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España: una potencia mundial en la pesca de tiburones
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España: una potencia mundial en la pesca de tiburones

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Revisión de las pesquerías españolas de tiburones, problemáticas de gestión y recomendaciones de mejora.

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  • ¿Como se pueden vanagloriar de semejante salvajada? Quedan pocos tiburones en el mundo y están al borde de la extinción. Si se extinguen será una catástrofe impredecible. Paren la matanza de tiburones para alimentar las estúpidas costumbres chinas de comer solo sopas de sus aletas.
    ¿Les parecería bien que empecemos a matar linces ibéricos que también están en extinción?
    Me avergüenzo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos con mares y tierras desiertos por la avaricia.
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  • 1. ESPAÑA: Revisión de las pesquerías españolas
  • 2. ESPAÑA: UNA POTENCIA MUNDIAL EN LA PESCA DE TIBURONES Revisión de las pesquerías españolas de tiburones, problemáticas de gestión y recomendaciones de mejora SUBMON Conservació, estudi i divulgació del medi marí c/ Rabassa, 49-51 08024 Barcelona (Spain) info@submon.org - www.submon.org © SUBMON 2009 Responsable del informe: Àlex Bartolí Cita recomendada: Bartolí, A. 2009. ESPAÑA: UNA POTENCIA MUNDIAL EN LA PESCA DE TIBURONES. Revisión de las pesquerías españolas de tiburones, problemáticas de gestión y recomendaciones de mejora. SUBMON. Agradecimientos: Àlex Lorente, Mariluz Parga, Jordi Sánchez, Carla Álvarez, Aitana Oltra, Campaña de Prospección Demersal MEDITS_ES 2006 del Instituto Español de Oceanografía, y, en especial, a Sonja Fordham, Manel Gazo y Sandrine Polti, por su colaboración en la revisión del informe. 2
  • 3. ÍNDICE 1. RESUMEN EJECUTIVO 5 2. INTRODUCCIÓN AL GRUPO DE LOS ELASMOBRANQUIOS 9 3. CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS DE LOS TIBURONES Y SUS CONSECUENCIAS EN RELACIÓN A LA PESCA 10 4. ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LAS POBLACIONES DE TIBURONES 11 4.1. SITUACIÓN GLOBAL DE LOS GRANDES TIBURONES PELÁGICOS 11 4.2. SITUACIÓN EN EL MEDITERRÁNEO Y ATLÁNTICO NORDESTE 12 5. CAUSAS DE REGRESIÓN 14 5.1. FINNING (ALETEO) 14 5.2. SOBREPESCA 17 5.2.1. Pesquerías dirigidas 17 5.2.2. Capturas incidentales 19 6. DESCRIPCIÓN DE LAS PESQUERÍAS ESPAÑOLAS DE ELASMOBRANQUIOS EN EL MUNDO 20 6.1. PESQUERÍA EN EL ATLÁNTICO 22 6.1.1. Pesquería de palangre de superficie 22 6.1.2. Pesquería de palangre de fondo 24 6.1.3. Pesquería de arrastre 25 6.1.4. Pesquería de cerco 26 27 6.2. PESQUERÍA EN EL ÍNDICO 28 6.2.1. Pesquería de palangre 29 6.2.2. Pesquería de cerco 29 6.3. PESQUERÍA EN EL PACÍFICO 30 6.3.1 Pesquería de palangre 30 6.3.2. Pesquería de cerco 31 6.4. PESQUERÍA EN EL MEDITERRÁNEO 31 6.4.1. Pesquería de palangre 31 6.4.2. Pesquería de cerco 32 6.4.3. Pesquerías de aguas profundas (redes fijas, palangre de fondo, arrastre) 32 6.4.4. Arrastre de aguas costeras 33 6.4.5. Pesca artesanal 33 6.5. LAS CAPTURAS ESPAÑOLAS DE ELASMOBRANQUIOS 34 7. EL PAPEL DE ESPAÑA EN LA GESTIÓN GLOBAL DE LOS TIBURONES 35 3
  • 4. 8. ESTADÍSTICAS PESQUERAS Y PÉRDIDA DE INFORMACIÓN: EL PROBLEMA DE LA IDENTIFICACIÓN, REGISTRO, ETIQUETAJE EN LAS LONJAS Y LOS DESCARTES 38 8.1. IDENTIFICACIÓN Y REGISTRO DE CAPTURAS EN PESQUERÍAS INTERNACIONALES 40 8.2. DESCARTES 40 8.3. ETIQUETAJE EN LONJAS 41 9. LA IMPORTANCIA DEL PUERTO DE VIGO EN LOS DESEMBARCOS Y EL COMERCIO DE PRODUCTOS DERIVADOS DE LOS TIBURONES 44 10. CONCLUSIONES 47 11. RECOMENDACIONES 51 12. BIBLIOGRAFÍA 54 ANEXO I: EVOLUCIÓN CRONOLÓGICA DE LAS PESQUERÍAS Y COMERCIO DEL TIBURÓN EN ESPAÑA 62 ANEXO II: LEYES, ACUERDOS Y CONVENIOS CON RELEVANCIA PARA LA CONSERVACIÓN DE LOS ELASMOBRANQUIOS 63 ANEXO III: MAPAS DE INTERÉS 70 4
  • 5. 1. RESUMEN EJECUTIVO Los tiburones son uno de los animales más vulnerables del océano y España es uno de los actores principales en su captura, comercio y declive. Desde hace más de una década, España ha sido y sigue siendo una de las cinco potencias mundiales en el ámbito de la pesca y la comercialización de tiburones. Las flotas pesqueras españolas, equipadas con diversas artes de pesca, están repartidas por todo el mundo capturando tiburones de forma accidental o intencionada. peces cartilaginosos: tiburones, rayas y quimeras) de la Unión Europea (UE) son capturados por España. Vigo, el mayor puerto pesquero de Europa, facilita la exportación de carne de tiburón a los mercados europeos y de aletas a Asia, principalmente a Hong Kong y China. El interés de España en el fomento de la pesca de tiburones frente a su conservación se refleja en el papel predominante que el país desempeña en las negociaciones de los organismos de pesquerías de la UE y las Organizaciones Regionales de Pesca (ORPs); así como en la falta de colaboración a la hora de asistir a sus compañeros europeos en la promoción de iniciativas de conservación a través de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), o en la elaboración de propuestas para la inclusión de especies de tiburón en la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS). Los cientos de embarcaciones de palangre españolas capturan y desembarcan principalmente especies pelágicas (es decir, oceánicas) de tiburones, como el marrajo y la tintorera. Aunque a menudo se usa también la carne, éstas y la mayoría de las especies de tiburones son capturadas principalmente por sus aletas, utilizadas para redes de enmalle de fondo, los pescadores españoles también capturan tiburones de profundidad, de los cuales se utilizan las aletas, se consume la carne y se comercializa el aceite del hígado para elaborar productos cosméticos y farmacéuticos. La UE limita el total admisible de capturas (TAC) de tiburones de aguas profundas, galludos, marrajos sardineros, mantas y rayas, todos ellos preciados por su carne concediéndole a España una cuota de todos estos TACs. El marrajo sardinero es el único tiburón pelágico para el que está regulada la captura por las embarcaciones europeas. En el caso de la mayoría de las especies de tiburones, la disparidad entre el elevado valor de las aletas y el valor de la carne, considerablemente inferior, fomenta la práctica del finning (aleteo) que consiste en cercenar las aletas y arrojar el resto del cuerpo al mar, lo que resulta en el desperdicio de más del 95% del animal. La práctica del finning se prohibió en España en 2002 y en el resto de la UE en 2003. Sin embargo, las lagunas legales en el Reglamento de la Unión Europea, que ahora se aplica también a España, hacen que sea uno de los más permisivos del mundo. El cercenamiento de las aletas está permitido excepcionalmente en ciertos casos a través de permisos especiales y se regula mediante la proporción del peso del cuerpo en relación al de las - 5
  • 6. total) es ya más del doble del nivel recomendado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, en adelante), y es utilizada por gran parte de los países. España, sin embargo, reclama regularmente un incremento de la misma. Además, las aletas y las carcasas pueden ser descargadas en puertos diferentes, lo que dificulta y prácticamente imposibilita un control eficaz. España ha expedido hasta la fecha más permisos especiales para el cercenamiento de aletas que ningún otro país de la UE, y ha ofrecido estos permisos a casi dos tercios de su flota de palangre. La manera más efectiva para que se cumpla la prohibición de la práctica del finning es exigir que los tiburones sean desembarcados con sus aletas adheridas de forma natural al cuerpo. Este método también mejora la recopilación de información sobre datos de capturas por especie. Hasta hace poco, los responsables de las pesquerías han considerado las capturas de tiburones como bycatch (o capturas accesorias) y han ignorado ampliamente la obligación de informar a las autoridades pesqueras sobre las estadísticas de capturas. La negligencia a la hora de informar sobre la captura de determinadas especies y el número de desembarcos, así como la pérdida de datos de las pesquerías y la discrepancia entre los informes de las autoridades nacionales y regionales, limitan la posibilidad de una gestión eficaz de las pesquerías. El etiquetado incorrecto en las subastas de pescado españolas y los nombres engañosos para los productos de tiburón oles dificultan los intentos de ofrecer una imagen clara sobre el uso del tiburón y niega a los consumidores la posibilidad de informarse sobre sus elecciones de consumo. A excepción de la regulación europea, España carece prácticamente de medidas de gestión y control para sus extensas pesquerías de tiburones; la legislación nacional no ofrece protección especial alguna para ninguna especie de estos animales, ni siquiera para aquellas amenazadas de extinción. Los responsables de las pesquerías españolas y los representantes de la industria han informado de la creación de un Plan nacional para los tiburones pero, al cierre de la edición, aún no se había finalizado. Mientras, la Comisión Europea ha presentado su Plan de acción para la conservación y gestión de los tiburones. Los Estados miembros de la UE deben facilitar la implementación del plan, que debería servir de guía para España. La UE se propone mejorar el estado de las poblaciones de tiburones y la sostenibilidad de las pesquerías estableciendo límites de capturas basados en las recomendaciones científicas, reforzando la legislación relativa al finning y a los descartes, y mejorando los sistemas de declaración de capturas, comercio y trazabilidad. La mayoría de los tiburones tienen una tasa baja de reproducción; la pesca intensiva de sus poblaciones está llevándolas al borde del colapso. Las evaluaciones realizadas por la (UICN) ponen de manifiesto que muchas poblaciones de tiburones, sobre todo las del nordeste del Atlántico y el mar Mediterráneo, se encuentran en grave declive. Se sabe que los tiburones desempeñan un importante papel en el equilibrio de los ecosistemas marinos al regular la cadena alimenticia. Aunque se desconocen las 6
  • 7. consecuencias concretas asociadas con la desaparición de estos animales, es muy probable que éstas sean muy negativas tanto para el medio ambiente como para las pesquerías. España es un líder mundial en el ámbito del comercio de tiburones y en la negociación del reglamento de pesca internacional, por lo que también tiene responsabilidad a la hora de establecer una política sólida de conservación para los tiburones. Recomendaciones A nivel nacional, se exige que el Gobierno español actúe inmediatamente para: Limitar las capturas de tiburones basándose en avisos científicos o preventivos; Proteger los hábitats clave de tiburones; Minimizar las capturas accesorias y la mortalidad por descartes; Eliminar el exceso de flota; Evitar la captura de especies de tiburones particularmente vulnerables o en peligro de extinción; Ampliar el Catálogo Español de Especies Amenazadas para que incluya los tiburones; Garantizar la declaración precisa e inmediata de los datos de pesquerías de tiburones específicos para cada especie; Garantizar una declaración de datos y un seguimiento precisos del comercio de tiburones por especies y productos; Educar a los pescadores y vendedores para que reconozcan las distintas especies de tiburones y estén al corriente de las restricciones; Mejorar el conocimiento de los compradores y de los consumidores sobre los productos de tiburones y el estatus de estos animales; Fomentar los conocimientos científicos sobre la dinámica de la población de tiburones, su biología y ecología; Cumplir las mejoras del reglamento del finning, tal y como propone el Plan europeo para los tiburones; y de tiburones españolas. A nivel europeo e internacional, se exige que España trabaje activamente para promover: Una legislación europea reforzada del finning, tal y como se ha propuesto; Mejoras en los datos relativos a las pesquerías de tiburones específicos para cada especie y en los de su comercio; La protección de las especies de tiburones en peligro y sus hábitats; El establecimiento de los límites de capturas de tiburones basados en avisos científicos; - Organizaciones Regionales de Pesca (ORPs) al 5% del peso eviscerado; La adherencia a la clasificación de los tiburones establecida por la CITES, a sus resoluciones y decisiones; 7
  • 8. La adopción de las propuestas alemanas de la CITES para los galludos y los marrajos sardineros; y Acuerdos para las especies de tiburones listadas en la CMS, sobre todo para los marrajos. Barcos de arrastre. Foto: A. Oltra 8
  • 9. 2. INTRODUCCIÓN AL GRUPO DE LOS ELASMOBRANQUIOS Los primeros datos de los que se disponen sitúan la aparición de los tiburones en el periodo Devónico, hace unos 400 millones de años. Distribuidos por, prácticamente, todos los hábitats acuáticos del mundo, son claros indicadores de la calidad de nuestros océanos y de sus ecosistemas, siendo piezas fundamentales en la regulación y equilibrio de las cadenas alimenticias marinas. Esto se produce gracias a su posición de depredadores y a su gran y variada especialización alimenticia que comprende zooplancton, peces, crustáceos, moluscos, reptiles, mamíferos marinos, aves y otros tiburones. Presentan una capacidad de adaptación demostrada a lo largo de la historia Diente de Carcharodon megalodon. Foto: más allá de cualquier duda, sobreviviendo a cinco J.Sánchez extinciones masivas incluida la de los dinosaurios. Esto, acompañado del hecho de que no hayan prácticamente variado su diseño en los últimos 200 millones de años, demuestra su buen diseño y gran adaptación. Sin embargo, actualmente parecen condenados a una rápida extinción provocada por la mano del hombre (2,9). Dicha condena responde a varios factores que suponen graves amenazas para sus poblaciones. Una de las amenazas más graves es, sin duda, la sobrepesca a la que son sometidos en todos los mares del mundo. Una de las pesquerías más importantes del mundo es la que realizan las flotas españolas, top five derivados de los tiburones. Diversas especies de tiburones capturados preparados para su venta. Foto: M. Conde 9
  • 10. 3. CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS DE LOS TIBURONES Y SUS CONSECUENCIAS EN RELACIÓN A LA PESCA Crías de pintarroja (Scyliorhinus canicula) y tembladera (Torpedo marmorata) capturadas por un arrastrero en el mar catalán. Foto: A. Oltra Los patrones de historia natural de los tiburones son compensatorios de su posición predominante en las redes tróficas. Clasificados como estrategas de la K, presentan una muy baja productividad biológica debido a su lenta maduración sexual, baja descendencia y distancia muy elevada entre generaciones. Presentan, además, unas complejas estructuras de distribución, con segregación por sexos, tamaño y migraciones estacionales. Todo ello explica su baja capacidad biológica de recuperación y respuesta a la presión que actualmente se ejerce sobre muchas especies (36,37,40) y provoca que la pesca intensiva de estos animales tienda rápidamente al colapso, como demuestra el hecho de que, en algunas especies, la pesca ha provocado una disminución del 80%-90% en sus poblaciones (15,16,17,20,22,24). De hecho, esa capacidad es tan limitada que, si se pararan ahora todas las pesquerías comerciales, algunas poblaciones no se recuperarían hasta dentro de cincuenta años, según algunas estimaciones realizadas (32). No menos importante es observar el papel que los tiburones juegan dentro del equilibrio de los ecosistemas. No se conocen con exactitud cuáles pueden ser las consecuencias de su desaparición pero, con su papel de grandes reguladores de las cadenas alimenticias, no se auguran consecuencias demasiado positivas, ni para el medio ambiente, ni paradójicamente, para la pesca (20). Un estudio realizado en el Atlántico Noroeste mostró cómo la desaparición de los superpredadores provocaba un aumento de los depredadores intermedios (mesopredadores), provocando graves desequilibrios en los eslabones inferiores de la cadena alimenticia. En esa zona, el descenso de las poblaciones de once especies de grandes tiburones que se alimentaban de tiburones más pequeños y rayas, provocó el incremento de 14 de estas especies situadas en la zona intermedia de la cadena trófica, lo que tuvo como consecuencia un reajuste del equilibrio de las relaciones tróficas. El ejemplo se hizo muy evidente con el incremento de la población de chucho marrón (Rhinoptera bonasus), que se alimenta de diferentes tipos de bivalvos como, almejas, vieiras u ostión americano, entre otros de menor importancia comercial. Esto, acabó teniendo 10
  • 11. consecuencias desastrosas para otros tipos de pesquerías (20). La consecuencia fue que las pesquerías centenarias de un tipo de vieira (Argopecten irradians) de Carolina del Norte (EE.UU.) fueron directamente a la quiebra a causa del incremento de su depredación (20). La recolección de moluscos bivalvos comerciales en los estados de Maryland y Virginia (EE.UU.) alcanzó, en 2003, mínimos históricos (20). 4. ESTADO DE CONSERVACIÓN DE LAS POBLACIONES DE TIBURONES A nivel global, de las más de 1.100 especies de tiburones y rayas existentes en el mundo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) analizó en 2007 la situación de 591 especies, llegando a la conclusión que el 21% de ellas se encontraban en alguna de las tres categorías de la lista roja que indican peligro de extinción (en peligro crítico, en peligro o vulnerables). El 18% se encuentran cerca de la amenaza (31). UICN: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza Creada en 1984, agrupa a 84 Estados, 108 agencias gubernamentales, más de 800 ONG y a unos 10.000 científicos y expertos de 147 países. Su función es la de influenciar, alentar a las sociedades del mundo para la conservación íntegra de la diversidad de la naturaleza. Esta entidad realiza el inventario más completo sobre el estado de conservación de especies animales y vegetales del mundo que es lo que se conoce como la Lista Roja de Especies Amenazadas. Las Categorías y Criterios de la Lista Roja de la UICN se aplican a las evaluaciones de especies individuales (que incluyen información relativa a la ecología y ciclo biológico, distribución, hábitat, amenazas, tendencias actuales de población y medidas de conservación) para determinar su grado de amenaza relativa de extinción. Las especies amenazadas se clasifican de la siguiente forma: En Peligro Crítico de Extinción (CR), En Peligro (EN) o Vulnerable (VU). Los taxones que o bien están próximos a los umbrales de peligro o que estarían en peligro de no ser por los programas de conservación en funcionamiento se clasifican como Casi Amenazado (NT). Los taxones cuya evaluación indica que están en bajo riesgo de extinción se clasifican como de Preocupación Menor (LC). También aparecen en la Lista Roja de la UICN taxones que no pueden ser evaluados debido a la falta de conocimientos sobre los mismos y por ello se clasifican como Datos Insuficientes (DD). Esta categoría no significa necesariamente que la especie no se halle amenazada, sino que el riesgo de extinción no puede ser evaluado con los datos existentes actualmente (UICN 2006). Para más información: www.iucn.org - www.iucnredlist.org 4.1. SITUACIÓN GLOBAL DE LOS GRANDES TIBURONES PELÁGICOS Los grandes tiburones pelágicos son especies altamente migratorias de aguas abiertas. Se trata de un grupo de especies de tiburones muy sensibles a la sobrepesca que han sido capturados, sin ningún tipo de gestión o control, durante decenas de años. Sus capturas se deben al elevado valor que sus aletas alcanzan en los mercados asiáticos. Entre las principales especies capturadas se encuentran la tintorera (Prionace glauca), el marrajo (Isurus oxyrinchus), el tiburón de puntas blancas oceánico (Carcharhinus longimanus), los tiburones zorro (Alopias spp.) y martillo (Sphyrna spp.). Las flotas mayormente implicadas en esta pesquería son la española y portuguesa, en Europa, y la indonesia, india, taiwanesa y japonesa, en Asia. 11
