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  • Vida y obras de CervantesSaavedra PDF generado usando el kit de herramientas de fuente abierta mwlib. Ver http://code.pediapress.com/ para mayor información. PDF generated at: Mon, 02 Jul 2012 17:53:56 UTC
  • ContenidosArtículos Miguel de Cervantes 1 Ruta de Don Quijote 19 Don Quijote de la Mancha 22 Personajes del Quijote 59Referencias Fuentes y contribuyentes del artículo 63 Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes 64Licencias de artículos Licencia 66
  • Miguel de Cervantes 1 Miguel de Cervantes Miguel de Cervantes Retrato atribuido a Juan de Jáuregui (c. 1600). Actualmente ninguna de las representaciones gráficas de Cervantes se considera auténtica. Nacimiento 29 de septiembre de 1547 Defunción [1] 22 de abril de 1616 Ocupación Soldado, novelista, poeta y dramaturgo Nacionalidad Español Período Siglo de Oro Lengua de producción literaria Castellano Lengua materna Castellano Obras notables La Galatea Don Quijote de la Mancha Novelas ejemplares Cónyuge Catalina de Salazar y Palacios Firma Miguel de Cervantes Saavedra (¿Alcalá de Henares?, 29 de septiembre de 1547 – Madrid, 22 de abril[1] de 1616) fue un soldado, novelista, poeta y dramaturgo español. Es considerado una de las máximas figuras de la literatura española y universalmente conocido por haber escrito Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal. Se le ha dado el sobrenombre de «Príncipe de los Ingenios».[2] Vida Infancia y juventud El lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes no está establecido con absoluta certeza, considerándose como más probable que naciera en Alcalá de Henares, dado que allí fue bautizado, según su acta de bautismo, y que de allí manifestó ser natural en la llamada Información de Argel (1580).[3] El día exacto de su nacimiento es desconocido, aunque es probable que naciera el 29 de septiembre, fecha en que se celebra la fiesta del arcángel San Miguel, dada la tradición de recibir el nombre del santoral. Miguel de Cervantes fue bautizado en Alcalá de Henares (España) el 9 de octubre de 1547, en la parroquia de Santa María la Mayor.[4] El acta del bautizo reza: Domingo, nueve días del mes de octubre, año del Señor de mill e quinientos e quarenta e siete años, fue baptizado Miguel, hijo de Rodrigo Cervantes e su mujer doña Leonor. Baptizóle el reverendo señor
  • Miguel de Cervantes 2 Bartolomé Serrano, cura de Nuestra Señora. Testigos, Baltasar Vázquez, Sacristán, e yo, que le bapticé e firme de mi nombre. Bachiller Serrano.[5] Sus abuelos paternos fueron el licenciado en leyes Juan de Cervantes y doña Leonor de Torreblanca, hija de Juan Luis de Torreblanca, un médico cordobés; su padre se llamaba Rodrigo de Cervantes (1509-1585) y nació en Alcalá de Henares porque su padre tenía entonces trabajo allí; fue cirujano, oficio más parecido al actual practicante que a nuestra idea de médico, y padecía desde niño una extrema sordera, por lo que sus hijos solían acompañarlo a menudo para actuar como intérpretes; Krzysztof Sliwa aporta un documento por el que sabemos que Miguel de Cervantes hizo al menos una vez de intérprete de su padre; don Rodrigo no pudo seguir estudios continuados a causa de su sordera y el carácter inquieto, movedizo e itinerante de su familia, que llegó a moverse entre Córdoba, Sevilla, Toledo, Cuenca, Alcalá de Henares, Guadalajara y Valladolid, que sepamos; sin embargo aprendió cirugía de su abuelo materno cordobés y el padrastro, también médico, que lo sucedió, sin contar con un título oficial. Según Américo Castro, Daniel Eisenberg y otros cervantistas, Cervantes posee ascendencia conversa por ambas líneas familiares. Por el contrario, Jean Canavaggio afirma que no está probado, y lo compara con los documentos que apoyan esta ascendencia sin lugar a dudas para Mateo Alemán; en todo caso, la familia Cervantes estaba muy bien considerada en Córdoba y detentaba allí y en sus cercanías cargos importantes. Rodrigo casó con Leonor de Cortinas, de la cual apenas se sabe nada, excepto que era natural de Arganda del Rey.[6] Sus hermanos fueron Andrés (1543), Andrea (1544), Luisa (1546), que llegó a ser priora de un convento carmelita; Rodrigo (1550), también soldado, que le acompañó en el cautiverio argelino; Magdalena (1554) y Juan, sólo conocido porque su padre lo menciona en el testamento. Hacia 1551, Rodrigo de Cervantes se trasladó con su familia a Valladolid. Por deudas, estuvo preso varios meses y sus bienes fueron embargados. En 1556 se dirigió a Córdoba para recoger la herencia de Juan de Cervantes, abuelo del escritor, y huir de los acreedores. No existen datos precisos sobre los primeros estudios de Miguel de Cervantes, que, sin duda, no llegaron a ser universitarios. Parece ser que pudo haber estudiado en Valladolid, Córdoba o Sevilla. También es posible que estudiara en la Compañía de Jesús, ya que en la novela El coloquio de los perros elabora una descripción de un colegio de jesuitas que parece una alusión a su vida estudiantil. En 1566 se establece en Madrid. Asiste al Estudio de la Villa, regentado por el catedrático de gramática Juan López de Hoyos, quien en 1569 publicó un libro sobre la enfermedad y muerte de la reina doña Isabel de Valois, la tercera esposa de Felipe II. López de Hoyos incluye en ese libro dos poesías de Cervantes, nuestro caro y amado discípulo. Esas son sus primeras manifestaciones literarias. En estos años Cervantes se aficionó al teatro viendo las representaciones de Lope de Rueda y, según declara en la segunda parte del Quijote, al parecer por boca del personaje principal, «se le iban los ojos tras la farándula».
  • Miguel de Cervantes 3 Viaje a Italia y la batalla de Lepanto Se ha conservado una providencia de Felipe II que data de 1569, donde manda prender a Miguel de Cervantes, acusado de herir en un duelo a un tal Antonio Sigura, maestro de obras. Si se tratara realmente de Cervantes, ése podría ser el motivo que le hizo pasar a Italia. Llegó a Roma en diciembre del mismo año. Allí leyó los poemas caballerescos de Ludovico Ariosto y los Diálogos de amor del judío sefardita León Hebreo (Yehuda La batalla de Lepanto. Abrabanel), de inspiración neoplatónica, que influirán sobre su idea del amor. Cervantes se imbuye del estilo y del arte italianos, y guardará siempre un gratísimo recuerdo de aquellos estados, que aparece, por ejemplo, en El licenciado Vidriera, una de sus Novelas ejemplares, y se deja sentir en diversas alusiones de sus otras obras. Entra al servicio de Giulio Acquaviva, que será cardenal en 1570, y a quien, probablemente, conoció en Madrid. Le siguió por Palermo, Milán, Florencia, Venecia, Parma y Ferrara. Pronto lo dejará para ocupar la plaza de soldado en la compañía del capitán Diego de Urbina, del tercio de Miguel de Moncada. Embarcó en la galera Marquesa. El 7 de octubre de 1571 participó en la batalla de Lepanto, "la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros", formando parte de la armada cristiana, dirigida por don Juan de Austria, «hijo del rayo de la guerra Carlos V, de felice memoria», y hermanastro del rey, y donde participaba uno de los más famosos marinos de la época, el marqués de Santa Cruz, que residía en La Mancha, en Viso del Marqués. En una información legal elaborada ocho años más tarde se dice: Cuando se reconosció el armada del Turco, en la dicha batalla naval, el dicho Miguel de Cervantes estaba malo y con calentura, y el dicho capitán... y otros muchos amigos suyos le dijeron que, pues estaba enfermo y con calentura, que estuviese quedo abajo en la cámara de la galera; y el dicho Miguel de Cervantes respondió que qué dirían de él, y que no hacía lo que debía, y que más quería morir peleando por Dios y por su rey, que no meterse so cubierta, y que con su salud... Y peleó como valente soldado con los dichos turcos en la dicha batalla en el lugar del esquife, como su capitán lo mandó y le dio orden, con otros soldados. Y acabada la batalla, como el señor don Juan supo y entendió cuán bien lo había hecho y peleado el dicho Miguel de Cervantes, le acrescentó y le dio cuatro ducados más de su paga... De la dicha batalla naval salió herido de dos arcabuzazos en el pecho y en una mano, de que quedó estropeado de la dicha mano. De ahí procede el apodo de el manco de Lepanto. La mano izquierda no le fue cortada, sino que se le anquilosó al perder el movimiento de la misma cuando un trozo de plomo le seccionó un nervio. Aquellas heridas no debieron ser demasiado graves, pues, tras seis meses de permanencia en un hospital de Messina, Cervantes reanudó su vida militar, en 1572. Tomó parte en las expediciones navales de Navarino (1572), Corfú, Bizerta y Túnez (1573). En todas ellas bajo el mando del capitán Manuel Ponce de León y en el tercio de Lope de Figueroa, que aparece en El alcalde de Zalamea, de Pedro Calderón de la Barca. Después, recorrería las principales ciudades de Sicilia, Cerdeña, Génova y la Lombardía. Permaneció finalmente dos años en Nápoles, hasta 1575. Cervantes siempre se mostró muy orgulloso de haber luchado en la batalla de Lepanto, que para él fue, como escribió en el prólogo de la segunda parte del Quijote, la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los
  • Miguel de Cervantes 4 presentes, ni esperan ver los venideros. Cautiverio en Argel Durante su regreso desde Nápoles a España, a bordo de la galera Sol, una flotilla turca comandada por Arnaut Mamí hizo presos a Miguel y a su hermano Rodrigo, el 26 de septiembre de 1575. Fueron capturados a la altura de Cadaqués de Rosas o Palamós, en la actualidad llamada Costa Brava, y llevados a Argel. Cervantes es adjudicado como esclavo al renegado griego Dali Mamí. El hecho de habérsele encontrado en su poder las cartas de recomendación que llevaba de don Juan de Austria y del Duque de Sessa, hizo pensar a sus captores que Cervantes era una persona muy importante, y por quien podrían conseguir un buen rescate. Pidieron quinientos escudos de oro por su libertad. En los cinco años de aprisionamiento, Cervantes, un hombre con un fuerte espíritu y motivación, trató de escapar en cuatro ocasiones. Para evitar represalias en sus compañeros de cautiverio, se hizo responsable de todo ante sus enemigos. Prefirió la tortura a la delación. Gracias a la información oficial y al libro de fray Diego de Haedo Topografía e historia general de Argel (1612), tenemos posesión de noticias importantes sobre el cautiverio. Tales notas se complementan con sus comedias Los tratos de Argel; Los baños de Argel y el relato de la historia del Cautivo, que se incluye en la primera parte del Quijote, entre los capítulos 39 y 41. Sin embargo, desde hace tiempo se sabe que la obra publicada por Haedo no era suya, algo que él mismo ya reconoce. Según Emilio Sola, su autor fue Antonio de Sosa, benedictino compañero de cautiverio de Cervantes y dialoguista de la misma obra. Daniel Eisenberg ha propuesto que la obra no es de Sosa, quien no era escritor, sino del gran escritor cautivo en Argel, con cuyos escritos la obra de Haedo muestra muy extensas semejanzas. A ser cierto, la obra de Haedo deja de ser confirmación independiente de la conducta cervantina en Argel, sino uno más de los escritos del mismo Cervantes que ensalzan su heroísmo.[7] El primer intento de fuga fracasó, porque el moro que tenía que conducir a Cervantes y a sus compañeros a Orán, los abandonó en la primera jornada. Los presos tuvieron que regresar a Argel, donde fueron encadenados y vigilados más que antes. Mientras tanto, la madre de Estatua de Miguel de Cervantes en la Biblioteca Nacional de España. Cervantes había conseguido reunir cierta cantidad de ducados, con la esperanza de poder rescatar a sus dos hijos. En 1577 se concertaron los tratos, pero la cantidad no era suficiente para rescatar a los dos. Miguel prefirió que fuera puesto en libertad su hermano Rodrigo, quien regresó a España. Rodrigo llevaba un plan elaborado por su hermano para liberarlo a él y a sus catorce o quince compañeros más. Cervantes se reunió con los otros presos en una cueva oculta, en espera de una galera española que vendría a recogerlos. La galera, efectivamente, llegó e intentó acercarse por dos veces a la playa; pero, finalmente, fue apresada. Los cristianos escondidos en la cueva también fueron descubiertos, debido a la delación de un cómplice traidor, apodado El Dorador. Cervantes se declaró como único responsable de organizar la evasión e inducir a sus compañeros. El bey (gobernador turco) de Argel, Azán Bajá, lo encerró en su «baño» o presidio, cargado de cadenas, donde permaneció durante cinco meses. El tercer intento, lo trazó Cervantes con la finalidad de llegar por tierra hasta Orán. Envió allí un moro fiel con cartas para Martín de Córdoba, general de aquella plaza, explicándole el plan y pidiéndole guías. Sin embargo, el mensajero fue preso y las cartas descubiertas. En ellas se demostraba que era el propio Miguel de Cervantes quien lo
  • Miguel de Cervantes 5 había tramado todo. Fue condenado a recibir dos mil palos, sentencia que no se realizó porque muchos fueron los que intercedieron por él. El último intento de escapar se produjo gracias a una importante suma de dinero que le entregó un mercader valenciano que estaba en Argel. Cervantes adquirió una fragata capaz de transportar a sesenta cautivos cristianos. Cuando todo estaba a punto de solucionarse, uno de los que debían ser liberados, el ex dominico doctor Juan Blanco de Paz, reveló todo el plan a Azán Bajá. Como recompensa el traidor recibió un escudo y una jarra de manteca. Azán Bajá trasladó a Cervantes a una prisión más segura, en su mismo palacio. Después, decidió llevarlo a Constantinopla, donde la fuga resultaría una empresa casi imposible de realizar. De nuevo, Cervantes asumió toda responsabilidad. En mayo de 1580, llegaron a Argel los padres Trinitarios (esa orden se ocupaba en tratar de liberar cautivos, incluso se cambiaban por ellos) fray Antonio de la Bella y fray Juan Gil. Fray Antonio partió con una expedición de rescatados. Fray Juan Gil, que únicamente disponía de trescientos escudos, trató de rescatar a Cervantes, por el cual se exigían quinientos. El fraile se ocupó de recolectar entre los mercaderes cristianos la cantidad que faltaba. La reunió cuando Cervantes estaba ya en una de las galeras en que Azán Bajá zarparía rumbo a Constantinopla, atado con «dos cadenas y un grillo». Gracias a los 500 escudos tan arduamente reunidos, Cervantes es liberado el 19 de septiembre de 1580. El 24 de octubre regresó, al fin, a España con otros cautivos también rescatados. Llegó a Denia, desde donde se trasladó a Valencia. En noviembre o diciembre regresa con su familia a Madrid. Regreso a España En mayo de 1581 Cervantes se trasladó a Portugal, donde se hallaba entonces la corte de Felipe II, con el propósito de encontrar algo con lo que rehacer su vida y pagar las deudas que había obtenido su familia para rescatarle de Argel. Le encomendaron una comisión secreta en Orán, puesto que él tenía muchos conocimientos de la cultura y costumbres del norte de África. Por ese trabajo recibió 50 escudos. Regresó a Lisboa y a finales de año volvió a Madrid. En febrero de 1582, solicita un puesto de trabajo vacante en las Indias; sin conseguirlo. En estos años, el escritor tiene relaciones amorosas con Ana Villafranca (o Franca) de Rojas, la mujer de Alonso Rodríguez, un tabernero. De la relación nació una hija que se llamó Isabel de Saavedra, que él reconoció. El 12 de diciembre de 1584, contrae matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios en el pueblo toledano de Esquivias. Catalina era una joven que no llegaba a los veinte años y que aportó una pequeña dote. Se supone que el matrimonio no sólo fue estéril, sino un fracaso. Estatua de Cervantes en la Plaza de la Universidad de Valladolid. A los dos años de casados, Cervantes comienza sus extensos viajes por Andalucía. Es muy probable que entre los años 1581 y 1583 Cervantes escribiera La Galatea, su primera obra literaria en volumen y trascendencia. Se publicó en Alcalá de Henares en 1585. Hasta entonces sólo había publicado algunas composiciones en libros ajenos, en romanceros y cancioneros, que reunían producciones de diversos poetas. La Galatea apareció dividida en seis libros, aunque sólo escribió la «primera parte». Cervantes prometió continuar la obra; sin embargo, jamás llegó a imprimirse. En el prólogo la obra es calificada como «égloga» y se insiste en la
  • Miguel de Cervantes 6 afición que Cervantes ha tenido siempre a la poesía. Se trata de una novela pastoril, género que había establecido en España la Diana de Jorge de Montemayor. Aún se pueden observar las lecturas que realizó cuando fue soldado en Italia. El matrimonio con su esposa no resultó. Se separó de la misma a los dos años, sin haber llegado a tener hijos. Cervantes nunca habla de su esposa en sus muchos textos autobiográficos, a pesar de ser él quien estrenó en la literatura española el tema del divorcio, entonces imposible en un país católico, con el entremés El juez de los divorcios. Se supone que el matrimonio fue infeliz, aunque en ese entremés sostiene que «más vale el peor concierto / que no el divorcio mejor». Últimos años En 1587, viaja a Andalucía como comisario de provisiones de la Armada Invencible. Durante los años como comisario, recorre una y otra vez el camino que va desde Madrid a Andalucía, pasando por Toledo y La Mancha (actual Ciudad Real). Ese es el itinerario de Rinconete y Cortadillo. Se establece en Sevilla, primero como proveedor de las galeras reales, y posteriormente, a partir de 1594,como recaudador de impuestos atrasados (tercias y alcabalas), empleos ambos que le acarrearán numerosos problemas y disputas puesto que era el encargado de ir casa por casa recaudando impuestos, que en su mayoría iban destinados para cubrir las guerras en las que estaba inmiscuida España. Es encarcelado en 1597 en la Cárcel Real de Sevilla, tras la quiebra del banco donde depositaba la recaudación. Supuestamente Cervantes se había apropiado de dinero público y sería descubierto tras ser encontradas varias irregularidades en las cuentas que llevaba. En la cárcel «engendra» Don Quijote de la Mancha, según el prólogo a esta obra. No se sabe si con ese término quiso decir que comenzó a escribirlo mientras estaba preso o, simplemente, que se le ocurrió la idea allí. El otro encarcelamiento documentado de Cervantes fue muy breve, en Castro del Río (Córdoba) en 1592. No consta que haya estado nunca en la cueva de Medrano, en Argamasilla de Alba. Desde 1604 se instala en Valladolid (por aquel entonces —desde 1601— Corte Real de Felipe III), y en 1605 publica la primera parte de la Cuarta edición del Quijote (1605). que será su principal obra: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Ello marcó el comienzo del realismo como estética literaria y creó el género literario de la novela moderna, la novela polifónica, de amplísimo influjo posterior, mediante el cultivo de lo que llamó «una escritura desatada» en la que el artista podía mostrarse «épico, lírico, trágico, cómico» en el crisol genuino de la parodia de todos los géneros. La segunda parte no aparece hasta 1615: El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha. Ambas obras le ganan un puesto en la historia de la literatura universal y convierten a su autor, junto con Dante Alighieri, William Shakespeare, Michel de Montaigne y Goethe en un autor canónico Interior del caserón de los Medrano en de la literatura occidental. Un año antes, aparece publicada una Argamasilla de Alba, donde algunas tesis apócrifa continuación de Alonso Fernández de Avellaneda. Una sostienen que estuvo preso Cervantes. novela escrita, al parecer, por un discípulo y amigo de Lope de Vega de origen aragonés o por un grupo de amigos de Lope.
  • Miguel de Cervantes 7 Entre las dos partes del Quijote, aparecen en 1613 las Novelas ejemplares, un conjunto de doce narraciones breves, compuestas algunas de ellas muchos años antes. Su fuente es propia y original. En ellas explora distintas fórmulas narrativas como la sátira lucianesca (El coloquio de los perros), la novela picaresca (Rinconete y Cortadillo), la miscelánea (El licenciado vidriera), la novela bizantina (La española inglesa, El amante liberal) o, incluso, la novela policíaca (La fuerza de la sangre). De algunas de ellas, como por ejemplo El celoso extremeño, se conserva una segunda redacción testimoniada por el manuscrito llamado de Casa que ocupó el escritor en Valladolid entre los años Porras de la Cámara, descubierto en el siglo XIX. Sólo esta 1604 y 1606 y que coincidiría con la publicación de la colección de novelas habría podido en sí misma haberle creado un primera edición del Quijote, en 1605. Actualmente es puesto muy destacado en la historia de la literatura castellana. un museo. La crítica literaria fue una constante en su obra. Aparece en la Galatea, en el Quijote y a ella le consagró el Viaje del Parnaso (1614), extenso poema en tercetos encadenados. En 1615, publica Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados, pero su drama más popular hoy, La Numancia, además de El trato de Argel, quedó inédito hasta el siglo XVIII. Un año después de su muerte, aparece la novela Los trabajos de Persiles y Sigismunda, cuya dedicatoria a Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII Conde de Lemos, su mecenas durante años, y a quien están también dedicadas la segunda parte del Quijote y las Novelas ejemplares, y que firmó apenas dos días antes de morir, resulta una de las páginas más conmovedoras de la literatura española: Señor; aquellas coplas antiguas que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan: «Puesto ya el pie en el estribo», quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con las mismas palabras las puedo comenzar diciendo: Puesto ya el pie en el estribo, con las ansias de la muerte, gran señor, ésta te escribo. Ayer me dieron la extremaunción, y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. E., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. E. bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos y, por lo menos, sepa V. E. este mi deseo y Placa esculpida dedicada a Miguel de Cervantes en la fachada norte del Convento de las Trinitarias de Madrid, en donde fue enterrado. sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle, que quiso pasar aún más
  • Miguel de Cervantes 8 allá de la muerte mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. E.; regocíjome de verle señalar con el dedo y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. E. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del Jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía (que ya no sería sino milagro), me diere el cielo vida, las verá, y, con ellas, el fin de la Galatea, de quien sé está aficionado V. E., y con estas obras continuado mi deseo; guarde Dios a V. E. como puede, Miguel de Cervantes. El Persiles es una novela bizantina que, según el autor, pretendía competir con el modelo clásico griego de Heliodoro; tuvo éxito, pues conoció algunas ediciones más en su época; pero fue olvidada y oscurecida por el triunfo indiscutible de su Don Quijote. Cervantes utiliza un grupo de personajes como hilo conductor de la obra, en vez de dos. Anticipa, además, el llamado realismo mágico dando entrada a algunos elementos fantásticos. En cierto modo, cristianiza el modelo original utilizando el tópico del homo viator, alcanzándose el clímax al final de la obra con la anagnórisis de los dos enamorados principales, llamados hasta entonces Periandro y Auristela, en la ciudad santa de Roma: Nuestras almas, como tú bien sabes y como aquí me han enseñado, siempre están en continuo movimiento y no pueden parar sino en Dios, como en su centro. En esta vida los deseos son infinitos y unos se encadenan de otros y se eslabonan y van formando una cadena que tal vez llega al cielo y tal se sume en el infierno. En realidad, el Persiles es una novela de estructura e intenciones muy complejas que aguarda todavía una interpretación satisfactoria. La influencia de Cervantes en la literatura universal ha sido tal, que la misma lengua española suele ser llamada la lengua de Cervantes. Alcances artísticos Cervantes es sumamente original. Parodiando un género que empezaba a periclitar, como el de los libros de caballerías, creó otro género sumamente vivaz, la novela polifónica, donde se superponen las cosmovisiones y los puntos de vista hasta confundirse en complejidad con la misma realidad, recurriendo incluso a juegos metaficcionales. En la época la épica podía escribirse también en prosa, y con el precedente en el teatro del poco respeto a los modelos clásicos de Lope de Vega, le cupo a él en suma fraguar la fórmula del realismo en la narrativa tal y como había sido preanunciada en España por toda una tradición literaria desde el Cantar del Mío Cid, ofreciéndosela a Europa, donde Cervantes tuvo más discípulos que en España. La novela realista entera del siglo XIX está marcada por este magisterio. Por otra parte, otra gran obra maestra de Cervantes, las Novelas ejemplares, demuestra la amplitud de miras de su espíritu y su deseo de experimentar con las estructuras narrativas. En esta colección de novelas el autor experimenta con la novela bizantina (La española inglesa), Ilustración de Honoré Daumier. la novela policíaca o criminal (La fuerza de la sangre, El celoso extremeño), el diálogo lucianesco (El coloquio de los perros), la miscelánea de sentencias y donaires (El licenciado Vidriera), la novela picaresca (Rinconete y Cortadillo), la narración constituida sobre una anagnórisis (La gitanilla), etc.
