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Medios De Comunicación y la población afroecuatoriana
 

Medios De Comunicación y la población afroecuatoriana

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LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA POBLACIÓN AFROECUATORIANA

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA POBLACIÓN AFROECUATORIANA
(1996-2009), Carlos de la Torre

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    Medios De Comunicación y la población afroecuatoriana Medios De Comunicación y la población afroecuatoriana Document Transcript

    • Medios de comunicación y población Afro - Colombiana VISIBILIDADES, VOCES Y ASUNTOS DE LOS TEMAS AFROCOLOMBIANOS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN PROGRAMA DE NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO – PNUD – PROYECTO REGIONAL “POBLACIÓN AFRODESCENDIENTE DE AMÉRICA LATINA” Investigación realizada por Camilo Andrés Tamayo, Julián Penagos y Patricia Boadas en cumplimiento del memorando de entendimiento número Y – 2009 – 241/RCLAC. Nottingham, enero de 2010
    • Tabla de contenido Introducción………………….…………………………………..………. 3 I. Las agendas informativas de los temas afrocolombianos en medios escritos…………………………………………………………………… 12 Construcción de la información………………………………….… …. 13 Fuentes y Sujetos de la información…………………………………… 22 Asuntos de la información………………………………………….… 29 Consideraciones finales………………………………………………... 31 II. Las agendas informativas de los temas afrocolombianos en televisión………………………………………………………………… 33 Construcción de la información…………………………………........... 34 Fuentes y Sujetos de la información…………………………………… 43 Asuntos de la información…………………………………………..… 51 Consideraciones finales………………………………………………... 52 III. Las agendas informativas de los temas afrocolombianos en radio…………………..…………………………………………….…… 54 Construcción de la información…………………………………….… 55 Fuentes de la información…………………………………….….……. 65 Asuntos de la información……………….……………………………. 72 Consideraciones finales…………………………...…………………… 74 IV. Prensa, televisión y radio: una mirada cuantitativa y cualitativa general…………………………………………………………………… 76 V. Estructura de los medios masivos de comunicación en Colombia.. 87 VI. Una mirada al corazón de las tinieblas. Los medios de comunicación occidentales y la representación de los temas afrodescendientes……………………………………………………… 116 VII. Recomendaciones. Hacia un periodismo responsable y de calidad de los temas afrocolombianos en los medios de comunicación en Colombia…………………………………………………………..…… 142 VIII. Bibliografía……………………………………………………… 148 2
    • Introducción En el año 2009 por una gentil invitación del Proyecto Regional “Población afrodescendiente de América Latina” del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD –, se empezó a llevar a cabo un ejercicio investigativo que permitiera indagar por las agendas informativas que sobre los temas de las comunidades afrocolombianas construyen los medios de comunicación colombianos y por los estándares de calidad que estaban presentes y/o ausentes en sus piezas periodísticas. Este estudio, como se observará más adelante, se enfoca en la información que elaboran medios de comunicación televisivos, radiales y escritos de alta referencia en Colombia. Este estudio busca entonces responder las siguientes preguntas de manera rigurosa: ¿Qué agendas informativas sobre los temas de las comunidades afrocolombianas elaboraron algunos medios de comunicación televisivos, radiales y escritos en Colombia? ¿Qué estándares de calidad periodística están presentes y/o ausentes en sus piezas periodísticas? ¿Cuáles son las narrativas, los sujetos sociales, políticos y culturales que son visibles en estas agendas? ¿De qué asuntos hablaron y quiénes hablaron de estos asuntos? ¿Qué pautas o lineamientos se pueden crear para mejorar la calidad periodística sobre el cubrimiento de los temas de las comunidades afrocolombianas en Colombia? ¿Qué porcentaje de despliegue mediático tiene este tema dentro de la oferta general informativa en Colombia? ¿Cómo es la estructura general de los medios de comunicación en Colombia y como se inserta esta temática en dicha dinámica? ¿Cómo los medios de comunicación occidentales han trabajado históricamente esta temática y que aprendizajes, conclusiones, paralelajes, o similitudes se podrían tomar para el caso colombiano? El reto principal de esta empresa fue el de describir y analizar el contenido informativo publicado de manera directa y/o relacionada sobre los temas afrocolombianos por un periódico de circulación nacional (El Tiempo), un diario regional (El Colombiano), una revista de circulación semanal (Revista Semana), tres noticieros radiales de cobertura nacional (RCN Radio, Caracol Radio, La W), un noticiero de radio de cobertura regional (RCN Pasto) y tres noticieros de televisión de cobertura nacional (Noticias RCN, Caracol Noticias y Noticiero CM&). En suma, dos periódicos, una revista, cuatro noticieros radiales y tres noticieros televisivos (10 empresas periodísticas en total) son objeto de estudio por parte de esta investigación, buscando con esto generar varias escalas de análisis: por cobertura , regional – nacional, y por naturaleza: radial, televisiva y escrita. 3
    • Se busca con esto aportar elementos de análisis sobre las principales debilidades y fortalezas del periodismo escrito, radial y televisivo en la cobertura de los temas afrocolombianos y generar espacios para el debate y la reflexión entre colegas, expertos y sociedad civil a partir de los cuales se puedan dar recomendaciones que permitan mejorar aquellos aspectos que se consideren más críticos. Vale la pena recordar que preguntarse por los criterios de calidad periodística en países que viven situaciones internas de confrontación bélica como Colombia –que no sólo atentan contra la libertad de prensa y el derecho a la información, sino que además ponen en entredicho principios asociados a la imparcialidad, la exactitud y la pluralidad periodística –, es cuestionarse por el papel de los medios de comunicación en la conformación de mentalidades e imaginarios que se establecen sobre los asuntos públicos en la conciencia colectiva de la sociedad. Esto ha sido una preocupación recurrente en el marco de este tipo de estudios en los últimos años y el presente informe sigue respondiendo coherentemente a esta línea de investigación1. Indagar por las agendas informativas y la calidad periodística en el cubrimiento de los temas afrocolombianos debe pasar por una reflexión ineludible sobre la libertad de prensa: ésta no solamente se juega en el territorio de los derechos para ejercer esa libertad y las condiciones para llevarla a cabo, sin restricciones, ni censuras, sino también en el terreno de los deberes que implica su ejercicio. Deberes que tienen que ver con la necesidad de los medios de comunicación de contribuir a la formación de opinión pública, es decir, de ofrecer informaciones relevantes, equilibradas, completas y verificables, que además brinden puntos de vista diferentes sobre asuntos de interés público; que pueden ser incluso controversiales, impopulares o desagradables. 1 Hacemos referencia a los estudios: Rey, Germán, et. al., Calidad informativa y cubrimiento del conflicto armado en Colombia, Bogotá, Proyecto Antonio Nariño, 2004; VV.AA., El conflicto armado en las páginas de El Tiempo, Bogotá, Casa Editorial El Tiempo, 2003; VV.AA., La pobreza en las páginas de El Tiempo, Bogotá, Casa Editorial El Tiempo, 2004; Bonilla, Jorge Iván, et. al., “Medios de comunicación y elecciones. Las agendas informativas en la campaña presidencial de 1998”, en Bejarano, Ana María y Dávila, Andrés, Elecciones y democracia en Colombia, 1997-1998, Bogotá, Fundación Social-Universidad de los Andes, 1998, pp. 433-473; Bonilla, Jorge y Cadavid, Amparo (editores académicos), ¿Qué es noticia? Agendas, periodistas y ciudadanos, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Fundación Konrad Adenauer, 2004; VV.AA., 2005,“La infancia y la calidad periodística en el cubrimiento del conflicto armado en Colombia”, Bogotá, Proyecto Antonio Nariño; VV.AA., 2006, “Las agendas informativas de la educación visibilidades, voces y asuntos de la educación en los medios de comunicación”, Bogotá, Ministerio de Educación Nacional; VV.AA., 2008 “Las elecciones de la prensa. Agenda informativa y calidad periodística” Bogotá, Medios Para la Paz, CINEP y Federación Internacional de Periodistas – FIP y VV.AA., 2009 “Prensa y corrupción en Colombia. Estándares de calidad periodística en el cubrimiento de los temas de corrupción en Colombia 2008 - 2009” Bogotá, Vicepresidencia de la República de Colombia y Medios Para la Paz. 4
    • Preguntarse por estas agendas informativas es definitivo, pues se logra examinar la capacidad que tienen los medios de comunicación en general, y los periodistas en particular, de constituirse en “centros” y “depósitos” del conocimiento público, con poder de “definición” social. Nos referimos a esa función indicadora de la realidad, conocida como la agenda setting function2, que se refiere al poder simbólico que tienen los medios de comunicación en la canalización de la atención pública de los ciudadanos, en la toma de decisiones y en la conformación de una cultura de conversación común, por el simple hecho de prestarle más atención a unos temas y silenciar otros. De este modo, estudiar las agendas informativas de los medios de comunicación es importante porque permite problematizar la capacidad que éstos tienen de instalar el menú de los asuntos sociales relevantes y de proporcionar los términos con que esos asuntos pueden ser pensados, abordados y discutidos. También es relevante porque es un camino para indagar por la espesa trama de relaciones de poder, contrapoder, demandas sociales y hegemonías en las que éstos participan, junto con otras instituciones, agentes y esferas de la sociedad, puesto que el lugar social donde se instalan las agendas informativas es la sociedad y sus conflictos. Esto, a su vez, implica reconocer que los medios de comunicación son arenas centrales de la vida social contemporánea y, por tanto, son escenarios claves de discusión y reconocimiento social que dan cuenta de la realidad mediante múltiples procesos de selección, organización y producción en los que intervienen ideologías, regímenes de verdad y procedimientos profesionales que determinan qué es y qué no es noticia, qué asuntos son objeto de opinión y cuáles no. Es por lo anterior que se implementó en el segundo semestre de 2009 un observatorio que monitoreara las agendas informativas de medios escritos, televisivos y radiales que de manera sistemática, confiable y objetiva pudiera dar cuenta de la agenda de los temas afrocolombianos en algunos medios de comunicación colombianos. Propiciar, a partir de los resultados obtenidos, un proceso de reflexión, capacitación y debate con todas aquellas personas e instituciones que tienen que ver con el proceso de recolección, producción y circulación de la información: Medios, directivas, reporteros, fuentes 2 Bryman Alan. 2008. “Social Research Methods. Third edition”. Oxford University Press, Oxford. Bryant, Jennings y Dolf, Zillman (Comps). 1996. “Los efectos de los medios de comunicación. Investigaciones y teorías”. Paidós, Barcelona; 5
    • informativas y sectores de la opinión pública internacional, nacional y regional, se consolida como el objetivo final de este proyecto de cara a su responsabilidad de construir lo público desde las diversas y diferentes aristas que componen su campo de trabajo. Vale la pena anotar que el presente estudio se enmarca en una tradición investigativa que se inició en el año 2002 en el marco del Proyecto Antonio Nariño3, y que dio como resultado dos investigaciones: “Calidad informativa y cubrimiento del conflicto armado en Colombia” (2004) y “La televisión del conflicto” (2005), en las cuales se analizaron las agendas informativas que sobre el conflicto armado elaboran medios escritos y audiovisuales del país en clave de calidad periodística. El presente trabajo retoma los indicios, trayectorias y rutas que allí se construyeron y profundiza en algunos de los alcances y recomendaciones que estos estudios arrojaron4. Igualmente, este estudio acudió metodológicamente al denominado análisis de contenido, que es un método de estudio que de forma sistemática, objetiva y cuantitativa busca medir determinadas variables en los mensajes de los medios de comunicación5. Es sistemático porque los contenidos sometidos al análisis son seleccionados conforme a unas reglas persistentemente aplicadas. Es objetivo porque las definiciones operativas y las reglas de clasificación de las variables deben estar lo suficientemente explícitas como para que analistas diferentes puedan repetir el proceso y llegar al mismo punto. Es cuantitativo porque el propósito de esta técnica es lograr una representación precisa del conjunto de una serie de mensajes. Como tal busca sintetizar resultados y darlos a conocer con una mayor economía de palabras. Este método se complementó con la elaboración de bitácoras de análisis, en las que las analistas del equipo de investigación6 consignaron tendencias generales y observaciones cualitativas difíciles de examinar mediante el análisis de contenido. Concretamente se 3 El Proyecto Antonio Nariño es una alianza que adelanta iniciativas para la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información, conformada por la Asociación Nacional de Diarios Colombianos, Andiarios; la Friedrich Ebert Stiftung en Colombia, Fescol; la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, FNPI; la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip y Medios para la Paz, MPP; instituciones vinculadas con el tema de la libertad de prensa y la calidad periodística en Colombia. 4 El equipo de investigación de estos proyectos estuvo conformado por Germán Rey, Director del proyecto; Jorge Iván Bonilla, Investigador principal; Patricia Gómez, Investigadora de campo; Camilo Tamayo, Coordinador; Andrés Medina, Asesor estadístico; y por José Ignacio Ardila, Angélica Gallón, Marcela Niño, Natalia Polo y Julián Penagos como asistentes de investigación. A todos ellos nuestro reconocimiento y agradecimiento. 5 Wimmer, Roger y Dominick, Joseph. 1996. “La investigación científica de los medios de comunicación”, Bosch, Barcelona, pp. 168-193. 6 Gina Penagos y Viviana Moya fueron los analistas de esta investigación. A ellos nuestros sentimientos de gratitud y reconocimiento por sus invaluables aportes a esta investigación. 6
    • elaboraron bitácoras de seguimiento con respecto a los siguientes ejes de atención: a) la estructura general de cada uno de los medios de comunicación; b) la “puesta en escena” de las informaciones sobre los temas afrocolombianos; c) la composición narrativa y visual de dichos medios; d) las características más sobresalientes de las fuentes y los asuntos de la información que son “noticia”, entre otros. El siguiente es el recorrido metodológico del presente estudio. Como se precisó éste trabajo se llevó a cabo sobre una muestra de 10 empresas periodísticas durante un periodo definido para cada medio a saber: medios impresos (periódicos y revista) un año, del 15 de septiembre de 2008 al 15 de septiembre de 2009; medios televisivos y radiales tres meses, del 15 de septiembre al 15 de noviembre de 2009; apelando al sistema de muestreo denominado censo, es decir, se tomaron todas las piezas informativas que sobre este asunto se hicieron visibles en las agendas de los medios de comunicación seleccionados por este estudio, para obtener con esto una mayor confiabilidad estadística de los meses seleccionados. La unidad de análisis de esta investigación fue toda “pieza informativa” construida en cada uno de los medios de comunicación que se refiriera de manera directa o relacionada con los temas afrocolombianos, en cualquier sección o bloque informativo. El error muestral de este estudio es ±5% con 95% de confiabilidad. Se entiende por pieza informativa la información escrita, radial o televisiva que contiene: un titular + un cuerpo informativo (que es la información que desarrolla ese titular) + unos recursos visuales o sonoros (como la fotografía, infografía, música incidental, etc.) que son el material visual o sonoro que eventualmente acompaña la información. Se consideraron unidades de análisis aquellas piezas informativas que cumplieran con por lo menos dos de las tres características anteriormente mencionadas. En total se codificaron 416 piezas periodísticas, de las cuales 361 pertenecieron a medios escritos, 32 a la televisión y 23 a la radio. El estudio definió las siguientes categorías de análisis:7 • Construcción de la información. Por construcción de la información se entiende las distintas modalidades de confección informativa de la realidad, que además tienen su 7 Como se precisó anteriormente, estas categorías de análisis son una versión ampliada y mejorada de las variables empleadas por los monitoreos llevados a cabo por el Proyecto Antonio Nariño en el año 2003 y 2005. Aparte de las investigaciones anteriormente citadas, resulta igualmente relevante consultar: Rey, Germán, El cuerpo del delito, Bogotá, Fundación Friedrich Ebert Stiftung, 2005; y VV.AA.,Periodismo para la diversidad, Bogotá, Fundación Colombia Diversa, CINEP, 2007. 7
    • propia validez en la estructura interna del periodismo: qué es y cómo se valora lo que se considera es objeto de preocupación periodística. Esta categoría midió las modalidades de construcción informativa, los dispositivos narrativos destinados a captar la atención del público, así como el tipo de cobertura, la ubicación, el origen y la focalización de las informaciones sobre los temas afrodescendientes. Se examinaron los siguientes elementos: - Número de informaciones. - Promedio de informaciones por medio. - Cobertura geográfica. - Sección informativa. - Géneros periodísticos. - Despliegue informativo. - Recursos narrativos. - Origen de la información. - Contexto de la información. - Autoría-desarrollo de la información. - Prominencia de la cobertura. - Epicentro de los acontecimientos. • Fuentes de la información. El concepto de “fuente” es un término que en el periodismo designa a los individuos, los grupos, los centros de poder y las instituciones que, como actores de la sociedad, tienen la organización, la legitimidad y el capital cultural para ‘comunicar’ algo y, por esa vía, tratar de influir en la agenda de los asuntos públicos que trata la información. Son las instituciones, grupos sociales o sujetos individuales y/o colectivos que proporcionan formas de conocimiento y maneras de entender, más o menos, estables (generalmente más interesadas cuanto más poder y mayor estatus se tiene) que actúan sobre los acontecimientos sociales, políticos, económicos y culturales con los que el periodismo trabaja. Se decidió hacer una distinción entre fuentes y sujetos de la información. Se entiende entonces por fuentes de la información a los individuos, grupos sociales e instituciones de la sociedad que tienen la capacidad de nombrar con voz propia la realidad, esto es, que tienen poder de habla. Por su parte, los sujetos de la información son aquellos individuos, grupos sociales, instituciones, categorías y objetos animados e inanimados de 8
    • quienes se dice algo; en esta medida, los sujetos se caracterizan porque de ellos se habla, pero no tienen voz propia en la información. Se analizaron los siguientes elementos: - Número de fuentes citadas. - Puntos de vista de las fuentes citadas. - Atribución de las fuentes citadas. - Identidad de género de las fuentes citadas. - Naturaleza de las fuentes y los sujetos de la información. - Sujetos de la información visual. • Asuntos de la información. Se entiende por asuntos de la información aquellos recortes selectivos de la realidad y esas formas de conocimiento público que ingresan al terreno de las preocupaciones compartidas. Por tanto, el propósito de este nivel de análisis es registrar qué temas son seleccionados y organizados en la agenda informativa de los medios de comunicación. Aquí es importante observar cómo las agendas de los medios delimitan unas temáticas relacionadas con los temas afrodescendientes y ubican a determinadas fuentes de la información con respecto a esos temas. Se analizaron los siguientes elementos: - Asuntos de la información. - Relación entre los asuntos y las fuentes de la información. - Relación de los asuntos y los géneros de la información. En las siguientes páginas se mostrarán los resultados del estudio mediante una presentación de los consolidados generales. Los resultados están ordenados en gráficos y tablas con el fin de hacer más ágil y comprensible su presentación y éstos se acompañan de unos breves comentarios que tienen el propósito de llamar la atención sobre algunos de los hallazgos más relevantes de la investigación. Vale la pena aclarar que cada una de las categorías de análisis y elementos de las mismas se encuentran relacionadas con los marcos de referencia sobre calidad periodística que estable la teoría liberal del periodismo en las sociedades occidentales.8 8 Para mayor referencia sobre este punto favor ver: Stevenson, N. (2003). Cultural citizenship: cosmopolitan questions. Berkshire: Open University Press; McQuail, D. (1998). La acción de los medios. Los medios de comunicación y el interés público. Amorrortu, Buenos Aires; Tamayo, C. (2007). Mutaciones contemporáneas: Proceso electoral y medios de comunicación en Colombia 2006. En O. Rincón (Ed.), Se nos rompió el amor. Elecciones y medios de comunicación en América Latina 2006 (pp. 117 – 151). Bogotá. Centro de Competencia en Comunicación para América Latina – C3. Fundación Friedrich Ebert Stiftung. 9
    • La presentación está dividida en seis bloques temáticos distribuidos de la siguiente manera: en las primeras tres partes se hace un recorrido por las agendas periodísticas de las empresas informativas indagando, como se expresó anteriormente, tres categorías analíticas 1) construcción de la información; 2) fuentes, sujetos e imágenes de la información; 3) asuntos de la información. La cuarta parte realiza una mirada general a los hallazgos encontrados en los tres medios de comunicación, analizado sus relaciones más importantes desde entradas más cualitativas, la quinta parte realiza un recorrido por la estructura de los medios de comunicación en Colombia para ofrecer el contexto local en el cual se insertan estos resultados y la sexta parte efectúa un análisis documental a la manera como los medios de comunicación occidentales han representado los temas afrodescendientes históricamente, para con esta información poder tener un contexto más global, des-localizar los resultados y analizarlos desde una entrada más holística. El informe concluye con algunas observaciones con respecto a los resultados obtenidos y se brindan algunas recomendaciones sobre como abordar con calidad periodística este asunto de interés público, que apuntan al doble propósito de este trabajo. Por un lado, aportar elementos de análisis sobre la manera en que los medios de comunicación nacional y regional produjeron las agendas informativas sobre los temas afrocolombianos, esto es, las agendas que señalaron qué asuntos fueron noticia, quiénes lo fueron y de qué manera apareció como información. Y por el otro, propiciar un proceso de reflexión y discusión pública sobre la pregunta que animó este estudio: ¿qué agendas informativas sobre los temas afrocolombianos elaboran y movilizan los medios de comunicación en Colombia? En suma, la presente investigación no pretende igualar la calidad periodística con la búsqueda ingenua de la objetividad, es decir, con la idea de que existe una única verdadera realidad de los temas afrocolombianos, que sucede “allá afuera”, a la que los medios de comunicación deben acceder y reflejar tal cual es. Somos conscientes de que la realidad es una producción humanamente creada y sostenida y que los medios de comunicación más que reflejar la realidad, la construyen, lo que no implica claudicar ante el relativismo del “todo vale”. Nuestro interés, valga la pena insistir, es analizar los criterios de calidad periodística que se aplican, o dejan de hacerlo, para seleccionar, ordenar y valorar tanto los hechos que pasan por el filtro de la “noticiabilidad”, como los diferentes puntos de vista 10
    • que compiten por su expresión significativa en la sociedad, a propósito de las agendas informativas de los temas de las comunidades afrocolombianas. Por tanto, hablar de calidad informativa es abordar cualidades que tienen que ver con la confiabilidad y la credibilidad de los relatos que brinda el periodismo. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 11
    • 
 
 
 
 
 
 
 
 
 I. Las agendas informativas de los temas afrocolombianos en medios escritos 12
    • 1. Construcción de la información 1.1 Número de informaciones monitoreadas por medio escrito Tabla 1 Número de informaciones monitoreadas por medio escrito Categoría
 No.
Piezas
 %
Muestra
 Revista
Semana
 32
 9%
 El
Tiempo
 218
 60%
 El
Colombiano
 111
 31%
 Total
 361
 100%
 La tabla 1 muestra el número de informaciones que cada uno de los medios escritos dedicó a los temas afrocolombianos durante el periodo de estudio, para este caso un año, del 15 de septiembre de 2008 al 15 de septiembre de 2009. Se destaca El Tiempo, con un total de 218 piezas informativas, como el medio de comunicación que mayor cantidad de información elaboró sobre el tema, más de la mitad de las informaciones, seguido por El Colombiano con 111 piezas periodísticas. Vale la pena anotar que la revista de circulación nacional, Semana ocupan una baja densidad informativa, 32 piezas, en comparación con los otros dos medios de comunicación escrita. Una consideración adicional para entender estos datos. Según estos resultados El periódico El Tiempo elaboró 218 informaciones sobre el tema en un año al igual que El periódico El Colombiano elaboró 111 piezas en el mismo rango de tiempo y la Revista Semana, de circulación semanal, elaboro 32 informaciones en un rango de 52 semanas. 1.2 Promedio de piezas diarias por medio escrito Tabla 2 Promedio de piezas diarias por medio escrito Medio













































%
 Revista
Semana
 0,62
 El
Tiempo
 0,59
 El
Colombiano
 0,30
 La tabla 2 muestra el promedio de piezas diarias que sobre los temas de las comunidades afrocolombianas elaboraron los dos periódicos analizados y la regularidad semanal en la revista digna de este estudio. De manera lógica con el gráfico anterior, El 13
    • Tiempo fue el periódico que mayor volumen informativo aportó a la muestra con un promedio de 0.59% informaciones diarias, es decir, alrededor de una información cada dos días se hace visible en este periódico sobre el tema de las comunidades afrodescendientes. El Colombiano con 0.30% de promedio general elabora alrededor de cada tres – cuatro días una noticia sobre este asunto, mientras que la Revista Semana elabora cada dos ediciones una información relacionada con los temas afrodescendientes, pues un 0.62% así lo demuestra; anotando con esto que es un volumen relativamente alto en comparación con los asuntos que normalmente conforman las agendas informativas de las empresas escritas colombianas9. 1.3 Sección informativa Gráfico 1 Sección informativa Otra
 21%
 Tendencias

 2%
 Gente
y
Sociedad
 7%
 Entretenimiento
 4%
 Informática
/
Nuevas
Tecnologías
 0%
 Salud
 0%
 Información
General
 2%
 Deportes
 9%
 Cultura
y
Arte
 6%
 Ciencia
 0%
 Educación
 2%
 Económica
 1%
 Regional

 1%
 Local
 1%
 Internacional
 6%
 Justicia
/
Judicial

 0%
 Nacíón
/
Nacional
 38%
 Política

 0%
 Primera
Página

 1%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 40%
 9 Vale la pena anotar que los resultados de esta investigación serán comparados con el corpus de investigaciones elaboradas desde el año 2002 por diversas instituciones, en las cuales se ha podido participar de manera directa en todas ellas y que han sido referenciadas anteriormente; para con ello poder sacar porcentajes dignos de comparación y que nos dan una mirada más holística a los resultados de este estudio. Para observar que es lo que pasa por el filtro de la “noticiabilidad” en Colombia favor ver especialmente: Bonilla, Jorge y Cadavid, Amparo (editores académicos). 2004. ¿Qué es noticia? Agendas, periodistas y ciudadanos, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Fundación Konrad Adenauer. 14
    • ¿En qué secciones de la revista y de los periódicos objeto de esta investigación se concentró la información sobre los temas afrocolombianos? El gráfico 1 muestra datos interesantes. La sección Nación – Nacional concentra el lugar topográfico donde la información se hace visible, pues el 38% (137 piezas informativas) de la información analizada ocupa este lugar, seguida por la secciones Deportes con un 9% (34 piezas informativas) y Gente y Sociedad con un 7% (24 piezas informativas). Sobresale con un 21% (77 piezas informativas) Otras secciones, que nos devela como la información sobre la población afrocolombianas transita lugares diferentes a los esperados, como Publireportajes, Coyuntura, Información Institucional, Rendición de Cuentas, Farándula, entre otros, poniendo de manifiesto que es un tema que logra abarcar agendas menos densas o concentradas para este tipo de información. 1.4 Géneros periodísticos Gráfico 2 Géneros periodísticos No
aplica

 0%
 Otro

 0%
 Fotonoticia
 1%
 Reseña
 6%
 Breve

 4%
 Perfil

 6%
 Entrevista
 3%
 Análisis
 3%
 Crónica
 27%
 Reportaje

 7%
 Informe
Especial

 9%
 Noticia

 34%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 Como se observa en el gráfico 2, hay un interesante equilibrio entre los géneros en los que prima el recuento inmediato de los hechos y el registro de lo que está sucediendo, la 15
    • noticia y las breves sumadas nos arrojan un 38% (130 piezas periodísticas), y los géneros más interpretativos de la realidad que ofrecen elementos más contextuales, vivenciales y testimoniales, como la Crónica el Reportaje y el Informe Especial sumadas nos arrojan un 43% (157 piezas periodísticas). Este dato es muy interesante porque denota un esfuerzo por construir una alta capacidad interpretativa en los medios escritos sujetos de este estudio, y hay un elemento interesante de destacar y es que el género de Crónica, con un 27%, Reseña 6% y Perfil 6% son los más altos registrados para este tipo de géneros periodísticos dentro de los monitoreos efectuados desde el año 2002. 1.5 Recursos narrativos Tabla 3 Recursos Narrativos Categoría
 No.
Piezas
 %
Muestra
 
 
 
 Fotografías
 141
 39%
 No
presenta
 148
 42%
 Estadísticas
 55
 15%
 Recuadros
 4
 1%
 Mapas
 9
 2%
 Tablas
 0
 0%
 Infografías
 4
 1%
 Total
 361
 100%
 La tabla número 3 nos presenta los recursos narrativos a los que apelan los medios escritos cuando elaboran informaciones relativas a los temas afrocolombianos. Las fotografías como recurso visual que acompañaron las piezas informativas estuvieron presentes en un 39%, es decir, 141 piezas periodísticas sobre este tema presentaron fotografías como ayuda informativa. Las Estadísticas, con un 15%, seguido por los Mapas, 2%, son las categorías que se destacan después de las fotografías, pero No se presenta ningún recurso narrativo en un 42% de los casos (148 piezas periodísticas) siendo la categoría más representativa en esta ítem. En suma, se puede afirmar que en un 58% se apeló a algún recurso narrativo como manera de complementar / ampliar / informar más robustamente sobre este asunto informativo. 1.6 Autoría de la información Gráfico 3 16
    • Autoría de la información Otro
 7%
 Sin
Firmar
 40%
 Agencia
de
Prensa
 7%
 Corresponsal
/
Enviado
Especial

 9%
 Sección/
Unidad
/Medio
 2%
 Periodista
 35%
 0%
 5%
10%
 5%
 0%
 5%
 0%
 5%
 0%
 5%
 1 2 2 3 3 4 4 ¿En quién recayó la responsabilidad de desarrollar la información sobre los temas afrocolombianos dentro de la estructura organizacional de los diarios? Como se observa en el gráfico 3 existe una fuerte tendencia a que nadie asuma directamente la responsabilidad de lo escrito, o la asuma directamente el medio escrito, pues aparecen sin ser firmadas las piezas periodísticas en un 40% (143 piezas periodísticas). El periodista vinculado al medio comunicativo aparece como autor explícito de la información sobre los temas afrocolombianos en un 35% (127 piezas periodísticas) y los Corresponsales o Enviados Especiales son autores de la información en un 9% (34 piezas periodísticas). Esto nos permite concluir que existe una leve equilibrada tendencia a que “la empresa informativa como tal” asuma la responsabilidad de lo que escriben sus periodistas al igual que los profesionales que escriben en sus páginas. 1.7 Prominencia de la cobertura Tabla 4 Prominencia de la cobertura Tipo
de
prominencia
de
la
Cobertura




































No.
 %
 
 
 
 Descripción
de
los
Acontecimientos
 230
 64%
 Descripción
de
Personajes
 43
 12%
 Descripción
de
Documentos,
Investigaciones,
Textos
 2
 1%
 Reacciones
y
Opiniones
 25
 7%
 Pronunciamientos/
 Declaraciones/
 Información
 19
 5%
 Institucional
 17
    • Análisis/
Investigaciones
 10
 3%
 Seguimiento
Noticioso
 26
 7%
 Discusión
de
Propuestas
 2
 1%
 Datos/
Cifras
 1
 0%
 No
aplica
 3
 1%
 Total
 361
 
