LA PROMOCIÓN DE LA VIVIENDA COOPERATIVA Y                 EL PAPEL DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL                             ...
2.- Demanda insatisfecha:A pesar de ese exceso de oferta, como decimos, se constata la existencia de unaimportante demanda...
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viviendas suelen construirse en suelos de titularidad pública mediante la cesión   del derecho de superficie, fórmula que ...
C) RENACER DE LAS COOPERATIVAS DE VIVIENDA Y CONSTRUCCIÓN,Y DE LAS GESTORAS DE COOPERATIVAS. RAZONES1.- El renacer de las ...
Podrán pertenecer como socios a estas cooperativas, los profesionales, estén o nocolegiados; los pequeños empresarios, inc...
A las anteriores circunstancias que vienen a caracterizar la situación actual puedeañadirse el desconocimiento que de la c...
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cooperativa, promueven la constitución de la cooperativa a través de los medios decomunicación y publicidad al uso.Hemos v...
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y fines propios de esta clase de cooperativas, evitando en lo posible que se conviertanen meros instrumentos de la especul...
las viviendas de protección oficial promovidas por cooperativas de viviendas y   la LOE 38/1999.b) Informando a los cooper...
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Conferencia gemma fajardo sagunto 20.04.10

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  1. 1. LA PROMOCIÓN DE LA VIVIENDA COOPERATIVA Y EL PAPEL DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL Isabel-Gemma Fajardo García Prof. TU Derecho Mercantil Investigadora IUDESCOOP Universidad de ValenciaI.- LA VIVIENDA Y LA VIVIENDA COOPERATIVA. SITUACIÓN ACTUALEs una constante en los últimos tiempos hablar de la crisis que atraviesa el sector de lavivienda, crisis que tiene su origen en diversos factores, normativos, comerciales yfinancieros. Esa crisis también alcanza a la vivienda construida en régimen cooperativo,aunque se dice que le afecta en menor medida, porque no han especulado en los años debonanza ni han invertido inadecuadamente (Vázquez Fraile. Noticias del CIDEC nº 53,Noviembre 2009 pg. 66). Nuestro propósito en estas líneas que iniciamos es exponeralgunos aspectos que permiten describir la situación actual por la que atraviesa lavivienda en general y la vivienda cooperativa en particular, para centrarnos en unasegunda parte en el papel que la Administración local puede jugar para mejorar estasituación.A) Dificultades para la financiación de la construcción y adquisición de vivienda.Uno de los principales aspectos que describen el momento actual es la dificultad queencuentran los constructores, los promotores y los usuarios para poder financiar laconstrucción, promoción o adquisición de las viviendas. El endurecimiento de lascondiciones bancarias para acceder al crédito no sólo dificulta que existan nuevaspromociones y adquisiciones de vivienda, sino que ha supuesto el freno de muchaspromociones que estaban en marcha, lo que ha ocasionado el concurso generalizado denumerosas empresas de la construcción y también de cooperativas de viviendas.B) Exceso de viviendas y demanda insatisfechaOtro de los aspectos que caracterizan la situación actual que atraviesa la vivienda es lafalta de adecuación entre oferta y demanda, existe un exceso de vivienda desocupada yen venta, y a su vez, sigue existiendo una importante demanda de vivienda porsatisfacer.1.- Viviendas desocupadas y viviendas por vender. Datos estadísticos.Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobreel Censo de Población y Vivienda (2001), son 3.099.918 las viviendas que estásdesocupadas (15% de los pisos), de ellas, 444.823 en la Comunidad Valenciana. Ysegún informe hecho público en octubre de 2009 por la Fundación de Estudios deEconomía Aplicada (FEDEA), en España existen 650.000 viviendas sin vender a finalesde 2009. Por otra parte, el periódico Levante publicaba el 24 marzo 2010 la noticia dela existencia 95.00 viviendas sin vender en la Comunidad Valenciana. 1
  2. 2. 2.- Demanda insatisfecha:A pesar de ese exceso de oferta, como decimos, se constata la existencia de unaimportante demanda de vivienda. El Estudio de las Necesidades y Demanda deVivienda en la Comunidad Valenciana (2008-2011) elaborado por la Comisión Técnicadel Observatorio Valenciano de la Vivienda (OVV) cifra la demanda de acceso a lavivienda para dicho periodo en 186.000 viviendas, y en 90.000 la demanda para larehabilitación de viviendas.Esta demanda insatisfecha tiene su causa en diversas razones que van desde la falta deadecuación de los precios; de los sistemas de titularidad y del modelo de vivienda, a lasnecesidades y posibilidades de los demandantes. a) Por falta de adecuación de los precios a las posibilidades de los demandantes. El precio de la vivienda para su adquisición y para su alquiler, no están al alcance de muchos de los demandantes, y menos en momentos de paro como los actuales. Estas circunstancias están afectando especialmente a los jóvenes. Según datos del Observatorio Joven de la Vivienda y del Empleo (2º Trimestre 2009) para la Comunidad Valenciana, el acceso a la propiedad de una vivienda para un joven (menor de 34 años) representa del 50% al 58 % de sus ingresos, y para una pareja del 34 al 40 % de éstos, según tengan su domicilio en Castellón o Alicante. Mientras que los ingresos mínimos mensuales para poder adquirir una vivienda libre deberían ser de 2079 a 2149 euros, dependiendo de si su domicilio está en Valencia o Castellón. En cuanto al alquiler de viviendas, la renta media mensual del alquiler en nuestra Comunidad está en 618 euros, cuando lo tolerable para un