Your SlideShare is downloading. ×
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
C.s. lewis
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

C.s. lewis

2,151

Published on

0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total Views
2,151
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
1
Actions
Shares
0
Downloads
12
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. C.S. Lewis: “El Quijote de la luz"
  • 2. “La verdad os hará libres”1. La conocida sentencia bíblica expresada en elEvangelio de San Juan guió toda la vida del escritor británico Clive StaplesLewis, todo un gigante de la literatura universal.Este profesor británico influyó a través de sus libros en miles de personas, quefueron cautivados por la frescura y valentía de sus ideas. En palabras delestadounidense Chad Wals, Lewis fue un auténtico “apóstol de los escépticos”y en las del filósofo español José Luis del Barco, un auténtico “quijote de laluz”.Si bien gozó de una vida jalonada de triunfos y éxitos personales yprofesionales, no le fueron esquivas la contradicción, la pena y la amargura. Suvida es digna de ser estudiada por considerarla una auténtica vida lograda.Clives Staples Lewis nació en Belfast el 29 de Noviembre de 1898. Fuebautizado el 29 de Junio de 1899 en la iglesia de San Marcos Dundela de lamisma ciudad.Su padre, Albert, era notario y provenía de una familia de granjeros de Galesque habían emigrado a Irlanda. Comenzó trabajando de obrero pero terminócomo socio de una importante firma de ingeniería y armadores de buques.Parece ser que siendo en el fondo muy sensible, mantenía una pose de frialdady seriedad que lo distanciaba de sus hijos. Todo lo contrario que su madre,Florence Augusta Hamilton, que provenía de una familia de clérigos yabogados. Era hija de un pastor protestante. Sus hijos la recordaron siemprecomo muy tierna y cercana, además de con una mente crítica e irónica que lehacían muy interesante. Complementaba perfectamente el carácter de sumarido.El matrimonio tuvo dos hijos, el mayor llamado Warren (conocido como Warnie)y Clive Staple (conocido como Jack). Se llevaban sólo tres años de diferencia.Fueron inseparables. Vivieron felices y despreocupados siendo niños en unhermoso entorno natural a las afueras de la ciudad. Los hermanos Lewis seentregaron a la creación de un mundo imaginario sobre el que elaboraronhistorias, mapas, etc. Influyeron en ellos los libros de Beatriz Potter, llenos deanimales con características humanas. Warren se marchó a un colegio deInglaterra, y Jack pudo entregarse de lleno a la magnífica biblioteca de los1 Jn 8, 32.
  • 3. padres donde había libros de historia, biografías y todo tipo de novelas yrelatos fantásticos.En 1908, la madre de los Lewis falleció de cáncer tras una larga convalecencia.Fue un duro golpe para la familia, fundamentalmente para los niños. Esemismo año fallecieron también su abuelo y su tío paterno. C.S. Lewis (derecha) con su padre y su hermanoUnas semanas después de la muerte de su madre, Jack fue enviado al centroeducativo del que era también alumno su hermano, el Wynyard School enWatford, Hertfordshire. En este colegio es donde tuvo el primer contacto con elcristianismo en su forma anglicana. Aunque sus padres asistían regularmente ala iglesia, la religión no fue algo significativo en su infancia.El pequeño Jack disfrutaba desde niño con los libros de mitología nórdica. Lefascinaban los interesantes paisajes, atractivos dragones, admirados héroes ydesconocidos dioses. Quería encontrarse con lo que el denominaba “alegría”,que todavía no sabía bien definir pero que sentía de una forma intensa con lalectura de esos libros.En 1910 el colegio cerró y al año siguiente ingresó en Cherbourg House, unaescuela preparatoria del Malvern College de la Universidad de Oxford.En esos años Jack descubrió sus aptitudes para las lenguas, y comenzó suinterés por el mundo del ocultismo gracias a la afición que tenía al mismo lagobernanta de su colegio.En 1913 Lewis entró por un año en el Malvern College, del que