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    44012058011 44012058011 Document Transcript

    • Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=44012058011Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y PortugalSistema de Información CientíficaMaría Luisa Naranjo PereiraUNA REVISIÓN TEÓRICA SOBRE EL ESTRÉS Y ALGUNOS ASPECTOS RELEVANTES DE ÉSTE EN ELÁMBITO EDUCATIVOEducación, vol. 33, núm. 2, 2009, pp. 171-190,Universidad de Costa RicaCosta Rica¿Cómo citar? Fascículo completo Más información del artículo Página de la revistaEducación,ISSN (Versión impresa): 0379-7082revedu@gmail.comUniversidad de Costa RicaCosta Ricawww.redalyc.orgProyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009EstrésEl estrés ha sido un tema de interésy preocupación para diversos científicos dela conducta humana, por cuanto sus efectosinciden tanto en la salud física y mental,como en el rendimiento laboral y académicode la persona. Provoca preocupación yangustia y puede conducir a trastornospersonales, desórdenes familiares e inclusosociales. Al respecto señalan Martínez yDíaz(2007):“elproblemaquesubyaceradicaen los requerimientos de la Modernidad,concentrada en la obtención de resultadosal margen de sus consecuencias sobre lacalidad de vida, y por ende en la salud físicay mental de las personas afectadas” (p. 1).Todas las personas necesitan apren-der a prevenir y controlar el estrés. Quienno lo hace, puede poner en peligro su saludy su tranquilidad, mientras que quien co-noce y pone en práctica acciones adecuadaspara prevenirlo y afrontarlo puede disfru-tar de un estilo de vida más sano y mássatisfactorio.Autores como Oblitas (2004) serefieren a diferentes concepciones teóricasUNA REVISIÓN TEÓRICA SOBRE EL ESTRÉS Y ALGUNOSASPECTOS RELEVANTES DE ÉSTE EN EL ÁMBITOEDUCATIVOMaría Luisa Naranjo PereiraDocente de la Escuela de Orientación y Educación EspecialUniversidad de Costa Rica, San José, Costa RicaResumen: El objetivo de este artículo es comentar losaportes que sobre el tema de estrés presentan variosteóricos y enfoques: fisiológicos, psicosociales, cogniti-vos e integradores. Se presentan las diferencias entredistrés y eustrés y la importancia de lograr un nivelóptimo de estrés. Se revisan las fases que lo caracte-rizan: la alarma, la resistencia y el agotamiento y surelación con la ansiedad y la depresión. Se estudiandiversas respuestas que pueden manifestarse en lapersona, producto de él: físicas, psicosomáticas, cog-nitivas, emotivas y conductuales. Se analizan algunasde las principales causas generadoras de estrés, tantoaquellas provenientes de situaciones externas comolas producidas por las propias características de per-sonalidad y las formas particulares de enfrentar lassituaciones del diario vivir. Se revisan aspectos impor-tantes que favorecen la prevención de este, tales comolas actitudes, el ejercicio físico, el tipo de alimentación,el empleo del tiempo libre y la planificación personal,así como aquellos que permiten afrontarlo de unamejor manera, entre estos la relajación, la meditacióny el papel central de las cogniciones. Finalmente, serelaciona el tema del estrés con la educación, haciendoénfasis en las principales fuentes generadoras de esteen la población estudiantil y sus efectos tanto persona-les como en el rendimiento académico.Palabras clave: Estrés, prevención, afrontamiento,educación.Recibido 3-VIII-2009 • Aceptado 28-VIII-2009 • Corregido 11-X-2009
    • 172 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009y como estas entienden el término estrés.Este autor explica que los enfoquesfisiológicos y bioquímicos se centran en lasrespuestas orgánicas que se generan en lapersona cuando se enfrenta a una situaciónpercibida como amenazante. Por su parte,los enfoques psicosociales hacen énfasis enfactores externos; es decir, en los estímulosy eventos productores de estrés. Por su lado,los enfoques con una orientación cognitivasubrayan que el estrés surge a partir de laevaluación cognitiva que la persona realizatomando en cuenta tanto aspectos internoscomo aquellos propios del ambiente. Porotra parte, los enfoques más integradoresconsideran que el estrés debe comprendersedesde una perspectiva más amplia, porcuanto en este convergen e interactúanmuchas variables.Navas (citado por Naranjo, 2004a) co-incide con esta última posición, pues consi-dera que el estrés no es algo que pertenecesolo a la persona o al ambiente, ni es tam-poco un estímulo o una respuesta, sino quemás bien es una relación dinámica entre lapersona y el ambiente. Esto significa que lapersona no es una víctima pasiva del estrés,y que su forma de interpretar los aconteci-mientos y la manera de valorar sus propiosrecursos y posibilidades para enfrentarlos,determina en gran medida la magnitudde la experiencia de este. Dependiendo dela forma en que la persona piense y de lossentimientos e imágenes que tenga respec-to de una situación, puede crear, aumentar,mantener o disminuir la respuesta a él. Sepuede decir entonces que, de acuerdo con laliteratura científica, el estrés implica cual-quier factor externo o interno que induce aun aumento en el esfuerzo por parte de lapersona para mantener un estado de equi-librio dentro de sí misma y en relación consu ambiente.El estrés se caracteriza por una res-puesta subjetiva hacia lo que está ocurrien-do; indica Arellano (2002), en este sentidoque es el estado mental interno de tensióno excitación. Por otra parte, Melgosa (1995)señala que, debido a las alteraciones queAbstract: This article aims to discuss the contribu-tions on the topic of stress presented by several theoristsand approaches: physiologists, psychosocial, cognitiveand integrators. The differences between distress andeustress are analyzed and the importance to achievean optimum level of stress. Phases that characterize itare analyzed: alarm, resistance and depletion and itsrelationship with anxiety and depression. In addition,different responses of the person to stress are explored:physical, psychosomatic, cognitive, emotional andbehavioral. Some of the main generating causes of thestress are discussed: external situations such as thoseproduced by the own personality characteristics andthe particular forms to address situations of dailyliving. Important aspects that help prevention fromit are reviewed, such as attitudes, exercise, the typeof food, employment of leisure and personal planning,as well as those that allow facing it better, amongthis relaxation, meditation and the central role of thecognitions. Finally, relationship between of stress andeducation is reviewed, emphasizing the main gener-ating sources of it in the student population and itseffects in personal life and in academic performance.Key words: Stress, prevention, coping, education.
