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Aspectos Biopsicosociales Final

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  • 1. 1
  • 2. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE PSICOLOGÍA MÁSTER OFICIAL DE MUJERES Y SALUD MÁSTER PSICOONCOLOGÍA ASPECTOS BIOPSICOSOCIALES EN LOS Y LASCUIDADORES/AS FORMALES DEL HOSPITAL VIRGEN DE LA POVEDA TRABAJO DE FIN DE MÁSTER Autor: Daniel Díaz Frutos Directora: Profª Drª Violeta Cardenal Hernáez 2
  • 3. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE PSICOLOGÍA ASPECTOS BIOPSICOSOCIALES EN LOS Y LASCUIDADORES/AS FORMALES DEL HOSPITAL VIRGEN DE LA POVEDA TRABAJO DE FIN DE MÁSTER Línea de Investigación: Personalidad, Género y Salud Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos II (Psicología Diferencial y Psicología del Trabajo) Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos I (Máster Psicooncología) 3
  • 4. AGRADECIMIENTOS Después de casi un año de estudios en la Universidad Complutense de Madrid,no me resulta en absoluto complicado agradecer, porque después de este largo periodoacadémico en el que he estado yendo de un lado para otro, detrás de unos y otras, puedosin lugar a dudas devolver todo lo que me han prestado: apoyo, conocimientos,herramientas y lo más importante, su tiempo, por eso ahora dedico una breve parte delmío para agradecer a todas las personas que han colaborado conmigo. En primer lugar quiero agradecer a la Profª Drª María del Pilar Sánchez López,Catedrática de esta Universidad, que me otorgó las ayudas, en conjunto al Instituto de laMujer, para poder realizar el Máster Oficial de mujeres y Salud, y que desde el primerdía del curso de la Escuela de Verano: La Salud de las Mujeres, me estuvo envolviendomás y más en este maravilloso campo de estudio. Por supuesto gracias, a mi Directora del Trabajo de Fin de Máster, la Profª DrªVioleta Cardenal Hernáez. Con ella he aprendido a elaborar cada paso de unainvestigación y me ha mostrado en todo momento su interés y su apoyo en todos y cadauno de los cambios que he ido realizando a lo largo del estudio, además de animartecuanto más imposible. Deseo dar las gracias a Mercedes Ovejero, estimada compañeray profesora, por su gran ayuda y motivación. Agradecer la acogida y orientación de todos los profesores/as del Máster Oficialde Mujeres y Salud, en particular a los Profesores y Doctores Juan Francisco Díaz y 4
  • 5. Juan Ramos, que me han ayudado y orientado en la travesía de la estadística y laelaboración de trabajos científicos y en los pasos de bebé que he ido dando. Muchas gracias a la Profª Drª Marta Aparicio, por su constante ayuda durante elMáster, su amabilidad, su intuición y su paciencia. Deseo agradecer en especial al Prof. Dr. Juan Antonio Cruzado, que me hamotivado, alentado y proporcionado las prácticas del Máster de Psicooncología en elHospital Virgen de la Poveda, en la Unidad de Cuidados Paliativos, donde he podidoaprender todo lo que sé sobre Cuidados Paliativos, gracias a los/as Psicólogos/as delcentro, D. Rafael Díaz y Dña. Celia Ibañez, que me han guidado en la inmersión de estefascinante ámbito y sobretodo han hecho posible la realización de este estudio. Por último, agradezco a todas mis amigas de los Másteres (Marina, Paula,Teresa, Laura, Begoña, Irene, Patricia, Emma, Jana, Mónica, Miriam, Adriana,Raquel…), a las compañeras del Hospital (Raquel, Nieves, Silvia, Yolanda, Lola…) queme han prestado su tiempo y dedicación en la realización de los test, y a mi familia(Pedro, Mariví, Victor, Estefanía, Mateo y Didier) y amigos/as cercanos/as (Oscar,Angy, Jordana, Lorena…)A todos y todas muchas gracias. 5
  • 6. ÍNDICEPARTE I. CONTEXTUALIZACIÓN TEÓRICACapítulo 1 – Introducción………………………………………………………. pág. 9Capítulo 2 – Inclusión de la Perspectiva de Género…………………………. pág. 14Capítulo 3 – Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales……………….. pág. 20Capítulo 4 – La Personalidad y el Modelo de Theodore Millon…………….. pág. 27 4.1 – Teoría del desarrollo de la personalidad según Theodore Millon 4.3 – El contnuo de la personalidad: “normalidad” y “psicopatología” 4.4 – Procesos tempranos y desarrollo de la personalidadCapítulo 5 – Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout………………………. pág. 42Capítulo 6 – Estrés y el Modelo Procesual de Estrés…………………………. pág.47Capítulo 7 – Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos dePersonalidad, los Roles de Género y el Síndrome de Burnout en enfermería yauxiliares de enfermería. ……………………………………………………… pág. 54PARTE II. INVESTIGACIÓN EMPÍRICACapítulo 8 – Método……………………………………………………………. pág. 60 8.1 – Predicciones…………………………………………………………pág. 61 8.2 – Participantes…………………………………………………………pág. 62 6
  • 7. 8.3 – Instrumentos……………………………………………………...…pág. 64 8.3.1 – Evaluación de los estilos de personalidad: MIPS 8.3.2 – Evaluación de la conformidad-género: CFNI/CMNI 8.3.3 – Evaluación del Síndrome de Burnout: MBI 8.4 – Procedimiento……………………………………………………….pág. 73 8.4.1 – Aplicación de los instrumentos 8.5 – Análisis de datos…………………………………………………….pág. 74 8.5.1 – Relaciones entre Personalidad, Género y Burnout y Diferencias en Personalidad, Género y Síndrome Burnout según los Grupos de Profesionales y la Turnicidad.Capítulo 9 – Resultados…………………………………………………………pág. 76 9.5.1 Relaciones entre Personalidad, Género y Burnout y Diferencias en Personalidad, Género y Síndrome Burnout según los Grupos de Profesionales y la Turnicidad.Capítulo 10 – Discusión y Conclusiones………………………………………pág. 108Capítulo 11 – Limitaciones y perspectivas futuras…………………………...pág. 114Capítulo 12 – Referencias bibliográficas……………………………………..pág. 118Lista de Figuras y Tablas………………………………………………………pág. 128Anexos (Paquetes de cuestionarios MBI, CFNI/CMNI, MIPS para profesionales deenfermería y auxiliares de enfermería. Hombres y Mujeres)……………….pág. 132 7
  • 8. PARTE ICONTEXTUALIZACIÓN TEÓRICA 8
  • 9. Capítulo 1Introducción 9
  • 10. 1 – Introducción Desde hace cuatro años el estudio de la personalidad en las/os pacientes concáncer siempre me ha supuesto un entramado complejo a deslumbrar, sin embargo,gracias a un giro inesperado, el tema de cuidadores/as ha ido evocando mi interés poco apoco. Siempre, toda investigación empieza como bien dice mi Profesor Juan Ramospor un “ancho embudo” en el que lo primero que hacemos es seleccionar el contextocientífico, producir ideas y sumergirnos en investigaciones previas, es decir, leer,pensar y revisar los campos de estudio hasta poder escribir hipótesis, cada cual másequivocada, pero algunas de ellas posiblemente acertadas, y entonces empezar ainvestigar. En mi caso, el campo de trabajo ya estaba empezado, las Doctoras PilarSánchez, Violeta Cardenal, Marta Aparicio, Virginia Dresch y sus compañeras ycompañeros de trabajo, habían traducido y validado varias de las herramientas deevaluación de la Personalidad de Theodore Millon: El MIPS y el MCMI; junto con lasescalas de conformidad a las normas de género de Mahalik. Todo ello me ha facilitadoimplicarme de lleno en el estudio de los estilos de personalidad, dirigirme a una muestrade Profesionales Sanitarios como son los y las cuidadores/as formales, miscompañeros/as del equipo de enfermería y auxiliares de enfermería del Hospital Virgende la Poveda, que sin las orientaciones y ayudas del Prof. Cruzado y los/as Psicólogos/as del centro, no hubiera podido lograr. 10
  • 11. Es en este contexto donde se sitúa la investigación. Se pretende analizar lasrelaciones entre personalidad, género y el síndrome burnout, desde una perspectiva yatrabajada en publicaciones previas de Pilar Sánchez, Marta Aparicio, Virginia Dresch yVioleta Cardenal, que a su entender y posteriormente al mío, puede contribuir a aclararlas influencias biopsicosociales sobre cada persona en los diferentes ámbitos de su vida,como es el laboral. La búsqueda de un modelo aplicable es complicado, sin embargo,desde que me inauguré en el campo de la salud desde la perspectiva de género, decidíque el modelo de personalidad de Millon era el más útil para considerar las relacionesentre personalidad y vocación profesional además de sus implicaciones en la salud y laenfermedad; porque a priori permite un análisis de los estilos de personalidad desde unmodelo concreto en la línea de los grandes modelos de personalidad como son los deCattel, Eysenck, McCrae y Costa. Y a posteriori propone varias herramientas deevaluación psicológica, entre ellas, el Inventario de Estilos de Personalidad de Millon -MIPS como instrumento que operativiza la medida de la personalidad normal en elmodelo, lo que me ha permitido trabajar con otros instrumentos de evaluación como elCF/MNI (Inventario de conformidad a las normas de género femeninas y masculinas) yel MBI (Maslach Burnout Inventory) para llegar a unos resultados que indaguen de lamanera más simple y profunda las relaciones entre el mundo laboral, social y personal. Este Trabajo de Fin de Máster consta de dos partes, la primera comprende laContextualización Teórica y la segunda la Investigación Empírica. La ContextualizaciónTeórica está compuesta por seis capítulos, además de esta Introducción (Capítulo 1). 11
  • 12. El Capítulo 2 define y desarrolla el concepto de perspectiva de género en elcampo de la salud y en el campo del trabajo. La introducción de esta variable en losestudios ha generado un nuevo campo de investigación, las diferencias entre sexo ygénero, su interrelación y la pluralidad en sus dimensiones ha facilitado una compresiónmás global y ética en la literatura científica y nuestra sociedad. Sirve por tanto comobase para la investigación empírica mediante el estudio de la conformidad a las normasde género tanto para hombres como para mujeres en los centros sociosanitarios. El Capítulo 3 incluye el campo de los cuidados paliativos y sus componentesprincipales: cuidadores y cuidadoras. Dentro del amplio espectro de los cuidados, losprincipios básicos y la filosófica de la Unidad de Cuidados Paliativos (UCP) consistenbásicamente en el Afecto y el Control para proporcionar una autonomía y salud en los ylas pacientes y lograr la adaptación. Desde los medios de información proporcionadospor el Ministerio de Sanidad a través de las Guías Clínicas y la literatura científica, eneste capítulo tratamos de dejar claro el entorno en el que los profesionales evaluados ennuestro estudio se mueven, trabajando, relacionándose y cuidando. El Capítulo 4 recoge muchos de los trabajos previos (Sánchez López y Cols.)que han introducido el modelo de Millon en España, siguiendo con ejemplaridad unapropuesta teórica y clínica, de manera global y comprehensiva desde la evaluación a laintervención, en el continuo de la personalidad, partiendo de los estilos decomportamiento pautados y propios de cada persona hasta los trastornos depersonalidad. 12
  • 13. El Capítulo 5 nos proporciona la variable destino de esta investigación, elsíndrome de burnout como un proceso psicológico de desgaste influido por variosfactores como puedan ser la personalidad y el género, comenzando por la historia hastaverlo explícito en los cuidados paliativos. Se define el concepto y finaliza la inclusiónde la última variable dando entonces paso al Capítulo 6. El Capítulo 6 retoma todas las variables expuestas anteriormente, el género y loscuidados, la personalidad y el sd. Burnout para a través del Modelo Procesual de Estrésdesarrollado por Sandín, con el que a partir de modelos de estrés previos como el deLazarus y Folkman y el de Holmes, nos organice en un mapa conceptual las variables ypodamos comenzar a investigar. El Capítulo 7 tiene el fin de reunir los últimos artículos publicados en Españacon relación a nuestro campo de investigación y nuestro estudio. Hemos resumido eintentamos mostrar aquellos datos útiles que muestran la situación actual del síndromede Burnout en enfermería y auxiliares de enfermería, desde una perspectiva de género ycontando con la limitada literatura de rasgos de personalidad. Finalmente, la última parte recoge nuestro estudio desde su diseño propiamentecomparativo y de covariación bivariado de una muestra a circunstancial para investigarnuestras hipótesis, hasta los instrumentos, análisis estadísticos, resultados yconclusiones que hemos conseguido. 13
  • 14. Capítulo 2Inclusión de la perspectiva de género 14
  • 15. Capítulo 2 – Inclusión de la perspectiva de género El énfasis en incorporar una visión de género dentro del estudio de las relacionesentre la personalidad, el cuidado de los demás y el síndrome de burnout parte de haberreconocido, “primero, que un análisis de salud que no integre la dimensión del génerono puede dar cuenta cabal de la realidad y, segundo, que desde la perspectiva de lajusticia social, no es de ninguna manera suficiente ni coherente enfrentar lasdesigualdades entre grupos económicos o étnicos sin abordar paralelamente lasdesigualdades injustas entre hombres y mujeres que existen en esos grupos”. (Gómez,2002, p. 454). Partiendo de los trabajos de Bem (Bem, 1974), como una de las pioneras en elestudio y desarrollo de herramientas de evaluación de las dimensiones “masculinidad,feminidad y androgenia”, en cuyos trabajos, eran conceptos independientesempíricamente, y que las personas se describían a sí mismas de acuerdo, con unosstandards referidos al sexo más que al rol social, a conductas deseables para hombres ymujeres. En 1982, Carol Gilligan publicó “Different voice” continuando las críticas deHorney (1926/1967) hacia el modelo Freudiano por sus sesgos “paternalistas” yexplorando el desarrollo psicológico, expresó que “la identidad de las mujeres estábasada no tanto en su rango profesional sino en sus características compartidas con susmadres, en su rol de esposa, hija,… es decir, por unos standards de cuidado…”(Gilligan, 1982, p. 160) Todavía en el año 2011, los diccionarios más importantes españoles como son elDiccionario de la Real Academia Española y el María Moliner, consideran que “género” 15
  • 16. es: en algunos nombres, adjetivos, pronombres y determinantes una rasgo gramatical demasculino o femenino. Ahora bien, género no es sinónimo de sexo. Sexo se refiere a lasdiferencias biológicas entre el hombre y la mujer, mientras que género lo hace alsignificado social construido con base a esas diferencias, a su interrelación con losaspectos psicológicos (ej, motivación de logro, afiliación y poder. McClelland, 1962). “Género tampoco equivale a mujer. El concepto de género no se aplica a lamujer en sí misma —ni tampoco al hombre—, sino a las relaciones de desigualdadentre mujeres y hombres en torno a la distribución de los recursos, lasresponsabilidades y el poder. Más allá de su importancia en la formación de laidentidad subjetiva, la categoría del género constituye uno de los ejes primariosalrededor de los cuales se organiza la vida social”. (Gómez, 2002, p. 455) Y mientras hombres y mujeres no son iguales, pero tampoco son tan diferentes,al menos en aptitudes y capacidades, como concluyeron Maccoby y Jacklin, 1974. Si loson los siguientes estos términos: Igualdad y Equidad. No son lo mismo, no todadesigualdad se considera inequidad, ni siempre que hay inequidad encontramosdesigualdad. La noción de inequidad adoptada por la Organización Mundial de la Salud(OMS) se reserva para las desigualdades que son “innecesarias, evitables e injustas”.“Así, mientras que la igualdad es un concepto empírico, la equidad constituye unimperativo de carácter ético asociado con principios de justicia social y de derechoshumanos. Desde el punto de vista operativo, la equidad en salud comprendería eliminarlas disparidades evitables en la salud y sus determinantes entre grupos humanos condiferentes grados de privilegio social. Es preciso subrayar que el problema no es que 16
  • 17. existan desigualdades, sino que las desigualdades pongan sistemáticamente endesventaja a un grupo”. (Gómez, 2002, p. 455) “No parece ser el sexo biológico, sino el rol social adscrito a él, es decir, elgénero, lo que se asocia a disposiciones de personalidad e incluso acaso a aptitudesintelectuales. Las características del género o rol sexual, determinadas a su vez porfactores educativos y de socialización, varían mucho de un contexto social a otro (cf.Barberá, 1998; Bonilla Campos y Martínez Benlloch, 1999). Así pues, los hallazgosrelativos a diferencias individuales según sexo tienen un limitado ámbito socioculturalde vigencia”. (Véase Cardenal, y Fierro, 2001, p.119 ) El género, la etnia y la clase social se pueden considerar esenciales desde elpunto de vista macroeconómico de la diversificación de materias en las sociedadesglobalizadas (capitalistas, comunistas…) en las que el género supone una de lasmayores disparidades que en economía y política podemos encontrar, tanto en la esferapública como en la privada, la existencia de un esfuerzo no remunerado donde la fuerzade trabajo se reproduce y circula inagotablemente (trabajo reproductivo) y, además,condiciona las alternativas en el mercado de trabajo remunerado (trabajo productivo). La población femenina en los sectores pobres o su claudicación a puestos demenor relevancia puede tener sus raíces en algunas pautas culturales. En la mujer comoen el hombre, el aprendizaje de las normas sociales comienza antes del nacimiento (ej,durante el desarrollo prenatal, la familia comienza a tener unas expectativas afectivas,conductuales y cognitivas, según el sexo). Se nos asignan como seres humanos papelesdiferentes de comportamiento, a la mujer unos roles reproductivos y de cuidado, 17
  • 18. mientras que al hombre un rol de producción e independencia. Esta pauta limita lasoportunidades de la mujer en participar en el mercado laboral remunerado. Otra es lainfravaloración social del trabajo “femenino” tanto dentro como fuera del hogar. Como dice Varela (1990, 1992), (en Ferrer, Bosch, y Gili, 1998, pp. 53-54). Losroles de las mujeres se desempeñan y se ven influidos por: (a) El área afectivo-familiar (rol afectivo) en el ámbito de las relaciones íntimas,está relacionada con el bienestar emocional (ellas aportan más del que reciben) y susdéficits conllevan trastornos emocionales. (b) El área sociocultural (rol social). Lasmujeres suelen perder parte de su red social durante su vida al apartarse de la vidalaboral, de ocio o cultural (por matrimonio, etc.). (c) El área de autonomía personal (rolde independencia), se relaciona con el nivel socioeducativo y de resolución deproblemas y sus déficits correlacionan con mayor nivel de estrés y enfermedadespsicosomáticas, (ej: estancamiento profesional). (d) El área económico-laboral (rol depoder), siguiendo las líneas del anterior punto, puede generar indefensión ydesesperanza, ya que las mujeres suelen dejar la esfera laboral y empiezan a dependerde los otros (esposo…). (e) El área de ocio y tiempo libre (el rol de bienestar) y serefiere al tiempo que uno dedica a sí mismo. Las mujeres suelen realizar el trabajodoméstico y extradoméstico, imponiéndose así un horario ilimitado que dificulta el ocio. Estos/as mismos/as autores/as nos permiten saber que las mujeres que trabajanfuera de casa tienen más factores de riesgo que las amas de casa, parecen haber 18
