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Clases sociales y voto.

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  • 1. SOCIOLOGÍA POLÍTICA DE LAS CLASES SOCIALES Estudio empírico referido al caso español Rafael Feito Alonso Dpto. de Sociología III. Universidad Complutense de Madrid Diciembre de 1997.
  • 2. Ïndice ** Presentación 1. Sociología política de las clases sociales 1.1. Introducción 1.2. 1945-1970: el periodo de alineamiento 1.3.1970 en adelante: ¿periodo de desalineamiento? 1.4. La relevancia política de las clases: voto absoluto y voto relativo 1.5. Identificación subjetiva de clase y voto 1.6. Herencia política: el efecto de la movilidad intergeneracional 1.7. Principales limitaciones del análisis de clase 1.8. Los estudios sobre sociología política de las clases 2. La construcción empírica de las clases Addenda: algunas notas adicionales sobre cómo interpretar esta investigación 3. Sociología política de las clases activas 3.1. El voto de las clases activas 3.2. Ideología política 3.3. Actitudes frente a los sindicatos 3.4. Clase social subjetiva 3.5. Religión y política 3.6. El voto de los menores de 30 años 4. Sociología política de las clases pasivas 4.1. El voto de las clases activas 4.2. Ideología política 4.3. Actitudes hacia los sindicatos 4.4. Clase social subjetiva 4.5. Religión y política 4.6. El voto de los estudiantes 5. Análisis de las elecciones del 3 de marzo de 1996 5.1. Introducción 5.2. Las clases activas 5.3. Las clases pasivas 5.3.1. Los pensionistas por clase social 5.3.2. Los estudiantes por clase social 5.3.3. Los parados por clase social 5.3.4. Los amas de casa por clase social 6. Conclusiones 7. Bibliografía i 1 1 5 7 9 11 13 14 18 25 26 26 31 34 41 45 49 50 50 54 55 57 58 61 63 63 67 75 78 79 81 82 84 87
  • 3. i Presentación El trabajo que tiene el lector en sus manos es fruto de la explotación de varios estudios de la base de datos del CIS, base a la que tuve acceso al conseguir una ayuda para su explotación en la convocatoria que el propio CIS efectuó a finales de 1995. Debo agradecer a mi amigo y colega Juan Jesús González, profesor de Sociología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, su extrema amabilidad y las reuniones que hemos mantenido para hablar sobre temas abordados en este libro. Advierto al lector que va a tropezar con un elevado número de cuadros. El principal inconveniente es que, ocasionalmente, puede convertir la lectura del texto en tediosa. La principal ventaja recae en que él mismo puede ser capaz de extraer sus propias conclusiones a partir de los datos presentados. Rafael Feito Alonso. Dpto de Sociología III. Universidad Complutense. Campus de Somosaguas. 28223. Madrid-Pozuelo. Fax 91 3942876. Tf. 3942880. E-mail: soso302@sis.ucm. es.
  • 4. i Bibliografía: Butler, D.E. y D. Stokes, Political Change in Britain, Londres, Macmillan, 1974. Campbell, A.; P. Converse; W. Miller y D. Stokes, The American Voter, John Willey, 1960. Denver, D. Elections and Voting Behaviour in Britain, Londres, Harvester, 1994. Dirk de Graaf, N.; P. Nieuwbeeta y A. Heath, "Class Mobility and Political Preferences: Individual and Contextual Effects", American Journal of Sociology, 100, 4, 1995. Erikson, R. y J. Goldthorpe, The Constant Flux: a Study of Class Mobility in Industrial Societies, Oxford, Clarendon Press, 1992. Feito, R. Estructura social contemporánea. Las clases sociales en los países industrializados, Madrid, Siglo XXI, 1995. Feldman, A.S.; J.R. Menés y N. García-Pardo, "La estructura social y el apoyo partidista en España", REIS, 47, 1989. Franklin, M.; Mackenzie, T.; Valen, H. Electoral Change. Responses to evolving and attitudinal structures in Western Countries, Princeton University Press, 1984. Goldthorpe, J. et al. The Affluent Worker, Cambridge, Cambridge University Press, 1970. Goldthorpe, J. y K. Hope, The Social Grading of Occupations, Oxford, Clarendon Press, 1974. González, J.J. Clases sociales: estudio comparado de España y la Comunidad de Madrid, Madrid, Comunidad de Madrid, 1992. González, J.J. "Sobre el declive político de las clases", Economía y Sociedad, 11, 1994. Heath, A.; Jowell, R.; Curtice, J.: How Britain Votes, Oxford, Pergamon Press, 1985, p. 29. Heath, A. et al.: Understanding Political Change. The British Voter 1964-1987, Oxford, Pergamon Press, 1991. Hout, M.; C. Brooks y J. Manza, "The Persistence of Classes in Post-industrial Societies", International Sociology, 8, 3, 1993. Korpi, W. The Democratic Class Struggle, Routledge, 1983. Lazarsfeld, P.; B. Berelson y H. Gaudet, The People's Choice, Nueva York, Columbia University Press, 1968. Marshall, G. et. al. Social Class in Modern Britain, Londres, Routledge, 1993. Noelle-Neumann, E. The Spiral of Silence. Public Opinion: Our Social Skin, Chicago, University of Chicago Press, 1984. Rose, R. e I. McAllister, The Loyalties of the Voters. A Lifetime Learning Model, Sage, Londres, 1990. Sainsbury, D. "Party strategies and the electoral trade-off of class-based parties. A critique and application of the 'dilemma of electoral socialism'", European Journal of Political Sociology, 18, 1990. Tezanos, J.F. "Socialismo y clases medias", Sistema, 123, 1994 Torcal, M. y P. Chidder M. Torcal y P. Chidder "Elites, Cleavages y sistema de partidos en una democracia consolidada: España (1986-1992)", REIS, 69, 1995. Wright, E.O. "Rethinking the Concept of Class Structure", en E.O. Wright (ed.), The Debate on Classes, Londres, Verso, 1989.. 1. SOCIOLOGÍA POLÍTICA DE LAS CLASES SOCIALES 1.1. INTRODUCCIÓN No cabe duda de que una de las cuestiones más relevantes en el estudio de las clases sociales es el análisis del comportamiento electoral. Son muchos los estudiosos que han sostenido que cada vez es menor la vinculación entre las clases y los partidos, es decir, la clase ha dejado de ser la principal fuente de identidad política. Uno de los últimos debates esobre la relevancia o no de las clases -el provocado a raíz de un artículo publicado por Clark y Lipset en 1991 y titulado Are Classes Dying? (¿Están desapareciendo las clases?)1 , pregunta a la cual daban por respuesta un inequívoco sí- gira precisamente en torno a esta cuestión. En esta polémica, Clark y 1 International Sociology, 6, 4, 1991.
  • 5. i Lipset reiteran la vieja idea según la cual el análisis de clases tiene sentido en épocas históricas precedentes, pero no hoy en día. La clase obrera ha dejado de estar interesada en la revolución social. De acuerdo con ellos son dos básicamente los factores que explican la escasa militancia de la clase obrera: el desarrollo del Estado Benefactor y la diversificación de la estructura ocupacional, lo que se ha traducido en un mayor nivel de renta y riqueza para la población y en la aparición de nuevas formas de comportamiento político, especialmente centradas en temas como la ecología, la paz o las libertades civiles. Se han producido cambios en la dinámica de los partidos políticos, asistiéndose a un declive del continuum izquierda-derecha, lo que ha moderado notoriamente los contenidos reivindicativos de los partidos de la izquierda, al tiempo que han aparecido partidos políticos de nuevo cuño, como los verdes. Simultáneamente se han ido consolidando partidos de base regional que apelan fundamentalmente a la conciencia nacionalista, aunque puedan dotar a sus planteamientos programáticos de algún contenido de clase. Además aparecen nuevas formas de divisiones sociales no fundamentadas en la clase. El principal resultado de todo esto en el terreno político es el declive de la política de clase, el cual se puede situar en tres terrenos: el declive del voto de clase (ausencia de correlación clara entre clase y voto), la aparición de nuevos valores sociales (que dan lugar a nuevos partidos) y el surgimiento de la clase media y la transformación de los programas de los partidos de la izquierda (intentos de desmantelar el estado benefactor por parte de la propia socialdemocracia). En este mismo debate, Hout et al.,2 por contra, consideran que las clases siguen vivas. De acuerdo con ellos, la clase resulta ser un concepto indispensable en sociología por varias razones: (1) la clase es clave para determinar los intereses materiales, (2) la clase definida estructuralmente da lugar a la aparición de actores colectivos que tratan de llevar a cabo el cambio social y (3) la pertenencia de clase afecta a las oportunidades de vida y a otros aspectos relevantes de la vida social. Clark y Lipset mantienen que la relevancia de las clases en lo que se refiere al comportamiento político electoral es nula. Para ello se apoyan en los datos resultantes del índice de voto de clase de Alford.3 La dimensión clásica de izquierda-derecha es irrelevante. Está surgiendo una nueva izquierda centrada en aspectos distintos a los tradicionales de clase. Los jóvenes, la gente con mayores niveles de renta y de educación se alejan de la política tradicional de clase. La primera crítica que cabe hacer a estos planteamientos, señalan Hout et al., es que se apoyen en el índice Alford. Este índice está basado en un modelo de sociedad con dos clases: la clase de los que ejercen ocupaciones manuales y la de quienes ejercen ocupaciones no manuales, lo cual es una muy burda simplificación de la estructura de clases. Otros autores, por ejemplo Przeworski y Sprague (cfr. Hout et al.4 ), utilizando una metodología más sofisticada hallaron que el voto de clase entre 1900 y 1975 fue relativamente estable en tres países (Alemania, Noruega y Finlandia), declinó en un país (Dinamarca) y se incrementó en otros tres (Suecia, Bélgica y Francia). 2 M. Hout, C. Brooks y J. Manza, "The Persistence of Classes in Post-industrial Societies", International Sociology, 8, 3, 1993. 3 Este índice se basa en el porcentaje de personas en función de su clase social que votan a partidos de la izquierda o de la derecha. Por ejemplo, si el 75% de la clase obrera vota a la izquierda y el 25% de la clase media hace lo propio, el resultado en este índice es 50. 4 op. cit.
  • 6. i Sin duda el caso británico permite reflexionar con amplias bases empíricas sobre la relación entre clase social y voto, dado que suma a la experiencia histórica el hecho de ser uno de los países en los que más se ha estudiado esta cuestión. De hecho, la polémica relación clase-voto cobró fuerza a raíz de la derrota electoral del partido laborista en 1959, derrota que planteó la cuestión de qué tipo de cambio social podría promover la clase trabajadora. La mayor parte de los trabajadores ya no están condenados a la lucha continua por un mínimo de seguridad vital. Algunos todavía están en esta situación, pero unos sindicatos poderosos y el pleno empleo han revolucionado la posición de la mayoría. Muchos grupos de trabajadores manuales tienen mayores salarios que los trabajadores de clase media.5 Las tesis sobre el no alineamiento político de las clases se apoyan en el dato empírico del declinar del apoyo de la clase obrera al partido laborista. Para ello el índice Alford6 resulta suficientemente revelador. CUADRO 1.1 _________________________________________________________________________________________ 1955 1957 1958 1959 1962 1964 1966 1970 1974 1979 _________________________________________________________________________________________ % clase obrera que vota al PL 62 67 64 57 57 64 66 59 59 51 % clase media que vota al PL 23 22 22 21 22 23 25 27 26 23 Indice Alford 39 43 42 36 35 41 41 32 33 28 ________________________________________________________________________________________ Cuadro tomado de Marshall et al.7 Entre las elecciones de 1945 y las de 1983 el porcentaje de personas de clase media que vota Conservador pasó de ser el 63% al 55%, y en el caso de la clase obrera el voto al partido laborista, para el mismo periodo, pasó del 62 al 47%. De aquí, a priori, cabría colegir una cada vez menor correspondencia entre la clase y el comportamiento electoral. Sin embargo, el caso de los países escandinavos no ha sido igual. El siguiente cuadro es buena prueba de ello.8 _______________________________________________________________________________________ CUADRO 1.2. Votos de izquierda entre trabajadores y no trabajadores. SUECIA 1956 1960 1964 1968 1970 1973 1976 1979 1982 1985 % izquierda Trabajadores 77 83 80 78 75 76 71 73 74 72 5 Abrams, Rose y Hinden, Must Labour Lose?.Citado en Heath, A.; Jowell, R.; Curtice, J.: How Britain Votes, Oxford, Pergamon Press, 1985, p. 29. 6 Este índice se basa en el porcentaje de personas que, en función de su clase social, votan a partidos de izquierda o de derecha. Por ejemplo, si el 75% de la clase obrera vota a la izquierda y el 25% de la clase media hace lo mismo, el resultado de este índice es 50. 7 Social Class in Modern Britain, Londres, Routledge, p. 227. 8 Tomado de D. Sainsbury: "Party strategies and the electoral trade-off of class-based parties. A critique and application of the 'dilemma of electoral socialism'", European Journal of Political Sociology, 18, 1990 (pp. 29-50).
  • 7. i No trabajadores 31 35 37 42 39 37 38 37 39 36 NORUEGA 1957 1965 1969 1973 1977 1981 1985 % izquierda Trabajadores No trabajadores 78 34 76 32 74 34 68 32 70 33 64 32 64 34 DINAMARCA 1964 1966 1968 1971 1973 1975 1977 1979 1981 1984 % izquierda Trabajadores No trabajadores 79 28 82 27 72 22 76 31 54 21 63 26 64 36 69 37 70 35 65 34 ___________________________________________________________________________________________________________ A pesar de las fluctuaciones, el porcentaje de trabajadores que votan a la izquierda es más o menos el mismo al comienzo que al final del periodo, mientras que el porcentaje de los no trabajadores se ha incrementado. Si abandonamos el esquema dicotómico a que fuerza el índice Alford y trabajamos con un esquema de clases algo más complejo, los resultados dejan de ser tan obvios para los partidarios de la tesis del no alineamiento. Volvamos al caso británico y analicemos este cuadro.9 9 Tomado de Heath, A. et al.: Understanding Political Change. The British Voter 1964-1987, Oxford, Pergamon Press, 1991.
  • 8. i CUADRO 5.3. % verticales CPD NMR PB C&T CO 1964 Conservadores Laboristas Liberales N 62 19 18 268 58 26 16 197 75 14 12 102 38 46 15 117 25 68 7 691 1966 Conservadores Laboristas Liberales N 61 25 15 280 49 41 10 216 67 19 15 102 34 61 5 111 24 71 5 707 1970 Conservadores Laboristas Liberales N 62 29 9 288 51 41 9 187 70 19 11 110 39 56 5 111 33 61 6 603 Feb. 1974 Conservadores Laboristas Liberales N 54 22 24 410 45 29 26 329 68 19 13 164 39 40 22 106 24 60 16 848 Oct. 1974 Conservadores Laboristas Liberales N 52 23 25 399 44 32 24 307 71 13 16 137 35 52 13 114 21 64 15 785 1979 Conservadores Laboristas Liberales N 61 22 17 378 52 32 17 209 77 13 10 130 45 43 11 150 32 55 13 604 1983 Conservadores Laboristas Liberales & SPD N 55 13 31 793 53 20 27 547 71 12 17 227 44 28 28 183 30 49 21 1127 1987 Conservadores Laboristas Liberales & SPD N 56 15 29 839 52 26 23 576 65 16 20 245 39 36 24 176 31 48 21 1024 CPD. Clase profesional directiva NMR. Trabajadores no manuales de rutina PB. Pequeña burguesía C&T. Capataces y técnicos CO. Clase obrera (manual).
  • 9. i Parece claro que estamos en presencia de un ejemplo en el que lo que se ha producido es un cambio en el mapa político. Desde 1964 menos del 30% de la clase obrera ha votado por el partido conservador. Más de la mitad de la CPD y más del 65% de la pequeña burguesía vota por los conservadores. En todos estos casos el descenso en el voto por el partido "natural" se corresponde con la aparición de la alianza socialdemócrata. Los quince estudios de caso que aparecen en el estudio de Franklin et al.10 varían ampliamente en sus estimaciones del nivel y de las tendencias en los efectos de clase del voto. En estos estudios se hizo uso de los modelos logarítmico lineales desarrollados por Nieubeerta y De Graaf para comprobar la existencia de tendencias en el voto de clase. De 16 democracias capitalistas analizadas se detectó un declive para 6 países, aunque los parámetros eran negativos en 12 de ellos. Los análisis comparados del voto de clase en Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos desde 1930 revelaron claramente diferentes modelos en estos países. Francia no mostraba ninguna tendencia, Gran Bretaña un incremento seguido de una disminución y Estados Unidos un lento aunque sostenido declive. 1.2. 1945-1970: EL PERIODO DE ALINEAMIENTO. El periodo comprendido entre el final de la segunda guerra mundial y 1970 fue una época de alineamiento, es decir, un periodo en que diferentes elementos de la estructura social, en especial la clase, gozaron de suficiente potencia como para explicar el comportamiento electoral. Dos fueron los enfoques dominantes: el llamado determinismo social (procedente de la obra del psicólogo social austro-americano Paul Lazarsfeld) y el enfoque interaccionista (procedente del estudio The American Voter11 ). El primer enfoque se basa en el estudio del voto americano tal y como se describe en la obra de Lazarsfeld The People's Choice.12 Se trata de un estudio en el que el voto se explica a partir de la religión y la clase social. Las características sociales determinan cómo vota la gente. Para que una diferencia social se traduzca en una divisoria política deben darse las siguientes condiciones. (1) diferenciación social inicial de tal modo que las consecuencias de la política social sean diferentes material o simbólicamente para distintos grupos; (2) condiciones de transmitabilidad de generación a generación; y (3) condiciones de proximidad física o social que permiten un continuo contacto en el interior del grupo en suscesivas generaciones.13 Esta explicación deja sin resolver como mínimo cuatro problemas. 1. Grupos que se solapan. Todo individuo pertenece a distintos grupos sociales y la teoría no aclara cuál es más decisivo a la hora de explicar el voto. 10 Mark Franklin, Tom Mackenzie, Henry Valen, Electoral Change. Responses to evolving and attitudinal structures in Western Countries, Princeton University Press, 1984. 11 Campbell, A., P. Converse, W. Miller y D. Stokes, The American Voter, John Willey, 1960. 12 Lazarsfeld, P.; B. Berelson y H. Gaudet, The People's Choice, Nueva York, Columbia University Press, 1968. 13 op. cit., p. 75. Citado en D. Denver, Elections and Voting Behaviour in Britain, Londres, Harvester, 1994.
  • 10. i 2. Intereses de grupo. No es evidente que la gente que compone un mismo grupo tenga los mismos intereses. ¿Quién decide cuáles sean los intereses del grupo? 3. Desviación. ¿Cómo explicar el comportamiento de quienes se salen de la norma? 4. Partidos políticos. Se ignora el papel que desempeñan los partidos en el moldeamiento del voto, al margen de los elementos clave de la estructura social. El segundo enfoque es el interaccionista y procede de la obra The American Voter. Aquí se desarrolla el llamado modelo Michigan. Los factores a largo plazo son determinantes de la elección de partido. Lo importante son las interacciones con la familia, los amigos, etc, a que se ve sometido el elector. El concepto de identificación con el partido es clave, hasta el punto de que un elector puede identificarse con el partido y sin embargo no votar por él. Un elector que vive en una circunscripción donde su partido goza de escasas posibilidades de vencer puede optar por votar a otro (este podría ser el caso de IU en la mayoría de las circunscripciones). Como señala Denver14 en el periodo 1950-70 dos terceras partes de la clase obrera británica votaba por el partido laborista. Esto planteaba el problema de cómo explicar que hubiese obreros que votasen por los conservadores. Las explicaciones de esta actitud se concentran en los siguientes puntos. 1. Presiones cruzadas. Los miembros de la clase obrera son a su vez miembros de otros grupos. 2. Concepción errónea de la posición de clase. La gente puede considerar subjetivamente pertenecer a una clase distinta de aquella a la que objetivamente pertenecerían de acuerdo con los criterios del investigador social. 3. Deferencia. Gente que prefiere líderes políticos de otras esferas sociales, que valoran los partidos en función de las cualidades de sus líderes, que interpretan las políticas que favorecen a la clase obrera como resultado de la buena voluntad de las élites, que el papel de los electores consiste en refrendar el derecho de la élite a gobernar. 4. Aburguesamiento. Se refiere a la creciente riqueza. Goldthorpe et al.15 insistían en la idea del carácter instrumental del voto laborista de la clase obrera afluente (vota al partido laborista porque este partido contribuye a elevar su nivel de vida; si no lo fuera así votaría por otro partido). 5. Generaciones políticas. La lealtad política se pasa de una generación a otra. El problema del laborismo es que es un partido tardío en la esfera parlamentaria y, en consecuencia, aún es escasa la gente que en su familia ha sido socializada en los valores laboristas. 6. La pregunta es incorrecta. Parkin dio la vuelta a la argumentación señalando que en realidad lo que había que explicar era cómo los obreros podían votar a la izquierda, teniendo en cuenta que nos desenvolvemos en sociedades que fomentan los valores capitalistas. La gente expuesta a estos valores tendría que votar a los tories. Solo se votaría al laborismo si previamente se han forjado fuertes subculturas de clase obrera. 1.3. 197O EN ADELANTE: ¿PERIODO DE DESALINEAMIENTO? 14 op. cit., pp 31 y ss. 15 The Affluent Worker, Cambridge, Cambridge University Press, 1970.
  • 11. i A partir de los años 70 el alineamiento de clase deja de estar claro y, según algunos analistas, entraríamos en un periodo de desalineamiento. El primer elemento que muestra el desalineamiento es la menor propensión de la gente a identificarse con un partido concreto. La mayor parte de los electores no se identifica con un partido. Las razones que subyacen a este cambio son diversas: 1. Educación: mayor conciencia política. Esto se traduce en una menor necesidad de simplificar el mundo. El desalineamiento es mayor entre quienes tienen mayor nivel educativo. En el caso británico, solo el 14% de los electores en 1992 con titulación universitaria se identificaba intensamente con un partido frente a un 25% de los que habían abandonado la escuela a los 15 años o antes. 2. La televisión: mayor conciencia política. La televisión se convirtió en un producto masivo a partir de los años 60. Incluso antes no se consideraba legítima la intervención de la televisión en las campañas políticas. La televisión se ha convertido en un elemento clave en la conformación de la conciencia política de los ciudadanos. 3. El desempeño de los partidos. Con este epígrafe se hace referencia a la escasez de logros por parte de los partidos una vez que están en el poder, lo que se traduce en una cada vez menor satisfacción con los partidos y los gobiernos. 4. Desenganche ideológico. Decrecimiento de la identificación con puntos claves del partido incluso entre sus propios electores. Entre los elementos que explican el desalineamiento de clase se pueden citar los siguientes: 1. Aburguesamiento. Los trabajadores han experimentado una notoria mejoría de su nivel de vida, lo que les puede volver más conservadores. 2. Cambios en la estructura ocupacional e industrial. Estamos ante un menor peso del empleo manual frente al no manual, de las manufacturas frente al sector servicios. Las manufacturas también han cambiado hacia industrias ligeras (menor peso de la minería, el metal, etc.). 3. Localizaciones cruzadas de clase. El crecimiento del empleo femenino se ha traducido no solo en la confluencia de dos salarios en los hogares, sino en la posibilidad de que marido y mujer ocupen distintas posiciones de clase. 4. Divisiones sectoriales. Con esto se hace referencia a la distinción entre las esferas privada o pública de la economía. El hecho de trabajar en el sector público (especialmente en determinados sectores siempre necesitados de más inversión como es el caso de la enseñanza o la asistencia social) puede convertirse en un elemento que escore el voto hacia la izquierda. Del mismo modo el hecho de consumir bienes públicos (transportes colectivos, sanidad pública, escuela pública, etc) en lugar de bienes privados es otro elemento que puede contribuir al voto izquierdista. 5. Intereses fragmentados de la clase obrera. Con esto se hace referencia a la diferenciación entre una clase obrera tradicional y la nueva clase obrera. 6. Éxito del partido laborista. El éxito del laborismo tras la guerra fue el fundamento de su posterior fracaso. Al reducir las desigualdades, extender el estado benefactor, elevar el nivel de vida, etc. contribuyó a aburguesar a la clase trabajadora. 1.4. LA RELEVANCIA DE LAS CLASES: VOTO ABSOLUTO Y VOTO RELATIVO Para quienes defienden el papel preponderante de las clases, lo que ocurre es que ha tenido lugar un cambio político en lugar de uno social, es decir, son los cambios en el sistema de partidos, y no en las clases, los que
  • 12. i explican esta variabilidad del comportamiento electoral. Marshall et al.16 proponen diferenciar entre voto absoluto de clase y voto relativo de clase. El voto absoluto de clase se refiere a la proporción del electorado que vota por su partido "natural" de clase. Este voto es claramente favorable a la tesis del no alineamiento político de las clases. El voto relativo de clase es una medida que permite calibrar la fuerza relativa de los distintos partidos en cada una de las clases. En el caso británico, esto podría significar que el declive del voto tanto de clase obrera como de clase media en el caso del Partido Laborista se debe a un cierto desplazamiento electoral hacia la Alianza Liberal Social- Demócrata. Pero podría ocurrir que el porcentaje de votos obreros que recibe el partido laborista sea idéntico. Aquí tendríamos una modificación del voto absoluto de clase compatible con un idéntico voto relativo. Podría ocurrir que el Partido Laborista perdiera votantes entre la clase obrera y los mantuviera entre la clase media. En este caso podríamos estar asistiendo tanto a una modificación del voto absoluto como del relativo. Veamos esta explicación con mayor detenimiento. En el siguiente cuadro se ejemplifica un situación hipotética con tres partidos: el PP, el PSOE e IU. En la primera fila tenemos el número de casos (si observamos la primera celda 80 personas de clase obrera han votado por el PP). En la segunda el porcentaje horizontal -o voto relativo- (si seguimos con la primera celda el 23.5% de los votantes del PP son de clase obrera). En la tercera tenemos el porcentaje vertical -o voto absoluto- (el 16% de los obreros vota al PP) CUADRO 1.4. CO CM PRO. N PP N PH PV 80 23.5 16 130 38.2 43.3 130 38.2 65 340 PSOE N PH PV 300 68.1 60 100 22.7 33.3 40 9 20 440 IU N PH PV 120 54.5 24 70 31.8 23.3 30 13.6 15 220 N 500 300 200 1000 En el siguiente cuadro se refleja un cambio en el mapa político. Aparece un nuevo partido de extrema derecha (ED). En este cuadro podemos ver cómo se altera el voto absoluto sin que eso suponga modificación alguna en el voto relativo de los tres partidos que aparecían en el cuadro anterior. 16 op. cit.
