Cronicas oscuras luna roja

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Novela de misterio y aventura en la que un vampiro narra su vida y no vida desde antes de su conversión a una psicologa

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Cronicas oscuras luna roja

  1. 1. Crónicas Oscuras Luna Roja 1¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  2. 2. Crónicas Oscuras Luna RojaTitulo: Crônicas Oscuras: Luna RojaAutor: V. M. Rawlins Víctor Manuel Betemí @ V.M.Rawlins 2¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  3. 3. Crónicas Oscuras Luna RojaDedicado a: Mary Sandra ... mi esposa, amiga y companera; Sin quien no me hubiese motivado a explotar mi Amor por escribir. A los amigos y amigas que Me han apoyado en este proyecto. 3¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  4. 4. Crónicas Oscuras Luna Roja Capitulo 1 Dialogo con el Vampiro 4¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  5. 5. Crónicas Oscuras Luna Roja Diciembre 31; Ciudad de Nueva York En un consultório psiquiátricoM i vida siempre ha transcurrido entre la luz y la sombra. Soy un producto de tiempos pasados… ¡bien pasados! Tiempos en que la realidad hace camino aparte de la fantasía. Las penumbras han sido mi manto. Me he escondido entre lassombras por siglos. ¿Mi edad? Más de lo que podrías contar con todos tus dedos. Heviajado por todas partes, y conocido todo tipo de personalidades: desde despóticos líderes,hasta guerreros abnegados. Las arenas del tiempo se han vertido una y otra vez. Enincesante viaje, he caminado por las edades sin fin por cada parte de este mundo. Caminésobre las cálidas arenas de Mizraim y Arabia. Mis pies pisaron las calzadas de la Vía Apia,en la altiva y civilizada Roma; y subieron las escalinatas del Partenón, cuna de la sabiduríay la razón en Grecia. Dicen que soy de los primeros de mi especie… ¡francamente no meimporta! Solo vivo las existencias que me tocan en el momento, y desaparezco hasta lapróxima. No me preocupa revelarte quien soy… ¡Fui tanto de todo! Desde un simple pastorsemita, pasando a ser un cortesano en la corte del faraón Ramsés IV. ¿Mi nombre? ¡Tuvemuchos! Goce de los deleites, como amante, en la cama de la reina Cleopatra y de la zarinaCatalina. Serví como legionario a la disposición de uno que otro Cesar; combatiendo en losbosques oscuros de Germania. Nosotros hemos aprendido a ser parte del entorno. Como camaleones, nos adaptamos a las épocas y situaciones del momento. ¡Yo heaprendido a vivir el espíritu del tiempo! ¡A camuflajearme según el instante y el lugar! Asílo he hecho desde épocas casi inmemorables. Muchos me han visto como un dios… otroscomo un demonio… la mayoría, un monstruo. Prefiero la forma como me veo: … unvagabundo de duración indefinida. Después de ir de un lado a otro. Después de ser testigode la subida y caída de poderosos imperios… Ahora, todo mi peregrinar llega a esto: estarsentado en el diván de un consultorio. - ¿Te interesa mis orígenes? – le pregunto a la atractiva doctora; mientras observo, a través de sus lentes, sus ojos castaños. - ¿Le interesa a usted contármelo? – es su respuesta; al tiempo que coloca su lapicero en sus labios. ¡Qué pregunta! Estos mortales… ¡siempre creyendo que lo entienden todo! Si supiesenque no tienen la mínima comprensión de lo que pasa alrededor de ellos. No imaginan quetras el velo de su existencia se halle una realidad que la mayoría se resiste aceptar. Unmundo oculto entre las penumbras del mito y la incertidumbre. Durante siglos he tenidoque vivir entre dos mundos: el de los vivos y el de los no muertos. Sin sentirme parte deninguno. - Humanamente hablando, nací en 1478 a.C. – comienzo a narrarle; ejercitando mi omnipotente memoria.- no recuerdo en este momento el lugar… - ¡Entonces usted es… - dijo de forma titubeante.-… inmortal! - Usted lo ha dicho – le respondo, mientras continuo mirando el techo. He notado como queda interesada. No por sonar pretencioso, pero desde que nosconocimos, hace dos días; puedo asegurar que la cautive. He tenido ese efecto,especialmente en las mujeres mortales, a través de los siglos y los siglos. Recuerdo misromances con Nefertiti y Cleopatra; dos mujeres histéricas, pero buenas en lo que a lasartes del amor se refiere. Con esto no deseo que piensen que creo que ella se hayaenamorado de mí. Solo se interesó, como profesional, en mi historia. Me he encontrado con 5¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  6. 6. Crónicas Oscuras Luna Rojatodo tipo de mujeres, tanto mortales como las de mi especie. Muchas de ellas han tenidotemperamentos dominantes. Pero ésta mortal es diferente. En el exterior proyecta unafortaleza poco común; pero, cuando miro sus ojos, noto una ternura escasamentemanifiesta. ¡Estos terrenos! ¡Al igual que niños, siempre escondidos tras sus disfracessociales! Su muro, lleno de certificados y diplomas, oculta el corazón de una mujersolitaria. La doctora Karla Salazar es… - ¡No me digas! – expresa con toda naturalidad, interrumpiendo el fluir de mis pensamientos. - ¿Entonces no recuerdas el lugar de tus orígenes? ¡Pensaba que los seres como tú tenían memoria omnisapiente! - Ja ja ja – rio en tono burlón, sin preocuparme por disimular.- la tenemos, pero solo para las cosas que en verdad nos interesan… ¡específicamente a lo que a la nueva existencia se refiere! - Sobre eso… háblame, por favor… ¿Cuándo te convertiste en… eh… lo que eres ahora? Sabía a qué se refería. No es la primera vez que me topo con terrenos1 curiosos. Pero lacuriosidad de Salazar es diferente. Percibo un leve nivel de incredulidad de su parte. Ella,vez tras vez, refleja duda en lo que digo. No debe de sorprenderme: ¡¿Qué podía esperar deuna psicóloga?! Acostumbrada a las explicaciones razonables. A lo lógico y concreto.Además, como dije antes: apenas tenemos dos días, desde que entré por aquella puerta.Recuerdo el momento: solamente llegué y me presenté. ¿Solo eso? – Se preguntaría.- Si,solo eso… ja ja… ¿Qué esperabas? ¿Una entrada en medio de humo negro? Me acomodé más en el diván. El mismo, acolchado de satín color café, me producecierto confort. Mi condición de no – vivo no me exime de apreciar las cosas buenas de losvivos. Debo confesar que he disfrutado de los deleites del mundo: Recuerdo las deliciascocinadas por Paté, el famoso cocinero francés; acompañado de una copa de vino bourbon.Paso a responder su inquietud. - El tiempo en que recibí el abrazo fue en el 1520 a.C., cuando cumplí mis 33 años terrenos. – le revelo. - ¡Interesante! – susurra mientras escribe en su cuaderno.- ¿Cómo ocurrió eso? - Mi sire2 – comencé a responder.- fue un guerrero antiguo, fundador del clan Assamita… - ¿Assamita? – pregunta interesada.- ¿Algo con respecto a los vampiros? - Si, doctora – afirmo, notando más su curiosidad.- es el nombre de un clan de noctámbulos del Medio oriente; que construyeron su fama a base de sus trabajos de asesinos a sueldo… - ¿“Es” o quizás quisiste decir “era”? – quiso corregirme. - Lo dije como debe ser – le respondí.- el que la historia no registre las acciones de alguien, no significa que este haya dejado de actuar. - ¿Asesinos a sueldo? – nuevamente pregunta, aun insegura de mis respuesta anterior.- ¿pueden los vampiros trabajar como asesinos a sueldo? ¡Qué pregunta! No la culpo de su ignorancia. Por miles de años, la historia de los clanesvampiros no había pasado de cuentos y leyendas urbanas. Las películas, juegos de rol yotras tonterías así; han tergiversado nuestra historia. Nuestra existencia y actuar en lasdistintas épocas de la historia de las civilizaciones se ha convertido en un mito. Todo lo que1 Forma en que el personaje se refiere a los humanos mortales.2 Señor 6¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  7. 7. Crónicas Oscuras Luna Rojaconcierne a nosotros fue eclipsado por la fabula, patrocinada por los mismos Antiguos3. Lamejor forma de ocultar algo es oscureciéndolo, de tal forma que la realidad y la fantasía seconfundan. Fijando mi vista al techo, proyecto mis pensamientos hacia un pasado que, a laverdad, no es de mi agrado recordar. - ¡Se sorprendería de la cantidad de cosas que hemos sido capaces de hacer durante estos siglos! – le comento.- Los clanes se dedicaron a diversas actividades; todo en búsqueda de integrarse a la sociedad de los mortales. - ¿Asimilación? – pregunta la Dra. Salazar, mientras se acomodaba los lentes.- los vampiros se han integrado a nuestra sociedad… ¿es posible? - Si, doctora – comencé a explicar.- nosotros, al final y al cabo, fuimos humanos. Mantenemos nuestros conocimientos laborales previos, y los unimos con los de nuestra nueva experiencia. En la época de las Guerras Santas4 tuvimos que adoptar las costumbres de la sociedad. Los clanes se adentraron a profesiones especificas: banqueros, albañiles, comerciantes, soldados, religiosos… ¡Todo con tal de disimular y poder movernos sin molestias entre los mortales! - ¡Ya veo! – asiente, mientras se vuelve acomodar sus lentes.- ¡por favor, continúe! - … el nombre de mi sire era Mikha’el Assam Bin - Amrafel. Los recuerdos comenzaron de nuevo a fluir como corrientes de un río desbordado.Vienen a mi mente las imágenes de aquel momento: Me encontraba en la ciudad de Nod, lamisma que fue fundada por el maldito Caín; y se constituyó en sede del imperio oscuro delos cainitas. Ya tenía 3 días desde que llegué a ella. Esta se encontraba en un puntodesconocido de la tierra de Canaán, que solo podía ser encontrado si se invocaba laasistencia de Shed5 (con esto ya pueden imaginarse como tomé el camino a mi oscurodestino). La luna menguante gibosa alumbraba las calles y callejuelas de la ciudad. Todo enella era festejo, orgía y movimiento. Nod era el epicentro de los excesos en esa región. Sushabitantes, humanos y vampiros por igual, se sumergían en desenfrenadas escenas delocura, disipación y celebraciones. Nod hacía que Sodoma y Gomorra, ciudadescontemporáneas de esta, fuesen jardines infantiles en cuanto a desenfreno y violencia.Caminaba por sus calles, contemplando las escenas de sensualidad que se presentaban enellas. Todas las formas de sexo desenfrenado tenían cabida en la metrópolis cainita. Comojoven, entonces, quería conocer la fama de la ciudad. Además deseaba recomenzar mi vida;luego de la tragedia que pasé. - ¿Deseas algo, lindo? – recordé que una bella prostituta me preguntó.