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Cabarrus, carlos rafael   seducidos por el dios de los pobres
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  • 1. CARLOS RAFAEL CABARRUS narcea
  • 2. CARLOS RAFAEL CABARRUS, S J .. Instituto Centroamericano de Espiritualidad SEDUCIDOS POR EL DIOS DE LOS POBRES Los votos religiosos desde la justicia que brota de la fe NARCEA, S.A.DE EDICIONES
  • 3. PRELUDIO Antes de imaginar cualquier otra cosa sobre este libro, permítaseme decir una palabra sobre el título que creo que lo define todo. Seducidos por el Dios de los pobres reúne en un nombre, dándole identidad, toda la concepción de los votos que yo creo tener. En el decir "seducidos" estoy haciendo alusión al voto de castidad cuya experiencia es precisamente la seducción por el Traspasado. Seducidos, también, está en plural. Implica algo común, colectivo, es experien- cia de un grupo; allí está incluida la vivencia de la obediencia. La causalidad: el Dios de los pobres — voto de pobreza— es el origen ineludible de los otros dos compromisos. El subtítulo —los votos religiosos desde la justicia que brota de la fe— es sólo un explicitar más lo que ya había sido incluido en el mismo nombre de este libro. Esta justicia que brota de la fe será ciertamente todo el objeto formal del trabajo. Quizás la evoque a veces hasta el cansancio. No sé si a fuerza de repetirlo también haga más mella en mí y en todos los que queremos profesar este género de vida. Para no complicar la portada, me he deshecho de otro indicativo más que había en ella: Anhelos de un jesuita. Quiero, sin embargo, recuperarlo en este "Preludio" del libro. Ciertamente, tratar el corazón de la vida religiosa querién- dome apartar del carisma que me la hace vivir —el de la Compañía de Jesús— se me hacía artificial. Por eso pido por anticipado una disculpa; podrán tachar todo este escrito de demasiado jesuítico. No lo puedo hacer de otra manera. Creo que éste puede ser el aporte para mis hermanas y hermanos que quieren vivir la vida religiosa desde sus propios carismas. Se me hace algo insoslayable y que es tarea de todos. Cada uno de nuestras congregaciones e institutos debiera hacer algo semejante para poder irradiar toda la fuerza del carisma fundacional en el modo de vivir el compromiso y responsabilidad frente al reto de la historia. Lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que no haya en todo• • N , K ( I,A. S. A. DH F D I C l O N l i S> esto de la vida religiosa muchísimas cosas en común.I )i K d c i i c o R u i n o Cialí,). 28039 MadridI S l i . V . S4 : 7 7 - l l 4 Ó - 9 Para América Latina y para los pueblos "desheredados" en general, lo co-I V p n s i i o l,-..il M .S-I74-IW5 mún que tenemos es el dolor de nuestra gente, es el hambre, la enfermedad, lal i n p u M i n i I -p.uia Printed in Spain ignorancia, la falta de poder; y es —todavía peor— las pocas alternativas histó-i ni] •! mu ! Ha. Pol. "!.;)>> Monjas" Torrejón ( V l a d n d )
  • 4. ricas que hoy nos quedan para los "consentidos del Padre". Esto sí que nosunifica, esto sí que nos da la verdadera identidad. Esto es lo que sí nos posibilitaaunar nuestras fuerzas para colaborar con la causa común. Ahora bien, todo ellolo tenemos que hacer desde nuestra peculiar manera de ser, porque son ellas lasque enriquecen a este cuerpo que es la Iglesia. Pero al presentar mi orientación fundamental —el ser jesuita—, lo hago no ÍNDICEcomo quien ya tiene una posición conquistada. Siempre se está intentando vivira plenitud el carisma al que cada uno ha sido llamado. Por otra parte, es buenodejar salir a flote los deseos y los anhelos. Los anhelos nos detectan dos cosas:que, por una parte, todavía eso que queremos no es realidad en nuestras propiasvidas y, por otra, que sin embargo tendemos ardientemente hacia eso. Lo que yo PRELUDIO iaquí transcribo son, pues, deseos, sueños e ideales. La radicalidad que a veces semuestra en mis escritos es muchísimas veces sólo aspiraciones profundas, "gran- INTRODUCCIÓN ndes deseos", como diría Ignacio de Loyola. Lo escribo todo, sin embargo, desdemi limitación y desde mi pecado; lo escribo todo desde el no sentirme de ningu- La novedad de los votos en el contexto de la justicia 11na manera pionero o modelo de nada. Lo que sí me pasa es que, escribiéndolo, 1. El religioso es en primer lugar pecador 12todo ello se torna un compromiso, un empeñar mi palabra para colaborar con 2. La unidad fundamental de los votos 14Aquel que, siendo la Palabra, sigue estando sofocado y ahogado, en una palabra, 3. Cristo sufriente hoy, la convergencia clave 16silenciado por el poder de este mundo. 4. El surgimiento del compromiso con voto 19 5. La seriedad y trascendencia del voto 21 La elaboración de este libro ha sido también una experiencia en común que ha 6. Este compromiso es una gracia 24trascendido fronteras y congregaciones . Se ve que, teniendo en el corazón las 7. La perspectiva ignaciana 25inquietudes del Reino, todo lo que nos aportamos unos a otros colabora a interpre-tarlo mejor para que se convierta en desafío para la historia. Quiero expresar mis PRIMERA PARTE:sinceros agradecimientos a todos los que han tenido que ver con la gestación de VOTO DE POBREZA, COMPROMISO PARA OBRAR LA JUSTICIAeste trabajo. Que todo esto contribuya a que haya más cariño solidario entre lahumanidad y para establecer un lugar nuevo en donde las hijas y los hijos de Dios I. LOS POBRES, EL CRITERIO FUNDAMENTAL DE INTELECCIÓNpodamos vivir acordes a la plenitud y dignidad a que hemos sido llamados. DEL VOTO ". 31 1. El problema de la pobreza 31 Todo este material ha sido cribado por reacciones y sugerencias de muchos compa- 2. La complejidad de la categoría "pobre" 34 ñeros y amigos. Quizás el tema que más puse a consideración -sintiéndome más 2.1. Quiénes son los pobres "- 35 ajeno a las ciencias psicológicas- fue el del celibato. Quisiera destacar, en primer 2.2. Los espiritualmente pobres 37 lugar, los comentarios que me hicieran José M* Fernández Marios. José Antonio García- Monge, Emma Martínez, Carlos Alemany, Javier García Forcada, Teo Ló- 3. Los análisis sociopolíticos 38 pez. También las contribuciones de Juan Hernández Pico y de Adonaí Cortés me 3.1. El funcionalismo-desarrollismo 38 fueron sumamente útiles. Para el voto de pobreza y de obediencia básicamente ha 3.2. El estructuralismo 39 sido Juan Hernández Pico, como siempre, mi principal lector y crítico. Él ha pasado, además, cuidadosamente, varias veces por todo el manuscrito, editando, matizando 4. El carácter político de los pobres 40 y haciendo más comprensible el texto. El y Ornar Serrano han corregido las pruebas de imprenta. Alejandro von Rechnitz, Sergio Cobo, Orlando Torres, Fidel Sancho, II. EVOLUCIÓN DE LA INTELECCIÓN DEL VOTO DE POBREZA ... 43 Jorge Sarsanedas y Pedro Arriaga han leído también detenidamente el manuscrito. A todos ellos, muchas gTacias. Sin el apoyo incondicional que siempre he recibido de José M* Tojeira, Provincial de Centroamérica este libro no hubiese salido a luz. Las 1. El dilema de siempre 44 obras de José Ignacio González Faus son quizás las que -sin él saberlo- me han 2. El valor de la pobreza en las Escrituras 45 fecundado más por lo sugerente del abordaje suyo a cualquier tema. Todo este libro está transido de sus intuiciones, sugerencias y análisis. De verdad, muchas gracias. 2.1. La evolución véterotestamentaria 45 2.2. El acento de Jesús 46 3
  • 5. 4.2. La impronta de la última Congregación General 903. Vivencia histórica de la pobreza de Jesús en la vida eclesial 48 4.3. La"inserción" como un movimiento desde la base 93 3.1. La Iglesia primitiva 48 3.2. La pobreza en el monacato 50 3.3. El movimiento pauperístico 51 IV. REGLAS PARA SENTIR DESDE LOS POBRES CON EL MUNDO 3.4. La respuesta mendicante 52 3.5. Una "secta" nos recuerda el Reino de Dios 54 DE HOY ;... 98 3.6. Diversas traducciones históricas de la pobreza de Jesús 54 1. Hay que tener amigos que sean empobrecidos y necesitados 994. Obstáculos para vivir el voto de pobreza 56 2. Además del trabajo asignado, hay que ingeniárselas para trabajar 4.1. Énfasis en la pobreza más característica de Jesús 56 también con el mundo de los necesitados 99 4.2. Los obstáculos personales para vivir el voto 57 3. Los valores de los pobres son más cristianos que los de ¡a sociedad 4.2.1. Algunas tretas típicas de la clase media alta 60 dominante QQ 4.2.2. Algunas tretas más típicas de los de la clase media 60 4. Los pobres son nuestros maestros, nuestros asesores 100 4.2.3. Algunas tretas más comunes en los de la clase pobre 61 5. Los pobres son nuestros jueces 100 4.3 Resumen 62 6. Servir a los pobres de Cristo es lo que engendra vocación 101 7. Pedir la gracia de toparnos en los pobres con el rostro de Jesús 101I I LA POBREZA EN EL MODO NUESTRO DE PROCEDER I. 63 8. Creer que los pobres son los creadores de futuro 1011. La evolución en la experiencia de pobreza en Ignacio 64 9. Querer, con todo, colaborar excelentemente en cambiar las estructuras 1.1. La imitación de Cristo pobre 66 de la historia 102 1.2. El compartir y repartir entre los pobres lo que se tiene 66 10. Es la pobreza personal la que hará creíble mi trabajo 102 1.3. La pobreza providencialista 66 11. Los pobres son prioridad 102 1.4. La pobreza con medios 67 12. Ser solicitados por los pobres que luchan y ser perseguidos: evaluación2. La pobreza como experiencia consignada en los Ejercicios 68 de nuestro actuar 103 2.1. Principio y Fundamento 68 2.2. Primera Semana 70 CONCLUSIÓN . 103 2.3. Segunda Semana 71 2.4. Tercera Semana 73 SEGUNDA PARTE: 2.5. Cuarta Semana 74 LA SEDUCCIÓN POR EL QUE TRASPASARON 2.6. La contemplación para alcanzar amor 75 LA CASTIDAD COMO EXPLICITACION DE LA JUSTICIA 2.7. Algunas conclusiones que pueden ubicar mejor el voto de pobreza 75 INTRODUCCIÓN 109 2.8. Algunas deficiencias en los Ejercicios para vivir el voto de pobreza 77 I. OBSTÁCULOS PARA COMPRENDER EL CELIBATO:3. La institucionalización de la pobreza en las Constituciones 77 FACTORES DEBILITADORES DE LA VOLUNTAD 112 3.1. La pobreza en conexión con la misión 80 1. El consumismo exacerbado 112 3.2. Efectos "ad intra" de la pobreza 81 2. El ambiente machista del mundo latino 113 3.3. La praxis personal de la pobreza 82 3. El mundo de la droga 113 3.4. La praxis comunitaria 82 4. Déficit afectivo: el ambiente familiar 114 3.5. La utilización de los medios 82 5. Experiencias sexuales traumatizantes 115 3.6. El modelo de pobreza en las Constituciones 83 6. El ideal de la pareja comprometida 115 3.7. La Carta de la pobreza 84 7. El bombardeo de los medios de comunicación social 116 3.8. Deficiencias en los primeros escritos: desafío para el voto 864. La reformulación del voto en las últimas congregaciones generales gg II. LO ABERRANTE E INCOMPRENSIBLE DEL CELIBATO 116 4.1. El legado de la Congregación General 32 894 5
  • 6. 1. Una realidad aberrante en Israel 117 3.1. Los empobrecidos y marginados como nuevo lugar teológico 156 1.1. Lenta evolución hacia la intelección del "castrado" 117 3.2 La ruptura de los antivalores del Reino 1562. El escándalo que provocó Jesús 119 3.3. Nuevo carácter profético del voto 1573. El celibato como seducción 119 3.4. Nueva verificación del voto 157 4. Lo jesuítico del voto 158III. FENOMENOLOGÍA DE LAS FALLAS EN LA CASTIDAD 121 4.1. "No cabe interpretación" 1581. Diversos sujetos-tipo frente a la tentación 122 4.2. "Constando quán perfectamente debe guardarse" 158 1.1. El previamente experimentado 122 4.3. "La puridad angélica" 158 1.2. El inexperto 122 4.4. El "modo nuestro de proceder" 159 1.3. El que está al acecho 123 4.5. La confirmación, el signo ignaciano 160 1.4. El que sucumbe en la prueba 124 5. Afectividad y sexualidad como proceso de formación 160 1.5. Los que se sostienen y crecen en la prueba 124 5.1. Dinámica de "no concesiones" 160 1.6. El que se convierte en solterón 125 5.2. Maduración en el tríptico 1612. Las diversas experiencias de caída 126 2.1. El amor idílico 126 VI LA AMISTAD, PUNTAL PARA EL CELIBATO 162 2.2. Los "affaires" sexuales 126 1. El amor como requisito 162 2.3. Relaciones que rompen la opción, pero son humanamente plenas 127 1.1. Recuperación de la relevancia de la comunidad en la Compañía. 164 2.4. Los amantes conflictivos 129 2. Los diversos niveles de amistad 166 2.5. La solteronería 129 2.1. El cariño en la comunidad 166 2.6. Algunas consecuencias 130 2.2. Posibilidad del cariño entre "amigos en el Señor" 1703. Signo de las experiencias 131 2.2.1. Los tres tipos de amor 170 3.1. La complejidad de la estructura psicológica 131 2.3. Amigos con afecto y libertad 172 3.2. El origen del dinamismo homosexual 133 2.4. La amistad femenina 174 3.3. La pastoral homosexual 133 2.5. Amigos de los pobres de la tierra 175 3.4. La homosexualidad y la vocación religiosa 1344. Las reglas de oro del celibato, a manera de conclusión 137 TERCERA PARTE: LA OBEDIENCIA, PLATAFORMA DE SERVICIO A LA HUMANIDADIV. LA TEOLOGIZACION DEL CELIBATO: LA SEDUCCIÓN QUE PADECE POR EL SEÑOR TRASPASADO 1391. Planteamientos teológicos tradicionales 140 INTRODUCCIÓN 1792. El fundamento evangélico del celibato 1413. La seducción como modelo de teologización del celibato 142 I. LA AUTORIDAD COMO POSIBILIDAD DE REPRESENTAR A4. El celibato como la seducción de Dios por el Traspasado 146 DIOS 1815. La experiencia del Dios mayor, a quien lo traspasan, causa del celibato 147 1. Releyendo la historia 1816. El Reino como centro vital: el móvil del voto 148 1.1. Toda autoridad viene de Dios 181 6.1. La experiencia del "tríptico" 149 1.1.1. Origen de la autoridad como vicariedad de Dios 181 6.2. Deseo de patentizar "lo de Dios" 149 1.1.2. El emperador como vicario de Dios 182 6.3. Lo de Dios implica hacerlo "a su modo" 150 1.1.3. Reduccionismo de la vicariedad de Dios a la jerarquía 183V. LA PRAXIS CRISTIANA DEL CELIBATO 151 2. Trasmisión de la autoridad religiosa 1831. El placer de experimentar a Dios 152 2.1. Decadencia de la autoridad eclesial y origen de la vida religiosa 1832. La necesidad de aprender a convivir con la soledad 154 2.2. Trasmisión carismática de la autoridad religiosa 1853. La exigencia concreta: la misión de fe y justicia 1556 7
  • 7. 2.3. Institucionalización de la autoridad carismática 184 6. Voto con la libertad de los hijos de Dios 231 2.4. Sucesión en el carisma de la autoridad monástica 186 2.5. Apertura clara de un nuevo canal jerárquico en la Iglesia 186 V. LA NECESIDAD JESUÍTICA DE OBEDECER 2323. Evolución de la experiencia de autoridad 186 1. El principio de universalidad 232 3.1. Autoridad/obediencia en la vida anacorética 187 2. El principio eclesial 233 3.2. Autoridad/obediencia en las primera comunidades monásticas.... 187 3. El principio profético 234 3.3. Autoridad/obediencia en la comunidad agustiniana 188 4. El principio sociológico 235 3.4. Autoridad/obediencia en las órdenes mendicantes 189 5. Lo procesual en la obediencia ignaciana 236 3.5. Autoridad/obediencia en la Compañía de Jesús 190 5.1. El proceso de llegar a obedecer ignacianamente 236 3.6. El lastre de la obediencia en el siglo XIX 190 5.2. Los estereotipos de la obediencia ignaciana 237 5.3. La obediencia como abnegación y muerte 237II. A DIOS SE LE MEDIA 191 5.4. La obediencia se hace sólo por la misión 2381. Dificultades para una teología de la obediencia 192 6. Una obediencia de osadía 2392. Dificultades existenciales para la obediencia 193 7. La plenitud de la obediencia 2403. Teología de la mediación, pistas para la obediencia 194 7.1. La obediencia como plenitud humana 240 3.1. La necesidad de mediaciones en la fe 194 7.2. Obediencia de conspiración 241 3.2. La Iglesia cuerpo del Señor: sacramentalidad de la Iglesia 195 7.3. Obediencia de participación política 244 3.3. Necesidad de la mediación de la autoridad 196 3.4. Características de una autoridad eclesial cristiana 197 POSTSCRIPTUM 247 3.5. Autoridad religiosa como mediación mediada 199 3.6. Autoridad y vicariedad: el pueblo sufriente como la mediación BIBLIOGRAFÍA CITADA 253 condensada y reto de otra mediación 200 3.7. Resumen 203III. LA OBEDIENCIA, BÚSQUEDA DE LA VOLUNTAD DEL PADRE 2031. Métodos para encontrar la voluntad de Dios 2042. La obediencia de Jesús, modelo de la búsqueda 2053. Discernimiento y autoridad 206 3.1. Reglas para servir cuando nos toque ser superiores 2114. El subdito y el discernimiento 212 4.1. La representación 214 4.2. La cuenta de conciencia 215 4.3. La objeción de conciencia 217 4.4. Dialéctica ignaciana 218 4.5. El discernimiento apostólico en común 219 4.5.1. Metodología del discernimiento en común 220IV LA OBEDIENCIA IGNACIANA 2221. Criterio de intelección 2232. La originalidad del voto 2243. Significado del voto 2264. Densidad de la palabra misión 2278 9
  • 8. INTRODUCCIÓN BÚSQUEDA DE LA NOVEDAD DE LOS VOTOS DESDE LA PERSPECTIVA IGNACIANA EN EL CONTEXTO DE LA JUSTICIA Mucho se. habla y se publica sobre la vida religiosa y sobre los votos. Elpropósito de este trabajo, que es limitado por varias razones, es resaltar el aportede Ignacio de Loyola a la vivencia de los votos. Esto, además de que esclareceel carisma, permite resaltar también la contribución ignaciana a la Iglesia sobretodo ahora, en 1994, cuando entre el 90 y el 91 acaban de pasar los aniversariosignacianos, tanto el quinto centenario del nacimiento de Ignacio como los 450años cumplidos desde que se fundó la Compañía de Jesús. Se habla de novedad en esta búsqueda, lo cual va a tener relación con laperspectiva que se quiere obtener en cada voto; algo, por otra parte, muy actua-lizado: la visión del servicio de la fe y la promoción de la justicia. La novedadconsistirá en releer el aporte de Ignacio desde la problemática de la justicia enel mundo, en lo que respecta al compromiso religioso, que nos hace expe-rimentarnos como seducidos por el Dios de los pobres. Para la elaboración de este libro me he basado en los años que como maestrode novicios tuve que contribuir a introducir a los jóvenes a la vida religiosa.Este material lo he presentado oralmente varias veces. Muchas cosas las he idoobteniendo al contrastarlas con la experiencia personal y con los desafíos de lahistoria. La intuición constitutiva de todo este estudio —la fe y la justicia comomarco de intelección de los votos— más que algo ya adquirido en mí, es unhondo deseo y una constante petición: poder servir al Señor en los rostros cruci-ficados de la humanidad. Mucho material lo he conocido leyendo en libros yartículos sobre estos temas. A veces puedo ofrecer citas textuales; otras mu-chas, las referencias han ido formando parte de un caudal ya personal, en cuantoque las he ido asimilando a mi manera y desde estas latitudes. No será raro que,lamentablemente, con frecuencia, no pueda yo mismo hacer honor al origen deciertas ideas e interpretaciones. II
  • 9. 1. EL RELIGIOSO ES EN PRIMER LUGAR PECADOR años. La Evangelización, con todo lo positivo que implicó, dejó huellas muy Antes de cualquier búsqueda del aporte de la vida religiosa o consagrada a la negativas donde los religiosos tuvimos mucho que ver. Oigamos el Manifiestovida cristiana, más amplia, me parece honesto y serio comenzar señalando el de la El Consulta Indígena Ecuménica Latinoamericana (enero 1991), que especado histórico de los religiosos. La Congregación General 32 de la Compañía sólo un ejemplo de lo que estos pueblos nativos han experimentado en partede Jesús 1 hace la definición del jesuíta diciendo que el jesuita es "pecador y sin también por nuestra culpa.embargo llamado" (Dec. 2). Creo que se nos da acá una clave de verdadera • Que los 45 millones de indígenas, después de cinco siglos de genocidio yintelección. Si algo nos ha dado desgraciadamente unidad a los religiosos es toda clase de discriminaciones, juntamente con otros pueblos históricamenteprecisamente nuestro pecado. No se puede hablar de las glorias de las congrega- empobrecidos, siguen padeciendo brutales atropellos. Se aprecia la acción deciones sin haber pasado primero el "examen del amor". Este examen, además de exterminio al ser invadidos y explotados irracionalmente nuestros territorios,ser plataforma para un verdadero cambio, nos va a mostrar paladinamente por nuestros recursos naturales, nuestras tierras.(...)dónde está nuestra gran virtud (que el pecado saca de quicio) y por dóndetambién nuestra fuerza (que el pecado ataca en directo, según la regla ignaciana • Que se nos niega la participación real, como pueblos, en la construcción dede discernimiento). la sociedad debido al racismo imperante, relegándonos a ser subhombres. Ahora bien, la clave de intelección de este estudio está precisamente en el • Que a la explotación de la fuerza de trabajo del indígena y del negro (muje-binomio fe y justicia. Los religiosos —y sobre todo aquí en Latinoamérica— res y hombres, niños y ancianos) hay que añadir el peso de la deuda externa,debemos comenzar con un "mea culpa" personal e institucional porque hemos que otros han contraído y aprovechado, mientras la sufren nuestras comuni-sido sordos a la voz del llamado del Señor traspasado por nuestras injusticias. El dades aborígenes.pecado del que nos hemos de redimir, con la gracia de Dios, es el de haber • Que la aniquilación sistemática de líderes de las comunidades es la muestradesatendido el carisma propio, que casi siempre tiene que ver con la ayuda al más fehaciente de la política integracionista de los Estados, llegándose amenesteroso o con atender al bien de la humanidad en sus miembros más considerar éstos como dueños y señores absolutos de nuestros pueblos ydébiles. culturas, práctica que aún conservan algunos sectores de las Iglesias. No vamos a acusarnos aquí, principalmente, de "habernos sentido como per- • Que se viven también situaciones de violencia generalizada: invasiones desonas de primera clase" frente al pueblo de Dios. Ha sido un pecado serio de la madereros y empresas mineras, presencia de grupos armados, ocupación mi-vida religiosa, pero no es el más típico del que necesitamos ser absueltos. Tam- litar y narcotráfico...poco vamos a poner mucho énfasis en el pecado de haber "sacralizado" nuestra • Que es hora ya de terminar con las divisiones que provocan las mismasvida, como si por un ex opere opéralo lo nuestro fuese santo y mejor que lo de Iglesias: el indoctrinamiento y sacramentalismo vacíos de una verdaderalos laicos; más bien debemos, en estos tiempos, ser redimidos de las consecuen- vida, que adormecen las conciencias y amordazan nuestras voces. 2 (...)cias prácticas de esta "sacralización". La deuda externa aplasta nuestras economías y allí a los más empobrecidos. El problema es que los religiosos por nuestra misma estructura "sagrada" Pero tenemos los religiosos —como miembros activos de la Iglesia— una deudapodemos encontrar una justificación para no aceptar cambios. Al sentirnos en un moral con la gente más necesitada. El jesuita Antonio Ruiz de Montoya decíaestado de santificación podríamos creer que, por principio, lo que hacemos está en 1639 estas palabras muy duras contra la misma Compañía de Jesús:bendecido por Dios, aunque desoigamos su voz que clama misericordia y justi-cia por la boca de los desheredados. Este pecado, además, tiene una historia en América Latina que ya dura 5001. Congregación General: asamblea, representativa de todos los jesuítas, de aquellos jesuítas elegidos por cada provincia, junto con los que tienen derecho a ella por su 2. Dentro de todo este concepto de la Evangelización, sería importante objetivar que no oficio, y que se reúnen o para la elección de un General (por renuncia, deposición o se trata de cargar las tintas sólo en los religiosos y en el trabajo mismo de la muerte del anterior) o para discutir temas y problemas de gran envergadura, después Evangelización, sino de caer en la cuenta de que en este drama, nuestro mayor peca- de haberse hecho una auscultación sobre si conviene o no reunirse. Hasta la fecha se do está en la falta de testimonio de religiosos y laicos, simplemente como ¡cristianos! han tenido 33. y no sólo en el campo de la Evangelización, sino en el de toda la vida.12 13
  • 10. "La gente no quiere aceptar el Evangelio porque si por el oído captan la es una historia muy vieja lamentablemente. Se celebran ahora los 500 años de justificación de la Ley Divina, con sus ojos ven la contradicción humana, "Evangelización" con la que vino, por desgracia, un sinnúmero de sufrimientos, practicada en las obras...Observamos cómo se retiran de nuestra predicación masacres, muertes, que diezmaron a la población; y sistemas que, sucediéndose que se ha hecho infame por los religiosos de la Compañía de Jesús en las y cambiándose de nombre, han venido a explotar no sólo a los nativos —herede- provincias de Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape". ros legítimos de estas tierras— sino también a una infinidad de personas, mesti- zos en su mayoría, que viven sumidos en la ignominia. Lo primero que tenemos que hacer para buscar la novedad de los votos en La primera fuente de unidad en los votos, por tanto, reside en que éstosnuestro mundo actual, es ver que partimos de un pecado. Que tenemos que constituyen la vida religiosa, que tiene que estar intrínsecamente ligada a unareconocerlo, sentir arrepentimiento, y hacer propósito de enmienda para caminar respuesta comprometida con nuestro mundo injusto de hoy. Aquí se da ya lamejor en esta búsqueda. Es verdad que no sólo ha habido una "historia nefasta" unidad fundamental histórica: tienen que estar al servicio de un pueblo empo-de la vida religiosa, pero no hay que pasarla por alto sin asumir sus consecuen- brecido y en la búsqueda de su liberación y obtención de vida y una vida quecias y sin querer reparar los errores. Una vez hecho este examen histórico serio sobreabunde.de nuestro ser cristianos, podemos avanzar analizando, hacia el futuro, la vidareligiosa. Lo que además cabe decirse es que los votos tienen tres aspectos, pero la vivencia es única: es el voto de la radicalidad a vivir las exigencias del evange- lio. Por tanto, es la preocupación por la justicia —expresada en el voto de2. LA UNIDAD FUNDAMENTAL DE LOS VOTOS pobreza—lo que dará unidad fundamental a la explicación del sentido de los La vida religiosa siempre ha sido —en sus personas más honestas, y en su votos. El fundamento de esta unidad básica está en que los tres quieren sermejor concreción — una expresión de respuesta ante los retos que la historia de expresión de la invitación a proseguir el camino de Jesús.los hombres ha venido estableciendo. Es muy claro cómo en un comienzo, en susurgimiento, la vida religiosa supuso una alternativa radical ante el proceso de Esta unidad fundamental fue más diáfana en otras épocas, en cuanto se hacía"mundanización" que por culpa de las alianzas con el Imperio se venía dando a constituir el fenómeno de la vida religiosa ligándolo a un aspecto únicamente...pasos agigantados. El movimiento benedictino, en su tiempo, fue un instrumento Sería interesante caer en la cuenta de que se era religioso con el solo voto de lade colonización y culturización de la Europa nórdica. Las órdenes mendicantes, estabilidad que se hacía en la antigüedad benedictina y esto unificaba todas lasen su momento, fueron una contestación a la hegemonía novedosa del "dinero", cosas...En los primeros siglos en oriente por ejemplo, sólo se acentuaba la profe-por una parte y por otra, la irrupción de la posibilidad de vida cristiana en las sión de la virginidad, mientras en occidente, se hacía énfasis en el simple hábitonuevas ciudades. La Compañía de Jesús nace como respuesta a la expansión o en la tonsura, como elemento decisivo de definición del religioso. Fue Isidorocolonial y al resquebrajamiento interno en la Iglesia. de Sevilla quien hizo constituir la vida religiosa en el voto de pobreza. La vida religiosa, con toda su radicalidad, florecía desde los primerísimos siglos. Queda La vigencia de la vida religiosa tiene mucho que ver con la capacidad de muy claro que siempre fue comprendida como una unidad en la radicalidad delresponder con novedad a los diversos desafíos de los tiempos. Mucho de la seguimiento de Jesús.crisis actual de este género de vida obedece precisamente a no saber descubrir,sobre todo en el primer mundo, los retos a los que debe responderse. En el Por otra parte, los votos tienen unidad en cuanto son medios para un mismofondo no nos encontramos con la experiencia de ser seducidos por el Dios de fin. Se trata de servir, de estar disponibles. Porque juntos podemos hacer máslos pobres. por la humanidad que por separado; por eso estamos juntos. Los votos nos dejan realmente disponibles para los otros: En América Latina un auténtico cristianismo y por lo tanto una auténticavida religiosa, tienen mucha razón de ser en cuanto que la vida de la humanidad • Sin nada que nos ate o amarre frente al servicio.aquí concentrada corre peligros mortales. Los planteamientos y las necesidades • Amando a todos y cada uno como si fueran la esposa (amor exclusivo).exigen, por tanto, respuestas ágiles, comprometidas y generadoras de vida en • Buscando en todo y en cada momento sólo lo que de verdad es la voluntadtorno a un pueblo empobrecido que pelea por ganarse la vida injustamente cons-treñida. de Dios. Los votos son aspectos que facilitan un camino de encuentro con el Señor en De ahí que hablemos de la búsqueda de la novedad a la cual tiene que dar la historia. No quiere decir que la respuesta a la justicia, al mispat bíblico al querespuesta directa y clara la vida religiosa. Esta "novedad" para todos nosotros14 15
  • 11. Dios nos interpela, se dé únicamente a través de la vida religiosa, ni mucho de fe y justicia es un reduccionismo, es no haber captado el mensaje históricomenos. Los votos muestran uno de tantos caminos para realizar esta respuesta. de lo que ha ido significando la vida religiosa en el mundo. Más aún, en laPor lo tanto, el nuestro no es absoluto en sí y además va a estar dependendiendo medida en que, por salvar un supuesto universalismo, se quiera enfatizar lode la libertad personal; del sí que se quiera dar a la invitación de un Dios que no común, lo estable, lo permanente en sus formas, no en su fondo de radicalidadordena, sino que seduce. No se puede olvidar el hecho de que no hay nada de este seguimiento, se cae necesariamente en lo obsoleto, en la falta de garra,automático o mecánico en el ser cristiano. No hay estado de vida ya santificado en el estancamiento; en una palabra, en el sin sentido de la vida consagrada.de una vez por todas. Tradicionalmente se han explicado los votos desde diversos puntos de vista. Estos votos suponen una vocación, un llamado, que toma en cuenta nuestra Según la concepción ascética, el sacrificio de los votos tendría un valor religio-peculiar manera de ser, que va a ser la plenificación de lo que cada uno es, so en sí mismo. Sabemos, sin embargo, que la correcta relación con el Dios decomo si "cayera por su peso". Pero orientado a la lucha por el Reinado de Dios. Jesús no es en primer lugar ofrecerle sacrificios, como tales. La concepción imitativa postula que el valor de los votos consiste en reproducir directamente De allí que la compatibilidad con lo que puede ser el "pozo" personal y el las actitudes de Jesús. El error de este enfoque es que "Jesús no llamó a sumundo negativo de cada individuo deba ser evidente, y que haya necesidad de imitación sino a su seguimiento" (Sobrino, ibd., pág. 15). La concepciónque se experimente la "viabilidad" biográfica de esa vivencia 3 , por una parte, personalista, dice Sobrino, "surgió en parte como reacción a la concepción ascé-juntamente con la unidad fundamental con que se deben vivir esos tres aspec- tica" (ibd). Tiene la ventaja esta teoría de afirmar que lo negativo debe estar altos. Tiene que darse la experiencia de que son uno solo, con tres dimensiones servicio de algo positivo. Sin embargo, esta concepción "se queda en el estadoseparables...y que coinciden con mi modo de ser. Además, que con ello se liberal del cristianismo y de la vida religiosa" (ibd). La propia realización no escontribuye a impulsar el Reinado de Dios, es decir, a erradicar la injusticia de el ideal último del cristiano: ésta no se encuentra nunca en directo, "sino aeste mundo, generando un ambiente de hermanos frente al Padre común. través del rodeo de perder la vida" (ibd). Está también la concepción comunita- Se ha hablado por tanto de la unidad de los votos, como algo que sólo son ria que considera que los votos son los cauces para la edificación de la comuni-aspectos de una misma realidad. La convergencia fundamental, como veremos, dad. Existe asimismo la concepción escatológica que admite dos modalidades;reside en la experiencia seductora del señor "traspasado" en la historia, que por un lado, la anticipación del futuro definitivo en base a la estructura de losme convida a ayudarlo a resucitar. votos, y por otro, la vida religiosa como forma de vivir en ultimidad en el presente.3. CRISTO SUFRIENTE HOY, LA CONVERGENCIA CLAVE Existe, por último, lo que se puede llamar —dice Sobrino— la concepción Se impone, por tanto, redefinir los votos desde esta convergencia clave. apostólica, es decir, un ejercicio de vivir aquellas áreas de la vida, moldeadasComprender su identidad desde aquello que, hoy por hoy, forma el núcleo cons- por los votos, por el reino de Dios.titutivo de la vida religiosa, —sobre todo en lugares como el Tercer Mundo 4 —.No hay que olvidar que, como puede deducirse de la historia, la vida religiosano ha dado la misma respuesta siempre ante los diferentes desafíos. Son preci- de un "segundo mundo", salvo en Cuba, China y Vietnam, fundamentalmente. Losamente los diversos retos los que han hecho surgir las órdenes religiosas y más peligroso de esta encrucijada que estamos viviendo es suponer que la obvia alternativa para nuestros pueblos empobrecidos es el capitalismo, un sistema que endelinear sus diversos carismas. Decir, por tanto, que definir los votos en clave América Latina, por lo menos, ha sido generador de hambres, masacres, desplaza- mientos y guerras incomparables. La caída del socialismo del Este no invalida la búsqueda de un sistema alternativo al capitalismo, el cual hemos ya experimentado3. Por esta razón el proceso para descubrir la vocación tiene que tomar en cuenta muy que es arma letal contra los pobres. Dentro de esta situación deben, por tanto, descu- en serio la evolución psicológica de la persona. El trabajo de discernir el llamado brirse las partes dormidas de los carismas de las congregaciones religiosas, fundadas debe apoyarse en todas las potencialidades y cualidades del sujeto —lo que denomi- muchas de ellas como respuesta al mundo empobrecido, pero empantanadas ahora en namos nosotros el "propio pozo"— y debe saber trabajar el mundo vulnerado y instituciones y estructuras pesadas al servicio de los privilegiados, no de Dios sino traumatizado (heridas). En este proceso de clarificación personal toca saber discernir del Mundo. si esa vocación pertenece al núcleo del ser de la persona, es decir, si las característi- Como dice Jon Sobrino "la conciencia histórica de la opresión y el anhelo de la cas de ese llamado no sólo están presentes en ese núcleo central sino que le otorgan liberación y la ubicación consciente entre y a favor de determinados grupos sociales identidad creciente y son fuente inherente de paz. son condiciones para que la vida de los votos tenga hoy sentido y sea una posibilidad4. Usamos todavía este término, aunque en la actualidad no queda casi base para hablar realmente cristiana" (Sobrino, 1977, pág 21).16 17
  • 12. "Los votos son estructuras históricas para vivir el seguimiento de Jesús. El que sean por el reino de Dios implica tanto que en ese reino está la justifica- lo que nos descubre la novedad que los votos entrañan y el valor y aporte de la ción última de lo anormal de los votos, como y sobre todo que en la vida religiosa al mundo de hoy. construcción del reino se verificará si los votos son cauces adecuados o no El orden en la presentación tradicional de los votos daba la primacía a la de vida cristiana" (ibd. pág 16). pobreza. Nos parece que todo ello obedece a una intuición fundamental. Es el voto de pobreza el que da sentido a todo lo demás. De ahí, pues, que nos parezca capital retomar esta concepción para hacer nuestra presentación de los votos, partiendo de la convergencia constituyente de 4. EL SURGIMIENTO DEL COMPROMISO CON VOTO la vida religiosa en nuestra situación actual: Cristo luchando por resucitar en la humanidad sufriente. Lo primero que cabe preguntarse es por qué este compromiso es bajo voto. Hay varios conceptos (juramento, alianza, pacto, manda), que están en mucha El voto de pobreza, en esta perspectiva, concretiza el rostro de Dios en los relación y cercanía con la palabra "voto". Es importante percatarse, sin embar-empobrecidos del mundo cuya causa se pretende reivindicar. En primer lugar go, de las marcadas diferencias. Respecto al "juramento", que es la afirmación oviviendo —cuestionándose sin cesar— en la mayor austeridad posible, por más negación de una cosa poniendo a Dios por testigo, en el voto hay también eso deimitar y seguir el modo que Jesús siguió, generando así los pilares de una "civi- poner a Dios por testigo pero hay más, como diremos. El voto no es una alianzalización en la austeridad", partiendo de que hay que compartir los bienes limita- únicamente, porque en la alianza o pacto, las dos partes se obligan a la obser-dos de la creación. Concomitantemente, poniendo todas nuestras energías en vancia de lo fijado. En el voto también hay algo más. El voto supera a laerradicar la injusticia, apoyando afectiva y efectivamente la lucha de los deshe- "manda" en cuanto en ésta uno se obliga a dar una cosa simplemente. No seredados de la tierra. La "pasión" por esta causa es un gran regalo de Dios para pone únicamente a Dios por testigo, sino se implica uno con su actuación en lasu pueblo, es el modo de comprometerse El con la causa de los necesitados historia (superación del juramento). No es propiamente una alianza porque aquí(empobrecidos, enfermos, etc). Algunos "viven" ese voto anónimamente, a otros se abre al misterio de la gratuidad y del milagro del llamado. No es únicamentese nos ofrece hacerlo al modo del testimonio explícito. ofrecer algo, como en la "manda", sino negar un valor para afirmar algo más valioso, como el que encuentra la perla y vende todo lo que tiene... El voto de castidad, por su parte, es la consagración total a ese Señor y a su causa, por cuyo cariño y seducción uno se desprende de cualquier tipo de amor Lo específico del voto es que se da siempre la privación de algo bueno y de pareja, renunciando conscientemente a las expresiones afectivo-sexuales típi- positivo —a lo que se renuncia— para mostrar un valor mejor. Más aún, tal ycas de esa relación y sublimando ese amor en el servicio a los empobrecidos, como lo vamos a ir entendiendo, la fuerza del voto reside en que se renuncia aque deben volverse nuestros amigos para con ellos construir la fraternidad en algo lícito y bueno, para mostrar que algo según Dios (el proyecto del Reino, lajusticia y paz. Esta experiencia es un "don", un regalo por el que Dios muestra voluntad de compartir bondad, el ser solidarios con uno mismo y por eso tam-su ternura por los necesitados, y que sólo se realiza por la seducción de Dios y bién con los necesitados, etc.), todavía no se da, que está siendo conculcado. Ysu causa. esto en el supuesto de que fallar seriamente al voto hiere mortalmente y socava El voto de obediencia, finalmente, ubica esa lucha desde la perspectiva fundamentalmente la parte que en el voto hay de colaboración en el Reino deeclesial, —que es gran mediación de Dios en el mundo— y desde la plataforma Dios. La clave de intelección, por tanto, está en la misión de colaborar en elde una Congregación dada —con el aporte o carisma de cada Institución al advenimiento del Reino.servicio del Pueblo de Dios—, como brújulas para encontrar el mejor camino de En la historia de la vida religiosa los votos sólo tardíamente vienen a formarayuda a ese Cristo que padece a causa del pecado, (en "ese" sentido "por núes-, parte explícita de los compromisos. Es Casiano en el siglo VII quien da el(ros pecados"). Es también una gracia que se experimenta en la percepción de primer enunciado explícito de nuestra tríada, pero se está aún lejos de que estahacerlo todo "como cuerpo", como "amigos en el Señor". Ahora bien, frente al se imponga. Todavía hasta el siglo IX sólo se menciona la obediencia. "Es hastaescándalo de la Iglesia, este voto es el que hay que aclarar más, desde la primera el siglo XII donde se elabora canónicamente la noción de estado religioso con laidentidad en la condición de pecadores. obligación inherente al mismo de vivir in oboedientia, sine proprio et in Es quizás esta interpretación a partir del Cristo sufriente hoy como punto de castitate" (Sedaño, 1989, pág. 189). La primera vez que aparece la triple prome-convergencia, la que abre la posibilidad de una nueva intelección de los votos, sa es en la Regla de los Trinitarios (1198). Como se ve, es algo bastante tardío en la evolución eclesial.18 19
  • 13. blece algo más aún, un meter prisa al desarrollo de la historia; un querer ¿que Pero, sin duda, para comprender mejor la profundidad del voto nos tenemos venga el Reino.que remontar a la Biblia, donde se encuentran rasgos de este fenómeno religiosodel "voto" en varios lugares. El movimiento más interesante es el de los Por otra parte, la historia de la vida religiosa nos indica cuan tardíamente seNazireos, quienes: establecen los tres votos como algo fijo y claro. Lo cual no quiere decir que no 1. Crean un ejemplo de religiosidad carismática personal, no institucional (cfr. haya habido compromiso de vida consagrada, sino que se entendía esta como Am2, 11-12). una unidad vital de seguimiento del Señor Jesús pobre e itinerante, sin tener dónde ni en quién reclinar su cabeza, cuyo centro vital fue la predicación del2. Eran hombres especialmente consagrados a Yahvé, de quien recibían una Reino. misión personalísima en función de la salvación del pueblo de Dios (cfr. Jue 13, 3-5), el caso de Sansón; 1 Sm 1-11, Le 1, 15-16, el caso de Juan el Esto constituye la razón de escoger el "voto" como plataforma para com- Bautista. prender el seguimiento explícito de Jesús. Sin embargo, los votos, además, por su misma estructura, permiten y exigen llevar a cabo la radicalidad del segui-3. Se consagraban a Dios con tres votos concretos: no cortarse el cabello, no miento hasta regiones que no son las normales, como señala Sobrino. tomar vino, no acercarse a ningún cadáver (cfr. Nm 6, 7-21). No cortarse el cabello simbolizaba su integridad y entrega total a Dios. No tomar vino "Podríamos decir que los votos permiten y exigen que el religioso esté pre- implicaba el rechazo a la vida instalada (sedentaria) y cómoda (cfr. Jr 35, 6- sente en el desierto, en la periferia y en la frontera. Por "desierto" entende- 7). No tocar cadáveres expresaba la pertenencia total del nazireo y de todo mos que el religioso esté allí donde de hecho no está nadie; como ha sido el ser humano al Dios de la vida (cfr. Lv 21,1-2). caso a lo largo de la historia de la presencia de los religiosos en hospitales,4. Esos votos concluían con ritos de purificación y holocausto al final del tiem- escuelas o modernamente en parroquias desatendidas. Por periferia enten- po de la consagración (cfr. Nm 6,7-21; 1 Mac 3,49; Hch 21, 23-26).5 demos que el religioso esté no en el centro del poder, sino allí donde no hay En el nuevo testamento (Le 22,18) aparece un voto, el de Jesús, que es poder, sino impotencia. Por frontera entendemos que el religioso esté allímodélico para comprender lo que ahora hacemos. Jesús se priva de algo bueno donde más hay que experimentar según la necesaria imaginación y creativi-(beber vino) para mostrar que algo debe suceder de otra manera, en este caso, el dad cristiana, donde mayor pueda ser el riesgo, donde más necesaria sea laadvenimiento del Reino. Este es el voto prototipo de lo que debe ser el corazón actividad profética para sacudir la inercia en que se vaya petrificando lade la vida religiosa. Iglesia en su totalidad o para denunciar con más energía el pecado" (Sobri- no, 1977, pag. 19). Con esto tenemos en la Biblia un modelo de las fórmulas de los votos, quecuriosamente puede comunicar energía profética a nuestros actuales compromi-sos. Se rescata el aspecto carismático y no tanto institucional de la vida religio- Por sus votos el religioso deberá, por tanto, ubicarse siempre donde no estánsa; tiene una dimensión de cuerpo y de colectividad; se hace por el bien del "los importantes de este mundo", en la periferia del poder y donde la gloria dePueblo de Dios. Se pone, además, de relieve ese mecanismo tan típico del voto Dios está más en juego.bíblico de renunciar a algo para afirmar que todavía no se satisfacen los gustos Lo perpetuo de los votos cobra significado si se vincula al voto que hizode Dios, la seducción de Dios para que nos amemos; el ejemplo de Jesús esta- Jesús en la última cena: "les aseguro que no volveré a beber del jugo de la uva hasta que llegue el Reino de Dios" (Le 22,18). Nuestros votos son perennes hasta que no deje de sufrir el Hijo, hasta que no se instaure verdaderamente el5. Sobre "votos" tenemos otros precedentes en la Sagrada Escritura: Gn 28,20.: Jacob Reino de justicia, paz y amor entre la humanidad. Aquí reside la razón última de hace un voto que cumplirá si Dios lo protege y lo devuelve con bien a su casa la perpetuidad de nuestro compromiso. Al igual que el voto de Jesús, nuestros paterna. Nm 30: Ley de votos e Israel. Nm 15, 1-16: votos hechos a Dios ofreciendo sacrificios. Prov 20,25: no se debe emitir voto con precipitación. Encontramos "vo- votos suponen un "hasta que" llegue el Reino, cosa que, normalmente, superará tos" más famosos como el de Jefté (Jue 11,30), el voto muy importante de Jeremías la duración de nuestras vidas. (Jr 35, 6-14); e! voto de Sansón, el de Amos de no beber vino, etc. etc. El voto, por otra parte, se emite en cualquier parte (Hch 18,18), pero debe cumplirse en Jerusalén 5. LA SERIEDAD Y TRASCENDENCIA DEL VOTO y precisamente en el Templo. Hay que intentar volver a establecer la seriedad y perennidad del voto. Es verdad que la práctica común de muchas órdenes religiosas es comenzar paulati-20 21
  • 14. ñámente el compromiso hasta llegar a los votos perpetuos. Esto tiene-la ventaja Ahora bien, habría que saber establecer en qué consistiría una materia leve ode la pedagogía hacia lo perenne, pero también puede dar un aire de transi- grave respecto del pecado. Es un campo muy difícil de definir. San Ignacio,toriedad y de "no quemar definitivamente las naves". Cada instituto debe sacar desde su primer momento de conversión, estuvo muy interesado en explicar lospartido de lo que tiene. En la Compañía de Jesús, una vez terminados los dos pecados como una manera de provocar la conversión. Lo mismo se diga de todoaños de noviciado, los escolares hacen votos perpetuos. La pedagogía en nuestra el tiempo que dedica en los Ejercicios a experimentar el pecado y hacer oraciónorden pone el énfasis en la decisión para siempre, por parte del sujeto, y en el al compás sobre los pecados... En la actualidad ha evolucionado la intelecciónhecho evidente en la vida religiosa de que se cuenta con el apoyo "milagroso" del pecado, pero sigue existiendo; más aún, como no se trabaje más en esto, se(de posibilidades abiertas más allá de nosotros mismos) de Dios para llevar caerá siempre en una actitud que no va a saber definir el peso de las actuacio-adelante tamaña locura. nes. Facilitaría poder colocar una serie de indicativos específicos para estable- cer la violación a cada voto. Esto habrá que tocarlo al referirse a los votos en los La comprensión de pena sub gravi, como se decía antes, es también capital. capítulos siguientes.Hoy más bien hablaríamos de lo que "rompe la opción fundamental". En unmundo en que todo se cuestiona, en un ambiente en que la confesión privada cae También en la definición del pecado tocaría hablar de la importancia de laen la práctica en desuso, y sobre todo en un mundo que subvalora la fidelidad, formación de una conciencia recta, sobre todo en lo que se refiere a estos com-se tiende a minusvalorar el sentido del compromiso bajo pecado mortal. El promisos. Creo que un fruto de este libro sería poder formar mejor la concienciadinamismo se comprende mejor si esto se traduce a una fórmula positiva: la sobre el compromiso contraído con los votos. Sólo con estos tres elementosdisponibilidad de jugarse la vida por el compromiso contraído. entrelazados (materia, relación con los intereses de Dios, conciencia responsa- ble), se puede hablar de un acto humano que en un momento dado vulnera el Pero es importante considerar los votos desde la perspectiva del pecado. Para significado de Dios en la historia mediado por una "vocación" cristiana, la voca-hablar de "pecado" tenemos que aclarar algunas cuestiones básicas. El pecado ción a la vida consagrada.implica una materia (grave o leve) de rechazo al significado de Dios (ruptura dela Alianza), y una conciencia (bien formada, deformada) que se haga responsa- El compromiso bajo pecado debiera explicarse, además, a partir de lo queble de ese acto. Como dice González Faus, "la dimensión última del pecado señalábamos de la manera nuestra de ser. En algunos casos, como el del reli-consiste en pervertir la relación del hombre con Dios" (1987, pág. 401). El gioso, sólo si vivo esta llamada radical llevo a plenitud mi propio ser, y cumplopecado, nos dice el citado autor, mejor mi tarea en el mundo. Hacer voto supone que capto la intrínseca compa- tibilidad del voto con el núcleo de mi ser, con lo que me da identidad y me hace "se da tanto en lo que toca a los otros y a las estructuras de convivencia y de ser yo mismo, y que, si fallo, hay algo vital en mí que se desmorona fraternidad como en lo que parece tocar directamente al mundo religioso. contundentemente, vitalmente. Es decir, que hacer algo contra ese voto me soca- (...) y por eso hemos ido notando que la ofensa de Dios no era tanto la herida va desde mis mismas raíces. El "hacer el voto" sólo me añade que se ponga en causada inmediatamente a Su Divinidad (pues a esa inmediatez no puede evidencia la relación intrínseca entre mi modo de ser y el vivir el Evangelio con llegar el hombre ni aunque lo quiera), cuanto el daño causado al cuerpo del esa radicalidad. De manera que fallar al voto me implica fallar a mi modo de ser Hijo, al templo del Espíritu, es decir: al hombre (y a la circunstancia del y eso es mortal para mi vida. hombre, que es la creación). De esta manera, el carácter del pecado como También habría que abundar en esto del "pecado mortal" en el voto, desde la ofensa quedaba puesto en el contexto de la Alianza, fuera del cual dijimos perspectiva de mi actividad en la colaboración al Reinado de Dios. Hay un plan que no tiene sentido" (ibd). específico en el asunto del Reino para el que Dios me ha escogido, pero que Dios no me impone, sino cuyo cumplimiento depende de mi respuesta libre a un En este sentido hablar de que la ruptura del voto es bajo pecado significa que llamado. Ahora bien, una vez que asumo ese plan por el voto, Dios, por decirlose está entendiendo una intrínseca relación de esos votos con el significado de así, cuenta con esa actuación mía para llevar adelante su proyecto. De maneraDios en el mundo y para la humanidad. Lo enjundioso de "hacer voto bajo que la falla al voto implica un vacío en la tarea total del Reino y esto de manerapecado", es que, por ello, el religioso ha captado que no se puede atentar contra contundente, vital. Las fallas en mis votos frenan mi dedicación al Reino, loel mismo Dios sino contra su proyecto en la historia, y que de alguna manera cual tiene consecuencias mortales para el trabajo en bien de los principalesparte de ese proyecto se ha hecho más patente en una "vocación", es decir, en destinatarios del Reino.un llamado a hacer explícito ese significado de Dios para la historia de la huma-nidad, especialmente donde uno encuentra más el cuerpo del Hijo. Colocar el voto de pobreza como "originante" de la vida religiosa hace que22 23
  • 15. Pueblo de Dios. En el voto de pobreza nos unimos con un sinnúmero de perso-se tomen con más seriedad las "fallas" a este voto, como personas y comoinstitución. No hay que olvidar que la ruina de las órdenes religiosas ha tenido nas —aun de cristianos anónimos— que se consagran a los empobrecidos, talcomo causa primordial la falta de pobreza... Obviamente la convergencia estruc- vez sin saber que allí sufre el mismo Cristo. Por el voto de castidad nos unimostural entre la vida de los votos y la causa de los empobrecidos puede ser mera- a todos los que explícitamente viven la seducción de Dios desde el rostro de losmente conceptual. Los votos nos introducirán en el mundo de los marginados y necesitados, la seducción por el que "traspasaron". Es decir, se establecen losdesposeídos del mundo lazos con los religiosos y sacerdotes del mundo. Por la obediencia, nos vincula- mos al carisma particular de cada instituto y fraternizamos con nuestros "amigos "no a base de la intencionalidad, sino al hacernos realmente como el Siervo en el Señor", experimentando un apoyo y una solidaridad especial de Yahvé. Entonces los votos recobran una verdad, que no necesita ya ser La experiencia de los votos es sobre todo "regalo" porque allí se otorga la esclarecida en base a una ulterior reflexión teológica, sino que se hacen gran síntesis: de verdad encontrar el rostro de Cristo en la cara de los necesita- transparentes en sí mismos. La encarnación en el Tercer Mundo a la manera dos; la experiencia de vivir "la justicia que brota de la fe" (Rom 9,30), la del Siervo es lo que concretiza cristianamente los votos" (Sobrino, 1977, vivencia de ser seducidos por el Dios de los pobres. Este don es tan grande que pag. 22). puede generar la conversión verdadera, con lo cual puede surgir la humanidad nueva que aliente y acerque la alborada del Reinado de Dios.6. ESTE COMPROMISO ES UNA GRACIA Sin embargo, este don no puede exigírsele a Dios. Se tiene que pedir humil- Hacer los "votos" no nace de un esfuerzo voluntarístico. No puede realizarse demente poder vivirlo en plenitud. Sólo si Dios coopera activamente puedea no ser que preceda una invitación especial, que en sí misma es un regalo. La acaecer. Tener como horizonte vital y como principio y fundamento del existirconsagración que se logra a través de los votos debe redundar siempre en bene- los intereses de los empobrecidos, y estar por ello dispuestos al trabajo agotadorficio de los necesitados del mundo (empobrecidos, enfermos, oprimidos en ge- "a tiempo completo", es decir, que no quede tiempo para el cuidado de unaneral). Desde esta perspectiva son don de Dios para su Iglesia —entendida esta familia (porque nos dedicamos a cuidar de todas, sobre todo de aquellas de lasde una manera más amplia—. Hay que recordar que no ha sido siempre así, que que nadie se ocupa), es una locura que sólo puede provenir de Dios. Los votos yel pecado de la vida religiosa ha sido dejar de ser "don" y regalo para los más su experiencia deben colocarse en la dimensión del milagro. Milagro es podernecesitados; y no patentizar la ternura de Dios con los despreciados del mundo, encontrar la obra de Dios en donde su fuerza —como creadora de signos ocon los privados de vida y de derecho, que lastimosamente son las tres cuartas clamores del Reino— es la única y verdadera explicación a cosas que, tal vez,partes de la humanidad. para otros, puedan ser interpretadas de otra manera... Porque como dice Pedro Pero también, la invitación a esta consagración total es un regalo de Dios Casaldáliga:para la persona. No es que por ello los religiosos seamos más "especiales" paraDios, seamos "más amados". Esto no se puede decir. Lo que sí queda es la "Al final se nos preguntará: ¿Has vivido, has amado? Y yo, sin decir pala-experiencia de cuánto nos quiere el Señor en cuanto nos encarga de manera bra, abriré el corazón lleno de nombres".especial lo que más le preocupa: el sufrimiento de su pueblo, de su mismo Hijo. O en palabras de San Juan de la Cruz: Los votos significan un afirmar el amor a los demás, pero en la forma histó-rica de los más empobrecidos y desahuciados que son efecto de la injusticia y la "Al atardecer de la vida se nos examinará en el Amor".falta de la fraternidad o de una precariedad de la condición humana de la quepocos se preocupan. Por eso la materia de los votos son los bienes a que renun- 7. LA PERSPECTIVA IGNACIANAciamos para ser solidarios con los desposeídos, con los conculcados por la injus-ticia con el género, con los privados de libertad. Son aquellos bienes que más se Pero cabe señalar que para Ignacio la clave para todo es la misión, el envío aquieren acumular egoísticamente y por eso en la experiencia histórica una tarea apostólica por el Reino. En la parte séptima de las Constituciones sedesfraternizan más. determina cómo toda la obediencia tiene su razón de ser en ello. Aun la inviolabilidad de la conciencia puede ser sacrificada en beneficio de la misión; Estos votos son también un regalo para el cuerpo eclesial, en cuanto nos van por eso la obligatoriedad de la cuenta de conciencia. Es también la misión apos-entrelazando a diversas instancias de la Iglesia. En este sentido, podríamos esta- tólica la que configura el tipo de pobreza en la Compañía, con el diverso régi-blecer una gradación en la vivencia de los votos y la relación a los miembros del24 25
  • 16. men de casas profesas y casas de formación, por ejemplo, y con la dialéctica De allí que eso más universal —los pobres— deben ser atendidos con mayoreficacia/testimonio por donde toda acción tiene que desplazarse. dedicación y devoción. Ahora bien, para esa misión el elemento clave será el mayor y mejor servi- La perspectiva ignaciana, en las Constituciones y en la interpretación actuali-cio. No cualquier servicio sino el "mayor" (el magisf. Es decir que se privile- zada del carisma de la Compañía, nos ubican en la necesaria relectura de toda lagiará en la Compañía la excelencia en el uso de los medios. Lo cual, respecto a vida religiosa desde la opción fundamental de nuestro tiempo: la fe y la justicia.nuestro voto-eje (pobreza) no quiere necesariamente decir que se utilice lo más Todo esto en el horizonte del misterio, en la apertura al misterio. Dios invitasofisticado del mundo: es la solidaridad efectiva con los pobres el mejor medio a realizar la vida de maneras muy diversas y ricas para que siempre estemosapostólico, ha llegado a decir la Congregación General 33...En cada caso habrá abiertos a la vida mayor que es El y que en nosotros se irá conformando. Enque discernir lo que es más conducente. esto no todo es inteligible si es que no se acepta lo expenenciable como forma Vamos a intentar reformular actualizadamente lo que para las Constituciones última de lo inteligible. Se nos invita a no recortar la vida, a no destrozarlaes la misión. La experiencia de recibir —del Papa, de los superiores o encontra- idolizándola en sus formas concretas, sino viviendo esas formas como invitacióndo por nosotros mismos (603) — el "encargo" como cuerpo del bien de las a la libertad que es la suprema conquista que puede postular la humanidad.mayorías —el bien más universal, del que padece más necesidad (622)-, aten- Libertad que, además, ha sido ya ganada por Cristo en nuestro beneficio propiodiéndolo de una manera estructural —principio de vicariedad, de agentes para el bien de los que están necesitados.multiplicadores, de mayor contundencia (622 y 623)—, con la mayor eficacia —desde el magis; desde el mayor servicio (133;508)— al modo de Jesús —pobre,"humilde" (EE,116), solidario y misericordioso (EE.224)—, constituyéndose asíen la mejor manera de dar la gloria a Dios, "que mucho padece" (Epp, 354-359), porque sufre mucho en la vida de los pobres que son su gloria.1 La misión es, pues, la experiencia de la disponibilidad para hacer las obrasdonde la gloria de Dios está en juego. Todo tiene en la misión su explicación yjustificación. Por otra parte, hay en Ignacio una preocupación estructural, por decirlo conpalabras actuales. Se interesa por generar historia con obras que la estructuren,y por otra parte, se interesa por estructurar el corazón de la humanidad nueva,por medio de la conversación espiritual y los Ejercicios. Por último — y aquí volvemos a nuestro tema— la preocupación por el bienmás universal se vuelve en nuestra perspectiva criterio generador. Donde lamáxima universalidad se encuentra en el mundo es en el dolor, en la injusticia yen los empobrecidos. Son estos el sacramento de lo que está más unlversalizado.6. Una de las palabras más típicas del carisma jesuítico. Se debe buscar siempre el "mejor" servicio y el servicio "más universal".7. Las citas de las obras de San Ignacio —a diferencia de la demás bibliografía citada— vendrán referidas directamente en el mismo texto. Salvo algunas cartas tomadas di- rectamente del Monumenta Histórica, lo demás lo tomamos de las Obras Completas de San Ignacio, BAC, cuarta edición, Madrid, 1982. La quinta edición (BAC, 1991) ofrece textos que no se habían publicado antes, así como la presentación de las Constituciones con versículos, lo cual hace más fácil la ubicación de los textos.26 27
  • 17. I PRIMERA PARTE
  • 18. VOTO DE POBREZA, COMPROMISO PARA OBRAR LA JUSTICIA Intentamos definir el voto en la introducción, lo cual nos da ya una primerapauta de aproximación a este tema. Retomando aquella definición, decíamos queel voto de pobreza concretiza el rostro de Dios en los empobrecidos del mundocuya causa se pretende reivindicar. Este reivindicar la causa de Dios —el Rei-no— se logra primeramente viviendo —cuestionándose sin cesar de cara a lospobres reales— en la mayor austeridad posible. Y concomitantemente, poniendotodas nuestras energías en erradicar la injusticia, apoyando afectiva y efectiva-mente la lucha de los desheredados de la tierra, donde sabemos que está presen-te el Hijo que todavía carga con su cruz en el mundo. Creemos que con estodamos un énfasis nuevo al voto, generador de convergencia y sobre todo desen-cadenante de un compromiso que tiene que ser vivido más radicalmente. Es importante repetir que la jerarquización de los votos tiene unaimplicación dinámica. Es desde allí que debemos comprender lo restante de lavida religiosa, que en definitiva es experimentarnos seducidos por el Dios de lospobres.I LOS POBRES, EL CRITERIO FUNDAMENTAL DE INTELECCIÓN . DEL VOTO1 EL PROBLEMA DE LA POBREZA . Para entender el voto de pobreza hay que entender primero qué es la pobrezay quiénes son los pobres. La pobreza es un concepto histórico y siempre relati-vo.1I. Sería muy útil poder trabajar, en forma de taller, las razones de por qué existe la pobreza en el mundo. Se podría realizar en base a recoger algunos datos que se manejen por el grupo al que se explican los votos, o bien, con un análisis de la coyuntura. I.o importante es que no se "justifique" la pobreza como causada por la haraganería, por la ignorancia de los pobres....etc. 31
  • 19. Nos parece un error comenzar a explicar este voto desde la vida religiosa en sí Hay, con todo, otro conjunto fatídico, ciclos de muerte que acompañan elmisma. La castidad puede ser una situación marginal en el mundo y mucho más la sistema en que vivimos: la ley de la ganancia y del interés, antes que todo. Elobediencia. La pobreza, por el contrario, es algo que se palpa en el día a día. Es hecho de que hay cada vez más empobrecidos que se tornan progresivamentealgo de lo que todo el mundo puede hablar y opinar; y lo que es peor: ¡más de las más miserables, mientras hay ricos cada vez más poderosos. Aunque vivimostres cuartas partes de la humanidad viven en condiciones de extrema pobreza! Por ahora, como ya lo hemos insinuado más arriba, una regresión en el Primertanto, no se puede prescindir del contexto concreto para hablar de la pobreza en la Mundo: el fin de la sociedad del pleno empleo y la creación de un tercio de lavida religiosa. He aquí lo novedoso, no de nuestro enfoque, sino de cómo queda población relegado a gran pobreza y abandono marginal (jóvenes y mujerespatente cada vez más un mundo único —nunca en su historia ha tenido más capaci- desempleados, migrantes de otra etnias, lenguas, razas o religones, ancianos,dades de bienestar para muchos—, pero estructuralmente distorsionado. minusválidos, drogadictos, etc.), sigue siendo verdad el dinamismo antes consta- Un problema en la Iglesia y en la tradición religiosa es querer espiritualizar tado. El empleo adulto y aun las condiciones de seguridad de las clases medias"su" pobreza, y tratar de aumentar innecesariamente a los pobres, metiendo allí están peligrando, pero culturalmente predomina el sistema de valores de lostambién a los que son llamados " pobres de espíritu", con una mala interpreta- ricos muy poderosos.ción del término. El otro gozne del sistema es que se va borrando a los empobrecidos de los La recta intelección de la pobreza —y su novedad— tendría que partir de un centros en que se mueve el capital, relegándolos a las periferias del sistema. Noestudio en profundidad de la pobreza mundial; de la relación entre el Primer hay que olvidar la maldición del capitalismo: el "dinero", en sus nuevas formasMundo y el Tercero, entre el Norte y el Sur. Es preciso establecer —sobre todo de capital industrial, financiero, tecnocrático, administrativo, del conocimiento,ahora, a propósito de los 500 años— lo relacional que es este concepto y cómo informático, e incluso humano, desplaza a los trabajadores. Por último —parano se puede explicar la riqueza acumulada por algunos pocos sin acudir al nosotros algo que tiene consecuencias económicas, sociales y políticas muy de-detrimento que causa en las multitudes. Asimismo, cómo no se pueden explicar terminantes—, hay un creciente desinterés de todas estas formas del capitallos inhumanos niveles de vida en América Latina, numerosas partes de Asia y hacia el Tercer Mundo.África sin la conexión con una historia de depredación, colonialismo e imperia- Ahora bien, siempre ha existido la pobreza desde la emergencia de la especielismo de las potencias de turno. humana en el universo, y esto por dos grandes razones, una estructural y otra El mundo está literalmente preso en un círculo diabólico y no tiene salida a subjetiva.partir de su propia dinámica actual: esta dinámica a nivel mundial es claramente A nivel subjetivo, han existido el pecado y el egoísmo como forjadores ula de que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres. originantes de la historia (explicación del Génesis). Por otra parte, nacemos La habilidad satánica —como dice González Faus— de la injusticia "ha heridos psicosomáticamente (como diría Zubiri, en nuestra psique y en nuestroconsistido en reducir en cada nación el número de sus víctimas absolutas a una organismo) —a través de herencias genéticas y aprendizajes sociales— y estascifra minoritaria... y en producir las víctimas fuera de cada sistema capitalista: heridas se ahondan en nuestros primeros años —los más "formativos"—, provo-en el llamado tercer mundo" (1981, pág. 93-94). Claro que González Faus escri- cando reacciones desproporcionadas y sistemas de compensación y defensa.be desde el Norte y al hablar de "cada nación" hay que añadirle "del Primer Todo ello lleva a que nos aprovechemos unos de otros y a la acumulación de losMundo". Incluso así ya no se puede escribir sobre esas naciones del Primer bienes que son escasos. Entre estas herencias y aprendizajes, señalemos, tal vezMundo sin comprender que esa "cifra minoritaria" alcanza ya a un tercio de sus por encima de todo, las ideologías de dominación introyectadas, las que hacenpoblaciones. Por eso, se habla ya de las "sociedades de los dos tercios", y esto que nos dividamos unos de otros como "superiores" e "inferiores", justificandoparece ser un fenómeno endurecido ya estructuralmente. en los que asumen esa identidad de "superioridad" cualquier tipo de buena con- ciencia en la explotación, opresión y discriminación de los segregados como Un tema muy elocuente a este respecto es el de la "deuda externa", que se ha "inferiores".convertido en la "deuda eterna" para los países pobres. La sola historia de estadeuda pinta diáfanamente el comportamiento del capital en detrimento del traba- A nivel objetivo (estructural): la historia ha evolucionado a través de unosjo y de los pobres.2 modos de producción concretos. Según una de las hipótesis sociológicas más de Eduardo Gaicano. También pueden trabajarse la serie de cassettes (500 AÑOS)2. Para este particular es de gran ayuda el libro Las Venas Abiertas de América Ixitina, sobre el mismo libro, realizados por José Ignacio y María López, Vigil.32 33
  • 20. plausibles de la explicación de la evolución social de la especie humana, los y él eran pobres ("no hay entre ustedes ni muchos ricos ni muchos sabios ni podemos caracterizar como "comunismo primitivo" —supuesto que no fuera un muchos de familias conocidas".escribía a los fieles de Corinto), aunque ya en ideal indemostrable de la lucha por la sobrevivencia—, "esclavismo", "modo ella había no pequeñas desigualdades sociales, como lo muestra su relato sobre asiático", o "tributario", "feudalismo", "mercantilismo", "capitalismo", "socia- la memoria de la Cena del Señor y su celebración comunitaria (ICor 11). Por lismo", como existió realmente y aún existe en alrededor de mil doscientos ello, tampoco hay que idealizar las comunidades del cristianismo paulino. La millones de los más de cinco mil que formamos el mundo actual, etc.. Se trata exégesis sociológica moderna ve en ellas, lo mismo que en las que subyacen al de sistemas sociales, todos ellos, que no persiguen el bien común, sino el poder Evangelio de Lucas, un problema de ricos y pobres. Por eso este Evangelio de burocrático o bien el poder de las clases dominantes, pese a toda la Lucas aparece tan preocupado por la pobreza y la riqueza, y tan duro con esta ideologización que se levanta en torno a todos ellos y en su mismo interior. última. Vale también recordar —como abundaremos más adelante— que ni ios Pocas veces se han dado a nivel global experiencias generalizadoras de siste- mismos empobrecidos están exentos de hacer una opción. Ellos tienen que asu- mas más fraternales y justos, exceptuando, por ejemplo, en la Biblia, el período mir su identidad y defender sus intereses reales en solidaridad con los de susde la monarquía davídica (también discutible), o tal vez el periodo de los Jueces. hermanos de pobreza y de humanidad discriminada.Geográficamente más cercanos a nosotros, las "reducciones" del Paraguay o laestructura de Vasco de Quiroga en Michoacán, México, fueron experiencias 2.1. ¿Quiénes son los pobres?realmente novedosas basadas en relaciones de producción estructuralmente máscolectivas que tendieron a dar frutos de mayor solidaridad y hermandad. Los empobrecidosCronológicamente más cercana está la experiencia ("cooptada" después de dos otres años) de un socialismo nuevo en Nicaragua, nuevo no en sus estructuras de — Son los materialmente pobres. No hay más que decir al respecto. Carecen deproducción, que imitaron demasiado de cerca a las cubanas, sino en el intento de lo indispensable. Viven en la inseguridad cotidiana y sobre su futuro. Seunir socialismo de estado y sociedad pluralista. Todo lo cual nos lleva a concluir trata de la gran mayoría de la humanidad.que, los sistemas por los que ha atravesado hasta ahora la humanidad han produ- — Son los que están desposeídos del fruto de su trabajo o de su trabajo mismo.cido diferentes tipos de problemas irresueltos para las mayorías populares. Losejemplos de los países "occidentales" (habría que incluir al Japón) del gran — Son los desposeídos del poder social, político y cultural que da el dinero.capital moderno y de los derrumbados socialismos del Este dan prueba de ello.En el Este, un intento de justicia con una libertad que fue negada; en Occidente Los desahuciadosuna libertad estructuralmente cooptada y, por ello, sin justicia. — Son muchísimas veces los despreciados de la sociedad: el lumpen económico El gran reto nuestro consiste en ayudar a que los mismos pobres propongan y político, con una "cultura de la pobreza" (sector miserable y aparentementey defiendan un sistema en que puedan vivir con dignidad el hecho de ser todos desorganizado de la población humana), desheredados de toda posibilidad dehermanos, puesto que son hijos de un mismo Padre. identidad dignificadora; muchas veces los drogadíctos, los delincuentes. Son los debilitados de ella: muchos de los minusválidos y de los enfermos termi-2. LA COMPLEJIDAD DE LA CATEGORÍA "POBRE" nales. Son los "pobres/desahuciados". El problema en la Iglesia no es tanto detectar que hay pobres: que hay,por Ahora bien, esta "materialidad" de la pobreza —el hecho de encontrarnosejemplo, campesinos sin tierra, que hay desempleo urbano, que hay indígenas y con tres cuartas partes de la humanidad en situación de "hambre" biológica—afroamericanos discriminados, algunos de ellos "extranjeros" en su propia tierra no puede ser sustituida por ninguna espiritualidad. Sería muy importante, porde origen, es decir, que hay injusticia en Latinoamérica. Siempre la Iglesia ha eso, poder establecer para cada país o región los elementos constitutivos de lavisto a los pobres, se ha ocupado de ellos. Lo que acontece es que no se reconoce categoría sociológica del "pobre". Esta categorización debería tener en cuentala complejidad y la estructuralidad del concepto del pobre y de pobreza. varios elementos diacríticos: Más aún, podríamos decir que el problema de la Iglesia no es que detecte que 1. Hacer una descripción pormenorizada que clasifique los diversoshay pobres, que los vea, que se ocupe de ellos o hasta que opte por ellos, sino que estamentos, distinguiéndolos por los productos claves o por su principalpuede hacer todo eso (aun optar por ellos) precisamente porque ella —como insti- fuente de ingreso. Allí ubicar el grupo o la unidad por analizar.tución— no es pobre. San Pablo nunca tuvo que optar por los pobres: su Iglesia 2. Establecer con precisión las diversas "entradas" o salarios con los que34 35
