Como vivir el  ecumenimso
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    Como vivir el  ecumenimso Como vivir el ecumenimso Document Transcript

    • ¿Cómo vivir el ecumenismo?Después de haber analizado el ecumenismo desde distintas perspectivas: histórica,teológica, pastoral, litúrgica…, nos preguntamos ¿Cómo podemos vivir, en lo cotidiano,el ecumenismo?La práctica del ecumenismo, como bien sabemos, obedece ante todo al deseo de Jesúsde que “todos sean uno para que el mundo crea” (Jn 17, 21). De la unidad de loscristianos, por lo tanto, depende nuestra credibilidad ante el mundo.Desde el inicio, hay que reconocer con dolor, las divisiones no se hicieron esperar en elseno de la Iglesia. La manera de entender la fe en Cristo, el modo de obrar y, otrasveces, el deseo de dominar o de figurar fueron sus principales causas. Pero estatendencia se agudizó al comenzar el segundo milenio con la división entre Ortodoxos yCatólicos; y, más tarde, en el S. XVI, con la Reforma protestante. Con el pasar deltiempo, estas divisiones han crecido en un ambiente de mutuas acusaciones,persecuciones y condenas. Una realidad que constituye un pecado en la Iglesia y unescándalo ante el mundo social y cultural que vivimos.A principios del S. XX, ante la urgente necesidad de evangelizar, se inició, en el ámbitoProtestante, un proceso de búsqueda de Unidad de los cristianos; a lo cual, más tarde, sesumó la Iglesia Católica. Como fruto de estos esfuerzos, surgió el Consejo Mundial deIglesias.La unidad que se busca se basa el reconocimiento de lo común a todas las Iglesias,como la fe en Jesucristo y el amor fraterno; y, también, en el respeto de la diversidad dedones, servicios y formas de vivir y celebrarEl método más práctico para superar las divisiones entre los cristianos, ha sido y siguesiendo el del diálogo. Un diálogo que se da, principalmente, en el ámbito espiritual, enlo vida cotidiana y también en el de la reflexión teológica.El Ecumenismo espiritual nace de la convicción de que es el Espíritu Santo elprotagonista principal de la unidad. Esta es la razón por la que se da una enorme 3
    • importancia a las jornadas de oración entre los cristianos. Por esta razón, cada año seorganiza la Semana de oración por la unidad de los cristianos, del 18 al 25 de enero. Lostextos y oraciones son preparados conjuntamente por el Consejo Pontificio para lapromoción de la unidad de los cristianos y la Comisión fe y Constitución del ConsejoMundial de las Iglesias.El Ecumenismo de la vida, por su parte, consiste en el compromiso de trabajar juntospor el bien de la Comunidad. Con este propósito, existen muchos proyectos sociales yecológicos. Entre ellos, los que tiene que ver con el valor de la vida, la paz, la justicia, elalimento y la vivienda, entre otros. Igualmente, el cuidado de la naturaleza es una tareaque compete a todos los cristianos independientemente de la denominación de Iglesiaque se tenga.El Ecumenismo teológico tiene que ver con la reflexión sobre algunos puntoscontrovertidos. Este tipo de ecumenismo es el más difícil, justamente porque tiene quever con verdades y valores fundamentales para cada una de las Iglesias.La Iglesia católica, por su parte, desde el Concilio Vaticano II en adelante, ha entrado enrelaciones fraternas con todas las Iglesias de Oriente y las Comunidades eclesiales deOccidente. Con la mayor parte de ellas, ha organizado diálogos teológicos bilaterales,que han llevado a encontrar convergencias o incluso consenso en diversos puntos y aprofundizar así los vínculos de comunión.Con las Iglesias ortodoxas, la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo Teológicocomenzó, en octubre de 2009, el estudio de un tema crucial en el diálogo entre católicosy ortodoxos: El papel del obispo de Roma en la comunión de la Iglesia en el primermilenio, es decir, en el tiempo en el que los cristianos de Oriente y Occidente vivían enla comunión plena. Este estudio se extenderá a continuación al segundo milenio.Con las Comunidades eclesiales de Occidente se han examinado los resultadosalcanzados en los diversos diálogos en estos cuarenta años, especialmente, con laComunión Anglicana, la Federación Luterana Mundial, la Alianza Reformada Mundialy el Consejo Mundial Metodista.En 1982, la Comisión Fe y Constitución, del Consejo Mundial de las Iglesias, reunidaen Lima, aprobó un documento intitulado: “Bautismo, Eucaristía y Ministerio” (BEM). 3
