11 de septiembre de 2001:
Análisis de la prensa gráfica argentina
      Cobertura de un atentado
INDICE


Capítulo 1 - Introducción


Capítulo 2 - Objetivos


Capítulo 3 - Corpus


Capítulo 4 – Metodología
Nivel cualita...
El trabajo de investigación publicado aquí aporta al análisis acerca de la
construcción de la noticia en contextos de cris...
Capítulo 1 - Introducción


Este trabajo intenta ser un aporte teórico y metodológico a los estudios sobre
los medios de c...
sin ser el objetivo central del trabajo lo consideramos enriquecededor para
este análisis.


A partir de las crónicas sobr...
Capítulo 3 - Corpus


Elegimos los siguientes diarios nacionales por proponer contratos de lectura
diferentes lo que hace ...
- Tomamos solamente las noticias publicadas en la sección dura del medio
(“Exterior” en La Nación, “Política Internacional...
El marco teórico estará organizado en base a conceptos y problemáticas
fuertemente relacionados entre sí, pero que fueron ...
sobre los acontecimientos en el mundo, porque sin una cierta rutina las
organizaciones periodísticas quebrarían (TUCHMAN, ...
las noticias con fines políticos o personales, sino de lo que el autor llama
“distorsión inconsciente” (unwitting bias) de...
entre el énfasis que se le da a las naciones industrializadas occidentales
haciendo que continentes enteros queden invisib...
mensaje es polisémico, no es lo mismo decir que se tiene poder sobre el texto
(la noticia) que decir que se tiene poder so...
confianza con el lector (MARTINI, GOBBI, 1998). A su vez la determinación de
las fuentes nos permite analizar la importanc...
funcionamiento refleja por un lado una estructura social y de poder existente,
y por otro lado se organiza sobre la base d...
fáciles de hallar y entrevistar, y en muchos casos no poseen ninguna
legitimidad en términos políticos tradicionales” (GOB...
reproducirse en la jerarquía retórica de la credibilidad y la fiabilidad (VAN
DIJK, 1990:130).


Además Fishman señala que...
pueden suministrar datos nuevos o contradictorios que no pueden ser
comprobados a tiempo.


Los ritmos de trabajo y la for...
Lo que dice esa gente hace las noticias. Sus perspectivas son
automáticamente legitimadas”.


Mientras que, “si hablas con...
del árabe como terrorista quien rompe con el “orden social establecido”. En
términos gramscianos actuaron como voceros del...
El atentado, caracterizado como una crisis global, y la organización Al Qaeda,
exhibida como el centro del terrorismo mund...
Habiendo presentado el marco teórico damos paso ahora al análisis del corpus
seleccionado, en virtud de la hipótesis plant...
Por ejemplo el 17/9 los matutinos publicaron la confirmación oficial sobre el
carácter mundial de Al Qaeda. Clarín y La Na...
No hubo, sin embargo, ningún dato que provenga de otro tipo de fuente, ya
sea oposicional o de alguna agencia no occidenta...
veremos, este esquema de trabajo fue utilizado los días posteriores en las
ediciones matutinas habituales.


A partir del ...
países” (25/9 y 26/9). La Nación le adjudica tener presencia en “34 países
(15/9), pero pocos días después publica “60 paí...
“Rumsfeld aseguró que “EEUU utilizará todo el espectro de sus capacidades” y
que este país no sólo quiere acabar con Bin L...
El 25 Clarín vuelve a explicar el método Hawala, lo define como artesanal,
inventado por los inmigrantes en Oriente Medio ...
Desde el mismo día de los ataques los diarios construyeron la posible
culpabilidad de Osama Bin Laden, posicionándolo como...
Clarín consignó el mismo 11 que la organización terrorista de Bin Laden era
señalada de acuerdo a la inteligencia norteame...
semanas antes, que iba a realizar un atentado. De esta manera forjaron una
relación directa entre esa advertencia y el pos...
Y la otra declaración pertenece al periodista Abdel Bari Atwan, quien dijo
que...
“esta serie de atentados es seguramente ...
entrevistó con el terrorista y sus seguidores cerca de Kandahar, en Afganistán.
Esa entrevista fue grabada por las cámaras...
esta forma toda la argumentación en la cual se basó la acusación en los días
posteriores al ataque.
Esta “advertencia” fue...
“Confirman que Bin Laden es el principal sospechoso” (título de la nota).
Ahora oficialmente la muerte tiene rostro” (vola...
de ayer”. Quien habla es el embajador de los talibanes en Islamabad, Abdul
Salam Zaeef...
“Osama es sólo una persona, no t...
concretas y convincentes sobre su culpabilidad”.(Diario Popular, 15/9/2001,
pag.6).


El 17/9 los tres diarios publicaron ...
contra embajadas en Kenia Y Tanzania en 1998 y el atentado kamikaze de
2000”. (Diario Popular, 17/9, pag.7).


En este cas...
- 30 oficiales (Bush, Powell, Rumsfeld, Giuliani, Blair, FBI, Washington,
Departamento de Justicia norteamericano).
- 7 op...
“Bin Laden: yo no fui, pero...El terrorista negó ser el autor, pero no ocultó su
satisfacción”. (Clarín, 13/9)
“Por medio ...
esta manera los medios asimilaron como verídica la “visión del mundo”
ofrecida por el discurso oficial y utilizaron sus en...
“El presidente estadounidense anunció el congelamiento de todos los bienes
de Bin Laden y su red Al Qaeda” (Clarín, bajada...
“América y nuestros amigos y aliados su unen con aquellos que quieren paz y
seguridad en el mundo, y estamos juntos para g...
“EEUU moviliza tropas, pero teme que la guerra sea una ´pesadilla´” (Clarín,
título pag. 12, 18/9).
“Hacia una guerra de d...
11/09/01 ------------------- 12/09/01


La Nación también publicó una edición el mismo día del atentado. El matutino
señal...
“Lo que ocurrió el martes fue un ataque, no sólo contra Estados Unidos, sino
también contra el mundo civilizado” (BLAIR, 1...
Capítulo 7 - A modo de conclusión


A continuación, luego de haber analizado el corpus, identificaremos los
lineamientos t...
Aunque creemos que este mecanismo no se debió a una imposición política de
parte del gobierno norteamericano, sino a lo qu...
determinaciones, al integrar una estructura de poder y poseer un aparato que
facilita su contacto con la prensa. Al contra...
Acerca de las nociones de identidad y alteridad, no hicimos un desarrollo
profundo ya que no era el eje central del anális...
También observamos que el conflicto –caracterizado como una “guerra”- no
fue tomado como un fenómeno complejo sino que los...
3. El cintillo es el elemento que unifica un tema cuando su desarrollo
   exige mas de una pagina. En general se trata de ...
8. La fuente es estable cuando mantiene una relación de continuidad con
   el periodista. Al contrario, la relación con la...
12.El ex soldado norteamericano, Timothy Mc Veigh, confesó ser el autor
      del atentado perpetrado contra un edificio f...
GITLIN, TODD (1980) The Whole World is watching. Mass Media in the making
and the unmaking of the new left. University of ...
Materiales para la discusión (1ºparte).(Cuaderno 5) Edición de la cátedra
"Teorías del periodismo", Facultad de Ciencias S...
TUCHMAN GAYE (1991) “Qualitative methods in the study of news”. En:
JENSEN, K.B. and JANKOWSKI, N. W. (eds.). A Handbook o...
WOLTON, DOMINIQUE (1992) “La información: ante la historia y la acción” en
War game. La información y la guerra. México: S...
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11 de septiembre de 2001 Análisis de la prensa gráfica argentina

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El trabajo de investigación publicado aquí aporta al análisis acerca de la construcción de la noticia en contextos de crisis, como el desatado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Para ello, esta investigación se concentra en mostrar cómo las rutinas productivas de los medios y su uso de las fuentes deriva en una "naturalización" de las versiones oficiales como forma privilegiada de observar el mundo.

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  • Hola! ME llamo Emmanuel Roldan y estoy realizando la Tesis para recibirme de Licenciado en Comunicación Social. El tema que trata mi tesis es sobre los cruces entre ficción y realidad sobre la serie 24 y los atentados a EE. UU (especialmente los del 11 S).

    Me interesaría incluir tu trabajo en mi tesis, ya que tengo que incluir en una parte como los medios locales tomaron la noticia sobre los atentados.

    Quería saber si me permitirías hacerlo. De ser así, necesito saber como puedo bajar tu trabajo de análisis o si me lo podrías enviar por mail. Mi mail es billy_gomez86@hotmail.com

    Desde ya, muchas gracias. Y disculpa la molestia
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11 de septiembre de 2001 Análisis de la prensa gráfica argentina

