Una luz en la oscuridad

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Lobsang Rampa: "Una luz en la oscuridad"

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Una luz en la oscuridad

  1. 1. UNA LUZ EN LA OSCURIDAD El débil y vacilante destello de catorce pequeñas can-delas se manifiesta en el mundo y entrega a innumerablespersonas algo de la luz del conocimiento astral. La luz del sol se desvanece. El fin del día se aproximarápidamente. A escondidas y a traición, la oscuridad en-vuelve al mundo cada vez con mayor rapidez. Pronto la luz de la libertad se extinguirá durante algúntie mpo, mie n tr as l a human id ad p ien sa e n l as opor tun i-dades perdidas y lamenta las advertencias que desatendió. Pero hasta en la hora más oscura habrá destellos depequeñas candelas que traerán esperanzas al mundo ago-biado. La hora más oscura precede al amanecer, y no hallegado todavía. La tristez a y el desalien to gener ados por los maloshombres que usurpan el poder se verán disminuidos por elconocimiento de que todo el sufrimiento ha de pasar y laluz del sol brillará una vez más. Una luz en la oscuridad tal vez ilumine a algunos y lleveesperanza a otros. La luz del sol cede su lugar a la oscuridad,y la oscuridad cede su lugar a la luz del sol; pero, aun enla más profunda oscuridad, una luz puede mostrar el ca-mino.
  2. 2. De un admirador—Eres viejo, padre Rampa —exclamó el hombre joven—, yhas difamado a la prensa durante demasiado tiempo. Lascandelas que encendiste resplandecen cerca y lejosirradiando luz como una estrella que da la bienvenida.—Eres viejo, padre Rampa —clamó el hombre joven—. Dejade escribir a máquina, ya es la hora de tu muerte. Tuvida ha sido dura y tus experiencias desagradables, ¡perolas candelas que encendiste NUNCA se apagarán!—Eres viejo, padre Rampa —dijo el hombre joven—.Tus candelas arderán largo tiempo después que hayas muerto.Las verdades que enseñaste enriquecerán nuestro camino.¿FUERON las duras experiencias que padeciste una pagaexcesiva?Liberado del sufrimiento, liberado del dolor,liberado de las preocupaciones del "mañana",liberado de los afanes de esta mala tierra,l i b e r ad o d el c i cl o d e l o s " i nt er m i nab l es" nu evo sn a c imientos, la llama de TU vida vacila y un día terminará,¡pero las candelas que TU encendiste NOS mostrarán elcamino! (Con excusas a todos y a cada uno de los que merecen una excusa.)
  3. 3. CAPITULO I Las sombrías nubes descendieron del acerado cielo ycomenzaron a llorar. Un tenue velo de acompasadas gotasse deslizó rápidamente a través de los sucios techos deMontreal y se convirtió en negros riachuelos de hollín enlas canaletas cargadas de desperdicios. La intensidad delaguacero aumentó: el remolineante temporal borró losp u e n t e s , l o s a l t os y f e o s e d i f i c i o s , y h a s t a e l p u e r t omismo. De repente, los árboles se inclinaron y el agua cayócopiosamente de las hojas aplastadas y formó espumososcharcos sobre el escaso pasto. A la distancia, un barcohizo sonar su sirena de un modo desesperado, como silamentara entrar nuevamente en Montreal, la ciudad de lasdos lenguas. Los gatos se sentaron malhumorados delante de lasventanas empañadas preguntándose si el sol volvería abrillar otra vez. Afuera, sobre el camino inundado, unejemplar roto de un diario de lengua francesa fue arrastra-do por el viento a su legítimo hogar en una alcantarilladonde momentáneamente detuvo el flujo del agua y luegodesapareció en medio del sonido de un rápido borbolleo. El viejo ómnibus azul siguió avanzando con el motorque rugía y las ruedas que lanzaban penachos de aguadesde el camino inundado. Se oyó un estrépito cuandopenetró en el hueco junto a la oficina. Sacudiéndose ybamboleando se abrió camino trabajosamente a través dela oscuridad y giró hacia la derecha, sumiéndose en elsilencio. Surgió el tedioso estruendo del carro de basuraque avanzaba pesadamente a lo largo del camino. Unaforma colosal se esbozó levemente a través de las tinieblas 9
  4. 4. LOBSANG RAMPAsin luz y luego, a no ser por el golpeteo de la lluvia, hubopaz. El anciano en la silla de ruedas buscó a tientas laperilla de la luz al alejarse de la ventana sobre la que sehabía condensado vapor. Con la luz encendida se volviótristemente hacia la pila de cartas que aún debían ser con-testadas. —Preguntas, preguntas, preguntas —murmuró—. ¿Acasocreen que soy una agencia consejera gratuita para todo,desde la concepción hasta la muerte, incluida una buenadosis del más allá? La carta de la "dama" de una gran ciudad norteame-ricana era interesante. —He leído todos sus trece libros —escribía ella—. UnBUEN autor hubiera dicho eso y más en medio capítulo. ¡Caramba, señora! Bueno... ¡GRACIAS! Pero aquíaparece una muy, MUY enojada representante de la libera-ción femenina de Winnipeg. No me quiere para nada: creeque ODIO a las mujeres. Bueno, de todos modos, ella noes una mujer. Por su lenguaje más bien se parece a unpeón borracho. ¿Mujeres? Yo las AMO. Hombres y mu-jeres no son sino los lados opuestos de "la moneda". ¿Porqué HABRIA de odiarlas? Pero, ¡qué quisquillosas sonalgunas de ellas! S i n e m b a r go , l a p e q u e ñ a m i n o r í a n o i m p o r ta . L amayoría, alrededor del noventa y nueve por ciento (esverdad), se interesa sinceramente por lo que escribo y sim-plemente "ama" mis candelas. Quiere saber más sobretodos los aspectos de la metafísica. Quiere saber cómolevitar, cómo teletrasportar, cómo hacer ESTO y cómohacer AQUELLO. Un número bastante grande de personas se interesacada vez más por la búsqueda de agua con horquilla ypéndulos.. He aquí la carta de una persona que vio a unhombre atravesar un campo sosteniendo una horquilla qued e p r o n t o s e s a c u d i ó v i o l e nt a m e n t e . E l c o r r e s p o n s a lme dice que esta persona era un adivinador de agua, y mepide que por favor le diga si hay algo de cierto en esteasunto de buscar agua con horquilla y utilizar un péndulo. 1 10
  5. 5. UNA LUZ EN LA OSCURIDAD Sí, es indudable que buscar agua de esta manera esverdad si se sabe cómo utilizar la varilla de avellana u otrarama con horqueta y es indudable que también hay algode cierto en los péndulos, siempre que la persona sepa loque hace y no se limite a fingir a fin de impresionar alincauto. En primer lugar, debemos conocer la causa de estascosas. En una época en que la radiofonía es tan común,no resulta difícil aceptar que existen ciertas corrientes, ociertas ondas, que una persona no puede detectar sin unintermediario. Por ejemplo, en torno de nosotros se agitapermanentemente una horrible conmoción que afortuna-damente no podemos escuchar; ondas de radio vienen detodas partes: A M, F M, ondas largas, ondas cortas, altafrecuencia y ultra alta frecuencia. Para el cuerpo humanomedio es como si no existieran, porque sin un aparatoespecial o condiciones especiales no es posible percibirlas.Pero si colocamos un misterioso equipo entre las ondasque llegan y el parlante o el tubo de televisión, entoncesrecibiremos ruido o imágenes. El misterioso aparato gene-ralmente se conecta con algún elemento (la antena) querecibe las ondas entrantes y luego las conduce al interiorde la misteriosa caja donde toda suerte de alambres, pe-dazos de cobre y mica o papel, etc., ordenan el embrolloy "detectan" una señal coherente. Esta pasa entonces aotra sección de la caja donde se la amplifica y se reducesu velocidad de frecuencia a un nivel en que puede sercaptada. Del amplificador pasa a la etapa de salida, y allíse obtiene algo que se aproxima más o menos al ruidooriginal o a la imagen original. Por supuesto, ésta es unatremenda simplificación porque además de las señales quellegan, debemos contar con un método para recogerlas,detectarlas, amplificarlas y convertirlas en "salida". Y nodebemos olvidar que también es necesario tener un mé-todo para sintonizar la frecuencia o longitud de onda quese desea escuchar u observar. La r ad io fon ía y la b úsq u e da de a g ua s e a s em ej a nmucho. Las señales que recibimos al buscar agua con lahorquilla. .. ¡Oh! ¡Olvidémonos de la horquilla! En rea- 11
  6. 6. LOBSANG RAMPA lidad, a menos que una persona vaya a buscar agua en el"allá cercano" no tiene por qué recurrir a ramas de ave-llana, "ramas" de aluminio o cualquier otra versión mara-villosa de aquéllas. Es mucho mejor y más convenienteutilizar un péndulo, que realiza todo lo que puede haceruna varilla adivinadora y mucho más. Por eso nos referi-remos a los péndulos porque, a menos que se trate de ungranjero de la parte más salvaje de Australia donde tal vezsea posible cortar una rama adecuada en cualquier momen-to, no tiene sentido cargarse con una gran cantidad demadera. Un péndulo es una masa de material adosado a algoque no limitará sus movimientos. Un poco más adelanteexaminaremos distintos tipos de péndulos pero, básica-mente, las radiaciones que un péndulo puede indicar sonen cierto modo similares a las radiales, trasmitidas portodos y cada uno de los materiales a medida que se des-componen o se aprestan a cambiar de estado. Sabemos,por ejemplo que, a lo largo de incontables años, el radiose convierte en plomo y que toda materia es una horda demoléculas que salta como pulgas sobre un plato caliente.Cuanto más pequeñas son las pulgas, más rápidamentepueden saltar y, a la inversa cuanto más grandes son, máslentos y pesados resultan los movimientos. Lo mismosucede con la materia. Todo tiene su número atómico, osea el número de átomos que indica la lentitud o la rapi-dez con que va a vibrar. Por consiguiente, todo lo quehacemos al trabajar con un péndulo es sintonizar algunasvibraciones atómicas, y si sabemos cómo actuar, podremosdecir de qué se trata y dónde está. En el caso de la radio se cuenta con un sistema deantena que absorbe o atrae o intercepta (úsese la denomi-nación que se quiera) las ondas que atraviesan la atmósfera yque tal vez reboten en la capa Heaviside o en la capaAppleton. Pero, además, hay un cable a tierra que hacecontacto con la onda terrestre porque en todo debe haberdos cosas: lo positivo y lo negativo. Puede considerarse laonda terres tre como negativa y la onda del aire comopositiva. Así, en materia de péndulos, el cuerpo humano 12
  7. 7. UNA LUZ EN LA OSCURIDADrecoge la onda del aire cuando la antena y los pies seponen en contacto con el suelo y actúan como la co-nexión a tierra. Para trabajar correctamente con el pénduloes necesario mantener las yemas de los dedos de los piessobre el suelo, a menos que se utilice otro método de hacerla conexión con la corriente terrestre. Por supuesto, la utilización de un péndulo representala simplicidad misma, aún más simple que la simplicidad, sisabemos P O R Q U E una cosa fu nciona. P o r e s o ustedrecibe esta larga colección de palabras que a primera vistapodría parecerle un galimatías, pero que no lo es. Hastaque usted no sabe qué está haciendo, no puede decir cuándolo está haciendo. ¡Los péndulos funcionan realmente! Muchos japone-ses determinan el sexo de criaturas que aún no han nacidomediante la utilización de un péndulo, empleando paraello un anillo de oro suspendido de un pedazo de piolín ohilo, y sosteniéndolo sobre el estómago de la mujer emba-razada. La dirección o el tipo de movimiento indica elsexo de la criatura por nacer. Entre paréntesis, muchoschinos y japoneses utilizan un péndulo para establecer elsexo de los huevos. Un aparato de radio usa la corriente eléctrica para re-producir el sonido emitido desde alguna estación distante.Los aparatos de televisión hacen lo propio para reproducirun simulacro aproximado de la imagen trasmitida desdeuna estación distante. De la misma manera, si se trata debuscar agua con una varilla o de utilizar un péndulo ocualquier otra cosa, debemos tener ante todo una fuentede corriente, y la mejor fuente de corriente que podemosutilizar es el cuerpo humano. Después de todo, nuestroscerebros son realmente baterías acumuladoras, conmuta-dores telefónicos y toda suerte de cosas similares. Pero lomás importante es que constituyen una fuente de corrienteeléctrica que satisface todas nuestras necesidades y nospermite "detectar" los impulsos, haciendo de ese modoque un péndulo se sacuda, se arremoline, gire, oscile, orealice toda otra suerte de cosas extrañas. Por consiguiente,para trabajar con un péndulo, debemos contar con un 13