  • 19. adquirido un modelo de rol previamente masculino y se han visto afectadas porconductas no saludables como fumar o beber. Por lo que a la carga laboral en casa yfuera de casa se suma unas condiciones físicas y psicológicas inadecuadas queaumentan la probabilidad de tener peor salud. (Ferrer, et al. 1998; Artacoz, et al. 2003) Vázquez Barquero et al. (1992a, 1992b) observan que las mujeres casadas querealizan actividad laboral extradoméstica presentan una morbilidad psiquiátrica máselevada y relacionan este resultado con los mayores niveles de estrés derivados de ladoble jornada, con el desarrollo de actividades laborales por debajo de su capacitación ycon el hecho de que en ciertas zonas y grupos socioculturales, el trabajo extradomésticode la mujer puede ser entendido como un descenso de su estatus. (Véase Ferrer, Bosch,y Gili, 1998; Artacoz, et al. 2003) Por último, no se debe olvidar el lenguaje sexista ni los micromachismos(Bonino, 1998) que generan una violencia invisible y que aparte de haber estadoincrustado en los modelos sociales-globales paternalistas, ya autores como Beck en1979 “Cognitive Therapy of depression”, señalaba que él utilizaba los términos “elterapeuta”, “el paciente”, porque eran más cómodos e implicaban en modo general ahombres y mujeres. Al contrario, las revisiones de Gilligan (1982) dicen: “aunque elmundo del sí mismo que los hombres describen, a veces, incluye las palabras “gente”…no hay particular mención de la persona… y por tanto, reemplaza a la mujer…” 19
  • 20. Capítulo 3Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales 20
  • 21. Capítulo 3 – Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales Los cuidados paliativos o cuidados tipo hospice (Saunders, 2000), tienen unalarga historia. Los primeros precursores parece que fueron organizaciones del siglo XIIcomo los Caballeros Hospitalarios. Cicely Saunders, alma del movimiento modernoHospice, lo definió como un lugar para los enfermos y sus familias que contara con lacapacidad científica de un hospital y el ambiente cálido y la hospitalidad de un hogar.En España, fue pionero Jaime Sanz en el Hospital Marqués de Valdecilla, luego fueronsurgiendo la UCP del Gregorio Marañon, (Barbero, 2007), el H. Virgen de la Poveda… La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los cuidados paliativos (CP)como «el enfoque que mejora la calidad de vida de pacientes y familias que se enfrentana los problemas asociados con enfermedades amenazantes para la vida, a través de laprevención y alivio del sufrimiento, por medio de la identificación temprana y laimpecable evaluación y tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicosociales yespirituales». (World Health Organization, 2007) La población se encuentra en un continuo envejecimiento y proliferación deenfermedades crónicas y degenerativas como el cáncer o las demencias, representandoun desafío difícil e importante para los servicios de salud en la sociedad. La gran partede enfermos, en situación terminal, padecen síntomas de dolor y sufrimiento intensos(evaluación mediante EVA) tanto físicos como psicológicos y trascendentales yprecisan una atención sanitaria y psicosocial que conlleva el trabajo de un equipo 21
  • 22. interdisciplinar. En España los estudios indican que el 50%-60% de las personas quefallecen han recorrido un proceso de deterioro en el último año de su vida (Estrategia enCuidados Paliativos. Sistema Nacional de Salud. Madrid: Ministerio de Sanidad yConsumo. 2007.). Se estima que entre un 8% y un 22% (Higginson, 1999; Villard,Carlin, Laval, Schaerer, 2003) de las hospitalizaciones pueden corresponderse aenfermos ancianos. Los cuidados paliativos (CP) consideran que aliviar el sufrimiento y mejorar,dentro de lo posible, la calidad de vida y el proceso de morir en paz de las personas, sonalgunos de sus objetivos. En nuestro país, los CP han experimentado un avanceimportante en los últimos años (Grupo de Trabajo Guía Clínica Cuidados Paliativos,2008, pp. 1-74). Las personas que se encargan del cuidados pueden ser los propios familiares oconocidos (cuidado informal) como los y las profesionales sanitarios (cuidado formal,para saber más, véase Rogero García, 2009), por ello, las personas implicadas en larelación sanitaria para tomar decisiones en la Fase del Final de la Vida deben tener enconsideración tanto la situación psicológica y biológica del paciente como los deseosdel enfermo correctamente informado. Ambos aspectos están interrelacionados y se veninfluidos por la situación social y familiar. El nivel de dependencia física o psíquica del enfermo, su situación económica, lacalidad y cantidad de apoyo que presta la red formal o informal, y la vivencia de la 22
  • 23. enfermedad por el propio enfermo y su familia pueden condicionar tanto la situaciónbiológica como los deseos del enfermo (Astudillo, Clavé, y Urdaneta, 2001.) La menordemanda de información se relaciona con la edad avanzada del paciente y la cortaexpectativa de supervivencia. A medida de que avanza la enfermedad, la necesidad deinformación disminuye en los pacientes y aumenta en los cuidadores (Parker, Clayton,Hancock, Walder, Butow, Carrick, et al. 2007; Barbero, 2007). Los centros sociosanitarios o unidades de atención especializada en CP puedenser: (a) Equipos de soporte de cuidados paliativos: Pueden intervenir en el ámbitodomiciliario u hospitalario y con distintos patrones, desde asesoramiento hastaintervenciones puntuales, intermitentes o con responsabilidad compartida en la atencióndirecta. (B) Unidades de cuidados paliativos (UCP): Son unidades de hospitalizaciónespecíficas de CP, atendidas por un equipo interdisciplinar. Pueden ubicarse enhospitales de agudos, específicos, o de tipo sociosanitario. Con frecuencia, las unidadesrealizan también labores de equipo de soporte hospitalario y consulta externa. (Grupo deTrabajo de la Guía Práctica Cínica de Cuidados Paliativos, 2008, pp.1-74) Desde las UCPs se trabaja con pacientes oncológicos y no oncológicos (demencias,rehabilitación, cuidados continuados.) El enfermo terminal tiene derecho a recibir CP endiversos ámbitos y servicios, a nivel domiciliario, hospitalario o en centrossociosanitarios. Es necesario que estos servicios trabajen de forma coordinada paraasegurar que las necesidades de los/as pacientes y de los/as cuidadores sean atendidassin pérdida de continuidad (Improving Supportive and Palliative Care for Adults withCancer. London: National Institute for Clinical Evidence, 2004.) 23
  • 24. Tanto a nivel domiciliario como hospitalario y en unidades de CP existe evidenciade los beneficios de los CP (Smeenk, van Haastregt, de Witte, and Crebolder, 1998;Finlay, Higginson, Goodwin, Cook, Edwards, Hood, et al. 2002; Higginson, Finlay,Goodwin, Hood, Edwards, Cook, et al. 2003. En Grupo Trabajo Guía CP, 2008) Enfrentarse a una enfermedad amenazante para la vida ocasiona una serie denecesidades psicosociales en los pacientes, como la ansiedad, la depresión, el abuso desustancias, etc. Las personas utilizan distintos recursos para responder al sufrimientopsicológico, que incluyen sus propios recursos de afrontamiento y el apoyo emocionalde sus familiares y allegados. Sin embargo, en ocasiones el nivel y naturaleza delsufrimiento es tal que pueden beneficiarse de un apoyo profesional (ImprovingSupportive and Palliative Care for Adults with Cancer. London: National Institute forClinical Evidence; 2004.) “Además los/as cuidadores/as informales se ven expuestos a una situación de estrésque incrementa el riesgo de padecer diversos problemas físicos y emocionales,especialmente ansiedad y depresión. En el ámbito geriátrico se ha investigado el estrés yel Burnout porque la prestación de cuidados a los ancianos incapacitados durante untiempo prolongado puede convertirse en una tarea física y emocionalmente agotadorapara los/as cuidadores/as, e influir de forma negativa sobre su salud y bienestarpersonal” (Menezes de Lucena, 2000; Barbero, 2007) En la literatura se encuentra que las intervenciones y evaluaciones se centran encuidadores/as informales de personas con demencia y los/as cuidadores/as suelen ser 24
  • 25. mujeres. Los cuidadores son un grupo de difícil acceso. Ciertamente, el cuidado formalva aumentando en nuestro país y por ello he decidido investigar este tema, pero hoy porhoy el cuidado informal es mayoritario. “Los servicios sociales y sanitarios participan de forma minoritaria en elcuidado continuado de las personas que lo necesitan, y la familia constituye laprincipal prestadora de cuidados en nuestro entorno. La atención informal a la saludplantea dos cuestiones relacionadas con la equidad: las cargas diferenciales delcuidado entre hombres y mujeres, que generan una desigualdad de género, y lainequidad en capacidad de elección y de acceso a recursos y servicios de ayuda segúnel nivel educativo y socioeconómico, que plantea una desigualdad de clase social. Ladistribución de la responsabilidad de cuidar entre hombres y mujeres y entre familia yestado constituye un debate crucial de la salud pública”. (Carcía-Calvente, et al. 2004,pp. 132-135). Continuando con lo expuesto anteriormente y como indican García-Calvente etal. (2004), Las mujeres asumen de forma mayoritaria el papel de cuidadoras principales,se responsabilizan de las tareas más pesadas y demandantes y dedican más tiempo acuidar. El coste que asumen las mujeres en sus vidas por el hecho de ser cuidadoras eselevado en términos de salud, calidad de vida, acceso al empleo y desarrolloprofesional, relaciones sociales, disponibilidad del propio tiempo y repercusioneseconómicas. 25
  • 26. Hay ciertos rasgos que caracterizan el cuidado informal y que afectan muydirectamente a su visibilidad y reconocimiento social. Se trata de un trabajo noremunerado, sin precio en el mercado, y esto se confunde con una carencia de valor. Elcuidado se basa en relaciones afectivas y de parentesco y pertenece al terreno de loprivado; se trata de «asuntos de familia», en los que el resto de la sociedad no seimplica. Se desarrolla en el ámbito doméstico, y, como tal, queda oculto a la arenapública. Y, finalmente, es una función adscrita a las mujeres como parte del rol degénero; el cuidado de la salud de las personas que lo necesitan es «cosa de mujeres». Los/as cuidadores/as formales son normalmente referidos a los equipossanitarios formados por enfermería, auxiliares de enfermería y menos comúnmentefisioterapia, trabajo social, psicología o medicina. En nuestro país, al igual que en otrosdel entorno, los servicios formales participan de forma minoritaria en el cuidadocontinuado de las personas que lo necesitan, y la familia se muestra como principalproveedora de cuidados. Se está incorporando muy recientemente a la formulación depolíticas de apoyo a cuidadores/as, con un desarrollo desigual según las distintasautonomías y mayoritariamente enfocadas como «apoyo a la familia». ”. (Carcía-Calvente, et al. 2004, pp. 132-137) 26
  • 27. Capítulo 4La Personalidad y el modelo de Theodore Millon 27
  • 28. Capítulo 4 – La Personalidad y el modelo de Theodore Millon El intento de definir el concepto de personalidad ha sido muy complicado y lo esen la actualidad, pues cada autor y cada escuela aportan su propia definición con susrespectivas anotaciones. Vale la pena reseñar el sentido etimológico de la palabrapersonalidad, que deriva de “persona”: este vocablo alude a la máscara que los actoresgriegos y romanos empleaban en las representaciones teatrales de la antigua edadclásica. (Millon, 1974; Sánchez López, 2001) Una síntesis de las distintas definiciones llevó a Bermúdez (1996) considerar lapersonalidad como la organización relativamente estable de características estructuralesy funcionales, innatas y adquiridas bajo las especiales condiciones de su desarrollo, queconforman el equipo peculiar y definitorio de conducta con que cada individuo afrontalas distintas situaciones. Y a Pervin, en 1998, decir que la personalidad es unaorganización compleja de cogniciones, emociones y conductas que da orientaciones ypautas a la vida de una persona. Está integrada tanto por estructuras como por losprocesos y refleja tanto la naturaleza como el aprendizaje. Además, engloba los efectosdel pasado, y las construcciones del presente y del futuro. Ambas definiciones,comparten muchos de los eslabones principales de la teoría de Theodore Millon.4.1 – Teoría del desarrollo de la personalidad según Theodore Millon El modelo de personalidad de Theodore Millon (Millon, 1999b) se presenta unavisión global, comprehensiva, estructurada e integrada, que pretende la unificación de 28
  • 29. los distintos componentes de la labor clínica desde los principios científicos universales(teoría de la evolución) hasta la intervención (siempre orientada a la persona) es decir,el tratamiento, pasando, sin discontinuidades, por el estudio de la teoría de lapersonalidad, la clasificación de las patologías y la evaluación psicológica (Sánchez-López, 2001). El término personalidad podría emplearse para designar el estilo más o menosdistintivo de funcionamiento adaptativo que un miembro determinado de una especiemuestra al relacionarse con su gama típica de ambientes (Millon, 1994b). Las autoras que más han trabajado el Modelo de Millon, la Profª Pilar Sánchez(2001), Profª Casullo (2001). Definen Estilo Psicológico como una estadificación de lasvariables de la persona muy adecuada para estudiar la diversidad humana. Es unconjunto de modalidades de funcionamiento psicológico observables, que: están en lacúspide el sistema jerárquico que constituye la personalidad; organizan e integran elresto de los niveles; traspasan los dos grandes sistemas de diferenciación psicológica, elcognitivo y el afectivo motivacional; hacen referencia a diferencias más cualitativas quecuantitativas; se expresan mediante dimensiones más que mediante categoríasdiscontinuas; y proporcionan unidad y coherencia al comportamiento de un sujeto y/ogrupo. Y además recogen que el Estilo de personalidad es un patrón de conducta,sentimientos, pensamientos y relaciones con los otros que caracterizan a un individuofrente a otro (Millon, 1999b). 29
  • 30. La idea básica es que los procesos de personalidad son fenómenos relativamenteestables, pero no estáticos, es decir, son patrones consistentes de cambio. (Sánchez-López, 2001). Un esfuerzo comprehensivo y de integración en el Modelo de Millon;integración de autores psicodinámicos como Jung, porque utiliza su tipología y lepresupone una orientación cognitiva más que motivacional o conductual, a susbipolaridades Introversion-extroversion, pensamiento-sentimiento, sensación-intuicion;el sistema clasificatorio DSM y por último el modelo interpersonal de la personalidadde Leary (1957). (Véase Aparicio, 2001; Dresch, 2006) Todo el Marco teórico de Theodore Millon viene creciendo desde que en 1969publicó “Psicopatología moderna” (en español en 1981), obra en la que se empiezan asentar las bases de un modelo que se ha ido desarrollando a través de otras obras comola Personalidad y sus trastornos, 1985. Los rasgos, según Millon, emergen de una matriz compleja en la que estánpresentes disposiciones biológicas y experiencias de aprendizaje. En función de las quese organizan formas relativamente estables (estilos) de pensar, percibir, sentir, afrontarsituaciones y vincularse con otros seres humanos y objetos del mundo cultural. Cadatarea se acopla o se ensambla con una polaridad o bipolaridad que posibilita que elsistema pueda seguir funcionando. Millon elaboró a partir de todo ello la“teoríabiopsicosocial de personalidad” asentándose en los aspectos físicoquímicos, atributos 30
  • 31. intrapsíquicos, conductuales, fenomenológico-existenciales, sociales y evolutivos.(Millon y Klerman, 1986b; Millon, Everly y Davis, 1995). Millon concibe esta teoría integradora como una configuración de estrategias ytácticas de las cuales se selecciona cada técnica de intervención no sólo por su eficaciaen la resolución de ciertos rasgos patológicos, sino también por su contribución a laconstelación general de procedimientos terapéuticos de los cuales esta técnica no es másque una parte (Millon, Everly y Davis, 1995). El autor considera que la noción desistema ofrece la posibilidad de integrar los enfoques nomotéticos e ideográficos, dadoque contiene elementos estructurales y funcionales, el todo y las partes (holismo)interactúan mediante procesos autorreguladores en respuesta a exigencias que planteanlas situaciones vitales concretas. (Véase Aparicio, 2001)Tabla 1. Los cuatro componentes del evolutivo de Millon, (Sánchez López, 2001)FASE Funciones de Etapa Tarea evolutiva supervivencia neuropsicológicaEXISTENCIA Obtener placer Apego sensorial Desarrollar confianza en otros Evitar dolorADAPTACIÓN Activa: modificar Autonomía Adquirir confianza hábitat sensorio-motriz adaptativa Pasiva: acomodación 31
  • 32. REPLICACION Valorar la prole Identidad puberal Asimilar roles según género sexuales Valoración individualABSTRACCION Razonamiento Integración cortical Equilibrar razonamientos y Sentimientos emociones En los trabajos de Millon y Davis, 2004. Se pueden encontrar las siguientesfases: La primera fase que podemos describir del modelo de Millon, es la de metas dela existencia. La humanidad ha diseñado términos que le permiten entender el susimilitud con otros seres, y es mediante la búsqueda del placer o la evitación del dolor.Segunda, los modos de adaptación, con términos parecidos a los de los estudios dePiaget sobre la acomodación o asimilación cognitivas. Millon considera, que el primertipo referido a la pasividad, son aquellas personas que responden a las demandasaceptándolas sin discutir mientras que lo contrario sería la “toma de las riendas” de suvida. Tercera, estrategias de replicación, en la que los seres humanos como seressociales nos reproducimos y tenemos descendientes. Como personas pasamos pordiferentes fases o crisis como las denominaría Erickson (1956), una de ellas es la queacontece en la pubertad y tiene que ver con la búsqueda de nuestra identidad. A travésdel recorrido vital podemos tener un estilo de personalidad dirigido al cuidado de losotros o de uno mismo. Cuarta, los procesos cognitivos y la capacidad de abstracción,siguiendo la línea de trabajo de Eysenck (1957), el modelo de los cinco grandes o de 32