  • 13. i CUADRO 1.5. CO CM PRO. N ED N PH PV 50 50 10 30 30 10 20 20 10 100 PP N PH PV 72 23.5 14.4 47 38.2 39 117 38.2 23.4 306 PSOE N PH PN 270 68.1 54 90 22.7 30 36 9 18 396 IU N PH PV 108 54.5 21.6 63 31.8 21 27 13.6 13.5 198 N 500 300 200 1000 Con esta terminología en mente, Heath et al.17 descubrieron que no hay ninguna tendencia en las modificaciones del voto relativo. Es decir, nada permite mantener la idea de una menor vinculación entre las clases y los partidos. 1.5. IDENTIFICACIÓN SUBJETIVA DE CLASE Y VOTO Todas las investigaciones ponen de manifiesto el fuerte poder predictivo de la identificación de clase sobre el voto, de manera que quienes se identifican con la clase media son más propensos a votar a la derecha, aunque esa propensión es menor en la medida en que la clase objetiva sea la clase obrera. Volvamos de nuevo al ejemplo de los países escandinavos. El rasgo distintivo de Dinamarca es el predominio de la identificación de clase media en el electorado, mientras que en Suecia y Noruega la identificación de clase obrera es más intensa. Desde 1960 hasta mediados de los 70 la pauta global de identificación de clase no ha cambiado radicalmente en Suecia. Lo más destacable es el declive del voto de izquierda entre los trabajadores que no se identifican con la clase obrera. 17 A. Heath et al., op. cit.
  • 14. i CUADRO 1.6. Identificación de clase en el electorado sueco 1960 1964 1968 1973 1976 ELECTORADO GENERAL Identificación de clase obrera Identificación de clase media No sabe No hay clase TRABAJADORES Identificación de clase obrera Identificación de clase media No sabe No hay clase NO TRABAJADORES Identificación de clase obrera Identificación de clase media No sabe No hay clase N 51 34 15 - 81 8 11 - 30 52 18 - 1418 45 37 13 5 68 15 12 4 28 52 14 6 2764 58 32 4 6 86 9 3 2 38 47 5 8 2861 56 30 7 7 83 10 4 3 38 43 10 9 2397 53 30 9 8 77 13 6 4 38 41 11 11 2668 CUADRO 1.7 Identificación de clase y % de votos a la izquierda 1960 1964 1968 1973 1976 TRABAJADORES Identificación de clase obrera Identificación de clase media No sabe No hay clase NO TRABAJADORES Identificación de clase obrera Identificación de clase media No sabe No hay clase (N) 87 71 70 - 65 21 26 - 1243 82 75 78 87 63 24 36 28 2348 81 55 59 54 63 27 39 27 2573 79 49 62 66 55 24 24 23 2036 77 52 43 36 60 25 18 21 2395 Se puede observar claramente cómo en el periodo estudiado más de la mitad del electorado sueco se identifica con la clase obrera y cómo ese porcentaje supera el 70% (a veces, el 80%) entre los trabajadores. Quienes además de identificarse como de clase obrera pertenecen objetivamente a esta clase son los más propensos a votar a la izquierda. En el cuadro 5 puede verse, por ejemplo, cómo en 1976 el 77% de los trabajadores autoidentificados con la clase obrera votan a la izquierda, cosa que solo ocurre entre el 60% de los votantes de clase media con esa misma auto-identificación. Algo similar cabe detectar en el caso español. El siguiente cuadro es buena prueba de ello.18 18 Tomado de J.F. Tezanos, "Socialismo y clases medias", Sistema, 123, 1994, p. 29.
  • 15. i CUADRO 1.8. Sectores ocupacionales que se autoidentifican como clase media (% de columna) Orientación de voto AÑOS 1986 1987 1988 1989 1992 Viejas clases medias AP/PP Regionalistas PSOE PCE/IU Abstención 20.8 6.9 20.2 1.7 13.9 21.4 6.1 32.8 2.3 9.2 15.4 16.0 29.6 2.4 8.9 38.3 10.5 22.3 0.4 9.2 27.5 7.8 29.9 3.6 10.8 Nuevas clases medias AP/PP Regionalistas PSOE PCE/IU Abstención 14.4 5.7 42.1 3.3 15.3 17.0 3.7 28.7 4.3 11.7 14.7 9.9 32.3 3.4 9.9 14.7 7.3 27.0 4.1 15.6 16.0 8.6 26.3 7.8 12.8 Clases trabajadoras AP/PP Regionalistas PSOE PC/IU Abstención 5.1 2.9 45.1 2.9 22.9 6.8 5.9 40.9 4.2 15.9 6.1 4.7 39.0 3.2 13.9 6.4 5.7 49.3 4.4 12.2 11.5 11.0 36.1 5.8 14.7 Campesinos AP/PP Regionalistas PSOE PCE/IU Abstención 16.7 11.1 33.3 - 22.2 5.9 - 41.2 11.8 35.3 9.7 - 25.8 3.2 16.1 6.4 1.5 58.8 0.4 6.4 12.5 12.5 56.3 -- 6.3 Inactivos AP/PP Regionalistas PSOE PCE/IU Abstención 13.1 4.8 25.0 0.8 23.9 14.4 6.2 29.2 2.3 17.1 13.0 7.1 23.5 2.1 21.6 17.0 5.6 27.6 2.0 23.6 16.0 5.8 25.2 1.9 22.2 N 2496 2489 2485 3356 2499 Puede observarse la escasa propensión a votar al PP entre aquellos trabajadores que se autoidentifican como clase media (en cualquier caso conviene no perder de vista que estamos en presencia de un periodo de clara hegemonía del PSOE). 1.6. HERENCIA POLITICA: EL EFECTO DE LA MOVILIDAD INTERGENERACIONAL. Ahora consideraremos el influjo de la posición social e ideología del padre sobre el voto del hijo. En este sentido, el sociólogo finlandés Erik Allardt19 estudió el voto de los asalariados de clase media en función de la posición social y política del padre con resultados que aparecen en la siguiente tabla. 19 Citado por Walter Korpi, The Democratic Class Struggle, Routledge, 1983 (pp. 102-3).
  • 16. i CUADRO 1.9. HERENCIA POLÍTICA ENTRE LOS TRABAJADORES EN FUNCIÓN DE LA OPCIÓN PARTIDARIA Porcentajes de columna Opción de partido del entrevistado Partido burgués Socialdemócratas Comunistas Prefencia partidaria del padre Socialista Desconocido Burgués 19 42 39 58 29 13 59 27 14 Posición social del padre Trabajador Clase media 34 66 69 31 60 40 CUADRO 1.10. HERENCIA POLÍTICA ENTRE LOS EMPLEADOS Y LOS EMPRESARIOS EN FUNCIÓN DE LA OPCIÓN PARTIDARIA Porcentajes de columna Opción de partido del entrevistado Partido burgués Socialdemócratas Comunistas Prefencia partidaria del padre Socialista Desconocido Burgués 22 30 48 62 25 13 49 11 41 Posición social del padre Trabajador Clase media 28 72 55 45 31 69 De acuerdo con el cuadro 1.9, por ejemplo, de entre aquellos trabajadores que votan a la izquierda, en el 58% de los casos (columna central) el padre era socialista, en el 29% era de ideología burguesa y en el resto su ideología era desconocida. Las pautas detectadas en Alemania son similares. Esta vez el cuadro se refiere al conjunto de la población.20 20 N. Dirk de Graaf, P. Nieuwbeeta y A. Heath, "Class Mobility and Political Preferences: Individual and Contextual Effects", American Journal of Sociology, 100, 4, 1995.
  • 17. i CUADRO 1.11. PORCENTAJE DE INDIVIDUOS QUE VOTAN A LA IZQUIERDA (ALEMANIA) Entre. Padre CS NMR PB PA TM TA CS 32 34 22 33 46 11 NMR 40 45 17 0 57 67 PB 28 28 12 0 37 52 PA 21 19 15 7 37 18 TM 46 46 16 22 61 52 TA 36 52 21 0 60 52 TODOS 37 40 16 8 55 41 CS- Clase de servicio NMR- Trabajador no manual de rutina PB- Pequeña burguesía PA- Propietarios agrícolas TM- Trabajadores manuales TA- Trabajadores agrícolas El 37% de los miembros de la clase de servicio vota a la izquierda, sin embargo este porcentaje desciende al 32% en el caso de que el padre también perteneciera a esta clase y, sin embargo, aumenta al 46% en el supuesto de que el padre sea trabajador manual. 1.7. PRINCIPALES LIMITACIONES DEL ANÁLISIS DE CLASES Llegados aquí conviene introducir alguna reflexión sobre cuáles sean las limitaciones que ofrece el estudio de la política y las clases. Algunas ya han sido señaladas por varios de los principales estudiosos del tema. Por ejemplo, Wright señalaba estas tres limitaciones. (1) Situaciones múltiples. El análisis de clase había supuesto que la gente solo tenía una posición de clase, fuera monolítica, contradictoria o sometida a explotaciones múltiples. Hay gente que tiene más de un empleo. En los países capitalistas más desarrollados esta es una situación cada vez menos frecuente, pero en otros la situación no es así. Wright cita el caso de Hungría, donde se calcula que el 75% de los hogares recibe algún tipo de renta procedente del autoempleo, pese a que menos del 5% son autoempleados en su trabajo principal. Además hay gente que, en lugar de tener dos empleos, tiene varias fuentes de renta, derivadas de la propiedad de bienes inmuebles o de bienes muebles. Hay personas que disponen de acciones de empresas, lo cual no las convierte, en la mayoría de los casos en una fuente de ingresos relevantes, lo que permite excluir de esta situación a la mayoría de los accionistas (lo cual sirve para echar por tierra la idea thacherista de capitalismo popular). (2) Situaciones de clase mediadas. Hay personas que no están directamente vinculadas a los procesos de producción. Este sería el caso de las amas de casa o de los niños. Este concepto es esencial para vincular el análisis
  • 18. i de clase con el de género, tema que veremos con mayor detenimiento más adelante. Ahora apuntaremos simplemente que La situación de clase de los maridos y las mujeres deberían tratarse como una función tanto de su situación directa de clase y de su situación mediada. Esto significa que en ciertos aspectos comparten una situación de clase común y en otros aspectos tienen -potencialmente- diferentes situaciones de clase. Los "intereses de clase" globales de los individuos, por tanto, se forman como resultado de algún tipo de combinación ponderada de estas situaciones de clase mediadas y directas21 . (3) Situaciones temporales. Una objección que se puede hacer a los análisis marxistas es el hecho de que tratan de un modo estático a las clases. Wright aduce el ejemplo de una empresa en la que los directivos, antes de ejercer de tales, han de pasar por un periodo de formación consistente en efectuar trabajos de inferior nivel -para que conozcan la realidad de la empresa-. Si durante un tiempo estos futuros directivos realizan trabajos administrativos de bajo nivel sería absurdo incluirlos durante ese momento en la clase obrera. Aquí no cabría hablar de movilidad social, sino de carreras ocupacionales. Existe un cierto grado de indeterminación en la situación de clase de los individuos. Esta temporalidad permite introducir el concepto de clase en la sombra (shadow class) que sería la situación de clase que ocuparía, por ejemplo, un ama de casa en el caso de enviudar o divorciarse. Refiriéndonos más en concreto a la esfera política una limitación obvia es que no todo el mundo tiene una posición de clase directa. Este sería el caso de las amas de casa, los estudiantes, los pensionistas y los parados. En el caso de los dos primeros grupos podríamos asignarles como clase la del sustentador principal (marido y padre, respectivamente). En el caso de los dos últimos su posición de clase podría ser la que tuvieron cuando tenían empleo. 1.8. LOS ESTUDIOS SOBRE SOCIOLOGÍA POLÍTICA DE LAS CLASES EN ESPAÑA. Llegados aquí, analizaremos lo que quepa deducir del caso español. El estudio español sobre estructura y conciencia de clase22 distingue cuatro tipos de partidos o agrupaciones políticos: la derecha (Partido Popular y Centro Democrático y Social), regionalistas (todas las opciones regionalistas y nacionalistas), PSOE e izquierda (Izquierda Unida, ecologistas y otras opciones a la izquierda del PSOE). Las intenciones de voto, utilizando el esquema de Goldthorpe, serían las siguientes. 21 E.O. Wright, "Rethinking the Concept of Class Structure", en E.O. Wright (ed.), The Debate on Classes, Londres, Verso, 1989, p. 328. 22 J.J. González, Clases sociales: estudio comparado de España y la Comunidad de Madrid, Madrid, Comunidad de Madrid, 1992.
  • 19. i CUADRO 1.12. Total Clase de servicio No manual Propietario Manual cualif. Manual no cualif. Total DERECHA REGIONALISTAS PSOE IZQUIERDA 2086 30.5 13.9 41.3 14.4 353 37.8 20.8 22.2 19.3 409 28.8 18.6 35.4 17.2 447 50.1 11.5 32.1 6.4 405 21.4 12.8 47.1 18.7 473 15.5 8.0 64.5 12.0 Como se puede observar las clases en las que se da una mayor vinculación con determinadas opciones políticas son la propietaria y la clase obrera. La primera dirige el 50.1% de sus votos a la derecha y la segunda el 64.5% al PSOE. J.J. González señala que este cuadro nos permite ver una de las particularidades del caso español. Las alternativas de derecha, regionalistas y PSOE son opciones marcadamente clasistas, mientras que la opción de izquierda es socialmente transversal, aunque con un fuerte rechazo por parte de las clases propietarias. Son cuatro las pautas que J.J. González detecta: - Los propietarios dirigen la mitad de sus votos a la "derecha" y distribuyen la otra mitad en función de la cualificación. - Los cuadros dirigen más de un tercio de sus votos a la "derecha" y más de la mitad a la "derecha" y a las opciones "regionalistas". El resto de sus apoyos se reparte, como en el caso anterior, en función de la cualificación. - Los empleados no manuales en su conjunto (tanto expertos como no cualificados) tienden a diversificar sus apoyos, llegando, en el caso de los expertos, a una considerable polarización: parece, a primera vista, como si esta categoría fuese el paradigma de posición contradictoria de clase (de hecho, en ella coincide el grado más alto de cualificación con el más bajo en cuanto a "situación de empleo"). - La clase obrera concentra más de dos tercios (en el caso de los "empleados cualificados manuales") y más de cuatro quintos (en el caso de los empleados "no cualificados") de sus votos en opciones PSOE o de izquierda.23 Otro estudio que nos permite analizar el comportamiento electoral en el caso español es el de Feldman et al.24 . Aquí no se opta por ningún modelo de clases. Simplemente se hace uso de la posición que ocupan los individuos en la División Social Del Trabajo. Los autores utilizan el método de los residuos ajustados25 con la intención de determinar entre qué categorías sociolaborales un partido se encuentra significativamente arraigado o rechazado (residuos de +/- 3, respectivamente), fuertemente arraigado o rehazado (residuos de +/- 6) y extremadamente arraigado o rechazado (residuos de +/- 9). 23 op. cit., p. 168. 24 A.S. Feldman, J.R. Menés y N. García-Pardo, "La estructura social y el apoyo partidista en España", REIS, 47, 1989 (7-72). Los datos proceden de una macroencuesta realizada por el CIS en marzo de 1989. 24 Los residuos ajustados son un artificio estadístico que permite analizar el grado de asentamiento o de rechazo de un grupo político en un determinado grupo social.
  • 20. i CUADRO 1.13. Situación laboral AP CDS PSOE IU Abst. Trabaja por cuenta propia 14,1 4,9 -10,4 -4,4 -0,8 Asalariado fijo -7,8 0,6 5,0 9,9 -5,4 Asalariado eventual -7,8 -4,8 2,9 5,1 3,5 Ayuda familiar 3,7 0,1 -1,5 -0,8 -1,0 Parado y ha trabajado antes -7,9 -3,9 2,1 4,4 5,0 Jubilado, pensionista, etc 3,7 -4,0 4,7 -2,9 -4,9 Parado y busca 1º empleo -3,9 -0,6 -3,6 3,5 6,8 Estudiante -2,4 -0,9 -9,5 4,6 12,7 Sus labores 3,4 4,0 2,3 -11,5 -2,8 Al igual que veíamos en el estudio anterior, la derecha (en esta ocasión Alianza Popular) cuenta con un residuo de 14.1 entre quienes trabajan por cuenta propia, mientras que para esta misma categoría el residuo del PSOE es de -10,4.26 Por contra, entre los asalariados fijos los residuos para AD27 son de -7,8 y de 5,0 para el PSOE. En un artículo más reciente J. J. González arranca de las limitaciones que padece el actual análisis de clases como consecuencia de las propias deficiencias teóricas del mismo y como resultado de la aparición de nuevas formas de desigualdad -en especial la divisoria que supone trabajar en el sector privado de la economía o hacerlo en el público- que moldean el comportamiento electoral. Propone establecer la existencia de dos tipos de clases: las clases de propiedad y las clases de movilidad. Las primeras son típicas del análisis marxista, que aun yendo más allá del esquema propiedad/no propiedad de los medios de producción, cuando introduce otros activos -los de organización y cualificación en el caso de Wright- siguen girando en torno a la propiedad/no propiedad de estos últimos. Las clases de movilidad son más bien propias de los enfoques weberianos y, como ocurre en Parkin, se definen a partir de la acción social. De este modo, dos posiciones sociales pertenecen a una misma clase cuando "la pauta y la probabilidad de entrada son similares, lo cual va estrechamente asociado a la probabilidad de seguir una cierta trayectoria de movilidad".28 Parece fuera de toda discusión la influencia que las expectativas -fundadas o no- con respecto a la movilidad sobre el comportamiento electoral. El siguiente cuadro resulta sumamente expresivo a este respecto.29 CUADRO 1.14. 26 Conviene no perder de vista que el PSOE es el partido más votado en todas las categorías sociolaborales. Lo único que se pretende con el estudio de los residuos es analizar el grado de arraigo o rechazo de cada fuerza política. 27 Alianza Democrática, en coalición con el Partido Demócrata Popular y el Partido Liberal. 28 J.J. González: "Sobre el declive político de las clases", Economía y Sociedad, 11, 1994. 29 op. cit., p. 23.
  • 21. i Resto de España Noman estable Noman ascendente Manual estable Manual ascendente Nocual estable Descenden. Derecha 25.9 5.9 29.0 2.7 20.0 -0.2 9.5 -1.0 6.0 -4.8 9.6 -4.5 PSOE 8.9 -6.7 21.4 -2.4 21.2 0.6 11.0 0.5 18.1 6.4 19.3 3.6 Izquierda 21.2 0.9 23.5 -0.6 18.5 -0.6 12.2 0.8 6.1 -2.0 18.4 1.5 Columna(N) Total (%) 212 18.7 287 25.3 230 20.3 119 10.5 122 10.7 166 14.6 Dos son los escollos del análisis de clases sobre los que se centra Juan Jesús González. Por un lado, el problema de la nueva clase media, la cual en realidad se compone de "una diversidad de fracciones o segmentos, cuyos intereses pueden ser contradictorios no solo con respecto a las clases tradicionales, sino también entre sí, por lo que la tarea consiste en identificar esta pluralidad de nuevas clases medias y los conflictos o tensiones a que dan lugar".30 Por otro lado, falta abordar el papel que juega el Estado en la conformación de las clases. Esto supone tener en cuenta la existencia de colectivos excluidos de la participación laboral (o dicho en términos más técnicos, que no activan su fuerza de trabajo). Aquí tendríamos cuatro situaciones de dependencia: amas de casa, jubilados, jóvenes (en busca de trabajo o estudiantes) y parados. A partir de aquí tendríamos que establecer una distinción entre clases productivas (las que aparecen en los análisis de clases convencionales) y las no productivas. El siguiente cuadro ilustra esta distinción:31 30 op. cit., p. 13. 31 op. cit., p.21.
  • 22. i CUADRO 1.15. DISTRIBUCIÓN RELATIVA DEL VOTO SEGUN CLASE. (Porcentajes horizontales/residuos ajustados). Pas 1. Jubilados y parados. Pas 2. Jóvenes estudiantes y buscadores de primer empleo. Resto de España (N=1.537) Clases activas Pasivas Propietar. Cuadro Noman. Manual Pas 1 Pas 2 Derecha 31.9 8.4 14.1 4.7 19.7 0.3 16.1 -9.3 11.3 -4.5 6.9 3.3 PSOE 13.8 -6.4 6.4 -4.0 15.9 -2.8 40.6 9.4 21.1 4.6 2.2 -4.0 Izquierda 14.4 -3.0 8.2 -1.1 27.8 3.4 27.6 0.1 15.6 0.0 6.3 0.9 Columna (N) Total (%) 344 22.4 158 10.3 297 19.3 420 27.3 242 15.7 77 5.0 2. LA CONSTRUCCION EMPIRICA DE LAS CLASES Uno de los principales problemas con que tropieza el estudio de las clases es que, salvo que consideremos a la familia como la unidad de análisis, no abarca al conjunto de la población. Es decir, no tenemos ningún problema en situar a un peón de la construcción en la clase obrera, pero ¿dónde situaríamos a su mujer?, ¿o a su hijo?, ¿o a su padre jubilado?, ¿o a su madre ama de casa?, ¿o a su hermano en paro? En esta investigación hemos acometido una distinción entre clases activas (las tradicionales del análisis de clase) y clases pasivas (aquellos que no trabajan, por lo menos remuneradamente). Veamos por separado cada una de ellas. En lo que se refiere a las clases activas los dos modelos más utilizados son el de Wright -explotaciones múltiples- y el de Goldthorpe. Por razones empíricas (aunque también se podrían aducir motivos teóricos) aquí trabajaremos con una versión simplificada del modelo de doce clases de Wright. Este modelo es el siguiente: CUADRO 2.1.
