MONS. OSCAR A. ROMERO, UN DEFENSOR PROFÉTICO                 DE LOS DERECHOS HUMANOS                                      ...
Este texto recoge el contenido de la conferencia que Xavier             Alegre pronunció en Barcelona, el 13 de diciembre ...
INTRODUCCIÓN     Este año celebramos el 30 aniversario del asesinato de Mons. Romero.     Recordarlo a él es querer record...
1. DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS           Mons. Romero fue un precursor en la lucha y defensa de los Derechos         ...
miento y al hambre a las mayorías po-         bien de talante conservador, que no sim-pulares del país, se había agravado ...
bró el funeral de Rutilio, Manuel y Nel-     no sólo los quería, sino que era tambiénson, para que todo el mundo pudiera  ...
«Ya sé que hay muchos que se es-         derechos humanos, confrontaba con el   candalizan de esta palabra y quieren     e...
ver en la Iglesia una emisaria de la     como Pablo (Rm 12,21), Romero esta-    subversión, vean en ella la mensaje-     b...
estas violencias y a estos crímenes          do: estoy con todos, abierto al diálo-   y tratemos de sembrar en nuestro    ...
razón. Por otro lado, tiene una postura          Popular Revolucionario que soy.muy serena y matizada ante la violencia   ...
2. PROFETA DE LA JUSTICIA           Como ya habían defendido los grandes profetas de Israel, para Mons.           Romero n...
con todas las personas, cristianas o no,            esperar. La Iglesia cree en la paz; pe-que trabajaban por un mundo más...
Dios. Quiere decir que en la historia    mósfera social en la que se enmien-   del hombre está comprometida la          de...
2.4. No a una paz alienante                        tengan nada.» (Homilía del 10-9-                                       ...
en ella ponemos nuestra confianza.            gre derramada y tanto dolor causadoY, para mí, éste es el honor más         ...
3. TESTIMONIO MARTIRIAL DEL PROYECTO DE JESÚS            Una opción para los pobres, como la que hizo Mons. Romero, obvia-...
que está disfrutando los privilegios         Él lo comenta también en una de sus   y el apoyo de la tierra, esa Iglesia   ...
Cada sacerdote muerto es, para mí,      En esto se pareció una vez más a su     un nuevo concelebrante en la euca-      Ma...
CONCLUSIÓN          Para Romero, el bien del pueblo, sobre todo el de los más pobres que          tenían la vida más amena...
su confianza… Ésta es la Iglesia que         licía, de los cuarteles... Hermanos,     yo quiero. Una Iglesia que no cuen- ...
mo cristiano, no creo en la muerte        sa que la UCA concedió, post mortem,   sin resurrección. Si me matan, resu-     ...
San Romero de América (Pere Casaldàliga)     El ángel del Señor anunció en la víspera...     El corazón de El Salvador mar...
Como un hermano herido por tanta muerte hermana,tú sabías llorar, solo, en el Huerto.Sabías tener miedo, como un hombre en...
NOTAS1. De todos modos, en América Latina ha habido            al venir, finalmente –porque quise estar con    una serie d...
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Romero, un defensor profético de los DDHH - Xavier Alegre

  1. 1. MONS. OSCAR A. ROMERO, UN DEFENSOR PROFÉTICO DE LOS DERECHOS HUMANOS Xavier Alegre, s.j.INTRODUCCIÓN ................................................................................................................. 31. DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS ............................................................. 42. PROFETA DE LA JUSTICIA .......................................................................................... 113. TESTIMONIO MARTIRIAL DEL PROYECTO DE JESÚS ............................................ 16CONCLUSIÓN .......................................................................................................... 19NOTAS ................................................................................................................................. 24
  2. 2. Este texto recoge el contenido de la conferencia que Xavier Alegre pronunció en Barcelona, el 13 de diciembre de 2010 con motivo del 30 aniversario de la muerte de Monseñor Romero. La conferencia estuvo organizada por Cristianisme i Justícia y Justícia i Pau.Xavier Alegre, sj. es profesor de Nuevo Testamento en la Facultat de Teologia de Catalunyay en la UCA de San Salvador. Miembro de Cristianisme i Justícia.Edita CRISTIANISME I JUSTÍCIA • Roger de Llúria, 13 - 08010 Barcelona • Tel: 93317 23 38 • Fax: 93 317 10 94 • info@fespinal.com • Febrero 2011La Fundación Lluís Espinal le comunica que sus datos proceden de nuestro archivo histórico pertenecientea nuestro fichero de nombre BDGACIJ inscrito con el código 2061280639. Para ejercitar los derechos deacceso, rectificación, cancelación y oposición pueden dirigirse a la calle Roger de Llúria, 13 de Barcelona.
  3. 3. INTRODUCCIÓN Este año celebramos el 30 aniversario del asesinato de Mons. Romero. Recordarlo a él es querer recordar a las numerosas personas que, en El Salvador y en todo el mundo, sellaron con su sangre su compromi- so generoso en favor de las personas empobrecidas y oprimidas y en la defensa de los derechos humanos. Es “poner a producir”, como diría Jon Sobrino, “la memoria de los mártires”, el legado que estas perso- nas extraordinarias nos dejaron. Mons. Romero fue un profeta de la justicia y un defensor de los Derechos Humanos, que libró su vida por amor a su pueblo, El Salvador, y por fidelidad al proyecto de Jesús, el Reinado de Dios. Dos amores, el del pueblo y el de Jesús, que para él estaban íntimamente entrelazados. Así pues, ¿qué vale la pena que recordemos en el año en el que con- memoramos el aniversario de su asesinato? De Mons. Romero impacta tanto la talla extraordinaria del personaje en medio de la situación durísima que vivió El Salvador, sobre todo en los tres últimos años de su vida, como impresiona también la generosidad con la que estuvo dispuesto a entregar su vida, antes que callar ante la violación de los derechos humanos que estaba sufriendo su pueblo. De ahí el impresionante amor que la gente de su pueblo –y mucha gente en el mundo–, le sigue teniendo, a pesar de los años transcurri- dos desde su muerte. En la conmemoración de su aniversario que tuvo lugar en El Salvador en el mes de marzo, participaron desde la gente más sencilla hasta el presidente del país. Éste inauguró en el aero- puerto un mural dedicado a Romero y participó en la marcha desde la Plaza Salvador del Mundo hasta la catedral, donde se celebró una eucaristía y una vigilia festiva durante la noche. Mons. Romero sigue bien vivo en la conciencia de su pueblo y es una fuente de esperanza en unos tiempos que siguen siendo difíciles. Sin embargo, más que dar grandes explicaciones sobre su figura, lo que me propongo en estas líneas es dejar resonar su voz, porque fue una voz lúcida e impactante, que en su manera de vivir y de hablar sigue siendo profundamente actual. 3
