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Claves Para El Desarrollo De La Educación  E Investigación Tecnológicas
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Claves Para El Desarrollo De La Educación E Investigación Tecnológicas

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Presentación del Coloquio: "Dos Siglos de Educación en México" 4,5,6 y 7 de octubre de 2010.

Presentación del Coloquio: "Dos Siglos de Educación en México" 4,5,6 y 7 de octubre de 2010.

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  • 1. 1 CLAVES PARA EL DESARROLLO DE LA EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN TECNOLÓGICAS M.A. José Antonio Carranza Palacios* La cultura tecnológica fundamento del desarrollo de los pueblos El propósito de nuestros anhelos como personas y como comunidades es alcanzar una mejor calidad de vida. Dado nuestro carácter gregario, estas aspiraciones solo se obtienen trabajando en colaboración. Desde la Prehistoria la humanidad ha transitado por diversos estadios, y en cada uno de ellos desarrolló técnicas que le procuraron alimento, seguridad y confort, hasta llegar al presente, donde la multiplicidad de herramientas desplegadas ha dado una caracterización a la evolución del hombre como animal creador de cultura. Sin embargo, a pesar del desarrollo tecnológico, persisten el hambre, las enfermedades, las guerras, la pobreza, la violencia, la injusticia y la desigualdad. Paradójicamente, pareciera que a mayores logros tecnológicos para buscar el bienestar colectivo, éste se aleja más. Además del progreso tecnológico, el avance de la civilización se distingue por un conjunto de características que integradas identifican al ser humano. A esta construcción colectiva de la humanidad se le llama Cultura, siendo la tecnología, parte de ella, pero lo relevante para el crecimiento sano de una comunidad es la cohesión entre todos los componentes culturales. El propósito de la tecnología no debe ser sólo la promoción de la economía ya que “el crecimiento económico origina desequilibrios manifestados en inadaptación del hombre a su medio de vida por considerar objetivo primordial el progreso cuantitativo en lugar del mejoramiento de la calidad de vida” (UNESCO, Declaración de Helsinki 1972). Desarrollo Cultural y Tecnológico de México con perspectiva histórica La existencia y quehaceres de nuestros antepasados prehispánicos nos aportaron experiencias científicas muy valiosas que van desde las expresiones más profundas del espíritu hasta los más diversos avances en astronomía, la herbolaria y las obras hidráulicas. Y en los aspectos culturales magníficas construcciones, esculturas y la pintura donde las representaciones de su cosmovisión maravillan aún hoy a propios y extraños.
  • 2. 2 Su forma de vida respetuosa les permitía convivir con la naturaleza más que explotarla sin consideración. Los códices y textos antiguos expresan la concepción que nuestros ancestros tenían de la educación de sus niños y jóvenes, los cuales se preparaban para el arte de la guerra; recibían los conocimientos más elevados de su cultura y aprendían el canto, la danza y la música1 . Jacques Soustelle escribió: “Es admirable que en una época y en ese continente un pueblo indígena de América haya practicado la educación obligatoria para todos y que no hubiera un solo niño mexicano a principios del siglo XVI, cualquiera que fuese su origen social, que estuviera privado de la escuela”. Mesoamérica se desarrolló de una manera original al contrario del llamado viejo mundo, el cual aceleró su progreso por la enorme cantidad de intercambios que se produjeron entre sus diferentes culturas. Acá, solo se contó con el esporádico intercambio con las culturas de la región incaica. Al llegar los españoles, sólo los misioneros se percataron del enorme valor del progreso cultural en estas tierras, y trataron de registrarlo y practicarlo, mientras otra corriente de fuerza propugnaba por entorpecer su asimilación a la cultura y religión españolas. Imaginemos por un momento si vencen los aztecas, y tal como era su costumbre, toman todo lo positivo de la cultura y tecnología española para enriquecimiento mutuo. A pesar de la imposición de lo español, la cultura y en particular la ciencia y la tecnología siguieron prosperando en la Nueva España. En el siglo XVII