Casos clinico
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  • 1. CASO CLINICO 1º Neonato de 5 días de vida con distrés respiratorio
  • 2.  ¿Cuál es el diagnóstico?  NEUMONIA  NEUMOPERICARDIO  TORAX HIPOPLASICO  ENTEROCOLITIS NECROTIZANTE  NEUMOTORAX
  • 3. DISCUSION La clínica es en principio compatible con todas las respuestas, incluso con una enterocolitis necrotizante si bien no es su presentación habitual. No existen infiltrados marcados o condensación neumónica evidente que permita diagnosticar una neumonía por la imagen. La morfología del tórax no corresponde a un tórax hipoplásico. El patrón radiológico del abdomen no corresponde a una enterocolitis necrotizante, cuyos signos típicos son la neumatosis y la “miga de pan”. En cuanto al neumotórax, en la imagen no se visualiza aire libre en la cavidad pleural. La respuesta correcta es neumopericardio, en la imagen se observa aire libre en la cavidad pericárdica.
  • 4.  El neumopericardio es una patología relativamente frecuente en neonatos, especialmente en pretérminos (hasta un 2% de pretérminos con enfermedad de membrana hialina lo desarrollan), generalmente como complicación de la ventilación mecánica, a causa de la cual se produce ruptura alveolar y el aire diseca a lo largo de las vainas perivasculares y peribronquiales y penetra en el espacio pericárdico por un punto débil situado en la reflexión pericárdica en torno a los orificios de las venas pulmonares. Generalmente se asocian neumotórax y neumomediastino. También existen casos de neumopericardio espontáneo, mucho más escasos, en los cuales se desconoce el mecanismo de producción. La forma de presentación es variable (desde asintomático o dificultad respiratoria hasta taponamiento cardiaco), un hallazgo constante son los tonos cardiacos apagados a la auscultación.
  • 5.  Constituye la causa de taponamiento cardiaco más frecuente en neonatos y debe ser parte del diagnóstico diferencial en cualquier niño que sufra paro cardíaco repentino e inexplicado. Cuando hay taponamiento cardiaco se produce teóricamente pulso paradójico, pero resulta sumamente difícil apreciarlo en niños pequeños, sin embargo sí puede detectarse como equivalente un descenso de la presión arterial en pacientes sometidos a monitorización invasiva de este parámetro. El diagnóstico es radiológico, mostrando la radiografía de tórax un halo oscuro en torno al corazón que no sobrepasa el borde superior del pericardio (nivel de los grandes vasos), lo que permite su diferenciación del neumomediastino, en el que se detecta aire en posición anterior con hiperlucencia detrás del esternón. La ecocardiografía está limitada por la interposición de aire, que origina una banda densa de ecos que imposibilita la recogida de la imagen cardíaca en cualquier proyección (este hallazgo debe alertar por sí mismo sobre la posibilidad de neumopericardio).
  • 6.  El tratamiento de este proceso depende del grado de afectación clínica que produzca. Así, en los casos con taponamiento debe realizarse inmediatamente punción y aspiración del aire y colocación de un drenaje pericárdico para evitar la reacumulación. En otros casos no se producen complicaciones y el aire se reabsorbe espontáneamente, siendo suficiente la observación clínica estrecha. En nuestro caso se trata de un recién nacido pretérmino (35 semanas) con distrés respiratorio precoz y sospecha de sepsis neonatal precoz que precisa intubación y ventilación mecánica desde las 12 horas de nacido. A los 5 días presenta deterioro hemodinámico brusco, con hipotensión arterial, por lo que se practica la radiografía. Ante el hallazgo radiológico se realiza pericardiocentesis evacuadora que resulta exitosa, sin recidiva posterior.