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 173el estrés provoca en la persona, se puedeentender este concepto como: “un conjuntode reacciones fisiológicas y psicológicas queexperimenta el organismo cuando se lo so-mete a fuertes demandas” (p. 19).En cuanto a la tradición psicosocialdel estudio del estés, en esta se da énfasisa las reacciones psicológicas y conductualesde las personas ante las situaciones estre-santes que éstas enfrentan en su ambiente.Según esta teoría psicosocial, las personasse esfuerzan continuamente y de diferentemanera para afrontar cognitiva y conduc-tualmente las demandas tanto internascomo externas de la situación valoradacomo estresante.De acuerdo con Folkman, Lazarus,Gruen y De Longis (1986), diversos eventosde la vida tienen la propiedad de ser facto-res causantes de estrés, los cuales provocanun desequilibrio emocional. El estrés sepresenta cuando la persona identifica unasituación o un encuentro como amenazante,cuya magnitud excede sus propios recursosde afrontamiento, lo cual pone en peligro subienestar. Se presentan de esta manera dosprocesos: una valoración cognitiva del acon-tecimiento y un proceso de afrontamiento.En el primero, la persona valora si la situa-ción puede dañarla o beneficiarla, es decir,cuánto y cómo repercute en su autoestima.En el segundo, estima lo que puede hacer ono para enfrentar la situación, para preve-nir un daño o mejorar sus perspectivas.Los autores mencionados, al realizaruna investigación sobre la relación existenteentre el proceso de afrontamiento y lavaloración cognitiva, encontraron que lostipos de afrontamiento varían dependiendode lo que las personas estimen que está enjuego y de las opciones y recursos de cambioque poseen. La investigación mostró quecuando las personas consideraban que supropiaautoestimaestabasiendoamenazada,empleaban estrategias de confrontación,autocontrol,evitaciónyhabíaunaumentoderesponsabilidad. En general, si estimabanque eran capaces de modificar la situacióndando énfasis al aspecto cognitivo, usabanmás estilos confrontativos, revaloracionespositivas y un plan de solución; por otraparte, si consideraban que eran incapacesde cambiar la situación, acentuaban lasrespuestas emocionales, empleando lasestrategias de distanciamiento, escape oevitación.Eustrés, distrés y nivel óptimode estrésNeidhardt, Weinstein y Conry (1989)mencionan que el doctor Hans Selye, consi-derado un experto en temas del estrés, de-finía este como la proporción de deterioroy agotamiento acumulado en el cuerpo. Unestrés excesivo debido a un estímulo dema-siado grande, puede conducir a la angustia;es decir, al distrés. Se rompe la armoníaentre el cuerpo y la mente, lo que impideresponder de forma adecuada a situacionescotidianas. Por otra parte, se utiliza el tér-mino eustrés, para definir la situación enla que la buena salud física y el bienestarmental facilitan que el cuerpo en su conjun-to adquiera y desarrolle su máximo poten-cial. El estado de eustrés se asocia con cla-ridad mental y condiciones físicas óptimas.Tomando en cuenta los aspectos menciona-dos, Neidhardt et al. (1989) definen el estréscomo: “un elevado nivel crónico de agitaciónmental y tensión corporal, superior al quela capacidad de la persona puede aguantary que le produce angustia, enfermedades, ouna mayor capacidad para superar esas si-tuaciones (eustrés)” (p. 17).También, Bensabat (1987) se refierea este tema y cita asimismo a Selye,indicando que para este autor, el estréses también una respuesta no específicadel organismo a toda demanda que se lehaga. Esta definición, comenta, es muyamplia y significa que cualquier demanda,independientemente de que sea física,psicológica o emocional, positiva o negativa,provoca una respuesta biológica delorganismo, idéntica y estereotipada. Estarespuesta es mensurable y corresponde a
    • 174 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009unas secreciones hormonales responsablesde las reacciones al estrés, somáticas,funcionales y orgánicas.Lo anterior implica que una emociónagradable producto de una buena noticiaproduce los mismos efectos que una emocióndesagradable, producto de una mala noticia.Ambas situaciones son causa de estrés. Noobstante, la mayoría de las veces, las respues-tas del organismo se realizan en armonía, conla mayor naturalidad y sin consecuencias, yaque están adaptadas a las normas fisiológicasde la persona. Se trata del buen estrés o eus-trés. Pero otras veces, las respuestas exigidaspor una demanda intensa y prolongada, agra-dable o desagradable, son excesivas y superanlas capacidades de resistencia y de adaptacióndel organismo. En este caso se trata de un malestrés o distrés.El buen estrés es todo aquello quecausa placer, todo lo que la persona quiereo acepta hacer en armonía consigo misma,con su medio y con su propia capacidad deadaptación. Es el estrés de la realizaciónagradable. Ejemplos de buen estrés son laalegría, el éxito, el afecto, el trabajo crea-dor, un rato de tranquilidad, compartir conotras personas, o sea, todos los aspectos queresultan estimulantes, alentadores, fuentesde bienestar, de felicidad o de equilibrio.El mal estrés es todo aquello que dis-gusta, todo cuanto la persona hace a pesarsuyo, en contradicción consigo misma, suambiente y su propia capacidad de adapta-ción. Son ejemplos de mal estrés la tristeza,el fracaso, las malas noticias, la enferme-dad, las presiones, las frustraciones, la ca-rencia de libertad, que son fuentes de des-equilibrio, de alteraciones psicosomáticas yde enfermedades de adaptación.El tipo de estrés depende tambiénde cómo se reciben y se interpretan losacontecimientos. Una misma situaciónpuede significar un mal estrés para unapersona y un buen estrés para otra; o sea,lo que importa no es lo que sucede, sino laforma como se percibe. En cuanto al nivelóptimo de estrés, señala Bensabat (1987)que éste se refiere a la dosis de estrésbiológicamentenecesariaparacadapersona,con el propósito de que ésta se desempeñede manera armónica en unas condicionesóptimas compatibles con su personalidad ysus posibilidades de adaptación. El estrés esindispensable en la vida, es la consecuenciade las actividades de las personas. Noobstante, si la dosis de estrés no es laóptima, ya sea por exceso o por carencia, elestrés se convierte en distrés y exige unaadaptación particular del organismo porencima de las normas fisiológicas, tanto enel aspecto biológico como en el físico y en elpsicológico.Cuando la persona funciona pordebajo del umbral óptimo del estrés, el or-ganismo está subestimado, poco solicitadofísica, psicológica y biológicamente. Si elreposo es excesivo, se traduce en enojo yfatiga. Por el contrario, cuando se funcionapor encima del nivel óptimo, el organismose encuentra superestimulado, agotado porcansancio, demasiado solicitado, sometido auna adaptación excesiva que exige una se-creción importante de hormonas de adapta-ción (adrenalina y cortisona), responsablesde efectos secundarios y de alteraciones me-tabólicas y orgánicas.A cada persona le conviene conocertanto su nivel de estrés, sus límites y ca-pacidad de adaptación así como la dosis depresión que puede soportar, para evitar si-tuarse en condiciones que superen su um-bral de tolerancia al estrés. Al respecto,Melgosa (1995) señala que una cantidadmoderada de tensión vital, esto es, de es-trés, resulta saludable, por cuanto ayuda aalcanzar metas elevadas y a resolver pro-blemas difíciles. Menciona que:Se ha comparado con acierto el estrés a las cuerdasde una guitarra, que necesitan la tensión justa paraemitir su sonido con precisión. Las cuerdas afinadasde la guitarra sonarán maravillosamente en lasmanos de un músico experto, porque mantiene unacierta tensión. Esas mismas cuerdas, si están flojas,aún en las manos del mejor guitarrista, no sonarían,o su sonido resultaría repelente.... Sin embargo, si lastensamos demasiado, el sonido resultará igualmentedesagradable. Además alguna cuerda acabarárompiéndose, e inutilizaría la guitarra (pp. 25-26).
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 175Fases del estrésGeneralmente, el estrés no sobrevienede manera repentina. El organismo del serhumano posee la capacidad para detectarlas señales de que se está ante un eventoproductor de este. Desde que aparecehasta que alcanza su máximo efecto, sepasa por tres etapas: alarma, resistencia yagotamiento (Melgosa, 1995).En cuanto a la fase de alarma, cons-tituye el aviso claro de la presencia de unagente estresante. Las reacciones fisiológi-cas ante este agente son las primeras queaparecen para advertir a la persona quedebe ponerse en estado de alerta una vezpercibida la situación; por ejemplo, cuandohay exceso de trabajo o estudio, esta fasepuede hacerle frente y resolver esto de lamejor forma posible, con lo cual la verdade-ra señal de estrés no llega a materializarse.Solamente cuando la barrera estresante su-pera a la persona y esta se da cuenta de quesus fuerzas no son suficientes, puede decir-se que toma conciencia del estrés existente,lo cual la sitúa así en la fase de alarma.Cuando el estrés prolonga su presen-cia más allá de la fase de alarma, la perso-na entra en la segunda fase, denominadade resistencia. Intenta continuar enfren-tado la situación, pero se da cuenta de quesu capacidad tiene un límite y, como conse-cuencia de esto, se frustra y sufre. Empiezaa tomar conciencia de que está perdiendomucha energía y su rendimiento es menor,lo cual la hace tratar de salir adelante, perono encuentra la forma; esto hace que estasituación se convierta en un círculo vicioso,sobre todo cuando va acompañada de ansie-dad por un posible fracaso.Posteriormente, se presenta la fasede agotamiento que es la fase terminal delestrés. Esta se caracteriza por la fatiga, laansiedad y la depresión, las cuales puedenaparecer por separado o simultáneamen-te. La fatiga incluye un cansancio que nose restaura con el sueño nocturno, y gene-ralmente va acompañada de nerviosismo,irritabilidad, tensión e ira. Respecto de laansiedad, la persona la vive frente a unadiversidad de situaciones, no solo ante elagente estresante, sino también ante expe-riencias que normalmente no se la produci-rían. En cuanto a la depresión, la personacarece de motivación para encontrar pla-centeras sus actividades, sufre de insom-nio, sus pensamientos son pesimistas y lossentimientos hacia sí misma son cada vezmás negativos.Es importante tomar conciencia deque todas las personas tienen un límite yque, si este es respetado, tendrán la opor-tunidad de que tanto su calidad como espe-ranza de vida se vean mejoradas.La respuesta al estrésComo se mencionó anteriormente, sehan identificado tres fases en la respuestaal estrés: alarma, resistencia y agotamien-to. La alarma, según explican Neidhardtet al. (1989), se produce cuando el cerebropercibe un factor causante de estrés. El ce-rebro envía de inmediato un mensaje a laglándula pituitaria que inicia la segrega-ción de una hormona, la cual induce a queotras varias glándulas inicien la producciónde adrenalina. El efecto consiste en poner atodo el organismo en un estado general dealerta. Las señales más aparentes de que sehan activado los sistemas de respuesta son:pulso rápido, aumento de la sudoración, co-razón que palpita fuertemente, estómagocontraído, brazos y músculos de las piernasen tensión, respiración entrecortada y rápi-da, dientes apretados con firmeza, mandí-bulas cerradas, incapacidad para permane-cer quieto y emociones intensas.Cuando la persona manifiestaesos síntomas, es indicativo de que estápreparada para enfrentar un peligro,amenaza o situación comprometida, seareal o imaginaria. No obstante, este estadoes pasajero y reservado solo para reaccionarante situaciones extremas, puesto que elorganismo no podría mantenerlo como unestado duradero.