  • 21. cuenta la unidad familiar que queremos estudiar. otras Fuerzas de Seguridad. 3. Es importante poder detectar qué porcentaje representa este grupo, en relación a la población total. Esto hace ver su relevancia y también su Con esta categorización y con los indicadores presentados, y otros que po- papel político. drían ofrecerse, sí podría existir un cuadro concreto de la situación de los empo- brecidos reales, y este podría ser una fuente de evaluación de la opción 4. Habría que presentar la ubicación concreta de la unidad analizada. Su preferencial por los pobres que debe hacer la Iglesia y del compromiso que entorno, su habitat, la vinculación a otras regiones, y la relación con supondría nuestro voto. dinámicas migratorias. 5. El tamaño de la familia, como unidad de análisis. Qué estructura tiene. 2.2. Los espiritualmente pobres 6. Detectar los criterios estratégicos de riqueza y poder (tierra, agua, comu- Cuando en el Evangelio se habla de "pobre de espíritu", no se trata de un nicación, comercio, vinculaciones, etc), que determinan la unidad de aná- sustitutivo de la materialidad, sino de un coronamiento de la misma. Ser ricos lisis. materialmente y simultáneamente pobres espiritualmente es una contradicción 7. Establecer la articulación de esta unidad analizada, confrontándola con el inasimilable, como decía el teólogo y mártir Ignacio Ellacuría, a menos que se núcleo de contradicciones fundamentales de ese sistema socioeconómico, opte por la lucha de los empobrecidos, y en ese sentido se comience con una relacionándola principalmente con el capital (comercial, financiero, pro- especie de despojamiento. ductivo) al que se encuentra ligada. — Es contradicción, porque, como veremos, los pobres son algo dialéctico, fru- Con estos elementos, u otros de mayor o mejor precisión, se podría hacer to de la riqueza de otros, y además son la inmensa mayoría de la humanidad.una categorización de los empobrecidos, bajo la perspectiva de que los pobres — Ser pobres "con espíritu" —la expresión es la traducción de Ignacioson efecto de un sistema que opera de manera muy específica y que amarra de Ellacuría para "pobres de espíritu"— implica una opción. Bienaventuradosmanera también muy particular. La clave de esto es poder encontrar la cau- los que "eligen ser pobres", dice la traducción de la Nueva Biblia Española.salidad de ese empobrecimiento. Hay allí una toma de conciencia que es necesaria para ganar esa biena- Pero también a este enfoque más estructural de la categoría de empobrecido venturanza.habría que añadir una serie de indicadores que pueden dar carne a esa inserción Hay siempre una dialéctica que se interrelaciona:en la estructura de las relaciones de producción. Así, por ejemplo, se podríahacer referencia a: — Hay pobres porque hay ricos.1. Todo lo que tiene que ver con la manutención: canasta básica, calorías, dieta, — Los ricos se han hecho tales desposeyendo a los pobres. y gastos. — Esto se da a nivel de personas, grupos y países.2. Lo que respecta a la habitación y a los servicios: tipo de casa, propiedad, — Hay mayoría de pobres porque hay minoría de ricos. servicios de agua, luz, letrina, drenajes, vías de comunicación, etc. — Hay pobres "con" espíritu: es decir unos que, desde su pobreza conciente-3. El rubro de la salud: tipos de enfermedades, atención médica, hospitales, mente elegida, se abren a la misericordia (a prestar ayuda), a la limpieza de seguro de vejez, etc. corazón y de medios de acción. Hay con todo, otros "sin" ese espíritu. Hay4. El nivel de escolaridad: tasa de analfabetismo, escuelas disponibles. pobres privados (por lo que fuere) de su capacidad de identidad dignifica- dora y, por tanto, de la capacidad de ser agentes activos, no necesariamente5. Todo lo que respecta a la representación política: mecanismos de expresión, pasivos, ni mucho menos, de un cambio. ideologías en juego. — Los pobres/desahuciados anuncian que la injusticia no es el único lugar don-6. Los niveles de organización: asociaciones, cooperativas, sindicatos u otras de el mal se encarna. Los pobres/desahuciados existen o porque el mal es organizaciones que ayudan a defender los derechos de los empobrecidos. más grande que los intentos humanos para superarlo o porque la condición7. Los mecanismos represivos presentes en ese mundo de los empobrecidos: el humana es intrínsecamente precaria. De ahí que la liberación total vaya mas papel del Estado, y en concreto el del Ejército, el de la policía y todas las allá del justo compartir los bienes materiales. Apunta además hacia la re- construcción de estructuras internas en la propia persona y hacia la genera-36 37
  • 22. ción de la "humanidad nueva", que siempre tiene que estar abierta al "miste- 6. Solución: reformas, modificación de instituciones, modelos extranjeros y rio" de una condición humana limitada, sometida al azar, a la catástrofe, a extranjerizantes. las consecuencias de las heridas de otros, a la enfermedad y sólo liberada Lo importante en el funcionalismo son los significados o sentidos que el definitivamente en el encuentro pleno con Dios. sociólogo alcanza a descubrir en el funcionamiento de las actividades humanas sociales. La suma de esos significados constituye la sociedad. (Se trata, p.ej. de3. LOS ANÁLISIS SOCIOPOLITICOS la Verstehende Soziologie de uno de los clásicos, Max Weber.) La tarea del Todo esto que llevamos dicho supone como telón de fondo una concepción análisis social es descubrir en esos significados regularidades universales, mode-de la realidad específica. No se llega a la realidad, sino con un instrumental los o tipos ideales (Die idéale Typen también de Max Weber) recurrentes oteórico que hace de mediación entre la objetividad y nuestra subjetividad. En el evolutivamente emergentes. El análisis social debe comprender, no transformar.campo de las ciencias sociales habría dos grandes vertientes o líneas de pen- Puesto que el análisis social ha surgido en una época de emergencia y mun-samiento que condicionan los análisis y la praxis de una forma u otra. dialización del capitalismo, el énfasis en comprenderlo lleva a conservarlo (en una política que es ya una opción distinta del análisis: Wertfreie Soziologie o Para comprender mejor una estructura dada es fundamental manejar un es- Sociología independiente de los valores del mismo Weber). Se trata de apuntalarquema básico de análisis social. Los instrumentos de cualquier análisis son los sus funcionalidades armónicas tomando la perspectiva de la realización de lasiguientes: 1) La hipótesis fundamental (en el fondo toda la teoría que está persona ilustrada minoritaria o elitista y tratando de superar sus disfunciona-detrás). 2) Las hipótesis operativas, que de algún modo constituyen una especie lidades. Esto lleva a la disgregación de sociedad y cultura.de "zancadilla" a los datos que se van encontrando. 3) La metodología concreta:el hilo conductor. 4) La teoría sobre elementos concretos. 5) El planteamientocorrecto de problemas. 6) La línea de soluciones. 3.2. Estructuralismo (relacionado con el marxismo y su preferencia por el cambio profundo del status quo) Dentro de los diversos sistemas de análisis, dos nos parecen los más signifi- 1. La sociedad es una estructura: histórica, asimétrica, fruto de intereses decativos, tanto por sus repercusiones teóricas como sobre todo políticas: el clase, dependiente ad intra y ad extra.Funcionalismo (desarrollismo estabilizador del status quo, es decir, no desarro-llador) y el Estructuralismo (con su relación al marxismo y a su preferencia por 2. Todo contribuye a la lucha de clases: es ésta el motor de la historia. Así seel cambio profundo del status quo). Vamos a intentar señalar los rasgos constitu- formulaba en la antigua teoría, hoy claramente superada para ver la riquezativos y diferenciales de ambos. El paralelismo es algo forzado y puede resultar múltiple de conflictos (de clases, étnicos, raciales, entre naciones, entre gé-artificioso. Con todo, creemos que puede ayudar a esclarecer el transfondo con- neros, entre generaciones, entre herencias culturales, religiosos.etc.) y deceptual de la categoría del "pobre". alianzas. 3. Lo importante es detectar las relaciones de producción, que influyen sobre3.1. Funcionalismo-desarrollismo (estabilizador del status quo) los aspectos político-ideológicos, con un condicionamiento principal. Sin embargo, cada dimensión de la totalidad real social tiene su autonomía. No1. La sociedad: un organismo connatural, con autonomía de cada instancia. sólo es, pues, crucial detectar las relaciones de explotación económica, sino2. Todo contribuye a la armonía. también las de dominación en las que se estructura el poder y las de hegemo-3. Análisis de las instituciones sin hacer distinción entre ellas respecto de su nía en las que se estructura la cultura (o ideología). peso específico en el todo social. 4. La Sociedad: un organismo antagónicamente conflictivo. La Población:4. Sociedad: organismo que busca el Bien Común. Población: igualdad de dere- opresores y oprimidos. El Estado: garante de los opresores, pero también chos civiles. Estado: vigilante del Bien Común. Sociedad mundial: organis- gestor de intereses comunes para que el conflicto no destruya a la sociedad. mo de países libres. Ideología: leyes que representan el Bien Común. Reli- La sociedad mundial: dominada por la contradicción entre el capitalismo gión: justificante del Status quo. Historia: con concepción lineal. Ideal: de- central y la situación de los países periféricos; conflicto Norte-Sur. La ideo- mocracia electoral. logía: defiende los intereses de las clases opresoras. Existe, con todo una ideología o cultura del oprimido que puede ser germen de un cambio social5. Conflicto: se explica como enfermedad o como atraso; falta de educación, profundo. Lo étnico es un factor clave. desempleo, deuda.38 39
  • 23. La religión: después de haberla considerado negativamente, encuentra en ella dace las coyundas de sus yugos y los libre de las manos de quienes los tienen elementos de radicalidad y cambio. Puede ser potencial en beneficio de los esclavizados" (Ez 34, 27; Sal 68 6-7). pobres, así como ha podido ser y puede seguir siendo enajenadora. La Histo- Los pobres son una fuerza fundamental para cualquier cambio profundo, ria: múltiple; se habla de un evolucionismo multilineal, capaz de avances y tanto a nivel sociológico como a nivel teológico. retrocesos. Ideal: socialismos con participación democrática, en sus mejores expresiones. • Sociológicamente: sólo ellos de verdad pueden querer cambiar el sistema; sólo ellos vivencian el monstruo que encierra, aunque esta vivencia la tienen5. Conflicto: se comprende fundamentalmente como relación de opresión/re- que ganar en una praxis de vida; no somos ingenuos para no ver la gran presión, hoy actualizada por el Capitalismo globalizador (multinacionales). multitud de pobres ganada por los valores capitalistas en una praxis de aspi-6. Solución: Cambio radical, con el pueblo, por el pueblo, en alianzas obrero- ración al consumismo. campesinas, hoy necesariamente insuficientes; se deben complementar con • Teológicamente: la erradicación de la pobreza es algo en lo que Dios mismo alianzas étnicas, de géneros, de generaciones y de países pobres frente a está comprometido. Dios se define a sí mismo como el Defensor de los países ricos... pobres. Dios imprime en las personas este anhelo de defensa, de lucha, que Lo importante en el estructuralismo relacionado con la tradición marxiana es puede generar también una movilización política en los empobrecidos, o —enla totalidad históricamente estructurada de las relaciones sociales que vinculan a otra clave social— una participación consciente en la sociedad civil.los seres humanos —protagonistas sociales— en una colectividad. Estas relacio- Ahora bien, la tónica de esa lucha, el matiz de lo político o sencillamente denes sociales (económicas, políticas y también culturales) condicionan la activi- lo participativo desde Dios, tiene líneas claras de actuación: la síntesis entredad social pero pueden también ser transformadas por ella. El análisis social perdonar y quitar el pecado del mundo. No sólo perdona, sino erradica las se-debe comprender para tranformar. En la mundialización del capitalismo el análi- cuelas de este pecado que han hecho historia, que engendran estructuras.sis social hace énfasis en transformarlo partiendo de los conflictos que crea oprofundiza la misma estructura y la acción capitalista y tomando la perspectiva Por otra parte, los pobres/desahuciados nos movilizan hacia la "humanidadde los que en los conflictos llevan la peor parte: las mayorías empobrecidas. nueva" desde la profunda solidaridad con el dolor, desde la apertura al "miste-Todo ello asume que la cultura es una estructura de la sociedad. Desde la cultura rio" de la precariedad de la condición humana amada por Dios.se niega a aceptar que haya llegado ya "el fin de la historia" (Fukuyama y sus Los empobrecidos, que asumen una opción consciente y una identidad cultu-adláteres) y deja abierta la historia a la utopía socialista intramundana, según ral dignificadora, impulsados por la fuerza de Dios, pueden despojar a los ricosErnst Bloch, una "Patria en la que nadie ha estado todavía", pero cuya desapari- de su riqueza empecatada. Los pobres/desahuciados nos reflejan en muchos sen-ción, invocando el fracaso de los socialismos burocráticos de estado que existie- tidos a nosotros mismos y nos colocan en relación con la solidaridad profunda.ron realmente y aún existen, es sólo un instrumento de opresión cultural que Desmitifican el mal como absolutamente idéntico con cualquiera de sus mani-niega el horizonte de la esperanza a los pobres de siempre y más aún a los festaciones concretas en las cuales se encarna pero no se agota (Cfr Gonzálezcrecientemente empobrecidos de hoy y de mañana. Faus, 1981,pág73). Lo político de los pobres hace que los que no son pobres se definan frente a4. EL CARÁCTER POLÍTICO DE LOS POBRES su justa lucha. El núcleo más claro y comprometido de la Iglesia debe mantener- En este contexto, el análisis histórico estructural es el que nos da valores se fecundado por los dos polos de pobres. Por una parte, por los pobres conmás coincidentes con la perspectiva cristiana y así resulta mejor mediación para espíritu, con los cuales la Iglesia deberá mostrarse como testimonio y ser eficazpoder comprender la pobreza a la manera bíblica —como luego veremos— y en la búsqueda común del Reino de Dios. Pero, por otra parte, la Iglesia debepoder extraer una de las "riquezas" con que cuentan los empobrecidos: su fuerza estar anclada en los pobres desahuciados y con ellos mostrar el testimonio de lapolítica, su fuerza transformadora. ternura solidaria para con ellos, proclamando la fraternidad de todos los huma- La pobreza, efectivamente asumida con una opción consciente y una identi- nos frente al Padre común y a su proyecto para con toda la humanidad. Másdad dignificadora, representa una fuerza fundamental de cambio social. Desde la aún, su vitalidad consiste en vivir este rejuego entre un polo y el otro. Laperspectiva teológica, la erradicación de la injusticia es condición de posibilidad proclamación evangélica deberá ser, por tanto, una complementacion de unadel conocimiento total de Yahvé: "Conocerán que yo soy Yahvé cuando despe- misma realidad.40 41
  • 24. La vida religiosa debe tomar esta bandera y afianzarse en ella, sabiendo que II. EVOLUCIÓN DE LA INTELECCIÓN DEL VOTO DE POBREZAeso le brindará identidad y fecundidad apostólica. Como congregación religiosatenemos que estar amarrados a ambos polos (empobrecidos y desahuciados) La pobreza, tal como ha sido descrita, a nivel sociopolítico, con algunasbajo riesgo de perder el espíritu del seguimiento de Jesús empobrecido, perse- incidencias teológicas, no ha sido, como se ha dicho, el criterio para comprenderguido, marginado, tierno y solidario. Como jesuítas, sólo si en nuestra lucha lo que debe ser en la vida religiosa el voto de pobreza. Más aún, siempre haestructural contra el mal, la injusticia y el pecado del mundo, nos unimos a los habido interpretaciones que de alguna manera se alejan de lo que el Jesús histó-que por excelencia son los principales paladines de esta causa vamos a poder rico vivió como compromiso de pobreza, en perfecta conexión con la mejorrealizar en verdad el compromiso del voto de pobreza. Pero perderíamos mucho tradición bíblica de su tiempo. Es decir ha habido un alejamiento de la experien-del espíritu más hondo de esta lucha si nos olvidamos de los desahuciados. Más cia de ser seducidos por el Dios de los pobres.aún, si no abrimos a esos pobres con espíritu al mundo incomprensible del dolor Por supuesto, nunca ha sido totalmente indiscutible cómo Jesús de Nazaretsin causa injusta patente, del sufrimiento del que ya no tiene nada que compartir vivió la pobreza o si se podía llamar pobreza la forma de vida que él viviósino su muerte. juntamente con sus discípulos. En Teología de la Liberación, p.ej., Juan Luis En la vida personal el idea! sería poder realizar este compromiso doble. Segundo es un ejemplo de un teólogo latinoamericano que argumenta que de talMuchas personas quizás no lo podrán llevar a cabo. El desafío es inmenso. Pero manera Jesús vivió un nivel de vida por encima del de muchos grupos socialessólo en la medida en que como personas y como instituciones nos nutramos de del Israel de su tiempo que no puede ser contado entre los pobres y desde luegoambos polos, tenemos un camino seguro para no errar en la búsqueda del Reino no entre los más pobres de sus conciudadanos (cfr. Segundo, Juan Luis,de Dios. 1984,págs. 118-128). Y no obstan para esta interpretación frases de los Evange- lios como que "este hombre no tiene dónde reclinar su cabeza". Se trata, cierta- En resumen, como miembros de la Iglesia, como compañeros o compañeras mente, de una interpretación no muy común, incluso aislada, en Teología Lati-en una Congregación Religiosa y como personas humanas, el camino cristiano, noamericana, pero la categoría teológica de su autor obliga a hacerse, por loconcretado para nosotros en una "vocación" que implica los votos de pobreza, menos, consciente de ella. Segundo afirma que, coherentemente con su posicióncastidad y obediencia, debe hacer que nos encontremos con los empobrecidos, social relativamente desahogada, Jesús eligió para ser sus discípulos a gentevíctimas del orden injusto de este mundo conflictivo, y con los desahuciados, como él, al menos con un trabajo artesanal que aseguraba un relativo buenvíctimas del misterio de la precariedad de la condición humana, amada por pasar —los pescadores del Lago de Genesaret, Simón, Andrés, Juan y Santia-Dios. Para los primeros, hemos de atinar con una síntesis de testimonio y efica- go—, lo cual implicaba una gran suerte frente a la enorme mayoría de desposeí-cia, ayudando efectivamente a cambiar las estructuras de la sociedad en profun- dos de medios de trabajo, obligados muchos de ellos a la mendicidad, que pulu-didad y ofreciendo, desde nuestro compromiso de pobreza, o mejor aún, de laban entonces en Judea, Samaría y Galilea.austeridad compartida, una denuncia profética de "la civilización del capital" yun anuncio consolador de "la civilización del trabajo", como las denominó, en Lo que es indudable y nadie discute es que Jesús no fue rico por ninguno depunzante contraposición, Ignacio Ellacuría. Para los segundos, los desahuciados, los parámetros sociales de su país y de su tiempo, y que su estilo consistió enque estarán presentes en toda civilización por la precariedad de la condición compartir con las multitudes lo que tuvo, poco o suficiente para asegurarles lahumana mientras esta no desemboque en el Reino de Dios, hemos de atinar con vida. Por otro lado, la misma honradez obliga a constatar que la gran mayoría deun testimonio de misericordia, de ternura solidaria y, a través de nuestro cambio los teólogos latinomaericanos interpreta el estilo de vida de Jesús como pobreza,personal que contribuya a la construcción de una "humanidad nueva", ayudar a si bien reconoce que no perteneció al grupo de los más pobres de su país y de sureformar los valores, para que también ellos sean considerados como los preferi- tiempo. Así, p.ej., Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Osear Bcozzo,Jon Sobri-dos por Dios. Ambas acciones, si las hacemos con ellos, aprendiendo de ellos en no, Pedro Trigo, y tantos otros. Nosotros nos unimos a esta manera de ver elun paciente acompañamiento de sus gestas y venciendo nuestra tendencia a estilo de vida de Jesús.acelerarnos en el camino sin dejarles llegar a ser protagonistas de su propiahistoria y de sus propias biografías (C.G. XXXII, D.4, n. 50), serán en definitiva Como vamos a ver, vivir la pobreza ha sido siempre una utopía colectiva. Anuestro aporte a que "venga tu Reino", a que advenga el Reinado de nuestro ejemplo de Jesús, pobre y desechado, sus seguidores hemos querido poner cau-Dios, el Padre de Nuestro Señor y Hermano Jesucristo. Serán aquella acción de ces concretos a su invitación, no siempre con éxito. La pobreza de Jesús eshumanización de la que está hecha la senda que conduce al Reino. difícil vivirla. Eso lo veremos acusado por los datos de la historia. Pero sobre todo, cuando no se enfoca bien, pierde su significado y su papel en la historia.42 •M
  • 25. La vida religiosa, en su mejor expresión, ha funcionado como un desafío a los 2. EL VALOR DE LA POBREZA EN LAS ESCRITURASmomentos históricos. Pero también veremos que, sobre todo al comienzo —siglocuarto—, fungió, y lo sigue haciendo, como una coartada para la radicalidad con 2.1. La evolución véterotestamentariala que debe vivirse el cristianismo. La referencia a los "consejos evangélicos",adscritos únicamente a los "religiosos", desligó al común de los miembros de la Sin meternos a realizar un estudio pormenorizado de la exégesis bíblica,Iglesia de la responsabilidad de vivir como Jesús. puesto que para eso hay material abundante de lectura, cabría, con todo, resaltar solamente la evolución del concepto de pobreza en el Antiguo Testamento. Respecto al voto de pobreza y al -seguimiento de Jesús, tenemos el siguienteproblema: ¿cómo compaginar el cristianismo con la riqueza?, o en formulación En un comienzo, cuando el pueblo de Israel es fundamentalmente nómada, amás tajante: ¿se puede ser rico y ser cristiano? partir de la teología creacional, los israelitas interpretan la pobreza como signo de maldición o de pecado, porque Dios ha ofrecido los bienes del mundo para En este apartado intentaremos ubicar el dilema perenne de la Iglesia (ricos todos y ha regalado la herencia de la tierra a su pueblo (Dt 28,1-4). Por lo tanto,cristianos y cristianos pobres). Esto nos vuelve a enviar a buscar en la tradición la miseria y la pobreza vendrán a presentarse como alejamiento de Dios a causabíblica el significado de la pobreza para comprender mejor la vivencia de Jesús del hombre. Esta idea atraviesa todos los estratos del AT, desde los primeroscomo pobre. A esta luz trataremos de entender mejor lo que pasó en la Iglesia relatos patriarcales, pasando sobre todo por el Deuteronomio y llega, de algunaprimitiva, en los Santos Padres y en la historia de la vida religiosa, que junto manera, hasta el mismo judaismo tardío. Ahora bien, esta concepción emana decon las sectas y herejías, ha sido casi siempre un llamado a restaurar la originali- toda una ideología propia de los pueblos ciánicos y nómadas, donde las tribusdad de Jesús. Todo esto nos hará poner en claro los obstáculos históricos y están formadas por hijos y siervos y todos van recibiendo lo necesario. La po-personales de la pobreza. breza, en ese contexto, no es deseable; es sinónimo de maldición.1. EL DILEMA DE SIEMPRE En el período del asentamiento en Canaán, el pueblo se vuelve, por decirlo así, campesino. Vendrá el momento de la tentación de convertir a Yahvé en un El problema con el que nos topamos es que ha habido siempre, y lo sigue Dios Agrícola como el de los pueblos que circundan al Pueblo de Israel. Es lahabiendo, cristianos pobres y cristianos que no somos pobres. ¿Cómo se puede situación en torno a la tierra que permite acumulación de excedentes, con elcompaginar esto? correspondiente enriquecimiento, lo que lleva a que surjan los pobres. Allí Israel Si la predicación de Jesús no fue sólo para un grupo de selectos, sino una descubre la pobreza como efecto de la injusticia interhumana. Sabe que, al prin-invitación más global, ¿se puede ser cristiano sin despojarse de las riquezas que, cipio, los frutos de la tierra eran comunes. Cuando se rompe la Alianza y secomo hemos visto, siempre son por principio "empecatadas"? enfría la solidaridad, surge la injusticia de unos bienes conquistados a costa de A nivel, no ya de todos los fieles, sino de los religiosos, el dilema es mucho los otros. Esta pobreza no es voluntad de Dios ni efecto de un pecado personalmás grave: ¿Qué sentido tiene en la actualidad nuestro voto de pobreza en del pobre, sino que es la consecuencia de la ambición de los poderosos, es frutonuestras instituciones y comunidades, con el tren de vida que llevamos los reli- de la violencia, de la injusticia y del despojo. Así lo han sentido vivamente losgiosos? La vergüenza de decir que "hacemos voto de pobreza" frente a los primeros profetas: Amos, Isaías y Jeremías. Esa pobreza es, pues, un "escán-pobres de verdad y/o la dificultad de "explicarlo" nos colocan plenamente ante dalo". Por otra parte, los pobres se convierten en la preocupación de Yahvé,el dilema. Y esto, en el caso de que fuese dilema. Lo más sencillo sena decir —por quien constantemente "encarga" la justicia al Rey y hace que sus profetas de-lo que hemos mostrado— que eso de "voto de pobreza" es un concepto "equívoco" nuncien el incumplimiento de este mandamiento fundamental. La pobreza, los—en buen lenguage—, o lisa y llanamente una mentira. pobres, son objeto del cuidado especial de Dios. El es su justiciero, el vengador de su sangre. El pobre es amigo de Dios. Esta pobreza, precisamente por ello, Sin caer en un maniqueísmo, ¿cómo puede uno relacionarse con la riqueza y implicaba, además, una apertura hacia el misterio.una confianza radical en esteel poder? ¿Se puede considerar que la pobreza es un valor en sí? Si la respuesta amigo divino.es afirmativa, ¿qué tipo de pobreza? ¿Siempre se ha considerado esto así? ¿Quénos dice la Biblia? Se podría decir que esta concepción se acentúa y se generaliza después de la vivencia colectiva del exilio. Allí es todo el pueblo el despojado. Allí se da la experiencia del absoluto abandono del pueblo de Israel que ya no conoce identi- dad y no (iene rostro. Todo esto está vivamente ejemplificado en los Cantos del Siervo de Jahvé, del Segundo Isaías. Sin embargo, el "siervo sufriente" se vucl-M 4S
  • 26. ve "luz de las naciones". Es entre esos pobres sufrientes donde brota la salva- solidaridad y fraternidad para con la humanidad. Esto no se logra si no se vive,ción. El mismo Mesías pertenece al mundo de los pobres. Son los pequeños de desde ya, con un sistema axiológico nuevo según el corazón de Dios.este mundo, los perseguidos injustamente, los que llevan la verdad del hombre Pobreza profética: Pero la pobreza del Jesús histórico no es simplementenuevo, los que pueden ofrecer la libertad y la salvación para toda la humanidad. abrir una nueva brecha de un camino que postula como más humano. Es al mismo tiempo denuncia de lo que no es el Reino. En este sentido se hunde en la2.2. El acento de Jesús raigambre profética para denunciar precisamente que hay pobres porque hay Que Jesús fue pobre nos parece a nosotros algo completamente indiscutible, ricos, que unos sufren y lloran porque otros, en cambio, están hartos de gusto.prescindiendo de la controversia, ya documentada antes. Jesús no sólo nace en En su dinamismo profético Jesús llega a hablar del "peligro" de las riquezas.extrema pobreza, sino que durante su vida desempeña el oficio de un "chapuce- Hace, por decirlo así, anacrónicamente, un análisis "estructural" presentando alro", tiene una vida caracterizada por la itinerancia, "no tiene dónde reclinar la pobre como víctima y fruto de los ricos y opresores entre los cuales coloca a loscabeza" y termina masacrado en una cruz y lo entierran en un sepulcro prestado. mismos romanos y a sus colaboradores nativos. La pobreza profética de Jesús esSus amigos y conocidos con los que él se desplaza son gente que no pertenece a denuncia de. los antivalores del Reino de Dios y nace de la vivencia de serla élite social. Hay que considerar que el mismo Evangelio nos presenta figuras "seducido por el Dios de los pobres".de personalidades de otras capas sociales más acomodadas que tuvieron que ver Pobreza transformadora: La pobreza de Jesús podría haberse quedado, comocon Jesús, lo cual indica que él pudo haber nacido allí y no lo hizo. Por lo la de tantos líderes humanos, únicamente en un esfuerzo de denuncia de lademás, a todos ellos los llamó a la conversión al despojo en beneficio de los injusticia. Pero la fuerza del Jesús pobre llegó más allá. Jesús, el pobre quemás necesitados. predicó el Reino, fue ajusticiado por los poderosos y ricos de su tiempo. Sin Pero intentando hacer una sistematización de las dimensiones de la pobreza embargo, el Padre, por la fuerza del Espíritu, lo resucitó. Con esa resurrecciónde Jesús, diríamos que ésta tiene cuatro aspectos principales: se nos ha dado ya en prenda la posibilidad de la transformación de este mundo y de sus estructuras en base al camino iniciado por Jesús, que es el de abrazar una Pobreza encarnada: Jesús, decíamos, se hizo hombre, pero sobre todo se pobreza, encarnada, configuradora de nuevos valores, y denunciante. Aquí sehizo "clase" pobre. La dinámica de la encarnación lleva al Hijo a hacerse uno de hizo realidad lo que ya anunciaba el canto del Siervo, el aplastado es luz de lastantos entre la humanidad mayoritaria de los pobres, con una cultura propia de naciones.un pueblo pobre y oprimido y nacido en un linaje venido a menos. Esta pobrezaes la "condición de posibilidad" del anuncio del Reino con palabras y con accio- Esta pobreza transformadora es la que engendra una fuerza sociopolíticanes. Sin esta pobreza encarnada no podría predicar y realizar el Reino. nueva en la humanidad que sufre. Hay allí gérmenes de victoria precisamente donde parece sólo mostrarse la derrota. Todo ello, porque — a nivel teológico— Pobreza modélica, en el contexto del Reino: Las amistades de Jesús son se desata la colaboración clara del Padre en la resurrección de ese pueblo dondefundamentalmente de gente sencilla. Más aún, él afirma claramente que sólo los sigue muriendo y resucitando el Hijo. En Jesús resucitado, luz de las naciones,pobres y sencillos comprenden a cabalidad su mensaje. Todavía más, aun a sus se hacen realidad las profecías que la teología de los Evangelios pone en bocaamigos —pobres pescadores en su mayoría— les invita a renunciar a todo, a de María: El Padre derriba a los poderosos de sus tronos y levanta a los humilla-dejarlo todo para entregarlo a los pobres (Segundo indicará que esto muestra dos, a los ricos los despide sin nada, a los pobres los llena de sus bienes (Leprecisamente que algo tenían que poder dejar, y que se trata aquí no de pobreza 1,52-53).propiamente tal, que él entiende siempre como una condición humanadeshumanizadora, sino de disponibilidad para la misión apostólica por encima Esta vivencia de la pobreza de Jesús y la preocupación central por el Reinodel apego a cualquier clase de bienes). La pobreza modélica de Jesús subraya un pronto se fue desvirtuando, como lo atestiguan los mismos Evangelios que,sector preferencia] de la amistad y convivencia, que tiene como requisito la posteriores a los escritos paulinos, vienen a subrayar muchos años después elrenuncia, y como fruto de ella el compartir solidario de lo que se tiene. El primer sabor de la vida y predicación de Jesús a fin de que no se olvidara locolofón de esta pobreza es el abandono radical en la providencia del Padre. Esta principal del mensaje cristiano: la centralidad indiscutible del Reinado de Dios.pobreza es modélica porque configura ya un sistema de valores distintos a los deeste mundo, y en ese sentido anuncia los nuevos valores del Reino de Dios.Todo en Jesús se centra en la predicación del proyecto del Padre en justicia,•lo 47
  • 27. 3. VIVENCIA HISTÓRICA DE LA POBREZA DE JESÚS EN LA VIDA comunicar con extrema claridad su pensamiento. Hablando de la realidad de los ECLESIAL pobres de su diócesis nos dice:3.1. La Iglesia primitiva "Ya que carecen de lo necesario más que nunca, y además se les quita el Sólo subrayaremos los elementos que nos parecen interesantes, dejando a trabajo, ya que nadie toma a jornal a los miserables ni se los llama paralecturas pertinentes el abundar en los detalles. Los textos aducidos tradicional- servicio alguno, no queda sino que las personas misericordiosas tiendan lamente para mostrar el clima de hermandad idílica, muestran, a la vez, que dentro mano" (citado por González, Carlos, 1988, pág. 82ss).de los primeros cristianos no había muchos de condición de clase acomodada,dado el carácter despectivo que tenía la asociación al término "cristiano". Por Frente a una Iglesia enriquecida y unos sacerdotes desedificantes, productootra parte, no todo era idílico puesto que tenemos el caso de Ananías y Safira. de la riqueza dada por los ricos, Juan Crisóstomo hablaba con estos duros térmi-Sin embargo, la gran preocupación reside, no tanto en renunciar a los bienes, nos:sino en socorrer las necesidades de los demás. Es la solidaridad efectiva eltérmino lógico de la posesión de bienes de un cristiano. El seguimiento de Jesús "Nuestros obispos andan más metidos en preocupaciones que los tutores, losse puso desde el comienzo no tanto en renunciar a los bienes, sino más bien en administradores y los tenderos. Su única preocupación deberían ser sus al-socorrer a los hermanos necesitados, haciendo énfasis en mostrar nuevos valo- mas y los intereses de ustedes, y ahora se rompen la cabeza cada día por losres, distintos a los del orden imperante. mismos asuntos que los recaudadores, los agentes del fisco, los contadores, Ayudar a los pobres fue el argumento apologético: los cristianos son signo los despenseros"... (ibd).de credibilidad porque entre ellos se daba una solidaridad que no se apreciabaen ninguna otra parte. Los rasgos de esta solidaridad se apoyan en las siguientes Crisóstomo llega a decir que "es loco y frenético aquel que se llena defrases: "comunicarás en todo con tu hermano y no dirás de nada que sea tuyo vestidos y desprecia al que fue creado a imagen y semejanza de Dios, dejándolopropio", "no robarás al necesitado". "El Señor quiere que todos participen de desnudo y tiritando de frío y que apenas se tenga en pie". Es decir que unasus dones". Estas frases y otras semejantes pueden encontrarse en textos de la hermandad que no se traduzca en solidaridad efectiva es una hermandad falsa.Didajé, de la Carta a Bernabé y de la Doctrina de los XII Apóstoles. Lo que no Se puede decir que esto es una constante en los Santos Padres.puede, pues, dejarse de lado es el hecho de que se refleja en la primitiva iglesia Este principio se mantendrá sustancialmente, aunque correrá el peligro deun profundo sentido de la solidaridad (koinoniá). quedar en segundo término frente a corrientes que llevan al cristianismo hacia Ahora bien, esto no se presenta únicamente en el libro de los Hechos, sino formas de ascesis personal. Con todo, la vigencia sustancial del principio deen autores contemporáneos que vienen a decir prácticamente lo mismo, como koinoniá se pone en evidencia por el hecho de que la apologética de los prime-acabamos de mostrar. ros siglos invita a la solidaridad en las comunidades cristianas, y esto como "novedad" y argumento en favor del naciente cristianismo. En este sentido, por ejemplo, el Pastor de Hermas denuncia a la riquezacomo ocasión de distanciamiento de Dios. Asimismo podemos traer a colación a El hecho de que los cristianos se experimentasen siempre como "personas deTertuliano, quien ya peca de dar más acento a la autosuperación personal que al segunda categoría", unido a la destrucción del Templo de Jerusalén y a la dis-amor solidario con el prójimo. Clemente de Alejandría es quien vuelve a tomar persión que esto supuso para todos los judíos (cristianos incluidos), los hizocon fuerza el pensamiento bíblico por encima del filosófico. Clemente vive en la continuar viviendo en una atmósfera de clandestinaje, junto a la posibilidad realciudad quizás más atractiva de su época, donde un cristiano no podía permane- del martirio. La pobreza como tal no jugó, por tanto, el papel de "valor" en sí,cer indiferente fácilmente frente a esa realidad. Por eso, arremete contra el lujo más bien se apreciaba el poder ser capaz de acoger a los hermanos necesitados yy el despilfarro. La alternativa que presenta es atenerse a lo necesario y lo dar testimonio así de la fidelidad a Jesús.suficiente. Llama a los ricos —ingenuamente diríamos ahora— al buen uso de la Todo esto estaba lógicamente imbuido de la persistente idea de la Parusía.riqueza. Cuando se da el "retraso" escatológico, se generan en los creyentes crisis serias Más retante quizás que sus congéneres es San Juan Crisóstomo. El no es y agudas. Hay quienes se abocan a un milenarismo, con descuido de las realida-sólo un excelente pastor de la más alta conciencia, sino que tenía el don de des terrenas, mientras un pequeño núcleo comienza a realizar las primeras expe- riencias de vida religiosa. Las "vírgenes" comienzan a pulular ¡unto con ifuga4H
  • 28. mundi, la huida al desierto en búsqueda de una mayor perfección frente a un papel de la vida comunitaria, acentuando en ella el no apropiarse de nada,—todosistema que va corroyendo el mensaje radical de Jesús. En medio de estos dos en común—, y la satisfacción de las necesidades personales.núcleos, se debate la predicación de los padres apostólicos incitando a los cris-tianos a vivir acordes con el principio de solidaridad. San Benito instituye que el Maestro debe despojar totalmente al monje, de manera que el abad se constituye en el propietario legal de los bienes del mo- Con la expansión numérica subsiguiente a la conversión de Constantino, se nasterio. Esto hace surgir específicamente la vida monástica, que en lo que tocabaja la cualificación del testimonio cristiano. La escandalosa diferencia entre a la pobreza, giró siempre en un círculo fatídico: la pobreza engendra riqueza, yricos y pobres se hace más lacerante. La solidaridad se hace cada vez menos ésta genera relajación. El monje debía vivir pobremente; todo lo que era suyoefectiva y coexisten en las comunidades ricos y pobres, con una conciencia cada pasaba a ser del monasterio; pero cada monasterio gozaba de posesiones y pres-vez más debilitada de las obligaciones de unos para con otros. taciones que lo enriquecían frente al mundo de los pobres campesinos. Este momento, cuando surgen las predicaciones duras de los padres, es con-comitante al nacimiento de la vida religiosa a través de eremitas y cenobitas. 3.3. El movimiento pauperístico Se repiten los principios primitivos y se refuerzan con nuevos métodos Los Santos Padres, ya desde el siglo II, como hemos señalado, son testigosargumentativos. Se utiliza el material estoico en boga: todas las cosas están para de que el ideal de la pobreza evangélica va perdiendo terreno. San Ciprianoel uso en común. Urgiendo este argumento se llega a la afirmación de que el constata tristemente a mediados del siglo III:rico roba al pobre de lo que es suyo y le pertenece cuando acapara ios bienes dela tierra más allá de lo necesario, con pretensión de uso y disfrute exclusivo. La "Nosotros ya no damos siquiera la décima parte de nuestro patrimonio, sien-riqueza, por tanto, sólo es justificable cuando se pone al servicio del bien común do así que el Señor nos ha mandado venderlo. Al contrario, hacemos todo lode todos. posible por aumentarlo" (cfr. Alvarez Gómez, Jesús, 1987, Tomo II. pág. La Iglesia se había constituido en una especie de institución de seguridad 263).social. Un texto de San Juan Crisóstomo nos informa que más de tres mil perso- La coartada de la "vida religiosa" —para el común de los cristianos— pornas eran socorridas diariamente en Constantinopla- Junto con eso había comen- medio de los llamados "consejos evangélicos" era desvelada por personajeszado también una mentalidad contraria a la riqueza, ligada con frecuencia a las como un San Atanasio, un San Ambrosio y un San Juan Crisóstomo, que conti-desviaciones "encratistas" (continencia desquiciada). núan predicando la obligación de la pobreza para todos los cristianos. Esta forma de predicación resultó siempre inoperante, no sólo en lo que se refirió a3.2. La pobreza en el monacato los cristianos, sino especialmente a la jerarquía. La pobreza en la vida religiosa experimentó una evolución interesante. Más Al establecer la categoría de "consejo" únicamente para los monjes, se co-aún, el modo como se intenta vivir la pobreza refleja, casi siempre, el nivel de la mienza una etapa en la que la pobreza y la riqueza —o mejor dicho, pobres ypretensión eclesial de reforma, es decir, de conversión permanente. ricos— generan un contraste doloroso en las comunidades cristianas. No se En Oriente, la vida monástica se halla en íntima conexión con el ascetismo puede olvidar que la Iglesia siempre cargó con la preocupación de los pobres,precedente. Los primeros en surgir, los eremitas, conservan posesión de aquello pero ella no se hizo pobre. Más aún ni los monjes ni el alto clero tenían elque necesitan para su vida. Ya Basilio y Pacomio insisten en vender bienes, aspecto de los pobres "pues gozaban de una posición social que los situaba entredarlos a los pobres, vivir en comunidad y participar de los bienes que se van los poderosos de aquella sociedad cristiana" (ibd. 265). Esto causóproduciendo, para socorrer a los indigentes. Para proteger a los pobres el asceta inconformidades cada vez más crecientes sobre todo desde el siglo XI en ade-podía mantener la administración de su patrimonio. Basilio llegó a instalar al lante.lado de su residencia un complejo asistencial que sirvió de modelo para muchosotros de su género. El influjo de Basilio ha sido preponderante en la vida Fueron numerosos los grupos que surgieron con esa inquietud en esa época.monástica oriental y logró suscitar el sentido del trabajo metódico y bienhechor. Un punto de convergencia los unía: la insatisfacción con la vida de la Iglesia; con su poder y riqueza y, por otra parte, el deseo de la predicación del Evange- En Occidente el influjo principal, en lo que toca a la comprensión del voto lio más desnudo devuelto al pueblo llano.de pobreza, lo tuvo San Agustín, quien llega a resaltar cuatro rasgos de la Dentro de estos movimientos es interesante resaltar a los Calaros y Albi-pobreza: la renuncia a la propiedad, el trabajo, la generosidad en las limosnas, y el50 ^ i
  • 29. genses, por un lado, y, por otro, como más importante, a los Valdenses. Pondre- de los dominicos y franciscanos, la Iglesia no sólo reabsorbía una parte de losmos algún énfasis en estos últimos porque nos ofrecerán puntos de reflexión movimientos pauperísticos, sino que, sobre todo, reconocía la legitimidad de unaulterior para la correcta comprensión del voto. religiosidad y de una corresponsabilidad nuevas por parte de los laicos, dándo- les la posibilidad de concretizar el ideal evangélico en formas asociativas. Cuan- Pedro Valdés era un rico comerciante de Lyon, que se convirtió a la pobreza do Francisco se presenta ante Inocencio III, la situación ha cambiado en referen-evangélica, renunció a sus bienes, y se consagró a la predicación pobre e cia a Valdés; ahora el papado ha comprendido que con las prohibiciones no seitinerante en el año 1177. Acudió al Concilio de Letrán para pedir la aprobación conseguía nada.de Alejandro III. El papa en ese momento lo acogió y le alabó su estilo de vida,pero puso la condición de que se examinaran sus escritos. El resultado del exa- De! mismo modo que el monasterio medieval reflejaba en su estructura inter-men fue la prohibición de predicar sin permiso de las jerarquías locales. En boca na el feudalismo, los mendicantes se parecerán más a las organizaciones de losde los Valdenses estaba el lema: "vuelta a la Iglesia pobre de los apóstoles". La gremios y de los municipios. Los mendicantes se ubican de lleno entre las clasesSagrada Escritura era el todo para ellos. Con ellos comenzó propiamente el gran pobres de los burgos (poblados), responden directamente a los problemas quemovimiento bíblico laico del Medievo. Todo esto constituía una peligrosa pro- presentan el artesanado y los pobres y mendigos urbanos. Los mendicantes sevocación para el mundo cristiano y, en primer lugar, para la jerarquía y las ubican en el seno de las ciudades. La "fuga" suya no es ya geográfica sinoabadías. espiritual, se adentran en el "desierto" de los privilegios mundanos. El despojo de Francisco de sus vestidos hasta quedarse desnudo frente al comercio de su Las ideas de los Valdenses fueron variadas y estuvieron confusamente mez- padre en la plaza central de su ciudad natal, simboliza perfectamente este "de-cladas. Allí donde sus comunidades no estaban aún organizadas, continuaron sierto".largo tiempo participando en la vida de la Iglesia. En la práctica hacían depen-der la validez de los sacramentos de la dignidad del sacerdote que los adminis- El franciscanismo respondía más claramente al movimiento penitencial quetraba. Vistas en conjunto, sus ideas descansaban en un concepto espiritualizante había nacido de los estamentos humildes. En cambio, el dominicanismo, aunquede la Iglesia. Su actitud fundamental era inequívocamente laica. se suma a la predicación popular, por su origen canonical, tenía un cariz más docto. Los mendicantes recibieron del Papa el privilegio de predicar itinerante - La imagen es mucho más radical en las corrientes afines del norte de Italia, mente, incluso sin el permiso del obispo. Es más, con ellos la predicación saliódonde se impuso con más fuerza la influencia de los cataros: negación del pur- de los templos para invadir las calles. Domingo y Francisco no abogan por unagatorio, consiguiente rechazo de la oración por los difuntos; rechazo del culto a pobreza eremítica, sino que están en las ciudades como pobres, para conocerlos santos. Reducción, en definitiva, de los sacramentos al baustismo, la mejor a los pobres y ser conocidos por ellos.eucaristía y la penitencia. Los Dominicos vivirán de limosnas, pero lo más importante para ellos será la En Valdés y su movimiento vemos, por primera vez en el Medievo, que el predicación y la vida fraterna. Algunos años después, Santo Tomás hablará delaicado participó amplia e independientemente en el cuestionamiento de los una pobreza no propiamente que viva de la mendicidad, sino de una "adecuadaproblemas religiosos del tiempo. imitación de Cristo". La mengua en la radicalidad vino, no del enriquecimiento, Con un ambiente como el que presentaban los movimientos pauperistas se sino de posturas teológicas.comprende el genio de Domingo de Guzmán y sobre todo de Francisco de Asís. Los Franciscanos, al hacerse mendicantes, se separan del naciente movi-Es interesante detectar que algunos movimientos de retorno a la Iglesia pobre se miento social que rompía los esquemas económicos anteriores dándole la prima-convirtieron en anticlericales e incluso heréticos y otros en cambio no; más aún, cía al dinero, es decir al capital comercial, al mercantilismo. La pobreza cobrallegaron incluso a fecundarla... acá un valor diferente; por ella, se es rechazado (ya que el rasgo típico del mercantilismo no es el ahorro para invertir —como será luego en el ca-3.4. La respuesta mendicante pitalismo—, sino la vida lujosa en el gasto ostentoso), padeciendo así por Jesús. La genialidad de Domingo y Francisco reside precisamente en no caer en La pobreza se visualiza como una participación en el destino de Cristo pobre yposiciones heréticas ni sectarias y establecer un retorno a la radicalidad de los despreciado. Sin embargo, como también en el movimiento dominico, la entra-orígenes. En esto también influyó la perspicacia del Papa Inocencio III, cuya da de los clérigos cultos en el franciscanismo (1220) significó una "templanza"intuición consistió en poner una alternativa que no rompiera con lo jerárquico y en el espíritu original de la pobreza.que reabriera la Iglesia a los valores evangélicos. Con la aprobación jerárquica Dentro de la pincelada histórica que nos ayuda a comprender la evolución de52 53
  • 30. la pobreza, tendríamos que ubicar, ya en el siglo XVI, a la misma Compañía de 3. La mendicidad como medio de vida.Jesús, de la cual nos ocuparemos en la parte siguiente, pero es justamente allí 4. La comunicación de bienes.donde brota un movimiento profético —contemporáneo a la Compañía—, inte- 5. El trabajo.resante también para esta evolución en la comprensión de la pobreza en la Igle- Hay algunos de estos elementos que se repiten con insistencia, por ejemplo,sia: los anabaptistas. la austeridad personal y la comunión de bienes. Cuando ha habido mucho acento en la mendicidad decae la preocupación por el trabajo. La solidaridad, que fue3.5. Una "secta" nos recuerda el Reino de Dios tan importante en los orígenes, desapareció como principal tarea sobre todo Dentro de los movimientos pauperistas antes presentados, sublimados en los durante el Medievo. No hay que olvidar que con Francisco se desata la valora-mendicantes, continuó, con todo, una semilla de insatisfacción en la Iglesia de ción de la pobreza por amor a Jesús pobre. Aunque no podemos precisar si esteDios, originada por un hecho primordial: el descubrimiento del Evangelio que la punto estuvo presente antes, sería importante fijarnos en ello, ya que indicaríaIglesia había tenido celosamente guardado —bajo el velo del latín— y el descu- que al comienzo eran "los otros pobres" los que contaban, es decir, más elbrimiento de la religiosidad personal y la alegría que lleva consigo, junto con la Reino que Jesús-Reino. Sin embargo, habría que profundizarlo más histórica-crítica del poder eclesiástico. Del grupo que ahora nos ocupamos diríamos que mente.conjunta un dinamismo que brotó fundamentalmente en Alemania nacido delprotestantismo. "Como rasgo teológico común está el hecho del descubrimiento Por otra parte, los movimientos sectarios, en lo positivo que entrañaron,evangélico de la categoría del Reino de Dios y de la relación que tiene esta pusieron de relieve:categoría con la preferencia del Evangelio de los pobres de esta tierra". 1. El escándalo de una iglesia jerárquica rica y poderosa en alianza con los(González Faus, 1982, pág. 257ss). poderes mundanos y a costa de una ingente masa de empobrecidos. Lo interesante, como señala González Faus, es que "el descubrimiento del 2. Que la pobreza es signo de credibilidad del ser cristiano y del ministeriovalor evangélico de los pobres lleva inmediatamente a plantear el problema de evangélico.la revolución social" (ibd). El gran error del anabaptismo fue absolutizar el 3. Que la pobreza de Jesús es para todos los fieles. Debe ser un adjetivo decarácter histórico del Reino, "identificando entonces a la historia con el lugar de todo buen cristiano. Es un compromiso ineludible.la plenitud del reino y tratando de forzarla para que fuese eso" (ibd). 4. Que se había "secuestrado" la Palabra de Dios y la presentación del Jesús El movimiento anabaptista, pese a sus magníficas intenciones e intuiciones, histórico dentro de una lengua inaccesible al común de los fieles (el latín, undegenera y termina siendo absorbido por el luteranismo y la dominación de los tiempo lengua popular en la que se inculturó la fe cristiana y luego caída enpríncipes alemanes, olvidando el sueño, irrealizable, entonces, de las luchas desuso frente al surgimiento de los dialectos populares que iban a evolucio-campesinas y de su gran teólogo: Tomás Münzer. Por el lado teológico la reduc- nar hacia la categoría de lenguas de pueblos enteros, sin que la fe cristiana seción histórica del Reino de Dios —que había sido su principal logro— lo conde- inculturara en ellas).nó a ser una "esperanza mal realizada". Que fuera "mal realizada" no quieredecir que no fuera "esperanza". No extraña, por ello, que haya sido precisamen- 5. Que se había olvidado la centralidad del Reino de Dios predicado especial-te Ernst Bloch, el autor de El Principio Esperanza, quien, desde su esperanza mente para los pobres, ya que sólo ellos son los que lo entienden asocialista, haya recuperado a Münzer y a sus movimientos entusiastas campesi- cabalidad, cuando se abren a él.nos en pleno siglo XX. Si comparásemos estos rasgos con los que presentó la aventura del Jesús histórico, encontraríamos que hay poca insistencia en el carácter profético de la3.6. Diversas traducciones históricas de la pobreza de Jesús pobreza, como lo desarrolló Jesús, y ninguna presencia de eso que llamamos Recorriendo estos hitos históricos nos podemos percatar que las coordenadas pobreza transformadora. Más aún, falla sistemáticamente en todas las traduccio-tradicionales de la pobreza en la vivencia de la Iglesia y de las órdenes religio- nes eclesiales de la pobreza la vinculación al Reino de Dios, hasta que nos losas se han establecido siempre alrededor de: recupera el movimiento anabaptista liderado por Tomás Münzer. 1. El despojo/austeridad. 2. La solidaridad con los necesitados.54 55
  • 31. 4. OBSTÁCULOS PARA VIVIR EL VOTO DE POBREZA mantenidos en su indigna e infrahumana miseria por la ratificación consciente de los sistemas sociales que crean su empobrecimiento insoluble. A! comenzar esta parte de la evolución del voto de pobreza la iniciábamosdiciendo que el voto, como tal, ha tendido siempre al fracaso. Lo que se puede Y menos en la pobreza transformadora: en que hay una fuerza capaz de serapreciar en la Iglesia es la buena voluntad de ciertas personas, pero que al unirse germen de cambios sociales profundos en los pobres, porque ellos son los due-con ese propósito común de volver a asumir la experiencia de Jesús en su ños y los principales destinatarios del Reino de Dios, cuando se abren al miste-seguimiento y anuncio, fracasan institucionalmente. rio del Reino de Dios y a su colaboración activa para que este vaya adviniendo. Por otra parte, que cuando las sectas han insistido en la radicalidad del compro- Esto nos hace replantearnos la viabilidad de la misma postulación de un voto miso con los pobres de todos los fieles cristianos y en la centralidad del Reinode pobreza, sobre todo, desde la experiencia de que como órdenes religiosas no de Dios, por no haber sido "absorbida" y "bendecida" esta insistencia por lasomos pobres. ¿Es, entonces, imposible ser fiel a Jesús? ¿No será más bien, que jerarquía, quedó casi siempre al margen del movimiento central eclesial.Jesús predicó y vivió así esa "pobreza" porque estaba seguro de que prontovendría el final del orden de este mundo injusto para dejar lugar al advenimiento La pobreza encarnada o aun la modélica, si no está transida de la profética ydel Reino? La expectativa de una Parusía presuntamente cercana sí que produjo transformadora, se degenera y pierde su fuerza. Cualquier pobreza, si no se laun desprendimiento muy significativo en los primeros cristianos. Con su retra- enmarca dentro del contexto del Reinado de Dios, pierde asimismo su horizonteso, vino una valoración de los medios de este mundo y por tanto una rela- adecuado y merma. Más aún, si la fuerza del Evangelio sólo estriba en la institu-tivización de la pobreza de Jesús. ción eclesial en cuanto tal o en la vida consagrada dentro de ella, el cristianismo pierde peso de realidad Jesuana y se desconecta a los laicos del compromiso de Sin duda alguna esto habrá influido. Pero creemos que, además, sí es verdad la pobreza, pues no se mantiene viva la atención al Espíritu, cuyo papel esque ha habido en primer lugar un desprender a los cristianos (laicos) de este siempre ser entre los fieles "memoria peligrosa" de Jesús.compromiso y, por otro lado, lo que ya hemos denominado un círculo fatídicoen lo que toca al voto de pobreza: la pobreza comunitaria engendra riqueza Son los anabaptistas los que asumen de nuevo esa memoria peligrosa, queinstitucional y ésta produce relajamiento, comodidades. Esto ha sucedido aun en las Iglesias protestante y católica intentarán acallar: las implicaciones que tienelas órdenes más radicales y aun con los fundadores más claros en esto. Dos nos el que el Reino se anuncie privilegiadamente a los empobrecidos. Es el Vaticanoparecen las soluciones a esta aporía. Soluciones, eso sí, que pertenecen al futuro II, y sobre todo Medellín y Puebla los que recuerdan la palabra "generadora"que hay que comenzar a construir desde el hoy: poner el debido énfasis en la para comprender todo el dinamismo de la fe cristiana: Reino de Dios para lospobreza más característica de Jesús, por una parte, y prestar atención a las pobres. Y Medellín y Puebla vinculan el voto de los religiosos a esos pobrestrabas subjetivas para vivir el voto, por otra. concretos y a sus luchas. La pobreza vuelve a ser denuncia y fermento de trans- formación. Olvidar eso o no colocarnos dentro de esas coordenadas nos hace4.1. Énfasis en la pobreza más característica de Jesús perder el sentido del voto. Precisamente nosotros comenzamos por allí a escla- recer el sentido que tiene, a partir de los pobres concretos, de la dialéctica que Creemos, por el cuadro comparativo antes expuesto, que la Iglesia ha inten- entrañan, de que son la fuerza de transformación del mundo.tado reproducir la pobreza encarnada, la pobreza modélica, pero ha insistidomenos en la profética y prácticamene nada en la transformadora. Menos en la Pero la falla de la congruencia en el voto de pobreza no estriba sólo en eseprofética: en que el "pobre" por antonomasia —Jesús crucificado, auténtico Siervo olvido del énfasis en el Reino de Dios para los pobres. El olvido de esa "memo-de Yahvé— ha resucitado y es luz de las naciones. Que, sin embargo —como ha ria peligrosa" tiene una causa estructural, pero también se asienta en realidadesescrito Jon Sobrino— "el Resucitado es el Crucificado" y el Crucificado sigue biográficas.siempre siendo denuncia y escándalo proféticos —en su identificación con sushermanos, "los crucificados de hoy" o "el Pueblo crucificado" (Ignacio Ella- 4.2. Los obstáculos personales para vivir el voto.curía)—. Denuncia contra los que siguen crucificando a los empobrecidos a Sin pretender caer en un psicologismo, es evidente que la capacidad de vivirtravés de la represión violenta de su protesta pacícifica o de su acción, pacífica o el voto de pobreza hace referencia a una serie de elementos que enumeramos adesesperadamente violenta, contra las condiciones estructurales que generan este continuación: 1) la extracción de clase, 2) la maduración personal, 3) la ideolo-empobrecimiento. Escándalo, es decir, obstáculo, piedra en la que tropezamos, gía, 4) las aspiraciones personales, 5) la experiencia de Dios, 6) el contactoal ver que se sigue invocando al Dios Padre de todos mientras se sostiene la directo con los pobres y su lucha, 7) la pujanza de la vida comunitaria.insolidaridad y la falta de hermandad con los crecientemente empobrecidos,<S6 57
  • 32. En lo que toca a la extracción de clase, no tendríamos necesariamente que y determinante en lo que puede ser la recta intelección de la pobreza y en elhacer grandes elucubraciones. Simplemente señalaríamos tres características que correcto proceder respecto de ella. Si no hay una conexión afectiva y efectivaserían como el caldo de cultivo para reacciones psicológicas que tienen que ver con los pobres y sus luchas —y ponemos dos polos necesariamente para no caercon la viviencia de la pobreza. Habría que saber detectar en cada caso si, antes o en paternalismos o en ideologizaciones— no se tiene el criterio de relación yde entrar a la vida consagrada, se vivió a)con holgura y caprichos, porque esto el sentido último del tal voto, de forma que en ambos se incluya tanto a lospodría generar, en la vida consagrada, una tónica de inercia con la vida anterior; injustamente empobrecidos como a los simplemente desahuciados.o b)en ambiente de austeridad, que sería la condición más deseable para la vida La facilidad o dificultad para vivir la vida comunitaria, pagarle sus tributos yconsagrada; o c)en ambiente de extrema pobreza o miseria, que generara inesta- dejarse conformar por ella están íntimamente unidas a la recta intelección ybilidad y ansiedad o incluso angustia, con las secuelas de deseos de compensar- praxis del voto de pobreza en la vida religiosa. Si no, habrá quizás una llamadase en la vida consagrada. al compromiso personal pero no en un grupo, en "un cuerpo" social. Ser capaz Sobre la maduración personal diríamos que lo más importante es que la de entregarlo todo y de entregarse y esperarlo todo de los compañeros en unapersona conozca su mundo vulnerado —incluida su situación de clase— y las Congregación es un ejercicio de pobreza como la de los discípulos de Jesús.falsas salidas o compensaciones con las que intenta vivir. Todo esto, como Analizando los condicionamientos de estos siete elementos tendríamos quecontrapartida de un saber aprovecharse de todo su pozo o toda riqueza personal. la práctica indica que lo más relevante es haber logrado una maduración perso-Cuando alguien no haya solucionado su mundo psicológico, habrá en todas sus nal (entendiendo aquí el no dejarse llevar por mecanismos de compensación yactitudes y acciones en materia de pobreza efectos de sus compensaciones y defensa o por falsas salidas de su parte vulnerada), ligada al mundo de la expe-falsas salidas a sus heridas y traumas. riencia del Dios de Justicia que me invita a solidarizarme con los pobres concre- En cuanto a la ideología (todo el universo de la cultura, incluidos los valo- tos y a jugármela con ellos, y en ellos con Jesús. Se daría, por tanto, un triángu-res) diríamos que habría que discernir si la que se dice que mueve de verdad, lo fundamental: madurez, experiencia personal con el Padre de Jesús y vincula-aquella en que se afirma arraigada la propia identidad cultural, genera los mapas ción con los empobrecidos y su lucha.de valores concretos. Se puede manejar "de boca" una ideología proletaria o La infinita capacidad del espíritu de un mundo injustamente ordenado, deprogresista, pero en realidad apuntarse en todos los casos por la que mantiene el generar tretas y fallas, se puede imaginar, sobre todo para el que viene de unastatus quo establecido y la comodidad personal, conducente a la insolidaridad. situación de holgura/capricho, así como para el que proviene de la miseria y, por Muy en contacto con la ideología estarían las aspiraciones concretas. Es tanto de la incertidumbre/ansiedad. En el primer caso no se querrá, tal vez,decir, los ideales concretados en la visualización a futuro de la propia actividad. renunciar a tanta comodidad (tentación global de las respuestas vocacionales enCómo me veo trabajando, dónde me veo realizando mi labor apostólica, con qué el Primer Mundo y en las élites norteamericanizadas o europeizadas del Tercerclientelas, etc. Mundo). En el segundo, el de la extrema pobreza que genera incertidumbre, ansiedad e incluso angustia en la cotidianidad del vivir, habrá constantemente la En la experiencia de Dios también entra la ideología, pues es de la cultura, tentación de reivindicar lo que nunca se ha tenido; dirá que no se puede exigircomo estructura social concretada en la socialización que se recibe de los grupos "renunciar" a algo que jamás ha podido gozar (en este sentido se oye el ecoelementales más fundamentales (familia, vecindad con las alianzas de parentes- análogo de algunas objeciones al voto de castidad).co y las primeras amistades, y lugar de trabajo, sucesivamente, poco más omenos) y que desemboca en habitus arraigados, es decir en constelaciones de Pero para el que proviene de una situación de austeridad, precisamente porsignificado fuertemente influyentes, de donde viene la fe o la increencia religio- esa gran facilidad que tiene para vivir con discreción, su situación se podrásas y, en general aquellos absolutos humanos por los que parece normal arries- constituir en una treta de segunda época: un fervor indiscreto que lo conviertagar mucho o todo de la vida personal. Aquí, sin embargo, nos topamos con en juez de los "caprichosos" o de los "ansiosos" en materia de pobreza.aquella demasía de la fe que no es ideología. Existe la posibilidad de un encuen- Otra manera de enfocar las posibles tretas o fallas es relacionarlas con lostro gratuito, siempre inesperado y retante, del Dios del Reino. Esta experiencia, comportamientos de "clases". No tomamos en cuenta las "clases altas" porqueen lo que respecta a la pobreza, ha de tener, por tanto, al Reino como su centro, no son relevantes en número, hoy por hoy entre nosotros, las vocaciones quey una imagen de Dios como se revela en el Magníficat. provienen de allí. Hablaremos por tanto de clase media alta, clase media y clase El contacto directo con los pobres y su lucha nos parece un elemento capital pobre. Haremos una presentación sucinta de algunas tretas que llevan a fallas58 59
  • 33. (más o menos graves), que pudieran presentarse como típicas de una clase, pero sobresalir ante los demás o para ganar encumbramiento social y prestigio. Usoque en la práctica pueden ser intercambiables de la plataforma de la Compañía no para servir sino para subir de status social.4.2.1 Algunas tretas típicas de los miembros de la clase media alta 4.2.3 Algunas tretas más comunes en los miembros de la clase pobre a) La persona está tan apegada a lo que es suyo que le cuesta compartirlo a) Descasamiento: asunción de formas de vida e ideologías que no son lascon los demás y genera su "peculio" (bolsa o —modernamente— chequera o de su clase. Olvido de las raíces propias.tarjeta de crédito particulares) y su "mundito" de amistades exclusivas. b) Acumulación: por la incertidumbre, ansiedad y aun angustia en que se b) La persona que ha renunciado a sus cosas, puede, entonces ser muy sensi- vivió frente a la cotidianidad, siempre que se presenta la oportunidad de acumu-ble ante las fallas en materia de pobreza de sus compañeros. Se siente burlado lar cosas se aprovecha.cuando algún compañero de extracción social más baja tiene cosas o usa medios c) Aprovechamiento de los medios: se hace uso de los medios para tenerde los que aquel se ha desprendido. todo lo que no se pudo tener antes o para probar aquello a lo que antes no podía c) Fervores indiscretos: puede ocurrir que, por tener escrúpulos sobre su accederse. Un uso excesivo de carros, teléfono, etc., son típicos. Pero aún esestilo de vida ya pasado, la persona se exceda en cuanto a la pobreza y llegue al más típico y sobre todo más peligroso un uso autoservicial del prestigio y deldescuido personal, o bien se erija, como queda dicho en b), en juez de los otros. poder de la Congregación. d) Complejos de inferioridad: la persona se siente estigmatizada por proce- d) Comparación con los demás: se compara con los demás para justificar elder de una clase social que se identifica con los opresores del pueblo. acaparamiento y el uso excesivo de los medios. Puede haber complejos de infe- rioridad o rechazo visceral ar.te compañeros de extracción social más alta. Cree que su extracción de clase lo hace, como punto de partida, peor que losdemás. e) Autoestima viciada: creerse, por proceder de familia pobre, mejor que los demás. Creerse que la pobreza anterior a la vida consagrada da derecho a erigir- 0 Compensaciones: búsqueda de pequeñas compensaciones justificándolas se en juez de los demás y a tener siempre la razón.por haberse desprendido de muchas de sus grandes pertenencias anteriores. g) Acomodamiento: intento de mantener en lo posible su antiguo estilo de Estas son algunas de las tretas más comunes que tienden a llevar a fallas que van constituyéndose en la herida de la Compañía de Jesús —vulnus Societatis,vida. Busca siempre lo mejor para sí: sus comidas, entretenimientos, amistades. llamaba el P. General Pedro Arrupe a la pobreza— y de la vida consagrada enNo muestra ruptura con su pasado. general. Obviamente, como ya decíamos, afincarse al triangulo fundamental pa- h) Conformismo: como ha bajado de nivel económico, siente que ya es po- rece estratégico para superarlas: madurez personal, experiencia con el Dios de labre y no busca radicalizarse más en su pobreza. justicia y la ternura y vinculación directa con los pobres y sus luchas. i) Actitudes de "niño rico": muy preocupado con lo que como, dónde duer- Con todo, queda el problema de la libertad. Pudiera ser que alguien llene amo, etc. Trata por momentos a los empleados como sirvientes y en general es cabalidad los tres elementos y sin embargo no se lance a una vivencia en pleni-muy "servido" y paternalista con los pobres. tud del voto, aunque es difícil que se sitúe frente al último sin dejarse interpelar. Obviamente que aquí se supone que el individuo quiere responder libremente al4.2.2 Algunas tretas más típicas de los miembros de la clase media llamado de Jesús desde los pobres. Pero la propia experiencia personal de cada a) Tendencia a aburguesarse, búsqueda sistemática de tener o hacer uso de uno de nosotros nos revela qué papel tan importante juegan nuestras heridas entodo aquello que antes no poseía o a lo que no tenía acceso. Su actitud es de nuestras propias historias personales, tanto en nuestros logros como también en"subir de status". nuestras miserias. b) Indiferencia ante los pobres: reproducción en su vida personal y en su 4.3. Resumentrabajo apostólico de las actitudes propias de su clase, sobre todo de indiferenciaante el dolor de ¡os pobres. Aunque habrá un uso de la retórica del "compromiso Para quebrar esta aparente fatídica aporía, de la que tantas veces hemoscon los pobres", los sentimientos no estarán con ellos. escrito, podemos ofrecer el siguiente camino. d) Usar el prestigio de la Compañía, o el compromiso con los pobres para a) Dar el paso primero de trabajar la dialéctica entre "consigna" personal —la60 61