- puedo hacer que tus deseos se hagan realidad. No dudaba la veracidad de lo que ella me dijo. Era conocido a nivel del mundo antiguola pericia de las prostitutas cainitas. Las mismas, tanto humanas como vampiras, vendíansus servicios a quienes así lo quisiesen y pudiesen pagar por los mismos. Las mássolicitadas eran las meretrices vampiras. Su sensualidad y rudeza en el sexo, las hacia biencotizadas. Existía un dicho que rezaba: “Nunca has disfrutado del sexo, hasta que lo hagascon una vampira”. - ¿De verdad? – le pregunté, al tiempo en que la observaba de arriba hacia abajo.- ¿Cómo te llamas?3 Nombre con que se le conoce a los vampiros originales, los primeros.4 Luchas entre los clanes vampiros y la iglesia católica. El Vaticano considera a los vampiros como encarnaciones deldiablo. La Inquisición jugó un papel importante en esta guerra.5 Demonio semita del mal 7¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  8. 8. Crónicas Oscuras Luna Roja -Yezamin – respondió, mientras con su lengua mojaba sus labios en una forma más que seductora.- provengo de Dedán. Observé a la puta. En verdad era bella. Por su apariencia, podía afirmar que era unamujer humana cien por ciento de la raza de los cainitas. Estatura mediana, piel blanca comolas arenas del Sahara, ojos y cabellos oscuros como la noche sin estrellas, ni luna. Y unoslabios rojos como manzanas del norte. Podría decir que no tenía más de 22 o 24 años. Lasmujeres cainitas siempre han competido en hermosura con sus pares de la región. Muchasvinieron a Nod para ejercer el antiguo oficio. Ellas son parte de la rama humana de Caín,antes de este yacer con la reina de la noche. No por ser humanas, son menos malditas quesus pares no vivas. - Dame lo que tienes para mí – le dije, al momento que me tomaba de la mano y me conducía hacia una de las callejuelas. - ¡Ven, y te demostrare las delicias del cielo, sin tener que estar en él! - ¡Llévame! – le dije. La doctora escuchaba atentamente lo que decía. Noto como se desabrocha un botóncercano al cuello. Desde donde estaba, podía escuchar los latidos de su corazón y como elcorrido de su sangre se aceleraba. Señales inequívocas de una excitación, que bien supodisimular. Me dejé guiar por la ramera. En ese momento me hice culpable del jattâth6 de latraición a la palabra dada. Nos adentramos al callejón, al tiempo que nos besábamosdesenfrenadamente. Tomaba mis manos y las deslizaba por debajo de sus faldas, al tiempoque ella besaba mis labios, cuello y pechos; desnudados con ardiente pasión. La puta enverdad sabía su oficio. Con el índice y el anular, acariciaba su entrada del placer de formainexperta. Ella me ayudó, tomando mi mano y enseñándome la forma como ella quería quelo hiciese. Se notaba que era una ducha en esos menesteres del placer prohibido. Susgemidos llenaban el callejón, pero no causaban interés en una ciudad en que el pecado es elestilo de vida. La tome con mis brazos y, levantándola, la apoye de la pared, con las piernasabiertas lo suficiente para penetrarla. Cuando estaba listo para la copulación, noté como ellaabrió sus ojos de forma desorbitada. Sentí sus carnes estremecerse, como de miedo. Almomento, una mano me tomó y me lanzó contra el muro. Dejándola caer estrepitosamente.Al caer al suelo solo llegué a ver a una oscura silueta atacar a la infeliz joven. - ¿Un vampiro? – pregunta Karla, al momento de echarse al frente. - En ese momento no estaba seguro – contesto.- por el golpe perdí el conocimiento… no recordé mas nada de lo ocurrido… En verdad no quería narrarle el horror del que fui testigo. Encerrándome en misrecuerdos, reviví lo que había visto: Cuando desperté, me encontraba en una habitaciónextraña. Parecía un cuarto de tortura. La misma estaba alumbrada por antorchas. Miré paratodos lados: cadenas, potros, damas de hierro, cuchillas… ¡toda una habitación depesadilla! Pero la imagen que más me aterró fue la del cuerpo colgado, cabeza abajo, a diezpasos de mí. Por la oscuridad no podía discernir de quien se trataba. Como movido por unafuerza invisible, me dirigí lentamente hacia donde se encontraba. A medida que meacercaba, y para mi mayor espanto, reconocía la silueta… ¡era la de la joven ramera! Habíasido cruelmente maltratada. Acercándome más al cuerpo, noté como todo este fuedespiadadamente lacerado, de tal forma que perdiese una copiosa cantidad de sangre.6 Hebreo: pecado. 8¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  9. 9. Crónicas Oscuras Luna RojaAdvertí algo en su cuello: varias incisuras por donde le habían extraído una gran cantidadde sangre. Espantado por lo grotesca escena, retrocedí. - ¿Algo que te haya asustado? – escuché preguntar tras de mí. Volteé rápidamente, al escuchar esa voz. Era la figura de un hombre de no más de 33años. Alto, y cuerpo atlético, por lo menos hasta donde me permitía apreciar la luz de lasantorchas. - ¿Quién es usted? – pregunté mientras retrocedía.- ¿Dónde estoy? - ¿Yo? – respondió con una voz apacible, pero firme.-… me llaman Mikha’el Assam… Estas en el palacio del rey Amrafel, soberano de la ciudad de Nod7. - ¿Qué hago aquí? ¿Por qué le hicieron esto? Mi interlocutor observó sin dejo de conmoción al cadáver. Se acerco más al mismo.Sacando una espada, cortó de un golpe la soga que sostenía a la infeliz víctima. Vi como elcuerpo cayó estrepitosamente sobre el piso. En ese instante, como de la nada, unos seresextraños salieron y comenzaron, en su afán por asirse de una parte, desmembrar el cuerpo.¡Nunca antes había visto cosa igual! Luego de la sangrienta tarea, volvieron a desaparecerentre las sombras, solo dejando esparcidas algunas vísceras y trozos de tejido muerto. Estosseres eran extraños: Sus brazos, piernas y torso los identificaba como seres humanos; peroel resto de su aspecto los relacionaba mas con los animales. Dejaban un hedor pestilente enel lugar. No podía creer que no me hubiese dado cuenta de su presencia; y mucho más, queno me hubiesen atacado. - No lo hicieron por que se los prohibí – respondió mi visitante a una pregunta que audiblemente no había hecho.-… lo que me extraña es que hayan obedecido… ¡los nosferatus no son conocidos por su acato a las ordenes! - ¿Nosferatus? - Si, un grupo de lacras que me pesa reconocer como hermanos… viven en las cloacas y tienen una apariencia tan fétida y repulsiva como sus habitaciones… - ¿Qué son? – pregunté confundido (no conocía, en ese entonces, los secretos de La Sangre). - ¡Homilis noctubilis! – fue su respuesta, al momento en que percibí unos escalofriantes ojos pálidos fulgurar en la penumbra.- ¡habitantes de la noche! Me había topado nuevamente con un no – muerto. Un ser del que solamente habíaescuchado en leyendas provenientes de tan lejos como Javan, Mizraim y Sumeria. Lasmismas concordaban en que existían seres, hijos de la oscuridad, quienes se alimentaban dela esencia vital humana. En este punto salí de mis recuerdos. La voz de la doctora me hasacado del trance en el que me sumergí para recordar este aspecto de mi antigua vida… - ¿Aja? – exprese. - ¿Qué ocurrió en Nod?... ¿Te encontraste con un vampiro? - Si… lo hice… - ¡Deja ver si entiendo! – me interrumpe.- ¿Me dices que fuiste contactado por un vampiro?... pero… ¿Qué pasó con eso de que tienen que ser invitados a pasar? - ¿Invitados a pasar? – inquirí con cierta ironía.- Seguro se refiere a la idea de que para que un vampiro pueda entrar a su casa, usted debe permitírselo… ¡Eso depende! - ¿De qué?7 Nombre de la tierra bíblica, a donde el desterrado y maldito Caín habito (Gen. 4:16). La misma llego a ser hogar de l osimpíos descendientes de Caín; tanto la rama humana, como la vampiro. En la mitología vampiro, Nod es el reino de losmalditos. 9¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  10. 10. Crónicas Oscuras Luna Roja - Yo estaba en su territorio… ¡Él no tenía necesidad de ser invitado! Salazar quedo pensativa. Jamás hubiese imaginado que sus ideas preconcebidas seencontrarían con tales declaraciones. Veo como toma su blog de anotaciones y comienzahojear, buscando algo. Noto que ella se detiene en una página. - ¿Qué ocurrió luego? – Me pregunta nuevamente, mientras lee su anotación.- ¿Cómo conociste al tal Mikha’el Assam? - ¡Exacto! – reacciono como quien despierta de un sueño.- lo conocí en Nod y fui abrazado por él. - Háblame de los assamitas – me pide. - Son los descendientes consanguíneos de Assam. Originalmente tenían su residencia en la ciudad – fortaleza sagrada de Alamud… - ¡¿Vampiros en ciudades sagradas?! – me pregunto cómo sorprendida. - Nuestro concepto de sagrado no es igual al de ustedes… - le respondo. Le narré la historia del clan, de acuerdo a la tradición vampírica más conocida; aunquequería prepararla para la revelación que más adelante vendría. Le conté la leyenda oficial:Como Assam y sus 13 hijos fundaron un clan despiadado de vampiros asesinos sarracenos.Sus habilidades fueron legendarias y llevo a que reyes y personalidades poderosas de laEdad Media buscaran de sus servicios. Dos de los mas destacaros fue el Papa Borgia y sudespiadado hijo Cesar. Esta es la historia oficial y de mayor circulación. Muchos piensanque los assamitas fueron los primeros vampiros asesinos a sueldo; pero no es cierto. Sonsolo la extensión de otro clan predecesor. ¡Aquí comienza la verdadera historia! Lasactividades de este misterioso clan se remontan a siglos antes. Bajo otros nombres, y laguía de otro patriarca, llenaron de sangre mortal y vampiro cada rincón del viejo mundo.Cuenta el Talmud oscuro (una anti versión del talmud judío, escrita por escribas judíos yvampiros) que unos misteriosos hombres, llamados los amrafelitas fueron aliados de Caleb,en la conquista de Quiriat - Arba; y siglos más adelante, del rey David al tomar la ciudadde Rama y de otros personajes bíblicos. - ¿Caleb? ¿David? – interrumpe la doctora Salazar.- ¿apoyados por vampiros? - Si, doctora – le respondo.- como entenderá, esto no es oficial… Canaán era el mayor centro de actividad vampírica en el medio oriente asiático. Quiriat – Arba era una de las ciudades – refugios de los hijos de Caín… el mismo rey Arba, quien es descrito como un gigante, no era más que un hibrido… - ¿Hibrido? – pregunta interesada. - ¡Sí! – y comienzo a explicar.- un humano con algunas características de vampiros… su madre tuvo copula con un no vivo proveniente de Egipto. - ¡Es increíble! – exclama.