Personajes De Intervencion Educativa Chan1

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PERSONAJES DE INTERVENCION EDUCATIVA

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Personajes De Intervencion Educativa Chan1

  1. 1. Émilio Durkheim (Épinal, 1858 - París, 1917) Sociólogo y antropólogo francés.
  2. 2. Biografía Nació en Épinal, Francia, el 15 de abril 1858 en la región de Lorena. A pesar de ser hijo de una familia profundamente religiosa (era hijo de un rabino), Durkheim tuvo una vida completamente secular. Desde joven se sintió atraído por el método científico, que se oponía a su educación basada en la religión. En muchos de sus trabajos, de hecho, estuvo dedicado a demostrar que los fenómenos religiosos provienen de factores sociales más que divinos. Sus antecedentes judíos, sin embargo, moldearon su sociología, y muchos de sus estudiantes y colaboradores fueron compañeros judíos o parientes de sangre. Durkheim entró a la École Normale Supérieure (Escuela Normal Superior), en 1879. Su generación fue una de las más brillantes del siglo XIX y muchos de sus compañeros de clase, tales como Jean Jaurès y Henri Bergson se convertirían en importantes figuras de la vida intelectual francesa. En la ENS (Escuela Normal Superior), Durkheim estudió con Fustel de Coulanges de su generación cuando se graduó en filosofía en 1882. En 1887, es nombrado profesor de pedagogía y ciencia social de la Universidad de Burdeos. Comienza con sus enseñanzas en sociología y fue el primero en enseñar esta ciencia en Francia. Como consecuencia de los pesares que le causó la muerte de su único hijo, murió en París el 15 de noviembre de 1917.
  3. 3. Teoría sociológica Hechos sociales Teóricos anteriores veían a la sociología no como un ámbito autónomo de investigación, sino a través de acercamientos psicológicos u orgánicos. Por el contrario Durkheim concibió la existencia de fenómenos específicamente sociales ("hechos sociales"), que constituyen unidades de estudio que no pueden ser abordadas con técnicas que no sean las específicamente sociales. Asimismo redefinió a la sociología como la ciencia que tiene como objeto el estudio de estos hechos sociales. Durkheim definió los hechos sociales en Las reglas del método sociológico como: ..."modos de actuar, pensar y sentir externos al individuo, y que poseen un poder de coerción en virtud del cual se imponen a él..." (E. Durkheim. les regles de la methode sociologique ' Paris: Presses Universitarires de France, 1956,p. 5)Dichos hechos existen con anterioridad al nacimiento de un individuo en determinada sociedad; por lo tanto, son exteriores a él. Son colectivos porque son parte de la cultura de la sociedad, y son coercitivos porque los individuos se educan conforme a las normas y reglas de ella sólo por el hecho de nacer en aquélla. Durkheim afirmó: "si existían antes es que existen fuera de nosotros" y menciona la lengua natal, la escritura y el sistema monetario como ejemplos. Durkheim también dijo que la sociedad era algo que estaba fuera y dentro del hombre al mismo tiempo gracias a que este adoptaba e interiorizaba los valores y la moral de la sociedad, de esto también deriva que unos se vean obligados a ciertos parámetros y límites de los que ellos no están de acuerdo y se rebelan ante ella.
  4. 4. La división del trabajo social En su tesis doctoral publicada en 1893, Durkheim considera el problema de la solidaridad social. Su estudio se basó en la distinción de dos formas de solidaridad. Pero primero deberíamos saber que la solidaridad es, para el autor, un hecho moral; por lo tanto, sin la posibilidad de aparecer positivamente, como un hecho externo, debe buscarse algún fenómeno que tenga esa existencia exterior, que sea tangible y positivo: que represente o indique a ese elemento moral. Él encuentra esas condiciones en las formas de la pena y éstas aparecen en las formas del derecho. La pena represiva, expresada en el derecho penal, aparece en aquellas sociedades con fuertes estados de conciencia colectiva, para las cuales el crimen es una ofensa a toda la sociedad. Es por eso que se hace necesaria una dura pena. Esta característica se da en las sociedades primitivas. En cambio, en las sociedades modernas, se encuentra instalada la pena restitutiva, aquella que pretende volver las cosas al estado anterior a aquel en que fue cometido el crimen. La ofensa no se comete contra toda la sociedad, sino que es un problema entre las partes. En las sociedades modernas existen las formas de derecho civil, de la familia, del comercio. Los hombres, al nacer distintos entre sí, son diferentes, es por eso que existe gran división del trabajo social. En las sociedades primitivas, la solidaridad surge de la conciencia colectiva y la denomina solidaridad mecánica : la identificación con un grupo social se produce por las condiciones de igualdad, está en boga la idea de comunidad en tanto los individuos tienen "cosas en común", que producen un fuerte compromiso. En cuanto a la división del trabajo, no hay especialización, pero sí ascenso (Durkheim da dos ejemplos de sociedades primitivas en un contexto moderno: la Iglesia y el Ejército, fuertemente verticalistas ambas).
  5. 5. En las sociedades modernas, esa conciencia colectiva es más débil y la solidaridad que existe en ellas es orgánica , puesto que surge de las diferencias producidas por la división social del trabajo, que es en general la respuesta que el siglo XIX da a la pregunta sobre el origen de todo hecho social. La solidaridad es, más particularmente, por necesidad en este tipo de sociedades, en las que las pasiones son reemplazadas por los intereses. En esta obra aparece la primera formulación de una categoría que se instala firmemente en el pensamiento de Durkheim: la anomia. Cuando comienza a analizar el funcionamiento de las sociedades complejas, (o modernas) se encuentra con dicha clasificación, entendiendo la anomia como una carencia de solidaridad social, dado que las relaciones con los órganos no están reglamentadas dado el desajuste originado por la permanente modernización. Particularmente, Durkheim encuentra en el contrato social un factor de anomia, ya que no garantiza el orden.La anomia será tratada en su obra El Suicidio, donde encuentra que el suicidio anómico se debe a una repentina ruptura del equilibrio social. La anomía o anomía es el mal que sufre una sociedad a causa de la ausencia de reglas morales y reglas jurídicas, es decir es la ausencia de la norma . Esta ausencia se debe al desequilibrio económico y/o al debilitamiento de sus instituciones, que implica un bajo grado de integración social. Previa a la formulación del suicidio anómico, conceptuó otros dos tipos de suicidio basándose siempre en la herramienta estadística tomada de Lambert Adolphe Jacques Quételet. Ellos son: el suicidio altruista , el cuál ocurre al estar sobre-adaptado a la estructura del sistema social (ej: kamikazes); y por otro lado el suicidio egoísta , el cuál demuestra claramente lo contrario, el individuo se encuentra en un estado de alienación de la norma. No es que la norma no esté explicitada en el sistema, sino que es el individuo mismo quien no las registra.
  6. 6. Método de estudio de los hechos sociales Durkheim propone estudiar los hechos sociales como "cosas" (no porque estos sean cosas materiales propiamente dichas, sino por su característica de observables y verificables empíricamente), pues plantea que pueden ser observados y contrastados por medio del método científico, estableciendo tres reglas básicas. La primera regla menciona lo necesario de desechar todas las ideas preconcebidas, utilizando sólo aquellos criterios y conceptos construidos científicamente. El sociólogo debe aislarse de sus creencias político-religiosas, porque podrían influir sobre los hechos sociales que se estudian. La segunda define previamente el hecho social y lo segmenta. Tras la definición, se procede a la búsqueda y recopilación de datos acordes al caso estudiado, que permitan llegar a la elaboración de conclusiones. Por último, la tercera regla menciona que sólo se debe tener en cuenta aquellos caracteres que tienen un grado de objetividad propio del hecho social. El sociólogo debe alejarse de las sensaciones de carácter subjetivo.
  7. 7. Idea de "estructura“ Para Durkheim, la sociedad está estructurada alrededor de un conjunto de pilares que se manifiestan a través de expresiones. Así, se acerca al Dios de Spinoza tal como fue tomado posteriormente por el estructuralismo, que encuentra así en este autor antecedentes y fundamentos. No obstante, no se debe confundir este concepto con la caracterización que Durkheim hace de Dios y las religiones, que, tal como figura en Las formas elementales de la vida religiosa , describe a las creencias religiosas expresadas en ritos, simbologías, emblemas o ideas abstractas como representaciones elaboradas por la sociedad para afirmar su sentido, su objetivo como tal. Las creencias se evidencian al padre de la sociología clásica como indispensables para la reproducción de la sociedad, en tanto acarrean una moral (de este modo, al hablar de creencias nos encontramos expuestos al factor subjetivista en el pensamiento de Durkheim, ya que para hacer efectivo el fin de los lazos sociales es necesario que los componentes de la sociedad se apropien de las creencias internalizadas y actúen conforme a ellas). Así, la idea de Dios proviene del hombre, aunque su manifestación como sustancia sea spinoziana (expresa sus atributos pero no crea). El sociólogo Émile Durkheim estudia los hechos sociales como cosas aplicando métodos sociológicos donde define y agrupa los hechos sociales. Uno de los métodos sociológicos preponderantes fue la Estadística, la cuál por su carácter puramente empírico fue legitimada por la comunidad científica.
  8. 8. Idea de "función” Tomada de Spencer, y en estrecha relación con el concepto de "estructura", la idea de función la lleva implícita: dada una sociedad estructurada en torno a un sistema, en él cada individuo cumple funciones o roles, es decir, un conjunto de obligaciones definidas antes de que su concreción llegue a darse. Esta idea constituye un legado importantísimo para el funcionalismo y el pensamiento norteamericano en general.En fin todo esta íntimamente ligado con todo
  9. 9. El Estado Según la visión durkheimiana, el Estado se define por las funciones que cumple, que deben ser limitadas, ya que no tiene que manejar los lazos sociales ni la conciencia colectiva. El Estado es un tipo de conciencia colectiva, pero no la concentra toda: es un órgano de pensamiento social, y su función específica es elaborar ciertas representaciones sociales para dirigir la conducta colectiva. Ante el creciente desarrollo del marxismo en su época, que veía a la existencia de conflictos como propia de la sociedad y del autodespliegue de la historia, es decir, como factor necesario para el progreso; Durkheim entendía a los conflictos como anomalías dentro del avance hacia el orden y el progreso, dos ideas centrales en las concepciones de la sociedad de aquella época.
  10. 10. Principales obras La división del trabajo social (1893). Su tesis doctoral. Las reglas del método sociológico (1895). Desarrolla cómo abordar los hechos sociales en forma sistemática y científica. L'Année Sociologique (1896). Revista en la que se dan a conocer investigaciones sobre sociología y antropología. El suicidio (1897). Primera investigación sociológica basada en datos y análisis estadísticos. La educación moral (1902). Las formas elementales de la vida religiosa (1912). Libro en que analiza la sociología de la religión y su relación con la teoría del conocimiento. Es un texto fuertemente platónico. Lecciones de Sociología (1912). Dicta lecciones acerca de: la moral profesional (lecciones 1, 2, 3), la moral cívica (lecciones 4, 5, 6, 7, 8, 9), el derecho de propiedad (lecciones 10, 11, 12, 13, 14) y el derecho y la moral contractual (lecciones 15, 16, 17, 18). Obra póstuma Educación y sociología (1924). Ofrece su definición de educación y ahonda en el carácter social de la misma. Establece relaciones entre la Pedagogía y la Sociología. La educación: su naturaleza, su función (1928) Explica el concepto de educación a través de la función que cumple en la teoría de la reproducción social.
