cuenta de resultados. La deducción por I+D+i puede ser una de las principales vías de financiamiento de estas actividades. Para proceder a aplicarlas, el proyecto debe cumplir determinados requisitos en cuanto a la naturaleza de sus actividades y gastos, ambos conceptos definidos en leyes especiales, en las cuales se especifican las definiciones de investigación, desarrollo tecnológico e innovación tecnológica, y los gastos que constituyen la base deducible. En ese sentido, en la mayoría de los países desarrollados, combinan instrumentos financieros, tales como subvenciones y avales, con instrumentos fiscales: amortizaciones aceleradas, crédito fiscal, entre otros (Romero, Sanz y Hernández, 2008). Sin embargo, el peso relativo de ellos, varía considerablemente entre países, aunque en los últimos años se ha potenciado los mecanismos fiscales (Comisión Europea, 2002), como se observa en el cuadro comparativo para varios países de la Comunidad Europea, que se anexa. Algunas de las características generales de sistemas de incentivos fiscales las encontramos en el caso de su aplicación en España: constituye una reducción de la cuota del impuesto sobre sociedades y es proporcional al gasto de la empresa en I+D+i, la cual tiene efecto inmediato en el ejercicio fiscal correspondiente. Respeta la decisión estratégica de las empresas, puesto que es utilizable por cualquiera, según sus prioridades, independiente del tamaño, de su sector de actividad y del área tecnológica.
  • 163. 164 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Además, no está sujeta a los plazos de convocatorias por lo que la empresa puede iniciar su actividad de I+D+i cuando quiera; no es necesario esperar a la justificación del proyecto ni a su evaluación administrativa para beneficiarse del flujo de caja. Puede practicarse en varios ejercicios fiscales, sin que el proyecto deba estar finalizado en plazos concretos y específicos. La empresa dispone de 15 años posteriores al periodo impositivo en el que ha realizado el gasto, para poder practicarse las deducciones fiscales en sus declaraciones del impuesto sobre sociedades. Sin embargo, no es incompatible con otro tipo de ayudas financieras, tales como subvenciones, créditos blandos o anticipos reembolsables. Por otra parte, en el caso costarricense, aunque las empresas bajo el régimen de zonas francas tienen un esquema de exoneraciones propio, como medio para atraer inversión extranjera directa, el sector empresarial nacional no goza de incentivos, transferencias ni exoneraciones para realizar ACT en general, ni I+D en particular. Si bien se intentó hacerlo en la Ley No. 7169, en la cual inicialmente se contemplaban incentivos para empresas de base tecnológica, estos se eliminaron mediante la Ley No. 8114 de Simplificación Tributaria en el 2001. 2.2 Financiamiento con empréstitos externos Gran parte de los recursos para la promoción y el desarrollo científico y tecnológico han provenido de empréstitos con entidades financieras internacionales o interregionales, las cuales han abierto líneas de crédito en ese sentido, a partir de los años 80. Estos empréstitos se aprueban por ley de la República a cargo del presupuesto nacional, y además requieren contrapartidas nacionales, también con cargo a ese presupuesto, por lo que se consideran en el rubro de fondos públicos. Estos han estado dirigidos principalmente a financiar infraestructura, servicios, formación y proyectos conjuntos universidades-empresas. Entre ellos están: • la Agencia para el Desarrollo de los USA (AID) por un monto de $4.5 millones, con igual contrapartida por parte del Gobierno costarricense, a inicios de los 80. • el Banco Interamericano de Desarrollo, con el préstamo No. 544/ OC-CR “CONICIT/BID/CONARE”, conocido también como “BID I”, aprobado por Ley No. 7099 en 1988, por $22,1 millones, con una contrapartida nacional por $11,9 millones. Este préstamo le permitió a las universidades públicas la construcción de varios centros de investigación, equipamiento, capacidad informática, formación de investigadores a nivel de posgrado, implementar servicios científicos
  • 164. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 165 y tecnológicos y financiar proyectos de vinculación con los sectores productivos nacionales. Un segundo empréstito, denominado BID II, yace sin tramitar en la Asamblea Legislativa desde el 2004. Mención aparte merece la creación y operación del Centro Nacional de Investigaciones Biotecnológicas (CENIBIOT) en el 2006, adscrito al MICIT y ubicado en las instalaciones del Centro Nacional de la Alta Tecnología (CENAT). Aunque no constituye un empréstito como tal, por lo que no requiere una ley habilitante, su creación es producto del convenio suscrito entre el Gobierno de Costa Rica y la Unión Europea, con un costo total cercano a los 15 millones de euros, de los cuales el Proyecto de Asistencia de la Unión Europea aporta 10,9 millones no reembolsables y el Gobierno de Costa Rica, como contrapartida, casi otros 4 millones. Su finalidad es contribuir con el aumento de la competitividad del sector agroindustrial y afines, mediante aplicaciones biotecnológicas, y constituye una modalidad de trabajo conjunto del Gobierno, la academia y la empresa privada, con el auspicio de la Unión Europea y con el apoyo de CONARE. 2.3 Cooperación internacional en ciencia y tecnología De acuerdo con las estadísticas de MIDEPLAN6, desde la década de los 90 Costa Rica no es considerada como sujeto de la cooperación internacional no reembolsable, por ser un país de renta media (y tal vez por no presentar actualmente una situación de interés estratégico). La tendencia en la cantidad de recursos externos, en especial los provenientes de la “cooperación técnica y financiera no reembolsable”, muestra que ha decrecido, de manera fluctuante, desde 1990 de $262,4 millones a $80,6 millones en el 2008. Sin embargo, mediante la cooperación científica y tecnológica, la cual se caracteriza por estar sujeta a la presentación de proyectos de carácter concursable, se ha inyectado una importante fuente de recursos financieros, en general, para dos ámbitos: • la obtención de “Grants” y donaciones específicas para investigación, hacia investigadores, en su mayoría de las universidades públicas, en temas que los entes financiadores tienen interés de fomentar. • el financiamiento, total o parcial, de proyectos de investigación, o de difusión de tecnologías productivas, cuyos beneficiarios son poblaciones meta de interés del ente financiador. Esta cooperación se ha realizado a través de diferentes tipos de entidades, de las cuales algunos ejemplos son7: 6 Comportamiento de la Cooperación en Costa Rica 2006-2008. MIDEPLANPNUD.-Embajada de España y AECID. San José. 2010. 7 Tomados de las bases de datos de la Fundación de la Universidad de Costa Rica para la
  • 165. 166 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • Agencias nacionales de cooperación y embajadas: Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), Agencia Española de Cooperación, SIDA de Suecia, Servicio Austriaco de Intercambio Académico (OEAD). Embajada Real de los Países Bajos, Embajada de Dinamarca, Embajada de México. • Organismos internacionales y multilaterales: Banco Mundial, Unión Europea, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Organización Panamericana de la Salud/ Organización Mundial para la Salud (OPS/OMS), Organización Internacional del Trabajo (OIT), Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Programa Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos en Centroamérica (CODEHUCA), Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Fondo de las Naciones Unidas para Actividades de Formación. • Organismos no gubernamentales: Fundación Internacional para la Ciencia (IFS), Fundación Bill y Melinda Gates, Fundación Compton Inc, Fundación Ensminger, Fondo World Wildlife, Fundación NARSAD, Organización Pesca y Vida Salvaje (NFWF), Fundación Friedrich Ebert, Fundación JACOBS, Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible (Holanda), Fundación Merck. • Redes, programas y proyectos conjuntos de investigación: Centro Internacional de Investigación en Desarrollo (IDRC), Programa Alfa, Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología (ICGEB), Universidad de Texas, San Antonio, Universidad de Hohenheim Alemania, INBAR, Universidad de Hawai, Universidad de Londres, Universidad de Manitoba CIDA, UPCD, Centro de Estudios para América Latina y la Cooperación Internacional, Universidad de Bergen, Unidad de Salud, Universidad de Montreal, Canadá, Nowayan Seismic Array (NORSAR), Cooperación Alemana, Universidad de Hannover, Institut Für Technische Chemie, Red Netrópica, Universidad Politécnica Cataluña, Misión Técnica Agrícola de la República de China. A modo de ejemplo, los proyectos de este tipo de cooperación, que se administran en las fundaciones de apoyo a las universidades públicas, significaron poco más de $ 4 millones en el 2009. Un caso interesante de mencionar, en referencia con lo anterior, lo constituyen los proyectos de cooperación amparados al Séptimo Programa Marco de Investigación de la Unión Europea (UE), el cual abarca el período 20072013, que procura la consolidación del Espacio Europeo de la Investigación, Investigación (FUNDEVI)
  • 166. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 167 y en él se definen las líneas de actuación prioritaria de la UE en este ámbito y el presupuesto asignado para cada una de ellas, para un periodo de siete años. El Programa de Cooperación, con un presupuesto quinquenal de 32 millones de euros, permite financiar proyectos de investigación en cooperación trasnacional, seleccionados en convocatorias competitivas, bajo el criterio de excelencia científica, y donde no existen cuotas preestablecidas para cada país. Se centra en estimular la cooperación y reforzar los vínculos entre la industria y la investigación en un marco transnacional, mediante la colaboración en redes de investigación, llevada a cabo por universidades, centros de investigación, empresas y otro tipo de entidades, a través de proyectos conjuntos, en los siguientes temas: • salud • alimentos, agricultura y biotecnología • tecnologías de la información y la comunicación • nanociencias, nanotecnologías, materiales y nuevas tecnologías de producción • energía • ambiente (incluido el cambio climático) • transporte (incluida la aeronáutica) • ciencias socioeconómicas y humanidades • la seguridad y el espacio. 2.4 Financiamiento privado empresarial De acuerdo con las encuestas del MICIT, el 53,4% de las empresas realizan actividades de investigación y desarrollo, y se estima que la inversión total en el 2008 fue de casi 36 millones de dólares. Si bien la mayoría de las empresas (75%) dicen realizar algún tipo de innovación, tanto de producto (75%), de proceso (72%), de organización (61%) o comercialización (52%), el gasto promedio que hacen las empresas en I+D, en relación con las ventas netas, fue del 0,31%. En las empresas pequeñas ese indicador llegó a 1,01%, lo que refleja el esfuerzo por impulsar innovaciones; en el caso de las medianas el indicador fue de 0,53% y en las grandes de 0,25%. Sin embargo, esta inversión resulta poco significativa en comparación con el 8%de sus ventas netas que, como promedio general, dedicaron en el 2008 las mayores 1400 compañías clasificadas a nivel mundial por su inversión en I+D. Las empresas grandes del país tienden a desarrollar sus actividades de I+D de forma continua y centralizada en un departamento especializado, mientras que las empresas pequeñas tienden a realizar actividades de I+D de manera ocasional y descentralizada.
  • 167. 168 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Más del 30% de las empresas han realizado actividades científicas y tecnológicas, entre ellas las de I+D, articulando acciones principalmente con las universidades públicas, y en su mayoría obtienen resultados satisfactorios. Como se dijo anteriormente, es difícil promover la inversión en innovación tecnológica entre las empresas del sector privado, las cuales señalan que es cara y que, por otro lado, el funcionamiento de los mercados no otorga incentivos a las empresas para realizarla, por las dificultades que experimentan para apropiarse de los frutos de esta inversión8. En las encuestas citadas, los empresarios mencionan, además, otros elementos que obstaculizan la innovación, entre ellos, carencia de personal calificado, temor al fracaso, insuficiente información sobre tecnologías y sobre el mercado en que operan, así como problemas con el sistema de propiedad intelectual, la falta de acceso al crédito y el poco apoyo por parte del sector público, y que los mercados son muy pequeños como para justificar inversiones mayores en ese rubro. Un porcentaje del 25% ha recurrido a los recursos de la banca comercial, y aporta garantías reales, tanto personales como empresariales, como respaldo a los créditos solicitados; sin embargo, enfatizan que el mercado de capitales no dispone de instrumentos adecuados para financiar proyectos con altos niveles de riesgo, como es el caso de las actividades de I+D. Por otra parte, sólo el 3% han recurrido a fondos especiales como: FODEMIPYME9 y 1,2% a PROPYMES, y menos del 2% a otras instancias nacionales e internacionales tales como: ONGs, BID, Banco Mundial y Unión Europea, entre otros. Para analizar con mayor detalle este aspecto, es importante distinguir, en primera instancia, entre dos tipos de innovaciones: las orientadas a la creación de nuevos productos para el mercado (innovación radical) y las que implican la creación o el mejoramiento sustancial de los procesos de producción actualmente en uso en algún sector productivo (innovación incremental), ya que ambas presentan diferentes posibilidades de financiamiento. El primer tipo se caracteriza por la creación de nuevas empresas, y su financiamiento está asociado al capital de riesgo. En el segundo se asocia, usualmente, con empresas establecidas, las cuales se orientan a la búsqueda de apalancamiento del sector financiero o de colaboraciones tecnológicas en instancias sectoriales, institucionales o académicas. 8 Financiamiento Privado para Investigación y Desarrollo. Patricio Arrau, por encargo de la Secretaría Ejecutiva del Programa de Innovación Tecnológica del Ministerio de Economía de Chile.1997 9 Fondo Especial para el Desarrollo de las MIPYME, creado por la Ley 8262 “Ley de fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas”, en el Banco Popular.
  • 168. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 169 Por otro lado, también es importante analizar la etapa en la que se encuentra el proceso de innovación, la cual implica distintas fuentes y mecanismos de financiamiento. • Inversión inicial (seed investment): es un pequeño monto de capital para determinar si una idea merece una consideración e inversión más amplia, y puede implicar la construcción de un prototipo. • Empezar a funcionar (startup): para el desarrollo de productos, prueba de prototipos y prueba de marketing, estudios de penetración del mercado potencial, preparar un equipo de administración y refinar el plan de negocios. • Primera etapa-desarrollo temprano (early development): si los prototipos son positivamente valorados y el riesgo técnico futuro se considera mínimo. Los estudios de mercado permiten a la administración establecer el proceso manufacturero a baja escala y despachar en cantidades comerciales, aunque sea poco rentable. • Segunda etapa - expansión (expansion): para despachar productos a los consumidores y tener una real retroalimentación del mercado, aunque con poca penetración de mercado, pero con capacidad de identificar factores cualitativos que determinarán la velocidad y los límites de penetración. La empresa, en esta etapa, puede que atenúe sus pérdidas, o que sea marginalmente rentable. Probablemente necesitará más capital para compras de equipos, inventarios y financiamiento. • Tercera etapa -rentable pero con escasa liquidez (profitable but cash poor): si la empresa presenta crecimiento de las ventas y márgenes de beneficios positivos, pero la expansión requiere más capital de trabajo, este puede ser generado por el flujo de caja interno o requerir capital adicional para las instalaciones manufactureras, el marketing o mejorar los productos. Es usual que, en esta etapa, los bancos puedan estar dispuestos a ofrecer algún crédito si se ofrecen garantías reales como activos fijos o cuentas por cobrar. • Cuarta etapa-crecimiento rápido hacia el punto de liquidez (rapid growth toward liquidity point): la empresa puede requerir mayor liquidez externa para sostener el crecimiento, y cuenta con una posición productiva estable para minimizar el riesgo de los inversionistas externos. En este caso, la empresa puede preferir endeudarse con financiamiento bancario o ampliar su base accionaria, aunque el nivel de rendimientos puede ser todavía incierto. • La etapa puente (bridge stage or mezzanine investment) y la etapa de liquidez o salida (liquidity stage - cash out or exit): corresponden a etapas en las que puede necesitar más capital para sostener un rápido crecimiento antes de la salida al mercado de valores (accionario y generar mejores rendimientos a los inversionistas).
  • 169. 170 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Las tres primeras etapas usualmente se financian con capital de riesgo (venture capital) proveniente de recursos familiares, empresariales (si la empresa está constituida y operando), o de inversionistas “ángeles” de manera individual o constituidos en grupos inversores (tales como Link Inversiones y América Capitales, en Costa Rica). Las siguientes etapas se financian, por lo general, con apalancamiento bancario, o con la incorporación de nuevos inversionistas con un menor nivel de riesgo (mediante acciones no preferenciales). Cabe comentar acerca del papel, en este esquema, de las unidades de investigación, especialmente de las universidades públicas como el Centro de Investigación en Tecnología de Alimentos de la UCR (CITA), las cuales han participado en algunos casos significativos en la formulación de ideas innovadoras, el desarrollo de prototipos, pruebas técnicas y de laboratorio, y transferencia de desarrollo al sector privado (spin off). Las encuestas confirman que las principales fuentes de financiamiento de las actividades de innovación en las empresas costarricenses son los recursos propios (50%) y los provenientes de reinversión de las utilidades o el aporte extraordinario de los socios (74%). Sobresale el hecho de que muy pocas empresas usan recursos de organismos internacionales, de otras empresas o de organismos públicos de fomento. 2.5 Apalancamiento crediticio De acuerdo con las respuestas de los empresarios encuestados, la banca comercial es una fuente relevante para las empresas solo en muy pocos casos. Al respecto, en el país se han desarrollado diferentes programas crediticios o de apoyo financiero, que propician el “emprendedurismo”, aunque no necesariamente esté financiando la innovación. Estos programas operan tanto en el sistema bancario nacional (bancos estatales, Sistema de Banca de Desarrollo) como en el sector privado (bancos comerciales), en diversas organizaciones no gubernamentales y de la economía social (por ejemplo, cooperativas de autogestión, fundaciones, Acorde, Adapte, BID-CR-Provee), de acuerdo con poblaciones meta categorizadas según políticas gubernamentales o los objetivos propios de los entes financieros. Algunas de esas categorías se relacionan, entre otros aspectos, con el tamaño de la empresa (Mipymes, grandes empresas), la vocación productiva (exportación, consumo local), el tipo de organización productiva (cooperativas, asociaciones de productores, grupos comunales), así como con las características propias de los empresarios (género, edad) vulnerabilidad (grupos de bajos ingresos o en riesgo social) o la externalidad de la actividad económica (ambiental, social).
  • 170. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 171 Un ejemplo de lo anterior es el Fondo Especial para el Desarrollo de las MIPYME (FODEMIPYME), creado en el 2002, por la Ley No. 8262 “Ley de fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas”, en el Banco Popular (reformado por Ley No. 8634 del Sistema de Banca de Desarrollo) con el cual se puede obtener créditos para financiar: • Proyectos o programas de capacitación. • Asistencia técnica. • Desarrollo tecnológico. • Transferencia tecnológica. • Conocimiento. • Investigación. • Desarrollo de potencial humano. • Formación técnica profesional. • Procesos de innovación y cambio tecnológico. Estos recursos están constituidos por un Fondo de Avales, que se nutre con el 0.25% del aporte patronal, hasta completar la suma ¢9.000 millones, con el que se financian garantía o avales hasta por 75%, con un monto máximo de ¢70 millones por proyecto, y por un Fondo de Crédito proveniente del 5% de las utilidades netas del Banco Popular . Además, canaliza recursos mediante transferencias a entidades que apoyen técnicamente el desarrollo de las PYMEs. El investigador Monge –González (2009) hace un análisis exhaustivo acerca del comportamiento de crédito de desarrollo para PYMEs en Costa Rica, en el cual toca el tema sobre el financiamiento para la inversión en I+D y otras actividades relacionadas con la Innovación. Considera muy importante, pero con resultados tímidos, el uso de los fondos como: FODEMIPYME y PROPYME. Igualmente hace referencia a la utilización poco exitosa de varios fondos de garantías, que desde los 90 se han implementado en Costa Rica, del mismo modo que en otros países10. Asimismo concluye que, a pesar de que el sistema financiero costarricense ha crecido de manera general con la participación más activa de la banca privada, modernización de la pública y fortalecimiento de la supervisión financiera, lo que ha incidido en mayor oferta de productos y servicios financieros y mejores condiciones en la tasa de interés, y posibilita el mayor acceso de las empresas al crédito, esto no se ha revertido para que el sistema financiero formal sea una fuente fundamental en el financiamiento 10 El primero de estos fondos se estableció mediante un acuerdo entre FUNDES Costa Rica y el Gobierno de la República, en marzo de 1995. El segundo se creó mediante dos decretos ejecutivos, emitidos en marzo de 1996 y noviembre de 1997 (Fondo Nacional de Garantías).