sobresalen Juan Ruiz de Alarcón, Carlos de Sigüenza y Góngora y Sor Juana Inés de la Cruz, personajes del Siglo de Oro de la Literatura Española, esta última, sin duda, el personaje novohispano más destacado de dicho siglo. Francisco Javier Clavijero, sacerdote jesuita es figura emblemática del siglo XVIII, distinguiéndose por sus estudios e investigaciones en Filosofía, Historia y Ciencias. Un dato poco conocido es el alto desarrollo literario, científico y tecnológico que floreció en la Nueva España, en buena medida impulsado por la orden de la Compañía de Jesús, expulsada de los territorios “españoles” en 1767. Parte de estos jesuitas se incorporaron a las nacientes universidades como Yale, Princeton, Columbia y Harvard. En el siglo XVIII se percibía la decadencia del imperio español, opuesto a la ciencia newtoniana, la filosofía de Descartes, la era de las enciclopedias, de las revoluciones norteamericana y francesa, así como de la revolución industrial que cambiarían al mundo y anunciaban la nueva era. Cuando ya bullían en México las ideas independentistas estimuladas por los cambios profundos que estaban cimbrando al mundo, la Corona Española obstruyó el promisorio impulso que la ciencia y la tecnología habían adquirido en México. Durante los primeros 50 años de vida independiente, el país se debatió en una persistente lucha de fuerzas entre lo antiguo y lo nuevo que alumbraba el 1 León-Portilla, Miguel (1980). Toltecayotl aspectos de la cultura náhuatl. Fondo de Cultura Económica p. 190.
  • 3. 3 horizonte de México, aunque con un siglo de retraso respecto de las potencias europeas. A Juárez le correspondió, no sin librar arduos problemas, establecer los fundamentos del México moderno. En esta época afloran los Institutos de Ciencias y Artes, la Escuela Nacional de Comercio y Administración, y comienzan a consolidarse, las escuelas de Ingeniería, Medicina y Leyes, semillas de la orgullosamente centenaria Universidad Nacional Autónoma de México, del Instituto Politécnico Nacional y de gran parte de las actuales universidades autónomas estatales, instituciones creadas bajo el impulso de grandes hombres a los que la Nación nunca podrá pagarles su aporte al desarrollo cultural y profesional de México. Mención aparte merece el ingeniero Víctor Bravo Ahuja impulsor del sistema de educación e investigación tecnológica cuyas escuelas de nivel medio y superior cubren toda la geografía del país. Regresando a nuestra historia, terminadas la guerra de Reforma, y la intervención francesa, corresponde a Porfirio Díaz Mori imponer en México un gobierno fuerte, y centralista, que le llevó a darle orden e iniciar una ruta de progreso, explotando las riquezas nacionales con el uso de los ferrocarriles y la electricidad, y utilizando la inversión y tecnologías extranjeras. Esta etapa no estuvo ajena a las contradicciones para evolucionar hacia un estado superior de vanguardia, y Díaz no fue capaz de retirarse a tiempo, sumiendo a México de nueva cuenta en una guerra civil de más de 10 años. Dejó, sí, una herencia de progreso material, pero legó al país una tasa de analfabetismo del 80% cuando los países desarrollados, ya habían generalizado la educación para todos. De la Revolución Mexicana, surgió un nuevo proyecto de país que sin abandonar los principios liberales del juarismo le imprimió al nuevo régimen un profundo carácter social. Muestra de ello es el acceso a la educación básica garantizado a toda la población, y el que en el 2010 asisten a nuestras universidades e instituciones de educación superior un número de estudiantes equivalentes al 30% de los que están en edad de hacerlo, y donde la educación tecnológica ha jugado un papel de enorme relevancia en el desarrollo de la educación y del país mismo. Actualmente contamos con un sólido sistema de investigación encabezado por la UNAM, el IPN, la UAM y un número creciente de centros de investigación en las universidades estatales, el Instituto Mexicano del Petróleo, el de Investigaciones Eléctricas, los institutos de Salud, los centros coordinados por el Conacyt, el Colegio de Posgraduados de la Universidad Autónoma de