    • 176 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009Melgosa (1995) explica la fisiologíadel estrés mencionando que todas las seña-les de alarma que llegan al cerebro son en-viadas al hipotálamo, el cual es un pequeñoórgano situado en el centro de la masa ce-rebral. El hipotálamo transmite estos men-sajes a todo el organismo por vía nerviosa ypor vía sanguínea.Por vía nerviosa, los estímulos pro-ducidos por el hipotálamo se transmiten alsistema nervioso simpático, que regula lasfunciones orgánicas. Estos estímulos llegana producir alteraciones en el funcionamien-to de los órganos y también alcanzan a lamédula de las glándulas suprarrenales, loque provoca un aumento en la secreción deadrenalina y noradrenalina, las cuales pa-san a la sangre y producen también altera-ciones sobre todo el organismo.En cuanto a la vía sanguínea, elhipotálamo estimula a la hipófisis, la cualsegrega diversas hormonas que, al pasar ala sangre, actúan sobre todo el organismo.La hormona más importante de las quesegrega la hipófisis cuando es estimuladapor el hipotálamo es la corticotropina (ACTHu hormona del estrés), la cual hace que enla corteza de las glándulas suprarrenalesse produzca otra hormona, la cortisona, queproducenumerososefectosyalteracionessobreel organismo. Otras hormonas segregadas porla hipófisis actúan sobre la glándula tiroides,los testículos o los ovarios provocando efectosimportantes sobre muy diversos órganos.Además de las respuestas físicas,existen otras respuestas ante el estrés.Neidhardt et al. (1989) las categorizan endos grupos: las psíquicas y las de conducta.Respecto de las respuestas psíquicas, lasmás generalizadas son: incapacidad paraconcentrarse; dificultad para tomar decisio-nes, incluso las más sencillas; pérdida de laconfianza en sí mismo o en sí misma; irrita-bilidad; preocupaciones y ansiedad; temoresirracionales o pánico sobrecogedor.El estrés con frecuencia viene acom-pañado de emociones como exaltación, de-presión o ira, de una intensidad variabledependiendo de la situación. Cuando estoocurre, lo más apropiado es expresar esasemociones, lo que ayuda a superar el estrés.Las emociones no expresadas o reprimidas,sean positivas o negativas, generalmenteproducen estrés.En cuanto a las respuestas de conduc-ta, se mencionan algunas como: aumento enel empleo de medicamentos, tics nerviosos,distracción, proclividad a los accidentes,comer en exceso o falta de apetito, dormirdemasiado o insomnio, aumento en el con-sumo de alcohol o drogas, impulsividad yagresividad.También Melgosa (1995) se refiere aeste tema de las respuestas al estrés, lascuales sitúa en tres grandes categorías:cognitivas, emotivas y conductuales. A con-tinuación se explican.Área cognitiva (pensamientos e ideas)La persona tiene dificultad parapermanecer concentrada en una actividady presenta una frecuente pérdida de aten-ción. La retención memorística se reduce,tanto en la memoria a corto plazo como alargo plazo. Los problemas que exigen unareacción inmediata y espontánea se resuel-ven de una manera impredecible. Cualquierproblema que requiera actividad mentaltiende a solucionarse con un número ele-vado de errores. Por lo general, la personase siente incapaz de evaluar acertadamen-te una situación presente y tampoco puedeacertar a proyectarla en el futuro. Además,la manera de pensar no sigue patrones ló-gicos y coherentes dentro de un orden, sinoque se presenta desorganizada.Área emotiva (sentimientos y emociones)La persona experimenta dificultadpara mantenerse relajada tanto física comoemotivamente. Aparte de los desajustes fí-sicos reales, se empieza a sospechar de nue-vas enfermedades (hipocondría), aparecenrasgos como el desarrollo de la impaciencia,la intolerancia, el autoritarismo y la falta
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 177de consideración por otras personas. Losprincipios morales que rigen la vida de lapersona se relajan y se posee menor domi-nio propio. Hay un aumento de desánimo yun descenso del deseo de vivir. La autoesti-ma también se ve afectada por pensamien-tos de incapacidad y de inferioridad.Área conductual (actitudes ycomportmientos)En el lenguaje se presenta una in-capacidad para dirigirse oralmente a ungrupo de personas de forma satisfactoria,puede darse tartamudez y un descenso defluidez verbal. La persona experimenta fal-ta de entusiasmo por las aficiones preferi-das, así como por sus pasatiempos favoritos.Es frecuente el ausentismo laboral y esco-lar, así como un aumento del consumo dealcohol, tabaco, café u otras drogas. El nivelde energía disponible fluctúa de un día paraotro. Los patrones de sueño se alteran. Ge-neralmente se sufre de insomnio y se llegaa veces a una extremada necesidad de dor-mir. En cuanto a las relaciones interperso-nales, aumenta la tendencia a la sospecha,se tiende a culpar a las otras personas o aatribuirles responsabilidades propias. Tam-bién hay cambios en la conducta, tales comoreacciones extrañas y la aparición de tics,o sea, actitudes que no sean propias de lapersona. Incluso pueden manifestarse ideassuicidas e intentos de llevarlas a cabo.Se considera que cuando una personase encuentra bajo el efecto del estrés pue-de aumentar su capacidad de percepción,de memoria, de razonamiento y de juiciodurante un periodo de tiempo limitado; noobstante, cuando la tensión se lleva másallá del límite, sobreviene el declive y seobservan dificultades en las capacidadescognitivas, tales como la dificultad paraconcentrarse y la pérdida de memoria. Estasituación puede apreciarse en estudiantesque acuden a un examen y, debido a la ten-sión del momento, no logran responder alas preguntas. Asimismo, la capacidad derazonar, de resolver problemas o de emitirjuicios se ve menoscabada por la presenciadel estrés. Ocurre cuando la persona diceencontrarse “bloqueada” y dice no poder nisaber cómo reaccionar ante una situación.Otra reacción común de la personasometida a estrés es la frustración. Esteestado anímico la irrita; de hecho, diversosespecialistas vinculan la frustración con laagresividad. Asimismo, con mucha frecuen-cia la persona estresada presenta síntomasde ansiedad, tales como la aprehensión, lapreocupación, la tensión y el temor por elfuturo. Sobre la ansiedad, señala Melgosa(1995):La ansiedad es una de las más peligrosasmanifestaciones psicológicas del estrés. Es normalexperimentar cierto grado de ansiedad ante lassituaciones inciertas; pero la ansiedad excesiva esuna forma de neurosis que no beneficia ni al sujetoni a los que con él conviven. Además, no hemos deolvidar la estrecha vinculación que existe entreestrés y ansiedad, y que muchas personas, que enla actualidad sufren los efectos devastadores de laansiedad, iniciaron sus “hábitos” ansiosos en mediode situaciones estresantes (p. 40).En cuanto a la depresión, se consi-dera que es uno de los riesgos terminalesdel estrés. Cuando este ha continuado másallá de la fase de alarma y se ha mantenidoconstante durante un tiempo prolongado enla fase de resistencia, se entra en la fasede agotamiento, en la cual el resultado máspróximo es la depresión. La persona depri-mida ya no realiza proyectos ni siente de-seos de proponerse ninguno y el inicio detoda jornada le resulta demasiado pesado(Bensabat, 1987). En síntesis, la dolorosapérdida de la autoestima, sin perspectivaalguna de modificación, es un estado que setorna permanente.Otra forma de reacción al estrésson las enfermedades psicosomáticas.Al respecto, las terapias de la conductaconsideran que ciertas personas son capacesde provocar en ellas mismas reaccionesnocivas de estrés de acuerdo con su forma depensar, de percibir y de responder al mundoexterior y a la relación con otras personas.