  • 171. 172 Conocimiento, Innovación y Desarrollo de la empresas, en particular la PYMEs y mucho menos para financiar la I+D+i. Lo anterior, aunado a las condiciones fiscales y la estabilidad macroeconómica del país, produce un efecto de estrujamiento (crowding out) al sector privado que limita sus posibilidades de financiamiento. Es importante detenerse en la experiencia de la implementación del Sistema de Banca de Desarrollo (SBD), creado por Ley No. 8634 en el 2008 (en el cual se incorporó al FODEMIPYME) como un mecanismo para financiar e impulsar proyectos productivos, viables y factibles técnica y económicamente, que promuevan el desarrollo, la productividad y la competitividad de los sectores productivos de acuerdo con el modelo de desarrollo del país. Lo anterior es posible, mediante la implementación de mecanismos crediticios con un límite máximo de ¢65 millones por beneficiario dentro del sistema, avales y garantías (hasta por 75% del crédito) y servicios no financieros y de desarrollo empresarial. Como parte de sus objetivos, incluye fomentar la innovación y adaptación tecnológica orientada a elevar la competitividad de los proyectos considerados de desarrollo productivo, y establecer condiciones financieras de acuerdo con las características específicas, así como los requerimientos del proyecto y de la actividad productiva. Una característica primordial es que las propuestas pueden financiarse sin que las empresas estén constituidas formalmente, aunque se les concede un plazo para que se formalicen según el ordenamiento jurídico del país. Los recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo provienen de la integración de varios fondos existentes, cuyos impactos habían sido cuestionados, los cuales se agrupan en tres tipos de fuentes: • Los fondos del Fideicomiso Nacional para el Desarrollo (FINADE): creado por esta Ley para fomentar, promocionar e incentivar la creación, y reactivar el desarrollo de empresas en los diversos sectores económicos, mediante la creación y fortalecimiento de incubadoras de empresas y modelos de capital semilla y capital de riesgo. Su patrimonio está constituido por: • El cinco por ciento de los presupuestos ordinarios y extraordinarios del Fondo de Desarrollo y Asignaciones Familiares (FODESAF). • Los saldos del Programa fideicomiso de reconversión productiva, Nº 520CNP/BNCR. • Los saldos del Fideicomiso pesquero del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA), Ley N.º 7384 de 1994. • Los saldos del Fideicomisos 05-99 MAG/PIPA/BANCREDITO.
  • 172. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 173 • Los saldos del Fideicomiso 248 MAG/BNCR. Ley N.º 7170 de 1990. • Los saldos del Fideicomiso para la protección y el fomento agropecuarios para pequeños y medianos productores (FIDAGRO). Ley Nº 8147. • Los saldos del Convenio de fondos en custodia para asistencia técnica MAG-BNCR • Los saldos del Fideicomiso Nº 132001 MAG-PRODAPEN. • Los fondos del Financiamiento para el Desarrollo: constituido por los fondos de financiamiento para el desarrollo que cada uno de los bancos públicos deberá crear, con excepción del BANHVI, con el objetivo de financiar a sujetos, físicos o jurídicos, que presenten proyectos productivos viables y factibles según las disposiciones de la Ley No 8634. • Los fondos del Crédito para el Desarrollo: está constituido por los recursos provenientes del peaje bancario: un porcentaje del 17% de los depósitos en cuenta corriente de los bancos privados, una vez deducido el encaje correspondiente, según la Ley Orgánica del Sistema Bancario Nacional, No. 1644. Según un informe reciente del SBD (2009), de ¢273.444 millones, se colocaron ¢5.158,4 millones que corresponden al 1,9% de los recursos, de los cuales el 33% son para avales. De la información de esos préstamos no se colige nada en materia de tecnología y conocimiento. La operación de este sistema ha sido muy cuestionada, entre otras cosas porque se considera que los intermediarios financieros (bancos) actúan muy conservadoramente en sus políticas crediticias, pues los consideran préstamos de alto riesgo y los márgenes de interés que le pueden agregar como costo de intermediación son relativamente bajos para cubrir los incobrables. Además, los mecanismos ordinarios de los bancos para medir y calificar el riesgo del deudor, así como por los criterios y las disposiciones de la SUGEF , obliga a que estos otorguen créditos solo a deudores que cumplan plenamente la normativa de supervisión definida por la SUGEF11, que son los mismos que para cualquier otra operación financiera, sin que realmente intervengan mecanismos especiales, de acuerdo con las características particulares del SBD (Carrillo, 2010). En el caso FODEMPYME, la calificación del riesgo de cartera del Fondo es independiente de la calificación según los criterios de la SUGEF, sin embargo, el balance es similar en cuanto al uso de los fondos de desarrollo mencionados. 11 La Ley Orgánica del Banco Central de Costa Rica (No. 7558), vigente desde el 27 de noviembre de 1995, declara de interés público la fiscalización de las entidades financieras y crea la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF), bajo la figura jurídica de la desconcentración máxima.
  • 173. 174 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 2.6 Fondos de apoyo provenientes de iniciativas privadas El interés por el desarrollo de las capacidades de I+D+i ha permeado grupos que operan en el sector privado, que realizan aportes en forma de grants a investigadores o empresarios innovadores. Tal es el caso del Programa Aportes de la Florida Ice&Farm, que apoya la investigación con un fondo anual de $100 mil, mediante la selección de propuestas concursables. La Fundación CR-USA, que opera en el ámbito nacional, administra un fondo de financiamiento de proyectos de I+D+i, también concursables anualmente, que tengan incidencia en el desarrollo productivo y sustentable del país, los cuales se dan en forma de grants a los investigadores seleccionados. Asimismo, empresas como INTEL apoyan regularmente actividades como la Feria Nacional de Ciencia y Tecnología, para fomentar las vocaciones científicas en estudiantes de primaria y secundaria. También hay organizaciones como las fundaciones de apoyo a las universidades públicas, losa cuales utilizan una parte de los recursos que administran como capital semilla reembolsable, para la formulación y ejecución de proyectos de vinculación remunerada de las unidades de investigación. Otro ejemplo interesante es el proyecto modelo de negocios Tierra Fértil, de Wallmart de C.A., en asocio con Hortifruti de CR, el Banco Lafisse y el BAC San José, que responde a un modelo de responsabilidad social, en el cual se procuran generar encadenamientos productivos con 400 agricultores que son proveedores de esa transnacional, a través de una línea de crédito de $5 millones, para financiar la productividad mediante nuevas técnicas de cultivo y programación de cosechas. 3. Desarrollo de un Mercado de Servicios Científicos, Tecnológicos e Innovación Un aspecto que se ha venido consolidando en las dos últimas décadas, al tenor de lo dispuesto en la Ley No. 7169, es la vinculación de carácter remunerado entre las universidades estatales y los sectores productivos, públicos y privados. Esta se establece, como señala el informe de Indicadores de Ciencia y Tecnología, a través del desarrollo del mercado de servicios e invenciones científico-tecnológicas y contratos de prestación de servicios científicos y
  • 174. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 175 tecnológicos a las empresas, individualmente o en agrupaciones sectoriales, organizaciones públicas y organismos no gubernamentales (ONG) por los centros de I+D, por la propia empresa o por firmas de consultoría. También se realiza a través de la gestión de recursos provenientes de la cooperación, tanto con entes nacionales como internacionales, gran parte de la cual tiene como beneficiarios a sectores productivos que forman parte de las poblaciones meta de esos entes. Esa vinculación ha venido desarrollando, paulatinamente, un mercado de productos y servicios científicos y tecnológicos, en el cual el intercambio entre oferentes y demandantes del conocimiento opera bajo las condiciones y fuerzas del mercado, especialmente aquel catalogado como tecnológico, ya que desde la perspectiva utilitaria constituye un bien considerado “económico”, aunque en este país la mayor parte de la oferta de estos productos y servicios emana de las universidades públicas. En ese sentido, la Universidad ofrece a la sociedad, a cambio de un precio como mecanismo que regula el intercambio, los bienes y servicios fruto del quehacer universitario, entre los cuales están: • Investigación de temas específicos. • Desarrollo tecnológico. • Educación continua. • Asesorías específicas. • Servicios técnicos y de laboratorio. • Bienes de base tecnológica. Esta oferta universitaria asume diferentes tipos y modalidades de prestación institucional, como los señalados anteriormente, en función tanto de las fuerzas de demanda externa, como de las fuerzas internas en la institución, y también debido a la dinámica de las relaciones de colaboración universidadsociedad. Al respecto, se puede categorizar dos clases de oferta: • Oferta Flexible (Market Pull): es la que se ajusta o responde a las fuerzas de la demanda del conocimiento en sus diferentes formas, para atender necesidades específicas o resolver problemas concretos de los sectores sociales, según las condiciones de operación del mercado. La demanda está constituida por los requerimientos del sector productivo nacional para mejorar su competitividad estructural, tanto para el mercado interno como para el mercado global, mediante el incremento de la productividad, las oportunidades para realizar innovaciones que le den
  • 175. 176 Conocimiento, Innovación y Desarrollo ventajas competitivas, así como las condiciones de producción ambiental y laboral que le permitan cumplir con las conformidades que exigen las normas internacionales, para el acceso a los mercados de clase mundial. También está constituida por la demanda de instituciones y empresas del sector público, que buscan mejorar su capacidad de gestión y la innovación de procesos y productos, con el fin de cumplir con las políticas y estrategias de Gobierno, las funciones reguladoras del Estado, lograr la calidad en la prestación de sus servicios, así como para apoyar complementariamente al sector productivo en los esfuerzos por incorporarse competitivamente en la economía mundial, de acuerdo con las políticas comercial e industrial y la estrategia nacional de competitividad establecidas. Adicionalmente, estos flujos de demanda provienen también de organizaciones no gubernamentales o de la sociedad civil, radicadas en el país o en el exterior, que gestan proyectos en múltiples campos propios de su naturaleza y requieren insumos de conocimiento para llevar a cabo sus fines específicos, algunos de los cuales consisten en apoyar grupos, asociaciones o subsectores productivos, o complementar áreas de acción del aparato estatal en cuanto al desarrollo nacional. Un flujo de demanda adicional proviene de otras organizaciones académicas y centros de investigación públicos o privados, especialmente del extranjero, interesados en cofinanciar proyectos de investigación aplicada (con fines utilitarios) en temas que contribuyan con el acervo del conocimiento en los campos de su particular interés y que presentan condiciones para una acción conjunta, debido a las características de la región, del país, o de las capacidades propias de las universidades estatales. Finalmente, el público en general genera una demanda individualizada, cuando procura adquirir conocimientos adicionales, que mejoren sus competencias laborales o necesidades de crecimiento personal. • Oferta Propia (o anticipación creativa, o Technology Push): responde a las fuerzas internas en la academia, según sus propias visiones e intereses de sus miembros, a los objetivos y postulados universitarios surgidos en la interacción universidad-sociedad y a los mecanismos de incentivos estatales, entre ellos, los establecidos en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Este tipo de oferta se da en función de la capacidad instalada de las universidades, en cuanto a planta física, laboratorios, equipo, insumos, sistemas de trabajo y, especialmente, del recurso humano, quienes están en capacidad de anticipar y proponer las respuestas a la sociedad, antes de que existan flujos de demanda concretas, debido a que se encuentran en la frontera del conocimiento en campos especializados. Este mercado creciente, a una tasa mayor al 10% anual (FUNDEVI, 2010), permitió transar en el año 2009 más de US $30 millones, mediante la participación de las fundaciones de apoyo a las universidades públicas, al amparo de los artículos 93,94 y 95 de la Ley No. 7169.
  • 176. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 177 La interacción de las empresas con las universidades parece ir en aumento, pues cerca del 44% de los empresarios entrevistados en las encuestas del MICIT dice haber tenido vínculo con esos agentes. Otros agentes relevantes son las cámaras empresariales, consultores, institutos de formación técnica y empresas del mismo grupo. Según el informe del MICIT mencionado, los vínculos de las empresas con diferentes actores parecen estar aumentando, lo que sería una indicación de que el sistema de innovación como un todo podría estar fortaleciéndose. 4. Hacia un sistema de financiamiento que soporte la investigación y la innovación Desde un enfoque sistémico, se pueden plantear propuestas en la búsqueda de un modelo o esquema de financiamiento que apoye, de manera sostenible, la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la incorporación del conocimiento en los procesos productivos, a través de la innovación. Para fortalecer eslabones estables en la cadena educación-cienciatecnología-innovación, entre los mundos de finanzas, el empresarial, el gubernamental y la comunidad científica y tecnológica, se requiere, en primera instancia, de una acción política concertada. Esto conlleva a la creación de acuerdos políticos entre los sectores gubernamentales, académicos y empresariales, lo cual no siempre es fácil, tal como se ha demostrado en las negociaciones del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES). Los conceptos sobre desarrollo social y humano, las prioridades y las estrategias requieren una visión-país, como una línea base sobre la cual establecer políticas públicas viables sobre I+D+i, así como los instrumentos para su ejecución. En América Latina, desde la década de 1990, las políticas de ciencia y tecnología se han dado acompañadas de una revisión del papel del Estado en el fomento del desarrollo, tal como lo plantea Masón (1994): “La acumulación de capacidades tecnológicas –o lo que resultaría igual—la acumulación de destrezas para la innovación, no sólo es importante desde el punto de vista de crecimiento agregado; es también una precondición importante para una distribución funcional equitativa del ingreso.” En general, estas políticas procuran institucionalizar al más alto nivel político la formulación de políticas científico-tecnológicas, que permitan vincular esta materia de la I+D+i con el desarrollo económico y social mediante la concertación de acciones conjuntas o paralelas entre los sectores
  • 177. 178 Conocimiento, Innovación y Desarrollo generadores y usuarios del conocimiento, públicos y privados. Asimismo, procuran aumentar la inversión pública y privada en CyT de manera que se logren las siguientes estrategias: • Desarrollar recursos humanos y la participación local en investigación científica y tecnológica. • Mejorar la evaluación y el balance de las alternativas tecnológicas: adopción, adaptación y desarrollo local. • Promover la demanda por cambio tecnológico y orientar adecuadamente su ritmo (cuánto), concentración (dónde) y dirección (qué tipo) a través de mecanismos adecuados de difusión. • Promover el uso de la oferta tecnológica local, reforzando la infraestructura en CyT y mejorando los vínculos entre los sectores académicos y productivos. • Apoyar las fuentes de información y difusión para investigar e innovar, especialmente en el sector productivo. Sobre esta base se puede establecer un programa marco de acción, tal como lo hace la Unión Europea, la cual parte de la visión-país; se definen, en el corto, mediano y largo plazo, los ejes temáticos, los programas y proyectos por realizar y se estiman los recursos necesarios para su cumplimiento. En esa dirección, un importante insumo lo proporcionan los informes del Proyecto Estrategia Siglo XXI. Esto permite, en primer lugar, definir la orientación y asignación de los recursos públicos, en segundo lugar promover y potenciar los esfuerzos privados, en tercer lugar encauzar el financiamiento y la colaboración internacional, y finalmente, consolidar un mercado de servicios científicos y tecnológicos entre oferentes y demandantes del conocimiento. Como requisito, es necesario emprender la tarea de alinear los instrumentos legales y los mecanismos financieros, públicos y privados. Esto es importante debido a las barreras que surgen en el uso de los fondos públicos por parte de otros actores sociales, producto del control de la hacienda pública, que exige reglas claras, congruentes y precisas al respecto, aspectos que en ocasiones el entramado legal no favorece o deja sujeta a interpretación de los operadores del control y de la gestión de los fondos. Esta situación, a su vez, forma parte de la imperiosa necesidad de realizar una mejora cualitativa en la gestión de los procesos en las instancias que administran los recursos, hasta ahora disponibles y los que se diseñen en el futuro. Los operadores y los procedimientos deben estar permeados de la idea que la innovación cobra sentido en un mundo dinámico y competitivo,
  • 178. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 179 en el que el momentum es fundamental, por lo que las relaciones de colaboración entre actores y el financiamiento oportuno son vitales para lograrla; de lo contrario, probablemente pierda pertinencia. En esta línea de actuación, y pensando en el sistema como un todo, el subsistema de financiamiento se compone, al menos, de los siguientes actores: • El sector gubernamental: provee los medios para la formación de recursos humanos, la creación de infraestructura de investigación, la ejecución de proyectos de interés nacional, y el funcionamiento de las instituciones que promueven la ciencia y la tecnología, entre otros. Para esto es pertinente la participación activa de todos los ministerios e instituciones en el financiamiento. Otra área de actuación gubernamental es por medio de la puesta en marcha de programas de crédito fiscal a la inversión empresarial, especialmente para promover la cooperación entre los diferentes actores del sistema. Se requiere reformular los fondos especiales concursables, sobre todo los dirigidos hacia las PYMEs, tomando en consideración al menos los siguientes aspectos: • Establecer un fondo general, que a su vez pueda ser dividido en diferentes instrumentos de financiamiento, según las necesidades de las empresas. • Los proyectos por financiar deben hacerse en forma conjunta entre la industria y algún centro de investigación o desarrollo tecnológico. Debe incorporarse la opción de financiamiento, en los casos en que una empresa con capacidad pueda desarrollar el proyecto por sí sola. • Es necesario que los criterios o parámetros de evaluación de propuestas reflejen el objetivo principal de los fondos, los que están enfocados a resolver problemas directos a las empresas. Pueden utilizarse también otras nociones de carácter social y ambiental. • Con el fin de promover la cultura de inversión, este fondo debería aportar una contrapartida no mayor al 60% del valor final del proyecto, y que la empresa asuma el compromiso de poner la otra parte como se hace en la mayoría de los países que tienen este tipo de fondos. Una opción que podría funcionar es combinar la subvención del 50%, y que el otro 50% sea financiado por Banca de Desarrollo o el Fondo de Garantías. También hay que valorar otro tipo de aportaciones como parte de la contrapartida. • El Fondo debería considerar la posibilidad de contratar instancias intermedias que ayuden a las empresas en la gestión de este tipo de recursos. Además, se plantea un financiamiento de acciones gubernamentales para mejorar la protección de la propiedad intelectual y la difusión de
  • 179. 180 Conocimiento, Innovación y Desarrollo innovaciones, así como apoyo financiero para la creación de centros de innovación, incubadoras y parques tecnológicos. • El sistema financiero: los programas de Banca para el Desarrollo deben adecuarse a las necesidades del sector productivo en cuanto al desarrollo de I+D+i y a las características particulares de estos emprendimientos. Es menester que se disponga de fondos no solo para financiamiento directo en condiciones especiales, sino que requiere dedicar parte de estos a realizar estudios y monitoreos constantes de necesidades, financiamiento de entes intermedios que faciliten la innovación y formulación de proyectos, así como programas de capacitación, entre otros. Los bancos tradicionales deben contar con líneas de financiamiento en actividades especiales, cuyas condiciones partan más de resultados que de garantías. Las líneas de financiamiento a las empresas, con tasas preferenciales para la innovación por parte del Sistema Bancario Nacional, deben ponderar positivamente en sus políticas crediticias, si el proceso de I+D se ha realizado en conjunto con un centro de investigación acreditado. En este ámbito, es importante promover la participación de los sistemas de inversión de capital de riesgo, que generen opciones para la creación y fortalecimiento de negocios que impliquen un riesgo alto. • Sector privado: las empresas se convierten en uno de los principales elementos en el financiamiento, que al hacer uso de algunos elementos de financiamiento anteriores contribuyen con la inversión. Se plantea un trato tributario especial (estímulos fiscales) a las empresas que utilizan capital propio en la incorporación de CyT para la modernización y reconversión industrial y el desarrollo de empresas de base tecnológica, por ejemplo, multiplicadores de los gastos en I+D+i y depreciación acelerada de equipos e instalaciones. • Sector académico: las universidades deben asignar recursos de su presupuesto ordinario para fomentar las actividades de I+D, reforzados con recursos provenientes de distintas fuentes como los convenios de cooperación nacionales e internacionales, venta de servicios, donaciones y otros mecanismos alternativos para el financiamiento de la investigación básica y aplicada. La actividad de vinculación, ágil y oportuna, con los sectores productivos y sociales, debe estar claramente tipificada, normada, e integrada con el quehacer sustantivo, y provista por mecanismos sólidos de promoción y prestación. • Cooperación internacional: principalmente puede ser utilizada para creación de nueva infraestructura (ejemplo parque científico), para realizar proyectos de investigación básica en las universidades, apoyar procesos de innovación en el sector productivo y social en temas y áreas prioritarias, fomentar el “emprendedurismo”, formar recursos humanos y favorecer transferencia de tecnología global.