- esto atenta contra toda creencia antes presentada… La doctora Salazar escucha atentamente. Su corazón palpita con más intensidad queantes. Ya no es de excitación, sino de confusión. Parece que olvidó que ésta es unaconsulta. Bueno, me esperaba que su interés se despertara. Eso es lo que deseaba. Llevosiglos buscando con quien desahogarme. Tengo secretos que narrar; y poco tiempo parahacerlo. Continúo narrando mi historia: - … Ante la amenaza de los reyes vampiros de la zona, Caleb fue contactado por Amrafel, quien le ofreció sus servicios. Solo le solicitó que, al entregarle la ciudad y arrasada con sus enemigos, la sangre de estos seria para él y sus guerreros. - ¿Qué pasó? – me interrumpe, como no pudiendo esperar más. 10¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  11. 11. Crónicas Oscuras Luna Roja - El pacto fue firmado – contesto.- Amrafel y sus guerreros asesinaron a Arba y su guardia vampiro… ¡Caleb y sus tropas pudieron tomar la ciudad sin ningún problema! Le narré como Caleb, espantado por la masacre y actitud de sus aliados, procuro cortarcon ellos. Los israelitas se sentían culpables por haber firmado esa profana alianza. Loslevitas, por mandato de su Dios, ordenaron a los líderes hebreos que destruyesen todos losbastiones de los hijos de Caín y Lilith del territorio. Las estatuas encontradas en Canaáneran representaciones de ellos y otros reyes vampiros. - ¡Increíble! – expresa la doctora.- ¿vampiros en los tiempos bíblicos? - ¿Nunca se preguntó por qué Dios ordenó que los israelitas destruyesen a todos los habitantes de Canaán? – le cuestiono. - No… ¿por? - ¡Toda Canaán estaba infectada por vampiros y sus híbridos! – le revelo.- Dios tuvo que ordenar a los hebreos que masacraran a todos sus habitantes, para limpiar el mundo de la maldición de Caín… - ¿Cuál es el verdadero origen de tu especie? - ¡Fueron el fruto de la unión entre ángeles y humanos! – le digo seriamente.- los ángeles caídos que siguieron a Lucifer tuvieron cúpula con las humanas… ¡De ahí salió la raza maldita! Estas revelaciones la impresionan. Puedo notarlo en su rostro. Como católica nopracticante, la doctora Salazar veía imposible tales historias. Saber que Caín tuvo cúpulacon una entidad angelical caída de la gracia, como fue Lilith; violenta todo lo que habíaconocido y aceptado como verdad religiosa. Tanto la sinagoga judía, como el Vaticano handestruido los documentos que registran tales uniones. Muchos de lo que ustedes llamanlibros apócrifos, son textos que narran realidades diferentes a lo que los cuerpos religiososorganizados han predicado por siglos. Hace siglos, un escriba judío redacto un libroconocido como “El Testimonio del Caminante Eterno”. Se dice que el mismo fue dictadopor un vampiro llamado Mosheph. Según las tradiciones, este vampiro fue más adelanteconocido como “el judío errante”. Los Masoretas proscribieron el escrito, sacándolo delTalmud. Más adelante, los teólogos cristianos hicieron igual. Lo ahí registrado era tanpeligroso que no podía dejarse al conocimiento del público. Pero este no fue el único; otrosescritores tanto judíos como cristianos registraron historias similares. Es por eso que en elConcilio de Nicea se proscribieron los mismos. - ¿Los vampiros creen en Dios? - ¡Claro! – le respondo; mientras observo el crucifijo que cuelga sobre su cuello.- ¡Todos nosotros somos, en la parte más oscura, testimonio de su existencia; y de lo que es capaz de hacer cuando se enoja! - ¿Crees en Jesús? – vuelve preguntar. - ¡Sí! Yo escuché sus enseñanzas y fui testigo de su muerte… Karla queda pensativa. Escucho su corazón latir aceleradamente. La sangre corre másrápido por sus venas y arterias. Sus ojos tiemblan de forma casi imperceptible. Deboconfesar que siento un fuerte deseo de posar mis labios sobre ese cuello bello, y saciar mised de esa sangre viva. Nuevamente retraigo mi mirada de ella. Refreno mi sed. ¡La sedmaldita que nos encadena con nuestra peor naturaleza! - ¿Quién era ese Amrafel? – me pregunta, sin notar nada de lo que sentía.- Hablaste de los amrafelitas… ¿Quiénes eran ellos? 11¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  12. 12. Crónicas Oscuras Luna Roja - ¡El vampiro – padre de los amrafelitas! – le contesto mientras visualizo lo que quiero narrar.- El verdadero originador del clan de los asesinos nocturnos. Amrafel había tomado, siglos antes, control de Nod. - ¿Cuál era su relación con Assam? - Muchos estudiosos de los clanes piensan que Assam, quien existió en los tiempos post – cristianos, fue el fundador de los assamitas… ¡Eso es incorrecto! Assam mismo fue un descendiente, por el abrazo, de Mikha’el Assim Ben - Amrafel, quien a su vez, lo fue de Amrafel… - Entonces… los assamitas son descendientes de… - ¡Exacto! – interrumpo.- Mikha’el Assim Ben – Amrafel - ¿él fue vampiro por el abrazo? - No… él fue hijo carnal de Amrafel. La doctora Salazar vuelve a quedar sorprendida. Hace rato había dejado su libreta deapuntes a un lado y se concentró en mi historia. Veo hacia el reloj de pared… ¡Ya habíapasado 2 horas! Ella, siguiendo mi mirada, se fijo en el aparato medidor del tiempo.Manifesté una expresión de desilusión. Me levanto del diván. Ella hace lo mismo. - ¿Nos vemos mañana? – le pregunto - ¡Usted sabe el camino! – me contesta. No sé si ella esté preparada para todo lo que he de narrar. He tratado de condicionarla lomás posible para que pueda asimilar el resto de mi historia. En un instante, desaparecí de supresencia. Ella queda pensativa. No sabía si todo esto era fruto de una mente genial, perodesquiciada o la realidad de algo que ella no se atrevía reconocer. ***L as calles están concurridas. Las luces de neón resplandecen, iluminando todo el trayecto. Los vistosos letreros de plasma dan cierta magia a las calles. Las primeras brisas de la noche acarician a los caminantes. No te confundas, puedo caminar en eldía. Como soy de los primeros, mi… ¿Cómo dirían ustedes?... contextura genética esdiferente a la de los vástagos actuales. Mi piel puede tolerar hasta ciertos niveles deradiación solar. A pesar de eso, me gusta caminar de noche, para ver las luces de la ciudad.Nueva York es una ciudad vistosa. No entiendo cómo fue objeto de tan terribles ataqueshace años. Sus grandes edificios, largas calles y conjunción de personas la hace excelentepara cualquiera de mi especie. ¿Les había dicho que muchos vampiros, especialmente delclan Giovanni, contribuyeron a la edificación de la ciudad? Los mismos, como otros tantosinmigrantes, llegaron a la ciudad en barcos. Yo mismo llegue a los Estados Unidos en uno. Es fácil pasar desapercibido en estos días. Los mismos humanos nos facilitan las cosas.Muchos de ellos visten más ridículo que nosotros: punks, heavy metal; etc. Es como sifuese Halloween todo el año. Paso ahora por una esquina y veo a un grupo de jóvenesvestidos de negro… - mmm… ¿Cómo se auto llaman?... ya recuerdo: góticos.- una ridículaforma de llamar la atención. Muchos de ellos consideran eso un estilo de vida. Pero no esmás que una forma de escapar de sus míseras realidades. No entiendo como los relacionancon nosotros. - ¡Hey!, guapo… - escucho una voz femenina que me llama.- ¿te gustaría algo de acción? 12¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  13. 13. Crónicas Oscuras Luna Roja Quedé en ese momento paralizado. Recuerdos vinieron a mi mente, como si se tratasede un burlesco deja vu8. Era una de las jóvenes que vi en la esquina. Vestida de negro, a lausanza de las colegiadas católicas, pero con una falda más corta. Observé en su brazoderecho un tatuaje celta, el de la diosa de la oscuridad. De cuerpo delgado, pero con senosredondos y unas piernas bien contorneadas. Su cabello negro azabache, con mechonesrojizos, complementaba su imagen. Parecía estar entre sus 19 y 20. - ¿Cómo te llamas? – le pregunto, fijándome en esos ojos verdes. - Me conocen como Morgana Draven – responde. - ¡No! – observo.- Quiero saber tu nombre verdadero… - ¡Marlene! – responde. ¿Morgana Draven? Ja, ja, ja, ¿acaso estos niños no tienen ideas originales? – pienso. Yoconocí a esa hechicera británica, y a la verdad, era una perra. Disfrutaba del sufrimiento delos demás. Su lujuria solo era satisfecha por desenfrenadas orgias y prácticassadomasoquistas. Sus compañeros me observan, especialmente uno de los chicos. Alzandomis ojos hacia ellos, fijo mi mirada en los de él. Inmediatamente baja el rostro. - ¿Qué tienes para mi, Morgana? – le pregunto mientras fijo mis ojos en los de ella y le acaricio su cabello. - ¡Todo lo que mi señor oscuro me pida! – responde, al tiempo en que me acaricia con sus suaves manos el rostro. - ¿Sabes qué soy? – pregunto casi sorprendido. - ¡Sí! – contesta, para agregar.- eres un caminante nocturno… un cainita… No la dejo terminar. La tomo de la mano y nos dirigimos hacia mi apartamento. Ella, nopudiendo esperar, me frena en el instante en que pasábamos por un callejón. - ¡Espera! Tengo un lugar mejor – me dice con una sonrisa picara.- estoy segura que te encantara. Entramos al callejón. Un simple bombillo era lo único que alumbraba en él. Lostranseúntes pasan sin percatarse, ni interesarse en lo que ocurría en ese sitio. Parecía comosi reviviese mi experiencia en Nod, siglos atrás. Ella comienza a besarme el cuello,mientras desabotona mi camisa de seda. Yo la tomo de la cintura con mis brazos y lalevanto, permitiendo que cruce sus piernas de la mía. Mientras la tengo en esa forma asida,rompo con mis manos la ropa interior que lleva bajo su falda. La embisto con unapenetración que la hace gemir de placer. Sus ojos se comenzaron a desorbitar por el placerlujurioso que la invade. Sus jadeos hieren el silencioso lugar. Siento un estremecimiento,propio de un clímax brutal y placentero. Ella besa con una ternura poco común. Podrá sonardesagradable, y más si es una mujer la que lee mis crónicas; pero, ella me recordó aYezamin. - ¡Transfórmame! – susurra a mis oídos, luego de reponerse.- ¡quiero ser tuya por la eternidad! - ¿Mía por la eternidad? En ese momento toda la pasión que sentía en mí ser; se desvaneció. La bajo de miregazo y la observo fijamente. Acomodo mi pene dentro de mis pantalones, mientras dejoque ella se acicale un poco. - ¿Acaso sabes lo qué pides? – le cuestiono fríamente. - ¡Sí! Lo sé y es mi deseo – me responde sin inmutarse.- el propósito de mi vida ha sido ser una caminante nocturna…8 Sensación de haber vivido la situación actual antes. 13¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  14. 14. Crónicas Oscuras Luna Roja - ¿Por qué, niña? – comienzo argumental.- nuestra vida no es como ustedes creen… ¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad? ¿Lo harías? - ¡Lo haría! – contesta firmemente, dejándome ver su determinación.