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Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña
 

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    Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña Document Transcript

    • Revista colombiana de psiquiatríaAsociación Colombiana de Psiquiatríarevista@psiquiatria.org.coISSN (Versión impresa): 0034-7450COLOMBIA 2005 Germán Eduardo Rueda Jaimes / Iván Augusto Gaona Barbosa / Yuli Andrea Martínez Ladino COMORBILIDAD ENTRE TRASTORNO BIPOLAR Y MIGRAÑA: UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA Revista colombiana de psiquiatría, vol. XXXIV, número 004 Asociación Colombiana de Psiquiatría Bogotá, Colombia pp. 529-540 Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal Universidad Autónoma del Estado de México http://redalyc.uaemex.mx
    • Artículos de revisión/actualización Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña: una revisión sistemática Germán Eduardo Rueda Jaimes1, Iván Augusto Gaona Barbosa2, Yuli Andrea Martínez Ladino3ResumenIntroducción: La migraña y el trastorno bipolar (TBP) son condiciones prevalentes y de granrelevancia para la población general. Algunos estudios han informado de su asociación,pero aún no se sabe si ésta es real. Objetivo: Realizar una revisión sistemática para evaluarla evidencia disponible de la asociación entre migraña y TBP. Método: Búsqueda en Medline,Proquest y Lilacs, complementada con revisión directa de las referencias de los trabajosencontrados. Resultados: Se seleccionaron 12 artículos, de los cuales tres correspondían ainformes de un mismo estudio. Cinco presentaron sólo la prevalencia y no permiten concluirasociación de migraña y TBP. Otros cinco incluyeron grupo de comparación; sin embargo,presentaban problemas metodológicos, especialmente en la validez de los diagnósticos, tan-to de migraña como TBP. Se revisaron una a una las fortalezas y debilidades de los estudios.Conclusión: La evidencia que apoya la asociación entre migraña y TBP en la actualidad esdébil.Palabras clave: trastorno bipolar, jaqueca, comorbilidad.Title: Comorbidity of Bipolar Disorder and Migraine: A Sistematic ReviewAbstractIntroduction: Migraine and bipolar disorder (BD) are prevalent conditions and of great relevancefor the general population. Some studies have informed of their association but until now wedon’t know if it is real. Objective: To conduct a systematic review to evaluate the knownevidence of the association between migraine and BD. Methods: A search was placed inMedline, Proquest y Lilacs and it was complemented with the direct revision of the referencesof the found works. Results: 12 articles were selected, three of the ones corresponded toreports of the same study. Five only presented the prevalence and don’t let us conclude of○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○1 Profesor asociado, Facultad de Medicina; Grupo de Neuropsiquiatría, Universidad Autó- noma de Bucaramanga, Bucaramanga, Colombia.2 Estudiante, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Bucaramanga, Bucaramanga, Colombia.3 Estudiante, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Bucaramanga, Bucaramanga, Colombia. Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005 529
    • Rueda G., Gaona I., Martínez Y.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○the migraine association and BD. Other five moderada o aguda agravada por lainclude comparison groups; however, they actividad física rutinaria y asociadapresented methodological problems, a náusea, fotofobia o sonofobia (5).especially in the validity of the diagnoses. Werevised the strengths and limitations of thestudies. Conclusion: The evidence that Así mismo, describe la migrañasupport the association between migraine con aura como un trastorno recu-and BD is actually weak. rrente e idiopático, que se manifies- ta con ataques de síntomas neuroló-Key words: Bipolar disorder, migraine, gicos localizables en la corteza o encomorbidity. el tallo cerebral; usualmente se de- sarrolla en forma gradual de 5 a 20 minutos, con duración de menos de Tanto la migraña como el tras- 60 minutos; cefalea, náuseas o foto-torno bipolar (TBP) son enfermeda- fobia usualmente siguen