Bonnie & damon, después de horas

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Bonnie & damon, después de horas

  1. 1. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read1Ésta es una dulce y pequeña historia con alguna violencia. Esterriblemente perturbadora, se advierte…
  2. 2. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read2Bonnie McCullough tecleó laboriosamente en su ordenador portátil, leyendo de unPost-it rosa la nota manuscrita con letra redonda aseada que incluye pequeños círculosencima de la i: La Conciencia de una Reina.Era su informe de historia que determinaría el treinta por ciento de su primersemestre de grado en la Historia europea. Y tenía una buena idea para él, una idea muybuena: original, fácil de entender y provocativa, pensó. Qué, por lo que decía su teoría,se habría vuelto de Inglaterra si Catherine de Aragón no Hubiera sido tan obediente almarido que la había repudiado, y se había aliado con España (de donde vino en primerlugar) y luego dio lugar a estas fuerzas combinadas con el Inglés que seguían fieles asu batalla para el ejército de Henry VIII. Ella fue informada de qué hacer con tantafrecuencia, y sólo su negativa a tomar las armas contra su marido. Catherine habríapodido establecer a su hija pequeña, Mary, como heredera con éxito, en lugar depermitir a Henry hacer todo a su manera y la segunda hija de Henry, Reina Elizabeth,nunca habría nacido.¡Ninguna Reina Elizabeth! ¡Ningún Señor Walter Raleigh! Ningún Imperio británico,¡probablemente ninguna América! Nada habría sucedido de la manera en que habíasucedido hasta los tiempos modernos.Un ferozmente enorme montón de libros de historia apareció encima de Bonnie en elmontón derecho. Igualmente formidables inclinó sobre su montón de la izquierda. Lamayoría de ellos tenía Post-it por sus hojas, dónde ella había encontrado la evidenciapara apoyar su teoría. Sólo había un problema, pensó Bonnie, su pequeña cabezapelirroja-rizada que se inclina en la mesa de la biblioteca. El informe era pasadomañana y todo lo que ella había escrito era el título.De algún modo ella tenía que combinar los hechos de estos libros que sostuvieran laevidencia para apoyar su teoría. Otros hechos estaban esperando en el Web,representada ahora en la pantalla del ordenador encendida alegremente delante deella. ¿Pero cómo?, cómo hacer un papel coherente fuera de ellos en sólo dos días. Claro,podría pedir una extensión. Pero simplemente pudo imaginarse la mirada en la caradel Sr. Pellejero si hiciera eso. La avergonzaría implacablemente delante de la clase.Puedo estar sin dormir dos días, pensó Bonnie resueltamente. Como activadas por supensamiento, las luces de la biblioteca se apagaron y se repitió el ciclo.¡Oh, no! ¿Las diez ya? Y necesitó muy en serio la cafeína. Bonnie tomó la bolsa al ladode ella, entonces dudó. Sus corazonadas, como siempre, eran buenas. El Sr. Breyerllegó caminando por el pasillo, echando un vistazo en los carriles izquierda y derecha.-¿Bonnie? ¿Estás todavía aquí?-Al parecer –dijo Bonnie con una risa nerviosa. Todo dependía ahora de su habilidadpara suplicar.-Bien, pero, la biblioteca está cerrando. ¿No vio las luces? –Bonnie había oído que elSr. Breyer siempre susurraba dentro de la biblioteca, incluso antes de abrir y despuésde cerrar. Ahora podía confirmar que era verdad.
  3. 3. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read3- Sr. Breyer, quiero pedirle un favor –dijo Bonnie, buscando su alma como podía através de sus ojos castaños.- ¿Qué favor? –el Sr. Breyer ya no sonreía.-Quiero –Bonnie se puso de pie para ver la cara del Sr. Breyer- quedarme toda lanoche en la biblioteca.El Sr. Breyer agitó negativamente la cabeza.-Lo siento, Bonnie. La biblioteca cierra a las diez, sin ninguna excepción. ¿Piensas queeres la única que me lo ha preguntado? –se preparó el Sr. Breyer, y murmuró por unmomento como contando-. ¿Por qué eres la vigésimo cuarta estudiante en hacer esapregunta? –parecía tener un poco precisión. Él recogió su mochila y se la dio. Bonnie latomó angustiada-. Le dijo a todos y cada uno de los que me preguntaron lo mismo queestoy diciéndote a ti: la biblioteca cierra a las diez, pero mañana será otro día.-¡No para mí! –Bonnie sentía que lágrimas genuinas fluían en sus ojos y por susmejillas-. Oh, Sr. Breyer, yo no saldré hasta mañana. Me cerraré con llave aquí –contodos los fantasmas y las sombras espectrales, agregó su mente involuntariamente-.Seguro que como cualquier cosa, hasta mañana a la mañana.