había salido suhermano, que preparaba en esos meses su ingreso en la carrera militar.Mantiene su interés por la lectura y descubre en ese tiempo la mitología celta.Conoce a su vecino Arthur Greeves, gracias a la enfermedad que estepadecía. Un día va a visitarlo y descubre que en la mesilla junto a su camatiene el libro “Mitos nórdicos”. Sólo por ese detalle entabla con él una amistadque le duraría toda la vida. Su fascinación por la mitología ocupaba la mayorparte de su tiempo.Corre el año 1914 y Warren que había ingresado ya en la Academia Militar, esllamado a combatir a Francia en la I Guerra Mundial. Mientras Jack, es enviadoa estudiar a Great Bookham, Surrey, con un profesor particular, que ya lo habíasido de su padre y hermano, el señor W.T. Kirkpatrick. Este nuevo profesor lo
  • 4. introdujo en la lectura de los clásicos griegos y latinos, y le ofreció unamagnífica biblioteca para que pudiera disfrutar el joven Jack a sus anchas.A finales de 1916 se presentó en Oxford y se examinó para el examen parauna beca de la citada universidad. Entra en el University College en el trimestredel verano de 1917. Aunque como irlandés, podría haber sido eximido departicipar en la I Guerra Mundial, se alistó voluntariamente en 1917.En los meses previos a la entrada en combate, Jack trabó una gran amistadcon su compañero de armas, el también irlandés Edward F.C. Moore (conocidocomo Paddy). Él y su hermana de 11 años, Maureen, vivían con su madre,Janie King Moore, que estaba separada de su marido hacía años. Parece serque Jack prometió a Paddy que si moría en la guerra, él se ocuparía de sufamilia. Pronto fueron destinados a Francia. El 15 de Noviembre de 1917, Jacktelegrafió a su padre para que fuera a despedirlo antes de que embarcara.Desgraciadamente no acudió y este hecho separó al pequeño de los Lewis desu padre definitivamente.Cruzó el canal de la Mancha y llegó a las trincheras el día de su 19cumpleaños, como segundo teniente de infantería.En 1918 cayó enfermo en el frente y fue enviado a un hospital en Le Trépot. Allíen su convalecencia tuvo su primer encuentro con los libros del católico G.K.Chesterton. También comenzó a leer a George McDonald, que le descubrió unmundo donde Dios estaba más cerca de la realidad de lo que él había pensadohasta ahora. Para un ateo convencido como era en aquella época Jack, esosdos autores precisamente no eran los más recomendables para él.De nuevo en el frente, es herido por metralla de su propio ejército en la batallade Arras, cerca de Lillers, y su amigo Paddy desaparece en la misma.Es enviado a un hospital de Londres, al que su padre tampoco va a visitarlo. Elconvaleciente joven se trasladó a Bristol, para estar más cerca de la familia dePaddy, y finalmente se queda a vivir con ella, toda vez que es confirmada lamuerte de su amigo.Tras una breve visita a Belfast, volvió a Oxford en Enero de 1919. Al añosiguiente se trasladan la Sra Moore y su hija a esa misma ciudad. Alquilaronuna casa en Headington Quarry donde fijaron su residencia. Quiso de esaforma cumplir la promesa que había hecho a su amigo, a la vez que encontrabaen esta familia el calor que no había encontrado en la propia.Sólo tenía 21 años y había podido por un lado, granjearse una buena formaciónuniversitaria, y por otro, la vida le había ya reservado muchos momentos decontradicción y prueba.2En aquella época publicó varios libros de poemas, y soñaba con una carrerapoética.Tras la obtención de la licenciatura en Filología Clásica e Inglesa, buscóempleo, pero tuvo poco éxito. Comenzó a impartir clases particulares defilosofía. En 1925 obtuvo una plaza en la Universidad de Oxford, como tutor yprofesor de lengua y literatura inglesa en el Magdalen College. Así se inició sufecunda carrera universitaria que es muy interesante conocer.En ese “college” estuvo 29 años. En 1937 recibió el Premio Gollancz Memorialde Literatura en reconocimiento a su estudio de la tradición medieval en “TheAllegory of Love”.2 D. Barrat. “C.S. Lewis and his world”. Ed. Marshall Pickering. London 1987.