  1. 1. 11 de septiembre de 2001: Análisis de la prensa gráfica argentina Cobertura de un atentado
  2. 2. INDICE Capítulo 1 - Introducción Capítulo 2 - Objetivos Capítulo 3 - Corpus Capítulo 4 – Metodología Nivel cualitativo Nivel cuantitativo Capítulo 5- Marco Teórico 5.1 NOTICIAS Y RUTINAS PRODUCTIVAS 5.2 FUENTES 5.3 NOTICIA, FUENTES Y CONSTRUCCIÓN DE LEGITIMIDAD 5.4 ALTERIDAD: DEFINICIÓN MEDIÁTICA DE LOS “OTROS” Capítulo 6- Problematización del corpus 6.1. AL QAEDA, CENTRO DE TERRORISMO MUNDIAL 6.2. TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A BIN LADEN 6.2.1. LA ADVERTENCIA COMO “PRUEBA” 6.2.2. “SOSPECHOSAMENTE” CULPABLE 6.2.3. DESMENTIDAS DESLEGITIMADAS a. La “red” b. La “guerra” c. La “guerra global” Capítulo 7 - A modo de conclusión Capítulo 8 – Notas Capítulo 9- Bibliografía
  3. 3. El trabajo de investigación publicado aquí aporta al análisis acerca de la construcción de la noticia en contextos de crisis, como el desatado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Para ello, esta investigación se concentra en mostrar cómo las rutinas productivas de los medios y su uso de las fuentes deriva en una "naturalización" de las versiones oficiales como forma privilegiada de observar el mundo. Un punto clave de este trabajo es el desarrollo de la construcción mediática del grupo Al Qaeda y Osama Bin Laden, quienes son construídos como una amenaza internacional a partir de las versiones sostenidas por las fuentes oficiales. A la vez, este análisis comprueba la correspondencia discursiva entre el discurso informativo y el gubernamental; y descubre el privilegio de unas fuentes sobre otras en la cobertura del atentado.
  4. 4. Capítulo 1 - Introducción Este trabajo intenta ser un aporte teórico y metodológico a los estudios sobre los medios de comunicación en general y la práctica periodística en particular. Desde una perspectiva crítica haremos un análisis de los procesos de producción de la noticia, a partir de la cobertura que realizó la prensa gráfica argentina sobre el terrible atentado ocurrido el 11 de septiembre en las ciudades de Nueva York y Washington. En la siguiente tesina analizaremos de qué forma tres diarios nacionales construyeron los atentados ocurridos el 11 de septiembre de 2001 (1) en las ciudades de Nueva York y Washington. Para esto relevaremos en particular la construcción que realizaron sobre el grupo Al Qaeda y su líder, ya que fue la organización señalada, desde el mismo día de los hechos, como la única responsable de los ataques. Para ello partiremos de una hipótesis inicial que indica que los medios construyeron a Al Qaeda, liderara por Osama Bin Laden, como una red central mundial militarizada con alto poder de fuego, culpable de los atentados, y con Estados Unidos como enemigo número uno. Para ello observaremos el tratamiento de la agenda propuesta por tres diarios nacionales entre el 11 de septiembre y el 7 de octubre de 2001, es decir desde el mismo día del atentado hasta la fecha en que comienza la guerra declarada por Estados Unidos contra Afganistán. Clarín, La Nación y Diario Popular fueron los medios gráficos seleccionados, ya que proponen contratos de lectura (2) diferentes entre sí. A partir de este corpus identificaremos e interpretaremos las construcciones de sentido que realizaron esos medios en la tematización del hecho mencionado. Por otro lado, intentaremos relevar la relación entre comunicación e identidades, es decir, las mediaciones de los conflictos interculturales y la construcción de identidades y alteridades a través de ese hecho noticioso, que
  5. 5. sin ser el objetivo central del trabajo lo consideramos enriquecededor para este análisis. A partir de las crónicas sobre el atentado trataremos de observar los diversos modos de referirse a los “otros” y a “nosotros”, la referencia a las nacionalidades o grupos étnicos involucrados en el conflicto, como así también la circulación de ciertos imaginarios sociales en el discurso informativo. Capítulo 2 - Objetivos El objetivo de este trabajo es hacer un análisis en producción, considerando los siguientes puntos: a) Análisis del uso de las fuentes disponibles. b) Identificar voceros de los bandos en conflicto y verificar cómo, en términos de relevancia, ciertas fuentes son privilegiadas en detrimento de otras. c) Comparación entre fuentes oficiales y oposicionales, quién tiene la última palabra en el desarrollo de la información. d) Rastreo de contradicciones entre las fuentes. e) Qué tipo de sentido común se construye a través del privilegio de las fuentes. f) Reconocimiento de contradicciones en las construcciones discursivas. g) Grado de correlación entre el discurso oficial y el discurso informativo. A su vez, desde una perspectiva intercultural, trataremos de observar en qué medida la prensa, a través de sus rutinas periodísticas, construyó una cobertura del atentado en relación con imaginarios sociales ligados a los árabes, relacionándolos con una imagen de exotismo, violencia y terrorismo. Aunque consideramos que este último punto merece, por su importancia teórica, un desarrollo propio.
  6. 6. Capítulo 3 - Corpus Elegimos los siguientes diarios nacionales por proponer contratos de lectura diferentes lo que hace que estén dirigidos a públicos diferenciados: Clarín: lectorado amplio con una circulación diaria aproximada (durante el período analizado) de 550 mil ejemplares*. La Nación: lectorado conservador, con 240 mil ejemplares*. Diario Popular: lectorado popular, con 100 mil ejemplares*. (*datos suministrados por los diarios) Sobre la agrupación Al Qaeda y Bin Laden tomaremos la forma en que los tres diarios trataron los siguientes ítems: - qué grado de legitimidad se les dio a los voceros de Al Qaeda y a Bin Laden. -la narración cronológica y morfológica de Al Qaeda. -la descripción de los culpables. -de qué forma se construye la idea de que Al Qaeda y Bin Laden son los responsables de los atentados. -grado de legitimidad otorgada a las desmentidas realizadas por Al Qaeda y Bin Laden. La intención del trabajo no será la de sugerir hipótesis sobre los culpables ni tampoco sobre los motivos del atentado, sino analizar de qué manera los medios gráficos construyeron el verosímil de que la organización liderada por Osama Bin Laden, Al Qaeda, fue la responsable de los ataques. Capítulo 4 – Metodología Nivel cualitativo:
  7. 7. - Tomamos solamente las noticias publicadas en la sección dura del medio (“Exterior” en La Nación, “Política Internacional” en Clarín, y en el caso de Diario Popular las que corresponden a la agrupación de noticias internacionales, ya que el medio no hace una división explícita de las secciones), para rastrear la construcción desde la noticia informativa propiamente dicha, donde hay una representación objetiva de lo real. Porque lejos de ser neutral y objetiva, la nota informativa cumple también, como la nota de opinión, un papel ideológico fundamental, en donde operan opiniones y valoraciones afines a la línea editorial del medio. - Índices a analizar en la noticia: tapas, titulares, títulos, notas, negritas, cintillos (3), volanta (4), bajada (5). Todas formas discursivas que complementan y completan el texto y que hacen a la construcción del verosímil. - Citas de las fuentes de información: oficiales y oposicionales. Nivel cuantitativo: - El período del corpus será de 27 días, desde el 11/09/2001 cuando se produce el atentado hasta el 07/10/2001 día en que comienza la guerra de Estados Unidos contra Afganistán, lo que hace un total de 81 diarios Capítulo 5- Marco Teórico 5.1 Noticias y rutinas productivas 5.2 Fuentes 5.3 Noticia, fuentes y construcción de legitimidad 5.4 Alteridad: definición mediática de los "otros"
  8. 8. El marco teórico estará organizado en base a conceptos y problemáticas fuertemente relacionados entre sí, pero que fueron desagregados en cuatro ejes para su análisis. El primero de ellos contendrá las nociones de noticia y rutinas productivas; el segundo el tema de las fuentes de información; el tercero la relación entre noticia, fuentes y construcción de legitimidad; y por último el problema de la alteridad, que a pesar de no ser el eje central como los puntos anteriores, constituye una contribución teórica que no queremos dejar de lado. 5.1 NOTICIAS Y RUTINAS PRODUCTIVAS La noticia periodística es una construcción de la realidad (VERON, 1981), que “existe en función de que la comunicación permite disponer de un mecanismo de relación, de interacción entre los individuos” (SAPERAS, 1987:148). Desde esta concepción, los estudios sobre el newsmaking o construcción de la noticia, permiten avanzar sobre las formas de producción de la noticia, y brindan herramientas para analizar la relación entre la imagen de la realidad social que construyen los medios, la organización y producción rutinaria de los aparatos periodísticos y los sentidos sociales, a la vez que desmitifican la idea de objetividad periodística y la concepción de la comunicación como proceso lineal (MARTINI, 2000). A su vez esta línea de análisis reconoce a las organizaciones noticiosas como instituciones complejas ya que permite focalizar sobre “una cuestión epistemológicamente clave: cómo las empresas de noticias llegan a “conocer” lo que “conocen” (TUCHMAN, 1991:84). Los trabajos sobre la producción de noticias ponen entonces en relación la imagen de la realidad social suministrada por los media con la organización y la producción rutinaria de los aparatos periodísticos. Por otra parte la noticiabilidad, es decir los rasgos que caracterizan a la noticia, está estrechamente vinculada a los procesos de rutinización y de estandarización, lo que equivalen a introducir prácticas productivas estables
  9. 9. sobre los acontecimientos en el mundo, porque sin una cierta rutina las organizaciones periodísticas quebrarían (TUCHMAN, 1983:160). A los valores/noticia (news values) como componentes de la noticiabilidad que operan para hacer posible la rutinización del trabajo periodístico, hay que contextualizarlos en los procesos productivos, porque es allí donde adquieren significado, desarrollan su función y cubren esa corteza de “sentido común” que los convierte aparentemente en elementos dados-por-descontado (WOLF, 1991:248). Es importante comprender que la noticia finalmente publicada es producto también de lo que sucede puertas adentro del medio, ya que la estructura que les permite trabajar cualquier hecho de forma rutinaria, en este caso el atentado al World Trade Center, es en buena parte el marco de comprensión del mundo que posee el aparato periodístico, y desde donde se construyen los hechos (GOBBI, 2002); de esta forma las rutinas de producción refieren a una forma de pensar la realidad, a una visión del mundo (MARTINI, 2000). En este sentido, se advierte que las exigencias organizativo-estructurales y las características técnico-expresivas propias de todo medio de comunicación de masas son elementos cruciales para determinar la representación de la realidad social ofrecida por los media (WOLF, 1991:207), convirtiendo a las noticias en el “ejercicio del poder sobre la interpretación de la realidad”. (SCHLE-SINGER, 1972,4; GANS, 1979,81, citado por WOLF). La profesionalidad, con sus valores y sus rutinas, añade en sí misma importantes restricciones a la información producida (GOLDING-ELLIOT, 1979:12, citado por WOLF), vinculada a las practicas profesionales, a las habituales rutinas productivas, a los valores compartidos e interiorizados sobre las modalidades de desarrollar el oficio de informar. Aunque, siguiendo a Mauro Wolf, la imagen que devuelven los medios no es producida debido a una manipulación consciente de las noticias derivadas de las presiones y maniobras del poder político, distorsionando deliberadamente
  10. 10. las noticias con fines políticos o personales, sino de lo que el autor llama “distorsión inconsciente” (unwitting bias) derivadas de las propias necesidades productivas impuestas por el mismo medio (1991:208). Por ejemplo la dependencia existente entre los medios y las fuentes de información forma parte de las rutinas productivas que rigen a los medios; es así como los periodistas, moldeados por esas condiciones, necesitan de las fuentes institucionales para garantizar la producción diaria del periódico. Esta dependencia, hace que la imagen del mundo que construyen los medios sea distorsionada de la realidad. Por eso al definir la noticia hablamos de construcción y no de reflejo de la realidad; y no hablamos de verdad sino de verosímil. Como dijimos, los estudios sobre el newsmaking pusieron en evidencia la complejidad del trabajo periodístico y los condicionamientos a los que el periodista se subordina en su profesión. Las innovaciones tecnológicas en las redacciones y las consecuencias que éstas traen consigo sobre el oficio del periodista son un factor determinante en ese sentido porque, como indica Wolf, el aumento de los flujos de información ha llevado a una mayor burocratización del trabajo periodístico y a una consecuente desprofesionalización provocada justamente por la introducción de las tecnologías. De esta forma las redacciones son cada vez más dependientes de las fuentes y de los criterios de relevancia establecidos por la red de agencias de noticias. Porque si algo no circula por esa red de conexiones, su noticiabilidad disminuye visiblemente. (WOLF, 1993). Y este proceso, lejos de generar un tratamiento más profundo de la información, incita en cambio a la autorreferencialidad de los medios; porque la tecnología hace que el circuito de la información sea rutinariamente más rápido, fluido y flexible, pero también más impermeable a todo aquel material que no sea habitualmente insertado en el propio circuito informativo. Esto explicaría el motivo por el cual se produce un desequilibrio