    • 178 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009Un enfrentamiento inadecuado del estrésllega hasta la aparición de síntomas ytrastornos psicosomáticos (Bensabat,1987). Sobre este tema Melgosa (1995)explica que: “se entiende por trastornos,reacciones o enfermedades psicosomáticas,aquellas dolencias que dan manifestacionesorgánicas, pero tienen su origen en causaspsicológicas, como el propio estrés u otrosestados mentales adversos” (p. 44).Además, este autor señala que prácti-camente todos los órganos vitales del cuerpohumano pueden, directa o indirectamente,verse afectados por los estados emocionales.Debido a esto, es amplia la gama de dolen-cias psicosomáticas; por ejemplo: cutáneas,alopecia (caída del pelo), acné, urticaria,psoriasis. Del aparato locomotor: dolores deespalda, calambres musculares, reumatis-mo. Respiratorias: asma, alergia, rinitis,bronquitis. Genitourinarias: vaginismo,impotencia, síndrome premenstrual, mic-ciones dolorosas. Endocrinas: hipertiroidis-mo, obesidad. Nerviosas: ansiedad, debili-dad, dolores musculares, cefaleas, tics. Delos ojos: conjuntivitis.Causas del estrésCualquier situación que la personaperciba como una demanda o una amenazao que exija un rápido cambio es productorade estrés. No obstante, debe recordarse queno todas las situaciones ni todos los facto-res estresantes son negativos. Por ejemplo,obtener un buen resultado en una pruebaacadémica o ser ascendido en el trabajo pue-den causar estrés de una forma positiva.Además, dependiendo de la forma en que seperciban los diversos factores estresantes,se producen distintos impactos en las per-sonas.En general, puede decirse que exis-ten dos grandes fuentes fundamentales delestrés. En primer lugar, están los agentesestresantes que provienen de circunstan-cias externas como del ambiente, de la fa-milia, del trabajo, del estudio, entre otras.En segundo lugar, se encuentra el estrésproducido por la persona misma, es decir,por sus propias características de persona-lidad y por su forma particular de enfrentary solucionar los problemas.Por otra parte, los factores de estrésno siempre son conocidos, y puede que seandesconocidos, subestimados, inconscien-tes y descubiertos solamente después deun diálogo o un análisis (Bensabat, 1987).Las angustias, las fobias y las obsesionesson causas de estrés. Su origen es con fre-cuencia inconsciente y va unido a antiguostraumatismos físicos o psico-afectivos. Lostrastornos mentales, las depresiones y laneurosis son a la vez una fuente de estrésy el resultado de situaciones causantes deeste, las cuales pueden ser conscientes ogeneralmente inconscientes y se remontanhasta la infancia. La frustración, estar pen-diente constantemente de un asunto, el te-mor, el recelo, el sentimiento de insatisfac-ción, la ausencia de motivación y de sentidode la vida son otras causas con frecuenciade origen inconsciente y responsables deuna tensión psicológica constante.Diferentes autores asocian los dis-tintos tipos de afrontamiento al estrés deacuerdo con las diferencias en los rasgos depersonalidad. Holahan y Moss (1986) men-cionan que la autoestima, el autodesprecio,el dominio y la buena disposición son ejem-plos de rasgos de la personalidad que des-empeñan un papel importante frente a lassituaciones estresantes.Friedman y Rosenman (citados porMelgosa 1995 y Bensabat, 1987) establecie-ron la distinción entre dos tipos de persona-lidades, a las que denominaron el tipo A y eltipo B; asimismo, posteriormente se mencio-na un tipo C. Por supuesto existe una gamade tipos intermedios con características delos distintos tipos, pero esta simplificaciónresulta útil para que la persona pueda de-terminar hacia qué tipo de personalidad seinclina más.El tipo A es extrovertido; correspondea las personas que exteriorizan surespuesta al estrés mediante reacciones
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 179excesivas. La menor contrariedad setraduce en irritabilidad y en excesosimportantes y desproporcionados de cóleraen relación con los factores estresantes.Este tipo de personalidad corresponde apersonas ambiciosas e impulsivas que vivenconstantemente bajo tensión, asumen unaactitud de competencia con el medio y conellas mismas queriendo siempre hacer másy ser mejores; son perfeccionistas, siemprese conducen con prisa, pendientes del reloj,preocupadas por el tiempo y los plazos devencimiento. Estas personas poseen unsentidoagudodelarealidad,sonimpacientescrónicos, se empujan a sí mismas y a lasdemás, tienen dificultades para relajarse,se enfrascan en sus trabajos, sacrificandomuchas veces otras dimensiones de su vida,como la familiar y la afectiva.La persona con el tipo de personalidadC, por el contrario, es introvertida y obsesi-va. Corresponde a la persona que interiorizasu reacción al estrés. Aparentemente son re-signadas y apacibles, pero se trata de falsascalmas, puesto que sufren en silencio.El tipo de personalidad B es interme-dio, el modo ideal de comportamiento. Co-rresponde a la persona que domina de for-ma adecuada y natural su estrés, reaccionacon calma, con prudencia y con una buenaperspectiva de la situación. Su carácter esoptimista. Este tipo de personalidad es mi-noritario, mientras que los tipos A y C sonmás frecuentes entre la población.Las personas del tipo A están máspredispuestas a la patología cardiovascular,hipertensión arterial, angina de pecho, in-farto del miocardio y hemorragia cerebral.También tienen más predisposición a pade-cer de úlceras gastroduodenales y obesidad,la cual se debe, con mucha frecuencia, auna compensación alimentaria de las frus-traciones y el nerviosismo. Las personas deltipo C están más predispuestas a la depre-sión nerviosa, a los reumas, a las infeccio-nes, a la alergia y presentan muchas vecesuna disminución importante de las defen-sas inmunitarias. Las personas del tipo Bson naturalmente las más protegidas.Algunas conductas típicas de lapersonalidad de tipo A son el movimientoconstante, la impaciencia, una expresiónfacial tensa, generalmente se sienteinsatisfechaconsusituación,escompetitiva,se queja con frecuencia, su conversación esrápida y a un volumen alto, con altibajos yénfasis, expresiva y gesticulante, respondede inmediato, la respuesta es breve ydirecta, apresura al interlocutor o lointerrumpe con frecuencia. Por el contrario,en la personalidad de tipo B la conductaes de tranquilidad motriz, de calma, laexpresión facial es relajada, la risa suave, lapersona está generalmente satisfecha con susituación, evita las situaciones competitivasy rara vez se queja, su conversación espausada y a bajo volumen, en tono uniforme,con gesticulación moderada, responde trasuna pausa, ofrece respuestas más bienextensas, escucha con atención y esperapara responder.Navas (citado por Naranjo, 2004a)menciona algunas recomendaciones que sesugieren para modificar conductas de la per-sonalidad de tipo A, entre ellas: aprender aorganizar el tiempo, especialmente el de la“enfermedad de la prisa”, no anteponer el egoante lo que se hace para evitar sentimien-tos hostiles, planificar el trabajo, desarrollarpasatiempos, el hábito de la lectura, la re-creación y el contacto con la naturaleza, par-ticipar en actividades donde no se tenga queestar compitiendo, aprender a delegar tareasy dar tiempo razonable a las demás personaspara que las realicen, comer disfrutando dela comida y aprender a relajarse.En cuanto a las causas del estrés,Melgosa (1995) hace referencia a experien-cias traumáticas, las molestias cotidianas,el ambiente físico y social, las eleccionesconflictivas y algunas circunstancias estre-santes típicas que se presentan a lo largode la vida.Las experiencias traumáticas, tantosi provienen de catástrofes naturalescomo terremotos o huracanes, así como sison provocadas por humanos, tales comoaccidentes o agresiones, aportan una
    • 180 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009cantidad considerable de estrés durante ydespués del acontecimiento. Las personasvíctimas de experiencias traumáticaspasan por un periodo de estrés que siguetres pasos: el primero es una ausencia derespuesta, la persona parece ida, comoajena a lo ocurrido; el segundo paso seevidencia por la incapacidad para iniciaruna tarea por simple que sea; en el tercerpaso, finalmente, la persona entra en unaetapa de ansiedad y aprehensión en la querevive las escenas mediante fantasías opesadillas. Algunas veces puede sufrir unagudo sentimiento de culpabilidad, sobretodo en aquellos casos en que otras personashan perdido la vida.Asimismo, las molestias cotidianastales como perder el autobús o llegar tardea una cita crean tensión. Si estas situacio-nes se presentan con mucha frecuencia y lapersona permite que la afecten, se puedellegar a niveles de estrés muy altos, como sieste fuera producto de un evento estresan-te de gran magnitud. También el ambientefísico que rodea a las personas contribuyea generar, en mayor o menor grado estrés;por ejemplo, el exceso de ruido y la escasezde espacio vital.Otro factor causante de estrés escuando la persona tiene que decidir entredos o más opciones. Independientemente desi estas son negativas o positivas, es su si-militud la que crea la dificultad de elección.Dependiendo de la cualidad positiva o ne-gativa de las opciones, se han identificadocuatro tipos de conflictos que surgen a lahora de elegir, descritos a continuación.El primero es el conflicto de evita-ción-evitación. Se trata de la presencia dedos situaciones que se perciben como nega-tivas y que sumergen a la persona en unconflicto por el cual trata de evitar ambas;no obstante, en la mayoría de los casos tieneque optar por una, probablemente la menosperjudicial. El segundo conflicto es