Unidad nº 8    primera parte
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

Unidad nº 8 primera parte

on

  • 613 views

 

Statistics

Views

Total Views
613
Views on SlideShare
613
Embed Views
0

Actions

Likes
0
Downloads
2
Comments
0

0 Embeds 0

No embeds

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Microsoft Word

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

Unidad nº 8    primera parte Unidad nº 8 primera parte Document Transcript

  • Ps. Paula Lía CortiPs. Silvina Daniela Sinchez Entendemos por Adherencia al tratamiento la capacidad del pacientede implicarse correctamente en la elección, inicio y control del Tratamientoantirretroviral (TARV) de manera de mantener rigurosamente el cumplimientodel mismo, a fin de conseguir una adecuada supresión de la replicación viral.Con el cumplimiento del TARV se controlará la progresión o multiplicación delVIH en el organismo, aumentarán las células CD4 del sistema inmunológico,disminuirá la carga viral, reducirá los efectos secundarios y por ende,incrementará la calidad de vida, evitará la creación de resistencia viral, noaparecerán enfermedades oportunistas e incluso la etapa SIDA. “La adherencia para la terapia VIH significa respetar fielmente el horariode la toma de píldoras y todas las dosis de medicamentos prescritos, másespecíficamente es cuando una persona que vive con VIH/Sida cumple conexactitud la toma de sus medicamentos antirretrovirales, de acuerdo a lasindicaciones de su médico tratante, incluyendo horarios y los cambiosalimenticios a seguir”1 Es tanta la importancia de la adherencia en el tratamiento del VIH, quelos investigadores han descubierto que una supresión óptima del virus exigeentre un 90% y un 95% de adherencia. Hay factores que influyen en la adherencia facilitándola o dificultándola yestán asociados a la persona, a la condición de salud, al esquema detratamientos y al equipo médico asistencial. Entre los factores que dificultan una buena adherencia se encuentra quetodos ellos tienen que ver con los problemas para adecuar el régimen detratamientos a las condiciones de vida de las personas que van a tomar losfármacos, con la falta de acceso a la información y la deficiente comprensiónde la misma, con el miedo a revelar el propio estatus con respecto al VIH1 Villegas, W. (2002) Apuntes sobre Investigación teórica sobre Adherencia. Acción Ciudadana Contra el Sida,Caracas – Venezuela 1
  • (discriminación, condiciones sociales desfavorables) y con el modo en queestán organizados los recursos sociosanitarios de atención y loscondicionantes que ello establecen en lo que se llama la relación médico-paciente. Entre los factores que facilitan una buena adherencia se destacan eltener sentido de autoestima, conocer y apreciar los efectos positivos de laterapia, comprender cómo funcionan los fármacos antirretrovirales, laaceptación del propio estatus con respecto al VIH, utilizar ayudas yrecordatorios para la toma de la medicación, tener acceso a regímenes mássencillos de tomar y con efectos secundarios más llevaderos y contar con unared de apoyo tanto en el entorno cercano como a nivel social. “La relación que se establece entre el equipo de salud y la persona quevive con VIH es de suma importancia. Muchas personas que viven conVIH/SIDA señalan que debe existir como una especie de magia entre ambaspartes, ya que de lo contrarío, apunta a que se establezca un rechazo a laaceptación de los medicamentos antirretrovirales y por ende, a la incorrectaingesta de los mismos. Se ha determinado en varios estudios que establecer relaciones dondeno existe confianza, ni comunicación adecuada, dificultan notablemente laadherencia. Por lo tanto, entre el equipo de salud y la persona con VIH debeexistir buen trato, respeto y seguridad, ya que este valioso equipo deprofesionales de la salud es un verdadero aliado en la calidad de vida de laspersonas que viven con VIH/SIDA.”2 Asimismo, los profesionales de la salud de los centros de salud públicoso privados tienen el compromiso de estar capacitados en aspectos clínicossobre el VIH/Sida y de brindar un trato digno y humano. Un/a buen/a médico/aes aquel/lla que suministra al paciente información detallada y clara de sucondición de salud y de su tratamiento. Es aquel/lla que permite que el2 “Guía para el manejo del tratamiento antirretroviral de ls personas que viven con el vih/sida en Venezuela” Programa Nacional de Sida/Its. Tercera Edición 2008-2009 2