a los sín-des con gran prevalencia entre la tomas del aura neurológica direc-población general y se han conver- tamente o después de un intervalotido en problemas de salud pública de menos de una hora. La cefaleacon gran costo socioeconómico (1,2). usualmente dura de 4 a 72 horas,La prevalencia de migraña en un pero puede estar completamenteaño en adultos es 10% a 12% (6% ausente (5,6).en hombres y 15% al 18% en muje-res) (3,4); su impacto es, a menu- Sin embargo, la IHS ha modifi-do, infravalorado, debido a su na- cado recientemente sus criterios: losturaleza episódica y a la carencia de la migraña con aura ahora espe-de mortalidad atribuida al trastor- cifican su naturaleza reversible, ex-no. Sin embargo, puede ser incapa- cluyendo la debilidad motora (los decitante, con un impacto considera- la migraña sin aura permanecenble sobre las actividades sociales y iguales) (7).laborales y puede conducir a unconsumo importante de medica- Los pacientes pueden experi-mentos y a una mayor utilización mentar síntomas premonitorios alde los servicios médicos (1). ataque de migraña, incluyendo irri- tabilidad, hiperactividad física, som- La Sociedad Internacional de Ce- nolencia, incremento de la sensibi-faleas (IHS, por su sigla en inglés) lidad a la luz y al ruido, actividaddescribe la migraña sin aura como intestinal y vesical aumentada, sed,una cefalea recurrente, idiopática, aletargamiento mental, sensaciónque se manifiesta con ataques que de cansancio, disminución de laduran de 4 a 72 horas. Las caracte- atención, dificultad para encontrarrísticas típicas son localización uni- las palabras, concentración escasalateral, carácter pulsátil, intensidad y debilidad muscular.530 Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005
    • Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña: una revisión sistemática○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ Durante la resolución del ata- I requiere la presencia de un episo-que, muchos pacientes no se sien- dio maniaco o mixto, pero con fre-ten por completo normales. Los sín- cuencia se acompaña de episodiostomas más frecuentes durante esta hipomaniacos, depresivos o no es-etapa incluyen cambios de ánimo, pecificados. El episodio maniacodebilidad muscular, cansancio físi- requiere, por una parte, la presen-co y disminución del apetito (8). Di- cia de ánimo eufórico o irritable du-chos cambios de ánimo que prece- rante, al menos, una semana, y porden o siguen a una crisis de migra- otra, una serie de criterios acom-ña pueden agruparse en el tiempo pañantes, como autoestima exage-y, eventualmente (aunque poco pro- rada, disminución de la necesidadbable), cumplir los criterios diagnós- de dormir, verborrea, fuga de ideas,ticos de un episodio depresivo ma- distracción, aumento de la actividadyor, el cual hace parte de la sin- intencionada e implicación excesi-tomatología del TBP, motivo por el va en actividades placenteras quecual es importante realizar un diag- tienen un gran potencial para pro-nóstico preciso cuando se examina ducir consecuencias graves (10).la comorbilidad. El TBP II requiere la presencia La segunda edición de la clasifi- de uno o más episodios depresivoscación de la IHS incluye una catego- acompañados de, al menos, un epi-ría para cefaleas atribuidas a tras- sodio hipomaniaco. El episodio hi-tornos mentales (7). La IHS recomien- pomaniaco se define con los mismosda aplicar este diagnóstico a casos criterios del maniaco, pero sin laen los que la cefalea mejora o remite presencia de disfunción social o la-luego del tratamiento efectivo de un boral y no necesita hospitalización.trastorno mental o de su resolución El mismo DSM-IV-TR define un epi-espontánea. Esta categoría es con- sodio depresivo mayor como la pre-troversial, debido a la falta de prue- sencia de cinco o más síntomasbas objetivas que demuestren que durante un período de dos semanas,las cefaleas sean una manifestación con cambios en el funcionamientosomática de un trastorno mental (9). previo y donde al menos uno de losLo cierto es que resulta muy impor- síntomas es ánimo deprimido o pér-tante realizar el diagnóstico de mi- dida del interés o placer (8,10).graña de la mejor manera cuandose estudia su presencia en una po- El trastorno ciclotímico requiereblación con algún trastorno mental. numerosos períodos de síntomas hipomaniacos y síntomas depresi- El DSM-IV-TR clasifica el TBP vos que no cumplen con los criteriosen TBP I, TBP II, trastorno ciclotí- del episodio depresivo mayor, todomico y TBP no especificado. El TBP esto durante, al menos, dos años. Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005 531