  • 34. forma como el Espíritu nos llama inequívocamente desde una experiencia de EMPOBRECIDOS materiales, Trabajar con eficacia; Generar estructuras solidarias Reino Dios en fe— y misión histórica —la tarea de contribuir con los empobrecidos a I socio/políticos abre a la Tarea nuevas. JUSTICIA de Dios su lucha en pro de su propia dignificación a través del logro de un? mayor DESAHUCIADOS morales, Mostrar la ternura; Generar relaciones humanas Humanidadjusticia y de acompañar con ternura a los desahuciados en solidaridad miseri- el "lumpem" abre al Misterio nuevas. FE ^ Nueva corde con la precaria condición humana, más dolorosamente patente en ellos—. Así uniremos fe y justicia, pero comprendida esta unidad como don y regalo. d) Dar el paso cuarto de revisar en común la realización institucional de b) Dar el paso segundo de seguir a Jesús pobre y humilde servidor de la nuestro carisma en una relectura de este desde los desafíos que nuestra época lehumanidad y preferencialmente de los pobres, incorporándonos a una opción, presenta. Sintetizaremos así vocación personal a la pobreza y reforma institu-seguidora de la suya, profética y transformadora por la pobreza, que implique cional y colectiva de ella.una opción encarnada y modélica por la misma pobreza, como signo de credibi- e) Dar, en fin, el paso quinto de enfatizar nuestra postura personal frente a lalidad personal de nuestros intentos proféticos y transformadores. Así trataremos pobreza, afianzando ese triángulo fundamental al que ya nos hemos rete ¡do:de unir las cuatro dimensiones que hemos sistematizado en la pobreza de Jesús. crecimiento en madurez, en la experiencia de Dios y en la cercanía a los pobres c) Dar el paso tercero de contemplar la opción por la pobreza —el voto concretos. Así construiremos sobre roca, disponiéndonos para la curación dereligioso— siempre en el universo de todos los pobres de nuestra tierra. Valora- nuestras heridas y para la extracción de nuestro pozo de las cualidades que nosremos así tanto el testimonio eficaz en el acompañamiento de la lucha de los han sido donadas. Así también podremos abrirnos tanto al carácter estructural,empobrecidos que la hayan asumido como el testimonio de tierna presencia al objetivo, de nuestra contribución personal a la lucha por la justicia desde lalado de aquellos desahuciados de la humanidad que ninguna lucha pueden pobreza como al carácter mistérico, subjetivo, del encuentro con la imagen delasumir.Uniremos así fidelidad a la búsqueda de la justicia del Reino con re- Dios mayor en lo mínimo de la humanidad, en los desahuciados de ella, tambiénconstrucción personal de la humanidad nueva. desde la pobreza asumida con una nueva humanidad, la que en nosotros vere- mos ir emergiendo y la que descubriremos escondida en la des-gracia humana.Por eso lo mejor de la Iglesia, lo mejor de la Vida Religiosa, debe trabajar en losdos polos en donde se encuentran los pobres: Los empobrecidos que son lospobres materiales, a nivel económico, social y político, y los desahuciados, que III. LA POBREZA EN EL MODO NUESTRO DE PROCEDERson el "deshecho de la sociedad", las personas en situaciones terminales (enfer- Decíamos que la pobreza, comprendida como hemos venido tratando demedad, droga, prostitución, etc.). Con los empobrecidos habrá que abrazar con desentrenarla, es una opción de la que no se puede desligar la institución ecle-eficacia y excelencia la Tarea de generar estructuras solidarias nuevas. Es el sial, ni el cuerpo en su totalidad —sociológicamente la "comunidad religiosa"— nicampo netamente de la justicia. Todo ello para contribuir a jalonar el Reinado de su jerarquía —sociológicamente la "corporación eclesial", que se arroga la visi-Dios. Mientras que con los desahuciados, habrá de mostrarse la Ternura de Dios, bilidad representativa de toda la comunidad—. Entendida así la pobreza, el votoen atenderlos. Esto nos abre al Misterio de comprender que el Mal es mayor que adquiere una radicalidad insospechada. Pero, ¿toca a todos los religiosos consa-la injusticia, esto nos lleva a relaciones humanas nuevas. Propiamente es el mo- grados vivirla de la misma manera?. Ya insinuábamos que dentro de la pobreza,mento de la Fe. Todo ello contribuye al advenimiento de la Humanidad Nueva. El unos enfatizarán la eficacia, otros en cambio el testimonio de esa pobreza asu-reino de Dios exige una Humanidad nueva, pero no es exactamente lo mismo. mida con voto. Cada carisma religioso, además, está marcado por el aire de su tiempo y porTrabajar con esta perspectiva es el "servicio de la fe y la promoción de la justicia", la originalidad de cada fundador. San Ignacio vive en un mundo en que serealizado como síntesis vital que es el gran don. Esto desata un dinamismo que es expande el mercantilismo y se abre la colonización de nuevos mundos. La efica-el que puede convertir a los que no somos pobres en verdaderos solidarios de cia apostólica va a tener un papel importantísimo. Su carisma fundacional quiereellos. Esto nos despojará, como Iglesia y Vida Religiosa, de nuestra riqueza responder a las necesidades de la época. En ese sentido no puede ser mendi-empecatada y pondremos al servicio de los pobres todo nuestro "haber y po- cante, ni puede ser monacal, porque pretenderá serle fiel a su historia.seer". Por otra parte, nuestro trabajo contribuirá para que sean los empobrecidoslos que busquen dar apoyo y solidaridad a los desahuciados. Esto hará realidad el Es decir que en cada momento histórico debe partirse de la situación global,canto de que "cuando el pobre crea en el pobre ya podremos cantar libertad". de las estructuras reales para responder con una conformación concreta al carisma originante. Es decir, sólo se puede encarnar activamente el carisma si se62 63
  • 35. tiene en cuenta esa ubicación real, el entorno sociopolítico dado, al cual se le Determinación de cambio y despojo en la imitación a Cristo: "determinado ilumina con el carisma originante fundacional. dejar sus vestidos y vestirse las armas de Cristo" (Auto. 17). Releyendo la herencia de Ignacio vemos que hay cosas, en los Ejercicios y Pobreza como compartir entre los pobres: "se fue lo más secretamente queen las Constituciones de la Compañía, que pueden tener relevancia a la luz de lo pudo a un pobre, y despojándose de todos sus vestidos, los dio a un pobre"explicado en la primera parte. Ignacio de Loyoia, en su tiempo, generó un modo (Auto, 18).de pobreza —a partir de su propia historia personal y de su experiencia de los Pobreza como mendicidad: vivir en un hospital y mendigar. "Y él demanda-Ejercicios— que se convertiría después en "el modo nuestro de proceder",en ba en Manresa limosna cada día" (Auto. 19).frase ignaciana que el anterior Padre General Pedro Arrupe desempolvó. Hoy endía ese "modo de proceder" puede arrojar luz para que los que tenemos esa Pobreza como expresión de la confianza absoluta ( y hasta temeraria) en laespiritualidad y esas Constituciones vivamos mejor nuestro compromiso con Providencia: "Y que esta confianza y afición y esperanza la quería tener enesta historia presente. Puede incluso iluminar a otras congregaciones religiosas. solo Dios" (Auto. 35). Lo que es claro en Ignacio es que la pobreza no se vive como una fórmula "empezó a conocer que aquello había sido la desconfianza que había tenido,ascética. Parte de una experiencia de libertad y alegría que da la pobreza y saca y le pesó mucho de haber tomado los ducados, y pensaba si sería buenolas consecuencias apostólicas que todo ello entraña. "Cualquiera que en esta dejarlos" (Auto. 40).Compañía (que deseamos que se llame la Compañía de Jesús) —escribe Ignacio Pobreza como compartir con los pobres: "se determinó de gastarlos larga-y aprueba el Papa Julio III— pretende asentar debajo del estandarte de la cruz, mente en los que se ofrecían, que ordinariamente eran pobres (Auto. 40).para ser soldado de Cristo, y servir a sola su divina Majestad, y a su esposa lasanta Iglesia, so el romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra...procure traer Pobreza como mendicante: "En Venecia mendicando, y dormía en la plazadelante de sus ojos todos los días de su vida a Dios primeramente, y luego esta de San Marcos" (Auto. 42).su vocación e Instituto, que es camino para ir a Dios...Y porque hemos experi- Pobreza como sufrir la suerte de los pobres: "Al Patrón desta (nave) pidie-mentado que aquella vida es más suave, y más pura para edificar al prójimo, ron algunos pelegrinos quisiese llevar el pelegrino; mas él, como supo queque más se aparte de la avaricia y más se allega a la pobreza evangélica..." no tenía dineros, no quiso, aunque muchos se lo rogaron, alabándole, etc. Y(Formula Instituti 3,5; subrayados en cursiva nuestros.). el patrón respondió que, si era santo, que pasase como pasó Santiago, o una Vamos a hacer una relectura de la experiencia biográfica de Ignacio, en su cosa símile" (Auto. 49).Autobiografía y en los Ejercicios, y de la forma como puso "cuerpo a este Pobreza y estudios. Sigue viviendo de limosna: "Llegado a Alcalá empezó aespíritu" —diría Dominique Bertrand— en las Constituciones, una vez que los mendicar y vivir de limosnas" (Auto. 56).primeros compañeros, junto con él, como fruto de una "deliberación apostólica",es decir de un discernimiento de "espíritus" grupal dirigido a la acción apostóli- Necesidad de cierta holgura: "Le llevó para el hospital, en el cual le dio unaca, a la misión, determinaron constituir un cuerpo en el que hubiera una cabeza camera y todo el necesario" (Auto. 56).a quien todos obedecieran y lo eligieron para ser el primer general de la Compa- Recogía limosna para los pobres: "Y así le ayudaban con limosas para man-ñía de Jesús y le encargaron de escribir las Constituciones (el "Instituto" que tener pobres" (Auto. 56)... "El pelegrino se puso sobre las espaldas ( lo quevimos subrayado en la Formula Instituti). Así ahondaremos en los puntos que le habían regalado) y fue a remediar a los pobres" (Auto. 56).parecen arrojar más luz en una nueva intelección del voto de pobreza. Necesidad de medios más permanentes para el estudio: "Pasando algún tiem- po en esta vida del hospital y de mendicar, y viendo que aprovechaba poco en las letras, empezó a pensar qué haría; y viendo que había algunos que1. LA EVOLUCIÓN EN LA EXPERIENCIA DE POBREZA EN IGNA- servían en los colegios a algunos regentes, y tenían tiempo de estudiar, se CIO determinó de buscar un amo" (Auto. 74): No vamos a realizar un estudio exhaustivo sobre su Autobiografía. Sólo Encuentra que hacer colectas internacionales es más efectivo: "Y usando deintentaremos la presentación de ciertas líneas que muestran la evolución en su este consejo traía cada año de Flandes, conque en alguna manera pasaba; yvivencia como pobre y en sus acentos en ella. una vez pasó también a Inglaterra y trujo más limosna de la que solía los otros años" (Auto. 76).64 65
  • 36. estudiar por fines apostólicos de misión (Auto. 50, 63).— En Azpeitia, preocupación estructural por los pobres: "Hizo que se diese orden para que a los pobres se les socorriese pública y ordinariamente" De manera que aunque la pobreza providencialista va desapareciendo, ésta (Auto. 89). dio paso a la comprensión de la necesidad de medios, precisamente por lo que iba requiriendo la misión tal como incipientemente la comprendía Ignacio.— Pero el mendigar era algo recurrente en la práctica de su vida. Así "entrado en Bolonia, empezó a pedir limosna, y no encontró ni siquiera un cuatrín, 1.4. La pobreza con medios. aunque la recorrió toda" (Auto. 91). Es precisamente la necesidad apostólica de los estudios lo que, como decía-— Práctica de los primeros compañeros: en Venecia, se ordenan "a título de mos, hace que Ignacio pase a la utilización de medios. pobreza, haciendo todos votos de castidad y pobreza" (Auto. 93). • Aceptaba algunas "comodidades", como casa y sustento (Auto. 56) para po- Si quisiéramos establecer una serie de constantes en la Autobiografía de der estudiar.Ignacio tendríamos lo siguiente. Hay un núcleo inicial en su vida respecto a lapobreza: la imitación de Cristo y el compartir con los desheredados del mundo. • Le preocupaba el tener que mendigar: "era también otro impedimento elEsto formaría el núcleo esencial. Luego también está la experiencia de una pedir limosna para se mantener...empezó a ver qué haría" (Auto. 74).pobreza providencialista que evoluciona hacia la comprensión de una pobreza • Utilizaba las giras para recoger fondos (Auto. 76).con medios, para llegar a la formulación final del "predicare in paupertate", esdecir de una misión apostólica que se traduce como "predicar en pobreza". • Organiza la asistencia institucional para los pobres de Azpeitia (Auto. 89). Esto será lo que va a quedar consignado como la dialéctica entre testimonio1.1. La imitación de Cristo pobre y eficacia. El predicare in paupertate va a ser parte del "modo nuestro de proceder". Habrán de tomarse estos medios, con cierta nostalgia de volver a la Esto se expresa al comienzo por el cambio de vestidos (Auto. 17). primera simplicidad y suma austeridad: "Más siempre en estado de predicar en• Luego, esa primera actitud de pobreza se va concretando en llevar una vida pobreza, y no con la largueza y embarazos que al presente con el estudio tengo", de mendigo (Auto. 19,42,56,91, et passim) y de vivir en hospitales o sitios como le escribía a Jaime Cassador (Epp, 1,93-99). Y por ello, tiene como cosa públicos (Auto. 19,42,87). común el seguir pidiendo limosna cuando esto se puede realizar sin obstaculizar• De experimentar necesidades y muchas restricciones: (Auto. 49,94). un fin apostólico. De aquí nacerá este rasgo que debiera acompañar el modo de los profesos.1.2. El compartir y repartir entre los pobres lo que se tiene Ahora bien, es importante rescatar esa idea de Ignacio de acabar con los pobres en Azpeitia. Lo anota como algo obligatorio al que se diga cristiano.• Las mismas limosnas (Auto. 18,40,50,56). Pero no le preocupa únicamente el acabar con esos pobres sino también compar-• La suerte de los pobres y el trato que éstos se ganan (Auto. 49). tir con ellos su suerte, por lo menos en determinadas ocasiones. Esto lo puso en evidencia al no alojarse en casa de su familia sino en el hospital del lugar. Como1.3. La pobreza providencialista. dice José María Castillo: "sencillamente Ignacio ha cambiado no sólo de Hay un elemento que es esencialísimo en la vivencia de la pobreza en Igna- espiritualidad, sino de condición social. Para él su vivencia entre el pueblo y concio. Se trata del providencialismo exagerado con que vivió la pobreza. Más el pueblo es enteramente fundamental" (1991, pág. 359). Más aún, "su pobrezabien, diríamos, que su confianza —casi fundamentalista— en la Providencia lo no fue un asunto meramente religioso, sino que además de eso consistió en unpuso en la radicalidad temeraria de no contar con ningún medio. Esta pobreza es cambio de status social" (ibd: 360), de tal manera que para Ignacio la pobrezafruto de una experiencia del abandono y confianza en Dios. Es, por decirlo así, no es simplemente una práctica ascética, "es su costumbre" (ibd 361).proveniente de otra fuente. De ahí que curiosamente esto sea lo que evoluciona-rá hacia la búsqueda de los medios necesarios. 2. LA POBREZA COMO EXPERIENCIA CONSIGNADA EN LOS EJERCICIOS• En un comienzo es una pobreza temeraria (Auto. 35,40). Los Ejercicios que Ignacio comenzara a escribir y concebir desde Manresa,• Pero pronto comienza a evolucionar, sobre todo cuando ve la necesidad de reflejan mucho de su propia experiencia y ruta espirilual pero dejan resueltos66 67
  • 37. puntos sumamente importantes para captar la dinámica de la espiritualidadignaciana 3. su poder con señales y milagros que sembraron el terror. Y nos trajo aquí para darnos esta tierra que mana leche y miel. Y ahora vengo a ofrecer los Comenzando con el título de los mismos Ejercicios vemos que tienen un fin: primeros productos de la tierra que tú, Yahvé, me has dado. Los depositarás"Para vencer a sí mismo y ordenar su vida, sin determinarse por afección alguna ante Yahvé y te postrarás y adorarás a Yahvé, tu Dios" (Dt. 26, 6-10).que desordenada sea" (21). Como dice la anotación 16, "de manera que la causade desear o tener una cosa o otra sea sólo servicio, honra y gloria de la su divina También el Principio y Fundamento evoca el núcleo del Nuevo Testamentomajestad" (16). Desde la perspectiva del voto de pobreza que estamos conside- en la invitación a realizar las obras de misericordia que tienen más fuerzarando tenemos, pues, que el objetivo de los Ejercicios va a tener mucho que ver bíblica:con una libertad interna que casi nunca se logra sin la "pobreza actual", comodiría Ignacio. "Hechura suya somos: creados en Cristo Jesús en orden a las t buenas obras, que de antemano dispuso Dios que practicáramos" (Ef 2,10).2.1. Principio y Fundamento Con las palabras "y las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para El texto del Principio y Fundamento debe necesariamente leerse desde lael hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado. De perspectiva bíblica y me parece que el Segundo Isaías lo glosa bien en el primerdonde se sigue que el hombre tanto ha de usar dellas cuanto le ayudan para su Canto del Siervo de Jahvé:fin..."(23), Ignacio quita de raíz la justificación sociológica de la propiedad sinfin social. Dios es Padre y ha hecho todo para todos. Todo debe ser usado "Así dice el Dios Yahvé que crea los cielos y los extiende, que consolida lacuanto nos ayude al fin para el que fuimos creados. Son iluminadoras las reglas tierra y su vegetación, que da el hálito al pueblo que hay en ella y el espíritupara repartir limosnas (343), en donde, aun cuando se están aplicando para los a los que por ella andan: Yo, Yahvé, te he llamado por causa de la justicia,que tienen este ministerio, Ignacio señala: "en cuánto y cantidad de lo que ha de te he asido de la mano, te he formado y te he puesto como alianza del pueblotomar y aplicar para sí mismo de lo que tiene para dar a otros hay duda de culpa y luz de las naciones, para abrir los ojos ciegos, para sacar del calabozo aly exceso..." Es decir que sí se pueden utilizar los bienes de la tierra, pero se cautivo, de la cárcel a los que habitan las tinieblas" (Is 42,5-7).tiene que ponderar el cuánto y el cómo. Es decir que, al establecer San Ignacio un Principio y Fundamento en Dios, Aunque, como es sabido, el tono del Principio y Fundamento es abstracto y necesariamente tenemos que buscarlo en el Dios de la Biblia que se presentaescolástico, resuenan acá —con pleno derecho— los ecos del Antiguo Testa- siempre como el Dios del mispat (de la justicia y el derecho). El mismo Ignaciomento, con tal que tradujéramos las frases verticalistas del texto por las obras de y sus compañeros, en la Deliberación de la Pobreza, nos dan una connotaciónmisericordia que tienen más raigambre bíblica. Escuchemos las notas del credo muy concreta de Dios como creador: "asimilando y viendo al Hijo de la Virgen,primitivo de Israel: nuestro Criador y Señor, tanto pobre y en tantas adversidades". Es decir que el tono abstracto del Principio y Fundamento debe tomar carne en otras expresio- "Mi padre era un arameo errante, que bajó a Egipto y fue a refugiarse allí, nes ignacianas, en donde el mismo Creador está en estrecha relación con la siendo pocos aún; pero en ese país se hizo una nación grande y poderosa. pobreza. Por otra parte, si los redactores del Génesis han puesto al Dios creador Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron dura servi- en un principio, no es para contradecir al genuino Dios de la Biblia, que nos dumbre. Llamamos entonces a Yahvé, Dios de nuestros padres, y Yahvé nos revela el ser de Dios no entendido sino en función del mispat, justicia escuchó, vio nuestra humillación, nuestros duros trabajos y la opresión a que interhumana con los necesitados. Un Dios cuyos gustos quedan patentizados estábamos sometidos. El nos sacó de Egipto con mano firme, demostrando maravillosamente en el Tercer Isaías: "¿No saben cuál es el ayuno que me agrada? Romper las cadenas injustas,3. Parte de este material ha sido presentado en el Simposio sobre los Ejercicios Espiri- tuales de Bruselas, abril de 1991. Este trabajo, ha sido publicado en castellano en la desatar las amarras del yugo, dejar libres a los oprimidos, y romper toda revista Diakonia, en Managua, 1991, como también en el Boletín de Espiritualidad clase de yugo. de la Provincia Mexicana, N° 25, bajo el título "Los Ejercicios como instrumento Compartirás tu pan con el hambriento, los pobres sin techo entrarán a tu para obrar la justicia". casa, vestirás al que veas desnudo y no volverás la espalda a tu hermano" (Is. 58, 6,7).68 Í.O
  • 38. De manera, pues, que el Principio y Fundamento respecto a la pobreza nos 2.3. Segunda Semanaubica de lleno no sólo desautorizando la riqueza que se enriquece empecatada, Es precisamente en la segunda semana donde lo que toca a la pobreza ad-sino que nos coloca de lleno con el Dios que quiere establecer justicia en favor quiere más relieve. El coloquio del "llamamiento del rey temporal (que) ayuda ade los oprimidos. No tenemos otro Principio y Fundamento que nuestro Dios: a contemplar la vida del rey eternal" (91) es célebre por el deseo de la voluntad yquien los pobres lo experimentan profundamente y lo proclaman diciendo: por la determinación deliberada de imitar a Cristo sobre todo en la pobreza tanto"Yahvé es nuestra justicia" (Jr 33,16). actual como espiritual, sólo que sea voluntad de Dios (98). La pobreza que Pero Ignacio, en el Principio y Fundamento, no ve los bienes de la tierra Ignacio nos hace demandar tiene el significado profundo de camino para seguircomo malos en sí mismos, no tiene una concepción maniquea. Los ve como mejor a Jesús, dentro del contexto del Reino y en la dinámica de una misión. Nomedios: "en tal manera,que no queramos de nuestra parte más salud que enfer- es únicamente el enamorarse del pobre, sino más bien, el amor y cariño pormedad, riqueza que pobreza..." Ya en la segunda semana será más radical en seguir a Jesús lo que aquí se aspira. Poco a poco se va a caer en la cuenta queesta concepción. esa peculiar pobreza de Jesús es apoyo real a los despreciados de la tierra, es predilección por ellos, en contestación de los poderosos y del mundo. Con todo, lo más radical del Principio y Fundamento estriba en la libertadque postula Ignacio, ya no sólo frente a la riqueza, sino ante la salud y funda- La contemplación de la Encarnación hace una presentación en conflicto ymentalmente ante la muerte. Es la libertad frente a la muerte y la salud la que pugna estructural. De todo ello brota la exclamación trinitaria de "hagamos re-nos empobrece radicalmente. dención" (107). Para ubicar esta frase en su contexto bíblico habríamos de re- montarnos a la escena del Éxodo en la presentación de Yahvé: "he visto la2.2. Primera Semana humillación de mi pueblo en Egipto y he escuchado sus gritos...yo conozco su sufrimiento. He bajado para liberarlo del poder de los egipcios" (Ex 3,7). Todo Siguiendo con la conexión bíblica del Principio y Fundamento, nos encontra- esto lo hace Ignacio en los Ejercicios desde el método de la contemplación quemos con la raíz del pecado. Es interesante que Ignacio, para su tiempo, se tiene más capacidad de penetración en la interioridad. Estamos convidados apreocupaba mucho de determinar qué cosa era pecado y qué no; cuál era mortal dejarnos impactar por la realidad conflictiva de la humanidad y a tomar partidoy cuál venial (33-41). Obviamente la teología moral que en Ignacio influye está por los sufrientes a la manera de la Trinidad.en muchas cosas superada o vista desde otra perspectiva, pero lo que sí debequedar es la preocupación suya de ver cuáles pecados socavan de manera mortal Esto necesariamente nos va llevando a una concepción de la pobreza que eslos gustos de Dios y la construcción del Reino. Este texto de Isaías nos muestra imitación a Cristo pobre, pero que también tiene el carácter de solidaridad eesa especie de disgusto y frustración de Dios: interés por la justicia. El texto Ignaciano da pie para todo ello. "El esperaba rectitud, y va creciendo el mal; En la contemplación del Nacimiento, nos da la clave para estar con Jesús: esperaba justicia, y sólo se oye el grito de los oprimidos" (Is 5,7). "haciéndome yo un pobrecito y esclavito indigno, mirándolos, contemplándoles y serviéndoles en sus necesidades" (114). También se nos da la convergencia La raíz del pecado en la primera semana debe encontrarse, a mi entender, en fundamental en la vida de Jesús: "el Señor ser nacido en suma pobreza y, a cabola meditación de "dos banderas" (136-147). Allí se establece el tobogán del mal de tantos trabajos de hambre, de sed, de calor y de frío, de injurias y afrentas,de este mundo: riqueza, vanagloria, extrema soberbia (142), y que, por tanto, el para morir en cruz"...(116). La pobreza que Ignacio nos invita a demandar esantídoto para este pecado empieza precisamente por ser pobreza frente a ese aquella que sigue la propia experiencia de Jesús, que es anuncio del Reino ydeseo desmedido de riqueza (146). La petición del "aborrecimiento del mundo" fuente de contestación al "status quo". La pobreza es antídoto a la riqueza(63) debe ubicarse dentro de este contexto. empecatada y a la injusticia. Otra cosa es interesante en los Ejercicios, y es la consideración de cómo hay Dos banderas nos coloca frente a un problema que fue el de comienzos de lapecados que han estructurado la historia: el pecado original, originante de Adán era cristiana: el de pobres y ricos en la iglesia primitiva. Al comienzo tantoy Eva. Esto generó desde el inicio una historia de maldad: "cuánta corrupción Jesús como sus apóstoles eran gente pobre y sencilla: "cómo los apóstoles eranvino en el género humano" (51). Dentro de esta línea va el "qué debo hacer por de ruda y baxa condición" (275). La coartada que se encontró fue precisamenteCristo" (53), que se traduce en erradicar el mal, quitar de raíz la riqueza opreso- la de los llamados "consejos evangélicos". Pero lo que también queda claro enra y empecatada, desde un rechazo profundo; "aborrecimiento interno" (63), que el mismo texto de los Ejercicios es la voluntad del Señor de que todos loses un sentimiento físico contra lo que provoca el mal del mundo.70 71
  • 39. cristianos estén en su bandera. Cristo quiere a todos bajo su bandera en "summa Dios, por otra parte, sobre la historia, debe convertirse en criterio fundamentalpobreza spiritual, y si su divina majestad fuere servida y los quisiere elegir, no de opción (Cfr. Mt 25,3 lss y EE 187).menos a la pobreza actual" (146). Este "si los quisiere elegir", debe andar enIgnacio por la línea de la sumisión a la misión, pero con voluntad y deseo de No hay que olvidar que dentro del contexto de esta semana están las reglasmostrar en la mayor solidaridad la mayor ternura. Este cuadro constriñe las para repartir limosnas (337-344), donde la regla séptima nos ubica más o menosalternativas e imposibilita una tercera posición frente a Jesús y al Reino. en el esquema de la tercera manera de humildad: "siempre es mejor y más seguro, en lo que a su persona y estado de cosa toca, cuanto más se cercenare y En "dos banderas" establece Ignacio esa conocida concatenación (expresada disminuyere y cuanto más se acercare a nuestro summo pontífice, dechado yen su lenguaje) entre la riqueza y el poder. La riqueza lleva fatalmente a la ciega regla nuestra, que es Cristo nuestro Señor" (344). Es decir, que en todo lovoluntad de poder del hombre que ya no conoce barreras. "El último sentido de concerniente a la pobreza, mientras más nos acerquemos a nuestro "dechado"la pobreza-virtud, es pues el de la pobreza como antipoder" (González Faus, que es Cristo, es mejor, y acercarse a éste quiere decir quitar todo lo que nos1991a, pag. 55). "La renuncia a la riqueza —continua González Faus— no es enriquece. Me parece que desde el contexto de la tercera manera de humildadsólo renuncia a tener más que...sino a ser más que....porque ante Dios todos esta regla adquiere todavía más realce. No puede pasarse por alto la discretalos hombres son iguales" (ibd). crítica de Ignacio a la misma Iglesia jerárquica y la alusión a signos de empo- Respecto a "tres binarios", es este un ejercicio de desprendimiento afectivo brecimiento que debieran tener las autoridades eclesiásticas como cuando hablay efectivo para hallar la voluntad de Dios. No deja de ser significativo que lo de que "la suppeléctile (vestimenta) del obispo sea vil y pobre" (344), citandoque se pone como ejemplo sean "ducados" adquiridos "no pura o débitamente para ello el Concilio de Cartago para evitarse así complicaciones como las quepor amor de Dios" (150). La nota 157 es muy iluminadora en lo que respecta a tuvieron los que propugnaron siempre por una mayor pobreza en la Iglesia.la pobreza. "Es de notar que cuando nosotros sentimos afecto o repugnancia En los "Misterios de la Vida de Cristo", Ignacio resalta muchas veces lacontra la pobreza actual, cuando no somos indiferentes a pobreza o riqueza, pobreza de Jesús, de la Virgen, de los apóstoles. Es muy simpática la predilec-mucho aprovecha para extinguir el tal afecto desordenado, pedir en los colo- ción que denota por los pobres, cuando trata a los mercaderes en el templo:quios (aunque sea contra la carne) que el Señor le elija en pobreza actual; y que "echó a todos los que vendían fuera del templo con un azote hecho deél quiere, pide y suplica, sólo que sea servicio y alabanza de la su divina bon- cuerdas...derrocó las mesas y dineros de los banqueros ricos que estaban en eldad". templo..a los pobres que vendían palomas mansamente dixo..." (EE 277). La tercera manera de humildad rompe toda la aparente indiferencia quehasta aquí se había venido llevando respecto a la pobreza. Allí por principio, Es la pobreza del seguimiento la que nos lleva a radicalizarnos hasta impli-"por imitar y parecer más actualmente a Cristo nuestro Señor, quiero y elijo más carnos, necesariamente, en la lucha por la justicia.pobreza con Cristo pobre que riqueza" (167). Aquí ya no hay nada que hacer.La pobreza se hace algo que se debe perseguir porque Cristo es pobre y está 2.4. Tercera semanalleno de oprobios. La tercera manera de humildad me vincula, de hecho, con los La tercera semana comienza con la contemplación de la Cena del Señor. Allíempobrecidos reales. Se deja el ámbito interior y me ubica en lo que de verdad los gestos de servicio —el lavatorio— están equiparados en igual situación a esees realidad: el mundo donde Cristo está sufriendo la pobreza, la humillación y dar "su santísimo cuerpo y preciosa sangre" (EE 191). En este contexto de lalos oprobios. Se pide solidarizarse con todo eso, como camino de redención del Cena, Jesús se parte y comparte su misma vida, en expresión de la máximamismo mundo. La pobreza se vuelve apostólicamente efectiva, como lo ha lle- pobreza y como símbolo anticipativo de la muerte injusta de la que va a sergado a formular la Congregación General última de la Compañía (CG 33, 48). víctima, vinculando definitivamente todo ese sacramento al "recuerdo" de todoAquí ya se pide descaradamente. Aquí se da una reformulación; no se dice "sólo lo que El pasó. Recuerdo que sería algo que nos sacudiría cada vez que loque las pueda pasar sin pecado de ninguna persona ni displacer de su divina repitiésemos en su Nombre.majestad" (147). Aquí se formula: "para más le imitar y servir, si igual o mayorservicio y alabanza fuere a la su divina majestad" (168). En ese sentido la Lo que es claro respecto a la pasión histórica de Jesús es que lo ajustician por implicaciones políticas que entraña la predicación del Reino. Su modo detercera manera de humildad supera a banderas. ser, su lucha por la justicia, su predicación, era una contestación agresiva o La elección debe inscribirse en toda esta dinámica. Deberá tener, por "duélica" —como ha escrito Jon Sobrino— contra el mundo. Cristo padece "portanto, los gustos del Padre como un criterio determinante (Is, 58). El juicio de los pecados" pero el "por" debe leerse con una interpretación causal, a causa de72 73
  • 40. los pecados de este mundo. De ahí que todavía, como dice Ignacio, hay que del Señor la destaca Ignacio poniendo a Jesús a sacar "a las ánimas justas"considerar "lo que Cristo nuestro Señor padesce en la humanidad" (195). Esta (219), liberándolos así de toda especie de cadenas.frase es importante porque Ignacio corKgió la formulación anterior "lo que lahumanidad de Cristo padesce", dejando el énfasis en el padecimiento en la hu- La resurrección, tal y como la presentan los Ejercicios, es el "Evangeliomanidad. Esto es muy significativo en el lacónico Ignacio. Algo de esto parece según Ignacio", como lo ha hecho ver el P. Kolvenbach, en cuanto nos presentainsinuarse también en el coloquio de la Encarnación (EE 109), donde se habla una aparición peculiar, la que Jesús hizo a Nuestra Señora, poniéndola a elladel Señor "ansí nuevamente encarnado". como la primera destinataria de las apariciones, seguida ésta de la de las muje- res. En clave judía, esto debe entenderse como la reivindicación de la mujer, De alguna manera Ignacio ve una relación directa con el tipo de coloquios y símbolo de la opresión de esa cultura. Los primeros partícipes de la resurrecciónde la nota del número 157, donde claramente se pedía ser elegido en pobreza son los más aplastados sociológicamente, los sin derecho. ¡María, símbolo deactual (Cfr. 199, y 157). Lo señala claramente. Ahora bien, ese optar por la los pobres de Yahvé, es la primeramente consolada! Esto evoca el anuncio a lospobreza debe verificarse ya en lo pequeño, en las cosas que tenemos, donde pastores en el día del nacimiento. ¡Los caminos de Dios no son los nuestros! Poractualmente nos movemos. De ahí que es importante hacer una relectura de las eso es tan difícil "explicar" caminos de justicia, de liberación, sin correr elreglas para ordenarse en el comer (2I0,ss), en donde se hace evidente la libertad peligro de "comprender" lo que quiere Dios, pero no "obtenerlo" como El locon la que nos debemos mover respecto a la comida, pero puede y debe adaptar- haría.se a todo el uso de los medios — de vida y apostólicos—. Es la puesta enescena del desiderátum establecido ya desde el Principio y Fundamento. 2.6. La Contemplación para alcanzar amor La vinculación solidaria con los pobres lleva a librar su lucha y a ganar su La actitud básica, en relación a la pobreza, es la absoluta donación y abando-misma suerte: el ajusticiamiento, porque de alguna manera se declara al mundo no que provoca la donación y el abandono de Dios hacia nosotros. Pareciera queque sus obras son malas. El mundo odia a Jesús porque él testifica que la una de las presencias del Señor que no trabaja Ignacio, pero que puedeactividad del mundo nada tiene que ver ni quiere ver con las obras de justicia y "piamente considerarse", como diría él, es la presencia de Cristo todavía su-misericordia. Frente a la dura palabra que era Jesús sólo había dos salidas: o friendo en el mundo, donde "se derrama su sangre" (Epp. 4,354-359; BAC 829).aceptarla o destruirla. Los "fariseos" —los poderosos de turno— han optado y ver cómo allí se nos entrega y por tanto que a ellos debemos entregarnos. Desiempre por hacerla desaparecer. El ejemplo de nuestros compañeros jesuitas tal manera que el "Tomad Señor" de nuestra entrega total al Padre se conviertemártires en El Salvador es congruente con todo ello. en una oración de entrega a Jesús en los necesitados. La petición de padecer con Cristo sufriente en la humanidad nos parece la El amor, nos dice Ignacio, debe ponerse más en las obras (EE 230). Amorpetición de la síntesis entre fe y justicia. Si llegamos a reconocer en el rostro de efectivo y afectivo donde El está ahora presente, y "obras buenas" , obras delos necesitados el rostro del Hijo, se desatarán en nosostros dinamismos de misericordia. La contemplación para alcanzar amor es el canto final de la justi-conversión insoslayables. cia intramundana como lugar del agradecimiento bien recibido, estableciendo así la comunicación amorosa de lo que se tiene (Cfr. EE 230).Una justicia que no-2.5. Cuarta Semana sotros no entendemos y que nos es bien difícil alcanzar, porque la insertamos en El mensaje del resucitado se comprende —en clave de Ejercicios— también nuestro tiempo y ritmo y no en el tiempo de Dios, que corre muy distinto aldesde la meditación del Reino: "por tanto, quien quisiese venir conmigo ha de nuestro.trabajar conmigo.porque siguiéndome en la pena también me siga en la gloria"(95). ¡La pobreza asumida hasta el fondo provoca la justicia de Dios! Queda por 2.7. Algunas conclusiones que pueden ubicar mejor el voto de pobrezaprimera vez patente que el Padre hace justicia a los siempre oprimidos. En el Principio y Fundamento, la pobreza se presenta como un movimiento La resurrección significa el hecho de que, por primera vez, de manera defini- de libertad interna que tiene por base a un Dios que es creador pero que setiva se hace justicia al aplastado por los injustos. Es en la cuarta semana donde encarna y toma partido, que invita a la solidaridad y a la justicia. Nuestro votoadquiere luz y valor la pobreza como parte del camino de Jesús. Jesús escoge la no puede sino encuadrarse en estas categorías. La experiencia de los primerospobreza y la provoca siempre en sus seguidores. La resurrección abre el sentido compañeros es que la pobreza no sólo daba libertad sino alegría (cfr. Formulade este camino: así se vence el poder de este mundo. Esta acción reivindicadora Instituli). 74 75
  • 41. La Primera Semana pone en evidencia la injusticia que es detentar riqueza y 2.8. Algunas deficiencias en los Ejercicios para vivir el voto de pobrezapoder, en cuanto generadores del mal de la historia: eso mata el plan de Dios. Elantídoto, para Ignacio, es la pobreza, como símbolo creíble del seguimiento de El hacer este repaso de los Ejercicios para encontrar el enmarque del voto noJesús. Pero es una pobreza solidaria, como la de Dios. Ante esa riqueza em- nos hace ser ingenuos y querer hacer decir a Ignacio lo que no dijo y que,pecatada, ¿qué hacer? Seguir a Jesús y obrar el bien para con los más pequeños. además, no pudo decir. A pesar de la masiva predilección por la pobreza, ésta,Recibir esto como misión y tarea es señal preclara del perdón: al encargarme el con todo, en el libro de los Ejercicios, y en general en San Ignacio adolece deSeñor a sus "consentidos" ya no necesita explicitar que me perdona, porque me varias deficiencias graves.confía la misión más delicada y querida para El. Por voto, por tanto, nos consagra- En primer lugar, aunque en la Meditación del Rey temporal se nos habla demos a responder como cuerpo al qué debemos hacer por Cristo, y a querer la invitación del Señor, con todo, no es el "Reino", como tal, lo que está entrabajar estructuralmente para erradicar el mal del mundo y sus consecuencias. juego. Falta la noción de Reino que es central en el Evangelio y que es el La Segunda Semana establece que la pobreza es condición para el Reino. Es contenido fundamental de la transformación histórica del cristianismo. La volun-condición absoluta para el seguimiento de Jesús (Nacimiento y Banderas). Es tad de "conquistar todo el mundo y todos los enemigos" (EE 95), se quedamovimiento solidario, eficaz para la redención del mundo (Encarnación). La pequeña ante el diseño evangélico del Reino. No vamos a ser anacrónicos en lapobreza es un don que debe humildemente demandarse para ser poseído por el crítica a Ignacio, pero en la actualidad sería un grave error no ubicar la categoría"modo de Jesús". Por último es vinculación apasionada con el Cristo pobre de Reino, tal y como se ha llegado a profundizar gracias a la exégesis actual,actual en la Historia —"lo que a ellos les hicieren a Mí me lo hacen"— (tercera como clave de comprensión del voto. Esta deficiencia, por tanto, puede afectarmanera de humildad). Es esto lo que nos impide estructuralmente caer en la comprensión de la pobreza, restándole el carácter de compromiso con el mun-angelismos o casuísticas para la comprensión del voto. El voto de pobreza debe do y de desafío de cambiarle el rostro empecatado que oprime y destroza la obraser comprendido y pretenderlo vivir como un camino eficaz hacia el tercer gra- del Padre.do de humildad. La segunda carencia estriba en que, pese a toda la lectura que hemos querido En la Tercera Semana, la pobreza de Jesús es lucha contra la injusticia del hacer de los Ejercicios, el énfasis está en la transformación del individuo y nomundo; es contestación frontal del poder en todas sus manifestaciones. Por eso de la realidad. Bien entendida, esta transformación personal llevaría a la trans-"ajustician" a Jesús. Nuestra pobreza y seguimiento debe ser acompañarlo hasta formación de la realidad, pero muchas veces, si no hay puntualizaciones exter-la muerte. Es experimentar el ajusticiamiento del "justo" por los injustos. Nues- nas, la experiencia espiritual podría quedarse en un individualismo espiritualtro voto debe tener este horizonte de comprensión. No se va a comprender el cálido pero alienante.voto sin la vinculación a la persecución. Por tanto, sólo si nuestra pobreza es, Por otra parte, en los Ejercicios se da una pasión por la búsqueda de lacomo la de Jesús, cuestionadora del mundo, vamos a tener que sobrellevar el voluntad del Padre. Eso enloquece a Ignacio, como fue también el móvil princi-rechazo y castigo de los poderosos. pal de Jesús. Con todo, en Jesús, desde su bautismo y vida terrena, hay cosas En la Cuarta Semana, la pobreza, vivida hasta las últimas consecuencias, que están claras y que no piden discernimiento. Es decir, que en la búsqueda deprovoca la justicia de Dios: la resurrección. El Padre da la esperanza donde la voluntad de Dios, la centralidad del Reino, la predilección por los desposeí-parece no haber ninguna señal de ella. La suprema injusticia, la suprema pobre- dos, marginados y enfermos, es algo capital, no está en situación de discernirse.za, provocan la actuación de Dios para generar esperanza en el caos. Nos abre a Lo que sí cabe cribar espiritualmente es el modo, la manera, las instancias parauna lucha que tiene viabilidad histórica, aunque no lo parezca a los ojos huma- servir mejor y con más eficacia el trabajo del Reino y de la predicación delnos. Respecto al voto, es esto precisamente lo que nos da fuerza y hace que Evangelio a los pobres y sufrientes.nuestra lucha no sea una auténtica locura. 3. LA INST1TUCIONALIZACION DE LA POBREZA EN LAS CONSTI- La Contemplación para alcanzar amor patentiza que el dinamismo de Dios TUCIONESque se hace pobre y se entrega debe provocar lo mismo: la justicia como res-puesta a tanto bien recibido: en obras realizadas allí donde está El sufriendo Lo primero que hay que tener en cuenta son las Deliberaciones de la Pobre-todavía. Toda nuestra vida deberá estar transida de un amor de misericordia y za de 1544. Allí se nos dan las razones fundamentales para escoger esta vida enternura. Con el voto no hacemos sino comprometernos a que esto se haga histo- pobreza. Cabe reseñar algunas de ellas:ria. la. "La Compañía toma mayores fuerzas espirituales y mayor devoción asi-76 77
  • 42. milando y viendo al Hijo de la Virgen, nuestro Criador y Señor, tanto pobre y ("devoción" en Ignacio, según la Autobiografía, es "facilidad de encontrar aen tantas adversidades". Dios", como se encuentra uno fácilmente con un amigo -Auto. 99), y prepara para ser solidario con los demás, con los empobrecidos, habiéndose entrenado 2bis ..."seyendo uniformes en no tener cosa alguna, considerando en el Sa- en situaciones difíciles y adversas. Más aún, siendo fieles a la cita de la famosacramento a Cristo Pobre". carta de Ignacio, es el cariño a los pobres concretos lo que nos abre al amor del 10*. "Parece que serán más diligentes para ayudar a los prójimos y más Dios de la vida.dispuestos para peregrinar y pasar adversidades". El regalo de una vivencia así es que vivir esa pobreza apostólica provoca una 12* "Esta tomando nuestro común Señor Jesú para sí, monstró la misma a alegría y una experiencia de libertad enormes, tal como se nos consigna en lasus apóstoles y discípulos queridos, inviándolos a predicar". Fórmula del Instituto, aún más claramente expresado esto en la Fórmula primera 13*. "Esta elegiendo todos diez, nemine discrepante (es decir, sin que ningu- que Ignacio presentó al Papa Paulo III que en la ya citada, algo corregida por lano discrepara), tomamos por cabeza al mismo Jesú, nuestro Criador y Señor, experiencia, que presentó años después al Papa Julio III, y que quedó como lapara ir debajo de su bandera para predicar y exhortar, que es nuestra profesión". definitiva. Veámoslo: Todo el Diario Espiritual de Ignacio está en relación precisamente a discer- "Y porque hemos experimentado que aquella vida es más feliz, más pura ynir el tipo de pobreza para la Compañía. Allí algunas veces se pone de manifies- más apta para la edificación del prójimo, que más se aparta de todo contagioto la razón principal para todo ello: de avaricia y se asemeja más a la pobreza evangélica" (F.l. 5). "...veniéndome en pensamiento Jesú, un moverme a seguirle, pareciéndome Por eso, la pobreza en la Compañía, como todo lo demás, no puede hacerse internamente, seyendo él la cabeza (o caudillo) de la Compañía, ser mayor por obligación, es algo que lo inscribe el Espíritu en los corazones (Const. 134); argumento para ir en toda pobreza que todas las otras razones humanas, nace de un amor a Cristo pobre siempre presente en el mundo (sea cual sea la aunque me parecía que todas las otras razones pasadas en elección militaban época; "A los pobres los tienen siempre con ustedes..." Jn 12,8). Ignacio presu- a lo mismo..." (Diario, 66). pone que como los jesuítas Todo parece concluir que la razón fundamental de la pobreza es el segui- "serán personas espirituales y aprovechadas para correr por la vía de Cristomiento a Cristo pobre, quien es cabeza de este grupo. Pero lo que se muestra nuestro Señor quanto la disposición corporal y ocupaciones exteriores deinteresante es que Ignacio no ve la pobreza del Jesús histórico únicamente, sino caridad y obediencia permiten; no parece darle otra regla en lo que toca a latambién como quien intuye y se duele de la pobreza que El sufre actualmente en oración, meditación y studio, corno ni en la corporal exercitación de ayunos,la humanidad; es decir, precisamente el enfoque que queremos darle al voto en vigilias y otras asperezas o penitencias, sino aquella que la discreta caridadla. actualidad. les dictare" (Const. 582). "Tanto pobre y en tantas adversidades" (Delib. 1). Más aún, según vemos en una carta que escribiera Ignacio —la famosa carta "considerando en el sacramento (se supone eucarístico) a Cristo pobre" (ibd de la pobreza"—, claramente ubica la relación entre la pobreza y la misión del 2bis). jesuita. Se uniría, como dinamos hoy, pobreza religiosa, al fin y al cabo una opción de/e, y la lucha por Injusticia: Resuena aquí, por decirlo así, la pretendida consideración de cómo Cristopadece en la humanidad, de la tercera semana de los Ejercicios (EE 195). "Son tan grandes los pobres en la presencia divina, que principalmente para Por otra parte, desde el comienzo de la conversión de Ignacio —de una ellos fue enviado Jesucristo a la tierra: por la opresión del mísero y delmanera evolutiva—, y más en los primeros compañeros, se encuentra ya un pobre ahora —dice el Señor— habré de levantarme".valor apostólico a esa pobreza, como lo vemos en los números 1,10 y 12 antescitados (Deliberaciones 1544). 4. Carla que dirigió Ignacio a los hermanos de Padua donde traza rasgos muy específi- Es decir que la pobreza fecunda espiritualmente, genera devoción, —"la cos de la pobreza en la Compañía (ctr. voto de pobreza 4.7).amistad con los pobres nos hace amigos del Rey eterno" (Epp 1, 572-577)—78 7l<
  • 43. Esto nos da la clave de que el voto de pobreza debe entenderse en el contex-to de lucha por los empobrecidos, por la justicia, retomando así todo el ímpetu 3.2. Efectos "ad intra" de la pobrezaprofético del mispat bíblico. Así considerada, la pobreza en la Compañía tiene el efecto sociológico de prevenir las caídas del espíritu:3.1. La pobreza en conexión con la misión "La pobreza como firme muro de la religión, se ame y conserve en su pu- La pobreza en la Compañía tiene que entenderse desde la misión, como ya lo ridad, quanto con la divina gracia posible fuere" (553). "La pobreza es comohabíamos insinuado más arriba. Por eso debe conectarse la pobreza religiosa con baluarte de las Religiones" (816).la tarea a realizar. La pobreza tiene además el efecto psicológico de "engendrar" a la vida evan- La clave total de lectura es precisamente la misión. Y aquí conviene que gélica; Ignacio la considera como "madre":definamos lo que comprenderemos, de ahora en adelante por misión. Nos pare-ce, analizando las Constituciones y sobre todo la Parte Séptima, que podríamosdefinirla así: que hacer —"pacificar los desavenidos" y toda obra de misericordia "corporal"—. El primer fin sería, para Ignacio, según las Constituciones (623) el más importante. La experiencia de recibir —del Papa, de los superiores o por nosotros mis- Naturalmente que Ignacio es aquí tributario de una teología de su tiempo que distin-mos (603)— el "encargo " como cuerpo, del bien de las mayorías —el bien más guía entre lo "sobrenatural" o "espiritual" y lo "natural" o "corporal", entre lo "eter-universal, del que padece más necesidad (622)—, atendiéndolo de una manera no" y lo "temporal", entre lo "celestial" y lo "terrenal", dando siempre la preferenciaestructural —principio de vicariedad, como agentes multiplicadores, con mayor al primero de los términos. Tanto el Concilio Vaticano II, en la Constitución Pastoralcontundencia (622 y 623)—, con la mayor eficacia —desde el magis; desde el Gaudium ct Spes como la Congregación General XXXII déla Compañía de Jesús semayor servicio (133,508) —al modo de Jesús pobre, humilde (EE, 116), solida- basan en otra teología para declarar que ei objetivo o finalidad de la fe cristiana es lario y misericordioso (EE.224)—, constituyéndose así en la mejor manera de dar humanización de la persona y de su mundo terreno (Vat II, GS, 11) o para sintetizaresa gloria a Dios "que mucho padece" (Epp, 354-359). la misión de la Compañía como "servicio a la fe y promoción de la justicia que la misma fe exige" (CG XXXII, DD 2 y 4). En la parte Vil de las Constituciones Ignacio consigna los criterios apostóli- En este sentido no se puede obviar la conclusión de que la CG XXXII, fundamentán-cos que nos deben llevar a actuar. La regla general: "el mayor servicio divino y dose en la autoridad que, para cambiar aun las cosas "sustanciales de primer orden"bien universal" (Const. 622). Yendo a cosas más particulares, resaltamos lo que en la Compañía y en su Instituto, dio la CG XXXI (D 2) a las Congregacionestiene más conexión con la pobreza: Generales —máxima instancia de autoridad en la Compañía, aun por encima de las Constituciones, por voluntad de Ignacio mismo—, supera en su actualización de la• Parece que se debe escoger...la parte della que tiene más necesidad...como misión de la Compañía, en su deliberación apostólica sobre nuestra misión hoy, a por la miseria y enfermedad de los próximos...(622). Ignacio —General y principal redactor de las Constituciones—. Naturalmente, esta nota no trata de la controversia, interna a la Compañía de Jesús,• Donde hay mayor deuda (622). sobre si los dos fines, señalados para la misión de la Compañía en la Formula• El divino honor y bien universal mayor (622). Instituti aprobada por Julio III —la definitiva de hecho, históricamente—, están o no al mismo nivel. Como suele suceder en este tipo de controversias, un contenido• En cosas donde se pretienden bienes spirituales y también donde corporales, fundamental depende de una redacción dudosa, de variaciones en los manuscritos en que se excercita la misericordia y caridad...siempre deben preferirse las originales y en sus copias o en las sucesivas redacciones del mismo manuscrito, en primeras a las segundas, si no pudiesen juntamente hacerse las unas y las este caso de si ambos fines están separados por una coma o por un punto. La separa- otras...(623) 5 . ción por una coma favorecería la interpretación de que la Formula Instituti pon<_ ambos fines al mismo nivel de importancia, mientras que la separación por un punto5. Por una parte, puede considerarse este discernimiento de la misión que Ignacio hace favorecería la interpretación de que están a dos niveles diferentes de importancia. En en las Constituciones como una interpretación autorizada de cuál es el preferible las Obras Completas de San Ignacio de Loyola, que la BAC ha ido editando, la entre los dos fines que para la Compañía pone en la Formula Instituti definitiva (la redacción que se prefiere —cuando en la edición respectiva aparece la Formula presentada a Julio III y por él aprobada). Instituti— es la que separa los dos fines con un punto, más comgruente con el núme- Allá se establece la misión de la Compañía como constituida por algo "principal"— ro 623 de las Constituciones (cfr. 2 edición, 1963, pág. 410). El P. Carlos Aldama, "la defensión y dilatación de la santa fe católica"— y por algo que "también" hay miembro del Instituto Histórico de la Compañía de Jesús, dedicó mucho de su trabajo a tratar de despejar esla incógnita, aun vigente, sin embargo.80 XI
  • 44. "Amen todos la pobreza como madre" (287). "y porque tiene más peligro de ser puesto en olvido y dexado usar, que otras 3.3. La praxis personal de la pobreza más aparentes, como son el predicar, etc" (528). Se instaura el hecho de que se viva de limosna. Esto deben vivirlo especial- Es realmente una lástima que no se haya institucionalizado más el cumpli- mente los profesos: (557). miento de este voto ya que en la práctica no tiene vigencia efectiva en el modo • "Persuadiéndose que será para ellos lo peor de la casa"(81). de escoger medios ni métodos ni para calibrar el nivel de vida de nuestras • De manera que "lo que de aquí quitare cada uno sea por devoción y no por comunidades. Habría que tener siempre en cuenta que los bienes eclesiásticos obligación" (580). mal usados se están robando a los pobres. Como decía Ignacio al Abad de Salas —muy disoluto en todas sus costumbres—: • Se debe "dar gratis lo que gratis recibieron" (565).• Se debe evitar granjearse amistades poderosas (568) si no íuera "por "sino que los bienes de la Iglesia, que no son necesarios para la sustentación respectos sánelos de obras pías; o quando fuesen íntimamente benévolas en de vuestra merced según la decencia de su estado, son de los pobres y obras el Señor nuestro" (568). pías, y con injusticia grande se les quita, según los doctores santos" (Epp. 9, 308-311;BAC 979).• Se debe estar aparejado para mendigar ostiatim (es decir, de puerta en puer- ta) quando la obediencia o la necesidad lo pidiese (569). 3.6. El modelo de la pobreza en las Constituciones• No tener cosa como propia, "contentándose cada uno de lo que le fuera dado Desde la Bula Exposcit debitum de 1550 la solución al problema de la pobre- del común, para su uso necessario o conveniente sin superfluidad alguna" za en la Compañía se concentra en un modelo especial: (570).3.4. La praxis comunitaria de pobreza Hay dos modalidades de una misma pobreza apostólica. Los profesos deben vivir sin rentas, los Colegios —"como seminario de la Compañía profesa" Las Constituciones enfatizan siempre que será semejante en el beber, vestir, (Formula Instituti, 5)— pueden tener rentas para sustentar sus necesidades.calzar y dormir, "como cosa propia de pobres" (81).• Se haya miramiento "a la baxeza, pobreza y spiritual edificación que siempre La pobreza en la Compañía es apostólica y esto se expresa en que debe ser debemos tener ame los ojos en el Señor nuestro" (580). eficaz y también testimonial. Esto hace que los jesuítas del tiempo de Ignacio puedan estar debatiendo en el foro máximo de la intelectualidad, pero a la vez• Pero ponderada: "no diferente de lo que al médico de la tierra donde se vive viviendo en la más estrecha pobreza, compartiendo la suerte de los pobres de los parecerá"(580). hospitales de Trento. Así en la Instrucción para la jornada de Trento, una de las tantas recomendaciones dice:3.5. La utilización de los medios "Visitando los hospitales en alguna hora o horas del día más convenientes a Para que todo esto no se desvirtúe, las Constituciones proponen que los la salud corporal, confesando y consolando a los pobres, y aun llevándoles algu-profesos se liguen con voto para no relajar la pobreza: na cosa..." (Epp. 1,386-389; BAC 707). "Todos los que harán professión en esta Compañía prometan de no ser en Ignacio reconocía que "no es poca gracia que se digna hacer su divina bon- alterar lo que a la pobreza toca en las Constituciones, si no fuese en alguna dad en darnos a gustar actualmente aquello que debe siempre estar en el deseo manera, según las oceurrencias in Domino (quiere decir en el Señor), para nuestro para conformarnos a nuestro guía Jesucristo" (Epp. 4,564-65; BAC más estrecharla" (553) 845). Es verdad, afirma el santo: También en esta misma línea está la traducción y concreción del voto de "yo no sé que haya lugar alguno de la Compañía donde no se sienta comuni-enseñar a los niños y personas sencillas (rudas), para corregir la idea de la mejor cación de esta gracia (la pobreza), bien que en unos más que en otros; poreficacia apostólica: más que si nos comparamos con aquellos hermanos nuestros de la India, que en tantas fatigas corporales,y espirituales andan tan mal provistos...no me82 «3
  • 45. parece que nuestro padecer sea en demasía duro. Podremos también echar- guíente, que Jesucristo "tanto los prefirió a los ricos que quiso...elegir todo el nos la cuenta de que estamos en nuestras Indias, las cuales por todas partes santísimo colegio de entre los pobres se encuentran" (ibd). y...dejarlos por príncipes de su iglesia", aplicando a la Iglesia lo que El asunto es procurar este primer espíritu y entonces esas Indias de dificulta- había dicho en el párrafo anterior y formulando ahí un claro contraste condes "por todas partes se encuentran". la Iglesia de su tiempo que elegía "el colegio cardenalicio entre los hijos de los nobles, cuando no entre los sobrinos de los papas". De ahí que vivamente nos recomiende Ignacio, en la carta de la pobreza, larelación con los sencillos y los empobrecidos: 3. Y del valor, se pasa necesariamente a la "teología" de los pobres: "la amistad con los pobres nos hace amigos del Rey Eterno". No necesita demasia- "La amistad con los pobres nos hace amigos del Rey eterno. El amor de esa do comentario esta frase, por su impresionante sencillez apotégmica. Es, desde pobreza nos hace reyes aun en la tierra, y reyes no ya de la tierra, sino del luego, una fundamentación globalizadora del conocido texto evangélico de Mr cielo... y está prometido ya de presente por la Verdad inmutable, que dice 25. Pero es además un test estremecedor para que cada uno (y sobre todo quie- Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los nes ejercen ministerio en la Iglesia) pueda saber si entre sus amigos está Jesu- cielos, porque ya ahora tienen derecho al reino" (Epp. 1, 572-577; BAC 738). cristo. 4. Y "si esto es verdad en los pobres no voluntarios, qué diremos de los3.7. La Carta de la pobreza voluntarios?" Como es lógico, del encuentro con el Señor vuelve uno a sí mis- mo, y ya sólo puede definirse como pobre voluntario. Esta expresión da la Ciertamente en las Constituciones nos ha sido legado el pensamiento de los verdadera exégesis de la "pobreza de espíritu" tal y como hemos dicho antes yprimeros compañeros, y en especial de Ignacio, sobre lo que constituye nuestro ahora vemos confirmado. Ignacio añade una descripción de ese "pobre volunta-Instituto. Sin embargo, en el modo como Ignacio llevaba el gobierno de la rio" señalando que implica por un lado un tesoro de libertad y de paz, pero eseCompañía, queda todavía más en claro lo que se pretendía entender por pobreza. tesoro tiene un precio (o "séquito" en el lenguaje ignaciano) consistente enPara este fin, contamos con la conocidísima carta a los padres y hermanos de "comer, vestir, dormir mal y ser despreciado". Veamos un momento ambosPadua, la llamada "carta de la pobreza". Lo importante de esta carta, como aspectos para cerrar esta reflexión.señala González Faus, es que en ella parece reflejarse algo de un fenómeno queva "de la pobreza a los pobres" (González Faus, 1991a, Pag. 59). 5. El que es realmente pobre (¡y no sólo afectadamente!) tiene "una paz imperturbable y suma tranquilidad". Este lenguaje refleja la mística franciscana Me permitiré transcribir esos pasos tal y como los propone González Faus de la pobreza que hoy calificaríamos como expresión de libertad: el que no tieneen el citado libro ya que no creo pueda presentarlos de una mejor manera: nada que perder es invencible, porque no puede ser herido en nada y se vuelve 1. "Llamo gracia a la pobreza...siendo tan amada de Dios." El amor de Dios invulnerable. (Precisamente —añadimos nosotros— porque no encontraba, pora la pobreza le descubre a Ignacio este valor que el hombre desconoce. Y ese desgracia, esa "invulnerabilidad" en la Compañía que le tocaba gobernar, habla-amor de Dios se muestra según el texto en tres cosas: en que el Hijo de Dios fue ba Pedro Arrape de la pobreza, es decir de la deficiencia en ella, como depobre; en que su enseñanza dice "bienaventurados los que tienen hambre y sed, vulnus Societatis —es decir, herida de la Compañía, por donde se hacía vulnera-bienaventurados los pobres"; y en que a los suyos (su madre y sus apóstoles) los ble— ).eligió pobres. Por otro lado, el que tiene mucho que perder está, según el santo, "lleno de 2. Pero, una vez establecido el valor de la pobreza, las mismas razones tempestades". Este es el efecto de esa tiranía de lo material, que hoy solemosllevan a Ignacio al valor de los pobres: "Son tan grandes los pobres en la pre- llamar "esclavitud del consumo" o idolatría del dinero. Esta verdadera parálisissencia divina que principalmente para ellos fue enviado Jesucristo a la tierra". del tener, si se da entre los apóstoles o sus sucesores, los vuelve realmenteAquí tenemos una de las primeras formulaciones históricas de lo que moderna- "minusválidos" a la hora de practicar el amor que hace creíble la fe, y de vivirmente se llama "opción preferencial por los pobres" y sólo reticentemente se una fe que reclama una radical justicia fraterna. Si sólo hombres libres puedenacepta como tal. Ignacio evoca que Jesús "fue enviado para evangelizar a los anunciar el Evangelio, sólo hombres voluntariamente empobrecidos podrán pre-pobres" y se identificó a si mismo de esa manera. Deduce de ahí, por consi- dicarlo.84 85
  • 46. 6. Pero para que esto no se convierta en una pura ideología de autoglorifi-cación, Ignacio vuelve inmediatamente a la base material. Muchas veces, entre austeridad, deberían tener este mismo talante: no podemos gozar impunementecristianos, cuando se discuten estos temas, se plantea la siguiente pregunta que de los bienes de la creación ni de la técnica ni de la cultura, hasta que no esténpretende ser "aclaratoria" pero funciona como "paralizante": ¿quiénes son los dados los pasos para la socialización de todo ello, en beneficio de los máspobres? ¿No parece que todos los hombres ya son "pobres" ante Dios?, etc. desheredados.Ignacio impide de entrada esa pregunta, invocando el séquito de la pobreza: Constantemente hablan los Ejercicios y también las Constituciones y cartas"sólo esto diré: que aquellos que aman la pobreza, deben amar el séquito de ella, de una dialéctica entre riqueza y pobreza, pero nunca de la confrontación entreen cuanto de ellos dependa, como el comer, vestir, dormir mal y ser desprecia- ricos y pobres, salvo en la carta al Abad de Salas, antes citada. El querer esta-dos". Si bien el "en cuanto de ellos dependa" deja entrada al problema de las blecer la dialéctica más fundamental que es entre unas personas ricas, unosmediaciones históricas, tan fundamental para Ignacio, sin embargo la alusión a países poderosos, frente a la gran humanidad empobrecida en continentes de-"comer, vestir, dormir" evita cualquier ideologización (o pseudoespirituali- pauperados no es para fomentar "lucha de clases" (para muchos ya figura tras-zación) interesada de la pobreza. nochada de los procesos históricos), sino para establecer las responsabilidades humanas y morales, no olvidando que no se puede considerar la pobreza sino Hasta aquí González Faus. La carta de la pobreza se nos convierte en un como fruto de una riqueza empecatada. Nuestro voto tendría que caracterizarsemanantial muy importante para poder delinear nuestro propio voto en cosas por esta perspectiva.concretas. Está aquí, como ya lo señala el autor, toda una teología —hija, claroestá, de su tiempo— sobre los pobres y la pobreza, más aún, sobre el sentido El mismo padecer oprobios, afrentas y menosprecios se considera de unahondísimo de hacer un voto para compartir nuestra suerte con ellos, único modo manera abstracta o sólo circunscrita a lo que puede desprenderse de la vidade ayudar a hacer presente el Reino de Dios. comunitaria (Const, 103), pero nunca ligado a la predicación del Reino o como fruto de ella. Curiosamente en la Autobiografía sí habría rasgos para poder Es realmente fuerte el establecimiento de la presencia de Jesucristo en los haber sacado más partido de todo ello, como cuando Ignacio, quería asumir lamismos pobres. Más aún, como también queda claro en la carta a Jaime misma suerte de los más pobres y sufrir los mismos malos tratos que constituíanCassador, dar a Dios es igual que dar a los pobres. Aclarando Ignacio sobre el su suerte. El horizonte de nuestra pobreza así entendida tendría que poner enparadero de una donación discurre de esta manera: "...lo mejor y más sano sería tela de juicio la riqueza y el poder de las minorías de la humanidad y estodar a Aquel de quien todo ha recibido...y mejor en vida...entiendo ser mejor dar necesariamente nos vincularía a lo conflictivo.a pobres..." (Epp 1,93-99). En los primeros escritos de la Compañía se da un impulso fuertísimo Con todo, a pesar de ser tan honda esta línea de pensamiento, creemos que por cristianizar o más bien "hacer católico" al mundo más que por humanizar loIgnacio se queda corto para poder dar la verdadera interpretación del reto que inhumano. Nuestra tarea, llevada adelante por la fuerza del voto, nos abre nece-supone hacer un voto de pobreza en estos finales de milenio y en América sariamente a la responsabilidad del mundo, de humanizarlo más que de "hacer-Latina. lo católico", como primer objetivo de nuestro actuar. Como muy bien dice So- brino:3.8. Deficiencias en los primeros escritos: desafío para el voto Como conclusión a toda la materia de las Constituciones y la pobreza diría- "De analizar esta dialéctica los ricos no sólo aparecerían deshumanizadosmos que Ignacio sí sitúa la pobreza en el contexto de la misión, pero no asume por causa de su riqueza, sino como injustos, deshumanizadores y verdugos, y—como nosotros lo debemos hacer hoy— el "escándalo" de la pobreza. Tampo- los pobres no sólo aparecerían en su facticidad sino como víctimas de losco aprovecha el carácter transformador de los pobres. Nuestro voto de pobreza ricos y activamente privados de su humanidad por ellos" (1992, pág 24).no puede caer en ese camino de considerar la pobreza únicamente como virtud.Se hace voto por solidarizarse con el escándalo de los marginados y sufrientes. Bien es verdad que difícilmente habría podido Ignacio de Loyola anticiparse totalmente a su tiempo y pronunciar un juicio sobre su mundo tan exacto y tan Es más típico en Ignacio considerar a la pobreza como "virtud" que como tremendo como el que, p.ej., ha pronunciado nuestra C.G. XXXII sobre nuestroalgo que escandaliza y rompe el plan de Dios para con la humanidad. Habría mundo: "el hombre puede hoy día hacer el mundo más justo, pero no lo quiereque comprender el voto, al ejemplo del voto de Jesús, quien no probaría del de verdad. Su nuevo señorío sobre el mundo y sobre él mismo sirve frecuente-fruto de la vid hasta que no viniese el Reino. Nuestra común privación, nuestra mente más, de hecho, para la explotación de los individuos y las colectividadesK> < 87