  8. 8. LOBSANG RAMPAcuerpo humano, y un cuerpo humano vivie nte. No sepuede atar un péndulo a un gancho y esperar que fun-cione, porque no habría una fuente de corriente. Tampoco serviría atar nuestro péndulo a un gancho yproporcionarle corriente, porque ésta debe tener impulsosque varían de acuerdo con el tipo de acción deseado. Asícomo en la radio aparecen notas altas, notas bajas, notasfuertes y notas suaves, también con un péndulo debe te-nerse la necesaria variación de corriente para hacer "lonecesario". ¿Quién hará variar la corriente? Por supuesto, el su-peryó, el más brillante ciudadano que tenemos en tornode nosotros. Usted que lee esto sólo es consciente en unadécima parte, de modo que, conociéndose a sí mismo,piense en lo brillante que sería si pudiera poner de mani-fiesto las restantes nueve décimas partes de la conciencia.Usted puede, por cierto, reclutar a su secretario, el sub-consciente, que es brillante: conoce todo lo que usted haconocido, puede hacer todo lo que usted podría hacer, yrecordar todo incidente particular desde mucho antes desu nacimiento. Por consiguiente, si pudiera llegar a su sub-consciente, usted llegaría a conocer una enorme cantidadde cosas. Usted con práctica y con confianza, puede alcan-zar su subconsciente, que también puede entrar en con-tacto con otras mentes subconscientes. En verdad, no haylímites para los poderes de la mente subconsciente y,cuando ella se alía con otras similares, entonces se obtie-nen resultados positivos. No podemos simplemente llamar a un número telefó-nico y solicitar hablar con nuestro subconsciente, porquedebemos considerar esa mente como algo similar a un pro-fesor muy distraído que constantemente está ordenando,acumulando y adquiriendo conocimientos, tan ocupadoque no puede preocuparse por otras personas. Si se lomolesta lo suficiente en la forma más cortés, entonces talvez responda a sus requerimientos. Por consiguiente sedebe, ante todo, familiarizarse con el subconsciente. Todala cuestión reside en que éste es la mayor parte de ustedmismo, la parte más considerable de usted mismo, por lo 14
  9. 9. UNA LUZ EN LA OSCURIDADcual le sugiero que le dé un nombre. Llámelo como quieracon tal de que el nombre sea aceptable para usted. Supo-niendo que sea masculino, se podría (sólo como ilustración)utilizar el nombre de "Jorge". O, si se trata del subcons-c i e n t e d e u n a m u j e r , e n t on c e s s e p o d r í a d e c i r " G e o r -gina". Toda la cuestión reside en que usted debe teneralgún nombre definido que enlaza inseparablemente con susubconsciente. Así, cuando quiere entrar en contacto conél, podría decir por ejemplo: "Jorge, Jorge, necesitomucho su ayuda, qui ero que tra baje conmi go, quieroque... (aquí especifica lo que quiere) y recuerde, Jorge,que en realidad somos una unidad y lo que usted hace pormí lo hace también por sí mismo". Esto debe repetirselenta y cuidadosamente, y con una gran concentración.Repítalo tres veces. La primera vez, "Jorge" probablemente encogerá sushombros mentales y dirá: " ¡Oh! , ese tipo fastidioso, memolesta de nuevo cuando tengo tanto que hacer". Y vol-verá a su trabajo. La próxima vez que usted insista, leprestará más atención porque se siente molestado, perotodavía no hará nada. Pero si usted repite por tercera vez,"Jorge", "Pedro", "David" o "Guillermo", o quienquieraq u e f u e re , s e d a r á c u e n t a d e q ue v a a i n s is t i r h a s t aobtener algún resultado y, por lo tanto, suspirará metafóri-camente y le proporcionará ayuda. Esta no es una fantasía, sino un hecho. Pretendo saberbastante sobre ello porque he procedido justamente asídurante más años que los que me interesa recordar. Mipropio subconsciente no se llama "Jorge", sino que tieneun nombre que yo no revelo a nadie, del mismo modoque usted no debe revelar a nadie el nombre de su sub-consciente. Nunca se ría o haga chistes sobre él, porqueesto es algo muy serio. Usted es sólo la décima parte deuna persona, y su subconsciente representa las nueve déci-mas partes, de modo que debe mostrarle respeto yafecto, poniendo de manifiesto que puede confiar en ustedporque, si no obtiene la cooperación de su subconsciente,entonces no hará ninguna de las cosas sobre las que escri-bo. Pero si practica lo que está leyendo, podrá hacerlo 15
  10. 10. LOBSANG RAMPAtodo. Por eso debe hacerse amigo de su subconsciente.Déle a él o a ella un nombre, y asegúrese de conservar esenombre como algo muy, muy privado. Usted puede hablar con su subconsciente, y será mejorsi lo hace lentamente y repite las cosas. Imagínese queestá hablando por teléfono con alguien que se encuentradel otro lado del mundo y que la línea telefónica es algopobre: usted debe repetirse y le resulta muy difícil hacerseentender. El que lo escucha del otro lado no es un idiotaporque tenga dificultades para comprender su mensaje,sino que en general, las comunicaciones son malas y, siusted supera esas dificultades entonces podrá descubrirque tiene un conversador muy inteligente, mucho másinteligente que usted. Cuando usted utiliza el péndulo (nos ocuparemos deesto con más detalle dentro de un momento), debe man-tener sus pies aplastados contra el suelo, de modo tal quelas yemas de los dedos estén en contacto con el piso, yluego decir algo semejante a: "Subconsciente (o el nombreque ha elegido), quiero saber qué debo hacer para teneréxito en tal o cual cosa. Si vas a poner en movimiento elpéndulo, hazlo oscilar hacia adelante y hacia atrás parai nd i c a r s í , y d e u n l a d o a o t r o p a r a i n d ic a r no , d e lmismo modo que un ser humano inclina la cabeza paradecir sí y la sacude para decir `no." Se debe trasmitirun mensaje similar tres veces, y explicar con mucha len-titud, claridad y cuidado lo que quiere que haga su sub-consciente y lo que espera de la prueba porque, si ustedno sabe lo que quiere, ¿cómo puede el subconsciente pro-porcionarle alguna información? En ese caso, su subcons-ciente tampoco sabrá nada. Si usted no sabe lo que quiere,no sabe cuándo lo encontrará. Comenzamos por la búsqueda de agua, de modo quenos ocuparemos primero de lo que llamamos el péndulopara buscar agua. Pero antes, una pequeña digresión. A losfines de esta enseñanza sería conveniente referirnos atodos los subconscientes como "Jorge". Como es tan pe-sado escribir "subconsciente" una y otra vez, nos limi-taremos a utilizar el nombre genérico de Jorge, de la 16
  11. 11. UNA LUZ EN LA OSCURIDADmisma manera que los pilotos llaman "Mike" a su pilotoautomático. Por consiguiente, Jorge será nuestro subcons-ciente colectivo. El péndulo para buscar agua debe ser una pelota dedos y medio a tres centímetros de diámetro. Es muchomejor si usted puede obtener un muy buen péndulo demadera, o de "metal neutral". Pero por el momento, ser-virá cualquiera con tal de que tenga las medidas indicadas.Usted debe conseguir aproximadamente un metro y mediode hilo como el que utilizan los fabricantes de botas paracoser las suelas, y que creo se llama hilo de zapatero. Ateun extremo al péndulo que tendrá una pequeña aberturaen la parte superior con esa finalidad, y una el otro extre-mo a una varilla o inclusive a un carretel de hilo. Enrolleluego todo el hilo al carretel de modo que, al sostenerloen la palma de su mano, el hilo que sostiene el péndulo seencuentre entre el dedo y el pulgar de su mano derecha—la mano derecha si escribe con esa mano, pero, si utilizaen cambio la mano izquierda, el péndulo estará, por su-puesto, en la mano izquierda—. En primer lugar tenemosque sensibilizar o sintonizar el péndulo al tipo particularde material que deseamos localizar. Supóngase que vamos abuscar una mina de oro. Ante todo se consigue un tro-cito de cinta adhesiva de una extensión de dos a trescentímetros y luego se coloca un muy pequeño pedazo deoro (por ejemplo, el raspado del interior de un anillo)sobre la cinta adhesiva y se la presiona levemente sobre elpéndulo. De esa matera, el péndulo tiene un pedacito deoro que lo sensibilizará a ese metal, y cuando digo "ras-padura" quiero decir que aun una muy pequeña partículaserá suficiente. Luego, coloque su anillo u otro pedazo de oro entresus pies a medida que se levanta. Párese con este oro —porejemplo, un anillo de oro o un reloj de oro— entre suspies y, lentamente, desenrolle el hilo de modo que el pén-dulo baje a aproximadamente medio metro de sus dedos.El péndulo en este punto debería girar en una direcciónsingular, esto es, hacer un círculo completo. Si eso nosucede, suba o baje un poco el hilo hasta determinar la 17
  12. 12. LOBSANG RAMPAlongitud en que el péndulo ha de oscilar más librementeante el oro. Una vez determinada la distancia —que puedeser de cuarenta y cinco a cincuenta o cincuenta y cincocentímetros o una medida similar—, haga un nudo en elhilo y anote la longitud exacta, por ejemplo: "Nudo uno— oro". Luego retire la muestra de oro con la cinta adhe-siva, levante el reloj o el anillo, y coloque un elemento deplata en el suelo, que puede ser una moneda o una piezade plata que le ha sacado a otra persona, pero debe ser deplata. También debe poner una partícula muy pequeña deplata sobre otro pedazo de cinta adhesiva y adherirlo alpéndulo. Trate nuevamente de encontrar cuál es la longi-tud correcta para la plata. Una vez hecho esto, efectúeotra anotación, por ejemplo: "Nudo dos — plata". Puedehacer lo mismo con diferentes metales o con otras sustan-cias. Si obtiene una tabla adecuada, entonces podrá diver-tirse mucho "explorando". Por lo general descubrirá que,en términos de longitud, lo primero que responde (unostreinta centímetros de longitud) es la piedra; con un hilomás largo obtendrá vidrio o porcelana, y con uno aún máslargo, elementos vegetales. Si sigue aumentando la longi-tud, conseguirá plata y plomo, y luego agua. Con unalongitud mayor, encontrará oro y luego cobre y bronce.Con el hilo más largo hallará hierro, a poco menos desetenta y cinco centímetros. Por consiguiente, si quieresaber lo que se encuentra debajo de usted, no tiene másque pararse allí y pensar ante todo en el metal que busca,adaptando la longitud del hilo a la distancia adecuada yavanzando muy lentamente. Es necesario insistir una y otra vez en que ustedDEBE decirle a "Jorge" precisamente lo que está hacien-do, o sea que quiere explorar para obtener oro, hierro,plata o lo que sea, y que por favor haga oscilar el péndulocuando perciba las radiaciones. En todo momento debepensar muy intensamente en lo que espera encontrar por-que, si, por lo contrario, se distrae y piensa en otra cosa,no obtendrá lo que quiere. A propósito de esto quiero decirle que, si, por ejem-plo, está buscando porcelana antigua y repentinamente 18