- ¡Siempre he aspirado a eso! Tu paso por mi camino es una providencia… ¡No la desaprovechare! Cierro mis ojos en ese momento. Vinieron a mi mente los terribles sucesos del 1266 d.C. Morgana no sabía lo que pedía. Su fantasioso deseo no le permite razonar en lasconsecuencias de sus actos. Para ella solo es un juego. Solo la fantasía de una niñamalcriada y rebelde a los estatus sociales. La observo y noto una determinación que noaceptará un no por respuesta. - ¿Estás segura de lo que quieres? – le pregunto nuevamente; deseando que ante mi negativa ella cediese.- No habrá marcha atrás… - ¡Lo estoy! – es su respuesta definitiva. Me acerco a su cuello. Siento la fragancia delicada de su perfume: ¡Cinema! – loreconocería en cualquier lugar. Ella se recoge el cabello y me ofrece su cuello. Cerrando losojos, poso mis colmillos sobre su suave piel. Morgana se estremece levemente, pero setranquiliza. Esa sangre juvenil sabe deliciosa. En ella podría tener una compañera eterna… - ¡Lo siento! – le digo. - ¿Por qué? – me pregunta. - Por esto… Incrusto mis dientes en su cuello, asiéndome de la carne y las arterias. En unmovimiento brusco, desgarro toda la zona, incluyendo piel, nervios y arterias. Su sangrecubre buena parte de mi rostro y empapa mi camisa. Ella trata de lanzar un grito, que yoacallo con un beso de mi boca ensangrentada. Finalmente fue cerrando sus ojos ydeslizándose por entre mis brazos, hasta caer sobre un charco rojo. No conforme, y paraevitar cualquier transformación accidental, le rompo el cuello y le arranco su jovencorazón. La miro por última vez, mientras comienzo caminar fuera del callejón. ¿Sonóhorrible? No me juzgue sin saber mis motivos. Seguramente pensara que soy un personajede miedo. No somos como nos pinta Hollywood. No somos los vampiros rosas de laspelículas Crepúsculo o esas otras mierdas. Somos más oscuros y letales. Podemos seranimales feroces que matan sin remordimiento. Con todo lo que he dicho, cualquiera pensaría que somos ajenos al miedo. ¡Estaríaequivocado! Igual que usted, tenemos nuestros temores. Nuestros miedos son distintos: Noson las cruces, ni las estacas las que nos aterreran, sino el pensamiento de que algún día, elresto de los hijos de Adán pierdan el miedo hacia nosotros. 14¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  15. 15. Crónicas Oscuras Luna Roja Capitulo 2 Dioses Oscuros 15¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  16. 16. Crónicas Oscuras Luna RojaE l mundo antiguo no era como lo pintan, por lo menos no una parte. A la par del amplio conocimiento y destreza, existía una decadencia terrible. La anarquía licenciosa reinaba en las ciudades del oriente medio. La lujuria, codicia y disipación;habían hecho nido en las metrópolis antiguas. Las mismas asqueaban aun a los mismosseñores de la sombra; aquellos quienes compartieron sus conocimientos arcanos con sushabitantes. Yo caminé entre ellos, primeramente, como un joven imberbe en busca delprofano conocimiento. ¡Jamás pensé que el mismo vendría a mí! Me encontraba en elpalacio de Nod, aprendiendo de sus misterios ancestrales… - ¿Qué lugar es éste? – le pregunté a Mikha’el. - ¡Este es el Salón de las sombras! – me contestó, mientras continuaba caminando.- Aquí se archiva todo lo que tiene que ver con la historia del clan de Amrafel… El Salón de las sombras… ahora que lo pienso bien, el nombre le pegaba. Recuerdo queera un gran salón en la que solo alumbraban tenues lámparas. En el mismo, se erguían 13grandes columnas forradas de un material extraño. De tonalidad marrona clara.Acercándome a una de ellas, pude notar unas inscripciones. Estaban en cusita, cananeo ymesopotámico antiguo. ¡Jamás había visto un lugar así! - ¡Estas ante todo el conocimiento recopilado por los escribas de mi clan! – dijo mientras pasaba una de sus manos por el material rustico. - ¿Por qué los escritos poseen esa tonalidad rojiza? - … Los caracteres fueron escritos con sangre – me respondió fríamente, al momento en que reiniciaba su camino.- y el material que recubre las columnas, está elaborado de piel… piel humana. Quedé asqueado en el momento. Lo que antes me había parecido interesante, ahora,finalmente, despertó el terror y repulsión más profundos. Sentí como mi estomago seestremeció. ¿Qué seres son estos que usan la sangre y piel de sus víctimas para forrar lascolumnas de un salón? – me pregunté. Comencé a caminar rápidamente tras Mikha’el. Unaparte de mi decía que huyera de ese lugar maldito; pero otra, la más tonta, me refrenaba. Aligual que la primera madre de los humanos, me sentí atraído por el fruto prohibido delconocimiento de los ancestros. Salimos del salón y entramos a otra habitación. Esta eramuy diferente de la anterior: De forma circular, con 13 columnas igual que el anterior que,a mí padecer, eran de mármol rojo. Lo más atrayente era una gran esfera en el centro delsalón. De esta emanaba una luz extraña de tonalidad blanca. Esa luz era tan radiante comola del sol del mediodía, pero sin el calor de éste. Me acerqué a ella y, al tocarla, noté que lamisma estaba fría. - ¿Qué prodigio es este? – pregunté a mi siniestro acompañante. - ¡Es energía celestial! – contesto, mientras se detenía frente a una pared.- ¡De ella están hechas las flechas de los dioses! Quede maravillado. En el desierto fui testigo de apariciones fascinantes en el cielo.Luces danzantes y siluetas fugases que se movían en el oscuro fondo nocturno. Igualmentehabía escuchado las miles de historias de los pastores nómadas sobre las manifestaciones delos heraldos de los dioses. Seres fuera de este plano, con vestimentas y vehículos nuncavistos en la tierra. Caminando, me aproximé a donde estaba Mikha’el. Quería que meexplicada más sobre el prodigio que tenia frente a mí. - Levanta tus ojos y mira hacia la pared. – me dijo, al acercarme. Al hacerlo vi un gran vitral, en el que se dibujaba una figura… - ¿Un vitral? – interrumpe la doctora el correr de mis pensamientos.- ¿El arte del vitral no se perfeccionó en la Edad Media? 16¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  17. 17. Crónicas Oscuras Luna Roja - ¿Eso creé? – le digo.- muchas cosas que supuestamente fueron descubiertas en ese periodo, ya habían sido usadas por los antiguos… en la biblioteca de Alejandría existían las patentes de todos los descubrimientos que se usaron en la Edad Media… - ¿Alejandría? – pregunta curiosa. - ¿Qué tiene que ver ella con ustedes? Observo a la doctora. Hasta ese momento no me había detenido en su vestimenta. Ellaestá vestida muy elegantemente. Su falda azul oscuro hace buen contraste con su blazerrojo. Debajo tiene una blusa de seda, color azul claro. El escote de la misma, da una idea desus bien formados senos. Redondos y definidos. Desde el diván sobre el que estoyrecostado, puedo apreciar su figura. - Durante las Guerras de Sangre9 – paso a explicar.- muchos manuscritos y dibujos fueron llevados a la ciudad de Alejandría por un vampiro griego llamado Helyon… él trajo ese material desde Shalkamense… - ¿Shalkamense? – pregunta intrigada. - ¡La gran biblioteca de los Antiguos! Original centro de almacenamiento de todo el conocimiento de los hijos de la oscuridad. - ¿Y qué con los Ptolomeos? – me pregunta. - ¿Los Ptolomeos? ¿Qué con ellos? - ¿Sabían del traslado de los manuscritos a su ciudad principal? - Claro que si, doctora… desde años antes, la dinastía de Ptolomeo Lago ha servido a mi especie… Desde que comencé mis entrevistas con la mortal, he violado la mayoría de los códigosdel clan. Revelando secretos ancestrales, solo para oídos no vivos. Me adentro, de nuevo, amis recuerdos: - ¿Quién es él? – pregunté a mi acompañante sobre el personaje que vi en el vitral mas grande. - Él es Amrafel Ben – Caín – respondió con cierto dejo de reverencia.- él es el padre de nuestro clan. En ese momento desde la esfera, como por hecho mágico, se proyecto un rayo de luzsobre el vitral. Las coloridas piedras cobraron un brillo casi mágico, permitiendo ver mejorla regia figura del fundador del clan de los amrafelitas. Vestido con regia armadura dorada,manto de hilo escarlata y un cinturón de oro. Llevaba en su mano derecha una espada y enla izquierda una hoz. Sobre su cabeza, poseía un yermo dorado, una gran crin de caballocolor roja. Lo que me impresionó de la imagen fue su rostro: expresaba serenidad ysabiduría (algo no muy común en los clanes vampiros). Sus cabellos blancos, como la lanamás limpia, le daban cierto aire de venerabilidad. De ser esta la imagen representativa delos señores cainitas, no es de sorprender que fuesen vistos como dioses por los pueblos dela región. - ¡Amrafel es el civilizador! – comento Mikha’el.- él fue uno de los primeros hijos del caído Caín… ¡el más aventajado! él instruyó al mismo Hammurabi. - ¿Al rey Hammurabi? – pregunté incrédulo. - Si – respondió confiadamente.- Amrafel conquistó para los Amorreos la zona Mesopotámica…9 Guerras ocurridas entre los clanes vampiros. Los bandos se dividieron entre el Sabbath y la Camarilla, combatiendo portodo el viejo mundo, hasta la firma del Convenio de Luov. Ante la infructuosidad de la guerra, ambas partes llegaron a ladecisión de firmar una tregua. Cada una de las partes, cada 6 generaciones, entregaría a la otra 7 de sus vástagos másprometedores. El acuerdo se ha mantenido hasta nuestros días. 17¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  18. 18. Crónicas Oscuras Luna Roja - … perdona… - reclamé.- pero para todos es bien conocido que fue el rey Hammurabi quien derrotó a Rim – Sin, rey de Larsa… - ¿Hammurabi? - expresó con tosca mirada.- ¡Ese imberbe mortal apenas podía dirigir a sus súbditos! Mikha’el me contó en ese momento otra de las omisiones históricas más increíbles, conrespecto a las alianzas entre mortales destacados y vampiros: Hammurabi, percatándose deque la guardia élite, del último rey amorreo mesopotámico, estaba conformada porinmortales oscuros, pidió ayuda de Amrafel. Este aceptó dársela, con varias condiciones:primero, un tributo con sangre de los enemigos y de 77 de sus principales; segundo, laguardia de las sombras se mantendría con elementos del ejército del rey, escogidos yconvertidos por el mismo Amrafel; y tercero, Hammurabi le regalaría su primogénito. - ¡Fue tanto el deseo del rey, que aceptó estas condiciones sin ni siquiera regatear! – manifestó Mikha’el con cierto tono de frustración. Mi guía de las sombras siguió narrándome: Amrafel y sus 111 espadas rojas (el nombre,según me explico Mikha’el, se debe a que las mismas estaban forjadas por un acero de tonorojizo como la sangre), atacaron la ciudad y acabaron con su resistencia. Rim – Sin fueentregado a Hammurabi. Toda la guardia del rey fue masacrada y los miembros de laguardia élite, ofrecidos en sacrificio de sangre al rey – guerrero vampiro. - ¡Qué espantoso! – exclamé horrorizado. - No deberías escandalizarte – me repostó.