  11. 11. entre el énfasis que se le da a las naciones industrializadas occidentales haciendo que continentes enteros queden invisibles si no están en crisis (SREBERNY-MOHAMMADI, 1995). Se plantea de esta manera la necesidad de analizar las razones organizativas y estructurales por las cuales el aumento de los flujos de información no produce una sociedad más transparente, sino al contrario más opaca, un conocimiento cada vez menos adecuado a la complejidad social y cada vez orientado a los criterios de la crónica, de la emergencia de issues (tendencias) sin comprender el desarrollo, la dinámica, la trama. El periodismo se convierte, de esta forma, cada vez más en un oficio de rebote, en el sentido que su agenda es abastecida desde el exterior, es mas acentuado el sometimiento a las fuentes y más grave la incapacidad de elaborar las noticias de modo autónomo e independiente (1993). Ahora, las rutinas periodísticas, plasmadas en la selección y jerarquización de la información actuarían, desde una concepción gramsciana, como dispositivos de construcción de hegemonía, al definir qué es “lo importante”. En esas mediaciones es en donde operan interpretaciones que luego se institucionalizan en el sentido común (GRAMSCI, 1976). En esta misma línea de análisis Todd Gitlin advierte que las rutinas productivas de los medios son la forma mediante la cual los procesos hegemónicos se cristalizan como sentido común sobre el aparato periodístico (citado por GOBBI: 2002). En este sentido la hegemonía es entendida como un proceso de imposición de sentido de ciertas clases por sobre otras. Desde este marco, se concibe a las producciones periodísticas al servicio de los constructores de cierta visión hegemónica de la "realidad ". Pero plantear linealmente la configuración de discursos dominantes sería como volver a los postulados de la teoría hipodérmica (6). Sin embargo es válido el aporte, desde los Estudios Culturales, de David Morley quien advierte que aún sabiendo que la audiencia es activa en la instancia de recepción y el
  12. 12. mensaje es polisémico, no es lo mismo decir que se tiene poder sobre el texto (la noticia) que decir que se tiene poder sobre la agenda, porque el poder de los espectadores para reinterpretar significados es difícilmente equivalente al poder discursivo de las instituciones centralizadas de medios para construir los textos que el espectador después interpreta (MORLEY: 1993, 90). Esta diferencia entre activo y poderoso es clave para comprender el funcionamiento de las rutinas periodísticas porque “en situaciones de crisis grave es posible hipotetizar que el peso de las fuentes oficiales se hace mucho mayor, y con ello, crecen las posibilidades de que logren, al menos temporalmente, volcar a su favor la evolución de una serie periodística” (GOBBI: 2002). Podemos concluir entonces que la distorsión involuntaria, propia de las rutinas productivas y de los valores profesionales, se reproduce en cadena en todas las fases del proceso de trabajo. 5.2 FUENTES Las fuentes son “todas las personas que el periodista observa o entrevista” y que proporcionan informaciones “en cuanto miembros o representantes de grupos -organizados o no- de interés o de otros sectores de la sociedad” (GANS, 1979,80). En virtud del empleo de las fuentes, como elemento diferenciador de la estrategia informativa de un diario, se advierte que “las fuentes son un factor determinante respecto a la calidad de la información producida por los media...no son todas iguales, ni todas igualmente importantes, de la misma manera que el acceso a ellas y su acceso a los periodistas no está uniformemente distribuido... y a su vez la articulación de la red de las fuentes no es en absoluto casual ni arbitraria” (WOLF, 1991:253/254/255). La cita a la fuente forma parte de las estrategias textuales de los diarios con el objeto de asegurar el efecto de verosimilitud (7) y de reforzar el lazo de
  13. 13. confianza con el lector (MARTINI, GOBBI, 1998). A su vez la determinación de las fuentes nos permite analizar la importancia que se le otorga a la noticia y a qué se recurre para su cobertura: agencias, corresponsales, enviados especiales, testimonios. A su vez, el medio recurre a una fuente cuando ésta ocupa un puesto importante en la jerarquía del poder político–económico–social; cuando la información que ésta suministra es creíble y confiable sin que el periodista deba recurrir a posteriores controles y chequeos (ESCUDERO, 1996:90). Fruto de la relación periodista-fuente el discurso informativo revela que en territorio periodístico la verdad es siempre discursiva: es el resultado de la coincidencia entre relatos, de la alternancia y contraste de las versiones, de las desmentidas y de las declaraciones...en definitiva, la verdad es un efecto del discurso.” (1996:42) En este sentido es central tener en cuenta la advertencia que hace la autora sobre la necesidad de una distinción teórica esencial entre fuente empírica y fuente textual y el hecho de que la fuente aparezca siempre como una construcción discursiva (1996:99/100). De esta manera, es necesario concebir a la cita de la fuente (textual) como una mediación más, como una construcción discursiva entre la fuente (empírica) y la noticia producida. Desde los estudios de newsmaking se advierte que la distorsión involuntaria (WOLF, 1991) se produce también en la recogida del material informativo, porque a partir de los procesos de rutinización, el acopio de la información se produce sobre todo a través de las llamadas fuentes estables (8) que tienden a suministrar material informativo fácilmente incorporable en los normales procesos productivos de la redacción (1991:250). Inevitablemente se genera de esta forma una interdependencia entre las fases de la recolección y la estructuración de la noticia. En última instancia este funcionamiento revela que “la red de fuentes que los aparatos de información estabilizan como instrumento esencial para su
  14. 14. funcionamiento refleja por un lado una estructura social y de poder existente, y por otro lado se organiza sobre la base de exigencias planteadas por los procesos productivos. Las fuentes que se encuentran al margen de estas dos determinaciones muy difícilmente podrán influir de forma eficaz en la cobertura informativa” (1991:255). Por su parte las agencias de noticias son tomadas por los medios como fuentes para redactar sus crónicas. Pero a diferencia de una fuente que brinda información al periodista, las agencias de noticias se configuran como empresas especializadas dentro del sistema de información y proporcionan, desde sus marcos, “unidades-noticia”, colocándose en un escalón superior en el circuito del proceso productivo (1991:253). 5.3 NOTICIA, FUENTES Y CONSTRUCCIÓN DE LEGITIMIDAD El tema de cómo los medios seleccionan y utilizan las fuentes de información ha ido creciendo como foco de análisis, la mayoría de las investigaciones en ese sentido demostró que las fuentes empleadas representaron generalmente intereses institucionales, oficiales y del establishment. Los sondeos sobre cobertura de noticias internacionales indicaron que estas mismas fuentes produjeron una interpretación estrecha, oficial y occidental sobre esos eventos; y que de esta forma una perspectiva mundial amplia terminó siendo una perspectiva carente y deficiente por la forma en que los medios reportaron las historias internacionales (WITTEBOLS, 1995, 107). Identificar quiénes son los voceros autorizados de los bandos en conflicto, en el caso que analizamos son el gobierno de Estados Unidos por un lado, y Al Qaeda y Bin Laden por el otro, es esencial para verificar el grado de legitimidad atribuido a las fuentes y observar la construcción en el discurso informativo: “la visión ´oficial´ se ve claramente sobrerrepresentada en los medios, en tanto éstas están legitimadas como representantes de un gobierno legal, y son mucho más fáciles de hallar...las fuentes no oficiales...no son tan
  15. 15. fáciles de hallar y entrevistar, y en muchos casos no poseen ninguna legitimidad en términos políticos tradicionales” (GOBBI, 2002). Además la mayor legitimidad de las fuentes oficiales se inscribe dentro de esta forma “normalizada” de ver el mundo, dentro de los parámetros del sentido común, y este uso de determinadas fuentes sobre otras modifica o influencia el devenir de una cobertura determinada (GOBBI, 2002). A su vez, el tema de la elección de las fuentes está directamente relacionado con la construcción de la agenda de un medio. Bajo esta concepción la agenda, ese listado de temas a considerar y/o resolver, es entendida como un marco de interpretación (GOBBI, 2002), seudoentorno (MC COMBS-SHAW, 1986: 86), o una peculiar visión del mundo, a través de la jerarquización y el ordenamiento de la realidad que efectúa cada uno de los medios (MARTINI, GOBBI, 1998). Mark Fishman explica el “criterio general de facticidad” con el que opera el periodista, basado en que “algo es como es porque alguien lo dice”. De esta manera, el autor explica que el periodista no tiene porqué preocuparse de determinar lo que sucedió. En todo caso, la preocupación más importante del periodista es encontrar una fuente fidedigna que pueda dar cuenta de ese acontecer para poder narrarlo. Bajo este esquema el periodista atribuye distintos niveles de competencia y credibilidad a las fuentes consultadas. Pero hay una condición: esas fuentes deben estar situadas en una posición que le permita conocer lo que dice, esa presunta competencia de la fuente es lo que interesa, y no los procedimientos mediante los cuales dicha fuente llega a la declaración. Una afirmación similar plantea Wolf quien advierte que en igualdad de condiciones, los periodistas prefieren hacer referencia a fuentes oficiales o situadas en posiciones institucionales de autoridad porque “son asumidas como más creíbles”. Bajo este esquema “la jerarquía social parece
  16. 16. reproducirse en la jerarquía retórica de la credibilidad y la fiabilidad (VAN DIJK, 1990:130). Además Fishman señala que los periodistas consideran a los burócratas y a los funcionarios de organismos oficiales como conocedores competentes, y tratan a las informaciones provenientes de esas fuentes como hechos fácticos. Los hombres de prensa piensan que si los funcionarios oficiales muestran saber, entonces esas palabras no deben ser tomadas como una versión más de los hechos sino reconocidas como el “saber” propiamente dicho. Además el autor atribuye este mecanismo a una posición de conveniencia de parte del periodista, porque con el fin de realizar su tarea precisa conocedores competentes (FISHMAN, 1983:107). De esta manera las noticias no son lo que ha pasado, sino lo que alguien dice que ha pasado, convirtiéndose en crucial la elección de las fuentes. La distorsión involuntaria (WOLF, 1991) que, como habíamos indicado, se reproduce en cadena en todas las fases del proceso de trabajo, se verifica también en la estructura de las fuentes, al observar “las razones que a varios niveles sistemáticamente se premian a algunas fuentes y se penalizan a otras” (p.255). Las fuentes oficiales, vinculadas a las instituciones, órganos oficiales y grupos de poder, tendencialmente cubren mejor las necesidades organizativas del medio porque cuentan con una estructura construida para facilitar el contacto con la prensa. A su vez esta estructura organizativa de la fuente es funcional al medio el cual tiene la necesidad de limitar el número de fuentes a consultar para bajar costos y reducir tiempos. Incluso “las fuentes en posición de autoridad formal son consideradas más creíbles que otras” (GANS, 1979:130). Según Herbert Gans no debería sorprender que las fuentes no oficiales sean más resistidas que las oficiales. Los tiempos impuestos por el medio dificultan el desarrollo de contactos con fuentes que no son conocidas, además éstas
  17. 17. pueden suministrar datos nuevos o contradictorios que no pueden ser comprobados a tiempo. Los ritmos de trabajo y la forma de profesionalidad influencian el mecanismo por el que “las fuentes no certificadas tendencialmente están poco representadas o incluso son sistemáticamente olvidadas. Este es sin duda uno de los puntos que estructuralmente provocan la distorsión sistemática de la información” (1991:261). A su vez, los medios analizados reciben rutinariamente cables de las agencias de noticias internacionales que, en la cobertura de este conflicto, actuaron como fuentes privilegiadas a la hora de redactar sus crónicas. Es evidente que el volumen de información que circula por el mundo hoy no tiene comparación con el que existía hace veinte años, pero el hecho de que “el monopolio de la información occidental se ha intensificado, no significa que se haya ampliado su visión del mundo” (WOLTON, 1992:157). Basta con revelar que cuatro agencias mundiales controlan ampliamente la afluencia internacional de noticias escritas: la norteamericana Associated Press (AP), la inglesa Reuters, la francesa Agence France Press (AFP), y la española EFE (9). Ahora, desde una perspectiva sociopolítica, Chomsky y Herman en el libro “Los guardianes de la libertad”, señalan a las fuentes de información como uno de los cinco “filtros” que determinan lo que es una noticia, porque “los medios de comunicación de masas son conducidos a una relación simbiótica con poderosas fuentes de información por necesidad económica y por la reciprocidad de intereses”. Para explicar esta relación los autores citan al profesor de comunicación en la Universidad de Illinois, Robert Mc Chesney quien señala que “el periodismo profesional depende intensamente de las fuentes oficiales. Los reporteros tienen que hablar con el portavoz oficial del Primer Ministro, el secretario de prensa de la Casa Blanca, la asociación empresarial, el general del ejército.