  11. 11. Talcott Parsons, 1902–1979 sociólogo estadounidense
  12. 12. Cursó estudios en el Amherst College, la London School of Economics y la Universidad de Heidelberg (Alemania). Dio clases de sociología en la Universidad Harvard de 1927 hasta 1974 como director del Departamento de sociología de dicha universidad (1944). Más tarde fue nombrado presidente del nuevo Departamento de Relaciones Sociales 1946 y posteriormente presidente de la American Sociological Society en 1949 Es uno de los mayores exponentes del estructural funcionalismo en sociología. Dicha teoría social sostiene que las sociedades tienden hacia la autorregulación, así como a la interconexión de sus diversos elementos (valores, metas, funciones, etc.). La autosuficiencia de una sociedad están determinadas por necesidades básicas, entre las que se incluían la preservación del orden social, el abastecimiento de bienes y servicios, la educación como socialización y la protección de la infancia. Entre sus libros destacan: La estructura de la acción social (1937). El sistema social (1951). Si bien ha sido considerado como uno de los sociólogos más eminentes del siglo XX, ha sido criticado por no prestar suficiente atención al cambio social y a los conflictos asociados a él. Su obra es uno de los primeros intentos de síntesis dentro del campo de la sociología donde revisa los escritos de Émile Durkheim y Max Weber, así como de autores menores para la sociología como Vilfredo Pareto, y (en la obra de 1951) Sigmund Freud. El papel de Marx en la teoría parsoniana es "asaz y escuálido" según la crítica que realiza Anthony Giddens, e incluso se ha dicho que la obra de Parsons no es más que una teoría conservadora que pretendía ignorar a Marx.
  13. 13. Teoría Parsons pertenece al paradigma funcionalista, por lo tanto su interés es técnico para predecir y controlar. Si bien no es considerado fundador de ningún paradigma, se lo ubica junto a Durkheim en el paradigma funcionalista, donde elabora una teoría que recrea el funcionalismo. Podríamos decir que su preocupación estuvo centrada en lo que podríamos llamar “la sociedad”. Lo característico de los autores de este siglo es que conciben a la sociedad como una totalidad, como una unidad. La preocupación más característica de los autores del siglo XIX era analizar esta totalidad según sus “modos”, según sus “tipos”. Entonces, la sociología del siglo XIX construía tipologías, clasificaciones, de formas de ser de la sociedad. Podemos decir algunos ejemplos, Saint Simón clasifica a la sociedad en “sociedades militares” y “sociedades industriales”. Lo mismo hace Spencer. Comte clasifica a las sociedades según sus famosos estados como producción de conocimiento, sociedades biológicas, sociedades metafísicas, sociedades positivas... Durkheim clasifica a las sociedades según sus modos de solidaridad, sociedades de solidaridad mecánica y orgánica. James clasifica a las sociedades según el modo de ser de cada localidad ya sea, más o menos, cargadas de sentido subjetivos, o unidas por lazos emocionales, y a esto lo llamará “comunidad”, o que se caracterice por lazos más impersonales, más fríos, más mecánicos, y a esto lo llamará “sociedad”, así que clasifica a las sociedades en “comunidad” o “sociedad”. Marx clasifica a las sociedades según sus modos de producción predominantes etc.
  14. 14. Fuentes Parsons para elaborar su teoría se basa en varias fuentes. Principalmente toma a Durkheim, utilizando su definición de sociedad, pero considerada como un sistema y no un organismo, En contraposición a Marx considera al conflicto como disfunción. Toma de Weber el concepto de acción social, lo que es una conducta con significado referente a la cultura. También retoma cuestiones de autores externos a la disciplina sociológica, como Freud, utilizando su segunda tópica, que plantea a la personalidad compuesta por tres componentes, el Ello (deseos), el Superyó (restricciones) y el Yo (mediador realista). Con esto se basa en el libro de Freud El malestar de la cultura que plantea a la sociedad como represor de nuestros instintos, ya que en el caso de las represiones del Superyó son todas de conformación social. Por último toma de Ludwing Van Bertalanffy, biólogo y padre de la teoría general de sistemas, su propuesta de un modelo que amplíe la visión científica bajo un nuevo aspecto de ordenamiento y relación a través del modelo de sistema.
  15. 15. Conceptos Sistema: es un conjunto interrelacionado y jerarquizado de partes que al interactuar producen determinado comportamiento. Jerarquizado: concepto que extrae Parsons de Bertalanffy e implica el ordenamiento por orden de importancia. Aparato: es un conjunto interrelacionado de partes en el que no hay una más importante que otra. Criterio de jerarquización: el criterio es el equilibrio el cual es fruto del cambio y la estabilidad. Parsons es conocido en la historia de la sociología, como el autor de la Tº estructural funcionalista, que se llama “A.G.I.L.”. El esquema ágil, o el modelo de las cuatro funciones, como es la Tº estructural funcionalista, que es lo mismo, no fue ni el primero ni el más importante, es decir, el más lucido, de los intentos parsoniano por resolver este problema. Parsons elaboró muchos intentos de Tº, todos ellos muy sugestivos, muy interesantes, muy atractivos. Uno de ello alcanzó cierto notable éxito en la comunidad sociológica internacional. Fue el modelo AGIL. Pero lo interesante es que Parsons intenta superar la distinción entre acción y sistema, entre objetivismo y subjetivismo en Tº sociológica. Curiosamente cada uno de los momentos de su Tº se fue desplazando, y en el fondo inconscientemente terminó siendo el representante de cada uno de esos enfoques.
  16. 16. Acción social en Talcott Parsons Psicológicos: acciones imprescindibles o afectivas (llorar, comer, reír). Físicos: objetos materiales, no interactúan pero son imprescindibles como medios. Culturales: regulan y le dan significado a la acción. Valores y normas. Sociales: otros individuos con quien se interactúa. Funcionamiento: tiene tres modos. Catético: relacionado al amor o al afecto. Se relacionan a través de estos valores. Cognitivo: relacionado al conocimiento. Se investiga, se deja conocer. Evaluativo: relacionado al valor. Se relaciona con algo por cuan correcto es.
  17. 17. Problemas para mantener el equilibrio Procesos sociales: el funcionamiento de todo sistema supone resolver los siguientes problemas. ¿Cómo se asegura la coordinación necesaria entre todos los subsistemas? Para lograr la coordinación entre los subsistemas primero hay que definir los fines y los objetivos así como los métodos para obtener los objetivos. Luego hay que establecer normas de funcionamiento, sistemas de gratificaciones y sanciones y nombrar autoridades. Este conjunto constituye el subsistema político. ¿Cómo se asegura que todos los integrantes de la sociedad conozcan los valores en que se sustenta? ¿Cómo se los motiva a aceptarlos y plegarse a ellos? A través del proceso de socialización los distintos integrantes del sistema van siendo formados desde niños de acuerdo a las normas establecidas y recurriendo a sistemas de gratificaciones y sanciones para lograr los fines sociales. ¿Cómo se hace para que el sistema y sus miembros logren sus objetivos? Dividiendo el trabajo entre los distintos integrantes, coordinando e integrando. El lugar que ocupes en la sociedad va a determinar el poder, prestigio y propiedad que tengas. Quien más haya cumplido con los fines va a estar más alto en la pirámide social. Según Parsons cada persona tiene el lugar que se merece dentro de la pirámide. El fracaso de las sociedades es el fracaso individual
  18. 18. Robert King Merton, Filadelfia-1910-Nueva York–2003 sociólogo estadounidense
  19. 19. Biografía Nacido en el seno de una familia judía emigrada del este de Europa, su nombre de nacimiento fue Meyer Schkolnickzó su doctorado en la Universidad Harvard, del que se recibió en 1939, y en 1941, comenzó a enseñar en la Universidad Columbia de Nueva York. Allí, junto a Talcott Parsons, desarrolló la teoría sociológica estructural-funcionalista, que privilegia un análisis microscópico de la sociedad, analizando las partes que la integran y la relación entre ellas. Permanecería enseñando en la Universidad de Columbia hasta 1979. Murió en Nueva York, a los 92 años, en 2003.
  20. 20. Teoría sociológica Teoría funcional-estructuralista Es uno de los padres de la escuela estructural-funcionalista. Para Merton, la sociedad es un sistema que está constituido por una estructura que permanece en el tiempo, siendo un sistema un conjunto de elementos interdependientes, en equilibrio y que tienen la posibilidad de crecer. Por este motivo, a la teoría se la ha denominado sistémica . Los elementos que integran el sistema son subsistemas interdependientes, que cumplen funciones sociales necesarias para el funcionamiento, regularidad y estabilidad de todo el sistema. Cada subsistema cumple una función. Si cumple con sus objetivos se le denomina funcional, y, en caso contrario, disfuncional. Merton considera a la estructura como un sistema de relaciones relativamente estables entre las partes de un conjunto, y la estabilidad deriva de la permanencia de los actos sociales más allá de las personas.
  21. 21. Tipos de funciones Funciones manifiestas Las funciones manifiestas son aquellas que presentan consecuencias objetivas para la sociedad (o cualquiera de sus partes), reconocibles y deseadas por las personas o grupos implicados. Son aquellas funciones o efectos que se producen en la sociedad y que son en primer lugar positivas, en segundo lugar dichos fines son explicitados por los editores de las normas y, en tercer lugar, reconocidos por los editores de las normas (se reconoce que la norma es útil para dicho fin). Funciones latentes Las funciones latentes son aquellas que contribuyen a la adaptación social o a otros objetivos pero, simultáneamente, no son deseadas o reconocidas por la sociedad o el grupo. Un gran ejemplo de función latente es el proceso de socialización llevado a cabo en el colegio. Aparte de los conceptos básicos que enseñan (función manifiesta) aprendes a comportarte.
  22. 22. El enfoque que Merton hace del análisis funcional fue expuesto por él en un "paradigma" de once puntos. Es una especie de guía metodológica-pedagógica, que preparó para sus alumnos y que presenta un gran interés para la investigación en ciencias sociales, incluída la Ciencia Política, por su orientación fuertemente empírica y su preocupación por la precisión: 1) Elementos a los que se atribuyen funciones: - Descripción pura. - Alternativas desechadas. - Sentido de la actividad para los miembros del grupo. - Motivos de los actores. - Regularidades de comportamiento. 2) Diferenciación entre los motivos de los participantes y las actitudes y creencias. 3) Consecuencias objetivas de los fenómenos:-Consecuencias funcionales. | Manifiestas - Consecuencias disfuncionales. | o - Consecuencias no funcionales. | Latentes. - Balance favorable del conjunto de consecuencias. 4) Los sistemas sociales son plurales: a qué unidad sirve la función. 5) Exigencias funcionales: Condiciones esenciales para el mante- nimiento o estabilidad del sistema. 6) Mecanismos de realización de las funciones. 7) Alternativas o equivalentes funcionales. 8) Contexto estructural: estrecha relación entre estructura y función. 9) Dinámica y principios de cambio. 10) Problemas de verificación. 11) Implicaciones ideológicas del análisis: esclarecer la propia parcialidad.