  13. 13. UNA LUZ EN LA OSCURIDADpiensa en mujeres, entonces obtendrá la reacción para eloro, porque la longitud del hilo para el oro y para lasmujeres es justamente la misma y, si una mujer piensa enlos hombres, entonces obtendrá la reacción como si hu-biera un diamante bajo el suelo. Esto, por supuesto, signi-fica que usted se engañará totalmente. Podría suceder que,tras haber obtenido la reacción para un diamante, ustedtomara el pico y la pala y, cavando, encontrara a un hom-bre muerto. Ahora bien, para uso cotidiano en el interior de la casaes aconsejable recurrir a un péndulo de cordel más corto,puesto que resulta incómodo que un metro o un metro ymedio de hilo se enreden todos los días. Por lo tanto,cuando se encuentre en casa, utilice un péndulo distinto.Los que pueden obtenerse comercialmente ya llevan unhilo o una cadena y si bien varía la longitud exacta, lacadena generalmente tiene quince centímetros. Pero estono tiene importancia. Supongamos que quiere saber algo, por ejemplo, si unapersona vive en cierta región. En este caso, se sienta anteun escritorio o una mesa, que deben ser ordinarios, sincajones ni nada por debajo porque, de lo contrario, elpéndulo experimentará la influencia de lo que se encuen-tre en el cajón, por ejemplo un cuchillo de cocina o unanillo de oro o algo por el estilo, y en ese caso el péndulo,por intensamente que usted se concentre, se verá influidopor el "tema" equivocado. Por consiguiente, siéntese fren-te a una mesa se ncill a y tenga a l alcance de la manoalgunas hojas de un simple papel blanco ordinario. Luego,dígale al péndulo, o más bien a "Jorge", exactamente loque quiere. Por ejemplo: "Mira, Jorge, quiero saber siMaría Bugsbottom vive en esta zona. Si la respuesta espositiva, por favor, haz oscilar el péndulo hacia adelante yhacia atrás y, si es negativa, por favor sacúdelo de un lado aotro". Luego coloque su hoja de papel blanco a la derecha dela mesa, y escriba "sí" en la parte superior alejada deusted y en la parte inferior cercana a usted, y "no" en elextremo derecho y en el extremo izquierdo de la hoja; en 19
  14. 14. LOBSANG RAMPAel centro haga una pequeña X para señalar el lugar sobreel que va a sostener el péndulo, o sea, a unos cinco centí-metros sobre ella. Siéntese cómodamente. No importa si tiene o no pues-tos los zapatos, pero debe apoyar los pies sobre el piso yno sobre las varillas de la silla. Apóyelos totalmente contrael piso, de modo que las yemas de los dedos estén encontacto con él. Luego consiga un mapa de la zona de-seada y ábralo a su izquierda, contando así con una hojablanca de papel a la derecha y el mapa a la izquierda. Enprimer lugar, recorra con el péndulo toda la superficie delmapa diciendo: "Mira, Jorge, ésta es la superficie de mimapa. ¿Se encuentra María Bugsbottom en algún lugardentro de esta zona? ". El péndulo se trasporta sobre elmapa a aproximadamente cinco centímetros de la super-ficie. Cuando ha cubierto toda el área, diga: "Jorge, ahoravoy a iniciar la investigación. ¿Me ayudarás, Jorge? ¿Indi-c a r á s s í o n o s e g ú n s e a el caso ? " . Lu ego ( si u st edutiliza la mano derecha), apoye cómodamente el cododerecho sobre la mesa y suspenda el péndulo por su hilo ocadena entre su pulgar y el dedo índice (el dedo con queseñala). Cuide de que el péndulo se encuentre a cincocentímetros sobre la X. Debe recordar que todo se inviertepara los zurdos, pero la mayoría de las personas seguirá lasinstrucciones tal como han sido hechas. Después de realizados los preparativos —y teniendo laseguridad de que no va a ser interrumpido—, dígale aJorge que ahora está listo para comenzar a trabajar. Mireel mapa y siga con el dedo índice el camino sobre el quecree que puede vivir María Bugsbottom. Dirija ocasional-mente una mirada al péndulo, que podrá oscilar de unlado a otro aparentemente sin sentido pero, si usted llegaal lugar en que cree que vive su amigo o enemigo, enton-ces el péndulo hará una decidida indicación afirmativa onegativa. Es útil emplear primero un mapa en pequeña escala, afin de cubrir un área mayor pero, si recibe algún tipo deindicación —como si Jorge dijera: " ¡Caramba! Esta es unárea grande. Necesito un acercamiento mayor"—, entonces 20
  15. 15. UNA LUZ EN LA OSCURIDADconsiga un mapa en gran escala, a fin de poder, con lapráctica, ubicar cualquier casa individual. Después de cada prueba, usted debe remplazar su hojade papel blanco por otra; a aquella podrá utilizarla paraescribir cartas o cualquier otra cosa, pero no para otralectura, porque está impregnada de las impresiones produ-cidas por lo que estaba tratando de descubrir de modoque, si trata de repetir una lectura, la segunda se veráinfluida por la primera. Eso es todo lo que hay que hacer. Pero no, tal vez no sea todo, porque en realidad debeformular sus preguntas adecuadamente. Jorge es un indi-viduo ingenuo que no entiende de bromas y es extremaday excepcionalmente literal. Por consiguiente, no se gananada con decir: "Jorge, ¿puedes decirme si María Bugs-bottom vive ahí? ". Si usted formula una pregunta comoésta, la respuesta será "sí", porque Jorge puede decirleque María Bugsbottom vive ahí, PUEDE hacerlo. Y eso eslo que usted pregunta. Con una pregunta de este tipousted quiere averiguar si el péndulo puede informarle;usted no pregunta si ella realmente vive allí en ese mo-mento. Por consiguiente, cualquier pregunta debe formu-larse de tal manera que no confunda a Jorge. La mayor dificultad en toda la cuestión es formular laspreguntas de manera que no tengan doble sentido y pue-dan ser entendidas hasta por los tontos. En cualquier pre-gunta del tipo: "¿Puede usted decirme. ..? ", la respuestaserá "sí" o "no". La otra parte de la pregunta —"¿siMaría Bugsbottom vive allí? "— quedará sin contestar, por-que la primera habrá absorbido el interés de Jorge. Por lotanto, hasta que tenga más práctica, le conviene escribirprimero las preguntas y examinar las palabras para com-probar si la pregunta no es clara o puede ser consideradacomo ambigua o de doble sentido. Lo repito en grandesletras mayúsculas: USTED DEBE ESTAR SEGURO DE LA PRE-GUNTA ANTES DE FORMULARLA. Por supuesto, cuando se tiene alguna práctica, es bas-tante fácil encontrar personas. Usted debe contar con unmapa en pequeña escala y un mapa en gran escala de lazona en que supuestamente ha desaparecido la persona. 21
  16. 16. LOBSANG RAMPA¿Se trata de un muchacho grande o de una niña pequeña?¿Es pelirroja, rubia o de pelo negro? ¿Qué sabe ustedsobre ella? Usted debe darse las instrucciones más comple-tas posibles porque, una vez más, a menos que sepa lo queestá buscando, no sabrá cuándo lo ha encontrado. A veces puede suceder —por ejemplo, cuando está obli-gado a gua rdar cama— que no pueda apoyar los piessobre el suelo. Ese es mi problema, y por ello dispongo deuna varilla de metal de unos setenta y cinco centímetrosde largo, que sostengo como la antena de una radio por-tátil. En realidad, de eso se trata: de una antena de radioportátil, con la cual recojo la onda exactamente de lamisma manera como lo haría una persona que tuviera másmovilidad. Cuando recojo impresiones de un mapa o una carta,utilizo un pequeño lápiz impulsor, de metal, y toco lacarta o el mapa; entonces el péndulo comienza a balan-cearse y me da una respuesta. Nunca, nunca, nunca deje que otra persona toque supéndulo, porque éste debe estar saturado de sus propiasimpresiones. Debe tener varios péndulos, uno de madera,otro de metal neutral —esto es, algo similar al metal deimprenta— y tal vez uno de vidrio o de plástico. Inclusive,uno hueco a fin de colocar adentro una muestra en lugarde pegarla con cinta adhesiva. Pero descubrirá que unpéndulo es más sensible que todos los demás para las cosaspersonales, y usted podrá hacerlo aún más llevándolo con-sigo mismo y saturándolo con sus propias impresiones. Siasí procede y no deja que ot r a persona lo utilice o lotoque, advertirá que posee algo tan potente y útil como elradar para los aviones en una noche neblinosa. El péndulo no puede equivocarse . Jorge no puedeequivocarse. Pero usted sí puede. Usted puede equivocarseen la forma como formula sus preguntas y en la interpre-tación de las respuestas. Ahora bien, con las computadorasdebe utilizarse un lenguaje especial porque, de lo con-trario, no pueden interpretar lo que se está buscando. Porconsiguiente, piense que su péndulo es una computadora yformule sus preguntas en forma tan clara y unívoca que 22
  17. 17. UNA LUZ EN LA OSCURIDADno pueda presentarse ninguna posibilidad de error porqueel péndulo sólo puede indicar "sí" o "no", aunque tam-bién incertidumbre mediante la figura de un ocho. Tambiénseñala el sexo de una persona o de una cosa porque, lamayoría de las veces, para un hombre puede rotar cir-cularmente hacia la derecha, es decir, en el sentido de lasagujas del reloj, pero para una mujer rotará circularmentehacia la izquierda en sentido contrario a las agujas delreloj. Si el hombre es afeminado, el pobre péndulo podráequivocarse. Pero, en realidad no se equivoca sino que,simplemente, indica que el hombre es más mujer que hom-bre, y que no tiene más que los atributos necesarios, comose diría en los mejores círculos, que le permiten pasarfisiológicamente como ejemplar masculino. Todos sus pen-samientos pueden ser femeninos, y, en este sentido, elpéndulo es un juez mucho más preciso que los mejoresmédicos. Debo insistir en esto: asegúrese de que sus manosestén limpias antes de utilizar el péndulo. Si ha estadotrabajando en el jardín o apagando la colilla de un ciga-rrillo en una maceta, entonces recibirá una indicación parala tierra contenida en los poros de sus dedos. Por lo tanto,asegúrese de que sus dedos y sus manos estén limpios y deque también la mesa esté limpia. Por ejemplo, si usted seda vuelta y descubre que un gato grande y gordo estásentado en una hoja de papel blanco, deberá utilizar unahoja diferente. Con un péndulo y práctica, usted sabrá cómo buscarminerales sobre la base de un mapa. Si lo desea, podráencontrar oro adosando al péndulo una pequeña partículade ese metal. Entonces, deslice su dedo a lo largo delmapa hasta el lugar en que cree que puede haber oro, ypiense intensamente en él hasta excluir todo otro pensa-miento. O, si busca plata, piense intensamente en ellahasta el punto de excluir todo lo demás. Todas estas cosasson muy simples, pero hasta que se acostumbre a ellas,tendrá la certeza de que son totalmente imposibles o queno son para usted. Pero lo son. La práctica es lo únicoque permite a un piloto despegar su avión y traerlo de 23