- vivimos en épocas en que impera la ley del más fuerte… estos reyes mortales, con tal de tener poder, son capaces de vender sus cuerpos y espíritus a nosotros. La esfera mágica proyectó simultáneamente trece rayos de luz, que iluminaron igualnúmero de vitrales. Comenzando a caminar, siguiendo las manecillas del reloj, Mikha’elfue pasando vitral por vitral, presentándome a los 13 hijos de Amrafel: Anamalec, quienrigió en Sefarvaim; Anamin, quien rigió en Kenemet; Belu, regidor de Fenicia y fundadordel sub – clan baali; Osiris, regidor del alto Egipto y quien tuvo una relación incestuosacon su media hermana Isís, regidora del bajo Egipto; Cus, regidor de Siria; Karnak, regidordel medio Egipto y la península del Sinaí; Shukalu, regidor de Etiopia; Cassius, regidor deEuropa mediterránea; Freya, regidora de Europa central y norte; Caspier, regidor de losterritorios ocupados hoy por Rusia asiática; Melej, regidor de filistea; Sirrush, guardián deBabilonia. En ese punto, y delante del décimo tercer vitral, un silencio profundo se apoderóde Mikha’el. Observé el marco y advertí que estaba vacío. El mismo parece haber sido rotoadredemente. - ¿Quién es el décimo tercer hijo de Amrafel? – le pregunté, ansioso de conocimiento profano y maldito.- ¿Por qué su vitral está vacío? - ¡Los 12 anteriores, todos hijos e hijas de Amrafel y Lilibeth son! – contestó con un tono que oscilaba entre la tristeza y el enojo.-… pero, el décimo tercero, al igual que el numero, maldito fue… ¡Bastardo nacido del adulterio mas criminal de todos! Continúo su caminar como si desease salir de ese lugar. Mikha’el era, en verdad, unvampiro diferente. Tenía cierto sentido del honor y la responsabilidad para con los de suclase. No parecía el monstruo desarmado que todos pintan. Caminé tras él, queriendoconocer más de su mundo… ¡tonto de mí, que por buscar las cosas prohibidas, encontrésolo oscuridad y pena! - ¿Los vampiros se deprimen? – interrumpe la doctora. - ¿Por qué lo pregunta? – reacciono bruscamente, al ser sacado de igual forma de mis recuerdos. 18¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  19. 19. Crónicas Oscuras Luna Roja - No te molestes, pero noté una expresión de tristeza en tu rostro… - contesta, como queriendo apaciguar mi posible enojo. - ¡Ustedes olvidan que nosotros, alguna vez, fuimos mortales! – digo.- muchos conservamos nuestra humanidad por más tiempo que otros… ¡Eso en sí mismo es una maldición! Diciendo esto, me levanto del diván. Tomo mi sobretodo negro y me dirijo a la ventana.Karla se levanta del sillón y, dejando a un lado la libreta, me toma de la mano izquierda.Sus manos son suaves. Yo la observo y percibo en sus ojos un sentimiento de culpa por mipartida. Sacudiendo mi mano suavemente, desaparezco a la velocidad del suspiro;dejándola frente a la ventana, con inquietudes sobre la experiencia que está viviendo. ***M e gusta caminar por la ciudad. Creo que ya os lo dije. Las luces y los “sangre caliente” me son un grato espectáculo. Durante los cuatro mil y tantos de años en los que he caminado por todo el mundo; siempre me han atraído los grandescentros comerciales. Recuerdo cuando asistí a la inauguración de JC Penney, Wall – Mart yotros semejantes. ¿Sabéis que el clan de Augustus Giovanni, ha hecho grandes inversionesde dinero en esos establecimientos? Recuerdo mi encuentro con uno de sus vástagos, AlfredAugustus Giovanni; quien expandía los negocios de la familia, por allá, por 1900. Losmiembros del clan Giovanni son vampiros que disfrutan del poder. Este clan siempre hasentido, como diríamos, una debilidad por el dinero. Son de tipo hermenéutico, o sea, soloabrazan a miembros de su familia. Su data se remonta a la formación de la república deRoma. ¿Conocen la historia de sus orígenes? La ciudad fue fundada por los reyes lícanosLacio y Lucya. Cuando esta encontró a los huérfanos Rómulo y Remo, los adopto y nombróguardianes de la ciudad y el clan. Siglos después, un patricio: Augustus Giovanni fue abrazado por Cassius, uno delos hijos de Amrafel. El clan Giovanni creció en poder e influencia tanto dentro de larepública, como fuera de ella. Ellos fueron los asesores financieros de los primeros cesares:Julio Cayo Cesar y su sobrino, el frío Julio Cesar Octavio. Augustus pago las guerras deconquistas de Julio y Octavio. El clan Giovanni financió la caída de la república y laformación de un imperio. Ellos calcularon que el mismo convendría a sus ansias de poder.Además, con Julio Cesar podrían arrebatar el poder de la ciudad a los lícanos de formadefinitiva. Como Roma demostró ser una potencia militar formidable, Augustus pensabausarla para conquistar toda Europa, Asia y África; y así someter tanto a vivos como a novivos. El primer paso fue la destrucción de Cartago, sede norafricana del clan Brujah10.Después, la toma y conquista de Capadocia y la masacre del clan de los capadocios,verdaderos gobernantes de la ciudad. Los capadocios eran los únicos capaces de hacerfrente al clan Giovanni. Mientras aumentaba el poder de Roma, igualmente el de los Giovanni. Ante la amenazaque entrañaba esto, los miembros de la Jerarquía Oscura11, advertidos por el MonitorGeneral, ordenaron a la Manun Nigrae12 que detuviesen los planes de Augustus. Es en ese10 Clan de vampiros caracterizados por su rebeldía y entrega a la anarquía. Odian todo y a todos. La Mano Negra tuvo quedestruir su sede, en Cartago, debido a su loco y desenfrenado deseo de derribar el orden establecido.11 Grupo de 12 vampiros de alta jerarquía, quienes representan a cada uno de los clanes. Se les considera el parlamento dela nación vampiro.12 Fuerza militar al servicio de la Jerarquía. Funcionan como una fuerza armada ordinaria, con la diferencia que estáconstituida por vampiros y llevan sus operaciones a ambos lados de los mundos: humanos y no vivos. Expertos eninfiltración y espionaje. 19¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  20. 20. Crónicas Oscuras Luna Rojatiempo que Julio Cesar es asesinado. Solo se le permitió gobernar a Octavio, con lacondición de que no serviría a los intereses mezquinos de los Giovanni. Augustus Giovannifue forzado a firmar un juramento de no intromisión con los asuntos del nuevo imperio yseguir financiando, de forma incondicional, las conquistas del joven emperador. Solo asíevitó ser eliminado. Aunque, con diferente promotor, la idea original fue atractiva para los12 preceptores. Continuaron apoyando a Octavio y le cedieron la Legión Oscura, la fuerza de combatemás letal de todas las pertenecientes a la Manun Nigrae. Conformada por 666 vampirosreclutados de todos los clanes. Vestían igual que la legión romana normal, pero, adiferencia de esta, usaban armaduras negras, crines y capas color rojo sangre. Solooperaban a la sombra de la noche. Eran la fuerza de avanzada más letal y solo servíancuando el Cesar los solicitaba, ante el encuentro con vampiros rebeldes u lícanos. Vieronacción especialmente en Europa Central, Gran Bretaña y Etiopia. Desde siglosinmemorables, la Legión Oscura, o de los Inmortales, como se les conoció en Medo Persia;ha servido a los designios de los reyes tenebrosos. En el caso hipotético de uno de elloscaer, se escoge a otro de su clan. Solo se eligen a los más aventajados. Sin percatarme, llego a la entrada del Hell’s Rising; un antro en el que se reúnenvampiros y humanos por igual. Desde la firma del Convenio de Reims13, en 1466, losvampiros no atacan a los humanos sin motivos. La nueva generación de Vástagos prefieremétodos más discretos. Por eso no es sorpresa que grandes bancos de sangre, seanadministrados por sociedades de vampiros. Actualmente, grandes corporacionesfarmacéuticas y la misma FDA son financiadas por los clanes en su búsqueda de la sangresintética. La fila esta larga. Góticos, punks, vástagos, carolingios, etc.; son sus principalesclientes. El Hell’s Rising es la discoteca de moda del inframundo. Droga, sexo, locura, sonlos atractivos de este antro neoyorkino. Ambos, vástagos y humanos, disfrutan por igual lasluces multicolores, laceres, música estridente y humareda de la disco. La lujuria en todassus formas es la reina del lugar. Es la micro reencarnación de la disoluta Nod. Decidíentrar. El portero humano no opuso resistencia al reconocerme. Los Acólitos, así lesllamamos a los humanos que nos sirven, saben identificarnos. Ellos trabajan como losenlaces entre el mundo humano y la nación vampiro. Muchos, de acuerdo a sus serviciosprestados, son abrazados por sus señores. La discoteca está repleta. No es extraño. ¿Qué otro lugar te da libertad de cometer tuspecados más oscuros? Camino entre los asistentes. Siento el olor de la sangre de cada uno.De vez en cuando, se me atraviesa una chica, recién abrazada, dispuesta a ofrecerme susencantos. No quiero que me confundan. No frecuento estos lugares, pero no me sondesconocidas su existencia y ubicaciones. La pista de baile esta congestionada. Veo a unachica humana contoneándose de forma sexy sobre la pista de baile. Humanos y no vivos secontorsionan frenéticamente ante el hechizo de la música. Observo una de las mesas: dosvampiresas desangran a una infeliz humana. En otra, un vampiro se corta la lengua paradisfrutar de su propia sangre. ¡De pronto, todo se apaga! La música cesa… me detengo yobservo hacia las escalinatas, alumbradas por los reflectores. Un grupo de escoltas, vestidosa la usanza de los soldados egipcios antiguos, custodian, en expectativa, los escalones. - ¡Es ella! – exclama un mortal al lado mío.- ¡Es ella!13 Convenio suscrito en la ciudad de Reims por el Santo Padre Pablo II (1464-1471), papa de la iglesia católica, y elpapa negro, Damacenes, representante espiritual de la nación vampiro. Este convenio fue uno de los movimientospolíticos más difíciles del nuevo papa, quien buscaba un entendimiento con el patriarca oscuro. Por su parte, Damacenesdeseaba que la iglesia católica dejase de perseguir a los vampiros y demás seres de la oscuridad. 20¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  21. 