joven debería ser de 342,47 euros y de 494,37 para una pareja. Los anteriores datos hacen referencia a los jóvenes que pueden plantearse adquirir o alquilar una vivienda, pero debe tenerse en cuenta que la población joven es de las que más ha acusado la crisis y en particular en la Comunidad Valenciana. Según el Observatorio Joven de la Vivienda, los hogares jóvenes de esta Comunidad han sido los que más bruscamente han visto recortado su nivel de ingresos, su capacidad adquisitiva en un año ha descendido un 8.73%. El 39.9% de la población joven no percibe ningún salario, y el 14.9% de los hogares jóvenes no posee ninguna fuente de ingresos proveniente del mercado de trabajo. El conjunto de personas jóvenes que pueden plantearse comprar o alquilar una vivienda es cada vez más reducido. Por ello, el abaratamiento que se ha producido en el importe inicial de la cuota hipotecaria media no ha tenido efectos inmediatos para los jóvenes. Por último, debe subrayarse que a pesar de la crisis y del exceso de vivienda en venta, los precios no están respondiendo cómo cabría esperar. Según datos del Ministerio de la Vivienda publicados el pasado 19 de abril y correspondientes al primer trimestre de 2010, la variación interanual del precio de la vivienda libre en España ha descendido un 4.75%, mientras que el precio de las viviendas de protección oficial, que es la actualmente demandada, se ha incrementado en un 1,9%. 2
  3. 3. b) Por falta de adecuación de los sistemas de titularidad a las necesidades de los demandantes. Se han estado construyendo viviendas para vender. Nuestra cultura y las políticas públicas y fiscales de este país han favorecido que los ciudadanos traten de conseguir su vivienda en propiedad; también es cierto que se busca obtener la propiedad de la vivienda cuando lo que se busca es una inversión para el futuro o para rentabilizar a corto o medio plazo. Pero las necesidades de vivienda de la sociedad actual van también por otros caminos: arrendamiento (con acceso diferido a la propiedad o no) o cesión de uso. Porque pueden ser más asequibles económicamente y porque cada vez se exige más movilidad a las personas: estudiantes, trabajadores, etc. Según el Estudio de Demanda de Vivienda del OVV, la demanda efectiva de alquiler como vía para acceder por primera vez a una vivienda, se ha quintuplicado desde 2007 (9,2 de la demanda de vivienda) a 2009 (32%). Pero la actual oferta inmobiliaria no contempla apenas el alquiler o la cesión de uso. Posiblemente porque las fórmulas clásicas de construcción atienden mejor a los intereses de los inversores (con mayor capacidad adquisitiva) y de los empresarios de la construcción (obtienen mayor rentabilidad). Javier Sáez Cifre (Jefe de Programas de Empleo y Vivienda del IVAJ) en un artículo publicado recientemente (Noticias del CIDEC nº 53/2009 p. 73) informaba de las ayudas que desde la Generalitat Valenciana existen para potenciar el alquiler de viviendas a jóvenes (Bolsa de Vivienda en alquiler y ayudas al alquiler) pero también de la dificultad de conseguir “la materia prima”, es decir, los pisos, y eso que la Administración ofrece seguros y su intermediación. En 2008 se atendió la solicitud de 7680 jóvenes, pero sólo pudo encontrarse alojamiento para 147 jóvenes en 94 pisos. Por otra parte, la cesión de uso es un modelo de acceso a la vivienda que se desarrolla en régimen cooperativo, la cooperativa retiene la propiedad de las viviendas y cede su uso a largo plazo a los socios. En nuestro país puede decirse que es una fórmula desconocida, pero cuenta con más de un siglo de historia y con un gran desarrollo en países como Canadá, EEUU y algunos países de Europa: Dinamarca, Noruega, Suecia, Alemania y Holanda. Entre las características de este modelo de acceso a la vivienda, puede citarse, que la propiedad de la vivienda permanece en la cooperativa, mientras que el socio-usuario obtiene un derecho real de uso sobre la misma, de duración normalmente vitalicia, derecho reconocido en escritura pública con acceso al Registro de la Propiedad; al acceder a la cooperativa, el socio debe realizar una aportación a capital que desembolsa en un 25% en un primer momento y el 75% restante durante el proceso de construcción de la vivienda. Este capital es reembolsable en el caso de que el socio cause baja de la cooperativa y desocupe la vivienda. El socio-usuario pagará dos cuotas mensuales, una por el uso de la vivienda, normalmente más económica que en el mercado de alquiler de vivienda protegida, que además suele decrecer a medida que se amortiza el pago del préstamo hipotecario; y otra cuota por el mantenimiento del edificio. Estas 3
  4. 4. viviendas suelen construirse en suelos de titularidad pública mediante la cesión del derecho de superficie, fórmula que nuestro ordenamiento también contempla en los arts. 40 y 41 de la Ley del Suelo (RD. Legisl. 