-Pero piensa en tu pobre madre –Bonnie agitó la cabeza.-Ella piensa que estoy en casa de un amigo.-Oh, nosotros… -bajo las luces de la biblioteca aclara, parecía estar inclusoconsiderándolo. Incluso sonrió-. Nosotros hacíamos lo mismo de jóvenes –murmuró-.Decirle una casa a un padre y al otro la primera casa. “La coartada doble” lallamábamos, o a veces el “doble cazo” –dijo.-¿Así que usted me permitirá quedarme? –Bonnie lo miró fijamente.-¿Qué? Oh, no. No. Nunca. Era una cosa reprensible, y nos atraparon, y fuimoscastigados por eso –dijo el Sr. Breyer, pareciendo como si esta reminiscencia fueraagradable-. No, Bonnie –dijo el Sr. Breyer-, estoy seguro que puedes hacer algunainvestigación en casa. Hay más en Internet que en todos estos libros juntos –dijoondeando una mano a los libros que Bonnie tenía esparcidos con Post-it, apoyando suteoría sobre Catherine de Aragón-. Pero tienes que estar fuera de la biblioteca ahora.Pronto. Incluso sin seis minutos después de las diez –parecía horrorizado de su propioretraso.Bien. Cuando el Plan A falla, ves es necesario ir al Plan B.-De acuerdo, Sr. Breyer. No puede culpar a una muchacha por haberlo intentado.Permítame recoger mi lápiz, y mi muñeca–Elmo de la suerte –esto era una pequeñataza que Bonnie siempre llevaba con ella para estudiar las expediciones, y exámenes-.Iré al baño, y a casa.-Los baños están cerrados –el Sr. Breyer miró las lágrimas de Bonnie, la cara rayadaincómodamente-. Pero no cierran con llave. Yo supongo que puedes, ve.- Gracias, Sr. Breyer -dijo Bonnie, mirando con toda su alma, como si este favor fueratan importante como permitirle quedarse por una noche. Ella giró su mochila encima
  4. 4. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read4de su hombro izquierdo y se fue por el carril de estudio. Dejó un enredo de papelesarrugados, los talones de lápices, y viejas tazas de espuma de poliestireno que supo elSr. Breyer no podría resistirse de tirar en la basura de atrás-. Buenas noches, Sr. Breyer–minutos más tarde una alegre Bonnie hizo eco a través de la biblioteca, seguido por elruido de la puerta de la biblioteca, cerrando.-Buenas noches, Bonnie –el propio Sr. Breyer se volvió para decir. Él se aseguró sinembargo y que el coche color verde brillante que Bonnie conducía siempre se hubieraido del estacionamiento.Bonnie que se habían deslizado después de "abandonar" en voz alta, una vez más consus pies en el asiento de un inodoro en el baño de las chicas, esperó hasta que las lucesse apagaron. Esto tomó un tipo de valor que raramente era capaz de lograr.Estremeciéndose, con lágrimas que todavía goteaban, las pestañas, inmediatamenterompió la Regla 1 de Plan B encendiendo la linterna eléctrica poderosa que ella tenía ensu mochila sin contar hasta sesenta. Entonces la oscuridad era casi soportable.Sabia la rutina del Sr. Breyer de las últimas dos noches cuando había estado fuera dela biblioteca después de estudiar, y él salió y fue directamente a su casa como un reloj.Tan pronto encendió la linterna eléctrica se bajo del inodoro del baño y encendió lasluces del baño. Eso hizo que se sintiera mejor. Y cuando había encendido las luces en elárea de computación en la parte trasera de la biblioteca, supo que estaba segura.¡Vete!, dijo a la preocupación que sentía en la parte de atrás de su mente. ¡Lo hashecho! ¡Estás bien! Ahora todo lo que necesitas es un poco de cafeína. . . garabateandoalrededor en su mochila para coger un frasco del termo que estaba completamentelleno del café más fuerte que ella había podido hacer, para asegurarse simplemente deno sentir el más ligero sueño, tomó un trago. Ahora, estás lista para una noche larga,larga con todos éstos libros de referencia.Bonnie se quitó sus zapatos, abrió su ordenador determinadamente, y empezó atrabajar.Afuera, había dos sombras oscuras encorvadas sobre algo roto e inmóvil en el suelo.-¿Ves? –dijo una voz gutural-. Es mejor llegar a donde las líneas de poder cruzan enel terreno. La carne es más dulce.-Veo –dijo el segundo, y su voz era espesa porque su boca estaba llena de. . . algo-. Laley de líneas de energía para dar la fuerza de la vida humana.-Dulce carne y allí dentro está esperando más dulce –se rió entre dientes la vozgutural-. Sé todas las reglas de esta biblioteca. La pequeña muchacha pelirroja tieneque salir del edificio antes de mañana.Había un sonido royendo.