  • 33. Costa y McRae (1985), encontramos la bipolaridad de extraversión e introversión, losprimeros se interesan por la relación con los demás para obtener información y lossegundos más centrados en su mundo interno, no ven necesaria la compañía de losotros. Encontramos también aquellos que son sensitivos y trabajan con lo tangible, entanto que las personas intuitivas elaboran nociones más subjetivas. Cuando lainformación ha sido obtenida, podemos interpretarla de forma reflexiva o afectiva, yfinalmente organizar los datos sistemáticamente o de una manera espontánea. (Millon yDavis, 2004a). Millon incorporó otra fase para evaluar los vínculos psicosociales al quedenominó conductas interpersonales, que tenía que ver con la dimensión retraimiento ofalta de compromisos sociales, y la otra cara de la dimensión conocida comocomunicatividad o la necesidad de estar con los otros. Siguiendo en esta línea,aparecieron cuatro categorizaciones más: primero los cautelosos, inseguros e indecisoscontra los audaces, seguros y persuasivos; segundo los poco convencionales ydiscrepantes contra los conformistas y respetuosos de la autoridad; tercero los sometidoso serviles contra los controladores o líderes eficaces aunque intransigentes; y cuarto losresentidos o insatisfechos contra los amables y cordiales. (Sánchez-López, 2001). Otra de las aportaciones del modelo es la construcción de instrumentos demedida derivados de su modelo teórico. Esta construcción se ha emprendido paragarantizar la uniformidad instrumental y la calidad psicométrica de los instrumentosdedicados a evaluar su modelo teórico (Sánchez-López y Casullo, 2000). En esta línea,Millon ha construido cuestionarios como: 33
  • 34. a) MCMI – Inventario Multiaxial Clínico de Millon El MCMIII publicado en por la Profª Drª Violeta Cardenal Hernáez y la ProfªDrª María del Pilar Sánchez López, de la Universidad Complutense de Madrid, esutilizado para suministrar información al profesional clínico en tareas de evaluación ytoma de decisión sobre el tratamiento de personas con dificultades emocionales einterpersonales. (Sánchez López y Cardenal, 2007)b) MAPI – Inventario de Personalidad para Adolescentes de Millon Este cuestionario tiene como objetivo evaluar la personalidad del adolescente,sus características y sus problemas de comportamiento en el entorno escolar/académicoy de orientación, además de valorar a adolescentes con problemas emocionales deconducta (Millon, Green & Meagher, 1982).c) MACI – Inventario Clínico para Adolescentes de Millon Este cuestionario tiene su foco de atención puesto exclusivamente en laproblemática clínica, cumpliendo dos finalidades: a) permitir una evaluación inicial delos adolescentes con trastornos, para confirmar diagnósticos o asesorar estrategiasindividualizadas de tratamiento y b) servir como instrumento para la evaluación delcambio debido al tratamiento (Millon, 1994b). 34
  • 35. d) MBHI – Inventario de Conductas de Salud de Millon Este es un cuestionario creado para ayudar a los clínicos, tanto psicólogos comomédicos, en la evaluación de la relación personalidad-comportamiento y salud en lospacientes de ambulatorio e ingresados, usuarios de los servicios de salud (Millon, Greeny Meagher, 1982b)e) MIPS – Inventario de Estilos de Personalidad de Millon El MIPS está diseñado para evaluar los estilos de personalidad normal en adultosa partir de los 18 años de edad. Este inventario fue construido originalmente (Millon,1994a) y revisado posteriormente (Millon, 2004a), cambiándose el nombre original desus escalas, pero manteniéndose los mismos ítems y análisis. El MIPS estáestandarizado a la población española y publicado en España (Millon, 2001a). Entre la creación de instrumentos de evaluación, en 1980 Millon participó en latercera edición del DSM (DSM-III), en el cual introdujo gran parte del modelo en el ejedesarrollado para los trastornos de la personalidad. Con el tiempo también se incluyó enlas posteriores revisiones del DSM, el DSM-IV (Millon, 2004b ) Millon argumenta su proposición de un sistema clasificatorio, con: 1) Elrefinamiento de los sistemas de clasificación; 2) el uso apropiado de tales sistemas; y 3)comprensión por parte de los clínicos de que las clasificaciones o etiquetas nuncapueden ser un fin por sí mismas (Millon y Everly, 1994) 35
  • 36. Figura 1. Interactive Nature of the Multiaxial System. Con permiso deMillon (2004) Siguiendo las orientaciones de Ávila-Espada y Herrero (1995) y Davis (1999);Quiroga-Romero, (2000); Aparicio (2001) y Dresch (2006), el modelo de Millon hapasado por dos etapas más o menos diferenciadas: la primera etapa es en la que serealiza una formulación de un modelo funcional interpersonal y en la segunda yaaparece un modelo evolucionista integrador que marca profundamente la obra del autor. Durante la elaboración de teoría Millon describió la sinergia (Millon, 1999a,2000b), como un modelo de terapia integradora en personalidad que incluya unosprincipios empíricos, el continuo de “normalidad/patología”, el modelo de clasificaciónpsicopatoloógica, los instrumentos de evaluación con base.. La terapia sinérgica tienediversos campos de aplicación, el más importante, el ámbito de los trastornos depersonalidad. (Millon, 2000b). En la intervención psicodiagnóstica, Millon plantea que la integración insiste enla primacía de una gestalt que da coherencia, da una estructura interactiva y crea un 36
  • 37. orden entre los elementos (los problemas de los/as pacientes son una estructura deconductas, cogniciones, procesos intrapsíquicos). Los rasgos y expresiones psíquicasson sistemáticos y multioperacionales, por lo que una parte del sistema no existe sinrelación con los otros (Millon, 2000b).4.3 – El continuo de la personalidad: “normalidad” y “psicopatología” Para Millon, la personalidad está orientada en un continuo, en el cualencontramos en un lado la personalidad “normal” y en el otro la “patológica”,considerando que ambas se ven afectadas por las mismas leyes de aprendizaje. Esto lojustifica en cada una de sus obras (Millon, 1974; Millon, 1981b; Millon y Everly, 1994,etc. Millon pensó que la psicopatología está conformada según los mismos procesosy principios que los que intervienen en el desarrollo normal y el aprendizaje; sinembargo, debido a diferencias en el carácter, el tiempo, la intensidad o la persistencia dedeterminadas influencias, algunos individuos adquieren hábitos y actitudes maladaptados, en tanto que otros no lo hacen (Millon, 1974a; Millon, 1974b). Según Millon(1974a), la línea que separa la conducta normal de la anormal es tan fina que la personapuede tener un funcionamiento normal en algunas áreas mientras que en otras no,además de que las circunstancias ambientales pueden ser tan cambiantes quedeterminadas estrategias pueden ser saludables en un momento y no en otro. Señala este autor que el criterio más común a la hora de distinguir entrenormalidad y anormalidad es el criterio estadístico, que indica que la normalidad está 37
  • 38. determinada por aquellos comportamientos que son más frecuentes en el grupo social(cuando el individuo exhibe la capacidad de enfrentarse a su medio ambiente en formaflexible y apropiada y cuando sus percepciones y conductas características favorecenincrementos de satisfacción personal), y la anormalidad por las características másinfrecuentes en dicha población (cuando se responde a las responsabilidades corrientesy a las relaciones diarias de forma rígida o deficiente, o cuando las percepciones y lasconductas características del individuo favorecen un aumento de molestia personal oreducen sus oportunidades de aprendizaje).(Millon, 1969, 1981 a y b; 1974a; Millon yDavis, 1996).). En su diferenciación entre personalidad normal y patológica incluye ladiferenciación entre patrones y estilos. En general, usa el término patrón cuando serefiere a la personalidad patológica, mientras que usa el término estilo para hablar depersonalidad normal (Millon, 1984).4.4 – Procesos tempranos y desarrollo de la personalidad Las autoras Pilar Sánchez, Marta Aparicio y cols.(2001) Explican que los estilosde personalidad son fundamentalmente el resultado de experiencias de aprendizaje quese desarrollan mediante las relaciones con sus “agentes” principales (familia,profesores/as y amigos/as) así como a los traumas vitales que ocurren desde elnacimiento. Los refuerzos y castigos, los modelos vicarios con los que se cuente, lasdefensas psicológicas frente a situaciones de angustia que hayan resultado exitosos enexperiencias infantiles, juegan un rol central en la teoría de Millon. 38
  • 39. Ya que sólo Millon se atrevió a dar datos concretos acerca de las posibles circunstancias biológico-aprendidas que sería entendidas como etiología de la personalidad y sus trastornos (Millon, 1981; Millon y Everly, 1985). La estructura biológica del cerebro posible primera causa de la personalidad, cuando los/as neonatos comienzan a realizar sus conductas reflejo, ya comienzan las influencias ambientales. Tabla 2. Etapas neuropsicológicas del desarrollo (Millon, 1985)Etapa Edad Procesos Efecto Pobreza EE EfectoExceso EEFijación 0-18 Desarrollo neurológico Retardo sensorial Dependenciasensorial sensorial. Apatía anormal Fijación psicológica Alienación social HiperactividadAutonomía Perfeccionamiento de la Falta de conducta Ireesponsabilidadsensoriomotora destreza verbal, locomotora y exploradora. social. 23m- motora fina. Desarrollo de Narcisimos 6ª Proceso de incremento de la conductas pasivas autonomía y de la conducta exploradoraIniciativa 4 a – Crec. neocortical. Desarrollo Falta HH. Rigidezintracortical adol abstracto Abstracta, Compulsividad organizar.. 39
  • 40. Millon agrupa las fuentes de los aprendizajes patogénicos en dos categoríasbásicas (Sánchez López y Aparicio,2001; Dresch, 2006) que pueden afectar aldesarrollo de la personalidad en cuanto en tanto hemos ido viendo hasta ahora: 1º Experiencias permanentes que provocan deterioros severos en el desarrolloafectivo, cognitivo y social, sentimientos y actitudes paternas de rechazo y abandono.Éstos pueden ser eventos que crean ansiedades intensas porque socavan los sentimientosde seguridad, si no desaparecen los eventos, elicitan reacciones adaptativas yautoprotectoras que minan las estrategias de afrontamiento y se imponen alfuncionamiento sano. 2º Experiencias traumáticas: los sucesos ocurridos en etapas de aprendizajes presimbólicos, que no pueden ser reconocidos e identificados con posterioridad. Elrefuerzo de los modelos de conducta que no activan patrones de defensa resultanperjudiciales al generalizarse a otros contextos diferentes, al igual que la insuficienciade experiencias que requiere aprender conductas adaptativas. Theodore Millon señala lo siguiente: “La etiología en psicopatología puedeconsiderarse como un proceso de desarrollo en el que fuerzas intraorganísmicas yambientales despliegan no sólo una reciprocidad y circularidad de influencia, sinotambién una continuidad ordenada y proseguida a través de toda la vida del individuo”(Millon, 1974a). Es decir, el desarrollo de la personalidad es función de una interaccióncompleja de los factores biológicos y ambientales (Millon y Everly, 1994). 40
  • 41. Entendemos hasta ahora, que la visión que caracteriza al Modelo de Millon,recorre desde los periodos tempranos (biológico-ambientales-mixtos) de la personahasta los finales de la misma (relativa estabilidad de la personalidad), elaborando suteoría desde una perspectiva multidimensional y multicausal, a través de la recogida dedatos clínicos y empíricos mediante herramientas de evaluación hasta la intervención deestilos desadaptativos. Su interés en difundir y su colaboración en la creación de lasguías clasificatorias actuales, ha conllevado un gran avance en el estudio de lapersonalidad y un amplio espectro de investigaciones. 41
  • 42. Capítulo 5Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout 42
  • 43. Capítulo 5 – Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout El síndrome de burnout tiene su origen en la necesidad de dar explicación alproceso de deterioro en los cuidados y en la atención profesional a los usuarios de lasorganizaciones de servicios, entendiéndose como la consecuencia de la desproporciónentre el esfuerzo realizado y los resultados obtenidos. (Die Trill, 2003; González Barónet al. 2008) En 1974, Freudenberger, psicólogo americano en su libro “the high costof high achievement”, hizo por primera vez referencia al síndrome de Burnout como:“fallar, desgastarse o sentirse exhausto debido a las demandas excesivas de energía,fuerza o recursos. Es lo que le pasa a un miembro de una organización por las razonesque sean y tras muchos intentos, se vuelve inoperante”. Desde 1981, Maslach yJacokson, definieron este síndrome como la respuesta de estrés laboral crónico,integrada por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que setrabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarseemocionalmente agotado. (Franco Garrido, M., In Die Trill, 2003; González Barón etal., 2008). Llevamos unos 40 años estudiando este síndrome considerado de los másrelevantes por su repercusión en tantos ámbitos (laborales, clínicos, educativos). Existencentenares de artículos sobre temas recogidos en Medline y Pubmed, además del doblede referencias que mencionan el síndrome. La prevalencia del Burnout es variable entre6%-21% y por encima del 50% en cada dimensión (Rios Risquez, 2009, pp. 17-20). 43
  • 44. Sus estudios trabajan dos perspectivas, una clínica que enfatiza los elementos deagotamiento, decepción y perdida de interés por la actividad laboral, y otra psicosocialque construida por tres componentes (agotamiento emocional, despersonalización yfalta de realización personal) nos dan las claves de evaluación a través de suscuestionarios. Gil-Monte y Peiró, (1997) señalan que el síndrome de burnout trata de unaexperiencia subjetiva, intrínseca, un conjunto de sentimientos y actitudes caracterizadasnegativamente por los y las trabajadores/as, lo que puede implicar alteracionesfuncionales físicas y psicológicas nocivas tanta para las personas como para la empresa,para profundizar en las consecuencias del burn out (Véase Rios Risquez, 2009, pp. 14-17). Tabla 3. Manifestaciones del Síndrome de Burnout (Arranz et al, 2005) Vivencias Actitudes Conductas Alteraciones emocionales psicosomáticas Soledad no verbalizar Agresividad Dolor precoridal Alienación cinismo Aislamiento Palpitaciones Ansiedad apatía Cambios bruscos Hipertensión Impotencia hostilidad de humor Crisis asmáticas Omnipotencia suspicacia Enfado frecuente Catarros Irritabilidad frecuentes Mayor frecuencia de infecciones Alergias Dolores cervicales Fatiga Etc. En el ámbito de cuidados paliativos el síndrome de burnout se puede diferenciaren dos niveles, uno de nivel bajo que aparecería en los y las profesionales de cuidadospaliativos que trabajan en equipo multidisciplinar y otro nivel más elevado para 44
  • 45. aquellos/as que trabajan fuera de un equipo especializado. Arranz et al. (2005)consideran que la conciencia de ser personal de riesgo, las pautas de autocuidado, eltrabajo en equipo y la contención por parte de este parecen ser factores protectoresimportantes. Situaciones como el final de la vida y experimentar continuos cambiosproducidos en el medio interno y externo del profesional suponen un reto especial deadaptación continua. Algunos importantes son: Escasez de personal, trabajo en turnos,exigencia de tiempo, etc. Además, las variables de personalidad pueden jugar un papelrelevante en la presentación del síndrome. También, lo hacen el locus de control, laautoestima, expectativa de gratificación, apoyo social. (Arranz et al. 2005). Limonero y Fernández-Castro (2008), han estudiado la etiología del síndrome deburnout partiendo de uno de los modelos de estrés más importantes, como es el deLázarus y Folkman (1984), (véase capítulo 7). Su enfoque de burnout se enmarca en losmodelos cognitivos y transaccionales de estrés laboral y concluyen que cuando un/unaprofesional percibe la situación como estresante, durante un largo periodo de tiempo yen la que sus estrategias de afrontamiento y la variables que inciden en las mismas nopueden hacerlo efectivamente, los/as profesionales responden de manera inadaptadapresentando unas consecuencias que afectarán tanto a nivel individual comoorganizacional. 45
  • 46. Figura 2. Modelo de éstres y burnout. Con permiso de Limonero et al.(González Barón et al., 2008)Moduladorespersonales Núcleo estrés Burn outModuladores sociales La comunicación entre los diferentes integrantes del equipo multidisciplinarpuede derivar en un aislamiento y enfrentamiento entre ellos, la falta de motivación, lainterferencia de valores e ideales, la formación de subgrupos, la problemática entareas… (Véase González Billalabeitia, M. In Die Trill, 2003). Algunas variables demográficas parecen tener también papel modulador, comopor ejemplo el sexo, la edad, el estado civil, la existencia de hijos y la antigüedad delpuesto y la profesión. “En la misma página” que hemos ido comentando hasta ahora,Arranz, Barbero, Bayés y Barreto (2005) nos recuerdan que la mujer ha asumidotradicionalmente más el rol de cuidadora y también se le ha permitido en mayor medidaexpresar emociones, mientras que el hombre es más propenso a la despersonalización.Por lo que se refiere a la edad, la relación parece ser inversa, es decir, los años permitenel desarrollo de estrategias de afrontamiento eficaces y expectativas más elevadas. Nohay resultados concluyentes respecto a tener hijos/as y sin embargo, parece ser que laantigüedad en el puesto y profesión ejerce un efecto protector. Todas las variables aquíexpuestas, son de nuevo objeto de estudio en esta investigación, donde se analizaran ensu conjunto y se compararán con la personalidad y la conformidad a las normas degénero entre las unidades, turnos y profesiones del Hospital Virgen de la Poveda. 46
  • 47. Capítulo 6Estrés y el Modelo Procesual de Estrés 47