  • 5. Magdalen College de la Universidad de OxfordFue nombrado Doctor of Divinity por la Universidad de St. Andrews en 1946 ymás tarde en 1948 Miembro de la Royal Society of Literatura. Se le concedió elDoctorado en Letras por la Universidad de Laval en Québec en 1951. Yfinalmente en 1954 aceptó la Cátedra de Literatura Medieval y delRenacimiento de la Universidad de Cambridge.En su carrera académica se puede resaltar que fue miembro de la AcademiaBritánica, y rehusó la Orden del Imperio Británico. En 1957 recibió la CarnegieMedal en reconocimiento por su obra “The Last Battle”.En 1958 fue elegido Miembro Honorario de la University College de Oxford y unaño más tarde fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad deManchester. C. S. Lewis tuvo una acabada y dilatada carrera universitaria quele permitió acercarse a miles de jóvenes, que siempre lo recordaron como unprofesor especial.33 C.S Lewis Foundation: www.cslewis.org
  • 6. C.S. Lewis en OxfordNos interesa mucho destacar lo que supuso para él la amistad condeterminados colegas suyos de la Universidad de Oxford, por lo que influyeronen su vida y en su obra.Tras comenzar a dar clases en Oxford, hizo una gran amistad con el profesor yescritor J.R.R. Tolkien, católico y catedrático de literatura anglosajona desde1925. Con él discutió ampliamente sobre la relación de los mitos “paganos” y elcristianismo. Lewis conoció a Tolkien hacia 1927 y ambos comenzaron areunirse regularmente para leerse mutuamente sus escritos y comentar susdiferentes obras. De esos encuentros iniciales, a principios de los 30, formaronel grupo denominado “The Inklings”, que se reunían los jueves por la tarde enlas habitaciones de Lewis en el Magdalen College y también los martes por lamañana en el pub “Eagle and Child”, que en la actualidad aún existe yconserva fotos de esos encuentros. Al grupo se unieron su hermano Warren, ysus compañeros Barfield, Hugo Dyson y Charles Williems entre otros. Lasreuniones formales de los jueves dejaron de realizarse en 1949, mientras quelas de los martes por la mañana duraron hasta que falleció Jack. Estasreuniones influyeron sobremanera tanto en el desarrollo de las obras de losamigos escritores que se reunían, como en sus aventuras personalesrelacionadas con la religión.44 Pablo de Felipe. “C.S. Lewis. El autor de Las Crónicas de Narnia”. H&D editores.Madrid 2006.