2/2008). En su promoción suelen contar con un tipo de IVA super reducido (en torno al 4%) y con la calificación de cooperativas especialmente protegidas; los excedentes, en caso de que se generen se reinvierten en el mantenimiento de las viviendas o en fondos destinados a la construcción de otras viviendas en régimen de cesión de uso. Estos proyectos suelen ir acompañados de actuaciones de tipo social a favor de los socios-usuarios y del entorno en el que se asientan estas cooperativas. Existen algunos estudios muy interesantes que analizan estos modelos de acceso a la vivienda. Entre ellos podemos citar: el Estudio de Raúl Türmo “Andel: el model escandinau d’accés a l’habitatge” Ed. Fundació Jaume Bofill (2004); las Jornadas organizadas por la Federació de Cooperatives d’Habitatges de Catalunya en Sabadell (Noviembre 2007) encaminadas a conocer diferentes experiencias europeas, sobre modalidades de acceso a la vivienda diferentes de la adjudicación, cuyo informe final “Jornades europees sobre Models d’acces a l’habitatge en règim cooperatiu” está publicado en http://www.gencat.cat/treball/doc/doc_20387578_1.pdf; y el Estudio encargado por la Federació de Cooperatives d’Habitatges de Catalunya (2008) “La cesión de uso en las cooperativas de viviendas”. Ciertamente, es en Cataluña donde más se ha estudiado este modelo y donde ha comenzado a implantarse. La Ley catalana del derecho a la vivienda (Ley 18/2007) recoge expresamente referencias a este modelo de acceso a la vivienda, en su art. 102 y en su disposición adicional 18ª “Promoción cooperativa”, cuyo apartado 2ª señala: “Las administraciones públicas o los entes que dependan de las mismas y las sociedades cooperativas de viviendas o la Federación de Cooperativas de Vivienda de Cataluña, pueden establecer cualquiera de las modalidades de colaboración a que se refiere la Ley 18/2002 de cooperativas, para cumplir con el objeto y las finalidades de la presente ley, abarcando el fomento de las nuevas formas de cesión de uso de viviendas destinadas a políticas sociales”.c) Por falta de adecuación de las viviendas ofertadas a las necesidades de los demandantes. Nos referimos en particular al modelo tradicional de vivienda que viene construyéndose, el cual no responde siempre a los intereses de las personas que buscan una vivienda para vivir en ella. Para las personas que viven solas o son familias con pocos miembros, las viviendas son excesivamente grandes y con pocos servicios comunes; las personas mayores por el contrario buscan alojamientos apropiados a sus necesidades con espacios de uso individual más amplios que los que ofrecen las residencias privadas. Hay que pensar más en el modelo de sociedad que tenemos y en sus necesidades: personas mayores, jóvenes residiendo temporalmente por estudios o trabajo, trabajadores temporalmente desplazados, personas viudas, separadas, divorciadas, solteras, familias monoparentales, etc. El modelo de vivienda que necesitan no lo está ofreciendo el mercado. En muchos casos la única solución la encuentran en la fórmula cooperativa, diseñando y construyendo conjuntamente su vivienda. 4
  5. 5. C) RENACER DE LAS COOPERATIVAS DE VIVIENDA Y CONSTRUCCIÓN,Y DE LAS GESTORAS DE COOPERATIVAS. RAZONES1.- El renacer de las cooperativas de vivienda como hecho. Razones:Es una realidad observable, el incremento del número de cooperativas de viviendas quese están constituyendo en los últimos meses, las razones son diversas:Por una parte, la cooperativa permite obtener las viviendas a mejor coste, por queahorran el coste de intermediación del promotor al ser viviendas de autopromoción. La cooperativa promueve las viviendas atendiendo a las necesidades de sus socios, queson quienes toman las decisiones, por lo que se supone que se adaptan mejor a susdemandas.Por otra parte, en la actual coyuntura económica, se están desarrollando principalmentepromociones públicas, sector en el que tradicionalmente las cooperativas han destacado,por lo que las administraciones públicas están recurriendo más a las cooperativas y a lascomunidades de propietarios para el desarrollo o gestión de dichas promociones. Desdela Ley de casas baratas de 1911 la cooperativa de viviendas ha sido la principal fórmulade promoción de este tipo de viviendas, hasta que, a partir de la Ley de 1921 comenzó acompartir este liderazgo con las Administraciones públicas.2.- Desarrollo del modelo cooperativo para la promoción de locales, despachos y desuelo industrialDesde hace años, viene utilizándose también el modelo cooperativo para la construccióno gestión de otro tipo de construcción a favor de los socios: locales comerciales,despachos y más recientemente suelo industrial.Si son construcciones que no son anexas a viviendas, la cooperativa constituida nopuede ser calificada como de viviendas. En este caso se trataría de cooperativas deservicios empresariales y profesionales, cuyo objeto social es realizar cualquieractividad que tenga como fin facilitar la actividad empresarial o profesional de sussocios.La similitud de objetivos y problemas que plantean las cooperativas de viviendas y estasotras, aconsejan una regulación semejante, por ello la doctrina propone como nuevacalificación la de cooperativa de construcción y vivienda (Millán Calenti, R. (2007) enAs Cooperativas de Vivendas no Marco da Lei 5/1998 de Cooperativas de Galicia,Botana (coord.), CECOOP, pgs. 41-42), como hicieron en Portugal con la cooperativad’ habitação e construção.El legislador valenciano ya previó expresamente estos nuevos modelos en la Ley8/2003, art. 91. 9, que define como Cooperativas de despachos o locales, y que tienenpor objeto procurar, exclusivamente para sus socios, despachos, oficinas o locales, asícomo aparcamientos u otros inmuebles o edificaciones complementarias de losanteriores. A tales efectos, la cooperativa podrá adquirir, parcelar y urbanizar terrenos y,en general, desarrollar cuantas actividades conduzcan al cumplimiento de su objetosocial. También podrá corresponder a estas cooperativas la rehabilitación,administración, conservación o mejora de dichos inmuebles. 5