  • 48. Capítulo 6 – Estrés y el Modelo Procesual de Estrés Desde su Modelo Procesual, Sandín (2008) considera que el concepto de estrés no es nada simple ni estático, que implica un conjunto complejo de variables que funcionan a diferentes niveles y que interaccionan entre sí. En esta revisión de su modelo, se han propuesto diferentes componentes, entre los que se incluyen la evaluación cognitiva, las demandas psicosociales, y los factores sociales, además se diferencia entre variables mediadoras y moduladoras de las respuestas de estrés y del estado de salud. Figura.3 Modelo Procesual de Estrés con permiso de Sandín (Belloch at al. 2008) ----------------------------------------------------------------------------------------------------------Demandas Evaluación Respuesta de Estatus de saludpsicosociales cognitiva estrés Tipo de Características Fisiológica FisiológicoSucesos vitales Amenaza Demanda Pérdida Valencia Emocional PsicológicoSucesos Menores Peligro/daño Independencia (III) (VII) Desafío Predictibilidad AfrontamientoEstrés Crónico Controlabiliad (I) (II) (IV) Apoyo social Características (V) personales (VI) Nivel socioecnómico Redes sociales I. Demandas psicosociales. Dimensión del estrés que incluye tanto factores psicosociales como los agentes ambientales naturales y artificiales. Conjunto de 48
  • 49. estresores derivados de sucesos mayores o vitales (pérdida de un trabajo), sucesosmenores (estrés cotidiano) y estrés crónico (burn out). II. Evaluación cognitiva: Valoración cognitiva efectuada por el individuo conrespecto a la situación o demanda psicosocial. La valoración puede ejecutarseconsciente o incoscientemente e implica alguna forma de amenaza (pérdida, peligro,desafío) dependiendo fundamentalmente de la naturaleza de la propia demanda(valencia, independencia, predictibilidad y controlabilidad), de las características delpersonales, o de ambas cosas. III. Respuesta de estrés: Incluye primero las respuestas fisiológicas asociadas alsistema nervioso, segunda las respuestas psicológicas o emocionales, entremezcladascon componentes cognitivos y motores. Sándin refiere a las primeras como aquellasrespuestas de estrés que implican al sistema neuroendocrino (liberación decatecolaminas y cortisol fundamentalmente) y al sistema nervioso autónomo (ramasimpática y parasimpática), mientras que las segundas suelen tratarse de respuestas deansiedad y/o depresión. IV Afrontamiento: Es el esfuerzo conductual y cognitivo que emplea el sujetopara hacer frente a las demandas estresantes, así como también para suprimir el estadoemocional del estrés. Estas cuatro fases conforman el modelo procesual de estrés propiamente dicho,no obstante, interaccionan por feedback dinámico. Siendo el afrontamiento y la 49
  • 50. evaluación cognitiva variables mediadoras (intervienen por sí mismas activando oreduciendo las respuestas de estrés). V Características personales: Son el conjunto de elementos que pueden influirsobre las cuatro etapas anteriores. La personalidad, el sexo,… son variablesrelativamente estables en el individuo, y que diferencian a unos individuos de otros.Sándin a partir de otros estudios explica que estas variables pueden mediar lasrespuestas de estrés a través de su acción sobre los mecanismos de afrontamiento yotros niveles del estrés, ya que pueden determinar en gran medida la evaluación que elindividuo hace de la demanda psicosocial y forman principalmente los recursospersonales disponibles: locus de control, percepción de control, autoeficacia, sentido deoptimismo, resiliencia, etc. VI. Características sociales: Son el apoyo social, el nivel socioeconómico y lasredes sociales. El autor aquí diferencia, entre apoyo social (percibido y recibido) y redessociales, siendo el primero aquellas acciones llevadas a cabo a favor de un individuo porotras personas mientras que las segundas pueden ser consideradas como la totalidad derecursos sociales de los que un individuo puede potencialmente disponer. Junto con elnivel socioeconómico, las características personales modularían la respuesta de estrés, elafrontamiento y la evaluación cognitiva (las variables moduladoras, influyen sobre lasmediadoras). VII. Estatus de Salud: Resultado del proceso del estrés. Este estado de salud,tanto psicológico como fisiológico, depende del funcionamiento de las fases anteriores. 50
  • 51. Para comprender en mayor medida todo lo expuesto anteriormente, esconveniente desarrollar brevemente los antecedentes históricos del estrés y a posterioriencuadrar el modelo procesual de estrés dentro de esta investigación. ¿Qué es el estrés? He considerado que una de las formas más claras y sencillaspara entender la definición de estrés, ha sido acudir al Manual de Amparo Belloch et al.(2008), capítulo I “El estrés” por Bonifacio Sandín (pp. 3-42). El autor recogeminuciosamente aquellas que fueron las primeras teorías desarrolladas sobre el estrés. 1º Teorías basadas en la respuesta (Selye, 1954, 1960,1983) “El estrés es una respuesta no específica del organismo” o “el estado que semanifiesta por un síndrome específico, consistente en todos los cambios inespecíficosinducidos dentro de un sistema biológico”. El estresor (estimulo físico, psicológico, etc.que provoca una respuesta de estrés) y la respuesta de estrés (mecanismo tripartitodenominado Síndrome General de Adaptación). 2º Teorías basadas en el estímulo (Hooke, ley de la elasticidad) más tardecircunscritas al enfoque psicosocial del estrés o sucesos vitales (Holmes, 1957) La ley física de la elasticidad de Hooke describe cómo las fuerzas (carga)producen deformación en los metales. El estrés (carga) produce distorsión sobre elobjeto/metal/organismo (strain). Si el strain producido por un determinado estrés caedentro de los límites de tolerancia del individuo, el estrés empieza a hacerse intolerabley aparecen los daños fisiológicos y/o psicológicos. 51
  • 52. Más adelante el grupo de Holmes publicó en 1967, el primer método escaladopara cuantificar el estrés psicosocial (Inventario de Experiencia Reciente). Surgieronasí, los sucesos vitales o aquellos acontecimientos que implican cambio en lasactividades usuales de los individuos que los experimentan provocando reaccionespsicofisiológicas. 3º Teorías basadas en la interacción (Lazarus y Folkman, 1984) Es la principal teoría y máximo exponente de la perspectiva interaccional delestrés. Lazarus y Folkman (1984) definen el estrés como “un conjunto de relacionesparticulares entre la persona y la situación, siendo ésta valorada por la persona comoalgo que excede sus propios recursos y que pone en peligro su bienestar personal”. Hasta ahora hemos repasado los principales modelos del estrés y al principio deeste trabajo las variables de género y personalidad, por lo que vemos que es momentode implantar y explicar nuestro propio modelo biopsicosocial del estrés en estainvestigación: Nos gustaría comenzar con una excelente frase que la psicóloga Pilar Arranzutiliza para explicar el papel de los/as sanitarios y que nos viene muy bien para entendernuestro modelo: << Es preciso implicarse, pero no sobreimplicarse>>, ya que si el/laprofesional sanitario/a <<se quema>> no podrá ayudar a sus enfermos. Mantenerse eneste difícil equilibrio en busca de excelencia, cuando lo más cómodo para el/la sanitariosería distanciarse de los problemas emocionales del enfermo, es esencial para poderayudarlo/a a soportar su situación. 52
  • 53. Figura 4. Modelo Procesual del estrés adaptado: Interacción entre variablesmoduladoras (género y personalidad), el estrés biopsicosocial y el síndrome deburnout. MODELO BIO INVESTIGACIÓN GÉNERO PERSONALIDAD MASCULINO Y MILLON FEMENINO cuidados PSICO SOCIAL BURNOUT El papel de los/as profesionales sanitarios/as se puede ver influido por diferentesfactores biopsicosociales a la hora de hacer frente a las fuentes de estrés y relativos a lavulnerabilidad de presentar síndrome de burnout. Desde la sobre implicación emocionaly los cuidados, la falta de personal y el cansancio emocional, las malas relacioneslaborales y la falta de realización profesional hasta la discriminación por sexo/género,las expectativas de reciprocidad pueden constituir estresores que desencadenan el Sd.Burnout. 53
  • 54. Capítulo 7Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos de Personalidad, los Roles de Género y el Síndrome de Burnout en enfermería y auxiliares de enfermería. 54
  • 55. Capítulo 7 – Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos dePersonalidad, los Roles de Género y el Síndrome de Burnout en enfermería yauxiliares de enfermería. Hemos obtenido una serie de artículos que intentan que recoger datos sobre larelación entre nuestras variables centrales (género, personalidad y burnout) y el grupode Enfermería y Auxiliares de Enfermería en España. Con la valoración del Síndrome de Burn out mediante el MBI (Maslach, 1997)por una parte y el intento de incluir la variable género y algunos rasgos de personalidadpor otra, como la personalidad resistente (Rios Risquez, 2009; Rios Risquez, et al. 2010;Rios Risquez, et al. 2011). Se han llevado a cabo en España multitud de estudios enprofesionales sanitarios, uno de los grupos principales como en nuestro estudio aparecees el de enfermería. Una profesión que recoge en su mayoría a mujeres que en granparte de los casos se ocupan de los cuidados en sus hogares y a la vez en su trabajoocasionándoles vulnerabilidad al Síndrome de Burnout y aunque el número deenfermeros va en aumento no parece ser tanto el número de varones de se dedican alcuidado en el hogar en el trabajo (Carmona, 2001; Gil-Monte, et al. 2002; Gil-Monte,2003; Lopez Soriano, et al. 2002; Solano, et al. 2002; Albadalejo, et al. 2004; SotoCámara, et al. 2005; Molina Linde, et al. 2005; Contreras, et al. 2008; Nuñez Beloy, etal. 2010; Rios Risquez, et al. 2011). Estos mismos trabajos científicos que citamos más arriba nos hanproporcionado una serie de resultados interesantes, como son: 55
  • 56. 1º En algunos de ellos (por ejemplo, Gil-Monte, et al. 2002) aunque intentan incluir laperspectiva de género, lo hacen a través de la variable sexo, segmentando la muestra envarones y mujeres y obteniendo resultados acordes a las diferencias biológicas, quecomo hemos venido diciendo en nuestra contextualización teórica, el sexo y el géneroson variables independientes y diferentes aunque mutuamente influenciables, de ahí quelos/as autores/as obtengan resultados cuasi de género a través de la variable sexo y lasinfluencias sociales o los cuidados de los que comúnmente se encargan las mujeres.2º Como ya exponíamos previamente e indica la literatura científica, el número deenfermeras es bastante más superior al de enfermeros y lo mismo ocurre en la profesiónde auxiliares de enfermería.3º Los grupos de enfermería evaluados en las investigaciones que se han llevado a caboen España, nos indican que el nivel de burn out entre ellos es medio-alto. Siendo laspuntuaciones superiores en las mujeres. Aunque otros estudios difieren en estosresultados (Contreras, et al. 2008) indicando niveles bajos de burn out, como másadelante volvemos a exponer, habría que profundizar en la metodología aplicada, etc.4º Siguiendo las diferencias de género/sexo en las muestras estudiadas, hemosencontrado que el grupo de enfermeras y auxiliares mujeres tienen mayor puntuación enla dimensión cansancio emocional del MBI que el grupo de enfermeros y auxiliaresvarones. Mientras que los varones, muestran mayor puntuación en la dimensióndespersonalización y en otras variables estudiadas como la falta de reciprocidad y elabsentismo (Carmona, et al. 2001). Además, Aunque el grupo de enfermería obtienepuntuaciones superiores en Burnout en algunos estudios consiguió menor puntuación en 56
  • 57. despersonalización que el grupo de auxiliares (Lopéz Soriano, et al. 2002), mientras queen otros presento puntuaciones superiores en despersonalización e inferiores enrealización profesional que el grupo de auxiliares (Albadalejo, et al. 2004). Por lo tanto,resulta controvertido, habría que entrar en profundidad en los estudios, comprobar elresto de variables y la metodología. Aunque si es cierto, que la literatura evidencia queel grupo de enfermería tiene mayores metas y más falta de reconocimiento-autoridad(Gil-Monte, et al. 2002) que el grupo de auxiliares y de ahí su falta de realizaciónprofesional, algo parecido ocurre en aquellos casos en el que el nivel de burnout es igualo mayor en varones que en mujeres, porque éstos tienden a metas más altas, aunque lasmujeres sufrirían el síndrome debido a la “doble jornada” de cuidados. (Soto Cámara, etal. 2005).5º En referencia a las variables sociodemográficas incluidas tanto en nuestro estudiocomo en otras encuestas españolas, hemos encontrado gran disparidad entre losestudios. Aquellos que no encontraron diferencias (por ej. Solano, et al. 2002) yaquellos que sí pero resultaron ser predictoras o protectoras del burn out según elartículo. Se han resaltado las variables demográficas que correlacionaban con elBurnout: estado civil (tener pareja inestable), nº de hijos/as (pocos o ninguno/a),antigüedad profesional (más antigüedad), turno rotatorio (riesgo) y edad (dispar, amayor edad puede hacer más sensibles o proteger) (Carmona, et al. 2001; Solano, et al.2002; Albadalejo, et al. 2004; Molina Linde, et al. 2005; Rios Risquez, et al. 2011).6º En la literatura científica encontramos que se espera una respuesta por parte de lasmuestras entre el 50-60%, podemos hipotetizar al igual que hacen otros estudios comouna indicación de los niveles de burnout encontrados posteriormente. Por ejemplo, otros 57
  • 58. estudios (Nuñez Beloy, 2010) coinciden que el cansancio emocional es superior enlos/as profesionales encuestados lo que puede ser motivo de no colaborar.7º Los estudios encontrados que han relacionado la variable personalidad resistente(subescala CPR del CDPE para enfermería validado por Moreno et al. 2000, véase RiosRisquez, 2009, pp. 190-192) con el burnout concluyen que las personas con mayorautoeficacia generalizada, tendrían mayores niveles de reto y compromiso (los factoresde la CPR son reto, compromiso y control) haciendo su personalidad más resistente alos eventos estresantes (Rios Risquez, et al. 2010, pp. 600-605.).8º Otros resultados relacionados con la personalidad resistente conjugan diferentesescalas del IATP (Tous y Miños), encontrando que el factor compromiso de la CPRcorrelacionó positivamente con el estilo cooperativo-dependiente y negativamente conlos estilos confiado-narcisista, sensible-negativista e impulsivo-límite (pasa saber másvéase Rios Risquez, 2009, pp. 192-193), concluyendo que las personas más dóciles ydependientes mostrarían mayor implicación emocional o compromiso.9º Finalmente, aunque los/as mismos autores que han trabajado en esta variable depersonalidad resistente de Kobasa, proponen otra decena de estudios con multitud deotros factores de personalidad, salud, estrés… (Véase Rios Risquez, 2009, pp. 194-205),concluyen que para esta variable existe una correlación significativa de tipo inverso conlas dimensiones de agotamiento emocional y despersonalización y de tipo directo con ladimensión de realización profesional. (Rios Risquez, 2009; Rios Risquez, et al. 2011). 58
  • 59. PARTE III. INVESTIGACIÓN EMPÍRICA 59
  • 60. Capítulo 8 Método 60
  • 61. Capítulo 8 – Método 8.1 – Predicciones Una vez revisada la literatura científica, se plantea el siguiente objetivoprincipal: Analizar las relaciones entre las variables (estilos de personalidad, conformidada las normas de género y síndrome de Burnout), para establecer perfiles diferenciales depersonalidad en los distintos grupos evaluados (enfermería y auxiliares de enfermería) ysegún el turno de trabajo ante la configuración social y el síndrome burnout. Este objetivo surge del interés en dilucidar la influencia de los estilos depersonalidad y las normas de género en las preferencias laborales y la turnicidad, en estecaso el haber elegido una actividad de cuidado como son las profesiones de enfermeríay auxiliares de enfermería en dos turnos mañana y tarde, y como modulan junto conotras variables mediadoras en sufrir el síndrome de burnout. Se realiza la Predicción o Hipótesis: Si los estudios (Carmona, 2001; Gil-Monte,et al. 2002; Lopez Soriano, et al. 2002; Solano, et al. 2002; Albadalejo, et al. 2004; SotoCámara, et al. 2005; Molina Linde, et al. 2005; Contreras, et al. 2008; Nuñez Beloy, etal. 2010; Rios Risquez, et al. 2011) han encontrado datos empíricos en los que semuestra como los grupos de enfermería (enfermería y auxiliares) se ven afectados por elsíndrome de burnout a un nivel medio-alto (sobre todo en la dimensión de cansancioemocional), siendo superior el equipo de enfermería al de auxiliares de enfermería, 61
  • 62. entonces en este estudio encontraremos datos que apoyen la literatura científica viendocomo el equipo de enfermería tienen niveles de burnout parecidos y/o superiores encomparación al equipo de auxiliares de enfermería, veremos también como los estilosde personalidad y rol de género influyen de manera significativa. 8.2 – Participantes En el presente estudio han participado 28 personas divididos en 2 gruposlaborales (enfermería y auxiliares de enfermería), 2 turnos (mañana y tarde) y envarones y mujeres. Además se han tenido en cuenta otros factores como la antigüedadprofesional y la actual en el puesto de trabajo, el estado civil (casadas/os, divorciadas/osy solteras/os), la edad, el número de hijos/as (de 0 a más de 3) y los ingresos (nivel bajo,medio, alto). La muestra hospitalaria está compuesta por 28 (100%) personas del HospitalVirgen de la Poveda en la Comunidad de Madrid, de los cuales 4 (14.30%) son varonesy 24 (85.71%) mujeres. En la muestra participaron 15 (53.6%) DUE y 13 (46.4%)auxiliares de enfermería. 14 (50%) del turno de mañana y 14 (50%) del turno de tarde.De 21 a 47 años, con media de 34 años de edad y desviación típica de 7.55. Con unnivel socioeconómico medio (43% menos de 18000 euros brutos/anuales, 40% 18000-36000 y 17% más de 36000 ), con una media de antigüedad profesional 8.9 años y 11años en su trabajo actual. Estando el 54% casadas/os, 42% solteros/as, 4%divorciados/as. Y 62% sin hijos/as, 4% con al menos 1 hijo, 27% con 2 hijos/as y 7%con 3 hijos/as. 62