  • 7. Pub “Eagle and Child” en OxfordConocíamos que Lewis ejercía de ateo en sus primeros años de universidad, omejor dicho, como él mismo escribía: “estaba muy molesto con Dios por noexistir”. Influido por las conversaciones de sus colegas católicos, como Tolkien,así como las lecturas de Chersterton y Macdonald, fue redescubriendo elcristianismo. Así en 1929 describe su lucha intelectual en esta materia de lasiguiente forma: “Me tienen que imaginar estando solo en Magdalen, noche trasnoche, sintiendo, cada vez que mi mente se alejaba por unos segundos de mitrabajo, el lento venir de Él a quien yo honestamente había tratado de noconocer. A aquel a quien yo le había temido, finalmente me alcanzó. En 1929me entregué, y admití que Dios era Dios, y me arrodillé y oré; a lo mejor,aquella noche, yo era el converso más desanimado e indispuesto de todaInglaterra”.5En 1931 después de una larga discusión con Tolkien y otro de sus amigoscercanos, Hugo Dyson, Lewis se convirtió al Cristianismo y, en contra de loquerido por Tolkien, se unió a la Iglesia de Inglaterra.Tras su conversión al cristianismo no dudó ni un momento en escribir textoapolégeticos, entre los que destacaron en 1933 “El regreso del peregrino”, y elmás autobiográfico “Cautivado por la alegría” de 1955.Previamente a su conversión religiosa, a Jack le ocurrió un fatal suceso, quefue la muerte de su padre en 1929, víctima también de un cáncer. Este hechohace que los dos hermanos se queden definitivamente solos y se vuelven aencontrar. Warren deja el ejército en 1932 y también se acerca al cristianismo ydeciden vivir juntos en una casa que compran en Oxford. Warren es un granaficionado a la historia del siglo XVII francés y comienza a publicar libros sobreel tema, un total de diez a lo largo de su vida. También ayuda a Jack comosecretario personal, y tan importante es su contribución a la difusión de la obradel mismo, que tras su muerte es precisamente Warren, el que publica unavoluminosa historia de la familia, edita una colección de cartas de su hermano ysu diario personal.65 C.S. Lewis. “Cautivado por la alegría. Historia de mi conversión”. Editorial Encuentro. Madrid 1989.6 C.S. Lewis Institute. www.cslewisinstitute.org
  • 8. En estos años C.S. Lewis se entrega por completo a la docencia y a laescritura, cosechando numerosos éxitos. Publica muchos artículos en unperiódico semanal anglicano, ya desaparecido, llamado “The Guardian”.En 1940 publica una de sus obras más famosas “El problema del dolor”, dondedefiende la doctrina cristiana sobre el sentido del dolor y el sufrimiento. Su éxitoentre el público es enorme. Tanta es su popularidad que es llamado a darconferencias con esta temática a los pilotos de la fuerza aérea británica pordiferentes bases del país. Pero su fama se ve acrecentada, cuando el directorde los programas religiosos de la BBC, impresionado por el libro citado, lesolicita que dé unas charlas radiofónicas en plena II Guerra Mundial. Suscharlas fueron en Agosto, los miércoles de 19:45 a 20:00 y gozaron de unagran audiencia, que hicieron de Lewis un profesor y escritor muy valorado entodo el país y también en EEUU. C.S. Lewis en su casaDotado de una inteligencia excepcionalmente brillante y lógica, con un estiloclaro y vivo, llegó a ser uno de los escritores más influyentes del siglo XX“Cartas del demonio a su sobrino”, “Mientras no tengamos rostro”, “Los cuatroamores”, “El problema del Dolor”, “El Gran divorcio, un sueño”, son algunas desus obras más célebres. También escribió libros para niños como las “Crónicasde Narnia” y de literatura fantástica “La Trilogía de Ransom”, además demuchos trabajos de crítica literaria. Las traducciones de sus libros sonconocidas por millones de personas en todo el mundo. Aunque Carmen MartínGaite tradujo al español su libro “Una pena en observación” con brillantez, elfilósofo José Luis del Barco es su mejor traductor en lengua española, en mimodesta opinión. La mayoría de sus traducciones se encuentran en la editorialespañola Rialp, que ha publicado prácticamente toda su obra.C.S. Lewis es un autor enmarcado dentro de la rica tradición de apologistascristianos del mundo anglosajón de los dos últimos siglos, junto conChersterton, Belloc, Knox y Sayers, por citar algunos. Su obra fue muy popular,y como señala uno de sus mejores críticos, H. Hyslop, “a pesar de susdefectos, Lewis hizo más que otros muchos al esforzarse en explicar laherencia cristiana a una generación mal instruida y equivocada”.Pocos escritores tienen el honor de ser citados habitualmente por pensadoresde la talla de Josef Pieper, Robert Spaemann o el propio Cardenal Ratzinger,actual “Benedicto XVI”.Sus escritos muestran una ortodoxia casi general, aunque queda patente suformación anglicana y sus prejuicios contra el catolicismo, como señala José
