Cabarrus, carlos rafael seducidos por el dios de los pobres

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Cabarrus, carlos rafael seducidos por el dios de los pobres

  1. 1. CARLOS RAFAEL CABARRUS narcea
  2. 2. CARLOS RAFAEL CABARRUS, S J .. Instituto Centroamericano de Espiritualidad SEDUCIDOS POR EL DIOS DE LOS POBRES Los votos religiosos desde la justicia que brota de la fe NARCEA, S.A.DE EDICIONES
  3. 3. PRELUDIO Antes de imaginar cualquier otra cosa sobre este libro, permítaseme decir una palabra sobre el título que creo que lo define todo. Seducidos por el Dios de los pobres reúne en un nombre, dándole identidad, toda la concepción de los votos que yo creo tener. En el decir "seducidos" estoy haciendo alusión al voto de castidad cuya experiencia es precisamente la seducción por el Traspasado. Seducidos, también, está en plural. Implica algo común, colectivo, es experien- cia de un grupo; allí está incluida la vivencia de la obediencia. La causalidad: el Dios de los pobres — voto de pobreza— es el origen ineludible de los otros dos compromisos. El subtítulo —los votos religiosos desde la justicia que brota de la fe— es sólo un explicitar más lo que ya había sido incluido en el mismo nombre de este libro. Esta justicia que brota de la fe será ciertamente todo el objeto formal del trabajo. Quizás la evoque a veces hasta el cansancio. No sé si a fuerza de repetirlo también haga más mella en mí y en todos los que queremos profesar este género de vida. Para no complicar la portada, me he deshecho de otro indicativo más que había en ella: Anhelos de un jesuita. Quiero, sin embargo, recuperarlo en este "Preludio" del libro. Ciertamente, tratar el corazón de la vida religiosa querién- dome apartar del carisma que me la hace vivir —el de la Compañía de Jesús— se me hacía artificial. Por eso pido por anticipado una disculpa; podrán tachar todo este escrito de demasiado jesuítico. No lo puedo hacer de otra manera. Creo que éste puede ser el aporte para mis hermanas y hermanos que quieren vivir la vida religiosa desde sus propios carismas. Se me hace algo insoslayable y que es tarea de todos. Cada uno de nuestras congregaciones e institutos debiera hacer algo semejante para poder irradiar toda la fuerza del carisma fundacional en el modo de vivir el compromiso y responsabilidad frente al reto de la historia. Lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que no haya en todo• • N , K ( I,A. S. A. DH F D I C l O N l i S> esto de la vida religiosa muchísimas cosas en común.I )i K d c i i c o R u i n o Cialí,). 28039 MadridI S l i . V . S4 : 7 7 - l l 4 Ó - 9 Para América Latina y para los pueblos "desheredados" en general, lo co-I V p n s i i o l,-..il M .S-I74-IW5 mún que tenemos es el dolor de nuestra gente, es el hambre, la enfermedad, lal i n p u M i n i I -p.uia Printed in Spain ignorancia, la falta de poder; y es —todavía peor— las pocas alternativas histó-i ni] •! mu ! Ha. Pol. "!.;)>> Monjas" Torrejón ( V l a d n d )
  4. 4. ricas que hoy nos quedan para los "consentidos del Padre". Esto sí que nosunifica, esto sí que nos da la verdadera identidad. Esto es lo que sí nos posibilitaaunar nuestras fuerzas para colaborar con la causa común. Ahora bien, todo ellolo tenemos que hacer desde nuestra peculiar manera de ser, porque son ellas lasque enriquecen a este cuerpo que es la Iglesia. Pero al presentar mi orientación fundamental —el ser jesuita—, lo hago no ÍNDICEcomo quien ya tiene una posición conquistada. Siempre se está intentando vivira plenitud el carisma al que cada uno ha sido llamado. Por otra parte, es buenodejar salir a flote los deseos y los anhelos. Los anhelos nos detectan dos cosas:que, por una parte, todavía eso que queremos no es realidad en nuestras propiasvidas y, por otra, que sin embargo tendemos ardientemente hacia eso. Lo que yo PRELUDIO iaquí transcribo son, pues, deseos, sueños e ideales. La radicalidad que a veces semuestra en mis escritos es muchísimas veces sólo aspiraciones profundas, "gran- INTRODUCCIÓN ndes deseos", como diría Ignacio de Loyola. Lo escribo todo, sin embargo, desdemi limitación y desde mi pecado; lo escribo todo desde el no sentirme de ningu- La novedad de los votos en el contexto de la justicia 11na manera pionero o modelo de nada. Lo que sí me pasa es que, escribiéndolo, 1. El religioso es en primer lugar pecador 12todo ello se torna un compromiso, un empeñar mi palabra para colaborar con 2. La unidad fundamental de los votos 14Aquel que, siendo la Palabra, sigue estando sofocado y ahogado, en una palabra, 3. Cristo sufriente hoy, la convergencia clave 16silenciado por el poder de este mundo. 4. El surgimiento del compromiso con voto 19 5. La seriedad y trascendencia del voto 21 La elaboración de este libro ha sido también una experiencia en común que ha 6. Este compromiso es una gracia 24trascendido fronteras y congregaciones . Se ve que, teniendo en el corazón las 7. La perspectiva ignaciana 25inquietudes del Reino, todo lo que nos aportamos unos a otros colabora a interpre-tarlo mejor para que se convierta en desafío para la historia. Quiero expresar mis PRIMERA PARTE:sinceros agradecimientos a todos los que han tenido que ver con la gestación de VOTO DE POBREZA, COMPROMISO PARA OBRAR LA JUSTICIAeste trabajo. Que todo esto contribuya a que haya más cariño solidario entre lahumanidad y para establecer un lugar nuevo en donde las hijas y los hijos de Dios I. LOS POBRES, EL CRITERIO FUNDAMENTAL DE INTELECCIÓNpodamos vivir acordes a la plenitud y dignidad a que hemos sido llamados. DEL VOTO ". 31 1. El problema de la pobreza 31 Todo este material ha sido cribado por reacciones y sugerencias de muchos compa- 2. La complejidad de la categoría "pobre" 34 ñeros y amigos. Quizás el tema que más puse a consideración -sintiéndome más 2.1. Quiénes son los pobres "- 35 ajeno a las ciencias psicológicas- fue el del celibato. Quisiera destacar, en primer 2.2. Los espiritualmente pobres 37 lugar, los comentarios que me hicieran José M* Fernández Marios. José Antonio García- Monge, Emma Martínez, Carlos Alemany, Javier García Forcada, Teo Ló- 3. Los análisis sociopolíticos 38 pez. También las contribuciones de Juan Hernández Pico y de Adonaí Cortés me 3.1. El funcionalismo-desarrollismo 38 fueron sumamente útiles. Para el voto de pobreza y de obediencia básicamente ha 3.2. El estructuralismo 39 sido Juan Hernández Pico, como siempre, mi principal lector y crítico. Él ha pasado, además, cuidadosamente, varias veces por todo el manuscrito, editando, matizando 4. El carácter político de los pobres 40 y haciendo más comprensible el texto. El y Ornar Serrano han corregido las pruebas de imprenta. Alejandro von Rechnitz, Sergio Cobo, Orlando Torres, Fidel Sancho, II. EVOLUCIÓN DE LA INTELECCIÓN DEL VOTO DE POBREZA ... 43 Jorge Sarsanedas y Pedro Arriaga han leído también detenidamente el manuscrito. A todos ellos, muchas gTacias. Sin el apoyo incondicional que siempre he recibido de José M* Tojeira, Provincial de Centroamérica este libro no hubiese salido a luz. Las 1. El dilema de siempre 44 obras de José Ignacio González Faus son quizás las que -sin él saberlo- me han 2. El valor de la pobreza en las Escrituras 45 fecundado más por lo sugerente del abordaje suyo a cualquier tema. Todo este libro está transido de sus intuiciones, sugerencias y análisis. De verdad, muchas gracias. 2.1. La evolución véterotestamentaria 45 2.2. El acento de Jesús 46 3