  6. 6. Podrán pertenecer como socios a estas cooperativas, los profesionales, estén o nocolegiados; los pequeños empresarios, incluidos los agrícolas, entendiéndose por taleslas personas físicas o jurídicas, que no empleen a más de cincuenta trabajadores porcuenta ajena; y las cooperativas de cualquier clase y tamaño que sean.Estas cooperativas podrán agruparse entre sí, o con cooperativas de viviendas, para laedificación o rehabilitación conjunta de un mismo inmueble o grupo de ellos,incluyendo la urbanización, si procede.En lo demás, será de aplicación a estas cooperativas lo establecido para las de viviendas3.- Concomitante renacer de las gestoras de cooperativas de viviendas.Las gestoras son empresas, normalmente sociedades mercantiles, que tienen por objeto,gestionar la promoción y construcción de viviendas en régimen cooperativo y encomunidad de propietarios. Su vinculación con la cooperativa suele ser a través de uncontrato de mandato o de arrendamiento de servicios.La creación de cooperativas de viviendas en los últimos meses ha venido de la mano, yha sido consecuencia a su vez, del renacer de las gestoras.Un reciente artículo en la prensa (Expansión, marzo 2010) recogía la opinión delrepresentante de una de las mayores consultoras inmobiliarias (Knight Frank), quienafirmaba que: “Una fórmula de construcción que no solo se mantiene sino que harepuntado en este periodo de crisis son las comunidades o cooperativas, un nicho demercado donde también tienen hueco las empresas promotoras “Es una tendencia quese ha generalizado. Muchas empresas que no vendía como promotoras, han creado unaempresa de gestión de cooperativas, donde los márgenes de beneficio son másajustados pero los precios también son más asequibles para el mercado”.Poco después, en otro artículo (Cinco Días, 27 marzo), un directivo de CB RichardEllis, líder mundial en servicios inmobiliarios, comentaba los problemas que plantea ala Banca los activos inmobiliarios, y en particular el suelo, que representa el 40% delvolumen de activos de su balance, y proponía: “El suelo es por tanto un gran desafíopara la banca y para darle salida, CBRE propone la formación de comunidades depropietarios y cooperativas, donde la banca sea la promotora y también quien financieel proyecto. La banca va a tener que minorar sus expectativas en la venta de suelo peroserá una manera importante de recuperar valor y de fidelizar a determinados clientes.Me refiero a suelo finalista no a suelo pendiente de urbanizar, que tardará mucho másen remontar. Tiene a su favor la marca, la financiación y si se hace bien, muchísimareputación de cara al futuro”.Desde hace unos meses la prensa viene dando cuenta de la creación de sociedadesgestoras de cooperativas por parte de las grandes inmobiliarias, como el caso Reurbepor Reyal Urbis, o Quabit Comunidades, por Afirma (antigua Astroc). Con esta nuevamodalidad pretenden ofrecer pisos más ajustados a las actuales necesidades, un 20%más baratos, y dar salida al suelo que tienen en cartera.D) DESCONOCIMIENTO DE LA NATURALEZA Y FUNCIONAMIENTO DELA COOPERATIVA DE VIVIENDAS. 6
  7. 7. A las anteriores circunstancias que vienen a caracterizar la situación actual puedeañadirse el desconocimiento que de la cooperativa se tiene, por parte de laAdministración, de los profesionales, incluso de los propios cooperativistas cuando sinproponérselo se ven involucrados en una promoción con el fin de conseguir unavivienda sin ser conscientes de lo que supone ser socio de una cooperativa.1.- La cooperativa de vivienda. Concepto y función económica.La cooperativa es reconocida internacionalmente como una asociación autónoma depersonas que se unen voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiracionesen común, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática(Alianza Cooperativa Internacional (ACI). Declaración sobre la Identidad Cooperativa.Manchester 1995).En función de la necesidad que tratan de satisfacer las personas integradas en unacooperativa podemos distinguir distintas clases de cooperativas: de trabajo, de crédito,de consumo, de servicios, o de vivienda.La vivienda es una de las principales necesidades de las personas, que en nuestro paístiene rango de derecho reconocido constitucionalmente (art. 47.1 CE y art. 16 EAComunidad Valenciana), y por ello es frecuente que las personas necesitadas devivienda se unan en cooperativas para conseguirlas conjuntamente. En ocasiones laúnica forma de conseguir una vivienda es a través de la autopromoción, bien comocooperativa o como comunidad de propietarios; en otras ocasiones las personas se unenen cooperativa para conseguir viviendas, como las que el mercado ofrece, pero enmejores condiciones de calidad o precio, o simplemente concurren a una promoción quese desarrolla en régimen cooperativo pero interesados por la ubicación o lasprestaciones que ofrece.2.- El objeto social de las cooperativas de viviendas.Por el objeto social pueden distinguirse en el mundo distintos tipos de cooperativas deviviendas. Según la OIT: - Cooperativas que confieren el título de propiedad individual. Cooperativa de consumidores y usuarios. - Cooperativas de propiedad colectiva que confieren el derecho de uso a los socios. - Cooperativas de obreros de la construcción. - Cooperativas de autoconstrucción. - Cooperativas de crédito para la edificación (Cooperativas de crédito).Según la ley valenciana de cooperativas 8/2003, las cooperativas de viviendas tendránpor objeto procurar, exclusivamente para sus socios, viviendas, locales, aparcamientos,servicios o edificaciones complementarias, mediante la obtención de los recursos 7