  18. 18. LOBSANG RAMPAregreso intacto. Sólo la práctica y la fe en sí mismo lepermitirán sentarse a la mesa con un mapa y un péndulo,decir que hay agua en cierto lugar, luego ir allí y encon-trarla después de cavar hasta cierta profundidad. Usted puede tener una buena idea de la profundidadde una cosa por la fuerza de la oscilación o el movimientodel péndulo. Este no es un libro sobre péndulos o la bús-queda de agua, pero la práctica le enseñará pronto cómoacortar o alargar la cadena o el hilo, y cómo calcular laprofundidad. Pero recuerde una vez más que debe concen-trarse intensamente en lo que quiere encontrar o saber. Usted podrá también descubrir mucho sobre una per-sona utilizando un péndulo sobre la firma en una carta. Eséste un ejercicio bastante útil. Pero recuerde que debeestar seguro de lo que quiere saber, seguro de lo que pre-gunta, porque si pregunta una cosa en dos veces Jorge, sinduda, responderá a la que no corresponde. Y tenga muchocuidado de decirle a su subconsciente —Jorge o comoquiera que se llame— justamente lo que está tratando dedescubrir y lo que espera que el péndulo haga para indicarla información que desea. Lo que acabo de escribir me parece suficientementeclaro, pero yo conozco todo al respecto y por eso se lohice leer a alguien que no sabía nada y ahora voy a pro-porcionar una información complementaria. ¿Cómo se sostiene este péndulo? Como ya se indicó, se apoya el codo sobre la mesa, elcodo derecho si la persona utiliza la mano derecha o elcodo izquierdo si la persona utiliza la mano izquierda.Luego se dobla el brazo de tal manera que la mano quedecolocada a una distancia tal de la mesa que el péndulo,suspendido al final de su cadena, se encuentre a unoscinco centímetros por encima de la superficie de la mesa.Se sostiene la cadena, piolín, cordel o lo que fuere entreel pulgar y el dedo índice y, si quiere acortar la cadenaunos centímetros a fin de obtener una mejor oscilación,hágalo. Ajuste siempre la longitud de la cadena o hiloentre su dedo y el pulgar a fin de obtener la mejor oscila-ción o indicación. Debe quedar bien claro que su ante- 24
  19. 19. UNA LUZ EN LA OSCURIDADbrazo debe estar colocado en un ángulo tal que seencuentre cómodo, porque se debe estar cómodo o n opodrá trabajar con el péndulo. Del mismo modo, si ustedacaba de comer pesadamente, no podrá hacerlo. Y su aten-ción se distraerá si algo muy desconectado con este pén-dulo lo molesta. Usted debe estar muy tranquilo, y dis-puesto a trabajar con el subconsciente. Ahora se me dice: "Estoy muy confundido. Usted diceque el superyó, va a variar la corriente. ¿Cuál es la co-nexión entre el superyó y el subconsciente? " Tratemos de aclarar esto de una vez por todas: ustedsólo es consciente de una décima parte de sí mismo. Ustedocupa el peldaño inferior de la escalera, por encima estásu subconsciente. Y éste es como el operador que controlael tablero conmutador, etc., que es su cerebro. El subcons-ciente está en contacto con usted a través de su cerebro—tal vez sería mejor decir: a través de su cerebro con-junto—, y también está en contacto con su superyó. Suce-de lo mismo que con el pobre obrero que no puede hablarcon el gerente, y tiene que pasar antes por el capataz. Demodo que usted haraganea y trata de molestar con la espe-ranza de que su superior le preste atención y, preguntán-dose por qué ( ¡usted sabe qué! ) no atiende su trabajo,venga a ver de qué se trata. Entonces usted debe trasmitirsu punto de vista al delegado o al capataz, y persuadirlosde que informen al gerente o a quienquiera sea su supe-rior. Esta situación es similar a la que se presenta entre elsuperyó y usted. Antes de que pueda llegar a su superyó,usted debe obtener la ayuda de su subconsciente y, unavez que lo haya convencido de que esa colaboración esrealmente necesaria para el bien común, entonces el sub,consciente se pondrá en contacto con el superyó y el pén-dulo se desviará de acuerdo con las indicaciones que usted"perciba". Conviene señalar aquí que usted puede curar muchasde las enfermedades que padece si logra llegar a su su-[_peryó por vía del subconsciente. El superyó es como elr presidente de una compañía, que no siempre sabe quépadecimientos menores afectan a los departamentos infe- 25
  20. 20. LOBSANG RAMPAriores. Se entera con el tiempo, cuando las condicionesson muy, muy serias pero, con frecuencia, ignora total-mente los motivos de queja que tienen los obreros. Pero siusted puede lograr que su delegado presente el problemaante el superyó o presidente, o gerente general, entoncespuede llegarse a una solución antes de que sea demasiadotarde. Por consiguiente, si tiene un dolor aquí, allí o enotra parte, insista ante Jorge o Georgina, diga claramentecuál es el problema, cuál es el dolor, cómo lo siente, porqué debe padecerlo, y pídale por favor al subconscienteque se ocupe de curarlo. El superyó es inaccesible; el sub-consciente es el vínculo entre usted, consciente en unadécima parte, y el superyó, totalmente consciente. Por supuesto, el péndulo puede ayudarlo a elegir elganador de una carrera si usted formula la pregunta de unmodo razonable. Considere lo siguiente: "¿Puede usteddecirme quién ganará la carrera de las 14,30? " ¿Quéclase de pregunta es ésta? Examínela cuidadosamente yverá que le está pidiendo a su subconsciente que le infor-me quién ha de ganar la carrera. La respuesta, por supues-to, sería "sí", y, si usted recibe esta clase de contestación,pensará que se está burlando de usted. Usted no puedeproceder de esta manera. Relea la parte en que le indico la manera de ubicarcosas en un mapa. Ahora bien; en este caso, si usted quie-re saber quién va a ganar una determinada carrera, tendráque conseguir una lista de los caballos que correrán en esacarrera y tendrá que preguntarse decididamente: "¿Gana-rá este caballo? ". Y señalará lentamente cada uno de losnombres con el lápiz en su mano izquierda, dejándolounos treinta segundos junto a cada uno y preguntándosedurante este tiempo si este caballo ha de ganar la carrera.Si la respuesta es "n o", entonces siga con el próximocaballo hasta llegar al que va a ganar. Con la prácticapuede llegar a hacerlo. Esto no es muy moral, porqueapostar y jugar por dinero es incorrecto. De todas mane-ras, se trata de su propia responsabilidad. Simplementeestoy tratando de aclararle que usted no obtendrá un re-sultado satisfactorio a menos que formule la pregunta en 26
  21. 21. UNA LUZ EN LA OSCURIDADforma muy clara y de manera que involucre una sola pre-gunta, una pregunta que pueda contestarse con un simple"sí" o un simple "no". Sugiero que relea esa parte por-que, de lo contrario, se va a enojar mucho cuando recibauna respuesta confusa que en realidad se deberá a un inte-rrogante confuso. La última pregunta por formular sería: "Todo eso estámuy bien, pero ¿dónde compro los péndulos? ". Realmente, son bastante difíciles de obtener porquehay muchos que tratan de ganar dinero rápidamente yvenden chucherías como pequeños ornamentos para lacadena del llavero y juran que se trata de un péndulo alque va adosado una g ema que si mboliza el mes de sunacimiento o alguna otra cosa por el estilo. Pero esto estotalmente inútil. Voy a persuadir al señor Sowter paraque acopie péndulos verdaderamente confiables de un tipoespecial, de madera y neutrales, de metal, estos últimoscon un hueco o abertura a fin de que se pueda colocaradentro una muestra (como un cabello tomado del peinede una persona desaparecida, o algo similar). De estemodo, la persona desaparecida dejará de estar ausente. Elseñor Sowter, de Touchstones, Inglaterra, también le pue-de proporcionar libros. Le daré su dirección al final deeste capítulo. Pero le repito una vez más que es totalmen-te inútil comprar una baratija que no es sino una artimañapara sacar dinero. Si usted quiere algo positivo, deberápagar por ello, y un péndulo que valga la pena puedecostar entre U$S 15 y U$S 30. Pe ro uste d estaría dis-puesto a pagar esa suma por una pequeña radio a transis-tores, y un buen péndulo es mucho más útil para ustedque la radio. Con un péndulo se puede encontrar unafortuna si lee este capítulo en forma correcta y lo lleva ala práctica con seriedad. La práctica es la clave de todo. Usted no puede ser ungran pianista si no practica. Cuanto más importante es elpianista, más practica y pasa horas todos los días frente aesas tontas escalas. Lo mismo sucede con un péndulo:usted debe practicar, practicar y practicar de tal modo quepueda hacerlo por instinto, con cartas de personas, con 27
  22. 22. LOBSANG RAMPAmetales y todo lo demás. Sólo con la práctica llegará atener éxito. Debo mencionar también otro aspecto. Lo haré, peronaturalmente espero que se apliquen las reglas comunes dela cortesía. Es muy, pero muy importante que, tras haberutilizado el péndulo, usted lo lleve con las dos manos a sufrente y luego agradezca solemnemente a Jorge o Georginapor haberlo ayudado en esta lectura. Debe decir "gracias"tres veces. No lo olvide, porque si no agradece a "él" o a"ella", de acuerdo con las reglas elementales de la cor-tesía, tal vez no obtenga una respuesta las siguientes dos otres veces. Recuerde: su agradecimiento debe reiterarsetres veces en la misma forma que sus pedidos. Se me informa que hay una leve ambigüedad en unaparte de este capítulo (probablemente todo el asunto seaambiguo, pero no ahondemos en ese problema). Se insisteen que no aclaro la forma como debe pararse un pobreinfeliz cuando está sintonizando el péndulo con un pedazode oro o un gastado pedazo de plata entre los pies. Muybien, aquí lo repito: usted obtiene su oro, plata, hojalata,plomo o cobre y lo coloca sobre el suelo entre sus pies.Luego se para erguido, con la columna vertebral derecha yel brazo izquierdo hacia abajo, a un costado. Eleva enton-ces la mano derecha de modo tal que el antebrazo resulteparalelo al suelo y comprueba si éste es un método conve-niente de operar porque, si apoya el codo derecho contrasu costado, no obtendrá los bamboleos y agitaciones nodeseados, sino solamente lo que "Jorge" dicta. Pero loimportante, por supuesto, es sostener el brazo a cualquierdistancia conveniente para usted y conveniente para elpéndulo. Eso es todo. Usted puede obtener péndulos, libros y otros elemen-tos de:Señor E. Z. Sowter, Touchstone Ltd., 33 Ashby Road,Loughborough, Le.cestershire, Inglaterra. 28
  23. 23. CAPITULO II Soplaba un viento frío. Se formaban y endurecían ca-rámbanos sobre la mampostería saliente. Se escuchaba elsonido del polvo en torno de los pilares de concreto, y elviento gemía a lo largo de los caminos cubiertos, cantandolastimeramente una endecha al verano desaparecido. En el canal de Bikersdike, rugientes rompehielos jadea-ban y lanzaban quejidos mientras golpeaban contra elhielo que se espesaba. Chocaban una y otra vez, retroce-diendo cautelosamente por el canal recién despejado, dete-niéndose y ABALANZANDOSE hacia adelante, con gran-des chorros de vapor que salían pulverizados de los tubosde escape, hasta que cedía el renuente hielo protestandocon suspiros y un último y largo resquebrajamiento, segui-do por el quejumbroso desmoronamiento de los bordesfracturados. Figuras cubiertas se inclinaban indiferentes sobrepalas de nieve, tratando de alargar el tiempo y trabajartodavía lo suficiente para generar un poco de calor. Elviento se hizo más frío y gimió más agudamente. Comoun solo hombre, los encapuchados llevaban sus palas porencima de los hombros y echaban a un lado la nieve. Unaforma verde ocultó por un momento la ventana y luegofue soplada por el creciente ventarrón: tratábase de unabolsa de basura levantada en todo su peso por la tormenta yesparcida a través de los jardines. Las tinieblas se hicieron más profundas. El viento searremolinó más densamente alrededor de los rascacielos,difíciles de ver, borrando las luces y convirtiendo el pano-rama en una escena misteriosa de cambiantes sombras yvagos y mal definidos puntos de luces vacilantes. El tráfico 29