  4. 4. 1. DEFENSOR DE LOS DERECHOS HUMANOS Mons. Romero fue un precursor en la lucha y defensa de los Derechos Humanos, en América Latina. Durante mucho tiempo, a la Oficina del Arzobispado de San Salvador acudía muchísima gente para denunciar a Mons. Romero las diferentes violaciones de los derechos humanos que habían sufrido. Mons. Romero los escuchaba y creó la Oficina de Socorro Jurídico, más tarde la Oficina de Tutela Legal, para que inves- tigase la certeza de los hechos y así poder defender a la gente más pobre. A pesar de estar muy en consonancia 1.1. Ante una situación decon el mensaje del Evangelio de Jesús injusticia(a fin de cuentas, a Jesús lo mataron Es verdad que a Mons. Romero le tocótambién porque defendía la vida, los de- vivir la situación de El Salvador, que erarechos de las personas empobrecidas y especialmente crítica por las continuasmarginadas de su pueblo y porque de- y terribles violaciones de los derechosnunciaba la injusticia de los opresores), humanos que la mayoría empobrecidaaun resulta extraño que un obispo des- de aquel país estaba sufriendo. La in-taque precisamente por su defensa de justicia, que había llevado a que las lla-los derechos humanos1. Mons. Romero madas “catorce familias” poseyeran lase destacó de manera extraordinaria en mayor parte de las tierras y de la rique-este aspecto. za del país, condenando al empobreci-4
  5. 5. miento y al hambre a las mayorías po- bien de talante conservador, que no sim-pulares del país, se había agravado en patizaba para nada con la denominadalos años en los cuales a Mons. Romero “teología de la liberación”. Los oligar-le tocó ser, primero, obispo auxiliar y cas de El Salvador confiaban que, condespués, arzobispo de San Salvador. su talante espiritualista, contribuiría a la No era una situación especialmente alienación del pueblo oprimido y con-nueva. De hecho, ya en el año 1932, tu- trolaría los espíritus críticos y compro-vo lugar una represión terrible por par- metidos socialmente de su archidióce-te del ejército de El Salvador, que en un sis, tanto sacerdotes como laicos. Y enmes mató 32.000 campesinos, muchos sus inicios así fue.de ellos indígenas, que se habían suble-vado contra la situación, económica-mente injusta, de empobrecimiento, de 1.2. La “conversión”explotación y de marginación que esta- Pero la muerte del jesuita Rutilio Gran-ban sufriendo. de, amigo personal del arzobispo, el 12 En la década de los 70, la inquietud de marzo de 1977, el primer sacerdotevolvía a ser muy importante y los gran- que fue asesinado en El Salvador, lo sa-des terratenientes, con la ayuda de los di- cudió espiritualmente, cuando acababaferentes gobiernos, del ejército y de los de empezar su servicio como arzobispoparamilitares, estaban llevando a cabo de San Salvador. Y le abrió los ojos deluna escalada de la violencia represiva corazón y de la fe para poder ver la rea-para intentar controlar y vencer definiti- lidad empobrecida y violentada de suvamente las protestas. Los escuadrones pueblo con los ojos de Dios. Es un Diosde la muerte hacían auténticas atrocida- que, como nos enseña la Biblia, escuchades para asustar a la gente empobrecida el clamor del pueblo y lo quiere liberary marginada, minando así su resistencia. a través de sus profetas (cf. Ex 3), para En un principio, en las décadas de construir un pueblo que, por su manera1960 y 1970, las mayorías empobreci- de vivir, muestre a todos los pueblos dedas del “Pulgarcito” de América Latina la tierra que “otro mundo es posible”, unhabían podido contar con la simpatía y mundo en el cual no hay pobres porqueun cierto soporte por parte del arzobis- todo el mundo comparte (Dt 15,4). Elpo de San Salvador, Mons. Luis Chá- asesinato de Rutilio, del campesino Donvez, que tenía una gran sensibilidad so- Manuel y del niño Nelson provocó locial, hecho que nunca había gustado a la que se ha llamado la “conversión” deoligarquía salvadoreña. Por esta razón Mons. Romero (en la misma línea en lalas minorías dominantes habían saluda- que se habla y se entiende la conversióndo con alegría que Mons. Chávez, al ju- de Pablo). Y provocó que comenzara abilarse, fuese sustituido por Mons. poner signos proféticos de lo que sería,Romero, y no por Mons. Rivera, obispo desde aquel momento, su servicio comoauxiliar, de talante más crítico, ya que arzobispo. Me refiero a la “misa única”:Mons. Romero era un hombre bueno, se suprimieron las otras misas en la ar-humano, piadoso y sencillo, pero más chidiócesis el domingo en que se cele- 5
  6. 6. bró el funeral de Rutilio, Manuel y Nel- no sólo los quería, sino que era tambiénson, para que todo el mundo pudiera liberador. E hizo formulaciones tan ilu-participar, aunque fuese por radio, en la minadoras como la de que “la gloria demisa que él mismo celebró. Esta de- Dios es que el pobre viva”.cisión provocó grandes críticas por par- Se le acusó entonces de traicionar sute de los cristianos más conservadores servicio episcopal, metiéndose en polí-y del nuncio del Vaticano, quien alega- tica. Pero él defendió su manera de ac-ba que celebrar sólo una misa en do- tuar, mostrando que su defensa de losmingo iba en contra del derecho canó- pobres y su denuncia de las violacionesnico. de los derechos humanos y de la injus- ticia de los ricos y poderosos, estaba en sintonía con el evangelio, el Vaticano II1.3. Oposición creciente de y los documentos de Medellín y Puebla.la oligarquía A modo de ejemplo cito un fragmentoEste cambio de actitud le comportó la de uno de sus sermones (5-3-1978):oposición creciente de la oligarquía del «La Iglesia no pretende poder polí-país, que veía amenazados sus privile- tico ni basa su acción pastoral sobregios por las acciones y las palabras pun- el poder político ni entra en juego dezantes del arzobispo. Pero él, lo que pre- los diferentes partidos políticos ni setendía era defender, sobre todo, la vida, identifica con ningún partido políti-máximo valor humano y divino. Lo for- co. Pero la Iglesia tiene que decir sumuló claramente en el sermón que hizo palabra autorizada aun en problemasel 16-3-19802: que guardan conexión con el orden «Éste es el pensamiento fundamen- público ‘cuando lo exigen los dere- tal de mi predicación: nada me im- chos fundamentales de la persona porta tanto como la vida humana. Es humana o la salvación de las almas’. algo tan serio y tan profundo, más Todo esto es del Concilio. La Iglesia, que la violación de cualquier otro pues, defiende los derechos huma- derecho humano, porque es vida de nos de todos los ciudadanos, debe los hijos de Dios y porque esa san- sostener con preferencia a los más gre no hace sino negar el amor, des- pobres, débiles y marginados; pro- pertar nuevos odios, hacer imposible mover el desarrollo de la persona hu- la reconciliación y la paz. Lo que mana, ser la conciencia crítica de la más se necesita hoy aquí es un alto sociedad. La Iglesia tiene que ser la a la represión.» conciencia crítica de la sociedad, formar también la conciencia cris- En cualquier caso, es evidente que tiana de los creyentes y trabajar porMons. Romero, inspirándose en el la causa de la justicia y de la paz.»Evangelio y en los documentos deMedellín y Puebla, hizo una opción Y en otra homilía, que hizo precisa-muy clara por los pobres. Se encarnó en mente el 23-3-1980, la vigilia de su ase-medio de ellos. Les predicó un Dios que sinato, dijo:6