  • Miguel de Cervantes 9 Obra de Cervantes Novelas Miguel de Cervantes cultivó, pero a su original modo, los géneros narrativos habituales en la segunda mitad del siglo XVI: la novela bizantina, la novela pastoril, la novela picaresca, la novela morisca, la sátira lucianesca, la miscelánea. Renovó un género, la novella, que se entendía entonces a la italiana como relato breve, exento de retórica y de mayor trascendencia. Orden cronológico: • La Galatea (1585) • El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605) • Novelas ejemplares (1613) • El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615) • Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617) La Galatea La Galatea fue la primera novela de Cervantes, en 1585. Forma parte del subgénero pastoril (una «égloga en prosa» como define el autor), triunfante en el Renacimiento. Su primera publicación apareció cuando tenía 38 años con el título de Primera parte de La Galatea. Como en otras novelas del género (similar al de La Diana de Jorge de Montemayor), los personajes son pastores idealizados que relatan sus cuitas y expresan sus sentimientos en una naturaleza idílica (locus amoenus). La Galatea se divide en seis libros en los cuales se desarrollan una historia principal y cuatro secundarias que comienzan en el amanecer y finalizan al anochecer, como en las églogas tradicionales, pero de la misma manera que en los poemas bucólicos de Virgilio cada pastor es en realidad una máscara que representa a un personaje verdadero. Don Quijote de la Mancha Es la novela cumbre de la literatura en lengua española. Su primera parte apareció en 1605 y obtuvo una gran acogida pública. Pronto se tradujo a las principales lenguas europeas y es una de las obras con más traducciones del mundo. En un principio, la pretensión de Cervantes fue combatir el auge que habían alcanzado los libros de caballerías, satirizándolos con la historia de un hidalgo manchego que perdió la cordura por leerlos, creyéndose caballero andante. Para Cervantes, el estilo de las novelas de caballerías era pésimo, y las historias que contaba eran disparatadas. A pesar de ello, a medida que iba avanzando el propósito inicial fue superado, y llegó a construir una obra que reflejaba la sociedad de su tiempo y el comportamiento humano. Es probable que Cervantes se inspirara en el Entremés de los romances, en el que un labrador pierde el juicio por su afición a los héroes del Romancero viejo. Ilustración de Gustave Doré. Novelas ejemplares Entre 1590 y 1612 Cervantes escribió una serie de novelas cortas (pues el término novela se usaba en la época en el mismo sentido que su étimo, el italiano novella, esto es, lo que hoy llamamos novela corta o relato largo) que
  • Miguel de Cervantes 10 después acabaría reuniendo en 1613 en la colección de las Novelas ejemplares, dada la gran acogida que obtuvo con la primera parte del Quijote. En un principio recibieron el nombre de Novelas ejemplares de honestísimo entretenimiento. Dado que existen dos versiones de Rinconete y Cortadillo y de El celoso extremeño, se piensa que Cervantes introdujo en estas novelas algunas variaciones con propósitos morales, sociales y estéticos (de ahí el nombre de «ejemplares»). La versión más primitiva se encuentra en el llamado manuscrito de Porras de la Cámara, una colección miscelánea de diversas obras literarias entre las cuales se encuentra una novela habitualmente atribuida también a Cervantes, La tía fingida. Por otra parte, algunas novelas cortas se hallan también insertas en el Quijote, como «El curioso impertinente» o una «Historia del cautivo» que cuenta con elementos autobiográficos. Además, se alude a otra novela ya compuesta, Rinconete y Cortadillo. • La gitanilla • El amante liberal • Rinconete y Cortadillo • La española inglesa • El licenciado Vidriera • La fuerza de la sangre • El celoso extremeño • La ilustre fregona • Las dos doncellas • La señora Cornelia • El casamiento engañoso • El coloquio de los perros La gitanilla es la más larga de las novelas La gitanilla (F. Coullaut-Valera, 1960). Detalle del monumento a Cervantes de ejemplares, y puede tener elementos la Plaza de España de Madrid. autobiográficos en una historia amorosa que tuvo un pariente lejano de Cervantes. Como muchas otras de estas tramas, se centra en el artificio de la agnición o reconocimiento de una persona al final de la obra. Se trata de una muchacha de origen noble raptada por unos gitanos y educada por ellos, y un noble que se enamora y decide llevar vida gitanil tras ella, hasta que al fin se descubre todo y la historia termina felizmente, posibilitándose el matrimonio de la pareja. El amante liberal es una novela morisca donde también aparece el tema del rapto, con la historia de un joven siciliano llamado Ricardo que es raptado al igual que a la bellísima Leonisa que es vendida a dos moros por un judío para regalársela al gran turco, entramada con líos amorosos, y aventuras. En Rinconete y Cortadillo dos muchachos «se desgarran» (se fugan de la casa familiar) y emprenden una vida picaresca con ayuda de la baraja y del hurto, hasta que van a parar a Sevilla, donde mientras trabajan de esportilleros son captados por una asociación mafiosa de malhechores, una especie de sindicato del crimen sevillano gobernado como una cofradía por el hermano mayor, Monipodio. Se suceden diversas escenas de género propias de un Rinconete y Cortadillo (F. Coullaut-Valera, 1960). Detalle del entremés o una jácara donde se presentan alguaciles monumento a Cervantes de la Plaza de España de Madrid. corruptos, ladrones, matones, chulos y prostitutas; acabado este desfile de tipos, los pillos muchachos deciden regenerarse.
  • Miguel de Cervantes 11 En La española inglesa el rapto vuelve a aparecer en la persona de una muchacha arrebatada en la invasión inglesa de Cádiz y que se educa en Londres como dama de compañía de la reina Isabel I de Inglaterra, que aparece descrita sin animadversión. Pierde el cabello por un bebedizo pero todo se arregla al final. En El licenciado Vidriera el estudiante pobre Tomás Rodaja marcha a Salamanca a estudiar acompañando a un noble y allí se licencia con honores; viaja por diversas ciudades de Italia, pero pierde la razón a causa de un filtro de amor que le han suministrado en secreto y cree tener el cuerpo de vidrio y ser sumamente frágil. Sin embargo, su agudeza es sorprendente y todos le consultan. La novela es en realidad una colección de las agudezas en prosa del protagonista, al estilo de una de las misceláneas tan frecuentes en el Siglo de Oro. Finalmente recobra el juicio, pero ya nadie le contrata ni va a verle. En La fuerza de la sangre se construye un relato casi policíaco, en el que una doncella violada con los ojos tapados logra reconstruir intelectualmente el crimen hasta dar con el culpable y forzar de él que se case con ella restituyendo su honor. El celoso extremeño narra los celos patológicos de un viejo indiano que vuelve a España enriquecido y encierra a su jovencísima esposa en una casa herméticamente, sin permitirle que salga ni que nada masculino pase la puerta, en la cual ha instalado como vigilante a un esclavo negro con orden de no dejar pasar a nadie. El seductor Loaysa lo logra engatusando al negro, al que le encanta la música, con una vihuela, y se acuesta con la moza. Sin embargo, no hacen nada, aunque en el manuscrito de Porras de la Cámara sí se consuman los cuernos. El viejo, humillado, se muere de pena. En La ilustre fregona dos jóvenes de buena familia, Carriazo y Avendaño, deciden lanzarse a la vida picaresca. En un mesón de Toledo Avendaño se enamora de Constanza, una fregona o sirvienta, lo que hará que los dos jóvenes decidan detener allí su viaje. Finalmente se descubrirá que Constanza es de noble nacimiento, hija natural del padre de Carriazo, por lo que nada impedirá su boda con Avendaño. El casamiento engañoso narra el timo que hace una señorita aparentemente honesta a un militar casándose con él; éste ignora que ha sido una meretriz y esta lo abandona dejándole una enfermedad venérea que debe purgar con sudores en el hospital de Atocha, donde transcurre la próxima novela. En El coloquio de los perros el militar, que está purgando su enfermedad en medio de fuertes fiebres, asiste de noche a la conversación entre dos perros, Cipión y Berganza; uno cuenta al otro la historia de su vida y sus muchos (y muy sinvergüenzas) amos y dejan para el día siguiente la relación del otro. Se trata de una fantasía al estilo de las de Luciano de Samosata y el desfile entremesil de tipos, entre ellos unos pastores y una bruja, recuerda al de una novela picaresca o un entremés. Los trabajos de Persiles y Sigismunda Es la última obra de Cervantes. Pertenece al subgénero de la novela bizantina. En ella escribió la dedicatoria a Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII Conde de Lemos, el 19 de abril de 1616, cuatro días antes de fallecer, donde se despide de la vida citando estos versos: Puesto ya el pie en el estribo, con ansias de la muerte, gran señor, esta te escribo. El autor ve claramente que le queda poca vida y se despide de sus amigos; no se hace ilusiones, sin embargo desea vivir y terminar obras que tiene en el magín, cuyo título escribe: Las semanas del jardín, El famoso Bernardo y una segunda parte de La Galatea. En el género de la novela bizantina, cuenta Cervantes, se atreve a competir con el modelo del género, Heliodoro. La novela, inspirada en la crónica de Saxo Gramático y Olao Magno y en las fantasías del Jardín de flores curiosas de Antonio de Torquemada, cuenta la peregrinación llevada a cabo por Persiles y Sigismunda, dos príncipes nórdicos enamorados que se hacen pasar por hermanos cambiándose los nombres por Periandro y
  • Miguel de Cervantes 12 Auristela. Separados por todo tipo de peripecias, emprenden un viaje desde el norte de Europa hasta Roma, pasando por España, con finalidad expiatoria antes de contraer matrimonio. La obra es importante porque supone en el autor un cierto distanciamiento de las fórmulas realistas que hasta el momento ha cultivado, pues aparecen hechos tan peregrinos como que una mujer salte de un campanario librándose de estrellarse gracias al paracaídas que forman sus faldas o que haya personajes que adivinen el futuro. Los personajes principales aparecen algo desvaídos y en realidad la obra está protagonizada por un grupo, en el que se integran dos españoles abandonados en una isla desierta, Antonio y su hijo, criado en la isla como una especie de bárbaro arquero en contacto con la naturaleza. Los últimos pasajes del libro están poco limados, ya que el autor falleció antes de corregirlos. La obra tuvo cierto éxito y se reimprimió varias veces, pero fue olvidada en el siglo siguiente. Poesía Cervantes se afanó en ser poeta, aunque llegó a dudar de su capacidad, como él mismo dijo antes de su muerte en Viaje del Parnaso: Yo que siempre trabajo y me desvelo por parecer que tengo de poeta la gracia que no quiso darme el cielo Se han perdido o no se han identificado casi todos los versos que no estaban incluidos en sus novelas o en sus obras teatrales; aunque se le suele llamar inventor de los versos de cabo roto, en realidad no fue él. Cervantes declara haber compuesto gran número de romances, entre los cuales estimaba especialmente uno sobre los celos. En efecto, hacia 1580 participó con otros grandes poetas contemporáneos como Lope de Vega, Góngora o Quevedo en la imitación de los romances antiguos que dio origen al Romancero nuevo, llamado así frente al tradicional Romancero viejo del siglo XV, el cual era anónimo. Inicia su obra poética con las cuatro composiciones dedicadas a Exequias de la reina Isabel de Valois. Otros poemas fueron: A Pedro Padilla, A la muerte de Fernando de Herrera, A la Austriada de Juan Rufo. Como poeta sin embargo destaca en el tono cómico y satírico, y sus obras maestras son los sonetos Un valentón de espátula y greguesco y Al túmulo del rey Felipe II, del cual se hizo famoso los últimos versos: Caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese, y no hubo nada. La Epístola a Mateo Vázquez es una falsificación escrita por el erudito decimonónico Adolfo de Castro, como asimismo lo es el folleto en prosa El buscapié, una vindicación del Quijote escrita también por este erudito. Asentó algunas innovaciones en la métrica, como la invención de la estrofa denominada ovillejo y el uso del soneto con estrambote. Viaje del Parnaso El único poema narrativo extenso de Cervantes es El viaje del Parnaso (1614). Está formado por tercetos encadenados, donde el autor critica a algunos poetas españoles, satirizando a algunos y elogiando a otros. Escrito, como dice el propio Miguel, a imagen y semejanza del Viaggio di Parnaso (1578) de Cesare Caporali di Perugia. Narra de forma autobiográfica en ocho capítulos un viaje al monte Parnaso, a bordo de una galera dirigida por Mercurio, en la que algunos poetas elogiados tratan de defenderlo frente a los poetastros o malos poetas. Reunidos en el monte con Apolo, salen airosos de la batalla y el protagonista regresa de nuevo a su hogar. La obra se completa con la Adjunta al Parnaso, donde Pancracio de Roncesvalles entrega a Cervantes dos epístolas de Apolo.
  • Miguel de Cervantes 13 Teatro Dadas sus penurias económicas, el teatro fue la gran vocación de Cervantes. Escribe que cuando era mozo «se le iban los ojos» tras el carro de los comediantes y que asistió a las austeras representaciones de Lope de Rueda. Sin embargo, su éxito, que lo tuvo, pues sus obras se representaron «sin ofrenda de pepinos», como dice en el prólogo a sus Ocho comedias y ocho entremeses nunca representados, fue efímero ante el exitazo de la nueva fórmula dramática de Lope de Vega, más audaz y moderna que la suya, que hizo a los empresarios desestimar las comedias cervantinas y preferir las de su rival. El teatro de Cervantes poseía un fin moral, incluía personajes alegóricos y procuraba someterse a las tres unidades aristotélicas de acción, tiempo y lugar, mientras que el de Lope rompía con esas unidades y era moralmente más desvergonzado y desenvuelto, así como mejor y más variadamente versificado. Cervantes nunca pudo sobrellevar este fracaso y se mostró disgustado con el nuevo teatro lopesco en la primera parte del Quijote, cuyo carácter teatral aparece bien asentado a causa de la abundancia de diálogos y de situaciones de tipo entremesil que entreverán la trama. Y es, en efecto, el entremés el género Folio inicial de la Comedia del çerco de Numancia, dramático donde luce en todo su esplendor el genio dramático de manuscrito 15.000 de la Biblioteca Nacional de Cervantes, de forma que puede decirse que junto a Luis Quiñones España. de Benavente y Francisco de Quevedo es Cervantes uno de los mejores autores del género, al que aportó una mayor profundidad en los personajes, un humor inimitable y un mayor calado y trascendencia en la temática. Que existía interconexión entre el mundo teatral y el narrativo de Cervantes lo demuestra que, por ejemplo, el tema del entremés de El viejo celoso aparezca en la novela ejemplar de El celoso extremeño. Otras veces aparecen personajes sanchopancescos, como en el entremés de la Elección de los alcaldes de Daganzo, donde el protagonista es tan buen catador o «mojón» de vinos como Sancho. El barroco tema de la apariencia y la realidad se muestra en El retablo de las maravillas, donde se adapta el cuento medieval de Don Juan Manuel (que Cervantes conocía y había leído en una edición contemporánea) del rey desnudo y se le da un contenido social. El juez de los divorcios tocaba también biográficamente a Cervantes, y en él se llega a la conclusión de que «más vale el peor concierto / que no el divorcio mejor». También poseen interés los entremeses de El rufián viudo, La cueva de Salamanca, El vizcaíno fingido y La guarda cuidadosa. Para sus entremeses adopta Cervantes tanto la prosa como el verso y se le atribuyen algunos otros, como el de Los habladores. En sus piezas mayores el teatro de Cervantes ha sido injustamente poco apreciado y representado, a excepción de la que representa el ejemplo más acabado de imitación de las tragedias clásicas: El cerco de Numancia, también titulada La destrucción de Numancia, donde se escenifica el tema patriótico del sacrificio colectivo ante el asedio del general Escipión y donde el hambre toma la forma de sufrimiento existencial, añadiéndose figuras alegóricas que profetizan un futuro glorioso para España. Se trata de una obra donde la Providencia parece tener el mismo cometido que tenía para el Eneas escapado de la Troya incendiada en Virgilio. Parecida inspiración patriótica poseen otras comedias, como La conquista de Jerusalén, descubierta recientemente. Otras comedias suyas tratan el tema, que tan directamente padeció el autor y al que incluso se hace alusión en un pasaje de su última obra, el Persiles, del cautiverio en Argel, como Los baños de Argel, Los tratos de Argel, La gran sultana y El gallardo español, donde se ha querido también encontrar la denuncia de la situación de los antiguos soldados como el propio Cervantes. De tema más novelesco son La casa de los celos y selvas de Ardenia, El laberinto de amor, La entretenida. Carácter picaresco tienen Pedro de Urdemalas y El rufián dichoso.
  • Miguel de Cervantes 14 Cervantes reunió sus obras no representadas en Ocho comedias y ocho entremeses nunca representados; además, se conservan otras obras en manuscrito: Los tratos de Argel, El gallardo español, La gran sultana y Los baños de Argel. Obras perdidas y atribuidas Cervantes mencionó en algunas oportunidades otras obras que estaba escribiendo o pensaba escribir, así como varias comedias suyas que habían sido representadas con éxito y cuyos textos se han perdido. Entre las obras que se ignora si llegó a escribir o a completar cabe mencionar la segunda parte de La Galatea, El famoso Bernardo (quizá un libro de caballerías referido a Bernardo del Carpio) y Las semanas del jardín. También es posible que haya pensado en escribir una continuación del libro de caballerías Belianís de Grecia.[cita requerida] Las obras de teatro perdidas, que Cervantes enumera son La gran Turquesca, La batalla naval, La Jerusalén, La Amaranta o la del Mayo, El bosque amoroso, La única, La bizarra Arsinda y La Confusa, que figuraba en el repertorio del autor Juan Acacio aún en 1627. También fue obra suya una comedia llamada El trato de Constantinopla y muerte de Selim. Hay diversas obras que se han atribuido a Cervantes, con variado fundamento. Entre las más conocidas cabe mencionar: • La tía fingida, narración del estilo de las Novelas Ejemplares. • Diálogo entre Cilenia y Selanio sobre la vida en el campo, que se supone que es un fragmento de la obra perdida de Cervantes Las semanas del jardín. • Auto de la soberana Virgen de Guadalupe, auto sacramental relativo al hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. • La Topografía e historia general de Argel, obra editada y publicada en Valladolid, en 1612, por fray Diego de Haedo, abad de Frómista, que se sabe que no es obra de éste. La obra fue realmente escrita por el clérigo portugués y amigo de Cervantes, el doctor Antonio de Sosa, mientras éste estuvo cautivo en Argel entre 1577 y 1581. El erudito Sosa fue muy amigo del joven Cervantes durante el cautiverio de ambos en Berbería en los 1570. Sosa fue asimismo el primer biógrafo de Cervantes; su relato sobre el "episodio de la cueva", en el que describe el segundo intento de escape de Cervantes de su prisión argelina, aparece en su Diálogo de los mártires de Argel. En 1992, el hispanista italiano, Stefano Arata, publicó el texto de un manuscrito de la obra teatral La conquista de Jerusalén por Godofre de Bullón. Un artículo precede el drama en el cual Arata pretende haber encontrado La Jerusalén perdida cervantina.[8] Siguió el estudio otro artículo en 1997. Desde entonces, se ha publicado virtualmente como obra atribuida, y en 2009 apareció una edición crítica imprimida por Cátedra Letras Hispanas. En 2010, Dr Aaron M. Kahn publicó una teoría de atribución, demostrando que de todos los candidatos por la autoría del drama, Cervantes es el más probable.[9] Sin prueba definitiva, esta obra sigue siendo "atribuida" a Cervantes. Cervantes en el cine • Cervantes, dirigida por Vincent Sherman (1969), con Francisco Rabal, Gina Lollobrigida, José Ferrer y Horst Buchholz en el papel de Cervantes. • Cervantes (serie de televisión) serie española de televisión, emitida por TVE en 1981. • Don Quijote de La Mancha (película de 1987) • Miguel y William, dirigida por Inés París (2007). Juan Luis Galiardo es el encargado de encarnar a Miguel.
  • Miguel de Cervantes 15 Curiosidades • Se suele decir que Miguel de Cervantes y William Shakespeare fallecieron el mismo día. Sin embargo, se trata de un dato erróneo, ya que, aunque murieron en la misma fecha, en Gran Bretaña se usaba el calendario juliano, mientras que en España ya se había adoptado el calendario gregoriano. • El primer ministro israelí David Ben-Gurión aprendió español para poder leer Don Quijote de la Mancha en su idioma original, al igual que el poeta, dramaturgo y novelista ruso Alexandr Estatua de cera de Cervantes Pushkin.[cita requerida] • No existen retratos reales de Cervantes. Sólo existen pinturas basadas en las descripciones físicas que el propio autor escribió. Reconocimiento Hay numerosos galardones, esculturas, edificios e instituciones dedicadas a guardar la memoria de Miguel de Cervantes. Casa de Cervantes Hay al menos cinco Casas de Cervantes: en Alcalá de Henares, en Valladolid, en Madrid, en Vélez-Málaga y en Cartagena (España). Galardones • Premio Miguel de Cervantes es el premio más importante de Literatura en Lengua Castellana. • Trofeo Cervantes torneo amistoso de fútbol que se celebra en Alcalá de Henares. Monumentos • En Alcalá de Henares: Escultura en la plaza que lleva su nombre. • En Madrid: Monumento a Miguel de Cervantes en la Plaza de España, Escultura en la Plaza de las Cortes, Escultura en la Biblioteca Nacional de España, Placa conmemorativa de su enterramiento. • En Valladolid: Estatua de Cervantes. Instituciones culturales • Instituto Cervantes para la promoción y enseñanza de la lengua española. • Teatro Cervantes hay al menos 14 en cinco países Estatua del escritor en la plaza de Cervantes de Alcalá de Henares. diferentes: en España (Almería; Málaga; Alcalá de Henares; Santa Eulalia, en Alicante; Béjar, en Salamanca; Jaén; Murcia; Petrel, en Alicante; Segovia; y Valladolid); en Marruecos (Tánger); en México (Guanajuato); en Chile (Putaendo); y en Argentina (Buenos Aires). • Liceo de Cervantes colegio privado católico masculino colombiano. • Instituto de Bachillerato Cervantes en Madrid.
  • Miguel de Cervantes 16 • Universidad Europea Miguel de Cervantes en Valladolid. • Universidad Miguel de Cervantes en Santiago de Chile. • Acción Cultural Miguel de Cervantes en Barcelona. • Organismo Autónomo de Cultura Miguel de Cervantes de Villarrobledo. • Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes para la difusión de la cultura iberoamericana. • Biblioteca universitaria Miguel de Cervantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. • Cine Cervantes de Sevilla. Instituciones sanitarias • Centro de Salud Miguel de Cervantes en Alcalá de Henares. Publicaciones • Revista Cervantes revista iberoamericana publicada entre 1916-1920. Embarcaciones • ARA Cervantes (D-1) destructor de la Armada Argentina entre 1925 y 1961. • Crucero ligero Miguel de Cervantes perteneciente a la Marina española, operativo entre 1928 y 1964. • Bergantín-goleta Cervantes Saavedra botado en 1934. Parajes • Alameda de Cervantes en Soria. • Avenida de Cervantes en Málaga, y en Meco. • Barrio de Cervantes en Granada. • Glorieta de Cervantes (Sevilla). • Plaza Cervantes en Alcalá de Henares, y en Lérida. • Piazzale Miguel Cervantes en Roma. Celebraciones • Semana Cervantina es una fiesta que se celebra en varias ciudades de España en honor a Cervantes. • Festival Cervantino Celebración anual en el estado mexicano de Guanajuato. Monedas • Monedas de euro de España. Referencias [1] Jean Canavaggio, «Cervantes en su vivir» (http:/ / bib. cervantesvirtual. com/ bib_autor/ Cervantes/ biografia_12. shtml). Biografía del Portal de Miguel de Cervantes Saavedra (http:/ / bib. cervantesvirtual. com/ bib_autor/ Cervantes/ index. shtml) de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 23 de abril de 2011. [2] Agencia Bolivariana de Noticias - 29/09/06 (http:/ / www. abn. info. ve/ reportaje_detalle. php?articulo=318) [3] Dicha información puede consultarse aquí (http:/ / archivodelafrontera. com/ CLASICOS-013. htm). Entre las diversas conjeturas sobre su lugar de nacimiento, algunos sitúan este en Alcázar de San Juan, ya que se conserva una partida bautismal con ese nombre en esta localidad. [4] El templo se construyó en 1553 y fue destruido cuatro siglos después, en la Guerra Civil Española. [5] Fernández Álvarez, Manuel: Cervantes visto por un historiador, Espasa-Calpe, 2005. [6] Archivo del Ayto. de Arganda (ed.): « Arganda cervantina o Cervantes argandeño (http:/ / archivo. ayto-arganda. es/ archivo/ biblio/ PDF/ 04106024. pdf)» (en castellano). Consultado el 1 de noviembre de 2009. [7] Topografía (http:/ / www. h-net. org/ ~cervantes/ csa/ artics96/ topograf. htm).
  • Miguel de Cervantes 17 [8] [Arata, Stefano,La conquista de Jerusalén, Cervantes y la generación teatral de 1580, Criticón 54 (1992), 9-112|cvc.cervantes.es/literatura/criticon/PDF/054/054_008.pdf] [9] Kahn, Aaron M. Towards a Theory of Attribution: Is La conquista de Jerusalén by Miguel de Cervantes?, Journal of European Studies 41.2 (2010), 99-127 Bibliografía • Alonso A.: "Las prevaricaciones idiomáticas de Sancho", en Nueva Revista de Filología Hispánica, II, 1948. • Alvar, Carlos; Menéndez y Pelayo, Marcelino; Sevilla Arroyo, Florencio: Cervantes, cultura literaria, Centro de Estudios Cervantinos, Alcalá de Henares, España, 2001. ISBN 84-88333-15-3. • Álvarez Vigaray, Rafael: El derecho civil en las obras de Cervantes, Comares, Granada, España, 2001. ISBN 84-86509-16-5. • Anderson, Ellen y Pontón Gijón, Gonzalo: La composición del Quijote, Rico, 1998. • Arrabal, Fernando: Un esclavo llamado Cervantes, Espasa-Calpe, 1996. • Astrana Marín, Luis: Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra, Instituto Editorial Reus, 1958. • Bajtin, Mijail: La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de François Rabelais, Alianza, 1987. • Braschi, Giannina: Cinco personajes fugaces en el camino de Don Quijote, Cuadernos Hispanoaméricanos, No. 328, 1977. • Canavaggio, Jean: Cervantes, Espasa-Calpe, 2004. • Castro, Américo: El pensamiento de Cervantes, Crítica, 1987. • Castro, Américo: Hacia Cervantes, Taurus, 1967. • Cervantes, Miguel de: Don Quijote de la Mancha, edición del IV Centenario (RAE), Alfaguara, 2004. • Close, Anthony J.: Cervantes: pensamiento, personalidad, cultura, Rico, 1998. • Cotarelo y Mori, Emilio: Efemérides cervantinas ó sea resumen cronológico de la vida de Miguel de Cervantes Saavedra, Tipografía de Revista de Archivos, 1905. • Cotarelo y Mori, Emilio: Los puntos obscuros en la vida de Cervantes, Tipografía de Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos", 1916. • Duran, Manuel y Rogg, Fay R.: Fighting Windmills: Encounters with Don Quixote, Yale University Press, 2006. ISBN 0-300-11022-7. • Eisenberg, Daniel: La interpretación cervantina del Quijote, Compañía Literaria, 1995. • Fernández Álvarez, Manuel: Cervantes visto por un historiador, Espasa-Calpe, 2005. • Fernández de Navarrete, Martín: Vida de Miguel de Cervantes Saavedra, Atlas, 1943. • Frenk, Margrit: Entre la voz y el silencio (la lectura en tiempos de Cervantes), Centro de Estudios Cervantinos, 1997. • Garcés, María Antonia: Cervantes en Argel: Historia de un cautivo, Gredos, Madrid, 2005. • García Alonso, Agustín: Antología "Cervantes" de poesía, Castrocalbón, España, 2001. ISBN 84-404-7944-1. • González de Amezua y Mayo, Agustín: Cervantes creador de la novela corta española, 2ª edición, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, España, 2001. ISBN 84-00-05227-7. • Iffland, James: De fiestas y aguafiestas: risa, locura e ideología en Cervantes y Avellaneda, Universidad de Navarra-Iberoamericana-Verbuert, 1999. • Lázaro Carreter, Fernando: Las voces del Quijote, Rico, 1998. • Maestro, Jesús G.: La escena imaginaria. Poética del teatro de Miguel de Cervnates, Vervuert, 2000. • Maestro, Jesús G.: Crítica de los géneros literarios en el Quijote, Editorial Academia del Hispanismo, 2009. • Martín Morán, José Manuel: Cervantes: el juglar zurdo de la era Gutenberg, Cervantes, 1997. • Mayans y Siscar, Gregorio: Vida de Miguel de Cervantes Saavedra, Espasa-Calpe, 1972. • Menéndez Pelayo, Marcelino: Cultura literaria de Miguel de Cervantes y la elaboración del Quijote, Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1905. • Pellicer, Juan Antonio: Vida de Miguel de Cervantes Saavedra, D. Gabriel de Sancha, 1800.
