Ana Verónica Cruz Leyva. Ensayo Final
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Ana Verónica Cruz Leyva. Ensayo Final Ana Verónica Cruz Leyva. Ensayo Final Document Transcript

  • 0Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Licenciatura en Derecho “Trabajo Final” Métodos de la Investigación Ana Verónica Cruz Leyva 201100288 Segundo cuatrimestre Primavera 2012
  • 1 ÍNDICEAbstract………………………………………………………………………………………………. pág.2Introducción…………………………………………………………………………………………. pág.21.1 Delincuencia juvenil en México………………………………………………………………pág. 31.2 Algunos ejemplos…………………………………………………………………………… pág.4 1.2.1 Los niños sicarios……………………………………………………………………… pág.5 pág.61.3 Reflexionar y plantear soluciones……………………………………………………………. pág.7Conclusión…………………………………………………………………………………………..Referencias…………………………………………………………………………………………pág.8
  • 2 Actúan como adultos pero son juzgados como adolescentes IntroducciónEl propósito de este ensayo es propiciar que el lector, a través de la observación deestadísticas, ejemplos reales de crímenes cometidos y citas de autoridades jurídicas, realiceuna reflexión sobre la importancia de implementar un nuevo sistema de justicia paraadolescentes que proporcione una atención especial a los menores infractores que presentanun perfil violento, para lograr su efectiva reincorporación a la sociedad. Se debe enjuiciarcomo mayor de edad a aquél adolescente que realice su acto con tal violencia que impliqueencuadrarlo como un delito grave.La delincuencia organizada cometida con el uso extremo de la fuerza, ha dejado de ser enMéxico mayoría exclusiva de la población adulta. Los jóvenes en nuestro país hanincrementado notablemente su participación en las actividades delictivas en los últimosaños. Según estadísticas realizadas por la Secretaria Federal de Seguridad Pública seestablece que: “En México la mayoría de los delitos son cometidos por jóvenes entre los 16y 24 años de edad.Alrededor del 30% de los adolescentes que se implican en actividades delictivas cometensu segunda infracción antes de cumplir 18 años” (Castellanos, 2008, par. 6). A diferencia delo que podría pensarse por tratarse de menores infractores, gran parte de esos crímenes sonrealizados con extremado uso de violencia.En el año 2000, Rutter, Giller y Hagell realizaron un estudio sobre los patrones que sepresentan en las conductas delictivas de los adolescentes y descubrieron que:aproximadamente un 50% de los jóvenes que cometen delitos son reincidentes; el 30% deestos delincuentes son muy violentos y cerca de un 70% han cometido otro tipo de delitoso han tenido otro comportamiento antisocial. Estos jóvenes piensan y actúan como adultos,sus acciones han dejado de ser niños, por lo tanto no se les puede seguir tratando como tal. View slide
  • 3 1.1 Delincuencia juvenil en México Los jóvenes en la actualidad han dejado los juguetes por las armas. Su actuardelictivo no se limita al simple concepto de pandillerismo de la antigüedad, que no iba másallá de ocasionar daños a la propiedad de los vecinos de su colonia, o de alterar el ordenpúblico. Los crímenes por los que se encuentran procesados muchos adolescentes en el paísconstituyen delitos serios, que involucran la integridad física, la libertad e incluso puedenterminar la vida de terceros. Además consideró importantísimo destacar el hecho de queestos menores constituyen un blanco perfecto de los grandes carteles del narcotráfico y ladelincuencia organizada, al no poder ser sentenciados a una condena mayor de 7 años deinternamiento judicial y al salir sin antecedentes penales, tal como se estableció en lareforma realizada en el año 2010 al Código de Justicia para adolescentes del Estado dePuebla. En 2005 se produjo en el país una reforma constitucional que cambió el sistematutelar vigente hasta ese momento, por un sistema de justicia penal juvenil garantista acordecon la Convención sobre los Derechos del Niño, denominado “Sistema Integral de Justiciapara Adolescentes”. Dicha reforma, si bien introdujo profundos cambios en favor del cumplimiento delos derechos de los adolescentes, no ha estado exenta de dificultades. La variación en lascifras entre 2005 y 2006, particularmente respecto al número de adolescentes privados delibertad, responde directamente a los cambios generados por la reforma constitucional, yaque una de las principales modificaciones consistió en uniformar las edades mínima ymáxima para la aplicación de sistema de justicia para adolescentes en todo el país. En el año 2009, La UNICEF declaró que México cuenta con un total de 12.8millones de adolescentes entre 12 y 17 años de edad, de los cuales 8,481 han infringido laley y se encuentran privados de la libertad en centros de tratamiento. Si bien, dichoorganismo señala que los índices de delincuencia juvenil en el país norteamericano noconstituyen un factor alarmante, si se compara con el de otros países (ya que el 80% de losmenores se encuentran internados por haber cometidos delitos del fuero común, es decir View slide