  7. 7. «Ya sé que hay muchos que se es- derechos humanos, confrontaba con el candalizan de esta palabra y quieren equipo que lo asesoraba en los temas de acusarla de que ha dejado la predi- las violaciones de los derechos huma- cación del Evangelio para meterse nos, la veracidad de los hechos y la ma- en política; pero no acepto yo esta nera de hacer las denuncias. En cuanto acusación, sino que hago un esfuer- a la acusación de que fomentaba la vio- zo para que todo lo que nos ha que- lencia, dijo, entre otras cosas: rido impulsar el Concilio Vaticano II, la reunión de Medellín y de «La violencia no la está sembrando Puebla, no sólo lo tengamos en las la Iglesia, la violencia la están sem- páginas y los estudiemos teórica- brando las situaciones injustas, la si- mente, sino que lo vivamos y lo tra- tuación de instituciones y leyes in- duzcamos en esta conflictiva reali- justas que solamente favorecen a un dad de predicar como se debe el sector y no tienen en cuenta el bien Evangelio para nuestro pueblo. Por común de la mayoría. Y aquí la eso, le pido al Señor, durante toda la Iglesia no se podrá callar porque es semana, mientras voy recogiendo el un derecho evangélico que la asiste clamor del pueblo y el dolor de tan- y un deber hacia el Padre de todos to crimen, la ignominia de tanta vio- los hombres, que la obliga a recla- lencia, que me dé la palabra oportu- mar a los hombres la fraternidad.» na para consolar, para denunciar, (Homilía del 1-4-1978). para llamar al arrepentimiento y, Y más de un año después, decía en aunque siga siendo una voz que cla- una homilía el 12-8-1979: ma en el desierto, sé que la Iglesia está haciendo el esfuerzo por cum- «Cuando Cristo nos dice en la se- plir con su misión.» gunda lectura de hoy: “Amad como Y le acusan, también, de estar fo- Cristo se entregó por vosotros”. Asímentando la violencia en el país. Él se se ama. La única violencia que ad-defiende de la acusación injusta en sus mite el Evangelio es la que uno sehomilías, retransmitidas por radio. En hace a sí mismo. Cuando Cristo seellas, hacía de portavoz de aquellos que deja matar, esa es la violencia, dejar-no tenían voz en el país, denunciando se matar. La violencia en uno es máslas violaciones de los derechos huma- eficaz que la violencia en otros. Esnos que habían sucedido la semana an- muy fácil matar, sobre todo cuandoterior, y procurando iluminar, desde el se tienen armas, pero ¡qué difícil esEvangelio y las lecturas leídas durante dejarse matar por amor al pueblo!»la eucaristía, lo que estaba sucediendo Y en la homilía del 15-7-1977 habíaen el país. En este punto conviene tener dicho:presente que, para poder hacer las de-nuncias con fundamento, aparte de reci- «¡Qué hermosa será la hora en quebir y de escuchar a las personas que ha- todos los salvadoreños en vez debían sufrido alguna violación de los desconfiar unos de otros, en vez de 7
  8. 8. ver en la Iglesia una emisaria de la como Pablo (Rm 12,21), Romero esta- subversión, vean en ella la mensaje- ba convencido de que se tiene que ven- ra de Dios, la ciudad de Dios que ba- cer el mal con el bien. ja para darle santidad a los hombres, Pero esto no le impidió que fuese para liberarlos de resentimientos, de consciente de que era el egoísmo y el odios, para quitar de sus manos ar- afán de querer tener cada vez más, la mas homicidas! No tendríamos que idolatría del dinero, lo que provocaba lamentar historias tan tristes como el las violaciones de los derechos huma- saldo que nos deja esta semana: un nos y los sufrimientos innecesarios de canciller asesinado, un sacerdote las mayorías empobrecidas de su pue- acribillado a balazos en su propia ca- blo. Y que había que denunciarlo y lla- sa, un niño que no tiene culpa tam- mar a la conversión a los ricos que no bién con los sesos echados afuera querían compartir. En esto fue también por la bala homicida. El odio, la cam- muy fiel a Jesús, quien proclamó pro- paña difamatoria, como si la Iglesia gramáticamente que no se puede servir tuviera la culpa de todo ese desor- a Dios y al dinero a la vez (Lc 16,13; den. ¿No son más culpables los que Mc 10,25). Para Romero, la idolatría del escriben esas páginas tendenciosas? dinero es el cáncer de las buenas rela- ¿No están poniendo armas en las ma- ciones interhumanas y la causa principal nos aquellos que por la colonia Es- del sufrimiento innecesario de las ma- calón regaron la hojita de estos días: yorías empobrecidas de nuestro mundo. “Haz patria, mata un cura”? Esto es En cualquier caso, la paz que él provocar. ¡A esto no se le llama sub- siempre quiso buscar, no puede ser la versión! Se parece a los tiempos de paz del cementerio, o una paz que no se Hitler –decía nuestra radio ayer– en que se decía: “Haz patria, mata un fundamente en la justicia. Un texto de judío”. Hoy es el sacerdote el estor- una de sus homilías muestra bien esta bo, es la causa de todos los males.» unión necesaria que veía él entre el amor, la paz y la justicia:1.4. Una denuncia basada en el «Hermanos, sí de verdad lo somos,amor, la paz y la justicia ¡hermanos!, trabajemos por cons- truir un amor y una paz –pero no unaCreo, por otro lado, que es un rasgo es- paz y un amor superficiales, de sen-pecífico muy cristiano de la actuación timientos, de apariencias–, un amorde Mons. Romero, que su defensa de los y una paz que tiene sus raíces pro-pobres y oprimidos, sus denuncias de fundas en la justicia. Sin justicia nolas violaciones de los derechos huma- hay amor verdadero, sin justicia nonos, nunca surgieron del odio, ni lo qui- hay la verdadera paz. He aquí, pues,sieron fomentar. Todo lo contrario, es- que si queremos seguir la vertientetaba realmente apasionado por fomentar del bien que nos hace solidarios conel amor entre todos sus diocesanos y en- Cristo, tratemos de matar en el cora-tre todos los salvadoreños, puesto que, zón los malos instintos que llevan a8