  • 12. En 2008, el grupo de especialistas en tiburones de la UICN, presento un informe sobre la situación global de los tiburones pelágicos (39). Se analizó la situación de 21 especies de tiburones y rayas llegando a la conclusión de que 16 de ellas cumplían el criterio de estar amenazadas o cerca de la amenaza, según los baremos de la UICN (fig. 1). De ellas, a nivel global, 10 (47%) eran consideradas como 5 (24%) Fig. 1: Porcentaje de especies catalogadas por la IUCN en cada categoría. Divididas estab por especies globales (izq.) y especies pelágicas (dcha.). Fuente: UICN y 1 (5%) tener presente que este análisis se realiza a nivel global, y que por lo tanto, el resultado representa la media de la situación de dichas especies en diferentes zonas del mundo. La situación de estas especies no sólo depende de su vulnerabilidad biológica, sino que está también relacionada con la presión pesquera que se ejerce sobre ellas. Por ello, hay que matizar que la mayoría de las especies que se encuentran bajo los criterios de amenaza (vulnerable, en peligro o en peligro crítico), en ciertas zonas donde hay una fuerte presión pesquera, su situa (39). 4.2. SITUACIÓN EN EL MEDITERRÁNEO Y ATLÁNTICO NORDESTE Las tendencias poblacionales de los grandes tiburones pelágicos del Mediterráneo noroccidental muestran, desde inicios del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, un gran descenso hacia una situación de riesgo de extinción. Sobre 20 especies, sólo se pudo obtener información suficiente como para valorar el estado de 5 de ellas donde se observó que las poblaciones de los tiburones martillo (Sphyrna spp.), la tintorera (Prionace glauca), el marrajo (Isurus oxyrinchus), el cailón (Lamna nasus) y el tiburón zorro (Alopias vulpinus) habían decrecido entre el 96-99,99% en relación con su abundancia anterior (68). En la zona del Atlántico NE, se observa que las poblaciones de tintorera (Prionace glauca), considerada antaño como una de las especies más abundantes, ha disminuido un 60%, provocando que ahora se la considere cerca de la amenaza en esa zona (64), incluyendo también el Mar Mediterráneo. El tiburón de puntas blancas oceánico 12
  • 13. (Carcharhinus longimanus) presenta, en los últimos 20 años, un descenso del 70%, el tiburón blanco (Carcharodon carcharias) un descenso del 79%, los tiburones zorro y zorro ojón (Alopias spp.) un 80%, los tiburones martillo (Sphyrna spp.) un 89% (17) y las poblaciones de mielga (Squalus acanthias), también de la zona del Atlántico NE, han declinado un 95% (31). La última información disponible de las pesquerías de Noruega y de las Islas Faroe muestran que los desembarcos de cailón (Lamna nasus) se han reducido fuertemente hasta casi desaparecer, y la reserva de esta especie en el Atlántico NE se considera agotada, según la evaluación de las reservas hecha por el ICES, en 2008. Por ello, sus pesquerías dirigidas no han sido reanudadas. Las poblaciones de pailona (Centroscymnus coelolepis) y quelvacho negro (Centrophorus squamosus) se han reducido en relación al declive de las capturas por unidad de esfuerzo (CPUE) en las sub-áreas VI, VII y XII, según la evaluación de las reservas hecha por el ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) en 2005. Como nos muestra la figura 2, si nos centramos en la zona de influencia europea, combinando el estatus de las especies del Atlántico NE y las del Mediterráneo, de las 130 especies de tiburones y rayas existentes, sólo 104 fueron evaluadas y se halló que el 35% se encontraban en la misma situación y el 25% se encontraban cerca de estar amenazadas. Sólo en el Mediterráneo, de un total de 81 especies, sólo 69 fueron evaluadas, encontrándose que el 43% de estas especies se encuentran bajo los criterios de amenaza, el 19% cerca de estar amenazadas, un 15% donde la situación no es preocupante y un 23% de las que no existe información suficiente para saber su situación real actual (3,4,31). Fig. 2: Porcentaje de especies catalogadas por la UICN en cada categoría. Divididas por especies mediterráneas (izq.), especies de aguas europeas (centro) y especies del Atlántico NE (dcha.). Fuente: UICN 13
  • 14. SITUACIÓN DE PROTECCIÓN DE ESPECIES DE TIBURONES EN ESPAÑA España no presta protección especial a ninguna especie de tiburón. La realidad, es que existen ya algunos de los marcos legales y/o herramientas necesarios para poder contribuir a la protección de especies amenazadas de tiburones y que podrían ser utilizados para este fin. Así, la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y Biodiversidad o el Catálogo Español de Especies Amenazadas podrían ser herramientas de utilidad para la protección de alguna especies de tiburones. Aunque la crítica situación de muchas poblaciones de tiburones del Mediterráneo y del Atlántico NE viene siendo advertida hace tiempo desde la comunidad científica y organizaciones como la UICN, actualmente, no consta ninguna especie de elasmobranquio dentro de dicho catálogo. La inclusión de algunas especies de tiburones y rayas catalogadas por la UICN en situación de amenaza tales como en peligro o en peligro crítico, como el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus), el tiburón blanco (Carcharodon carcharias) o la gran raya manta (Mobula mobular), peces guitarra (Rhinobatos spp.), tiburones martillo (Sphyrna spp.) y zorro (Alopias spp.) o el cailón (Lamna nasus) en el Catálogo Español de Especies Amenazadas podría contribuir a una mejora de su protección y conservación. 5. CAUSAS DE REGRESIÓN Existen un elevado número de causas de regresión que están haciendo disminuir las poblaciones de tiburones de manera alarmante. Evidentemente, la sobrepesca, ya sea de forma directa o accidental, es la causa más relevante con mucha diferencia respecto de todas las demás. Además, la contaminación, destrucción de hábitats y la pesca deportiva, son factores que están provocando la desaparición de estos animales a una velocidad tan elevada que no permite su auto-recuperación. Hay que añadir que, de la misma manera que ha sido demostrada en ciertas poblaciones de cetáceos (65,66,67), la falta de presas disponibles a causa de la sobrepesca podría considerarse también como una posible causa de regresión a tener en cuenta para ser analizada más en profundidad. No obstante, las principales amenazas que afectan de forma más directa a la conservación de muchas especies de tiburones son el finning y la sobrepesca. 5.1. FINNING (ALETEO) El finning o aleteo, término que proviene de la palabra anglosajona fin (=aleta), consiste en la amputación de las aletas del tiburón, descartando el resto del cuerpo tirándolo al mar, en ocasiones con el animal todavía vivo. Las aletas que se comercializan son las pectorales, dorsal y lóbulo inferior de la caudal, aunque la forma de cortarlas puede tener metodologías diversas dependiendo del país y/o la forma de comercialización del producto, lo que conlleva dificultades de homogeneización de normativas, como se verá más adelante. El motivo para ejercer el finning es el de reservar espacio en las bodegas para que quepan más aletas, de mucho más valor económico que el resto del animal. Las aletas 14
  • 15. de tiburón se han convertido en un producto de exclusivo lujo, situándose entre los productos procedentes del aumento del valor y el incremento de la demanda incentivan la práctica del finning, ya que la carne de tiburón se cotiza relativamente poco, aunque su popularidad aumenta progresivamente. Los desembarcos mundiales declarados se han multiplicado por tres desde 1985 y el incremento del mercado mundial de aletas de tiburón se sitúa en un 5% al año (13). La economía pujante de los países asiáticos, especialmente de China, el mayor consumidor mundial de aletas de tiburón, ha incrementado la demanda de este producto. España, a la cabeza de Europa, se ha convertido en el mayor proveedor mundial (1,5,6,10,13). Peces guitarra (Rhinobatos spp.) con las aletas dorsales cercenadas. Foto: M. Gazo Según las aletas que se observan circulando en el mercado internacional, el número estimado de tiburones capturados al año oscila entre 26-73 millones de tiburones en el mundo, o lo que es lo mismo, una biomasa de entre 1,21 a 2,29 millones de toneladas métricas (Tm, en adelante), cada año. Dicha cifra representa tres o cuatro veces más que los registros oficiales declarados a la FAO (14). La práctica del finning era habitual entre los barcos cerqueros y palangreros. Concretamente, entre los españoles y franceses que operaban en el Atlántico (45). En el año 2002, España legisló en contra de esta práctica para velar por una práctica sostenible de las pesquerías de tiburones (92) y, en el año 2003, el Consejo de la Unión Europea adoptó un Reglamento europeo (CE nº1185/2003 del 26/6/2003) para la prohibición de esta práctica para todos los barcos pesqueros de la UE y para todos los barcos que faenen en aguas de la UE y, desde entonces, no hay constancia de dicha práctica en estas pesquerías. Sin embargo, se ha demostrado claramente que dicha ley parece ser insuficiente para un control eficiente del finning (1). Aunque el cercenamiento de las aletas a bordo esté prohibido, existe una derogación en el reglamento asociado (CE 1185/2003) que permite, a los pesqueros de la UE, la obtención de unos permisos especiales de pesca para seguir cercenado las aletas de 15
  • 16. tiburones en alta mar en caso de necesidad. Dicho reglamento exige la utilización del resto de partes del tiburón, así como la argumentación clara de la necesidad de cortar las aletas. España, Portugal, Alemania, el Reino Unido y Lituania han expedido estos permisos (7,70). Lituania emitió un único permiso para 2006, 2007 y 2008. Cinco permisos fueron expedidos por Alemania en 2006 y solamente uno en 2007. Hay que decir que estas embarcaciones están dirigidas y son, en parte, propiedad de empresas españolas que venden la mayoría de su mercancía en Galicia. Otros 16 permisos fueron expedidos por el Reino Unido, en 2005, 18 en el 2006 y 15 en el 2007 (7,70). En este caso prácticamente todas las embarcaciones operan desde la Coruña y también están dirigidas y son parcialmente propiedad de empresas españolas. La mayoría de las capturas se desembarcan directamente en España o, en otras ocasiones, se descargan en el Reino Unido para enviarse después a España y venderse en Galicia (7). En el caso del Reino Unido, su legislación es más restrictiva y obliga a que carcasas y aletas sean descargadas al mismo tiempo y en el mismo puerto. Esta práctica, no obligada por la ley actual, minimizaría el riesgo de la práctica del finning y permitiría un mayor control de las capturas reales. Portugal, tercer país europeo en el ranking de capturas de tiburón y con una flota palangrera de superficie especializada en la captura de estos animales, expidió 34 permisos en 2005, 28 en 2006, 43 en 2007 y 44 en 2008. Una parte de las capturas de la flota portuguesa, especialmente las aletas, son enviadas a Galicia para comercializarse (7, 70). España emitió 198 permisos en el año 2004, 186 en 2005 y 164 en 2006 siendo con mucha diferencia el país que más permisos ha expedido (7, 70). Los datos relativos al número de permisos expedidos por España en los años 2007 y 2008 han sido solicitados repetidamente al Gobierno Español, al cierre de la redacción de este informe, dichos datos no han sido facilitados. En estos permisos se estipula que la cantidad de aletas retenidas a bordo no debe exceder del 5% en relación al peso total del tiburón siendo, este ratio, uno de los más elevados y permisivos del mundo. Esta proporción aleta-cuerpo pretende asegurar que la cantidad de aletas que llegan a puerto es proporcional al número de cuerpos desembarcados, evitándose así, el cercenamiento de las aletas y el descarte de los cuerpos. El origen teórico de esta proporción, también conlleva algún problema ya que, como la mayoría de los tiburones no son retenidos enteros, sino que se decapitan y evisceran a bordo, sólo se puede controlar el peso del cuerpo sin cabeza ni vísceras. Además, este reglamento también permite descargar las aletas y los cuerpos por separado en puertos diferentes, por lo que el control se hace mucho más complicado, abriéndose así otra laguna jurídica Cercenamiento de aleta pectoral. Foto: M. Conde en el reglamento. 16
  • 17. Existe una gran disparidad entre los ratios que se deberían aplicar a este respecto. Las diferencias entre especies y, sobre todo, las diferencias de procesamiento en el corte de las aletas entre pesquerías, hacen inviable un acuerdo. Estudios realizados indican que, por ejemplo, para la tintorera (Prionace glauca) del Atlántico el porcentaje debería estar entre el 2% y 5%, en función de si se trata de la relación por peso total o por peso de la carcasa eviscerada, respectivamente (18,19). Este porcentaje, que es el que se usa en países como Estados Unidos, Seychelles, en ciertas provincias de Australia o Canadá, para todas las especies, contrasta con las demandas por parte de Portugal y España, que lo quieren triplicar, con un 6% y 15% respectivamente, para la misma especie y en las mismas aguas, alegando diferencias de procesamiento (1). La única medida que realmente podría ser efectiva, y que ya se aplica en muchas flotas como Costa Rica, El Salvador, Panamá, Colombia, Ecuador o la parte Atlántica de Estados Unidos es la de desembarcar las aletas adheridas (de forma natural) a las carcasas, independientemente de si han sido decapitados y eviscerados o no, y concluir el procesamiento del animal en tierra (1). Además, esta medida sería de gran utilidad para la mejora de la identificación de las especies desembarcadas, por lo que también contribuiría a una mejora de las estadísticas pesqueras. Sopa de aleta de tiburón. Foto: Shark Alliance 5.2. SOBREPESCA 5.2.1. Pesquerías dirigidas Durante muchos años, España ha venido considerando las capturas de tiburones como capturas incidentales. El crecimiento del mercado del tiburón, por un lado, y la bajada de las capturas y la regulación de las pesquerías de pez espada (Xiphias gladius) y atún (Thunnus thynnus), por otro, fue provocado que, progresivamente, los tiburones empezaran a ser considerados como pesquerías objetivo por los pescadores, aunque no ha sido hasta inicios del año 2008 que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (en adelante MARM) ha reconocido oficialmente esta situación. Es 17
  • 18. conocido que los pescadores buscaban y buscan de forma activa a estos animales, a veces introduciendo incluso ligeras modificaciones en el arte. Por ejemplo, mediante la utilización de luces o cambiando las brazolas de nylon por cable de acero (para que los dientes de los tiburones no corten la línea). celebradas en Madrid en febrero de 2008, fue la primera vez que el MARM reconocía oficialmente llevar a cabo pesquerías dirigidas a tiburones pelágicos y de profundidad (69). Este reconocimiento oficial era necesario ya que el volumen de la captura incidental compuesta por tiburones era, en algunos casos, superior a la captura objetivo. Así, por ejemplo, en el 2004, el 67% de la captura total de la flota palangrera española en el Atlántico estaba compuesta por tiburones, y en el promedio del período 2000-2004 los tiburones representaron aproximadamente el 53% del total (12), mientras que esta pesquería estaba destinada a pez espada y atún. Desgraciadamente, el hecho de este reconocimiento oficial no ha hecho que se apliquen medidas de gestión a dichas pesquerías y, a día de hoy, la situación sigue estando tan poco (o nada) regulada como cuando eran consideradas capturas incidentales. BREVE ANÁLISIS HISTÓRICO Históricamente las pesquerías europeas han explotado la pesca de tiburones pequeños y costeros en pesquerías artesanales bastante bien documentadas. El incremento de la tecnología y la industrialización del sector pesquero que se desarrolló especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XX, conllevó un incremento del esfuerzo y del rendimiento pesquero, al mismo tiempo que una clara ampliación de las zonas de búsqueda y captura, aumentando la explotación en aguas profundas, afectando sobre todo a los grandes tiburones pelágicos. Aunque las capturas de tiburones tengan menor valor que las de otras especies (el precio total del cuerpo con las aletas de un tiburón es igual o inferior al de un pez espada), existen otros motivos por los que la flota palangrera para pez espada se mostró interesada en la captura de tiburones como objetivo. El hecho de que la abundancia de los tiburones fuera mayor que la de los peces espada suponía un menor coste para dicha pesquería. Al ser más fáciles de capturar debido a esa abundancia, representaba menores costes de combustible, mano de obra y cebo, ya que se llenan antes las bodegas. Además, al ser consideradas como capturas incidentales, no existía ninguna cuota de pesca, ni medida de gestión (al contrario de lo que sucede con el atún y el pez espada), por lo que se pueden capturar tiburones sin ningún límite. Estos motivos, añadidos a los expuestos anteriormente, son los que provocaron un cambio en la dirección del esfuerzo pesquero (10). El MARM reconoció diversas pesquerías con los tiburones como objetivo. Así, son reconocidas como tal las pesquerías de palangre de superficie centradas sobre tiburones pelágicos, las de palangre de fondo dirigidas a tiburones de profundidad y las pesquerías de arrastre destinadas a la captura de rayas en aguas de la NAFO (Organización de la Pesca del Atlántico Noroccidental) (69). En las grandes pesquerías pelágicas Banco de atunes. Foto: A. Lorente realizadas por flotas de la UE destacan 18
  • 19. principalmente España, Francia y Portugal, y se desarrollan en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. En ellas existe una grave carencia de información que viene provocada, en parte, porque hasta ahora las pesquerías de tiburón eran consideradas como capturas incidentales dentro de las pesquerías de pez espada o atún y, los datos, en caso de ser reportados, lo son de forma parcial, sin llegar a nivel de especie. Esta carencia de información dificulta la evaluación de los stocks y la implantación de medidas de gestión efectivas. Dichas medidas se hacen necesarias cuando existen pruebas muy claras de pesca insostenible de grandes tiburones pelágicos y, también, de que las especies, biológicamente, más vulnerables están por debajo de niveles sostenibles (15,16,17). Las principales especies de tiburones capturadas son las tintoreras (Prionace glauca), marrajos (Isurus spp.), zorros (Alopias spp.) y peces martillo (Sphyrna spp.). Las aletas de estas especies son las que alcanzan un valor más elevado en el mercado por lo que, el hecho que sean las más capturadas, va más allá de la casualidad. La pesca ilimitada que conlleva la falta de medidas de gestión, entre otras causas, está provocando además que todas ellas ya estén consideradas dentro de la lista roja de la UICN, por lo que requieren de una atención especial. Lo mismo ocurre con otras especies que han mostrado graves descensos en sus poblaciones, como la mielga (Squalus acanthias), el cailón (Lamna nasus) y los peces sierra (Pristis spp.), estos últimos ya incluidos en el apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (en adelante CITES). Existen, también, muchas especies donde la falta de datos no permite conocer exactamente el verdadero estado de las poblaciones y, a menudo, los procesos para incluir nuevas especies en dichos convenios requieren de largos periodos de tiempo, burocracia y política que, normalmente, se alargan de forma excesiva. La gravedad de la situación de muchas de estas especies y sus características biológicas hace que, si esas medidas llegan muy tarde, se conviertan en inefectivas. Actualmente, a nivel mundial, más de 500 especies de tiburones y rayas figuran dentro de la lista roja de especies amenazadas de la UICN (3,31). 5.2.2. Capturas incidentales Como capturas incidentales se conocen aquellas capturas que realizan las flotas pesqueras de especies no consideradas como objetivo. Este tipo de capturas se da en todas las pesquerías y afectan a diversas especies (61). Hay que prestar especial cuidado a las capturas incidentales de tiburones. Aunque las Zorro ojón (Alopias superciliosus) en un palangrero. especies objetivo se mantengan dentro de niveles sostenibles, la captura de tiburones es especialmente problemática y dañina, 19