  • consultante participe de forma conjunta en la toma de decisiones, valora yrespeta sus puntos de vista. En este último punto, es necesario que la personadeje la actitud pasiva y sea actor clave en su proceso de vivir con VIH+. Los pacientes con infección por VIH/Sida tienen que enfrentarse amucho más que a una infección causada por un retrovirus que ataca a suslinfocitos, que debilitan su sistema inmunitario. Desde el momento en que sondiagnosticados, cae sobre ellos la sombra del temor a ser rechazados por suentorno social, un contexto que ignora en muchas ocasiones que las únicasvías de transmisión del VIH son la sexual y el contacto con la sangre y que porlo tanto, no tienen nada que temer de los pacientes. La persona con VIH se enfrenta a un tratamiento muy complejo querequiere un gran esfuerzo y disciplina para conseguir la adherencia adecuada,al miedo a infectar a otras personas o a la culpabilidad de ya haberlo hecho.Siente, además, preocupación por la aparición en cualquier momento deenfermedades oportunistas que todavía deterioren más su estado de salud, lepreocupa la aparición de síntomas neurológicos y sobre todo, teme algo muchopeor que la muerte física: la social. Este temor a menudo le lleva a ocultardesde un principio su diagnóstico, lo que a su vez le resta posibilidades deexpresar sus emociones y de recibir apoyo social. Este carácter estigmatizante del Sida es algo que diferencia estaenfermedad de otras que también pudieran ser etiquetadas como graves oimportantes. Parece, entonces, que los fármacos antirretrovirales que tanto hanmejorado la esperanza y calidad de vida de los pacientes con VIH no sonsuficientes para alcanzar el bienestar emocional que merecen. La sociedad ensu conjunto, y en especial los profesionales de la salud, tendrán quecuestionarse sus actitudes, para apoyar emocionalmente a estas personas quesobreviven a fuerza de su “resiliencia”, para promover su adhesión a untratamiento que resulta complejo de seguir, evitar las reinfecciones y ayudarle acomprender que todavía sigue teniendo sentido cuidarse y mantener su 3
  • proyecto de vida. El término resiliencia fue incorporado en las ciencias sociales a partir delos años 60 y caracteriza la capacidad que tienen las personas paradesarrollarse psicológicamente sanos y exitosos a pesar de vivir en contextosde alto riesgo, como entornos de pobreza y familias multiproblemáticas,situaciones de estrés prolongado, centros de internamiento, etc.La resiliencia distingue dos componentes: La resistencia frente a la destrucción,es decir la capacidad para proteger la propia integridad bajo presión y más alláde la resistencia, la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese alas circunstancias difíciles (Vanistendael y Lecomte, 2002). El concepto incluyeademás, la capacidad de una persona o sistema social de afrontaradecuadamente las dificultades, de una forma socialmente aceptable. Laresiliencia es un proceso, un conjunto de fenómenos armonizados, en el cual elsujeto se cuela en un contexto afectivo, social y cultural. Es el arte de navegaren los torrentes (Cyrulnik, 2002). La resiliencia no está en los seres excepcionales sino en las personasnormales y en las variables naturales del entorno inmediato. Por eso seentiende que es una cualidad humana universal presente en todo tipo desituaciones difíciles y contextos desfavorecidos, guerra, violencia, desastres,maltratos, explotaciones, abusos, y sirve para hacerles frente y salir fortalecidoe incluso transformado de la experiencia (Vanistaendel, 2002). “Se puedeaceptar que la resiliencia forma parte del proceso evolutivo de los individuos,pero no está claro que sea una cualidad innata ni tampoco estrictamenteadquirida (Grotberg, 1995). Se entiende mejor como una capacidad que seconstruye en el proceso de interacción sujeto-contexto (Rutter, 1993) queincluye tanto las relaciones sociales como los procesos intrapsíquicos (motivos,representaciones, ajuste), y que en conjunto permiten tener una vida “normal”en un contexto patógeno. La idea de proceso e interacción nos remite a ladimensión temporal y al cambio evolutivo, por un lado, y, por el otro, a lasdistintas combinaciones entre las características del niño y las característicasdel entorno familiar, escolar, social o cultural, a la dialéctica entre lo que el niñonecesita, hace y siente y la cantidad y calidad con que el medio le atiende. 4