  • 63. Tabla. 4 Estadísticos descriptivos según los grupos profesionalesENFERMERÍA AUXILIARES DE ENFERMERÍA53% turno de mañana y 47% tarde 47% turno mañana y 53% turno de tarde40% solteras/os y 60% casados/as. 45% casados/as, 45% solteros/as y 10% divorciados/as.73% ningún descendientes y 27% con dos 46% sin descendientes, 9% 1 hijo/a, 27%hijos/as. 2 hijos/as y 18% con 3 hijos/as.93% socioeconómico medio-alto 85% socioeconómico medio-bajoAntigüedad Profesional 9 años media Antigüedad Profesional 8 años mediaAntigüedad puesto actual 11 años media Antigüedad puesto actual 11 años mediaTabla. 5 Estadísticos descriptivos según turnicidadMañana Tarde64% solteras/os y 36% casados/as. 42% casados/as, 42% solteros/as y 8% divorciados/as.50% ningún descendientes y 43% con dos 75% sin descendientes, 8.3% 1 hijo/a,hijos/as y 7% con 3 hijos/as. 8.3% 2 hijos/as y 8.3% con 3 hijos/as.64% socioeconómico medio-alto 50% socioeconómico medio-bajoAntigüedad Profesional 12 años media Antigüedad Profesional 6 años mediaAntigüedad puesto actual 13 años media Antigüedad puesto actual 9 años media 63
  • 64. Tabla. 6 Paquetes de instrumentos de evaluación recibidos. MAÑANA TARDE NOCHE DUE AUX DUE AUX DUE AUX H M H M H M H M H M H MUCP 2 1 1 1URH1 1 1 1URH2 1 2 2UCC1 3 1 5UCC2 1 1UDE 1 38.3 – Instrumentos 8.3.1 – Evaluación de los estilos de personalidad: MIPS Dentro del modelo de personalidad de Millon, el Inventario Millon de Estilos dePersonalidad (MIPS) se centra en la evaluación de la personalidad normal y consta detres grandes áreas: Metas Motivacionales, Modos o Estilos Cognitivos y Vínculos oRelaciones Interpersonales. (Millon, 1994). 64
  • 65. A partir de este modelo teórico se elaboran las siguientes polaridades definitivasdel cuestionario: Apertura-Preservación, Modificación-Acomodación e Individualismo-Protección. Las Metas Motivacionales evalúan, por tanto, la orientación de la persona ala hora de obtener refuerzo del medio. Las cuatro bipolaridades de los EstilosCognitivos se basan en la perspectiva evolucionista y las contribuciones de Jung yMyers. Se refieren a la forma en la que los organismos abordan su entorno. Pretendenevaluar los estilos o modos de procesamiento de la información. Jung propone una orientación cognitiva en una tipología que incluye tresbipolaridades: Extraversión/ Introversión, Pensamiento/Sentimiento ySensación/Intuición. A partir de aquí, Millon siguiendo modelo que se ha explicadoanteriormente, se puede agrupar las actividades cognitivas teniendo en cuenta dosfunciones superiores. Una se relacionaba con el origen de los datos recogidos, es decir,con “las fuentes de información”; y otra con los métodos utilizados por el individuopara reconstruir esos datos, “los procesos de transformación”. (Sánchez López, 2001;Aparicio, 2001; Dresch, 2006) Cada una de estas funciones fue dividida a su vez en dos polaridades: las fuentesde información se dividieron en externas vs. internas y tangibles vs. intangibles. Losprocesos de transformación fueron divididos en intelectivos vs. afectivos y asimilativosvs. imaginativos. Las polaridades definitivas son: Extravertido-Intravertido, Sensitivo-Intuitivo, Reflexivo-Afectivo, y Sistematizador-Innovador. Por último, las cincobipolaridades de las Relaciones Interpersonales están relacionadas con lascontribuciones de Sullivan (1953), Leary (1957) y el modelo de los Cinco GrandesFactores 65
  • 66. Según Ávila-Espada y Herrero (1995) este inventario posee varios puntosfuertes: consta sólo de 180 ítems, para no cansar demasiado a los sujetos y losuficientemente grande para permitir la evaluación de una gama amplia decomportamientos clínicamente relevantes. La selección de los ítems y el desarrollo delas escalas se produjo a través de una secuencia de 3 etapas de validación: teórica-sustantiva (concordancia o respaldo con la fundamentación teórica expuesta);estructural-interna (comprobación de su fiabilidad y consistencia interna); y devalidación externa (validación mediante criterios externos, comprobando su poderdiscriminativo). (Sánchez López, 2001; Dresch, 2006) De esta forma, los 180 ítems permiten evaluar 24 escalas diferentes y un sencilloformato de respuesta (verdadero / falso); tiempo de aplicación reducido (en torno a 20-30 minutos) y ofreciendo a la vez sistemas de corrección y generación del informeinterpretativo básico que están completamente asistidos por ordenador. Además el MIPS consta de unos Indicadores de validez, constituidos por tresescalas; la puntuación de los sujetos en esas escalas sirve para aceptar o rechazar elprotocolo del sujeto y decidir sobre si se evalúan sus puntuaciones en el resto de lasescalas o no. Son los siguientes: impresión positiva: tendencia del sujeto de causar unaimagen demasiado favorable. Impresión negativa: tendencia del sujeto de causar unaimpresión demasiado negativa y generalizada. Consistencia: índice de control de lasinceridad. 66
  • 67. ESCALAS DEL MIPS (Aparicio, 2001; Dresch, Sánchez-López, & Aparicio-García, 2005) METAS MOTIVACIONALES 1A- Apertura - Optimistas en cuanto al futuro. Les resulta fácil pasarlo bien y aceptan los altibajos de la existencia. 1B- Preservación- Concentración en los problemas de la vida, agravándolos. Consideran su pasado desafortunado y piensan que irá a peor. 2A- Modificación- El futuro depende de ellos, por lo que intentan cambiar su entorno para conseguir sus deseos. 2B- Acomodación- No intentan dirigir sus vidas. Se acomodan a las circunstancias creadas por otros. No tienen iniciativa. 3A- Individualismo- Orientados a sus propias necesidades, sin preocuparse de los demás. Independientes y egocéntricos. 3B- Protección- Motivados a satisfacer primero a los demás. MODOS COGNITIVOS 4A- Extroversión- Recurren a los demás para buscar estimulación, mantener alta su autoestima y para que les conforten. 4B- Introversión- Utilizan sus propios pensamientos y sentimientos como recurso. Su fuente de inspiración son ellos mismos. 5A- Sensación- Derivan sus conocimientos de lo concreto. Confían en la experiencia directa y en lo observable. 67
  • 68. 5B- Intuición- Prefieren lo simbólico y desconocido. Buscan lo abstracto y loespeculativo.6A- Reflexión- Procesan los conocimientos por medio de la lógica y lo analítico.Decisiones basadas en juicios objetivos.6B- Afectividad- Forman sus juicios respecto a sus propias reacciones afectivas yguiándose por sus valores personales.7A- Sistematización- Organizados. Transforman información nueva adecuándola a loconocido. Perfeccionistas y eficientes7B- Innovación- Creativos, asumen riesgos. Disconformes con lo predecible. Buscanconsecuencias imprevistas.RELACIONES INTERPERSONALES.8A- Retraimiento- Falta de emotividad e indiferencia social. Silenciosos, pasivos yrenuentes a participar.8B- Comunicatividad- Buscan estimulación y atención. Simpáticos y brillantes ytambién exigentes y manipuladores.9A- Vacilación- Tímidos y nerviosos en situaciones sociales. Desean ser aceptadas,pero temen el rechazo. Sensibles y emotivos. Propensos a aislarse.9B- Firmeza- Creen ser talentosos y competentes. Ambiciosos, egocéntricos y segurosde sí mismos.10A- Discrepancia- Actúan de modo independiente y no conformista. No acatan normasTradicionales. 68
  • 69. 10B- Conformismo- Honrados, con autodominio. Respetan la autoridad. Cooperativos.No espontáneos.11A- Sometimiento- Habituados al sufrimiento. Sumisos ante los demás.11B- Control- Enérgicos, dominantes y socialmente agresivos. Se ven como intrépidosy competitivos. Ambiciosos y obstinados.12A- Insatisfacción- Pasivo-agresivos y malhumorados. Estados de ánimo y conductasvariables.12B- Concordancia- Simpáticos socialmente, establecen vínculos afectivos y lealtadesmuy fuertes. Ocultan sus sentimientos negativos. Las Metas Motivacionales presentan una gran afinidad con conceptos como“necesidad”, “pulsión”, “afecto” y “emoción” de Freud (Millon, 1994). Tienen que vercon los deseos y metas que incitan y guían a los seres humanos con los propósitos yfines que los llevan a actuar de un modo determinado. Esta área tiene tres componentes:“existencia”, “adaptación” y “replicación”. Los estilos cognitivos se refieren a los tipos de procesamiento de la información.Los dos primeros pares de escalas: extroversión-introversión y sensación-intuiciónevalúan las estrategias empleadas para recoger la información; los dos últimos paresreflexión-afectividad y sistematización-innovación evalúan los estilos de procesamientode la información que utiliza el sujeto. 69
  • 70. Millon propone evaluar el estilo de relacionarse con los demás fundamentándoseen modelos enfocados a rasgos conductuales como el de los Cinco Grandes Factoresque sin embargo, habían olvidado introducir un componente interpersonal La fiabilidad de las 24 escalas del MIPS está próxima a .80 en la mayoría de lasescalas para adultos y estudiantes. (Sánchez López, 2001; Dresch, 2005). En nuestroestudio la fiabilidad ha sido de .85.8.3.2 – Evaluación de la conformidad a las normas de género: CFNI/CMNI El Inventario de Conformidad con las Normas de Género Masculinas (Mahaliket al. 2003) contiene 94 ítems que deben ser respondidos mediante una escala de Likertde 4 puntos (0=totalmente en desacuerdo, 1=en descuerdo, 2=de acuerdo, 3=totalmentede acuerdo). Esta escala de respuesta pretende reflejar un continuo de conformidad,desde la conformidad con la norma específica hasta la no conformidad u oposición conesa misma norma, mediante ítems “directos” en el primer caso, es decir, a mayoracuerdo mayor puntuación en la escala; y mediante ítems “inversos” en el segundo, esdecir, a mayor acuerdo con el ítem, menor puntuación en la escala o menor conformidadcon la norma de género a la que hace referencia. En este último caso las puntuacionesdeben ser recodificadas de forma inversa a la hora de puntuar en la correspondientesubescala. Las afirmaciones se han diseñado para medir actitudes, creencias ycomportamientos que reflejan la conformidad o inconformidad con once mensajesasociados a roles de género masculinos: Ganar, Control Emocional, Conductas deRiesgo, Violencia, Poder sobre las mujeres, Dominancia, Donjuanismo, Independencia, 70
  • 71. Primacía del Trabajo, Desprecio hacia la Homosexualidad y Búsqueda de PosiciónSocial. El tiempo de aplicación del cuestionario es de 10-15 minutos. Se solicitabaademás información sobre edad, sexo, nacionalidad, ciudad donde vive actualmente,nivel de estudios y situación laboral. (Cuéllar-Flores, et al. 2011) La fiabilidad para hombres en el estudio de Mahalik indicaba que el coeficientede alpha de Cronbach era de .94 para la puntuación total (Mahalik, 2003), mientras quela muestra española obtuvo un .89 (Cuéllar-Flores, 2011). En nuestro estudio no hasido posible calcular la fiabilidad del CMNI debido a la falta de muestra de varones. En el año 2005, Mahalik describió la construcción del inventario de conformidada las normas de género femeninas (CFNI), que fue diseñado para evaluar laconformidad de las mujeres a un conjunto de normas de la cultura dominante en losEEUU, es decir, con el mismo objetivo que tenía el CMNI. El análisis factorial indicóocho escalas asociadas al rol femenino: Agradable en las relaciones, Delgadez,Modestia, Doméstica, Cuidado de infantes, Relación Romántica, Fidelidad Sexual yApariencias (tiempo invertido). Son 84 items, y cumple la normativa de respuesta, uso ycorrección del CMNI. (Mahalik, et al. 2005). La fiabilidad para mujeres en el estudio de Mahalik indicaba que el coeficientede alpha de Cronbach era de .77 para la puntuación total (Mahalik, 2005), mientras quela muestra española obtuvo un .87 (Sánchez López, P. 2009). En nuestro estudio lafiabilidad obtenida ha sido de .53. 71
  • 72. 8.3.3 – Evaluación del Síndrome de Burnout: MBI Es un cuestionario autoaplicado, constituido por 22 items en forma deafirmaciones sobre los sentimientos y actitudes del/de la profesional en su trabajo yhacia los pacientes u otras personas. Se cumplimenta en 10-15 minutos y mide los tresaspectos del síndrome: cansancio emocional, despersonalización y realización personal.Estas tres subescalas, bien definidas, se describen a continuación: Agotamiento emocional. Consta de nueve preguntas. Valora la vivencia deestar exhausto emocionalmente por las demandas del trabajo. Puntuación máxima: 54. Despersonalización. Está formada por cinco ítems. Valora el grado en que cadauno reconoce actitudes de frialdad y distanciamiento. Puntuación máxima: 30 Realización personal. Se compone de ocho ítems. Evalúa los sentimientos deautoeficacia y realización personal en el trabajo. Puntuación máxima: 48. Estas tres escalas tienen una gran consistencia interna, considerándose el gradode agotamiento una variable continua con diferentes grados de intensidad (0= nunca; 1=pocas veces al año o menos; 2= una vez al mes o menos; 3= unas pocas veces al mes omenos; 4= una vez a la semana; 5= pocas veces a la semana; 6= todos los días). Se consideran que las puntuaciones del MBI se distribuyen en sus tres escalaspor separado, encontrando un nivel alto, medio o bajo en cada una de ellas. 72
  • 73. Puntuaciones altas en los dos primeros y baja en el tercero definen el síndrome. Estaescala tiene una alta consistencia interna y una fiabilidad cercana al .9 (Maslach, 1997). En nuestro estudio la fiabilidad ha sido de .66.Tabla. 7 Con permiso de Maslach. Puntos de corte MBI. (González Barón, 2008) NIVEL ALTO NIVEL MEDIO NIVEL BAJOC. EMOCIONAL >= 27 PUNTOS 17-26 <16DESPERSONAL. >= 10 PUNTOS 6-9 <6REALIZACIÓN P. <34 PUNTOS 34-39 >= 408.4 – Procedimientos8.4.1 – Aplicación de los instrumentos Hemos tenido la oportunidad de trabajar con unos instrumentos disponibles enespañol, adaptados en muestras españolas, estandarizados y publicados por TEA. ElMIPS traducido por Sánchez López, Aparicio, y Dresch, (2005), MBI (Maslach etal.1997), CMNI (Cuellar et al. 2011) y CFNI traducido por Sánchez López y cols.(2009), se han aplicado a una muestra de 28 profesionales sanitarios de enfermería yauxiliares de enfermería. El procedimiento que se adoptó en su momento consistió enlos siguientes pasos del Cronograma (Tabla 8) para explicarles los objetivos y elcontenido de la investigación Por último, se propuso hacer un taller sobre burn out y 73
  • 74. unas orientaciones para aceptar y producir cambios en sus estilos de vida (personalidad,género, salud y trabajo).Tabla. 8. CronogramaPRIMER SEGUNDO TERCER CUARTO QUINTOPASO PASO PASO PASO PASOEntrevista con Entrevista con Entrevista con Reunión con EntregaDepartamento Dirección de Supervisión de Unidad piloto: material a losde Psicología: Enfermería: Enfermería: UCP. turnos depreparar preparar explicar Explicación y mañana y tardecuestionarios y muestra y cuestionarios y reparto. y entrega devariables. reuniones. entrega. cuestionarios 8.5 – Análisis de datos Se muestran los resultados de los dos objetivos que hemos consideradointerrelacionados. Todos los cálculos estadísticos se han realizado con el programaestadístico SPSS versión 17.0. El diseño elaborado para esta investigación y sus consecuentes resultados hasido de tipo propiamente comparativo y de covariación bivariado. El método derecogida de la muestra consistió en una técnica no probabilística circunstancial durantela estancia de uno de los/as autores/as en el Hospital Virgen de la Poveda. 74
  • 75. 8.5.1 –Relaciones entre Personalidad, Género y Burnout y Diferencias en Personalidad, Género y Síndrome Burnout según los Grupos de Profesionales y la Turnicidad. Los análisis se han llevado a cabo por separado y en su totalidad. En primerlugar se ofrecen las puntuaciones de los/as 28 profesionales sanitarios en el MBI, luegopor separado según la profesión, el turno y el sexo. En segundo lugar se calculó lacorrelación de Pearson entre las variables de Personalidad (MIPS), Género (CFNI; nopara el CMNI por la falta de sujetos) y Síndrome de Burnout (MBI). Este índice se hacalculado mediante la corrección del MIPS y el CFNI por una parte (análisis ofrecidospor la coordinación del Máster Mujeres y Salud, teniendo en cuenta la recodificación yel cambio de dirección de los ítems necesarios para el cálculo) y la suma de laspuntuaciones de cada una de las escalas que componen el MBI estableciendo los puntosde corte vistos previamente en instrumentos (Véase Tabla. 7). Ofrecemos por consiguiente datos de las correlaciones de Pearson para lasescalas del MIPS y el MBI, en segundo lugar las escalas del MIPS y el CFNI (no para elCMNI por la falta de sujetos), en tercer lugar las escalas del MBI y el CFNI. Por último, se han analizado las diferencias de personalidad, género y burnout através del estadístico t de student (muestras independientes), se ha calculado elestadístico d para verificar el tamaño del efecto (Cohen, 1977) y la potencia a posteriori. 75
  • 76. Capítulo 9Resultados 76
  • 77. Capítulo 9 – Resultados 9.1 –Relaciones entre Personalidad, Género y Burnout y Diferencias en Personalidad, Género y Síndrome Burnout según los Grupos de Profesionales y la Turnicidad. Antes de describir los análisis estadísticos núcleo de esta investigación, sepresentan los estadísticos descriptivos de las variables según profesión, turnos y sexo enlas tablas (9-25). Para calcular las relaciones entre personalidad, género y burnout, se hacalculado el coeficiente de correlación de Pearson entre el MIPS, MBI y el CFNI. Se haconsiderado tanto las correlaciones p<0.05 como las p<0.01.Tabla. 9 Estadísticos descriptivos del MBI en enfermería y auxiliares deenfermería (varones y mujeres) Estadísticos Despersonalizaci Realización CE ón ProfesionalN Válidos 28 28 28Media 21.39 7.11 39.32Desv. típ. 9.581 6.160 7.298 En la tabla. 9 se presentan los descriptivos de las escalas del MBI. Los datosindican un nivel medio de cansancio emocional (CE), despersonalización y realizaciónprofesional en la muestra total de profesionales sanitarios/as. 77
  • 78. Tabla. 11 Estadísticos descriptivos MIPS EnfermeríaPROFESIÓN Media Desv. típ.Enfermería Tabla. 10 Estadísticos descriptivos del MBI en enfermería Apertura 66,07 11,461 Estadísticos Preservación 30,67 18,380 Modificación 51,27 18,514 Cansancio Despersonaliz Realización Acomodación 34,67 15,751 PROFESIÓN Emocional ación Profesional Individualismo 38,60 24,433 Enfermería N Válidos 15 15 15 Protección 46,33 19,845 Extraversión 48,20 26,238 Introversión 44,40 23,387 Media 22.80 5.67 40.87 Sensación 61,20 25,369 Desv. típ. 10.618 5.653 5.357 Intuición 25,07 17,592 Reflexión 48,60 28,091 Afectividad 36,00 23,961 Sistematización 60,33 21,599 En la tabla. 10 aparecen los datos enfermería encontramos nivel medio en cansancio Innovación 26,53 20,812 emocional, nivel bajo de despersonalización y nivel bajo (significa bajo burnout) de Retraimiento 47,73 24,147 Comunicatividad 56,93 14,434 realización profesional. Vacilación 41,07 17,678 Firmeza 48,67 18,411 Discrepancia 24,73 20,779 Conformismo 57,20 17,893 En la tabla.11 aparecen los datos descriptivos del MIPS en Enfermería. Sentimiento 33,47 15,551 En la tabla. 12 y tabla. 13 aparecen los datos descriptivos del CFNI/CMNI para los Control 37,27 22,471 Insatisfacción 21,93 15,531 grupos de Auxiliares de Enfermería y Enfermería, respectivamente. Concordancia 59,27 18,975 78