  • 9. Miguel Odero, autor de uno de los mejores estudios completos y sistemáticosde Lewis. Estos autores destacan la hondura del pensamiento del profesoringlés, así como la elegancia de su estilo, su rica imaginación y su afiladosentido del humor.7C.S.Lewis en España ha sido un autor muy conocido por la publicación de susconocidas “Crónicas de Narnia” recientemente. Es una heptología de librosinfantiles escrita entre 1949 y 1954, e ilustrados, en su versión original, porPauline Baynes. Relatan las aventuras en Narnia, tierra de fantasía y magiapoblada por animales parlantes y otras criaturas mitológicas que se venenvueltas en la eterna lucha entre el bien y el mal. Aslan, un legendario leóncreador del país de Narnia, se constituye como el auténtico protagonista detodos los relatos, si bien los cuatro hermanos Peter, Susan, Lucy y EdmundPevensie, aunque ausentes directamente en dos títulos, sirven de hiloconductor. La saga es considerada un clásico de la literatura infantil, y es eltrabajo más conocido del autor entre el gran público, habiendo vendido más de100 millones de ejemplares, y siendo traducida a más de 41 idiomas. LasCrónicas de Narnia se han adaptado varias veces, completa o en parte, por laradio, la televisión y el cine.Además de numerosos temas cristianos tradicionales, la serie toma lospersonajes y las ideas de la mitología griega y la mitología romana, así comode los cuentos de hadas tradicionales británicos e irlandeses, tan del gusto deLewis y que le fascinaron desde niño. Mucho tuvo que ver en la escritura deestos libros su amistad con Tolkien, y su mutua influencia en este tipo deliteratura.Llegados a este punto, me interesa especialmente de la ingente obra de C.S.Lewis, lo que reflexionó y escribió a propósito del dolor y sufrimiento humanos,motivo de este libro como bien conocen.El escritor inglés, previamente comentábamos, que escribió en 1940 su libro“El problema del dolor”. Su propósito era resolver el problema intelectualpresentado al sufriente por el sufrimiento. Esta erudición intelectual delproblema del dolor es una necesidad urgente para quien sufre, pues el dolienteno sólo se duele de padecimientos físicos sino también de la misma concienciadel dolor como aporía, como callejón sin salida. Por eso la reflexión sobre elsentido del dolor resulta inevitable. Con todo Lewis observa con agudeza queuna filosofía del dolor nunca podrá llegar a ser un analgésico adecuado paraobviar al sufrimiento.Tampoco la fe cristiana es para el creyente una especie de opio espiritual quele evite la experiencia lacerante del dolor. El dolor es siempre doloroso; es más7 José Miguel Odero. “Reflexiones al hilo del pensamiento de C.S. Lewis”. Comunicación a la III Semanade Teología. Revista Española de Teología”. Artículo encontrado en: www.arvo.net
  • 10. la misma conciencia de la inevitabilidad del dolor duele a su vez. Lo único queel teólogo puede y debe proponerse en su discurso es inyectar en el dolor laesperanza.Para un materialista, o un no creyente, el dolor es tan sólo un síntoma que hayque tratar de erradicar. Es decir, el problema del dolor se reduce a un problematécnico: encontrar remedios adecuados.Por el contrario, la fe cristiana en un Dios bueno y omnipotente suscita elproblema del dolor en sus términos más paradójicos.Según desarrolla en su libro Lewis, el primer paso para comprender el enigmadel dolor así planteado consiste en entender que la posibilidad del sufrimientoestá implicada por el orden de la naturaleza y por la existencia de voluntadeslibres. Una reflexión seria sobre estas dos condiciones de posibilidad de dolortiene una consecuencia