 ¿En qué aspectos del acontecer informativo de los temas sobre los afrocolombianos hizo énfasis la cobertura de los medios escritos analizados? Según los resultados, estamos ante una información que realiza un equilibrio entre géneros descriptivos (Noticias, Breves) con analíticos (Crónica, Informe Especial, Reportaje), pero que está centrada en la descripción de los acontecimientos, como así se puede apreciar en la tabla 4. Llama la atención el porcentaje de seguimiento noticioso (7%) y Descripción de personajes (12%) lo cual también concuerda con la figuración de géneros periodísticos interpretativos. El 5% de las informaciones que se centran en las declaraciones/pronunciamientos/Institucional guarda relación con modalidades de información periodística basada en las reacciones y opiniones con un 7%. Se destaca negativamente un solo 3% de análisis o investigación para esta categoría. 1.8 Contexto de la información Gráfico 4 Contexto de la información 66%
 70%
 60%
 50%
 40%
 24%
 30%
 20%
 6%
 4%
 10%
 0%
 Antecedentes
 Relaciones
con
 Consecuencias
 No
presenta

 con
otros
 Hechos

 de
los
Hechos
 Hechos
 ¿Qué tipo de contextos ofreció la información sobre los temas relacionados con las comunidades afrocolombianas? El gráfico 4 muestra que es significativa la información que presenta relaciones con otros hechos, pues se consolida como el tipo de contexto preferido por 18
    • los medios escritos analizados, ocupando un 66% de los casos (239 piezas periodísticas). Se guarda antecedentes de los hechos en un 24% (86 piezas periodísticas) y según este gráfico, es bajo el porcentaje de las informaciones que se refirieron a las consecuencias de los hechos relacionados con los temas afrocolombianos, 6% (22 piezas periodísticas), lo cual guarda estrecha relación con el género de la noticia como estilo periodístico de registro. Vale la pena anotar dos cosas: la primera, que para el estudio este ítem de análisis era múltiple y no excluyente, por eso una información podría tener en su desarrollo más de un tipo de contexto; y segundo, que en comparación con otros estudios de agendas informativas éste es un asunto que presenta un porcentaje de contexto relativamente alto, especialmente para las relaciones con otros hechos, ya que tradicionalmente, según los estudios realizados desde 2002, las empresas periodísticas no apelan generalmente a elementos que contextualicen a sus audiencias. 1.9 Epicentro de los acontecimientos Gráfico 5 Epicentro de los acontecimientos No
aplica
 0%
 No
especifica
 17%
 Virtual

 0%
 Oceanía
 0%
 Africa
 2%
 Asia

 1%
 Europa

 2%
 América
Latina
/
Caribe
 3%
 Norteamérica
 4%
 Zonas
de
Frontera
 0%
 Zonas
Rurales
 2%
 Departamentos/Regiones
 15%
 Cabeceras
Municipales
 13%
 Ciudades
Capitales
 32%
 Bogotá
 8%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 19
    • ¿En qué lugares geográficos ocurrieron los acontecimientos? Dicho de otro modo, ¿cuál fue la geografía de la información sobre los temas de afrocolombianos en los medios escritos analizados? La gráfica 5 muestra algunos datos interesantes. La información sobre las comunidades afrocolombianas tuvo un epicentro básicamente urbano - nacional pues las Ciudades Capitales como tal, obtuvieron un 32% de los resultados, es decir, fueron temáticas que apelaban a los principales centros urbanos del territorio nacional. En los Departamentos- regiones y cabeceras municipales, se distribuye seguidamente este epicentro, con un 15% y 13% respectivamente. Así mismo, hay una notable ausencia de los epicentros rurales (2%) y no se especificó en un 17% lo cual tiene que ver con reacciones a los hechos o declaraciones sobre esta temática que no permiten ubicar explícitamente un epicentro concreto. Por su parte Norteamérica fue el epicentro del 4% de las informaciones sobre afrocolombianos, que sumados a los epicentros América Latina - Caribe (3%), Europa (2%), Asia (1%) y África (2%), nos permite concluir que el 12% de los casos (48 piezas periodísticas) hace referencia a epicentros por fuera del territorio nacional, siendo el más alto hasta ahora encontrado en este tipo de investigaciones En suma, es un tema que presenta una marcada tendencia con lo urbano y guarda un parcial equilibrio entre lo nacional y regional, destacándose con esto una interesante cobertura geográfica que, por ende, ayuda a la agenda temática de los medios escritos analizados. 1.10 Origen de la información Gráfico 6 Origen de la información No
aplica
 0%
 No
especifíca
 1%
 Otros

 1%
 Medios
de
Naturaleza
Afro
 1%
 Páginas
Web
 0%
 Estudios
/
Investigaciones
 2%
 Encuestas
/
Estadísticas
 0%
 Otros
Medios
de
Comunicación
 6%
 Entrevistas/
Cuestionarios
 0%
 Boletines/Comunicados
 2%
 Foros/Eventos
 11%
 Documentos
 3%
 Reportería
del
Medio
 73%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 20
    • El gráfico 6 muestra la procedencia de la información a la cual el periodista acude para elaborar la información sobre el tema afrocolombiano. Como se observa, en un alto promedio de 73% (263 piezas periodísticas) en las informaciones se efectúa Reportería por parte del medio escrito, siendo el porcentaje más alto hasta ahora encontrado en este tipo de investigaciones de agendas informativas y calidad periodística. Le siguen informaciones obtenidas en Foros o Eventos relacionados con la temática en un 11% (39 piezas periodísticas) y es proveniente de Otros medios de comunicación en un 6% (20 piezas periodísticas). Se destaca negativamente la ausencia de información obtenida por Medios de Comunicación de poblaciones Afrocolombianas, solo un 1% y de Boletines o Comunicados en un 2%, para elaborar dichas piezas periodísticas en las agendas informativas analizadas. 1.11 Despliegue informativo Tabla 5 Despliegue informativo Categoría
 No.
Piezas
 %
Muestra

 
 
 
 Alto
 104
 29%
 Medio
 155
 43%
 Bajo
 102
 28%
 Total
 361
 
 El despliegue informativo hace referencia a la cantidad de espacio en centímetros cuadrados que ocupa el texto informativo en el cuadrante del medio escrito y se mide separadamente en centímetros cuadrados los diferentes componentes de la información: titulares, texto, foto e infografía. Esta categoría determina si una pieza periodística es Alta, superior a 270 cm2; Media, entre 90 y 270 cm2 o Baja, inferior a 90 cm2. La tabla 5 nos informa que en un 28% es baja, es decir, inferior a la escala determinada de 90 cm2 . En un 43% es media, información entre 90 y 270 cm2 y en un 29% fue de alta concentración, es decir, superior a 270 cm2 . 21
    • 2. Fuentes, sujetos e imágenes de la información 2.1 Número de fuentes citadas Gráfico 7 Número de fuentes citadas 10%
 32%
 Ninguna
 16%
 Una

 Dos
 Más
de
Dos

 42%
 El gráfico 7 muestra el número de fuentes citadas, de manera directa o indirecta, por la información. Si se suman las informaciones elaboradas con cero fuentes y aquellas que citan una fuente, se obtiene que ambas suman el 74% de los casos (266 piezas informativas), lo cual es una cifra bastante preocupante a la hora de abordar cuestiones relacionadas con la pluralidad y la diversidad de “voces” con las que se confeccionó la información sobre los temas relacionados con las poblaciones afrocolombianas. Caso contrario ocurre con las informaciones que citan dos o más fuentes, que alcanzan, en conjunto, el 26% de los casos (135 piezas periodísticas). Así mismo, se destaca una sola fuente como el recurso informativo más preponderante en las agendas noticiosas escritas de los temas afrocolombianos. Un 32% de las informaciones no tiene fuentes y el promedio general por pieza analizada es de 1.6 fuentes. En suma, esta agenda informativa responde a los mismos problemas de unifuentismo que afrontan otros temas de igual relevancia (Conflicto armado, pobreza, educación, infancia, diversidad sexual, elecciones, seguridad, corrupción, etc.) que han sido analizados desde 2002 en los medios de comunicación colombianos. 2.2 Atribución de las fuentes citadas Tabla 6 Atribución de las fuentes citadas 22
    • Categorías





































No.
 %
Muestra
 
 
 
 Identificadas
 171
 47%
 Parcialmente
Identificadas
 71
 20%
 No
Identificadas
 4
 1%
 Reserva
de
Identidad
 0
 0%
 No
aplica
 115
 32%
 Total
 361
 
 Indagar por el número de las fuentes citadas en la información remite a otra inquietud fundamental: ¿cuál es la calidad de esas fuentes? ¿Son fuentes plenamente identificadas, o, por cuestiones de seguridad, se les reserva la identidad? Al observar la Tabla 6 se aprecia que en el 47% de los casos las informaciones ofrecen la mayor cantidad posible de datos que permiten establecer la identidad de las fuentes: quiénes son, qué cargo tienen, qué hacen, entre otros elementos. El porcentaje insignificativo de no identificadas (1%) corresponde, en su mayoría, a aquellas fuentes que realizan denuncias, que ejercen algún tipo de veeduría o que informan sobre las relaciones entre grupos armados ilegales y temas afrocolombianos y que, generalmente, para proteger su seguridad el periodista prefiere mantenerlas en el anonimato. En un 20% las fuentes se encuentran parcialmente identificadas y el 32% al que se hace referencia en la tabla en la categoría No aplica son las informaciones que no tienen fuentes. 2.3 Identidad de género de las fuentes Gráfico 8 Identidad de género de las fuentes 26%
 24%
 Masculina
 12%
 Femenina
 Documentos
 32%
 6%
 No
aplica
 Otro
 23
    • ¿Cuál es la presencia como fuentes de la información de las mujeres y los hombres cuando se habla los temas afrocolombianos en las agendas informativas de los medios escritos analizados? Como se observa en el gráfico 8 hubo una notoria presencia masculina en la agenda informativa de los temas afrocolombianos, 24% de los casos, y fuentes de identidad femenina se hacen visibles en un 12%. Vale la pena resaltar el papel de los otros como identidad de los actores de mayor peso en esta categoría, 26%, que hace referencia a estudios, textos o informes a los cuales apeló el periodista para construir su información sobre los temas relacionados con las comunidades afrodescendientes en Colombia. En suma, la equidad de género en las fuentes sigue siendo una tarea pendiente para el periodismo escrito colombiano, pues estos datos siguen reafirmando una “masculinización” de las agendas informativas en los medios de comunicación desde 2002. Igualmente, el 32% al cual se hace referencia como No Aplica, son las informaciones que carecen de fuentes de información. 2.4 Puntos de vista de las fuentes Tabla 8 Puntos de vista de las fuentes Categoría






































No.







%
Muestra
 
 
 
 Reiteran
 46
 13%
 Amplían
 181
 50%
 Contrastan
 19
 5%
 No
aplica
 115
 32%
 Total
 361
 
 ¿Cuál es la relación entre el número de fuentes con voz directa que aparecen en la información y la calidad de los puntos de vista que estas fuentes ofrecen? La Tabla 8 muestra que a menor número de fuentes con voz directa, corresponde un menor contraste de sus puntos de vista. Como se observa, los porcentajes de las informaciones que contrastan las versiones disminuye, a medida en que se reducen el número de fuentes citadas con voz directa. Vale la pena decir que la presencia de dos fuentes con voz propia en la información no garantiza el contraste de los puntos de vista; por el contrario, para el caso de los temas relacionados con las comunidades afrocolombianas citar dos fuentes directas está más asociado a la ampliación de las versiones que al contraste de las mismas. El 50% de los casos así lo demuestra. 24
    • 2.5 Fuentes y sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Gráfico 9 Fuentes de la información sobre los temas afrocolombianos Comunidad
Internacional
 7%
 Sujetos
Sociales
 24%
 Organizaciones
y
Grupos
Sociales
 9%
 Estado
 3%
 Gobierno
 11%
 No
aplica
 32%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 Gráfico 10 Sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Comunidad
Internacional
 0%
 Sujetos
Sociales
 77%
 Organizaciones
y
Grupos
Sociales
 3%
 Estado
 1%
 Gobierno
 8%
 No
aplica
 1%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 90%
 ¿Quiénes son las fuentes que en la información tuvieron la capacidad de nombrar con voz propia la realidad? Y a su vez, ¿Cuáles son los sujetos que aparecieron en las noticias, pero sin posibilidad de asumir con voz propia los asuntos relacionados con los temas afrocolombianos? Los gráficos 9 y 10 ofrecen algunos resultados que valen la pena 25
    • comentar. Por una parte es marcadamente alta, no siendo consecuente con otros asuntos tradicionales de agenda mediática, la presencia de las fuentes de la sociedad civil (Organizaciones sociales + Sujetos sociales) en la información, es decir, individuos que actúan de forma individual, que acuden a su rol en la sociedad o que se agrupan en organizaciones de carácter civil. Sumadas ambas categorías, el 33% de las informaciones sobre los temas afrocolombianos para el periodo analizado se construyeron con este tipo de fuentes, mientras que el 14% se realizaron con fuentes denominadas “oficiales” (Estado + Gobierno) efectuando un leve contrapeso en la agenda de los temas que tienen que ver con los temas afrocolombianos. Esta agenda de medios escritos, como caso contrario con muchas otras (conflicto armado, pobreza, educación, diversidad sexual) parece no responder a esa fascinación por las “fuentes oficiales” como único recurso periodístico posible. Por otra parte, si se comparan los resultados de las fuentes y los sujetos de la información se obtienen otros datos también interesantes: el gobierno es más fuente (11%) que sujeto (8%) y el Estado, igualmente es más fuente (3%) que sujeto (1%). Uno de los actores fundamentales de este tema de interés público, la sociedad civil, siempre es más sujeto que fuente: los Sujetos Sociales son fuentes en un 24% y sujetos de la información en un 77%, al igual que las Organizaciones Sociales que son más fuentes (9%) que sujetos (3%) de la información sobre los temas afrocolombianos. Es decir la sociedad civil (Organizaciones sociales + Sujetos sociales) “directamente” hablaron menos de lo que se hablaron de ellos pero igualmente tienen un porcentaje alto al pasar a ser fuentes. Vale la pena destacar la relativa presencia de la Comunidad Internacional como fuente en un 7% y su ausencia como sujetos de la información. Al igual que en los anteriores gráficos y tablas, el 32 % de No Aplica, para este caso el gráfico 9, sobre fuentes de la información hace referencia a las piezas periodísticas que no presentan fuentes en su estructura narrativa. Sin embargo esto desaparece en el gráfico 10, pues generalmente siempre habrá un sujeto objeto de noticiabilidad como queda demostrado con estos porcentajes. En resumen, en esta tabla se destaca que los grupos, sectores o instituciones de la sociedad que aumentan ponderablemente su presencia en las agendas de los medios, cuando pasan de ser “sujetos” a convertirse en “fuentes” de la información, son el sector oficial y las organizaciones sociales establecidas, lo cual está directamente relacionado con un proceso 26
    • que Michael Schudson denomina la “burocratización de la verdad”.10 A mayor legalidad, legitimidad social y autoridad en una zona temática de la realidad, más posibilidades existen para que unos actores específicos de la sociedad puedan relatar con voz propia, para este caso, los temas afrocolombianos. 2.6 Sujetos sociales como fuentes y sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Gráfico 11 Sujetos Sociales como Fuentes de la información Profesionales
 3%
 Gente
Común
 6%
 Adultos
Mayores
 0%
 Niños
y
Jóvenes
 2%
 LGBT
 0%
 Estudiantes
 1%
 Indígenas
 1%
 Campesinos

 2%
 Afrodescendientes
 16%
 Desplazados
 2%
 0%
 2%
 4%
 6%
 8%
 10%
 12%
 14%
 16%
 18%
 Gráfico 12 Sujetos Sociales como Sujetos de la información Profesionales
 1%
 Gente
Común
 7%
 Adultos
Mayores
 0%
 Niños
y
Jóvenes
 4%
 LGBT
 0%
 Estudiantes
 2%
 Indígenas
 3%
 Campesinos

 2%
 Afrodescendientes
 55%
 Desplazados
 2%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 10 Schudson, Michael, “The Sociology of News. Production Revisited”, en Curran, James y Gurevitch, Michael (Eds.), Mass Media and Society, London, Edward Arnold, 1992. pp. 141-159. 27
    • Ahora bien, debido a los intereses particulares de esta investigación vamos a realizar una aproximación a los datos obtenidos en los gráficos anteriores (gráfico 9 y gráfico 10) para la categoría Sujetos Sociales, lugar donde se encuentra ubicada directamente la población afrodescendiente como fuente y como sujeto de la información. A partir de este zoom podemos aseverar que para las agendas de periodismo escrito analizado, los afrodescendientes son directamente fuente de la información en un 16% (dentro del 24% de la categoría general) y son sujetos de la información en un 55% (dentro del 77% de la categoría general). Es decir, de los afrodescendientes se habla más de lo que ellos directamente expresan, revalidando lo expresado por Michael Schudson sobre la “burocratización de la verdad”. 2.7 Imágenes más frecuentes de la información sobre temas afrocolombianos Tabla 9 Imágenes más frecuentes de la información sobre temas afrocolombianos Categoría
 No.
 %
Muestra
 
 
 
 Presidente
 3
 1%
 Funcionarios
del
Gobierno
 3
 1%
 Funcionarios
del
Estado
 4
 1%
 Miembros
 de
 Organizaciones
 0
 0%
 Sociales
 Minorías
Étnicas
 1
 0%
 Niños
y
Jóvenes
 14
 4%
 Gente
Común
 11
 3%
 Comunidad
Internacional
 0
 0%
 Comunidad
Afrodescendiente
 78
 22%
 Objetos
–
Cosas
 23
 6%
 Movilizaciones
Sociales
 2
 1%
 Otros
 1
 0%
 ¿Qué información visual sobre los temas afrocolombianos fueron protagonistas y tuvieron mayor porcentaje de manera consolidada en el 39% de las informaciones que presentan fotografías? Según los datos que arroja la Tabla 9 las narrativas escritas encontraron en las imágenes visuales de los Comunidad Afrodescendiente (22%) su complemento ideal a la hora de informar sobre el tema. Los Objetos - Cosas fue el segundo elemento visual que utilizaron los medios escritos analizados por este estudio (6%) y que 28
    • generalmente con ello buscan “decorar” la información de manera neutra sin apelar a ningún actor en específico. 3. Asuntos de la información 3.1 Asuntos de la información Gráfico 13 Asuntos de la información Gente
y
Tendencias
Sociales
 7%
 Patrimonio/Memoria/Tradiciones
 35%
 Economía
 5%
 Politica
 15%
 Problemas
Sociales/Criminalidad
 38%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 40%
 En el gráfico 13 se observa la presencia de los asuntos relacionados con los temas afrocolombianos que nos permite tomar una “radiografía” de la manera como se confeccionó la agenda mediática sobre esta temática en este periodo de tiempo. En el 38% de los casos las 137 piezas periodísticas se refirieron a Problemas Sociales - Criminalidad desde una perspectiva de actos donde las condiciones de vida, conflicto armado, Desplazamiento, violación de DDHH, racismo, delincuencia y homicidio fueron los temas que de manera implícita o explícita abordaban las informaciones analizadas sobre las poblaciones afrocolombianas. Los asuntos de Patrimonio, Memoria y Tradiciones de la población afrocolombiana obtuvieron el 35% (127 piezas periodísticas) en cuya agenda se privilegiaron los temas de música, literatura, etno-educación, fiestas, carnavales, oficios, procesos productivos, tradiciones sociales, entre otros. Información sobre legislación, políticas, programas o educación – formación en clave política, se concentraron en la categoría Política, ocupando un 15% de las piezas periodísticas analizadas. Igualmente las categorías Economía con un 5% (18 piezas periodísticas) y Gente y Tendencias Sociales con un 7% (24 piezas periodísticas) completan esta fotografía a la agenda mediática de los medios de comunicación escritos seleccionados. 29
    • Miremos a continuación más detalladamente los dos ejes de agenda mediática que más porcentaje obtuvieron. 3.2 Asuntos de la información: problemas sociales - criminalidad Tabla 10 Asuntos de la información: problemas sociales - criminalidad Temática

























































No.




%
 
 
 
 Condiciones
de
Vida
 29
 8%
 Conflicto
Armado
 31
 9%
 Desplazamiento
 14
 4%
 Violación
DDHH
 15
 4%
 Racismo
 29
 8%
 Delincuencia
 19
 5%
 Homicidio
 0
 0%
 ¿Qué información se puede observar al desagregar la categoría de Problemas Sociales – Criminalidad, la cual tuvo el porcentaje más alto en las agendas de los medios escritos analizados? La tabla 10 nos desagrega datos interesantes. Los asuntos que tienen que ver con Conflicto Armado concentra dicho eje con una relevancia del 9%, mientras que asuntos que se construyen más desde las dinámicas de los Condiciones de Vida de las comunidades afrocolombianas obtienen un porcentaje el 8% de las piezas periodísticas analizadas por esta investigación al igual que temas relacionados con Racismo en similar proporción, 8%. Esto nos permite concluir que para este eje de agenda, en los medios escritos objetos de la muestra seleccionada, hubo un marcado peso hacía asuntos que estuvieran relacionados más con temas que afectan directamente el bienestar de estas comunidades y en especial las que tienen que ver con la confrontación bélica. 3.3 Asuntos de la información: problemas sociales - criminalidad Tabla 11 Asuntos de la información: Patrimonio, memoria y tradiciones Temática



















































No.


%.
 
 
 
 Historia
Afrocolombiana
 16
 4%
 Monumentos
/
Construcciones
 1
 0%
 Documentos
históricos
 0
 0%
 30
    • Restauraciones
 0
 0%
 Fiestas
/
Carnavales
 15
 4%
 Lenguajes
/
Tradición
oral
 5
 1%
 (Mitos,
leyendas)
 Saberes
tradicionales
 5
 1%
 (Conocimientos,
Medicina)
 Tradiciones
religiosas
/
Rituales
 5
 1%
 Costumbres
/
Tradiciones
 4
 1%
 sociales
 Arqueología
/
Prehistoria
 0
 0%
 Oficios
/
Procesos
productivos
 16
 4%
 Hábitat
/
Paisaje
cultural
 8
 2%
 Etnoeducación
 8
 2%
 Literatura
 12
 3%
 Música
 16
 4%
 Otros
 16
 4%
 La Tabla 11 nos permite observar los porcentajes más relevantes para el eje de Patrimonio, Memoria y Tradición, en el marco de la agenda mediática general, que sobre los temas afrocolombianos construyeron los medios escritos dignos de este estudio. Se puede observar una agenda que gravitó básicamente en cuatro temas: Historia Afrocolombiana, Fiestas y Carnavales, Oficios – Procesos Productivos y Música, cada una de ellas con una relevancia del 4%. Llama la atención que un tema tan importante como la etno-educación solo ocupara el 2% de las piezas monitoreadas. Consideraciones finales Se puede afirmar que la “información tipo” que caracteriza las agendas informativas de los temas afrodescendientes en los medios escritos seleccionados que fueron analizados en este estudio tiene el siguiente perfil: los temas afrocolombianos es un acontecimiento con epicentro básicamente en las ciudades capitales, está narrado mediante el género preponderante de la noticia, elaborado a partir de una sola fuente, mayoritariamente masculina, tiene un despliegue informativo medio y las informaciones son realizadas gracias a la reportería propia del medio. En el 33% de los casos las fuentes que son citadas en la información para hablar de los temas afrocolombianos provienen del ámbito de la Sociedad Civil (Sujetos Sociales [24%] y Organizaciones y Grupos Sociales [9%]) y en un 14% provienen del sector oficial (Gobierno [11%] y Estado [14%]), cuyos puntos de vista giran en torno a consensos sobre el tema, es decir, son puntos de vista que se amplían y/o reiteran de unas fuentes a otras, pero que no suelen contrastarse; se trata además de una 31
    • información basada en hechos de registro, en los que prima los asuntos concernientes a problemas sociales, criminalidad y el patrimonio, memoria o tradiciones de las comunidades afrocolombianas. 32
    • 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 II. Las agendas informativas de los temas afrocolombianos en televisión 33
    • 1. Construcción de la información 1.1 Número de informaciones monitoreadas por medio televisivo Tabla 1 Número de informaciones monitoreadas por medio televisivo Categoría
 No.
Piezas
 %
Muestra
 
 
 
 Noticias
RCN
 5
 16%
 Noticias
Caracol
 21
 66%
 Noticiero
CM&
 6
 19%
 Total
 32
 









100%
 La tabla 1 muestra el número de informaciones que cada uno de los noticieros de televisión dedicó a los temas afrocolombianos durante el periodo de estudio, para este caso tres meses, del 15 de septiembre al 15 de noviembre de 2009. Se destaca Noticias Caracol, con un total de 21 piezas informativas, como el medio de comunicación que mayor cantidad de información elaboró sobre el tema, más de la mitad de las informaciones, seguido por Noticiero CM& con 6 piezas periodísticas. Vale la pena anotar que el noticiero con menor densidad informativa, 5 piezas, fue Noticias RCN. Dos consideraciones adicionales para entender estos datos: la primera, este estudio analizó la franja Prime – Time, es decir los noticieros que se ubican en el horario con mayor audiencia, y para este caso se analizaron las emisiones de Noticias RCN y Caracol Noticias del medio día y para Noticias CM& su emisión de las 9:30 de la noche. La segunda consideración es la baja densidad noticiosa, 32 piezas informativas, que nos informa tres cosas: la primera, que esta temática se sigue ubicando en asuntos de baja noticiabilidad para las agendas de los noticieros de televisión, respondiendo coherentemente a los hallazgos de investigaciones anteriores11 y demostrando que este asunto no tiene mayor relevancia para los noticieros de televisión analizados; la segunda, que al tener los noticieros de televisión una lógica narrativa tan efímera, rápida y que por momentos se traslada a los formatos de lo sensacional, melodramático o espectacular12, se alcanza a explicar un poco el porque de su baja notabilidad, como se constatará con los resultados que siguen a continuación; y, 11 Favor ver especialmente: Bonilla, J & Cadavid, A (Ed.). 2004. ¿Qué es noticia? Agendas, periodistas y ciudadanos, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Fundación Konrad Adenauer. 12 Sobre este punto favor consultar: Fulton, H. 2005. Narrative and Media. Cambridge: Cambridge University Press. Para el caso latinoamericano favor ver: Rincon, O. 2006. Narrativas mediáticas. Barcelona: Gedisa; 34
    • finalmente, con este corte muestral censual, en el cual se analizaron 60 emisiones por noticiero para un total de 180 emisiones (estadísticamente relevante para esta clase de investigaciones) queríamos comprobar como se comportaban y correlacionaban agendas más pesadas (medios escritos) con unas más leves (televisión y radio) en una prolongación temporal, siguiendo apuestas metodológicas contemporáneas para la medición de mensajes en los medios de comunicación13 y soportando la base de datos construida para las comparaciones que hacen parte del cuarto capitulo de este informe. 1.2 Promedio de piezas diarias por medio televisivo Tabla 2 Promedio de piezas diarias por medio televisivo Medio
 




















%
 
 
 Noticias
RCN
 0,05
 Noticias
Caracol
 0,23
 Noticiero
CM&
 0,09
 La tabla 2 muestra el promedio de piezas diarias que sobre los temas de las comunidades afrocolombianas elaboraron los tres noticieros analizados. De manera lógica con el gráfico anterior, Noticias Caracol fue el noticiero que mayor volumen informativo aportó a la muestra con un promedio de 0.23% informaciones diarias, es decir, alrededor de una información cada tres días se hace visible en este noticiero sobre el tema de las comunidades afrodescendientes. El Noticiero CM& con 0.09% de promedio general elabora alrededor de cada 10 días una noticia sobre este asunto, mientras que Noticias RCN elabora en promedio cada 15 ediciones una información relacionada con los temas afrodescendientes, pues un 0.05% así lo demuestra; anotando con esto que es un volumen muy bajo en comparación con los asuntos que normalmente conforman las agendas informativas de las empresas televisivas colombianas14. 13 Favor ver: Burn, A & Parker D. (2003). Analysing media text. London: Continuum; Berger, A. (2000). Media and communication research methods : an introduction to qualitative and quantitative approaches. London: Sage. 14 Como se aseveró en la parte concerniente a los medios escritos, los resultados de esta investigación son comparados con el corpus de investigaciones elaboradas desde el año 2002 por diversas instituciones, en las cuales se ha podido participar de manera directa en todas ellas y que han sido referenciadas anteriormente; para con ello poder sacar porcentajes dignos de comparación y que nos dan una mirada más holística a los resultados de este estudio. Para observar que es lo que pasa por el filtro de la “noticiabilidad” en Colombia favor ver especialmente: Bonilla, Jorge y Cadavid, Amparo (editores académicos). 2004. ¿Qué es noticia? Agendas, periodistas y ciudadanos, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Fundación Konrad Adenauer. 35
    • 1.3 Sección informativa Gráfico 1 Sección informativa 70%
 63%
 60%
 53%
 50%
 40%
 28%
 30%
 19%
 20%
 10%
 0%
 Titulares
 Bloque
1
 Bloque
2
 Bloque
3
y
mayor
 ¿En qué secciones (bloques) de los noticieros objeto de esta investigación se concentró la información sobre los temas afrocolombianos? El gráfico 1 muestra datos interesantes. El bloque de Titulares concentra el lugar topográfico donde la información se hace visible, pues el 63% (20 piezas informativas) de la información analizada ocupa este lugar, seguida por el Bloque 2 del noticiero con un 53% (17 piezas informativas) y el Bloque 1 con un 28% (9 piezas informativas) concentran dicha topografía. Esto nos devela que así la información sobre la población afrocolombiana no sea regular en las agendas de los noticieros, cuando lo hace obtiene un despliegue significativo, pues si se correlacionan los titulares más su concatenación con el primer bloque, se obtiene que una de cada tres informaciones ocupan los lugares más importantes de los noticieros y que “abre” el noticiero en un porcentaje de más de una noticia en dos. En suma, el tratamiento dentro de la estructura narrativa de los noticieros para este tema es alto en comparación con otros temas de agenda periodística. 1.4 Géneros periodísticos Gráfico 2 Géneros periodísticos 36
    • No
aplica

 0%
 Otro

 0%
 Fotonoticia
 0%
 Reseña
 0%
 Breve

 0%
 Perfil

 0%
 Entrevista
 0%
 Análisis
 0%
 Crónica
 6%
 Reportaje

 3%
 Informe
Especial

 6%
 Noticia

 84%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 90%
 Como se observa en el gráfico 2, el género más utilizados es aquel en el que prima el recuento inmediato de los hechos y el registro de lo que está sucediendo. Según esto, los temas afrocolombianos fueron narrados bajo las lógicas estructurales de la noticia. Así ocurrió en el 84% de las informaciones, mientras que las narrativas más interpretativas, que ofrecen elementos más contextuales, vivenciales y testimoniales, obtienen, sumadas en conjunto, el 15% de los géneros periodísticos utilizados. A pesar de esta baja capacidad interpretativa de los noticieros sujetos de este estudio, hay un elemento interesante de destacar y es que los géneros de Informe Especial y Crónica, con un 6% cada uno, son relativamente significantes para estos géneros periodísticos de índole televisivo dentro de los monitoreos efectuados desde el año 2002. 1.5 Recursos narrativos Tabla 3 Recursos Narrativos Categoría
 No.
 %
 
 
 
 Efectos
Sonoros
 0
 0%
 Animación/Dramatización
 4
 13%
 Titulación
 22
 69%
 No
presenta
 6
 19%
 Total
 32
 100
%
 La tabla número 3 nos presenta los recursos narrativos a los que apelan los medios televisivos cuando elaboran informaciones relativas a los temas afrocolombianos. Las 37
    • titulaciones como recurso visual que acompañaron las piezas informativas estuvieron presentes en un 69%, es decir, 22 piezas periodísticas sobre este tema presentaron esta característica como ayuda informativa. Las Animaciones - Dramatizaciones, con un 13%, es la categoría que se destaca después de las titulaciones, pero No se presenta ningún recurso narrativo en un 19% de los casos (6 piezas periodísticas) siendo la segunda categoría representativa en esta ítem. En suma, se puede afirmar que en 82% se apeló a algún recurso narrativo como manera de complementar / ampliar / informar más robustamente sobre este asunto informativo. 1.6 Autoría de la información Gráfico 3 Autoría de la información Otro
 0%
 Sin
Firmar
 0%
 Agencia
de
Prensa
 0%
 Corresponsal
/
Enviado
Especial

 44%
 Sección/
Unidad
/Medio
 0%
 Presentador
 3%
 Periodista
 53%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 ¿En quién recayó la responsabilidad de desarrollar la información sobre los temas afrocolombianos dentro de la estructura organizacional de los noticieros? Como se observa en el gráfico 3 existe una fuerte tendencia a que El periodista vinculado al medio comunicativo asuma directamente la responsabilidad de lo informado, un 53% de los casos así lo demuestra. Los Corresponsales o Enviados Especiales son autores de la información en un 44% (14 piezas periodísticas) y El Presentador , en un 3%, presenta esta condición. Esto nos permite concluir que existe una fuerte y evidente tendencia en los noticieros de televisión a que una persona o grupos de personas asuman la responsabilidad de lo que se presenta, pues en un 97% de los casos así lo demuestra y es coherente con la naturaleza de este medios de comunicación. 38
    • 1.7 Prominencia de la cobertura Tabla 4 Prominencia de la cobertura Categoría

 




No.

