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  • 1. PRÓLOGOSi uno pudiera volver a nacer y pedir “Permítanme siempre estas confiden- Porque Hugo Chávez Frías trajo de regreso a Bolívar, lo despojó de la corazadónde, yo le diría a papá Dios: Mándame al cias muy del alma, porque yo hablo pétrea de las esculturas, lo bajó de los pedestales inmóviles de las plazas, se su-mismo lugar. A la misma casita de palmasinolvidable, el mismo piso de tierra, las con el pueblo, aunque no lo estoy vien- mergió junto a él y lo hizo sustancia en el torrente de la gente, que se apropió delparedes de barro, un catre de madera y un do; yo sé que ustedes están ahí, senta- nombre, el pensamiento y la obra del Libertador.colchón hecho entre paja y goma-espuma. Y dos por allí, por allá, oyendo a Hugo, El Presidente de Venezuela cuenta como nadie la historia nacional; la in-un patio grande lleno de árboles frutales. Ya Hugo el amigo. No al Presidente, al terpreta, la explica, hurga en sus protagonistas, batallas, contradicciones, conuna abuela llena de amor y una madre y unpadre llenos de amor y unos hermanos, y un amigo, al soldado”. una visión de interconexión entre el pasado, el presente y el porvenir, con unapueblito campesino a la orilla de un río. Así comienza “Cuentos del Ara- perspectiva transformadora. ñero”, cual anticipo de este libro que Chávez es un investigador e historiador que trasciende los moldes de la aca- muestra a Chávez contado por sí mismo. demia. Y ello no hubiera sido posible sin su paso por el cuartel, cual soldado de las Más de 300 ediciones del programa Aló Presidente alimentaron la presente “tropas del Ejército Libertador de Venezuela”, como alguna vez le espetó, exigien-compilación; páginas con visos autobiográficos y la impronta de quien ha mar- do respeto, a un gobernador adeco, corrupto.cado la historia reciente de Venezuela. Aquel “Bachaco” o “Tribilín” llegó a la Academia Militar, en Caracas, con la Son muchas las pasiones que se desbordan en el discurso del líder bolivaria- ilusión de ser pelotero de Grandes Ligas. Pero, junto al uniforme, los sueños se en-no: la familia, el béisbol, las Fuerzas Armadas, el culto a los próceres, a los héroes, sancharon catando de las tradiciones, de la disciplina, de la camaradería y, másel amor infinito a Venezuela y, sobre todo, a las amplias masas excluidas. que todo, de las injusticias vividas y confrontadas en el cumplimiento del servicio. Es un viaje que inicia en sus raíces en Sabaneta de Barinas, en aquella ca- Así lo encontramos de subteniente en 1975, en La Marqueseña, Barinas, en lassita de palma y piso de tierra, con el topochal a mano. “Pobre, pero feliz”. Y la “antiguas tierras del Marqués de Boconó”. Tierras mágicas signadas por sende-abuela Rosa Inés, la “mamavieja”, la familia, los amigos de la niñez; la vívida ros de leyendas, combates, sangre derramada y también por lo real maravilloso:estampa de cientos de miles de hogares humildes de los pueblitos del llano. “Aquí descubrí un carro un día entre el monte, un Mercedes Benz negro. Lo lim- De entonces el Chávez sensible, observador, que absorbe cual esponja, se piamos, abrimos el maletero con un destornillador y conseguí un poco de librosnutre de sus orígenes y carga con ellos a través de los años, las vicisitudes y de Marx, de Lenin; conseguí este libro por allá, lo leí aquí: ‘Tiempo de Ezequieletapas de una vida de batalla. Zamora’, de ese gran revolucionario Federico Brito Figueroa. Aquel subteniente Por aquellos días se fue forjando el apasionamiento por la historia, que en- Chávez comenzó a leer aquí, comenzó a hablar con los soldados allá”.rumba desde las leyendas familiares, Maisanta, “el último hombre a caballo” y Hablar quiere decir forjar conciencias, aunar voluntades, sembrar la semillasu escapulario más que centenario. del Movimiento Bolivariano que tuvo su juramento en el Samán de Güere y el bau- “Por aquí pasó Zamora”, decía la abuela, y la imaginación encandilaba a tismo de fuego el 4 de febrero de 1992, cuando el “Por ahora” dio la pauta al devenir.aquel muchacho que se subía al palo más alto del patio, oteando un horizonte en Chávez dialoga, tutea, narra al detalle, se adelanta a veces, va atrás, su-el que luego redescubrió a Bolívar por los caminos de la Patria. perpone historias; rompe la lógica gramatical sujeto-verbo-predicado. Es parte
  • 2. de su estilo, su técnica narrativa, con la cual mantiene en vilo, enseña, polemiza, de a pie y más, del veguero de campo adentro. De ahí el uso diáfano de vocablospone a pensar y convence. Se trata, sin lugar a dudas, de un fenómeno de la que forman parte del habla popular, aunque algún diccionario no los reconoz-comunicación directa, cercana, permanente con su pueblo. ca: “jamaqueo”, “choreto”, “jalamecate”, “firifirito”, “espatillao”, “esperolao”, Llanero de pura cepa, y orgulloso de serlo, Chávez es también un fabulador. “kilúo”, “arrejuntar”, entre muchos otros.Él asegura que no exagera, pero Fidel Castro, quien lo conoce bien, acuña que su ¿Es cómico?, preguntaba un amigo al conocer de la idea del libro. Chávez esamigo venezolano “rellena”, al menos sobre las historias que involucran a ambos. dicharachero, se ríe de sí mismo, celebra el chiste sobre su persona, pero también Los “rellenos” ocurren, sobre todo, cuando la narración le concierne per- arranca carcajadas del auditorio cuando pone al adversario en el centro de susonalmente. Como la serpiente que, según sus propias palabras, estuvo a punto de colimador. Ya lo dijo en alguno de sus alocuciones: “Revolución es amor y humor”.devorarlo en su cuna, allá en la casa de piso de tierra de Sabaneta. “A la traga- Pero “Cuentos del Arañero” es también algo muy serio. Chávez sufre en sus pá-venado la colgaron del techo y la cola pegaba en el suelo. El grueso era como el ginas, le duele el dolor del pueblo, del niño que agoniza sin atención médica, quede un caucho de carro”, rememora para asegurar: “estoy vivo de broma”. muere porque el capitalismo y los gobernantes a su servicio se la negaron. “¡Es el O aquel caimán del Arauca, que fue creciendo de cuento en cuento, en medio infierno aquí!”, se lamenta el Presidente, que en los primeros años de su gobiernode la credulidad-incredulidad del auditorio. “Cuarenta y cinco metros de largo se consigue la tragedia por doquier, la nefasta herencia de la IV República.conté yo a pepa de ojo”. “Como siempre, está la masa del pueblo y yo me echo encima de la masa, me Entonces la narración gana en intensidad porque el que la cuenta lo hace abrazo con ella, sudo con ella, lloro con ella y me consigo. Porque allí está el dra-como si la estuviera viviendo en tiempo real. Así llegan los sonidos: “Pac”, sue- ma, allí está el dolor, y yo quiero sentir ese dolor, porque solo ese dolor, unido conna cuando su padre bocha la bola criolla; “Ass”, el silbido de la tragavenado; el amor que uno siente, nos dará fuerzas para luchar mil años si hubiera que lu-“Uuuh”, los fantasmas de Sabaneta; “Pum”, vuela lejos la chapita; “Ta, ta, ta”, char”, exclama por aquellos días.Evo habla que habla; “Ra, ra, ra”, meterle a los gringos cuatro batallones por el Desde esos tiempos la amistad con Fidel, relación entrañable de una sensi-flanco; “Uju”, sorpresa. bilidad superior. Sobre ello, y más, habría mucho que decir. Pero mejor que lo De la mano del sonido están también los corridos, las coplas, las canciones. cuente Chávez, el arañero de Sabaneta.“Yo canto muy mal”, confesó públicamente, pero a continuación acotó: “como dijoel llanero aquel, ‘Chávez canta mal, pero canta bonito’”. Orlando Oramas León Lo cierto es que resulta difícil encontrar a otro jefe de Estado que entone Jorge Legañoa Alonsomás en público, desde el himno nacional, hasta rancheras, baladas de moda y, Junio de 2012sobre todo, las estrofas del cantar folclórico venezolano, del que ha sido cam-peón promotor. Cantor de pueblo, pues. Y, ¡claro!, el lenguaje. El del presidente, del líder político, forjador de con-ciencias, educador, del declamador, del poeta. Pero también el del ciudadano
  • 3. HISTORIAS DE FAMILIA C o nfi d enc i as tantos los que no tienen casa ¡Dios mío! ¡Ojalá a ese pueblo que es Sabaneta de Barinas, y me uno pudiera arreglar eso rápido para todos los conformaré con una cosa muy sencilla, como laPermítanme siempre estas confidencias muy del niños de Venezuela! abuela Rosa Inés.alma, porque yo hablo con el pueblo, aunque no Le pedí al general González de León y al go-lo estoy viendo; yo sé que ustedes están ahí, sen- bernador que se unieran para atender el caso detados por allí, por allá, oyendo a Hugo, a Hugo ese niño, porque él me dijo con aquellos ojitos: L as pr op i as ra í cesel amigo. No al Presidente, al amigo, al soldado. “Chávez, no tengo casa. Chávez, yo quiero estu- Bueno, ayer fui a visitar la tumba de mi abuela diar”, “Chávez, mi mamá está pasando hambre”, La abuela Rosa Inés decía: “Muchacho, no teRosa. No quería ir en alboroto porque siempre y bueno, me dijo tantas cosas con aquellos ojitos encarames en esos árboles”. Yo me subía arriba,hay un alboroto ahí, bonito alboroto y la gente que me prendió el alma. Y les dije, miren, hagan chico. Había un matapalo en el patio donde meen un camión y las boinas rojas. Yo dije: “Por fa- un estudio social. Y ya tiene casa el niño y se le crié, era un patio hermoso y uno se subía en to-vor, yo quiero ir solo con mi padre a visitar a la ve el techo rojo. “Allá está. Chávez, visítame”. Y dos esos árboles. El matapalo era el más alto yvieja, a Rosa Inés”. Allí llegamos, y llegó el señor, yo le dije: “No tengo tiempo papá, pero otro día uno buscaba las ramas más altas porque habíaun hombre joven, con una pala y unos niños, lim- voy”. ¡Ojalá pueda visitarlos algún día! unos bejucos y allá abajo un topochal. Y comopiando tumbas. Ellos viven de eso. Y me dijo el Ahí estuvimos rezando delante de la tumba de las matas de topocho tienen el tronco blando yseñor, dándole con cariño a un pedacito de monte la abuela. Yo nací en la casa de esa vieja, de Rosa esponjoso, es como un colchón.que había al lado de la tumba de la vieja: “Presi- Inés Chávez. Era una casa de palma, de piso de ¿Tú sabes lo que yo hacía? Me lanzaba condente, usted la quiso mucho, cada vez la nombra, tierra, pared de tierra, de alerones, de muchos pá- mis hermanos y Laurencio Pérez, el otro que le¿verdad?”. “Claro que la quise y la quiero, ella jaros que andaban volando por todas partes, unas decíamos “El Chino”. El único que no se subíaestá por dentro de uno”. palomas blancas. Era un patio de muchos árbo- era el “Gordo Capón”. El “Gordo Capón” no También me dio mucha alegría ver de nuevo, les: de ciruelos, mandarina, mangos, de naranjos, podía subirse, era el dueño del único bate y la¿cómo se llama el niño? No recuerdo, un “firifi- de aguacate, toronjas, de semerucos, de rosales, única pelota Wilson, así que ese era cuarto baterito”, que hace un año fui también a darle una de maizales. Ahí aprendí a sembrar maíz, a luchar aunque se ponchara. Uno se lanzaba barúuu,corona a mi abuela, y él llegó: “Chávez, yo vivo contra las plagas que dañaban el maíz, a moler el barúuu. El hombre de la selva. Yo prefería serlimpiando tumbas y no tengo casa”. Ayer me maíz para hacer las cachapas. Barú que Tarzán. Barú era africano. Uno caía, sedijo, con una sonrisa de oreja a oreja: “Chávez, De ahí salía con mi carretilla llena de lecho- “espatillaba” contra los topochales y mi abueli-gracias, tengo casa, mira, allá se le ve el techo”. sa y de naranjas a venderlas en la barquillería. ta, pobrecita, que en paz descanse, salía con lasTiene techo rojo la casa. El niñito tiene casa, her- Así se llamaba la heladería, y me daban de ñapa manos en la cabeza: “¡Muchacho, te vas a matar,mano, con su mamá y su papá y dos niñitos más, una barquilla. Era mi premio y una locha para bájate de ahí, mira que el Diablo anda suelto!”que están ahí, todos limpian tumbas. Esa vez lo comprar qué sé yo qué cosas. Bueno, de ahí ven- A veces a mí me daba miedo porque unoagarré y le dije: “¿No tienes casa?” ¡Claro!, son go. Cuando yo muera quiero que me lleven allá, pensaba que el Diablo andaba suelto de verdad.
  • 4. 6 CUENT OS D EL ARAÑEROClaro, Cristo anda suelto también y Cristo nata de nuestro pueblo y oía el canto de Alí Pri- crecerá la paja bajo tu maizal, y entonces lasiempre le gana al Diablo como Florentino mera. Se fueron los compañeros y me dijo: “¿Se sonrisa alegre de tu rostro ausente llenará dele ganó al Diablo. Ella nos regañaba mucho, da cuenta? Usted se va a meter en un lío, porque luces este llano caliente; y un gran cabalgarnos bajaba de los árboles, pero en la noche nos yo estoy oyendo esa música y usted se la pone saldrá de repente y vendrán los federales, consentaba en el pretil de la casa de palma, cuando a sus compañeros, Huguito, Huguito”. ¡Ay!, la Zamora al frente, y las guerrillas de Maisan-se iba la luz de la planta eléctrica de Sabaneta, abuela. Ella me descubrió antes de tiempo, me ta, con toda su gente, y el catire Páez, con susque quedaba cerquita de la casa. Cuando pasaba intuyó. Murió aquel 2 de enero, la sembramos en mil valientes; o quizás nunca, mi vieja, lleguedon Mauricio Herrera en una bicicleta, uno medio de retoños y de amaneceres el año 1982. tanta dicha por este lugar, y entonces, sola-sabía que ya iban a apagar la planta. “Ahí pasó Recuerdo que tenía guardia el 31 de diciembre en mente entonces, al fin de mi vida yo vendría adon Mauricio”, y era como un reloj. Él pasaba Fuerte Tiuna, en la Academia. Me gustaba mucho buscarte, mamá Rosa mía, llegaría a tu tumbatodas las noches a las ocho en punto. Recuerdo pararme en el Gran Hall, en la puerta grande que y la regaría con sudor y sangre, y hallaría con-que apagaba una primera vez, ese era el aviso. da hacia las columnatas, y ver el jolgorio en la suelo en tu amor de madre, y te contaría de miEra como la retirada, como cuando uno está por soledad. A las 12 de la noche nos asomábamos desengaño entre los mortales, y entonces túallá y le tocan la corneta. Después venían dos ahí el grupo de oficiales a darnos el abrazo, a ver abrirías tus brazos y me abrazarías cual tiem-apagones, rur, rur, y ya la tercera era que se iba los cohetes de los cerros de El Valle, a oír los ru- pos de infante, y me arrullarías con tu tiernola luz en el pueblo. mores de la alegría y la esperanza de un pueblo canto y me llevarías por otros lugares... Claro, ya estaban las velas prendidas o las que se renueva cada 31 de diciembre. El 31 hubolámparas aquellas de kerosene, y la abuela lis- reunión de oficiales despidiendo el año y me diota con sus cuentos. Y uno la buscaba: “Abuela, pena pero le dije a mi coronel Tovar: “Mi coronel, L a N egra I n éséchanos los cuentos”. Y ella hablaba de un cabo necesito un permiso, tan pronto regresen los queZamora y de un Chávez, abuelo de ella, que se están de permiso de segundo turno”. Y le expli- Yo tuve una abuela que le decían la Negra Inés.fue con el cabo Zamora y no regresó más nunca. qué: “Mi abuela, que es mi mamá vieja, está muy Una negra despampanante, famosa en todo elRecuerdo que desde niño oía comentarios entre mal y no le quedan muchos días de vida. Me aca- llano. Han pasado casi cien años y todavía la re-las abuelas: “Cónchale, que aquel si fue maluco, bo de despedir de ella hace dos días, un abrazo y cuerdan poetas del llano: la Negra Inés, la de ladejó la mujer sola y le dejó los hijos”. las lágrimas y recuerdo que me dijo: ‘¡Ay!, Hugui- casa del semeruco, cerca de la iglesia. ¡Ah!, eso El abuelo por los Chávez, el abuelo de mi abue- to, no llores, que quizás con tanta pastilla me voy suena a recuerdo bonito, profundo y lejano.la se fue con un tal Zamora y no vino más nunca. a curar’”. Pero no, ya no tenía cura, sabíamos que Dicen que la Negra Inés, mi bisabuela, era hijaDejó los muchachos chiquitos y la mujer se que- se iba, ya se estaba yendo. Y el buen coronel me de un africano que pasó por aquellos llanos. Nodó sola con los muchachos vendiendo topocho y dijo: “Chávez, vaya”. Yo era jefe de deportes y no es que dicen, es que era verdad, porque cuandopescando en el río. También oía los comentarios había en ese momento ningún gran compromiso cien personas dicen lo mismo en un pueblo pe-de mis abuelas, las Frías, de que hubo un maluco, deportivo. Entonces me dijo: “Váyase el 5 de ene- queño, es verdad. Aunque quizás yo nunca sabréun tal Pedro Pérez Delgado, quien también tuvo ro cuando lleguen los demás”. El día primero me el nombre de aquel abuelo africano, que era de losdos muchachos con Claudina Infante y se fue. voy a visitar a mi coronel Hugo Enrique Trejo en Mandingas. Así que yo termino siendo un Man-Estaban los muchachos chiquiticos y más nunca Macuto. Él tenía una casita allí; ese fue como otro dinga. La Negra era la madre de mi abuela Rosavolvió. Entonces yo tenía la idea de que eran ma- padre mío, orientador, el gran líder militar de los Inés Chávez, que nació entre india y negra. Por-lucos, pero cuando voy a buscar la historia en los años ‘50. Ahí estuvimos conversando el primero. que, ¡mira!, el papá de mi abuela, de Rosa Inés,libros resulta que no eran ningunos malucos, eran En la tarde me fui a Villa de Cura a visitar a mi fue un italiano que se levantó a la Negra Inés yunos soldados. Esas son las leyendas, esos son los tía abuela Ana, la hija de Pedro Pérez Delgado. vivieron un tiempo juntos. Tuvieron a Rosa Inés ycuentos pero que vienen de las propias raíces. Estando allá salí a afeitarme, porque estaba muy a Ramón Chávez, que lo recuerdo. Yo lo vi morir. mechudo —como decimos—, para regresar en la Murió de un ataque, como decían antes. tarde a la Academia. Cuando regreso, ya tenía la El tío Ramón me hacía los papagayos. Estaba Yo v e n dr í a a buscarte noticia: “Ha muerto la abuela”. Así que la sembra- muy enfermo en un chinchorro y me dice: “Hugui- mos al día siguiente. Ya yo estaba comprometido to, ayúdame a ir al baño, que estaba allá atrás, elMi abuela Rosa Inés nos enseñó a Adán y a mí con la Revolución, por eso le escribí estas líneas: excusado, pues. Yo lo llevo y le digo: “Tío, aquí es”.a leer y a escribir antes de ir a la escuela. Fue Y no, él siguió y llegamos casi a la cerca. Él no veíanuestra primera maestra. Ella decía: “Tienes que Quizás un día mi vieja querida, dirija mis y cayó. Salí corriendo a llamar a la abuela: “Mamáaprender, Huguito”. Las letras redonditas que ella pasos hasta tu recinto, con los brazos en alto Rosa, mamá Rosa, mi tío, tiene un ataque”. Cuan-hacía. Quizás de ahí viene mi pasión por la lectu- y como alborozo, colocar en tu tumba una do vino un médico, que consiguieron no sé dónde,ra, por la buena escritura, la buena ortografía, no gran corona de verdes laureles: sería mi victo- ya estaba muerto mi tío Ramón Chávez.cometer ni un error. Algunos me sufren, porque ria y sería tu victoria y la de tu pueblo, y la deyo soy que si el acentico, la comita, la forma de la tu historia; y entonces por la madrevieja vol-prosa incluso, y del verso de cuando en cuando. verán las aguas del río Boconó, como en otros Y o est oy vi vo d e bromaElla me decía, ya yo militar: “Huguito, usted sál- tiempos tus campos regó; y por sus riberas segase de ahí, usted no sirve para eso”. Y a mí me oirá el canto alegre de tu cristofué y el suave Cuenta mi madre que estoy vivo de broma, de bro-gustaba el Ejército, y le preguntaba: “¿Por qué no trinar de tus azulejos y la clara risa de tu loro mita estoy vivo. Un día ella estaba en la cocina, yosirvo para eso, abuela?” “Usted es muy ‘disposi- viejo; y entonces en tu casa vieja tus blancas chiquitico, de meses. Adán tenía año y piquito. Yocionero’, usted inventa mucho”. Dígame después, palomas el vuelo alzarán y bajo el matapalo estaba en un chinchorro, llorando y mi mamá lecuando, ya de teniente, de vacaciones, llegué un ladrará “Guardián”, y crecerá el almendro dice a Adán: “Vaya, mézame al niño”. Mi mamádía a la casa con otros cadetes; nos sentamos ahí junto al naranjal, también el ciruelo junto al lo que oyó fue el chillido mío y salió corriendoy yo puse a Alí Primera: “Soldado, vuelca el fusil topochal, y los mandarinos junto a tu piñal, a ver. Resulta que el chinchorro estaba como locontra el oligarca”. Ella tenía esa inteligencia in- y enrojecerá el semeruco junto a tu rosal, y ponemos en el campo, guindado sobre la cama. Y
  • 5. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 7el Adán, que además era “kilúo”, lo agarró por la arañas, papá”. Todas las tardes, a las cinco, se P obre, p er o f el i zcabuyera y haló el chinchorro. Él me meció, pero veían allá los hombres del pueblo. Mi papá ju-verticalmente, y el pobre niñito aquel, que era yo, gaba bolos porque él es zurdo y lanzaba bien. Hace poco estábamos comiendo mangos con elsalió disparado como bala humana. Mi mamá me En el bolo yo vendía la mitad, y después pa’l Gobernador en la casa del Rey, allá en Jamaica.consiguió allá orinadito y todo, en la esquina allá. cine. La concentración, pues, en la Plaza Bolívar. Había mucho mango. Y entonces le contaba alMenos mal que las paredes eran de barro, de tie- A la salida de la misa estaba yo, mire, con mi Gobernador que fui un niño pobre, pero feliz.rra, y el piso también. Ese fue Adán. bichito aquí: “Arañas calientes”, no sé qué más. Yo me iba por los montes a comer mangos, na- Después a los pocos días cuenta mi mamá Y le agregaba coplas: “Arañas calientes pa’ las ranjas y ciruelas. Éramos muy pobres. A mí loque ella estaba ahí como a medianoche. Todo viejas que no tienen dientes”, “arañas sabrosas, que me daban era una locha diaria para ir al li-oscuro. Mi papá no había llegado. Yo estaba en pa’ las muchachas buenamozas”, cosas así. Ara- ceo; con eso uno se tomaba un fresco y a lo me-la cuna. Adán estaba con mi abuela en el otro ñas calientes, araña dulce, pa’ no sé qué. Yo in- jor se comía un pedacito de pan.cuarto. Mi mamá oye un ruido en la oscuridad ventaba, ya casi se me olvidaron las coplas. A las Pero después, cuando salíamos en la tarde,que hace: “¡Asss, asss!” Ella pela por la linterna muchachas yo les cantaba. Dígame si salía por me iba directo del liceo al estadio “La Carolina”,y alumbra. Cuando ve algo debajo de mi cuna, ahí Ernestina Sanetti, ¡ah!, yo le cantaba. Ernes- en Barinas, donde hoy funciona un estadio de¡era una tragavenado, compadre! Mi mamá me tina Sanetti, Telma González, de las bonitas del fútbol muy bueno. Eso está rodeado de mangos yagarró y salió disparada. Llamó a mi tío Ramón pueblo. Entonces vendía mis arañas ahí donde mangas y esa era la cena de nosotros, de los queChávez, que en paz descanse, quien mató la cu- estaba el mercado y la concentración. estábamos practicando. Yo iba con mi maletín ylebra con un machete o un palo. A la tragave- ¡Cómo olvidar las fiestas de Sabaneta! Yo era mis guayitos viejos de jugar béisbol: mi guante-nado la colgaron del techo y la cola pegaba en monaguillo, tocaba las campanas, y había que to- cito viejo, una camiseta, una gorrita. ¡Qué divino,el suelo. El grueso era como el de un caucho de carlas duro los días de fiesta. Y la abuela: “¡Hugui- vale!, La manga grandota, y uno agarraba unacarro. Era una culebra que tenía azotada a la to, hay que buscar más lechosa!”. Porque en los maceta y a tumbar manga, camarita, y a comer.conejera de mi abuela. Se había comido ya va- días normales yo vendía no más de veinte arañas De cuando en cuando alcanzaba para un pan derias gallinas y andaba buscando un bachaquito, dulces; eran dos bolívares con un real. En cambio, azúcar, dulcito, de esos con azuquita.fíjate. Yo estoy vivo de broma. en las fiestas se vendían hasta cien arañas dia- rias. Mi abuela se levantaba muy temprano. Yo la ayudaba; le comía las paticas a las arañas. Y le L a Vi rg en d e la S ol edad S A ca v e i nte o c onsi dérat e regalaba una a Hilda, que me gustaba aquella mu- raspa ’o chachita. Me quedaban por lo menos dos lochas Recuerdo mucho a mi abuela Rosa Inés cuando lle- todos los días, para montarme en la montaña rusa gábamos a la casa de palma grande, donde yo nací.Cuando mi padre era mi maestro de cuarto grado, y la vuelta a la luna aquella. Me gustaba ir al circo Era muy fresca. Pero veníamos de alguna actividad,me consta que revisaba mi prueba una y tres veces, y ver a las trapecistas bonitas que se lanzaban. De alguna visita a los vecinos, y la casa estaba sola. Micon mayor rigor que las otras. Yo a veces reclama- cuando en cuando iba un elefante, un tigre en una abuelita abría la puerta y siempre decía: “Buenosba justicia, tratamiento igual, pero no, mi padre jaula, y uno vivía las ilusiones del mes de octubre. días o buenas noches, Virgen de la Soledad”. Ella leera más duro conmigo. Así tenía que ser. Fue una Dígame en las fiestas patronales. ¡No! Estábamos hablaba a la Virgen de la Soledad, que se quedabagran enseñanza para mí y mis hermanos. Me dijo: en emergencia, había que buscar lechosa no sé, cuidando la casa; le encomendaba la casa.“Cuando tú no saques 20 considérate raspa’o”. Y hasta allá en el río, porque se vendía mucho, yuna de las motivaciones que uno tenía, el fin de además no teníamos competencia. La única casasemana, el sábado, era ir a ver “Tin Tan”, “Chucho, donde se hacían arañas en este pueblo era la casa L os f an tasmas d e S aba n etaEl Roto”, “El Águila Negra”, todas esas películas de Rosa Inés Chávez. Sí, un monopolio.de aquellos años en el único cine que había por to- Estaba recordando a mi compadre Alfredo Al-dos esos pueblos, el Cine Bolívar de Sabaneta, que dana, en Sabaneta, al “Chiche” Frías, a “Pancho”costaba un real. Mi papá nos llevaba, pero cuan- Ge nte ho nrada Bastidas, “Cigarrón” Tapia. Yo era un niño comodo yo no sacaba veinte, no iba al cine. No olvido de diez años, ellos eran unos zagaletones de ca-que me perdí la película “Neutrón”, porque no sa- Recuerdo que compraba a veces a crédito. No- torce y quince. En las noches se ponían una sába-qué 20 en un examen, no sé cuál. Lloré mucho, mi sotros vivíamos de lo que nos daba mi papá, que na blanca. Yo los veía, porque mi primo “Chiche”abuela me consolaba: “¡Ay, Huguito!”. era maestro por allá en un monte. ¡Imagínense un Frías era uno de ellos. Después que Mauricio sueldo de cien bolívares! Mi abuela hacía dulces, Herrera, que en paz descanse, apagaba la planta vendíamos arañas, tabletas, majarete, dulce de eléctrica de mi pueblo, salían con la sábana blan- El arañ ero coco, y frutas. Vendíamos muchas frutas porque el ca por Sabaneta haciendo ¡uuuuuuh!, corriendo patio, donde yo fui un niño feliz, era un patio lleno por la plaza, por el cementerio. Eran malos, tra-Ustedes saben que yo vendía arañas. Desde de árboles frutales de todo tipo y de eso vivíamos. viesos. Uno sabía que eran ellos, pero yo callaba.niño, más o menos, tengo noción de lo que es la Había tiempos difíciles cuando la abuelita no En ese tiempo más de un fantasma de esos brin-economía productiva y cómo vender algo, cómo podía hacer el dulce. Yo le decía a Luis Alfonso, caba una cerca, cuestiones hasta de amores.colocarlo en un mercado. Mi abuela terminaba las el bodeguero, donde compré toda la vida: “Luis Una noche le pusieron una vela, por la orillaarañas y yo salía disparado. ¿Pa’ dónde iba a co- Alfonso, vengo a fiar un bolívar de plátano”. Y él de la madrevieja a mi pobre viejita. Creo que fueger? ¿Pa’l cementerio? Estaría loco. Allá estaba anotaba ahí, porque estábamos pasando por una mi primo Adrián Frías, era otro que a veces sea lo mejor una señora acomodando una tumba, situación difícil. Pero luego me ponía las pilas, disfrazaba. Pues pusieron una vela en el patio de laa lo mejor un entierro. Si había un entierro en- como decíamos. Mi abuela hacía doble dulces, yo casa vieja de mi abuela. Ella estaba muy asustada:tonces yo aprovecharía ¿verdad? Pero no, ¿pa’ vendía más rápido y le pagábamos la locha o el “¿Te das cuenta?, ¡ahí están los muertos!”. Tuve quedónde? Pa’l Bolo. Más de una vez mi papá me bolivita que nos había dado fia’o Luis Alfonso. La decirle la verdad: “No, abuela, es que los muchachosregañó: “¿Qué haces tú por aquí?” “Vendiendo gente humilde es honrada. quieren llevarse un saco de naranjas, entonces
  • 6. 8 CUENT OS D EL ARAÑEROponen una vela para que la gente se asuste y no se para acercarse a una muchacha y sacarla a bailar, ciones iba a La Chavera a jugar bolas criollas,acerquen al patio”. Los fantasmas de Sabaneta. agarrarle la mano, un esfuerzo grande aquel. Pero a bañarnos en el río. Los muchachos le dijeron: mi amigo, que era el triple de feo que yo, sospe- “Don Hugo, ¿usted no cree que Huguito esté me- chaba que las muchachas no iban a bailar con él tido en eso?”. Ellos ya intuían, porque me cono- El pr imer d i scurso o aceptarle una conversación. Teníamos catorce cían de tanto hablar en la cancha de bolas, en el años, éramos unos niños. Entonces él decía: “Yo río, por allá en bicicleta, caminando por esas cos-Recuerdo la primera vez que di un discurso, cuan- no bailo con ninguna muchacha hasta que no se tas de ríos. Mi papá les dijo, lavando la cochinera:do llegó el primer obispo a Sabaneta de Barinas. defina ideológicamente”. Y él estaba comenzando “No, no, ese no se mete en eso”.Estaba en sexto grado y me pusieron a leer unas por los caminos del marxismo, hijo de un marxis- En cambio, cuando Cecilia, la vecina, llamó apalabras, a darle la bienvenida al obispo Gon- ta muy respetado, un profesor barinés. mi mamá: “Mira Elena, dijeron por Radio Barinaszález Ramírez, algo así se llamaba. Y ese mismo que hay una rebelión militar”. Mi mamá se pusoaño, un 12 de marzo de 1966, me correspondió a rezar “porque ahí tiene que estar Huguito”. Loleer también un discurso en la Plaza Bolívar, El Pe nsamie nto que son las madres, ¿no? Mientras mi papá de-de Sabaneta de Barinas, a nombre de los mu- cía: “No, tranquilo que ese no se mete en nadachachos del Colegio Julián Pino, donde hice mi Mi papá empezó a dar clases de primaria, por allá de eso”, mi mamá desde que le dijeron se puso aprimaria. Nunca se me olvida una frase de ese en Los Rastrojos. Tenía sexto grado, no había li- rezar. “¡Que no me lo maten!, porque estoy segu-discurso que escribió mi padre: “La bandera ceo en Barinas. Luego consiguió un puestico de ra de que ese está ahí”. Te quiero, mi vieja, Elena.que Miranda trajo y que Bolívar condujo con maestro por allá en un monte, pues. ¡Ah!, pero en- ¡Muy sabrosa la delicada!, las hallacas y la maza-gloria”. Eso se me grabó para siempre. tonces se inscribió en los cursos de mejoramien- morra que me trajiste. Me queda todavía un po- to del magisterio, una cosa buena que había. No quito, voy poco a poco. No le doy a nadie. todo lo pasado fue malo. Eso venía desde mucho Ofasa antes del año 1958. Entonces mi papá venía a Ca- racas en agosto y traía libros. Cuando el terremo- L os d ed os d e m i padr eCuentos de familia. Hay que ver cuando nos reu- to de Caracas mi papá estaba aquí y lo lloramosníamos. Ahora casi no tengo tiempo. A veces la mucho: “Se acabó Caracas”, decían por radio. Y Acabo de hablar con mi padre y a mi padre lo amo,familia sufre el impacto de todo esto. Desde aquí los rumores allá en Sabaneta: “Caracas se acabó”. lo admiro y, además, lo metí en este lío. Mi padreun saludo y un recuerdo a mis hermanos. A Aní- Después llegó un telegrama al otro día: “Es- Hugo de los Reyes Chávez, un maestro jubilado.bal le decíamos “Boca’e bagre”. A Nacho, “Chu- toy vivo, estoy bien”. Y llevó una enciclopedia, Estaba criando cochinos y gallinas ponedoras des-rro mogotero”. Nacho era flaquito y paletú’o. creo que francesa, “Quillet”. Me prometió un de hacía varios años, hasta el 4 de febrero en laA mí me decían “Tribilín” o “Bachaco”. A Adán amigo francés conseguirme una de la época, mañana. Dejó las gallinas, dejó los cochinos, dejóle decían “Macha macha”. Al negro Argenis le porque se perdieron esos libros. El último que cuatro vacas flacas, dejó un fundito que le costódecían “El Indio” o “Curicara”. Y a mi hermano vi lo tenía mi hermano Adán. Después no sé, toda su vida de maestro y se fue a la batalla.menor, Adelis, le decían “Ofasa”. al mismo Adán se le perdió en estos huracanes Él andaba fundando comités bolivarianos ¿Saben por qué? Ofasa era una cosa interna- que se llevaron muchas cosas. Pero ahí había por los pueblos y buscando firmas para la liber-cional, una oficina. Creo que era de los yanquis, muchas recomendaciones: filosofía, matemática, tad, no de su hijo, sino de los soldados. Yo estabano estoy seguro. Sospecho que era algo raro, historia; era como mi Internet entonces. prisionero, me enteré y lo lloré. Incluso escribí unporque era una agencia de ayuda humanitaria Yo era un niño y me bebía aquellas páginas. Y poema llamado “Los dedos de mi padre”, que sey había propaganda por radio, allá en Barinas: una de las recomendaciones que había allí, que perdió porque me allanaron a los pocos días y se“Ofasa lo visitará en su casa”, “Ofasa atiende a la apliqué toda mi vida, era la siguiente: “Usted llevaron los manuscritos.la humanidad”. Y Adelis estaba chiquitico. Ten- piense”, decía alguna página de aquellas. Yo lo Y perdió tres dedos porque se desprendiódría como ocho, nueve años. Él era muy meti’o y apliqué. Si estás en la mañana limpiándote los la carrucha en esos ríos donde no ha llegado laquería estar en todo. Entonces llega una señora dientes, piensa lo que estás haciendo: “Me es- mano del desarrollo y todavía se pasan en carru-que vivía en la calle, una indigente que andaba toy limpiando los dientes”. No estés ahí como cha, por allá en los llanos, en el pie de monte. Re-pidiendo ropa y comida por las casas. Adelis si fueras un árbol, que no piensa. Si estás “pit- cuerdo que hablaba de las manos de mi padre, lasestaba por la ventana del cuartico, y mi abuela chando” en el béisbol, piensa. Si estás disfru- mismas que me enseñaron a escribir la a, la e, la i,Rosa ahí limpiando. Él ve que la señora viene pa’ tando con unos amigos, unas amigas, piensa. El la o, la u. Las mismas que junto a las de mi madrela casa, y entonces le dice: “¡Mamá Rosa, mamá pensamiento es clave para entender lo que uno y su amor, hicieron posible, por la mano de Dios,Rosa, ahí viene Ofasa!” Porque por radio él oía: está viviendo, para no pasar por este mundo así que viniera al mundo junto con mis hermanos.“Ofasa lo visitará en su casa. Ofasa atiende a la como si fuera una nube que pasó.humanidad”. Por eso le decimos “Ofasa”. El vi ej o com o un gu err er o ¡Que no me lo mate n! A sun to i d eológ i c o El día jueves en la noche mi padre sufrió un En La Chavera estaba mi padre el 4 de febre- accidente cerebro vascular, cumpliendo conComo un amigo nuestro allá en los años ‘60, en ro de 1992 en la mañana, como todos los días, sus labores allá de gobernador de Barinas. SeBarinas. Ustedes saben que yo soy feo, él era el con sus cochinos y cuatro vacas. Llegó alguien la pasa por los pueblitos atendiendo a la gente,triple de feo que yo. En las fiestas uno tenía que en bicicleta a decirle: “Mire, don Hugo, que hay viviendo con la misma angustia existencial quehacer esfuerzos. Había otros que se peinaban de una rebelión militar, que unos militares se al- vivimos nosotros ante la tragedia de los cam-medio lado y no sé qué más. Además, uno siem- zaron”. Eran unos muchachos, vecinos que te- pesinos, y cumpliendo con sus responsabilida-pre con la misma ropita, unas botas de goma ahí. nían allí también un ganadito. Ellos me conocen des. Fue sorprendido, una emboscada de la vidaUno tenía que hacer un esfuerzo muy grande desde hace tiempo, porque yo siempre en vaca- como yo la llamo.
  • 7. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 9 El viejo como un guerrero se paró, lo trajimos Nunca olvidaré, como padre, la noche del 3 de sus cosas, con sus brincos. Una vez se cayó deesa madrugada a Caracas y llegó una doctora a febrero de 1992: dejar la casa, dejar los hijos dor- un guayabo allá en Elorza y se le zafó el brazo.hacerle preguntas. Algo importantísimo es que midos, echarles la bendición, darles un beso, dejar Tenía como siete años. Tuve que traérmela en unpapá nunca perdió la conciencia, y Dios median- la mujer y salir con un fusil en la oscuridad. ¡Eso camión, en pleno invierno, hasta Barinas.te se está recuperando. Pero esa madrugada, es terrible!, porque uno deja un pedazo del alma. Yo con aquella niña por aquellos caminos in-como a las cuatro de la mañana, llegó la docto- transitables, con aquel brazo que le bailaba. Lara. “¿Tú sabes silbar?”, le dijo. “¿Qué quieres que operaron en Barinas y le pusieron el brazo ente silbe?”. Yo lo veía muy preocupado, pero por Rosa V irginia su sitio. Luego, yo le pichaba a Huguito y Ma-dentro con una gran esperanza al verlo con aque- ría “quechaba”. Ella me lanzaba de regreso y lalla picardía, ahí guapeando. Después le dice la Mañana 6 de septiembre cumple años Rosa Vir- pelota salía hacia los lados. No la lanzaba dere-doctora: “¿Pero tú silbas y cantas también?”. “Sí”, ginia Chávez Colmenares, mi niña, la negrita cho. Yo le decía: “Tú eres brazo loco”, así que ley le cantó una canción, una canción viejísima. Rosa, que Dios me la bendiga. Nació en Mara- decían “la brazo loco”. Papá fue parrandero. Yo era muy niño y él tenía cay, yo era teniente apenas. Le dije al Comandan-un amigo llamado John que tenía una guitarra y te de batallón: “Deme un permiso que mi mujerellos cantaban, daban serenatas y a veces los vier- va a parir”. Y me vine en la mañanita a Caracas, Nac i ó Hugu i t ones llegaba a medianoche. Imagínate tú, era maes- a buscar real, porque no tenía para pagar el par-tro de escuela y vendía carne por los campos en to y el seguro no me cubría sino una pequeña Recuerdo cuando nació mi hijo Huguito, que esun burro negro. Conoció a mi mamá que nació y parte. Además fue un parto un poco difícil el de Hugote ya; está más alto que yo. Lo vine a cono-se crió en un campito más adentro del pueblo, en Rosa Virginia. Nancy, su madre, mi primera es- cer a los tres días porque estaba yo, como siem-las costas del Caño de Raya, un caserío que se lla- posa, a la que recuerdo con mucho cariño. pre, entregado a mi vida de soldado. Nancy se fuema Los Rastrojos. Ahí nació mi mamá. En las Frías No tenía ni carro. Me lo prestó el subteniente a parir a Barinas y yo andaba en una comisióneran casi puras hembras ¿no?, y buenas mozas. Chávez Tovar, un compañero del batallón blinda- con unos tanques, en maniobra. Por allá, en me-Papá se la trajo en el anca del burro y se casaron. do Bravos de Apure. Tenía un Fairlane 500, rápido. dio de un tierrero, unos tanques y unos soldados, Cuando nació Adán, el mayor, papá tenía Así que me vine, como una bala a Caracas, al ipsfa, me llegó el mensaje: “Parió macho”. Celebré entreveinte años; mi mamá diecisiete. Yo nací al año con una carta del Comandante para aligerar. Yo tanques de guerra y entre soldados el nacimiento.siguiente. Somos seis varones en fila india. A mi había pedido un crédito personal, seis mil bolíva- “Se llamará Hugo Rafael”, dije desde allá en unpapá lo recuerdo, chico, jugaba béisbol; de ahí res para pagar la clínica. Llego y me meto y hasta mensaje a la mamá y a la abuela, mi mamá.nació mi pasión por el béisbol. Papá es zurdo, me pararon firme. Había un coronel ahí que no me Al tercer día fue que pude salir. Me dieronjugaba en el equipo “Los Centauros” de Saba- quería atender o estaba muy ocupado; tuve que pa- permiso, llegó otro capitán a relevarme y aga-neta, en un peladero de chivo, jugando primera rármele al frente: “Atiéndame que es urgente”. Por rré un autobús de Carora hasta Barquisimeto.base. Lo recuerdo también de bochador de bolas fin me dieron el cheque, un chequecito, hermano, Allí un primo me llevó hasta Barinas. Llegué acriollas, con la zurda. Él sacaba la bola por un lo cobré a las 11:30 en el mismo banco del ipsfa. Barinas y consigo a la familia triste, porque ellado, “pac”. Prendo ese carro y llegué Maracay en menos niño nació con el píloro pegado, que es como Y le cantó esa vieja canción a la doctora, a de una hora, directo a la clínica. Cuando voy en- una válvula que está al final del esófago. Esolas cuatro de la mañana. Es una tonada hermo- trando por el pasillo largo de la clínica veo al ma- lo aprendí esa vez. El muchacho chiquitico ysa que termina diciendo: A mí me dicen llanero, ay, yor Richard Salazar, que era segundo comandante lo iban a operar. Por fin no hizo falta, no hubo del batallón, y un grupo de oficiales. Y lo primero operación. Después fue que se le abrió muchosí / y de eso no me quejo / porque traigo mi sombrero / que me dijo: “Perdiste la apuesta”. Yo había apos- el píloro, comía mucho y se puso como Juanporque traigo mi sombrero de paja y con barboquejo. tado que era macho, y es más, le había comprado Barreto, parecía una pelota blanca, porque era un bate de béisbol. Perdí una botella de whisky, blanquito mi muchacho. ¡Que Dios lo bendiga!, U n p e dazo d el alma que en ese tiempo se podía apostar. Claro, quedé y a todos los muchachos de Venezuela. endeudado. Yo no tenía pa’ pagar esa botella, se laYo fui padre la primera vez a los veintiún tomaron ese mismo día. Bueno, ya estaba la negri-años. Nació Rosa Virginia, mi terrón de azúcar. ta Rosa Virginia chillando allí felizmente. N o l es t en go m i ed oFue creciendo Rosa y vino María y después Hu-guito. Los veía a ellos muy pequeños, pero yo de- ¡Ah!, entonces, me di cuenta de algo que yo nocía: “Estos no son los únicos niños del mundo”. “La braz o lo co” había descubierto: el miedo a los poderes fácticos.Yo veía que ellos tenían vivienda, que podían Vean los periódicos. Bueno compadre, a mí no meir a la escuela. Si se enfermaban, los llevaba al María Gabriela nació en aquella sabana de Bari- importa. A mis hijas les dicen de todo, hasta a laHospital Militar. nas, y en ese día tan especial siempre íbamos en más chiquita, pues, se meten con ella, con ellos, Recuerdo que cuando veníamos a Caracas, su cumpleaños a los desfiles y las cosas del Día con mi hijo, mis padres. No me importa nada, yme paraba en la autopista, en algún borde y les de la Bandera. Entonces ella asociaba todo aquel ellos lo saben. No le tengo miedo al qué dirán,decía: “Miren, ustedes tienen suerte. Tienen un colorido a su cumpleaños. Un día le dije: “Yo te ni al qué harán. Dios me cuide los hijos y lospadre que puede, más o menos, proporcionar- iba a poner María Bandera”. “¡Papá, te hubie- hijos de todos nosotros. Un día les conté algo ales un sustento, porque soy militar profesional ra demandado!”. Porque María salió así, libre mis hijos, los grandes, porque empezaron a llegary tenemos un sistema de seguridad social que como el viento, como la bandera. Ella ondea así. amenazas cuando no tenía forma de protegerlos.los atiende a ustedes. Pero allá arriba, en aque- Cuántos recuerdos. Tu infancia más lejana, tu Ahora el Estado está obligado a protegerlos, esllos cerros, vean cómo andan los niños, muchos compañía en los desiertos; nunca fue un desier- una obligación constitucional. Yo andaba porsin padre, muchos sin atención de ningún tipo”. to, siempre estaba alguien allí. Nunca uno anda las calles, y me divorcié. Nancy con sus tresEs decir, fui preparando a mis hijos para lo que solo, incluso Jesús siempre anda con nosotros, el muchachos en Barinas, solos. Yo les mandabavino después, que fue muy doloroso. de Nazareth. María siempre allí, con su alegría, una platica, y una casita por allá que pudimos
  • 8. 10 CUENT OS D EL ARAÑEROmedio acomodar. Eso fue lo que les dejé, no Las cue ntas de Ro sinés chachos también, a visitar una pequeña finquitatenía más nada. Y me fui por los caminos a que tiene mi padre desde hace más de veintecumplir con lo que tenía que cumplir. Ustedes saben quién me imita a mí, pero per- años. Allí echamos una partida de bolas criollas. Un día amenazaron que si yo seguía hacien- fecto, Rosinés. Se para y saluda: “Permiso, mi El gobernador de Lara, mi amigo, nuestro amigodo lo que estaba haciendo, iban a secuestrar a comandante en jefe”. Un día, caminando por en- Reyes Reyes y yo, contra dos de mis hermanos, yuna de mis hijas. Estaban de doce años, quince tre unos árboles, andaba vestida de soldado, me también les ganamos en bolas criollas. A paso deaños, y esa edad tan difícil. Entonces reuní a las dijo: “Papi, yo quiero ser paracaidista”. Por su- vencedores les metimos el primer zapatero deldos mayores, porque Huguito tenía diez. Igual puesto la idea no me gusta mucho. La María, mi siglo, quedó escrito allá. Tenía como cinco añosles dije: “Muchachas, cuídense”. Porque ya era hija, fue la que se lanzó de un avión. Aquí está que no jugaba una partida de bolas criollas enla edad de salir de noche, el novio y la adoles- uno de los culpables, se lanzaron sin avisarme a ese sitio tan querido. Yo le decía a Rosa Virginia:cencia. Esa época tan bella, pero tan peligrosa mí, chico. “¡Mira, mi vida, cómo pasa el tiempo! Yo te vial mismo tiempo. Alguien dijo: “El que tiene un Ahora Rosinés me dice que quería ser para- así, como la nieta, cuando tú aprendías a cami-hijo tiene todos los miedos del mundo”. Y re- caidista y ella estaba sacando la cuenta —fíjate, nar y andabas por este mismo patio queriendocuerdo que a mis dos muchachas grandes les matemática—. Ella tenía como siete años, empe- agarrar el mingo”. Tú sabes, los niños se meten.conté algo que leí, de algo muy cierto que ocu- zando en la escuela, segundo grado. Yo le dije: “¡Epa!, quiten los muchachos, apártenlos”.rrió en la guerra española. Un general español “Tendrás que esperar a ser mayor de edad”, ga- Jugué unas partidas de chapita también. ¡Fíjatedefendiendo una plaza, y la fuerza enemiga le nando tiempo. “Tendrás que esperar a que cum- que ahí también ganamos! Tuvimos suerte ese día,capturan un hijo adolescente. Lo llaman por plas dieciocho años”. Se puso a sacar la cuen- ¡pregúntale a Adán! Es más, Adán era el pitcherteléfono y el general enemigo le dice: “Mire, ta, la carajita. Seguimos caminando y al rato se contrario. Éramos tres equipos. Hicimos un tú pi-general, aquí tengo a su hijo preso. ¡Ríndase! para: “¿Papi, o sea que faltan once años para que des allí, tú pides acá. A mí me tocó jugar con miSi no se rinde, morirá su hijo”. El general repu- yo pueda saltar en paracaídas?”. “Bueno, más o hermano Argenis, mi hermano Adelis y mi sobrinoblicano le respondió: menos por ahí, once años”. Y seguimos cami- Aníbal, un muchacho de quince años que acaba de nando con unos perros, porque ella tenía unos ir a la selección nacional de béisbol. Claro, tenía- — “¿Está mi hijo ahí?”. perros allá. Se para otra vez: “Papi, ¿cuánto te mos tanto tiempo sin jugar. No había chapitas, mi — “¡Sí!, aquí lo tengo, ¡ríndase!”. queda a ti de presidente?, ¿hasta el 2021?”. Yo le hijo Hugo y mi sobrino Ernesto las fueron a buscar — “¡Por favor!, ¡póngame a mi hijo!”. dije, “no, no, yo no sé”. “Bueno, 2021 será”. al pueblo de Camiri. Agarramos el palo de la es- — “¡Aquí está!, óigalo”. Sacó la cuenta: “Oye, te quedan a ti trece coba de la casa. “No me vayan a partir la escoba”, — “¡Papá!”. años, o sea que cuando yo cumpla dieciocho a ti decía mi mamá, como siempre. Por fin, apareció — “Hijo, ¡muere como un hombre!”. te quedan como tres de Presidente”. Le dije: “Yo otro palito por allá y empezó la partida. Pregúntale ¡Así tenemos que ser los verdaderos revolu- no sé, pero eso es la cuenta que tú estás sacan- a Adán, para que tú veas. Tres en base y me pongocionarios! do”. “¿Y tú podrás saltar?”, “¿cuántos años ten- yo, ¡paf!, triple. Triple era si la chapita caía sobre drás tú?”, “¿cincuenta, sesenta y pico de años?”. el techo, si pasaba más allá era jonrón. No hubo O sea lo que ella estaba pensando era tirarse jonrones ese día. Ganamos en chapita, ganamos en El trapo rojo conmigo de un avión, compadre. “No nos tirare- bolas criollas. Pero perdimos una partida de domi- mos de un avión, mi vida, pero podremos jugar nó la noche del 31. En el día fue que ganamos.Cuando estaba en Yare, María me escribió car- dominó, a lo mejor, o jugar…” “¿Qué?”. “Bolas Y fuimos a la orilla del río. Esa orilla de ríotas, poemas y cosas muy hermosas, del alma. Es criollas que te gustan tanto”. es un bosque muy tupido. Nos fuimos a explo-que ella escribe del alma. Y una cosa muy her- rarlo por un caminito, unos topochales, y llega-mosa, una vez de un trapo rojo. ¿Te acuerdas mos al río. Ese ya no es el Santo Domingo niMaría? Porque en la cárcel, cuando ellos se iban, 3 1 de dicie mbre e n fam ilia el Boconó. Estamos hablando del Pagüey, ya enyo sacaba un trapo rojo por la ventana. Ella dice la vía hacia San Cristóbal, pero muy cerca de laque sigue viendo ese trapo rojo. Eso es profun- Tenía varios años que no pasaba el 31 con toda la ciudad de Barinas. Claro que yo andaba tratan-do, un símbolo. familia, y especialmente con los viejos, los her- do de pasar como desapercibido. Había muchos Luego un momento muy difícil del Movimien- manos, y aquella sobrinera, los hijos, nietos, et- niños bañándose, alguno me vio y empezaron:to Bolivariano, en que yo había sido detenido una cétera. Le llegué de sorpresa a mi hermano Adán “¡Chávez! ¡Chávez!”. Bueno, tuve que bajar a sa-vez y me mandaron a Oriente, andábamos en di- a su casa y estaban, como siempre, jugando do- ludarlos con la familia. Porque ahí hay una islitaficultades. El Movimiento se vino abajo y había minó. Desde hace quince o veinte años es la par- muy bella en el río Pagüey, que desde hace mu-desconcierto, persecuciones, mucha vigilancia. tida de dominó en la tarde. Yo juego un estilo de chos años la gente llama “La Isla de la Fantasía”.Hubo una infiltración, una traición de alguien dominó que bautizaron allá como “suicida”. Tenía Ahí van muchos niños, familias enteras se vanque habló. Entonces, Huguito, una vez que vine varios años que no jugaba. Me conseguí un viejo en caravanas de camiones, de carros. La gentea la casa, me dice: “Papá, escribí esto”. Hizo un amigo, hicimos una buena partida, un match, y lo lleva chinchorros y pasan todo el Año Nuevo a ladibujo así como unas rayas, como un río, y un ganamos aplicando el “suicidismo”. Mis herma- orilla del río, bañándose en un agua muy fresca,jeep, un carrito así, y abajo una leyenda: “El río nos juegan mucho dominó. Yo no sé jugar. Pero en las aguas del río Pagüey.corre duro pero es bajito y los ‘jices’ pasarán”. Yo uno de mis hermanos, cuando la mano ya lleva Tenía varios años que no me sentía, ¿cómoleí y le dije: “Dios mío, muchacho, qué alma, ¿de tres o cuatro vueltas, sabe qué piedras tiene este, puedo decirlo? Sí, lejos del mundanal ruido, adónde sacas tú eso?” Fue un mensaje al padre que qué tiene el otro y el otro. Él cuenta cuántas pin- la orilla de un río, caminando por un bosque dellegó un poco cabizbajo, cansado. Yo viajaba de tas han salido y cuántas no han salido. la mano de mis hijos, de mi nieta, de mis viejos,Maturín en mi carrito viejo, solo hasta la casa. En Luego estuvimos brindando en la noche del de mis hermanos, de amigos y de amigas. Comoese tiempo andaba como con lepra, nadie se me 31, por lo que pudo haber sido y no fue; y el brin- una magia. Yo me olvidé de presidente, me ol-acercaba. Y después decía la leyenda: “Y saldrán dis del futuro, el brindis de lo que va a ser Vene- vidé de todo eso y volví a ser el niño aquel, elcon barro, pero los lavaremos”. Fíjate tú. zuela y será. El día primero me fui, con los mu- muchacho aquel que anda por dentro.