  • 4aquellos que no son considerados como graves), hay que destacar que no contempla lagravedad del 20% de los delitos restantes cometidos por adolescentes. 1.2 Algunos ejemplos Para que el lector pueda denotar la magnitud de los actos cometidos, así comocomprender la importancia de reflexionar acerca del proceso judicial al cual se debesometer a un adolescente infractor, que lleva a cabo un delito sumamente grave, consideronecesario mencionar un ejemplo de los crímenes ejecutados por adolescentes en el interiorde la República Mexicana, los cuales fueron realizados con una violencia extrema y enpleno uso de sus facultades mentales. Dicho caso es el de los 12 menores que fueron internados en el CEMPLA (Centrode Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes) el 5 de diciembre del2010 en Cuernavaca, Morelos: […] Entre estos, destaca en particular el caso. “El Ponchis”,menor de 15 años de edad a quién * se le acusa por cuatro decapitaciones que hizo pormandato de integrantes del cártel del “Pacífico Sur”, antes Beltrán Leyva Sin embargo,estos no son los únicos delitos que se le imputan al adolescente, es procesado también porposesión de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Área; posesiónde narcóticos con fines de transporte; violación a la ley federal contra la delincuenciaorganizada con fines de secuestro, y homicidio calificado. No obstante; a pesar de lacantidad y la gravedad de los delitos que se le imputan sólo fue sentenciado a 3 años deinternamiento en el CEMPLA. (Morelos, 2011, pp.9-10.) 1.2.1 Los niños sicarios. Las nuevas generaciones están siguiendo el ejemplo de estos carniceros. Son sufuente de inspiración y tratan de igualarlos en crueldad. La criminóloga Laura VargasGarfias, profesora del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), explica:“Actualmente los adolescentes y jóvenes empiezan a ser objetos de desecho. Son basura;Ya no son necesarios. A los ninis, nadie les va a dar oportunidades de estudio ni de trabajo.Realmente a nadie le importan. Están excluidos totalmente del sistema social, un sistemaque además exige alcanzar el éxito y el dinero para ser reconocido”.
  • 5 La única salida que les queda a estos jóvenes desesperanzados y abandonados esmeterse a la economía delincuencial. Ahí sí pueden desenvolverse, tener un lugar social yuna oportunidad de sobrevivir, ya que la necesidad psíquica más importante es elreconocimiento. Ya dentro de este inframundo les ordenan: “Tienes que matar ydescuartizar. Y mientras más destructivo seas, obtendrás más reconocimiento y respeto”. Yterminan por convertirse en criminales, alardeando de que matan más y más gente.* ¿Dónde quedan los valores, la cuestión ética? Los valores se acomodan a laconveniencia. En todo caso aquí ya hay una distorsión de lo ético. Es más valorado el quees más matón y el más cruel, que también arriesga su vida y finalmente termina siendoasesinado, convirtiéndose en víctima. Por eso estos jóvenes –porque la gran mayoría de losnarcotraficantes son jóvenes– ya tienen introyectada la idea de vivir poco pero bien. Dicen:Voy a vivir sólo un año, pero ese año voy a vivirlo bien. 1.3 Reflexionar y plantear soluciones A través del nuevo Sistema Integral de Justicia para Adolescentes, busca que losadolescentes acusados por la comisión de un delito tengan acceso a un juicio justo, en elque se respeten sus derechos fundamentales y, en caso de que resulten responsables, puedanasumir las consecuencias del acto a través de una medida socio-educativa que promueva sureintegración social y familiar y el pleno desarrollo de su persona y capacidades. La reforma considera “adolescente” a toda persona que tenga entre más de doce ymenos de 18 años de edad. Los niños y niñas menores de doce años no son sujetos de estesistema especializado, pues se presume que aún no tienen capacidad jurídica para infringirla ley, por lo que en caso de hacerlo sólo deben ser sujetos de asistencia social. Erikson(1959), psicólogo reconocido por su trabajo sobre la redefinición y expansión de la teoríade los estadios de Freud, establece que: La adolescencia comienza con la pubertad y finaliza alrededor de los 18 – 20 años, pero debido a una serie de factores psicosociales puede prolongarse hasta los 25 años de edad o terminarse antes de los 18. Pueden embarcarse en actividades destructivas como la ingesta de drogas, alcohol o incluso adentrarse seriamente en
  • 6 sus propias fantasías psicóticas. Después de todo, ser “malo” o ser “nadie” es mejor que no saber quién soy. (p. 91). Establecer que la adolescencia se termina a los 18 años y que a partir de los 18 añoscon 1 día una persona ya es adulta y su etapa de desarrollo ha terminado, es incorrecto.Desde mi punto de vista, la edad física no debe ser considerada como un factordeterminante en la toma de este tipo de decisiones. Lo realmente importante es realizar unperfil psicológico de cada adolescente delincuente para poner especial atención en aquellascaracterísticas que estén vinculadas con un comportamiento violento y requieran sersatisfechas para evitar que este tipo de conductas delictivas se repitan en un futuro. En nuestro país, los resultados en términos de reintegración social del sistemajurídico especializado en justicia para adolescentes son severamente cuestionados. Lamayoría de los menores infractores al terminar su internamiento vuelven a reincidir y ungran porcentaje de estos comenten delitos de manera crónica y frecuente. Se estima que enMéxico 14.200 jóvenes reciben algún tipo de tratamiento por haber cometido infracciones ala ley, de los cuales cerca de 4.500 están institucionalizados (SSP, 2008, par.6).