  • 180. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 181 5. Conclusiones Al observar las distintas posibilidades de fuentes y mecanismos de financiamiento de la I+D+i en el ambiente costarricense, resulta obvio la atomización y la dispersión que presentan, más que la carencia de recursos susceptibles por utilizarse para fortalecer un sistema de innovación nacional. El país ha venido haciendo significativos esfuerzos, desde la década de los 80, para establecer mecanismos de financiamiento de la CyT, partiendo de la base de un subsistema de educación básica y universitaria que, si bien tiene carencias y limitaciones, es estable y consolidado. Sin embargo, esos esfuerzos carecen de continuidad política, por lo que pierden dirección e impacto con los ciclos electorales. Surgen iniciativas públicas y privadas, pero no necesariamente se complementan o articulan, por lo que no se consolida una dinámica sostenible y autoreforzante. Pareciera que lo que ha tenido mayor continuidad y sostenido crecimiento es el novel y aún imperfecto mercado de servicios científicos y tecnológicos, entre generadores y usuarios del conocimiento, que ha dinamizado la vinculación. Incluso los recursos públicos en CyT, ofrecidos básicamente a través de los presupuestos de las instituciones públicas y académicas, han dependido de las fluctuaciones macroeconómicas y de las condiciones fiscales del Estado (por ejemplo, en el 2010 la carga fiscal nacional bajó del 15 al 13,5%). Estos recursos los han utilizado fundamentalmente las universidades públicas, para financiar capacidades estructurales que generan investigación y difusión de la ciencia y la tecnología endógenas; sin embargo, deben ser complementados por otros recursos, para darle continuidad y crecimiento a esas actividades. Los fondos especiales de carácter público, así como los programas de financiamiento bancario con orientación hacia el desarrollo, parece que por razones básicamente operacionales (gestión de los operadores y las condiciones de control propias de la hacienda pública en los primeros, y del mercado financiero en los segundos) no alcanzan a cumplir con sus cometidos. El financiamiento de las propuestas de innovación en realidad ha sido tratado mediante el mismo procedimiento que cualquier otro préstamo bancario, sin mayor diferenciación en cuanto a su naturaleza, a pesar de que forma parte de los objetivos de los diferentes mecanismos de apoyo financiero puestos en funcionamiento en los últimos 30 años. Las empresas han desarrollado una cultura de innovación limitada a sus propios recursos, con un manejo cortoplacista de la inversión y con aversión al riesgo en un ambiente económico y político que consideran incierto, con un abordaje poco
  • 181. 182 Conocimiento, Innovación y Desarrollo colaborativo entre ellas, y con poca confianza o con recelo hacia la participación de actores externos en su desarrollo creativo, entre ellos los académicos. Básicamente se circunscribe a actividades de apoyo en las primeras etapas del proceso innovativo. La situación fiscal, así como situaciones anómalas presentadas con incentivos fiscales, como fue el caso de los certificados de Abono Tributario (CATs) , en la década de los 90, no han propiciado la implementación consistente y sostenible de incentivos fiscales a la innovación empresarial. La situación fiscal del Gobierno también ha frenado la opción de empréstitos que financien la I+D+i, como es el caso del préstamo denominado “BID II”, que fue formulado con un gran esfuerzo de concertación nacional, y se encuentra frenado en la Asamblea Legislativa desde el 2004. Por otra parte, el capital de riesgo a través de la conformación de grupos inversores (angels capital), es una opción que se consolida lentamente, un poco por la cultura empresarial de evitar la participación de terceros en sus empresas, ya sean nuevas o establecidas, así como por un ambiente financiero aún poco consolidado en cuanto a reglas claras en ese ámbito. Si bien en Costa Rica operan varios fondos de capital de riesgo, estos son privados y no tienen permitido la oferta pública, por lo que la Superintendencia de Valores está propiciando un reglamento que les permita hacerlo. En cuanto a la cooperación internacional, esta adolece de los mismos síntomas de dispersión y sostenibilidad. Además, está en función de las orientaciones propias de los entes y organismos financiadores, mientras el país no sea capaz de plantear sus propias líneas en ese sentido. Finalmente, a pesar de que la fuente principal de innovación en los países se refleja en las nuevas empresas, creadas por la implementación de ideas por parte de personas emprendedoras, los mecanismos de financiamiento bancario y fondos especiales se orientan más hacia financiar los procesos de I+D por parte de empresas ya establecidas (Monge, 2009) con capacidad de presentar garantías reales. 6. Referencias Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT). (2010). Unidad de Gestión del Financiamiento. Informe sobre ayudas financieras otorgadas según la Ley 8262. Realizado por Ing. Jorge Rojas Vega, Analista. Supervisado por: MEPG. Elvia Araya Vargas, coordinadora. Consejo Nacional de Rectores (CONARE) (2009). Indicadores de Investigación en la Educación Superior Estatal de Costa Rica, 2006-2008. Estrategia Siglo XXI: Conocimientos e Innovación hacia el 2050 en Costa Rica (2006). Proyecto Estrategia Siglo XXI. Fundación Costa Rica -Estados Unidos para la cooperación –CRUSA. Vol1.
  • 182. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 183 Jasso V., J. (2004). Conocimiento e Innovación Tecnológica. Láscaris Comneno, T. (2004). Innovación tecnológica y competitividad productiva en Costa Rica: estructura organizacional, políticas y estrategias. Editorial Tecnológico de Costa Rica, CR. Ley No. 8634 Sistema de Banca para el Desarrollo (2008). Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica. Loría L. E. y López L. E. (1999). “Fortalecimiento de los Sectores Productivos a través de la Innovación”. Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible de INCAE. Masón, O.; Lavados M (1994). “Instrumentos de Política Científica y Tecnología”, “Financiamiento de las actividades de investigación y desarrollo”. En: Compendio Gestión Tecnológica y Desarrollo Universitario (cap2, 4), CINDA. Chile. Memoria Institucional (2009). Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas. CONICIT. Costa Rica. San José. Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT, 2009). Indicadores Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación 2008. Costa Rica, San José. Memoria del Seminario Taller (2004). “La Investigación y Desarrollo, herramienta para la innovación empresarial”. Ministerio de Fomento, Industria y Comercio. Nicaragua. Compilada por Rafael Herrera, Universidad de Costa Rica. Monge R, González (2009). Banca de desarrollo y pymes en Costa Rica, CEPAL. Serie financiamiento del desarrollo No 209. Santiago de Chile. Internet - Guía Iberoamericana de la Administración Pública de la Ciencia: Costa Rica. Adelita Arce. Organización de Estados Iberoamericanos –OEI-. Programa CTS+I. http://www.campus-oei.org/guiaciencia/costarica.htm - http://www.conare.ac.cr/cenibiot/ - World Economic Forum y el PNUD. - http:// www. 72.52.156.225/ Estudio. aspx?Estudio=indice-competitividad - http://cordis.europa.eu/finance/src/fit.htm - http://europa.eu/legislation_summaries/energy/european_energy_policy/ i23022_es.htm - http://www.sugef.fi.cr/pagina.asp?lang=0&pagina=servicios/documentos/ infgeneral/antecedentes/anteceden - http://costaricahoy.info/opinion/foro/el-sistema-de-banca-de-desarrollonecesita-cambio-urgentes/37960/. Eduardo Carrillo. - http://www.centralamericadata.com/es/article/home/Fondos_de_capital_de_ riesgo_en_Costa_Rica - http://cordis.europa.eu/finance/src/fit.htm - http://www.fundevi.ucr.ac.cr - Desiderio Romero Jordán, José Félix Sanz Sanz, Carolina Hernández Rubio. La Fiscalidad de la Inversión en I+D: Un Análisis Comparado para los Países de la Ue-15. - http://www.revistasice.com/cmsrevistasICE/pdfs/ICE_835_141-151__ BF2AFFD41284C3A41462BF27D048CCBC.pdf - Joint Research Centre (JRC) and Research (DG RTD) Directorates General of the European Commission. The 2010 EU Industrial R&D Investment
  • 183. 184 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Scoreboard is part of the Industrial Research Monitoring. - http://iri.jrc.ec.europa.eu/research/docs/2010/SB2010_final_report.pdf - EU dataset ranked by company: http://iri.jrc.ec.europa.eu/research/docs/2010/vol_II_1.xls 7. Anexo País Descripción de los incentivos 25 % de los gastos en I+D, que se incrementa hasta el 35 % que exceda la media aritmética de los gastos en I+D realizados en los últimos tres años fiscales. Adicionalmente, se establece una deducción del 25 % para ciertas actividades de Austria I+D desarrolladas dentro de la empresa. Desde 2005, deducción del 25 % de los gastos en proyectos encargados a instituciones de I+D, con el límite de 100.000 euros por año. Deducción del 33,99 % de las cantidades invertidas en I+D. 21,5 % de la depreciaBélgica ción de los activos de inversiones I+D beneficiosas para el medio ambiente. Deducción de todos los gastos por inversión en I+D. Para los proyectos realizados en el período 2002-2006, encargados a una institución pública y que cumDinamarca plan ciertos requisitos, la deducción se amplía al 150 % del coste, con el límite de 5 millones de coronas danesas al año El 10 % de todos los gastos en I+D y, además, el 40 % de la diferencia entre los gastos realizados en el año y la media de gastos en I+D durante los dos años anteriores ajustados por un coeficiente basado en el índice al consumo. El crédito no puede exceder de 10 millones de euros y en el caso de créditos fiscales negativos, la deducción puede trasladarse en los cinco años siguientes. También existe un régimen fiscal especial para nuevas PYME innovadoras. Las empresas dedicadas a actividades I+D en las designadas «zonas I+D», con el propósito de promover proyectos I+D e incentivar la colaboración entre el Francia sector público y el privado, se benefician de una exención total en el impuesto de sociedades en los tres primeros años de beneficios, del 50 % en los 2 años siguientes, además de la exención total del impuesto sobre la actividad económica local durante 5 años. A su vez, se reducen las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores en proyectos I+D en estas zonas. Los beneficios de este régimen no pueden superar los 100.000 euros durante un período de 3 años Los empleadores con trabajadores que realizan actividades I+D disfrutan de una reducción fiscal salarial del 42 % de los costes salariales (60 % en el caso de nuevas empresas que desarrollen productos tecnológicos) con un límite de 110.000 Holanda euros y del 14 % para el resto. La cantidad máxima por empleador o unidad fiscal es 7.941.154 euros. Desde el 1 de enero de 2004, crédito fiscal del 20 % del gasto en I+D, siempre Irlanda que el mismo exceda de 50.000 euros por año y se haya realizado dentro del Espacio Económico Europeo. A las empresas que estuvieran operativas el 2 de octubre de 2003 se les permite una reducción de los gastos realizados en el año fiscal con universidades o estuItalia diantes de enseñanza superior y el 10 % de los costes en I+D sobre los proyectos que culminen con éxito (gasto activable). El gasto en I+D realizado con posterioridad al 31 de marzo de 2002 permite una Reino deducción del 125 por 100 para grandes empresas y una deducción del 150 % para Unido grandes empresas y PYME en la investigación de ciertas vacunas de uso humano. Fuente: European Tax Handbook 2006
  • 184. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Los derechos de propiedad intelectual y su aporte a la innovación Luis Alonso Jiménez Silva 1 Resumen En este capítulo se demuestra que la protección de la propiedad intelectual es un elemento necesario dentro de los sistemas nacionales de innovación; es una herramienta que permite tener control sobre los activos intelectuales generados, ya sea para restringir su acceso a los competidores o establecer alianzas con otras organizaciones a fin de poder llevar al mercado oportunidades para innovar. Muestra, además, cómo la propiedad intelectual protegida por otros puede y debe constituirse en fuente de información para nuevas innovaciones. Se definen e interrelacionan las diferentes formas de protección de la propiedad intelectual, entre las que se incluye: derechos de autor, patentes, modelos de utilidad, diseños industriales, marcas, variedades vegetales, secretos y conocimiento tradicional. Finalmente, se hace énfasis en las realidades útiles de la protección de la propiedad intelectual y así sacar de los bufetes de abogados un tema que debe ser conocido tanto por los generadores de conocimiento como por los tomadores de decisión dentro de los sistemas nacionales de innovación, en especial de países que aspiran al desarrollo. 1 PROINNOVA, Universidad de Costa Rica. luisjproinnova@gmail.com.
  • 185. 186 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción Cuando se genera un producto, proceso o servicio novedoso, quienes están involucrados en ello se pueden ver rápidamente en la necesidad de proteger, negociar, transferir y explotar ese conocimiento, para poder convertirlo en una innovación y tener ventajas en su implementación. Nace así el ligamen que siempre existirá entre la innovación y la protección de la propiedad intelectual. Quien innova tiene éxito al aplicar un nuevo conocimiento o bien al utilizar uno existente de forma novedosa; pero ese logro puede ser efímero, a menos que se sepa cómo emplear la propiedad intelectual, dado que esta es la herramienta adecuada para hacer tangible2 ese conocimiento, por lo tanto es imprescindible si este se desea proteger, negociar, transferir o explotar con alguna ventaja. Según la Declaración Mundial sobre la Propiedad Intelectual3, la PROPIEDAD INTELECTUAL es “…cualquier propiedad que, de común acuerdo, se considere de naturaleza intelectual y merecedora de protección, incluidas las invenciones científicas y tecnológicas, las producciones literarias o artísticas, las marcas y los identificadores, los dibujos y modelos industriales y las indicaciones geográficas”. De forma sencilla, el sistema de propiedad intelectual le permite a creativos, investigadores, artistas, y demás generadores, hacer valer los derechos de propiedad sobre las creaciones de su mente. Es importante tener “propiedad” del conocimiento que se genera, porque esto permite tener el control de su uso. Es común, sobre todo en círculos académicos comprometidos con la libertad del conocimiento, pensar que la propiedad intelectual y su protección son formas de restringir o privatizar el nuevo conocimiento; si bien eso es posible dentro de las opciones que le dan las leyes al “propietario intelectual” de la creación, lo que en realidad se busca es tener el poder de decidir qué hacer con aquello que se ha creado. Si lo que preocupa es la disponibilidad del conocimiento, es importante agregar que, una vez protegido, cualquier conocimiento u obra pueden ser cedidos a otros, de la forma que decida quien ostente los derechos de propiedad intelectual; pero lo contrario no necesariamente es posible, una vez que un generador ha liberado un conocimiento sin proteger, ya no tiene ninguna posibilidad de controlar el uso que se le dé; y quienes lo hagan solo están obligados, por las leyes de derechos de autor, a mencionar quién es el generador o creador, eso siempre y cuando su nombre conste en la obra o la publicación. En este capítulo se enfatiza y fundamenta lo que todo generador debe saber respecto a la propiedad intelectual, para que, sin ser experto, sea capaz de 2 http://www.rae.es/rae.html. TANGIBLE: 1. adj. Que se puede tocar. 2. adj. Que se puede percibir de manera precisa. 3 Acordada por la Comisión Asesora de las políticas de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), el 26 de junio del año 2000.
  • 186. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 187 aprovechar esta herramienta para proteger, negociar, transferir y explotar aquello que ha generado o creado. Esto es particularmente importante en sistemas nacionales de innovación poco desarrollados, como los de Latinoamérica, ya que existen menos expertos en el tema, la oferta de servicios relacionados es escasa y existen muchos puntos de vista y opiniones poco informadas que reducen e incluso obstaculizan las oportunidades que se tienen. Por ello es necesario ver a la propiedad intelectual como una herramienta que puede ser usada de forma ética, de acuerdo con los valores y objetivos de cualquier organización, tanto para restringir, como para dar acceso al conocimiento, según los deseos de quien lo haya protegido. 2. La propiedad intelectual en el proceso de innovación Muchas veces se comete el grave error de pensar que la propiedad intelectual es algo en lo que se debe pensar justo antes de que la innovación potencial entre en el mercado; esto es esperable dado el énfasis que se le da al tema de la protección; sin embargo, hay que tener en cuenta que antes de esta nueva innovación potencial, muchos otros han protegido, negociado, transferido y comercializado conocimientos novedosos y, por lo tanto, esa información puede ser muy útil, inclusive en las primeras fases de generación de ideas. Si el proceso de innovación se ve como algo que ocurre dentro de sistemas nacionales de innovación (SNI), que involucran gran cantidad de actores importantes, es crucial entender el proceso para incidir en él de forma que la propiedad intelectual protegida previamente sirva tanto de referencia, como fuente de información técnica pertinente, y parámetro para determinar las posibilidades de protección del muevo conocimiento generado o por generar. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD por sus siglas en inglés4), un sistema nacional de innovación puede ser definido como: “... un grupo de distintas instituciones que juntas e individualmente contribuyen al desarrollo y difusión de nuevas tecnologías y que proveen un área de trabajo dentro del cual los gobiernos definen e implementan políticas para influenciar el proceso de innovación. Como tal es un sistema de instituciones interconectadas para crear, proteger y transferir el conocimiento, las habilidades y artefactos que definen las nuevas tecnologías.” (Metcalfe, 1995). Dentro de los SNI se encuentran diversos flujos de conocimiento, que relacionan los diferentes actores; entre estos la OECD distingue: alianzas industriales, interacciones industria-universidad, industria-institutos de investigación y universidades-institutos de investigación, la difusión 4 OECD es una organización de cooperación internacional, compuesta por 32 Estados, cuyo objetivo es coordinar sus políticas económicas y sociales.
  • 187. 188 Conocimiento, Innovación y Desarrollo de tecnologías, y la movilidad de personal entre las partes. Si bien estos flujos establecen relaciones complejas, es posible hacer inferencias que simplifiquen y describan su funcionamiento, principalmente con el propósito de interpretar grandes concordancias y acciones que permitirían una construcción más sistémica y armónica. Los SNI tienen entonces un papel dinámico donde confluyen fuerzas y contra-fuerzas que, de actuar de forma coincidente, generan actitudes, actividades y normas de conducta que favorecen la innovación. La figura No. 1 muestra la forma en que podría verse la dinámica de relaciones y resultados dentro de los SNIs. Figura 1 Dinámica de fuerzas dentro de un sistema nacional de innovación GENERACIÓN Cultura Apoyo especializado Necesidades y aspiraciones GENERACIÓN posibles productos, procesos o servicios nuevos o mejorados DESARROLLO prototipos, pruebas escalamiento INNOVACIÓN Promoción,comercialización,ajuste, mejora Mercado Apoyo financiero Conocimientos disponibles INNOVACIÓN Fuente: Elaboración del autor. En una primera fase de generación5, los conocimientos se confrontan con las necesidades y aspiraciones de la sociedad para generar, primero ideas y tecnologías, y luego transformarlas en posibles nuevos o mejores procesos, 5 Por lo general a esta fase se le denomina “Investigación” pero esta denominación hace pensar que la generación de oportunidades para innovar proviene solo de “investigadores”, lo cual no es cierto; por lo tanto, la I+D+i usual debería denominarse, en opinión del autor, G+D+I (Generación+Desarrollo+Innovación).
  • 188. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 189 productos o servicios. Después, estas oportunidades de innovación entran en una fase de desarrollo, en la que los apoyos especializados y el financiero actúan para alcanzar una efectiva protección de la propiedad intelectual y pasar entonces al desarrollo de prototipos y pruebas. De tener éxito el mecanismo, los nuevos o mejores procesos, productos o servicios ingresan a su fase de comercialización y promoción, lo que los convierte, finalmente, en una innovación cuyo desempeño dependerá de la forma en que respondan a las características del mercado y la cultura imperantes; sin olvidar la posibilidad que existe de mejora, para lo cual se inicia con el proceso de generación nuevamente. Tomando en cuenta el proceso anterior, la propiedad intelectual resulta importante en varios puntos del proceso G+D+I, como se muestra en la figura No. 2, los cuales son al menos los siguientes: • En el análisis de los conocimientos disponibles, es vital incorporar la información técnica contenida en las patentes otorgadas y solicitadas. Según la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (WIPO6, por sus siglas en inglés), el 70% del conocimiento técnico mundial está contenido en las patentes existentes7. • La información de patentes permitirá además establecer cuáles unidades de investigación son las más activas, quiénes son los inventores más importantes y qué empresas han obtenido el derecho de explotar patentes; así se podrá iniciar un monitoreo temprano de la competencia e, incluso, prever posibles alianzas estratégicas con alguna de ellas. • Una vez que se define un posible nuevo producto, proceso o servicio, es fundamental mantener la información relacionada como confidencial, dado que la mayoría de formas de protección de la propiedad intelectual quedarían deshabilitadas si el conocimiento se hace público. • Cuando se inicia la fase de desarrollo, y dado que ya se tiene claro en qué consistiría la innovación potencial, es importante iniciar formalmente el proceso de protección, pues en el caso de las patentes, alcanzar la protección puede tomar más de 4 años; además, se corre el riesgo de perder la novedad, criterio obligatorio para la mayoría de formas de protección, en manos de alguien que se adelante en la solicitud de protección de algo idéntico o muy similar. • Al solicitar el registro de formas de propiedad industrial, tales como patentes, modelos de utilidad y diseños industriales, se obtiene una fecha de prioridad; esto significa que si alguien llega a solicitar algo parecido no tendrá novedad; dado que eso tiene gran valor, es posible incorporar estas solicitudes presentadas como parte de los activos del proyecto, lo que resulta muy útil a fin de obtener apoyo financiero para el desarrollo de prototipos y escalamiento. 6 Agencia especializada de las Naciones Unidas en el tema de propiedad intelectual, establecida en 1967 con sede en Ginebra, Suiza. 7 WIPO, “La magia de la información sobre patentes”.