21. Crónicas Oscuras Luna Roja Sigo observando, y en la cúspide, percibo una visión fascinante: Su cuerpo delineadocon curvas que hacen que vivo y no vivo se estremezcan igual. Dibujado sugestivamente enese vestido translucido, a la usanza del antiguo Egipto, se oculta toda una diosa sexual. Sucara redondeada, propia de las mujeres de su estirpe, refleja deseo, sabiduría y lujuria. Misojos la reconocen inmediatamente… ¡Es Sekken! La música nuevamente continúa sutonada. El sequito de hombres musculosos, se lanza al suelo, para servir de alfombra a esadivinidad vampiro. Seguramente tienen la esperanza de ser el compañero de cama de ladiosa en esa noche. Sekken no ha perdido su encanto. Esa frente amplia, armoniza con sus ojos amarillos ysu boca carnosa. Sus ojos almendrados son engañosos… ¡muestran ternura e inocencia,pero ocultan una mujer capaz de todo por lo que quiere! Su piel morena, es toda unatentación. ¿Cuántos habrán caído en ella? Su largo cabello negro podría enredar a unamante. - ¡Espera tu turno, pinche blanqueado! – me dice un individuo, al tiempo que me empuja levemente.- si quieres hablar con Angie… ¡Debes hacer fila! - ¿No me digas? – le respondo en el mismo momento que lo observo a los ojos.- yo no espero. El infeliz da un paso atrás, como convencido de su error. Yo continuo observando a ladiva que se mueve entre los concurrentes. ¿Angie? – Pienso.- un nombre común queescogió. En edades anteriores me he encontrado con ella y sus distintos nombres: Basthet,Eris, Ramananty. Ella se encuentra en medio de la pista de baile. Todos le habían hecho un círculoalrededor, querando en el centro. El contoneo de sus caderas, hipnotizaba con solo verlo.Sus senos, medianos y firmes, se mueven al son de la música del momento. Veo, como veztras vez, hombres y mujeres se acercan y se mueven al compás de su seductor movimiento.Las constantes vidas de la diva le han permitido aprender los diversos tipos de bailes delmundo. En el aspecto sexual la vampiresa tiene su historia: Sekken ama el sexo en todas susformas: Disfruta de la compañía sexual tanto de hombres y mujeres. Ella se ve a sí mismacomo un ser omnisexual. Todo lo que le pueda dar placer y saciar su lujuria no le pasabasin ser probado. Sus redondeadas y firmes nalgas rozan atrevida y maliciosamente más deuna entre pierna. Alejándose provocativamente de los infelices hombres, como dejándolessaber que tiene algo que por más que deseen no podrán tener. ¿Quién pensaría que estabailarina sexy, fue en un tiempo olvidado la sacerdotisa Sekken? Eso me remontanuevamente a mis recuerdos… cinco mil años atrás… *** Santuario de Amón –Ra; Tebas, Egipto 1520 a.C.L as calles de la ciudad estaban atiborradas de peregrinos. La ciudad de Tebas, conocida entonces como Uaset, es una de las más importantes del reino de Mizraim. Era considerada la capital de descanso del faraón, señor de todo el país, ehijo mismo de Ra. Políticamente ha sido la capital de los imperios Medio y Nuevo deEgipto. Tebas era la corona de Egipto. Homero, cuando la visitó, quedo encadenado por subelleza. Él la popularizó llamándola “la ciudad de las 100 puertas”. 21¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  22. 22. Crónicas Oscuras Luna Roja Las festividades en honor al dios Amón – Ra están en su máximo apogeo. Tebas era laresidencia de los sumos sacerdotes egipcios. Los sacerdotes se mueven de un lado a otro dela ciudad; ostentando sus ricas vestimentas adornadas de collares de oro, con piedraspreciosas… sus tiaras doradas y cilindriformes, los asemejaban a reyes mismos. ¡Todo unespectáculo digno de los representantes de los dioses! Una reina, Hatshepsut, gobiernajunto a su hijastro Tutmosis, el imperio del dios Ra. Comerciantes, prostitutas y timadores,se la buscan por las polvorientas calles de Tebas. Mikha’el y yo caminábamos por las concurridas calles. Ya era la hora de la puesta desol, cuando el gran dios de los caballos de fuego, tiene que descender a los infiernos y darpaso a Selene, la diosa madre brillante de la noche. Hace seis días que salimos de Nod. Elpríncipe oscuro deseaba mostrarme la extensión del reino de los no vivos. Parecíamos serparte del gran grupo de peregrinos. Mikha’el observa a los caminantes. Huele su sangre.Siente sus miedos. Intuye sus deseos mas ocultos. Tebas no era la ciudad virtuosa que todoshan pensado. La prostitución sacaba su cabeza en las calles y esquinas. En el mismo templohabía bellas jóvenes, escogidas de entre el pueblo, dispuestas a entregar sus cuerpos comosacrificio vivo a los peregrinos capaces de pagar su penitencia. Estos darían todo por estaren el lecho de un recipiente de la esencia divina. Bellas jóvenes arrancadas con promesasdel seno de sus hogares. Muchachas cuyos padres se sentían orgullosos de verlas escogidascomo prostitutas sagradas. Jóvenes “iniciadas” por viejos libidosos que se auto presentabancomo los representantes de los dioses. Viejos en vestimentas y con tiaras doradas quesacaban provecho de ese Boulder sagrado. Yo caminaba detrás de Mikha’el, viendofascinado el ambiente. Dimos vuelta hacia la derecha de una esquina, y nos encontramosfrente a frente con el gran santuario de Amón – Ra. - ¿Por qué vinimos a Tebas? – pregunte a mi guía. - ¡Quiero que conozcas a alguien! – me contestó fríamente. - ¿Alguien? – pregunte.- ¿otro como usted? - Veras – me respondió de forma fría. Entendí su frialdad. Mikha’el es un ser que administra bien sus palabras. Seguí elcamino. Nos dirigimos hacia las escalinatas del templo. El espectáculo del mismo eraimpresionante: Las decenas de estatuas, figuras de esfinges, que custodiaban el caminohacia la gran puerta del santuario daban la impresión de que entraríamos a un lugarmágico… ¡Fuera de este mundo! El templo, en sí, es toda una acrópolis. Situado en lacúspide de una colina, presenta al pueblo la idea de ser un vínculo entre los terrenales y losdioses. Muchos viajeros semitas le llamaban Bab-ilu, que significa “el portal de Dios”. Laidentificaban de esta manera, por traerles a la mente las leyendas de la gran torre quellegaba al cielo. - ¡Mira hacia arriba! – me ordena.- ¡Contempla las lámparas de los dioses celestiales! Levanté mis ojos hacia el cielo. El sol había pasado el horizonte. Contemple lasestrellas guardianas de Mizraim: Kesil, Kimah, ‘ash y Leo. Fijé mis ojos en las 3 estrellasalineadas del centro de Kesil14. - ¡Son bellas! – exclamé.- su brillo es incomparable… - ¿Eso crees? – me preguntó, para agregar.- ¡Son las estrellas de sus dioses! - ¿No lo son nuestros? - ¡Nosotros no tenemos dioses!... ¡somos dioses!14 Correspondiente a la constelación de Orión. 22¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  23. 23. Crónicas Oscuras Luna Roja Eso me dejó quieto. Nunca había pensado que los dioses que las civilizaciones antiguasadoraban, eran seres tan terrenos como quienes se arrodillan ante ellos. Observé losedificios del templo y del resto de la ciudad. La arquitectura egipcia era sin igual. Lospalacios, plazas y micro santuarios habían sido elevados de forma soberbia. De formaincreíble, noté como los mismos parecían estar alineados bajo las estrellas principales. Losegipcios fueron buenos discípulos de los Antiguos. - ¡Esto es increíble! – le expresé a Mikha’el, mientras miraba maravillado las estructuras.- ¡Jamás imaginé que existiesen edificaciones como estas! - ¡Un regalo de los dioses mismos! – contestó un hombre vestido de una túnica de lino blanca.- Ellos mismos nos han visto como dignos de ser sus servidores. Observé al extraño. De estatura mediana, regordete y calvo. Su porte y vestimentas loidentifican como un sacerdote. Vi como él, acercándose a Mikha’el, le hace reverencia. Enese momento confirme mi primera impresión… ¡Los dioses a los que se refería el sacerdoteno eran otros que los cainitas! - ¡Llévame ante tu señora! – ordenó Mikha’el. El sacerdote nos pidió que lo siguiésemos. Dentro del santuario había toda clase dedecorado: estatuas de los dioses y faraones, grabados con la historia de la venida de loscainitas y la formación del reino de Ra. Subimos las escalinatas principales, dejando atrás laplaza de las esfinges. Observando las paredes, vi las imágenes de los primeros reyes deMizraim. Vástagos descendientes del patriarca oscuro Mizraim Ben – Caín liberaron elterritorio de sus opresores provenientes del otro lado del desierto. Estos seres oscuros seconvirtieron en los señores de todo el país. Gobernaban el territorio a través de los reyestíteres acólitos. - ¡Ellos fueron los padres de nuestro reino! – me dice el clérigo.- nos trajeron la cultura y conocimientos antiguos. - ¿Sabe de dónde vinieron? – le cuestioné. - ¡De mas allá del gran mar! – me respondió, al tiempo que me mostraba la imagen, en una de las paredes, de un gran galeón negro.- vinieron de un mundo ya perdido. Continuando nuestro camino, pasamos por varios salones. Cada uno de los mismosestaba alumbrado por candeleros de oro. Llegamos ante una gran puerta de oro, decoradacon más imágenes de reyes y reinas egipcias: Menes, Khasekhemui, Zoser, Keops, Kefreny Micerino; quienes fueron algunos de los reyes que pude distinguir en los altos relieves.Según las leyes del reino, los faraones tenían que ser educados por los sacerdotes. Elsacerdote haló una soga y al instante se escuchó el sonido de un gran gon. Las puertas seabrieron, dándonos paso a su interior. - ¡Mis señores – nos advirtió el sacerdote.- entraran a la presencia de la suma sacerdotisa Sekken! Mikha’el no se hizo esperar, entró al gran salón. Parecía como si no necesitase delpermiso de alguien para hacer las cosas. Yo le seguí, ansioso de conocer más de lossecretos de ese mundo de sangre, misterio y oscuridad. Una a una las historias de misancestros parecían oscurecerse ante esta realidad. Ahora que lo pienso, no era más que unmozalbete impertinente, quien, por su necia curiosidad se involucró en algo siniestro.Ahora me pregunto: ¿habrá valido la pena? 23¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  24. 24. Crónicas Oscuras Luna Roja Capitulo 3 Sekken 24¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  25. 