  • Según B. Cyrulnick (2004) todos estamos modelados por la mirada de losdemás y depende de esas miradas que uno se construya como resiliente oderive en un inadaptado psicosocial.”3 Aunque existen factores constitucionalesque favorezcan la personalidad resiliente como el temperamento, la salud, elsexo, la apariencia física o la inteligencia potencial, la resiliencia es unacualidad que se puede aprender y perfeccionar. La resiliencia coincide con la perspectiva salugénica de la psicologíapositiva, la cual trata de estudiar las facetas de la mente que nos sirven desistema inmunológico, que nos defienden de las enfermedades: el optimismo,la extraversión, el altruismo, la autoestima positiva, la tendencia a minimizar eldolor, el olvido de las desgracias, el sentido del humor, las creencias religiosas,etc. La resiliencia sorprende a los médicos cuando algunos pacientessobrepasan los límites de recuperación de sus enfermedades y prolongan susvidas más allá de lo estimado.Haciendo una mirada hacia los profesionales de la salud hay que tener encuenta el “burn out” que suele aparecer como uno de los posibles efectos de lapropia práctica. El burnout se desarrolla en aquellos profesionales cuyo objeto de trabajoson personas y se compone de tres dimensiones: (1) agotamiento o cansancioemocional definido como el cansancio y fatiga que puede manifestarse física y/o psíquicamente, es la sensación descrita como no poder dar más de sí mismoa los demás; (2) despersonalización como desarrollo de sentimientos, actitudesy respuestas negativas, distantes y frías hacia otras personas especialmentehacia los beneficiarios del propio trabajo; (3) por último, la baja realizaciónpersonal o logro que se caracteriza por una dolorosa desilusión para darsentido a la propia vida y hacia los logros personales con sentimientos defracaso y baja autoestima.43 “La resiliencia. Una nueva perspectiva en psicopatología del desarrollo” Revista de Psicodidáctica, Vol 10, Núm 2, sinmes, 20054 “El burnout o síndrome de estar quemado en los profesionales sanitarios: revisión y perspectivas” InternationalJournal of Clinical and Health Psychology, ISSN 1576-7329, 2004, Vol. 4, Nº 1, pp. 137-160 5
  • La exposición continua del personal de la salud a a diversos estresorescrónicos produce dentro del síndrome del burnout una serie de alteraciones: – Consecuencias que inciden directamente en la salud física. Alteraciones cardiovasculares (hipertensión, enfermedad coronaria), fatiga crónica, cefaleas y migrañas, alteraciones gastrointestinales (dolor abdominal, colon irritable, úlcera dúodenal), alteraciones respiratorias (asma), alteraciones del sueño, alteraciones dermatológicas, alteraciones menstruales, disfunciones sexuales y dolores musculares o articulatorios. – Consecuencias que inciden en la salud psicológica. Ansiedad, depresión, irritabilidad, baja autoestima, falta de motivación, baja satisfacción laboral, dificultades de concentración, distanciamiento emocional, sentimientos de frustración profesional y deseos de abandonar el trabajo. – Consecuencias relacionadas con el ámbito laboral. Ausentismo laboral, abuso de drogas, aumento de conductas violentas, conductas de elevado riesgo (conducción temeraria, ludopatía), alteraciones de la conducta alimentaria, disminución de productividad, falta de competencia y deterioro de la calidad de servicio de la organización. Entre las estrategias de afrontamiento que deberían tenerse en cuenta sedestacan las individuales y las sociolaborales. En el nivel individual el objetivoes mejorar los recursos de protección individual para afrontar adecuadamentelos estresores propios del rol laboral. Para esto se utilizan técnicas cognitivoconductuales (afrontamiento del estrés, reestructuración cognitiva y ensayoconductual), relajación, autorregulación. Control de gestión del tiempo, mejorade habilidades sociales y se debe evitar el aislamiento. En el nivel sociolaboralla red laboral es el soporte social que satisface la necesidad humana básica depertenencia y comunicación además de proporcionar información técnica yacompañamiento profesional y se debe fomentar el trabajo en equipointerdisciplinario. 6