  • 189. 190 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • Poco antes de que se finalice el proceso de desarrollo, es necesario solicitar las marcas nuevas que estarán relacionadas con la innovación. Esto no se puede hacer con demasiada anticipación, dado que la mayoría de legislaciones retiran el registro de marca si en un periodo de 2 ó 4 años no está siendo utilizada. • Al ingresar al mercado, los competidores reaccionarán tan pronto les sea posible; por ello es crucial contar con todas las protecciones, desde secretos hasta patentes; de esta forma, la ventaja competitiva que da la innovación podrá mantenerse fuerte, ya que la competencia se verá inhabilitada de copiarla; solo le quedaría la oportunidad de mejorarla, lo que obviamente le tomaría más tiempo. • Una vez que el producto, proceso o servicio se implementan y se incorporan al mercado, es muy posible que se acerquen organizaciones interesadas en contar con ellos, las que no son competidoras directas. Para esto es fundamental que todos los activos de propiedad intelectual novedosa estén identificados y protegidos, de forma que puedan ser negociados y transferidos a los interesados, siempre que así lo decidan los propietarios. Figura 2 Puntos del proceso G+D+I donde la propiedad intelectual es importante GENERACIÓN INNOVACIÓN Promoción,comercialización,ajuste, mejora Cultura Mercado DESARROLLO prototipos, pruebas escalamiento Interesados no competidores y posibles alianzas 7 6 Apoyo especializado 8 Apoyo financiero 5 Bloqueo de competidores o posibles alianzas Nuevas marcas otorgadas antes de la salida al mercado Solicitudes de PI con fecha de prioridad Necesidades y aspiraciones 4 GENERACIÓN posibles productos, procesos o servicios nuevos o mejorados Conocimientos disponibles 3 2 INNOVACIÓN 1 Opciones para patentar e inicio de redacción Inicia protección de información confidencial que se genera Monitoreo temprano de competidores Información técnica de patentes existentes Fuente: Elaboración del autor. En los últimos 20 años, se ha hecho evidente que la protección de la propiedad intelectual se ha constituido en una importante forma de
  • 190. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 191 incentivar la generación de conocimientos en los SNIs, especialmente en aquellas economías basadas en el conocimiento. La razón de ello es muy simple: una vez que lo generado está protegido es mucho más sencillo negociarlo de forma que quienes lo desarrollaron reciban un justo reconocimiento, en tanto otros pueden llevar la novedad al mercado con éxito y lograr una innovación más rápidamente. La figura 3 muestra el número de patentes y marcas solicitadas por millón de habitantes en los países miembros de la OECD y el G20.8 Figura 3 Patentes y marcas per cápita, 2005-2007 (promedio por cada millón de habitantes, países de la OECD y G20) Marcas transfronterizas per cápita (log) Luxemburgo Suiza Islandia 100 Dinamarca Estados Irlanda Suecia Unidos Holanda Reino Unido Nueva Zelanda Austria Alemania Noruega Australia Frace Finlandia Italia OECD EU27 Canadá Bélgica Japón España Corea del Sur Portugal 10 Grecia Argentina Turquía Sur África República Checa Total Mundial Hungria Eslovaquia Polonia México Arabia 1 Saudita Brasil China Federación Rusa BRIICS India 0 0 1 10 100 Patentes per cápita solicitadas simultaneamente en EPO, JPO y USOTO (log) Fuente: traducido y adaptado de OECD, 2010. “Measuring Innovation”. Página 24. 8 El Grupo de los 20, o G-20, es un grupo de países formado en 1999 por los siete países más industrializados (G-7), Rusia (G-7+1 o G-8), once países recientemente industrializados de todas las regiones del mundo, y la Unión Europea como bloque
  • 191. 192 Conocimiento, Innovación y Desarrollo La siguiente lista muestra algunos momentos especiales, en la historia reciente, que evidencian cómo diferentes países han puesto énfasis en el tema de generación de nuevos conocimientos, su protección y la creación de innovaciones que les permitan mantener e incrementar su nivel de desarrollo. • 1980: Estados Unidos promulga el Bayh-Dole Act, ley mediante la cual se le da titularidad a las universidades, los centros de investigación y las organizaciones sin fines de lucro de la propiedad intelectual que generen gracias al apoyo gubernamental hacia la investigación, y da la posibilidad de que licencien esos conocimientos a las empresas para su comercialización9. • 1983: Finlandia crea la Agencia Tecnológica Nacional (TEKES por sus siglas en finlandés)10, organismo público encargado de la promoción y financiación de la investigación aplicada, del desarrollo tecnológico y de la innovación. • 1988: España crea la figura de las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI)11 -, estructuras de interfase que tienen encomendada la tarea de dinamizar las relaciones entre el mundo científico universitario y el de la empresa, para el aprovechamiento, por parte de esta, de las capacidades de I+D y los resultados de la actividad investigadora universitaria. • 1995: Japón promulga Ley Básica de Ciencia y Tecnología12, como una forma de reimpulsar la economía luego de la caída, a principios de la década de los años noventa, con lo que estimula el proceso de innovación y la conexión de la academia con el sector productivo e industrial. • 1996: Corea implementa una fuerte política para impulsar la ciencia, la tecnología y la innovación en todas las regiones del país, mediante el involucramiento de los gobiernos locales, la academia y el sector empresarial13. • 1997: Irlanda crea una política nacional de ciencia, tecnología e innovación, bajo la dirección del Consejo Irlandés para la Ciencia Tecnología e Innovación (ACSTI, por sus siglas en inglés)14, que marca el inicio del desarrollo del conocido Tigre Celta. 9 Para más información, favor consultar el Título 35, Parte II, Capítulo 18 del “United States Code”, titulado “Patent rights in inventions made with federal assistance”, disponible en el sitio web http://www.gpoaccess.gov/uscode/ 10 Para más información, favor consultar el sitio web http://www.tekes.fi/ 11 Para más información, favor consultar el sitio web http://www.redotriuniversidades.net/ 12 El texto completo de la ley puede ser descargado desde el sitio web http://www8.cao.go.jp/ cstp/english/law/index.html 13 Chung, “Innovation in Korea”. 14 Para más información, favor consultar el sitio web http://www.sciencecouncil.ie/
  • 192. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 193 • 2000: La Unión Europea acuerda la Estrategia de Lisboa15, con el objetivo estratégico de convertir la economía de la Unión en “la economía del conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, antes del 201016, capaz de un crecimiento económico duradero acompañado por una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo y una mayor cohesión social”. • 2004: Brasil promulga la Ley de Innovación,17 en la que se definen mecanismos de promoción para la innovación en el sector productivo, basados en ciencia y tecnología. Incluye estímulos específicos para inventores, unidades de investigación, universidades, empresas y otros actores importantes para la construcción de un ecosistema cooperativo para la innovación. • 2005: Chile crea el Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad, organismo público-privado que actúa como asesor permanente de la Presidencia de la República, con el objetivo de asesorar a la autoridad en la identificación y formulación de políticas referidas a la innovación y la competitividad; incluye las de ciencia, formación de recursos humanos y desarrollo, transferencia y difusión de tecnologías.18 Es evidente que la mayoría de países busca aumentar su producción intelectual y ponerla al servicio de la innovación, como la mejor forma de conseguir ventajas competitivas sostenibles en el tiempo. Una muestra de ello se evidencia en la figura 4, donde se ve la evolución experimentada, en una década, del número de publicaciones científicas y de las coautorías. 3. Formas de protección de la PI La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) es la organización responsable, a nivel mundial, de gestionar los acuerdos internacionales que existen en este tema. A ella pertenecen 184 países alrededor del mundo; su objetivo es desarrollar un sistema de propiedad intelectual internacional, que sea equilibrado y accesible, que recompense la creatividad, estimule la innovación, contribuya con el desarrollo económico,y al mismo tiempo, salvaguarde el interés público. Lo anterior se hace evidente en su frase de campaña: “Fomentar la creatividad y la innovación”; esto es algo que no se debe olvidar, la propiedad intelectual no es, ni debe ser, un fin en sí misma, existe para estimular a las personas a crear, inventar e innovar, y a beneficiarse lícitamente y de forma transparente por ello. 15 Para más información, favor consultar el sitio web http://europa.eu/lisbon_treaty/index_ en.htm 16 Debido a que hoy en día ya se ha alcanzado dicha fecha, la Unión Europea actualmente trabaja en el desarrollo de una nueva estrategia denominada “Europa 2020”, para más información, favor consultar el sitio web http://portal.cor.europa.eu/europe2020/Pages/ welcome.aspx 17 El texto complete de la ley puede ser consultado en el sitio web http://www.finep.gov.br/ dcom/brasil_inovador/arquivos/lei_de_inovacao/lei_de_inovacao.html 18 Para más información, favor consultar el sitio web http://www.cnic.cl/
  • 193. Polonia Alemania Holanda Bélgica Estados Unidos Suecia Polonia Canadá España Australia Italia Reino Unido Switzerland Francia Fuente: traducido de OECD, 2010. “Measuring Innovation”. Página 30. China Japón Corea del Sur Federación Rusa Polonia Corea del Sur China Japón Federación Rusa Polonia India Suecia Estados Unidos Alemania Holanda Bélgica Brasil Canadá España Australia Italia Reino Unido Francia Suecia Figura 4 Publicaciones científicas y coautorías, 1998 vrs 2008 (conteos completos). 194 Conocimiento, Innovación y Desarrollo
  • 194. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 195 La OMPI define la propiedad intelectual de la siguiente forma: “La propiedad intelectual (PI) tiene que ver con las creaciones de la mente: las invenciones, las obras literarias y artísticas, los símbolos, los nombres, las imágenes y los dibujos y modelos utilizados en el comercio.”19 La organización establece la siguiente clasificación de los derechos de propiedad intelectual: • “El derecho de autor, que abarca las obras literarias y artísticas tales como las novelas, los poemas y las obras de teatro, las películas, las obras musicales, las obras de arte, tales como los dibujos, pinturas, fotografías y esculturas, los diseños arquitectónicos y los programas informáticos. Los derechos relacionados con el derecho de autor son los derechos de los artistas intérpretes y ejecutantes sobre sus interpretaciones y ejecuciones, los derechos de los productores de fonogramas sobre sus grabaciones y los derechos de los organismos de radiodifusión sobre sus programas de radio y de televisión.” • “La propiedad industrial, que incluye las invenciones, patentes, modelos de utilidad, diseños industriales, marcas e indicaciones geográficas de procedencia.” -- “Una patente es un derecho exclusivo concedido a una invención, que es el producto o proceso que ofrece una nueva manera de hacer algo, o una nueva solución técnica a un problema y que cumple con tres requisitos fundamentales de forma simultánea: es novedoso a nivel mundial, tiene calidad inventiva y uso industrial”. -- “Un modelo de utilidad es un derecho exclusivo que se concede a una invención y permite al titular del derecho, impedir a terceros utilizar comercialmente la invención protegida, sin su autorización, durante un período limitado. Un modelo de utilidad se asemeja a una patente, pero el requisito de calidad inventiva es más laxo o incluso inexistente. El plazo de la protección es más corto que el de las patentes”. -- “Un diseño industrial es el aspecto ornamental o estético de un artículo. El diseño industrial puede consistir en rasgos en tres dimensiones, como la forma o la superficie de un artículo, o rasgos en dos dimensiones, como el dibujo, las líneas o el color. Para estar protegido por la mayoría de las legislaciones nacionales, un diseño industrial debe ser no funcional.” -- “Una marca es un signo distintivo que indica que ciertos bienes o servicios han sido producidos o proporcionados por una persona o empresa determinada.” 19 http://www.wipo.int/about-ip/es/.
  • 195. 196 Conocimiento, Innovación y Desarrollo -- “Una indicación geográfica es un signo utilizado para productos que tienen un origen geográfico concreto y poseen cualidades o una reputación derivadas específicamente de su lugar de origen.” • “El secreto comercial o industrial es toda información comercial confidencial que confiera a una empresa una ventaja competitiva. Los secretos comerciales abarcan los secretos industriales o de fabricación y los secretos comerciales. La utilización no autorizada de dicha información por personas distintas del titular, se considera práctica desleal y violación del secreto comercial.” • Los conocimientos tradicionales, los recursos genéticos y las expresiones culturales tradicionales (“expresiones del folclore”) no cuentan con una definición consensuada, pero de acuerdo con la OMPI: “… son activos de carácter económico y cultural de las comunidades indígenas y locales así como de sus países. En la labor de OMPI se aborda el papel que los principios y los sistemas relativos a la propiedad intelectual (PI) pueden desempeñar en la protección de los conocimientos tradicionales y las expresiones culturales tradicionales contra la apropiación indebida, así como en la generación y la distribución equitativa de los beneficios derivados de su comercialización y el papel que desempeña la PI en el acceso y la distribución de beneficios de los recursos genéticos.” Si bien muchas de estas formas de propiedad intelectual son conocidas y aplicadas desde hace muchos años, en la última década se han convertido en uno de los temas más controvertidos en países en vías de desarrollo, ya que la mayoría de las personas cree que el tema sólo es relevante en referencia con los tratados de libre comercio, donde, específicamente, se le ve como un elemento que da beneficios a las empresas transnacionales, en contra de los intereses de diversos sectores nacionales. Esta manera de ver la PI descarta de forma anticipada las posibilidades que tienen los países en vías de desarrollo de usarla tal y como lo hacen las naciones más desarrolladas; esto es contradictorio, pues el objetivo de la protección de la PI es precisamente incentivar a los inventores o creadores a compartir sus conocimientos u obras con la sociedad, en una especie de contrato entre el Estado y el creador, donde el primero da una serie de privilegios o ventajas al segundo para que acceda a compartir su conocimiento o su obra con la sociedad, de alguna forma. Posiblemente sería más eficaz estudiar el sistema existente, en lugar de intentar, en vano, obviarlo o destruirlo. Está claro que el proceso de globalización obliga a implementar muchas ventajas para los que generan conocimiento; por lo tanto, resulta más estratégico que los países en vías de desarrollo aprovechen también esas experiencias e incluso aprendan lo suficiente para identificar y contrarrestar su uso abusivo, por medio de reformas a las leyes existentes o sistemas sui generis (novedosos y especiales) de protección.
  • 196. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 197 En este contexto, resulta vital desmitificar el tema, sacarlo de los bufetes de abogados y los tratados de libre comercio, y ponerlo al servicio de una gestión moderna del capital intelectual, orientada hacia la creatividad y la innovación, como estrategia fundamental para lograr la diferenciación y la construcción de ventajas competitivas sostenibles. Para hacerlo, se incluye a continuación una serie de afirmaciones que deben quedar muy claras en la mente de todos aquellos que generan conocimiento o están en capacidad de hacerlo. 4. Realidades de la PI útiles para generadores de conocimiento 4.1 En la actualidad el éxito de las organizaciones depende (cada vez más) de su capacidad para administrar y proteger su capital intelectual Esta primera afirmación es quizás la más escuchada en diversos foros, pero: ¿cuántos realmente lo entienden? Más aún: ¿cuántos hacen algo organizado al respecto? e incluso: ¿Cuántos se han dado cuenta de que la protección de la PI no es más que uno de los aspectos relevantes en la gestión de la innovación? Esto último es particularmente importante para descubrir que, incluso antes de tener totalmente desarrollada una innovación, se debe haber definido las formas de PI que se pueden usar para protegerla, y prever si será oportuno negociarla o no en el futuro. Por ejemplo, en Europa se muestran preocupados porque una encuesta20 realizada a 300 grandes empresas de Inglaterra, Francia, Escandinavia, Alemania, Bélgica, Italia y España, mostró que sólo el 50% de ellas tienen su estrategia de PI documentada, y que en la mayoría de los países son pocas las empresas que incorporan a sus altos directivos en estos temas (Italia y España 14%, Francia 22%, Alemania 46%, Bélgica 66%, Reino Unido 66% y Escandinavia 82%). Este último dato es trascendental, pues los autores del estudio demuestran que la falta de conocimiento y compromiso de los altos directivos tiene un impacto negativo sobre el desempeño de la empresas en la gestión de la PI; otro tanto ha ocurrido con las universidades a lo largo y ancho de Europa, donde se les estimula tanto a la generación de nuevos conocimientos, como a su protección y transferencia. 4.2 Una organización protege la PI que genera, tanto para limitar a la competencia, como para propiciar nuevos negocios Las organizaciones que se han conectado al mercado globalizado tienen muy claro que la PI no solo permite establecer una línea de defensa para sus nuevos productos, servicios o procesos, sino que además abre las puertas para otras alianzas 20 DLA Piper, “European Wide IP Survey”.
  • 197. 198 Conocimiento, Innovación y Desarrollo en las que la PI protegida se utiliza como valor de intercambio en sus negocios más importantes. Por otro lado, si las universidades protegen sus resultados de investigación con potencial de generar innovaciones, tienen la posibilidad de intercambio con los sectores productivos potencialmente interesados. Resultados de la encuesta de referencia indican que las empresas europeas negocian su PI de formas tan diversas como: licencias a terceros 88%, alianzas y sociedades 61%, “joint ventures” 56%, venta 38%, creación de nuevas unidades 24%, venta de nuevas unidades 21%, atracción de inversionistas externos 17% y franquicias 16%. Es interesante, también, que en opinión de los involucrados, algunas de las formas menos usadas son al final las más exitosas (calificación de 1 a 10 donde 10 es lo más exitoso): franquicias 8,3, creación de unidades específicas 7,2, “joint venture” 6,9, alianzas y sociedades 6,8, atracción de inversionistas 6,8, licenciamiento a terceros 6,7, venta de nuevas unidades creadas 6,2 y venta de la PI 5,8 21. En el caso de las universidades, según datos de la encuesta que realiza la Asociación de Oficiales de Transferencia de Tecnología de Universidades (AUTM por sus siglas en inglés), solo en el período fiscal 2008 se crearon 595 empresas, se introdujeron 648 productos novedosos al mercado y se otorgaron 5039 licencias; todo a partir de propiedad intelectual producida por las universidades encuestadas, en su mayoría de Estados Unidos y Canadá22. 4.3 La generación de conocimiento es un proceso colectivo y colaborativo, por eso la mayoría de oportunidades para innovar están fuera de la organización. El proceso creativo que lleva a la innovación, por lo general, resulta muy pobre si la organización que la desarrolla no cuenta con conocimientos relevantes de su entorno, incluso aquellos que inicialmente pudieran parecer irrelevantes. Muchas de las mejores ideas son una imitación o adaptación creativa de algo que existe, pues la construcción del conocimiento humano, en realidad, es una actividad colectiva y colaborativa; lo que sucede es que el sistema de protección de la PI debe simplificarlo hasta un grado manejable, pero siempre hay que tener presente que, detrás de cada inventor o autor hay un grupo de colaboradores que contribuyeron con dar forma final al invento o la creación. Por eso entre más y mejores ingredientes potenciales se tengan al alcance, mayor será la posibilidad de que se desarrolle algo realmente innovador; esa es una de las principales premisas para el impulso de los sistemas nacionales de innovación. 21 Ibid. 22 AUTM, “ AUTM Licensing Survey, FY 2008: A survey summary of technology licensing (and related) performance for U.S. and Canadian academic and nonprofit institutions and technology investment firms”.
  • 198. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 199 Cuando una organización usa, adapta o mejora conocimientos existentes para generar una innovación, puede a su vez proteger el nuevo conocimiento en virtud de sus aportes; de esa forma, la generación novedosa no se detiene a pesar de la protección y eso es precisamente lo que se busca al hacer pública la información de las patentes, modelos de utilidad y otras formas de la propiedad industrial. Claro está que en ocasiones el conocimiento existente está protegido, entonces la empresa sólo podrá usarlo si su propietario lo cede a cambio de algo; en un proceso que se conoce como licenciamiento de propiedad intelectual protegida. En este contexto las universidades de países en desarrollo tienen el potencial de convertirse en uno de los principales proveedores, para que el sector productivo público y privado genere innovaciones a partir de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos que se generan en ellas. 4.4 La forma más conocida de PI son los derechos de autor que se dan, de forma automática, a los autores de una obra Es interesante que, el derecho de PI más conocido muchas veces sea el menos usado para fines industriales, pero sí se utiliza más para fines comerciales. Sobre este derecho, es muy importante recordar que se da de forma automática y no requiere ser registrado, siempre y cuando la identidad del autor(es) esté indicada de forma evidente en la obra (obras literarias, programas informáticos23 , bases de datos, películas, composiciones musicales y coreografías; obras artísticas, obras arquitectónicas, publicidad, mapas y dibujos técnicos). Lo que un generador de conocimiento debe recordar es que todo documento o soporte que contenga información tiene que indicar sus autores y la relación de ellos con la organización en la que laboran. Si, además, no se desea que sean reproducidos, lo más recomendable es incluir una leyenda al respecto, más el símbolo © que significa reproducción protegida por derechos de autor (copyright) o bien el texto DERECHOS RESERVADOS o INFORMACIÓN CONFIDENCIAL, de forma que todo usuario tenga claro que no puede reproducir la obra sin permiso de su autor. Es importante recalcar que en el caso mencionado, lo que se protege es la obra en sí, es decir su soporte físico, y no las ideas o elementos en ella contenidos. Por eso si se compra un libro no se prohíbe usar con fines comerciales el conocimiento que contiene, pero sí reproducirlo y venderlo como tal. Lo anterior, sumado a que este es el derecho más irrespetado a nivel global, condicionó la creación de otras formas de protección bajo el nombre de derechos de propiedad industrial, 23 Cabe destacar que existen legislaciones en las cuales es posible protegerlos adicionalmente mediante patentes.