el deatracción-atracción. En ésta ambas situa-ciones se perciben como positivas y se de-sean a la vez, pero igualmente la personadebe decidirse por una de ellas. El tercerconflicto es el de atracción-evitación. Estetipo de conflicto ocurre ante la presenciade una situación que se percibe al mismotiempo como positiva y negativa. Por ejem-plo, obtener una beca para estudiar en elextranjero que implica dejar a la familia.El cuarto y último conflicto es el de dobleatracción-evitación. Este aparece como re-sultado de la existencia de dos situaciones,cada una de ellas con componentes positi-vos y negativos a la vez.Para tomar decisiones se recomiendano actuar o decidir impulsivamente, anotarlas opciones posibles, analizar las ventajase inconvenientes de cada una de ellas, pro-yectar las opciones en el futuro inmediato,seleccionar la opción que se considere comola más provechosa y aceptarla con sus con-secuencias.Diversos autores consideran tambiénlas relaciones humanas como una causacentral del estrés, debido a la necesidad delser humano de afecto y pertenencia. Kaplan(citado por Hays y Oxley, 1996) mencionaque aquellas personas que logran mante-ner relaciones adecuadas con otras tienenmenor tendencia de padecer enfermedadesfísicas y psicológicas. Cuando ocurre la si-tuación contraria, las personas presentanproblemas de adaptación al ambiente y alafrontar el estrés. El fracaso en los intentosde comunicación lo genera cuando se esca-pan datos y detalles importantes, cuando seexpresa algo pero no se consigue que la otrapersona comprenda exactamente lo que de-sea, cuando se dice sí y lo que se quería decirera no o viceversa; es decir, no se logra unacomunicación asertiva y clara. Los ejemplosanteriores son de situaciones que provocanque la persona se sienta confundida y actúecon angustia y tensión.Prevención del estrésPara poder prevenir y afrontarel estrés de manera óptima, el primerrequisito es que la persona se fortalezcafísica y psicológicamente, de manera que
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 181pueda hacer frente y resistir las inevitablescircunstancias de la vida. Es importantetambién que aprenda a disminuir el nivel deestrés de las situaciones personales, de modoque no superen las propias resistencias.Otro factor relevante para lograr el éxitoante al estrés es la actitud o la forma en quela persona asuma y analice las situacionesque enfrenta.Sobre este tema de las actitudes antesituaciones que provocan estrés, Lazarus yFolkman (1986) plantean que las personasevalúan los agentes estresantes de tres for-mas distintas. La primera opción es consi-derar al agente como un daño irreparableya ocurrido. En este caso, la persona sufreel riesgo de permanecer lamentándose delpasado y obstruir toda estrategia repara-dora. Por otra parte, si percibe la situacióncomo una amenaza tiende a ver el futurocon pesimismo, de forma incierta y es pro-bable que la ansiedad se apodere de ella.Finalmente, si la persona asume el agenteestresante como un reto, se sentirá con ma-yor capacidad para enfrentar la situación ybuscar posibles alternativas de solución.Otros aspectos a los que se debe pres-tar atención para prevenir el estrés, deacuerdo con autores tales como Bensabat(1987), Melgosa (1995) y Neidhardt et al.(1989), son, por ejemplo: el ejercicio físico yel reposo, la alimentación, el contacto con lanaturaleza, el tiempo libre, la planificacióndel tiempo, objetivos y actividades.En cuanto al ejercicio y el reposo, semenciona que la mayoría de las personasque sufren de estrés no practican ejerciciofísico ni son capaces de lograr un descansoadecuado, lo cual genera un círculo viciosode difícil salida. Empezar a practicar ejerci-cio es la forma más sencilla y eficaz de salirde ese círculo y, además, el reposo necesariopara recuperar la energía se facilita cuandose realiza ejercicio de manera regular.El ejercicio físico proporciona unaserie de beneficios opuestos a la acción delestrés, entre ellos: aumenta la eficacia delcorazón; mejora la circulación sanguínea;reduce el nivel de colesterol; favorecela producción de endorfinas, que sonresponsablesdelestadodebienestargeneral;relaja los músculos; ayuda a mantener laflexibilidad de las articulaciones; quema elexceso de energía permitiendo mantener elpeso ideal; favorece la oxigenación de lascélulas y ayuda a controlar la hipertensión;asimismo, facilita el descanso, favorecela eliminación de toxinas, aumenta lacapacidad y agilidad mental, mejora elestado de ánimo y favorece el buen humory la autoestima.Sobre el descanso, este debe ser coti-diano, semanal y anual. Además, debe serde calidad, de modo que permita recuperarsedel desgaste tanto físico como psíquico queconlleva la realización de las actividades.Los buenos hábitos relacionados conla alimentación son importantes siempre,pero sobre todo cuando hay estrés, estopor cuanto si la persona está sufriendode este tiende a comer en exceso, a nocomer lo necesario o hacerlo deprisa y encualquier momento. Además, cuando elorganismo se encuentra estresado, empleauna mayor cantidad de energía y de manerarápida, lo cual añade una carga al sistemacardiovascular.Algunas recomendaciones sobrehábitos alimenticios son: comer despaciomasticando correctamente los alimentosy a horas fijas; controlar la cantidad degrasa que se ingiere; consumir frutas,verduras y cereales integrales en cantidadsuficiente; reducir la ingesta de azúcar,sal y condimentos; asegurarse de ingerirvitaminas del complejo B por cuanto sonfundamentales para conservar el equilibrionervioso y una buena función cerebral,al igual que de la vitamina C; reduciral mínimo el consumo de productos quecontengan grasa animal para reducir elnivel de colesterol; controlar el peso y tomarsuficiente agua, de la cual se sugiere tomarentre un litro y litro y medio fuera de lascomidas y aparte de la que por su propianaturaleza contienen los alimentos.El contacto con la naturaleza es unaexperiencia relajante integral que ayuda a
    • 182 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009prevenir el estrés. La persona obtiene dela interacción con ella paz y salud. La na-turaleza ofrece múltiples beneficios, entreellos la vista se recrea con el paisaje y loscolores, el oído con los sonidos naturales,el olfato con los olores silvestres, el gustocon alimentos saludables tomados de esteambiente y el organismo entero con el airepuro y el sol.Utilizar de forma adecuada el tiempolibre permite también prevenir de mejor for-ma el estrés, por cuanto compensa los efectosnegativos del exceso de trabajo o de estudio,ayuda a afianzar las relaciones familiares ysociales y permite cambiar el ritmo y dejarde lado los problemas cotidianos.La planificación personal tambiénayuda a prevenir el estrés. Se sugierendos pasos: primero, identificar los objetivospersonales clasificando lo que para lapersona es realmente importante, medianteel establecimiento de una escala deprioridades. Y segundo, organizar el tiempodisponible de la mejor manera elaborando,por ejemplo, un programa realista deactividades que permita cumplir con estassin un exceso de presión.Bensabat (1987) ofrece algunas su-gerencias prácticas anti-estrés, entre ellas:hacer un inventario de los factores habi-tuales de estrés y tratar de eliminar losque son responsables de tensiones inútiles;sustraerse de allegados o familiares cuan-do se sienta la necesidad de ello; no dudaren interrumpir una reunión o entrevistacuando se sienta demasiada presión; rea-lizar pausas durante la jornada de trabajoo de estudio, o sea, aislarse, relajarse y nopensar en nada; no tratar de complacer atodas las personas, pues de todos modos nose logrará; no participar en situaciones quedesagraden; pensar más en sí mismo o ensí misma y procurarse bienestar; desarro-llar un pensamiento positivo y constructivode las cosas; no guardarse sentimientos ypensamientos que se desean expresar; noconceder a las cosas más importancia de laque tienen, puesto que es una pérdida detiempo y de energía; aprender a aceptarque algunas veces se pierde; amar lo que sehace y vivir al ritmo de la propia capacidadde adaptación.Afrontar el estrésEl estrés puede ser controlado. Lapersona puede adiestrarse para desarrollardeterminadas habilidades que le ayuden aidentificar factores potenciales de estrés y amodificar reacciones perjudiciales ante él.Una de las habilidades que se puedendesarrollar es la de lograr relajarse. La rela-jación proporciona resultados muy satisfac-torios en el tratamiento del estrés. Ademásdel beneficio inmediato que brinda, otorga ala persona la sensación de estar en controlde sí misma, de que el estado de tensión nose escapa de su voluntad y que por lo tantoes una situación controlable. La práctica dela relajación concede una sensación placen-tera de gran tranquilidad mental y disten-sión muscular completa. Cuando la tensiónes muy fuerte, se requiere que la relajaciónsea profunda para que resulte eficaz. No obs-tante, pese a sus múltiples beneficios, tieneel inconveniente de que no puede practicar-se de manera inmediata cuando se presentauna situación productora de estrés. En estoscasos, se recomienda una forma de relajaciónrápida basada en la respiración, la cual con-siste en tres pasos: de primero se debe respi-rar profundamente reteniendo el aire tres ocuatro segundos y exhalándolo lentamente,lo cual se repite dos o tres veces; de segun-do, la persona se repite mentalmente variasveces la frase: estoy tranquila (o tranquilo),me siento en calma; de tercero, se vuelve arespirar según la forma indicada.Otra forma de controlar el estrés esaprender a preocuparse constructivamente.De acuerdo con Melgosa (1995), existen dostipos de preocupación: la destructiva y laconstructiva. La preocupación destructiva esaquella que no está provista de estrategias desolución, es repetitiva, recurrente y obsesiva.Puede centrarse en torno a un suceso delpasado que no puede cambiarse o a uno del