  • 23. i + Activos 0 de organización - En el caso español, con este esquema, nuestra estructura de clases, la cual comparamos con otros países, tendría la siguiente distribución: CUADRO 2.2. ESTRUCTURA COMPARADA SEGÚN WRIGHT32 ESPAÑA SUECIA INGLATERRA ESTADOS UNIDOS AUSTRALIA Total 3161 1179 1315 1487 1196 CLASE PROPIETARIA Empresario Pequeña burguesía 27.0 3.2 23.8 10.4 5.5 5.4 12.5 6.5 6.0 14.7 7.8 6.9 14.0 5.0 9.0 CLASE MEDIA Directivo experto Directivo no experto Supervisor experto Supervisor no experto Empleado experto 16.6 2.5 4.7 1.7 4.4 4.0 27.8 4.4 6.5 3.8 6.3 6.8 30.2 5.6 11.1 2.2 7.2 4.1 33.2 3.9 8.5 3.7 13.7 3.4 42.0 6.0 17.0 2.0 14.0 3.0 CLASE TRABAJADORA Trabajador cual. Proletario 55.7 18.5 37.2 61.3 17.8 43.5 57.3 14.4 42.9 52.1 12.2 39.9 44.0 12.0 32.0 Con este esquema más de uno podría quejarse por el reducido tamaño de la clase media. Una de las peculiaridades del caso español es la fuerte presencia de la pequeña burguesía (a la que algunos autores denominan vieja clase media). Por otro lado, desde algunas perspectivas teóricas los trabajadores de cuello blanco y rosa (que grosso modo aquí aparecen bajo la rúbrica de trabajadores cualificados -o semicredencializados-) forman parte indeleble de la clase media.33 32 Tomado de J.J. González, op. cit. 33 Una explicación teórica de esta clasificación puede encontrarse en R. Feito, Estructura social contemporánea. Las clases sociales en los países industrializados, Madrid, Siglo XXI, 1995. Propietarios No propietarios 1. Burguesía 4. Directivo cualificado 7. Directivo semi- cualificado 10.Directivo no cualificado 2. Pequeño empleador 5. Supervisor cualificado 8. Supervisor semi- cualificado 11. Supervisor no cualificado 3. Pequeña burguesía 6. Expertos 9. Trabajador semi- cualificado 12. Proletariado + 0 - Activos de cualificación
  • 24. i En el esquema de Goldthorpe las clases derivan de la agrupación de las personas a partir de sus ocupaciones, ocupaciones que son categorizadas en función, por un lado, de sus fuentes y niveles de renta, su grado de seguridad económica y las posibilidades de ascenso económico; y, por otro lado, por su localización en las jerarquías de control y autoridad en los lugares de trabajo. El resultado de esta agregación es su esquema de siete clases. En Goldthorpe la enumeración de las clases identificadas en las sociedades desarrolladas apenas se acompaña de una explicación. No obstante, como se verá a continuación, la inspiración weberiana está clara dado que combina los dos elementos básicos del esquema de Weber: la propiedad y el conocimiento. CLASE DE SERVICIO I. Profesionales superiores; directivos de grandes empresas y grandes empleadores (más de 25 empleados). II. Profesionales de nivel medio e inferior; técnicos superiores, directivos de pequeñas empresas (menos de 25 empleados); supervisores de empleados no manuales. CLASES INTERMEDIAS IIIa Empleados no manuales de rutina en la administración y el comercio. IIIb Trabajadores de servicios personales y de seguridad. IVa Pequeños propietarios, artesanos, etc. con empleados (menos de 25). IVb Pequeños propietarios, artesanos, etc. sin empleados. IVc Agricultores, pescadores, etc. V Supervisores de trabajadores manuales, técnicos de nivel inferior, etc. CLASE OBRERA VI Trabajadores manuales cualificados. VIIa Trabajadores semicualificados y sin cualificar no agrarios. VIIb Trabajadores agrarios. Las clases I y II están constituidas por individuos asalariados y autoempleados como profesionales, gerentes y propietarios de grandes empresas. Juntos constituyen la clase de servicio. La clase III está compuesta por trabajadores de cuello blanco: empleados administrativos y de ventas que ejercen trabajos rutinarios. La clase IV está constituida por pequeños propietarios y la pequeña burguesía tradicional. La clase V está formada por los trabajadores técnicos de bajo nivel y los supervisores de los empleados manuales. La clase VI está constituida por los trabajadores manuales cualificados. La clase VII está formada por los trabajadores de cuello azul no cualificados y semicualificados. Estas siete categorías puedan ampliarse hasta llegar a once. La clase III se subdivide en IIIa (administrativos) y IIIb (vendedores). La clase IV se puede subdividir entre quienes tienen empleados (IVa) y quienes no (IVb) y desgajar a los propietarios campesinos -con o sin empleados- del resto (IVc). Lo mismo puede hacerse con los campesinos asalariados del grupo VII (VIIb). Posteriormente34 Goldthorpe modificó este esquema, presentado el siguiente: 1.Clases I y II. Todos los profesionales, administradores y directivos (incluyendo grandes propietarios), técnicos de alto nivel y supervisores de trabajadores no manuales. 34 R. Erikson y J. Goldthorpe, The Constant Flux: a Study of Class Mobility in Industrial Societies, Oxford, Clarendon Press, 1992.
  • 25. i 2.Clase III. Empleados no manuales de rutina de la administración y del comercio, personal de ventas y otros trabajadores de servicios. 3.Clase IVab. Pequeños propietarios, artesanos autónomos y otros trabajadores por cuenta propia con y sin empleados (que no pertenezcan al sector primario). 4.Clase IVc. Campesinos y pequeños propietarios y otros trabajadores autónomos del sector primario. 5.Clases V y VI. Técnicos de grado medio, supervisores de trabajadores manuales y trabajadores manuales cualificados. 6.Clase VIIa. Trabajadores manuales semi-cualificados y no cualificados (que no pertenezcan al sector primario). 7.Clase VIIb. Campesinos y otros trabajadores del sector primario. Los principales cambios consisten en la unificación de la clase de servicio y de las clases V y VI debido a las dificultades de conseguir que estas diferencias puedan ser consistentes a nivel empírico. Nótese que unificar en la clase trabajadora a las clases V y VI supone introducir en una misma clase a colectivos (técnicos de bajo nivel y supervisores de trabajadores manuales) que anteriormente pertenecían a las clases intermedias. Con este esquema la estructura de clases en España -la cual se compara con Inglaterra y Australia- sería la siguiente.
  • 26. i _____________________________________________________________ CUADRO 2.3. ESTRUCTURA COMPARADA SEGÚN GOLDTHORPE35 ESPAÑA INGLATERRA AUSTRALIA TOTAL 3161 1315 1196 CLASE DE SERVICIO I. Nivel alto II. Nivel bajo 20.8 6.3 14.5 27.3 9.4 17.9 34.0 10.5 23.5 CLASES INTERMEDIAS IIIa. No manual alto IIIa. No manual bajo IVa. Pequeño empleador IVb. Autónomo IVc. Agricultor V. Supervisor manual 45.9 17.9 3.9 2.5 11.5 6.5 3.6 36.3 15.1 4.4 3.4 4.5 0.8 8.1 40.4 10.3 11.8 8.9 (*) 1.6 7.8 CLASE OBRERA VI. Obrero cualificado VIIa. Obrero no cual. VIIb. Obrero agrario 33.4 14.9 15.6 2.9 36.4 12.5 23.4 0.5 25.6 11.6 13.3 0.7 Podríamos citar otros modelos de agrupación de clases recientemente utilizados, especialmente en el Reino Unido.36 La definición operacional de clase utilizada en los estudios de opinión pública ha sido la desarrollada en el Reino Unido por la Sociedad de Investigación de Mercado (a menudo conocida como la escala ABC1/C2DE). Esta escala se operacionaliza del siguiente modo: A. Profesionales y directivos de alto nivel. B. Profesionales y directivos de nivel medio. C1. Supervisores, administrativos y otros no manuales. C2. Manuales cualificados. D. Manuales semi-cualificados y no cualificados E. Trabajadores residuales, casuales, gente que depende de la beneficiencia pública. Los estudios de Butler y Strokes37 modificaron esta escala para reclasificar las ocupaciones intermedias. El grupo C1 se dividió en dos estratos, descritos como cualificados no manuales o supervisores (C1A) y no manuales bajos (C1B). Inicialmente los autores asignaron el grupo bajo no manual a la clase obrera, pero esto era inconsistente con las preferencias de partido, dado que tanto C1A y C1B eran más conservadores. 35 Tomado de J.J. González, op. cit. 36 R. Rose e I. McAllister, The Loyalties of the Voters. A Lifetime Learning Model, Sage, Londres, 1990. 37 Butler, D.E. y D. Stokes, Political Change in Britain, Londres, Macmillan, 1974.
  • 27. i En los años 70 el grupo de Oxford38 para el estudio de la movilidad social introdujo una clasificación más compleja añadiendo a las medidas convencionales de prestigio los criterios de autonomía en el trabajo y el ejercicio de la autoridad. Con la autonomía se diferenciaban los auto-empleados de los empleados y con la autoridad los directivos, gerentes y capataces del resto de los empleados. En su estudio de las elecciones de 1983 Heath, Jowell y Curtice39 utilizaron un esquema tricotómico sobre la base del esquema de Goldthorpe y Lewellyn empleado en los estudios del grupo de Oxford. Además de un grupo de clase media con autoridad y autonomía y una clase obrera carente de estos elementos, construyeron una clase media de trabajadores no manuales y especialistas y capataces manuales. Una consecuencia de ello fue la de reducir la clase obrera a un 37% del electorado. El 63% del electorado es considerado de clase media. Además parten del criterio individualista, dado que no es el cabeza de familia el que marca la clase de los demás componentes de la unidad familiar. En este trabajo seguiremos este enfoque individualista a partir de la diferenciación entre clases activas (las que tienen empleo) y las pasivas (las que dependen o de asignaciones públicas -pensionistas y desempleados- o de estas y de la unidad familiar -estudiantes y amas de casa-). En la mayoría de las encuestas aquí utilizadas son tres las preguntas que nos permiten elaborar las clases activas. La primera es la respuesta a la cuestión formulada en los siguientes términos: "¿en cuál de las siguientes situaciones se encuentra Ud. actualmente? - Trabaja - Jubilado o pensionista (anteriormente ha trabajado) - Pensionista (anteriormente no ha trabajado, sus labores, etc) - Parado y ha trabajado antes - Parado y busca su primer empleo - Estudiante - Sus labores - Otra situación, ¿cuál?. El primer requisito para pertenecer a las clases activas es responder "trabaja" en esta cuestión. Otra de las preguntas nos permite diferenciar entre propietarios de los medios de producción (empleadores y pequeña burguesía) de los asalariados. La batería de respuestas incluye estos ítems: asalariado, empresario o profesional con asalariados, profesional o trabajador autónomo, ayuda familiar, miembro de una cooperativa, otras con especificación. Los asalariados los distrubuiremos entre cuatro posiciones de las que hablaremos a continuación. Quienes tienen asalariados (salvo en alguna encuesta no se pregunta por el número de empleados a su cargo) forman la clase capitalista. Los profesionales o trabajadores autónomos y quienes consignan ayuda familiar son la pequeña burguesía (en su mayor parte son propietarios agrícolas o de pequeños negocios -taxis, tiendas, etc-, pero también -por fortuna para este trabajo son pocos casos- pueden ser, por ejemplo, abogados por cuenta propia). Los miembros de la cooperativas plantean un serio problema teórico en términos de clase, problema en el que no entraremos aquí. En términos empíricos son tan poco numerosos que no hemos contado con ellos. 38 Goldthorpe, J. y K. Hope, The Social Grading of Occupations, Oxford, Clarendon Press, 1974. 39 Op. cit.
  • 28. i Finalmente hemos distinguido cuatro clases entre los asalariados: dos clases medias y dos clases trabajadoras. Para ello hacemos uso de la codificación que se efectúa al preguntar en qué consiste específicamente el trabajo desempeñado. Esta codificación se basa en la Clasificación Nacional de Ocupaciones de 1979 a tres dígitos (hay una CNO posterior, pero aún no la utiliza el CIS). Siguiendo el esquema de Wright podemos agrupar a los asalariados a lo largo de las líneas de autoridad y de calificación. Quienes ejercen autoridad sobre otros son incluidos en la clase de directivos y supervisores. Quienes activan en su trabajo credenciales universitarias -pero no controlan la organización- son incluidos en el grupo de los expertos. Finalmente, diferenciamos dos grupos de trabajadores: los semicredencializados (con alguna cualificación formal o formación previa) y la clase obrera (que no dispone de ninguno de los requisitos anteriores). No siempre es fácil saber si un asalariado de clase media es un directivo o un mero experto. Por ejemplo, un médico puede responder que es oftalmólogo (experto), a pesar de ser jefe de servicio (directivo). A falta de alguna pregunta adicional tropezamos con esta dificultad, de momento insalvable. A continuación enumeramos cuáles son los subgrupos (a veces ocupaciones) que, para aquellos que trabajan y son asalariados, sitúan a los entrevistados en la clase de directivos y supervisores, expertos, trabajadores semicredencializados o proletarios. Directivos y supervisores-40 Miembros de los órganos de gobierno, legislativos y consultivos y personal directivo de la Administración pública; directores y gerentes; jefes e inspectores de servicios en los transportes y comunicaciones; directores y gerentes de empresas y establecimientos comerciales; jefes de ventas y jefes y agentes de compras; encargados de personal de servicios domésticos en establecimientos, hogares y similares; comisarios e inspectores de policía;41 directores y jefes de empresas o explotaciones agrarias y de la pesca; contramaestres, jefes de taller, capataces y encargados generales. Expertos- Profesionales de ciencias químicas, físicas y geológicas y técnicos similares; arquitectos e ingenieros superiores, arquitectos e ingenieros técnicos y similares; pilotos y oficiales de navegación aérea y marítima; profesionales de ciencias biológicas, técnicos en agronomía y silvicultura y similares; médicos, veterinarios, farmaceúticos y similares; ayudantes técnicos sanitarios;42 optometristas y ópticos43 ; estadísticos, matemáticos, actuarios, analistas de informática, técnicos en estas ciencias; economistas; especialistas y técnicos en contabilidad; profesionales del Derecho; profesores; miembros del clero y similares; escritores, periodistas y similares; escultores, pintores, decoradores, fotógrafos y profesionales similares; profesionales de la música y de espectáculos artísticos; profesionales del deporte; profesionales, técnicos y similares no clasificados en otras rúbricas; agentes de cambio y bolsa, corredores de comercio, agentes de la propiedad inmobiliaria, de seguros y otros. 40 La clasificación nacional de ocupaciones a tres dígitos está estructurada en siete grupos, cada uno de los cuales se descompone en distintos subgrupos. A su vez estos subgrupos están consituidos por los llamados grupos primarios, que las ocupaciones concretas (quien desee la descripción pormenorizada de estas ocupaciones debe consultar...). Aquí nos estamos refieriendo a los subgrupos. 41 Grupo primario del subgrupo personal de los servicios de protección y seguridad. 42 Grupo primario del subgrupo ayudantes técnicos sanitarios y axiliares en medicina, veterinaria y farmacia. 43 Igual que en la nota anterior.
  • 29. i Trabajadores semicualificados- Auxiliares de clínica y demás personal sanitario no titulado;44 ayudantes técnicos sanitarios y auxiliares en medicina, veterinaria y farmacia no clasificados en anteriores grupos primarios;45 taquígrafos, mecanógrafos y operadores de máquinas perforadoras de fichas y cintas y similares; empleados de contabilidad y caja, taquilleros y similares; operadores de máquinas facturadoras, contables, de calcular y de tratamiento automático de datos; jefes e inspectores de servicios en los transportes y comunicaciones; jefes de tren, revisores y cobradores en los medios de transporte de viajeros; telefonistas, telegrafistas y similares; dependientes de comercio, vendedores y similares; cocineros46 ; personal de los servicios de peluquería, tratamientos de belleza y similar; bomberos y similares47 ; personal de prisiones;48 policías nacionales, municipales, vigilantes y guardas jurados;49 personal de los servicios de protección y seguridad no incluidos en otros grupos primarios;50 personal de servicios diversos no clasificados en otros subgrupos. Proletariado- Carteros, ordenanzas y recaderos; camareros y similares51 ; personal de servicios en establecimientos, hogares y similares no clasificado en otros grupos primarios; conserjes, porteros, personal de limpieza de edificios y similares; trabajadores del lavado, limpieza y planchado de ropa y similares; trabajadores agrícolas, ganadores y similares; trabajadores forestales; trabajadores de la pesca, de la caza y similares; mineros, canteros y demás trabajadores de la extracción de minerales; trabajadores siderometalúrgicos; trabajadores de la preparación y del tratamiento de la madera y de la fabricación de papel; trabajadores en la preparación y obtención de productos químicos y trabajadores asimilados; trabajadores de la preparación y obtención de productos textiles y similares; trabajadores del curtido, preparación y tratamiento de pieles; trabajadores de la preparación y obtención de productos textiles y similares; trabajadores del curtido, preparación y tratamiento de pieles; trabajadores de la preparación, elaboración y fabricación de productos alimenticios y bebidas; trabajadores de la elaboración del tabaco; trabajadores de la confección de prendas de vestir, tapiceros y similares; trabajadores de la fabricación de calzado y demás productos de cuero natural o artificial; trabajadores de la fabricación de muebles y otros artículos de madera; trabajadores de la labra de piedras, mármoles o similares; trabajadores de la forja de los metales y de la fabricación y ajuste de herramientas y piezas metálicas; mecánicos, montadores y ajustadores de maquinaria, relojeros, mecánicos de precisión y similares; electricistas, instaladores y montadores de líneas y aparatos eléctricos y ajustadores en electricidad y electrónica; operadores de emisoras de radio, televisión, equipos de sonorización y proyección cinematográfica; fontaneros, soldadores, chapistas, caldereros y montadores de estructuras metálicas; joyeros, plateros y similares, trabajadores de la fabricación de productos de vidrio y cerámica; trabajadores de la fabricación de productos de caucho y plástico; trabajadores de la confección de productos de papel y cartón; trabajadores de las artes gráficas; pintores; artesanos y trabajadores asimilados; trabajadores de la construcción; operadores de máquinas fijas y de instalaciones similares; trabajadores de la carga y descarga, manejo de materiales y mercancías y de movimiento de tierras; conductores y otro personal de maniobra de los medios de transporte; trabajadores no clasificados en otros subgrupos (peones). 44 Igual que en la nota anterior. 45 Igual que en la nota anterior. 46 Grupo primario del subgrupo cocineros, camareros y similares. 47 Grupo primario del subgrupo personal de los servicios de protección y seguridad. 48 Igual que en la nota anterior. 49 Igual que en la nota anterior. 50 Igual que en la nota anterior. 51 Pertenecen al mismo subgrupo que los cocineros.
  • 30. i Las clases pasivas incluyen a todas aquellas personas que en el momento de la entrevista no trabajan: parados,52 estudiantes, amas de casa y pensionistas (y sus viudas). Con el esquema de las clases activas es posible diferenciar distintas subclases dentro de las clases pasivas. No es igual el comportamiento político de un estudiante cuyo padre (o sustentador principal) es cirujano al de aquel estudiantes cuyo padre es un peón de la construcción. 52 En esta investigación denominamos parados a aquellas personas que han trabajado anteriormente. Quienes no lo han hecho son en su mayoría jóvenes (por este motivo los pasamos al grupo de estudiantes).
  • 31. i ADDENDA. ALGUNAS NOTAS ADICIONALES SOBRE CÓMO INTERPRETAR ESTA INVESTIGACIÓN. En este trabajo se han utilizado los siguientes estudios del CIS: Los partidos y formaciones políticas con las que aquí se trabaja son las siguientes: PSOE, PP, IU y NAC. (nacionalistas, los cuales son el sumatorio de las siguientes fuezas políticas: ). Hemos excluido, por su irrelevancia a ... Una cuestión que debe quedar muy clara para el lector es el distinto comportamiento de los encuestados cuando hay elecciones a la vista a cuando no las hay. En este último caso el PSOE sale claramente perjudicado. Otro elemento importante, que se aclara en el texto, es el diferente comportamiento electoral en función del tipo de elecciones. Aquí utilizamos estudios que incluyen unas elecciones europeas y otras legislativas. 3. SOCIOLOGÍA POLÍTICA DE LAS CLASES ACTIVAS 3.1. EL VOTO DE LAS CLASES ACTIVAS Tal y como se ha detectado en otras investigaciones anteriores los comportamientos electorales más netamente clasistas se localizan en los dos grupos propietarios de medios de producción (capitalistas y pequeña burguesía) y en el proletariado. En el caso de los dos primeros es clara su adhesión al PP y su rechazo a las opciones de izquierda (especialmente de IU). Justamente la actitud inversa es la que se da entre el proletariado, clase en la que la adhesión es especialmente fuerte para el PSOE (más que para IU). El proletariado es igualmente poco propenso a inclinarse por la opción aquí agrupada bajo el rótulo nacionalistas y otros. En el resto de los grupos de la clasificación de clases de Wright a seis no es tan fácilmente detectable una pauta de comportamiento electoral. En esta primera aproximación llama la atención el peculiar arraigo de la opción IU entre los expertos (junto con el proletariado IU recoge ahí uno de sus residuos ajustados positivos más altos). Veamos cómo evoluciona la composición interna del voto de cada una de las cuatro fuerzas políticas aquí reflejadas y la abstención.
  • 32. i CUADRO 3.1.53 CAP. PEQ. B. DIR. Y SUPER. EXP. TRAB. SEMI. PROL. TOTAL PP Recuerdo (274) Intención (340) 6.2 6.8 43.1 40.3 11.7 11.2 6.9 6.8 15.0 12.6 17.2 22.4 18.0 25.4 NAC. Recuerdo (228) Intención (205) 5.7 4.4 26.8 28.3 12.7 14.1 14.0 11.7 16.9 15.1 24.1 26.3 15.0 15.3 PSOE Recuerdo (416) Intención (240) 2.4 1.3 21.2 19.6 11.3 11.7 8.7 8.8 14.2 12.5 42.3 46.3 27.4 18.0 IU Recuerdo (231) Intención (264) 1.8 1.5 9.1 14.0 14.3 13.3 14.7 13.6 14.3 14.4 41.1 43.2 15.2 19.8 ABST. Recuerdo (371) Intención (287) 4.0 3.8 22.3 25.4 9.7 8.4 9.9 10.1 19.4 22.0 34.7 30.3 21.5 24.5 Lo primero que habría que destacar es la fuerte resistencia al cambio de la composición interna del voto: cada una de las fuerzas políticas cosecha aproximadamente el mismo porcentaje de votos entre cada una de las clases. Sin embargo, empieza a atisbarse una cierta pérdida de asentamiento electoral por parte del PSOE entre los trabajadores semicredencializados y la pequeña burguesía. Algo aumenta en IU la proporción de votos proletarios, al igual que ocurre entre los nacionalistas y el PP. El grueso del voto del PP entre las clases activas procede de los propietarios: en torno al 50% de sus votos se cosecha entre estos dos grupos. Poco más del 30% de su público electoral pertenece a las clases trabajadoras.54 La situación inversa se da en las dos fuerzas de izquierda. En ambos casos casi el 60% de sus votos proviene de los trabajadores. Algo más del 20% de los votos del PSOE y algo menos del 20% en el caso de IU proceden de los grupos propietarios. Veamos ahora cómo distribuye su recuerdo y su intención de voto cada una de las seis clases. 53 Si no se indica nada al pie del cuadro se está haciendo uso de la encuesta 2088 sobre sindicatos. 54 Téngase en cuenta que un tercio de los componentes de la submuestra de clases activas son proletarios y que casi la mitad son trabajadores. Poco más del 20% es clase media, lo que hace que su porcentaje en la composición interna del voto sea baja.
  • 33. i CUADRO 3.2 PP NAC. PSOE IU ABST. CAP. Recuerdo (56) Intención (50) 30.4 46.0 23.2 18.0 17.9 6.0 1.8 8.0 26.8 22.0 PEQ. B. Recuerdo (385) Intención (352) 30.6 38.9 15.8 16.5 22.9 13.4 9.1 10.5 21.6 20.7 DIR. Y SUP. Recuerdo (177) Intención (154) 18.1 24.7 16.4 18.8 26.6 18.2 18.6 22.7 20.3 15.6 EXP. Recuerdo (158) Intención (133) 12.0 17.3 20.3 18.0 22.8 15.8 21.5 27.1 23.4 21.8 TRA. SEM. Recuerdo (243) Intención (295) 16.9 21.0 15.6 15.1 24.3 14.6 13.6 18.5 29.6 30.7 PROL. Recuerdo (502) Intención (442) 9.4 17.2 11.0 12.2 35.1 25.1 18.9 25.8 25.7 19.7 Las dos clases propietarias radicalizan considerablemente sus posiciones: aumentan notablemente su intención de voto al PP y se alejan del PSOE. En los grupos de la clase media el PSOE pierde apoyos: baja unos ocho puntos. IU se convertiría en la primera fuerza política entre los expertos. Más grave para el PSOE es la pérdida de votos entre los trabajadores. Tanto entre los trabajadores semicredencializados como entre los proletarios la intención de voto disminuye en diez puntos. Parte de estos segmentos electorales dirige su intención de voto al PP y otra parte a IU. Algunas de estas observaciones habría que matizarlas considerablemente si nos remitimos a un proceso electoral real como las elecciones europeas de junio de 1994.