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  • Ruta de Don Quijote 19 Ruta de Don Quijote En la novela El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes relata las aventuras de Don Quijote por tierras de La Mancha, Aragón y Barcelona en las tres salidas que realizó. Desde su publicación, ha habido cierta controversia en cuanto a la determinación de los pueblos por los que el Caballero debió pasar en cada una de esas salidas. Varios autores han propuesto rutas, identificando los lugares que Cervantes describe. No obstante, esas descripciones no siempre parecen suficientes para sacar conclusiones definitivas. Según Romagosa,[1] propone y Mapa de la ruta de Don Quijote. justifica además, como ruta más plausible, la aceptada por la Real Academia Española en 1780. Según Azorín,[2] trazó su particular ruta por encargo del director de El Imparcial en 1905. En su libro, narra sus crónicas de viaje y los lugares en los que Cervantes se inspiró para narrar su obra. Más recientemente, tenemos las versiones del estadounidense Eisenberg y de La Asociación de Amigos del Campo de Montiel,[3] respectivamente de 1987 y 1997. Asimismo existe el recorrido ecoturístico oficial con la denominación de Ruta de Don Quijote, de 2.500 km. de longitud y constituido por una red de caminos históricos y vías pecuarias perfectamente señalizada pese a su extensión y que une los lugares de mayor interés cercanos a puntos mencionados en la novela, si bien su recorrido no sigue criterios estrictamente ligados a la obra literaria. Esta Ruta fue distinguida en 2007 con el galardón de Itinerario Cultural Europeo otorgado por el Consejo de Europa. Las aventuras de Don Quijote han sido difundidas universalmente a través de las traducciones que se han hecho de la novela. En la Mancha, Don Quijote, constituye todo un símbolo. Su leyenda ha generado un turismo cultural deseoso de ver la realidad social y geográfica que magistralmente describió Cervantes.
  • Ruta de Don Quijote 20 Las aventuras de Don Quijote A continuación se indican las conclusiones a las que llegaron D. Tomás López y D. Joseph de Hermosilla en lo que fue la primera propuesta de la ruta de Don Quijote, publicada en la edición de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha de 1780 por la Real Academia Española. Primera salida (La Mancha) • Don Quijote es nombrado caballero andante. • El muchacho Andrés. • Don Quijote duda qué camino tomar. Segunda salida (el Campo de Montiel) • Los molinos de viento. • Los frailes. Cartel oficial indicador de la Ruta de Don • El entierro de Grisóstomo. Quijote. • Los yangüeses. • El bálsamo de Fierabrás. • Batalla de las ovejas. • Don Quijote recibe el apodo de el Caballero de la Triste Figura. • Los batanes. • Batalla con el barbero. • Liberación de los galeotes. • Ocultamiento en Sierra Morena. • Don Quijote hace penitencia. • Cardenio y Dorotea. • Encomienda a Sancho. • Princesa Micomicona. • En la venta (encuentro con Luscinda y Don Fernando, el cautivo y zoraida, el oidor, doña clara y don luis,pendencia con los cuadrilleros). • Quijote enjaulado. • El canónigo y pendencia con el cabrero. • Vuelta a casa enjaulado.Donde ama y su sobrina cuidarán de el.
  • Ruta de Don Quijote 21 Tercera salida La Mancha • Encuentra a Dulcinea. • El carro de las cortes de la muerte. • El caballero del bosque. • Los leones. • Las bodas de Camacho. • La cueva de Montesinos. • El rebuzno. • Los títeres. Maese Pedro. Barcelona y regreso • La batalla del caballero de la blanca luna. • Los cerdos. • Palacio desde el que regresó a su pueblo. Quijote y Sancho en el escaparate de una tienda en Toledo. Principales localidades Sea cual sea la ruta que Cervantes imaginó para su personaje, lo cierto es que la gran mayoría de las aventuras parecen transcurrir en lo que hoy día es el territorio de Castilla-La Mancha. Por ello, cualquier recorrido que nos permitiera descubrir el alma manchega y sus tradiciones, bien podría considerarse «nuestra» ruta de Don Quijote. Estas son algunas de las localidades más importantes que atraviesa el trayecto, si bien algunas de ellas no pertenecen estrictamente a La Mancha como Sigüenza (Guadalajara) o Toledo. En la mayoría de ellas existe, además, la posibilidad de obtener información sobre cualquier aspecto de la ruta. • Alcaraz, Alcázar de San Juan, Almagro,Argamasilla de Territorio que ocupaba la región natural de La Alba,Belmonte, Bolaños de Calatrava, Ciudad Real, Consuegra, Mancha respecto de la comunidad autónoma de Campo de Criptana, Daimiel, El Toboso, Los Yébenes, Manzanares, Castilla-La Mancha, según la descripción de Pascual Madoz (1848). Mota del Cuervo, Orgaz, Ossa de Montiel, Puerto Lápice, Ruidera, San Clemente, Sigüenza, Tembleque, Tomelloso, Toledo, Torralba de Calatrava, Valdepeñas, Villanueva de los Infantes, Villarrobledo y Villarrubia de los Ojos.[cita requerida] • Zaragoza (alrededores). • Barcelona.
  • Ruta de Don Quijote 22 Referencias [1] La ruta de Don Quijote (http:/ / quixote. tv/ RUTA. htm), según Romagosa. [2] La ruta de Don Quijote (http:/ / www. cervantesvirtual. com/ servlet/ SirveObras/ ivqu/ 01604296092364979660035/ ), según Azorín. [3] La ruta de Don Quijote (http:/ / www. donquijoteporelcampodemontiel. net/ ruta. asp), según La Asociación de Amigos del Campo de Montiel. Página Web realizada por Acciones Integradas de Desarrollo. FEDER. Noviembre de 1997. Bibliografía complementaria • María del Carmen Cañizares Ruiz La "Ruta de Don Quijote" en Castilla- La Mancha (España): nuevo itinerario cultural europeo (http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2899589) Nimbus: Revista de climatología, meteorología y paisaje, ISSN 1139-7136, Nº 21-22, 2008, pags. 55-75 Enlaces externos • Ruta de Don Quijote (http://www.quijote.es/IVCentenario_RutaDonQuijote.php) Mapa e información. Página oficial. Don Quijote de la Mancha Don Quijote de la Mancha Autor Miguel de Cervantes Saavedra Género Novela de aventuras, parodia de las novelas de caballerías, novela realista Idioma Castellano Título original El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605) Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615) Editorial Imprenta de Juan de la Cuesta País  España Fecha de publicación 1605, 1615 Don Quijote de la Mancha[1] (  pronunciación Ayuda:MultimediaArchivo:Don Quijote-pronunciation-es 1.ogg) es una novela escrita por el español Miguel de Cervantes Saavedra. Publicada su primera parte con el título de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha a comienzos de 1605, es una de las obras más destacadas de la literatura española y la literatura universal, y una de las más traducidas. En 1615 aparecería la segunda parte del Quijote de Cervantes con el título de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha. Don Quijote fue la primera obra genuinamente desmitificadora de la tradición caballeresca y cortés, por el tratamiento burlesco que da a la misma. Representa la primera obra literaria que se puede clasificar como novela moderna y también la primera novela polifónica, y como tal, ejerció un influjo abrumador en toda la narrativa
  • Don Quijote de la Mancha 23 europea posterior. En el año 2002 y a petición del Norwegian Book Club se realizó una lista con las mejores obras literarias de la historia. Ésta sería realizada con las votaciones de 100 grandes escritores de 54 nacionalidades distintas, apareciendo las obras en estricto orden alfabético, para que no prevaleciese ninguna obra sobre otra, pero por unanimidad se hizo una excepción con "Don Quixote" que encabezó la lista siendo citada como "el mejor trabajo literario jamás escrito" [2]. Estructura, génesis, contenido, estilo y fuentes La novela consta de dos partes: la primera, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, fue publicada en 1605; la segunda, Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha, en 1615.[3] La primera parte se imprimió en Madrid, en casa de Juan de la Cuesta, a finales de 1604. Salió a la venta en enero de 1605 con numerosas erratas, por culpa de la celeridad que imponía el contrato de edición. Esta edición se reimprimió en el mismo año y en el mismo taller, de forma que hay en realidad dos ediciones de 1605 ligeramente distintas. Se sospecha, sin embargo, que existió una novela más corta, que sería una de sus futuras Novelas ejemplares. Fue divulgada o impresa con el título El ingenioso hidalgo de la Mancha. Esa publicación se ha perdido, pero autores como Francisco López de Úbeda o Lope de Vega, entre otros testimonios, aluden a la fama de esta pieza. Tal vez circulaba manuscrita e, incluso, podría ser una primera parte de 1604. También el toledano Ibrahim Taybilí, de Placa en el número 87 de la calle Atocha de Madrid colocada con nombre cristiano Juan Pérez y el escritor morisco más motivo del tercer centenario del Quijote. El texto dice: «Aquí estuvo la imprenta donde se hizo en 1604 la edición príncipe de la primera conocido entre los establecidos en Túnez tras la parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha compuesta expulsión general de 1609-1612, narró una visita en por Miguel de Cervantes Saavedra, publicada en mayo de 1605. 1604 a una librería en Alcalá en donde adquirió las Conmemoración MDCCCCV». Epístolas familiares y el Relox de Príncipes de Fray Antonio de Guevara y la Historia imperial y cesárea de Pedro Mexía. En ese mismo pasaje se burla de los libros de caballerías de moda y cita como obra conocida el Quijote. Eso le permitió a Jaime Oliver Asín añadir un dato a favor de la posible existencia de una discutida edición anterior a la de 1605. La inspiración de Cervantes para componer esta obra vino, al parecer, del llamado Entremés de los romances, que era de fecha anterior (aunque esto es discutido). Su argumento ridiculiza a un labrador que enloquece creyéndose héroe de romances. El labrador abandonó a su mujer, y se echó a los caminos, como hizo don Quijote. Este entremés posee una doble lectura: también es una crítica a Lope de Vega; quien, después de haber compuesto numerosos romances autobiográficos en los que contaba sus amores, abandonó a su mujer y marchó a la Armada Invencible. Es conocido el interés de Cervantes por el Romancero y su resentimiento por haber sido echado de los teatros por el mayor éxito de Lope de Vega, así como su carácter de gran entremesista. Un argumento a favor de esta hipótesis sería el hecho de que, a pesar de que el narrador nos dice que don Quijote ha enloquecido a causa de la lectura de libros de caballerías, durante su primera salida recita romances constantemente, sobre todo en los momentos de mayor desvarío. Por todo ello, podría ser una hipótesis verosímil. A este influjo se agregó el de Tirante el Blanco de Joanot Martorell, el del Morgante de Luigi Pulci y el del Orlando Furioso de Ludovico Ariosto. Otros críticos
  • Don Quijote de la Mancha 24 sostienen que es posible localizar la inspiración de Cervantes en El asno de oro de Apuleyo.[4] La primera parte, en que se alargaba la previa «novela ejemplar», se repartió en cuatro volúmenes. Conoció un éxito formidable y fue traducida a todas las lenguas cultas de Europa. Sin embargo, no supuso un gran beneficio económico para el autor a causa de las ediciones piratas. Cervantes sólo reservó privilegio de impresión para el reino de Castilla, con lo que los reinos aledaños imprimieron Quijotes más baratos que luego venderían en Castilla. Por otra parte, las críticas de carácter neoaristotélico hacia la nueva fórmula teatral ensayada por Lope de Vega y el hecho de inspirarse en un entremés en que se le atacaba, supuso atraer la inquina de los lopistas y del propio Lope; quien, hasta entonces, había sido amigo de Cervantes. Eso motivó que, en 1614, saliera una segunda parte de la obra bajo el nombre de Alonso Fernández de Avellaneda. En el prólogo se ofende gravemente a Cervantes tachándole de envidioso, en respuesta al agravio infligido a Lope. No se tienen noticias de quién era este Alonso Fernández de Avellaneda. Un importante cervantista, Martín de Riquer, sospecha que fue otro personaje real, Jerónimo de Pasamonte, un militar compañero de Cervantes y autor de un libro autobiográfico, agraviado por la publicación de la primera parte, donde aparece como el galeote Ginés de Pasamonte. La novela no es mala y es posible, incluso, que se inspirara en la continuación que estaba elaborando Cervantes. Aún así, no es comparable a la que se imprimió poco después. Cervantes jugaría con el hecho de que el protagonista en su obra se entera de que existía un suplantador. Primera parte Empieza con un prólogo en el que se burla de la erudición pedantesca y con unos poemas cómicos, a manera de preliminares, compuestos en alabanza de la obra por el propio autor, quien lo justifica diciendo que no encontró a nadie que quisiera alabar una obra tan extravagante como esta, como sabemos por una carta de Lope de Vega. En efecto, se trata, como dice el cura, de una «escritura desatada» libre de normativas que mezcla lo «lírico, épico, trágico, cómico» y donde se entremeten en el desarrollo historias de varios géneros, como por ejemplo: Grisóstomo y la pastora Marcela, la novela de El curioso Íncipit escrito en un chip de silicio con un impertinente, la historia del cautivo, el discurso sobre las armas y las microscopio de fuerza atómica. letras, el de la Edad de Oro, la primera salida de don Quijote solo y la segunda con su inseparable escudero Sancho Panza (la segunda parte narra la tercera y postrera salida). La novela comienza describiéndonos a un tal Alonso Quijano, hidalgo pobre, que enloquece leyendo libros de caballerías y se cree un caballero medieval. Decide armarse como tal en una venta, que él ve como castillo. Le suceden toda suerte de cómicas aventuras en las que el personaje principal, impulsado en el fondo por la bondad y el idealismo, busca «desfacer agravios» y ayudar a los desfavorecidos y desventurados. Profesa un amor platónico a una tal Dulcinea del Toboso; que es, en realidad, una moza labradora «de muy buen parecer»: Aldonza Lorenzo. El cura y el barbero del lugar someten la biblioteca de don Quijote a un expurgo, y queman parte de los libros que le han hecho tanto mal. Don Quijote lucha contra unos gigantes, que no son otra cosa que molinos de viento. Vela en un bosque donde cree que hay otros gigantes que hacen ruido; aunque, realmente, son sólo los golpes de unos batanes. Tiene otros curiosos incidentes como el acaecido con un vizcaíno pendenciero, con unos rebaños de ovejas, con un hombre que azota a un mozo y con unos monjes benedictinos que acompañan un ataúd a su sepultura en otra ciudad. Otros cómicos episodios son el del bálsamo de Fierabrás, el de la liberación de los traviesos galeotes; el del Yelmo de Mambrino, que cree ver en la bacía de un barbero, y el de la zapatiesta causada por Maritornes y don Quijote en la venta, que culmina con el manteo de Sancho Panza. Finalmente, imitando a Amadís de Gaula, decide hacer penitencia en Sierra Morena. Terminará siendo apresado por sus convecinos y devuelto a su aldea en una jaula.
  • Don Quijote de la Mancha 25 En todas las aventuras, amo y escudero mantienen amenas conversaciones. Poco a poco, revelan sus personalidades y fraguan una amistad basada en el respeto mutuo. Cervantes dedicó esta parte a Alfonso López de Zúñiga y Pérez de Guzmán, VI duque de Béjar. Segunda parte En el prólogo, Cervantes se defiende irónicamente de las acusaciones del lopista Avellaneda y se lamenta de la dificultad del arte de novelar. En la novela se juega con diversos planos de la realidad al incluir, dentro de ella, la edición de la primera parte del Quijote y, posteriormente, la de la apócrifa Segunda parte, que los personajes han leído. Cervantes se defiende de las inverosimilitudes que se han encontrado en la primera parte, como la misteriosa reaparición del rucio de Sancho después de ser robado por Ginés de Pasamonte y el destino de los dineros encontrados en una maleta de Sierra Morena, etc. Así pues, en esta segunda entrega Don Quijote y Sancho son conscientes del éxito editorial de la primera parte de sus aventuras y ya son célebres. De hecho, algunos de los personajes que aparecerán en lo sucesivo han leído el libro y los reconocen. Es más, en un alarde Placa en el número 7 de la calle San Eugenio de Madrid colocada en de clarividencia, tanto Cervantes como el propio Don 1905. El texto dice: «En el solar que ocupa esta casa estuvo en el siglo xvii la imprenta de Juan de la Cuesta donde se hizo en 1615 la Quijote manifiestan que la novela pasará a convertirse edición príncipe de la segunda parte del Ingenioso Caballero D. en un clásico de la literatura y que la figura del hidalgo Quijote de la Mancha escrita por Miguel de Cervantes Saavedra. se verá a lo largo de los siglos como símbolo de La Conmemoración en 1905». Mancha. Cervantes, como narrador homodiegético, esto es, que interviene a la par como narrador y personaje, explica que había perdido los originales de la novela que como recurso literario atribuye a un autor árabe (Cide Hamete Benengeli), pero que consiguió recuperarla, de modo que puede seguir traduciéndola. La obra empieza con el renovado propósito de don Quijote de volver a las andadas y sus preparativos para ello. Promete una ínsula a su escudero a cambio de su compañía, ínsula que, en efecto, le otorgan unos duques interesados en burlarse del escudero con el nombre de Barataria. Sancho demuestra tanto su inteligencia en el gobierno de la ínsula como su carácter pacífico y sencillo. Así, renunciará a un puesto en el que se ve acosado por todo tipo de peligros y por un médico, Pedro Recio de Tirteafuera, que no le deja probar bocado. Siguen los siguientes episodios: • Unos actores van a representar en un carro el auto de Las Cortes de la Muerte. • El descenso a la Cueva de Montesinos, donde el caballero se queda dormido y sueña todo tipo de disparates que no llega a creerse Sancho Panza (es una parodia de un episodio de la primera parte del Espejo de Príncipes y Caballeros y de los descensos a los infiernos de la épica, y para Rodríguez Marín se constituye en el episodio central de toda la segunda parte). • El episodio del rebuzno, el del barco encantado, el de la cabeza parlante, el de los postergados azotes de Sancho, el de Roque Guinart y sus bandoleros catalanes, el de la colgadura de don Quijote, el del Clavileño, entre otros. • La final derrota del gran manchego en la playa de Barcelona ante el Caballero de la Blanca Luna, que es en realidad el bachiller Sansón Carrasco disfrazado. Éste le hace prometer que regresará a su pueblo y no volverá a
  • Don Quijote de la Mancha 26 salir de él como caballero andante. Así lo hace don Quijote, quien piensa, por un momento, en sustituir su obsesión por la de convertirse en un pastor como los de los libros pastoriles. Don Quijote retorna, al fin, a la cordura. Enferma y muere de pena entre la compasión y las lágrimas de todos. Mientras se narra la historia, se entremezclan otras muchas que sirven para distraer la atención de las intrigas principales. Tienen lugar las divertidas y amenas conversaciones entre caballero y escudero, en las que se percibe cómo don Quijote va perdiendo sus ideales progresivamente, influido por Sancho Panza. Va transformándose también su autodenominación, pasando de Caballero de la Triste Figura al Caballero de Los Leones. Por el contrario, Sancho Panza va asimilando los ideales de su señor, que se transforman en una idea fija: llegar a ser gobernador de una ínsula. El 31 de octubre de 1615, Cervantes dedica esta parte a Don Pedro Fernández De Castro y Andrade, VII Conde de Lemos. Interpretaciones del Quijote El Quijote ha sufrido, como cualquier obra clásica, todo tipo de interpretaciones y críticas. Miguel de Cervantes proporcionó en 1615, por boca de Sancho, el primer informe sobre la impresión de los lectores, entre los que «hay diferentes opiniones: unos dicen: loco, pero gracioso; otros, valiente, pero desgraciado; otros, cortés, pero impertinente» (capítulo II de la segunda parte). Pareceres que ya contienen las dos tendencias interpretativas posteriores: la cómica y la seria. Sin embargo, la novela fue recibida en su tiempo como un libro de entretenimiento, como regocijante libro de burlas o como una divertidísima y fulminante parodia de los libros de caballerías. Intención que, al fin y al cabo, quiso mostrar el autor en su prólogo, si bien no se le ocultaba que había tocado en realidad un tema mucho más profundo que se salía de cualquier proporción. Toda Europa leyó Don Quijote como una sátira. Los ingleses, desde 1612 en la traducción de Thomas Shelton. Los franceses, desde 1614 gracias a la versión de César Oudin, aunque en 1608 ya se había traducido el relato El curioso impertinente. Los Don Quijote según Honoré Daumier (c. 1868). italianos desde 1622, los alemanes desde 1648 y los holandeses desde 1657, en la primera edición ilustrada. La comicidad de las situaciones prevalecía sobre la sensatez de muchos parlamentos. La interpretación dominante en el siglo xviii fue la didáctica: el libro era una sátira de diversos defectos de la sociedad y, sobre todo, pretendía corregir el gusto estragado por los libros de caballerías. Junto a estas opiniones, estaban las que veían en la obra un libro cómico de entretenimiento sin mayor trascendencia. La Ilustración se empeñó en realizar las primeras ediciones críticas de la obra, la más sobresaliente de las cuales no fue precisamente obra de españoles, sino de ingleses: la magnífica de John Bowle, que avergonzó a todos los españoles que presumían de cervantistas, los cuales ningunearon como pudieron esta cima de la ecdótica cervantina, por más que se aprovecharon de ella a manos llenas. El idealismo neoclásico hizo a muchos señalar numerosos defectos en la obra, en especial, atentados contra el buen gusto, como hizo Valentín de Foronda; pero también contra la ortodoxia del buen estilo. El neoclásico Diego Clemencín destacó de manera muy especial en esta faceta en el siglo xix. Pronto empezaron a llegar las lecturas profundas, graves y esotéricas. Una de las más interesantes y aún poco estudiada es la que afirma, por ejemplo, que el Quijote es una parodia de la Autobiografía escrita por San Ignacio de
  • Don Quijote de la Mancha 27 Loyola, que circulaba manuscrita y que los jesuitas intentaron ocultar. Ese parecido no se le escapó, entre otros, a Miguel de Unamuno, quien no trató, sin embargo, de documentarlo. En 1675, el jesuita francés René Rapin consideró que Don Quijote encerraba una invectiva contra el poderoso duque de Lerma. El acometimiento contra los molinos y las ovejas por parte del protagonista sería, según esta lectura, una crítica a la medida del Duque de rebajar, añadiendo cobre, el valor de la moneda de plata y de oro, que desde entonces se conoció como moneda de molino y de vellón. Por extensión, sería una sátira de la nación española. Esta lectura que hace de Cervantes desde un antipatriota hasta un crítico del idealismo, del empeño militar o del mero entusiasmo, resurgirá a finales del siglo xviii en los juicios de Voltaire, DAlembert, Horace Walpole y el intrépido Lord Byron. Para éste último, Don Quijote había asestado con una sonrisa un golpe mortal a la caballería en España. A esas alturas, por suerte, Henry Fielding, el padre de Tom Jones, ya había convertido a Don Quijote en un símbolo de la nobleza y en modelo admirable de ironía narrativa y censura de costumbres sociales. La mejor interpretación dieciochesca de Don Quijote la ofrece la narrativa inglesa de aquel siglo, que es, al mismo tiempo, el de la entronización de la obra como ejemplo de neoclasicismo estético, equilibrado y natural. Algo tuvo que ver el valenciano Gregorio Mayáns y Siscar que en 1738 escribió, a manera de prólogo a la traducción inglesa de ese año, la primera gran biografía de Cervantes. Las ráfagas iniciales de lo que sería el huracán romántico anunciaron con toda claridad que se acercaba una transformación del gusto que iba a divorciar la realidad vulgar de los ideales y deseos. José Cadalso había escrito en sus Cartas marruecas en 1789 que en Don Quijote «el sentido literal es uno y el verdadero otro muy diferente». El Romanticismo alemán trató de descifrar el significado verdadero de la obra. Friedrich von Schlegel asignó a Don Quijote el rango de precursora culminación del arte romántico en su Diálogo sobre la poesía de 1800 (honor compartido con el Hamlet de Shakespeare). Un par de años después, Friedrich W. J. Schelling, en su Filosofía del arte, estableció los términos de la más influyente interpretación moderna, basada en la confrontación entre idealismo y realismo, por la que Don Quijote quedaba convertido en un luchador trágico contra la realidad grosera y hostil en defensa de un ideal que sabía irrealizable. A partir de ese momento, los románticos alemanes (Schelling, Jean Paul, Ludwig Tieck...) vieron en la obra la imagen del heroísmo patético. El poeta Heinrich Heine contó en 1837, en el lúcido prólogo a la traducción alemana de ese año, que había leído Don Quijote con afligida seriedad en un rincón del jardín Palatino de Dusseldorf, apartado en la avenida de los Suspiros, conmovido y melancólico. Heinrich Heine. Don Quijote pasó de hacer reír a conmover, de la épica burlesca a la novela más triste. Los filósofos Hegel y Arthur Schopenhauer proyectaron en los personajes cervantinos sus preocupaciones metafísicas. El Romanticismo inició la interpretación figurada o simbólica de la novela, y pasó a un segundo plano la lectura satírica. Que muelan a palos al caballero, ya no le hizo gracia al poeta inglés Samuel Taylor Coleridge. Don Quijote se le antojaba ser «una sustancial alegoría viviente de la razón y el sentido moral», abocado al fracaso por falta de sentido común. Algo parecido opinó en 1815 el ensayista William Hazlitt: «El pathos y la dignidad de los sentimientos se hallan a menudo disfrazados por la jocosidad del tema, y provocan la risa, cuando en realidad deben provocar las lágrimas». Este Don Quijote triste se prolonga hasta los albores del siglo xx. El poeta Rubén Darío lo invocó en su Letanía de Nuestro Señor don Quijote con este verso: «Ora por nosotros, señor de los tristes» y lo hace suicidarse en su cuento DQ, compuesto el mismo año, personificando en él la derrota de 1898. No fue difícil que la interpretación romántica acabara por identificar al personaje con su creador. Las desgracias y sinsabores quijotescos se leían como metáforas de la vapuleada vida de Cervantes y en la máscara de Don Quijote se
  • Don Quijote de la Mancha 28 pretendía ver los rasgos de su autor, ambos viejos y desencantados. El poeta y dramaturgo francés Alfred de Vigny imaginó a un Cervantes moribundo que declaraba in extremis haber querido pintarse en su Caballero de la Triste Figura. Durante el siglo xix, el personaje cervantino se convierte en un símbolo de la bondad, del sacrificio solidario y del entusiasmo. Representa la figura del emprendedor que abre caminos nuevos. El novelista ruso Iván Turgénev así lo hará en su espléndido ensayo Hamlet y Don Quijote (1860), en el que confronta a los dos personajes como arquetipos humanos antagónicos: el extravertido y arrojado frente al ensimismado y reflexivo. Este Don Quijote encarna toda una moral que, más que altruista, es plenamente cristiana. Antes de que W. H. Auden eleve al hidalgo a los altares de la santidad, Dostoyevski ya lo había Homenaje al IV Centenario de El Quijote, frente a la casa natal de Miguel comparado con Jesucristo, para afirmar que «de de Cervantes en Alcalá de Henares. todas las figuras de hombres buenos en la literatura cristiana, sin duda, la más perfecta es Don Quijote». También el príncipe Mishkin de El idiota está fraguado en el molde cervantino con un metal que procede del Cristo bíblico. Menos evangélicos, Gógol, Pushkin y Tolstói vieron en él un héroe de la bondad extrema y un espejo de la maldad del mundo. Parte de monumento IV centenario de Don Quijote de la Mancha en Alcalá de Henares.