 













%
 
 
 
 Descripción
de
los
Acontecimientos
 26
 81%
 Descripción
de
Personajes
 1
 3%
 Descripción
de
Documentos,
Investigaciones,
Textos
 1
 3%
 Reacciones
y
Opiniones
 1
 3%
 Pronunciamientos/
Declaraciones/
Información
Institucional
 0
 0%
 Análisis/
Investigaciones
 3
 9%
 Seguimiento
Noticioso
 0
 0%
 Discusión
de
Propuestas
 0
 0%
 Datos/
Cifras
 0
 0%
 No
aplica
 0
 0%
 
 ¿En qué aspectos del acontecer informativo de los temas sobre los afrocolombianos hizo énfasis la cobertura de los medios televisivos analizados? Según los resultados, estamos ante una información que no sólo privilegia la noticia, sino que está centrada casi exclusivamente en la descripción de los acontecimientos (81%), como así se puede apreciar en la Tabla 4. Llama la atención el inexistente seguimiento noticioso, lo cual también concuerda con la baja figuración de géneros periodísticos interpretativos. Igual que para el caso de la prensa, la inexistencia de las informaciones que se centran en las declaraciones/pronunciamientos/Institucional guardan relación con modalidades de información periodística basada en las reacciones y opiniones con un 3%. Se destaca muy parcialmente un solo 9% de análisis o investigación para esta categoría, que están relacionadas con los géneros periodísticos Informe Especial o Reportaje encontrados en el gráfico 2. 1.8 Contexto de la información Gráfico 4 Contexto de la información 39
    • 45%
 41%
 40%
 38%
 35%
 31%
 30%
 25%
 20%
 15%
 9%
 10%
 5%
 0%
 Antecedentes
con
 Relaciones
con
 Consecuencias
de
 No
presenta

 otros
Hechos
 Hechos

 los
Hechos
 ¿Qué tipo de contextos ofreció la información sobre los temas relacionados con las comunidades afrocolombianas? El gráfico 4 muestra que es significativa la información que no presenta ningún tipo de contexto a sus audiencias, pues en un 41% las noticias no apelan ni a los antecedentes de los hechos, o relaciones de los mismos con otros o futuras consecuencias en el contexto descrito por la información. Ahora bien, cuando se presenta algún tipo de contexto los antecedentes de los hechos en un 38% es el tipo de contexto preferido por los medios televisivos analizados y la información que presenta relaciones con otros hechos ocupa el 31% de los casos. Según este gráfico, es bajo el porcentaje de las informaciones que se refirieron a las consecuencias de los hechos relacionados con los temas afrocolombianos, 9%, lo cual guarda estrecha relación, como se dijo anteriormente, con el género de la noticia como estilo periodístico de registro. Vale la pena anotar que, al igual que lo ocurrido para analizar medios escritos, para este estudio este ítem de análisis era múltiple y no excluyente, por eso una información podría tener en su desarrollo más de un tipo de contexto; y que en comparación con otros estudios de agendas informativas éste es un asunto que presenta un equilibrado porcentaje entre las relaciones con otros hechos y los antecedentes con otros hechos ya que tradicionalmente, según los estudios realizados desde 2002, las empresas periodísticas no elaboran algún tipo de equilibrio contextual sino que prefieren privilegiar alguno de los tres posibles contextos. 1.9 Epicentro de los acontecimientos Gráfico 5 Epicentro de los acontecimientos 40
    • No
aplica
 0%
 No
especifica
 3%
 Virtual

 0%
 Oceanía
 0%
 Africa
 3%
 Asia

 0%
 Europa

 0%
 América
Latina
/
Caribe
 0%
 Norteamérica
 0%
 Zonas
de
Frontera
 3%
 Zonas
Rurales
 6%
 Departamentos/Regiones
 13%
 Cabeceras
Municipales
 13%
 Ciudades
Capitales
 56%
 Bogotá
 0%
 Colombia
 3%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 ¿En qué lugares geográficos ocurrieron los acontecimientos? Dicho de otro modo, ¿cuál fue la geografía de la información sobre los temas de afrocolombianos en los medios televisivos analizados? La gráfica 5 muestra algunos datos interesantes. La información sobre las comunidades afrocolombianas tuvo un epicentro básicamente urbano - nacional pues las Ciudades Capitales como tal, obtuvieron un 56% de los resultados, es decir, fueron temáticas que apelaban a los principales centros urbanos del territorio nacional. En los Departamentos - regiones y cabeceras municipales, se distribuye seguidamente este epicentro, con un 13% para cada categoría respectivamente. En el 6% de los casos los acontecimientos sucedieron en las zonas rurales del país y en el 3% en zonas de frontera. Llama la atención que para las agendas de los medios televisivos el 3% de las informaciones tengan como epicentro al continente africano y No se especifica igualmente en un mismo porcentaje, 3%. 1.10 Origen de la información Gráfico 6 Origen de la información 41
    • No
aplica
 0%
 No
especifíca
 63%
 Otros

 0%
 Medios
de
Naturaleza
Afro
 0%
 Páginas
Web
 0%
 Estudios
/
Investigaciones
 0%
 Encuestas
/
Estadísticas
 0%
 Otros
Medios
de
Comunicación
 0%
 Entrevistas/
Cuestionarios
 0%
 Boletines/Comunicados
 0%
 Foros/Eventos
 0%
 Documentos
 3%
 Reportería
del
Medio
 34%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 El gráfico 6 muestra la procedencia de la información a la cual el periodista del noticiero de televisión acude para elaborar la información sobre el tema afrocolombiano. Como se observa, en un alto promedio del 63% en las informaciones No se especifica explícitamente de donde proviene la información, lo cual tiene dos posibles lecturas: la primera, que al ser el periodista directamente quien realiza la información (como se observa en el gráfico 3) puede asumir el origen como autorreferente, es decir, ellos mismos originan la información (al mejor estilo de H.S. Thompson); la segunda, por la característica audiovisual del medio se asume una relación “fuente de la información : origen de la misma” de manera directa, lo cual no excluye a la empresa periodística de su responsabilidad de hacer saber claramente a sus audiencias de donde proviene la información y no hacer ejercicios implícitos necesariamente. Se efectúa Reportería por parte del medio televisivo en un 34% y proviene la información de Documentos en un 3% para elaborar dichas piezas periodísticas en las agendas informativas analizadas en estos tres noticieros de televisión. 1.11 Despliegue informativo Tabla 5 Despliegue informativo Categoría
 







No.
 













%
 
 
 
 42
    • Alto
 18
 56%
 Medio
 12
 38%
 Bajo
 2
 6%
 Para este caso, el despliegue informativo hace referencia a la medida en minutos y segundos de la duración de la pieza periodística. La medida se toma sumando los titulares, avances (si los hay) y el planteamiento y desarrollo de la información. Esta categoría determina si una pieza periodística es Alta, más de 180 segundos; Media, entre 180 y 60 segundos; Baja, inferior a 60 segundos. La tabla 5 nos informa que en un 6% es baja, es decir, inferior a la escala determinada de 60 segundos . En un 38% es media, información entre 180 y 60 segundos y en un 56% fue de alta concentración, es decir, más de 180 segundos. Esto nos confirma que a pesar de que esta temática no tiene relevancia regular dentro de las agendas de los noticieros de televisión analizados, cuando lo hace tiene una notoriedad relevante al interior de la estructura del mismo. 2. Fuentes, sujetos e imágenes de la información 2.1 Número de fuentes citadas Gráfico 7 Número de fuentes citadas 9%
 41%
 25%
 Ninguna
 Una

 Dos
 25%
 Más
de
Dos

 El gráfico 7 muestra el número de fuentes citadas, de manera directa o indirecta, por la información. Si se suman las informaciones elaboradas con cero fuentes y aquellas que citan una fuente, se obtiene que ambas suman el 34% de los casos (11 piezas informativas), 43
    • lo cual es una cifra bastante baja. Caso contrario ocurre con las informaciones que citan dos o más fuentes, que alcanzan, en conjunto, el 66% de los casos (21 piezas periodísticas) a la hora de abordar cuestiones relacionadas con la pluralidad y la diversidad de “voces” con las que se confeccionó la información sobre los temas relacionados con las poblaciones afrocolombianas. Así mismo, se destaca entonces la pluralidad de fuentes como el recurso informativo más preponderante en las agendas noticiosas televisivas de los temas afrocolombianos. En suma, esta agenda informativa no responde a los mismos problemas de unifuentismo que afrontan otros temas de igual relevancia (Conflicto armado, pobreza, educación, infancia, diversidad sexual, elecciones, seguridad, corrupción, etc.) que han sido analizados desde 2002 en los medios de comunicación colombianos, hablando de un esfuerzo por generar más matices en la información por parte de los noticieros analizados. 2.2 Atribución de las fuentes citadas Tabla 6 Atribución de las fuentes citadas Categorías
 












No.
 













%

 
 
 
 Identificadas
 29
 91%
 Parcialmente
Identificadas
 0
 0%
 No
Identificadas
 0
 0%
 Reserva
de
Identidad
 0
 0%
 No
aplica
 3
 9%
 Indagar por el número de las fuentes citadas en la información remite a otra inquietud fundamental: ¿cuál es la calidad de esas fuentes? ¿Son fuentes plenamente identificadas, o, por cuestiones de seguridad, se les reserva la identidad? Al observar la Tabla 6 se aprecia que en el 91% de los casos las informaciones ofrecen la mayor cantidad posible de datos que permiten establecer la identidad de las fuentes: quiénes son, qué cargo tienen, qué hacen, entre otros elementos. El 9% al que se hace referencia en la tabla en la categoría No aplica son las informaciones que no tienen fuentes. En conclusión, se puede insistir de que a pesar de que este tema no es relevante en las agendas televisivas, cuando se hacen visibles se generan buenas practicas de calidad al identificar mayoritariamente sus fuentes de información, y que releva concordancia con la naturaleza audiovisual de este medio de comunicación. 44
    • 2.3 Identidad de género de las fuentes Gráfico 8 Identidad de género de las fuentes 0%
 3%
 9%
 Masculina
 Femenina
 53%
 Documentos
 34%
 No
aplica
 ¿Cuál es la presencia como fuentes de la información de las mujeres y los hombres cuando se habla los temas afrocolombianos en las agendas informativas de los medios televisivos analizados? Como se observa en el gráfico 8 hubo una notoria presencia masculina en la agenda informativa de los temas afrocolombianos, 53% de los casos, y fuentes de identidad femenina se hacen visibles en un 34%. Vale la pena resaltar el papel de los otros como identidad de los actores de mayor peso en esta categoría, 9%, que hace referencia a estudios, textos o informes a los cuales apeló el periodista para construir su información sobre los temas relacionados con las comunidades afrodescendientes en Colombia. En suma, al igual que en medios escritos, la equidad de género en las fuentes sigue siendo una tarea pendiente para el periodismo televisivo colombiano, pues estos datos siguen reafirmando una “masculinización” de las agendas informativas en los medios de comunicación desde 2002. Igualmente, el 9% al cual se hace referencia como No Aplica, son las informaciones que carecen de fuentes de información. 2.4 Puntos de vista de las fuentes Tabla 8 Puntos de vista de las fuentes Categoría























































No.
 %
Muestra
 
 
 
 No
Aplica
 11
 34%
 Amplían
 16
 50%
 Contrastan
 5
 16%
 45
    • Reiteran
 0
 0%
 ¿Cuál es la relación entre el número de fuentes con voz directa que aparecen en la información y la calidad de los puntos de vista que estas fuentes ofrecen? Al tomar el 66% de los casos que presentan dos o más fuentes, la Tabla 8 muestra que a menor número de fuentes con voz directa, corresponde un menor contraste de sus puntos de vista. Como se observa, los porcentajes de las informaciones que contrastan las versiones disminuye, a medida en que se reducen el número de fuentes citadas con voz directa. Vale la pena decir que la presencia de dos fuentes con voz propia en la información no garantiza el contraste de los puntos de vista; por el contrario, para el caso de los temas relacionados con las comunidades afrocolombianas citar dos fuentes directas está más asociado a la ampliación de las versiones que al contraste de las mismas. El 50% de los casos así lo demuestra. 2.5 Fuentes y sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Gráfico 9 Fuentes de la información sobre los temas afrocolombianos Comunidad
Internacional
 0%
 Sujetos
Sociales
 69%
 Organizaciones
y
Grupos
Sociales
 9%
 Estado
 19%
 Gobierno
 9%
 No
aplica
 9%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 Gráfico 10 Sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos 46
    • Comunidad
Internacional
 0%
 Sujetos
Sociales
 97%
 Organizaciones
y
Grupos
Sociales
 3%
 Estado
 0%
 Gobierno
 0%
 No
aplica
 0%
 0%
 20%
 40%
 60%
 80%
 100%
 120%
 ¿Quiénes son las fuentes que en la información tuvieron la capacidad de nombrar con voz propia la realidad? Y a su vez, ¿Cuáles son los sujetos que aparecieron en las noticias, pero sin posibilidad de asumir con voz propia los asuntos relacionados con los temas afrocolombianos? Los gráficos 9 y 10 ofrecen algunos resultados que valen la pena comentar. Por una parte es marcadamente alta, no siendo consecuente con otros asuntos tradicionales de agenda mediática, la presencia de las fuentes de la sociedad civil (Organizaciones sociales + Sujetos sociales) en la información, es decir, individuos que actúan de forma individual, que acuden a su rol en la sociedad o que se agrupan en organizaciones de carácter civil. Sumadas ambas categorías, el 78% de las informaciones sobre los temas afrocolombianos para el periodo analizado se construyeron con este tipo de fuentes, mientras que el 28% se realizaron con fuentes denominadas “oficiales” (Estado + Gobierno) efectuando un muy leve contrapeso en la agenda de los temas que tienen que ver con los temas afrocolombianos. Esta agenda de medios televisivos, como caso contrario con muchas otras (conflicto armado, pobreza, educación, diversidad sexual) parece no responder a esa fascinación por las “fuentes oficiales” como único recurso periodístico posible y se presenta un 115% en los resultados debido a que en algunas informaciones varias fuentes presentaban una doble condición: de Sujeto Social e integrante de Organizaciones o Grupos Sociales, condición explícitamente expuesta por la pieza informativa. Por otra parte, si se comparan los resultados de las fuentes y los sujetos de la información se obtienen otros datos también interesantes: el gobierno es más fuente (9%) que sujeto (0%) y el Estado, igualmente es más fuente (19%) que sujeto (0%). Uno de los actores fundamentales de este tema de interés público, la sociedad civil, siempre es más sujeto que fuente: los Sujetos Sociales son fuentes en un 69% y sujetos de la información en un 97%, al igual que las Organizaciones Sociales que son más fuentes (9%) que sujetos (3%) de la 47
    • información sobre los temas afrocolombianos. Es decir la sociedad civil (Organizaciones sociales + Sujetos sociales) “directamente” hablaron menos de lo que se hablaron de ellos pero igualmente tienen un porcentaje alto al pasar a ser fuentes. Vale la pena destacar la ausencia de la Comunidad Internacional como fuente y como sujeto de la información y al igual que en los anteriores gráficos y tablas, el 9 % de No Aplica, para este caso el gráfico 9, sobre fuentes de la información hace referencia a las piezas periodísticas que no presentan fuentes en su estructura narrativa. Sin embargo esto desaparece en el gráfico 10, pues generalmente siempre habrá un sujeto objeto de noticiabilidad como queda demostrado con estos porcentajes. En resumen, en esta tabla se destaca que los grupos, sectores o instituciones de la sociedad que aumentan ponderablemente su presencia en las agendas de los medios, cuando pasan de ser “sujetos” a convertirse en “fuentes” de la información, son el sector oficial y las organizaciones sociales establecidas, lo cual está directamente relacionado con lo ya dicho por Michael Schudson, la “burocratización de la verdad”, pero que para este caso se suma la presencia marcada de los llamados por Nancy Fraser15 “contrapublicos”, es decir, aquellos sectores de la sociedad que realizan en las esferas públicas y mediáticas de las sociedades democráticas un contrapeso a los sectores que ostentan poder político o económico por su vinculación a sectores oficiales. En suma, este asunto se podría marcar como un tema en las agendas televisivas de corte claramente “civilista”, al entenderse por esto, y siguiendo las líneas de argumentación de Nick Stevenson16, de asuntos que le son más propios a la sociedad civil, la ciudadanía en general y que vincula temas sociales y culturales más predominantemente. 2.6 Sujetos sociales como fuentes y sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Gráfico 11 Sujetos Sociales como Fuentes de la información 15 Fraser, N. (2000). Iustitia Interrupta. Reflexiones desde la posición postsocialista. Siglo del Hombre Editores – Universidad de los Andes: Bogotá. 16 Stevenson, N. (2003). Cultural citizenship: cosmopolitan questions. Berkshire: Open University Press. 48
    • Profesionales
 0%
 Gente
Común
 19%
 Adultos
Mayores
 0%
 Niños
y
Jóvenes
 0%
 LGBT
 0%
 Estudiantes
 0%
 Indígenas
 0%
 Campesinos

 0%
 Afrodescendientes
 50%
 Desplazados
 6%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 Gráfico 12 Sujetos Sociales como Sujetos de la información Profesionales
 0%
 Gente
Común
 19%
 Adultos
Mayores
 0%
 Niños
y
Jóvenes
 9%
 LGBT
 0%
 Estudiantes
 0%
 Indígenas
 3%
 Campesinos

 3%
 Afrodescendientes
 56%
 Desplazados
 9%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 Ahora bien, debido a los intereses particulares de esta investigación vamos a realizar una aproximación a los datos obtenidos en los gráficos anteriores (gráfico 9 y gráfico 10) para la categoría Sujetos Sociales, lugar donde se encuentra ubicada directamente la población afrodescendiente como fuente y como sujeto de la información. A partir de este zoom podemos aseverar que para las agendas de periodismo televisivo analizado, los afrodescendientes son directamente fuente de la información en un 50% (dentro del 69% de la categoría general) y son sujetos de la información en un 56% (dentro del 97% de la categoría general). Es decir, de los afrodescendientes se habla más de lo que ellos directamente 49
    • expresan, pero teniendo una alta notoriedad tanto como fuente que como sujeto. En suma, una de cada dos informaciones tiene una fuente afrodescendiente y se habla de ellos en más de una de cada dos informaciones igualmente. Revalidando las tesis que argumentábamos expuestas por Stevenson, Fraser y Schudson para estos temas dentro de las esferas mediáticas. 2.7 Imágenes más frecuentes de la información sobre temas afrocolombianos Gráfico 13 Imágenes más frecuentes de la información sobre temas afrocolombianos No
aplica
 0%
 Otros
 6%
 Movilizaciones
Sociales
 0%
 Objetos
 13%
 Comunidad
Afrodescendiente
 56%
 Comunidad
Internacional
 0%
 Gente
Común
 16%
 Niños
y
Jóvenes
 19%
 Minorías
Étnicas
 0%
 Miembros
de
Organizaciones
Sociales
 0%
 Funcionarios
del
Estado
 3%
 Funcionarios
del
Gobierno
 0%
 Presidentes
 3%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 ¿Qué información visual sobre los temas afrocolombianos fueron protagonistas y tuvieron mayor porcentaje de manera consolidada en las agendas de los noticieros analizados? Según los datos que arroja el Gráfico 13 las narrativas audiovisuales se enfocaron en mostrar imágenes visuales de la Comunidad Afrodescendiente (56%) en más de la mitad de sus informaciones. Imágenes visuales de Niños y Jóvenes (19%), Gente del común (16%) y de Objetos - Cosas (13%) fueron el foco de la narrativa audiovisual privilegiada por los noticieros a la hora de informar sobre el tema. Llama la atención el poco protagonismo de imágenes que denoten “fuentes oficiales”, pues solo el 3% de las piezas analizadas presentaron imágenes de Funcionarios del Estado y ninguna pieza periodística contuvo visualmente imágenes de Funcionarios del Gobierno para el periodo analizado por esta investigación. 50
    • 3. Asuntos de la información 3.1 Asuntos de la información Gráfico 14 Asuntos de la información Gente
y
Tendencias
Sociales
 0%
 Patrimonio/Memoria/Tradiciones
 13%
 Economía
 3%
 Politica
 6%
 Problemas
Sociales/Criminalidad
 78%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 90%
 En el gráfico 14 se observa la presencia de los asuntos relacionados con los temas afrocolombianos que nos permite tomar una “radiografía” de la manera como se confeccionó la agenda mediática sobre esta temática, en este periodo de tiempo, en los noticieros analizados. En un alto porcentaje, el 78% de los casos, las piezas periodísticas se refirieron a Problemas Sociales - Criminalidad desde una perspectiva de actos donde las condiciones de vida, conflicto armado, Desplazamiento, violación de DDHH, racismo, delincuencia y homicidio fueron los temas que de manera implícita o explícita abordaban las informaciones analizadas sobre las poblaciones afrocolombianas. Los asuntos de Patrimonio, Memoria y Tradiciones de la población afrocolombiana obtuvieron el 13% en cuya agenda se privilegiaron los temas de música, literatura, etno-educación, fiestas, carnavales, oficios, procesos productivos, tradiciones sociales, entre otros. Información sobre legislación, políticas, programas o educación – formación en clave política, se concentraron en la categoría Política, ocupando un 6% de las piezas periodísticas analizadas. Igualmente las categorías Economía con un 3% y la ausencia de piezas periodísticas en la categoría Gente y Tendencias Sociales con un 0%, completan esta fotografía a la agenda mediática de los medios de comunicación escritos seleccionados. Miremos a continuación más detalladamente el eje de agenda mediática que más porcentaje obtuvo. 3.2 Asuntos de la información: problemas sociales - criminalidad 51
    • Gráfico 15 Asuntos de la información: problemas sociales - criminalidad Homicidio
 0%
 Delincuencia
 9%
 Racismo
 6%
 Violación
DDHH
 0%
 Desplazamiento
 13%
 Conflicto
Armado
 9%
 Condiciones
de
Vida
 41%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 40%
 45%
 ¿Qué información se puede observar al desagregar la categoría de Problemas Sociales – Criminalidad, la cual tuvo el porcentaje más alto en las agendas de los medios televisivos analizados? El gráfico 15 nos desagrega datos interesantes. Los asuntos que tienen que ver con Condiciones de Vida concentra dicho eje con una relevancia del 41%, mientras que asuntos que se construyen más desde las dinámicas del Conflicto Armado y que tienen relación con las comunidades afrocolombianas obtienen un porcentaje el 9% de las piezas periodísticas analizadas por esta investigación. Igualmente, temas relacionados con Racismo (6%) y Delincuencia (9%) y Desplazamiento (13%), completan esta fotografía a este eje de análisis. Esto nos permite concluir que para este eje de agenda, en los medios televisivos objetos de la muestra seleccionada al igual que en los medios escritos, hubo un marcado peso hacía asuntos que estuvieran relacionados más con temas que afectan directamente el bienestar de estas comunidades y en especial las que tienen que ver con las características sociales en las que se encuentran en el territorio nacional. Consideraciones finales Se puede afirmar que la “información tipo” que caracteriza las agendas informativas de los temas afrodescendientes en los medios televisivos seleccionados que fueron analizados en este estudio tiene el siguiente perfil: los temas afrocolombianos es un acontecimiento con epicentro básicamente en las ciudades capitales, está narrado mediante 52
    • el género preponderante de la noticia, elaborado a partir de más de una fuente, mayoritariamente masculina, tiene un despliegue informativo alto y las informaciones son realizadas gracias a la reportería propia del medio. En el 78% de los casos las fuentes que son citadas en la información para hablar de los temas afrocolombianos provienen del ámbito de la Sociedad Civil (Sujetos Sociales [69%] y Organizaciones y Grupos Sociales [9%]) y en un 28% provienen del sector oficial (Gobierno [9%] y Estado [19%]), y cuyos puntos de vista giran en torno a consensos sobre el tema, es decir, son puntos de vista que se amplían de unas fuentes a otras, pero que no suelen contrastarse; se trata además de una información basada en hechos de registro, en la que prima los asuntos concernientes a problemas sociales y criminalidad de las comunidades afrocolombianas. 53
    • 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 II. Las agendas informativas de los temas afrocolombianos en radio 54
    • 1. Construcción de la información 1.1 Número de informaciones monitoreadas por medio radial Gráfico 1 Número de informaciones monitoreadas por medio radial 60%
 50%
 48%
 40%
 30%
 30%
 20%
 13%
 9%
 10%
 0%
 RCN
Radio

 La
W
Radio
 Caracol
Radio
 RCN
Pasto
 El gráfico 1 muestra el número de informaciones que cada uno de los noticieros de radio dedicó a los temas afrocolombianos durante el periodo de estudio, para este caso tres meses, del 15 de septiembre al 15 de noviembre de 2009. Se destaca Caracol Radio, con un total de 10 piezas informativas, como el medio de comunicación que mayor cantidad de información elaboró sobre el tema, un poco menos de la mitad de las informaciones, seguido por RCN Pasto con 7.6 piezas periodísticas y RCN radio con 3 piezas periodísticas. Vale la pena anotar que el noticiero radial con menor densidad informativa, 2.4 piezas, fue La W. Dos consideraciones adicionales para entender estos datos: la primera, este estudio analizó, al igual que para los noticieros televisivos, la franja Prime – Time, es decir los noticieros radiales que se ubican en el horario con mayor audiencia, y para este caso se analizaron las emisiones de todos los noticieros para su emisión matutina de 5:00 a.m a 10:00 a.m. La segunda consideración es la impresionante baja densidad noticiosa, 23 piezas informativas, que nos informa tres cosas: la primera, que esta temática se ubica para las agendas radiales en asuntos de muy baja noticiabilidad, alterando los hallazgos de investigaciones 55
    • anteriores17, pues, como se observará más adelante en el capitulo cuarto de este escrito, la relevancia de este tópico es sólo del 3% de las agendas que elaboran dichos medios. Dicho de otro modo, por cada 100 noticias radiales que elaboran los noticieros de radio analizados, solo 3, en un periodo de un mes continuo, es sobre algún asunto directa o indirectamente relacionado con la población afrocolombiana. La segunda, que al tener los noticieros de radio una lógica narrativa mucho más efímera o rápida que la televisión, con formatos que combina el magazine con talk shows e información18, causa aún más extrañeza la baja noticiabilidad de este asunto dentro de sus agendas informativas, pues se entendería que existiría más espacio informativo para hacer visible este asunto, pero lamentablemente para este caso no es así. Finalmente, con este corte muestral censual, en el cual se analizaron 60 emisiones por noticiero radial, 1.200 horas de programación, para un total de 240 emisiones radiales (en el limite de lo que estadísticamente puede ser relevante para esta clase de investigaciones en radio por la escasez de piezas encontradas) queríamos comprobar como se comportaban y correlacionaban agendas más pesadas (medios escritos) con unas más leves (televisión y radio) en una prolongación temporal, siguiendo apuestas metodológicas contemporáneas para la medición de mensajes en los medios de comunicación19 y soportando la base de datos construida para las comparaciones que hacen parte del cuarto capitulo de este informe. Vale la pena aclarar entonces que apelaremos validamente más a la cobertura temporal realizada en horas de programación por esta investigación que a las piezas halladas, pues a pesar de su ausencia esta información sigue siendo relevante según la naturaleza de esta empresa. 1.2 Promedio de piezas diarias por medio radial Tabla 1 Promedio de piezas diarias por medio radial Medio
 
































%
 La
W
 

























0,002
 RCN
Radio
 
























0,003
 17 Favor ver especialmente: Bonilla, J & Cadavid, A (Ed.). 2004. ¿Qué es noticia? Agendas, periodistas y ciudadanos, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Fundación Konrad Adenauer. 18 Sobre este punto favor consultar: Fulton, H. 2005. Narrative and Media. Cambridge: Cambridge University Press. Para el caso latinoamericano favor ver: Winocur, R. 2003. Ciudadanos mediáticos. Barcelona: Gedisa; y Rincon, O. 2006. Narrativas mediáticas. Barcelona: Gedisa. 19 Favor ver: Burn, A & Parker D. (2003). Analysing media text. London: Continuum; Berger, A. (2000). Media and communication research methods : an introduction to qualitative and quantitative approaches. London: Sage. 56
    • Caracol
Radio
 0,01
 RCN
Pasto
 0,07
 La tabla 2 muestra el promedio de piezas diarias que sobre los temas de las comunidades afrocolombianas elaboraron los tres noticieros de radio analizados. De manera lógica con el gráfico anterior, Caracol Radio fue el noticiero que mayor volumen informativo aportó a la muestra con un promedio de 0.01% informaciones diarias, es decir, alrededor de una información cada 10 días se hace visible en este noticiero sobre el tema de las comunidades afrodescendientes. RCN Pasto con 0.07% de promedio general elabora alrededor de cada 15 días una noticia sobre este asunto, mientras que RCN Noticias elabora en promedio cada 30 ediciones una información relacionada con los temas afrodescendientes, pues un 0.003% así lo demuestra; anotando con esto que es un volumen demasiado bajo, casi insignificante, en comparación con los asuntos que normalmente conforman las agendas informativas de las empresas radiales colombianas20. Con estos resultados hay que afirmar, lamentablemente por la naturaleza de esta investigación, que los temas afrocolombianos son irrelevantes para las agendas radiales analizadas. 1.3 Sección informativa Gráfico 2 Sección informativa 50%
 43%
 45%
 40%
 35%
 30%
 30%
 26%
 26%
 25%
 20%
 15%
 10%
 5%
 0%
 Titulares
 Bloque
1
 Bloque
2
 Bloque
3
y
mayor
 20 Como se aseveró en la parte concerniente a los medios escritos y televisivos, los resultados de esta investigación son comparados con el corpus de investigaciones elaboradas desde el año 2002 por diversas instituciones, en las cuales se ha podido participar de manera directa en todas ellas y que han sido referenciadas anteriormente; para con ello poder sacar porcentajes dignos de comparación y que nos dan una mirada más holística a los resultados de este estudio. Para observar que es lo que pasa por el filtro de la “noticiabilidad” en Colombia favor ver especialmente: Bonilla, Jorge y Cadavid, Amparo (editores académicos). 2004. ¿Qué es noticia? Agendas, periodistas y ciudadanos, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Fundación Konrad Adenauer. 57
    • ¿En qué secciones (bloques) de los noticieros radiales objetos de esta investigación se concentró la información sobre los temas afrocolombianos? El gráfico 2 muestra los siguientes datos: El Bloque 3 o mayor, es decir las últimas 2 horas de programa, concentra el lugar topográfico donde la información se hace visible, pues el 43% de la información analizada ocupa este lugar, seguida por el Bloque 2 del noticiero con un 30%. El Bloque 1 con un 26% y Titulares, con igual porcentaje, 26%, completan dicha topografía. Esto nos devela que aún siendo la información sobre la población afrocolombiana muy poco regular en las agendas de los noticieros radiales, cuando lo hace obtiene un despliegue relativamente significativo, pues si se correlacionan los titulares más su concatenación con el primer bloque, se obtiene que una de cada dos informaciones ocupan los lugares más importantes de los noticieros radiales y que hace parte de la “apertura” del noticiero radial en un porcentaje de una noticia en cuatro. En suma, el tratamiento dentro de la estructura narrativa de los noticieros para este tema es de carácter medio en comparación con otros temas de agenda periodística, pues su contrapeso se encuentra en el Bloque3 y mayor. 1.4 Géneros periodísticos Gráfico 3 Géneros periodísticos No
aplica