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 183futuro que es incierto. Es preocuparse porpreocuparse y contribuye al empeoramientode la situación. En cuanto a la preocupaciónconstructiva, es racional, incluye planesy métodos para afrontar los agentesproductores del estrés y, fundamentalmente,se centra más en las posibles soluciones queen el problema en sí.Las cogniciones desempeñan un pa-pel central en el afrontamiento del estrés. Elmodelo cognitivo plantea la hipótesis de quelas percepciones que se tengan de los eventosinfluyen sobre las emociones y los comporta-mientos de las personas. De acuerdo con Becky Ellis (citados por Naranjo, 2004a) las situa-ciones no determinan los sentimientos, sino elmodo en que la persona las interpreta; es de-cir, la respuesta emocional está condicionadapor la percepción de la circunstancia.Autores como Beck, Emery y Green-berg (citados por Garrido y García, 1994)afirman que el organismo es un todo unita-rio formado por un grupo de subsistemas re-lacionados entre sí: afectivo, conductual, fi-siológico y cognitivo. El sistema cognitivo esel que recibe y envía información a los otrossubsistemas y regula el comportamiento deestos poniendo en marcha o inhibiendo cier-tas respuestas de ellos en función del signi-ficado que le da a la información de que dis-pone. La evaluación negativa realizada porel sistema cognitivo provoca en los sistemasconductual y afectivo conductas y sentimien-tos negativos, de acuerdo con la interpreta-ción hecha. Se presentan entonces conductascomo la huida, la evitación o el dejar de rea-lizar actividades; asimismo, emociones comoapatía, tristeza, ansiedad y temor.Beck (citado por Feixas y Miró, 1993)ha identificado una serie de lo que ha deno-minado errores cognitivos, los cuales favo-recen la presencia no solo del estrés, sinotambién de depresión y ansiedad. Estoserrores cognitivos son:Pensamiento absolutista de todo onada. Se manifiesta en la tendencia de verlas experiencias según dos posibilidadesopuestas tomando una de ellas.Sobregeneralización. Proceso deestablecer una regla o conclusión generala partir de detalles que no la justificanpor tratarse de hechos aislados que no sepueden aplicar a otras situaciones.Filtro mental. Se trata del proceso defiltrar la experiencia de modo que se atien-de solo a un detalle de la situación sin darsecuenta de otros aspectos, tal vez positivos,que suceden alrededor.Descalificación de lo positivo. Se re-chazan las experiencias positivas, insistien-do en que no cuentan por un motivo u otro.De esta forma se mantienen las creenciasnegativas.Sacar conclusiones precipitadas. Estoocurre sin disponer de datos suficientes quelas apoyen.Engrandecer o minimizar. Se exage-ra la importancia de unos acontecimientosen detrimento de otros.Deberes e imperativos. Se trata de au-toimposiciones que la persona se hace. Ge-neralmente no son realistas y esta se exigemás de lo que puede dar.Personalización. Tendencia que tienela persona de atribuirse a sí misma la res-ponsabilidad de errores o hechos externosaunque no haya base para ello.De acuerdo con Ellis y Abrahams(1980), una actividad cognoscitiva disfun-cional acarrea reacciones emocionales yconductas de inadaptabilidad. Por otra par-te, los pensamientos racionales, los senti-mientos apropiados y la conducta afectivafavorecen la sobrevivencia y el bienestar dela persona. Ellis (citado por Garrido y Gar-cía 1994) define irracional como: “cualquierpensamiento, emoción o comportamientoque conduce a consecuencias contraprodu-centes y autodestructivas que interfierende forma importante en la supervivencia yfelicidad del organismo” (p. 328).De acuerdo con Ellis (citado por Na-ranjo, 2004a), existen una serie de creen-cias o ideas irracionales fundamentales,a saber: la persona necesita ser querida yaceptada por todas las demás; para que la
    • 184 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009persona sea aceptada, debe ser totalmentecompetente y alcanzar todas las metas quese proponga; cuando las cosas no resultancomo se quiere, la situación se vuelve horri-ble y catastrófica; si algo parece peligrosohay que preocuparse por ello permanente-mente; la felicidad humana se debe a fac-tores sobre los que no se tiene control algu-no; es más fácil evitar que afrontar ciertasdificultades y responsabilidades; la personanecesita depender de otras y requiere siem-pre de alguien más fuerte en quien confiar;existe una solución única y adecuada paracada problema y si no se encuentra se aveci-na una catástrofe.Semejante al modelo cognitivo, laterapia racional-emotivo-conductual pro-puesta por Albert Ellis considera que, esen-cialmente, la persona misma produce susemociones y conductas mediante su sistemade creencias y la forma en que interpretao piensa acerca de los acontecimientos. Deesta manera, las experiencias o circuns-tancias (A), no producen directamente lossentimientos y acciones (C), sino que estosson producidos, más bien, por el sistema decreencias, pensamientos o interpretacionesde las situaciones (B). Esto es lo que se co-noce como el modelo ABC de las emocionesy conductas de la persona en esta terapia.Navas (citado por Naranjo 2004a)describe una serie de métodos mediantelos cuales la persona puede lograr un mejorcontrol del estrés, que son:• Establecer las situaciones causantesdel estrés. Aquellas que provocan su-ficiente malestar como para determi-nar que están afectando a la persona.Se sugiere no incluir más de cinco.• Medir el nivel de estrés. Se puede em-plear una escala de medición paracada una de las situaciones conside-radas estresantes; por ejemplo: 0-2poca dificultad, 3-5 moderada dificul-tad, 6-10 mucha dificultad.• Cambiar el pensamiento. Para ello,se puede emplear el modelo descritoanteriormente del ABC. La personase pregunta qué está pensando y quéinterpretación está dando en el puntoB a alguna situación en A que estácausando o aumentando el nivel deestrés. El propósito principal es con-trolar lo que ocurre en la mente, locual permite poder enfrentar y tratarde modificar la situación de una for-ma más tranquila y racional.• Disputa de pensamientos irracio-nales. Cuando la persona toma con-ciencia de que está pensando o in-terpretando de forma irracional unasituación, debe disputarla creandofrases, pensamientos o interpretacio-nes opuestas en términos más lógicosy apegados a la realidad.• Relajación física y mental. Usando laimaginación y respiración adecuadamediante el empleo de las técnicas derelajación, la persona puede reducirel nivel de tensión en distintos mo-mentos del día.• Fomentar la autoestima. La personatiene necesidad de sentirse valiosa.Cuando la autoestima es positiva,ayuda a enfrentar de una manera másadecuadaaquelloseventosproductoresde estrés. Algunas sugerencias paramejorar la autoestima son: aprendera considerarse un ser valioso porla sola razón de existir; aprender aapreciar las fortalezas propias y nosolo vivir repasando las debilidades;desarrollar relaciones con genteque permita a la persona sentirseapreciada y que la valore como un serhumano valioso.• Aceptación incondicional. Esto im-plica que es necesario aprender aapreciar el valor personal como algodiferente a los actos y, al darse cuen-ta de que estos son erróneos, se in-tente modificarlos sin degradarsecomo persona.• Comunicación asertiva. Para superarel estrés es necesario a aprender aemplear una comunicación clara.El desarrollo de la habilidad de
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 185comunicarse asertivamente facilitala relación con las otras personas, portratarse de un estilo más adecuado,eficaz y saludable de comunicación.• Tratar de modificar el tipo A de per-sonalidad. Esto debido a que, como semencionó anteriormente, correspon-de a un estilo de comportamiento quefrecuentemente causa el estrés comouna respuesta.Estrés en la educaciónDiversos estudios se han centradoen las fuentes de tensión de la poblaciónestudiantil en las instituciones educati-vas. Entre estas fuentes se puede citar lainseguridad, la violencia física y psicológi-ca, así como el sentirse inferior o incapaz.Señala Rice (2000) que cualquier situaciónque perturbe la armonía e interfiera en lasactividades de la clase puede ser fuente deestrés y, ciertamente, afecta el funciona-miento académico en el acontecer educati-vo. Martínez y Díaz (2007) definen el estrésescolar como:El malestar que el estudiante presenta debido a fac-tores físicos, emocionales ya sea de carácter interre-lacional o intrarelacional, o ambientales que puedenejercer una presión significativa en la competenciaindividual para afrontar el contexto escolar en ren-dimiento académico, habilidad metacognitiva pararesolver problemas, pérdida de un ser querido, pre-sentación de exámenes, relación con los compañeros yeducadores, búsqueda de reconocimiento e identidad,habilidad para relacionar el componente teórico conla realidad específica abordada (p. 5).Además, desde el ingreso a la institu-ción, la población estudiantil puede sufrirde estrés durante el período lectivo, pues-to que se requiere de un proceso de adap-tación, la ejecución de asignaciones extraclase, el cansancio cognitivo, los problemasde indisciplina, entre otros; situaciones quea su vez pueden ser indicadores de ciertosmalestares en el ámbito escolar y el deseode concluir el año lectivo.Forero, López y Pardo (citados porMartínez y Díaz, 2007) se refieren a unainvestigación realizada por Witkin sobre elestrés infantil que señala a la escuela