  • 7. CASO CLINICO 2º Niño de 5 años con fiebre, adenopatías, edema palpebral y dolor abdominal
  • 8. CASO CLINICO Acude al Servicio de Urgencias de nuestro Hospital un niño de 5 años de edad con un cuadro de varios días de evolución caracterizado por tos, rinorrea, hiperemia conjuntival y edema palpebral bilateral, al que se suman desde hace pocas horas fiebre (máximo, 38,7 C) y odinofagia, junto con sensación de malestar general, decaimiento y anorexia. La clínica oftalmológica no ha mejorado tras 72 horas de tratamiento tópico. Antecedentes personales: embarazo controlado. Parto eutócico a término (EG 40 sem). No enfermedades previas. Calendario vacunal completo para su edad. Episodio de edema labial durante un tratamiento con amoxicilina; posible alergia aún no estudiada. Antecedentes familiares: sin interés. Exploración física. Buen estado general, sin signos de dificultad respiratoria. Adenopatías cervicales bilaterales múltiples, anteriores y posteriores, la mayor de 3 cm de diámetro, móviles y dolorosas. Edema palpebral bilateral. No exantema. Auscultación cardiopulmonar: normal. Abdomen blando, depresible, no doloroso, con hepatoesplenomegalia de 1,5 cm bajo reborde costal. Orofaringe hiperémica con exudado amigdalar derecho. Resto: normal. Exámenes complementarios. Hemograma: normal, sin alteraciones al microscopio óptico. Bioquímica plasmática: PCR: 20,93 mg/L, resto: normal.
  • 9.  ¿Cuál es el diagnóstico más probable?  FARINGOAMIGDALITIS ESTREPTOCOCCICA  LINFOMA  MONONUCLEOSIS INFECCIOSA POR VIRUS DE EPSTEIN BARR (VEB)  ABCESO PERIAMIGDALINO  SINDROME MONONUCLEOSICO
  • 10.  ¿Qué otro examen complementario, junto con la clínica, lo confirmaría? Serologías.
  • 11.  Al paciente se le da el alta y regresa al Servicio de Urgencias 48 horas después por aparición brusca de dolor abdominal continuo de predominio periumbilical y epigástrico, persistiendo igual el cuadro de la consulta previa, salvo por aparición de cierta dificultad respiratoria y disminución de la tos desde el comienzo del dolor. Exploración física. Temperatura 39,2 C. Frecuencia respiratoria: 24 rpm. Regular estado general. Respiración ruidosa. Aleteo nasal. Mínimo tiraje intercostal y subcostal. Auscultación pulmonar con hipoventilación más marcada en bases, junto con roncus y subcrepitantes dispersos. Abdomen blando, depresible, no doloroso a la palpación, con hepatoesplenomegalia de 2 cm bajo reborde costal. Edema palpebral bilateral. Orofaringe hiperémica e hipertrofia amigdalar con exudado blanco-grisáceo bilateral. Exámenes complementarios. Pulsioximetría: 90%. Hemograma: leucocitos 14.400 (N 43%, L 44%, M 11%); Hb/Hto 13,9/41; plaquetas 277.000; linfocitos de aspecto estimulado al microscopio óptico. Bioquímica plasmática: PCR 66,41 mg/L, GOT 39 UI/L,GPT 20 UI/L, Na 131,4 mEq/L, K 4,4 mEq/L, Cl 97 mEq/L, glucosa 152 mg/dl. Coagulación: normal. Gasometría venosa: pH 7,46,pCO2 37,2 mmHg, HCO3 25,7 mEq/L, EB 2 mmol/L. Radiografía de tórax ….
  • 12.  ¿Qué complicación presenta en la segunda visita, a la vista de la imagen radiológica?  Neumomediastino. ¿Cuál es el manejo habitual más apropiado de dicha complicación?  Conservador.