  9. 9. estas violencias y a estos crímenes do: estoy con todos, abierto al diálo- y tratemos de sembrar en nuestro go con todos, dispuesto a corregir propio corazón, y en el corazón de mis errores, de cualquier sector que todos aquellos con quienes compar- me vengan a platicar. Los amo a to- timos la vida, el amor, la paz, pero dos y es mi misión amarlos para sal- una paz y un amor con la base de la varlos.» (Homilía del 8-5-1977) justicia.» (Misa exequial por Raúl Molina Cañas, el 14-11-1977) Por esto también pidió a las oligar- quías que no lo consideraran su enemi- «Sería una locura pretender que go, puesto que lo único que quería con esta catedral llena salga de aquí en sus duras críticas es que fueran sensibles una manifestación de odio y de vio- al sufrimiento de los empobrecidos de lencia. Al contrario, yo creo que el su pueblo: atractivo de la predicación de hoy es porque se predica el verdadero amor, «Un llamamiento a la oligarquía. el perdón, la justicia, la paz. Pero no Les repito lo que dije la otra vez: “no una paz ganada con represión, una me consideren juez ni enemigo”. paz que no es de cementerios, una Soy simplemente el pastor, el her- paz que se construye sólida sobre las mano, el amigo de este pueblo, que bases de la justicia y del amor. Por sabe de sus sufrimientos, de sus eso decimos que la paz que aquí pre- hambres, de sus angustias; y, en dicamos es la paz de Cristo, de la que nombre de esas voces, yo levanto mi Él dijo que siembra división. La paz voz para decir: “no idolatren sus verdadera también siembra división riquezas, no las salven de manera porque no todos comprenden la pro- que dejen morir de hambre a los de- fundidad de justicia donde están las más; compartir para ser felices”. raíces de la paz y sólo quisieran una El cardenal Lorscheider me dijo una predicación muelle, suavecita, que comparación muy pintoresca: “Hay no ofenda y que predique una paz que saber quitarse los anillos para falsa.» (Homilía del 9-4-1978) que no le quiten los dedos”. Creo que es una expresión bien inteligi- Pero él, en cualquier caso, quiso ser ble. El que no quiere soltar los ani-el arzobispo de todo el mundo, también llos se expone a que le corten la ma-de los ricos, sin marginar a nadie, pero no; y el que no quiere dar por amorsiendo auténtico testimonio de la verdad y por justicia social se impone a quedel Evangelio: se lo arrebaten por la violencia.» «También quiero que quede bien (Homilía del 6-1-1980) claro esto, hermanos, porque alguno ha dicho que el nuevo arzobispo no 1.5. Apoyo crítico a las quiere ser obispo de los ricos, sino organizaciones populares de los pobres. Es mentira. Pertenece a la campaña difamatoria esa frase. Los oligarcas, por desgracia, no le qui- Desde el principio todos me han oí- sieron escuchar. Pero la historia le dio la 9
  10. 10. razón. Por otro lado, tiene una postura Popular Revolucionario que soy.muy serena y matizada ante la violencia ¡Nunca! Estoy diciendo que, preci-que como respuesta están provocando samente, estas referencias a la tras-las organizaciones populares: cendencia son para excitar más la «He aquí precisamente lo que la promoción de lo histórico, de lo so- Iglesia señala en todo nuestro conti- cial, de lo económico, de lo político. nente: los terrorismos, los brotes de Y estoy diciendo que Dios no sólo violencia, la Iglesia no los puede ha hecho el cielo después de la aprobar; pero tampoco puede repro- muerte para el hombre, sino que ha barlos sin un análisis profundo de hecho esta tierra también para todos dónde proceden. Mientras una vio- los hombres. ¡Esto no es predicar el lencia institucionalizada, privilegia- opio!» (Homilía del 9-9-1979) da, trate de reprimir las aspiraciones justas de un sector, siempre estarán Esto le llevó a dar su apoyo, pero un las semillas de la violencia entre apoyo crítico, a las organizaciones po- nosotros. Por eso, mientras no se ha- pulares: ga efectivo un nuevo modo de vivir, «Siento, como pastor, que tengo un no tendremos paz ni unidad ni co- deber para con las organizaciones munión entre los salvadoreños.» políticas populares. Aun cuando (Homilía del 19-2-1978). ellas desconfíen de mí, mi deber es Quisiera hacer notar también, por defender su derecho de organiza-otro lado, que con su implicación en ción, apoyar todo lo justo de sus rei-la defensa de los derechos humanos, vindicaciones; pero así, también,sobre todo de aquellas personas que te- quiero mantener mi autonomía paranían la vida más amenazada y disfruta- criticar todos sus abusos de organi-ban de menos derechos, Romero quería zación, para delatar y denunciar to-corregir un tipo de espiritualismo cris- do aquello que ya significa una ido-tiano que, con razón, ha sido acusado latría de la organización; y llamarles,de ser un “opio del pueblo”. Para él, el en cambio, a un diálogo en el queReinado de Dios no se refiere sólo al busquemos entre todos. Las fuerzasotro mundo, sino que implica un com- organizadas son poderosas en unapromiso en la transformación de este sociedad y lo pueden todo cuandomundo, de manera que se vea que “otro son capaces de dialogar, pero tam-mundo es posible”. Lo dice bien claro bién disminuyen las fuerzas cuandoen una de sus homilías: son fanáticas y no quieren más que «Porque yo no quiero ser opio, co- su propia voz.» (Homilía del 16-12- mo alguien ha dicho, en el Bloque 1979)10
  11. 11. 2. PROFETA DE LA JUSTICIA Como ya habían defendido los grandes profetas de Israel, para Mons. Romero no puede haber una auténtica paz si ésta no nace de la justi- cia. Reflexionó mucho sobre la injusticia que dominaba este mundo, y, de manera especial, en su país. Y llegó a la conclusión de que la raíz más honda de la injusticia era la idolatría del dinero, causante de los principales males de El Salvador.2.1. La idolatría del dinero que se margina y duerme un confor- mismo enfermizo, pecaminoso, oY se atrevió a denunciar esta idolatría del que se aprovecha de ese ador-con palabras muy claras: mecimiento del pueblo para abusar «Yo denuncio, sobre todo, la absolu- y acaparar económicamente, políti- tización de la riqueza. Éste es el gran camente, y marginar una inmensa mal de El Salvador: la riqueza, la mayoría del pueblo. Esta es la voz de propiedad privada como un absolu- la Iglesia, hermanos. Y mientras no to intocable. ¡Y ay del que toque ese se la deje libertad de clamar estas alambre de alta tensión! Se quema.» verdades de su Evangelio, hay per- secución. Y se trata de cosas sustan- Dijo también el 24-7-1977: ciales, no de cosas de poca impor- tancia. Es cuestión de vida o muerte «La Iglesia no puede callar ante esas para el reino de Dios en esta tierra.» injusticias del orden económico, del orden político, del orden social. Si En esta lucha por la justicia, Mons. callara, la Iglesia sería cómplice del Romero se sentía en sintonía profunda 11