  8. 8. financieros, la programación, construcción, conservación, rehabilitación yadministración de las viviendas, por sí misma o por contrata con terceros (art. 91.1).Las viviendas serán adjudicadas en propiedad a cada socio en régimen de propiedadhorizontal o permanecerán en la propiedad de la cooperativa que podrá cederlas a lossocios en arrendamiento o por cualquier otro título permitido por el ordenamientojurídico (art. 91.2).En los últimos tiempos la Confederación Nacional de Cooperativas de Viviendas(CONCOVI), está reclamando la modificación de la legislación estatal de cooperativaspara que reconozca otros modelos de cooperativas como serían las formadas porarrendadores de viviendas.La ley valenciana es más flexible en cuanto a las categorías de cooperativas y estableceexpresamente que la regulación específica de las distintas clases de cooperativas noimpedirá la libre delimitación de su objeto social por los estatutos de cada cooperativa yla creación de cooperativas polivalentes cuyo objeto social comprenda actividades dedistinta clase, sin perjuicio de destacar las actividades principales a los efectos legalesoportunos (art. 86.3).3.- Naturaleza jurídica de la cooperativa de viviendas y consecuencias.La cooperativa es una entidad mutualista, carente de ánimo de lucro, que tiene porobjeto gestionar los intereses de sus socios, sobre los que repercute los resultadospositivos o negativos de su gestión. La doctrina califica su mediación comointermediación gestora o mandato sin representación. La cooperativa actúa en nombrepropio pero lo hace por cuenta de sus socios, que son colectivamente los titulares delsuelo y de la construcción, hasta que, se decida, si es el caso, adjudicar individualmentelas viviendas. Esta naturaleza explica: a) Que los socios sean los promotores de su vivienda “promotores para uso propio agrupados en cooperativa o en comunidad de propietarios”. Aunque, sorprendentemente, el Decreto 90/2009 de 26 de junio del Consell, que aprueba el Reglamento de Viviendas de Protección Pública, establece que el acceso a la propiedad de una vivienda protegida de nueva construcción podrá realizarse: 1º) por compraventa, 2º) por arrendamiento con opción de compra, 3º) por promoción para uso propio, individual o agrupadas en comunidades de propietarios sin personalidad jurídica; 4º) por promoción a través de cooperativas de viviendas o cualquier otra entidad con personalidad jurídica; 5º) por acceso a VPP en segunda o posteriores transmisiones (art. 11.1.b). Esta norma no califica como promoción para uso propio la promoción a través de cooperativa. Esta calificación se confirma más tarde cuando distingue entre cooperativas de viviendas operadas mediante gestoras, que asimila a sociedades mercantiles a efectos de tramitación del expediente de promoción de viviendas de protección pública, y cooperativas no operadas por gestoras para las que se establecen algunas normas específicas (art. 33) b) Que sean los socios quienes soporten el coste de construcción de la misma, aunque el coste final supere la previsión inicial (STS 22.05.1992 y 19.10.2005), pues de lo contrario, se produciría, como el TS ha declarado en 8
  9. 9. numerosas sentencias, un enriquecimiento injusto del socio (SSTS 18.06.1991; 19.05.1993; 01.10.2002; 28.10.2002; 14.04.2003 y 19.10.2005). El deber de soportar el coste final de la vivienda no supone una excepción al principio de responsabilidad limitada del socio por las deudas sociales, porque no se trata de una deuda de la cooperativa. Por la misma razón, los acreedores una vez agotado el patrimonio de la cooperativa o una vez extinguida, tienen acción directa contra el socio cooperativista al que le ha sido adjudicada la vivienda, para reclamar el importe adeudado por la cooperativa a consecuencia de la construcción o rehabilitación de la vivienda. c) Que las viviendas permanezcan en régimen de copropiedad hasta que se adjudican. No existe propiamente transmisión de propiedad entre cooperativa y socio, ni por tanto tributa en el impuesto de transmisiones patrimoniales. La cooperativa promueve viviendas para su socio a precio de coste. d) No hay responsabilidad decenal de la cooperativa frente a sus socios (SSTS 11.02.1985; 20.02.1989; 06.03.1990; 08.06.1992 y 15.01. 1997). Sí responde ante la cooperativa y sus socios en cambio el constructor y las empresas gestoras de cooperativas o figuras análogas que dada su intervención decisoria en la promoción actúen como tales promotores (art. 17.4 Ley Ordenación de la Edificación 38/1999) e) No obstante, hay que tener en cuenta que en supuestos de falsas cooperativas (promotoras privadas que adoptan la forma cooperativa para captar más clientes, sin comportarse como verdaderas cooperativas) la jurisprudencia ha levantado el velo de la personalidad jurídica para exigir responsabilidad decenal a la cooperativa (SAP Barcelona 4.04.2005) o ha condenado por estafa a los responsables de falsas cooperativas (STS 2.07.2003). El Tribunal Supremo apreció engaño al vestir con el ropaje formal de cooperativa lo que era una promoción libre de viviendas.4.- Los valores y principios que deben regir la cooperativa de viviendasSi hacemos referencia a qué es una cooperativa, no podemos pasar por alto los valores yprincipios que la caracterizan y que deben regir su funcionamiento. Según laDeclaración sobre la Identidad Cooperativa (ACI), las cooperativas están basadas en losvalores de la autoayuda, autorresponsabilidad, democracia, igualdad, equidad ysolidaridad. En diversas ocasiones nuestros tribunales han empleado el criterio, a vecesdenominado “principio cooperativo de la igualdad” para dirimir conflictos en el seno decooperativas de viviendas.Pero los verdaderos principios son: el principio de Adhesión voluntaria y abierta;Gestión democrática por parte de los socios; Participación económica de los socios;Autonomía e independencia; Educación, formación e información; Cooperación entrecooperativas, e Interés por la comunidad. Según estos principios, los cooperativistasdeben ser libres para entrar y permanecer en la cooperativa, deben participardemocráticamente en la toma de las decisiones que les afectan; participan aportandocapital, reembolsable en caso de baja, y los fondos necesarios para la construcción ogestión o uso de sus viviendas; son organizaciones autónomas, y si firman acuerdos con 9