  • 9. CRÓNICAS DE PELOTA B at e ar pa ’l top ochal año 1969 cuando iba hacia las Grandes Ligas. muchacho, pero le decíamos ‘el Juan Marichal El “Látigo” tenía 23 años cuando cayó aquel venezolano’”, en Dominicana, en Puerto Rico, enA veces uno era palo y palo. Cuando un equipo avión, allá en Ziruma. Era un domingo, me le- todo el Caribe.está perdiendo diez a cero, le entran a palo a to- vanté un poco tarde. A mí se me vino el mun- Entonces al “Látigo” Chávez lo traen a relevar,dos los pitchers; el equipo se desmoraliza. Aque- do. Tenía, catorce años y el sueño de ser como creo que en un quinto ining tres en base tenía elllos juegos se convertían en una masacre, pues. el “Látigo” Chávez. Caracas y venía la toletería. Imagínate tú: VíctorPor eso pusieron el nocaut, ¿no? En la pelota En ese tiempo uno no veía televisión. Uno Davalillo, José Tartabul y César Tovar que en pazsabanera a veces uno metía 40 carreras. Adrián oía los juegos por un radiecito de pila. Nos po- descanse. Ese era el trío. Y el “Latiguito” los haFrías, mi primo, al que llaman “el Guache”, era el níamos en grupo los vecinos a oír el juego. Yo ponchado a los tres en fila. Nunca lo olvidaré.más grande de todos nosotros e impuso la nor- le seguía la pista al “Látigo” en una revista que Nosotros pegamos gritos aquella noche. Termi-ma de que cuando la pelota se pierde en el to- llamaban Sport Gráfico. Al “Látigo” Chávez lo namos peleados con los caraquistas en la esquina.pochal, pues uno da carrera y carrera hasta que operaron de una calcificación en el codo del bra-aparezca. Adrián era vivo porque, como es zurdo, zo de lanzar, comenzando el ‘68. Así que en esabateaba para el lado del topochal. temporada no jugó. Iba al dogout y aparecía por Cai man era en el barr i o Nosotros éramos una pila de carajitos, como ahí. De vez en cuando trotaba con el equipo Ma- Cor om ot ode diez y once años, y ya él era un muchacho gallanes. Así que lo extrañamos mucho el añode catorce. Como yo soy zurdo también apro- ‘68, bueno y no volvió. Se fue para siempre. Nosotros teníamos el equipo de béisbol de la Ro-veché la regla esa. Uno bateaba con una tablita Una noche, en 1967, jugando contra el Cara- dríguez Domínguez e íbamos a jugar los fines deasí, ¡pum!, pa’l topochal. Una vez anoté como cas, estábamos ahí en la placita Rodríguez Do- semana al barrio Coromoto, más allá del aserra-12 carreras; no aparecía la pelota, había caído mínguez oyendo el juego, caraquistas y magalla- dero. Pero ese era un campo, un peladero ahí yencima de una mata de topocho y mi hermano neros. Ahí estábamos todos, vecinos y amigos. aquel tierrero compadre, como talco, la tierraAdán buscando la pelota. Adán también es zur- Mi papá pues, furibundo magallanero. Caracas floja. Porque pasaban muchos camiones pordo, así que también bateaba para ese lado del tenía tres en base sin out. Aquella noche fue de ahí, roleros.topochal. gloria para nosotros los magallaneros y es- Viene un tipo del barrio Coromoto, uno alto- pecialmente los chavistas. Resulta que traen al te, y batea un rolling. Yo agarro el rolling, pero “Látigo”. Era un muchacho, veinte años tenía. Ve- él sale corriendo arrastrando los pies. Claro, El “ L áti g o” C hávez nía de un nacional de béisbol donde representó al esa era la técnica. Aquel tierrero y uno no veía Distrito Federal, en Margarita. Allá se ganó el apodo la primera base, un desastre. Yo lancé a prime-Nunca olvido que ese fue uno de mis sueños. del “Látigo”, porque levantaba muchísimo la pier- ra pero él iba corriendo levantando tierra. LaDetrás del ejemplo del “Látigo” Chávez. Isaías na, a lo Juan Marichal. Un señor puertorriqueño primera base no vio el tiro y la pelota se fue.Chávez, a quien yo admiré tanto y que murió el me dijo: “Yo no recuerdo como se llamaba aquel Él siguió levantando polvo, y segunda, tercera.
  • 10. 12 CUENT OS D EL ARAÑEROLlegó a home, anotó en carrera. Imagínate tú, el primer taxi que pasaba. Y yo perdido en Cara- a los años mataron al señor para atracarlo. Bueno,barrio Coromoto. Nunca se me olvidan esas tre- cas, pero me iba a casa de mi tío Chicho Romero, yendo al Cine Arauca, caminando por esos barrios.mendas caimaneras. Ahí jugábamos todo el día que era chofer de un por puesto, de una camio-sábado y domingo. neta. Vivía con su mujer en la calle Colombia, de Catia, cerca del mercado. En una casita que Champ i on estaf ad or tenía una habitación, y un cuartico allá atrás. A n o t en ese zurdo Ahí llegaba yo. Me iba de azul y le dije al señor: Una vez en un torneo Interfuerzas quedé cham- “¿Cuánto me lleva hasta Catia en la calle Colom- pion estafador. ¡Fíjate tú!, me robé como siete ba-Recuerdo cuando decidí venirme a la Academia bia?”. “Cinco bolívares, vamos, un cachete”. ses en un torneo. Yo era rápido de piernas en esoMilitar a probar suerte en la vida, porque que- Uno se montaba atrás, se quitaba los guantes, de salir a robar. Mi hija Rosa Virginia estaba pre-ría ser pelotero profesional. Resulta que me vine y mirando hacia los lados, viendo a Caracas. An- sente el día de las premiaciones. “Teniente Hugosin permiso de mi papá. Él quería que estudia- daba asustado, era un veguero, pero del monte Chávez”. Salgo yo, y mi hija me pregunta: “Papá,ra en la ULA, en Mérida, que era más cerca de adentro. Yo vine a sentarme a ver televisión ahí, ¿qué es eso de estafador?, ¡explícame!, ¿cómo esBarinas. Yo quería ser ingeniero también. Pero chico, en esos años. Pues entonces pasaba por eso de estafador y no estás preso?”. ¡Imagínateagarré un maletín viejo donde metí los spikes, el el Cementerio General del Sur, miraba la tumba tú!, tuve que explicarle a mi negrita varias vecesguante y la camiseta de Magallanes, vieja y raída del “Látigo Chávez”, me la imaginaba. El chofer, hasta que entendió.que me ponía de vez en cuando. Y me vine a Ca- en vez de tomar la autopista por los túneles, se A mí me encantaba que Encarnación Aponteracas a buscar a Chicho Romero, un tío político metió por la avenida Nueva Granada hasta el me diera seña a robo cuando estaba en primeraque estuvo casado muchos años con una tía mía, cine Arauca. El viejo cine Arauca donde yo iba base, abriendo bastante ahí. Seña de robo cuan-hermana de mamá. Luego se separaron y él se con una novia que después tuve por ahí, en Pra- do el pitcher levantaba un poquito el spike y sevino a Caracas pero tío se quedó para toda la do de María. Ahí no había elevado, cruzamos a disparaba uno para segunda base. Una vez, unavida. Llegué a buscarlo a La Castellana, la casa la izquierda. Yo iba ahí, mirando hacia los lados, sola vez me robé el home. Recuerdo que fue enestaba sola, así que me quedé ahí esperando que nuevo, perdido, muy curioso. un campeonato nacional. Goyo, ¿recuerdas? Enalguien llegara. Llegó mi tío como a las cuatro De repente veo a un muchacho jugando cha- Barinas, 1976.horas, andaba de chofer. Me dio un abrazo y pita. Y me digo: “Yo conozco a ese tipo”. Jor- Jugábamos contra Aragua. Yo era ya subte-preguntó que hacía por ahí. Esa noche dormí ge Ramírez, mi amigo, cuarto bate de nuestro niente; estaba en tercera base y el juego empa-en el carro de esa familia, en el asiento de atrás, equipo junior en Barinas, en Nacionales. Zurdo, tado. Encarnación Aponte, el manager, me dice:porque no había habitación disponible. Me tra- primera base y se había graduado conmigo cua- “Coge bastante, Chávez, que el catcher está mediotaron muy bien, me dieron comida. tro meses antes de bachiller. Se vino a Caracas descuidado”, por no decir otra palabra. Resulta Al día siguiente Chicho me llevó a la Academia a estudiar creo que Farmacia, estaba esperando que estaba bateando Goyo Morales, era el shortMilitar y presenté mi exámen. ¿Sabes a quién co- cupo. Y le digo al taxista: “Señor, ¿usted se pue- stop de nosotros, buen pelotero. Yo abro bastan-nocí ese día? A Héctor Benítez, que es para mí un de devolver?” Dimos la vuelta por detrás de los te y cuando el pitcher lanza, agarro bastante te-padre. Siempre lo veo, estuvo en Cuba en el jue- edificios, ahí está la Gran Colombia, pasamos rreno y vuelvo a agarrar terreno. En una de esas,go que hicimos. Héctor fue, precisamente, quien de nuevo y le digo: “Párese aquí, por favor”. Y cuando el catcher va a devolverle al pitcher, se leme anotó en una lista ese otro día que Chicho me me quedo mirando otra vez al muchacho, y me cae la pelota como a un metro del home. Yo melleva porque yo tenía una materia reprobada en digo: “Sí, éste es Jorge Ramírez, no tengo dudas”. voy disparado para home y me deslizo.quinto año. Venenito ayudó a eso, el profesor de “Señor, usted me puede esperar aquí, pero un El catcher busca la pelota y se lanza tapando elquímica. Saqué nueve en el examen final, así que minuto”. “No vaya a durar mucho, nuevo”, me home. Y hay una foto de ese robo del home. Apa-en la Academia no aceptaban con materia ras- dijo. Uno era tan nuevo que hasta los choferes le rece el umpire, que era un amigo que le decíamospada. Pero nos probaron en el béisbol. Héctor decían a uno nuevo. “El Ganso”, y Goyo Morales está con el bate así,Benítez era coach de bateo del equipo de la Aca- Le llego a Jorge y me le pongo de frente. Él con el casco puesto, mirando la jugada. Y al fon-demia. Yo tuve suerte. Me lanzaron tres rectas no me conocía, chico. Yo estaba mucho más fla- do de la foto, detrás en la tribuna aparecen senta-pegadas y metí tres líneas hacia la banda dere- co de tanto trotar y hacer educación física, estaba das mi madre y mi novia Nancy Colmenares, micha. Recuerdo que Héctor Benítez dijo: “Anoten huesudo y con la gorra esa que me tapaba hasta primera esposa, madre de mis tres hijos mayores,ese zurdo”. Anotaron al zurdo Hugo Chávez y las orejas. ¿Qué me iba a reconocer? Y me dice a la que saludo afectuosamente. Es una foto asípor eso entré yo a la Academia Militar de manera Jorge: “Y tú, ¿qué quieres?”. “Jorge, ¿no me co- como para la vida. Nunca la había visto hasta quetemporal, mientras reparaba la materia. noces?”. Me quito la gorra, y me dice: “¡Hugo!”, Goyo Morales me la regaló un día en Barinas, y nos damos un abrazo. Él no sabía que yo era como diez años después: “Mira, Hugo, esta foto, cadete. “¿Qué haces?”, “¿dónde estás?”. No, “en qué foto”. Allá la tengo guardada, Goyo, muchas J uga nd o chap i ta la Academia Militar”. “¿Tú de militar?”. “Sí, vale, gracias, recuerdo de toda la vida. es que yo quiero jugar pelota aquí”. “Yo tambiénYo era recluta, cadete de primer año. Eso fue vale, yo voy a jugar pelota en alguna parte”.como en noviembre o diciembre de 1971. Salí Éramos unos “fiebruos” y estaba jugando chapi- ¡ S tri k e!de permiso un día. Era nuevecito y flaquito. ta. ¿Tú sabes lo que yo estaba haciendo a los diezLa gorra me quedaba grandota y me tapaba has- minutos? Con un blue jeans que me prestó, unas Imagínate que el bateador esté ahí parado y elta las orejas. Entonces uno agarraba un libre en botas de goma del hijo mayor de Josefa –a la que cuento que yo echo de un mayor. Él “pitchaba” yEl Valle, donde hoy están esos edificios. Ahí no conocí ese día y a su esposo, tía de él–, pues jugan- cantaba. A mí me ponchó una vez allá en los pa-había edificios, eran casas y edificios pequeños. do chapita en el edificio Aroa. Ahí pasé cuatro racaidistas. Una bola por aquí, él mismo cantabaLongaray se llama eso. Por ahí pasaban los taxis. años jugando chapita, saliendo con los amigos, ca- strike, y uno reclamaba. “Mi mayor cómo va aUno se paraba ahí vestidito de azul, impecable, minando hasta la esquina de la panadería, la he- ser eso strike”. “Strike, capitán, batee si puede”.con los guantes blanquitos y sacaba la mano al ladería allá, la licorería en la esquina que después Después le metí un foul. Y en dos strikes, un pi-
  • 11. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 13conazo, pero todo el mundo vio que picó la bola equipo que era mucho mejor que el nuestro. Me- Resulta que el bateador mete una tremendaantes del home, porque era softbol bombita, ade- jor “pitcheo”, bateo, mejor defensa, así que era línea hacia el right field, pero corta y de frente.más era caliche. Yo estaba cazándolo para me- una batalla muy dura. Yo estoy a cuatro pasos cuando veo la línea, asíterle una línea entre dos, entre right y center field. Era el juego final de un campeonato militar. que regreso a pisar la base para hacer “pisicorre”.Pero la pelota picó como medio metro antes del Y Pompeyo me dijo: “Vamos a ganar este juego Piso la almohadilla pero, que va, es un movimien-home, y aquel caballero dijo: “Strike, ponchado”. así, chiquitico, con jugadas. Y el catcher, en cada to de devolverse a pisar y volverse atrás; ni queYo coloqué el bate en el medio del home y me re- lanzamiento miraba a Pompeyo y era él quien le tú metas tercera, cuarta, retroceso, le metí hastatiré, lo que me provocó una reprimenda. “Que es decía: “Curva”. Y señas: “Afuera”. Se ponía la mocha. Y además, venía el coronel Maneiro, queuna falta de respeto”, me dijo: “Falta de respeto mano en la rodilla, aquí era adentro, allá afuera; estaba en segunda e hizo “pisicorre”. Viene comoes la suya, que usted va a ponchar a uno así. No, una mano aquí, otra mano por el otro lado. Era una tromba y nos conseguimos en la tercera base:usted tiene que esperar, es el árbitro el que tiene impresionante, aquel hombre dirigía el equipo yo que había regresado a pisar para hacer “pisi-que cantar”. lanzamiento por lanzamiento, y comiendo cara- corre”, Maneiro que venía sin freno, y el tercera melos. Llegamos al séptimo ininng cero a cero. base de la Marina que mide como dos metros. Un Se nos cayó la defensa, rolling al short, tiro malo choque triple y yo quedé debajo de los dos. Bue- El gra n ausente a primera. Un toque de bola, el pitcher agarra, no, así que los muchachos que juegan al béisbol, tira mal a segunda. Entonces me dijo Pompeyo: cuando estén en tercera base, vean bien.Fue unos meses después del 4 de Febrero. En- “Así no se puede ganar. Más no puedo”. Y per-tonces pasó algo muy bonito. Hubo Juegos In- dimos el juego tres a dos. Hicimos después dosterfuerzas en agosto del ‘92. Me enteré por el carreras a punto de toque de bola, robo de ba- L a ban da con trari aperiódico. Y yo, que iba a todos los juegos, es- ses, un hit and run, un squeeze play suicida, bueno,taba preso. Me dijo mi esposa entonces: “Mira casi ganamos el juego. Recuerdo que estaba lanzando en el Universitarioque hay unos juegos y me invitaron que fuera”. ¿Jugar contra Pompeyo? Miren, ¡hay que a un equipo de Grandes Ligas ya retirado. PenséY le dije: “Anda, lleva a los niños, salúdalos”. Ju- ponerse las pilas! Fue manager del equipo de que me iban a entrar a palos. Estaba Antonio Ar-garon en Maracay. ¿Y tú sabes lo que hicieron? béisbol de la UCV durante muchos años y en mas, Víctor Davalillo, se metió Joselo. Le tiré unaEse otro domingo llegó corriendo a la cárcel mi la Academia Militar nos tocó jugar contra ellos. curva a Joselo que todavía está haciendo “cui cui”.hijo Hugo. Tenía como ocho años. “Papá, mira Cualquier jugada era posible. De repente con Yo le estaba dando no hit no run hasta el quinto in-lo que te mandaron”, una pelota con el trofeo dos outs, ¡pum!, toque de bola, y todo el mundo ning que viene Remigio y me metió una línea por“El gran ausente”. quedaba sorprendido. Doble robo, hombres en encima de segunda. ¿Te acuerdas? Traté de lanzar- Yo me puse a llorar de emoción. Allá tengo segunda y primera, robo retardado. Pompeyo te pegado, porque sé que tú eres muy hábil paraesa pelota. Se había perdido. ¿Saben por qué?, Davalillo hacía eso, mandaba a hacer el robo re- batear la bola afuera hacia la banda contraria.porque el gobierno se enteró de la pelota. Mi es- tardado, y se volvía loco todo el mundo. Un día Una de mis debilidades como bateador esposa se la llevó para la casa y andaban buscándo- mandó triple robo retardado. Tres en base, sin que nunca aprendí a batear hacia la banda con-la. Iban a allanar la casa para llevarse la pelota, out, triple robo, toque de bola, ¡terror!, el otro traria. Yo halo la pelota hacia la banda derechapara dar de baja a los que firmaron. Eran to- equipo se aterrorizaba. Con un estratega como pero nunca aprendí a darle a la recta de afuera ha-dos los del equipo de softbol. Entonces le dije a ese, ya el otro equipo está temeroso; cuidado, que cia tercera base. Entonces Pompeyo Davalillo,Nancy: “Esconde la pelota”. La enterraron, esa cualquier cosa puede ocurrir. A veces incluso rom- que es un genio del béisbol, cuando jugábamoses una historia. Después la pelota se perdió. piendo las reglas. nosotros contra la UCV, en la Academia Militar, yHace poco por allá en Mariara, iba por una Pompeyo Davalillo no quiso ir a la fiesta des- yo venía a batear, Pompeyo me quitaba la terceracalle en un camión, un poco de gente y una per- pués del juego de softbol. Quedamos empatados base. Ponía al tercera base a jugar en el “short”,sona: “¡Chávez, aquí está la pelota!”. La pelota contra la Unellez de Barinas, y me dijo: “Mira, y el “short” sobre la almohadilla de segunda; yse la llevaron no sé para dónde para esconderla. Chávez, yo lo que quiero es jugar dominó, chi- la segunda más acá, o sea cerraban el cuadro porVolvió después de quince años. co”. ¿Aquí juegan dominó también? Y se fue por ese lado. Pues, en una ocasión le toqué la bola allá a jugar dominó y perdió hasta la cartera. por tercera y me embasé. P o mp eyo D avali llo Error me ntal P el ota emb oscadaRecuerdo a Pompeyo Davalillo, impresionantepelotero. Era el líder ahí en el dogout, sabía cómo Estábamos perdiendo por una, yo estaba en Esa noche veníamos juntos en el carro, Fidel ymotivar a un equipo a dar la batalla, cómo tras- tercera con el empate y había un out. Pompeyo, yo, ya vestidos con el uniforme de béisbol. Noscender lo individual. Nunca olvido a Pompeyo que es una fiera, me dice: “Chávez, anotas aun- paramos en la puerta, íbamos a entrar al estadioy sus jugadas, su maestría. Me tocó la maravi- que sea con un piconazo, cualquier cosa tú te cuando Fidel me dijo: “Hasta aquí llega mi caba-llosa oportunidad de ser su coach y asistente. Y vas para home, un “rolincito” al pitcher, te vas llerosidad, de aquí en adelante defiéndete comoél me decía: “Chávez, si el juego es a las diez de para home”. Él me conoce, sabe que las piernas puedas”. Él me había dicho: “Mira, Chávez, tela mañana, deben tenerme el equipo a las siete mías se mueven rápido y el home en softbol está recomiendo que hagan carreras en los primerosen el terreno. Uno se acostumbró siempre a una muy cerca. Así que como él me dio esa orden… innings”. Eso yo lo analizaba y le daba la vuelta:hora antes, dos horas antes, pero ¡¿tres horas?! El pitcher lanza y yo tres o cuatro pasos, y re- ¿Qué me querrá decir éste con eso? ¡Claro! Te-Y era para conversar, mirando al adversario. gresaba rápido. Lanzaron dos veces a tercera. nía la emboscada preparada en el cuarto inning.“Mira, aquel que va allá es el center field, tiene Cuidado, quieto en tercera. En una de esas, Pero Fidel se vio obligado a adelantarla.buen brazo”; “aquel es el primer bate, batea la hermano, yo salgo igual, lanzamiento y agarro Estábamos dándoles batazos por todos ladosrecta de afuera”. Y hablando con el pitcher y con tres pasos. Tenía mi distancia bien medida para y adelantó la emboscada para el segundo inning.el catcher. En una ocasión nos enfrentamos a un regresar rápido. ¿Te acuerdas de Germán Mesa? Una barba así…
  • 12. 14 CUENT OS D EL ARAÑEROY una barrigota. Y lo de Kindelán en primera. ¡Y Ustedes no me van a creer, pero yo le metí Castro pide tiempo –esto es verídico– y viene acómo estaba de bravo Remigio Hermoso! Remigio un hit a José Ariel Contreras. Salió a pitchear hablar con el pitcher. Yo lo veo, me acerco a vertomó en serio todo eso y se peleó conmigo como uno con una barriga grandota y una chiva pos- qué es lo que van a hablar, ¿no? Y oigo que leseis meses. Las relaciones se arreglaron cuando tiza, y era nada más y nada menos que este dice Fidel: “Mira, ¿no le puedes tirar más sua-vino con un montón de pelotas en una caja y le Contreras con una almohada por barriga. Yo ve a Chávez?, no le puedes dar un pelotazo adice a Fidel: “Fírmeme todo eso”. Como cuatro lo veo que sale y digo: “Este gordo barrigón, Chávez”. Y dice Contreras: “Eso es lo más lentocajas le trajo. ¡Estaba muy bravo! “Hasta hoy lo ¿quién será?”. Me pongo a batear ahí y cuan- que yo puedo lanzar una pelota de béisbol, Co-respeté a usted”, le dijo a Fidel. do lanzó la primera recta, ¡fuaz! No la vi. Fidel mandante”. Y eran como 90 millas.
  • 13. DEL CUARTEL L o s Ceni c i entos Entonces yo agarraba un taxi y me bajaba en A veces uno se llevaba una arepa escondida la calle Brasil de Catia. Me quitaba el uniforme, en la gorra o por allá adentro, tú sabes. Varias ve-Uno salía el sábado si pasaba la revista de la unas botas de goma, un blue jeans, una franelita, ces pasé arepa de contrabando, sobre todo cuandolimpieza de armamento. ¡Ay, ya, yai!, Primero una gorrita para que no me vieran el corte, que sabía que quien estaba de guardia en la preven-los sábados había trote a las cinco de la maña- lo conocían a uno por el corte de pelo. Entonces ción era un alférez buena gente. Entonces nona, a veces al cerro. Los últimos veinte no salían a jugar chapita en la esquina con los muchachos. había lío. Pero si era un alférez severo, ni locopara la calle, se quedaban encerrados. Después De vez en cuando una friíta ¿no?, en la tarde del uno llevaba una arepa. Aquel alférez me mandódel trote uno limpiaba el fusil. Uno le metía al sábado. En la noche una rumbita, alguna cosita a que me devolviera y que tenía que llevarle unafusil un guaralito por el ánima, la sacaba por aquí por allá. Pero resulta que a los cadetes las mu- arepa. Yo no tenía una locha, de dónde iba a sa-y le daba. Y otra vez “ra, ra, ras” con un poquito chachas nos llamaban “Los Cenicientos”. ¿Por car yo para comprar arepa, y si hubiera tenidode aceite para evitar que la pólvora se coma el qué?, porque teníamos que irnos poco antes de tampoco le compro la arepa. Bueno, me mandócañón por dentro. Tenía que estar brillante como la medianoche, como la Cenicienta. Había que a darle la vuelta al patio, como cien vueltas diun espejo. “¡Nuevo, limpie el ánima que no se estar allá en la Academia a las doce de la noche, por la arepa esa.vaya a comer la pólvora el cañón!”. Y había que fin del permiso. Así que cuando uno estaba co-limpiar el conjunto móvil, quitarle la corredera. giendo calor, a las once de la noche, uno: “¡Ay,“No se te olvide, nuevo, limpiar el guardamano por me voy! Voy a vestirme de azul y a buscar un El rumor d e L a M uertadentro. Porque por ahí te van a pasar revista con carrito y vámonos!”.un punzón y un algodón”. Si sacaba sucio, uno ¡Mire!, este tema de los rumores y como un ru-no salía para la calle. mor y otro bien planificado, de manera perversa, Así que después de pasar el trote, la limpieza La ar e pa de El Caviar puede alterar la paz, la tranquilidad de un pue-y la revista del armamento, de los dos fusiles: el blito, o de un grupo humano o de un país com-FAL, que es el de combate y el FN-30, el de desfi- ¿Quién se acuerda de aquella arepera? ¡El Caviar! pleto. Hay muchos ejemplos que uno ha vivido.le. Había que limpiarlos los dos, aunque el FAL Se acabó El Caviar, vale. Más de una vez tuve que Yo les voy a contar uno:es el más complicado por las piezas modernas darle como cien vueltas al patio. ¿Saben por qué? Cuando éramos cadetes había uno llamadoque tiene. El FN-30 es mucho más sencillo. Ha- Había un alférez en la prevención que era un in- José María Morales Franco. Le decíamos Willybía que limpiar el dormitorio y ponerlo brillan- moral. Uno venía de la calle y con el único bolívar Mora, un cadete muy famoso. Yo le guardo mu-te, había que limpiar el escaparate y arreglarlo. que le quedaba había pagado el carrito y llegaba a cho afecto y recuerdos. Coincidimos en el pe-A uno le pasaban revista de las franelas dobladi- comer una arepita ahí en El Caviar, antes de cru- lotón, nos hicimos amigos. Él era más antiguo.tas, las medias, arreglar los libros. Después de zar el puente donde se acababa la libertad, antes Varias veces salimos por Caracas de permiso, atodo eso, a mediodía estaba uno rompiendo la de entrar a la Academia. Viene un alférez de la pre- una fiesta. Él cantaba muy bien. Allá está en Ma-marcha a la calle. vención y me dice: “Mire, nuevo, arepa al fren...” turín, pidió la baja de teniente. Willy Mora era
  • 14. 16 CUENT OS D EL ARAÑEROun personaje. Éramos de la sala de periódicos, tar guardia tres días después en la bendita reja grupo como de cien soldados. Ese muchacho esta-porque yo dibujaba más o menos, y me gustó esa, y les juro que monté guardia electrizado ba recién graduado de subteniente. Era campeónsiempre el trabajo de cartelera desde niño. Sa- por el miedo. Porque es una cosa oscura y de lanzamiento de granadas, un atleta. ¿Sabe locábamos un periodiquito con un multígrafo. Me como es la enfermería, parece que ahí se murió que hizo el muchacho?, no tenía tiempo de lanzar-gustó siempre todo eso: escribir, dibujar, leer, alguien una vez, no de un tiro, se murió de un la a ningún lado. Agarró la granada, se la metió de-las ideas pues. Él era el jefe de la sala de perió- infarto. Entonces en la lavandería decían, para trás de la pierna, allí la apretó con las dos manos,dicos. No dibujaba nada, pero era muy creativo. echarle cosas al cuento: “No, ahí se murió una se agachó, se arrodilló, se acuclilló y explotó. El A veces Willy, en las noches, hacía brujería en señora hace como veinte años de un infarto, muchacho perdió un brazo, una pierna casi com-la sala. Jugaba la “ouija”. Nos llamaba a los nue- cayó muerta”, “esa debe ser la de la lavande- pleta y hoy día es comandante de un batallón. Tie-vos y salía con una capa negra, una capucha ahí. ría”, “no, que a lo mejor es no sé quién”. Em- ne gran espíritu de superación, se sobrepuso a eso.Tenía su show con la “ouija”. Willy Mora canta- pezaron los cuentos.ba en una discoteca llamada La Cueva del Oso, Aquello generó un estado de pánico en lasen Plaza Venezuela. Uno iba de vez en cuando, noches. Un nuevo, por allá, en el gimnasio le L a s em i llauna novia por ahí. Una noche estoy allí cuan- echó un tiro a un brigadier que andaba pasan-do veo a alguien que sale cantando en liquiliqui. do revista. El brigadier Rondín andaba pasando Aquí en la Academia me gané mi diploma deYo estaba de civil sin permiso, porque no daban revista por los puestos; el nuevo estaba lleno de contrainsurgencia, curso de armas de apoyo, ca-permiso para vestirse de civil. Entonces, Willy miedo y entonces vio, ¡pam!, y le echó un tiro. A lificaciones. Vean, vean mi firma en ese tiempo.Mora dice: “Le doy un saludo a los brigadieres los pocos días llegó corriendo a la prevención, Una firmita ahí, novedosa. ¡Ah! Aquí está. Veanque están de civil, allá”. Él cantaba ahí los sába- en la madrugada, otro cadete de segundo año, ustedes que yo no estoy inventando. Estos sondos y domingos cuando salía de permiso. Canta- sin casco y sin fusil. Dice que vio a la muerta. los documentos del examen de admisión. Mirenba muy bien, Willy Mora. ¿Saben en qué terminó todo? Como dos sema- aquí esta hoja del laboratorio en Barinas: Mi- Varias veces estuvo arrestado. Una vez lo pu- nas después, un estado de pánico en las noches. nisterio de Sanidad y Asistencia Social. Númerosieron a cantar en la clausura de unos juegos inter Primero dieron la orden de que no se apagaran de orden: 35. Nombre: Chávez, Hugo Rafael. Urba-institutos. Salió con una capa y comenzó a cantar: las luces de noche, todas las luces prendidas. nización: Rodríguez Domínguez, manzana P, Nro.“Ay Rosa, Rosa dame de tu boca, esa furia loca Segundo, que nadie montara guardia solo, sino 24. Barinas; diecisiete años; exámenes de heces,que mi amor provoca”. Ese era Sandro, ¿te acuer- de a dos. El pánico prende como la candela. No de sangre. Y salí perfecto pues: orina, laboratorio,das de Sandro? “Ay Rosa, dame todo tu sueño, estoy exagerando nada de esto. Y además de exámenes de RX. Aquí está la hoja de historialdueño de tu amor quiero ser, ay dame de tu ayer, todas estas medidas, y otras que no recuerdo, personal, la llenaron en agosto, entrando aquí.las heridas...” Él bailaba, se movía mucho, y en la muchas charlas. Me acuerdo que nos llevaron a Vean ustedes, aquí dice: “Profesión: estudiante.escuela militar de aquellos años la cosa era más todo el batallón a recorrer los pasillos y el cura, Religión: católica. Color: moreno, frente amplia,rígida. De repente se quita la capa, la lanza al pú- viejito ya, adelante echando agua bendita. Todos labios gruesos”. No sé qué más, bembón, “cabelloblico y le cayó encima al general. El general se íbamos rezando. Parecía aquello un seminario, castaño, nariz perfilada, barba escasa, cejas regu-puso rojo, colorado. De ahí salió para el calabozo parecíamos monaguillos o seminaristas. Ahí en lares”. Alias o apodo, vean ustedes: “Tribilín”.Willy Mora. Pero él iba cantando, ese era feliz. Yo la reja esa se hizo una misa para que llegara la Luego ustedes aquí me pusieron “Furia”. Porqueuna vez le dije: “Mi teniente, usted se equivocó de calma al batallón de cadetes. me la pasaba cantando un corrío del Carrao decarrera”. “Es verdad, yo creo que me equivoqué Palmarito, el “Corrío de Furia”.de carrera, yo no he debido ser militar”. Aquí están los equipos de béisbol con los que Willy Mora un día inventó algo. Llegó al pe- Re be lde ante e l atro pe ll o jugué en Barinas antes de venir aquí: Club Béis-lotón una madrugada y se armó un alboroto. bol Mobil, de la compañía Mobil. Club de Béis-Nos levantó a dos o tres de nosotros, después ¡Era un lujo la leche condensada! Recuerdo una bol Juvenil IND, Club Deportivo Banco Obrero,despertó al otro, y al brigadier. Tenía cara de vez un superior mío, inmoral, por allá en el te- este fue mi último equipo. Por aquí me pedíanhorror. “Miren como estoy frío, me acaba de sa- rreno. Íbamos a comer, abrimos la ración y me referencias. Alejandro Pellechea era un vecinolir la muerta”. Vino con un cuento de que una dijo: “Mire, recluta, le cambio este pote delicio- de allá de Barinas; Silverio Martínez, otro veci-muerta salía en la reja de la enfermería, donde so, exquisito”. Era una cosa horrible, tenía mu- no; Hugo Escalante, amigo de mi padre; Ireneyo monté mucha guardia. Luego echaba el cuen- chas espinacas y toda esa cosa. “Le cambio esta Rosales, ¡Irene!, una compañera de quinto año.to toda la mañana. Lo llamaban los alfereces: exquisita ensalada de espinacas por ese pobre Yo estuve muy enamorado de Irene. Vicente“Mira, nuevo, ¿cómo es el cuento?”. Además pote de leche condensada”. Me negué, la metí Sangroni era el manager del equipo del Bancotenía una gran capacidad histriónica. Él decía: en el bolsillo. “Tendrás que quitármela”. Siem- Obrero. ¡Ah!, vean ustedes esto aquí abajo, da-“Mire, mi alférez, yo estaba así con mi fusil ca- pre fui rebelde ante los atropellos. “Nuevo, usted tos complementarios: “¿Ha sido usted deteni-minando, pasando revista, y de repente siento está alza’o”. “Alza’o no, este es mi derecho, esta do?” “¿Pertenece o perteneció a algún partidocomo un silbido que pasa: ¡pis! Di la vuelta y es mi ración de combate. No me la va a quitar político?”, “¿cuál?”. Fíjate, simpatizaba en elestá bajando una nube blanca. Y me digo: ‘¿Será usted”. ¡Ah!, me tuvo obstinado como dos meses, bachillerato con el MEP, Movimiento Electoralque estoy dormido, o será mi brigadier Izagui- hasta que se le olvidó. Uno nunca aceptó atrope- del Pueblo; ¡Claro!, mi padre fue de los fundado-rre Guarisma?’”. Era un brigadier que se enca- llo, ni nadie debe aceptarlo. De ningún tipo. res del MEP en Sabaneta, cuando al viejo Prietomaraba en los techos y pasaba revista. Decía los adecos le robaron las elecciones internas, loque al que le llegara cerca estaba raspado. Uno echaron del partido porque era un revoluciona-tenía que estar pendiente del techo, porque él, a Act o he ro ico rio. Prieto Figueroa fundó el MEP y mi padreveces, se venía por el techo. fue de los fundadores de aquellas corrientes del Primero uno lo tomaba como un chiste, un Hay un amigo que, siendo un oficial muy joven, magisterio mepista. Así que ya yo tenía mi semi-cuento, ¿no? Pero él insistió tanto y después hizo un acto heroico. Una vez, una granada de llita por ahí, pues, pero esa semillita aquí afloró.eso corrió como pólvora. A mí me tocó mon- mano se le cayó a un soldado en el medio de un ¡Ras!, y se hizo un árbol, roble y samán.
  • 15. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 17 L a Marqueseña Aquí vinieron los estadounidenses a instalar de ese día. Éramos capitanes y como no escribí equipos de comunicaciones, a dirigir torturas, discurso ni nada, me paro frente al escuadrón,“Por el camino de La Marqueseña se fueron”, de- desapariciones. Ahora, para gloria de nuestra todo el cuadro de oficiales, todas las tropas, y mecía mi abuela Rosa Inés. Hablaba de los cuentos Fuerza Armada y de nuestras raíces militares, inspiré en Martí aquel mediodía. Y repetí: “¡Peroque le echaba su abuela del general “Cara’e Cu- para gloria de nuestras tradiciones libertadoras, así está Bolívar en el cielo de América, vigilantechillo”, que pasó por Sabaneta un día, en el mes tenemos otra Fuerza Armada, tenemos un Ejér- y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, conde mayo de 1859, gritando: “Tierras y hombres cito, tenemos una Marina, una Aviación y una el inca al lado y el haz de banderas a los pies;libres”, “elecciones populares” y “horror a la oli- Guardia Nacional que han vuelto a retomar sus así está él, calzadas aún las botas de campaña,garquía”. Ezequiel Zamora pasó por esta misma raíces originarias. Hoy no están para atropellar porque lo que él no dejó hecho, sin hacer estátierra. Este hato debe su nombre a que durante la al pueblo sino para luchar junto al pueblo por la hoy; porque Bolívar tiene que hacer en Américacolonia eran las tierras antiguas del marqués del liberación de Venezuela y por el desarrollo de todavía!” Eso lo escribió Martí.Boconó. Según las leyendas, el marqués del Bo- Venezuela. Lo repetimos aquel día, y ahí comenzó el dis-conó tenía un túnel aquí en La Marqueseña, que curso: “¿Cómo no va a tener Bolívar que hacerpasaba por debajo de todos los ríos y llegaba a Ba- en América con tanta miseria, con tanta pobreza,rinas. Por cierto, el primer cargo de comando que Lo s mataron desigualdad?” Por ahí me fui. Eso no está gra-yo tuve, de subteniente, en 1975, fue aquí. Llegué bado, lamentablemente, ni lo escribí, sólo queal Batallón de Cazadores Cedeño y me mandaron Recuerdo de subteniente una discusión con un tenemos en la memoria muchas cosas. Cuandoaquí. Esto era un antiguo helipuerto, por ahí tro- coronel que estaba ya en situación de retiro, termino las palabras había un frío expectante,tábamos montaña arriba, íbamos a pescar al río. pero era jefe de inteligencia de un área. Vi con que paraba los huesos y los pelos. Y dice un ma-Aquí aprendí a manejar en una camioneta vieja del estos ojos como trajeron a dos o tres señores yor: “Chávez, pareces un político”. Entonces sal-Ejército, de aquellas que parecían una diligencia. flaquitos, amarrados. Yo era jefe de un pequeño ta Felipe Acosta Carlez y le responde: “Mire, mi En La Marqueseña los soldados decían que en puesto de comunicaciones, por allá en Oriente. mayor, ningún político es el capitán Chávez, loesta montañita salía un muerto. Aquí funcionó Centro de Operaciones Número 2 en San Mateo que pasa es que así hablamos los oficiales boli-un teatro antiguerrillero, hubo sitios de tortu- de Anzoátegui. Ahí llegó una noche. Yo no cono- varianos y ustedes se mean en los pantalones”.ra. Es posible que en esta montaña haya más de cía a aquel coronel, se identificó, y con otros ci- Se armó una situación muy tensa. Estábamos ahíun enterrado. Al bachiller Rodríguez lo agarra- viles de Inteligencia. “Vamos a pernoctar aquí”. todos, y recuerdo que el coronel Manrique, buenron por allá por Libertad, lo trajeron para acá y Y yo les doy la bienvenida: “Como no, acomó- jefe, cuando vio que la situación se ponía tensamás nunca lo vieron. Es posible que esté ente- dense aquí, allá hay una carpa, vamos a hacer con los capitanes por aquí, unos mayores porrrado por aquí, luchadores sociales, líderes es- un café, vamos a darle algo de comer”. Después acá, un teniente coronel por allá, entonces man-tudiantiles. Aquí conseguí un carro un día entre que nos vamos a descansar, oigo los gritos. Ah, dó silencio y dijo: “¡Que esto no salga de aquí!”.el monte, un Mercedes Benz negro. Lo limpia- cuando veo, unos señores amarrados. Incluso Y agregó algo que no se lo creyó ni él mismo:mos, abrimos el maletero con un destornillador le dije: “Mi coronel, ¿no podrá soltar a esos se- “Señores oficiales: todo lo que el capitán Chávezy conseguí un poco de libros de Marx, de Lenin; ñores que están amarrados, por lo menos para ha dicho yo lo asumo, porque como anoche leconseguí este libro por allá, lo leí aquí: “Tiempo que coman?”. “No, que les den la comida en la dije que hablaría hoy, aunque no lo escribió, mede Ezequiel Zamora”, de ese gran revolucionario boca”. Me pareció aquello tan inhumano, ve- lo dijo en mi oficina”. ¡Mentira!, ¡qué iba a estarFederico Brito Figueroa. nían golpeados ya. “¿Y que son?”, le pregunté. yo diciendo nada! Ahí murió aquello, todos lo Aquel subteniente Chávez comenzó a leer aquí, “Son guerrilleros”. Yo pensé en mis adentros: asumieron disciplinadamente.comenzó a hablar con los soldados allá. Ahorita vi “No tienen ninguna pinta de guerrilleros, lo que Pero no murió, más bien ahí nació. Minutoslos restos de lo que fue la Plaza Bolívar, un busto están es desnutridos”. Los vi flacos, amarillos, más tarde viene Acosta Carlez, nos invita a trotar.de Bolívar. Mi padre estuvo preso una vez en este pálidos, campesinos golpeados, torturados. Y Nos fuimos al Samán de Güere y lanzamos elsitio. Mi mamá vino a traerle una arepa, yo vine en la noche oigo los gritos. Le estaban dando juramento aquel. Esa misma tarde nació elcon ella. Sospecho que andaba parrandeando una con un bate de béisbol envuelto en un trapo. Ejército Bolivariano Revolucionario. Éramosnoche por Barrancas y lo agarraron, creo que con Tuve un lío grande esa noche con aquella gente cuatro: Felipe Acosta Carlez, Jesús Urdanetael compadre Juan Guédez, que en paz descanse. y, a los pocos días llegó la noticia, que “se suici- Hernández, Raúl Isaías Baduel y este humildeUna noche, amaneció aquí. “Que tu papá está daron”. Le dije entonces a mi comandante: “Los servidor, sólo que era 1982. Diez años despuéspreso, lo tienen por guerrillero”. Cuando aquí la mataron”. vino la rebelión bolivariana del 4 de febrero,Fuerza Armada era otra cosa, cuando fue utiliza- parte de todo ese proceso que brotó del fondoda por la oligarquía venezolana, por aquellos go- de la tierra y de la historia venezolana; todo esobiernos traidores subordinados al imperialismo. El jurame nto de Bolívar, de Martí. Y Bolívar, ¡setenta años La primera tarea que me dieron siendo sub- antes que Martí!, lanzó la profecía, adivinó alteniente, fue venir a custodiar unos equipos en Habrá que recordar a toda Venezuela que José imperio. No se veía todavía, pero él lo adivinó,La Marqueseña, pasé aquí como seis meses. Martí fue un infinito bolivariano. Recogió las como el campesino cuando huele la lluvia másCuando me puse a ver el inventario, eran gran- banderas de Bolívar, las alimentó, las actuali- allá del horizonte. “Huele a lluvia”, decía mides equipos de comunicaciones. Allá arriba en el zó después de la caída de Bolívar y del pro- abuela Rosa Inés. Bolívar olió el imperialismo.cerro había otro y aquí había una sala de comu- yecto bolivariano. Por eso recuerdo aquel 17 de Impresionante, sólo vamos a recordar la frase:nicaciones. Mi jefe vino un día a pasarme revis- diciembre de 1982, allá en la querida Maracay. “Los Estados Unidos de Norteamérica parecenta; era un capitán, oficial de comunicaciones. En- Estaba el Regimiento de Paracaidistas en forma- destinados por la providencia para plagar latonces me dijo: “Mire, subteniente, tenga mucho ción para conmemorar el día de la muerte de Bo- América de miserias a nombre de la libertad”.cuidado con estos equipos de radio –eran unos lívar, y se le ocurre al coronel Manrique Manei- Era 1826, ¡vaya qué genio el de Bolívar!, elmamotretos gigantescos–, que esos no son vene- ro, a quien llamábamos cariñosamente el “Tigre primer gran antiimperialista, junto con Martí yzolanos, esos equipos son norteamericanos”. Manrique”, decirme que pronuncie las palabras todos aquellos hombres.