  12. 12. con todas las personas, cristianas o no, esperar. La Iglesia cree en la paz; pe-que trabajaban por un mundo más jus- ro sabe muy bien que la paz no es nito. Lo subrayó en una homilía, el 3-12- la ausencia de violencia, ni se consi-1978: gue con la violencia represiva. La verdadera paz sólo se logra como «La Iglesia está cerca de todo hom- fruto de la justicia. Queremos creer bre que lucha por la justicia, de todo que ningún hombre ni ningún salva- hombre que busca reivindicaciones doreño de buena voluntad quiere la justas en un ambiente injusto, y que violencia o las luchas entre herma- trabaja por el reino de Dios, sea o no nos campesinos, los operativos mili- cristiano. La Iglesia no abarca todo tares. Pero el combatirla de verdad el reino de Dios. El reino de Dios es ponerse a trabajar en la tarea ur- está más allá de las fronteras de la gente, larga y dura de compartir jus- Iglesia y, por lo tanto, la Iglesia apre- tamente entre todos los salvadoreños cia todo aquello que sintoniza con su la riqueza de nuestro país y de nues- lucha por implantar el reino de Dios. tros hombres y mujeres. Una Iglesia que trata solamente de conservarse pura, incontaminada, Esto no es comunismo; esto es jus- eso no sería Iglesia de servicio de ticia cristiana. Y señalar las raíces de Dios a los hombres.» la violencia no es sembrar violencia, sino señalar las fuentes de la violen- cia y exigir a quienes pueden cam-2.2. Injusticia y violencia biar, que cambien, que se vea un pa-Al desarrollar este segundo punto, “Ro- so positivo hacia una construcciónmero profeta de la justicia”, hay un pun- de verdadera patria, de verdaderoto que enlaza con el tema de la violen- bien común.» (Homilía del 1-4-cia del cual antes hemos hablado. Para 1978)él la violencia surge de la injusticia, ypor tanto, sin justicia no puede haber 2.3. La paz y la justicia: tareadiálogo auténtico entre las partes en primordial de la Iglesiaconfrontación3: Es por este motivo por lo que él creyó «Pero ni siquiera este diálogo servi- que la paz y el amor entre todos los rá para restablecer la paz deseada si hombres (y pueblos, diría él también no se da la firme voluntad de trans- hoy), nacen de la justicia. Es una tarea formar las estructuras injustas de la primordial de la Iglesia, si quiere ser fiel sociedad. Sólo esa transformación a Jesús. Por esto decía: será capaz de eliminar las violencias concretas, opresivas, represivas o «Invocar el nombre del Señor es una espontáneas. De otra manera, como expresión clásica de la Biblia. Quie- lo han dicho los obispos latinoame- re decir no solamente invocarlo con ricanos, la violencia se instituciona- los labios. Quiere decir tomar con- liza y por ello sus frutos no se hacen ciencia de que somos el pueblo de12
  13. 13. Dios. Quiere decir que en la historia mósfera social en la que se enmien- del hombre está comprometida la den adecuadamente injusticias evi- Iglesia de Dios. Quiere decir invocar dentes que impiden que los bienes el nombre del Señor sobre su pue- creados lleguen de manera equitati- blo, que este pueblo tiene un com- va a todos, bajo la égida de la jus- promiso con ese Dios y que en su ticia y con la compañía de la cari- marcha por la historia, ese pueblo dad”. Son palabras del Santo Padre tiene que dar gloria a Dios no sólo reconociendo esta triste realidad con la expresión de sus buenos sen- salvadoreña: una atmósfera social timientos, sino realizando una socie- en la que los bienes creados por dad que de verdad sea la sociedad de Dios no llegan a hacer felices a to- los hijos de Dios, donde la paz no so- dos los salvadoreños. Y es necesa- lamente sea el equilibrio del temor, rio que, en un ambiente de justicia donde la paz no sea el silencio de los y de amor fraterno, sintamos que cementerios, donde la paz sea la ale- esta república tan bella, que estas gría dinámica de un Dios de paz que, tierras tan fértiles, que estos cielos precisamente por ser un Dios de la tan lindos de El Salvador, sean ale- paz, construye, se desparrama –di- gría de todos los salvadoreños, que ríamos– en bondades, realiza la plu- todos nos sintamos hermanos cobi- riforme maravilla de la creación; y jados por los dones del mismo Dios sus hijos tenemos que hacer lo mis- para todos. mo: una paz que se construye en la justicia, en el amor y en la bondad.» Por eso, hermanos, el “no a la vio- (Homilía del 31-12-1977) lencia” tiene que estar cimentado sobre los fundamentos de justicia. Y se apoya en palabras de Juan Pa- En Medellín, los obispos de Américablo II para dar aún más fuerza a su de- Latina –aprobados por este mismofensa de la paz, que se apoya en la jus- Papa– dijeron que la paz en el con-ticia, como auténtico antídoto contra la tinente no será posible mientras noviolencia que estaba destruyendo a su se construya un orden más justo, quepueblo: la paz no es ausencia de guerra, la «Como ven, el Papa no cancela el paz no es miedo de represión, la paz pasado, lo recuerda. Pero lo recuer- no es equilibrio de dos poderes que da con una esperanza de que no se se tienen pavor. La paz es el fruto de vuelva a repetir, que busquemos, por la justicia, la paz será flor de un amor el camino de una concordia bien en- y de una justicia en el ambiente. Sí tendida, el superar ese clima de vio- a la paz –dice el Papa–, sí a Dios, sí lencia. Ese “no a la violencia” para –diríamos nosotros– a la justicia, sí 1978 tiene que buscarse por esos ca- al amor, sí a la comprensión de to- minos que el Papa acaba de señalar. dos los salvadoreños. Sólo así ten- Y también será –dice el Papa– el ca- dremos esa afirmación neta de la mino para llegar a “construir una at- paz.» (Homilía del 6-1-1978) 13