  • 34. i CUADRO 3.3. PP 28.6 NAC. 5.9 PSOE 19.2 IU 13.6 ABST. 32.7 CAPITALISTAS (40) 47.5 5.0 5.0 7.5 35.0 PEQ. BURG. (204) 36.3 6.4 20.6 4.4 32.4 DIR. Y EXP. (37) 35.1 5.4 16.2 18.9 24.3 EXPERTOS (90) 31.1 4.4 20.0 18.9 25.6 TRAB. SEMI. (137) 27.7 5.8 16.8 18.2 31.4 PROLETARIADO (278) 19.1 6.1 21.6 16.5 36.7 (Estudio 2108. Poslectoral europeo). Lo primero que llama la atención en este cuadro con respecto a los anteriores es el elevado índice de abstención (casi de un tercio), abstención especialmente alta entre el proletariado (36.7%). Estas elecciones son un claro triunfo para el PP. No obstante, conviene tener en cuenta la naturaleza fuertemente expresiva de las elecciones europeas. Es obvio que el comportamiento del electorado y de las distintas clases varía en función del tipo de convocatoria electoral. En las elecciones legislativas está claro que se elige a un gobierno que va a ejercer una influencia directa sobre la vida de los votantes, lo que dista de ser percibido así en unas elecciones europeas. Se puede observar que la radicalización del proletariado no es tan intensa como cupiera deducir de la intención de voto. En lo que se refiere al comportamiento por sexos no se observan grandes diferencias entre hombres y mujeres. El siguiente cuadro explicita esta circunstancia. CUADRO 3.4. Intención de voto por sexos PP NAC. PSOE IU ABST. PROPIETARIOS Ambos sexos (402) Varones (280) Mujeres (122) 39.8 38.6 42.6 16.7 15.0 20.5 12.4 13.6 9.8 10.2 10.0 10.7 20.9 22.9 16.4 CLASE MEDIA Ambos sexos (287) Varones (199) Mujeres (88) 21.3 22.6 18.2 18.5 18.6 18.2 17.1 17.6 15.9 24.7 22.1 30.7 18.5 19.1 17.0 TRABAJADORES Ambos sexos (647) Varones (419) Mujeres (228) 18.4 18.9 17.5 13.1 13.1 13.2 21.8 23.2 19.3 23.5 25.3 20.2 23.2 19.6 29.8
  • 35. i Las mujeres propietarias se inclinan en mayor medida que sus compañeros propietarios por el PP y rechazan con más intensidad al PSOE. Entre la clase media IU es la primera fuerza política gracias a la intención de voto de las mujeres. Entre los trabajadores la izquierda cosecharía casi el 50% de los votos -casi un cuarto de los votos de los trabajadores se va a la abstención-. Es especialmente llamativa la propensión abstencionista de las mujeres trabajadoras. Si solo votasen los asalariados, en algún momento IU se hubiera convertido en la primera fuerza política. Véase como prueba el siguiente cuadro. CUADRO 3.5. Intención de voto de asalariados PP NAC. PSOE IU ABST. DIR. Y SUP. (154) 24.7 18.8 18.2 22.7 15.6 EXPERTOS (133) 17.3 18.0 15.8 27.1 21.8 TRAB. SEMI. (205) 21.0 15.1 14.6 18.5 30.7 PROLETAR. (442) 17.2 12.2 25.1 25.8 19.7 IU sería, por escaso margen, la primera fuerza política entre los proletarios y, esta vez por un amplio margen, entre los expertos (el 27.1% de ellos manifiesta su intención de votar a este partido). Si analizamos el voto por sectores económico-administrativos (administración pública, empresas públicas y empresas privadas) tropezamos con singulares sorpresas, sorpresas que deben matizarse a partir del número de casos (entre paréntesis): alto en las empresas privadas, bajo en la administración pública y muy bajo en las empresas públicas. CUADRO 3.6. Voto de directivos y supervisores. PP NAC. PSOE IU ABST Administración pública. Recuerdo 93 (53) Intención (46) 22.6 30.4 13.2 15.2 17.0 4.3 30.2 30.4 17.0 19.6 Empresas públicas. Recuerdo 93 (25) Intención (23) 20.0 30.4 16.0 17.4 36.0 21.7 8.0 13.0 20.0 17.4 Empresas privadas. Recuerdo 93 (98) Intención (84) 15.3 20.2 18.4 21.4 29.6 25.0 15.3 21.4 21.4 11.9 Sube considerablemente la intención de voto al PP especialmente en el sector público con la consiguiente bajada del voto al PSOE. En cambio en el sector privado las modificaciones son más leves. CUADRO 3.7.
  • 36. i Voto de expertos PP NAC. PSOE IU ABST Administración pública. Recuerdo 93 (63) Intención (51) 14.3 30.4 20.6 15.2 20.6 13.7 15.9 23.5 28.6 23.5 Empresas públicas. Recuerdo 93 (25) Intención (23) 0.0 4.3 10.3 4.3 31.0 13.0 44.8 56.5 13.8 21.7 Empresas privadas. Recuerdo 93 (61) Intención (54) 14.8 18.5 23.0 20.4 21.3 20.4 18.0 18.5 23.0 22.2 Se observa un aumento de la intención de voto tanto al PP como a IU (esta última es claramente la primera opción para los expertos de las empresas públicas). CUADRO 3.8. Voto de trabajadores semicredencializados PP NAC. PSOE IU ABST Administración pública. Recuerdo 93 (52) Intención (49) 21.2 24.5 17.3 18.4 15.4 4.1 21.2 22.4 25.0 30.6 Empresas públicas. Recuerdo 93 (23) Intención (17) 17.4 29.4 21.7 17.6 26.1 11.8 13.0 17.6 21.7 23.5 Empresas privadas. Recuerdo 93 (164) Intención (136) 15.2 18.4 14.6 14.0 25.6 19.1 11.6 17.6 32.9 30.9 Al igual que en el caso anterior asistimos a fuertes aumentos en las intenciones de voto a populares e IU en detrimento del PSOE, especialmente en el sector público. CUADRO 3.9. Voto del proletariado PP NAC. PSOE IU ABST Administración pública. Recuerdo 93 (40) Intención (32) 7.5 9.4 15.0 21.9 27.5 12.5 35.0 46.9 15.0 9.4 Empresas públicas. Recuerdo 93 (48) Intención (42) 8.3 14.3 12.5 14.3 33.3 21.4 25.0 31.0 20.8 19.0 Empresas privadas. Recuerdo 93 (372) Intención (331) 8.9 16.6 10.5 11.8 36.8 26.6 17.2 23.9 26.6 21.1 Aquí la subida más intensa recae sobre IU. De nuevo los grandes cambios tienen lugar en el sector público. En la Administración pública disminuye considerablemente la intención de voto al PSOE seguramente como consecuencia de la congelación salarial. Especialmente acusado es el descenso de intención de voto en este sector entre los directivos y supervisores y los trabajadores semicredencializados. En las empresas públicas también disminuye muchísimo la intención de voto al PSOE. Especialmente grave sería la pérdida de más de la mitad de los votos anteriormente cosechados entre los expertos. En las empresas privadas el PSOE baja, aunque no tanto como en el sector público. El PP mejoraría posiciones entre los asalariados de los tres sectores. Es de destacar la notoria mejoría que experimenta el PP entre los proletarios del sector privado.
  • 37. i IU se beneficia del proceso de radicalización de parte del proletariado, especialmente del que trabaja en el sector público. Ahora casi la mitad de los proletarios de la Administración Pública votaría por IU. Más de la mitad de los expertos de las empresas públicas votarían por esta coalición. Con los datos de la encuesta sobre elecciones europeas se moderan considerablemente los radicalismos detectados entre distintos colectivos de asalariados. CUADRO 3.10. Elecciones europeas PP Nac/ otros PSOE IU Abst. Admon publica Clase media (29) Trabajadores (59) 20.7 28.8 3.4 5.1 31.0 18.6 20.7 15.3 24.1 32.2 Emp. públicas Clase media (12) Trabajadores (39) 16.7 30.8 8.3 5.1 16.7 23.1 41.7 20.5 16.7 20.5 Emp. privadas Clase media (78) Trabajadores (289) 37.2 19.4 5.1 6.9 14.1 18.7 15.4 16.6 28.2 38.4 (Estudio 2108. Poslectoral europeo). Esta vez algunas cifras absolutas son muy bajas (por ejemplo, solo contamos con 12 asalariados de clase media en la empresas públicas). Con esta precaución en mente, se puede señalar el proceso de radicalización hacia la izquierda de la clase media, especialmente en el caso de las empresas públicas. En el sector público las clases medias votaron más a la izquierda que las clases trabajadoras. Esta vez sí se puede detectar un cierto carácter clasista en la abstención, mucho mayor en el caso de los trabajadores. 3.2. IDEOLOGÍA POLÍTICA. Una de las cosas que llama poderosamente la atención a cualquier analista es la tendencia de la sociedad española a inclinarse por la izquierda en la escala ideológica55 -escala con la que además suelen identificarse con facilidad los entrevistados-. En el siguiente cuadro (tomado de la encuesta sobre sindicatos) se ha procedido a una agrupación de esta escala, la cual pasa de diez opciones a seis56 . 55 Se trata de una escala del 1 al 10 en la que se pide al entrevistado que se sitúe políticamente -siendo el 1 la opción más izquierdista y el 10 la más derechista-. 56 Las opciones 1 y 2 se convierten en muy de izquierdas, las 3 y 4 en izquierda, la 5 en centro-izquierda, la 6 en centro-derecha, las 7 y 8 en derecha y las 9 y 10 en muy de derechas.
  • 38. i CUADRO 3.11. Ideología política MUY DE IZQUIERDA 15.757 IZQ. 31.6 CENTRO IZQUIERDA 30.1 CENTRO DERECHA 8.7 DCHA. 10.9 MUY DE DERECHAS 3.0 CAPITALISTAS (59) 3.4 11.9 40.7 15.3 25.4 3.4 PEQ. BURG. (413) 11.1 21.1 32.9 11.4 17.9 5.6 DIR. Y SUP. (194) 13.9 37.6 24.2 8.2 13.4 2.6 EXPERTOS (167) 18.6 44.9 24.0 6.0 4.8 1.8 TRA. SEMI. (248) 15.3 35.5 33.1 6.9 7.7 1.6 PROLETARIADO (509) 20.8 33.8 29.3 7.9 6.3 2.0 Cerca del 80% (en concreto el 77.4%) del conjunto de las clases activas se sitúa en la izquierda. Al igual que veíamos en el recuerdo e intención de voto, de nuevo las pautas más clasistas se detectan en las clases propietarias y en el proletariado, siendo las primeras las más propensas a declararse de derechas y el segundo el más inclinado a declarase muy de izquierdas. Todos los grupos asalariados se declaran izquierdistas. Si por tal entendemos haber optado en la escala por las opciones 1,2,3 y 4 ("muy de izquierda" o de "izquierda") esto ocurre en más del 50% de los componentes de estos grupos: el 51.5% de los directivos y supervisores, el 53.5% de los expertos, el 50.8% de los trabajadores semicredencializados y el 54.6% de los proletarios. Como cabía esperar, los grupos más de derechas son los propietarios, muy especialmente los capitalistas. Mientras que se declara de derechas (opciones 6 a 10) el 22.6% de las clases activas, esto ocurre así entre el 44.1% de los capitalistas y el 34.7% de la pequeña burguesía. De entre quienes se declaran muy de izquierdas cerca del 60% son trabajadores. Por contra, de entre quienes se declaran muy de derechas más del 55% son propietarios. Si analizamos la ideología política por sexos, observamos que los varones son más de izquierdas que las mujeres: 87.7% frente a 76.6. El siguiente cuadro da fe de ello. 57 Porcentaje total de entrevistados que se declaran muy de izquierdas, de izquierdas, etc.
  • 39. i CUADRO 3.12. Ideología por sexos MUY I IZQ. CE. I. CE. D. DER. MUY D. CAPITALISTAS Ambos sexos (59) Varones (41) Mujeres (18) 3.4 0.0 11.1 11.9 12.2 11.1 40.7 43.9 33.3 15.3 19.5 5.6 25.4 22.0 33.3 3.4 2.4 5.6 PEQUEÑA BURGUESÍA Ambos sexos (413) Varones (280) Mujeres (133) 11.1 8.6 16.5 21.1 22.5 18.0 32.9 33.9 30.8 11.4 12.1 9.8 17.9 16.1 21.8 5.6 6.8 3.0 DIRECTIVOS Y SUPERVISORES Ambos sexos (194) Varones (157) Mujeres (37) 13.9 13.4 16.2 37.6 37.6 37.8 24.2 24.2 24.3 8.2 9.6 2.7 13.4 12.7 16.2 2.6 2.5 2.7 EXPERTOS Ambos sexos (167) Varones (93) Mujeres (74) 18.6 14.0 24.3 44.9 45.2 44.6 24.0 29.0 17.6 6.0 4.3 8.1 4.8 5.4 4.1 1.8 2.2 1.4 TRABAJADORES SEMICREDEN. Ambos sexos (248) Varones (123) Mujeres (125) 15.3 17.1 13.6 35.5 36.6 34.4 33.1 32.5 33.6 6.9 6.5 7.2 7.7 5.7 9.6 1.6 1.6 1.6 PROLETARIADO Ambos sexos (509) Varones (372) Mujeres (137) 20.8 21.8 18.2 33.8 36.3 27.0 29.3 27.4 34.3 7.9 7.8 8.0 6.3 4.8 10.2 2.0 1.9 2.2 La ideología de las escasas mujeres propietarias se escora hacia los extremos: son más radicales hacia la izquierda y hacia la derecha que sus compañeros varones. En la pequeña burguesía y entre los directivos y supervisores ellas son más partidarias de las posiciones muy de izquierdas y poco de las muy de derechas. Entre los expertos ellas son claramente más de izquierdas que ellos (seguramente habría que vincularlo con la mayor presencia de mujeres expertas en el sector público que en privado). Ellas son menos de izquierdas y más de derechas que ellos en las dos clases trabajadoras (una explicación meramente hipotética podría ser que muchas de las mujeres que trabajan están casadas con maridos que también trabajan, lo que eleva el nivel de renta de la familia). A continuación pasamos a analizar la ideología por sectores económico-administrativos.
  • 40. i CUADRO 3.13. Ideología por sectores MUY I IZQ. CE. I CE. D DER. MUY D. ADMINISTRACION PUBLICA (219) Directivos y superv. (56) Expertos (67) Trabajadores semicr. (57) Proletariado (39) 13.7 14.3 11.9 10.5 20.5 40.2 41.1 44.8 38.6 33.3 29.2 21.4 29.9 33.3 33.3 7.8 7.1 7.5 8.8 7.7 8.2 14.3 6.0 7.0 5.1 0.9 1.8 0.0 1.8 0.0 EMPRESAS PUBLICAS (135) Directivos y superv. (27) Expertos (33) Trabajadores semicr. (21) Proletariado (854) 22.2 14.8 24.2 19.2 25.9 47.4 40.7 66.7 42.9 40.7 17.0 14.8 6.1 28.6 20.4 5.2 7.4 0.0 0.0 9.3 7.4 22.2 3.0 9.5 1.9 0.7 0.0 0.0 0.0 1.9 EMPRESAS PRIVADAS (714) Directivos y superv. (110) Expertos (62) Trabajadores semicr. (169) Proletariado (373) 19.0 12.7 22.6 16.6 21.4 34.2 35.5 33.9 33.7 34.0 29.6 28.2 27.4 33.1 28.7 7.4 9.1 6.5 7.1 7.2 7.3 10.9 4.8 7.7 6.4 2.5 3.3 4.8 1.8 2.1 Por sectores, los asalariados más de izquierdas son los de las empresas públicas (86.6% del total, señalando las opciones de 1 a 4 el 69.6%). En similar situación se encuentran los asalariados de las empresas privadas y de la administración pública (en torno al 83% de ellos se declaran de izquierdas). Es de destacar la especial actitud izquierdista que manifiestan los expertos de las empresas privadas. Prácticamente el 100% se declaran de izquierdas (de hecho el residuo ajustado más alto de las tres tablas de sectores es el correspondiente a los expertos de empresas públicas en el ítem izquierda: 2.5). 3.3. ACTITUDES FRENTE A LOS SINDICATOS Buena parte de la lucha de clases se expresa a través de los sindicatos. Las centrales sindicales agrupan a los asalariados y son su principal instrumento reivindicativo, especialmente entre las clases trabajadoras. Aquí tenemos un cuadro que muestra las diferentes actitudes ante los sindicatos..
  • 41. i CUADRO 3.14. Afiliación por clases CAP. PEQ. BUR. DIR/SUP EXP. TRA. SEM PROL. AFIL CCOO (91) 5.5%58 1.1 4.4 16.5 12.1 18.7 47.3 AFIL UGT (72) 4.3% O.O 8.3 11.1 4.2 25.0 51.4 AFIL RESTO (71) 4.3% 2.8 12.7 16.9 21.1 19.7 26.8 SIMP. CCOO (394) 23.7% 2.0 25.9 9.9 7.4 18.5 36.3 SIMP UGT (236) 14.2% 3.8 27.1 12.7 8.1 11.0 37.3 SIMP RESTO (119) 7.2% 3.4 26.9 14.3 21.0 15.1 19.3 NO SIMPATIZA (678) 40.8% 5.5 32.6 9.7 9.9 15.6 26.7 CUADRO 3.15. Afiliación por clases AFIL CCOO AFIL UGT AFIL RESTO SIMP. CCOO SIMP. UGT SIMP. RESTO NO SIMP. CAPITALISTAS (61) 3.7% 1.6 0.0 3.3 13.1 14.8 6.6 60.7 PEQ. BUR. (438) 26.4% 0.9 1.4 2.1 23.3 14.6 7.3 50.5 DIR/SUP. (187) 11.3% 8.0 4.3 6.4 20.9 16.0 9.1 35.3 EXPERTOS (169) 10.2% 6.5 1.8 8.9 17.2 11.2 14.8 39.6 TRAB. SEMI. (272) 16.4% 6.3 6.6 5.1 26.8 9.6 6.6 39.0 PROLETARIADO (534) 32.1% 8.1 6.9 3.6 26.8 16.5 4.3 33.9 Como era de esperar el grueso de la afiliación se concentra en las clases trabajadoras, lo que ocurre con especial intensidad en la UGT. Casi el 70% y algo más del 70% de los afiliados de CCOO y UGT, respectivamente, son trabajadores. CCOO aventaja considerablemente a UGT en afiliación de asalariados de clase media: casi el 30% de la afiliación de aquella procede de esta clase. Los demás sindicatos tienen una menor base trabajadora. De hecho, es aquí donde se concentra buena parte de la afiliación de clase media. Las simpatías por los sindicatos siguen unas pautas similares a las de la afiliación. La no simpatía se concentra en la clases propietarias. Casi el 40% de quienes manifiestan no sentir simpatía por los sindicatos pertenecen a estas clases. En lo que se refiere la vinculación sindical por clases habría que destacar el fuerte rechazo (no simpatía) hacia los sindicatos por parte de capitalistas y pequeño burgueses. El 60% de los primeros y el 50.5% de los segundos declaran no simpatizar con los sindicatos. Es destacable la intensidad de la afiliación y la simpatía por el resto de los sindicatos entre los expertos. La fortaleza de los sindicatos deriva de las clases trabajadoras, especialmente del proletariado. 58 Porcentaje total de afiliados, simpatizantes, etc.
  • 42. i En términos absolutos la no simpatía es la actitud mayoritaria: el 40.8 de los entrevistados en esta submuestra de personas con empleo manifiesta su no simpatía por los sindicatos. Aunque la no simpatía es menor entre los trabajadores, no por ello deja de ser excesivamente alta. No simpatizan con los sindicatos el 39% de los trabajadores semicredencializados y el 34% del proletariado. La afiliación es baja: no llega al 15%. Sin embargo, la simpatía, especialmente hacia los sindicatos de clase, es elevada (lo que quizás podría deberse al miedo o a las dificultades para afiliarse). Las mujeres son menos propensas que los varones a afiliarse a los sindicatos y muestran mayores dosis de antipatía hacia ellos. Casi la mitad de las mujeres con empleo (46.3%) no simpatiza con los sindicatos (en el caso de los varones este porcentaje desciende a 38.1). CUADRO 3.16. VINCULACION SINDICAL (% VERT.) CAP. PEQ. B. DIR. SUP. EXP. TRA. SEM. PROLE. AFILCCOO Ambos sexos (91) Varones (69) Mujeres (22) 1.6 0.0 5.0 0.9 1.0 0.8 8.0 9.9 0.0 6.5 5.2 2.0 6.3 5.4 2.1 8.1 10.0 2.8 AFILUGT Ambos sexos (72) Varones (54) Mujeres (18) 0.0 0.0 0.0 1.4 2.0 0.0 4.3 4.6 2.8 1.8 2.1 1.4 6.6 6.9 6.3 6.9 7.7 4.9 AFILRESTO Ambos sexos (71) Varones (45) Mujeres (26) 3.3 2.4 5.0 2.1 2.3 1.5 6.4 6.6 5.6 8.9 6.2 12.5 5.1 6.2 4.2 3.6 3.3 4.2 SIMPACCOO Ambos sexos (394) Varones (258) Mujeres (136) 13.1 9.8 20.0 23.3 22.6 24.8 20.9 19.2 27.8 17.2 19.6 13.9 26.8 31.5 22.5 26.8 24.6 32.9 SIMPAUGT Ambos sexos (236) Varones (178) Mujeres (58) 14.8 17.1 10.0 14.6 15.1 13.5 16.0 19.2 2.8 11.2 11.3 11.1 9.6 10.8 8.5 16.5 18.2 11.9 SIMPARESTO Ambos sexos (119) Varones (86) Mujeres (33) 6.6 7.3 5.0 7.3 8.9 3.8 9.1 7.3 16.7 14.8 14.4 15.3 6.6 8.5 4.9 4.3 5.1 2.1 NO SIMPA Ambos sexos (678) Varones (425) Mujeres (253) 60.7 63.4 55.0 50.5 48.2 55.6 35.3 33.1 44.4 39.6 41.2 37.5 39.0 30.8 46.5 33.9 31.2 41.3
  • 43. i En el caso de los sindicatos de clase los varones se afilian en mucha mayor medida que las mujeres, aunque ello se compensa con la fuerte dosis de simpatía femenina por estas organizaciones. En lo que se refiere a la actitud por sectores es llamativo cómo la actitud izquierdista de los expertos de las empresas públicas no se traduce en afiliación a o simpatía hacia (más bien lo contrario) los sindicatos. CUADRO 3.17. VINCULACION SINDICAL POR SECTORES AFIL. CCOO AFIL. UGT AFIL. RESTO SIMP. CCOO SIMP. UGT SIMP. RESTO NO SIMP. ADMON PUBLICA (231) Clase media (129) Trabajadores (102) 8.7 7.8 9.8 8.2 5.4 11.8 9.1 7.8 10.8 21.6 21.7 21.6 8.2 9.3 6.8 11.7 14.7 7.8 32.5 33.3 31.4 EMP. PUBLICAS (133) Clase media (60) Trabajadores (73) 14.3 8.3 19.2 9.8 3.3 15.1 7.5 10.0 5.5 12.8 13.3 12.3 17.3 16.7 17.8 5.3 6.7 4.1 33.1 41.7 26.0 EMP. PRIVADAS (742) Clase media (162) Trabajadores (580) 5.9 6.2 5.9 3.9 1.2 4.7 3.8 6.2 3.2 27.2 19.8 29.3 15.0 16.7 14.5 5.9 9.9 4.8 38.3 40.1 37.8 Como se puede observar el núcleo fuerte de la afiliación sindical está en las empresas públicas. El radicalismo político de los trabajadores de clase media no se traduce en afiliación sindical. De hecho el mayor porcentaje de no simpatía se da en la clase media de las empresas públicas. En los tres sectores el grueso de la afiliación es de trabajadores (lo que ocurre con especial intensidad en las empresas públicas). CCOO suscita mucha más simpatía que UGT (sin duda el caso PSV juega en su contra). Obviamente la vinculación sindical es un claro predictor de las preferencias políticas. CUADRO 3.18. Actitud sindical y voto AFIL. CCOO AFIL. UGT AFIL. RESTO SIMPA. CCOO SIMPA. UGT SIMPA. RESTO NO SIMPA. PP Recuerdo (314) Intención (372) 2.2 1.9 4.5 4.6 5.4 4.6 19.7 22.6 14.0 24.4 11.5 33.1 42.7 41.4 NAC. Recuerdo (231) Intención (209) 1.3 1.9 3.0 2.4 9.1 8.6 17.7 14.8 12.6 15.3 17.3 18.7 39.0 38.3 PSOE Recuerdo (462) Intención (278) 4.1 3.6 8.0 9.7 2.2 2.2 24.7 25.2 24.9 29.7 3.9 1.1 32.3 28.8 IU Recuerdo (257) Intención (299) 17.9 16.1 6.2 6.7 3.9 3.7 45.1 43.5 2.7 5.7 5.4 6.0 18.7 18.4 ABST. Recuerdo (398) Intención (398) 5.0 5.5 2.3 2.3 3.0 3.6 21.9 19.2 13.1 9.7 6.5 7.5 48.2 52.3
  • 44. i Más del 40% de los votos del PP proceden de quienes no simpatizan con los sindicatos. No obstante, un tercio de sus votos proceden de simpatizantes de CC.OO. y de UGT. El porcentaje de no simpatía, aunque alto, es menor entre los votantes del PSOE que entre los del PP. La mitad de los votos socialistas procede (casi a partes iguales) de simpatizantes de los dos grandes sindicatos. IU cuenta con el electorado más proclive a los sindicatos. Es la fuerza política en la que se concentra el menor porcentaje de quienes confiesan no simpatizar con los sindicatos. Cerca de uno de cada cuatro de sus votos procede de afiliados a CC.OO. y (en menor medida) de UGT. CUADRO 3.19. Actitud sindical y voto PP NAC. PSOE IU ABST. AFIL. CCOO Recuerdo (95) Intención (86) 7.4 8.1 3.2 4.7 20.0 11.6 48.4 55.8 21.1 19.8 AFIL. UGT Recuerdo (83) Intención (76) 16.9 22.4 8.4 6.6 44.6 35.5 19.3 26.3 10.8 9.2 AFIL. RESTO Recuerdo (80) Intención (63) 24.3 27.0 30.0 28.6 14.3 9.5 14.3 17.5 17.1 17.5 SIMPA. CCOO Recuerdo (421) Intención (374) 14.8 22.5 9.8 8.3 27.1 18.7 27.6 34.8 20.7 15.8 SIMPA. UGT Recuerdo (252) Intención (213) 17.8 24.4 11.7 15.0 46.6 38.5 2.8 8.0 21.1 14.1 SIMPA. RESTO Recuerdo (134) Intención (124) 26.9 33.1 29.9 31.5 13.4 2.4 10.4 14.5 19.4 18.5 NO SIMPA. Recuerdo (613) Intención (530) 21.9 29.1 14.7 15.1 24.3 15.1 7.8 10.4 31.3 30.4 Como se puede observar es mayor la propensión de los afiliados de CCOO a votar por IU (55.8%) que la de los afiliados de UGT a hacer lo propio por el PSOE (35.5%). Sin embargo, los simpatizantes de UGT se inclinan en muy escasa medida por el voto a IU (solo lo hace del 2,8%). En la intención de voto más del 50% de los afiliados a CCOO y el 26.3% de los de UGT votaría a IU (no obstante, la opción favorita de los afiliados de UGT es el PSOE -35.5% de las intenciones de voto-). El mismo proceso de radicalización se da entre los simpatizantes de los dos principales sindicatos. El 34.5% de los simpatizantes de CCOO y el 8% de los simpatizantes de UGT votarían por IU.