  18. 18. Lo que dice esa gente hace las noticias. Sus perspectivas son automáticamente legitimadas”. Mientras que, “si hablas con prisioneros, huelguistas, los sin techo, o manifestantes, tienes que pintar la noticia como poco fidedigna, o te conviertes en un partidario y ya no eres un periodista profesional “neutral”. Tal dependencia de las fuentes oficiales da a las noticias un tinte inherentemente conservador, y otorga a los que están en el poder una tremenda influencia sobre la definición de lo que son o no las “noticias”. Esto es precisamente lo contrario de lo que necesita una democracia activa, que es un control implacable del poder, sea como sea”. En definitiva, el periodismo de rutina transmite una visión ideológica del mundo, una concepción que va más allá de la simple primacía de unas fuentes en detrimento de otras. 5.4 ALTERIDAD: DEFINICIÓN MEDIÁTICA DE LOS “OTROS” El mismo día del atentado tanto Clarín como La Nación, en sus ediciones especiales, consignaron, haciéndose eco de la información producida por las agencias internacionales, que todas las pistas apuntaban a Osama Bin Laden y a la organización Al Qaeda como los responsables de los ataques. Veremos cómo esta enunciación -que pasa de ser una fuerte sospecha a convertirse rápidamente en una verdad legitimada- es la punta del ovillo en la construcción y la definición mediática de un “nosotros” (Occidente) y un “ellos” (Oriente). En este caso las nociones de identidad/alteridad surgen del contacto entre culturas diferentes e impulsan la invención de tradiciones e identidades para “nosotros” y para los “otros”; alteridad como producción activa y estratégica del otro (GRIMSON, 1998). En la cobertura del 11 de septiembre los diarios argentinos operaron como difusores y legitimadores de imaginarios sociales (10) asociados a la imagen
  19. 19. del árabe como terrorista quien rompe con el “orden social establecido”. En términos gramscianos actuaron como voceros del discurso hegemónico. Las mediaciones o dispositivos que utilizan los medios sobre la violencia son una forma de “sacar a la luz” el imaginario de toda una sociedad sobre el tema, y a su vez de retroalimentar a ese imaginario (FORD, 1999:47). E incluso “la sobresimplificación, el hecho de que no se tengan en cuenta las causas económicas y sociales de la violencia y se la vea como una “enfermedad” individual o genética, obviamente fortalece el status quo.” (ANDERSEN, 1995, citado por FORD, 1999). Los hombres han organizado sistemas de similitudes y diferencias a partir del conocimiento de los otros; “otros” organizados de manera diferente a un “nosotros”. Esa diferencia implica un límite; esas taxonomías tienen por objeto establecer relaciones de subordinación y coordinación. (GRIMSON, 1998). En este proceso de escenificación de identidades los medios tienen un papel relevante en la construcción de imaginarios sociales (MARTÍNI-HALPERN, 1998: 242), al producir bienes simbólicos, al brindar interpretaciones de los datos dan forma a diversas construcciones de la realidad desde su propio imaginario, que es el de la sociedad en la que están insertos. La misma agenda de los medios, con la debida jerarquización de las fuentes de información, es índice de un ida y vuelta de la interacción entre prensa y sociedad. Otra forma de verificar construcción de alteridades, es identificando metáforas, por ejemplo de qué forma se caracteriza a Al Qaeda y a Osama Bin Laden, y con qué se los asocia. Según Aníbal Ford, las metáforas son imágenes, símbolos, que actúan como sentido común, es decir naturalizadas y legitimadas. “No son modelos de ruptura, al contrario, son vehículos de orden social, de control social: es una forma de construir hegemonía” (FORD, 1994).
  20. 20. El atentado, caracterizado como una crisis global, y la organización Al Qaeda, exhibida como el centro del terrorismo mundial, fueron representados por los diarios argentinos a imagen y semejanza de la versión oficial, sin ningún contrapeso crítico. Operaron como repetidores e incluso profundizaron las representaciones legitimadas asociadas a un sentido común del “mal”, el “bien” y el “orden”. El aporte de Grimson resulta esclarecedor ya que asocia la similitud al sentido común, y explica que en las situaciones “comunes” sólo resalta la diferencia...la descripción de la diferencia se suele hacer en términos normativos que construye a la vez una frontera simbólica. (1998) Sobre las tipificaciones Ford agrega que con respecto a los sistemas clasificatorios hay que tener presente que “la imposición de una clasificación forma parte de la lucha por el poder” (1999:56); una lucha desigual por la apropiación del sentido, un lugar de conflicto entre posiciones enfrentadas (GRAMSCI, 1976) (11). El tema es ver de qué manera determinada cobertura de un hecho tiende a crear estereotipos, etiquetas e impresiones que perduran mucho después de ocurrido ese hecho. Por ejemplo, las connotaciones negativas ligadas a los actores políticos del Oriente Medio en la cobertura internacional de noticias, no sólo sirvió de apoyo a las acciones militares de la segunda guerra mundial, sino que incluso después del cese de hostilidades ese discurso juega un rol en el modo en que se nos invita a pensar y a actuar en consecuencia, de hecho en el modo de pensar en quiénes somos “nosotros” (SREBERNY-MOHAMMADI, 1995) Capítulo 6- Problematización del corpus 6.1 Al Qaeda, centro del terrorismo mundial 6.2 Todos los caminos conducen a Bin Laden 6.3 Correspondencias discursivas
  21. 21. Habiendo presentado el marco teórico damos paso ahora al análisis del corpus seleccionado, en virtud de la hipótesis planteada: “Los medios construyen a Al Qaeda, liderada por Osama Bin Laden, como una red central mundial militarizada con alto poder de fuego, culpable de los atentados, y con Estados Unidos como enemigo número uno”. Para dar cuenta de esta hipótesis puntualizamos los siguientes ejes de análisis: · -Construcción de la “red” Al Qaeda como centro del terrorismo mundial que está latente en todas partes del mundo. Identificación de fuentes. · -Indicios por los cuales se acusa a Bin Laden y Al Qaeda. Por qué son culpables, a partir de qué pruebas. Grado de legitimación de las desmentidas. Fuentes citadas. · -Las correspondencias discursivas entre el discurso informativo y el discurso del gobierno. 6.1. AL QAEDA, CENTRO DE TERRORISMO MUNDIAL Desde el mismo día del atentado, en sus ediciones especiales, y en los días posteriores, los diarios comenzaron reconstruyendo a tientas con la información disponible, los datos que recibían sobre Al Qaeda a partir de su supuesta participación en la organización de los ataques en New York y Washington. Aunque la información que se publicó sobre la agrupación fue difusa y contradictoria, sin embargo la construcción periodística sobre Al Qaeda apuntó hacia un mismo lado en los tres diarios analizados: se trataba de una red mundial militarizada con células terroristas presentes en todo el mundo. De entrada los tres diarios jerarquizaron en sus crónicas exclusivamente las fuentes oficiales (gubernamentales y de inteligencia) y en agencias de noticias internacionales occidentales, quienes desde sus marcos de interpretación dieron su “verdad” sobre los hechos.
  22. 22. Por ejemplo el 17/9 los matutinos publicaron la confirmación oficial sobre el carácter mundial de Al Qaeda. Clarín y La Nación citaron ese día las declaraciones de funcionarios norteamericanos que advertían sobre el accionar de Al Qaeda como una multinacional terrorista con filiales en todo el mundo: “Tanto el vicepresidente Dick Cheney, el secretario de defensa Donald Rumsfeld, como el propio secretario de Estado Collin Powell, confirmaron ayer que Al Qaeda, la organización de Osama Bin Laden se extiende por muchos otros países”. Hay que considerar a Al Qaeda como una multinacional. La cabeza de la multinacional es Osama Bin Laden. La multinacional tiene muchas filiales, es decir organizaciones terroristas que están situadas en todas partes del mundo. A veces estas filiales tienen una relación muy estrecha con Bin Laden, otras no tanto. Pero no hay duda de que todo el apoyo y el nervio central emana de Al Qaeda y el jefe de esta organización es Bin Laden”, dijo Powell. (Clarín, 17/9/2001, pag.4). “La administración Bush se propone desarticular a todas las organizaciones terroristas que forman Al Qaeda, una red tan amplia que según el gobierno tiene células operando en 60 países, incluido los EEUU. Según Cheney y Rumsfeld Al Qaeda es una red formada por grupos muy diversos con redes infiltradas en una cantidad de países, que seguirían operando en ausencia de Bin Laden”. (La Nación, 17/9/2001, pag.2 y 19/9, pag.3). Diario Popular tomó la declaración de una fuente de menor jerarquía para referirse a Al Qaeda, al citar a un experto en estudios sobre terrorismo del Congreso norteamericano, Kenneth Katzman, quien difundió un estudio que dice que Ben Laden... “Representa una amenaza global” e informa que tiene seguidores organizados en células terroristas en 34 países del mundo incluido EEUU, y que cuenta con mas de 3 mil militantes”. (Diario Popular, 17/9/2001, pag. 2).
  23. 23. No hubo, sin embargo, ningún dato que provenga de otro tipo de fuente, ya sea oposicional o de alguna agencia no occidental. También es cierto que Al Qaeda no acostumbra a hacer declaraciones como sí lo hacen funcionarios u organismos gubernamentales occidentales. Sin embargo veremos más adelante, cuando analicemos las pruebas contra Bin Laden y Al Qaeda, qué legitimación le dan los diarios a una fuente no oficial cuando, fuera de lo habitual, realiza declaraciones. En este caso particular la construcción que hicieron los diarios analizados sobre los detalles de la organización Al Qaeda se basó exclusivamente en la versión ofrecida tanto por funcionarios norteamericanos, como organismos de inteligencia de ese país, expertos y analistas de Israel, país asociado políticamente a EEUU. Previo a la caracterización como red mundial, los diarios empiezan mencionando a la organización terrorista de Bin Laden sin especificar su nombre. Al Qaeda comenzó siendo señalada el mismo día del ataque como: “la única fuerza terrorista con capacidad de hacer semejante esfuerzo letal combinado” (Clarín, edición especial 11/9/2001, pág 3) Y para La Nación: “las primeras especulaciones apuntaron a la organización que dirige el saudita Osama Ben Laden” (La Nación, edición especial 11/9/2001, nota de tapa) Ambas “sospechas”, publicadas 5 horas después del atentado, fueron tomadas de declaraciones de fuentes de inteligencia: “la inteligencia de EEUU” en el caso de Clarín y un “analista de inteligencia de Israel” en el caso de La Nación. La cantidad de información que circulaba debido al impacto del ataque, y el apuro de los diarios por sacar a la calle una edición especial esa misma tarde, puede justificar la falta de datos sobre los testimonios publicados, y la ausencia de otras fuentes que equilibren la cobertura. Sin embargo, como
  24. 24. veremos, este esquema de trabajo fue utilizado los días posteriores en las ediciones matutinas habituales. A partir del día 12 tanto Clarín como Diario Popular hacen una radiografía de los principales grupos terroristas islámicos dentro de los que incluyen a Al Qaeda. Sin especificar ninguna fuente, Clarín explica, bajo el título “El terrorismo encarnado en los grupos fundamentalistas islámicos”, con una infografía de un mapa de países árabes que son cinco los grupos terroristas islámicos: YAMA ISLAMIYA, HAMAS, JIHAD ISLAMICA, HEZBOLLAH, AL QAEDA. Y a Al Qaeda la señala como: “una extensa red de extremismo islámico...fundada por Bin Laden, cuyo blanco es la guerra santa contra EEUU”. (Clarín, 12/9/2001, pag. 26). Más imprecisa es la descripción que hace Diario Popular, que cita a la agencia norteamericana AFP, al explicar que son cuatro los principales movimientos islámicos radicales. No sólo no la nombra sino que tampoco detalla sus características como con los otros 3 grupos: “HAMAS, JIHAD ISLÁMICO, HEZBOLLA, y un cuarto creado por Bin Laden” (Diario Popular, 12/9/2001, pag. 15). Ese mismo día el diario La Nación es el primero en referirse a Al Qaeda como una red global de células terroristas. Bajo el título “Todas las sospechas recaen sobre Ben Laden” el diario cita como fuente a dos ex funcionarios de contraterrorismo de la administración de Bill Clinton, quienes afirman que... “Al Qaeda –la red global de células terroristas comandadas por el saudita- es la única organización con motivaciones y capacidad para ejecutar una misión como ésta” (La Nación, 12/9/2001, pag. 6). La construcción de Al Qaeda como una organización central del terrorismo mundial es coincidente en los tres diarios. Sin embargo hay datos imprecisos en torno a la descripción de la agrupación, incluso hay contradicciones en los detalles publicados por un mismo medio. Cuando se refieren a la cantidad de países en los que opera Al Qaeda, Clarín cita “muchos países” (17/9) y “34