  24. 24. LOBSANG RAMPAmotorizado patinó de lado a lado y por último se detuvot o t al m e n t e , a m e d i d a qu e l a vi sib i l i d ad er a cad a vezmenor. La nieva cayó, cayó y cayó. A lo largo de la noche,los descuidados copos bajaron prolíficamente, retorcién-dose y arremolinándose como si estuvieran imbuidos deuna extravagante semivitalidad. Por la mañana, cuando losprimeros tenues destellos de luz luchaban débilmente através de la opacidad, el "mundo" estaba detenido. Ni unsolo ser humano, ni un solo vehículo, ni un solo pájaroalteraban la uniforme cobertura de nieve recién caída. Se oyó un crujido. Fue un sonido agudo, similar aldisparo de una pistola. El anciano que estaba en la camasaltó y se volvió dolorosamente. Una gran fisuraestaba creciendo a lo largo del ventanal que se extendíadel piso al cielo raso. Ante el calor de la habitación y unfrío mucho más intenso que el normal en el exterior, elvidrio no había podido resistir la diferencia de tempera-tura. A través de la rajadura que se extendía, el aire con-gelado irrumpió en la habitación. La temperatura descen-día; la rajadura se extendió aún más y se ensanchó. Lahabitación se tornó pronto inutilizable. El anciano sentóse temblando en su silla de ruedas,sobre la pequeña galería afuera de su puerta. Por todo eledificio se astillaban las ventanas ante este frío nunca re-gistrado. El día parecía interminable. El áspero frío se introdujoen todo el departamento. Sobre la ventaja rajada, dondeentraba el aire congelado, se formaban montículos deescarcha que caían hacia el suelo como una polvaredablanca. Al día siguiente, después de mucha insistencia, vinie-ron hombres a restaurar el ventanal roto. Tras medio díade trabajo se colocó el nuevo vidrio. Los hombres fuerona otros departamentos donde se habían rajado las venta-nas. El calor retornó lentamente a las habitaciones. Y len-tamente salieron los gatos de las frazadas apiladas que sehabían calentado con agua caliente. La temperatura descendió cada vez más durante la 30
  25. 25. UNA LUZ EN LA OSCURIDADnoche. Repentinamente, en las primeras horas de la maña-na, un ruidoso informe despertó al anciano. Horrorizadoobservó, a la pálida luz de la luna, cómo la rajadura seextendía nuevamente a lo largo del vidrio de dos metros.Nuevamente el frío y la escarcha que se formaba en lahabitación. Más tarde, durante el día, los obreros descu-brieron que el marco de la ventana estaba distorsionado; laúnica solución era pasar a otro departamento. Los días trascurrieron, las semanas también, y por últi-mo el anciano pudo nuevamente continuar su trabajo, con-testando preguntas, preguntas y MAS preguntas. Una seño-ra escribió: " ¡Es TA N lindo que yo pueda escribirle pi-diéndole una respuesta a mis preguntas! Usted no cobranada. Ya no le pido nada al señor XYZ porque EL cobracincuenta dólares por pregunta". Y el anciano pensó: "¡Qué suerte tiene el señor XYZ: la gente ni siquiera MEpaga la vuelta de correo! " Pero si algunas preguntas se contestan en esta obra,entonces la gente no tendrá que escribirme sobre esascosas, ¿no es cierto? De modo que aquí están las pre-guntas. Y las respuestas. Ahora bien, he aquí el interrogante que formula unamujer que me escribe: "¿Qué tipo de aventura vivirá ustedcuando haya terminado en esta tierra? ¿Volverá a estemundo, o se trasladará a otro planeta? Me interesaríamucho conocer sus futuras aventuras". Bueno, señora, mi vida no es una "aventura": es unduro trabajo, una lucha contra la parcialidad, el prejuicioy el odio de seres como los periodistas. Si estudia, adver-tirá que, sin excepción, todos los que han venido a estaTierra para hacer algo especial han sido perseguidos sinmisericordia por aquellos que no entienden. Esto me re-cuerda que los perros ladran a los extraños. Y que laspulgas muerden a todos sin tener en cuenta la posición oel valor de una persona. No vivo "aventuras". Por lo contrario, he vivido encondiciones bastante difíciles tratando de realizar unatarea específica, y encontrando toda suerte de obstáculosinútiles. Por consiguiente, por favor no hable de "aven- 31
  26. 26. LOBSANG RAMPAturas". Ninguna de ellas representó eso para mí, sino unsufrimiento innecesario, del mismo modo que un docentebien intencionado podría sufrir en manos de niños descui-dados y dementes. Cuando abandone esta Tierra, en ningún momento vol-veré a ella o a este sistema. Sin duda, cuando haya muerto,alguna persona estúpida engañará a los crédulos me-diante avisos publicados en los diarios ocultistas quedigan: "En contacto directo con Lobsang Rampa: sus pre-guntas serán contestadas desde los campos celestiales". Nocrean una palabra de eso. No estaré allí en absoluto, y lesdigo muy claramente que las personas que publican avisosen los que dicen que reciben información y respuestasdirectas de los muertos en realidad no se prestan ningúnservicio a sí mismos ni a los desaparecidos. Las personasque han muerto tienen otra vida para vivir, y otra tareapara hacer. Por ejemplo, si usted emigrara a un país muylejano en el cual las comunicaciones con la región queacaba de abandonar fueran pobres, ¿podría dejar a unlado su nuevo trabajo simplemente porque a algún estú-pido en el "viejo país" se le ocurriera decir: " ¡Oh! Usteddebe ayudarme, he publicado un aviso en el que afirmoque me encuentro en contacto directo con usted, usteddebe ayudarme". Por supuesto, usted no lo haría. Ustedtendría su propio trabajo y no tendría interés en estaspersonas que sólo buscan hacer dinero rápidamente basa-dos en la credulidad de los ingenuos. Cuando me aleje de esta Tierra, iré a una zona total-mente diferente. Sé dónde queda, sé lo que voy a hacer.Por consiguiente, cuando me haya ido, no se dejen enga-ñar por los avisos estúpidos de personas malintencionadas. H e a q u í u na p r e g u n t a : " U s t e d d ic e q u e n o p u e d ehaber algo positivo sin algo negativo, un bien sin un mal".¿Esta afirmación es verdadera en algunas o en todas lasdimensiones, y durante algún tiempo o en todo tiempo?¿Acaso Dios no ilumina la oscuridad en todas partes porel mero poder de su amor? ¿O habrá,siempre, en algúnlugar exterior, una interminable oscuridad o vacío queespere ser iluminado o llenado por Dios con su abrazopositivo? 32
  27. 27. UNA LUZ EN LA OSCURIDAD La "creencia" cristiana como se la enseña hoy día nose asemeja en absoluto a lo que Cristo mismo enseñó. Através del tiempo, diversos sacerdotes han jugado con lasenseñanzas y las traducciones a fin de obtener un pocomás de poder para sí mismos. Por supuesto, no puede haber algo positivo sin algonegativo. Esto es absolutamente claro. Toda la vida con-siste en impulsos, vibraciones, corrientes eléctricas si ustedquiere. Si usted trata de hacer funcionar su radio cuandosólo tiene un cable conectado al enchufe no lo logrará. O,si usted prefiere un sistema no eléctrico, trate de hacercorrer una canilla cuando no entra nada en el sistema ypronto verá que no queda agua. Un elemento positivo yun elemento negativo son esenciales porque, de lo contra-rio, no habría ningún "flujo". Y es estúpido pensar queDios es una especie de anciano excéntrico que se dedica ailuminar lugares oscuros con una linterna en la mano. Noes Dios el que lo hace, sino la gente que vive en esoslugares, iluminados u oscuros. En la Tierra, por ejemplo, lamayoría de las personas están dedicadas solícitamente aatacarse unas a otras por la espalda o a hacer todo el dañoposible. Esta es la época de "tirar abajo". Deficientes men-tales "tiran abajo" a personas como Churchill y otrosgrandes porque a los incapaces eso les hace sentirse bien, yles hace pensar: " ¡Oh! , es tan humano como nosotros,puede caer también". Los cristianos siempre imaginan que no hay otra formade religión excepto el cristianismo, que el Dios cristiano sepasea con una linterna en cada mano y tal vez algunascandelas en la boca tratando de iluminar las costumbres delos herejes que se las arreglaban bastante bien antes de quese iniciara el cristianismo. Además, el cristianismo es una mezcla de preceptosprovenientes del hinduismo, el budismo, la fe judía, etc.Todo ello adaptado a una época y un tiempo diferentes. El interrogador continúa: "Tan pronto como sea rele-gado por el brillante fulgor de su amor, ¿retrocederá el 33
  28. 28. LOBSANG RAMPApríncipe Satán llevando consigo su oscuridad hacia el espa-cio y el tiempo infinito? ¿Advertirá en algún momentoque le resulta conveniente unirse con el Creador en unequilibrio y armonía perfectos, o estará entregado parasiempre a desafiar la voluntad de Dios? " Usted DEBE tener un elemento positivo y un elementonegativo, usted no puede limitarse a solo uno de ellos, y nohay posibilidad de que Satán salga corriendo a toda prisapara salirse del camino de algún Dios imaginariodedicado a la persecución. Si pudiera suceder algo seme-jante, se produciría una estasis, es decir, un estado en quetodo resulta estacionario y nada puede moverse. Repitouna vez más que usted debe tener un elemento positivo yun elemento negativo, y que uno es tan importante comoel otro. Si usted no tiene algo negativo, no puede teneralgo positivo, y eso es todo. Esta persona dice: "Hubo una guerra en el cielo, yesto deja abierta la posibilidad de que alguna vez hayaexistido una completa unidad de todas las cosas sin con-flicto entre lo positivo y lo n e g a t i v o . E n t a l c a s o , ¿ e sirrevocable ahora este conflicto? " Pero, mi querida señora, no se trata de un conflictocon la connotación de un buen tipo y un mal tipo quetratan de despedazarse mutuamente. De ninguna manera.Tome usted una batería y una lámpara. Usted tiene su pila—una linterna, si quiere—, y, cuando al conectarla (lea estocuidadosamente), usted completa el circuito de tal modoque lo positivo y lo negativo se conectan a la lámpara,usted obtiene una luz. Por consiguiente, si usted elimina alviejo Satán, o lo negativo, como quiera llamarlo, entoncesla luz se detiene, todo se detiene, y en poco tiempo, sinque se pueda hacer nada, la pobre pila se deteriora yqueda inerte. Pruébelo usted misma. Vaya a algún negocio,compre una pila —una pila de 41/2 voltios— y dos pedazosde cable —de unos 60 cm de largo cada uno—, y luegoconsiga una lámpara. Conecte la pila y la lámpara y tendráluz, desconecte lo negativo y ya no tendrá luz. La cosa esmuy simple. Esta "interminable lucha" es la lucha de lavida misma. Un bebé lucha para librarse de su madre, 34