  • 45. i Como cabía esperar los no simpatizantes con los sindicatos son los más propensos a votar por el PP (31.4%). En el siguiente cuadro vemos cuál es la intención de voto de los afiliados a los sindicatos de clase y la de los no simpatizantes. CUADRO 3.20. Voto y sindicatos PP NAC. PSOE IU ABST. AFILCCOO 8.1 4.7 11.6 55.8 19.8 AFILUGT 22.4 6.6 35.5 26.3 9.2 NO SIMPATIZA 29.1 15.1 15.1 10.4 30.4 La afiliación se traduce en un incremento de la tendencia votar. Entre los no simpatizante el 30% se abstendría. Es también llamativo ese 22% de afiliados a UGT que votarían por el PP. Los siguientes cuadros dan cuenta de distintos tipos de actitudes ante los sindicatos. CUADRO 3.21. Respuesta a la pregunta: ¿Cree usted que en España el poder e influencia que tienen los sindicatos es ...? TOTAL DEMASIADO 20.659 EL ADECUADO 30.6 MENOR DEL QUE DEBIERAN 48.8 CAPITALISTAS (64) 48.4 29.7 21.9 PEQ. BUR. (432) 25.0 33.3 41.7 DIR. Y SUP. (195) 24.6 28.2 47.2 EXPERTOS (179) 19.6 22.3 58.1 TRAB. SEMI. (278) 17.6 31.3 51.1 PROLETARIADO (572) 14.5 31.8 53.7 CUADRO 3.22. Respuesta a la pregunta: ¿Cree usted que en los últimos años el poder e influencia de los sindicatos ha aumentado, ha disminuido o sigue siendo el mismo? TOTAL HA AUMENTADO 34.3 HA DISMINUIDO 30.3 SIGUE SIENDO EL MISMO 35.4 CAPITALISTAS (66) 53.0 30.3 16.7 PEQ. BUR. (433) 36.3 26.6 37.2 DIR. Y SUP. (200) 28.0 41.0 31.0 EXPERTOS (177) 30.5 32.8 36.7 59 Porcentaje de entrevistados que considera que es demasiado, adecudado, etc.
  • 46. i TRAB. SEMI. (270) 37.4 26.7 35.9 PROLETARIADO (569) 32.7 30.2 37.1 CUADRO 3.23. Respuesta a la pregunta: ¿Con cuál de estas frases está usted más de acuerdo? TOTAL LOS SINDICATOS SON MODERNOS 32.6 LOS SINDICATOS ESTAN DESFASADOS 67.4 CAPITALISTAS (65) 23.1 76.9 PEQ. BUR. (427) 34.2 65.8 DIR. Y SUP. (194) 25.3 74.7 EXPERTOS (172) 27.9 72.1 TRAB. SEMI. (260) 31.2 68.8 PROLETARIADO (556) 37.1 62.9 CUADRO 3.24. GRADO DE ACUERDO CON LA HUELGA TOTAL MUCHO 18.4% BASTANTE 30.3% POCO 22.3% NADA 23.2% NO SABE 5.7% CAPITALISTAS (49) 2.0 8.2 30.6 53.1 6.1 PEQ. BUR. (232) 11.2 24.6 25.9 30.6 7.8 DIR/SUP. (37) 16.2 32.4 16.2 32.4 2.7 EXPERTOS (74) 24.3 23.0 21.6 27.0 4.1 TRAB. SEMI. (185) 14.6 34.1 25.4 23.2 2.7 PROLETARIADO (368) 26.1 36.1 18.2 13.0 6.5 De nuevo nos encontramos con que los posicionamientos extremos son los que se dan en los capitalistas (que tienen que bregar con los sindicatos) y los proletarios. Los primeros son los más propensos a declarar que el poder de los sindicatos es excesivo (lo piensan casi la mitad de ellos), que su poder ha aumentado (más de la mitad así lo considera) y casi todos creen que son instituciones desfasadas (más de tres cuartas partes así se manifiesta). Por contra, los proletarios son los más propensos a considerar que el poder de los sindicatos es menor del que debiera (a esta posición se suman más de la mitad de los expertos). Llama poderosamente la atención que casi todos los entrevistados pertenecientes a las clases activas considera que los sindicatos están desfasados. Así lo piensa el 67.4% del total. El grupo que menos tendencia tiene a posicionarse así es el de los proletarios, pero nada más y nada menos que el 62.9% de ellos coincide en señalar su carácter vetusto. Incluso en el grupo de los expertos -que se posiciona en favor de otorgar mayor poder para los sindicatos- el 72.1% los considera desfasados.
  • 47. i Los dos siguientes cuadros explicitan los grados de simpatía hacia los dos sindicatos de clase.60 CUADRO 3.25. Actitudes sindicales por clases MUY ANTI-UGT MUY ANTI-CCOO ANTI-UGT ANTI-CCOO MODERADAMENTE ANTI-UGT MODERADAMENTE ANTI-CCOO MODERADAMENTE PRO-UGT MODERADAMENTE PRO-CCOO PRO-UGT PRO-CCOO MUY PRO-UGT MUY PRO-CCOO CAPITAL. (28) (29) 14.3 13.8 46.4 34.5 32.1 27.6 0.0 10.3 3.6 10.3 3.6 3.4 PEQ. BURG. (136) (137) 10.3 12.4 19.9 19.7 39.0 32.8 7.4 10.9 19.9 19.7 3.7 4.4 DIR. Y SUP. (28) (30) 7.1 6.7 28.6 30.0 17.9 20.0 17.9 13.3 21.4 20.0 7.1 10.0 EXPERTOS (59) (62) 6.8 8.1 22.0 14.5 32.2 32.3 18.6 12.9 18.6 29.0 1.7 3.2 TRAB. SEMI. (147) (152) 6.1 7.2 21.8 17.8 37.4 37.5 8.2 7.9 23.1 23.0 3.4 6.6 PROLETAR. (268) (280) 5.2 5.7 16.8 11.4 33.6 27.9 10.1 11.1 26.5 30.0 7.8 13.9 (Estudio sobre situación sociolaboral, nº 2082). Al igual que en el cuadro sobre vinculación sindical de nuevo, como es lógico, las posiciones extremas se concentran en los grupos propietarios y en el proletariado. UGT es un sindicato que suscita más antipatía que CCOO. En ambos casos es mayor el peso de las posiciones anti que el de las pro: el 62.5% de los entrevistados se sitúa en algunas de las posiciones anti-UGT y lo mismo hace el 55.5 en el caso de CCOO. 2.4. CLASE SOCIAL SUBJETIVA Una de las cuestiones más interesantes en el análisis sobre clases es el posicionamiento social subjetivo. En una sociedad desarrollada, como la española, la mayor parte de los individuos tiende a considerarse de clase media, por lo que nuestra atención debe centrarse en las pautas diferenciales de autoposicionamiento en unas clases y otras.61 60 Al igual que en la escala ideológica se pide al entrevistado que valore a los sindicatos de 0 (muy mal) a 10 (muy bien). En aras de la simplificación se han agrupado los valores 0, 1 y 2 en muy anti sindicato, 3 y 4 en anti sindicato, 4 en moderadamente anti sindicato, 5 en moderadamente pro sindicato, 6 y 7 en pro sindicato y 8, 9 y 10 en muy pro sindicato. 61 Dados los resultados parece muy inadecuado ofrecer esta escala de clase subjetiva. En otros países se utiliza una escala que ofrece varias jerarquías de clase media y otras tantas de clase obrera, omitiendo el epígrafe de clase baja, la cual parece tener fuertes connotaciones peyorativas,
  • 48. i CUADRO 3.26. Clase subjetiva ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA CAPITAL. (69) 0.0 10.1 65.2 18.8 5.8 PEQ. BUR. (470) 0.6 3.4 58.7 29.4 7.9 DIR. Y SUP. (207) 0.0 15.5 68.6 13.5 2.4 EXPERTOS (184) 1.1 10.9 73.9 13.0 1.1 TRAB. SEMI. (287) 0.0 4.5 66.6 26.8 2.1 PROLETARIADO (604) 0.5 2.2 60.9 28.0 8.4 Bastante más de la mitad de los entrevistados de la submuestra se considera de clase media/media. Esta opción es especialmente intensa entre los expertos: el 73.9% considera pertenecer a esa clase. Es muy posible que a ello contribuya la combinación de títulos educativos universitarios y salarios por encima de la media. Los grupos más propensos a declarase de clase media/baja o simplemente baja son el proletariado, la pequeña burguesía (algo más del 36% de los entrevistados de estos dos grupos así se consideran) y los trabajadores semicredencializados. Casi nadie considera pertenecer a la clase alta: solo un exiguo 0.4% (ocho entrevistados de entre casi dos mil). Muy pocos se sitúan en la clase media/alta (un 5.5.%), aunque el porcentaje se incrementa entre los capitalistas (10.1%), los directivos y supervisores (15.5%) y los expertos (10.9%). Apenas se detectan diferencias entre ambos géneros. Posiblemente se dé una correlación muy fuerte entre ingresos declarados y clase subjetiva. Quizás este cuadro pueda resultar revelador. CUADRO 3.27. PTA EN MILES TOTAL MENOS DE 50 1.8% 50- 100 20.8% 100- 150 29.9% 150- 200 21.4% 200- 300 16.4% 300- 400 4.9% 400- 500 2.7% 500- 1000 1.3% MAS DE 1 MILLON 0.9% CAPITAL. (52) 0.0 17.3 25.0 21.2 23.1 9.6 0.0 3.8 0.0 PEQ. BUR. (344) 4.1 27.3 33.1 17.4 12.2 3.2 0.9 0.9 0.9 DIR. Y SUP. (175) 0.6 6.9 13.7 21.1 32.0 10.3 10.3 4.0 1.1 EXPERTOS (149) 1.3 6.0 14.8 25.5 24.2 16.1 6.7 2.7 2.7 TRAB. SEMI. (245) 0.0 16.7 28.6 27.3 19.2 4.1 2.4 1.2 0.4 PROLETARIADO (533) 1.9 27.4 38.5 20.1 9.8 1.1 0.6 0.2 0.6 Las clases que declaran menor poder adquisitivo son, por este orden, el proletariado y la pequeña burguesía. Más del 60% de los componentes de estas dos clases declaran ingresar entre 50.000 y 150.000 pesetas (el 65.9% de los proletarios y el 60.4% de la pequeña burguesía).
  • 49. i No debe olvidarse que en esta cuestión se pregunta por el total de ingresos en el hogar. Es muy posible que confluyan dos ingresos laborales en el grupo de expertos y directivos, no así entre los proletarios y la pequeña burguesía. El porcentaje de mujeres que declara bajos ingresos supera al de los varones. De este modo el 2.6% de las mujeres declaran ingresos de menos de 50000 pesetas, frente a un 1.4% de varones. El 23.4% de las mujeres declara ingresos de entre 50.001 y 100.000 pesetas, frente a un 19.5% de los varones. En el siguiente cuadro se comparan el recuerdo y la intención de voto en función de la clase social subjetiva. CUADRO 3.28. Voto por clase subjetiva PP NAC PSOE IU ABST. ALTA Recuerdo (9) Intención (6) 22.2 50.0 22.2 15.2 33.3 16.7 11.1 33.3 11.1 0.0 MEDIA/ALTA Recuerdo (102) Intención (92) 31.4 38.8 13.7 15.2 19.6 14.1 12.7 15.2 22.5 17.4 MEDIA/MEDIA Recuerdo (1126) Intención (1002) 19.7 26.3 14.7 14.8 25.9 17.3 15.8 20.7 23.9 21.0 MEDIA/BAJA Recuerdo (442) Intención (390) 15.6 21.3 12.7 16.2 33.9 21.8 14.9 20.0 22.9 20.8 BAJA Recuerdo (115) Intención (102) 17.4 23.5 6.1 6.9 35.7 28.4 12.2 20.6 28.7 20.6 A continuación lo que se hace es desmenuzar la composición de clase subjetiva del voto de cada una de las opciones políticas. CUADRO 3.29. Voto por clase subjetiva ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA PP Rec. (345) Int. (409) 0.6 0.7 9.3 8.6 64.3 64.5 20.0 20.3 5.8 5.9 NAC. Rec. (244) Int. (232) 0.8 0.0 5.7 6.0 67.6 63.8 23.0 27.2 2.9 3.0 PSOE Rec. (506) Int. (301) 0.6 0.3 4.0 4.3 57.7 57.5 29.6 28.2 8.1 9.6 IU Rec. (272) Int. (322) 0.4 0.6 4.8 4.3 65.4 64.3 24.3 24.2 5.1 6.5 ABST. Rec. (427) Int. (328) 0.2 0.0 5.4 4.9 63.0 64.0 23.7 24.7 7.7 6.4 El nivel educativo juega un papel esencial en la autoubicación de clase. CUADRO 3.30.
  • 50. i Educación y clase subjetiva ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA PRIMARIA (1318) 0.3 2.4 58.1 30.0 9.3 SECUNDARIA (461) 0.4 5.9 70.7 20.8 2.2 UNIVERSIDAD (421) 1.0 15.4 71.0 11.4 1.2 El colectivo más propenso a declararse de clase baja es el de aquellos que tienen estudios primarios o menos. Por contra quienes poseen credenciales universitarias se sitúan en el extremo opuesto: el 15% se considera de clase media/alta. En cualquier caso, en cada uno de los tres grupos educativos más del 50% de los entrevistados cree pertenecer a la clase media/media. CUADRO 3.31. Educación y clase subjetiva PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSIDAD ALTA (10) 40.4 20.0 40.0 MEDIA/ALTA (123) 25.2 22.0 52.8 MEDIA/MEDIA (1393) 55.0 23.4 21.5 MEDIA/BAJA (539) 73.3 17.8 8.9 BAJA (137) 89.1 7.3 3.6 A pesar de que quienes poseen educación universitaria son menos del 20% de la submuestra, más del 50% de quienes consideran pertenecer a la clase media/alta son universitarios. Casi todas las personas que creen pertenecer a la clase baja tienen educación primaria o menos. La práctica religiosa juega un cierto papel en el posicionamiento subjetivo. CUADRO 3.32. Religiosidad y clase subjetiva ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA CAT. PRACTICANTE (575) 27.0% 0.5 4.7 62.6 24.7 7.5 CAT. NO PRACTICANTE (1181) 55.4% 0.3 5.4 62.9 25.1 6.3 ESCÉPTICO (375) 17.6% 0.8 7.7 65.3 21.3 4.8 Podría señalarse una leve propensión de los escépticos a declararse de clase alta. Seguramente habría que vincularlo al hecho de que muchos de los escépticos tienen un elevado nivel de estudios. CUADRO 3.33. Religiosidad y clase subjetiva CAT. PRACT. CAT. NO PRACT. ESCEPTICO ALTA (9) 33.3 33.3 33.3
  • 51. i MEDIA/ALTA (120) 22.5 53.3 24.2 MEDIA/MEDIA (1348) 26.7 55.1 18.2 MEDIA/BAJA (519) 27.4 57.2 15.4 BAJA (135) 31.9 54.8 13.3 Los entrevistados de clase alta (aunque son tan solo nueve casos) y media/alta son los más dados a declararse católicos practicantes. Por sectores organizativos tenemos los siguientes resultados. CUADRO 3.34. CLASE SUBJETIVA POR SECTORES ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA ADMON PUBLICA (249) Clase media (141) Trabajadores (108) 1.2 1.4 0.9 7.6 12.1 1.9 69.1 71.6 65.7 20.9 14.9 28.7 1.2 0.0 2.8 EMP. PUBLICAS (154) Clase media (64) Trabajadores (90) 0.6 0.0 1.1 6.5 14.1 1.1 71.4 73.4 70.0 17.5 9.4 23.3 3.9 3.1 4.4 EMP. PRIVADAS (821) Clase media (180) Trabajadores (641) 0.1 0.0 0.2 5.7 14.4 3.3 63.1 69.4 61.3 25.0 13.9 28.1 6.1 2.2 7.2 Sorprende el elevado porcentaje de proletarios que se declaran de clase baja tanto en la administración pública como el sector privado (especialmente en este). Es mayor la propensión de los expertos de la administración pública y de empresas públicas a situarse en estratos alto a diferencia de los del sector privado. 3.5. RELIGIÓN Y POLÍTICA. Lo primero que hay que señalar es que la mayoría de los españoles se declara católico, aunque casi todos señalan no ser practicantes. En las encuestas del CIS se ofrece la posibilidad de declararse creyente -practicante o no de otras religiones-, pero son poquísimos los entrevistados que así lo hacen. Algo mayor -aunque bajo, globalmente considerado- es el porcentaje de los indiferentes y no creyentes -aquí agrupados bajo en epígrafe de escépticos-. CUADRO 3.35. Religiosidad y clases sociales CAPIT. PEQ. BUR. DIR/ SUP EXP. TRA. SEMI. PROLET. CAT. PRACTICANTE (490) 5.5 36.7 8.6 9.2 12.9 27.1 CAT. NO PRACTICANTE (987) 2.7 22.2 10.8 8.0 17.7 38.5 ESCEPTICO (323) 4.0 22.0 15.8 17.0 14.2 26.9
  • 52. i A pesar de su porcentaje en el grupo de las clases activas, más del 40% de quienes se declaran católicos practicantes pertenecen a alguno de los dos grupos propietarios. El 40% de los católicos no practicantes son proletarios. También entre los escépticos el grupo más numeroso es el de los proletarios. CUADRO 3.36. Religiosidad y clases sociales CAT. PRACTICANTE CAT. NO PRACTICANTE ESCEPTICO CAPITALISTAS (67) 40.3 40.3 19.4 PEQ. BUR. (470) 38.3 46.6 15.1 DIR/SUP (200) 21.0 53.5 25.5 EXPERTOS (179) 25.1 44.1 30.7 TRA. SEMI. (284) 22.2 61.6 16.2 PROLETARIADO (600) 22.2 63.3 14.5 El 40% de los capitalistas y de los pequeño-burgueses son católicos practicantes. Por contra, entre los asalariados predomina el catolicismo no practicante. Las dos clases más propensas al escepticismo son las de mayor nivie educativo: directivos y expertos. La devoción religiosa es considerablemente mayor entre las mujeres que entre los varones. CUADRO 3.37. CAT. PRAC. CAT. NO PR. ESCEP. CAPITALISTAS V (45) M (22) 35.6 50.0 42.2 36.4 22.2 13.6 PEQ. BURG. V (318) M (152) 32.1 51.3 50.9 37.5 17.0 11.2 DIR. Y SUP. V (160) M (40) 20.0 25.0 56.3 42.5 23.8 32.5 EXPERTOS V (100) M (79) 24.0 26.6 39.0 50.6 37.0 22.8 TRAB. SEMI. V (136) M (148) 23.5 20.9 61.0 62.2 15.4 16.9 PROLETARIADO V (442) M (158) 17.4 35.4 65.6 57.0 17.0 7.6 La actitud religiosa es un claro predictor del comportamiento electoral. He aquí los cuadros de recuerdo e intención de voto en función de la religión
  • 53. i CUADRO 3.38. Recuerdo de voto 1993 PP NAC PSOE IU ABST. Católicos practicantes (372) Cat. no practicantes (813) Escépticos (281) 33.9 15.5 5.3 18.3 13.5 14.9 25.0 30.6 23.1 4.6 15.7 27.8 18.3 24.6 28.8 CUADRO 3.39. Intención de voto PP NAC PSOE IU ABST. Católicos practicantes (333) Cat. no practicantes (705) Escépticos (251) 45.9 22.6 7.2 14.1 14.8 18.7 13.5 21.6 15.5 9.9 20.6 31.9 16.5 20.6 26.7 Es clarísima la influencia de la religión sobre el comportamiento electoral. Tanto el PP como los nacionalistas obtienen sus mejores resultados entre los católicos practicantes, mientras que IU es el partido claramente vencedor entre los escépticos y el PSOE entre los católicos no practicantes. También es digna de mención la relación que quepa establecer entre religión y participación. A medida que disminuye la práctica religiosa aumenta la voluntad de abstención política (de hecho la abstención es la primera opción ente los escépticos). Veamos ahora el cruce de las clases sociales, la actitud religiosa y el voto. CUADRO 3.40. Recuerdo de voto de 1993 PP NAC PSOE IU ABST. Propietarios Católicos practicantes (158) Cat. no practicantes (194) Escépticos (70) 45.6 25.8 11.4 17.7 15.5 20.0 19.0 26.8 18.6 2.5 6.2 27.1 15.2 25.8 22.9 Clase media Católicos practicantes (68) Cat. no practicantes (154) Escépticos (99) 33.8 16.2 2.0 25.0 14.9 19.2 17.6 30.5 22.2 7.4 18.8 29.3 16.2 19.5 27.3 Trabajadores Católicos practicantes (146) Cat. no practicantes (465) Escépticos (112) 21.2 11.0 4.5 15.8 12.3 8.0 34.9 32.3 26.8 47.1 18.7 26.8 22.6 25.8 33.9
  • 54. i CUADRO 3.41. Intención de voto PP NAC PSOE IU ABST. Propietarios Católicos practicantes (149) Cat. no practicantes (169) Escépticos (67) 56.4 37.3 11.9 16.1 15.4 25.4 10.7 16.6 7.5 4.7 8.3 28.4 12.1 22.5 26.9 Clase media Católicos practicantes (61) Cat. no practicantes (129) Escépticos (85) 42.6 22.5 3.5 18.0 16.3 22.4 6.6 24.0 16.5 16.4 21.7 35.3 16.4 15.5 22.4 Trabajadores Católicos practicantes (123) Cat. no practicantes (407) Escépticos (99) 35.0 16.5 7.1 25.5 14.0 11.1 20.3 22.9 20.2 13.0 25.3 31.3 22.0 21.4 30.3 En todas las clases sociales los escépticos dan su voto mayoritariamente a IU. Resulta especialmente llamativo el comportamiento de los trabajadores católicos practicantes, los cuales otorgan sus voto en primer lugar a IU, mientras que los no practicantes sitúan en primer lugar al PSOE. Sin embargo, los católicos practicantes de clase media se inclinan claramente por el PP y colocan a IU en la última posición (en el cuadro de recuerdo de voto y en la penúltima en el de intención). CUADRO 3.42. Religiosidad por sectores Católicos practicantes Católicos no practicantes Escépticos ADMINISTRACION PUBLICA (243) Directivos y supervisores (58) Expertos (77) Trabajadores semicred. (64) Proletariado (44) 36.2 33.8 37.5 25.0 36.2 41.6 54.7 63.6 27.6 24.7 7.8 11.4 EMPRESAS PUBLICAS (147) Directivos y supervisores (28) Expertos (33) Trabajadores semicred. (27) Proletariado (59) 21.4 18.2 14.8 20.3 67.9 36.4 77.8 61.0 10.7 45.5 7.4 18.6 EMPRESAS PRIVADAS (813) Directivos y supervisores (113) Expertos (64) Trabajadores semicred. (189) Proletariado (447) 13.3 20.3 17.5 19.0 59.3 53.1 61.9 65.3 27.4 26.6 20.6 15.7 Sorprende la elevada proporción de católicos practicantes entre los asalariados del sector público (devoción de la que solo se apartan los proletarios). En este sector es muy alto el grado de escepticismo entre los dos grupos con mayor titulación: directivos y expertos.