  5. 5. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read5-Después de estas muertes tendremos que irnos lejos –susurró la segunda voz-. Noscazarán con los perros; querrán que encuentren nuestro olor.-No –contestó la voz gutural-. Ellos pueden conseguir nuestro olor pero he compradouna poción de hierbas que confundirá a los perros. Es un olor fuerte que rociamoscuando lleguemos a un sitio muy frecuentado. Después todos caminaran sobre lapoción y la nariz de los perros se confundirá.La voz royendo reveló una risa irritante.- Sabes, ¡hermano! tú sabes mucho sobre los perros. Ahora cállate y déjame comer enpaz. Tendremos que mover el coche dentro de poco, es llamativo.La voz royendo se calló. No quería decir que había una sensación de incomodidad, ypreocupación en el fondo de su mente. Eso sería tonto. Ellos eran hombres lobo quevagan libres en el mundo humano, en un pueblo dónde nadie los conocía, nadie teníacausa para temerlos, y sobre todo, nadie tenía ninguna razón para sospechar lo quéeran realmente. Ellos eran invencibles.A pesar del lujo de hundir los dedos de los pies en el montón espeso de la alfombraafelpada (sólo bajo una señal que dice los ZAPATOS DEBEN LLEVARSE TODO ELTIEMPO), Bonnie tenía una sensación de malestar que no desaparecía. No supo lo queera. Sabia, podía sentir que no había nadie en la biblioteca. Pero todavía, la partetrasera de su mente, estaba intranquila.¡A la parte trasera de su mente -eh, eso es todo! Toda esa oscuridad detrás de ella.Bonnie realmente, odiada la oscuridad. Supo demasiado bien todas las cosas que ellapodía imaginar podrían salir de salir de la oscuridad. Aunque su mente racional habíaaceptado que no había tales cosas como vampiros, brujas, los hombres lobos, y no tanseguro, los fantasmas.Ella había visto fantasmas en su vida y era duro despedirlos como restos de sueños.Nunca debería haber leído un libro sobre espiritualismo, protesto su mente. Da todaclase de ideas. Ahora alguna parte de ti cree que eres psíquica. Gracias a Dios no se lohe dicho a nadie ¿para qué? ¿Qué dirían Caroline y Meredith? ¿Qué habría a dichoRaymond, su novio actual? Más importante aún, ¿qué diría Elena?Pero Grannie MacLachlan que siempre había sabido dónde encontrar las llavesperdidas y los mandos de T.V perdidos y quién siempre había sabido cuando elteléfono iba a sonar, que había examinado seriamente la mano de Bonnie en su últimavisita sobre el Atlántico.-Una vida llena de excitación –había dicho, despacio y pensativamente-, pero no unavida de estabilidad. Y tienes el don de la visión, mi niña. Mucho más que cualquierMacLachlan. Agregado a los talentos McCullough –ella había estudiado bruscamente aBonnie, que a la edad de trece habría estado mucho mejor jugando con sus amigos, o
  6. 6. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read6controlando a los muchachos-. ¿Sabes del karma? ¿Sobre qué te estoy hablando,muchacha? –Bonnie había agitado el pelo rojo suelto, buscando los graves, ojos grisesviejos que normalmente estaban centelleando con el deleite encima de los nietos, omirando fijamente en algún paisaje distante y apacible. Ahora esos ojos grises estabanestudiando, preocupados por Bonnie-. No –había dicho-, no sabes nada respecto alkarma ahora. Pero quieres, muchacha. Todavía eres una muchachita, pero quieres.Bien, Bonnie interrumpió su propia meditación, no tengo tiempo para el "karma"ahora. Tengo el trabajo sobre “Catherine de Aragón”. Y tengo que trabajarrápidamente. Recogió un libro, y lo abrió por el primer Post-it rosa que encontró.La figura que pertenecía a la voz gutural y la figura que pertenecía a la voz royendoestaban de vuelta, repletos, pero molestos en sus mentes.-Me gustaría ver a la muchacha ahora mismo dentro de ese edificio –el royendo,gimoteó. Hubo el sonido de un golpe fuerte-. ¿Quieres estropearlo todo, después detoda nuestra investigación? –exigió la voz gutural-. ¿Quiere romper una ventana quizá,para que salte la alarma? Bien hazlo no recibirás ayuda de mí. Voy a ser una cara másen la multitud. Tú pagaras por todo, el hombre y la muchacha.La voz royendo olisqueo.-No quise decir de hacer nada a la biblioteca. Sólo quiero olfatear las puertas yventanas.Sonó otro puño fuerte, y un gemido.-Ya conozco tus olfateos –gruñó la voz gutural-. Acaban en payasadas psicóticas ycristales rotos, y entonces dices, “bien como la ventana ya está rota, entro”. ¡Idiota!Durante un tiempo no hubo ningún ruido excepto el sonido de un hueso astillando ychupando cuando sacaron la médula.-¿De esa manera dudoso gemelo indomable? –preguntó la voz royendo finalmente.Le golpeo la nariz dolorosamente, incapacitándolo-. ¿Quién podría oler con una narizllena de coágulos de sangre? –el jefe se la froto tiernamente.-¡Te he dicho y te digo! Estaremos en el próximo estado antes de que extrañen a lachica. Tendremos el tiempo suficiente para correr.Hubo una pausa y entonces la voz del jefe dijo despacio:-Pero, ¿quién va a venir y abrir la biblioteca? Tiene una alarma.-¡La mujer, idiota! Entre semana el hombre viene primero y abre las puertas. Los finesde semana es la mujer quien viene y las abre. Después de que amanezca ella vendrá ytendremos a ambas, ella y la muchacha. Cuando la mujer abre la puerta las forzaremosa ella y a la muchacha a entrar en nuestro coche. Muertas o vivas, ellos vienen connosotros, y nosotros nos pondremos juntos en alguna parte mucho tiempo a la caja