  14. 14. 2.4. No a una paz alienante tengan nada.» (Homilía del 10-9- 1978)De todas formas, llama la atención que,para Mons. Romero, buen seguidor de «Cuando se le da pan al que tieneCristo (cf. Lc 12,51ss), la paz evangéli- hambre lo llaman a uno santo, peroca no excluye un determinado tipo de si se pregunta por las causas de porviolencia, como mínimo verbal, contra qué el pueblo tiene hambre, lo lla-aquellas personas que no quieren la jus- man comunista, ateísta. Pero hay unticia. “ateísmo” más cercano y más peli- Y en la línea de los grandes profetas groso para nuestra Iglesia: el ateís-de Israel, como Isaías y Amós, denun- mo del capitalismo cuando los bie-cia, siguiendo la enseñanza de Jesús de nes materiales se erigen en ídolos yNazaret, un tipo de religión alienante, sustituyen a Dios.» (Homilía 15-9-que ignora la opción por los pobres y la 1978)defensa de los oprimidos. Es un temaque sale a menudo en sus homilías: 2.5. Fomentar la esperanza «Una religión de misa dominical pe- Por otro lado, me parece que también es ro de semanas injustas no le gusta al un rasgo típico de los profetas que Señor. Una religión de mucho rezo Mons. Romero compartió, que, a la vez pero con hipocresías en el corazón, que denuncian la injusticia, fomentan la no es cristiana. Una Iglesia que se esperanza entre sus oyentes, oprimidos instalara sólo para estar bien, para te- y marginados, recordándoles que Dios, ner mucho dinero, mucha comodi- que los quiere, no los ha abandonado, dad, pero que olvidara el reclamo de aunque humanamente cueste verlo. Esta las injusticias, no sería la verdadera autoestima es importante para poder su- Iglesia.» (Homilía del 4-12-1977) perar los desencantos que la situación «Aun cuando se nos llame locos, aun que viven les puede provocar. Y esta es- cuando se nos llame subversivos, peranza es muy importante para seguir comunistas y todos los calificativos trabajando para cambiar la dura situa- que se nos dicen, sabemos que no ción que están viviendo, confiando en hacemos más que predicar el testi- que “otro mundo es posible”. Dice por monio subversivo de las bienaven- ejemplo en una de sus homilías: turanzas, que le han dado vuelta a to- «Y habrá una hora en que ya no do para proclamar bienaventurados haya secuestros y habrá felicidad y a los pobres, bienaventurados a los podremos salir a nuestras calles y a sedientos de justicia.» (Homilía del nuestros campos sin miedo de que 11-5-1978) nos torturen y nos secuestren. ¡Ven- «Muchos quisieran que el pobre drá ese tiempo! Canta nuestra can- siempre dijera que es “voluntad de ción: “Yo tengo fe que todo cam- Dios” vivir pobre. No es voluntad de biará”. Ha de cambiar si de veras Dios que unos tengan todo y otros no creemos en la Palabra que salva y14
  15. 15. en ella ponemos nuestra confianza. gre derramada y tanto dolor causadoY, para mí, éste es el honor más a los familiares de tantas víctimasgrande de la misión que el Señor me no serán en vano. Es sangre y dolorha confiado: estar manteniendo esa que regará y fecundará nuevas y ca-esperanza y esa fe en el pueblo de da vez más numerosas semillas deDios.» (Homilía del 2-9-1979) salvadoreños, que tomarán concien- cia de la responsabilidad que tienen«No desesperemos, no busquemos de construir una sociedad más justasoluciones de violencia, no odiemos, y humana, y que fructificará en lano matemos. Y repito esto, así clara- realización de las reformas estructu-mente, porque ayer supe allá por rales audaces, urgentes y radicalesSantiago de María, que ya, según al- que necesita nuestra patria.» (Homi-gunos amigos míos, yo he cambia- lía del 27-1-1980)do, que yo ahora predico la revolu-ción, el odio, la lucha de clases, que Mons. Romero, a los pobres campe-soy comunista. A ustedes les consta sinos, oprimidos y maltratados, llenoscuál es el lenguaje de mi predica- de miedo por todo lo que habían vividoción. Un lenguaje que quiere sem- concretamente en la ocupación debrar esperanza; que denuncia, sí, las Aguilares por parte del ejército (asesi-injusticias de la tierra, los abusos del natos, torturas, profanación del Santísi-poder, pero no con odio sino con mo en la iglesia del pueblo)4, no sólo lesamor, llamando a la conversión.» dio esperanza, sino que les devolvió la(Homilía del 6-11-1977) autoestima y los animó a seguir luchan-«Como pastor y como ciudadano do por sus derechos cuando les dijo, asalvadoreño, me apena profunda- ellos que eran personas creyentes, unamente el que se siga masacrando al cosa muy sorprendente: “Vosotros soissector organizado de nuestro pueblo la imagen del Divino Traspasado delsólo por el hecho de salir ordenada- cual nos ha hablado la primera lectura”mente a la calle para pedir justicia y (era una lectura que hablaba del “Siervolibertad. Estoy seguro que tanta san- de Yahvé”, de Isaías). 15
  16. 16. 3. TESTIMONIO MARTIRIAL DEL PROYECTO DE JESÚS Una opción para los pobres, como la que hizo Mons. Romero, obvia- mente comporta la persecución por parte de los poderes injustos y opresores, que dominaban en aquella época aquel pequeño país cen- troamericano.3.1. Una Iglesia encarnada contáramos entre las víctimas tam- bién a los sacerdotes. Son el testi-En este contexto impacta ver cómo in- monio de una Iglesia encarnada enterpretó Mons. Romero esta persecu-ción: los problemas del pueblo… La Igle- sia sufre el destino de los pobres: la «Me alegro, hermanos, de que nues- persecución. Se gloría nuestra Igle- tra Iglesia sea perseguida, precisa- sia de haber mezclado su sangre de mente por su opción preferencial por sacerdotes, de catequistas y de co- los pobres y por tratar de encarnarse munidades con las masacres del en el interés de los pobres… Sería pueblo, y haber llevado siempre la triste que en una patria donde se es- marca de la persecución… Una Igle- tá asesinando tan horrorosamente no sia que no sufre persecución, sino16
  17. 17. que está disfrutando los privilegios Él lo comenta también en una de sus y el apoyo de la tierra, esa Iglesia homilías: ¡tenga miedo! no es la verdadera Iglesia de Jesucristo.» «Espero que este llamado de la Iglesia no endurezca aún más el co- Como Jesús, que fue el primer de- razón de los oligarcas, sino que losfensor cristiano de los derechos huma- mueva a la conversión. Compartan lonos y profeta de la justicia (cf. Lc 13,31- que son y tienen. No sigan callando33), Mons. Romero recibió amenazas con la violencia a los que les estamosde muerte debidas al modo cómo ha- haciendo esta invitación ni, muchoblaba de Dios y defendía a los seres hu- menos, continúen matando a los quemanos oprimidos y empobrecidos, de- estamos tratando de lograr que hayanunciando la injusticia que provocaba una más justa distribución del poderesta situación. Pero, como Jesús, Mons. y de las riquezas de nuestro país. YRomero no se arrugó y habló del senti- hablo en primera persona porque es-do positivo que incluso podía tener su ta semana me llegó un aviso de quemuerte. estoy yo en la lista de los que van a ser eliminados la próxima semana; pero que quede constancia de que la3.2. Hasta el final… voz de la justicia nadie la puede ma-Con motivo de las amenazas tuvo una tar ya.» (Homilía del 24-2-1980)conversación con el padre Azcue en el Pero el testimonio de los numerososúltimo retiro antes de su muerte. Y es- agentes de pastoral, asesinados por elcribió: ejército y los escuadrones de la muerte, «Mi otro temor es acerca de los ries- por su opción en favor del proyecto de gos de mi vida. Me cuesta aceptar Jesús, por su opción por los pobres, lo una muerte violenta que en estas cir- anima a seguir en la línea que está lle- cunstancias es muy posible, incluso vando, a pesar de que esto pone en pe- el Sr. Nuncio de Costa Rica me avi- ligro su vida: só de peligros inminentes para esta «Aunque me maten, no tengo nece- semana. El padre me dio ánimo di- sidad. Si morimos con la conciencia ciéndome que mi disposición debe tranquila, con el corazón limpio de ser dar mi vida por Dios cualquiera haber producido sólo obras de bon- que sea el fin de mi vida. Las cir- dad, ¿qué me puede hacer la muer- cunstancias desconocidas se vivirán te? Gracias a Dios que tenemos es- con la gracia de Dios. Él asistió a los tos ejemplares de nuestros queridos mártires y si es necesario lo sentiré agentes de pastoral, que compartie- muy cerca al entregarle mi último ron los peligros de nuestra pastoral suspiro. Pero que más valioso que el hasta el riesgo de ser matados. Y yo, momento de morir es entregarle to- cuando celebro la eucaristía con us- da la vida y vivir para Él.» tedes, los siento a ellos presentes. 17