  10. 10. otras entidades, como las gestoras, deben asegurarse el control y la autonomía de lacooperativa; por último, las cooperativas trabajan para conseguir el desarrollo sosteniblede sus comunidades.5.- La duración de la cooperativa.Sin embargo, las cooperativas de vivienda en España suelen tener una corta duración.Se constituyen para conseguir viviendas a sus socios y se disuelven una vez adjudicadaséstas en propiedad a los mismos. Normalmente no duran más de cinco años tras laadjudicación de las viviendas. Pero también podrían no disolverse y perdurar en eltiempo, esto tiene sentido cuando la cooperativa conserva la propiedad de las viviendaso cuando existen elementos comunes que administrar y que no entran necesariamente enlos elementos integrantes de la propiedad horizontal.Muchas de las características propias de las cooperativas pierden sentido en lascooperativas de viviendas que se constituyen para disolverse en poco tiempo: faltanfines sociales más allá de la vivienda, no tiene sentido crear fondos de formación opatrimonios comunes, ni la intercooperación, ni el servicio a la comunidad. Si lascooperativas de viviendas ampliaran su duración podrían ofrecer nuevas e interesantesventajas a sus socios, que ahora no es posible.E) PREOCUPACIÓN POR EL USO QUE PUEDA HACERSE DE LACOOPERATIVA DE VIVIENDAS Y POR LOS INTERESES DE LOSCOOPERATIVISTASDada la situación actual que acabamos de reflejar, las cooperativas de viviendas hanrecuperado interés, pero este interés también genera preocupación.Han recuperado interés para los que aspiran a obtener una vivienda digna en buenascondiciones de calidad y precio. Interés que se ve reforzado cuando muchas de laspromociones de vivienda protegida que se están realizando por parte de lasadministraciones públicas, han optado por la fórmula cooperativa.Pero interés también para los constructores y promotores privados que ven en la gestiónde cooperativas de viviendas una nueva área de negocio ahora que la promoción privadaestá bajo mínimos.Las gestoras de cooperativas se han ido profesionalizando con el tiempo y suintervención se ha generalizado en la promoción de viviendas cooperativas.Las gestoras de cooperativas aportan sus conocimientos técnicos a los cooperativistas.Las cooperativas están formadas por socios que son futuros usuarios de las viviendas ydeben estar gestionadas por socios, que no suelen ser expertos en las tareas depromoción y construcción de las viviendas. Por ello es normal que acudan a gestoresexternos con quienes contraten la gestión de la construcción de las viviendas.Actualmente existen muchas empresas que se han especializado en la gestión decooperativas de viviendas, y cuando no son requeridos sus servicios por una 10
  11. 11. cooperativa, promueven la constitución de la cooperativa a través de los medios decomunicación y publicidad al uso.Hemos visto como se está recomendando esta salida a las empresas inmobiliarias ycómo éstas están creando sociedades destinadas a la gestión de cooperativas deviviendas, dispuestas a captar socios a través de sus páginas web.La promoción de viviendas cooperativas a través de gestoras puede presentar riesgospara los cooperativistas: a) Los socios captados no se conocen previamente por lo que es difícil que lleguen a crear esa voluntad conjunta que debe subyacer en cualquier grupo asociado, y es probable que se resiente la autonomía de la cooperativa y la gestión democrática. Pero principalmente se pone en peligro la responsabilidad de los cooperadores, que al ser promotores de sus viviendas son en definitiva quienes asumen la carga de correr con el coste de su construcción. El socio cooperador asume los riesgos de la empresa pero tiene muy limitada su capacidad de decisión y en ocasiones de información, con lo que su suerte puede depender de la experiencia o buena fe de la gestora. Además, se da la circunstancia de que en el momento presente de crisis, muchas de las empresas que están creando gestoras de cooperativas, arrastran deudas millonarias y ven en esa gestión de cooperativas una salida a su crisis. Muchas de estas empresas no han sido declaradas en concurso porque han convenido con sus acreedores un aplazamiento de sus vencimientos, otras, es posible que tengan menos suerte. b) Otro problema es que esta gestión externa precisa de una regulación y un estudio doctrinal adecuado que permita una mayor protección de los cooperativistas, como dice Lambea (Cooperativas de viviendas. Comares, 2001 pg. 639). No existe una regulación de esta forma de gestión que proteja suficientemente a los cooperativistas. Los socios captados como potenciales clientes se encuentran formando parte de una cooperativa, y de una promoción prediseñadas. Asumiendo todos los riesgos y sin capacidad de decisión.La legislación de viviendas, nacional y autonómica nos ofrece algunas garantías, aunqueno sean suficientes.El Real Decreto 2028/1995 establece las condiciones de acceso a la financiacióncualificada estatal de las viviendas de protección oficial promovidas por cooperativas deviviendas al amparo de los planes estatales de vivienda. Esas condiciones también seaplicarán a las promociones de viviendas de protección pública de la ComunidadValenciana (art. 33.1 D.90/2009).Entre las condiciones que se establecen merece citarse las siguientes: a) La inscripción de la cooperativa en el Registro Especial de Entidades Promotoras de VPO. b) Si se otorgan mandatos o poderes de representación para la gestión, deberán ser expresos y por escrito. Los mandatarios o apoderados actuarán siempre en nombre y por cuenta de la cooperativa y de acuerdo a las instrucciones de 11