  • 55. i En las empresas tanto públicas como privadas es muy escaso el peso de la práctica religiosa. Es de destacar el dato de que casi la mitad de los 33 expertos y casi el 20% de los 59 proletarios de las empresas públicas se declaran escépticos. 3.6. EL VOTO DE LOS MENORES DE 30 AÑOS. El objeto de este epígrafe es diferenciar las actitudes políticas de los jóvenes que trabajan con respecto a los estudiantes. Una de las ideas más extendidas es la de que la juventud vota al PP. Los cuadros que se aducen a continuación, sin desmentir esa afirmación, introducen alguna matización. La primera es que la juventud asalariada no es tan derechas y si además su nivel educativo es alto aumenta su acercamiento a la izquierda. Lo primero que hay que destacar es que la abstención es muy alta. El partido más votado en ambos cuadros es de izquierdas. El PSOE en el primero, seguido de IU. CUADRO 3.43. Voto joven por clase social PROPIET. CLASE MEDIA TRABAJ. PP Recuerdo (68) Intención (81) 36.8 35.8 17.6 17.3 45.6 46.9 NAC. Recuerdo (68) Intención (81) 22.4 25.0 25.4 19.6 52.2 55.4 PSOE Recuerdo (68) Intención (81) 9.4 8.6 17.9 20.0 72.6 71.4 IU Recuerdo (68) Intención (81) 14.5 14.8 23.2 21.6 62.3 63.5 ABST. Recuerdo (68) Intención (81) 25.5 28.3 12.4 11.0 62.1 60.6 Menos del 50% de los votos de jóvenes con empleo recibidos por el PP proceden de trabajadores, mientras que más del 70% de los votos jóvenes del PSOE procede de trabajadores. CUADRO 3.44. Voto juvenil por clases PP NAC. PSOE IU ABST PROPIETARIOS Recuerdo (101) Intención (98) 18.4 29.6 11.0 14.3 7.4 6.1 7.4 13.3 30.1 36.7 CLASE MEDIA Recuerdo (84) Intención (72) 12.5 19.4 17.7 15.3 19.8 19.4 16.7 26.4 20.8 19.4 TRABAJADORES Recuerdo (286) Intención (252) 9.1 15.1 10.3 12.3 22.6 19.8 12.6 22.2 29.3 30.6 Si analizamos la intención de voto de este colectivo por nivel de estudios podemos ver cómo entre los bachilleres como entre los universitarios la opción ganadora es IU.
  • 56. i CUADRO 3.45. Voto joven por nivel educativo PP 20.6% NAC. 12.3% PSOE 18.0% IU 20.2% ABST. 29.0% PRIMARIA (309) 19.7 8.4 23.0 17.8 31.1 SECUNDARIA (149) 22.8 18.8 10.7 23.5 24.2 UNIVERSIDAD (87) 19.5 14.9 12.6 23.0 29.9 4. SOCIOLOGÍA POLÍTICA DE LAS CLASES PASIVAS En este capítulo son cuatro las clases que distinguiremos: pensionistas, parados, estudiantes y amas de casa. Los pensionistas son mayoritariamente jubilados o sus viudas. Los parados son personas en desempleo que han ejercido algún trabajo anteriormente. Los estudiantes son, además de las personas que así se declaran, los jóvenes en busca del primer empleo (no obstante, casi todos los componentes de este grupo son estudiantes). El último grupo es el de las amas de casa que en su casi totalidad son mujeres. Al igual que en el capítulo anterior haremos uso especialmente de la encuesta de sindicatos. Hay que advertir que, a diferencia de lo que ocurre en el resto de los estudios, en esta encuesta no se pregunta ni a los estudiantes ni a las amas de casa por la ocupación del cabeza de familia, lo que impide que podemos recurrir a esta amplia muestra para analizar el comportamiento de estos dos grupos por clase social. 4.1. EL VOTO DE LAS CLASES PASIVAS Como veremos en casi todos los epígrafes, la disparidad entre las cuatro clases pasivas va a ser muy amplia. Tenemos dos grupos cuya renta procede del Estado: los pensionistas y los parados. Los pensionistas ya no se incorporarán al mercado de trabajo mientras que los parados tratan de hacerlo. Para los pensionistas es clave un gobierno que garantice el cobro de sus pensiones, cosa que el PSOE ha cumplido con creces. Sin embargo, los parados precisan salir de su condición de tales, por lo que son muy sensibles tanto a las políticas de creación/destrucción de empleo como a la cobertura por desempleo. En el grupo de pensionistas hay una clara sobrerrepresentación de las clases trabajadoras, consecuencia sin duda de que la jubilación se ha convertido en un elemento clave en la regulación del mercado de trabajo: muchos trabajadores industriales han sido prejubilados. En el caso de los
  • 57. i parados también se da un elevado porcentaje de trabajadores, sobre todo no cualificados. Los estudiantes y las amas de casa forman parte de un modo rotundo de lo que Wright llamara clases mediadas. Su posición clasista estaría en función del sustentador principal, normalmente el padre o el esposo y así les daremos una asignación de clase. Las disparidades en términos educativos entre los estudiantes y los otros tres grupos (especialmente los pensionistas y las amas de casa) son enormes. Esta es una de las claves que permitirá explicarse el comportamiento diferencial de aquelos con respecto a estos. Empezamos por el recuerdo de voto de estos grupos. CUADRO 4.1. Voto de clases pasivas PP NAC. PSOE IU ABST. PENSIONISTAS Recuerdo (812) Intención (709) 21.1 25.1 7.9 9.9 45.8 40.9 6.8 10.0 18.5 14.1 ESTUDIANTES Recuerdo (484) Intención (584) 16.1 26.4 9.1 13.7 14.9 11.0 12.2 20.0 47.7 28.9 PARADOS Recuerdo (504) Intención (441) 15.7 20.0 9.5 12.7 33.3 20.4 14.7 22.4 26.8 24.3 AMAS DE CASA Recuerdo (975) Intención (808) 23.2 29.3 7.8 10.1 41.4 33.4 7.0 11.5 20.6 15.6 Los pensionistas son poco dados a la abstención y manifiestan una clara predisposición hacia el PSOE. Más del 35% recuerda haber votado por el PSOE. El PP no sale malparado en este grupo dado que el recuerdo de voto está por encima de la media del grupo de clases pasivas. IU es el partido con menor grado de asentamiento en este colectivo. Hay un fortísimo rechazo hacia el PSOE por parte de los estudiantes: solo le ha votado el 9.7%. También es especialmente elevada en este grupo la abstención. IU es el único partido que está por encima de su media de clases pasivas. Los parados parecen haber experimentado un proceso de radicalización izquierdista, aunque el partido más votado sea el PSOE (28.9%). Al igual que ocurre entre los jubilados, las amas de casa son poco proclives a votar a IU y muy inclinadas hacia los partidos mayoritarios. En menor medida que los pensionistas prefieren al PSOE y algo más al PP. De entre las clases pasivas el PP cosecha el 40% de sus votos entre las amas de casa. El PSOE suma casi el 80% de sus votos de las clases pasivas entre los pensionistas y las amas de casa. IU obtiene algo más de la mitad de sus votos entre los estudiantes y los parados.
  • 58. i Resulta especialmente llamativa la evolución de voto de los pensionistas y, en menor medida, de las amas de casa. El PSOE se asienta aún más entre estos grupos. Los parados aumentan su inclinación por la abstención y disminuyen levemente sus preferencias por IU. El siguiente cuadro compara el recuerdo con la intención de voto para cada una de las clases pasivas. Sin embargo, si analizamos los resultados de un proceso electoral real el radicalismo no es tan exacerbado. Véase el siguiente cuadro. CUADRO 4.2. Elecciones europeas PP NAC. PSOE IU ABST. PENSIONISTAS (353) 28.9 4.8 35.4 5.4 25.5 ESTUDIANTES (208) 25.5 7.2 14.4 14.4 38.5 PARADOS (178) 21.3 3.9 19.1 20.2 35.4 AMAS DE CASA (430) 27.2 6.0 27.2 7.9 31.6 Lo primero que conviene no perder de vista es que la abstención es muy alta. Ya no es tan intenso el asentamiento del PSOE entre los jubilados. IU sigue siendo una opción escasamente deseada por parte de los pensionistas y las amas de casa. Sin embargo, sí se consolida la posición de IU entre los parados. A continuación podemos ver cuál es el voto de los pensionistas en función de la clase activa a la que pertenecieron. Veamos primero la composición interna del voto. CUADRO 4.3. Voto de pensionistas CAP. PEQ. BUR. DIR/ SUP EXP. TRA. SEMI. PROL. PP Rec. (116) Int. (115) 6.9 7.8 27.6 28.7 15.5 15.7 7.8 7.0 13.8 12.2 28.4 28.7 NAC. Rec. (52) Int. (50) 5.8 2.0 26.9 24.0 19.2 22.0 1.9 2.0 13.5 14.0 32.7 36.0 PSOE Rec. (227) Int. (182) 1.8 1.6 15.4 13.2 9.7 10.4 2.2 1.6 5.3 7.1 65.6 65.9 IU Rec. (39) Int. (47) 0.0 2.1 15.4 10.6 10.3 12.8 2.6 4.3 7.7 8.5 64.1 61.7 ABST. Rec. (93) Int. (66) 4.3 3.0 28.0 30.3 15.1 12.1 3.2 3.0 9.7 10.6 39.8 40.9 CUADRO 4.4. Voto de pensionistas PP NAC. PSOE IU ABST. CAPITALISTAS Rec. (19) Int. (16) 42.1 56.3 15.8 6.3 21.1 18.8 0.0 6.3 21.1 12.5 PEQ. BUR. Rec. (113) Int. (94) 28.3 35.1 12.4 12.8 31.0 25.5 5.3 5.3 23.0 21.3
  • 59. i DIR/SUP. Rec. (68) Int. (62) 26.5 29.0 14.7 17.7 32.4 30.6 5.9 9.7 15.1 12.9 EXPERTOS Rec. (19) Int. (16) 47.4 50.0 5.3 6.3 26.3 18.8 5.3 12.5 15.8 12.5 TRA. SEMI. Rec. (47) Int. (45) 34.0 31.1 14.9 15.6 25.5 28.9 6.4 8.9 19.1 15.6 PROLETARIADO Rec. (261) Int. (227) 12.6 14.5 6.5 7.9 57.1 52.9 9.6 12.8 14.2 11.9 Si comparamos este cuadro con el de las clases activas, es llamativo el muy escaso atractivo con que cuenta IU en este grupo. Mientras que allí conseguía el 12.3% de los votos, aquí se queda en un exiguo 5.9%. Parecida situación experimentan los nacionalistas. Entre las clases activas reclutan el 12.2% y aquí se quedan en un 7.8%. En este cuadro se reproducen las pautas clasistas señaladas en el capítulo anterior. Los proletarios tienden a votar al PSOE y los propietarios a la derecha. El 57% de los pensionistas que fueron proletarios votaron por el PSOE y el 42.1% de los que fueron capitalistas votaron por el PP. El 65.6% de los pensionistas que votan al PSOE es proletario. En el caso del PP el 34.5% de sus votos pensionistas procede de antiguos proletarios. CUADRO 4.5. Recuerdo de voto PP NAC. PSOE IU ABS. Clases activas (1521) 18.0 15.0 27.4 15.2 24.5 Pens. (527) 22.0 9.9 43.1 7.4 17.6 Veamos ahora qué pasa con el voto de los parados según clase social.
  • 60. i CUADRO 4.6. Voto de parados CAP. PEQ. BUR. DIR/ SUP EXP. TRA. SEMI. PROL. PP Rec. (54) Int. (57) 0.0 0.0 5.6 7.0 5.6 3.5 3.7 3.5 20.4 24.6 64.8 61.4 NAC. Rec. (37) Int. (45) 2.7 0.0 8.1 8.9 16.2 17.8 13.5 8.9 27.0 37.8 32.4 26.7 PSOE Rec. (118) Int. (59) 0.8 0.0 3.4 3.4 5.1 3.4 3.4 3.4 25.4 27.1 61.9 62.7 IU Rec. (56) Int. (73) 0.0 0.0 5.4 6.8 10.7 6.8 10.7 12.3 19.6 23.3 53.6 50.7 ABST. Rec. (102) Int. (80) 0.0 1.3 8.8 6.3 9.8 10.0 5.9 2.5 31.4 26.3 44.1 53.8 CUADRO 4.7. Voto de parados PP NAC. PSOE IU ABST. CAPITALISTAS Rec. (2) Int. (1) -- -- -- -- -- -- -- -- -- -- PEQ. BUR. Rec. (22) Int. (20) 13.6 20.0 13.6 20.0 18.2 10.0 13.6 25.0 40.9 25.0 DIR/SUP. Rec. (31) Int. (25) 9.7 8.0 19.4 32.0 19.4 8.0 19.4 20.0 32.3 32.0 EXPERTOS Rec. (23) Int. (19) 8.7 10.5 21.7 21.1 17.4 10.5 26.1 47.4 26.1 10.5 TRA. SEMI. Rec. (94) Int. (85) 11.7 16.5 10.6 20.0 31.9 18.8 11.7 20.0 34.0 24.7 PROLETARIADO Rec. (195) Int. (164) 17.9 21.3 6.2 7.3 37.4 22.6 15.4 22.6 44.1 26.2 Lo primero que conviene tener en cuenta es que la mayoría de los parados -cerca del 80%- pertenece a las clases trabajadoras. Sus pautas de comportamiento electoral están levemente escoradas a la izquierda. 4.2. IDEOLOGÍA POLÍTICA El siguiente cuadro refleja la escala ideológica de las cuatro clases pasivas con las que aquí trabajamos.
  • 61. i CUADRO 4.9. Ideología de clases pasivas MUY I. IZQ. CEN. I. CEN. D. DER. MUY D. PENSIONISTAS (830) 19.9 27.2 27.0 7.3 10.6 8.0 ESTUDIANTES (614) 14.3 28.2 28.8 8.5 14.8 5.4 PARADOS (509) 17.3 34.4 30.8 4.5 10.0 2.9 AMAS DE CASA (980) 14.3 27.0 28.5 9.0 14.8 6.4 Al igual que veíamos en el capítulo anterior hay una fuerte propensión a declararse de izquierdas, aunque algo menor que en las clases activas (77.4% frente a 73.5%). El grupo más izquierdista es el de los parados (82.5%) seguido de los pensionistas (74.1). Las amas de casa y los estudiantes son los menos izquierdistas: 70.8% y 71.1%, respectivamente. CUADRO 4.10. Ideología Muy de izquierda Izquierda Centro izquierda Centro derecha Derecha Muy de derechas Clases activas 15.7 31.6 30.1 8.7 10.9 3.0 Clases pasivas 16.4 28.6 28.5 7.6 12.8 6.0 Veamos ahora cómo es la ideología de los pensionistas por clase social. CUADRO 4.11. Ideología de pensionistas MUY I. IZQ. CEN. IZQ. CEN. DER. DER. MUY DER. CAPITALISTAS (19) 5.3 15.8 15.8 10.5 15.8 36.8 PEQ. BUR. (108) 12.0 17.6 34.3 9.3 18.5 8.3 DIR. Y SUP. (70) 18.6 18.6 28.6 12.9 12.9 8.6 EXPERTOS (20) 20.0 35.0 15.0 0.0 10.0 20.0 TRAB. SEMI. (57) 12.3 26.3 29.8 12.3 5.3 14.0 PROLETARIADO (257) 26.8 35.8 23.0 4.7 6.6 3.1 Se trata de una ideología algo menos de izquierda que la que mantienen las clases activas. CUADRO 4.12. Ideología comparada Muy de izquierda Izquierda Centro izquierda Centro derecha Derecha Muy de derechas Clases activas 15.7 31.6 30.1 8.7 10.9 3.0 Pens. 20.2 28.1 26.2 7.5 10.2 7.9
  • 62. i Por clases sociales, se declaran más netamente de izquierdas los proletarios pensionistas que los proletarios activos (62.6% son muy de izquierdas o de izquierdas frente a un 51.6%). También es algo mayor la propensión a declararse netamente de derechas por parte de los propietarios jubilados frente a los activos. Veamos ahora qué quepa decir con respecto a los parados. CUADRO 4.13. Ideología de parados MUY I. IZQ. CEN. IZQ. CEN. DER. DER. MUY DER. CAPITALISTAS (2) - - - - - - PEQ. BUR. (19) 21.1 21.1 42.1 5.3 5.3 5.3 DIR. Y SUP. (35) 22.9 28.6 42.9 2.9 2.9 0.0 EXPERTOS (25) 4.0 48.0 40.0 0.0 8.0 0.0 TRAB. SEMI. (93) 21.5 38.7 26.9 3.2 6.5 3.2 PROLETARIADO (196) 18.9 32.1 28.1 5.1 12.2 3.6 Como era de esperar el fuerte predominio de los trabajadores en este grupo lo escora claramente hacia la izquierda. CUADRO 4.14. Ideología de parados Muy de izquierda Izquierda Centro izquierda Centro derecha Derecha Muy de derechas Clases activas 15.7 31.6 30.1 8.7 10.9 3.0 Parados 18.9 34.1 30.8 4.1 9.2 3.0 4.3. ACTITUDES HACIA LOS SINDICATOS. Los grupos más alejados del mercado de trabajo porque ya no volverán (pensionistas) o porque previsiblemente no se incorporarán a él (amas de casa) son los menos propensos a simpatizar con los sindicatos. Pensionistas y amas de casa son los colectivos más inclinados a considerar que tienen demasiado poder y los que expresan menor grado de acuerdo con la huelga general de 1994. CUADRO 4.15. Actitudes sindicales de las clases pasivas según clase social El poder de los sindicatos es ... El poder de los sindicatos Los sindicatos son/están Demasiado el adecuado menor del que debiera ha aumentado ha disminuido es igual modernos desfasados Pensionistas (848, 839, 820) 24.2 34.1 41.7 36.8 25.3 37.9 38.3 61.7 Estudiantes (673, 628, 654) 18.0 32.8 49.2 43.8 18.8 37.4 38.4 61.6 Parados (563, 562, 541) 13.3 28.2 58.4 33.6 24.6 41.8 37.5 62.5
  • 63. i Amas de casa (998, 988, 967) 20.9 38.5 40.6 38.3 20.6 41.1 37.0 63.0 (Entre paréntesis las n de cada una de las cuestiones). No hay grandes diferencias en lo que se refiere a estas cuestiones entre las clases pasivas y las activas. Llama la atención que el 25% de los pensionistas declare que su poder es excesivo. Por contra, cerca del 60% de los parados considera que su poder es menor del que debiera. CUADRO 4.16. Grado de acuerdo con la huelga MUY DE ACUERDO BASTANTE DE ACUERDO POCO DE ACUERDO NADA DE ACUERDO PENSIONISTAS (327) 7.3 27.8 30.0 34.9 ESTUDIANTES (216) 17.6 38.9 27.8 15.7 PARADOS (252) 23.0 40.5 18.3 18.3 AMAS DE CASA (439) 13.4 28.2 29.2 29.2 (En el caso de las clases activas los porcentajes son: muy de acuerdo, 18.4; bastante, 30.3; poco, 22.3; nada 23.3 y no sabe, 5.7%). Es de resaltar la intensa actitud antisindical de los pensionistas superando a los otros tres grupos a la hora de considerar desfasados, con mucho y creciente poder a los sindicatos. De entre las clases pasivas, en torno al 60% de los entrevistados que consideran demasiado y creciente el poder de los sindicatos, que están desfasados y que están poco o nada de acuerdo con la huelga son pensionistas y amas de casa. Habría que meditar sobre el hecho de que dos de los baluartes electorales del PSOE (amas de casa y pensionistas) tengan una actitud tan fuertemente antisindical y que, sin embargo, un colectivo en el que el PSOE goza de poco atractivo, como es el de los estudiantes, la imagen de los sindicatos sea más benigna. Ahora veamos cómo valoran las clases pasivas a UGT y a CCOO (entre paréntesis la valoración que dan las clases activas). CUADRO 4.17. Actitudes sindicales MUY ANTI-UGT MUY ANTI-CCOO ANTI-UGT ANTI-CCOO MOD. ANTI-UGT MOD. ANTI-CCOO MOD. PRO-UGT MOD. PRO-CCOO PRO-UGT PRO-CCOO MUY PRO-UGT MUY PRO-CCOO PENSIONISTAS (204) (205) 9.8 8.8 16.7 12.7 31.4 29.8 16.2 16.6 15.2 19.5 10.8 12.7 ESTUDIANTES (169) (169) 3.0 4.1 18.9 14.2 38.5 38.5 21.3 17.8 14.8 20.1 3.6 5.3 PARADOS (211) (217) 7.1 3.2 17.1 12.2 34.6 29.0 14.2 14.7 19.9 24.9 7.1 15.7 AMAS DE CASA (269) (281) 9.3 7.1 17.5 18.1 32.0 29.9 14.1 11.7 20.1 22.4 7.1 10.7
  • 64. i Cerca del 60% de los entrevistados de cada una de las clases pasivas manifiestan distintas dosis de antipatía hacia los sindicatos, siendo los pensionistas y las amas de casa los más propensos a situarse en posiciones radicalmente antisindicatos (UGT es un sindicato que padece más antipatías que CC.OO.). CUADRO 4.18. ACTITUDES SINDICALES DE LOS PENSIONISTAS SEGUN CLASE SOCIAL El poder de los sindicatos es ... El poder de los sindicatos Los sindicatos son/están Demasiado el adecuado menor del que debiera ha aumentado ha disminuido es igual modernos desfasados Capitalistas (21, 21, 21) 38.1 38.1 23.8 52.4 19.0 28.6 28.6 71.4 Peq. bur. (110, 115, 108) 24.5 33.6 41.8 36.5 25.2 38.3 41.7 58.3 Dir. y sup. (76, 75, 74) 35.5 21.1 43.4 36.0 41.3 22.7 31.1 68.9 Exp. (20, 24, 20) 30.0 45.0 25.0 50.0 4.2 45.8 30.0 70.0 Trab. semi. (53, 57, 261) 32.1 24.5 43.4 33.3 29.8 36.8 23.2 76.8 Proletariado (268, 261, 261) 20.1 31.7 48.1 35.2 23.8 41.0 43.7 56.3 (Entre paréntesis las n de cada una de las cuestiones). Como ya pudimos observar entre las clases activas los grupos propietarios (especialmente los capitalistas) son quienes se inclinan en mayor medida a considerar excesivo y en incremento el poder de los sindicatos, así como a resaltar su carácter desfasado. CUADRO 4.19. ACTITUDES SINDICALES DE LOS PARADOS SEGÚN CLASE SOCIAL El poder de los sindicatos es ... El poder de los sindicatos Los sindicatos son/están Demasiad o el adecuado menor del que debiera ha aumentado ha disminuido es igual modernos desfasados Peq. bur.(24, 22, 25) 20.8 29.2 50.0 22.7 27.3 50.0 28.0 72.0 Dir y sup. (37,36.36) 8.1 35.1 56.8 13.9 52.8 33.3 22.2 77.8 Exp. (26, 25, 23) 19.2 19.2 61.5 44.0 28.0 28.0 30.4 69.6 Trab. semi. (107, 108, 101) 12.1 25.2 62.6 38.0 19.4 42.5 39.6 60.4 Proletariado (220, 217, 213) 13.2 32.7 54.1 33.2 21.2 45.6 43.2 56.8 (Entre paréntesis las n de cada una de las cuestiones). Los parados procedentes de la pequeña burguesía y del grupo de los expertos son los más propensos a considerar excesivo y en crecimiento el poder de los sindicatos. 4.4. CLASE SOCIAL SUBJETIVA En este respecto los contrastes entre unas clases y otras son enormes. CUADRO 4.20.
  • 65. i Clase subjetiva de los grupos pasivos ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA PENSIONISTAS (1015) 0.9 2.3 42.9 35.3 18.7 ESTUDIANTES (732) 0.3 9.7 72.3 16.0 1.8 PARADOS (593) 0.5 3.7 56.2 30.0 9.6 AMAS DE CASA (1234) 0.5 2.2 53.2 32.2 12.0 Por un lado, los pensionistas tienen una fuerte tendencia a declararse de clase baja y media/baja (54%). Esta tendencia es algo menor entre las amas de casa. Por contra, los estudiantes son especialmente propensos a declararse de clase media/media o de media/alta (82%). CUADRO 4.21. Clase subjetiva de pensionistas ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA CAPITALISTAS (21) 4.8 4.8 57.1 23.8 9.5 PEQ. BUR. (144) 0.0 2.8 36.8 45.8 14.6 DIR. Y SUP. (81) 2.5 3.7 58.0 25.9 9.9 EXPERTOS (26) 7.7 15.4 57.7 19.2 0.0 TRA. SEMI. (64) 0.0 1.6 65.6 25.0 7.8 PROLETARIADO (305) 0.7 2.0 38.4 39.7 19.3 Por clases sociales, la tendencia a declararse de clase baja o media/baja se acentúa entre los proletarios. Lo contrario ocurre entre las clases medias y las clases proletarias. CUADRO 4.22. Clase subjetiva de parados ALTA MEDIA/ ALTA MEDIA/ MEDIA MEDIA/ BAJA BAJA CAPITALISTAS (2) - -- -- -- -- PEQ. BUR. (26) 0.0 3.8 50.0 38.5 7.7 DIR. Y SUP. (37) 2.7 8.1 64.9 18.9 5.4 EXPERTOS (26) 0.0 7.7 73.1 19.2 0.0 TRA. SEMI. (109) 0.0 5.5 63.3 26.6 4.6 PROLETARIADO (234) 0.4 2.6 53.4 31.2 12.4 4.5 RELIGIÓN Y POLÍTICA
  • 66. i Lo primero que conviene tener en cuenta es que estamos trabajando con grupos muy distintos en lo que se refiere a los niveles educativos y a las generaciones a las que pertenecen, lo que se traduce en una débil religiosidad comparativa del grupo de estudiantes y una fuerte religiosidad de los pensionistas y las amas de casa. CUADRO 4.23. RELIGIOSIDAD CAT. PRACT. CAT. NO PRACT. ESCEPT. PENSIONISTAS (1024) 52.1 40.3 7.5 ESTUDIANTES (712) 28.8 48.9 22.3 PARADOS (577) 26.2 57.5 16.3 AMAS DE CASA (1225) 58.0 38.9 3.0 Las disparidades son muy fuertes entre unos grupos y otros. Los menos dados a la religión son los jóvenes y a cierta distancia los parados. El 22.3% de los estudiantes se declara no creyente. Las amas de casa son especialmente devotas: casi el 60% se declara católica practicante. Del total de los católicos practicantes de las clases pasivas cerca del 50% (44.4%) son amas de casa. Del total de no creyentes cerca de la mitad (43.3%) son estudiantes.