  • 199. 200 Conocimiento, Innovación y Desarrollo y que sí requieren ser registrados ante un organismo competente, como es el caso de patentes, marcas y otras formas menos conocidas. 4.5 La estrategia de protección de la PI industrial debe empezar por el secreto o información no divulgada, pero no siempre debe quedarse ahí Una vez que se publica un conocimiento, este pasa a ser del dominio público y puede ser usado por cualquiera, con la única salvedad de mencionar o citar al autor o autores según se dijo en el punto anterior. Por ello, toda estrategia de gestión de innovación debe establecer que la información nueva se mantendrá en secreto, hasta tanto no se establezca una medida diferente, ya sea porque se procede a registrarla como otra forma de propiedad intelectual, o bien porque la información fue hecha pública por un tercero de buena fe. Esto puede aplicarse a los proyectos de investigación de las universidades que tengan la posibilidad de generar productos, procesos o servicios útiles para una innovación. De esta forma, ya sea el secreto o la propiedad industrial que se registre a partir de este, se puedan transferir a una empresa o grupo de empresas en particular; esto no impide que, eventualmente, todos los conocimientos generados, o parte de ellos, se publiquen como artículos científicos, una vez solicitada la protección. En la mayoría de los países, esta forma de propiedad intelectual está protegida por medio de una Ley sobre Información No Divulgada o Competencia Desleal, y asegura a la organización ante el robo o uso fraudulento de la información que se ha manejado como confidencial, siempre y cuando se pueda demostrar que se han mantenido los cuidados mínimos (acuerdos de confidencialidad, restricciones de manejo y reproducción, identificación del carácter confidencial, etc.) y que el supuesto infractor no pueda comprobar que obtuvo los resultados de forma lícita. Lo anterior es de vital importancia, pues permite tener algún grado de protección a pesar de no registrar los derechos de PI sobre los datos no divulgados. Para las universidades, esta puede ser una forma accesible de protección, que se puede licenciar al sector productivo de capital nacional, como una forma de darle una ventaja competitiva sobre las empresas transnacionales, pues si el conocimiento con valor comercial solo se publica, lo más probable es que sean las transnacionales las que tengan mayor capacidad de llevar al mercado las innovaciones derivadas de ese conocimiento. Claro está que, con el secreto, siempre se correrá el riesgo de que la competencia descubra cómo llegar a conocerlo de forma lícita, investigando o haciendo ingeniería reversa, lo que dejaría sin ningún derecho a reclamar. Para esos casos en los que es imposible o difícil mantener el secreto, se han creado las formas de protección relacionadas con la propiedad industrial.
  • 200. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 201 4.6 Las patentes y las marcas son las formas de protección más homogéneas a nivel internacional, pero NO tienen carácter mundial, sólo territorial Las formas de protección de la PI industrial más utilizadas en el mundo son las patentes y las marcas, porque cuentan con sistemas de protección bastante similares entre países,, lo que facilita su registro en varios territorios, con la salvedad de que la protección se da solo en esos territorios; por ello, aunque una patente o marca no se haya registrado en Costa Rica, puede ser utilizada para fines comerciales sin ningún problema legal dentro de esa región, con dos excepciones: en el caso de las patentes, no se podrá usar el conocimiento para exportar a países donde la patente está registrada; y en el caso de las marcas, no podrá usar marcas conocidas a nivel internacional aunque no estén registradas en el país (Ej.: Coca Cola, Nokia, IBM, etc.). Las patentes protegen los conocimientos novedosos a nivel mundial (incluye revistas científicas, Internet y otros similares), que no resulten obvios para un conocedor del tema y que tengan un uso industrial por medio de un aparato o proceso específico. Las universidades pueden usar las patentes para proteger los resultados de investigación que son fáciles de copiar y que cumplen con los requisitos de patentabilidad, y luego negociar estas solicitudes de patente o patentes concedidas con el sector productivo interesado en explotar ese conocimiento comercialmente; a cambio, las universidades reciben un porcentaje de las ventas, conocido como regalías. Por otro lado, lo que las marcas protegen es solo la forma gráfica distintiva y específica que indica que ciertos bienes o servicios fueron producidos o proporcionados por la persona o empresa que registra tal marca. Las universidades deben proteger por marca sus nombres y servicios y, en ocasiones, las podrían licenciar a otros si la participación de la universidad da ventajas de imagen al producto, por ejemplo en el caso de alimentos funcionales, donde el hecho de que los productos tengan relación con la academia les da mayor credibilidad ante los consumidores. En ambos casos, el registro evita que terceros puedan usar el conocimiento o la forma gráfica, según sea el caso, sin el permiso respectivo del propietario, lo que se da por medio de licencias de uso, a cambio de algún tipo de contraprestación por parte del licenciatario al propietario. 4.7 Pocas organizaciones han descubierto el tesoro que representa, para la gestión de la innovación, la información contenida en las patentes Las patentes son el elemento más estudiado como catalizador de los Sistemas Nacionales de Innovación, ya que en países con economías basadas en el
  • 201. 202 Conocimiento, Innovación y Desarrollo conocimiento son tan importantes para sus propietarios como para los que están en busca de nuevas oportunidades para innovar. Según la WIPO, el 70% del conocimiento técnico mundial está contenido en las patentes existentes, y 80% de esa información nunca ha sido publicada de otra forma, o bien, la primera vez que se hizo, fue a través de una patente24; si se juntan esas dos cifras, se podría decir que 50% de todo el conocimiento técnico que se aplica en el mundo solo puede ser encontrado en las bases de datos que contienen los documentos de patente. La más completa de estas bases (http://ep.espacenet.com) contiene información de más de 50 millones de patentes, con un importante porcentaje a texto completo; esto quiere decir que podrá encontrar un resumen del estado de la técnica relativo al conocimiento que se patenta, además de una descripción lo suficientemente completa de la invención, como para superar el examen de fondo que hace un experto sobre los tres criterios de patentabilidad (novedad, calidad inventiva y uso industrial). Así las cosas, si se dispone de una patente a texto completo, relativa al quehacer de una organización, se encontrará que esta contiene información útil y bastante detallada que permitiría, en teoría, reproducir la invención; se dice en teoría pues en la mayoría de los casos los redactores de la patente intentan mantener algo en secreto, o bien dejan algún detalle para despistar. Esto resulta muy importante para generar, en las universidades, proyectos de investigación pertinentes y cercanos a la frontera del conocimiento técnico y no solo del científico. La calidad de la investigación que se realiza depende de la adecuada búsqueda del estado del arte o la técnica en estas bases de datos, algo que es muy poco frecuente en investigadores de países en vías de desarrollo. Por otro lado, el estudio de las patentes eleva la capacidad de patentar, al desmitificar el tema y poner en evidencia técnicas de redacción. 4.8 Los derechos de autor, los secretos, las patentes y las marcas NO son las únicas alternativas de protección de la PI Una vez que los generadores comprendan todo lo anterior y empiecen a utilizarlo, se darán cuenta de que el secreto es la alternativa más sencilla y de menor costo, pero al mismo tiempo la más riesgosa; encontrarán que el registro de marcas es menos complicado de lo que imaginaban, con la gran ventaja de que puede ser para siempre; descubrirán que, si bien las patentes son muy interesantes desde el punto de vista económico y de imagen, están lejos de sus posibilidades económicas y de gestión, ya que se requieren más de US$ 5000 por país para registrar cada patente25, y que en caso de que deba 24 WIPO, “La magia de la información sobre patentes”. 25 Valuetec, “Cost to file a patent”.
  • 202. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 203 defenderla el asunto supera, por mucho, los US$ 15 00026; sin embargo, verán también que, cuando inicie el proceso de patentar en varios países, podrían aparecer socios muy interesantes, en cuanto esa patente sea otorgada. Comprobarán, además, que existen otras formas de protección sobre las que también vale la pena aprender, pues permiten protección sobre algo que no se pudo patentar porque no tenía calidad inventiva suficiente o no era tan novedoso (modelo de utilidad), o bien por la forma o estética nueva de sus productos o empaques (diseño industrial), o por su trabajo de fitomejoramiento (protección de variedades vegetales), o por el hecho de que su producto está determinado fuertemente por alguna condición geográfica especial (denominación de origen). Comprenderán entonces por qué todo innovador que desee seguir siéndolo debe saber de protección de la propiedad intelectual (tanto como su propio abogado); solo así podrá ver y aprovechar todas las oportunidades que existen. Se darán cuenta de que, si quieren establecer algún tipo de limitación de uso al conocimiento que generan, deben protegerlo primero, aunque su intención no sea comercial, y que todo conocimiento protegido se puede licenciar a terceros que harán el trabajo duro, en tanto ellos disfrutan de los justos beneficios que ganaron por ser innovadores. 4.9 Las organizaciones del futuro verán la innovación tal y como hoy ven la calidad y sus sistemas de gestión Muy pronto el sector productivo mundial vivirá un cambio con respecto a la innovación y la PI, tanto o más grande que el experimentado con la calidad en los últimos 20 años, porque si bien hoy la mayoría considera que el tema es importante, son muy pocos los que lo enfrentan de forma planificada y sistémica. Las empresas tendrán que sustentar sus esfuerzos hacia la innovación, con sistemas de gestión similares a los establecidos para la calidad, en los que se involucren todos los departamentos en una búsqueda y una valorización sistemática de la innovación, pues cada vez es más claro que calidad y precio son ventajas competitivas que palidecen, por un buen tiempo, frente a la diferenciación que dan las innovaciones radicales. Se puede intuir que el gerente del futuro dirá: “hoy tenemos que innovar, mañana nos preocuparemos por la calidad y pasado mañana por hacerlo más barato...”, y pondrá como ejemplo el mal negocio que era producir reproductores de VHS buenos y baratos en el año 2000. Estos sistemas tendrán a su vez la capacidad de identificar todas las formas de 26 Según cifras de la American Intellectual Property Law Association (AIPLA), en el 2009 el costo completo promedio de litigación de un caso de propiedad intelectual en los Estados Unidos fue de US$1,8 millones. Fuente: Rational Patent, “High Defense Patent Cost”.
  • 203. 204 Conocimiento, Innovación y Desarrollo protección de la PI aplicables y las utilizará inteligentemente, contrastando estas con las posibilidades y características de su entorno, para establecer una protección de varios niveles, que le permita disfrutar de la ventaja competitiva todo el tiempo que sea posible. Para demostrar que nos acercamos rápidamente a la visualización de la gestión de innovación como un sistema que incorpora la PI, basta con tomar como ejemplo el impulso que ha tenido la “Innovación abierta”27; en ella se hacen alianzas con universidades, proveedores y consumidores para que juntos puedan enfrentar, con mayor éxito y en menos tiempo, el reto de innovar; esto sería imposible de lograr si no se ponen de acuerdo en cuanto a las formas de protección, transferencia y licenciamiento del conocimiento generado. 4.10 “...puesto que su finalidad es crear clientela, un negocio tiene dos, y solamente dos, funciones: comercializar e innovar. La comercialización y la innovación producen resultados; todo lo demás son costes”28 Esta afirmación tan categórica de Drucker fue bastante cuestionada en su tiempo, pero pareciera que en la actualidad muchas de las empresas la han tomado muy en serio y se han enfocado, fuertemente, hacia el logro de innovaciones primero y su protección después, con el objetivo de prolongar, tanto como sea posible, las ventajas obtenidas en la comercialización. Parece claro, entonces, que la falta de atención en este asunto en los países en vías de desarrollo contribuye a aumentar la brecha con las economías basadas en el conocimiento. La protección de la PI es como cualquier herramienta, los resultados finales dependen de cómo se use y eso, a su vez, está determinado por la habilidad y experiencia de quien la usa de forma apropiada al entorno y en concordancia con las posibilidades y aspiraciones. Lo primordial es utilizarla tan pronto y bien como les sea posible, pues el tiempo apremia y el mundo desarrollado va por la protección de la PI con gran determinación, tal y como lo evidencian las palabras del señor Ian Harvey, Presidente del Comité Asesor en Propiedad Intelectual de Gobierno del Reino Unido: “In today’s world of high-quality production from low-cost countries, Intellectual Property (IP) is the best competitive advantage you could hope for – it lasts for 20 years (patents), 70-90 years (copyright) or forever (trade marks). And you can enforce it in court. IP is a competitive advantage to die for.” “En el mundo actual de producción de alta calidad 27 En la innovación abierta, las empresas complementan sus proyectos de I+D con conocimientos desarrollados por entes externos como Universidades y Centros de Investigación, mediante acuerdos de licenciamiento la la propiedad intelectual que les resulte valiosa para alcanzar más rápida e fectivamente la innovación. 28 Peter F. Drucker, “Innovation and Entrepreneurship”.
  • 204. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 205 en países con bajos costos, la PI es la mejor ventaja competitiva que uno puede desear, pues dura 20 años en el caso de patentes, de 70 a 90 en derechos de autor y para siempre en marcas. Además, uno puede hacer que se cumpla por medio de las cortes. Definitivamente la PI es una ventaja competitiva por la que se lucha a muerte.” Por esto el tema de la protección de la propiedad intelectual es fundamental para los países que generan conocimiento; así las cosas, la verdadera prosperidad de nuestros pueblos, en una sociedad basada en el conocimiento, dependerá cada vez más de la capacidad de producir y proteger conocimiento, en lugar de la amplitud de la fronteras territoriales. 5. Conclusiones La propiedad intelectual es, sin lugar a dudas, una herramienta que debe ser conocida por todo generador de conocimiento, esté o no de acuerdo con la forma en que otros titulares de propiedad intelectual, alrededor del mundo, usen o abusen de ella. La razón es muy sencilla, la propiedad intelectual protegida puede ser controlada y, por lo tanto, utilizada para la construcción y el desarrollo de los sistemas nacionales de innovación, de acuerdo con los valores y principios de sus propietarios. Es fundamental que los países en vías de desarrollo comprendan la importancia del tema para estimular la generación de conocimiento local, en tanto luchan, si así lo desean, por establecer reglas de juego más justas y menos restrictivas. Lo anterior es particularmente relevante para las universidades latinoamericanas, importantes generadoras de nuevo conocimiento en sus países, pues parte de este nuevo conocimiento puede tener uso industrial y comercial, por lo que si no los protegen adecuadamente, estarían perdiendo la oportunidad de tener el control necesario para poder utilizar ese conocimiento como un elemento impulsador de su desarrollo nacional y de paso influir para que, quienes lo utilicen, ayuden a producir la equidad, justicia y sostenibilidad que buscan. Ese control del conocimiento novedoso es necesario para dar algún tipo de ventaja para los sectores productivos nacionales, sobre las transnacionales y sus homólogos de los países desarrollados. Es claro que, si un conocimiento con valor industrial o comercial es entregado al dominio público sin ningún tipo de protección de la propiedad industrial, los principales beneficiarios, y de forma gratuita, serán las transnacionales y los países desarrollados Pero, para que lo anterior de resultado, el sistema completo debe entender las posibilidades y limitaciones de las diferentes formas de protección disponibles, de modo que puedan ser usadas de manera estratégica para
  • 205. 206 Conocimiento, Innovación y Desarrollo cimentar la relación “ganar-ganar” entre los diferentes actores dentro de cada país; en tanto, se generan ventajas competitivas más sostenibles y duraderas, frente a los grandes beneficios de los sistemas desarrollados. Porque, si los países en vías de desarrollo aspiran a alcanzar a los desarrollados, no solo deben procurar imitarlos, sino también ser mejores, pues resulta evidente que para eliminar la brecha tienen que hacer más con mucho menos. 6. Referencias Association of university technology managers (2008). AUTM Licensing Survey, FY 2008: A survey summary of technology licensing (and related) performance for U.S. and Canadian academic and nonprofit institutions and technology investment firms. Comisión Nacional para la Innovación (2008). Atlas para la innovación en Costa Rica. Ministerio de Ciencia y Tecnología. Drucker, P. (1985). Innovation and Entrepreneurship. Published by Elsevier Ltd. Eisenberg, H. Patent law you can use™, disponible en: http://www. northwestern.edu/ttp/investigators. Field, T. Seeking Cost-Effective Patents, disponible en: http://www.fplc. edu/tfield/seeking.htm. Jimenez L. et al. (2007). Gestión de la transferencia y de la propiedad intelectual. Licenciamiento de información no divulgada o secreto industrial. Libro alfa ii. Innovación manual de buenas prácticas. Jimenez L. (2009). Licenciamiento de derechos de autor para ser convertidos en aplicaciones informáticas “softwareables”. Xiii seminario latino-iberoamericano de gestión tecnológica: innovación y creatividad para el desarrollo. Jimenez, L. (2008). Secretos vrs. Patentes. Una nueva encrucijada para la universidad pública latinoamericana. V Congreso Internacional Innovación, Tecnología y Desarrollo Regional. Heredia, Costa Rica. Organization for Economic Cooperation and Development (1987) National Innovation Systems, formato PDF disponible en: http://www. oecd.org. Organization for Economic Cooperation and Development (2010). Measuring Innovation: A New Perspective. Sandeling, J (2004). An operations manual for a technology transfer organization based on the Stanford Model, editors Technology Innovation Group, Austin, TX. World Intelectual Property Organization (2007). Intellectual property (IP) rights and innovation in small and medium-sized enterprises, prepared for the second OECD Ministerial Conference for SME’s by Esteban Burrone and Singh Jaiya. Formato PDF disponible en: http:// www.wipo.org.