  • 47. que recuperar el camino de Jesús) y considere, con mucho retraso, cuatro siglosque para un reparto equitativo de los recursos del planeta...Las desigualdades y más tarde, que el servicio principal de la fe cristiana es la humanización dellas injusticias no pueden ya ser percibidas como el resultado de una cierta fatali- hombre y su mundo (cfr. Vat L, GS, 11), como Jesús consideró, a partir de sudad natural..."(D 4, 27). Se habla en este texto de un "nuevo" señorío sobre el experiencia del Padre, que "el hombre era señor del sábado" (Me 2,28).mundo y sobre la persona. Y es exacto el calificativo. En el siglo XVI no habíatal señorío. No aparecía como posibilidad apropiable de la historia humana la Lo imperecedero de Jesús, a este respecto, no es su expectativa de que estecapacidad para extinguir la miseria y así humanizar a las mayorías empobreci- señorío se realizaría en vida de su generación —expectativa que compartierondas. Ni siquiera se había producido aún la primera revolución industrial, cuánto "el movimiento de Jesús" o "la Iglesia primitiva" (comoquiera que se los llame)menos la segunda y la tercera, que hoy vemos en pleno desenvolvimiento. durante algunos años—. Lo imperecedero de Jesús, lo que hizo que se creyera en él como "hijo de Dios" ya desde su muerte en la cruz (Me 15,39), es que Por otro lado, Ignacio de Loyola se hallaba "en el tiempo de la Iglesia", no mantuviera con fidelidad absoluta "la verdad de su entrega" —como ha escritoen la expectativa escatológica de Jesús de la pronta venida del Reino. Antonio González (1993, pág. 139)— a este señorío, en la vida y en la libertad De hecho, la pobreza en Ignacio, en su núcleo fundamental y estrictamente física, en la privación de la libertad, en la tortura y en la agonía hasta la muerte,como voto religioso, es el intento de hacer más creíble, más "evangélica" (hoy y que la mantuviera como inequívoca experiencia de Dios.diríamos más "Jesuana"), a la Iglesia de su tiempo, corrompida, desde la cabeza Probablemente Ignacio de Loyola se sumó a esta tradición Jesuana de lahasta las bases, por el atractivo del mercantilismo ostentoso, del dinero fastuoso, única forma revolucionaria como podía hacerlo en su época: manteniendo desdede la riqueza "atormentada" por mostrar sus privilegios (de ricos llenos de "tem- la fundación de la Compañía el voto de pobreza y el voto de no buscar el poderpestades" habla Ignacio en la carta de la pobreza). El voto especial de los como afirmaciones de la posibilidad para "el pueblo menudo" —otra de susprofesos de "no alterar lo que a la pobreza toca en las Constituciones"(Const, maneras de llamar a las mayorías pobres de su época (cfr. EE, 367)— de encon-553-554) hay que verlo muy relacionado con el voto de los profesos,también trar a Jesucristo —y en él a Dios y a su humanización— en la Iglesia de suespecial, de no "pretender dignidad o prelación alguna directa o indirectamente" época, que Ignacio vio aún como ambiente globalizante del pueblo.dentro o fuera de la Compañía "ni consentir a la elección de su persona" paraellas fuera de la Compañía, "si no fuesen forzados por obediencia de quien 4. LA REFORMULACION DEL VOTO EN LAS ULTIMAS CONGRE-puede mandarlos so pena de pecado" (Const, 817). Pobreza y"humildad y GACIONES GENERALESbaxeza" (Const, 817), contrarias a riqueza y a "ambición" (Const, 816), están enla raíz de una superación práctica por parte de Ignacio de la concepción del voto La Compañía de Jesús, al igual que toda la vida religiosa desde el Vaticanode pobreza como "virtud" solamente. La teología espiritual de Ignacio tal vez no II, ha dado un viraje en la concepción del voto con rasgos más o menos comosupera esa concepción. Su legislación, en cambio, el "cuerpo" que construye los que vamos diseñando en la lectura crítica de nuestras fuentes. Más aún, separa su "espíritu", sí nos parece que la supera, por cuanto implican la más sutil han fundado congregaciones religiosas nuevas que manifiestan másdenuncia de la búsqueda de poder y riqueza en la jerarquía de la Iglesia, propias paladinamente este compromiso con los necesitados. Esto ha llevado, como ende su tiempo (antes del Concilio reformador de Trento), y causas, en gran parte, el caso de la fundación, que se remite a Charles de Foucauld, de los Hermanitosde la ruptura protestante, y muestran a la vez el deseo de equipararse al pueblo de Jesús y de los Hermanitos del Evangelio, a emitir unos votos desde el vérticepobre de los fieles, escandalizado por el modo de proceder antievangélico de los de los necesitados, proponiendo indicadores de este vivir pobre:que deberían haber sido servidores suyos a imagen de Jesús. "(prometo) pobreza perpetua, por la cual me comprometo a no tener ni en mi Desde la Formula lnstituti, estas implicaciones, personales y también socia- propiedad ni para mi uso, nada más que lo que puede tener un obrero".les, del voto de pobreza están presentes, cuando escribe Ignacio y aprueba JulioIII que el voto es para llevar una vida "más aparejada para edificar al Entre los jesuítas parece que la base de comprensión de nuestra pobreza —queprójimo...(apartándose lo más posible) de la avaricia y (allegándose lo más posi- es necesariamente apostólica— sigue siendo la dialéctica entre testimonio y efi-ble) a la pobreza evangélica" (5, subrayado en cursiva nuestro), y que esto cacia. En la actualidad se han dado pasos significativos:proviene ele una experiencia (ibd), obviamente eclesial. Eclesial, ciertamente,pues Ignacio vive en un mundo aún visto como globalmente eclesial, aunque sea 1. El cambio de las limosnas al salario es importante. Hay que tener enen su tiempo cuando se plantan las semillas de la secularización, cuyos frutos cuenta que nuestra sociedad no vive ya en el mercantilismo del tiempo de lapermitirán que la Iglesia se vuelva al mundo y al hombre (no haciendo otra cosa fundación de la Compañía, donde uno de los principales medios deK« 89
  • 48. redistribución de la riqueza era la limosna. Ahora se tiene que vivir del fruto • ."La contemplación del Evangelio, a la luz de los signos de los tiempos, nos del trabajo. Esto no es ir contra el espíritu del voto, sino adaptarlo a las estruc- ha ido descubriendo nuevos aspectos de la pobreza religiosa, (ibd, 3) ...Con- turas vigentes. Como dice el Vaticano II: ciencia de la inmensa y deshumanizadora pobreza existente. Los ricos se insensibilizan de tal modo, que oprimen a los demás con todos sus medios "Este es el deber que a ustedes les toca: mirar por su vida, la de sus herma- (ibd). nos y hermanas, y aun ayudar a los pobres, mediante su trabajo" (Evangélica Testificatio, 20). • Y todos, tanto ricos como pobres, quedan de tal modo fascinados, que ponen toda la felicidad del hombre en los bienes de consumo" (ibd, 3). 2. La división entre comunidad y obra apostólica, que evita gozar de una • "La pobreza religiosa llama siempre al seguimiento de Cristo pobre, pero serie de medios y comodidades que pudieran ser justificables en las instituciones hoy más especialmente, a seguir a un Cristo que trabaja en Nazaret, que en apostólicas, es también importante. su vida pública se identifica con los pobres, que simpatiza cordialmente con 3. Un tercer avance, sobre todo en lo que respecta al estilo comunitario de ellos, y que sale al paso de sus necesidades..."(ibd, 4). vida, es el establecimiento de la necesidad de un presupuesto para cada persona • "Es absolutamente impensable que la Compañía pueda promover eficazmen- y para la comunidad. Este presupuesto debe estar contrastado con el de familias te en todas partes la justicia y la dignidad humana, si la mejor parte de su pobres. apostolado se identifica con los ricos y poderosos, o se funda en la seguri- 4. Otro elemento clave de la reformulación del voto es la concepción de la dad de la propiedad.de la ciencia o del poder" (ibd, 5).solidaridad en los bienes de la Compañía. Las provincias más pudientes tienen • "Quienes no estén dispuestos a observar este doble aspecto de la vida comu-que socorrer a las más pobres. Igual obligación.para las comunidades en cada nitaria, si no en términos jurídicos, sí en el espíritu, están ya separados deProvincia. la fraternidad de la Compañía" (ibd, 8). 5. Pero es quizás el más grande avance el haber declarado que la traducción • La eficacia apostólica y la pobreza, igualmente apostólica, son dos valores más adecuada de nuestra Fórmula es el servicio de la fe y la promoción de la que hay que mantener unidos, pero en continua tensión (ibd, 9).justicia. En ello nuestros votos, y en especial el de pobreza, están rotundamentecomprometidos con el llevar adelante una misión que sirva a la justicia exigida • La Iglesia considera ese servicio de la justicia como una parte de la prácticapor la misma fe. actual de la pobreza. Y si esa entrega se hace necesaria en todas partes, en muchas regiones es condición de credibilidad, tanto para la Compañía como 6. De aquí se desprenden nuevas formas de vida, entre ellas la llamada para la Iglesia (ibd, 10)."inserción" entre los pobres, de la cual trataremos más adelante. De este pequeño elenco de citas podemos entrever que hay siempre algo Todos estos avances se comienzan a dar desde la constitución de los Nuevos fundamental: el amor a Cristo pobre. Esto es lo que da razón de ser a todo lo delEstatutos de la Pobreza donde, además, hay una serie de cuestiones jurídicas que voto. Sin embargo, hoy se comprende más la magnitud creciente de la pobrezano viene al caso tratar, pero que toman ya un espíritu diferente en el Decreto 12, (3), y de sus causas económicas (ricos que se aprovechan) y de su repercusiónde la CG 32. política. Se resalta también la fascinación de la sociedad de consumo que tienta a ricos y pobres (3). Quedan muy claros la eficacia y el testimonio como ele- mentos claves del voto (9); que la pobreza es servicio a la justicia (10); que es4.1. El legado de la Congregación General 32 impensable vivir la justicia estando al lado de los ricos y poderosos (5), y que Los avances de la Congregación General 32 fueron muy significativos en los jesuítas que no vivan esto, por lo menos en espíritu, están fuera de la Com-cuanto al voto de pobreza: Sus acentos son claros: pañía (8).• "El carisma propio de la Compañía consiste en servir a Cristo pobre y humil- de. De ahí que el principio y fundamento de nuestra pobreza se haya de 4.2. La impronta de la última Congregación General poner en el amor del Verbo de Dios hecho carne y crucificado" (C.G. 32, D En la Congregación General 33 (1983, ocho años después de la 32)), además 12,2). de ratificar Icxlo el espíritu de la 32, se dan avances radicalizadores. Lo primero90 l >|
  • 49. que queda claro es la vinculación más estrecha de la pobreza al servicio de lajusticia: "La situación de los pobres que viven hoy en el mundo, en el cual las estructuras injustas fuerzan a la mayor parte de la familia humana a vivir en "La opción por la fe y la justicia, el servicio a los pobres, y la participación condiciones inhumanas, debe recordarnos constantemente que Dios toma en su vida, han constituido una llamada a todo el Cuerpo de la Compañía, partido por los pobres... La Iglesia nos llama a una mayor solidaridad con los para asumir un género de vida más evangélico" (D 1, 10). pobres y a intentos más eficaces para actuar en las mismas causas de una pobreza masiva" (ibd, 26). Es claro, por otra parte que el campo de la pobreza y por tanto de la justiciase abre cada vez más: La razón definitiva para trabajar por y con los pobres es que si no, no se le abre al pobre el camino del Reino. Esto parece ser la línea más dura y donde• conculcación de los derechos por parte de determinados gobiernos: asesina- toca más hondo la responsabilidad de la Compañía: to, prisión, tortura, negación de la libertad religiosa y de libertad de expre- sión política... "Solamente en la medida en que nosotros vivamos esta consagración al Rei-• dura condición de millones de refugiados en busca de un hogar estable.. no en una comunión por ¡os pobres y con los pobres contra la pobreza• la discriminación contra diversos grupos humanos tales como emigrantes y humana material y espiritual se le abre al pobre el camino del Reino (ibd, minorías raciales y religiosas. 48).• el trato injusto y la explotación de la mujer... La pobreza así entendida, con el más puro sabor evangélico y desde la mejor tradición ignaciana, es lo que sella y da autenticidad a la misión:• la opresión económica y las necesidades espirituales de los desempleados, de los campesinos pobres y sin tierra y en general de los obreros... (ibd, 45). "Porque la obediencia nos envía, pero es la pobreza la que hace creíble la• la necesidad de comprometerse al trabajo de la promoción de una mayor misión" (ibd,). solidaridad de los países ricos con los pobres, Todo ello ha acarreado y traerá persecuciones, como hemos venido diciendo• de una paz duradera basada en la libertad y el respeto a los derechos huma- desde la lectura de la pobreza en las Constituciones: nos...• poner fin a la carrera armamentista que despoja a los pobres y amenaza con "De este modo nuestro servicio de la fe y nuestra promoción de la justicia destruir la civilización... han llevado a la Compañía ante el misterio de la Cruz" (ibd, 31).• el llamado a ser constructores de la paz... (ibd, 46). Una pobreza radical vivida en solidaridad con los empobrecidos y sus luchas Ante estos fenómenos escandalosos, se tiene que reconocer lo poco que se nos lleva necesariamente a la confrontación y al despojo. Como bien dice Jonhace de parte de los jesuítas: Sobrino, el modo de la muerte esclarece el género de vida:• Hay que reconocer claramente que todavía no hemos integrado del todo en nuestras vidas las profundas implicaciones... ni hemos llegado...a la transfor- "Si tantos han muerto como Jesús, es que muchos han vivido como Jesús". mación de nuestra vida personal y comunitaria y de nuestra actividad apostó- (1990, pág53). lica... (ibd, 25). 4.3. La "inserción" como un movimiento desde la base Por tanto, nos dice enfáticamente la última Congregación General: Hasta este momento hemos hecho alusión a los cambios operados desde la• "hemos de esforzarnos con nuevo vigor para llegar a ser, de verdad, pobres dirigencia misma de la orden. Pero la Compañía no hubiese cambiado si no se con Cristo pobre, de modo que se pueda decir con todo derecho, que predi- hubiera dado una presión —provocada por el Espíritu— desde la base. Los camos en pobreza" (ibd). postulados que motivaron los documentos de las congregaciones generales son Esto nos llama a una eficacia apostólica creciente unida a una gran solidari- los causantes, por decirlo así, de la novedad radical de nuestras actuales directri-dad que dé testimonio: ces.92 <)(
  • 50. Muchos cambios se dieron en Europa, sobre todo a raíz del Concilio Vatica- Hoy por hoy, después del paso de los movimientos armados, muchas vecesno II. Todo ese movimiento ventiló a la Iglesia y a la Compañía. Pero para todo muy vinculados a las organizaciones populares, el modelo ha sufrido variacio-lo que tiene que ver con la justicia y el compromiso de nuestra pobreza fue nes. Entre nuestros jóvenes y no tan jóvenes de hoy está priorizándose un nuevoMedellín (la Segunda Conferencia del Episcopado de A.L. en 1968) el gran modelo de inserción. Se trata de vivir entre los pobres siempre. Pero, en noimpulso renovador. Junto a una línea de pensamiento nuevo, ágil, con inquietu- pocos casos, se trata también de apoyarlos en sus ambientes más de base, losdes de cambio, se comenzó a gestar un dinamismo que poco a poco fue cuajan- núcleos de población rural más pequeños (en Centroamérica los llamamos al-do y tomando un nombre: la inserción. Con este término se ha denominado un deas, cantones, comarcas o corregimientos, mientras en Colombia, por ejemplo,movimiento que postula la necesidad de vivir (y a veces trabajar) dentro del se trataría de las "veredas") y los núcleos equivalentes urbanos, los barrioscontexto de los empobrecidos para poder llevar mejor adelante nuestra misión. periféricos de las grandes ciudades o las barriadas obreras de algunos de nues-La Compañía no ha sido ni la primera ni la única en vibrar con este tipo de tros centros industrializados. El objetivo es el acompañamiento de estas célulasfuerza eclesial positiva. Es cada vez más común encontrarse con comunidades primarias de la sociedad civil empobrecida, no siempre enroladas en las organi-—sobre todo de hermanas consagradas— que comparten muy de cerca la suerte zaciones populares "tradicionales". Se trata también de arrastrar a las institucio-de los empobrecidos, ganando infinitamente así su labor apostólica. nes que dirigen los religiosos y religiosas a hacer una alianza con estos territo- rios donde de verdad discurre la vida de los empobrecidos, en sus bases más La inserción tendría, a nuestro entender, varios tipos o modelos. Habría, en populares. El acompañamiento ha de ser paciente —como ya lo previo conprimer lugar, una inserción que pudiéramos catalogar de "mimética". El objetivo carácter visionario la CG 32 en su número 50— para ir aprendiendo de los empo-sería convivir de la manera más real los dolores, alegrías, tristezas y sobre todo brecidos lo que quieren antes de intentar "concientizarlos" con prisa y moverlosesperanzas de los pobres. Una concreción religiosa en esta línea es la de las hacia una organización, de forma que verdaderamente vayan siendo —si porfamilias que siguen la espiritualidad del P. Charles de Foucauld. ello optan— protagonistas de su historia. Muchas veces esta inserción trae con- Habría también el modelo de inserción en el trabajo, en el mundo obrero o sigo un intento de responder con proyectos viables económicos a la angustia derural. El ancestro de este tipo lo tendríamos que buscar en los "sacerdotes obre- la cotidianidad que el creciente empobrecimiento —y aun exclusión social— deros", nacidos en 1948 en Francia, y cuyo principal objetivo era compartir la las mayorías populares indica como su máximo interés.suerte del trabajador, y sólo de manera concomitante, compartir también sumodo de vida. De fondo estaba también lo que Pío XI había llamado "el escán- Siendo la inserción un movimiento fundamentalmente de "base", no ha sidodalo del Siglo XX" para la Iglesia: el abandono masivo de la fe por parte de los siempre bien aceptado por las jerarquías y aun por la misma dirigencia de laobreros urbanos industriales en Europa. En esta línea, Francia fue llamada para- Compañía. Obviamente hay una serie de dificultades —muchas de ellas másdójicamente "país de misión". Vivir en medio del mundo obrero, sin afán de aparentes que reales— que dificultan no sólo abrirse a esa novedad, sino —loproselitismo católico, sino como testimonio del interés en compartir sus luchas que es más importante— abrazar la experiencia.por su humanización, fue la gran motivación de los pioneros entre los sacerdotes En el caso de la Compañía de Jesús.el jesuíta se considera como alguien queobreros tiene que dar un apoyo excelente en cualquier campo. Esta excelencia, de ordi- nario tiene mucho que ver con la calidad académica, lo cual ciertamente requie- Estaría también el modelo de inserción en las organizaciones populares. Lo re de tiempos de estudio serio, de espacios adecuados, de medios muchas vecesque se pretende, en primer lugar, es compartir la lucha de los empobrecidos y sofisticados (bibliotecas, viajes, estudios, aparatos). Esto se pone como obstácu-participar en ella. Casi necesariamente el género de vida tiende a ser austero y lo a la vivencia de la inserción.Esto en la dimensión más objetiva.abierto, cuando menos, o claramente injertado en medio de los necesitados. Pero también habrían dificultades de corte subjetivo. La inserción, se dice, Este modelo nos parece que es el que ha tenido en los años 70 y 80 más imposibilita la necesidad de privacidad y de un sano "recogimiento". Obviamen-aceptación en América Latina y el que, según entendemos, tradujo mejor "el te que en comunidades insertas hay un recorte en la posibilidad de unamodo nuestro de proceder" en la comprensión del voto de pobreza. El objetivo, privacidad y de mayores silencios, dado que las barriadas nuestras, por su confi-principalmente fue encarnarse en la lucha de los empobrecidos, asumiendo sus guración no proveen de áreas de expansión, sino todo lo contrario. Es pues unintereses y su modo de ver y por eso, mientras más se compartía el género de problema real, que es parte de lo que en realidad significa pobreza... Muchasvida, mejor se habría desarrollado ese aporte a la lucha que es primordialmente veces se achaca a la inserción un conjunto de salidas o fracasos en la vocación.de ellos. No creemos que sea algo causal. Lo que sí es cierto, es que tenemos una capaci-94 ón
  • 51. dad enorme de "satanizar" las cosas, de aprovecharnos aun de nobles causas generación de jesuítas, quienes en Trento dormían en los "hospitales" públicospara llevar adelante intereses mezquinos personales. De allí que tampoco la —no nuestros hospitales bien equipados de hoy, sino algo como los albergues o"inserción" sea un ex opere opéralo ni mucho menos, sobre todo si mantene- posadas para los que no tienen dónde pernoctar— mientras estaban en el foro demos la concepción de los sacramentos que los entiende como instrumentos casi la más alta especulación intelectual y donde se jugaba la reforma de la Iglesia, ymágicos, como conductores mecánicos de la gracia de Dios, sin ninguna dia- allí aportando efectivamente. Esta dialéctica la vivió Ignacio en sus primerosléctica con las disposiciones subjetivas de quien los va a recibir, es decir con el momentos de conversión. La preocupación por aliviar a los pobres en Azpeitia yex opere operantis de la misma tradición teológica el ubicarse no en la casa solariega de su hermano mayor, sino en el "hospital", Pero mucho más que dificultades, tendríamos verdaderos aciertos en el fenó- predicando además el catecismo a los niños. Es decir, el modelo que nos brindameno de la inserción. Logros que, además, pueden ayudar a la vivencia más real acá la vida de Ignacio y que puede ayudar a reformular el voto, consiste endel voto de pobreza. querer erradicar la pobreza del mundo, pero viviendo, lo más radicalmente que se pueda, la misma suerte de los pobres, consagrándose a los que aparentemente Con la inserción vuelve a tomar relieve nuestro ser corpóreo. Es importante no tienen ni valor ni poder (los niños), y contentos de encargarse de algo que dónde ponemos los pies, dónde está nuestra habitación y vida. El espacio con- aparentemente no era de mucha trascendencia: enseñar el catecismo aunque fue-creto determina nuestro sentimiento y nuestro modo de pensar. Nuestro corazón ra "a un solo niño" —como respondió a su hermano cuando este le vaticinó que vibra en donde estamos ubicados. Este convivir con los sencillos y humildes muy pocos niños del lugar asistirían a su catequesis.genera, por otra parte, un "corrector externo" a nuestra falta de compromisocordial, que ayuda a nuestra debilidad y combate la coartada de las buenas "Por todo esto, cabe pensar que la opción actual de la Compañía de Jesús, envoluntades. Son ellos —los empobrecidos— los que nos enjuician el modo de defensa de la fe y lucha por la justicia, no es ajena en modo alguno alvida, los que nos preguntan sobre nuestros gastos. La vergüenza de no poder pensamiento de San Ignacio, sino que por el contrario encaja perfectamenteexplicar muchas cosas nos hace vivirlas no impunemente sino como quienes en sus opciones más profundas y en su modo de actuar, desde su mismatienen que rendir cuenta de algo que es un medio para servir mejor. Ahora bien, conversión hasta los años maduros de su gobierno en Roma como general dehemos enfatizado que se trata de un "corrector externo". Si no hay también un la naciente compañía. En definitiva, se trata de comprender que la opciónespíritu de amor a los necesitados, de verdadero querer compartir con ellos su por el pueblo fue enteramente fundamental en la experiencia personal y ensuerte, si no hay en fin, la gracia de haber reconocido al Señor Traspasado en la actuación apostólica de Ignacio de Loyola" (Castillo, 1991, pág. 365).los desheredados del mundo, tampoco surtirá efecto este corrector extrínseco.Aquí tiene pleno cumplimiento la famosa expresión de Pablo: Ya puedo hablarlas lenguas de los hombres y de los ángeles que, si no tengo amor, no paso de Todo esto nos hace "descubrir", como dice el autor antes citado, una nuevaser una campana ruidosa o unos platillos estridentes....ya puedo dejarme que- imagen del mismo Ignacio, que contrasta con el lugar común de un Ignacio a quien sólo le habría importado mantener buenas relaciones con la alta nobleza ymar v/Vo que, si no tengo amor, de nada me sirve...(ICor 13, 1-2). los dirigentes —claro que por el Evangelio—. "Nada hay más ajeno a la reali- Dicho esto —muy importante—, no cabe duda de que en la inserción se dad", dice José María Castillo: "En efecto, tanto en la experiencia personal deponderan de verdad las necesidades de los pobres, se palpa y se tiene que tragar Ignacio como en su enseñanza, el pueblo ocupa un puesto tan singular e impor-el sin número de pequeñas desigualdades que forman la globalidad de las dife- tante que bien se puede afirmar que Ignacio es, sobre todo, hombre del pueblo yrencias económicas sociales y políticas de nuestras sociedades: la falta de agua para el pueblo, es decir un hombre que se encarnó profundamente en el pueblo ymientras en los barrios acomodados se riegan maravillosos céspedes, la falta de que dedicó al pueblo una parte muy importante de sus enseñanzas" (ibd: 355).limpieza, la acumulación de basura, las enfermedades endémicas, los malos ser-vicios, la experiencia de estar sin voz y sin poder, etc., etc., siempre comparado La gran obra de Dominique Bertrand —La Politique de Saint Ignace detodo ello con las condiciones de vida en las colonias de las clases medias y Loyola—, fundamentada en un estudio del modo cómo Ignacio gobernó visto amucho más en las mansiones de los ricos y en sus barrios privilegiados. través de su ingente correspondencia —ningún personaje importante de su época escribió tantas cartas como las más de nueve mil que Ignacio firmó—, apoya La inserción nos ayuda a acentuar y hacer real la diferencia entre sitio de estas conclusiones. Se escribe en ella sobre, no la "sociología" de Ignacio —vida (comunidad) y lugar de trabajo. En este sentido el espacio de la inserción sería un despropósito anacrónico—, sino sobre su "sociodoxía", es decir sobre lasería precisamente el espacio indicado para que viviesen los profesos de la opinión que Ignacio tenía de la sociedad de su tiempo. El cuadro que resulta esCompañía. Esto sería realmente caminar acordes con el espíritu de la primera que Ignacio quiso Icner denlro de la Compañía a (oda la sociedad de su época% 97
  • 52. (nobles y plebeyos; influyentes y débiles; intelectuales e iletrados; antiguos co- psíquico y espiritual y, definitivamente, se presta a la coartada. Estas "reglas"merciantes urbanos y antiguos campesinos; gente ya ordenada de sacerdote y emanan siempre, como decíamos, al modo como Ignacio proponía sus indicacio-jóvenes laicos aspirantes a la vida consagrada, etc., hasta agotar todo el espectro nes, de un observar el comportamiento humano y divino, y nos servirían parade ubicaciones sociales). Sin concesiones al espíritu democrático de hoy, mejor "sentir desde los pobres". Simplemente haremos un enunciado de cadaBertrand afirma que en esta voluntad de que la Compañía reflejara a la sociedad una de ellas, que puede facilitarnos la historización de las mociones de Dios enen su realidad variopinta está la raíz de la diferencia de "grados" en la misma nuestro aquí y ahora. También serán un medio para evaluar, sin mucha glosa, loCompañía: una Compañía profesa, no de muchos, y una Compañía de coadjuto- que en realidad somos y hacemos, ayudarán a situarnos sin muchas complicacio-res espirituales (sacerdotes con sólo los tres votos de todo consagrado, pero sin nes y nos retarán a evaluarnos frente a ellas como personas y como colectividadel cuarto voto de los profesos de especial obediencia al Papa en lo que toca a las en nuestra experiencia de ser seducidos por el Dios de los pobres 6.misiones apostólicas) y coadjutores temporales (hombres consagrados con lostres votos, sin el cuarto voto y también sin el sacerdocio ministerial). Bertrand La conversión hacia los pobres nos salva. Tenemos que dejarnos evangelizarconstata que en el generalato del P. Miguel Ángel Ricci, dentro del cual ocurrió por ellos (Puebla). De alguna manera todo el impulso de Dios en la actualidad la supresión de la Compañía de Jesús, esta visión ignaciana había sido relegada está en querer tranformar este mundo del triunfante "capitalismo salvaje" (Juanal olvido, ya que el 95% de los jesuítas de ese último tercio del siglo XVIII eran Pablo II) en un ambiente de fraternidad y compartir "esta tierra tan amada"profesos de cuatro votos. La Compañía —dice— había perdido la capacidad de (Teilhard de Chardin), tomando por fin en cuenta a los desheredados de lareflejar la sociedad en su multiplicidad real y, por tanto, también la capacidad de historia. De allí que "sentir desde los pobres" es algo que nos incumbe a todos,que toda esa multiplicidad interna estuviera, en último término, al servicio del nos salva a todos. Por eso, sintiendo con ellos, podemos dirigirnos mejor a lospueblo pobre, como Ignacio lo quería y como lo mostró claramente en cómo problemas ingentes de nuestra época.quiso que los jesuítas intelectuales enviados al Concilio de Trento vivieran in-sertos entre esas mayorías de los pobres o en cómo determinó que los jesuítas de 1. Hay que tener amigos que sean empobrecidos y necesitadossu residencia generalicia y él mismo se preocuparan de las prostitutas o de los Experimentar que son ellos los "compañeros naturales de este camino"hambrientos de Roma y dieran catecismo a los "rudos" y a los niños en las (González Buelta, 1991, pág. 157). Sabiendo que "la amistad con los pobres nosplazas de la ciudad eterna. No pocas veces, en medio del gobierno de los que, a hace amigos del Rey eterno" (Epp 1, 572-575). ¿Cuántos amigos pobres tengosu muerte —sólo 16 años después de fundada la Compañía—, eran ya un millar de hecho?. Amigos, y no simplemente conocidos.de compañeros esparcidos por todo e! mundo conocido de su tiempo, y en me-dio de la tarea de redactar el Instituto de la Compañía, ocupando, además, dos 2. Además del trabajo asignado, hay que ingeniárselas para trabajar tam-horas diarias en celebrar su Misa, se le vio a Ignacio en las plazas de Roma, bién con el mundo de los necesitadosesquivando las frutas podridas o las piedras que le lanzaban los niños mientrasen su mal italiano trataba de explicarles lo que para él era el núcleo del Catecis- Por tanto, aunque estemos en trabajos distantes geográficamente —y quizásmo: cómo conocer a Jesús y amarlo para mejor seguirlo. Bertrand no puede con más razón— de los empobrecidos y necesitados reales, siempre es "mejor ymenos de constatar también que en esta diferencia de la Compañía de Ignacio y más seguro" tener por lo menos una instancia que vincule a ese mundo. Recor-la Compañía de Ricci radicó, tal vez, la poca defensa que, en el drama de su dar a Ignacio General y su trabajo con marginados, conversos del judaismo, lassupresión, encontró la Compañía de Jesús entre el pueblo, entre las mayorías prostitutas y sus hijas, los enfermos y los huérfanos, la atención a los apestados.pobres del último tercio del Siglo XVIII. Recordar que Ignacio no actuaba "desde la instancia del ejecutivo" (González Buelta, ibd., 155). ¿Cómo combino o articulo mi trabajo con algo de este contacto directo,IV. REGLAS PARA SENTIR DESDE LOS POBRES CON EL MUNDO constante y retante con el necesitado?. ¿Abro los espacios? DE HOY Presentamos a continuación unas "reglas", a la manera de Ignacio, que pue-den ayudarnos a encontrar indicadores de nuestro voto de pobreza. Los 6. Este material básicamente ha sido presentado en la ponencia que tuve en el Congresoindicadores hasta ahora versan siempre sobre equipararnos a una familia de de Ejercicios en Loyola, en septiembre de 1991. Y ya ha sido publicado en el Boletínescasos recursos, de clase media, etc. Todo esto nos deja siempre en malestar de ¡•sinritualidad de la Provincia Mexicana, Guadalajara, México, junio de 1992.98 99
  • 53. 3. Los valores de los pobres son más cristianos que los de la sociedad do- minante 6. Servir a "los pobres de Cristo" es lo que engendra vocación Entre ellos encontramos una solidaridad que enfrenta las emergencias de Ignacio postulaba que en el servicio a "los pobres de Cristo, por su amor cada día y les permite subsistir. "Nadie sabe cómo circula la ayuda discreta que algún tiempo mostrase su stabilidad y firmeza" (Const. 240). Atender a los respeta la dignidad herida del que no consigue para la comida o la medicina. La "pobres de Cristo" es troquel y "matriz" de cristianos; es el gran signo de la capacidad festiva sorprende en vidas enteras asaltadas. El humor rompe en mu- vocación, de su solidez y el modo de fomentarla. ¿Cuánto, como método de chas ocasiones las situaciones extremas" (González Bueita, ibd. pag. 148). "Su oxigenación, de sabáticos, aun de salud mental, nos provoca empeñarnos en propia fragilidad, el vivir sin cuentas ni seguros, los hace desinstalados, genero- "servir a los pobres de Cristo", en vez de la atención psicoanalítica (sin negar sos y libres" (ibd 163). su necesidad y utilidad en casos concretos)? ¿Cuánto tengo la experiencia de que "aquella vida es más feliz, más pura y más apta para la edificación del prójimo que más se aparta de avaricia y se asemeja más a la pobreza evangélica"? (Formula Instituti, 5)). ¿Cuántas cosas 7. Pedir la gracia de toparnos en los pobres con el rostro de Jesús necesito transportar para moverme de un sitio a otro? La gracia de encontrar en los empobrecidos y enfermos el rostro del Señor que mucho "padesce todavía en la humanidad" (EE 195), es quizás lo que po- dría sintetizar y dinamizar de raíz nuestra vida. Esto debe hacernos comprender que encontrarse realizando estas cosas es un "don de Dios". Por tanto, la activi- 4. Los pobres son nuestros maestros, nuestros asesores dad que de ahí se desprende no cae tan fácilmente en voluntarismos, porque Las frases son de Ignacio. Los pobres son nuestros asesores (Epp, 1, 572-5). siempre será más fácil reconocer de dónde proviene ese impulso. ¿Podría decir ¿Cuántas veces he consultado y me he dejado llevar, en problemas, enfoques, que alguna vez se me ha concedido esta gracia, que la he pedido como el don etc., de lo que experimentan y sienten los empobrecidos? "Todo esto nos enseña principal, como lo que más me radicalizaría, es decir, me conduciría a mis raíces en la práctica que lo más importante del seguimiento de Jesús no es la denuncia cristianas de ser sepultado con Cristo en mi bautismo? ¿ Cuántas veces se me ha del que profetiza desde fuera, con una indignación de estadísticas y textos bíbli- concedido "contemplar" así al Señor? ¿Nunca? cos, sino del que anuncia con su propia persona reconciliada y pobre que es posible una manera nueva de vivir" (González Bueita, 1991, pág. 164). 8. Creer que los pobres son los creadores de futuro Porque sólo ellos entienden a cabalidad las cosas y el mensaje evangélico (Mt 11,25). ¿Comento y cotejo con los pobres mi vida, mis cosas, la tarea que Esto implica tener conciencia de que son ellos los verdaderos agentes del realizo? ¿Esto, como persona consagrada y como miembro de instituciones lle- cambio. La capacidad de crear lo nuevo la vemos hoy en las organizaciones vadas por consagrados? comunitarias surgidas entre los pobres. Las Comunidades de Base, en América Latina, por ejemplo, "en comunión con todo el cuerpo eclesial, son una fuente de dinamismo para5. Los pobres son nuestros jueces (Mt 25,31ss) todos. Con su manera de vivir, de alguna manera se han escapado hacia el En palabras de Ignacio, Jesucristo quiso "constituirlos por jueces...de todos futuro liberándose de muchas ataduras impuestas por el presente opresor. los fieles" (Epp, 1, 572-5). ¿Cuánto hemos evaluado obras, instituciones desde Tienen palabra y decisión, analizan críticamente las estructuras. En la cele-su perspectiva, desde sus juicios y no desde la sola "operatividad"? Es un hecho bración de la fe expresan lo nuevo en palabras y símbolos nacidos de suque su juicio sobre la Iglesia y la Compañía, en estos momentos, tiene un signi- realidad y su compromiso". (González Bueita, 1991, pág. 150).ficado más crucial: ahora los abandonan las ideologías y los proyectos. Retirar-nos de sus luchas en el presente es traicionar la suerte de los pobres. ¿Cuánto ¿Se nota esto en la elección de mi clientela? ¿En dónde hago mis inversio-nos hemos tragado la propaganda de que ya hay que pensar en otra cosa? ¿Que nes? ¿Cómo en todas mis actividades son ellos mis destinatarios directa o indi-los pobres y las utopías sociales que les han dado cauces de esperanza han rectamente? Sin descuidar tampoco a otros contribuyentes al cambio radical,pasado de moda? ¿creo que son los empobrecidos los que cambiarán la historia? ¿En qué lo muestro?100 101
  • 54. 9. Querer, con todo, colaborar excelentemente en cambiar las estructruras ¿Hasta dónde las generaciones jóvenes de la Compañía mantienen el espíritu de la historia de testimonio profético contra este mundo inhumano? ¿Hasta dónde son criterio Esto implica cambiar el rostro de los pobres, aliviarles el dolor presente, los decretos 2, 4 y 12 de la CG 32, para dar los votos, llamar a teología, alpero principalmente modificar las estructuras. ¿Cuánto nuestra preocupación es, sacerdocio, y para admitir a profesión?como para Ignacio en su tierra natal, "que no hubiese mendicantes"? (Epp 1,161-165). ¿Hasta qué punto es éste el objetivo de nuestras obras? ¿Cuánto fo- 12. Ser solicitados por los pobres que luchan y ser perseguidos: evaluaciónmentamos este deseo en los demás, en la gente que nos rodea, "procurando que de nuestro actuarotros lo hagan también" (cfr Const 650)?. ¿Estoy haciendo lo que más puedo y Aquí entramos en las confirmaciones históricas. Si los pobres nos escogen yde la mejor manera para aliviar y desenraizar la injusticia del mundo? ¿Toma- se hallan bien con nosotros, es más "seguro"; si los poderosos nos persiguen, esmos en cuenta que esto puede implicar violencia justificada? buen signo. Para saber si estamos en esta línea correcta hay que considerar los siguientes elementos de análisis: ¿Nos hemos tragado sencillamente que el socialismo fue una bella esperanzahistóricamente frustrada? ¿Creemos realmente que el "nuevo orden mundial" Primero: "Es el juicio del mismo pueblo al que queremos ayudar o acompa-anunciado como "evangelio" por un presidente norteamericano —cuyo compor- ñar. Es decir, el hecho de que la gente necesitada, sean lo que sean, acude atamiento respecto al petróleo y sus manejos turbios en la CÍA han sido ya nosotros no para pedir limosnas o donativos de caridad, sino para apoyo a supatentes— es el Evangelio para que los pobres salgan de su pobreza? ¿O abriga- lucha justa por una sociedad más justa; que ve en nosotros sus aliados naturales,mos todavía ideales y sueños, como las comunidades eclesiales de América sus compañeros de lucha, amigos de confianza".Latina, como Ignacio Ellacuría que creía en la nueva civilización del trabajo y Segundo: "Que los enemigos de la justicia, los que se están aprovechandode la austeridad compartida frente a la del bienestar exclusivo de minorías? ¿Se del status quo, de las estructuras ya existentes, nos ven a nosotros como enemi-nos han terminado las ilusiones de nuevos sistemas que mantengan en la histo- gos de sus intereses y nos califican de subversivos, marxistas, sacerdotes falsos,ria vivas las esperanzas de las grandes mayorías empobrecidas? ¿Estamos dis- etc. Se oponen a nosotros no sólo con palabras, sino, a veces, con la persecuciónpuestos a "hacer obras aún mayores" que las de Jesús (Jn 14,12) en servicio de abierta que puede llegar hasta la muerte" (ibd).la esperanza de los necesitados: los empobrecidos y los desahuciados?10. Es la pobreza personal la que hará creíble mi trabajo CONCLUSIÓN ¿Cuánto comparto con los de clase necesitada mi comer, vestir y modo de Después de todo lo dicho ¿cómo concluir? Terminábamos señalando un con-transporte? (Const 81). ¿Cómo reducimos los presupuestos para acercarnos a junto de "reglas" a la manera ignaciana que nos indicaban un camino y unaquella otra regla de que "siempre es mejor y más seguro...cuanto más se examen. Decíamos al modo de Ignacio, puesto que siempre para él debe primarcercenare y disminuyere y cuanto más se acercare..." a Cristo pobre (EE 344)? el principio de realidad, que hay que hacer lo que se debe hacer en las circuns-¿Cuánto sé descansar, por ejemplo, con los pobres? ¿Puede la gente sencilla tancias concretas atendiendo siempre "personas, tiempos, lugares con sus ocu-entrar a nuestra casa, compartir nuestra mesa? ¿Hay "clausura" no ya para las rrencias" (cfr Const 64,630,671,746). Es sintiendo desde los pobres como pode-mujeres sino para los pobres en nuestros sitios de vida! ¿Se sienten ellos a mos ver de manera diferente el mundo y ansiar de verdad los cambios profun-gusto? dos de las estructuras y de los sistemas imperantes. Son los pobres nuestros maestros, decíamos. La Iglesia en Puebla nos recordaba que debemos dejarnos11. Los pobres son prioridad "evangelizar" por ellos. Sobre los criterios prácticos en nuestras obras: ¿Son las necesidades de los Está muy claro, por otra parte, que hay también otra serie de problemaspobres las que tienen prioridad sobre los deseos de los ricos? ¿Es el libertar a graves que acosan a la humanidad. No queremos desdeñar ninguno. Pero apren-los oprimidos lo que tiene prioridad sobre la libertad de los poderosos? Final- der a sentir todos los demás desde la óptica de los relegados, es haber adquiridomente, ¿la participación de los grupos marginados en la sociedad tiene prioridad los ojos de la encarnación solidaria de Dios con su pueblo. Nos parece que lassobre la defensa de un orden social que los excluye? (cfr Campbell-Johnston, reglas que hemos diseñado, pueden fungir como indicadores concretos para laMichael, 1991, pág. 97). verificación de nuestro voto.102 KM
  • 55. Defender la lucha de los pobres teniendo también nosotros un corazón de experimentado ningún dolor. Hay que destruir la justificación de poder caer enpobre será abanderar la vida. El Señor se encarnó y habitó entre nosotros para "el reduccionismo de los pobres", gozando, mientras tanto, de las comodidadesdarnos una vida que alcanzara más (Jn 10,10). Con esta perspectiva guardare- de los privilegiados. Tampoco permitiremos, porque no es lícito ya, racionalizarmos mejor la vida de la misma tierra que está cercada de peligro por los malos con una "compensación celestial" el dolor de los ajusticiados de toda índole:manejos de los que controlan todas las cosas. Estar en la lucha de los pobres nos "Las bienaventuranzas no nos autorizan a canonizar la desgracia ni a resignar-hace ponernos ya al mismo modo de la Trinidad, que no sólo contempla todo lo nos a la miseria humana" (Kolvenbach, 1983).que está "sobre la haz de la tierra" (EE 106), sino que provoca su gran opción: No cabe ya soslayar el enorme problema. La atmósfera de falsa "paz" con"Hagamos redención del género humano" (EE 107). que nos invade la ideología dominante del sistema capitalista (la cultura en que Hacer voto de pobreza significa una apuesta. Dijimos que son los pobres los estamos sumergidos a través de los medios de comunicación masiva), querrácreadores de futuro -—en total fidelidad a la línea del Siervo de Yahvé—. Esto evitar y condenar toda legítima violencia —y no se olvide que la cultura capita-va a implicar que ellos tendrán que ir realizando luchas y demandas, único lista llama "violencia" a todo movimiento legítimamente masivo de oposición acamino para que las personas tomen conciencia, accedan a su identidad los dictados del capital— sin la cual tampoco vendrá el Reino: "El Reino dedignificadora y se vean obligadas a ceder de su mucho poseer. Estas luchas Dios se alcanza a la fuerza y solamente los esforzados entran en él" (Mt 11,12).reivindicativas seguirán presentándose —aunque las prensas del orbe las mini- La Historia también nos ha enseñado que los cambios se van dando, lamentable-micen— y nosotros las tenemos que acompañar, y esto por el compromiso del mente, a golpe de violencias. El problema es humanizar los conflictos, no querervoto. Sus luchas actuales son más endebles que nunca. No reciben ningún bene- negarlos. Esto fue lo que Jesús intentó. El, que fue, más que nada, verdaderoplácito. No tienen ningún apoyo logístico. No hay ya un Segundo Mundo que Siervo de Yahvé, y "hombre en conflicto", pero que a todos, desde su preferen-las aplauda. cia por los pobres, ofreció su amistad y su invitación a la vida verdadera y compartida. Las mismas alternativas para los empobrecidos parecen, ahora, socavadas.Por ejemplo, en nuestra Centroamérica, el proyecto sandinista, momentánea y Podemos y debemos realizar muchos trabajos apostólicos, en distintos nive-quién sabe si por largos años, está paralizado por la agresión que sufrió y por les, en diferentes instancias, con clientelas diversas, pero lo de la Fe y la Justiciasus propios errores. Si la Iglesia y la Compañía los abandona en este momento, es algo que debe ser nuestra pasión dominante que impregne nuestra labor dán-el más bajo de nuestro siglo, estaremos traicionando paladinamente a aquellos a dole su sentido, su fuerza y su congruencia. Nuestro voto de pobreza —lo enun-quienes decimos servir. ciamos así desde el comienzo— es instrumento para obrar la justicia. Nos incumbe, por tanto, a nosotros como Iglesia, como agentes especializa- Es tan grande nuestra responsabilidad para trabajar por los empobrecidosdos suyos.con un voto de pobreza, una gran responsabilidad sobre la Historia. que, según el P. Kolvenbach, ¡esta labor nuestra permite a los marginados delTenemos que ofrecer una vida de total dedicación a las cosas del Reinado de mundo el acceso al Reinado de Dios! Vale también lo contrario. De no hacerlo,Dios. Estar decididos, ahora más que nunca, a pasar "injurias, falsos testimo- si no "echamos nuestra suerte con los pobres", como repetía nuestro mártirnios, afrentas y ser tenidos y estimados por locos" (Const 101). El mundo entero Fernando Hoyos, estaríamos minando el camino a los consentidos del Padre.se burlará de nosotros. Nos llamarán trasnochados. Dentro de poco ya la pala- Terminamos con sus mismas palabras:bra comunista habrá perdido su peso específico como insulto —porque ya noprovoca temor en el Primer Mundo—. El calificativo que nos pondrán rondará, "Solamente en la medida en que nosotros vivamos esta consagración al Rei-entonces, por el de "ilusos" y definitivamente fracasados. Pero una típica actitud no, en una comunión por los pobres y con los pobres, contra la pobrezacristiana es arriesgarse por apostar por los que siempre pierden según el mun- humana, material y espiritual, al pobre se le abre el camino del Reino"do. El voto de pobreza en esta dimensión es fuente de escarnio e incomprensión (Homilía del P.Kolvenbach inmediatamente después de ser electo General enmás que nunca. septiembre de 1983). Todo esto no debe amedrentarnos. El ejemplo de nuestros mártires —laverdadera confirmación histórica de la justeza de nuestra opción— debe alentar-nos. Desde aquí debemos desenmascarar todo género de mentiras y traiciones alpueblo empobrecido, a la humanidad que sufre. Debemos desmantelar la treta dela "abstracción" del que puede prescindir de todos esos problemas porque no ha104 IOS
  • 56. SEGUNDA PARTE
  • 57. LA SEDUCCIÓN POR EL QUE TRASPASARONLa castidad como explicitación de la justicia No soy pobre por dinero ni porque no tengo tierra Soy pobre porque no tengo una mujer que me quiera Fernando CabralINTRODUCCIÓN En la perspectiva de esta presentación de los votos, se ha dado la primacía alvoto de pobreza en cuanto que da pie para comprender el compromiso cristiano.El voto de pobreza nos muestra diáfanamente la necesidad de tener una palabray una acción significativas frente al mundo de la injusticia y la pobreza -—quelejos de disminuir en un mundo tan "civilizado" y tan tecnificado como el nues-tro— aumenta galopantemente, sin excluir de todo ello el creciente deterioroecológico que amenaza con la muerte del mismo planeta. En la introducción general decíamos que el voto de castidad es la consagra-ción total a ese Señor y a su causa —contemplados en los pobres y en todos losque sufren— por cuyo cariño uno se desprende de cualquier tipo de amor depareja (renunciando conscientemente a las expresiones afectivo-genitales típicasde esa relación) y sublimando ese amor en el servicio al Reinado de Dios. Sedecía, además, que esto era un "don" que se daba a algunas personas, que no eraun modo de vida mejor que otros pero que el Señor hizo desde el comienzo lainvitación a seguirlo así, y que constituye en sí mismo un milagro de su parte: eldon de sentirnos especialmente seducidos por el Dios de los pobres. Por tanto, la interpretación que daremos aquí a este voto va a estar en estre-cha relación con el mundo de la pobreza y de la injusticia. De ahí que digamosque la castidad va a constituir una explicitación del voto de pobreza. Por así 109
  • 58. decirlo, el compromiso con la pobreza es el compromiso de todos los cristia- insistentemente —atraído— desde dentro (capta los intereses vitales) a cambiarnos 1 ; el de la castidad es el de los religiosos en general; la obediencia será el algo valioso humanamente por otra cosa que en ese momento se presenta comomodo concreto de vivir los distintos carismas institucionales. de más valor, quedando esta invitación, con todo, en el ámbito del misterio, de El voto de castidad no tendrá más razón de ser que el encontrarse seducido lo que no acaba de comprenderse. La seducción tiene mucho en común con elpor Dios para manifestar el cariño entrañable, con dedicación apasionada, al imaginario sexual; hay, por otra parte, algo de pasividad, de sortilegio y deSeñor, encontrado en el rostro de los empobrecidos, de los enfermos de los misterio. Es una relación enfáticamente personal y profundamente apasionada.piesos, de todos los que sufren la marginación y la injusticia. Esto nos da ya una Ahora bien, este Reinado se comprende en las coordenadas de la justicia yorientación. No podemos negar que esta orientación está también "pre-juiciada" el derecho que Yahvé ha querido instaurar desde el comienzo de su Alianza.desde el mundo de muerte y negación de la vida que nos toca presenciar. En Todo lo que de allí se aparte, por loable que parezca, es deformación y lleva aotros tiempos, y desde otros carismas habrán sido y serán posibles otras inter- desvíos, desvarios y falta de atracción vocacional.pretaciones del celibato, con tal de que éste sea siempre un desafío ante lapredicación del Reino. Siempre ha sido contemplada la castidad como problema. ¡Y es que lo es! Por ejemplo, más del 80% de las salidas de jesuítas tienen que ver con proble- En todas las culturas religiosas de todos los tiempos se ha dado el fenómeno mas afectivo-sexuales. Las crisis vocacionales en muchos países del primerde celibatos ceremoniales, religiosos; ha habido doctrinas filosóficas que lo han mundo tienen rotundamente que ver con la poca garra para un compromiso enalabado. El voto de castidad cristiano difiere de todo ello; no es que se encuen- ese particular y, en especial, un compromiso de por vida. Además de ser eltre una "bondad" de suyo en ser casto. Debemos borrar todo género de encra- celibato tan determinante en la fidelidad a la vocación, se añade el hecho detismo (herejía que postulaba la exigencia general de la continencia, fundamenta- que, lamentablemente, nadie sale de una congregación o a casi nadie se le sacada en un desprecio del cuerpo) en nuestra cultura religiosa porque esto dificulta por fallas en la pobreza.—en vez de ayudar— que lleguemos a comprender lo que se quiere significar. Con todo, el celibato es un don de Dios para la construcción de su Reino, El voto de castidad debe entenderse, en primer lugar, como la experiencia de pero exige tener "oídos para entender"; o lo que es lo mismo, "querer" entenderser seducidos por el Dios de los pobres, y no como la castración "por el Rei- y actuar según ese entender. Ahí radica el problema. La crisis en la castidadno" 2 . El carácter de seducción y no de imposición debe quedar muy claro. Psico- parece una crisis de voluntad, por una parte, y de "valores", por otra. Valoreslógicamente el celibato es una seducción por la cual uno es llevado e invitado en relación al Reino. De ahí que tengamos que analizar, en primer lugar, todo lo que debilita!. Originalmente todo cristiano vivía en tensión escatológica: el Reino venía y había estructural y personalmente esa voluntad de obrar en beneficio del Reino de que esperarlo en plenitud de un momento para otro; por eso interpretaron que debían Dios. En un segundo capítulo, destacaremos lo incomprensible en sí del celiba- vivir "como los ángeles" (Me 12,25), sin casarse, yendo de un lado para otro anun- to. Habrá que hacer —en el tercer capítulo— un análisis del fenómeno de las ciando el Reino (sin llevar nada porque el moverse continuamente no lo permitía: fallas y de las caídas para podernos abocar a la manera preferente de intelección dedicados exclusivamente a anunciar y vivir ese Reino de Dios). de la castidad: desde los marginados del mundo, como la seducción por el Tras-2. Aunque tradicionalmente el texto de Mt 19,12 ha sido como el fundamento del celi- bato cristiano, este no debe apoyarse única y exclusivamente en este texto ya que: a) pasado (capítulo cuarto). En el capítulo quinto, presentamos el celibato estudián- el contexto, como veremos, es matrimonial y Jesús pretende hablar aquí del matrimo- dolo como una praxis —experiencia— cristiana muy peculiar. Esta praxis entra- nio y no del celibato. Jesús acaba de decir que el matrimonio es indisoluble. Por ello, ña, como diremos, una causa última que es la experiencia del Dios siempre dice Jesús, no hay que casarse con facilidad, sino después de haberlo pensado mucho mayor; un móvil fundamental que es la radicalidad del Reino, y una concreción y de estar convencido de que ése es el cónyuge que le conviene a uno . b) En rigor, insoslayable que es hacer justicia al mundo de los empobrecidos y marginados, en ese texto matrimonial, Jesús ni siquiera está hablando de la indisolubilidad, sino como exigencia y reto que brota de la fe. En este mismo capítulo trataremos del de que el varón no puede anular su matrimonio arbitrariamente, de que la situación enfoque jesuítico en lo que toca a este voto, y de cómo comprender el celibato del varón es la misma que la de la mujer. Lo que pretende, en rigor, es igualar a la como proceso de formación. El último capítulo —el sexto— tiene que ver con mujer con el varón (porque —habrá escrito Pablo años antes— en Cristo Jesús no hay "ni varón ni mujer" —cfr. Gal 3,28—). Un varón que no podía divorciarse de la el papel de la amistad en la vivencia del célibe. Amistad entre los mismos mujer si ésta era estéril (y siempre se suponía la esterilidad de la mujer cuando no compañeros, amistad con la mujer y amistad con los empobrecidos y necesita- había embarazo, nunca la del varón), era un castrado o eunuco que no podía tener dos. hijos.I 10 1 I I
  • 59. Valga hacer una aclaración. Este enfoque del celibato está presentado desde pocos más ricos y poderosos, es de terror frente a la posibilidad de caer en esela perspectiva del religioso varón. En este voto, especialmente, habría que andar tercio que ya parece definitivamente —estructuralmente— condenadocon mucho cuidado para hacer las traducciones pertinentes de lo que esto signi- En un ambiente así, en donde se tiende a vivir por inercia, no se destacan losfica en el mundo de la mujer (cfr. Zubiría, 1993). retos de una vida religiosa y de servicio. No es éste un caldo de cultivo de vocaciones para el Reino.I. OBSTÁCULOS PARA COMPRENDER EL CELIBATO: FACTORES DEBILITADORES DE LA VOLUNTAD. Por otro lado, aunque hemos afirmado que es éste un obstáculo más propio del Primer Mundo, no podemos olvidar que hoy, con la universalización de los Muchos de estos factores debilitadores tienen que ver con situaciones más de medios de comunicación masiva, el consumismo es una parte fundamental decorte estructural. Otros, en cambio, dicen más relación con situaciones subjeti- los contenidos culturales ofrecidos a todo el mundo. También en los puntos másvas. Vamos a abordar ambos aspectos. aislados aparentemente del Tercer Mundo está presente como imaginario, como aspiración global, como sentido de la vida.1. EL CONSUMISMO EXACERBADO Vivimos hoy en un mundo asediado por el consumo, por el lujo, por la 2. EL AMBIENTE MACHISTA DEL MUNDO LATINOnecesidad compulsiva de comprar y tener. La espiral del consumo va generandocada vez más un sector de ricos en creciente sofisticación-depravación de gustos El machismo es un fuerte obstáculo para ser persona, es un factor debilitadory apetitos, un sector muy grande de gente que vive en la ilusión de poder tener de la voluntad en cuanto postula —tanto para hombres, como para mujerestodo esos bienes de consumo, y que están siempre como a la orilla de la oportu- (gracias a Dios esto último en significativa mengua)— el énfasis en la demostra-nidad de acceder allí (lo cual estadísticamente es imposible) y la mayoría de la ción sexual, en la continua conquista de la mujer.población que o no sabe de todo eso que se debate en las altas esferas, o si lo Esto genera en el hombre la experiencia de que se es hombre en la medidaconoce le produce una sensación de impotencia e imposibilidad de lograrlo por en que se ejercita libremente —en realidad, el término sería arbitrariamente— lalas vías "legales" y puede entrar entonces por la puerta de la delincuencia, de la sexualidad. También las mujeres —máxime las que abogan por una liberacióndroga y de todas sus relaciones mortales. Se privilegia el "tener" frente al del machismo— se ubican psicológicamente a la búsqueda de relaciones sexua-"ser". Pero se identifica el tener con el placer. Placer fácil, a toda costa, con- les "libres", sin ataduras, sin compromisos de ninguna clase. Si bien la estruc-quistado por el dinero y el poder. No el placer humano y plenificante del que tura de la fidelidad humana sufre profundamente con este tipo de tendencia, laestamos llamados a gozar. liberación de la mujer, con todo, es algo positivo y una de las reivindicaciones más justas contra algunas de las injusticias sociales, culturales y religiosas más Este consumismo presenta todo lo que sea "renuncia" como algo absoluta- ancestrales. Pero los resultados actuales generan un ambiente proclive a ciertomente tonto, fuera de lugar. El supremo bien es el placer y el gozo a toda costa. libertinaje, muchas veces.No hay lugar ni para la entrega ni para la solidaridad ni para la generosidad. Elcelibato es una enorme estupidez y carece de atractivos. Dentro de este contexto machista, el ejercicio del poder y la domina- ción es un atractivo fuerte. En culturas tan oprimidas y reprimidas, se provoca Este consumismo mina la misma vida religiosa. Al quitarle garra y que las personas adopten esa misma represión y opresión con los que consideranradicalidad, se pierde la razón de ser del celibato, se pierde la relación con los "inferiores", y parte del machismo latino considera inferior a la mujer.pobres y con la lucha por la justicia. La castidad pierde peso específico y sederrumba. Todo ello dificulta la comprensión del celibato Además, este consumismo donde más se da es en las sociedades más desa- 3. EL MUNDO DE LA DROGArrolladas, donde existe otro fenómeno socioeconómico digno de tenerse en cuen-ta: el paro y desempleo crecientes. Frente a esta situación se pierden los incenti- El azote de la droga va implicando al mundo entero, se mete en todos losvos para el esfuerzo humano, que siempre se ve como carente de terminales de rincones, no distingue ricos ni pobres, ni culturas ni, en particular, experienciastrabajo. Se vive en una sociedad que se esfuerza poco, porque tiene muchos o raíces religiosas. Es ciertamente uno de los más terribles males de la humani-medios, y porque si se esfuerza está condenada, en un tercio de su población, a dad. En torno a él se han levantado las organizaciones más temibles e irra-la frustración porque no hay lugar para este tercio en las fuentes de trabajo. La cionales de nuestro tiempo. La droga genera vicio y crimen, y esto se propagaimagen que este tercio proyecta en el resto de la sociedad, excluyendo a los112 113
  • 60. de manera, hasta ahora, irreversible. originantes: "donde me hirieron, ahí hiero yo". Por eso, los quiebres familiares y Zonas tradicionalmente "cuna de vocaciones" como pudieron ser, por ejem- sus consecuencias en los hijos, proliferan en proyección geométrica, haciendo plo, en el Primer Mundo, el País Vasco o Cataluña, son, según parece, algunas cada vez más difícil la fidelidad conyugal y, en definitiva, la familia. de las regiones con mayor drogadicción en Europa. Esto va minando a mucha juventud que es valiosa y podría orientarse de otra manera. Esto crea un clima Asimismo, se desata, en los hijos de esas experiencias, una ansiedad afectiva de mentira, delincuencia, orgías y desenfrenos que debilitan la voluntad y que compulsivamente deseosa de llenarse de amor. En la medida en que las vocacio- restan obviamente vocaciones a la radicalidad y al servicio. nes procedan de este tipo de "cuna", habrá más problemas psíquicos que enfren- tar y superar. Idealmente esto también podría generar una contracultura frente a este mal. No han sido raros, dentro de los procesos de la historia, bandazos de radicalidad 5. EXPERIENCIAS SEXUALES TRAUMATIZANTES precisamente frente a grandes deterioros de la humanidad. No se ven,sin embar- go, todavía pasos significativos hacia tales vaivenes. No es raro que nuestras actuales vocaciones —y las de antaño también, si bien de manera encubierta o reprimida— vengan con heridas sexuales. Esto es Todo esto por lo que toca a situaciones más estructurales que actúan como un lastre para la vivencia de la castidad. Casi siempre las iniciaciones sexualesfrenos para la comprensión de la radicalidad del Reino y, por tanto, son obstácu- dejan ciertas huellas que son más o menos traumáticas. Hay algunas máslos para la misma vida religiosa y por supuesto para el celibato. marcantes que otras. La precocidad sexual, que tiende a generar impotencia en En términos estructurales parecería que los modelos eclibatarios de la Iglesia la edad adulta, y los juegos homosexuales, que provocan crisis de identidad. Aserían otro gran obstáculo en países del Primer Mundo, donde no hay cues- esto hay que sumar el juicio moral impuesto —erróneo muchas veces—, quetionamiento de los valores consumistas y recuerdo interpelante de los pobres de suele añadir culpabilidad religiosa o simplemente humana a todo lo anterior.otros mundos, y donde tampoco hay compromiso con los desempleados y con A estas primeras experiencias habría que añadir el éxito o fracaso de loslos mismos drogadictos o minusválidos del propio Primer Mundo. El celibato primeros contactos sexuales en la adolescencia. Todo esto genera intentos dehabría perdido ahí su rol, su seducción. Lo mismo se diga cuando no hay pos- solución por la repetición de actos siempre reivindicativos, creyendo encontrarturas claras frente a la corrupción gubernamental o financiera, pública o privada ahí la resolución de las crisis, lo cual no constituye tierra abonada para la semi-y cuando falta presencia en el mundo de las grandes corrientes de la cultura, lla del Reino.deteniéndose únicamente en los reductos postmodernistas del "fragmento". 6. EL IDEAL DE LA PAREJA COMPROMETIDA4 DÉFICIT AFECTIVO: EL AMBIENTE FAMILIAR Con el caldo de cultivo anterior —no necesariamente encontramos a todas Las vocaciones que se reciben en la actualidad en las congregaciones son las personas con todos los ingredientes—, la vida religiosa se hace difícil; adistintas de las de "antaño". Cada vez es más notoria la crisis matrimonial y veces imposible. Este es el caso en donde "no habría sujeto", es decir no ten-crece el número de divorciados, separados o simplemente emparejados. Todo dríamos un sustentamiento para la vocación en la biografía. Pero muchas vecesesto genera en la gente joven situaciones de creciente inestabilidad afectiva, que el factor debilitador de la voluntad, el obstáculo, no va por la línea negativa,se tornan obstáculos para la vivencia del celibato. sino por la proposición de un ideal, sí, pero "en pareja". El encontrar parejas que se comprometen y que viven bien su "matrimonio" puede dejar las puertas Por una serie de historias fatídicas, en estos "hogares" encontramos un con- abiertas a experimentar por este lado. No se puede negar que también en estejunto de ingredientes muy comunes: alcohol, madres solteras, divorcios, violen- caso pueda existir una ayuda de discernimiento y de claridad, sobre todo a loscias c infidelidades (todo lo cual se recrudece en los niveles graves de pobreza). comienzos de una biografía vocacional. Sin embargo, el problema está en queEstos ingredientes generan en la infancia inseguridad y menosprecio afectivo, los jóvenes pueden idealizar esta situación de pareja comprometida encontrán-por una parte, e identidades sexuales golpeadas, por otra. dole sólo los atributos positivos sin ver las dificultades y problemas que esa Un tal estado de cosas puede generar heridas leves o graves, pero en todo "pareja" —y todas las situaciones de comunicación interhumana— entrañan.caso deja su impronta. Todo ello provoca que en el desarrollo predomine una El problema, entonces, reside en andar siempre a la búsqueda de la posibletendencia a la conquista sexual reivindicativa o a la represión afectiva que se pareja ideal, para que, cuando se encuentre, cambiar de frente y hacer la batallatraduce fatalmente en experiencias casi siempre de la misma naturaleza que las por el Reino desde la vida matrimonial. ¡Las "misiones" en el Tercer Mundo114 115
  • 61. están llenas de parejas de este tipo! Con mayor o menor congruenciaen su vida de explicárnoslo. Es algo que en muchas culturas es absolutamente mal visto, yulterior. considerado hasta pecado. Si en alguna cultura el celibato era algo incomprensi- ble era en la judía. De aílí que conviene esbozar el modo como el celibato pudo haberse comprendido en la predicación de Jesús.7. EL BOMBARDEO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL Tenemos toda una cultura que nos invade desde la publicidad que se proyec- 1. UNA REALIDAD ABERRANTE EN ISRAELta en los "medios". Presenta costumbres tremendamente erotizadas, por una par- A este respecto diremos algo de la misma cultura israelita, para luego con-te, y tiende a desacreditar los retos del mundo de hoy, la solidaridad, sobre todo, centrarnos en el escándalo que fue Jesús.con los empobrecidos y los desahuciados, y, por consiguiente, una vida religiosaque tiene su sentido principal en ser respuesta personal y grupal a tales retos. 1.1. LENTA EVOLUCIÓN HACIA LA INTELECCIÓN DEL "CASTRA-Por otra parte, los "medios", con sus sortilegios comunicativos, tienden a "ten-tar" y a debilitar la voluntad, presentando mundos irreales edonistas. DO" Según un dicho judío: "siete cosas condena el cielo y la primera de ellas es el Existe de nuestra parte, como agravante interno ante las presiones externas, hombre que no tiene mujer". Sencillamente el celibato no se comprende en Israel.un bagaje biográfico traumático que, como hemos escrito, pone su mecanismo El ideal del israelita es el matrimonio fecundo, señal de la benevolencia de Diosde solución en exitosas experiencias afectivo sexuales futuras. Se cree falsamen- (Sal 127,3-5). Y el celibato resulta tan inconcebible para el hebreo que el AT nite que una herida se sana repitiendo compulsivamente el acto contrario. Esto siquiera tiene un término para expresarlo; tan extraña le es la idea. En este sentidodebilita la comprensión de la castidad y hace más endeble una voluntad que está los hebreos se apartan netamente de las otras religiones del mundo antiguo, en lasherida y que busca su salud con falsas salidas. cuales se practicaba legalmente la castración sexual, y donde el hiereus eunouchos Además, la posibilidad de la pareja comprometida, con los mismos ideales (es decir, el castrado sacro), era mirado como persona sagrada, honrado como laque los consagrados, al menos aparentemente, y sin tantos problemas, también virgen, la parthenos. En cambio en Israel, el castrado se encontraba en una situa-aparentemente, deja abiertos otros caminos más "naturales". ción inversa, opuesta a lo sagrado, profana de modo irremediable. Todo lo que nos rodea va en contra del celibato. Nuestra cultura secular es El matrimonio era obligación moral y el celibato se consideraba una trans-un lastre para comprenderlo y vivirlo. Pero tampoco desde el campo "religioso" gresión de la ley de Dios proclamada en el "crezcan y multipliqúense" (Genes evidente el celibato. Por lo menos, no para la mentalidad que hemos heredado 1,28). La doctrina rabínica es fidelísima al mensaje del AT: el célibe reduce lade la Biblia. Jesús fue un escándalo para esa mentalidad. No podemos restarle imagen de Dios. El que no piensa procrear es como quien derrama sangre; elimportancia a la dificultad del celibato de Jesús, asumiéndolo simplemente que no tiene mujer no es verdadero hombre.como algo "lógico" y propio de su mundo religioso. castran por el Reino"—, en la que Jesús, por un lado, asume el valor del "acto deII. LO ABERRANTE E INCOMPRENSIBLE DEL CELIBATO libertad" como renuncia al ejercicio de la sexualidad para consagrarse a un bien superior. Pero, por otro lado, ¡Jesús ./«i/iás asume la castración como un acto físico! Todo lo anterior eran dificultades que pretendían impedir la realización del (Un ejemplo claro de la mala interpretación de esta declaración de Jesús lo tenemoscelibato; eran mecanismos ajenos al mismo celibato como propuesta de vida: en el caso de Orígenes, quien fue condenado por la Iglesia, por haber asumido el actoambiente cultural externo y debilidad interna en la voluntad los condensan.El físico de la castración). Aquí radica el valor sublime del celibato por el Reino, en elproblema más grave, sin embargo, es la aberración humana que constituye, en sí que Jesús invita a una renuncia de la propia sexualidad en el orden del encuentromismo, el celibato: el "castrarse" 3 . Es algo humanamente difícil de justificar y comunicativo, afectivo-genital, con otra persona, en el nivel de la procreación, y en el de la relación exclusiva con una persona, pero sin suprimir su capacidad física, su potencia. En esto radica la novedad del valor de la libertad del celibato "por el Reino" y el sentido pleno de la sexualidad, no como supresión de la misma, sino3. La castración, en el mensaje de Jesús (Mt 19, 12), tiene tres dimensiones: La primera, como consagración, es decir como "entrega sacrificial" total de sí mismo, que es lo en la que no interviene la libertad —"los que nacen castrados"—. Esta dimensión Jesús que la hace fecunda como preparación para la paternidad, esponsalidad y amistad no la toma como punto de partida para el celibato "por el Reino". La segunda, los que espirituales. Todo ello es considerado por Jesús, además, como un don del Padre y no "se castran" como un acto de libertad para consagrarse a su rey o a su reina. Tampoco la como puro fruto del esfuerzo humano (cfr. Juan Pablo II, Catequesis sobre el amor considera Jesús como arranque del celibato "por el Reino". La tercera —"los que se humano, 73-86).i 16 I 17