  • 20. ya que sus características biológicas pueden provocar que las poblaciones de estas especies decaigan gravemente (62). No hay que olvidar que la capacidad reproductora de los peces óseos, como el atún o el pez espada, es extremadamente más elevada que la de los peces cartilaginosos. Prácticamente todas las artes pesqueras afectan en mayor o menor medida a los tiburones siendo, tal vez, el palangre de superficie el más dañino por el número de capturas. La pesca de arrastre afecta a los tiburones bentónicos y demersales, destruye puestas y, en ocasiones, también captura tiburones pelágicos. El palangre de fondo afecta a tiburones bentónicos de talla mediana y pequeña y, las almadrabas, las redes de deriva y el cerco afectan también a los pelágicos. MARM identificó a las pesquerías de arrastre y palangre de fondo en aguas europeas y a la pesquería de arrastre en aguas españolas varias pesquerías que presentaban un importante contenido de pesca incidental de tiburones (69). 6. DESCRIPCIÓN DE LAS PESQUERÍAS ESPAÑOLAS DE ELASMOBRANQUIOS EN EL MUNDO España es un país rodeado de mar, que presenta una economía y cultura ligadas a él y con una gran dependencia de los productos marinos, lo que lo convierte en un país eminentemente marítimo. Distribuido entre una península y dos archipiélagos, su costa norte y suroeste se abren al Océano Atlántico y su litoral este y sureste están bañadas por el Mar Mediterráneo. Los productos pesqueros son un aporte fundamental de proteínas en la dieta española. Existe una gran tradición pesquera en toda la costa, con zonas altamente dependientes en términos económicos y sociales de la actividad pesquera, tanto de forma directa como indirecta. La flota se encuentra distribuida en tres caladeros diferenciados: caladero nacional, otras aguas de la Unión Europea y caladeros internacionales. De los 207 palangreros de superficie de más de 24 metros existentes en la flota de la Unión Europea, el 83% tienen bandera española y realizan sus pesquerías de tiburones en los océanos de todo el mundo: en alta mar, fuera de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) e incluso en las ZEE de los países más pobres del mundo, mediante acuerdos de pesca bilaterales con terceros países (10,91). Las ZEE se denominan también mar patrimonial , es el nombre que se le da al área de mar en la que un estado tiene derechos especiales en lo relativo a la exploración y explotación de sus recursos. Sin embargo, el palangre de tiburones no se circunscribe únicamente a estos acuerdos bilaterales. Existe la tendencia de fletar embarcaciones con bandera extranjera, con compañías mixtas extranjeras como propietarios. Un ejemplo de estas prácticas serían los convenios con Namibia que han realizado varias empresas españolas. Este país da permiso a las embarcaciones de origen o propiedad española para pescar en sus aguas, e igual sucede con otros países que no tienen acuerdos de pesca con la UE. En Ecuador y Perú, palangreros de propiedad y bandera española desembarcan sus capturas de tiburones (10). 20
  • 21. Estas pesquerías de especies altamente migratorias, como el atún y el pez espada, son gestionadas fuera de las ZEE por parte de Organismos Regionales de Gestión de la Pesca (ORGP). A estos organismos deben inscribirse aquellas embarcaciones que desean pescar a estas especies en los océanos Atlántico, Pacífico o Índico (10). Estas instituciones son las encargadas de velar por la buena gestión de estos recursos y son (10,90): CICAA: Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico CIAT: Comisión Interamericana del Atún Tropical IOTC: Comisión del Atún para el Océano Índico WCPFC: Comisión para las Especies Altamente Migratorias del Pacífico Occidental y Central CCSBT: Comisión para la Conservación del Atún de Aleta Azul del Sur CGPM: Comisión General de Pesca del Mediterráneo NAFO: Organización de la Pesca del Atlántico Noroccidental SEAFO: Organización de la Pesca del Atlántico Suroriental CPANE: Comisión de la Pesca del Atlántico Nordeste COPACE: Comité de Pesca del Atlántico Centro Oriental COPACO: Comisión de Pesca del Atlántico Centro Occidental CCRVMA: Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos OCSAN: Organización para la Conservación del Salmón del Atlántico Norte Marrajo (Isurus oxyrinchus) capturado por un palangrero. Tiburón zorro ojón (Alopias superciliosus) capturado por un palangrero. 21
  • 22. 6.1. PESQUERÍA EN EL ATLÁNTICO 6.1.1. Pesquería de palangre de superficie España, viene realizando, históricamente, pesquerías de palangre de superficie en el Atlántico Norte con el pez espada (Xiphias gladius) como especie objetivo. Esta pesquería empieza a estar documentada desde los años 50, donde se registran los primeros desembarques de pez espada reportados a la CICAA (1). El arte utilizado hasta finales de los años 90 es el palangre tradicional, que Peces espada (Xiphias gladius) en la lonja. Foto: A. Oltra presenta una línea principal de multifilamento (12). Posteriormente, parte de la flota introduce el llamado sistema americano de monofilamento, con una media de unos 1.500 anzuelos por lance (12). Durante los años 90 se pudo observar una reducción de la flota debido a la aplicación, en 1995, de cuotas o TACs (Total Admisible de Capturas) en dicha pesquería (1). Desde 1998 existe también una pequeña flota artesanal de palangre de entre 3 y 7 barcos en el País Vasco, que destina parte de sus esfuerzos, entre los meses de junio a noviembre, a la captura de la tintorera y de otros tiburones pelágicos, con unos desembarcos de unas 275 Tm/año de tintoreras evisceradas (1). Actualmente en la CICAA hay inscritos un total de 288 palangreros de superficie de la Unión Europea de más de 24 metros de longitud, de los cuales 215 tienen bandera española (10). Diversos tiburones enterrados en hielo a bordo de un Tintorera (Prionace glauca) y marrajo (Isurus oxyrinchus) palangrero. capturados por un palangrero. 22
  • 23. Esta pesquería lleva asociada un gran número de capturas de tiburones, la mayoría de ellas formadas por grandes tiburones pelágicos y, en menor medida, por atunes, (44). Tanto es así, que se la podría considerar como una pesquería multiespecífica ya que el arte puede ser ligeramente modificado en función de si el objetivo es el pez espada, los atunes o los tiburones. Estas modificaciones pueden comprender, por ejemplo, variaciones en la profundidad de la línea madre, el tipo de anzuelo, el material de la brazola (nylon o acero), utilización de barritas luminosas (azules o verdes en función de la especie objetivo), etc (1,10). Esta versatilidad, unida a cambios en el mercado y en la tecnología, han provocado que la segunda especie objetivo de esta pesquería sean los grandes tiburones pelágicos, en especial la tintorera (Prionace glauca), dependiendo del viaje, del lance o de la zona de pesca (1,44). El incremento del precio de los tiburones (en especial de sus aletas), así como la posibilidad de poder congelar eficientemente el producto a bordo, son factores que han empujado claramente en esa dirección, provocando modificaciones en el esfuerzo (CPUE: Capturas Por Unidad de Esfuerzo) y en la estrategia de pesca (1,44). Entre los años 2000 y 2004 el conjunto de especies consideradas como bycatch fueron el 75,3% del total. De estas, el 70,3% de las capturas estaba formado por tiburones (10,12). Las especies dominantes fueron la tintorera (Prionace glauca) y el marrajo (Isurus oxyrhinchus) con el 86,3% y el 10,5% respectivamente, niveles similares a los observados en pesquerías llevadas a cabo en otros océanos (12). En menor medida, también se capturan otras especies de tiburones pelágicos como tiburón zorro (Alopias vulpinus), tiburón zorro ojón (Alopias superciliosus), tiburón martillo (Sphyrna zygaena), cazón (Galeorhinus galeus), cailón (Lamna nasus), tiburón de galápagos (Carcharhinus galapagensis) y otras especies del género Carcharhinus (12). En la zona central-este de Atlántico (área FAO 34 (ver anexo III para consultar el mapa de zonas FAO)) España reportó, en el 2004, 9.955 Tm de tintorera (Prionace glauca) y 468 Tm de marrajo (Isurus oxyrinchus). En esta zona, aunque en Costa de Marfil no existe ninguna flota propia industrial de captura de atún, diversas flotas han sido reportadas y monitoreadas desde 1985. En 2005 se reportaron 26 barcos atuneros, 15 de los cuales eran españoles (1). La pesquería de atún en la República de Guinea está llevada exclusivamente por barcos extranjeros, principalmente de la UE. Entre estos destacan las flotas españolas y francesas, que descargan en los puertos de Dakar, Abdijan o Las Palmas. En 2005 seis barcos con bandera española pescaron en aguas guineanas (1). También existe una expansión de estas pesquerías hacia la zona oeste del Atlántico central (área FAO 31), a la busca de pez espada (Xiphias gladius), aunque también se capturan otras especies de picudos y varios tiburones pelágicos (1). España y Portugal tienen flotas realizando pesquerías en la zona sur del Atlántico (áreas FAO 41 y 47). En esta zona, las pesquerías españolas reportan anualmente entre 500-1.000 Tm de marrajo (Isurus oxyrinchus) y entre 1.500-4.500 Tm de tintorera (Prionace glauca) (1). 23
  • 24. En los últimos años, las capturas declaradas por este arte, ascienden a 43.493 Tm para 2006 y 45.170 Tm, para 2007 (69). Siendo la tintorera (Prionace glauca) la especie capturada en mayor proporción con un 82 % y 85 % del total, respectivamente. ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) Organización científica que coordina y promueve la investigación marina en el Atlántico norte y mares adyacentes. Es la primera fuente de asesoramiento para asuntos relacionados con los ecosistemas marinos para miembros de Gobiernos, la Comisión Europea y la NEAFC/CPANE (North East Atlantic Fisheries Commision/Comisión de la Pesca del Atlántico Nordeste). Formado por 1.600 científicos de 20 países, compila y analiza información sobre ecosistemas marinos y pesquerías. Su función principal es llenar los vacios de conocimiento existentes, responder a consultas de los países miembros y recomendar limites de captura para asegurar pesquerías sostenibles. Se estructura en más de 100 grupos de trabajo y estudio, entre los que se encuentra el WGEF (Working Group on Elasmobranch Fisheries). Para más información: www.ices.dk/indexfla.asp El cailón (Lamna nasus), la mielga (Squalus acanthias), los tiburones de aguas profundas y algunas rayas, son las únicas especies o grupos de especies de elasmobranquios que se encuentran sometidos a gestión por el reglamento del consejo europeo por el que se establecen las posibilidades de pesca y las condiciones correspondientes (85). Así, para el cailón (Lamna nasus), España comparte para el año 2009 un TAC (Total Admisible de Captura) de 131 Tm sobre el total de 436 Tm asignado para la UE en las aguas atlánticas de la CE y aguas internacionales de las zonas I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X, XII y XIV (Ver anexo III). En 2008, ICES recomendó que se adoptará un TAC cero y una prohibición de desembarcos de cualquier espécimen de cailón. Esta recomendación ha sido propuesta por la Comisión Europea al Consejo de Pesca de la Unión Europea para su adopción durante la reunión de diciembre de 2008, pero ha sido ignorada por los ministros europeos de pesca. El cailón está clasificado en peligro crítico de extinción por la UICN en el Atlántico NE. 6.1.2. Pesquería de palangre de fondo En el Atlántico existe, también, una pesquería de palangre de fondo dirigida a la captura tiburones de profundidad. Esta pesquería presenta unos volúmenes de desembarcos de tiburones que se sitúan alrededor de 1.161 Tm en 2005, 1.915 Tm en 2006 y 3.349 Tm en 2007 (69). De estas capturas hay que destacar que algunas de las especies implicadas se encuentran dentro de la lista roja de especies amenazadas de la UICN. Por ejemplo, según datos aportados por el MARM, las capturas de mielga (Squalus acanthias), por este arte, ascendieron a 722 Tm en 2006 y 2.672 Tm en 2007(69). A la vista de estos datos, hay que destacar que, en 2007, España sola, explotó el 95% del total de capturas permitidas por la CE en las zonas ICES I, IIIa, V, VI, VII, VIII, XII, XIV (Ver anexo III), es decir en aguas europeas e internacionales, excluyendo el Mar del Norte (zona ICES IIa (EC) y IV). En 2008, hubo una ligera reducción del TAC permitido (aunque la zona III ha quedado excluida y queda sin gestión y, por lo tanto, sin límite de capturas para esta especie en esta zona), quedando en 2.585 Tm. Para el año 2009, España comparte un TAC de 38 Tm sobre el total de 1.002 Tm alocado para 24
  • 25. la UE en las aguas atlánticas de de la CE y aguas internacionales de las zonas I, V, VI, VII, VIII, XII y XIV (85). Desde 2006, las investigaciones científicas del ICES recomiendan un TAC cero para esta especie. Esta recomendación ha sido sistemáticamente ignorada por los ministros europeos de pesca. La mielga (Squalus acanthias) es una de las especies de más valor comercial en Atlántico NE (64). Para su pesca, usualmente, se buscan agregaciones de machos y hembras, ya que las hembras acostumbran a ser un poco más grandes que los machos y, por lo tanto adquieren más valor. Debido a que estas especies presentan una gestación muy larga, que ronda los dos años, y a que no hay paradas entre épocas de reproducción, muchas de las hembras adultas capturadas se encuentran en gestación. Obviamente, esta tendencia a buscar hembras (de más valor, por su mayor tamaño) presenta problemas para mantener óptima la salud de las poblaciones (64). La lista roja de la IUCN, clasifica a esta especie como vulnerable a nivel global, pero como en peligro crítico de extinción a las poblaciones de esta zona del Atlántico (64). Otras especies capturadas por este arte son, el quelvacho negro (Centrophorus squamosus), la tintorera (Prionace glauca), el grupo de galludos y tollos (Squalus spp., Etmopterus spp., Centroscyllium spp.), jaquetones y marrajos (Carcharhinus spp., Isurus spp.), cazón (Galeorhinus galeus), pailona (Centroscymnus coelolepis), diversas especies de rayas, mantas y pastinacas, y otros tiburones de profundidad como las pintarrojas o alitanes (Scyliorhinus spp.), entre otros (69). 6.1.3. Pesquería de arrastre Existe una pesquería de arrastre dirigida a la captura de rayas en aguas de la NAFO. La raya radiante (Amblyraja radiata) del noroeste del Atlántico es pescada principalmente por barcos portugueses y españoles. La cuota de la UE asignada por la NAFO es de 8.500 Tm, de las cuales España se beneficia de 6.561 Tm (el 77% del total de la cuota para la UE) (85). La NAFO estableció su cuota para esta especie, todavía la única cuota internacional de rayas en el mundo, en 2005, en 13.500 Tm (2.500 Tm por encima de lo aconsejado por los científicos), otorgándole la mayoría de esa cuota a la Unión Europea (86). En 2008, el Consejo Científico de la NAFO recomendó limitar la captura a 6.000 Tm basándose en signos de recuperación de esta pesquería a esos niveles. En la pasada reunión de la NAFO, en septiembre de 2008, los EE.UU. fueron la única parte contratante de la NAFO que expresó su apoyo para reducir la cuota de captura. La Unión Europea y Canadá votaron en favor de mantener el status quo (87). Existen otras pesquerías de arrastre que presentan una gran cantidad de captura incidental de tiburones y rayas de profundidad. Según datos del MARM, las pesquerías de arrastre presentan un volumen de desembarcos de elasmobranquios que asciende a unas 10.071 Tm en 2005, 10.886 Tm en 2006 y 9.639 Tm en 2007. El total de capturas de tiburones y rayas entre los años 2002-2007 asciende a unas 73.000 Tm (69). 25
  • 26. Quelvacho (Centrophorus granulosus), arriba-izquierda, pintarroja atlántica (Galeus atlanticus), arriba-derecha, y tiburón cerdo (Oxynotus centrina), izquierda, capturados por un arrastrero. Fotos: A. Oltra Para 2009, el Consejo de Ministros de Pesca de la UE decidió adoptar unas medidas de protección de cuatro especies de rayas que no podrán ser retenidas a bordo y deberán ser rápidamente devueltas al mar. Estas especies son la raya ondulada (Raja undulata), angelotes (Squatina spp.), raya noruega (Dipturus batis) y raya bramante (Rostroraja alba) (85). Angelote (Squatina squatina). Foto: J. Sánchez 6.1.4. Pesquería de cerco En lo que se refiere al arte del cerco, con el atún como especie objetivo, las flotas españolas han operado durante varias décadas en la zona oriental tropical del océano Atlántico (45). Un estudio con observadores entre 1997 y 1999 reportó que las capturas de tiburones en las flotas francesas y españolas representaban el 51% de las capturas totales, lo que actualmente podría representar unas 1.064 Tm/año (1,45). Otro estudio posterior realizado por el IEO (Instituto Español de Oceanografía), entre 2001 y 2004, aunque reveló datos inferiores en cuanto a la captura de tiburones (pero no de rayas), 26
  • 27. concluyó que estas capturas incidentales todavía representaban una porción importante de la captura total (47,48). Las especies más afectadas por esta pesquería son los tiburones martillo (Sphyrna spp.), tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis), tiburón de puntas blancas oceánico (Carcharhinus longimanus) y tiburón ballena (Rhincodon typus) (48). El tiburón ballena (Rhincodon typus) es una de las especies que se capturan incidentalmente con este arte. Foto: A. Lorente 6.1.5. Pesquería con redes de enmalle fijas o Atlántico nordeste, con el rape (Lophius spp.), merluza (Merlucius merlucius) y cangrejo rey (Chaceon affinis) como especies objetivo, también capturan tiburones de profundidad de forma incidental. Existen también pesquerías, con pequeños cambios en el tamaño de mallas, que tienen como objetivo a estos tiburones de profundidad, como la pailona (Centroscyllium coelolepsis), el quelvacho negro (Centrophorus squamosus) o la lija (Dalatias licha), para el aprovechamiento del escualeno (aceite que se extrae del hígado de los tiburones). Esta pesquería ha superado sistemáticamente los TACs recomendados por los científicos, lo cual, añadido a las capturas incidentales en las agotamiento de estas poblaciones (46,48,49). Lo mismo sucede con la mielga (Squalus acanthias) con un declive del 60% en los últimos 25 años. A finales del año 2005 fue necesario que el Consejo de Ministros de Pesca de la UE aprobara un cierre temporal de esta pesquería, que se hizo efectivo en Febrero de 2006 y duró hasta diciembre del mismo año. Se reabrió con el establecimiento de ciertas medidas reguladoras que, hasta ese momento, eran prácticamente inexistentes (49). En primer lugar, se limitó la profundidad de dicha pesquería a 600 metros, ya que de esta manera el impacto sobre las poblaciones de tiburones de profundidad es menor. En segundo lugar, se prohibió la captura de tiburones de profundidad como especies objetivo y sólo se permiten algunas cuotas dentro de las capturas incidentales. 27