  7. 7. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read7fuerte antes de que cualquiera las extrañe. Los viernes no hay muchos estudiantes quela recta de cabeza para la biblioteca.Hubo una pausa y luego la voz del jefe dijo lentamente:-Pero supongamos que viene el marido de la mujer…-Divide y vencerás. No será la primera vez que hemos tenido a tres –gruñó,claramente enfermo de preguntas.-Pero…-¡Pero, pero, pero! Más vale que sea bueno o voy a patearte el trasero.Un momento de pausa, y luego, lentamente el hombre cerró con llave la puerta.-Debe tener la misma llave que la mujer. Podríamos apagar la alarma. Entoncespodríamos tener la muchacha –hubo un chupeteo, como el sonido, de una pajita quealcanza el fondo de un vaso sorbiendo-, durante horas –riendo ahora-. Podríamosjugar. . . los juegos.Hubo una larga pausa y entonces el gutural, gruñendo, hablo de nuevo. Parecíamenos molesto, algo menos áspero cuando contesto.- No es una mala idea. Tendríamos que renunciar a la mujer.-¡Pero la muchacha! -el hombre lobo jadeada-. Va a ser tan dulce… y los juegos quenosotros podemos jugar en la oscuridad. . . –hubo un sonido de babeos.-¡Bien! ¡Bien! –jadeó el gutural-. Pero primero tenemos que encontrar las llaves.-¡Ya las encontré! –gimotearon triunfalmente-. Fue fácil. ¿Debemos Cambiar?-Nos quedamos así, a medio cambió -dijo el gruñón y se rió con su risa gutural.-Cuando nos vea así se volverá loca del miedo.Se rieron por lo bajo, gruñendo la risa.-Podemos jugar bien chico, chico malo. Se encontrará directo con nuestros brazos.-Gritará -dijo el gruñón-. Gritara y rogara. No vendrá ayuda. Ninguna ayuda.Tomó la llave y anduvieron de puntillas en silencio a la biblioteca. Puso la llave en lapuerta.Clinc clincBonnie no podía ver nada, no podía tener noticias del frente de la biblioteca, peroestaba segura que había oído un Clinc clinc.¿Qué podía significar? No había ningún luz; cualquiera de las luces o linternaeléctrica, y esa sería la primera cosa que un maestro o conserje harían. ¿O no?Encendería alguna luz. A menos que la persona no viniera a asegurar la obediencia delas reglas de la escuela. A menos que vinieran por ella. Bonnie no creía en fantasmas,no realmente.Pero dentro de su mente cientos de puertas cerradas, cada una de los cualesencerraba detrás un boogeyman. Eran monstruos que ella había encerrado detrás de las
  8. 8. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read8puertas cuando era niña, pero por la noche tenían tendencia a salir. Y eso hizo losinstintos de Bonnie, como los de un gato. De hecho, cuando los monstruos abrieron suspuertas y salieron, ella, se convirtió más animal que humana. Permitió a sus instintos irsimplemente donde querían. La luz se apago. Bonnie y los instintos, en dos límites, fuediez pies a la derecha.Bonnie aterrizó en las palmas y puntas del pie como un gato, sentándose en cuclillas.Algo había aterrizado en su silla. Y la había astillado en pedazos.-Eh, muchacha ven por aquí. ¡Hay una salida! -dijo un humano; la voz sonora.De hecho, parecía un buen muchacho, no mucho mayor que Bonnie. Pero Bonnietenía su instinto: esto era demasiado para ser una coincidencia; un chico agradable nodebería haber entrado con un monstruo. Rápidamente, con las manos y rodillas,comenzó a sabotear fuera de la voz y la silla. Encontró una esquina oscura en la secciónde los niños.Ligera y suavemente como una hoja primaveral ella se escondió bajo una mesa.-Tú monstruo -la agradable voz estaba diciendo-. ¡Tómame! ¡Deja a la muchacha!-La carne es dulce -cantó una terrible voz, parecía royendo los huesos-. Y el olor delmiedo es tan cercano.Empezó a reírse dementemente.-No tengo miedo de ti -dijo la voz agradable. Entonces otro cuchicheo-. Vamos, chica.Ven hacia mi voz.Bonnie no se movió. No porque no confiara en la voz agradable, aunque ella no lohizo. No se movió porque no podía. Sus tontos músculos estaban helados en el lugar.Meredith. Meredith tenía razón. ¿Por qué siempre era Meredith correcta? Cuandoencontraran a Bonnie, Bonnie sería un montón de agrietados y los pulidos huesos yMeredith sólo entonces sabría que Bonnie no la había convencido, que pretenderpasarse la noche en la biblioteca era una idea muy, muy tonta.Bonnie era buena en hablar rápido, incluso con ella. Todos que fueron aunque sucabeza antes de los ecos de la voz buena se había marchitado. Se acuñó ahora en laesquina, bajo la mesa, protegida en tres lados pero extensamente abierta en el cuarto. Yella no tenía ningún arma en absoluto. Tímidamente, como arañas que envió en misióncorriendo en direcciones opuestas, anduvo de puntillas unos metros.Supo que el Sr. Breyer y la Señorita Kemp mantenían lo que se podía ver de labiblioteca impecable. También supo que ambos eran cegatos y que había un tesoroentero de basura debajo las mesas de la biblioteca.Después de un momento su mano derecha aterrada entró en contacto con algoenrollado y ligeramente curvado que rodó ligeramente. Oh, Dios, sólo era un viejo vasode plástico, uno grande, por supuesto, McDonalds extra-grande, ¿pero qué iba hacercontra un enemigo? ¡Tenga cuidado! O sentirá ¡la ira de mi taza plástica!Pero su mano izquierda temblorosa se encontró con un hallazgo real.
  9. 9. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read9Una regla… Y no cualquier regla, una de acero. Apresuradamente, cambió los objetosen las manos, así como la gentil voz alcanzó finalmente la mesa.-Rápido –susurró-, toma ahora mi mano.No había forma que Bonnie tomara su mano ni aunque le fuera la vida en ello, perosobre todo no ahora que su voz había asumido una calidad glutinosa, pegajosa, comosi estuviera intentando no salivar.-Estamos aquí -dijo una voz royendo a la izquierda. Parecía estar acercándose, sólo almismo tiempo que la voz gentil. Y había un sonido en la mesa.Tic tic.El ruido parecía en su derecha.Tic tic.El ruido parecía en su izquierda. Como un pedazo de hueso afilado o garratamborileara encima de la mesa.Tic tic. Tic tic.El tic tic. Los ruidos eran más íntimos.De acuerdo. No había ninguna manera para Bonnie de evitar la verdad ahora. Allíhabía dos cosas en la oscuridad con ella, y estaban acercándose cada vez más, y apenaspodría ver nada entre las dos sillas de niño clasificadas según tamaño que habíapasado antes de llegar a un boquete debajo de la mesa.Fue algo raro, se dio cuenta de repente.Cuando se había deslizado por debajo de la mesa, no había sido capaz de ver a todoslos que había, por la prisa instintiva. Ahora podía ver, si débilmente, gracias a las altasventanas de la biblioteca. Eso significado que ahora podía ver la salida. Pero apostaríaque las dos cosas podían ver mucho mejor en la oscuridad que ella. Supieronexactamente donde estaba. Y esta corazonada fue espantosamente confirmada cuandoel siguiente tic tic vino de la parte de atrás de una silla bajo de la mesa.Tic tic.La habían encontrado. Tic tic.Tic tic.Más abajo todavía. Podían verla.Tic tic. Tic tic.El tic tic.En un momento cortarían su vía de escape…Tic tic.Tic tic.El tic tic...-Adelante sal -dijo la voz "gentil", y ahora no pretendiendo ser agradable si nogutural y babeando.-Vamos a jugar… O ¿entramos por ti?-¡Vete!, gritó Bonnie en su mente.