  23. 23. Antonio Gramsci, Cerdeña-1891-Roma–1837 Político, Pedagogo, Filosofo y Teórico Marxista Italiano
  24. 24. Biografía Sus padres fueron Francesco Gramsci (1860-1937) y Giuseppina Marcias (1861-1932). Francesco era originario de Gaeta y estudiaba derecho, pero a causa de la pobreza de su familia debió encontrar rápido un trabajo y partió para Cerdeña. Corría el año 1881 y se emplearía en la oficina de registro de Ghilarza. Allí conoce a Peppina, que sólo había estudiado hasta tercero de primaria y se casan, a pesar de la oposición de los padres de ella. Durante este período nacieron sus hijos: Gennaro (1884), Grazietta (1887), Emma (1889) y en 1891, en Ales, Antonio, bautizado el 29 de enero. El año siguiente los Gramsci se mudaron a Sorgono, donde nacen sus hijos: Mario en 1893, Teresina en 1895 y Carlos en 1897. Arrestado el 9 de agosto de 1898 con la acusación de peculado, concusión y falsedad en actos, Francesco Gramsci es condenado el 27 de octubre de 1900 al mínimo de la pena con la atenuante del “leve valor”: 5 años, 8 meses y 22 días de cárcel, para expiar en Gaeta. Privada del sueldo del padre, para la familia Gramsci son años de extrema miseria. Antonio, por una caída a los tres años, sufre un traumatismo que le provoca una deformación en su columna y no crece más: su altura no superará el metro y medio. Aunque según la autopsia y los datos que dan en la "Casa-museo de Antonio Gramsci" en Ghilarza, estaba enfermo de tuberculosis ósea, lo que le impidió el crecimiento. Y ya poco antes de la muerte le afectó en los pulmones.Antonio comienza a asistir a la escuela primaria a los siete años y la concluye en 1903 con el máximo de calificaciones.
  25. 25. Sin embargo, las condiciones de la familia no le permiten inscribirse a la secundaria y da su pequeña contribución a la economía doméstica trabajando en la Oficina del Catastro por 9 liras al mes, el equivalente a un kilo de pan al día. Trabajaba diez horas al día removiendo «registros que pesaban más que yo y muchas noches lloraba a escondidas porque me dolía mucho el cuerpo». El 31 de enero de 1904 Francesco cumple su condena. Es rehabilitado y obtendrá un empleo de escribano en la Oficina del Catastro. Antonio puede inscribirse en la secundaria municipal de Santu Lussurgiu, a 18 kilómetros de Ghilarza, «una pequeña escuela en la cual tres presuntos profesores regañaban, con caras exageradamente sombrías, durante las cinco clases». Con esta preparación aventurada logra graduarse en Oristano y en el verano de 1908 se inscribe en el liceo de Torri de Cagliari, donde comparte una pensión junto a su hermano Gennaro, que trabaja en una fábrica de hielo. El hermano, después de prestar el servicio militar en Turín, había regresado a Cerdeña "convertido" en militante socialista. Así, Antonio puede leer libros, periódicos y opúsculos socialistas, como también las novelas populares de Carolina Invernizio y de Antón Giulio Barrili. También lee a Grazia Deledda pero no la aprecia, considerando que la visión que la escritora manifestaba era sustancialmente folclorística. Lee la Voz y el Marzocco, Giovanni Papini, Emilio Cecchi y sobre todo a Benedetto Croce y Salvemini. Al fin del segundo año del instituto, pide a su profesor, director de la Unión Sarda, poder colaborar durante el verano en el periódico con breves correspondencias y el profesor lo acepta: el 20 de julio de 1910 recibe la credencial de periodista. El año siguiente se gradúa del liceo con puros ochos y un nueve en italiano.
  26. 26. Turín En 1911 el Colegio Carlo Alberto de Turín ofrece 39 becas de estudio, 70 liras al mes por once meses, para poder frecuentar la Universidad de Turín «Partí para Turín como si fuese en estado de sonambulismo. Tenía 55 liras en la bolsa, había gastado 45 para el viaje en tercera clase de las cien obtenidas en casa». El 27 de octubre de 1911 concluyó los exámenes: los supera clasificándose en el noveno lugar; al segundo está un estudiante proveniente de Sassari, Palmiro Togliatti. Se inscribe a la facultad de Letras pero las 70 liras no bastan: «la preocupación del frío no me permite estudiar porque paseo en la recámara para calentarme los pies o debo de estar totalmente cubierto porque no logro sostener la primera helada». Sus opiniones políticas en aquel tiempo consisten en una genérica adhesión a ideas socialistas, pero sobre todo, en un fuerte resentimiento por las injusticias que fueron hechas en Cerdeña, y en general a todo el mediodía, que él retiene fueron ocasionadas por los retrasos de las decisiones políticas y económicas hechas por los continentales. Está en casa para las elecciones políticas del 26 de octubre de 1913, Italia se encuentra en guerra contra Turquía por la conquista de Libia; votan, por primera vez, hasta los analfabetos, pero la corrupción y la intimidación electoral son las mismas de las elecciones precedentes. Angelo Tasca, joven dirigente socialista turinés, amigo y compañero de estudios de Gramsci, escribe que Antonio «había sido muy golpeado por la transformación producida en aquel ambiente de la participación de las masas campesinas en las elecciones, aunque no supieran y no pudieran todavía servirse por cuenta ellos de la nueva arma
  27. 27. . Fue este espectáculo, y la meditación de esto, que hizo definitivamente de Gramsci un socialista ». En los primeros días de noviembre de 1913, va a habitar en una buhardilla del último piso del palacio de calle San Máximo 14, hoy Monumento nacional, debe fecharse en este periodo su inscripción al partido socialista. Está en retardo con los exámenes, a causa de «un tipo de anemia cerebral, que me quita la memoria, que me devasta el cerebro, que me hace enloquecer hora tras hora, sin que logre encontrar descanso ni paseando, ni tendido en la cama, ni tendido en el piso arrollándome en ciertos momentos como un furibundo». Para no perder el mensual de la Fundación Albertina logra recuperar diversos exámenes entre marzo y abril de 1914 Toma lecciones privadas de filosofía con el profesor Annibale Pastore por lo que escribió luego que «su orientación era originalmente crociana [...] quería darse cuenta del proceso formativo de la cultura a los fines de la revolución [...] como hace el pensar para actuar [...] como las ideas se vuelven fuerzas prácticas ». Gramsci escribirá sobre haber sentido también la necesidad de superar un modo de vivir y de pensar atrasado, como aquel que era propio de un sardo del principio de siglo, para apropiarse un modo de vivir y de pensar no más regional y de aldea, pero nacional» pero también «de provocar en la clase obrera la superación de aquel provincialismo al revés de la “bola de plomo” [como el Sur era generalmente considerado en el Norte] que tenía sus profundas raíces en la tradición reformista y corporativa del movimiento socialista ».
  28. 28. Frecuenta a los jóvenes compañeros de partido, entre los cuales se encontraban Tasca, Togliatti, Terracini «salíamos seguido de las reuniones partido [...] mientras los últimos noctámbulos se detenían a observarnos…continuábamos nuestras discusiones, mezclándolas de propuestas feroces, de carcajadas estrepitosas, de galopes en el reino de lo imposible y del sueño». En la Italia que ha declarado la propia neutralidad en la primera guerra mundial en curso – neutralidad también afirmada por el partido socialista – escribe por la primera vez, sobre el periódico socialista turinés Il Grido del Popolo, el 31 de octubre de 1914, el artículo Neutralidad activa y operante en respuesta del artículo de Mussolini De la neutralidad absoluta a la neutralidad activa y operante , sin comprender, sin embargo, en que momento político crucial el importante y popular exponente socialista se propusiese entonces Sostiene el 13 de abril de 1915 aquel que será su último examen en la Universidad; Italia entra en guerra y Gramsci siente, como nunca antes, la necesidad de un compromiso político directo y asiduo.
  29. 29. L'Ordine nuovo La línea política de la revista, después de un camino incierto, se define sobre posiciones netamente obreras. De hecho, si la democracia burguesa tiene su punto de apoyo institucional en el  Parlamento  la democracia proletaria asigna a los consejos de fábrica esta posición democrática necesesaria para el nacimiento del nuevo orden. De aquí surgen las batallas para la introducción y la difusión de estos consejos, la proximidad con los sentimientos y las opiniones de los obreros, la crítica al partido socialista (partido para los proletarios, pero no del proletariado) completamente homologado a la lógica del poder burgués y por eso mismo incapaz de expresar una alternativa política real. Los Consejos de Fábrica  Fundó junto a  Angelo Tasca, Palmiro Togliatti y Umberto Terracini el diario  L'Ordine Nuovo  (reseña semanal de cultura socialista) en 1919 y colaboró en la revista  La Città Futura . Participa en el movimiento de los consejos de fábrica de Turín (1919-1920). La revista y los obreros Los obreros amaron el semanario porqué «los artículos no eran frías arquitecturas intelectuales, pero desobstruían nuestra discusión con los mejores obreros, creaban sentimientos, voluntad, pasiones reales de la clase obrera turinés [...] eran casi un prenderé atto de sucesos reales». La Praxis Apoya la huelga de abril de 1920, la ocupación de las fábricas del septiembre siguiente y la frustrada huelga de abril de 1921 y polemiza contra la dirección del partido socialista, tanto contra los maximalistas que contra los reformistas, indica un programa que sacude la explícita aprobación de Lenin al II Congreso de la III Internacional comunista que pide la expulsión del partido de los reformista y de algunos maximalistas
  30. 30. <ul><li>Obras  </li></ul><ul><li>Los 32 Cuadernos de cárcel, de complejas 2.848 páginas, no fueron destinadas para ser publicadas, contienen reflexiones y apuntes elaborados durante su reclusión, iniciados el 8 de febrero de 1929, fueron definitivamente interrumpidas en agosto de 1935 a causa de la gravedad de su salud. Fueron enumerados, sin tener en cuenta su cronología, por su cuñada Tatiana Schucht que, junto con Piero Sraffa, logró sustraerlos de las inspecciones policíacas y entregarlas al banquero Raffaele Mattioli, secreto financiador de las redacciones de Gramsci, el cual las confió en Moscú a Palmiro Togliatti y a los otros dirigentes comunistas italianos. </li></ul><ul><li>Después del final de la guerra los Cuadernos, revisados por Felice Platone, fueron publicados por la casa editora Einaudi – unidas a sus Cartas de cárcel remitidas a los familiares – en seis volúmenes, ordenados por argumentos homogéneos, con los títulos: </li></ul><ul><li>El materialismo Histórico y la filosofía de Benedetto Croce (1948) </li></ul><ul><li>Los intelectuales y la organización de la cultura (1949) </li></ul><ul><li>El Risorgimento (1949) </li></ul><ul><li>Notas sobre Maquíavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno (1949) </li></ul><ul><li>Literatura y vida nacional (1950) </li></ul><ul><li>Pasado y Presente (1951) </li></ul>
  31. 31. En 1975 los Cuadernos fueron publicados con edición de Valentino Gerratana según el orden cronológico de su elaboración. Fueron recogidos en volumen también todos los artículos escritos por Gramsci en el Avanti!, en el Grido del popolo y en el Ordine nuovo. Contribuciones  En prisión escribió 30 libretas de historia y análisis conocidos como  Los cuadernos de la cárcel  ( Quaderni del carcere ), que incluyen su recuento de la historia italiana y el nacionalismo, así como ideas sobre teoría marxista, teoría educativa y de crítica.
  32. 32. Conciencia de Clase  Opuesta a la de la Iglesia y del idealismo italiano está la posición del marxismo, que “no tiende a mantener los simples en su filosofía primitiva del sentido común, sino conducirlos a una concepción superior de la vida”. Esto afirma la exigencia del contacto entre aquellos hombres que cumplen la función social de intelectuales y aquellos que no, para “construir un bloque intelectual y moral que haga políticamente posible un progreso intelectual de masa y no solo de escasos grupos intelectuales. El hombre activo – o sea la clase obrera, - escribe Gramsci, “no tiene una clara conciencia teórica de su forma de obrar… su conciencia teórica hasta puede estar en contraste con su forma de obrar”; él obra prácticamente y en el mismo tiempo tiene una conciencia teórica heredada del pasado, acogida por lo más en un modo acrítico. La real comprensión crítica de sí mismo ocurre “a través de una lucha de hegemonías políticas, de direcciones contrastantes, primero en el campo de la ética, luego de la política para llegar a una elaboración superior de la propia concepción real”. La conciencia política, es decir el ser parte de una determinante fuerza hegemónica, “es la primera fase para una ulterior y progresiva autoconciencia donde teoría y práctica finalmente se unen. Pero autoconcienca crítica significa creación de una elite de intelectuales, porque para distinguirse y hacerse independientes se necesita organización, y no existe tal sin intelectuales, “un estado de personas especializadas en la elaboración conceptual y filosófica”.