    • Rueda G., Gaona I., Martínez Y.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ Dentro del TBP no especificado fermedad adicional en una enferme-se incluye una serie de situaciones dad índice particular, en nuestroen las cuales el médico identifica un caso el TBP (9). La falta de atenciónTBP que no cumple criterios para al diagnóstico de una enfermedadningún TBP específico (10). Estas comórbida puede llevar a un trata-formas de TBP no están definidas miento diferente y, en algunas oca-claramente y, por lo tanto, no están siones, ineficaz. La comorbilidadincluidas en la mayoría de los tra- puede afectar el curso clínico de unabajos revisados. En algunos casos enfermedad y en muchos casos de-conforman lo que se ha denomina- termina la terapéutica que se va ado espectro bipolar (8,11). seleccionar. Esto puede afectar la duración de la hospitalización, la La prevalencia a lo largo de la respuesta al medicamento e inclu-vida del TBP I es aproximadamente so la mortalidad (15,16).1% (12). Sin embargo, el conceptode TBP se ha ampliado y el DSM- Desde que la migraña fue des-IV-TR incluye el TBP II, el trastorno crita como un síndrome discreto, seciclotímico y otras formas no espe- asoció a una variedad de trastornoscificadas, motivo por lo cual se pien- médicos y mentales (9). Sin embar-sa que la prevalencia de todas las go, esa asociación se documentó enformas de TBP puede ser mayor su mayor parte con series de casos(10,13). Se cree que es la tercera en- y únicamente en los últimos años sefermedad que contribuye a la pér- han realizado estudios que aportandida de años saludables por disca- evidencia empírica. Los niveles depacidad o muerte prematura (14). evidencia no sólo pueden confirmar las asociaciones, sino, además, pue- Desde finales del siglo XIX se ha den explicar alternativas de asocia-observado una asociación entre mi- ción. En el caso de la migraña, éstasgraña y trastornos mentales. Los son: primero, una condición puedeestudios con mejor metodología causar la otra; segundo, las condi-muestran que la asociación entre mi- ciones se asocian por un factor degraña y depresión varía con una ra- riesgo común, ya sea genético ozón de prevalencia (RP) entre 2,2 y medioambiental, y, tercero, los facto-3,5 (6). Hoy los estudios se dirigen a res de riesgo pueden converger parabuscar las relaciones de causa y los causar ambas condiciones (17).nuevos vínculos de la migraña conotros trastornos mentales, entre los Un posible determinante bioló-que se encuentra el TBP. gico de la asociación eventual de la migraña con TBP es la alteración de La comorbilidad es definida la función serotoninérgica en am-como la presencia de cualquier en- bos trastornos, hecho que podría532 Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005
    • Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña: una revisión sistemática○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○tener implicaciones etiológicas o de prevalencia en aquellos trabajosfisiopatológicas (18). Por todo lo donde no venían explícitas pero con-anterior, en esta revisión nos pro- tenían los datos para hallarlas.pusimos evaluar la literatura médi-ca disponible acerca de la asocia-ción de migraña y TBP. Resultados Se encontraron 25 artículos en Métodos total, de los cuales se excluyeron diez informes por ser revisiones de tema Se realizó una búsqueda en las y otros tres por no estar relaciona-bases de datos electrónicas Medline, dos con el tema. Por lo tanto, se se-Proquest y Lilacs, usando las pala- leccionaron doce que estudiaban labras bipolar disorder y migraine. Ese relación existente entre migraña yproceso fue complementado con TBP. Sin embargo, tres de estos ar-una revisión directa de las referen- tículos correspondían a informes decias de los trabajos encontrados en una misma investigación, la