  • Don Quijote de la Mancha 29 El siglo romántico no sólo estableció la interpretación grave de Don Quijote, sino que lo empujó al ámbito de la ideología política. La idea de Herder de que en el arte se manifiesta el espíritu de un pueblo (el Volksgeist) se propagó por toda Europa y se encuentra en autores como Thomas Carlyle e Hippolyte Taine, para quienes Don Quijote reflejaba los rasgos de la nación en que se engendró. Pero ¿cuáles eran esos rasgos? Para los románticos conservadores, la renuncia al progreso y la defensa de un tiempo y unos valores sublimes aunque caducos, los de la caballería medieval y los de la España imperial de Felipe II. Para los liberales, la lucha contra la intransigencia de esa España sombría y sin futuro. Estas lecturas políticas siguieron vigentes durante decenios, hasta que el régimen surgido de la Guerra Civil en España privilegió la primera, imbuyendo la historia de nacionalismo tradicionalista. El siglo xx recuperó la interpretación jocosa como la más ajustada Ilustración de Don Quijote de 1848. a la de los primeros lectores, pero no dejó de ahondarse en la interpretación simbólica. Crecieron las lecturas esotéricas y disparatadas y muchos creadores formularon su propio acercamiento, desde Kafka y Jorge Luis Borges hasta Milan Kundera. Thomas Mann, por ejemplo, inventó en su Viaje con Don Quijote (1934) a un caballero sin ideales, hosco y un punto siniestro alimentado por su propia celebridad, y Vladimir Nabokov, con lentes anacrónicos, pretendió poner los puntos sobre las íes en un célebre y polémico curso. Quizá, el principal problema consista en que Don Quijote no es uno, sino dos libros difíciles de reducir a una unidad de sentido. El loco de 1605, con su celada de cartón y sus patochadas, causa más risa que suspiros, pero el sensato anciano de 1615, perplejo ante los engaños que todos urden en su contra, exige al lector trascender el significado de sus palabras y aventuras mucho más allá de la comicidad primaria de palos y chocarrerías. Abundan las interpretaciones panegiristas y filosóficas en el siglo xix. Las interpretaciones esotéricas se iniciaron en dicho siglo con las obras de Nicolás Díaz de Benjumea La estafeta de Urganda (1861), El correo del Alquife (1866) o El mensaje de Merlín (1875). Benjumea encabeza una larga serie de lecturas impresionistas de Don Quijote enteramente desenfocadas; identifica al protagonista con el propio Cervantes haciéndole todo un librepensador republicano. Siguieron a éste Benigno Pallol, más conocido como Polinous, Teodomiro Ibáñez, Feliciano Ortego, Adolfo Saldías y Baldomero Villegas. En 1967, la cabalista Dominique Aubier afirma que «Don Quijote es un libro que puede leerse a la vez en castellano y en hebreo». Según ella, Don Quijote (Q´jot en arameo significa verdad) se escribió en el marco de una preocupación ecuménica. En recuerdo de una España tierra de encuentro de las tres religiones reveladas, Cervantes propondría al futuro un vasto proyecto cultural colocando en su centro el poder del verbo. A partir de 1925 las tendencias dominantes de la crítica literaria se agrupan en diversas ramas: • 1) Perspectivismo (Leo Spitzer, Edward Riley, Mia Gerhard) • 2) Crítica existencialista (Américo Castro, Stephen Gilman, Durán, Luis Rosales) • 3) Narratología o socio-antropología (Redondo, Joly, Moner, Cesare Segre) • 4) Estilística y aproximaciones afines (Helmut Hatzfeld, Leo Spitzer, Casalduero, Rosenblat) • 5) Investigación de las fuentes del pensamiento cervantino, sobre todo en su aspecto «disidente» (Marcel Bataillon, Vilanova, Márquez Villanueva, Forcione, Maravall) • 6) Los contradictores de Américo Castro desde puntos de vista diversos, al impulso modernizante que manifiesta El pensamiento de Cervantes de Castro (Erich Auerbach, Alexander A. Parker, Otis H. Green, Martín de Riquer, Russell, Close)
  • Don Quijote de la Mancha 30 • 7) Tradiciones críticas antiguas renovadas: la investigación de la actitud de Cervantes ante la tradición caballeresca (Murillo, Williamson, Daniel Eisenberg); el estudio de los «errores» del Quijote (Stagg, Flores) o de su lengua (Amado Alonso, Rosenblat); la biografía de Cervantes (McKendrick, Jean Canavaggio) • 8) Interpretación judía-cabalística, desde 1967: Don Quijote como obra mayor inspirada por el Zohar y encriptada en clave hebrea (Dominique Aubier, Reichelberg, Baruch, Mac Gaha). El realismo en Don Quijote La primera parte supone un avance considerable en el arte de narrar. Constituye una ficción de segundo grado, es decir, el personaje influye en los hechos. Lo habitual en los libros de caballerías hasta entonces era que la acción importaba más que los personajes. Éstos eran traídos y llevados a antojo, dependiendo de la trama (ficciones de primer grado). Los hechos, sin embargo, se presentan poco entrelazados entre sí. Están encajados en una estructura poco homogénea, abigarrada y variada, típicamente manierista, en la que pueden reconocerse entremeses apenas adaptados, novelas ejemplares insertadas, discursos, poemas, etc. Molinos de viento en Campo de Criptana (La Mancha, La segunda parte es más barroca que manierista. Representa un España). avance narrativo mucho mayor de Cervantes en cuanto a la estructura novelística: los hechos se presentan amalgamados más estrechamente y se trata ya de una ficción de tercer grado. Por primera vez en una novela europea, el personaje transforma los hechos y al mismo tiempo es transformado por ellos. Los personajes evolucionan con la acción y no son los mismos al empezar que al acabar. Como primera novela verdaderamente realista, al regresar Don Quijote a su pueblo, asume la idea de que no sólo no es un héroe, sino que no hay héroes. Esta idea desesperanzada e intolerable, similar a lo que sería el nihilismo para otro cervantista, Dostoyevski, matará al personaje que era, al principio y al final, Alonso Quijano, conocido por el sobrenombre de El Bueno. Temática La riqueza temática de la obra es tal que, en sí misma, resulta inagotable. Supone una reescritura, recreación o cosmovisión especular del mundo en su época. No obstante, pueden dibujarse algunas directrices principales que pueden servir de guía a su lector. El tema de la obra gira en torno a si es posible encontrar un ideal en lo real. Este tema principal está estrechamente ligado con un concepto ético, el de la libertad en la vida humana, como ha estudiado Luis Rosales; Cervantes estuvo preso gran parte de su vida y luchó por la libertad de Europa frente al Imperio Otomano. ¿A qué debe atenerse el hombre sobre la realidad? ¿Qué idea puede hacerse de ella mediante el ejercicio de la libertad? ¿Podemos cambiar el mundo o el mundo nos cambia a nosotros? ¿Qué es lo más cuerdo o lo menos loco? ¿Es moral intentar cambiar el mundo? ¿Son posibles los héroes? De esta temática principal, estrechamente ligada al tema erasmiano de la locura y al tan barroco de la apariencia y la realidad, derivan otros secundarios: 1. El ideal literario: el tema de la crítica literaria es constante a lo largo de toda la obra de Cervantes. Se encuentran en la obra críticas a los libros de caballerías, las novelas pastoriles y la nueva fórmula teatral creada por Félix Lope de Vega. 2. El ideal de amor: La pareja principal (Don Quijote y Dulcinea) no llega a darse, es por eso que aparecen diferentes historias de amor (mayormente entre parejas jóvenes), algunas desgraciadas por concepciones de vida rigurosamente ligadas a la libertad (Marcela y Grisóstomo) o por una inseguridad patológica (novela inserta del curioso impertinente) y aquellas que se concretan felizmente (Basilio y Quiteria en las «Bodas de Camacho»).
  • Don Quijote de la Mancha 31 También aparece el tema de los celos, muy importante en Cervantes. 3. El ideal político: aparece el tema de la utopía en fragmentos como el gobierno de Sancho en la ínsula Barataria, las ensoñaciones quiméricas de don Quijote en la cueva de Montesinos y otros. 4. El ideal de justicia: como en las aventuras de Andresillo, los galeotes, etc. Originalidad En cuanto a obra literaria, puede decirse que es, sin duda alguna, la obra maestra de la literatura de humor de todos los tiempos. Además es la primera novela moderna y la primera novela polifónica, y ejercerá un influjo abrumador en toda la narrativa europea posterior. En primer lugar, aportó la fórmula del realismo, tal como había sido ensayada y perfeccionada en la literatura castellana desde la Edad Media. Caracterizada por la parodia y burla de lo fantástico, la crítica social, la insistencia en los valores psicológicos y el materialismo descriptivo. En segundo lugar, creó la novela polifónica, esto es, la novela que interpreta la realidad, no según un solo punto de vista, sino desde varios puntos de vista superpuestos al mismo tiempo. Torna la realidad en algo sumamente complejo, pues no sólo intenta reproducirla, sino que en su ambición pretende incluso sustituirla. La novela moderna, según la concibe el Quijote, es una mezcla de todo. Tal como afirma el propio autor por boca del cura, es una «escritura desatada»: géneros épicos, líricos, trágicos, cómicos, prosa, verso, diálogo, discursos, chistes, fábulas, filosofía, leyendas... y la parodia de todos estos géneros. La voraz novela moderna que representa el Quijote intenta sustituir la realidad, incluso, físicamente: alarga más de lo acostumbrado la narración y transforma, de esa manera, la obra en un cosmos. Técnicas narrativas En la época de Cervantes, la épica se podía escribir también en prosa. Las técnicas narrativas que ensaya Cervantes en esta novela son varias: • La recapitulación o resumen periódico cada cierto tiempo de los acontecimientos, a fin de que el lector no se pierda en una narración tan larga. • El contraste entre lo idealizado y lo real, que se da a todos los niveles. Por ejemplo, en el estilo, que a veces aparece pertrechado con todos los elementos de la retórica y otras veces aparece rigurosamente ceñido a la imitación del lenguaje popular.
  • Don Quijote de la Mancha 32 • También está el contraste entre los personajes, a los que Cervantes gusta de colocar en parejas, a fin de que cada uno le ayude a construir otro diferente mediante el diálogo. Un diálogo en el que los personajes se escuchan y se comprenden, ayudándoles a cambiar su personalidad y perspectiva: don Quijote se sanchifica y Sancho se quijotiza. Si el señor se obsesiona con ser caballero andante, Sancho se obsesiona con ser gobernador de una ínsula. Tan desengañados llegan a estar el uno como el otro. A la inversa, don Quijote va siendo cada vez más consciente de lo teatral y fingido de su Hay un contraste entre los personajes. En el diálogo los personajes se actitud. Por ejemplo, a raíz de su ensoñación en escuchan y comprenden, Quijote se sanchifica y Sancho Panza se la cueva de Montesinos, Sancho se burlará de él quijotiza. el resto del camino. Esta mezcla y superposición de perspectivas se denomina perspectivismo. • El humor es constante en la obra. Es un humor muy especial: respetuoso con la dignidad humana de los personajes. • Una primera forma de contrapunto narrativo: una estructura compositiva en forma de tapiz, en la que las historias se van sucediendo unas a otras, entrelazándose y retomándose continuamente. • La suspensión, esto es, la creación de enigmas que «tiran» de la narración y del interés del lector hasta su resolución lógica, cuando ya se le ha formulado otro enigma para continuar más allá. • La parodia lingüística y literaria de géneros, lenguajes y roles sociales como fórmula para mezclar los puntos de vista hasta ofrecer la misma visión confusa que suministra la interpretación de lo real. • La oralidad del lenguaje cervantino, vestigio de la profunda obsesión teatral de Cervantes, y cuya viveza aproxima extraordinariamente al lector a los personajes y al realismo facilitando su identificación y complicidad con los mismos. • El perspectivismo, que ya se ha señalado, hace que cada hecho sea descrito por cada personaje en función de una cosmovisión distinta, y con arreglo a ello la realidad se torna súbitamente compleja y rica en sugestiones. • Simula imprecisiones en los nombres de los personajes y en los detalles poco importantes, a fin de que el lector pueda crearse su propia imagen en algunos aspectos de la obra y sentirse a sus anchas en la misma, suspendiendo su sentido crítico. • Utiliza juegos metaficcionales a fin de difuminar y hacer desaparecer la figura del autor del texto por medio de continuos intermediarios narrativos (Cide Hamete Benengeli), los supuestos Anales de la Mancha, etc.) que hacen, así, menos literaria y más realista la obra desproveyéndola de su carácter perfecto y acabado.
  • Don Quijote de la Mancha 33 Trascendencia: el cervantismo Aunque el influjo de la obra de Cervantes es obvio en los procedimientos y técnicas que ensayó toda la novela posterior, en algunas obras europeas del siglo xviii y xix es perceptible todavía más esa semejanza. Se ha llegado, incluso, a decir que toda novela posterior reescribe El Quijote o lo contiene implícitamente. Así, por ejemplo, uno de los lectores de Don Quijote, el novelista policíaco Jim Thompson, afirmó que hay unas cuantas estructuras novelísticas, pero sólo un tema: «las cosas no son lo que parecen». Ese es un tema exclusivamente cervantino. En España, por el contrario, Cervantes no alcanzó a tener seguidores dignos de su nombre, fuera de María de Zayas en el siglo xvii y José Francisco de Isla en el xviii. El género narrativo se había sumido en una gran decadencia a causa de su contaminación con elementos moralizadores ajenos y la competencia que le hizo, como entretenimiento, el teatro barroco. Solamente renacerá Cervantes como modelo novelístico en España con la llegada del realismo. Benito Pérez Galdós, gran conocedor de Don Quijote, del que se sabía capítulos enteros, será un ejemplo de ello con su abundante producción literaria. Paralelamente, la novela suscitó gran número de Estatua en Madrid de Sancho Panza por traducciones y estudios, suscitando una rama entera de los estudios de Lorenzo Coullaut Valera, 1930. Filología Hispánica, el cervantismo nacional e internacional. Continuaciones de Don Quijote Además del Segundo Tomo de Alonso Fernández de Avellaneda, existen varias continuaciones del Quijote. Las primeras fueron tres obras francesas: las dos partes de la Historia del admirable don Quijote de la Mancha, escritas por Francois Filleau de Saint-Martin y Robert Challe, y la anónima Continuación nueva y verdadera de la historia y las aventuras del incomparable don Quijote de la Mancha. Del siglo xviii datan dos de las continuaciones españolas de la obra, que pretenden relatar lo sucedido después de la muerte de Don Quijote, como las Adiciones a la historia del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Jacinto María Delgado, y la Historia del más famoso escudero Sancho Panza, en dos partes (1793 y 1798), de Pedro Gatell y Carnicer. En 1886 se publicó en La Habana la obra del gallego Luis Otero y Pimentel Semblanzas caballerescas o las nuevas aventuras de Don Quijote de la Mancha, cuya acción transcurre en Cuba a fines del siglo xix. En el xx aparecieron varias continuaciones más, entre ellas una muy divertida, La nueva salida del valeroso caballero D. Quijote de la Mancha: tercera parte de la obra de Cervantes, de Alonso Ledesma Hernández (Barcelona, 1905) y El pastor Quijótiz de José Camón Aznar (Madrid, 1969). Al morir don Quijote (2004), la más reciente novela que continúa la historia, es obra del español Andrés Trapiello. Hay también continuaciones hispanoamericanas, entre ellas Capítulos que se le olvidaron a Cervantes, de Juan Montalvo y Don Quijote en América o sea la cuarta salida del ingenioso Hidalgo de La Mancha, de don Tulio Febres Cordero, libro editado en 1905 (edición conmemorativa 2005, ULA).
  • Don Quijote de la Mancha 34 Don Quijote alrededor del mundo Don Quijote en Hispanoamérica Francisco Rodríguez Marín descubrió que la mayor parte de la primera edición de Don Quijote había ido a parar a las Indias. En unas fiestas con motivo de haber sido nombrado virrey del Perú el marqués de Montesclaros, se aludió a la obra maestra de Cervantes. En los envíos de libros a Buenos Aires durante los siglos xvii y xviii figuran quijotes y otras obras de Cervantes. En la novela La Quijotita y su prima del mexicano José Joaquín Fernández de Lizardi (1776-1827) es evidente el influjo cervantino. El ensayista ecuatoriano Juan Montalvo (1832-1889) compuso una continuación de la obra con el ingenioso título de Capítulos que se olvidaron a Cervantes, y el cubano Luis Otero y Pimentel escribió otra con el título Semblanzas caballerescas o las nuevas aventuras de Don Quijote de la Mancha, cuya acción se desenvuelve en una Cuba identificada por el protagonista con el nombre de Ínsula Encantada. Otro ensayista canónico, José Enrique Rodó, leyó en clave quijotesca el descubrimiento, conquista y colonización de América, y Simón Bolívar, que un día dio la orden burlesca de fusilar a Don Quijote para que ningún peruano le imitase nunca, cercana ya la hora de su muerte hubo de pronunciar, con más de un desengaño a sus espaldas, estas asombrosas palabras: «Los tres grandísimos majaderos hemos sido Jesucristo, Don Quijote y yo». No es extraño, pues, que Rafael Obligado, en su poema El alma de Don Quijote, identifique a Bolívar y San Martín con El Caballero de la Triste Figura. También, desde los Andes venezolanos, el escritor merideño Tulio Febres Cordero escribió Don Quijote en América: o sea la cuarta salida del ingenioso hidalgo de La Mancha publicada en la misma ciudad, en la Tip. El Lápiz, en 1905 (reeditada recientemente con motivo de los 100 años de su publicación). Uno de los más importantes cervantistas hispanoamericanos fue el chileno José Echeverría y Rubén Darío ofreció una versión decadente del mito en su cuento DQ, ambientado en los últimos días del imperio colonial español, así como en las Letanías a Nuestro Señor Don Quijote, incluidas en sus Cantos de vida y esperanza (1905). El costarricense Carlos Gagini escribió un breve relato denominado Don Quijote se va, y el cubano Enrique José Varona la conferencia titulada Cervantes. El poeta argentino Evaristo Carriego escribió el extenso poema Por el alma de Don Quijote, que participa en la extendida santificación del personaje quijotesco. Por otra parte, los igualmente argentinos Alberto Gerchunoff (1884-1950) y Manuel Mújica Láinez (1910-1984) son habituales cultivadores de lo que se ha venido a llamar glosa cervantina. Se ha observado el influjo cervantino en el Martín Fierro de José Hernández y en otra obra maestra de la literatura gauchesca, Don Segundo Sombra de Ricardo Güiraldes. Es perceptible el influjo cervantino en la gran novela histórica de Enrique Larreta La gloria de Don Ramiro, y Jorge Luis Borges posee una relación tan compleja con la ficción como la de Cervantes, pues no en vano leyó la obra desde niño y la glosó en ensayos y poemas, así como se inspiró en ella para elaborar el cuento Pierre Menard, autor del Quijote incluido en su antología Ficciones. En efecto, Cervantes está presente en las grandes obras del boom hispanoamericano, empezando por las obras Alejo Carpentier Los Pasos Perdidos y la imitación barroca en Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, que es la segunda obra escrita en castellano más traducida de todos los tiempos. Don Quijote en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte La inglesa fue la primera traducción que se hizo en Europa de la primera parte de Don Quijote, merced a Thomas Shelton (en 1612), quien más tarde haría también la segunda; su traducción, sin embargo, tiene errores, pero posee una gran vivacidad; más exacta sería, sin embargo, la de Charles Jarvis en 1742, pero a costa de la gran inspiración de su predecesor. También al Cervantismo inglés se le deben dos de las primeras contribuciones críticas al establecimiento del texto de Don Quijote en su lengua original durante el siglo xviii: la edición de 1738, lujosísima y bellamente ilustrada por demás, cuyo texto corrió a cargo de Pedro Pineda, y la de John Bowle en 1781. La huella de la obra de Cervantes fue casi tan profunda en Inglaterra como en España. Ya incluso en el teatro del siglo xvii: Francis Beaumont y John Fletcher representaron en 1611 un drama heroico-burlesco titulado El caballero de la mano de almirez llameante inspirado en la primera parte, y se tradujo en fecha tan temprana como 1612 por Thomas
  • Don Quijote de la Mancha 35 Shelton; poco después, Shakespeare y el mismo Fletcher escribieron en 1613 otra obra sobre la «Historia de Cardenio» recogida en Don Quijote, Cardenio, que se ha perdido. El Hudibras de Samuel Butler está inspirado también en Don Quijote como reacción contra el puritanismo. En 1687 se hace una nueva traducción, la del sobrino de John Milton, John Philipps, que alcanzó una enorme difusión, aunque le siguieron las traducciones dieciochescas de Anthony Motteux (1700), Jarvis (1724) y Smollet (1755). Hay huellas de Don Quijote en el Robinson Crusoe de Daniel Defoe y en los Viajes de Gulliver (1726) de Jonathan Swift y, más aún, en las obras de Henry Fielding: éste escribió Don Quixote in England (1734) y uno de los personajes de su novela Joseph Andrews, escrita, según el autor, «a la manera de Cervantes», es Abraham Adams, «párroco quijotesco del siglo xviii», en quien empieza una especie de santificación del héroe cervantino. El novelista Tobías Smollet notó la impronta de la novela que había traducido en sus novelas Sir Launcelot Greaves y Humphry Clinker. Lawrence Sterne fue un genial discípulo de Cervantes en su Tristram Shandy. Charlotte Lennox publica en 1752 su Mujer Quijote y Jane Austen experimenta su influjo en su muy célebre La abadía de Northanger, ya de 1818. El creador de la novela histórica romántica, el escocés Walter Scott, se veía a sí mismo como una especie de Don Quijote. Byron cree ver en su Don Juan la causa de la decadencia de España en Don Quijote, pues a su ver este libro había hecho desaparecer en este país las virtudes caballerescas. Wordsworth, en el libro V de su Preludio (1850), sintetiza en su ermitaño un nuevo Don Quijote y otro poeta lakista, Samuel Taylor Coleridge, asumiendo ideas de los románticos alemanes, viene a considerar a Don Quijote la personificación de dos tendencias contrapuestas, el alma y el sentido común, la poesía y la prosa. Por último, los maestros del ensayo romántico inglés, Charles Lamb y William Hazlitt dedicaron páginas críticas aún frescas a esta obra clásica de la literatura universal. Ya en el realismo del periodo victoriano, Charles Dickens, por ejemplo, imitó la novela en Los documentos póstumos del club Pickwick (1836-1837), en donde Mr. Pickwick representa a don Quijote y su inseparable Sam Weller a Sancho Panza; su cervantismo llegó hasta hacer del personaje de Fagin en su Oliver Twist una especie de Monipodio; su competidor William Makepeace Thackeray, imitó la novela en su The newcomers, así como George Gissing, que en su obra Los documentos privados de Henry Ryecroft hace a su protagonista pedir leer en su lecho de muerte el Don Quijote. A finales de siglo surgen tres nuevas traducciones, la de Duffield (1881), la de Ormsby (1885) y la de Watt (1888). Fitmaurice-Kelly colaborará después con Ormsby en la primera edición crítica del texto español (Londres, 1898-1899) y son ya lo que podemos llamar miembros de lo que se ha venido a llamar cervantismo internacional. El «quijotismo» inglés se prolonga durante el siglo xx. Gilbert Keith Chesterton recuerda a Cervantes al final de su poema Lepanto y en su novela póstuma El retorno de Don Quijote convierte en Alonso Quijano al bibliotecario Michael Herne. Graham Greene asume la tradición cervantina de Fielding en su Monseñor Quijote a través del protagonista, párroco de El Toboso, que cree descender del héroe cervantino. W. H. Auden considera, por otra parte, a la pareja Quijote-Sancho la más grande de las parejas entre espíritu y naturaleza, cuya relación consiste en lo que llama projimidad cristiana.
  • Don Quijote de la Mancha 36 Don Quijote en los Estados Unidos de América Entre los primeros lectores estadounidenses de la novela se encuentra el padre fundador Thomas Jefferson, humanista y erudito además de político y tercer Presidente de la Nación. Don Quijote era una de sus lecturas preferidas y poseía un ejemplar en español de la edición de la Real Academia Española de 1781, que se conserva actualmente en la Biblioteca del Congreso de EE.UU. Se ha apreciado el influjo de la inmortal novela cervantina en el Moby Dick de Herman Melville. Es más, Mark Twain era un admirador de Don Quijote y acoge aspectos de la novela en su Huckleberry Finn; William Faulkner declaró releer la obra de Cervantes cada año y afirman su huella también autores como Saul Bellow, cuya primera y más aplaudida obra, Las aventuras de Augie March (1935) le debe bastante; Thornton Wilder, en Mi destino, (1934); y John Kennedy Toole, en La conjura de los necios. Como crítico, Vladimir Nabokov no llegó, sin embargo, a Mark Twain. entender la obra y, por otra parte, es patente, aunque apenas estudiado, el influjo de Cervantes en autores más recientes como Jim Thompson, William Saroyan o Paul Auster. Una reciente traducción en un inglés menos arcaico, la de Grossmann, ha vuelto a popularizar la obra en los EE. UU., que, es verdad, nunca había decaído a causa de adaptaciones como el musical El hombre de La Mancha. El importante crítico Harold Bloom ha dedicado páginas y libros de literatura comparada a la obra. Don Quijote en los Países Bajos y Alemania En los Países Bajos, la tierra de los molinos, se leyó mucho Don Quijote como una obra satírica sobre la España que se había enfrentado con la potencia protestante, rival en los mares. Pieter Arentz Langedijk, importante autor de la primera mitad del siglo xviii, escribió una comedia que todavía continúa representándose en la actualidad, Don Quijote en las bodas de Camacho (1699). La hispanista Barber van de Pol ha traducido la obra nuevamente al neerlandés en 1997 con gran éxito.