  • 62. Sin embargo, a pesar de la afirmación masiva de la teología de Israel, tam- y equiparamiento sociológico con la situación de los pobres, como ya se indica-bién dentro de la Biblia se registran algunas circunstancias que dan cabida al ba con el texto aducido de Isaías. Luego aparece el elemento profético y decelibato o a la continencia transitoria o permanente. Para entrar en contacto con denuncia.Dios se exige un período de continencia (Ex. 19,15; 1 Sam 21,5). Los rabinosenseñaban que Moisés, después de la visión de la zarza, no tuvo ya contactos 2. EL ESCÁNDALO QUE PROVOCO JESÚSsexuales con su mujer. En todo caso, existe la convicción de que el sexo es en Dentro de este contexto el escándalo que provocó Jesús es algo muy signifi-su ejercicio un remedo de lo sagrado, y debe cesar cuando se toma contacto con cativo. Como dice González Faus (en cuya obra hemos estado inspirándonos):la realidad misma de lo sagrado. De una manera muy simbólica el sexo esmanifestación de vida —y por lo mismo, de Dios— en un pueblo que no expre- "tan extraño debía resultar que probablemente después le mereció para él ysaba lo abstracto sino a través de lo concreto. para algunos de los suyos, el insulto despectivo de eunuco. Tan extraño Después del destierro se da una mitigación sobre la condena contra el celiba- resulta, que ha existido la hipótesis de que, en la época de su vida pública,to. Ahí se rehabilita al eunuco y se le identifica con los "pobres", todos depen- Jesús debía ser más bien viudo. Según dicha hipótesis, el argumento deldientes de Dios. Dios se vuelve su defensor: silencio autoriza concluir que Jesús no tenía mujer durante el tiempo de su ministerio público. Pero no autoriza a concluir que no la hubiese tenido "Ni tampoco afirme el castrado yo no soy más que un árbol seco. Pues esto nunca: más bien, supuesto lo que era el mundo judío, hay que presuponer ¡o afirma Yahvé: a los castrados que observan mi sábado, que hacen lo que me contrario" (González Faus, 1976, pág. 63). gusta y que no faltan a su compromiso conmigo, les daré dentro de los muros de mi Casa un monumento de piedra y un nombre que vale más que Todo ello nos hace resaltar lo absurdo del celibato en la mentalidad judía. hijos e hijas; una fama que nunca se acabará ni se olvidará" (Is. 56,3-6). Quiere decir que, si nuestro entorno cultural nos dificulta la captación del celi- bato, no es principalmente por una "maldad" de este mundo en este punto. Aun la tradición del AT considera el celibato como algo aberrante. La vida sin mujer El caso de Jeremías es muy significativo en este sentido; él es célibe y es fruto de una muy peculiar manera de ser de Jesús4.permanece célibe porque Dios le ha convertido en terror para quienes le rodean(Jer 20,10), en anuncio del mal y de calamidades. El único valor de la vida de 3.1. EL CELIBATO COMO SEDUCCIÓNjeremías consiste en recordar, con su celibato solitario —-"Yahvé me dijo esto:no te busques esposa, ni tengas hijos e hijas en este lugar"(Jer 16,1; Ez El celibato es, pues, una cosa dura para asimilarse cultural y en especial24,16)— la inminencia del Día del Señor, y en mostrar que es un hombre sedu- religiosamente. Sólo desde la persona de Jesús, se comprende. Sólo es posiblecido por El. Jeremías no se casa porque su carisma personal era precisamente intentar comprenderlo desde la experiencia de la seducción que ejerce el Reinorevelar lo más propio del profeta: la desinstalación total. Con la "aberración" de sobre la persona de Jesús para realizar de una manera célibe su misión que élsu celibato hacía patente las aberraciones del pueblo contra la Alianza. quiere compartir con la humanidad: traer vida que superabunde para aquellos que carecen de ella, es decir, ocuparse tan absorbentemente "de las cosas de su Ya más cerca al tiempo de Jesús, se encuentra una mentalidad diversa a todaesta línea de pensamiento en la secta de los esenios, donde se registra la presen-cia segura de célibes. Los textos de Qumrám no nos aportan los elementos de 4. Cuando Jesús mandó a ios apóstoles de dos en dos, —siguiendo la estricta tradición rabínica más riguorosa— no habría mandado a Pedro con Juan, por ejemplo, sino asu visión espiritual del celibato, pero podemos deducir que lo practicaban por su cada uno con su esposa. Así lo entendió San Pablo y así lo dice claramente en 1 Corcondición sacerdotal en situación de servicio continuo y por su constante dispo- p 9,3-5. En Israel nadie los habría aceptado como maestros, si no hubieran sidonibilidad a la guerra santa, aunque también por su ideal de vida de comunidad casados (un rabino debe ser casado si quiere tener la aceptación de la comunidad envigilante en espera del Mesías. El mismo Juan Bautista tiene toda la facha de un la que trabaja). Es claro que un rabino no es un sacerdote, sino un laico, pero tampo-hombre célibe, solitario y adusto. co los apóstoles eran "sacerdotes", sino laicos israelitas. Cuando San Pablo dice que hay que quedarse como él, no está diciendo que hay que Puede, por tanto, establecerse una evolución bastante clara en el pensamiento ser soltero, sino que él era viudo y él recomienda a los que están viudos que no sebíblico respecto al celibato. En un primer momento se postula como algo vuelvan a casar (si pueden no hacerlo sin vivir obsesionados por el sexo); de todosaberrante, inadmisible; poco a poco interviene el factor cultual como espacio modos, sólo lo recomienda. Nadie hubiera aceptado a Pablo, en Israel o entre loscomprensible de celibatos temporales. Al regreso del Exilio se da una admisión israclilas como macslm (y él lo fue), si no hubiera sido casado.118 I I)
  • 63. Padre", de su gloria, de que las multitudes vivan ("tengo compasión de estas bato fraternizamos con ese dolor del mundo. multitudes"), que no le queda tiempo ni vida que dedicar al amor de una mujer con exclusividad. Ahora bien, como de hecho nos seduce el Señor a nosotros es Es una solidaridad con los que son forzados a vivir solos y sin familia por- desde el dolor del mundo, desde los empobrecidos, necesitados y enfermos. Es que no han podido, tantos pobres psíquicamente, porque han perdido su capaci- seducción "por el que traspasaron" (Jn 19,37), que "mucho padesce en la huma- dad; tantos torturados, exiliados, refugiados, enfermos. nidad", que sigue siendo traspasado. Este celibato supone una impotencia, una sensación de estar en el último La seducción no es un término negativo necesariamente. Es ambiguo. Aquí lugar:lo tomamos en su aspecto positivo. La seducción es algo que apasiona, queatrae, que introduce en el misterio; que personaliza y que es tan abarcante que "porque me parece que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha colocado en elsu mejor manera de expresión es la íntima relación afectivo-sexual. La conse- último lugar, como condenados a muerte, y hemos llegado a ser espectáculocuencia de esta seducción es no poder encontrar sosiego en otros amores. Se ha para el mundo entero... Nosotros somos los locos de Cristo...nosotros so-saboreado el amor apasionado de Dios y hay una sensación de que los otros, por mos los débiles" (ICor 4,9-10).maravillosos que sean, no terminan por llenar. A nivel de futuro, el celibato es una apuesta en fe. Creer que, a pesar de esa Humanamente, con todo, hay una pérdida, pero no como algo a lo que se renuncia, si es que se hace en el contexto del Reino y como expresión delinvita, algo que es un fin en sí mismo, sino como consecuencia. Uno no elige la compromiso con la causa de los empobrecidos, se crece a nivel humano y, porcastración y Dios no llama a esto. Se da la experiencia de estar seducido y esto tanto, a nivel espiritual. El ejemplo de la personalidad de Jesús —célibe— esimplica esa pérdida de valores muy hondos y plenificantes. Pero en la medida en prenda para los célibes de la posibilidad que no soslaya, con todo, la muerte queque no se acepte lo duro de este hecho no puede ni sublimarse psicológicamen- el celibato hace pasar.te, ni tampoco ponerse en relación con el Reino. El celibato, por todo lo anteriormente dicho, es algo duro. Es algo que sólo El celibato trae consigo cortar de raíz la opción biológico-psíquica de la se puede comprender dentro de un proceso, y que, como sucede también en lospareja. Se renuncia a entregar la dedicación de corazón y cuerpo a una sola otros votos (y mucho más), va a suponer mucho de psiquismo, primero yapersona. Es también una muerte. Es una "puñalada de dolor genital". Es ver sanado y luego maduro. De ahí que en ese batallar puedan contemplarse fallas ymorir la fuerza sexual sin haber fructificado. Puede provocar, a veces, crisis caídas. Estas deben considerarse no como excusa pero sí como realidad. Escomo la del mismo Jeremías: 15,10 ss. difícil saber manejar el propio psiquismo en condiciones "normales", y mucho más en estas excepcionales del celibato. Ahora bien, no se puede olvidar que el "¿Por qué mi dolor no tiene fin y no hay remedio para mi herida? ¿Por qué celibato es un milagro de la seducción de Dios en beneficio del Reino. Perder tú, mi manantial, me dejas de repente sin agua?" (v.18). esta perspectiva es entrar en el mundo del desliz y de las fallas sistemáticas. Este milagro se provoca cuando el Señor desencadena en nosotros su "seduc- Es tener la experiencia de ser alguien "raro", cuya vida no se entiende, de ción" para realizar "las buenas obras" a su manera y experimentamos ya esaquien tal vez se burlen, que desperdicia algo tan valioso y tan preciado como es como "incapacidad" para ser llenados por otros amores.la intimidad, la afectividad plena, la experiencia alucinante sexual. Este celibato supone algo degradante. Es un despojarse. La misma palabra III. FENOMENOLOGÍA DE LAS FALLAS EN LA CASTIDADque utiliza Jesús es fea: castrado. Es algo también ofensivo. Al eunuco se le Mucho puede aprenderse de las fallas de la castidad por cuanto nos revelanidentifica con esas personas del harem en el mundo oriental, que no son bien elementos que debemos tomar en cuenta en la guarda del voto. Se van a presen-vistos por nadie. No es un personaje envidiable, un modelo de hombre, sino un tar casos difíciles y caídas. Obviamente no se quiere indicar que fallar sea ladesgraciado, un pobre, en definitiva. meta del que está invitado a seguir el camino de Jesús con el celibato. Este celibato supone un asumir —en su mejor expresión— la injusticia del ¿Por qué razones hablamos de estas fallas? Porque existen, en primer lugar;sexo, tan típica de nuestra sociedad, sólo que siendo solidarios con las víctimas: son parte de la debilidad humana y del barro desde el cual el Señor construyepersonas violadas, madres solteras, homosexualidad perseguida y estigmatizada, sus testigos. En segundo lugar, tocamos las fallas porque nos enseñan y, comoimpotencias provocadas, separaciones obligadas, etc. Por medio de nuestro celi- decíamos, muestran aspectos que quizás, si se presentara sólo el ideal, no resal-120 121
  • 64. tarían y pueden tendernos una emboscada. Treta: Por el propio impulso sexual, unido a la curiosidad, añora la ocasión. Vamos a presentar las caídas, en base a tres aspectos: los sujetos, las expe-riencias y el signo de ellas. En la presentación haremos una descripción del tipo Excursus: Las represiones sexualesy de sus tretas típicas, y aprovecharemos para hacer pequeños excursos que Con mucha frecuencia nos encontramos a personas reprimidas sexualmentecomplementen el tema a tratar. —y a veces "teologalmente"—. Hay visiones negativas del sexo, relaciones pu- Cabe señalar que en estas experiencias se supone cierta normalidad en las nitivas con la imagen de Dios, o simplemente moralistas, que hasta puedenpersonas. Más bien, se hace el análisis no haciendo hincapié en los traumas o en llegar a bloquear la sexualidad. En ese sentido no hay virtud, sino un gran riesgolas estructuras psíquicas que llevan a este u otro acto; sino simplemente en que a que esto explote en el momento menos pensado.acontecen. 1.3. El que está al acecho1. DIVERSOS SUJETOS-TIPO FRENTE A LA TENTACIÓN: • Descripción: puede ser, bien el experimentado o el inexperto; el hecho es que está "al acecho", esperando la oportunidad.1.1. El previamente experimentado • Supuesto: no se ha integrado el nuevo género de vida ni la renuncia real que• Descripción: relaciones afectivo sexuales juveniles normales hoy a su edad. implica. Puede implicar que alguna represión se convierte en obsesión Esto da una especie de tranquilidad y aparente dominio de situaciones. compulsiva. En definitiva, todo esto implica una falta de pasión por el Rei-• Supuesto: un psiquismo sano, ¡que no es poco! no. Escaparse de la seducción del Señor.• Ventaja: más tranquilidad. Puede usar su experiencia pasada hasta con orgu- • Ventaja: ninguna. llo. • Treta: no quemar las naves. Justificar su postura de manera velada. Convivir• Treta típica: "Esas fueron experiencias juveniles", habrá que aprender a amar con los deseos ocultos. Buscar "Babilonias" *. Es decir, no sublimar psicoló- y experimentar con mayor plenitud. gicamente el celibato.Excursus: La precocidad Excursus: La sublimación y la represión Hay que decir una palabra sobre las relaciones precoces, pues son alabadas La sublimación es un mecanismo de sustitución, hecha de una vez por todas.en muchas culturas —sobre todo las más machistas—. Los niños con Sublimar es desplazar una energía instintiva hacia otro objeto de valor, de mane-iniciaciones sexuales precoces, inducidas por adultos o experimentadas con ra permanente. Esto se basa en la flexibilidad del estímulo humano, en contrasteellos, producen, como producto de un fuertísimo condicionamiento, una expe- con la dotación instintiva de los animales. Pero el cambio de finalidad y deriencia de impotencia sexual que después podrá degenerar en una serie de meca- significado que sufre la sexualidad no la anula. La sexualidad tiene que seguirnismos compensatorios. De ahí que en este apartado se hable de relaciones ejerciéndose como medio de comunicación con la mujer y con el hombre. Lanormales respecto de su edad y realizadas con coetáneos. amistad sincera y no ambigua (con atracción sexual) dará profunda satisfacción humana, sin tener que dar rienda suelta a la libido. La relación humana siempre1.2. El inexperto tendrá que satisfacer las tres necesidades básicas: necesidad de afecto, de seguri- dad, y de valoración personal. Con todo, el modelo psicológico que más define• Descripción: cierto candor e ingenuidad, también virtud y generosidad en al celibato es la seducción, en la que el símbolo humano subyacente expresa haberse guardado casto por algún ideal.• Supone: castidad —también gracia de Dios—, pero tal vez algo de represión sexual. 5. Al referirnos a "Babilonias", estamos haciendo alusión al texto de los Ejercicios Espirituales, en la meditación de dos banderas (EE 140 y 144), en donde se habla de• Ventaja: tiene más ejercicio de autodominio. De algún modo no ha saborea- Babilonia y de Jerusalén, como lugares donde se asientan el mal y el buen espíritu. do y puede desear menos. Nos parece algo muy rico en San Ignacio porque permite percatarse de que Dios y el espíritu de este mundo están encarnados, por decirlo así, en realidades tangibles, en redes sociales, en circunstancias concretas.122 123
  • 65. mejor que la mera sublimación lo que acontece en la opción por el celibato 1.6. El que se convierte en solteróncristiano. • Descripción: aparentemente no tiene problemas con la castidad. Puede ser La represión, por el contrario, ahoga el instinto, lo niega, o lo rechaza impo- intachable en todo esto. Tiende, con todo, a ser esclavo de cosas (situación laniéndole lecturas negativas de todos órdenes. Lo que entonces se provoca es una más lamentable) y/o de personas. Es quisquilloso, y de ordinario esto vadinámica sumamente poderosa que tiende a estallar por alguna parte. unido a fallos en la pobreza.1.4. El que sucumbe en la prueba • Supuestos: Muchos traumas y heridas. Cerrazón. Poca exposición a los po- bres, a sus sufrimientos y luchas.• Se tocará más adelante. • Ventajas: ninguna.1.5. Los que se sostienen y crecen en la prueba • Tretas: "Estás bien en este sentido: eres casto". Qué mal se portan los demás.• Descripción: es el que siente crecer su capacidad de amor. El que siente y experimenta, como todos los demás, pero aprende a ser fiel en lo poco o en Excursus: La masturbación lo mucho y el Señor le concede la gracia y el milagro de este celibato para La masturbación suele ser uno de los rincones de la vida de la solteronería. servir. No quiere decir que necesariamente toda masturbación se inscriba en ese ámbi-• Supuesto: conocimiento personal, sinceridad, claridad de conciencia, espíritu to, ya que hay otras explicaciones del fenómeno (el período de adolescencia, por ejemplo, con sus tensiones de la introducción en lo misterioso sexualmente). de oración y apasionamiento por los empobrecidos y su lucha. Pero, ya en la madurez, la masturbación puede expresar diversas causas:• Ventajas: caen de su peso. Es camino y criterio de su capacidad de entrega y de lo que el Señor puede obrar con nuestra anuencia. « Situaciones emocionales de miedo, ansia, hastío, despecho.• Treta: Has aguantado esta vez; pero ¿resistirás siempre? Todas ellas tienen origen distinto y por lo tanto debe variar su corrección. • Situaciones vicariales: típica del que no puede (física o moralmente) realizarExcursus: Proceso de curación y de crecimiento personal el coito. Lo cual significa que no ha terminado de integrar y sublimar su La vida de célibe supone, además de la gracia de Dios, un "subiecto", una situación, en el caso del célibe.personalidad constituida y crecida en un proceso de maduración, una persona • Situación del embarcado en el placer solitario, que en definitiva —si no enque maneja sus traumas y heridas, sabiendo trabajar lo que puede cambiar y su origen— prefiere masturbarse antes que comprometerse. Esa es la situa-aceptar lo que ya no se muda. El célibe tiene que crecer constantemente a nivel ción del solterón. Se equipararía, entonces, a la masturbación patológica,personal, agrandando su "pozo" y fecundándose de él. Sólo desde esa perspecti- cuando sí es mala en sí misma porque denota una clara desviación sexual:va, su entrega a los empobrecidos y su lucha van a ser lo más diáfanas posibles mayor gusto en la autosatisfacción y en el autoerotismo, que en el compartir.y por tanto va a generar los efectos deseados del contacto con esa "moción Es importante para la pastoral de la masturbación clarificar tres preguntashistórica" que es el pueblo sufriente de Dios. básicas: en primer lugar, qué siento al masturbarme. Este es el momento para Este va a poder experimentar lo que es el amor en su máxima expresión evidenciar las seudolecturas "morales" del fenómeno. Las más de las veces hayhumana y que es análogo, es decir, que puede encontrarse vivido en diversas una sobrecarga de culpabilidad debido a malas formaciones religiosas. Por otrasituaciones. El célibe tendrá que renunciar al amor de pareja sublimando en parte, es interesante destacar qué imágenes acompañan la masturbación. Esto esamor a los más necesitados y a los amigos en el Señor, más aún seducido por la importante para aclarar fenómenos de identidad sexual o de dependencias. Porpresencia en ellos del Señor. El amor matrimonial, en cambio, es: último es determinante establecer la frecuencia con que esto sucede para esta- blecer la presencia o no de la compulsividad. Capacidad y gusto de darse al otro haciéndolo crecer en sí, por sí mismo, —yrealizando eso— gozo, satisfacción, placer y plenificación duradera, en lo más Lo típico de la masturbación en el mundo del celibato es que se dé porhondo suyo. Y —así enamorados— tener capacidad, como pareja, de engendrar situaciones vicariales. Es decir, porque no se puede ni se debe tener relacionesfamilia (comunidad), y ser lugar de acogida y compromiso. sexuales. Decir lo típico no es igual a calificar de lícito el hecho, sino simple- mente encontrar lo más explicable dentro de un duro proceso de entrega124 125
  • 66. celibataria. Dentro del contexto del celibato es importante hacer caer en la cuen- • Supuesto: a diferencia del amor, haberse "expuesto" en una ocasión. Sea porta de que las imágenes con las que se acompaña la masturbación denotan un reivindicar heridas o por experimentar la novedad-curiosidad o por afán deterreno donde todavía hace falta una entrega más total. conquistar. Todo ello implica cosificar a la mujer y al sexo, ya que no hay amor. El voto de pobreza, con la consagración a la lucha de los empobreci-2. LAS DIVERSAS EXPERIENCIAS DE CAÍDA dos, no es lo dominante. Una vez tocados los diversos sujetos frente a la tentación contra la castidad, • Babilonia: mentiras a la comunidad. Celestinas. Mal uso del dinero. Licor,pasamos ahora a presentar las diversas experiencias que pueden originarse en la facilidades.ruptura del voto. De ordinario el sujeto que cae es el que está "al acecho". • Redes y cadenas: pasión desatada y desbocada. Pérdida de la voluntad.2.1. El amor idílico • Treta: silencio, justificaciones: "Yo necesito esa experiencia" "¡Qué voy a• Descripción: Se aprende a amar por primera vez, se derraman "lágrimas" de hacer!" emoción, se quisiera ser el "eterno enamorado". Se pasa así mucho tiempo. • Solución: Romper la Babilonia y darse a la trilogía (Corte, claridad de con- ciencia y oración ). Esto puede terminar de dos modos: quedarse en la vida• Supuesto: O un aprendizaje de amor, lo cual implica ya madurez; o bien una herida no sanada, lo cual lo puede convertir en un buscador empedernido de religiosa con un gran desgaste, o parar saliendo de ella, por ejemplo, a causa amores. de un posible hijo.• Babilonia: el apostolado, la Universidad, el "grupo de estudio". Excursus: la asimetría sexual.• Redes y cadenas: el tobogán del amor; una vez comenzado no se detiene. No es raro que en un mundo de mayor liberación de la mujer, se dé la Ceder ante los pasos pequeños. ocasión de poder pasar "un rato agradable" aparentemente sin trascendencia• Treta: silencio. No separarse físicamente. Primero negarlo, en segundo lugar, alguna. En los varones parece más probable que se establezca una relación creer que es posible "ser amigos". sexual más descomprometida, sólo por el gusto de realizarla, mientras que en la mujer creemos que hay un conjunto de elementos que le hacen entrar a la rela-• Solución: lo que llamamos la "trilogía": corte, oración y claridad de concien- ción sexual más comprometidas, entregando más. Este "plus" dice relación a la cia. Trabajar la voluntad, ser fiel en lo poco. misma biología. La sicología femenina está preparada para proteger con amor y ternura, desde el mismo inicio, un posible feto. Ciertamente habrá más capaci-Excursus: amor o necesidad dad, en la mujer, de entrega y de amor en la relación sexual. Una vez trabajadas las heridas y los traumas, la persona, puede comenzar a De ahí que haya una asimetría en lo que se entrega en una aparente relaciónsentirse libre. Se es libre siempre que la voluntad —iluminada por la razón— "casual" sexual.sea la que decida y actúe, dentro de una lucidez honesta sobre los sentimientos yemociones. Cuando la actuación se origina en mecanismos psíquicos determi- 2.3. Relaciones que rompen la opción, pero son humanamente plenasnantes, no se puede decir que se es libre. Estando así —no libre— se confundeatracción, gusto, y necesidad con amor. • Descripción: amor verdadero y además relación sexual. Es prohibida porque se da contra el voto, pero humanamente es plena. Ser libre me da capacidad de amor, pero eso no es lo mismo tampoco quepensar que las personas que me gustan y me atraen sean ya mis "compañeros" • Supuesto: el don del amor ( distinto que la necesidad y la dependencia).potenciales. El compañero o la compañera, en el caso de un matrimonio, son un También una altura humana. Supone un olvido momentáneo de las exigen-don de Dios. cias del Reino. En el que tiene el celibato así pasa en la práctica, por lo que adelante diremos del "tríptico" (Cfr. Cap. 5).2.2. Los "affaires" sexuales • Babilonia (aquí experimentada como Jerusalén): "Todo amor es de Dios, si• Descripción: relaciones sexuales que pueden ser a) puntuales o b) frecuentes nos amamos viene de El". Requiere mucho discernimiento el hecho de veri- (con la misma persona o varias). ficar que lo bueno en sí ya no es bueno para mí.126 127
  • 67. • Redes y cadenas: el amor pleno tiene una capacidad infinita de atracción. Todo este cuestionamiento serio, con todo el cuidado que se debe tener con Pensar entonces en que la única manera de vivir ese don es apropiándolo y la otra persona implicada, va a replantear la validez de "las razones personales" no renunciando a él. La gran red se produce cuando hay problemas de emba- para estar en la vocación. Ahora bien, no hay que olvidar que la única razón razo. Allí se desatan otros compromisos prácticamente ineludibles. por la que estamos en la vida religiosa no es "mi" razón — por buena y loable que esta haya sido— sino la razón de Dios, que se dio, junto con la confirma-• Treta: le tengo que ser fiel. No puedo revisar lo que hago sin contar con ella ción de la vocación, al comienzo de la vida religiosa; nunca hay que olvidar el o con él porque ya me comprometí. La treta es olvidar, por tanto, el compro- amor primero. miso previo con Dios y con los necesitados. La otra treta es replantearlo todo como si ya estuviese fuera. 2.4 Los amantes conflictivos• Solución: es bastante difícil. Es otro milagro de Dios. La eficacia de "la trilogía", aunque dura, depende de la rapidez con que se ponga en práctica, y • Descripción: el caso del "affaire", pero con algo de amor y de fidelidad. con rigidez. Aquí no hay únicamente que cortar sino que romper físicamen- • Supuesto: indecisión, se quiere, pero... También falta de compromiso total de te; que medie el espacio. Obviamente al final de la experiencia —en el caso ambas partes, se juega, en definitiva. Esto denota más claramente un olvido de que se permanezca en la vida consagrada— hay un crecimiento notable de las luchas por el Reinado de Dios. en la madurez humana y cristiana. No creo que es similar en el caso de la • Babilonia: la misma que en el "affaire": Celestinas, lugares, mentiras, licor, contraparte que no posee la misma perspectiva. Sin embargo —salvadas las diferencias— la relación y su ruptura pueden equipararse a un adulterio y al falta a la pobreza. tipo de solución que de él se exige, es decir, mantenerse fiel al compromiso • Treta: no tomar en cuenta el mal provocado en la muchacha o en el joven. con la esposa y los hijos, y en todo caso, hacer el discernimiento asumiendo Haber claudicado en lo que a discernir se refiere. Caer en la trampa del siempre el compromiso anterior. "¡qué voy a hacer!"; no puedo, no valgo, pero quedarse en un 2o binario, no recurrir a la ayuda, no poner medios.Excursus: El compromiso por el Reino y el celibato • Solución: la trilogía (corte, claridad de conciencia y oración asidua), pero Como se va a explicar más adelante, nay una íntima relación entre mi ser también énfasis en separación física. Ahora bien, si no se supera la causacélibe y el trabajo por el Reino. De tal manera que siempre que alguien con (inmadurez, inseguridad, etc,) se tenderá a reincidir.voto lo rompe, desatiende el trabajo por el Reino. Esto se explicará más tarde,con todo. Excursus: La coartada de la "debilidad" Sobre el mismo compromiso. Hay que tener en cuenta que al hacer los votos Uno de los grandes problemas en la vida es la aceptación de la falla, de lase contrae un compromiso, y que todo lo que venga después no nulifica lo que debilidad. Sin embargo pronto esta misma situación se convierte en fuente dese realizó en un principio; que no se pueden alegar compromisos segundos, "ventajas" o "ganancias". Esto es lo que llamamos la "coartada de la debilidad".ulteriores, como razones, mientras prevalece el primero. Por ser débil excuso y palio la inconsistencia. Ahora bien, a pesar de todo lo dicho, es algo totalmente injusto —e inma- Es muy distinto experimentar que en el Señor, en la debilidad, está mi fuer-duro al mismo tiempo— el analizar el fenómeno únicamente desde la problemá- za, que hacer que "superabunde el pecado". A esto Pablo grita: "¡de ningunatica de la vida "religiosa". La pareja, con la que un hermano o hermana han manera!".tenido una relación humana plena, no debe nunca dejarse de lado, y dejar de Esto se presenta como una "treta de segunda época (semana)". Me presentodarle la atención tierna y adecuada en los diversos campos en donde se le ha como pecador pero no para cambiar de actitud, para vivir en actitud de conver-herido. Si no, todo esto suena a un sutil machismo o a una seducción femenina sión permanente, sino para justificar que irremediablemente caigo.con apremio a la libertad ajena, a un tocar a retirada y cerrar filas en detrimentode la persona humana. Lo que sí debe quedar claro es que en casos como éste no 2.5. La solteroneríaes el mismo sujeto implicado quien debe prestarse a ayudar a la personainvolucrada afectivamente; Es quizás uno de los momentos en que el cuerpo • Descripción: actos típicos del solterón; apego a cosas, exigencias de espaciossocial, la congregación, debe jugar un papel activo y eficaz. inviolables, actitudes quisquillosas y mezquinas. Se ha reificado (cosificado)128 129
  • 68. el corazón. Falta de disponibilidad apostólica, aburguesamiento. En todo lo de las fallas, la vida comunitaria sana —como antídoto— es un• Supuesto: cerrazón, miedo, traumas. Es quizás la peor situación. En todo gran recurso. El aislamiento, la incomunicación, son peso que lleva a muerte. caso, el Reino no dice nada, no es un valor afectivo y efectivo. • La austeridad de la pobreza enraizada en la moción histórica, es decir, en el• Babilonia: el cuarto, sus cosas, sus ocupaciones, sus hobbies. pueblo pobre que sufre, es lo que realmente mantiene en el compromiso.• Treta: no percatarse siquiera de que se peca contra este voto. • Todas las caídas suponen cosas previas:• Solución: no es fácil. Por la situación de tibieza. Hay pocos resortes que • Apartarse del poder seductor de Jesús Traspasado (descuidando oración y tocar. Psíquicamente se está embotado y abúlico. compromiso). • Falta de sublimación psicológica.Excursus: La obediencia y la castidad • Descuido en las guardas de la castidad, imprudencia. Mucho tiene que ver la obediencia con la castidad. La obediencia me hacepartícipe de un cuerpo en misión. Lo clave en todo esto es la palabra "cuerpo". • Ceder en lo poco.Es mi cuerpo el que debe inscribirse en el cuerpo social. Por eso, cuando por lo • Poca claridad de conciencia.que sea, mi cuerpo está enfermo (y la solteronería, por ejemplo, es unagravísima enfermedad) es el cuerpo social, por medio del superior, el que me • Descolgarse de la vida comunitaria.debe sacar de esa dolencia física y espiritual. • Descuido del trabajo apostólico concreto, de la misión, o desinterés por la lucha de los necesitados. Los superiores deben ejercer el cargo y el don de la "animación" con muchamás frecuencia sobre todo como preservante de la castidad — en muchas oca-siones— y como salvador de situaciones difíciles. En el ejercicio de lo que 3. SIGNO DE LAS EXPERIENCIASvamos denominando trilogía (corte, claridad de conciencia y oración), los dos La mayoría de las veces el signo de todas estas experiencias es lo hetero-primeros aspectos están en estrechísima relación con la función de la obedien- sexual. Sin embargo, en no pocas ocasiones, el signo patente o velado de lascia. relaciones y tendencias es de tipo homosexual o lesbiano. Este es un fenómeno que tiende a aumentar, por lo menos en la actual libertad para compartirlo.2.6. Algunas consecuencias Vamos a intentar enfocar esta orientación sexual, que en la actualidad no se• Es de notar, que en todos estos casos influye mucho la edad: cataloga como una "desviación", según las más recientes investigaciones psico- analíticas.• En la juventud hay mayor fogosidad, pero por otra parte mayor capacidad de heroísmo y no es el tiempo ideal para grandes compromisos afectivos. 3.1. La complejidad de la estructura psicológica• En la madurez hay deseos fuertes de paternidad, de compañía, pero hay más Habría que explicitar, antes que nada, algo sobre los componentes femenino control y dominio, generalmente hablando. y masculino como integrantes de la sexualidad masculina y femenina respectiva-• En el otoño de la vida hay el temor de que pronto todo se acabe, pero mente. Todos los hombres tenemos ciertos componentes de femineidad biológi- también más "sabiduría", se es más "sabio" frente a lo más aparente. El ca y psíquica que establecen un balance en nuestra estructura total. Lo mismo declive en la potencia sexual también se deja sentir. sucede con la mujer. Estos "ingredientes" producen, aunque sea en pequeña escala;• También influye el sexo: una serie de comportamientos que pueden ser más o menos fustigados por el entor- no cultural, con lo cual se acentúan o se reprimen los mismos. Hay ciertas caracte-• Por ejemplo en las mujeres en la menopausia. Es un límite que tiende a rísticas más típicamente femeninas, como son la intuición, la acogida, la sensibili- provocar ansiedad. Se terminan las posibilidades de ser madre. dad que, a veces, por los connotados machistas de nuestras culturas, quedan un• En el varón, que tiene una menopausia velada, se comienza a querer vivir tanto relegadas en la formación de los varones. Asimismo hay una serie de com- una segunda oportunidad. Comportamiento adolescente e inmaduro, modas, portamientos de destreza, gerencia, análisis, agresividad, a los que las mujeres no gustos, etc. tienen fácil acceso a no ser que se les achaque masculinidad.130 ni
  • 69. Es decir, que la ideología machista reprime ciertos efectos de nuestropsiquismo complejo y compuesto (femenino/masculino) y, en ese caso, se pro- que todo mundo dice que de ordinario el estar borracho no priva totalmente deducen miedos, ansiedades o curiosidades que pueden convertirse en uno de los la lucidez.caminos a experimentar por la vía homosexual o lesbiana. Si hay un porcentajede femineidad en el hombre —y el correlato en la mujer— este porcentaje debe 3.2. El origen del dinamismo homosexualnotarse de alguna manera. En la medida en que se reprima su expresión por Mucho se ha escrito sobre el particular. Hay un conjunto de teorías quecanales eficaces, se contribuye a aumentar el peso de su influjo, pudiéndose pretenden explicar esta tendencia en la humanidad, pero todas —hasta ahora—desembocar en una situación conflictiva. carecen de explicaciones últimas satisfactorias. Algunos hacen énfasis en cues- tiones fisicoquímicas, hormonales. Otros únicamente en la manera de resolución Tal represión no sólo produce ciertos rasgos que "culturalmente" se adscri- del complejo de Edipo; otros, en cambio, harán mayor hincapié en el modo deben a uno u otro sexo, sino que provoca el incentivo de atracción —más o socialización del niño a la vida.menos fuerte, más o menos velada— por el mismo sexo. Esto es lo que tienemás peso. A la complejidad natural de los factores bisexuales en la persona, de ordina- rio se añaden experiencias "homosexuales", en la infancia, en la adolescencia, A este cuadro de complejidad complementaria de la identidad sexual debe que pueden potenciar el ingrediente de atracción por el mismo sexo. Pero pue-añadirse el problema de las iniciaciones traumáticas en la sexualidad. En este den presentarse, también, experiencias homosexuales traumáticas que generancaso, las experiencias traumáticas o marcantes en la línea homosexual. Estas —como en el caso heterosexual— comportamientos compulsivos u obsesivos.huellas traumáticas llevan consigo un tortísimo condicionamiento capaz de pro- Aquí es donde el hecho homosexual tiene características patológicas, como lovocar el acto sexual, genital o no, de manera no "sana", o una represión que será pueden causar también experiencias heterosexuales traumantes.la fuente de ansiedades, reacciones desproporcionadas, frustraciones y depresio-nes continuas. Desde que científicamente ya no se concibe la homosexualidad como fenó- meno "anormal" —ya que hay también homosexuales que viven su vida en Por tanto, el componente masculino y femenino son ingredientes de la perso- plenitud— la explicación del "trauma" sexual sólo puede servir para enfocar elnalidad, con preponderancia de uno sobre el otro. De alguna manera el ingre- caso de una homosexualidad patológica. Pero sucedería lo mismo en el caso dediente femenino —en el caso del varón— se muestra en primer lugar, en rasgos sexualidades golpeadas —de personas heterosexuales—: lo patológico reside enfemeninos (interés por la forma, más sensibilidad, más capacidad intuitiva, apti- el trauma provocado y no necesariamente en la tendencia como tal.tud mayor para la contemplación y para la acogida). Contrapuestos a la facilidadmasculina para el método, al énfasis en la voluntad, a la mayor capacidad ra- El otro dato que es importante notar, es que cada vez es más creciente elcional y a la mayor aptitud para la acción y la empresa. En segundo lugar el número de autores que niegan que la tendencia homosexual sea algo reversible.ingrediente se manifiesta en cierta atracción por el mismo sexo. Si ambas Este carácter permanente, en la mayoría de los casos, hace que se trate la ten-manifestaciones se reprimen, entonces a la larga el ingrediente saltará incontro- dencia con nuevas perspectivas.lable. Si, por el contrario, se las fomenta, entonces se desquiciará el balance De allí también la importancia de que el sujeto que experimenta prepon-original. derantemente esta tendencia tenga que hacer un acto de decisión por asumir una Todo el arte de una sana integración personal consistirá en saber ubicar e identidad que —culturalmente, y a veces religiosamente— está estigmatizada.integrar el componente masculino o femenino, según sea el caso, para sacar Esta "decisión personal" hará que varíen las maneras de acompañar psicológicapartido de ello. La represión, en los varones, de lo femenino produce falsas y espiritualmente a una persona. Muchas veces —cuando la tendencia no es tansalidas, en el lenguaje, por ejemplo. Es significativo que, en Centroamérica, por totalmente abarcante— el sujeto podrá luchar por reafirmar una identidad deejemplo, el máximo calificativo para evaluar cualquier cosa —hablando entre acuerdo a su biología. Dependerá de muchos factores el que su lucha no sevarones— sea el miembro masculino . Allí no hay temor de tener una admira- frustre. El papel de los orientadores es clave en todo ello. De todas maneras hayción directa al mismo pene. que jugar un rol de mucho soporte y apoyo. Las represiones suelen también salir bajo el efecto del alcohol, en donde 3.3. La pastoral homosexualrelaciones como abrazos, besos y confesiones de amor, quedan totalmente acep-ladas, al parecer por el influjo de la bebida. El estar bebidos excusa todo. Aun- Teniendo todo esto en cuenta, es necesario establecer una pastoral específica para el dinamismo homosexual. Lo primero que cabe señalar es cuan oprimido132 I Vi
  • 70. está este sector numeroso de la humanidad, ya que ha sido proscrito por casi que viven su misión de manera elegante y meritoria. El porcentaje es más altotodas las culturas, los estados y sus leyes (sobre todo los de corte fascista) y de lo que uno se imagina. La historia, por su parte, ha demostrado que grandeslastimosamente por las religiones. El cristianismo no está exento de culpa en figuras de la humanidad han sublimado mucho de sus tendencias homosexualeseste sentido. en una actividad que ha brindado algunas de las mejores energías y creatividad a Hay que saber ayudar a integrar este dinamismo. Primeramente hay que la historia. El caso de una tendencia homosexual no patológica no sería, enestablecer si en realidad se da este dinamismo homosexual o se trata simplemen- principio, problema para la vocación. Las características de esta tendencia ho-te de la complejidad de la sexualidad. La famosa escala de Kinsey donde se mosexual no patológica para una vocación las presentaremos en seguida, y éstasestablece un continuo del factor homosexual (0-6) hace ver que cuando los podrían reflejar de alguna manera el comportamiento saludable de un homo-hechos se acercan cada vez más al dígito 6 (presencia de tendencia y actividad sexual.solamente homosexual), la posibilidad de regreso o de "conversión" es imposi- La dificultad reside cuando la tendencia homosexual se vive de forma con-ble. En esos casos de irreversibilidad todo tratamiento o pastoral que invite o flictiva. Lo que se exige en i voto es el celibato; es decir la renuncia a entregar-exija este "regreso" estará necesariamente colocando en un atolladero a la perso- se de manera preponderante, como actitud, a la pareja y la familia, y, por su-na y agravando su situación. puesto, la renuncia a cualquier ejercicicio descontrolado de la genitalidad. Esto En el caso de que se dé un dinamismo que pudiéramos denominar pseudo- se le exigirá tanto al heterosexual como al homosexual. Lo que hay que determi-homosexual, en lo que hay que trabajar es en liberar los traumas y las heridas nar en cada caso concreto es si hay posibilidades de que una persona viva así,que provocan compulsividad y obsesión: hay que ayudar a aclarar los problemas sin frustraciones,en la vida religiosa.ventilándolos. Si el sujeto puede sublimar sus afectos e instintos en un servicio y en una La homosexualidad se vuelve problema cuando tales impulsos se convierten entrega a los empobrecidos y a la misión de hacer posible el Reinado de Dios,en una constante fuente de ansiedad, depresión, erosión de autoestima, conflicto sería un sujeto apto para la vida religiosa, precisamente porque además de lainterno profundo y angustia. adecuada práctica de la sublimación se le ha regalado el don de la seducción cristiana que Jesucristo ejerce en él por el Reino. Hay un conjunto de "recomendaciones" para tratar la tendencia homosexual,sobre todo cuando sí hay una bisexualidad, tendencia! o actualizada, en la prác- Los argumentos de "fracaso" respecto al candidato homosexual no puedentica. Se puede reforzar la identidad biológica, cuando: esgrimirse ingenuamente, ya que en ese sentido los heterosexuales— con el cúmulo de salidas— no darían ninguna garantía.• hay "motivación" para reforzarla;• se tienen menos de 35 años; Pero tampoco podemos ser simplistas y no querer ver las mayores dificulta-• ha aparecido tardíamente la tendencia; des que entraña una vocación homosexual. Para Fernández Martos, está claro• hubo interés heterosexual en el pasado; que el homosexual:• y hay muestras de un patrón de comportamiento masculino. "tiene una carga existencial más pesada que llevar. Su cuerpo y espíritu es Existe también un conjunto de "preventivos" que podría evitar el desplazamien- punto de encuentro no siempre armonioso, de deseos y conflictos, cuya reali-to de la identidad biológica hacia la orientación homosexual. Hay que evitar: zación simultánea no es fácil, tanto por la dificultad de aclaración personal• sentimientos de rechazo o fracaso en lo masculino; como por el escaso apoyo que, hasta ahora, le ha ofrecido una sociedad• competencia en los signos masculinos, de manera que provoquen ansiedad; predominantemente heterosexual" (Fernández Martos, 1981, pág. 17).• frecuentamicnto de pornografía homosexual, o de lugares donde ésta se ejer- ce; Si quisiéramos hacer de "abogado del diablo", presentaríamos una serie de• relación con mujeres dominantes; y dificultades específicas para una vocación con tendencia presuntamente homo-• cansancios fuertes. sexual, aunque no patológica: • En principio, si la edad del candidato hace suponer que su sexualidad no está3.4. La homosexualidad y la vocación religiosa aún maduramente asumida, es mucho más difícil su maduración en un am- Es un hecho manifiesto que hay religiosos y religiosas con esta tendencia, biente de encuentro continuo con personas de su mismo sexo.134 I3S
  • 71. • Tendrá una carga existencial mayor. Es y será una persona estigmatizada a Tiene que ser muy diáfano en la conciencia. Hablarlo muy claramente con nivel social, cultural y religioso. superiores y acompañantes espirituales.• De ordinario el dinamismo homosexual conlleva otros problemas psíquicos • Finalmente —pero principalmente— debe mostrar un gran apasionamiento —imagen negativa del padre, experiencias de madre dominante, por ejem- por la persona de Jesús y por la misión, es decir, las muestras del don de la plo— que van a resultar en un temperamento difícil de compaginar con la seducción cristiana por el Reino. obediencia. Hay que tener en cuenta que la homosexualidad femenina tiende a ser un 4. LAS REGLAS DE ORO DEL CELIBATO, A MANERA DE CONCLU- fenómeno más seductor, y que puede establecer más dependencias. Por otra SIÓN parte, entre mujeres, hay un clima de mayor permisividad en las expresiones Al haber presentado las fallas o caídas se pretendía tomar lección de todas afectivas que puede encubrirla más. ellas para sacar provecho. Nos parecía que era bastante provecho poder• Por otra parte, no es difícil que este dinamismo haga a una persona proclive expresarlas, romper el tabú, pero también asimismo impedir la aparente ingenui- a la experiencia de celos en niveles difíciles de manejar y obstaculizadores dad en este respecto. de una sana relación comunitaria.• Estaría, además, la tentación de una caída "sin trascendencia" (no hay hijos, no Es obvio que en lo referente a la castidad el mejor criterio es prevenir se tiene que vivir con alguien de fuera, etc.) que presenta la vida religiosa. "Babilonias": fiestas, alcohol, salidas a solas, etc. Hay que aprender a ser fiel en lo poco. Aprender a renunciar cuando todavía no se tiene todo el interés concen-• La poca posibilidad de compartir los deseos y ansias, o simplemente de trado; aprender a apartarse cuando sólo quedaría una "ligera tristeza" por inte- comentar abiertamente su sexualidad, ya que se tiene que vivir necesaria- rrumpir una relación. No tener, pues, que llegar al "punto de alarma". mente a escondidas, en un clima de vergüenza impuesta.• Finalmente, la limitación sociológica del entorno social externo y de las De allí que sea importante, por una parte, trabajar todo lo del mundo de las comunidades que con mucha dificultad admiten casos como éste. Esto es heridas y las compensaciones psíquicas, como también insistir en la necesidad más grave aún en un contexto latino donde se tiende a negar y esconder esta de "sublimar" la afectividad y el sexo en beneficio del Reinado de Dios, realidad. concretizado en el rostro de los empobrecidos. Es decir, dejarse seducir por aquel "a quien traspasaron"(Jn 20,37). Todo esto genera una circunstancia global difícil de sobrellevar. No quieredecir, con todo, que es imposible una vocación con tendencia homosexual no Todo esto, nos lleva, como consecuencia, a tomar en serio las reglas quepatológica. Los hechos y los ejemplos demuestran fehacientemente lo contrario. pone San Ignacio sobre la "guarda de los sentidos" (Const. 250), ya que estos Lo que sí debe quedar claro son las peculiares dificultades que entraña. Por son "puertas" hacia una interioridad siempre sumamente vulnerable. De allí que tanto, el sujeto debe ser humanamente muy valioso y mostrar su valía de manera tengamos que tener especial cuidado en el "lenguaje corporal"; se puede comu- evidente. De ahí que al que tiene este dinamismo se le deben pedir requisitos del nicar más a través de él (formas de mirar, gestos, posturas) que con la misma tipo de los siguientes: palabra, aun cuando hayan de evitarse también las ambigüedades verbales.• En primer lugar, renunciar a la "militancia", a los actos homosexuales y a la Una norma muy practicada por Ignacio, para momentos especialmente difíci- generación de ideologías o subculturas que pueden alimentar o excusar actos les, era la famosa "regla del compañero". Sí por acaso tengo que estar cerca de contra el celibato. la persona amada, lo que tengo que hacer —si quiero evitar más complicacio-• Dado el ambiente machista de nuestras sociedades y culturas, y teniendo en nes— es hacerme acompañar de un hermano que me convalide en mi decisión. cuenta la prioridad del servicio apostólico, no se puede admitir —es norma Más en concreto y de manera taxativa, diríamos: oficial en la Compañía— declaraciones públicas al respecto. Debe quedar muy claro que el sujeto tiene más fuerza de voluntad aún que la 1. No puedo ser ingenuamente "amigo" de la que me gusta o me atrae. Tampo- necesaria para una orientación heterosexual, y que esa se comprueba en la co debo serlo de aquella a quien le gusto o atraigo. Lo primero se hace vida ordinaria, en lo que respecta a caídas y vivencia del celibato. obvio, aunque difícil. Lo segundo es por guardar justicia respecto a las ex- pectativas de la pareja y para no tener una "ocasión al alcance de la mano", Debe mostrar gran capacidad de trato con mujeres y niños. de la que me podría aprovechar en un momento dado, sobre todo, en las Debe poder ser capaz de tener amigos, amigas y confidentes. Que en la vida horas difíciles. comunitaria no sea factor de desunión sino de presencia positiva.136 137
  • 72. 2. No puedo ser ingenuamente "amigo" de la que ha sido mi "amante", si es que Ahora bien, un "cuerpo" en que se haya aceptado esta debilidad como algo no ha mediado mucho tiempo entre la relación anterior y el presente. Es no inquietante está herido en su misión apostólica. Porque es precisamente el volver a comenzar de nuevo. cuerpo el que puede ayudar, si existe diafanidad, y no permisividad en lo que atenta contra el buen ser suyo. Un cuerpo en el que hay transparencia en este3. La "trilogía" fundamental en cosas de castidad la forman el corte, la oración y sentido ayuda al bienestar de sus miembros. Se trata de algo analógico con lo la claridad de conciencia o transparencia. El orden —en relación a lo deter- que ocurre en el momento de la enfermedad y de la misma muerte (Cfr. Const. minante— es precisamente ése. Aunque cronológicamente pueden invertirse los pasos. Lo que se quiere decir es que sin corte (y a veces es necesario el 595), donde el cuerpo social suple al cuerpo enfermo del compañero. espacio físico de la separación), no puede ganarse la libertad de optar por lo que Dios nos pide 6. Si se quiere ser congruente se tiene que "escapar". De IV. LA TEOLOGIZACION DEL CELIBATO: LA SEDUCCIÓN POR EL otra manera es imposible mantener fidelidad, dada la atracción que llega a SEÑOR TRASPASADO existir. Todo ello, sin embargo, es ya fruto de la gracia y de la fuerza de Desde el comienzo del trabajo hemos hecho alusión a la realidad de que se Dios. Por eso, la importancia crucial de la oración precisamente en esos comprende mejor la castidad celibataria como una expresión o una sim- momentos.j La oración es el momento de la verdad!. La gran tentación en bolización —necesaria para algunas personas— del compromiso con el mundo esas circunstancias es dejar la oración y el examen. Sin lugar a duda, la oración será una piedra en el zapato que no nos dejará proceder a nuestras de los empobrecidos y marginados. En este sentido decimos que es más difícil anchas; de allí su fuerza. Finalmente, la claridad de conciencia es lo que en comprender el voto de castidad si no se lo hace desde el contexto del voto de definitiva ayuda a no confundirse más, a tomar las decisiones, y a la capaci- pobreza; más al fondo del problema, sólo se comprenderá el celibato desde la dad de usar medios eficaces para implementarlas. "seducción" por el Señor Traspasado. Este enfoque que presentaremos desplaza de raíz una serie de concepciones La claridad de conciencia, además de los beneficios que ésta tiene, testimo- que han estado en boga por mucho tiempo en la Iglesia, que no ha borradonia que la vocación se da en un cuerpo apostólico y que es precisamente el totalmente de sí un cierto tinte de encratismo en la intelección del celibato 8 .cuerpo quien da fuerza y defiende en los momentos en donde personalmente yano se podría. La claridad de conciencia debe mostrarse también en no provocarideologías que faciliten o excusen caídas o "terceras vías" 7 . mentar esta "tercera vía" como una "traición", como un doble juego imposible de vivir con honestidad. 8. El encratismo (continencia absoluta), declara que la Iglesia cristiana tiene que consti-6. Entrar en el mundo de la libertad, con todo lo de procesual que esto implica, por una tuirse por hombres y mujeres que sean continentes en un sentido estricto: tienen que parte, y por otra, poder discernir los pasos por donde Dios nos lleva, no es cosa fácil; contener la urgencia de tener contacto sexual entre ellos. A esta continencia básica, no se pueden ofrecer recetas. Estas "reglas de oro" quieren ser principios orientadores los encratistas (comienzos del siglo segundo) añadían restricciones dietéticas, absten- de una actuación, que no nos eximen del tener que discernir con cada persona y en ción de carne y de vino. Estas abstinencias estaban íntimamente vinculadas a la cada proceso lo que toca hacer en un momento dado. De ahí la importancia del renuncia sexual: ya que comer carne ligaba a los seres humanos a la naturaleza acompañamiento espiritual serio que fomente la libertad y la responsabilidad de ser salvaje, carnívora de los animales. Más aún, el vino se conocía como fuente de hijos de Dios. Por eso estas reglas u otras similares deben confrontarse siempre con energía sexual. Lo que importaba, con todo esto, era que el dominio de los demonios el sabio principio ignaciano de tener en cuenta constantemente a las personas, tiem- sobre la persona fuese reemplazado, en el bautismo, por el alimento exclusivo e pos, lugares y circunstancias (cfr. Const, 64, 630, 671, 746). íntimo del Espíritu Santo, quien no admitiría de allí en adelante, ningún contacto7. La "tercera vía" propugna la factibilidad de una vida religiosa con una pareja, como sexual ulterior. (Cfr. Brown, Peter, 1988, pág 92-93). complemento necesario y como factor de salud psíquica que, en definitiva, pudiera Toda esta manera de pensar se acentuó mucho en los primeros siglos del cristianis- hacer más efectiva la misión. Aunque en principio el dinamismo sexual debería ten- mo, enmarcada principalmente en el docetismo y maniqueísmo. Aunque nadie cita der a explicitar, simbolizar, y hacer caminar hacia la experiencia espiritual más explícitamente el docetismo y el maniqueísmo como razones para el voto de castidad, honda, esto no es así para los que han recibido la invitación a esta renuncia a causa de hecho las dos herejías infectan gran parte de las ideas que han llevado a mucha del Reino de Dios. El problema no es ver qué cosa en principio contribuye más a la gente de Iglesia a hablar con desprecio de lo sexual y, consecuentemente, a tener saludad psíquica, sino verificar si en la experiencia del llamado a realizar la contribu- razones negativas para emitir o guardar votos de castidad. El docetismo lleva a creer ción al Reino de Dios se ve una total concomitancia entre la manera de ser, el Reino que Dios no tomó carne sino en apariencia. La razón profunda de esta herejía es el y el celibato, según ahondaremos más adelante. En los que tienen este carisma —y desprecio por lo corporal o físico. Sólo lo espiritual es bueno, lo material es malo y eso es lo que debe discernirse con atención— a la corta o a la larga se va a experi- lo sexual, que multiplica lo corporal o físico, es malo, sospechoso o negativo. TodoI ÍK 1 M)
  • 73. 1. PLANTEAMIENTOS TEOLÓGICOS TRADICIONALES 2. EL FUNDAMENTO EVANGÉLICO DEL CELIBATO Ha sido muy propio de la "teología de la vida religiosa" menospreciar el Lo primero que cabe señalarse es que no es tan clara y evidente lamatrimonio frente a la virginidad. Se habló, por mucho tiempo, de la excelencia fundamentación evangélica del celibato. El apoyo exegético es bastante austero,del celibato frente a otros modos de servir a Dios, con lo cual se establecían lacónico aunque fuerte. Con todo, de los comentarios sobre la exégesis de lospersonas de primera y segunda categoría frente a Dios ¡por su comportamiento textos evangélicos que se relacionan con el celibato, nos parece que es Gonzálezsexual! Es claro que Dios tiene privilegiados: los pobres y los pecadores. Nunca Faus quien coloca el problema de una manera más acertada y sugerente. Tomahabló así de los célibes. el logion de Mateo 19,12 —"hay algunos que se han hecho eunucos a sí mismos por el reino de los cielos"— y lo estudia detenidamente. Con este supuesto, la línea de la teología tradicional giraba sobre los siguien-tes quicios: Ese texto, que anteriormente parecía tan directamente orientado al "celibato", no es lo evidente que parece. Según Quesnel, ese texto no se refiere a quienes1. La castidad mantiene el corazón indiviso, que es fuente de fecundidad espiri- renuncian al matrimonio, sino a la situación de quienes, habiendo fracasado en su tual. El celibato genera disponibilidad apostólica y muestra la elevación de las cosas celestes sobre lo terreno. matrimonio, no pueden casarse de nuevo, sin cometer adulterio; y esto es una exigencia del reino. Es decir, mucho de la discusión sobre esta frase se ubica en el2. Otra línea un tanto paralela a la anterior era la de ser "testimonio" de la contexto del "divorcio". Y suena un poco sacada de quicio la comparación entre el realidad futura. eunuco y el divorcio. De allí que parezca más bien una "colocación" de Mateo de Todo ello está suponiendo que "es mejor", que "ayuda más" el celibato para un material previo, adaptándolo para los fines de su comunidad.el anuncio del Reino, y no, más bien, que "hay algunos que lo entienden así", El autor hace un doble trabajo: ubicar el logion y hacer la exégesis delque lo reciben como vocación especial. mismo. González Faus, en primer lugar, lo sitúa. Para ello cuestiona la paterni- Por tanto, no se pueden poner como punto de partida para explicar el celiba- dad mateana del texto, y concluye que su origen es palestino. Afirma, en segui-to las "ventajas", como si estas fueran la causa del querer ser célibes y no el da, que la exégesis no puede definir si son "palabras de Jesús", y que sólo cabe"milagro del celibato" para trabajar exclusivamente por el Reino. argüir que el logion no tiene un Sitz im Leben apto en la primera comunidad palestiniana, donde el celibato sería casi o totalmente inexistente. En cambio, sí Más aún, estas teologías se arrogan la "exclusiva" del celibato. Hay que puede tenerlo en la vida de Jesús.partir del hecho de que en otras religiones, culturas, sociedades y tiempos siem-pre ha habido individuos que viven celibatos (sean estos temporales o perpe- Retoma, por otra parte, a Blintzer, que pone de relieve la posibilidad de quetuos). Más aún, como lo resalta González Faus (1976), esto es posible aun en el ese vocablo —castrado— fuera un insulto dirigido al mismo Jesús (y a algunocampo de los así llamados "ateos", y ahí lo encontremos practicado. De ahí que de sus discípulos) por su forma de vida célibe. El logion sería, pues, la respuestaese autor cite a Proudhon con su frase: dada por Jesús en defensa de su celibato y de alguno de los suyos. Esto explica- ría incluso lo malsonante del lenguaje: "es difícil pensar que Jesús espontánea- "Hoy en día es demasiado querer la justicia y amar a una mujer". mente llamara eunucos a sí mismo o alguno de los suyos. Pero es muy comprensible que usara esta designación si recogía el léxico utilizado en las esto proviene de un platonismo o helenismo de fondo. críticas contra él" (González Faus, 1976, pag. 74). El maniqueísmo entró en la mentalidad cristiana de manos de San Agustín quien A esto añade, todavía el autor: "Jesús respondería de la misma forma que lo había sido maniqueo durante nueve años de su vida. Teóricamente condenado por la. hace ante los demás ataques: acepta el insulto, pero lo reinterpreta a la luz de su Iglesia, esa herejía infecta toda clase de conciencias en la práctica. Todo lo que se dice acerca de una lucha perpetua entre el bien (siempre espiritual) y el mal (siempre predicación por el reino"(ibd). Finalmente, señala González Faus, "si tal es el material-genital-político-económico); todo lo que engrandece al Diablo como enemi- Sitz im Leben del logion, se explica a la perfección que éste se vuelva inútil o go poderoso de Dios; todo lo que habla de maldad de lo genital o diabólico en lo incomprensible en la época en que se redactan los evangelios. Ello hace plausi- genital o "tentación" en ello, es efecto práctico de esta doctrina herética. Hablar de ble la necesidad de que Mateo le dé otra interpretación" (ibd). guerra actual entre la materia y el espíritu es maniqueísmo disimulado. Cristo luchó y venció definitivamente. O Dios es Dios y por lo tanto Señor en verdad de todo, y no Una vez resuelto el problema del logion, pasa el autor a realizar la exégesis tiene que luchar con nadie para serlo, o Dios no es Dios. Dios es siempre más fuerte del texto. González Faus observa que el logion no pretende enumerar las razo- en la lucha, aunque de manera misteriosa, a través de la debilidad. nes por las que hay gente que no se casa, sino más bien las razones por las que140 141
  • 74. hay gente que no puede casarse; de personas que no valen para el matrimonio. Jung quien más pudiera adentrarnos en esta dimensión, pero esta tarea supera las"Esta es su fuerza terrible y este es el sentido de la comparación con los eunucos pretensiones de este trabajo. Lo que sí cabe destacar es que este autor ha resalta-reales: que el celibato por el reino llega a equipararse a una incapacidad" (ibd 75). do que nuestra relación con el miste.io de Dios es siempre simbólica, y por eso Jesús no condena el matrimonio, ni mantiene suspicacias frente a él, ni si- se vive como un proceso hacia un Dios dotado de "numinosidad" que generaquiera exige o valora más la renuncia a él. "Simplemente afirma que la causa atracción (seducción, fascinación) y riesgo (distancia, respeto). El proceso de ladel Reino es tan seductora y tan quemante que, a veces, llega a producir situa- seducción es una posibilidad del mismo instinto, un contenido humano en elciones como de cierta incapacidad" (ibd 76.). El autor concluye: "Más que instinto que la persona puede actualizar seducido por el contenido de locrear la institución del celibato, Jesús anuncia la presencia del carisma" (ibd). numinoso que es fundamentalmente vida en plenitud. Pero, para nuestro propó- sito, nos puede resultar más interesante acercarnos a los referentes bíblicos del Este aspecto "quemante" del Reino, nosotros lo identificamos ahora con la término,puesto que se trata de comprender el celibato cristiano en la tradicióntarea de realizar "las obras de justicia"; de esa "justicia que brota de la fe" (Rom histórica del pueblo de Jesús de Nazaret.9,30). Está claro que cada época de la humanidad ha hecho lecturas —teolo-gías— de lo que significa el Reino y las "obras de Dios", para cada momento Con el relato de Jr 20,7-10 queremos rescatar el enfoque positivo que adqui-histórico, pero cuando no se tomen como quicio clave los sentimientos del rirá la palabra seducción —porque en la Biblia tiene también un connotadoPadre (Is 58) y los "sentimientos de Cristo Jesús" (Fil 2,5-11), no se está ha- negativo— como un encuentro con la divinidad que enamora al hombre; lablando del celibato de Jesús. El celibato de Jesús no fue ascético, como el de Juan Bautista, cuyo compor- la gran variedad de teorías sobre el origen de los instintos hay algunas que nos dicen que los instintos pueden ser de tres tipos, sexual, de posesión y de poder. El hecho estamiento es muy diferente al de Jesús, quien acepta las invitaciones a comidas y que la seducción, como atracción del otro hacia sí, pertenece a la categoría funda-el trato "escandaloso" con mujeres. Jesús es misericordioso; puede romper a mental de la vida del hombre. La seducción, fruto de la atracción sexual, nace de lallorar, reír o cantar. De hecho, Jesús mismo establece la diferencia: "Juan no percepción de los caracteres sexuales que el individuo descubre en el otro sexo. Locome ni bebe...mientras que el Hijo del hombre"... (Mt 11,18-19). que va atrayendo es el impulso sexual, que valora en uno y otro sexo todos los caracteres diferenciales orgánicos y psíquicos. Ll hombre ante el estímulo recibido Tampoco el celibato de Jesús es profético, como lo fue el de Jeremías, quien del otro se manifiesta con toda su corporeidad, el cuerpo todo se vuelve un emisor deacepta lo pesado de este celibato como impuesto desde Dios para ser signo señales que van desde la mirada, gestos, voz, expresividad, cuidados de modales, a laeficaz de lo torcido que está el mundo. expresión de la inteligencia. Se busca que el otro reciba un claro mensaje. El celibato de Jesús sólo tiene su razón de ser en relación al Reino del Padre, No hay que perder de vista la importancia que reviste, como atracción erótica, laal modo del mispat bíblico, de las obras de justicia en beneficio de los consenti- vivacidad de expresión que pone en evidencia los caracteres sexuales plásticos con eldos de Dios. Pero esto como algo provocado desde el cariño, la dedicación y la mayor grado posible de vida y movimiento. A esta forma seductora de ser se le hamisericordia. Las razones más profundas para el celibato de Jesús, como muy denominado sex-appeal (literalmente, "llamada del sexo"). El individuo se llena debien decía José Antonio García, "no son funcionales sino místicas". Una mística exuberancia motriz,, atractivo y candor buscando en su pareja sexual como un placerque se traducía en la seducción que ejercía el Padre sobre El y el llevar adelante de vivir al que llegará a través de una apropiación de su persona y de sus contenidos. En los dos sexos, las excitaciones eróticas que provoca la atracción sexual no sonapasionadamente su voluntad: el proyecto del Reino. Estas razones al final re- estímulos aislados o suma de excitaciones parciales. Los datos sensoriales que repre-sultan siendo funcionales, pero empiezan siendo místicas. Una mística que ter- sentan son algo más que simples estímulos sensuales: son una configuración, unmina siendo política. conjunto de estímulos. Son el producto de la seducción. La imagen visual de contor- nos, voz y miradas seductoras, es la llamada del sexo (.sex-appeal). Estamos ante una3. LA SEDUCCIÓN COMO MODELO DE TEOLOGIZACION DEL CE- atracción consciente, en tanto que identificable por el sujeto como erótica, pero a la LIBATO vez. inconsciente por causas biológicas y ajenas al individuo. Es la atracción en búsqueda de la reciprocidad. El dinamismo que nos mueve no proviene de la carencia Para poder comprender lo que es la seducción en la línea bíblica sería impor- sino de un plus a compartir. La carencia es lo-que crea dependencia.tante retomar su comprensión desde el punto de vista psíquico 9. Ciertamente es Así pues, la seducción viene determinada por estímulos sensoriales, no tan sólo por la pura sensación, sino también por el hecho de que se transforma la percepción, con) La seducción está enmarcada dentro del proceso instintivo humano que hace referen- loda la carga psicológica que eslo significa. Es una llamada amorosa con influjo cia al atraer al otro hacia sí. Necesitamos saber cómo ubicar este proceso. Dentro de irreversible.142 IM
  • 75. Palabra de Yahvé se vuelve cautivadora y apasionadora. El texto empieza con Dios que se encarna en nuestra humanidad, llama desde ella, ama y seduceuna declaración: "me has seducido Señor y yo me dejé seducir"(h 20,7a). Son desde ella. A lo largo de todos los Evangelios vemos la acción de Jesús que tratapalabras de un hombre que se encuentra ante una atracción que se ha ido desa- de atraer a todos los hombres hacia el conocimiento del amor del Padre. Jesúsrrollando desde el inicio de una pre-elección de Dios(Jr 1,5). Yahvé utiliza todo fascina con su persona a algunos que dejan todo por un llamado que los vasu poder de atracción que viene a ser el medio de dar fuerza al que Él escoge, atrayendo a una nueva realidad "Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y tedebido a que Él escoge a pesar de la debilidad humana (Jr 1,6). hemos seguido" (Me 10,28; Le 18,28). Esto sólo es entendible desde la lógica La seducción divina siempre es un acto de oportunidad de servir a una reali- del amor que rapta la lógica racional y la supedita.dad urgente (Jr 1,11-15). Es un amor que llena y que es dado para tener fuerzas Pero hay un caso de una seducción fracasada, en la que Jesús, empero, dejapara una misión, que no será fácil, que hará del mensajero signo, testigo y entrever todo el arte de amar de Dios. En Mt 19,16-21/Mc 10, nos encontramosvocero de un mensaje que lo moverá a entrar en una dinámica de dolor por con el Relato del Joven Rico. En esta narración entran en disputa las dos carasllevar a cabo cambios de realidad; será el sello de autenticidad (Jr 1,19). Un acto de la seducción del A.T. La primera de las dos caras es la que lleva al aleja-de reciprocidad en que Dios seduce y el hombre se abre a esta seducción. Entra- miento de Dios y la segunda es la que lleva a la elección de Dios. En el relatomos entonces al campo de un llamado y una respuesta como producto del Amor. aparece claramente que el dinero, al ser optado por el joven rico, se vuelve para "Me has agarrado y me has podido(Jr 20,7b). El término "agarrado" tiene él en su dios seductor, y en el que deposita su amor. El joven rico es modeloen el texto una connotación de tipo sexual; la utilización de este verbo de modo del que ha perdido la libertad de poderse unir al Dios de la vida y que da Vida.metafórico viene a ser la concreción de la seducción de un amor correspondido Jesús se encuentra desempeñando la misión por la que siente una pasión(cfr Jr 20,7a). Es la forma en que el profeta hace sentir su grado de vinculación apasionante: las verdades del Reino. Se dice en el texto que "el joven se leíntima por la interiorización del mandato en el que él se ha sentido en algunos acercó" (Mt 19,16). Nos encontramos ante una nueva realidad; Jesús siempremomentos reticente, cobarde, con deseos de huir, pero Yahvé no te ha dejado (Jr había dado el primer paso, ahora es el hombre el que se acerca a él. Pero es un15,10). acercamiento contrario a los relatos donde se nos habla del llamado de los La seducción de Yahvé vence los proyectos del hombre para transportarlo a apóstoles o de Jeremías en el A.T.una realidad de un proyecto histórico que le va apasionando. Esta pasión logra El joven se acerca creyendo en sus posibilidades: "Maestro, todo eso lo hetener dos realidades. La que se convierte en "fuego ardiente" en el corazón del guardado"(Mt 19,20). No es un acercamiento a Dios desde la debilidad delprofeta (Jr 20,9), que hace que venza la tentación de ser infiel a ese amor que lo pecador, del que se reconoce débil.pre-eligió, que se volvía una cosa con él: el mensaje y el mensajero pasan a seruno mismo; "el fuego que lleva dentro"(Jr 1,9) se derrama a su alrededor que- Pero Jesús abre el llamado a los que se creen fuertes con un inmenso acto demando, dejando a la luz la verdad. Los gritos de denuncia se convierten en un amor seductor: "Jesús, fijando en él su mirada, lo amó y le dijo" ...(Me 10,21a).fuego incontrolable (Jr 20,8). En la actitud de Jesús encontramos todos los rasgos de lo que hablábamos en la primera parte del trabajo sobre la seducción desde la transmisión corporal. Dios La otra cara de la pasión es la que viene del llevar el peso del mensaje con las se vale de la sicología humana y transmite su mensaje de Amor en la historiarealidades de rechazo del pueblo (Jr 8,4-ss), reconociendo que las palabras de presente de Jesús. La expresividad de los ojos, la entonación de la voz, seYahvé dichas por él son el motivo por el que es "causa de oprobios y befa cotidia- presentan como una seducción de rasgos plenamente humanos con fines divinos.nos" (Jr 20,5). Su vida cambia, su pasión le imposibilita descendencia (Jr 16,1-ss).Se llena de enemigos por lo que dice (Jr 20,10). Jesús trata de atraerlo a una realidad nueva, diferente, radical, va a ofrecer al joven que cambie su fortaleza (dinero, poder) y se lance a la debilidad (dar a los Tal es la seducción de Yahvé que el profeta abandona su herencia (Jr 1,1), su pobres; el seguimiento...). La oferta de Jesús se vuelve una oportunidad. Eldescendencia (Jr 16,1), se abandona él mismo por su misión (Jr 20,12). Jeremías joven tiene deseos de asumir un plan (Mt 19,16), y Jesús se lo ofrece desde untransforma su vida por la Palabra de Yahvé, vuelve sus ojos hacia la génesis de relativo, "si quieres ser perfecto" —Juan Mateos traduce por "si quieres ser unsu amor y se encuentra con el Seductor que se vuelve para él El Absoluto de su hombre cabal"— (Mt 19,21). Es pues una invitación a la perfección puesta enexistencia. apostar con la vida en la búsqueda de un cambio de realidad, desde una renuncia Hemos llegado al punto en que nuestro trabajo cobra todo su sentido. Jesús radical de familia (Mt 18,12) y de riquezas (Mt 8,19-20) para centrar la vida enes el hombre que con su influjo irresistible hizo posible el conocimiento del la propagación del Reino y tener a Dios como Absoluto.144 145