comouna institución estresante de importancia,debido a aspectos tales como la competiti-vidad por el rendimiento académico, las ri-validades entre compañeras y compañeros,la participación en el salón de clase, la rea-lización de pruebas, el temor al fracaso y adecepcionar a madres y padres, y lograr laaceptación entre un grupo de iguales. Todasestas situaciones tienen además un impactonegativo en la autoestima. En otra inves-tigación realizada por Dumont, LeClerc yDeslandes (2003), estos autores encontra-ron que un alto porcentaje de estudiantesde la muestra evidenciaban síntomas de an-siedad antes de presentar una prueba.La ansiedad, muchas veces produc-to del estrés como se ha mencionado, es unsentimiento vago y altamente desagradablede temor y aprehensión. Es normal que elestudiantado se preocupe cuando enfrentadesafíos en la institución educativa, comopor ejemplo rendir bien en un examen. Dehecho, los investigadores han encontradoque estudiantes exitosos presentan nivelesmoderados de ansiedad; no obstante, algu-nas y algunos presentan altos niveles deansiedad y se preocupan constantemente,lo cual puede afectar en forma significativasu habilidad de logro (Santrock, 2002).Los niveles altos de ansiedad puedenser también el resultado de las expectativasirreales y la presión de las madres y de lospadres respecto del logro educativo de sushijas e hijos. Muchas personas estudiantessienten mayor ansiedad conforme alcanzangrados educativos superiores, en los que en-frentan evaluaciones más frecuentes, com-paraciones sociales e incluso experienciasde fracaso. Cuando las instituciones edu-cativas crean circunstancias como estas, esmás probable que contribuyan a aumentarla ansiedad de la población estudiantil.La presión que siente el estudiantadopor obtener un buen rendimiento escolarpuede provocarle una exacerbación de la
    • 186 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009ansiedad(Morris,1997).Laevidenciaindicaque las personas que sienten que no estánen control de los sucesos estresantes de suvida son más propensas a experimentartrastornos de ansiedad. Indica este autorque cada vez con mayor frecuencia seobservan alteraciones emocionales enestudiantes y también cómo la conductadisruptiva y la agresividad surgen demanera sorprendente.Refiriéndose a este último tema, Ja-due (2001) señala que el fracaso es fuentede frustración en una institución educativaque estimula la competitividad en sus es-tudiantes. La frustración es uno de los fac-tores que puede llevar a la conducta agre-siva, ya que fomenta la hostilidad entreestudiantes, de modo que cuando compitenpor tener un buen rendimiento académicola violencia dentro de la escuela aumenta.Otros factores tales como la carencia deafecto, las situaciones económicas difíciles,la información masiva de los medios de co-municación y problemas del mismo ámbitoeducativo generan estrés.Las relaciones conflictivas entre estu-diantes y personal docente funcionan comootra situación estresante para la poblaciónestudiantil, la cual puede interferir en sudesempeño académico exitoso. Esas relacio-nes conflictivas son conceptualizadas comointeracciones discordantes y la falta de en-tendimiento entre estas partes (Universi-dad de Sevilla, 2005). Esta situación puedederivar en estudiantes que se desmotivan,además de desarrollar actitudes negativashacia la institución educativa.Newcomer (1993) menciona que losaltos niveles de estrés y ansiedad reducenla eficiencia en el aprendizaje, ya quedisminuyen la atención, la concentración yla retención, con el consecuente deterioro enel rendimiento educativo. A medida que vaprocesando la información, el estudiantadoansioso no logra organizar ni elaboraradecuadamente los contenidos de lasmaterias y tiende a ser poco flexible paraadaptarse a los procesos de aprendizaje.Es importante tomar en cuenta que, por sumisma naturaleza, el estrés y la ansiedaddependen en gran medida del concepto quelas personas tengan de las demandas quese les formulan en relación con la capacidadde comprensión y control que encuentran ensí mismas. Martínez y Díaz (2007) señalanque: “el estrés escolar se dimensiona en eldesequilibrio psíquico, afectivo, cognitivo ysocial del estudiante” (p. 12).Wigfield y Eccles (citados por San-trock, 2002) mencionan que se han creadodiversos programas de intervención parareducir el alto nivel de estrés y ansiedaden estudiantes. Algunos han incorporadotécnicas de relajación y otras estrategiasque pretenden modificar los pensamientosnegativos y autodestructivos y reemplazar-los por pensamientos positivos y enfocadosen la tarea. Estos programas han mostradoser efectivos tanto para reducir el estrés y laansiedad como para mejorar el rendimientoacadémico de la población estudiantil.ConclusionesEl estrés, sobre todo el crónico o dis-trés, tiene distintas repercusiones en la vidade la persona y afecta muchas veces su saludfísica y emocional, lo cual repercute a su vezen otras áreas de su existencia, tales comolas relaciones interpersonales, el rendimien-to laboral y académico y la vida familiar.Las diferentes concepciones teóricassobre el estrés enfatizan distintos aspectosde este. Algunas subrayan las respuestasorgánicas y otras se centran en factores ex-ternos generadores de reacciones psicológi-cas y conductuales ante él. Por otra parte,también hay concepciones que enfatizan enlas valoraciones cognitivas que realizan laspersonas respecto de un evento estimandofactores tanto internos como externos; ade-más, están las perspectivas más integralesque consideran al estrés como una relacióndinámica entre la persona y el ambiente.Seestablecendiferenciasentredistrésy eustrés. En síntesis, podría decirse que elprimero puede ser fuente de un desequilibrio
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 187emocional, cognitivo o conductual, así comode alteraciones psicosomáticas; el eustrés,en cambio, se asocia con el bienestar físico,mental y emocional. Lo más importantees lograr un nivel moderado de estrés,que permita enfrentar y resolver de formaadecuada las situaciones de la vida diaria.Es importante que la persona conoz-ca su umbral óptimo de estrés, de modo queno sobrepase este por un tiempo prolonga-do, por cuanto corre el riesgo de llegar a latercera fase del estrés, el agotamiento.Las respuestas al estrés son múlti-ples y variadas, incluyendo las físicas, lascognitivas, las emotivas y las conductuales.Se considera la ansiedad como unade las manifestaciones psicológicas máspeligrosas del estrés y a la depresión comouno de los riesgos terminales de este. Deigual forma se presentan las enfermedadespsicosomáticas, que se manifiestan orgáni-camente pero cuyo origen es psicológico.Igual que las respuestas a él, las cau-sas del estrés son muchas y variadas; no obs-tante, pueden ser agrupadas en dos grandesfuentes: la externa proveniente de circuns-tancias tales como el ambiente social, lafamilia, el trabajo, el estudio, las relacionesinterpersonales, experiencias traumáticasderivadas de catástrofes naturales y dis-tintas molestias cotidianas; la interna estárelacionada con las características de perso-nalidad y la forma en que la persona percibey enfrenta las situaciones de su vida.Existen diferentes formas de prevenirel estrés, entre estas pueden citarse el for-talecimiento físico y psicológico, desarrollaractitudes más positivas y realistas frente alas situaciones de la vida, practicar ejerciciofísico, cuidar el tipo de alimentación, lograrun reposo adecuado, disfrutar del contactocon la naturaleza y del tiempo libre, expre-sar sentimientos y pensamientos y apren-der a planificar el tiempo, las actividades ylos propósitos existenciales.También, existen diversas formasde afrontar el estrés; por ejemplo, practicarejercicios de relajación y meditación quefavorezcan el logro de la tranquilidadmental y la distensión muscular, aprender apreocuparse constructivamente y sobre todotratardedesarrollarunaactividadcognoscitivafuncional que conlleve a pensamientosracionales y por ende a emociones y conductasmásapropiadas,asícomoaunfuncionamientofisiológico más sano.En cuanto al ambiente educativo,puede decirse que son muchas las fuentesde estrés que pueden afectar a la poblaciónestudiantil: la competitividad, las dificul-tades en el rendimiento académico, los pro-blemas en las relaciones interpersonales,la violencia física y psicológica, los temoresasociados con la realización de pruebas, elfracaso y el incumplimiento de expectativasde progenitores y docentes, para mencionaralgunas. Todas estas situaciones además degenerar estrés pueden provocar frustración,desmotivación y ansiedad, lo cual tiene unimpacto emocional, cognitivo, conductual yfisiológico negativo en el estudiantado, querepercute de la misma forma en la eficien-cia de su aprendizaje y en los logros en surendimiento académico.Tomando en cuenta las posibles fuen-tes de estrés que afectan a estudiantes enlas instituciones educativas y conscientes delas implicaciones negativas que tiene tantoen la vida personal como académica, deberíahacerse un esfuerzo por desarrollar progra-mas para la prevención y el afrontamientoadecuado del estrés y de sus manifestacionesmás peligrosas: la ansiedad y la depresión.El aporte que puede brindar la disci-plina de la Orientación sobre estos temas esde enorme valor y conveniencia, por cuantolas personas profesionales de este campo,además de contar con la preparación nece-saria para trabajar con estos, se encuen-tran, en muchos casos, desempeñándose enel sistema educativo.Entre los aspectos que podrían sertratados directamente con el estudiantadoestán:- El conocimiento de sí mismas ode sí mismos, de sus habilidades,debilidades, intereses y necesidades.