  33. 33. El Partido Político  Maquiavelo ya indicaba que en los modernos Estados unitarios europeos la experiencia que Italia habría de hacer propia para superar la dramática crisis emergida de las guerras que devastaron la península desde finales del siglo XV. El príncipe de Maquiavelo “no existía en la realidad histórica, no se presentaba al pueblo italiano con caracteres de inmediatez objetiva, pero era una pura abstracción doctrinaria, el símbolo del jefe, del condotiero ideal; pero los elementos pasionales, míticos… se reasumen y se convierten vivos en la conclusión, en la invocación de un príncipe realmente existente. En los tiempos de Maquiavelo Italia no tuvo una monarquía absoluta que unificase la nación, porque, según Gramsci, en la disolución de la burguesía comunal se creó una situación interna económico-corporativa, políticamente “la peor de las formas de sociedad feudal, la forma menos progresiva y más estancada; faltó siempre, y no podía constituirse, una fuerza jacobina eficiente, la fuerza precisa que en las otras naciones ha suscitado y organizado la voluntad colectiva nacional-popular y ha fundado los estados modernos”. A esta fuerza progresiva se opuso en Italia la “burguesía rural, herencia del parasitismo dejado en los tiempos modernos por la derrota, como clase, de la burguesía comunal”. Las fuerzas progresivas son los grupos sociales urbanos con un determinado nivel de cultura política, pero no será posible la formación de una voluntad colectiva nacional-popular, “si las grandes masas de campesinos trabajadores no irrumpen simultáneamente en la vida política. Eso entendía Maquiavelo a través de la reforma de la milicia, eso hicieron los jacobinos en la Revolución Francesa; Comprendiendo esto se identifica un jacobinismo precoz en Maquiavelo.... “.
  34. 34. <ul><li>Modernamente, el Príncipe invocado por Maquiavelo no puede ser un individuo real, concreto, sino un organismo y “este organismo está ya dado por el desarrollo histórico y es el partido político: la primera célula en la cual se reasumen los gérmenes de voluntad colectiva que tienden a volverse universales y totales”; el partido es el organizador de una reforma intelectual y moral, que concretamente se manifiesta con un programa de reforma económica, volviéndose así “la base de un laicismo moderno y de una completa laicización de toda la vida y de todas las relaciones de costumbre”. </li></ul><ul><li>Para que un partido exista, y se vuelva históricamente necesario, deben confluir en él tres elementos fundamentales: </li></ul><ul><li>&quot;Un elemento difuso, de hombres comunes, medios, cuya participación sea ofrecida por la disciplina y por la fidelidad, no por el espíritu creativo y altamente organizativo... ellos son una fuerza en cuanto hay quien los centraliza, organiza, disciplina, pero en ausencia de esta fuerza cohesiva se esparcirían y se anularían en un polvillo impotente...”. </li></ul><ul><li>“ El elemento cohesivo principal... dotado de fuerza altamente cohesiva, centralizadora y disciplinadora y también, más bien tal vez por esto, inventiva... con sólo este elemento no formarían un partido, sin embargo lo formarían más que el primer elemento considerado. Se habla de capitanes sin ejército, pero en realidad es más fácil formar un ejército que a los capitanes. </li></ul><ul><li>“ Un elemento medio, que articule el primer con el segundo elemento, que los meta en contacto, no sólo física, pero moral e intelectualmente...”. </li></ul>
  35. 35. Los Intelectuales  Para Gramsci, todos los hombres son intelectuales, considerando que “no hay actividad humana de la cual se pueda excluir de toda intervención intelectual, no se puede separar al homo faber del homo sapiens” en cuanto, independientemente de su profesión específica, cada quien es a su modo “un filósofo, un artista, un hombre de gusto, participa de una concepción del mundo, tiene una consciente línea moral” pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales. Históricamente se forman categorías particulares de intelectuales, “especialmente en conexión con los grupos sociales más importantes y sufren elaboraciones más extensas y complejas en conexión con el grupo social dominante”. Un grupo social que tiende a la hegemonía lucha “por la asimilación y la conquista ideológica de los intelectuales tradicionales... tanto más rápida y eficaz cuanto más el grupo dado elabora simultáneamente los propios  intelectuales orgánicos”. El intelectual tradicional es el literato, el filósofo, el artista y por eso, nota Gramsci, “los periodistas, que retienen ser literatos, filósofos, artistas retienen también ser los verdaderos intelectuales”, mientras modernamente es la formación técnica la que sirve para formar la base del nuevo tipo de intelectuales, un “constructor, organizador, persuasor”, que debe llegar “de la técnica-trabajo a la técnica-ciencia y a la concepción humano-histórica, sin la cual permanece especialista y no se vuelve dirigente”. El grupo social emergente, que lucha por conquistar la hegemonía política, tiende a conquistar la propia ideología intelectual tradicional mientras, al mismo tiempo, forma sus propios intelectuales orgánicos.
  36. 36. La organicidad del intelectual se mide con la mayor o menor conexión que mantiene con el grupo social al cual se refiere: ellos operan, tanto en la sociedad civil – el conjunto de los organismos privados en los cuales se debaten y se difunden las ideologías necesarias para la adquisición del consenso que aparentemente surge espontáneamente de las grandes masas de la población a las decisiones del grupo social dominante – que en la sociedad política o estado, donde se ejercita el “dominio directo o de mando que se expresa en el Estado y en el gobierno jurídico”. Los intelectuales son algo así como “los apostadores del grupo dominante para el ejercicio de las funciones subalternas de la hegemonía social y del gobierno político”. Como el Estado, en la sociedad política, tiene a unificar a los intelectuales tradicionales, con aquellos orgánicos, así en la sociedad civil y el partido político, todavía más completa y orgánicamente que el Estado, elabora “los propios componentes, elementos de un grupo social nacido y desarrollado como económico, hasta convertirlos en intelectuales políticos calificados, dirigentes, organizadores de todas las actividades y las funciones inherentes al desarrollo orgánico de una sociedad integral, civil y política”.
  37. 37. Los intelectuales y la educación   Gramsci estudió extensamente el papel de los  intelectuales  en la sociedad. Afirmó por un lado que todos los hombres son intelectuales, en tanto que todos tenemos facultades intelectuales y racionales, pero al mismo tiempo consideraba que no todos los hombres juegan socialmente el papel de intelectuales. Según Gramsci, los intelectuales modernos no son simplemente escritores, sino directores y organizadores involucrados en las tarea práctica de construir la sociedad. También distinguía entre la  intelligentsia  tradicional, que se ve a sí misma (erróneamente) como una clase aparte de la sociedad, y los grupos de pensadores que cada clase social produce 'orgánicamente' de sus propias filas. Dichos intelectuales 'orgánicos' no se limitan a describir la vida social de acuerdo a reglas científicas, sino más bien 'expresan', mediante el lenguaje de la cultura, las experiencias y el sentir que las masas no pueden articular por sí mismas. La necesidad de crear una cultura obrera se relaciona con el llamado de Gramsci por una educación capaz de desarrollar intelectuales obreros, que compartan la pasión de las masas. Su sistema educativo puede ser definido dentro del ámbito de la  pedagogía crítica y la educación popular teorizado y practicado más contemporáneamente por el brasileño Paulo Freire.
  38. 38. El estado y la sociedad civil  La teoría de la hegemonía de Gramsci está ligada a su concepción del estado capitalista, que según afirma, controla mediante la fuerza y el consentimiento. El estado no debe ser entendido en el sentido estrecho de gobierno. Gramsci más bien lo divide entre la 'sociedad política', que es la arena de las instituciones políticas y el control legal constitucional, y la 'sociedad civil', que se ve comúnmente como una esfera 'privada' o 'no-estatal', y que incluye a la economía. La primera es el ámbito de fuerza y la segunda el de consentimiento. Sin embargo, Gramsci aclara que la división es meramente conceptual y que las dos pueden mezclarse en la práctica. Grramsci afirma que bajo el capitalismo moderno, la burguesía puede mantener su control económico permitiendo que la esfera política satisfaga ciertas demandas de los sindicatos y de los partidos políticos de masas de la sociedad civil. Así, la burguesía lleva a cabo una 'revolución pasiva', al ir más allá de sus intereses económicos y permitir que algunas formas de su hegemonía se vean alteradas. Gramsci ponía como ejemplos de esto a movimientos como el reformismo y el fascismo, así como a la 'administración científica' y los métodos de la línea de ensamblado deFrederick Taylor y Henry Ford. Siguiendo la línea de Maquiavelo, argumenta que el 'Príncipe moderno' -el partido revolucionario- es la fuerza que permitirá que la clase obrera desarrolle intelectuales orgánicos y una hegemonía alternativa dentro de la sociedad civil.
  39. 39. Para Gramsci, la naturaleza compleja de la sociedad civil moderna implica que la única táctica capaz de minar la hegemonía de la burguesía y llevar al socialismo es una 'guerra de posiciones' (análoga a la guerra de trincheras), la 'guerra en movimiento' (o ataque frontal) llevado a cabo por los bolcheviques fue una estrategia más apropiada a la sociedad civil 'primordial' existente en la Rusia Zarista. A pesar de su afirmación de que la frontera entre las dos es borrosa, Gramsci alerta contra la adoración al estado que resulta de identificar a la sociedad política con la sociedad civil, como en el caso de los jacobinos y los fascistas. Él cree que la tarea histórica del proletariado es crear una 'sociedad regulada' y define al 'estado que tiende a desaparecer' como el pleno desarrollo de la capacidad de la sociedad civil para regularse a sí misma.
  40. 40. Historicismo  Gramsci, al igual que el joven Marx, era asiduo proponente del historicismo. Desde su perspectiva, todo significado se deriva de la relación entre la actividad práctica (o 'praxis') y de los procesos sociales e históricos 'objetivos' de los que formamos parte. Las ideas no pueden ser entendidas fuera del contexto histórico y social, aparte de su función y origen. Los conceptos con los cuales organizamos nuestro conocimiento del mundo no derivan primordialmente de nuestra relación a las cosas, sino de las relaciones sociales entre los usuarios de estos conceptos. El resultado es que no hay tal cosa como una 'naturaleza humana' que no cambia, sino una mera idea de ésta que cambia históricamente. Además, la filosofía y la ciencia no 'reflejan' una realidad independiente del hombre, sino que son 'verdad' en tanto que expresan el proceso de desarrollo real de una situación histórica determinada. La mayoría de los marxistas sostienen la opinión de sentido común de que la verdad es la verdad sin importar cuando y donde se les plantee, y que el conocimiento científico (que incluye al marxismo) se acumula históricamente como el progreso de la verdad en este sentido cotidiano, y por lo tanto no pertenecía al dominio ilusorio de la superestructura. Para Gramsci, sin embargo, el marxismo era 'verdadero' en el sentido pragmático social, en que, al articular la conciencia de clase del proletariado, expresa la 'verdad' de su época mejor que ninguna otra teoría. Esta posición anti-científica y anti-positivista se debía a la influencia de  Benedetto Croce , probablemente el intelectual italiano más ampliamente respetado de su época. Aunque Gramsci repudia esta posibilidad, su descripción histórica de la verdad ha sido criticada como una forma de relativismo.