 0%
 Otro

 0%
 Fotonoticia
 0%
 Reseña
 4%
 Breve

 0%
 Perfil

 0%
 Entrevista
 0%
 Análisis
 0%
 Crónica
 13%
 Reportaje

 0%
 Informe
Especial

 13%
 Noticia

 70%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 58
    • Como se observa en el gráfico 3, el género más utilizados es aquel en el que prima el recuento inmediato de los hechos y el registro de lo que está sucediendo. Según esto, los temas afrocolombianos fueron narrados bajo las lógicas estructurales de la noticia. Así ocurrió en el 70% de las informaciones, mientras que las narrativas más interpretativas, que ofrecen elementos más contextuales, vivenciales y testimoniales, obtienen, sumadas en conjunto, el 26% de los géneros periodísticos utilizados. A pesar de esta baja capacidad interpretativa de los noticieros radiales sujetos de este estudio, hay un elemento interesante de destacar y es que el género Reseña, con un 4%, es relativamente significante para estos géneros periodísticos de índole radial dentro de los monitoreos efectuados desde el año 2002. 1.5 Recursos narrativos Gráfico 4 Recursos Narrativos 53%
 52%
 52%
 51%
 50%
 49%
 48%
 48%
 47%
 46%
 45%
 Efectos
Sonoros
 No
presenta
 El gráfico número 4 nos presenta los recursos narrativos a los que apelan los medios radiales cuando elaboran informaciones relativas a los temas afrocolombianos. Los efectos sonoros como recurso narrativo que acompañaron las piezas informativas estuvieron presentes en un 48%, es decir, una de cada dos piezas periodísticas sobre este tema presentaron esta característica como ayuda informativa, la cual contiene o música incidental, paisajes sonoros, tratamiento auditivo o loops radiales en sus producciones. De manera acorde, No se presenta ningún recurso narrativo en un 52% de los casos. 59
    • 1.6 Autoría de la información Gráfico 5 Autoría de la información Otro
 0%
 Sin
Firmar
 0%
 Agencia
de
Prensa
 4%
 Corresponsal
/
Enviado
Especial

 0%
 Sección/
Unidad
/Medio
 0%
 Presentador
 22%
 Periodista
 74%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 ¿En quién recayó la responsabilidad de desarrollar la información sobre los temas afrocolombianos dentro de la estructura organizacional de los noticieros radiales? Como se observa en el gráfico 5 existe una fuerte tendencia a que El periodista vinculado al medio comunicativo asuma directamente la responsabilidad de lo informado, un 74% de los casos así lo demuestra. El Presentador es autor de la información en un 22% y las Las Agencias de Prensa , en un 4%, presenta esta condición. Esto nos permite concluir que existe una fuerte y evidente tendencia en los noticieros de radio a que una persona o grupos de personas asuman la responsabilidad de lo que se presenta, pues en un 100% de los casos así lo demuestra y es coherente con la naturaleza de este medios de comunicación sonoro. 1.7 Prominencia de la cobertura Gráfico 6 Prominencia de la cobertura 60
    • No
aplica
 Datos/
Cifras
 Discusión
de
Propuestas
 Seguimiento
Noticioso
 Análisis/
Investigaciones
 Pronunciamientos/
Declaraciones/
 Información
Institucional
 Reacciones
y
Opiniones
 Descripción
de
Documentos,
 Investigaciones,
Textos
 Descripción
de
Personajes
 Descripción
de
los
Acontecimientos
 100%
 0%
 20%
 40%
 60%
 80%
 100%
 120%
 ¿En qué aspectos del acontecer informativo de los temas sobre los afrocolombianos hizo énfasis la cobertura de los medios radiales analizados? Según los resultados, estamos ante una información que no sólo privilegia la noticia, sino que está centrada exclusivamente en la descripción de los acontecimientos (100%), como así se puede apreciar en la Gráfica 6. Llama la atención la inexistente presencia de otros aspectos al interior de estas agendas radiales, siendo el primer resultado total para una categoría como estas desde los estudios emprendidos en 2002. 1.8 Contexto de la información Gráfico 7 Contexto de la información 61
    • 45%
 39%
 40%
 35%
 30%
 30%
 25%
 20%
 17%
 15%
 13%
 10%
 5%
 0%
 Antecedentes
con
 Relaciones
con
 Consecuencias
de
 No
presenta

 otros
Hechos
 Hechos

 los
Hechos
 ¿Qué tipo de contextos ofreció la información sobre los temas relacionados con las comunidades afrocolombianas? El gráfico 7 muestra que el porcentaje de las informaciones que presentan los antecedentes de los hechos se consolida como el tipo de contexto preferido por los noticieros de radios analizados, pues ocupa un 39% de los casos. Se guarda relaciones con otros hechos en un 30% y según este gráfico, es relativamente bajo el porcentaje de las informaciones que se refirieron a las consecuencias de los hechos, 17%, relacionados con los temas afrocolombianos, lo cual guarda estrecha relación con la primacía de la noticia como género de registro. Vale la pena anotar que, al igual que lo ocurrido para analizar medios escritos y televisivos, para este estudio este ítem de análisis era múltiple y no excluyente, por eso una información podría tener en su desarrollo más de un tipo de contexto; y que en comparación con otros estudios de agendas informativas éste sigue siendo un asunto que presenta un equilibrado porcentaje entre las relaciones con otros hechos y los antecedentes con otros hechos ya que tradicionalmente, según los estudios realizados desde 2002, las empresas periodísticas no elaboran algún tipo de equilibrio contextual sino que prefieren privilegiar alguno de los tres posibles contextos. 1.9 Epicentro de los acontecimientos Gráfico 8 Epicentro de los acontecimientos 62
    • No
aplica
 0%
 No
especifica
 0%
 Virtual

 0%
 Oceanía
 0%
 Africa
 0%
 Asia

 4%
 Europa

 0%
 América
Latina
/
Caribe
 4%
 Norteamérica
 4%
 Zonas
de
Frontera
 0%
 Zonas
Rurales
 13%
 Departamentos/Regiones
 30%
 Cabeceras
Municipales
 35%
 Ciudades
Capitales
 4%
 Bogotá
 4%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 40%
 ¿En qué lugares geográficos ocurrieron los acontecimientos? Dicho de otro modo, ¿cuál fue la geografía de la información sobre los temas de afrocolombianos en los medios radiales analizados? La gráfica 8 muestra algunos datos interesantes. La información sobre las comunidades afrocolombianas en radio, tomando distancia de los otros dos medios analizados, tuvo un epicentro básicamente rural - nacional pues las Cabeceras Municipales como tal obtuvieron un 35% de los resultados, es decir, fueron temáticas que apelaban a los principales centros rurales del territorio nacional. Consecuentemente con esta tendencia, en los Departamentos - regiones se distribuye seguidamente este epicentro, con un 30% para esta categoría respectivamente. En el 13% de los casos los acontecimientos sucedieron en las zonas rurales del país y en el 4% en Ciudades Capitales. Llama la atención que para las agendas de los medios radiales el 12% de las informaciones tengan epicentro internacional: Asia (4%), Norteamérica (4%) y America Latina – Caribe (4%) respectivamente. 1.10 Origen de la información Gráfico 9 Origen de la información 63
    • No
aplica
 0%
 No
especifíca
 48%
 Otros

 4%
 Medios
de
Naturaleza
Afro
 0%
 Páginas
Web
 0%
 Estudios
/
Investigaciones
 0%
 Encuestas
/
Estadísticas
 0%
 Otros
Medios
de
Comunicación
 4%
 Entrevistas/
Cuestionarios
 0%
 Boletines/Comunicados
 4%
 Foros/Eventos
 17%
 Documentos
 0%
 Reportería
del
Medio
 22%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 El gráfico 9 muestra la procedencia de la información a la cual el periodista del noticiero de radio acude para elaborar la información sobre el tema afrocolombiano. Como se observa, en un alto promedio del 48% en las informaciones No se especifica explícitamente de donde proviene la información, lo cual tiene dos posibles lecturas: la primera, al igual que para las agendas televisivas, al ser el periodista directamente quien realiza la información (como se observa en el gráfico 5) puede asumir el origen como autorreferente, es decir, ellos mismos originan la información; la segunda, por la característica sonora del medio se asume una relación “fuente de la información : origen de la misma” de manera directa, lo cual no excluye a la empresa periodística de su responsabilidad de hacer saber claramente a sus audiencias de donde proviene la información y no hacer ejercicios implícitos necesariamente. Se efectúa Reportería por parte del medio radial en un 22% y proviene la información de Foros o Eventos en un 17% para elaborar dichas piezas periodísticas en las agendas informativas analizadas en estos cuatro noticieros de radio. 1.11 Despliegue informativo Gráfico 10 Despliegue informativo 64
    • 45%
 39%
 39%
 40%
 35%
 30%
 25%
 22%
 20%
 15%
 10%
 5%
 0%
 Alto
 Medio
 Bajo
 Para este caso, el despliegue informativo hace referencia a la medida en minutos y segundos de la duración de la pieza periodística. La medida se toma sumando los titulares, avances (si los hay) y el planteamiento y desarrollo de la información. Esta categoría determina si una pieza periodística es Alta, más de 100 segundos; Media, entre 100 y 60 segundos; Baja, inferior a 60 segundos. El gráfico 10 nos informa que en un 6% es baja, es decir, inferior a la escala determinada de 60 segundos . En un 39% es media, información entre 100 y 60 segundos y en un similar 39% fue de alta concentración, es decir, más de 100 segundos. Esto nos informa que a pesar de que esta temática no tiene relevancia dentro de las agendas de los noticieros de radio analizados, cuando lo hace tiene una notoriedad relevante al interior de la estructura del mismo. 2. Fuentes, sujetos e imágenes de la información 2.1 Número de fuentes citadas Gráfico 11 Número de fuentes citadas 65
    • 4%
 26%
 Ninguna
 Una

 Dos
 Más
de
Dos

 70%
 El gráfico 11 muestra el número de fuentes citadas, de manera directa o indirecta, por la información. Si se suman las informaciones elaboradas con cero fuentes y aquellas que citan una fuente, se obtiene que ambas suman el 96% de los casos, lo cual es una cifra bastante preocupante al indagar por pluralismo, contraste o diversidad de puntos de vista en las informaciones radiales sobre el tema afrocolombiano. Un mínimo 4% son informaciones que citan dos fuentes y según esta radiografía a la agenda informativa, no hay piezas periodísticas que tengan más de dos fuentes. Así mismo, se destaca entonces la nula pluralidad de fuentes como el recurso informativo más preponderante en las agendas noticiosas radiales de los temas afrocolombianos. En suma, esta agenda informativa desborda los mismos problemas de unifuentismo que afrontan otros temas de igual relevancia (Conflicto armado, pobreza, educación, infancia, diversidad sexual, elecciones, seguridad, corrupción, etc.) que han sido analizados desde 2002 en los medios de comunicación colombianos, hablando de una carencia absoluta de diversidad o contraste. 2.2 Atribución de las fuentes citadas Tabla 2 Atribución de las fuentes citadas 66
    • Categoría
 No.
 %
Muestra
 
 
 
 Identificadas
 16
 70%
 Parcialmente
 1
 4%
 Identificadas
 No
Identificadas
 0
 0%
 Reserva
de
Identidad
 0
 0%
 No
aplica
 6
 26%
 Indagar por el número de las fuentes citadas en la información remite a otra inquietud fundamental: ¿cuál es la calidad de esas fuentes? ¿Son fuentes plenamente identificadas, o, por cuestiones de seguridad, se les reserva la identidad? Al observar la Tabla 2 se aprecia que en el 70% de los casos las informaciones ofrecen la mayor cantidad posible de datos que permiten establecer la identidad de las fuentes: quiénes son, qué cargo tienen, qué hacen, entre otros elementos. El 26% al que se hace referencia en la tabla en la categoría No aplica son las informaciones que no tienen fuentes. En conclusión, se puede insistir de que a pesar de que este tema no es nada relevante en las agendas radiales, cuando se hacen visibles se identifican mayoritariamente sus fuentes de información, revelando concordancia con la naturaleza sonora de este medio de comunicación. 2.3 Identidad de género de las fuentes Tabla 3 Identidad de género de las fuentes Categoría
 












No.
 















%
 
 
 
 Masculina
 11
 48%
 Femenina
 4
 17%
 Documentos
 2
 9%
 Otro
 6
 26%
 ¿Cuál es la presencia como fuentes de la información de las mujeres y los hombres cuando se habla los temas afrocolombianos en las agendas informativas de los medios radiales analizados? Como se observa en La Tabla 3 hubo una notoria presencia masculina en la agenda informativa de los temas afrocolombianos, 48% de los casos, y fuentes de identidad femenina se hacen visibles en un 17%. Vale la pena resaltar el papel de los otros como identidad de los actores para esta categoría, 26%, que hace referencia a estudios, textos o informes a los cuales apeló el periodista para construir su información sobre los 67
    • temas relacionados con las comunidades afrodescendientes en Colombia. En suma, al igual que en medios escritos y televisivos, la equidad de género en las fuentes sigue siendo una tarea pendiente para el periodismo radial colombiano, pues estos datos siguen reafirmando una “masculinización” de las agendas informativas en los medios de comunicación desde 2002. 2.4 Puntos de vista de las fuentes Gráfico 11 Puntos de vista de las fuentes 120%
 100%
 96%
 80%
 60%
 40%
 20%
 4%
 0%
 No
aplica
 Amplia
 ¿Cuál es la relación entre el número de fuentes con voz directa que aparecen en la información y la calidad de los puntos de vista que estas fuentes ofrecen? Al tomar el insignificante 4% de los casos que presentan dos, el Gráfico 11 muestra que la presencia de dos fuentes con voz propia en la información no garantiza el contraste de los puntos de vista; por el contrario, para el caso de los temas relacionados con las comunidades afrocolombianas citar dos fuentes directas está más asociado a la ampliación de las versiones que al contraste de las mismas. 2.5 Fuentes y sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Gráfico 12 Fuentes de la información sobre los temas afrocolombianos 68
    • Comunidad
Internacional
 9%
 Sujetos
Sociales
 13%
 Organizaciones
y
Grupos
Sociales
 Estado
 39%
 Gobierno
 13%
 No
aplica
 26%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 Gráfico 13 Sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Comunidad
Internacional
 0%
 Sujetos
Sociales
 65%
 Organizaciones
y
Grupos
Sociales
 4%
 Estado
 0%
 Gobierno
 4%
 No
aplica
 26%
 0%
10%
 0%
 0%
 0%
 0%
 0%
 0%
 2 3 4 5 6 7 ¿Quiénes son las fuentes que en la información tuvieron la capacidad de nombrar con voz propia la realidad? Y a su vez, ¿Cuáles son los sujetos que aparecieron en las noticias, pero sin posibilidad de asumir con voz propia los asuntos relacionados con los temas afrocolombianos? Los gráficos 12 y 13 ofrecen algunos resultados que valen la pena resaltar. Por una parte es marcadamente alta, siendo esta vez consecuente con otros asuntos tradicionales de agenda mediática, la presencia de las fuentes “oficiales” (Estado + Gobierno) en la información, es decir, individuos o sectores que representan organizaciones oficiales de carácter público. Sumadas ambas categorías, el 52% de las informaciones sobre los temas afrocolombianos para el periodo analizado se construyeron con este tipo de fuentes, mientras que el 13% se realizaron con fuentes denominadas “de la sociedad civil” (Sujetos Sociales + Organizaciones y Grupos Sociales) efectuando un muy leve contrapeso en la agenda de los temas que tienen que ver con los temas afrocolombianos. Esta agenda de 69
    • medios radiales, como pasa con muchas otras (conflicto armado, pobreza, educación, diversidad sexual) parece responder a esa fascinación por las “fuentes oficiales” como único recurso periodístico posible. Por otra parte, si se comparan los resultados de las fuentes y los sujetos de la información se obtienen otros datos también interesantes: el gobierno es más fuente (13%) que sujeto (4%) y el Estado, igualmente es más fuente (39%) que sujeto (0%). Uno de los actores fundamentales de este tema de interés público, la sociedad civil, siempre es más sujeto que fuente: los Sujetos Sociales son fuentes en un 13% y sujetos de la información en un 65%, inversamente proporcional con las Organizaciones Sociales que son más sujetos (4%) que fuentes (0%) de la información sobre los temas afrocolombianos. Es decir la sociedad civil (Organizaciones sociales + Sujetos sociales) “directamente” hablaron menos de lo que se hablaron de ellos. Vale la pena destacar la presencia de la Comunidad Internacional como fuente (9%) y al igual que en los anteriores gráficos y tablas, el 26 % de No Aplica, para este caso el gráfico 12, sobre fuentes de la información hace referencia a las piezas periodísticas que no presentan fuentes en su estructura narrativa. Sin embargo esto desaparece en el gráfico 13, pues generalmente siempre habrá un sujeto objeto de noticiabilidad como queda demostrado con estos porcentajes. En resumen, en esta tabla se destaca que los grupos, sectores o instituciones de la sociedad que aumentan ponderablemente su presencia en las agendas de los medios, cuando pasan de ser “sujetos” a convertirse en “fuentes” de la información, es el sector oficial, presentando una característica propia de otros temas (Pobreza o Conflicto Armado) donde hay fuentes oficiales que hablan sobre este tema pero se le da muy poco espacio para que “hable directamente” de quien se habla. En suma, de los afrocolombianos se habla pero ellos participan escasamente en la elaboración directa de dicha narrativa, presentando una “oficialización” de la información para las agendas radiales sobre estos asuntos. 2.6 Estado como fuente y Sujetos Sociales como sujetos de la información sobre los temas afrocolombianos Gráfico 14 Estado como Fuentes de la información 70
    • No
especifica
 0%
 Fuerza
Pública
 26%
 Organismos
de
Control
 4%
 Poder
Judicial
 4%
 Poder
Legislativo
 4%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 Gráfico 15 Sujetos Sociales como Sujetos de la información Profesionales
 4%
 Gente
Común
 0%
 Adultos
Mayores
 0%
 Niños
y
Jóvenes
 0%
 LGBT
 0%
 Estudiantes
 0%
 Indígenas
 9%
 Campesinos

 4%
 Afrodescendientes
 57%
 Desplazados
 0%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 Ahora bien, debido a los intereses particulares de esta investigación vamos a realizar una aproximación a los datos obtenidos en los gráficos anteriores (gráfico 12 y gráfico 13) para las categorías más presentes en ambos: Estado (para fuentes) y Sujetos Sociales (para sujetos), lugar donde se encuentra ubicada directamente la relevancia informativa. A partir de este zoom podemos aseverar que para las agendas de periodismo radial analizado, los afrodescendientes son directamente fuente de la información en un 9% (dentro del 13% de la categoría general) y son sujetos de la información en un 57% (dentro del 65% de la categoría general). Es decir, de los afrodescendientes se habla más de lo que ellos directamente expresan, sin tener notoriedad como fuente pero si como sujeto, revalidando los datos de los gráficos 12 y 13. La Fuerza Pública es la mayor fuente de información en las agendas radiales, 26%, (dentro del 39% de la categoría general) lo cual guarda relación con la lematización, como se observará a continuación. 71
    • 3. Asuntos de la información 3.1 Asuntos de la información Gráfico 16 Asuntos de la información Gente
y
Tendencias
Sociales
 4%
 Patrimonio/Memoria/Tradiciones
 17%
 Economía
 4%
 Politica
 4%
 Problemas
Sociales/Criminalidad
 70%
 0%
10%
20%
30%
40%
50%
60%
70%
80%
 En el gráfico 16 se observa la presencia de los asuntos relacionados con los temas afrocolombianos que nos permite tomar una “radiografía” de la manera como se confeccionó la agenda mediática sobre esta temática, en este periodo de tiempo, en los noticieros radiales analizados. En un alto porcentaje, el 70% de los casos, las piezas periodísticas se refirieron a Problemas Sociales - Criminalidad desde una perspectiva de actos donde las condiciones de vida, conflicto armado, Desplazamiento, violación de DDHH, racismo, delincuencia y homicidio fueron los temas que de manera implícita o explícita abordaban las informaciones analizadas sobre las poblaciones afrocolombianas. Los asuntos de Patrimonio, Memoria y Tradiciones de la población afrocolombiana obtuvieron el 17% en cuya agenda se privilegiaron los temas de música, literatura, etno-educación, fiestas, carnavales, oficios, procesos productivos, tradiciones sociales, entre otros. Información sobre legislación, políticas, programas o educación – formación en clave política, se concentraron en la categoría Política, ocupando un 4% de las piezas periodísticas analizadas. Igualmente las categorías Economía con un 4% y piezas periodísticas en la categoría Gente y Tendencias Sociales con un 4%, completan esta fotografía a la agenda mediática de los medios de comunicación radiales seleccionados. Miremos a continuación más detalladamente los dos ejes de agenda mediática que más porcentajes obtuvieron. 3.2 Asuntos de la información: problemas sociales - criminalidad 72
    • Gráfico 17 Asuntos de la información: problemas sociales - criminalidad Homicidio
 0%
 Delincuencia
 39%
 Racismo
 4%
 Violación
DDHH
 0%
 Desplazamiento
 0%
 Conflicto
Armado
 13%
 Condiciones
de
Vida
 13%
 0%
 5%
 10%
 15%
 20%
 25%
 30%
 35%
 40%
 45%
 ¿Qué información se puede observar al desagregar la categoría de Problemas Sociales – Criminalidad, la cual tuvo el porcentaje más alto en las agendas de los medios radiales analizados? El gráfico 17 nos desagrega datos interesantes. Los asuntos que tienen que ver con Delincuencia concentra dicho eje con una relevancia del 39%, mientras que asuntos que se construyen más desde las dinámicas del Conflicto Armado y que tienen relación con las comunidades afrocolombianas obtienen un porcentaje del 13% de las piezas periodísticas analizadas por esta investigación. Igualmente, temas relacionados con Racismo (4%) y Condiciones de Vida (13%), completan esta fotografía a este eje de análisis. Esto nos permite concluir que para este eje de agenda, en los medios radiales objetos de la muestra seleccionada, hubo un marcado peso hacia asuntos que estuvieran relacionados más con temas que afectaran el orden público o alteraran las reglas de convivencia social (de ahí el alto porcentaje de la Fuerza Pública como fuente) y en especial las que tienen que ver con las comunidades afrocolombianas en su referencia. 3.3 Asuntos de la información: Patrimonio, Memoria y Tradiciones Gráfico 18 Asuntos de la información: Patrimonio, Memoria y Tradiciones 73
    • Otros
 0%
 Música
 13%
 Literatura
 0%
 Etnoeducación
 0%
 Hábitat
/
Paisaje
cultural
 0%
 Oficios
/
Procesos
productivos
 0%
 Arqueología
/
Prehistoria
 0%
 Costumbres
/
Tradiciones
sociales
 0%
 Tradiciones
religiosas
/
Rituales
 0%
 Saberes
tradicionales
(Conocimientos,
 0%
 Medicina)
 Lenguajes
/
Tradición
oral
(Mitos,
 0%
 leyendas)
 Fiestas
/
Carnavales
 4%
 
Restauraciones
 0%
 Documentos
históricos
 0%
 Monumentos
/
Construcciones
 0%
 Historia
Afrocolombiana
 0%
 0%
 2%
 4%
 6%
 8%
 10%
 12%
 14%
 ¿Qué información se puede observar al desagregar la categoría de Problemas Sociales – Criminalidad, la cual tuvo el segundo porcentaje más alto en las agendas de los medios radiales analizados? El gráfico 18 nos muestra que cuando la información gravita por este eje de agenda, temas que tienen que ver con la Música de las comunidades afrocolombianas, concentra dicho eje con una relevancia del 13%, mientras que asuntos que se construyen más desde las dinámicas de las Fiestas - Carnavales y que tienen relación con las comunidades afrocolombianas obtienen un porcentaje del 4% de las piezas periodísticas analizadas por esta investigación. Consideraciones finales Se puede afirmar que la “información tipo” que caracteriza las agendas informativas de los temas afrodescendientes en los medios radiales seleccionados que fueron analizados en este estudio tiene el siguiente perfil: los temas afrocolombianos es un acontecimiento con epicentro básicamente en las cabeceras municipales, está narrado mediante el género preponderante de la noticia, elaborado a partir de una fuente, oficial en la mayoría de las veces, mayoritariamente masculina, tiene un despliegue informativo equilibrado entre alto - medio y no se especifica la gran mayoría de las veces de donde proviene la información. En el 13% de los casos las fuentes que son citadas en la información para hablar de los temas afrocolombianos provienen del ámbito de la Sociedad Civil (Sujetos Sociales [13%]) y en 74
    • un 52% provienen del sector oficial (Gobierno [13%] y Estado [39%]), y cuyos puntos de vista giran en torno a consensos sobre el tema, es decir, son puntos de vista que se amplían de unas fuentes a otras, pero que no suelen contrastarse; se trata además de una información basada en hechos de registro, en los que prima los asuntos concernientes a problemas sociales y criminalidad de las comunidades afrocolombianas, especialmente delincuencia. 75
    • IV. Prensa, televisión y radio: una mirada cuantitativa y cualitativa general 76
    • Una mirada comparativa cuantitativa ¿Qué puntos en común se pueden encontrar cuando cruzamos la información proporcionada por los capítulos anteriores? Hay varios aspectos interesantes para resaltar. Las agendas informativas de los tres medios están marcadas por lo noticioso. Estos datos dan cuenta de un periodismo básico en la forma de presentar la información. En él, el uso de otros géneros como la crónica (a excepción de la prensa), el reportaje, la entrevista y el informe especial es poco representativo. Es decir, los géneros más utilizados son aquellos en los que prima el recuento inmediato de los hechos y el registro de lo que está sucediendo. Todo lo cual está estrechamente vinculado con las modalidades del denominado periodismo de actualidad. Gráfico 1 Géneros periodísticos 0%
 No
aplica

 0%
 0%
 0%
 Otro

 0%
 0%
 0%
 Fotonoticia
 0%
 1%
 0%
 Reseña
 4%
 6%
 0%
 Breve

 0%
 4%
 0%
 Perfil

 0%
 6%
 Televisión
 0%
 Radio
 Entrevista
 0%
 3%
 Prensa
 0%
 Análisis
 0%
 3%
 6%
 Crónica
 13%
 27%
 3%
 Reportaje

 0%
 7%
 6%
 Informe
Especial

 13%
 9%
 84%
 Noticia

 70%
 34%
 0%
 10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 90%
 77
    • Esta tendencia a un periodismo de registro da cuenta de unas rutinas profesionales que parecieran distanciar al reportero de la vivencia de los acontecimientos para hacerlo depender del teléfono, los boletines oficiales o la información institucional. Por ello, el género dominante es la noticia, que simplemente recoge declaraciones y no presenta construcciones narrativas e interpretativas más finas como lo permiten la crónica y el reportaje, que se elaboran con una diversidad de fuentes. Gráfico 2 Prominencia de la cobertura 0%
 No
aplica
 1%
 0%
 Datos/
Cifras
 0%
 0%
 Discusión
de
Propuestas
 1%
 0%
 Seguimiento
Noticioso
 7%
 9%
 Análisis/
Investigaciones
 3%
 Televisión
 Pronunciamientos/
Declaraciones/
 0%
 Radio

 Información
Institucional
 5%
 Prensa

 3%
 Reacciones
y
Opiniones
 7%
 Descripción
de
Documentos,
 3%
 Investigaciones,
Textos
 1%
 3%
 Descripción
de
Personajes
 12%
 81%
 Descripción
de
los
Acontecimientos
 100%
 64%
 0%
 20%
 40%
 60%
 80%
 100%
 Estos resultados cobran interés cuando los asociamos con otras tendencias avizoradas en todos los tres medios como es la centralidad que adquiere el hecho noticioso sobre otras dinámicas de la información como el seguimiento a la información, que es uno de los puntos cruciales a la hora de preguntar qué tanta capacidad tienen los medios de comunicación de producir agenda propia, es decir, agenda que construya memoria sobre los acontecimientos afrocolombianos. En los tres medios analizados, la emergencia de una agenda propia, caracterizada acaso por un mayor seguimiento a las consecuencias de sucesos que sucedieron “ayer”, es prácticamente inexistente. 78
    • Gráfico 3 Número de fuentes citadas 80%
 70%
 70%
 60%
 50%
 42%
 41%
 Prensa
 40%
 32%
 26%
 Radio
 30%
 25%
 25%
 Televisión
 20%
 16%
 9%
 10%
 10%
 4%
 0%
 0%
 Ninguna
 Una

 Dos
 Más
de
Dos

 Como se mencionó en cada uno de los informes parciales, la presencia de la fuente única en las agendas informativas para radio y para prensa es predominante: en los dos medios un poco más (radio) un poco menos (prensa) de la mitad de las informaciones se elaboran con una sola fuente, pero sorprende que una tercera parte de las informaciones se construya sin citar ninguna fuente (en los tres medios analizados), lo cual guarda relación con el paulatino auge que vienen tomando en las agendas de los medios de comunicación las denominadas “breves”, que es una modalidad-género de la información que no acostumbra acompañar sus relatos de la brevedad con el “quién lo dijo”. Llama la atención igualmente la diversidad de fuentes que se pueden encontrar en los relatos televisivos y es muy llamativo que en el 41% se construyan informaciones con 2 o más fuentes. La televisión, en suma, es el medio que presenta una tendencia más alta al uso de dos o más fuentes, por encima incluso de las agendas informativas de la prensa Gráfico 4 Puntos de vista de las fuentes citadas 79
    • 120%
 100%
 96%
 80%
 74%
 Prensa
 60%
 50%
 47%
 Radio

 40%
 34%
 Televisión
 19%
 16%
 20%
 8%
 4%
 0%
 0%
 Reiteran
 Amplian
 Contrastan
 No
aplica
 En general, y partiendo de la precariedad de diversidad de fuentes encontradas en las agendas radiales, los puntos de vista de las fuentes citadas se movilizan en torno a dinámicas, ya sea de afirmaciones únicas, como es el caso de la centralidad que adquieren las informaciones que se elaboran con una sola fuente, o de consensos compartidos, como es el caso de la presencia que obtienen las fuentes cuyos enunciados, voces y testimonios suelen ampliarse y/o reiterarse, pero no contrastarse. Así, citar más de una fuente no necesariamente es sinónimo de contraste sino, en la mayoría de los casos, de ampliación y reiteración, lo que permitiría formular la siguiente hipótesis: los temas afrocolombianos es una agenda que produce consentimiento en los medios de comunicación. Esto es más evidente en la prensa, mientras que en la televisión hay una mayor presencia del contraste. En esta misma línea, se destaca el predominio de las fuentes masculinas frente a las femeninas, lo que, por cierto, señala una creciente masculinización de la esfera pública informativa sobre los temas afrocolombianos. Esto es más evidente en las agendas informativas de la televisión y la radio. Mientras en las informaciones de la televisión las “voces” masculinas aparecen más, en las agendas de la prensa las “voces” femeninas son las de menor aparición. Ahora bien, ¿qué sucede al comparar los sujetos que aparecen en la información y las fuentes que tienen capacidad de hablar sobre los asuntos relacionados con los temas afrocolombianos? Los siguientes gráficos muestran algunos puntos que vale la pena comentar. 80
    • Gráfico 5 Sujetos de la información 0%
 Comunidad
Internacional
 0%
 0%
 97%
 Sujetos
Sociales
 65%
 77%
 Organizaciones
y
Grupos
 3%
 4%
 Sociales
 3%
 Televisión
 0%
 Radio
 Estado
 0%
 1%
 Prensa
 0%
 Gobierno
 4%
 8%
 0%
 No
aplica
 26%
 1%
 0%
 20%
 40%
 60%
 80%
100%
 120%
 Según se advierte en los informes parciales, las agendas informativas de televisión y prensa de los temas afrocolombianos muestran una tendencia hacia las fuentes civiles en las gran mayoría de los casos, conformada para la categoría “Organizaciones y Grupos Sociales” por: Movimientos Sociales Afrodescendientes, Movimientos Sociales, ONG (Organizaciones, asociaciones, corporaciones y fundaciones sociales), Iglesias, Medios de Comunicación, Gremios / Empresas, Sindicatos, Asociaciones vecinales, Partidos Políticos, Bancos / Entidades crediticias, Institutos y grupos de investigación; y para la categoría “Sujetos Sociales” por: Desplazados, Afrodescendientes, Campesinos, Indígenas, Estudiantes, LGBT, Niños y Jóvenes, Adultos mayores, Gente común y Profesionales. Se trata de una visibilidad que, como se aseveró anteriormente, está directamente relacionada con un dos procesos: el primero, el expuesto por Michael Schudson denominado la “burocratización de la verdad”, es decir, un proceso que advierte que a una mayor legalidad, legitimidad social y autoridad pública en una determinada zona temática de la realidad, más posibilidades existen para que unos actores específicos de la sociedad puedan relatar con voz propia su visión el acontecer; y lo segundo, lo expuesto por Nick 81
    • Stevenson y Nancy Fraser sobre la visibilidad de los contrapúblicos y las “agendas civilistas” en temas de interés público cuando las agendas mediáticas presentan un marcado peso de interés social y cultural, o, dicho de otro modo, que las lucha de poder se centran más en capitales simbólicos o culturales y de ahí la visibilidad de estos actores. De ahí que no sea extraño que las fuentes del sector oficial de los temas afrocolombianos y del sector público del Estado adquieran mayor relevancia cuando pasan de ser sujetos narrados por otros a ser fuentes de su propia narración, que es lo que ocurre cuando se observa cómo estos siempre tienen más posibilidades de nombrar (fuentes) que de ser nombrados( sujetos), a diferencia de los demás actores de la información, a quienes prácticamente les sucede lo contrario, con algunas excepciones: son más sujetos que fuentes de la información. Situación que es más evidente en la televisión y en la radio y, como se observa, las “fuente oficiales” sufren una disminución de los porcentajes de aparición de los tres medios cuando pasan de ser fuentes a convertirse en sujetos de la información. Gráfico 6 Fuentes de la información 0%
 Comunidad
Internacional
 9%
 7%
 69%
 Sujetos
Sociales
 13%
 24%
 9%
 Organizaciones
y
Grupos
Sociales
 0%
 9%
 Televisión
 19%
 Radio