  29. 29. UNA LUZ EN LA OSCURIDAD lucha contra la enfermedad, a medida que crece, luchacontra los retorcijones, lucha cuando aparecen los dientes— ¡y hace un horrible ruido al luchar! —, y lucha a lolargo de toda la vida. La lucha para conseguir una compa-ñera, la lucha para divorciarse de la compañera, la luchapara conseguir un empleo, la lucha para desalojar a quiense encuentra encima de uno a fin de obtener un ascenso.¡Oh, no! ¡Debe habe r l ucha! No importa lo que haga ,siempre tendrá que luchar. Hasta tiene que hacerlo parasalir de la cama todas las mañanas. Cuando la lucha termina, la vida termina. Cuando lalucha termina en esta Tierra, entonces se pasa a otra exis-tencia y se comienza a luchar nuevamente. Tal vez en elotro mundo luche en forma más caballeresca, pero tengaen cuenta que siempre se trata de una lucha. Nuestro interrogador continúa: "Inicialmente me sien-to angustiado ante la perspectiva de una lucha intermi-nable entre una felicidad extática y una desesperaciónvacía, sin la anticipación de soluciones en un final feliz,aunque pasen trillones de eones. Pero, como en el caso dela investigación y análisis de otras verdades que al prin-cipio me alarmaron, tengo la firme convicción de que enúltima instancia la verdad nos liberará no importa cuálsea" L e e s t oy d ic i e n d o l a v e r d a d . L e di g o l a v e r da d e ntodos mis libros de modo que, si me hubiera creído, ha-bría conocido la verdad antes de ahora. La verdad es ésta:todos luchamos avanzando hacia la meta final. La metafinal no consiste en estar sentados como una multitud dehippies con algún Dios más grande que la vida decoradoen oro y coloridos cartelones que desfilan delante de uno.Dios es algo muy distinto de esto. Dios difiere completa-mente de la concepción común. Lo que habitualmente seconcibe o visualiza como "Dios", no es más que una pa-rodia de lo que los antiguos "paganos" se representabancomo dioses en el Olimpo. Veían a Júpiter y a un grupode otros dioses y diosas divirtiéndose en la cima de algunamontaña mítica. Todo lo que puedo decir es que deben dehaber tenido mucho frío allá arriba, porque las representa- 35
  30. 30. LOBSANG RAMPAciones imaginarias los presentan muy pobremente vestidos.Si alguna vez anduvieron a los saltos en la cima de unamontaña con tal falta de ropa, habrán tenido que seguirsaltando para no tener frío. Pero, de todas maneras, lascosas suceden así. Librémonos primero de la parcialidad y consideremosel verdadero problema, consideremos el comunismo. Hubou n a p e q ue ñ a p a n di l l a c u y o p e n s a m i e n t o i n i c i a l f u e : "¡Oh! ¿Por qué este grupo de personas debe tener todo?Nosotros somos trabajadores, queremos todo también". Yasí formaron un grupo y formularon un cierto tipo depolítica. Los comunistas pensaron que todos los hombres ymujeres deben ser iguales y que todos deben tener lamisma cantidad de dinero olvidándose de que, si todo elmundo tuviera la misma cantidad de dinero hoy, todostendrían cantidades diferentes mañana. Pero a los comu-nistas no les gustó la manera como procedían los "capita-listas", y por eso formularon un tipo de política —si se lapuede llamar así— en la cual todos los valores de los capi-talistas se invirtieron totalmente. Luego salieron a buscarconversos, aunque perdieran el trabajo, se murieran dehambre y llevaran miseria al mundo. En los primeros días de los romanos, los griegos yotros diversos pueblos había una muy buena religión, unmuy buen código de conducta, y la gente era feliz, muchomás que en la actualidad. Por ejemplo, había mucho máslibertad y una libertad sexual más limpia, con mucho máscompañerismo y camaradería entre los hombres y las mu-jeres, pero una pequeña pandilla comenzó a envidiar laforma en que vivían los griegos, los romanos y los otrospueblos. Pensaron que eran demasiado felices para sernaturales. Por consiguiente, se apoderaron de las enseñan-zas de un gran hombre y las alteraron, las torcieron, lasdoblaron en un círculo, e invirtieron todo lo que habíanhecho los romanos, los griegos, etc. El sexo se convirtió enalgo despreciablemente sucio, que se concedía a los hom-bres sólo como un aliciente para hacer ciertas cosas quelos sacerdotes querían que hicieran. En lugar de ser iguales alos hombres —como había sucedido en los días de los 36
  31. 31. UNA LUZ EN LA OSCURIDADromanos y los griegos— las mujeres fueron entonces escla-vas, bienes de uso o prostitutas, para que los hombreshicieran con ellas lo que quisieran. Pero, con frecuencia, sehan presentado situaciones semejantes cuando estos peque-ños grupos, posiblemente homosexuales, comenzaron asentir aversión hacia alguien. Y así, a lo largo de los años,hubo quienes trabajaron intensamente para conseguir con-versos, aun cuando murieran seres humanos. Si piensa queno es así, recuerde hechos históricos como las Cruzadas,que pueden considerarse como invasiones de pueblos pací-ficos por bandas armadas. Si quiere más elementos parareflexionar, piense en la Inquisición española en la que"torturaban a un hombre para salvar su alma". ¡Qué estu-pidez! Yo veo una cosa de un lado de la moneda, perouna persona que mirase el reverso vería una imagen total-mente distinta. Es la misma moneda, pero tenemos dife-rentes puntos de vista. La verdad es que los hombres se encuentran sobre estaTierra para crecer, convertirse en criaturas más espiritualesy, si no lo hacen, serán removidos y otras criaturas seránaquí colocadas. Sucede como con las plantas de un jardín:un jardinero cultiva algunas plantas, las observa con cui-dado y, si no crecen como es debido, las arranca y colocaen su lugar ejemplares nuevos de otro tipo. Así son todoslos seres humanos, todos los caballos, todos los cerdos:diferentes plantas, diferentes crecimientos, diferentes cosasobservadas sobre esta Tierra. Nuestro inquiridor continúa: "Si algo así como unapaz perfecta y final se diera en los mundos de los seresracionales, ¿estarían condenados los mundos opuestos aun destino opuesto, al así llamado infierno para siempre, osería su suerte, con más esperanzas, la de una especie depaz que se manifestase en una forma opuesta, cualquieraque fuere? ¿No aprenderán algún día de una vez parasiempre todos los dioses, seres racionales e inteligentes,todas las lecciones necesarias y retornarán a una completaconciencia de unidad con el Creador? ¿O siempre formaráparte de su esquema de amor infinito crear continuamentenuevos seres que puedan elegir entregarse a El, después de 37
  32. 32. LOBSANG RAMPAexperimentar una gran lucha entre las fuerzas positivas(buenas) y las negativas (malas)? Y entonces, después dehaber pasado todas las pruebas y regresado a Dios, ¿seránseguidos por otros nuevos seres creados en una creacióninterminable? " Si la "paz" llegara a este mundo — es decir, la pazperfecta—, ello significaría que las personas que aquí vivenno tendrían que regresar. Habrían aprendido una lección,la lección de mantener la paz, y pasarían entonces a unestado de evolución más alto en el que podrían asistir denuevo a la escuela y aprender alguna otra cosa. Pero todoesto de "regresar a Dios" es una tontería. No se regresa aDios al final de esta vida sobre la Tierra, de la mismamanera que un niño pequeño regresa a papá y mamá. Nosucede nada de esto. Hay muchas, muchas cosas paraaprender, billones y trillones de años que deben ser vividosen diferentes estadios, y debo decirle a este respecto querecibí una carta muy ofensiva de dos personas que vivenen Australia. Un hombre y una mujer sostenían que esta-ban "en contacto con los jardineros de la Tierra", que losjardineros de la Tierra eran personas maravillosamentebuenas, y que todo lo que escribo en El ermitaño eviden-temente debía ser un producto de la imaginación porquelos jardineros de la Tierra nunca causarían daño a un serhumano. ¡Dios mío! La gente en Australia debe de tenerun hueco en la cabeza o algo por el estilo. La humanidadno es la forma más alta de la creación, sino otra especie,así como la hormiga e s una espe c ie y la t en ia es unaespecie. Una tenia aprende una cosa y un ser humanoaprende otra, o más bien —corrección— deben aprender, loque es una cuestión totalmente distinta. Pero insisto una vez más muy claramente en que esta-mos aquí para aprender ciertas cosas y hacer ciertas cosas, yque la vida continúa en ciclos. Prefiero considerarlacomo la oscilación del péndulo. Hagamos oscilar unpéndulo: ahora se encuentra en la parte superior de unmovimiento y nosotros nos encontramos en la Edad deOro en la que todo es maravilloso y pacífico, pero en laque nadie aprende. Luego el péndulo cae y la situación 38
  33. 33. UNA LUZ EN LA OSCURIDADempeora y desciende cada vez más. Cuando alcanzamos elpunto más bajo de la oscilación hay guerras, asesinatos,toda suerte de cosas, toda la lista de crímenes convertidaen una unidad. Pero, luego, el incauto péndulo se dirigehacia arriba y así obtenemos nuevamente una Edad deOro en la que nadie aprende porque es un hecho, unhecho triste pero un hecho al fin, que la gente sólo aprendecon privaciones y sufrimientos y que, cuando una personatiene todo lo que desea, se queda tranquila, goza de lacomodidad y no hace nada para tratar de ayudar a losdemás o a sí mismo. Otra perso na escribe para preguntar: "¿Podremosencontrarnos alguna vez con nuestros opuestos individua-les? " Presumiblemente se refiere al alma gemela y, si éstees el caso, entonces la respuesta es negativa. Nadie encuen-tra su alma gemela en este mundo porque, si lo hiciera,sería completo y no podría quedarse aquí. Sólo es posiblequedarse aquí si se tiene un "ancla" que lo amarre, algúndefecto o alguna falta artificialmente inducida que nospermita quedarnos. Las personas que vienen desde más alláde las esferas son como buceadores y deben utilizar elequivalente de un cinturón de plomo, botas de plomo,etc., a fin de manten erse sumer gidos e n es te fune stomundo. Por lo tanto, si una persona se encontrara con sualma gemela, se produciría el mayor acercamiento posible ala perfección, y ella no puede alcanzarse en este mundo, porlo cual, para ello, tendrá que esperar a abandonarlo. Otra persona dice: "Usted declara enfáticamente quecada uno de nosotros encuentra a Dios por sí solo pormedio del esfuerzo individual, y que no debemos dependerde otros para obtener ayuda. ¿Significa esto que la respon-sabilidad última por el uso de la propia libre voluntad aldedicar la vida a Dios descansa pura y simplemente sobrelos hombros de cada individuo y que, sin que importen losactos benévolos o despiadados de los demás hacia noso-tros, cada uno elige conscientemente la dirección de suexistencia? Por supuesto, la verdad y la justicia o el en-gaño y la injusticia pueden afectar el curso de nuestravida, ya sea acercándonos a la luz o alejándonos de ella, 39