  5. 5. 4.2. La impronta de la última Congregación General 903. Vivencia histórica de la pobreza de Jesús en la vida eclesial 48 4.3. La"inserción" como un movimiento desde la base 93 3.1. La Iglesia primitiva 48 3.2. La pobreza en el monacato 50 3.3. El movimiento pauperístico 51 IV. REGLAS PARA SENTIR DESDE LOS POBRES CON EL MUNDO 3.4. La respuesta mendicante 52 3.5. Una "secta" nos recuerda el Reino de Dios 54 DE HOY ;... 98 3.6. Diversas traducciones históricas de la pobreza de Jesús 54 1. Hay que tener amigos que sean empobrecidos y necesitados 994. Obstáculos para vivir el voto de pobreza 56 2. Además del trabajo asignado, hay que ingeniárselas para trabajar 4.1. Énfasis en la pobreza más característica de Jesús 56 también con el mundo de los necesitados 99 4.2. Los obstáculos personales para vivir el voto 57 3. Los valores de los pobres son más cristianos que los de ¡a sociedad 4.2.1. Algunas tretas típicas de la clase media alta 60 dominante QQ 4.2.2. Algunas tretas más típicas de los de la clase media 60 4. Los pobres son nuestros maestros, nuestros asesores 100 4.2.3. Algunas tretas más comunes en los de la clase pobre 61 5. Los pobres son nuestros jueces 100 4.3 Resumen 62 6. Servir a los pobres de Cristo es lo que engendra vocación 101 7. Pedir la gracia de toparnos en los pobres con el rostro de Jesús 101I I LA POBREZA EN EL MODO NUESTRO DE PROCEDER I. 63 8. Creer que los pobres son los creadores de futuro 1011. La evolución en la experiencia de pobreza en Ignacio 64 9. Querer, con todo, colaborar excelentemente en cambiar las estructuras 1.1. La imitación de Cristo pobre 66 de la historia 102 1.2. El compartir y repartir entre los pobres lo que se tiene 66 10. Es la pobreza personal la que hará creíble mi trabajo 102 1.3. La pobreza providencialista 66 11. Los pobres son prioridad 102 1.4. La pobreza con medios 67 12. Ser solicitados por los pobres que luchan y ser perseguidos: evaluación2. La pobreza como experiencia consignada en los Ejercicios 68 de nuestro actuar 103 2.1. Principio y Fundamento 68 2.2. Primera Semana 70 CONCLUSIÓN . 103 2.3. Segunda Semana 71 2.4. Tercera Semana 73 SEGUNDA PARTE: 2.5. Cuarta Semana 74 LA SEDUCCIÓN POR EL QUE TRASPASARON 2.6. La contemplación para alcanzar amor 75 LA CASTIDAD COMO EXPLICITACION DE LA JUSTICIA 2.7. Algunas conclusiones que pueden ubicar mejor el voto de pobreza 75 INTRODUCCIÓN 109 2.8. Algunas deficiencias en los Ejercicios para vivir el voto de pobreza 77 I. OBSTÁCULOS PARA COMPRENDER EL CELIBATO:3. La institucionalización de la pobreza en las Constituciones 77 FACTORES DEBILITADORES DE LA VOLUNTAD 112 3.1. La pobreza en conexión con la misión 80 1. El consumismo exacerbado 112 3.2. Efectos "ad intra" de la pobreza 81 2. El ambiente machista del mundo latino 113 3.3. La praxis personal de la pobreza 82 3. El mundo de la droga 113 3.4. La praxis comunitaria 82 4. Déficit afectivo: el ambiente familiar 114 3.5. La utilización de los medios 82 5. Experiencias sexuales traumatizantes 115 3.6. El modelo de pobreza en las Constituciones 83 6. El ideal de la pareja comprometida 115 3.7. La Carta de la pobreza 84 7. El bombardeo de los medios de comunicación social 116 3.8. Deficiencias en los primeros escritos: desafío para el voto 864. La reformulación del voto en las últimas congregaciones generales gg II. LO ABERRANTE E INCOMPRENSIBLE DEL CELIBATO 116 4.1. El legado de la Congregación General 32 894 5
  6. 6. 1. Una realidad aberrante en Israel 117 3.1. Los empobrecidos y marginados como nuevo lugar teológico 156 1.1. Lenta evolución hacia la intelección del "castrado" 117 3.2 La ruptura de los antivalores del Reino 1562. El escándalo que provocó Jesús 119 3.3. Nuevo carácter profético del voto 1573. El celibato como seducción 119 3.4. Nueva verificación del voto 157 4. Lo jesuítico del voto 158III. FENOMENOLOGÍA DE LAS FALLAS EN LA CASTIDAD 121 4.1. "No cabe interpretación" 1581. Diversos sujetos-tipo frente a la tentación 122 4.2. "Constando quán perfectamente debe guardarse" 158 1.1. El previamente experimentado 122 4.3. "La puridad angélica" 158 1.2. El inexperto 122 4.4. El "modo nuestro de proceder" 159 1.3. El que está al acecho 123 4.5. La confirmación, el signo ignaciano 160 1.4. El que sucumbe en la prueba 124 5. Afectividad y sexualidad como proceso de formación 160 1.5. Los que se sostienen y crecen en la prueba 124 5.1. Dinámica de "no concesiones" 160 1.6. El que se convierte en solterón 125 5.2. Maduración en el tríptico 1612. Las diversas experiencias de caída 126 2.1. El amor idílico 126 VI LA AMISTAD, PUNTAL PARA EL CELIBATO 162 2.2. Los "affaires" sexuales 126 1. El amor como requisito 162 2.3. Relaciones que rompen la opción, pero son humanamente plenas 127 1.1. Recuperación de la relevancia de la comunidad en la Compañía. 164 2.4. Los amantes conflictivos 129 2. Los diversos niveles de amistad 166 2.5. La solteronería 129 2.1. El cariño en la comunidad 166 2.6. Algunas consecuencias 130 2.2. Posibilidad del cariño entre "amigos en el Señor" 1703. Signo de las experiencias 131 2.2.1. Los tres tipos de amor 170 3.1. La complejidad de la estructura psicológica 131 2.3. Amigos con afecto y libertad 172 3.2. El origen del dinamismo homosexual 133 2.4. La amistad femenina 174 3.3. La pastoral homosexual 133 2.5. Amigos de los pobres de la tierra 175 3.4. La homosexualidad y la vocación religiosa 1344. Las reglas de oro del celibato, a manera de conclusión 137 TERCERA PARTE: LA OBEDIENCIA, PLATAFORMA DE SERVICIO A LA HUMANIDADIV. LA TEOLOGIZACION DEL CELIBATO: LA SEDUCCIÓN QUE PADECE POR EL SEÑOR TRASPASADO 1391. Planteamientos teológicos tradicionales 140 INTRODUCCIÓN 1792. El fundamento evangélico del celibato 1413. La seducción como modelo de teologización del celibato 142 I. LA AUTORIDAD COMO POSIBILIDAD DE REPRESENTAR A4. El celibato como la seducción de Dios por el Traspasado 146 DIOS 1815. La experiencia del Dios mayor, a quien lo traspasan, causa del celibato 147 1. Releyendo la historia 1816. El Reino como centro vital: el móvil del voto 148 1.1. Toda autoridad viene de Dios 181 6.1. La experiencia del "tríptico" 149 1.1.1. Origen de la autoridad como vicariedad de Dios 181 6.2. Deseo de patentizar "lo de Dios" 149 1.1.2. El emperador como vicario de Dios 182 6.3. Lo de Dios implica hacerlo "a su modo" 150 1.1.3. Reduccionismo de la vicariedad de Dios a la jerarquía 183V. LA PRAXIS CRISTIANA DEL CELIBATO 151 2. Trasmisión de la autoridad religiosa 1831. El placer de experimentar a Dios 152 2.1. Decadencia de la autoridad eclesial y origen de la vida religiosa 1832. La necesidad de aprender a convivir con la soledad 154 2.2. Trasmisión carismática de la autoridad religiosa 1853. La exigencia concreta: la misión de fe y justicia 1556 7
  7. 7. 2.3. Institucionalización de la autoridad carismática 184 6. Voto con la libertad de los hijos de Dios 231 2.4. Sucesión en el carisma de la autoridad monástica 186 2.5. Apertura clara de un nuevo canal jerárquico en la Iglesia 186 V. LA NECESIDAD JESUÍTICA DE OBEDECER 2323. Evolución de la experiencia de autoridad 186 1. El principio de universalidad 232 3.1. Autoridad/obediencia en la vida anacorética 187 2. El principio eclesial 233 3.2. Autoridad/obediencia en las primera comunidades monásticas.... 187 3. El principio profético 234 3.3. Autoridad/obediencia en la comunidad agustiniana 188 4. El principio sociológico 235 3.4. Autoridad/obediencia en las órdenes mendicantes 189 5. Lo procesual en la obediencia ignaciana 236 3.5. Autoridad/obediencia en la Compañía de Jesús 190 5.1. El proceso de llegar a obedecer ignacianamente 236 3.6. El lastre de la obediencia en el siglo XIX 190 5.2. Los estereotipos de la obediencia ignaciana 237 5.3. La obediencia como abnegación y muerte 237II. A DIOS SE LE MEDIA 191 5.4. La obediencia se hace sólo por la misión 2381. Dificultades para una teología de la obediencia 192 6. Una obediencia de osadía 2392. Dificultades existenciales para la obediencia 193 7. La plenitud de la obediencia 2403. Teología de la mediación, pistas para la obediencia 194 7.1. La obediencia como plenitud humana 240 3.1. La necesidad de mediaciones en la fe 194 7.2. Obediencia de conspiración 241 3.2. La Iglesia cuerpo del Señor: sacramentalidad de la Iglesia 195 7.3. Obediencia de participación política 244 3.3. Necesidad de la mediación de la autoridad 196 3.4. Características de una autoridad eclesial cristiana 197 POSTSCRIPTUM 247 3.5. Autoridad religiosa como mediación mediada 199 3.6. Autoridad y vicariedad: el pueblo sufriente como la mediación BIBLIOGRAFÍA CITADA 253 condensada y reto de otra mediación 200 3.7. Resumen 203III. LA OBEDIENCIA, BÚSQUEDA DE LA VOLUNTAD DEL PADRE 2031. Métodos para encontrar la voluntad de Dios 2042. La obediencia de Jesús, modelo de la búsqueda 2053. Discernimiento y autoridad 206 3.1. Reglas para servir cuando nos toque ser superiores 2114. El subdito y el discernimiento 212 4.1. La representación 214 4.2. La cuenta de conciencia 215 4.3. La objeción de conciencia 217 4.4. Dialéctica ignaciana 218 4.5. El discernimiento apostólico en común 219 4.5.1. Metodología del discernimiento en común 220IV LA OBEDIENCIA IGNACIANA 2221. Criterio de intelección 2232. La originalidad del voto 2243. Significado del voto 2264. Densidad de la palabra misión 2278 9