  41. 41. Crítica del Economicismo   En un famoso artículo escrito antes de su encarcelamiento titulado 'La Revolución contra  El Capital  ', Gramsci afirma que la revolución bolchevique representaba una revolución contra el libro clásico de Karl Marx, considerado la guía básica de la socialdemocracia y el movimiento obrero antes de 1917. Iba en contra de varias premisas al efectuarse una revolución socialista en un país atrasado como Rusia que no reunía la condiciones económicas y sociales que se consideraban indispensables para el tránsito al socialismo. El principio de la primordialidad de las relaciones de producción, decía, era una malinterpretación del marxismo. Tanto los cambios económicos como los cambios culturales son expresiones de un 'proceso histórico básico', y es difícil decir qué esfera tiene más importancia. La creencia fatalista, común entre el movimiento obrero en sus primeros años, de que triunfaría inevitablemente debido a 'leyes históricas', era, para Gramsci, el producto de circunstancias de una clase oprimida restringida principalmente a la acción defensiva, y sería abandonada como un obstáculo una vez que la clase obrera pudiera tomar la iniciativa. La 'filosofía de la praxis' (un eufemismo de marxismo que usaba para eludir a los censores de la prisión) no puede confiar en 'leyes históricas' invisibles como los agentes del cambio social. La historia está definida por la praxis humana y por lo tanto incluye el albedrío humano. Sin embargo, el poder de la voluntad no puede lograr nada que quiera en una situación determinada: cuando la consciencia de la clase obrera alcance el nivel de desarrollo necesario para la revolución, las circunstancias históricas que se encuentren serán tales que no se puedan alterar arbitrariamente.Como quiera, no se puede predeterminar por inevitabilidad histórica cuál de los muchos posibles desarrollos tomará lugar.
  42. 42. Crítica del Materialismo   Con su creencia de que la historia humana y la 'praxis' colectiva determinan si una cuestión filosófica es relevante o no, Gramsci se opone al materialismo metafísico y 'copia' la teoría de la percepción desarrollada por Engels y Lenin, aunque no lo afirma explícitamente. Para Gramsci, el marxismo no lidia con una realidad que existe por sí misma, independiente de la humanidad. El concepto de un universo objetivo fuera de la historia humana y fuera de la práctica humana era para él análogo a la creencia en un dios. La historia natural es sólo relevante en relación a la historia humana. El materialismo filosófico, como el 'sentido común' primitivo, resultan de una falta de pensamiento crítico, y no se puede afirmar, como lo hacía Lenin, que se contrapone a la superstición religiosa. A pesar de esto, Gramsci se resigna a la existencia de esta forma 'cruda' de marxismo: es estatus del proletariado como clase dependiente implica que con frecuencia el marxismo, como su representación teórica, sólo pueda ser expresado en la forma de superstición popular y sentido común. Sin embargo, para poder desafiar de manera efectiva las ideologías de las clases educadas, y para esto los marxistas deben presentar su filosofía de forma más sofisticada, y tratar de entender genuinamente las opiniones de sus oponentes.Gramsci da un paso adelante en el terreno epistemológico al afirmar que &quot;el marxismo también es una superestructura&quot;, lo que quiere decir que no es exactamente la verdad, sino un punto de vista que, como todo punto de vista puede tener sus falacias. Al oponerse al realismo epistemológico defendido por los leninistas, y al positivismo, abre paso a un grado mayor de relativismo epistemológico, que no constituye para Gramsci una renuncia ética o política, sino la asunción cabal del carácter provisorio y construido del conocimiento humano.
  43. 43. <ul><li>Influencias  </li></ul><ul><li>Pensadores importantes para Gramsci  </li></ul><ul><li>Niccolò Machiavelli </li></ul><ul><li>Karl Marx </li></ul><ul><li>Benedetto Croce </li></ul><ul><li>Lenin </li></ul><ul><li>Antonio Labriola </li></ul><ul><li>Giambattista Vico </li></ul><ul><li>Vilfredo Pareto </li></ul><ul><li>Henri Bergson </li></ul><ul><li>Hegel </li></ul>
  44. 44. <ul><li>Pensadores influenciados por Gramsci   </li></ul><ul><li>Perry Anderson </li></ul><ul><li>José Carlos Mariátegui </li></ul><ul><li>Michael Hardt & Antonio Negri </li></ul><ul><li>Louis Althusser </li></ul><ul><li>Hector P. Agosti </li></ul><ul><li>Fernando Neyra </li></ul><ul><li>Raymond Williams </li></ul><ul><li>David Harvey </li></ul><ul><li>Edward Said </li></ul><ul><li>Judith Butler </li></ul><ul><li>Ernesto Laclau & Chantal Mouffe </li></ul><ul><li>José Aricó </li></ul><ul><li>Juan Carlos Portantiero </li></ul><ul><li>Manuel Sacristán </li></ul><ul><li>Roger Garaudy </li></ul><ul><li>Robert W. Cox </li></ul><ul><li>Paulo Freire </li></ul><ul><li>Alfredo Jaar </li></ul><ul><li>Norberto Bobbio </li></ul><ul><li>Pier Paolo Pasolini </li></ul><ul><li>Giovanni Arrighi </li></ul><ul><li>José María Laso </li></ul>
  45. 45. Louis Althusser y la ideología del Estado Louis Althusser es uno de los teóricos marxistas más influyente del siglo XX. Este filósofo francés propuso que se debía releer la obra de Marx para hacer una interpretación más coherente y adecuada a la sociedad contemporánea, una interpretación materialista, por supuesto. Según cuenta el propio Althusser, se volvió comunista cuando vio “la inteligencia, el coraje y el heroísmo revolucionario de la clase obrera” , el contacto con grupos comunistas lo tuvo debido a largos cautiverios durante la guerra. Su línea de pensamiento está marcada por hacer un análisis marxista diferente al establecido durante la segunda mitad del siglo pasado. Su obra crítica es amplia pero poco conocida. Entre sus publicaciones se encuentran Práctica teórica y lucha ideológica (1966), Sur le travail théorique (1967), La filosofía como arma de la Revolución, entrevista, (1968), e Ideología y aparatos ideológicos del Estado (1970). Estas páginas están dedicadas a un ensayo en el que se explica y analiza Ideología y aparatos ideológicos del Estado; con este trabajo teórico se hace un aporte a la interpretación althusseriana del Estado y sus aparatos. Para iniciar, se hace necesario aclarar algunos puntos básicos sobre el Marxismo. Primero, éste es el sistema filosófico comunista establecido por Karl Marx y Friedrich Engels a mediados del siglo XIX en Inglaterra. Segundo, el Marxismo ha tomado diferentes enfoques, así, se puede hablar de Marxismo-leninismo, Marxismo-leninismo-estalinismo y Marxismo-maoísmo. Tercero, la teoría marxista en sí no nace completamente con Marx; ya unos años antes que él, los franceses que estaban bajo el control absolutista habían concebido las pautas generales del comunismo y del socialismo, tal es el caso de Robert Owens y Claude Saint-Simón.
  46. 46. Cuarto, antes que Althusser, los principales intérpretes de los escritos marxistas fueron Lenin, Stalin y Mao Zedong. Quinto, el Marxismo perdió mucha fuerza a finales de la octava década del siglo XX debido al fracaso del proyecto soviético, a pesar de esto, en la actualidad, algunos países se han escudado en esta teoría En Ideología y aparatos ideológicos del Estado (1970), Althusser propone que el principal factor para que un Estado se sostenga es la reproducción de los medios de producción, con lo que queda claro su enfoque materialista en el que la economía determina todos los ámbitos de la sociedad. Además, existen dos elementos susceptibles de reproducción: las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Las fuerzas de trabajo se aseguran mediante el salario, que es determinado por aspectos biológicos e históricos, y se reproduce mediante los aparatos ideológicos del Estado. Estos aparatos garantizan la sumisión a la ideología dominante. También habla de infraestructura y superestructura. La primera es la base económica y la segunda, la base jurídico-política e ideológica. Afirma: “Lo que acontece en la base económica [infraestructura] determina […] lo que acontece en [la] superestructura” , aunque existe una acción de retorno de la superestructura a la base. También establece que el Estado es eminentemente represivo y que, por tanto, los aparatos del Estado son represivos: el ejército, la policía, las prisiones y el gobierno, entre otros; pero también existen los aparatos ideológicos del Estado: la escuela, fundamentalmente, la familia, la iglesia y algunos otros.
  47. 47. Como conclusión en cuanto a la reproducción de las fuerzas productivas del Estado, afirma que: El objetivo de la lucha de clases concierne al poder del estado y, como consecuencia, a la utilización, por las clases que detentan el poder del estado, del aparato del estado en función de sus objetivos de clase. […] El proletariado debe conquistar el poder para destruir el aparato burgués del estado y, en una primera fase, reemplazarlo por un aparato del estado completamente distinto, proletario, y después, en las fases ulteriores, desarrollar un proceso radical, el de la destrucción del estado (fin del poder del estado y de todo aparato del estado). (Althusser: 114) En cuanto a la reproducción de las relaciones de producción, Althusser establece que éstas se aseguran mediante la superestructura y por los aparatos represivos e ideológicos del estado. Pero, sobre todo, por los aparatos ideológicos del Estado; el aparato ideológico del Estado capitalista es, por excelencia, la escuela, ya que es ahí en donde se aprende a asumir un papel en la sociedad: explotado, agente de explotación o agente profesional de la ideología. En conclusión, “Las relaciones de producción de una formación social capitalista [son] las relaciones entre explotador y explotado” . Por último, Althusser se refiere a la ideología, y presenta la siguiente definición: “La ideología es una ‘representación’ de la relación imaginaria entre individuos y sus condiciones reales de existencia” . En la ideología se para implantar regímenes totalitaristas y actuar al margen de las leyes democráticas.
  48. 48. Encuentran las condiciones reales de la existencia del hombre, ya que ésta es dada por esas condiciones. También dice que la ideología es material, ya que siempre existe en un aparato y sus practicantes. La ideología se nutre de los individuos por medio de la interpelación, que se hace por medio de vocativos. Se puede ver que Althusser le da un enfoque estructuralista a su pensamiento, ya que lo presenta de forma muy bien organizada y de acuerdo a jerarquías. Además, concibe al Estado como una serie estructuras que al reunirse forman un todo complejo que se puede separar en partes tan pequeñas como un individuo, con lo que se diferencia de los enfoques dialécticos que se le había dado anteriormente a la teoría marxista. En la estructura althusseriana del Estado se puede ver claridad y una jerarquización muy fuerte, casi imposible de romper, ya que se necesita que los efectos que la superestructura subvierte en la infraestructura sean más grandes e importantes de lo que son realmente. Esta subversión es casi imposible debido a que los intelectuales, y gran parte de los artistas, forman parte, consciente o inconscientemente, de los aparatos ideológicos del Estado; por esa razón, actúan como agentes de la ideología, es decir, son los encargados de que se reproduzcan las relaciones de producción que garantizan la reproducción de la fuerza de producción. Este punto, la contradicción de que la subversión de clases sólo se puede dar si los agentes de la ideología actúan en contra de la ideología dominante, a la que representan y legitiman, es fundamental para la comprensión de la estructura del Estado. ¿Por qué se dice que la representan y legitiman? Porque ellos son quienes, desde la Academia (escuela) el aparato ideológico del estado por excelencia, reproducen las condiciones que permiten que la clase dominante lo siga siendo. Por eso, el estado capitalista es casi indestructible por sí mismo.