trascendental e inquietante: la convicción de que elintento de excluir de raíz la posibilidad del sufrimiento llevaría a hacer imposiblela vida humana.En el contexto de la relevancia y el sentido que tiene el dolor en la salvaciónpara los cristianos, Lewis escribe que el dolor actúa ante el entendimientocomo despertador de que algo va mal en la vida humana: “El dolor no sólo esun mal inmediatamente reconocible, sino un mal imposible de ignorar”. Lewisobserva que el dolor es uno de los vehículos más eficaces para que sedespierte en el hombre la conciencia de la existencia de Dios; porque “el dolorinsiste en ser atendido. Dios nos susurra en nuestros placeres, también noshabla mediante nuestra conciencia, pero en cambio grita en nuestros dolores,que son el megáfono que Él usa para hacer despertar a un mundo sordo”.En este primer libro, Lewis había sufrido en primera persona un dolor lacerantey desgarrador con las muertes de sus padres por cáncer, pero nunca tocofondo. Cuando murió su madre él era muy niño. Cuando lo hizo su padre, surelación era muy distante. Posiblemente por esos motivos concluye en ese libroque “cuando el dolor tiene que ser sufrido, un poco de valor ayuda más quemucho conocimiento; un poco de simpatía humana ayuda más que muchovalor, y el más leve rastro de amor de Dios es lo que ayuda más que cualquierotra cosa”.8La vida hace que posteriormente Lewis sufra en primera persona el zarpazo deldolor, y en 1961 publica “Una pena en observación”. El problema deja de serun hecho intelectual y se transforma en el centro de su vida. La pérdida de suesposa se transforma en dolor hondo que invita a Lewis a escribir en las pocaspáginas de este libro la reflexión de su desdicha, enfrentándose a todo lo quepreviamente había preconcebido, incluso a Dios, por su aparente ausencia enesos momentos tan difíciles.Veinte años después de publicar su ensayo “El problema del dolor”, Lewis tuvola oportunidad de experimentar vivamente de modo nuevo y diferente elperenne carácter enigmático que presenta siempre el dolor sufrido en presentey primera persona. Esta experiencia quedó plasmada en el diario espiritual queLewis escribió a raíz de la muerte de su esposa Joy.Este diario, publicado en 1961 con el título “Una pena en observación”, estambién una reflexión sobre el problema del sufrimiento humano; sólo queentonces Lewis estaba constituido él mismo en sufriente de un modo especial.Con todo, en medio de su intenso dolor, Lewis intenta reflexionar sobre su8 C.S. Lewis. “El problema del dolor”. Editorial Rialp. Madrid 1995.
  • 11. propia situación: “Cada día no sólo vivo en pena, sino pensando lo que es viviren pena”.Lewis trata de mitigar su dolor por el procedimiento de objetivarlo, pero se dacuenta de que ello no es posible: no existe una estrategia para que el dolor noduela, porque la subjetividad doliente no es capaz de autoobjetivarseadecuadamente. Lo único que está en sus manos es tratar de dar sentido aldolor que necesariamente ha de ser padecido.Lo primero que Lewis descubre en su reflexión es que el sufrimiento ha hechotambalearse sus convicciones teológicas más profundas, de modo que elsentido de su dolor no se le aparece inmediatamente como algo dado.A pesar de ser creyente y de haber escrito un ensayo clarividente sobre “Elproblema del dolor”, Lewis descubre, ante el dolor por la muerte de su mujer,que su antigua teorización sobre el dolor ha quedado existencialmente inerte yque ya no le es de utilidad. Lewis comprende que tiene que replantearse denuevo todo el problema desde su situación en ese momento.Ahora experimenta el dolor como miedo, como tedio y también como rebeldíafrente a Dios. El sufrimiento ha convertido su vida en un “callejón angosto” y enun sinsentido. El dolor tiñe la vida con una sensación de permanenteprovisionalidad: “Antes nunca llegaba a tiempo para nada, ahora no hay nadamás que tiempo, tiempo en estado casi puro, una vacía continuidad”.Tras sus primeros desahogos Lewis cobra cierta autoconciencia de su estado.Entonces cae en la cuenta de que el orden de su pensamiento doliente se hadirigido primero a él mismo, luego a su mujer y sólo finalmente ha pensado enDios. Ahora bien, desde su fe cristiana comprende que