  8. 8. INTRODUCCIÓN BÚSQUEDA DE LA NOVEDAD DE LOS VOTOS DESDE LA PERSPECTIVA IGNACIANA EN EL CONTEXTO DE LA JUSTICIA Mucho se. habla y se publica sobre la vida religiosa y sobre los votos. Elpropósito de este trabajo, que es limitado por varias razones, es resaltar el aportede Ignacio de Loyola a la vivencia de los votos. Esto, además de que esclareceel carisma, permite resaltar también la contribución ignaciana a la Iglesia sobretodo ahora, en 1994, cuando entre el 90 y el 91 acaban de pasar los aniversariosignacianos, tanto el quinto centenario del nacimiento de Ignacio como los 450años cumplidos desde que se fundó la Compañía de Jesús. Se habla de novedad en esta búsqueda, lo cual va a tener relación con laperspectiva que se quiere obtener en cada voto; algo, por otra parte, muy actua-lizado: la visión del servicio de la fe y la promoción de la justicia. La novedadconsistirá en releer el aporte de Ignacio desde la problemática de la justicia enel mundo, en lo que respecta al compromiso religioso, que nos hace expe-rimentarnos como seducidos por el Dios de los pobres. Para la elaboración de este libro me he basado en los años que como maestrode novicios tuve que contribuir a introducir a los jóvenes a la vida religiosa.Este material lo he presentado oralmente varias veces. Muchas cosas las he idoobteniendo al contrastarlas con la experiencia personal y con los desafíos de lahistoria. La intuición constitutiva de todo este estudio —la fe y la justicia comomarco de intelección de los votos— más que algo ya adquirido en mí, es unhondo deseo y una constante petición: poder servir al Señor en los rostros cruci-ficados de la humanidad. Mucho material lo he conocido leyendo en libros yartículos sobre estos temas. A veces puedo ofrecer citas textuales; otras mu-chas, las referencias han ido formando parte de un caudal ya personal, en cuantoque las he ido asimilando a mi manera y desde estas latitudes. No será raro que,lamentablemente, con frecuencia, no pueda yo mismo hacer honor al origen deciertas ideas e interpretaciones. II
  9. 9. 1. EL RELIGIOSO ES EN PRIMER LUGAR PECADOR años. La Evangelización, con todo lo positivo que implicó, dejó huellas muy Antes de cualquier búsqueda del aporte de la vida religiosa o consagrada a la negativas donde los religiosos tuvimos mucho que ver. Oigamos el Manifiestovida cristiana, más amplia, me parece honesto y serio comenzar señalando el de la El Consulta Indígena Ecuménica Latinoamericana (enero 1991), que especado histórico de los religiosos. La Congregación General 32 de la Compañía sólo un ejemplo de lo que estos pueblos nativos han experimentado en partede Jesús 1 hace la definición del jesuíta diciendo que el jesuita es "pecador y sin también por nuestra culpa.embargo llamado" (Dec. 2). Creo que se nos da acá una clave de verdadera • Que los 45 millones de indígenas, después de cinco siglos de genocidio yintelección. Si algo nos ha dado desgraciadamente unidad a los religiosos es toda clase de discriminaciones, juntamente con otros pueblos históricamenteprecisamente nuestro pecado. No se puede hablar de las glorias de las congrega- empobrecidos, siguen padeciendo brutales atropellos. Se aprecia la acción deciones sin haber pasado primero el "examen del amor". Este examen, además de exterminio al ser invadidos y explotados irracionalmente nuestros territorios,ser plataforma para un verdadero cambio, nos va a mostrar paladinamente por nuestros recursos naturales, nuestras tierras.(...)dónde está nuestra gran virtud (que el pecado saca de quicio) y por dóndetambién nuestra fuerza (que el pecado ataca en directo, según la regla ignaciana • Que se nos niega la participación real, como pueblos, en la construcción dede discernimiento). la sociedad debido al racismo imperante, relegándonos a ser subhombres. Ahora bien, la clave de intelección de este estudio está precisamente en el • Que a la explotación de la fuerza de trabajo del indígena y del negro (muje-binomio fe y justicia. Los religiosos —y sobre todo aquí en Latinoamérica— res y hombres, niños y ancianos) hay que añadir el peso de la deuda externa,debemos comenzar con un "mea culpa" personal e institucional porque hemos que otros han contraído y aprovechado, mientras la sufren nuestras comuni-sido sordos a la voz del llamado del Señor traspasado por nuestras injusticias. El dades aborígenes.pecado del que nos hemos de redimir, con la gracia de Dios, es el de haber • Que la aniquilación sistemática de líderes de las comunidades es la muestradesatendido el carisma propio, que casi siempre tiene que ver con la ayuda al más fehaciente de la política integracionista de los Estados, llegándose amenesteroso o con atender al bien de la humanidad en sus miembros más considerar éstos como dueños y señores absolutos de nuestros pueblos ydébiles. culturas, práctica que aún conservan algunos sectores de las Iglesias. No vamos a acusarnos aquí, principalmente, de "habernos sentido como per- • Que se viven también situaciones de violencia generalizada: invasiones desonas de primera clase" frente al pueblo de Dios. Ha sido un pecado serio de la madereros y empresas mineras, presencia de grupos armados, ocupación mi-vida religiosa, pero no es el más típico del que necesitamos ser absueltos. Tam- litar y narcotráfico...poco vamos a poner mucho énfasis en el pecado de haber "sacralizado" nuestra • Que es hora ya de terminar con las divisiones que provocan las mismasvida, como si por un ex opere opéralo lo nuestro fuese santo y mejor que lo de Iglesias: el indoctrinamiento y sacramentalismo vacíos de una verdaderalos laicos; más bien debemos, en estos tiempos, ser redimidos de las consecuen- vida, que adormecen las conciencias y amordazan nuestras voces. 2 (...)cias prácticas de esta "sacralización". La deuda externa aplasta nuestras economías y allí a los más empobrecidos. El problema es que los religiosos por nuestra misma estructura "sagrada" Pero tenemos los religiosos —como miembros activos de la Iglesia— una deudapodemos encontrar una justificación para no aceptar cambios. Al sentirnos en un moral con la gente más necesitada. El jesuita Antonio Ruiz de Montoya decíaestado de santificación podríamos creer que, por principio, lo que hacemos está en 1639 estas palabras muy duras contra la misma Compañía de Jesús:bendecido por Dios, aunque desoigamos su voz que clama misericordia y justi-cia por la boca de los desheredados. Este pecado, además, tiene una historia en América Latina que ya dura 5001. Congregación General: asamblea, representativa de todos los jesuítas, de aquellos jesuítas elegidos por cada provincia, junto con los que tienen derecho a ella por su 2. Dentro de todo este concepto de la Evangelización, sería importante objetivar que no oficio, y que se reúnen o para la elección de un General (por renuncia, deposición o se trata de cargar las tintas sólo en los religiosos y en el trabajo mismo de la muerte del anterior) o para discutir temas y problemas de gran envergadura, después Evangelización, sino de caer en la cuenta de que en este drama, nuestro mayor peca- de haberse hecho una auscultación sobre si conviene o no reunirse. Hasta la fecha se do está en la falta de testimonio de religiosos y laicos, simplemente como ¡cristianos! han tenido 33. y no sólo en el campo de la Evangelización, sino en el de toda la vida.12 13
  10. 10. "La gente no quiere aceptar el Evangelio porque si por el oído captan la es una historia muy vieja lamentablemente. Se celebran ahora los 500 años de justificación de la Ley Divina, con sus ojos ven la contradicción humana, "Evangelización" con la que vino, por desgracia, un sinnúmero de sufrimientos, practicada en las obras...Observamos cómo se retiran de nuestra predicación masacres, muertes, que diezmaron a la población; y sistemas que, sucediéndose que se ha hecho infame por los religiosos de la Compañía de Jesús en las y cambiándose de nombre, han venido a explotar no sólo a los nativos —herede- provincias de Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape". ros legítimos de estas tierras— sino también a una infinidad de personas, mesti- zos en su mayoría, que viven sumidos en la ignominia. Lo primero que tenemos que hacer para buscar la novedad de los votos en La primera fuente de unidad en los votos, por tanto, reside en que éstosnuestro mundo actual, es ver que partimos de un pecado. Que tenemos que constituyen la vida religiosa, que tiene que estar intrínsecamente ligada a unareconocerlo, sentir arrepentimiento, y hacer propósito de enmienda para caminar respuesta comprometida con nuestro mundo injusto de hoy. Aquí se da ya lamejor en esta búsqueda. Es verdad que no sólo ha habido una "historia nefasta" unidad fundamental histórica: tienen que estar al servicio de un pueblo empo-de la vida religiosa, pero no hay que pasarla por alto sin asumir sus consecuen- brecido y en la búsqueda de su liberación y obtención de vida y una vida quecias y sin querer reparar los errores. Una vez hecho este examen histórico serio sobreabunde.de nuestro ser cristianos, podemos avanzar analizando, hacia el futuro, la vidareligiosa. Lo que además cabe decirse es que los votos tienen tres aspectos, pero