  25. 25. países” (25/9 y 26/9). La Nación le adjudica tener presencia en “34 países (15/9), pero pocos días después publica “60 países” (17/9 y 19/9). Diario Popular es el más versátil ya que le atribuye presencia en “38 países” (14/9), “34 países” (17/9), y “más de 50” (20/9). Además es impreciso con la cantidad de miembros que integran Al Qaeda al decir el 14/9 “que Al Qaeda recluta 5 mil terroristas adiestrados”, y un día después estima que “entre 5 y 15 mil son los guerrilleros controlados”(15/9). Estos datos sobre los países en los que opera Al Qaeda, a partir del cual se le atribuye presencia mundial, y la cantidad de personas reclutadas, fueron extraídos exclusivamente de medios y agencias europeas y norteamericanas. Diario Popular extrae datos publicados por el periódico francés La Tribune y la revista Jane´s Intelligence Review para retomar el 14/9 la descripción de Al Qaeda como una organización terrorista armada, con 5 mil simpatizantes adiestrados, enlaces con grupos islámicos en 38 países y como una estructura terrorista global: “Tiene cinco mil terroristas adiestrados para cualquier tipo de acción, enlaces logístico operativos con grupos islámicos de 38 países y miles de millones de dólares es la Al Qaeda (La Base) de la estructura terrorista global del hombre más sospechado del mundo: Osama Bin Laden. El corazón de todo es la organización terrorista armada Al Qaeda, fundada en 1988 y cuya espina dorsal es el mismo Bin Laden”. (Diario Popular, 14/9/2001, pag. 2). Tan imprecisa es la información sobre Al Qaeda que al día siguiente el mismo matutino publica que, según la agencia EFE, sólo en el sur de Afganistán tiene entre... “5000 y 15000 guerrilleros controlados por su organización islámica radical, conocida como “Al Qaida” (Diario Popular, 15/9/2001, pag. 6). El día 20/9 y el 26/9 Diario Popular se contradice a sí mismo con lo que había dicho el 14/9 sobre la cantidad de países en los que opera la organización:
  26. 26. “Rumsfeld aseguró que “EEUU utilizará todo el espectro de sus capacidades” y que este país no sólo quiere acabar con Bin Laden sino también con su organización Al Qaida, que está extendida por más de 50 países” (Diario Popular, 20/9/2001, pág. 10). “Es considerada la “multinacional del terror”, fundada en 1988 por Osama Bin Laden, dispone de miles de hombres en 50 países y participación en empresas esparcidas en distintos países”. (Diario Popular, 26/9/2001, pag.10). El sábado 15 La Nación agrega más información, obtenida del periódico inglés The Guardian, sobre las características de Al Qaeda y publica la nota “La red terrorista abarca 34 países”. “Es una fuerza de fanáticos suicidas presente en 34 países y probablemente con acceso a armas de destrucción masiva... está estructurado en “células activas” que no respetan jerarquías y que actúan en forma independiente. Esas unidades se entrenan, colectan fondos y adquieren armas no sólo en Afganistán sino en sitios inesperados como Uruguay, Ecuador, Gran Bretaña Canadá y hasta en EEUU”. (La Nación, 15/9/2001, pag. 9). Para dar cuenta del carácter mundial de Al Qaeda, Clarín detalla cómo la “red” de Bin Laden financia a sus adherentes en el resto del mundo. En la nota publicada el 20, con título “Hawala, la red de Bin laden para financiar a sus comandos”, Clarín profundiza la descripción sobre Al Qaeda al explicar el sistema Hawala, método mediante el cual la “red” opera económicamente, y para ello recurre al experto financiero Jonhattan Winer: “Es un sistema que utiliza hombres de confianza para mover capitales, no recurre a bancos ni a financieras. Si se quiere saber cómo Osama, sin dejar ningún rastro, financia a centenares de personas que pueden vivir aquí al lado, se debe saber qué es el sistema Hawala. Hawala no tiene oficinas, no tiene broker con tarjetas, no tiene bancos ni cuentas corrientes. Así con el Hawala recibían dinero los terroristas que vivían en EEUU. Así sin mover ni un dólar las redes terroristas podían financiar a los “cuadros dormidos” que tenían en los EEUU”. (Clarín, 20/9/2001, pag.12).
  27. 27. El 25 Clarín vuelve a explicar el método Hawala, lo define como artesanal, inventado por los inmigrantes en Oriente Medio y agrega que “es casi imposible de detectar”. En otra nota con título “Al Qaeda, la red terrorista mundial que lidera Bin Laden” detallan que Al Qaeda es: “un conglomerado de grupos diversificado por al menos 34 países, la mayoría de sus integrantes son células dormidas que pueden pasar años entrenándose y estudiando sin saber cual será su objetivo ni cuándo van a atacar...son todos fanáticos convencidos que deben pelear una guerra santa” (Clarín, 25/9/2001, pag.10). De esta manera, con el transcurrir de los días, la descripción de Al Qaeda fue armándose como un rompecabezas. La información tuvo una tendencia contradictoria, aún así los diarios fueron agregando datos sobre el accionar, cantidad de integrantes, financiación y modus operandi de Al Qaeda. En resumen, toda la información que se publicó sobre Al Qaeda, su accionar y despliegue, integrantes, lugares donde opera y financiación, estuvo basada exclusivamente en los dichos de las fuentes oficiales que fueron automáticamente legitimadas como creíbles y competentes por los diarios, como quienes detentan el saber lo que no hizo necesario darle la palabra a otro tipo de fuentes, ya que ninguna fuente oposicional fue consultada sobre este tema. De esta forma los diarios construyeron el verosímil de que Al Qaeda es un centro de terrorismo mundial con la suficiente capacidad organizativa para realizar el atentado. Verificamos entonces de qué forma operó la selección de las fuentes de parte de los medios quienes, ya sea para cumplir con los tiempos impuestos por el propio trabajo periodístico, ya sea por afinidad con el discurso oficial, restringieron la cobertura sobre esta cuestión, generando una distorsión sobre la información. Realizaron en definitiva, al privilegiar unas fuentes sobre otras, una construcción funcional al discurso dominante. 6.2. TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A BIN LADEN
  28. 28. Desde el mismo día de los ataques los diarios construyeron la posible culpabilidad de Osama Bin Laden, posicionándolo como el “sospechoso número uno”. Los tres matutinos expresaron a las pocas horas de ocurrido el atentado que “todas” las sospechas y “todos” los caminos conducían a Bin Laden. Todos. La cobertura sobre la culpabilidad de Bin Laden no tuvo mayores diferencias con la construida sobre Al Qaeda: las declaraciones vertidas sobre esta sospecha fueron extraídas íntegramente de fuentes oficiales, de inteligencia o de seguridad y de funcionarios asociados al gobierno norteamericano. Y cuando Al Qaeda y Bin Laden hicieron conocer sus declaraciones al negar su responsabilidad en los ataques, estas fuentes no obtuvieron de parte de los diarios el mismo tratamiento que las fuentes oficiales, ya que fueron sistemáticamente deslegitimadas y desacreditadas tanto en la estructura del relato, al contradecirlas con otras fuentes, como en la forma de presentarlas en el devenir informativo. Mientras que los dichos de los funcionarios norteamericanos eran introducidos en el relato a través de sus cargos (“presidente norteamericano George Bush”, “vicepresidente Dick Cheney”, “secretario de defensa Ronald Rumsfeld”, “secretario de estado Collin Powell”, las declaraciones de las fuentes oposicionales eran deslegitimadas de antemano al ser presentadas con sobrenombres despectivos (“multimillonario del terror” (Clarín, 12/9, pag.9), “Mullah Omar el misterioso líder de los talibanes” (Clarín, 12/9, pag.9), “terrorista temible” (Diario Popular, 12/9, tapa), “el saudita refugiado en Afganistán se desligó de los ataques” (La Nación, 13/9, pag.8 ) produciendo un correlato con el grado de veracidad de esos dichos, y a su vez construyendo un terreno de autoridad en favor de las fuentes oficiales. En ningún momento los diarios manejaron otras hipótesis que apuntaran a otros posibles organizadores de los ataques. Lo cierto es que el gobierno norteamericano señaló desde un primer momento a un culpable, y así fue también como lo tomaron los diarios argentinos analizados. Para dar cuenta sobre cómo se fue tejiendo la acusación mediática son reveladoras las ediciones especiales publicadas por Clarín y La Nación, pocas horas después de ocurrido el atentado.
  29. 29. Clarín consignó el mismo 11 que la organización terrorista de Bin Laden era señalada de acuerdo a la inteligencia norteamericana como: "la única fuerza terrorista con capacidad de hacer semejante esfuerzo letal combinado" (Clarín, edición especial 11/9/2001, pág 3). Al día siguiente el diario publica en la tapa "Todos piensan en Bin Laden". Y en el interior del diario con una nota titulada “Las claves del ataque terrorista” ante la pregunta sobre quiénes son los autores del ataque el diario informa que... "todos los dedos señalan hacia el lado del dirigente islámico Osama Bin Laden, el ex banquero yemenita refugiado en Afganistán" (Clarín, 12/9/2001, pág. 5). Por su parte, La Nación publicó la sospecha en la portada el mismo 11: “Conmoción mundial por el masivo ataque contra EEUU”, y en la bajada: “Se sospecha del terrorista árabe Ben Laden”. (La Nación, edición especial, 11/9/2001, tapa). En el interior del diario, continúa la nota bajo el título “Todas las sospechas recaen en Ben Laden”. En este caso el diario hizo extensiva la palabra “todas” a la información manejada por los asesores de seguridad de la Casa Blanca, quienes le advirtieron a Bush que: “todo apunta al terrorista de origen saudita Osama Bin Laden”.(La Nación, 12/9/2001). Por su parte Diario Popular en su edición del día siguiente del atentado se refirió a Bin Laden y su posible culpabilidad en la portada: “Terrorista temible. Todas las sospechas recaen sobre Ben Laden” (Diario Popular, 12/9, tapa). 6.2.1. LA ADVERTENCIA COMO “PRUEBA” Para reforzar la acusación sobre Bin Laden y Al Qaeda, los tres diarios jerarquizaron las declaraciones de las fuentes oficiales, quienes insistentemente recordaban que Osama Bin Laden había advertido unas
  30. 30. semanas antes, que iba a realizar un atentado. De esta manera forjaron una relación directa entre esa advertencia y el posterior ataque, de manera tal que llegó a convertirse, los primeros días, en una de las “pruebas” más sólidas en las que se basó la acusación... Este recordatorio va desde el mismo 11 y es repetido los días posteriores. “Ningún grupo se ha atribuido hasta el momento la autoría de los ataques. Las primeras especulaciones apuntaron a la organización terrorista que dirige el saudita Osama Ben Laden, acusado por los atentados con las embajadas norteamericana en Kenia y Tanzania en 1998. Ben Laden había advertido hace 3 semanas que iba a llevar a cabo “un ataque terrorista” contra EEUU”(La Nación, edición especial, 11/9/2001, nota de tapa). En la pagina 4 la nota “Las sospechas recaen sobre Ben Laden” La Nación aclara que es “pronto” para afirmar que “todo apunta al enemigo número uno de EEUU”, aún así el diario toma la opinión del analista de inteligencia en Israel, Yahel Shahhal, quien advirtió que el ataque tiene... “una marca en el orillo: Ben Laden ... no en vano el magnate de origen saudita predijo una gran ofensiva tres semanas atrás” (La Nación, 11/9/2001. pag. 4). Un día después el diario vuelve a recordar esta advertencia: “el millonario saudita anunció por medio de un periodista árabe que su grupo llevaría a cabo ataques sin precedentes contra los EEUU como parte de su “guerra santa” contra todo lo que lleve nombre norteamericano. (La Nación, 12/9/2001). “Ben Laden el principal sospechoso. Había advertido hace 3 semanas que iba a concretar un ataque importante”, es el título de Diario Popular donde se refiere a la advertencia de Bin Laden, fundada en las citas de dos periodistas. Uno es el jefe de redacción del diario árabe Al-Quds quien dijo que... “el terrorista islámico Osama Bin Laden había advertido hace 3 semanas que iba a llevar a cabo “un ataque importante contra intereses estadounidenses”, según le confiaron “muy buenas fuentes”.
  31. 31. Y la otra declaración pertenece al periodista Abdel Bari Atwan, quien dijo que... “esta serie de atentados es seguramente obra de fundamentalistas islámicos pertenecientes a la red del terrorista de origen saudita...muy buenas fuentes me dijeron hace 3 semanas que Ben Laden preveía un ataque importante contra ciudadanos estadounidenses y estos atentados son quizás la consecuencia.” (Diario Popular, 12/9/2001). Al dia siguiente Diario Popular retoma este dato en una nota titulada “La conexión Bin Laden” en la que... “un periodista árabe con acceso a Bin Laden advierte en agosto al periódico Al-Quds Al-Arabi sobre un “ataque sin precedentes” a los intereses estadounidenses”(Diario Popular, 13/9/2001, pag.5). La Nación el 14/9 hace una caracterización de Bin Laden y recuerda nuevamente que... “Prometió hace 3 semanas “dirigir un gran ataque”. (La Nación, 14/9/2001, pag.12). Hasta el 14/9 Clarín no había mencionado este dato, pero ese día el diario lo ubica en la tapa y promete revelar el textual del reportaje en el que Bin Laden hace la advertencia... “Para EEUU Bin Laden es el principal sospechoso. Texto del reportaje en el que hace un mes advirtió: “estamos preparando algo grande” (Clarín, 14/9/2001, tapa). Sin embargo, en el interior del diario, en la pagina 12, el diario explica que “curiosamente esa parte del dialogo no pudo ser grabado”... “Ya en junio de este año Osama Bin Laden, hoy el enemigo número uno de EEUU, aseguró que planeaba llevar adelante ataques contra intereses norteamericanas e israelíes. Así lo aseguró el periodista Bakr Atyani, quien se