  18. 18. Cada sacerdote muerto es, para mí, En esto se pareció una vez más a su un nuevo concelebrante en la euca- Maestro, Jesús (cf. Getsemaní: Mc 14, ristía de nuestra arquidiócesis. Y sé 32-42). que está así, dándonos el estímulo de Pero no se arrugó, ni aceptó la pro- haber sabido morir sin miedo, por- tección personal que le ofrecía el presi- que llevaban su conciencia compro- dente de la república5, sino que siguió metida con esta ley del Señor: la op- haciendo, como Jesús, aquello que él ción preferencial por los pobres.» creía que tenía que hacer por fidelidad a (Homilía del 2-9-1979) Jesús y por amor a su pueblo maltrata- Esta decisión valiente de seguir el do injustamente. Y como Jesús, confiócamino de Jesús, que lo podía llevar a la que su muerte redundaría en beneficiomuerte, no le evitó, obviamente, que en de su pueblo y no sería inútil, como sedeterminados momentos tuviera miedo, puede ver gracias a algunos textos decomo lo demuestra su diario personal. sus homilías.18
  19. 19. CONCLUSIÓN Para Romero, el bien del pueblo, sobre todo el de los más pobres que tenían la vida más amenazada, el Reinado de Dios en terminología evangélica, era el criterio decisivo que tenía que guiar su actuación y la de cualquier persona, en especial la cristiana. Por esto era crítico no sólo con las oligarquías políticas y económicas que dominaban el país, sino también con las organizaciones populares, cuando con sus erro- res, con sus luchas por el poder, perjudicaban al pueblo, sobre todo a los más pobres.Era crítico también con él mismo6 y con nemos. Porque sería muy triste unala propia Iglesia, cuando ésta no hacía Iglesia que se sintiera tan dueña deuna opción por los pobres, auténtica y la verdad que rechazara todo lo de-creíble. Por esto dijo el 8-7-1978: más. Una Iglesia que sólo condena, una Iglesia que sólo mira pecado en «El profeta denuncia también los los otros y no mira la viga que lleva pecados internos de la Iglesia. ¿Y en el suyo, no es la auténtica Iglesia por qué no? Si obispos, Papa, sacer- de Cristo.» dotes, nuncios, religiosas, colegios católicos, estamos formados por Y también dijo el 28-8-1977, expli- hombres y los hombres somos peca- citando qué tipo de Iglesia quería él: dores, necesitamos que alguien nos sirva de profeta para que nos llame «Ahora la Iglesia no se apoya en nin- a conversión, para que no nos deje gún poder, en ningún dinero. Hoy la instalar una religión como si ya fue- Iglesia es pobre. Hoy la Iglesia sabe ra intocable. La religión necesita que los poderosos la rechazan, pero profetas y gracias a Dios que los te- que la aman los que sienten en Dios 19
  20. 20. su confianza… Ésta es la Iglesia que licía, de los cuarteles... Hermanos, yo quiero. Una Iglesia que no cuen- son de nuestro mismo pueblo. Matan te con los privilegios y las valías de a sus mismos hermanos campesinos. las cosas de la tierra. Una Iglesia ca- Y ante una orden de matar que dé un da vez más desligada de las cosas te- hombre, debe prevalecer la ley de rrenas, humanas, para poderlas juz- Dios que dice: “No matar”. Ningún gar con mayor libertad desde su soldado está obligado a obedecer perspectiva del Evangelio, desde su una orden contra la Ley de Dios. pobreza.» Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que re- Pero cuando la Iglesia es fiel a Jesús,entonces es perseguida en un mundo en cuperen su conciencia, y que obe-el que acostumbran a dominar los po- dezcan antes a su conciencia que aderes egoístas y asesinos. Por eso, para la orden del pecado. La Iglesia, de-él la persecución: fensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad hu- «¡Es la nota histórica de la Iglesia! mana, de la persona, no puede que- Siempre tiene que ser perseguida. darse callada ante tanta abomina- Una doctrina que va contra las in- ción. Queremos que el gobierno moralidades, que predica contra los tome en serio que de nada sirven las abusos, que va siempre predicando reformas si van teñidas con tanta el bien y atacando el mal, es una doc- sangre. En nombre de Dios y en trina puesta por Cristo para santifi- nombre de este sufrido pueblo, cu- car los corazones, para renovar las yos lamentos suben hasta el cielo sociedades. Y naturalmente, cuando cada día más tumultuosos, les supli- en esa sociedad o en ese corazón hay co, les ruego, les ordeno en nombre pecado, hay egoísmo, hay podre- de Dios: cese la represión.» dumbre, hay envidias, hay avaricias, pues el pecado salta, como la cule- bra cuando tratan de apresarla, y per- “Resucitaré en el pueblo” sigue al que trata de perseguir el mal. Por eso, cuando la Iglesia es perse- La oligarquía salvadoreña y el ejército, guida, es señal de que está cum- apoyado masivamente por el gobierno pliendo su misión.» (Homilía 25-11- de EE.UU., ya no pudieron tolerar más 1977) estas palabras. Y lo asesinaron. Pero entonces sucedió que el pueblo salva- En cualquier caso, selló su muerte doreño lo quiso aún más y se sintió máscuando el domingo antes de que lo ase- apoyado que nunca en su lucha por li-sinaran, dijo lo siguiente: berarse. Sucedió, lo que ya Mons. «Yo quisiera hacer un llamamiento, Romero había predicho en una de sus de manera especial, a los hombres homilías: del ejército. Y en concreto, a las ba- «He sido frecuentemente amenaza- ses de la Guardia Nacional, de la po- do de muerte. Debo decirles que, co-20