25. Crónicas Oscuras Luna RojaE l amplio salón estaba alumbrado por trece candeleros hechos de oro macizo. Doce columnas, seis a cada lado, sostienen la gran bóveda. En el centro, una alfombra color carmesí se dirigía directamente hacia las tres plataformas superpuestas unasobre la otra. Caminamos tras el sacerdote, hasta acercarnos a las anteriores mencionaras.Mikha’el se mantenía erguido, mientras caminaba hacia la figura que estaba sentada sobreel trono, como todo el príncipe que es. Al irnos acercando, pude visualizar mejor laatractiva figura: una mujer de piel morena como las arenas finas del desierto del sur.Vestida con una túnica traslucida del mismo color del cielo vespertino. Sus cabellos negros,como la noche sin luna y estrellas, están entrelazados por cintos dorados. Sekken es todauna belleza. Su cintura y caderas han vuelto loco a no menos de un faraón o sacerdote. Susojos almendrados, eran los marcos naturales desde donde podían verse ese iris amarillo. Ella se levantó de su trono, dejando notar más plenamente todo su cuerpo. Con curvasque opacan a las dunas mismas del desierto austral. Bajando lentamente las escalinatas, fueacercándose a nosotros. Mikha’el se detuvo, esperando que ella se acercase. Llegando anteél, sin mediar palabra alguna, le plantó un beso sensual que haría estremecer a cualquiermortal. Sin inmutarse, el príncipe oscuro se alejó de ella. Advertí, a una distancia de 10pasos, como ellos conversaban. Mikha’el, de cuando en cuando, me observaba. - ¿Qué estarán hablando? – me pregunté en voz alta. - ¡No es sabio, ni oportuno desear conocer las interioridades de los dioses! – me aconsejó el veterano clérigo. Mikha’el, como percatándose de mi inquietud, se alejó un poco más de nosotros. Quedeobservando los jeroglíficos inscritos en las paredes del salón. No entendía la escrituramizraelita. Imagine, un hijo de pastores, acostumbrado al cuidado de ovejas, tratando deconocer y comprender más de lo que puede. Poco después mi sire me habló de lo tratadocon la sacerdotisa: - ¿Por qué lo trajiste? – Preguntó la sacerdotisa.- sabes que está prohibido traer terrenos a nuestros puntos de encuentro… - ¡Lo sé! – respondió indiferente Mikha’el.- pero, según el decálogo de Amrafel puedo ilustrar a un aspirante… - ¿Entonces es tu intención el convertirlo? – nuevamente preguntó la seductiva Sekken.- ¿Lo sabe? - Digamos que todavía no es momento de expresárselo – manifestó Mikha’el con una sonrisa maligna. Mientras ellos hablaban, yo no quitaba la vista de Sekken. A la verdad, podría habermás joyas en el salón, y como quiera ella sería el centro de toda la atención. - ¿Me dirás que no te atrae? – preguntó Mikha’el. - ¡Ja! ¡ja! – rió estruendosamente.- Me fascina ver que conoces bien mis gustos, mi príncipe… - Te lo cederé; pero – enfatizó.- no tienes permiso de convertirlo… Todavía no ha completado su iluminación. - Vamos, Mikal… sabes bien que está prohibido el iluminar a un no convertido… ¿crees que tu padre apruebe esto? Mikha’el dio tres pasos al frente, en dirección hacia la puerta de mármol, ubicada allado oeste del salón, que da a las escaleras del mismo material. Sin mirar a Sekken lerepostó en tono sombrío: - ¡En nada me preocupa su aprobación! 25¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  26. 26. Crónicas Oscuras Luna Roja Mikha’el caminó hacia las escalinatas y comenzó el asenso hacia el segundo nivel deltemplo. Yo permanecí de pie en el mismo lugar. El sacerdote hizo una reverencia a lasacerdotisa y se retiro por el mismo camino en que nos trajo. Quedando solo con ella, sentílatir mi corazón más de prisa. Todo el líquido rojo recorría las venas y arterias de micuerpo. Sekken padecía sentirlo. Me miró fijamente, con una mirada seductora. Sentí comodesnudaba con sus ojos mi ser y me violaba con su mirada. Esos ojos misteriosos escondíanuna atracción sexual irrefrenable. Noté como su lengua remojaba sus rojos labios. - ¿Entonces eres la nueva mascota de Mikha’el? – preguntó con cierto aire irónico. - ¡Perdone, su alteza! – reaccioné con sorpresa.-… ¿habla conmigo? - ¿Acaso hay otro aquí? – riendo burlescamente. Estaba prohibido, bajo pena de muerte, mirar y hasta dirigir la palabra a la Sumosacerdotisa. Ni el mismo Gran sacerdote tiene permitido levantar sus ojos para mirar sufigura. Ella se acercó más, contoneando sus caderas de forma cautivante. Mi corazón seaceleró al instante; mi sangre corrió de forma tal, que podría haber salido de las venas.Llegando hacia mí, dio una vuelta y pasó a colocarse detrás. Sentí sus dedos recorrer desdemi espalda y llegar a mi pecho. Sus dedos se sentían como delicadas almohadillas.Acercándose más, desde atrás, sentí sus senos cerca de mi espalda. Su boca se colocó justoal lado de mis oídos. A diferencia de algunos vampiros, Sekken tenía un aliento agradable,con fragancia a mirra. Traté de sentir los latidos de su corazón, pero no sentí nada… ¡Ellano los tenía! - ¡Eres un terreno agradable a mi vista! – me dijo, al mismo tiempo que con su lengua acariciaba el lóbulo de mi oído derecho.- ¡Me excitas! - ¡Mi señora! – respondí titubeando, mientras trataba de quitar sus largos brazos de alrededor de mi cuello.- ¡Los Guardianes del templo tienen prohibido acercarse a usted, bajo pena de muerte! - ¡Yo soy ley en el santuario de Amón – Ra! – me respondió con una voz melosa.- Como diosa es mi derecho yacer con quien yo desee… además… tú no eres un guardián. - ¡Eso sería un privilegio! – musité.- pero… - ¿No me digas que eres como tu sire? – preguntó con una sonrisa.- él es el único ser que no cayó a mis encantos. Plantándome un beso en mis labios, derribó todas mis resistencias. Me tomó de lasmanos, y me introdujo a su recamara, una habitación rodeada de cortinas de seda blancas y,en el centro, una gran cama cubierta de sabanas hechas con hilos carmesí. Grandes espejosrodeaban toda la habitación. La misma estaba sostenida por 13 columnas de mármol deJavan15, y tenía forma cilíndrica. Tendidos sobre la gran cama. Nos abrazamos en amoroso encuentro. Las cortinas semovían por la magia cinegética de la brisa del desierto. ¡Una aberración bella! ¡Unencuentro prohibido! ¡La unión maldita, entre sabanas y abrazos, de un terreno y una no –viva! Sekken sabía gozar bien del sexo. Me cabalgaba como toda una jinete sobre susumiso jamelgo. Yo, acostado, solo me sometía a su majestuosa lujuria. El movimiento desus caderas sobre mi pelvis, emulaban a los movimientos de las estrellas sobre el oscurocielo. Sentía que extraía todo el jugo de mis entrañas. Sus gemidos, los cuales llenaban lassilenciosas instalaciones del santuario, expresaban el profundo placer que sentía. En más deuna ocasión ella extrajo el jugo vital de mis entrañas. Al mismo tiempo sentía correr por mi15 Nombre antiguo de Grecia, y que a su vez perteneció a uno de los hijos el patriarca Jafet 26¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  27. 27. Crónicas Oscuras Luna Rojacuerpo un líquido viscoso que salía de sus entrepiernas. Nada de lo que tiene que ver conlas artes amatorias quedo sin probar esa noche. Ella me enseñó formas aprendidas en laIndia, los bosques negros del centro de Europa y no recuerdo donde más. Nuestros gemidosherían el silencio nocturno del santuario ¡Como mortal fue la segunda vez que experimenteel placer que sentí en ese momento! ***N uevamente mis pensamientos fueron atraídos al presente. La estridente música y el rose descuidado de los asistentes me despiertan del letargo en el que me sumí al recordar cosas de mi vida pasada. Dirijo mi vista hacia la plataforma de baile. Laarcana sacerdotisa se mueve sobre ella como lo que era hace siglos: ¡toda una diosa!Bailaba en medio de un joven moreno alto y musculoso, y una joven mujer, de pielcaucásica. Los movimientos eróticos de Sekken entre estos dos mortales hacían que lasangre de cualquiera se revoleteara. Más que bailar, parecía como si hiciesen el amor en elescenario. Acercándome al bar, pedí a la linda bartender que me sirviera un vaso deHemoglobyn, una bebida a base de sangre sintetizada. Sentado en la silla observaba másdetenidamente el lugar. Los gustos de Sekken siguen iguales: columnas y escenografíasalusivas a su natal Egipto. Me percato de que la discoteca es una nueva versión delsantuario de Tebas. Giro mi silla en dirección al mostrador del bar. Mientras tomo mibebida, siento como unos labios me susurran al oído las siguientes palabras: “¡Veo quesigues viniendo a mí!” Es ella… ¡La misma Sekken! - Había escuchado de este lugar – respondo sin molestarme mirarla.- y decidí venir a ver. - Ja, ja, ja – ríe burlonamente.- ¡Por favor, aun después de tantos siglos no has aprendido a mentir! Me levanto de la silla y saco la cartera para pagar por la bebida. El dinero es dinero,tanto en mi mundo como en el de los terrenos. Sekken, bueno Angie Carolina, toma mimano y me dice: - ¡Esta va por la casa! - Te lo agradezco – respondo fríamente.- pero no deseo deberte nada – y acto seguido pago a la bartender. Comienzo caminar hacia la salida de ese lugar de perdición. Ni siquiera sé por quédiablos fui allá. Todavía siento como la mirara de la sacerdotisa se clava en mis espaldas.Esos ojos penetrantes son tan punzantes como dagas de doble filo. El poder que ella tuvosobre mí hace siglos, ya no es el mismo. Aunque no puedo afirmar que esa sea la única vezen que nos veríamos. Faltan apenas horas para finalizar el año. ¡Será otro que se unirá a milargo rosario de años de existencia! ***L a noche está muy adentrada. Las calles, aun de Nueva York, se han casi vaciado. Rato hace que el nuevo año entró. Las personas vuelven a sus hogares, luego de la celebración. Nuevos planes y promesas se han formulado en ese momento. Planes ypromesas que se encontraran con otras viejas que no vieron el cumplimiento. Me gustacaminar entre los humanos, creo que lo había dicho antes. Muchos se recogen, rumbo a sushogares, luego de celebrar las fiestas de año nuevo. El Times Square está volviendo a la 27¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  28. 