  10. 10. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read10-Sé algunos juegos divertidos que podemos jugar juntos.¡Fuera de aquí! Bonnie salió disparada por la apertura entre las sillas como un conejo através de un campo. Cuando lo hizo, empujo a ambos ferozmente, histéricamente, sinsaber que esperaba hacer con los objetos pero empujándolos sin embargo.Meredith había intentado explicar a Bonnie respuestas hacia el pánico una vez teniaefecto. Cuando una mente consciente no sabe qué hacer, recurre a comportamientos depánico que ninguna mente sensata crearía. Que en ocasiones han causado eldescubrimiento de un nuevo y útil comportamiento, dijo Meredith. Bonnie nunca habíaentendido realmente esto, pero ahora ella estaba viviéndolo en la acción. CuandoBonnie salió vertiginosamente fuera del espacio entre las sillas, empujo la taza deplástico con toda su fuerza a la izquierda y pasó a tomar el hocico largo cerrado delhombre lobo. La fuerza del empujón de Bonnie bloqueó la mandíbula del animal con elplástico.Con la mano derecha Bonnie lo acuchillo con todas sus fuerzas con la regla de acero,alcanzando el ojo derecho del hombre lobo gruñendo.Dio un aullido chillón y retrocedió. Entonces todo fue de color blanco. Porquealguien, uno de los dos monstruos, pensó Bonnie, había encendido las luces. No teníannada más que ganar por la oscuridad de modo que también podía mostrar suverdadera forma. A Bonnie no la ayudaba, realmente no la ayudaba. Pero miro haciaatrás para ver sus verdaderas formas. Eran horrorosos. Y eran claramente hombreslobos.Bonnie pensó que los lobos eran bonitos y que algunas personas eran bonitas, pero lacriatura que resultaba de la combinación era horrorosa. Además de ser grande ypeludo con patas muy largas en la parte delantera y trasera, sus cara-lobo secombinaban horriblemente con los cráneos humanos, y los ojos hacia delante, comouna persona.Se levantaron medio encorvados, pero Bonnie podía decir, con una mirada siniestra,hecha para la velocidad.Para cazar.Para matar.Sin embargo en ese momento, estaban inmóviles.-¿Cómo lo has hecho? -exigió uno con voz gutural. Mirando con su ojo bueno la luzarriba. El otro no podía decir nada, aunque una espuma blanca le burbujeaba alrededorde su boca. Su hocico largo se quedó atascado en el vaso de plástico, y aunque losmúsculos de la enorme mandíbula tenían una horrible influencia, a las crisis, no fuerontan eficaces en la apertura. Parecía un poco tonto con su hocico en la taza, intentandogruñir, y morder al plástico, pero todavía Bonnie estaba bastante asustada cuando sonóun brillante graznido ante sus ojos.Oh, no, no…Se acabo. Voy…
  11. 11. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read11Ella iba a desmayarse.-Quítate eso, idiota -dijo la voz gutural y el primer hombre-lobo suavemente al otro.Cerró su pata delantera alrededor la taza y tiró. Tomó un poco de tiempo ya que la tasase había puesto resbaladiza con la saliva del primer hombre-lobo, urgó con el dedopulgar. Bonnie vio a las personas que amaba pasar ante ella titilantes en su campo devisión: su madre, y su hermana Mary, y Meredith y Elena claro, y Caroline, y su casinovio Raymond, y Matt un lindo quarterback con su pelo rubio y Stefan el nuevovistoso chico que Elena estaba intentando conseguir, y el muchacho que se sentabadetrás de ella este año en sociología…-Demasiada luz -lloró el hombre lobo que había estado pretendiendo ser bueno-.¿Quién encendió la luz? -tenía ojos azules que lo hacían incluso más horroroso que elotro. Los ojos azules eran demasiado ligeros para ser correcto sobre una boca del lo, leera repugnante.-Cállate -gruñó el otro. Tenía las garras negras en lugar de las uñas y golpeaban encontra un metal para producir el sonido que Bonnie había oído antes.Tic tic.Su cara era horrenda debido a la herida que había cortado uno casi por la mitad y lecubría el pecho en sangre.-Adelante, mira -dijo a Bonnie con su voz gutural-. Ya estoy curando. No me hashecho nada, pero me enojó y te prometo que fue un error. Vas a morir… despacio. Vasa pedirme que te mate antes de que mueras.-Sí, sí, es tiempo para empezar los juegos -dijo el otro hombre-lobo, no pareciendomuy sensato en su sed de sangre.Tic tic. . .Lentamente. Ambos hombre-lobos caminaron hacia ella.Tic tic. . .Ambos hombre-lobos dieron otro paso.-Dolorosa…Tic tic…-Muerte…Aunque todos los instintos de Bonnie dijeron que sería inútil, ella echo a correr. Y alinstante la tomaron por la cintura manteniéndola inmóvil.-Ahora, ahora -dijo Damon y cogió a la doncella pelirroja que huía cuando empezó agolpear más allá del estante para libros dónde él estaba de pie, dejo que sus propiosojos de noche se acostumbran a la luz. Estaban bien ahora, pero había tardado un rato-.Allí, allí -él salió, todavía sosteniendo a la muchacha, y luego dio a todos a unabrillante sonrisa, que apagó inmediatamente como una vela rociada con agua-. Tres