    • 188 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009Puede ser útil el tema de lasinteligencias múltiples. Tambiénel conocer sus estilos personalesde aprendizaje y razonamiento y elempleo, por consiguiente, de técnicasapropiadas de estudio.- Cómo lograr una mejor administra-ción del tiempo y una organizaciónadecuada del lugar de estudio paraobtener mayor comodidad y evitardistracciones.- La importancia de tomar tiempo parala recreación, de preferencia al airelibre y en contacto con la naturaleza.De realizar otras actividades que lesayuden a renovarse física y psicoló-gicamente, tales como practicar undeporte y realizar ejercicios de rela-jación. La conveniencia de manteneruna dieta saludable y lograr un des-canso apropiado.- De igual forma deberían tratarse te-mas como el establecimiento de rela-ciones humanas positivas mediante elempleo de la conducta y la comunica-ción asertivas. Asimismo, utilizandola inteligencia emocional, aprenderlas formas adecuadas de expresar lasemociones y los pensamientos,- Enseñar al estudiantado cómo eliminaro modificar ideas irracionales respectode sí misma o de sí mismo, de las otraspersonas y de diversas situaciones, demanera que su forma de pensar seamás racional o positiva, pueda experi-mentar emociones más saludables y de-sarrollar conductas más adecuadas, locual favorecerá su autovaloración y porende su autoestima.- Enseñar a las personas estudiantescómoanticiparsituacionesproductorasde estrés y cómo prepararse paraafrontarlas de manera adecuadaempleando técnicas de relajación, derespiración, fantasías dirigidas y eluso de auto aserciones (preparaciónde mensajes de enfrentamientoadaptativo que la persona deberepetir antes, durante y después desituaciones generadoras de estrés oansiedad) para mencionar algunas.En cuanto a las instituciones educa-tivas, estas deberían esforzarse por crearambientes emocionales y sociales que con-tribuyan a disminuir el estrés de los es-tudiantes; por ejemplo, equilibrando losniveles de exigencia académica y evitandola sobrecarga de trabajos extra clase queconsumen todo el tiempo y no dan espaciopara la recreación y el descanso. Cambiarlas prácticas de competitividad por otrasen las que se fomente la solidaridad entrepares trabajando de forma conjunta por unbien común. Propiciar relaciones asertivasy ayudar al estudiantado a eliminar temo-res sobre ciertas materias, la participaciónen clase y la presentación de pruebas.Las instituciones educativas tambiéndeberían fomentar la práctica de actividadesde expresión artística que permitan ala población estudiantil manifestar suscapacidades creativas de forma libre, sincompetencia, comparación o calificación.Igualmente, permitir que la personapueda descubrir su propio yo mediante elarte, canalizar y organizar sus emociones,pensamientos, percepciones y desarrollarsu imaginación. Así como lo menciono en milibro sobre estrategias para la orientaciónde la niñez (Naranjo, 2004b):desarrollar una imagen positiva de sí misma o de símismo, aumentar la confianza en la capacidad de laautoexpresión, facilitar la oportunidad para el pen-samiento divergente, deben ser los propósitos funda-mentales de un programa educativo y el arte propor-ciona un lugar, además, para la expresión emocional,impulsando una mayor participación de lo afectivo, locual debe hacerse en un ambiente saludable; esto es,libre de tensiones (p. 4).Con respecto a la familia, el estrésen los estudiantes puede ser aumentadopor la dinámica familiar que se generadurante ciertos períodos; por ejemplo, en lassemanas de exámenes, durante las cualesse desarrolla un ambiente desagradable,de tensión emocional, en el cual las
    • Revista Educación 33(2), 171-190, ISSN: 0379-7082, 2009 189relaciones y la comunicación se centrancasi exclusivamente en el rendimientoacadémico, y de esta forma se descuidanotras áreas de vida importantes comocompartir experiencias, la expresión deafecto y la recreación.Se debe analizar con las madres y lospadres de familia la importancia de man-tener expectativas realistas respecto de loslogros académicos de sus hijas e hijos paraevitar las exigencias de perfección y la in-flexibilidad, pues esto sólo conduce a la frus-tración, a una disminución de la autoestimay a relaciones cargadas de resentimiento oculpa, lo que finalmente no beneficia sinoque perjudica el rendimiento académico dela persona y, lo más grave, daña los víncu-los afectivos de la familia.Referencias bibliográficasArellano, N. (2002). Estrés. Consultado el22 de marzo de 2007, de: http://www.quadernsddigitals.net/datos-web/emeroteca/nr_507/a-7061/7061.html.Bensabat, S. (1987). Stress. Grandes especia-listas responden. Bilbao: Mensajero.Dumont, M., LeClerc, D., y Deslandes, R.(2003). Personal resources and ps-ychological distress in associationwith the school performance andstress of fourth secondary students[Los recursos personales y los tras-tornos psicológicos en asociación conel rendimiento escolar y el estrés deestudiantes de cuarto año de secun-daria]. Canadian Journal of Beha-vioral Science, 35(4), 254-267.Ellis, A., y Abrahams, E. (1980). Terapiaracional emotiva. Mejor salud y su-peración persona afrontando nuestrarealidad. México: Pax.Feixas,G.,yMiró,M.(1993).Aproximacionesa la psicoterapia. Una introduccióna los tratamientos psicológicos.Barcelona: Paidós.Folkman, S., Lazarus, R., Gruen, R., yDe Longis, A. (1986). Appraisal, co-ping, health status and psychologicalsymptoms [Valoración, afrontamien-to, nivel de salud y síntomas psico-lógicos]. Journal of Personality andSocial Psychology, 50(3), 571-579.Garrido, M., y García, J. (1994). Psicotera-pia. Modelos contemporáneos y apli-caciones. Valencia: Promolibro.Hays, R., y Oxley, D. (1996). Social networkdevelopment and functioning dur-ing a life transition [El desarrollo deredes sociales y el funcionamientodurante una transición de la vida].Journal of Personality and SocialPsychology, 49(2), 357-369.Holahan, C., y Moss, R. (1986). Personality,coping and family resources in stressresistance. A longitudinal analysis[Personalidad, afrontamiento y re-cursos familiares en la resistenciaal estrés. Un análisis longitudinal].Journal of Personality and Social Ps-ychology, 51(2), 349-395.Jadue, G. (2001). Estudios pedagógicos.Consultado el 14 de abril de 2007,de: http://www.scielo.php?pid=50718-0705200100010008script=sci-art-text.Lazarus, R., y Folkman, S. (1986). Estrés yprocesos cognitivos. Barcelona: Mar-tínez Roca.Martínez, E., y Díaz, D. (2007). Unaaproximación psicosocial al estrésescolar. Educación y Educadores,10(2). Consultado el 20 de agosto de2008,de:http://educacionyeducadores.unisabana.edu.co/index.php/eye/article/view/687
    • 190 Revista Educación 33(2), 171-190-42, ISSN: 0379-7082, 2009Melgosa, J. (1995). Nuevo estilo de vida.¡Sin estrés! Madrid: Safeliz.Morris, C. (1997). Psicología. México: Pren-tice Hall.Naranjo, M. L. (2004a). Enfoques conduc-tistas, cognitivos y racional emotivos.San José, Costa Rica: Universidad deCosta Rica.Naranjo, M. L. (2004b). Estrategias parala orientación de la niñez. San José,Costa Rica: Universidad de CostaRica.Neidhardt, J., Weinstein, M., y Conry, R.(1989). Seis programas para preveniry controlar el estrés. Madrid: Deusto.Newcomer, P. (1993). Cómo enseñar a losniños perturbados. México: FEC.Oblitas, L. (2004). Psicología de la salud ycalidad de vida. Australia: Interna-tional Thompson Editores.Rice, P. (2000). Adolescencia. Desarrollo,relaciones y cultura. Madrid: Prenti-ce Hall.Santrock, J. (2002). Psicología de la educa-ción. México: McGraw-Hill.Universidad de Sevilla. (2005). ProgramaGolden5: Una intervención psicoedu-cativa. Consultado el 14 de abrilde 2007, de: http://www.golden5.org/golden5/