  • 206. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos, CITA. Investigación e innovación al servicio del desarrollo social y la competitividad de la industria alimentaria Carmela Velázquez-Carrillo y Oscar Acosta-Montoya1 Resumen El Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos, CITA, se origina de un convenio de cooperación entre la Universidad de Costa Rica y el Gobierno y surgió desde el año 1974 como un centro especializado para el desarrollo de la competitividad y la generación de valor agregado en el sector agroalimentario. Ha sido un ejemplo exitoso de vinculación entre la Universidad y el sector privado en tanto ha demostrado, a través de la transferencia de tecnología desarrollada en la UCR, que es posible el desarrollo en temas de innovación y de calidad. El sistema de organización interdisciplinaria, el apoyo de sus laboratorios analíticos y la planta piloto, que permite la producción de alimentos, con los que cuenta el CITA, son espacios de investigación y desarrollo que logran generar alternativas tecnológicas de mucho valor al sector productivo. El CITA incorpora una combinación de académicos y extensionistas que utilizan la capacitación y la asistencia técnica para acompañar el proceso de crecimiento del sector agroalimentario, el cual busca responder a las tendencias de consumo de alimentos funcionales, de alta calidad, y a la apertura comercial a través de la diferenciación y la generación de valor agregado. 1 CITA, Universidad de Costa Rica. carmela.velazquez@ucr.ac.cr; CITA, Universidad de Costa Rica. oscar.acosta@ucr.ac.cr
  • 207. 208 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción Hace algunas décadas las empresas se preocupaban por ser competitivas en los mercados locales, hoy la globalización de la economía y del conocimiento, y el impacto de las tecnologías de información y comunicación, las enfrentan a procesos de internacionalización de su producto, dado que deben ser competitivas no solo para la exportación sino también con productos que ingresan de otros países, especialmente por la firma de tratados comerciales. En esta perspectiva, la fórmula para ser competitivo requiere apostar por la diferenciación por medio de la innovación, sobre todo en nuestros países en donde la mayoría de las empresas son micro, pequeñas y medianas. Contar, en el país, con una infraestructura científica y tecnológica adecuada de investigación e innovación es clave para mejorar la competitividad de los sectores productivos, como es el caso de la industria alimentaria. La apertura comercial que se está desarrollando en los países centroamericanos con la firma de importantes tratados de libre comercio con mercados tan poderosos como Estados Unidos (CAFTA), la Unión Europea, la República Popular China y Singapur, entre otros, llaman la atención de la necesidad de fortalecer la capacidad instalada de servicios de apoyo hacia la industria –en particular hacia la industria alimentaria–, que contemplen servicios que generen innovación, certificaciones de calidad de productos, verificación de cumplimientos de estándares internacionales y fortalecimiento de sus procesos de producción. El CITA se convierte en una herramienta fundamental para las PYMEs regionales, para enfrentar esta apertura en los mercados locales y de exportación. Por otro lado, el mundo está pasando por una importante crisis alimentaria que genera inseguridad en el abastecimiento de alimentos. Las respuestas que han sido mencionadas para enfrentar esta crisis, se han analizado desde muchos enfoques. La generación de un centro de desarrollo tecnológico especializado, como CITA es muy importante ya ue contribuye con el desarrollo de productos alimenticios con un perfil nutricional y funcional mejorado, el estímulo a la economía basada en el valor agregado, el incremento en la competitividad de la industria alimentaria internacional y la incorporación de mejoras tecnológicas e innovadoras que potencien el uso de materias primas locales con el aprovechamiento racional de recursos no renovables (energía, agua, etc.). Adicionalmente, el tema de inocuidad es un factor importante que debe considerarse dentro de un plan que pretenda aportar respuestas a la crisis alimentaria. En este tema el impacto del CITA es significativo, a través de sus servicios de capacitación y asistencia técnica en aspectos relacionados con sistemas de gestión de la calidad e inocuidad de los alimentos. La normativa internacional para el comercio de alimentos es cada vez más exigente, y obliga a las PYMEs a hacer cambios en sus procesos o
  • 208. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 209 productos que les permitan mantenerse o ingresar en estos mercados. Es necesario abordar las soluciones bajo un sistema en red que contemple la información de mercado, de competencia y de innovación tecnológica para lograr el éxito comercial de su actividad productiva. A partir de datos del Banco Central se estima que, para el año 2007, el sector alimentario costarricense generó el 42 % de la producción industrial manufacturera del país, y aproximadamente el 6 % del PIB. El valor bruto de la producción fue cercano a los US$4,200 millones (CACIA, 2010). El sector alimentario es heterogéneo, diversificado y con varios niveles de tecnificación en los diferentes subsectores. Una clasificación, según la generación de valor agregado (de acuerdo con los datos del Banco Central), coloca a los subsectores de bebidas, cárnicos y lácteos como los más importantes (en orden descendiente); estos agrupan el 49 % de la generación de valor agregado para el año 2007. El sector de bebidas incluye productos tales como jugos, néctares, refrescos, pulpas, refrescos carbonatados, bebidas energéticas, etc. La industria cárnica incorpora procesos industriales tales como: la matanza, el destace y los subprocesos, los cuales incluyen la producción de alimentos como jamones y embutidos. El sector de productos lácteos comprende las tradicionales leches fluidas y en polvo, y además otros productos de mayor valor agregado como yogurt, queso, helado, etc. (CACIA, 2010). En Costa Rica existen aproximadamente 1200 empresas que pertenecen al sector alimentario, con registro formal ante la Caja Costarricense del Seguro Social. Estas empresas contratan, de forma directa, cerca de 43000 trabajadores (CACIA, 2010). Según las fuentes de la CCSS y al realizar una categorización de las empresas, de acuerdo con el número de colaboradores, se tiene que el 87 % corresponde a pequeñas empresas (menos de 30 empleados), el 8 % a medianas (entre 30 y 99 empleados) , y el 6 % restante a grandes (más de 100 empleados). La industria de alimentos es un sector importante dentro de la economía nacional que muestra gran actividad en el campo del comercio nacional e internacional. El dinamismo y la sensibilidad que presenta la industria, la ha hecho ávida usuaria de la innovación para generar competitividad en su exportación a Centro América y el Caribe. Sin embargo, la actividad de la industria se ve marcada por grandes desigualdades, donde las empresas de mayor tamaño y de capital extranjero son más efectivas en su actividad y promoción a mercados de exportación. La producción nacional tiene una gran oportunidad para la generación de valor agregado. Además de los productos manufacturados, las exportaciones agrícolas permiten producir materias primas para el procesamiento de alimentos y, en este sentido, Costa Rica cuenta con gran producción de banano, piña, café, aceite, melón, yuca, azúcar, etc. (Procomer, 2010).
  • 209. 210 Conocimiento, Innovación y Desarrollo En el mercado nacional, al estar bajo un régimen abierto, se logra percibir una participación típica de un mercado globalizado, donde las empresas nacionales deben competir a lo interno con grandes compañías trasnacionales que comercializan productos de alta calidad. Los esfuerzos que deben hacer las PYMEs nacionales para mantener sus productos en el mercado interno son, en términos prácticos, los mismos que deben hacer para exportar a mercados centroamericanos. 2. El Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (CITA). Soporte para la innovación y la competitividad de la industria alimentaria nacional y regional. El CITA es una entidad de investigación y desarrollo establecida desde 1974 por la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Gobierno de Costa Rica (Ministerio de Agricultura y Ganadería). En 1996 las relaciones formales con el Gobierno se incrementaron, al vincularlo estrechamente mediante un convenio con el Ministerio de Ciencia y Tecnología, lo cual ha sustentado la declaratoria del CITA como Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos. El funcionamiento del Centro está regido por el Estatuto Orgánico de la UCR y sus Reglamentos, así como los puntos específicos que se mencionan en dicho convenio. El Convenio y su Reglamento le otorgan un carácter particular y diferenciado al Centro, comparado con otras unidades de investigación universitarias. En dicho convenio se declara al CITA como Centro Nacional con sede en la Facultad de Agronomía de la UCR2, y se le definen objetivos muy concretos que buscan generar soluciones basadas en la ciencia y tecnología para ser transferidas al sector agroalimentario fomentando la vinculación entre ambas actividades. En detalle los objetivos establecen: • Investigar la adecuada utilización de las fuentes alimentarias actuales y potenciales de Costa Rica. • Contribuir con el mantenimiento y mejoramiento del suministro nacional de alimentos, con investigaciones que conduzcan al tratamiento de los productos agropecuarios, para tratar de obtener formas económicas y conservables durante períodos más o menos prolongados. • Investigar la preparación de productos alimenticios baratos, de adecuado valor nutritivo y de condiciones sanitarias y organolépticas, que sean asequibles a los grupos de población de bajos ingresos. • Asistir y fomentar la industria local de alimentos en el logro de mejores metas sanitarias y en asegurar la obtención de nutrientes de calidad en el suministro nacional de alimentos. 2 Artículo primero. “Convenio entre la Universidad de Costa Rica, el Ministerio de Agricultura y Ganadería y el Ministerio de Ciencia y Tecnología para el fortalecimiento del Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos” firmado 5 de mayo 1996.
  • 210. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 211 • Ayudar a elevar la posición competitiva del país en el mercado nacional, regional e internacional, mediante la mejora de la competencia técnica y eficiencia operacional de la industria procesadora de alimentos. • Servir como centro nacional de ciencia y tecnología de alimentos y coordinar las actividades interdisciplinarias de investigación, extensión y enseñanza, con base en lineamientos compatibles con el potencial agropecuario del país. El Convenio reconoce la potestad de cada uno de los tres actores involucrados, haciendo mención al carácter científico y de ente formador de recursos humanos de la UCR, de investigación y desarrollo del MICIT y de entidad especializada del sector agroalimentario nacional del MAG3. Para abordar sus tareas, el CITA utiliza un enfoque interdisciplinario que le permite obtener soluciones más viables de acuerdo con un análisis de la realidad desde diversos puntos de vista. Reúne, en la actualidad, un equipo de profesionales de formación diversa, quienes participan en diferentes comisiones y equipos de trabajo que se conforman para tratar temas de interés para el sector agroalimentario. Desde su creación, se ha dedicado al apoyo de grupos de productores e industriales del sector agroalimentario costarricense, con el fin de elevar su nivel competitivo. Este esfuerzo se ha canalizado a través de la implementación de sistemas que garanticen la calidad de sus productos, la incorporación de nuevas tecnologías y productos de alto valor agregado, el aprovechamiento de los recursos y excedentes de la producción agrícola y pecuaria, así como el soporte de su actividad a través de la oferta de servicios analíticos de referencia de alto nivel. El CITA está dirigido por un Consejo Científico (con representación del gobierno, de la UCR y de la industria alimentaria costarricense), el cual constituye su órgano superior, y por un Director General y un Subdirector General, quienes tienen la responsabilidad de ejecutar y administrar todas las disposiciones y actividades aprobadas por el Consejo Científico. La Figura 1 muestra el organigrama actual del CITA. La forma en la que está organizado el Centro le permite coordinar las labores de investigación, servicios analíticos, asesorías y capacitación, de tal manera que los procesos pueden integrar equipos de trabajo y docentes para actuar en forma simultánea en cualquiera de estos. Esta polifuncionalidad de los docentes fomenta el crecimiento de cada uno en su vocación docente, de investigación y de vinculación con el sector productivo, fortaleciendo así el producto generado por el recurso humano del CITA. Cada uno de ellos es medido por indicadores de desempeño en las tres grandes áreas de trabajo (calificación docente en la Escuela de Tecnología de Alimentos, productividad en publicaciones y desarrollo de proyectos de investigación y participación en asesorías o capacitaciones hacia el sector productivo). 3 Artículos segundo, tercero y cuarto del supra citado convenio
  • 211. 212 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Figura 1 Organigrama del CITA Consejo Científico Dirección General Dirección Administrativa Administración Servicios Generales Audiovisuales Conserjería Bodega Sub-dirección General Comité de Coordinación Grupo Gestor Unidades de Servicio Cómputo Centro de Documentación Planta Piloto y Taller Enlace CITA-FUNDEVI Coordinación Proceso de Servicios Analíticos Colaboradores Proceso de Servicios Analíticos Coordinación Proceso de Investigación Colaboradores Proceso de Investigación Coordinación Proceso de Asesorías Colaboradores Proceso de Asesorías Coordinación Proceso de Capacitación Colaboradores Proceso de Capacitación Desde esta perspectiva, la misión del CITA es “Investigar, desarrollar y transferir conocimientos en ciencia y tecnología de alimentos, que permitan al sector agroalimentario nacional elevar su competitividad y producir alimentos de calidad”. De igual manera, su política de calidad le permite desarrollar procesos efectivos, que responden a las necesidades del sector agroalimentario y están orientados hacia su satisfacción, con un enfoque de mejora continua, a través de una conducción eficaz, basada en un Plan Estratégico de Desarrollo y con colaboradores motivados y competentes. Es así como se han definido tres líneas estratégicas, que responden a los objetivos de la Institución y a los requerimientos de la industria y del mercado; estas líneas son: • Investigación y desarrollo de tecnologías y productos innovadores. • Transferencia de tecnologías y servicios de apoyo al sector alimentario. • Implementación de un sistema integrado de la calidad en el Centro. Las instalaciones del CITA contemplan una planta piloto (1400m2), remodelada en el 2008 para el procesamiento de alimentos (incluye taller de mantenimiento), tres laboratorios para el análisis de alimentos (químico,
  • 212. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 213 microbiológico y sensorial), dos salas de capacitación para 35 participantes y una biblioteca interconectada con el sistema universitario. Cuenta con 26 funcionarios con nivel profesional de grado y pregrado que llegan a completar 23,25 tiempos completos (TC). Además, utiliza dentro de su personal en las labores de gestión de los proyectos de investigación y las actividades concretas de los equipos de investigación, un total de 17 funcionarios de la Escuela de Tecnología de Alimentos de la UCR, que llegan a completar 12,25 TC. Del total de funcionarios a junio del 2010, el 46 % de los profesionales del CITA cuentan con posgrado (maestría o doctorado). A esto se suma un esfuerzo que realiza el Centro y sus investigadores para que, en el año 2010, se cuente en su equipo de trabajo con 62 % de profesores con posgrado. Tiene además un equipo de 24 funcionarios técnicos que apoyan en las labores de análisis de alimentos y de procesamiento en planta piloto, como asistentes de investigación, cómputo y en el mantenimiento de los equipos e instrumentos de medición; así entonces, más del 80% de su personal está dedicado a las labores de investigación y proyección, y el 20 % (12 funcionarios) a labores administrativas de secretariado, recepción y apoyo en funciones de compras, administración y contabilidad (CITA, 2009). 2.1 Acción interdisciplinaria El plantel de profesionales del CITA se fortalece, para cada una de sus acciones, con la conformación de equipos multidisciplinarios de acuerdo con las alianzas que ha logrado establecer (a través de convenios o proyectos en conjunto) con organizaciones nacionales e internacionales como la EARTH, INBio, CENIBiot y Aura Interactiva de Costa Rica, el CIRAD de Francia, LATU Sistemas de Uruguay, Universidades de Estados Unidos (Iowa St, Cornell Univ, Univ Florida, Michigan St, Pomona UCA, Kansas St, Penn St, Purdue Univ, Univ de Maryland y Texas A&M), Universidades y Centros de Investigación de Latinoamérica (Ecuador, México, Colombia, Uruguay, Brasil, Nicaragua, Honduras, Panamá) y Universidades en Europa (Montpellier II, Montpellier SupAgro, Southampton, Gent, Santiago Compostella, Hohenheim). Se trabaja gran cantidad de los proyectos con otros académicos de la Universidad de Costa Rica provenientes de: Escuela de Tecnología de Alimentos, CIPRONA (productos naturales), Escuela de Medicina, Escuela de Farmacia, Escuela de Nutrición, Escuela de Agronomía, Departamento de Bioquímica, Escuela de Biología, CIBCM (Biología celular y molecular), Escuela de Ingeniería Química, Escuela de Química, etc. El procesamiento de alimentos y su conservación requieren de una percepción interdisciplinaria implícita, y el CITA no es ajeno a esta situación, al conformar equipos de profesionales con las especialidades necesarias para lograr los productos esperados. 2.2 Sistema integrado de gestión Con el fin de buscar la excelencia y la satisfacción de las partes vinculadas al Centro, se fijó como objetivo el implementar un sistema integrado de gestión que contemplara los requisitos de gestión de la calidad de la norma
  • 213. 214 Conocimiento, Innovación y Desarrollo ISO 9001, de gestión de calidad en sus servicios analíticos bajo la norma ISO 17025, de gestión ambiental con la norma ISO 14001, y de salud y seguridad ocupacional bajo la norma OHSAS 18001. Parte del reto fue incluir en el alcance a sus cuatro procesos característicos: servicios analíticos, capacitación, asesorías e investigación, lo que llevaría a ser el primer centro de investigación en la región en implementar un sistema integrado de gestión. Para el funcionamiento del sistema, se han iniciado esfuerzos por aplicar el sistema de gestión de calidad basado en la norma ISO 9001, la cual comprende requisitos certificables y ha sido ampliamente difundida internacionalmente por la eficacia que se logra y la versatilidad de su aplicación. De acuerdo con la norma, para conducir y operar en forma exitosa una organización, se requiere que esta se dirija y controle en forma sistemática y transparente. Se puede lograr el éxito implementando y manteniendo un sistema de gestión que esté diseñado para mejorar continuamente su desempeño, mediante la consideración de las necesidades de las partes interesadas. 2.3 Servicios analíticos Los laboratorios trabajan desde el año 1974 en análisis de alimentos, y a partir de 1995 se han iniciado en el trabajo bajo un sistema de calidad acorde con las normas internacionales (Guía ISO/IEC 25 en ese momento y actualmente Norma INTE-ISO/IEC 17025:2005). En el 2009 se recibió un nuevo certificado de acreditación por parte del ECA, el cual tiene una vigencia de 3 años. El alcance de esta acreditación comprende 12 ensayos de análisis químicos y 4 ensayos de análisis sensorial. Actualmente, los análisis químicos acreditados son: humedad y sólidos totales, acidez, cenizas, pH, grasa cruda, azúcares por HPLC, nitrógeno total y proteína, grasa por hidrólisis ácida, fibra dietética total, grasa, ácido sulfuroso total y nitritos. Los análisis sensoriales acreditados son: prueba triangular, prueba de dúo trío, prueba de comparación por pares y prueba de tres alternativas de selección forzada (3-AFC). El aseguramiento de la calidad de los resultados de los servicios analíticos continúa siendo una realidad necesaria para sostener un programa de apoyo tecnológico competitivo, ya que los clientes exigen resultados confiables que les permitan, a su vez, garantizar la calidad de los alimentos a través de toda la cadena agroalimentaria. Sobre los servicios de microbiología de alimentos, hoy se cuenta con un laboratorio completamente equipado y dedicado solo a la investigación. Cabe destacar que este laboratorio se certificó en simultaneidad con los laboratorios de química y análisis sensorial, y ofreció sus servicios acreditados a la industria de alimentos hasta diciembre del año 2006 –periodo dentro del cual se mantuvo un regente de laboratorio dedicado a la atención de servicios a la industria y a la investigación de manera simultánea– y labora actualmente bajo el sistema de gestión de la norma ISO 17025. El Gráfico 1 muestra la cantidad de análisis realizados como servicio a la industria durante el periodo 2003-2009. En la Gráfico 2 se observa el
  • 214. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 215 comportamiento de la oferta de servicios analíticos (cantidad de empresas diferentes a las que se brindaron servicios), según el tamaño de la empresa en el periodo 2000-2009. Se debe considerar que las empresas realizan, por lo general, más de una solicitud de servicio, que cada solicitud de servicio incluye más de una muestra y que cada muestra incluye más de un análisis. El proceso de servicios analíticos cuenta con un equipo técnico de profesionales en Química, Microbiología, Tecnología de Alimentos, Estadística y Administración, así como analistas y auxiliares de laboratorio especializados en los diferentes tipos de análisis que se realizan, y capacitados en la implementación de la Norma ISO 17025. Todos ellos trabajan según los requerimientos del sistema de gestión. Gráfico 1 Análisis realizados por el proceso de servicios analíticos del CITA (2003-2009) Cantidad de análisis 3000 2500 2000 1500 Microbiología Sensorial 1000 Química 500 0 2003 2004 2005 2006 Año 2007 2008 2009 Gráfico 2 Empresas a las que el CITA brindó servicios analíticos (2000-2009) Cantidad de empresas 140 120 100 80 Pequeña 60 Mediana 40 Grande Total 20 0 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 Año
  • 215. 216 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 2.4 Capacitación En su larga trayectoria de vinculación con la industria alimentaria nacional y regional y con los egresados del Programa de Formación en Licenciatura y Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Costa Rica, el CITA ha desarrollado programas continuos de capacitación, cuyos objetivos primordiales son promover la actualización profesional, la transferencia de tecnologías desarrolladas y la implementación de sistemas de gestión de calidad e inocuidad alimentaria en el sector agroindustrial. Toda la capacitación programada ha sido y es orientada hacia el cumplimiento de la misión y objetivos estratégicos del Centro; los temas prioritarios son la inocuidad de los alimentos y tecnologías de procesamiento. En el Gráfico 3 se observa el comportamiento de la oferta de cursos, así como las empresas y el número de personas capacitadas en el periodo 2003-2009. En dicha figura se muestra un incremento en el número de cursos ofrecidos y en el alcance de las capacitaciones. Para los años 2007, 2008 y 2009, las horas efectivas de capacitación impartidas fueron 347, 477 y 606, respectivamente. Gráfico 3 Oferta de cursos; empresas y personas capacitadas por el CITA (2003-2009) 700 120 600 100 500 80 400 60 300 40 200 20 100 0 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 Año Cantidad de Personas Cantidad de Cursos / empresas 140 Cursos Empresas Personas 0 Con apoyo de la Unidad de Gestión de Transferencia del Conocimiento para la Innovación (PROINNOVA) de la Vicerrectoría de Investigación de la UCR, se firmó, en el año 2006, una alianza estratégica con la empresa costarricense desarrolladora de e-learning Aura Interactiva, la cual ha permitido desarrollar un programa completo de capacitación en línea en el tema de inocuidad de alimentos. Para el desarrollo de la capacitación, el CITA aporta los contenidos actualizados y mejores prácticas internacionales en el tema de inocuidad
  • 216. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 217 de alimentos, y Aura Interactiva proporciona la tecnología, transformando los contenidos a e-learning para así crear capacitación en línea altamente efectiva, escalable y de bajo costo. En el marco de un tipo de relación muy novedosa entre la academia y el sector productivo, se ha logrado una opción que permite al país beneficiarse de lo mejor de ambos sectores al recibir conocimiento de calidad de forma rápida y efectiva. El programa de capacitación desarrollado consta de una serie de cursos a los que se tiene acceso por Internet en los temas de: buenas prácticas de manufactura, manipulación de alimentos, HACCP, legislación nacional de alimentos y sistemas de gestión de la calidad e inocuidad alimentaria. Actualmente la opción está disponible para todo el sector agroindustrial y representa una oportunidad importante para que el sector logre garantizar ,de manera permanente, la capacitación oportuna del personal que labora en plantas procesadoras de alimentos y servicios de alimentación, tanto para consumo nacional como para la exportación. El Curso de Manipulación de Alimentos desarrollado por CITA y Aura Interactiva en esta modalidad, cuenta con el aval del Ministerio de Salud de Costa Rica y permite a los usuarios que aprueben la capacitación, optar por el carné de manipulador de alimentos extendido por esta entidad, dado que los diferentes módulos del curso cubren el temario definido en el Reglamento de Registro de Personas Dedicadas a la Capacitación Sanitaria para Manipulación de Alimentos (Ministerio de Salud, 2002). Asimismo, se ha desarrollado el Curso Promotor de Inocuidad de Alimentos (PIA) e-learning, el cual es una oferta de capacitación generada en el CITA, en primera instancia presencial, y que a la fecha ha graduado más de 200 colaboradores de empresas procesadoras de alimentos y entidades relacionadas en el Gobierno costarricense: Ministerio de Salud, CNP MAG, INA, entre , otros. La formación PIA está orientada hacia colaboradores de empresas que adquieren los conocimientos necesarios para dirigir la implementación de las buenas prácticas de manufactura pueden participar en temas de inducción y capacitación de subalternos en temas básicos de inocuidad y se han convertido en pilares para la multiplicación de los conocimientos que adquieren en su capacitación. Hoy día, esta opción se ofrece también en modalidad virtual, formato que permite mayor alcance y cobertura. Cabe mencionar que el proyecto de capacitación e-learning se ha categorizado como prioritario, dado que responde, en gran medida, a las líneas de trabajo estratégicas del Centro y ataca una necesidad tangible del sector, como lo es el tema de capacitación. El compromiso hacia esta opción de formación se puede denotar claramente en una alta inversión económica que el Centro ha destinado para el desarrollo de los cursos, la adquisición de un administrador de cursos propio situado
  • 217. 218 Conocimiento, Innovación y Desarrollo en un servidor propio, una dedicación de, al menos, 1500 horas del tiempo de investigadores y docentes especialistas en el tema, así como la conformación de un equipo coordinador y desarrollador del proyecto, provisto de tres investigadores-docentes, un colaborador de la empresa Aura Interactiva orientado a la promoción del servicio, y un asistente colaborador –además del apoyo de los especialistas en cada uno de los temas y técnicos de apoyo de la empresa desarrolladora del trabajo virtual. 2.5 Asesorías Se da especial atención a la vinculación y cooperación estrecha con el sector agroindustrial alimentario, por los beneficios directos que brinda esta actividad para elevar la competitividad de la oferta alimentaria del país. El Centro ha acumulado los conocimientos que le permiten enfrentar diferentes situaciones en las que se requiera desarrollar un producto nuevo o modificar uno existente, de acuerdo con las nuevas exigencias del mercado o a cambios en materias primas, equipos, condiciones de proceso, etc. Entre otras actividades, el servicio de asesoría técnica incluye, mayoritariamente, el procesamiento de frutas, vegetales, productos lácteos y cárnicos, estudios de validaciones de procesos térmicos y vida útil, así como la implementación de sistemas de gestión de la calidad e inocuidad. A través de sus servicios de asesorías, se procura el desarrollo y transferencia de conocimientos en ciencia y tecnología de alimentos a empresas nacionales y de la región, con el objetivo de elevar su competitividad y promover la producción de alimentos de calidad. En el Gráfico 4 se indican las asesorías desarrolladas en el Centro del 2006 al 2009. Asesorías Concluídas Gráfico 4 Servicios de asesoría brindados por el CITA (2006-2009) 50 45 40 35 30 25 20 15 10 5 0 Pequeña Mediana Grande Total 2006 2007 Año 2008 2009
  • 218. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 219 Además del servicio de asesoría técnica, se brinda atención a las consultas que realizan empresas o personas que desean información sobre temas relacionados con tecnología de alimentos. Estas consultas son evacuadas en tiempos cortos; los temas que se atienden con mayor frecuencia son: procesos, desarrollo de productos, control de calidad, información sobre proveedores de materias primas, equipos y el uso de aditivos en la industria alimentaria. En los últimos tres años (2007 al 2009) se atendieron cerca de 800 consultas, lo que implica un promedio de 2,5 consultas por día laboral. 2.6 Investigación e innovación tecnológica La crisis alimentaria, las exigencias del mercado, las tendencias a consumir productos saludables y funcionales, y la necesidad de identificar materias primas que faciliten la diferenciación de los productos al incorporar tecnologías novedosas, implica que la investigación se convierta en un elemento clave. En ese sentido, se han definido varias líneas de investigación en: frutas y hortalizas, leguminosas, calidad e inocuidad, lácteos, vida útil, desarrollo de productos, evaluación sensorial, fermentación, raíces y tubérculos, productos cárnicos y pesqueros. El programa de investigación del CITA está diseñado para aportar al sector agroalimentario soluciones científico-tecnológicas que permitan su desarrollo a través de la mejora en la competitividad; para lograrlo, el Centro se concentra en el valor agregado, por medio de la innovación tecnológica y el estímulo de sistemas y productos de alta calidad certificable. Se ha realizado un esfuerzo especial en la generación de productos con valor funcional que estimulen una mejora en la calidad de vida de los consumidores, y en el aprovechamiento de los recursos nacionales para suplir esta importante tendencia del mercado mundial. Como resultado de esos procesos de investigación, se han logrado desarrollar algunas tecnologías y productos. Para su transferencia efectiva se han establecido mecanismos de licenciamiento tecnológico en conjunto con PROINNOVA. Estos licenciamientos brindan crédito a la propiedad intelectual de la UCR y permiten transferir satisfactoriamente los productos generados por los procesos de investigación y desarrollo que ha completado el CITA. Se ha trabajado a través de contratos de uso restringido de información, para hacer la valoración técnicoeconómica por parte del grupo beneficiario interesado y de los contratos de licenciamiento de tecnologías para la explotación comercial, con el consecuente pago de regalías cuando esta tecnología lograra generar ganancias para la empresa.