  • 76. Pero hay que ponerle interés a la fuerza que el término "si quieres" tiene, cional de amor y sigue hoy ultrajado y violado en los empobrecidos y desahu-como una apuesta desde la libertad del hombre. Se trata de un relativo que nos ciados ("¡cuánto padesce en la humanidad!").recuerda a Jeremías, "me sedujiste y me dejé seducir" (Jr 20,7a). Se trata de un 4. Con todo, en la seducción hay connivencia. "Me dejé seducir". Se estable-amor que necesita ser correspondido, es la unión de quereres y afectos. ce una sintonía profunda con lo más fuerte de mi ser, de mi pozo, de lo que me Jesús llama al desprendimiento total, "una cosa te falta" (Me 10,2 Ib). La potencia. No es una imposición, es la mejor interpretación de los anhelos, auninvitación al seguimiento es posterior a un desprendimiento. Es tomar la Cruz de de aquellos a los que no le sabemos poner nombre. Por eso puede vivirse nola Pasión como experiencia de riesgo y amor, desde una debilidad que se hace como maldición ni como castigo, sino como hontanar de gozo interno.fuerza. Es una oferta asumida, una oportunidad de entrar en el juego de "nadietiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos" (Jn 15,13). Es 5. La seducción abre al misterio. Es una osadía. Sólo la comprende quien lahaber entrado en la lógica seductora de Dios que nos va seduciendo a "amarnos experimenta. No termina de explicarse. Siempre hay una duda que provocalos unos a los otros, ya que el amor es de Dios y todo el que ama ha nacido de introducirse más en eso numinoso, que en el caso del cristianismo no lanza a loDios v conoce a Dios" (1 Jn 4,7). esotérico sino a la atención del desvalido y menesteroso; a los que me son prójimos.4. EL CELIBATO COMO LA SEDUCCIÓN DE DIOS POR EL TRAS- 6. Se da la seducción por iniciativa de Dios. No se puede suponer. También PASADO puede terminarse, destruirse, perder su vigor. La seducción establece un rito, que "domestica", en palabras de Saint Exupery. En la medida que liego a la cita La seducción es un modo muy particular con el que Dios se relaciona con la puede acaecer de nuevo el milagro. Pero la iniciativa es claramente Suya.humanidad. No es siempre así. El celibato, veíamos, se comprende mejor bajoesta luz. La seducción es una experiencia psíquico-rcligiosa emparentada con la 7. La seducción del Señor está ligada a la misión. Es una seducción "para"sublimación", aunque la supera y explica mejor lo que experimenta el que es algo". Es la tarea de colaborar por el Reino y sus privilegiados. Más aún, esllamado a esta vida. Es además una categoría teológica ambivalente y, por ello, dejarse seducir, como ya decíamos, por los empobrecidos en donde se encuentratambién con su aspecto positivo. Finalmente añadimos que se trata de una se- el mismo Señor. En definitiva, es la seducción "del que han traspasado" con elducción muy específica —"por el Traspasado"—. Vamos a presentar brevemen- pecado y la injusticia del mundo. De allí que verse seducido por Dios es estarte sus características. seducido por el Traspasado. Esto es lo que hace ver la relación del celibato con la pobreza y con el amor apasionado que se entrega y da la vida por los otros. 1. La seducción acentúa el carácter personal. Es el encuentro con un Diosmayor que es persona. No nos seducen ni tareas ni causas sino el rostro de Jesús 5. LA EXPERIENCIA DEL DIOS MAYOR, A QUIEN LO TRASPASAN,donde ha aparecido la solidaridad y la ternura del Padre Dios. Un rostro, con CAUSA DEL CELIBATOtodo, machacado, ultrajado, "traspasado". Esta seducción como que "incapacita"ya a encontrar plenitud en otros amores (Cfr. González Faus, 1976, pág. 75). Se Como bien lo indica el nombre de este apartado, hay que tener una "expe-ha saboreado el amor directo con el Señor Traspasado y nada nos llena: "Nos riencia". Sea que se ha renunciado a algo por el impulso de Dios o sea que se lehiciste, Señor para tí y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti", ha experimentado en otras dimensiones vitales, desde aspectos que lo muestran—decía San Agustín—. a El como "mayor". 2. Sentirse seducido es algo necesariamente íntimo e interiorizante. Es expe- El celibato conlleva la experiencia de que para Dios no hay límites: que Elriencia personal c intransferible. Es un enamoramiento, una pasión, una atrac- nos puede pedir renunciar a lo bueno de la creación, nos puede pedir lo contra-ción que me atañe en lo más hondo mío. Es algo que me cuesta explicar, pero dictorio y aun lo humanamente imposible. En el celibato se nos muestra así:puedo dar razón firme de esta experiencia. llevándonos a renunciar a un gran regalo de la creación, la compañera, el amol- de pareja, el amor de familia, e invitándonos a amar a todos, pero especialmente 3. La seducción tiene un elán contundente, un dinamismo arrasador; de algu- a los desposeídos y a los marginados. Todo esto con mi "modo de ser", con misna manera es algo "chocante", que no se comprende a cabalidad. Se tiene la dificultades, con mi manera concreta de vivir. ¡Esa es la paradoja!experiencia del "violentado", del "forzado". La vida cambia totalmente, las pers-pectivas para verla se modifican de raíz. Ahora bien, esta "violencia" amorosa la Que Dios es mayor se experimenta paradójicamente en lo pequeño y lohace el que primero fue ultrajado y violado en su oferta generosamente incondi- débil, en que lo encontramos como "aquel a quien traspasaron". Dios es mayor146 1 17
  • 77. porque se hace pequeño y frágil, en toda la historia bíblica pero más nítidamente El Reino para algunas personas es algo inseparable del celibato. De eseen la encarnación. Para encontrarlo, entonces, hay que hacer ruptura en el orden modo, facilita la patentización de que también es "de" Dios y nos impele acreacional, y buscarlo en la línea kenótica (del anonadamiento). Desde la encar- hacerlo todo a su manera.nación se ha cambiado el énfasis del mensaje de Dios. Ahora todo se revela Ahora bien en "el Traspasado" se da el máximo desafío del Reino. El es,plenamente en Jesús. En El ha aparecido toda la bondad de Dios (Tit 3,4). Y si paradójicamente, la clara señal del No-Reino. Por tanto su clamor es la invita-ya estaba claro el abajamiento en la encarnación, es en la cruz en donde esta ción más lacerante al trabajo por el Reino. En este sentido el Reino es el móvilrealidad cobra más evidencia. del celibato. La mediación de Dios en el pobre es tan real o más que en la pareja. Diosreflejaba su imagen en la pareja —"A imagen de Dios los creó, macho y hembra 6.1. La experiencia del "tríptico"los creó" (Gen 2,27)—, pero, desde la encarnación, Jesús se encuentra en los El Reino de Dios urge a toda la gente a deponer y posponer todo a la luz denecesitados (Mt 25,31 ss). Cesa la imagen dando paso a la realidad: "Todo lo su urgencia. ¡A todos! El momento de la muerte es para la mayoría de lasque hicieren a uno de estos... a mí me lo hacen". personas la ocasión de abandonarlo todo y confiar en el Padre abriéndose a la Dios nos ama celosamente primero, y quiere que le mostremos el amor don- posibilidad del Reino. A algunos, las tareas los van despojando, poco a poco, sinde El nos necesita, si bien es cierto que lo más típico de su amor es la que hayan renunciado de hecho a la pareja, al amor, o a la familia. A otros, seincondicionalidad y e( perdón. De nuevo esto se da en "el Traspasado". Ahí se les da a "comprender esto" desde el comienzo. Porque ocurre el fenómeno demanifiesta el "plus" de amor. vivenciar que mi tarea por el Reino, en favor de los empobrecidos, dado mi modo de ser, sólo puedo realizarla siendo célibe. Esto, como algo cada vez más• Hemos sido amados, ¡somos amados! evidente en mi historia personal.• Por eso podemos entregarlo todo.• Su amor y su fuerza nos bastan. Esta es la experiencia del tríptico. La vocación se da como en "paquete". No se puede entender el voto de castidad sin el de la pobreza. El tríptico lo forman: Este es el desafío radical: "Busquen que reine su justicia y todo eso se les mi personalidad (cualidades, defectos, heridas, pozo,etc.), el celibato, y la exi-dará por añadidura" (Mt 6,33). "Todo eso" es la seguridad material de lo nece- gencia del Reino en los empobrecidos, donde ineludiblemente me encuentro consario para la vida, pero es también la seguridad afectiva del amor auténtico. El "el Traspasado". Estas tres cosas forman una unidad, un todo.celibato es, entonces, liberación del temor de no amar y de no ser amados. Lapreocupación angustiosa por la vida material, que en el texto citado lleva a Cualquier descuido en uno de los constitutivos del tríptico destruye el balan-servir al dinero más que a Dios, se refiere también a la preocupación angustiosa ce del proceso general. Sus partes están totalmente entrelazadas. Ahora bien,por el amor, que lleva a servir al eros más que al agápe, a buscar la vida más esto es precisamente una "experiencia"; lo tiene aquel a quien le ha sido dado.que a perderla en el servicio amoroso a los hermanos, al Reino, y en él, al Dios La línea general será que el servicio al Reinado no implique necesariamente eldel Reino. celibato. Algunos, dado el modo personal, dado el trabajo por el Reino, experi- mentamos que sólo siendo célibes lo podemos realizar. Eso es el tríptico. Esto El celibato se vuelve el milagro de madurar a la altura de Cristo —"hasta es lo que fundamenta y explica el celibato. Es algo que se recibe y se acepta oque Cristo se forme en ustedes" (Gal 4,19)—, sin otra mediación que el cariño se rechaza, está dependiendo de la plena libertad.de los empobrecidos, y el de la comunidad de amigos y amigas en el Señor queviven para los empobrecidos, por ellos y ojalá que con ellos. "¡Por sus heridas 6.2. Deseo de patentizar "lo de Dios"hemos sido salvados!" (Is 53, 5). Decíamos que el móvil del celibato era el Reinado de Dios, que es el proyec-6. EL REINO COMO CENTRO VITAL: EL MÓVIL DEL VOTO to del Padre para con la humanidad, basado en la fraternidad y la justicia, con los tintes de paz y solidaridad profundas. El Reino es pues para la humanidad; Decíamos que experimentamos que Dios —porque es mayor— nos puede es de la humanidad. Toda ella tiene que trabajar por su venida.llevar a hacer locuras; sin embargo, no está esto desligado del Reino. El Reina-do de Dios es el móvil fundamental. Lo cual no quiere decir que la única mane- Pero también el Reino es de Dios. Tiene que notarse, ante hombres y muje-ra de trabajar por el Reino sea a través del celibato. Hay una experiencia res, que Dios está efectivamente interviniendo en la acción del Reino; que tam-personal; a unos se les exige así y a otros no. bién le incumbe. /Cómo se hace posible esta intervención manifiesta de Dios?148 149
  • 78. Seguramente con los signos paradójicos típicos de las teofanías de Yavhé. El amó hasta el extremo, aceptando sufrir las consecuencias del mal en solidaridadcelibato, por "chocante", por escandaloso, manifiesta una relación especial con con sus víctimas.Dios, que exige algo que sólo El puede demandar para lanzar al servicio de losmarginados y empobrecidos. En definitiva, el modo de Dios es el del amante apasionado. El celibato es renuncia a la expresión concreta amorosa de pareja, pero lanzamiento al amor En este sentido la castidad bien vivida es un signo muy elocuente de que apasionado, como Dios ama, y a quienes ama como a sus preferidos.algo es de Dios. En la vida, muchas cosas se pueden llegar a entender. Elcelibato es algo bastante difícil de explicar; en un cierto sentido es un "trago", V. LA PRAXIS CRISTIANA DEL CELIBATOun "cáliz", una experiencia de solidaridad con las víctimas de este mundo. Portanto, el trabajo por el Reino a tiempo completo y con el celibato puede hacer Inspirados en el ejemplo de Jesús —célibe indiscutiblemente—, desde lasexplícito que Dios está actuando y la gente lo puede comprender así. Sobre todo primeras décadas en la historia de su seguimiento, ha habido grupos de personaslos pobres y los enfermos. Cuando se da una captación y acogida de nuestro que han querido hacer caso a su invitación por la razón aducida por Jesús: la causa del Reino.celibato en esos términos, se recibe, por decirlo así, la verdadera confirmaciónhistórica del celibato. Visto desde el mundo de los heridos, tenemos que con el El comienzo de la vida religiosa puede colocarse en la contestación de loscelibato queda patente que la seducción viene de "el Traspasado". primeros cristianos frente a la instalación de la Iglesia institucional en el imperio romano. Allí los primeros cristianos comprendieron que se confrontaba el peli- Dios provoca estas "vocaciones" para hacerse presente en la historia inequí- gro del poder (económico y político) y la amenaza de contaminar el Evangelio.vocamente. Siempre en contradicción, con sus caminos propios, con su lógica Por eso realizaron un éxodo al desierto. La idea de "pobreza" está mezcladaparadójica. absolutamente, pero como opción contestataria contra la riqueza. Es un clamor Las diversas maneras de hacerlo presente en esta tarca son los carismas de oposición a la adulteración del mensaje cristiano.religiosos concretos. El celibato se vuelve entonces un signo ante el mundo de la Los diversos períodos de la historia de la Iglesia han visto surgir fundadoresparticipación y militancia de Dios en la construcción del Reino. Patentiza su y reformadores de órdenes religiosas que se han consagrado al Señor queriendoincumbencia y su interés definitivos. interpretar las exigencias de su tiempo, y han unido, a su modo, —algunos mejor que otros— la radicalidad del celibato con el advenimiento del Reino. 1 "6.3. Lo de Dios implica hacerlo "a su modo" Por tanto, el celibato sólo va a tener sentido desde el deseo más grande deDios: restablecer la justicia y el derecho conculcado de los oprimidos de loda 10. He aquí algunas notas históricas sobre el celibato y sacerdocio: 1. Cuando Constantino quiso que el cristianismo entrara en competencia con las demás religio-índole. Dios se levanta para defender la causa de los pobres. Pero lo hace desde nes del imperio, obligó a crear un sacerdocio (con sentido cultual sacrificial), copia-la misericordia y desde una solidaridad que lo lleva a encarnarse y hasta a dar la do del sacerdocio judío. En ese momento apareció la necesidad del celibato (todavíavida. sólo como necesidad teórica) porque los sacerdotes judíos eran célibes durante el Los pobres y marginados son el objetivo preferente de la acción de Dios que mes en que estaban al servicio del templo. Sólo había otros dos celibatos meritorios en Israel, el de los nazireos (que eran laicos que hacían voto por un tiempo o pornecesita mediaciones y personeros, pero que nos exige, además, hacerlo-todo a toda la vida) y el de los que estaban en guerra (laicos todos), porque la guerra erasu manera, como nos fue explicado (exegetizado, puesto que a El nunca lo entendida en Israel como un servicio divino en el que hasta Dios intervenía perso-hemos visto —Jn 1, 18—) en su Hijo, Jesús de Nazaret. nalmente (por medio de sus re-presentaciones: el arca o el sacerdote). Cuando el cristianismo optó por copiar el sacerdocio hebreo (¿qué hubiera dicho el autor de la El celibato nos hará, entonces, hablar desde los empobrecidos y marginados Carta a los Hebreos?) se replanteó el asunto así: a) el "sacerdote" cristiano estabacomo un lugar ya inmanipulable y siempre cuestionante. El celibato es hacerlo no un mes, sino toda la vida al servicio de Dios y del prójimo y, b) la vida cristianatodo como lo hace Dios, desde la solidaridad encarnada, es decir, desde el sufri es una guerra perpetua contra el mal y todas sus manifestaciones. Por esos dosmiento real que une nuestra suerte a la suerte de los más desgraciados, y no sólo motivos, el nuevo "sacerdocio" que aparece en el cristianismo en el siglo IV preten-por la pobreza real, sino por otra serie de pobrezas, debilidades y enfermedades, de, como ideal, el celibato de sus "sacerdotes". 2. En cambio, en el cristianismolis, por tanto, ampliar la situación, no encasillándola sólo en la justicia social. original el celibato era un carisma independiente que no iba unido a ningún tipo deLa imagen de "el Traspasado" nos abre de raíz al misterio del dolor, del mal, de sacerdocio cultual. La prueba de ello es que los monjes, que protestan contra lalo que no se comprende a cabalidad. Y a la vez nos abre al misterio del que nos institucionalización que se llevó a cabo en el siglo IV, ni eran "sacerdotes" ni tenían150 ni
  • 79. El mismo Ignacio de Loyola, como sabemos, supuso una novedad en la una situación conflictiva en que se encuentra la existencia cristiana a la horacaptación de las exigencias del trabajo por el Reino, y generó —sin explicitarlo de querer comprender y realizar el placer" (Vidal, Marciano. 1980, pág, 60).específicamente— una interrelación entre el voto de pobreza y el de castidad.Para el jesuíta todo debe decir relación con la misión. Una misión que, como ya El placer, como señala el citado autor, "es la vivencia gozosa del impulsohemos señalado, tiene que ver con la preocupación por el trabajo por el Reino y vital, del encuentro con el mundo y de la relación con los semejantes. El placer(en él) con la seducción por "el Traspasado"— desde plataformas que estruc- es epifanía y fiesta de la vitalidad" (ibd. 57). Debe quedar claro que la con-turen la historia y estructuren las biografías; buscando siempre el mayor y mejor flictividad con relación al placer no proviene de la genuina cosmovisión bíblica,servicio al Señor. El gran criterio —consignado en la Parte VII de las Constitu- sino del estoicismo. Allí uno de los ideales es la apatheia o ausencia total deciones— de acción apostólica es poder responder al bien más universal, porque pasión. Lo mismo se diga de la ataraxia o inmunidad de dejarse turbar por nada.mientras más universal se haga el bien, se convierte entonces en más divino Así como no se puede comprender a Dios sino también desde el placer, así(Const, 622-623). intentar ubicar el celibato deslindándolo de la posibilidad de una vida de placer va por camino errado. "Dios se expresa en el juego amoroso, en la excitación La praxis del celibato entraña para nosotros una causa última, la experiencia gozosa, en la mismidad del sexo" (Evans, 1982, pág 349).del Dios mayor que seduce; un móvil fundamental, la radicalidad del Reino; yuna concreción indeclinable, hacer justicia al mundo de los empobrecidos y Lo que debe aprender a descubrirse es vivir el placer al que tiene legítimomarginados, como exigencia y reto que brota de la fe. Ahora bien, esa praxis no acceso el célibe. Es claro que en la estructura psíquica el placer constituye unpuede realizarse a menos que se pongan ciertas condiciones, entre las cuales componente básico y necesario. "Si el placer es una modulación básica de ladestacamos poder vivir con toda fuerza el placer y ser capaces de convivir con vida psíquica es incoherente toda postura que trate de olvidarlo o reprimirlo"la soledad. (Vidal, 1980, pág. 57). De ahí que la praxis cristiana del celibato deba suponer un ejercicio del sano y legítimo placer. Darle su puesto. La gama de posibilida-1. El placer de experimentar a Dios des es muy amplia. En general dice relación con los sentidos. El ser capaz de El título de este apartado puede resultar extraño. Como que placer y celibato, gozar con un paisaje, con una flor, el encontrar contentamiento con olores, gozosegún el pensamiento tradicional, no pueden concebirse juntos. El placer por con la música y el baile, fluir con el ritmo; ser capaz de paladear sabores, darleprincipio, dentro de esta línea, si no es malo, es sospechoso, puede denotar, por su lugar al ejercicio corporal, al deporte; haber encontrado el adecuado descan-lo menos, un egoísmo y cultivo de las "cosas mundanas". Sin embargo, aquí se so. Todo ello muestra la capacidad de una persona de vivir la vida y poder serafirma que para la adecuada intelección del celibato hay que ubicarlo desde el testigo de ella ante los que se ven privados de todo esto, para poder luchar porrecto entendimiento de la dimensión del placer. De otro modo, convertiríamos el defenderla y compartirla.celibato en algo mustio y carente de chispa de vida, ¡cuando lo que precisamen- El recto gozo del placer legítimo no tiene nada que ver con un hedonismote quiere comunicarse con él es la vida! El cristianismo histórico, sin haber superficial ni con el consumismo de nuestra sociedad. Eso es precisamentecaído en un desprecio total del placer, opacar y embotar la verdadera capacidad humana del placer. Los Ejercicios Espirituales son una escuela de "aplicación de sentidos" partiendo de las excita- "ha proyectado una actitud más bien negativa ante él. Se puede hablar, con ciones específicas de cada uno de ellos, ¡hasta aprender a gozarse en palpar, toda razón, de una alergia cristiana al placer. Dicha alergia se concreta en oler, ver, gustar y escuchar al mismo Dios! relaciones permanentes con ese tipo de "sacerdocio" y, sin embargo, eran célibes. Obviamente hay placeres más hondos y excelsos. Uno de los mayores es vivir Ofrecían el sacrificio de su cuerpo, como parte del sacrificio de su vida, como hostia la vida con honestidad y sentido, gozándonos en ello. El mayor de todos es encon- viva, como dice San Pablo. Ya aquí se reinterpretaba su expresión en la Carta a los trarse, en una auténtica experiencia comunicativa, con Dios, fuente de vitalidad, Romanos, pues allá la exigencia de esa existencia "sacrificada" estaba dirigida a alegría, gozo y paz. Así se nos dibuja el Señor en la Biblia. Presentamos a conti- todos los cristianos (cfr Rom 12, 1). 3. El primer atisbo de celibato, como condición nuación textos en desorden —sugeridos por el riquísimo artículo de Fernandez para el "sacerdocio" cristiano, aparece en el Concilio de Elvira, en España, en el siglo IV. Sólo consiguió imponerse como realidad, y no como ideal o deseo, en el Martos (1987, págs:423 ss), "Dios ríos de agua viva para fincas mejorables"-, que rito latino de la Iglesia Católica después del Concilio de Trento, aunque la Iglesia nos pueden invitar a adentrarnos sin miedo en esta dimensión tan humana y tan Católica, en su rito latino buscó siempre que se impusiera como práctica desatendida. disciplinar.(Debo estos comentarios a Alejandro von Reichnitz, S.J.).I5?. 153
  • 80. "vendrá a nosotros como la lluvia, como aguacero que empapa la tierra" (Os hablamos no es aislamiento; es una oportunidad, una apuesta; la soledad es la 6,3), "fuente de agua viva" (Ap 21 ,6). condición de posibilidad para comenzar a ser uno mismo, es el caldo de cultivo "Luz maravillosa" (IPe 2,9), "intensa" (Is 9,1), "sol" (Le 1,78), "como de los atributos del ser: de lo bueno, lo verdadero. Si lo bello es la combinación el cristal" (Ap22,l). de las anteriores expresiones del ser, la soledad es el ambiente donde se encuen- "Más alegría que cuando abundan el trigo y el vino" (Sal 4,8). tra lo verdadero mío (verdad), que me atrae (bondad) y me fascina (belleza), "Bendiciones sin cuento" (Mal 3,10); "ubres abundantes" (Is 66,11); "inago- porque en el fondo de mí mismo encuentro al Señor, intimior intimo meo, más table esplendidez" (Ef 3, 16); "ni ojo vio ni oído oyó" (Jer 64,3); "¿cómo es íntimo que mi misma intimidad, que decía San Agustín. posible que con El no nos regale todo?" (Rom 8,32). La sociedad de consumo en la que vivimos intenta acallar el llamado a la "montes y colinas romperán a cantar ante ustedes y aplaudirán los árboles soledad de manera compulsiva. Nos hace creer que no podemos ni debemos silvestres" (Is 55,12); "fluirá licor por los montes" (Am 9,13) estar solos. Nos llena de imágenes y sonidos que nos alejan de la posibilidad de "De su plenitud todos hemos recibido" (Jn; 1,16). "Para que vivan y estén enfrentarnos cara a cara con nosotros mismos, con nuestras realidades y desde llenos de vida" (Jn; 10,10). esos desafíos mostrar toda la riqueza de nuestro ser y nuestro verdadero com- "Cambiar su ceniza en corona, su traje de luto en perfume de fiesta, su promiso con la vida. En la medida en que nos adentramos en esa soledad, abatimiento en cánticos" (Is 61,3); "traje de gala...manto de triunfo" (Is podemos oír mejor el clamor de los demás, podemos con-sentir más el dolor de 61,10). las víctimas de este mundo y atender las súplicas y gemidos de "aquel a quien "Quien tenga sed que se acerque; el que quiera, que tome de balde agua traspasaron". viva" (Ap 22,17). Es verdad que la vida de pareja ayuda a acompañar la más radical soledad, Más aún, uno de los grandes placeres, como veremos adelante, es el gozo de pero nunca la excluye de la vida ni la puede eludir. Se da un acompañamientola amistad, la alegría de poder compartir juntos, la experiencia plenificante del en la soledad; no se la suprime. El único modo de enfrentar de verdad la soledadabrazo del amigo, del encuentro y de la celebración. En este sentido, la comuni- es abrazándola completamente. Abrazar la soledad profunda es abrirse al signifi-dad puede brindar espacios gratuitos de distensión y de fiesta. Sólo si entende- cado más trascendental sobre nuestro ser que nunca termina por entenderse,mos la radicalidad del celibato desde el agradecimiento gozoso y espontáneo (a como pasa con todo lo vital; es abrirse, en definitiva, a la posibilidad —próximaejemplo del leproso que así acoge su curación, Le 17,15) y la necesidad de o remota— de la muerte, que nos revela otras dimensiones de nuestro mismoacogida amistosa (como en la cena de Betania, Jn 12,1-11), se podrá vivir el ser, pero nos implica el "paso doloroso" por la más callada soledad. Terminocelibato, en realidad, con hondura cristiana y a largo plazo. Sólo si hemos sido este apartado con unos versos de Pedro Casaldáliga que definen con exactitud elcapaces de gozar la vida, podremos acoger con esperanza y vitalidad las heridas modo de enfrentar la soledad:de "aquel a quien traspasaron". "Como una novia imposible me ronda la soledad Cuando la abrazo, me encuentro.2. La necesidad de aprender a convivir con la soledad Cuando me encuentro, se va." Pero el placer no es la realidad última de la humanidad. Antes está la llama- Existen otras condiciones para la práctica del celibato, además de las dosda a ser nosotros mismos. Esto nos aboca a la realidad de la soledad. Si todo que acabamos de señalar como fundamentales, no porque sean prioritarias en síhombre tiene que saber convivir con la soledad, más aún el célibe, quien, a mismas, sino porque son dimensiones frecuentemente olvidadas.pesar de la dedicación al trabajo a tiempo completo por el Reino, va a experi-mentar también la soledad. Hay muchos tipos de soledad. La más radical es la 3. La exigencia concreta: la misión de fe y justiciaque se provoca en el ejercicio pleno de la libertad, especialmente en dimensio-nes de trascendencia. Hay también diversas calidades de soledad: una más sensi- No podríamos comprender ni expresar a cabalidad este voto sino desde lable —que pudiera vincularse con la tristeza de sentir la añoranza de los seres experiencia de saber gustar el placer y convivir con la soledad. Pero si ésta esqueridos—, otra más honda, que colinda con la misma experiencia de existir. verdadera nos envía a la historia. De ahí que toda buena teologización del celi- bato diga relación con lo apostólico. Las palabras de Jesús son claras: eunucos, Hay que aclarar, con todo, que soledad no es lo mismo que sentirse abando- pero "por el Reino". No todo el tiempo ni en todas las circunstancias la urgencianado o rechazado. Contra la sensación de abandono y carencia hay que ejercitar- por el Reino se ha expresado de la misma manera. Los retos que nos presenta lase turando, en lo que se pueda, heridas de la infancia. La soledad de la que aquí154 155
  • 81. injusticia en el mundo, la desigualdad de los países pobres frente a los todopo- dos de la historia. Nos hacemos solidarios con los pobres desde una pobrezaderosos, dan un relieve muy especial al aspecto de la justicia. Sentirnos seduci- existencial: la renuncia al amor de pareja.dos por "el Traspasado" en los rostros de quienes sufren la injusticia nos abre adolores e interrogantes más complejos que la misma injusticia. Nos habla del 3.3. Nuevo carácter profético del votocorazón de Dios que se encarna y que juega nuestra misma suerte. Nos enfrentaa las contradicciones más fuertes para que "contemplemos". El celibato de Jesús no tenía tintes proféticos como lo pudo tener el de Jeremías. Con todo, el celibato de los seguidores de Jesús, de hecho, se convier- En la actualidad han cambiado los mundos del poder —fin de los sistemas te en un gesto profético, pero nuevo. En la actualidad el célibe está más librede la Europa del Este—, y sin embargo, la situaciones de la pobreza no varían para criticar a este mundo en sus estructuras vitales que le dan su perennidad. Laun ápice. El Primero y Segundo Mundos se han reorganizado y se muestran familia, la herencia, el status, todo queda cortado de raíz con el celibato. Puedemutuamente solidaridades insospechadas; pero no se genera nada distinto para el ser un gesto contra todo lo que estructura y da continuidad a los sistemas.mundo empobrecido. Este mundo, así empecatado, se nos presenta como elnuevo lugar teológico para vivir nuestro compromiso. Pero es quizás el profundísimo gesto solidario del voto de castidad de apos- tar por los que siempre pierden, lo que le otorga más rasgos de profecía. Desde3.1. Los empobrecidos y marginados como nuevo lugar teológico la aberración de castrarnos, nos identificamos realmente con el dolor del mundo, con todos los que de alguna u otra manera están marginados, presencia histórica Lo llamamos "nuevo", en cuanto es ruptura con cierta tradición de la Iglesia. de "aquel a quien traspasaron". Es de las pocas cosas en que podemos serPero va en total continuidad con lo más típico de Jesús. No es en la intimidad de veraces hasta las últimas consecuencias. Puedo ubicar mi dolor en solidaridadla oración —lo que tampoco debe desatenderse— donde se "adora a Yahvé", con el dolor del mundo, con el dolor de Cristo sufriente hoy.sino en el mundo de los empobrecidos y marginados. Allí nos lo topamos a lamanera de "escondimiento", contemplando sus heridas. No está ni en el poder ni El celibato se identifica, en este sentido, al voto que hizo Jesús en el contex-en sus signos. Dios —el nuestro— ha roto con el lugar normal de encontrarlo, to de la cena, que resultó ser su "última cena": "Les aseguro que ya no volveré aes decir, en la línea creacional. Dios se ha venido manifestando a través de su beber del jugo de la uva hasta que llegue el Reino de Dios" (Le 22,18). Hastakénosis, del anonadamimento, del hecho de ser "traspasado". que no se implante el Reino, los seguidores de Jesús, por el celibato, lo apresu- ran con su vida de abstinencia. Mientras el mundo se consume, mientras la Por tanto, sólo quien rompe, de alguna manera, el marco creacional y su humanidad prepara holocaustos masivos entre los hombres, no podemos gozarinercia lo encuentra, porque ahora la miseria ha dejado de ser natural, al apro- ligeramente de los bienes de la creación. Los seguidores de Jesús, célibes, pode-piarse la humanidad las nuevas posibilidades de su desenvolvimiento histórico, mos retomar la dinámica de Jeremías para denunciar lo desquiciado del sistemay los puntos de su encuentro han adquirido rostros concretos y desafíos históri- imperante y para anunciar a los empobrecidos y marginados que Dios se pone,cos. de verdad, de su lado, hasta las últimas consecuencias. Nuestro voto se inscribe dentro de este movimiento kenótico. Con el celibatose rompe la dinámica de la creación, en su misma base, para encontrarnos con el 3.4. Nueva verificación del votoSeñor, donde se revela más, para renovar el mundo. Siempre se ha insistido, respecto al celibato, en la idea del cumplimiento y de no tener "fallas"; de ser inmaculado, en este sentido. Esto no deja de ser3.2. La ruptura de los antivalores del Reino verdad. En la medida que seamos más fieles a ese celibato todo lo dicho ante- La situación del mundo nos exige una ruptura con los valores vigentes en riormente adquiere más relevancia y significatividad. Con nuestra dedicación yeste sistema imperante como paso para aproximarnos al Reino. Esto deja en disponibilidad podemos ser signo del amor incondicional del Padre.claro que, en las actuales circunstancias de la historia, no es pensable una reali- Sin embargo, el celibato sólo se verifica si genera:zación personal al margen de la historia de los humillados. No se puede enten-der el voto sin el voto de dedicación a los pobres aplastados. El celibato ha de • pasión por el seguimiento de Jesús, en el célibe y en quienes lo rodean;pasar por el proceso de volverse hacia el oprimido —por eso se hace voto de • desinstalación de las estructuras, es decir desaburguesamiento;pobreza y castidad, sólo así tienen sentido—. Somos testigos, sí, pero de un • no tanto preocupación por la realización personal, sino por la de los oprimi-Dios conculcado. Con ese voto reflejamos al Dios crucificado en los crucifica- dos y marginados, desde donde se es seducido por "el Traspasado";1% 157
  • 82. • liberación personal e histórica; • amor solidario y misericordioso; mos la lectura de este texto ignaciano en categorías bíblicas. En la mentalidad • y vivencia de todo eso con gozo en el Señor, original de Israel se llama "ángel" a cualquier forma de presencia o manifesta- ción de Dios". El ángel es personero de Dios. Al invitarnos a mantener una El celibato es un don en uno cuando se experimenta aquella definición tan castidad "angélica",se nos convida, por lo tanto, a imitar a Dios, a ser como escueta de Paoli: Ha insanable soledad unida a la infinita capacidad de dar Dios, no sólo en la misericordia, sino en la entrega absoluta hacia la humanidad. afecto" (9S2, pag. 45). Ahora bien, este amor de Dios no es un amor olímpico, sino apasionado, casi 4. LO JESUÍTICO DEL VOTO con tintes de locura, con concentración en los pobres, los afligidos, los margina- dos, haciéndolos siempre crecer, respetando su libertad. Si en algún voto es difícil poder enmarcar lo típico de nuestros votos es en elcelibato. Lo que sí marca definitivamente todo es que al jesuita lo hace la mi- Esto implica lógicamente un reto: ser tan transparentes y entregados a lasión, y el celibato debe inscribirse dentro de esta perspectiva. Yendo a cosas un manera de Dios, que no pueda darse "otra interpretación" sobre nuestras accio-poco más concretas, tenemos la famosa alusión ignaciana en las Constituciones nes. Hay que aprender a querer "desde Dios". Hay pues que ser una "prese r¡ciasobre la castidad: vicaria" de Dios: mostrar su rostro y su amor. Ser como Dios: apasionado por los empobrecidos y pecadores. A su manera: misericordiosos, respetando la li- "...lo que toca al voto de castidad no pide interpretación, constando quán bertad, y siendo defensores de los débiles. perfectamente deba guardarse, procurando imitar en ella la puridad angélica con la limpieza de cuerpo y mente" (Const. 547). 4.4. El "modo nuestro de proceder" De los pocos comentarios sobre el brevísimo texto de las Constituciones, el4.1. " No cabe interpretación" del P. Nadal —entrado en la Compañía en vida de San Ignacio y encargado de Esto es lo primero que se nos dice. No hay más que hablar. Tiene que haber difundir por ella el texto de las Constituciones y de interpretarlo— contiene suuna transparencia y una exigencia absoluta. No se admiten interpretaciones a explicación en una charla, la razón por la que era tan útil la castidad, así tannada. En esto se es tajante. Se tiene que guardar la castidad sin glosa. Claro está pura, para el jesuita.que los marcos interpretativos (psicológicos, culturales) van a influir en ¿1 enfo-que sobre el celibato. "Que nos es a nosotros especialmente necesario, que tratamos con mil mane- ras de gentes, confesamos a unos y a otros, andamos por diversas partes; y,4.2. "Constando quán perfectamente deba guardarse" si no tratamos por haber este don, tendremos trabajo muchas veces y aun peligro". (Mon Nat V,416-417, citado por Aldama, 1989, pág. 16). El voto de castidad debe verificarse, se tiene que notar; debe constar. Poruna parte, implica mucha claridad de conciencia con el superior y con el espiri- Es decir, que la puridad angélica tiene sentido desde la dificultad de la mi-tual. Supone a la vez, mucho espíritu de cuerpo en donde la corrección fraterna sión. El jesuita está para desempeñarse en las situaciones límite, como decíapueda darse y todos se ayuden a caminar por esos dificilísimos senderos. Pero Paulo VI, en las trincheras sociales y en las encrucijadas ideológicas. De allí quetambién debe verificarse en los signos que señalábamos antes, como presencia el modo nuestro de proceder nos obligue a vivir especialmente ese voto, y quedel celibato cristiano: si se genera pasión apostólica, si el Reinado de Dios y la tengamos, por así decirlo, la gracia de vivirlo precisamente en las situacionescausa de los pobres es centro vital y punto de convergencia de todo lo demás, difíciles: donde se arriesga más la gloria de Dios, donde su honor está en juego.etc. Por tanto, nuestro voto adquiere su verdadero realce, su verdadera razón de4.3. "La puridad angélica" ser, su lugar más cualificado, su mejor apuntalamiento, en el trabajo por la Es claro que Ignacio hace alusión explícita acá más a toda una tradiciónmedieval de la pureza, para imitar la condición de los ángeles, que apoyarse en 11. El ángel es manifestación de la actividad de Dios. Dios que se manifiesta a alguienlo que bíblicamente puede significar el "ángel" como presencia del mismo Dios. como poder (Miguel). Como curación de una enfermedad (Rafael). Como inspira-Pecando quizás de extrapolación, pero en mayor concordancia evangélica, haría- ción, mensaje o comunicación (Gabriel). El ángel de Yahvé era el rostro de Dios, su presencia. (Cfr. Gen 18 y 19; 32, 24-31, el caso de Jacob).158 159
  • 83. justicia y por cambiarle el rostro a este mundo. Allí adquiere pleno vigor y A la primera razón del "madurar" se la tiene que confrontar con el hecho desentido por antonomasia. que el supuesto del celibato es precisamente que se va a caminar hasta alcanzar la altura de Cristo, desde el celibato, que éste es nuestro modo de maduración y4.5. La confirmación, el signo ignaciano no otro. Que la castidad ennoblece, de alguna manera, no sólo al final del proce- so sino durante el mismo. A la segunda razón para buscarse concesiones debe Ignacio somete todo lo que se recibe a la confirmación. Hay confirmaciones responderse que la inseguridad psicológica, que todas las heridas o traumas, noque se dan más en la historia que en la intimidad de las mociones espirituales. se sanan por repetición de actos, sino desmontando lo que las originaron. De El celibato será jesuíticamente válido —y por tanto con un refrendo cristia- esta manera el planteo queda invalidado de raíz.no— si, en el trabajo de la promoción de la justicia se genera verdadera pasión,de manera que esta tarea sublime la pasión sexual, lo cual no quiere decir que ya 5.2. Maduración en el trípticono haya sentimientos fuertes afectivos y sexuales. Hay que trabajar en el manejo de la propia sicología. Conocerse y saberse La experiencia del voto será: la insaciable soledad, unida a la inagotable tratar a sí mismo. Saber contar con la propia estructura personal, darle oído alcapacidad de dar cariño. El celibato será jesuíticamente válido si se crece en cuerpo, darle su lugar.madurez y se genera contagio del seguimiento de Jesús. Hay que quitar lo que puede otorgar al impulso sexual un peso y un carácter5. AFECTIVIDAD Y SEXUALIDAD COMO PROCESO DE FORMA- obsesivo, como pueden ser las heridas y los traumas. En la medida que se CIÓN trabaje por acá, quedará la dificultad, claro está, del mismo celibato, pero sin los lastres de la obsesión sexual. Todo esto es un reto muy grande. Supone muchas cosas, supone unasicología bastante "sana" o el equilibrio logrado después de un proceso de No se puede perder de vista que el celibato es una explicitación del voto demaduración. Supone, en seguida, el mecanismo de sublimación psicológica que pobreza. Sólo en la medida en que me solidarice con los pobres, sólo en lafacilita el que opere la gracia de Dios. medida en que haya una fuerte dosis de inserción, de apasionamiento por el Reino, hay condiciones más "cristianas" para la castidad. Obviamente que lo que más supone es haber experimentado que se es llama-do para esto, y eso como don y regalo. Algo que no nos pertenece, pero que La amistad profunda entre compañeros, entre los "amigos en el Señor" es unempieza a funcionar como si fuera una naturaleza en nosotros, de manera que no gran apoyo en la castidad, como lo señalaremos en seguida. Hay que impulsarse puede vivir todo lo del celibato sino en la vivencia del "tríptico". Vivencia iodo lo que convalide y establezca núcleos de amistad. A este respecto ayudaque hay que demandar humildemente y agradecer siempre. mucho la comunidad, pero también las mutualidades, que son esos grupos de amigos dispersos que se brindan apoyo y solidaridad efectivos. Todo converge en la necesidad de emprender un camino y un proceso quedebe tener ciertas características. No se puede olvidar ni pasar por alto lo sano de la amistad con el sexo opuesto. Esto como complemento y como ahondar en el mismo ser de Dios. Deben fomentarse sin ingenuidades, pero tampoco con miedos. La amistad es5.1. Dinámica de "no concesiones" una forma de madurar afectivamente. La gran tentación al estar madurando en este voto es hacerse concesionesque básicamente se apoyarían en dos razones: la primera, querer "madurar" con Se debe generar un balance, además, con otro tipo de actividades en que sealgún tipo de experiencias afectivo sexuales típicas del amor de pareja. No se ejercite el cuerpo y se lo potencie sanamente. El cuerpo es nuestro compañerohabla acá, obviamente, de la riqueza que significa crecer en la capacidad de de lucha, es la memoria de todo lo que hemos vivido. Saber escucharlo esamar y ser amado, es decir de! amor de amistad. No se renuncia de ninguna comenzar a comprendernos. Trabajar en él los vestigios de los traumas pasadosmanera a la ternura ni al vincularse afectivamente con las personas, especial- es el camino para comenzar a vivir de manera diferente.12mente con los desposeídos del mundo. 12. Decimos que el cuerpo es memoria de la historia dolorosa de nuestro pasado (y La otra "razón" sería permitir, que las inseguridades psicológicas o mecanis- también de los gozos tenidos en el lograrse de nuestra existencia). Es plena verdad.mos compensatorios provoquen esas experiencias. Más que un "permiso" se De ahí que poder desbloquear toda la energía que está trenada en las diversas partespuede hablar acá de una seudojustificación. de nuestro cuerpo sea un camino real para comenzar una vida diferente más libre de las diversas armaduras físicas que imprimen nuestros diversos caracteres y más en160 161
  • 84. Se debe fomentar siempre el deseo de ser reflejo de Dios: ser limpio para Lo primero, es obvio sobre todo en estos tiempos actuales. Anteriormente se verlo y ser limpio para traslucido. podían encontrar con mucha facilidad jesuítas totalmente "islas", sin ningún Pero en definitiva, sólo el cariño personal a Jesús, la seducción que ejerce su contacto comunitario más que el estrictamente prefijado en los momentos "ritua-persona, nos hace vivir la radicalidad del celibato. La memoria de ese amor les" (letanías, comidas, recreación). En la actualidad, no sólo por el rumbo queprimero en nuestra vida, las circunstancias donde ocurrió, vienen a ser un hecho toman las cosas, sino también por toda una eclesiología distinta, se privilegia logenerador permanente de la experiencia de la seducción: comunitario, la parte que somos del "pueblo de Dios", el compartir, el dialogar; la comunidad de vida diferente a la actividad pastoral. Quien no es apto para "Se volvió Jesús y al ver que lo seguían, les preguntó: ¿Qué buscan? vivir toda esa nueva modalidad no es apto para coexistir en la Compañía que Le contestaron: Maestro, ¿dónde vives? Jesús les dijo: vengan y verán. Fue- queremos construir enfatizando los mejores rasgos de ella. ron y vieron dónde vivía. Eran como las cuatro de la tarde y se quedaron con Sobre el segundo aspecto, de la inhabilidad para la amistad, como algo él el resto del día" (Jn 1,38). descalificante para el celibato cristiano, se desprende precisamente del sentido que el celibato tiene: es para la construcción de un Reino donde se privilegia el Sólo El puede, en las diversas dificultades de la vida —que sobrevendrán—, cariño, la misericordia y la solidaridad. Todo ello fruto de una real amistad contener una voz firme, pero no impositiva, que traduzca el llamado a seguirlo en los empobrecidos, todo ello efecto de la capacidad de amor concreto.esa manera de locura, que —curiosamente— se ha vuelto como nuestro modoúnico de poder servir a cabalidad la suerte de los empobrecidos, marginados y Positivamente, diríamos, que lo comunitario, la amistad, dinamiza la voca-desdichados de este mundo, desde donde nos llama. ción. No otorga la vocación pero sí es facilitador para que surjan las máximas potencialidades. El celibato, si se quiere vivir bien, va a necesitar del apuntala-VI. LA AMISTAD, PUNTAL PARA EL CELIBATO miento de lo comunitario (en donde todos nos podamos sentir a gusto y acepta- dos en lo fundamental) y de los estrechos lazos de amistad, desde donde nos1. El amor como requisito puedan hacer "el examen del amor", que diría San Juan de la Cruz. En ese sentido afirmamos que el objetivo de los votos es colaborar en la construcción Que el celibato sea una renuncia en muchos aspectos no significa que uno se de una hermandad donde se privilegie el cariño, la justicia y la paz —es decir latenga que "castrar" para todo género de amor y para todas sus expresiones; todo realización del amor como objetivo—, pero esto sólo puede darse desde el con-lo contrario. El enfoque dado hasta aquí subraya que la castidad nos debe lanzar tinuo beber de un pozo afectivo de cariño entrañable. Si no, no puede comuni-hacia el amor afectivo y efectivo con los desheredados de la tierra, con los carse amor alguno. Lo nuestro tiene mucho de soledad, pero que está acompaña-necesitados y marginados en general. El objetivo es que nos podamos enamorar da por amigos que comprenden a cabalidad las alegrías y las tristezas, los ries-de ellos, que se metan en nuestro corazón. Que no sean sólo trabajo sino tam- gos y las conquistas de este modo peculiar nuestro de ser. "El desierto de la his-bién descanso y solaz. toria, de la construcción del Reino de Dios, con todas sus trampas y enemigos, Sin embargo, la Compañía es un cuerpo, es un grupo de hombres con una sólo se puede atravesar en caravana" (González Bueltas, Benjamín, 1989. pag. 19).identidad especial. La Compañía es también una comunidad. Este hecho debejugar un papel importante para poder vivir el carisma, y para, sobre todo, vivir La insanable soledad unida a la infinita capacidad de dar afecto, como defi-el celibato. níamos la castidad por el Reino, sólo es realizable gracias al apoyo comunitario y al cariño palpable de los "amigos en el Señor". Negativamente, podríamos decir que quien no es apto para vivir la comuni-dad, no tiene vocación para el celibato en la Compañía. Por otra parte, quien notiene aptitud para generar amigos, no tendría vocación al celibato cristiano defi- el modo como hemos sido bloqueados desde la infancia para poder disolver esosnitivamente 13. vestigios en el mismo cuerpo. Poder amar implica haber vencido los temores básicos de cada estructura psicológica, conocer los mecanismos de defensa propios, superan- do los que son inmaduros y asumiendo los maduros. Poder amar a los demás pasa consonancia con los legados positivos de nuestro vivir. Conocer el cuerpo, saberlo necesariamente por poder amarse a sí mismo, haberse reconciliado con uno mismo y "leer", es condición básica para comenzar a ser más libres. aceptado en lo hondo. Más aún, en toda relación tendemos a establecer transferen-13. Aquí está de fondo el problema de la afectividad. Amar de verdad no es lo más cias y contratransferencias que confunden mucho las relaciones. Sólo en la medida obvio ni tan fácil como parece. Para poder hacerlo hay que conocer en primer lugar en que no se desatiendan esos factores se da la posibilidad de amar en verdad y con fruto.162 163
  • 85. 1.1. Recuperación de la relevancia de la comunidad en la Compañía Una de las oportunidades cruciales en donde se puede establecer la relación En otras congregaciones se hace mucho énfasis en lo central de lo comunita- entre la comunidad y la misión, es precisamente en el discernimiento comunita- rio. Para algunas órdenes vivir la comunidad, vivir la fraternidad es fin en sí rio y en el discernimiento apostólico en común (cfr. Capítulo sobre la obedien- misino. No es así para la Compañía. La comunidad —como todas las demás cia). Allí lo comunitario adquiere plena carta de ciudadanía. cosas— es para la misión. Está supeditada a ella. Ahora bien, podría haber un sofisma en este planteo, privando a lo comunitario de un excedente con valor en Pero quizás es el testimonio del cariño que nos podamos tener, de la fideli- sí mismo. Es decir, la comunidad es también instrumento apostólico, sitial de dad de unos para con los otros, lo que va reflejar mejor el ser de Dios, que esencuentro con el Señor. El Padre Arrupe ya decía que para que la comunidad comunidad de amor. Sobre todo, es lo que va a dar credibilidad a todo lo quefuera para la misión debía comprendérsela como "algo más que un grupo-venta- decimos y hacemos. Ciertamente el celibato suscita siempre dudas en los quejas para la misión". Con todo, en la Compañía de más edad, habría todavía nos rodean. No terminan de creer su realidad. Sólo una vida comunitaria agrada-reticencias en darle énfasis a lo comunitario, y esto por obvias deformaciones. ble, acogedora, abierta y cariñosa, puede hacer creíble lo que parece imposible humanamente y lo que, además, está continuamente manifestándose como una Hay, sin embargo, una palabra que quizás tiene más eco en la Compañía, quimera debido a las serias fallas en este voto. más resonancia aún, que el mismo concepto de comunidad: el ser "cuerpo". Es palabra muy grata a Ignacio, es palabra clave en las Constituciones. Cuerpo La expresión de la vida comunitaria debe concretarse en signos. Uno, cierta-significa muchas veces el cuerpo individual de cada miembro, pero también el mente, tiene que hacer alusión a que somos "amigos en el Señor", que es El y sucuerpo social. Con frecuencia se intercambian los adjetivos. Una misma palabra causa los que nos unen. Aquí surge el sitio de la Eucaristía comprendida tam-significa cosas diferente, según esté contrastada. La dinámica de la estructura de bién en clave de justicia. Todas las cosas, como nos ha dicho el P. Kolvenbach,las Constituciones es la dinámica de la "incorporación" del candidato en elcuerpo. El cuerpo de la Compañía encarna su carisma. En momentos cruciales, "todas las actividades que tienden a la promoción de la justicia en nombrees el cuerpo social el que "se encarga" del cuerpo individual. Por ejemplo, en el del Evangelio deben encontrar su manantial en la cena del Señor. Nuestra fetrance de la muerte, un grupo de compañeros, los más cercanos, los más discre- en la eucaristía será, por ello, irrelevante si no se realiza en una caridad quetos, los que conocen mejor a! enfermo, se pide que estén presentes, sobre todo si lucha contra las injusticias, intentando transformar las estructuras injustas dese necesita o bien prepararlo para morir, o cuidarlo en los momentos difíciles, la sociedad humana. Ya en la primitiva Iglesia, contemporánea de los após-que "requieren el socorro de la fraterna caridad" (Cons, 595), en que .al vez toles, la comunión de todos en el Resucitado exigía una caridad que ibahaya que "cubrirlo" por lo que pueda mostrarse de su vida o su historia personal incluso hasta vender sus campos y compartir sus bienes. Separando lo quepasada quizás no edificante (ibd, 595-596). está unido en Cristo —el pan de vida y el pan de cada día, la Cena y el lavatorio de los pies— es imposible asegurar la coherencia de la vida perso- Otro caso importante, donde es el cuerpo social quien se encarga del indivi- nal del jesuíta y la vida de trabajo conjunto del cuerpo apostólico de ladual, es con el General de la Compañía. En la novena parte de las Constitucio- Compañía. Es justamente en el realismo eucarístico donde san Ignacio hanes se destacan una serie de aspectos en donde es el Cuerpo social quien se tomado la inspiración y la fuerza eficaz de su actividad" (1990, No. 25).ocupa del General, en lo que respecta a las cosas externas; al tratamiento de su"cuerpo", para que no se exceda, y en lo que corresponde a su espíritu (ibd, 779- La Eucaristía así entendida nos recuerda que el último sentido de nuestra788). comunidad es haber sido convocados por el Señor para realizar una tarea en Otra ocasión en la que se ve la importancia del cuerpo y la amistad, es beneficio de los desposeídos del mundo.cuando se quiere hacer avanza/ a alguien en virtud, o en el cumplimiento de loque debe realizar. Lo que se favorece entonces es que se le provea de un amigo, "La Eucaristía cotidiana nos fuerza a establecer y a confesar la jerarquía deque pueda comunicar con su ejemplo aquello de lo que el otro carece: valores que subyace en nuestra vida y nuestro trabajo, manifestando el ver- dadero grado de inserción de nuestra vida y trabajo en el movimiento de "imbiárseles compañero aprovechado en ella (en la obediencia, en este encarnación de nuestro Señor, que se prolonga, a partir del llamamiento que caso)" (ibd, 660). El nos dirige, en nuestra actuación de compañeros de Jesús" (ibd, 29). Por eso la Eucaristía, comprendida como el hecho de partir un pan común y compartirse unos con otros, en el horizonte de los necesitados, se hace por sí164 165
  • 86. misma, centro de una comunidad saludable, por una parte, y de nueva modali- desarrollar capacidades que permanecerían inactivas si esto no se tuviese. Estadad, por otra. La novedad estriba en que nuestras comunidades deben ser espa- comunidad nos va dando identidad y apuntalamiento de nuestros ideales en uncios cálidos que brinden "espíritu" a sus miembros, pero hogares abiertos a los mundo absolutamente indiferente a los valores del Reino. "Cuanto más insertosque ios pobres puedan entrar y sentirse "en casa". Orar juntos genera también el estemos en las formas de vida o estructuras indiferentes a la vida religiosa y a lagrupo, crea la comunidad. El grupo de los apóstoles le pidió a Jesús que les fe, tanto más necesario nos será fortalecer nuestra identidad de religiosos aenseñara a orar. Era la oración del Maestro la que daba la identidad a los diver- través de la comunidad local" (ibd, pág. 22).sos grupos contemporáneos a Jesús. La Eucaristía, como su "oración" por exce- Pero la comunidad, "además de orarla, hay que pensarla, instrumentarla,lencia, debe darnos la identidad, a nosotros, que queremos también "ser sus tallarla. Eso es precisamente lo que se hace en un taller" (ibd). Este taller secompañeros". constituye por el discernimiento del propio ser de la comunidad, de los "cornos", de los modos de vivir lo que predicamos, ¡sobre todo de cuánto com- Son esos pobres los que nos harán adquirir ciertos rasgos propios de ellos yque reflejan una solidaridad humana profunda y valores propios ya del Reino. partimos las reales necesidades de los desposeídos! Ese taller se constituye alLos empobrecidos son nuestros maestros en compartir de lo poco que tienen; discernir lo que debemos realizar, la tarea, los retos. La imagen de taller es felizmaestros en dar lo mejor al huésped, en dar su cama, u ofrecer la casa a un niño en el sentido de que se lo vislumbra, entonces, también como "espacio de traba-que se ha quedado huérfano. Abriendo nuestra comunidad a los empobrecidos, jo"; hay que diseñar esa comunidad. Lo que podamos llegar a ser depende de laséstos nos irán empobreciendo también a nosotros (por vergüenza nuestra o por- exigencias y apoyos que nos brindemos unos a otros. No podemos olvidar queque compartimos con ellos lo que tenemos) y nuestra riqueza se irá haciendo tenemos que "llegar a donde llegaron nuestros mayores y más adelante en elcada vez más austera y nosotros más cristianos. Señor nuestro". Ahora bien, dentro de la posibilidad de mostrar el cariño en la Compañía, Finalmente la comunidad —ya lo decíamos antes— debe ser presencia delhabría que hacer pequeñas distinciones. Una cosa es el nivel de la comunidad, cuerpo global, más amplio. La estructura de la obediencia nos vincula a lasen donde nos reunimos no porque seamos amigos sino porque tenemos una tarca necesidades universales, se nos fomenta la disponibilidad, se excita el interéscomún, lo cual tiene obviamente sus limitaciones. Otra sería lo que pudiera por lo que les acaece a los otros compañeros. No se puede olvidar que estecada uno realizar en la amistad entre compañeros, más allá de las demarcaciones cuerpo global es perseguido, en muchas latitudes, pero sobre todo en nuestracomunitarias. Luego, estaría la amistad con mujeres y hombres con los que nos región —junto a muchos otros hombres y mujeres— precisamente por pretendertopamos en el caminar. colaborar con la llegada del Reino. Su ejemplo nos da un sano orgullo, un sentido de pertenencia. Nos sentimos —gracias a la fuerza del cuerpo— presen- No podemos olvidar que la necesidad de amar y ser amado es vital para tes en todos aquellos lugares cruciales de la Historia: en las trincheras sociales,todos. El amor tiene además una finalidad apostólica, potenciadora: ¡quien es en las encrucijadas ideológicas.amado produce más! Pero vivir una comunidad así supone muchas cosas. Supone, en primer lu-2. Los diversos niveles de la amistad gar, personas maduras, que manejen sus limitaciones, que quieran estar conti- nuamente en lucha por convertirse. Supone, pues, una consistencia espiritual y humana que es imprescindible. Esto no se puede sustituir con nada. La calidad2.1. El cariño en la comunidad humana y cristiana son garantía de la salud comunitaria. Supone, sobre todo, La comunidad se constituye por la misión y para la misión, pero tiene ciertas que cada sujeto valore el sentido de la comunidad. Que no se la juzgue como uncaracterísticas que le brindan valor en sí misma. Tres elementos nos parecen hotel o lugar en donde se tiene lo necesario, sin preocupaciones, sino que se la-importantes: que sea hogar, que sea taller (cfr. García, José Antonio, I98f¡). y pondere en la línea que vamos indicando. Lo malo es que esto no se toma enque sea presencia del Cuerpo total. cuenta en realidad. No nos preparamos para esa tarea. Pretender que la comunidad tenga mucho de hogar, "es buscar para ella los Esta relevancia del grupo, es lo que podrá dar el sentido de pertenencia a laespacios gratuitos de encuentro, distensión y fiesta. A largo plazo sólo ellos comunidad —local y global— y fecundarse por ella. Muchas veces se postulaaseguran el que los compromisos adquiridos no se vuelvan contra nosotros en una falsa disyuntiva: la comunidad es para la persona o la persona es para laforma de agotamiento o de sequedad de nuestras vidas afectivas" (ibd, pág. 20). comunidad (cfr. Manenti, Alessandro, 1983, pág. 12). Ese dilema no se resuelveEn la comunidad aprendemos a vivir lo gratuito, a saber dar el aporte personal, a así, porque está mal planteado. "El punto de partida correcto, por el contrario, es 167I6(i
  • 87. el siguiente: la comunidad es para los valores; es un lugar que sirve para mejor San Ignacio dejó, en la parte octava de las Constituciones, una serie deinteriorizar ios valores del Reino, que son los que justifican y fundamentan elementos de ayuda para generar esta unión en la Compañía. Hizo siempre mu-nuestro estar juntos" (ibd). Si no se posee el sentido de pertenencia, la persona cha alusión a la "calidad humana" que debe tener el jesuíta —"no se admitirsólo seguirá "sus propios deseos narcisistas. Por otra parte, si no sabe quién es, mucha turba de personas" (Cons, 655)—. Quizás acá se debiera exigir más,se entregará de lleno a lo colectivo y renunciará a su propio cerebro, en un como antaño se exigió en el nivel intelectual. También habló Ignacio sobre elengañoso intento de sentirse persona a través de la pertenencia a un grupo" (ibd, vicio de engendrar la división por los que provocan la discordia, a los cuales —pág. 17). decía— debía apartárseles como "peste que la puede inficionar mucho, si presto no se remedia" (ibd, 664). Crucial coloca el papel de la obediencia (ibd, 662), Hay que tener claro, por adelantado, que la comunidad va a presentar proble- pero quizás el más relevante es el sitio que se le da a la intercomunicación (ibd,mas y conflictos. Lo importante "tanto para el individuo como para el grupo, no 668-676), tanto de las mismas comunidades como con la Compañía global. Sóloconsiste en no tener conflictos, sino en cómo afrontarlos: es ahí donde se mide en la medida en que nos conocemos nos podemos querer y defender.el espíritu evangélico" (ibd, pág. 14). Por tanto, es necesario que sepamos reco-nocer las diferencias reales de cada individuo sin sentir por ello amenazada La condición de posibilidad, de la verdadera unión, con todo, es lo que yanuestra seguridad interior y sin considerar dichas diferencias como causas inevi- habíamos señalado anteriormente, la consistencia espiritual de cada jesuita, sutables de males (ibd, pág. 45). radicalidad, su entrega y cariño al Señor en los necesitados, o en palabras de Ignacio: "el vínculo principal...es el amor de Dios nuestro Señor; porque estando Todo esto implica, entonces, una gran tarea. Cada uno debe por consiguien- el Superior y los inferiores muy unidos con la su divina y summa Bondad, sete, preguntarse, al comenzar a vivir en comunidad, qué es lo que en realidad unirán muy fácilmente entre sí mesmos, por el mesmo amor que della descende-busca al estar con los demás, qué pretende, y cómo se está comportando (ibd, rá y se estenderá a todos próximos, y en special al cuerpo de la Compañía"pág. 9). Creo que no hemos hecho un examen de esto. La Compañía en su (Cons, 671). El vigor espiritual y de congruencia sólo puede esperarse de sujetosformación no ha hecho todo el énfasis necesario al respecto. apasionados por el Señor y por la causa de los necesitados. La comunidad exige que cada uno se comprometa a caminar en compañía delos otros aceptando un ritmo común que convenga al conjunto de los miembros Por otra parte, y como algo que cae de su peso, como algo que se debiera derivar de ese amor a Dios nuestro Señor, está la austeridad y pobreza crecien-de la comunidad. La comunidad es una tarea en sí misma "y solamente la puesta tes. Debe fomentarse "por consiguiente todo menosprecio de las cosas tempora-en común sistemática garantiza su crecimiento psicológico y su continua adapta- les, en las quales suele desordenarse el amor propio, enemigo principal destación" (Saint Arnaud, Yves. 1973, pág. 35). Por lo cual, la puesta en común, unión y bien universal" (ibd). Por tanto la pobreza vivida personal y comu-sobre todo sistemática (reuniones, Eucaristía), es una condición esencial para nitariamente es fuente originante de la comunidad.construir la comunidad de vida. La comunidad va a suponer también el mecanis-mo de evaluación y de corrección fraterna que, a su vez, exigen una previa El amor que entrelaza la dinámica de maduración en un grupo se genera porrevisión personal, "indispensable para poder corregir después al otro" (Manenti, la solicitud el afecto y la intimidad. La solicitud es la preocupación por el otro1983, pág, 48), ya que sólo "cuando somos libres frente a los conflictos, cuando con la sensibilidad a sus problemas. El afecto es el deseo generoso y tierno deno tenemos nada propio que defender, entonces podemos ser exigentes y com- estar junto al que se quiere, y la intimidad es la comunicación personal en plenaprensivos. Ambas virtudes deben ir al unísono. La exigencia sin comprensión se confianza con el otro. "Solicitud, afecto e intimidad como dimensiones del amorconvierte en severidad; la comprensión sin exigencia se convierte en no se cultivan por igual con todos los miembros del grupo". (García Monge,permisividad" (ibd. pág. 49). José Antonio, 1990, pág. 11). Cada una de estas actitudes va a provocar dinámi- cas distintas y amores también diferentes. La comunidad, además, va a exigir pequeños "tributos" a la convivencia, quenos humanizan y nos ponen más a tono con la gente con la que trabajamos: Una de las características fundantes de una comunidad es la interdepen-encargarnos de las cosas de la casa, de la comida, de la limpieza, de llevar el dencia y la interacción frecuentes. Actitudinalmente, el grupo depende de losorden, etc. Muchas veces, por un prurito intelectual, vemos todo ello como de acontecimientos que afectan a cada miembro. Pero sobre todo un grupo, una"segunda clase", de menos importancia. Pero no podemos olvidar que de esos comunidad, se constituyen por la interacción. "La interacción es la comunica-detalles está llena la vida de aquellos que decimos querer servir, y que el cuerpo ción frecuente entre los miembros del grupo; comunicación cara a cara, directa",exige una contribución para poder caminar. Todo lo demás es puro idealismo. (ibd, pág. 4). Es la interacción, como bien señala García Monge, lo que hace queSe cosecha en la comunidad lo que en ella se ha sembrado y cultivado. "un agregado de individuos se convierta en grupo". Esta interacción en clima168 169
  • 88. comunitario tiene su mejor logro en el discernimiento comunitario y más toda- El amor de afecto. El dinamismo afectivo se caracteriza en el amor de afec-vía en el discernimiento apostólico en común. to por un apego real a otra persona, pero contrariamente al afecto del amor de No hay que olvidar, finalmente, que un grupo es una distribución de roles, pasión, el apego no es exclusivo. El dinamismo afectivo no tiende, de suyo, a launa armonía de roles, una complementariedad de roles, una interacción de roles exclusividad y a la dependencia recíproca. A medida que la amistad crece, cadaformales e informales, que dan al grupo determinado rostro y estilo (ibd, pág. uno se siente comprendido y apoyado por el otro, pero llega a ser capaz, al5). mismo tiempo, de mayor autonomía y soledad. En la amistad, la presencia del otro es muy agradable y a menudo buscada, pero el lazo psicológico subsiste2.2. Posibilidades del cariño entre amigos "en el Señor" aun en ausencia prolongada, lo cual no resulta en la unión amorosa (cfr ibd, pág 71). Puede vivirse simultáneamente con varias personas. No excluye el dinamis- La comunidad no es un grupo de los amigos reunidos, necesariamente, sino mo erótico. Al contrario, la ternura y el afecto se expresan a menudo a través deun grupo de compañeros que se aceptan, se quieren y se apoyan para la misión. manifestaciones sensibles. El amor de afecto llega a ser un excelente medio paraPero esto no excluye la posibilidad y necesidad del amor de amistad que se va a desplegar el dinamismo de la libertad (cfr ibd, pág 72).dar entre algunos. La Compañía nació justamente de una situación contraria: ungrupo de "amigos" en el Señor, que Ignacio había cuidadosamente trabajado y El amor de empatia. Es un tipo de amor que utiliza todas la potencialidadesdel cual él era el centro, decide unirse y formar una comunidad, vinculándose de la libertad humana para crear un lazo, aun en las condiciones menos favora-con la obediencia. A los jesuítas actuales nos toca hacer el camino opuesto: se bles. El amor de empatia es un amor difícil, en cuanto no se alimenta, al menoscomienza viviendo ya en una comunidad en donde tengo que ir creando los al principio, por ninguna gratificación de orden erótico o sensible. Sólo la satis-lazos afectivos y efectivos para lograr encontrar, a su tiempo, "amigos en el facción de descubrir y compartir el mundo interior de uno de mis semejantes meSeñor". Estableciendo así una "mutualidad", que transciende los mismos límites permite mantener este tipo de amor. Dicho amor, sin otorgarme las gratificacio-de la comunidad local, creando una red de apoyo, confrontación, aliento: todas nes del amor de afecto, me permite, sin embargo, actualizar mi capacidad delas características de un grupo de amigos. amar y de desarrollar mayor libertad (cfr ibd, pág. 73). Se hace necesario, entonces, profundizar un poco sobre lo que es amistad y El amor de castidad, al no desear comprometerse con un amor exclusivo conlo que es amor. Para ello se nos hace oportuno proponer acá una distinción entre otra persona, excluye el amor pasión y busca ampliar continuamente su dinamis-diferentes experiencias de amor: el amor de pasión, el amor de afecto y el amor mo afectivo (cfr ibd, pág 74).de empatia. Seguiré la línea de St-Arnaud, que me parece muy iluminadora (cfr. Lo esencial, en cualquier caso, será responder a la necesidad fundamental deSt-Arnaud, 1973, pág. 65). amar y de ser amado; la sexualidad sólo es esencial en el amor pasión que es sólo una de las modalidades del amor (cfr ibd, pág.74).2.2.1. Los tres tipos de amor Sobre los dinamismos del amor se puede decir lo siguiente. Son fuerzas El amor pasión. Cuando dos seres se aman con amor de pasión, tienden a ligadas íntimamente, pero de algún modo distinguibles. Y es oportuno distin-"no hacer más que una sola carne", según la expresión bíblica. Es decir que la guirlas, porque a veces se encuentran de manera aislada y porque ayudan aintensidad de los sentimientos que uno y otro experimentan entre sí, llama al comprender los diversos tipos de amor explicados anteriormente.encuentro físico y el dinamismo erótico, que alcanza entonces su culmen, llega aser el medio privilegiado para expresar y satisfacer la intensidad de los senti- El dinamismo erótico incluye cualquier participación física de la persona enmientos, (cfr ibd, pág. 66). A nivel del dinamismo afectivo, el amor pasión se la experiencia del amor, y va más allá de la sexualidad genital, abarcando todastraduce también por una fuerte intensidad de sentimientos que tienden progresi- las formas de placer que responden a lo que los psicoanalistas llaman "instintovamente a la exclusividad. El ser amado, se convierte en aquel con quien quiero vital" o "libido". Se prefiere usar este término porque, al hablar de dinamismounir mi vida y llega a ser una parte de mí mismo. El dinamismo afectivo se sexual, difícilmente se le disocia de la sexualidad genital (cfr ibd, pág. 63).caracteriza, pues, por un apego exclusivo al otro y por la permanencia del otro El dinamismo afectivo abarca toda la gama de sentimientos positivos o nega-en el campo perceptual de aquel a quien ama con amor de pasión. Esta perma- livos que presiden todo acercamiento o alejamiento afectivo entre dos seres (cfrnencia psíquica del otro lleva consigo un sentimiento de nostalgia cuando la ibd, pág. 64).ausencia se prolonga, (cfr ibd, pág 67). El dinamismo de la libertad comprende todas las experiencias en las que se tiene conciencia de obrar en función de un esquema de valores que se adoptan170 171