  • 16. 18 CUENT OS D EL ARAÑERO S ali ó boni to pido que de tus oficiales me deis marido”. Y salía qué tú...” Entonces el nuevo dice: “No, es que yo otra, “Mi general Bolívar, tiene en la espada un le- vi, pero pensé que era humo del incendio”. EraMe ha gustado siempre el teatro, el arte. En más trero grabado: ¡Muera la España!” Bueno, aque- gas lacrimógeno que nos estaban tirando. Resul-de un lío me metí por canciones revolucionarias, llo fue una cosa... y salió bonito. Esa obra fue ta que lo agarraron como a un bobo. Después loarpas y coplas. Lo hacía adrede porque era par- un impacto. El general me dijo: “Chávez, ganaste soltaron y andaba descalzo. Un nuevo bobo.te del proceso de creación de un movimien- tercer lugar, yo pensé que ibas a quedar de últi-to revolucionario dentro del Ejército. Fue una mo”. “¡No!, tercer lugar de la caballería”, le dije.cosa de lo más difícil. Con la cultura logramos “ Cadavéri co, habla P ap o”muchísimo. Ya de capitán era conocido por de-clamador, improvisador y animador de elección El “Nue v o ” bobo Yo era subteniente y me correspondió hacer unasde reina y todas esas cosas. Me utilizaban para Instrucciones Operativas de Comunicaciones enmuchas de esas cosas. Yo que estudié las comunicaciones militares, un batallón. Y lo hice con un espíritu humorísti- Un día me llama un general: “Chávez presén- hay una cosa que llaman “radioescucha”. El co muy grande, tanto que me enredé la vida contate urgente aquí, a San Juan de los Morros.” Yo enemigo habla por una frecuencia, bien, vamos varios superiores. Porque al capitán X que era unpensé que era algún lío, porque ya andaba en a oír. Uno no entiende normalmente lo que ellos flaquito y fumaba mucho le puse “Cadavérico”.la revolución, haciendo reuniones, conspirando, dicen, porque hablan en clave, códigos. Pero El otro, un capitán que era gordo le puse “Papo”.pensando en el futuro. Me presento, dice: “Mira el solo hecho de que la frecuencia de comuni- Eso andaba escrito y los operadores lo cargaban.Chávez, hay un problema grave. Aquí llegó esta caciones se incremente en un período tal, pon- Entonces uno oía por radio: “Cadavérico, Cada-directiva, hace como seis meses, para formar un te tú: “Oye, las últimas tres horas éstos han vérico habla Papo”. Cuando estos oficiales segrupo de teatro, seleccionar la mejor obra de tea- hablado diez veces más de lo que hablan todos dieron cuenta de que yo me los estaba vacilando,tro histórico para un concurso en Caracas. Resulta los días, algo va a pasar, algo está pasando por- cayeron sobre mí las consecuencias, llamadas deque aquí se le olvidó al coronel, no se hizo nada”. que están hablando demasiado”. Entonces uno atención y tenían razón. Lo hice para darle hu-Y faltaba como una semana para el concurso na- tiene que prender la alerta: “¡Epa!, ¡muévanse! mor al ejercicio que teníamos.cional. Y, entonces, me dice el general: “Yo no Mire, vean, a lo mejor están preparando un ata-sé cómo vas a hacer, pero tú vas y presentas una que y están coordinando mucho, algo está pa-obra de teatro en Caracas dentro de una semana”. sando que están hablando tres veces más de lo P í n tal o d e verd e“¿Seguro, mi general?” “Bueno, le dije, déme un que hablaron los días anteriores o el promediosubteniente (yo sabía que tenía mucha habilidad), histórico”; pues todo eso es científico. O uno ve Eso fue en Barinas en 1976. Un capitán me de-y unos soldados”. mucha actividad, prendieron los tanques antes cía: “Usted tiene que poner esa grama verde”. Escogimos soldados, llaneros todos. Hicimos del amanecer. “¡Oye, cuidado, los tanques están Yo era subteniente y le decía: “Mi capitán perouna obra, hicimos el guión. ¿Sabes de dónde? De prendidos! Mira, siempre los prenden a las nueve estamos en verano”. No. “Es que viene la Inspec-“Las sabanas de Barinas”, un libro del capitán de la mañana para probarlos y están prendidos a toría del Ejército y la grama tiene que estar ver-Vowel, que yo había leído. Buscamos en la auto- las cuatro de la mañana, ¡ay, compadre!”. de, Chávez”. Y unos soldados echándole agua,biografía de Páez, entonces, le metimos de todo. Ah bueno, como una vez un nuevo que era a aquella grama, que más seca se ponía porque¿Cómo se llamó la obra? “El genio y el centauro un bobo. Estábamos en una maniobra y el al- se quemaba con el vapor del llano. Y le decía:en Cañafístola”, cuando se encontraron Bolívar férez le dice: “Mira, nuevo, póngase allá en ese “Pero, mi capitán, usted tiene que explicarle aly Páez en el Hato Cañafístola, 1818. Bolívar, venía cerrito para que cuide”. Porque había enemigo Inspector que venga, que estamos en verano yde Guayana y se encontró con Páez. Hicimos la simulado en la zona, que eran cadetes también, aquí en verano la cosa se pone seca. Él tiene queobra, pero le metimos arpa, y ahí en “Las saba- pero que atacaban, sobre todo con gas lacrimó- entender eso”. “No, eso tiene que estar verde”.nas de Barinas”, aparecen algunos de los versos geno. Entonces buscaban agarrarlo a uno y le ¿Sabe la instrucción que me dio?, pintarloque dice el capitán inglés, quien peleó a la orden quitaban el fusil, las botas. ¡Ah!, a mí me gustaba con spray, pintura verde. ¡Ah!, porque era lo quede Páez y conoció a Bolívar. Escribió sus me- mucho ser enemigo, uno gozaba mucho de ene- exigían y el que hacía eso le ponían muy bien.morias después que se fue a Inglaterra. Él dice migo, porque uno capturaba. En cambio, el otro Pero a lo mejor no revisaban la moral del solda-que las mujeres le cantaban a Bolívar. Nosotros no podía capturar al enemigo, tenía que ir por do. A lo mejor no le hurgaban el alma para verpusimos unas muchachas caraqueñas que con- una ruta; el enemigo estaba libre. Me gustaba cómo estaba la tropa, sino la forma, la aparien-seguimos en el teatro Teresa Carreño, donde tra- ser enemigo para montar operaciones noctur- cia. Ahora las Fuerzas Armadas no es eso. Ahíbaja mi hermano Argenis. nas, emboscadas y tal. han cambiado los patrones y procedimientos en Vine corriendo aquí y le dije: “Ayúdame”. Bus- Entonces al nuevo bobo lo ponen allá arri- función de lo que debe ser la Fuerza Armada:camos un vestuario, unos fusiles viejos, unas ba. Íbamos a comer en una quebradita. Uno a moral mística, voluntad de servicio, trabajo, sa-lanzas, un proyector que en una pared refleja- lavarse la cabeza, a descansar un ratico. Uno se crificio, servicio a la comunidad.ba unas sabanas y unas nubes que se movían. Y aflojaba las botas de campaña, veníamos de unaunas coplas y salió una muchacha a cantarle a marcha por ahí, era por Oriente, por la mesa deBolívar, que estaba sentado ahí, un subteniente, La Tigra, un calorón, incendios había. Estába- Nublad o en B ar i n asque puse de Bolívar. Yo hice de Páez. Y un poco mos abriendo la ración de combate, íbamos a al-de soldados ahí, muy alegres, llaneros, que yo morzar la sardinita, el atún, la cosa, ta ta, y de re- A mí me pasaron muchas amonestaciones cuandoles hice ejercicio: “¡Relájense, relájense! Vamos, pente nos rodean y nos caen a gas lacrimógeno era teniente, subteniente, injustas también. ¡Uh!,pa’ Caracas”. ¡Un poco de vegueros pa’ Caracas, y nos quitan todo. Casi que nos capturan. Corri- por allá me amonestaron varias veces y a vecescompadre! Entonces, decía una muchacha que mos y corrimos y paramos por allá, en una pal- por cosas que no se interpretaron bien. Una vezle cantaba a Bolívar: “Mi general Bolívar, tiene en mera me acuerdo. “Ah, ¿estamos completos?”. en Barinas tenía clase de orientación por las es-la boca un clavelito encarnado que me provoca”. Y el nuevo venía por allá, el bobo, y el alférez trellas con unos soldados. Es que uno tiene queSí, y salía otra: “Mi general Bolívar, por Dios, te lo quería matar. “Mira, nuevo, y no te dije, por aprender a ver el cielo, dónde está la Osa Mayor
  • 17. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 19y por ahí uno se va, orientación estelar. Uno ali- Nos ponían como gafos a cargar el fraude, unas palabranea las dos estrellas anteriores de la Osa Mayor, cajas ahí llenas de embuste. Pero yo vi, y eso me de mi siembra allá regadala proyecta hacia abajo directamente y ahí debe valió una reprimenda y casi una sanción, porque esta mañana supe de tu marcha.encontrarse la estrella Polar, ese es el norte. Y si siempre fui contestatario. Y le decía a un supe-uno ve la Cruz del Sur, entonces alinea las dos rior que yo no podía quedarme callado ante lo Te fuiste, Rafael, hacia el otro mundoestrellas verticales de la Cruz del Sur y ese es el que vi. Una mesa, por allá en una escuelita, en Te fuiste “V-100” hacia el otro mundosur geográfico. Entonces ve a Orión, Casiopea, las las afueras de San Carlos. Estaba lloviendo mu- aquí tus centauros seguimos el rumboconstelaciones. El cielo tiene un mapa de noche. cho, así que quizás por eso amanecí en la escue- a tu tumba grande llegaremos juntosAsí navegaban los viejos navegantes, y todavía. lita con los soldados, ahí en un rincón. algún día cantaremos vivos y difuntos Lo cierto es que yo tenía una clase con mi pe- Los únicos testigos que había allí eran adecos el canto inmortallotón, eran trece soldados. Hice mi plan de lec- y copeyanos. Los partidos de izquierda no tenían nuestro canto profundo.ción, pero resulta que la noche estaba nublada. dinero, si acaso tenían testigos aquí en Caracas,Eso estaba tapa’íto, era invierno y la clase era en algunas partes, pero a nivel nacional, nada, Adelante centauros, al galopepráctica, en el terreno, porque uno da la clase qué testigos iban a tener. El adeco, el copeyano, con la lanza en altoprimero en una pizarra. Me llevé a los soldados el llamado Consejo Supremo Electoral todo era hacia el horizonte del siglo XXI.al patio como a las nueve de la noche. Cuando adeco y copeyano, el Pacto de Punto Fijo. Ellosempezamos a ver arriba, “Dios mío, pero aquí no abrían la caja y sacaban la tarjeta, era voto porse ve nada”. Así que suspendí la clase y retiré los tarjetas. Aquí estaba una, entonces iba alguien ¡Respete a esta tropa del ejércitosoldados. Claro, les dije: “Vayan al casino”, que anotando en una pizarra, y ellos anotando en el libertador!estaban allá oyendo música y a tomarse un refres- acta que mataba los votos: AD, Copei, AD, Copei.co, qué se yo. Bueno, pasó el capitán cumpliendo De repente salió por allá un gallo rojo, al- Cuando estaba de mayor el gobernador de Apu-su obligación a pasar revista de instrucción, y no gunos votos del Partido Comunista salían. A re no me quería ver ni en pintura, porque tuvevio al pelotón en el sitio. Tú sabes que en los mí me indignó porque hasta se burlaban. Uno con él en ese tiempo varios choques. Eran ade-cuarteles eso es así, estricto. El pelotón de Hugo de ellos decía: “Kikirikí, un gallo”. Sí, se reían, cos nombrados por la Presidencia, borrachos,Chávez tiene que estar en la matica de mango lo cantaban, así como el bingo. Y entonces yo, te- ladrones. Entonces yo lo mandé para el cipote.entre ocho y nueve de la noche, recibiendo clase niente, que había tomado en serio mi Constitu- “Que haga un informe”, me dijo un general. “Yode las estrellas. El capitán pasó y no había nadie. ción, mis responsabilidades de la Patria, ya me lo hago, pero ese gobernador si me vuelve a ha-Pero él no vio para arriba y me amonestaron. sentía bolivariano, yo decía: “No, pero esto es blar así, le voy a meter una patada por el híga- Al otro día, a las seis de la mañana, el toque una burla, vale, esto es una verdadera burla”. do, para que respete”, le dije al general.de diana, me llamó tempranito. “Ordene, mi ca- Entonces decían: “Kikirikí te toca a ti”. ¡Ah! ¡El Les voy a contar por qué. Un día estábamospitán”. “Fírmeme aquí”. “¿Qué es eso?”. “Una triple gallo! El comodín. Entonces el gallo ter- en el aeropuerto, aquí en Elorza. Era un actoamonestación”. Y tú sabes que no hay derecho minaba siendo adeco. Y al rato salía otro gallo por el aniversario del escuadrón. Yo no era co-a réplica. Firmé mi amonestación y después, a ¿no?: “Kikirikí, me toca a mí”. mandante del escuadrón, era el capitán Castillo,las veinticuatro horas, uno pasa un informe. Se pero yo estaba como más antiguo, estaba invi-aclaró y me la quitaron por fin. Pero hubo que tado. Además, mi escuadrón era también mío, yhacer un estudio, porque después el capitán de- El V -1 0 0 aquellos soldados que yo quise tanto. Entoncescía que él no recordaba si era verdad lo que yo aterriza una avioneta y alguien dice: “Es el go-decía. Tuvimos que pedir el informe meteoroló- Un día veo un periódico viejo, porque no llegaba bernador”. No venía a oír al pueblo, venía a unagico, testigos, los soldados, qué se yo, y por fin ni periódico en ese tiempo a Elorza. Veo por allá finca por ahí, a una ternera seguramente y a unse demostró que sí, que ese día estuvo nublado en un cuadrito: “Murió subteniente Rafael Moros buen whisky. A eso venían los gobernadores poren Barinas y yo no pude dar la clase. González”. En la frontera, por allá por Occiden- aquí. Entonces yo voy con el capitán a saludar te. Lo lloré. Era de Acarigua, catcher del equipo al gobernador. Viene el gobernador a regañar de béisbol. Una granada que explotó y él murió al capitán, delante de un poco de gente. “Mire, “ Ki ki r i kí , me toca a mí ” por salvar a sus soldados. Veinte años tenía. Yo capitán, ¿como yo soy el gobernador de Apure y le decía “V-100”, porque el V-100 es un carrito de yo no sabía nada de este acto?, ¿qué acto es esteEn Venezuela se acabó definitivamente la era de combate y él era como un carro de combate. En- aquí?”. El capitán le dice: “Mire, gobernador, yola trampa y del fraude. Convénzanse dirigentes tonces le escribí también unas líneas: le mandé la tarjeta de invitación, es el aniversa-adecos, copeyanos y sus derivados. Aquella época rio del escuadrón. Si quiere acompáñenos”. Yoen que ustedes hacían lo que les venía en gana. Aquí lejos del mundo aquel estaba parado al lado, porque yo no era el jefeLo vi con estos ojos. Era 1978. Yo era el tenien- aquí donde solo me han dejado de las tropas. Fui a saludar por respeto, ¿no?,te Hugo Chávez, comandante del Tercer Pelotón conversando con líbero fantasma al gobernador; a pesar de que ya era el jefe delde Tanques de la Tercera Compañía del Batallón aquí donde el Centauro en un tropel lanzó la Movimiento Bolivariano Revolucionario, peroBlindado Bravos de Apure. Nos fuimos al Plan inspiración como militar en ejercicio tenía que saludar porRepública en el estado Cojedes. Al teniente Hugo que nos brotara en uniforme azul, con guan- obligación. Entonces el Gobernador empieza aChávez le dieron varias responsabilidades, una de tes blancos decirle al capitán: “Yo no recibí tarjeta, eso esellas era responsable de la logística, de la alimen- una espada y una esperanza. embuste. ¡El Ejército!, ¡yo no encuentro qué ha-tación y alojamiento de las tropas del Batallón cer con el Ejército! El Ejército aquí no le haceBlindado. Pero también tenía a mi cargo varias Aquí en la otra cara de la Patria caso al gobernador”, y no sé qué más. Conmigomesas de votación. aquí en las riberas del Arauca esta mañana no era, pero me meto yo: “Mira, Castillo, retíra- Y fue de las pocas que uno podía ver, porque recibí un lanzazo que me partió el alma. te”. Y le solté al gobernador de todo, entre otrasa los oficiales no les dejaban ni siquiera asomarse. Esta mañana, Rafael Moros, hijo mío, de mi cosas recuerdo: “Mire, gobernador, el Ejército
  • 18. 20 CUENT OS D EL ARAÑEROese que está ahí, es el heredero del Ejército de para allá, Nancy y yo. Y los dos carajitos nacie- Vicente hoy”. Uno parecía un rey, el domingo,Apure y del Ejército que libertó a este continen- ron casi el mismo día, cinco días de diferencia. descansando, leyendo, conspirando tambiénte”. Entonces el gobernador me dice: “Ah, us- Nació la Rosa primero, y después Jorge Luis un poquito, las reuniones del movimiento. Esoted es el mayor Chávez, el tal mayor Chávez”. que ya es teniente. Hijo mío, ya eres teniente. era una vez en la cuaresma. Entonces uno ren-Le dije: “El ‘tal’ mayor Chávez no, soy el mayor Sigues los caminos de tu padre que fue un buen día más y se veía más comprometido con eseHugo Chávez Frías”. Y él: “¡Ah!, usted anda soldado, un buen amigo y un gran compañero. comandante. Uno trataba de no fallar en nada,conspirando contra el Gobierno”. “Conspirando Teniente Jorge Luis y el otro es subteniente y porque hay que retribuir.estará usted”. Bueno, por poco lo tiro al río. Tu- otro es sargento técnico, todos se metieron a lavieron que llevarse al gobernador. Él iba allá y Fuerza Armada.yo seguía diciéndole cosas. Yo dije: “Me van a Entonces, José Luis Vegas Rodríguez, solda- Con d or i t obotar de aquí, del Ejército, pero yo le digo a este do blindado y de los buenos, buen compañerogobernador lo que hay que decirle en su cara, a ha muerto hace unos días en San Cristóbal, que Yo tenía un soldado que le decíamos “Condori-este borracho, bandido, corrupto y ladrón”. en paz descanse y mi corazón para ti Isaura, to”. Era chiquitico, pero muy avispado. En ese Y me hicieron un informe: “El mayor Chávez para los hijos y este sinfín de recuerdos. tiempo casi ningún soldado tenía ni sexto grado.allá en Apure le faltó el respeto a un goberna- El analfabetismo arrasaba. Uno tenía que esco-dor”. Me llamaron y tuve que venir a dar una ger los soldados más buenos, todos eran bue-explicación. Hoy es uno de esos adecos que an- Mante nimie nto de tanque s nos o casi todos, pero los más avispados y quedan por ahí vociferando: “Que Chávez el tira- aprendían más rápido. Yo nombré a “Condori-no, que Chávez tiene que irse”. Cada vez que Todos los viernes en los batallones de tanques, to”, cabo del depósito, cuando era oficial de lo-uno lo veía por ahí era borracho en Apure, y por tradición de muchos años, hay manteni- gística. Llegó la inspectoría y estábamos en unacomiendo carne asada por todos lados. Y lle- miento de los tanques, desde las siete de la ma- carpa en las afueras del batallón, en Maracay.gaba a atropellar a la gente, hasta que tuvo un ñana hasta las doce. A veces, uno comía con los Y estaban las cocinas de campaña, de aquellasmayorcito por allá que parársele al frente: “Us- soldados encima del tanque. Limpiando la gra- viejas que había que echarles gasolina blanca.ted está equivocado, caballero. Usted está equi- sa porque había que engrasar, limpiar las oru- Una cocina de campaña pues, con un tanque, unvocado, usted tiene que respetar la dignidad de gas, limpiar el cañón, sacar la munición, que depósito como de veinte litrosestos oficiales que están aquí y de estas tropas son como cincuenta granadas de 105 milíme- Entonces había como diez cocinas y un coro-del ejército libertador de Venezuela”. Se quedó tros; limpiar y revisar la munición, el tubo lan- nel venía a preguntarle a “Condorito”. El tenien-boquiabierto, así lo dejé y me fui. Y después za fumígeno, la munición de reserva, sacar la te no podía hablar, el teniente lo que estaba erainventaron hasta que yo andaba con la guerrilla ametralladora de la torrecilla, la punto cincuen- viendo ahí, tomando nota. “¡Soldado!, ¿cómo sepor allá en Apure. ta que va por el lado del cañón, que es grande llama usted?”. “Cabo, no se que más, me llaman y largota, sacarla, limpiarla. Todo el día, y en la Condorito”. Y yo: “¿para qué tú le vas a decir que tarde había revista. te llaman Condorito?”. Pero él era muy salí’o: Bli ndad o Si conseguían algo sucio, el sábado había “Cabo no se que más… y me llaman ‘Condori- que venir a repetir el mantenimiento. Pero to’, mi coronel”. El coronel era un refunfuñón:¿Saben qué me gusta a mí? Un cuartel. A mí me cuando, por ejemplo, el comandante García “¡Cómo lo van a llamar ‘Condorito’!”. “¡Aquí lehubiese gustado muchísimo ser comandante de Hernández decía, de vez en cuando: “los seño- ponen a los soldados no se qué!”. “No, mi co-la Brigada Blindada porque ésa es mi arma, mi res comandantes de pelotón de tanques tienen ronel, eso será entre ellos”, le digo yo. Todo elarma central. Uno es paracaidista, uno estuvo libre el jueves después de las cuatro de la tar- mundo le llamaba “Condorito”, uno mismo en elen los Cazadores, son unidades especiales, en las de. Los que quieran hacer mantenimiento el patio: “¡Condorito!” y para él era un orgullo sercomunicaciones también estuve un tiempo, pero jueves, vayan de cuatro, hasta la hora que us- “Condorito”.luego me hice de blindado, los tanques pues. A tedes quieran. El viernes paso revista a medio “¿Y esa cocina cómo se llama?, pregunta elmí me gusta la guerra rápida, la guerra relám- día. Los que saquen los tanques impecables se coronel. “Condorito” se la sabía de memoriapago, el huracán de los blindados. van de permiso”. Naguará, uno se fajaba el jue- “AXB421”. “¿Fabricada en qué año?”. “En 1948”. En los blindados nos las pasábamos con ves en la tarde, en la noche, los soldados como “¿Y para cuántos soldados se cocina aquí?”.José Luis. Yo vivía en Maracay en un ranchito, nunca. Claro, porque entonces uno iba a tener “Para 328 soldados”. “Correcto”. “¿Qué gasolinano me da pena decirlo. Era subteniente y esta- para la mujer, los hijos, la novia, la familia des- usa?, ¿de esa los carros?” “¡Noooo!, mi coronel,ba Nancy embarazada de Rosita, la hija prime- de el viernes a las dos de la tarde, después de de la blanca”. “¡Ah!, de la blanca”. “Échele, allára, Entonces José Luis e Isaura estaban recién almuerzo, hasta el domingo. está la gasolina blanca”. “¿Cuántos litros de ca-casados también. Ellos habían conseguido un A mí me gustaba pintar. Nunca faltaba a un pacidad tiene el tanque de esa cocina?”. “Dos-apartamentito por ahí en Santa Rosa, Maracay, juego de pelota los fines de semana, en Mara- cientos litros”, dice Condorito. Se equivocó, élcerca de la plaza España. Estábamos en el Ba- cay sobre todo. Yo jugaba ahí en doble A, me me ve y yo le pelo los ojos. Y el coronel le dicetallón Blindado Bravos de Apure. Un domingo llevaba a mi mujer y mis dos carajitas chiqui- “¿Cuánto, cuánto?”. “Entre todas, mi coronel,José Luis y yo nos fuimos a jugar pelota y luego tas. Pasábamos todo el día jugando pelota en entre todas”.le dije: “Vamos para la casa chico, a tomarnos la Universidad Central. En la noche uno seuna cervecita”. Fuimos al ranchito que no era llevaba a la mujer y los niños a un teatro, unamío. Chicho Romero vivía ahí con su esposa, película. O a los niños los dejábamos con unos El pr i m er saltodos hijos. Lo que hice fue poner un cartón y amigos y nos íbamos los dos a ver una película,ahí vivíamos en una cama. Entonces él me dijo: o nos metíamos al Caney Tropical: arpa, cuatro Recuerdo la primera vez que me lancé en pa-“¡¿Oye y tú vives aquí?!” “Mira yo estoy en un y maraca, Cristóbal Jiménez. El domingo uno racaídas. No se les olvide gritar: “¡Jea!” Claro,apartamentico, y hay un cuartico allá vacío, so- se levantaba tarde a leer los periódicos, a ver como uno está asustado tiene que gritar duromos dos, Isaura y yo”. Así que nos mudamos a José Vicente Rangel en aquel programa “José para darse ánimo y dar ánimo a los demás. Ese
  • 19. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 21era yo que me asustaba, sobre todo en el primer Ni e sto , ni aque ll o cia que esto es para largo”. Y fui asumiendo quesalto. Aquí va la guaya, porque es paracaidismo era para largo, como para largo fue y como paraenganchado: salto a mil quinientos metros. El de En un Aló Presidente hablé de un diario que creo largo será. Aquí se nos irá la vida completa.setecientos metros es muy bajo, porque cuando saber quién lo tiene. En una época estuvo en filasuno tiene más experiencia lo tiran bajitico, don- revolucionarias, ahora está en filas contrarrevo-de uno no tiene casi tiempo. lucionarias. Pero yo sé que esa persona guarda L es m et i m os dur o Va el avión Hércules y les confieso que el con respeto esas cosas. Por lo menos una copia le a l os gr i n gossusto mío era doble, porque yo soy veguero. Ja- pido de aquel diario, de varios diarios míos. Unomás en mi vida me había montado en un avión era el que yo llevaba en el batallón de cazadores, En una ocasión recuerdo que me salí de un aulay tenía que tirarme por la puerta. Cuando aquel octubre de 1977. Precisamente por esos días de militar, me iban a sancionar, bueno, me salgobicho arranca y empieza a dar la primera vuelta octubre, en el diario que llevaba yo escribía la de aquí. Estábamos haciendo el curso de Estadoen la zona de salto en la Base Libertador, en Palo consigna: un Vietnam, dos Vietnam en América Mayor y trajeron como sesenta gringos. Era par-Negro. Elevándose, elevándose hasta que llega a Latina. Y escribía “los soldados no sienten esta te del plan del Gobierno de aquel entonces parala altura, cuando el maestro de salto dice: “¡Leván- lucha”. Andábamos en el monte, detrás de la gue- tratar de influir en nosotros y frenar la rebelióntense!”. ¡Ay, Dios mío!, me acordé de mi abuelita rrilla en Oriente, en Anaco, en Cantaura, en San- que ya venía, palpitaba. Era casi que abierto elque en paz descanse. A mí me correspondió en ta Rosa, en Santa Ana, Bergantín, Mesa La Tigra, enfrentamiento en las aulas, en los cuarteles, conuno de los saltos el número uno, “Tiene que pa- Mesa La Leona, la Vuelta del Caro. Me conozco los bolivarianos. Ya nos llamaban los bolivaria-rarse en la puerta, compadre”. ¡Madre mía! ¡San- todo eso como la palma de la mano, aun cuando nos, y nos dábamos el lujo incluso de enfrentarta María, Madre de Dios! pasaron treinta años y más nunca volví por esos a superiores en discusiones sobre Bolívar y la Cuando uno va en la puerta tiene que lan- caminos. Pero me los aprendí así, caminando, ca- política nacional. Recuerdo en ese curso que mezar la guaya duro, si no se le puede enrollar mino por camino, montaña por montaña. paré a defender a las empresas de Guayana, por-en el brazo. A algunos se les queda enrollada En ese octubre nos mataron siete soldados cer- que llevaron a un expositor, economista y tal.y cuando saltan ha habido desgarramientos y quita de Aragua de Barcelona, en una emboscada ¿A qué?, a vendernos a nosotros los militares lacosas peores. Hay gente que quedó guindando de un grupo de Bandera Roja. Esa emboscada a tesis de la privatización. Recuerdo que defendídel avión. El avión vuelta y vuelta y un hombre mí me estremeció y me volvió un torbellino. Esa esto que ahora con orgullo estamos ayudandoguindando en el aire. Sí, señor. A mí me pasó emboscada cortó de un tajo la locura mía, porque a rescatar. Uno luchaba en silencio ahí dentro,una vez con un soldado. Yo era Comandante del el plan era irme para la guerrilla con aquellos sol- ¿no? A mí me da mucho sentimiento decir estobatallón. Terrible, una cosa terrible. Nosotros dados. Estuve a punto de brincar para la guerrilla; y recordar, porque, ¡oye!, cuántas cosas pasaron,saltamos primero y caímos, recogimos. Des- ya sabía que estábamos defendiendo algo que no cuántas batallas chiquitas, silenciosas que nospués me paré encima de la ambulancia con un tenía razón, que lo que nosotros defendíamos era fueron llevando a lo que nos llevó aquello.binóculo, a ver la segunda oleada, venían otros a Carlos Andrés Pérez, presidente de Venezuela. Entonces una vez vienen esos gringos, y nosaviones atrás. Entonces veo que los soldados Al país lo saqueaban, los gringos mandaban aquí. pusieron a jugar a la guerra. A mí me ponen desaltan, saltan, y uno… “¡Dios mío!, que no haya Entonces decía: “El Che tenía razón”. Decía: “Me oficial de operaciones de una parte, y los gringosnovedad”. Porque siempre es difícil que no equivoqué”. Recordaba los años de la infancia y de la otra. ¡Les metimos duro en el juego de lahaya un accidente. Normalmente hay un diez las conversaciones de mi padre en el botiquín de guerra! A mí me andaban vigilando, yo era unpor ciento de lesionados. El salto al que me re- Francisco Orta y decía: “¡Qué hice yo, Dios mío!, objetivo psicológico y de investigación allí en elfiero era en El Pao, en invierno. Saltamos sobre ¡dónde me metí yo!” curso. Esos gringos eran casi todos sociólogos,unas sabanas llenas de árboles, lagunas, cercas, “Lo que me toca es brincar para allá, ahora psicólogos. Militares, pero casi todos asimila-unos cerros. Recuerdo que un mayor, mi segun- que ya estoy entrenado en guerra irregular”, dije. dos, analistas políticos, disfrazados ahí. Era unado comandante, cayó, en un árbol. Ya era soldado cazador, paracaidista, explosivis- labor de inteligencia descarada, delante de noso- Les voy a decir quién sí hizo curso de pa- ta. Uno estaba formado para el combate y en mi tros. Yo lo sabía y llegué a decirlo en alguna reu-racaidista en la Fuerza Aérea: Castro Soteldo. plenitud física, en el 77. La emboscada me volvió nión. Bueno, así que hicimos un juego de guerraPorque Castro Soteldo primero se cayó en un un torbellino y se me perdió el camino. ¿Por qué? ahí y le metimos medio pa’ los frescos en el jue-Mirage. El primer salto fue en Barcelona. Iba Porque a aquellos soldados los mataron cobarde- go de la guerra. Les tomamos hasta la retaguar-pasando, allá viene el Mirage..., se enterró de mente y entonces yo dije: “¡No! ¿Qué guerrilleros dia a los gringuitos esos. Entonces se me acercacabeza en un cementerio. Todo el mundo dijo: son estos?”. “¡¿Qué guerrilleros van a ser estos que uno, un coronel: “Comandante, ¿usted cómo es“Se mató Castro Soteldo”, el Pata’e guarapo. Lo matan a estos pobres muchachos!?” En un volteo que se llama?”. “Yo soy el comandante Chávez”.consiguieron guindado en un samán, por allá. los agarraron, los masacraron. Una cosa es que Me dijo: “Usted es bien agresivo pa’ jugar a laÉl activó el eyector y quedó guindando en un uno muera en combate y otra que masacres, ase- guerra”. Porque yo era el que tomaba decisionessamán. Se cayeron tres Mirage aquella vez: el sines a unos muchachos dormidos en un volteo. operacionales, y les clavé cuatro batallones de“gocho” Durán Valdés, Castro Soteldo y el otro Entonces dije: “No, no, ni esto, ni aquello”. Ahí tanques por un flanco, compadre, “¡ra, ra, ra!”,no recuerdo quién era. Yo me enteré en Coro- fue cuando juramenté al Ejército Bolivariano de y les metimos los tanques hasta el fondo, hastazopando. Estaba en Elorza, venía de San Fer- Liberación del Pueblo de Venezuela y a los pocos que se rindieron pues. Un juego, pero que tienenando y compré Últimas Noticias. “Se cayeron meses me cambiaron a Maracay, y empezamos su ciencia y su arte, como jugar un ajedrez: la au-tres aviones”. En ese momento el Movimiento a trabajar ya a otro nivel. En el 78 me reuní con dacia y la estrategia. Y no era yo, sino un equipo.Bolivariano en la Fuerza Aérea tenía tres oficia- Douglas Bravo, a través de Adán; con Alfredo Ma- Estaba Ortiz Contreras ahí en ese equipo, que enles superiores: Reyes Reyes, el “Gocho” Durán neiro, a través de Vladimir “Popeye” Ruiz. Enton- paz descanse, mi compadre Ortiz.Valdés y Castro Soteldo, y los dos se cayeron. ces, a través de ellos me fui metiendo a la revolu- Jugamos softbol y los matamos, les gana-Yo dije: “Se cayó la Fuerza Aérea Bolivaria- ción, le cogí ritmo, pues. Recuerdo lo que me dijo mos por nocaut. Tenían a un gringo ahí, así gran-na”. En ese tiempo éramos apenas un grupito. Alfredo Maneiro la última vez que lo ví, “Mira dote, que pulseaba y le ganaba a todo el mundo.¡Cómo hemos crecido! Chávez, esto es para largo, así que calma, pacien- Le dije yo: “A mí me vas a ganar, pero a que no le
  • 20. 22 CUENT OS D EL ARAÑEROganas a mi compadre Urdaneta”. Lamento mu- para todos. Yo no tenía distinciones. Siempre vento desesperado de algunos miembros del Altocho lo que ha pasado, pero fue un gran amigo, quise unificar eso hace tiempo, porque vi que a Mando y de la Disip que no conseguían cómoun hermano fue Jesús Urdaneta. Él a lo mejor los hijos de los suboficiales los trataban en mu- sacarnos de Miraflores a mí, y a otros compa-hasta se pone bravo porque yo lo nombro, pero chas partes como si fueran “subhijos”, pues, me- ñeros de los segundos comandos de batallonesno importa, hace poco murió su papá, me dolió nos que los hijos de los oficiales. Y las mujeres de importantes como el Ayala y del Batallón Cara-mucho, el viejo Urdaneta. Bueno, pero yo tengo los suboficiales como si fueran menos también. cas. Estaba Ortiz Contreras en ese batallón dellos recuerdos, pues. ¿Quién me los va a quitar? ¿Qué es eso? Desde entonces yo tenía ese sueño Ministerio de la Defensa.Nadie me va a quitar mis recuerdos. Es como que ahora veo hecho realidad: oficiales técnicos. Me detienen el 6 de diciembre, “Tiene una horacuando uno amó a una mujer. Me podrás quitar Entonces viene Martínez Cafasso, hacemos la para salir del Palacio”. “Tiene que amanecer entodo, pero mis recuerdos no me los quita nadie. plaza, sembramos una gramita y tal. Como ellos Maturín”. Recogí todas mis cosas, agarré mi pe-Los amigos de verdad que pasaron, uno los tiene se iban de baja en julio, él invitó a algunos compa- rol viejo, un carro que yo tenía todo “esperola’o”,aquí como recuerdo. ñeros de promoción y vinieron como doce gene- metí un poco de cajas, la ropa allá atrás y me vine. Entonces le dije al gringo: “Mira, ¡ah!, tú an- rales de división, de brigada, uno que otro coro- Mi jefe estaba muy afectado, porque decía quedas ahí fanfarroneando”. Estaba tomando cer- nel. El cura de la división vino. Entonces tuve que eso era mentira. Pero bueno, el propio presidenteveza en el casino, allá en Fuerte Tiuna. Le digo: buscar los tres Pinzgauer míos, pedí prestados los Carlos Andrés Pérez dio la orden. Entonces ama-“A que tú no le ganas a mi compadre Urdane- dos que tenía la Guardia, y otro camión, un M35. necí en Maturín. Wilfredo estaba de guardia esata”. “¿Apostamos?”. “Epa, Jesús Urdaneta. Ven Ninguno era nuevo, eran unos camastrones, pero noche, era Jefe de Servicio y me dice: “¿Y ustedacá, compadre. Mira, este gringo dice que te va tenían fuerza en el motor. Hicimos la columna en qué hace aquí?”. Y le dije: “Vengo a trabajar paraa ganar pulseando”. “¿A mí?”, “¿quién me gana el aeropuerto. Llegaron todos en varias avionetas acá”. “¡¿Qué?!”, “¿dónde?” Era diciembre, no sonpulseando a mí?”. ¡Ajá! Y todo el mundo rodeó y un avioncito, un Arabas lleno de generales. Te- días de cambio. Pero en la noche había un fiestóna los dos. Urdaneta que se le reventaban... Yo níamos que ir para el cuartel y después una terne- ahí, me zumbé y me fui para la fiesta, era el Día dedije: “Voy a ser culpable de que se muera Urda- ra en el pueblo. Bueno, para el cuartel. Maturín, el 7 de diciembre, así que aquí pasé 24,neta”. Porque aquel gringo era un gigante, chico, Se pegó primero el camión, el M35, se pegó pasé 31. No podía salir de aquí. Maturín era comoy Urdaneta es un hombre fuerte pero no es un después el de la Guardia. Los generales se iban una prisión para mí, pero qué bella prisión y quegigante, pero con una voluntad, sin duda. Ojalá pasando, ya no cabíamos. Se pegó el otro de bellos meses pasé aquí. A los pocos días vino mise mantenga siempre así para cosas buenas. En- la Guardia. Quedaban los tres míos, tracción esposa con mis hijos, que estaban pequeños.tonces Urdaneta, y todos nosotros aplaudiendo. en las seis ruedas. Se pegó el primero. Cuan- Conocí y conseguí viejos amigos. Un tío míoA Urdaneta las arterias parecía que se le iban a do quedaba uno solo ya no cabíamos. Iban a vivía aquí. Un día me lo consigo, íbamos trotan-explotar, vale, pero aquel hombre nada. Hasta pié algunos. Entonces me dice Martínez Cafas- do y me pasa por un lado un carro y me dicen:que el gringo empezó, miren, a “culipandear”. so: “Chávez, ven acá, compañero”, y vienen los “¡Maisanta!” Yo volteo y era Rubén Chávez, chi-¡Pum! ¡Le volteó Urdaneta la mano al gringo! generales llenos de barro, pero eran soldados co. Años sin verlo, su casa fue mi casa. ConseguíLes ganamos en todito a los gringos esos. Están todos, ninguno estaba murmurando, estaban a aquel muchacho de Sabaneta que fue a un mun-muy equivocados los que andan diciendo por gozando más bien: “¿Este es Apure?”. “Este es dial de béisbol, Argenis Lucena, hermano de Pan-ahí: “Una invasión gringa, una invasión de Esta- Apure. Para que conozcan el llano en invierno, cho Bastidas. Su casa era mi casa, hice amigosdos Unidos y no duraría cuatro horas la guerra”. mi general”. “¡El cura!, ¿dónde está el cura?”, dijo en los barrios, en la pelota, jugábamos softbol,O “los Estados Unidos controlarían este país sin Martínez Cafasso. Viene el cura. “Que traigan el béisbol. Oficiales que me dieron su afecto comonecesidad de poner una bota aquí”. No lo con- agua bendita” y todo. Nos paramos en un morri- el mayor Silva y muchos otros. Pero en verdadtrolarían ni con un millón de botas. ¡A este país to de barro, y dice Martínez Cafasso: “Chávez, tenían muy vigilado cada paso que yo daba. Parano lo controla nadie! ¡Sólo los venezolanos po- ¿en qué dirección queda el escuadrón?”. Le dije: salir de Maturín tenía que pedir permiso al co-demos echar este país adelante!, ¡sólo nosotros “Allá, mi general, en aquella mata que está allá, mando superior, así que pasé aquí diciembre,podemos hacerlo! la mata de la guacharaca, ahí a la izquierda”. enero, el Año Nuevo, los carnavales. Nunca los “Bueno, señor cura, proceda desde aquí, a inau- olvidaré, ¡qué maravilla de desfile de carnaval gurar la plaza”. ¡Esa plaza se inauguró desde la aquí!, en la avenida Bolívar. Después nos fuimos Fu e rt e J o sé Mar í a C arreño mitad!, ahí donde está el Paso de los Niños, por- al Paso Maraquero. Luego todos esos meses aquí. que ahí nos pegamos toditos un día y cada oficial Yo pensé que no iba a ascender a comandante,Ese cuartel se llama así porque mi general Mar- traía sus niños. Llegamos al pueblo con los niños qué voy a ascender acusado de querer matar atínez Cafasso, comandante de la División de Ca- al hombro, el barro hasta la rodilla o más arriba. un presidente. Sin embargo, no pudieron probarballería, me dijo: “Chávez, mi promoción pasa a Así se inauguró esa plaza del Fuerte José María nada y finalmente ascendí, aquí en Maturín, en laretiro, la promoción Carreño. Yo quiero que ese Carreño. Recuerdos de soldados. plaza del Bolívar ecuestre, al lado de la catedralfuerte se llame José María Carreño”. Además, nueva. Pasé aquí unos meses verdaderamenteél firmó una resolución interna, mandó a hacer inolvidables, de mucha reflexión, porque era unun busto de José María Carreño. Me lo mandó Co mandante momento crucial. Yo decía: “Bueno, me voy depara acá en una avioneta. Yo me encargué de la baja, se acabó el Movimiento”. Pero no, al pocoplacita, los bancos junto con el sargento Gonzá- Unos meses después de “El Caracazo” caigo tiempo empezaron a llegarme los muchachos.lez Martínez, Tinaquillo, muy buen compañero. preso en Miraflores y me llevan al Comando delA veces yo tenía que darle la orden de que no Ejército, acusado de algo que no era cierto. Cla-echara más chistes, porque uno se iba a reven- ro, yo era jefe ya de un movimiento revolucio- D escarg otar de reírse: “Sargento, no eche más chistes, una nario, pero nos habían acusado de que íbamosorden”. Se tapaba la boca. Unos chistes... y ade- a matar al Presidente y al Alto Mando militar en Yo entregué mi Batallón Briceño a la Patria, el 4más, los echaba en ráfaga: ¡pun, pun, pun! Pero la cena de Navidad de ese año. Nada más lejos de de febrero de 1992. Algunos se fueron, algunosmuy bueno, era suboficial, pero como un oficial nuestra intención matar a alguien, pero fue un in- de los muchachos murieron en la rebelión. El
  • 21. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 23Batallón fue a prisión, los oficiales y los soldados, “Espe ro la’o” na de atención de los pobres, Chávez”. Pero en eltodos presos. Varios meses después estaba en fondo él compartía aquello.Yare y llega un funcionario de la Contraloría Yo vine a comprar casa cuando era mayor, y eso,General de la República, para que yo firmara porque tenía un jefe de buen sentido humano. Tra-el acta de entrega. Porque al Batallón lo habían bajábamos en el Palacio Blanco. Un día íbamos En guayabad oeliminado. Yo no me iba a negar, por supuesto, a una conferencia en Maracay, y me dijo: “Mira,porque era una responsabilidad administrativa. Chávez, tú hablas como un hermano mío, pero es Yo no estoy en contra de la cerveza. Nunca meAsí que le di la bienvenida al funcionario que un comunista. Es médico y ese nos dejó hasta la gustó el licor, pero bueno, uno iba a un lugar yenviaron. familia y se fue con los indios de Amazonas y na- se tomaba una cerveza, dos cervezas, un traguito, Pero me pongo a revisar el acta y había una se- die lo sacó de allá. Se llama Gilberto”. Después yo sobre todo uno que andaba en la conspiración. Elrie de observaciones. Una decía que yo tenía una conocí a Gilberto Rodríguez Ochoa, que en paz coronel Hugo Trejo, mi general Trejo —lo ascen-deuda de no sé cuántos millones de bolívares por descanse. Era un hombre extraordinario, como dió la Revolución—, me enseñó mucho a conspi-alimentación, hasta el mes de junio de ese año ’92. pocos he conocido, humilde, desprendido de todo. rar, me enseñó a ser soldado patriota. Ya yo loYo le decía a aquel caballero: “¿De dónde sacan Yo tenía confianza y le dije al general: “Me era, pero él me amasó, ayudó en amasarme. Tuveustedes esto?” “¿Cómo es posible que me estén honra que usted me compare con ese herma- la dicha de conocerlo cuando yo era muy joven,achacando a mí esta deuda desde el mes de fe- no suyo, algún día espero conocerlo”. “¿Qué es subteniente. Me le paré firme una vez y pasé a for-brero hasta el mes de junio, si mi batallón salió comunista?, ¿qué es el comunismo, mi general? mar parte de su ejército. Una vez me dijo: “Mira,a la rebelión y no volvió?” “¿Dónde comió esa ¿Usted cree que es malo?” “Ay, Chávez, no te me- Hugo, con los militares no vas a poder evitarlo ygente?” “¿Cómo voy a pagar yo?” “Yo estoy pre- tas en esos temas, no te metas para lo hondo”, si lo evitaras sería sospechoso. Así que tienes queso desde aquella fecha”. Claro, si yo no hubiera me decía. “Ten cuidado que te andan cazando y actuar como la mayoría”. Fiestas, sobre todo enrevisado, hubiera firmado. Mire, me clavan la es- no eres venado. Te andan cazando porque hablas esa época. Cada vez que había un cambio de jefe,taca. Luego le dije: “No, yo no voy a firmar eso”. mucho”. “¿Cómo vas a preguntar qué es el comu- una parranda, whisky, música, un gasto. Y eso seMenos mal que uno de los compañeros de la re- nismo, si yo soy un general?, ¿te das cuenta?” acabó. La orden es, eso se acabó.belión, el sargento Freites, es contable y me ayu- Él me preguntó un día: “Chávez, ¿dónde tú tie- La otra entrega de mando la hice en El Pao,dó a revisar el acta. Yo le dije: “Déjeme el acta”. nes a la negra y los muchachos?” “Están en Bari- de campaña, quemándonos por el sol, con la tro-“No yo no puedo dejársela”. Bueno, “entonces nas”. “¿Dónde tú tienes casa?” “Yo no tengo casa, pa al frente. Y para qué fiesta pues, qué es eso.venga mañana”. mi general” “¿Tú eres mayor y no tienes casa? “No Ah, esas son las viejas costumbres, ¿ves? Ró- Volvió al otro día y seguimos revisando. En- tengo”. Un día vio el carro mío. Íbamos bajando a mulo Betancourt decía que “a los militares habíacontramos otras cosas, que si yo no hubiese re- un acto no sé dónde y el carro mío era un catanare que tenerlos contentos con caña, cobre y la otravisado, o no hubiese tenido ahí a Freites, a lo que tenía la lata toda carcomida, los cauchos lisos. c”, esa que no se puede nombrar. Y a la Fuerzamejor firmo el asunto y me hubiese metido un Me la pasaba echándole flit para que un zancudo Armada la pudrieron. Gracias a Dios mantuvoautogol, porque hubiese estado reconociendo no picara un caucho, porque explotaba. A veces ciertos espacios, como la patria toda los mantuvodeudas. A lo mejor sacan por la prensa al otro andaba sin caucho de repuesto, porque lo poqui- siempre sanos, que fueron capaces de brotar dedía: “Vean al comandante Chávez, que habla de to que me quedaba, si es que quedaba alguito, un entre el excremento y dar la batalla junto al pue-la moral y la revolución, miren, dejó una deuda, bolivita, uno lo ponía para la causa. El Movimien- blo, como la estamos dando.no pagó la alimentación, se cogió unos millones to tenía algunos gastos, papeles, reuniones, viajes Entonces el coronel Trejo decía: “Hugo, túde bolívares”. Recuerdo que había también unas que no estaban en la agenda. Además, el sueldo tienes que ir campaneando, y ponle cuidado.deudas en la cantina de tropas. Un teniente era de un oficial siempre ha sido modesto. Entonces Oficial que no beba es sospechoso, porque eseel cantinero y fueron a revisar. Me dijeron que veníamos bajando de un acto, uniforme y corbata puede andar esperando, te puede andar cazan-revisaron hasta las botellas, botella por botella, y el carrito mío estaba parado junto al suyo, un do, puede ser de inteligencia, pues, y anda ha-a ver si estaban completas las botellas vacías de carro negro grande de esos protocolares, porque ciendo alguna tarea. Y el que beba mucho y selos refrescos, las facturas. Fueron a todas las ca- era el puesto asignado al ayudante. rasque, cuidado, porque ese si lo metes a la re-sas comerciales, como debe ser, revisando hasta Y él me dice: “Chávez, coordina, chico, ave- volución va a empezar a hablar, va a delatar y,el mínimo detalle y entonces faltaba un dinero rigua de quién es ese carro, con mucho cuida- además, bueno, moralmente es un borracho”.en la cantina. do, tú sabes, por respeto al ser humano. Tú le Bueno, entonces la cerveza. Yo no soy con- Yo le dije, bueno vayan a buscar allá al te- dices que ponga ese carro allá atrás o en otro trario a eso, yo no soy musulmán pues, peroniente que está preso en el San Carlos, que él lugar, porque mira ese carro chico, cómo está para qué cerveza, ¿verdad? Pregúntense ustedes.me mande los recaudos. El teniente no podía “esperola’o” ahí en todo el frente del Palacio de ¿Para qué caña? El que esté despechado, bueno,salir de la cárcel, pero dio indicaciones sobre Gobierno, tú sabes”. Entonces, yo le digo: “Sí, un clavo saca otro clavo, compadre. “No, que es-un cuaderno que él tenía en un maletín, en su mi general, permiso para quedarme. Permítame toy despechado”. Hay gente que toma eso comohabitación, y en ese cuaderno estaban unas fac- no ir al acto”. “¿Por qué?, si estamos en la hora, excusa y se la pasan es despechados. “Estoy en-turas que él no tuvo tiempo de consolidar. Re- vámonos móntate”. “No, no, es que ese es mi guayabado”. Después inventaron el doble gua-sulta que ese fin de semana hubo cantina, hubo carro”. Aquel buen hombre cambió de colores. yabo, eso es peor. Imagínate tú, guayabo negro,soldados, hubo visita de familias, tomaron re- “Bueno, siéntate chico, vámonos”. “Y, ¿cómo es ese es otro que así lo llaman.frescos, hubo compras, hubo ventas y el lunes que tú tienes un carro así, Chávez”. “Bueno, miél amaneció alza’o ¿Qué iba a tener tiempo de general, yo no tengo dinero”. “Tengo una mujer yestar consolidando facturas y registrando el tres muchachos y mi esposa no trabaja, tiene los Flamijoq uercuaderno? El lunes andaba con su pelotón de tres muchachos allá cuidándolos desde que na-morteros, alzado en armas. Sin embargo, apare- cieron”. Entonces él se empeñó en que yo com- ¿No voy a conocer yo al “Búfalo” o a Briceñocieron las facturas y se consolidó todo y quedó prara una casa, y tuviera a la familia más cerca. Araujo? Briceño Araujo era capitán de mi bata-todito claro. Eso se llama descargo. Un día me dijo: “Tú convertiste esto en una ofici- llón y recuerdo que pocos días antes del 4 de
  • 22. 24 CUENT OS D EL ARAÑEROfebrero a él lo cambiaron para la selva. Era día amanecí del Cajón de Arauca al Cajón del Elorza. Llegó un día muy contento a mi despa-capitán y yo comandante, cuando lo despedi- Guaire, y a los pocos días vinimos a la juramen- chito en el Palacio Blanco y me dijo: “Mi mayor,mos tomando flamijoquer de los paracaidistas, tación en este salón. Luego, con cierta habilidad me nombraron jefe de seguridad de Fidel, de laque bebemos candela. ¿Ustedes saben eso? Los que me dio la sabana y la vida, fui haciendo ami- caravana”. “¿Qué le digo a Fidel?”. “¿Le habloparacaidistas bebemos candela, ponemos aquí gos por aquí: los oficiales que trabajaban, las del movimiento?, porque yo hablo con él”. “No leuna cosa, de esa agua que tiene picante, se le secretarias, un viceministro. Así que yo caminaba puedes decir nada. Páratele firme, le das un sa-prende candela, ¡pssst! Y luego usted se traga por aquí, pasaba por el túnel. Vine a varias fies- ludo, el más enérgico que en tu vida hayas dadola candela. Estábamos despidiendo a Brice- tas en este patio, champaña de la buena, de la y con eso le dices todo. Le dices que el Ejércitoño Araujo, y ya en la madrugada, era como un más costosa, whisky, música. Bolivariano lo saluda”. Él cumplió, porque a losviernes, nos quedamos ahí jugando dominó un En esos años vi con estos ojos a la mismísima dos días me llegó. “¿Qué te respondió?”. “Merato, los oficiales del batallón. Era diciembre. Blanca Ibáñez, por esos pasillos, en el Salón de dio un abrazo”. El ejército bolivariano, pues. 