  • 4. 4 Chapingo, El Colegio de México, los colegios de los estados y algunas instituciones privadas. Desafortunadamente la actual dirigencia no se percata del grave error que significa el traer y depender del know-how extranjero, importar tecnología desarticulada por completo de nuestra sabiduría conlleva a un desequilibrio aberrante de la necesaria e indispensable integración cultural, a la pérdida de capacidades profesionales, al desperdicio de conocimientos y tecnología con raíces milenarias, y al permanente pago de derechos de uso. Debemos ser capaces de organizarnos y colaborar para impulsar el desarrollo y articular nuestra cultura y conocimientos con las aportaciones tecnológicas extranjeras, cuando sea necesario, para mejorarlas en beneficio de nuestro entorno. El país precisa renovar su proyecto y articularlo a una idea-fuerza; un proyecto generador de confianza que motive a la población a unirse en un propósito único, para, de una manera solidaria, seguirla y fortalecerla. Lo realizado con anterioridad, con aciertos y fallas es punto de partida para seguir construyendo y consolidarnos como nación; no es momento para destruirnos a nosotros mismos. Panorama internacional, ejemplos de países que han accedido al desarrollo En la historia muchos países han alcanzado el desarrollo y otorgado a la mayoría de sus ciudadanos una adecuada calidad de vida. Es frecuente extraer recetas que aplicamos de manera superficial, descontextualizadas, y sin adaptarlas a nuestra realidad, dando lugar a sonoros fracasos en el desarrollo social y pérdidas económicas. Valoremos lo hecho por otros países, y sus técnicas, pero analicemos las condiciones culturales, sociales y políticas en que se desarrollaron y si esas tecnologías pueden adaptarse a nuestro medio y condiciones. Hacer un análisis exhaustivo del éxito de los principales países que en poco tiempo se han convertido en desarrollados, está fuera del alcance de esta exposición, sin embargo, aportaré algunos elementos que considero importantes para entender que la superación de estos países no está desligada del apoyo procedente de sus raíces culturales y de la concepción del desarrollo más como un asunto social que como un proceso de compra de tecnología. En el caso japonés los factores culturales desempeñaron un papel fundamental; su desarrollo se dio cuando vieron al exterior y reconocieron su rezago frente a las potencias del siglo XIX. A partir de la era Meiji (1868- 1912), se inspiraron en la idea-fuerza para lograr lo mismo que los países industrializados occidentales, iniciando su transformación. Hubo un cambio total en lo educativo, lo económico y lo político. La modernización económica se logró contratando a miles de maestros, profesionales y técnicos de Europa y los Estados Unidos para que impulsaran la industria e instruyeran a los japoneses en las tecnologías de Occidente, y en la
  • 5. 5 aplicación de la ciencia a la producción, el planeamiento, la organización y el uso disciplinado de las habilidades, sin desentenderse de la cultura propia. El sistema educativo japonés destaca a nivel mundial, caracterizado por ser altamente competitivo y por asignar una rigurosa formación de tipo teórico que proporciona flexibilidad y capacidad de adaptación al cambio de tareas que la industria moderna exige. El estímulo a la actitud solidaria y a la colaboración tiene su origen en raíces de tipo cultural, derivadas de la filosofía confuciana a lo que responden otros países asiáticos como China y Corea del Sur. La filosofía milenaria de Confucio es una de las más fuertes raíces de la cultura de Corea del Sur. Un antiguo refrán dice: “No debes pisar ni siquiera la sombra del maestro.” Así en este país, el respeto a los maestros, sumado, paradójicamente, a una serie de reformas dieron como resultado un sistema educativo de alto nivel. Los porcentajes de presupuesto con respecto al PIB que destinan México y Corea del Sur a educación son similares, sin embargo dicha nación se sitúa entre los tres primeros lugares del examen PISA y México en los últimos. Sin embargo mientras el país oriental invierte en investigación y desarrollo más o menos el 3%, México solo destina el 0.5%. En 1970 México tenía un ingreso per cápita superior a Corea del Sur, ahora dicha nación tiene 2.5 veces el PIB per cápita mexicano. Otro dato contundente: en tanto en Corea del Sur hay 8 investigadores por cada 1,000 empleados, en México tan solo hay uno; en Corea del Sur hay más de 800 patentes anuales por millón de