  • Don Quijote de la Mancha 37 En Alemania el influjo de Don Quijote fue tardío y menor que el de autores como Baltasar Gracián o la novela picaresca durante los siglos xvii y xviii, en los que el influjo del racionalismo francés predominó. La primera traducción parcial (que contiene 22 capítulos) aparece en Fráncfort, en 1648, bajo el título de Don Kichote de la Mantzscha, Das ist: Juncker Harnisch auß Fleckenland/ Aus Hispanischer Spraach in hochteutsche ubersetzt; el traductor era Pahsch Basteln von der Sohle. Bertuch publica una traducción en 1775, pero ya en 1764 había publicado a imitación de Cervantes Christoph Martin Wieland su Don Sylvio de Rosalva, que viene a constituir el modelo de la novela alemana moderna (Der Sieg der Natur über die Schwärmerei oder die Abenteuer des Don Sylvio von Rosalva, Ulm 1764). Herder, Schiller y Goethe se harán eco de la gran novela cervantina y de las obras de Pedro Calderón de la Barca. El Romanticismo, en efecto, supone la aclimatación del cervantismo, el calderonismo y el gracianismo en Thomas Mann. Alemania: ven la luz las traducciones hoy clásicas de Ludwig Tieck y de Soltau. Se ocupan de toda la obra de Cervantes, y no solo del Don Quijote, los hermanos August Wilhelm y Friedrich von Schlegel, el ya citado poeta Tieck y el filósofo Schelling. Esta nómina de cervantistas se completa con Verónica Veit, Gotthold Ephraim Lessing, Juan Pablo Richter y Bouterwek en lo que constituye la primera generación de cervantistas románticos alemanes. Después seguirán los filósofos Solger, Hegel y Schopenhauer, así como los poetas Joseph von Eichendorff y E.T.A. Hoffmann. La visión general de los cervantistas románticos alemanes, pergeñada ya por August Wilhelm von Schlegel, consiste en percibir en el caballero una personificación de las fuerzas que luchan en el hombre, del eterno conflicto entre el idealismo y prosaísmo, entre imaginación y realidad, entre verso y prosa. En ese sentido apunta también el prólogo de Heinrich Heine a la edición francesa de Don Quijote; no debemos olvidar, por otra parte, su siniestro augurio de que los pueblos que queman libros terminarán por quemar hombres, contenido en su pieza dramática Almansor. Para este autor, constituyen el triunvirato poético de la modernidad Cervantes, Shakespeare y Goethe. Por otra parte, Franz Grillparzer suscribe el juicio de Lord Byron sobre la decadencia española y Richard Wagner admira en el libro la resurrección del espíritu heroico medieval. Richard Strauss renueva el tema con el poema sinfónico Don Quijote. Variaciones fantásticas sobre un tema caballeresco (1897). Ya en el siglo xx, Franz Kafka compone su apólogo La verdad sobre Sancho Panza y, en mayo de 1934, el novelista Thomas Mann elige como compañero de viaje a Estados Unidos la traducción de Tieck del Don Quijote, experiencia que quedará recogida en su ensayo A bordo con Don Quijote, en la que el autor esboza una defensa de los valores de la cultura europea amenazada por un fascismo en auge. Por último, el teólogo suizo Hans Urs von Balthasar, en unas memorables páginas de su obra Gloria, (1985–1989), ve en la comicidad de Don Quijote la comicidad y el ridículo cristiano: «Acometer a cada paso, modestamente, lo imposible». En ese sentido se decanta también el ilustre hispanista y cervantista Friedrich Schürr, en su conferencia de 1951 Don Quijote como expresión del alma occidental («Der Don Quijote als Ausdruck der abendländischen Seele»).
  • Don Quijote de la Mancha 38 Don Quijote en Rusia Unamuno afirmó que los países que mejor habían comprendido Don Quijote fueron Inglaterra y Rusia. Es cierto que en el país eslavo gozó de un gran prestigio, difusión e influencia literaria, pero también lo es que en sus autores más eminentes, como Fiódor Dostoyevski o Lev Tolstói, el verdadero don Quijote es el del último capítulo, Alonso Quijano, el Bueno. Como cuenta Vsévolod Bagno en El Quijote vivido por los rusos (Madrid: CSIC — Diputación de Ciudad Real, 1995), ya Pedro I había leído la obra, como se deduce por una anécdota incluida en Relatos de Nartov sobre Pedro el Grande: El zar, partiendo hacia Dunkerque, al ver un montón de molinos se rió y dijo a Pavel Yaguzinski: «Si estuviera aquí Don Quijote, tendría mucho trabajo. A mediados de siglo la apertura del país a Occidente permitió un conocimiento mayor y menos selectivo de la obra de Cervantes. El Fiódor Dostoyevski. Retrato por Vasili Peróv, 1872. científico y escritor Miguel o Mijaíl Lomonósov poseía un ejemplar del Quijote de la traducción alemana de 1734. Vasili Trediakovski en su Diálogo entre un extranjero y un ruso sobre la ortografía vieja y nueva recomienda que los diálogos sean tan naturales como los que sostenían el caballero andante Don Quijote y su escudero Sancho Panza, «a pesar de sus extraordinarias aventuras», y no encuentra en la literatura rusa nada semejante. Sumarókov distinguió en su artículo «Sobre la lectura de novelas» (1759) el Don Quijote de toda la avalancha de novelas de aventuras que cayó sobre Rusia, valorándola como una excelente sátira. Aleksandr Radíshchev, en una de las obras maestras de la literatura rusa del dieciocho, Viaje de San Petersburgo a Moscú (1790), compara uno de los acontecimientos del camino con la batalla entre el héroe y el rebaño de ovejas. En otras obras suyas aparece más patente esta huella. Vasili Liovshín hizo caminar a un caballero con un sanchopancesco amigo en Las horas vespertinas, o los cuentos antiguos de los eslavos drevlianos (1787). A fines del xviii hay un quijote que pasa de una tontería (así se dice) a otra también en una novela anónima, Anísimich. Un nuevo Don Quijote; el fin habitual de estas obras era «poner en claro las mezquinas pasiones de la hidalguía rural». El fabulista Iván Krylov compara en una carta de su Correo de los espíritus al protagonista de la tragedia Rozlav de Kniazhnin con el Caballero de la Triste Figura; en otros pasajes queda claro que lo tenía por una antihéroe, aunque con grandes ideales. I. I. Dmítriev compuso la primera obra inspirada en el personaje, su apólogo Don Quijote, donde el quijotismo es interpretado como una extravagancia. Nada menos que la zarina Catalina II encargó una selección de los refranes de Sancho y compuso un Cuento sobre el tristemente famoso paladín Kosometovich para ridiculizar el quijotismo de su enemigo Gustavo III de Suecia; es más, se representó una ópera cómica inspirada en este cuento, Tristemente famoso paladín Kosometovich (1789), con música del compositor español Vicente Martín y Soler, que vivió en San Petersburgo durante los años de su mayor fama. En ella la huella de la iconografía cervantina es patente. En el xviii y xix los intelectuales rusos leían Don Quijote preferiblemente en francés, o incluso en español, y anteponían las traducciones extranjeras a las versiones en ruso, hechas sobre esas mismas traducciones y no de forma directa desde el original; el libro era tan común que se podía encontrar al menos uno en cada pueblo, según el citado Dmítriev. En ello no tenía poco que ver el desdén general por la lengua rusa, hasta que Pushkin le dio un verdadero rango literario. En la segunda mitad del siglo xviii aparecieron en ruso dos versiones incompletas y traducidas del francés; la primera es de 1769, desde la traducción francesa de Fillot de San Martin, y fue realizada por Ignati Antonovich
  • Don Quijote de la Mancha 39 Teils, profesor de alemán en una escuela militar para cadetes de la nobleza; aunque se le considera mujeriego en la aventura de la venta con Maritornes, del un ojo tuerta y del otro no muy sana, y habla de sus «fecundas tonterías», alcanza a veces a ser adecuada. La siguiente fue a partir de la adaptación francesa de 1746 y fue realizada por Nicolai Osipov en 1791; es una versión además enriquecida con escenas que Cervantes no escribió jamás y se trata en general de una adaptación muy chabacana. En cada biblioteca rusa era uno de esos libros imprescindibles, ya en francés, ya en la traducción desde el francés hecha por el prerromántico Zhukovski. Por entonces se entendía al protagonista como un personaje caricaturesco, pero pronto asomó la interpretación germánica romántica. M. N. Muriátov se identifica a sí mismo con Don Quijote como consecuencia de sus desilusiones y sus razonamientos sobre la separación de la realidad y los ideales, y lo muestra en sus cartas a su hermana F. N. Lunina; la interpretación dieciochesca no es, pues, la única. También existe un interpretación sentimental en La respuesta a Turgéniev (1812) de Konstantín Bátiushkov, uno de los más importantes poetas rusos y precursor de Aleksandr Pushkin, donde Don Quijote «pasa el tiempo soñando / vive con las quimeras, / charla con los fantasmas / y con la luna meditabunda». En esta interpretación sentimental Nikolái Karamzín es quien sufre una impresión más profunda, que aparece ya en una carta de 1793 dirigida a Ivan Dmitriev, en el poema A un pobre poeta (1796) y, sobre todo, en El caballero de nuestro tiempo (1803); el protagonista se compara a Don Quijote porque su inclinación a la lectura e impresionabilidad natural le ejercitaron el «quijotismo de la imaginación» y los peligros y la amistad heroica se convierten en sus ensueños predilectos: Vosotros, indolentes flemáticos, que no vivís, sino que dormís y lloráis de ganas de bostezar, sin duda nunca soñasteis así en vuestra infancia. Y vosotros tampoco, egoístas juiciosos, que no os encariñáis con los hombres, sino que os agarráis a ellos por prudencia mientras esta relación sea útil para vosotros, y, sin duda, apartáis la mano si los hombres se convierten en un obstáculo. Ivan Turgéniev afirmó en 1860 que en ruso no existía buena traducción del Quijote, y es de lamentar que no cumpliera su reiterada promesa de traducirlo completamente, que se impuso ya en 1853 y que todavía en 1877 seguía empeñado en cumplir; el dramaturgo Aleksandr Ostrovski había traducido ya los Entremeses y quería traducir algunos capítulos de la obra; el caso es que Turgenev ignoró deliberadamente la traducción de Vasili Zhukovski, el maestro de Pushkin, que empezó en 1803 y que publicó en seis volúmenes entre 1804 y 1806. Se debía a que no respondía a la noción de traducción que sostenía Turgenev; pero la obra de Zhukovski fue capital para el desarrollo de la prosa rusa en el xix, puesto que fue realizada por un gran escritor, de nivel comparable al de Ludwig von Tieck, Jean-Pierre Claris de Florian o Tobías Smollet. Ofrece una interpretación psicológico-filosófica de la obra, en la que el protagonista es sin duda el Caballero de la Triste Figura. Como no sabía español, utilizó la versión francesa de Florian, que es bastante buena, pues el sobrino de Voltaire conocía bien la lengua y había estado en España y tratado con los ilustrados españoles, pero conoció también, aunque no la utilizó, la versión alemana de Tieck (1799), que ofrecía ya la interpretación romántica del personaje. Sin embargo se valió del documentado prólogo de Florian para encauzar su traducción, pues era hombre más prestigioso que el entonces advenedizo Tieck. Para empezar, omite capítulos enteros y abrevia los pasajes largos, los episodios naturalistas que no respondían al gusto de la época y las historias intercaladas que desviaban la atención; de su cosecha aporta un acento folclórico del que carecía la versión francesa y reemplaza la paremiología sachopancesca, que vierte literalmente Florian, por proverbios rusos equivalentes, y para comprender el mérito de su traducción en estos detalles basta con compararla con la de Osipov. En general, la traducción de Zhukovski evita los episodios en que se minimiza al héroe y acentúa los elementos poéticos. La re-traducción de Zhukovski tuvo una segunda edición en 1815, sin cambios significativos fuera de la puntuación, que es mejor que en la primera, la ortografía y la limpieza de erratas. Esta versión entusiasmó a Pushkin y fue imitada descaradamente por la de S. Chaplette, también sobre la de Florian (San Petersburgo, 1831); por entonces ya se dejaba sentir cierta preferencia por la traducción alemana de Tieck, más precisa, y se empezaba a sentir como inevitable una versión directa desde el español, que llegó en la época del Realismo, cuando se editaron las traducciones de K. P. Masalski (1838) y la de V. A. Karelin (1866); pero la vulgarización del mito en el Romanticismo vino principalmente a través de la versión de Zhukovski.
  • Don Quijote de la Mancha 40 Cervantes está presente en Aleksandr Pushkin, Gógol, Turgénev, Dostoyevski, Leskov, Bulgákov y Nabókov, por citar solamente a algunos de los grandes. Aleksandr Pushkin tenía en su biblioteca un Quijote en español editado en París, 1835, y aprendió la lengua en 1831 y 1832 para leerlo en el original; se conservan además traducciones inversas de La Gitanilla desde su versión francesa al castellano para comparar el resultado con el original cervantino; animó además a Gógol a emprender una obra narrativa de gran aliento a la manera de Cervantes, y éste compuso Almas muertas. Turgenev en su conferencia Hamlet y Don Quijote compara al reflexivo e irresoluto Hamlet con el irreflexivo y arrojado Don Quijote, y encuentra la nobleza en ambos caracteres. Pero el influjo en Fiódor Dostoyevski fue más hondo; comenta la obra muchas veces en su epistolario y en su Diario de un escritor (1876), donde se refiere a ella como una pieza esencial en la literatura universal y como perteneciente «al conjunto de los libros que gratifican a la humanidad Una de las múltiples ilustraciones que realizó el artista Gustave Doré una vez cada cien años»; finalmente escribe: para El Quijote. En todo el mundo no hay obra de ficción más profunda y fuerte que ésa. Hasta ahora representa la suprema y máxima expresión del pensamiento humano, la más amarga ironía que pueda formular el hombre y, si se acabase el mundo y alguien preguntase a los hombres: «Veamos, ¿qué habéis sacado en limpio de vuestra vida y qué conclusión definitiva habéis deducido de ella?», podrían los hombres mostrar en silencio el Quijote y decir luego: «Ésta es mi conclusión sobre la vida y... ¿podríais condenarme por ella?» Desde el punto de vista del escritor ruso, la novela es una conclusión sobre la vida. Su primera mención de la obra aparece en una carta de 1847, pero es en 1860 cuando llega a obsesionar verdaderamente al escritor; la imitó en El idiota, cuyo protagonista, el príncipe Mishkin, es tan idealista como el héroe manchego, pero, despojado de ridículo heroísmo, es en realidad el personaje final de la obra, Alonso Quijano, el bueno, y un imitador de Jesucristo; su monólogo «A la salud del sol» está claramente inspirado en el discurso sobre la Edad de Oro. Dostoyevski escribió en su Diario de un escritor que «ya no se escriben libros como aquél. Veréis en Don Quijote, en cada página, revelados los más arcanos secretos del alma humana». Por otra parte, en 1877, el capítulo del Diario de un escritor «La mentira se salva con la mentira» imita deliberadamente el estilo cervantino, hasta el punto de que un episodio imaginado por Dostoyevski pasó como genuino de Cervantes durante mucho tiempo. La novela de Nikolái Leskov, Tres hombres de Dios, es una curiosa precursora del Monseñor Quijote de Graham Greene; su protagonista, el prior Saweli Tuberosov, es un idealista que alcanzada ya la cincuentena se plantea decir la verdad, y lucha con las crudas y puras circunstancias contrarias de su entorno en compañía de un Sancho, el diácono Ajila, y de un Sansón Carrasco, Tuganov; en su inflexibilidad se hace incomprensible y a menudo ridículo ante los demás, y al fin es desprovisto de la palabra, le prohíben pronunciar más sermones e, imposibilitado para cumplir su destino al igual que el héroe cervantino, muere de pena. Pero el influjo de Cervantes se extiende incluso al tipo de hérore que presenta Leskóv en casi todas sus novelas, y particularmente en Una familia en decadencia, protagonizada por un reconocible, delgado y pobre terrateniente llamado Dormidont Rogozin, al que acompaña su inseparable escudero Zinka, en compañía del cual recorre los contornos «barruntando agravios». También acusan claramente la influencia del Don Quijote sus novelas El pensador solitario y Los ingenieros desinteresados.
  • Don Quijote de la Mancha 41 Aunque para Lev o Lev Tolstói la novela cervantina no tuvo tanta importancia como para Turgénev, Dostoyevski o Leskóv, lo cierto es que es perceptible y visible su huella; en ¿Qué es el arte? declara como su novela predilecta el Don Quijote por su «contenido interior», por su «buen arte vital del mundo»; en los borradores de esta obra queda clara su intención: es una obra que expresa los más nobles sentimientos para todas las épocas, comprensibles a todos; en algunas de sus obras asume la herencia cervantina; principalmente en su novela Resurrección, donde se plantea quién está loco, el mundo o el héroe, y donde Katerina Máslova es una Aldonza que, al ser pretendida por el príncipe que la deshonró empezando su carrera de prostituta, no quiere ser la Dulcinea del héroe, en lo que hay ecos del poeta simbolista Sogolub, del que hablaremos en breve; también hay ecos de los encantamientos y del episodio de los galeotes. Los poetas del Simbolismo ruso, sobre todo Fiódor Sologub, experimentan la seducción por el mito de Dulcinea. Éste escribió al respecto un ensayo, El ensueño de Don Quijote, en el que afirma que al rechazar a Aldonza y aceptarla como Dulcinea, Don Quijote está realizando la pretensión final de toda poesía lírica, una hazaña más lírica que caballeresca, convertir la realidad en arte, en algo que se pueda soportar. La actitud quijotesca es un sinónimo de «noción lírica de la realidad». Esta idea de hazaña lírica se reitera en otras obras suyas, como Los demonios y los poetas y el prólogo a la pieza La victoria de la muerte, o en la obra Los rehenes de la vida. Tras aparecer la figura del loco alucinado en su novela El trasgo, el tema de Dulcinea reaparece en sus versos entre 1922 y 1924, dedicados a su mujer, Anastasiya Nikolaevna Chebotarévskaya, que se suicidó en 1921. Desde Sogolub el mito de Dulcinea pasa a otros poetas simbolistas, como Igor Severianin o Aleksandr Blok; este último lo profundiza y transforma de una manera muy original en Versos a una hermosa dama. Tras la Revolución, Mijaíl Bulgákov, uno de los escritores no tanto perseguidos como soportados por Stalin, como el mismo Boris Pasternak, y por ello con bastante suerte, ya que no era un escritor soviético, pudo subsistir al permitírsele ser ayudante de director de escena teatral y poder alimentarse mediante el alumbramiento de continuas traducciones, como Anna Ajmátova y Borís Pasternak; insufló la filosofía quijotesca de la lucha a pesar de la conciencia plena de la derrota, emparentable con el quijotismo de Unamuno, en su obra maestra, la novela El maestro y Margarita; en los años de apogeo de la represión estalinista, en 1937, escribe en una carta que sigue componiendo teatro a pesar de que no será nunca escenificado ni publicado por mero quijotismo y hace voto de no volverlo a hacer, pero... vuelve a hacerlo, estudiando con tanta pasión la obra del «rey de los escritores españoles» que algunas de sus cartas a su tercera mujer, Elena, están escritas parcialmente en español y que, según él mismo reconoce, «asaltaba el Quijote». Su modesto quijote no desentona del Mijaíl Bulgákov (años 1920). entorno, es una persona normal que batalla como todas; solamente al final se contempla ser héroe al morir, cuando el propio autor ya también estaba moribundo: ¡Ah, Sancho!, el daño causado por su acero es insignificante. Tampoco me desfiguró el alma con sus golpes. Pero me da miedo pensar que me curó el alma y, al curarla, le retiró sin cambiarme por otro. ¡Me quitó la dádiva más preciosa de cuantas está dotado el hombre, me quitó la libertad! Sancho, el mundo está lleno de mal, pero lo peor de todo es el cautiverio! ¡Él me encadenó, Sancho! Mira: el sol está cortado por la mitad, la tierra sube y sube y lo devora. ¡La tierra se aproxima al cautivo!. ¡Me absorberá, Sancho! Anatol Lunacharski (1875 - 1933), hombre de letras y político ruso, primer comisario de educación y cultura tras la Revolución de Octubre (1917), protector de Meyerhold y Stanislavski, escribió algunos dramas históricos, y entre ellos un Don Quijote liberado (1923); en fin, entre todos estos cervantistas, parece la excepción Vladímir Nabókov,
  • Don Quijote de la Mancha 42 que en su Curso sobre El Quijote demuestra una gran incomprensión de la obra, cuya grandeza reduce solamente a la del personaje principal. Don Quijote en el este de Europa La primera traducción al búlgaro se hizo desde una traducción rusa y en fecha tan tardía como 1882, a los cuatro años escasos de reaparecer Bulgaria en el mapa de Europa. Su principal estudioso fue Efrem Karamfilov. Pero es en la poesía búlgara del siglo xx donde aparece más la figura del caballero como símbolo del luchador infatigable, paladín de la bondad, el valor, la fe y la justicia: Konstantin Velíchkov, Jristo Fótev, Asén Ratzsvétnikov, Damián Damiánov, Nicolai Ráinov, Parván Stéfanov, Blaga Dimitrova y Pétar Vélchev. La primera traducción completa al checo fue obra de J. B. Pichl (1866, primera parte) y de K. Stefan (1868, segunda parte), aunque ya en 1620 el cardenal Dietrichstein la había leído en español, pues se había educado en la Península ibérica. Se leyó mucho en Bohemia y fue muy popular en el siglo xviii, pero más en versiones italianas y francesas que en otras lenguas. Ya en el siglo xx, Milan Kundera afirma, como Octavio Paz, que el humor no es Adam Mickiewicz por Walenty Wańkowicz. algo innato en el hombre, sino una conquista de los tiempos modernos gracias a Cervantes y su invento, la novela moderna. La primera traducción de Don Quijote al polaco es de los años 1781-1786 y se debe al conde Franciszek Podoski, a partir de una versión francesa. Para los ilustrados polacos era una obra fundamentalmente cómica y de lectura no sólo agradable, sino también útil por su crítica a las perniciosas para la sensatez novelas de caballerías. Esa es la interpretación del obispo Ignacy Krasicki y del duque Czartoryski, quien sin embargo percibe ya la complejidad de la obra en sus Reflexiones sobre la literatura polaca, 1801. En los años cuarenta del siglo xix, el polígrafo Edward Dembowski ahonda en la trágica interpretación alemana de Don Quijote como símbolo de la lucha del ideal contra la dura realidad del mundo circundante. La figura del caballero se encuentra en la obra de los grandes poetas románticos polacos, Adam Mickiewicz, Juliusz Słowacki y Cyprian Kamil Norwid, así como en la obra maestra del novelista del Realismo Bolesław Prus, La muñeca. Ya en el siglo xx, hay que destacar el Don Quijote de Bolesław Leśmian, que representa la tragedia de la pérdida de la fe, Juicio sobre Don Quijote de Antoni Słonimski, donde se adapta el episodio del gobierno de Sancho en la ínsula Barataria para satirizar los totalitarismos, Don Quijote y las niñeras, de Maria Kuncewiczowa, crónica de un viaje a España en busca de Don Quijote, y En la belleza ajena, de Adam Zagajewski, con don Quijote en la biblioteca. Entre 1881 y 1890 se publicaron 61 capítulos en rumano del Quijote, a cargo de Stefan Vîrgolici. La primera traducción completa al rumano la realizaron en 1965 Ion Frunzetti y Edgar Papu. En 2005 el Instituto Cervantes de Bucarest promovió una nueva traducción que corrió a cargo del hispanista rumano Sorin Marculescu
  • Don Quijote de la Mancha 43 Don Quijote en Francia En Francia no se hicieron análisis de Don Quijote tan profundos como los alemanes ni éste ejerció un influjo tan extenso como en Inglaterra o Rusia, aunque su impronta fue también generosa en grandes obras y autores del siglo xix y muchas naciones conocieron la obra a través de traducciones francesas o retraducciones a partir del texto en esta lengua. La primera traducción es apenas posterior en un año a la inglesa de Shelton, en 1614, por César Oudin. En 1618 se traduce la segunda parte por François de Rosset y a partir de 1639 ambas partes marcharán juntas. Es la primera traducción al francés, a la que seguirán varias decenas más, entre las que destacan las de Filleau de Saint-Martin (1677-1678) y la del caballero Jean-Pierre Claris de Florian (1777), un hispanista formado en su infancia en España y sobrino de Voltaire, que será muy divulgada por Europa. La traducción de Filleau de Saint-Martin se publicó con el título de Historia del admirable don Quijote de la Mancha y con el añadido de una continuación escrita por el propio traductor, para lo cual alteró el final de la obra original y mantuvo a don Quijote con vida Gustave Flaubert visto por Giraud. y con capacidad de lanzarse a nuevas aventuras. A su vez, esta continuación fue prolongada por otro escritor francés de cierto renombre, Robert Challe. No termina ahí la serie de continuaciones: un autor desconocido alargó la obra de Cervantes con otra parte suplementaria titulada Continuación nueva y verdadera de la historia y las aventuras del incomparable don Quijote de la Mancha. Simonde de Sismondi pone la primera piedra de la interpretación romántica del héroe. Louis Viardot traduce la obra muy fielmente entre 1836 y 1837. Chateaubriand se ve a sí mismo como un Cervantes y un Quijote, y en su Itinerario de París hasta Jerusalén (1811) ensalza al Caballero de la Triste Figura, que ocupa también su lugar en El genio del Cristianismo como el más noble, el más valiente, el más amable y el menos loco de los mortales. Hay bastante de Cervantes en ese militar frustrado romántico que fue Alfred de Vigny. Los viajeros Prosper Merimée y Théophile Gautier llenan sus diarios de viaje de alusiones cervantinas. Para el crítico Sainte-Beuve, Don Quijote es un libro que empieza por constituirse en una sátira de los libros de caballerías y termina por hacerse espejo de la vida humana. Victor Hugo, que pasó algunos de sus años infantiles en España como hijo del general Hugo, considera a Cervantes el poeta del contraste entre lo sublime y lo cómico, lo ideal y lo grotesco, y apercibe el influjo de La gitanilla en su novela Nuestra Señora de París. Henri Beyle, más conocido como Stendhal, que tenía diez años cuando leyó Don Quijote por primera vez, escribió que «el descubrimiento de ese libro fue quizá la más grande época de mi vida». Honoré de Balzac representó casi más a Don Quijote en su vida que en sus escritos y Gustave Flaubert asumió este espíritu en sus dos novelas Bouvard y Pecuchet, póstuma e inacabada, cuyos dos personajes principales enloquecen leyendo libros que no pueden asimilar, y su Madame Bovary, cuya protagonista es en realidad una quijotesca dama que pierde la sensatez leyendo noveluchas sentimentales, como José Ortega y Gasset ya apreció («es un Quijote con faldas y un mínimo de tragedia sobre su alma»). Gustave Doré ilustró con grabados una edición de Don Quijote en 1863. Personajes quijotescos son, por otra parte, el Tartarín de Tarascón de Alphonse Daudet y el Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand. En 1932, Maurice Ravel y Jacques Ibert compusieron canciones según los poemas de Paul Morand titulados Don Quijote á Dulcinea. En Les oiseaux de la lune o Los pájaros de la luna (1956), de Marcel Aymé, el inspector de un colegio adquiere el poder de transformar a los pelmazos en aves de tanto leer novelas, lo que parece ser una parodia cómica de la locura de Don Quijote de la Mancha y de los magos que transforman sus desilusiones.