Recuerdo que cuando nos despedimos, ya en los Espejos, en varios eventos. Yo siempre la mi- Venía calentándose una situación, históri-la madrugada, él me dijo: “Mire, mi comandan- raba y veía en su rostro la expresión del poder. ca, de caos moral, político, estructuras socialeste, yo sé que por ahí viene una cosa, yo sé. No El presidente Jaime Lusinchi era un hombre que totalmente desgastadas. Un pueblo sin rumbo,me deje por fuera, usted me avisa, yo me vengo no mandaba. El poder personal, digámoslo así, sin gobierno, sin representantes. ¿Recuerdanpara acá”. El día de la rebelión estaba próximo. lo tenía Blanca Ibáñez. A tal nivel de degenera- ustedes los nombres de aquellos carcamales delPosiblemente ese diciembre estábamos a pun- ción habíamos llegado que todo el mundo sabía Congreso? La mayoría eran negociantes. En elto de estallar. Por fin lo dejamos para enero, que ella era la amante del Presidente, y la esposa Congreso los diputados eran puestos por losfebrero, 4 de febrero. Yo no te pude conseguir, estaba allá en La Casona. Y aquí venía toda la grandes medios de comunicación, tenían su cuo-tú estabas en un batallón no sé dónde, por allá, alta sociedad, la burguesía, muchos altos digna- ta allí. Fedecámaras y los grandes sectores priva-yo te mandé el mensaje, pero no te llegó. Ése tarios de la Iglesia, Fedecámaras, a brindar. Varias dos metían diputados y senadores. Era el repartoes el general Briceño, segundo comandante de veces brindé en ese patio del Pez que Escupe el del poder, el Pacto de Punto Fijo. La embajadala División Blindada. Comandó la Brigada de Agua, había muchas fiestas entonces aquí. Casi norteamericana, por supuesto, tenía entrada li-Paracaidistas y le entregó al “Búfalo”. todos los viernes, era como dicen en las calles bre, me consta. Llegué a volar en el avión de la El “Búfalo” jugaba rugby. Véanle la frente al “palo y palo, compadre” y no era Magallanes embajada de los Estados Unidos, porque yo era“Búfalo”. Yo tenía el equipo de rugby de la Aca- precisamente. Una noche vi cómo se llevaron al audaz, andaba jugando duro dentro del Ejército.demia. Eran cadetes y el “Búfalo” era de los du- Presidente, así como en las comiquitas, que sacan Me hice amigo de los militares estadounidenses,ros jugando rugby contra la Simón Bolívar. ¿Te al borrachito dando pataditas en el aire, que no de la embajada. Me acuerdo de Hugo Posei, aacuerdas de aquel entrenador? Mackin Black se quiere ir, así se lo llevaron. Estaba muy bo- su casa iba, en Prados del Este. A mi ascen-Coller, era el entrenador. Entonces un día yo voy rracho, en verdad. Y tenía aquella fama que le so a teniente coronel, un año después, fueron elde capitán a pasar revista al Hospitalito. Voy ca- hicieron los que dirigieron la estrategia comuni- coronel y los agregados militares de los Estadosminando por la calle donde estaba la Escuela de cacional. Había un análisis de la sonrisa de Lu- Unidos en el avión de la Embajada. Se llevaronBlindados. Veo que viene un cadete nuevo en mu- sinchi y lo comparaban con la Mona Lisa, una un poco de gente de Caracas, fueron a Barinas aletas, todo doblado, enyesado por aquí, lo llevaba sonrisa misteriosa: “el Presidente más bueno y la celebración del ascenso.un técnico ahí. Veo ese cadete todo “choreto”, y más querido”. Y llegó el lunes 27 de febrero. Llegué muyle digo: “Mire, recluta, ¿y a usted qué le pasó?”. Estaban entregados a la élite económica. temprano aquí a Palacio. Me sentía mal de sa-“Soy del equipo de rugby, choqué con mi alférez Hacían muchos negocios y fue aquellos años lud, tenía un malestar, venía de San Joaquín.el “Búfalo”. ¿Tú te acuerdas? Tú le diste un cabe- donde la deuda del sector privado, por un acuer- Ahí vivíamos con mi esposa entonces, Nancy, yzazo a un nuevo ahí. El general comandante de do que se hizo entre el Gobierno de Lusinchi y mis tres niños mayores. Me vine muy tempranola Brigada de Paracaidistas. Esos son muchachos el sector privado, se la echaron encima a la Re- para evitar la cola de aquí de los Ocumitos y lacomo hermanos, algunos los veo como hijos, son pública. Así fue como, de un año para otro, Ve- cola de Coche, para no llegar tarde al trabajo.generaciones que uno ayudó algo a formar. nezuela duplicó la deuda externa pública. ¿De Había que estar aquí a las siete, así que yo salía dónde surgió? No fue que le prestaron dinero a a las cinco de la mañana en mi carromato, “El Venezuela. La deuda que tenían los privados la Vaporón”. Trabajamos ese día, ya había algún El C aracaz o asumió el Gobierno de Lusinchi y la seguimos movimiento. En la tarde me fui a la Universidad pagando hoy. Les digo más, los papeles desapa- Simón Bolívar, estábamos haciendo el postgra-¿Saben a qué vine yo aquí por primera vez, a recieron. La República pagaba la deuda de los do. Recuerdo con mucho cariño mis profesoreseste Palacio? Yo vine aquí por primera vez a bus- ricos con dólares de las reservas internaciona- de postgrado, algunos me critican hoy, pero nocar una caja de whisky. ¡Fíjate para lo que era les, del dinero del pueblo. No la deuda de los importa, recuerdo aquellos debates. Profesores al-este Palacio! Al teniente Chávez lo mandaron a pobres, sino de grandes empresarios, la elite, gunos de izquierda, pero la mayoría de derecha.hablar con el jefe de la Casa Militar en esta mis- la burguesía. Ese acuerdo fue el que dio lugar a Esa noche no hubo clase en la universidad debidoma oficina. Era un general, y otro oficial, había que Lusinchi dijera después: “La banca me enga- a los disturbios. Había un grupo de compañerosuna fiesta y faltaba whisky, porque había que ñó”. Pero se fue tranquilo y aquí nos quedamos ahí a la entrada de la universidad que no teníantomar whisky. Me mandaron con una hojita a nosotros. Todo eso son causas de “El Caracazo”. carro y yo les di la cola. Fui por allá, por La Trini-presentarme aquí y yo salí por allí con una caja Viví aquí el día que ganó Carlos Andrés Pé- dad, y me tocó ver, después que dejé a mis ami-de whisky. ¡Me da pena! Pero no me da pena, rez. En la noche vi desde mi ventana llegar a gos cerca de sus casas, como saqueaban, policías,porque eso refleja en mucho lo que era este pa- Fidel Castro. Allá va Fidel, esperanza de estos disparos. Me vine a Palacio esa noche, llame a milacio, la loquera que era. pueblos —dije yo—, pero cómo acercármele. Re- general y le dije: “Mire, yo acabo de ver esto, esto Años después, un poco más maduro, llegué cuerdo que el maestro John Sifontes era sargento, y esto, y aquí en el centro de Caracas hay humo”.ya mayor al Palacio Blanco, como ayudante de un afrovenezolano revolucionario. Estaba en el Me dijo: “Quédate ahí, me avisas cualquier cosa”.un general, de un buen jefe que tuve. Así que un movimiento porque habíamos estado juntos en Al siguiente amanecí con fiebre, tenía lechina, es-
  • 23. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 25taba brotando. Me fui a la enfermería de Palacio contra su pueblo”. El 27 de febrero nos hizo llo- uno de los jefes. Nosotros teníamos mucho cui-y me mandaron reposo. Me le presento al ge- rar, nos hizo sangrar, pero recuerdo que yo no dado para la captación de gente, no podíamosneral y me dice: “No te me acerques, que a mí no pude ni siquiera venir a nada, yo estaba que no equivocarnos, por uno que nos equivocábamosme ha dado eso, y es contagioso”. No conseguía podía ni hablar casi, una semana de reposo. caía un grupo o a lo mejor todo el movimiento.gasolina para regresar a casa, estaban todas las Cuando regreso a Caracas me fui a la tumba Así que teníamos un proceso muy estricto deestaciones cerradas. Era ya el 28, el martes en la de Felipe, fue lo primero que hice. Otra noche estudio de la personalidad, hombre a hombre,mañana. Entré a Fuerte Tiuna y me tocó verlo en iba subiendo las escalinatas del Palacio Blanco, mujer a mujer, para la incorporación. Así queguerra. Fui a buscar gasolina con un compadre regresando de la universidad como a las diez, yo al teniente le dije: “No, usted está equivoca-que era coronel. Me senté en su oficina y veo en once de la noche, y un teniente se me acerca, me do, son rumores, usted sabe, yo lo que hago esel televisor aquel desastre. Salgo al patio, los dice que quiere hablar conmigo. El Ejército es- que estudio, hablo de Bolívar”. Y por ahí me lesoldados corriendo y unos oficiales mandando taba encendido de un debate interno, sobre todo fui para no decirle absolutamente, sino dejarleformación y a buscar los fusiles. Y le digo: “Mi co- nosotros los humanistas, nosotros los más jóve- abierta una puerta y luego estudiar al mucha-ronel, ¿qué van a hacer ustedes?”. “¡Ay, Chávez!, nes. Había otros que no querían debatir, había cho. Él ha estado aquí en la Casa Militar. Alyo no sé qué va a pasar aquí. Pero la orden que otros que decían: “Para eso somos nosotros”. final me dice: “Bueno, mi mayor, yo entiendollegó es que todas las tropas salgan a la calle a No, para eso no puede ser un Ejército, para ma- que usted no puede decirme nada, pero le voyparar al pueblo”. “¿Pero cómo lo van a parar?”. sacrar niños, hombres, mujeres, desarmados. a decir algo, si ese movimiento existe, por favor“Con fusiles, con balas”, incluso dijo: “Que Dios Todavía que fuera una guerrilla, una cosa arma- métanme, porque yo lo que viví y lo que vi, se-nos acompañe, pero es la orden”. Vi los soldados da, pero gente desarmada, inocente. Recuerdo ría lo único que justificaría mi presencia en elsalir, los soldados logísticos que no son soldados la foto de un niño bocabajo tendido, tendría Ejército, porque yo en un Ejército como este, noentrenados. Esos son los que hacen la comida, los seis años; la recuerdo a color, la sacó algún pe- quiero ser soldado”. Ese muchacho después seque atienden los vehículos. Hasta a los mecáni- riódico, uno de los tantos niños que murieron. fue de baja, yo le perdí la pista.cos los sacaron y les dieron un fusil, un casco y Entonces el teniente me dice en la escalinata: Ese fue “El Caracazo”, con los mártires delbastante munición. Lo que venía era un desastre, “Mi mayor, yo quiero hablar con usted”. “Bue- pueblo, ese estallido venía fermentándose desdecomo así fue. no, vamos a tomarnos un café ahí en la oficinita décadas atrás. Hay que recordar lo que fue el 23 El primero de marzo matan a Luis Felipe mía. “Mi mayor, aquí no, hay grabadoras”. Le de enero y la traición al espíritu del 23 de enero.Acosta Carlez, uno de los jefes del movimiento dije: No, creo que no, pero vamos a hablar en el La entrega de Rómulo Betancourt, que se arrodi-en Caracas. El 27 de febrero, sonaron las dianas pasillo, a ver qué es lo que tú me quieres decir”. lló ante el poder imperial de los Estados Unidos.del 4 de febrero. Como soldados nos sentíamos Él me dijo: “Mire, mi mayor, por ahí se dice que Desde el suspiro de Santa Marta este pueblo fuetan avergonzados, tan adoloridos después de usted anda en un movimiento revolucionario”. traicionado una y cien veces por Páez, Guzmánaquella tragedia y recordábamos siempre en- Esos eran los comentarios desde 1986. Dos años Blanco y cuántos otros, doscientos años de trai-tonces aquella centella que fue Bolívar cuando atrás ya había empezado el rumor de que ha- ción, compañeros, compañeras, ya bastaba. Asídijo: “Maldito el soldado que vuelva las armas bía un Movimiento Revolucionario y que yo era que tenía que ocurrir y ocurrió “El Caracazo”.
  • 24. PRÓCERES N o s h i z o li bertad ores Antonio J o sé de Sucre dente fundador de Bolivia. Le dieron un golpe de Estado, la oligarquía boliviana, porque él estabaBolívar era de pelo ensortijado, más negro que Ese gran mártir de América, de los más grandes, entregándoles tierras a los indios, a los pobres,blanco; ese era el verdadero Bolívar a quien Antonio José de Sucre. Treinta y cinco años tenía haciendo escuelas para los pobres, haciendo ca-también desfiguraron. Es mentira que habla- el Mariscal Sucre cuando lo mataron. Había sido minos. Era ingeniero, además; sistemas de riego,ba duro. No, la voz de Bolívar era chillona, edecán de campo de Miranda a los 15 años; ge- buscando agua, llevando agua para los sitios queinaguantable. Se subía en las mesas, le rompía neral del Ejército Libertador en Guayana, junto a no la tenían; la salud, haciendo hospitales; la edu-los papeles al Estado Mayor. “¡Esto no sirve!”. Bolívar. Luego la Campaña del Sur, Junín, Ayacu- cación. Un Gobierno muy bueno el de Sucre. LeAsí lo dice Andrés Eloy Blanco en un poema cho... El virrey, prisionero de Sucre en Ayacucho. dan un tiro en un brazo y queda manco, casi loque se llama “Los desdentados”. Cuenta Andrés El último virrey de España en estas tierras captu- matan. Le hicieron imposible la vida. RenuncióEloy que muchos años después de muerto el Li- rado en Ayacucho con todos sus oficiales. Todo el al Gobierno de Bolivia. Se vino a ver a Bolívar ybertador, había un acto en la plaza Bolívar de ejército español se entregó; arriaron la bandera lo acompañó hasta la última hora.Caracas y la estatua, las coronas, las flores y de España después de 300 años de dominación. Memorable es la última carta de Sucre alos discursos oficiales. El presidente, todos de Sucre le dio la mano para levantarlo. Dicen que Bolívar. Bolívar renunció, se fue. Sucre lo bus-“paltó” y de levita, rindiéndole honores a Bolí- el virrey le dijo: “Tan joven y con tanta gloria”. ca, no lo consigue. “La ausencia de usted, mi ge-var. Y detrás de las matas estaban unos viejitos, Por eso fue que el mismo Bolívar, de su puño y neral, me ahorra las lágrimas de la despedida.no tenían dientes, agachados, viendo el acto, y letra, escribió aquella frase: “La posteridad recor- Adiós, mi general. Donde quiera que esté, mi úl-se reían. Entonces, viene la lectura de la últi- dará al general Sucre con un pie en el Pichincha timo aliento será para Colombia y para usted”.ma proclama y un señor, con voz de locutor: y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la Al día siguiente, agarró la mula, se fue a buscar“Colombianos, habéis presenciado...”, reme- cuna de Manco Capac y a sus pies las cadenas del a su mujer y a su pequeña hija en Quito. Pero nomorándolo. Y los viejitos se reían y hablaban imperio español rotas por su espada”. le perdonaron ser leal a Bolívar y ser tan joven.de Bolívar. ¿Por qué se reían? El poeta termina Sucre tenía 29 años cuando se hizo inmortal en Como dijo el virrey: “Tan joven y con tanta glo-descifrando la incógnita. Al final dijo uno de Ayacucho, en la gran batalla libertadora de Sura- ria”. Era un peligro él solo, su vida. Después delos viejitos: “Mira, lo que dicen éstos, dicen que mérica. De los mejores soldados, de los mejores Bolívar venía él. Su brillo, su gloria, su prestigioera alto, dicen que era fuerte, dicen que habla- revolucionarios, de los mejores líderes, Simón en los ejércitos. Desde el Caribe hasta la Argenti-ba grueso. No. Era chiquitico, era flaquito, te- Bolívar dijo un día, y está escrito: “Donde está el na el nombre de Sucre brillaba por todos lados.nía la voz chillona y fastidiosa”. Y dice uno al general Sucre, está el alma del ejército”. Era el Y ocurrió la emboscada, el balazo traicionero.final: “¡Carajo!, pero se nos metió en el alma y alma del ejército, alma del pueblo, el cumanés. Santander detrás de la emboscada, Obando, trai-nos hizo libertadores”. Humilde, pero empeñado, con una voluntad de dores lacayos que entregaron luego estos países a acero, una inteligencia muy creadora para lo mi- la garra del imperio norteamericano. Traicionaron litar, para lo diplomático, para lo político. Presi- a la revolución. Dijo Bolívar, cuando le informa-
  • 25. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 27ron de la muerte de Sucre, entre muchas cosas, lanza al Tigre de Las Queseras del Medio, dejó Bolívar estaba en Caracas en el año 1814, queuna lapidaria: “La bala que mató a Sucre mató a de ser tigre, le limaron las uñas, le pusieron a fue un año desastroso por la guerra de Boves yColombia y acabó con mi vida”. lo mejor una buena sonrisa, se alió a la oligar- los pobres contra ese mantuanaje. Eran vene- quía venezolana que odiaba a Bolívar a muerte, zolanos contra venezolanos, terrible aquello. porque quería mantener sus privilegios, quería Bolívar le dice a María Antonia que tiene que José I n áci o d e A breu e Li ma cambiar de dueño, quería que los españoles se irse de Caracas porque viene Boves. Él se va, no fueran, para ellos adueñarse de los esclavos, de tiene cómo protegerla. Era su hermana mayorYo le comentaba al presidente Cardoso, la noche las haciendas, de las riquezas. y fueron huérfanos de padre y madre. Así quede una cena que tuvimos allá en el Círculo Mili- Porque en el fondo de todas las revoluciones hasta cierto punto, ella fue como su mamá en latar, una cena de Estado en honor a él, a su espo- habrá muchas causas, pero las económicas siem- vida. María Antonia se negaba a irse, como mu-sa, a su comitiva y al pueblo hermano del Brasil. pre están allí. El deseo de poder y uno de los ele- chos mantuanos. Sobre todo los que no habíanLe estuve hablando un poco de un general bra- mentos fundamentales es el poder económico, apoyado a Bolívar decían: “No, yo no me voy sisileño que peleó en la Guerra de Independen- personal, grupal, nacional o como se quiera ver. viene Boves, yo estoy con ellos”. Bolívar le decía:cia. Por cierto, ese día 6 de abril, el día que vino Abreu e Lima, noble como era, trata de mediar. “Boves acaba con ustedes, los va a matar, y sobreCardoso y estuvimos todo el día juntos, estaba Hay cartas que él enviaba a Santander, a Páez, a todo a ti, que eres hermana mía”. María Antoniade cumpleaños el general José Inácio de Abreu e Bolívar. Trató de mantener la unidad, que él con- se negó. Bolívar mandó un oficial con diez solda-Lima. Nacido en el estado de Pernambuco, en la sideraba necesaria, vital. Y lo era para continuar dos y se la llevaron amarrada a un barco en Laciudad de Recife, adonde hemos estado en varias la revolución de independencia. Cuando aquel Guaira y Bolívar la mandó, creo que fue a Puertoocasiones. Aquel joven se vino a los veinte años hombre vio que no fue posible mantener la uni- Rico, “a la colonia española; llévenla, pues”. Y endesde Brasil. Es impresionante la vida de Abreu dad, por las bajas pasiones, por los intereses, se efecto, llegó Boves y algunos jalamecates man-e Lima. Su padre fue sacerdote y militar. Esta- quedó con Bolívar y estuvo muy cerca del Liber- tuanos salieron, de “paltó” y levita, a recibirlo.ban en revolución contra el Imperio, lo fusilaron tador la noche en que trataron de matarlo en Bo- Los pasó a toditos por las armas, ahí mismo, en ladelante del joven que ya era oficial. Este salva su gotá, en septiembre de 1828. A Bolívar lo expul- entrada de Caracas.vida, se viene al exilio al Caribe y oye hablar de saron de Venezuela, y Abreu e Lima se fue con él. Era una guerra de clases. Se instala en Cara-Bolívar en Puerto Rico. Su hermano se queda en cas y gobierna. Era un guerrero. Vino a perse-Puerto Rico haciendo vida privada, pero él, que guir a Bolívar, quien tuvo que venirse a Oriente.andaba ya con el fuego sagrado de la revolución, “¡Se ro mp e la zaraza o se acaba Se trajo los sobrevivientes en una penosa y largase viene a Venezuela por Angostura. Estaban en la bo v e ra!” marcha hacia Oriente. Los Lanceros de Orien-plena Campaña de Oriente, ya habían liberado An- te salen para proteger a los del centro, que ve-gostura y estaba Bolívar convocando el Congreso Yo lo he dicho aquí, como dijo Pedro Zaraza: “O nían replegándose, muchas mujeres, enfermos,de Angostura, 1819. se rompe la zaraza o se acaba la bovera”. Ese fue muchos niños. Entonces, vienen los Lanceros Abreu e Lima, de apenas veinticuatro años, un general, Pedro Zaraza. La historia es esta. José de Oriente con su caballería, salen allá para pro-se le presenta a Bolívar y le dice que quiere ser Tomás Boves no fue un realista en verdad. Boves teger la retirada humanitaria, digámosle así, queoficial de la revolución suramericana. Bolívar lo fue el líder de una guerra de clases. Era asturiano, comandaba Bolívar. Uno de ellos llanero de es-incorpora. Fue corresponsal y redactor del Co- pero vivió aquí muchos años, desde joven. Era co- tas sabanas, Pedro Zaraza, sale con la caballe-rreo del Orinoco, secretario privado de Bolívar, merciante de ganado en los llanos. Quiso incur- ría y se arranchan ahí en unas matas en Urica,porque hablaba varios idiomas. Un joven muy sionar en las filas patriotas. No lo dejaron porque la sabana pelada. Y allá venía Boves, en unaculto y valiente. Peleó en la batalla de Las Que- era de los de abajo. Todavía los que mandaban caballería inclemente. Pasaban a cuchillo a losseras del Medio. Cruzó Los Andes al lado de Bo- eran los mantuanos, los ricos de Caracas. prisioneros, eran los pobres contra los ricos. Allálívar, redactó proclamas, combatió con la espada No había una revolución todavía, era la inde- venía Boves, con su ejército invencible, contray con la pluma. Combatió en Boyacá, batalla que pendencia de los ricos de aquí contra España. Maturín, ciudad heroica que resistió sitios, sa-liberó la Nueva Granada. Después remontaron Pero los negros y los pobres no. Entonces Boves queos, bloqueos, la quemaron una vez los mis-otra vez Los Andes, cayeron a las sabanas de se hizo líder de los pobres y formó un ejército. mos habitantes para evitar que la tomaran; comoApure, se vinieron sobre Carabobo y luchó en Se fue contra Bolívar, destrozó siete ejércitos quemaron a San Fernando de Apure, también, losla batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, que formaron los caraqueños y la oligarquía, llaneros apureños. Cuentan que estaba Pedrobajo el mando del general Páez. De allí salió he- digamos los mantuanos. Los realistas pensaron Zaraza con la caballería en Urica, debajo derido de un disparo en el pecho. Bajo este mismo que iban a utilizarlo. Pero se declaró indepen- unas matas. Y dicen que estaba Zaraza afilandomando se va también a la toma del castillo de diente. Mandó largo al cipote a los jefes realis- la lanza, y le dijo a su estado mayor: “Allá vienePuerto Cabello, último reducto del poder espa- tas, casi que manda a fusilar a Morales, a uno de Boves. Este día de hoy o se rompe la zaraza oñol en Venezuela. Después pelea en la batalla ellos. La oligarquía caraqueña se llevó un chasco se acaba la bovera”. Dos horas después estabanaval del Lago de Maracaibo. con Boves. Bolívar estaba en Caracas y vio que muerto José Tomás Boves. Pedro Zaraza le partió Ustedes recuerdan que Bolívar se fue al sur, no podía detenerlo. La hermana mayor de Bolí- el pecho de un lanzazo.y Abreu e Lima se quedó acá con Páez, en el pro- var se llamaba María Antonia. Era una mantua-ceso interno venezolano. Páez era el jefe, el líder na de casta. La María Antonia se enfrentaba a suaquí. Bolívar se fue a la campaña de liberación hermano. Hay una carta que le manda al Rey de “¡Primera vez que me ve la espaldade Ecuador, del Perú y la creación de Bolivia. España, pidiendo protección contra “el loco de un español!”Pero aquí en Venezuela comenzó a gestarse la mi hermano”. “Simón es un loco”, decía. Inclusotraición a Bolívar. Abreu e Lima comenzó a oler el Rey la protege, se la llevan a Cuba y le asignan El llano, el gran llano, San Fernando, Calabozo,la traición, a sentirla. Páez fue rodeado por la como una pensión, porque quedó en la nada la y aquí San Juan de los Morros, pero ahí mismo aloligarquía, por el enemigo al que combatieron. María Antonia. Estaba rayada porque era la her- centro, Carabobo, Valencia, Caracas. Así que porLe pasaron la mano al Centauro, le quitaron la mana del Libertador. aquí pasó Bolívar no sé cuántas veces, Zamora,
  • 26. 28 CUENT OS D EL ARAÑEROtodos ellos. Los españoles también. Páez, las viejos margariteños de aquella época que la isla lo pasaron y la candela no los alcanzó. Es cuandocaballerías. José Félix Ribas usaba el gorro fri- estaba rodeada de tanto barco español que no se Morillo, en carta al Rey, le escribe aquella frase:gio. Era un jacobino, un verdadero revolucionario. veía el sol, no se veía el horizonte del mar, sino “Catorce cargas consecutivas de caballería sobrePor aquí lo capturaron y le picaron la cabeza, barcos y barcos. Y tenían uno gigantesco: el mis cansados batallones me demostraron que es-los brazos, las piernas. Bolívar tuvo que decretar San Pedro Alcántara, que era el barco logístico. tos hombres están resueltos a ser libres”.la guerra a muerte porque las tropas españolas Los españoles dijeron que el Alcántara se que- Cuando el general Morillo regresó a España,eran bárbaras, acuchillaban, degollaban, violaban, mó por un incendio a bordo, por un descuido de el Rey le reclama cómo es posible que unos sal-mataban, quemaban. Bolívar dijo: ojo por ojo, la cocina. ¿Se hundió? ¡Lo hundieron los indios vajes lo hayan derrotado a él, que había peleadodiente por diente: guerra a muerte. La pelea esta- margariteños! Se tiraron al agua y lo quemaron. contra Napoleón y derrotado sus tropas. Y Mo-ba muy dura y Bolívar había perdido la II Repú- Ahí debe estar, en el fondo del mar. rillo le dice: “Su Majestad, es que no son ningu-blica. A pesar de eso nuestro Ejército y nuestra Resulta que entonces Morillo viene a buscar a nos salvajes. Si usted me da un Páez y cien milMarina se recuperaban rápido, los golpeaban Bolívar, sale de Margarita, desembarca. Y Páez, llaneros de Guárico, Apure y Barinas, le pongo ay volvían. La guerra se extendía hacia el sur y muy hábil, se va replegando con la caballería; Europa completa a sus pies”. Eran indomables,desde el sur. San Martín liberaba las provincias contraatacaba, se replegaba. Morillo empieza a invencibles. No solo los llaneros de Venezuela,del Río de La Plata. sentir que esta fuerza era también como gigante, también los llaneros de la Nueva Granada, los Entonces en España hacen una apreciación pero a caballo. ¡Y en las sabanas, compadre! De centauros del Casanare, del Meta, del Arauca.estratégica de la situación, y lo que le recomien- cualquier lado salían los caimanes, la plaga ma- Somos los mismos.dan al Rey, su gran estado mayor, el almirantaz- taba a los españoles, los tigres, los caribes. En En 1820, siete años de guerra a muerte, Bolí-go y el ejército español: “Si queremos acabar con cambio, los llaneros no, pasaban los ríos nadan- var y Morillo se sentaron allá en Los Andes. Fir-la guerra, hay que acabar con Bolívar, porque do con la cola del caballo. Morillo le escribe otra maron el Tratado de Regularización de la Guerra.ese es el caudillo, ese es el más grande. Hay que carta al Rey donde le dice: “Cuando pasamos toda Morillo va con una escolta como de veinte solda-acabar con el Ejército de Venezuela, y con la Ar- la noche en vela, esperando porque creemos que dos bien armados y uniformados, con buenosmada. Si apagamos esa candela, lo demás se va nos van a atacar, no hay ataque. Y cuando mis caballos. Llegan al punto de encuentro, ven quea ir apagando”. Y el Rey de España manda al tropas descansan, de repente viene un ataque”. viene alguien en una mula, con un sombrerito.“Nuevo Mundo”, así lo llamaban, la más pode- Páez era un guerrillero indomable, muy as- Morillo manda a dos oficiales que vayan rápidorosa flota que España haya enviado alguna vez tuto, era parte de la sabana. Páez llegó a ama- a ver quién viene, que parece un campesino, oa este continente. Vinieron unidades completas rrarles matas de esas en la cola de los caballos; será un enviado de Bolívar. Y van los españolesde caballería, con los caballos y todo, los caño- entonces cabalgaban por allá, levantaban la a caballo, como cinco, rápido, con las armas. Re-nes. ¿Recuerdan ustedes el batallón Valencey, polvareda, y los españoles creían que venían gresan despavoridos: “Es Bolívar”. ¡Venía Bolí-que se replegó en orden hasta Puerto Cabello? cinco mil caballos. ¡Y eran cien! Porque eran var, solo! A Morillo le dio una vergüenza tal queEse era un batallón del Rey, un batallón de línea, guerrillas en verdad. Hasta que se fue consoli- retiró rápido a todos los oficiales y se quedócon sus oficiales, caballería, artillería, infantería. dando el ejército que peleó en Carabobo y que solo. Y se abrazan. Es de ese día una anécdota.Los húsares de Fernando VII vinieron aquí. Eran decidió la batalla, era el ejército de Apure, la Parece que va Morillo con Bolívar caminando ytropas como de la Guardia de Honor del Rey. Y caballería decidió la Batalla de Carabobo. Mo- un joven oficial venezolano va delante. Morillo lemandó a uno de sus más valerosos, inteligentes rillo llegó a Las Queseras del Medio, a la costa ve la espalda al venezolano y dice: “¡Qué buenase ilustrados generales: Pablo Morillo. arauca. Y dice Páez: “¿Dónde estará una caba- espaldas tiene este mozo!, Bolívar”. Y el oficial Morillo recorrió todos estos mares con esa llería de agua?”. Y se lanza al río Arauca con venezolano voltea y le dice: “Señor general Mori-flota. Fue el mismo que sitió a Cartagena de In- 150 jinetes. Cruzan el río, sorprenden a Morillo llo, primera vez que me ve la espalda un español”.dias. La sometió al hierro del bloqueo y Cartage- y es el grito aquel de “¡Vuelvan caras!”. Y Bolí-na resistió. El pueblo de Cartagena comía ratas var dice: “Han ejecutado ustedes la más grandey gatos, pero no se rindieron los cartageneros. proeza militar de las naciones”: ciento cincuen- Fran ci sco Farf ánDespués sitió Barcelona y la destrozó. Ahí están ta contra como cinco mil. Entre ellos Franciscolos restos de la Casa Fuerte, eso fue lo que deja- Farfán, José Cornelio Muñoz... En una ocasión preguntaba a algunos amigosron los españoles. Quemaron a Barcelona. Des- Aquí en Mucuritas se consiguieron Páez y por qué se llama este pueblo Elorza. Vaya, pre-pués se fueron a Margarita, la rodearon. Morillo Morillo. Era verano, enero de 1818. Páez lo está gúntele al señor tal, me dijeron; era como el re-le manda una carta a Francisco Esteban Gómez, merodeando y le da la vuelta. Se pone contra el servorio histórico del pueblo. Pero la juventud,que dirigía las tropas, y al pueblo margariteño: viento, para que el viento le pegara en la cara a desde el liceo Ignacio Rodríguez, donde yo me“Ríndase o no quedará piedra sobre piedra de Morillo y a sus tropas. Le prendió candela a la la pasaba jugando béisbol, dándoles charlas,esta isla infiel”. Y le respondió Francisco Es- sabana, y después que la sabana está prendida, después fui padrino de una promoción, nada,teban, el indio aquél: “Venga por mí. Si usted los rodeó de candela, los atacó por dos flancos ni uno solo sabía por qué se llama Elorza. En-triunfara, sería el rey de las cenizas, porque aquí con unas lanzas. Porque los apureños hacían una tonces comenzamos desde el escuadrón Farfán,no quedarán ni cenizas”. Morillo desembarcó, y lanza larga, liviana, como de dos metros. Y Páez, un escuadrón revolucionario donde, cuando lle-lo derrotaron en Matasiete los indígenas marga- astuto, calculó —él lo escribe en sus memorias— gué, ningún oficial, ningún soldado, ni nadie en eseriteños. ¡Hasta los niños salieron a pelear! cuánto tiempo tardaban los españoles en recargar pueblo sabía quién era Farfán. ¿Tú sabes lo que Pablo Morillo escribió al los cañones. Entonces, disparaban y largaban los Nos pusimos a investigar, a buscar libros deRey de España después? Eso fue en 1817. Hay caballos más rápido con lanza larga para tratar historia y conseguimos la historia maravillosauna carta de Morillo que le dice: “Su Majestad, de llegarles a los cañones antes de que volvieran del “Centauro de Las Queseras”: Francisco Far-este pueblo de Margarita, estos soldados de Mar- a disparar. Era una guerra de astucia, sobre el te- fán. Hicimos un librito; teníamos unos esténcilsgarita, salieron casi desnudos a dar su pecho rreno, día y noche. Lo cierto es que Páez destrozó y una máquina de escribir. Sacamos unas hojitascontra las mejores tropas del Rey. Eran como a las fuerzas de Morillo en Mucuritas, otra vez. y le pusimos al periódico “El Centauro”. Cuandoleones y peleaban como gigantes”. Cuentan los Se salvaron por un caño que tenía agua todavía, los soldados empezaron a saber quién era Fran-
  • 27. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 29cisco Farfán, cuando supieron que fue uno de los de la sabana, coronel. Lo expulsé varias veces, “Vente pronto para que nos fundamos como un150 lanceros de Las Queseras del Medio, se les varias veces pensé fusilarlo, nunca lo hice. Ha- volcán”. En ese tiempo no había celulares, perohinchaba el pecho de orgullo. Y empezaron a oír cían falta valientes para hacer la independencia hay conversaciones muy eróticas. Uno escribelas “cadenas” en el patio. Yo les daba “Aló Presi- y era un valiente”. cualquier cosa o le escriben a uno. Me escribie-dente” en el patio, conferencias de tres y cuatro ron hace poco por aquí: “Chávez, ¡qué labioshoras, tomando café, cuando llegaba la noche allá carnosos!”. ¡Claro, de carne y hueso compadre!en ese Cajón de Arauca tan querido y recordado. Manue la Sáe nz ¡Igualito! El pobre Bolívar no tenía estos apa-Les leía libros e historias de aquellos años heroi- raticos, tenía que escribir y mandar a caballo.cos y gloriosos de esa sabana. Hasta buscamos La historia es muy machista y las mujeres no Más de una de esas cartas las agarró el enemi-después un pintor y convertimos una pared gran- aparecen, pero también andaban a caballo, go y Manuela le escribía: “¿Por qué no vienes?”.de en un escenario, un pequeño teatro. Apareció como Manuela Sáenz. La dibujaron las oligar- “¿Con quién andas?” .¡Ajá!, ¡celosa! Ella sabía,un arpa, apareció un cuatro, unas maracas y los quías que la odiaron y quedó en la historia como conocía su ganado, ¿verdad?soldados comenzaron a improvisar. Salieron can- la amante de Bolívar. Ella no fue la amante de Bueno aquí va: Miranda guardaba vellos detores y empezaron a salir corríos. Un soldado le Bolívar, ella fue primero “Caballeresa del Sol”, pubis. Y eso lo hace humano, ¿no les parece?escribió un corrío a un sargento negro. El corrío capitana de los ejércitos de San Martín y corone- Guardapelo, guardapelo. Mi abuela tenía unse llamaba “El Centauro Negro”. El sargento se la en Ayacucho. El Mariscal de Ayacucho la as- guardapelo. No, pero ¡ya va!, ¡ya va! Mi abue-ponía bravo. “Mi capitán, ¿cómo ese soldado me cendió en el campo de batalla, junto a un grupo la tenía un guardapelo y ahí tenía guardadas lasva a estar diciendo a mí el Centauro Negro?”, pro- largo de oficiales hombres y mujeres. Porque la mechas mías y las de Adán de cuando éramostestaba. Yo le decía: “Siéntete orgulloso de que Coronela se fue a caballo, pistola en mano, sa- niños. Yo era bachaquito, porque tenía el pelola tropa te cante, vale, eres un líder”. Después le ble en mano, a rendir tropas españolas allá en el enreda’o, así como melcocha. ¡Enreda’íto y ama-daba orgullo que le dijeran el “Centauro Negro”. campo de Ayacucho. rillito! Adán no. Adán tenía el pelo liso y negro. Francisco Farfán, de los Farfanes de Guasi- Era mujer de batalla. Salió espada en manomal, como decimos los llaneros. Eran dos, Fran- la noche que casi matan a Bolívar en Bogotá, ycisco y Juan Pablo. ¿Saben qué hicieron aquellos ella lo obligó, prácticamente, a que se tirara por M ai san tacentauros, sobre todo Francisco? Cuando Bolí- la ventana. Seguramente, por dignidad, él novar fue traicionado y expulsado de aquí, y Páez quería tirarse, pero como hay un dicho inglés El abuelo de mi madre llegó a Sabaneta, veníase hace dueño de la oligarquía e instala el go- que dice: “Si tu mujer te pide que te lances por de las guerras de fin del siglo. Cargaba este es-bierno conservador en 1836, Francisco Farfán se la ventana, ve mudándote a la planta baja”. Bo- capulario. Le hemos calculado como ciento cin-alza contra Páez y toma San Fernando de Apure. lívar estaba casi muerto. Mataron a su edecán, cuenta años, porque era del papá de Maisanta,¿Saben lo que decía Farfán en papeles que re- Ferguson, e hirieron a otro, Diego Ibarra, un sa- de Pedro Pérez Delgado. El papá de Pedropartían?: “¡Viva mi general Bolívar!”. Ellos tra- blazo y un tiro en un brazo. Ya iban al cuarto a Pérez Delgado se llamaba Pedro Pérez Pérez.taron de recuperar el sueño bolivariano. Páez se buscarlo. Ella los entretuvo y les dijo: “No, está Esta es una cruz, solo que una cruz de espadas,fue a pelear contra ellos, que eran sus antiguos abajo en la sala de reuniones”. ¡Mentira! Él es- apenas se ve. La otra es el escudo de la Virgensoldados, y Páez derrotó a Farfán en la Batalla taba vistiéndose, agarrando la pistola para salir, del Socorro. ¿Quién fue Pedro Pérez Pérez? Yode Payara. De ahí es que a Páez le dan el nombre y ella lo obligó a que se fuera por la ventana. me puse años y años a investigar esa historia,de “El León de Payara”. Allí en San Juan de Pa- Después hizo un muñeco que puso en la plaza, buscando papeles, grabando cosas y ademásyara muere en combate Juan Pablo Farfán. lo vistió como Santander y le puso un letrero: preguntándole a los viejos por estos pueblos. Francisco Farfán se fue a Colombia. Por ahí, “Santander”. Ella misma lo fusiló: ¡pa-pa-pa! Y le Después perdí documentos, pero yo tenía comopor el viento, merodeó en esas fronteras duran- dijo a Bolívar: “Eso es lo que tú tienes que hacer cincuenta casetes, de aquellos viejos. Uno anda-te veinte años, de guerrillero contra el gobierno con Santander, ¡fusilarlo!”. Bolívar nunca quiso ba con un grabadorcito, y le hacía entrevistas ade Venezuela. Hasta un juicio le hicieron al juez fusilar a Santander. Le perdonó la vida y, al final, ancianos, a viejos soldados, viejas mujeres, vie-militar de Guasdualito. Porque un día se demos- a él no lo perdonó la oligarquía santanderista. jos hombres de comienzos del siglo pasado quetró que Francisco Farfán pasó de Colombia –de todavía vivían hace veinte, treinta años atrás.Arauca donde vivía– a Guasdualito, a colear. Era Bueno, Pedro Pérez Pérez era un indio guari-coleador, un indio, estuvo cinco días parran- Guardape lo queño. Se fue a la guerra detrás de Zamora.deando en Guasdualito. El gobierno mandó a ¿Y por qué Zamora se fue a la guerra? Bueno,destituir y a meter preso al juez y al jefe civil de Miranda era muy mujeriego. Recorrió el mundo como consecuencia del fracaso del proyecto deaquel pueblo por no haber hecho preso a Far- y escribía de sus amoríos: “Conocí una mujer”, Bolívar. Fue una nueva revolución de los pobres.fán. ¿Saben por qué no los condenaron? Porque así, asao, a veces erótico. Somos humanos. Mi- Y con él se fue Pedro Pérez Pérez. Mataron ademostraron que aquel era un hombre indoma- randa era un humano. Hasta Catalina, la rusa, Zamora en 1860 y Pedro Pérez Pérez se fue a Os-ble y que hacían falta veinte o treinta soldados como que se enamoró de él o él de ella, los dos de pino, allá se casó con Josefa Delgado. Y tuvo dosarmados para someterlo, y que ellos no tenían ellos. Bolívar era también muy mujeriego. Ustedes hijos: Petra Pérez Delgado y Pedro Pérez Delga-la fuerza suficiente para hacerlo. En efecto, Páez no saben cuando Manuela Sáenz consiguió, creo do. Así cuenta mi tía Ana, la tía de mamá. Alláen sus memorias le dedica un capítulo a Farfán y que fue un arete de mujer en la cama, y no era está, noventa y cinco años cumplió. Yo la llamodice: “Era un hombre de casi dos metros de alto, de ella. Le brincó encima y lo arañó. Bolívar tuvo de vez en cuando. Hace poco la mandé a buscarno se podía reducir físicamente, lo expulsé dos que pasar como una semana sin salir del cuarto, para que conociera a una hija de Emiliano Za-veces”. Ciertamente, Páez expulsó a Farfán dos porque le daba pena, estaba todo arañado. Ma- pata, tienen la misma edad. Porque Pedro Pérezveces del ejército de Apure, pero regresaba. Des- nuela era de armas tomar. ¡Já!, la Manuela y sus fue como un Emiliano Zapata, como un Panchopués de la batalla de Mucurita, Páez lo expulsa y cartas a Bolívar, algunas muy eróticas. Villa, fueron los últimos de la caballería que sa-vuelve. ¿Saben lo que dice Páez en las memorias, Seguramente, ellos no pensaban que eso iba lieron lanza en mano, machete en alto a decirya anciano?: “Francisco Farfán, de los centauros a trascender, eran cosas muy privadas, pues: ¡Viva la Patria! Fueron los últimos de a caballo.
  • 28. 30 CUENT OS D EL ARAÑEROEse fue tu abuelo. Era el padre de Rafael Infan- comenzó a trabajar con Natalio Menoni, Julia aunque no lo conocí. Y además, Pedro Pérez Del-te, tu padre, nuestro abuelo, y de Pedro Infante Rache. ¿Papá conoció a Julia Rache, viejita? ¡No gado se llamaba Pedro Rafael. Por eso es que aa quien yo conocí ancianito, en Guanare, poco la conoció! Mi abuela, a lo mejor. Yo como que los uno le puso Pedro, su primer nombre, y al otro deantes de morir. Tú tío, mamá, era igualito al pa- hubiera conocido, porque me echaron los cuentos sus hijos le puso Rafael. Y así nacieron Pedro In-dre, alto, blanco; eran catires, pelo amarillo. Le de cómo era Julia Rache, que tenía grandes cafe- fante y Rafael Infante. No les dio el apellido. Medecían “el americano”. Por eso viene mi madre tales por la costa del Padre Vieja, y por aquí por contaba tu tío Pedro, anciano ya, allá en Guanare,y su estirpe criolla, pero blanca. A mi madre le las montañas de Mijagual, que era todo esto. Era que ellos recibían cartas que él les mandaba dedecían “la americana” cuando era niña. una montaña impenetrable, había tigres, jagua- las guerras de Apure, diciéndoles: “Firmen con mi Eso me lo contaba Chucho Navas en Saba- res, leones, todo eso me lo contaban, y me ima- apellido, firmen Pérez”. Pero nunca hubo un do-neta, una tarde, ya viejito, poco antes de morir, y ginaba de muchacho que vivía aquel tiempo. Eso cumento legal que reconociera el apellido y ellostío Julián; con ellos hablé yo mucho. Yo tenía esa me fue llenando de pasión. Me fui consiguiendo se quedaron Infante.cinta. ¡Dios mío! Adán, ¿tú no sabes dónde está? el fuego por los caminos y de repente me hice Pasaron los años, 1904, 1905, 1906, 1907, laSe la llevó el huracán. Eso valía oro para mí. Tío un incendio, ¡pum!, y aquí voy. Cogí conciencia oligarquía de Caracas contra Cipriano Castro,Julián me contó una tarde en Sabaneta, testigo de de qué llevo en la sangre. Cuando agarré un fusil los gringos contra Castro. Y llegó 1908, rompenesto es Miguelito González, mi cuñado. ¿Tú sa- dije: “¿Pa’ qué es este fusil, carajo?, ¿pa’ defendé’ relaciones Caracas y Washington. Se enferma Ci-bes cómo se llamaban los perros de Maisanta? a los traidores o pa’ defendé al pueblo?”. Y aquí priano Castro. En diciembre se fue Castro paraPerrondongo y La Chuta, dos perros cazadores. estoy. ¡Es pa’ defendé’ al pueblo! Europa a operarse de los riñones, y lo tumbóY su caballo se llamaba Bala, un caballo negro, Bueno, pues cuando el “Mocho” se alzó en Gómez. Bueno, no lo tumbó Gómez, lo tum-cuando vivía en La Marqueseña y era coronel. Él Queipa, ahí cerquita del Pao, de San Juan Bautis- baron los gringos. Los yanquis se adueñaronera uno de los hombres de Cipriano Castro, y ahí ta, Joaquín Crespo, que era guerrero, era jefe del de Venezuela, el petróleo. A los pocos mesesestá la historia, pues. Yo fui consiguiendo el cami- ejército, no era pendejo. Él entregó la Presiden- en Sabaneta había reuniones, uno de los líde-no, investigando, preguntando, dije: “¿Ah?, ¡aho- cia pero se quedó de jefe del ejército. Eran hom- res: Pedro Pérez Delgado. Un italiano, “musiú”ra entiendo!”. Uno oía allá lejos que hablaban bres de batalla y él mismo se vino comandando Mauriello, de izquierda, revolucionario de losde un tal guerrillero, un asesino, un bicho malo, un ejército a buscar al “Mocho” Hernández. Y Mauriello que por ahí andan. Lo mandaron aun abuelo malo. Descubrí la verdad ya siendo en la primera escaramuza, los primeros tiros, buscar, lo mataron, machetea’o en la costa delsoldado. ¿Ah?, ¿qué bicho malo era? No era bi- cayó muerto el ex presidente Joaquín Crespo. caño allá del Boconó. Lo dejaron tirado ahí; vinocho malo. Maisanta fue ascendido a coronel por Lo mató un francotirador. Como ya iba a entrar alguien a avisarle a Pedro Pérez: “Mataron a mu-el mismísimo Cipriano Castro, porque cuando en batalla, se bajó de la mula y se estaba mon- siú Mauriello”. Esa noche Pedro Pérez buscó cua-en 1899 Castro se vino con Juan Vicente Gómez, tando en el caballo blanco alazano. En el momen- renta de a caballo, buscó los machetes, buscó loscon 60 hombres de a caballo, con machete, desde to en que está montando el caballo, ¡pam!, cae fusiles, se vino pa’ Mijagual. Por aquí por Santaallá desde el Táchira, pasaron por aquí. Maisan- muerto el jefe del ejército, el ex presidente. El Rosa, emboscó al coronel Colmenares, que erata vivía en Sabaneta. Ahí se había venido porque último caudillo. Cuando cae Crespo, el país se el coronel gomecista que mandaron para susti-había matado a un hombre. Le metió cuatro ti- anarquiza, surgen caudillitos por todos lados. tuirlo. Lo emboscó a machete. Fue la vez que seros a un coronel de apellido Masías, en Ospino, Él era el que mantenía aquel caudillaje contro- disfrazó de vendedor de taparas de miel, una ba-porque le preñó a la hermana y no reconoció la lado, y el país entra en un caos terminal. Hubo talla a machete. Por aquí cerca fue, y más nuncabarriga. Era un carajito de quince años, le metió como cuatro guerras. Se alzó Ramón Guerra, se volvió a Sabaneta. Cogió camino pa’ allá, cruzócuatro tiros. Ya había muerto el viejo Pedro Pé- alzó el otro en Guárico, se alzaron por aquí y el Apure y comenzó la leyenda de Pedro Pérezrez Pérez. Tuvo que irse, porque si no lo matan, Venezuela se convirtió en un maremagnum, y en Delgado. Hasta 1922 estuvo alzado, como dice lay se metió a la guerra. ese maremagnum surgieron Cipriano Castro y canción de Cristóbal Jiménez. Cayó preso y, cuan- En 1896 se alzó un general que era amado por Juan Vicente Gómez. do tenía apenas cincuenta años de edad, muriólos pueblos, se llamaba José Manuel Hernández. Mire, sesenta hombres se vinieron desde terri- envenenado en el Castillo Libertador, en PuertoLa primera campaña electoral que hubo en Vene- torio colombiano. Castro era el líder, Gómez era Cabello. Dicen los que estaban ahí que salió conzuela de pueblo en pueblo, la dirigió José Manuel el que tenía dinero porque era un hacendado. Por un dolor. No aguantaba, se quitó el escapulario,Hernández. Perdió los dedos de un machetazo en aquí pasaron, ¿y saben quién se pegó? Pedro Pé- lo lanzó a la pared y dijo: “Maisanta, pudo másuna batalla, el “Mocho” Hernández. Era la Vene- rez Delgado, que buscó un caballo, a lo mejor el Gómez”. Y cayó muerto.zuela que buscaba caminos después de la tragedia caballo Bala, y otro grupo de llaneros de aquí y se Yo cuento esto no sólo para mis amigos, node haber echado de aquí al padre Bolívar, mata- fue con ellos y peleó en Tocuyito, donde hirieron sólo para mí mismo y mis compañeros, sino us-do a Sucre, y la tragedia de 1830. Y el “Mocho” a Castro, quien entró en Caracas con un tiro en la tedes yanquis, sepan bien qué es lo que hay aquíHernández ganó las elecciones, se las robaron. Se pierna, y tomó el gobierno. Era 1899. ¡Terminaba dentro: conciencia y fuego que nada ni nadie podrávino pal’ monte. Se disfrazó de cura, se vino para el siglo diecinueve! A los pocos meses, Pedro Pé- apagar mientras viva. Y mientras yo viva, estelos llanos. Cerca de San Carlos armó un ejército y rez era coronel, y Castro lo mandó como jefe civil fuego y esta conciencia estarán al servicio de lalanzó la revolución de Queipa. Pedro Pérez Del- y militar de toda esta zona, desde Boconoíto hasta Revolución Bolivariana, de la liberación de Ve-gado tenía diecisiete o dieciocho años, huyendo Puerto Nutria, incluyendo parte de Apure. Y man- nezuela, de la independencia de Venezuela, de lacon este escapulario, y se hizo soldado. dó un buen general a Barinas, Juan José Briceño, grandeza de Venezuela. Esa revolución fracasó, el “Mocho” fue he- pacificador de los llanos. Ya basta, no sólo de traiciones, ya basta de pac-cho preso, se lo llevaron para Caracas. Pedro Y así pasaron los años. Era 1900 y Pedro Pérez tos con la oligarquía, ya basta de derrotas, compa-Pérez Delgado, el muchacho, se monta en una se arrejuntó con tu abuela, la Claudina Infante. En triotas. Llegó la hora definitiva de la gran victoriacarreta de mula con Natalio Menoni, que co- La Marqueseña vivían ellos. Esas tierras eran del que este pueblo está esperando desde hace dos-merciaba desde Valencia por todos estos llanos. viejo Severo Infante, el papá de Claudina. En 1903 cientos años. ¡Llegó la hora!, no podemos optarLlegó a Sabaneta de ayudante de carretero, te- nació el mayor de los hermanos, que era Rafael. entre vencer o morir. Nosotros estamos obliga-nía menos de veinte años. Era 1897 /1898. Allí Por eso yo me llamo Rafael, por mi abuelo Rafael, dos a triunfar y nosotros triunfaremos.