habitantes, mientras que en nuestra patria casi no existen, habiendo partido ambos países de cifras similares en los ochenta. México inició su sistema de educación tecnológica y la creación de su Consejo de Ciencia y Tecnología, y de los institutos nacionales de investigación antes que los coreanos sureños hicieran lo equivalente, sin embargo, este país fue más consistente y toda su organización en educación, ciencia y tecnología asentada en un sólido proyecto nacional ha desencadenado un rápido desarrollo económico y social. Presentamos algunos datos adicionales que reflejan el rezago de México con respecto de otras naciones que avanzan fincadas en su cultura y raíces. Los países desarrollados tienen una cobertura promedio del 70% en educación superior, Argentina y Uruguay rondan el 50%, mientras México apenas alcanza el 30%. La diferencia de la inversión en investigación, medida en dólares per cápita, que destinan otros países con respecto a la asignada por México es abrumadora: Suecia 1,250, Estados Unidos 1,094, Canadá 665, España 306, Portugal 144 y México 54. Japón, Corea del Sur, China, India y demás países emergentes, no han fincado su progreso en el uso de mano de obra barata, ni en el capital y tecnología extranjera. Lo han utilizado como un primer paso para luego proteger sus
  • 6. 6 industrias. Mediante ingeniería inversa y apoyadas en sus propios centros de investigación han desarrollado su tecnología, productos y marcas propias, mejorando de forma continua su calidad y canales de comercialización. México exporta mucho según reza la propaganda oficial, pero, ¿cuánto de lo vendido corresponde a marcas, industrias o tecnología mexicanas? Permanecer como país maquilador es aceptar que bajamos a ligas inferiores. La tecnología se puede comprar en cualquier mercado mundial, los valores, la confianza y la voluntad, no. La sociedad del conocimiento El actual impulsor del desarrollo es la innovación y su base se encuentra en el conocimiento, por lo que haremos un comentario al respecto. La UNESCO ha apoyado la expresión sociedad del conocimiento en el marco de sus políticas institucionales. Se trata de una concepción más amplia a la de sociedad de la información, incluye una dimensión de transformación social, cultural, económica, política e institucional, así como una perspectiva más pluralista y desarrolladora. Existe un consenso bastante generalizado sobre la necesidad de que las administraciones públicas intervengan activamente en promover el tránsito hacia la Sociedad de la Información, así como en considerar a Corea del Sur, Estados Unidos, Singapur, Finlandia o Suecia, como los referentes positivos de la puesta en práctica de políticas públicas adecuadas que fomentan el uso de las TIC`s entre su población. Sin embargo, del mismo modo que los modelos de la sociedad de la información en esos países son distintos, también lo son las políticas públicas puestas en práctica por las respectivas administraciones. Una parte del éxito de dichas políticas puede atribuirse no sólo a su buena adaptación a los requisitos de las tecnologías, sino también a su adecuación a las condiciones particulares del entorno social y económico en el que se diseñaron y pusieron en práctica. México, catalogado en los años setenta como uno de los países con mayor potencial para desplegar tecnologías de la información, ha cedido terreno en este campo. Por las características propias del mexicano, nuestra ubicación geográfica e infraestructura académica y técnica, es posible, a partir de políticas públicas claras, tornarnos en una potencia mundial en software. Diversidad cultural base del desarrollo La Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad Cultural de la UNESCO (2005), reafirma que “la diversidad cultural crea un mundo rico y variado que acrecienta la gama de posibilidades y nutre las capacidades y los valores humanos, y por tanto constituye, uno de los principales motores del desarrollo sostenible de las comunidades, los pueblos y las naciones”. El país es multicultural, y cuando hablamos de cultura en México nos referimos al mosaico de sabidurías que significan las diferentes etnias de los pueblos primigenios, por las características que a lo largo de los siglos han diferenciado a unas regiones de otras, por las aportaciones de nuestra raíz negra y la de las inmigraciones de los últimos dos siglos: europeos, orientales, árabes, judíos,