  • 79. Tabla. 13 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNI Tabla. 12 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNIPROFESIÓN Media Desv. típ. PROFESIÓN Media Desv. típ.Enfermería Auxiliares de Enfermería Tener relaciones agradables 56,58 5,992 Tener relaciones agradables 53,50 4,583 Cuidado de infantes 36,75 8,561 Cuidado de infantes 33,83 8,726 Delgadez 28,58 7,141 Delgadez 24,08 6,097 Fidelidad sexual 27,92 5,664 Fidelidad sexual 26,00 7,687 Modestia 24,83 3,215 Relaciones románticas 21,75 2,734 Modestia 21,50 2,646 Doméstica 28,75 2,563 Relaciones románticas 23,25 3,519 Apariencias 17,42 4,379 Doméstica 25,58 3,175 Total 242,58 17,692 Apariencias 17,83 4,174 Ganar 30,00 . Total 225,58 17,896 Control emocional 32,00 . Ganar 23,33 2,309 Conductas de riesgo 28,00 . Control emocional 23,67 4,726 Violencia 20,00 . Conductas de riesgo 21,00 1,000 Poder sobre las mujeres 20,00 . Violencia 12,67 4,041 Dominancia 9,00 . Poder sobre las mujeres 15,00 3,464 Donjuanismo 29,00 . Dominancia 7,67 ,577 Independencia 15,00 . Donjuanismo 17,33 9,238 Primacía del trabajo 20,00 . Independencia 10,67 ,577 Desprecio por la 36,00 . Primacía del trabajo 14,33 1,528 homosexualidad Desprecio por la homosexualidad 18,33 6,658 Búsqueda de estatus 20,00 . Búsqueda de estatus 16,67 1,155 79
  • 80. Tabla. 15 Estadísticos descriptivos MIPS Tabla. 14 Estadísticos Descriptivos del MBI auxiliares de enfermeríaPROFESIÓN Media Desv. típ.Auxiliares de Enfermería Apertura 56,00 27,592 Preservación 49,92 25,346 Modificación 45,77 27,590 Estadísticos Acomodación 58,08 24,683 Cansancio Despersonalizac Realización Individualismo 46,54 23,539 Protección 55,00 25,836 PROFESIÓN Emocional ión Profesional Extraversión 48,69 27,406 Auxiliares de N Válidos 13 13 13 Introversión 53,54 28,177 Enfermería Sensación 70,85 25,043 Intuición 37,08 21,573 Media 19,77 8,77 37,54 Reflexión 42,38 20,238 Desv. típ. 8,348 6,521 8,941 Afectividad 54,92 23,838 Sistematización 55,92 27,753 Innovación 35,77 20,801 En la tabla 14 Los descriptivos señalan que en auxiliares existe un nivel Retraimiento 47,54 25,142 Comunicatividad 50,00 28,665 medio de burnout en las tres escalas del MBI. Vacilación 56,62 28,614 Firmeza 45,08 26,212 Discrepancia 42,77 23,584 En la tabla. 15 aparecen los estadísticos descriptivos del MIPS para Conformismo 67,15 28,201 Sentimiento 50,77 27,164 Auxiliares de Enfermería. Control 37,08 25,008 Insatisfacción 52,54 26,257 Concordancia 70,15 19,399 80
  • 81. Tabla. 17 Estadísticos descriptivos del MBI en turnicidad Tabla. 16 Estadísticos descriptivos del MBI en sexo. Estadísticos Estadísticos Cansancio Desperson Realización Cansancio Despersonalizac RealizaciónTurnicidad Emocional alización Profesional SEXO emocional ión ProfesionalMañana N Válidos 14 14 14 Varón N Válidos 4 4 4 Media 17,64 5,57 40,00 Media 15,75 2,75 37,75 Desv. típ. 7,531 4,620 6,563 Desv. típ. 10,372 4,272 10,308Tarde N Válidos 14 14 14 Mujer N Válidos 24 24 24 Media 25,14 8,64 38,64 Media 22,33 7,83 39,58 Desv. típ. 10,182 7,239 8,158 Desv. típ. 9,342 6,190 6,940 En la tabla 16. Los descriptivos indican que en los varones hay un nivel bajo de cansancio emocional y despersonalización y un nivelmedio de realización profesional. En mujeres aparece un nivel medio en las tres escalas del MBI. En la tabla 17. Los datos indican que en el turno de mañana hay un nivel medio de cansancio emocional, un nivel bajo endespersonalización y un nivel bajo en realización profesional. En el grupo de tarde sin embargo, tenemos de nuevo un nivel medio de burnout. 81
  • 82. Tabla 18 Estadísticos descriptivos MIPS turno mañana Tabla 19 Estadísticos Descriptivos MIPSTardeTurnicidad Media Desv. típ. Turnicidad Media Desv. típ.Mañana Apertura 63,21 22,925 Tarde Apertura 59,57 19,126 Preservación 40,43 25,579 Preservación 38,79 22,354 Modificación 49,79 18,377 Modificación 47,64 27,346 Acomodación 44,71 18,914 Acomodación 46,36 27,639 Individualismo 48,43 26,002 Individualismo 36,14 20,754 Protección 49,43 27,679 Protección 51,29 17,678 Extraversión 47,64 21,820 Extraversión 49,21 30,942 Introversión 52,36 21,696 Introversión 44,93 29,432 Sensación 63,14 19,611 Sensación 68,21 30,388 Intuición 31,86 16,482 Intuición 29,43 23,777 Reflexión 46,93 25,698 Reflexión 44,50 24,188 Afectividad 42,21 30,190 Afectividad 47,36 20,224 Sistematización 54,64 20,144 Sistematización 61,93 28,097 Innovación 33,71 19,349 Innovación 27,93 22,785 Retraimiento 50,21 27,613 Retraimiento 45,07 20,849 Comunicatividad 57,00 21,743 Comunicatividad 50,43 22,640 Vacilación 48,21 24,195 Vacilación 48,36 25,227 Firmeza 49,36 22,207 Firmeza 44,64 22,383 Discrepancia 36,64 21,745 Discrepancia 29,57 25,551 Conformismo 56,57 20,887 Conformismo 67,07 25,227 Sentimiento 39,64 15,495 Sentimiento 43,36 29,230 Control 46,21 23,875 Control 28,14 19,370 Insatisfacción 30,64 23,425 Insatisfacción 41,64 28,002 Concordancia 56,21 22,502 Concordancia 72,43 12,277En las tablas. 18 y 19 aparecen los estadísticos descriptivos del MIPS según turno de mañana y tarde, respectivamente. 82
  • 83. Tabla. 20 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNI turno mañana Tabla. 21 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNI turno tardeTurnicidad MAÑANA N Media Desv. típ. Turnicidad TARDE N Media Desv. típ. Tener relaciones agradables 13 55,23 5,480 Tener relaciones 11 54,82 5,671 agradables Cuidado de infantes 13 33,92 7,751 Cuidado de infantes 11 36,91 9,596 Delgadez 13 26,62 6,436 Delgadez 11 26,00 7,694 Fidelidad sexual 13 25,85 7,381 Fidelidad sexual 11 28,27 5,798 Modestia 13 22,46 3,230 Modestia 11 24,00 3,435 Relaciones románticas 13 22,31 3,660 Relaciones románticas 11 22,73 2,649 Doméstica 13 26,92 3,616 Doméstica 11 27,45 2,911 Apariencias 13 17,85 4,776 Apariencias 11 17,36 3,585 Total 13 231,15 22,818 Total 11 237,55 14,862 CMNI CMNI Ganar 1 30,00 . Ganar 3 23,33 2,309 Control emocional 1 32,00 . Control emocional 3 23,67 4,726 Conductas de riesgo 1 28,00 . Conductas de riesgo 3 21,00 1,000 Violencia 1 20,00 . Violencia 3 12,67 4,041 Poder sobre las mujeres 1 20,00 . Poder sobre las mujeres 3 15,00 3,464 Dominancia 1 9,00 . Dominancia 3 7,67 ,577 Donjuanismo 1 29,00 . Donjuanismo 3 17,33 9,238 Independencia 1 15,00 . Independencia 3 10,67 ,577 Primacía del trabajo 1 20,00 . Primacía del trabajo 3 14,33 1,528 Desprecio por la 1 36,00 . Desprecio por la 3 18,33 6,658 homosexualidad homosexualidad Búsqueda de estatus 1 20,00 . Búsqueda de estatus 3 16,67 1,155 En las tablas. 20 y 21 aparecen los estadísticos descriptivos del CFNI/CMNI turno mañana y tarde. 83
  • 84. Tabla. 22 Estadísticos descriptivos CMNI. Sexo Hombre Tabla. 23 Estadísticos CFNI. Sexo MujerSEXO Media Desv. típ. SEXO Media Desv. típ.Varón Ganar 25,00 3,830 Mujer Tener 55,04 5,449 relaciones agradables Control emocional 25,75 5,679 Cuidado de 35,29 8,585 infantes Conductas de riesgo 22,75 3,594 Delgadez 26,33 6,888 Violencia 14,50 4,933 Fidelidad 26,96 6,676 sexual Poder sobre las mujeres 16,25 3,775 Modestia 23,17 3,345 Dominancia 8,00 ,816 Relaciones 22,50 3,176 románticas Donjuanismo 20,25 9,535 Doméstica 27,17 3,253 Independencia 11,75 2,217 Apariencias 17,63 4,189 Primacía del trabajo 15,75 3,096 Total 234,08 19,449 Desprecio por la 22,75 10,372 homosexualidad Búsqueda de estatus 17,50 1,915 En la tabla. 23 Descriptivos CFNI En la tabla. 22 Descriptivos CMNI 84
  • 85. Tabla. 24 Estadísticos descriptivos MIPS. Sexo H Tabla. 25 Estadísticos descriptivos MIPS. MSEXO Media Desv. típ. SEXO Media Desv. típ.Varón Apertura 75,00 14,445 Mujer Apertura 59,13 21,049 Preservación 16,00 9,592 Preservación 43,54 22,978 Modificación 67,50 7,594 Modificación 45,58 23,148 Acomodación 29,00 6,325 Acomodación 48,29 23,961 Individualismo 53,00 36,797 Individualismo 40,50 21,718 Protección 35,25 23,922 Protección 52,88 22,131 Extraversión 55,50 35,256 Extraversión 47,25 25,273 Introversión 35,25 31,117 Introversión 50,88 24,693 Sensación 81,50 16,422 Sensación 63,04 25,713 Intuición 15,25 21,125 Intuición 33,21 19,199 Reflexión 67,00 21,679 Reflexión 42,17 23,505 Afectividad 18,50 11,269 Afectividad 49,17 24,446 Sistematización 72,25 13,200 Sistematización 55,96 25,089 Innovación 20,75 18,246 Innovación 32,50 21,242 Retraimiento 36,50 16,583 Retraimiento 49,50 24,973 Comunicatividad 74,25 16,029 Comunicatividad 50,29 21,237 Vacilación 23,75 23,656 Vacilación 52,38 22,259 Firmeza 72,75 16,681 Firmeza 42,71 19,947 Discrepancia 25,50 42,681 Discrepancia 34,38 20,054 Conformismo 70,25 29,579 Conformismo 60,42 22,612 Sentimiento 21,50 4,359 Sentimiento 44,83 23,220 Control 45,25 35,008 Control 35,83 21,461 Insatisfacción 20,75 24,336 Insatisfacción 38,71 25,784 Concordancia 57,00 24,125 Concordancia 65,54 19,095En las tablas. 24 y 25 Descriptivos MIPS hombre y mujer 85
  • 86. Tabla. 26 Correlaciones de Pearson entre las escalas del MIPS y las del MBI en la muestra total Cansancio Emocional Despersonalización Realización ProfesionalApertura -,243 -,416* ,318Preservación ,154 * -,224 ,411Modificación -,155 -,172 ,224Acomodación -,016 ,213 -,196Individualismo -,346 ,058 -,021Protección -,018 -,119 ,217Extraversión ,002 -,087 ,259Introversión -,102 ,255 -,353Sensación -,348 * ,222 -,432Intuición ,160 ** -,353 ,486Reflexión -,073 -,286 ,263Afectividad ,085 ,077 -,058Sistematización ,020 -,267 ,233Innovación ,289 ** -,274 ,515 86
  • 87. Retraimiento ,012 ,092 -,299Comunicatividad -,133 -,276 ,250Vacilación ,206 ,372 -,290Firmeza -,326 -,269 ,318Discrepancia ,173 ** ** ,529 -,553Conformismo -,216 * ** -,404 ,526Sentimiento ,268 ,312 -,307Control -,238 -,031 ,188Insatisfacción ,127 * ** ,474 -,494Concordancia ,089 -,130 ,077Nota: sombreado en verde: coeficientes de correlación con significación de p<.05 (*) y sombreado en azul los coeficientes de correlación consignificación de p<.01 (**). En la tabla. 26 aparecen significación estadística entre Despersonalización y las siguientes variables: Apertura, Sensación y Conformismo(correlación negativa al p<.05); Preservación e Insatisfacción (correlación positiva al p<0.05); Intuición, Innovación y Discrepancia (correlaciónpositiva al p<.01). Entre Realización Profesional y las siguientes variables: Discrepancia e Insatisfacción (correlación negativa al p<.01) yConformismo (correlación positiva al p<.01). 87
  • 88. Tabla. 27 Correlaciones de Pearson entre las escalas del MIPS y las del CFNI en la muestra total Tener relaciones Cuidado de Fidelidad Relaciones agradables infantes Delgadez sexual Modestia románticas Doméstica Apariencias TotalApertura ,169 ,483* -,500* ,015 -,268 ,279 -,261 -,314 -,023Preservación -,056 -,200 ,398 ,076 ,020 ,136 ,257 ,050 ,142Modificación ,322 ,202 -,115 -,065 -,530** ,530** -,239 -,155 ,038Acomodación -,026 -,016 ,276 ,069 ,439* -,316 ,499* ,151 ,247Individualismo ,073 ,053 -,010 ,150 -,314 ,244 ,087 -,191 ,051Protección ,344 ,367 ,055 ,235 ,074 ,378 ,220 -,396 ,385Extraversión ,541** ,393 -,236 -,235 -,137 ,209 ,009 -,111 ,149Introversión -,305 -,270 ,312 ,171 ,018 -,128 ,048 ,063 -,032Sensación ,272 ,323 ,081 ,067 ,200 -,122 -,072 -,137 ,244Intuición ,054 -,217 ,280 -,060 -,034 ,166 ,418* ,173 ,127Reflexión ,236 ,221 -,360 ,106 -,335 ,136 -,294 -,303 -,077Afectividad ,213 ,193 ,291 ,085 ,205 ,340 ,516** ,043 ,463*Sistematización ,513* ,403 -,120 -,097 -,145 ,419* -,037 -,028 ,277Innovación -,246 -,239 ,092 -,190 -,029 -,145 ,053 -,155 -,260 88
  • 89. Retraimiento -,245 -,421* ,068 ,313 ,050 -,210 -,074 -,070 -,176Comunicatividad ,470* ,288 -,213 -,368 -,320 ,375 -,045 -,100 ,034Vacilación -,381 -,479* ,554** ,007 ,170 -,157 ,194 ,174 -,046Firmeza ,418* ,527** -,407* ,242 -,409* ,475* -,028 -,322 ,222Discrepancia -,330 -,460* ,372 -,082 ,125 ,030 ,098 -,323 -,218Conformismo ,644** ,609** -,111 ,245 ,053 ,180 ,124 -,063 ,540**Sentimiento -,101 -,157 ,264 -,050 ,416* -,156 ,339 -,016 ,078Control -,077 ,097 -,178 ,264 -,367 ,198 -,158 -,301 -,074Insatisfacción -,059 -,087 ,266 -,005 ,241 -,098 ,102 -,081 ,063Concordancia ,344 ,484* ,126 ,111 ,347 ,200 ,439* ,108 ,582**Nota: sombreado en verde: coeficientes de correlación con significación de p<.05(*) y sombreado en azul los coeficientes de correlación consignificación de p<.01 (**)Nota: no se han considerado las correlaciones de Pearson entre las escalas MIPS y CMNI por la falta de sujetos. En la tabla. 27 Significación estadística Apertura y Cuidado de Infantes (c. positiva (+) al p<05) y Delgadez (c. negativa (-) al p<.01).Entre la variable Modificación con Modestia (- al p<.01) y Relación romántica (+ al p<.01). Entre Acomodación con Modestia y Doméstica (+ alp<.05). Entre Extraversión con Tener relaciones agradables (+ al p<.01). Entre Intuición y Doméstica (+ al p<.05). Entre Afectividad yDoméstica (+ al p<.01) y Total (+ al p<.05). Entre Sistematización con Tener relaciones agradables y Relaciones románticas (+ al p<.05). Entre 89
  • 90. Retraimiento y Cuidado de Infantes (- al p<.05). Entre Comunicatividad y Tener relaciones agradables (+ al p<.05). Entre Vacilación y Cuidadode infantes (- al p<.05) y Delgadez (+ al p<.01). Entre Firmeza con Cuidado de Infantes (+ al p<.01), Delgadez (+ al p<.05) y Relación romántica(+ al p<.05) y Modestia (- al p<.05) Entre Discrepancia y Cuidado de Infantes (- al p<.05). Entre Conformismo y Tener relaciones agradables,Cuidado de Infantes y Total (+ al p<.01). Entre Sentimiento y Modestia (+ al p<.05). Entre Concordancia con Cuidado de Infantes y Modestia (+al p<.05) y Total (+ al p<.01). Tabla. 28 Correlaciones de Pearson entre el MBI y el CFNI Tener relaciones Cuidado de Fidelidad Relaciones agradables infantes Delgadez sexual Modestia románticas Doméstica Apariencias TotalCansancio Emocional -,360 -,330 -,011 -,208 ,022 ,089 -,158 -,180 -,369Despersonalización -,407* -,452* ,224 -,205 -,034 -,033 ,017 -,135 -,342Realización Profesional ,417* ,588** -,484* ,352 -,244 ,179 ,059 -,091 ,303Nota: sombreado en verde: coeficientes de correlación con significación de p<.05(*) y sombreado en azul los coeficientes de correlación con significación de p<.01 (**)Nota: No se han considerado las correlaciones entre las escalas del MBI y el CMNI debido a la falta de sujetos. En la Tabla. 28 aparece significación estadística entre Despersonalización con Tener relaciones agradables (c.neg al p<.05) y Cuidado deInfantes (c.neg al p<.05) Entre Realización Profesional con Tener relaciones agradables (+p<0.5), Cuidado de Infantes (+p<.01) y Delgadez (-p<.05). 90
  • 91. RESULTADOS ESTADÍSTICOS DE LA PRUEBA T PARA MUESTRASINDEPENDIENTESPruebas de ajuste (Tabla. 29 Prueba Kolmogorov-smirnov y Tablas. 30 a 39 PruebaLevene).Tabla. 29 Pruebas no paramétricas Kolmogorov-SmirnovPruebas de ajuste Fue utilizada la prueba no paramétrica Z de Kolmogorov-Smirnov paracomprobar el ajuste a la normalidad de las escalas el MIPS, CFNI, CMNI y MBI,demostrando que las variables se ajustan a la distribución normal. Realización CE Despersonalización ProfesionalN 28 28 28Z de Kolmogorov-Smirnov .535 .745 1.048Sig. asintót. (bilateral) .937 .636 .222Nota: se ha considerado la significación de p<.05(*) Z de Kolmogorov-Smirnov Sig. asintót. (bilateral)Apertura .968 .306Preservación .669 .762Modificación .762 .608Acomodación .861 .448Individualismo .618 839Protección 588 879Extraversión .545 .928Introversión .620 .837 91
  • 92. Sensación .651 .790Intuición .611 .850Reflexión .852 .463Afectividad .782 .574Sistematización .574 .897Innovación .581 .888Retraimiento 1.159 .136Comunicatividad .875 .429Vacilación .919 .367Firmeza .476 .977Discrepancia .714 .688Conformismo .373 .999Sentimiento .658 .780Control .845 .474Insatisfacción .605 .858Concordancia .558 .914Tener relaciones agradables .679 .746Cuidado de infantes .816 .518Delgadez .522 .948Fidelidad sexual .600 .864Modestia 1.076 .197Relaciones románticas .511 .957Domestica .525 .945Apariencias 1.107 .172Total .492 .969Ganar .567 .905Control emocional .491 .969Conductas de riesgo .665 .768 92
  • 93. Violencia .388 .998Poder sobre las mujeres .657 .780Dominancia .500 .964Donjuanismo .613 .846Independencia .765 .602Primacía del trabajo .436 .991Desprecio de la .545 .928homosexualidadBúsqueda estatus .567 .905Nota: se ha considerado la significación de p<.05(*). Contraste de hipótesis Una vez comprobados que se cumplen los supuestos de ajuste a la normalidad yde homocedasticidad, los resultados de la prueba estadística T de Student (tomando elvalor de alpha 0.05) arroja los siguientes resultados (Tablas. 30 a 39): 93
  • 94. Tabla. 30 Prueba T de muestras independientes MBI profesión (Enfermería y Auxiliares de enfermería) Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de confianza para la diferencia Error típ. Sig. Diferencia de la F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior SuperiorCansancio Se han asumido 1.212 .281 .830 26 .414 3.031 3.652 -4.476 10.537Emocional varianzas iguales No se han ,845 25,788 .406 3,031 3,588 -4,348 10.410 asumido varianzas igualesDespersonalización Se han asumido ,042 .838 -1,349 26 .189 -3,103 2,300 -7,830 1,625 varianzas iguales No se han -1,335 23,995 .194 -3,103 2,324 -7,899 1,694 asumido varianzas igualesRealización Se han asumido 3,710 .065 1,214 26 .236 3,328 2,742 -2,307 8,964Profesional varianzas iguales No se han 1,172 19,048 .256 3,328 2,839 -2,614 9,270 asumido varianzas iguales Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas igualesEn la Tabla. 30 no aparecen diferencias significativas. 94