la vivencia es única: es el voto de la radicalidad a vivir las exigencias del evange- lio. Por tanto, es la preocupación por la justicia —expresada en el voto de2. LA UNIDAD FUNDAMENTAL DE LOS VOTOS pobreza—lo que dará unidad fundamental a la explicación del sentido de los La vida religiosa siempre ha sido —en sus personas más honestas, y en su votos. El fundamento de esta unidad básica está en que los tres quieren sermejor concreción — una expresión de respuesta ante los retos que la historia de expresión de la invitación a proseguir el camino de Jesús.los hombres ha venido estableciendo. Es muy claro cómo en un comienzo, en susurgimiento, la vida religiosa supuso una alternativa radical ante el proceso de Esta unidad fundamental fue más diáfana en otras épocas, en cuanto se hacía"mundanización" que por culpa de las alianzas con el Imperio se venía dando a constituir el fenómeno de la vida religiosa ligándolo a un aspecto únicamente...pasos agigantados. El movimiento benedictino, en su tiempo, fue un instrumento Sería interesante caer en la cuenta de que se era religioso con el solo voto de lade colonización y culturización de la Europa nórdica. Las órdenes mendicantes, estabilidad que se hacía en la antigüedad benedictina y esto unificaba todas lasen su momento, fueron una contestación a la hegemonía novedosa del "dinero", cosas...En los primeros siglos en oriente por ejemplo, sólo se acentuaba la profe-por una parte y por otra, la irrupción de la posibilidad de vida cristiana en las sión de la virginidad, mientras en occidente, se hacía énfasis en el simple hábitonuevas ciudades. La Compañía de Jesús nace como respuesta a la expansión o en la tonsura, como elemento decisivo de definición del religioso. Fue Isidorocolonial y al resquebrajamiento interno en la Iglesia. de Sevilla quien hizo constituir la vida religiosa en el voto de pobreza. La vida religiosa, con toda su radicalidad, florecía desde los primerísimos siglos. Queda La vigencia de la vida religiosa tiene mucho que ver con la capacidad de muy claro que siempre fue comprendida como una unidad en la radicalidad delresponder con novedad a los diversos desafíos de los tiempos. Mucho de la seguimiento de Jesús.crisis actual de este género de vida obedece precisamente a no saber descubrir,sobre todo en el primer mundo, los retos a los que debe responderse. En el Por otra parte, los votos tienen unidad en cuanto son medios para un mismofondo no nos encontramos con la experiencia de ser seducidos por el Dios de fin. Se trata de servir, de estar disponibles. Porque juntos podemos hacer máslos pobres. por la humanidad que por separado; por eso estamos juntos. Los votos nos dejan realmente disponibles para los otros: En América Latina un auténtico cristianismo y por lo tanto una auténticavida religiosa, tienen mucha razón de ser en cuanto que la vida de la humanidad • Sin nada que nos ate o amarre frente al servicio.aquí concentrada corre peligros mortales. Los planteamientos y las necesidades • Amando a todos y cada uno como si fueran la esposa (amor exclusivo).exigen, por tanto, respuestas ágiles, comprometidas y generadoras de vida en • Buscando en todo y en cada momento sólo lo que de verdad es la voluntadtorno a un pueblo empobrecido que pelea por ganarse la vida injustamente cons-treñida. de Dios. Los votos son aspectos que facilitan un camino de encuentro con el Señor en De ahí que hablemos de la búsqueda de la novedad a la cual tiene que dar la historia. No quiere decir que la respuesta a la justicia, al mispat bíblico al querespuesta directa y clara la vida religiosa. Esta "novedad" para todos nosotros14 15
  11. 11. Dios nos interpela, se dé únicamente a través de la vida religiosa, ni mucho de fe y justicia es un reduccionismo, es no haber captado el mensaje históricomenos. Los votos muestran uno de tantos caminos para realizar esta respuesta. de lo que ha ido significando la vida religiosa en el mundo. Más aún, en laPor lo tanto, el nuestro no es absoluto en sí y además va a estar dependendiendo medida en que, por salvar un supuesto universalismo, se quiera enfatizar lode la libertad personal; del sí que se quiera dar a la invitación de un Dios que no común, lo estable, lo permanente en sus formas, no en su fondo de radicalidadordena, sino que seduce. No se puede olvidar el hecho de que no hay nada de este seguimiento, se cae necesariamente en lo obsoleto, en la falta de garra,automático o mecánico en el ser cristiano. No hay estado de vida ya santificado en el estancamiento; en una palabra, en el sin sentido de la vida consagrada.de una vez por todas. Tradicionalmente se han explicado los votos desde diversos puntos de vista. Estos votos suponen una vocación, un llamado, que toma en cuenta nuestra Según la concepción ascética, el sacrificio de los votos tendría un valor religio-peculiar manera de ser, que va a ser la plenificación de lo que cada uno es, so en sí mismo. Sabemos, sin embargo, que la correcta relación con el Dios decomo si "cayera por su peso". Pero orientado a la lucha por el Reinado de Dios. Jesús no es en primer lugar ofrecerle sacrificios, como tales. La concepción imitativa postula que el valor de los votos consiste en reproducir directamente De allí que la compatibilidad con lo que puede ser el "pozo" personal y el las actitudes de Jesús. El error de este enfoque es que "Jesús no llamó a sumundo negativo de cada individuo deba ser evidente, y que haya necesidad de imitación sino a su seguimiento" (Sobrino, ibd., pág. 15). La concepciónque se experimente la "viabilidad" biográfica de esa vivencia 3 , por una parte, personalista, dice Sobrino, "surgió en parte como reacción a la concepción ascé-juntamente con la unidad fundamental con que se deben vivir esos tres aspec- tica" (ibd). Tiene la ventaja esta teoría de afirmar que lo negativo debe estar altos. Tiene que darse la experiencia de que son uno solo, con tres dimensiones servicio de algo positivo. Sin embargo, esta concepción "se queda en el estadoseparables...y que coinciden con mi modo de ser. Además, que con ello se liberal del cristianismo y de la vida religiosa" (ibd). La propia realización no escontribuye a impulsar el Reinado de Dios, es decir, a erradicar la injusticia de el ideal último del cristiano: ésta no se encuentra nunca en directo, "sino aeste mundo, generando un ambiente de hermanos frente al Padre común. través del rodeo de perder la vida" (ibd). Está también la concepción comunita- Se ha hablado por tanto de la unidad de los votos, como algo que sólo son ria que considera que los votos son los cauces para la edificación de la comuni-aspectos de una misma realidad. La convergencia fundamental, como veremos, dad. Existe asimismo la concepción escatológica que admite dos modalidades;reside en la experiencia seductora del señor "traspasado" en la historia, que por un lado, la anticipación del futuro definitivo en base a la estructura de losme convida a ayudarlo a resucitar. votos, y por otro, la vida religiosa como forma de vivir en ultimidad en el presente.3. CRISTO SUFRIENTE HOY, LA CONVERGENCIA CLAVE Existe, por último, lo que se puede llamar —dice Sobrino— la concepción Se impone, por tanto, redefinir los votos desde esta convergencia clave. apostólica, es decir, un ejercicio de vivir aquellas áreas de la vida, moldeadasComprender su identidad desde aquello que, hoy por hoy, forma el núcleo cons- por los votos, por el reino de Dios.titutivo de la vida religiosa, —sobre todo en lugares como el Tercer Mundo 4 —.No hay que olvidar que, como puede deducirse de la historia, la vida religiosano ha dado la misma respuesta siempre ante los diferentes desafíos. Son preci- de un "segundo mundo", salvo en Cuba, China y Vietnam, fundamentalmente. Losamente los diversos retos los que han hecho surgir las órdenes religiosas y más peligroso de esta encrucijada que estamos viviendo es suponer que la obvia alternativa para nuestros pueblos empobrecidos es el capitalismo, un sistema que endelinear sus diversos carismas. Decir, por tanto, que definir los votos en clave América Latina, por lo menos, ha sido generador de hambres, masacres, desplaza- mientos y guerras incomparables. La caída del socialismo del Este no invalida la búsqueda de un sistema alternativo al capitalismo, el cual hemos ya experimentado3. Por esta razón el proceso para descubrir la vocación tiene que tomar en cuenta muy que es arma letal contra los pobres. Dentro de esta situación deben, por tanto, descu- en serio la evolución psicológica de la persona. El trabajo de discernir el llamado brirse las partes dormidas de los carismas de las congregaciones religiosas, fundadas debe apoyarse en todas las potencialidades y cualidades del sujeto —lo que denomi- muchas de ellas como respuesta al mundo empobrecido, pero empantanadas ahora en namos nosotros el "propio pozo"— y debe saber trabajar el mundo vulnerado y instituciones y estructuras pesadas al servicio de los privilegiados, no de Dios sino traumatizado (heridas). En este proceso de clarificación personal toca saber discernir del Mundo. si esa vocación pertenece al núcleo del ser de la persona, es decir, si las característi- Como dice Jon Sobrino "la conciencia histórica de la opresión y el anhelo de la cas de ese llamado no sólo están presentes en ese núcleo central sino que le otorgan liberación y la ubicación consciente entre y a favor de determinados grupos sociales identidad creciente y son fuente inherente de paz. son condiciones para que la vida de los votos tenga hoy sentido y sea una posibilidad4. Usamos todavía este término, aunque en la actualidad no queda casi base para hablar realmente cristiana" (Sobrino, 1977, pág 21).16 17