  • 89. como norma de conducta (cfr ibd, pág. 64). Por ejemplo, en la vida comunitaria, Ignacio llama "la discreta caridad". Se debe analizar si los medios que emplea-asumir a los miembros de la comunidad, como sellados con el mismo carisma y, mos para trabar amistad conducen al fin para el que estamos o nos apartan de élpor tanto, llamados a realizar, desde lo más íntimo de ellos mismos, una misión (cfr ibd, pág. 61).común. Lo más típico de este dinamismo se expresa en la solicitud y preocupa-ción por los demás. La verdadera amistad no siempre es gratificante, por tanto. Dice que sí, esto es, puede valorar una parte de mí; "pero también dice "no" a aquella otra parte2.3. Amigos con afecto y en libertad de mí que no me ayuda a crecer hacia Cristo" (ibd, pág. 63). De ahí, pues, que debamos siempre preguntarnos: ¿Y nuestras amistades, a qué parte de nuestro Del cuadro anterior podemos vislumbrar las coordenadas del amor de los yo satisfacen?amigos en la Compañía. Básicamente está ubicado en el amor de afecto, impul-sado por el dinamismo afectivo. En este habrá apego afectivo pero no va a ser El hombre religioso es aquel que, en medio de la multitud, conserva —diceexclusivo; sobre todo habrá siempre la posibilidad-necesidad de soledad Manenti— con perfecto sosiego y dulzura, la independencia de la soledad. Si-afectiva. No temerá la ternura y el cariño que se expresan muchas veces a través guiendo la intuición de Bonhoeffer, añade: "sólo quien es capaz de soportar lade manifestaciones sensibles. En ese sentido, llega a ser un excelente medio de soledad es capaz de comunión (y puede por lo tanto, contribuir de veras acrecimiento para desplegar la conquista de la libertad. construir la comunidad), y sólo quien es capaz de comunión puede vivir una soledad que no acabe con él" (ibd, pág. 94). Obviamente este amor, aunque no es exclusivo, no por ello quiere decir quepueda brindarse a todos por igual. Esto es utópico. Lo que se puede exigir en un Este tipo de amistad, en donde se privilegia el amor afectivo y libre, debeambiente comunitario es el amor de empatia que, precisamente por el dinamis- florecer entre los jesuítas en el grupo de los "amigos en el Señor", de maneramo de la libertad, puede remontar las barreras de la comunicación y establecer que se establezcan mutualidades, es decir redes sociales de cariño, de apoyo, deun apoyo y reconocimiento que son muchas veces suficientes en nuestra vida. cotejamiento y desafío, de íntima comprensión, que se irán entretejiendo a loEste es el amor de compañeros de comunidad, que va más allá de la simple largo y ancho de la Compañía. Son el foco de recurrencia normal ante las penasrelación de una comunidad de trabajo, en donde las personas únicamente esta- y alegrías. Son el puntal preciso en la hora de la tentación. En las crisis delblecen la elección de aumentar su capacidad de producir, en cualquier plano, celibato, son los amigos los únicos que tienen una palabra eficaz y contundentemediante la puesta en común sistemática que tenga por objetivo un trabajo co- que nos convoca a la fidelidad al amor primero; son los que pueden hacer quemún. En cambio, el amor en la comunidad, participa de ideales, comparte el pan volvamos a entender el "tríptico" —que explicamos anteriormente—, en el quey se siente interpelado por el mismo Señor en los empobrecidos y marginados mi celibato está en estrecha conexión con el anuncio del Reino y con lo mejordel mundo, y por eso nuestra "preocupación" y solicitud para con los compañe- de mí mismo.ros. Es de sobra conocida la amistad profunda y sensible de Francisco Javier con La verdadera amistad, además de ser algo que potencia, que agrada, y que se Ignacio de Loyola. El gran misionero llamaba a Ignacio "Padre mío de mi áni-explaya en la intimidad, es también una conquista y una lucha. La amistad en la ma" y le escribía, por devoción y cariño, "las rodillas puestas en el suelo el tiempo que ésta escribo, como si presente os tuviese" (Javier, Cartas. Doc. 70.Compañía debe estar también transida por la misión. La finalidad de nuestro N° 16). Transcribimos un trozo de una famosa carta de Javier, respondiéndole acariño no consiste sólo en favorecer la comunión mutua, sino que a través de la otra recién llegada de Ignacio:misma amistad debe estimularse una mayor comunión con Dios y su causa. Estácentrada en conocerse y amarse para mejor conocer y amar a Dios en sus nece-sitados (cfr Manenti, 1983, pág. 61). Este es el horizonte. "Verdadero Padre mío: Una carta de vuestra santa caridad rescibí en Malaca agora cuando venía de Japón; y al saber nuevas de tan deseada salud y vida, El medio para construir ese cariño es la renuncia —mientras más consciente Dios nuestro Señor sabe cuan consolada fué mi ánima; y entre otras muchasy más dialogada mejor— a la gratificación mutua de aquellas necesidades que santas palabras y consolaciones de su carta, leí las últimas que decían: Todovan en contra del conocimiento y el amor de Dios en sus privilegiados. Es decir, vuestro, sin poderme olvidar en tiempo alguno, Ignacio; las cuales, asírepitiendo, el cariño de los amigos en el Señor es entrañable, es fiel, es tierno, como con lágrimas leí, con lágrimas las escribo, acordándome del tiempopero transido de la pasión por el Reino de Dios y su justicia. pasado, del mucho amor que siempre me tuvo y tiene..." (Doc. 97. N° 1). Ior lanío este cariño deberá ser también objeto de discernimiento. Es lo queI 72 m
  • 90. Podríamos casi definir este amor entrañable entre Ignacio y Javier con la nes y aun temas muy personales que provocan intimidad especial y que tienden clasificación de amor de pasión en cuanto se da una permanencia psicológica a un compromiso y un enamoramiento a la corta o a la larga. Así como es por ei del otro, que lleva, como dice St-Arnaud, a un sentimiento de nostalgia cuando Reino y para el Reino que renunciamos a la vivencia en profundidad de la la ausencia se prolonga (1973, pág. 67). Continúa Javier: relación de pareja con una mujer, es también lo del Reino y el Reino lo que nos hace ubicarnos en el hasta dónde de la relación con ella. La hondura de esta "Escríbeme vuestra santa Caridad cuántos deseos tiene de me ver antes de amistad mixta se debe medir no tanto en el intercambio de intimidades sino en acabar esta vida. Dios nuestro Señor sabe cuánta impresión hicieron estas el entusiasmo por las cosas que nos seducen a los cristianos y más especialmen- palabras de tan grande amor en mi ánima, y cuántas lágrimas me cuestan las te a los religiosos. La vocación del célibe no es principalmente tener relaciones veces que de ellas me acuerdo; y em mi parecer que puede serme consuelo, profundas, íntimas, con el otro sexo como objeto directo, sino que la vida de pues a la santa obediencia no hay cosa imposible" (Doc.97. N° 3). ambos sirva para crear un mundo de hijos y de hermanos. Obviamente Javier está insinuándole a Ignacio lo haga regresar a Roma. De 2.5 Amigos de los pobres de la tierrahecho Ignacio le respondió llamándolo de la India para verlo. Pero la carta llegó Pero, finalmente, va a ser la amistad con los empobrecidos concretos —concuando el apóstol ya había muerto. Qué pueda llegar a ser amor entre los "ami- las personas necesitadas (con necesidades de toda índole), donde pedimos insis-gos en el Señor" queda bastante bien patentizado en esta relación aquí presenta- tentemente reconocer el rostro del Señor —caras con nombres que remueven yda, en donde hasta los dinamismos del amor de pasión se hacen evidentes (sin conmueven las entrañas— lo que nos va a mantener en el sentido de esto que esque obsten a la separación por el Reino), por no comentar los de afecto y incomprensible. Compartir con ellos, desde esa nuestra ignominia de renunciaempatia. —cosa tremendamente difícil de digerir— nos hace más llevadero el celibato. Pero también son estos mismos dinamismos -afectivos en libertad— los que Fin la honda amistad con ellos, en el jugarnos su suerte, acompañados de herma-pueden delinear la amistad fuera de la Compañía con los hombres y mujeres que nos muy queridos de la Compañía, —de la que Javier afirmaba: "Compañía deencontramos en nuestro caminar, en nuestro trabajo. En este punto, como ya Jesús, Compañía de amor"—, sabremos encontrar una alegría honda, una recu-dijimos anteriormente, hablamos desde una perspectiva más de religiosos varo- peración de sentido, un saber que nos hemos fiado de Alguien, y que no pode-nes. mos quedar en la desesperanza, que el mundo tiene compostura porque todavía se hacen milagros como el de nuestro celibato.2.4 La amistad femenina Como decía Ignacio, "la amistad con los pobres nos hace amigos del Rey ¡M amistad femenina no sólo complementa sino que abre a dimensiones eterno" (Epp 1, 572-577; BAC 39). Son ellos los que, si estamos abiertos al nunca llenadas por otro hombre. La amistad mixta hace surgir lo que está en encuentro personal con Jesús, nos llevan a encontrar en El toda la Plenitud, (cfrpotencia en la riqueza psicológica de ambos sexos. Los grandes santos han Col 1,19), a abrirle la puerta para que pase a lo nuestro y comamos y estemosexperimentado esta riqueza con mucho fruto humano y espiritual. El mismo con El y El con nosotros (cfr Ap 4,20). Podrá darse entonces la alegría y elIgnacio cultivó desde siempre grandes, profundas y durables amistades con mu- consuelo total cuando nos percatemos de que lo tenemos cara a cara y que sejeres, con las que mantuvo constantemente larga correspondencia y cariño. Es enjugará ya todo el llanto. Es la lucha por esos rechazados del mundo para quede notar, con todo, que esas amistades de nuestros grandes santos giraban en se les haga justicia, la que nos llevará a una fe más firme, que genere mástorno a la amistad con Jesús y al compromiso con sus causas. esperanza para no detenernos ni desmayar en la misión hasta que el tiempo se Pero es Jesús quien primero nos da ejemplo de esa libertad en la amistad con acabe. Terminemos este tema con el estribillo de la oración que recitan loslas mujeres de su tiempo. Libertad que en el ambiente cultural religioso resultó pobres, los minusválidos de las Comunidades del Arca, alrededor de todo elhasta escándalo. La relación con María Magdalena, con la familia en Betania, mundo:son muestras del solaz que El experimentaba en la relación afectiva libre. Jesús, Señor, ¡bendícenos con la mano de tus pobres!con todo, no dejaba que se posasen en él esas relaciones, sino que convidaba al Señor, ¡sonríenos en el rostro de tus pobres!impacto que a El más lo seducía: hacer la voluntad del Padre y predicar el Señor, ¡recíbenos un día, en la alegre Compañía de tus pobres!Reino. En la amistad con la mujer, por tanto, no hay que ser ingenuos. Hay situacio-174 I7S
  • 91. TERCERA PARTE
  • 92. LA OBEDIENCIA, PLATAFORMA DE SERVICIO A LA HUMANIDAD QUE PADECEINTRODUCCIÓN En el orden de la presentación de los votos, hemos partido de la necesidadde postular el voto de pobreza —la consagración por el trabajo en pro de lajusticia en el mundo— como el quicio de intelección de los votos restantes. Porel voto de pobreza nos consagrábamos a Dios en la cara de los pobres cuyalucha queríamos reivindicar. Por el de la castidad decíamos que esa consagra-ción era total, con la exigencia de darnos por entero a esa causa. El voto deobediencia venía a brindar la plataforma desde la perspectiva eclesial —que esuna gran mediación de Dios en el mundo— y desde la perspectiva del carismapropio de cada institución religiosa, como medio para mejor servir al Cristosufriente hoy. Como vamos a ver, la obediencia implica muchos problemas teológicos. Noes fácil justificarla ni teologizaría. Sin embargo, comprendido su sentido, seconvierte en una admirable plataforma de servicio para el Reino, que concretanuestra identidad como "seducidos por el Dios de los pobres". Las fuerzas de este mundo conspiran contra el bien. Sólo en la medida enque demos un combate desde frentes comunes, aglutinados y firmes, se podrálograr algo estructural que configure de nuevo la historia de la humanidad. La Iglesia es en sí misma una convocación, pero siempre tiene puntos denucleación para ser vivida. La diócesis, la parroquia, son puntos "tradicional-mente" considerados como ejes y nudos de "convocación" (por lo tanto, deIglesia). Siempre han existido otros núcleos en ¡a historia de la Iglesia, unos másinstitucionalizados que otros, unos con más fuer/a carismáiica que oíros, unoscon más reconocimiento que otros. Fin América l.aiina. poi ejemplo, las Comu-nidades Eclesiales de Base han surgido como núcleos novedosos de convoca-ción, incluso de "eclesiogénesis", precisamente desde la experiencia de los po-bres urbanos y rurales al ser llamados por Dios al seguimiento de Jesucristo enla lucha por la justicia. Denlro de toda esta amplia gama de inicíeos de servicio. 17)
  • 93. se inscribe la Vida Religiosa, y allí —como constitutivo— el voto de obedien- cia. resultar chocante por estar lleno todo él de ejemplos de la Compañía y de un "modo de proceder", en esto de la obediencia, bastante alejado del espíritu de El gran criterio de intelección de los votos, desde nuestra perspectiva, es el otras congregaciones. El fruto que pudiera sacársele es el de destacar las dife- de la lucha por la justicia. En la explicación anterior de los votos, hemos venido rencias para afinar cada uno su propio carisma. haciendo hincapié en todo esto. El voto de obediencia es el que, por muchas razones, nos lanza apostólicamente al servicio del empobrecido y del margina- I. LA AUTORIDAD, POSIBILIDAD DE REPRESENTAR A DIOS do. No sólo porque la obediencia está para la misión, sino porque lo que se intenta mediar, como iremos señalando, es la presencia de Dios entre nosotros, y 1. Releyendo la historia esa presencia de manera muy significativa —sacramental, diríamos— Ja consti- tuyen los desheredados de este mundo. Como decíamos, la autoridad en la Iglesia no tiene su razón de ser en que haya mayor concentración "teofánica" en el superior, sino en el ordenamiento El tema de la obediencia lo abordaremos en cuatro grandes capítulos. El del cuerpo eclesial. A nivel evangélico no se puede postular ni demostrar la primero lo dedicaremos a considerar a la autoridad como "posibilidad de repre- necesidad de la obediencia a un superior. A lo que se llega es a ver que el sentar a Dios". Decimos "posibilidad", porque la autoridad no es ni el único ni llamado de Dios a seguir a Jesucristo se diversifica en carismas, en regalos o el mejor medio. La autoridad en la Iglesia tiene su razón de ser no en que haya dones personales, uno de los cuales es la función de dirección de la comunidad mayor concentración "teofánica" en el superior —lo cual tiene poca mordiente (ICor 12,28). Lo que esta función de dirección tiene de autoridad habrá siempre evangélica—, sino en el ordenamiento del cuerpo eclesial. No hay que perder de de verse bajo el espíritu de Jesús para diferenciar radicalmente la autoridad en la vista que los primeros compañeros jesuitas en Montmartre hicieron votos de comunidad del poder dominador, estableciendo así la comunidad como alternati- castidad y de pobreza, pero todavía no de obediencia, cosa que sería absurda si va radical de vida frente al mundo del orden político (cfr Le 22, 24-27), por lo la sola presencia de una autoridad implicara más transparencia de Dios. que no sólo es un trabajo de lucha "contra" la pobreza, sino también un trabajar En un segundo capítulo avanzaremos en el problema de las mediaciones de por "hacer comunidad". Es evidente que el sentido de la autoridad en la Iglesia Dios, es decir, se dirá una palabra sobre la teología de la mediación como pista está en relación al Reinado de Dios. Es el Reino el que potencia, orienta, y por para comprender mejor la obediencia. así decirlo, limita la autoridad eclesial. El capítulo tercero versará sobre la relación entre obediencia y las diversas Sin embargo, es también evidente que en el surgimiento de la vida religiosa, búsquedas de la voluntad del Padre. El último capítulo —el cuarto— tocara lo y por ende, de la obediencia, la idea de que toda autoridad viene de Dios es uno propiamente ignaciano de esta obediencia, que es el modo concreto de vivir de los puntales del voto de obediencia religioso. En ese sentido nos tocará hacer nuestro carisma de servicio a los empobrecidos como cuerpo de la Iglesia. una incursión en toda esta temática para sacar lo evangélico que todo eso puede entrañar.1 La obediencia en la Compañía está condicionada por el "cuarto voto" de especial vinculación al Papa, pero únicamente circa missiones (acerca de las 1.1. Toda Autoridad viene de Dios misiones). Como veremos, misión se va a traducir, en las Constituciones, en un tipo de trabajo por las mayorías (el bien más universal, que diría Ignacio), traba-jando de manera estructural y contundente. No es en vano que la moderna tra- 1.1.1. Origen de la autoridad como vicariedad de Diosducción de la Fórmula del Instituto, según lo han puntualizado las últimas Con- Durante varios siglos en la Iglesia no existieron las comunidades religiosas,gregaciones Generales, sea "el servicio de la fe y la promoción de la justicia". como tales. ¿Cómo llegan a constituirse los superiores de estos grupos primerosNuestra tarea se torna entonces en la responsabilidad de colaborar con "la ma- bajo la imagen de "vicarios de Dios", dado que no eran canal corriente de layor" eficacia para "el mejor" servicio de reestructurar este mundo en beneficio autoridad?de los desheredados y marginados de nuestras sociedades; y esto como requisito Antes de que surgiese la vida religiosa, no existían para los cristianos másfundamental de la fe y como fruto de la experiencia de ser "seducidos por elDios de los pobres". 1. Este apartado está basado fundamentalmente en el libro de Jesús Alvarez Gómez Para los lectores no jesuitas y que tampoco pertenecen a la hermandad de (1984). Nos parece que el autor hace una reseña histórica muy interesante. La falta decongregaciones con inspiración ignacianu este capítulo, más que otros, les podrá citas específicas no obedece a desconocer la autoría de Alvarez Gómez, sino a la facilidad de una exposición más libre.180 ISI
  • 94. que dos tipos de jerarquías muy bien diferenciadas: la civil (reyes, emperadores, a convertirse en un "sacramento": La unción real.principalmente) y la eclesiástica (presbíteros —en algún modo—, obispos y Este hecho, no terminó sino hasta la lucha "contra las investiduras laicales"Papa). La inclusión de los cristianos en la sumisión a la autoridad civil se va en tiempos de Gregorio VII (1070). De este modo la vicariedad de Dios, el serdando a través de la acomodación a la estructura celular fundamental de la su "representación" sacramental, empezó a reservarse casi exclusivamente a lassociedad greco-romana. En este sentido se seguía la tradición de muchas socie- autoridades eclesiásticas. Sin embargo, el pensamiento de la justificacióndades primitivas, en las que la autoridad estaba canalizada a través de la política teológica de la autoridad prosiguió en la justificación del absolutismo regio dey la religión institucionalizadas. Pero ciertamente, antes del siglo IV, esa autori- las monarquías, etc.dad no era aún lo que históricamente es hoy ni, sobre todo, tenía las pretensio-nes de la de nuestros días. 1.1.3. Reduccionismo de la vicariedad de Dios a la Jerarquía Con la aparición del fenómeno de la "vida religiosa" en el siglo IV, aparece En la Iglesia primitiva el titulo de vicario de Cristo se aplicaba a todos losuna tercera jerarquía, la autoridad religiosa. obispos. Por ejemplo, Ignacio de Antioquía habla así de todos ellos. En tiempo Esto, sin duda alguna, generó crisis en la autoridad constituida tradicional en de Carlomagno, los obispos, con todo, eran considerados inferiores al Empera-la Iglesia, como también una nueva justificación —una teología— sobre el fun- dor, porque éste era vicario de Dios y ellos vicarios de Cristo. Sin embargo haydamento de esta nueva autoridad. toda una línea de tradición que se remonta a los Padres griegos y latinos y que reconoce en los pobres "vicarios de Cristo", es decir, representantes personales1.1.2. El Emperador, como vicario de Dios de Cristo, según Mt. 25. (cfr González Faus, 1991 b). San Pablo llamaba a las autoridades civiles funcionarios de Dios. Si esto lo El Papa, en cuanto obispo de Roma, era también vicario de Cristo. En cuantodecía de las autoridades paganas que perseguían a los cristianos, ¡cómo no lo Papa —cabeza del colegio episcopal— se le llamaba vicario de Pedro. A partirdiría de los emperadores ya cristianos! Sin embargo, en el texto de Pablo hay ya de la Reforma Gregoriana, que desacralizó al emperador, se reservó el titulo deuna primacía de la conciencia y una referencia de la autoridad a Dios, vicario de Cristo únicamente al Papa. Serán los eclesiólogos postridentinosdesacralizando la autoridad (cfr. Rom 13, 1-10, Ef 6,1-9, Col 3, 18-25). Los (Bellarmino, por ejemplo) los que rechazan expresamente el título de vicario detextos de Pablo o de las cartas paulinas no originales hay que leerlos en el Pedro, como "insuficiente" y exigen que se hable del Papa como vicario decontexto de la exhortación fundamental: ofrecer la existencia diaria como el acto Cristo con exclusividad.de culto autentico, propio de los cristianos (Rom 12,1), sin desvincular el servi-cio a Dios de la vida diaria en sociedad. Después de mucho tiempo, los únicos a los que se les va a aplicar de una manera habitual el título de representante de Cristo o vicarios de Cristo, además En una situación en que no había autoridades cristianas, Pablo no puede de al Papa, serán los superiores religiosos.transformar la exhortación ética como transforman las cartas paulinas (Efcsios yColosenses) los "códigos domésticos", poniendo a las autoridades de la casa o 2. TRASMISIÓN DE LA AUTORIDAD RELIGIOSAde la economía bajo la responsabilidad de guiarse por el Evangelio y haciendorecíprocas lo que eran obligaciones unilaterales (no sólo de hijos a padres, de 2.1. Decadencia de la autoridad eclesial y origen de la vida religiosaesposas a esposos y de amos a esclavos). En la circunstancia de autoridades Antes de la "conversión" 2 constantiniana, la Iglesia admitía al Bautismo a lospolíticas no cristianas y aun hostiles, a Pablo le interesa hacer viable la continui- que previamente se habían convertido. Éste "antes", con todo, no es tan esque-dad y la vida de la comunidad cristiana sin emborracharla con ilusiones de mático. Ya se venía viendo una tendencia naciente a la asmiliación de los cris-venganzas escatológicas inminentes. No está hablando de la naturaleza de laautoridad, sino ayudando a los cristianos a vivir frente a ella en el contexto delamor a los enemigos. De hecho, además, desacralizándola de su absolutismo. Es 2. Se suele hablar, con frecuencia de "conversión". La pregunta es quién es el converti-impensable que atribuyera vicariedad divina a la autoridad civil cuando habla do y en qué. ¿Constantino? El se bautizó sólo al morir. ¿La Iglesia? ¿Se convirtió en qué? Pasó de ser un movimiento, una fe que implicaba actitudes vitales fundamenta-tan sobriamente de la autoridad en la Iglesia. les, a ser una religión, llena de ritos y lugares sagrados, pero ya esos ritos ni expresa- Pasado ya el tiempo, sin embargo, Constantino fue calificado por Eusebio ban ni comprometían la fe sino que la sustituían. No hay que olvidar, entonces, que lacomo Vicario de Dios. A lo largo de la Edad Media, esta dimensión sacral llegó "conversión" de Constantino, ¡nicialmente, es a la tolerancia de las religiones, sólo luego pasó a apreciar la base que el cristianimso le daba para sostener el imperio.182 183
  • 95. lianos en el mundo circundante. Los Evangelios surgirían en parte para recordar Eran estos hombres los que mejor asumían la representación del Jesús histó-lo cuestionante de Jesús respecto del mundo y sus autoridades. De allí en ade- rico. La representación o vicariedad de Cristo no la tenían por su cargo, sino porlantc habrá que procurar convertir a los que ya están bautizados. Esto genera un la coherencia de su vida.cambio notorio en la "calidad" de los cristianos. La pérdida de calidad en lacomunidad tiene su correlativo en la pérdida de calidad de los dirigentes. Los Durante el período de la Iglesia apostólica, amenazada por las represiones, elemperadores "cristianos" van colmando de honores y riquezas a los obispos. La martirio era, por decirlo así, el ideal de la consumación del seguimiento a Jesús.Iglesia jerárquica se va corrompiendo y aliando con el poder y la riqueza. Este Cuando la Iglesia pasa de ser una "enemiga" del régimen a ser colaboradora enuevo "habitat" del cristianismo —distinto al que le dio origen— tiende a des- identificada con el sistema, el ideal se desplaza de la ciudad —nudo de lasvirtuar sus expresiones de vida y organización. Por otra parte, la instituciona- nuevas redes sociales— al desierto.li/ación del carisma se plantea inevitablemente en el momento en que desapare- Es en este contexto donde surge una especie de alternativa cristiana, la vidacen las grandes figuras carismáticas fundacionales. Se termina el tiempo de los monástica, y con ella una especie de nueva autoridad en la Iglesia. Comienza"padres de la Iglesia". una jerarquía "paralela", si se quiere. En este contexto de decadencia de la Iglesia, de su creciente mundanización La vida monástica surgió como vida solitaria en el desierto. Cada monje hasta convertirse en la religión oficial del imperio, en el año 380—, se ha de vivía por propia cuenta, aunque en la cercanía de otros, una vida semiana co-explicar el origen de la vida religiosa como don concedido por el Espíritu. rética. Aquí surge una autoridad carismática nueva: el maestro anciano. Son La vida religiosa es una respuesta alentada por el Espíritu que impide el todos ellos maestros portadores del don del discernimiento. Eran todo un testi-acartonamiento y "mundanización" de la Iglesia que, en su cuerpo y en su cabe- monio de vida. Se convertían en un modelo para los demás, y no en legislado-za, estaba deteriorándose estructuralmente por su implicación cada vez más ne- res. Allí estaba la diferencia. No sólo surgía una nueva jerarquía, sino que sufasta con las estructuras de poder. Quizás ahora deba surgir algo nuevo, que no talante era diferente. Fundamentalmente, la dirección que se daba era per-será jerarquía, ni la vida religiosa, que traiga consigo una nueva vida del Espíri- sonalizada. El maestro con el "novicio".tu y rompa con ese acomodamiento, esa mundanización. Al irse poblando ios desiertos de Egipto y Palestina, se hizo difícil la direc- ción personalizada. Las sentencias y los dichos comenzaron a ser recopilados y2.2. Trasmisión carismática de la autoridad religiosa convertidos en "Norma de Vida". Lo que había sido algo carismático empieza a La vida religiosa, con todo, no surge como algo constituido y organizado, institucionalizarse.sufre un largo proceso de evolución. Esta organización estaba en estrecha vincu-lación al fenómeno del liderazgo, primero, y luego de la autoridad y de su 2.3. Institucionalización de la autoridad carismáticatrasmisión. En el desierto, se aspira a tener una autoridad de la que sé pueda tener Ls obvio que, en un principio, estos pequeños núcleos de vida religiosa se certeza de que en todo momento va a mostrar la voluntad de Dios, ya que eslueron aglutinando en torno a un lider carismático. representante de Cristo, pero sin tener que confrontar su estilo de vida y su coherencia con las exigencias de Jesús, como había sido lo normal en tiempos El NT menciona algunas autoridades eminentemente carismáticas dentro de de los primeros maestros. Se establece la necesidad de medios objetivos, quelas comunidades. La más típica de estas figuras es la del profeta. Con todo, los garanticen la vicariedad de Cristo por parte de unas personas concretas a las queprofetas, dentro de la nomenclatura paulina, están junto a los apóstoles (cfr el monje pueda y deba someterse en todo momento.I Cor. 12,28). Toda la fuerza de la autoridad carismática de estos hombres —nojerárquica— deriva del estilo de vida que han asumido. Los iniciadores de la Esta evolución se debe a una simple ley sociológica humana, a la cual hayluíura vida religiosa seguían lo más de cerca posible el modelo de la vida de que añadirle el peso de las psicologías débiles que muchas veces necesitanitinerante del propio Jesús, puesto que se caracterizaban por enfermizamente ser conducidos por los demás. desarraigo de la propia familia, Este tipo de normativa, este afán de mayor objetividad en la autoridad como desapego del dinero, representativa de Dios, no se va a obtener sino hasta que se da el paso de la vida ilineración continua, anacorética a la vida cenobítica o comunitaria. • predicación (cfr Mt 10, 9 ss.)I XI 185
  • 96. 2.4. Sucesión en el carisma de la autoridad monástica 3.1. Autoridad/obediencia en la vida anacorética Los fundadores de la vida cenobítica son San Antonio, San Basilio y San Los monjes intentan mantener, en medio de las nuevas circunstanciasPacomio. Aunque no había regla escrita, la autoridad carismática de Pacomio eclesiales, el ideal intacto de la vida cristiana de los orígenes de la Iglesia. Losera suficiente para mantener unidos a los monjes. En el caso de Pacomio fue él monjes se van al desierto porque quieren vivir el ideal de la vida cristianamismo quien eligió el modo de institucionalizar la autoridad, el nombramiento original y porque no soportan lo que la Iglesia, como institución, había hechodirecto de quien le había de suceder en el servicio de la autoridad. del cristianismo. La Iglesia, por Constantino, había entrado en competencia con las religiones paganas y, para ello, creó templos, imágenes, liturgias, sacerdocios Este método está más en la línea de continuidad con el aspecto carismático cultuales, sacrificios, dogmas, jerarquía, etc. Ellos no están de acuerdo de ningu-de la autoridad del iniciador: se elige al heredero de su espíritu. A la muerte de na manera con eso. El monaquisino no fue creado por la institución jerárquica,Petronio, el elegido, tuvo que implementarse otro recurso de legitimación. Al sino más bien en protesta contra esa jerarquía. Ya que los cristianos no sonfracasar Orsiesio, sucesor de Petronio, se recurrió a la ayuda del monje Teodoro. tratados como enemigos, entonces hay algunos que se sienten obligados a vivirA éste "se le apararecieron" ángeles confiándole la misión. como enemigos del mundo para ser congruentes de que los discípulos de Cristo Obviamente cada vez la autoridad se hacía más necesaria dado que las no pueden ser mayores que el maestro, quien experimentó esa enemistad decomunidades crecían y un orden se imponía. parte del orden de este mundo, como aparece claramente en el Evangelio de Juan. La conflictividad de Jesús con las autoridades políticas (y las religiosas lo2.5. Apertura clara de un nuevo canal jerárquico en la Iglesia eran a la vez en el mundo cultural de Jesús) es un dato indudable de la tradición de los evangelios, como queda patente en el de Marcos. De la necesidad de transmitir la autoridad de una manera más objetiva, naceel hecho de que se dé por supuesto que esa autoridad representa a Dios. En esto Grupos de hombres en conflicto, pues, con el pacto entre la Iglesia y elva a influir el carácter de alternativa de mayor representatividad que daba la Imperio, van al desierto en búsqueda de Dios y de una vida más consagrada y sevida religiosa, y por tanto que coloreaba también a sus mismos líderes. La vida colocan bajo la autoridad carismática del Maestro. Estos Maestros, no ejercen sureligiosa, por decirlo así, se ganó su autoridad por la vía de la moralidad, que autoridad sobre el comportamiento exterior de los discípulos, se limitan a pro-luego instituyó no como algo necesariamente paralelo a la jerarquía episcopal, nunciar una palabra sobre las situaciones del espíritu. Aquí todavía no se puedesino dimanando también de ella poder derivado. hablar de una autoridad como tal, ni de una obediencia; es simplemente la expe- Fundamentalmente se fueron dando dos versiones de autoridad, ligadas a los riencia de escuchar el discernimiento de la propia vida que ayuda a esclarecer elpuntos de irradiación de la vida religiosa: oriente y occidente. Pero pronto en hombre de Dios. La meta de la autoridad y de la obediencia es, entonces, suoccidente pulularán las expresiones distintas de vida religiosa con sus especifi- desaparición.caciones correspondientes. En todas ellas habrá una norma para trasmitir el po-der; poder que, por otra parte, ya no se cuestiona si viene o no de Dios. 3.2. Autoridad/Obediencia en las primeras comunidades monásticas Se podría argumentar que la institución de la vida monástica es una manifes- La comunidad Pacomiana del oriente cristianotación sociológica negativa de Dios, en cuanto que lo que más la hace presentees el amor y el servicio, que son más atributos de corte carismático. Al estable- En la comunidad pacomiana (oriente) el superior no es un legislador quecerse esas instituciones de vida religiosa como algo históricamente constituido, impone con su autoridad, sino un padre espiritual, consagrado al servicio de lalo único que queda por regular es la trasmisión del poder y no la fuente del unidad y la búsqueda de la voluntad de Dios entre los hermanos. El idealmismo. De allí que una vez regulado esto, se da ya por supuesto que hay otro monástico de Pacomio se delinea como un ámbito de vida fraterna donde todoscanal nuevo de jerarquía en la Iglesia: el que entraña la vida religiosa. sean servidores de todos. En ninguna parte del ideario de Pacomio se encuentra la idea de que el superior sea el representante de Dios o de Cristo. Es Dios3. EVOLUCIÓN DE LA EXPERIENCIA DE AUTORIDAD mismo quien dirige la santa hermandad. Ahora bien, en el monacato pacomiano aparecerá por primera vez la Regla. La transmisión y la vida comunitaria queda Sin embargo, la autoridad y la obediencia, según lo demuestra la historia no regulada por un código.es un concepto unívoco. Recordemos algunos rasgos ya señalados de la vidaanacorética y cenobítica, para pasar a la evolución de sus expresiones hasta La obediencia queda enmarcada en el ámbito de la Regla, que a su veznuestros días. determina el poder de los superiores de cada casa.186 187
  • 97. El monacato basiliano amor de Dios con total obediencia". Ya no es dueño ni siquiera de su cuerpo. San Basilio está preocupado por los extremismos sectarios. Prefiere comuni- Una obediencia así sólo es posible desde una profunda perspectiva de fe. Ladades monásticas pequeñas que irán manifestando progresivamente sus exigen- obediencia presupone que el Monje ve a Cristo en el Abad. Obedecer al Abadcias en dos pilares fundamentales, servicio a las necesidades de la Iglesia y es intentar obedecer a Cristo. Las relaciones entre la autoridad y la obedienciasumisión a una disciplina. en el monasterio benedictino responden plenamente a las aspiraciones de aquella La gran novedad es la introducción del apostolado en la vida. El superior sociedad feudal.aparece acá como el responsable de la comunidad. Sin embargo, no se tolera enlos superiores órdenes arbitrarias, tan comunes en el monacato egipcio. Todo 3.4. Autoridad/obediencia en las órdenes mendicantesprecepto del superior debe ser razonado y razonable. Aunque aquí el superior A comienzos del siglo XII, el monacato ya no goza de la fascinación deltiene una mayor importancia que en el monacato pacomiano, sin embargo, es comienzo. Ya la estructura monacal, con toda su estabilidad, no respondía a lasalgo secundario en relación a la comunidad monástica. necesidades del hombre nuevo, preocupado por los movimientos comunales y el Para Basilio, el superior debe ser "ojo" y no "cabeza". La cabeza sólo es comercio. La estructura mendicante "contesta" a las preocupaciones nuevas delCristo. El ojo no manda sino que guía. hombre de ese siglo y del siguiente. El dinero, que hasta entonces había servido para comprar cosas, cambia completamente de sentido. Desde ese momento las3.3. Autoridad/obediencia en la comunidad agustiniana (occidente) cosas sirven para conseguir dinero. El dinero de medio pasa a ser fin. Desde ese momento el dinero debe acumularse, por ello aparecen ya los primeros bancos. El elemento clave para Agustín es la caridad. Se da un paso más, en relación Contra todo esto, frontalmente, aparecerán las órdenes mendicantes, especial-a los monacatos pacomiano y basiliano. Agustín sitúa las relaciones entre los mente, San Francisco de Asís y su horror a toda acumulación de dinero. Hacenmonjes en la dimensión de padre e hijo. falta religiosos que acompañen, espiritual e incluso materialmente, al hombre que recorre caminos.Autoridad/obediencia en el monacato benedictino Las órdenes mendicantes responderán a esto. Su origen está ligado a la cons- Pasar de la inspiración de Agustín a la de Benito da la sensación de estar en titución de las ciudades libres, comienzo ya del mercantilismo europeo. Dos sonun mundo diferente. En Benito se acentúa el verticalismo, hasta hacer del Abad las principales expresiones de los mendicantes: los dominicos y los franciscanos.el único representante de Dios y la cabeza de la comunidad monástica. Esecambio se debe a que Pacomio pretende reproducir la vida común de los Dominicanismoapostóles, la santa koinonia de los Hechos. Benito, por su parte, trata de repre-sentar una imagen del Reino de Dios como aparece "imaginada" en el Apocalip- En el dominicanismo la obediencia aparece ante todo como un instrumentosis. El Abad benedictino sintetiza la triple tradición de la autoridad monástica: al servicio de un proyecto de vida apostólica que rehusa separar la comunidadcarismática, institucional y eclesial. Carismática en cuanto al Abad le incumbe del amor de servicio.la tarea de educar a los monjes. Institucional, en cuanto el Abad es el responsa- Santo Domingo es el creador de la división de poderes. Los superiores, queble de toda la actividad económico administrativa. Finalmente eclesial, en cuan- ejecutan las leyes o reglas, no las hacen; los que hacen las leyes o reglas de lato que, dado el carácter eminentemente litúrgico, el Abad debe estar revestido orden no son superiores sino representantes elegidos por los subditos. Toda lade la autoridad sacerdotal para presidir la Asamblea del culto. división de poderes políticos de los estados modernos está calcada de la autori- La trasmisión de la autoridad se hace por designación del sucesor del cargo, dad establecida por Sto. Domingo en sus conventos.sin consulta previa. Esto es así en la "Regla del Maestro". San Benito lo suavi-za porque considera que la obediencia también se debe a los hermanos. Franciscanismo Dos son las características principales del monasterio benedictino: profesar Para los seguidores de Francisco, las relaciones entre autoridad y obedienciauna Regla y estar sujetos a un Abad. no dimanan concretamente de ese amor de servicio, sino de la idea de la "minoridad". Los frailes son los "menores", los "sin derechos ni privilegios". La autoridad y la obediencia se han institucionalizado de un modo definitivo Entre los hombres no pueden existir sino relaciones fraternales. El crecimientoen la Regla de San Benito. El monje se somete a la autoridad del Abad "por numérico obligará a Francisco a aceptar modificaciones en su primera intuición.188 189
  • 98. El encargado de velar la obediencia de todos al Evangelio —nótese bien el llevaron a luchar a brazo partido frente a formas de sociedad menos "cristianas"énfasis— será el Guardián. La obediencia franciscana es una especie de humil- como las democracias republicanas(!). Recuérdese también el documentodad por la que todos están sometidos a todos respecto del seguimiento evangéli- "antimodernista" exigido por Pió X con juramento a todos los recién ordenados.co. La cristalización de la formulación de este modelo nuevo, pero reaccionario, de Iglesia se da en el Vaticano I y en los comienzos del presente siglo.3.5. Autoridad/obediencia en la Compañía de Jesús La situación autoritaria, paternalista, en el mejor de los casos, por lo que a la La Compañía es hija de su tiempo; surge con la expansión histórica de los autoridad se refiere, se ha mantenido en las estructuras de la vida religiosa hastaimperios hacia las tierras nuevas. La misión se va a imponer por sí misma. San los comienzos de la segunda mitad del presente siglo, antes del Concilio Vatica-Ignacio recalca todo lo que había entrado en crisis con el movimiento protestan- no II. La encíclica de Juan XIII Pacem in terris, aceptó, por primera vez de unte. Si los protestantes negaban la autoridad del Papa, San Ignacio recalca esa modo oficial, los principios democráticos, como constitutivos de las nuevas so-autoridad, su vicariedad de Cristo, la obediencia que se le debe; somete espe- ciedades. Esto ha influido poco en la autocomprensión jerárquica de la m : m acialemente la Compañía a la autoridad suprema del Papa en cuestión de decidir Iglesia y de la vida religiosa con la razón —verdadera, pero extrapolada— dedónde hay que trabajar para predicar y hacer presente el Reino de Dios. que no pueden encuadrarse en este esquema de "democracias". De allí que la obediencia se vaya a matizar necesariamente por el sentido de Aquí hay mucho por discutirse. Del hecho de que Dios convoque a unala misión. Es Ignacio quien ha llevado hasta las últimas consecuencias la misión, comunidad o asamblea —ecclesia— no se sigue que ese pueblo constituido porde tal modo que para mejor servirla se necesita y exige una obediencia suma. el llamado no pueda organizarse, por ejemplo, de forma más colegiada, sinoIgnacio acentuará el papel vicarial del superior como representante de Cristo. sólo bajo el esquema de una jerarquía rígida... San Benito exigía la obediencia instantánea. San Francisco decía "como ca- Lo que sí queda claro es que hay un nuevo talante que dimana del Vaticanodáver", a pesar de que ha sido la Compañía la que se ha hecho famosa por la II. Esto se traduce en los principios de corresponsabilidad y subsidiariedad en elfrase perinde ac cadáver. Sin embargo, ellos exigían la obediencia a la Regla, gobierno. Por otra parte, se verifica en el Concilio un viraje total de identidadmientras que Ignacio se refiere directamente a la obediencia debida al superior eclesial. Ahora la Iglesia se presenta como servidora del mundo y se considerapara asegurar la eficacia de la misión apostólica de la Compañía. ad intra como "pueblo de Dios", en vez de como "señora" prepotente.3.6. El lastre de la obediencia en el siglo XIX Todavía no se han sacado todas las consecuencias de admitir que el Espíritu de Dios también está en el pueblo y no sólo en la jerarquía. Estaría postulando El nuevo contexto sociocultural no tuvo repercusiones significativas en el todo ello un nuevo canal jerárquico. ¿Será a eso a lo que tanto se le teme,modo de entender la autoridad y la obediencia. El hecho de que en la Revolu- cuando se nota presión y desconfianza hacia las comunidades de base, «1 impul-ción Francesa se eligiera a los obispos por voto popular, fueran católicos loselectores o no, impulsó a poner de una vez para siempre el poder de elegir a los so de lo laical, el papel de la mujer en la Iglesia?/obispos de cada región del mundo directamente en manos del Papa, lo que Todo ello tiene que hacer mella en la concepción de autoridad y empezar aconcentró definitivamente toda la autoridad de toda la Iglesia en manos del notarse en su ejercicio. Tiene que hacer mella en el modo de concebirse laRomano Pontífice, en la línea del máximo verticalismo. comunidad religiosa y en la manera de "fabricar la obediencia" como también de "ponerla en práctica". La Revolución Francesa, además, provocó en la Iglesia un movimientorestauracionista que, si bien en el ámbito político fue pasajero, se coaguló en la II. A DIOS SE LE MEDIAIglesia. Las mismas revoluciones que intentaron echar por tierra el papel delpapado fueron causa de que todas las fuerzas religiosas se alinearan en torno al —Enfoque antropológico teológico de la obediencia—.Papa. Esto hizo que se privilegiaran las formas autoritarias, verticalistas y dog-máticas de la autoridad, y que se unificaran los canales —diversos en el ori- 3. Curiosamente vemos que la mujer que "ideológicamente" representa más el aspectogen— de la jerarquía misma y del liderazgo de la vida religiosa. ilébil de la humanidad, y también el más explotado y aplastado, tendría mayor posibi- Estos movimientos de restauración ligaron a la Iglesia a los movimientos lidad de ser expresión de Dios —quien escoge lo sencillo y lo frágil para mediarse—. lisio, y no ra/.ones de olro tipo, es lo que podría esgrimirse en favor o en contra de lamás reaccionarios en los diversos períodos: monarquía, colonialismos, etc. Y la ordenación de la mujer.190 I)l
  • 99. Aunque, como ya señalábamos, la obediencia como teología del voto tiene Esto nos aboca al problema de la "mediación" de la voluntad de Dios.poca mordiente evangélica, vamos a intentar entrar por la pista de las mediacio- ¿Cómo se presenta esa voluntad de Dios, cómo se la media? ¿O se podría hablarnes para intentar teologizaría. de la posibilidad de un encuentro directo con ella? ¿Por qué son necesarias las mediaciones? ¡Porque esa es la "clave" de la Encarnación! Dicho muy breve-1, DIFICULTADES PARA UNA TEOLOGÍA DE LA OBEDIENCIA mente, esta es la única respuesta. De todo lo visto en la historia de la vida religiosa queda en evidencia que no Pero antes que todos estos cuestionamientos y el intento de responderlos,hay un término unívoco para la obediencia consagrada. Ha habido muchas y debemos enfrentar una dificultad real y objetiva. Hay personas que no puedenmuy variadas formas de obediencia, que casi siempre dicen relación al sistema psicológicamente "obedecer". Esto ha sido de todas las épocas. Obedecer impli-sociopolítico imperante. ca una renuncia a un bien muy preciado, la libertad. Otras personas, aparente- Unas han sido una "contestación" al orden establecido: la vida cenobítica, mente, obedecen pero su obediencia es fruto de una existencia reprimida. Depor ejemplo. Otras fueron una adaptación a las necesidades de la época y a la personas así se han llenado no pocos conventos por muchos siglos. Pero obede-vez un cuestionamiento profetice de ellas: las órdenes mendicantes, o las misio- cer, además, en el ambiente secularista de nuestros días, se hace aún más cuestaneras. Al fin de la edad media (después y, en parte, como efecto de las cruzadas arriba.y los cambios sociales ocasionados por ellos en Europa) se produce un cambiodecisivo en la visión de la vida europea: el dinero —como ya lo señalamos— 2. DIFICULTADES EXISTENCIALES PARA LA OBEDIENCIAcambia totalmente de sentido. De ahí —recordémoslo— procede el horror que Es interesante poder establecer, por tanto, los condicionamientos psicológi-Francisco tiene por el dinero, de ahí su amor a la pobreza, a la que llama su cos que influyen en las actitudes humanas hacia la obediencia. Quizás en la vida"dama y esposa". Algunas otras nacieron en un clima restauracionista e religiosa esto no se ha tomado tanto en cuenta y luego se han sufrido las conse-involutivo, que es el ambiente originante de numerosos institutos "apostólicos", cuencias. La obediencia no sólo es un carisma, sino que exige una salud psicoló-que nacen cooptados desde el principio, y que logran contagiar este lastre aun al gica, por una parte, y, por otra, unas condiciones de proceso personal muyresto de las órdenes antiguas. Lastre, del que sólo comienza a librarse la vida concretas. Cabe añadir que el hecho de "no poder" obedecer en la vida religiosareligiosa hasta el Vaticano II. no siempre significa falta de equilibro psicológico, sino más bien carencia de Esta relación al sistema vigente hacía que se acentuaran tales o cuales aspec- este carisma.tos. En el momento en que el monacato entra en auge —en torno a las socieda- Realmente ser obediente no puede confundirse con ninguna situación in-des feudales— surge el papel del Abad, pero también el de la Regla de la fantil o de dependencia. Este es el riesgo en que a veces se ha caído en la vidacomunidad. Es la comunidad la que tiene el peso principal. Son las misiones, y religiosa. De ahí que hay que tener mucha cautela con los diversos mecanismosla versatilidad que éstas implican las que trasladan el peso principal al papel de de defensa que tiene cada persona para ver cómo estos pueden influir en lasun superior que centraliza las decisiones para dar rapidez y eficacia en el traba- respuestas personales en la vida común y más aún en la obediencia. Sobre todojo. No hay que olvidar —como dato para reflexionar— las deformaciones a que debe tenerse muy en claro el mecanismo de la transferencia y contratransfe-llevó el poder y las ideologizaciones justificativas de todo ello. rencia. Con estos datos históricos no es fácil esbozar una teología común del votode obediencia, máxime que, como se ha dicho, del mismo Evangelio no se Se entiende por transferencia el mecanismo psicológico por el cual atribuyodeduce ni mucho menos la invitación a ello. Este hecho lo admite la mayor parte al otro sentimientos afectuosos u hostiles que experimenté en la infancia conde los teólogos modernos, quienes confiesan no encontrar fundamento para la alguna figura paterna o materna o, más en general, en el ambiente familiar.obediencia religiosa en el Evangelio y en la acitud misma de Jesús. Lo cual no Contratransferencia sería el mismo fenómeno, pero visto desde lo que experi-es lo mismo que expresar que el Evangelio no habla de la obediencia de Jesús a mentan el terapeuta, el superior o el acompañante espiritual respecto a los quela voluntad del Padre. Esto se encuentra por doquier. Jesús es el hombre que "se tienen a su cargo. Mientras no tenga claro cuáles son mis tranferencias en unamuere" por cumplir la voluntad de Dios —en ese sentido es obediente—. comunidad, estaré proyectando constantemente en el compañero sentimientos de personas que pertenecen a mi pasado. En el caso del superior, si no maneja bien La obediencia, tal y como se ha comprendido en la generalidad de la vida lo que le suscitan los compañeros —qué persona perteneciente a su pasado estáreligiosa, es un mecanismo, un medio, para buscar y realizar la voluntad del viendo en ellos o a qué otra relación se asemeja ésta que está viviendo—, habráPadre y ser fiel a ella. siempre mucha confusión y engaño.192 193
  • 100. Además del mecanismo de la transferencia y contratransferencia, se debe expresiones de la mediación— son manifestaciones de la presencia del Espíritu,estar prevenido en la vida religiosa frente a otra serie de condicionamientos de del Dios presente que salva porque se historiza. El solo hecho de decir que Diosla personalidad. Por eso, la obediencia, como los otros votos, supone también se compromete en la historia de la humanidad es estar hablando de que Dios seuna maduración y un proceso de conocimiento propio muy concienzudo para media a sí mismo a través de las leyes de esa historia: tiempo, espacio, relacio-no llamar "obediencia" a la represión, ni tampoco confundir los deseos de justa nes, limitaciones.libertad con racionalizaciones o justificaciones para no obedecer. Poi esa razón, tomar en cuenta la corporeidad, el signo, como necesaria Se podrían establecer tipificaciones de las dificultades para obedecer. Habría mediación teológica, es evitar caer o en la cosificación (panteísta, en el fondo) oque hablar de dos cosas en primer lugar: de la "falsa libertad", por la cual se en el angelismo (que olvida la Encarnación). Más aún, la fe siempre tiene queconvierte en conflictiva cualquier situación que signifique aceptar una ley, y en ideologizarse. 4segundo lugar de la "falsa obediencia", en que la la persona necesita actuar evadiendo La mediación esencial se ha cumplido en la Encarnación de Dios. El Verbosiempre la última responsabilidad incluso sobre los asuntos propios y personales. se hizo carne y puso su tienda entre nosotros, los suyos no lo recibieron, aunque Pero las dificultades existtnciales para la obediencia no se gestan únicamen- se le vio su resplandor (su gloria). Vivió en un pueblo concreto, en el judío, ente en los procesos personales. Una causa objetiva que genera dificultades subje- un tiempo delimitado, por unos años. Se hizo hombre, igual en todo a nosotros,tivas para cumplir con la obediencia es la nueva eclesiología del Pueblo de Dios tuvo el oficio de artesano. Dios se hizo rostro, se hizo sangre, piel, célulasque acentúa la presencia y actuación del Espíritu en todos los creyentes, no sólo humanas. Una absoluta y total mediación. En Jesús, Dios ha salido al encuentroen sus dirigentes. Esta eclesiología distinta y renovada puede añadir susceptibili- del hombre haciéndose verdaderamente hombre, con todas las característicasdad al tema de la obediencia. En efecto, con esto se ha restado fuerza a la señaladas arriba.concepción más verticalista tradicional. Muchas congregaciones hasta variaron Al margen de la humanidad verdadera de Cristo, no hay acceso de Dios alel nombre de "superior" sustituyéndolo por el de coordinador, por ejemplo. hombre ni acceso del hombre a Dios. Esto, aun en el caso de la falta, en la En el mundo de la vida religiosa femenina el verticalismo de la Iglesia, mayoría de los seres humanos, de conocimiento concreto del Jesús de Nazaret.teñido de macismo cultural, además, genera cada vez más —con justa razón— En El, Dios ha asumido toda la humanidad y toda la historia. Por ello, en Cristorechazos ideológicos y viscerales. Con lo cual se dificultan ambién aquellas Jesús, todo hombre es hermano del Hijo de Dios en lo más nuclear de su huma-justificaciones de este voto que tienen que ver con la estructura masculina domi- nidad personal.nante de la institución eclesial. Más aún, en el fondo se aleja la posibilidad dehacer teología creativa de esta dimensión de la vida religiosa. 3.2. La Iglesia cuerpo del Señor: sacramentalidad de la Iglesia Finalmente, en un mundo cada vez más individualista, en un mundo que En la Iglesia continúa visible y visibilizadora la mediación de Cristo. Laclama más y más por el respeto a las libertades, no es sencillo encontrar aspiran- Iglesia es ahora sacramento (lo llamaremos "diluido") de Cristo. Ella es cuerpotes dispuestos a vivir este voto. Habría que añadir la desmitificación que ha y El se establece como la Cabeza. Pero de una forma institucionalizada, de ahísufrido la jerarquía y la misma Iglesia. Es obvio que la Santa Sede no tiene, ni su mayor vigor. Tampoco es el único sacramento. Los pobres y los que sufrenmucho menos, el peso y prestigio sociológico e ideológico de antaño. Algo son sacramento desafiante (lo llamaremos "concentrado") de Cristo. Sólo quesemejante ha sucedido con el papado. Todo ello contribuye a que el tema de la carecen de ese mecanismo de institucionalización, de ahí su menor fuerza social.obediencia a nivel objetivo, pero sobre todo a nivel subjetivo, no tenga tampoco Ahora bien, una de las manifestaciones más destacadas de la Iglesia —por sumucha importancia y sea difícil presentarlo de manera atractiva. Es que, de pujanza, por su relevancia, por sus miembros— es la vida religiosa. Hay tam-alguna manera, el voto nos vincula a los elementos más criticables que entraña bién otros núcleos, decíamos. Actualmente, los movimientos laicales, las CEBS,la estructura institucional de la Iglesia. Esto no puede esconderse. son muestra de todo esto.3. LA TEOLOGÍA DE LA MEDIACIÓN, PISTAS PARA LA OBEDIENCIA 4. La fe no es ideología, pero siempre que se expresa tiene que hacerlo en conceptos, valores, actitudes, etc, que son parte de un mapa ideológico. De ahí que no haya3.1. La necesidad de mediaciones en la fe posibilidad de expresar la fe sino a través de las ideologías. "El que esté sin ideolo- En la vida de la fe, la corporeidad, la visibilidad, el signo —todos ellos gías, que tire la primera piedra.", formuló un obispo en la conferencia del Episcopado Católico de América Latina en Puebla.194 195
  • 101. La vida religiosa tiene entonces un valor de presencialización, de visi- eos de coordinación, orden y subsidiariedad; como también por el principiobilización, de mediación finalmente, de la misma Iglesia, que es asimismo me- teológico de la configuración de la Iglesia en cabeza/miembros. Este hecho, estadiación. Pero la vida religiosa sólo es mediación en cuanto "medie" a ese Jesús necesidad, pueden aparecer como muy contingentes, frente a la realidad de lacon sus características concretas. El sacramento, como tal, es algo limitativo, es mediación. Sin embargo, el carácter "común" y sin trascendencia de las media-algo reductivo de lo que intenta mediar. Estos son sus "límites connaturales". ciones es algo típico de la naturaleza de ellas: están constituidas por rasgosPero en la vida religiosa, hay que subrayar que su carácter sacramental está humanos, espaciales, temporales, reductivos y limitantes.sometido a "límites condicionantes" propios de su énfasis en su estructuracarismática, aún más constitutiva que la de la Iglesia: tiene que reflejar lo que Ahora bien, cómo deba ser la autoridad en la Iglesia, cuál sea su carácter,dice que media; de no ser así, se convierte en algo que en el mejor de los casos eso hay que precisarlo. Más aún, se tiene que tomar en cuenta cuáles han sidodesorienta, porque distorsiona. los pecados del uso de la autoridad en la Iglesia, de su evolución hacia una configuración histórica como poder de dominación en esa Iglesia y fuera de ella,3.3. Necesidad de la mediación de la autoridad en el mundo, para no hacer mistificaciones. Una cosa es admitir que la Iglesia es una plataforma de mediación de Cristo, 3.4. Características de una autoridad eclesial cristianay otra es aceptar que para que esa Iglesia camine se necesita el "medio" de unaautoridad. No es por sí mismo evidente. El Primado de Pedro es tradición genui- Toda mediación tiene siempre un fin. El fin de la Iglesia es colaborar alna de la Iglesia, en su carácter de fundamento, de cimiento y de responsabilidad advenimiento del Reinado de Dios. Esto es lo que da sentido a la Iglesia, laprincipal de ese cuerpo que nacía. Concomitante a esto —y quizás indiscutible potencia, pero también la sitúa y —en un sentido— la limita. Las mediacionesen toda la historia— es el hecho de que en el movimiento de Jesús o en la eclesiales —y dentro de la Iglesia las mediaciones de la vida religiosa— sitúanIglesia primitiva —según lo llamemos— se da una estructura de ministerios y la autoridad y la obediencia eclesial y religiosa en un plano del todo distinto dede servicios, que va claramente evolucionando hacia el establecimiento rápida- la autoridad y la obediencia civil y social. La ubican en su finalidad: el Reino demente —ya dentro de la realidad que los últimos escritos del Nuevo Testamento Dios.reflejan— de una autoridad en las diversas iglesias. Es decir, es claro que la La autoridad civil tiene su razón de ser en el ordenamiento de una sociedad.Iglesia, desde muy pronto, va estructurándose. Esta necesidad de articulación, En el mejor de los casos es mediación del pueblo. En Israel, el Rey sólo seheredada desde la misma constitución de la primitiva Iglesia ha sido siempre justifica y no tiene otra razón de ser que la defensa de los indefensos:respetada, si bien a través de numerosos cambios en su configuración histórica.El mismo Cisma de Oriente y la Reforma Protestante nunca dejan a las Iglesias "Juzgará al pobre que suplica, al afligido que no tiene protección, se apiada-sin estructura jerárquica. rá del humilde y del indigente y salvará la vida de los pobres; rescatará de la Por otra parte el "primado" de Pedro está bíblicamente justificado. Lo que violencia sus vidas, pues su sangre es preciosa ante sus ojos" (Sal 71).no está bíblicamente justificado es que el primado concreto se ejerza como seejerce: ni Pedro ni la comunidad se apoyarán en ningún "primado" para elegir al La autoridad en la Iglesia debe siempre considerársela ubicada en la media-sustituto de Judas. Pedro consultó a la comunidad, después de haber comunica- ción de hacer presente a Cristo; y sólo en la medida en que facilite esa media-do las condiciones que debía llenar el sustituto y, después de que la comunidad ción, persiguiendo siempre su finalidad que es el advenimiento del Reino dele hizo llegar los nombres de los que llenaban esos requisitos, Pedro no decidió Dios.por sí ni ante sí, sino que dejó que "la suerte" escogiera al titular (cfr Hch 1,15-26). Desde luego, Pedro no aparece nunca exigiendo un juramento de obedien-" 5. La historia del poder se halla bajo la marca del pecado. Se ha satanizado, su expre-cia o lealtad a su primado a ningún elegido para sucesor de los apóstoles. La sión histórica maciza es la dominación: despotismos, tiranías, dictaduras ...El poder,Iglesia primera era una Iglesia que llamaba a Pedro "piedra", ¡pero también lo por otra parte, está poseído por una dinámica intrínseca de expansión continua; estállamó "Satanás"! (cfr. Mt 16, 18 y 23). ¿Qué hubiera dicho o pensado Jesús de destinado al servicio, pero inclinado casi fatalísticamente a la dominación.Hay queun Pedro al que nadie, ni toda la Iglesia junta, puede destituir? recordar, además, que poder no es primacía ni necesariamente "mando". Indudable- mente mandar pertenece a la constitución del poder; si no, no hay capacidad de Dentro de la mediación que es la Iglesia, la autoridad es, a su vez, una "última palabra". Pero eso es sólo el horizonte; el límite. Por tanto no es correctomediación que hace viable la misma mediación. Esto, por principios sociológi- entender la autoridad desde allí.El poder cristiano es más bien "autoridad moral" cuyo trabajo fundamental podría estribar principalmente en la animación.196 197
  • 102. La autoridad en la Iglesia tiene sus límites, en el sentido de que debe ser Por todo lo cual, la autoridad evangélica se parece más bien a la "animaciónpresencia encarnada del amor misericordioso del Padre, quien tiene especial de los hermanos". Esta palabra, como dice Boff:complacencia en los débiles y en los que son menos. La autoridad eclesial está,como dice González Faus, "para actuar como una instancia última, no como "presupone el contenido de los otros dos componentes del servicio: la fuerzainstancia primera ni única" (González Faus, 1990, pág. 253). moral (del carisma, de la confianza y del ejemplo) y el trabajo (humilde, Una mediación que no "medie" cesa en su fin. La autoridad en la Iglesia sacrificado y corresponsable). En verdad, sólo logra animar un "superior"sólo tiene sentido si "confirma a los hermanos" para encontrar la voluntad del que tiene "espíritu", es decir fuerza moral, pues esto es lo que le confierePadre —que es misericordioso y justiciero—, para establecer el Reinado ya autoridad interna e interiorizante. Por otra lado, la animación también impli-desde esta historia, en beneficio de los desheredados de la tierra. Jesús sólo se ca trabajo, trabajo administrativo, sí, pero sobre todo trabajo espiritual: aten-impuso con autoridad cuando estuvo en juego la defensa de algún marginado o ción, cuidado, sentido común, tacto, etc. " (Boff, Clodovis, 1985, pag. 72).la falsificación de algún mesianismo (cfr ibd, pág. 260). 3.5. Autoridad religiosa como mediación mediada No se puede gobernar "como los jefes de este mundo", por tanto. El modelode qué deba ser una autoridad no se puede sacar de lo que se encuentra en las Ya expusimos la necesidad de la mediación de la autoridad en la Iglesia,sociedades imperantes (tanto para invocar un estilo monárquico, como para abo- como condición de posibilidad de ella misma. La vida religiosa, como una degar por un estilo democrático de gobierno), sino en ser mediación diáfana de la las presencias corporativas de lo que es la Iglesia, posee en sí misma, es decir envoluntad del Padre, a la manera que lo hizo Jesús. pequeño, una micro-iglesia que tiene las mismas características y que necesita de los mismos medios que faciliten su ser, su estructura, para alcanzar colaborar "Jesús los reunió y les dijo: Saben que los jefes de las naciones las tiranizan con el Reinado de Dios. y que los grandes las oprimen. No será así entre ustedes; al contrario, el que La vida religiosa, por tanto, como una micro-iglesia se constituye por perso- quiera subir, sea servidor suyo y el que quiera ser primero, sea esclavo suyo. nas que libremente experimentan el llamado al seguimiento de Cristo con un Igual que este Hombre no ha venido a que le sirvan, sino a servir y dar su carisma aglutinador. A esto se añade, además, el hecho de que las instituciones vida en rescate por todos"(Mt 20,25,ss.). de vida religiosa sólo tienen sentido en la medida en que se articulan —lo más perfectamente posible— con la Iglesia universal. Por tanto, en la Iglesia el poder debería traducirse más bien, por "anima-ción". La autoridad evangélica, exousia, significa "hacer crecer desde dentro", y Por eso el superior religioso posee, por decirlo así, dos fuentes de dimana-tendría los siguientes componentes. ción de su autoridad: Poseería el "don" de presidir, que va con el liderazgo natural. En ese sentido 1. Como personas que se constituyen en seguidores de Jesús, los miembros detomaría en serio los carismas personales para el servicio. Tendría el don de una congregación —para hacerla viable— establecen un principio interno dedirigir desde el propio ejemplo, generando confianza. Hay que recordar que autoridad, herencia carismática del líder. Esto constituye la fuente internaPedro, líder innegable de la Iglesia primitiva, ejerce su liderazgo dentro de la que es la generada por la libre disposición de las personas integrantes. Es elcomunidad y no fuera ni por encima de ella. En efecto, en He 8,14, Pedro "es medio para que esa "mediación" de la vida religiosa sea posible.enviado" por los Apóstoles, junto con Juan, a la Samaría recien convertida. En 2. Como grupo que se articula subsidiariamente con la Iglesia, la articulaciónHe 11, 1-14 se ve obligado a responder ante la comunidad de Jersualén por deriva "autoridad" del sucesor de Pedro. Esto crea la fuente externa al grupo,haber tratado con paganos. Pedro no es, pues, la palabra incuestionable. generada por el mismo deseo de ser fieles al Bautismo, que nos hace cami- Hay que recordar siempre que el Nuevo Teslamento no usa un lenguaje de nar a todos los cristianos en esta Iglesia, y que —como se dijo— exije de lahonra para designar los puestos de autoridad, sino uno de carácter funcional y de autoridad para ser viable.servicio. Se habla de ministros, de supervisores, de los que están al frente —no Por tanto, las mediaciones de los superiores religiosos vienen a su vez me-encima—, de guías y sobre todo de pastores. El auténtico servicio a la comuni- diadas por sus hermanos los religiosos, en los que no se puede extinguir eldad conlleva siempre entrega. 1 Tes 5,12 y 1 Tim 5,17 se refieren a ello usando Espíritu (Iglesia), ni el carisma (congregación). La vida religiosa nace del im-el término kopiontes, que significa "los que padecen, dirigiéndolos". pulso de un grupo de personas que experimentan un llamado a una forma de vida. En ellos está la fuerza del Espíritu de Dios, bajo la forma de un carisma198 199
  • 103. concreto. Esto no puede olvidarse. Las órdenes religiosas con sus capítulos re- ción" —siempre arbitraria, por lo que se nota— de esa vicariedad. Hay tambiénflejan todavía mejor este aspecto. Y el fundamento de poder encontrar al Espíri- una serie de transposiciones: Vicario de Dios, de Cristo, de Pedro. Pero, lo quetu en los hermanos de la vida religiosa, es tal porque —como bien lo ha señala- sí debe quedar claro es que en el Evangelio hay unas vicariedades, que Jesúsdo el Concilio Vaticano II— el Pueblo de Dios es poseedor también de ese explicitó con más énfasis.Espíritu. • Jesús está en los menesterosos (Mt 25, 31,ss), La autoridad es por consiguiente, un medio de la mediación. Lo es siempre,pero es más "mediación" la autoridad en la vida religiosa, en cuanto • y en sus discípulos (Mt 10,42; 28:20).• media el carisma (que es aporte, que potencia, configura y delimita), Quiénes son sus "discípulos" abre una cuestión sujeta a muchas y múltiples posibilidades: los que lo siguen, los miembros de la Iglesia —los bautizados—,• media el deseo de los hermanos, que postulan la autoridad, como represen- o los herederos de los primeros compañeros; los primeros obispos, etc. Esta tante de Cristo, vicariedad se diluye, no reta, sino en condiciones muy especiales. Para los jesuí-• media la articulación con la Iglesia. tas, por ejemplo, la Congregación General 32 y 33 fueron un desafío. La Arquidiócesis de San Salvador fue un reto para Monseñor Romero, y el Arzobis- El superior sabiéndose mediador, condicionado por toda una serie de requisi- po Romero un reto para su pueblo.tos, se sentirá mucho más comprometido humildemente con su cargo. Sobretodo tiene que ubicarse en el modelo de "autoridad" que debe existir en esta Hay que señalar que la identificación del Papa como Vicario de Cristo no esIglesia, que ciertamente no debe ser a la manera de este mundo, de manera temprana, pertenece al Renacimiento, y es fuente de polémica —todavía vigen-tajante. Un superior que se sienta realmente mediado por los Capítulos, por las te— en el esfuerzo para reconstruir la unidad de los cristianos. Aunque la identi-Constituciones, por el Carisma, por el Fundador, y finalmente, pero en primer ficación del Papa como vicario de Cristo es tardía y pertenece, así sin distincio-lugar, por el Espíritu que actuó y sigue actuando el carisma en el Instituto, no es nes y matices, al Renacimiento, es desde Carlomagno (siglo IX) cuando se creafácil que sea autoritario, ni se sienta soberano y señor. Pero lo que siempre el título de Vicario de Cristo para las cosas espirituales y se le otorga al Papa,deberá recordar el superior es qué media, y de qué manera ( a Jesús y al modo mientras que hasta entonces el título de Vicario de Cristo (para las cosas tempo-de Jesús). Esto potencia y limita a la vez su ejercicio. rales y espirituales) se había aplicado al emperador, desde Constantino en ade- lante. El Papa era, en Roma, desde el siglo IV, cuando Constantino se desplaza- Por esa razón, las vías de encuentro ordenado de ambas mediaciones (del ba a Constantinopla, el Vicario del emperador.superior y de los compañeros) deben ser múltiples: la deliberación sobre losmedios para actualizar el carisma, la escucha del Espíritu que está en los herma- Lo que no es posible diluir, sino que desafía y cuestiona siempre, es lanos, el discernimieno comunitario, el mismo diálogo. El diálogo, si es en el presencia de Cristo en los menesterosos, en los enfermos, en los pequeños, enEspíritu, es algo más que una técnica o un instrumento. Es búsqueda común de los empobrecidos: "Lo que hacen a uno de estos pequeños, a mí me lo hacen".lo que el Padre va manifestando por sus diversas mediaciones en la comunidad. Esa mediación es "compacta", es "concentrada"; no facilita las posiciones aco- modadas; siempre reclama una respuesta.3.6. Autoridad y vicariedad: El pueblo sufriente como la mediación con- Respecto de la autoridad, los pobres son su razón de ser. Ella debiera estar densada y reto de toda otra mediación siempre actuando, teniendo en la memoria al Cristo todavía sufriente. Este es el Ya se ha esbozado el hecho de que Dios tiene que ser mediado. La Iglesia, gran criterio de discernimiento de la autoridad eclesial. Esto se puede apreciarcomo cuerpo de Cristo, es mediación suya. Sin embargo, es una mediación, que en el conflicto entre Pablo y Pedro, Juan y Santiago, tal como se reporta enhemos llamado "diluida". ¿Pero hay alguna mediación que tome una importan- Gálatas: "Sólo me advirtieron que no me olvidara de los pobres" (Gal 2,10).cia "mayor"? Aquí entramos en el problema de la "vicariedad". Hay ciertamen- Por otra parte, el hecho de ser "ellos" (los pobres) los destinatarios del Reinote algunas instancias —mediaciones— que tienen la característica de "estar en —clave esencial del fin de la mediación— nos encuadra las posibilidades yvez" de Dios. orientaciones de la actividad legítima de esa mediación (la Iglesia). Son media- En el pensamiento tradicional de la Iglesia se ha usado, como sabemos, el ción de lo que da sentido a la mediación.término de vicario de Dios, vicario de Cristo, aplicado al Emperador unas veces, Por tanto, los que "están en vez" de Cristo actualmente y de manera indiscu-y otras a los obispos y al Papa. Es decir, ha habido una evolución en la "atribu- tible son los sufrientes del mundo. Esta seria una vicariedad intrínseca. Todos200 201