    • Es un que ha servido de base para muchos acuerdos de "reconocimiento mutuo" entrelas iglesias. No obstante el paso del tiempo, sigue siendo una importante referencia.El 31 de octubre, de 1999, la Iglesia Católica y la Iglesia Luterana realizaron unadeclaración conjunta sobre la Justificación, que fue precisamente uno de los queprovocó la separación de los cristianos en el S. XVI. La fecha escogida para la firma erasimbólica; pues el 31 de octubre de 1517, Martín Lutero publicó sus 95 tesis deWittemberg. “El texto, que firmaron el cardenal Edward Idriss Cassidy, presidente delConsejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, y el obispo Christian Krause,presidente de la Federación Luterana Mundial, recoge los frutos de 30 años de diálogosurgidos tras el Concilio Vaticano II”.El 30 de noviembre, del 2006, el Papa Benedicto XVI y el Patriarca de ConstantinoplaBartolomé I firmaron una Declaración común. Ambos expresaron una profunda alegríapor la reanudación del diálogo teológico, después de una interrupción de varios años,desde el 2000. En Belgrado, estuvieron presentes todas las Iglesias ortodoxas, exceptoel Patriarcado de Bulgaria. La participación de los miembros constituyó el primerelemento positivo de la apertura de la nueva fase (cfr. «LOsservatore Romano», 8 dediciembre de 2006, p. 6).En ella, “se trazan varias líneas de compromiso para promover la comunión plena, comola promoción de la paz, la defensa de los derechos de la persona humana creada aimagen de Dios, la salvaguardia de la creación y el testimonio cristiano común”. Losdos signatarios declararon: "Afirmamos unánimemente la necesidad de perseverar en elcamino de un diálogo teológico constructivo. En efecto, a pesar de las dificultades quese han constatado, este es uno de los caminos fundamentales de que disponemos pararestablecer la unidad tan anhelada del cuerpo eclesial en torno al altar del Señor, asícomo para reforzar la credibilidad del mensaje cristiano en una época de cambios en lassociedades en que vivimos, pero también de grandes búsquedas espirituales por parte deun gran número de nuestros contemporáneos, que también están preocupados ante lacreciente globalización, que a veces amenaza al hombre incluso en su existencia y en surelación con Dios y con el mundo" (n. 4: «LOsservatore Romano», edición en lenguaespañola, 22 de diciembre de 2006, p. 7).Una experienciaLa experiencia de la Fraternidad Ecuménica, de Quito, desde 1996 hasta la presentefecha, ha sido muy aleccionadora. Un día al mes, se reúnen Sacerdotes, pastores y laicas 3
    • y laicos, de una manera rotativa, en las diferentes Iglesias. En este encuentro, conocidocomo “desayuno ecuménico”, se comparte el pan, se ora, se reflexiona sobre un temapreviamente convenido y se concluye con una oración. Generalmente, la Iglesiaanfitriona da a conocer su vida, organización proyectos.Esta práctica ha ayudado enormemente a superar muchos miedos y prejuicios y,también, a comprometerse en acciones comunes, como en la organización de la semanade oración por la unidad de los cristianos, en marchas por la paz, en gestos desolidaridad con personas en situaciones difíciles y en la superación de conflictos quesurgían entre miembros de las comunidades católicas y evangélicas.La búsqueda de la unidad entre los cristianos, como podemos apreciar, no es tan fácil.Pero si creemos en la acción del Espíritu Santo en cada una de las Iglesias y trabajamospor esta noble causa, entonces veremos que sí es posible. Esta convicción y decisión,justamente, nos impulsarán a buscar los modos y métodos más apropiados para vivir elecumenismo en las tres dimensiones anotadas. 3