  • 28. Quelvacho (Centrophorus granulosus). Foto: A. Oltra Aunque el ICES recomendó la aplicación de una cuota cero sobre varias de estas especies, dicha cuota no se aplicó pero se puede observar una reducción paulatina en los TACs aplicados para tratar de llegar a una cuota cero en 2010. Esa tendencia se (78) con los de 2009 y 2010 (81), que se desglosan a continuación. Los TACs aplicables a 2009 y 2010, muestran la tendencia antes comentada. En 2009, muestran una reducción aproximada de un 50% respecto del año 2008 y se reducen a cero en 2010 (81). Para las zonas ICES V, VI, VII, VIII, IX el TAC para tiburones de profundidad se reduce de 1.646 Tm (2008) a 824 Tm (2009); en la zona X, pasa de 20 Tm a 10 Tm y, para la zona XII, de 49 Tm a 25 Tm (81,82). Dicha normativa, se refiere a diversas especies de tiburones de profundidad: pailona (Centroscyllium coelolepsis), quelvacho negro (Centrophorus squamosus), lija (Dalatias licha), bocanegra (Galeus melastomus), negrito (Etmopterus spinax), quelvacho (Centrophorus granulosus), visera (Deania calceus), tollo raspa (Etmopterus princeps), tollo negro (Centroscyllium fabricii), pejegato (Apristuris spp.) y pintarroja islándica (Galeus murinus). Para este grupo de especies, España comparte para el año 2009 un TAC de 93 Tm sobre el total de 824 Tm asignado para la UE, en las aguas atlánticas de la CE y aguas internacionales de las zonas V, VI, VII, VIII and IX (Ver anexo III). En 2010, se establecerá la prohibición de la captura de tiburones de aguas profundas, aunque se seguirán permitiendo desembarcos de capturas accidentales no superiores al 10% del TAC asignado para el año 2009. Esta es una pesquería muy poco documentada ya que no ha tenido regulación durante mucho tiempo y, por lo tanto, existe muy poca información de especies, descartes, capturas, etc (49). La mayoría de la flota europea de redes de enmalle, unos 50 barcos que operan desde mediados de los años 1990, es de propiedad española, aunque los barcos tengan bandera alemana, del Reino Unido o incluso de otros países de fuera de la UE, como Panamá (49). 6.2. PESQUERÍA EN EL ÍNDICO En el Océano Índico existen dos flotas españolas, una de cerco con el rabil (Thunnus albacares), listado (Katsuwonus pelamis) y patudo (Thunnus obesus) como especies 28
  • 29. objetivo y una pesquería de palangre de superficie dirigida al pez espada (Xiphias gladius) (50). 6.2.1. Pesquería de palangre La pesquería de palangre en el Océano Índico se inició, a principios de los años 1990, con 5 embarcaciones que realizaban prospecciones en la zona suroeste (FAO 51). Uno o dos barcos continuaron pescando en esta zona entre 1993-1998. Entre 1998-2000 el número de embarcaciones ascendió a 11, bajando de nuevo a 10 embarcaciones en 2001 (26). En 2004 unos 24 palangreros faenaban en aguas del Índico y esta pesquería se expandió también hacia la zona este del océano Índico (FAO 51). Entre el 2001-2004 el número de capturas incidentales asociadas a las pesquerías de atún y pez espada llegó al 49% del total. Se estima que la captura anual de tiburones en estas aguas oscila entre 4.000 y 5.000 Tm/año (26). En 2005 un total de 23 palangreros (11 continuaban con prospecciones experimentales) seguían operando en esta zona. El arte utilizado es Florida style (50). A finales del 2005 dos nuevas prospecciones experimentales empezaron a operar en la zona sudeste (50). Los datos de capturas de tiburones, por palangre de superficie en el Índico, reportados a la IOTC, muestran un volumen de 4.644 Tm en 2005, 4.322 Tm en 2006 y 2007. En 2009, de los 166 pesqueros españoles inscritos en la IOTC, 128 son palangreros (88) 6.2.2. Pesquería de cerco La pesquería española de cerco en el Índico, especializada en atún tropical (Thunnus albacares), se inició en 1984. En los años 1998, 1999, 2004 y 2005 constaba de 20 embarcaciones (50). En 2009, constan 34 barcos cerqueros inscritos en la IOTC (88). No hay muchos datos reportados de capturas de tiburones, pero estadísticas de 2005 revelaron que la captura incidental de tiburones ese año llegó a 1.780 Tm. No constan datos reportados por este arte en las estadísticas de la IOTC. Pez guitarra (Rhinobatos spp.). Foto: M. Gazo Diversas especies de tiburones. Foto: M. Gazo Las especies más afectadas por estas pesquerías pelágicas en el Índico son el tiburón de puntas blancas oceánico (Carcharhinus longimanus), la tintorera (Prionace glauca), el marrajo (Isurus oxyrinchus), tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis), los peces martillo (Sphyrna spp.) y los tiburones zorro (Alopias spp.) (50). 29
  • 30. 6.3. PESQUERÍA EN EL PACÍFICO 6.3.1 Pesquería de palangre Desde el inicio de su actividad en el Océano Pacífico, con el pez espada (Xiphias gladius) como captura objetivo, la flota española de palangre de superficie ha venido capturando incidentalmente otras especies como grandes tiburones pelágicos, picudos y túnidos. Los más importantes son los tiburones por su alta abundancia en esa época y por su precio a la alza (51,52). Tintorera (Prionace glauca) capturada por un palangrero juntamente con un pez espada (Xiphias gladius). Aunque durante los años 80 era frecuente descartar a las tintoreras capturadas, esta práctica ha ido disminuyendo progresivamente hasta casi desaparecer. La introducción de sistemas eficaces de congelación para la conservación de la captura y el incremento del valor económico de los tiburones y sus derivativos en los mercados internacionales previstos para consumo humano, han empujado en esa dirección (53). En 1990 la flota española de palangre de superficie inició su actividad en el Sureste del Océano Pacífico (FAO 87) con la finalidad de realizar una prospección de la abundancia del pez espada (Xiphias gladius). Otros buques iniciaron de manera parcial su actividad en esta zona, pero paulatinamente fue disminuyendo la flota, quedando sólo 4 en el año 2000, dos de ellos con actividad parcial. A partir del 2001 el número de buques aumenta de nuevo llegando a un total de 10. Tres de estos buques realizaron modificaciones en sus artes, cambiando el sistema español de multifilamento por el de Florida style o cambio se fue extendiendo y en el período 2002- 2003, 10 de los 17 barcos operativos usaron monofilamento (27). A partir del 2003 se hizo un intento de ampliar los caladeros hacia zonas en el Pacífico Sur central, como alternativa para suplir los caladeros tradicionales situados más cerca del continente en el Pacífico SE. En 2004 y 2005 se emprendieron actividades de pesca experimental en áreas situadas en el Pacífico Norte y Sur, dentro del área de la convención de la WCPFC (Comisión de Pesca del Pacífico Occidental y Central) (27). El nivel medio de desembarcos de especies asociadas realizados por la flota española desde el inicio de su actividad en 1990 hasta el año 2005 en el Pacífico alcanzó el 42,6% del peso total desembarcado (especie objetivo y especies asociadas). El grupo más importante de especies asociadas lo formaban los grandes tiburones pelágicos, que representaban como media el 95,2% de ese grupo, seguido del grupo de los túnidos con un 2,3% (27) 30
  • 31. Esta pesquería ha visto como, en los últimos cuatro años, las capturas de tiburón han crecido más rápidamente que las de pez espada, siendo la tintorera (Prionace glauca) y el marrajo (Isurus oxyrhinchus), otra vez, las especies más afectadas. En 2004 las capturas de tiburones llegaron a 6.049 Tm. En el año 2005 el número de palangreros españoles en el Pacífico llegó a 25, el máximo hasta ese momento (10,27). En 2009, de 49 palangreros inscritos en la WCPFC, de la Unión Europea, 38 tienen bandera española o son propiedad de empresas españolas (89). 6.3.2. Pesquería de cerco La flota de cerco española realiza su actividad en el Pacífico desde 1978 con el rabil (Thunnus albacares), listado (Katsuwonus pelamis) y patudo (Thunnus obesus) como objetivo. Desde 2005 la flota está formada por cinco grandes cerqueros que principalmente operan en la zona este del Pacífico con capturas ocasionales en la zona oeste (27). En 2009, hay inscritos 33 cerqueros españoles en la WCPFC, de los 54 listados por la Unión Europea (89). No existen datos reportados recientes de capturas incidentales de tiburones para esta pesquería (45). 6.4. PESQUERÍA EN EL MEDITERRÁNEO Aunque en el Mediterráneo no existe ninguna pesquería pelágica que tenga como objetivo a los tiburones, estos representan una parte importante de las capturas incidentales descargadas o descartadas por la pesquería española en diferentes artes, como el palangre o el cerco (1,45). También con redes de deriva, pero este caso no afecta a España ya que, tras la prohibición de las redes de deriva por la UE en 2002, dejó de usarlas. Esas redes se siguen usando en el Mediterráneo por otros países como Italia y Francia, que las han seguido utilizando de forma ilegal (54,55). 6.4.1. Pesquería de palangre A principios del siglo XX se inicia la pesquería de palangre en el Mediterráneo, empezando su expansión a partir de la década de los años 60 hasta los 80 (56). Aunque no existe una gran cantidad de datos sobre las capturas de los últimos años, científicos españoles realizaron un estudio para la CICAA donde se daban datos de las capturas asociadas a las pesquerías de pez Cazón (Galeorhinus galeus). Foto: A. Oltra espada (Xiphias gladius) durante los años 2001-2002 en la zona del Mediterráneo occidental (Baleares, mar Catalán y mar de Alborán). A diferencia de 31
  • 32. otras zonas, el porcentaje de capturas asociadas a la pesquería de pez espada durante también se encuentran algunos elasmobranquios como por ejemplo la pastinaca violácea (Dasyatis violacea)), seguido de los túnidos (38%) y los tiburones (10%). En 2002 el grupo más capturado fueron los túnidos (63%) seguidos de los tiburones (21%) (30). Dentro del grupo de los tiburones, las especies más capturadas son fundamentalmente tres: el tiburón zorro (Alopias vulpinus) con unas capturas que representan entre el 35- 45%, la tintorera (Prionace glauca) con casi el 40% y el marrajo (Isurus oxyrinchus) que oscila entre el 17-25% (30). Otro estudio hecho en 2004 detectó que la pesquería de palangre española dirigida al atún rojo (Thunnus thynnus) en el Mediterráneo centro-oriental, presentaba un porcentaje de capturas asociadas del 4,4%, del que aproximadamente el 46% estaba formado por tiburones, esencialmente tintoreras (Prionace glauca) y en mucha menor cantidad, marrajos (Isurus oxyrinchus). Las otras especies que configuraban las capturas asociadas eran el pez espada (Xiphias gladius) con el 53% y otros túnidos, con algo más del 1% (57). El palangre en el Mediterráneo supone una amenaza potencial para 48 especies de elasmobranquios (67% del total de especies mediterráneas) (63). 6.4.2. Pesquería de cerco No se dispone de datos de captura accidental de tiburones ya que estos no se reportan. 6.4.3. Pesquerías de aguas profundas (redes fijas, palangre de fondo, arrastre) Este grupo de pesquerías también presentan un elevado porcentaje de capturas incidentales de tiburones de fondo. Varias especies se ven afectadas por ello, especialmente bocanegra (Galeus melastomus), pintarroja (Scyliorhinus canicula), la pailona (Centroscyllium coelolepsis), la lija (Dalatias licha), el negrito (Etmopterus spinax), el galludo (Squalus blainvillei) o el quelvacho Mielga (Squalus acanthias). Foto: Shark Alliance (Centrophorus granulosus). Las pintarrojas (Scyliorhinus canicula) y bocanegras (Galeus melastomus) son las más abundantes y tienen bastante valor; el resto son descartados a menudo (1). 32
  • 33. Los artes de enmalle capturan principalmente musolas (Mustelus mustelus), mielga (Squalus acanthias), alitán (Scyliorhinus stellaris), águila marina (Myliobatis aquila) y cazón (Galeorhinus galeus) (45). Las pesquerías de crustáceos de profundidad alrededor de Mallorca presentan capturas incidentales de tiburones pequeños de la familia de los escuálidos (Squalus spp.), pintarrojas (Scyliorhinus canicula), bocanegras (Galeus melastomus) o quelvachos (Centrophorus granulosus) (1). El palangre de fondo y el arrastre de aguas profundas capturan, incidentalmente, bocanegras (Galeus melastomus), quelvachos (Centrophorus granulosus), pailona (Centroscyllium coelolepsis), lijas (Dalatias licha), negritos (Etmopterus spinax) y galludos (Squalus blainvillei) (45). 6.4.4. Arrastre de aguas costeras El arrastre de aguas costeras conlleva también una captura de tiburones asociada, con fuerte incidencia sobre diferentes especies de rayas. En la pesquería de arrastre de plataforma del Mar de Alborán, que principalmente opera desde Almería, donde el angelote espinoso (Squatina aculeata) y la musola pinta (Mustelus asterias), son las especies más capturadas (58). Tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) desembarcado, capturado por un arrastrero en 2007. Foto: X. Solé Según la última actualización del estado de tiburones en el Mediterráneo realizada por la UICN (63), la captura accidental por pesca de arrastre en el Mediterráneo es actualmente la mayor amenaza para los elasmobranquios de esta región. 6.4.5. Pesca artesanal La pesca artesanal, aunque no representa un gran volumen, también captura de forma incidental diversas especies de tiburones de carácter más costero y, mayoritariamente, de pequeño tamaño. Así, diversas especies de rayas y algunos tiburones son capturados ocasionalmente y, normalmente, vendidos o descartados en función de su valor. En especial la pintarroja (Scyliorhinus canicula), que se captura en grandes cantidades y algunas especies de rayas. A estas capturas se podrían añadir algunas otras especies que, muy ocasionalmente, son capturadas de forma incidental como puedan ser tiburones peregrinos (Cetorhinus maximus) o mantas (Mobula mobular) (60). 33
  • 34. 6.5. LAS CAPTURAS ESPAÑOLAS DE ELASMOBRANQUIOS En la figura 3 se puede ver la evolución de las capturas españolas de elasmobranquios durante los últimos siete años (2000-2007). En ella se puede observar que, aunque el esfuerzo pesquero no ha disminuido siendo más bien al contrario, las capturas han ido descendiendo hasta situarse aproximadamente en un descenso de un 30%. Este descenso aún resalta más si lo comparamos con las capturas de elasmobranquios de 1997, donde España se convirtió en líder mundial de capturas, con 100.000 Tm. Con este dato, podemos observar que en diez años, las capturas han caído aproximadamente un 50%. Esta tendencia se puede observar a nivel mundial, donde este descenso de las capturas ilustra la situación global de diversas especies de tiburones, especialmente las de interés pesquero, que tienden al colapso cuando la presión Fig.3: Capturas totales de la flota española expresadas en Tm. pesquera es excesiva. En la figura 4 se puede observar un ejemplo de la posición predominante que España juega a nivel mundial en lo relativo a capturas de elasmobranquios, en este caso del 2006, aunque hay que añadir que en la última década se ha mantenido entre los cinco principales países. Además del liderazgo mundial en capturas, conseguido en 1997, entre los años 2000 y 2002, ambos inclusive, se situó en segundo lugar. Cabe resaltar la discrepancia entre los datos de las capturas españolas del 2006 entre la figura 3 y la figura 4. Esta discrepancia en los datos será analizada en el punto 8 del presente informe, donde se analizará la problemática de las estadísticas pesqueras y del registro de los datos. Fig.4: Comparativa entre los países que más capturas de tiburones realizan en el mundo. Datos en Tm. 34
  • 35. En la figura 5, se ilustra claramente el papel de liderazgo que España tiene dentro de Europa en lo relativo a capturas de elasmobranquios con, prácticamente, el 50% de las capturas totales de Europa. En el anexo I que acompaña a este informe, se puede encontrar un resumen de la evolución de las pesquerías y el comercio de tiburón en España en la última década. Fig.5: Comparativa entre los tres principales países que realizan capturas de elasmobranquios en Europa. Los datos se muestran en toneladas y porcentajes. 7. EL PAPEL DE ESPAÑA EN LA GESTIÓN GLOBAL DE LOS TIBURONES Cuando hablamos de una de las cinco mayores potencias mundiales en lo que a capturas de tiburones se refiere, parece lógico pensar que el peso de estas naciones sigue siendo importante, en el ámbito de la legislación y/o la gestión de los mismos. Para tratar de ilustrar la importancia del papel de España en la toma de decisiones sobre la gestión y la legislación de las poblaciones de tiburones, a nivel internacional, se observará la presencia de delegados en dos de las últimas reuniones de la CICAA (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico). La CICAA es una organización pesquera intergubernamental responsable de la conservación de los túnidos y especies afines en el océano Atlántico y mares adyacentes, desde 1969. España no es parte contratante de CICAA, ya que este papel lo adquiere la Unión Europea mediante una delegación formada por integrantes de diferentes países europeos. En la 20ª Reunión Regular de la Comisión, celebrada el año 2007 en Antalya (Turquía), la delegación europea que acudió como parte contratante estaba formada, en un 42%, por representantes españoles. Si consideramos que esta delegación europea es la representación de la UE y que la conformaban Francia, Bélgica, España, Italia, Portugal, Chipre, Irlanda, Holanda, Malta y Grecia; el hecho que casi la mitad de los 35
  • 36. representantes fueran españoles, evidencia el protagonismo de España en dicha delegación y, consecuentemente, eso debería de reflejarse en los procesos de toma de decisiones. Hay que añadir, que esa representación española estaba formada, en sus 3/4 partes, por representantes del sector pesquero (73). En la 16ª Reunión Especial de la Comisión, celebrada en Marrakech (Marruecos) en el año 2008 donde casi el 28% de la delegación europea estaba formada por representantes españoles, un 1/3 de los cuales, formaban parte del sector pesquero. En este caso, los países integrantes de la delegación fueron, además de España, Francia, Bélgica, Portugal, Malta, Chipre, Italia e Irlanda (74). Cuando se pregunta al Gobierno Español sobre las resoluciones tomadas en el seno de las diferentes ORGP (Organizaciones Regionales para la Gestión de la Pesca), por ejemplo la CICAA en el caso citado anteriormente, este siempre tiende a minimizar sus responsabilidades argumentando que, España, al no ser parte contratante, no puede influenciar en las resoluciones tomadas dentro de ese foro. Si bien es cierto que España acude a dichas reuniones dentro de la delegación europea, no es menos cierto y evidente su protagonismo dentro de ella (42% y 28% de representantes, respectivamente), como se ha podido observar en los ejemplos. Por ello, es lícito pensar, que el esfuerzo que España realiza a través de tan importante presencia dentro de la delegación, podría indicar que se realiza para poder conseguir una mayor cuota de influencia en la toma de decisiones. Obviamente, en un foro como las ORGP, destinadas a la gestión de la pesca, el hecho de que dentro de esa representación española una gran parte este formada por representantes del sector pesquero (en ocasiones, incluso triplicando la presencia de miembros de la Administración), también nos lleva hacia la misma conclusión. De hecho, es difícil imaginar que la delegación de la Unión Europea se posicione en contra de los intereses de países con altos intereses pesqueros, como España o Francia, dentro de estas ORGP. Otro ejemplo que cabe mencionar, es la presencia española en las reuniones de la CITES, donde España si es parte contratante y es donde se establece el marco legal internacional para la prevención del comercio de especies de fauna y flora en peligro de extinción y la regulación efectiva del comercio internacional de otras especies que pueden verse amenazadas en ausencia de dicha regulación. Por ello, y aunque CITES tiene una clara orientación comercial, tiene una gran importancia en lo que a protección de especies se refiere. Respecto a CITES, en la 14ª Reunión de la Conferencia de las Partes (75), celebrada en La Haya (Holanda) en 2007, en comparación con otros países europeos, España sigue teniendo una posición predominante, en cuanto a representantes se refiere, aunque este es menor, proporcionalmente, que el desplegado en las reuniones de la CICAA. Aunque no se puede realizar una comparación cuantitativa estricta entre las representaciones enviadas a las reuniones de la CICAA y las de CITES, ya que tienen características de funcionamiento muy distintas, puede resaltarse el hecho de que la CICAA tiene un carácter enfocado directamente a las pesquerías, mientras que CITES tiene un carácter más de protección y control del comercio de especies. La diferencia 36