  34. 34. LOBSANG RAMPApero ¿no es imprescindible que cada uno de nosotros apli-que la regla de oro y, por ende, ayude a los demás? " Yo digo muy claramente que cada persona debe estarsola. Es tonto unirse a cultos, pandillas, asociaciones, insti-tutos, etcétera, y esperar de ese modo la "salvación", porquela salva ció n no s e en cuentra en estos cult os que buscandinero y que meramente se dedican a sacarlo. Considérelo deesta manera: una persona muere, o sea abandona estaTierra y va hacia los reinos astrales, y en dirección al Salónde los Recuerdos a responder por sí misma I sobre las cosasque han sido hechas o no han sido hechas. Allí no hay nadiemás, excepto el alma recién llegada o entidad o comoquiera llamársela y la conexión con el superyó. Ahora ledigo muy claramente —muy, muy claramente— que ustedresponde por sí solo. Usted no logrará que el secretario oprincipal encargado de la Sociedad de Panchos, o el quesea, llame a todas estas cosas relacionadas con el cultopara que respondan por usted. El presidente de laAsociación de Narices Rojas no vendrá para decir: "Oh, sí,superyó, tú no sabes nada; yo le dije a esta persona quehiciera tal cosa porque las reglas de nuestra Asociación, dicen queesto es así". Por consiguiente, usted estará solo, desnudo, y proba-blemente avergonzado por ello. Y si usted elimina todopensamiento sobre las asociaciones y cultos de esta Tierra,entonces estará preparado para responder por sí solo cuan-do llegue al otro lado. Por supuesto, si usted va a responder a su superyó,necesitará tener algunas buenas respuestas, y la mejormanera de lograrlo será obedecer la regla de oro, es decir,la de hacer a los demás lo que quieres que te hagan a ti.La persona que formula esta pregunta parece estar retor-ciéndose, contorsionándose y haciendo cualquier cosa paraevadir la simple verdad de que es necesario aprender aestar parado sobre los propios pies, sin que importe si sonplanos o no. Usted debe pararse sobre ellos, usted debe serresponsable de usted mismo y, si ayuda a otros poradhesión y obediencia a la regla de oro, tendrá mucho asu favor en su cuenta bancaria astral. 40
  35. 35. UNA LUZ EN LA OSCURIDAD Insisto en que Dios no está parado ahí con un enormepalo, y que tampoco se encuentra allí el diablo con unhierro. Dios es una fuerza positiva y el diablo es unafuerza negativa: no son personas que alaban o torturan.Mientras usted está aquí, en esta Tierra, no puedeentender las cosas que suceden en muchas más dimensiones.En cierto modo, una babosa de mar, apoyada sobre unpoco de fango en el fondo del océano, no podríacomprender lo que experimenta la gente en la Luna; nisiquiera podría comprender lo que piensa o hace lagente en los altos edificios. Tampoco podría entenderla conmoción que se produce cuando la gente pone susaparatos de televisión a todo volumen. Así, estaríatotalmente más allá de la comprensión de la gente aquí,en la tercera dimensión, tratar de entender lo que hacela gente en la novena, décima, undécima o duodécimadimensión. Por consiguiente, todo es relativo. Podemoscomprender en mayor o menor grado lo que hace otragente sobre la Tierra, podemos tener una opinión másfirme en el sentido de que aciertan o se equivocan, pero¿cómo podríamos tratar de comprender lo que hace lagente de la vigésima dimensión? No se pueden comprenderlos conceptos de otra dimensión a menos que se hayatenido alguna experiencia acerca de ella. En realidad, puede tenerse una idea, una vaga idea,pensando que todo es vibración. A un extremo lollamamos "tacto", un poco más adelante decimos"sonido", y un poco más arriba hablamos de "vista".Todo es vibración, en cualquier planeta, en cualquiersistema, en cualquier universo, y da una débililustración de otras dimensiones. Es muy raro que unapersona sienta un sonido o tvea un sonido y, sin embargo,todas son vibraciones, todas ;son partes de la misma escala.Algunas entidades pueden1-nidos, el sonido, ciertos animales pueden oír diferentes so-1-nidos, aquellos que se encuentran más allá del alcanceIumano. Por ejemplo, los perros responden a un silbato!totalmente inaudible para los humanos. Los gatos ven co-lores en un espectro diferente;por ejemplo, el rojo como 41
  36. 36. LOBSANG RAMPA Supongamos que una persona nace ciega. Ahora bien,usted debe explicarle a esa persona la diferencia entre elrojo, y el rosado, o en tre el amar illo y el anaranjado.¿Podrá hacerlo? De ninguna manera. No hay medios paraexplicar a una persona ciega la diferencia entre el amarilloy el anaranjado, o el ámbar y el marrón. Usted podríamencionar la diferencia entre el rojo y el verde si la per-sona fuera extremadamente sensible y pudiera SENTIR esadiferencia. Pero trate de resolver esto: usted quiere cono-cer lo que son otras dimensiones. Por consiguiente, elimineuna dimensión que conozca, elimine la vista. ¿Cómo expli-car a una persona que no ha conocido nunca la visión ladiferencia entre rosa y rojo? Consideremos ahora una persona totalmente sorda.¿Cómo logrará que aprecie la diferencia entre dos notasmusicales bastante similares? N o es tan fácil, ¿no escierto? Por consiguiente, a menos que usted pueda pro-porcionar respuestas a MIS preguntas, yo no podré hablarlede las experiencias de la novena dimensión. Aquí hay una cuestión que pondrá los pelos de punta:"De acuerdo con los filósofos del Zen no existe realmentelo correcto o lo incorrecto, y ello elimina la necesidad deljuicio". ¿Qué puede usted decir al respecto? La respuesta esésta: en la escala superior de las cosas, lo "correcto" y "loincorrecto" difieren completamente de lo que son en laTierra. Aquí hay ciertas reglas o leyes que deben ser obe-decidas en virtud de lo que comúnmente se conoce comoe l b i e n c o m ún . P o r e j e m p l o , n o e s c o r r e c t o r o b a r , d emodo que un hombre, en teoría al menos, debe morirsede hambre en lugar de robar dine ro para comprar ali -mentos. Si un hombre fuma y, por alguna razón, pone su pipatodavía encendida en el bolsillo de su pantalón y le pren-de fuego, en teoría no podría quitárselo porque, en esecaso, estaría desnudo y cometería una ofensa contra lamoral pú bli ca, a tal pu nto que podría ser ac usado de"exhibición indecente". Por lo tanto, según la ley, unhombre debe "cocinarse" definitivamente en lugar de 42
  37. 37. UNA LUZ EN LA OSCURIDADexponerse a miradas lascivas cuando su pantalón se incen-dia. ¿Qué es para usted lo correcto? Con respecto al tema de la indecencia, en algunos luga-res la mujer debe ocultar su cara a la mirada de toda lahumanida d , aunq ue puede dejar la parte inf erior d elcuerpo bastante descubierta y todavía ser decente, mien-tras en otras partes del mundo puede dejar el rostro aldescubierto, pero la parte inferior del cuerpo debe estarcubierta porque de lo contrario pecaría de deshonesta.Así, lo que es correcto en una parte del mundo es inco-rrecto en otra. Lo correcto y lo incorrecto son preceptoscreados por el hombre, y no tienen ninguna vigencia másallá de la Tierra. Al mismo tiempo, si uno se juzga a símismo en el Salón de los Recuerdos, es necesario procederde acuerdo con las reglas que estaban en vigencia durantela propia vida y no importaría en lo más mínimo que sehubieran trasgredido las leyes puramente artificiales, como,por ejemplo, que se hubiera quitado la ropa en público.Esto no constituiría una ofensa en la Realidad Superiordel mundo astral. Los cristianos creen que el hombre estáhecho a imagen de Dios y, sin embargo, hacen un terribleescándalo si una persona aparece desnuda. ¿Por qué?¿Están diciendo que Dios es indecente? De todos modos,ésta no es más que una idea personal. Lo que importa en el propio "juicio" es que se deberesponder a estas preguntas: ¿Ha causado daño a otrapersona? ¿Ha ayudado a otra persona? Sirva como ejem-plo el siguiente: una persona tenía un empleo que usteddeseaba, por considerar que se adaptaba exactamente almismo, por tal razón organizó un pequeño complot contrael que lo ocupaba a fin de que fuera despedido y ustedocupara su lugar. Esto es, por supuesto, un pecado porqueimplica ir contra una ley del Universo: "No causar daño alos demás". Pero si usted dice una pequeña mentira ino-cente a fin de ayudar a una persona a obtener un empleoen el que realmente pueda trabajar, esa mentira no seríauna falta sino un hecho positivo. Allá lejos, por encima de todas las engañosas leyes yreglamentos de la humanidad, hay verdades básicas, reglas 43
  38. 38. LOBSA NG RAMPAbásicas que sólo trasgredimos corriendo peligro nosotrosmismos. Las leyes del hombre sobre la Tierra no han sidohechas para el individuo, sino para la mayoría y, a fin deque pueda servir los mejores intereses de una mayoría, confrecuencia una ley causa aparentemente penurias. Noimporta; ésta es una de las cosas que debemos soportar sisomos lo suficientemente locos como para vivir en comu-nidades, porque la libertad es un término relativo. Si fué-ramos libres para hacer cualquier cosa, entonces podría-mos ir a casa de cualquiera, tomar lo que apeteciéramos,hacer lo que quisiéramos y, en ese caso, seríamos total-mente "libres". En realidad, esto no beneficiaría a lacomunidad como un todo, por lo cual hay leyes que pro-tegen a la mayoría contra la minoría. Nosotros trasgredi-mos esas leyes corriendo peligro nosotros mismos, es-decir,peligro en la Tierra, puesto que la mayoría de ellas notienen la menor importancia más allá de la misma. Porejemplo, ¿qué importa si una persona compra un paquetede cigarrillos en Inglaterra despu és de las ocho de lanoche? ¿Qué importa si, en Canadá, una persona compraun diario un domingo? Todas estas son tonterías, peroalguien las pensó en algún momento, aun cuando nadiesepa actualmente cuál es el sentido de la susodicha ley. He aquí otra pregunta: "Entiendo que las entidades dela cuarta y otras dimensiones están todas muy diligente-mente ocupadas en ayudar a las almas en ésta, la terceradimensión, y permanecen ayudándonos exclusivamente eneste mundo. ¿Qué obtienen con ello? " Por supuesto, eso no es cierto. Consideremos la vida,toda la vida, como una escuela. Sin duda, alguien me escri-birá para decir: "¡Oh, usted se está repitiendo, ya nos hadicho todo esto antes! " Pero es evidente que no lo hedicho con mucha claridad porque, de lo contrario, la genteno me estaría preguntando acerca de ellos todavía. Porconsiguiente, ustedes que quieren escribir y quejarse, qué-dense un poco tranquilos. Toda la vida es, pues, una escuela. Diferentes clases,diferentes grados. Nosotros, en esta Tierra, nosencontramos en tercer grado (tercera dimensión), mientras lagente 44
  39. 39. UNA LUZ EN LA OSCURIDADde la cuarta dimensión se encuentra en cuarto grado.Ahora bien, dígame seriamente, recordando sus propiosdías en la escuela, si puede usted afirmar que los estudian-tes de quinto grado de su colegio estaban muy interesadospor ayudar a los de tercero. Es más probable que losalumnos de quinto grado hayan pensado que los de ter-cero eran chicos despreciables e insignificantes que ni si-quiera merecían ser tenidos en cuenta. ¿No es cierto? Poreso le digo lo siguiente: existen algunos docentes, quetienen la desgracia de ser incita dos a ir c omo "volun-tarios" a tercer grado a enseñar a los chicos "despreciablese insignificantes", y cuando llegan ahí descubren que losestudiantes no tienen ningún interés por aprender ( ¿teníaUSTED interés por aprender cuando iba a la escuela? ).Puesto que se dicen toda suerte de cosas feas sobre él, eldocente se cansa de la situación y le dice al director:"Bueno, jefe, no puedo aguantar a todos estos chiquilines.Tengo que ir a una clase diferente o me volveré aún másloco. ¿Adónde puede trasladarme? " Créame, los maestros en la Tierra —maestros de otrasdimensiones— están tratando intensamente de hacer algopara ayudar a la gente de tercer grado, para ayudar a lagente de la tercera dimensión. Y si esta gente fuera unpoco más comprensiva avanzaría mucho más rápidamente,porque llega un momento en que hasta los mejores maes-tros se cansan de una continua persecución y quieren pro-gresar. No es la primera ni la última vez que se me ha hechocomo reproche el siguiente comentario: " ¡Oh! Pero ustedno puede dejarlo ASI. Nadie entenderá lo que usted quieresignificar por Dios. En algunos lugares, usted dice queDios es un concepto y en otros afirma que Dios es unapersona. ¿Cómo puede explicar eso? " ¡Ay! , ¡ay! , los problemas nunca vienen solos.Bueno, hay dioses y dioses. Las personas comunes rezan asu "Dios". En realidad, las oraciones van en la ruta deprimera clase al superyó, pero si usted quiere subir unpoco más, puede rezar al Manu en todo este Universo.Como he tratado de poner en claro en mis libros ( ¡aparen- 45