  • Don Quijote de la Mancha 44 La escritora lesbiana Monique Wittig, por otra parte, en su novela Le voyage sans fin (1985) reelabora el Quijote de Cervantes sustituyendo a caballero y escudero por dos mujeres. En 1968 Jacques Brel compuso y grabó un disco de música, LHomme de la Mancha. Y para cerrar una lista que podría prolongarse demasiado, mencionaremos sólo a Léon Bloy, Tailhade, Henri Bergson, Maurice Barrès, Alfred Morel-Fatio, Paul Hazard, André Maurois y André Malraux. Don Quijote en el mundo árabe La presencia de referencias al personaje de Cervantes —llamado Dūn Kījūtī o Dūn Kīshūt— en el imaginario árabe contemporáneo, y sobre todo en su literatura, es muy habitual. Esto suele señalarse como paradójico dado que las primeras traducciones del Quijote al árabe se publicaron en fecha tan tardía como los años cincuenta y sesenta del siglo xx. La primera obra extensa en lengua árabe sobre Cervantes la publicaron en 1947, con ocasión del cuarto centenario de su nacimiento, los hispanistas libaneses Nayib Abu Malham y Musa Abbud en Tetuán, la capital del entonces Marruecos español: Cervantes, príncipe de las letras españolas es un ensayo de más de cuatrocientas páginas que suscitó tanto interés en círculos literarios e intelectuales que la sección árabe de la Unesco encargó a los dos hispanistas la traducción del Quijote. Dicha traducción se inició, pero por razones desconocidas no llegó a publicarse. Entre 1951 y 1966 se hizo otra traducción en Marruecos que también permaneció inédita (se conserva el manuscrito), realizada por el ulema Tuhami Wazzani, que publicó algunos capítulos en el periódico que dirigía, Rif. La obra de Abu Malham y Abbud sirvió para acrecentar el interés de los intelectuales árabes por la obra cervantina, a la que accedieron a través de sus ediciones en otras lenguas, hasta que en 1956 se publicó en El Cairo la traducción de la Primera parte del Quijote. Hubo que esperar, sin embargo, hasta 1965 para ver publicada la obra completa, en una nueva traducción, esta vez del hispanista Abd al-Rahman Badawi, quien contextualizaba la novela en un intenso estudio preliminar. Cinco años antes se había publicado en la capital egipcia una versión infantil del Quijote, que siguió reimprimiéndose durante décadas, lo que da una idea de la difusión que alcanzaron rápidamente las aventuras del hidalgo. La traducción de Badawi ha sido la traducción clásica, la más leída, al menos hasta la aparición en 2002 de dos nuevas traducciones, una nuevamente egipcia, a cargo del hispanista Sulayman al-Attar, y otra del sirio Rifaat Atfe. Antes de las traducciones, sin embargo, la novela había sido objeto de diversos estudios críticos, aparte del ya citado de Abu Malham y Abbud, lo que contribuyó a despertar el interés literario por la figura de don Quijote. Ésta está plenamente integrada en el imaginario árabe: muchos ven en el quijotismo un símbolo del devenir contemporáneo de los pueblos árabes, cargado de idealismo y retórica pero impotente ante la fuerza aplastante de la realidad. Referencias a Don Quijote aparecen con frecuencia en la obra de escritores como Nizar Qabbani, Naguib Surur, Yusuf al-Jal, Mahmud Darwish, Assia Djebbar, Badr Shakir al-Sayyab, Gamal al-Guitani y otros muchos. Por otro lado, el Quijote, así como el resto de la obra cervantina, es también objeto de especial interés y estudio debido a sus múltiples referencias al islam y a lo morisco, que son más visibles para lectores arabo-musulmanes. Un estudio sobre la presencia del pensamiento coránico en el Quijote aparece en el estudio de la escritora francesa Dominique Aubier Don Quichotte, la Réaffirmation messianique du Coran.[5]
  • Don Quijote de la Mancha 45 Don Quijote en las Naciones Unidas El Volumen XV de la revista literaria de las Naciones Unidas, Ex Tempore (ISSN 1020-6604), de diciembre de 2004, está dedicado al Quijote. Véase sobre todo el prólogo de Alfred de Zayas y el poema Elogio de la Locura de Zaki Ergas, ambos miembros del PEN Club Suizo. Don Quijote en otros idiomas Don Quijote en alemán La primera traducción al alemán (Don Kichote de la Mantzscha) fue realizada en 1621 por Pahsch Basteln von der Sohle; sin embargo, más conocida actualmente es la traducción de Ludwig Tieck de 1799-1801. La traducción de Ludwig Braunfels se ha considerado la más fiel al original y la más erudita. En 2008 apareció la obra en una nueva traducción de Susanne Lange, la cual fue muy elogiada por la crítica literaria. Don Quijote en asturiano Aunque no existe una versión completa del Quijote en lengua asturiana, la escritora asturiana Esther García López publicó en 2005 una selección de textos del Quijote, titulada Aventures del Quixote. Fue editada por Madú e ilustrada por el dibujante Neto. Además, Pedro Lanza Alfonso publicó en 2004 y con VTR, El Caballeru de la Murnia Figura, una obra de teatro basada en los textos del clásico castellano. Don Quijote en catalán El mallorquín Jaume Pujol llevó a cabo su traducción inédita entre 1835 y 1850. Eduart Tàmaro tradujo la primera parte de Don Quijote a la lengua de Verdaguer (Barcelona: Estampa de Cristófol Miró, 1882). La Estatuas de bronce de Don Quijote y Sancho primera traducción impresa prácticamente íntegra del xix fue realizada Panza. Realizadas por el escultor Lorenzo en 1891 por el académico Antoni Bulbena i Tussell con el título Coullaut Valera (1876–1932) entre 1925 y 1930. Lenginyós cavallier Don Quixot de La Mancha; fue reimpresa en 1930 Detalle del Monumento a Miguel de Cervantes y en 2005. El sacerdote mallorquín Ildefonso Rullán lo tradujo por (1925–30, 1956–57) de la Plaza de España de Madrid. primera vez al dialecto mallorquín (Lenginyós hidalgo Don Quixote de la Mancha, Felanitx, Imprempta den Bartoméu Rèus, 1905-1906). Octavi Viader, en 1936, realizó también una traducción y Joaquim Civera i Sormaní hizo otra en Barcelona: Editorial Tarraco, S. A, 1969. Sin embargo, la única traducción total, que incluye incluso algunos poemas dejados en castellano por los anteriores traductores, es la del abogado mallorquín y gran cervantista José María Casasayas, que dedicó cuarenta y cuatro años a la misma, reescribiéndola veinte veces; imprimió sólo ocho ejemplares de la misma que regaló a cada uno de sus nietos, ya que ninguna editorial quiso imprimirla para el gran público. Combina los diferentes dialectos catalanes y posee una amplia anotación. Don Quijote en chino Las primeras versiones del Quijote al chino fueron retraducciones y adaptaciones no siempre fieles. Versiones teatrales se estrenaron por vez primera en la década de 1920, luego en la de 1930, y dos veces más durante el
  • Don Quijote de la Mancha 46 maoísmo (en 1950 y tras la reforma económica iniciada en 1978). Dai Wangshu trató de traducir el Quijote completo desde la lengua original, que conocía bien, pero su manuscrito se perdió en la guerra. En el año 1979, poco después de acabar la Revolución Cultural, la editorial de la Literatura del Pueblo publicó una traducción directa del original realizada por Yang Jiang, que ha sido la más leída hasta la actualidad, y ya se dispone de las traducciones íntegras y directas de Dong Yansheng (1995, por la editorial de Literatura y Arte de Zhejiang, revisada en 2006; fruto de tres años de trabajo, fue galardonada en el año 2001 con el premio Lu Xün «Arco Iris» a la Traducción Literaria), de Tu Mengchao (1995, por la editorial Yilin), de Liu Jingsheng (1995, por la editorial de Lijiang), de Tang Minquan (2000, por la editorial del Pueblo de Shanxi), de Sun Jiameng (2001, por la editorial Literatura y Arte de Octubre de Beijing; recibió el premio al Mejor Libro de Literatura Extranjera) y de Zhang Guangsen (2001, por la editorial de Yiwen de Shanghái). El Cervantismo ha sido una corriente del hispanismo muy fructífera en este país, con eruditos como Zhou Zuoren, Chen Yuan, Lu Xün y Qu Qiubai, que polemizaron entre sí, y otros como Tan Tao y Qian Liqun. Por otra parte, Cervantes influyó en escritores como Zhang Tianyi y Fei Ming. En 1996 la editorial de Literatura del Pueblo publicó las Obras completas de Cervantes en ocho volúmenes. La traductora china Yang Jiang tradujo por primera vez el Quijote entero al chino desde la lengua original en 1978. En 2009 mse representó con gran éxito una adaptación en el Teatro Nacional de Pekín y otra versión en septiembre dirigida por Meng Jinghui en el Centro Nacional de Artes Escénicas de Tiananmen que combina partes musicales con una puesta en escena experimental y clásica al mismo tiempo, interpretada por los actores Guo Tao y Liu Xiaoye. El libreto fue escrito por Meng junto con el también dramaturgo chino Kang He, quien ya había escrito un guion cinematográfico de la historia hace 10 años. Don Quijote en croata Se destaca la traducción de Iso Velikanović al idioma croata.[6] Don Quijote en esperanto Existe una traducción completa publicada en 1977, y varios intentos parciales anteriores, algunos de cierto interés por sí mismos. La primera versión parcial se debe a Vicente Inglada Ors, un científico políglota, destacado geólogo y miembro de la Academia de Ciencias, que lo intentó ya en 1904. Otros esperantistas que publicaron versiones de algunos capítulos fueron el escritor catalán Frederic Pujulà i Vallès (1909), el conocido militar republicano Julio Mangada (1927) y el activista Luis Hernández Lahuerta (1955). La traducción completa debió esperar, sin embargo, a 1977, cuando la Fundación Esperanto editó la versión debida al más importante traductor de obras españolas al idioma internacional, Fernando de Diego. La obra, con las clásicas ilustraciones de Doré, ha tenido una amplia difusión mundial, y un importante prestigio entre los conocedores de la cultura esperantista.
  • Don Quijote de la Mancha 47 Don Quijote en guaraní El poeta paraguayo Félix de Guarania asumió el desafío de llevar al Caballero de la Triste Figura a la lengua guaraní, y así nació la obra Kuimba’e katupyry ño Quijote yvyunga, colección de fragmentos. Don Quijote en hebreo La primera vez fue hace varias décadas de la mano de Natan Bistrinsky y Nahman Bialik, y en 1994 llegó a los estantes de las librerías la considerada mejor de las dos traducciones, por Beatriz y Luis Landau. Don Quijote en japonés Entre 1907 y 1917, el japonólogo español Gonzalo Jiménez de la Espada dirigió un grupo de hispanistas en Tokio; el mismo estaba integrado por eruditos como Hirosada Nagata, quien en 1948 traduciría el Quijote a la lengua japonesa.[7] Don Quijote en quechua En noviembre de 2005, se publicó la traducción del clásico hispano al quechua sureño con el nombre Yachay sapa wiraqucha dun Qvixote Manchamantan. La traducción fue posible gracias al trabajo de Demetrio Túpac Yupanqui y la edición fue presentada en la feria del libro de Guadalajara, engalanada con bellas ilustraciones de Sarwa, trabajos típicos y costumbristas en tablillas. Por fin, después de 400 años de su publicación, la obra cumbre del idioma castellano ha sido llevada al idioma andino. Don Quijote en ruso Si bien la influencia de Don Quijote en la literatura y cultura rusas fue notable, demoró bastante tiempo en aparecer una buena traducción. De hecho, circulaban las versiones inglesa, alemana y francesa en los círculos más cultos. La primera edición rusa del Quijote apareció en 1769: Istoria o slavnom La-Manjskom rytsare Don Kishote y cubría tan sólo los primeros veintisiete capítulos; el traductor fue Ignati Teils (1744-1815), un profesor de alemán relacionado con los círculos ilustrados del conocido progresista y masón Nikolái Novikov; se basó en la traducción francesa de Filleau de Saint-Martin. Veintidós años después aparece en San Petersburgo una nueva traducción, que fue reeditada en 1812 en Moscú con el título de Don Kishot La-Manjsky; su autor fue el intérprete jurato Nikolai Osipov (1751-1799). En 1804 se publicó otra traducción obra del poeta Vasili Zhukovski (1783-1852), quien tradujo desde la versión francesa de Jean Pierre de Florian; con su destreza poética logró embellecer lo que hubiera sido una versión mediocre y seca, logrando gran éxito entre el público. Pero hubo que esperar a 1838, en que el escritor Konstantin Masalsky (1802-1861) edita la primera traducción rusa del Quijote hecha directamente del texto original de Cervantes; este trabajo fue completado en 1866 por V. Karelin. En 1907, bajo el título de Ostroumno-izobretatelny idalgo Don-Kijot Lamanchesky, salió la nueva traducción directa del español, hecha por la escritora María Watson (1853-1932). En la época soviética tuvieron lugar importantísimas traducciones, la primera en 1929-1932, versión completa a manos de los filólogos Grigori Lozinsky (1889-1942) y Konstantin Mochulsky (1892-1948). Pero la mejor y la más conocida traducción del Quijote al ruso fue hecha en 1951 por Nikolái Lubímov (1912-1992), por la cual fue galardonado con el Premio Estatal de la URSS en 1978; se la considera la traducción más clásica e inmejorable a la lengua rusa.[8]
  • Don Quijote de la Mancha 48 Don Quijote en euskera José Palacio Sáenz de Vitery, escritor alavés del siglo xix natural de Villarreal de Álava, abogado y doctor en Filosofía y Letras, fue gran cervantista y redactor de Crónica de los Cervantistas. Logró poseer la mejor colección de Quijotes de su tiempo y emprendió la traducción al vasco, pero murió dejando incompleta su tarea. La Guerra Civil hizo desaparecer los manuscritos de la versión incompleta en Madrid en el palacio familiar del Paseo del Cisne. Con el título de Don Kijote Mantxako se publicó en Zarauz (Guipúzcoa) por la Editorial Itxaropena los dos volúmenes de la primera versión íntegra al euskera de la obra de Cervantes (1976, primera parte, 1985, segunda), siendo el autor de la traducción Pedro Berrondo y el promotor de la edición José Estornés Lasa. Don Quijote en T9 (texto predictivo) Una de las grandezas del texto del Quijote es que representa, en esencia, «posibilitar lo imposible» y como parte de esta idea El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha ha sido la primera obra traducida a texto predictivo que consiste en transformar las palabras por números y utilizar los mensajes del teléfono móvil y una aplicación instalada en los mismos, el T9, para transformar esos números, del 2 al 9, a las palabras y frases escritas en su momento por Miguel de Cervantes.[9] "Don Quichotte" -ópera de Jules Massenet
  • Don Quijote de la Mancha 49 Ediciones de Don Quijote Hasta el Siglo de las Luces las ediciones de la obra maestra del Siglo de Oro español degradaron en general el texto, salvo la cuidadísima edición de Bruselas por Roger Velpius de la primera parte en 1607. Se consideran habitualmente ediciones clásicas de Don Quijote, en el siglo xviii, Vida y hechos del ingenioso hidalgo don Quixote de la Mancha, Londres: J. y R. Tonson, 1738, 4 vols., edición que publicó Lord Carteret ilustrada con 68 primorosas calcografías dedicada a la condesa de Montijo, esposa del embajador español durante el reinado de Jorge II de Gran Bretaña; el texto se encomendó a un cervantista entusiasta, el judío sefardí residente en Londres Pedro Pineda. Fue un trabajo crítico y erudito digno del Siglo de las Luces y Gregorio Mayáns y Siscar incluyó en ella una Vida de Cervantes que se considera la primera biografía rigurosa del autor. Picada en su orgullo, la Real Academia Española hizo otra en cuatro volúmenes (1780) que se reeditó varias veces con numerosas modificaciones y rectificaciones y donde los editores incluyeron una introducción crítica con una biografía del Don Quijote sentado, por Salvador Dalí. autor, un ensayo sobre la novela, Análisis del Quijote, que establece la interpretación clásica de la obra como la feliz conjunción de dos perspectivas, dos tradiciones literarias y dos cosmovisiones, un estudio cronológico-histórico de las aventuras de don Quijote, una serie de grabados y un mapa de España para seguir el itinerario de don Quijote. Vicente de los Ríos, responsable principal de esta edición de la Real Academia, corrigió los errores textuales de las previas ediciones. De nuevo otro cervantista inglés, el reverendo anglicano John Bowle, examinó escrupulosamente el texto y depuró los errores, incluyendo listas de variantes, en su edición de 1781, que es también un monumento de erudición y supera a todas las anteriores; Bowle fue el primero en notar que había dos ediciones en 1605. Todos los editores posteriores se aprovecharon de su erudición y generoso esfuerzo. Siguió después la en cinco volúmenes de don Juan Antonio Pellicer (1797-1798), con abundantes notas y atenta a las variantes textuales. Por otra parte, Agustín García Arrieta publicó en Francia unas Obras escogidas de Cervantes en diez volúmenes (París, Librería Hispano Francesa de Bossange padre, 1826, reimpresa por Firmin Didot, 1827). Esta magna obra comprendía el Quijote (I-VI), las Novelas ejemplares (VII-IX) y el Teatro (X). La edición del Quijote es quizá la mejor hasta entonces. En el siglo xix salió la prolija y muy eruditamente anotada (triplica el número de notas de Pellicer) de Diego Clemencín (6 vols., 1833-1839); posee sin embargo no pocos defectos en el terreno filológico que intentaron corregir las notas de Juan Calderón y Luis de Usoz, en el Cervantes vindicado en 115 pasajes (1854) escrito principalmente por el primero; también son importantes las ediciones de Juan Eugenio Hartzenbusch, una en Argamasilla de Alba, 1863, IV vols., y otra en Obras completas de Miguel de Cervantes; Madrid, Imprenta de Manuel Rivadeneyra, 1863; a esta última cabe agregar un grupo de notas que Hartzenbusch preparó para una segunda edición que no llegó a realizarse y que se imprimieron con el título Las 1633 notas puestas por... D. J. E. Hartzenbusch a la primera edición de «El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha», Barcelona: Narciso Ramírez, 1874. Ya a finales del xix Clemente Cortejón preparó ambiciosamente una edición que quiso fuera la primera realmente crítica de la obra cotejando nada menos que 26 ediciones distintas, pero el autor murió en 1911 sin ver terminada su obra, cuyo último tomo fue realizado por Juan Givanel y Juan Suñé Benages y salió al fin en Barcelona (1905-1913)
  • Don Quijote de la Mancha 50 en seis volúmenes, sin el prometido diccionario cervantino y con muy sensibles defectos, derivados de los prejuicios del autor contra cervantistas anteriores como Clemencín y la escasa aclaración de sus criterios ecdóticos y filológicos; fue, pues, muy discutida por los cervantistas, que echaron de ver el fárrago extemporáneo de muchas de sus notas, las lecturas injustificadas que forzó, los errores al atribuirse méritos que pertenecían a otros y la general falta de explicaciones y justificaciones a sus cambios, conjeturas y lecturas modernizadas, entre otras razones que hacen muy incómodo el uso de su edición. Después de él fueron muy famosas (en parte por la actitud excluyente de su autor respecto a otros cervantistas) las ediciones preparadas por Francisco Rodríguez Marín, quien al menos usaba una metodología, la del positivismo, cada cual más y mejor anotada que la anterior: la de Clásicos La Lectura en ocho tomos (1911-1913); la supuesta «edición crítica» en seis tomos (1916-1917) y la «nueva edición crítica» en siete tomos (1927-1928). La última fue reeditada póstumamente, con correcciones y nuevas notas, en diez tomos (1947-1949) con el título Nueva edición crítica con el comento refundido y mejorado y más de mil notas nuevas); sin embargo, posee los lastres metodológicos del positivismo en cuanto a su abusivo acarreo de información documental y, como el autor carecía de formación filológica, no son verdaderas ediciones críticas, pues no depuró el texto comparando todas las ediciones autorizadas ni señaló siquiera sus cambios en el texto; la de Rudolph Schevill y Adolfo Bonilla y San Martín (1914-1941), posee, sin embargo, un adecuado rigor filológico y ecdótico y se extiende a toda la obra conocida de Miguel de Cervantes; la de Martín de Riquer (la última corresponde a 1996) es la obra maestra de un humanista experto en la vida caballeresca medieval y la del Instituto Cervantes, realizada por un equipo dirigido por Francisco Rico (1998 y 2004), es la última y por lo tanto la más autorizada a causa del gran número de fuentes consultadas para depurar el texto y comentarlo. Son también importantes, por distintos aspectos, entre un número muy crecido de ediciones estimables, las de Emilio Pascual (1975), Juan Bautista Avalle-Arce (1979), John Jay Allen (1984), Vicente Gaos (1987), la de Luis Andrés Murillo (1988), y las distintas, algunas de ellas digitales, de Florencio Sevilla Arroyo (2001). En 1987 se publica una edición ilustrada por Antonio Saura (Don Quijote de la Mancha, Círculo de Lectores, Barcelona, 1987, 2 vols.) con 195 dibujos del artista aragonés a pluma y tinta china (125 de ellos) y otros 70 utilizando técnicas mixtas.[10] En 2005 se celebró IV Centenario de El Quijote, motivo por el que la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española promovieron una edición popular basada en la de Francisco Rico y el Instituto Cervantes publicada por Editorial Alfaguara de 500.000 ejemplares.
  • Don Quijote de la Mancha 51 Don Quijote en la música La genial novela cervantina ha servido de inspiración a numerosos músicos desde su publicación. Incluso ya antes de la publicación del segundo tomo del Quijote, el 3 de febrero de 1614 se representó en el palacio del Louvre el ballet Don Quichotte dansé par Mme. Sautenir. Entre las obras más relevantes basadas en el Caballero de la Triste Figura pueden mencionarse las óperas: The Comical History of Don Quixote, de Henry Purcell (1695); Don Chisciotte in Sierra Morena, de Francesco Bartolomeo Conti (1719); Don Chisciotte in Venezia, intermezzo, de Giovanni Antonio Giay (1752); Niccolò Piccini, de Niccolò Piccini (1770); Don Chisciotte alle nozze di Gamace, de Antonio Salieri (1771); Don Chisciotte, de Manuel García (1826); Tristemente famoso paladín Kosometovich, de Vicente Martín y Soler (1789); Die Hochzeit des Camacho, de Felix Mendelssohn (1827); Don Quixote, de Wilhelm Kienzl (1897); Don Quichotte, de Jules Massenet (1910); El retablo de maese Pedro, de Manuel de Falla (1923); Don Quichotte, de Cristóbal Halffter (2000) y Don Quijotes Abenteuer, de Jean Kurt Forest (en 2011 aún sin estrenar). También puede recordarse Lucien Fugère representando a Sancho Panza en la zarzuela La venta de Don Quijote, de Ruperto Chapí (1902).[11] la ópera Don Quichotte de Jules Massenet (1910). Además de las óperas citadas, el Quijote inspira un buen número de conciertos, ballets, suites sinfónicas, música de cámara, etcétera. Entre las obras orquestales más significativas podrían señalarse los poemas sinfónicos, como por ejemplo Don Quijote, de Richard Strauss, de 1895; Don Quijote, de Anton Rubinstein, de 1875; Una Aventura de Don Quijote, de Jesús Guridi, de 1916; Don Quijote y Dulcinea, de Maurice Ravel, de 1932; o Don Quijote velando las armas, de Óscar Esplá, de 1962. En 1968 Jacques Brel compuso y grabó un disco llamado LHomme de la Mancha. También dentro de la música rock se puede encontrar música inspirada por esta obra de Cervantes. El grupo español Mägo de Oz publicó en el año 1998 un álbum completamente relacionado con Don Quijote y sus andanzas, titulado La leyenda de La Mancha, el cual contiene temas como «Molinos de viento», «Maritornes», «El bálsamo de Fierabrás» o «La ínsula de Barataria».[12]
  • Don Quijote de la Mancha 52 Don Quijote en el cine • En 1957 la United Productions of America contrata al escritor Aldous Huxley como guionista de una historia basada en el Quijote protagonizada por el célebre personaje de animación «Mr. Magoo». • En 1990 la productora Hanna-Barbera realizó una serie de dibujos animados para televisión, dividida en 26 episodios de 30 minutos de duración, basada en el Quijote que se tituló Don Coyote and Sancho Panda. • La primera experiencia cinematográfica sobre Don Quijote de la Mancha vino de la productora francesa Gaumont en 1898; se trataba de una breve escena de título Don Quijote. Lamentablemente no se conservan imágenes. • La productora francesa Pathé realiza en Ricardo Puga y Leocadia Alba, como Alonso Quijano y Maritormes, en una escena 1903 Les Aventures de Don Quichotte de de Figuras del Quijote (1910), de Carlos Fernández Shaw, adaptación teatral de la la Manche dirigida por Lucien Nonguet y zarzuela La venta de Don Quijote, con música de Ruperto Chapí Ferdinand Zecca; se realiza una versión coloreada manualmente en la que se reproducen varios episodios de Don Quijote de la Mancha. En España se proyecta en 1905 en los fastos de conmemoración del tercer centenario de la publicación de la edición príncipe. • La más antigua película española basada en los textos de Cervantes es El curioso impertinente (1908), realizada por Narciso Cuyás, también director de la versión para el cine mudo de Don Quijote (1908). De ellas escasamente se conserva alguna noticia. • La tardía aparición de un organismo encargado de velar y restaurar el legado cinematográfico español (hasta la creación en 1953 de la Filmoteca Española) permitió que muchas películas del cine mudo, incluidas las primeras versiones cinematográficas de las obras cervantinas, hayan desaparecido. Sólo se conocen las críticas aparecidas en la prensa con motivo de su estreno y apenas quedan breves referencias escritas. • Una de las primeras apariciones del personaje en una obra cinematográfica fue en Don Quixote (1923), de la mano del director británico Maurice Elvey, y que cuenta con dos grandes actores del cine mudo como fueron Jerrold Robertshaw y George Robey, éste último conocido por sus musicales en Broadway. • Una de las adaptaciones cinematográficas más logradas es el Don Quijote de 1933, una producción franco-británica dirigida por Georg Wilhelm Pabst considerada como un clásico del cine e interpretada en sus principales papeles por Feodor Chaliapin Jr., como Don Quijote, George Robey que ya interpretara a Sancho Panza en la versión de Maurice Elvey diez años antes y Renee Valliers como Dulcinea. • La adaptación realizada en la Unión Soviética en 1957, Don Quijote, dirigida por Grigori Kózintsev es, junto con la de G. W. Pabst, la versión más conseguida de la obra maestra de Cervantes. Su título original es Don Kijot, y sus principales protagonistas son Nikolai Tcherkassov —conocido por ser el Aleksandr Nevski y el Iván de las películas de Eisenstein— y Yuri Tolubúyev. Sin embargo la introducción de un mensaje subliminal sobre la lucha de clases, característica de todas las películas rusas de la época, y debido al endurecimiento de la Guerra Fría por
  • Don Quijote de la Mancha 53 el incidente de Bahía de Cochinos evitó que fuese estrenada en Estados Unidos hasta 1961. En esta producción colaboró con bocetos y escenografías el escultor, pintor y escenógrafo toledano exiliado en la URSS tras la Guerra Civil Alberto Sánchez. • Vicente Escrivá se basa en la obra de Gaston Baty y dirige Dulcinea (1962), una coproducción entre España, Italia y Alemania en la que Millie Perkins, la Anna Frank de El diario de Ana Frank (1959), interpretaba a Dulcinea. • La versión del director alemán Carlo Rim, que originalmente fue concebida como una serie para la televisión, dividida en trece capítulos de treinta minutos cada uno —aunque en España se presentó para su clasificación y explotación comercial dividida en dos partes, Don Quijote (1965) y Dulcinea del Toboso (1965)—, no llegaría a estrenarse en las salas de cine. • La versión cinematográfica del musical Man of La Mancha (El hombre de la Mancha, 1972), dirigida por Arthur Hiller, contó con Peter OToole en el papel de don Quijote/Cervantes y de Sofía Loren como Dulcinea. La versión teatral se ha representado en más de 50 idiomas, uno de los montajes en español fue el protagonizado en 1997 por el actor José Sacristán y la cantante Paloma San Basilio. • Una adaptación libre del Quijote fue la coproducción hispano-mexicana de la comedia Don Quijote cabalga de nuevo (1973), dirigida por Roberto Gavaldón, sobre «la verdad de lo ocurrido en aquel lugar de la Mancha según Sancho», protagonizada por Fernando Fernán Gómez en el papel de don Quijote y Mario Moreno «Cantinflas» como Sancho. • Los bailarines Sir Robert Helpmann y Rudolf Nuréyev co-dirigen y protagonizan la película Don Quijote (1973), una adaptación cinematográfica del ballet creado en 1869 por el coreógrafo Marius Petipa y el compositor Ludwig Minkus que se rodó en un hangar del aeropuerto Essendon de Melbourne y duró 20 días. En julio de ese año se estrenó en el Teatro de la ópera de Sidney. • En 1979 el estudio de animación español formado por el director Cruz Delgado y el productor José Romagosa realizó el sueño de dar vida a la primera serie española de larga duración, en dibujos animados, para la televisión mundial, Don Quijote de la Mancha, compuesta de 39 episodios de media hora cada uno. Se realizó la adaptación con la supervisión literaria de Guillermo Díaz-Plaja y contando en el equipo con el cervantista Manuel Criado de Val. Las voces principales: Fernando Fernán Gómez (Don Quijote) y Antonio Ferrandis (Sancho Panza). La serie ha recorrido el mundo entero en más de 30 doblajes íntegros. • En 1980 el estudio de animación japonés Ashi Productions realizó una serie de dibujos animados para la televisión basada en Don Quijote de la Mancha; su título original era Zukkoke Knight: Don De La Mancha y en español se tituló Don Quijote y los cuentos de La Mancha. Estaba compuesta de 23 episodios, siendo su director de animación Noa Kawaii y el director de la serie Kunihiko Yuyama. • El prestigioso director de teatro europeo Maurizio Scaparro, a partir de un guion en colaboración con Rafael Azcona, realiza una original versión para televisión de la novela de Miguel de Cervantes en su Don Quijote de 1983, en la que cabe destacar la participación del grupo de teatro Els Comediants. • En 1955 Orson Welles comienza a trabajar en una adaptación de El Quijote, proyecto que tuvo que abandonar en varias ocasiones por falta de presupuesto. Una vez abandonado definitivamente el proyecto y fallecido su director, Jesús Franco realiza un montaje con parte de las imágenes originales y presenta la película Don Quijote de Orson Welles (1992) en el Festival de Cannes. Sus protagonistas son Akim Tamiroff en el papel de Sancho —también intervino en Mister Arkadin (1955), Sed de mal (1958) y Campanadas a medianoche (1965), del mismo director—, y Francisco Regueira como Don Quijote. • A comienzos de 1992 Televisión Española estrena una adaptación de cinco capítulos que incluye las aventuras del primer libro: El Quijote de Miguel de Cervantes, dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón y producida por Emiliano Piedra. Con Fernando Rey y Alfredo Landa como Don Quijote y Sancho Panza, respectivamente.