  • 13. En la primera visita, el diagnóstico fue de mononucleosisinfecciosa, siendo la etiología más probable el virus deEpstein-Barr(VEB).2. El examen complementario que permite confirmarlo esla serología para gérmenes causantes de mononucleosisinfecciosa o síndrome mononucleósico. La sospechaclínica fue confirmada al recibir el resultado de serologíapara VEB: VCA IgM positivo, anti EBNA IgG negativo.3. La radiografía de tórax muestra una imagen linealaérea bordeando silueta cardiaca y diafragma,compatible con neumomediastino.4. El manejo habitual del neumomediastino espontáneoconsiste en una actitud conservadora, con tratamiento desoporte y de la patología de base que haya dado lugar almismo.
  • 14.  Diagnosticos  Mononucleosis infecciosa por VEB.  Neumomediastino.
  • 15. EVOLUCION El paciente ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) con oxigenoterapia con mascarilla y reservorio, administrándose tratamiento broncodilatador por la clínica de dificultad respiratoria compatible con broncoespasmo. En la evolución radiológica a las 24 horas tras el ingreso se observa clara progresión del neumomediastino, con aparición de enfisema subcutáneo a nivel cervical , junto con una imagen en lóbulo superior derecho (LSD) compatible con atelectasia o condensación, duda que llevó a comenzar antibioterapia con cefotaxima i.v. Una exacerbación de la dificultad respiratoria a las 48 horas tras el ingreso hizo que al paciente se le administrara ventilación no invasiva mediante heliox durante 10 horas, con mejoría posterior y traslado a planta de la Unidad de Enfermedades Infecciosas tras 72 horas de ingreso, ya estable y sin distrés respiratorio. La evidencia de atelectasia de LSD en otro control radiológico supuso la administración de tratamiento con metilprednisolona i.v. por la sospecha de compresión de la vía aérea por adenopatías mediastínicas. Tras un ingreso de 7 días en total, dada la evidente mejoría clínica, gasométrica y radiológica (ausencia de imagen de neumomediastino o atelectasia), se pudo proceder al alta hospitalaria
  • 16. DISCUSION El caso que aquí presentamos supone un caso de presentación típica de una enfermedad muy frecuente, la mononucleosis infecciosa (MNI), con una complicación muy infrecuente, un neumomediastino, probablemente secundario a un broncoespasmo asociado. En la primera pregunta del caso se plantea cuál es el diagnóstico más probable tras la primera visita. El cuadro clínico es directamente muy sugestivo de una MNI o síndrome mononucleósico. La posibilidad de una faringoamigdalitis estreptocócica es real, dada la edad del paciente y el cuadro de amigdalitis exudativa, pero la clínica acompañante de edema palpebral y hepatoesplenomegalia, así como síntomas de viriasis como tos, rinorrea o conjuntivitis orientan, con mayor probabilidad, a una MNI. En Urgencias, si sedispone de una prueba rápida de detección de antígeno estreptocócico y existen dudas diagnósticas razonables, estaría indicado realizarla para descartar con mayor fiabilidad la etiología bacteriana. En nuestro caso no se realizó, por orientar la clínica tan claramente a una MNI. Sería posible igualmente que otro germen distinto del VEB fuera el causante, pero, por un lado, el cuadro clínico completo es típico de la MNI por VEB (fiebre, astenia, adenopatías, faringitis con odinofagia y exudado amigdalar, esplenomegalia, hepatomegalia, tos, rinitis y edema palpebral), siendo el resto de síndromes mononucleósicos por otros gérmenes deficientes con frecuencia en algún signo o síntoma.
  • 17.  De las manifestaciones típicas de MNI por VEB, en nuestro caso sólo faltaban el exantema, con frecuencia secundario al tratamiento antibiótico durante el cuadro, así como las alteraciones analíticas típicas, como linfocitosis absoluta o relativa, linfocitos atípicos, trombopenia e hipertransaminasemia leve (los linfocitos atípicos sí estaban presentes en la 2ª visita), las cuales pueden desarrollarse más tardíamente que la clínica. Por otro lado, teniendo en cuenta que alrededor del 90% de MNI son debidas a VEB y sólo un 10% aproximadamente a otros gérmenes, está claro que es más probable que la etiología de nuestro caso fuera por VEB. No habría lugar para pensar en linfoma o absceso periamigdalino (complicación de una amigdalitis bacteriana) como primera posibilidad en este caso.