cuallas bases de datos para identificar presentamos como un solo estudio.artículos que pudieran haber sidoomitidos en la búsqueda inicial. La literatura médica que apoya la asociación entre migraña y TBP Se seleccionaron los textos don- en la actualidad no es amplia. So-de se evaluaba la relación existente lamente se encontraron diez traba-entre migraña y TBP sin otro crite- jos, de los cuales siete se refieren ario de calidad, debido a la escasez poblaciones con TBP (Tabla 1)de artículos. Se hallaron las razones (13,19-26). Tabla 1. Prevalencia de migraña en sujetos con TBP Estudio Prevelancia de migraña Tamaño Autores Tipo Edad de la Control TPB TBPI TBPII muestra % % % %Blehar et al. (20) Transversal 42 327 X 21 21 -Low et al. (25) Transversal 44,8 108 X 39,8 35,2 64,7Cassidy et al. (26) Casos y control 41,3 150 36 49 - -Madmood et al. (21) Transversal 42,6 117 X 25,9 - -Fasmer et al. (22-24) Transversal 38,5 102 X 28,4 11 43Younes et al. (19) Casos y control Niños 42 0 28,6 - -Hirschfeld et al. (13) Transversal poblacional >18 85.358 7 15,2 - - Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005 533
    • Rueda G., Gaona I., Martínez Y.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ Blehar (20) realizó el estudio mayor escolaridad y con menos hos-con mayor número de pacientes con pitalizaciones. El diagnóstico deTBP I (n=327, 186 mujeres y 141 migraña se realizó con el cuestio-hombres). Este estudio pretendía nario “Guía para el diagnóstico yexaminar las diferencias de sexo en manejo de la migraña en la prácti-la comorbilidad a lo largo de la vida. ca clínica” (27), administrado por unLas mujeres con TBP I presentaban médico no neurólogo usando unamigraña con más frecuencia que los entrevista semiestructurada.hombres con TBP I (26,5% frente a13,7%, p<0,005), pero el diagnósti- Aunque es un mejor métodoco de migraña se basó en la sección que el utilizado por el estudio demédica de la entrevista diagnóstica Blehar, no es el mejor, si se consi-para estudios genéticos (DIGS, por dera la dificultad ya planteada delsu sigla en inglés), instrumento di- diagnóstico de la migraña en pacien-señado para trastornos mentales, tes con trastornos mentales. El diag-pero no validado para el diagnóstico nóstico de TBP fue hecho por tresde la migraña. Este estudio no com- psiquiatras experimentados basa-paró la prevalencia de la migraña dos en criterios del DSM-IV. Al igualen pacientes bipolares con un gru- que en el estudio de Blehar, en éstepo control, aunque en la discusión se planteó que la prevalencia deplantea una mayor prevalencia de migraña era mayor que la observa-migraña en bipolares a partir de da en la población general, perodatos de prevalencia de migraña en tampoco había un grupo control. Sepoblación general, datos que dudo- mencionó en la discusión la preva-samente pueden ser comparables. lencia de migraña en la población canadiense diagnosticada teniendo En el siguiente estudio más gran- en cuenta los criterios de la IHS,de con población bipolar, Low et al. pero con otra metodología a la rese-(25) examinaron a 108 pacientes ñada por el estudio (9,24).ambulatorios (73 mujeres y 35 hom-bres) y encontraron una prevalencia Cassidy et al. (26) entrevistaronde migraña a lo largo de la vida de a 100 pacientes bipolares hospita-39,8%. Los pacientes con TBP II pre- lizados y los compararon con 50sentaron aparentemente una mayor pacientes médicamente enfermos,prevalencia de migraña que los TBP I apareados por sexo y edad. Admi-(64,7% frente a 35,2%, p=0,081), pero nistraron un cuestionario de 188hallamos la razón de prevalencia en preguntas sobre su historia médica2,56 con IC 95% 0,78-8,62. y neuropsiquiátrica que incluía la cefalea, no específicamente de la El grupo de TBP con migraña migraña. Hallaron diferencias nofue más joven, más educado, de significativas de 49% en el grupo534 Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005
    • Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña: una revisión sistemática○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○bipolar y 36% en el grupo médica- prevalencia de migraña de 11% enmente enfermo en la presentación TBP I y 43% en TBP II, p<0,01 (ORde cefaleas (OR 1,71 IC 95% 0,8- 7,5 IC 95% 1,28-56,9). Aunque la3,65). metodología del diagnóstico de la mi- graña no está explícita, se puede in- Aunque es el primer estudio de ferir que se utilizaron los criterios decasos y controles, la validez del diag- la IHS aplicados por un psiquiatra.nóstico de TBP es pobre, pues nohabía criterios claros para dicho El diagnóstico de TBP se reali-diagnóstico y en 19% de los pacien- zó con una entrevista semiestructu-tes los mismos psiquiatras del estu- rada basados en DSM-IV, pero den-dio no estaban de acuerdo con éste. tro de los TBP II se incluyeron pa-No fue posible diferenciar TBP I de cientes hipertímicos y ciclotímicos.TBP II, pues en la época en que se Como no hubo grupo control de larealizó no se hacía tal clasificación. población general, la conclusión fue que los TBP II presentan más mi- Mahmood (21) examinó la pre- graña que los TBP I; sin embargo,sencia de migraña en 117 pacientes los pacientes con TBP II presentaronincluidos en los registros de un hospi- más trastornos ansiosos comórbi-tal de Nueva Zelanda con diagnóstico dos, por lo cual se puede pensar ende TBP. Sólo 81 (69%) respondieron una hipótesis alterna: la asociación(37 mujeres y 44 hombres) y se en- de migraña con TBP II es conse-contró una prevalencia de migraña en cuencia de la asociación de migrañahombres de 25% y 27% en mujeres. con los trastornos ansiosos (trastor- no de ansiedad generalizada, tras- Nuevamente, el problema fue la torno de pánico y fobia social). Lavalidez del diagnóstico de migraña, otra posibilidad es que en el grupopues aunque se usó un cuestionario de TBP II la prevalencia de migrañaque tiene en cuenta los criterios de la esté elevada a expensas de losIHS, éste se administró por correo. hipertímicos y ciclotímicos y no porEl reducido porcentaje de respuesta los TBP II propiamente dichos. Elpodría indicar un sesgo de selección tamaño de la muestra no permitióde los interesados con migraña. Como una conclusión definitiva.en los dos primeros estudios, no hayun grupo control para comparar. El estudio más pequeño fue uno de casos y controles que examinó a Fasmer (22) y Fasmer et al. (23- 21 niños con trastorno bipolar, quie-24) investigaron a 102 pacientes nes previamente habían respondidoambulatorios con trastornos del áni- al litio, comparados con niños sanosmo (52 con depresión unipolar, 22 (19). El estudio informó una mayorTBP I, 28 TBP II) y encontraron una prevalencia de migraña en los niños Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005 535
    • Rueda G., Gaona I., Martínez Y.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○con TBP (28,6%) comparada con 0% poco es suficientemente válido elen el grupo control. En este caso el diagnóstico del TBP, pues se utilizódiagnóstico de migraña se realizó un cuestionario para tamizaje.telefónicamente, preguntándoles alas madres si sus niños tenían o no Por otro lado, sólo tres estudiosmigraña. Por supuesto, esta meto- se preguntaron la prevalencia del TBPdología hace dudar de la validez del en muestras de pacientes con migra-diagnóstico de migraña. ña (Tabla 2) (28-30). Robbins y Ludmer entrevistaron a 1.000 pacien- Un estudio poblacional sobre la tes consecutivos con migraña paraprevalencia de TBP halló una pre- diagnosticar TBP de acuerdo con elvalencia de migraña mayor en quie- DSM-IV y espectro bipolar según lones respondieron a vuelta de correo propuesto por Akiskal (28). La entre-positivamente un cuestionario para vista fue realizada por el médico tra-evaluar TBP, respecto a quienes fue- tante y no se especifica si utilizó unaron evaluados como negativo para entrevista estructurada. Se encontróla presencia de TBP (15,2%, IC 95% TBP I en 2,1%, TBP II en 2,4%, ciclo-13,7 a 16,8 frente a 7%, IC 95% 6,6 timia en 1,3% y TBP no especificadoa 7,6) (13). En este estudio no hay en 2,8%. Estas cifras no son compa-certeza sobre la validez del diagnós- rables con las de TBP en poblacióntico de migraña, pues sólo se les sana, pues los estudios poblacionalespreguntaba, vía correo (o teléfono en examinaron sólo TBP I (4) o los estu-quienes no respondieron inicial- dios más recientes, que examinanmente), si algún profesional de la TBP I y TBP II, lo hacen con cuestio-salud les diagnosticó migraña. Tam- narios, no con entrevistas (6). Tabla 2. Prevalencia de TBP en pacientes con migraña Estudio Prevelancia de Prevelancia de TBP I espectro bipolar Autores Tamaño Control Migraña Control Migraña Tipo Edad de la % % % % muestraRobbins et al. (29) Transversal >30 1.000 X 2,1 - -Merikangas Transversalet al. (28) poblacional 27-28 457 0,5 1,6 3,3 8,8Breslau et al. (30) Trasversal poblacional 21-30 1.007 0,9 4,7Y 0,8* 3,9*†* Solo hallaron TBP II.