  • 29. HOMBRES DE REVOL UCIÓN F e l i p e A c osta Acosta dio la vuelta, me miró y dijo: ‘Me mata- Recuerdo cuando se juramentó en el Movi- ron’”. Fue un buen amigo y un gran soldado. miento Bolivariano. Su esposa había salido a ha-Hicimos una misa en la Academia Militar el pri- Nunca lo olvidaré y se lo dije a su madre, que cer mercado. La señora Cecilia se llevó la niñamero de marzo, en honor, in memoriam, a un buen es también como la mía. La viejita se vino del mayor; era sábado y él se quedó cuidando lossoldado que se nos fue en El Caracazo, junto al Guárico a la misa con sus hijos, sus nietos y bis- niños más pequeños. Yo fui a buscarlo a Matapueblo. En aquella tragedia perdimos al “Catire” nietos, con sus leales y amigos de toda la vida, Redonda, por allá en Maracay, porque teníamosFelipe Acosta Carlez. Hay un corrío, que anda re- los compañeros de la promoción Simón Bolívar reunión y él iba a juramentarse ese día. Así quecorriendo los llanos y los valles de Venezuela, que le vimos siempre de primero. se trajo a los niños. Yo le tomé juramento deque me salió del alma. Yo estaba muy enfermo El “Catire” Acosta era como el Negro Primero. darle la vida a la patria y los niños vieron a suese día, con lechina, y recuerdo a una vecina y Siempre iba de primero en el trote, en la carga padre y levantaron la manita. Juraron con él, soncomadre, esposa de un compañero de armas, de caballería, en el avión para lanzarse de para- como hijos de todos, ¡Gloria a ti, hermano Felipeque me gritó por la ventana de la casita donde caídas, a la hora de cualquiera actividad estaba Acosta! Dice el poema, en una parte que se lavivía con mi familia: “¡Hugo, mataron al ‘Catire’ siempre ahí. Siempre con su estilo, con su alegría, tuve que quitar, porque era demasiado abierto loAcosta!”. Con el llanto y el dolor, esa misma no- llanero del Guárico, con su empuje el “Catire” que se quería decir en esos años: Quien lo mató noche tomé esa frase de mi comadre. Esa voz nun- Felipe Acosta. Cristóbal Jiménez me ha honrado imagina lo que vendrá en adelante / ni la fuerza queca la olvidaré: “Mataron al ‘Catire’ Acosta”. Ya grabando aquel poema “Mataron a Felipe Acos- ahora palpita dentro del alma de estos pueblos queestaba muerto a esa hora del primero de marzo ta”. Y ese poema era premonitorio. Una vez lo tienen siglos con hambre / luchando a tambor batienteen El Valle, en El Caracazo. declamé en el teatro de la Academia Militar y me contra el invasor infame. Una muerte muy extraña, como muchas de llamó un grupo de jefes militares: “Mire, mayor, En una ocasión, tenía como año y medio que noesas muertes que quedaron en el camino. El “Ca- y usted por qué dice eso”. “Bueno, un poema”. lo veía, y nos vimos aquí en Fuerte Tiuna y comotire” Acosta era uno de los jefes del Movimiento “¿Pero qué poema es ese?”. Un poema y entre siempre me grita de lejos, y viene un abrazo. Re-Bolivariano y lo mandaron a cumplir una misión otras cosas anuncia lo que venía. Yo no pude ve- cuerdo que le dije: “¡Epa, no me dejes solo!”. Mepor allá. Y él, valiente, conciente, parece que es- nir a su entierro, no pude despedirme físicamen- dijo: “¡Jamás te dejaremos solo!”, y ahí le metítaban disparando desde el cerro y habían herido te. Pero muchos de los muchachos, especialmente entonces al poema ese pedacito: ¡Epa, no me dejesa un soldado por allí en El Valle. Entonces, él se del Ejército, me cuentan que fueron a ver su cadá- solo! / ¡No te nos vayas compadre / que el cacique Guai-metió y dijo: “No, vamos hasta allá a capturarlos ver en el gran salón de la Academia Militar donde caipuro reunió sus tribus del Valle / que José Leonardoo a neutralizarlos”. Se fue con un grupo peque- estaba en capilla ardiente; a jurar delante de su Chirinos ya levantó su negraje / que Francisco de Mi-ño de soldados y en el camino recibió un tiro en cadáver la lucha, a jurar la batalla, a jurar la patria randa izó las velas del Leander / que Simón Rodríguezel pecho. Me cuenta un sargento que iba detrás de nuevo. Así que la muerte de él fue vida y alien- anda reventando oscuridades / No te nos vayas ahora / Node él, con quien hablé después para preguntar- to para muchos, por eso no es muerte. “Los que te nos vayas compadre / Y ayer mismito en la tarde des-le cómo murió el ‘Catire’: “Mire, el Comandante mueren por la vida no pueden llamarse muertos”. pertó el Catire Páez / que mi general Bolívar en junta
  • 30. 32 CUENT OS D EL ARAÑEROde comandantes recibió a Ezequiel Zamora y a todos fueron a Yare el 27 de noviembre a tratar de libe- estuvo preso más de veinte veces en los sótanossus federales / que el cielo está encapotado anunciando rarnos de aquella prisión. No pudimos avisarles de la Disip, porque les daba la gana. Al coroneltempestades / no te nos mueras ahora / no te nos mue- que no lanzaran el ataque; ese movimiento fue de- Dávila, actual ministro del Interior, preso, agá-ras, compadre. latado. Arias Cárdenas y yo, que no dormimos, es- rrelo y lléveselo. Casas allanadas. Aquellas da- tábamos muy preocupados porque ya sabíamos mas, amigas, de Catia, que estuvieron seis me- que los estaban esperando. Oímos los ruidos, ses presas. Les sembraron unas granadas y les C o rr í o d el C at i re A c osta estaban ubicando una ametralladora en el techo. pusieron no sé qué cosa y detrás venía una cá- Intentamos llamar por un radio toda la madru- mara de televisión y un periodista pagado por Oigan a Felipe Acosta, / oigan su grito indomable gada. Me quedé ronco: “Águila no sé que, lla- ellos mismos, unos testigos: “Aquí está, mire, en la boca del cañón / cuando se lance el ataque mando…”. Nada, no nos comunicamos con nadie. conseguimos esto”, un fusil, unas granadas de en la defensa enemiga / cuando la quiebre el infante Como a las siete de la mañana sonó el primer mano y dos mujeres presas: “Rebelión militar”. cuando rompan el sonido, / cien aviones de combate mortero en el patio de la cárcel, dijimos: “¡Llega- Imagínate tú, seis meses en la cárcel de Ramo cuando mil paracaidistas / caigan en los terrenales ron!”, y se armó el tiroteo ahí. Verde, de Los Teques. No estamos hablando de y cuando hagan temblar / la tierra cien divisiones Lástima que no nos llegaron las armas. Yo puros cuentos, cosas reales. Madres de familia, de tanques preso y tirado en el suelo por la plomazón. Des- bueno, de ahí venimos. y cuando la caballería / lance su carga salvaje pués agarraron una máquina que estaba por oigan a Felipe Acosta, / oigan su grito indomable. ahí. Me asomé y la vi, pero la volaron. Por cier- Sigues aquí con nosotros, / no te mataron compadre. to, un teniente larense, que estaba retirado y se T omás M on t i lla incorporó a ese grupo de combatientes, perdió un ojo. Iba manejando la máquina como fuer- Estaba recordando a algunos maestros de la pri- P u n t o d e encuentro za de choque, pero le tiraron con un cañón an- maria, profesores de secundaria. Uno de ellos titanque. Hubo algunas bajas nuestras, algunos siempre me llamó la atención. Es uno de esosUsted busca La Encrucijada de Aragua. Conse- heridos. Los muchachos se replegaron cerro maestros, profesores, que a uno se le quedaronguirá unos sitios muy hermosos donde venden adentro, porque si no, los hubieran masacrado. para siempre en el recuerdo y en el alma. Recuer-comida popular, cachapas, chicharrón, pernil… Los estaban esperando con ametralladoras y ca- do a mi profesor de secundaria. Él nos hablaba¡Cuidado con el colesterol! No abuse. Ese era un ñones antitanque. de la vida. De vez en cuando llegaba con un cua-punto de encuentro de los revolucionarios del tro al salón de clases y nos daba un recital, nosMovimiento Bolivariano en la primera etapa. cantaba unas canciones. Nació en la montaña,Ahí nos veíamos, en La Encrucijada de Ara- De ahí v e nimo s por allá en Barinas, en el pie de monte. Nos ha-gua. Porque era cerca de todo, ahí estaba Ma- blaba mucho de las cosas malas y las cosas bue-racay. A toda hora, sándwich de pernil y chicha- Recuerdo cuando nos reuníamos medio clandes- nas de la vida. Es uno de esos profesores comorrón. Hay una chicha muy buena. ¿Conoces a la tinamente. No estoy hablando antes del 4 de Carmen Landaeta, mi profesora guía de primerseñora Petra, que vende las cachapas? ¡Ajá!, yo sí febrero. Estoy hablando del año 1996 y 1997. año de bachillerato; o como “Torombolo”, queme conozco todo eso. Reunirse con Hugo Chávez era como estar a las murió hace poco en Barquisimeto; un guaro que A veces, me paraba a la una de la mañana a puertas del infierno, o algo así. Para ser más cla- llegó a Barinas y nos daba clases de matemática.esperar a los muchachos. “¿A quién esperas?”, ritos en la cosa, alguien que se reúna con Hugo Era un amigo, un compañero, “Torombolo”. El“No, esperando a Diosdado”, o ellos me espera- Chávez en un apartamento en Caracas, y cuando profesor Lozada, que murió hace poco.ban a mí, o venía Blanco La Cruz de no sé dón- sale tiene tres tipos ahí malencarados, con una Y con ellos llegó también este muchacho quede. Ahí nos veíamos y nos escondíamos en casa chaqueta negra y un pistoletón asomándose; o nos tocaba cuatro de vez en cuando, cantábamosde Lugo López, que vive por ahí cerca. Hugo Ló- te han “espichado” los cuatro cauchos, o te roba- con él cuando cumplía año uno de nosotros. Nospez es un mayor llanero, de allá de Guárico. Ese ron el carro. A lo mejor, si el carro les gustó, se lo hablaba de las “basuras” de la vida: “Mucha-muchacho atacó el 27 de noviembre la cárcel de llevaron. O no te dicen nada, sino que te miran chos, cuando vayan por la calle y vean basura,Yare, a pesar de que tenía muy pocas fuerzas. Y así refunfuña’o. Y cuando tú prendes el carro y si no pueden quitarla porque es más fuerte quenosotros dentro, desesperados por no poder ha- sales a las diez, once de la noche, te siguen tres ustedes, véanle no el olor, a lo mejor huele mal,cer nada, encerrados ahí en las celdas. Lo primero motorizados hasta tu casa y te pasan muy cerca. véanle el color y la armonía de los colores”.que sonó fue un mortero que cayó en el patio de Cuando llegas a tu casa, a los dos minutos abres Era un artista. Era Tomás Montilla. Ha muerto,la cárcel. ¡Boom! “Empezó la revolución”, diji- la puerta, entonces una llamada telefónica, si tie- me enteré hace unos días. A su familia todo mimos. Y comenzó un ataque a Yare con un grupo nes celular a tu celular, si no a tu casa, y atiende sentimiento, y a él, mi profesor Tomás Montilla,de oficiales, de suboficiales y de civiles que se tu señora o tu hija o tu hermana o tu mamá, y es nuestro recuerdo y homenaje. Yo tenía muchosincorporaron tratando de sacarnos. Ellos no pu- una voz extraña que te dice: “Te vamos a matar. años que no veía a Tomás Montilla. Una vez lo an-dieron entrar y se replegaron. Lugo López cogió Sé que te reuniste con Chávez. Prepárate”. Gue- daba buscando, cuando estábamos armando elsabana, se fue al frente de una fuerza que se re- rra psicológica. proyecto revolucionario rumbo al 4 de febrero.plegaba, cogió pa’ los llanos del Guárico y allá se Y muchas veces no solo amenazas, a veces Porque él era un revolucionario, y un compañe-entregó. El mayor Edgar Lugo López, nunca olvi- secuestro, agarrar a alguien, meterlo en un ca- ro militar, me habló de Tomás Montilla. Me dijo:daré su amistad, su paciencia y sus sentimientos rro, darle vueltas por Caracas ahí acostado en “Hay que hablar con Tomás Montilla, en Guana-de buen hombre llanero y de buen soldado. el piso y dejarlo en la Cota Mil; o meternos a un re”. Yo dije: “¿Tomás Montilla? Ese fue profesor Y Luis Figueroa, este muchacho que ustedes calabozo, allá en el Helicoide, cuando la Disip mío, ¿será el mismo?”. Y sí, era el mismo.ven, fue presidente de la Federación de Centros estaba en manos de, bueno, imagínense ustedes, Una madrugada llegamos a su casa, hablamos.Universitarios de la Universidad Central de Vene- quiénes estaban ahí. Y torturas, por supuesto. Y Tomás Montilla haciendo sus reflexiones, suszuela, líder estudiantil, líder social y sigue sién- No estoy hablando de poesía, estoy hablando comentarios. Él supo que estaba en marcha undolo. Fue uno de los jóvenes que fusil en mano se de cosas muy reales. Creo que Freddy Bernal proyecto revolucionario y supo que uno de sus
  • 31. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 33alumnos de Barinas, del Liceo O’Leary, andaba Pérez Ravelo, hoy general, comandante de la Pepe Alemán, en San Juan, donde está la antiguaen eso: Hugo Chávez. Años después nos con- Brigada en Paraguaipoa; pues el indio, mi ahija- Intendencia Militar. Ellos la iban a tomar. Luego,seguimos aquí en Guanare. Cuando vino Fidel do, era teniente y estaba aquí en la Casa Militar. cuando tuviéramos más avanzada la operación, laCastro, Montilla nos deleitó un rato allá, en una Él tenía, entre otras tareas, que informarme de la iban a mover hacia el Cuartel de la Montaña, quefinca donde fuimos, apurados siempre. Pero él llegada del Presidente, y me lo confirmó directa- era el centro de comunicaciones. La Chester nosalió con su cuatro a cantarle a Fidel Castro. mente el viernes por la tarde. pudo salir de Fuerte Tiuna, prohibieron la salida Así que, con base en esa información y otras de todo vehículo militar y allá se quedaron. Y no más, tomé la decisión, el lunes 3 de febrero a la solo eso, sino que cuando se dieron cuenta que C arlos A lcalá media noche, y empezamos a alertar a todos. El era la Chester de Maracay, ¡pung!, metieron preso domingo íbamos informando por etapas; tenía- al sargento, al soldado, y les quitaron la camione-Carlos Alcalá entró al Movimiento Bolivariano mos un sistema de seguridad que funcionó casi ta y no tuvimos comunicaciones el 4 de febrero.Revolucionario 200 cuando era brigadier, des- en un cien por ciento. Pero resulta que cuando el Hace poco estábamos conversando con el co-pués se hizo piloto de helicóptero. El 4 de fe- domingo por la noche le informaron a un oficial mandante Alastre López, quien fue uno de losbrero ellos hicieron algo más allá de lo que que trabajaba en la Academia Militar, a quien oficiales que vino con la columna de tanquestenían que hacer. Es el coraje y el compromiso yo quise mucho, como un hijo en verdad y le de Fuerte Tiuna. Esa fue una acción suicida quede los hombres. Recuerdo que los helicópte- recuerdo con afecto. El muchacho resulta que tomaron Blanco La Cruz, Díaz Reyes, Blancoros nuestros de la revolución se los llevaron de estaba de amores con la hija del director de la Acosta, Alastre López, Ávila Ávila, Florencio Po-Caracas para San Carlos, llegaron allá en la tarde Academia Militar, y había perdido aquella es- rra Echezuría. Como diez oficiales de los nuestrosdel lunes 3 de febrero. Carlos y Chacón Roa lle- tirpe revolucionaria que todos le reconocimos tuvieron que esconderse en la habitación degan a decirme: “Tenemos problemas, sacaron durante varios años, desde que era cadete. A Díaz Reyes, que estaba en la Escuela de Blinda-los helicópteros de Caracas”. Fueron a pedirme ese muchacho lo dieron de baja de cadete y yo lo dos; los andaban buscando por todo Fuerte Tiu-apoyo para mover unas de tropas paracaidistas, ayudé a ingresar de nuevo, porque ya él estaba en na. Ellos mandaban a alguien que se asomara atomar el aeropuerto de San Carlos y volar los el movimiento. Yo estaba de jefe de deporte y le ver qué pasó; no había celulares ni nada. Elloshelicópteros. Les dije que si estaban locos, ayudé a redactar la carta de solicitud de reingre- no sabían incluso si nosotros veníamos de Mara-porque ya eran como las seis de la tarde. De so; fui uno de los que más defendió su regreso. cay para Caracas. Mandaron al capitán BlancoMaracay por tierra eran como dos horas, sa- Reingresó, no por mí, él tenía condiciones y, en Acosta que fuera en su carro rumbo a Mara-cando cuentas ellos iban a llegar como a las verdad, le habían raspado una materia, pero iba cay: “Vete para Maracay, ve a ver cómo salesnueve de la noche al aeropuerto de San Carlos. muy bien en las demás y ya estaba en tercer año, del Fuerte, ve a ver si mi comandante Chávez Mientras tomaban el aeropuerto, tomaban los bueno, en definitiva se graduó. Pero el mucha- viene o no viene, o estamos nosotros aquí soloshelicópteros, iban a despegar a las once, doce de cho nos delató, claro, él con un pie en el infier- y nos van a agarrar aquí encerrados”. Andabanla noche. Pero no tenían equipos de visión noc- no y el otro quizás en el purgatorio, entre dos solo con la pistolita. Blanco Acosta no sé cómoturna. “Ustedes están locos, así que no, vámonos aguas. No dijo todo y eso le valió que después salió del Fuerte en su carro, ya de noche, rumbo apor tierra para Caracas”. Ya yo estaba listo, rum- también lo apretaran. Por ejemplo, no dijo que Maracay. Después del túnel de Los Ocumitos viobo a Caracas, con los paracaidistas. Entonces, vie- yo era el jefe del movimiento, ni sobre Arias Cár- que venían unos autobuses con paracaidistas, ynen Carlos y el Chacón, ¿saben lo que me dicen?, denas, y él sabía. Le dijo a su jefe, a su general se devolvió brincando la isla como alma que lle-rebeldes al fin, estaban ya rebeldes: “Mi coman- y suegro: “Mire, hay un golpe de Estado, van a va el diablo. Entró no sé cómo a Fuerte Tiuna,dante, nosotros tenemos muchos años esperando tomar la Academia, y a mí me toca ponerlo preso porque lo andaban buscando, llegó de nuevo a laeste día para no cumplir nuestra misión, tenemos a usted y yo no quiero hacer eso”. Aquí en Fuerte habitación y les dijo: “Ahí vienen los paracaidis-que volar esta noche”. Al fin me convencieron, les Tiuna dio otros nombres de algunos compañeros tas y nosotros aquí encerrados”. Entonces, deci-di las tropas y se llevaron el helicóptero, volaron de él, pero hasta ahí llegó. Lo interrogaron va- dieron salir con las pistolas nada más, ya de no-de noche. No sé cómo hicieron, volaron sobre Ca- rias veces y no dio más, no soltó más prenda. Sin che, eran como las once, un poco tarde ya. Peroracas. Vi cuando pasaron allá, allá van los mucha- embargo, todo lo que él dijo le permitió al Alto asumieron el riesgo y se fueron en dos carros,chos y después, sin gasolina, sin combustible se Mando tomar medidas dentro de Fuerte Tiuna. aquellos carros atiborrados de oficiales, agacha-lanzaron y cayeron por allá, en el Country Club. Yo había mandado el viernes anterior la Ches- dos ahí. Llegaron a la puerta del Cuartel de losCumplieron su misión, soldados de cumplir su ter, aquella camioneta grande de comunicaciones Tanques, del Ayala, al lado de la misión militarmisión, soldado de la patria, Carlos Alcalá. que era de los Paracaidistas, que nos hubiera per- yanqui que estaba ahí, y a punta de pistola so- mitido tener comunicaciones de largo alcance; la meten al de guardia. Todos esos cuentos me los mandé de Maracay para Fuerte Tiuna, en Cara- echaron a mí, después en la cárcel. 4 de Febrero cas, con una orden de reparación. El jefe de esa Tomaron el cuartel, agarran jugando truco unidad era Campos Aponte, capitán de las comu- a los comandantes, que estaban ahí bebiendoEl 4 de febrero de 1992 la operación fue exitosa nicaciones de la Brigada de Paracaidistas y juntos “güisqui”, sacan los tanques, y ¡pung!, se vienenen el Zulia, fue muy exitosa en Maracay, en Va- lo planificamos. Mandamos al sargento con los para acá. Pero los tanques no tenían munición.lencia también; pero aquí en Caracas no funcionó soldados, simulando que estaba dañada la Chester. Ávila Ávila le dice a Blanco Acosta: “Mire, estosel plan por distintas razones, entre otras porque Mentira, no tenía nada, estaba perfecta, más bien tanques no tienen munición”. ¿Y qué dijo Blan-en la Escuela Militar alguien nos traicionó. La de- la habíamos repotenciado, comunicaciones de co?: “Qué importa que no tengan munición,cisión que el comando había dejado en mis manos USB, single saivan, no sé cuántas cosas más. ¡Has- chocaremos contra ellos, utilizamos la fuerza deestaba tomada, solo tenía yo que pulsar un botón, ta con la luna se comunicaba esa Chester boliva- choque”. “Mire que los radio…”. “Qué nos impor-en función de algunas informaciones que me riana! El lunes no entró a taller, estaba esperando ta que no tengan radio los tanques, nos gritare-iban llegando, especialmente una de ellas, el re- la hora acordada, las seis de la tarde, para mover- mos a viva voz, y vámonos”. Y se vinieron. In-torno de Carlos Andrés Pérez el lunes en la no- la. ¿Cuál era el plan? Moverla primero a donde cluso desfilaron delante del comandante de lache. Lo voy a decir por primera vez: el “Indio” estaba el sargento Reyna Albia, en la esquina de Brigada, el general Tagliaferro, porque el Alto
  • 32. 34 CUENT OS D EL ARAÑEROMando se quedó esa noche en Fuerte Tiuna, aler- los paracaidistas, eran un show porque no les 4 de febrero él fue al DIM y me llama el generaltado del movimiento. Tagliaferro llega a la puer- daba miedo nada. Pero entonces, en la puerta del DIM: “Mira, aquí está el general Heinz, queta del cuartel, pero cuando los tanques vienen sa- del avión uno les decía: “Miren, que tienen que quiere hablar contigo”. “¿Quería una muestra?liendo, ¿qué podía hacer él? Nada. “¡No se lleven pegar los codos, tienen que saltar así”. Y ellos ¿Quería un pecadillo?”. “Bueno, -dijo Heinz- lolos tanques!”. Parece que hasta un perro, que era miraban, ¡ujú! Sí, con cara de susto, pero cuan- felicito Chávez, de verdad, no pudimos detenerla mascota de los soldados, venía con ellos. do les tocaba, saltaban de una vez: son audaces; esto”. “No, es que no lo iban a detener, mi general Hay muchos chistes. Florencio Porras Eche- bueno, indios al fin. —le dije yo— ni que me hubieran arrestado a mí,zuría, que es un genial muchacho y, entre otras Ese 4 de febrero fueron hasta el Cuartel de la o a Arias, o al otro; esto no lo paraba nadie. Es uncosas, un gran caricaturista, hizo en la cárcel Montaña Fernán Altuve Febres, un viejo conspi- proceso imparable, inevitable, eso no depende demuchos de esos cuentos. Entre otras historias, rador, que era asesor del ministro de Defensa, un hombre. Si usted me hubiera agarrado presohay una del comandante del Batallón de Tan- y Santeliz Ruiz, en un carro civil, pero Hermes hace un año o dos años, quizás hubiera sido hastaques, que fue un buen amigo mío. Lo recuerdo Carreño le echó una ráfaga y casi se raspó ahí a peor”. Y en verdad era así, fue un proceso desata-con cariño y me dio cierto dolor, porque hasta Altuve y a Santeliz. Yo, ya como tigre enjaulado do. La revolución que volvía.ese día su carrera iba bien, pero le quitamos los ahí, no tenía comunicaciones y finalmente lostanques. Ese buen amigo, que era más antiguo mando a pasar. Estaba rodeado, sin conexiónque yo, era comandante porque el Alto Mando, con los tanques, sin conexión con el Zulia, ni con ¿ T ú n o ves que s oy Chávez?como estrategia, a mi promoción no nos dieron la base de La Carlota. Recuerdo que yo cargabacomando de batallones de tanque. A mí me toca- una granada de mano aquí, guindada en mi ar- Marisabel me dio una sorpresa muy profunda yba comandar uno, porque yo era de Blindados. nés, una granadita de mano defensiva. Cuando grata. Ella rescató, de algún rincón, una caja deEsa era mi carrera, pero no me dieron comando. Altuve vio que ya tomé la decisión de rendirme, cosas que se habían perdido. Ayer llegué y esta-Les dieron batallones a unos oficiales que ya me dijo: “Comandante, este es un día histórico, ban ella, Rosinés y Raúl con unas agendas muyestaban por irse del grado de teniente coronel, regáleme esa granada. Yo pelé por la granada y viejas, fotos, cartas. Comenzamos a sacar cosas,pero igualito le quitamos los batallones con los se la di, y creo que un pequeño radio que nunca así como de un baúl, como un niño con jugue-capitanes, los tenientes y los sargentos. sirvió para nada; él debe tener eso guardado”. tes nuevos. Y de aquellas agendas, la más vieja Entonces, dicen que ese comandante vio un Altuve fue testigo de aquel momento en que que conseguí fue la del año ‘81. Yo era teniente.tanque que se quedó ahí al frente del comando; yo reuní a las tropas que tenía bajo mi mando Le dije a Marisabel: “Mira esto”. En las últimasse habían ido todos los tanques, menos uno. El allí en el cuartel, oficiales y tropa y es lo que él hojas de la agenda un símbolo escrito en letrascañón quedó apuntando a la puerta del comando. llama “el primer por ahora”. Eso fue amanecien- negras, unas siglas. Cuando vi eso se me vinoDespués que se fueron todos, sale con la pisto- do ya, el sol estaba levantando. Les di un salu- una cabalgata de recuerdos. Claro, eran las pri-la y gritaba: “¡Soldados!, ¡no disparen, soy su co- do a mis tropas y oficiales y mandé: “Pabello- meras siglas del movimiento en el año ’80 o elmandante!” Y él ahí, con la pistolota apuntando al nes, armen, y a la izquier… Quedan a la orden ‘81. ZMB: Zamora, Miranda y Bolívar, porquetanque, imagínate tú, en un gesto de coraje y de del coronel del Museo Histórico y sus oficiales”. nosotros discutimos durante varios años sobredignidad, hay que reconocerlo, pues le llevaron Entregué las tropas y pedí respeto para ellos, y Miranda y nos fuimos a estudiar en la Colom-todo el batallón. Pero quedó uno y él iba a recu- es cuando me dice Santeliz: “Chávez, ahora hay beia y los archivos de Miranda, y estudiamosperar su tanque. Y el tanque parado ahí, y él con que tener cuidado porque la orden es que sal- su trayectoria revolucionaria. Al final, despuésla pistola, pero no lo perdonaron y le pintaron su ga de aquí muerto”. Santeliz, Altuve y el mismo de discusiones y cosas, se impuso MBR, quecaricatura. Porque resulta que logra llegar hasta Coronel del Museo ayudaron a simular, porque primero fue EBR: Ezequiel Zamora, Bolívar yel tanque, después de mucha maniobra y gritos había francotiradores rodeando aquello, con Simón Rodríguez. Andábamos buscando la raízde “¡No disparen, soldados, que soy su coman- orden de que yo no saliera vivo. Cuando me di- ideológica.dante!”, y se movía por aquí, por allá, media hora cen que la orden es matarme y los F-16 pasaban Después, buscando la otra agenda, la del ’92, leestuvo en eso. Cuando subió por fin al tanque… muy bajito, entonces ahí me llegó la idea de la digo a Marisabel: “¡Mira como se detuvo el tiem-estaba solo. Es que no había prendido el motor y muerte. Yo dije: “¿Y por dónde vamos a salir po!”. La agenda está llena hasta el 3 de febre-lo dejaron. El tanque estaba solo, no había nadie. para que no me cacen los francotiradores que ro, y hay una nota del mismo 3 de febrero, queEsos son los chistes del 4 de febrero. ya han matado a por lo menos tres soldados escribí muy rápido: “Buscar a Garrido”. Era el En Valencia, al general, comandante de la de los míos?”. Me llegó la noción de la muerte, coronel Garrido. Estábamos haciendo esfuerzosBrigada Blindada, cuando lo agarraron, pare- y ¿saben qué recuerdo? Un pensamiento rápido: desesperados, de última hora, por garantizarnosce que estaba medio borracho, porque tomaba “Rosita, María, Huguito, yo hoy no muero”. el apoyo de la Fuerza Aérea. Y me dijo un pilo-mucho ese hombre. Los capitanes Valderrama, to: “Busquen al coronel Garrido”. Yo lo anoté,Arteaga Páez y Godoy Chávez llevaron al gene- aunque no me dio tiempo de buscarlo, porqueral al calabozo de los soldados, que está ahí a No lo paraba nadie andábamos en tantas cosas.la entrada al cuartel. En el calabozo estaba un Recuerdo la noche del 4 de febrero, presossoldado que se la pasaba preso por faltón. El Carlos Andrés Pérez me conocía, yo trabajé con en el Cuartel San Carlos. Uno decía: “Bueno, hu-guajiro se despierta con aquel alboroto. Era ya él y le hablé varias veces por distintas razones, biese sido mejor la muerte”, o en los sótanos demedianoche. Prenden la luz del calabozo y cuan- de trabajo, sobre todo, ahí en Seconasede. Me la DIM cuando ya nos llevaron, no tanto en eldo el guajiro ve que traen al general y lo meten le conocía muy bien, Jesús Ramón Carmona, que San Carlos porque estábamos juntos, el grupodice: “¡Verga, mi general! Tú sí eres faltón. ¿Qué era ministro del Despacho, y Heinz Azpúrua, que y la capitanada y los comandantes. Nos abra-hiciste, mi general?, ¿qué hiciste que te metie- era jefe de la Disip y estuvo detrás de mí durante zábamos y sentíamos el dolor, pero estábamosron preso aquí conmigo?”. Porque los guajiros cinco años, siguiéndome, buscando alguna cosa y juntos. Pero luego nos llevaron a los sótanos deltutean a todo el mundo. El guajiro no dice usted, siempre me dijo cada vez que me interrogó: “Pue- DIM y era cada uno solo por allá, en una cel-es costumbre de ellos: “Tú, mi capitán”, “tú, mi des irte, Chávez, algún día cometerás un pecadi- da fría, en unos sótanos, y uno se sentía comoteniente”. Yo tenía unos guajiros, los guajiros en llo. Yo te agarro algún día”. Un día después del muerto. Hasta que comenzó a llegar ese pueblo.
  • 33. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 35Recuerdo a la viuda de mi compadre Ortiz Con- ¡Rendición, muchachos! Por ahora. M i Gen eral P ér ez Arcaytreras, que en paz descanse. Le dieron permisopara entrar, yo veo desde mi celda que sacan a A la Luna le cantábamos también, a la Luna de Yare: Mi general Pérez Arcay nos conoció el alma a laOrtiz y empiezo a gritar: “¿¡A dónde lo llevan!?”. muchachada militar de los ‘70. En una carta de Pé-Era Mahuampi que había llegado y cuando Or- Luna llena de Yare, te levantas rez Arcay, como una espada, nos dice: “Alguientiz regresó, me lanza por la ventanilla un papel. con el don de recorrer todo con tus ojos invisibles. tenía que hacerlo, les tocó a ustedes, muchachos,Lo agarro y era una nota escrita por Mahuampi. Jinetes negros alargados en caballos de viento estoy con ustedes”. A Yare fue una vez a vernosElla es socióloga y era profesora en la Academia te circundan, los desprecias y te alzas en prisión. No lo dejaron entrar y se quedó pa-Militar; la habían botado en esos días. Tengo to- pretenciosa novia, eterna enamorada. rado de plantón. Le dijo a un oficial: “Capitán,davía eso guardado. Es un billete al que le super- soy el general Pérez Arcay, como no me dejanpusieron mi rostro, y todo un mensaje revolucio- Luna llena de Yare, diez rebeldes te cantan entrar, vine a pagar plantón frente a mi coman-nario. Y, por detrás, un escrito de Mahuampi y y su grito cruza espacios negros, vacíos. dante Chávez, que está allá adentro”. Aquel ge-de Miguel Ortiz. neral se paró dignamente debajo del sol durante Al día siguiente llegó un sacerdote a dar- Oye, luna, nuestra voz de insurrección pasada y tres o casi cuatro horas, pagando un plantón ahí,nos un saludo y una Biblia; también me dejó por venir. llevando sol frente a Yare, como espiando cosas.un escrito que alguien mandó. Después llegó Luna aquella, tú misma, de febrero aliada sin fusiles Es uno de nuestros grandes maestros: Jacintola familia. Más adelante, por fin, se rompió el miraste la tormenta, mil segundos en mil sitios. Pérez Arcay. Por cierto, mi general, lo felicito, lebloqueo, empezó a llegar la prensa, nos lleva- parió la mujer otro hijo. ¡Ah!, mi general, por esoron un televisorcito y empezamos a percibir la Luna de los valles, te fuiste enamorada es que es bueno llevar el ritmo de vida que lle-efervescencia. ¿Cómo olvidar aquel carnaval de soldados danzantes hacia el norte vamos nosotros, el ritmo de vida que uno lleva,del ‘92, donde todos los niños andaban de sol- compañera, te vi roja aquella noche de boinas lu- a los setenta todavía puede tener un muchacho.dados? Recuerdo una entrevista que le hizo una minosas Él tiene varios hijos a lo largo de su larga vida.periodista a un niño en la calle. Lo vi por tele- hoy te cantamos cabalgando tu luz sobre caballos Uno de sus hijos –fíjate como es la vida– estabavisión en el San Carlos: “¿Y tú andas disfraza- negros en mi batallón el 4 de febrero, el día de la rebe-do?”. “Sí, sí, yo ando disfrazado”, pero con una rumbo al norte, luna llena de Yare. lión. Así que uno de sus hijos fue a prisión, Josécara el niño de siete, ocho años. Y le pregunta: Rafael. Pérez Arcay iba mucho al batallón; tenía“¿De qué andas disfrazado?”, y el carajito le dos hijos en el Cuartel Páez de Maracay. Unaresponde con aquella viveza y le dice: “¿Tú eres Guasipati noche casi que le digo: “Mi general estamos aboba? ¡Tú no ves que soy Chávez!”. punto de alzarnos”, sólo que la disciplina revolu- Pasamos en San Carlos esos primeros días, que era cionaria me impidió decírselo. Yo estaba seguro todo un alboroto. El gobierno estaba muy nervio- que, de decírselo, él se hubiera incorporado P o r ah ora so, porque éramos muchos. En verdad, la del 4 de al movimiento revolucionario. Desde sus tiem- febrero es la más grande rebelión militar de toda pos de teniente coronel –éramos nosotros im-Esto es de la cárcel. Escribí este poema con unos la historia venezolana, de su tipo, pues. No se trató berbes cadetes– nos hablaba en el Patio de Ar-dibujos. Así se veía desde mi celda la garita del de una guerra, gracias a Dios. Una rebelión de un mas: “Muchachos, Bolívar; muchachos, Sucre;soldado que estaba aquí arriba vigilando las día, doce horas, pero de su tipo la más grande re- muchachos, Miranda; muchachos, Zamora; ahímontañas de Yare, porque es un valle. Así se veía belión militar venezolana y casi diez mil soldados, está la raíz de ustedes, muchachos militares della luna en las noches claras, o la plaza Bolívar, centenares de oficiales. Los golpes de Estado que siglo XXI”. Hace años le nació un varón, ¿sabenpor varias ventanas. Eran vistas que uno tenía. aquí habían dado eran generalmente de un grupi- qué nombre lleva? ¡Jesús!; y hace otros tantosYo pasaba las horas dibujando, escribiendo, es- to, una cúpula, y esto fue una rebelión desde abajo. una niña que yo conocí chiquitica. Se llama Bo-tudiando y leyendo mucho. Estas letras se lla- En esos días hay un oficial al que llamamos lívar y le decimos “Bolivita”.man “Rendición”, las había escrito en la DIM en Guasipati, un muchacho que tiene mucha chispaun papelito, en la celda. Fue el 6 de febrero, solo y era del equipo. Lo poníamos a robar base, eraque lo pasé después a este cuaderno estando en rápido y faramallero, porque era malo batean- Eli éc er Ota i za Casti ll oYare. Estaba muy fresco el 4 de febrero. Vean do. Lo poníamos de emergente cuando quería-cómo dice: mos agarrar una base por bola. El se agachaba, Otaiza Castillo, este muchacho que está vivo agachadito, y le daban base por bola o busca- gracias a Dios. ¡Ese muchacho es un soldado! El Aviones rasantes, centellas enemigas ba pelotazo. Muy mañoso y famoso en todo el 4 de febrero no pudo hacer nada porque no le miles de ojos miran inocentes Ejército. Guasipati estaba preso, a pesar de que avisamos. Estaba lejos, en un curso. Regresó al niños enjaulados en latas y cartones estaba enfermo por un accidente aéreo. Sin em- país, al ejército y se puso a trabajar. Se metió a las faldas de la colina bargo, se fue a la rebelión. Como había gente de una vez en la cárcel de Yare disfrazado de me escudriñan los ojos amanecidos de mi tropa rebelde inteligencia tratando de oír lo que hablábamos mujer, y se veía muy fea, por cierto. “¿Quién rojos de boinas, tricolor de brazalete en las celdas, se ponía Guasipati detrás de una es esta negra grandota que entró aquí?” Otaiza “mi comandante, peligra la Patria” puerta por allá, simulando que estaba hablando disfrazado de mujer, en Yare, en una celda allá, y volaremos de nuevo como águilas por radio: “Tigre uno, cambio”. Y otro por allá tuve que entrar yo y le dije: “¿Pero tú eres loco?”. paracaidistas por Venezuela. contestaba: “Adelante, Tigre uno”. “Mira, el plan Era teniente activo, chico, y tenía un plan para Incertidumbre terrible, suicidio sin sentido B está listo, mañana salimos de aquí”, muevan sacarnos. Le dije: “No, ya va, un momentico”, genocidio, fratricidio no sé qué, y los demás oyendo y pasaban la no- porque es un soldado combatiente y andaba ¡No! Abajo los fusiles, armen pabellones vedad. “Mire, ¿hay un plan B?”, y generaban un encendido: “Mi comandante, lo vamos a sacar. silencio en los cañones movimiento y toda una serie de chistes y cuentos Tenemos tres helicópteros”. Y le dije: “No, no y un frío profundo en el corazón como de muerte. de cosas que pasaban en la cárcel. te pongas a inventar, que la cosa va bien. Aquí
  • 34. 36 CUENT OS D EL ARAÑEROestamos tranquilos, sigan ustedes allá afuera”. volarlo. Es muy peligroso. Pero él estaba entre- no tuvieron más munición se fueron. ¡Fíjate tú!,Al tiempo me entero que andan formando los nando escondido, se metía al simulador de vue- tan hábil que se fue de nuevo por la sabana vesti-grupos. ¿Quién podía parar eso? Era una ría que los de madrugada. El 4 de febrero no pudo salir do de civil en un camión de ganado, y llegó en lase venía encima. El pueblo estaba encendido y a volar. Estuvo preso unos días, no le probaron noche a su puesto en Cumaná.los militares también. Nadie podía parar el 27 que estuviera comprometido. Salió de nuevo a la Nadie se enteró que había estado en Yarede noviembre. 
 Fuerza Aérea, vigilado por su hermandad con- echando plomo, ese día. Así que pasó allí, as- Otaiza es un soldado que, con su sangre, migo. Pero regresó a trabajar con Castro Sotel- cendió a mayor. Estaba en curso para coman-regó las calles de Caracas el 27 de noviembre. do y a preparar la rebelión aérea que funcionó dante, iba de primero, pero se me presentó enFíjate lo que hizo junto a otro muchacho que sí el 27 de noviembre. Miraflores y, dando una demostración más deperdió la vida, entrando allá al Palacio. Ellos es- Y salió a volar ese día, en un Mirage. No pudo sacrificio, me dijo: “¡Mi comandante, llegó lataban en las inmediaciones de Fuerte Tiuna en montarse en el F-16, porque al grupo de F-16 no hora. Me voy!”. Y yo sé lo que eso significa parala madrugada, esperando. No tenían comando lo pudieron controlar, y eso fue una de las cau- un soldado, dejar el uniforme. Ayer lo conseguíde tropa porque andaban rebeldes y los tenían sas de la rendición del 27. Ese grupo tiene mu- allá, de candidato a la Constituyente. Franciscomuy vigilados. Unas tropas del Fuerte Tiuna cho poder de combate en el aire, el F-16. Pero sí Ameliach Orta, él decidió hacer eso. Ni le di laque iban a salir hacia Miraflores no salieron, tomaron los grupos de Mirage, y él tenía muchos orden, como tampoco le di la orden de que vinie-porque algunos oficiales develaron el plan. Es- más años que no volaba Mirage. Ya levantado ra de Cumaná a echar plomo, jugándose su vida,tos muchachos ven que sale el sol y no había tro- el avión, con su hijo y su problema y su mu- dejando sus hijos, su familia, a tratar de sacar-pas, estaban solos, solos con sus fusiles y una jer, mi comadre, que Dios la bendiga y todos nos de Yare, el 27 de noviembre.pistola. Decidieron, cual locos patriotas, irse al sus muchachos, que son una extraordinaria fa-Palacio de Miraflores. Y le han entrado a plomo milia, se fue. Combatió en el aire, voló sobre Ca-a las puertas de Miraflores. A Otaiza le dieron racas. Quizás lo que hizo más noble todavía fue L ucas R i n cóncuatro tiros de fusil en el pecho. Pero es un atle- cuando se enteró, volando, que la derrota erata, un hombre muy joven, con gran vitalidad. Lo inminente. Él estaba pensando dónde aterrizar Como a las siete de la noche me llama alguien, ex-dejaron por muerto. Él confiesa que sintió que y entregarse, pero supo por radio que Visconti traoficialmente, del Consejo Electoral: “¡Coman-se moría. Los médicos del Hospital Militar dicen levantó vuelo con el avión Hércules, y los oficia- dante, ganamos!”. Yo tenía certeza de la victoria,que llegó clínicamente muerto. Pero le vieron al- les que se fueron al Perú. Iban a mandar a perse- pero teníamos mucha tensión por el golpe de Es-guna señal, tú sabes, de posible vida, y lo metie- guir el avión, incluso Carlos Andrés Pérez dio la tado que estaban montando en el Consejo Supre-ron al quirófano, y allí está Otaiza, chico. orden de que, si había que tumbar ese avión con mo Electoral, manejado por las mafias. Las com- Él pasó todos estos años estudiando, es doc- toda esa gente adentro, que lo tumbaran. putadoras las manejaban ellos. Aquí votaban lostor en ciencias políticas, un hombre muy inteli- ¿Sabes lo que hizo Reyes? Llamó a sus com- muertos y volvían después, otra vez, a la tumba. Ygente. Después se recuperó tanto que fue a un pañeros por radio y se fueron tres Mirage a siempre votaban por AD y Copei. Los muertos quemundial de natación y ganó, trajo su trofeo. Y escoltar el avión. Iban a los lados escoltando salían eran adecos y copeyanos. Entonces, ellosahora resulta que una madrugada de estas me dijo: al Hércules de Visconti, hasta que llegaron a la tenían un plan. Primero, tumbarnos la mayor can-“Mi comandante, quiero hablar con usted”. Por- frontera. Ellos han podido seguir con el avión tidad de votos, para que la diferencia fuera muyque él estaba en mi caravana, fíjate tú, él estaba de Visconti, y asilarse. Reyes en la frontera se poca y, entonces, escamotearnos el triunfo. El otroen seguridad, había hecho cursos especiales de devolvió, pensó en su familia, su hijo, aterrizó en plan era un golpe de Estado. Recuerden ustedes aseguridad y es comando. Me dijo: “Mi coman- Barquisimeto, donde ellos viven y salió con los aquel jefe del Ejército que había, y generales.dante, yo me quiero ir para la Constituyente”. brazos en alto. Estuvo en prisión con sus dolo- Aquí en Maracay estaba un general que se res, salió de prisión y, lamentablemente, al poco portó muy bien. El general Lucas Rincón era co- tiempo a Tuto se lo llevó Dios. Luis salió de pri- mandante de la División Blindada, quien me co- Re ye s R e y es: “Me voy c onti go , sión y se dedicó a su hijo. Yo lo entendía, por nocía de tiempo atrás. Entonces, un día que vine herma no” supuesto que no podía pedirle que me acompa- a hacer campaña, en Maracay, Lucas me mandó ñara. Casi lloro cuando recuerdo esto. Delante un mensaje con un oficial retirado. Y nos reuni-Luis volaba F-16, Mirage; piloto de bombarderos de la tumba de Tuto, cuando le pusimos la corona, mos escondidos, por allá por El Limón. En unay de combate. Es hermano de la vida. Es de Bari- me dijo: “Hugo, ahora que Dios me llevó a Tuto, quintica, por allá estaba Lucas bajo una mata denas, estudiamos bachillerato juntos y nos fuimos me voy contigo, hermano”. limón, teníamos tiempo sin vernos. Del 4 de fe-juntos, él a la aviación y yo al Ejército. Lamenta- brero para acá, más nunca nos habíamos visto.blemente, un hijo de Luis nació con problemas en Yo estaba en el Batallón de Paracaidistas, y Lu-el cerebro. Lo recuerdo toda su vida con ese niño, Francisco Ame liach cas era director de la Escuela Técnica. Me invita-Tuto, que Dios lo tenga como angelito en la gloria. ba a veces a almorzar y me visitaba allá, fuimosPor Tuto luchamos muchos años. Se lo llevó al ex- Me refiero al mayor Ameliach Orta, que se fue de amigos. Entonces, él me dice: “Mire candidato”,terior, le hicieron tratamientos de todo tipo, y bue- baja hace una semana. Iba de primero en el cur- con mucha seriedad un general a un candidato.no, el niño vivió feliz, eso sí, hasta los doce años, so de Estado Mayor, iba a ascender a comandante Y me explicó lo que él sabía del golpe de Estadomás o menos. Pero fueron años terribles. Tenía pronto, y ha pedido la baja. Ese muchacho ama- que estaban montando algunos generales. Casidos años cuando Tuto comenzó con su problema. neció el 27 de noviembre allá en las montañas de todos después aparecieron en el 2002, dirigidos Unos días antes del 4 de febrero yo le decía Yare, echándole plomo a Yare cuando querían desde Pdvsa y otros sectores de poder.a Luis: “Quédate en tierra, no vueles”, porque él sacarnos de allá. Se vino de Oriente cruzando Años después supe que Lucas Rincón mandótenía mucho tiempo sin volar. Se fue a Estados las sabanas con cuatro soldados, como loco, des- a poner explosivos en el peaje de La Cabrera.Unidos, a trabajar allá un tiempo por lo del tra- esperado, para sacarnos de allá, al comandante Un grupo de oficiales estaba montando el con-tamiento del hijo. No es lo mismo agarrar un ca- Chávez, a Arias, y a todos los de Yare. No pudie- tragolpe, cómo frenar el golpe, cómo neutrali-rro que volar un F-16, después de cinco años sin ron hacerlo, salieron algunos heridos. Cuando zarlo. El Gobierno había puesto en Valencia a
  • 35. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 37un general, de esos arrastrados, comandante de mi mamá, ni mi papá. Los celulares andaban promoción, quien entrega el Ministerio de lalos tanques. Tenía la orden de mover los tanques muy mal. Gobernación de Barinas y el núme- Defensa después de treinta años de servicio mi-hacia Caracas para evitar el triunfo de Chávez, ro era equivocado, era una casa de familia en litar, y en los próximos días será juramentado¡así mismo! Y esa fue una de las cosas que me Barinas, que deben recordar mi llamada. A lo ministro de Desarrollo Social y Participacióndijo Lucas; porque aquel general era subalterno mejor no me creyeron. Yo le dije: “Soy el Presi- Comunitaria. A García Carneiro, José Vicente ende Lucas, pero no le hacía caso, recibía órde- dente preso; ¿con quién hablo?”. No, no, no sé un Consejo de Ministros lo despidió, le hicieronnes de Miraflores. Así me lo dijo Lucas: “Mire, qué. Me atendieron realmente, pero creo que una despedida, y le dije yo: “No, hay que cantar-candidato, ese general no me obedece. Así me no creyeron que era yo. le. ¡Volvió, volvió, volvió!”. Lo designé coman-dijo un día, ‘mi general, yo no recibo órdenes Luego cayó María Gabriela. Estaban en casa dante de la Brigada de Mérida, fue el primersuyas, recibo órdenes de Caracas’”. Entonces, de unos amigos, en una playa por aquí, escon- cargo que le di, era general de Brigada en el ‘99.Lucas como no tenía otra alternativa, dijo: “Bue- didos. Y le digo: “Dios te bendiga. ¿Cómo estás? Allá inventó el Plan Avispa: Autoconstrucciónno, si vienen los tanques volamos el viaducto”. Otra vez preso”. María tiene mucho temple y me de Viviendas Sobre Parcelas Aisladas. DespuésLe pusieron dinamita por debajo unos oficiales dijo: “Bueno, que Dios te cuide, papá. Mucho jui- lo mandé para San Cristóbal, comandante de lanuestros, unos tenientes y capitanes, del arsenal cio. Estamos bien. ¿Qué puedo hacer?”. Le dije: División, el Plan Bolívar 2000. Se la pasaba me-de ahí, donde están los explosivos. Resulta, que “María, solo te pido algo, cuídate primero que tido en los hospitales, me llamaba: “Mire quedespués con la victoria se les olvidó y pasó Na- nada y, segundo, mija, llama al mundo, a quien aquí falta esto”. Bueno, inspeccionando hospi-vidad, Año Nuevo… cuando alguien dijo: “¡Epa!, tú quieras, no sé a quién, a un periodista, dile al tales, ambulatorios, haciendo campañas de va-¿y ustedes quitaron allá los tacos de dinamita?”. mundo, o si llega a pasarme algo incluso, si no cunación, campaña de salud, etcétera.No, nadie, allá estaban. Afortunadamente, eso puedo hablar contigo más nunca, diles que nun- Después estuvo en la Casa Militar y un día metiene su seguro, su dispositivo de seguridad; ca renuncié al poder que el pueblo me dio. Diles llegó con un proyecto para reacondicionar todopero vean cómo estaban las cosas. que soy un Presidente prisionero”. Y la pipiolita lo que es el Centro Simón Bolívar. Ahí está el Lo cierto es que después a mí me llaman por empezó a llamar gente y eso corrió por el mundo. proyecto avanzando, la Plaza O’Leary que estabateléfono: “Comandante, ganamos”, y el pueblo A los pocos minutos Marisabel cayó por allá, vuelta un desastre. Se la pasaba mandando a reco-en la calle. Era la orden que dimos al partido y a estaba en Barquisimeto, escondida en casa de ger la basura de las esquinas de Miraflores, esaslos aliados: “pueblo en la calle”. Incluso, un co- unos amigos, en las afueras. Y los muchachos acumulaciones de basura. Luego, a Miraflores loronel amigo estaba a media cuadra con un grupo descansando. “Estamos bien, no te preocupes, convirtió, él más que yo, en un centro de atenciónde militares armados, por si venía el golpe. Ya aquí preocupados por ti”, y qué sé yo, un beso. social. Eso estaba lleno de gente, los pobres y élellos sabían, ya teníamos un plan para movernos Le dije: “Marisabel, cuídate, cuida a los niños, mismo atendiéndolos, lo recuerdo clarito. Des-a un cuartel, golpe y contragolpe. Entonces, me ten la calma, yo estoy bien, pero no tengo garan- pués lo mandé a comandar la Tercera División dedicen: “¡Ganamos!”. Recuerdo que estábamos tías de nada. No sé qué va a pasar esta noche”. Infantería, y ahí llegó el golpe. Es para la histo-recibiendo a Noemí Sanín; estaba de visita aquí, Yo tenía la sensación y la certeza de que esa no- ria este general montado en un tanque de guerra,pidió hablar conmigo. Ya estaba anocheciendo, che me iban a mover a otro sitio y no sabía para con un megáfono, diciendo: ¡Viva la Revolución!cuando anuncian por televisión el primer resul- qué, porque estaban sueltas todas las fuerzas de Y junto con él, la mayoría de los oficiales de latado, que era irreversible. La victoria, pues. A los los diablos. Yo llegué a confesarme ante Dios, Fuerza Armada. García Carneiro fue un puntal enpoquitos minutos después, llegó la Casa Militar: porque estaba seguro de que me iban a matar. la resistencia, aquel día inolvidable, doloroso del“Presidente electo, a la orden”. “Ajá, bienveni- 11 de abril, 12 de abril, 13 de abril de 2002.dos, dales café”. “No, no, muchas gracias. Vamos Si él les contara lo que le pasó ese día, con unospara la Viñeta, móntense aquí para La Viñeta”. El Cristo golpistas, pistola en mano. Después se escapó deSe acabó mi libertad, compadre, hasta el día de un cuarto donde lo metieron preso. Se fue para lahoy, hasta el sol de hoy. Y aquí vamos. Me traje un Cristo que me regaló ese general maes- Disip. Cuando llegó allá, la Disip estaba tomada tro, pensador general, Jacinto Rafael Pérez Arcay. por los golpistas y entonces muy hábilmente les Uno de mis maestros y uno de los generales in- dijo: “Vengo a buscar preso aquí a Carlos Agui- Me i ba n a matar signes de este tiempo venezolano. Me regaló este lera. Me lo llevo preso”, y todo para evitar que Cristo allá en Palacio, cuando íbamos saliendo, y lo detuvieran allá, o lo mataran. Y se lo llevó. YLos pobres viejos estuvieron en Palacio esa no- me dijo: “Que Dios te bendiga”. Y lo cargaré para luego, ministro de la Defensa, y todas las tareasche y mi madre me dio un mensaje de fortaleza siempre, así como cargo el escapulario de la Virgen que ha cumplido. Ustedes ven el proyecto Tiuna,pocos minutos antes de salir prisionero. Le dije del Socorro, la Virgen del Carmen que usó Pedro primera vez que en Venezuela se hace un vehículoa Marisabel: “Vete a Barquisimeto”, cuando la Pérez Delgado, “Maisanta” o “El Americano”. Lo para nuestras tropas, para la defensa del país.cosa estaba ya calentándose al rojo vivo. Salió cargaba así agarradito, y lo tenía aquí. Y oía el grito Y ha sido, yo lo llamaría, un campeón de lacon Rosinés, Raulito, su mamá. Y mis hijos más por allá, de alguien que decía: “Hay que matarlo, es unidad cívico militar, el general García Carnei-grandes, Rosa, María y Hugo, con un grupo de un asesino”. Había pasiones desatadas aquí, anda- ro, y de los proyectos sociales. Por eso se me-oficiales amigos. Los llevaron también a escon- ba el demonio por ahí suelto, andaba el mal. Eso se tió a fondo en el Hospital Militar. Hace como dosderlos en otro sitio, y yo a esas alturas no sabía respiraba, el mal aquí, fuerzas oscuras como hura- semanas el papá estaba enfermo y fue a visitar-nada de ellos. Entonces, me prestaron un ce- canes circundaban estos espacios, espacios que yo lo al Hospital Militar. Me llamó, pero con unalular, no me sabía los números. Le dije: “Mira, quiero mucho como soldado que soy. indignación que tuve que decir: “¡Cálmate unhazme el favor completo, consígueme los nú- poquito!”. Tenía razón para indignarse. A pesarmeros de la familia”. “Pero, ¿dónde?”. “Bueno, de que él sacó no sé cuántos médicos escuálidosllámate a alguien allá en Palacio” y la central Ge ne ral García Car ne iro que había en el Hospital Militar, que no queríantelefónica. El coronel me da el celular prestado atender a los pobres, que le cerraban la puertapor un minuto, dos minutos. Ahí medio guilla’o Quiero rendir tributo a esos soldados, que en- en las narices a los médicos cubanos, que no aten-y empiezo a marcar. No me cayó Marisabel, ni carna Jorge García Carneiro, compañero de mi dían a Barrio Adentro, todavía quedaba un gru-
  • 36. 38 CUENT OS D EL ARAÑEROpito y él los consiguió. Esa madrugada había muchas maneras, en distintos espacios, pero so- matar, otro grupo de soldados lo impidió y obli-unos médicos cubanos con unos enfermos, y los bre todo en la calle. garon más bien a los sicarios a devolverse enescuálidos se negaban a atenderlos. Bueno man- Y veía anteanoche unos testimoniales muy el helicóptero; empezaron a protegerme. Enton-dó a ese grupito para su casa y los sacó del Hos- buenos que el Canal 8 ha preparado. Ese cerro ces me llevan a una enfermería de la base navalpital Militar. Esta frase es de García Carneiro, de El Valle se vino abajo completo, el pueblo se y aparecen otra vez las mujeres: una doctora yen alguna entrevista después del 11 de abril: “Un fue hacia Fuerte Tiuna, desarmados, y al frente una enfermera, militares las dos. La doctora megeneral con un pueblo detrás es invencible”. tenían unos tanques de guerra. Una mujer cuen- chequea esa madrugada. Y la enfermera, una ta cómo un grupo de mujeres se paró frente a mujer joven, morena, de Barlovento me dijo que un tanque y empiezan a gritar: “Soldado, tú eres era. La doctora salió y ella se queda. Yo estaba D a n i lo A nd erson del pueblo”, hasta que se bajaron los soldados con un shorcito, una franela y descalzo, porque del tanque y se lo dejaron a ellas. Ahí se mon- no tenía nada, ni unas chancletas; preso es pre-Todos recordamos aquí la tremendamente taron, solo que no sabían manejarlo. Y así pasó so, pues. Yo le veo los ojos y ella me dice de re-difícil etapa que nosotros pasamos, cuando el en muchos lugares. En lo personal, a lo largo pente: “¡Ay, Presidente, ay mi comandante!, yomismo Tribunal Supremo de Justicia tomó aque- de esas horas que viví, aparecieron las mujeres que soñaba con conocerlo desde niña, pero ja-lla decisión que sacudió al país: “Aquí no hubo de distintas maneras. La primera fue mi madre más pensé que iba a conocerlo así”. Ella me viogolpe y el Presidente no estuvo secuestrado, sino allá en Palacio. Esa madrugada apareció hecha derrotado, sentado ahí, yo estaba como aban-custodiado por unos militares preñados de bue- huracán y recuerdo que me dio una lección de donado, en verdad. Cristiano como soy, dije:nas intenciones”. Esa es la justicia que quieren coraje. Ya yo había decidido irme a Fuerte Tiuna, “Bueno, lo que tú quieras, si me tocó morir hoy,estos. Eso sí lo aplaudieron, ¡qué cinismo! Esa no sabía que estaba en el Palacio a esa hora, ella aquí, estoy listo. Eso sí, si me toca morir, no voynoche me llamó alguien: “Métale los tanques al llegó y se metió al despacho. Un grupo de trai- a pedir clemencia, ni perdón, ni nada, sino queTribunal Supremo, Presidente, no aguante eso”. dores andaban allí ofreciéndose para el diálogo, hay que morir de pie como murió el Che Gueva-“No, no le voy a meter los tanques, eso es lo que iban y venían. Pero todos fueron unos traidores, ra”. Entonces, aquella muchacha me dice: “Miellos quieren. Vamos a aguantar a ver quién pue- otros cobardes. Estábamos conversando y llegó mamá lo quiere tanto. Y mi hijo, si usted lo vierade más, carajo”. Aquí estamos y ellos huyendo mi madre con un mensaje de coraje, de fuerza y cuando usted sale por televisión, se para firmecomo ratas, derrotados por la historia, por su de mucho amor, por supuesto. y saluda”. Yo le pregunto: “¿Y tú hijo, cuántospropia sombra. Luego ya prisionero en Fuerte Tiuna, en la ha- años tienes?”. “Tiene tres”. “Cómo se llama”, y Recuerdo que vi a Danilo Anderson hablan- bitación donde me tuvieron preso desde el ama- tal... Ella me habla y se va llorando. Exploté…do en vivo en una rueda de prensa. Empezó necer del 12, ahí en la Policía Militar, llegaron y me metí en el baño a llorar, pero en esas lá-a señalar cosas, y que iba a acusar a este y al dos mujeres militares, fiscales muy jóvenes. Es- grimas me pasaban todos los niños pobres delotro, gente del poder. Porque muchos dicen que taban amenazadas, presionadas, vigiladas, pero mundo, los descalzos... Fue definitivo aquelChávez está acumulando poder. Ellos sí acumu- les permitieron entrar como para llenar un for- mensaje, porque incluso ella me dice: “¡Ay!,laron poder y vaya qué poder, presidentes que se mato. Ellas hicieron un acta y yo les dije: “Pon- ¿qué será de mi hijo ahora?”. Eso me disparó unsubordinaban al Tribunal Supremo, a la Corte Su- gan ahí, por favor, que yo no he renunciado”. Ya sentimiento especial que tenemos nosotros losprema; asambleas y congresos, gobernaciones estaban diciendo por todos lados que yo había revolucionarios por los niños, y entonces dije:y alcaldías, y empresas, Pdvsa, la CVG y bancos. renunciado, era media mañana de aquel 12 de “¡Dios mío!, ¿qué va a ser de los niños ahora,Lo tenían todo en sus manos, todo el poder po- abril y ellas presionadas por un golpista que es- con este cuadro de escuálidos, de perversos, ylítico, económico. Arrodillados ante el imperio. taba viéndolas allí, chequeando lo que escribían. de oligarcas controlando a Venezuela?, ¿qué va Entonces, vi a Danilo y me llegó el instinto, Ellas no escribieron lo que yo les había pedi- a ser de los niños venezolanos?”. Después meese que uno va desarrollando. Como uno tiene do, así que firmé el acta y les dije: “Bueno, está lavé la cara, me senté allá, en una sillita. Y juréya tantos años en esto, a veces un detalle es de- bien”. Ellas se fueron. ¿Saben lo que hicieron? una vez más: “Yo tengo que volver”. Aquello mecisivo, y me dije: “Lo van a matar”. Y les juro que En letras minúsculas, chiquiticas escribieron de- dio duro en el alma. Salí de aquel baño resucita-mandé por él, pero tenía que irme, no sé a dónde bajo de mi firma. Nota: “Manifiesta que no ha do, retomada la fuerza. Era tarde en la noche yiba. “Llámenme a Danilo”. Y salió la caravana vo- renunciado”. Y cuando salieron del ámbito de cuando amanece ya yo estaba hablando con loslando hacia Maiquetía. “¿Y Danilo?”. “No, que vigilancia y presión de los golpistas, consiguie- sargentos y unos oficiales jóvenes que me custo-no aparece, que no responde”. “Que me lo ubi- ron y le mandaron una copia al fiscal general, diaban, haciendo el plan para irnos a Maracay.quen”. Regresamos. Danilo, ¡pum! Se fue Danilo. Isaías Rodríguez. Esa es una de las causas o de Pero no hizo falta, ahí llegó un helicóptero, nosLlamó Isaías Rodríguez una noche: “Presidente, los disparadores de aquella rueda de prensa que fuimos a La Orchila y allá fue el grupo de para-mataron a Danilo”. “No, dime que no”. Por eso el fiscal Isaías valientemente da. Y él dice: “No caidistas y la Fuerza Aérea al rescate. Antes dees que yo insisto tanto en los detalles, por una hemos visto la renuncia firmada del Presidente, que saliera el sol por tercera vez consecutiva, yallamada a lo mejor no lo hubieran matado. Yo le más bien tenemos evidencias de que él manifies- estaba de nuevo en Miraflores. Fue como un mi-pedí que se mudara, le pusimos una seguridad ta que no ha renunciado. Por tanto, —dijo Isaías lagro. Venía en el helicóptero, y yo decía: “¡Diosespecial, pero lo agarraron solo, descuidado. aquella tarde— sigue siendo el presidente”. Eso mío!, ¿será verdad esto?”. Entonces me dicen: fue un mensaje que le dio como con un misil a “Vamos a Maracay”. “A Maracay no, vamos a la matriz de opinión que habían estado creando, Caracas, vamos al Palacio”. “Que todavía no hay S al í resuc i tad o a punta de repetición, de que yo había renuncia- control sobre las adyacencias”. “No importa, do. Bueno, las dos muchachas, fíjate. vamos al Palacio”.No estoy exagerando. Muchos hombres cum- Después me sacan de Fuerte Tiuna y me lle- Y no solo en mis aconteceres directos deplieron un papel, algunos heroicos, algunos van en helicóptero cerca de la media noche a aquellas horas, sino en las calles, en los barrios,dieron la vida, pero las mujeres venezolanas Turiamo. Me querían matar en Fuerte Tiuna, en los pueblos, la mujer venezolana dio una de-cumplieron el papel determinante en aquellas pero un grupo de oficiales lo impidió, entonces mostración contundente y heroica de lo que esjornadas de los días 12 y 13 de abril de 2002 de me sacan a Turiamo. Allá también me querían capaz, de su fuerza, de su amor, de su coraje.