 Estado
 39%
 3%
 Prensa
 9%
 Gobierno
 13%
 11%
 9%
 No
aplica
 26%
 32%
 0%
 10%
20%
30%
40%
50%
60%
70%
80%
 Por último, vale la pena destacar la existencia de una “agenda informativa central”, que le da protagonismo a unos temas en lugar de otros, y de una “agenda informativa 82
    • común”, que atraviesa a las informaciones de los tres medios de comunicación con respecto a los temas afrocolombianos, como se observa a continuación. Gráfico 8 Asuntos de la información 0%
 Gente
y
Tendencias
Sociales
 4%
 7%
 13%
 Patrimonio/Memoria/Tradiciones
 17%
 35%
 3%
 Televisión
 Economía
 4%
 5%
 Radio

 6%
 Prensa
 Politica
 4%
 15%
 78%
 Problemas
Sociales/Criminalidad
 70%
 38%
 0%
10%
 20%
 30%
 40%
 50%
 60%
 70%
 80%
 90%
 En los tres medios estudiados, la “agenda informativa central” estaría conformada por los asuntos relacionados con los Problemas Sociales - Criminalidad (esto es, con temas concernientes a condiciones de vida, conflicto armado, desplazamiento, violación de DDHH, racismo, delincuencia y homicidio), todo lo cual guarda relación con la presencia de las “voces” de los Sujetos Sociales como fuentes de la información (para televisión y prensa) y de las Fuentes Oficiales para radio, cuando se refieren y movilizan este tipo de temáticas en las agendas analizadas. Realizando una categorización más específica es interesante observar como dentro de esta temática se destaca para la televisión el tema de Condiciones de Vida; para radio el tema predominante es la Delincuencia y para prensa un equilibrio entre temas de Racismo y Condiciones de Vida; completan la configuración detallada de la agenda. Por otra parte, la “agenda informativa común” estaría conformada por las informaciones referidas a la Patrimonio – Memoria – Tradiciones, es decir, una agenda informativa que es común a los tres medios y que, en todo caso, presenta una visibilidad 83
    • muy menor, aunque compartida, con respecto a los asuntos centrales de las agendas de la información. En este sentido, se podría rematar con la siguiente afirmación: las agendas periodísticas que abordan los temas afrocolombianos en el país lo hacen desde una perspectiva en la que gana presencia el sentido público - condicional de la afrocolombianidad, según se observa de los asuntos movilizados por los tres medios de comunicación. Una mirada comparativa cualitativa Ahora bien, al tomar la información proporcionada por las Bitácoras de Análisis, al correlacionar los resultados de las bases de datos cuantitativas con algunas informaciones específicas en los medios de comunicación objetos de este estudio, al analizar la información internacional (ver capitulo VI de este informe) con la obtenida, y después de realizar un simple ejercicio interpretativo, para las agendas informativas sobre el tema afrocolombiano se puede afirmar lo siguiente: 1. No se puede llegar a concluir el manejo de estereotipos marcados en los medios de comunicación analizados, lo que si se puede concluir es de una parcial exclusión mediática en la que los afrocolombianos se convierten en temas invisibles que no pasan por las agendas de los medios, en especial para radio y televisión. En este sentido se puede hablar de una negación del otro en la que, como diría Van Dijk21, es una nueva forma de racismo, un “racismo moderno” que se basa no en los aspectos étnicos sino en los culturales, en el cual una de sus principales manifestaciones es la negación de los lazos interculturales y la no visibilidad de los mismos con respecto a su relación con la sociedad. Otra de las formas de manifestación de este racismo moderno es la exclusión, en este caso mediática, en donde la imagen de los afrodescendientes es construida a partir de negar su identidad étnico – cultural e invisibilizarla como tema prioritario en una agenda de temas para medios de comunicación. 2. En los medios de comunicación analizados no existen periodistas que estén especializados en los temas de las comunidades afrocolombianas pues los encargados de cubrir este ámbito noticioso son periodistas encargados de cubrir temas de seguridad, orden público, nación, conflicto armado o cultura, como quedó evidenciado al analizar las 21 Van Dijk, Teun (1998), Ideología, una aproximación multidisciplinaria, Barcelona, Gedisa. 84
    • 416 piezas periodísticas. De manera desalentadora, las noticias provenientes por medios de comunicación de la población afrodescendiente no son tomadas en cuenta por las agendas de los medios de comunicación analizados y son solo “sujetos de declaraciones” cuando son tomados como fuentes. De “ellos” se habla, pero ellos no hablan sino para dar opiniones o describir los acontecimientos de los que son objetos. 3. No se puede establecer una relación directa de la población afrocolombiana con el crimen, es decir no es explícita una “criminalización de la población afrodescendiente” por parte de los medios de comunicación analizados, pues en un país como Colombia los actores que se criminalizan son producto de otras dinámicas más asociadas al conflicto armado; y para temas como la inseguridad urbana se criminaliza más por clase social que por raza o étnia. Lo que si se puede establecer son cuatro interesantes tendencias: una, la “pobrezatización” de las comunidades afrocolombianas, pues existe una fuerte tendencia en los medios de comunicación colombianos de asociar pobreza con afrocolombianidad; dos, la “victimización” de las comunidades afrocolombianas, pues la gran mayoría de las veces se presentan sólo como victimas y no como actores capaces de construir su propio devenir histórico; tres la “ exoticidad cultural”, ya que se evidencia en seguir mostrando la cultura afrocolombiana desde un ámbito más de lo “novedoso” o “poco convencional” y no como una característica cultural normal para nuestra sociedad diversa y pluricultural (que puede ser objeto de otro análisis sobre “quien narra” y “quien es narrado” en las agendas de los medios) y, finalmente, una “exclusión simbólica” de las comunidades afrocolombianas, pues aparte de la evidente exclusión mediática, cuando se narran estos asuntos hay una fuerte carga simbólica de hablar sobre comunidades que no hacen parte integral de la nación sino que son o “históricamente excluidas” (por ejemplo noticias referidas al Departamento del Chocó que concentra la mayor parte de las comunidades afrocolombianas en el país) o que están “en vía de integración” con el resto del país (cuando se habla de noticias referidas a las comunidades afrocolombianas que viven los Departamentos de Putumayo, Caquetá, Nariño o Cauca por ejemplo). 4. Igualmente, se evidencia una tendencia de asociar a las poblaciones afrocolombianas con temas de corrupción, malversación de fondos y poca capacidad para manejar recursos, sobretodo en las agendas de los noticieros televisivos y en la prensa, e igualmente se les percibe generalmente como beneficiarias de subsidios o cooperación. Igualmente nunca se refiere a estas comunidades como afrocolombianas, se les suele ubicar 85
    • en etiquetas lingüísticas de “comunidades negras”, “caribeños” o “negros” o “afrodescendientes”. 5. En suma, si se tuviera que hablar de “estereotipos negativos” en los medios de comunicación colombianos sobre las poblaciones afrocolombianas estos serían: comunidades pobres, corruptas, víctimas, exóticas y abandonadas; y por “estereotipos positivos” serían: comunidades ricas culturalmente, principalmente en temas que tienen que ver con la danza y la comida. Es más, resulta interesante como en algunas ocasiones se materializan en la agenda informativa como “objetos pasivos” que reciben ayuda, cooperación o acogen políticas estatales sin inmutar. Ahora bien, para poder entender más holísticamente estos resultados y poder brindar mejores recomendaciones, en los próximos tres capítulos se presentan tres ejercicios complementarios: el primero una mirada a las estructuras de los medios masivos en Colombia, para saber en que contexto local se enmarcan los resultados obtenidos; el segundo un recorrido a cómo los medios occidentales han representado históricamente este asunto, para comparar como se insertan estos resultados en un contexto más global; y, finalmente, se brindaran algunas recomendaciones para generar un periodismo responsable y de calidad en los temas afrocolombianos en los medios de comunicación en Colombia. Esperamos que la información que a continuación se brinda le sea de utilidad al Proyecto Regional “Población Afrodescendiente de América Latina” del PNUD para seguir desarrollando su trabajo, pues le entrega insumos claves para entender estos resultados, adelantar posibles acciones de opinión pública en el país y pensar trabajos a futuro con empresas periodísticas en el continente. 86
    • V. Estructura de los medios masivos de comunicación en Colombia 87
    • 1. INTRODUCCIÓN Los medios masivos de comunicación en Colombia, han seguido un proceso en el que la principal tendencia es la de convertirse en grandes conglomerados multinacionales con presencia multimedial. Desde un comienzo en el que tanto la prensa, la radio o la televisión se originaron cercanamente a los asuntos o proyectos políticos de la época, poco a poco, estas empresas (muchas de ellas familiares) se insertaron en la lógica del capital y dentro de un contexto en el que el país transformaba su economía de agraria a industrial o mixta, los medios de comunicación pasaban de ser proyectos familiares a industrias comercialmente activas. Esta transformación en la naturaleza de los medios de comunicación en Colombia, tiene tres tendencias fundamentales: una primera en la que emparentadas con las grandes familias políticas su función era la de ser vehículos de propaganda y representación política; una segunda derivada de la primera, se basaba en la tensión que suponía el enfrentamiento entre lo público y lo privado junto a la tendencia de transformación en empresas comerciales e ir dejando atrás (poco a poco) el carácter de ser vehículos conductores de ideas políticas; proceso acompañado por la transformación cultural originada por los adelantos tecnológicos. Una tercera, tiene que ver con la completa transformación de los medios masivos de comunicación en empresas cuya única función es la de responder a la necesidad del público por información y entretenimiento. En esta tendencia los medios ya completamente insertos en su papel de empresas compran otros medios o se dejan comprar por multinacionales, diversifican los contenidos para llegar a más públicos, lo que no es sinónimo de contenidos de calidad, o se especializan para fidelizar a los clientes que hasta ahora se han mantenido atentos. Esta tendencia también pone de manifiesto la importancia de los anunciantes, hasta el punto de que muchos medios se convierten en “esclavos del rating”. En este panorama, los medios de comunicación no sufren una gran transformación en la naturaleza de sus estructuras de propiedad. En sus orígenes fueron monopolios familiares relacionados con la política y el Estado, que crearon una concentración de propiedad coaccionada por los gobiernos de turno, lo que ayudó a que la existencia de libre competencia fuera casi nula. Esto produjo el no cambio de estas estructuras cuando los medios se convirtieron en empresas, sino solo la fragmentación de su organización interna 88
    • o la inserción de nuevos sujetos dentro de las mismas, lo que creo un panorama oligopólico en el que unas cuatro o cinco empresas manejan el total de los medios masivos de comunicación en Colombia. A continuación se hará una descripción de este proceso de los Medios Masivos de Comunicación en Colombia para prensa, radio y televisión (medios de comunicación objetos de esta investigación) haciendo énfasis en dos aspectos: la transformación en empresas multimediales y la concentración en la estructura de propiedad en conglomerados multinacionales. Esto, sin lugar a dudas, nos brindará elementos de juicio para poder determinar la ausencia de los temas afrocolombianos en sus agendas informativas. 2. Prensa Entre el Monopolio y la política Es ilógico pensar de manera separada la prensa y la política. Es inobjetable su relación y su complementariedad. Los gobernantes han necesitado de los medios para edificar una realidad aceptada. Dentro de este régimen político – comunicativo, se crean mecanismos de censura y grupos monopólicos mediáticos “gobiernistas” que aceptan y legitiman las leyes del gobierno de turno. La prensa colonial bajo la protección del gobierno español, tiene sus orígenes con la llegada de la imprenta a las Américas en 1737 y termina con los movimientos de pre-independentistas en 1808. En 1785 cuando se imprimió el primer periódico: “La Gaceta de Santafé” con “El Aviso del Terremoto”, comienza la prensa colombiana con la reseña del sismo que sacudió a la capital el 12 de julio. En 1791 se publica el “Papel Periódico de Santa Fé” y en 1806 el “Redactor Americano” editados por Manuel del Socorro Rodríguez, este último patrocinado por el virrey Amar y Borbón. Con el “Semanario del Nuevo Reino de Granada” (1808), fundado por Don Manuel y bajo la dirección de Francisco José de Caldas, comienza la etapa de la prensa revolucionaria. Los medios impresos fueron utilizados como vehículos ideológicos y políticos para promover los movimientos de independencia contra España. En este contexto aparecen: “La Constitución Feliz” de Manuel del Socorro Rodríguez, el “Diario Político de Santa Fe de Bogotá” de Joaquín Camacho y Francisco José de Caldas, “La 89
    • Bagatela” de Antonio Nariño, “Argos Americano” de José Fernández Madrid. Este periodo terminó en 1816, a causa de la expedición de reconquista española. Entre 1819 y 1900, se da la prensa doctrinaria, los periódicos de la época apoyaban a determinado caudillo movilizando a las masas para la guerra civil. Los periódicos obedecen a ideologías políticas: federalistas o centralistas. A movimientos y sectas: masones o católicos. A movimientos individuales: bolivaristas y santanderistas. Y a sentimientos nacionalistas: disolución o unión del país. Entre los periódicos de esta época tenemos: “El Granadino”, de Vicente Azuero, “El Cachaco” en 1833, redactado por Florentino González y José María Lleras. Entre el sinnúmero de medios separatistas, aparece el primer periódico literario de Colombia:”La Estrella Nacional” (1836) de Juan Francisco Ortiz. Entra el siglo XX, los medios se sumergen en el discurso partidista: conservador o liberal. Los periódicos claramente apoyan a uno u a otro. Este periodo (1900-1959) es caracterizado por ciertas mejoras modernas, como el uso del formato tabloide, del linotipo y el apoyo en el cable internacional y, por la censura. Aparecen periódicos importantes como El Espectador (1887), El Colombiano (1912) y El Tiempo (1911) que son la base de la prensa actúa y de los cuales los dos últimos fueron objeto de esta investigación. En los años sesenta la prensa empieza a tomar visos económicos con la intención de alejarse de las orientaciones partidistas que causaron “La Violencia”, por eso son dos las características principales de esta visión: uno la prensa y su producto (la noticia) como una mercancía que implica una fuerza de trabajo y por lo tanto un proceso de producción. La segunda, la prensa como ideología y como vehículo ideológico, que difunde las ideas de determinado grupo político o económico. En los años sesenta empieza en Colombia el proceso de industrialización de la prensa, pero su raíz sigue estando en las familias partidistas que la crearon. Marco Tulio Rodríguez describe de manera crítica la naturaleza de la prensa colombiana en esta época. “Es el patrimonio de un puñado de familias que inicialmente fundaron periódicos con miras a hacer carrera política para defender sus intereses de clase y mantener la hegemonía sobre el país y que, más tarde, al transformarse sus empresas en sólida industria, no sólo realizan un negocio extraordinario que les ha producido ya millones de pesos, sino que han convertido al Estado en feudo propio” (Rodríguez 1963, p. 46). 90
    • Esta apreciación del autor gira en torno al debate sobre la prensa en esos años por la pretendida perdida de sus valores políticos, pero no porque los hayan extraviado sino, según la denuncia del autor, porque han disipado su interés por el bienestar del pueblo y los han dirigido a proteger sus monopolios. Es así como en el marco del Frente Nacional (1958-1974) la prensa no quiere seguir enfrascada en ese discurso político de los partidos, por eso, empieza a especializarse buscando otros públicos. Lo que no quiere decir que hayan dejado de lado el discurso político. Los periódicos pasaron de ser liberales y conservadores, a ser liberales o conservadores gobiernistas o de oposición (oficialistas o no oficialistas). Esto abrió el camino a la prensa de carácter “alternativo” como por ejemplo: el periodismo popular de “El Espacio” (1965), de denuncia como “La Nueva Prensa” (1961) y de izquierda como “Voz Proletaria” (1963). La tendencia de la empresa periodística a construir un sistema oligopólico cerrado llevó a la diagramación del campo en dos grupos. Por un lado, “La Gran Prensa” y por otro, la prensa alternativa o popular, descritas por Marco Tulio Rodríguez así: “Claramente definidas se encuentran hoy en Colombia dos corrientes o vertientes en la prensa: la burguesa, industrial o “gran prensa” y la democrática, proletaria, incipiente, que comienza a aparecer con grandes dificultades como producto de una creciente insurgencia popular. La primera es un gigantesco monopolio en manos de unas pocas familias. Controla todos los timones en la dirección oligárquica de la vida nacional. Es muy fuerte. La segunda, todavía muy débil, se abre paso entre las masas y, sostenida con grandes dificultades, constituye el resultado de los esfuerzos de las organizaciones obreras, estudiantiles, o de los sectores políticos que se encuentran colocados en !a avanzada de la izquierda democrática. Siguiendo el camino histórico de todos los países del mundo, aquí hoy la prensa aparece bien diferenciada a uno y otro lado en la lucha de clases.” (Rodríguez 1963, p. 47) Así las cosas, hacia la década de los 70 existe un debate sobre la relación entre la prensa y la política, relacionada con su libertad y la responsabilidad para informar sobre la realidad del país. López Michelsen afirmaba que "Nos hemos acostumbrado a convivir con una distorsión, no ya de la libertad de prensa sino del libertinaje, y a aceptar como algo de diaria ocurrencia que el delito de la calumnia consagrado en nuestra legislación no sea punible" (Fonnegra 1963, p. 71). 91
    • Las apreciaciones sobre una prensa con poder pero sin responsabilidad iban orientadas a denuncias presentadas por Fonnegra sobre la infiltración de la mafia (narcotráfico) y de la manipulación de la información por parte de Grupos Económicos como el Grancolombiano para lograr sus fines incluso en asuntos de luchas políticas: “En el transcurso de la pugna entre las compañías del llamado sindicato antioqueño y las del Grupo Grancolombiano, un vocero de aquellas, el doctor Hernán Echavarría Olózaga, acusó sin contemplaciones a los medios de estar en connivencia con el Grupo y las mafias" (Fonnegra 1963, p. 86). El autor afirma que las denuncias eran esgrimidas por todos los sectores políticos de la sociedad colombiana, al respecto cita al periodista Jorge Yarce vinculado a la agencia Colprensa y a la Revista Arco en esos años: "Esta última (la mafia) llegó a gastar ingentes sumas en publicidad, directa o indirectamente, pagando periodistas, infiltrando informaciones favorables a las actuaciones de los mafiosos" (Fonnegra 1963, p. 87). Así mismo cita al columnista Daniel Samper Pizano: "La Mafia puso avisos en la prensa, y están ahí los ejemplares de periódicos y revistas que los publicaron y los comprobantes de cobro y pago". (Fonnegra 1963, p. 87) Así las cosas, en los años 70 y 80 la relación entre los medios y la política continuó siendo obvia aunque disimulada. Fonnegra la describe así: “Desde el punto de vista del poderío familiar, tómese al azar cualquier diario y se verá en seguida cómo el cuadro se ajusta a lo descrito. El Colombiano pertenece al exgobernador de Antioquia y exsenador Fernando Gómez Martínez, antiguo miembro del directorio nacional conservador. El País al exgobernador del Valle, embajador ante la UNCTAD, senador, presidente del directorio nacional Conservador, exministro de educación y excanciller Rodrigo Lloreda Caicedo. El Pueblo al exgobernador del Valle, representante a la Cámara y ex ministro de agricultura Luís Fernando Londoño. En la prensa capitalina de filiación presidencial tal vez los únicos huérfanos del gobierno efectivo han sido los Canos: de gobierno, no de poder, como se comprobó con la caída de Águila. Los tres restantes matutinos vieron a sus patronos como inquilinos de la Casa Presidencial. Lo cual, según parece, no reportó mayor beneficio, de creerle al columnista “Calibán”: “Nadie pudo decir en ningún momento— afirmaba éste al comentar la presidencia de su hermano— que El Tiempo tuviera nexos oficiales ni recibiera órdenes de palacio” (Fonnegra 1963, p. 92). 92
    • La evolución de la prensa y las revistas, ha pasado por altibajos hasta llegar a un momento de estabilidad que indica una audiencia establecida y fija, la razón de esta aparente estabilidad, podría estar en su fortalecimiento como empresas informativas y en la inserción de capital en lo que María Teresa Herrán ha dado en llama la libre empresa (Herrán, 1991, p. 59). Los periódicos, han hecho énfasis en dos aspectos: modernización de equipos y diseño de imagen corporativa. Desde los años ochenta, los cambios han estado de la mano del escáner que reemplaza al fotograbado, y del off- set por la rotativa, el color hace su aparición, y con él los cambios en los diseños. En los noventa, la introducción de los Nuevas Tecnologías de la información, hace necesaria una mayor segmentación y la búsqueda de nuevos canales de circulación. Los periódicos se concentran en fidelizar clientes por medio de suscripciones, utilizan estrategias de marketing, y fortalecen la identidad corporativa: reflejo de ello es el cambio en los diseños. Para el siglo XXI, los periódicos funden la edición impresa con la presentación digital en Internet. El Espectador es comprado por el grupo Santodomingo, La República es rediseñada y El Tiempo se consolida como casa editorial y se aventura en otros mercados. Los diarios regionales ofrecen información más segmentada y local. Las revistas, centran su progreso en el mejoramiento de la calidad editorial y la segmentación de los mercados. Las revistas especializadas aparecen con base en una relación con el lector más estrecha e íntima sobre dos ejes centrales: afinidad de intereses y capacidad de emocionar. En el 2003 aparecen nuevas publicaciones que causan una conmoción por la competencia, ayudando al mejoramiento en la calidad de los contenidos y diseños de publicaciones nacionales. Revistas Institucionales y Culturales dejan el estereotipo de la fría racionalidad, y crean estilos diferentes con diseños creativos donde la portada es protagonista, y se renuevan llamando la atención del público. Periódicos y Estructuras de Propiedad de la Prensa Según el último informe del proyecto de FOCAL de mapeo de medios para las Américas22 en Colombia existen 46 periódicos, de los cuáles 2 son de cobertura nacional 22 El proyecto plantea: “El proyecto de Mapeo de los Medios de Comunicación en las Américas busca investigar la relación entre medios de comunicación y democracia en Canadá y en 11 países de Latinoamérica. El proyecto proporciona información sobre la ubicación, cobertura, y estructura de propiedad de los medios de comunicación latinoamericanos (incluyendo televisión, radio, y medios escritos), así como datos clave sobre demografía y resultados electorales. El proyecto de Mapeo de los Medios de Comunicación en las Américas comenzó en 2004, e incluye mapas de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, y Uruguay.” (FOCAL, 2007) 93
    • mientras que 44 son regionales o locales. Con respecto a las revistas se habla de un número de 38 revistas comerciales entre las que se cuentan de información y entretenimiento y podemos nombrar a la: Revista Semana (objeto de este estudio), Revista Dinero, Cambio, Número, el Malpensante entre otras. La Tabla 1 muestra los periódicos más importantes por ciudad, desde su lugar de impresión: Tabla1 Principales diarios Colombia Ciudad Periódico Armenia Diario del Quindío Barranquilla Diario del Caribe La Libertad El Heraldo El Nacional Bogotá El Tiempo El Espectador El Siglo La República El Espacio Hoy Bucaramanga El Frente Vanguardia Liberal El Deber Diario de Bucaramanga Diario del Oriente Cali El Pueblo El País Occidente El Caleño Cartagena El Universal Diario de la Costa Cúcuta Diario de la Frontera La Opinión Cosmos Chocó Chocó 7 días 94
    • Manizales La Patria Nuevo Estadio Medellín El Colombiano El Mundo Neiva Diario del Huila Pasto Diario del Sur El Derecho El Imparcial Pereira El Diario La Tarde Diario del Otún Popayán El Liberal La Época Santa Marta El Informador Tunja Diario de Boyacá Diario del Oriente El Boyacense Valledupar El Diario Vallenato Entre estos, los periódicos que fueron escogidos por esta investigación por su nivel de lecturabilidad fueron El Tiempo y El Colombiano. El Colombiano El periódico tiene dos etapas, una primera en la que fue fundado por Francisco de Paula Pérez en 1912, cuya intención era la de rescatar un periódico de antes de la Guerra de los Mil días23 para lograr la unidad nacional, en una segunda etapa la familia Gómez Martínez adquieren la dirigencia del periódico y le dan un giro más democrático y mucho más cercano a la comunidad. (Colombiano, 2008). Según María Teresa Herrán, “dos terceras partes de El Colombiano pertenecen a la familia Gómez Martínez y una tercera 23 Guerra Civil que ocurrió entre 1900 y 1903 en la cual se enfrentaron los Partidos Conservador y Liberal hubo ochenta mil muertos de una población de 40 millones. 95
    • parte a Rodrigo Ospina Hernández” (Herrán, 1991, p. 66) Ospina Hernández es socio con el 20% de Editorial El Globo en donde a su vez participan el periódico El País, Ardila Lulle y Mario Laserna Pinzón dueños de otros medios de comunicación. El Colombiano a su vez edita y publica el periódico económico de circulación nacional La República, el periódico local Gente y el periódico popular Q´hubo además de las revistas Nueva, Yok, Propiedades, Automotores, Revista Resumen y Paladares. Tiene presencia en internet a través de su edición digital en el sitio web: www.elcolombiano.com Casa Editorial El Tiempo El periódico El Tiempo fue fundado en 1911 y ha sido propiedad de manera mayoritaria y constante de la Familia Santos. Desde los años 80 ha seguido un movimiento expansivo creando la Casa Editorial El Tiempo y siendo socio de Tempora Editores, Intermedio Editores y Editorial del Atlántico (Herrán, 1991, p. 60). Para 1986 le compra al grupo Santo Domingo el Diario del Caribe de Barranquilla y el periódico El Pueblo de Cali. También empezó a participar en la edición de libros siendo socio de Printer Colombiana S.A y del Círculo de Lectores y concesionario de diferentes empresas a nivel internacional (sobre todo Ecuador). La Casa Editorial se diversifica y no solo participa en publicaciones impresas, tiene participación en distintas emisoras televisivas entre ellas Caracol y RCN y junto con la primera constituyen una empresa de televisión satelital llamada TV Cable que ostentaba el monopolio de este servicio en la Bogotá en los años 80 y noventa. Esta empresa fue vendida posteriormente a la multinacional Telmex (Herrán, 1991, pp. 60-63). En el año 2007 el Grupo Planeta de España adquiere el 55% de las acciones de la Casa Editorial lo que le da un nuevo rumbo a los intereses comerciales de esta empresa informativa. La visión de la Casa Editorial El Tiempo de diversificar y tener presencia en diferentes medios lo ha llevado en la actualidad a publicar y mantener sitios web no solo de sus periódicos sino también de sitios informativos trabajando diversos temas como: finca raíz (metro cuadrado), servicios de compra y venta de productos (clasificar), de oferta laboral (el empleo.com) o educativos (guiaacademica). Además publica los semanarios Boyacá 7 días y Llano 7 días, junto con el periódico popular El Periódico Hoy y el diario económico Portafolio, y 14 revistas que trabajan distintos temas. Posee el canal local City 96
    • Tv y está participando como parte del Grupo Planeta en la actual licitación del tercer canal privado. En el mundo de las publicaciones periódicas en Colombia se pueden observar tres tendencias principales. La conformación de grandes conglomerados informativos que se han diversificado teniendo presencia no solo en el mundo editorial sino también en el audiovisual e internet, lo que los convierten en empresas multimediales. La inserción de capital originado de multinacionales ya sean nacionales o extranjeras que le dieron un tono más económico a la prensa y las han hecho olvidar de manera gradual sus orígenes familiares y políticos para ser parte de las fluctuaciones económicas y manejar la empresa de acuerda a la oferta – demanda de productos y servicios. Por último, la concentración de medios en determinadas empresas periodísticas y multinacionales que crean un oligopolio en el que por ejemplo el grupo Santo Domingo o Planeta, manejan gran parte de la edición de distintos periódicos y revistas a nivel nacional. En suma, encontramos aquí un proceso en el que los periódicos han dejado de ser solamente propiedad de familias a ser parte de empresas multinacionales que tienen intereses no solo a nivel editorial sino en muchos niveles más. 3. Radio El desarrollo histórico de la radio en Colombia está enmarcado bajo el cuadro de modernización y el contexto político del país. Desde sus comienzos en los años 20 fue creada con parámetros privados que posibilitaron su desarrollo tecnológico modernizando rápidamente sus sistemas de grabación y transmisión. Su propuesta de encadenamiento, posibilitó la creación de un sistema radial que conecta lo regional con lo nacional y lo internacional, creando una conexión cultural, política y social entre partes apartadas del país. Debido a esto, se convirtió en un sitio privilegiado para la pauta publicitaria, misma que junto con la vinculación del medio a grupos económicos importantes (Santodomingo, Ardila Lule, Grupo Prisa), le han dado soporte financiero, beneficiando su manutención y desarrollo. En abril 12 de 1923, Colombia se abre a la radiodifusión por primera vez, cuando el entonces presidente, el General Pedro Nel Ospina, inaugura la Estación Internacional de 97
    • Morato, y el servicio inalámbrico entre las estaciones de Barranquilla, Cali y Cúcuta. El Estado colombiano dueño del espectro concesiona a particulares para uso comercial. En 1929 Pompilio Sánchez (Tunja), Gustavo Uribe (Bogotá) y Elías Pellet (Barranquilla), se convierten en pioneros de la radio comercial colombiana. En 1930, Colombia es un “país de países” (Téllez 1974), desintegrado por las guerras civiles y descentralizado por la multiculturalidad. En este contexto junto con la acelerada modernización del país y la guerra contra el Perú, la radio juega un papel fundamental para integrar las regiones, conocer las culturas y alfabetizar al pueblo. En esta década se crean la mayoría de empresas radiofónicas: “Voz de Manizales” de Alberto Hoyos, “Ecos de Occidente” de Alberto Estrada Estrada, Emisora Philco, la Voz de Antioquia, “La Voz de la Víctor”, “Radio Santafé” entre las más importantes. La radio en manos privadas dedicó sus programas a la entretención y relajación de sus escuchas. La información era reproducida por locutores a través de documentos del gobierno con narraciones sucintas de noticias, hasta que un hecho trágico en 1935 inició el periodismo radial: la muerte de Carlos Gardel el 24 de junio en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín. Periodistas de distintas partes del país acuden al lugar para informar sobre el siniestro. La segunda guerra mundial, causa que Estados Unidos sea modelo y patrocinador de muchas cadenas radiales nacionales; se hereda el sistema financiero y narrativo. Nace en esta etapa: “Radio Continental” del director de la “Voz de Manizales”. Pero, la competencia es difícil, empiezan a aparecer múltiples cadenas con programas atrayentes que se disputan la atención de los radioescuchas. Surgen tres formas básicas de financiación: concesión de licencias, que producía ciertos problemas pues los radio – periódicos y las radio – revistas seguían siendo controladas por el Estado. La venta de espacios, que causó una disminución en las tarifas radiales, pues los dueños de estos las llenaban de pequeños comerciales a precios módicos. Sobrevino la crisis económica y la creación de la tercera forma: la intervención del Estado, que tuvo como consecuencia que las emisoras pequeñas quebraran. Por otro lado, las emisoras y cadenas grandes, resistieron el cambio, y al verse libres de competencia, gozaron de un aumento en la financiación posibilitando la inversión en la mejora de equipos de producción y transmisión. “La Radiodifusora Nacional” (1940), “La Voz de Antioquia”, la “Emisora Nueva Granada”, “Radio Continental” y otras aumentaron el poder de sus transmisores cubriendo la mayoría del territorio nacional. A finales de la 98
    • década de los cuarenta, empiezan los cambios en las empresas privadas: “Emisora Siglo XX” compra “La Voz de Antioquia” creando “La Emisora Nuevo Mundo” llamada después la Radiodifusora de Antioquia, que en 1948 sería la Primera Cadena Radial Colombiana (CARACOL), de la cual es objeto esta investigación. Tras el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril en 1948, se configuraría aún más el escenario de la radio actual. El gobierno cancela las licencias radiales debido al poder del medio para movilizar masas para la revolución. Bajo la creación de la Asociación Nacional de Radiodifusión ANRADIO, vigila los movimientos de cada una de las emisoras, para restituir las licencias sólo a aquellas que habían pasado el examen estatal. El camino queda libre a “Caracol”, a “Emisoras Nuevo Mundo” a “Radio Cadena Nacional” (RCN) y a Todelar para constituirse como las empresas radiales más grandes del país. En 1953 empieza la era de las radionovelas con la emisión de “El Derecho de Nacer” de Félix Caignet por RCN. Debido al éxito de audiencia, las empresas radiales vieron en ella una fuente para aumentar sus ingresos. Durante los años siguientes, RCN y Caracol se convierten en monopolios que adquieren la mayoría de emisoras nacientes o por nacer, bajo el amparo de Anradio. La llegada de la televisión, causa que la programación se inclinara hacía la información, los deportes, las radionovelas y la música grabada. Se darían a conocer programas periodísticos como “Radio Sucesos RCN”, “6am a 9am” de Caracol, “Noticias Caracol” “Última hora Caracol”, entre otros. En los 70´s son visibles tres cadenas radiales Caracol, RCN y Todelar, quienes compiten entre sí, modernizando continuamente sus equipos. El desarrollo de la prensa radial es consecuencia de este aspecto, pues las empresas al preocuparse por obtener más radioescuchas, hacen esfuerzos para ofrecer el mejor y más completo cubrimiento de hechos deportivos, sociales y políticos. Caracol revoluciona el manejo informativo al crear un esquema colectivo en el que varios periodistas cubren un mismo acontecimiento. La década de los ochenta, significó una época de cambios en los medios de comunicación colombianos, la entrada del satélite modificó su panorama, la radio no fue la excepción. Además de una cobertura más amplia, los programas se diversificaron ante la posibilidad de obtener la información vía satélite. Ahora, la emisión se podía hacer 99
    • simultánea conectándose con distintas partes del país al mismo tiempo. Por tanto el cubrimiento de los acontecimientos pudo extenderse, lo que benefició la creación de emisoras especializadas en diversos temas (música, deportes, noticias). Aunque esta práctica ya era de 20 años atrás, en esta década fue un movimiento importante. Así mismo Caracol y RCN en manos del grupo Santodomingo y Ardila Lule respectivamente y la Cadena Todelar, ven en la radio una oportunidad para la pauta publicitaria, estos consorcios manejan hábilmente las estrategias de marketing, logrando financiación suficiente para soportar el medio. El auge publicitario se reprodujo de nuevo en desarrollo tecnológico. En los 90´s, se utilizan los satélites y las microondas para mejorar las transmisiones y tener la percepción del directo. El crecimiento de la radio fue instantáneo e importante, para 1991 existían: 589 emisoras, 409 en amplitud modulada y 180 en frecuencia modulada (Ministerio de Comunicaciones, 1991). Asimismo, la cadena Caracol y RCN (objetos ambas de esta investigación) se internacionalizan haciéndose filiales con empresas radiales en otros países de Latinoamérica. Caracol, por ejemplo se convierte en la emisora líder en Miami. En el 2000 se constituye el Grupo Latino de Radiodifusión, encabezado por el consorcio empresarial español Prisa. El grupo Santo Domingo vende parte de Caracol Radio a esta corporación. En consecuencia, esta cadena radial recibe una inyección económica para mejorar sus equipos, el 20 de agosto de 2005 realizan su primera emisión en estudios digitales. Descripción y panorama actual de la radio en Colombia La radio ha tenido un desarrollo máximo a nivel técnico y profesional, debido a dos razones: la primera es su posibilidad de cubrimiento total que ha hecho de ella un lugar preferido por la publicidad. La segunda, es que la compra desde los sesenta y los ochenta por emporios económicos como Ardila Lule a RCN y Santo Domingo a Caracol (que en el 2002 sería parte del grupo PRISA) ha posibilitado inyecciones de capital constante para su modernización. La radio colombiana ha estado a la par de los avances tecnológicos, ahora se pueden encontrar emisoras completamente automatizadas con la utilización de software como el Adasnet, el Dinesat o el Dalet. 100
    • La aparición de nuevas herramientas ha posibilitado la creación de nuevos formatos o la incorporación de nuevos lenguajes a formatos antiguos. La radio se vuelve heterogénea: existen múltiples programas para diversos gustos. Los públicos se hacen interactivos y se comunican con la emisora a través de mensajes, vía e- mail o por teléfono. Asimismo, la radio se identifica con personajes - imagen como Juan Gossaín (RCN, parte de este estudio), Julio Sánchez Cristo (La W, parte de este estudio) o Darío Arizmendi Caracol, parte de este estudio), que representan en cierta medida los intereses de determinado grupo de escuchas. La radio se funde con la Internet, y posibilita un cubrimiento internacional a través del Real Audio, confirmando aún más las preferencias de los anunciantes. El escenario radial colombiano se clasifica, según el Ministerio de Comunicaciones, a partir de tres criterios: según la tecnología de transmisión (FM o AM), según el tipo de programación (comercial, comunitaria o de interés público) y de acuerdo a su potencia de transmisión (KW). El Ministerio de Comunicaciones afirma que, en este momento, Colombia cuenta con 1451 emisoras que operan en 603 municipios, teniendo un cubrimiento cercano al 100%. Estas se reparten así: Tabla 1 Número de Emisoras de Radio en Colombia Modalidad FM AM Comercial 258 379 Interés Público 164 42 Comunitaria 608 Fuente: Ministerio de Comunicaciones de Colombia 2009. Según esto, el 44% de las emisoras colombianas son tipo de comercial de las cuales el 27% son propiedad o filiales a RCN y Caracol, el primero con 46 emisoras en AM y 41 en FM, mientras que Caracol representa 58 emisoras en AM y 24 en FM. Entre las emisoras de Interés Público tenemos que el 35% pertenecen a la Fuerza Pública (Policía y Fuerzas Armadas), un 30% a entidades gubernamentales como (alcaldías y gobernaciones) y 19% a RTVC y, le siguen con un 8% emisoras de colegios y universidades, por último de cabildos y comunidades indígenas. En el registro del Ministerio de Comunicaciones no existen datos sobre emisoras de afrodescendientes.(Comunicaciones, 2007) 101
    • Según el gobierno colombiano, el desarrollo de las radios comunitarias en el país ha sido positivo en los últimos años debido a la política del gobierno que pretende la democratización en el uso de los medios de comunicación en un intento por crear vínculos entre comunicación – pluralismo y democracia en virtud de la construcción de una cultura y de los imaginarios sociales de un país (Comunicaciones, 2007). Gráfico 1 Número de Emisoras de Radio Comunitaria por Departamento en Colombia Valle
 4.6%
 Tolima
 2.1%
 Sucre
 2.8%
 Santander
 8.9%
 Risaralda
 1.3%
 Quindio
 1.5%
 Putumayo
 1.3%
 Norte
de
Santander
 4.1%
 Nariño
 5.8%
 Meta
 1.5%
 Magdalena
 2.1%
 Huila