ese ordenamiento de suatención es “justo lo que no debe ser”. Disfrazado de altruismo, su dolor eraesencialmente egoísta.La constatación de su egoísmo le lleva a percibir de forma notablementediferente su situación espiritual: “Mi pensamiento, cuando se vuelve hacia Dios,ya no se encuentra con aquella puerta de cerrojo echado”.En las entradas posteriores de su diario íntimo se impone ya la mente lógica ycristiana de Lewis. Entonces descubre que el intenso dolor que sufre el serhumano lleva a comprender de una forma nueva a Dios y a sí mismo.Lo único que podemos hacer con el dolor es aguantarlo, remediarlo, aunque laexperiencia del sufrimiento es distinta cuando el sujeto advierte que tiene unsentido.Los dilemas que en medio del sufrimiento planteamos a Dios no nos soncontestados, porque son preguntas sin respuestas: “Es una forma especial dedecir no hay contestación. No es la puerta cerrada. Es más bien como unamirada silenciosa y en realidad no exenta de compasión. Como si Dios moviesela cabeza, no a manera de rechazo sino esquivando la cuestión. Comodiciendo: cállate, hijo, que no entiendes”.Este segundo libro completa de una forma precisa el itinerario que Lewisrealiza junto al dolor y el sufrimiento.9No entenderíamos la vida de C.S. Lewis si no conociéramos su relación con lapoetisa norteamericana de origen judío, Helen Joy Gresham. Ella se convirtióal cristianismo influida en gran medida por las obras de Lewis. Tras varios añosde relación epistolar, Joy visitó por primera vez a Lewis en 1952. Al añosiguiente, tras divorciarse de su marido que era alcohólico, el también escritorWilliam Gresham, Joy se instaló definitivamente en Inglaterra con sus dos hijos.9 C.S. Lewis. “Una pena en observación”. Editorial Anagrama. Barcelona 1994.
  • 12. Desde ese momento, el trato entre Joy y Lewis se intensificó, sin salirseinicialmente de una mera amistad entre escritores. En 1956 le diagnosticaron aJoy un grave cáncer óseo. Lewis aceptó entonces un singular matrimonio civilde conveniencia para que Joy pudiera obtener la nacionalidad británica. Poco apoco, el inteligente y soltero profesor de Oxford, que vivía con su hermano, sedio cuenta que estaba verdaderamente enamorado de la poetisanorteamericana. Así, el 21 de Marzo de 1957 se casaron canónicamente en lahabitación del hospital donde estaba ingresada Joy. Por aquel entonces, Lewistenía 59 años y Joy 42. C.S. Lewis con su esposa JoyJoy se recuperó momentáneamente gracias a la radioterapia, y vivió con susdos hijos en la casa de Lewis en Oxford, e incluso hizo con él un viaje a Greciaen la primavera de 1960.En esa época de plenitud, y en ese mismo año, aparece el libro “Los cuatroamores”. Es este libro un ensayo lúcido, directo y colmado de ejemplos. Para elescritor inglés los cuatro amores fundamentales de la condición humana son elafecto, la amistad, el eros y la caridad. Cada uno de ellos se funde en el otrosin perder su peculiar diferencia. En este estudio se encuentra una auténticapsicología del amor, un atisbo de las profundidades del alma humana que elamor pone en juego. El amor era conjugado en primera persona por Lewis,ponía al servicio de las ideas su propia experiencia y su fina inteligencia.10Amar a una persona es confirmarla en su ser, en palabras del filósofo TomásMelendo. Amar de verdad es querer hasta tal punto que sin el otro, el universoqueda incompleto. Con palabras de Ortega: amar a una persona “es estarempeñado en que exista; no admitir, en lo que depende de uno, la posibilidadde un universo donde aquella persona esté ausente”. El ser querido resulta asíimprescindible, el mundo es incompleto sin él.El amor también podemos considerarlo un misterio convertido en su plenitud enrealidad gozosa. Dolor y amor son misterios que en muchas ocasiones sonvividos de forma intensa e indivisible. Lewis, hombre de altos vuelosintelectuales, a través de su elegante pluma, nos acercó a ambos misterios. Suvida, con su experiencia en el dolor y el amor, fueron magisterio aún mayor queel ejercido por sus propios libros. Una vez más la realidad supera en calidad ala ficción y nos acerca a la verdadera condición y fragilidad humanas.10 C.S. Lewis. “Los cuatro amores”. Editorial Rialp. Madrid 1991.