  40. 40. LOBSANG RAMPAtemente sin éxito! ), el sistema divino se asemeja mucho aun gran almacén o a una cadena de almacenes donde cadajefe de sección es un "Dios" para sus cohortes y asalaria-dos. Pero todos los jefes de sección o gerentes de depar-tamento consideran al presidente o director de la compa-ñía como "Dios". Tratemos de aclarar aún más: se puederezar a una persona a la que se considera como "Dios",considéresela el superyó, un Manu, o un Manu en jefe, oinclusive el Dios del Universo. Pero no es de ningunamanera el " Dios superior". El "Dio s superior" es algototalmente distinto, algo que sólo se puede considerar enla actualidad como un concepto, porque, como lo he veni-do diciendo, no se puede hablar sobre cosas de nueve odiez o veinte dimensiones en conceptos de tres dimensio-nes. Por consiguiente, sigan considerando a su Dios comouna persona o entidad, pero tengan presente que hay algomucho, mucho más elevado que todo esto. 46
  41. 41. CAPITULO III El hombre más honesto de Montreal se paró firmementedetrás de la puerta con persianas y observó a través deuna hendedura la escena en el exterior. La calle era comoun campo de batalla: los coches de policía y las motoci-cletas circulaban ruidosamente. Botellas y piedras volabanpor el aire y caían con un sonido satisfactorio. Al otrolado de la calle, frente al negocio en que Hy Mendelsonmontaba guardia sobre las cámaras Simons, el gran edificiofortificado de La Presse descollaba como un símbolo delpoder de la prensa. Efectivamente, la huelga de los periodistas había para-lizado las enormes y estruendosas máquinas y la cinta dela teletipo ya no vomitaba kilómetros de mensajes. Losclamorosos reporteros no seguían a los que consideraban"dignos de ser noticias". La huelga de los periodistas re-presentó un momento en que, para algunos, "el aire eramás puro y convenía que la huelga se prolongara larga-mente". Pero para gente como Hy Mendelson, director decámaras Simons, la pérdida en su negocio era muy grande.Detrás de su local se construía un nuevo camino directo, yenfrente se encontraban los huelguistas de La Presse, lapolicía, las barricadas, es decir, todos los impedimentospara un comercio honesto. (Ahora, por supuesto, la huelgaha terminado, y Hy Mendelson ha vuelto nuevamente a laprosperidad.) ¿POR QUE existen huelgas cuando hay tanta gente sintrabajo? Si la gente no está satisfecha, que deje sus em-pleos a aquellos que están dispuestos a hacer el trabajo.¿Por qué amenazar a todo un país, a todo un CON- 47
  42. 42. LOBSANG RAMPATI NE N TE , simplemente por el capricho de algunos diri-gentes, ávidos de dinero, o de sindicatos inspirados por loscomunistas? La prensa y los sindicatos ... ¡esas maldi-ciones de la vida moderna! Hy Mendelson era un hombre bueno y honesto. ¿Porqué él y otros como él deben quedar casi en la ruina porobra de huelguistas en lucha? Si no son los periodistas enlucha los que obstruyen el comercio en la calle, son losempleados de correo en huelga los que impiden que ma-neje su muy eficiente servicio de compras por correo. Lohe conocido durante años: es un buen amigo mío, y meindigna que todas estas infames huelgas dañen a los ino-centes y a los justos. Montreal parecía una ciudad asediada. Se veían huel-guistas errantes, policías muy eficientes y supuestos revo-lucionarios que haraganeaban insolentemente en las esqui-nas. "Hombres" de cabello largo que gozaban de susuciedad y sus andrajos deliberadamente hechos fanfarro-neaban por las calles murmurando toscos y extraños salu-dos a otros de su calaña, con quienes se encontraban bre-vemente para luego seguir su camino. Montreal, lugar donde a los francocanadienses no lesgustaban los francocanadienses, donde frecuentemente eramuy difícil (como yo d escubrí) se r atendido en un ne-gocio francocanadiense a menos que se hablara francés, laciudad de las dos lenguas, una ciudad que me alegré deabandonar cuando llegó el momento, como usted podráleer más adelante. El anciano observaba, con frecuencia desde su hogar,el resplandor de las explosiones durante la noche y lasluces de los coches de policía que buscaban incendiarios yrevolucionarios. Vio la crisis del F.L.Q., cuando un hom-bre bueno y justo fue asesinado a instancias de un insigni-ficante analfabeto. También vio la llegada del alcalde Drapeau. El alcaldeDrapeau era, sino EL mejor, uno de los mejores hombresque ha producido el Canadá francés, perseguido por unaprensa sin comprensión ni concepción de la grandeza. Peroes verdaderamente un hecho que el alcalde Drapeau con- 48
  43. 43. UNA LUZ EN LA OSCURIDADvirtió a Montreal en una CIUDAD, en lugar de la colec-ción de chozas que era antes de su advenimiento. Sí, suExcelencia es uno de los verdaderamente grandes en estaépoca de hombres muy, muy pequeños. El anciano en la silla de ruedas observó cuando losrufianes del F.L.Q. pasaron corriendo delante de su ven-tana, escoltados por una feroz policía, mientras llevaban aldiplomático Cross al "territorio extranjero" del pabellóncubano en el lugar en que estaba ubicado "El hombre y sumundo". El helicóptero que condujo a estos rufianes alaeropuerto voló sobre la cabeza del anciano. Pero ahora, en el crepúsculo, el anciano estaba tendidosobre su cama y observaba cómo se encendían las luces deMontreal. El primer fulgor apagado de las lámparas de lascalles recién encendidas se convertía rápidamente en unaluz verde amarillenta. Los multicolores tubos de neón delos avisos y los altos rascacielos resplandecían repentina-mente en la luz de la vida nocturna. Allá arriba, en elMonte Royal, la gran cruz de metal se elevaba bañada enluz contra el cielo que se oscurecía después que, en algúnlugar, un sensor automático respondía al estímulo de laoscuridad y accionaba el interruptor. Río abajo, por debajo de la delicada tracería delpuente Jacques Cartier, avanzaba un vapor, iluminadopor hilos de luces centelleantes desde el racel de proa a losextremos de los mástiles y de ahí a los codastes y al astade proa. Pequeños remolcadores, con los costados cubier-tos de luces, revoloteaban alrededor del gigante del océanomientras que de ellos provenían gritos en el peculiar patoisque el francocanadiense cree francés. Las luces que se deslizaban en el cielo nocturno y elsilencioso rugido de los aviones de reacción indicaban lallegada de otros aviones desde las capitales del mundo,Sabena, Lufthansa, K.L.M., y las multitudes que fluíandesde Gran Bretaña. También llegó un avión desde Rusia,una rareza que hoy ya no es tal. Sin embargo, un númerocreciente de máquinas volaba sin detenerse en dirección aToronto a fin de evitar los inconvenientes y la descortesíaen el aeropuerto de la ciudad de las dos lenguas. 49
  44. 44. LOBSANG RAMPA Pero las horas se deslizaron lentamente. Las luces cam-biaron. Nuevas luces se encendieron, y otras se apagaron.El tráfico en la calles disminuyó, pero no se detuvo, por-que esta ciudad nunca dormía. El anciano se dio vuelta,dirigió una mirada afectuosa a la pila de cartas que aúndebían ser contestadas, y las consignó mentalmente a unlugar más cálido. Mañana, pensó, comenzaría temprano yterminaría con ese lote antes de que llegara el montón delos días siguientes. Con estos pensamientos, se dio vuelta y se fue a dor-mir. Otros en la casa pueden decir que ronca como uncerdo o que gruñe con ciertos tonos que se asemejan a unportón herrumbroso pero, cuando se viaja astralmente, setiene derecho a roncar. La mañana llegó como sucede hasta en las casas mejorordenadas. Y con ella una vez más la hora del trabajo, elinterminable tráfago de cartas, cartas y cartas. Aquí surge una pregunta muy actual porque la acu-puntura está hoy muy presente en todas las noticias. Elinterrogador escribe: "He leído tanto sobre las maravillasde la acupuntura y, sin embargo, nadie parece explicarcómo actúa. ¿Podrían las doce principales áreas de inser-ción de la aguja corresponder a los doce centros psíquicosdel cuerpo, con lo que se explicaría el "misterio", y seestablecería tal vez un enlace entre la tercera y la cuartadimensión de la existencia? " Sí, hay mucho misterio sobre la acupuntura. Por des-gracia, la prensa ha exagerado las cosas. La acupuntura esmucho más eficaz en el Lejano Oriente que en el mundooccidental y no es difícil encontrar la razón. Reiteradamente insisto en la verdad de que los sereshumanos no son sino títeres del superyó. Muy bien,¿cuándo fue la última vez que usted asistió a una exhibi-ción de títeres? ¿Ha tenido usted alguna vez un títere ensus manos? Hasta el más sencillo de los muñecos tiene unhilo que controla la cabeza y otros que mueven los brazos ylas piernas. Por consiguiente, hasta el más , simple tienecinco hilos que lo controlan. ¿Cuántos más hilos podrá 50
  45. 45. UNA LUZ EN LA OSCURIDADtener entonces un ser humano, que no es sino una especiede títere bastante más complicada? La acupuntura funciona interceptando una corrientenerviosa o eliminando una corriente nerviosa que tienealgún defecto. Por ejemplo, usted tiene un coche y des-cubre que no puede utilizarlo porque cada vez que co-necta el encendido y los circuitos asociados se queman losfusibles, y usted no puede establecer exactamente quésucede. De modo que, si no dispone de todo el tiempo en elmundo, ubica la zona en que el problema se presenta.Podría suceder (simplemente a título de ejemplo) que eldefecto estuviera en la bocina en forma tal que, si la des-conectase un momento, podría conducir su coche y lle-varlo a una estación de servicio donde pudieran repararlo. El proceso de la acupuntura elimina temporalmenteuna parte defectuosa del sistema nervioso y produce unestímulo para continuar en una dirección inversa, lo queprovoca un considerable alivio en la situación que generadolor. Tenernos nuestro títere: sus hilos van a la mano deloperador, pero la mano del operador es controlada por sucerebro. Por consiguiente, si el títere no se desenvuelvedemasiado bien, esto tal vez se deba a que la mano deloperador no logra ejecutar las órdenes del cerebro. Ahorabien, efectuemos un remplazo y digamos que el títere esun ser humano y que la mano es su cerebro. Podremos verentonces que, si el cerebro no puede llevar los mensajescorrectos a cualquier miembro o parte del cuerpo, se pro-duce un mal funcionamiento. Si esto sucede con un títereordinario, posiblemente pueda alargarse o acortarse un hilopara efectuar una reparación temporaria. Lo mismo hace,en principio al menos, la acupuntura. Pero, ¿por qué funciona mejor en un oriental? Porqueéste tiene un conjunto de vibraciones diferente del occi-dental; aquél se preocupa más por las cosas del espíritu, lavida después de la muerte, los valores morales, la ética,etc. Por consiguiente, está más dispuesto a aceptar la reali-dad de que la introducción de una o dos agujas en su 51

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