 4.1%
 Guaviare
 0.5%
 Guajira
 1.0%
 Guainia
 0.2%
 Cundinamarca
 12.0%
 Cordoba
 2.1%
 Chocó
 1.3%
 Cesar
 3.0%
 Cauca
 3.1%
 Casanare
 2.6%
 Caquetá
 2.6%
 Caldas
 3.0%
 Boyacá
 9.5%
 Bolivar
 3.8%
 Atlántico
 3.5%
 San
Andrés
 0.2%
 Arauca

 0.7%
 Antioquia
 10.5%
 Amazonas
 0.3%
 0.0%
 2.0%
 4.0%
 6.0%
 8.0%
 10.0%
 12.0%
 14.0%
 Fuente: Ministerio de Comunicaciones de Colombia 2009. En este sentido, en el gráfico 1 vemos que los departamentos que tiene más desarrollado el servicio de emisoras comunitarias son Cundinamarca (12%), Antioquia (10.5%) y Boyacá (9.5%). Mientras que Departamentos como Chocó, Atlántico y Bolívar ostentan un promedio del 2%, siendo un porcentaje muy bajo el de Chocó, junto con los 102
    • Departamentos del Llano y Amazonía (Guainía, Amazonas, Guaviare, Arauca etc.) donde hay representación de comunidades afrocolombianas mayoritariamente. Igualmente, la principal característica en las estructuras de propiedad en la radio colombiana es la concentración de las emisoras en determinados grupos económicos. Por ejemplo, el Grupo Prisa (Promotora de Informaciones) de España de la mano con Juan Luis Cebrián se asocia en el 2002 con Valores Bavaria para crear el Grupo Latino de Radio que tiene presencia en Colombia, México, Chile, Costa Rica, Panamá, Estados Unidos y Francia. Con esta sociedad Caracol Radio y sus filiales quedan dentro del GLR con el 77.70% de las acciones (Tiempo, 2002). El Grupo Prisa figura como socio mayoritario y se debe recordar que es dueño entre otros del Diario El País de España, el Diario As, Unión Radio, de la editorial Grupo Santillana, de cinco emisoras de televisión y de radio, y tiene presencia en otros países de Europa y América Latina. Mientras tanto, RCN (Radio Cadena Nacional) es parte de la Organización Ardila Lulle, que luego de posicionarse con su empresa de Bebidas Postobón, diversifica su presencia en varios sectores de la economía. En los medios de comunicación tiene: RCN Televisión, RCN Radio, TV Colombia (canal transmitido por cable), Nuestra Tele Noticias 24 horas (también por cable) y RCN entretenimiento en donde realiza producciones musicales y de cine. En el sector industrial posee: Incauca, Ingenio Providencia, Bananal S.A, Industrias Forestales Doña María S.A., etc. En el sector textilero tiene a Textiles Rionegro y Coltejer, entre otras. La concentración de la propiedad de la Radio en Colombia tiene dos tendencias fundamentales. Una, el posicionamiento de RCN y Caracol como las cadenas más fuertes y monopólicas del mercado a partir de un proceso histórico que les ha permitido no tener competencia y de la inyección de capital de los conglomerados industriales que entraron a respaldarlas. Segundo, la entrada de multinacionales extranjeras, como la compra de Caracol Radio por parte del Grupo Prisa que posibilitó a la radio colombiana tener presencia en otros países de Latinoamérica y de ser parte de una de las más fuerte empresas de medios de Hispanoamérica. 4. Televisión 103
    • La televisión colombiana nace desde el mismo seno estatal como un medio de propaganda de la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla el 13 de junio de 1954. Su principal objetivo era la de ser “educativa y cultural” (Rey, 2002) y según Germán Rey desde ese momento se esgrime la cartografía de lo que será la historia de la televisión colombiana enfrascada por la tensión entre lo público y lo privado24. Creada a partir de lo estatal desde el departamento de propaganda oficial, se afirmaba que la televisión debería ser completamente manejada por el Estado, pero desde esa época como la afirma Rey citando al periodista Álvaro Monroy empieza una “inquietud” por la forma de participación privada. (Rey, 2002, p. 123). Lo que llevó a que esta fuera una realidad a partir de 1955 con la conformación de la TVC o televisión comercial que se crea con de personas venidas de la radio. En estos instantes nace un sistema mixto en el que agencias publicitarias producen programas para sus clientes o que estas mismas u otras agencias utilicen estos programas para comercializar sus productos. El sistema entonces contaba con el control estatal de los espacios que arrendaba a particulares y sectores privados. (Rey, 2002, p. 124) Las empresas que realizaban los programas utilizaban los servicios y los estudios de INRAVISION una entidad estatal creada para ese fin, y el control del arriendo de los espacios era ejercido por el Consejo Nacional de Televisión. En 1964 se contaba ya con una red que abarcaba casi todo el país y fue por esta época en que las finanzas del gobierno caducaron creando un medio mixto, en donde el Estado seguía siendo dueño de los espacios pero organizaciones privadas licitaban el manejo y programación de los mismos. En los años ochentas bajo el gobierno de Belisario Betancourt darían inicio los canales regionales, y la televisión cerrada por suscripción haría su aparición con el nombre de TV Cable. La teoría globalizadora de los años 90as, implementada por el FMI, el Banco Mundial y la Organización Internacional de Comercio causa en los gobiernos la necesidad de recortar el presupuesto de gastos, reducir subsidios y privatizar empresas estatales. A partir de la ley 182 de 1995, la televisión en Colombia entraría en un proceso, que sería el “fin” del régimen mixto bajo control estatal. Con un antecedente, a partir de la constitución 24 Rey también describe otros tipos de tensiones entre lo comercial y lo cultural, las modificaciones legislativas y las transformaciones en los géneros. (Rey, 2002) 104
    • de 1991 la televisión es entendida como un servicio público que comprende el derecho de la ciudadanía a acceder de manera libre a la información, la recreación y la cultura. La Comisión Nacional de Televisión como ente regulador de la industria de la televisión en Colombia, adjudica en diciembre de 1997 a 25 programadoras los espacios de los canales A y Uno. En el mismo año Caracol TV y RCN TV obtienen la concesión para sus canales privados por la suma de 95 millones de dólares. La Casa Editorial de El Tiempo emite en 1999 el canal local City Tv, con un modelo tomado de Chumcity un grupo de televisión de Canadá. Panorama actual de la televisión en Colombia La televisión nacional, es definida a partir de la Constitución de 1991 como un servicio público regido por particulares. La Comisión Nacional de Televisión (CNTV), es el organismo encargado para controlar este sistema y sus procesos de concesión. Las leyes que rigen a la televisión en Colombia son la Ley 182 de 1995 que reglamente el servicio y las políticas de democratización. Modificada por la Ley 335 de 1996 y la Ley 680 de 2001 por la cual se crea la televisión privada en Colombia y se dictan otras disposiciones. Esta legislación define las diferencias en la prestación de servicio, la formas de control y la descripción de los agentes que hacen parte de este sistema. La CNTV realiza la siguiente clasificación (CNTV, 2009): A. Según el país de origen y destino de la señal, la televisión puede ser internacional o colombiana. B. Según su Cubrimiento Territorial la televisión puede ser pública (operada por el Estado), privada (operada por empresas particulares), regional (empresas comerciales del Estado), local (operada geográficamente en un distrito o municipio); comunitaria (operada por comunidades organizadas). C. En Función de los Usuarios, puede ser abierta cuando la señal es recibida libremente. Por suscripción, cuando la señal está destinada a ser recibida únicamente por personas autorizadas por el concesionario. D. Según la tecnología de transmisión, es radiodifundida cuando la señal utiliza el espectro electromagnético; es cableada o cerrada cuando se utiliza un medio físico exclusivo; satelital, la señal llega a través de un satélite. 105
    • E. Según la Orientación General de la Programación, es comercial cuando la programación es destinada a la satisfacción de los hábitos y gustos de los televidentes, con ánimo de lucro. De Interés Público, Social, Educativo y Cultural, aquella en la que la programación se orienta en general, a satisfacer las necesidades educativas y culturales de la audiencia. En Colombia operan: dos canales privados (RCN de Ardila Lulle y Caracol del Grupo Santo Domingo); siete canales regionales públicos operados por el Estado ubicados en la isla de San Andrés y Providencia (Teleislas), la Costa Caribe (Telecaribe), la región de Norte de Santander y la frontera con Venezuela (Televisión Regional de Oriente –TRO-), la región Central Cafetera (Telecafé), Antioquia (Teleantioquia), la zona central y antiguos Territorios Nacionales (TV Andina – Canal 13) Costa Pacífica (Telepacífico) y en Bogotá, la capital del país (Canal Capital). Existe un único canal privado de cubrimiento local (City TV), operado por la Casa Editorial de El Tiempo. Se halla un cuarto canal de televisión abierta comercial (Canal 1), operado por el Estado, programado por concesionarios particulares (en este momento, cuatro concesionarios), quienes pagan al Estado el alquiler por la frecuencia del canal. También existe un canal llamado Señal Colombia Institucional, que era un canal de operación abierta similar al Canal 1, pero por decisión del Congreso de la República, se convirtió en un canal del Estado, por medio del cual se pretende fomentar la educación en democracia y cultura ciudadana. Esta investigación analizó los noticieros emitidos por RCN Televisión, Caracol Televisión y Canal 1, debido a que son los de mayor audiencia, como se observará más adelante en este mismo informe. Igualmente, Colombia tiene 54 empresas que prestan el servicio de Televisión por Suscripción tanto a nivel local como nacional, siendo los más importantes SKY, Direct TV y Telmex. Un determinado número de 47 canales locales sin ánimo de lucro, manejados por universidades, fundaciones y asociaciones locales de televisión. Y, actualmente existen más de 697 canales comunitarios de transmisión cerrada, muchos de ellos manejados por asociaciones barriales. Sin embargo, según cifras del Estudios General de Medios25estos 25 “El EGM es un estudio poblacional que busca una representación adecuada del universo objetivo, a través de una muestra interrogada acerca de su comportamiento en relación al consumo de medios entre otras cosas.” (ACIM, 2009) 106
    • últimos tienen muy poca penetración en el público, tan solo el 4.4% a nivel nacional (ACIM, 2009, p. 29). De acuerdo a las últimas cifras del Estudio General de Medios en la Segunda Ola de 2008, los canales privados son los más vistos junto con los internacionales, el primero tiene una audiencia del 86.2% frente a un 51.4% de personas que ve canales extranjeros. En este sentido los canales regionales tiene una audiencia de 15.6%, los canales públicos del 8% y los locales o comunitarios del 8.6%. Es decir, la televisión privada- comercial es mucho más vista que la televisión de interés público o local (ACIM, 2009, p. 13). En esa línea de análisis, los dos canales privados tienen casi el mismo nivel de audiencia ya que Caracol es visto en un porcentaje de audiencia del 88.9% frente a RCN que ostenta un 88.5%. Le sigue otro canal privado pero local, CITY TV de la Casa Editorial El Tiempo con un 26.2% (ACIM, 2009, p. 15). Así las cosas, en Colombia no sólo existe una concentración en las estructuras de propiedad de los Medios de Comunicación, sino también una singularidad en los gustos, en este caso televisivos. 5. Consumo de Medios en Colombia Según la Tabla No. 3 el 57% de las personas leen periódicos con regularidad, de estos la mitad son hombres y la otra mitad mujeres. Sin embargo, existe un alto porcentaje (42.97%) de personas que no lee periódicos y en este caso son más la mujeres que no lo hacen (26,97%) frente a un 16.69% de hombres. Tabla 2 Lecturabilidad de Periódicos El porcentaje de lectura baja un 10% cuando hablamos de revistas. En este caso, son más la mujeres que leen revistas (29.32%) que hombres (17.78%), así mismo el porcentaje que no lee revistas es mayor en el género masculino que en el femenino. 107
    • Tabla 3 Lecturabilidad de Revistas Así las cosas tenemos un porcentaje de lecturabilidad de medios impresos en Colombia que oscila en un promedio de 52,47%, en el que las mujeres leen más medios impresos (28.86%) frente a un 23.21% de hombres. Esto origina una pregunta: ¿Qué tipos de revistas se leen en Colombia? La tabla 5 muestra que en la última semana del Censo de 2008, se leyeron revistas con temas relacionados sobre Variedades, Magazines, pasatiempos e historietas (51.98%), Actualidad (43.90%) y Guías de ocio, televisión, esparcimiento y turísticas con un (15.24%). Las personas en Colombia prefieren leer temas específicamente de entretenimiento (Cultura, Cocina, Variedades, Ocio, Deportes, Manualidades) que sumados alcanzan un promedio de preferencia del 23%, mientras que revistas que tratan temas informativos como actualidad, ciencia, religión, economía y salud quedan relegadas, con un promedio de preferencia del 13.7%. Tabla 4 Tipo de revistas leídas 108
    • Ahora bien, con respecto a la preferencia de lectura de periódicos en el último mes vemos en la Ilustración 2 que la Casa Editorial El Tiempo agrupa 8.184.800 de lectores con el periódico de circulación nacional El Tiempo y con el periódico de distribución nacional gratuita ADN Bogotá. Como se puede ver en la gráfica esta Casa Editorial puntea con dos de sus principales medios. Así mismo vemos que con la mitad de lectores le sigue otro periódico de circulación nacional El Espectador (2.220.600) y entre los regionales el más representativo es El Colombiano de Medellín con 1.361.100. Vale la pena recalcar la baja cantidad de lectores de periódicos populares como El Espacio y Q´hubo Medellín. Aunque estos periódicos en otras zonas del país suman una cantidad no despreciable de 4.790.099 lectores en el territorio Colombiano. Gráfica 2 Preferencia en la lectura de periódicos El
Caleño
 308,500
 Diario
Occidente
 312,400
 Q’hubo
Bucaramanga
 322,500
 La
Opinión
 330,000
 ADN
Barranquilla
 347,500
 Q’hubo
Bogotá
 373,100
 Vanguardia
Liberal
 378,700
 El
Universal
 388,200
 Portafolio
 438,300
 Q’hubo
Cartagena
 461,800
 Q’hubo
Barranquilla
 478,800
 Diario
Deportivo
 490,900
 ADN
Cali
 533,300
 El
Heraldo
 554,100
 ADN
Medellín
 557,700
 El
País
 990,600
 Al
Día
Barranquilla
 1,155,600
 Q’hubo
Cali
 1,258,400
 Periódico
Hoy
 1,315,600
 El
Colombiano
 1,361,100
 Q´hubo
(Medellín)