  12. 12. ésta; y no podrán admitirse cláusulas de irrevocabilidad del mandato o poder, ni de exoneración de la responsabilidad del mandatario o apoderado. c) Si se suscriben contratos de arrendamiento de servicios u otros análogos, la indemnización que en su caso proceda por resolución, se limitará únicamente a los perjuicios. d) Las facultades otorgadas a los gestores se limitarán sólo a los actos de administración propios de la gestión de la promoción, sin que en ningún caso, puedan extenderse a actos de dominio. e) Los actos de aprobación, revocación o resolución de los contratos con la gestora, de adquisición del suelo, el encargo y aprobación del proyecto de obras, la elección de la constructora, la aprobación del contrato de ejecución de obras y la recepción de las obras, deberán ser aprobados o ratificados por la Asamblea general de la cooperativa. f) Si la cooperativa percibe de los socios cantidades anticipadas a cuenta del coste de la vivienda, deberá garantizarlas. g) Los miembros del Consejo rector de la cooperativa, deben reunir los requisitos exigidos para acceder a la financiación cualificada. h) La titularidad del suelo, edificaciones, préstamo hipotecario y, en general, el sistema de cobros y pagos, debe realizarse a nombre y por cuenta de la cooperativa, sin perjuicio de la posterior adjudicación de la vivienda al socio. i) En ningún caso, el conjunto de los pagos que efectúe el cooperativista, imputables al coste de la vivienda, incluyendo los honorarios de gestión, podrá ser superior al precio máximo de venta o adjudicación de la vivienda, fijado de acuerdo con las normas vigentes sobre la materia. j) La cooperativa deberá acreditar ante la Comunidad Autónoma la capacidad técnica y profesional de la gestora para llevar a cabo la gestión de la promoción. k) Los gestores contratados por la cooperativa serán responsables de los daños que causen a la cooperativa, o a sus miembros, por actos contrarios a la ley o a los respectivos contratos y por los realizados sin la diligencia con la que deben desempeñar el cargo. l) Los derechos reconocidos a las cooperativas de viviendas o a sus socios al amparo de los Planes de vivienda no podrán ser transmitidos a las entidades gestoras ni delegados en éstas.La norma citada ofrece una buena batería de medidas, que podría mejorarse, pero que entodo caso sólo es aplicable a la promoción en régimen cooperativo de viviendas deprotección pública.La otra norma a destacar es la Ley de Ordenación de la Edificación 38/1999. En esta leyencontramos dos normas de interés. Por una parte, el art. 17 que establece laresponsabilidad civil de los agentes que intervienen en el proceso de la edificación, yque extiende dicha responsabilidad a las personas que “a tenor del contrato o de suintervención decisoria en la promoción, actúen como tales promotores bajo la forma depromotor o gestor de cooperativas”. La otra norma es la DA Primera sobre Percepciónde cantidades a cuenta del precio durante la construcción. Según esta norma, lapercepción de cantidades anticipadas por los promotores o gestores se cubrirá medianteun seguro que indemnice el incumplimiento del contrato en forma análoga a lodispuesto en la Ley 57/1968 sobre percepción de cantidades anticipadas en laconstrucción y venta de viviendas. Esta normativa “será de aplicación a la promoción 12
  13. 13. de toda clase de viviendas, incluso a las que se realicen en régimen de comunidad depropietarios o sociedad cooperativa”.En esta ocasión las medidas a adoptar no son muchas pero al menos se extienden a todapromoción de viviendas en régimen cooperativo y no sólo a las de vivienda deprotección pública.La exigencia de un seguro de caución de suscripción obligatoria es una buena medidapero puede resultar ineficaz si el contrato de seguro finalmente no se suscribe.Precisamente, y con ocasión de varias estafas llevadas a cabo recientemente porgestoras de cooperativas (Ofigevi, Gespozuelo y PSG) se puso de relieve la irregularcontratación de este seguro por lo que la compañía aseguradora (HCC Europe) noresponde ahora de la devolución de las cantidades entregadas a cuenta. Ante estascircunstancias, el máximo responsable de la Dirección General de Seguros del MEH,Ricardo Lozano, recomendaba, en declaraciones hechas a la Agencia EFE (11 marzo2010), crear un registro público con las pólizas de obligatoria suscripción, como se hizocon los seguros de vida.Al margen de las medidas legales previstas y proyectadas, las cooperativas de viviendasy las gestoras, también han tomado medidas para ofrecer seguridad a los cooperativistas.La Asociación de Gestoras de Cooperativas de Viviendas de España (GECOPI) tiene uncódigo deontológico que impone a sus asociados sobre buenas prácticas en larealización de las promociones cooperativas; y la Confederación de Cooperativas deVivienda de España (CONCOVI) tiene en su web una Guía del socio cooperativistadonde advierte de sus derechos. En esta Guía se diferencia entre cooperativas creadaspor colectivos (trabajadores de empresas, sindicatos, colegios profesionales,asociaciones vecinales) y cooperativas creadas por gestoras “Surgen mediante lacaptación de socios por una empresa dedicada a prestar servicios de gestióninmobiliaria (sociedad mercantil) con posibilidades de disponer de suelo para construirviviendas y que a tal objeto promueve la constitución de la cooperativa a la que se iránincorporando las personas interesadas, a esta empresa es a la que se viene llamando,abreviadamente, gestora. Este modelo, muy implantado en la actualidad, puede entraren contradicción con los principios básicos del cooperativismo si la gestora