† Datos calculados a partir del informe original. Merikangas et al. (29) aplicaron migraña a una cohorte de adultosun cuestionario sobre síntomas de jóvenes, luego tomaron dos tercios536 Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005
    • Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña: una revisión sistemática○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○de la muestra entre los sujetos con Breslau et al. (30) determinaronpuntajes por encima del percentil la prevalencia de migraña y el ries-85 y un tercio de la muestra fue es- go de trastorno psiquiátrico, inclui-cogida al azar entre los sujetos con do el TBP, en una muestra de adul-puntajes por debajo del percentil 85. tos jóvenes de la población general. Tanto para el diagnóstico de migra- La muestra consistió en 457 ña como para el de TBP utilizaronsujetos (225 hombres y 232 muje- entrevistas estructuradas aplicadasres) a quienes se les practicó una por personal no médico pero entre-entrevista por un residente de psi- nado. Las entrevistas se basaron enquiatría y un psicólogo con expe- los criterios diagnósticos de la IHSriencia para evaluar varias dimen- y el DSM-III-R. En el grupo de suje-siones de psicopatología y una va- tos con migraña encontraron unariedad de síntomas somáticos; ade- prevalencia de TBP I de 4,7%, y enmás, se aplicó un cuestionario para el de no migrañosos, de 0,9% (ORdiagnosticar migraña, de acuerdo 5,54, IC 95% 1,55-18,5), y en lascon criterios diagnósticos estable- personas con TBP II 3,9% frente acidos para la época del estudio. Sin 0,8 (OR 5,27, IC 95% 1,29-19,6). Laembargo, no fueron evaluados por razón de prevalencias de TBP I enun neurólogo. las personas con migraña con aura fue 7,3 (IC 95% 2,2-24,6), y de TBP Los síndromes psiquiátricos II, 5,2 (1,4-19,9).fueron diagnosticados según crite-rios operacionales de tres sistemas,entre ellos el DSM-III. De los 457 Discusiónsujetos, 61 (13,3%) cumplían crite-rios diagnósticos de migraña, y 396 La literatura médica disponible(86,7%) no presentaban migraña; acerca de la asociación de migrañasin embargo, 209 (63,9%) presen- y TBP es pobre. Sólo hay dos estu-taban otras cefaleas no clasificadas dios que evalúan la asociación decomo migraña. Infortunadamente migraña y TBP con metodología deno hay una descripción clara de las casos y controles, pero infortunada-características de los dos grupos de mente presentan graves problemassujetos para establecer una compa- de validez interna, especialmente enración. En el grupo de sujetos con los instrumentos que utilizaron paramigraña encontraron una prevalen- el diagnóstico (19,26).cia de episodio maniaco de 1,6%, yen el de no migrañosos, de 0,5% (RP Hay cuatro estudios que al exa-2,52 IC 95% 0,5-12,7), y espectro minar pacientes con TBP muestranbipolar, 8,8% frente a 3,3 (RP 2,9, gran prevalencia de migraña; sinIC 95% 1,1-8,6) (29). embargo, no hay un grupo control Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005 537
    • Rueda G., Gaona I., Martínez Y.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○que permita evidenciar la existencia Una variable de confusión ende la asociación estudiada (20-25). todos los estudios es el tratamiento del TBP, pues se utilizan medica- Hay un estudio poblacional de mentos como ácido valproico o di-TBP que nos garantiza la generaliza- valproato sódico, carbamazepina,ción de los resultados; sin embargo, carbonato de litio y antidepresivoses dudosa la validez diagnóstica tan- (como amitriptilina) que pueden serto de la migraña como del TBP (6). efectivos contra la migraña y ocul- tar su presencia. Tres estudios examinan la pre-valencia de TBP en pacientes con La comorbilidad de TBP conmigraña. El estudio de Robbins et trastornos de ansiedad puede ser laal. (28) muestra una