 1,398
 El
Espacio
 20,801
 El
Espectador
 2,220,600
 ADN
Bogotá
 2,226,900
 El
Tiempo
 5,052,700
 0
 1,000,000
2,000,000
3,000,000
4,000,000
5,000,000
6,000,000
 Fuente: EGM 2009 109
    • Por otro lado, la tabla No. 6 muestra el nivel de escuchas de radio, en este caso son más la personas que escuchan radio (76.94%) y las mujeres escuchan más programas radiales que los hombres, ya que ostentan un 42.20% frente a un 34,73% de estos. Tabla 5 Nivel de escucha de radio Como se puede observar en la tabla 7, las personas que escuchan radio prefieren de manera contundente aquellas consideradas privadas o comerciales, el 90.61% las prefiere frente a las universitarias (4.26%), las comunitarias (5.26%) o las del ejército o policía nacional (6.26%) Tabla 6 Tipo de emisoras escuchadas Sin embargo las personas utilizan la radio para escuchar música. La Tabla No. 8 muestra que en la última semana antes de cerrar la encuesta de consumo cultural de 2008 el 81.48% de las personas lo hacen por esta razón, frente al 40.24% que lo hace para escuchar informativos o programas de opinión (17.32%). 110
    • Tabla 7 Tipos de programas Sin embargo, Colombia es un país que se puede considerar visual, ya que según la tabla No 9, el 95.20% de las personas aceptaron ver televisión, en donde las mujeres ven más televisión que los hombres con un 52.12% frente a un 43.08%. Tabla 8 Cifras de televisión Pero, ¿en qué horario ven televisión los colombianos? Según el Estudio General de Medios, el 92.5% de los colombianos ven televisión en la franja de la noche; frente a un 44.5% que lo hace al medio día y 31.8% que lo hace en la mañana. (ACIM, 2009) Así mismo, dentro de las preferencias de las audiencias por géneros de programación, la tabla 10 nos muestra que el 92.7% de la audiencia ve televisión para entretenerse, mientras que el 111
    • 87.9% lo hace para informarse. Se debe llamar la atención sobre que, definitivamente, la televisión es utilizada por los usuarios como una forma fundamentalmente de entretención, de acuerdo a las cifras de audiencia que tiene películas y deportes como se muestra en la tabla 10. Tabla 10. Preferencias de la audiencia por género Género Porcentaje Entretenimiento 92,1 Noticias y Negocios 87,3 Películas 84,1 Interés General y Educación 80,5 Deportes 52,2 Fuente: (ACIM, II 2008) 6. Estructuras de mercado: La publicidad Los medios masivos de comunicación tienen dos tipos de clientes, por un lado los usuarios que consumen la programación; y por otro, las empresas y agentes externos que quieren pautar en ellos. (Herrán, 1991, p. 104). La pauta publicitaria es la base de la financiación de los medios de comunicación en Colombia. Por ejemplo, cuando la Televisión Pública entró en crisis a raíz de la competencia desigual con los canales privados por la oferta publicitaria, la Comisión Nacional de Televisión creó un sistema en donde el mismo sector aporta para su financiamiento y funcionamiento. Cuatro son los organismos encargados de esta tarea: la Comisión Nacional de Televisión, el Fondo para el Desarrollo de la Televisión FDTV, TELECOM y La Red de Transmisión de Televisión (RTVC antes Inravisión) cuya función es la de programar y producir el Canal Institucional y Señal Colombia. Los recursos para patrocinar estas entidades provienen de la compensación por concesiones de espacios y pauta publicitaria de la televisión privada y cerrada. Estos dineros recibidos por el FDTV son repartidos entre el Canal institucional, Señal Colombia y las canales regionales. El mercado de la pauta publicitaria activa los sub – mercados de contratación de empresas de publicidad y productores de comerciales que se alimentan de este crecimiento en la inversión de los anunciantes. En un estudio publicado por la revista publicidad y 112
    • mercadeo (2005), se revela un incremento en la participación de la publicidad en los medios de comunicación en Colombia durante el periodo comprendido entre 2001 y 2005, siguiendo tendencias como: 1. La televisión y la radio son los medios preferidos por los anunciantes para promover el consumo de sus productos. Las cifras de inversión superan en más de un 40% a los otros medios. 2. Se observa en televisión un crecimiento en la inversión en los Canales Regionales y públicos. 3. Prensa y revistas tienen un incremento en avisos e inversión. 4. Los mayores anunciantes son empresas de telecomunicaciones y bebidas gaseosas. El aumento de la pauta publicitaria depende de dos aspectos: el primero tiene que ver con la visibilidad del producto, y el segundo; apunta a que los dueños de los medios, ven en el mercadeo una gran oportunidad de negocio. Pero, este comportamiento depende del nivel de audiencia de cada medio. La importancia de la publicidad en televisión fue medida por la Comisión Nacional de Televisión en Colombia en un estudio llamado “La Importancia de la inversión publicitaria de la Cerveza, bebidas alcohólicas y Tabaco” teniendo como fuentes a IBOPE y ASOMEDIOS analizando información del 2005 y 2004. Este documento explica que existe una concentración de la inversión publicitaria en los tres principales canales de televisión. Específicamente el Canal Caracol y RCN tienen el 89% de la inversión total, sumado al 7% que tiene el Canal Uno, lo que hace que el resto de los canales se repartan el 3.8% de la inversión publicitaria total. (CNTV, 2005, p. 2) Esto quiere decir que mientras que los Canales Privados Nacionales recibieron en el 2004 la suma de 19.357.702 millones de pesos mientras que los Canales Regionales obtuvieron utilidades netas por publicidad por un valor de 407. 540 millones de pesos. En este caso en el 2004, el canal Caracol tuvo 13.338.785 millones de pesos por este rubro que corresponde al 67.5%; mientras que RCN obtuvo 4.083.275 millones de pesos lo que representa el 20.7%. (CNTV, 2005, p. 3). En este sentido, dicho documento afirma que el producto que realiza mayor inversión en publicidad es el de la cerveza con un neto total del 64%, frente al 15.8% de otras bebidas alcohólicas o el 19% de tabaco. De nuevo, es el Canal CARACOL el que se lleva la mayoría de esta inversión (71.8%). 113
    • 7. A manera de conclusión para este apartado Los medios masivos de comunicación en Colombia —prensa, radio y televisión— han seguido un proceso en el que se pueden visibilizar algunas variables: Primero, han seguido un camino que los ha transformado de un ambiente relacionado con lo político, a otro relacionado con lo económico. Teniendo en cuenta que el primero estaba contextualizado en momentos en los que las elites colombianas fueron hábiles en ver a los medios como vehículos de ideas, y que al “cambio de los tiempos” fueron igual de diestras en dejar de lado el tinte político y abarcar una dimensión más económica de los mismos medios de los que eran dueños. Segundo, la salida de lo político hacia lo comercial dio como resultado varios procesos gracias a la importancia que dio el soporte financiero a estas empresas. El manejo de los medios como una industria en la que prevalecen los intereses económicos y por tanto la absoluta necesidad de satisfacer las ansias de entretenimiento del espectador, y en donde se ve a la información como un producto. Lo que llevó a un proceso en dos direcciones: por un lado la especialización y la fidelización de los espectadores de acuerdo a la utilización de los medios, por ejemplo la prensa para informarse, la radio para la música y la televisión para el entretenimiento dramático o telenovelesco; sino que también por otro lado se da la diversificación de los mercados, es decir a la exigencia de buscar nuevos públicos y por ello dejar el nicho inicial (sea prensa, radio o televisión) para ampliar las utilidades con el propósito de ser empresas de información y entretenimiento multimediales. Tercero, las estructuras de propiedad no han tenido un profundo cambio. De ser empresas familiares, pasaron a ser empresas multimediales que conservaron la base de propiedad patriarcal pero reorganizaron su planta accionista interna para dejar entrar el capital de conglomerados multinacionales. Así las cosas, el panorama de propiedad de los medios se configuró hasta el grado de no ser un monopolio, sino un oligopolio en el que un número diminuto de empresas maneja el panorama de la información y el entretenimiento mediático en Colombia; Cuarto, pero este oligopolio no sería una realidad sin el producto principal de la tensión entre lo público y lo privado, es decir entre el manejo mediano del Estado y los intereses de 114
    • las empresas de particulares. En ese proceso que subsistió entre las censuras, los cierres y las situaciones de violencia que han aquejado a nuestro país, nunca hubo una garantía de libre competencia de las pequeñas y medianas empresas mediáticas. Quinto, concentración de medios en unos cuantos grupos económicos que se manifiesta en todas las dimensiones de la economía mediática. Por ejemplo, la propiedad de los medios comerciales está en el Grupo PRISA, SantoDomingo, Ardilla Lulle y la Familia Santos. Sus canales y medios impresos tienen el mayor número de grupos de espectadores, lectores y audiencia. Así mismo, la publicidad también se concentra en esos mismos medios. Sexto, aunque en Colombia también existen otras formas de empresas comunicativas, llamadas medios alternativos (públicos, comunitarios o de interés general) que tienen el objetivo de democratizar el uso de los medios, estos aún no tienen la aceptación, ni la penetración, ni la fuerza necesaria entre la población para descentrar y derribar el oligopolio mediático. En suma, el panorama de los medios de comunicación en Colombia respecto a prensa, radio y televisión (medios de comunicación objetos de esta investigación) ha sido el fruto de un proceso histórico que ha sido lógico en cuanto a la intervención estatal, el soporte financiero y el capital como eje fundamental de este proceso, hasta el punto de que los medios de comunicación hoy en día se han convertido en “definitivos para el crecimiento económico y el desarrollo de la sociedad”. (Herrán, 1991, p. 11) 115
    • VI. Una mirada al corazón de las tinieblas. Los medios de comunicación occidentales y la representación de los temas afrodescendientes 116
    • En este apartado del informe se presentará una investigación documental con la cual se pretende realizar una aproximación a la representación que los medios occidentales ofrecen sobre los afrodescendientes, cómo el público reacciona ante estas informaciones y las consecuencias que de ello se derivan. Esto se realiza con la finalidad de tener un marco de referencia más global para entender los resultados arrojados por esta investigación y poder comprender más holísticamente esta relación entre medios de comunicación y las poblaciones afrodescendientes. Hemos estructurado esta parte de la investigación en cuatro apartados. En el primero describiremos los dos fenómenos más recurrentes en la mirada occidental: el eurocentrismo (la mirada ‘europeizada’ del espectador) y el afropesimismo (el prejuicio del ‘desastre africano’), dos procesos adquiridos en gran parte a causa de los medios y que condicionan el proceso comunicativo ya desde la base. Realizaremos también una breve incursión en las características y comportamientos observados en los medios de comunicación en el tratamiento de la temática. En segundo lugar, desglosaremos los principales estereotipos que se han observado en el proceso comunicativo y que, no solamente han estigmatizado a los afrodescendientes, sino que también han conformado los imaginarios colectivos de las audiencias, retroalimentando de esta manera el propio proceso estereotípico. Destacaremos características como el exotismo, la pobreza, la sexualidad o incluso la criminalidad en el tratamiento de los afrodescendientes. En el tercer apartado hablaremos sobre las ‘etiquetas’ o ‘cajones ideológicos’ en los que englobamos mediante prejuicios todo aquello perteneciente a esta temática, como por ejemplo, el tratamiento como ‘inmigrantes’ o las dependencias que se establecen a partir de términos aparentemente inofensivos como el de la ‘solidaridad’. Finalmente, el cuarto apartado desglosa brevemente las responsabilidades que emisor y receptor pueden llegar a tener en la creación de estas tipificaciones maniqueístas. Se finaliza extrayendo algunas reflexiones y retos finales a considerar. 117
    • Dos miradas para la representación de los afrodescendientes en los medios de comunicación occidentales. McLuhan vaticinó en 1962 (Mcluhan, 1962) que la prensa siempre nos iba a mostrar el peor mundo de todos los posibles. Una afirmación un tanto visionaria en el caso que nos concierne, donde los estereotipos y las visiones pesimistas encuentran en los medios de comunicación el caldo de cultivo ideal para promoverse, reforzarse, satirizarse y preservarse. (Giró, 1999; Bosch, 1996; Nerín, López, 1999; Sánchez, López 2002; Sendin, 2006; Derval, 2002; Ishibashi, 2003). A continuación mostramos las dos corrientes más destacadas en la percepción occidental de los afrodescendientes: el afropesimismo, o 'la visión (desesperanzada) del desastre africano' (Sendin, 2006) y el eurocentrismo, o la concepción del africano como algo anexo y dependiente de Occidente. El Afropesimismo Todos merecemos que se nos proyecte en los medios de comunicación con honestidad (Ganje, 1996). Pero esta premisa no es siempre cierta. En primer lugar, porqué el concepto de honestidad es completamente subjetivo. En segundo lugar porqué elaborar esquematizaciones de la realidad para simplificar el mundo forma parte de lo más innato e imprescindible del ser humano (Lévi-Strauss, 1978; Chomsky, 1998). Según la teoría del cultivo (Gerbner et al., 2002), se relaciona el tiempo que se pasa ante un televisor con la formación de las representaciones sociales y estereotipos, o en otras palabras, la visión del mundo del espectador acostumbra a ser muy parecida a la transmitida por los medios. Esto no son buenas noticias dado que la gran mayoría de las investigaciones que estudian el tratamiento de los africanos por parte de los medios han detectado lo que Sendin (2006) denomina 'el afropesimismo'. Este afropesimismo no solamente influye en la vertiente cualitativa, es decir en la presentación del afro como algo negativo (Johnson, Bushman, Dovidio; 2008), sino también en la vertiente cuantitativa: Greenberg, Mastro, y Brand (2002) afirman que las minorías raciales están literalmente ausentes en los medios. En contraste, Josey, Dixon, Hurley y Hefner (2008) observan en una investigación sobre los informativos 'on-line' como los 'blancos' están sobrerepresentados y siempre en roles positivos. La misma investigación, apunta que los afros quedan siempre asociados a asuntos y comportamientos 118
    • problemáticos. Por lo general, se nos describen los hechos más miserables y degradantes de la realidad africana y se generalizan (Nerín, López; 1999), mostrando únicamente guerras, epidemias, enfermedades exóticas, catástrofes humanitarias y subdesarrollo. Es la asociación de África con el hambre, el conflicto y la marginación (Sendin, 2006; CEA, 2000). Esta visión no resulta algo 'gratuito', sino que responde a desajustes reales pero minoritarios (Bosch, 1996) que se utilizan por extensión para todo lo relativo a África. El 'afropesimismo' se traspasa a las audiencias, quienes transforman estas visiones en comportamientos sociales. López-Escobar (1996) afirma que existe una elevada correlación entre los temas a los que dan importancia los medios y los que interesan a sus audiencias. El poder que los medios de comunicación poseen sobre las audiencias incrementa sustancialmente cuando no existe un contacto real y personal con la minoría en cuestión. En estos casos, el poder de manipulación de los medios es del 100% ya que no existe ninguna imagen preestablecida que pueda realizar un filtro crítico. El contacto de primera mano con la minoría convierte en cuestionable el estereotipo infundido por los medios (Ramasubramanian, 2005). Existen investigaciones que fijan el punto de vista en las comunidades más alejadas de los africanos, como los asiáticos. Las conclusiones son claras. En el primer caso (Tan, Zhang, Zhang y Dalisay, 2007) se cuestiona a alumnos de escuelas chinas acerca de la diferencia entre los americanos y los afroamericanos. Nunca los han conocido, pero los medios y las películas dejan en ellos asociaciones mentales entre los afros y la pobreza, y sigue manteniéndose el negativismo (no tan pronunciado como en América). En el segundo caso (Thornton, 1986) se culpa directamente del racismo asiático a las representaciones colectivas de los afros que se realizan en los medios europeos y americanos. El fenómeno del 'afropesimismo' se extiende también a las personas de ascendencia africana. Es lo que Ishibashi (2003) denomina 'endoracismo' y consiste en considerar peyorativamente todo lo que ponga de manifiesto su ascendencia. Derval (2002) ha realizado un interesante estudio sobre este fenómeno en Brasil y ha extraído estremecedoras conclusiones: en primer lugar, los afrodescendientes brasileños no se 119
    • autoproclaman como tal, no se auto-reconocen: para nombrarse han adquirido neologismos raciales como 'mestizo' o 'moreno' con los que parece que 'estén más cerca de ser blancos, lo que posibilitaría abrir puertas y minimizar prejuicios'. Derval remata con una estadística: según el ‘Instituto Brasileiro de Geografía y Estadística’ (IBGE) solamente 6,2% de la población brasilera se considera de raza negra. Ishibashi (2003) nos narra la dramática situación de Venezuela, donde se escuchan frases como 'no mande muchos negros' en los procesos de selección de las agencias de casting. La justificación es que simplemente hay un cupo para el 'personaje negro' en todo el grupo de protagonistas. Estas actitudes lo único que consiguen es potenciar actitudes de competencia interracial y el establecimiento y consolidación del canon de belleza 'euro- americano' (Owens Patton, 2006). Derval ha denominado este fenómeno la 'ideología del blanqueamiento', es decir, la eliminación o des-representación de todo aquello étnico, minoritario y afro. 'En la fase de liberación de los esclavos, se intentó blanquear la población haciendo entrar en el país a gente blanca y promocionando la procreación entre negros y blancos para diluir la raza negra. Algunos medios de comunicación parecen aun permanecer en este ideal de blanqueamiento (...) se esconde a los negros de las páginas del noticiario noble, segregándoles en las de contenido deportivo o destinadas a los problemas sociales' (Derval, 2002). 'Poseen la más baja representatividad', a pesar de que en Brasil 'desde la mitad del siglo XVII hay una de las más elevadas concentraciones de negros en el mundo'. El Eurocentrismo Lo han llamado 'eurocentrismo' (Sendin, 2006), mirada o prepotencia occidental, 'I/eye' (Page, 1997). Todos estos términos hacen referencia a la tendencia a representar a los demás 'desde la rigidez de coordenadas de nuestra propia historia, a veces deformada o adaptada a determinados intereses' (Sendin, 2006). Los parámetros occidentales se usan para realizar juicios de valor sobre el resto de culturas y establecer relaciones de poder que se han consolidado con la ayuda de la globalización. Los localismos y todo aquello que representa a minorías culturales se ve absorbido y arrollado por el imperialismo de los discursos occidentales. La ‘anulación simbólica’ (Gross,1991) o invisibilidad de todo aquello que no resulte 'occidental' puede explicarse en términos económicos. Para Sendin 120
    • (2006), África es para los occidentales un lugar completamente desconocido ya que no les resulta 'interesante económicamente'. Las palabras de Inongo Vi-Makomé (Hurtado, Manzanera; 1999) son claras: 'Los europeos nunca han conocido África ni gran parte del mundo. El colonizador, el que somete, no tiene interés en conocer, sino solamente en enseñar e imponer. No acostumbra a respetar las culturas de los otros, y por consiguiente, no quiere conocerlas'. El panorama se presenta desolador. Todas las diferencias entre 'lo occidental' y lo 'no occidental' preveen incrementarse exponencialmente en los próximos años, ya que son 'los ricos' los que escriben la historia y marcan las pautas (ahora universales) de aquello que, como comentábamos antes, es 'lo feo, lo bonito, lo bueno, lo malo...'. 'Lo que narra la historia son los avatares de la gente que cuenta, de los nobles, de los monarcas, o de la burguesía cuando se convierte en clase de poder: los pobres, sin embargo, o aquellos aspectos de la vida que se consideran 'bajos' no 'hacen historia'. (Vattimo, 1996). Page (1997) considera que las barreras tecnológicas son las que, principalmente, van a seguir manteniendo la predominancia del hombre blanco en los medios de comunicación. Una aproximación a la técnica informativa en los medios occidentales En el mundo de la comunicación de masas o 'universo multicanal', es donde las sutilezas dan paso al uso de ‘marcados códigos y estereotipos de consumo’ (Bell-Jordan, 2008). La repetición incesante de los mismos (Holtzman, 2000), las omisión de informaciones (Nerín, López; 1999) y las actitudes discriminatorias y excluyentes por parte de los medios (Ishibashi, 2003) configuran nuestras 'realidades sociales' como espectadores (Fujioka, 1999). Según el medio de comunicación y el género en el que nos encontremos, podemos encontrar diferentes tratamientos de los afrodescendientes. Según Nerín y López (1999), en televisión los campos donde más se ha observado el fenómeno estigmatizador de los medios han sido los informativos. Otros autores han añadido también las 'sitcoms' (Johnson, Bushman, Dovidio; 2008) y los 'talk shows' (Bell-Jordan, 2008). Según una investigación centrada en los 'talk shows' americanos, éstos promueven las políticas de la diferenciación y del conflicto entre razas, sobretodo entre blancos y afros, dramatizando escenas y reforzando los estereotipos existentes (Bell-Jordan, 2008). En cuanto a los informativos, los autores consideran que África es tratada como un tema 121
    • marginal, lo que puede observarse en su escasa presencia y en la escasa cantidad de enviados especiales y reporteros al continente (Nerín, López; 1999). Nerín y López (1999) exponen también el caso del cine, donde las películas muestran escaso respeto (incluso burla) por las sociedades africanas y sus costumbres y retratan al africano como un ser incapaz y violento. La gran mayoría tienen como protagonistas a personajes blancos y relatan las peripecias y aventuras de los mismos. Igualmente, en los documentales sobre África los protagonistas siguen siendo los blancos en roles de cooperadores, misioneros, exploradores o reporteros que 'irrumpen en la intimidad de las familias, ruedan partos en directo sin el consentimiento de las madres, o a personas moribundas. En este circo, todo se vale’ (Sendin, 2006). De manera parecida al caso anterior, aquí se ha observado al africano como un ser pasivo, ignorante e inferior. El problema en este caso es que el género documental goza de mayor credibilidad al tratarse de un género de 'no-ficción' (Nerín, López; 1999). En cuanto a la publicidad, nunca se utiliza a afrodescendientes para anunciar productos cosméticos, farmacéuticos ni detergentes y sin embargo, si que pueden aparecer en los sectores de alimentación, tabaco y vestido (Ishibashi, 2003). Coltrane y Messineo (2000) compararon el rol de los blancos y los afros en anuncios de televisión. Mientras los blancos eran los exitosos, románticos y autoritarios, los negros resultaban violentos y agresivos. Y para acabar, solamente un apunte de prensa: Derval (2002) afirma que solamente el 3'1% de las portadas de la revista brasileña 'Veja' incluyen afrodescendientes. En éstas, siempre aparecen como deportistas o cantantes. Sin embargo, las estructuras acostumbran a ser siempre parecidas en todos los medios y oscilan desde las informaciones más amarillistas y sensacionalistas, hasta la presentación de informaciones simplistas y maniqueistas, o la falta de profundización en aspectos cruciales como el contexto. Vamos a verlos: - La espectacularización de los contenidos. Todo aquello que sea espectacular y llamativo es lo que el espectador recepciona con mayor interés y atención. Por ello, existe una tendencia general en los medios de producir contenidos siguiendo estos parámetros. Sartori (2000) nos habla de la ‘responsabilidad o extravagancia’, es decir, la idea de cómo la televisión simplemente ‘globaliza 122
    • las extravagancias’ o banalidades. En términos generales, todo aquello que sea concreto, tenga mayor contenido emocional, especificidad, anécdotas y estudio de casos, tiene muchas más probabilidades de ser recordado que aquello abstracto y generalizado. Dicho de otra manera, todo aquello amenazante y que podamos llegar a vivir en primera persona por su emoción e impacto tiene un efecto mucho mayor en las audiencias (Ramasubramanian, 2005). - La información simple y confusa. La información sobre África aparece de manera sesgada, poco analítica y reducida a sencillas dicotomías. Hurtado y Manzanera (1999), por ejemplo, observan el etiquetaje de los bandos rivales en bueno/malo al estilo básico de las películas del cine de los años 20. Las causas pueden localizarse en el hecho de que la televisión trabaja usando ritmos veloces e inmediatez, por lo que los contenidos deben emitirse de manera sintética. Afirman que en televisión no existen programas puramente analíticos como las mesas redondas, los debates, los reportajes o las entrevistas para abordar el tema africano. Las descripciones son vagas y con pocos matices (Bosch, 1996). Nerín y López (1999) destacan el uso de los africano para referirse a aquello ‘diferente’ o que contrasta con ‘lo occidental’ y a todo 'aquello que los blancos encuentran a faltar en sí mismos' (exotismo, sensualidad, ritmo…). El prototipo africano es el más fácilmente diferenciable de todos los colectivos dado su color de piel, por lo que es el que aparece con más frecuencia para referirse a 'lo otro'. - La falta de contextualización y explicación de las causas. A través de los medios acostumbran a llegarnos las consecuencias de los hechos, no el análisis de las causas (Sendin, 2006). Se nos explican los detalles más sórdidos de las catástrofes humanitarias, pero no sabemos qué causas y motivaciones reales pudieron desencadenarlos. En esta misma investigación se hace referencia a estudios realizados por la Universidad de Glasgow (Philo, 1999b), en los que se llega a tres conclusiones: las explicaciones políticas, históricas y de contexto son muy reducidas y se concentran en los canales no comerciales, los análisis son fragmentarios y confusos y la mayor parte no ofrecen explicaciones. Otro estudio de esta universidad (Philo, 1999a) habla de las 123
    • consecuencias de esta falta de información: la generación de angustia en el espectador al no ser capaz de racionalizar los violentos acontecimientos que suceden. Si las causas se fundamentan en la irracionalidad, difícilmente existe el camino de la negociación. Se 'despolitizan los hechos' (Sendin, 2006) y no se ofrece una explicación institucional del juego de fuerzas: el conflicto queda relegado a la irracionalidad sin protagonistas, sin historia, sin argumentos, sin atacantes ni victimas. Solamente muerte, refugiados y hambre. La repetición de estereotipos En 1922 Lippmann definía por primera vez los estereotipos como 'la combinación de lo que tenemos delante y lo que esperábamos encontrar', como una realidad condicionada por un esquema cognitivo ‘compartido por grupos sociales’. Los medios de comunicación hacen uso de estas convenciones sociales para generar sus discursos. En este apartado veremos cuales son los estereotipos en los que se enmarca socialmente al colectivo de los afrodescendientes. Los medios de comunicación retroalimentan los estereotipos y los radicalizan, forjándolos en los imaginarios colectivos de las comunidades. Otorgan unas características y competencias a cada tipo de espectador, establecen dicotomías del tipo 'nosotros-ellos' y simplifican la realidad, recurso que remite a una serie de ideas y prejuicios ya existentes en los imaginarios colectivos de la sociedad (Sendin, 2006). Sendin (2002) añade que son una imagen separada de la realidad objetiva: son un 'retrato' o 'representación' (Gili, 1994) de lo que el occidental proyecta para diferenciarse de 'los otros', es decir, forma parte del proceso identitario mismo y sirve para crear marcadas diferencias entre grupos. Ramasubramanian (2005) concluye que los estereotipos negativos no son más que un intento de incrementar la positividad de la identidad propia a base de convertir la de 'el otro' en negativa. Se ha considerado que, por consiguiente, los medios pueden llegar a fomentar el racismo cuando la información es tratada de manera espectacular y simplista (Wieviorka, 2002). Ferguson (1998) confirmó la influencia mediática en Estados Unidos y Gran Bretaña en un estudio realizado sobre casos concretos de mantenimiento de jerarquías raciales. Hoffmann (1990) lo hizo analizando el New York Times y observó una 'cobertura 124
    • estereotipada' del medio. En términos generales, se asocia al 'blanco' como símbolo de lo bello, lo rico, lo puro y lo sofisticado. El 'negro' suele ser símbolo de lo feo, lo pobre, lo impuro, lo no-sofisticado (Ishibashi, 2003). Tan, Zhang, Zhang y Dalisay (2007) añaden a estas percepciones que también parecen menos educados y menos inteligentes, y Drummond (1997) que uno de cada tres entrevistados, afirmó que parecen intelectualmente inferiores. En general, se les caricaturiza como criados, madres con sobrepeso, bufones... muy raramente se les muestra como profesionales. Citando a Nascimento, Derval (2002) apunta que las comunidades afro son representadas bajo características como la pereza, la indolencia, el retraso intelectual y las tendencias criminales, así como un talento especial y gran vocación por el ritmo, la samba y el fútbol. Greenberg, Mastro y Brand (2002) destacan sus apariciones en los medios como personajes agresivos, desempleados, vagos, pobres e ignorantes. Hoffmann (1990), destaca sus apariciones en el Times como atletas o como protagonistas de escenas de entretenimiento o delincuencia. Según una investigación sobre color de piel y asociación con las actividades criminales, Dixon, Travis, Maddox y Keith (2005), afirman que las características del africano influyen también en la percepción y potencia del estereotipo. Cuanto más oscura sea la piel, más ancha la nariz y más gruesos los labios, mayor negativismo se impondrá al sujeto. La investigación también afirma que son mucho más propensos a estas actitudes racistas las audiencias que están altamente expuestas a la televisión que las que lo están poco. El origen de estas tipificaciones no es actual. Para analizarlo deberíamos remontarnos a la literatura del siglo XIX, con relatos como los de Livingstone, los cómics de Tarzán e incluso a las fotografías merecedoras de premios Pulitzer sobre Ruanda (Hurtado, Manzanera; 1999). Es lo que Drummond (1997) ha observado como la 'patología negra', según la cual, se asocia a familias afroamericanas con la esclavitud y los comportamientos violentos. Evidentemente, 'los científicos que teorizan sobre ello son blancos', puntualiza Drummond. Existe un amplio abanico de consideraciones estereotípicas observadas por las investigaciones analizadas. A continuación desglosamos las cinco tipificaciones que resultan 125
    • más recurrentes en el análisis de los afrodescendientes en los medios de comunicación occidentales: 1. El criminal o ser violento y agresivo La representación que los medios de comunicación ofrecen sobre los africanos queda reducida a aquellos hechos que son noticiables de África. Y, evidentemente, nos referimos a todo lo que tiene que ver con la guerra y el conflicto armado. Estamos acostumbrados a que nos bombardeen con descuartizamientos, violencia y asesinatos. Nerín y López (1999) acusan a los periodistas y a los medios de ejercer una tarea poco responsable a la hora de contextualizar y explicar las causas de determinados conflictos. El resultado es la percepción de 'violencia por violencia' (Gili, 1994), de 'odio negro' e irracional, frente a una violencia superior y racional de Occidente. En la violencia occidental, las imágenes siempre van acompañadas de las explicaciones y las contextualizaciones pertinentes y se considera un tipo de violencia institucionalizada y mediada por actores en negociación. La violencia negra es 'innata a ellos, intrínseca a su animalidad y no justificable' (Gili, 1994). Ramasubramanian (2005) diferencia entre 'minorías positivas', como los asiáticos (trabajadores, eficientes, ordenados, limpios e inteligentes) y las 'minorías negativas', como los latinos y los africanos (en este estudio en concreto los afroamericanos). Efectivamente, es muy común encontrarlos representados en términos de violencia e incluso furia (Bell- Jordan, 2008). Se les relaciona también con el mundo de las drogas a pesar de que el porcentaje de consumidores afros -6%- es muy inferior al de los blancos -10.6%-, según las estadísticas oficiales (Drummond, 1997). Como afirma Drummond, 'esta no es la impresión que te queda después de ver el informativo de la noche o un episodio de la serie 'Cops''. Desde tiempos de 'El Nacimiento de una Nación' (1915), película del cineasta norteamericano David Griffith, se inician ya relatos racistas y de exclusión para narrar el origen de los EEUU. La masculinidad negra, queda en los imaginarios relegada a todo aquello relacionado con el miedo o la delincuencia (Ramasubramanian, 2005). La representación predominante en televisión o prensa es la del 'criminal' (Greenberg, Mastro y Brand, 2002; Heider, 2000; Hoffmann, 1990) o la del 'sospechoso' de casos noticiables (Jamieson, 1992). Los porcentajes, según un estudio de Dixon y Linz (2000) son de 37% 126
    • para el caso de la criminalidad y el 21% para los arrestos como sospechosos. Lo mismo sucede en los medios 'on-line', donde la presencia africana es inferior a la normal y solamente se da por asuntos criminales y degradantes (Josey, Dixon, Hurley, Hefner; 2008). Como referíamos anteriormente, cuanto más oscuro sea el tono de la piel, más efectivo será el estereotipo y más negativas sus consecuencias (Dixon, Travis, Maddox, Keith; 2005). Johnson, Bushman y Dovidio (2008) muestran en su investigación sobre el uso de la información durante el huracán Katrina, que las fotografía de los saqueos por parte de los afrodescendientes (que representan el 80% de las publicadas) habían ayudado a consolidar la asociación del afroamericano con la criminalidad, perjudicando de esta manera, a los afrodescendientes verdaderamente necesitados de ayudas tras la catástrofe. Sin embargo, la visión paternalista acostumbra a ser también muy recurrente y tiene incluso más cabida que la violencia 'del ghetto' (Nerín, López; 1999). Eso si, nunca se trata de delincuencia organizada, mafias o altas esferas, se trata de crimen callejero. 2. El criado, esclavo o pobre Muchos son los autores (Holtzman, 2000; Greenberg, Mastro, Brand, 2002) que han destacado en sus investigaciones el papel del bufón, del dócil o estúpido sin criterio que juega el africano en los medios. Incluso se les ha llegado a considerar cómicos. La ridiculización del afrodescendiente pasa por su presentación como bufón en los géneros de entretenimiento o como el perfil de votante ignorante en los informativos (Josey, Dixon, Hurley, Hefner; 2008). El incremento de sus apariciones en drama y comedia ha crecido durante el transcurso del tiempo, pero no su porcentaje de población: mientras en 1971 aparecían en un 6% de los casos, en 1993 aparecen el 11%. Holtzman (2000) destaca el papel de la 'mammy' o la criada tradicional, mujeres de grandes dimensiones, que hablan mucho y que acostumbran a tener un papel secundario. Por lo general, nunca se les muestra como protagonistas, sino como los 'subordinados' al protagonista (Nerín, López; 1999). Además es extraño verles ocupar roles ejecutivos (Drummond, 1997). Desde esta posición de secundario, es caracterizado como un ser lento, torpe y poco competente, en contraste con otros colectivos como los judíos o los asiáticos (Ramasubramanian, 2005). 127
    • A las mencionadas, se le suman características como lo pobre, lo feo o lo poco sofisticado (Ishibashi, 2003). Éstas últimas ideas tienen mucha relación con la visión del 'inmigrante' de la que hablaremos más adelante. Lo que está claro es que los africanos cargan a sus espaldas con toda una historia de esclavitud y servidumbre que les ha estigmatizado. Derval (2002) nos ejemplifica con el caso de Brasil, donde los actores y actrices afros no pueden acceder a papeles en telenovelas que no sean los de esclavo (para las telenovelas de época), mujeres de la limpieza o miembro explícito de alguna minoría étnica. De ahí la importancia simbólica de la actriz brasilera Taís Araújo, que fue la primera protagonista de origen afro de una telenovela en Brasil en la década de los 90. 3. Lo salvaje y lo exótico. Braekman (1994) utilizó el concepto de 'síndrome Conrad' para definir la visión que tenemos del continente africano. Dicho síndrome basa sus cimientos en la novela de Joseph Conrad 'El corazón de las tinieblas', una novela que retrata al africano como un ser salvaje e incivilizado que vive en tribus y África como un continente peligroso, remoto, desconocido, misterioso y sin ley en el que solo existen selva y tribus. Éstas son las verdades que prevalecen y que se han extendido a todo el continente africano y a todos sus habitantes. Sendin (2006, 2002) argumenta en diversos de sus estudios que ésta es la imagen que hemos heredado del colonialismo del siglo XIX y de las novelas de viajes. El autor afirma que tras el colonialismo se escondía la 'sagrada misión civilizatoria de Occidente en estos territorios'. Así pues, las primeras expediciones de misioneros y comerciantes llegaban a África para reorientar al salvaje e ignorante hacia la verdadera fe cristiana. Aparece aquí el valiente explorador occidental, atraído por un exotismo misterioso, vestido con los atuendos propios de la aventura, listo para civilizar a comunidades salvajes y sumidas en el atraso. Es allí donde el occidental proyecta todos sus fantasmas, donde puede llegar a vivir experiencias que jamás podrá encontrar en su país de origen. El occidental aparece separado de la naturaleza, dominándola o describiéndola (Nerín y López, 1999). Se trata de un dualismo estereotipado: Occidente representa aquello que es superior y civilizado y todo lo demás representa lo inferior y lo salvaje (Hall, 1992). Sánchez y López (2002) muestran el caso al que se somete a las hermanas Williams (reconocidas tenistas 128
    • afroamericanas) tras un partido de tenis. Se las nombra como 'las dos negritas' y se acompaña con el siguiente texto: 'su tenis es brutal y vindicativo y las resarce de siglos de selva'. En la mayoría de los documentales no se 'da voz' a las comunidades africanas: la voz la pone un narrador occidental (Nerín y López, 1999), lo cual acentúa la sensación de desigualdad y sumisión, tratando a estas comunidades desde un punto de vista observacional, como si de un zoológico se tratara. Según Nerín y López (1999) el continente africano no solamente nos atrae por su exotismo, sino también por su fauna y naturaleza. África es la tierra hostil, una amenazante reserva natural de aventura y 'el resto del continente no existe, dado que no sale en la televisión'. Esto es lo que Nerín y López (1999) han llamado 'la deshumanización de África', un continente no sólo salvaje, sino también estático, a-histórico, parado en el tiempo. Parece que no existan poblaciones civilizadas. Lo único que tiene cabida en los documentales africanos son las 'sociedades tribales, las cabañas con tejado de paja y las mujeres con el cuerpo tintado' (Nerín y López, 1999), fenómenos que, casualmente, son los minoritarios del continente. Lo mismo sucede con la desnudez, algo muy recurrente, y que sin duda, está fundamentado en algunas tribus aisladas, ya que el resto de África posee ropa convencional. 4. 'Belleza blanca' vs. 'sexualidad negra' Owens Patton (2006) ha realizado un estudio sobre la belleza y las mujeres afroamericanas. Afirma que en los medios de comunicación solamente hay cabida para el estándar de belleza occidental, las pieles claras y los cabellos lisos. La autora destaca que incluso en las revistas para mujeres afroamericanas, las modelos acostumbran a tener la piel clara, los ojos claros y el pelo ondulado o completamente lacio. Éstos son los parámetros que se han extendido para describir aquello que es bello. Ishibashi (2003) nos habla también del canon de belleza eurocéntrico que guía todas las campañas de marketing, publicidad y comunicación. La belleza mediada impone parámetros como la delgadez, la altura, la tez blanca y la juventud (Owens Patton, 2006) que mujeres de todo el mundo intentan imitar para sentirse 129