  • 7 Conclusión:Ahora que el lector ha ampliado su panorama a cerca de la delincuencia cometida poradolescentes, considero necesario plantear las siguientes preguntas: ¿Se debe tratar a unapersona que es capaz de cometer un crimen con extrema violencia, como a un individuoque no tiene plena conciencia de lo que hace?¿No representa ningún riesgo para la sociedadque estos menores infractores terminen su internamiento, sin ningún tipo de antecedente?Desde mi punto de vista, es incorrecto que para imputar un delito a una persona debantomarse en cuenta solo dos características: La edad física y que se encuentre en pleno usode sus facultades mentales. Como he demostrado a lo largo de este ensayo, la edad física norepresenta por si sola, ningún signo de madurez, ni la necesidad de protección aladolescente, considerándolo como un ser incapaz de actuar bajo su propia voluntad. Sinembargo, existe un grupo de personas que difieren de esta postura y se empeñan en protegerlos derechos fundamentales del menor infractor. Estos jóvenes deben ser juzgados por leyesmás rigurosas, que se equiparen a las sanciones que se fijan a un adulto infractor de lanorma; que se enfoquen específicamente en realizar un cambio a su perfil agresivo y leestablezcan las medidas necesarias para que pueda reintegrarse a la sociedad.
  • 8Referencias:Fuentes Consultadas:Libros:Brito, R. (2002). Identidades juveniles y praxis divergente, acerca de laconceptualización de la juventud. Edo. de México, México: Porrúa.Castillo, O. (2011). Pandillas Juveniles. D.F., México: Editores Mexicanos Unidos,S.A.Ostrosky, F. (2008). Mentes asesinas, la violencia en tu cerebro. D.F., México:Quo Libros.Trépanier, J., Pilz, S., & Elbert, C. (1995). Delincuencia juvenil y derechoshumanos. Buenos Aires, Argentina: Depalma.Publicaciones académicas (arbitradas)Costa, M.M, & Hermany, R. (2008). El Poder Local cómo Locus privilegiado para la implementación de las políticas públicas de prevención de la delincuencia juvenil. (Spanish). Revista de Derecho (15105172, 7(14),17-28.Valdenegro,B. (2005). Factores Psicosociales Asociados a la Delincuencia Juvenil. (Spanish). Psykhe, 14(2), 33-42.Fuentes citadas:Libros:Erikson, E. (1959). Childhood and Society. Nueva York, E.U.: Norian.Rutter, M., Giller, H., & Hagell A. (2000). La conducta antisocial de los jóvenes. Madrid, España: Cambridge University Press.
  • 9Santos, H. (2002). Nociones de Derecho Positivo Mexicano. D.F., México: Addison Wesley.Fuentes Electrónicas:Castellanos, F. (2004). Jóvenes en la cárcel y políticas públicas en México. Recuperado octubre 18, 2011, de http://www.raisss.cl/boletin4/jovenes_carcel.pdf.Secretaría de Seguridad Pública. (2008). Estadísticas asociadas con comportamiento delictivo. Recuperado octubre 16, 2011, de http://www.seguridadpublicaenmexico.org.mx/snsp.htm].UNICEF. (2009). La adolescencia, Recuperado octubre 20,2011, de http://www.unicef.org/mexico/spanish/ninos_6879.htmPublicaciones Periódicas:Morelos, R.(2011).Están 12 menores recluidos en Morelos por delincuencia organizada. La Jornada. pp. 9-10