  49. 49. Además, enseñan la sumisión a la clase dominante. Un ejemplo claro de los académicos como agentes de la ideología dominante es el de los críticos literarios, quienes establecen parámetros para el estudio de la producción literaria de una región o de una época. Con la formación de este canon, los críticos dicen qué es lo que se debe leer y qué no, colaborando de esta forma a la perpetuación, o a la exclusión, de cierto grupo de escritores, legitimizando, al mismo tiempo, su estilo y su temática. Es decir, los cánones literarios, especialmente los premios importantes, son una parte de la ideología dominante. Otro aspecto importante de la crítica althusseriana es el de los aparatos represivos del Estado. Si “El estado es una ‘máquina’ de represión que permite que las clases dominantes […] aseguren su dominación sobre la clase trabajadora para someterla al sistema de extorsión del plusvalor” significa que en la sociedad prima la represión (fuerza) sobre la ideología. Entonces, el individuo debe formar parte del engranaje represor si no quiere ser “extorsionado”. En otras palabras, en el estado capitalista hay dos opciones para el individuo: se es extorsionador o extorsionado. El problema empieza cuando ese individuo no tiene la libertad de decidir en qué bando quiere estar, ya que el papel de cada quien lo determinan los agentes de la ideología (dirigentes políticos, maestros, gerentes, etc.) y la historia; no cada individuo. El Marxismo-althusserismo es una corriente política y filosófica determinista. El individuo es sólo un actor dentro del marco de los aparatos del Estado, no puede determinar su papel. Quien dirige todo el entramado social es la ideología dominante, ella es la que determina el papel de cada uno.
  50. 50. Pueden haber varias ideologías compartiendo el tiempo y el espacio, pero solamente una es la encargada de dirigir los aparatos estatales: la dominante. Las otras ideologías se confunden en una para destronar a la dominante y luego ejercer hegemonía, allí entra una nueva lucha de clases. La ideología también es determinada por la historia, pero la historia forma parte de un aparato ideológico del Estado, entonces, la ideología se reproduce a sí misma por medio del estudio de su evolución. Cada hecho histórico estudiado sirve para confirmar la supremacía de la ideología dominante, por eso es casi imposible que el individuo sea libre y actúe de forma autodeterminada. Ahora bien, un punto importante para discutir sobre la estructura del Estado, según Marx, es que éste no permite la libertad individual, pero esto no pasa sólo con el Estado burgués, también sucede con el Estado socialista. La historia, burguesa, nos ha permitido ver cómo los estados socialistas han caído debido a que sus aparatos ideológicos son también represivos, lo que significa que el totalitarismo, que también puede ser burgués, se adueña de todos los aparatos y, por lo tanto, de la ideología. En el Estado burgués existe la libertad individual en la medida en que los individuos piensan menos en la ideología y actúan de forma que cada quien toma las decisiones que le permiten desarrollarse en el campo que le llame la atención, con la limitante de que siempre se formara parte de un aparato del Estado, puede ser que se pertenezca a un aparato ideológico o a uno represivo. Es más, existe la posibilidad de que un aparato que históricamente ha sido ideológico subvierta su papel y actúe de forma represiva, o viceversa. Tal es el caso de las escuelas que anulan el individualismo y le dan más importancia a métodos de control.
  51. 51. Es necesario advertir que la represión no es sinónimo de violencia, también se puede reprimir mediante la ideología. Un ejemplo de esto es la iglesia, este aparato ideológico advierte a los feligreses que deben actuar de acuerdo a cierto sistema de normas si quieren seguir perteneciendo a la congregación, en otras palabras, reprimen la individualidad para favorecer el orden social establecido por la ideología dominante. En conclusión, la estructura del Estado y de sus aparatos ideológicos no es subvertible debido a que la ideología dominante controla muy bien cada aspecto de la vida de los individuos. Esta estructura no es exclusiva del Estado burgués, también lo es del Estado socialista; la libertad es un placebo que permite que cada individuo desarrolle su papel dentro de la sociedad. Todo es válido, por supuesto, sólo si vemos el mundo desde una perspectiva materialista y no idealista. Pero, ¿cómo es posible que la ideología se vea desde el materialismo si es ideología? Es posible debido a que la ideología existe porque existen los individuos que la conforman y legitiman, y si esos individuos tienen existencia material, la ideología tiene, por tanto, existencia material.
  52. 52. Aparatos ideológicos del Estado A través de una visión crítica fundamentada en una postura postestructuralista, Louis Althusser aborda el tema de la ideología en la sociedad, desprendiendo el concepto de ideología elevándolo a una categoría de análisis, en síntesis su estudio es denominado como la ideología de la ideología, en este sentido toma en cuenta el papel de la sociedad como reproductora de elementos ideológicos, la construcción por parte del estado e instituciones con un poder sensible a la sociedad, Althusser considera como aparatos de estado, término acuñado por Marx, a los elementos reguladores y represores de una sociedad creados en dos niveles, el primero contiene a las instituciones gubernamentales como son el gobierno, el sistema de administración y recaudación con sus respectivas formas de sancionar, y el segundo plano relativo a las funciones formativas como son la religión, la educación formal en las escuelas, la familia, y los gremios en artes y ciencias. Estos sistemas de formación, Althusser los denomina aparatos ideológicos del estado, posteriormente aplicado en las instituciones privadas con una función política impresa en una página en blanco que afecta a la identidad del individuo. Bajo una postura marxista Althusser retoma los términos de fuerza de trabajo y la repercusión en las relaciones de producción. En otras palabras el estudio de los valores donde la sociedad en conjunto estamos inmersos, partiendo del supuesto proceso de las relaciones de producción y la opresión derivada de la explotación entre las clases sociales y la división del trabajo, durante este proceso la identidad del individuo se ve alterada en correspondencia de su posición en el sistema.
  53. 53. La investidura de la identidad toma lugar de acuerdo a la serie de actos en la identificación de los valores impuestos por las leyes de la religión, familia, ética, política, etcétera. La única forma de individualizar al individuo es sometiéndose a sí mismo, a partir de los valores existentes en la sociedad. La individualidad es reconocida de la misma manera en que un infante se interna en el orden semiótico lacaniano, por el significado de reconocer el sometimiento a la ley del padre o la sociedad. La segunda fuerte influencia para la elaboración de esta obra pertenece a la rama del psicoanálisis tomando como referencia directa las corrientes de Freud y Lacan, donde se realiza un fuerte cuestionamiento en la forma en que las leyes influyen al individuo desde que éste ha nacido, determinando cuales son los canales de distribución hacia el orden establecido por los aparatos de estado. De hecho la diversidad se encuentra permeada de contradicciones sujetas a las decisiones ideológicas, donde la ideología se encuentra inserta en las decisiones de clases. Introducción Decía Marx que aun un niño sabe que una formación social que no reproduzca las condiciones de producción al mismo tiempo que produce, no sobrevivirá siquiera un año. La condición final de la producción es la reproducción de las condiciones de producción.
  54. 54. Reproducción de las condiciones de producción Considerando que toda formación social depende de un modo de producción dominante, podemos decir que el proceso de producción emplea las fuerzas productivas existentes en y bajo relaciones de producción definidas. Para existir, toda formación social, al mismo tiempo que produce y para poder producir, debe reproducir las condiciones de su producción, que son: 1) las fuerzas productivas 2) las relaciones de producción existentes. Reproducción de los medios de producción Desde que Marx lo demostró todo el mundo reconoce que no hay producción posible si no se asegura la reproducción de las condiciones materiales de la producción Cualquier economista sabe que todos los años es necesario prever la reposición de lo que se agota o gasta en la producción: materia prima, instalaciones fijas (edificios), instrumentos de producción(máquinas), etc. La reproducción de las condiciones materiales de la producción no puede ser pensada a nivel de la empresa pues no es allí donde se da en sus condiciones reales. Lo que sucede en el nivel de la empresa es un efecto, que sólo da la idea de la necesidad de la reproducción, pero que no permite en absoluto pensar las condiciones y los mecanismos de la misma.
  55. 55. Reproducción de la fuerza de trabajo La reproducción de la fuerza de trabajo se opera, en lo esencial, fuera de la empresa. Se asegura dándole a la fuerza de trabajo el medio material para que se reproduzca: el salario, que figura en la contabilidad de la empresa como ?capital mano de obra? . Sin embargo actúa como condición de la reproducción material de la fuerza de trabajo, ya que el salario representa solamente la parte del valor producido por el gasto de la fuerza de trabajo, indispensable para su reproducción; aclaremos, indispensable para reconstituir la fuerza de trabajo del asalariado, e indispensable para criar y educar a los niños en que el proletario se reproduce como fuerza de trabajo. El salario no está determinado solamente por las necesidades de un S.M.I.G. (Salario mínimo interprofesional garantizado, sino también por las necesidades de un mínimo histórico. Este mínimo doblemente histórico está definido por las necesidades históricas impuestas por la lucha de clase proletaria contra el aumento de la jornada de trabajo y contra la disminución de los salarios. Pero, no basta con asegurar a la fuerza de trabajo las condiciones materiales de su reproducción para que se reproduzca como tal. Dijimos que la fuerza de trabajo disponible debe ser competente, es decir apta para ser utilizada en el complejo sistema del proceso de producción. La fuerza de trabajo debe ser (diversamente) calificada y por lo tanto reproducida como tal. Diversamente, o sea según las exigencias de la división social-técnica del trabajo, en sus distintos puestos y empleos.
  56. 56. Esta reproducción de la calificación de la fuerza de trabajo tiende a asegurarse cada vez más, fuera de la producción, por medio del sistema educativo capitalista y de otras instancias e instituciones. En la escuela se aprende a leer, escribir y contar, o sea algunas técnicas, y también otras cosas, incluso elementos de cultura científica o literaria utilizables directamente en los distintos puestos de la producción. Se aprenden habilidades. Se aprenden las reglas del buen uso, es decir de las conveniencias que debe observar todo agente de la división del trabajo, según el puesto que está destinado a ocupar: reglas de moral y de conciencia cívica y profesional, lo que significa en realidad reglas del respeto a la división social-técnica del trabajo, reglas del orden establecido por la dominación de clase. Se aprende también a hablar bien el idioma, a redactar bien, lo que de hecho significa saber dar órdenes, saber dirigirse a los obreros, etcétera. La escuela (y también otras instituciones del Estado, como la Iglesia, y otros aparatos como el Ejército) enseña las habilidades bajo formas que aseguran el sometimiento a la ideología dominante o el dominio de su práctica. Todos los agentes de la producción, la explotación y la represión, deben estar compenetrados en tal o cual carácter con esta ideología para cumplir concienzudamente con sus tareas, sea de explotados (los proletarios), de explotadores (los capitalistas), de auxiliares de la explotación (los cuadros), de grandes sacerdotes de la ideología dominante (sus funcionarios), etcétera.
  57. 57. La condición sine qua non (no puede ser de otro manera) de la reproducción de la fuerza de trabajo no sólo radica en la reproducción de su calificación sino también en la reproducción de su calificación sino también en la reproducción de su sometimiento a la ideología dominante, o de la práctica de esta ideología, debiéndose especificar que no basta decir: no solamente sino también, pues la reproducción de la calificación de la fuerza de trabajo se asegura en y bajo las formas de sometimiento ideológico, con lo que reconocemos la presencia eficaz de una nueva realidad: la ideología. Infraestructura y superestructura Según Marx la estructura de toda sociedad está constituida por niveles o instancias articuladas por una determinación específica: la infraestructura o base económica (unidad de fuerzas productivas y relaciones de producción), y la superestructura, que comprende dos niveles o instancias: la jurídico-política (el derecho y el Estado) y la ideológica (las distintas ideologías, religiosa, moral, jurídica, política, etcétera). Cualquiera puede convencerse fácilmente de que representar la estructura de toda sociedad como un edificio compuesto por una base (infraestructura) sobre la que se levantan los dos pisos de la superestructura constituye una metáfora, más exactamente una metáfora espacial: la de una tópica. Los pisos superiores no podrían sostenerse por sí solos si no se apoyaran precisamente sobre su base.