  12. 12. "Los votos son estructuras históricas para vivir el seguimiento de Jesús. El que sean por el reino de Dios implica tanto que en ese reino está la justifica- lo que nos descubre la novedad que los votos entrañan y el valor y aporte de la ción última de lo anormal de los votos, como y sobre todo que en la vida religiosa al mundo de hoy. construcción del reino se verificará si los votos son cauces adecuados o no El orden en la presentación tradicional de los votos daba la primacía a la de vida cristiana" (ibd. pág 16). pobreza. Nos parece que todo ello obedece a una intuición fundamental. Es el voto de pobreza el que da sentido a todo lo demás. De ahí, pues, que nos parezca capital retomar esta concepción para hacer nuestra presentación de los votos, partiendo de la convergencia constituyente de 4. EL SURGIMIENTO DEL COMPROMISO CON VOTO la vida religiosa en nuestra situación actual: Cristo luchando por resucitar en la humanidad sufriente. Lo primero que cabe preguntarse es por qué este compromiso es bajo voto. Hay varios conceptos (juramento, alianza, pacto, manda), que están en mucha El voto de pobreza, en esta perspectiva, concretiza el rostro de Dios en los relación y cercanía con la palabra "voto". Es importante percatarse, sin embar-empobrecidos del mundo cuya causa se pretende reivindicar. En primer lugar go, de las marcadas diferencias. Respecto al "juramento", que es la afirmación oviviendo —cuestionándose sin cesar— en la mayor austeridad posible, por más negación de una cosa poniendo a Dios por testigo, en el voto hay también eso deimitar y seguir el modo que Jesús siguió, generando así los pilares de una "civi- poner a Dios por testigo pero hay más, como diremos. El voto no es una alianzalización en la austeridad", partiendo de que hay que compartir los bienes limita- únicamente, porque en la alianza o pacto, las dos partes se obligan a la obser-dos de la creación. Concomitantemente, poniendo todas nuestras energías en vancia de lo fijado. En el voto también hay algo más. El voto supera a laerradicar la injusticia, apoyando afectiva y efectivamente la lucha de los deshe- "manda" en cuanto en ésta uno se obliga a dar una cosa simplemente. No seredados de la tierra. La "pasión" por esta causa es un gran regalo de Dios para pone únicamente a Dios por testigo, sino se implica uno con su actuación en lasu pueblo, es el modo de comprometerse El con la causa de los necesitados historia (superación del juramento). No es propiamente una alianza porque aquí(empobrecidos, enfermos, etc). Algunos "viven" ese voto anónimamente, a otros se abre al misterio de la gratuidad y del milagro del llamado. No es únicamentese nos ofrece hacerlo al modo del testimonio explícito. ofrecer algo, como en la "manda", sino negar un valor para afirmar algo más valioso, como el que encuentra la perla y vende todo lo que tiene... El voto de castidad, por su parte, es la consagración total a ese Señor y a su causa, por cuyo cariño y seducción uno se desprende de cualquier tipo de amor Lo específico del voto es que se da siempre la privación de algo bueno y de pareja, renunciando conscientemente a las expresiones afectivo-sexuales típi- positivo —a lo que se renuncia— para mostrar un valor mejor. Más aún, tal ycas de esa relación y sublimando ese amor en el servicio a los empobrecidos, como lo vamos a ir entendiendo, la fuerza del voto reside en que se renuncia aque deben volverse nuestros amigos para con ellos construir la fraternidad en algo lícito y bueno, para mostrar que algo según Dios (el proyecto del Reino, lajusticia y paz. Esta experiencia es un "don", un regalo por el que Dios muestra voluntad de compartir bondad, el ser solidarios con uno mismo y por eso tam-su ternura por los necesitados, y que sólo se realiza por la seducción de Dios y bién con los necesitados, etc.), todavía no se da, que está siendo conculcado. Ysu causa. esto en el supuesto de que fallar seriamente al voto hiere mortalmente y socava El voto de obediencia, finalmente, ubica esa lucha desde la perspectiva fundamentalmente la parte que en el voto hay de colaboración en el Reino deeclesial, —que es gran mediación de Dios en el mundo— y desde la plataforma Dios. La clave de intelección, por tanto, está en la misión de colaborar en elde una Congregación dada —con el aporte o carisma de cada Institución al advenimiento del Reino.servicio del Pueblo de Dios—, como brújulas para encontrar el mejor camino de En la historia de la vida religiosa los votos sólo tardíamente vienen a formarayuda a ese Cristo que padece a causa del pecado, (en "ese" sentido "por núes-, parte explícita de los compromisos. Es Casiano en el siglo VII quien da el(ros pecados"). Es también una gracia que se experimenta en la percepción de primer enunciado explícito de nuestra tríada, pero se está aún lejos de que estahacerlo todo "como cuerpo", como "amigos en el Señor". Ahora bien, frente al se imponga. Todavía hasta el siglo IX sólo se menciona la obediencia. "Es hastaescándalo de la Iglesia, este voto es el que hay que aclarar más, desde la primera el siglo XII donde se elabora canónicamente la noción de estado religioso con laidentidad en la condición de pecadores. obligación inherente al mismo de vivir in oboedientia, sine proprio et in Es quizás esta interpretación a partir del Cristo sufriente hoy como punto de castitate" (Sedaño, 1989, pág. 189). La primera vez que aparece la triple prome-convergencia, la que abre la posibilidad de una nueva intelección de los votos, sa es en la Regla de los Trinitarios (1198). Como se ve, es algo bastante tardío en la evolución eclesial.18 19
  13. 13. blece algo más aún, un meter prisa al desarrollo de la historia; un querer ¿que Pero, sin duda, para comprender mejor la profundidad del voto nos tenemos venga el Reino.que remontar a la Biblia, donde se encuentran rasgos de este fenómeno religiosodel "voto" en varios lugares. El movimiento más interesante es el de los Por otra parte, la historia de la vida religiosa nos indica cuan tardíamente seNazireos, quienes: establecen los tres votos como algo fijo y claro. Lo cual no quiere decir que no 1. Crean un ejemplo de religiosidad carismática personal, no institucional (cfr. haya habido compromiso de vida consagrada, sino que se entendía esta como Am2, 11-12). una unidad vital de seguimiento del Señor Jesús pobre e itinerante, sin tener dónde ni en quién reclinar su cabeza, cuyo centro vital fue la predicación del2. Eran hombres especialmente consagrados a Yahvé, de quien recibían una Reino. misión personalísima en función de la salvación del pueblo de Dios (cfr. Jue 13, 3-5), el caso de Sansón; 1 Sm 1-11, Le 1, 15-16, el caso de Juan el Esto constituye la razón de escoger el "voto" como plataforma para com- Bautista. prender el seguimiento explícito de Jesús. Sin embargo, los votos, además, por su misma estructura, permiten y exigen llevar a cabo la radicalidad del segui-3. Se consagraban a Dios con tres votos concretos: no cortarse el cabello, no miento hasta regiones que no son las normales, como señala Sobrino. tomar vino, no acercarse a ningún cadáver (cfr. Nm 6, 7-21). No cortarse el cabello simbolizaba su integridad y entrega total a Dios. No tomar vino "Podríamos decir que los votos permiten y exigen que el religioso esté pre- implicaba el rechazo a la vida instalada (sedentaria) y cómoda (cfr. Jr 35, 6- sente en el desierto, en la periferia y en la frontera. Por "desierto" entende- 7). No tocar cadáveres expresaba la pertenencia total del nazireo y de todo mos que el religioso esté allí donde de hecho no está