  • 37. de representación podría indicar un mayor interés en asuntos pesqueros que en lo relativo a la protección de especies. De hecho, generalmente, la actitud de la Administración española frente a cualquier intento de mejora de la legislación en el terreno de la protección y la conservación de los tiburones, ya sea a nivel europeo o en otras reuniones de ámbito internacional, es de permanente y sistemática oposición. Del mismo modo, las proposiciones que España presenta sobre este tema parecen ir siempre encaminadas a sacar un mayor rendimiento de las pesquerías y nunca a favor de la conservación o la protección de especies de elasmobranquios. Un par de ejemplos podrían servir para tratar de ilustrar esta afirmación. Alemania promocionó, en el seno de la Unión Europea, diversas proposiciones para la 14ª reunión de CITES, entre las que se encontraban las peticiones de inclusión del cailón (Lamna nasus) y la mielga (Squalus acanthias) en el apéndice II de dicho convenio (76,77), lo que significa un grado importante de protección. Dicha resolución, aunque España no se posicionó favorablemente, fue aprobada y la Unión Europea presentó en bloque esas propuestas a CITES. Hay que añadir que en el seno de CITES, ambas propuestas fueron rechazadas. Hasta hoy, España no actuó como un obstáculo para la inclusión de diversas especies de tiburón (tiburón ballena, peregrino, blanco, marrajos, mielga o cailón, por ejemplo) bajo la protección de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS). Sin embargo, ha fracasado en desarrollar sus propias propuestas para listar especies de tiburones adicionales (más de 30 otras especies cumplen los criterios para ser incluidas en los listados, según los científicos de la CMS) en los apéndices del tratado y no ha tomado un papel activo en la promoción de propuestas por parte de otros Estados miembros (ej: Bélgica). Los representantes de las pesquerías españolas tienen también un papel influyente en los foros internacionales de conservación. En el congreso mundial de la UICN, celebrado en Barcelona en el año 2008, los representantes gubernamentales españoles presentaron objeciones y se abstuvieron de votar una exitosa propuesta para recomendar a los países pescadores de tiburones que se prohibiera cortar las aletas de los tiburones, en el mar, y a trabajar en esa línea a nivel internacional (UICN 2008, Barcelona). En el año 2006, España, a través de sus representantes en el Parlamento Europeo, inició un proceso de enmienda del Reglamento del consejo CE nº1185/2003 del 26/6/2003, presentando un informe a la Comisión de Pesca del Parlamento en el que se pedía un incremento de la ratio aplicable a las proporciones establecidas entre el peso del cuerpo y el de las aletas (ver apartado 5.1 del presente informe). Se solicitaba una revisión de la ratio para que esta se aumentara del 5% (máximo actual), ya demasiado generoso en comparación con los estándares utilizados a nivel mundial, al 6,5%. Dicho informe fue sometido a votación en el seno del Parlamento Europeo y fue rechazado por gran mayoría (84). 37
  • 38. COMENTARIOS AL PLAN NACIONAL DE GESTIÓN DE LOS TIBURONES Recientemente, se ha comentado que el Gobierno Español está cerca de terminar la redacción de un Plan Nacional para la Gestión de las Pesquerías de Tiburones. Si bien ésta es una noticia positiva, hay que tener en cuenta una serie de puntos importantes en relación a las tres acciones que son centrales para dicho plan (para más detalle, ver la sección 11 del presente informe): 1. Acabar con las pesquerías dirigidas de los tiburones zorro y los tiburones martillo. Estas especies de tiburones necesitan una atención especial, pero su protección total de ser pescadas (ya sea como captura dirigida o incidental) se justifica debido a su excepcional vulnerabilidad. De hecho, ya que los tiburones zorro y martillo no son realmente especies objetivo (sino que más bien son capturados de forma incidental en pesquerías de palangre), la prohibición de la pesca dirigida podría tener poco o ningún efecto sobre su conservación. A menos que todas las operaciones de pesca españolas estuvieran completamente monitoreadas por observadores a bordo u otros medios, una protección efectiva para estas especies debe incluir la exigencia de que todos los tiburones zorro o martillo capturados (vivos o muertos) sean devueltos al mar y, por lo tanto, la prohibición absoluta de los desembarques de estas especies. Estas medidas son necesarias para eliminar cualquier posibilidad y/o incentivo de embarcar tiburones vivos que, una vez muertos, puedan ser vendidos. Limitar el tiempo que los artes de pesca pueden estar en el agua, también puede contribuir a mejorar las posibilidades que los tiburones puedan llegar a la embarcación con vida y sobrevivir después de su liberación. 2. Establecer límites de captura para la tintorera y el marrajo dientuso. Limitar la captura de estas especies de tiburones es esencial para asegurar la sostenibilidad de las poblaciones y de las pesquerías. El nivel al que se sitúen los límites es clave. Una reducción de la mortalidad por pesca de las poblaciones de marrajo dientuso del Atlántico Norte ya ha sido aconsejada por los científicos y acordada por los gestores de las pesquerías en la CICAA (incluyendo a la Unión Europea). Por eso, el límite de capturas para esta especie debería situarse significantemente más bajo que el nivel de capturas actuales. Las poblaciones de tintorera parecen estar en mejor estado por el momento, pero los niveles de captura permitidos parecen ser demasiado altos para prevenir una situación de sobrexplotación. Como Canadá y Estados Unidos han demostrado, no es necesario que los países esperen de un consenso internacional para establecer sus propios límites de captura para estas especies de tan amplia distribución. 3. Iniciar un programa piloto para evaluar la viabilidad de una política de aletas adheridas, de forma natural, al cuerpo. El Gobierno Español se ha comprometido públicamente a realizar un estudio piloto del mejor método que existe para prohibir y controlar la práctica del finning, algo que ha sido muy bien aceptado por ecologistas y científicos por igual. Mientras tanto, tal iniciativa no debe suponer una excusa para la inacción en cuanto a la mejora de la implementación española de la prohibición europea contra el finning. Hay numerosos pasos, ahora perfilados en el Plan de Acción de la Unión Europea, que España puede tomar para cerrar los vacios legales y asegurar que los buques españoles no realizan esa derrochadora práctica. 8. ESTADÍSTICAS PESQUERAS Y PÉRDIDA DE INFORMACIÓN: EL PROBLEMA DE LA IDENTIFICACIÓN, REGISTRO, ETIQUETAJE EN LAS LONJAS Y LOS DESCARTES Existe una grave problemática con los datos disponibles sobre las pesquerías de tiburones. Hay una gran cantidad de datos que se pierden o que simplemente no se reportan y, los que se reportan suelen presentar un elevado nivel de error que se acentúa en función de la fuente consultada. Tanto es así, que no deja de ser significativo el hecho que el propio Gobierno de España presenta datos altamente discordantes dependiendo de qué Departamento o Dirección General los facilite. Así, datos de capturas totales de tiburones para los años 2006 y 2007, presentados por la 38
  • 39. Secretaría General de Pesca Marítima a través de la Subdirección General de Asuntos Comunitarios (SGAC, en adelante) presentaban una reducción de, aproximadamente, el 60% y del 50% respectivamente, como puede observarse en la figura 6, al respecto de las presentadas por la Dirección General de Relaciones Pesqueras Internacionales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (DGRPI, en adelante). Dicha reducción (o pérdida de información) ni tan siquiera era proporcional ya que, según los datos de la DGRPI, el incremento de capturas entre los años 2006 y 2007 fue de 1.984 Tm, mientras que según los datos de la SGAC fue de 8.370 Tm (69,71). Fig.6: Comparativa entre los datos reportados por la SGAC y la DGRPI, en Tm. Es más, observando los datos sobre productos de tiburón desembarcados por barcos españoles, se ven curiosas discrepancias con los datos dados dentro del mismo departamento, en este caso la SGAC (figs. 7 y 8). Mientras que en los datos que se muestran en la figura 7, el incremento de capturas total entre los años 2006 y 2007 representa un 28%, aproximadamente, en la figura 8 se observa que el incremento de aletas descargadas es unas diez veces mayor, llegando prácticamente al 93%. Hay que tener en cuenta, además, que en los datos del 2007 sólo se contemplan las aletas descargadas por los buques con permiso especial de pesca para el cercenamiento de las aletas a bordo, mientras que los datos de 2006 corresponden a toda la flota completa. Ambos incrementos deberían de guardar una proporción lógica pero la desproporción ante ambas cifras muestra un importante nivel de desajuste, error o pérdida de información (69,71). Fig.7: Evolución de capturas, según la SGAC, entre 2006 y Fig.8: Evolución de descargas de aletas, según la SGAC, 2007. Datos en Tm. entre 2006 y 2007. Datos en Tm. 39
  • 40. Evidentemente, debido a los procesos de agrupación de datos que se dan cuando se generan bases de datos o cuando estos se transfieren a otras bases con diferentes formatos, aunque no debería, puede existir una leve pérdida de información, pero el nivel de discordancia en este caso es tan elevado que muestra un claro ejemplo de mal reporte de datos o de pérdida de los mismos. Esta problemática dificulta en gran medida la posibilidad de realizar una buena gestión de las pesquerías. A continuación se exponen algunos ejemplos de pérdida de información o de mal registro que muestran las malas prácticas que se dan en el etiquetaje de los elasmobranquios en las lonjas, la problemática de la identificación y el registro de capturas en las pesquerías internacionales, así como, la pérdida de información que provocan los descartes. 8.1. IDENTIFICACIÓN Y REGISTRO DE CAPTURAS EN PESQUERÍAS INTERNACIONALES Las pesquerías de alta mar conllevan una serie de problemas en su gestión. El hecho de que los grandes tiburones pelágicos se encuentren a menudo fuera de los límites jurisdiccionales de las ZEE, provoca una cierta laxitud en la aplicación y/o el control del cumplimiento de leyes de carácter más global. La recopilación de información sobre las capturas que realizan las flotas de largo recorrido tiende a albergar una gran cantidad de error o falta de información en los registros de sus capturas. Es especialmente problemática en lo relativo a la diferenciación de las capturas por especies, ya que una vez procesados y congelados, la identificación a nivel de especie en los puertos de desembarque se hace realmente complicada. Hay que tener en cuenta la similitud entre muchas especies y que el procesamiento (decapitación, evisceración, cercenamiento de aletas y congelación) hacen prácticamente imposible esta misión. De esta manera, una gran parte de las capturas se registran bajo agrupaciones genéricas, a nivel de género o familia en el mejor de los casos, pero la norma que más de información, añadida a la poca información biológica disponible sobre las poblaciones de grandes tiburones pelágicos, imposibilitan una gestión adecuada. Hay que añadir la gran pérdida de información que se da cuando los datos de capturas agrupar dichos datos en categorías distintas a las iniciales debido a las diferencias de formato entre ellas. Por este motivo, es extremadamente difícil poder realizar alguna valoración o análisis, ya que entre los datos que no se registran, los que se toman mal y los que se pierden, no se puede conocer realmente el volumen de capturas y el estado de las poblaciones. 8.2. DESCARTES La proporción de una captura que se vuelve a lanzar al mar es lo que se conoce como descarte. Esto sucede porque esa parte de la captura no interesa, porque no se puede 40
  • 41. comercializar o porque su desembarco está prohibido al haberse sobrepasado los límites o las cuotas que permite la ley (45). Esos descartes no se contabilizan ni se registran, por lo que existe una gran cantidad de información perdida, valiosa para la gestión. Por ello sería altamente recomendable el incremento de los programas de observadores independientes a bordo, que contabilizaran de forma exhaustiva las especies capturadas y los descartes. La correcta gestión de las pesquerías sin estos datos resulta imposible. La gran cantidad de biomasa desperdiciada demanda una reducción al mínimo de esta práctica, así como una estricta regulación y mejora de los mecanismos de registro. 8.3. ETIQUETAJE EN LONJAS Ya en el año 1970, existía constancia y denuncia del hecho del cambio intencionado de nombres de ciertas especies de tiburón para camuflarlas como otras mercancías, principalmente como pez espada, atún o cazón (aunque se trate de diferentes especies de tiburón) y de cómo, el procesamiento de los animales hace imposible su identificación (79). Aunque hayan pasado 39 años, la situación no ha cambiado. Aunque el consumo de carne de tiburón en España sea mucho más habitual de lo que la gente cree (80), el desconocimiento y el rechazo existente en relación a los tiburones provoca que algunos productos comerciales derivados de los elasmobranquios se camuflen entre extraños y variados nombres que poco o nada tienen que ver con la especie real. Así, nombres como emperador, vela, atún, bastina, adobo, pez espada, morralla o algunos nombres más conocidos como cazón (aplicado también a otras especies de tiburones), son utilizados frecuentemente para esconder la verdadera procedencia del producto. Esto también responde al precio de mercado ya que, por ejemplo, la carne de pez espada (Xiphias gladius) adquiere una cotización más elevada que la de varias especies de tiburón aunque su textura, aspecto y sabor, pueden ser muy parecidos. Ejemplar de cañabota (Hexanchus griseus) subastado en la lonja de Blanes (Gerona). Foto: A. Oltra 41
  • 42. En otros casos, se ha podido observar que el hecho de etiquetar incorrectamente responde a procesos de desconocimiento real de las diferentes especies o a una inercia histórica, donde la costumbre de etiquetar de una forma determinada ciertos productos se mantiene en el tiempo. Otro motivo expresado es el de facilitar la subasta reduciendo el número de productos, mediante agrupaciones (p.ej. Raja spp.). Pero según lo observado, en algunos casos eso tampoco es exactamente así, ya que en vez de un nombre genérico se atribuye el nombre de una especie determinada a un número variado de especies (59). También existe pérdida de información cuando las rayas con peces óseos e incluso con cefalópodos (59). Un trabajo realizado en el Mar Catalán en febrero, marzo y abril del 2007, que consistió en una prueba piloto centrada en las capturas de la lonja de Blanes de artes de arrastre y otras artes menores, mostró que se habían capturado siete especies de rayas y un mínimo (por la dificultad de identificación post- procesamiento) de seis especies de tiburones (59). El estudio reveló un grave problema de etiquetaje de estas especies cuando entran en lonja. Todas las especies Distintas especies de rayas preparadas para la subasta bajo la misma etiqueta. Foto: A. Oltra de rayas fueron etiquetadas como Raja asterias), pero sólo el 2% correspondía realmente a esa especie; es decir, de los 842 kg de rayas etiquetados como R. asterias sólo 8 kg reales correspondían a esa especie. En lo relativo a los tiburones, estos pueden llegar a la lonja en diferentes niveles de procesamiento, lo que en muchos casos imposibilita o dificulta mucho la identificación exacta de las especies. Los tiburones llegan sin cabeza, eviscerados, sin aletas y sin piel. En muchos casos se recurrió a pequeñas porciones de piel que quedaba en la cola para poder identificarlos. Todas las especies fueron etiquetadas como pintarroja (Scyliorhinus canicula) o como bocanegra (Galeus melastomus), ambos pertenecientes a la familia de los esciliorrínidos o peces gato. Es decir, el 100% de los escualos que no pertenecían a esa familia estaban mal etiquetados. Aunque En la imagen se puede observar la cola de un bocanegra (Galeus melastomus) mezclado en la misma caja de subasta con peces óseos estos no representaban más del de diversas especies. Foto: A. Oltra 4% del total, eran el 67% del peso total de escualos subastados, por lo que existía un desfase muy grande en relación a la cuantificación de biomasa. De 266 kg etiquetados como pintarroja (Scyliorhinus canicula), sólo 28 kg correspondían a esa especie (59). 42
  • 43. Estos errores no sólo suponen una clara pérdida de información, sino que además inducen a error en la planificación de estudios científicos o de gestión. Por ejemplo, si en el caso expresado anteriormente se observan los datos declarados de forma oficial, la raya que más esfuerzo en investigación y gestión necesitaría sería la raya estrellada (Raja asterias) pero, la realidad es otra muy diferente. Proceso de despellejamiento de una pintarroja (Scyliorhinus canicula). Foto: A. Oltra El hecho de que muchas de las especies lleguen a la lonja procesadas de diferentes formas dificulta en gran medida la posibilidad de una correcta identificación por los observadores en lonja. Si a esa dificultad se le añade el mal etiquetaje de las especies, se hace muy difícil poder realizar evaluaciones con un mínimo de acercamiento a la realidad. Además, la pérdida estimada de biomasa al extraer la piel, vísceras, cabeza y aletas, que se estima en un ~50%, añade también error a los datos obtenidos en lonja (59). El procesamiento previo a la subasta de los animales se realiza por diferentes motivos. En el caso de la pintarroja (Scyliorhinus canicula), según entrevistas mantenidas con pescadores de la lonja de Blanes, se hace porque si no llegan peladas a la subasta, estas, no tienen mercado. El bajo valor de su carne y la dureza del trabajo de la extracción de la piel provoca que, si los pescadores no los despellejan antes de la subasta, no se los compran debido al bajo rendimiento de ganancias que le supone al pescadero. En otros casos el motivo es la eliminación del sabor a amoníaco, que tienen muchas especies si no se desangran y evisceran deprisa, al tener un elevado contenido en urea en sangre. En tercer lugar existe un procesamiento debido al comercio de las aletas, que consiste en la amputación de estas. Caja de subasta con diversos ejemplares de tiburones procesados. Foto: A. Oltra En realidad, aunque España sea una de las cinco primeras potencias mundiales en capturas de tiburones, toda esta problemática provoca que gran parte de la población española desconoce realmente si alguna vez ha comido tiburón, como así lo demuestra una encuesta realizada por TNS Demoscopia realizada en enero de 2009 (80). El 96% de los españoles encuestados declaro no haber elegido nunca carne de tiburón para comer pero, entre estos, el 32,9 % respondía afirmativamente a la pregunta de si alguna vez habían comido cazón o marrajo. Este dato nos indica un amplio desconocimiento sobre la identificación de algunas especies consumidas que se refleja en que el 76,4 % de la población, declaro que desconocía que el marrajo o el cazón fueran especies de tiburón. 43