  12. 12. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read12pueden ser una multitud -dijo a los aterrados, la muchacha desmayándose en susbrazos-, pero cuatro son bastante para una ronda de puente, ¿no?-Eres un vampiro -empezó el hombre-lobo gutural, cuando Damon dejo a lamuchacha desmayada cuidadosamente en una silla, esparciendo algunos papeles en lamesa para asegurarse que no se heriría la cabeza si se caía. Las lesiones de cabezapodrían ser peligrosas y podían interferir con su capacidad para admirarlo.-Ahora bien, permíteme hablar con estos dos por un minuto -dijo Damon a lamuchacha, agregando-, perro "¡Malo! ¡No! ¡Siéntate! "-a los hombre lobos.Él entonces rápidamente se situó detrás de las criaturas antes de que se pudieranmover y agarro a cada uno de ellos por el pescuezo del cuello con una mano. Almomento los arrastro hacia la puerta dónde se estableció rápidamente con un crujidoen la parte de atrás del cuello para cada uno.Se convirtieron de nuevo en sus formas humanas después de esto, y de mala fama,los seres humanos en ese desgraciado. Su olor como humanos era tan penoso como sugrotesco olor de hombre lobos, y eso diciendo mucho.Damon los riño, limpió su boca, se enderezó y cepilló su suéter de casimir negroantes de volver dentro de para ver a su doncella.Ella estaba intentando levantarse, sus ojos en la regla de acero sangrienta, en el suelo.-Ya, ya. Aquí, aquí. Ya, aquí -dijo Damon, previniéndola de conseguir la regla-.Hiciste muy buen trabajo con ella pero ya no la necesitas. Están ahora en el cielo de loscachorros. Bueno, infierno de los cachorros, más probablemente, pero el caso es que nonecesitas preocuparse por ellos.La doncella era excepcionalmente delicada y bonita y tenia para un vampiro, el rasgomás exquisito de todos, un excepcionalmente largo y delicado cuello, estaba buscandoa él el alma por completo. Eso era bueno, que ella era baja. Damon no quería a lasmuchachas altas porque él no era muy alto. Tampoco podrías ayudar aviso con los ojosparticularmente grandes en la cara pequeña con forma de corazón, dándole, laapariencia de un gatito.Eran ojos castaño claros, con un anillo oscuro, al margen exterior del iris, un anillocastaño muy ligero, como si la luz brillara a través de ellos, y entonces otro anillooscuro alrededor.Su pelo era del color de una fresa y rizado, suavemente encima de su cabeza eso lehizo pensar en cierto modo en "pixie."En total, ella era un ornamento pequeño encantador, con las venas azules finas en lapiel naturalmente translúcida. Damon le sonrió, sin molestarse en esconder los caninoslargos.-Oooh -la doncella abrió la boca, mirando a Damon en la oscuridad, desde el sedosopelo, a los pies pulcramente calzados con botas-. Oooooh. Vistoso.-¿Cómo?-Quiero decir: ooooh, ¡tú me salvaste!
  13. 13. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read13-Bueno, te ayudé -dijo Damon con un profundo y un muy falso sentido de modestia.-Ooooh, ellos eran monstruos.-Bueno, ya no son peligrosos -dijo Damon.-Ooooooh, iban a comerme.Damon se preguntó si debía gemir antes de hablar por la manera en que la muchachalo hacía. Quizá era algún dialecto regional. Quería que estuviera cómoda.-¡OOH! -dijo, un poco más violentamente de lo que quería, y la muchacha dio tironesen sus brazos, sus ojos castaños se pusieron enormes-. Sí, lo eran -él estaba de acuerdosinceramente.-Oh, mi Dios -dijo la muchacha, sin olvidar los "oooh" en absoluto-. ¿Quién eres tú?¿No abusarías de una muchacha desvalida en un momento así? -agregó, y cerró susojos.-Oh, bueno, quizás sólo un poco -dijo Damon jovialmente, mirando la encantadoravena lavanda en su cuello.-Ooooooooh.Damon estaba de pie, mirando hacia abajo desvalidamente a la doncella, notando,incómodamente que no pesó casi nada en su brazo, que su piel tenía el resplandor deun bebé, y que en total ella parecía mucho más como un niño que como una doncellaen absoluto.Él aclaró su garganta. Los ojos castaños se abrieron. No sólo eranextraordinariamente grandes sino más bien alejados, impartiendo una mirada infantilal propietario.-¿Sí? -dijo ella, pareciendo defraudada, no hizo nada para quitarse del camino deDamon.-Ah -dijo él. Intentando impartir algo del terciopelo de la noche en su voz-. Um.¿Sabes lo que esas dos cosas eran?-Oooooh, sí. Eran "hombre-lobos”, oooooh -ella se estremeció.-¿Así que ves muchos hombre-lobos por aquí?-¡Oooh, no!-Ah -dijo Damon que había saltado un poco al final de este gemido-. Bueno. Erandefinitivamente criaturas de la “ooooooh” noche. Y, ah, ¿sabes sobre cualquier otracriatura de la noche?-Ooooh, hombre-lobos y vampiros y brujas y fantasmas y los demonios y succubuses,e incubuses y duendes malos y duendes y, el oooh, el boggins y ooooooh -Damonbrincó al gemido estratégico.-De acuerdo, remóntate al principio y nombra el segundo.Los ojos castaños se ensancharon y se dilataron con el miedo, entonces, la muchachalanzó miradas rápidas alrededor del cuarto y hacia el techo.