  • 219. 220 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Se ha logrado concretar, hasta la fecha, un licenciamiento tecnológico con la Universidad Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda (EARTH), para la producción de barras deshidratadas de banano y barras deshidratadas de piña. Este licenciamiento le ha permitido al Centro ganar experiencia en estos procesos de transferencia y buscar las mejores condiciones para ambos actores. También se firmó un contrato de licenciamiento con la empresa Productos Naturales Frutiland S.A. para la producción de piña deshidratada crujiente con aire caliente y por el método combinado de ósmosis y aire caliente. Actualmente, dicha empresa está recibiendo el apoyo de la Potenciadora de Negocios Tecnológicos (ParqueTec). Otro ejemplo de este tipo de vínculos con el sector, es la firma de la alianza estratégica con la empresa Aura Interactiva para la comercialización conjunta del programa de capacitación en inocuidad de alimentos bajo la modalidad de e-learning. Además de la experiencia con la EARTH, el Centro firmó un convenio de cooperación técnica con la empresa COOPAGRIMAR para la explotación comercial de la tecnología para la producción de jugo de piña clarificado. La empresa ya cuenta con un equipo para la elaboración de este tipo de jugo a nivel industrial. Investigadores del CITA asesoraron a la cooperativa en la adquisición e instalación del sistema y en la capacitación del personal. Para el 2010 se proyecta el establecimiento de una alianza entre COOPAGRIMAR, APROCAM y la empresa AGRISAL S.A. para la elaboración de jugo de mora clarificado. En esta alianza APROCAM aportaría la materia prima, COOPAGRIMAR la tecnología y AGRISAL S.A. se encargaría de la distribución del jugo. Para ello se establecería un addendum al contrato del convenio existente. Por otra parte, hay interés de la empresa AGRISAL S.A. en el licenciamiento de la tecnología de microfiltración tangencial para la producción de agua pipa. Para esto se están desarrollando pruebas de escalamiento en sus instalaciones, a fin de completar el estudio de factibilidad económica del proyecto, con miras al establecimiento de un contrato de licenciamiento de tecnología. Finalmente, más de 10 empresas han mostrado interés en alguna de las tecnologías y los productos desarrollados, como por ejemplo productos a base de frijoles (Jack’s), jugo clarificado de banano (Florida Products), hojuelas crujientes de piña fritas (Caminos del Sol); y han firmado acuerdos mutuos de confidencialidad con la UCR, con el objetivo de explorar las opciones para un futuro licenciamiento. Si bien es cierto algunas de estas empresas han declinado su participación, el Centro ha ganado experiencia y promueve, actualmente, la implementación de estas y otras tecnologías o productos en otras empresas nacionales. 2.7 Programa de Desarrollo Agroindustrial Rural (DAIR) Por medio del Programa de Desarrollo Rural, por más de 35 años, se ha apoyado técnicamente a un grupo importante de organizaciones de
  • 220. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 221 productores o pequeños empresarios en el proceso de industrialización de sus productos. Se ha trabajado en capacitación, en desarrollo de productos, en asistencia técnica para ajustar procesos y hacerlos más competitivos, en el diseño de unidades de producción y como interlocutores técnicos con entidades financieras u ONGs que ofrecen programas de apoyo a estos grupos. Este trabajo se ha realizado con el apoyo de los Colegios Técnicos del Ministerio de Educación Pública (MEP) para contar con aulas y pequeñas unidades experimentales didácticas, y para asegurar la preparación de mano de obra local calificada. El 100% de los productos desarrollados a nivel de DAIR ha llegado, en algún momento, al mercado y ha permitido la proyección de la producción rural a los diferentes mercados que están a su alcance. El programa utiliza, actualmente, un tiempo completo de un ingeniero de alimentos y de un técnico en agroindustria (además de un asistente de investigación), quienes se desplazan a las localidades para brindar apoyo directo a los interesados. Además, se pone a disposición de las organizaciones la planta piloto del Centro para el desarrollo de productos, así como los laboratorios para el análisis químico, sensorial y microbiológico. El programa DAIR trabaja solo con PYMEs. Como ejemplos concretos, en el año 2009 se dio apoyo directo a 11 organizaciones (entre asociaciones, cooperativas e industria privada), se brindó asesoría a diversos grupos organizados a través del Centro de Capacitación Agroindustrial del Caribe (CENCAC), y se ha cumplido con el objetivo de elevar el nivel técnico a través del apoyo a la formación de estudiantes de la especialidad en Agroindustria de los Colegios Técnicos Profesionales, así como a la capacitación de los profesores. Durante el 2009 se colaboró con 8 colegios técnicos, y se han desarrollado actividades con diversas entidades gubernamentales y organismos internacionales (tales como Biodiversity Internacional, PITTA Papaya, CORPOICA). El programa DAIR se involucra activamente en la transferencia de resultados, participando en cursos, talleres y congresos nacionales e internacionales, donde expone los alcances de los diferentes proyectos. En el Cuadro 1 se hace un listado de diferentes tecnologías de procesamiento que se han trabajado en el CITA en sus 35 años de operación, y el proyecto o programa al que han estado vinculados en el proceso de desarrollo. A través de sus equipos multidisciplinarios de investigación y de asistencia técnica a la industria, se han enfrentado los retos necesarios para la innovación de productos y tecnologías de acuerdo con las tendencias de mercado, los avances científicos y tecnológicos en el campo, y las demandas del mismo sector agroalimentario. Estas iniciativas de investigación y desarrollo se han abordado a través del proceso de investigación y por demandas particulares consideradas en el proceso de asesorías.
  • 221. 222 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Cuadro 1 Ejemplos de tecnologías para el procesamiento de alimentos desarrolladas en el CITA Tecnología Producto asociado Observación Deshidratación por aire caliente de frutas tropicales Frutas como: piña, banano, papaya, mango, carambola, melón, etc. Proyecto iniciado con la Cooperación Francesa y posteriormente con UCR Deshidratación por métodos combinados (ósmosis – aire caliente) de frutas tropicales Frutas como: piña, banano, papaya, mango, carambola, melón, etc. Proyecto iniciado con la Cooperación Francesa y posteriormente con UCR Generación de productos lácteos con microorganismos probióticos Aplicado a quesos, yogurt, natilla, helados y bebidas Proyecto de investigación con apoyo de fondos concursables MICIT Microfiltración tangencial de jugos de frutas Frutas tropicales como piña, banano, mora, noni, melón, etc. Proyecto financiado con fondos internacionales y aportes nacionales Producción de jugos claros (maceración enzimática) Banano, piña, papaya, mora, etc. Proyecto con fondos nacionales e internacionales Producción de pulpas de frutas estables a temperatura ambiente Frutas tropicales zona de Pérez Zeledón Programa desarrollo agroindustrial rural – DAIR Producción de chips con fritura al vacío Piña y papaya Equipo patentado por CIRAD cedido a la UCR Métodos combinados de conservación para productos mínimamente procesados y refrigerados Palmito, frutas picadas, hortalizas picadas Proyectos de investigación asociados al tema de MPR (mínimamente procesados y refrigerados) Secado por tambores para frutas y leguminosas Cereal para niños a partir de banano, frijoles molidos instantáneos Proyectos de investigación con diferentes fuentes de financiamiento Confitado de frutas tropicales Papaya, jengibre, piña, etc. Diferentes proyectos investigación Producción de embutidos con Fauna de acompañamiento de camarón (FACA) Salchicha, salchichón y preformados de pescado Proyectos con CONICIT y MICIT Fermentaciones lácticas y alcohólicas aprovechando biomasa de frutas nacional Banano, piña y melazas como sustratos de fermentación Proyectos con Fondos concursables MICIT, de CONARE y CENIBiot Uso de purés de chayote para producción de repostería baja en grasa Queques y pasteles bajos en grasa Proyectos financiados por UCR Fuente: Archivos de CITA Desde su inicio en 1974, el CITA se ha dado a la tarea de generar innovaciones orientadas primero, a los programas de alimentación y nutrición que existían en el Gobierno en esos años, trabajando muy de cerca con los CEN-CINAI para la población infantil deficiente en macronutrientes, con la preparación de harinas fortificadas, galletas y repostería ricos en proteínas y hierro, leche y derivados a partir del frijol de soya y productos cárnicos estables a temperatura ambiente ricos en proteínas de alta equivalencia PER.
  • 222. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 223 En los años 80 se trabajó fuertemente en los Programas de Desarrollo Rural en relación con la metodología de Modelos Agroindustriales Rurales (MAIR), distribuidos en todo el país con el fin de sustentar la estabilidad social con la democratización de la economía se consideró al pequeño pero eficiente productor, independiente o asociado, un bastión de nuestras más caras tradiciones. Se aplicaron en estos modelos los principios de aprender haciendo y el apoyo en la consolidación social de los grupos. Durante el trabajo en DAIR, se desarrollaron productos aprovechando las alternativas de materia prima y las capacidades como agroindustrias locales. 2.8 Programa de Apoyo Tecnológico a la Industria, PATI Desde 1984, con la consolidación del Programa de Apoyo Tecnológico a la Industria, PATI, se canalizó la I+D+i a través de la generación de consultoría y asistencia técnica, en donde el sector agroalimentario planteó necesidades de desarrollo o bien excedentes de materias primas para trabajar. A partir de la creación del PATI, se recibieron en promedio 3 solicitudes diarias de interesados en apoyo que les permitiera profundizar en la tecnología de alimentos o en el desarrollo de alternativas. El último registro desarrollado en las estadísticas de desarrollo de productos, realizado en 2006, permitió elaborar una lista de los productos en los que el CITA ha participado en su desarrollo y que han llegado al mercado nacional o internacional. Este listado permitió definir 275 productos en los que el Centro ha aportado conocimiento en ciencia y tecnología en su proceso de desarrollo y que, como ejemplo, se citan en el Cuadro 2. Cuadro 2 Ejemplos de productos desarrollados en el CITA Nombre de producto Marca comercializada Beneficiario Programa PATI: Biscochos bajos en grasa Bisco-light MAFAM Nutri-snacks Pudin instantáneo no lácteo Mr. Coffee Empresa Richly Arracache picado empacado Arracache San Antonio Asociación de productores de arracache de San Antonio de Barranca Palmito fresco Palmito Inpalsur Inpalsur – Asociación productores Osa Golfito Refresco de mora Tropical Tropical Bebidas – Heredia Programa investigación Queso fresco con probióticos La Carreta Asociación productores en Santa Cruz de Turrialba Frutas secas (6 productos, de diferentes frutas) Caribe Dry Apex Industrial – PYME Alajuela
  • 223. 224 Conocimiento, Innovación y Desarrollo Barra de frutas (2 productos: piña y banano) Tropifruit EARTH – Guácimo Colado de banano para bebé Gerber Gerber – Cartago Jugo de banano Florida Products Florida Products – Heredia Programa DAIR: Pulpas de frutas (5 productos, de diferentes frutas) Sabemás Cooperativa de productores Pérez Zeledón ANPAIACU Pasta de achiote Coopefruta Coopefruta – Puntarenas Pimienta en polvo Coopefruta Coopefruta – Puntarenas Higos secos cristalizados Agua de sapo (mezcla jengibre con azúcar) Coope Tierra Blanca – Cartago Froggy Cítricos Aranjuez – Puntarenas y Asukkar – Turrialba Fuente: Archivos del PATI de CITA 3. Conclusiones La industria alimentaria, en respuesta a las tendencias de mercado y a la alta relación que existe entre la dieta y la salud, ha enfrentado el tema de productos alimenticios que ya no solo aporten un perfil nutricional básico para suplir los requerimientos de energía, de balance proteico y de micronutrientes esenciales, sino que además ofrezcan un valor funcional a través de ciertas moléculas (antioxidantes, fenólicas, omega 3) que se encuentran en los alimentos, para contar con un producto de alto valor para la salud y calidad de vida del consumidor. Ante esta tendencia, el acompañamiento científico y tecnológico es vital tanto para sustentar los testimonios y la oferta que hace un producto al consumidor, como para apoyar al productor en la solución tecnológica que permita conservar o potenciarlos en el producto final. Esta tendencia abre un espacio muy interesante para la comunidad universitaria en un enfoque interdisciplinario, y para la relación universidad-empresa comprometida con el desarrollo de la innovación. A las empresas del sector alimentario se les impone el reto de apostar a la diferenciación por medio de la innovación, y por la incorporación del conocimiento como variables estratégicas para su desarrollo. En este contexto el aporte que ha brindado y que seguirá brindando el CITA al desarrollo de la industria costarricense y regional es evidente y esencial para la competitividad presente y futura. El fortalecimiento de este tipo de centros de investigación e innovación es clave y, sin lugar a dudas, se convierte en el principal aliado estratégico de la industria alimentaria.