  • 44. Otro dato interesante que muestra esta encuesta, es que sólo el 7,8 % de la población conoce que la flota pesquera española es una de las cinco mayores del mundo y que existe un gran volumen de comercio de aletas de tiburón (80). Resulta extraño que no exista un conocimiento mayor, entre la población, del nivel de potencia comercial que España representa en este sector, puesto que al fin y al cabo representa una importante fuente de recursos económicos para el país. La realidad es que la población no conoce esos datos porque ni se cuentan, ni se publicitan. A menudo, en la televisión se pueden ver anuncios del FROM (Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos) promocionando diferentes productos o pesquerías, pero nunca con temáticas relacionadas con los elasmobranquios. 9. LA IMPORTANCIA DEL PUERTO DE VIGO EN LOS DESEMBARCOS Y EL COMERCIO DE PRODUCTOS DERIVADOS DE LOS TIBURONES Según datos de la FAO del año 2005 existen un total de 312 puertos pesqueros en el litoral español, distribuidos por Comunidades Autónomas. En función de la cantidad de desembarcos de pescado, las Comunidades Autónomas más significativas y sus puertos principales, en orden de mayor a menor, son: Galicia (Vigo, Cangas, A Coruña, Marín, Burela y Cillero); País Vasco (Ondarroa, Bermeo, Guetaria, Pasajes); Cantabria (Santoña); Asturias (Avilés y Gijón); Canarias (Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Arrecife de Lanzarote y Los Cristianos); Andalucía (Cádiz, Isla Cristina); Valencia (Castellón); Cataluña (Tarragona, Roses) y Baleares (Palma de Mallorca). Según datos de la FAO, en el cuadro adjunto (fig. 9) se reflejan las descargas de pescado fresco correspondientes al año 2005 en puertos dependientes del ente PUERTOS DEL ESTADO Tm Vigo 74.791 Coruña 26.999 Cádiz 24.786 Avilés 16.497 Pasajes 11.448 Gijón 8.414 Castellón 7.099 Santander 5.510 Las Palmas 5.263 Almería 5.065 Marín 4.787 Tarragona 3.832 Alicante 3.510 Tenerife 3.194 Fig.9 (datos FAO, 2005) 44
  • 45. Vigo tiene el puerto pesquero más grande e importante de Europa y es el más importante del comercio europeo de aletas y carne de tiburón (10). Los palangreros y otras grandes embarcaciones españolas desembarcan sus capturas en todo el mundo y, posteriormente, son enviadas a empresas de Vigo y descargadas directamente en sus muelles privados. Esto se realiza gracias a un sistema de comercio global de contenedores barato y eficiente y, desde allí, se distribuyen a otras partes de Europa y del mundo. La mayor parte de la carne de tiburón se exporta a mercados europeos, especialmente a Italia, y las aletas se envían al mercado asiático, principalmente a Hong-Kong (7,10). En el caso de las aletas, debido a su alto valor, a veces son transportadas por aviones, mientras que la carne se manda congelada mediante cargueros (10). Las embarcaciones de palangre de la UE descargan directamente los tiburones frescos en la subasta de Vigo. Estos tiburones, procedentes de las capturas de los últimos días, no son congelados debido a que, en dicha subasta, la carne fresca de tiburón tiene mayor valor (10). Tiburones zorro en la lonja de Vigo. Foto: Dave Kulka Tiburones en la lonja de Vigo. Foto: Dave Kulka. Existen unas diez empresas en Vigo que comercian con aletas de tiburón. La forma de comercialización consiste, principalmente, en aletas frescas o congeladas, y sus principales clientes se encuentran en China, el Sudeste Asiático, Japón y Taiwán. Los precios de aletas congeladas oscilan dependiendo de las especies. Así, las de tintorera se encuentran entre 10 y 17 $/kg, las de martillo unos 30 $/kg y las de marrajo entre 11 y 12 $/kg (10). El mercado de la carne, en cambio, es de menor importancia en cuanto a valor ya que, si comparamos, el precio de la carne congelada de tintorera varía entre 1-2 $/kg, es decir, más de diez veces menos que el precio de sus aletas. Aún así, en los últimos 45
  • 46. años ha aumentado el mercado de carne de tiburón. De hecho, a nivel mundial la producción reportada de la carne de tiburón fresca, congelada o seca, se triplicó entre los años 1985 y 2004, pasando de 38.000 a 100.000 Tm, respectivamente. En los últimos años, España se ha convertido en uno de los mayores productores de carne congelada de tiburón, conjuntamente con Japón y Taiwán. En relación a las importaciones, España también ocupa un lugar muy destacado, siendo líder mundial en 2004 con 17.500 Tm y, en 2005, fue el responsable del 42% del total de las importaciones europeas, seguido de Italia con el 25% (1). Otros productos derivados son las mandíbulas, la piel, el aceite del hígado, el cartílago y los dientes pero, debido a la poca información de los registros comerciales de este tipo de productos, es muy difícil estimar la relación entre el comercio, las capturas y el volumen total de las pesquerías de tiburón de manera global. Tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) nadando en el Mar Mediterráneo. Foto: M. Ball/Triton diving center 46
  • 47. 10. CONCLUSIONES Los tiburones, como superpredadores, presentan unas características determinadas que les hacen ser extremadamente sensibles a la sobrepesca a la que se ven sometidos en todos los océanos del mundo. Tanto es así que se puede observar cómo, a lo largo del tiempo, existe una tendencia a la reducción de las capturas de elasmobranquios. Dicha reducción de capturas se explica no porque disminuya el esfuerzo, sino por la tendencia al colapso de sus poblaciones cuando la presión pesquera es excesiva, debido a su poca capacidad de recuperación. La desaparición de muchas poblaciones de tiburones puede tener consecuencias inesperadas que no sólo afectan al medio ambiente. En realidad, la viabilidad y continuidad de muchas pesquerías, en general, y las artesanales, en particular, está directamente relacionada con el mantenimiento del equilibrio natural de los ecosistemas explotados como se puede comprobar en el ejemplo dado en el punto 3 de este informe (20). La gestión y la conservación de la biodiversidad de los océanos lejos de los límites costeros se encuentran obstaculizadas, básicamente, por dos motivos. Por un lado, estos ecosistemas oceánicos se encuentran a mucha distancia de la costa, lo que dificulta su estudio. Por otro lado, el hecho de que los grandes tiburones pelágicos se encuentren a menudo fuera de los límites jurisdiccionales de las ZEE, Tiburón gris de galápagos (Carcharhinus amblyrhynchos). Foto: A. provoca una cierta laxitud en la Lorente aplicación de leyes de carácter más global. La recopilación de información sobre las capturas que realizan las flotas de largo recorrido no es, en general, tarea fácil. Es especialmente dificultosa cuando se trata de especies de escaso valor económico o presentan dificultades para su correcta identificación, por la similitud entre varias especies, debido a que requieren un esfuerzo añadido poco compensado económicamente. Además, existe un amplio porcentaje de capturas que ni tan siquiera son declaradas, ya sean descargadas conjuntamente con otras especies o descartadas directamente al mar. Se ha podido comprobar que las capturas incidentales de tiburones se dan en prácticamente todos los tipos de pesquerías. Así, cerco, palangre de superficie y de fondo, diversos tipos de arrastre y de artes de enmalle son responsables de dichas capturas y de la escasez de datos provenientes de las mismas. Por ello, hay que ser muy cautelosos a la hora de valorar los datos que llegan procedentes de desembarcos y que no han seguido un proceso de control mediante observadores independientes a bordo y en las lonjas ya que, de otra forma, las conclusiones que se pueden extraer de esos datos arrastran un error acumulado de gran magnitud. Sólo a nivel de los descartes, algunos informes 47
  • 48. muestran como, de cada cinco kilos de pescado que llega a puerto en la UE, al menos uno es arrojado al mar como descarte (45). Además del evidente problema de mal uso y destrucción de los recursos que los descartes conllevan, tampoco se toma registro de las especies descartadas, por lo que la cantidad de información perdida relativa a la verdadera extracción de recursos no permite una correcta evaluación de las poblaciones afectadas, ni su correcta gestión. A lo largo de este informe, se ha demostrado la gran cantidad de situaciones en las que se da esa falta de datos, pérdida o mal registro de los mismos, llegando incluso a presentarse datos ampliamente divergentes entre diferentes departamentos del mismo Gobierno de España (69,71) y, aunque es cierto que puede existir una cierta pérdida de información en los trasvases de bases de datos, no es menos cierto que una desviación de tal magnitud sugiere una clara debilidad en el sistema de gestión de las pesquerías que debería ser corregido con urgencia. Trabajar en la línea de una homogeneización del sistema de toma de datos a nivel internacional para evitar esa pérdida de información en el manejo y trasvase de las bases de datos, así como, un gran incremento del esfuerzo en la mejora de la toma del registro de los mismos, podrían representar avances cualitativos importantes. Por otra parte, también se debería poner cierto cuidado en la gestión de pesquerías artesanales, donde los tiburones siguen estando considerados como pesca incidental. La cantidad de error que se genera y la información que se pierde a consecuencia del mal etiquetaje en las lonjas, también deben ser reconducidas para una correcta gestión de los recursos. Aunque cuantitativamente tenga menor relevancia que las capturas realizadas por las flotas pelágicas, no deja de ser una cantidad de error cualitativo a añadir a las malas estadísticas pesqueras disponibles. Además, esta mala práctica incorpora un incumplimiento de la ley ya que los consumidores tienen todo el derecho (y la Administración, la obligación) de asegurar que lo que se compra en el mercado se encuentra correctamente identificado a nivel de especie. A este nivel, hay también que otorgar un cierto grado de responsabilidad a las Administraciones Autonómicas que tienen delegada la competencia de pesca. Todo esto sucede, en parte, porque España ha considerado durante mucho tiempo a las capturas de tiburones como capturas incidentales dentro de otras pesquerías, por lo que no existe ninguna medida reguladora, ni límites a las capturas como sí existen en las pesquerías de atún y pez espada. Esta falta de control incentivó que los pescadores tendieran a capturar tiburones como objetivo, introduciendo incluso ligeros cambios en sus artes. Por ello, una de las medidas que se hacían necesarias de forma urgente era la de considerar a las capturas de tiburones como especie objetivo, ya que estas se situaban en porcentajes elevadísimos en relación con el total de capturas, y aplicar las medidas reguladoras necesarias para asegurar la conservación a largo plazo del recurso explotado y, por añadidura, para el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas marinos. De esta forma debería ser aplicable la ya aceptada Política Pesquera Común que, en el Reglamento (CE) nº2371/2002 del Consejo del 20 de diciembre del 2002, estipulaba que debían establecerse los límites del esfuerzo pesquero y las capturas de las especies comerciales. Incluso se deberían establecer planes de recuperación inmediatos para aquellas especies más castigadas 48
  • 49. por la sobrepesca y la falta de gestión. Esta Política Pesquera Común, basada en principios de sostenibilidad y de protección de los recursos, debería tomar medidas inmediatas en la reducción de las capturas incidentales y, por supuesto, en lo relativo a los descartes, que se deberían limitar, regular estrictamente y registrar adecuadamente. Afortuna mes de febrero del 2008, el Gobierno de España reconoció parte de la pesca de tiburones como pesca objetivo, aunque todavía no existe ninguna medida de gestión al respecto. Las regulaciones, y el control del cumplimiento de las mismas, sobre el cercenamiento de aletas deberían ser mucho más estrictas de lo que actualmente son. Esta laxitud provoca y permite la aparición de dificultades para un correcto control de cumplimiento de las leyes establecidas. Dificultades, basadas en alegaciones de diferencias de procesamiento, para llegar a acuerdos en la correlación entre el peso de los cuerpos y de las aletas desembarcadas, así como, los desembarcos en puertos diferentes de aletas y cuerpos, dificultan el proceso de gestión y control. La obligación de descargar cuerpos y aletas en el mismo puerto y/o la implementación de una política de aletas adheridas de forma natural al cuerpo facilitaría un mayor control y las aletas podrían ser procesadas en tierra con el tipo de corte deseado. Por otra parte, el descuadre observado entre los datos españoles, sobre capturas totales y cantidad de aletas de tiburón desembarcadas, manejados por la Subdirección General de Asuntos Comunitarios (ver punto 8 del informe), donde el incremento de desembarques de aletas entre los años 2006 y 2007 es muy superior al de las capturas totales, para el mismo período de tiempo, provoca que se abran una serie de dudas que deberían ser aclaradas. Puesto que el Gobierno de España niega de forma categórica la práctica del finning en sus pesquerías y no es, en ningún caso, motivación de este informe poner ese dato en entredicho, sólo se puede llegar a la conclusión de que existe una gestión altamente inefectiva que provoca carencias en los registros y, por lo tanto, una importante falta de datos. Es necesaria una petición de urgente aplicación de medidas de gestión. Dichas medidas deberían ir en la línea de los planes de gestión propuestos por la FAO ya en 1999. Hoy, esas líneas vienen marcadas por el Plan de Acción Comunitario que la Unión Europea adoptó en Febrero de 2009 y que se implementará a partir de Mayo del mismo año, posteriormente a las conclusiones elaboradas por el Consejo de Ministros de Pesca de la UE. Asimismo, sería necesaria la implicación de España para que dicho Plan se convierta en un marco suficientemente fuerte como para que las iniciativas legislativas que de él se desprendan sirvan para asegurar la conservación y recuperación de las especies de tiburones y rayas que se encuentran en estado de amenaza. De la misma forma, también debe servir para que las que no lo están, no lleguen nunca a estarlo. Así, se hace necesaria la creación de un Plan Nacional de conservación de los tiburones, en líneas con las medidas adoptadas por la Comisión Europea en el Plan de Acción Comunitario, para asegurar la sostenibilidad de las especies y de las pesquerías. Los diferentes convenios internacionales en los que España tiene firma (Convenio de Bonn, Convenio de Berna, Convenio de Barcelona, UNEP Mediterranean Action Plan 49
  • 50. for the Conservation of Cartilaginous Fishes y CITES), aunque no sean vinculantes en todos los casos, sí deberían ser de obligado cumplimiento moral. En España, existen los marcos legales necesarios para poder aplicar protección a las diferentes especies amenazadas, cumpliendo las motivaciones de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y Biodiversidad. Como potencia mundial en capturas de tiburones, España también debería situarse a la cabeza en políticas de conservación. La inclusión en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas de aquellas especies de tiburones recomendable para asegurar su sostenibilidad presente y futura. En este aspecto, hay que prestar especial atención a la gran raya manta (Mobula mobular) y los peces guitarra (Rhinobatos spp.). Otro dato a destacar, y que afecta al Consejo de Ministros de Pesca de la UE de forma bastante genérica, es la sistemática tendencia a desoír las recomendaciones científicas provenientes del ICES para la aplicación de cuotas de pesca (TACs) sobre diversas especies. El ICES ha recomendado la aplicación de cuota cero y la prohibición como captura objetivo, para diversas especies en grave estado de conservación en el Atlántico (72). Así, la mielga (Squalus acanthias) y el cailón (Lamna nasus), ambas en peligro crítico de extinción para la zona del Atlántico NE (64); la pailona (Centroscyllium coelolepsis) y el quelvacho (Centrophorus squamosus), en peligro para la misma zona (64) o la lija (Dalatias licha), como vulnerable (64), son un claro ejemplo de lo comentado puesto que, en ninguno de estos casos, la cuota recomendada ha sido aplicada. Por ello, sería recomendable la aplicación del principio de precaución en la gestión de dichas pesquerías, así como, un incremento de la sensibilidad de los Ministros de Pesca de la UE hacia los consejos o recomendaciones científicas. Como se ha podido observar a lo largo del informe, los datos de capturas y comercio de productos del tiburón en España, la sitúan como una de las 5 principales potencias mundiales en este campo y como líder indiscutible dentro de Europa realizando, en pesquerías distribuidas por todo el mundo, la mitad de todas las capturas de la UE. Una potencia de esta magnitud tiene, obviamente, una fuerte influencia en lo que a política de gestión de pesquerías de tiburones se refiere, a nivel mundial. Por ello, es imprescindible la cooperación internacional para la aplicación global de dichas medidas de gestión, ya que los grandes tiburones pelágicos son animales migratorios que necesitan medidas de gestión globales, libres de intereses particulares y fronterizos. 50
  • 51. 11. RECOMENDACIONES Basado en las investigaciones y datos aportados, se solicita con urgencia al Gobierno español que tome las siguientes acciones a nivel nacional, regional e internacional para asegurar una gestión y conservación eficaz de tiburones y rayas: Nivel nacional Establecer medidas de gestión y de control de las pesquerías de tiburones, incluyendo: o Límites de captura basados en recomendaciones científicas (p. ej.: reducción en la mortalidad por pesca del marrajo dientuso y poner límite a los desembarques de tiburones gato); o Establecer unos límites de precaución ante la falta de recomendaciones científicas (p.ej.: límites en los desembarques de tintorera) y o Períodos de veda para proteger épocas de apareamiento, alumbramiento y zonas de cría de tiburones Estudiar e implementar medidas para minimizar la mortalidad por captura accesoria y descartes; Eliminar el exceso de capacidad en la flota pesquera española; Sancionar cualquier captura de especies protegidas de tiburones y rayas bajo la ley europea (p. ej.: tiburón peregrino, tiburón blanco y angelotes); Prohibir la retención a bordo de especies de tiburones y rayas particularmente vulnerables o en peligro (p. ej.: tiburón guitarra, gran raya manta, tiburones martillo, tiburones zorro); En colaboración con la UICN, ampliar el Catálogo Español de Especies Amenazadas incluyendo algunas especies de tiburones y rayas; Establecer y hacer cumplir las exigencias de reportar los datos de pesquerías por especie, área y arte de pesca; Establecer y hacer cumplir las exigencias de reportar los datos de comercio por especies y producto; Mejorar la trazabilidad de los productos derivados de tiburones y rayas, incluyendo origen y destino; Asegurar que los datos de las pesquerías españolas sean reportados inmediatamente a las autoridades competentes, incluyendo la UE y la CICAA; 51