  • 13. Fueron años muy felices para ambos. Al poco tiempo de su regreso del paísheleno, Joy volvió a recaer y, finalmente murió tres meses después. “Cáncer,cáncer, y cáncer. Mi madre, mi padre, mi mujer. Me pregunto quien será elsiguiente en la lista”.C.S. Lewis padeció osteoporosis, hipertensión arterial, problemas de próstata ysobrevivió a un ataque al corazón. Falleció en su casa de Oxford justo unasemana antes de cumplir 65 años. Fue el 22 de Noviembre de 1963, el mismodía en que se había cometido el atentado contra el presidente de EEUUJ.F.Kennedy y el escritor A. Huxley moría.Su hermano Warren le sobrevivió 10 años. En 1973 fue enterrado junto a suquerido hermano. Sus documentos cruzaron el océano y pasaron a la coleccióndel Dr. Clyde S. Kilby, en el Wheaton Collage, Illinois, EEUU.11 Tumba de C.S.LewisTierras de penumbra, la películaLa historia intensa y romántica entre los dos escritores, Lewis y Joy, fueconvertida en guión cinematográfico por William Nicholson, a partir de untrabajo suyo para la televisión británica, más tarde convertido en obra de teatro.En su adaptación, que optó a los premios Oscar, Nicholson se tomó algunaslicencias. Por ejemplo, sólo aparecía uno de los dos hijos de Joy, Douglas, y nose cita el viaje que realiza con su marido a Grecia, ni la controversia entre elobispo anglicano de Oxford y Lewis por su matrimonio con una divorciada. Noaparecen tampoco sus tertulias literarias en extenso junto con su amigocatólico Tolkien.La película llevó por nombre original “Shadowlands”. Fue dirigida por RichardAttemborough y fue presentada en 1993. El director llevó a cabo una primorosapuesta en escena, de ritmo apacible, que permitía una sólida definición decaracteres y ambientes. Evitó con decisión la tendencia al excesomelodramático propio de la historia, a través de un punto de vista en el que lareflexión dominaba siempre sobre el sentimentalismo.11 Este lugar se denomina actualmente Marion E. Wade Center:www.wheaton.edu/learnres/wade/index.html.
  • 14. En el aspecto formal, Attenborough jugó con acierto la baza de la humildad,dejando que su cámara permitiera en todo momento que se lucieran los actoresy resplandecieran con luz propia los diálogos. El premio fue que sus encuadresy movimientos de cámara, así como su cuidado envoltorio fotográfico, de lamano de Roger Pratt, y musical, obra de George Fenton, acabaron revelandosu perfección técnica y su hondura artística.Era muy difícil abarcar plenamente la rica personalidad de Lewis, pero su tallahumana e intelectual quedó patente en la película. En este sentido, la sutilísimay contenida caracterización de sir Anthony Hopkins en el papel del escritoringlés resulta magistral. Como lo es también la de Debra Winger, en el papel deJoy, que le valió una candidatura al Oscar a la mejor actriz.A los expertos en Lewis, quizá la película le supo a poco, pero no podemosnegar que el largometraje de Attenborough no sólo consiguió mostrar al granpúblico la relevancia del escritor inglés, sino que es una auténtica obra de arte.

×