  32. 32. entrevistó con el terrorista y sus seguidores cerca de Kandahar, en Afganistán. Esa entrevista fue grabada por las cámaras de la Middle East Broadcasting Corporation. Pero curiosamente esa parte del diálogo no pudo ser grabado, por lo que no están las citas exactas, sólo el testimonio del periodista. Atyani, un cronista saudita aseguró entonces a la CNN que fueron los asesores de Bin Laden quienes hicieron el anuncio con la intención de atacar dentro de las próximas 2 o 3 semanas, ante la sonrisa complaciente del líder terrorista. (las negritas son las del diario) (Clarín, 14/9/2001, pag.12). La construcción que hicieron los diarios sobre la culpabilidad de Bin Laden y Al Qaeda, los primeros días luego del atentado, se basó exclusivamente en las declaraciones que hicieron las fuentes oficiales, quienes recordaron que Bin Laden había advertido que iba a cometer un “ataque sin precedentes”. Sin embargo, el 5 de octubre La Nación publica el informe presentado a la prensa por el gobierno británico donde se detallan “las pruebas contra Ben Laden”. Uno de los puntos explica que... “los ataques del 11 de septiembre son consistentes en escala y sofisticación con los emprendidos en las embajadas del Este de África y el buque USS Cole. No hubo ninguna advertencia previa a esos ataques, tal como ocurrió el 11 de septiembre. Al-Qaeda nunca da advertencias” (La Nación, 5/10/2001, pag.4). (las negritas son nuestras) La identificación con el discurso oficial no se verificó solamente en el uso exclusivo de fuentes gubernamentales, sino que además los diarios omitieron “recordar” que también se pensó en Bin Laden cuando ocurrió el atentado de Oklahoma en 199512. Es decir que la elección y selección de las fuentes no es la única forma de construir la agenda, a la hora de crear un marco de interpretación, lo son también las omisiones. Los tres diarios, basados en los dichos de las fuentes oficiales, montaron sus sospechas sobre Bin Laden en la advertencia que éste había dado 15 días antes de los atentados. Sin embargo en octubre un informe británico reveló que “Al Qaeda nunca da advertencias” antes de atacar, contradiciendo de
  33. 33. esta forma toda la argumentación en la cual se basó la acusación en los días posteriores al ataque. Esta “advertencia” fue automáticamente legitimada por los diarios quienes confirieron credibilidad a las fuentes que hicieron referencia a la amenaza de Bin Laden, lo que evitó un chequeo de parte de los medios gráficos. 6.2.2. “SOSPECHOSAMENTE” CULPABLE El 14/9 fue el día que una alta fuente oficial hizo declaraciones a la prensa acerca de Bin Laden y al Qaeda en relación con los atentados. Tan importante fue que los tres diarios publicaron esos dichos en sus portadas, incluso La Nación le dedicó el título principal de la misma. Si bien la declaración del secretario de Estado, Collin Powell, fue una sola, el recorte de cada medio fue diferente. Incluso la jerarquización de esos dichos fue distinta: “Washington prepara el ataque a Afganistán y acusa a Bin Laden. Gobierno de EE.UU. identificó como principal responsable al multimillonario saudita Osama Bin Laden”(La Nación, 14/9/2001, tapa y bajada). “Para EE.UU. Bin Laden es el principal sospechoso” (Clarín, 14/9/2001, recuadro en la tapa). “Oficialmente se confirmó que Bin Laden es el cerebro del atentado” (Diario Popular, 14/9/2001, bajada). Para La Nación “principal responsable”, para Clarín “principal sospechoso” y para Diario Popular “cerebro del atentado”. En base al textual que citan los diarios de las declaraciones de Powell, La Nación y Diario Popular reflejaron y a la vez profundizaron las afirmaciones del funcionario norteamericano, generando una contradicción discursiva a favor del discurso oficial. “Powell admitió por primera vez en público que todas las sospechas del gobierno apuntan sobre Ben Laden” (La Nación, 14/9/2001, pag. 2).
  34. 34. “Confirman que Bin Laden es el principal sospechoso” (título de la nota). Ahora oficialmente la muerte tiene rostro” (volanta). “El secretario norteamericano de estado Collin Powell identificó ayer a Osama Bin Laden como principal sospechoso de los atentados terroristas”. (Diario Popular, 14/9/2001, pag. 2). Clarín fue el más coherente: “Bin laden es el principal sospechoso del ataque” (título de la nota). El secretario de estado Collin Powell dijo que Bin Laden “es el principal sospechoso” de los atentados que derribaron las emblemáticas torres gemelas del WTC de NY y un ala del Pentágono en Washington. (Clarín, 14/9/2001, pag.3). 6.2.3. DESMENTIDAS DESLEGITIMADAS Es interesante analizar qué ocurre cuando es citada una fuente oposicional que, como parte de su rutina de trabajo, es tomada por los medios como una forma de equilibrar la cobertura. El tema es observar de qué forma se utiliza la cita y en consecuencia qué grado de legitimidad se le da al portavoz del otro bando en conflicto, y quién tiene la última palabra en la estructura informativa. Para analizar este uso y selección de las fuentes tomamos la desmentida de parte del gobierno taliban y de Bin Laden acerca de su participación o autoría en los atentados. Clarín y La Nación la publican el 12/9 y Diario Popular lo hace recién el 15/9. Como habíamos indicado en comparación con las oficiales, las fuentes oposicionales son difíciles de hallar y de entrevistar, pese a esa dificultad, los diarios igualmente estructuraron esas declaraciones con una legitimidad inferior en relación a las otras fuentes. Un ejemplo es la nota titulada “Talibanes de Afganistán niegan que Bin Laden sea el autor de los ataques”, con la bajada: “El régimen afgano dijo que “el multimillonario del terror” no tiene los medios para coordinar los atentados
  35. 35. de ayer”. Quien habla es el embajador de los talibanes en Islamabad, Abdul Salam Zaeef... “Osama es sólo una persona, no tiene los medios de llevar a cabo actividades de este tipo...no autorizamos a OBL a utilizar el estado de Afganistán contra cualquier otro estado. Tenemos controlados sus medios de comunicación y no está en contacto con nadie”.(Clarín, 12/9/2001, pag. 9). En este caso el calificativo “multimillonario del terror” es tomado por Clarín del discurso de las fuentes oficiales, y no del embajador que fue entrevistado en esa nota y quien, de acuerdo al entrecomillado de la nota, se refirió al Osama Bin Laden por su nombre. La Nación hace una deslegitimación aún mayor, al exponer los dichos del canciller taliban Wakil Ahmed Muttawakil, quien insistió en negar que el terrorista saudita estuviera involucrado al decir: “Osama no está involucrado en estas actividades”. Vemos nuevamente cómo el diario adjetiva negativamente –terrorista saudita- el textual de la fuente oposicional -Osama. Y detrás de la desmentida publica lo siguiente: “Pese a la insistencia talibana, el profesionalismo y la sincronización que caracterizaron los ataques contra las torres gemelas de Nueva York y contra el Pentágono hicieron que funcionarios, legisladores norteamericanos, analistas, medios de comunicación e incluso líderes internacionales, insistieran en apuntar a Ben Laden”.(La Nación, 12/9/2001, pag.9). Y vuelve a recordar que “el millonario saudita anunció por medio de un periodista árabe que su grupo llevaría a cabo ataques sin precedentes contra los EE.UU”. El descrédito en torno a la desmentida se verificó también en Diario Popular, el cual describió primero a la fuente como “misterioso líder de los talibanes” y como alguien a quien “nadie pudo fotografiar”, y luego publicó sus dichos: “Mohammad Omar declaró a través de un comunicado que hizo llegar a los periodistas occidentales en Pakistán, que Bin Laden “no dispone de los medios para organizar un atentado de semejantes proporciones y reclamó pruebas
  36. 36. concretas y convincentes sobre su culpabilidad”.(Diario Popular, 15/9/2001, pag.6). El 17/9 los tres diarios publicaron la desmentida de parte del mismo Osama Bin Laden. Esta versión, como las anteriores, recibió una jerarquización menor en la estructura de las crónicas, al ser objetada por tres fuentes oficiales. Clarín publicó la desmentida diciendo que: “Bin Laden emitió un comunicado a través del canal de Qatar Al-Jazeera, en el que enfatizó que no llevó a cabo este acto y que no está involucrado en los ataques del martes. (Clarín, 17/9, pag.6). Unos párrafos más adelante, el diario cierra la nota citando a 3 fuentes oficiales -Bush, el FBI y Cheney- quienes contradicen los dichos de Bin Laden al afirmar que “es el principal sospechoso”, “las pistas se acercan al terrorista” y que “no hay dudas que Bin Laden estuvo involucrado”. Por su parte, La Nación redactó las declaraciones de Bin Laden así: “Ben Laden desmintió ayer cualquier vinculación con los atentados por medio de un comunicado a una agencia de noticias afgana”. (La Nación, 17/9, nota de tapa). En este caso, la desmentida fue publicada bajo el titular de tapa: “Afganistán tiene 3 días para entregar a Ben Laden”. Diario Popular al publicar la desmentida de Bin Laden aclaró que fue hecha “desde algún refugio recóndito de Afganistán” y explicó que: “Dio señales de vida por primera vez desde los ataques. La afgan islamic press dijo ayer que recibió un fax de una no precisada ciudad de Afganistán en la cual Bin Laden sostiene su inocencia. Pese a las desmentidas Bin Laden tiene cuentas pendientes en EEUU donde se le atribuyen los dos atentados de 1995 y 1996 contra bases norteamericanas en Arabia Saudita, también las bombas
  37. 37. contra embajadas en Kenia Y Tanzania en 1998 y el atentado kamikaze de 2000”. (Diario Popular, 17/9, pag.7). En este caso el diario no contradijo la versión de Bin Laden con otras fuentes, pero en la nota el medio advierte que “pese” a esa explicación el líder talibán está fuertemente sospechado por atentados anteriores forjando, en consecuencia, una fuerte sospecha sobre lo que está diciendo. En síntesis, de nuevo observamos sobre este punto que las fuentes oficiales fueron asumidas como portadoras de la “verdad” mientras que las fuentes oposicionales fueron tomadas con desconfianza estableciendo, a través de ese ordenamiento normativo, una frontera simbólica entre “nosotros” y “ellos”. Este privilegio lo podemos comprobar también en las tapas de los diarios analizados, al observar la jerarquización de las fuentes oficiales sobre las oposicionales. Los tres matutinos citaron mayoritariamente en su primera plana a las fuentes gubernamentales y de inteligencia norteamericanas para referirse al conflicto; todas ellas ocupan un puesto importante en la jerarquía del poder político-económico. Estas fuentes tienen una estructura organizada que facilita su contacto con la prensa, lo que simplifica la recolección y estructuración de la noticia de parte del periodista. En este caso se comprueba lo que plantea Wolf quien dice que en igualdad de condiciones los periodistas prefieren hacer referencia a fuentes oficiales o situadas en posiciones institucionales de autoridad porque son asumidas como más creíbles. Además las rutinas periodísticas, que imponen un mecanismo de tiempos cortos, hacen más difícil el posterior chequeo de las fuentes que no son estables. Veamos entonces la jerarquización de las fuentes en las primeras planas: · Clarín publicó 14 fuentes: - 12 oficiales (Bush, Powell, Cheney, EEUU, FBI, Casa Blanca). - 2 oposicionales (Talibanes y Bin Laden). Es decir que el 86% de las fuentes citadas fueron oficiales. · La Nación citó 37 fuentes:
  38. 38. - 30 oficiales (Bush, Powell, Rumsfeld, Giuliani, Blair, FBI, Washington, Departamento de Justicia norteamericano). - 7 oposicionales (Bin Laden, Mullah Omar y régimen taliban). En este caso las fuentes oficiales fueron tomadas en un 81%. · Diario Popular señaló 17 fuentes: - 14 oficiales (Bush, Rizze, Blair, gobierno de Estados Unidos, FBI). - 3 oposicionales (talibanes, gobierno de Kabul). El 82% de las declaraciones fueron transcriptas de fuentes oficiales. Desde el mismo día de los ataques, los medios locales fueron construyendo la culpabilidad de Osama Bin Laden y el grupo Al Qaeda por los atentados, basados en las declaraciones de funcionarios oficiales estadounidenses como conocedores competentes. En base a las declaraciones de estas fuentes oficiales (enviadas por las agencias de noticias internacionales) se intenta demostrar desde el primer día como prueba de culpabilidad sobre Bin Laden y Al Qaeda una advertencia que éste había realizado 3 semanas antes. También observamos que, para equilibrar la cobertura, los medios citaron fuentes oposicionales pero siempre deslegitimándolas, adjetivándolas negativamente y desacreditándolas, ocasionando una producción de sentido sobre cómo pensar el conflicto, en favor de la visión hegemónica. Este mecanismo lo podemos verificar también en las tapas de los tres diarios. La portada de un diario es el lugar del primer contacto de la publicación con los lectores. En ella se jerarquizan, de acuerdo a su contrato de lectura, las noticias más importantes de la jornada, al proponer un recorrido de lectura de las informaciones más destacadas. En la tapa el diario propone la agenda del día, es decir el conjunto de las noticias que el diario presenta después de establecer una selección rigurosa de acuerdo a los criterios de noticia y noticiabilidad del medio, cuyo establecimiento permite determinar su posición con respecto al hecho que informa y la lectura que propone sobre su recorte de la realidad. Las acusaciones y las sospechas sobre Al Qaeda y Bin Laden fueron jerarquizadas insistentemente en las portadas de los tres diarios. Aunque las desmentidas no tuvieron la misma suerte:
  39. 39. “Bin Laden: yo no fui, pero...El terrorista negó ser el autor, pero no ocultó su satisfacción”. (Clarín, 13/9) “Por medio de un fax Bin Laden negó ser el autor del atentado”. (Clarín, 17/9) “El terrorista saudita desmintió ayer cualquier vinculación con los atentados”. (La Nación, 17/9) Durante los 27 días analizados Clarín publicó dos veces la desmentida de Bin Laden en su portada, y La Nación una. Además de dedicarle poco lugar en su agenda al tema, ambos diarios se ocuparon de deslegitimar la declaración del “terrorista saudita” Bin Laden quien “no ocultó su satisfacción” y además hizo conocer su desmentida a través de “un fax”. El tratamiento que tuvo de parte de la prensa el tema de la culpabilidad de los atentados, centrando su agenda sobre Al Qaeda y Bin Laden, es posible que tenga relación con el imaginario que circula sobre los árabes, asociado al exotismo, la violencia, la intolerancia religiosa y el terrorismo, tópico que merecería una investigación aparte sobre los imaginarios sociales en relación a un otro desconocido y alejado del mundo occidental. 6.3. CORRESPONDENCIAS DISCURSIVAS Las necesidades organizativas de un medio, que -como ya analizamos- producen una cierta dependencia hacia las fuentes oficiales, son las mismas necesidades que generaron una correspondencia discursiva entre el discurso gubernamental y el discurso informativo. En el caso que analizamos el privilegio de las fuentes oficiales hizo que los diarios asimilaran la palabra oficial a la hora de redactar sus notas, y naturalizaran concepciones al permitir que el discurso gubernamental se filtre a través de sus relatos sobre el hecho, principalmente en la caracterización del conflicto y en la construcción de sentidos sobre “el enemigo a eliminar”. Esta alta correspondencia discursiva entre medios y gobierno está relacionada con los niveles de competencia y credibilidad atribuida a las fuentes consultadas. De
  40. 40. esta manera los medios asimilaron como verídica la “visión del mundo” ofrecida por el discurso oficial y utilizaron sus enunciados para redactar las crónicas sobre el atentado. Apropiarse del discurso de uno de los bandos en conflicto –del gobierno norteamericano- y dar cuenta de la “realidad” a partir de esos enunciados tematizándolos como propios, establece un compromiso aún mayor de parte del medio, que el hecho de privilegiar unas fuentes sobre otras, como analizamos en los ejes anteriores. Tomamos tres ejemplos para verificar esta correspondencia discursiva: a. La “red” El 13 y el 16 de septiembre el secretario de Estado Collin Powell realizó una conferencia de prensa en la Casa Blanca para referirse a los sospechosos del ataque. El funcionario apuntó a Bin Laden como sospechoso y explicó que Al Qaeda funciona como una “red”. La denominación “red” fue tomada por los tres matutinos durante toda la cobertura del hecho. La declaración textual de Collin Powell fue la siguiente: “...Y él (Bin Laden) tiene una red extensa, y las partes de esa red están capacitadas para solventarse en los lugares donde están localizadas” (13/9). “...No iremos detrás de una persona sino de una red, de la red Al Qaeda y de otras organizaciones terroristas que practican este tipo de maldad al mundo civilizado” (16/9). Los diarios se hicieron eco de esta denominación de la siguiente manera: -En las portadas: “La red terrorista opera en 60 países” (La Nación, bajada del titular, 17/9). -En el interior: “La red terrorista abarca 34 países” (La Nación, título pag. 9, 15/9). “Versiones sobre la red terrorista” (Clarín, volanta pag. 11, 22/9). “La red de Ben Laden” (La Nación, título de infografía pag. 3, 24/9).
  41. 41. “El presidente estadounidense anunció el congelamiento de todos los bienes de Bin Laden y su red Al Qaeda” (Clarín, bajada pag. 8, 25/9). “Al Qaeda, la red terrorista mundial que lidera Bin Laden” (Clarín, 25/9, título pag.10). “Detuvieron a seis argelinos que supuestamente pertenecían a la red de Ben Laden” (La Nación, bajada, pag. 2, 27/9). “... como sucede en los núcleos que forman la red dirigida por Osama bin Laden (Clarín, 28/9, pag. 20). La caracterización de Al Qaeda como una “red”, estructurada en “células activas”, actúa de esta manera como una metáfora –tejido o entramado de maldad- a través de la cual opera el discurso dominante; como indica Ford las metáforas no son modelos de ruptura, al contrario son vehículos de orden social, de control social, es una forma de construir hegemonía. Sin ir más lejos el mismo diario Clarín explica la metáfora diciendo que “Como una paciente araña, Osama Bin Laden tejió durante 13 años la red terrorista más fabulosa del mundo y que logró hace dos semanas realizar el ataque más devastador que haya recibido Estados Unidos dentro de su territorio” (Clarín, 25/9, pag. 10). Observamos entonces cómo los tres diarios utilizaron esta metáfora para describir a Al Qaeda, construyeron una alteridad negativa sobre los “otros”, en definitiva una alteridad estratégica y funcional al discurso norteamericano. b. La “guerra” La concepción que el gobierno norteamericano le atribuyó al conflicto, caracterizado desde un principio como una “guerra”, fue difundida prácticamente sin un contrapeso crítico por los diarios haciendo muy difícil distinguir entre la línea política gubernamental y la línea editorial de los medios. El presidente Bush, fue el primero en hablar de “guerra contra el terrorismo”, definición que los diarios analizados tomaron linealmente para designar la situación desatada. Declaraciones de Bush:
  42. 42. “América y nuestros amigos y aliados su unen con aquellos que quieren paz y seguridad en el mundo, y estamos juntos para ganar la guerra contra el terrorismo”(11/9). “Nos llegó el momento de ganar la primera guerra del siglo 21...y esta cruzada, esta guerra contra el terrorismo va a durar un tiempo”(16/9). Caracterización de los diarios sobre el conflicto: -En las portadas: “La guerra” (Tapa de Clarín, 12/9). “Aprestos de guerra” (Diario Popular, titular, 13/9). “La guerra sería muy larga y muy cruenta” (Clarín, título secundario, 14/9). “Para Bush comenzó la primera guerra del siglo XXI” (La Nación, bajada, 14/9). “Autorizan a Bush a ir a la guerra” (La Nación, titular, 15/9). “En pie de guerra” (Clarín, epígrafe de la foto principal de tapa, 16/9). “Será una guerra no convencional” (Diario Popular, 17/9). “Estados Unidos empezó a movilizar su maquinaria de guerra” (La Nación, 20/9). “La guerra que viene” (Clarín, volanta, 23/9). “La guerra entra en los hogares” (Diario Popular, Suplemento, 23/9). “Guerra antiterrorista” (Diario Popular, título de las fotos, 24/9 y 27/9). “En el contexto de alerta mundial por la nueva guerra” (Clarín, volanta, 25/9). “La guerra provoca más recesión en América Latina” (La Nación, 2/10). -En el interior de los diarios “Guerra a Estados Unidos” (Clarín, cintillo de toda la edición del 12/9). “No será una guerra clásica” (Diario Popular, título, pag.6, 17/9). “La guerra que viene” (Clarín, cintillo desde el 23/9 hasta el 7/10). “Con misiles Scud, Afganistán se prepara para la guerra” (Clarín, título pag. 11, 18/9).
  43. 43. “EEUU moviliza tropas, pero teme que la guerra sea una ´pesadilla´” (Clarín, título pag. 12, 18/9). “Hacia una guerra de diez años junto con un puñado de aliados” (La Nación, título pag. 4, 21/9). “Una guerra que no será televisada” (Diario Popular, título pag. 13, 21/9). “Primera etapa de la guerra contra el terrorismo” (Clarín, volanta pag. 3, 23/9). Portadas Las siguientes son algunas de las primeras planas utilizadas para el análisis: 11/09/01 ------------------------------------ 12/09/01 Clarín salió con una edición especial a pocas horas de ocurrido el ataque. En esta edición las fuentes oficiales ya señalaba a Al Qaeda como la "única fuerza terrorista con capacidad " de cometer "semejante esfuerzo letal combinado". En la edición del día siguiente, el diario publica en tapa que "todos piensan en Bin Laden".
  44. 44. 11/09/01 ------------------- 12/09/01 La Nación también publicó una edición el mismo día del atentado. El matutino señala tambien a Al Qaeda y a Bin Laden como los "sospechosos número uno", basando su relato en fuentes oficiales. Sobre este eje de análisis se verifica que Clarín fue el diario que más absorbió la caracterización bélica sobre el conflicto ya que un día después del atentado publicó todas sus notas bajo el cintillo “Guerra a Estados Unidos” y a partir del 23/9 hasta el 7/10, bajo la misma forma discursiva, publicó “La guerra que viene”, proponiendo de esta forma una lectura en ese sentido; en definitiva en el sentido otorgado por la voz oficial. Esta forma de designar el conflicto fue central en la construcción de un enemigo que justifique el contraataque. De ahí a que las posteriores acciones militares contra Afganistán fuesen calificadas como “guerra” no hubo sino continuidad. c. La “guerra global” Inclusive desde la palabra oficial “la guerra” fue caracterizada como mundial, como una crisis global, y no como un atentado contra Estados Unidos. A su vez esta perspectiva internacional es parte de la construcción que se hizo sobre Al Qaeda como centro del terrorismo mundial, generando un sistema de asociaciones y clasificaciones coherente. Los diarios analizados asimilaron linealmente este punto de vista. Las declaraciones oficiales sobre este punto fueron: “Llevar al mundo a la victoria” (BUSH, 13/9). “Liberar al mundo del Mal” (BUSH, 14/9). "Un asalto global contra el terrorismo en general" (POWELL, 14/9). “EE.UU. extirpará a los malvados del mundo” (BUSH, 16/9).
  45. 45. “Lo que ocurrió el martes fue un ataque, no sólo contra Estados Unidos, sino también contra el mundo civilizado” (BLAIR, 17/9). “Afganistán será el punto de partida para luego combatir al terrorismo mundial” (POWELL, 4/10). Esta perspectiva sobre el conflicto fue tomada por los diarios de la siguiente manera: -En las portadas: “Alerta mundial por el más grave atentado de la historia” (La Nación, titular, 12/9). “El mundo indefenso” (Diario Popular, titular, 12/9). “El mundo que viene”(Clarín, titular, 16/9). -En el interior del diario: “El mundo que viene”(Clarín, cintillo de la edición del 16/9). “El mundo en alerta” (La Nación, cintillo desde el 14/9 hasta el 7/10). “La guerra global” (La Nación, título de epígrafe pag. 2, 27/9). Sobre este punto observamos que fue el matutino La Nación quien, desde el 14/9, un día después que Bush dijera que su propósito era “Llevar al mundo a la victoria”, ubicó todas sus notas debajo del cintillo “El mundo en alerta” apropiándose linealmente del sentido global asignado por la voz oficial al conflicto. Habíamos dicho que cuando un diario cita los dichos de una fuente es fundamental leerla como una mediación más, como una construcción discursiva de lo que la persona dijo. Pero cuando el discurso gubernamental es reproducido no como lo que dijo una fuente x, sino que traspasa linealmente y se instala en las formas discursivas del medio, en este caso el diario se convierte en un vocero, en un agente de prensa de la voz oficial. Así esta correspondencia discursiva entre medios y gobierno produjo una distorsión en la información; aunque retomando el planteo de Wolf, se trata de un mecanismo involuntario que deviene de las necesidades productivas impuestas por los propios medios y no de una manipulación deliberada
  46. 46. Capítulo 7 - A modo de conclusión A continuación, luego de haber analizado el corpus, identificaremos los lineamientos teóricos que pudimos verificar y los que no. En principio, corroboramos la hipótesis inicial: que los medios construyeron a Al Qaeda, liderara por Osama Bin Laden, como una red central mundial militarizada con alto poder de fuego, culpable de los atentados, y con Estados Unidos como enemigo número uno. Esta versión se basó casi exclusivamente en las informaciones brindadas por las fuentes oficiales norteamericanas y las agencias de noticias internacionales. De esta manera constatamos que los diarios restringieron el “quién” había cometido el atentado y el “por qué” a la palabra oficial norteamericana, o a funcionarios vinculados políticamente con Estados Unidos. En este sentido los diarios sobrerrepresentaron el discurso oficial, provocando una distorsión de la información sobre el conflicto, favorable a Estados Unidos. A partir de los estudios de “newsmaking”, como herramienta de análisis, comprobamos la estrecha relación que existe entre la imagen mediática de la realidad social con la organización y producción rutinaria de los aparatos periodísticos. A su vez, verificamos la relación entre noticiabilidad y procesos de rutinización y estandarización, operadas a través de prácticas productivas estables. Durante la cobertura, esta forma rutinaria de trabajo actuó como marco de comprensión del suceso, estableció una forma de pensar el atentado, en particular en la construcción que hicieron los tres diarios sobre Al Qaeda como centro de terrorismo mundial y en las sospechas y acusaciones hacia Bin Laden. En este sentido la profesión periodística marcó grandes restricciones en la información al ofrecer una concepción dada del conflicto.