  • 7. 7 sin dejar de mencionar los méxico-americanos que regresan con una nueva experiencia civilizatoria. Desde hace 45 años la UNESCO ha hecho énfasis en el enfoque cultural para diseñar los planes de desarrollo, afinándolo durante este período para proponer en los últimos años la interculturalidad como la manera más efectiva, rica y respetuosa de abordar los temas del desarrollo y de la calidad de vida. Entendemos por interculturalidad el diálogo sinérgico entre las diferentes culturas en términos respetuosos, equitativos, propositivos y de enriquecimiento y crecimiento mutuos. La incorporación de tecnología sin diálogo con las culturas y tecnologías propias, significa una negación de nuestra sabiduría tradicional y una falta de respeto a nosotros mismos; la renuncia a la adaptación a nuestras características y al mejoramiento con los conocimientos propios limita nuestro enriquecimiento científico, tecnológico y cultural. Cuando volteemos al extranjero para ver su tecnología, miremos también hacia dentro de nosotros para ver lo nuestro, la conjunción de ambas visiones generará el avance. Síntesis El mejoramiento de la calidad de vida a partir del desarrollo tecnológico, debe incorporar un fuerte componente intrínseco cimentado en la historia y la cultura nacionales. Para que el progreso del país sea sólido se requiere el intercambio tecnológico con enfoque de interculturalidad. Las decisiones tecnológicas basadas en criterios económicos sin considerar los factores culturales y los intereses superiores de la nación constituyen un grave riesgo para el desarrollo social equitativo. En síntesis, los puntos clave que se deben atender para aprovechar al máximo la educación e investigación tecnológica y su aplicación son: Considerar que la tecnología forma parte de la cultura y es fundamento del avance de la sociedad. Imponer una tecnología ajena sin aclimatarla e incorporarla de manera inadecuada a la cultura local crea distorsiones en las formas de vida, con resultados por lo general nada saludables. La tecnología de México debe conservar y respetar sus raíces históricas, renunciar a ellas es dislocar la cohesión cultural que nos soporta como individuos gregarios y nos impide el desarrollo humano integral, es truncar nuestro desarrollo cultural. Es preciso identificar los principios sobre los que México puede sustentar su desarrollo y para ello hay que analizar el proceso que han seguido otros países: no renunciaron a su historia y forma de ser, es decir a su cultura. construyeron una visión de futuro de país, que siguieron con férrea voluntad. fueron honestos en la autocrítica, enmendaron errores y ajustaron planes a la cambiante realidad.
  • 8. 8 enriquecieron su tecnología y su cultura con los intercambios que efectuaron con las demás culturas, pero siempre atentos a adecuar las tecnologías e influencias externas, corrigiéndolas para satisfacer de mejor forma sus necesidades. no vieron la inversión en Ciencia y Tecnología sólo como un negocio rentable, sino también como un motor para el desarrollo económico, social y cultural. optimizaron la distribución del producto de su desarrollo. La cultura no es estática ni pieza de museo. Se construye todos los días y nos ayuda a enfrentarnos a nuevos retos. La globalización impuesta por el desarrollo tecnológico nos ha llevado a inaugurar una nueva época la de “La sociedad del conocimiento” debemos abordarla, tenemos elementos para hacerlo, no podemos quedarnos al margen de la historia. Convertir a la multiculturalidad del país, que implica múltiples saberes, es el principal recurso para abordar la era del conocimiento. Empecemos por conocernos más nosotros mismos y a las culturas que nos fortalecen; el diálogo, el respeto y la interacción entre nosotros, y con el mundo global, generarán los nuevos conocimientos que impulsen el desarrollo de México. Fortalecer la infraestructura científica y tecnológica del país para que sea la plataforma que interactúe con las demás naciones y con las múltiples culturas propias, con el propósito de incorporarnos a la sociedad del conocimiento, potenciando las capacidades que nos hacen únicos en el concierto global. Octubre 6, 2010 México D.F.

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