  21. 21. mo cristiano, no creo en la muerte sa que la UCA concedió, post mortem, sin resurrección. Si me matan, resu- a Mons. Romero y que expresan bien lo citaré en el pueblo salvadoreño. Se que fue y significa: lo digo sin ninguna jactancia, con la más grande humildad. Como pastor «En una sociedad configurada por estoy obligado por mandato divino los poderes de la muerte, él, que era a dar la vida por quienes amo, que promotor de los principios de la vi- son todos los salvadoreños, aun por da, no pudo ser tolerado. Como la de aquellos que vayan a asesinarme. Si su gran maestro Jesús de Nazaret, su llegaran a cumplirse las amenazas, misión pública al frente del arzobis- desde ya ofrezco a Dios mi sangre pado sólo duró tres años. Reunidos por la redención y resurrección de El los poderes de las tinieblas, decidie- Salvador. El martirio es una gracia ron acabar con quien, como en el ca- que no creo merecer, pero si Dios so de Jesús, fue acusado de andar so- acepta el sacrificio de mi vida, que liviantando a la gente desde Galilea mi sangre sea semilla de libertad y hasta Judea, desde Chalatenango la señal de que la esperanza será hasta Morazán. Y lo acallaron de un pronto una realidad. Mi muerte, si es tiro mortal porque el pueblo no hu- aceptada por Dios, sea por la libera- biera permitido que lo crucificaran ción de mi pueblo y como un testi- en público. Sólo así pudieron acallar monio de esperanza en el futuro. al profeta. Pero ya para entonces la Pueden decir, si llegasen a matarme, semilla había fructificado y su voz que perdono y bendigo a quienes lo había sido recogida por miles de gar- hagan. Ojalá, se convenzan que per- gantas que con Monseñor habían re- derán su tiempo. Un obispo morirá, cobrado su voz perdida. Los sin voz pero la Iglesia de Dios, que es el pue- ya tenían voz, la suya y la de blo, no perecerá jamás.» (Marzo de Monseñor. Y al quedar huérfanos, 1980) podían alcanzar su mayoría de edad y convertirse así en padre de nuevos Y una vez más, Mons. Romero tuvo hijos, innumerables como las arenasrazón. Ha resucitado en el pueblo de El del mar. Y es que el asesinado era unSalvador, que lo sigue queriendo y se mártir. Lo mataron porque ilumina-apoya en su testimonio y en sus palabras ba y denunciaba desde el evangeliopara seguir luchando por un mundo me- los males del país y a quienes losjor, en el cual todas las personas puedan perpetraban, pero murió porque elvivir humana y dignamente y en el cual amor de Dios y el amor del pueblolos Derechos Humanos sean realmente le estaban pidiendo dar su vida enrespetados. testimonio de lo que creía y de lo que Y quiero acabar con unas palabras practicaba. Por eso resucitó en elde I. Ellacuría, también él un mártir, que pueblo por el que había muerto, ydefendió los Derechos Humanos y la por eso esperó también la resurrec-justicia, unas palabras que él pronunció ción cristiana en la que confiaba sincon motivo del doctorado honoris cau- asomo de duda.» 21
  22. 22. San Romero de América (Pere Casaldàliga) El ángel del Señor anunció en la víspera... El corazón de El Salvador marcaba 24 de marzo y de agonía. Tú ofrecías el Pan, el Cuerpo Vivo –el triturado cuerpo de tu Pueblo; Su derramada Sangre victoriosa –¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada! El ángel del Señor anunció en la víspera, y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte; como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo. ¡Y se hizo vida nueva en nuestra vieja Iglesia! Estamos otra vez en pie de testimonio, ¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro! Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra. Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente. Romero de la Pascua Latinoamericana. Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa. Como Jesús, por orden del Imperio. ¡Pobre pastor glorioso, abandonado por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...! (Las curias no podían entenderte: ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo). Tu pobrería sí te acompañaba, en desespero fiel, pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética. El Pueblo te hizo santo. La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós. Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.22
  23. 23. Como un hermano herido por tanta muerte hermana,tú sabías llorar, solo, en el Huerto.Sabías tener miedo, como un hombre en combate.¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,con una sola mano consagrada al servicio.América Latina ya te ha puesto en su gloria de Berninien la espuma aureola de sus mares,en el dosel airado de los Andes alertos,en la canción de todos sus caminos,en el calvario nuevo de todas sus prisiones,de todas sus trincheras,de todos sus altares...¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!San Romero de América, pastor y mártir nuestro:¡nadie hará callar tu última homilía! 23
  24. 24. NOTAS1. De todos modos, en América Latina ha habido al venir, finalmente –porque quise estar con una serie de obispos que se han distinguido ustedes desde el principio y no se me permi- por su opción por los pobres y su denuncia de tió–, hermanos, y les traigo la palabra que la injusticia. Recuerdo unos cuantos: Helder Cristo me manda decirles: una palabra de soli- Cámara y Pere Casaldàliga, en Brasil; Leóni- daridad, una palabra de ánimo y de orienta- das Proaño, en Ecuador; don Sergio Méndez ción y, finalmente, una palabra de conver- Arceo, en Chiapas; y los obispos que han sión». muerto asesinados, como Enrique Angelelli, 5. Públicamente le dijo en sus homilías: «quiero en Argentina; Juan Gerardi, en Guatemala; decirle que antes de mi seguridad personal yo Joaquín Ramos, en El Salvador, y Gerardo Va- quisiera seguridad y tranquilidad para 108 lencia, en Colombia. familias y desaparecidos… El pastor no quie-2. La edición crítica (editada por Miguel Cavada) re seguridad mientras no se la den a su reba- de los sermones de Mons. Romero, en los ño». años durante los cuales fue arzobispo de San 6. El 21-8-1977 dijo: «Yo, que les estoy hablando, Salvador, ha sido publicada en 6 volúmenes necesito convertirme continuamente. El peca- con el título: Homilías de Monseñor Oscar A. dor, el religioso, la religiosa, el colegio católi- Romero, San Salvador, UCA editores 2005- co, la parroquia, el párroco, la comunidad, la 2009. Iglesia, pues, tiene que convertirse a lo que3. La confrontación que se desencadenó en El Dios quiere en este momento de la historia de Salvador hacía diez años que persistía cuando El Salvador. Si uno vive en un cristianismo Romero fue asesinado que es muy bueno, pero que no encaja con4. En su sermón en Aguilares el 19-6-1977 dijo: nuestro tiempo, que no denuncia las injusticia, «A mí me toca ir recogiendo atropellos, cadá- que no proclama el reino de Dios con valentía, veres y todo eso que va dejando la persecución que no rechaza el pecado de los hombres, que de la Iglesia. Hoy me toca venir a recoger, en consiente por estar bien con ciertas clases, los esta iglesia, en este convento profanado, un pecados de esas clases, no está cumpliendo su sagrario destruido y sobre todo un pueblo deber, está pecando, está traicionando su humillado, sacrificado indignamente. Por eso, misión».24

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