  • 37. DEL LLANO El Patrullero historiador de esta tierra, consiguió los petrogli- luchar contra el invasor español. Claro que la fos de Bum Bum; restos y rastros. Unas calzadas desventaja era muy grande, la diferencia de tec-Hay gente que no quiere creerlo. La otra vez muy antiguas hay por aquí, calzadas precolom- nología. Esas tropas españolas vinieron armadaslo comenté y me dijeron que yo estaba maman- binas, la calzada Páez. Claro, porque los variná hasta los dientes, y los aborígenes las enfrentarondo gallo, cuando dije lo del Patrullero de ahí de tenían mucha influencia de los timoto cuicas es con las uñas, con flecha y arcos, con lanzas. PeroElorza. Yo lo vi. Cuarenta y cinco metros de lar- decir, de los indígenas de allá de las montañas. defendieron su dignidad y muchos, la mayoría,go conté yo a pepa de ojo. Veníamos una noche Vivían en comunidades, caminaban por todas prefirieron morir como Guaicaipuro. Le dijo alde Puerto Infante, en la lancha, con los solda- estas sabanas del pie de monte y llegaban has- pelotón español que lo rodeó, le mató la mujer,dos. ¿Quién ha visto piedra en el Arauca? ¿Tú ta los pueblos de las montañas de Los Andes. las hijas; salió el cacique Guaicaipuro y enfrentóhas visto piedra en el Arauca? No hay piedras, Hasta que llegó aquello que a nosotros nos han el pelotón español, y les dijo: “Vengan españo-y parecía una piedra. Es más, la propela tocó el presentado como el Descubrimiento, una de las les, vengan para que vean cómo muere el últimolomo del caimán y se dobló. Eso no me lo cree a farsas más grandes de nuestra historia, de las hombre libre de esta tierra”.mí nadie, pero bueno, qué culpa tengo. Yo vi al mentiras más grandes que nos vendieron. LaPatrullero por aquí, entre Puerto Infante y Elor- verdad es que nos invadieron, nos atropellaron,za, era como la medianoche. Hay gente que cree nos aniquilaron, masacraron a los variná, a los L a f i esta d e Elorzaque es una isla, es un caimán que tiene una pal- timoto cuicas, a los indios caracas, a los goajiros.mera en el lomo. Han pasado 500 años, por eso la memoria his- Voy a contar cómo conocí a Reina Lucero. Mis tórica de nuestro pueblo para poder comprender. amigos de Elorza consideraron que yo podía ser No es éste nuestro idioma original. Lamentable- el presidente de la junta de las fiestas patronales, Var i ná mente no he tenido tiempo de aprender algún que son las más tradicionales de Venezuela, las idioma indígena, de los tantos que tenemos, una más tradicionales del llano. Recuerdo al padreBarineando soy feliz en días de Semana Santa en deuda que tengo. Lo único que me aprendí hace Gonzalo que era miembro de la junta de fiesta,diciembre y en verano y en las ferias y exposición de varios años cuando el espíritu de la infantería, can- a Joel García, a tanta gente que colaboró: Emmala Virgen del Pilar. Bella canción esa de Barinas. tábamos “La reina de las batallas”. Entonces, Guerrero, Elvira Bracho, Carlos Becerra. Deci-Pero vamos a refrescarnos de la historia de dón- me aprendí aquello que dice: Anakarinarote aun- dimos traer un buen plantel de cantores vene-de viene este nombre. Los indios variná, con la nukon itotopaparoto mantoro, grito de guerra de zolanos para rescatar al máximo las fiestas quev de Venezuela. Eran tribus indígenas que habi- los indios caribe. Yo soy variná y también soy un habían perdido un poco y se habían comerciali-taban este pie de monte. Vivían de la agricultu- poco quiba y yaruro de ahí de los aborígenes de zado mucho.ra, la caza, de la pesca; tribus pacíficas. Se han Apure, del Arauca. Y la noche de gala cantó Eneas Perdomo, Rei-conseguido petroglifos por aquí en Bum Bum. Aquellos varinás fueron obligados a dejar la na Lucero, Luis Lozada. ¿Dónde está Luis Loza-El viejo Ruiz Guevara, amigo de muchos años e tierra, la siembra y la familia. Se armaron para da? Lo tiene Dios, por allá, cantándole, alegrando
  • 38. 40 CUENT OS D EL ARAÑEROlas sabanas del cielo. ¡Cómo recuerdo a Luis!, “El para mí, dile que es para buscar una medicina de Cajón de Arauca apureño. Esa noche lleno deCubiro”, cuánto grito y cuánta alegría. Ahí tam- urgencia a Mantecal, de un muchacho que está fortaleza, de ese amor por este pueblo, de esasbién conocí a Luis Silva. Recuerdo que vino tam- enfermo. Métanle una coba al gobernador”. Vie- raíces que uno carga, presenté a Eneas, que esbién Denis del Río, también aquel muchacho de nen estos amigos, le meten la coba y me monto el padre de todos ustedes. Ese es el pilar mayor.Maracay, que era sargento de la Fuerza Aérea. yo en la avioneta con el piloto que era un señor El general en jefe le digo yo a Eneas Perdomo.Bueno, un plantel de cantores, Cristóbal Jiménez de aquí de Elorza. Me fui de la misa a San Juan Recuerdo que improvisé una copla, voy a vertambién vino. Diez bolívares costaba aquello, una de los Morros, a buscar a Reina que estaba es- si la recuerdo: Vibra el cajón del Arauca / y se en-fiesta popular, casi gratis. Era 19 de marzo. Ya yo perando en el aeropuerto. Y Eneas Perdomo, los cabrita su lomo / porque esta noche en Elorza / Nosandaba en conflicto con el gobernador. En aquel dos estaban esperando. cantará Eneas Perdomo. Y aquella arpa bramaba,tiempo era un caballero adeco, de la patota de Nos agarró tormenta pasando Mantecal, pero vibraba el Arauca.Jaime Lusinchi; no voy a nombrarlo, porque no por fin llegamos después del mediodía a Sanvale la pena en un día tan hermoso como este de Juan de los Morros. Ahí estaba Reina y me dijo:San José. Aquella gente no quiso colaborar con “Bueno, será el próximo año”. “¿Próximo año?” P ata en el suel olas fiestas patronales. Tuvimos un conflicto hasta “Mucho gusto, yo soy el mayor Chávez, Reina,personal, el gobernador y yo, que era mayor, una vámonos, aquí está la avioneta”. Pero una sola ¡Cómo han atropellado a los pobres en Vene-discusión muy dura en San Fernando de Apure. avioneta y eran Eneas, Reina y el conjunto, no ca- zuela!, ¡cómo han atropellado a los campesinosQuerían imponerse, como siempre: “Vamos a bían. “Bueno, vámonos en el ala guindados, pero en Venezuela! Yo estaba de Capitán por allá enapoyar las fiestas, pero yo tengo unos amigos, esta noche tenemos que tocar. El pueblo está muy el Alto Apure y un soldado de mi escuadrón lle-usted sabe, mayor…”. Le dije: “Yo no acepto con- entusiasmado. Yo creo que ustedes tenían tiempo gó un día: “Mi capitán, tengo un problema, a midiciones; gobernador, guárdese su cheque”, y me que no venían para acá, varios años porque las padre lo hirieron, le dieron un disparo de esco-vine. Me pasó un informe que era una falta de fiestas se habían comercializado, habían perdido peta”. Y le digo: “Pero, ¿y cómo fue eso?”. El merespeto y tal. un poco su raíz folclórica, cultural, su hermosu- echó el cuento y a los dos días estaba yo con el Así que dije, bueno, vamos a trabajar aquí ra”. Llamé a un oficial amigo en San Fernando muchacho. Me fui de civil como cualquiera, encon la junta. Nos fuimos por las sabanas a re- de Apure, desde el aeropuerto de San Juan, y le un jeep civil, digámoslo así, y nos metimos decoger vacas flacas. Yo le decía a los ganaderos: digo: “Consígueme una avioneta, vale, ¿cuánto co- Mantecal hacia adentro, allá en el Alto Apure.“Mire, déme la vaca más flaca que tenga”, una bra una avioneta?”. Cinco mil bolívares cobraba Resulta que un terrateniente que tiene milesvaca flaca, cuatro pellejos, y la gente colaboró, una avioneta para ir a San Juan de los Morros. de hectáreas, pero miles, veinte, treinta mil hectá-muchos ganaderos, gente humilde. Al Consejo “No, no, pero tiene que venir aquí y de aquí para reas, había decidido sacar a los campesinos queMunicipal le solicité que nos diera la chalana. Elorza”; bueno, diez mil bolívares, él tenía el pi- allí habían nacido, los “pisatarios” que allí teníanCon los muchachos del liceo cobrábamos ahí loto al lado. Yo no tenía el dinero a la mano. Le hasta cementerios, donde habían enterrado a susdos días a la semana la chalana. En ese tiempo digo: “Vale, dile que yo le pago eso como sea, que abuelos, a sus viejos, unas comunidades de cam-no había puente sobre el Arauca. Hacíamos ri- se venga para San Juan”. Se fue la avioneta has- pesinos en el Apure. Pero este caballero decíafas, templetes en las esquinas, aquí mismo en la ta Calabozo, hicimos un trasbordo en Calabozo. que esas tierras eran de él, que esos ríos eran decasa –al frente– vendíamos cervezas, carne, de Me dijo Eneas Perdomo: “Parecemos unos con- él, que esos árboles eran de él y que esa gentetodo tipo de cosas, rifábamos cochinos, peleas trabandistas brincando de una avioneta en otra”. tenía que salir de ahí; la Edad Media, pues, los se-de gallo, hacíamos de todo y recogimos algún Y la avioneta del gobernador en la que veníamos ñores feudales. Había contratado a un grupo dedinerito. Recuerdo, Reina, que te pagué catorce nosotros de San Juan, se devolvió a San Juan a terroristas que andaban de noche, enmascaradosmil bolívares en el aeropuerto. Se me había ol- buscar al arpista, a Guillermo y el grupo. con escopetas y rifles. Le mataban los cochinosvidado pagarle, se iba a ir Reina y yo no le iba Nosotros llegamos, pero en otra avioneta. al papá de este muchacho soldado y por eso fuea pagar. Cantó aquí como tres días, imagínate Eran como las seis de la tarde. Estaba el gober- que lo hirieron, porque él salió a defender sus co-tú, un precio muy especial. Yo había coordinado nador hecho una furia en el aeropuerto y todo el chinos. Aquello le costó toda su vida, le mataroncon mi jefe, que era el general Rodríguez Ochoa, Alto Mando, el general de la Guardia Nacional, más de treinta cochinos, le tumbaron el topochalcomandante de la División. Él nos ayudó mucho, el jefe de no sé dónde y nos bajamos nosotros con un tractor, le llevaron medio rancho; ellosvinieron los paracaidistas y saltaron aquí. Traji- muy orondos, muertos de las risa, yo feliz, me dentro y le tumbaron el rancho. Los niños iban amos un equipo, vino Pompeyo Davalillo a jugar traje a la gente. Entonces viene el gobernador la escuela a pie, a cinco kilómetros, y en el cami-softbol aquí en Elorza; el equipo nuestro contra ya a él le habían contado y pasó todo el día es- no salían los tipos enmascarados a asustarlos yun equipo de la Unellez, de Barinas. perando. Él tenía que irse a las dos de la tarde. dándoles con palos a los niños. Pero me llaman en la mañana que el avión Viene y me enfrenta: “Mire, mayor, ¿dónde está En aquel entonces investigamos aquello.del ejército, que venía de San Juan de los Mo- mi avioneta?” Yo le digo: “Viene en el aire, Gober- Claro, yo no tenía más poder que el de inves-rros, estaba dañado. En ese avión tenían que nador, no se preocupe”. Aquel hombre echaba tigar. Tampoco eran mis atribuciones, porquetraerme a Reina y al arpista Guillermo Hernán- chispas, tuvieron que meterse unos amigos co- no eran las de un capitán, pero yo me metía endez, del conjunto de Reina. Me dicen a las ocho munes y se lo llevaron por allá, le echaron agua. esas cosas, ¿no? Tomé fotos y envié el informeo nueve de la mañana que no viene Reina. Dios Lo cierto es que nos fuimos directo a la manga al comando superior en el área militar. Pero memío, ¿qué hago yo? ¿Saben lo que hice? Le quité de coleo y allá comenzamos la actividad. quedé esperando toda la vida que llegara algunala avioneta al gobernador, ja, ja. Estábamos en Esa noche montamos la gran noche criolla con solución. Nunca llegó. ¿Por qué?, porque esteplena misa y me le acerco a uno de los ayudantes Reina Lucero, Eneas Perdomo, Luis Lozada y caballero, dueño de esas tierras, era muy amigodel gobernador, que era amigo mío. “Mira, yo no todas las personas que ya he nombrado. Vino del gobernador de Apure de entonces, que ha-voy a hablar con el gobernador”, porque no nos aquel muchacho que también murió: Septuagé- bía sido impuesto por el presidente de enton-hablábamos pues. Estaba sentado en la misa el simo, ¡qué cantor era ese muchacho! Lamenta- ces, aquel caballero que se llama Jaime Lusinchi.gobernador. Y yo le digo: “Mira, vale, convénce- blemente igual que a Luis Lozada, “El Cubiro”, Toda una mafia, y los jueces de Apure, todos delo de que nos preste el avión, no le digas que es los recuerdo a todos desde mi corazón, en este la misma patota.
  • 39. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 41 Entonces, al pobre campesino le meten un sarios y a los corruptos del gobierno que allí se ños de terrenos? Pasaba un caño que en inviernotiro, le matan los cochinos, le tumban el rancho, combinaron durante años en unos silos que son se hace un río. En el verano tapaban el caño cona veces le violan la hija, le golpean al muchacho de la nación, hechos con dineros de la nación, es máquina para secarlo, para que no se metierany él tiene que morir callado. Ahí es cuando ocu- decir, del pueblo. los pescadores o los campesinos, que en un mo-rren las cosas que han pasado en el mundo, Entonces, le dijeron: “No chico, ese maíz está torcito iban en una lanchita para recorrer todosporque la gente tiene dignidad. De repente, se muy húmedo ya, a ese maíz hay que descontarle esos campos en invierno. Tuve que mandar unaobstina el campesino, agarra un machete y pue- la mitad, te vamos a pagar la mitad”. ¿Qué provo- máquina con unos soldados a tumbar todos esosde pasar cualquier cosa. Ahí es cuando ocurren ca? Por eso es que yo les digo a los venezolanos, tapones. Porque ellos entonces decían: “Esta tie-los problemas, por el abuso del poder. Así que que esta fuerza no es mía, yo estaba tranquilo rra es mía, y el agua que pasa por aquí tambiényo comprometido estoy, porque vengo de allí, yo de capitán, con mis 120 soldados. Pero oyendo a es mía”. Yo le dije: “Usted está equivocado, se-nací pata en el suelo y con orgullo lo digo: soy este hombre y recordando la infancia de los dos, ñor, usted no sabe, esto no es Doña Bárbara, ni elcampesino, pata en el suelo. que éramos amiguísimos, vendíamos frutas, íba- tiempo aquel de la Edad Media”. mos a pescar juntos, estudiábamos juntos en los cuadernitos, éramos como hermanos de la vida. ¡A garra tu neoli berali smo! Y cuando veo a aquel hombre, con su mujer y Elorza, com o la I n d i a sus muchachos, allá en Elorza una madrugada,Les voy a contar lo que le hicieron a un amigo echándome el cuento en la ribera del Arauca, Recuerdo en Elorza, cuando era comandante delmío, de allá de Sabaneta, productor de maíz, pues me puse a llorar con él. Escuadrón Farfán, que para conseguir una vacaque me echó el cuento cuando yo era capitán Fue así como poco a poco, de tanto llorar y allá había que prácticamente rogarle a los gana-en Elorza. Allá fue a pedirme ayuda. Él pensa- de tanto oír sufrimiento, pues yo miraba mi fusil deros, a los productores. Nadie quería matar unaba que yo, capitán, podía ayudarlo. Yo pasé la lleno de impotencia. Fue así como ocurrió lo que vaca para vendérsela al pueblo. No era regalada,novedad a mi comando superior, pero no: “Ese aquí ocurrió y esa fuerza por tanto no es mía, es no andábamos pidiendo nada. Ellos sacaban cuen-no es asunto suyo, capitán. Métase en proble- de ustedes que me la transmitieron un día, y que ta y ganaban más dinero con esa ganadería exten-mas militares”. Pero aquel hombre se puso a Dios ha permitido que se conserve aquí como siva que no invierte casi nada, porque es montarllorar. Fue a visitarme un día a mi Escuadrón una gran batería, un gran acumulador de dolor, el ganado en unos camiones y venderlo en Ma-de Caballería Farfán, en Elorza. Amigo de la in- pero de amor y de fuerza. En eso es lo que me racay o en el centro del país, en Barquisimeto.fancia éramos. han convertido ustedes, un acumulador, una ba- Lo venden mucho más caro porque le inflan los Él tenía su tractorcito por todo el esfuerzo tería y ustedes son los que me dan fuerza a mí y costos. Entonces, el pueblo de Elorza no comíade una vida, un tractorcito viejo, pero estaba Dios, primero Dios. carne de res. Me dijo una vez un coronel que fuebueno, una rastrica, tenía una tierrita que había Aquel hombre quedó endeudado, aquello no para allá, a unas maniobras. Era jefe de Estadocomprado, una casita rural y una familia: una le alcanzaba ni para pagarle al banco, ni los ca- Mayor de una brigada y me dijo: “Chávez, esto esmujer y cuatro o cinco muchachos. Pidió un cré- miones, ni el abono, ni nada. El banco le quitó la como la India, le pasan las vacas a uno así, perodito para sembrar cuarenta o cincuenta hectá- casa, perdió el tractor y quedó en la calle. Le qui- nadie puede comerlas”. Comiendo babo y chigüi-reas de maíz. Logró el crédito poniendo como taron la tierra porque ya venía arrastrando deu- re, cuando había oportunidad. Es el capitalismo,garantía la tierra, la casita; le pidieron de todo, das. Eso fue como cuando el torero le da la última se está pensando en la máxima ganancia y no lepues, las garantías. Recogió una excelente co- estocada, ¡ras! Agarra tu neoliberalismo, pues. importa a este o a aquel que la gente se alimente,secha de maíz, porque las tierras esas son muy que los niños coman.buenas. Esas riberas entre el Boconó y el Mas-parro, son de las mejores tierras de toda Sura- No son los tie mp os de Doñamérica para la agricultura. Entonces, viene mi Bárbara S an t os L uzard oamigo, consigue unos camiones, los alquila, cla-ro todo esto es endeudándose. Mira fulanito, tú Yo en Apure enfrentaba a mucha gente de esas que Fíjate que acabo de conseguirme a uno de mistienes el camión. Bueno, alquílamelo pero yo te tienen grandes extensiones de tierra. En una oca- ahijados: Santos Luzardo se llama. Imagínate túpago después que me paguen el maíz, y hacen sión, un dueño de tierras quería impedir que los qué nombre. Es un indígena cuiba, de las costasun acuerdo de caballeros, y al banco. Claro, él soldados míos pasaran por esas tierras. Entonces, del Capanaparo y de todas estas tierras. Yo nuncava a pagar, él no tiene capital, su capital son sus trancaron el camino. Yo hice lo que tenía que ha- lo bauticé en una iglesia, pero es mi ahijado. Luisbrazos y su pequeño pedazo de tierra, su traba- cer. Me llega un cabo y me dice: “Mire, mi capitán, Jicuture, quería que yo fuera su padrino. Conocíjo, su dignidad y su palabra. que no podemos pasar porque hay un candado a Santos Luzardo en las riberas del Capanapa- Aquel hombre se llevó, creo, que tres o cuatro trancando el paso”. Agarré por radio y dije: “Sol- ro, allá en Carabalí, barranco yopaleño, en 1986.camiones de maíz a los silos de La Veguita. Aque- dado, métale un tiro de fusil a ese candado”. Esta- Recuerdo que me lo llevé con mis soldados y losllo estaba administrado por sectores privados de ba trancando el camino real, hermanos, además amigos que andaban en un bongo, navegando elgrandes empresas, apoyados por corruptos del son las Fuerzas Armadas patrullando la frontera. Capanaparo. Desde entonces es mi ahijado delGobierno de entonces. Le dicen: “Está bien, pare Me decía el señor que me iba a enjuiciar. “Enjuície- corazón, como uno tiene tantos. Más nunca ha-los camiones de maíz ahí”. Pasa un día, porque me, pero usted está abusando de su poder, porque bía visto a Santos Luzardo desde 1986. ¿Cuán-el maíz hay que pesarlo y aplicarle unos méto- usted no es dueño”. tos años?, catorce años. Nunca he olvidado ados científicos para medir su humedad, su cali- Fíjate tú, una vez conseguí a unos campesinos, ese muchachito cuiba. Tanto, y yo no sabía quedad. Y el hombre todos los días ahí, pegado en unos pescadores, me llegaron allá al comando, iba a verlo hoy. No sabía y me lo consigo apenasla reja. Él veía que salían y entraban camiones, y porque mi comando era también un sitio de lle- llegando aquí.aquel hombre honesto y humilde esperando su gada de los indios, los guajiros, los cuibas, los ya- Y anoche, en uno de esos ratos que le roboturno. Pasó un bojote de días, cuando van a pe- ruros quejándose del abuso, de la arbitrariedad al huracán –a veces uno le roba al huracán–, in-sarle el maíz, cuando les dio la gana a los empre- durante años. ¿Saben lo que hacían algunos due- vité a mi hijo Hugo a cenar, y fuimos a un restau-
  • 40. 42 CUENT OS D EL ARAÑEROrante chino en Caracas. Los dos, sin escolta, sin das las sabanas de Barinas, de Apure, de Guárico, En eas P erd om oparafernalia, y nos sentamos a hablar. Y anoche de Portuguesa, de Cojedes, pero especialmente vi-lo recordamos durante dos horas de conversación braba en las sabanas de Barinas el grito de “Eyyy, El compositor que más conozco, le conozcode amigo a amigo, de padre a hijo, oyéndole sus Eyyy”, y arrancaba “El Cubiro”. el alma y quiero verlo pronto. Yo quiero verteangustias, sus dudas, y yo tratando de ser padre ¿Tú conoces al cubiro? Tienes que agarrar sa- viejo, sé que me estás oyendo. Tú te pegas alláy de ser amigo en medio de este huracán. Yo le bana adentro. El cubiro es un pájaro que canta. Mi en San Juan de Los Morros, allá con Atamaica,recordaba a Hugo su vida, desde que nació, y, abuela Rosa Inés tenía muchos cubiros. “Agárre- una taza de café. Te imagino en un chinchorro,por supuesto, el tiempo que estuvimos aquí en me el cubirito”, decía. Unos pájaros amarillos, ahí bajo el sol de la sabana que te parió. MeElorza, con su madre, con Rosa y María. colorados, un color muy vivo y vuelan muy ale- refiero a Eneas Perdomo. Eneas nació en El Entonces, él recordó a Santos Luzardo. Por- gres. Desde niño Luis Lozada comenzó a cantar. Yagual, a orillas del río Arauca, yo no sé haceque él se hizo amigo de Santos Luzardo, son de Tenía un grito característico, un grito que arran- cuántos años. Yo era niño y oía ya esas cancio-la misma edad. Hugo tenía una bicicleta vieja que caba la emoción en todos aquellos lugares que lo nes. Eneas es compositor, cantautor, coplero,alguna vez le compré por allá por el ipsfa, se- vieron pasar durante más de cuarenta años, com- improvisador y un auténtico hombre paridoguramente a precios módicos, a crédito, y él se la poniendo canciones, recogiendo de las sabanas, por la sabana.trajo. Pero ese año le compré otra, muy modesta de la esperanza, recogiendo de los hombres, de Desde niño lo relaciono con Florentino, elpero nueva, así que él tenía la vieja por allá en las mujeres, de los niños, de toda esa pasión por lo de Florentino y el Diablo. Yo creo que Eneasun cuarto. Aquí mismo, estamos a media cuadra nuestro y lanzándola con un amor gigantesco, una Perdomo le gana al Diablo cantando. Es comodel sitio donde nosotros vivimos tres años, com- fuerza extraordinaria. Magallanes a La Guaira, nueve arepas al Dia-partiendo las raíces de este pueblo tan querido. Cuarenta años pasó “El Cubiro” recogiendo de blo. Ustedes tienen que verlo cantando y oírloY un día llegó Luis con su mujer, siempre andan los esteros, de las lagunas, de los palmares, de los cantando. Canciones que él ha compuesto, bue-por ahí mis hermanos los cuibas y los yaruros, y garceros, de los palmaritales, de la sabana inun- no, extrayéndolas del estero, extrayéndolas decon ellos tenemos un compromiso vital, también dada por el invierno, de la sabana reseca por el las garzas, de los ríos, de las riberas del Arauca,existencial, de devolverles la vida, la dignidad. Lo sol del verano, en las riberas de los ríos, desde San del Apure:hicimos un poco, hasta donde podíamos, en aque- Fernando hasta Guasdualito, desde Guachara a Elllos años que aquí estuvimos. Recuerdo que Cajón, como dice el verso, desde Barinas hasta El Pescador del río ApureHuguito le mandó la bicicleta a Santos Luzardo Baúl. Recorriendo y recogiendo el sentimiento de pescador del río Apurede regalo. Esa bicicleta debe estar por allá en al- la sabana y expresándola en canto, expresándola con tu alma sincera y buenaguna ribera del Capanaparo. He visto de nuevo en poemas, expresándola en versos. que te acuestas en la playaa Santos Luzardo, le doy la bendición. Tuvo un Yo tuve la dicha de conocer a “El Cubiro” y te arropas con la arena.problema en un ojo, y ahí está mi compadre Luis cuando fui presidente de las fiestas patronales de Tú vas como la cotúaJicuture. Me cuenta que Santos Luzardo estaba Elorza. ¿Ustedes saben cuánto cantó sin parar? tú vas como la cotúalanzando flechas y alguna flecha que lanzó otro Hora y media. Se tiró una cadena y recuerdo siguiendo la ribazónniño le dio en el ojo; ha perdido la vista de un ojo. que terminaba una, volteaba y le decía al arpista: con palanca y canaleteTenemos que llevarnos a ese muchacho, vamos a “¡Arpa, compadre!”. Aquel hombre estaba como con anzuelo y con arpón.hacerle un estudio en el ojito a Santos Luzardo y poseído, muy emocionado y no paraba, ¡dos ho-a todos los niños que haya que atenderlos. ras tocando! A Cristóbal, que era la estrella, lo Y Eneas cada vez que nos vemos por allí, por el pusimos de último del programa, y entonces se camino, siempre me dedica una canción, porque puso bravo: “¡Bueno, mayor!, ¿usted cree que yo él sabe que yo la llevo en el alma. Esa canción El C ubi ro soy un gallo para cantar al amanecer?”. Estaba “Adiós, Barrancas de Arauca”: saliendo el sol, pero cantó como tres canciones.Veinticuatro de septiembre, día de Nuestra Se- Pasó “El Cubiro” ocho días cantando en las es- Adiós, barrancas de Araucañora de Las Mercedes Felicitaciones y un beso a quinas del pueblo. Lo poco que le pagábamos por barrancas de Araucatodas las Mercedes y a las Merceditas que andan sus honorarios profesionales lo gastó en el pue- hermosa tierra llanerabregando, luchando y llenas de optimismo por el blo jugando gallo, jugando bolas criollas. Le re- remolino de agua clarafuturo de Venezuela. Hay una canción de Luis Lo- galaron un gallo y se vino con su gallo pidiendo ay de agua clarazada. Bueno, no creo que la letra sea de Luis Loza- cola desde Elorza hasta Mantecal, yendo hacia y en la sabana pradera.da, pero sí la cantó, la grabó y la sigue cantando, Barinas. Bueno, yo estaba recordando a Luis Lo-porque “El Cubiro” se nos fue en mal momento, zada, porque él tiene una canción muy vieja queen mala hora, hace dos años atrás; una de las vo- grabó hace muchos años, llamada “Mercedes”. S ombras en la n och eces más recias que ha parido el llano venezolano. Luis Lozada nació en el Rial, allá en Barinas, al Mercedes Estaba hablando de Guacharaca a La Rompía.sur, muy cerca de Santa Inés, la tierra de Zamora. qué te me hiciste, Eso queda en el Cajón de Arauca. Yo conozcoEsa es la franja que va hasta el Apure, al sureste qué te me hiciste. La Rompía, conozco todos esos llanos como dicede Barinas, siguiendo por el curso del río Santo Mercedes, Cristóbal Jiménez en una canción escrita por Pe-Domingo. Uno va y consigue por ahí a Santa Inés, qué te me has hecho dro Telmo Ojeda, poeta de esos del llano. Esdonde fue la gran batalla en la que Ezequiel Za- quiero sembrar nuevamente, un poema-canción, habla de todos esos fundos,mora, al frente de la revolución, derrotó a las tro- oye Mercedes, caños y esteros y por allí cerca está La Rompía,pas de la oligarquía en diciembre de 1859. Muy una inspiración donde salen aparecidos. “La Sayona”, “La Llo-cerca de allí nació, en la segunda década de este en tu pecho. rona”, la “Bola’e Fuego”, todo eso sale por ahí,siglo, nuestro gran amigo, un hombre humilde, dicen los llaneros. Uno ha visto sombras en laun revolucionario. Yo era niño y ya se oía por to- Eso es para todas las Mercedes. noche. Yo no he visto “La Llorona”, ni “La Sayo-
  • 41. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 43na”, ni la “Bola’e Fuego”, pero hay llaneros que Delgado en las guerrillas de comienzo del siglo. Nadie sabía dónde quedaba el sitio de Mu-dicen que vieron la “Bola’e Fuego”. Los cuentos Un día me llevé al Escuadrón e hicimos un jue- curitas y cuando llegamos a aquel pequeño mo-de la sabana. Una vez me dijo un llanero: “Ca- go de guerra simulando aquella batalla. Con un numento que hicieron ahí, cubierto de monte ypitán, no pase por ahí. Ahí sale un muerto sin mapa, yo les explicaba y ya los soldados sabían, alguien dueño de aquello tenía trancada la en-cabeza, fumando”. Ja, ja, ja. Yo no sé, un tipo que y los habitantes de El Yopito también, por qué el trada. No aparecía la llave. “No, que hay que ir ano tenía cabeza y andaba fumando. pueblo se llama así. El Samán a buscar al dueño”, dijo alguien. “Esto Nadie sabía, ni por qué se llama La Mata del no tiene dueño”, respondí. Es patrimonio nacio- Congrio, que quedaba más allá, y por qué la La- nal, el monumento donde fue la batalla de Mu- C o m o p ez en el agua guna del Término. Mucha gente no sabe todavía curitas, donde José Antonio Páez, con sus cen- que por ahí pasó la frontera entre Venezuela y tauros —entre ellos Farfán— derrotó a las tropasLa geografía tiene mucho que ver con esto. Tú Nueva Granada. Pasaba por la mitad del pueblo de Pablo Morillo en persona.hablas de La Matica. ¿Por qué se llama eso La de Elorza, tocaba por la punta de arriba de La Y decir Apure es decir Barinas. Ustedes ven laMatica? Mucha gente a lo mejor no sabe y se Mata del Congrio, pasaba por la punta de arriba biografía de Páez y él dice: “Nací en Curpa, pro-van borrando las cosas. Recuerdo por ejemplo de la laguna del Término hasta el Meta, allá aba- vincia de Barinas”. Es que Barinas era desde losEl Yopito, cerca de Elorza saliendo hacia el sur. jo. Nosotros rehicimos esa línea fronteriza. ¿Sa- límites de Cojedes hasta más allá del más nunca,Uno pasa por ahí a cada rato, por el camino don- bes qué conseguimos por debajo de los montes? como decimos los llaneros. Abarcaba todo lo quede está la manga de coleo “Mi Luna”. En El Yopi- Conseguimos el viejo camino debajo de montes hoy es Apure, todo lo que hoy es Barinas, todo loto hay unos mangales grandísimos, una escuelita y matas, las viejas posadas. Conseguimos un día que hoy es Portuguesa y parte incluso, de lo quey un caserío. A mí me sonaba mucho El Yopito, unos árboles de mango de gran grosor, árboles hoy es Cojedes. La gran Provincia de Barinas, quehasta que me puse a investigar. Ya había leído muy antiguos. Andábamos con un historiador luego se llamó Estado Zamora; la oligarquía vene-un poco de las historias del comienzo del siglo apureño rehaciendo sobre el territorio hechos zolana le quitó el nombre de Zamora y lo dividió.XX, hasta que un día, ¡aquí está!, ahí fue la bata- históricos y cosas de la geografía. Nos pusimos ¿Tú sabes por qué nos llamamos Elorza? Porlla de El Yopito. a limpiar aquella mata, debajo de los mangos Andrés Elorza, de los centauros también, inven- Ahí fue donde en 1914 se enfrentaron las y conseguimos la huella de lo que llamaban El cibles, indómitos de la sabana. Andrés Elorza,fuerzas de Gómez, comandadas por el general Paso. Ahí paraban las caballerías durante siglos, capitán de las tropas de Páez. ¡Oye!, ¿tú sabescoriano León Jurado, contra los generales re- porque era la frontera. De ahí para allá era Co- por qué el río se llama Arauca?. ¡Oye!, ¿tú sabesvolucionarios que invadieron desde Colombia lombia y de ahí para acá, Venezuela. Hubo un que esto era Colombia aquí? Entonces, empie-tratando de tomar San Fernando. Allí se enfren- tratado bien entrado el siglo XX y la frontera se za la gente a conseguirse como pez en el agua;taron León Jurado contra Alfredo Franco, el de desplazó. Pero Elorza era mitad Venezuela y mi- mientras no sabían eran como peces en el aire,Tinaquillo. Por ahí cerca anduvo Pedro Pérez tad Colombia, allí en el Arauca. boqueando, respirando artificialmente.
  • 42. ABRAZADO A LA MASA L as catacumbas d el pueblo puso una mesita allá, un micrófono y unos pe- Con m i ch i vo pa ’ Caracas riodistas. Venía yo muy asustado, se los confie-Recuerdo muy claramente el día que salí de pri- so. Me quité el uniforme. Lloré allá en el samán Recuerdo una noche que llegamos a Coro. Nosión, 26 de marzo de 1994. Era Semana Santa del y el roble, en mi querida alma máter. Me puse había nadie, no se convocó a nadie. No, que‘94 y allá, en Los Próceres, en los monolitos, una un liquiliqui claro y salí. detuvieron a las tres personas que estaban ha-de las primeras preguntas que me hizo algún pe- Los compañeros militares me trajeron en una ciendo unas pintas. No, que metieron preso ariodista fue algo así como esto: “¿Y ahora usted camioneta y me soltaron ahí; “Bueno, coman- dos que estaban haciendo un volantico en no séadónde va?” Recuerdo haber dicho: “Me voy a dante, suerte”, me dijo un capitán de la Policía qué liceo en un multígrafo. Nadie se enteró quelas catacumbas del pueblo”. Y desde entonces Militar, quien era el jefe de la escolta de aquel venía Chávez. Bueno, era un domingo y habíanos fuimos. No es que me voy, porque en verdad preso que era yo. Él me permitió, incluso cami- como veinte personas en la plaza y me fui a launo nunca anda solo, aunque a veces el desierto nar, porque yo estaba como que no quería sa- plaza a ver a Bolívar, y se reunieron; yo me enca-aprieta, el sol encandila y la arena se recalienta. lir. “Déjame bajarme aquí”, en el gimnasio de la ramé en un banquito.Jamás uno anda solo, aunque a veces lo pareciera. academia me bajé. “¿Y qué va a hacer, mi co- Y había un bendito borracho que repetía todoPero nos fuimos por las catacumbas del pueblo. mandante?”. “No, déjame caminar por aquí”. Y lo que yo decía. Recuerdo que dije: “Vámonos Recorrimos soledades, recorrimos caseríos, me fui pa’l campo de béisbol, recordé muchas todos a una marcha para Caracas”. Andábamosde día, de noche, bajo la lluvia, bajo el sol, con cosas. Ya como a la media hora me dijo: “Mi co- llamando a una marcha que nunca se dio, depoca gente o con mucha gente, no importa, mandante, vámonos. Me está llamando mi gene- esos sueños que uno tiene. Yo decía: “En carro,pero con una bandera en alto, con un proyecto ral”. “Bueno, vámonos”, pa’ evitarle problemas en burro, en chivo”. Y entonces decía el borra-largo, con un camino abierto y abriéndose ha- al capitán. Pero yo quería como merodear por chito: “Yo me llevo mi chivo pa’ Caracas”. Teníacia el horizonte. Y ese camino aquí nos lleva. ahí no sé cuánto tiempo. que tener una paciencia, vale.Es el mismo rumbo para que salgamos de las Me monto y enfilamos por Los Próceres rum-catacumbas, para que salgamos de los abismos, bo a la alcabala que está ahí, y ahí me bajé. Unpara que hagamos una Venezuela verdadera- capitán, un soldado, el otro soldado, un abrazo. B orrach o p ol í t i comente nueva. Y cuando volteo, lo que viene es una avalancha Dicen en el llano: “¿Pa’ dónde vas a coger sobre mí, una avalancha, compadre. Lo vi cla- Hay un estado de la borrachera, un estado, diga-tú con esa pata hinchada?”. ¿Pa’ dónde voy a rito, dije: “Dios mío, y ahora qué hago yo”. mos, no tan avanzado, en que los borrachos dicencoger yo, pues? Lo entendí el día que salí de Tumbaron la mesa, el micrófono, ahí había una verdades. Entonces recuerdo dos expresiones dela cárcel. Yo estaba muy nervioso ese día, se moto, se cayó; un soldado se atravesó dicién- borracho que se me grabaron, dos expresioneslos confieso, nervioso. ¿Qué será de mí aho- doles que se pararan, lo tumbaron, el fusil rodó políticas, borrachos políticos, pues. Uno, aquellara, Dios? Habíamos planificado una rueda de por allá. Yo rodé, me rompieron el liquiliqui. Ahí vez que fui a La Habana por primera vez. Conocíprensa en Los Próceres, y un grupo de amigos entendí mi destino. a Fidel; me sorprendió esperándome en la puerta
  • 43. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 45del avión y nos dimos aquel primer abrazo. Aquí ni cómo se llama, ni de qué partido es, ni estoy está pasando aquí delante de alcaldes, de gober-casi todos los periódicos titularon con la foto a hablando mal de él–, estoy repitiendo lo que nadores, de presidentes, de médicos, de todos.color, y dijeron los politiqueros esos: “Ahora sí es me decía la gente, los indígenas. Me decían, porverdad que se acabó Chávez”. Yo estaba salien- cierto, que en la campaña electoral, el año pasa-do de la cárcel y habían hecho muchos esfuerzos do, el alcalde de aquella zona y los adecos anda- S us oj os en el almapor liquidarme moralmente: “el asesino”, y no sé ban por los ríos llevándoles comida. Entoncescuánto más. Me acusaron de cuanta cosa se pue- les hablaban de un tal Chávez, fíjate tú esto. Ayer yo lloraba abrazando a un niño impedidode acusar a un ser humano y dijeron: “Ahora si es Testigo fue monseñor Ignacio Velasco, el arzo- mental. Estaba llorando. Él, desde que nació,verdad, lo mató Fidel”, “Chávez con un tiro en el bispo de Caracas, que trabajó muchos años por está así y no tiene una silla de ruedas, chico. Te-ala”, primera plana y televisión. Y repetían la cosa allá. Tenía cinco años sin ir, yo le invité y tuve nía un gran dolor, que yo lo levanté, en mediocreyendo que con eso me iban a hacer daño. el honor de ser acompañado por él, allá con los de la multitud, porque ya está grande y gracias Regresé aquí a Caracas dos días después. Te- indígenas yanomami. a Dios le saqué una sonrisa, Dios me permitióníamos aquella oficina, por ahí por el centro, en el Bueno, resulta que los adecos, esa calaña de sacarle una sonrisa, cuando le dije que le íbamosedificio Inorca. Eso era en el ‘94. Llegamos y aga- gente se regó por esos ríos y ¿sabe lo que le de- a dar una silla de ruedas que tenga un pito, unarramos un taxi en Maiquetía para Inorca. Andaba cían a los indígenas?, que había un tal Chávez, corneta, que va a ser como un carrito. Él no meconmigo el teniente Isea. Yo con mi liquiliqui verde “el golpista”, que quería ser Presidente, y que si quería mirar. Cuando le dije eso, me miró; susque no me lo bajaba. Estaba flaquito, vale, pasando Chávez llegaba a Presidente les iba a abrir la ba- ojos se me quedaron grabados en el alma. Y lehambre. Era de noche, como 15 ó 16 de diciembre. rriga por la mitad. Incluso me lo dijo: “Todavía dije: “Va a ser una silla rápida, va a correr rápi-Entonces, me bajo del carro y venía un hombre estoy asusta’o, ¿usted es Chávez?”. “Sí, yo soy do pero va a tener frenos y tú vas a aprender apor la mitad de la calle, pero borracho. Él venía Chávez”. “Toy asusta’o”, me dijo un cacique. manejar tu silla, eso va a ser un carrito”. Aquelvolando ahí con su pea, se topa conmigo y me dice: “No se asuste, venga acá, deme un abrazo. Los niño empezó a reír y a mirar para arriba, Dios“Tú te pareces a Chávez”. Yo le digo: “Soy Chávez, que le han abierto la barriga a ustedes, los que mío. Yo le pido a Dios y a todos ustedes que nos¿cómo está, hermano?”, y le doy la mano. Carga- les han sacado el alma, los que les han destroza- unamos, porque ¡no puede ser! Aquí se han ro-ba una botella en la mano y casi no podía hablar. do el alma, son esos señores, la calaña esa que bado tanto y se sigue gastando tanto en viajes,“Chávez, Chávez” y siguió en sentido contrario al durante medio siglo acabó con Venezuela”. Pero en fiestas, en no sé qué cosa, y allí están los ni-que yo iba. Pasaron como dos o tres segundos, él hasta eso llegaban a decirle a la gente, que yo ños impedidos mentales que no tienen una silladaría dos pasos si acaso, y yo dos más, y oigo el gri- les iba a abrir la barriga por la mitad, que a las de ruedas y, ¿qué van a ir a la escuela?, ¿con qué?to del borracho: “¡Chávez!”. Yo volteo: “¡Ajá!, dime, mujeres embarazadas les iba a sacar los mucha- Si ni siquiera tienen a veces para comer.¡cuidado si te caes!”. Levantó como pudo el brazo chitos. Fíjate tú, una cosa macabra, digna de lacon la botella y, ¿sabes qué dijo?: “Chávez, ¡Viva calaña del “adecaje” que acabó con Venezuela.Fidel!” Eso es lo que los politiqueros como ellos no Un an gel i t oconocen: la idiosincrasia de nuestro pueblo. Másbien me hicieron un favor de tanto pasar la foto. ¡Es e l infie rno aquí! Recuerdo el caso triste de un niño que finalmen- El otro borracho que recuerdo, fue un día, ¡con te murió. Un niño al que conocimos Marisabelun sol! Iba Cristóbal Jiménez, que era candidato aComo siempre, está la masa del pueblo y yo me y yo el 24 de diciembre de 1998. Un muchacho,gobernador. Íbamos entrando a caballo en Guas- echo encima de la masa, me abrazo con ella, sudo cuarto bate de un equipo de béisbol. Había per-dualito. Marisabel, entonces mi esposa, montaba con ella, lloro con ella y me consigo. Porque allí dido una pierna, lo llevamos a La Habana y pasóuna yegua muy trotona. Íbamos entrando a caba- está el drama, allí está el dolor, y yo quiero sen- tres meses allá con su mamá. Fidel fue conmigollo y mucha gente a pie, pero era un sol reverbe- tir ese dolor, porque sólo ese dolor, unido con a visitarlo cuando estuvimos en enero de 1999.rante, y un mediodía llanero de esos de atrinca. el amor que uno siente, nos dará fuerzas para Estaba feliz. Hay una foto jugando al béisbol.Eso fue un desbordamiento de gente por todos luchar mil años si hubiera que luchar contra la Pero no había nada que hacer. Era una enferme-lados con camisas rojas. Entonces yo voy en el ca-corrupción, contra la ineficacia, y por el bien de dad terrible. Finalmente vino a morir aquí y hoyballo y un señor iba caminando, pero borracho. La un pueblo que es un pueblo noble, digno, valiente es un angelito.seguridad lo iba apartando porque se atravesaba como el pueblo venezolano. No olvido su sonrisa, sus ojos, su foto de cuar-y el caballo lo empujaba, pero él insistía, parecía No hay que buscar mucho para conseguir la to bate, pero no se pudo hacer más nada. Cosasotro caballo más. Llegamos a la Plaza Bolívar de tragedia. Ayer, una mujer con su hijo en brazos – de Dios, decimos nosotros los católicos. Un mu-Guasdualito y yo no le perdía el ojo al hombre, esto es increíble, pero es cierto– al niño lo opera- chacho grandote, sano se veía. De repente, unpreocupado porque lo podía atropellar un caballo. ron mal hace no sé cuántos meses y tiene abier- día dio un batazo, iba corriendo por segunda y Él miró para todos lados y lanzó una expresión, to el abdomen. Ustedes no me van a creer esto, se cayó, le dolía mucho una rodilla. Por ahí co-una grosería que no la puedo decir, empieza por pero yo lo vi con estos ojos. La señora anda con menzó un cáncer en los huesos. Él me contaba“c”, tiene cuatro letras y una “ñ”. Vamos a suponer su niño con una bolsa plástica pegada a su vien- y el papá contaba que tenía dolores, pensabanque fuera “caramba”. El dijo: “¡Caramba, se aca- trecito flaquito, y están las vísceras en la bolsa. que era del juego. Y los médicos en Cuba decíanbaron los adecos!”. Pero fue como un grito de libe- ¡Es el infierno aquí! que si se hubiese hecho exámenes un año an-ración, fue como un grito de ¡se acabaron!, chico, Yo veo aquel cuadro dantesco y otro niño más tes, a lo mejor se hubiese actuado a tiempo. Peropor fin, como que era imposible. atrás, también en brazos de la madre, y la cara cuando ellos actuaron ya aquí le habían cortado desfigurada por aquí. La quijada por un ladito una pierna. Y allá no pudieron hacer más nada, ahí y la cabeza desfigurada. Creo que un caballo había avanzado mucho la enfermedad. Cuántos La calaña le dio una patada y le fracturó la quijada, se la niños pierden la vida porque no hay prevención, abrió en dos. Se le curó sola, porque la madre no hay atención. No sólo eso, sino cuando se leLos indígenas decían por allá en el Alto Orino- no consiguió quién lo atendiera. Entonces está descubre una cosa grave tampoco se le atiende,co, que el alcalde de la zona –yo no sé quién es, deforme el niño, tiene como dos quijadas. Eso porque no puede pagar.