  47. 47. Aunque creemos que este mecanismo no se debió a una imposición política de parte del gobierno norteamericano, sino a lo que Wolf llama “distorsión involuntaria” derivada de las propias necesidades productivas de los diarios. Por otra parte, verificamos la alta dependencia de las redacciones hacia los criterios de relevancia impuestos por las agencias de noticias internacionales, ya que la mayoría de las crónicas fueron redactadas a partir de cables de agencia. Además, esta dependencia generó una alta autorreferencialidad entre los diarios, cuyas agendas –abastecidas desde el exterior- fueron muy similares entre sí. A su vez, verificamos que las rutinas periodísticas actuaron como dispositivos de construcción de hegemonía al sobrerrepresentar la versión oficial sobre el conflicto, por ejemplo al privilegiar el uso de las fuentes oficiales sobre las oposicionales, y al deslegitimar las desmentidas de parte de Al Qaeda y Bin Laden. Aunque no pudimos verificar si esas interpretaciones se institucionalizaron o no en el sentido común, como tampoco comprobar si este predominio volcó a su favor la evolución de la cobertura, ya que en ambos casos haría falta un análisis de recepción. En relación al uso de las fuentes de información los diarios recurrieron casi exclusivamente a las que ocupaban un puesto importante en la jerarquía del poder político y económico –Bush, Powell, Rumsfeld, FBI, Casa Blanca- al conferirles confianza y credibilidad a sus dichos sin necesidad de posteriores chequeos. Fue así que la “prueba” en la que se basó la acusación en los primeros días luego del atentado, la advertencia que –según la palabra oficial- había hecho Bin Laden sobre un posible ataque, fue jerarquizada insistentemente por los diarios pero nunca fue chequeada. También observamos que las fuentes que no estuvieron insertas en una estructura social y de poder existente y no respondieron a las exigencias impuestas por los procesos productivos fueron prácticamente ignoradas en la cobertura sobre el atentado. Las fuentes oficiales cumplieron con ambas
  48. 48. determinaciones, al integrar una estructura de poder y poseer un aparato que facilita su contacto con la prensa. Al contrario las fuentes oposicionales no poseen legitimidad política y, además, fueron difíciles de hallar y entrevistar. En consecuencia, se comprobó una relación estrecha entre los medios y las fuentes de información. Por otro lado, fruto de esta relación entre medios y fuentes verificamos –sin haberlo considerado en el marco teórico- una correspondencia discursiva entre los medios y el gobierno, a través de titulares, títulos, cintillos, bajadas y volantas. La línea gubernamental traspasó linealmente cuando los diarios asumieron como propias las concepciones y sentencias oficiales: el conflicto fue concebido como guerra y como guerra global; la agrupación Al Qaeda fue caracterizada como una red mundial militarizada con alto poder de fuego; y Bin Laden fue sospechado –para Clarín- y culpado –para La Nación y Diario Popular- de los atentados. Es decir, que el mecanismo que forjó esa relación privilegiada con las fuentes oficiales, produjo una sobrerrepresentación de la “versión oficial” del atentado por un lado, y a su vez, esa versión fue naturalizada en el lenguaje del medio como una producción propia a imagen y semejanza del discurso oficial, por el otro. El desequilibrio en la elección de unas fuentes sobre otras, tiene que ver también con la falta de un periodismo especializado en los temas de Oriente Medio, debido a que los medios argentinos -por razones económicas y geográficas- no tienen corresponsales en esa zona. Lo que genera una necesaria dependencia con las fuentes oficiales transmitidas a través de las agencias de noticias internacionales, y explica las reiteradas contradicciones en la descripción de Al Qaeda y Bin Laden, verificadas en los tres diarios, y en la forma de nombrarlos (Al Qaeda, Al Qaida, Bin Laden, Ben Laden), es un indicio sobre el desconocimiento acerca de los temas de Oriente Medio por parte de los diarios locales.
  49. 49. Acerca de las nociones de identidad y alteridad, no hicimos un desarrollo profundo ya que no era el eje central del análisis. Consideramos que esta problemática merece una investigación puntual debido a su importancia y aporte teórico. Aún así, en función del marco teórico planteado, comprobamos una relación de subordinación y coordinación entre “nosotros” –fuentes oficiales- y “otros” –fuentes oposicionales- en virtud del grado de legitimidad otorgado a las declaraciones de cada uno de ellos, a partir del tratamiento mediático verificado en el corpus. La caracterización de Al Qaeda como una “red” fue la metáfora más representativa que identificamos –aunque no es la única- como una forma de construir alteridad, que luego los diarios naturalizaron y legitimaron para nombrar a la agrupación. Este mecanismo actuó como una imposición de sentido en favor del discurso dominante. Por otra parte, no verificamos a qué imaginarios sociales apelaron los diarios en la cobertura del atentado, en particular imaginarios ligados a los árabes asociados a una imagen de exotismo, violencia y terrorismo; y qué sentido común se construyó a partir de esto. A su vez, quedó pendiente identificar qué estereotipos, etiquetas e impresiones se crearon a partir de la cobertura analizada; investigación que no desarrollamos por no formar parte de los ejes centrales de la tesina, y que requiere un análisis de recepción, incluso si se hiciera un estudio diacrónico sería más enriquecedor aún. Personalmente consideramos que la escenificación mediática del conflicto no supuso prácticamente una alternativa para buscar una salida pacífica. El análisis crítico y pluralista de la situación y la proposición de caminos de solución que no implicaran la utilización de la violencia estuvieron casi ausentes en las páginas de los diarios.
  50. 50. También observamos que el conflicto –caracterizado como una “guerra”- no fue tomado como un fenómeno complejo sino que los medios lo caracterizaron como un evento aislado, desvinculado de intereses políticos y económicos, sin tener en cuenta un análisis de sus causas, por ejemplo interpretando el ataque como una consecuencia de la política exterior norteamericana (a propósito de su apoyo a Israel, o el control del opio y del petróleo en Oriente Medio). Esta lectura, despojada de un análisis causal, también tiene que ver con la procedencia de la información que a su vez fue asumida como legítima por los diarios Capítulo 8 – Notas 1. 09:45 un avión de American Airlines se estrelló contra el edificio norte de las llamadas "Torres Gemelas" del World Trade Center (WTC), en Nueva York; sólo 20 minutos más tarde un segundo avión, esta vez perteneciente a la compañía United Airlines, impactó el edificio sur. Para las 11:30 de ese día ambas torres se habían desplomado. Se sumaron a esos hechos el choque de un tercer avión, también de American Airlines, que a las 10:50 destruyó una de las alas del Pentágono, en Washington, y la explosión de un coche-bomba en las proximidades del Departamento de Estado, en esa misma capital. 2. El contrato de lectura es el pacto que se establece entre el soporte y sus lectores cuya diferencia se basa en el enunciado y la enunciación, es decir entre lo que se dice y las modalidades del decir. Y a partir de su enunciación un discurso construye una cierta imagen de aquel que habla -el enunciador- una cierta imagen de aquel a quien se habla -el destinatario- y en consecuencia un nexo entre estos dos lugares (VERON, 1985)
  51. 51. 3. El cintillo es el elemento que unifica un tema cuando su desarrollo exige mas de una pagina. En general se trata de un enunciado breve que anticipa el tipo de acontecimiento explicitado en los demás elementos como el título, las volantas y las bajadas. 4. La volanta es el enunciado que ubica y anticipa sobre lo que informa el título; es una definición temática y puede agregar información. Generalmente está colocada encima del título. 5. Se denomina bajada a la síntesis o agregado de la noticia ubicada debajo del titular. 6. Elaborada en 1930, la teoría de la “aguja hipodérmica” considera que las masas están constituidas por individuos aislados, que no se conocen ni se conectan entre sí, y que van a reaccionar por separado a los estímulos que emiten los medios de comunicación. Esta teoría reconoce la prepotencia o el poder del emisor y la pasividad e impotencia del receptor. 7. La verosimilitud consiste en que las secuencias del texto se sucedan de modo de no contrariar la creencia o el juicio de los lectores (MARTINI, 1997)
  52. 52. 8. La fuente es estable cuando mantiene una relación de continuidad con el periodista. Al contrario, la relación con la fuente provisional subsiste durante un asunto determinado. 9. El 90 % de la información que se difunde en América Latina proviene de esas cuatro agencias de prensa internacionales. Las noticias mundiales son casi exclusivamente acontecimientos del Norte. (HAMELINK, 1995). En 1999, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advertía que la industria mundial de la recreación y los medios de comunicación estaba dominada por un puñado de grandes empresas que controlan tanto las redes de distribución, como la programación, incluidas las noticias y las películas. 10.Los imaginarios sociales son las representaciones que una determinada sociedad o comunidad tiene de sí misma o de otras; marca la distribución de los papeles y los roles sociales; expresa e impone ciertas creencias. Esa identidad colectiva marca un “territorio” y define las relaciones con los otros (BACZKO, 1991) 11.En esta misma perspectiva, los análisis sobre el Eurocentrismo (SHOHAT y STAM, 1994) y el Orientalismo (SAID, 1990) son un valioso aporte para entender cómo opera esta imposición de sentido a través de sistemas clasificatorios. Además ambos trabajos problematizan sobre el rol de los medios en esta cuestión.
  53. 53. 12.El ex soldado norteamericano, Timothy Mc Veigh, confesó ser el autor del atentado perpetrado contra un edificio federal en Oklahoma en 1995 que dejó 168 muertos. Fue finalmente juzgado y ejecutado Capítulo 9- Bibliografía BACZKO, BRONISLAW (1991) "Imaginación social, imaginarios sociales" en Los imaginarios sociales. Buenos Aires: Nueva Visión. CHOMSKY, NORMAN y HERMAN EDWARD (1995) Los guardianes de la libertad. Propaganda, desinformación y consenso en los medios de comunicación de masas, Barcelona, Grijalbo. ESCUDERO, LUCRECIA (1996) Malvinas: el gran relato. Fuentes y rumores en la información de guerra. Barcelona: Gedisa FISHMAN, MARK (1983). La fabricación de la noticia. Ediciones Tres Tiempos. Buenos Aires, Argentina. FORD, ANIBAL (1999) “La narración de la agenda o las mediaciones de los problemas globales” en La marca de la bestia. Identificación, desigualdades e infonentretenimiento en la sociedad contemporánea, Buenos Aires, Norma. FORD, ANÍBAL (1994) "De la aldea global al conventillo global" en Navegaciones. Comunicación, cultura, crisis. Buenos Aires: Amorrortu. FORD, ANÍBAL (1994) "Los medios. Tráficos y accidentes transdisciplinarios". En Navegaciones. Comunicación, cultura, crisis. Buenos Aires: Amorrortu. GANS, HERBERT (1979). Deciding what´s news. A Study of CBS Evenings news, NBC Nightly News, Newsweek and Time. New York. Phanteon Books.
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  55. 55. Materiales para la discusión (1ºparte).(Cuaderno 5) Edición de la cátedra "Teorías del periodismo", Facultad de Ciencias Sociales, UBA. MARTINI, STELLA (2000) Periodismo, noticia y noticiabilidad. Norma, Buenos Aires. MARTINI, STELLA; CONTURSI MA. EUGENIA; FERRO FABIOLA (1998) “Modelos de Comunicación” En Ford A. (comp.) Cuaderno 54. Edición de la cátedra "Teoría y práctica de la Comunicación II", facultad de Ciencias Sociales, UBA. MARTÍNI, STELLA; HALPERN GERARDO (1998) “Imaginarios Sociales” En Ford A. (comp.) Cuaderno 55. Edición de la cátedra "Teoría y práctica de la Comunicación II", facultad de Ciencias Sociales, UBA. MC COMBS, MAXWELL; SHAW, DONALD (1986) “¿Qué agenda cumple la prensa?”. En Graber, Doris A. (comp.). El poder de los medios en la política. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano. MORLEY, DAVID (1993) “Teoría de las audiencias activas: péndulos y trampas” en Journal of Communication, nº43, vol.4. SAID, EDWARD (1990) Orientalismo. Madrid. Libertarias. SAPERAS, ERIC (1987). Los efectos cognitivos de la comunicación de masas, Ariel, Barcelona. SHOAT Y STAM (1994) Unthinking eurocentrism. Multiculturalism and the media. London, Routledge. SREBERNY-MOHAMMADI, ANABELLE (1995) “Los medios informativos globales cubren el mundo” Questioning the media. A critical introduction. London, Sage.
  56. 56. TUCHMAN GAYE (1991) “Qualitative methods in the study of news”. En: JENSEN, K.B. and JANKOWSKI, N. W. (eds.). A Handbook of Qualitative Methodologies for Mass Communication Research. London: Routledge. TUCHMAN, GAYE (1983). La producción de la noticia. Estudio sobre la construcción de la realidad, GG MassMedia, México. VAN DIJK, TEUN (1990) La noticia como discurso. Comprensión, estructura y producción de la información. Barcelona: Paidós. VERDERY, KATHERINE (1996) “Whiter Nation and Nacionalism”, en Balakrishnan, G (Ed.) Mapping the Nation, London: Verso / News Left Review. VERON ELISEO (1981) Construire l’événement; les médias et l’accident de Three Mile Island. Paris: Les éditions de minuit. VERON, ELISEO (1983) Construir el acontecimiento. Barcelona: Gedisa. VERÓN, ELISEO (1985) "El análisis del «contrato de lectura», un nuevo método para los estudios del posicionamiento de los soportes de los media" en Les médias: expériences, recherches actuelles, applications. París, IREP. WITTEBOLS, JAMES (1995) “News and the institutional perspective: Sources in terror Stories” en Canadian Journal of Communication, Vol.20 (1995) WOLF, MAURO (1991) “El newsmaking: criterios de importancia y noticiabilidad” en La investigación de la comunicación de masas. Barcelona: Paidós. WOLF, MAURO (1993) “Los emisores de noticias en la investigación sobre comunicación”. Conferencia ofrecida en la Facultad de Ciencias Sociales. UBA.
  57. 57. WOLTON, DOMINIQUE (1992) “La información: ante la historia y la acción” en War game. La información y la guerra. México: Siglo XXI. Este trabajo de investigación fue realizado por la Lic. Silvina Rouvier y Lic. Leticia Vázquez. Es su tesis de licenciatura de la carrera Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Diciembre de 2002

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