  • 104. las otros estados vicarios poseen una analogía extrínseca, nacen, en definitiva de inventar nada, ni a imponer cosas nuevas. En todo apóstol, en todo obispo ola condición que pone Jesús en Mateo, para estar entre los hermanos: ponerse de sacerdote debe existir un miedo enorme a tergiversar, falsificar o imponeracuerdo sobre algo en común.(Mt 18,19). algo que Cristo no haya mandado, ubicándose en lo que da verdadero senti- Lo que queda en evidencia es que la autoridad en la Iglesia y en la vida do a su ministerio. Sólo se tiene derecho a coordinar si se es el mejor servi-religiosa — por ende— es un medio: es una condición de posibilidad de la dor y si se ama más (Jn 21).mediación misma. Ahora bien, esa autoridad se debe ejercer de un modo total- • Tercero: ejercer el papel de autoridad como "servicio" de confirmar la fe demente distinto a lo que son los poderes de este mundo y debe tener como los hermanos, de ser vínculo, de transmitir la imagen de Dios, que es miseri-finalidad "mediar" el modo de Dios, y colaborar en la búsqueda de su Voluntad cordia y justicia.para hacer posible un mundo más fraterno y más justo (Reino de Dios). • Cuarto: tener como horizonte esencial de su influjo el hacer posible el Reina- De ahí que la vicariedad de Jesús respecto a la autoridad no sólo tiene el do de Dios, teniendo ante sus ojos a "aquel a quien traspasaron" (Jn 19,37) ysentido tradicional —el superior está en vez de Cristo—; sino que su relación siguen martirizando.puede ser otra, direccional. Se es superior, se es autoridad, para atender lavicariedad concreta: donde está El entre los sufridos de la tierra. Sólo se puede 3.7. Resumenlegítimamente ser autoridad de la Iglesia en cuanto los "vicarios" condensadosde Cristo sean el horizonte del ejercicio de la autoridad.6 La única manera de hacer teología del voto de obediencia es relacionándolo con la teología de las mediaciones. La autoridad religiosa es una mediación de Todo esto matiza y potencia el oficio jerárquico. Le pone coordenadas de las la mediación principal —la congregación, es decir la reunión de miembros de laque, si se sale, cesa en su sentido. Parece por tanto, importante relacionar mucho Iglesia alrededor de un carisma particular cristiano—. Por eso, sólo puede ejer-jerarquía y vicariedad, pero leídas desde los verdaderos vicarios históricos de cerse una autoridad religiosa dentro de las coordenadas de la visión comúnCristo. Por todo ello, el oficio de la jerarquía en la Iglesia debe ser: carismática representada en las Constituciones o Regla y ratificada o renovada• Primero: ponernos en contacto con el Maestro, llevarnos a El. La autoridad continuamente por el cuerpo social (capítulos, "congregaciones", etc.). Las prin- eclesiástica debe señalarlo como Juan: he ahí el Cordero de Dios. En ese cipales características de esa autoridad es que se ejerce desde dentro (es una respecto sería un contrasentido "presentar" a Jesús y luego no dejar que El exousiá), consiste en un guiar practicado con sufrimiento (los que practican la hable, acallar su voz. A veces se tiene la impresión de que Jesús ha autoridad son kopiontes), es cuestionable y corresponsable. disminuido y en cambio han crecido las funciones de la jerarquía, sus atribu- ciones, leyes y rúbricas, y entre tanto ajetreo se va perdiendo el sonido de la Todo esto reorienta la tesis tradicional de la vicariedad de Cristo en la autori- voz de Jesús de Nazarct, que continúa en perenne Viernes Santo. dad religiosa. El único sentido de tal vicariedad se realiza sólo si ayuda a servir a los que auténticamente son "vicarios de Cristo", los pobres. Aquí radica el• Segundo: transmitir la enseñanza de Jesús. Cristo envía a los Apóstoles "en- sentido del voto como parte de la liberación personal del religioso hasta que sea señándoles a guardar todo lo que yo les he mandado" (Mt 28,20), no a realidad la liberación que el Hijo ha prometido, pero que está aún vigente sólo "en arras" mientras dura esta historia en la que se sigue crucificando a los hermanos del Hijo de Dios. En definitiva, también aquí "la seducción del Tras-6. En este sentido, es importante mantener la tensión dialéctica entre el Jesús histórico y pasado" posee a quienes se juntan en un cuerpo social alrededor de un carisma el Cristo de la Fe. Mientras el primero nos lleva al seguimiento del siervo sufriente, particular eclesial. Es el grupo de compañeros quienes, siendo seducidos y en- el "hecho carne" —sarx—, el crucificado en el anonadamiento —kénosis—; el otro tregando la libertad (aunque siempre primeramente a Dios), luchamos por la enfatiza, más bien, la idea de que es el cordero sacrificial, digno de toda adoración, liberación total del cuerpo de Su Hijo en la historia. Aquí está la fuente de la el lodopoderoso —pantokrator— y el Señor —kyrios—. Si se vive en una teología del Jesús histórico, la autoridad va a ser más vicarial en el sentido de la concentra- necesidad de búsqueda constante de la voluntad del Padre para ir realizando esa ción en los pobres. Por el contrario, la teología del kyrios, nos lleva a la visión más total liberación del cuerpo de Su Hijo. tradicional (lógica creacional) de la autoridad con dominio. En las órdenes religiosas que se postulan como proseguidoras de Jesús,la línea ha sido más bien que los supe- III. LA OBEDIENCIA, BÚSQUEDA DE LA VOLUNTAD DEL PADRE riores tiendan a representar a ese Jesús histórico, aunque se ha menguado la verdade- ra finalidad de esa representación, erradicar la injusticia como paso para acelerar el • Desde la preocupación por encontrar cómo contribuir al Reino. Reinado de Dios. Hasta el momento se ha enfocado el tema de la obediencia desde el hecho de202 203
  • 105. la autoridad. El presente capítulo versa sobre la obediencia como búsqueda para Pero la obediencia, por su parte, salva del escollo de la sola fides y delencontrar la voluntad de Dios. Una búsqueda que también se hace a través de atenerse a la interpretación propia. De ahí que deba ser algo complementario almediaciones. El discernimiento es uno de ellas, con el gran criterio del ejemplo discernimiento. Lo que queda claro es que no podemos encontrar la voluntadde Jesús, como norte fundamental. de Dios sin mediaciones humanas e institucionales. Humanas, como se ha Ambos temas están íntimamente ligados, ambos temas se suponen en diver- dicho anteriormente, por el carácter simbólico de la persona, por la naturalezasos planos, aunque pareciera que habría contradicción en ellos. El discernimien- de la corporeidad. Por otra parte, institucionales porque los "carismas", si quie-to es el modo de buscar y hallar la voluntad de Dios, en base a las experiencias ren comunicarse, hacerse historia, tienen que verterse en instituciones. La volun-internas vividas (mociones y tretas o engaños) y sujeto a la confirmación histó- tad de Dios "se nos entrega" por medio de la Iglesia la mayoría de las veces.rica. Al salir un novicio del Mes de Ejercicios, puede tener la impresión de que, Pero de una Iglesia que tiene la responsabilidad de ser servidora del Reino,como se le ha enseñado a discernir la voluntad de Dios, el discernimiento será el obediente a la interpelación de los pobres, los verdaderos vicarios de Cristo.camino normal de buscar lo que Dios quiere. Sin embargo, con lo que se en-cuentra es que le toca comenzar a obedecer. ¿Qué significa esto, entonces? 2. LA OBEDIENCIA DE JESÚS, MODELO DE LA BÚSQUEDA Se tienen que tratar las implicaciones de esos dos términos, aparentemente Toda la existencia de Jesús de Nazaret tuvo como único intento identificarsecontradictorios pero que están profundamente entrelazados: obediencia y discer- con la voluntad del Padre (Jn 8, 29; 16, 32), de manera que se sentía una solanimiento.7 cosa con él (Jn 10,30). Jesús obedecía "directamente" al Padre —en cuanto esto es posible en su caso—. Pernoctaba en oración. Sin embargo utilizó varias me-1 MÉTODOS PARA ENCONTRAR LA VOLUNTAD DE DIOS . diaciones para la búsqueda y hallazgo de la voluntad de Dios. San Ignacio es un apasionado por la búsqueda de la voluntad de Dios. Por En primer lugar, la mediación de la vida familiar que —como estructura eello se consagra en los Ejercicios a preparar al ejercitante en el método del institución— Jesús denunciaría después. Durante mucho tiempo Jesús "les esta-discernimiento de espíritus. Pero es el mismo Ignacio quien en la vida de la ba sujeto" a María y José. Otra mediación fue Juan Bautista, en cuyo movimien-Compañía nos enseña a vivir la obediencia como la característica más típica del to se enrola Jesús. Empieza siendo uno de los seguidores. Cabe destacar ahí quejesuíta. el bautismo estaba pensado para "borrar los pecados". Jesús utiliza aún la ambi- güedad de esa mediación. Otra mediación fue el desierto, el escenario de sole- Discernimiento y obediencia son dos caminos para encontrar la voluntad de dad, como lugar propio para encontrar a Dios. Allí es tentado a usar unos me-Dios donde ésta no está clara. Ambos utilizan mediaciones para su ejercicio. El dios que analiza no son los que corresponden a su misión. En Cana, es fiel a ladiscernimiento por medio de mociones, con el necesario cotejo de una autoridad mediación de María, que apresura su hora. A pesar del escándalo que suponíacon densidad eclesial. Es decir, que aun en el discernimiento —que parece ver a un hombre adulto obedecer a una "mujer dentro del contexto judío.como lo más íntimo y lo más personal— hay dos tipos de mediación: Jesús no tiene más remedio que comenzar en la línea farisea, con todo lo• la mediación de "cribar" mediante un método y unas reglas, de las cuales la pecaminoso y contradictorio del modo de ser de los fariseos. El papel de los más importante es la confirmación histórica, y doce, el papel de las masas, pueden entenderse como mediaciones que le permi-• la mediación de cotejar lo discernido con algún otro eclesialmente competen- ten ubicar la voluntad de Dios. Todas ellas le son necesarias. Todas son huma- te. nas (falibles, ambiguas, injustas, muchas veces) y algunas son institucionales. La obediencia, como ya hemos venido diciendo, se inscribe claramente den- Jesús, por su parte, comienza generando un grupo, una novedad, y poco atro del mapa de mediaciones humanas, eclesiales y jesuíticas. Si nos preguntára- poco lo va institucionalizando: los llama y los convoca; les pone requisitos, Íes-mos cuál de estas dos cosas —obediencia o discernimiento— abarca más, ten- enseña a orar (símbolo máximo de un grupo, ya que le da identidad), les pone adríamos que responder que es el discernimiento, porque éste puede poner en tela uno de ellos como la "piedra" que cimente el grupo. Allí comienza a hablar dede juicio —en algunos casos— a la misma obediencia. un nuevo tipo de autoridad. Pero, con todo, autoridad. Prescribió que toda autoridad se esforzara por reflejar realmente la voluntad divina. Y este nuevo rostro de la autoridad es el que el mismo Cristo vivió entre los hombres; él7. Para esta parte nos remitimos a nuestro artículo "La osadía de dejarse llevar", en quiso ser lo que en teología llamaríamos "sacramento" perfecto de la autoridad Diakonia, 1987. También ha sido publicado como libro por el CIS, Roma, 1990. del Padre (Jn 13,13). Desde entonces, la autoridad cristiana, está llamada a po-204 205
  • 106. ner en una convivencia inmediata al subdito con Dios en el Espíritu de Cristo. de los hombres— que Jesús padeciera a causa de la injusticia del mundo. Por tanto, el seguimiento de Jesús nos ubica no sólo en la absoluta disponibi- El superior de la Compañía no es alquien que manda por sus simples deseos.lidad a seguir el designio del Padre, el Reinado de Dios, sino a emplear media- Se manda siempre en el contexto de la misión y de la preparación y capacitaciónciones humanas e institucionales en la búsqueda de esa voluntad de Dios. pare ella. De ahí que el superior tenga que discernir y también buscar él —más La obediencia, así entendida, muchas veces golpeará nuestras percepciones que nadie—lo que parece ser la voluntad de Dios.propias. Como lo hiciera María en las bodas de Cana, quien acelera la "hora". Más aún, el superior es alguien que ha sido probado primero en la obedien-María como Madre, por un lado, y por otro, como símbolo de Israel cuyas cia, porque sólo si de verdad se obedece con plenitud humana se dan las posibi-exigencias apresuran el momento del Reinado de Dios ejemplificado en las bo- lidades de saber guiar a los demás:das y el vino. Jesús desentraña la voluntad de Dios en las personas con las quetrata, en los amigos con quien comparte sus dudas, en el silencio de la noche "También para saber presidir a otros y regirlos, es necesario primero salirque le lleva a una experiencia de Dios única, como abbá ("papito mío"), y en la buen maestro de obedecer; y como es útilísimo a la Compañía tener quienevaluación de los signos de los tiempos. sepa regir, así es tener forma cómo aprender a obedecer". (Epp, 12, 331-338; BACpág. 737).3. DISCERNIMIENTO Y AUTORIDAD —La autoridad también debe buscar la voluntad de Dios— De esto quizás se habla y trabaja poco. Sin embargo, es interesante conside- rar que superior que no discierna está ejerciendo su autoridad de manera ilícita. El enfoque es distinto al capítulo anterior. Allá el énfasis estribaba en el quetenía que obedecer y discernir a la vez. Acá, en el que tiene que ejercer la Las Constituciones son bastante explícitas en este respecto. Hay una serie deautoridad discerniendo siempre. El punto de vista que tomaremos es la mentali- referencias en las Constituciones que nos hablan del modo de gobernar, que sedad de la Compañía de Jesús. Ahora bien, el punto de encuadre es el Evangelio considera "todo un arte". Veámoslas por orden de aparición en ellas, reseñandoy la primera experiencia de Iglesia, como nos la narran los Hechos: su mensaje. 220. Para mandar: se haga oración y se haga orar porque se encuentre la "Todos participan como sujetos activos, miembros integrales, piedras vi- voluntad de Dios en el asunto. Que se comunique y consulte. Que, desnu- vas, pues siendo todos portadores del Espíritu, todos tienen derecho a ha- dándose de toda afición y teniendo ante los ojos la mayor gloria divina y el blar. Todos son hermanos, no hay padres; todos son sacerdotes, no hay bien común,pondere el superior las razones. simplemente laicos y especialmente, todos son reyes, soberanos, cosa que 424. El oficio del rector: "sostener el Colegio con la oración y los santos de- nosotros poco enfatizamos. Nadie es, pues, subdito de nadie, ni de nada, a seos"8, hacer que se guarden las Constituciones. Velando sobre todos con no ser del único Señor Jesucristo, y de los otros, por amor. Aquí todos son mucho cuidado, guardándolos de inconvenientes. libres, todos participantes. Si se pudiese definir este régimen de gobierno, tal vez se podría hablar de pneuma— o cristocracia, o a lo máximo de eclesio— o 431. El superior se tiene que asesorar muy bien, de allí que se busque un síndi- adelfocracia (gobierno de los hermanos reunidos)". (Boff, Clodovis, 1985, co, es decir, alguien que represente los intereses de la comunidad. pág. 32-33). 503. Se oiga siempre el parecer de todos, en las cosas de importancia. No vaya contra el parecer de todos sin recurrir entonces al provincial. Habría, pues, que recordar los límites de toda obediencia religiosa. Se puedecon bastante certeza afirmar que una orden dada, concreta, una vez que es unmandato de un superior es voluntad de Dios, lo cual no es lo mismo que afirmarque lo mandado es todo lo que Dios quiere. El ejemplo de Cristo en la cruz nos 8. Es importante señalar lo específico del deseo. Se adquiere un significado más hondoda pie para sostenerlo (salvadas las diferencias ya que en este caso se trataba de de este término si se le pone en relación al miedo. El miedo —más aún el pavor— esuna autoridad civil). No podía ser voluntad del Padre, de antemano, que mataran un sentimiento que es capaz de inmovilizar a una persona; es una sensación de unaal Hijo; con todo, una vez dada la orden de ajusticiamiento "fue" voluntad del calidad muy especial. Lo mismo pasa con el deseo. Es una sensación también peroPadre —es decir, que lo asumía dentro de la economía del respeto a la libertad con una capacidad de resorte e impulso notable. San Ignacio dio siempre mucho énlasis para desarrollar este tipo de sentimientos que pueden generar actitudes de hombre nuevo206 207
  • 107. 618. Para enviar se debe tener mucho miramiento a las misiones que se envía, a 4. El ámbito de su autoridad las personas, el tiempo, etc. Siempre pretendiendo hacer lo que sea mayor servicio y bien universal. • En primer lugar que haya subordinación bien clara de unos para con otros. (Cons 662 y 666).622. Para mejor acertar en la misión, deben seguirse los criterios apostólicos, en donde el "bien más universal", es decir, la perspectiva de las mayorías • La regla de oro: "para el bien tengan toda potestad y si hiciessen mal, tengan (empobrecidas) es el criterio de acción. Otros criterios son: ir donde hay toda subjección" (Cons 820). mayor deuda, donde mayor es la necesidad; atender al principio de • Respecto a la misión: tengan "mucho miramiento" y muchas precauciones, vicariedad: hacer lo que otros todavía no pueden hacer; procurar trabajar no sólo de la tarea y sus matices sino de las personas que envía (Cons 618 donde el fruto sea más estructural, buscando el efecto multiplicador (agen- ss). tes de cambio); buscar la integralidad (lo material y lo espiritual), la mayor urgencia, la perdurabilidad de lo que se hace. 5. El modo de gobernar624. Deben escogerse las personas indicadas para cada misión. Y esto para Los superiores no sólo deben, pues, ser personas escogidas, para que man- "acertar en todo". tengan la unión de los dispersos por causa de la misión, sino su modo de gober-662. Se guarde el principio de subordinación de unos superiores para con otros. nar es el que hará el milagro de la percepción de ser todos nosotros un sólo cuerpo:667. Los superiores deben tener cualidades y crédito para tener autoridad con los subditos. También deben tener y mostrar amor con ellos. Que lo man- + mediante la cuenta de conciencia (Cons 91,92,551), dado sea siempre "bien mirado y ordenado", no con arbitrariedad. + destacando que el oficio principal del superior es soñar junto a Dios, respec-810. Tengan personas de consejo que los ayuden aunque la resolución esté siem- to del plan que El tiene sobre cada uno de los compañeros (Cfr. Cons 424,1), pre en sus manos (de los superiores). + apuntando que servirá que el superior tenga personas de consejo, de los820. Importa mucho la elección de los superiores. Cuales son estos así son los cuales se pueda ayudar (Cons 667,2-3), subditos. Aun el General puede ser depuesto. Las Constituciones contem- + indicando que ayudará también "que el mandar sea bien mirado y ordenado" plan esta posibilidad (774/782). (Cons 667,3). Es decir, empleando la mayor racionalidad.Más aún, sugirien- Si de alguna manera quisiéramos ordenar lo que traen las Constituciones do que en "lo que puede hacerse suavemente sin obediencia no (se meta) entendríamos lo siguiente: ello obediencia", como narraba Gonzálves de Cámara sobre un consejo de Ignacio;1. Necesidad de una buena elección para elegir superior (Cons 820). Esta es una tarea sumamente delicada. No puede olvidarse que como sean los supe- + usando todo amor y modestia, "condoliéndose con ellos" (Cons 667,6), riores así serán los subditos. Esto significaría que mirando al superior se + más que provocando el temor, "aunque algunas veces aprovecha todo" (Cons pueda ver a la Compañía en todo su carisma. Esto, en el fondo, se pide de 667,4), todos los jesuítas. + delineando el arte de saber corregir: aceptar las correciones y ayudar a corre-2. Por tanto, que los superiores tengan cualidades notables (Cons 667). La ima- gir se vuelve una regla de juego: "Cada uno debría de buena voluntad gen del buen superior la tenemos en el "retrato del General" en la parte IX accetarlas con verdadero deseo de su enmienda y aprovechamiento spiritual, (Cons 723 ss). El superior debe tener cualidades y crédito que fundamenten aun quando no se diesen por falta alguna culpable" (Cons 269,3). Seguida- su autoridad. mente da un principio de cómo ayudar a corregir que deben tener los supe-3. La tarea principal de un superior: sostener su comunidad con la oración y los riores y encargados: santos deseos (Cons 424). Los deseos deben comprenderse en el contexto "En las correcciones aunque la discreción particular pueda mudar esta orden, ignaciano, del paso de "deseo de deseos", de los deseos paladinos, a los es de advertir que primero se amonesten con amor y dulzura los que faltan, 2 o , "deseos de ser puestos con el Hijo en Cruz". Esto es lo que el superior debe con amor y cómo se confunda con vergüenza; 3 o , con amor y con temor dellos" procurar para cada uno de los compañeros. (Cons 270, 1-2).208 20 ( í
  • 108. + encuadrando este principio en el conocido "prosupuesto" que está en el ini- * Sin olvidar que el jesuíta siempre tiene que estar en formación. No está cio de la Primera Semana de Ejercicios, del aprender a salvar la proposición "acabado" del todo. del próximo (EE 22,3), y que si no se puede salvar esa proposición "inquiera cómo lo entiende". Es decir, que la sana correción debe estar enmarcada en Un requisito indispensable en todo ello, añadimos nosotros, es que el supe- la disposición básica para el diálogo, que supone ponerse en las razones y rior tiene que estar, de hecho, en favor de la causa de los empobrecidos y sentir necesidades de aquel con quien se pretende dialogar. Esta es una regla de su interpelación, si es que en verdad quiere atinar en la misión apostólica. Sólo oro para las relaciones humanas, comunitarias y sociales. El superior debe en la medida en que é! también haya experimentado vivencialmente los dolores invitar a realizar el diálogo. del mundo, sabrá discernir lo que más conduce al fin de la Compañía.+ Por último, esperando la gracia del Señor, que debe acompañarlos: "Porque Por otra parte, el superior tiene la obligación de descubrir el Espíritu de Dios como les es más necesaria la ayuda divina por el cargo que tienen, así es de en el subdito. Su tarea es discernir lo que el Espíritu le comunica desde las sperar que Dios nuestro Señor se la dará más copiosamente para sentir y mismas inquietudes del compañero. De la misma manera debe saber renunciar a decir lo que fuere de su servicio" (Cons 686,3). las falsas sacralizaciones del poder. Todo lo que lo ubique "sobre" los herma- nos, todo lo que lo encumbre, está alejándolo del punto de discernimiento.6. Se debe gobernar, finalmente, con criterios apostólicos claros, y según pro- yectos e idearios establecidos (Cfr. Cons 622, Congregaciones Generales, 3.1. Reglas para servir cuando nos toque ser superiores Planes de Provincia, etc), de acuerdo a los cuales regirse y establecer meca- nismos constantes de evaluación. A continuación presentamos unas "reglas" al modo de Ignacio que, tomando lo anteriormente dicho, se pueden convertir en fuente de principios y evaluación Después de lo que Ignacio nos legara en las Constituciones y sobre todo en práctica.su famosa carta de la Obediencia, las Congregaciones Generales del pasadohabían dicho poco al respecto. El generalato del P. Arrupe puso énfasis en 1. No hay que tener demasiado miedo en separar del cuerpo a los que no se venvarios puntos claves. con el carisma nuestro. A la larga es mal para ellos y para la Compañía. Tal y como se ha concretado la función del superior, en las cartas sobre todo Sería un buen signo la exclusión de la orden que no fuera por el motivo deldel P. Arrupe (Cfr. 198 , pág. 767 ss), la tarea de éste se puede desdoblar en sexo —cosa que ya se hace—, sino por la incapacidad de actuar como cuer-cinco aspectos: dialogar, discernir, coordinar, formar y todas ellas enmarcadas po y por las fallas en la pobreza, así como en la aceptación práctica de laen la principal: enviar en misión. Según vamos a concretar más adelante, misión misión de fe y justicia. ¿Cuándo ejercitamos este criterio?quiere decir ese trabajo en beneficio de las mayorías necesitadas (bien más 2. Por tanto, hay que ser más cautos en aceptar personas a la Compañía y estaruniversal, mayor necesidad, mayor deuda, Cons 622) realizado estructurando las atentos acuciosamente por hacer que se logre el nivel de excelencia (acadé-tareas, institucionalizando el bien, de una manera contundente. mica, técnica, artística, humana en general) a la que cada uno está llamado.• Es en el enviar, en el dar la misión, como el superior cumple su tarea. Todo Especialmente importante es que se vele por que las cualidades y formación tiene que tener relación al Reino y a los modos de colaborar en él. (Cons 603). de los que se admiten para hermanos coadjutores permitan, en la práctica, la igualdad que brota de la posibilidad de comunicación.• Todo lo debe hacer por medio del diálogo; diálogo que tiene instancias muy concretas en la Compañía: cuenta de conciencia, el discernimiento comunita- 3. Hay que tener, con todo, una "sabia" desconfianza en creerme que yo, como rio, las reuniones de comunidad y sobre todo las consultas (de casa, de superior, soy el mejor intérprete de la voluntad de Dios para los demás. Más provincia, etc). aún, seguir el sabio consejo que diera Ignacio a González de Cámara: "lo que puede hacerse suavemente sin obediencia no meter en ello obediencia".• Eso dentro de la dinámica de discernimiento: de los procesos personales, comunitarios, en donde el superior recoge esos discernimientos como mate- 4. Tiene que servirse siempre de los criterios apostólicos de las mismas Consti- ria del suyo propio, pues es a él a quien le toca tomar el papel decisivo. tuciones (cfr 622ss) y del proyecto apostólico donde se dan las directrices sobre nuestra acción.• Otro aspecto importante es el de jugar el papel de enlace: debe vincular a los compañeros con la Iglesia local, con la provincia y con la Compañía en 5. Gobernar es un arte, que se aprende obedeciendo. Con todo, al que le toque general, (cfr VII parte). ejercer ese servicio le vendrá bien tener en cuenta este decálogo:210 2I I
  • 109. 1) Ser conscientes de que sólo para el bien se tiene toda potestad, que para lo puede presentar al superior —cuando todavía se está en el proceso de análisis de malo hay toda sujección (Cons 820,5). una misión o de un destino— el proceso suyo; manifestar cómo experimenta él mismo los caminos del Señor. Para los destinos importantes este debiera ser el 2) Que el principal oficio del superior es sostener a los demás con santos camino más lógico, aunque no siempre sea esto lo más expedito dada la urgen- deseos. Es decir, el acto de desear que el otro realice los sueños de Dios cia y posibilidad de algunas tareas. (Cons 424,1). Ahora bien, una vez dada la orden del superior, lo que el subdito puede 3) El superior debe siempre hacer discernimiento sobre lo que va a mandar. discernir es en primer lugar si le toca o no "representar", es decir presentar su Sólo si discierne cotejándolo también con lo que experimenta el compañero, opinión divergente o complementaria. En segundo lugar, la representación mis- y en casos difíciles con su superior, puede ser más confiable lo que manda ma, que es un género de discernimiento. Como se verá, hay dos grados en este (cfrCons 220; 221; 221; 618; 729). "reparo" que puede tener el subdito ante una orden dada: el primero es la "re- 4) De allí que siempre deba buscar quien lo aconseje y le confronte verdadera- presentación" y a un nivel mucho más serio, la "objeción de conciencia". mente desde otros puntos de vista (Cons 503; 667). Ignacio en su propia vida dio muestras de oponerse activamente contra la 5) Debe aprender a sentir lo que los demás sienten: condolerse con los compa- voluntad del Papa cuando le pareció que éste quería hacer cardenal a Francisco ñeros (Cons 667,3). Es muy importante que sepa la red de transferencias de Borja. Veámoslo en sus mismas palabras: que él provoca y las contratransferencias que de él brotan. "...finalmente en el tercero día yo me hallé en la sólita oración, y después 6) Debe saber ejercer el rigor cuando fuere necesario. Primero, amonestando acá siempre con un juicio tan pleno y con una voluntad tan suave y tan libre con amor y dulzura. Segundo, con amor y provocando vergüenza, y sólo en para estorbar, lo que en mí fuese, delante del Papa y cardenales, que si no lo un tercer momento con amor y rigor patente, (Cons 270). hiciera, yo tuviera y tengo para mí por cosa cierta, que a Dios nuestro Señor 7) Fomentar en su comunidad el menosprecio del poder y el desapego a las no daría buena cuenta de mí, antes enteramente mala" (Epp, 4, 283-285; cosas materiales (Cons 671,4). BAC 827) 8) Fomentar lo que genera de verdad jesuitas, el apasionamiento por la misión, Ya antes había luchado denodadamente contra el interés del Papa —a instan- la lucha y el cariño por los empobrecidos (Cons 240) y la explicitación del cias del Rey de los Romanos— que quería darle a Claudio Jayo el obispado de cariño por el Señor. Trieste (cfr. Epp 1,450-453; BAC págs. 675-677). 9) Sentir que su tarea es ser animador de la vida del cuerpo como tal (Cons Otro caso —este ya a nivel de la Compañía universal— digno de tomarse en 424). Fomentar el diálogo, saber ayudar a ventilar y solucionar el conflicto cuenta en el enfoque sobre la obediencia es el referente a la supresión de la orden. personal, comunitario y apostólico. Con ser la supresión algo tan serio y tan evidentemente voluntad del Papa —a10) No olvidar que su buen ejemplo es criterio de verdad (Cons 423; 659,3), y pesar de todas las presiones borbónicas— ¡los jesuitas siguieron viviendo como modelo para la formación, ya que como son los superiores así serán los jesuitas y nombrando general aun con la clarísima voluntad papal en contra!10 subditos (Cons 820,3).4. EL SUBDITO Y EL DISCERNIMIENTO 9. Para esta parte, pude ser oportuno nuestro artículo: "La obediencia como problema — La "representación" como símbolo del Espíritu en la base— latinoamericano", en Diakonia, marzo 1990, pág. 97 ss. También está publicado en Psicología y Ejercicios, Colección Manresa, Mensajero, Sal Terrae, 1991. Ya se han comenzado a dar algunos rasgos de todo esto. Respecto a una 10. Si bien en 1785 los jesuitas en Rusia recibieron del obispo coadjutor de Mohilev,orden ya dada —sobre lo mandado después de diálogo— el subdito no tiene Benislaswki, una testificación escrita de una aprobación oral que había dado, en sunada que discernir. ¿Cuándo, entonces, toca discernir? En este apartado tratare- presencia, Pió VI, en una audiencia en mayo de 1783, de la confirmación de la vidamos también de algo que es como la condición de posibilidad práctica de la religiosa jesuítica, sin embargo, el nuncio Pallaviccini afirmaba que Benislaswkiobediencia ignaciana: la cuenta de conciencia. estaba equivocado. Con todo, su testificación, autenticada, fue suficiente para tran- quilizar a los jesuitas que no supieron nada de la afirmación del nuncio (Cfr. De Acerca de la oportunidad del discernimiento habría que decir que el subdito Guibert, 1972, pág, 444). De todos modos es significativo cómo la orden en su212 213
  • 110. 4.1. La representación lo que se le manda no viene de Dios, ni colabora verdaderamente en su causa. Con estas pinceladas históricas podemos adentrarnos más en la práctica de la Aquí cabe recordar las condiciones de un verdadero espíritu de discernimiento:representación. Lo más curioso de todo el enfoque ignaciano de la obediencia es Estar en la pobreza y/o, por lo menos efectivamente, en la lucha de los pobres,que así como le enseña al novicio a tener obediencia ciega, lo instruye, al mis- como requisito y confirmación del mismo discernimiento.mo tiempo, a que sepa "representar" las órdenes y lo mandado por el superior. La materia de la representación sería por tanto, algo que concierne al propio La Compañía enseña al mismo tiempo a obedecer y a representar al superior. proceso personal (salud, en el caso que da origen a esto en las Constituciones) y/Modo de hacerlo: (Cons. 292, 627). o lo que toca a la misión. Allí deben también tomarse en cuenta los recursos personales, las mociones experimentadas de parte de Dios, contrastadas ya por1. Recogerse en oración para ver si hay que representar. Se discierne sobre la algo objetivo tanto para superior como para subdito: los criterios apostólicos, el oportunidad de representar. No es algo hecho a la carrera. Proyecto de Provincia, por ejemplo.2. Hacer la representación a quien tiene el cargo. El modo ordinario de defender sus posturas —que cree son de Dios— es el3. Habiéndolo representado (de palabra o por escrito) dejar todo al cuidado del mecanismo de la "representación". También puede aducirse la llamada "obje- superior. ción de conciencia" de la que hicimos también alusión arriba. Hay con todo, otro elemento más en las mismas Constituciones que introduce la condición de4. Tener por mejor lo que ordenare, sin replicar. posibilidad práctica de toda la obediencia: la cuenta de conciencia.5. Eso sí, se puede volver a explicar o recordar con la debida modestia. En el caso —remoto, la mayoría de las veces— de conflicto con la autori- 4.2. La cuenta de Conciencia 12dad, debe seguirse lo siguiente (cfr CG 32, 11, 55). Como es bien sabido, la cuenta de conciencia es algo típicamente propio de1. Usar la representación ignaciana; dialogar abiertamente. la Compañía. El Derecho Canónico alaba la práctica pero no la prescribe de ninguna manera, precisamente por salvaguardar la libertad personal. Hn la Com-2. Recurrir abiertamente al superior mayor. pañía, por el contrario, no sólo se alaba sino se manda hacerla. Pertenece, por3. Si el conflicto no se resuelve, se pueden llamar, de mutuo acuerdo, otras decirlo así, a las reglas de juego, al "modo nuestro de proceder". personas —aun no de la Compañía— para ayudar. ¿De dónde viene esta práctica tan peculiar? Precisamente del hecho de que la4. Esta intervención no puede imponerse ni al superior ni al jesuíta, es volunta- Compañía tiene como principal finalidad la misión. Una misión que de ordinario ria y amigable. tendría que ser en lugares donde la gloria del Padre está en juego y que, por tanto, suponen mucho que se pone a riesgo. En esas circunstancias tan especia-5. La opinión de esas personas no tiene fuerza jurídica sobre la autoridad del les —a las que ya Pablo VI hacía alusión cuando nos ubicaba en las trincheras superior; es puro consejo. sociales y en las encrucijadas ideológicas— es no sólo importante, sino estraté-6. Si no puede obedecer tranquilamente, véase qué se puede hacer. gico, que el superior de la Compañía conozca a los compañeros a fondo para no equivocarse en la misión. Ahora bien, como dice también la Congregación General 32, "Quien repeti-das veces no pueda obedecer en buena conciencia, piense en encontrar otro En ese sentido, con la cuenta de conciencia se está salvaguardando el que secamino donde pueda servir a Dios con más tranquilidad" (ibd). cumpla a cabalidad la misión, sobre todo en las circunstancias más difíciles, y El jesuíta tiene muchas veces la obligación de representar cuando juzga que que no se sobrecargue al compañero más allá de sus fuerzas. El fin, por tanto, es doble. La cuenta de conciencia nace de la especial vinculación que tiene el jesuíta pequeño reducto ruso se permitió esta osadía cristiana discerniendo que, pese a todo, la perduración de la Compañía de Jesús parecía ser la voluntad de Dios. Buen ejem- plo de lo que vamos acotando. 12. Cuenta de conciencia es la práctica exigida en la Compañía de tener la máximaI I. Representación es el mecanismo porei cual el subdito presenta al Superior el discer- claridad de conciencia con el Superior para acertar mejor en la misión, no exponien- nimiento propio que va en otra dirección de una orden dada, o del modo común de do al compañero a situaciones límites para su proceso o sus capacidades humanas, vida, porque experimenta que eso es lo que Dios le pide aquí y ahora. entre ellas las morales.214 215
  • 111. respecto de la misión. Sólo desde ella se puede y se debe renunciar a este 4.3. La objeción de concienciaaspecto inalienable de la propia conciencia. Citamos a continuación algunostextos de las Constituciones que ayuden a clarificarnos al respecto. La objeción de conciencia es la persuasión de indispensabilidad de algo para el trabajo por el Reino. Por lo tanto, no es sobre cosas minúsculas que puede aducirse la objeción de conciencia. No es sobre si "teñirse los vestidos" o "Considerado en el Señor nuestro, nos ha parecido en la su divina Magestad, no sobre lo que hay que dirimir (Cfr Autob. VI). La materia es sobre algo grave: que mucho y en gran manera importa que los Superiores tengan entera sobre alguna cosa mandada, sobre la cual experimento que, haciéndola, hago lo inteligencia de los inferiores; para que con ella los puedan mejor regir y contrario a mi conciencia y socavo radicalmente el trabajo por el Reino de Dios. gobernar, y mirando por ellos enderezarlos mejor in viam Domini" (91, cursiva nuestra) Esta objeción es "aquel reparo" que enfrentan los que, por ejemplo, quieren abanderar la causa de la justicia como expresión de su fe, cuando ésta se obsta- "Así mismo, quanto estuvieren más al cabo de todas cosas interiores y exte- culiza, frena o condena. Como dice González Faus: riores de los tales, tanto con mayor diligencia, amor y cuidado, los podrán ayudar, y guardar sus ánimas de diversos inconvenientes y peligros que ade- "por arrogante que parezca, la objeción de conciencia está basada, en última lante podrían provenir....Más adelante, como siempre debemos ser prepara- instancia, en la conciencia de indispensabilidad para el Reino de aquello que dos conforme a la nuestra professión y modo de proceder, para discurrir por se me pide hacer en su favor, con el mandato, o en la conciencia del daño unas partes y por otras del mundo...para que se acierte en las tales inevitable al Reino, directamente implicado en lo que me mandan hacer" missiones, en el imbiar a unos y no otros, a los unos en un cargo y a los (1984, pág. 107). otros en diversos; no sólo importa mucho, mas sumamente, que el Superior tenga plena noticia de las inclinaciones y mociones, y a qué defectos o Los pasos a seguirse los postula la Congregación General 32. Primero insis- peccados han seído o son más movidos y inclinados los que están a su cargo; tir con el mecanismo de la representación, luego continuar con el diálogo since- para según aquello enderezarlos a ellos mejor, no los poniendo fuera de su ro; utilizar el recurso al superior mayor, traer peritos, etc. En nuestro artículo medida en mayores peligros o trabajos de los que en el Señor nuestro po- citado, establecíamos una serie de "reglas" para objetar, que me permito traer de drían amorosamente sufrir, y también porque (guardando lo que oye en nuevo a colación: secreto) mejor pueda el Superior ordenar y proveer lo que conviene al cuer- po universal de la Compañía" (92, cursiva nuestra). 1) Considerar el ejemplo de Jesús. Cómo fue el objetor por excelencia y sobre qué temas lo hizo. Esto implica, por tanto, que el fin sea bueno, que los medios empleados sean los más evangélicos. Pero, en definitiva, tener claro que "Por tanto...(el subdito) sea obligado de manifestar su conciencia con mucha Jesús no optó por lo más eficaz, sino por la Voluntad de su Padre, por lo más humildad, puridad y caridad, sin celar cosa alguna que sea offensiva al solidario con los necesitados del mundo. Señor de todos; y dar entera cuenta de su vida passada, o a lo menos de las cosas más esenciales, al Superior que se hallare...(93, cursiva nuestra). 2) Habituarse a una sana sospecha de los juicios e intereses personales. Ser desconfiado de la capacidad tremenda de autoengaño que todos tenemos. Se Sobre la manera de hacerlo, en concreto, hay que precisar que la cuenta de deben revisar los criterios por los que evaluamos. Distinguir entre los valoresconciencia no es lo mismo que la dirección espiritual. En ésta el acompañante espirituales verdaderos y lo que pueden ser fervores exagerados. A nivel psico-tiene que saber de manera pormenorizada todos los entramados de la vida psico- lógico, poder distinguir las compensaciones, falsas salidas, mecanismos de de-lógico espiritual de aquel a quien acompaña. El objetivo del superior siempre fensa. Recordar siempre que, si este "reparo" nos convierte en jueces inclemen-dice relación a la misión. Lo que le importa es estar al cabo de todos los datos tes de los demás, estamos en un terreno minado y desconfiable. No olvidar loque le sirvan para ayudar al compañero para descubrir su especial vocación que dice González Faus: "El reino no se hace con nuestros proyectos sino condentro del cuerpo de la Compañía. Para ello es necesario saber las líneas funda- nuestro ser desposeído de ellos por el mal del mundo" (ibd 79).mentales de la situación por la que se atraviesa 3) Abogar por una estratégica comunión eclesial. Debe tenerse en cuenta, Es precisamente el ejercicio de la cuenta de conciencia y la claridad del para hacer la objeción, que el mal común que se puede provocar no sea mayorproceso que lleva el compañero lo que permite, en un momento dado, presentar que el particular.una verdadera objeción de conciencia.216 217
  • 112. Un signo evidente de una buena tónica en la objeción de conciencia, es estar los compañeros se "dan" la misión. Y ésto máxime cuando se hace un discerni-alegre y dispuesto "a padecer afrentas" —que decía Ignacio— por Cristo por miento apostólico en común.esta convicción personal que se me presenta como un reparo insoslayable a laobediencia. 4.5. £1 discernimiento apostólico en común La cuenta de conciencia, la representación y la objeción de conciencia nos Pese a todo lo que se haya dicho en contra del discernimiento, es clara suabren a esa dinámica que presentan las Constituciones de que el Espíritu se raíz ignaciana. Es evidente que la Compañía se funda en una atmósfera decomunica también a los compañeros y de ninguna manera sólo al superior. De discernimiento apostólico en común. La carta del P. General sobre este tema nosahí, por tanto, que todo nuestro Instituto esté transido de paradojas o de una lo recuerda y nos da varios pasajes de la vida de los primeros compañeros dondedialéctica que es intrínseca a nuestro carisma. se practicó este discernimiento de manera explícita. El problema es que ese "ejercicio" aparentemente se cortó. La misma carta del P. General, nos presenta4.4. Dialéctica ignaciana diversos remanentes de este proceder que dice ser tan típico de la Compañía (Kolvenbach, 1986). Las Constituciones, con ser algo tan importante, con ser como la Carta Mag-na de la Compañía, para que se cumplan mejor, no obligan a pecado, ¡ni siquie- Este discernimiento es otra modalidad de la búsqueda de la voluntad de Diosra a pecado venial! (Cfr Cons 602). Es decir, que uno se debe regir por la ley desde instancias de los compañeros, con la presencia activa del superior. No estádel amor de Dios con todas las consecuencias que esto implica. Allí mismo en de más decir que hay varios tipos de discernimiento, según cuál sea el sujetolas Constituciones está lo que se llaman las Declaraciones, cuya dinámica entra- que discierne. Así tenemos el discernimiento personal, cuando es el compañeroña poder bajar a la particularidad suma, y por tanto al no cumplimiento de lo el que busca el camino por donde lo lleva el Señor y quiere actuar de maneraque está formalmente mandado, no por la línea de la epicheia (interpretación coherente. Cuando este proceso se comparte en comunidad tenemos el discerni-moderada de la ley según las circunstancias) sino por el principio de realidad: miento personal compartido. Por último estaría el discernimiento apostólico ensiempre teniendo en cuenta "las personas, tiempos y lugares, con sus común, o deliberación apostólica, en donde lo que está en juego es la misión yoccurrencias" (Cons 64, 630, 746). O, como muchas veces sumariza Ignacio: el cuerpo para la misión. En este último hay un parecido al fenómeno de los capítulos generales de las "Pero finalmente haráse siempre (lo) que será menester" (Cons 630). congregaciones religiosas. Los capítulos son asambleas participativas y demo- cráticas. Allí se elige por discusión y por votación. De alguna manera, en el Tenemos, por tanto, que al subdito le queda la posibilidad y la obligación de discernimiento apostólico en común hay algo que refleja esta práctica, pero hayrepresentar. En definitiva, no debe guiarse nunca el jesuíta por el temor, sino por mucho más de diferencia que de convergencia.la ley interna de la caridad. Debe ser hijo de libertad, para poder engendrarla enel mundo. Es todo un proceso que comienza en el noviciado y lleva, en su La Compañía de lesús, aunque luego desdeñó ese modelo en cuanto tal, nacemadurez, a poder "conspirar" (anhelar juntos) hacia el bien y el Reino. precisamente así. La deliberación de los primeros padres de 1539 es claro ejem- plo de ello 13 . Allí se nos da la estructura y el modo de hacerlo. Los grandes Por eso el "gran supuesto" es considerar a Cristo en el que me manda, noimpidiéndome ello dialogar y representar. Es curioso cómo Ignacio que nos hace 13. Algunas palabras sobre la "Deliberación de 1539". Los primeros compañeros inicia-"demandar" la gracia de ver en el superior a Cristo, le enseña al compañero a ron las deliberaciones sobre la manera de vida que llevarían y para precisar el carác-que "represente". Quiere decir que él considera que esa mediación de Cristo ter de la unión que se había dado de manera tan especial. En el día trabajaban en suspuede asimismo ser discernida; que finalmente —a nivel de la propia concien- ministerios, pedían limosna y por la noche oraban y hacían este discernimiento encia— no es la última palabra. Se mantiene acá también la gran dialéctica común. El tema principal a dirimir versaba sobre la obediencia. No todo estabaignaciana: hacerlo todo como si el superior —en quien "pido" ver a Cristo— me igualmente claro para los compañeros, pero el supuesto básico fue que aun los san-indicare lo que debo hacer, sabiendo, empero, que todo también depende de mí tos tenían opiniones diversas (cfr N°l). De ahí se dedujo, por tanto, la necesidad dey de mis análisis, sobre todo si hay un discernimiento comunitario. Las dos insistencia, de oración, de sacrificios y mortificaciones para mejor encontrar lacosas juntas. Ni más, ni tampoco menos (cfr Codina, 1991, pág 279 ss). voluntad de Dios sobre el grupo. La primera recomendación que se dieron (cfr N°2), es que se pensasen las consideraciones que fueran saliendo durante el día, Como colofón de todo este movimiento desde la base para hacer sentir el cotejándolas de alguna manera con la misión que desempeñaban. Por la noche seinflujo del Espíritu, está la clara referencia en las Constituciones a que también compartía todo. Se escoge un camino metodológico en base a tres propuestas: que218 219
  • 113. temas centrales de las Constituciones —no hay que olvidarlo— se trabajaron de está en relación a la lucha por los empobrecidos, vivida desde la austeridad y lamanera similar: la pobreza, la Fórmula (que definía nuestro Instituto), etc. El solidaridad, por una parte, y, por otra, la preocupación por que el cuerpo llegueclima fundamental de todo ello fue de discernimiento apostólico en común. a ser un grupo de "amigos en el Señor". Estos requisitos no son nada fáciles de Decimos que como tal la práctica cesó. Pero continuó vigente en las congre- lograr. Esto supuesto, pasamos a siete puntos claves metodológicos, con variosgaciones provinciales y generales, actualmente subre todo en la de procuradores. niveles o instancias.También en el modo como el superior tiene que gobernar. La pérdida de este + Instancia comunitariamodelo sin duda obedeció a las dificultades que este discernimiento tiene en sí: 1. Establecer claramente cuál es el "reto" o el desafío ante el cual se quiereel requisito es que los compañeros estén avezados al discernimiento personal deliberar. Esto supone un momento de análisis global de la situación. Debecon todos los condicionantes propios de éste: querer ser puesto bajo la bandera quedar claro lo que se va a deliberar. Hay, por tanto, que analizar los recur-de Jesús, por una parte, y, por otra, trabajar, en verdad, por construir el cuerpo sos humanos y económicos. También hay que analizar la necesidad en elde "amigos en el Señor". A esta dificultad se añadió el típico "centralismo Pueblo de Dios, las repercusiones que se seguirían de tal iniciativa apostóli-democrático" nuestro. Se tienen que tomar decisiones sobre la marcha de los ca. Aquí cabe la convocación de peritos y expertos.eventos. Por otra parte, el hecho de que el superior goza de la informaciónexclusiva e incomparable de la "cuenta de conciencia" resta "información" (mu- 2. Cotejar el análisis y los desafíos emanados de él con los criterios evangéli-chas veces necesariamente privada) a la comunidad. Otra razón del desuso fue la cos: el Reino de Dios, al modo de Jesús (pobre, misericordioso, solidario,dispersión debida a la misión. En la Compañía restaurada el centralismo y una hombre nuevo) con el dinamismo de muerte que lleva a la vida. Por otraobediencia verticalista únicamente castraron todo este movimiento típicamente parte, confrontarlo con el "modo nuestro de proceder", con los criteriosignaciano y jesuítico. apostólicos. Pero desde el Vaticano II y el influjo del P. Arrupe se regresó a las fuentes 3. Reducir todo lo logrado a dos alternativas excluyentes: presentarlo en pros yde nuestra identidad espiritual, aunando a esto una nueva veta de concepción contras, de la manera más racional posible.eclesial. Presentamos, a continuación, un modelo de este discernimiento. + Instancia personal4.5.1. Metodología del discernimiento en común 4. Se hace la ponderación personal de los pros y contras, intentando sacar un pre-juicio, por el método racional (pros y contras) y por el intuitivo que Habría que tener en cuenta algo del escenario propio de este discernimiento proponen los Ejercicios (cfr 179-188). Esto supone llevarlo claramente a laapostólico en común, según el modelo de la Deliberación de los Primeros Pa- oración y someterlo al movimiento de espíritus.dres. El clima debe ser de austeridad (pobreza), de calma, de lograr generar un"desierto". Esto acompañado de más oración y de poner a trabajar al cuerpo + Instancia comunitariapara lograr el fin (mortificación en terminología tradicional). 5. Compartir el pre-juicio discernido personalmente, de un modo dialogal: Estaría, además, la necesidad de fijar unos requisitos de todo discernimiento • deponiendo nuestro parecer propio, al modo de la obediencia perfecta: deque no deben darse por supuestos. La condición de posibilidad del dicernimiento juicio y de voluntad (querer entender las razones del otro, querer valorar como el otro), e todos se preparen con ayunos, oraciones y sacrificios, con la idea de lograr "consola- • intentando "salvar la proposición del próximo" (EE 26). ción" sobre el asunto de la obediencia; que no se comenten nada entre sí; y que cada 6. Consenso: sólo si se ha depuesto el juicio se puede llegar a con-sentir. Se da cual se imagine como extraño al grupo a la hora de dar su juicio. Después de establecer estas reglas de juego, se comenzaba por exponer los inconvenientes de entonces la confirmación por este consenso, o por lo menos por parecer tener obediencia, y después los "cónmodos" o razones en pro de la obediencia, a la mayoritario: "Tengan entre ustedes los mismos sentimientos de Cristo Je- cual se inclinaron finalmente por consenso. Este proceso duró tres meses "no sin sús". 14 graves desvelos y oraciones, y trabajos de alma y cuerpo, que precedieron a la definición y deliberación" (cfr. N°9). Lo interesante es que con esta deliberación no 14. En las Determinationes Societatis —Conclusiones de los siete padres, MI, Cons 1. pp sólo se funda la Compañía, sino que se nos da un modo de gobernarla y dirigirla que 9-14- se aceptó la posibilidad de elegir por mayoría y no ya por consenso."La comu- cada vez más se convierte en exigencia para vivir a tono con nuestro carisma. nidad renunciaba al ideal hasta entonces experimentado y adoptaba una norma más220 221
  • 114. + Instancia del superior mismos, y además, como dice González Faus, está destinada más bien a "integristas"), sino de la parte VII de las Constituciones. Ahí se nos da el crite-7. Cotejamiento del consenso con el superior, o con quien tiene "densidad rio fundamental de muestra obediencia, que, a diferencia de los otros institutos eclesial", con religiosos, no es apreciada tanto como una "virtud" sino más bien, como "opor-• quien puede dar la misión, desde la articulación del cuerpo de la Compañía y tunidad" apostólica. 15 en unidad al cuerpo de la Iglesia, Habría que comprender y enmarcar, además, la obediencia desde la triste• quien puede dar la misión a los particulares en base al conocimiento personal realidad histórica del papado en tiempo de Ignacio y recordando las fracturas que da la cuenta de conciencia. que la Iglesia estaba sufriendo a causa del avance protestante. Estos factores son determinantes en la respuesta de Ignacio y sus primeros compañeros. AsimismoIV. LA OBEDIENCIA IGNACIANA no podemos olvidar la eclesiología poco desarrollada de su tiempo. Descubrir el —Gradación y evolución— Sitz im Leben nos permite entender el verdadero aporte del carisma. En este capítulo nos proponemos puntualizar lo más típico jesuítico en la 1. CRITERIO DE INTELECCIÓNobediencia. Ya desde los capítulos anteriores hemos venido aduciendo citas yorientaciones propias de la Compañía, pero nos parece iluminador hablar de ello Se suele decir que la obediencia al Papa es "nuestro principio y principalmás extensamente. Es en la obediencia donde se percibe más el carisma de la fundamento". Para esto se suelen aducir las palabras que San Ignacio borrara delCompañía —sobre todo, como veremos, en el cuarto voto— pero comprendido texto A de las mismas Constituciones. El hecho mismo de que las haya escritotodo ello en torno a la misión. Como ya hemos venido aclarando, la verdadera nos da una clave de intelección: es nuestro principio y fundamento como jesuí-traducción de ese término, que en Ignacio dice mucha relación —sobre todo al tas. Pero también es claro que Ignacio las borró deliberadamente del texto ofi-comienzo de la Compañía— a lo geográfico, es el trabajo por las mayorías cial. Esto parece indicar por dónde va el espíritu, pero también las cautelas connecesitadas a las que se debe dar el "mayor" servicio con "el mejor" medio las que se debe tomar este dinamismo nuestro.para ello. Lo que sí es verdad es que sólo se entiende la obediencia en la Compañía a Aquí se unifican, por tanto, carisma e institución. Las Constituciones ve- partir del llamado "cuarto voto" 16 de la especial dedicación a las misiones a lashiculan el carisma para el mejor y mayor servicio. La misión nos señala no sólo que enviará el Papa. Por tanto, en la Compañía, no vamos a explicar primeroel acto de "enviar" —missio— sino el objetivo del mismo: realización del bien que tenemos obediencia, como todos los demás, y que además tenemos obedien-más universal. Este, nos percatamos, es el mismo objeto formal que hemos cia especial al Papa. Es todo lo contrario. Lo que nos hace jesuitas es esaquerido darle al voto. De esta manera el servicio de la fe y la promoción de la especial obediencia al Papa. Así lo fue históricamente.justicia quedan engarzados intrínsecamente en este enfoque. Ahora bien, hasta este capítulo hemos venido hablando de la obediencia 15. Este capítulo es fruto de la fertilidad de Dominique Bertrand, en Un Corps pourcomo si fuese un concepto estático y no procesual. La obediencia en Ignacio lEsprit, Christus, París, 1974 y del magnífico comentario del P. Aldama sobre lasnace de una finalidad apostólica, supone además el crecimiento del jesuíta en el Constituciones, Iniciación al estudio de las Constituciones, CIS, Roma, 1981. Elcuerpo de la Compañía e implica, finalmente, una meta aparentemente contra- estudio del "cuarto voto" se basa en el artículo del P. OMally en Studies, Missouri,dictoria: llegar a no tener que obedecer (entendiéndolo bien, por supuesto). Jan, 1983. Es también sugerente el reciente artículo de Joaquín Losada, "Significado teológico del cuarto voto circa missiones de la Compañía de Jesús" en Manresa II, Para comprender mejor lo que es la obediencia en la Compañía tenemos que Vol.63, 1991, pág. 435-450.hacer una relectura de ésta, no partiendo de la Carta de la Obediencia —que es 16. La Compañía de Jesús no es la única congregación con un cuarto voto, ni muchouna joya en la presentación de la misma (pero que no nos muestra la génesis del menos. Los ha habido de defensa de los Santos Lugares, de protección de peregri-por qué es que en la Compañía nos hemos "impuesto" la obediencia nosotros nos, de redención de cautivos, de servicio a los enfermos, etc. Lo importante de este cuarto voto es poner "en primer plano de la conciencia y del compromiso el rasgo o rasgos cspecífico(s) de su identificación con Cristo y de su misión" (Iglesias, Igna- cio, 1989, pág. 470). De ahí, pues, que el criterio de intelección de la Compañía sí realista y no menos segura de deliberación y decisión en común" (García Hirschfeld, queda en evidencia en la especificidad de nuestro cuarto voto de especial vincula- Carlos, 1991, pág. 408). ción al Papa circa missiones.222 223
  • 115. El criterio de intelección de la obediencia ignaciana es, por tanto, eJ 4° voto,pero esto no es algo reductivo; es más bien direccional. Está, por otra parte, el y en esta oblación le significamos estar preparados a todo cuanto de noso-voto de obediencia normal, cuyos fundamentos hemos venido desentrañando. Lo tros, en Cristo, dispusiere, de modo que si él nos envía a donde vos nosque hace el cuarto voto es dar la especificidad a la Compañía de Jesús. llamáis, gozosos iremos. La causa de esta nuestra resolución, que nos sujeta a su juicio y voluntad, fue entender que él tiene mayor conocimiento de lo2. LA ORIGINALIDAD DEL VOTO que conviene a todo el cristianismo" (Epp. 1, 123-125, BAC, 668, cursiva nuestra). La más grande originalidad del cuarto voto no consiste en hacer "un voto" alPapa. Esto ya lo tenían otras órdenes religiosas anteriores. El recurrir al Papa La característica —en este sentido— nuestra es: 1) la necesidad que tenemospara obtener libertad fue algo repetidamente vivido por las órdenes religiosas. del Papa para llevar a cabo lo mejor posible, como congregación, la misión quePor ejemplo, la Reforma de Cluny (año 910), consistió, primeramente, en liberar experimentamos debemos realizar, desde la mejor perspectiva estructural. 2) Lade las influencias laicales a los monasterios, estableciendo para ello los monas- necesidad de apoyar al Papa para que él avalara la naciente Compañía queterios bajo el directo patrocinio del Papa. En segundo lugar, poder liberarse de tantos enemigos intentaban impedir que se consolidase.las ingerencias de los obispos, y por último, comenzar a poner las bases de lareforma gregoriana que luchaba fundamentalmente contra las llamadas La misión nos "descubre", por decirlo así, la necesidad de obedecer, como"investiduras". También las órdenes mendicantes, desde casi su fundación, de- grupo que se forma y en la vinculación papal.pendían directamente del Romano Pontífice para que él los pudiera mandar a No ha sido, pues, el Papa el que ha escogido a la Compañía. Es la Compañíadonde fuera más urgente su presencia. la que, para constituirse, busca al Papa y pide en él la ratificación de lo que juzga es nuestro carisma y misión. De ahí que se presentara la Formula Instituti Ahora bien, la génesis de este voto en la Compañía estriba en la famosa al Papa, de la cual ya se desprende el "modo nuestro de proceder"."cláusula romana". En el voto de Montmartre que hicieran los primeros compa-ñeros el 15 de agosto de 1534, dejaron incluido que de no poder ir a Tierra Un ejemplo muy actual de esto se puede encontrar en la interpretación de lasSanta a realizar su misión prometían "volver a Roma y presentarse al Vicario de misiones pertinentes a la Compañía en estos tiempos, en la última CongregaciónCristo, para que los emplease en lo que juzgase ser de más gloria de Dios" General (Nos 37-38). Allí se presentan una serie de tareas encomendadas por los(Autob c. 8,85). Si no fuera posible encontrar a Cristo en Jerusalén: "lo coheren- pontífices y es la congregación la que señala cuáles toma como más acorde alte era buscar ese encuentro en la relación con el Vicario de Cristo en Roma. "modo nuestro de proceder". Es ella quien ratifica cuál de los encargos "encar-Puestos a su disposición, enviados por él, podrían realizar su ideal de misión al na" mejor su misión.mundo y de ayuda a las almas de un modo fácil y natural" (Losada, 1991, pág,440). Por tanto la "cláusula romana" dejará de ser para los primeros compañe- "En la apertura de la C.G. 33, escuchamos al Pontífice Juan Pablo II que nosros "una solución de emergencia, para convertirse en el camino cierto que mar- urgía: La Iglesia espera hoy que la Compañía contribuya eficazmente a laca, sin poder dudar, la voluntad divina" (ibd, 442). puesta en práctica del Concilio Vaticano II. Renovó, además, el encargo de afrontar el problema del ateísmo y de cooperar en la profunda renovación de Habiendo optado por la especial vinculación con el Papa, los jesuítas, de la Iglesia exigida por nuestra sociedad secularizada. Nos invitó también aalgún modo, se inscriben en la línea de exención de otros religiosos. Con todo, adaptar mejor nuestros apostolados tradicionales —renovación de la vidano es lo mismo conseguir la exención de los obispos por fines concretos que cristiana, educación de la juventud, formación del clero (C.G. 33, 1, 37).organizar toda la vida en torno a la búsqueda de la "mayor necesidad" desde elvértice del mundo cristiano —sobre todo en ese momento histórico— para "Por tanto, a la luz de las peticiones llegadas de toda la Compañía (...) ladesde allí aportar con "nuestro modo de proceder". Congregación General 33 acepta agradecida los encargos hechos a la Com- Lo original consiste en escoger al Papa, como un mecanismo para tener más pañía por el Romano Pontífice y se manifiesta dispuesta a cumplirlos plena-acierto apostólico, colocándose en el vértice que canaliza el bien más universal. mente. Al mismo tiempo, la Congregación confirma la misión de la Compa-En palabras de Ignacio ñía de Jesús tal como se expresa en las CC.GG. 31 y 32 y particularmente "Nosotros, todos cuantos coligados en esta Compañía estamos, nos hemos como se propone en los decretos 2 y 4 de esta última.(ibd, 38 cursiva nues- ofrecido al Sumo Pontífice, por cuanto es el Señor de toda la mies de Cristo; tra).224 225
  • 116. Es evidente que la obediencia ignaciana tendrá mucho en común con la de padres decía circa missiones in bullís contentas (acerca de las misiones conteni-otras órdenes religiosas, pero también es verdad que tiene algo muy original que das en las bulas) y no circa omne id quod iusserit (acerca de todo aquello queno lo ha sido sólo para el comieizo de la Compañía, sino que es criterio de nos mandase). El texto definitivo, sin embargo, dice "Toda la intención desteintelección perenne de lo que significa obedecer jesuíticamente. El cuarto voto quarto voto de obedecer al Papa era y es acerca de las missiones; y así se debennos orienta estructural y contundentemente a la labor histórica donde el bien sea entender las Bulas, donde se habla de esta obediencia" (Cons 529).más universal, y que ahora interpretamos como la causa de las mayorías necesi- Por otra parte, aunque la fórmula hubiera parecido referirlo a "todo", latadas. Compañía, en la práctica, ha estado facultada para imponer la interpretación, Ignacio y los primeros compañeros eligen al Papa por considerarlo como como se ha demostrado en la Congregación General última.vehículo, sacramento, de lo más universal. Y eso, a pesar de aquel papado ni Habría entonces que esbozar el significado de la palabra "misión", ya que esmucho menos ejemplar. Eligen, pues, en un acto de fe enorme de que lo esencial la clave de intelección de todo el problema.del papado, como preocupación por la comunión de todos los seguidores deCristo en el servicio al Reino, será siempre conservado por la fidelidad de Dios 4 DENSIDAD DE LA PALABRA MISIÓNal Cuerpo de su Hijo en la historia. En todo esto hubo una intuición osada y unaapuesta por el futuro. En un mundo de naciones obsesionadas por sus propios Más que adentrarnos en el contexto evangélico de la palabra, tenemos queintereses, la visión universal es lo que cree Ignacio que será preservada por el recurrir a la época de Ignacio. Para fines del siglo XVI, la misión era práctica-espíritu de obediencia al Papado. Como bien lo señala González. Faus: mente una expedición apostólica. En las Constituciones, es sinónimo de "envío", del "esparcirse en la viña del Señor". Como decía el P. Nadal: "...cerrados los caminos de enfrentamicnto con el poder, y la vía de acceso al poder eclesiástico que Ignacio considera como corruptora (recuérdese su "No se refiere la obligación del voto más que a las misiones mismas en determinación de no aceptar obispados y las razones que aduce para ello), cuanto tales; como si dijéramos a la distribución de los obreros en la viña del parece no quedarle a Ignacio más camino que el de ganarse al poder. Señor" Ganarse al papado, no por táctica, sino con un cariño sincero y una apuesta personal y creyente por los papas. Era una vía que puede parecer discutible, La misión es por tanto todo género de distribución (Cons 603). En las como todas las opciones históricas" (González. Faus, 1991 a, pág. 42). mismas Constituciones se ve claramente cómo los compañeros pueden ser en- viados por Su Santidad, por el superior o bien escogiendo cada uno dónde traba-3. SIGNIFICADO DEL VOTO jar. Con esto último entramos en el profundo significado originante del voló.El Para comprender la evolución del término misión en Ignacio y sus compañe-objeto del voto no es obedecer al Papa en cuanto cristianos, puesto que tocios los ros hay que partir, en primer lugar de los Ejercicios Espirituales. Se da allí unacristianos católicos le debemos obediencia en su misión de presidirnos en el experiencia que tiene a Jesucristo en su centro, quien lanza a la misión apostóli-amor; y tampoco significa obedecer al Papa en cuanto superior, es decir en ca en pobreza. El ideal podría resumirse en la búsqueda del "mayor serviciocuanto representante de la cabeza de la Iglesia que es Cristo. Por el cuarto voto divino y ayuda de las ánimas", en la perspectiva de un amor discernido, "discu-se hace una oferta especial para el mejor servicio desde una perspectiva es- rriendo por unas partes y por otras del mundo". Este ideal fue el que fundamen-tructural determinante. Esta perspectiva, como lo venimos señalando, no se tó los primeros votos de Montmartre. En la imposibilidad de cumplir el vototrata en la parte VI de las Constituciones, donde se habla de la vida religiosa, quedándose en Jerusalen, estos votos colocaban la alternativa de ir a Roma parasino en la parte VII, que está consagrada a la misión. Todo está concentrado, ofrecerse al Romano Pontífice en servicio de la Iglesia universal. La aceptacióncomo hemos dicho, en las palabras circa missiones. papal lleva consigo las primeras misiones, y con ellas la separación de los com- pañeros. Como la pequeña Compañía quiere permanecer unida, decide la obe- Ahora bien, en la Formula Instituti se dice que el voto es 1 )para todo lo que diencia a uno de ellos, que tenga el cargo del bien de todo el cuerpo. "Así lamandase, 2) en todas las regiones que nos quisiese mandar (cfr. Fórmula N° 4). primera amistad queda consolidada y nace la Compañía de Jesús, al servicio deSurge entonces la pregunta: ¿si es en "todo" lo que se manda, por qué se especi- la misión universal de la Iglesia, bajo el Romano Pontífice" (Salvat, Ignacio,fica lo de "regiones"? Esto nos lleva a considerar que el "todo" primero, debe 1972, pág. 90).estar circunscrito por lo de las regiones. Más aún, el 4o voto de los primeros226 227
  • 117. Una vez escritas las Constituciones y fundadas las primeras obras, se pasa a Es, pues, la experiencia de la disponibilidad para hacer las obras donde lala misión en "lugares de residencia", ya no sólo en la distribución geográfica en gloria de Dios está enjuego. Todo tiene en la misión su explicación y justifica-sitios nuevos, sino en la profundización del trabajo en lo ya conquistado: "resi- ción. Todo eso es lo que parece facilitar la vinculación especialísima al Romanodiendo firme y continuamente en algunos lugares donde mucho fructo se spera Pontífice, quien debe estar como custodia del bien de los cristianos. Cristianosde la divina gloria y servicio" (Cons 603). que, aun en la mentalidad de Ignacio, padecen —unos más que otros— mucha necesidad. De allí que no atender ese llamado implica una responsabilidad muy "El apostolado misional exigirá, por su parte, que, para profundizar el fruto seria. Como vaticinaba Ignacio:conseguido en una misión, la Compañía tome un apostolado residente en algu-nos lugares, donde se espera más servicio de Dios" (Salvat, ibd, pág. 91). "...el día del juicio verán los príncipes si debían menospreciar tantas ánimas Si quisiéramos precisar más el término diríamos, siguiendo a Salvat, que y cuerpos que valen más que todas sus rentas y dignidades y señoríos, puesmisión es todo aquello que "se realiza por fuerza de un mismo espíritu interior por cada una dellas dio Cristo N. S. el precio de su sangre y vida" (Epp, 4,que busca siempre el mayor servicio divino y ayuda a las almas" (ibd, pág. 182). 354-359, BAC 830).Ahora bien, la traducción más actualizada de este término nos parece ser laexperiencia de sentirse "enviado" (sea por el mismo Papa, sea por el general u Es importante recalcar que se dio un paso entre la misión de "discurrir" a laotros superiores, o sea por sí mismos) a "encargarse" del bien universal y la misión "para residir". En la actualidad, no hay ya demasiados espacios geográfi-honra divina, que está constreñida, como decía Ignacio: cos nuevos para "discurrir" en lo que de ordinario se ha tenido como campos tradicionales de trabajo. La apertura de los países del Este (la misma China y el "La gloria y honor divino mucho padece" (Epp. 4,354-359, BAC, 829). Asia) son, en esta perpectiva, una ventana abierta desafiante. La Congregación General 33 (1, 45), por su parte, nos ha lanzado a nuevas Esta frase (uno de los argumentos esgrimidos para "planear" la Batalla de dimensiones dentro de los mismos lugares en donde habitualmente hemos traba-Lepante unos veinte años antes), unida a los criterios apostólicos consignados en jado: la búsqueda de sentido, la conculcación de los derechos, la condición dela Parte VII, nos modela lo que Ignacio considera misión; todo aquello que tiene los refugiados, la discriminación contra diversos grupos humanos, minorías ra-que ver con ciales y religiosas, la explotación de la mujer, el problema de los minusválidos y los ancianos, el mundo del desempleo, la comunidad i