nadie; como ha sido el ser humano al Dios de la vida (cfr. Lv 21,1-2). caso a lo largo de la historia de la presencia de los religiosos en hospitales,4. Esos votos concluían con ritos de purificación y holocausto al final del tiem- escuelas o modernamente en parroquias desatendidas. Por periferia enten- po de la consagración (cfr. Nm 6,7-21; 1 Mac 3,49; Hch 21, 23-26).5 demos que el religioso esté no en el centro del poder, sino allí donde no hay En el nuevo testamento (Le 22,18) aparece un voto, el de Jesús, que es poder, sino impotencia. Por frontera entendemos que el religioso esté allímodélico para comprender lo que ahora hacemos. Jesús se priva de algo bueno donde más hay que experimentar según la necesaria imaginación y creativi-(beber vino) para mostrar que algo debe suceder de otra manera, en este caso, el dad cristiana, donde mayor pueda ser el riesgo, donde más necesaria sea laadvenimiento del Reino. Este es el voto prototipo de lo que debe ser el corazón actividad profética para sacudir la inercia en que se vaya petrificando lade la vida religiosa. Iglesia en su totalidad o para denunciar con más energía el pecado" (Sobri- no, 1977, pag. 19). Con esto tenemos en la Biblia un modelo de las fórmulas de los votos, quecuriosamente puede comunicar energía profética a nuestros actuales compromi-sos. Se rescata el aspecto carismático y no tanto institucional de la vida religio- Por sus votos el religioso deberá, por tanto, ubicarse siempre donde no estánsa; tiene una dimensión de cuerpo y de colectividad; se hace por el bien del "los importantes de este mundo", en la periferia del poder y donde la gloria dePueblo de Dios. Se pone, además, de relieve ese mecanismo tan típico del voto Dios está más en juego.bíblico de renunciar a algo para afirmar que todavía no se satisfacen los gustos Lo perpetuo de los votos cobra significado si se vincula al voto que hizode Dios, la seducción de Dios para que nos amemos; el ejemplo de Jesús esta- Jesús en la última cena: "les aseguro que no volveré a beber del jugo de la uva hasta que llegue el Reino de Dios" (Le 22,18). Nuestros votos son perennes hasta que no deje de sufrir el Hijo, hasta que no se instaure verdaderamente el5. Sobre "votos" tenemos otros precedentes en la Sagrada Escritura: Gn 28,20.: Jacob Reino de justicia, paz y amor entre la humanidad. Aquí reside la razón última de hace un voto que cumplirá si Dios lo protege y lo devuelve con bien a su casa la perpetuidad de nuestro compromiso. Al igual que el voto de Jesús, nuestros paterna. Nm 30: Ley de votos e Israel. Nm 15, 1-16: votos hechos a Dios ofreciendo sacrificios. Prov 20,25: no se debe emitir voto con precipitación. Encontramos "vo- votos suponen un "hasta que" llegue el Reino, cosa que, normalmente, superará tos" más famosos como el de Jefté (Jue 11,30), el voto muy importante de Jeremías la duración de nuestras vidas. (Jr 35, 6-14); e! voto de Sansón, el de Amos de no beber vino, etc. etc. El voto, por otra parte, se emite en cualquier parte (Hch 18,18), pero debe cumplirse en Jerusalén 5. LA SERIEDAD Y TRASCENDENCIA DEL VOTO y precisamente en el Templo. Hay que intentar volver a establecer la seriedad y perennidad del voto. Es verdad que la práctica común de muchas órdenes religiosas es comenzar paulati-20 21
  14. 14. ñámente el compromiso hasta llegar a los votos perpetuos. Esto tiene-la ventaja Ahora bien, habría que saber establecer en qué consistiría una materia leve ode la pedagogía hacia lo perenne, pero también puede dar un aire de transi- grave respecto del pecado. Es un campo muy difícil de definir. San Ignacio,toriedad y de "no quemar definitivamente las naves". Cada instituto debe sacar desde su primer momento de conversión, estuvo muy interesado en explicar lospartido de lo que tiene. En la Compañía de Jesús, una vez terminados los dos pecados como una manera de provocar la conversión. Lo mismo se diga de todoaños de noviciado, los escolares hacen votos perpetuos. La pedagogía en nuestra el tiempo que dedica en los Ejercicios a experimentar el pecado y hacer oraciónorden pone el énfasis en la decisión para siempre, por parte del sujeto, y en el al compás sobre los pecados... En la actualidad ha evolucionado la intelecciónhecho evidente en la vida religiosa de que se cuenta con el apoyo "milagroso" del pecado, pero sigue existiendo; más aún, como no se trabaje más en esto, se(de posibilidades abiertas más allá de nosotros mismos) de Dios para llevar caerá siempre en una actitud que no va a saber definir el peso de las actuacio-adelante tamaña locura. nes. Facilitaría poder colocar una serie de indicativos específicos para estable- cer la violación a cada voto. Esto habrá que tocarlo al referirse a los votos en los La comprensión de pena sub gravi, como se decía antes, es también capital. capítulos siguientes.Hoy más bien hablaríamos de lo que "rompe la opción fundamental". En unmundo en que todo se cuestiona, en un ambiente en que la confesión privada cae También en la definición del pecado tocaría hablar de la importancia de laen la práctica en desuso, y sobre todo en un mundo que subvalora la fidelidad, formación de una conciencia recta, sobre todo en lo que se refiere a estos com-se tiende a minusvalorar el sentido del compromiso bajo pecado mortal. El promisos. Creo que un fruto de este libro sería poder formar mejor la concienciadinamismo se comprende mejor si esto se traduce a una fórmula positiva: la sobre el compromiso contraído con los votos. Sólo con estos tres elementosdisponibilidad de jugarse la vida por el compromiso contraído. entrelazados (materia, relación con los intereses de Dios, conciencia responsa- ble), se puede hablar de un acto humano que en un momento dado vulnera el Pero es importante considerar los votos desde la perspectiva del pecado. Para significado de Dios en la historia mediado por una "vocación" cristiana, la voca-hablar de "pecado" tenemos que aclarar algunas cuestiones básicas. El pecado ción a la vida consagrada.implica una materia (grave o leve) de rechazo al significado de Dios (ruptura dela Alianza), y una conciencia (bien formada, deformada) que se haga responsa- El compromiso bajo pecado debiera explicarse, además, a partir de lo queble de ese acto. Como dice González Faus, "la dimensión última del pecado señalábamos de la manera nuestra de ser. En algunos casos, como el del reli-consiste en pervertir la relación del hombre con Dios" (1987, pág. 401). El gioso, sólo si vivo esta llamada radical llevo a plenitud mi propio ser, y cumplopecado, nos dice el citado autor, mejor mi tarea en el mundo. Hacer voto supone que capto la intrínseca compa- tibilidad del voto con el núcleo de mi ser, con lo que me da identidad y me hace "se da tanto en lo que toca a los otros y a las estructuras de convivencia y de ser yo mismo, y que, si fallo, hay algo vital en mí que se desmorona fraternidad como en lo que parece tocar directamente al mundo religioso. contundentemente, vitalmente. Es decir, que hacer algo contra ese voto me soca- (...) y por eso hemos ido notando que la ofensa de Dios no era tanto la herida va desde mis mismas raíces. El "hacer el voto" sólo me añade que se ponga en causada inmediatamente a Su Divinidad (pues a esa inmediatez no puede evidencia la relación intrínseca entre mi modo de ser y el vivir el Evangelio con llegar el hombre ni aunque lo quiera), cuanto el daño causado al cuerpo del esa radicalidad. De manera que fallar al voto me implica fallar a mi modo de ser Hijo, al templo del Espíritu, es decir: al hombre (y a la circunstancia del y eso es mortal para mi vida. hombre, que es la creación). De esta manera, el carácter del pecado como También habría que abundar en esto del "pecado mortal" en el voto, desde la ofensa quedaba puesto en el contexto de la Alianza, fuera del cual dijimos perspectiva de mi actividad en la colaboración al Reinado de Dios. Hay un plan que no tiene sentido" (ibd). específico en el asunto del Reino para el que Dios me ha escogido, pero que Dios no me impone, sino cuyo cumplimiento depende de mi respuesta libre a un En este sentido hablar de que la ruptura del voto es bajo pecado significa que llamado. Ahora bien, una vez que asumo ese plan por el voto, Dios, por decirlose está entendiendo una intrínseca relación de esos votos con el significado de así, cuenta con esa actuación mía para llevar adelante su proyecto. De maneraDios en el mundo y para la humanidad. Lo enjundioso de "hacer voto bajo que la falla al voto implica un vacío en la tarea total del Reino y esto de manerapecado", es que, por ello, el religioso ha captado que no se puede atentar contra contundente, vital. Las fallas en mis votos frenan mi dedicación al Reino, loel mismo Dios sino contra su proyecto en la historia, y que de alguna manera cual tiene consecuencias mortales para el trabajo en bien de los principalesparte de ese proyecto se ha hecho más patente en una "vocación", es decir, en destinatarios del Reino.un llamado a hacer explícito ese significado de Dios para la historia de la huma-nidad, especialmente donde uno encuentra más el cuerpo del Hijo. Colocar el voto de pobreza como "originante" de la vida religiosa hace que22 23