  14. 14. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read14-Las ¿brujas? –vaciló-. Yo suponía que no eran malas en absoluto. Mi abuela lo era ysupo cuando iba a morir porque me envió mi regalo de cumpleaños un mes antes yella.-¡Para! -dijo Damon. La muchacha tenía una particular y melodiosa voz y escuchar asu juicio no era gran juicio es un poco como escuchar a un ruiseñor o un zarapitos, peroél tenía que comunicar su punto-. Las brujas eran el tercero en la lista, realmente. Habíaalgo antes.-No -dijo la pelirroja-. Hombre-lobos y brujas -y coqueta se detuvo, poniendodelicadamente una mano sobre su boca-. ¿Los vampiros? -terminó, con un pequeñotrago en el medio de la palabra. Damon sintió alivio instantáneo. ¡Estaban en algunaparte! Sonrió de nuevo, brillantemente. La muchacha pelirroja miraba su sonrisa.Lo miraba muy cuidadosamente. Damon estaba contento de haber superado eldesafío lingüístico y sostuvo la sonrisa, casi un segundo entero, mucho tiempo.Cuando apagó la sonrisa, la pelirroja dejó de examinarlo.Damon supo cuando lo hizo, precisamente, porque sus pestañas temblaron de unamanera que su bisabuela habría aprobado, su cara se volvió blanca como el jaspee, y sucuerpo flácido, enviando su cabeza pelirroja rizada rápidamente hacia el suelo demadera. Usando sus supe humanos reflejos la tomó antes de que su pequeño cuerpochocara contra el suelo, de cabeza, afortunadamente Damon los tenía.Él tomó a la pequeña pelirroja casi cuando empezó a caerse, cogiéndola alrededor dela cintura diminuta y. . . una vez más regresaban al cuadrado uno, con él sosteniéndola,pero esta vez con la suma de su inconsciencia.Él miro alrededor donde ponerla y estaba empezando a hacer uso de una mesa deestudio cuando las pestañas fluctuaron de nuevo, gimió suavemente, y despertó.-Oooh, es solo que... ¡eres tú! -exclamó ella, pasando de tranquilidad al terror en unadécima de segundo. Se esforzó débilmente para salir de sus brazos. Dado que su metade logarla la habría sentado en el suelo, Damon no le permitió lograrlo. La pelirrojaestaba tocando su largo y delicado cuello, un cuello de bailarina, el más perfecto quehabía visto alguna vez para el Lago de los Cisne-. Esto yo... ¿Lo has hecho? ¿Ya lo hashecho? -le preguntó ella.-No. Nunca abusaría de una doncella inconsciente -porque me importa que no seafrio, pensó Damon. El calor moderado, el placer vibrante, así como la fuerza vital de unexquisito tratamiento de este tipo debían ser atesorado, no malgastado cuando estabadormida. La muchacha estaba jadeando ahora en sus brazos como un ciervo herido,con los perros muy cerca.-Al menos me salvaste de esos monstruos. Ellos me habrían torturado.Mirándola, la forma en que tenia abrochada la pequeña cruz de oro en el cuello, laforma en que miró a un cielo que sigue iluminado sólo por la luz de la luna, la formacomo alargo una mano hacia él como para tocar a su salvador, Damon estabadesconcertado.
  15. 15. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read15Había algo. . . irreal sobre todo el momento. Y luego se dio cuenta de que eso esexactamente lo que era. Irreal.Ella fue la creación de un cuadro, una foto en la tela. Se podría incluso pensar ennombres fácilmente: La Doncella y el Vampiro; o, más poéticamente, El Último AlcanceHacia la Luz. Si sólo, pensó, cautivado por lo que vio en el ojo de su mente, ellallevando un undulando camisón blanco de dormir que estaba resbalando por loshombros sobre espalda, y la ventana había sido una ronda formada de vieja madera.¡Qué momento!¡Qué retrato!¡Qué doncella!El único problema era que ella era dos o tres años demasiado joven. Emocionalmente.Mentalmente. Incluso, comprendió él, con su delgadez apretada tan firmemente contraél, físicamente. No se alimenta de niños. Y en cualquier caso…-¿Qué es exactamente lo que estás imaginando que voy a hacer? -preguntóirónicamente.Ella cerró sus ojos y cruzó las manos encima de su pecho. Había nacido actriz ycoqueta si alguna vez había visto una.-Tomar mi sangre -dijo en tono de aceptación dolorosa y humilde.-Y ¿cuánta imaginas que necesito? ¿Cuántos litros de sangre hay en el torrentesanguíneo humano?Se olvidó de parecerse a una virgen en sacrificio y puso un nudillo en el hoyuelo desu mejilla, como para pensarlo más profundamente.-Heh -dijo ella avergonzada, sin humor, no lo sé.-Bueno, yo no necesito un litro de la misma -dijo Damon-. Y en cualquier caso, no lotomaré de ti.-¡No quieres! -exclamó la doncella indignadamente-. ¿Por qué no? Solo porqueMeredith y Caroline y Elena todas tienen más, más… -ella estaba buscando una especiede reloj de arena con ambas manos-. Más en la cima, ¿ya? ¡Estoy consiguiéndolo,también! ¡Cumplí diecisiete hace dos días! ¡Si me vieras apropiadamente vestida, losabrías!Ahora el ambiente estaba completamente arruinado, para Damon. Y él se condenaríasi permitiría que cualquier otra criatura aleatoria de la oscuridad hiciera una comida deella ahora que él la había salvado.-Tomaremos tus cosas –dijo con enojo.-¿Por qué? –la doncella se volvió desafiante.-Porque voy a llevarte a casa, solo eres una pequeña tonta. ¿Que hacías tu sola en ungran edificio así en el que no vive nadie?-¡Estaba estudiando! ¡Tengo un trabajo que hacer!-Bien, si no fuera por mí, estarías estudiando en el más allá ahora y no lo olvides.