  • 44. 46 CUENT OS D EL ARAÑERO Anuncio algunos de los detalles, y esto va a al niño y le veo algo raro en la frente. “Mucha- En La Pradera nos encontramos mujeres deser muy importante para nuestro pueblo. Voy a cho, esa frente te palpita. Ven acá, ven acá”. Le todas las edades, muchachitos, gente con pro-utilizar mucho el avión presidencial para enviar a toqué con cuidadito así y entonces me entero. El blemas muy delicados; gente muy joven, mili-Cuba a venezolanos. Será todos los meses. ¿A qué? papá me cuenta que, cuando era más chiquitito, tares, civiles. Los pobres nunca tuvieron quienBueno, allá los operarán y no nos van a cobrar un caballo lo pateó: ¡pa! Está vivo de milagro, les atendiera sus dolores, sus pesares. A veces,nada, les vamos a pagar con un porcentaje o algo le destrozó todo esto, medio lo arreglaron ahí enfermedades que se convirtieron en tragediasde petróleo o de derivados del petróleo. Eso es y le cosieron, pero le dejaron el cerebro palpi- sin tener por qué serlo, solo porque estaban ex-parte de los acuerdos que vamos a firmar dentro tando detrás del pellejo, sin hueso. Cualquier cluidos y esto es lo que vosotros, sabios oligar-de pocos días con el buen amigo y tremendo líder golpe, cualquier accidente y el cerebro estaba cas, no entendéis. Algunos tienen allá un año, al-de América Latina, que se llama Fidel Castro. allí desprotegido. Éste es el hueso más duro que gunos se fueron postrados y ya están caminando, uno tiene o uno de los más duros, ¿no?, el fron- dando los primeros pasos. Como ese otro niño, tal, para proteger el cerebro, pues la naturaleza es quien se está recuperando; le había dado una G énesi s sabia. Bueno, pa’ Cuba se lo mandé a Fidel. ¡Ay! meningitis, y está vivo casi de milagro. allá está, ya es un caballerito, le pusieron ahí unaEs como aquella niña. ¡Ay!, aquí la llevo. Se lla- prótesis para protegerlo.maba Génesis. Un día, en un acto, me llegó co- Por allá conseguí otros niños, por un llano de P ara l os p obres , n adarriendo entre el público. Creo que fue en el Po- Apure. Me paré a saludar a una señora que estabaliedro. Fue y me abrazó. Ella tenía un cáncer en en la orilla de una carretera. Veníamos de San Pa- Este caballero que fue operado anteayer en eseel cerebro. Y me dicen que no le queda sino un blo Paeño y veo a un niño ya grandecito, un corre- hospital de campaña por el Plan Bolívar 2000, te-año de vida. ¿Qué hago yo por esta niña, Dios? lón. Ahí cargábamos unos refrescos y yo le digo en nía veintisiete años con una hernia. Me dijo: “YoElla me regaló una bandera, allá la tengo y la ten- la camioneta: “Miren, muchachos, están sudando, sentía que me iba a reventar por dentro”. Es undré conmigo hasta el último día de mi vida, por- ¿quieren un fresco?”. “Sí”, y le paso la latica de un herrero, tiene un galpón de herrería y, por supues-que esa bandera es ella que está conmigo. Ella fresco. Cuando el agarra la lata siento algo raro to, enfermo y desempleado. Ya hicimos unos pla-me dijo: “Chávez, toma mi bandera”. ¡Ah! ¡Qué en las manos. “¡Epa!, ven acá, ¿qué tienes tú en nes para activar ahí una microempresa. Vamos adolor cuando supe la realidad! Hablé con Fidel las manos?” Las manos las tenían pegadas como apoyar para que este hombre salga de ahí sano,y le hicimos un plan. La mandé pa’ Cuba con la los batracios, el sapo, los dedos pegados, las dos y a trabajar con su esposa, su familia, sus veci-mamá. La pasearon, la hicieron pionera. “Sere- manos y llamo a la mamá: “¿Qué le pasó a este nos. Pero lo cierto es que llevaba veintisiete añosmos como el Che”, dijo. Yo tengo hasta el video. muchacho?” Cuando era bebé, ella en la cocina, el con una hernia que le iba creciendo.Fue feliz hasta el último día de su vida. ¿Ve?, ¿qué hombre pa’l campo y tres o cuatro muchachos; ha- También unos ancianos que ya no podían ori-más uno puede hacer? Es un angelito que anda bía una candela prendida en el patio, una basura nar. Imagínense ustedes la tragedia de un hom-por ahí cuidándonos. Allá está hecha bandera y que estaban quemando. Se le fue el niño gatean- bre que llegue a los sesenta, ochenta y no puedaaquí está hecha vida, Génesis. do. ¡Ay!, se metió, pues, y le quedaron ahí pega’o orinar por aquella dificultad, me comentó uno los deditos y él chillando; ella salió corriendo y ya de ellos con una sonrisa, pero feliz; hasta cantó las manos quemadas ¡Pa’ Cuba lo mandé! ¡Ah, si unas canciones. Yo le dije: “Tú no sabes una”. Esa f r ente te palpi ta lo vieran ahorita agarrando pelota y todo! Cantamos una canción ahí: “Traigo polvos del camino…” Se la sabe completica. Ochenta añosLa Misión José Gregorio Hernández, ese es otro tiene ese hombre y me dijo así calladito en elgran secreto, un gran misterio y resulta que en ¡Cháve z, mándame pa’ Cuba! oído: “Chávez, yo no podía ya orinar”. Y teníaeste momento deben estar miles, y sobre todo una hernia en un testículo que ya no podía nigente joven, visitando casa por casa a las personas Estuvimos en La Habana en una visita relámpa- caminar, chico. Y yo le pregunto: “¿Y cuántocon discapacidad, muchas de las cuales estaban go y muy provechosa. Esa visita a La Pradera y tiempo tenías tú así?” “Bueno, como diez años”.condenadas allá, en el último cuarto de la casa, tener contacto durante varias horas junto al pre- Imagínense, haber pasado toda una vida luchan-a vivir toda su vida acostados. Ahora muchos de sidente Fidel Castro, amigo y hermano, con ese do, trabajando y llegar a esa edad para cargarellos están caminando, estudiando o recibiendo grupo de venezolanos, quienes han ido allá a reci- una cruz tan pesada. Quiero dar gracias a Diosimplementos para poder desplazarse, una silla de bir atención médica de alta calidad, y además en que nos permite ayudar a tanta gente pobre yruedas, etcétera. Un niño sin brazos ya salió pa´ forma totalmente gratuita y con sus familiares. necesitada.Cuba. El carajito salió pa´ Cuba, compadre ¿Te Nos conseguimos a aquel niño de Elorza; ese Y un joven que tuvo un accidente automo-acuerdas del niño sin brazos? Yo me consigo por niño estaba horriblemente quemado, desfigura- vilístico hace dos años, desde entonces andabatodos lados cosas que, ¡ay, Dios mío! do, y un brazo inmovilizado porque se le quemó. pendiente de una operación. Resulta que lo ha- Una vez en Sabaneta pa’ dentro, en donde yo Lo encontramos allá en el Fundo Zamorano San- bían operado pero quedó casi igual, porquenací, se me ocurrió meterme por un camino des- ta Rita, entre el tierrero, la gente y los caballos. es que tenían que ponerle una prótesis y ayerpués de un “Aló Presidente”, como “pa’ relajá” Llegó corriendo con el bracito en alto, no podía se la colocaron. Una prótesis que trajeron deel alma buscando sabana. Llanero busca sa- moverlo. Me abrazó con el otro y dice: “¡Chávez, Barquisimeto y se la colocaron a un hombre jo-bana. “Vámonos por la sabana”, le dije a unos mándame pa’ Cuba!” Ese mismo día lo agarramos ven que me dijo: “De aquí salgo como un caballocompañeros. Yo manejando, me metí por unos con su familia, lo trajimos en el Camastrón con la a seguir luchando, trabajando y defendiendo lacaminos que yo recordaba de toda mi vida. Des- gente de seguridad y lo mandamos a atenderse causa, la Revolución”. Ese es el Plan Bolívar.de que era niño no me metía por ahí. Llego a una a La Habana. Y allá me lo conseguí. ¿Saben qué Ahorita acaba de salir un señor en la esqui-casa, me bajo y sale la gente. “¡Chávez, mira!” hizo? Me abrazó. “¡Chávez, mira!”, movió el bra- na cuando veníamos. Anda con un poporo aquí,Y viene un niño, un catirito avispa’íto así y una zo. “¡Mira, Chávez, mira el brazo!”. Y en el rostro pero un poporo grandote, gigantesco. María sefoto. La muchacha, la mamá y el papá. Era cam- ya le hicieron una primera cirugía, van por fases. ríe, así decía mi abuelita: “Muchacho, tienes unpo adentro, campo y unas vacas. De repente veo Ya se le ve rostro, y los ojos que no se le veían. poporo ahí”. Es una inflamación. Aquí en el llano
  • 45. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 47le decimos poporo. Bueno, él me sale así: “Chávez, va a mitad de camino entre San Cristóbal y Bari- pido y ella le subió el vidrio, estoy seguro quemira cómo estoy”. Bueno, hemos conseguido nas, y de repente nos conseguimos una laguna. sin intención. Pero lo hizo y después se puso tangente con poporos, gente sin piernas, gente sin ¿El Camaro? ¡Mentira!, ¡qué cauchos anchos ni nerviosa que puso en peligro hasta la vida delbrazos, por todos lados, gente enferma. qué nada! Nos encunetamos, recuerdo que dijo niño. Le agarró la mano con el vidrio, después Hace poco me llegó una señorita llorando, Arleo: “¡Cónchale, otra vez!” “¿No te dije que no no encontraba qué hacer y el niño gritando ahí.con una cabellera muy linda. Pero se tapaba la corrieras tanto, Arleo?” Veníamos todavía con el Yo me bajé, le he armado un lío a aquella seño-cara de medio lado porque se quemó. Hay que uniforme de béisbol del Batallón Cedeño de Ca- ra. El chamo halaba la mano y aquello pudo aloperarle su cara. Ella tiene derecho a ser feliz, zadores, y el radiador roto. menos haberle roto los huesitos. El niño queríaa abrirse su cabellera, a sonreír y a vivir plena- Nunca se me olvidará que me paré en la ca- sacar la mano y no podía, y yo le grité: ¿Por quémente. Ya deben haberla operado, una cirugía rretera y le digo: “Quédate aquí, ¿tienes la pis- usted no puede darle la cara al niño?, ¿por quéplástica. Claro, los pobres no pueden. Afortu- tola?, yo me llevo la mía, voy hasta el batallón le va a cerrar el vidrio así tan feo? Luego ella re-nadamente los que tienen dinero sí pueden y se a buscar la grúa”. Estaba como a una hora de conoció, se calmó y se fue.hacen sus cosas, se arreglan la nariz, se ponen Barinas, así que empezamos a parar la cola. Seasí, qué sé yo. Pero nosotros los pobres, nada. detuvo un señor de Barinas en una camionetita; me conocía. “Chávez, ¿qué tal?”. “Arleo, cuídate, L os T r es R ey es M ag os yo vengo con la grúa”. Íbamos hablando el se- Or f e ó n uni versi tari o ñor, la familia y él prende la radio, Radio Bari- Nos fuimos al hospital J. M. De los Ríos en una nas: “Última hora. Un avión cayó en las Azores”, revista imprevista. Apenas nos bajamos del vehí-El 3 de septiembre de 1976, siempre lo recuerdo y dan la lista de los muertos, Coromoto Linares. culo, le digo a Elías que iba conmigo: “¡Mira, fí-porque perdí varios amigos, varias amigas, una “¡Ay, ay, no puede ser, Dios mío!”, entre tantos jate!, ¿qué es aquello?” Un bojote inmóvil y unade ellas muy querida, compañera de bachillera- dolores de un accidente aéreo en la isla Terceira cobija verde clara cubriendo el bojote, en toda lato, de esa edad tan bonita de los quince, de los del archipiélago de las Azores, Portugal, murie- acera de enfrente del hospital de niños J. M. Dedieciséis. Era Coromoto Linares Pinzón, de la ron los muchachos. Las causas reales del drama los Ríos. Teníamos que ir directamente al hospi-muy linda ciudad de Barinas, por aquellos años jamás fueron plenamente reveladas. Contó el go- tal, pero dije: “¡No, no!, vamos a ver qué es eso.’69, ’70, ’71. Era el 3 de septiembre de 1976, día bernador de las Azores que había mal tiempo y ¿Qué gente está ahí?”. Los pies sobresalían de unque cayó aquel avión venezolano de la Fuerza los muchachos tenían que hacer una escala allí. bojote. Empezamos a llamar: “¡Epa, ¿quién estáAérea en las Azores. Ahí se fue todo nuestro Era un Hércules de la Fuerza Aérea. El piloto se ahí?” Y se levanta alguien rápido, se sienta, unOrfeón Universitario, con su director y con sus equivocó de isla. Tenía que aterrizar en Santa gordito, un gordito negrito: “Somos los niños devoces. No hay 3 de septiembre que no recuerde María, que es la pista internacional donde siem- la calle, Chávez”. ¡Ah, los niños de la calle!esa tragedia. Nos habíamos visto semanas antes pre aterriza el “Camastrón”. Se fueron a la otra Durmiendo tres niños amontonados en lacon un grupo de amigos que cantaba en el Or- isla que está más allá, con una pista pequeña y no acera sobre unas cajas de cartón, que ellos abrenfeón, con algunos de ellos hacíamos reflexiones pudieron. Se metieron contra la oscuridad, que se y las colocan así como si fuera un colchón. Ahípolíticas. Coromoto estudiaba Farmacia, estaba los llevó. Un recuerdo, pues, para los muchachos. se acuestan los tres y se arropan con una cobijaya por graduarse, era de ese grupo, de allá de ¡Viva el Orfeón Universitario! prestada de alguna casa de al lado. ¡Los niñosCheo Rodríguez. Morela era su hermana ma- de la calle!, un regalo de los Reyes Magos. Eranyor, su padre Abraham –el poeta Linares–, su como los tres Reyes Magos esos muchachos. En-madre, allá en su casa de la avenida Mérida, ¿Por qué no le da la cara? tonces hay uno que no se quería levantar y lo lla-donde íbamos a estudiar matemática, historia. maba su hermanito. Uno tendrá como diez años,A veces amanecíamos estudiando, sobre todo en En una ocasión andaba en mi burra negra, aque- el más pequeño; el gordo tendrá unos trece, y eltiempos de julio para los exámenes finales. lla camioneta que tuve. Me la robaron, y yo flaco más largo como catorce. Ahí estaban, ama- Eran los días de aquella película “Las fresas dije: “La necesitaba más que yo”. Eso fue en la necieron en la acera. Y hablamos un rato conde la amargura”. Recuerdo que con Coromoto Universidad Central de Venezuela. Para mí que ellos. Son habladores, no se fueron corriendo,fuimos una vez a ver esa película en el cine Ver- fue la Disip de entonces, que andaba detrás de se sentaron ahí: “Chávez, ¿qué hubo?”, “¿cómodi. Era una de las primeras películas con Charles nosotros y yo era precandidato. Dejamos la ca- estás?”. “¿Cómo está Fariñas?” Me pregunta-Bronson. A ambos nos gustaban mucho las de mioneta estacionada dentro de la UCV y cuando ron por William Fariñas. ¡Ah, William!, me dioCharles Bronson. “Alguien detrás de la puerta”, regresamos, se la habían llevado. mucha alegría que los niños preguntaran por ti.“Visitantes en la noche”. Vaya mi sentimiento y Entonces en esa otra ocasión andaba en esa Porque yo sé que tú te la pasas por ahí con ellos ymi recuerdo desde el alma y la de todos nosotros camioneta un día por ahí, por el este de Caracas, ayudando. “Bueno, mira, ¿y tu papá y tu mamá?”a las voces que no se fueron. Se quedaron can- en una esquina por Chuao, donde está el semá- “No, mi mamá nos botó de la casa”. “¿Te botótando con nosotros, el Orfeón Universitario y a foro. Del lado izquierdo de mi ventanilla veo un de la casa tu mamá?”. ¿Quién sabe cuál será elsu director, el maestro Vinicio Adames. carro lujoso y una dama muy elegante. Y ahí lle- problema y la tragedia? Pero, lo cierto es que allí Ese septiembre de 1976 recuerdo que venía- gaban niños pidiendo. Qué dilema tan grande, estaban esos tres niños.mos muy alegres de San Cristóbal con el te- un niño al lado, ahí en tu ventanilla, y uno lo que Ahora el regalo es que anoche yo pudeniente Arleo Espinoza, manejando un Camaro quiere es decirle algo, pero está la cola y el semá- convencerlos de que se vinieran conmigo, porque“envenenado”. Éramos subtenientes; habíamos foro. Entonces o tú te bajas y agarras el niño, te ahí estaban, ¡imagínense, ustedes!, sin bañarse,jugado béisbol en San Cristóbal. El Batallón de lo llevas y hablas con él, cosa que a veces no hay sin comer, en la calle. Y anoche estábamos ahí,Barinas ganó el campeonato de béisbol de San tiempo por la dinámica de los días, o le das algo. la vicepresidenta, un grupo de ministros, cuandoCristóbal, de todos los batallones de la División Yo le di algo al niño. No me gusta, pero lo hice. me dice el teniente Andrade: “Aquí están losde Infantería. Veníamos de allá, y yo: “Arleo, no Vi a la mujer del carro de al lado. ¿Saben lo muchachos, tiene visita”. Los tres muchachos,corras tanto que está lloviendo”. “No, que este es que hizo con otro niño que estaba ahí? Como bañaditos, vinieron y comieron. El gordo andabaun Camaro cauchos anchos”. Agarramos una cur- su vidrio era de botones, pues el vidrio sube rá- con una franela amarilla reluciente y una sonrisa
  • 46. 48 CUENT OS D EL ARAÑEROde oreja a oreja. Pero me llamó la atención la So y fe liz tratando de ayudar tú vas a hacer eso?” Estaba explotando a sus her-manera desinhibida con que esos muchachos manos porque tenía un tractor. Lo mismo que a élhablan con cualquiera. “Vicepresidenta, ¡ah, Recibí la semana pasada a un niñito que me esta- le hicieron durante mucho tiempo los dueños demucho gusto!”, y un beso. “Mire, le presento aquí ba pidiendo una pelota. Él quiere jugar béisbol. la máquina, que le alquilaban el tractor y le qui-al doctor”. Alegres, y bueno: “Chávez, queremos A mí me da mucho dolor. Por supuesto, no voy taban un ojo de la cara, y todo el dinero, toda laoír música, “¿por qué no pones música aquí?”. a decir su nombre, porque es un drama familiar. ganancia se la llevaba el dueño de la máquina. YY yo le digo: “¿Dónde está la música?”. “Aquí lo Se separaron el papá y la mamá. El papá se fue esos campesinos trabajando toda la vida y nuncaque estamos es trabajando, chico, para ver cómo para otra parte lejana del país con una nueva es- salieron de la miseria, esa es la verdad, ese es elarreglamos el país y lo seguimos arreglando”. posa. La mamá del niñito se fue con un nuevo es- capitalismo, esa es la perversión del capitalismo.Un diálogo con ellos y al rato se fueron. poso para otro lado, y el niñito se quedó con su Están aquí por un día, por dos días, mien- abuela. Y la abuelita vive de alquilar dos cuartostras los ubicamos. Bueno, ése es el regalo que en la casa que no es de ella. Está pagando la casa L a s ol i dar i dadme trajeron ayer los Reyes Magos, tres nuevos alquilada, pero alquila dos cuartos, y al abueloamigos y son magallaneros. Le dije al gordo, le cortaron las dos piernas por la diabetes. La En cada viejita que veo también recuerdo aque es el líder, a Musulungo, que me ayude a viejita anda buscando a ver cómo. Rosa Inés, que Dios tenga en su gloria, porquebuscar a los demás. Él me dijo: “Yo sé donde Ese muchachito está estudiando, pasó con es la misma cara, son los mismos ojos pícaros,están toditos, en Sabana Grande”, en no sé dón- 19 puntos para quinto grado. El quiere jugar las mismas arrugas, es el mismo cabello largode. “¿Y cuántos son?”. “¡Ufff!, muchos”. El gor- pelota, hermano, y allá fueron. Se sentaron en y blanco. Es la misma bondad. Aquella ancianado me va a ayudar a buscarlos a todos y yo pido las sillas donde se sientan los jefes de Estado. con un problema renal: “Se me tranca la orina”,ayuda a todo venezolano que sepa dónde hay “Siéntate ahí”, le dije. “Chico, mira a Bolívar”. me dijo. Ay, se le tranca la orina, Dios mío, laun niño, un grupo de niños. Porque ellos tienen Ahí está el retrato grande de Bolívar y la espa- operaron, se le reprodujo no sé qué cosa, perosus sitios, ellos van por ahí en el día y se van en da de Bolívar, la réplica y vean, este es el pa- entonces la tienen acostada en una camilla quela madrugada a dormir debajo de un puente, en lacio del pueblo. El niñito se fue con su pelo- no tiene ni colchón. La camilla pelada, frío aque-una plaza. Venezuela en esta nueva etapa, en ta, con un batecito y además, le conseguimos llo, la pobre viejita.esta revolución, no puede darse el lujo de tener una inscripción en la liga de béisbol menor que Entonces está de medio lado porque no puedeniños abandonados. funciona allá en Miraflores. Bueno, yo soy feliz estar acostada de frente, de medio lado con una tratando de ayudar a alguien, aunque sea con sonda y una bolsita, para que vaya drenando. una pelotica, con un abrazo. A la viejita vamos Imagínese que usted quiera orinar y no pueda.U n a R e v o luc i ón para los ni ño s a ayudarla, a su esposo que está impedido, no Uno a veces anda por ahí corriendo a ver dónde puede caminar, la silla de ruedas no sirve, está orina, porque no aguanta. Imagínate que eso seaEsta es una revolución de niños, van a la escuela, vieja. Es un drama. todos los días. ¡Qué sufrimiento para una viejita!chico. ¡Por fin, Dios mío! Yo me acuerdo mucho Entonces ahí la tienen de medio lado y con lade un muchachito en Zaraza, un catirito bacha- cabeza doblada porque no hay una almohada, unaco, así como yo cuando era niño en la sabana, Cue stión de co ncie ncia bendita almohada no hay.muy avispa’íto y llegó a lavar el carro, en una de Ahora, yo le pregunto a los médicos, ok, elesas giras, hace como tres años. Andaba yo solo Cuidado con el cuento aquel de un amigo mío hospital no tiene almohadas. Pero, ¿no hay unen el desierto, con dos o tres personas nada más, de por allá, de los llanos de Barinas. Yo más vecino en la esquina que pueda prestar una almo-recorriendo de pueblo en pueblo. Entonces él llega nunca lo había visto, ni sabía que él había ob- hada a esta hora? Se supone que a esta hora todocorriendo y empieza a lavar el carro. “Pero, bue- tenido un tractor a crédito a bajo costo; ¡cuánto el mundo está trabajando, no está la gente dur-no, ¿quién te dijo que lavaras el carro?”. “No, no, nos costó traer ese tractor de China! Aquí en miendo. No todo el mundo puede estar acostadoyo lo lavo y usted después me da lo que pueda”. veinte años los campesinos no tenían tractores, con una almohada. Vayan a buscar una almoha-Le dimos qué sé yo, veinte, treinta bolívares y le ni maquinarias. da. Apareció una almohada a los cinco minutos,brindamos una empanada ahí. Entonces lo veo a él por allá en un alboro- o a los tres minutos. Y le pusimos su almohada. “¿Tú estás en la escuela, chico?” “No, no, to de gente, así como aquí, y le doy un abrazo: Si hubieran visto cómo le cambió la cara cuandoyo no estoy en la escuela”. “¿Por qué no es- “¿Cómo estás tú, cómo te va, cómo está tu mu- le pusimos su almohada. Esas son las cosas, esostás?” Entonces dijo: “Porque mi ‘amá’ no me ha jer, tus hijos?” Entonces él muy alegre me dice: son los detalles que hacen a los grandes pueblos.‘inscribío’”. Pero muy avispado, con unos ojos “Hugo, te doy las gracias”. “¿Por qué?” “No, ya La solidaridad, el amor, sea quien sea.muy avispados, Dios lo cuide. “¿Y por qué no yo me arreglé”. “¿Qué es eso, qué significa?”te ha ‘inscribío’ tu mamá, chico?”. “No se dice “Bueno, el tractor que me prestaste.” Yo no se lo‘inscribío’, se dice inscrito”, le dije yo. “Ah, me presté, se lo prestó el gobierno revolucionario, T i en e usted razónequivoqué”. “Sí, se dice inscrito, no ‘inscribío’, yo ni sabía que a él le habían prestado un tractorno vuelvas a decir eso”, le dije yo. “Ok, yo no a crédito. Ahí me detengo, lo agarro por el hom- Una vez en este mismo salón me reuní con unestoy inscrito”. “¿Por qué?”. “Porque mi mamá bro y le pregunto: “¿Qué es lo que has hecho con grupo de médicos cubanos. Nosotros tenemosno tiene dinero y le están cobrando veinte mil el tractor?, ¿cuántas hectáreas has sembrado?” que apoyarles en algunas cosas, porque a míbolívares y ella no tiene, pues. Yo apenas ando “No, yo ahora no siembro, chico. Ahora lo que no me gusta que estén durmiendo por allá enpor aquí para comer, para llevar unas cuatro em- hago es alquilar el tractor y me he ganado ya esas situaciones que vi. Me trajeron unas fotos,panadas y comer con mi mamá”. Él vivía solo como veinte millones de bolívares, compré una y mandé a un equipo a inspeccionar. Bueno, lacon su mamá. Ojalá ese catire hoy en día sea uno casa nueva, ahora soy rico”. casa de los pobres, pues.de los que se ha inscrito. Me imagino que sí, tie- Fíjense la parte de la conciencia, él cree que Entonces se paró un hombre como de cuaren-ne que ser, seguro, porque es muy avispado y él eso es bueno. Yo lo regañé y le dije: “Tú eres ta años y me dijo: “Presidente, no se preocupe. Yoquería ir a la escuela. un...”. Bueno no voy a decir la palabra. “¿Cómo vengo del África, donde dormíamos en la selva, a
  • 47. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 49veces en el suelo. La situación allá es veinte ve- El Gabo vino por ahí nuestro también amigo, Dominique deces más grave que la pobreza que ustedes tienen Villepin, fue ministro de Chirac. Estuvimos hablan-aquí”. Y me dio una clase ese médico porque me Estuve esta madrugada hasta tarde con Gabriel do varias horas y le recordaba: “Dominique, no tedijo: “Presidente, ubíquese usted en un barrio García Márquez. Me ha regalado este libro, “Vi- acuerdas la última visita que le hice a Chirac”. Esde estos. Supóngase que llegó usted, médico vir para contarla”, tremendo regalo. Aquí recoge un buen conversador Chirac y un hombre muyy al día siguiente, llega una cama con un colchón toda una vida, desde su niñez. Dice que cuando efusivo. Estábamos en un almuerzo y yo con unosnuevo y la gente durmiendo en el colchón viejo. era niño ya era contador de cuentos, inventaba mapas que siempre cargo, explicándole ideas deNo, tenemos que dormir igual que ellos, no pue- cosas y se ganó la fama en su familia de ser adi- Venezuela para el futuro: el ferrocarril y la faja delde haber privilegios”. Y le dije: “Tiene usted ra- vino. Es el realismo mágico en su máxima expre- Orinoco, la petroquímica, la agricultura y los ríos,zón, perdóneme en mi atrevimiento. Tiene usted sión. No hay nada como la lectura para meterse el Orinoco. Todo aquello. De repente se para Chi-razón, profesor de la verdad”. en el mundo de lo real y también de lo mágico, rac y agarra la copa de vino y dice: “¡Brindo por de lo maravilloso y sobre todo novelas como ésta, Venezuela, que será una potencia mundial!” Yo me de un hombre que ya es leyenda, premio Nobel levanto y con humildad respondo: “Bueno, brindo, A lí P ri mera de Literatura y para orgullo nuestro, latinoame- Presidente, pero no, no seremos una potencia, ricano, colombiano y, además, gran bolivariano. seremos un país desarrollado”. Y ripostó Chirac:Le escribimos a Alí Primera unos versos. En esos Qué gran novela, “El general en su laberinto”. Él “¡No le ponga límite a sus sueños!”días se cumplieron quinientos años del “descubri- dice que su abuelo era coronel y de allí a lo mejormiento de América”, llamado así ¿no? En octubre esa novela, “El coronel no tiene quien le escriba”.del ‘92, estábamos en Yare. Entonces digo aquí: “Por aquí anda Bolívar”, le dijo un día el abuelo “ ¡ Váya n s e a s embrar papa! ” al niño García Márquez, cuando pegaba el retra- 500 años de marcha sin rumbo to del Libertador. “Este es el hombre más grande Hace poco le disparé un cañonazo a una oficina con barcos fantasmas que ha nacido en la historia”. Entonces el niño se y no quedó nadie. “¡Váyanse a sembrar papa!”, de velas sin viento con gritos sin eco quedó pensativo y le preguntó, recordando algo les dije. “¡Váyanse a sembrar maíz allá en las debajo de las piedras de todos los ríos sin cauce. que le había dicho la abuela: “¿Simón Bolívar es costas del Orinoco!, pero aquí ustedes no sirven más grande que Jesucristo?” El niño preguntón para esto”. A toditos les dije, como cinco funcio- Cinco siglos de indígenas proscritos detrás de los puso en dificultades al abuelo, que respondió: narios que tenían ahí veinte años y no querían montes “Una cosa no tiene nada que ver con la otra”. Y el procesar los papeles, porque ellos se iban a las más allá de los caminos, en lugares sin tierra niño quedó con aquello de que esos dos hombres tres de la tarde. Y yo le dije: “Dame acá el papel en montañas sumergidas de dioses sin rostro eran los más grandes de la historia. ese que tienes ahí en la mesa. ¿Tú lo vas a dejar con mirada rocosa y sonrisas invisibles. Nunca olvidaré cuando le conocí en La Ha- ahí?”. “Sí, me acaba de llegar”. “Pero, ¿tú no ves bana con Fidel, en enero de 1999. Él tenía que ir que esto es urgente? Mira, una niña que hay que De niños sin mundo, como Santos Luzardo a Barranquilla y me dijo: “Bueno, deme la cola, operar”. Yo mismo me puse a procesar el caso: el Cuiba aquel del Capanaparo que cruza mis pues, me voy mañana”. Estábamos allí un grupo “¿Vas a ir tú a tu casa dejando esto pendiente?” sueños. y “El Gabo” quería conversar conmigo, hacerme “¿Quién lo va a hacer, si es una niña que está algunas preguntas. Pero como siempre, Fidel grave, hay que operarla y necesitan dinero?”. Su rostro de tierra se vino en el Catire, hijo mío no nos dio tiempo. Creo que fue el mismo Fidel y sus ojos sin brillo me miran quien propuso: “Váyanse en el avión conversan- desde los barrotes, desde las sabanas de Carabalí do”. Y así lo hicimos, nos vinimos de La Habana L a R ei n a y me grita su ausencia con antorchas que encien- a Caracas, unas tres horas conversando. Recuer- den do que en algún momento quería tomarse algún En una ocasión, en una cumbre en Centroamé- el agua del Caño Caribe Cuiba de Apure. licor y le dijimos: “No, en este avión no se bebe rica un presidente español le pregunta a Fidel Volveré con 500 años a cuestas. licor. Entonces una exclamación muy espontá- sobre la democracia, que cuándo habrá eleccio- nea, muy latina. “Yo me he montado en no sé nes en Cuba. Fidel responde: “En Cuba pudiera cuántos aviones presidenciales y esto lo voy a es- haber elecciones cuando ustedes elijan al rey”. Y A rtur o Uslar P i etri cribir: “Primer avión presidencial donde no hay el rey es el jefe de Estado en España, y es mi ami- un whisky”. Y lo escribió. “No, aquí lo que hay go, don Juan Carlos de Borbón y Castilla. ¿Voy aLa vida, decía alguien, es como una obra de tea- es jugo de guayaba”. Nos tomamos como cinco criticar yo la figura de la monarquía en España?tro. Yo recuerdo mucho al escritor Arturo Uslar jugos de guayaba entre La Habana y Caracas. Eso les corresponde a los españoles y españolas,Pietri. La vez que lo visité en su casa, lo conocí y Desde aquí mi recuerdo, la admiración de este es un problema de ellos. Allá tienen un debate,le saludé. En esos días se había retirado de una pueblo a Gabriel García Márquez, sus “Cien porque hay mucha gente que no está de acuerdocolumna que tenía en el diario El Nacional, y le Años de Soledad”, su Laberinto, su General y su con la monarquía. En Francia, desde que le cor-pregunté: “Doctor, ¿por qué usted se retiró?” Coronel, su Macondo y sus mariposas amarillas taron la cabeza a un rey, se acabó la monarquía.“Mire, antes que me echen –algo así me dijo–, y ahora “Vivir para contarla”, maravillosa nove- Lo hicieron a su manera, le cortaron la cabeza enporque la vida es como una obra de teatro, y yo la, maravilloso ser humano el Gabo, que Dios lo la guillotina. Y esa fue la causa por la que contrame retiré a tiempo”. “Hay dos momentos muy cuide para siempre. Francia se fueran todas las monarquías europeas,importantes para un actor en una obra de teatro. invadieron Francia. Claro, el temor a la Revolu-¿Cómo se entra en la obra, el momento en que el ción Francesa. Y lograron frenarla, desafortu-actor entra a la obra? ¿Cómo entra? Y el momen- J acque s Chirac nadamente. Esa fue una de las razones por lasto en que el actor sale de la obra”. Entonces él que Francisco de Miranda, que estaba por alláme decía: “Yo salí. Usted entró. Vaya a ver cómo Recuerdo mucho a un hombre que es de la dere- lejos, se vino a Francia. Se puso a la orden deva a salir de esta obra”. cha francesa, mi amigo Jacques Chirac. Hace poco Bonaparte y montó a caballo como Mariscal de
  • 48. 50 CUENT OS D EL ARAÑEROFrancia, a defender la Revolución Francesa. una columna: “Mira a Chávez, los relojes”. ¡Nin- por Caracas, en una esquina. Yo iba manejando En Inglaterra igual. Allá está una reina, la guno es mío, nada de esto es mío! Bueno, por lo y me paro en el semáforo: “Chávez, ¿cuándo hayreina Isabel. La conozco. No puedo decir que menos una ropita me llevaré. Humildemente in- cadena?” Yo pensé que era para criticarme y leses mi amiga, porque una sola vez la fui a visitar. vito a todos los que estamos gobernando, a que dije: “Bueno, ¿a ustedes les gusta?” “Sí, vale, esoUna dama muy respetable. Recuerdo que cuando hagamos lo mismo. es muy bueno porque nos estás enseñando. Nome estaba bajando del carro, vi una monedita en te dejes, hazlo, cada vez que tú quieras, nosotros,el suelo y la recogí. Era una moneda con la cara los jóvenes, queremos saber”. Y es verdad, por-de ella. Una casualidad, estaba en el suelo, en la La trage dia de V argas que ellos oyen, toman nota.calle, y me la meto en el bolsillo. Cuando me veo Hace poco estábamos viendo la luna y Rosi-con ella, se la doy. “Me conseguí esto. Dicen que Yo tuve un sentimiento tan hermoso cuando por nés me preguntó: “¿A cuántos kilómetros estáes buena suerte. Se la dejo aquí”. Ahora, ¿ustedes fin el primer barco de la Marina pudo llegar a la luna, papá?” Me pregunta tantas cosas, comosaben quién es el jefe de Estado en la mayor par- la orilla de la playa por Caraballeda. Porque la todo niño. Al fin concluyó ella: “El universo sí este de los países vecinos a Venezuela, del Caribe playa estaba bloqueada, unos cien o doscientos grande, ¿cómo nació el universo?”. EstábamosOriental? ¡La reina de Inglaterra! He ido a esos metros de playa estaban bloqueados por troncos sentados en un patio; yo le digo varias ideas.países. Está un Primer Ministro que es elegido y piedras. Los barcos no podían llegar a la orilla, Una de ellas es que Dios lo creó. “¿Y eso espor esos pueblos. No tiene límite de tiempo la solo en helicóptero uno podía ir y venir, por tierra verdad?”. Le dije: “Sí, creo que sí, pero nadie loreelección, el jefe de Estado está allá en Londres. imposible. Queríamos meter los barcos estos, de vio”. “Pero, ¿qué trabajo le costaría a Dios ha-¿Con qué moral nos van a criticar a nosotros y los que caben tres mil personas, para atracarlos cer todas esas matas y todo esto?”. “Sí, trabajópor qué eso no lo critican? A nadie le han pre- lo más cerca de la playa. Porque esos barcos, mucho”. Y ¿saben lo que me dijo?, en el fondoguntado en esos países si reconocen como jefe de como son planos por debajo, llegan a diez me- un reclamo. “Sí, pero Dios descansó el domingo,Estado a la reina de Inglaterra. ¿Por qué no hacen tros, lo más cerca posible, y con unas cuer- ¿verdad? ¿Por qué tú ni siquiera los domingos?,un referéndum? das la gente va entrando al barco. Son barcos porque tienes ‘Aló, Presidente’”. Ja, ja, ja, por ahí gigantescos, de transporte de tropas, de infantes se fue la Rosinés. de marina más que todo. Al país hay que decirle, “Aló, Presidente” no Me ll e varé una rop i ta Por fin logramos meter el primer barco, se descansará. Así que mañana, a los que me criti- fue apartando un poco el oleaje y encalló el bar- can, se salvarán de un pasmo, pero no de la ca-Les voy a decir algo, para que ustedes vean hasta co cerca de la playa. Dos cuerdas y los infantes dena nacional. Con todos los hierros.donde ha llegado el mundo. En una ocasión lle- de marina a la playa. Nosotros aterrizamos algaron a plantearme, un alto jefe político de un instante, cuando me informaron por radio quepaís determinado, que las comisiones esas que el barco estaba listo. Era impresionante ver de Fl oj o, n oen el mundo se pagan y se cobran, por ventas de dónde salía tanta gente de Los Corales y Cara-cualquier cosa, que “eso es normal”. Yo le dije: balleda. Me habían dicho que ahí no había que- Un revolucionario flojo, no. Un trabajador flojo,“No me hable de ese tema, no quiero ni hablar dado nadie con vida y resulta que no, chico. De- no. Hay un chiste de dos compadres que esta-de ese tema”. Es la descomposición, la ambición. bajo de las piedras, detrás de las matas, debajo ban cada uno en un chinchorro allá, flojeandoLes pido a todos los que me puedan estar oyendo: de los techos de las casas, de túneles que había como a las dos de la tarde. La hora del burro. Yvamos a mirar a Jesús en el burriquito, vamos a entre las piedras gigantescas, salían niños, muje- le traían café las mujeres y tenían que darle cafémontarnos en nuestro burrito con humildad. Les res, hombres, ancianos. en la boca. Le echaban aire y ellos no se movían,juro una vez más, delante de Dios y delante de ¿Sabes lo que yo vi ahí? Vida. Yo dije: “Hay ¡nada! Ni hablaban de la flojera. De repente letodos ustedes: si salgo vivo de este compromiso, vida por todo esto. Dios mío, cómo sobrevivió dice uno al otro: “Compadre, ¿qué será buenoyo no voy a tener casa propia, y me voy a morir esta gente”. Se pensaba que eso era una especie pa’ la picada de culebra?”. Entonces, el otro lesin tener casa propia. No me importa. Ni quiero de camposanto. Y no solo que salió la gente, dice: “¿Qué fue compadre?, ¿te pico una cule-casa propia. No voy a tener carro propio. Los haciendo una cola larguísima como de tres mil, bra?” Y dice el otro, de la madre de la flojera: “Noregalos que me han dado, algunos muy valiosos. cuatro mil personas que iban agarrándose unos compadre, pero allá viene una y me va a picar”.Un regalo, por ejemplo, que me hizo llegar una a otros. No solo eso, sino verle los ojos a aque-vez nuestro hermano –fallecido en circunstancias lla gente, verles la vida, verles el dolor, pero porextrañas, por cierto– Yasser Arafat. Una vez me otra parte el optimismo, la entereza moral. “¡Aquí El que t en ga oí d os …llegó una gente de Palestina con una invitación estamos!”, decían, “y con mi viejo y con mi abue-para pasar allá la Navidad, en Jerusalén. No la”, y algunos con su perrito, haciendo una cola Aquella señora del Washington Post iba pregun-pude ir. Era 2001 cuando aquí se prendió aquel a la vida. Y aquel barco con sus puertas grandes tando: ¿What its Saddam Hussein?, ¿what do you do?berenjenal de la locura, de la violencia inyectada abiertas y rumbo a la vida. ¿Are you friend of Fidel Castro, President? Y yo: yes, yes,por los medios. Yasser Arafat me mandó una vez yes, he is my friend. Fidel Castro is my friend. Entoncesun regalo, el escudo venezolano hecho con joyas, iba manejando y la periodista haciendo pregun-perlas. Bueno, eso vale millones de dólares, por- Cade na nacio nal tas de todo tipo, las preguntas que ellos siempreque además los colores amarillo, azul y rojo, son hacen. “Se dice en mi país que usted eliminó lacolores naturales. ¿Cómo se llama esa concha?, Mañana sí es verdad que no nos salva ni “bam- democracia”. ¡Sí! “¿Se dice allá en el país suyo?”.¿nácar? Además, con la explicación que mandó barito” de la cadena nacional a las siete y me- “¿Y quién dice eso?”, le pregunto. “Allá se dice,Arafat, de dónde trajeron las piedras preciosas, dia. Se salvarán de un pasmo, pues, a los que no versiones”. Estábamos llegando a Macuro, undel mar de no sé dónde. Una cosa bellísima. Y me les gusta esto, porque yo sé que a la mayoría les niño allí en la carretera y yo freno. “¡Hola, hijo!” Yhan regalado no sé cuántos relojes, que hasta me gusta. Bueno, por ahí decían que las mujeres él sale a saludar. Le preguntamos algunas cosas yda pena ponérmelos. Una vez me puse uno, no están bravas. Mentiras. Incluso hace poco an- yo le digo a ella: “Si tiene ojos, vea; si tiene oídos,sé por qué lo agarré. ¡Me pelaron!, por ahí, en daban tres muchachos con sus novias por allá oiga”. Entrando a Macuro sale un grupo de perso-
  • 49. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 51nas, entre ellos un señor que es un gran pelotero máquina para tumbar una pared. “Eso usted lo le grité. Y en eso vienen como cuarenta trabaja-de Macuro. El campo de Macuro de béisbol lleva tumba en cinco minutos”. Tú te ríes, ¿eh? ¿Sa- dores que estaban allí esperándome y gritando:su nombre y además son familiares del gober- ben lo peor, lo que nadie supo en ese momento? “¡Chávez, Chávez, Chávez!” “¡Dios mío, ten pie-nador de Cojedes, el comandante Johnny Yánez Ahora lo digo y me río. Yo andaba con un cóli- dad de mí!” Los saludé. No sé de dónde saquéRangel. Te mandaron saludos, Johnny, tu tía de co, compadre. Es decir, tenía diarrea. Soy un ser fuerzas para aguantar aquello. Y les digo: “Com-Macuro. Allá en toda la entrada estaba la familia. humano como cualquiera de ustedes. A veces la padre, ¿dónde hay un baño por ahí?”. “Mira,Se acerca este señor y la periodista preguntando gente se olvida de eso. Yo me monto en la má- allá hay un tráiler de los ingenieros”. Había quesus cosas y que por qué aquí la democracia, que quina y empiezo a sudar frío, y dale, pum, pum, subir, además, era una subida por una carreterita.no sé qué más, que no sé qué cuál. Le digo: “Acér- pum con la máquina. Yo no le daba donde era. Y “Ya vengo, chicos, voy al baño un segundo, espé-quese caballero. Hola, ¿cómo está?”. Le pregunto: dale, dale y yo sudando y apreta’o, apreta’o aquí renme aquí”. Ya las cámaras se habían quedado“Amigo, ¿usted votó por la Constituyente, el re- abajo, y me volteaba en la silla para allá, para atrás, me salvé de ellas.feréndum aquel?” “Claro, sí, aquí todos votamos acá y aquel sudor que me corría, Dios mío, ¡en Cuando voy llegando al tráiler, compadre,por el SÍ”. “¿Y por qué?”, le pregunto. Una pregun- Cadena Nacional de Radio y Televisión! salen cuatro perros de esos grandotes, gigantes-ta que cruzó el espacio inmenso de la verdad y una A alguien se le ocurrió mandar cadena, sin cos, bulldog, una cosa de esa. Bueno. Es que losrespuesta salida de la espontaneidad del pueblo. yo saber. Imagínese usted una cadena por radio perros no conocen a Chávez y menos en una si-Le dije a la periodista: “No vaya a pensar usted que donde lo que se oye es una máquina: pum, pum, tuación como esa. Por fin los llamaron, tuve queesto está preparado”. No, no, eso es una cosa es- pegando contra una pared de rocas y alguien tra- pararme a esperar que los amarraran. Y llegué,pontánea del pueblo. Venimos llegando, un señor tando de narrar. Y yo pariendo, porque de ver- ¡ahh, la salvación! Después yo me dije: “¡Esto lese acerca a saludar y yo aprovecho para trasladarle dad estaba pariendo. El sudor me nublaba los pasa sólo a Chávez, a más nadie en este mundo!”al pueblo la pregunta que me está haciendo ella, ojos, no veía con el polvero aquel que lo tapabay le dije al señor. “¿Por qué usted votó?”, “¿y por todo. No podía tumbar la piedra, hasta que porqué todos ustedes votaron a favor de la Constitu- fin le dije al señor de la máquina: “Compadre, N i con p elucayente?” Y él responde cortico y rápido como es el túmbela usted que yo voy a pasarme aquí todo elpueblo; el pueblo es rápido y sabio. “Porque aquí día”. ¡Y él la tumbó en cinco minutos! Una vez, estábamos con Freddy Bernal. Íbamos alo que había era una porquería”. Solo agregué: Salgo yo caminando apretadito y paso por el una reunión para Falcón y yo andaba con una pe-“Tome nota si usted quiere, señora periodista”. orificio que se abrió en la pared que dividía aún luca. Entonces se me queda mirando el muchacho el túnel. Imagínense ustedes, uno con esas carac- que trajo la sopa de chivo y unas arepas. Era tarde terísticas fisiológicas, en la mitad de un túnel y en la noche; él me miraba y yo, tú sabes, ni habla- F emi ni sta en Cadena Nacional de Radio y Televisión. ¡El ba, comiendo ahí con la cabeza bajitica. Cuando pobre Chávez! ¡Solo le pasa eso a Chávez! Paso fuimos a pagar, él no aguantó y dijo: “Oye, tú te¿Ustedes saben ese cuento de María León? “Pre- toda aquella polvareda a ver qué consigo, aunque pareces a Chávez, pero con cabello largo”. “No,sidente, que las mujeres queremos desfilar en el fuera una mata de monte por ahí cerca. Y lo que chico, tú estás loco, que Chávez ni que Chávez”.Campo de Carabobo”. Y yo que soy muy de las consigo al frente es como a cien periodistas en- La peluca era muy mala, me la compró Bernal,mujeres, feminista, respondo: “Pero, ¿cómo te focándome, preguntándome. Yo con aquel casco pero de esas bichas baratas. No teníamos ni unadigo que no?”. Y nos llevamos para allá a un poco puesto, me decía: “¡Dios mío, trágame tierra, llé- peluca buena, además tenía un mechón por aquíde gente: desfile de las mujeres. Empieza el des- vame de aquí, Dios mío!” Y les dije: “Señores he como verde, como waperó. Un mechón verde quefile, y pasan grupos de mujeres, ¡qué disciplina! concluido, por favor, estoy apurado, abran paso”. yo lo tapaba ahí, y hasta le eché color con un mar-Ellas se paraban ahí, y, entonces, la gente: “Pero Lo único que había era una carretera interna cador, pero nada, waperó se quedó. Entonces,sigan, caminen”. ¿Qué van a estar caminando? en el túnel, no estaban ni los rieles y lo único que ya era de madrugada, veníamos de Maracaibo,¡Tiraban flores! Cada grupo se paraba un rato al veo es un autobús. Me monto al autobús. Dejé la saliendo de Carora. Me meto al baño y cuandofrente de la tribuna, venían de bloques. Pasaba seguridad atrás, que seguridad ni qué cipote. Le estoy en el baño, parado ahí donde uno va, vie-una por una, aquel desfile interminable. Iban seis digo al chofer: “Compadre, prenda y arran- nen dos tipos borrachos, o medio borrachos, túhoras ya. Entonces, yo miro para allá y veo gru- que”. Y el hombre sorprendido. “¡Arranque!, o sabes. Se me quedan viendo, y yo incómodo, muypos. ¿Qué es lo que estaba pasando? ¡Daban la le dejo aquí…” No les voy a decir lo que le dije. ¡Y incómodo porque estaba en el baño, pues, hacien-vuelta otra vez!, daban la vuelta por allá, era un las cámaras detrás de mí! Claro, los camarógrafos do pipí. Le dice uno al otro: “¡A que es Chávez!”ciclo interminable. Yo dije: “Mira, María, yo seré inocentes, ellos no sabían el drama que yo esta- Habían apostado una caja de cerveza a que erafeminista, pero no, tenemos que terminar esto”. ba viviendo. Ellos pensaban que se la estaban co- Chávez. ¡Qué tremenda peluca!, ¿verdad? Se ganóPor fin llegamos a un acuerdo, que no fue fácil. miendo. El ministro de Infraestructura, el general la caja de cerveza y yo tuve que beber un trago ahíLlegamos a un acuerdo que donde iban pasando y Hurtado, venía tras de mí y me gritaba: ¡Espére- con ellos, a celebrar y, claro, me quité la peluca.se iban parando al frente, que yo les hablara. ¡Ah!, me, presidente! Y yo le decía: “¡No espero a nadie, “Quítate eso Chávez, qué vas a andar tú así. Todobueno, listo, arreglado el problema. Pero iban lle- compadre. Me voy!” El chofer prendió el autobús el mundo te conoce”.gando nuevas, las que estaban en el público se bajo amenaza mía y arrancamos los dos solitos Otro día iba yo con la peluca y un sombrerometían al desfile. A veces llevaban al compañero por el túnel. Un muchacho de seguridad, corrien- manejando por no sé dónde, Táchira creo quecasi a rastras. Maravillosas esas mujeres. do duro, alcanzó a engancharse y se subió. Y yo: era, y aparece una alcabala de la Guardia Na- “¡Dale duro, compadre!” Porque, ¿dónde me paro cional en el camino. “¡Ay, Dios mío, la Guardia!, yo en un túnel a hacer lo que tenía que hacer? ojalá que no me pidan cédula”. Entonces, bajo A pur o presi d enc i al Y rueda y rueda, ra, ra, ra. ¡Eran varios ki- el vidrio y me dice el guardia: “Mi Comandante, lómetros! Y por fin veo allá la salida del túnel. tenga cuidado con el carrito que es del DIM,Ustedes no se acuerdan de la última voladura “¡Dios mío, me salvé!” Cuando por fin el autobús que lo anda siguiendo” ¡Qué tremenda peluca!en el túnel aquel del ferrocarril Caracas-Tuy. A salió del túnel, le digo: “ ¡Párate aquí!”, y me bajo Todo el mundo sabía que era yo que andabamí me llevaron a dar el último golpe con una apurado. “¡Gracias compadre, hasta la vista!”, con una peluca.