  15. 15. Pueblo de Dios. En el voto de pobreza nos unimos con un sinnúmero de perso-se tomen con más seriedad las "fallas" a este voto, como personas y comoinstitución. No hay que olvidar que la ruina de las órdenes religiosas ha tenido nas —aun de cristianos anónimos— que se consagran a los empobrecidos, talcomo causa primordial la falta de pobreza... Obviamente la convergencia estruc- vez sin saber que allí sufre el mismo Cristo. Por el voto de castidad nos unimostural entre la vida de los votos y la causa de los empobrecidos puede ser mera- a todos los que explícitamente viven la seducción de Dios desde el rostro de losmente conceptual. Los votos nos introducirán en el mundo de los marginados y necesitados, la seducción por el que "traspasaron". Es decir, se establecen losdesposeídos del mundo lazos con los religiosos y sacerdotes del mundo. Por la obediencia, nos vincula- mos al carisma particular de cada instituto y fraternizamos con nuestros "amigos "no a base de la intencionalidad, sino al hacernos realmente como el Siervo en el Señor", experimentando un apoyo y una solidaridad especial de Yahvé. Entonces los votos recobran una verdad, que no necesita ya ser La experiencia de los votos es sobre todo "regalo" porque allí se otorga la esclarecida en base a una ulterior reflexión teológica, sino que se hacen gran síntesis: de verdad encontrar el rostro de Cristo en la cara de los necesita- transparentes en sí mismos. La encarnación en el Tercer Mundo a la manera dos; la experiencia de vivir "la justicia que brota de la fe" (Rom 9,30), la del Siervo es lo que concretiza cristianamente los votos" (Sobrino, 1977, vivencia de ser seducidos por el Dios de los pobres. Este don es tan grande que pag. 22). puede generar la conversión verdadera, con lo cual puede surgir la humanidad nueva que aliente y acerque la alborada del Reinado de Dios.6. ESTE COMPROMISO ES UNA GRACIA Sin embargo, este don no puede exigírsele a Dios. Se tiene que pedir humil- Hacer los "votos" no nace de un esfuerzo voluntarístico. No puede realizarse demente poder vivirlo en plenitud. Sólo si Dios coopera activamente puedea no ser que preceda una invitación especial, que en sí misma es un regalo. La acaecer. Tener como horizonte vital y como principio y fundamento del existirconsagración que se logra a través de los votos debe redundar siempre en bene- los intereses de los empobrecidos, y estar por ello dispuestos al trabajo agotadorficio de los necesitados del mundo (empobrecidos, enfermos, oprimidos en ge- "a tiempo completo", es decir, que no quede tiempo para el cuidado de unaneral). Desde esta perspectiva son don de Dios para su Iglesia —entendida esta familia (porque nos dedicamos a cuidar de todas, sobre todo de aquellas de lasde una manera más amplia—. Hay que recordar que no ha sido siempre así, que que nadie se ocupa), es una locura que sólo puede provenir de Dios. Los votos yel pecado de la vida religiosa ha sido dejar de ser "don" y regalo para los más su experiencia deben colocarse en la dimensión del milagro. Milagro es podernecesitados; y no patentizar la ternura de Dios con los despreciados del mundo, encontrar la obra de Dios en donde su fuerza —como creadora de signos ocon los privados de vida y de derecho, que lastimosamente son las tres cuartas clamores del Reino— es la única y verdadera explicación a cosas que, tal vez,partes de la humanidad. para otros, puedan ser interpretadas de otra manera... Porque como dice Pedro Pero también, la invitación a esta consagración total es un regalo de Dios Casaldáliga:para la persona. No es que por ello los religiosos seamos más "especiales" paraDios, seamos "más amados". Esto no se puede decir. Lo que sí queda es la "Al final se nos preguntará: ¿Has vivido, has amado? Y yo, sin decir pala-experiencia de cuánto nos quiere el Señor en cuanto nos encarga de manera bra, abriré el corazón lleno de nombres".especial lo que más le preocupa: el sufrimiento de su pueblo, de su mismo Hijo. O en palabras de San Juan de la Cruz: Los votos significan un afirmar el amor a los demás, pero en la forma histó-rica de los más empobrecidos y desahuciados que son efecto de la injusticia y la "Al atardecer de la vida se nos examinará en el Amor".falta de la fraternidad o de una precariedad de la condición humana de la quepocos se preocupan. Por eso la materia de los votos son los bienes a que renun- 7. LA PERSPECTIVA IGNACIANAciamos para ser solidarios con los desposeídos, con los conculcados por la injus-ticia con el género, con los privados de libertad. Son aquellos bienes que más se Pero cabe señalar que para Ignacio la clave para todo es la misión, el envío aquieren acumular egoísticamente y por eso en la experiencia histórica una tarea apostólica por el Reino. En la parte séptima de las Constituciones sedesfraternizan más. determina cómo toda la obediencia tiene su razón de ser en ello. Aun la inviolabilidad de la conciencia puede ser sacrificada en beneficio de la misión; Estos votos son también un regalo para el cuerpo eclesial, en cuanto nos van por eso la obligatoriedad de la cuenta de conciencia. Es también la misión apos-entrelazando a diversas instancias de la Iglesia. En este sentido, podríamos esta- tólica la que configura el tipo de pobreza en la Compañía, con el diverso régi-blecer una gradación en la vivencia de los votos y la relación a los miembros del24 25
  16. 16. men de casas profesas y casas de formación, por ejemplo, y con la dialéctica De allí que eso más universal —los pobres— deben ser atendidos con mayoreficacia/testimonio por donde toda acción tiene que desplazarse. dedicación y devoción. Ahora bien, para esa misión el elemento clave será el mayor y mejor servi- La perspectiva ignaciana, en las Constituciones y en la interpretación actuali-cio. No cualquier servicio sino el "mayor" (el magisf. Es decir que se privile- zada del carisma de la Compañía, nos ubican en la necesaria relectura de toda lagiará en la Compañía la excelencia en el uso de los medios. Lo cual, respecto a vida religiosa desde la opción fundamental de nuestro tiempo: la fe y la justicia.nuestro voto-eje (pobreza) no quiere necesariamente decir que se utilice lo más Todo esto en el horizonte del misterio, en la apertura al misterio. Dios invitasofisticado del mundo: es la solidaridad efectiva con los pobres el mejor medio a realizar la vida de maneras muy diversas y ricas para que siempre estemosapostólico, ha llegado a decir la Congregación General 33...En cada caso habrá abiertos a la vida mayor que es El y que en nosotros se irá conformando. Enque discernir lo que es más conducente. esto no todo es inteligible si es que no se acepta lo expenenciable como forma Vamos a intentar reformular actualizadamente lo que para las Constituciones última de lo inteligible. Se nos invita a no recortar la vida, a no destrozarlaes la misión. La experiencia de recibir —del Papa, de los superiores o encontra- idolizándola en sus formas concretas, sino viviendo esas formas como invitacióndo por nosotros mismos (603) — el "encargo" como cuerpo del bien de las a la libertad que es la suprema conquista que puede postular la humanidad.mayorías —el bien más universal, del que padece más necesidad (622)-, aten- Libertad que, además, ha sido ya ganada por Cristo en nuestro beneficio propiodiéndolo de una manera estructural —principio de vicariedad, de agentes para el bien de los que están necesitados.multiplicadores, de mayor contundencia (622 y 623)—, con la mayor eficacia —desde el magis; desde el mayor servicio (133;508)— al modo de Jesús —pobre,"humilde" (EE,116), solidario y misericordioso (EE.224)—, constituyéndose asíen la mejor manera de dar la gloria a Dios, "que mucho padece" (Epp, 354-359), porque sufre mucho en la vida de los pobres que son su gloria.1 La misión es, pues, la experiencia de la disponibilidad para hacer las obrasdonde la gloria de Dios está en juego. Todo tiene en la misión su explicación yjustificación. Por otra parte, hay en Ignacio una preocupación estructural, por decirlo conpalabras actuales. Se interesa por generar historia con obras que la estructuren,y por otra parte, se interesa por estructurar el corazón de la humanidad nueva,por medio de la conversación espiritual y los Ejercicios. Por último — y aquí volvemos a nuestro tema— la preocupación por el bienmás universal se vuelve en nuestra perspectiva criterio generador. Donde lamáxima universalidad se encuentra en el mundo es en el dolor, en la injusticia yen los empobrecidos. Son estos el sacramento de lo que está más unlversalizado.6. Una de las palabras más típicas del carisma jesuítico. Se debe buscar siempre el "mejor" servicio y el servicio "más universal".7. Las citas de las obras de San Ignacio —a diferencia de la demás bibliografía citada— vendrán referidas directamente en el mismo texto. Salvo algunas cartas tomadas di- rectamente del Monumenta Histórica, lo demás lo tomamos de las Obras Completas de San Ignacio, BAC, cuarta edición, Madrid, 1982. La quinta edición (BAC, 1991) ofrece textos que no se habían publicado antes, así como la presentación de las Constituciones con versículos, lo cual hace más fácil la ubicación de los textos.26 27