gran prevalen- causa de la asociación de la migra-cia de TBP, pero no tiene grupo de ña con el TBP (22-24), puesto quecomparación. El estudio de Meri- los trastornos de ansiedad presen-kangas et al. (29), quizás el mejor tan mayor prevalencia de migrañadiseñado, encuentra una asociación que la población general (29). Estode la migraña con el espectro bipo- supone otro problema para la inter-lar, pero no con el episodio maniaco, pretación de los estudios.quizá por el tamaño insuficiente dela muestra para mostrar diferencia Otra variable de confusión sonsignificativa con un evento tan raro los síntomas transdiagnósticos, escomo el episodio maniaco. decir, síntomas que son comparti- dos por los dos síndromes, migra- El estudio de Breslau et al. (30) ña y TBP, y entre ellos sobresale elencuentra una asociación de migra- episodio depresivo. En los criteriosña con TBP I y TBP II; esta asocia- diagnósticos de episodio depresivoción es mayor si se tienen en cuen- mayor del DSM-IV-TR aparecen sín-ta personas que presentaban migra- tomas somáticos, como pérdida o in-ña con aura. Infortunadamente, la cremento de peso, disminución o in-validez interna del diagnóstico de cremento del apetito, insomnio o hi-migraña no es adecuada: faltó el persomnio, agitación o retardo psi-examen físico practicado por un comotor, fatiga o pérdida de energíaneurólogo y, además, el tamaño de y habilidad para pensar o concen-la muestra hace obtener intervalos tración disminuida.de confianza excesivamente am-plios. En definitiva, la estrategia de Estos mismos síntomas puedenpartir de personas con migraña para presentarse en la fase premonitoriabuscar la asociación con TBP no o de resolución de una crisis deparece ser adecuada, pues el tama- migraña, de tal forma que al apli-ño de la muestra es muy elevado. car un cuestionario diagnóstico el538 Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005
    • Comorbilidad entre trastorno bipolar y migraña: una revisión sistemática○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○paciente puede cumplir criterios Bibliografíadiagnósticos de depresión. 1. Breslau N, Rasmussen BK. The impact of migraine. Epidemioloogy, risk factors, Este problema fue examinado and co-morbidities. Neurology. 2001; 56con el inventario para depresión de (Suppl 1): S4-S12.Beck (31), que cubre áreas afectivas, 2. Begley CE, Annegers JF, Swann AC,cognoscitivas, motivacionales y Lewis C, Coan S, Schnapp WB, Bryant- Comstock L. The lifetime cost of bipolarsomática de la sintomatología de- disorder in the US: an estimate for newpresiva; las áreas cognitivas y afec- cases in 1998. Pharmacoeconomics.tivas no se modificaron, mientras 2001;19(5 Pt 1):483-95. 3. Rasmussen BK, Stewart WF. Epidemio-que el área somática mejoró con el logy of migraine. In: Olesen J, Tfelt-tratamiento de la cefalea. Esta va- Hansen P Welch KMA (editors). The hea- ,riable de confusión se disminuye daches. 2 ed, Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins; 2000. p. 227-33.utilizando los criterios diagnósticos 4. Rueda M. Prevalencia de la migraña.del episodio depresivo mayor del Medunab. 2002;5:23-7.DSM-IV-TR, ya que son jerárquicos 5. Headache Classification Committee ofy los síntomas somáticos están so- the International Headache Society. Proposed classification and diagnosticmetidos a dos criterios necesarios criteria for headache disorders, cranialpara el diagnóstico: ánimo deprimi- neuralgias and facial pain. Cephalalgia.do y pérdida del interés o del pla- 1988;8(Suppl.7):9-96. 6. Rueda M. Migraña y depresión: revisióncer. De esta forma, es poco proba- crítica de la comorbilidad. Medunab.ble que la asociación encontrada 2001;4:197-202.entre migraña y depresión sea ex- 7. Headache Classification Committee. The International Classification ofplicada por un sesgo de medición si Headache Disorders. 2nd ed. Cepha-se utilizan entrevistas diagnósticas lalgia. 2004;24(Suppl 1):1-160.basadas en el DSM-IV-TR. 8. Kaplan HI, Sadock BJ. Mood disorders. In: Kaplan HI, Sadock BJ (editors). Ka- plan and Sadock’s synopsis of psychia- El análisis de la evidencia dis- try. Behavioral sciences/Clinical psychia-ponible muestra que es necesario try, 9 ed, Philadelphia: Lippincott Wil-emprender un nuevo estudio sobre liams & Wilkins; 2003. p. 534-90. 