  • 67. i CUADRO 4.24. VOTO EN FUNCION DE LA RELIGIOSIDAD PP NAC. PSOE IU ABST. PENSIONISTAS Cat. prac. REC. (386) INT. (350) Cat. no prac. REC. (345) INT. (284) Escéptico REC. (62) INT. (56) 33.4 37.7 11.3 14.8 4.8 5.4 9.1 10.0 7.2 9.5 4.8 8.9 35.5 31.1 56.5 51.4 48.4 44.6 2.8 5.1 7.2 17.6 29.0 33.9 19.2 16.0 17.7 12.7 12.9 7.1 ESTUDIANTES Cat. prac. REC. (112) INT. (153) Cat. no prac. REC. (237) INT. (264) Escéptico REC. (112) INT. (141) 27.7 36.6 15.2 28.8 7.1 10.6 2.7 12.4 9.7 10.2 11.6 22.0 12.5 12.4 16.5 11.7 13.4 8.5 4.5 9.8 8.9 20.1 26.8 28.4 52.7 28.8 49.8 29.2 41.1 30.5 PARADOS Cat. prac. REC. (120) INT. (108) Cat. no prac. REC. (278) INT. (235) Escéptico REC. (83) INT. (78) 27.5 34.3 14.0 17.4 4.8 9.0 7.5 13.0 9.4 12.3 12.0 12.8 34.2 20.4 37.8 23.8 21.7 14.1 9.2 15.7 14.0 20.0 28.9 39.7 21.7 16.7 24.8 26.4 32.5 24.4 AMAS DE CASA Cat. prac. REC. (527) INT. (442) Cat. no prac. REC. (390) INT. (317) Escéptico REC. (33) INT. (25) 33.2 40.7 11.8 15.8 6.1 8.0 7.6 9.5 8.5 10.7 0.0 4.0 37.2 31.4 49.0 38.2 33.3 28.0 3.6 6.1 9.7 17.4 30.3 40.0 18.4 12.2 21.0 18.0 30.3 20.0 Si nos fijamos en el recuerdo de voto, el PP -siempre y cuando obviemos a los estudiantes- no es el primer partido ni siquiera entre quienes se declaran católicos practicantes. Sin embargo, las cosas cambian si nos fijamos en la intención de voto. Ahora sí, el PP ocupa la primera posición. Entre los católicos no practicantes -y, de nuevo, con la excepción de los estudiantes- el PSOE ocupa el primer lugar tanto en el recuerdo como en la intención de voto. En el grupo de los escépticos IU es el primer partido, en recuerdo e intención, entre los estudiantes y parados y solo en intención entre las amas de casa. En el resto de los casos (recuerdo e intención entre los pensionistas y recuerdo entre las amas de casa) el PSOE es el primer partido.
  • 68. i Veamos ahora el grado de religiosidad de los pensionistas en función de su clase de procedencia. CUADRO 4.25. RELIGIOSIDAD DE PENSIONISTAS CAT. PRACTICANTE 48.8 CAT. NO PRACTICANTE 42.7 ESCÉPTICO 9.3 CAPITALISTAS (22) 54.5 36.4 9.1 PEQ. BUR. (146) 58.2 34.9 6.8 DIR. Y SUP. (83) 47.0 34.9 6.8 EXPERTOS (26) 69.2 23.1 7.7 TRA. SEM. (61) 62.3 29.5 8.2 PROLETARIADO (310) 38.4 51.6 10.0 Entre los pensionistas la práctica religiosa está muy extendida, salvo en el caso del proletariado. A continuación analizamos la religiosidad de los parados. CUADRO 4.26. RELIGIOSIDAD DE PARADOS CAT. PRACTICANTE 27.0 CAT. NO PRACTICANTE 57.7 ESCÉPTICO 15.3 CAPITALISTAS (2) -- -- -- PEQ. BUR. (24) 20.8 54.2 25.0 DIR. Y SUP. (35) 28.6 54.3 17.1 EXPERTOS (23) 39.1 43.5 17.4 TRA. SEM. (109) 19.3 63.3 17.4 PROLETARIADO (225) 30.2 56.9 12.9 La religiosidad es muchísimo menor que entre los pensionistas: menos del 30% se declara católico practicante y más del 10% de los entrevistados de cualquiera de las clases se declara escéptico. Seguidamente (y con encuestas de muestras menores -en este caso la 2108 poselecral europeo-) analizamos la religiosidad de estudiantes y amas de casa. CUADRO 4.27. Religiosidad de estudiantes CAT. PRACTICANTES 32.9 CAT. NO PRACTICANTES 56.7 ESCÉPTICOS 10.5 PROPIETARIOS (65) 33.8 58.5 7.7 CLASE MEDIA (30) 50.0 43.3 6.7 TRABAJADORES (115) 27.8 59.1 13.0
  • 69. i Las posiciones escépticas de dan en mayor medida entre los estudiantes de familias trabajadoras, mientras que la práctica religiosa es mayor entre los estudiantes de clase media. CUADRO 4.28. Religiosidad de amas de casa CAT. PRACTICANTES 60.8 CAT. NO PRACTICANTES 36.4 ESCÉPTICOS 2.8 PROPIETARIOS (147) 68.7 27.2 4.1 CLASE MEDIA (50) 62.0 36.0 2.0 TRABAJADORES (339) 57.2 40.4 2.4 La religiosidad es muy alta entre las amas de casa. Las esposas de trabajadores son las menos propensas a declararse practicantes. 4.6. EL VOTO DE LOS ESTUDIANTES La abstención es muy elevada entre los estudiantes, especialmente entre quienes tienen estudios universitarios (seguramente la mayoría estudiantes universitarios). CUADRO 4.29. Voto por niveles educativos PP NAC. PSOE IU ABST PRIMARIA (63) 23.8 4.8 17.5 17.5 36.5 SECUNDARIA (100) 21.0 9.0 13.0 15.0 42.0 UNIVERSIDAD (43) 39.5 7.0 14.0 9.3 30.2 (Estudio 2108. Poselectoral europeo). El PP es el primer partido en cualquiera de los niveles educativos. No obstante, salvo en el caso de los universitarios -de quienes ya tienen una credencial universitaria- la izquierda obtiene más votos que el PP -incluso añadiendo los nacionalistas- He aquí el voto en función de la clase social del cabeza de familia. CUADRO 4.30. VOTO DE ESTUDIANTES PP NAC. PSOE IU ABST. PROPIETARIOS (64) 35.9 7.8 7.8 6.3 42.2 CLASE MEDIA (29) 37.9 3.4 17.2 3.4 37.9 TRABAJADORES (105) 17.1 8.6 19.0 23.8 31.4 (Estudio 2108. Poselectoral europeo).
  • 70. i Tanto entre los propietarios como entre la clase media el PP es el primer parido (sumando por sí solo más votos que el PSOE e IU juntos). Sin embargo, entre los trabajadores (el grupo con menor índice de abstención) IU es el primer partido y el PSOE el segundo. 5. ANÁLISIS DE LAS ELECCIONES DEL 3 DE MARZO DE 1996.62 5.1. INTRODUCCIÓN. Además de tratarse de las elecciones conocidas con mayor anticipación de nuestra historia electoral, son las elecciones en que el PSOE deja de ser la primera fuerza política en favor del PP. Antes de las elecciones se produjo una sorprendente guerra de sondeos con respecto a cuál sería el margen de la victoria del PP sobre el PSOE. Curiosamente la encuesta preelectoral en que se basa este análisis da la victoria por escaso margen al PSOE.63 A diferencia de lo que ocurría en los dos capítulos anteriores, en este hemos eliminado, salvo algún caso excepcional, la abstención para poder apreciar con mayor nitidez cuál es la evolución del comportamiento electoral de las clases tanto activas (en este caso la agrupación a tres de Wright) como pasivas. Es decir, aquí vamos a trabajar con aquellos entrevistados que declaran su intención -o el haberlo hecho- de votar por algún partido -o coalición- político. Uno de los primeros resultados llamativos de la encuesta pre-electoral del CIS es que la composición interna del voto de las cuatro principales formaciones políticas apenas varía con respecto a lo detectado en encuestas previas del CIS desde 1994. El siguiente cuadro analiza -a partir de los dos primeros- la evolución del voto interno de cada una de las cuatro formaciones, es decir, cuál es el componente de clase del voto de cada formación política. CUADRO 5.1. Voto por clases PROP. C. M. TRAB. PENS. EST. PAR. AMAS PP Rec. (909) Int. (1364) 15.5 14.7 6.0 5.5 18.1 18.7 23.7 20.5 8.5 10.5 6.3 8.5 21.8 21.6 NAC. Rec. (400) Int. (424) 14.2 13.5 9.4 9.5 26.7 26.4 19.4 16.2 6.5 12.3 9.6 10.1 14.2 12.0 PSOE Rec. (1578) Int. (1394) 7.5 6.7 3.9 3.1 22.1 21.3 25.7 27.1 3.2 5.6 10.8 10.5 26.8 25.7 IU Rec. (409) Int. (539) 8.0 5.8 9.3 9.4 34.8 36.0 9.8 9.5 9.9 12.5 15.3 14.8 12.9 11.9 62 Aquí haremos uso de la encuesta 2207 "Preelectoral generales y autonómicas Andalucía, 1996". 63 El cuadernillo que acompaña al diskette de esta encuesta solo señala la ponderación otorgada a las ocho provincias andaluzas -dado que en Andalucía las generales coincidieron con las autónomicas-. No obstante, hay una cierta sobrerrepresentación de las clases pasivas -especialmente pensionistas y amas de casa-. Si se hiciera la corrección el PP aventajaría al PSOE. En cualquier caso en este estudio no importa tanto el acierto de la encuesta como el análisis del voto y del comportamiento político en términos de clase.
  • 71. i El PP es un partido que obtiene muy buenos resultados entre los propietarios de los medios de producción: el 15.5% de su recuerdo de voto y el 14.7% de las intenciones de voto proceden de este grupo. Aumenta su porcentaje de voto entre los propietarios, los trabajadores, los estudiantes y los parados. Más del 40% de su electorado es pensionista o ama de casa. Las opciones nacionalistas también cosechan buenos resultados entre los propietarios. Uno de cada cuatro de sus votantes es trabajador y casi un tercio es pensionista o ama de casa. El PSOE es un partido sólidamente asentado entre los trabajadores, los pensionistas y las amas de casa. Estos tres grupos suponen casi tres cuartos de su electorado. Poco más de la mitad de sus votos procedería de amas de casa y de pensionistas. IU es un opción política de trabajadores (el 36% de sus votos se cosecha en este grupo), o incluso se podría decir de asalariados (el 45.4% de sus votos son de la clase media y de trabajadores). Sin embargo es una opción poco querida para dos colectivos tan importantes numéricamente como los pensionistas y las amas de casa: solo uno de cada cinco de sus votos procede de estos grupos. La mitad de los votos de IU procede de las clases activas (el 66% si añadimos los parados). En el caso del PSOE este porcentaje disminuye al 31% (42% si incluimos los parados) y en el del PP se queda en el 38% (46% si añadimos los parados). A continuación se analiza la evolución del recuerdo e intención de voto de cada uno de los siete grupos aquí distinguidos. CUADRO 5.2. Voto por clases PP NAC. PSOE IU PROPIETARIOS Rec. (348) Int. (383) 40.4 52.4 16.3 15.0 34.0 24.4 9.4 8.2 CLASE MEDIA Rec. (192) Int. (209) 28.2 35.8 19.5 19.3 32.4 20.9 19.9 24.1 TRABAJADORES Rec. (763) Int. (858) 21.6 29.8 14.0 13.0 45.7 34.6 18.7 22.6 PENSIONISTAS Rec. (738) Int. (777) 29.2 36.0 10.5 8.9 54.8 48.5 5.4 6.6 ESTUDIANTES Rec. (195) Int. (341) 39.7 41.9 13.4 15.3 26.2 23.0 20.7 19.8 PARADOS Rec. (328) Int. (385) 17.5 30.0 11.7 11.2 51.7 38.1 19.1 20.7 AMAS DE CASA Rec. (731) Int. (768) 27.1 38.4 7.8 6.6 57.8 46.6 7.2 8.4 Los propietarios incrementan su intención de voto al PP. Ahora más de la mitad de ellos lo votaría (antes lo hizo el 40.4%). Uno de cada cuatro votaría al PSOE (antes le votó el 34%). IU es un partido que goza de escaso arraigo: solo le votaría el 8.2%. Los nacionalistas pierden algo de apoyo en este grupo.
  • 72. i La clase media abandona al PSOE (ahora solo le votaría uno de cada cinco miembros de esta clase) en favor del PP (que pasaría a obtener el apoyo del 36%) y de IU (uno de cada cuatro asalariados de clase media le votaría). Los nacionalistas apenas ven alterada su posición anterior. Aunque el PSOE sigue siendo la primera opción política de los trabajadores padece, no obstante, una fuerte sangría de votos (del 45.7 a 34.6%) al igual que en el caso anterior a beneficio del PP (que aumenta casi ocho puntos) y de IU (que aumenta cuatro puntos). Los nacionalistas se mantienen casi igual que en las anteriores elecciones. Los pensionistas siguen siendo el primer baluarte (por delante de las amas de casa) del PSOE, el cual ahora tiene que conformarse con poco menos de la mitad de su voto. El PP conseguiría el 36% de sus votos (siete puntos más que en las anteriores elecciones). Casi el 85% de los votos de pensionistas se reparten entre las dos primeras fuerzas políticas. IU tiene que conformarse con el 6.6% de sus votos y el restante 8.9% es para los nacionalistas. Aunque en menor medida que entre los propietarios, el PP es la opción favorita de los estudiantes: el 42% votaría PP. La izquierda empeora su posición en este grupo. En las pasadas elecciones cosechó el 47% de los votos de estudiantes y ahora cosecharía el 43%. Especialmente grave es el desarraigo del PSOE entre los estudiantes, bastante más pronunciado que el que se da entre los propietarios (solo le votaría el 23%). En lo que s e refiere a los parados, su intención abstencionista es mayor que entre los estudiantes. Es llamativo el fuerte incremento de su tendencia a votar por el PP. Casi lo que pierde el PSOE lo gana el PP y , en muy escasa medida, IU. Al igual que en el caso de los pensionistas las amas de casa concentran su voto entre las dos primeras fuerzas políticas dejando a los nacionalistas con el 6.6% y a IU con el 8.4% de sus intenciones de voto. Hay un dato importante a la contra del PP. Se trata del hecho de que es un partido que provoca amplio rechazo.64 Es decir, hay un porcentaje muy alto de personas (el 36.5% de la muestra) que manifiesta que jamás votaría al PP en primer lugar (esto solo ocurre, con respecto al PSOE, entre el 15.2%, con IU entre el 15.7%, y con los nacionalistas entre el 32.5%). Veamos a continuación cuál es la composición interna del voto negativo de cada uno de los partidos. CUADRO 5.3. Voto negativo PROP. C. MED. TRAB. PENS. ESTU. PARA. AMAS PP (1300) 6.7 5.9 26.4 20.1 9.9 12.3 18.8 NAC. (1157) 12.7 6.7 27.6 12.9 13.7 11.7 14.7 PSOE (540) 11.2 5.7 19.2 18.5 14.0 11.1 20.2 IU (557) 12.6 5.0 14.7 28.3 4.8 8.1 26.5 64 En la de las preguntas de la encuesta se plantea la cuestión "¿Y por cuál o cuáles partidos o coaliciones no votaría Vd. nunca?" (se ofrece la posibilidad de indicar dos partidos o coaliciones, NS y NC).
  • 73. i De entre quienes nunca votarían en primer lugar al PP uno de cada cuatro es un trabajador. Incluso el 40% de su voto negativo se concentra en el colectivo constituido por los pensionistas y las amas de casa. Los nacionalistas son de escaso agrado para los trabajadores (en una proporción levemente superior a la del PP). Como cabía esperar IU es especialmente rechazado por pensionistas y amas de casa (de hecho más de la mitad de su voto negativo se concentra en estos dos grupos). Pasamos ahora a ver cómo distribuye cada una de las clases su voto negativo. CUADRO 5. 4. Voto negativo PP NAC. PSOE IU PROPIETARIOS (364) 24.0 40.2 16.7 19.2 CLASE MEDIA (213) 35.9 36.3 14.5 13.2 TRABAJADORES (848) 40.5 37.6 12.2 9.7 PENSIONISTAS (668) 39.0 22.4 15.0 23.6 ESTUDIANTES (390) 33.0 40.7 19.5 6.9 PARADOS (401) 39.9 33.9 15.0 11.3 AMAS DE CASA (671) 36.4 25.4 16.2 22.0 Entre los propietarios la opción política menos deseada es la de los nacionalistas (el 40% de ellos no los votaría). La segunda fuerza rechazada es el PP (uno de cada cuatro no lo votaría). Más del 70% de las antipatías de la clase media se la reparten en porcentajes similares el PP y los nacionalistas . El 40% de los trabajadores declara que el partido al que no votaría en primer lugar es el PP. El segundo lugar es para los nacionalistas, que cuentan con un 37.6% de rechazo. Muy parecidas resultan las antipatías de los parados. Casi el 40% de los pensionistas sitúa al PP en el primer lugar de su rechazo y casi uno de cada cuatro no votaría a IU. Estas pautas, algo más suavizadas, se dan también entre las amas de casa. El 19.5% de los estudiantes señala que no votaría al PSOE y el 40% hace lo propio con los partidos nacionalistas. En lo que se refiere a la ideología casi todo el electorado se declara de izquierdas (el 73.2%). Veamos por separado la ideología65 de los siete grupos sociales con que estamos trabajando. 65 Se trata de una escala del 1 al 10 en la que se pide al entrevistado que se sitúe políticamente -siendo el 1 la opción
  • 74. i CUADRO 5.5. Ideología por clases MUY DE IZQ. IZQ. CENTRO IZQ. CENTRO DER. DER. MUY DE DER. PROPIETARIOS (388) 6.5 27.0 31.2 14.3 16.6 4.5 CLASE MEDIA (238) 14.1 36.2 21.6 12.2 14.1 1.9 TRABAJADORES (893) 12.3 39.1 28.0 9.5 10.0 1.2 PENSIONISTAS (707) 10.4 32.9 26.8 8.8 16.0 5.1 ESTUDIANTES (381) 10.5 32.0 28.7 12.1 15.0 1.7 PARADOS (414) 12.0 41.3 27.3 8.3 10.0 1.1 AMAS DE CASA (693) 7.4 33.6 29.6 10.9 12.6 5.9 Como era de esperar, los grupos más proclives a declararse netamente de izquierdas (muy de izquierdas o de izquierdas) son los asalariados (clase media y trabajadores) o asalariados en potencia (parados): más del 50% de sus efectivos así se manifiestan. Algo más del 40% de los pensionistas, de los estudiantes y de las amas de casa (aunque estas con algo menos intensidad) se consideran netamente de izquierdas. Finalmente, menos del 35% de los propietarios se adscriben con rotundidad a la izquierda (de hecho más del 35% se sitúa en alguna de las tres posiciones de derecha). 5. 2. LAS CLASES ACTIVAS El grueso del apoyo al PSOE se concentra en dos de las clases pasivas: los pensionistas y las amas de casa. Por ello, no es extraño que en el cuadro de intención de voto de las clases activas se observe una contundente victoria del PP. El PSOE pierde votos entre todas las clases activas, pero es especialmente llamativa la pérdida de votos entre el proletariado. Aunque sigue siendo la primera fuerza política en este grupo ahora le votaría el 35.4%. IU recoge parte de este descontento (pasa del 20.2% al 25.5%), pero otra parte nada desdeñable va a parar al PP (el cual pasa del 19.2% al 27.8%). Veamos cómo es la composición interna del recuerdo y de la intención de voto de cada una de las formaciones.
  • 75. i CUADRO 5.6. Voto de clases activas CAP. PEQ. BUR. DIR. SUP. EXP. TRAB. SEMI. PROLET. PP Rec. (360) Int. (524) 7.6 7.3 31.5 30.8 3.2 3.4 11.8 10.5 19.0 19.1 26.8 28.9 NAC. Rec. (201) Int. (208) 3.5 4.8 24.7 22.8 4.6 4.7 14.0 14.2 23.2 23.8 29.9 29.6 PSOE Rec. (529) Int. (425) 3.2 4.0 19.2 17.8 4.4 3.0 7.4 7.0 19.6 22.9 46.2 45.3 IU Rec. (213) Int. (272) 1.9 0.9 13.4 10.0 4.4 4.8 13.5 13.4 19.3 19.8 47.5 51.2 El PP es un partido sólidamente asentado entre las dos clases propietarias: casi el 40% de sus votos proceden de ellas. Lo mismo ocurre con los nacionalistas, aunque en menor medida (cerca del 30% de sus votos son de propietarios). La izquierda cosecha un porcentaje reducido de votos entre los propietarios: el PSOE consigue poco más del 20% de sus votos de estas clases e IU poco más del 15% (además si comparamos el recuerdo con la intención sus porcentajes empeoran). Más del 65% de los votos de ambas formaciones de izquierda procede de las dos clases trabajadoras. IU sale mejor parado que el PSOE a la hora de cosechar votos entre las clases medias, especialmente entre los expertos. Comparando el recuerdo de voto con la intención se puede observar una leve mejoría del porcentaje de votos obreros del PP, mayor aún en el caso de IU (que ve aumentar en algo más de tres puntos su apoyo proletario). A continuación analizamos la distribución del voto de cada una de las clases. CUADRO 5.7. Voto de clases activas PP NAC. PSOE IU CAPITALISTAS Rec. (55) Int. (68) 49.8 56.6 12.7 14.7 30.2 25.2 7.4 3.5 PEQ. BUR. Rec. (293) Int. (311) 38.6 51.8 24.7 15.2 19.2 24.3 13.4 8.7 DIR. Y SUP. Rec. (53) Int. (53) 21.7 33.4 17.5 18.4 43.3 23.9 17.5 24.3 EXPERTOS Rec. (139) Int. (151) 30.6 36.5 20.3 19.5 28.3 19.8 20.8 24.1 TRAB. SEMI. Rec. (260) Int. (300) 26.3 33.3 18.0 16.4 39.9 32.4 15.9 17.9 PROLETARIADO Rec. (502) Int. (544) 19.2 27.8 12.0 11.3 48.6 35.4 20.2 25.5
  • 76. i Los capitalistas y la pequeña burguesía incrementan su propensión al voto popular: ahora más del 50% de los componentes de ambas clases darían su voto a la formación liderada por Aznar. No obstante uno de cada cuatro capitalistas o pequeño burgueses daría su voto al PSOE. IU experimenta un serio declive entre los propietarios: de cuatro puntos entre los capitalistas y de casi cinco entre la pequeña burguesía. El PP mejora notoriamente sus preferencias entre los dos grupos de clase media, al tiempo que el PSOE experimenta un serio declive del que se aprovecha IU, hasta el punto de ser la segunda fuerza política para las dos clases medias. El PP se convertiría ahora en la primera fuerza política de los trabajadores semicredencializados (un tercio votaría por el partido conservador), aunque a corta distancia del PSOE (que sufre una fuga de votos hacia el PP y, en menor medida, IU). El PSOE sigue siendo la primera opción del proletariado, a pesar de una tremenda sangría de votos a beneficio tanto del PP como de IU (uno de cada cuatro proletarios votaría al PP y otro cuarto lo haría a IU). El siguiente cuadro da cuenta de la intención de voto de las clases activas en función del nivel educativo (esta vez sí tenemos en cuenta la abstención). CUADRO 5.8. Voto y estudios PP NAC. PSOE IU ABST. PRIMARIA (930) 33.5 10.3 32.0 16.8 7.4 SECUNDARIA (364) 31.0 18.2 23.1 18.3 9.5 UNIVERSIDAD (294) 38.1 16.1 16.9 18.0 10.8 El PP es la primera fuerza política para cada uno de los tres niveles educativos aquí considerados. Es, rotundamente, la primera formación política entre quienes tienen estudios universitarios. El 38.1% de este colectivo vota al PP, frente a un 16.9% que vota al PSOE y un 18% a IU (conviene no perder de vista la elevada tasa de abstención entre quienes han alcanzado este nivel educativo). Solo entre quienes cuentan con estudios primarios o menos casi se da un empate entre PP e IU. Veamos ahora cómo se distribuye el voto, en función del nivel educativo, para cada una de las opciones políticas (incluyendo la abstención). CUADRO 5.9. Voto y estudios PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSIDAD PP (537) 58.1 21.0 20.9 NAC. (210) 45.7 31.6 22.7 PSOE (431) 69.0 19.5 11.5 IU (276) 56.6 24.2 19.2 ABST. (135) 50.9 25.6 23.5
  • 77. i Entre las clases activas casi el 70% de los votos que cosecharía el PSOE serían de personas con bajo nivel de estudios. En el caso del PP y de IU su porcentaje de voto de electores con pocos estudios es inferior al 60%. En todas las opciones políticas (incluyendo la abstención) salvo el PSOE, uno de cada cinco votantes tiene educación universitaria (en el caso del POSE es poco más de uno de cada 10). La composición interna del voto de mayor nivel educativo es la de los nacionalistas. En lo que se refiere a la identificación en la escala derecha/izquierda aumenta en muy escasa medida la identificación de la gente con la derecha. CUADRO 5.10.66 Identificación ideológica MUY DE IZQ. IZQUIERDA CENTRO IZQUIERDA CENTRO DERECHA DERECHA MUY DE DER. CLASES ACTIVAS 1994 (1590) 1996 (1519) 15.7 11.1 31.6 35.5 30.1 27.8 8.7 11.1 10.9 12.3 3.0 2.2 CAPITALISTAS 1994 (59) 1996 (67) 3.4 9.2 11.9 25.5 40.7 20.8 15.3 20.4 25.4 19.4 3.4 4.7 PEQ. BURG. 1994 (413) 1996 (322) 11.1 5.9 21.1 27.3 32.9 33.4 11.4 13.0 17.9 16.0 5.6 4.4 DIR. Y SUP. 1994 (194) 1996 (60) 13.9 10.3 37.6 33.5 24.2 23.6 8.2 14.5 13.4 13.1 2.6 5.0 EXPERTOS 1994 (167) 1996 (178) 18.6 15.4 44.9 37.0 24.0 20.9 6.0 11.4 4.8 14.4 1.8 0.8 TRAB. SEMI. 1994 (248) 1996 (323) 15.3 11.0 35.5 41.0 33.1 27.9 6.9 9.9 7.7 9.0 1.6 1.2 PROLETARIADO 1994 (509) 1996 (570) 20.8 13.0 33.8 38.0 29.3 28.0 7.9 9.2 6.3 10.5 2.0 1.2 Se están limando considerablemente las posiciones extremas a un lado y otro del espectro ideológico (bajan sensiblemente en todas las clases las identificaciones con las posiciones muy de izquierdas y muy de derechas). Se puede observar una disminución de la identificación con la izquierda. En 1994 el 77.4% de los componentes de las clases activas se identificaba con los dígitos menores de 6 y ahora lo hace el 74.4%. 66 Los datos de 1994 corresponde a la encuesta del CIS sobre sindicatos.