  • Don Quijote de la Mancha 54 • En 1997 Romagosa International Merchandising, S.L., productora de la serie de dibujos animados ya mencionada con anterioridad, realizó, de la mano del director Cruz Delgado Jr. y del productor Santiago Romagosa, la edición [13] del Quijote de 1979 en dos magníficos largometrajes de dibujos animados, adaptando cada largometraje una de las partes del Quijote. Don Quijote I (92 min.) y Don Quijote II (94 min.) fueron los primeros largometrajes de animación realizados en adaptación del Quijote. • Los actores Bob Hoskins e Isabella Rossellini protagonizan una controvertida adaptación televisiva de la obra de Miguel de Cervantes en Quijote (2000), dirigida por Peter Yates. • En el año 2000 el director Terry Gilliam inició el rodaje de El hombre que mató a Don Quijote, con Johnny Depp interpretando a Sancho y Vanessa Paradis a Dulcinea. Una serie de calamidades, como la de Jean Rochefort, que encarnaba al ingenioso hidalgo de La Mancha y que sufrió de una hernia discal doble que le impidió montar a caballo, y adversidades meteorológicas, abortaron la película. Sin embargo, nos queda el documental Perdido en la Mancha (2003), de Keith Fulton y Louis Pepe, que retrata todas esas fatalidades y que se convirtió en el primer documental de cómo no se hizo una película. • El caballero Don Quijote (2002), dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón consiguió el premio Ciudad de Roma a la mejor película latina en el festival de Venecia de ese año. Con Juan Luis Galiardo y Carlos Iglesias. Esta película se puede considerar como la segunda parte de El Quijote de Miguel de Cervantes, rodada en 1991 para televisión. China preparó en 2010 la primera producción asiática rodada en 3D sobre la figura de Don Quijote y Sancho Panza. La película muestra la aventura clásica de la novela pero ambientada en la China del siglo XVII. Películas • Aventures de Don Quichotte de la Manche (1903), de Ferdinand Zecca y Lucien Nonguet; duraba 16 minutos. • Don Quijote (¿1908?), de Georges Méliès. • Don Quichotte (1909), de Emile Cohl, Francia; cortometraje. • Monsieur Don Quichotte (1909), de Paul Gavault, Francia. • Don Chisciotte (1910), producida por Cinés, Italia. • Don Quichotte (1913 ó 1912), de Camille de Morlhon, Francia. • Il sogno di Don Chisciotte (1915), de Amleto Palermi, Italia. • Don Quixote (1916), de Edward Dillon. Protagonizada por Wolf Hopper (Don Quijote), Max Davidson (Sancho Panza) y supervisada por D.W. Griffith. • Don Quixote (1926), de Lau Lauritze. • Dulcinea (1946), de Luis Amaya. • Don Quijote de la Mancha (1948), de Rafael Gil. • El curioso impertinente (1953), de Flavio Calzavara. • Aventuras de D. Quixote (1954), serie de televisión brasileña. • Dan Quihote VSaadia Pansa (1956), de Nathan Axelrod, Israel, 80 min. Con Shimson Bar-Noy. • Aventuras de Don Quijote (1960) de Eduardo García Maroto, España, 33 min. Con Guillermo Amengual, Manuel Arbó. Cortometraje. El primero de seis que no se llegaron a realizar. • Don Quijote (1961), de Yugoslavia. • Théâtre de la jeunesse: Don Quichotte (1961), dirigido por Marcel Cravenne y Louis Grospierre para televisión. • Rutas del Quijote (1962), de Julián de la Flor. Documental en catalán. • Don Quixote (1962), película finlandesa. • Rocío de La Mancha (1963), Luis Lucía Mingarro. • Don Quichotte (1965), de Jean-Paul Le Chanois (Francia). • Don Quijote (1965), serie de televisión de 13 episodios dirigida por Jacques Bourdon, Louis Grospierre y Carlo Rim. • Sancho Panza dans son île (1965), de Maurice Chateau, para televisión.
  • Don Quijote de la Mancha 55 • Quijote ayer y hoy (1965), de César Fernández Ardavín, documental. • La Mancha de Cervantes (1968), de Ramón Masats, cortometraje documental. • Don Quijote de la Mancha (1968), de Rafael Ballarín. • Don Chisciotte e Sancho Panza (1969), de Giovanni Grimaldi. • Don Quijote es armado caballero (1970), de Amaro Carretero y Vicente Rodríguez, corto de animación. • Don Kihot i Sanco Pansa (1971), de Zdravko Sotra, versión yugoslava para televisión. • The Adventures of Don Quixote (1973), de Alvin Rakoff para televisión. • Don Quijote cabalga de nuevo (1973), de Roberto Gavaldón, comedia de producción española y mexicana. • As trapalhadas de Dom Quixote e Sancho Pança (1977), de Ary Fernandes, producción brasileña. • Rutas del Quijote (1975), de Julián de la Flor, corto documental. • Don Quijote, Sancho y Clavileño (1978), de Rafael Gordon, cortometraje. • La Mancha alucinante (1978), de Alberto Lapeña, cortometraje documental. • Don Quijote de la Mancha (1979), serie televisiva de dibujos animados obra de Cruz Delgado y producida por José Romagosa. 39 episodios de 26 minutos cada uno. Doblada a más de 30 lenguas, se considera por muchos como la más extensa y fiel adaptación de la obra magna de Cervantes. • Tskhovreba Don Kikhotisa da Sancho Panchosi (1988), de Rezo Chkheidze, serie de televisión hispano-rusa. • El Quijote de Miguel de Cervantes (1990), de Manuel Gutiérrez Aragón, para televisión. • Don Quijote de Orson Welles (1992), versión de Jesús Franco. • Don Quijote (1997), dirigida por Csaba Bollók. • Don Quijote I & II [13] (1997), largometrajes de dibujos animados obra de Cruz Delgado y producidos por Santiago Romagosa. • El caballero Don Quijote (2002), dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón. • El secreto de Don Quixote (2005), documental de producción, el secreto oculto [14] que esconde la novela cervantina y los misterios de la Kabalah, dirigido por Raúl Fernández Rincón. • Donkey Xote (2007) de José Pozo, película de animación 3D cuyo personaje principal es Rocinante, en la que se adapta la segunda parte. • Las aventuras de Don Quijote (2010) de Antonio Zurera • Don Quixote 3D (2010). Producción china. Don Quijote en la historieta La obra de Cervantes ha sido objeto de varias adaptaciones a este medio. Entre las más recientes, cabe destacar el Quijote (2000) de Will Eisner y en 2005, año de su IV centenario, el álbum colectivo Lanza en astillero, editado por la Junta de Castilla-La Mancha, o Mortadelo de la Mancha de Francisco Ibáñez. Don Quijote en Internet En septiembre de 2010, el portal de videos YouTube, en colaboración con la Real Academia de la Lengua Española, lanzaron un proyecto de lectura colectiva de la obra. A través de este portal, los usuarios podían subir videos en los que leían un fragmento de ocho líneas ofrecido por el sistema. En total, 2.149 personas realizaron una lectura continuada de 4.298 minutos o casi tres días. El video fue finalmente publicado el 22 de marzo de 2011, pudiendo elegir el capítulo o fragmento de la obra designado para cada usuario. El primer fragmento está leído por el actual director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha.[15][16]
  • Don Quijote de la Mancha 56 Referencias [1] En la editio princeps («primera edición») de la novela, publicada a principios de 1605, el título que aparece en la portada es: EL INGENIOSO HIDALGO DON QVIXOTE DE LA MANCHA (http:/ / es. wikipedia. org/ wiki/ Archivo:Cervantes_Don_Quixote_1605. gif). En cuanto a los aspectos ortográficos, la grafía V era la habitual en la época para representar en letra mayúscula al fonema vocálico /u/; en cuanto a la X, representaría en este caso, muy probablemente, el fonema fricativo alveolar /x/ (pronunciado como la j actual), algo que seguiría haciendo (al lado de las grafía «j» e «i») tanto en letra mayúscula como en minúscula, hasta el siglo xviii. En cuanto al contenido del título, y como parecen demostrar las referencias al mismo fuera de la portada (cf., por ejemplo, aquí (http:/ / www. cervantesvirtual. com/ obra-visor/ el-ingenioso-hidalgo-don-quixote-de-la-mancha--9/ html/ )), es probable que el original de la novela llevase como título El ingenioso hidalgo de la Mancha [2] http:/ / en. wikipedia. org/ wiki/ The_100_Best_Books_of_All_Time [3] Título original: Segunda parte del ingenioso cavallero Don Qvixote de la Mancha (http:/ / www. cervantesvirtual. com/ servlet/ SirveObras/ 05814067588047095332268/ ima0000. htm). [4] Véase, por ejemplo, el capítulo dos del libro de Graf, Cervantes and Modernity (2007) [5] «Don Quichotte, la Réaffirmation messianique du Coran.» (http:/ / www. dominique-aubier. com/ dqlareafirmaton/ index. html) en el sitio web de la autora, Dominique Aubier. [6] « Don Quijote en croata (http:/ / www. cervantes. es/ quijote/ croata/ croata. htm)». Cervantes.es. Consultado el 25-04-2010. [7] Las obras maestras como el Quijote son capaces de emocionar antes de ser comprendidas (http:/ / www. casaasia. es/ GestorPeticiones?aplicacion=info& origen=reportajes& destino=reportaje_ficha& codigo=3904) [8] Difusión de Don Quijote en Rusia (http:/ / www. spain. mid. ru/ rus-spa_e_07. html)Uso incorrecto de la plantilla enlace roto (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial (http:/ / web. archive. org/ web/ */ {{{1}}}) y la última versión (http:/ / web. archive. org/ web/ 2/ {{{1}}})). [9] Noticia de la traducción a T9 del Quijote en Granada Hoy. (http:/ / www. granadahoy. com/ article/ provincia/ 684989/ quijote/ traducido/ mensaje/ movil. html) [10] Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Círculo de Lectores, Barcelona 1987, 31,7x20,5 cm, 2 vols. de 392 págs. cada uno. Ilustraciones y nota final de Antonio Saura, prefacio de Martín de Riquer. Selección de trece imágenes de la edición ilustrada en www.antoniosaura.org (página oficial de la fundación Sucession Saura) (http:/ / www. antoniosaura. org/ home. php?lng=ca& rub=2& ssrub=5& illustration=33) [11] http:/ / cvc. cervantes. es/ actcult/ quijote_musica/ nommick. htm [12] Libreto del álbum La Leyenda de la Mancha, Mägo de Oz, Locomotive Music, 1998. [13] http:/ / www. quijote. tv [14] http:/ / www. lucafilms. es/ Documentales. htm [15] « Preparan en YouTube la lectura del Quijote más grande de la historia (http:/ / www. clarin. com/ sociedad/ Preparan-YouTube-lectura-Quijote-historia_0_345565564. html)». Clarín (01-10-2010). Consultado el 03-10-2010. [16] YouTube (ed.): « Canal del Quijote (http:/ / www. youtube. com/ elquijote)». Consultado el 03-10-2010. Bibliografía • Aguirre Bellver, Joaquín (2005), El borrador de Cervantes: cómo se escribió el Quijote, Ediciones Rialp (Colección literaria), Madrid, España. ISBN 84-321-2919-4 • Anso, Carlos. (2001), Don Quijote o el sueño de Cervantes, Editorial Pamiela, Pamplona, España. ISBN 84-7681-273-6 • Ascunce Arrieta, José Ángel, Los quijotes del Quijote: Historia de una aventura creativa. Kassel, Edition Reichenberger 1997. ISBN 3-931887-14-6 • Ascunce Arrieta, José Ángel, El Quijote como tragedia y la tragedia de don Quijote, Kassel, Edition Reichenberger 2005. ISBN 3-937734-00-4 • Aubier Dominique, Don Quijote profeta y cabalista (http://www.dominique-aubier.com/accueil/index.html), Ediciones Obelisco, 1981. ISBN 84-300-4527-9 • Aubier Dominique, Don Quichotte, le prodigieux secours du messie…, Ed. M.L.L.; 1997. ISBN 2-9508391-2-6 • Aubier Dominique, Don Quichotte, la; révélation messianique du Code de la Bible et de la Vie…, Ed. M.L.L. 1999. ISBN 2-9508391-4-2 • Aubier Dominique, Don Quichotte, la réaffirmation messianique du Coran, Ed. M.L.L. 2001. ISBN 2-9508391-8-5 • Avalle-Arce, Juan Bautista, Don Quijote como forma de vida, Madrid, Fundación Juan March—Castalia, 1976. ISBN 84-7039-244-1
  • Don Quijote de la Mancha 57 • Avalle-Arce, Juan Bautista, Deslindes cervantinos, Madrid, Edhigar, 1961. ISBN 84-344-8321-1 • Avalle-Arce, Juan Bautista, Nuevos deslindes cervantinos, Barcelona, Ariel, 1975. ISBN 84-344-8321-1 • Bagno, Vsevolod, El Quijote vivido por los rusos, Madrid, CSIC — Ciudad Real Diputación de Ciudad Real, 1995. • Bonilla y San Martín, Adolfo, Cervantes y su obra, Madrid, Francisco Beltrán, 1926. • Castro Quesada, Américo, El pensamiento de Cervantes [1925], Madrid, Trotta, 2002. ISBN 84-8164-509-5 • Cervantes y su mundo I, VV.AA., Kassel, Edition Reichenberger 2004. ISBN 3-935004-89-3 • Cervantes y su mundo II, VV.AA., Kassel, Edition Reichenberger 2005. ISBN 3-935004-91-0 • Cervantes y su mundo III, VV.AA., Kassel, Edition Reichenberger 2005. ISBN 3-937734-10-4 • Cervantes. Estudios sobre Cervantes en la víspera de su centenario. VV.AA., Kassel, Edición Reichenberger 1994. ISBN 3-928064-64-9 • Díaz, Lorenzo, La cocina del Quijote, Madrid, Alianza Editorial, 1997. ISBN 84-206-0829-7 • Díaz-Pintado Hilario, Ángel-Enrique, Salidas y aventuras de Don Quijote y Sancho por tierras de Europa y América, Ciudad Real, Asociación Cultural «Ciudad Real Quijote 2000», 2004. • Duran, Manuel y Rogg, Fay R., Fighting Windmills: Encounters with Don Quixote, Yale University Press, 2006. ISBN 0-300-11022-7 • Eisenberg, Daniel, Cervantes y Don Quijote, Barcelona, Montesinos, 1993. ISBN 84-7639-157-9 • Eisenberg, Daniel, Estudios cervantinos Barcelona, Sirmio, 1991. ISBN 84-7769-037-5 • Eisenberg, Daniel, La interpretación cervantina del Quijote, Madrid, Compañía literaria, 1995. ISBN 84-8213-023-4 • García-Rayo, Antonio, Don Quijote y Sancho Panza cabalgan por el cine, artículo publicado en la revista AGR coleccionistas de cine, número 22. • Graf, E. C., Cervantes and Modernity: Four Essays on Don Quijote, Lewisburg, PA, Bucknell University Press, 2007. ISBN 0-8387-5655-7 • Hatzfeld, Helmut, El Quijote como obra de arte del lenguaje, Madrid, Instituto Miguel de Cervantes, 1972. ISBN 84-00-03800-2 • Ledesma, Ramiro, El Quijote y nuestro tiempo, Madrid-Barcelona, Obras Completas. Volumen I, Ediciones Nueva República, 2004. ISBN 84-93-39432-7 • Marasso, Arturo, Cervantes, Buenos Aires, Academia Argentina de Letras, 1947. • Márquez Villanueva, Francisco, Personajes y temas del «Quijote», Madrid, Taurus, 1975. ISBN 84-306-2080-X • Ortega y Gasset, José, Meditaciones del «Quijote» [1914], Madrid, Alianza Editorial, 2005. ISBN 84-206-4117-0 • Parr, James A.: Cervantes and the Quixote: A Touchstone for Literary Criticism. Kassel, Edition Reichenberger 2005. ISBN 3-937734-21-X • Percas de Ponseti, Helena (2004), Cervantes y su concepto del arte: estudio crítico de algunos aspectos y episodios del «Quijote», Editorial Gredos (Colección: Biblioteca románica hispánica. II, Estudios y ensayos, 217), Madrid, España. ISBN 84-249-1205-5 • Reichenberger, Kurt: Cervantes and the Hermeneutics of Satire. Kassel, Edition Reichenberger 2005. ISBN 3-937734-11-2 • Reichenberger, Kurt: ¿Cervantes, un gran satírico? Los enigmas del Quijote descifrados para el carísimo lector. Kassel, Edición Reichenberger 2005. ISBN 3-937734-12-0 • Reichenberger, Kurt & Theo: Cervantes: El Quijote y sus mensajes destinados al lector. Kassel, Edition Reichenberger 2004. ISBN 3-937734-05-8 • Riley, Edward C., Introducción al «Quijote» [1990], Barcelona, Crítica, 2004. ISBN 84-8432-027-8 • Riquer Morera, Martín de, Aproximación al «Quijote» [1967], Barcelona, Teide, 1993. ISBN 84-307-7055-0 • Riquer Morera, Martín de, Para leer a Cervantes. Madrid, Acantilado, 2003. ISBN 84-96136-20-5 • Rosales, Luis, Cervantes y la libertad [1960], Madrid, Trotta, 1996. ISBN 84-8164-131-6 • Salazar Rincón, Javier, El mundo social del Quijote. Madrid, Gredos, 1986. ISBN 84-249-1060-5
  • Don Quijote de la Mancha 58 • Salazar Rincón, Javier, El escritor y su entorno. Cervantes y la corte de Valladolid en 1605. Valladolid, Junta de Castilla y León, 2006. ISBN 84-9718-375-4 • Selig, Karl-Ludwig: Studies on Cervantes. Kassel, Edition Reichenberger 1995. ISBN 3-928264-64-9 • Sliwa, Krzysztof, Vida de Miguel Cervantes Saavedra. Kassel, Edition Reichenberger 2005. ISBN 3-937734-13-9 • Sliwa, Krzysztof, Documentos cervantinos. Nueva recopilación; lista e índices. New York, Peter Lang, 2000. • Torrente Ballester, Gonzalo, El Quijote como juego [1975] y otros trabajos críticos, Barcelona, Destino, 2004. ISBN 84-233-3598-4 • Unamuno, Miguel de, Vida de don Quijote y Sancho, según Miguel de Cervantes Saavedra, explicada y comentada [1905], Madrid, Alianza Editorial, 2005. ISBN 84-206-3614-2 • Miguel de Unamuno Vida de Don Quijote y Sancho (http://books.google.es/books?id=3ug-AAAAIAAJ& dq=Miguel+Unamuno&lr=) Enlaces externos • CommonsMultimedia en Commons. • WikcionarioDefiniciones en Wikcionario. • WikiquoteCitas en Wikiquote. • WikisourceTextos originales en Wikisource. • WikinoticiasNoticias en Wikinoticias. • Edición en línea de Francisco Rico para el Centro Virtual Cervantes (http://cvc.cervantes.es/obref/quijote/) • Quijote interactivo de la Biblioteca Nacional de España (http://www.bne.es/es/Colecciones/Cervantes/ Quijoteinteractivo/index.html) • Primera edición del Quijote en la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España (http://bdh. bne.es/bnesearch/Search.do?text=&field1val=1804836&numfields=1&field1Op=AND&exact=true& advanced=true&field1=PID&language=esEn) • Portal consagrado a Cervantes en la Biblioteca Virtual que lleva su nombre (http://www.cervantesvirtual.com/ bib_autor/Cervantes/) • Don Quijote en el cine (http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/donquijote.htm) • Los cómics de El Quijote (http://www.tebeosfera.com/1/Documento/Recorte/CLIJ/LosComics/deElQuijote. htm), por Antonio Martín para Tebeosfera • «El otro lado del Quijote» (http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/cultural/2005/ 02/12/004.html), Blanco y Negro Cultural, 12-2-2005. • El Quijote para escuchar por capítulos. Audio en formato mp3 (http://www.educaragon.org/arboles/arbol. asp?guiaeducativa=41&strseccion=a1a68) • Don Quijote (http://librivox.org/don-quijote-vol-1-by-miguel-de-cervantes-saavedra/) para descargar o escuchar el Audiolibro de la biblioteca digital LibriVox, en formato MP3 • Serie de tve dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón sobre la primera parte del Quijote y otros archivos audiovisuales de interés (http://www.rtve.es/television/el-quijote/). • El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Enciclopedia Libre Universal (http:// enciclopedia.us.es/index.php/Enciclopedia:Filmoteca_cervantina), publicada en español bajo la licencia Creative Commons Compartir-Igual 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.es).
  • Personajes del Quijote 59 Personajes del Quijote Este artículo pretende ser un primer acercamiento a los personajes ficticios de la novela El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, presentándolos, describiéndolos brevemente e indicando el capítulo en el que son introducidos por primera vez. Principales • Alonso Quijano (Don Quijote de la Mancha,mejor conocido como El Caballero de la Triste Figura, El Caballero de los Leones), representa la lucha por los ideales sobrepasando todos los obstáculos, creyendo fuertemente que el mundo podía mejorar. Era sumamente optimista, y todo lo cuestionaba o lo justificaba. Además es muy imaginativo porque todas sus aventuras las asocia con las de los libros de caballerías. • Sancho Panza, su fiel escudero y su fiel amigo, que le apoyó en sus locuras. Es la parte realista de don Quijote y trata de hacer que éste Don Quijote y Sancho Panza en la plaza de entre en razón de lo que está haciendo. España, Madrid. • Dulcinea del Toboso , dama siempre presente en el pensamiento de Don Quijote. • Rocinante, caballo de Don Quijote, flaco, pando, de aspecto burlesco para ser el caballo de un caballero. Primera parte • El cura del pueblo de Don Quijote, licenciado Pedro Pérez. Hombre docto, graduado en Sigüenza (Cap. I). • El ama de llaves, que pasaba de los cuarenta. El mozo de campo. Vivían en la casa de Don Quijote (Cap. I). • La sobrina, Antonia Quijana, que no llegaba a los veinte. • Un ventero (Sr. Castellano) y dos "doncellas" (Doña Tolosa y Doña Molinera) que les dijeron a Don Quijote les servirían de por vida (Cap. II). • Un labrador, Juan Haldudo, y su criado Andrés (Cap. IV). • Unos mercaderes (Cap. IV). • Pedro Alonso, labrador vecino, que lo rescata de su primera aventura y accidente. (Cap. V). • Maese Nicolás, el barbero del pueblo (Cap. V). • El Sabio Frestón, que le robó los libros y el aposento a Don Quijote. También, para su desgracia, tornó los "gigantes" en molinos (Cap. VII). • Sancho sale sin despedirse de su mujer, Juana Panza (también llamada Teresa), e hijos (Sanchica, una hija nombrada en la obra) (Cap. VII). • Una señora vizcaína en un carruaje dirigiéndose a Sevilla. La acompañaban dos frailes de San Benito y varios escuderos (Cap. IX). • Seis cabreros. Antonio, "un mozo de hasta veinte y dos años, de muy buena gracia" que sabía de música y les cantó un romance (Cap. XI). • Dos mozos dan cuenta a Don Quijote de la muerte de aquella "mañana del famoso pastor estudiante llamado Crisóstomo, y se murmura que ha muerto de amores de aquella endiablada moza de Marcela, la hija de Guillermo el rico, aquélla que se anda en hábito de pastora por esos andurriales". Los pastores, Pedro, Sarra y Ambrosio explican la desdicha de Grisóstomo (Cap. XII).