  • 50. 52 CUENT OS D EL ARAÑERO Yo me disfrazo a veces para ir a un sitio de Mamado r de gall o vida la fragancia. En nuestro amor nunca ha existidoesos así, ¡ras!, puntual. Otra vez era una reu- la distancia, que Dios te guarde por hacerme tan feliz.nión para darle una sorpresa a un ser de lo ¿Tú sabes qué me pasó ya siendo Presidente? Se- Me gusta mucho esa otra, “Candilejas”; esmás amado de mi vida. Me enteré que estaban cuestran aquí, en el llano, a una señora ya de cier- otra época, el siglo pasado. Ustedes no sabenreunidos en un sitio y le dije a éstos: “Vamos, ta edad. No voy a decir nombre porque hay que nada de eso porque no habían nacido: Entre Can-peluca”. Entonces alguien me trajo una peluca, respetar, pero el chiste es bueno y fue verdaíta. dilejas te adoré, entre candilejas yo te amé. Aunque sépero así abierta por aquí, ¿no?, como de indio. Una señora como de sesenta años, por ahí, y en- que nunca volverás, entre candilejas yo te amé, entreY entonces llegué y, cuando me bajo en el sitio, tonces me llaman unos conocidos. Yo me intereso candilejas te adoré. La felicidad que diste a mi vivir sedice alguien: “Ahí va Evo”. Yo me reía mucho como en cualquier caso, conozca o no conozca a fue, no volverá, nunca jamás, lo sé muy bien. Y aunqueporque dije: “Es peor la cosa, porque no van la persona. Pero una dama, ya de esa edad, uno se sé que nunca volverás yo te esperaré en aquel lugar...a decir ‘ahí va Chávez, ¡agárrenlo!’ ¡No! Van a preocupa; no que está enferma, pobrecita, ¿dón- ¡Sí al amor!. Es más que amor, frenesí.decir: ‘Ahí va Evo, ¡agárrenlo!’” Me parecía mu- de la tendrán? Unos bandidos, pues. A los trescho a Evo, en verdad, con una peluca abierta días la rescatamos y, según me informaron, no seaquí en dos. pagó nada; estaban pidiendo plata. Yo llamo al Éxi t os d e s i empr e ¡Ay, Dios mío! Yo cuando salí de la cárcel, marido de la señora para felicitarlo y resulta queme divorcié. Tenía una novia y una noche fui- está bravo conmigo: “Nunca te perdonaré ésta”. Por ahí conseguí a mi hija María, hace unos días,mos a la “Hawaii Kai”. Tiene unas cabañitas Y digo: “Pero qué, yo no tengo la culpa de que la muerta de la risa, pero muerta de la risa. “María,por allá, y yo me metí pa’ las cabañitas, no an- hayan secuestrado”. “No, pero sí de que la hayas ¿de qué tanto tú te ríes?”. “Papá, que estoy oyen-daba disfrazado nada, andaba ahí bien agarraí- rescatado tan rápido”. ¡Miren!, me pasó verdaíta, do el último disco grabado por ti”. “¿Cómo?” “Sí,to. Empezamos a conversar y estaban tocando verdaíta. ¡Claro!, yo creo que él me lo dijo fue ma- éxitos de ayer de Chávez”. La Teresita Manigliamúsica, unas gaitas, era como diciembre. Viene mando gallo. Mamador de gallo. ha montado un disco, vale, como yo canto en es-el mesonero, un timbre ahí, le dije: “Compadre, tos programas. Yo canto muy mal, pero créan-no vaya a decir que estoy aquí, por favor, te lo me que lo hago igual. No importa. Entonces laruego. Quiero estar un rato aquí nada más”. La fe licidad Teresita grabó y aparecen unas rancheras. ¡Ah!“No, Comandante, no se preocupe”. ¡No! Al que yo cantaba no sé qué más, entonces yo cantoratico estaba el animador, allá: “¡Saludamos y La felicidad ja ja ja, me la dio tu amor, jo jo jo. ¿Quién una ranchera, “México lindo y querido”, y ella lebienvenido, el comandante…”. Me tuve que ir, cantaba esa canción? Hoy vuelvo a cantar gracias al pone música de fondo.porque fotos y no sé qué más. “Gracias, gra- amor y todo gracias al amooor... ¿quién cantaba esa De repente estoy cantando yo, pero pésimo,cias”. Bueno, pero todavía de vez en cuando me canción? Cómo no te vas a acordar, Yadira, que y además, para mayor agresión le da continui-disfrazo y hasta de Evo. tampoco tú eres de los años ‘80. Y “Los claveles dad a la canción en la voz de Vicente Fernández. de Galipán”: Con los Claveles Galipán, con los Cla- ¡Imagínate!, el contraste entre Vicente Fernán- veles Galipán ahí van. Son los claveles que se dan en dez y el desastre de mis canciones. Bueno, y las La garota Galipán. Oye vale, yo viví. Esa es la alegría propia canciones llaneras y no sé qué más. Por ahí anda de nuestro pueblo. Allá los amarga’os que andan ese disco, “Éxitos de Siempre”, Hugo Chávez. YComo una vez una cumbre de presidentes que todo el tiempo con la cara así y no sé qué más y María muerta de la risa.hubo en Europa, y estábamos los presidentes ¡fuera Chávez! Qué cosa ser amarga’o, da úlcera, yalineados para la foto. De repente, de allá de en- quita el sueño. Creo que produce hasta impoten-tre los periodistas que están con las cámaras y cia la amargura. Sí, eso está escrito, pregúntenle Con stan za y Oumarúeso, sale una despampanante mujer casi desnu- a los médicos. Pregúntenle a Bianco que él ha he-da, ¿cómo llaman?, una garota. Yo me reí mucho cho estudios de esos y que tiene todos los sábados Había una vez una niña llamada Constanza.y aplaudí. Otros se quedaron ahí como paraliza- en la noche un programa en la televisión: “Con Constanza tiene diez años y vive en una bonitados. Vine yo y dije algo que no le gustó a algunos sexo”. Hay que verlo y tomar notas. La felicidad ja urbanización de Caracas. En la mañana se meteallá: “Lo mejor de esta cumbre ha sido esto”. El ja ja ja, me la dio tu amor, jo jo jo. bajo la ducha y en quince minutos gasta unosúnico que aplaudió fui yo, “aplaudamos, mira A veces ponen unos programas en algunas cien litros de agua. ¿Qué te pareció? Ella vivequé belleza”, ¿ah? “Lo único bueno fue la garota, emisoras de música romántica y te dicen, con con papá, mamá y sus dos hermanitos. La madreque la llevó Néstor Kirchner”, dije yo después, una música de fondo: “A continuación vamos a gasta ochenta litros de agua al día en sus laboresbromeando. Porque ella salió con una pancarta, deleitarnos con una canción de esas que arran- domésticas, y quinientos litros a la semana parano me voy a referir al tema de la pancarta. Nadie can el corazón”. Y entonces ponen una canción lavar la ropa. Cada día Constanza y su familiavio la pancarta. que dice: Estoy en el rincón de una cantinaaa. Oyen- gastan unos dos mil litros de agua potable; en Bueno, a mí una vez me llevaron a un barrio do la canción que yo pedí. Me están sirviendo ahorita un mes sesenta mil litros; en un año más de ocho-en Río de Janeiro. Le dije a Lula: “Mira, esto es mi tequila y ahí va mi pensamiento rumbo a tí. O esa cientos mil litros. Colorín, colora’o, el cuento seun atentado”. Nelson Merentes era ministro, es- otra que dice, todo romanticona: Parece que fue ha terminado.taba a punto de infarto. Yo me controlé ahí más ayer, eras mi novia y te llevaba de mi brazo. Parece que Este es otro cuento. Oumarú es un niño deo menos. Era una escuela de samba y salieron fue ayer, cuando dormido yo soñaba en tu regazo. Soy diez años que vive en un continente llamadounas garotas a bailar. Pero demasiado cerca, tan feliz, pues sigues siendo de mi vida la fragancia. África. En la aldea donde vive Oumarú no haycompadre, demasiado cerca. Yo me puse así, me En nuestro amor nunca ha existido la distancia, que ningún río. Muy temprano, él y su mamá salenrasqué aquí, me agarraba allá. Pero ella estaba Dios te guarde por hacerme tan feliz. Bueno, pues de la casa con unos recipientes que llevan sobreahí a medio metro y aquel movimiento, una cosa ponen esas canciones y entre una y otra meten sus cabezas. Comienzan una caminata de sietemágica. Era una diosa y además quería que yo el venenito. Es azul, el amor es azul. Las mucha- kilómetros que les lleva a un riachuelo. Entrebailara. “No, no, qué voy a bailar yo contigo, si- chas no saben de eso, es cosa de viejos, ja ja ja. ida y vuelta tardan unas cuatro horas. Oumarúgue tú estremeciendo al mundo”. Hay Dios mío. Soy tan feliz, pues sigues siendo de mi y su mamá se bañan en el riachuelo y la madre
  • 51. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 53aprovecha para lavar la ropa. De regreso, bajo primeros auxilios que a uno le dan en el Ejército. cen: “¡Eje!, Chávez”. Así me dicen y yo respon-el ardiente sol, traen unos seis litros de agua no Cuando yo sentí que esto empezó a pasar para do igualito, así como uno gritaba en el llano depotable. Con esa pequeña cantidad de líquido acá, dije: “¡Ay, mamá!” Si me agarra la vía respi- una esquina a otra. De repente, hay un autobúscocinan los alimentos, sacian su sed y hacen las ratoria y se tranca uno aquí, puede haber un paro lleno de soldados y tú sabes que el reglamen-tareas domésticas. Caminan unas mil trescien- respiratorio y más acá está el corazón. to dice que el soldado ve al Presidente ¡Alto!, ytas horas al año para buscar agua; en un año Entonces fue cuando llamé a los muchachos frente. Si el Presidente viene caminando, darleconsumen unos dos mil litros. Al otro lado del que estaban de guardia y apareció Barrio Aden- el frente al Presidente y saluda de una vez, fir-mundo una niña llamada Constanza y su fami- tro, apareció el “Meme”. Él llegó corriendo allá. me como una espiga. Ahora los soldados hacenlia gastan esa misma cantidad en un solo día. No lo conocía, yo estaba retorciéndome del do- igualito que la gente: “¡Eh, Chávez!” y sacan el¿Qué les parece? Colorín, colora’o el cuento se lor, agarrándome aquí, buscando hielo. Eran ya casco así por la ventana del autobús y yo, feliz,ha terminado. como las dos de la madrugada, y llegó Meme. les grito: “¡Ey!”, y les digo: “Bueno, vale, uste- Bueno esto tiene que ver un poco con las reali- “¿Y qué le pasó, Presidente?”. “¿Y quién eres des están muy tiesos”. “¿Qué pasó?” y me lesdades del mundo. Termino el comentario dicien- tú?”. “El Meme soy yo”, me dijo. “¿Y de dónde meto y los ‘jamaqueo’.do lo siguiente: uno que ha tenido la ocasión de vienes tú, Meme?” “No, yo soy médico cubano”.visitar países como Arabia Saudita, Irán, Irak, “Muchacho, ¿y cómo te consiguieron?”. “Bueno,Libia, para ellos un pocito de agua vale oro. No- yo estaba por allí en una reunión, es que ando P atarucossotros fuimos favorecidos, por la mano de Dios con un grupo allá en el hotel”. Y allá llegó Mora-y de nuestra naturaleza, que tenemos ese gran les y se lo trajo. Inmediatamente le dije: “Mire, Les doy la bienvenida a los candidatos presiden-Orinoco, Apure, Arauca, Capanaparo, Caroní, Cau- me picó un gusano”, y pasó esto, ta, ta. Me in- ciales que están saliendo. Ojalá que no salganra, y grandes lagos. Somos uno de los países que yectó, me aplicó hielo, primeros auxilios, pues, “patarucos”, que no vayan a salir corriendo,tiene más agua dulce en el mundo. No la malgas- y se detuvo el avance. Yo no sé hasta dónde eso como un gallo que tenía mi papá. Eso fue en San-temos. Cuidémosla y cuidemos con ello el equili- ha podido llegar. ta Rosa de Barinas, en unas fiestas patronales. Abrio en el mundo. mi papá le prestaron un gallo, no era de él, mi papá nunca tuvo gallos. Entonces va con el ga- Co n v e rruga y to do llo y uno ilusionado. Y Papá: “Este gallo no pier- L l e g ó el Meme de, este gallo es bueno, me lo prestó mi compadre Es tremenda película, la recomiendo. Yo veo Julián”, y no sé qué más. Había un gallo apureñoYo no sé hasta dónde hubiese llegado mi esta- mucha película de madrugada, me acosté como a ahí que se veía bueno. Vengo yo y apuesto el bo-do de salud aquella madrugada en que me picó las tres pero a las seis ya estaba despierto. Aho- livita, el único que tenía para la fiesta, para com-un gusano. No le hice caso, incluso, más bien lo ra, fíjense, ¿qué pasó? El niño incluso admira al prar helado y dulces y el algodón, ese de azúcar,aparté. Puse el gusanito por allá, pobre gusano, ladrón. El juego es de robar bancos y mientras y montarme en la rueda de la luna, una cosa deparece que tenía frío y yo le puse la mano a un tú mates más y más sangre haya, más puntos ga- esas. Apenas mi papá se agacha y pone el gallo,lado, a una piedra y, ¡tan! Apenas sentí como la nas, eres campeón. Mientras más policías mates yo pensé que ya le saltaba encima. ¡El gallo depicada de un zancudo. Pasan como diez minutos y mientras más dinero robes. ¡Díganme ustedes, nosotros pegó un solo brinco y salió de la ga-y comienzo a sentir un dolor muy intenso. Pocos si esos no son los videojuegos que juegan los ni- llera, chico! Hubo que perseguirlo por la calle,dolores en mi vida he sentido así. Y se fue parali- ños! Sí, yo a mi hijo, hace varios años —todavía “¡párate gallo!”. El gallo pasó la esquina. Bueno,zando la mano. Yo todavía la movía, me golpeaba estaba pequeño— lo conseguí un día jugando. ojalá que los candidatos no vayan a hacer comola mano, cuando siento que entonces comienza el Me senté a ver y le dije: “Oye, pero qué jueguito”. el gallo aquel de mi papá. Vamos hasta el final,veneno a subir por acá, me llega por aquí, ahí me Incluso un día él me llamó y me dijo: “Papá, con- hasta el día, y que hagan lo normal.preocupo. Yo siento que se me va durmiendo el seguí uno donde tú eres el blanco”. ¡Hicieron unbrazo, me llega al hombro y empieza a extenderse juego donde Chávez era el blanco! ¡Había queasí al pecho, menos mal que era del lado derecho. matar a Chávez, con verruga y todo! N o volv erá nComo yo fui enfermero en la Academia Militar,a uno le daban un curso de un mes para ir a una Imagínense que esa gente regresara a gobernarmaniobra. Yo andaba con un maletín, con una Lo s jamaque o el país, sería el caos más grande. Por eso máscruz roja. El que se me atravesara lo inyectaba o nunca volverán. Volverá Rintintín, volverá Su-le mandaba una pastilla negra que me dieron ahí. Yo tengo una dicha, que la gente no me dice permán, volverá Tarzán y puede ser que vuelvaEso sirve para todo. Entonces tengo nociones de Presidente, sino Chávez. Y de repente me di- Kalimán. Pero, esa gente, no volverá. ¡No!
  • 52. FIDEL U no barbud o un tal Fidel, y vi la foto de Fidel. ¡Imagínate los que hicimos el 4 de febrero, allá cuando entre- años que han pasado! Yo recuerdo, Fidel, tu en- gamos el estandarte a los batallones de paracai-Yo era un niño de ocho años, quizá menos, cuan- trada por Sabaneta y cuando te vi entrando —te distas, que habían eliminado el batallón Brice-do comencé a oír hablar de un tal Fidel, de uno agachaste— a la casita pequeña donde nosotros ño. Llego aquí y prendo el televisor después delbarbudo. Porque en mi casa, tú sabes, en un nos criamos. ¿Cuántos años después? Medio desfile, y veo que está alguien, un funcionariopueblo muy pequeño, mi papá, maestro, muy siglo después. Y yo decía: “Increíble, pero es de Cancillería —ni siquiera el Canciller— des-dinámico siempre. Era deportista, jugaba soft- cierto, ese es Fidel Castro”. Cuando yo era niñi- pidiendo a Fidel en el aeropuerto. Fidel con subol, jugaba bolas criollas. Era parrandero, tenía to en esta misma casa oía hablar de un tal Fidel uniforme. Yo lo veo que se monta en el avión, ymuchos amigos, y la casa se la pasaba llena de y ahí va Fidel. digo: “¡Dios mío!, Fidel estuvo aquí todos estosamigos. Un tal John con una guitarra, y daban días y yo no lo he recibido”. Sencillamente noserenatas; mi mamá a veces se ponía brava, ¿no? querían que yo recibiera a Fidel. Era Menem,Y la casa de mi abuela, que quedaba ahí, yo vivía No que rían que v ie ra a Fide l era el secretario de la OEA, era el establishment,en la casa de mi abuela, a media cuadra. Uno solo que yo —veguero al fin— me fui dandoestaba ahí, como dos casas en una. Una madrugada, caminando por Miraflores, cuenta, y también empecé a hacer mi jueguito. Llegaba mucha gente, mi tío Marcos Chávez, merodeando por ahí, llego a la central telefóni- Hasta que ese jueguito llevó a la confrontaciónque era adeco y trabajaba en Barinas, era romu- ca y está un muchacho medio dormido: “¡Epa!, inevitable, al golpe del 11 de abril y al contra-lero, sigue siéndolo. Él me dijo en estos últimos ¿qué fue? ¿Qué llamadas hay por ahí?”. Y me golpe revolucionarioaños: “Hugo, yo sigo siendo romulero, pero aho- pongo a leer el libro de llamadas. Consigora estoy contigo”. Romulero con Chávez. Y mi como tres o cuatro llamadas de Fidel Castro. Fi-papá andaba con el grupo aquel que se salió de del llamando, que quería hablar algo conmigo. El ún i co d i abl oAcción Democrática y formó el MEP, el Movi- Cuando yo recibí el Gobierno, el 2 de febrero,miento Electoral del Pueblo. Y unos amigos de Fidel estuvo aquí hasta el 4 de febrero. Recibí Yo, en verdad, a la hora de las reuniones de pre-mi papá se fueron para la guerrilla. Recuerdo en ese despacho a no sé cuántos presidentes. sidentes, me sentía muchas veces como un soli-que al médico del pueblo se lo llevaron preso y Vino el colombiano, vino el Príncipe de Espa- tario, hasta que empezaron a llegar compañeros.después se fue para la guerrilla. El padrino de ña, vino la Presidenta de Guyana, vino Menem, Recuerdo la primera Cumbre de presidentes enmi hermano Nacho se fue para la guerrilla. casi que vino Carlos Andrés Pérez. Pues, me la que coincidí con Fidel. Fue en el ‘99 y después Mi papá se la pasaba parrandeando en el decían: “Esto es lo que está en la agenda”, “esto de una intervención que hice, Fidel Castro mebotiquín de Francisco Orta, en Los Rastrojos, fue lo que se coordinó”. Yo era un ingenuo, yo envió un papelito hecho a mano, diciéndome:a mí me gustaba ir con él. Me quedaba afuera era un nuevo: “Ah, bueno, está bien, que pase”. “Chávez, siento que ya no soy el único diablojugando metras, pero escuchaba lo que allí ha- “Que ahí llegó Menem”. “Ah, bueno, que pase”. en estas cumbres”. Los dos estábamos como queblaban los Orta, de una guerrilla. Hablaban de Y resulta que me entero, después del desfile desentonábamos.
  • 53. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 55 Est o n o termi na hoy chinchorro ese que tiene guindado”. Y llegaron: Cuarta bola, base por bolas. Fidel, en la próxima “Que tenemos una orden, no nos vamos de aquí te poncho. Hace poco Fidel me llamó y me dijo:Yo no sé cómo hizo Fidel el 11 de abril para lo- hasta que usted...” Bueno, me levanté a los po- “Mira, ¿cómo está tú nieto Manuelito?”. Porquegrar romper el cerco comunicacional cuando el cos días. Fidel conoció a Manuelito chiquitico y lo cargó.golpe. Habían tumbado casi todas las líneas te- Lo levantó así, y el carajito, que tenía como treslefónicas del Palacio, era casi imposible llamar meses le engarzó la barba, le agarró aquí la bar-por teléfono a nadie. Pero Fidel, guerrillero al “Do s tipo s que andamos ba y no soltaba. Los niños chiquiticos aprietanfin, logró conectarse y pudimos hablar el 11 de por ahí” duro, ellos no sueltan. Y… “con cuidado ahí”,abril, antes de yo ir a Fuerte Tiuna y ser hecho “espérate, la barba”, “que me va arrancar”, “seprisionero. Recuerdo las palabras de Fidel. Él no Lo que me dijo Fidel un día por teléfono: “Chávez, llevó un pelito ahí”. Fidel le dijo: “Tú eres un tiponombró a Allende en sus palabras, pero yo sabía ¿dónde estás tú ahora?”. “No, salí a caminar por de cuidado”. Hace poco me preguntó cómo estáque me estaba hablando de Allende porque Fi- aquí”. “Ah, bueno, andas por ahí”. Y me dijo para “el tipo de cuidado”. “Me dijeron que batea muydel vivió el drama de Chile y el golpe, y el dolor despedirse: “Bueno, yo también ando por aquí, duro, juega béisbol, pero no corre para primera”.de saber y de ver muerto a Allende, y persegui- y es que tú y yo, Chávez, no somos presidentes, Es verdad, él batea y se queda parado. Entonces,do y dominado el pueblo chileno, la Revolución sino somos dos tipos que andamos por ahí”. yo le digo a Fidel: “Bueno, al revés que tú, que túChilena. Entonces me dijo: “Chávez, no te vayas no bateas, te ponchas, pero sales corriendo paraa inmolar”. Recuerdo clarito que me dijo: “Una primera”. Y me dijo: “Eso es lo que tú cuentas,última cosa, Chávez, porque no hay mucho tiem- Allá e stá v ié ndo no s pero tú sabes que no fue así”. Es verdad, Fidel,po de seguir hablando”. Porque ustedes saben fue bola, chico.que cuando él y yo nos pegamos a hablar, habla- Fidel seguro nos está viendo. Fidel no nos pela.mos a veces horas y horas. Fidel nos observa tanto que el año pasado tuve Un día, en La Habana, hablamos desde las un problemita en una muela, por aquí. Pero us- P ararm e en un a esqui n atres de la mañana —no vayan ustedes a pensar tedes saben que yo no puedo pararme. A vecesque estoy exagerando—; una mesita, un vino ustedes me ven aquí sentado y no saben las pro- Ahorita, cuando me bajé del carro, allá en la es-cubano, dos sillitas y nos sentamos los dos so- cesiones que uno carga por dentro. Pero tengo quina, había un poste amarillo y miré la calle lar-los. Y los compañeros por allá, unos duermen que estar siempre aquí y siempre con ustedes, ga que va para allá, la avenida Panteón. ¿Sabesun rato, se levantan otra vez, van, caminan, nos hasta que Dios quiera. Entonces yo andaba con a quién recordé? A Fidel. Fidel, ¡qué tal! ¿Dóndetraen papeles. Yo aterricé como a las dos, él un dolor, una molestia que duró como una se- está Fidel? Allá está. ¿Qué hubo? ¿How are you?como siempre, estaba esperándome en el ae- mana. Fidel se dio cuenta y preguntó allá: “¿Qué Un día Gabriel García Márquez lo entrevistó y leropuerto, nos fuimos a Palacio y empezamos le pasa a Chávez?”. “¿Qué le pasa a Chávez que dijo: “Mira, Fidel, ¿qué es lo que tú más añorasa las tres. Ustedes saben a qué hora nos para- anda con una risa rara?”. Y mandó a buscar fo- en tu vida?”, después de que le hizo no sé cuán-mos, pero sin interrupciones, no nos paramos tos y un video. “Algo le pasa a Chávez”. Bueno, tas preguntas, una pregunta sencillita. Entonces,a nada, a las doce del mediodía nos paramos. llamó para acá y como aquí está Barrio Adentro. él dice: “¡Ay!, cómo añoro pararme en una esqui-Recuerdo que me puso la mano aquí y me dijo: “¿Qué?, explíquenme”. Por fin le explicaron que na, a mirar la gente pasar”.“Chávez, nos moriremos de cualquier cosa, me- es una muela, que no aguanta la muela, que nonos de la próstata”. Porque no nos paramos a sé qué más. Allá está Fidel viéndonos.pesar de que nos tomamos varias copitas del Vamos a p on erle cu i dad obuen vino cubano ese. Entonces esa noche del 11 de abril, cuando el Y o le tiré pie dras a Fide l Le dije a Evo como diez veces: “Evo, no hablemos,golpe, me dijo: “No hay mucho tiempo de hablar, porque Fidel nos está mirando mucho”. EstabaChávez”. Me preguntó varias cosas, “¿Cuántas ¿Tú sabes ese cuento? Yo le tiré piedras a Fidel, Fidel en pleno discurso en la Plaza de la Revolu-tropas tienes?”, “¿cuántas armas tienes?, dónde duro, ¿verdad?, porque no quería dejar de ha- ción, aquello full. Y Evo a cada rato: “Chávez, ¿quéesto, dónde está aquello”, bueno y él pensando blar. El sol se ocultaba. El presidente Fernando opinas tú?”. Y yo: ta, ta, ta, rápido. No le pelabaallá con su experiencia. Y me dijo: “Una última Henrique y yo teníamos que ir a Boa Vista en he- la vista a Fidel, porque yo lo conozco. Y el Evocosa te voy a decir, no te inmoles, que esto no licóptero. Y Fidel habla que habla. Estaba dan- otra vez: no sé qué más, ta, ta, ta. Y yo: ta, ta, ta.termina hoy”. No le faltó razón. do una clase de la soya y de la vaca mecánica, Yo que le estoy diciendo: “Evo, vamos a ponerle aquella que Brasil le mandó una vez a Cuba, que cuidado a Fidel”. Ya Fidel no aguantó más, por- no sé cuántos litros de soya producía. Bueno, él que nos estaba mirando a cada rato hablando ahí, H asta que se levante estaba dando una clase, una señora clase. Pero y dice: “Ustedes dos tienen mucho que hablar, es que el tiempo no daba, y yo empiezo a tirarle ¿no?. Ustedes dos tienen mucho que hablar, másA veces uno aguanta calla’o, pero hay momentos piedritas. ¡Paqui!, le pegaba. Hasta que le pegué tarde hablamos”. Así están Diosdado y Elías, tie-que no aguanta más. Por casualidad, Fidel se en- en un tobillo y le dolió, porque dejó de hablar. nen mucho que hablar. Más tarde hablamos, ¡ajá!teró de que yo estaba en un chinchorro, echa’o, Estaba cumpliendo años Fidel ese día, setenta ycomo decimos en el llano. Creo que andaba cinco años. Fue un 13 de agosto.también enfermo un poco del alma, después del El ban d i d ogolpe y todos aquellos largos días de mucha ten-sión. Hay un momento en el cual yo enfermé, Fue bo la, chico Hace poco estábamos allá el día del cumpleaños¡pum!, un día, dos días, tres días, y Fidel man- de Fidel, estábamos echando cuento, y dice Fidel:dó uno de sus médicos que tiene con él muchos Fidel, ¿how are you? En verdad eso fue bola, era “Oye, ¿te acuerdas cuando nos botaron a los tresaños, y otro grupo más. Les dijo: “Ustedes no se muy alta y Fidel estaba agachadito. Fue por el pe- de la escuela?”. El director, el cura, mandó a bus-vienen de allá hasta que Chávez no se pare del cho. Reconozco cinco años después que fue bola. car a don Ángel, el padre, y le dijo: “Mire, señor,
  • 54. 56 CUENT OS D EL ARAÑEROhágame el favor y se lleva a estos tres niños que hace diez años había en Venezuela seiscientos precisamente comentando que nos acusan a tison los tres más grandes bandidos que han pa- mil estudiantes universitarios, hoy hay dos mi- y a mí de desestabilizar el continente, de andarsado por este colegio”. Raúl, que estaba sentadi- llones cuatrocientos mil”. Eso es cierto, un cre- haciendo travesuras, nos condenan. Rememo-to ahí, tomando nota a unas cosas, yo por acá cimiento de cuatrocientos por ciento. Pero él rando tu discurso, tu defensa, dijiste: “Si el pre-y Fidel ahí. Entonces, Raúl dice: “Chávez, saca tenía una lista larga de avances en educación, sidente Chávez lo aprueba, respondo”. Y afir-la cuenta, Ramón es el mayor, ese no se mete de salud, todo lo que hemos logrado, los avan- maste: “No importa, condenadnos, ¡la historiacon nadie, yo era el chiquitico. ¿Quién queda?, ces sociales en estos diez años. Y me dijo: “He nos absolverá!”. Yo quiero, a nombre de todo el¿quién queda?”. El bandido, él, Fidel. sacado una conclusión, Chávez. Ninguna Revo- pueblo venezolano, y desde mi alma, decirte que lución que yo conozca, ni la cubana, logró tanto me honras con todo eso. Pero al mismo tiem- por su pueblo en lo social, sobre todo en tan po, decirte que, tú, Fidel, dijiste aquello cuando ¡ G all o v i ejo, venc eremos! poco tiempo como la Revolución Bolivariana”. yo no había nacido. Ahora tú me has incorpo- ¿Saben cuál es la segunda? Así me lo dijo: “He rado. Como hacía aquel personaje de la novelaA mí me regalaron dos pollitos, así chiquiticos, concluido que ustedes no quieren sacarle pro- de García Márquez, “Cien años de soledad”, Joséhace como tres años. Salieron tremendos gallos, vecho político a estos avances sociales”. Arcadio Buendía: inventó la máquina del tiem-compadre, pero peleaban entre ellos. Uno salió La frase suena duro, “no quieren”. Uno pue- po, inventó un rayo como un arma de guerra yherido, se lo llevaron, no volvió. El otro está allá, de pensar que es que no podemos. Es decir, fundó Macondo. Bueno, tú inventaste la máqui-es un gallo viejo. Ayer yo estaba peleando con él transferir con la misma intensidad el beneficio na del tiempo y me metiste a mí, cuando yo noporque ya no quiere cantar, y le digo: “Gallo vie- social, todo lo que hemos logrado, al capital po- había nacido. Pero más que eso debo decir lojo, canta”. Cómo cantaba ese gallo, compadre. Ese lítico. Entonces, la conclusión es dura: que no siguiente, en justicia, aunque tú lo apruebes o nogallo se llama Fidel. “Fidel, canta”, y no cantó. queremos, ¿ves? Y tiene también mucho de que lo apruebes. Tú dijiste eso hace cincuenta y dosEntonces, empecé a cantarle “kikirikí”, y el que algunos es que no saben. Hay que aprender, años, ve, yo tengo cincuenta y uno. ¡Ajá! Estabarespondió fue su hijo, un gallo rojo. ¡Si ustedes que la gente perciba todo lo que la Revolución preñada mi mamá cuando tú dijiste eso.vieran mi gallo, compadre! Ese se llama el Gallo ha venido transfiriéndole al pueblo, y compare Fidel Castro tuvo razón hace cincuenta y dosRojo, ese sí estaba cantando, el hijo. Y yo le digo con el pasado. Y algo más importante, ¿qué pa- años. Fidel Castro ya ha sido absuelto por laal gallo viejo: “¡Ah, gallo viejo!, ya no sirves para saría si la contrarrevolución vuelve al gobierno historia, ¡pero yo no! ¡Ojalá, Dios quiera! Ojalánada”. Entonces, me fui caminando, porque es- en Venezuela? pudiera sentir algún día que he sido merecedortaba haciendo ejercicios. Cuando voy saliendo de esa frase de Fidel Castro, y como humilde sol-del patio, allá arriba en una azotea, cantó el gallo dado que es lo que soy en esencia. Por eso meviejo, compadre. Volteo yo y le digo: “¡Ese gallo A v e ce s re ll e nas traje mi uniforme de campaña, para compartirviejo, venceremos!”. Y ahí se puso a cantar. este día contigo, porque este es un día de esen- A Dios lo que es de Dios y al César lo que es cias, y yo, en esencia, lo que soy es un soldado. del César. A Fidel lo que es de Fidel. Él me dijo Ojalá que este humilde soldado, campesino que Un sabi o cuando nos despedíamos, después de siete ho- soy, algún día pueda ser absuelto por la historia, ras, el abrazo y la mirada de águila, parece un por los pueblos, estar a la altura de la esperanzaFidel que está viendo todo, cada día es más sa- águila, y la nariz tú sabes. Y las dos manos aquí y del amor de un pueblo.bio. Yo le dije: “Oye, Fidel, ojalá que tú me so- en los hombros míos, y así la mirada, tú sabes:brevivas, que vivas más que nosotros”. Enton- “Chávez, allá está la batalla, ya yo cumplí lo queces, él dice: “Bueno, la probabilidad indica que tenía que hacer. Te queda largo camino por de- T ú n o t i en es escapat or i aa lo mejor, quién sabe”. Ahora dedicado a la re- lante, anda a la batalla, une a tu pueblo, que noflexión, al pensamiento, ya no está directamente te lo dividan más, que no te lo confundan más, Fidel es uno de los que más me ha hablado deen la calle, allá. Está es pensando, escribiendo, une a los que están por ahí peleando”. eso en todos estos años y ahora, tras siete horas,estudiando. La sabiduría le ha crecido como la Porque él los ve desde allá y sabe a veces hasta que le dije: “Fidel, anda, descansa, yo voy a des-barba blanca. Yo estuve oyéndolo más de seis más que yo de corrientes internas, y tal. Cada vez cansar también”. Siete horas. Me dijo: “No, no,horas, casi sin interrumpirlo, una pregunta, un que voy me lo repite. Cada vez que voy y vengo es siéntate un ratico más”. Un ratico más es de doscomentario. Un sabio. ¿Sabes qué me dijo Fidel? alimentado, como un dinamo. Pero esa mirada a horas más. “Un ratico más. Dale café”. “DameBueno, les voy a decir esto porque es una crítica, mí nunca se me olvida, “Chávez, anda, hice lo que café”. “¡Dios mío!, más”. Y además es que lo ra-pero él tiene razón, y yo me siento obligado a iba a hacer”. Perdóname Fidel que yo eche estos zona, lo razona así, saca papeles, una hora y lahacerla pública. cuentos. Tú me dijiste un día que todo lo que tú otra hora y la otra hora. Me dice: “Chávez, tú Él me lo dijo con mucho respeto: “Chávez, me dijeras, a menos que fuera secreto, por secreto no tienes escapatoria, como yo no la tuve”, y¿tú me permites que te diga crudamente dos de Estado, yo puedo contarlo: “Haz con eso lo que por esto y por esto. Fidel afirma, hoy más queo tres cosas?”. Le dije: “Tú tienes autorización tú quieras, lo escribes o lo dices, como tú quieras”. ayer, que si Hugo Chávez desaparece, esto suenapara decirme lo que tú quieras”. Y me dijo: Él dice que yo a veces le agrego cosas. Ahorita le duro, como si yo fuera muy grande. No, yo no,“Dos cosas inicialmente”. Y él hace notas, cada dije: “No, yo no le agrego”. Entonces, dijo: “No, no yo soy nada más así chiquitico.vez que yo voy para allá, Fidel hace notas, se le agregas, sino que a veces rellenas”. Pero hay un serie de consideraciones que élpone a trabajar tres, cuatro días esperándome, expone y yo he terminado compartiéndolas, quey saca su papel. Me dijo: “Mira, una conclusión a mí me obligan a estar aquí yo no sé por cuántoque he sacado, tú dijiste en el discurso...”. Y Absue lt o po r la histo ria tiempo más. Lo sabrá Dios y lo dirá el pueblo,peló por el discurso, el discurso mío lo tenía ¿verdad? Fidel que ve al enemigo batallando sincompletico, y un resumen, y analizado por su Fidel Castro, hace poco tú dijiste algo que a mí descanso, las siete bases militares, el ataque depropia letra, notas y números. Me dijo: “Tú me honra muchísimo y me compromete mucho los paramilitares, los temas que nos afectan, ladijiste en tu discurso una frase, una cifra, que más. Tú dijiste en el discurso del 26 de julio, inseguridad, estos temas eléctricos, el tema del
  • 55. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 57agua, etcétera. Entonces, él dice: “Chávez, la gue- ahí. Pero lo cumbre fue cuando yo tuve que in- Ustedes saben que yo estaba en Buenos Airesrra tuya es muy distinta a la mía. Aquí mis ene- tervenir en defensa de la señora, porque la estaba con un mal de estómago el día que salí por ahí,migos más acérrimos se fueron, están en Miami. masacrando, de manera inclemente, el pregunta- cuando iba caminando con Kirchner. No sé quéAllá tú los tienes en tus narices. Tú Miami está dor infinito que es Fidel Castro. Como la señora me cayó mal, creo que fue en el avión, ¡pero terri-allá Chávez”. le respondía todo, él tenía que buscar la manera. ble! andaba grave, haciendo un esfuerzo. Enton- “Hace rato —me dice— que yo puse distancia Como me dijo una muchacha un día: “¡Usted me ces, en la noche veo a Fidel, él me receta y me diocon el enemigo, tengo una distancia. Tú no, tú lo quiere raspar!”, porque yo le pregunté no sé qué una cosa que él prepara, que llama “tsunami”.tienes ahí al lado, convives”. “Durmiendo con cosa, como que fue en un Aló Presidente. Me tomé dos “tsunami”, casi que un castigo. Yel enemigo”, dice una película por ahí, ¿verdad? Entonces, Fidel le pregunta, y la señora dice: otra, una crema de arroz fría, esa sí me cayó muy“Está ahí, entonces es una guerra muy distinta”. “Esta casa la construyeron para los gerentes del bien, pero él la sabe preparar y la carga ahí.Me dice: “Yo no sé cómo hubiera hecho si me ferrocarril en 1914”. Viene el muy fastidioso de Entonces, me puso a tomar crema de arrozhubiera tocado la tuya. Aquí hicimos la nuestra, Fidel, y le pregunta lo impreguntable. Yo le dije: fría y después el “tsunami”. En la mañana mepero la tuya es más difícil por esa razón”. Me dijo “Pero, ¿cómo tú le vas a preguntar eso?”. Enton- mandó para el desayuno otro “tsunami” y otratambién lo siguiente: “Es bueno que le digas a ces, le dijo: “¿Cuánto costaba el pasaje en ferroca- crema de arroz fría. Él tiene la falsa idea de quetus cuadros, al partido, dile al Congreso, Chávez, rril —¡en aquel tiempo!— de Buenos Aires a Cór- yo como mucho. No, yo no como mucho. Enton-una cosa por si no se han dado cuenta, sobre doba?”. Ahí fue cuando yo intervine, no aguanté ces, aquí me pone:todo algunos que pudieran dejarse llevar por más, le dije: “No, chico, pero deja quieta a la po-ideas”. Dice lo siguiente, algo que yo aprecio de bre señora”. La abracé y le dije: “¡Déjala!”. Porque Espero que hayas podido dominar tu fe-aquí, y la historia lo demuestra: “Mira el caso de ella estaba ya preocupada con tantas preguntas. roz apetito —¡feroz apetito!—, y preser-Pinochet, ahí no perdonaron a nadie”. Me dijo: Le dije: “Bueno, déjala que nos explique aquí, ves lo más posible tu bienestar, que es“Mira, si es que la contrarrevolución logra arre- vale”. Aquí vivió el Che. Señora, díganos: ¿Cuánto imprescindible para el éxito de la gira. Tebatarte a ti, sacarte a ti de ahí y arrebatarle al vivió el Che aquí?, ¿dónde dormía? Llévenos. escribo estas líneas sentado en la cama ypueblo el poder, la persecución y el arrase será Fidel andaba con una gorrita de esas que an- sin sueño, perdona la caligrafía, un mi-general. Ahí no van a perdonar a nadie”. dan por ahí. No voy a mencionar lo que dice por- llón de felicidades por tu cumpleaños. que estamos ya en campaña electoral. Entonces, Saludos a todos. Un abrazo. Feliz so- Fidel andaba con gorrita roja. ¿Tú la has visto? brevuelo por encima de esa encendida L a casa d el C he Yo le dije: “Fidel, ¡que eso es intervencionismo, región del Oriente Medio. ¡Hasta la vic- chico! Tú no puedes meterme en las cosas de Ve- toria siempre! Fidel Castro, julio 25 delDígame cuando fuimos con Fidel a la Universi- nezuela”. Ahí anda, míralo, ahí va, esa es la casa 2006, a las 7 y 38.dad de Córdoba. ¡Qué cosa tan extraordinaria, del Che Guevara, mira. Ahí está la señora, ¡mira!,aquella masa de gente, Dios mío!, y sobre todo Ahí está preguntándole. Esa es la cama del Che,gente muy joven. Yo no quise hablar mucho. Le ahí dormía cuando era niño, tenía como cinco M e s orpren d i ó la en f ermedaddije a Fidel: “Aquí tienes que hablar tú”. Él es años. Mira la cara que tiene el Che, era bravo elel “papaúpa”. Hablé una hora, pero había que niño. Y Fidel es implacable, haciendo preguntas: A mí me sorprendió la enfermedad de Fidel. Yodarle la entrada a Fidel. Tres horas habló Fidel, “¿Cuánto costaba el pasaje de Buenos Aires a estaba en Vietnam, una gira. Tú sabes que ahí unocon una gran capacidad, gran coherencia en sus Córdoba?, ¿cuántos vagones tenía el ferrocarril?, no descansa, eso es termina un evento y va el otro,ideas, sus reflexiones. De ahí no se movió nadie. ¿a qué velocidad iba?” Mira a la mamá del Che, y al día siguiente para otro país. Nosotros llega-¡Y estaba haciendo un frío terrible!, soplaba mu- mira la cara de esa mujer, ¿ah? ¡Qué cara!, ¿no? mos a Vietnam, pasamos el día con el Presidente,cha brisa fría, aquella noche en Córdoba. ¡Qué carácter! Esa es la hermana mayor, está una cena nos ofreció. Y nos fuimos a descansar Al día siguiente, en otro momento memorable, viva. La otra niña, la chiquita, ya murió. Ahí está un poco como a la media noche. Pero muy tem-inolvidable, fuimos a la casa donde se crió el Che la embajadora de Argentina en Venezuela. Mira, prano había que estar ya listo, a las siete de la ma-Guevara, allá en Alta Gracia, muy cerca de Cór- Fidel buscando la vuelta pa’ preguntar, porque ñana, para rendir honores al Monumento de losdoba. Recorrimos juntos una hora por carretera, es un preguntador que no tiene límites, vale. Mártires y después ir al mausoleo donde tienenviendo la campiña argentina. Pasamos la tarde Mira, yo estoy tratando ahí de desviarlo, pero él a Ho Chi Minh; intacto lo tienen, al camarada, alen la casa donde vivió el Che, apareció un grupo no, él estaba era con la pobre señora. Ese fue un Tío Ho. Después, las reuniones con el presidentede amigos del Che, amigos de la infancia, pasa- día memorable, inolvidable, grandioso, de mu- y salir de Vietnam. Nos tocaba volar como catorcemos un rato inolvidable. Cuando usted conozca cho sentimiento. horas hasta África. Entonces, me levanto, voy ala Fidel Castro, le va a hacer cien preguntas en los baño, me estoy vistiendo, prendo el televisor. Losprimeros cinco minutos. Él quiere saber de todo. muchachos se llevaron un equipito que tú lo co-Entonces estaba allí la señora de la casa donde vi- Re galo de cumple años nectas con el televisor y tú ves en la pantalla gran-vió el Che, que hoy es un museo, explicándonos, y de Venezolana de Televisión en vivo, por Internet.mucha gente. Y la señora explicando: “Mire, esta Dos días antes de su repentina enfermedad re- Bueno, así que yo pendiente del país.es la foto del Che”, y no sé qué más. cibí esta nota de Fidel en Moscú. Me mandó un Estaban dando “La Hojilla”, en vivo, eran las Fidel le preguntó: “¿Y esta casa la construye- mensajero con esta nota. Casualidades, ¿no? Fi- seis de la mañana en Hanoi. Cuando me estoyron en qué año?”, “¿para qué la construyeron?”. del es un detallista insigne. El regalo de mi cum- poniendo la camisa ahí, prendo el televisor y veoY la señora empieza: “Bueno, la construyeron, pleaños me llegó a Moscú el día de mi cumplea- al asistente directo de Fidel, leyendo algo. Ibapara...”; ella quería explicar las cosas del Che Gue- ños. Él es así, tiene que llegar el día, no un día o por la mitad, así que no oí lo primero, peor paravara, pero Fidel, no. Fidel quería era saber cuán- tres días después. Él mandó a alguien a llevarme mí, porque digo: ¡Dios mío! ¿Qué pasó aquí? Yodo construyeron la casa, de dónde es la madera mi regalo y me lo entregaron el 28 de julio con dije: “Es que estoy soñando”. Yo oigo cuandocon la que la construyeron, quién fue el primer una carta, y además una nota de puño y letra, leen: “Le transfiero el poder...”, tal, y tal, perohabitante. Y la señora buscando las respuestas cosas que no puedo leer aquí. no oigo la causa. ¡Cónchale! ¡Dios mío!, y ya no
  • 56. 58 CUENT OS D EL ARAÑEROtenía tiempo porque tenía que salir de inmedia- rres, bueno, y a cuánto le vendíamos a Brasil el tros veníamos en carro, yo me paro: “¡Epa, mu-to. Empiezo a llamar, andaba mi hermano Adán kilovatio por hora. chachos!”, “Chávez”, me dicen los muchachos,con nosotros en la gira, que es embajador en La Ahí le respondimos casi todas las preguntas. “¿qué hace por aquí?”. “Bueno, chico, por aquí”Habana, como tú sabes, y le dije: “Adán, quéda- Pero cuando íbamos en el lago, navegando en la “¿Y para dónde van?”. Y me dicen: “Allá, mira,te, porque yo tengo que irme”. Pero, ¿cómo me canoa, me dijo: “Chávez, ¿qué velocidad tú crees allá en aquella montaña está nuestra escuela”,voy, con esta angustia? ¿Qué pasó en Cuba? Yo que trae el agua allá en la cascada?”. Me dieron un tecnológico “y tenemos que ir a presentar unno sabía más nada. ganas de empujarlo al agua. ¿Qué voy yo a sa- trabajo”. Por ahí no hay transporte. Ellos hicie- Y Adán se quedó en el hotel haciendo las lla- ber? “Pero calcula, echa un cálculo allí de cuan- ron la carreta de palo y una vieja mula de esasmadas. Y le dije: “Tú me alcanzas más adelante do viene cayendo el agua, no es muy difícil, tú buenas pa’ allá, pa’ arriba compadre. Eran comoy me dices algo, por favor”. Así que yo llegué a haces así y más o menos calculas. Calcula tú”, las ocho de la mañana “¿Y a qué hora es la pre-la plaza aquella de los mártires y después nos me dijo: “Debe venir como a 300 kilómetros por sentación del trabajo?” “A mediodía nos citó elfuimos a ver al camarada Ho Chi Minh. Imagí- hora y cuando está llegando abajo 350”, respon- profesor” “¿Cuándo regresan?”. “Regresamosnate el impacto mío cuando veo a Ho Chi Minh, dí. Pero después me dice: “¿Y qué profundidad esta tarde”. Esa es voluntad de superación, dey yo en la cabeza: “¡Dios mío, yo no te quiero ver tendrá este lago?”. “Tendrá como 15 metros”, yo lucha, porque es un pueblo que está bloquea-así, Fidel!” Y Adán llegó luego y me explicó. Bue- inventando. “¿Y la temperatura del agua?”. “Bue- do por los yanquis, bloqueado duro. Les nieganno, después yo pude hablar con algunos de los no, no sé, chico, será como 20 grados”. Entonces, muchas cosas, le sabotean muchas cosas.compañeros en Cuba y me quedé un poco más mete el dedo en el agua y dice: “No, 17,5 grados”. En eso estoy hablando con los muchachos ytranquilo, pero por supuesto, muy preocupado ¡El colmo de los colmos! ¡El preguntador sin fin! oigo un ruido en la montaña, en el monte quetodos esos días y noches de la gira. viene. Aparece un hombre con una mula, y los muchachos cuando me vieron se sorprendie- Te e xhort o a que continúe s ron mucho, cosa natural y “¡Epa, Chávez, qué ¡ El c o lmo d e los c olmos! hace!”. El hombre aquel no. Me sorprendí de la A veces uno se cansa, y Fidel se enteró que yo imperturbabilidad de aquel ser humano. Él bajaEl próximo domingo es trece. Bueno, será un Aló hice algún comentario de un cansancio como es- en la mula y me ve: “Chávez”. Pero imperturba-Presidente especial, dedicado a tu cumpleaños, piritual, no tanto físico, porque uno se acuesta ble se bajó de la mula, nos dimos la mano. ¿SabeFidel, ochenta años. Hay que recordar que Fidel, un ratico y pone los pies pa’ arriba. El cansan- lo que me dijo? Como si me hubiera leído no sé,precisamente aquí en el estado Bolívar, cumplió cio espiritual es el más duro, ustedes saben. Y yo no sé si fue que Fidel lo mandó. Estoy segurosetenta y cinco. ¡Ah!, esa vez me tenía loco a pre- Fidel se enteró, me mandó un mensaje: “Quie- que no. Estaba mi hijo conmigo. Aquel hombreguntas. Él empezó a preguntar y a preguntar, y ro verte”. Aproveché un momentico y pasé por me dijo: “Chávez, en tu lucha no tienes derechoyo te mandé a llamar a ti (gobernador Francisco allá. Pero antes de ver a Fidel, di unas vueltas a cansarte. Te exhorto a que continúes”. Y yo leRangel), y después tú mandaste a llamar a un por un pueblo y qué cosa no, cuando estoy pa- digo: “¿De dónde tú sacas ese exhorto?” “No sé,técnico, porque él quería saber. Bueno, primero rado hablando con unos muchachos que iban es lo que se me ocurre decirte”. Y entonces meel tendido eléctrico, que lo inauguramos el día en una carreta, eso fue lo que me hizo que me dijo: “Soy pastor evangélico. Dios te puso aquísiguiente. Él estuvo preguntando cuánto valía un parara. ¿Saben? Ver al pueblo luchando aquí o en esta esquina y llegué yo y eso fue lo que mekilovatio, en cuánto salió construir cada torre, en allá en cualquier parte. salió del alma. Te exhorto a que continúes”. Ycuánto salía el kilómetro de cable, cuántos ca- Unos muchachos muy jóvenes en una carreta después Fidel me lo repitió: “Te exhorto a quebles eran, la tensión de los cables, cuántas to- tirada por una mula, montaña pa’ arriba. Noso- continúes”.
  • 57. TESTIMONIO GRÁFICOEn Barinas, junto a su hermano mayor, Adán Chávez. El arañero de Sabaneta. En la escuela “Julián Pino” de Sabaneta. El “arañero” en Sabaneta con sus amigos Iglesis, Lucio y Dinora. Aquel “Bachaco” o “Tribilín” llegó a la Academia Militar con la ilusión de ser pelotero de Grandes Ligas. El “nuevo” Tribilín.
  • 58. 60 CUENT OS D EL ARAÑERO El Subteniente… Arpa, cuatro y maracas… El día que se graduó de la Academia Militar, con sus padres. Con los hijos mayores (Hugo, María Gabriela Caimanera en Fuerte Tiuna, junto a su hija Rosinés y Rosa Virginia) en el Balcón del Pueblo. —a la izquierda— y su nieta Gabriela. Familia Chávez en Miraflores con sus padres, hijos y El Alférez Chávez animando elección de Reinas. nietos. Detrás, de izquierda a derecha, los hermanos Adán, Argenis, Ignacio (“Nacho”), Adelis y Aníbal.
  • 59. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 61 El zurdo Hugo Chávez, primero a la derecha abajo, miembro del equipo de la Academia Militar. XIV Juegos Inter-Institutos Militares, marzo de 1972. ¿Bola o strike? ¡Quieto en tercera!El “arañero” Brigadier (segundo a la derecha, arriba). El Teniente. “Furia”… En maniobras militares, cuando se forjaba el movimiento revolucionario.
  • 60. 62 CUENT OS D EL ARAÑERO Pedro Pérez Delgado, Maisanta, “el último hombre a caballo” (a la derecha). En la cárcel de Yare. Rostro de El Libertador, obtenido a través de reconstrucción facial en tercera dimensión. “Recuerdo muy claramente el día que salí de prisión, 26 de marzo de 1994. (…) Recuerdo haber dicho: ‘Me voy a las catacumbas del pueblo’”. Pese a los barrotes, continuaron los aprestos revolucionarios.
  • 61. HUG O CHÁV E Z F RÍAS 63 Abrazado a la masa A ritmo de joropo. Al rescate de las víctimas de la tragedia de Vargas. Diciembre de 1999.“A Génesis la mandé para Cuba. La pasearon, la hicieron pionera. Fue feliz hasta el último día de su vida”.
  • 62. 64 CUENT OS D EL ARAÑERO “Yo lo que soy es un soldado” “Tú y yo somos dos tipos que andamos por ahí”. En la casa del Che en Córdoba, Argentina, el 22 de julio de 2006. Con los estudiantes, Hugo Jr y el Pastor de la montaña cubano.