  • 95. Tabla. 31 Prueba de muestras independientes MIPS profesión. (Enfermería y Auxiliares de enfermería) Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de METAS confianza para laMOTIVACIONALES diferencia Tamaño Potencia del efecto (1-β) Error típ. a Sig. Diferencia de la posteriori F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior Superior (d)Apertura Se han asumido varianzas iguales 9,001 .006* 1,293 26 .207 10,067 7,785 -5,936 26,070 No se han asumido varianzas iguales 1,227 15,559 ,238 10,067 8,205 -7,367 27,501Preservaci Se han asumido varianzas iguales ,673 .419 -2,323 26 .028* -19,256 8,288 -36,293 -2,220ón No se han asumido varianzas iguales -2,270 21,587 .034 -19,256 8,482 -36,866 -1,647 .88 .61Modificaci Se han asumido varianzas iguales 6,104 .020* ,627 26 .536 5,497 8,772 -12,534 23,529ón No se han asumido varianzas iguales ,609 20,516 .549 5,497 9,022 -13,293 24,288Acomodac Se han asumido varianzas iguales 1,966 .173 -3,033 26 .005** -23,410 7,717 -39,274 -7,547 1.149 .83ión No se han asumido varianzas iguales -2,940 19,846 .008 -23,410 7,963 -40,028 -6,792Individuali Se han asumido varianzas iguales ,602 .445 -,872 26 .391 -7,938 9,104 -26,651 10,775smo No se han asumido varianzas iguales -,874 25,681 .390 -7,938 9,079 -26,611 10,734Protección Se han asumido varianzas iguales ,726 .402 -1,003 26 .325 -8,667 8,642 -26,431 9,097 No se han asumido varianzas iguales -,984 22,391 .336 -8,667 8,809 -26,917 9,584 Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales, sombreado en verde cuando p<.05 (*) no se han asumido varianzas iguales y sombreado envioleta cuando p>.01 (**) no se han asumido varianzas iguales. 95
  • 96. Tabla. 32 Prueba de muestras independientes MIPS profesión. (Enfermería y Auxiliares de enfermería) Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de MODOS confianza para laCOGNITIVOS diferencia Tamaño Potencia del (1-β) Error típ. efecto a Sig. Diferencia de la posteriori F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior Superior (d)Extraversión Se han asumido varianzas ,224 .640 -,049 26 .962 -,492 10,149 -21,354 20,369 iguales No se han asumido varianzas -,048 25,075 .962 -,492 10,182 -21,459 20,475 igualesIntroversión Se han asumido varianzas ,744 .396 -,938 26 .357 -9,138 9,742 -29,163 10,886 iguales No se han asumido varianzas -,925 23,444 .364 -9,138 9,876 -29,547 11,270 igualesSensación Se han asumido varianzas ,343 .563 -1,009 26 .322 -9,646 9,556 -29,289 9,997 iguales No se han asumido varianzas -1,010 25,529 .322 -9,646 9,547 -29,288 9,996 igualesIntuición Se han asumido varianzas ,013 .910 -1,623 26 .117 -12,010 7,401 -27,223 3,202 iguales No se han asumido varianzas -1,599 23,210 .123 -12,010 7,512 -27,543 3,522 igualesReflexión Se han asumido varianzas ,518 .478 ,662 26 .514 6,215 9,389 -13,084 25,515 iguales No se han asumido varianzas ,678 25,232 .504 6,215 9,171 -12,665 25,095 iguales 96
  • 97. Afectividad Se han asumido varianzas ,309 .583 -2,089 26 .047* -18,923 9,058 -37,542 -,304 iguales No se han asumido varianzas -2,090 25,474 .047 -18,923 9,055 -37,554 -,292 0.79 0.52 igualesSistematización Se han asumido varianzas 1,899 .180 ,473 26 .641 4,410 9,334 -14,775 23,596 iguales No se han asumido varianzas ,464 22,573 .647 4,410 9,505 -15,274 24,094 igualesInnovación Se han asumido varianzas ,262 .613 -1,171 26 .252 -9,236 7,884 -25,442 6,971 iguales No se han asumido varianzas -1,171 25,441 .252 -9,236 7,884 -25,459 6,987 iguales Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales, sombreado en verde cuando p<.05 (*). 97
  • 98. Tabla. 33 Prueba de muestras independientes MIPS profesión. (Enfermería y Auxiliares de enfermería) Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de RELACIONES confianza para laINTERPERSONLES diferencia Tamaño Potencia del (1-β) Error típ. efecto a Sig. Diferencia de la posteriori F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior Superior (d)Retraimiento Se han asumido varianzas ,000 .985 ,021 26 .983 ,195 9,326 -18,975 19,365 iguales No se han asumido varianzas ,021 25,104 .984 ,195 9,354 -19,066 19,455 igualesComunicatividad Se han asumido varianzas 12,920 .001** ,825 26 .417 6,933 8,400 -10,333 24,200 iguales No se han asumido varianzas ,790 17,144 .441 6,933 8,780 -11,580 25,446 igualesVacilación Se han asumido varianzas 4,996 .034* -1,756 26 .091 -15,549 8,856 -33,752 2,654 iguales No se han asumido varianzas -1,698 19,430 .105 -15,549 9,155 -34,682 3,584 igualesFirmeza Se han asumido varianzas 1,630 .213 ,424 26 .675 3,590 8,470 -13,821 21,000 iguales No se han asumido varianzas ,413 21,142 .684 3,590 8,686 -14,467 21,646 igualesDiscrepancia Se han asumido varianzas ,050 .825 -2,152 26 .041* -18,036 8,381 -35,264 -,808 .81 .54 iguales No se han asumido varianzas -2,132 24,193 .043 -18,036 8,460 -35,489 -,583 iguales 98
  • 99. Conformismo Se han asumido varianzas ,893 .353 -1,131 26 .268 -9,954 8,801 -28,045 8,137 iguales No se han asumido varianzas -1,096 19,771 .286 -9,954 9,084 -28,917 9,009 iguales Sentimiento Se han asumido varianzas 5,112 .032* -2,104 26 .045 -17,303 8,222 -34,203 -,402 iguales No se han asumido varianzas -2,027 18,506 .057 -17,303 8,537 -35,203 ,598 iguales Control Se han asumido varianzas ,003 .960 ,021 26 .983 ,190 8,971 -18,251 18,631 iguales No se han asumido varianzas ,021 24,420 .983 ,190 9,043 -18,456 18,836 iguales Insatisfacción Se han asumido varianzas 3,037 .093 -3,816 26 .001** -30,605 8,021 -47,093 -14,117 1.44 .96 iguales No se han asumido varianzas -3,681 18,892 .002 -30,605 8,313 -48,012 -13,198 iguales Concordancia Se han asumido varianzas ,161 .691 -1,499 26 .146 -10,887 7,265 -25,820 4,046 iguales No se han asumido varianzas -1,496 25,263 .147 -10,887 7,277 -25,866 4,092 iguales Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales, sombreado en verde cuando p<.05 (*) no se han asumido varianzas iguales y sombreado envioleta cuando p>.01 (**) no se han asumido varianzas iguales En las Tablas. 31-32-33 aparecen Diferencias significativas la prueba T para la igualdad de medias al p.05 en las variables Preservación,Afectividad y Discrepancia y al p<.01 en Acomodación e Insatisfacción, mostrando mayor puntuación el grupo de auxiliares de enfermería. 99
  • 100. Tabla. 34 Prueba de muestras independientes CFNI profesión. (Enfermería y Auxiliares de enfermería) Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de confianza para la diferencia Tamaño Potencia del (1-β) Error típ. efecto a Sig. Diferencia de la posteriori F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior Superior (d)Tener relaciones Se han asumido varianzas 1,753 .199 -1,416 22 .171 -3,083 2,178 -7,599 1,433agradables iguales No se han asumido -1,416 20,588 ,172 -3,083 2,178 -7,617 1,451 varianzas igualesCuidado de Se han asumido varianzas ,077 .783 -,826 22 .417 -2,917 3,529 -10,235 4,402infantes iguales No se han asumido -,826 21,992 .417 -2,917 3,529 -10,236 4,402 varianzas igualesDelgadez Se han asumido varianzas ,403 .532 -1,660 22 .111 -4,500 2,711 -10,121 1,121 iguales No se han asumido -1,660 21,473 .111 -4,500 2,711 -10,129 1,129 varianzas igualesFidelidad sexual Se han asumido varianzas 1,896 .182 -,695 22 .494 -1,917 2,756 -7,633 3,800 iguales No se han asumido -,695 20,225 .495 -1,917 2,756 -7,662 3,829 varianzas iguales 100
  • 101. Modestia Se han asumido varianzas 1,617 .217 -2,774 22 .011** -3,333 1,202 -5,826 -,841 1.05 0.76 iguales No se han asumido -2,774 21,215 .011 -3,333 1,202 -5,831 -,835 varianzas igualesRelaciones Se han asumido varianzas ,404 .531 1,166 22 .256 1,500 1,287 -1,168 4,168románticas iguales No se han asumido 1,166 20,734 .257 1,500 1,287 -1,178 4,178 varianzas igualesDoméstica Se han asumido varianzas ,647 .430 -2,688 22 .013* -3,167 1,178 -5,610 -,724 1.01 0.73 iguales No se han asumido -2,688 21,061 .014 -3,167 1,178 -5,616 -,717 varianzas igualesApariencias Se han asumido varianzas ,194 .664 ,239 22 .814 ,417 1,746 -3,205 4,038 iguales No se han asumido ,239 21,950 .814 ,417 1,746 -3,206 4,039 varianzas igualesTotal Se han asumido varianzas ,006 .939 -2,340 22 .029* -17,000 7,264 -32,065 -1,935 .88 0.61 iguales No se han asumido -2,340 21,997 .029 -17,000 7,264 -32,066 -1,934 varianzas iguales Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales. Sombreado en violeta Sig, Muestras independientes p<.01 (**), verde p<.05 (*) En la Tabla. 34 aparecen diferencias significativas para la prueba de T para igualdad de medias al p<.05 en las variables Doméstica yTotal y al p<.01 en la variable Modestia. Mostrando una mayor puntuación a favor de auxiliares de enfermería. 101
  • 102. Tabla. 35 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. MBI (Mañana y Tarde). Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias Tamaño Potencia del (1-β) 95% Intervalo de efecto a confianza para la posteriori diferencia (d) Error típ. Sig. Diferencia de la F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior SuperiorCansancio Se han asumido ,994 .328 -2,216 26 .036* -7,500 3,385 -14,457 -,543 0.83 0.56Emocional varianzas iguales No se han asumido -2,216 23,947 .036 -7,500 3,385 -14,486 -,514 varianzas igualesDespersonalización Se han asumido 1,351 .256 -1,338 26 .192 -3,071 2,295 -7,789 1,646 varianzas iguales No se han asumido -1,338 22,082 .194 -3,071 2,295 -7,830 1,687 varianzas igualesRealización Se han asumido ,610 .442 ,485 26 .632 1,357 2,798 -4,395 7,109Profesional varianzas iguales No se han asumido ,485 24,860 .632 1,357 2,798 -4,408 7,122 varianzas iguales Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales. Sombreado en verde Sig, Muestras independientes p<.05 (*) En la Tabla.35 aparecen diferencias significativas en la prueba T para la igualdad de medias al p<.05 en la variable Cansancio Emocionala favor de turno de tarde. 102
  • 103. Tabla. 36 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. MIPS (Mañana y Tarde). Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de METAS confianza para laMOTIVACIONALES diferencia Error típ. Sig. Diferencia de la F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior SuperiorApertura Se han asumido varianzas iguales 1,556 .223 ,457 26 .652 3,643 7,979 -12,759 20,045 No se han asumido varianzas iguales ,457 25,191 .652 3,643 7,979 -12,785 20,070Preservación Se han asumido varianzas iguales 1,012 .324 ,181 26 .858 1,643 9,079 -17,019 20,305 No se han asumido varianzas iguales ,181 25,542 .858 1,643 9,079 -17,036 20,321Modificación Se han asumido varianzas iguales 5,069 .033* ,243 26 .810 2,143 8,805 -15,957 20,243 No se han asumido varianzas iguales ,243 22,753 .810 2,143 8,805 -16,084 20,369Acomodación Se han asumido varianzas iguales 3,376 .078 -,184 26 .856 -1,643 8,951 -20,042 16,756 No se han asumido varianzas iguales -,184 22,986 .856 -1,643 8,951 -20,160 16,874Individualismo Se han asumido varianzas iguales ,171 .683 1,382 26 .179 12,286 8,892 -5,991 30,563 No se han asumido varianzas iguales 1,382 24,782 .179 12,286 8,892 -6,035 30,607Protección Se han asumido varianzas iguales 4,135 .052 -,212 26 .834 -1,857 8,778 -19,900 16,185 No se han asumido varianzas iguales -,212 22,093 .834 -1,857 8,778 -20,056 16,342 Nota: Sombreado en azul p>.05 y en verde p<.05 103
  • 104. Tabla. 37 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. MIPS (Mañana y Tarde). Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias MODOS 95% Intervalo de confianza COGNITVOS para la diferencia Error típ. Sig. Diferencia de la F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior SuperiorExtraversión Se han asumido varianzas iguales 3,106 .090 -,155 26 .878 -1,571 10,119 -22,371 19,228 No se han asumido varianzas iguales -,155 23,366 .878 -1,571 10,119 -22,486 19,343Introversión Se han asumido varianzas iguales 1,571 .221 ,760 26 .454 7,429 9,772 -12,658 27,516 No se han asumido varianzas iguales ,760 23,908 .455 7,429 9,772 -12,744 27,601Sensación Se han asumido varianzas iguales 3,645 .067 -,525 26 .604 -5,071 9,666 -24,940 14,797 No se han asumido varianzas iguales -,525 22,228 .605 -5,071 9,666 -25,105 14,962Intuición Se han asumido varianzas iguales ,475 .497 ,314 26 .756 2,429 7,732 -13,465 18,322 No se han asumido varianzas iguales ,314 23,150 .756 2,429 7,732 -13,561 18,418Reflexión Se han asumido varianzas iguales ,010 .920 ,257 26 .799 2,429 9,432 -16,959 21,816 No se han asumido varianzas iguales ,257 25,905 .799 2,429 9,432 -16,962 21,819Afectividad Se han asumido varianzas iguales 4,266 .049* -,530 26 .601 -5,143 9,712 -25,105 14,820 No se han asumido varianzas iguales -,530 22,712 .602 -5,143 9,712 -25,247 14,961 104
  • 105. Sistematización Se han asumido varianzas iguales 1,329 .259 -,789 26 .438 -7,286 9,240 -26,278 11,707 No se han asumido varianzas iguales -,789 23,571 .438 -7,286 9,240 -26,374 11,803Innovación Se han asumido varianzas iguales ,234 .632 ,724 26 .475 5,786 7,989 -10,636 22,207 No se han asumido varianzas iguales ,724 25,335 .476 5,786 7,989 -10,657 22,228 Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales y en verde cuando p<.05 (*). Tabla. 38 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. MIPS (Mañana y Tarde). Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de RELACIONES confianza para laINTERPERSONALES diferencia Tamaño Potenc del ia Error típ. efecto a (1-β) Sig. Diferencia de la posterior F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior Superior i (d)Retraimiento Se han asumido varianzas iguales 1,684 .206 ,556 26 .583 5,143 9,247 -13,865 24,151 No se han asumido varianzas iguales ,556 24,187 .583 5,143 9,247 -13,935 24,221Comunicatividad Se han asumido varianzas iguales ,371 .548 ,783 26 .441 6,571 8,389 -10,673 23,816 No se han asumido varianzas iguales ,783 25,958 .441 6,571 8,389 -10,675 23,817 105
  • 106. Vacilación Se han asumido varianzas iguales ,052 .821 -,015 26 .988 -,143 9,342 -19,346 19,060 No se han asumido varianzas iguales -,015 25,955 .988 -,143 9,342 -19,347 19,061Firmeza Se han asumido varianzas iguales ,146 .705 ,559 26 .581 4,714 8,427 -12,608 22,036 No se han asumido varianzas iguales ,559 25,998 .581 4,714 8,427 -12,608 22,036Discrepancia Se han asumido varianzas iguales ,463 .502 ,789 26 .437 7,071 8,967 -11,361 25,504 No se han asumido varianzas iguales ,789 25,352 .438 7,071 8,967 -11,384 25,527Conformismo Se han asumido varianzas iguales ,064 .803 -1,200 26 .241 -10,500 8,753 -28,492 7,492 No se han asumido varianzas iguales -1,200 25,125 .241 -10,500 8,753 -28,523 7,523Sentimiento Se han asumido varianzas iguales 8,703 .007** -,420 26 .678 -3,714 8,842 -21,889 14,460 No se han asumido varianzas iguales -,420 19,771 .679 -3,714 8,842 -22,172 14,743Control Se han asumido varianzas iguales ,992 .328 2,199 26 .037* 18,071 8,217 1,181 34,961 .83 .56 No se han asumido varianzas iguales 2,199 24,941 .037 18,071 8,217 1,146 34,996Insatisfacción Se han asumido varianzas iguales ,550 .465 -1,127 26 .270 -11,000 9,757 -31,056 9,056 No se han asumido varianzas iguales -1,127 25,214 .270 -11,000 9,757 -31,086 9,086Concordancia Se han asumido varianzas iguales 5,991 .021* -2,367 26 .026 -16,214 6,851 -30,296 -2,132 .89 0.62 No se han asumido varianzas iguales -2,367 20,110 .028* -16,214 6,851 -30,500 -1,929 Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales y en verde cuando p<.05 (*). Sombreado en violeta Sig, Muestras independientes p<.01 (**), verde p<.05 (*). En las Tablas. 36-37-38 aparecen diferencias significativas para la prueba T para la igualdad de medias para las variables Control a favor del turno de mañana y Concordancia a favor del turno de tarde. 106
  • 107. Tabla. 39 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. CFNI (Mañana y Tarde). Prueba de Levene para la igualdad de varianzas Prueba T para la igualdad de medias 95% Intervalo de confianza para la diferencia Error típ. Sig. Diferencia de la F Sig. t gl (bilateral) de medias diferencia Inferior SuperiorTener relaciones Se han asumido varianzas iguales ,002 .961 ,181 22 .858 ,413 2,281 -4,318 5,143agradables No se han asumido varianzas iguales ,180 21,078 .859 ,413 2,288 -4,344 5,169Cuidado de infantes Se han asumido varianzas iguales ,967 .336 -,844 22 .408 -2,986 3,539 -10,326 4,354 No se han asumido varianzas iguales -,828 19,209 .418 -2,986 3,605 -10,525 4,553Delgadez Se han asumido varianzas iguales 1,184 .288 ,213 22 .833 ,615 2,882 -5,362 6,593 No se han asumido varianzas iguales ,210 19,616 .836 ,615 2,927 -5,498 6,729Fidelidad sexual Se han asumido varianzas iguales ,515 .481 -,883 22 .387 -2,427 2,748 -8,126 3,272 No se han asumido varianzas iguales -,901 21,905 .377 -2,427 2,692 -8,011 3,158Modestia Se han asumido varianzas iguales ,337 .567 -1,129 22 .271 -1,538 1,362 -4,363 1,287 No se han asumido varianzas iguales -1,123 20,841 .274 -1,538 1,369 -4,388 1,311Relaciones románticas Se han asumido varianzas iguales ,838 .370 -,316 22 .755 -,420 1,327 -3,172 2,333 No se han asumido varianzas iguales -,325 21,547 .748 -,420 1,292 -3,102 2,263Doméstica Se han asumido varianzas iguales ,622 .439 -,391 22 .699 -,531 1,358 -3,347 2,284 No se han asumido varianzas iguales -,399 21,961 .694 -,531 1,333 -3,296 2,233Apariencias Se han asumido varianzas iguales ,390 .539 ,275 22 .786 ,483 1,752 -3,150 4,115 No se han asumido varianzas iguales ,282 21,737 .780 ,483 1,710 -3,066 4,031 Nota: Sombreado en azul cuando p>.05 se han asumido varianzas iguales y en verde cuando p<.05 (*). Sombreado en violeta Sig, Muestras independientes p<.01 (**), verde p<.05 (*). En la Tabla 39 no hay diferencias significativas. 107
  • 108. Capítulo 10Discusión y Conclusiones 108
  • 109. Capítulo 10 - Discusión y Conclusiones El trabajo presente pretendía explorar las relaciones entre las variables depersonalidad del MIPS, las variables de conformidad a las normas de género delCFNI/CMNI y las variables de síndrome de burnout del MBI en el ámbito sanitario,trabajando para ello con dos grupos de profesionales sanitarios distintos. Además, seintentaba averiguar si existían diferencias según el turno de trabajo. El objetivo nuclear de esta investigación fue establecer perfiles diferenciales depersonalidad y las interrelaciones con la masculinidad, la feminidad y el cansancioemocional, la despersonalización y la realización profesional. Si revisamos los estudiosempíricos del Capítulo 7 (Carmona, 2001; Gil-Monte, et al. 2002; Gil-Monte, 2003;Lopez Soriano, et al. 2002; Solano, et al. 2002; Albadalejo, et al. 2004; Soto Cámara, etal. 2005; Molina Linde, et al. 2005; Contreras, et al. 2008; Nuñez Beloy, et al. 2010;Rios Risquez, et al. 2011), recordamos que las mujeres tenían gran vulnerabilidad alsíndrome de burnout (datos que comprobamos a través de comparar el MBI y el CFNI)y que se podía deber a una serie de características biopsicosociales como el género y/olos estilos de personalidad (comprobado a través el MIPS). En nuestro estudio, el número de varones ha resultado ínfimo para poder llevara cabo la labor de contraste empírico, por ello los resultados del CMNI no han sidomostrados. Un objetivo específico era que tal y como indicaba la literatura el nivel desíndrome de burnout en los/as profesionales de Enfermería era Medio-alto (según las 109