  • Personajes del Quijote 60 • Seis pastores vestidos de negros y con coronas de guirnaldas en las cabezas. Dos gentiles hombres a caballo y otros tres mozos de a pie que se dirigían al entierro de Grisóstomo. Vivaldo y otros pastores practicaban con Don Quijote, entre otras cosas, sobre las poesías del difunto Grisóstomo que ellos habían salvado de las llamas (Cap. XIII). • "Más de 20" arrieros yangüeses (Cap. XV). • Un ventero, su mujer e hija. La asturiana Maritornes. Un arriero y un cuadrillero de la Santa Hermandad (Cap. XVI). • Hombres "fantasmas", entre ellos Pedro Martínez y Tenorio Hernández que mantearon a Sancho en la venta (Cap. XVII). • Pastores que cuidaban "dos ejércitos" de ovejas y carneros (Cap. XVIII). • 20 encamisados y 6 enlutados hasta los pies que trasportaban un féretro. Se dirigían de Baeza a Segovia. Uno de ellos se le presenta a Don Quijote como el cura Alonso López (Cap. XIX). • Un barbero que llevaba una bacía dorada por "yelmo" (Cap. XXI). • Unos galeotes y sus guardias. Ginés de Pasamonte, atrevido ladrón y bellaco (Cap. XXII). • Cardenio, un desdichado que por mal de amores vagaba errante por Sierra Morena (Cap. XXIV). • Luscinda, enamorada de Cardenio. • Dorotea, una hermosa joven que se hace pasar por la princesa Micomicona (Cap. XXIX). • Don Fernando, joven que trata de casarse con Luscinda, finalmente se queda con Dorotea. • Anselmo (personaje de la novela leida por el cura el curioso impertinente) un hombre que al dudar que se mujer le es fiel le pide a su amigo que intente cortejarla (Cap. XXXIII). • Lotario amigo de Anselmo, se enamora de la esposa de su amigo llamada Camila (Cap. XXXIII). • Ruy Pérez, el cautivo que llega a la venta. (Cap. XXXVII). • Zoraida o María, la novia del Cautivo. (Cap. XXXVII). • Juan Pérez de Viedma, Hermano del cautivo.(Cap. XLII). • Clara de Viedma, hija de Juan Pérez de Viedma.(Cap. XLII). • Don Luis, enamorado de Clara de Viedma.(Cap. XLIII). • Rucio, la mula de Sancho Panza. • Rocinante, el rocín de don Quijote. Segunda parte
  • Personajes del Quijote 61 • Tres aldeanas dirigiéndose en burro hacia El Toboso. Don Quijote sólo ve la transformación de su Dulcinea en labradora, a pesar de la treta burlesca de Sancho (Cap. X). • Carreta de comediantes disfrazados para representar una función titulada Las cortes de la muerte (Cap. XI). Se consideraban perros malditos. • Tomé Cecial, vecino y compadre de Sancho, es el escudero de quien se hace llamar el caballero de los Espejos o El Caballero del Bosque (en realidad, Sansón Carrasco) y dice estar enamorado de una tal Casildea de Vandalia (Cap. XII). • El hidalgo Diego de Miranda cabalgando a lomos de "una muy hermosa yegua tordilla, vestido un gabán de paño fino verde [...]; el aderezo de la yegua era [...] asimismo de morado y verde; [...] las espuelas no eran doradas, sino dadas con un barniz verde" (Cap. XVI). Los "gigantes" que se tornaron en molinos • Don Lorenzo: hijo de Don Diego de Miranda. • Carretero y leonero llevando dos leones a la corte (Cap. XVII). • Labradores, estudiantes, cura, parientes, danzantes, músicos y zagales todos vestidos de fiesta para asistir a la mejor y más rica boda jamás celebrada en la Mancha. La novia, Quiteria la hermosa. El novio, Camacho el rico. (Cap.XX). • El desdichado Basilio, cuyo ingenio logró lo que más bien parecía milagro (Cap. XX). • El primo de un estudiante, de los que habían conducido a Don Quijote a la boda se Basilio, conducirá a nuestros protagonistas a la cueva de Montesinos (Cap. XXII). • Durandarte: primo de Montesinos que estaba encantado. Mujer de Durandarte: Belerma. Y escudero de este: Guadiana (convertido en río). • Sansón Carrasco: el bachiller que acaba con la locura Quijotesca haciéndose pasar primero por el Caballero de los Espejos y luego por el Caballero de la Blanca Luna. Habia visto impresa la obra del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. • El ventero, Maese Pedro (Ginés de Pasamonte), su mono y su criado (cap. XXVI). • Habitantes de los rebuznos (cap. XXVIII). • Molineros y pescadores (cap. XXIX). • Duques y sus criados, dueñas, doncellas, (cap. XXX). • Sirvientes de Sancho en la ínsula. • Altisidora y su amiga. • Alejandro De La Mancha. • Don Guante de Toboso. • Doña Cynthia, la jefa del vizcaíno. • Encantador Simon de Wisconsin, Controla el tiempo que efecta la aventuras de Quijote mucho (cap. III). • Paje. • Doña Rodríguez. • Roque Guinart. • Bandoleros. • Doña Nieves, la suegra de Alejandro de Toboso quien fue con Ana a Sierra Morena. • Ricote Amigo morisco de Sancho Panza que es expulsado de España por su religión y emigra a Alemania. • Ana Félix. • Tosilos. • Don Antonio Moreno.
  • Personajes del Quijote 62 • Claudia Jerónima. • Ricote, el morisco. • Avellaneda, autor del Falso Quijote. • Álvaro de Tarfe, personaje del Falso Quijote quien reconoce a Sancho y a Don Quijote como verdaderos protagonistas de la obra y decide ayudarlos a desenmascarar a Avellaneda. • ... Bibliografía • Miguel de Cervantes Saavedra. Don Quijote de La Mancha [1]. Centro Virtual Cervantes. Instituto Cervantes. Edición digital. • Miguel de Cervantes Saavedra. Obra completa [2] Universidad de Alcalá. Edición digital. • Wikipedia. Se ha recurrido a información procedente del artículo en inglés List of characters in Don Quixote, versión 20 de noviembre de 2006. Inicialmente empezó siendo su traducción. Los "ejércitos" de Don Quijote Enlaces externos Personajes de El Quijote [3] (1ª parte) en presentación power point. • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Don QuijoteCommons. • Armendáriz Marín, L.M. Personajes que son nombrados en la obra de Don Quijote [4]. Página web personal. (Relación alfabética completa). Referencias [1] http:/ / cvc. cervantes. es/ obref/ quijote/ [2] http:/ / cervantes. uah. es/ obras. htm [3] http:/ / ciervalengua. files. wordpress. com/ 2007/ 06/ los-personajes-secundarios-de-el-quijote. ppt [4] http:/ / www. larmendariz. com/ Quijote/ quijotepjestotales. htm
  • Fuentes y contribuyentes del artículo 63 Fuentes y contribuyentes del artículo Miguel de Cervantes  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=57286561  Contribuyentes: -Erick-, .Sergio, 2deseptiembre, 619 pepe, 62-36-158-176.dialup.uni2.es, A ver, Aaronkahn, Aciz, Adam Cuerden, Agguizar, Aiax, Airunp, Aitorzubiaurre, AlbertoDV, Alecoquito, Alexan, Alhen, Aloneibar, Amadalvarez, Amadís, AnTeMi, Anaglez10, Andreasmperu, AniiHeFi, Anrfernandez, Antur, Antón Francho, Aparejador, Aromera, Arqet, AstroNomo, Axxgreazz, Açipni-Lovrij, Baciyelmo, Baiji, Bananenschnecke, Banfield, Barfly2001, Belb, Beto29, Blessimart, Bydiox, Cest moi, Calaínos, Cangrejo Nicolás, Carlos mir, CarlosGG, Carutsu, Catón, Cheveri, Ciari el copion, Cipión, Comae, Cookie, Cordwainer, Correogsk, Córdoba2016, DJ Nietzsche, Dark, Dark Bane, Darwinjvega, Deisenbe, Diegusjaimes, Dilema, Djrolando, Dodo, Domingo Portales, Dorieo, Draxtreme, Drecik, Eamezaga, Ecedillo85, Ecemaml, Edslov, Eduardosalg, El Pantera, Elisardojm, Emiduronte, Emiglex, Emijrp, Endriago, Escarlati, Eurocristo, Eustakio, FAR, FCPB, Felipe.bachomo, Ferbr1, Filius Rosadis, Foster, Foundling, Franciscoantonioca, FrancoGG, Freddy eduardo, Frooh, Fuckoff, Gabri-gr-es, Gaeddal, Gaius iulius caesar, Galandil, Games Fan, Ginés90, Glendininng, Gomelendez, Gregorwiki, Gustronico, HUB, Halfdrag, Hawking, Haycomoelagua, Henry Knight, HermanHn, HighwaytoHell, Hispa, Humberto, Ignacio Icke, Indu, Ingolll, Irenicus, Isha, JMCC1, Javier Salazar, Javierito92, Javiermes, Jcaraballo, Jjvaca, Jkbw, Jmcangas, Johaneston, Johnbojaen, Jordiko13, JorgeGG, Joseaperez, Josecarlosdiez, Joselarrucea, Jsanchezes, KES47, Kadellar, Ketamino, Khiari, Kikaduedue, LTB, LadyInGrey, Landmarke, Lauritagh98, Leandrod, Leonpolanco, Licurici, Lingrey, Lito Jimenez, Lobo, Lourdes Cardenal, Lucien leGrey, LuisArmandoRasteletti, Lvegfid, Macalla, Macarrones, Macucal, Magister Mathematicae, Maldoror, Manrique1430, ManuelGR, Manuelt15, Manuribadeo, Manwë, Martorell45, Matdrodes, Mel 23, Miguel Chong, Miguel303xm, Miguelmoralo, Mikelnatacion, Misacris, Moriel, Mpeinadopa, Mroperov, Muro de Aguas, Máximo de Montemar, Neekon, Noventamilcientoveinticinco, Obelix83, Oblongo, Odvn, Ornisintaccia, Oscarjosejim, Outisnn, PAOCOMPU, Pan con queso, PauLYNNITTA, Peejayem, Petronas, Petruss, Pichu VI, Pieter, Poco a poco, Pólux, Queninosta, Qwertymith, Qwertyytrewqqwerty, Rafaelji, Raimundo Pastor, Ralphloren171, Rastrojo, Reescribidor, Reifo, Richy, Ricky77, Rimac, Rlinx, Rowley, RoyFocker, Ruedasox, Ruiz, Rumpelstiltskin, Rupert de hentzau, Ruy Pugliesi, Rαge, Sabbut, SaeedVilla, Sanbec, Sanctiacobvs, Sandromontero1992, Santiperez, Sasquatch21, Satesclop, Savh, Sessho-akat, Smeira, Strujebn, Suso de la Vega, Taichi, Tano4595, Taragui, Tatvs, Taty2007, Technopat, Tegu, The Obento Musubi, Thorongil, Tico, Tirithel, Tomasdeleon, Tomatejc, Tony Rotondas, Txo, Ty25, Unic, Urdangaray, Uridiego, Vatekor, Velual, Venator, Venex, Victor elias, Vivero, Wadim, Wikiléptico, Willyvice, Xabier, Xaverius, Xavigivax, Zaqarbal, Zufs, Zuirdj, Zupez zeta, Zzamerzz, conversion script, 793 ,‫ לערי ריינהארט‬ediciones anónimas Ruta de Don Quijote  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=57186366  Contribuyentes: Aiax, Aloneibar, Andreasmperu, Baciyelmo, Chico512, Cimeg1984, Digigalos, Eduardoasb, Geronimobo, HUB, Harpagornis, JMLS, Ketamino, Luis1970, Matdrodes, McMalamute, Oxilium, Peejayem, Piradaperdida, Quantumleap, Racso, Retama, Tolomeo, Valdoria, Wikeando, 34 ediciones anónimas Don Quijote de la Mancha  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=57407475  Contribuyentes: - M -, .José, .Sergio, 2deseptiembre, 333, 4lex, 62-36-158-176.dialup.uni2.es, A ver, Abece, Adam Cuerden, Aegidus, Agguizar, Aiax, Airunp, Al59, Alberto Salguero, Aleposta, Alhen, Aloneibar, Amorde2, Andreasmperu, André Martín Espinal Lavado, Angelito7, Antonio LImón López, Antonorsi, Antur, Antón Francho, Ariadne Primavera, Armin76, Aromera, Arqet, Arrabalero, Arrt-932, Atlante77, Açipni-Lovrij, BL, Baciyelmo, Bafomet, Baiji, Banfield, Barcex, Bassoret, Beat 768, Betomg88, Bibliofilotranstornado, Bonnot, Boricuaeddie, Bsea, Bucephala, Ca in, Camilo, Camima, Cantus, Carabás, Carlos yo, Carnendil, Catón, Cesarsdlm, Cheveri, Chien, Cipión, Cobalttempest, CommonsDelinker, Cookie, Cordwainer, Correogsk, Cotijo, Cratón, Cruccone, Ctrl Z, Cvbr, DEDB, DJ Nietzsche, Dagane, Dalobuca, Danoples, Davidnr, Dcarrero, Dem, Demondeep, Dianai, Dictablanda, Die Sengerin, Diegusjaimes, Dionisio, Doctor seisdedos, Dodo, Dorieo, Duraznita, EOZyo, Ecemaml, Edescas, Edmenb, Edub, Efemese, Ejrrjs, El señor de las letras, Elchangito, Emiduronte, Emijrp, Endriago, Ensada, Er Komandante, Ernestogon, Erri4a, Escarlati, Espatarraoforever, FAR, Fadesga, Felipealvarez, Ferk, Fernando, Fernando Estel, Fito hg, Fixertool, Fmariluis, FordPrefect42, Fpastor, Fran-ESC, FrancoGG, Fridacamacho, Frutoseco, Furti, GRHugo, Galio, George McFinnigan, Gio Bruno, Glendininng, Globalphilosophy, Gonis, Gtr. Errol, Gusgus, Góngora, HUB, Halfdrag, Hampcky, Hlnodovic, Hortelano, Huhsunqu, Humberto, Ialad, Igna, InaSam, Inglethorp, Inmonaranja, Irus, Isha, Isidromv, Iulius1973, J. A. Gélvez, J.M.Domingo, JDPhD, JEDIKNIGHT1970, JMCC1, JMPerez, Jarisleif, Jarke, Javierito92, Jesus orlando guerrero e., Jetaa, Jimlerchelo, Jjvaca, Jkbw, Jlgf, Jlopezwagner, Joane, John Smith, Joita Bandana, Jorge.a.alfaro, JorgeGG, Joseaperez, Joselarrucea, José Luis Bueren, Juan A. Malo de Molina, Julianortega, Junior0516, Jyon, K1975, Kadellar, Kanon6996, Ketamino, Khiari, Kojie, Kokin, LCaballero, Lagm-rus, Lalulilo, Leugim1972, Lian3W, Libertad y Saber, Licenciado Peralta, Lidoro, Liljozee, Lisuarte de Grecia, Lobillo, Lopezpablo 87, Luc77, Luis1970, Luxford, M1ss1ontomars2k4, Macalla, Macarrones, MadriCR, Madrid1901, Mafores, Magister Mathematicae, Maldoror, MambaVerde, Mandramas, Manu Lop, Manuel González Olaechea y Franco, ManuelGR, Manuelnahuel, Manuribadeo, Manwë, MaryRhapsody, Matdrodes, Mel 23, Melamed katz, Mfsf, Michelangelo-36, Morancio, Moriel, Mudmedia, Muro de Aguas, Murphy era un optimista, Máximo de Montemar, Méudit Montenegro, NeVic, Nerêo, Nicomedes1954, Nixón, Obelix83, Oxilium, Pablo, Pablo Escobar, Pacostein, Paliano, Pan con queso, Paradoja, Patricio.lorente, Penquista, Pepelopex, Petronas, Petruss, Peñap, Pincho76, Platonides, Poco a poco, Prasku, Pravdaverita, Prometeus, Pruxo, Pólux, Quixoret, REMP81, Rafaortuno, Rastrojo, Raystorm, Remux, Rhion, Ronaldo16, Rosarino, RoyFocker, Rubpe19, Ruedasox, Rumpelstiltskin, Rupert de hentzau, SDJuanma, SRG1962, Sa, Sabbut, SaeedVilla, Sanbec, Santiperez, Sarampión, Sasquatch21, Sauron, Savh, Sergio Andres Segovia, Shooke, Sonett72, Supersouissi, Suso de la Vega, Tarantino, Technopat, Thor8, Tico, Tirithel, Tomas lloret, Tomatejc, TonyL, Torquemado, Tostadora, Troll6969, Una, Urko1982, Usuarioderota, VP, VanKleinen, Venados, Vitamine, Vivero, Vsaezh, Warko, Wikielwikingo, Wikiléptico, Wikiperuvian, Wikisilki, Wilfredor, Wkboonec, Xavigivax, Yeza, Yrithinnd, Yurik, Zaqarbal, Zorak, Zupez zeta, Zyder, conversion script, Ángel Luis Alfaro, 826 ediciones anónimas Personajes del Quijote  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=57064294  Contribuyentes: Aiax, Airunp, Aloneibar, Banfield, BlackBeast, Camilo, Carabás, Carmenrojasgordillo, Choto103, Ctrl Z, Dannycas, Death Master, Dermot, Diegusjaimes, Digigalos, Edmenb, Elultimolicantropo, Emiduronte, Emijrp, Enciclomaster, Escarlati, Hprmedina, Igna, Jarfil, Jkbw, Joita Bandana, Julie, Khiari, Kved, Leoxnv, MarcoAurelio, Matdrodes, Mechusriva, Miss Manzana, Neodop, Netito777, Obelix83, Peejayem, Petronas, Petruss, Platonides, Pólux, Roberpl, RoyFocker, SMP, Savh, Snakeyes, Suzusan, Tirithel, Urumi, VP, Wkboonec, Xavigivax, Zaqarbal, Zufs, 237 ediciones anónimas
  • Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes 64 Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes Archivo:Cervates jauregui.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Cervates_jauregui.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Balbo, Bukk, Enrique Cordero, Joseluis bn, 12 ediciones anónimas Archivo:Miguel de Cervantes signature.svg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Miguel_de_Cervantes_signature.svg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Badzil, Lobo, McSush Archivo:Battle of Lepanto 1571.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Battle_of_Lepanto_1571.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: anonymous Archivo:Cervantes (J. Vancell) Madrid 01.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Cervantes_(J._Vancell)_Madrid_01.jpg  Licencia: Creative Commons Attribution-Sharealike 2.0  Contribuyentes: FlickreviewR, Zaqarbal, 1 ediciones anónimas Archivo:Cervantes Valladolid lou.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Cervantes_Valladolid_lou.jpg  Licencia: GNU Free Documentation License  Contribuyentes: Balbo, Foundert, Inigo, Lourdes Cardenal, Queninosta, Rondador, Wst, Zaqarbal, 1 ediciones anónimas Archivo:Cervantes Don Quixote 1605.gif  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Cervantes_Don_Quixote_1605.gif  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Achird, Akinom, Balbo, Boricuaeddie, Igiveup, Javierme, Man vyi, Shakko, Wst, 3 ediciones anónimas Archivo:Casa de Medrano (Argamasilla de Alba).JPG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Casa_de_Medrano_(Argamasilla_de_Alba).JPG  Licencia: Creative Commons Attribution 3.0  Contribuyentes: Dilema Archivo:Casacervantes valladolid lou.JPG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Casacervantes_valladolid_lou.JPG  Licencia: GNU Free Documentation License  Contribuyentes: User:Nicolás Pérez Archivo:Monasterio de San Ildefonso y San Juan de la Mata - Cervantes.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Monasterio_de_San_Ildefonso_y_San_Juan_de_la_Mata_-_Cervantes.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: J.L. de Diego Archivo:Honoré_Daumier_017_(Don_Quixote).jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Honoré_Daumier_017_(Don_Quixote).jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: AndreasPraefcke, Balbo, Electron, Homonihilis, Joseolgon, Martin H., Pitke, Scewing, Tsaag Valren, Wst, 3 ediciones anónimas Archivo:Gustave Doré - Miguel de Cervantes - Don Quixote - Part 1 - Chapter 1 - Plate 1 "A world of disorderly notions, picked out of his books, crowded into his imagination".jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Gustave_Doré_-_Miguel_de_Cervantes_-_Don_Quixote_-_Part_1_-_Chapter_1_-_Plate_1_"A_world_of_disorderly_notions,_picked_out_of_his_books,_crowded_into_h  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Gustave Doré (1832–1883) Héliodore-Joseph Pisan (assistant, 1822-1890) Archivo:Monumento a Miguel de Cervantes - La Gitanilla.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Monumento_a_Miguel_de_Cervantes_-_La_Gitanilla.jpg  Licencia: Creative Commons Attribution-Share Alike  Contribuyentes: Kadellar Archivo:Monumento a Cervantes (Madrid) 07.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Monumento_a_Cervantes_(Madrid)_07.jpg  Licencia: Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported  Contribuyentes: Luis García (Zaqarbal) Archivo:El cerco de Numancia (manuscrito).jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:El_cerco_de_Numancia_(manuscrito).jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: la copia es anónima. El texto es de Miguel de Cervantes Archivo:Cervantes - Museo Cera (Madrid).jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Cervantes_-_Museo_Cera_(Madrid).jpg  Licencia: Creative Commons Attribution 3.0  Contribuyentes: Tamorlan Archivo:Estatua Cervantes Alcalá.JPG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Estatua_Cervantes_Alcalá.JPG  Licencia: desconocido  Contribuyentes: Outisnn Archivo:Commons-logo.svg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Commons-logo.svg  Licencia: logo  Contribuyentes: SVG version was created by User:Grunt and cleaned up by 3247, based on the earlier PNG version, created by Reidab. Archivo:Wikisource-logo.svg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Wikisource-logo.svg  Licencia: logo  Contribuyentes: Nicholas Moreau Archivo:Spanish Wikiquote.SVG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Spanish_Wikiquote.SVG  Licencia: logo  Contribuyentes: James.mcd.nz Archivo:Mapa ruta Quijote.png  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Mapa_ruta_Quijote.png  Licencia: GNU Free Documentation License  Contribuyentes: Balbo, Ecemaml, 3 ediciones anónimas Archivo:Ruta don quijote.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Ruta_don_quijote.jpg  Licencia: Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported  Contribuyentes: Quantumleap Archivo:Quijote y Sancho - Toledo 839.JPG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Quijote_y_Sancho_-_Toledo_839.JPG  Licencia: Creative Commons Attribution-Sharealike 3.0  Contribuyentes: Manuel Lampre Archivo:Mancha Madoz.svg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Mancha_Madoz.svg  Licencia: Creative Commons Attribution-Sharealike 3.0,2.5,2.0,1.0  Contribuyentes: Común_de_La_Mancha.svg: Espanish AlB derivative work: Espanish AlB (talk) Archivo:Flag of Spain.svg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Flag_of_Spain.svg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Pedro A. Gracia Fajardo, escudo de Manual de Imagen Institucional de la Administración General del Estado Archivo:Loudspeaker.svg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Loudspeaker.svg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Bayo, Gmaxwell, Husky, Iamunknown, Mirithing, Myself488, Nethac DIU, Omegatron, Rocket000, The Evil IP address, Wouterhagens, 19 ediciones anónimas Archivo:Placa edición príncipe Quijote 1604.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Placa_edición_príncipe_Quijote_1604.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Edescas2, Phirosiberia Archivo:QuijoteFinal.JPG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:QuijoteFinal.JPG  Licencia: Creative Commons Attribution-Sharealike 3.0  Contribuyentes: Ramsés V. Martínez Archivo:Placa edición príncipe Quijote segunda parte 1615.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Placa_edición_príncipe_Quijote_segunda_parte_1615.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Balbo, Edescas2, Zaqarbal Archivo:Heinrich Heine.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Heinrich_Heine.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: User:Gabor Archivo:Quijote.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Quijote.jpg  Licencia: Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported  Contribuyentes: ÁWá Archivo:QuijoteIVCentenario.JPG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:QuijoteIVCentenario.JPG  Licencia: Creative Commons Attribution 3.0  Contribuyentes: Balbo, Manuel González Olaechea, Raimundo Pastor, Zaqarbal, 1 ediciones anónimas Archivo:Quijote-2.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Quijote-2.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Balbo, Igiveup, Martin H., Mayer Bruno Archivo:Campo de Criptana Molinos de Viento 1.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Campo_de_Criptana_Molinos_de_Viento_1.jpg  Licencia: GNU Free Documentation License  Contribuyentes: Lourdes Cardenal Archivo:Sancho Panza listening .jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Sancho_Panza_listening_.jpg  Licencia: Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported  Contribuyentes: Merce Divad Archivo:Monumento a Cervantes (Madrid) 10b.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Monumento_a_Cervantes_(Madrid)_10b.jpg  Licencia: Creative Commons Attribution-Sharealike 2.0  Contribuyentes: Balbo, Dodo, El Filóloco, Hohum, Wikiseldon, Zaqarbal, 2 ediciones anónimas Archivo:MarkTwain.LOC.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:MarkTwain.LOC.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Grendelkhan, Infrogmation, Romary, Scewing, Semnoz, Shizhao, Tom, 3 ediciones anónimas Archivo:Thomas Mann 1937.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Thomas_Mann_1937.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Ary29, Calliopejen, Darldarl, Dcoetzee, DieBuche, Divna Jaksic, Djordjes, Erkabo, Infrogmation, Wst Archivo:Dostoevsky 1872.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Dostoevsky_1872.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Butko, Diego Grez, Dmitry Rozhkov, J.M.Domingo, Kjetil r, Kneiphof, LeonardoG, Man vyi, Roberta F., Shakko, Spiritia, Yann, Александр Сигачёв, 2 ediciones anónimas Archivo:Bułhakow.jpg  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Bułhakow.jpg  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Electron, Innotata, Lockal, Niki K, Pianist, Vearthy, 1 ediciones anónimas Archivo:Adam Mickiewicz.PNG  Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Adam_Mickiewicz.PNG  Licencia: Public Domain  Contribuyentes: Arek1979, Bohème, BurgererSF, Butko, Freta, Kilom691, Krzysiu Jarzyna, Mathiasrex, Mattes, Rocket000, Shakko, Thuresson, TwoWings, 2 ediciones anónimas
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