9. Low NC, Merikangas JR, Merikangas KR.la asociación de migraña y TBP que A review of migraine and mood disorders.supere las deficiencias de los ante- Psychiatric Annals. 2004:34;33-40.riores: validez diagnóstica adecua- 10. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM IV TR. Barce-da tanto de la migraña como del TBP lona: Masson; 2000.(con entrevista clínica estructu- 11. Akiskal HS, Mallya G. Criteria for therada), tamaño de la muestra sufi- “soft” bipolar spectrum: treatment impli-ciente para mostrar la asociación, cation. Psychopharmacol Bull. 1987;23: 68-73.grupo adecuado de comparación y 12. Weissman MM, Blannbd RC, Canino GJ,considerar factores de confusión, Faravelli C, Greenwald S, Hwu HG, etcomo los trastornos de ansiedad y al. Cross-national epidemiology of major depression and bipolar disorder. JAMA.el tratamiento del TBP. 1996;276:293-9. Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005 539
    • Rueda G., Gaona I., Martínez Y.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○13. Hirschfeld RM, Calabrese JR, Weissman 23. Fasmer OB, Oedegaard KJ. Clinical MM, Reed M, Davies MA, Frye MA et al. characteristics of patients with major Screening for Bipolar Disorder in the Com- affective disorders and comorbid mi- munity. J Clin Psychiatr. 2003;64:53-9. graine. World J Biol Psychiatry. 2001;2:14. Murray CJ, López AD. Global mortality, 149-55. disability, and the contribution of risk 24. Fasmer OB, Oedegaard KJ. Laterality of factors: Global Burden of Disease Study. pain in migraine with comorbid unipolar Lancet. 1997;349:1436-42. depressive and bipolar II disorders.15. Winokur G, Black DW, Nasrallah A. Bipolar Disorders. 2002;4:290-5. depressions secondary to other psy- 25. Low NC, Galbaud du Fort G, Cervantes chiatric disorders and medical illnesses. P Prevalence, clinical correlates, and . Am J Psychiatry. 1988;145:233-7. treatment of migraine in bipolar disorder.16. Fulop G, Strain JJ, Vita J, Lyons JS, Headache. 2003;43:940-9. Hammer JS. Impact of psychiatric 26. Cassidy WL, Flanagan NB, Spellman M, comorbidity on length of hospital stay Cohen ME. Clinical observations in for medical/surgical patients: a preli- manic-depressive disease. JAMA.1957; minary report. Am J Psychiatry. 1987; 164:1535-46. 144:878-82. 27. Pryse- Phillipps WE, Dodick DW, Ed-17. Lipton RB, Silberstein SD. Why study the meads JG, Gawel MJ, Nelson RF, Purdy comorbidity of migraine? Neurology. RA et al. Guidelines for the diagnosis 1994;44(Suppl 7):S4-5. and management of migraine in clinical18. Mahmood T, Silverstone T. Serotonin and practice. CMAJ. 1997;156:1273-87. bipolar disorder. J Affect Disord. 2001; 28. Robbins L, Ludmer C. Headache: the 66:1-11. bipolar spectrum in migraine patients. J19. Younes RP DeLong GR, Neiman G, , Pain. 2000;10:167-70. Rosner B. Manic Depressive illness in 29. Merikangas KR, Angst JK, Isler H. children: Treatment with lithium carbo- Migraine and psychopathology. Results nate. J Child Neurol. 1986;1:364-368. of the Zurich Cohort Study of Young20. Blehar MC, DePaulo JR, Gershon ES, Adults. Arch Gen Psyshiatry. 1990;47: Reich T, Simpson SG, Nurnberger JI. 849-53. Women with bipolar disorder: findings 30. Breslau N, Davis GC, Andreski P Mi- . from the NIMH Genetics Initiative simple. graina, psychiatric disorders, and suici- Psychopharmacol Bull. 1998;34:239-43. de attempts: an epidemiologic study of21. Mahmood T, Romans S, Silverstone T. young adults. Psychiatry Res. 1991;37: Prevalence of migraine in bipolar disor- 11-23. der. J Affect Disord. 1999;52:239-41. 31. Hilm JE, Penzien DB, Holroyd KA, Brown22. Fasmer OB. The prevalence of migraine TA. Headache and depression: Con- in patients with bipolar and unipolar founding effects of transdiagnostic affective disorders. Cephalalgia. 2001; symtoms. Headache. 1994;34:418-23. 21:894-99. Recibido para publicación: 25 de enero de 2005 Aceptado para publicación: 18 de agosto de 2005 Correspondencia Germán Eduardo Rueda Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Bucaramanga Calle 157 # 19-55, Cañaveral Parque, Bucaramanga gredu@unab.edu.co540 Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIV / No. 4 / 2005