  • 224. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 225 Uno de los aspectos que deben resaltarse del aporte del CITA es su contribución e impacto social; por eso el desarrollo de la investigación y de la innovación ha colaborado, de manera significativa, con la generación de empleo, la sostenibilidad social, la distribución de la riqueza y la construcción de una industria más diversificada y tecnificada, preparada para competir con calidad y con responsabilidad social. Iniciativas como el CITA se basan en una estrategia que debe hacer el país para fomentar el desarrollo del sector productivo, especialmente a nivel de la PYMEs y de la dotación de instrumentos que la estimulen. El apoyo del sector público en el financiamiento, que permita la consolidación de una capacidad instalada y de un recurso humano competente para cumplir este compromiso, deberá seguir siendo una política estratégica para el desarrollo sostenible del sector productivo nacional. 4. Referencias CACIA (2010). Estadísticas sectoriales. www.cacia.org/estadisticas_ asuntos.htm CITA (2009). Informe anual año 2009. www.cita.ucr.ac.cr Ministerio de Salud (2002). Reglamento número 30082-S, Gaceta N12 del 17 del enero del 2002. http://www.ministeriodesalud.go.cr/index. php/normativas-alimentos-ms PROCOMER (2010). Estadísticas en anuario estadístico. www. procomer.com
  • 225. 226 Conocimiento, Innovación y Desarrollo
  • 226. Conocimiento, Innovación y Desarrollo Un enfoque práctico para lograr que las empresas innoven Guillermo Velásquez López1 Resumen El contexto competitivo actual impone a las organizaciones y especialmente a las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) grandes retos y oportunidades. La innovación es un proceso empresarial que consiste en identificar oportunidades del mercado que conllevan a la introducción de nuevos productos, servicios y procesos, lo que la convierte en uno de los caminos a seguir para competir en el mercado y diferenciarse de los competidores. Se presentan una serie conceptos y ejemplos de empresas que por medio de la innovación hoy compiten con éxito en sus mercados. Pretende sensibilizar a las PYMEs sobre la necesidad de innovar y definir estrategias y proyectos de innovación integrados a la visión y misión de cada empresa. Al final se hacen una serie de recomendaciones relacionadas con el mejoramiento de la capacidad de innovación en las empresas. 1 Instituto de Excelencia Empresarial, Cámara de Industrias de Costa Rica. gvelasquez@ cicr.com
  • 227. 228 Conocimiento, Innovación y Desarrollo 1. Introducción Uno de los retos de competitividad que enfrentan las empresas es el de presentar, en el mercado, productos o procesos empresariales diferenciados e innovadores ante sus clientes, y donde esas innovaciones tengan un valor para estos consumidores. Las experiencias de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) en la región centroamericana ha mostrado que estas tienen algunos mitos que les impide innovar, entre los cuales se puede mencionar: • La innovación es solamente privilegio para una minoría de empresas grandes y transnacionales. • Las PYMEs no cuentan con recursos para innovar. • Las PYMEs no tienen la capacidad para innovar en los mercados internacionales. • La innovación es incierta y, mientras tiene éxito, la empresa ha quebrado o ha sido comprada por inversionistas extranjeros. La finalidad de este capítulo es contribuir a desmitificar la innovación para las PYMEs, mostrando conceptos y ejemplos de innovaciones de empresas que compiten con éxito en sus mercados. El objetivo es sensibilizar a las PYMEs sobre la necesidad de innovar y definir estrategias y proyectos de innovación integrados a la visión y misión de cada empresa. Para lograrlo las empresas requieren: • La integración de su estrategia general con las estrategias de innovación del negocio o unidades de negocios. • La definición de las estrategias tecnológicas para desarrollar las innovaciones que la empresa necesita, a fin de crecer o sobrevivir en los mercados. • La definición de alianzas estratégicas tecnológicas para la innovación de productos y mercados, que incluyan la vinculación con centros de investigación y desarrollo (I+D), entidades que brindan servicios tecnológicos, universidades e institutos tecnológicos. Al finalizar este capítulo, se presentan recomendaciones relacionadas con el mejoramiento de la capacidad de innovación en las empresas. 2. ¿Qué es innovación tecnológica? Se parte del principio de que cualquier cambio realizado en la empresa debería tener como objetivo el mejoramiento de su competitividad mediante una diferenciación de sus productos o servicios en relación con los que brindan los competidores. Muchas empresas centroamericanas consumen
  • 228. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 229 sus esfuerzos en cambios que no contribuyen a mejorar su competitividad y únicamente traen frustraciones financieras, ya que algunos de estos han tenido que solicitar crédito para adquisición de equipo. Se debe entender en las empresas que “NO TODO CAMBIO ES INNOVACIÓN”. La innovación es un proceso empresarial que consiste en identificar oportunidades del mercado que conllevan a la introducción de nuevos productos, nuevos servicios y nuevos procesos, o a la modificación significativa de los actuales, ejecutadas con capacidades tecnológicas internas o externas, que en su conjunto coadyuven a la competitividad de la empresa. Entonces, para innovar en las empresas conviene: • Enfocar el negocio hacia oportunidades que existen en los actuales mercados, y en los nuevos que se abren por efecto de la globalización. • Ver los negocios de manera distinta y entregar, a los clientes, productos y servicios que se diferencien del que brindan los competidores locales e internacionales. • Desarrollar capacidades y conocimientos para crear nuevos productos y servicios a mayor velocidad que los competidores. • Despojarse de formas tradicionales de hacer los negocios y asociarse con otras empresas para obtener recursos competitivos introduciendo nuevas tecnologías. Para innovar en las empresas es fundamental “PENSAR DISTINTO QUE LOS COMPETIDORES”. Las innovaciones se pueden realizar en los productos, en los servicios o en los procesos empresariales. Por ejemplo, un producto que se vende en el mercado y que es aceptado por el cliente actual, puede ser mejorado con la introducción de un novedoso empaque o ampliar su cobertura con un mejor sistema de distribución. Y por qué no, usar Internet para comercializar su producto Un ejemplo de esto es la empresa Café Britt de Costa Rica, que logra transformar una mercancía tradicional, como el café, en un producto de alta calidad y valor, donde su marca tiene un valor excepcional. En estos años, esta empresa ha realizado formas muy innovadoras de comercializar y aprovecha el turismo extranjero que visita Costa Rica para ganar nuevos consumidores a nivel mundial, mediante un “tour” que le permite promocionar su producto. Además, esta empresa utiliza la tecnología de Internet para comercializar su
  • 229. 230 Conocimiento, Innovación y Desarrollo café en todo el mundo; cuenta con un sistema de distribución con aliados estratégicos para lograr llevarlo a cualquier parte del planeta. Hay productos que ya no tienen demanda en el mercado y por más mejoras o maquillaje que se realicen, no incrementan significativamente las ventas, razón por la cual hay que pensar en nuevos productos y servicios, o cambiar radicalmente de negocio. Ejemplos de esto abundan en la región; son las empresas que ven reducir sus ventas cada día y que no invierten para mejorar la situación. Por este motivo es importante “INVERTIR LOS POCOS RECURSOS DISPONIBLES EN PRODUCTOS Y SERVICIOS CON FUTURO EN LOS MERCADOS”. Las innovaciones se pueden clasificar también por el nivel de impacto en la competitividad de la empresa, en los siguientes tipos: • Innovaciones radicales o estratégicas: son aquellas que contribuyen a que las empresas compitan a un mediano y largo plazo, generalmente asociadas con el lanzamiento al mercado de nuevos productos y servicios. Por lo general, tienen una mejor rentabilidad si se les incorpora mayor conocimiento científico y tecnológico, pero demandan cambios más radicales en la empresa. • Innovaciones incrementales: son aquellas que se realizan en los productos, servicios o procesos existentes en la empresa con el fin de mejorar su desempeño en el mercado. Por lo general, coadyuvan a que la empresa pueda competir en el corto y mediano plazo. Las innovaciones radicales e incrementales pueden realizarse en productos, servicios o procesos empresariales, y su gestión es una necesidad estratégica para competir, ya que un manejo balanceado de estas permitirá que la empresa sobreviva en el mercado. Pero, ¿Cómo es posible incorporar la tecnología en las innovaciones para que realmente se hable de innovaciones tecnológicas? Tomando en cuenta que las innovaciones requieren del uso de tecnologías de todo tipo, se pueden clasificar como sigue: • Tecnología de proceso. Conjunto organizado de métodos o procedimientos, técnicas, conocimientos de ingeniería y diseño, habilidades y experiencias aplicados al procesamiento de productos. Un proceso es el conjunto de etapas o pasos por seguir para lograr la transformación de materiales con eficiencia, seguridad y mínimo impacto ambiental. • Tecnología de equipo. Conjunto organizado de métodos o procedimientos, técnicas, instructivos de uso, conocimientos prácticos, memorias de cálculo, habilidades y experiencias relacionadas con el
  • 230. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 231 diseño, fabricación, operación y mantenimiento de maquinaria y equipo, así como de sus partes y componentes, instrumentación y control, instalaciones y servicios auxiliares. • Tecnología de producto. Conjunto organizado de métodos o procedimientos, normas, técnicas, conocimientos aplicados, memorias de diseño y especificaciones, manuales, habilidades y experiencias requeridos para desarrollar y producir un producto. • Tecnología de operación. Conjunto organizado de métodos o procedimientos, técnicas, know-how, conocimientos prácticos, memorias de cálculo, hojas de proceso, manuales, habilidades, experiencias requeridos para organizar el trabajo y operar una planta o fábrica. En principio, no todas las tecnologías de una empresa cumplen la misma función al momento de definir una estrategia de mejoramiento del desempeño ambiental. Desde un enfoque de importancia relativa de la tecnología, los autores Hidalgo, León y Pavón (2002) distinguen tres tipos: • Tecnologías clave. Son aquellas en las cuales la empresa es líder y gracias a ellas tiene una posición de dominación relativa frente a sus competidores. Algunas de las tecnologías ambientales estarán en esta posición debido a que generan una gran ventaja competitiva. Este tipo de tecnología exige inversión en investigación y desarrollo (I+D) para que sea difícil de copiar por parte de sus competidores; además, están concentradas mayormente, en las tecnologías de producto y las de proceso. • Tecnologías básicas. Son aquellas consolidadas, necesarias para desarrollar las actividades productivas o de comercialización pero que no suponen ninguna ventaja competitiva porque son conocidas perfectamente por los competidores. En la implementación de programas de P+L, dichas tecnologías sirven para cumplir con las regulaciones existentes y sus soluciones tecnológicas son conocidas y adquiridas fácilmente por las empresas; por tanto, no generan un factor de diferenciación en el mercado. Están sobre todo concentradas en las tecnologías de equipo y en las de operación. • Tecnologías emergentes. Son inmaduras, se encuentran en las etapas tempranas de su desarrollo; por esta razón su desempeño por lo general no es el deseado, pero con el paso del tiempo pueden convertirse en una tecnología clave para la empresa. Desde el punto de vista ambiental, algunas tecnologías se encuentran en este tipo, ya que los cambios tecnológicos de tecnologías contaminantes demandan una modificación de “paradigma” o “discontinuidad” tecnológica2. Estas exigen una 2 El cambio de paradigma o discontinuidad tecnológica se debe a que se cambia radicalmente el principio por el cual se regía una tecnología. Por ejemplo, en los procesos de secado donde se cambia la energía eléctrica por el uso de la energía solar; por lo tanto, ya no se trabaja en hacer más eficiente el proceso de secado usando la energía eléctrica sino que se sustituye por energía solar.
  • 231. 232 Conocimiento, Innovación y Desarrollo alta inversión (algunas veces apoyadas con recursos públicos). Están concentradas en tecnologías de producto y equipo. Con el fin de contribuir a una mejor gestión de las tecnologías amigables con el ambiente, es necesario recurrir al concepto de tecnologías desde un enfoque de la función que tiene en los proyectos de mejoramiento del desempeño ambiental. Estas tecnologías pueden ser imprescindibles cuando sin ellas no se puede realizar el proyecto, convenientes cuando se realiza mejor con la disponibilidad de ellas, y auxiliares cuando se puede realizar el proyecto sin ellas. La estrategia tecnológica se deriva de la estrategia de negocios de la empresa, y dado su alcance y naturaleza involucra a las diversas áreas del negocio. La estrategia de liderazgo en costos promueve, sobre todo, innovaciones de proceso con el objetivo de reducir costos en las operaciones e incrementar la productividad y eficiencia. Por su parte, la estrategia de diferenciación promueve innovaciones de producto, mejorando su desempeño o diferenciándolo, con lo cual se le agrega valor para los consumidores. Con el fin de identificar las oportunidades tendientes a mejorar el desempeño competitivo de la empresa, es vital tener presente el concepto de Cadena de Valor, en la cual están representadas todas las actividades discretas que se desarrollan, tales como diseño, producción, mercadeo, logística, distribución de productos y asistencia técnica, entre otras. Cada una de estas actividades representa una fuente de posibles innovaciones, incluso aquellas relacionadas con la tecnología de la información que, utilizadas estratégicamente, pueden crear las bases para una estrategia de diferenciación. Al identificar aquellas actividades de valor, se pueden clasificar en actividades primarias y actividades de apoyo. El valor que se crea es equivalente al precio que el comprador está dispuesto a pagar por el producto o servicio que una empresa le proporciona. Al mismo tiempo, las actividades de la cadena de valor tienen un costo para la empresa, cuya diferencia entre el precio y el costo total es llamado margen de utilidad, y su aumento es la razón de ser de la actividad empresarial. Esto es llamado enfoque de valor. Este enfoque es preciso revisarlo a la luz de los programas de mejora ambiental, ya que innovaciones o mejoras de productos dirigidos a mercados o consumidores sensibles a factores ambientales, pueden hacer que los productos y servicios “verdes” tengan un mayor precio; pero esto no es suficiente para generar valor, ya que se requiere trabajar paralelamente en superar los procesos que ayuden a mantener o reducir los costos en las actividades de valor. Por lo tanto, existen dos acciones para generar valor: • Aumentar el precio, ya que hay consumidores dispuestos a pagar más por el producto o servicio.
  • 232. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 233 • Reducir costos en las actividades primarias y en las actividades de apoyo. De forma integral, la primera acción para aumentar el valor y precio, y la segunda acción para reducir costos, incrementan el margen o el valor de la actividad empresarial, el cual es congruente con una orientación hacia el mejoramiento de la competitividad. Este enfoque llamado Innovaciones de Valor ha sido desarrollado por W. Chan Kim y Renée Mauborgne, y es conocido como “Estrategia Océano Azul” (Figura 1). Figura 1 Innovaciones de valor: “Estrategia Océano Azul”. Innovación en Valor La Búsqueda Simultánea de Bajo Costo y Diferenciación Eliminar Reducir Incrementar Crear Costo Estrategia del Océano azul Valor para el comprador Fuente: Chan, K; Mauborgne, R. 2005. En una estrategia de reducción de costos, los programas de mejoramiento continuo tienen un gran impacto para eliminar y reducir el uso de los recursos. Un incremento de valor al comprador exige la creación de nuevos conceptos de productos y servicios, pero a su vez, el comprador debe percibir un valor al momento de consumirlo. Se puede concluir, por tanto, que las innovaciones de valor generan en las empresas ventajas competitivas al concebir nuevas formas de llevar a cabo sus actividades integrando el enfoque ambiental en la cadena de valor. 3. ¿Desarrollo propio o adquisición de tecnología para innovar? Para la innovación es importante, en primera instancia, responder los siguientes cuestionamientos relacionados con la estrategia:
  • 233. 234 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • ¿Cuáles son su visión, misión y objetivos estratégicos? • ¿Cuáles son sus mercados meta en los próximos años? • ¿Quiénes son sus consumidores en esos mercados? • ¿Cuáles son sus puntos fuertes y débiles en el mercado? • ¿Cuáles son los aspectos críticos por considerar para diferenciarse en esos mercados? • ¿Cuál es el principal valor de su producto y por qué el cliente estaría dispuesto a pagar más por él? • ¿Qué aspectos serán difíciles de copiar si otros quieren competir contra su producto? • ¿Qué recursos son necesarios para mantenerse competitivo en esos mercados? La estrategia tecnológica consiste en políticas, planes y procedimientos para adquirir, gestionar y explotar conocimientos y habilidades, de origen interno y externo, en beneficio de la empresa; deriva de la estrategia de negocios con la cual debe estar en consonancia, y permite responder a cuestiones tales como: • ¿Qué tecnologías se deben desarrollar, licenciar o comprar? • ¿Qué posición tecnológica se puede ocupar en el sector en que se compite: líder, seguidor, ocupante de algún nicho de mercado? • En consonancia con lo anterior, ¿cuánto dinero se debe dedicar a cada uno de los proyectos tecnológicos de la empresa? • ¿Cómo proteger la propiedad intelectual: marcas, patentes, diseños industriales, modelos de utilidad, derechos de autor y secretos industriales? • ¿Cómo obtener beneficios económicos de las inversiones que se llevan a cabo en tecnologías? En países con una baja inversión en I+D, como es el caso de todos los centroamericanos, el sector productivo, salvo pocas excepciones, recurre a la adquisición de tecnologías como estrategia para mejorar su desempeño ambiental y competitivo. Según Hidalgo, León y Pavón (2002) hay tres niveles para acceder a dichas tecnologías: • Acceso interno. Las soluciones tecnológicas se encuentran dentro de la organización mediante un centro o departamento de I+D. Esta forma de adquisición es utilizada cuando las tecnologías son claves y/o emergentes. • Mercado tecnológico controlado. En este caso, las tecnologías requeridas están disponibles en los centros de I+D externos a la empresa. En su mayoría son centros de carácter público con los cuales se pueden firmar
  • 234. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 235 convenios de cooperación, y que pueden ser nacionales o internacionales. Esta forma es utilizada para tecnologías emergentes y/o básicas. • Mercado tecnológico abierto no controlado. Las tecnologías se encuentran disponibles para todos los compradores, sin ninguna restricción más que el precio puesto por el vendedor de la tecnología. Esta forma de adquisición es utilizada para tecnologías básicas. Algunas de las modalidades o formas más utilizadas para adquirir tecnología son las siguientes: • Compra de tecnología cuando se adquiere en el mercado abierto no controlado. • Licenciamiento de patentes, marcas u otras figuras de propiedad intelectual adquiridas en el mercado tecnológico controlado. • Desarrollo interno; acá destaca la I+D realizada en la empresa donde se utiliza el acceso interno. Requiere un presupuesto de I+D para llevar adelante los proyectos. • Proyectos de investigación y desarrollo de tecnología contratados por la empresa con centros de investigación, universidades, institutos tecnológicos, empresas de consultoría o de ingeniería. • Asociaciones de riesgo compartido (joint ventures) con otras empresas o centros de I+D; es una mezcla de acceso interno y mercado tecnológico abierto controlado. La transferencia de tecnología puede verse como un proceso dinámico que debe fortalecer las capacidades tecnológicas de la empresa y, en especial, contribuir a mejorar su desempeño competitivo. Este proceso consta de actividades tales como (Figura 2): • Identificación de necesidades de conocimientos y de activos tecnológicos que son relevantes para crear una base competitiva en la empresa. Tal y como se ha mencionado, estas tecnologías pueden ser de producto, proceso, equipo, operación o bien ser claves, básicas o emergentes • Búsqueda y selección de socios tecnológicos que permitan fortalecer los conocimientos y los activos de interés estratégico y operativo. Esta búsqueda se ve complementada con las actividades de vigilancia tecnológica que permiten identificar las tecnologías disponibles y el nivel de madurez del mercado, así como posibles fuentes de tecnología. • Evaluación de las alternativas tecnológicas y de los proveedores de soluciones bajo criterios de interés para la empresa, donde los factores ambientales pasan a tener un peso relativo alto en dicha evaluación. • Negociación de contratos de transferencia de la tecnología con los socios locales o internacionales, considerando la forma en las cuales accederán a las soluciones tecnológicas.
  • 235. 236 Conocimiento, Innovación y Desarrollo • Definición del plan para la adaptación de la tecnología a las condiciones propias de la empresa receptora y con el objetivo de crear una capacidad tecnológica en la organización, que permita una asimilación de las soluciones. • Incremento de los conocimientos y de los activos tecnológicos en la empresa, preferiblemente con una considerable mejora competitiva. Figura 2 Proceso de adquisición de tecnología. Estrategia empresarial y tecnológica Experiencia y conocimiento Identificación de necesidades tecnologías de la empresa Búsqueda de tecnología Evaluación de alternativas tecnológicas NO SI ¿Se requiere adaptar? Negociación Asimilación de tecnología Adaptación Fuente: CEGESTI. 2005. La adquisición de tecnología puede dar paso a la innovación en las empresas. En resumen, la estrategia tecnológica consiste en cómo una organización elige y utiliza la tecnología para obtener una ventaja estratégica. Es importante resaltar que “LAS INNOVACIONES CONTRIBUYEN A INCREMENTAR LA COMPETITIVIDAD SIEMPRE QUE EXISTA UNA ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA DEFINIDA”. La experiencia con las empresas centroamericanas muestra que aquellas que están innovando se encuentran realizando innovaciones incrementales que, por lo general, se enfocan en tecnologías que son básicas; situación que conlleva a que se concentren en el corto y el mediano plazo. Muy pocas de ellas se encuentran realizando innovaciones radicales basadas en tecnologías críticas, y estas se encuentran concentradas en empresas
  • 236. Conocimiento, Innovación y Desarrollo 237 que generan productos de alto valor, como la industria desarrolladora de software, que ha invertido en investigación y desarrollo (I+D), y cuenta con recurso humano altamente calificado. Parte de la problemática en la región es la inexistencia de una cultura empresarial y de recursos financieros que promuevan el uso de I+D como instrumento de innovación y competitividad. 4. ¿En qué innovar en la empresa? Para innovar se pueden tener dos rutas: • Adaptar y cambiar los productos y servicios que se ofrecen en el mercado, mediante una mayor satisfacción y anticipación de los gustos y preferencias de los clientes; son conocidas como innovaciones de productos y servicios. • Adaptar y cambiar la manera de cómo se producen y comercializan estos productos y servicios; son conocidas como innovaciones de procesos. La primera definición de la estrategia de innovación está relacionada con el tipo de innovación de producto o servicio hay realizar para mantener una empresa competitiva. Estas innovaciones pueden clasificarse en: -- Nuevos productos o servicios en el mercado, que son innovaciones radicales que demandan una inversión importante en investigación y desarrollo (I+D) y aún más en mercadeo, ya que algunos de ellos pueden cambiar hábitos en los clientes u oportunidades para satisfacer necesidades de manera diferente a la actual. Por lo general, se integran con innovaciones de procesos. -- Nuevas líneas de productos y servicios relacionadas con líneas existentes en la empresa, que usualmente no demandan grandes inversiones en I+D, aunque sí pueden relacionarse con innovaciones incrementales en productos y procesos. -- Mejoramiento significativo de productos o servicios existentes, que son innovaciones incrementales cuando los productos pueden seguir siendo consumidos en el mercado, y se pueden aumentar sus ventas con esas mejoras. -- Adiciones a los productos o servicios existentes, que pueden representar la necesidad de incorporar nuevas presentaciones en las líneas de productos, tales como tamaños y variedades, entre otros, relacionadas con innovaciones incrementales de productos existentes. -- Reducción significativa del costo del producto o del servicio, que se realiza cuando se puede seguir competiendo con base en un precio cada vez menor al consumidor, y que representan innovaciones incrementales en materias primas o mejoras de la productividad y calidad.