  58. 58. La metáfora del edificio tiene pues por objeto representar ante todo la determinación en última instancia por medio de la base económica. Esta metáfora espacial tiene así por resultado afectar a la base con un índice de eficacia conocido por la célebre expresión: determinación en última instancia de lo que ocurre en los pisos (de la superestructura) por lo que ocurra en la base económica. Se puede decir que los pisos de la superestructura no son determinantes en última instancia sino que son determinados por la eficacia básica; que si son determinantes a su manera (no definida aún), lo son en tanto están determinados por la base. Su índice de eficacia es pensado en la tradición marxista bajo dos formas: 1) existe una autonomía relativa de la superestructura con respecto a la base; 2) existe una reacción de la superestructura sobre la base.
  59. 59. El Estado La tradición marxista es formal. El Estado es concebido explícitamente como aparato represivo que permite a las clases dominantes asegurar su dominación sobre la clase obrera para someterla al proceso de extorsión de la plusvalía. El Estado es ante todo lo que los clásicos del marxismo han llamado el aparato de Estado que define a éste como fuerza de ejecución y de intervención represiva al servicio de las clases dominantes, en la lucha de clases librada por la burguesía y sus aliados contra el proletariado, es realmente el Estado y define perfectamente su ? función fundamental. De la teoría descriptiva a la teoría a secas Los grandes descubrimientos científicos no pueden dejar de pasar por la etapa de lo que llamamos una teoría descriptiva. Esta sería la primera etapa de toda teoría, al menos en el terreno de la ciencia de las formaciones sociales. Se podría encarar esta etapa como transitoria y necesaria para el desarrollo de la teoría. La definición del Estado como Estado de clase, existente en el aparato represivo de Estado, aclara de manera fulgurante todos los hechos observables en los diversos órdenes de la represión. Sin embargo, la teoría descriptiva del Estado representa una etapa de la constitución de la teoría que exige a su vez la superación de tal etapa. Por esto pensamos que, para desarrollar esta teoría descriptiva en teoría a secas, es decir, para comprender mejor los mecanismos del Estado en su funcionamiento, es indispensable agregar algo a la definición clásica del Estado como aparato de Estado.
  60. 60. Lo esencial de la teoría marxista del Estado El Estado sólo tiene sentido en función del poder de Estado. Toda la lucha política de las clases gira alrededor del Estado. De la toma y la conservación del poder de Estado por cierta clase o por una alianza de clases o de fracciones de clases. Esta primera acotación nos obliga a distinguir el poder de Estado y el aparato de Estado por la otra. Sabemos que el aparato de Estado puede seguir en pie, como lo prueban las revoluciones burguesas del siglo XIX en Francia, los golpes de estado, las conmociones de estado, el ascenso de la pequeña-burguesía, etcétera, sin que el aparato de Estado fuera afectado o modificado; puede seguir en pie bajo acontecimientos políticos que afecten a la posesión del poder de Estado. Esta distinción entre poder de Estado y aparato de Estado forma parte, de manera explícita, de la teoría marxista del Estado desde el 18 Brumario y las Luchas de clases en Francia, de Marx. Los clásicos del marxismo siempre han afirmado que: 1) el Estado es el aparato represivo de Estado; 2) se debe distinguir entre el poder de Estado y el aparato de Estado; 3) el objetivo de la lucha de clases concierne al poder de Estado y, en consecuencia, a la utilización del aparato de Estado por las clases (o alianza de clases o fracciones de clases) que tienen el poder de Estado en función de sus objetivos de clase y 4) el proletariado debe tomar el poder de Estado completamente diferente, proletario, y elaborar en las etapas posteriores un proceso radical, el de la destrucción del Estado (fin del poder de Estado y de todo aparato de Estado).
  61. 61. Los aparatos ideológicos del Estado Los clásicos del marxismo, en su práctica política, han tratado al Estado como una realidad más compleja que la definición dada en la teoría marxista del Estado. Ellos reconocieron esta complejidad en su práctica, pero no la expresaron correspondientemente en teoría. Para hacer progresar la teoría del Estado es indispensable tener en cuenta no sólo la distinción entre poder de Estado y aparato de Estado, sino también otra realidad que se manifiesta junto al aparato (represivo) de Estado, pero que no se confunde con él. Llamaremos a esa realidad por su concepto; los aparatos ideológicos de Estado. ¿Qué son los aparatos ideológicos de Estado (AIE)? Designamos con el nombre de aparatos ideológicos de Estado cierto número de realidades que se presentan al observador inmediato bajo la forma de instituciones distintas y especializadas. Consideraremos aparatos ideológicos de Estado las instituciones siguientes: AIE religiosos (el sistema de las distintas Iglesias), AIE escolar (el sistema de las distintas Escuelas, públicas y privadas), AIE familiar, AIE jurídico, AIE político (el sistema político del cual forman parte los distintos partidos), AIE sindical, AIE de información (prensa, radio, T.V., etc.), AIE cultural (literatura, artes, deportes, etc.). Diferencias entre el AIE y el aparato (represivo) de Estado.
  62. 62. En un primer momento podemos observar que si existe un aparato (represivo) de Estado, existe una pluralidad de aparatos ideológicos de Estado. Suponiendo que ella exista, la unidad que constituye esta pluralidad de AIE en un cuerpo no es visible inmediatamente. En un segundo momento, podemos comprobar que mientras que el aparato (represivo) de Estado (unificado) pertenece enteramente al dominio público, la mayor parte de los aparatos ideológicos de Estado (en su aparente dispersión) provienen en cambio del dominio privado. ¿Con qué derecho podemos considerar como aparatos ideológicos de Estado instituciones que en su mayoría no poseen carácter público sino que son simplemente privadas? El Estado, que es el Estado de la clase dominante, no es ni público ni privado; por el contrario, es la condición de toda distinción entre público y privado. Digamos lo mismo partiendo esta vez de nuestros aparatos ideológicos de Estado. Poco importa si las instituciones que los materializan son públicas o privadas; lo que importa es su funcionamiento. Las instituciones privadas pueden funcionar perfectamente como aparatos ideológicos de Estado. Hay una diferencia fundamental entre los AIE y el aparato (represivo) de Estado: el aparato represivo de Estado funciona mediante la violencia, en tanto que los AIE funcionan mediante la ideología. Todo aparato de Estado, sea represivo o ideológico, funciona a la vez mediante la violencia y la ideología, pero con una diferencia muy importante que impide confundir los aparatos ideológicos de Estado con el aparato (represivo) de Estado. Consiste en que el aparato (represivo) de Estado, por su cuenta, funciona masivamente con la represión (incluso física), como forma predominante, y sólo secundariamente con la ideología. (No existen aparatos puramente represivos.)
  63. 63. De la misma manera, pero a la inversa, se debe decir que, por su propia cuenta, los aparatos ideológicos de Estado funcionan masivamente con la ideología como forma predominante pero utilizan secundariamente, y en situaciones límite, una represión muy atenuada, disimulada, es decir simbólica. (No existe aparato puramente ideológico.) Así la escuela y las iglesias adiestran con métodos apropiados (sanciones, exclusiones, selección, etc.) no sólo a sus oficiantes sino a su grey. También la familia... También el aparato ideológico de Estado cultural (la censura, por mencionar sólo una forma), etcétera. Si los AIE funcionan masivamente con la ideología como forma predominante, lo que unifica su diversidad es ese mismo funcionamiento, en la medida en que la ideología con la que funcionan, en realidad está siempre unificada, a pesar de su diversidad y sus contradicciones, bajo la ideología dominante, que es la de la clase dominante. Si aceptamos que, en principio, la clase dominante tiene el poder del Estado (en forma total o, lo más común, por medio de alianzas de clases o de fracciones de clases) y dispone por lo tanto del aparato (represivo) de Estado, podremos admitir que la misma clase dominante sea parte activa de los aparatos ideológicos de Estado, en la medida en que, en definitiva, es la ideología dominante la que se realiza, a través de sus contradicciones, en los aparatos ideológicos de Estado. Ninguna clase puede tener en sus manos el poder de Estado en forma duradera sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía sobre y en los aparatos ideológicos de Estado.
  64. 64. Los aparatos ideológicos de Estado pueden no sólo ser objeto sino también lugar de la lucha de clases, y a menudo de formas encarnizadas de lucha de clases. la clase (o la alianza de clases) en el poder no puede imponer su ley en los aparatos ideológicos de Estado tan fácilmente como en el aparato ideológicos de Estado tan fácilmente como en el aparato (represivo) de Estado, no sólo porque las antiguas clases dominantes pueden conservar en ellos posiciones fuertes durante mucho tiempo, sino además porque la resistencia de las clases explotadas puede encontrar el medio y la ocasión de expresarse en ellos, ya sea utilizando las contradicciones existentes, ya sea conquistando allí posiciones de combate mediante la lucha. Sobre la reproducción de las relaciones de producción ¿Cómo se asegura la reproducción de las relaciones de producción? Está asegurada en gran parte por la superestructura jurídico-política e ideológica. Tres características: 1) Todos los aparatos de Estado funcionan a la vez mediante la represión y la ideología, con la diferencia de que el aparato (represivo) de Estado funciona masivamente con la represión como forma predominante, en tanto que los aparatos ideológicos de Estado funcionan masivamente con la ideología como forma predominante. 2) En tanto que el aparato (represivo) de Estado constituye un todo organizado cuyos diferentes miembros están centralizados bajo una unidad de mando los aparatos ideológicos de Estado son múltiples, distintos, relativamente autónomos y susceptibles de ofrecer un campo objetivo a contradicciones que, bajo formas unas veces limitadas, otras extremas, expresan los efectos de los choques entre la lucha de clases capitalista y la lucha de clases proletaria, así como sus formas subordinadas.
  65. 65. 3) En tanto que la unidad del aparato (represivo) de Estado está asegurada por su organización centralizada y unificada bajo la dirección de representantes de las clases en el poder, que ejecutan la política de lucha de clases en el poder, la unidad entre los diferentes aparatos ideológicos de Estado está asegurada, muy a menudo en formas contradictorias, por la ideología dominante, la de la clase dominante. El rol del aparto represivo de Estado consiste esencialmente en asegurar por la fuerza (sea o no física) las condiciones políticas de reproducción de las relaciones de producción que son, en última instancia, relaciones de explotación. El aparato de Estado asegura mediante la represión (desde la fuerza física más brutal hasta las más simples ordenanzas y prohibiciones administrativas, la censura abierta o tácita, etc.) las condiciones políticas de la actuación de los aparatos ideológicos de Estado. Aquí interviene masivamente el rol de la ideología dominante, la de la clase dominante se asegura la armonía entre el aparato represivo de Estado y los aparatos ideológicos de Estado y entre los diferentes aparatos ideológicos de Estado. En las formaciones sociales del modo de producción ?servil? comprobamos que, aunque existe un aparato represivo de Estado único, formalmente muy parecido al que nosotros conocemos, la cantidad de aparatos ideológicos de Estado es menor y su individualidad diferente. Por ejemplo, la Iglesia (aparato ideológico de Estado religioso) en la Edad Media acumulaba numerosas funciones (en especial las escolares y culturales) hoy atribuidas a muchos aparatos ideológicos de Estado diferentes. Junto a la Iglesia existía el aparato ideológico de Estado familiar. Existía también un aparato ideológicos de Estado político. Existía un poderoso aparato ideológico de Estado pre-sindical.