exagera suprotagonismo y “aprisiona” en la práctica, a la cooperativa, razón por la que es muyimportante, en estos supuestos, más que nunca, conocer y ejercer los derechos deinformación y participación recogidos en la legislación cooperativa. De lo contrariocabe el peligro de caer en una especie de seudocooperativismo”.Los anteriores riesgos siempre han existido, pero hoy en día son más preocupantes porla situación de crisis que atravesamos, y ante la aparición de algunos casos de fraudeprotagonizados por gestoras de cooperativas de viviendas, los ciudadanos se manifiestanen los medios de comunicación y se preguntan ¿Qué están haciendo lasadministraciones públicas para evitarlo? Esta preocupación también la expresabarecientemente Manuel Botana, catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad deSantiago de Compostela en una conferencia impartida en Valencia (Ciriec. RevistaJuridica de Economía Social y Cooperativa nº 20, Diciembre 2009 pg. 56): “lapersistencia de la crisis podría inducir, como una especie de mecanismo desupervivencia, a la práctica de ciertas “utilizaciones” de las cooperativas de viviendasno del todo conformes con los principios y valores que deben presidir sufuncionamiento y actividad como “cooperativas” que son. Todo ello urge que desde lasdiversas instancias… se extremen los pertinentes controles con el fin de conjurarcualquier maniobra que suponga una desnaturalización o adulteración de los objetivos 13
  14. 14. y fines propios de esta clase de cooperativas, evitando en lo posible que se conviertanen meros instrumentos de la especulación inmobiliaria puramente mercantil”.II. EL PAPEL DE LA ADMINISTRACIÓN LOCALLa Administración Pública y la Administración Local en particular, tienen un gran papelque desarrollar en este contexto.1.- Porque a pesar del exceso de viviendas construidas, un importante sector de lapoblación no disfruta del derecho, constitucionalmente reconocido, a una vivienda dignay adecuada. Y como ordena la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía de laComunidad Valenciana, los poderes públicos deben promover las condicionesnecesarias para hacer efectivo el derecho a la vivienda de los ciudadanos (art. 47 CE yart. 16 EACV).2.- Porque la cooperativa de viviendas es un medio idóneo para satisfacer la necesidadde alojamiento de sus socios en las mejores condiciones de calidad y precio; a través deuna organización que se caracteriza entre otros, por su carácter abierto, por su gestióndemocrática y por luchar por el desarrollo económico, social y cultural de lascomunidades en las que se asientan (Principios cooperativos). Por ello, los poderespúblicos, como ordena la Constitución, deben promover las sociedades cooperativas(art. 129.2 CE).3.- Porque la Ley de Cooperativas de la Comunidad Valenciana establece que laGeneralitat Valenciana debe fomentar la creación de cooperativas y en particular decooperativas de viviendas, y colaborar con las corporaciones locales para favorecer laadquisición directa de terrenos de gestión pública por cooperativas de viviendas sociales(art. 113.2 LCCV).4.- La Administración Local puede apoyar las iniciativas cooperativas siendo diligenteen el cumplimiento de sus obligaciones, no demorando la aprobación de los planes deordenación, o la concesión de permisos, licencias, etc. Muchas cooperativas fracasanante la pasividad de la burocracia administrativa.5.- En ocasiones las Administraciones Locales tienen un papel más activo en lapromoción de viviendas cooperativas, y ceden suelo sin concurso; o sacan parcelas aconcurso y restringen éste a cooperativas y otras entidades no lucrativas; o impulsan laconstitución de cooperativa entre los solicitantes de vivienda pública en propiedad o enalquiler; u otorgan ayudas económicas o fiscales (bonificación o reducción en elImpuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO). Merece la pena recordartambién a este respecto que la Generalitat Valenciana y demás entidades públicas,pueden formar parte como socios de cualquier cooperativa para la prestación deservicios públicos y el ejercicio de la iniciativa económica pública (art. 19 LCCV).6.- Pero la Administración Local también debe cumplir una función de información ysupervisión ante las cooperativas de viviendas: a) Vigilando que cumplan con la legislación cooperativa, y las demás normas que le son de aplicación, en particular, el RD 2028/1995 de 22 de diciembre que establece las condiciones de acceso a la financiación cualificada estatal de 14
  15. 15. las viviendas de protección oficial promovidas por cooperativas de viviendas y la LOE 38/1999.b) Informando a los cooperadores de sus derechos y obligaciones como socios de la cooperativa, frente a la cooperativa y frente a la gestora de la cooperativa. La Guía del socio cooperativista de viviendas elaborada por CONCOVI viene a cumplir esta función informativa, y algunas Administraciones han contribuido a su difusión incorporándola en su página web, como es el caso de la DG de Trabajo de la Comunidad de Madrid.c) Y sobre todo, asegurándose de la capacidad profesional, económica y moral de las gestoras que concurran a las convocatorias públicas. Algunos ayuntamientos como el de Vitoria o Zaragoza al promover concurso para la adjudicación de suelo público a las cooperativas de viviendas están exigiendo que sus gestoras tengan una experiencia consolidada en la gestión de cooperativas de viviendas, que sean solventes y con arraigo en la ciudad; igualmente se exige que las cooperativas de viviendas sólo tengan intereses sociales, que sean cooperativas auténticas y que garanticen los precios fijados. Valencia, mayo 2010 15

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