    • más bellas y mejor con ellas mismas. La figura de la negra a nivel estético es explotada desde la ‘mammy’ (la ya mencionada criada obesa, inculta y charlatana) o la 'jezebel' (la mujer libertina y con gran apetito sexual). El hombre negro es representado como 'el mulato' (Owens Patton, 2006). En ambos casos las figuras tienen un alto contenido sexual ya que los afros han sido asociados siempre con las habilidades físicas (en el deporte, en el baile...) y con aquello selvático y salvaje. Johnson, Bushman y Dovidio (2008) hablan en su investigación sobre la percepción de la mujer negra como promiscua, dato que se incrementó al exponer a los participantes de dicha investigación a música rap. Page (1997) expone la necesidad de debatir la poca sensatez con la que la sexualidad africana ha sido tomada hasta el día de hoy y Owens Patton (2006) sugiere la necesidad de crear un propio estándar de belleza para la mujer africana. Para finalizar, Sánchez y López (2002) se preguntan el motivo que puede llevar a un periodista a destacar la 'generosa sensualidad' del Premio Nobel Desmond Tutu en su visita a Barcelona. ¿Acaso nos referiríamos así a un erudito europeo de 80 años?. 5. La víctima La asociación de África con el hambre y la pobreza, deja imágenes en nuestras mentes de niños desnutridos y llenos de moscas que miran compasivamente a cámara. Hablaremos más detenidamente de este tema más adelante ya que viene enmarcado en un fenómeno generado por los estereotipos de la Cooperación Internacional, que merece atención individualizada. Ramasubramanian (2005) destaca en una investigación sobre las respuestas emocionales de los americanos blancos, que los colectivos que producen mayor 'lástima' son los afroamericanos y los indios. Éstos les producen una sensación parecida a la que evocan las 'amas de casa' y los 'ancianos': son seres desvalidos y poco competentes, pero que a su vez despiertan en nosotros sentimientos de ternura. Ante ellos desarrollamos altos grados de empatía y compasión que pueden llegar a desarrollar a lo largo del tiempo actitudes positivas (Johnson, Bushman, Dovidio; 2008). Nerín y López (1999) describen la visión del inmigrante en los medios como un 'refugiado desarropado, un náufrago de sociedades remotas' más que como a un inmigrado 130
    • que 'simple y legítimamente, busca mejorar su nivel de vida'. Se considera al subsahariano como alguien poco capaz, minusválido, pasivo ante el desastre al que se encuentra sometido y que necesita de la sublime ayuda de occidente, única vía para salvarse. Siguiendo con los autores citados, se trata de una 'visión paternalista' que observada detenidamente (como veremos más adelante), puede incluso llegar a ser 'perversa'. Las etiquetas Hemos considerado ‘etiquetas’ aquellos conceptos o palabras que se utilizan de manera sistemática para el tratamiento de los afrodescendientes. Este es un sistema bastante recurrente en los medios de comunicación para encasillarlos en tipificaciones esquemáticas que faciliten la comprensión del espectador y minimicen tiempos. Sin embargo, bajo estas etiquetas se engloban universos complejos y heterogéneos, por lo que puede llegar a ser una técnica desrepresentativa y maniqueísta e incluso puede ser utilizada como diana ideológica con finalidades poco éticas. En este apartado proponemos tres tipos de etiquetas: las puramente lingüísticas (que parten del uso de determinado vocabulario para el tratamiento de los afrodescendientes), la etiqueta del inmigrante (grupo en el que se acostumbra a encasillar a quienes poseen diferente nacionalidad, independientemente de su coyuntura real) y finalmente la etiqueta de la cooperación para el desarrollo (el punto de vista ‘pseudo-humanitario’ y compasivo que utiliza la mirada occidental hacia todo aquello africano). 1. Etiquetas lingüísticas En muchas ocasiones descuidamos el lenguaje y no tenemos en cuenta que muchos de los estereotipos que establecemos empiezan a generar sus raíces en asuntos terminológicos y semánticos. A pesar de que en los últimos años, el uso de términos raciales y tics xenófobos en las cadenas de televisión ha decrecido sustancialmente, todavía pueden encontrarse casos aislados (Nerín, López; 1999). Sendin (2006) nos explica muy claramente en una frase: 'el lenguaje según el cual los medios se refieren a otras realidades crea esa realidad. El uso de cierto vocabulario o estructuras narrativas remite a unas preconcepciones en el imaginario del espectador, que sirve a dos fines: dar cuenta (de forma incompleta y sesgada) de un fenómeno complejo y dramático en poco tiempo y 131
    • espacio; y esconder la propia ignorancia de los profesionales acerca de lo que ocurre y de lo que lo motiva’. En el estudio que el autor realiza en la misma investigación sobre Ruanda, destaca el uso de nombres y adjetivos raciales como 'tribales', 'sangrientos' o 'étnico', que acostumbran a ser los adjetivos más recurrentes en los medios de comunicación para hacer referencia a África. Lo 'tribal' es un concepto negativo y estigmatizador que está relacionado con la ausencia de desarrollo y de modernidad. Nerín y López (1999) destacan otro término: el de 'ilegal', sobrenombre muy utilizado para designar a los inmigrantes sin documentos y que, claramente evoca aquello que va contra la legalidad, y por consiguiente, que es delictivo. Asociaciones de Inmigrantes han propuesto su intercambio por 'indocumentados' o 'sin papeles'. Finalmente, y para acabar esta enumeración, Flores (2009) añade otras palabras recurrentes como 'salvajismo', 'despotismo' y 'corrupción' en el tratamiento de los líderes africanos y por el contrario, los líderes occidentales son presentados como 'salvadores'. Mediante el uso de estas etiquetas, se está condicionando la lectura de las audiencias sin dejar margen a que cada espectador ejecute sus propias valoraciones. Guiar la lectura hacia pautas preconcebidas o estereotipos desencadena círculos viciosos de los que es muy complicado desprenderse. 2. La etiqueta del ‘inmigrante' Muy frecuentemente, las comunidades afro quedan asociadas con la inmigración. Derval (2002) propone que 'el inmigrante' como lo entendemos hoy en día tiene mucho que ver con lo que antaño fue el concepto del esclavo. Ambos comparten una pérdida de idioma e identidad cultural, la llegada a lugares hostiles y el tratamiento como mano de obra. El autor acaba afirmando que 'sus descendientes, pasaran a configurar la masa de pobres de la población'. Este dato es importante ya que desencadena otros procesos, como la creación de estereotipos y clases sociales. Se trata de generaciones de descendientes desarraigados, sin representatividad social y con pocos recursos económicos. El concepto del inmigrante se acaba convirtiendo en un estereotipo negativo: la inmigración se ve como una 'invasión' (Casero, 2004) y un problema. 'Se denomina ilegales 132
    • a los que sólo les faltan papeles; se relaciona inmigración con violencia, o se habla del problema migratorio' (Sendin, 2005). En conclusión, predomina una visión negativa de la inmigración en las comunicaciones emitidas por los medios, sin mediar ningún tipo de explicación de las causas o sucesos que lo pueden haber motivado. Según el estudio de Nerín y López (1999), el 50% de las noticias en informativos sobre África hacen referencia al tema migratorio y lo enfocan como algo negativo y problemático: 'los medios de comunicación han presentado la inmigración como un fenómeno alarmante, una oleada de invasores que amenazaba las fronteras nacionales' (Sánchez, López; 2002). Otra apreciación de los inmigrantes en las sociedades occidentales llega desde el 'economicismo' (Sánchez, López; 2002), o consideración cuantificable económicamente de los beneficios que nos pueden aportar. Algunos titulares como 'Europa necesita a los inmigrantes si quiere mantener su estado de bienestar' o 'la inmigración aporta 73.000 millones a Cataluña cada año', nos hacen entrever aspectos positivos de recibir extranjeros y dejan en el espectador la concepción del inmigrante como una 'mercancía laboral de segunda clase, de la que se puede disponer en caso de que la economía del país la necesite' (Sánchez, López; 2002). 3. La etiqueta de la cooperación para el desarrollo El control de los países africanos por parte de Occidente viene a ser parecido al de los tiempos de la colonia, salvo que ahora por medios 'políticamente correctos' (Sendin, 2006). Las sociedades africanas quedan en nuestros imaginarios como comunidades en 'vías de desarrollo' para, algún día, llegar a ser como las occidentales. Se crean uniones de dependencia en las que donante y receptor establecen relaciones desiguales: los países donantes, tras colaborar económicamente, quedan en posición de poder y superioridad para ejecutar presiones dirigistas según su propio criterio. Los países receptores resultan etiquetados con el estigma de 'subdesarrollados' y quedan a disposición y merced de sus 'benefactores'. Muchas de las investigaciones tratadas abordan también esta temática (Nerín y López, 1999; Sendin, 2006; Hurtado y Manzanera; 1999; Sánchez y López; 2002…). El grupo de donantes, encabezado por organizaciones humanitarias y no gubernamentales, se convierte en el representante del continente africano y a su vez, en el protagonista de los titulares. Las mismas organizaciones que trabajan sobre el terreno 133
    • ponen voz a los locales creyendo saber qué es lo que les conviene. En los medios existen escasas noticias sobre África en las que no haya algún tipo de intermediario occidental que sea el elemento noticiable. Se trata de 'noticias' elaboradas por y para occidentales. Las ONG acostumbran a publicar aquellos sucesos noticiables que son negativos ya que, como sabemos, la visión del niño desnutrido es la más efectiva para aumentar sus recaudaciones. Potenciar el 'afropesimismo' es una herramienta que pretende despertar en el 'buen hombre' sentimientos de 'caridad cristiana' (Hurtado, Manzanera; 1999). Claramente el dramatismo, la desesperación y las situaciones críticas, venden más. Sendin (2006) afirma que 'muchas de estas campañas más que producir cambios y evitar violaciones de derechos humanos, contribuyen a profundizar sentimientos y estereotipos negativos sobre las poblaciones objeto de la supuesta ayuda. La visión de la solidaridad que reproducen las ONG es, en sí misma fragmentaria, porque sólo presenta una determinada realidad filtrada por los intereses de las mismas instituciones'. Se ha observado en los medios cierta tendencia a la 'infantilización' (Sánchez, López; 2002) y un cierto sentimiento 'paternalista' (Nerín, López; 1999) hacia los africanos. Considerarlos como seres incapaces de valerse por si mismos y a los que se debe 'salvar la vida' refuerza la relación de dependencia de ellos hacia nosotros. Finalmente, deberíamos considerar cuánto tiene la ayuda occidental a África de altruismo y cuánto tiene de simple limpieza de conciencia. El ejemplo que proponen Sánchez y López (2002) es el de la adopción: el hecho de adoptar a un niño africano pasa más por la 'apropiación simbólica de una paternidad' que por solidaridad hacia esa familia. África es el lugar en el que el occidental puede 'exculpar su conciencia' en un gesto de dudosa 'solidaridad'. En el 2007 una ONG francesa llamada El Arca de Zoé intentó secuestrar a 103 niños 'supuestamente huérfanos' de Darfur. Los culpables, entre los que se encontraban ciudadanos franceses y españoles, fueron detenidos en Darfur. El tratamiento que dieron los medios a este caso es un claro ejemplo de la preeminencia del punto de vista de las ONG (Flores, 2009). Flores (2009) destaca en el tratamiento de este caso una 'falsa solidaridad' hacia los niños afectados ya que una vez liberados los imputados españoles y franceses, se acabaron las noticias, sin saber qué fue de los 103 niños. 134
    • Como afirma Sartori (2000), ‘después se apagaron los focos, y de Somalia no se acuerda nadie'. El autor propone el caso de Somalia, sometido a un gran duelo televisivo y que llegó a convertirse en un 'acontecimiento mediático' por los meros intereses políticos de Reagan antes de las elecciones. Después de bombardeos diarios en todos los medios, se acabó el interés y Somalia volvió al olvido del mundo entero. 'No podía ser más que un fracaso; un fracaso que la televisión nunca ha explicado, ni ayudado a entender'. Volviendo al caso del Arca de Zoé, Flores (2009) anota que ni siquiera se habló del contexto de Darfur, simplemente se mencionó la intervención del presidente Sarkozy como salvador de los prisioneros occidentales e incluso en España se aprovechó para convertirlo en un 'circo político' cuando la oposición criticó al gobierno por la 'humillación' y por la 'ineficacia' demostrada. Tal es el poder que llevan años ejerciendo los medios y las ONG, que noticias como ésta aparecía en los diarios dentro de la sección 'Solidaridad' (Flores, 2009). ¿Qué clase de solidaridad es secuestrar a 103 niños?. Sendin (2006) narra acontecimientos parecidos en el tratamiento de las noticias en el caso de la crisis de Ruanda. Igualmente, se percibe todo lo africano desde la perspectiva de los países que componen la comunidad de donantes y de las ONG. Los titulares son del tipo "Médicos sin Fronteras alerta del peligro...", o "La organización Médicos sin Fronteras pide ayuda urgente...". Incluso algunas ONG muestran realidades más negativas de lo que realmente son para ofrecer a los occidentales lo que desean ver para convertirse en seres más solidarios. En esta investigación, Sendin hace referencia al estudio sobre Ruanda realizado por el Glasgow Media Group (Philo, 1999b) en el que, para ganar mayor protagonismo, las ONG se centran en los niños huérfanos y no en construir letrinas, cosa que hubiera permitido luchar contra el cólera. Incluso en reportajes televisivos sobre solidaridad se establecen relaciones de poder. La experiencia narrada no es la de la cooperación, sino la de la aventura de los voluntarios occidentales que se desplazan hacia el continente africano. Las sensaciones experimentadas llegan incluso a compararse 'con el rafting' (Nerín, López; 1999). Para acabar este apartado lo haremos con una interesante reflexión que Sendin (2006) lanza al aire. El autor se pregunta qué hubiera sucedido en el conflicto ruandés si la cobertura informativa hubiera sido diferente. Sendin considera que la aparición constante 135
    • de las ONG en las agendas informativas deja la sensación de que ya ‘hay alguien’ que se está ocupando de los asuntos, y los países occidentales sienten exculpadas sus conciencias en la tarea solidaria. 'Se usa indiscriminadamente la idea de 'cooperación', pero en realidad casi siempre se trata de relaciones unilaterales, por las que una parte da, y la otra se limita a recibir en los límites de la pura indigencia' (Sánchez, López; 2002). Las responsabilidades Los actores en comunicación son dos: emisor (periodística y empresarialmente hablando) y receptor. En este apartado no pretendemos decidir cuál de los dos tiene mayor responsabilidad en el proceso, ya que eso sería materia para trabajos mucho más extensos. Simplemente pretendemos generar ciertas reflexiones y preguntas en el lector. Hoffmann (1990) propone cuatro básicos focos de responsabilidad que afectan a ambos grupos: la falta de diversidad étnica en los medios y periodistas (emisor), la falta de conciencia de todo aquello que no sea de raza blanca y clase media (receptor), el predominio de valores económicos en la dirección de los medios (emisor) y finalmente, el actuar en función de las expectativas del publico (emisor). Como podemos comprobar, las opiniones son muchas y diversas. Veamos un breve estado del arte en la materia. Las responsabilidades del emisor: 1. El empresario Existen innumerables estudios que hablan sobre las responsabilidades del emisor en el proceso comunicativo. Los conductistas, por ejemplo, plantean la indefensión del hombre frente a unos medios de comunicación manipuladores, igual que los posmodernistas, para quienes el hombre se ve sumido en una 'tecnocracia económica'. Para éstos, los medios de comunicación pasan a ser generadores de capital, no de conocimiento (Lyotard, 1987), y dejan de lado principios educativos e informativos en pro de la 136
    • banalidad. Todo se acaba traduciendo en valores económicos: las noticias se publican si son 'económicamente rentables' y los informativos se acaban convirtiendo en espectáculos de variedades en los que solamente aparecen las noticias más dramáticas o espectaculares. Hurtado y Manzanera (1999) afirman que los únicos motivos que han provocado la aparición de África en los medios recientemente han sido el hambre en Etiopia, la guerra de Liberia, la miseria en Somalia, la crisis de los Grandes Lagos y la guerra del Zaire. Hay algo en lo que la gran mayoría las investigaciones coinciden: en que se trata de una relación asimétrica del poder entre sector dominante y las minorías sociales oprimidas (Ishibashi, 2003), y que existe una élite que posee el control sobre el discurso público (Van Dijk, 2005). Pero, ¿quién conforma esta élite?. Existe gran variedad de opiniones: se ha hablado de que la conforman los 'políticos, jueces, policías, empresarios y periodistas' (Van Dijk, 2005), otros afirman simplemente que son personas 'de género masculino, de clase media o alta, y heterosexuales' (Gross, 1991). Eso si, en algo están todos de acuerdo: son blancos. Heider (2000) afirma que son los blancos quienes toman las decisiones hoy en día. En Norte América, el 85% de los editores de radio y televisión son blancos, frente a un 5% de afrodescendientes (Drummond, 1996). Es complicado buscar unos informativos más democráticos y multiculturales si la estructura interna de los medios mismos no respeta estos parámetros. Flores (2009) en el caso de El Arca de Zoé, culpa a los medios de no realizar una cobertura objetiva, responsable y honesta: 'los medios dieron lecciones morales algo atrofiadas mostrando al Presidente francés como el gran 'salvador' al entrar en El Chad y llevarse a los prisioneros, produciendo una terrible injerencia en el sistema judicial africano y sin embargo, obviando la suerte de esos 103 niños, de los que, a día de hoy aún nos preguntamos el paradero'. 2. El periodista 'Sería muy fácil decir que la culpa es de los periodistas y llamarlos racistas', afirma Hoffmann (1990), pero también podríamos pensar que 'los periodistas simplemente expresan los prejuicios y las representaciones que están presentes en la sociedad a que 137
    • pertenecen' (Van Dijk, 2005). Sea como sea, lo que si es cierto es que el trabajo del periodista es esencial ya que conformará los imaginarios colectivos de sus espectadores: se deben articular discursos prudentes, consecuentes y responsables. El tratamiento de la información resulta decisivo ya que condicionará la representación y lectura que se haga de la misma. Los datos objetivos pueden perfectamente ser tendenciosos y engañosos simplemente por la selección (u omisión) de la información, fuentes y datos que se realice. No solamente nos referimos a aquellos datos que obtiene el periodista, sino también los que le son proporcionados por los entes oficiales: hay que contrastar las fuentes de información, incluso aquellas que sean institucionales. Como afirma Hoffmann (1990), 'creíble' no es sinónimo de 'oficial'. El Colegio de Periodistas de Cataluña (Nerín, López; 1999) publicó un Manual de Estilo en el tratamiento de las minorías étnicas en el que se recomendaba a los periodistas no incluir el grupo étnico, el color de la piel, el país de origen o la religión si no era estrictamente necesario para la noticia. ‘Se ha detectado multitud de noticias en la que aparecen actos delictivos o sentencias judiciales cuya única relevancia estriba en el origen étnico de los acusados o condenados' (Nerín, López; 1999). En el manual se sugiere también no realizar tipificaciones maniqueístas y tratar siempre de potenciar el positivismo más que el sensacionalismo. Por el contrario, recientemente se han observado muchos casos en los que se ha favorecido al racismo (Wieviorka, 2002), mediante la asociación de la inmigración con la falta de empleo, o de la pobreza y la delincuencia con temas raciales. Casals (Hurtado, Manzanera; 1999) ha afirmado que los medios mienten con frecuencia: 'la guerra de Somalia era un cúmulo de mentiras: se presentó al general Aydiid como una especie de pirata y realmente era un líder popular. Puede gustarnos o no, pero indudablemente era un líder. En la guerra de Ruanda también se mintió, los medios de comunicación pro-americanos acusaban a los hutus de las matanzas, mientras que los pro-franceses acusaban a los tutsis de las masacres'. Aparte de la ética periodística, hay otros dos fenómenos que han marcado la cobertura informativa de lo africano. En primer lugar, el 'efecto brigada' del que nos habla Sendin (2006) tratado también por el Glasgow Media Group (Philo, 1999b), según el cual, los periodistas que van a cubrir los acontecimientos noticiables no poseen conocimiento 138
    • sobre los hechos y la profundidad de las causas. Son contratados para periodos cortos y nunca pueden llegar a hacerse una idea real de los conflictos que cubren. Es por eso que todas las noticias que se elaboren siempre serán pobres, puramente descriptivas y poco profundas. Además, el periodista debe recurrir a estereotipos y lugares comunes en el momento de describir en poco tiempo o pocas líneas un fenómeno tan complejo. 'Cuando a un periodista solamente se le da media hora para escribir una historia, los estereotipos pueden llegar a ser convenientes' (Hoffmann, 1990). A eso se le suma que 'hay muy pocos periodistas especializados en el continente subsahariano' (Hurtado, Manzanera; 1999). En segundo lugar, las 'barreras lingüísticas' o idiomáticas acostumbran a representar problemáticas insalvables en la cobertura informativa de África. 'Es muy difícil que un medio envíe a periodistas a Francia sin que sepan hablar la lengua; sin embargo, esto ha ocurrido en el caso de África con las lenguas francas: inglés, francés o portugués' (Sendin, 2006). Hoffmann (1990) nos habla con tristeza de cómo observa, al realizar su tarea de docente, cómo a los jóvenes periodistas se les enseña las artes del lenguaje, pero no sobre diversidad y diferencia o sobre el poder que pueden ejercer a nivel ideológico desde sus puestos de trabajo. Hemos de considerar que en la gran mayoría de las ocasiones, el periodista acaba siendo un empleado 'recolector de datos' (Hoffmann, 1990) víctima de una rutina laboral y con unas obligaciones ideológicas impuestas (Hurtado, Manzanera; 1999) que quedan sometidos a intereses empresariales. Hoffmann (1990) propone como una posible solución sacar al periodista al exterior, realizar una tarea documentalista mucho más callejera y reciclar conceptualmente la idea del 'reportaje objetivo'. Las responsabilidades del receptor Existe un candente debate sobre las responsabilidades del consumidor final (de la sociedad) frente a los contenidos emitidos por los medios. Autores como Sartori (2000) muestran a un ser humano deprimente, a un 'homo insipiens' que posee los medios de comunicación que merece. Sin embargo, si pensamos en una lógica de oferta y demanda, podemos pensar en una co-responsabilidad: los contenidos por los que el receptor siente mayor preferencia, son los más emitidos y a su vez, aquello emitido es lo que acaba educando y formando al receptor. 139
    • Existe un gran predominio de técnicas como la morbosidad, la simplicidad y la espectacularidad en el tratamiento de la información sobre África y los afrodescendientes que fomentan una recepción más fácil, rápida y sin complicaciones para el consumidor final. Se trata de convertir la actividad comunicativa en algo ameno y para lo que no se requieran grandes esfuerzos intelectuales. Lo que vende, lo que el público pide, es eso (Ramasubramanian, 2005). El problema de fondo llega cuando no existen 'imágenes compensatorias' (Bosch, 1996) que puedan rebatir estas descripciones simples y poco críticas. Hoffmann (1990) mantiene un discurso desesperanzador, según el cual el receptor no presta atención a todos los mecanismos periodísticos, él mismo es quien genera los estereotipos sin considerar de manera crítica la información. Más allá de debates acerca de la actividad o pasividad del receptor, vamos a quedarnos con una frase de Sendin (2006) que resume claramente el asunto: ‘por lo general, el africano no acostumbra a despertar demasiado interés en las audiencias’. Ese es el problema de base, una falta total de interés. Algunas consideraciones finales El afropesimismo nace como la consecuencia de tres factores: la globalización, la herencia esclavista y los estereotipos. La generación de tipificaciones y etiquetas, necesarias para ordenar el 'universo global' en el que nos encontramos hoy en día, ha propiciado la creación de bandos ideológicos. Los africanos se han llevado la peor parte por su pasado colonial y el hombre blanco se ha autoproclamado como la autoridad de poder. En general, se ha observado la aparición de las comunidades afrodescendientes en los medios de comunicación occidentales en temas relacionados con la criminalidad, el exotismo, la sexualidad y la pobreza. El único tema positivo en el que destacan es en los deportes. Podríamos resumir en las siguientes ideas y propuestas lo estudiado en este capitulo de la investigación: 1.- Existe una problemática respecto a los contenidos elaborados por los medios. Son simples y no narran las causas ni los contextos que los envuelven. Necesitamos abordar nuevas rutinas de trabajo (Hurtado, Manzanera; 1999) y rediseñar los medios por dentro 140
    • para conseguir que la información sea tratada con mayor relevancia y menor cantidad de estereotipos (Hoffmann, 1990). Nerín y López (1999) proponen promover las coproducciones conjuntas, que permitirían ofrecer el punto de vista de los africanos e incrementar la producción local. 2.- La segunda problemática tiene que ver con la educación: tanto por parte del emisor como del receptor, se debe ser consciente de que el material de los medios puede llegar a ser muy perjudicial y se deben adquirir los conocimientos para tratarlo en su debida manera (Drummond, 1997). Johnson, Bushman y Dovidio (2008) afirman que nuestra percepción de las minorías puede mejorarse con la correspondiente educación en derechos humanos y prejuicios. Así pues, debemos implementar la pedagogía en los medios (Hurtado, Manzanera; 1999), empezando desde las escuelas y enseñando realidades culturales diferentes a la occidental. Eso puede conducirnos hacia 'un modelo de sociedad integrador, no xenófobo ni autocentrado, sino abierto a la diferencia y a compartir o a competir en igualdad con otras culturas' (Sendin, 2006). 3.- La antropología puede ser una buena herramienta para modificar las representaciones que se realizan del continente africano (Page, 1997). Solamente mediante el acercamiento, la mirada crítica y la comprensión podremos llegar a una sociedad más democrática y menos excluyente. 4.- El reto ahora, es crear una identidad propia (Bosch, 1996) para los africanos, que no responda a lo que los occidentales percibimos de ellos, sino que responda a lo que ellos sienten que son. Como bien afirmó Inongo Vi-Makomé (2009), 'muchos de nuestros fracasos han venido porque hemos dejado de mirarnos a nosotros mismos y hemos intentado hacer las cosas iguales que en occidente. El futuro de África está aquí. Reivindicando las raíces, y creyendo nuestro propio futuro. Porque la vida no se limosnea, la vida se conquista'. 141
    • VII. Recomendaciones. Hacia un periodismo responsable y de calidad de los temas afrocolombianos en los medios de comunicación en Colombia 142
    • Ahora bien, las recomendaciones que se presentan a continuación buscan aportar elementos hacia la consolidación de una mejor calidad periodística en el manejo de las narrativas, estilos, fuentes y asuntos concernientes a los temas de las comunidades afrocolombianas en los medios de comunicación colombianos. Que los periodistas cuando se enfrenten a la responsabilidad de informar sobre este tema/sector/ámbito de la sociedad, puedan tener herramientas que permitan la construcción conjunta de esferas públicas cada vez más incluyentes, participativas y plurales. Como tal, no son recomendaciones estáticas, sino el punto de partida de un ejercicio constante y permanente que habría que seguir realizando conjuntamente. Para esto es necesario tener en cuenta las complejas y, en ocasiones, tensas relaciones entre los medios de comunicación y las autoridades públicas y políticas en cuanto a establecer quién tiene la legitimidad para determinar la agenda de lo públicamente compartido en una sociedad. Decimos esto porque en ocasiones se suele caer en la trampa de que el único camino para asegurar un efectivo y eficaz posicionamiento de los asuntos de los temas concernientes a los temas afrocolombianos en las agendas públicas y ciudadanas, es “aceitar” los engranajes de la cooperación entre medios de comunicación, periodistas y autoridades públicas, bajo la lógica de las relaciones públicas, la imagen corporativa y el mercadeo institucional, sin asumir el necesario reconocimiento de que ambas esferas, la periodística-informativa y la pública-gubernamental, operan sobre criterios de legitimidad diferente: los unos en la producción de noticias, los otros en la conducción y gestión de los intereses compartidos en una sociedad. Y que reconocer esa diferencia conduce a un escenario fundamental: ambas esferas se caracterizan porque se mueven en torno a culturas de interés público. Así, se recomienda a los medios de comunicación: Mejorar indicadores informativos relacionados con la visibilidad, la diversidad y la pluralidad de este tema al interior de las agendas informativas de los medios de comunicación colombianos. Una de las promesas del periodismo moderno, que a la vez ha edificado no sólo los valores de la calidad informativa, sino la propia autorepresentación que los medios de comunicación y los periodistas tienen de sí mismos, es la de ser “foros de debate público”, esto es, escenarios abiertos donde la sociedad pueda entrar en un debate sobre sí misma. Por tanto, es necesario que la información sobre los temas de las 143
    • comunidades afrocolombianas respondan a esta diversidad tanto desde su visibilidad, la pluralidad de géneros periodísticos, como desde la inclusión en la información de más “voces” posibles, no solo en términos de la cantidad sino de la calidad. “Voces” que sean equilibradas, contrastantes y diversas. En este punto se hace indispensable apelar más a fuentes especializadas en el tema afrocolombiano en la misma población sujeto de noticia de manera directa, como vía para dar información exacta y confiable a los audiencias. Configurar agendas propias de seguimiento a la información de los temas de las comunidades afrocolombianas. Una de las fallas que siempre se evidencia por parte de los medios es la ausencia de un mayor seguimiento informativo de los actores, temas y dinámicas relacionadas con la agendas informativas, y para el tema afrocolombiano no deja de ser esto la excepción. Si los medios no nos preparamos para ello, es posible que las agendas de otro sectores más interesados en la exclusión, invisibilidad o cualquier intereses que atente contra los derechos de las poblaciones afrocolombianas logren cooptar, como es tradicional, las agendas de los periodistas. Abordar distintos géneros periodísticos. Apelar más a géneros comprensivos interpretativos como la crónica, el perfil, el reportaje, la entrevista en profundidad o el reportaje es una tarea pendiente del periodismo nacional y regional, y en esta investigación se vuelve a recomendar esta básica consideración una vez más. La diversidad de géneros periodísticos permite enriquecer mucho más las miradas y las posturas sobre los diferentes ángulos que conforman los temas que se debaten en los temas afrocolombianos. A la vez que se gana en pluralidad y equilibrio se logra igualmente ofrecer distintos matices y texturas a la pieza informativa en estos asuntos de relevancia pública. Esta recomendación es necesaria si se observa la tendencia a un periodismo de registro que pareciera distanciar al reportero de la vivencia de los acontecimientos para hacerlo depender del teléfono, los boletines oficiales o la información institucional. La investigación sigue siendo la clave y para este tema aún más. Consolidar estándares de calidad periodística amerita más y mejor investigación periodística, sobre todo porque promover narrativas que le “compitan” a las noticias y las breves atraviesa menos una cuestión de periodistas genios y más una dimensión de periodistas reporteros. A una mayor reportería periodística corresponde una mejor producción informativa. Incentivar a las audiencias para ser más activas en la presentación de los temas de las comunidades afrocolombianas, no estigmatizar a estas comunidades con la pobreza, la 144
    • corrupción, la victimización o “lo exótico”, hacerlas fuentes de información y denunciar todos los casos que atentan contra los derechos de las comunidades afrocolombianas, son los grandes retos de los medios de comunicación colombianos en este tema. No al unifuentismo. Según los manuales del periodismo, incluyendo al de la BBC de Londres o cualquiera de periodismo básico, sólo se puede considerar como noticia toda información que presente, mínimo, dos fuentes. En los temas afrocolombianos se evidencia la ausencia de fuentes, que es una práctica que atenta contra los valores de la calidad. Se recomienda enfáticamente, una vez más, que las prácticas periodísticas, además de ofrecer relatos veraces sobre los temas afrocolombianos, lo hagan sobre la base de otra de las promesas que siempre han acompañado a la labor informativa: ser un discurso que se produce y circula a partir de la presencia de múltiples voces. Concertar reuniones con los públicos de la comunicación. Si en periodismo es importante la producción de noticias, es igualmente relevante la recepción y apropiación que de ellas hacen los públicos de lectores, escuchas u oyentes. Pues lo que hoy se juega en el periodismo no es únicamente las interacciones con las fuentes, sino el respeto por las audiencias. Por tanto, es importante que las salas de redacción establezcan canales de comunicación con públicos oficiales y no oficiales, especializados y no especializados cuyas opiniones, miradas, vivencias y experiencias pueden contribuir a promover y mantener activas, no sólo agendas diversas sobre este tema, sino distintos rangos de visión sobre el tema afrocolombiano en si. Velar por la calidad periodística. Una de las razones de ser del periodismo moderno pasa por la búsqueda de la calidad en las prácticas y procesos de producción informativa. Por tanto, se recomienda a los medios de comunicación redoblar esfuerzos por consolidar buenas prácticas periodísticas que redunden en la calidad de la información sobre los temas afrocolombianos, pues esta en juego, nada más y nada menos, que la construcción de nuestro proyecto como nación. Crear manuales de cubrimiento periodístico. Producir y concertar con los medios de comunicación manuales de cubrimiento periodístico sobre el tema afrocolombiano, de modo que esto brinde pautas y guías en torno a buenas prácticas periodísticas sobre el tema. Vale la pena resaltar que ya existen este tipo de documentos para temas como el conflicto armado, el desplazamiento, la educación y la diversidad sexual, que pueden ser referentes interesantes para analizar y dar pautas definitivas. 145
    • Monitoreos permanentes de informaciones sobre los temas afrocolombianos. Es importante fomentar este tipo de ejercicios investigativos ya que crea escenarios donde se permite evaluar el desarrollo, o no, de la calidad periodística sobre este tema de alta relevancia pública. Igualmente le permite a las empresas informativas tomar “fotografías” que les ayuden a generar acciones de calidad al interior de sus medios de comunicación. Definir políticas informativas. Diseñar unas políticas informativas sobre temas/ejes, en los que se prioricen los mensajes y líneas de acción que las empresas periodísticas quieran priorizar con relación a los temas afrocolombianos, permite construir un respeto claro hacía las agendas públicas ciudadanas y responder a sus pactos de lectura. Así mismo, se recomienda al Proyecto Regional “Población Afrodescendiente de América Latina” del PNUD una serie de acciones que pueden redundar en procesos de interlocución con los medios de comunicación y los periodistas: Consejos de lectores/oyentes/televidentes. Conformar grupos permanentes de ciudadanos que ofrezcan una doble retroalimentación. Por un lado, sobre las agendas informativas de los medios de comunicación; y por el otro, sobre las agendas propias, producidas desde los órganos informativos del Proyecto Regional “Población Afrodescendiente de América Latina”. Manual de cubrimiento periodístico. Producir y concertar con los medios de comunicación manuales de cubrimiento periodístico sobre el tema afrocolombiano, de modo que esto brinde pautas y guías en torno a buenas prácticas periodísticas sobre el tema. Promover buenas prácticas periodísticas. Sería interesante que el Proyecto Regional “Población Afrodescendiente de América Latina” promueva un “banco de buenas prácticas periodísticas” que permita recoger, almacenar y hacer circular producciones informativas que se destaquen por su calidad. Para este cometido se pueden establecer alianzas con medios de comunicación nacional, regional y local. 146
    • Estudios de opinión. Realizar estudios de opinión sobre percepciones ciudadanas en torno al tema afrocolombiano que les permita auscultar valores relacionados con la confianza, credibilidad, recepción y consumo de las informaciones que emiten, tanto los medios de comunicación, como los órganos informativos del Proyecto Regional “Población Afrodescendiente de América Latina”. Monitoreo permanente de informaciones sobre la población afrodescendiente. Proyecto Regional “Población Afrodescendiente de América Latina” tiene su propia agenda temática e informativa, así que resultaría interesante que al interior del Proyecto se realizara este tipo de ejercicios para ayudar a definir la política comunicativa al interior del mismo. Políticas informativas. Teniendo como base lo expuesto anteriormente se recomiendar al Proyecto Regional “Población Afrodescendiente de América Latina” diseñar unas políticas informativas sobre temas/ejes, en los que se prioricen los mensajes y líneas de acción que el Proyecto quiera que tengan mayor recordación e impacto en las agendas públicas ciudadanas. Foros. Al igual que se recomienda a los medios de comunicación, se invita al Proyecto a consolidar espacios de encuentro y de debate en el marco de las relaciones entre población afrodescendiente e información. Igualmente se podrian adelantar procesos de pedagogía sobre el marco de estos foros o explorar experiencias exitosas en este campo. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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