  66. 66. Las ediciones y la información también tuvieron un innegable desarrollo, así como los espectáculos, al comienzo partes integrantes de la iglesia y luego cada vez más independientes de ella. Existía un aparato ideológico de Estado dominante, la Iglesia, que concentraba no sólo las funciones religiosas sino también las escolares y buena parte de las funciones de información y ?cultura?. Si toda la lucha ideológica del siglo XVI al XVII, desde la primera ruptura de la Reforma, se concentró en la lucha anticlerical y antirreligiosa, ello no sucedió por azar sino a causa de la posición dominante del aparato ideológico de Estado religioso. El aparato ideológico de Estado que ha sido colocado en posición dominante en las formaciones capitalistas maduras, como resultado de una violenta lucha de clase política e ideológica contra el antiguo aparato ideológico de Estado dominante, es el aparato ideológico escolar. Lo que la burguesía pone en marcha como aparato ideológico de Estado número uno, y por lo tanto dominante, es el aparato escolar que reemplazó en sus funciones al antiguo aparato ideológico de Estado dominante, es decir, la Iglesia. Se podría agregar: la pareja Escuela-Familia ha reemplazado a la pareja Iglesia-Familia. ¿Por qué el aparato escolar es realmente el aparato ideológico de Estado dominante en las formaciones sociales capitalistas y cómo funciona? Por ahora nos limitaremos a decir que: 1) Todos los aparatos ideológicos de Estado, sean cuales fueren, concurren al mismo resultado: la reproducción de las relaciones de producción, es decir, las relaciones capitalistas de explotación. 2) Cada uno de ellos concurre a ese resultado único de la manera que le es propia: el aparato político sometiendo a los individuos a la ideología política de Estado
  67. 67. La Escuela toma a su cargo a los niños de todas las clases sociales desde el jardín de infantes, y desde el jardín de infantes les inculca ?habilidades? recubiertas por la ideología dominante. Hacia el sexto año, una gran masa de niños cae ?en la producción?: son los obreros o los pequeños campesinos. Otra parte de la juventud escolarizable continúa: bien que mal se encamina y termina por cubrir puestos de pequeños y medianos cuadros, empleados, funcionarios pequeños y medianos, pequeño-burgueses de todo tipo. Una última parte llega a la meta, ya sea para caer en la semidesocupación intelectual, ya para proporcionar, además de los ?intelectuales del trabajador colectivo?, los agentes de la explotación (capitalistas, empresarios), los agentes de la represión (militares, policías, políticos, administradores, etc.) y los profesionales de la ideología (sacerdotes de todo tipo, la mayoría de los cuales son ?laicos? convencidos). Cada grupo está prácticamente provisto de la ideología que conviene al rol que debe cumplir en la sociedad de clases: rol de explotado: rol de agente de la explotación (saber mandar y hablar a los obreros: las ?relaciones humanas?); de agentes de la represión (saber mandar y hacerse obedecer ?sin discutir? o saber manejar la demagogia de la retórica de los dirigentes políticos), o de profesionales de la ideología que saben tratar a las conciencias con el respeto, es decir el desprecio, el chantaje, la demagogia convenientes. Por supuesto, muchas de esas virtudes contrastadas (modestia, resignación, sumisión por una parte, y por otra cinismo, desprecio, altivez, seguridad, grandeza, incluso bien decir y habilidad) se enseñan también en la familia, la iglesia, el ejército, en los buenos libros, en los filmes, y hasta en los estadios.
  68. 68. Pero ningún aparato ideológico de Estado dispone durante tantos años de la audiencia obligatoria (y, gratuita), 5 a 6 días sobre 7 a razón de 8 horas diarias, de formación social capitalista. Con el aprendizaje de algunas habilidades recubiertas en la inculcación masiva de la ideología de la clase dominante, se reproduce gran parte de las relaciones de producción de una formación social capitalista, es decir, las relaciones de explotados a explotadores y de explotadores a explotados. Ésta es una de las formas esenciales de la ideología burguesa dominante: una ideología que representa a la escuela como un medio neutro, desprovisto de ideología, en el que maestros respetuosos de la ?conciencia? y la ?libertad? de los niños que les son confiados por sus ?padres?, los encaminan hacia la libertad, la moralidad y la responsabilidad de adultos mediante su propio ejemplo, los conocimientos, la literatura y sus virtudes ?liberadoras?. Esta representación ideológica de la escuela la hace tan ?natural? e indispensable, y hasta bienhechora, a los ojos de nuestros contemporáneos como la iglesia era ?natural?, indispensable y generosa para nuestros antepasados hace algunos siglos. La escuela (y la pareja escuela-familia constituye el aparato ideológico de Estado dominante, aparato que desempeña un rol determinante en la reproducción de las relaciones de producción de un modo de producción amenazado en su existencia por la lucha de clases mundial.
  69. 69. 01 Agosto 1930 – 23 Enero 2002 Sociólogo Francés Pierre Bourdieu
  70. 70. Biografía Estudió filosofía en París en la École Normale Supérieure. Desde 1958 a 1960 realizó su trabajo de investigación en Argelia, donde comenzó a construir las bases de su reputación en el campo de la sociología. Realizó además, una maestría. Pensamiento Fue uno de los sociólogos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX. Sus ideas son de gran relevancia tanto en teoría social como en sociología empírica, especialmente en la sociología de la cultura, de la educación y de los estilos de vida. Su teoría destaca por ser un intento de superar la dualidad tradicional en sociología entre las estructuras sociales y el objetivismo (&quot;fisicalismo&quot;), por un lado, frente a la acción social y el subjetivismo (hermeneútica), por otro lado. Para ello se dota de dos conceptos nuevos, el habitus y el campo, así como reinventa uno ya establecido, el capital. Por habitus entiende las formas de obrar, pensar y sentir que están originadas por la posición que una persona ocupa en la estructura social. En cuanto al campo, es el espacio social que se crea en torno a la valoración de hechos sociales tales como el arte, la ciencia, la religión, la política... Esos espacios están ocupados por agentes con distintos habitus, y con capitales distintos, que compiten tanto por los recursos materiales como simbólicos del campo.
  71. 71. Estos capitales, aparte del capital económico, están formados por el capital cultural, el capital social, y por cualquier tipo de capital que sea percibido como &quot;natural&quot;, forma ésta del capital que denomina capital simbólico. Los agentes, con el habitus que es propio dada su posición social, y con los recursos de que disponen, &quot;juegan&quot; en los distintos campos sociales, y en este juego contribuyen a reproducir y transformar la estructura social. La obra en la que presenta de forma más sistemática su teoría es El sentido práctico (publicada en castellano por la editorial Taurus). En su trabajo empírico destaca especialmente toda su labor de crítica de la cultura, mostrando que la distinción cultural no es más que una forma encubierta de dominación, a la que denominó complicidad ontólogica entre el campo y el habitus. Esta crítica no le lleva al cinismo ante las manifestaciones de la alta cultura, sino a considerar que todos deberían tener igual acceso a la misma. Su papel como intelectual cobró plena vigencia a partir de la segunda mitad de los 90 en Francia, siendo sus declaraciones objeto de viva polémica, por mantener posiciones muy críticas tanto con respecto a los medios de comunicación (véase &quot;Sobre la televisión&quot;) como con respecto a la política en general. Propuso y fue fundador del parlamento de los escritores, una asociación pensada para dar a los intelectuales mayor autonomía sobre su trabajo, y de esta forma poder criticar y controlar al poder al margen de sus medios de difusión de la cultura.
  72. 72. Conceptos básicos Espacio social y prácticas sociales según Pierre Bourdieu. 1
  73. 73. La teoría de Bourdieu está constituida por un conjunto de conceptos relacionados entre sí y que no se entienden sino en relación con otros. El punto de partida del análisis de lo social es el momento objetivista o de la indagación, en el cual nos abocamos a caracterizar las estructuras sociales externas, lo objetivo, lo social hecho cosa . El segundo momento del análisis será el subjetivista, la consideración de las estructuras sociales internas, subjetivas, o lo social hecho cuerpo . (TassuRock) Habitus Es un principio generador y un sistema clasificador de niveles sociales. Son las disposiciones que con el tiempo de vivir en una sociedad vamos adquiriendo, nuestra manera de actuar. Funciona en la mayoría de manera inconsciente en nosotros. Es la historia hecha cuerpo. Son los “márgenes de maniobra” en términos Bordiesanos. El habitus es la generación de prácticas que están limitadas por las condiciones sociales que las soporta. Es el punto en el que convergen la sociedad y el individuo, pues es una ola, que por un lado nos dice la manera a ser, o es la manera en la que uno ya ha asimilado -tal vez de manera inconsciente- sus patrones y la voluntad de uno propio y de querer, o no, modificar ese habitus. El producto de una empresa de aprendizaje que todos los campos sociales utilizan para ejercer control y apropiación.
  74. 74. <ul><li>Campos </li></ul><ul><li>El campo es una red de relaciones objetivas entre posiciones objetivamente definidas –en su existencia y en las determinaciones que ellas imponen a sus ocupantes- por su situación (situs) actual y potencial en la estructura de las distribuciones de las especies de capital (o de poder) cuya posición impone la obtención de beneficios específicos puestos en juego en el campo y, a la vez, por su relación objetiva con las otras posiciones. </li></ul><ul><li>Los campos sociales son espacios de juego históricamente constituidos con sus instituciones específicas y sus leyes de funcionamiento propias. </li></ul><ul><li>Campo - dominante y dominado </li></ul><ul><li>El campo se constituye por: </li></ul><ul><li>La existencia de un capital común (conocimientos, habilidades, poder, etc.). Por tanto se produce: </li></ul><ul><li>La lucha por su apropiación. Las personas con un interés común se movilizan para lograr sus objetivos. Por eso: </li></ul><ul><li>Los campos son dinámicos, no estáticos. Producen: </li></ul><ul><li>Una jerarquización entre quienes detentan el capital y aquellos que aspiran a tenerlo. </li></ul><ul><li>Existen dos niveles de análisis posibles: sincrónico y diacrónico </li></ul><ul><li>Los campos son las distintas configuraciones de clases o relaciones sociales, donde se unen para relacionarse. Bourdieu lo explicaba como si fuera una red, donde las relaciones son necesarias. Estas relaciones con su respectiva razón de ser y también con su estatus social que los hace relacionarse de tal o cual manera. </li></ul>
  75. 75. Para situar a los individuos con más claridad en los campos, Bourdieu propone que situemos a los individuos en un mapa. Estas posiciones de los individuos funcionan con parejas de oposiciones, p, ej: pobre/rico, valiente/cobarde. Así podemos analizar las diferencias en los individuos, según el campo en el que se encuentren, con más facilidad. Condicionamiento Parecería en primera instancia, que al estar en determinado campo y ya estando dentro de éste, nos comportamos de una manera específica, gracias al habitus, por lo que nos encontraríamos determinados. Pero él diría, que sólo estamos condicionados. Y es aquí por lo que hace la analogía del juego, este “juego social” y es que existen ciertas reglas y casillas por las que te puedes mover, según tu posicionamiento y la pieza que te toca jugar. Te limita estar en cierta posición pero, dentro de lo posible, cada uno es capaz de decidir nuestra movida. Ilusio Bourdieu nos dice que competimos despiadadamente, inclusive aunque no conozcamos las reglas ni las fronteras de nuestro juego. El hecho de estar en este juego y de jugarlo sin siquiera saber por que lo jugamos es la ilusio , que es una mera ilusión de lo que son nuestras pautas de conducta como modelos únicos a seguir.
  76. 76. Capital Bourdieu a la hora de efectuar sus análisis sociológicos valora como capital no sólo el acumulable en forma de moneda, in

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