28. Crónicas Oscuras Luna Rojanormalidad. Las luces de neón juguetean con su parpadear en la noche. El confeti y losgorros festivos son los únicos testigos de la celebración. Estoy cerca de la catedral de San Patricio. El hedor a tierra santa comienza invadir misnarices. Molesta mi sentido olfativo. La incapacidad de muchos de mi especia de poderponer pie en iglesias y suelo consagrado tiene su explicación: Los cristianos, durante laGuerra Santa, lanzaron conjuros druidas a sus instalaciones religiosas para repelernos. ¡Nisiquiera confiaban en el poder de su Dios! Tuvieron que auxiliarse de los hechizosancestrales, de aquellos que consideraban paganos. La fachada emerge toda imponente.Centrada entre la calle Quincuagésima y la Quinta Avenida. Su estilo neogótico oculta suoscuro pasado: Construida por señores oscuros infiltrados en el mismo seno delcatolicismo. Manteniéndome en la acera contraria, observo el frente de la imponente catedral. Suestructura cruciforme la hace única. Sus altas escalinatas han visto subir y bajar a múltiplespersonalidades, durante toda su historia. Recuerdo, como ahora, el ano de inicio de suconstrucción: 1858, y el termino de la misma en 1865. En esa época solo era un reciénllegado a la ciudad. Como muchos otros de mi especie, me integré a la sociedadneoyorkina, llegando a forjar un modo de vida entre los caminantes diurnos. San Patriciomismo fue levantada por vampiros pertenecientes a la Orden Oscura de los Trapenses16,quienes quedaron en Estados Unidos; y fueron financiados por la todopoderosa familiaGiovanni. James Renwick Jr., acolito de los trapenses, diseñó la catedral siguiendo lasindicaciones del mismísimo Gran Maestre Trapense Jean Pietre Saint – Clareé. Ese monumento a la fe cristiana estadounidense tiene una historia más oscura de la quemuchos desean recordar y contar. ¡Más que un símbolo de la fe católica estadounidense; esla señal de cómo mi especie influyó en esta! Con la capacidad de levitar que tenemos,puedo llegar a la cúspide del campanario. Me sitúo en una de las cornisas, cerca de una delas grandes gárgolas que vigilan la torre sagrada. Observo, desde ahí, gran parte de laciudad. Las luces artificiales de los edificios presentan un espectáculo impresionante a mivista. Dejo correr libre mis pensamientos y recuerdos. Me abandono a la tranquilidad queofrece ese lugar. ¡Único sitio en que un ser caído puede estar lo más cerca de Dios sin lanecesidad de buscarlo! Cierro mis ojos para abandonarme a mis reflexiones. Siento unapresencia, como si alguien o algo me observase. La misma, extrañamente, me es familiar.No es sangre caliente. Esa esencia… ¡Esa esencia es de un vampiro! - ¡Sal de tu escondite! – exclamo en voz alta.- ¡Sé que estas aquí! Con movimientos rápidos, solo perceptibles por mi especie, aparece sentado sobre lagárgola de mi izquierda. De estatura mediana, tez blanca, cabello largo negro… ¡el másnegro que haya visto! Ese rostro infantil, de joven en sus no muy adentrados veinte, ocultala personalidad más siniestra que haya vivido por siglos. Una tonada familiar salesigilosamente, hasta convertirse en una canción audible. La reconozco. Es de una películaprotagonizada por Denzel Washington… no recuerdo el nombre. Noto como una sonrisasiniestra se dibuja en esos labios. - Time is on my side! – Canta. - Yes it is! - ¿Quién eres? – pregunto al intruso.- ¿Qué quieres?16 Históricamente, los trapenses fueron un grupo de monjes perseguido por las autoridades francesas napoleónicas. Sunombre completo era Orden Cistercienses de la Estrecha Observancia u Orden de la Trapa. Fundada en el monasterio dela Trapa, Francia. Para fines de la historia, hemos subdividido este grupo en los Trapenses oscuros, vampiros francesespertenecientes a esta orden y quienes fueron desterrados de su patria. 28¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  29. 29. Crónicas Oscuras Luna Roja - ¡Bonjour, pastor! – me saluda con un acento afrancesado.- ¡A pesar de los siglos, sigues siendo predecible! Lo reconozco al instante. Esa voz, unida a esa imagen, son memorables: ÁnggeloGabriel Le Mont, un oscuro servidor del Clero Negro17. Sus vestimentas negras y labufanda rojo sangre que ostenta alrededor de su cuello, lo relacionan con los CruzadosCarmesí18. La última vez que lo vi, fue durante la toma de Beziers, el 21 de julio del120919. Mis recuerdos de ese momento, casi desatan el frenesí monstruoso dentro de mí. - ¡Ánggelo Gabriel Le Mont! – exclamo con desdén.- ¡El carnicero de Beziers! - Vamos, mom ami – me responde con una sonrisa, en el momento en que rápidamente se colocaba tras mi.- Cada uno sirve al señor que le place… ¡Es la voluntad de Dios! - ¡No me vengas con tus tonterías fanáticas! – le respondo mientras, con un movimiento, me alejo de él.- ¿Esa fue la voluntad que te llevó a masacrar a terrenos y no vivos en Beziers? Vienen a mi mente destellos de ese sangriento momento: La guerra contra los Katarus, un grupo de místicos procedentes de la zona de Albi,quienes combinaban la religión cristiana con los dogmas vampíricos, parecía amenazar alos tronos de la Europa del siglo XII. Mientras los cruzados cristianos luchaban porJerusalén; un grupo de Cruzados Carmesí, enviados por el Patriarca vampiro a petición delPapa Inocencio III, se dirigió hacia la ciudad de Beziers, Francia. Su misión era destruir lasfuerzas cataras apostadas allí. Las mismas eran apoyadas por los Brujah, quienes ayudabanal rey Pedro II en su intento de derrocar el poder desmedido de la iglesia católica.los brujaheran vampiros sin ley. El caos era su estilo de vida. Sinceramente, luego de destruir a laiglesia católica, no titubearían en destruir a la Sede Negra. Los Carmesí llegaron a laciudad y en una noche la tomaron. La masacre fue tan espeluznante, que los mismoscatólicos y cataros sobrevivientes declararon, cada uno por su lado, las ruinas como sitiomaldito. El comandante vampiro que dirigió la matanza fue Le Mont. Muchos historiadoresle otorgan el medito a Don Armando Amalrico20, abad de Citeaux, y a Simón de Monfort;con tal de encubrir una de, las no pocas, cooperaciones entre el clero católico y el clerooscuro de los vampiros. - ¿Escuchas los gritos de las victimas en La Madeleine? – le increpo. - ¿Eso? – responde sin inmutarse.- jajaja… ¡Dios conoce quienes son suyos! - ¡Gabriel! … - exclamo con una rabia sobrehumana.- ¡Eres un…! - ¡No blasfemes! – me dice en el momento en que, con un movimiento imperceptible para ojo humano, me toma y levanta por el cuello con su mano derecha.- ¡A Dios no le gusta los blasfemos!17 Clero Negro, grupo de clérigos vampiros, pertenecientes en vida a la iglesia católica y quienes han seguido suscreencias mas allá de la conversión. Renunciaron a su humanidad, por ambición. Son los cardenales negros que siguen alPapa oscuro en la administración de la Hermandad de la Cruz Carmesí (contraparte vampiro de la iglesia católica).18 Orden de los Hermanos de la Cruz Carmesí. Orden militar vampiro, regenteada a la manera de las ordenes monacales(de las que tomaron sus formas y principios). Su carácter militar los convierte en soldados de primera línea. Se identificanpor sus vestimentas negras, bufandas rojo sangre y cruces color carmesí sobre las mismas. Se diferencia de la Mano Negraen su naturaleza: estos son una milicia secular, mientras que los cruzados carmesí poseen un tinte religioso. Sus miembrosson monjes y sacerdotes caídos de la gracia y quienes decidieron tomar el camino de Caín.19 Los historiadores registran el hecho el 22 de julio, pero las crónicas cainitas afirman que el verdadero hecho fue el 21,cuando las tropas Carmesí entraron y masacraron a los habitantes. Al día siguiente, Amalrico y Monfort entraron al puebloy amontonaron los cadáveres en la iglesia de Madeleine, donde les prendieron fuego junto con los sobrevivientes que sehabían ocultado allí.20 También aparece como Arnaud Amaury, abad de Citeaux, legado papal, arzobispo y duque de Narbona. 29¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?
  30. 30. Crónicas Oscuras Luna Roja Recordé en ese momento la verdadera naturaleza de Gabriel. Vinieron a mis oídos laterrible sentencia pronunciada por él, pero atribuidas a propósito a Monseñor Amalrico:Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos. De todos los vampiros raros, Gabriel LeMont es el más raro. Su convicción de hacer las cosas en nombre de un Dios que nosmaldijo, causa en mi diversas reacciones. Los miembros del Clero Negro o, como erantambién conocidos, Sanctus Concilius Nigrae, se resisten renunciar de sus ideas de cuandoeran vivientes. Ellos son el contra poder en la nación. Son la contraparte de la Jerarquía.Mientras estos se preocupan por los asuntos políticos; el Clero se enfoca en el control de lasalmas… o en nuestro caso… ¡las no almas! Los Cruzados Carmesí, su ejército personal,eran más letales que la Manum Nigrae o la Legión Oscura mismas. Esto debido a suconvicción de que, de alguna forma, sus matanzas aportarían a reducir su condena. Pero, eneste momento, me intriga saber el porqué de su aparición. - Esos eran tiempos de guerra, mon ami– me explica Gabriel mientras me baja.- ¡Solo hicimos la obra de Dios! - ¡Gabriel! – le respondo.- matar guerreros en el campo de batalla es una cosa… pero, ¡asesinar mujeres y niños es otra cosa! - ¡Vamos! Tú bien sabes que ese pueblo era un bastión Brujah… su revolución no solo amenazaba a la iglesia, sino a la nación vampiro… seguí ordenes… Arreglándome el sobretodo, procuro alejarme de Gabriel. Siento su fría miradaseguirme. Cualquier cosa que lo haya traído, no me interesaba saberlo. - Tú eres igual a mi – me dice.- fuiste soldado, primero de la Legión Oscura y después de La Mano… ¿Te crees mejor que nosotros? … recuerdo como peleamos en los territorios godos… ¡En ese entonces no te daba problema matar! - ¡Esos eran tiempos diferentes! – le rebato.- yo mataba por mi pueblo… ¡tú lo hacías por placer! - ¿Y qué? ¡Estuviste también en Beziers! - Si… pero solo como apoyo con los Legionarios… - ¡No te engañes amigo mío! El no haber hecho nada te hace tan culpable como yo… Esas palabras estaban ideadas para hacerme sentir culpable. Una maldición de miestado, es que podemos sufrir de sentimientos contradictorios con mayor intensidad que unterreno. Por algo otros han drenado de sus seres las últimas gotas de humanidad. Sabían queesos sentimientos podrían llevarlos a la locura. Recuerdo bien el evento del que Gabriel mehacía referencia: ocurrió en el 379 d.C. El emperador Flavio Teorosio Augusto habíasolicitado a la Jerarquía el apoyo de la Legión Oscura. Deseaba someter la diócesis dePanonia y Dalmacia, en control de los Godos, e implantar la cruz cristiana en sus bosques.Le Mont (en ese entonces llamado Claudio Valerius Germánico) dirigió a los LegionariosNegros contra las tropas godas apoyadas por lupinos, ancestrales enemigos de los vampiros,y tropas gangrel. No fue la primera vez que luchamos a favor de los romanos. Tampocofue el primer enfrentamiento contra lícanos. Durante siglos nuestra guerra ha sido sincuartel. - ¡Siempre aferrado a tu repulsivo sentido del honor! – me reclama con voz airada.- Los tiempos han cambiado… - ¿Qué es lo que quieres? – le cuestiono sin dejarlo terminar. - El Patriarca Salmanacer ha decretado que todos los vástagos e integrantes de los clanes vampiros se presenten en el castillo de la Humearoda; a la sexta luna llena… - ¿La Luna de sangre? – le pregunto, queriendo estar seguro de lo que escucho. - Si, cuando esté sobre su cenit la Luna roja. – me responde. 30¿Vale la pena vivir eternamente en la oscuridad?

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