  • 52. Incrementar la cobertura de observadores pesqueros, como mínimo hasta los objetivos del Plan de Acción Comunitario para los tiburones; Investigar la viabilidad de instalar equipos de video a bordo para aumentar la cobertura de observadores; Educar a los pescadores sobre la normativa referente a la pesca de tiburones y la protección de especies; Educar a los pescadores, vendedores de pescado y personal de las lonjas en identificación de especies; Mejorar la concienciación de los compradores y consumidores estableciendo estándares de identificación de especies para tiburones y rayas vendidos en mercados de pescado y subastas; Mejorar el conocimiento científico en biología, ecología y dinámica de poblaciones de tiburones; Eliminar o reducir significativamente la expedición de permisos especiales de pesca vinculados al reglamento europeo sobre la prohibición del finning que permite cortar las aletas en mar; Incrementar el control (escrutinio) de las justificaciones e informes asociados a dichos permisos, tal y como se propone en el Plan de Acción para Tiburones de la UE; Exigir que las aletas y carcasas sean descargadas al mismo tiempo y en el mismo puerto, tal y como esboza el Plan de Acción para tiburones de la UE; Aplicar una ratio de peso aleta-cuerpo eviscerado de un 5% para los poseedores de los permisos especiales de pesca (sin excepciones para aumentar los ratios y perpetuar los vacios legales en la prohibición del finning); Cumplir los compromisos de iniciar un estudio piloto para evaluar la viabilidad de una práctica de aletas adheridas al cuerpo para las pesquerías de tiburones españolas; Nivel europeo Animar a la Comisión Europea para un desarrollo inmediato de legislación que refuerce el reglamento europeo sobre la prohibición del finning, tal y como sugiere el Plan de Acción para tiburones de la UE; Cooperar, con iniciativas, para mejorar la recopilación de datos en las pesquerías específicas de tiburones y en su comercio; 52
  • 53. Apoyar el avance de la legislación de la UE en relación a la protección de especies de tiburones y rayas, así como de sus hábitats; Trabajar para elevar la importancia de la gestión de las pesquerías de tiburones en línea con las prioridades de la UE dentro de las ORGPs. Nivel regional Promover la adopción de límites de capturas en las pesquerías de tiburones y rayas en las ORGPs, en particular: o La cuota de la NAFO para rayas, en línea con los niveles recomendados por los científicos; o Una cuota de la CICAA para marrajo dientuso no mayor del 70% de las capturas actuales; y o Una ratio aleta-carcasa que no exceda el 5% del peso eviscerado. Nivel global Entablar un intercambio de información relativa a las pesquerías de tiburones y rayas y su gestión; Añadirse activamente y dar apoyo al listado de especies de tiburones, resoluciones y decisiones en CITES y apoyar la propuesta alemana de incluir la mielga y el cailón en el apéndice II de CITES; y Apoyar activamente los acuerdos de conservación regionales para las especies de tiburones listadas bajo la CMS, en particular para el marrajo dientuso y marrajo negro. 53
  • 54. 12. BIBLIOGRAFÍA 1. Hareide, N.R., J. Carlson, M. Clarke, J. Ellis, S. Fordham, S. Fowler, M. Pinho, C. Raymakers, f. Serena, B. Seret & S. Polti. 2007. European Shark Fisheries: a preliminary investigation into fisheries, conversión factors, trade products, markets and management measures. European Elasmobranch Association. 2. UNEP. 2003. Action plan for the conservation of Cartilaginous fishes (Chondrichthyans) in the Mediterranean Sea. Mediterranean Action Plan. Regional Activity Centre for Specially Protected Areas (SPA). 3. http://www.iucnredlist.org/static/categories_criteria 4. Abdula, A. 2004. Status and Conservation of Sharks in the Mediterranean Sea. IUCN Centre for Mediterranean Cooperation. Pàg. 2. Conclusiones preliminares del Workshop de San Marino del 2003. 5. Lack, M. & Sant, G. 2006. World Shark Catch, Production and Trade 1990-2003. TRAFFIC Oceania. 6. Clarke, S. 2004. Shark Product Trade in Hong Kong and Mainland China and Implementation of the CITES Shark Listings. TRAFFIC East Asia, Hong Kong, China. 7. Shark Alliance. Mayo 2007. Hoja de datos sobre los países europeos que han expedido permisos especiales de pesca de acuerdo con el artículo 4 de la ley contra el cercenamiento de aletas de tiburón. 8. Reglamento (CE) Nº 1185/2003 del consejo de 26 de Junio del 2003 sobre el cercenamiento de aletas en los buques. 9. FAO. 1999. International Plan of Action for the Conservation and Management of Sharks. 10. Oceana. 2007. Perseguidos por sus aletas. Cómo las flotas de la UE pescan tiburones en peligro sin gestión- en los océanos del mundo 11. FAO. 2004. Departamento de Pesca, Información sobre Pesquerías, Unidad de Datos y Estadísticas. FISHSTAT Plus: Universal software for Fishery Statistical time series. Version 2.3. 12. Mejuto, J., García-Cortés, B., Serna, J.M. & Ramos-Cartellé, A. 2006. Scientific estimations of by-catch landed by the Spanish surface longline fleet targeting swordfish (Xiphias Gladius) in the Atlantic Ocean: 2000-2004. SCRS/2005/074. Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 59(3): 1014-1024. 13. Clarke, S., Burgess, G., Cavanagh, R., Crow, G., Fordham, S., McDavitt, M., Rose, D., Smith, M. & Simpfendorfer, C. 2005. Sharks, rays and chimaeras: The status of 54
  • 55. the chondrichthyan fishes. Chapter 4: Socio-economic Significance of Chondrichthyan Fish. 14. Clarke, S., Mc Allister, M. K., Milner-Gulland, E. J., Kirkwood, G. P., Michielsens, C. G. J., Agnew, D. J., Pikitch, E. K., Nakano, H. & Shivji, M. S. 2006 Global estimates of shark catches using trade records from commercial markets. Ecology Letters 9: 1115 1126. 15. Lack, M. 2006. Conservation of Spiny Dogfish (Squalus acanthias): A Role for CITES? TRAFFIC Oceania. 16. Tudela, S. 2004. Ecosystem effects of fishing in the Mediterranean: an analysis of the major threats of fishing gear and practices to biodiversity and marine habitats. Studies and Reviews. General Fisheries Commission for the Mediterranean. No. 74. Rome, FAO. 44p. 17. Baum, J. K., Myers, R. A., Kehler, D., Worm, B., Harley, S. J. & Doherty, P. A. 2003. Collapse and conservation of shark populations in the northwest Atlantic. Science 299:389-392. 18. Mejuto, J. & García-Cortés, B. 2003. Preliminary relationships between the wet fin weight and body weight of some large pelagic sharks caught by the Spanish surface longline fleet. ICCAT. Col. Vol. Sci. Papers SCRS/03/085. 19. Silva, A. & García, A. 2005. Factors for conversion of fin weight into round weight for the blue shark (prionace glauca). Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 58(3): 935-941. SCRS/2004/101. 20. Myers, R. A., Baum, J. K., Shepherd, T. D., Powers, S. P. & Peterson, C. H. 2007. Cascading Effects of the Loss of Apex Predatory Sharks from a Coastal Ocean. Science 315:1846-1850. 21. ICES. 2006. Report of the Working Group on Elasmobranch Fishes (WGEF), 14-21 June 2005, Lisbon, Portugal. ICES CM 2006/ACFM:03. 232 pp. 22. ICES. 2006. Report of the Working Group on Elasmobranch Fishes (WGEF), 14 21 June 2006, ICES Headquarters. ICES CM 2006/ACFM:31. 291 pp. 23. Myers, R. A. & Worm, B. 2004. Extinction, survival or recovery of large predatory fishes. Phil. Trans. R. Soc. B. doi:10.1098/rstb.1573. Published on line 24. Myers, R. A. & Worm, B. 2003. Rapid worldwide depletion of predatory fish communities. Nature 423:280-283. 55
  • 56. 25. Myers, R. A. & Ottensmeyer, C. A. 2005. Extinction Risk in Marine Species. Marine Conservation Biology: The Science of Maintaining the Sea's Biodiversity. Island Press, Washington DC (USA). In press. 26. Mejuto, J. et. al. 2006. An overview of research activities on swordfish (Xiphias Gladius) and the by-catch species, caugh by the Spanish longline fleet in the Indian Ocean. IOTC 2006-WPB-11. 27. Mejuto, J., García-Cortés, B., Ramos-Cartellé, A. & Ariz, J. 2007. Preliminary overall estimations of bycatch landed by the Spanish surface longline fleet targeting swordfish (Xiphias Gladius) in the Pacific Ocean and interaction with marine turtles and sea birds: years 1990-2005. IATTC. DOCUMENT BYC-6-INF. 28. Reglamento (CE) nº1627/94 del consejo de 27 de Junio del 1994. 29. www.europa.eu 30. Macías, D., Gómez-Vives, M. J. & Serna, J. M. 2004. Desembarcos de especies asociadas a la pesquería de palangre de superficie dirigido al pez espada (Xiphias gladius) en el Mediterráneo durante 2001 y 2002. Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 56(3): 981-986 31. www.iucnredlist.org (actualizada en 2007) 32. De Maddalena, A., Van Sommeran, S., & Leander, W. 2007. Declaration, Manifesto for immediate Worldwide Shark Conservation Actions. 33. Baillie, J. E. M., Hilton-Taylor, C. & Stuart, S. 2004. IUCN Red List of Threatened Species: A Global Species Assessment. IUCN. 34. Mace, G., Masundire, H., Baillie, J., Ricketts, T. & Brooks, T. 2005. Biodiversity. In Ecosystems and Human Well-being: Current State and Trends: Findings of the Condition and Trends Working Group. Island Press: Washington DC; 77 122. 35. Camhi, M., Pikitch, E. K. & Babcock, E. A. 2008. Sharks of the Open Ocean: Biology, Fisheries and Conservation. Blackwell Publishing: Oxford. 36. Cortés, E. 2000. Life history patterns and correlations in sharks. Reviews in Fisheries Science 8:299 344. 37. Cortés, E. 2002. Incorporating uncertainty into demographic modeling: application to shark populations and their conservation. Conservation Biology 18: 1048 1062. 38. FAO. 2007. Fishstat Capture Production (1950 2005) Database, Vol. 2007. Food and Agriculture Organisation of the United Nations: Rome. 56
  • 57. 39. Dulvy, N., Baum, J., Clarke, S., Compagno, L., Cortés, E., Domingo, A., Fordham, S., Fowler, S., Francis, M., Gibson, C., Martiínez, J., Musick, J., Soldo, A., Stevens, J & Valenti, S. 2008. conservation of oceanic pelagic sharks and rays. Aquatic Conserv: Mar. Freshw. Ecosyst. Published online in Wiley InterScience. (www.interscience.wiley.com) DOI: 10.1002/aqc.975 40. Hoenig, J. M. & Gruber, S.H. 1990. Life-history patterns in the elasmobranchs: implications for fisheries management. In: Pratt, H. L., Jr.; Gruber, S. H.; Taniuchi, T., eds. Elasmobranchs as living resources: advances in biology, ecology, systematics and status of the fisheries. NOAA Tech. Rep. NMFS 90:1-16. 41. Clarke, S., Milner-Gulland, E. J. & Bjorndal, T. 2007. Perspective: Social, economic and regulatory drivers of the shark fin trade. Marine Resource Economics 22: 305 327. 42. Clarke, S. 2004. Understanding pressures on fishery resources through trade statistics: a pilot study of four products in the Chinese dried seafood market. Fish & Fisheries 5: 53 74. 43. Clarke, S., Magnussen, J. E., Abercrombie, D. L., McAllister, M. K. & Shivji, M. S. 2006. Identification of shark species composition and proportion in the Hong Kong shark fin market based on molecular genetics and trade records. Conservation Biology 20: 201 211. 44. Mejuto, J., García-Cortés, B. & Serna, J. M. 2003. An overview of the activity of the Spanish surface longline fleet targeting swordfish (Xiphias gladius) during 2000, with special reference to the Atlantic Ocean. Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 55(4): 1485 1494. 45. Oceana. 2007. Desperdicios pesqueros. Evaluación sobre las capturas accidentales y descartes de tiburones en las pesquerías de la UE. 46. Oceana. 2005. llnets in the anglerfish king crab and deep- sea sharks fisheries in the Northeast Atlantic. 47. Delgado de Molina, A., Sarralde, R., Pallarés, P., Santana J. C., Delgado de Molina, R. & Ariz, J. 2005. Estimación de capturas de las especies accidentales y de los descartes en la pesquería de cerco de túnidos tropicales en el Océano Atlántico Oriental, entre 2001 y 2004. SCRS/2004 /181. Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 58(1): 385- 404. 48. Sarralde, R., Ariz, J., Delgado de Molina, A., Pallaré, P. & Santana, J. C. 2005. Datos sobre la actividad de la flota atunera Española de cerco y barcos de apoyo pescando en el Océano Atlántico, obtenidos por observadores desde 2001 a 2004. SCRS/2004/179. Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 58(1): 359-371. 57
  • 58. 49. Oceana. 2006. Northeast Atlantic Deep-sea gillnet fishery management. 50. IOTC-2006-SC-INF07. National Report 2005, UE-Spain. Instituto Español de Oceanografía. 51. Mejuto, J. & González-Garcés, A. 1984. Shortfin mako, Isurus oxyrhinchus, and porbeagle, Lamna nasus, associated with longline swordfishery in NW and N Spain. International Council for the Exploration of the Sea, Council Meeting 1984/G 72:10 pp. 52. Mejuto, J. 1985. Associated catches of sharks, Prionace glauca, Isurus oxyrhinchus, and Lamna nasus, with NW and N Spanish swordfish fishery, in 1984. International Council for the Exploration of the Sea, Council Meeting 1985/H 42:16 pp. 53. Mejuto, J. & García-Cortés B. 2004. Preliminary relationships between the wet fin weight and body weight of some large pelagic sharks caught by the Spanish surface longline fleet. ICCAT. Col. Vol. Sci. Pap. Vol. 56 (1):243-253. 54. Oceana. 2007. Redes de deriva italianas: Resultados de la campaña de Oceana 2007. 55. Oceana. 2007. Thonaille: el uso de redes de deriva por la flota francesa del Mediterráneo. Resultados de la campaña de Oceana 2007. 56. Rey, J. C., Mejuto, J. & Iglesias, S. 1988. Evolución histórica y situación actual de la pesquería española de pez espada (Xiphias gladius). Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 27:202-213. 57. Fenech Farrugia, A., Tawil, M. Y., De la Serna, J. M. & Macías, D. 2004. By-catch de la pesquería de palangre de superficie dirigido al atún rojo (Thunnus thynnus) en el mediterráneo centro-oriental. Col. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 56(3): 1213-1217. 58. Muñoz-Chàpuli, R. 1985. Análisis de las capturas de escualos demersales en el Atlántico NE (27° N-37° N) y Mar de Alborán (Mediterráneo occidental). Invest. Pesquera, 49: 121 136. 59. Oltra, A. 2007. Són fiables les estadístiques de pesca de cartilaginosos? Estudi pilot a la llotja de Blanes (Girona). Trabajo final de carrera. Ciencias Ambientales. UAB. Unpublished 60. Bartolí, A. 2008. Informe de Apariciones Inusuales de Elasmobranquios en las Costas Catalanas durante el año 2007. Fundación CRAM. Publicado on-line en: www.cram.org http://www.cram.org/index.php?page=doc&doc_id=248&doclng=3&menuzone= -1&taxn=182 58
  • 59. 61. Fordham, S. 2006. . Shark Alliance. 62. Musick, A. J., Burgess, G., Cailliet, G., Camhi, M. & Fordham, S. 2000. Management of Sharks and Their Relatives (Elasmobranchii). AFS Policy Statement. Fisheries, 25 (3): 9 13. 63. Cavanagh, R. D. y Gibson, C. 2007. El estado de conservación de los peces cartilaginosos (Condictrios) del Mediterráneo. UICN, Gland, Suiza y Málaga, España. vi + 37 páginas 64. Gibson, C., Valenti, S. V., Fordham, S. & Fowler, S. 2008. The Conservation of Northeast Atlantic Chondrichthyans. Report of the IUCN Shark Specialist Group Northeast Atlantic Red List Workshop. viii + 76pp. 65. CIESM. 2004. Investigating the roles of cetaceans in marine ecosystems. CIESM Workshop Monograph n°25, 144 pages, Monaco. 66. Bearzi, G., Politi, E., Agazzi, S. & Azzellino, A. 2006. Prey depletion caused by overfishing and the decline of marine megafauna in eastern Ionian Sea coastal waters (central Mediterranean). Biol. Conserv. 127:373 382. 67. Bearzi, G., Politi, E., Agazzi, S., Gonzalvo, J., Costa, M., Bonizzoni, S., Politi, E., Piroddi, C. & Reeves, R. 2008. Overfishing and the disappearance of short-beaked common dolphins from western Greece. Endangered Species. Res. Vol. 5: 1 12. 68. Ferretti, F., Myers, R. A., Serena, F. & Lotze, H. K. 2008. Loss of large predatory sharks from the Mediterranean sea. Conservation Biology. Vol. 22. Issue 4: 952- 964. 69. Centenera, R. Febrero 2008. Comunicación oral. I Jornadas de sostenibilidad de pequerías españolas de tiburones. Madrid. 70. Comunicación anónima. 71. Sánchez Trujillano, C. Febrero 2008. Mecanismos de control internacional (Documento estadístico). Comunicación oral. I Jornadas de sostenibilidad de pequerías españolas de tiburones. Madrid. 72. ICES. 2008. Report of the Working Group Elasmobranch Fishes (WGEF), 3-6 March. Copenhagen, Denmark. ICES CM 2008/ACOM:16. 332 pp. 73. ICCAT. Commission meeting - Antalya, 09-18 November 2006. Lista de participantes. www.iccat.es. 74. ICCAT. 16th Special Meeting of the Commission Marrakech, Maroc, 17-24 November 2008. Lista de participantes. www.iccat.es. 59
  • 60. 75. CITES. Fourteenth meeting of the Conference of the Parties. The Hague (Netherlands), 3-15 June 2007. Lista de participantes. http://www.cites.org/eng/cop/index.shtml 76. CITES. Fourteenth meeting of the Conference of the Parties. The Hague (Netherlands), 3-15 June 2007. CoP14 Prop. 15. http://www.cites.org/eng/cop/14/prop/index.shtml 77. CITES. Fourteenth meeting of the Conference of the Parties. The Hague (Netherlands), 3-15 June 2007. CoP14 Prop. 16. http://www.cites.org/eng/cop/14/prop/index.shtml 78. Reglamento (CE) del Consejo, nº 2015/2006 de 19 de diciembre de 2006, sobre la fijación para 2007 y 2008 de las oportunidades de pesca para los buques comunitarios para ciertas especies de peces de profundidad. 79. Guillermo Jiménez. 1970. En los mercados españoles se vende tiburón. La Vanguardia Española, 14 de marzo. Pág. 11. Prensa. 80. TNS Demoscopia. Enero de 2009. Encuesta: Wave 2. 81. Propuestas de la comisión para 2009/2010 sobre oportunidades para pesquerías profundas. IP/08/1441. Bruselas, 1 octubre de 2008. 82. Reglamento (CE) del Consejo, nº 1359/2008 de 28 de noviembre de 2008, sobre la fijación para 2009 y 2010 de las oportunidades de pesca para los buques comunitarios para ciertas especies de peces de profundidad. 83. Shark Alliance. 19/12/08. Press release. EU Ministers act to protect angel sharks and endangered rays. 84. Report on the application of Council Regulation (EC) No 1185/2003 on the removal of fins of sharks on board vessels. (2006/2054(INI)). Committee on Fisheries. 85. Reglamento (CE) del Consejo, nº 43/2009 de 16 de enero de 2009 por el que se establecen, para 2009, las posibilidades de pesca y las condiciones correspondientes para determinadas poblaciones y grupos de poblaciones de peces, aplicables en aguas comunitarias y, en el caso de los buques comunitarios, en las demás aguas donde sea necesario establecer limitaciones de capturas. 86. NAFO. Report of the Fisheries Commission, 26th Annual Meeting, September 13-17, 2004, Dartmouth, Nova Scotia, Canada. NAFO/FC Doc. 04/17. Serial No. N5067. 87. Shark Alliance. September, 2008. Press release. International Fishery Managers Leave Sharks and Skates at Risk. 60
  • 61. 88. IOTC. Record of authorised vessels. http://www.iotc.org/English/record/search3.php# 89. WCPFC. Record of fishing vessels. http://www.wcpfc.int/vrecord/search.php 90. http://ec.europa.eu/fisheries/cfp/external_relations/rfos_es.htm 91. http://ec.europa.eu/fisheries/cfp/external_relations/bilateral_agreements_es.ht m 92. Orden APA/1126/2002 de 13 de mayo por la que se establecen determinadas condiciones a las capturas de tiburones. 61