  17. 17. I PRIMERA PARTE
  18. 18. VOTO DE POBREZA, COMPROMISO PARA OBRAR LA JUSTICIA Intentamos definir el voto en la introducción, lo cual nos da ya una primerapauta de aproximación a este tema. Retomando aquella definición, decíamos queel voto de pobreza concretiza el rostro de Dios en los empobrecidos del mundocuya causa se pretende reivindicar. Este reivindicar la causa de Dios —el Rei-no— se logra primeramente viviendo —cuestionándose sin cesar de cara a lospobres reales— en la mayor austeridad posible. Y concomitantemente, poniendotodas nuestras energías en erradicar la injusticia, apoyando afectiva y efectiva-mente la lucha de los desheredados de la tierra, donde sabemos que está presen-te el Hijo que todavía carga con su cruz en el mundo. Creemos que con estodamos un énfasis nuevo al voto, generador de convergencia y sobre todo desen-cadenante de un compromiso que tiene que ser vivido más radicalmente. Es importante repetir que la jerarquización de los votos tiene unaimplicación dinámica. Es desde allí que debemos comprender lo restante de lavida religiosa, que en definitiva es experimentarnos seducidos por el Dios de lospobres.I LOS POBRES, EL CRITERIO FUNDAMENTAL DE INTELECCIÓN . DEL VOTO1 EL PROBLEMA DE LA POBREZA . Para entender el voto de pobreza hay que entender primero qué es la pobrezay quiénes son los pobres. La pobreza es un concepto histórico y siempre relati-vo.1I. Sería muy útil poder trabajar, en forma de taller, las razones de por qué existe la pobreza en el mundo. Se podría realizar en base a recoger algunos datos que se manejen por el grupo al que se explican los votos, o bien, con un análisis de la coyuntura. I.o importante es que no se "justifique" la pobreza como causada por la haraganería, por la ignorancia de los pobres....etc. 31
  19. 19. Nos parece un error comenzar a explicar este voto desde la vida religiosa en sí Hay, con todo, otro conjunto fatídico, ciclos de muerte que acompañan elmisma. La castidad puede ser una situación marginal en el mundo y mucho más la sistema en que vivimos: la ley de la ganancia y del interés, antes que todo. Elobediencia. La pobreza, por el contrario, es algo que se palpa en el día a día. Es hecho de que hay cada vez más empobrecidos que se tornan progresivamentealgo de lo que todo el mundo puede hablar y opinar; y lo que es peor: ¡más de las más miserables, mientras hay ricos cada vez más poderosos. Aunque vivimostres cuartas partes de la humanidad viven en condiciones de extrema pobreza! Por ahora, como ya lo hemos insinuado más arriba, una regresión en el Primertanto, no se puede prescindir del contexto concreto para hablar de la pobreza en la Mundo: el fin de la sociedad del pleno empleo y la creación de un tercio de lavida religiosa. He aquí lo novedoso, no de nuestro enfoque, sino de cómo queda población relegado a gran pobreza y abandono marginal (jóvenes y mujerespatente cada vez más un mundo único —nunca en su historia ha tenido más capaci- desempleados, migrantes de otra etnias, lenguas, razas o religones, ancianos,dades de bienestar para muchos—, pero estructuralmente distorsionado. minusválidos, drogadictos, etc.), sigue siendo verdad el dinamismo antes consta- Un problema en la Iglesia y en la tradición religiosa es querer espiritualizar tado. El empleo adulto y aun las condiciones de seguridad de las clases medias"su" pobreza, y tratar de aumentar innecesariamente a los pobres, metiendo allí están peligrando, pero culturalmente predomina el sistema de valores de lostambién a los que son llamados " pobres de espíritu", con una mala interpreta- ricos muy poderosos.ción del término. El otro gozne del sistema es que se va borrando a los empobrecidos de los La recta intelección de la pobreza —y su novedad— tendría que partir de un centros en que se mueve el capital, relegándolos a las periferias del sistema. Noestudio en profundidad de la pobreza mundial; de la relación entre el Primer hay que olvidar la maldición del capitalismo: el "dinero", en sus nuevas formasMundo y el Tercero, entre el Norte y el Sur. Es preciso establecer —sobre todo de capital industrial, financiero, tecnocrático, administrativo, del conocimiento,ahora, a propósito de los 500 años— lo relacional que es este concepto y cómo informático, e incluso humano, desplaza a los trabajadores. Por último —parano se puede explicar la riqueza acumulada por algunos pocos sin acudir al nosotros algo que tiene consecuencias económicas, sociales y políticas muy de-detrimento que causa en las multitudes. Asimismo, cómo no se pueden explicar terminantes—, hay un creciente desinterés de todas estas formas del capitallos inhumanos niveles de vida en América Latina, numerosas partes de Asia y hacia el Tercer Mundo.África sin la conexión con una historia de depredación, colonialismo e imperia- Ahora bien, siempre ha existido la pobreza desde la emergencia de la especielismo de las potencias de turno. humana en el universo, y esto por dos grandes razones, una estructural y otra El mundo está literalmente preso en un círculo diabólico y no tiene salida a subjetiva.partir de su propia dinámica actual: esta dinámica a nivel mundial es claramente A nivel subjetivo, han existido el pecado y el egoísmo como forjadores ula de que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres. originantes de la historia (explicación del Génesis). Por otra parte, nacemos La habilidad satánica —como dice González Faus— de la injusticia "ha heridos psicosomáticamente (como diría Zubiri, en nuestra psique y en nuestroconsistido en reducir en cada nación el número de sus víctimas absolutas a una organismo) —a través de herencias genéticas y aprendizajes sociales— y estascifra minoritaria... y en producir las víctimas fuera de cada sistema capitalista: heridas se ahondan en nuestros primeros años —los más "formativos"—, provo-en el llamado tercer mundo" (1981, pág. 93-94). Claro que González Faus escri- cando reacciones desproporcionadas y sistemas de compensación y defensa.be desde el Norte y al hablar de "cada nación" hay que añadirle "del Primer Todo ello lleva a que nos aprovechemos unos de otros y a la acumulación de losMundo". Incluso así ya no se puede escribir sobre esas naciones del Primer bienes que son escasos. Entre estas herencias y aprendizajes, señalemos, tal vezMundo sin comprender que esa "cifra minoritaria" alcanza ya a un tercio de sus por encima de todo, las ideologías de dominación introyectadas, las que hacenpoblaciones. Por eso, se habla ya de las "sociedades de los dos tercios", y esto que nos dividamos unos de otros como "superiores" e "inferiores", justificandoparece ser un fenómeno endurecido ya estructuralmente. en los que asumen esa identidad de "superioridad" cualquier tipo de buena con- ciencia en la explotación, opresión y discriminación de los segregados como Un tema muy elocuente a este respecto es el de la "deuda externa", que se ha "inferiores".convertido en la "deuda eterna" para los países pobres. La sola historia de estadeuda pinta diáfanamente el comportamiento del capital en detrimento del traba- A nivel objetivo (estructural): la historia ha evolucionado a través de unosjo y de los pobres.2 modos de producción concretos. Según una de las hipótesis sociológicas más de Eduardo Gaicano. También pueden trabajarse la serie de cassettes (500 AÑOS)2. Para este particular es de gran ayuda el libro Las Venas Abiertas de América Ixitina, sobre el mismo libro, realizados por José Ignacio y María López, Vigil.32 33

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