  16. 16. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read16-¡Bueno, no me importa! -dijo la muchacha, comenzando a llorar-. No -sollozo- mimaestro -sollozo- de historia se reirá de mi –sollozo, en frente a todos.-Ésos son los peores -dijo Damon, recordando el suyo, las humillaciones por los añosdel Signore Lucca-. Y siempre después de haber ido a una fiesta y tu cabeza duele.-Oh, me entiendes -la muchacha se volvió a él, sollozando, y apoyó la cabeza en suhombro.-¿Qué época estas estudiando? Y ¿qué país? -dijo Damon, con una pequeña mueca ensu boca.-Inglaterra y España, alrededor de 1533, los años anteriores, y posteriores.-Bien, ¿qué sabes? -dijo Damon, encendiendo una inteligente sonrisa una vez más, sedirigió a la muchacha de los temblorosos labios alrededor del cuarto-. Creo que podríaser capaz de ayudar con esto. Verás entonces era joven, más o menos, y lo que yo no vilo oí por los chismes. Yo siempre digo que si no vale la pena chismorrear, que noocurrió en primer lugar.Al alba. Bonnie, más o menos sonámbula, se apoyo en su coche y apretó la mochilaen sus brazos.-Ahora recuerda sorprenderte cuando encuentren a tres personas muertas en labiblioteca sobre todo al pobre hombre que convirtieron en un montón de huesos.Bonnie se estremeció y sus ojos castaños se abrieron desmesuradamente.-Me has salvado de que me pase lo mismo a mí -ella parecía un pequeño pájaro rojo,con el plumaje en ruinas, de pie con la cabeza levantada.-Bien, no importa eso -dijo el muchacho, intentando una vez más parecer modesto-. Yrecuerda teclear todos los pedazos que yo escribí, pero no a la perfección como estáshaciéndolo. Eso es indispensable.-Muy indispensable -mascullo Bonnie, estaba de acuerdo, y estaban en su puertadelantera-. ¡Te lo agradezco tanto!Después de hablar se puso de puntillas, cerró los ojos y apuntó hacia los labioscategóricamente fruncidos del muchacho. Hubo una larga pausa y luego el más ligero,más caluroso, movió los labios encima de los de ella.Era el beso más dulce que ella iba a tener en la vida y el más sexy.-Bien, adiós, pajarito aun-pequeño -dijo una voz y Bonnie abrió sus ojos parapermanecer mucho tiempo y profundamente en los de él, que parecían piscinas negras,y entonces ella estaba sola. Totalmente exclusivamente.Por alguna razón ella echaba una mirada alrededor y lo confirmaba. Estaba su coche,perfectamente estacionado, estaba mucho mejor, pero ella estaba sola y. . . y. . . bien,claro ¡ella estaba sola! Había conducido para estudiar toda la noche en la biblioteca delRobert E. Lee, y ninguna cosa excepcional había pasado.
  17. 17. Bonnie & Damon: Después de horasSilence in the Library – Shut up and read17Por supuesto, se había asustado al ver el coche del Sr. Breyer en su plaza deaparcamiento habitual, pero él debe estar con la Señorita Kemp y empezandonotablemente temprano, también. En conjunto, ella había tenido la suerteincreíblemente buena para no encontrarse con cualquiera de los bibliotecarios. Ahorano podría esperar para decirles a Elena y a Meredith y a Caroline lo que había hecho.¡Todo sola! Ella apenas podía creerlo, ¡ella! Dio golpecitos a su mochila. Pero aquíestaba la prueba. En “La Conciencia de Una Reina”, en el papel, era la mejor historiaque ella había escrito alguna vez e iba a trabajar para rellenar los momentos perfiladostodo el día. ¡Podría incluso llegar a una A!Algo más profundo en el dorso de su mente le dijo que mirara detrás de ella.Lo hizo, pero no vio nada, solo un magnífico cuervo negro que volaba desde unarama en los albores del día.Damon voló hacia arriba, viendo los barrios convertidos en un mosaico por debajo deél, y debajo de eso, para los ojos en sintonía con el poder, la ley que cruzaron las líneasy re-cruzado aquí, atrayendo a todas las clases de depredadores, desde esos hombre-lobos hasta el repugnante Stefan su hermano más joven.La razón por la que Damon estaba rondando ahora era simple: tenía hambre. Nohabía sido capaz de aprovechar las venas del pequeño pájaro rojo.Ella simplemente era demasiado joven, para ser mordida al azar. Y ¡ah!, se habidopasado la noche con ella, y no le había preguntado su nombre. ¡Probablemente nuncalo sabría! ¡No, espera! Ella lo había escrito en ese primer pedazo de papel.La página del título, la había nombrado. El último nombre había sido escocés oirlandés o algo que él no pudo recordar, pero el primer nombre sí lo hizo.Era Bonnie.El pequeño pájaro dulce Bonnie, pensó Damon, haciendo un giro y alejándose. Quélástima que nunca volvería a verla de nuevo.FIN

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