  • 62. ANEXO I: EVOLUCIÓN CRONOLÓGICA DE LAS PESQUERÍAS Y COMERCIO DE TIBURÓN EN ESPAÑA A continuación, se listan una serie de datos cronológicos que muestran la evolución de las pesquerías y el comercio de tiburón en España (1,5,7,10,11,13,14,69). 1997 España realiza el mayor número de capturas anuales del mundo llegando cerca de las 100.000 Tm. 1999 España se convierte en el mayor proveedor mundial de aletas de tiburón para Hong- Kong con unas 2.000 Tm. Por peso, esto supuso más de una cuarta parte de todo el mercado. 2000 Segundo puesto mundial en número de capturas anuales con 82.349 Tm. 2001 Segundo puesto mundial en número de capturas anuales con 77.103 Tm. 2002 Segundo puesto mundial en número de capturas anuales con 62.996 Tm. 2003 España se convierte en el líder mundial en importaciones de productos derivados del tiburón con el 15,10% del global (en 1990 era sólo del 4,57%). Segundo lugar mundial en exportaciones de productos de tiburón con el 13,36% del total. Cuarto lugar mundial en volumen de capturas con 61.613 Tm. 2004 Realiza el 45% del total de capturas de elasmobranquios de la Unión Europea con 51.071 Tm. 2005 España sigue liderando las capturas de tiburones en Europa con unas capturas de 51.361 Tm. 2006 m. 2007 62
  • 63. ANEXO II: LEYES, ACUERDOS Y CONVENIOS CON RELEVANCIA PARA LA CONSERVACIÓN DE LOS ELASMOBRANQUIOS - SECCIÓN I: Leyes (nacionales) de protección de especies - SECCIÓN II: Reglamentos EU: reglamento finning y reglamento TAC y cuotas - SECCIÓN III: Acuerdos y convenios internacionales SECCIÓN I: Leyes (nacionales) de protección de especies - ORDEN APA/1126/2002 de 13 de Mayo, por la que se establecen determinadas condiciones a las capturas de tiburones. Donde se establecen las condiciones de capturas de los tiburones, con la finalidad de evitar su sobreexplotación, incentivar su aprovechamiento integral y como alimento humano, mediante la prohibición de la práctica del corte de las aletas, descartando el resto del cuerpo, de forma que en el peso global de las capturas se integre el peso unitario de cada tiburón capturado, favoreciendo el control del esfuerzo pesquero realmente ejercido en esta pesquería. Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación. La presente Orden tiene por finalidad el establecimiento de las condiciones aplicables a las capturas de tiburones al objeto de controlar el esfuerzo de pesca ejercido sobre esta especie y asegurar el máximo aprovechamiento posible de la captura. Estas condiciones serán de aplicación a todos los buques españoles en aguas sometidas a soberanía o jurisdicción nacional, en aguas de otros Estados y en alta mar, así como a buques de países terceros en aguas españolas. Artículo 2. Condiciones de las capturas. 1. En las capturas de tiburón no podrá llevarse a cabo el corte de las aletas del tiburón descartando el resto del cuerpo. 2. Al objeto de verificar el peso global del tiburón se aplicarán unos coeficientes de conversión para determinar la correspondencia entre el número de aletas y el peso del resto del cuerpo. 3. En el supuesto de tenencia a bordo, desembarque, transbordo o transporte de aletas de tiburón sin el resto del cuerpo o viceversa, deberán acompañarse del documento acreditativo de la comercialización de cada parte, según corresponda. - Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y Biodiversidad Establece el régimen jurídico básico de la conservación, uso sostenible, mejora y restauración del patrimonio natural y de la biodiversidad. Tal y como reza el artículo 2, los principios que inspiran esta ley son (cita textual): a) El mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y de los sistemas vitales básicos, respaldando los servicios de los ecosistemas para el bienestar humano. b) La conservación de la biodiversidad y de la geodiversidad. 63
  • 64. c) La utilización ordenada de los recursos para garantizar el aprovechamiento sostenible del patrimonio natural y, en particular, de las especies y de los ecosistemas, así como su restauración y mejora. d) La conservación y preservación de la variedad, singularidad y belleza de los ecosistemas naturales, de la diversidad geológica y del paisaje. e) La integración de los requerimientos de la conservación, uso sostenible, mejora y restauración del patrimonio natural y la biodiversidad en las políticas sectoriales. f) La prevalencia de la protección ambiental sobre la ordenación territorial y urbanística y los supuestos básicos de dicha prevalencia. g) La precaución en las intervenciones que puedan afectar a espacios naturales y/o especies silvestres. h) La garantía de la información y participación de los ciudadanos en el diseño y ejecución de las políticas públicas, incluida la elaboración de disposiciones de carácter general, dirigidas a la consecución de los objetivos de esta Ley. i) La contribución de los procesos de mejora en la sostenibilidad del desarrollo asociados a espacios naturales o seminaturales. - Catalogo Español de Especies Amenazadas Dependiente de la ley anterior. En él se incluyen los taxones o poblaciones amenazadas, distinguiéndose por categorías según se consideren amenazadas o en peligro de extinción. Actualmente no lista ninguna especie de tiburón. - Ordenación del Sector Pesquero: En la ordenación del sector pesquero en España tienen competencias de manera jerárquica la Unión Europea, el estado español y aquellas comunidades autónomas que tengan delegadas las competencias correspondientes. Sea del nivel que sea, actualmente, toda la legislación aplicable al sector parte de una base contextual que tiene en cuenta criterios de sostenibilidad y transparencia del mercado. De esta forma, la Ley de Pesca Marítima del Estado del 26 de marzo (BOE 75, de 28/3/2001) expone que la explotación de los recursos pesqueros debe ser responsable, sostenible y se deben aplicar las medidas necesarias para proteger y conservar dichos recursos. En lo relativo al etiquetaje de especies, en sus artículos 77 y 78 se exige la correcta identificación, a nivel de especie, en todo el proceso de comercialización. El incumplimiento de este punto supone una infracción grave, como se observa en sus artículos 96 y 99. Esto se concreta en el Real Decreto RD 121/2004 del 23 de enero sobre la identificación de los productos de la pesca, de la acuicultura y del marisqueo vivos, frescos, refrigerados o cocidos (BOE 31, de 5/2/2004). Este Real Decreto es la adaptación nacional de diferentes normativas comunitarias: Reglamento (CE) nº 104/2000 del Consejo, del 17 de diciembre del 2000; Reglamento (CE) nº2065/2001 de la Comisión, del 22 de octubre de 2001 y el Reglamento (CE) nº2406/96 del Consejo, del 27 de noviembre de 1996, que es derogado por el Real Decreto RD 331/1999 y que establece la normativa básica que se debe aplicar a todo el territorio nacional de etiquetaje y clasificación de los productos de la pesca, afectando a todos los participantes de todas las etapas de comercialización, desde la 64
  • 65. primera venta en la lonja hasta el consumidor final. La denominación comercial y científica se establece en la Resolución del 7 de febrero de 2008 de la Secretaría General de Pesca Marítima, por la que se establece y se publica el listado de denominaciones comerciales de especies pesqueras y de acuicultura admitidas en España. Existiendo toda esta legislación resulta difícil entender cómo, teniendo un amplio número de denominaciones comerciales para los tiburones, estos acostumbran a estar reducidos en grupos genéricos, mezclados con otras especies o directamente etiquetados como otras especies o como varios, peces óseos o incluso conjuntamente con moluscos. Esto significa que toda la legislación anteriormente comentada se incumple de forma sistemática cuando hay tiburones de por medio. SECCIÓN II: Reglamentos EU: reglamento finning y reglamento TAC y cuotas - REGLAMENTO (CE) Nº 1185/2003 DEL CONSEJO de 26 de Junio de 2003 sobre el cercenamiento de aletas en los buques. En el año 2003 se impuso una prohibición de esta práctica para todos los barcos pesqueros de la UE o para todos los barcos que faenen en aguas de la UE. Sin embargo, esta ley se ha mostrado que dicha ley parece ser insuficiente para el control real del finning (1). Uno de los problemas es que, aunque la ley prohíba la amputación de aletas a bordo de los barcos, según el reglamento de la comunidad europea (CE nº1627/94 del 27/6/1994) se permite a los países la expedición de permisos especiales de manera excepcional para el procesamiento y un uso más eficiente de todas las partes del tiburón (7,8,28). Por este motivo, el control real de dicha práctica se pierde ya que ambas partes (cuerpo y aletas) se pueden descargar por separado y en puertos distintos. - REGLAMENTO (CE) Nº 520/2007 DEL CONSEJO de 7 de Mayo de 2007 por el que se establecen medidas para la conservación de ciertos stocks de especies altamente migratorias y alienta a la liberación de tiburones vivos capturados de forma incidental, en particular a juveniles. También insta a los estados miembros a la reducción de los descartes de tiburones mediante la mejora de la selectividad de las artes y/o técnicas pesqueras. REGLAMENTO (CE) N° 43/2009 DEL CONSEJO de 16 de Enero de 2009 por el que se establecen, para 2009, las posibilidades de pesca y las condiciones correspondientes para determinadas poblaciones y grupos de poblaciones de peces, aplicables en aguas comunitarias y, en el caso de los buques comunitarios, en las demás aguas donde sea necesario establecer limitaciones de capturas. Los TAC (Totales Admisibles de Capturas) representan las capturas totales que se pueden extraer de un recurso durante un período especificado (generalmente un año). Los TAC pueden distribuirse entre los participantes en forma de cupos como cantidades o proporciones específicas. En Europa, se dividen entre los estados miembros como cuotas nacionales. Las especies de tiburones sometidas a gestión son: el cailón (Lamna nasus), la mielga (Squalus acanthias) y algunas especies de rayas como la raya mosaico (Raja undulata), raya noriega (Dipturus batis), raya noruega (Dipturus nidaroesiensis) y raya blanca (Rostroraja alba). Además 65
  • 66. contempla ciertas medidas de protección para el angelote (Squatina squatina) y protección total para el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) y el tiburón blanco (Carcharodon carcharias). - REGLAMENTO (CE) DEL CONSEJO Nº 1359/2008 de 28 de Noviembre de 2008, sobre la fijación para 2009 y 2010 de las oportunidades de pesca para los buques comunitarios para ciertas especies de peces de profundidad. Un grupo de especies de tiburones de gran profundidad está sometido a un TAC por este reglamento. Son, Pejegato islándico (Apristuris spp.), Quelvacho (Centrophorus granulosus), Quelvacho negro (Centrophorus squamosus), Pailona (Centroscymnus coelolepis), Sapata negra (Centroscymnus crepidater), Tollo negro merga (Centroscyllium fabricii), Tollo pajarito (Deania calceus), Lija negra o carocho (Dalatias licha), Tollo lucero (Etmopterus princeps), Negrito (Etmopterus spinax), bocanegra (Galeus melastomus), Pintarroja islándica (Galeus murinus) y Tiburón boreal (Somniosus microcephalus). SECCIÓN III: Acuerdos y convenios internacionales - CITES: Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres Establece el marco legal internacional para la prevención del comercio de especies de fauna y flora En Peligro de Extinción y la regulación efectiva del comercio internacional de otras especies que pueden verse amenazadas en ausencia de dicha regulación. Dos especies de tiburones mediterráneas (tiburón peregrino (C. maximus) y tiburón blanco (C. carcharias) se encuentran dentro del anexo II (Especies actualmente no amenazadas de extinción pero cuyo comercio debe ser controlado para evitar un uso incompatible con la supervivencia de las especies). Para más información: www.cites.org - CMS: Convención de Bonn sobre conservación de especies migratorias La CMS reconoce la necesidad de que los países cooperen en la conservación de animales que migran a través de las fronteras nacionales, dando una respuesta efectiva ante amenazas existentes en toda el área de distribución de una especie. Los estados firmantes de la Convención de Bonn deberían desarrollar acciones para proteger de forma estricta las especies En Peligro del Anexo I, conservando o restaurando su hábitat, mitigando los obstáculos a sus migraciones y controlando otros factores que puedan amenazarlas (CMS 2006). Se anima a los Estados del área de distribución de las especies del Anexo II (especies migratorias con un estatus de conservación desfavorable que necesitan o se beneficiarían de forma significativa de la cooperación internacional) a que suscriban acuerdos regionales o mundiales para su conservación y gestión (CMS 2006). El tiburón blanco y el tiburón peregrino están incluidos en los Anexos I y II de la CMS. En diciembre de 2008, se incrementó el 66
  • 67. número de tiburones incluidos en las listas. Así, las partes acordaron listar en el apéndice II a todas las poblaciones de marrajos (Isurus spp.) y cailón (Lamna nasus) y a las poblaciones del hemisferio norte de la mielga (Squalus acanthias). Para más información: www.cms.int - CONVENIO DE BARCELONA: Convención para la Protección del Medio Ambiente Marino y de la Región Costera del Mediterráneo El convenio de Barcelona fue adoptada en 1976 y entró en vigor en 1978 seguido por una serie de importantes protocolos. Fue revisada en 1995 (PNUMA 2005). El Protocolo sobre Zonas Especialmente Protegidas y Diversidad Biológica del Mediterráneo del Convenio de Barcelona incluye a tres condrictios (el tiburón blanco, han establecido en su legislación nacional algún tipo de protección legal para las especies incluidas (tiburón blanco, tiburón peregrino y manta). Para más información: www.unepmap.org - CONVENIO OSPAR (Llamado inicialmente Convenio de Oslo y París) El Convenio OSPAR es el instrumento legal actual que guía la cooperación internacional en la protección del entorno marino del Atlántico NE. El trabajo de la Convención es dirigido por la comisión OSPAR, formada por representantes de 15 gobiernos (pares contratantes) y la Comisión europea, representando la Comunidad europea. Seis especies de elasmobranquios están dentro de su lista de especies amenazadas. La mielga (Squalus acanthias), cailón (Lamna nasus), pailona (Centroscymnus coelolepis), quelvacho negro (Centrophorus squamosus), quelvacho (Centrophorus granulosus) y los angelotes (Squatina spp.). Para más información: http://www.ospar.org - CONVENCIÓN DE BERNA: Convención de Berna relativa a la Conservación de la Vida Silvestre y del Medio Natural en Europa El objetivo de la Convención de Berna es conservar la flora y fauna silvestre y el medio natural, especialmente cuando sea necesaria la cooperación de varios Estados (SGRST 2003). El tiburón peregrino (Cetorhinus maximus), el tiburón blanco (Carcharodon carcharias) y la manta (Mobula mobular) están incluidos en el Anexo II de la Convención de Berna, lo que significa que se deberían tomar las medidas adecuadas para asegurar la especial protección de dichas especies (COE 2006). En el apéndice III constan, el marrajo (Isurus oxyrinchus), el cailón (Lamna nasus), la tintorera (Prionace glauca), el angelote (Squatina squatina) y la raya blanca (Raja alba). Cualquier explotación de fauna salvaje especificada en el apéndice III debe ser regulada en orden de mantener a las poblaciones fuera de peligro (prohibición temporal o local de explotación, normativa para su transporte o venta, etc.). Las Partes prohibirán la 67
  • 68. utilización de medios no selectivos de captura o muerte que puedan ocasionar la desaparición o perturbar la tranquilidad de la especie. Las especies listadas por la Convención de Berna se han añadido también a la Directiva Hábitats de la UE (Directiva 92/43/CEE del Consejo, del 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres). Para más información: http://conventions.coe.int/Treaty/EN/Treaties/Html/104.htm - CPOA: Plan de Acción Comunitario para la Conservación y Ordenación de los Tiburones En 2008, la Comisión Europea publicó el borrador del marco de un Plan de Acción Europeo para los Tiburones con el objeto de mejorar la información concerniente a las pesquerías, la biología y el comercio de los tiburones, así como acabar con la sobrepesca y la práctica del finning. En febrero de 2009, la Comisión Europea adoptó dicho Plan. El Plan de Acción Comunitario fue creado siguiendo la línea del PAI- Tiburones (Plan de Acción Internacional para la Ordenación de las pesquerías de Tiburones) que f resolución de la Conf. 9.17 (Fowler y Cavanagh 2005a). El PAI Tiburones está basado en las Directrices Técnicas (FAO 2000) dirigidas a políticos y decidores asociados a la conservación y ordenación de los Condríctios. Su objetivo es asegurar la conservación y ordenación de los tiburones (y especies relacionadas) y su uso sostenible a largo plazo. Para más información: http://ec.europa.eu/fisheries/cfp/management_resources/conservation_measures/sh arks/introduction_es.htm http://www.fao.org/fi/website/FIRetrieveAction.do?dom=org&xml=ipoa_sharks.xml - UNCLOS (United Nations Convention on the Law of the Sea): Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar Proporciona un marco para la conservación y gestión de las pesquerías y para otros usos del mar otorgando a los estados costeros el derecho y la responsabilidad de gestionar y utilizar los recursos pesqueros situados dentro de sus aguas jurisdiccionales (las aguas territoriales, que pueden extenderse hasta 12 millas náuticas). La CNUDM también reconoce el derecho de los Estados Costeros a reclamar una Zona Económica Exclusiva (ZEE) de hasta 200 millas náuticas. El objetivo de gestión adoptado por la CNUDM (Artículo 61(3)) es el del máximo rendimiento sostenible, cualificado por factores medioambientales y económicos. Las cláusulas de la CNUDM relacionadas directamente con la conservación y gestión de los tiburones incluyen la obligación impuesta sobre los Estados Costeros de asegurar que los stocks que se hallan en sus aguas territoriales no se vean amenazados por la sobreexplotación. El tiburón blanco y el tiburón peregrino están incluidos en los Anexos I y II. Para más información: www.un.org/Depts/los/index.htm 68
  • 69. - UNEP RAC/SPA (United Nations Environment Programme): Centro de Actividades Regionales para Zonas Especialmente Protegidas del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA CAR/ASP) En 2003, el Centro de Actividades Regionales para Zonas Especialmente Protegidas del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA CAR/ASP), en colaboración con el Centro de Cooperación del Mediterráneo y el Grupo Especializado en Tiburones de la UICN desarrolló un Plan de Acción para la Conservación de los Peces Cartilaginosos (Condrictios) en el Mediterráneo. El Plan de Acción fue desarrollado en línea con muchos de los instrumentos internacionales y regionales relativos a la conservación y ordenación de los tiburones en el Mediterráneo expuestos en esta sección, incluyendo el Protocolo sobre Zonas Especialmente Protegidas y Diversidad Biológica (Convenio de Barcelona), el PAI- Tiburones de la FAO y el Acuerdo de Stocks de Peces de las Naciones Unidas (PNUMA PAM CAR/ASP 2003). El tiburón peregrino y la gran raya manta se encuentran en el apéndice II. Para más información: http://www.rac-spa.org/ 69
  • 70. ANEXO III: MAPAS DE INTERÉS MAPA DE LAS ZONAS FAO DE CAPTURA (Fuente FAO) Atlántico Noroeste: Zona FAO 21. Atlántico Centro-Este: Zona FAO 34. Mar Negro: Zona FAO 37.4. Atlántico Noreste: Zona FAO 27. Atlántico Suroeste: Zona FAO 41. Océano Índico: Zona FAO 51 y 57. Mar Báltico: Zona FAO 27, IIId. Atlántico Sureste: Zona FAO 47. Océano Pacífico: Zona FAO 61, 67, 71, 77, 81 y 87. Atlántico Centro-Oeste: Zona FAO 31. Mar Mediterráneo: Zona FAO 37.1, 37.2 y 37.3 Antártico: Zona FAO 48, 58 y 88. 70
  • 71. MAPA DE LAS ZONAS ICES (Fuente ICES) 71
  • 72. MAPA DE LAS ZONAS ICES (AREA MAR BÁLTICO) 72
  • 73. MAPA DE LAS ZONAS ICES (NW EUROPA) 73
  • 74. SUBMON Conservación, Estudio y Divulgación del Medio Marino Rabassa 49-51 Loc-1 08024 Barcelona Telf/Fax: +34 93 213 58 49 www.submon.org

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