221 - Prueba de Tuberculina

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  • 1. Formación DIAGNÓSTICO DE LA DIAGNÓSTICO DE LA INFECCIÓN TUB ERCULOSA. INFECCIÓN TUB ERCULOSA. LA PRUEBA DE TUBERCULINA. LA PRUEBA DE TUBERCULINA. La prueba de tuberculina, mediante intradermorreacción de Mantoux, es actualmente el único método acep- tado para el diagnóstico de la infección tuberculosa. Pretende poner de manifiesto la hipersensibilidad retar- dada provocada por los productos resultantes de la destrucción bacilar en la lesión inicial, también conocida como alergia tuberculínica. Para ello se utiliza como antígeno un extracto proteico de cultivo del mycobacte- rium tuberculosis: la tuberculina. Actualmente se utilizan las tuberculinas PPD (derivado proteico purificado) que presentan mayor especifici- dad que las antiguas tuberculinas. La intradermorreacción de Mantoux. Es la técnica de elección para la práctica de la prueba de tuberculina. Es importante que sea correctamente aplicada y por personal bien entrenado, con objeto de evitar falsos resul- tados. a) Aplicación. Se inyecta intradérmicamente 0,1 ml. de tuberculina que con- tenga 2 UT de PPD/RT-23 en una zona de piel sana, general- mente en la región anteroexterna del antebrazo, utilizando una aguja de acero calibre 27 de bisel corto girado hacia arriba y jeringa de plástico desechable. Si la técnica ha sido correcta se deberá formar una pequeña pápula isquémica de unos 6-10 mm. de diámetro. Es recomen- dable marcar la zona de inyección con un círculo a bolígrafo para su identificación y diferenciación de otras alteraciones de la piel en el momento de la lectura. Se informará al paciente sobre la ausencia de reacción general y las características de la posible reacción local esperada, indi- cando la importancia de evitar el rascado de la misma, así como la intrascendencia del lavado de la zona como parte de la higiene general. b) Lectura. Debe hacerse a las 72 horas de la inyección, siendo válidas las lecturas entre las 48 y 96 horas. Está determinada por la presencia o ausencia de induración en la zona de inyección, que se identifica median- te palpación. El tamaño de la induración se mide por su diámetro transversal al eje mayor del antebrazo uti- lizando una regla transparente, registrando el resultado en milímetros. No se debe valorar el área de eritema que puede formarse. c) Interpretación. Se considera positiva cuando la induración presenta un tamaño igual o superior a 5 mm. En vacunados previamente con BCG se considera positiva una induración igual o superior a 15 mm. Las induraciones entre 5 y 14 mm. en vacunados con BCG son debidas a la sensibilización propia de la vacu- na (reacción Vacunal), y se identifican por la presencia de la cicatriz o impronta vacunal a nivel de la región deltoidea, o por la constancia documental de haber sido vacunado. Se debe tener en cuenta que la respues- ta tuberculínica debida a la vacuna pierde significación a los diez años de su aplicación, por lo que su valora- ción debe ser cuidadosa. Con carácter general se interpreta a los reactores vacunales (5-14 mm.) como tuberculín-negativos, excep- 16 Cuidar y Educar. Nov - 05
  • 2. Formación to en grupos de especial riesgo (contactos íntimos de enfermos bacilíferos, VIH+, ADVP, fibróticos y silicóti- cos) en los que una induración igual o mayor a 5 mm. obliga a seguir el flujo de actuaciones propio de los tuberculín-positivos. Se considera infectado reciente o convertor a las personas en las que se tiene constancia de que la reacción tuberculínica ha cambiado de negativa a positiva en los últimos dos años. Es importante señalar que la prueba de tuberculina, incluso en aplicaciones repetidas, no sensibiliza a los no infectados. Se conocen diversas circunstancias y factores que pueden ocasionar falsos resultados, que deben ser tenidos en cuenta: 1) Causas de falsos negativos: Por defectos técnicos o de interpretación (conservación o dilu- ción inadecuada de la tuberculina, insuficiente cantidad inyec- tada, inyección demasiado profunda, retardo en la inyección tras el cargado de la jeringa, inexperiencia o sesgo en la lec- tura). En anergias provocadas por infecciones agudas asociadas (sarampión, varicela, rubéola, tos ferina, parotiditis, gripe, tifoidea, brucelosis). Vacunación reciente con virus vivos (sarampión, polio, paroti- ditis). Infección tuberculosa muy reciente, durante el periodo prea- lérgico. Formas muy graves o diseminadas de tuberculosis. En situaciones de inmunodeficiencia, infección VIH, enferme- dades del sistema linfoide, fármacos inmunosupresores, des- nutrición grave. Edad (recién nacidos y ancianos). 2) Causas de falsos positivos: -Reacciones de hipersensibilidad inmediata a la tuberculina o sus aditivos. Son muy raras, se manifiestan precozmente y ceden antes de las 48 horas. -Infección local secundaria, generalmente debida al rascado. -Vacunación previa y desconocida con BCG. Entre las normas de conservación y uso de la tuberculina destacan como más importantes: -Comprobar el periodo de validez. -Se debe mantener y transportar entre 4 y 8 ºC, nunca con- gelada. -Evitar la exposición a la luz. -Evitar la conservación en frascos semivacíos. -Agitar el frasco antes de cargar la jeringa. -Debe transcurrir el menor tiempo posible (nunca superior a 30 minutos) entre el llenado de la jeringa y la inyección. La única contraindicación de la prueba es que existan lesiones cutáneas extensas que no dejen lugar para realizar la prueba. El embarazo no constituye contraindicación ni afecta al resultado. Tampoco está contrain- dicada en situaciones de inmunodepresión. No provoca reacción general y los efectos adversos son de carácter local y sin trascendencia alguna. La vesi- culación y necrosis que se produce en reacciones muy intensas sólo requiere una asepsia elemental. Centro de Prevención y Control de la Tuberculosis. Dirección General de Salud Pública. Consejería de Sanidad y Consumo de la Región de Murcia. Mª Rosa Martínez-Corbalán Larrea. 17 Cuidar y Educar. Nov - 05