  • 110. puntuaciones obtenidas en las escalas del MBI). Al comparar estudios comprobamosque mientras unos apoyaban que el grupo de enfermería puntuaba más endespersonalización (Albadalejo, et al. 2004) que el grupo de auxiliares, en otrosEnfermería puntuaba menos en despersonalización (Lopéz Soriano, et al. 2002). Por último, aunque existen estudios que han trabajado rasgos de personalidaden Enfermería (Rios Risquez, 2009; Rios Risquez, et al. 2010; Rios Risquez, et al.2011), la incorporación de las medidas del MIPS a este campo son novedosas y portanto al no haber literatura, designamos a este estudio como exploratorio. Primero comentamos los resultados respecto a la profesión, el estudio se llevó acabo en profesionales de Enfermería y Auxiliares de Enfermería. Los primeros datosindican que mediante el MIPS (Tablas. 31 a 33) se obtuvieron diferencias significativasen las variables de Metas Motivacionales (MM) para Preservación (t= -2.323; gl= 26;p<.28; d= .88 y 1-β= .61) y Acomodación (t= -3.033; gl= 26; p<.005; d= 1.149 y 1-β=.83.) a favor del grupo de auxiliares de enfermería. Lo que quiere decir es que los/asauxiliares de enfermería se concentran más en los problemas diarios basándose en unpasado desafortunado y un futuro tenebroso, por lo tanto, dejando al lado la iniciativa yse dejan llevar por otros. En las variables de Modos Cognitivos aparecen diferenciassignificativas en la variable Afectividad (t= -2.089; gl= 26; p<.47; d= .79 y 1-β=.52) afavor de auxiliares de enfermería. Continuando con lo anterior, los/as auxiliares deenfermería forman sus propios juicios guiándose por sus valores (teniendo en cuenta losdatos de MM serían juicios negativos, tenebrosos). Por último en las variables deRelaciones Interpersonales existen diferencias significativas en Discrepancia (t= -2.152; 110
  • 111. gl= 26; p<.041; d= .81 y 1-β= .54) e Insatisfacción (t= -3.816; gl= 26; p<.001; d= 1.44 y1-β= .96) a favor de auxiliares de enfermería. Los/as auxiliares de enfermería quepodríamos decir, ven las cosas más negras que otros/as profesionales y que se guían porsus experiencias personales más que por otras razones, además actúan de modo másindependiente y conformista siendo más variables e irritables. Los siguientes datos que mostramos son los pertenecientes a las escalas delCFNI, sólo en mujeres. Encontramos diferencias significativas en las variablesModestia (t= -2.774; gl= 22; p<.011; d= 1.05 y 1-β= .76), Doméstica (t= -2.688; gl= 22;p<.013; d= 1.01 y 1-β= .73) y Total (t= -2.340; gl= 22; p<.029; d= .88 y 1-β= .61). Denuevo a favor de las auxiliares de enfermería. Por último, aunque no hemos encontrado diferencias significativas en laspuntuaciones del MBI, si nos gustaría mostrar y comentar lo siguiente: En la tabla. 10 aparecen los datos enfermería y encontramos nivel medio encansancio emocional, nivel bajo de despersonalización y nivel bajo (significa bajoburnout) de realización profesional. En la tabla 14 Los descriptivos señalan que enauxiliares existe un nivel medio de burnout en las tres escalas del MBI. En la tabla 16encontramos que las mujeres presentan un nivel medio de síndrome de burnout en lastres escalas mientras que en los hombres hay un nivel bajo en Cansancio Emocional yDespersonalización y un nivel medio en Realización Profesional. 111
  • 112. Bajo estas consideraciones, encontramos, por tanto, datos como que las mujerestienen niveles de burnout más altos que varones y que no hay diferencias entreauxiliares y enfermería salvo en realización profesional a favor de enfermería. Podemosleer que parte de la vulnerabilidad al síndrome de burnout, al menos en auxiliares deenfermería, se debe a un estilo de personalidad pasivo-agresivo y que existen otrosfactores como los económicos (93% enfermeros/as tienen ingresos medio-altos mientrasque el 85% de auxiliares de enfermería tienen ingresos medio-bajos) y sociales (73%enfermeras/os sin descendientes y 40% casadas/os y 54% auxiliares de enfermeríatienen más de 1 hijo/a y 45% casadas/os) que jueguen un papel interesante en la prácticadiaria de la labor de cuidados tanto para enfermería y auxiliares como en otrasprofesiones. (Carmona, et al. 2001; Solano, et al. 2002; Albadalejo, et al. 2004; MolinaLinde, et al. 2005; Rios Risquez, et al. 2011). Segundo comentamos los resultados respecto al turno, el estudio se llevó a caboen profesionales de Enfermería y Auxiliares de Enfermería en turnos de mañana y tarde.Los datos respecto a la turnicidad que aporta nuestro estudio son los siguientes: Existendiferencias significativas (Tabla 35) en la variable Cansancio Emocional del MBI (t=-2.216; gl= 26; p<.036; d= .83 y 1-β= .56) a favor del turno de tarde. Encontramos diferencias significativas (Tabla 38) para RelacionesInterpersonales en sus variables Control (t= 2.199; gl= 26; p<.037; d= .83 y 1-β= .56) afavor del turno de mañana y Concordancia (t= -2.367; gl= 26; p<.028; d= .89 y 1-β=.62) a favor del turno de tarde. Lo que puede significar que los/as profesionales delturno de mañana son más enérgicos/as, competitivos/as y ambiciosos/as que otrosturnos, mientras que el turno de tarde son socialmente más cordiales, afectivos, etc. 112
  • 113. Igual que hemos hecho en Profesión, ahora vamos a mostrar y explicar losresultados del MBI y su relación con otras variables. En la literatura científica, los estudios que han tenido en cuenta la turnicidadcomo un factor de vulnerabilidad de síndrome de burnout, conseguían resultados quediferenciaban aquellos grupos con turnos fijos de otros con turnos rotatorios, indicandoque los segundo tenían mayor vulnerabilidad. Sin embargo, nuestro estudio se hacentrado en los grupos con turno fijo de mañana o tarde y encontramos que (tabla 17) enel turno de mañana hay un nivel medio de cansancio emocional, un nivel bajo endespersonalización y un nivel bajo en realización profesional. En el grupo de tarde sinembargo, tenemos un nivel más alto de cansancio emocional que en Enfermería perodentro de los niveles medios del MBI. Finalizamos añadiendo, que en el turno de mañana hay un 64% de solteras/osmientras que en el turno de tarde sólo hay un 42% y lo mismo en casadas/os. Aunque elturno de tarde tiene un 75% sin descendientes y el turno de mañana un 50%, sinembargo, el turno de mañana presenta un 43% con al menos 2 hijos/as. Señalamostambién que los ingresos son medio altos para el turno de mañana y medio bajos para elturno de tarde, pero incidimos en que la gran parte de personal que contestó por lamañana fueron enfermeras/os y por la tarde fueron auxiliares. Además de llevartrabajando el doble de años y por tanto tener el doble de experiencia los del turno demañana sobre los del grupo de tarde. 113
  • 114. Capítulo 11Limitaciones y perspectivas futuras 114
  • 115. Capítulo 11 - Limitaciones y perspectivas futuras En este trabajo hemos analizado las relaciones entre los estilos de personalidad,los roles de género y la vulnerabilidad al síndrome de burnout, a partir del modelo deMillon, el modelo procesual de estrés de Sandín y la perspectiva de género junto con elimpacto de las variables sociodemográficas de sexo, edad, situación laboral, antigüedad,turnicidad, estado civil, número de hijos/as, ingresos o nivel socioeconómico y launidad. Hemos llegado a algunas conclusiones que describimos en el capítulo anterior,sin embargo tenemos que aclarar que este estudio presenta limitaciones y es un pequeñopaso en el amplio tema.LIMITACIÓN MUESTRAL La primera de las limitaciones se refiere al rango de la población de estudioelegido, consistente en una población adulta, de dos profesiones sanitarias concretas deun Hospital específico de la Comunidad de Madrid. A pesar de habernos dirigido a unaamplia muestra de personas, el nivel de colaboración ha resultado relativamente bajo,por lo que no podemos indicar que sea una muestra representativa.LIMITACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS Otra de las limitaciones se refiere al tipo de instrumentos utilizados en lainvestigación, los cuales han resultado ser demasiados y muy amplios para la muestra.Una segunda parte ha sido que los y las participantes no han entendido los fines del 115
  • 116. estudio en general y de cada herramienta en particular, lo que haya podido influir en labaja participación.LIMITACIÓN PROCEDIMENTAL Por último, el procedimiento de aplicación expuesto anteriormente no fuellevado a cabo de manera íntegra, debido a la falta de tiempo por la actividad clínica delos/as evaluadores/as y de los/as participantes, las diferentes jornadas laborales y lacoordinación del curso de “Etica y cuidados paliativos”.OBJETIVOS Y PERSPECTIVAS DE FUTURO Con respecto a los objetivos que se plantean en el futuro, derivan directamentede la investigación analizada para así poder realizar nuevos planteamientos. En primerlugar, ya los estudios empleados indicaban como se ha ido reduciendo la investigacióndel burnout entre los/as profesionales sanitarios debido a la gran disparidad en losresultados, las contradicciones entre los estudios respecto a las variables predictoras,dejando sin conocer el proceso que ha llevado a la problemática. Sin embargo, losestudios sí que nos han facilitado importantes modelos teóricos, claves estadísticas eimportantes muestras para poder llevar a cabo meta-análisis y revisiones bibliográficas.Además, sería oportuno repetir esta investigación en otros Hospitales de las mismascaracterísticas que el Hospital Virgen de la Poveda, como son el Hospital de Fuen Fria yel de Guadarrama, y en otros Hospitales generales con unidades de cuidados paliativos. 116
  • 117. Otro aspecto relevante, sería centrarse en síntomas concretos a través de escalasde salud o investigación cualitativa, que nos muestren las situaciones conflictivas queafectan a los/as profesionales y son expresadas por ellos y realizar cuestionarios ad hocque faciliten el proceso de trabajo. 117
  • 118. Capítulo 12Referencias Bibliográficas 118
  • 119. Capítulo 13 – Referencias BibliográficasAlbadalejo, R., Villanueva, R., Ortega, P., Astasio, P., Calle, M. y Domínguez, V. (2004). Síndrome de Burnout en el personal de enfermería de un hospital de Madrid. Revista Salud Pública, 78, 505-516.Aparicio-García, M. y Sánchez-López, M.P. (1998). Medida de la personalidad a través del Inventario Millon de Estilos de Personalidad en España y México. Revista Mexicana de Psicología, 15, 103-117.Aparicio-García, M. E. (2000). Estilos diferenciales de personalidad según cultura y/o nación. In M.P. Sánchez-López & M.M. Casullo, Estilos de personalidad: una perspectiva iberoamericana (pp. 171-192). Madrid: Miño y Dávila.Aparicio-García, M. E. y Sánchez-López, M.P. (2001). Los estilos de personalidad: su medida a través del Inventario Millon de Estilos de Personalidad. Anales de Psicología, 15, 191-211.Aparicio-García, M. E. (2001). Evaluación de la personalidad mediante el modelo de Theodore Millon en el ámbito laboral. Tesis Doctoral no publicada. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.Arranz, P., Barbero, J., Barreto, P. y Bayes, R. (Eds.). (2005). Intervención emocional en cuidados paliativos Modelo y protocolos. Ariel Ciencia Medicas.Arranz, P., Torres, J., Cancio, H. y Hernández, F. (1999). Factores de riesgo y de protección en los equipos de tratamiento de los pacientes terminales. Revista Sociedad Española Dolor, 6, 302-311Artazcoz, L., Escribà-Agüir, V. y Cortès, I. (2004). Género, trabajos y salud en España. Gaceta Sanitaria, 18, 24-35.Astudillo, W., Clavé, E. y Urdaneta, E. (2001). Necesidades psicosociales en la terminalidad. 1ª edición. San Sebastián: Sociedad Vasca de Cuidados Paliativos.Ávila-Espada, A. y Herrero, J.R. (1995). La personalidad y sus trastornos: aproximación a la obra de Theodore Millon. Clínica y Salud, 6, 131-159.Barbero, J. (2007). Cuidados Paliativos. In F.J. Elizari Basterra. (Ed.) 10 palabras clave ante el final de la vida (pp. 67-114). Navarra: Verbo Divino.Bayes, R., Arranz, P., Barbero, J. y Barreto, P. (1996). Propuesta de un modelo integral para una intervención terapéutica paliativa. Medicina Paliativa, 3.Beck, A. T., Rush, A.J., Shaw, B. F. y Emery, G. (2002). Terapia cognitiva de la depresión. Desclée De Brouwer: Bilbao 119
  • 120. Belloch, A., Sandin, B. y Ramos, F. (Eds.). (2008). Manual de Psicopatología Vol. I y II. Madrid: McGraw-Hill.Bem, S. (1974). The measurement of psychological androgyny. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 42, 155-162.Bermúdez, J. (Ed.). (1996). Psicología de la Personalidad. Madrid: UNED.Boada i Grau, J., De Diego, R. y Agulló, E. (2004). El burnout y las manifestaciones psicosomáticas como consecuentes del clima organizacional y de la motivación laboral. Psicothema, 16, 125-131.Bonilla-Campos, A. y Casto-Solano, A. (2000). Estilos diferenciales de personalidad según sexo en población española y argentina. In M.P. Sánchez-López & M.M. Casullo, Estilos de personalidad: una perspectiva iberoamericana (pp. 101-131). Madrid: Miño y Dávila.Bragado, C. (1996). Psicología de la Personalidad. Madrid: UNEDCardenal, V. y Fierro, A. (2001). Sexo y edad en estilos de personalidad, bienestar social y adaptación social. Psicothema, 13(1):118-126.Carmona, F., Sanz, L. y Marín, D. (2001). Síndrome de burnout y enfermería: factores moduladores. Enfermería en Psiquiatría y Salud Mental, Interpsiquis, 2.Castro-Solano, A. y Casullo, M. M. (2000). Los estilos de personalidad en el ámbito laboral. In M.P. Sánchez-López y M.M. Casullo, Estilos de personalidad: una perspectiva iberoamericana (pp. 233-265). Madrid: Miño y Dávila.Castro-Solano, A. y Díaz-Morales, J. F. (2000). Estilos de personalidad, objetivos de vida y satisfacción vital. In M.P. Sánchez-López & M.M. Casullo, Estilos de personalidad: una perspectiva iberoamericana (pp. 195-231). Madrid: Miño y Dávila.Cialdini, R.B. y Trost, M.R. (1999). Social influence: Social norms, conformity, and compliance. In D. Gilbert, S. Fiske, y G. Lindzy (Eds.), The handbook of social psychology, 2, pp. 151-192. Boston: McGraw-Hill.Cohen, J. (1977). Statistical power analysis for the behavioral sciences (Rev. ed.). San Diego, CA: Academic Press.Contreras, F., Juárez Acosta, F. y Murrain Knudson, E. (2008). Influencias del Burnout, la calidad de vida y los factores socioeconómicos en las estrategias de afrontamiento utilizadas por los profesionales de enfermería y auxiliares de enfermería. Pensamiento Psicológico, 4, 29-44.Cruzado, J. A. (Ed.) (2010). Tratamiento psicológico en pacientes con cáncer. Madrid: Editorial Síntesis. 120
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  • 128. Lista de Figuras y Tablas 128
  • 129. FIGURASFigura 1. Interactive Nature of the Multiaxial System. Con permiso de Millon(2004)………………………………………………………………………..……pág. 36Figura 2. Modelo de éstres y burnout. Con permiso de Limonero et al. (GonzálezBarón et al., 2008)………………………………………………………..……..pág. 46Figura.3 Modelo Procesual de Estrés con permiso de Sandín (Belloch at al. 2008)…………………………………………………………………………….………pág. 48Figura 4. Modelo Procesual del estrés adaptado: Interacción entre variablesmoduladoras (género y personalidad), el estrés biopsicosocial y el síndrome deburnout. ………………………………………………………………………….pág. 53 TABLASTabla 1. Los cuatro componentes del evolutivo de Millon, (Sánchez López, 2001)……………………………………………………………………………………..pág 31Tabla 2. Etapas neuropsicológicas del desarrollo (Millon,1985)…………...…pág. 39Tabla 3. Manifestaciones del Síndrome de Burnout (Arranz et al, 2005)…....pág. 44Tabla. 4 Estadísticos descriptivos según los grupos profesionales……….…...pág. 63Tabla. 5 Estadísticos descriptivos según turnicidad…………………….……. pág. 63Tabla. 6 Paquetes de instrumentos de evaluación recibidos……………..….. pág. 64Tabla. 7 Con permiso de Maslach. Puntos de corte MBI. (González Barón, 2008)…………………………………………………………………………………… pág. 73Tabla. 8. Cronograma ……………………………………………………..……pág. 74 129
  • 130. Tabla. 9 Estadísticos descriptivos del MBI en enfermería y auxiliares deenfermería (varones y mujeres) (N=28).. ………………………………………pág. 77Tabla. 10 Estadísticos descriptivos del MBI en enfermería (N=15)……….... pág. 78Tabla. 11 Estadísticos descriptivos MIPS Enfermería …………………...…..pág. 78Tabla. 12 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNI Enfermería………………………………………………………………………………….…pág. 79Tabla. 13 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNI Auxiliares de Enfermería(N=13)…………………………………………………………………………… pág. 79Tabla. 14 Estadísticos Descriptivos del MBI auxiliares de enfermería ….. …pág. 80Tabla. 15 Estadísticos descriptivos MIPS auxiliares enfermería …………….pág. 80Tabla. 16 Estadísticos descriptivos del MBI en sexo ……………………...…..pág. 81Tabla. 17 Estadísticos descriptivos del MBI en turnicidad……………..…… pág. 81Tabla 18 Estadísticos descriptivos MIPS turno mañana (N=14)………….… pág. 82Tabla. 19 Estadísticos descriptivos MIPS turno de tarde (N=14)………..….. pág. 82Tabla. 20 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNI turno mañana……….…… pág. 83Tabla. 21 Estadísticos descriptivos CFNI/CMNI turno tarde………………. pág. 83Tabla. 22 Estadísticos descriptivos CMNI. Sexo Hombre (N= 4)……...……. pág. 84Tabla. 23 Estadísticos CFNI. Sexo Mujer (N=24)……...………………..…… pág. 84Tabla. 24 Estadísticos descriptivos MIPS. Sexo Hombre……………….…… pág. 85 130
  • 131. Tabla. 25 Estadísticos descriptivos MIPS. Sexo Mujer……………………… pág. 85TABLA. 26 Correlaciones de Pearson entre las escalas del MIPS y las del MBI enla muestra total………………………………………………………………… pág. 86TABLA. 27 Correlaciones de Pearson entre las escalas del MIPS y las del CFNI enla muestra total ………………………………………………………………… pág. 88Tabla. 28 Correlaciones de Pearson entre el MBI y el CFNI……………..… pág. 90Tabla. 29 Pruebas no paramétricas Kolmogorov-Smirnov……………..…... pág. 91Tabla. 30 Prueba T de muestras independientes MBI profesión (Enfermería yAuxiliares de enfermería)…………………………………………………….. ..pág. 94Tablas. 31-33 Prueba de muestras independientes MIPS profesión. (Enfermería yAuxiliares de enfermería)………………………………………………..…….. pág. 95Tabla. 34 Prueba de muestras independientes CFNI profesión. (Enfermería yAuxiliares de enfermería)………………………………………………..….. ..pág. 100Tabla. 35 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. MBI(Mañana yTarde).,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,...pág. 102Tablas. 36-38 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. MIPS(Mañana y Tarde)……………………………………………………………. ..pág. 103Tabla. 39 Prueba para muestras independientes según Turnicidad. CFNI (Mañanay Tarde)………………………………...…………………………………….. ..pág. 107 131
  • 132. Anexos 132