  • 18.  En la segunda pregunta se plantea el método diagnóstico complementario que debería llevarse a cabo para confirmar nuestra sospecha clínica, es decir, una MNI. El método más adecuado es la serología para los posibles gérmenes causantes de MNI, a saber: VEB, CMV, Toxoplasma gondii, virus herpes 6 y 7, virus de hepatitis A y B, adenovirus y VIH. La serología para VEB. La realización de cultivo faríngeo estaría indicada para descartar, si fuera nuestra sospecha, una faringoamigdalitis bacteriana, pero en nuestro caso no es la prueba que confirmaría el diagnóstico. Indicaríamos una radiografía lateral cervical si pensáramos en un absceso retrofaríngeo, o en una epiglotitis. En ningún caso estarían indicadas la PAAF y la TAC cervical en nuestro paciente para el diagnóstico etiológico de una sospecha de MNI.
  • 19.  El tratamiento de la MNI es sintomático, con hidratación, paracetamol o AINES y reposo relativo (por la posibilidad de rotura esplénica) en la fase aguda. El uso de corticoides debe plantearse únicamente en caso de complicaciones, tales como obstrucción de la vía aérea, disfagia, esplenomegalia masiva, alteraciones neurológicas, hematológicas o miocarditis. En nuestro caso se administró metilprednisolona intravenosa al sospechar una obstrucción de la vía aérea inferior por adenopatías mediastínicas como posible origen de la atelectasia observada.
  • 20.  En la segunda visita, el paciente presenta un neumomediastino. La presencia de gas en el mediastino suele deberse a rotura de alveolos por aumento de presión intraalveolar con disección posterior de estructuras broncovasculares hacia el hilio, aunque existen otros mecanismos posibles (traumatismos penetrantes o perforación de esófago). La causa más frecuente en niños es la crisis asmática, pero otros mecanismos de aumento de presión intratorácica tales como la maniobra de Valsalva, tos o vómitos violentos son también capaces de provocarlo. El síntoma más habitual es el dolor torácico aunque, ocasionalmente, puede ser abdominal, como en nuestro paciente, o de garganta, y es típica y diagnóstica su asociación con disnea y enfisema subcutáneo.
  • 21.  El signo de Hamman, sonido de crepitación sistólica en la auscultación precordial, es casi patognomónico. Aun así, lo más frecuente es que el diagnóstico se realice por la imagen radiológica, visualizándose alguna imagen de aire ectópico, dando lugar a signos radiológicos como el del “diafragma continuo” , una línea bordeando la silueta cardiaca , o el enfisema subcutáneo .
  • 22.  El manejo adecuado del neumomediastino espontáneo debe centrarse en el tratamiento de soporte y de la patología que ha originado la complicación, si es que ésta se conoce, junto con reposo y analgésicos. Asimismo, debe recomendarse evitar maniobras de espiración forzada, como medición del peak flow, radiografías en espiración forzada o tocar instrumentos de viento. En niños mayores y si no existe ningún compromiso, puede manejarse de forma ambulatoria, aunque en menores de 6 años suele recomendarse un ingreso de corta duración que permita observar la evolución inicial. En nuestro caso, el compromiso respiratorio debido a la MNI de base y al broncoespasmo fue el que dirigió la actuación, procediendo a un ingreso en UCIP. De todos modos, debido a la bajísima incidencia de esta entidad en niños y a lo llamativo de la radiología, con frecuencia tiende a sobreestimarse el riesgo, procediéndose a menudo a actuaciones terapéuticas y de control agresivas innecesarias.
  • 23. FIN