  • 78. i Especialmente llamativo es el vuelco que hacia posiciones de centro derecha y de derecha se produce entre los expertos. El siguiente cuadro da cuenta del voto negativo. Al igual que veíamos en el cuadro referido al conjunto de la muestra el PP, junto con los partidos nacionalistas, se convierten en las formaciones políticas a las que mucha gente jamás votaría en primer lugar (al PP no le votaría en primer lugar el 35.6 de las clases activas y a los nacionalistas el 38.1). IU es la fuerza política con menor porcentaje de rechazo (12.6%), seguida de cerca del PSOE (13.7%). Veamos primero cómo distribuyen sus antipatías las seis clases activas. CUADRO 5.11. Voto negativo PP NAC. PSOE IU CAPITALISTAS (65) 22.5 42.5 13.1 21.8 PEQ. BUR. (300) 24.3 39.6 17.4 18.6 DIR. Y SUP. (56) 26.7 40.9 16.0 16.4 EXPERTOS (156) 39.3 34.7 14.0 12.1 TRA. SEM. (303) 41.9 37.2 12.1 8.9 PROLETARIADO (544) 39.7 37.9 12.3 10.1 De entre quienes no votarían al PP algo más del 40% son proletarios. Entre los capitalistas, la pequeña burguesía y los directivos y supervisores el colectivo político más rechazado es el nacionalista. Sin embargo, entre los expertos, los trabajadores y los proletarios la primera formación rechazada es el PP. En el primer grupo primaría la orientación nacionalista67 y en el segundo la clasista. Veamos ahora la distribución interna del rechazo de cada uno de los partidos. CUADRO 5.12. Voto negativo CAP. PEQ. BUR. DIR. Y SUP. EXPER. TRAB. SEMI. PROL. PP (507) 2.9 14.4 3.0 12.1 25.1 42.6 NAC. (542) 5.1 21.9 4.2 10.0 20.8 38.0 PSOE (195) 4.4 26.7 4.6 11.2 18.7 34.4 IU (180) 7.9 31.0 5.1 10.5 15.0 30.5 Casi el 70% de los activos con empleo que nunca votaría al PP son trabajadores y casi el 85% de sus votantes negativos son asalariados. En el caso de los nacionalistas el 60% de su voto negativo se concentra en los trabajadores y más de un cuarto en los propietarios. Más del 50% de las antipatías hacia el PSOE proceden de 67 El lector debe ser consciente de que la agrupación nacionalista y otros no significa que los partidos de ámbito nacional no sean también nacionalistas.
  • 79. i trabajadores y menos de la mitad en el caso de IU. Casi el 40% del voto negativo de IU se concentra en los propietarios. El siguiente cuadro analiza la composición generacional del voto de cada uno de los partidos. CUADRO 5.13. Intención de voto JOVENES (18-29) ADULTOS (30-44) MADUROS (MAS DE 45) PP (542) 24.3 39.3 36.4 NAC. (217) 34.3 40.8 25.0 PSOE (438) 24.0 45.3 30.7 IU (277) 31.1 56.4 12.5 ABST. (138) 44.8 38.2 17.0 El grupo más joven tiene una fuerte vocación abstencionista: casi la mitad (44.8%) de quienes declaran la intención de abstenerse son menores de 30 años. Los nacionalistas, seguidos de IU, son la formación política en la que el peso de la generación joven es mayor. Por contra el voto del grupo generacional maduro es más intenso en el PP que en cualquier otra formación política, al tiempo que es IU la fuerza con menor porcentaje de voto de maduros. El siguiente cuadro expresa la intención de voto de estos tres grupos generacionales. CUADRO 5.14. INTENCIÓN DE VOTO PP NAC. PSOE IU ABST. JÓVENES (459) 28.7 16.2 22.9 18.8 13.4 ADULTOS (709) 30.1 12.5 28.0 22.1 7.4 MADUROS (444) 44.4 12.2 30.3 7.8 5.3 El PP es la primera fuerza política para los tres grupos generacionales activos con empleo. La primera opción política de los jóvenes es el PP. La suma de votos de la izquierda asciende al 42%, mientras que las fuerzas nacionalistas más el PP suman un 44%. Entre los adultos el peso de la izquierda es superior al 50% de las intenciones de voto. Sin embargo entre los mayores de 45 años el PP cosecha el 44% de las intenciones de voto (IU solo conseguiría el 8% de los votos de este grupo generacional). A continuación veremos tres cuadros en los que se valora la ideología de las tres principales formaciones políticas a nivel nacional.68 68 En el caso del IU y del PP se han suprimido algunas de las filas ya que, debido a que poquísima gente considera de derechas a IU o de izquierdas al PP, la N es muy reducida.
  • 80. i CUADRO 5.15. Ideología de IU MUY DE IZQUIERDA 51.5 IZQUIERDA 42.5 CENTRO IZQUIERDA 4.5 CENTRO DERECHA 1.4 CAPITALISTAS (71) 60.9 36.3 0.9 1.9 PEQ. BUR. (339) 53.0 40.5 4.9 1.6 DIR. Y SUP. (60) 58.8 38.6 2.6 0.0 EXPERTOS (183) 51.2 44.4 3.0 1.3 TRA. SEMI. (336) 44.8 48.3 5.1 1.9 PROLETARIADO (587) 52.7 41.0 5.1 1.3 La mayoría de la población considera a IU una opción claramente de izquierda. Más de la mitad cree que es muy de izquierda. Los capitalistas son especialmente proclives a considerarla muy de izquierdas (el 60.9%). CUADRO 5.16. Ideología del PP CENTRO IZQUIERDA 5.3 CENTRO DERECHA 10.4 DERECHA 47.3 MUY DE DERECHAS 37.1 CAPITALISTAS (71) 3.5 11.5 53.2 31.8 PEQ. BUR. (337) 6.9 12.7 46.9 33.5 DIR. Y SUP. (59) 2.2 9.6 52.5 35.7 EXPERTOS (183) 1.8 11.4 53.3 33.5 TRA. SEMI. (337) 4.4 9.7 45.5 40.4 PROLETARIADO (589) 6.6 9.0 45.3 39.1 El PP es percibido como un partido más cercano al centro político que IU. Cerca del 40% de las clases trabajadoras lo consideran muy de derechas, mientras que hacen lo propio poco más del 30% de las clases propietarias.
  • 81. i CUADRO 5.17. Ideología del PSOE MUY DE IZQUIERDA 6.9 IZQ. 41.0 CENTRO IZQUIERDA 25.1 CENTRO DERECHA 14.0 DER. 9.8 MUY DE DERECHA 3.2 CAPITALISTAS (70) 4.3 37.7 35.2 13.1 5.5 4.3 PEQ. BUR. (335) 7.8 47.7 22.6 12.7 8.0 1.1 DIR. Y SUP. (61) 4.2 38.8 25.6 13.4 11.5 6.5 EXPERTOS (183) 5.3 36.2 22.0 23.2 11.8 1.5 TRA. SEMI. (341) 6.9 36.8 28.2 12.6 12.5 3.0 PROLETARIADO (596) 7.5 41.8 24.5 12.8 9.0 4.4 El PSOE es el partido percibido como más centrista, aunque claramente escorado hacia la izquierda. Pocas son las personas que lo sitúan en las posiciones muy de izquierdas o muy de derechas. Los grupos más conservadores son los más dados a colocar al PSOE en el centro del escenario político. Llama la atención que casi uno de cada cuatro expertos sitúe al PSOE en el centro derecha. Pasemos ahora a la valoración que se hace, desde cada una de las clases, de los líderes de los tres principales partidos de ámbito nacional.
  • 82. i CUADRO 5.18. VALORACION DE LÍDERES69 Porcentajes horizontales MUY MAL MAL REGULAR BIEN MUY BIEN ANGUITA Capitalistas (77) Peq. burg. (371) Dir. y super. (63) Expertos (63) Trab. semi. (357) Proletariado (659) 23.4 15.2 15.1 13.5 14.2 16.5 25.6 23.1 15.5 17.1 18.8 16.5 25.1 33.8 23.0 31.8 33.9 31.1 15.6 20.7 36.0 32.8 25.1 25.7 10.2 7.2 10.5 4.8 8.0 10.2 AZNAR Capitalistas (77) Peq. burg. (381) Dir. y super.(63) Expertos (185) Trab. semi. (362) Proletariado (674) 15.8 24.9 23.9 25.1 31.6 35.1 14.1 14.5 16.3 21.4 17.3 13.8 29.7 25.3 25.2 26.3 22.8 26.2 23.8 20.6 28.5 17.9 20.5 17.1 16.7 14.7 6.1 9.2 7.8 7.8 GONZALEZ Capitalistas (78) Peq. burg. (387) Dir. y super. (63) Expertos (186) Trab. semi. (367) Proletariado (674) 25.4 31.9 28.2 21.7 22.2 23.0 21.7 19.3 19.0 22.3 16.6 15.8 24.9 23.7 24.5 29.4 32.1 27.8 19.4 15.8 19.3 21.7 19.5 21.6 8.6 9.3 9.0 4.9 9.5 11.8 Anguita sale muy bien parado entre los directivos y supervisores: más del 46% lo valora bien o muy bien. Sin embargo está muy mal considerado por parte de los dos grupos propietarios. Casi la mitad de los capitalistas y cerca del 40% de los pequeño burgueses le dan la calificación de mal o muy mal. Aznar goza de especial simpatía por parte de los capitalistas: casi el 40% lo califica con bien o muy bien. Entre los proletarios cosecha sus peores resultados, ya que la mitad le otorga los dos peores calificaciones. González obtiene sus mejores notas entre los proletarios, aunque en menor medida que Anguita. Sin embargo, más del 40% de las clases propietarias y medias le concede una baja calificación. Veamos ahora la intención y recuerdo de voto de los asalariados por sectores económico-administrativos. 69 La pregunta que se plantea consiste en otorgar una nota, de 0 a 10, a cada uno de los líderes. Aquí hemos agrupado estas valoraciones del siguiente modo: 0, 1 y 2 es muy mal, 3 y 4 mal, 5 y 6 regular, 7 y 8 bien, 9 y 10 muy bien.
  • 83. i CUADRO 5.19. VOTO POR SECTORES PP NAC. PSOE IU ADMON PUBLICA CM (56) TRA (120) 36.6 35.7 12.5 8.3 18.3 34.9 32.7 21.0 EMP. PUBLICAS CM (17) TRA (68) 17.5 26.5 18.2 11.2 18.2 32.2 46.1 30.1 EMP. PRIVADAS CM (127) TRA (612) 37.8 29.0 23.0 14.6 21.8 33.6 17.3 22.8 De entre los trabajadores los únicos que sitúan al PP en primer lugar son los de la Administración Pública. IU es la primera fuerza política entre la clase media de las empresas públicas donde consigue cerca de la mitad de las intenciones efectivas de voto (aunque hay que señalar que estamos trabajando con tan solo 17 casos). 5.3. LAS CLASES PASIVAS Como ya se pudo apreciar al comienzo del texto, el PSOE es la primera fuerza política entre las clases pasivas, en especial los pensionistas y las amas de casa, clases en las que hay una elevada proporción de personas adscribibles a las clases trabajadoras. CUADRO 5.20. Voto de clases pasivas PP NAC. PSOE IU PENSIONISTAS Rec. (738) Int. (341) 29.2 36.0 10.5 8.9 54.8 48.5 5.4 6.6 ESTUDIANTES Rec. (195) Int. (341) 39.7 41.9 13.4 15.3 26.2 23.0 20.7 19.8 PARADOS Rec. (328) Int. (385) 17.5 30.0 11.7 11.2 51.7 38.1 19.1 20.7 AMAS DE CASA Rec. (731) Int. (768) 27.1 38.4 7.8 6.6 57.8 46.6 7.2 8.4 Cerca de la mitad de los pensionistas y de las amas de casa manifestaron su intención de votar al PSOE. Algo más del 40% de los estudiantes y algo menos del 40% de los pensionistas y las amas de casa votarían por el PP. IU solo supera el 20% de las intenciones de voto entre los parados y los estudiantes. Los pensionistas y las amas de casa sienten poca simpatía por esta coalición. Solo el 6.3% de los pensionistas y el 8.3% de las amas de casa votarían por ella.
  • 84. i CUADRO 5.21 Clases pasivas PENS. ESTU. PAR. AMAS PP Rec. (549) Int. (824) 39.3 33.4 14.1 17.2 10.5 14.0 36.1 35.5 NAC. Rec. (199) Int. (210) 39.1 31.9 13.1 23.9 19.3 20.5 28.6 23.8 PSOE Rec. (1049) Int. (945) 38.6 39.1 4.9 8.2 16.2 15.3 40.3 37.4 IU Rec. (196) Int. (256) 20.4 18.7 20.6 26.2 31.9 30.6 27.0 24.5 En el caso del PP baja levemente la proporción de votantes pensionistas a costa del alza de estudiantes y parados. En lo que se refiere al PSOE suben sus porcentajes de voto entre pensionistas y estudiantes (aunque estos últimos representan tan solo el 8.2% de las intenciones de voto). En el caso de IU sube mucho su porcentaje de voto entre los estudiantes. Si analizamos el comportamiento electoral en función del nivel de estudios, casi toda la población analfabeta de la sub-muestra de clases pasivas votaría por el PSOE. Por contra, cerca de la mitad de los titulados universitarios lo haría por el PP. CUADRO 5.22 Identificación ideológica MUY DE IZQ. IZQUIERDA CENTRO IZQUIERDA CENTRO DERECHA DERECHA MUY DE DERECHAS CLASES PASIVAS 1994 (2933) 1996 (2195) 19.9 9.8 27.2 34.5 28.5 28.1 7.6 9.9 12.8 13.6 6.0 4.0 PENSIONISTAS 1994 (830) 1996 (707) 19.9 10.4 27.2 32.9 27.0 26.8 7.3 8.8 10.6 16.0 8.0 5.1 ESTUDIANTES 1994 (614) 1996 (381) 14.3 10.5 28.2 32.0 28.8 28.7 8.5 12.5 14.8 15.0 5.4 1.7 PARADOS 1994 (509) 1996 (414) 17.3 12.0 34.4 41.3 30.8 27.3 4.5 8.3 10.0 10.0 2.9 1.1 AMAS DE CASA 1994 (980) 1996 (693) 14.3 7.4 27.0 33.6 28.5 29.6 9.0 10.9 14.8 29.2 6.4 5.9 Hay un fuerte descenso en las posiciones nítidamente izquierdistas de las clases pasivas y un moderado ascenso de las posiciones de centro derecha y derecha. En general se observa una fuerte disminución de las
  • 85. i posiciones más extrema tanto a derecha como a izquierda. Salvo entre los parados aumenta mucho la identificación con la derecha, especialmente entre las amas de casa (quienes casi doblan su identificación desde 1994). Ahora veremos cómo valoran las clases pasivas a cada una de las tres principales formaciones a nivel nacional. Empezamos, como en el anterior epígrafe, por IU. CUADRO 5.23 Ideología de IU MUY DE IZQUIERDA 52.3 IZQUIERDA 41.1 CENTRO IZQUIERDA 5.4 CENTRO DERECHA 1.2 PENSIONISTAS (670) 55.3 39.1 4.8 0.7 ESTUDIANTES (396) 55.5 37.9 5.4 1.2 PARADOS (413) 47.0 43.8 7.5 1.7 AMAS DE CASA (677) 50.8 43.4 4.5 1.3 Los pensionistas y los estudiantes son los grupos más proclives a considerar muy de izquierdas a IU, mientras que los parados lo identifican en mucha menor medida con la posición muy de izquierdas. Más de la mitad de los entrevistados de las clases pasivas consideran muy de izquierda a IU. CUADRO 5.24 Ideología del PP CENTRO IZQUIERDA 5.0 CENTRO DERECHA 10.2 DERECHA 47.7 MUY DE DERECHAS 37.2 PENSIONISTAS (703) 4.3 10.6 45.2 39.9 ESTUDIANTES (394) 3.9 7.9 54.5 33.3 PARADOS (413) 3.8 9.6 45.7 40.9 AMAS DE CASA (677) 6.9 11.4 47.4 34.3 Tanto los pensionistas como los parados son especialmente proclives a considerar muy de derechas al PP, justamente lo contrario de lo que sucede con los estudiantes y las amas de casa. Estas últimas y los pensionistas son los más propensos a asumir la imagen de centro con que el PP se presentó ante los electores.
  • 86. i CUADRO 5.25 Ideología del PSOE MUY DE IZQUIERDA 10.2 IZQ. 44.6 CENTRO IZQUIERDA 25.5 CENTRO DERECHA 10.4 DER. 7.4 MUY DE DERECHA 2.1 PENSIONISTAS (700) 10.5 49.9 24.5 8.8 3.8 2.0 ESTUDIANTES (399) 9.6 39.3 28.8 11.6 8.6 2.1 PARADOS (429) 9.5 38.5 25.0 12.6 10.6 3.8 AMAS DE CASA (685) 9.9 46.0 24.4 10.0 8.5 1.2 El PSOE es considerado un partido de izquierda (en la posición de izquerda lo coloca el 44.6% de los entrevistados de las clases pasivas), aunque el 20% de los entrevistados lo considera de derechas, en cualquiera de las tres variantes que aparecen en el cuadro (este porcentaje se eleva a un 27% entre los parados). CUADRO 5.26 Valoración de líderes MUY MAL MAL REGULAR BIEN MUY BIEN ANGUITA Pensionistas (783) Estudiantes (419) Parados (477) Amas de casa (811) 29.2 8.4 14.4 21.8 18.6 17.5 17.5 18.3 32.2 40.8 30.6 32.4 13.9 27.4 26.8 21.3 6.1 5.9 10.6 6.2 AZNAR Pensionistas (838) Estudiantes (434) Parados (488) Amas de casa (864) 33.5 25.2 33.4 32.9 11.6 18.5 14.4 13.1 20.7 28.4 25.6 22.0 17.1 21.1 16.7 16.1 17.2 6.9 9.9 15.8 GONZALEZ Pensionistas (860) Estudiantes (437) Parados (493) Amas de casa (888) 22.6 24.6 26.5 23.9 9.6 23.3 14.9 12.2 21.0 30.1 24.5 24.3 20.9 17.9 20.3 18.7 26.0 4.1 13.8 20.8 Anguita gusta especialmente poco a los pensionistas y a las amas de casa, mientras que los estudiantes y sobre todo los parados lo tienen en alta estima. Aznar cuenta con un cúmulo muy elevado de valoraciones negativas en los cuatro grupos. El 25% de los estudiantes lo valora muy mal y lo mismo hacen más del 30% de los componentes de los otros tres grupos. No obstante, entre los estudiantes, Aznar goza de mejor imagen que González. González es valorado muy negativamente entre los estudiantes y sale muy bien parado entre los pensionistas y, en menor medida, entre las amas de casa. 5.3.1. LOS PENSIONISTAS POR CLASE SOCIAL Los pensionistas son poco dados a la abstención y dentro del colectivo los más inclinados a ella son los ex- trabajadores. Los pensionistas que fueron trabajadores tienen mayor tendencia que el resto a votar por el PSOE y, dentro de la escasa propensión de este grupo a votar por IU, entre los antiguos trabajadores se vota en mayor medida a esta coalición. Conviene tener en cuenta que casi tres cada cuatro pensionistas (el 69.4%) fue trabajador.
  • 87. i Empezamos por la composición interna del voto entre los pensionistas. CUADRO 5.27 Intención de voto PROPIETARIOS CLASE MEDIA TRABAJADORES PP (264) 28.4 15.0 56.6 NAC. (65) 17.5 14.6 67.9 PSOE (357) 19.3 4.3 76.4 IU (48) 2.6 8.4 89.0 El 90% de los pensionistas que vota a IU y uno de cada cuatro de los que lo hace por el PSOE ha sido trabajador. El 28% del voto de pensionistas que recibe el PP procede de ex-propietarios, frente a tan solo un 2.6% en el caso de IU. En el siguiente cuadro se observa cómo distribuyen su voto las tres clases de pensionistas aquí diferenciados. CUADRO 5.28 INTENCION DE VOTO PP NAC. PSOE IU PROPIETARIOS (156) 48.0 7.3 44.0 0.8 CLASE MEDIA (68) 57.8 13.8 22.5 5.9 TRABAJADORES (509) 29.4 8.7 53.6 8.4 El partido preferido por los ex-propietarios es el PP, aunque a corta distancia del PSOE. IU ha de conformarse con un exiguo 0.8%. La clase media reparte de un modo algo más equitativo el voto, ya que concede un 13.8% de sus intenciones de sufragio a los nacionalistas y un 5.9% a IU. Aquí el PSOE obtiene un resultado muy bajo, dado que menos de uno cada cuatro lo votaría. Entre los trabajadores el primer partido es el PSOE con más del 50% de las intenciones de voto. Finalmente analizamos la valoración de los líderes políticos.
  • 88. i CUADRO 5.29 Valoración de líderes MUY MAL MAL REGULAR BIEN MUY BIEN ANGUITA Propietarios (151) Clase media (74) Trabajadores (533) 28.9 19.8 30.8 19.4 15.8 18.5 38.5 39.0 29.2 11.7 18.7 13.9 1.5 6.6 2.3 AZNAR Propietarios (163) Clase media (77) Trabajadores (573) 28.3 17.0 27.6 10.8 6.5 12.3 20.0 30.2 20.1 20.7 22.1 15.0 20.2 24.2 15.0 GONZALEZ Propietarios (168) Clase media (76) Trabajadores (589) 21.1 29.2 21.6 10.3 16.9 8.6 24.2 21.5 20.0 25.2 15.7 20.7 19.1 16.7 29.0 Anguita es muy poco valorado por los pensionistas. El grupo en el que obtiene mejores resultados es el de clase media (uno de cada cuatro le concede un bien o un muy bien). Aznar obtiene mejores resultados que Anguita, y sale especialmente bien parado entre la clase media. González es, a gran distancia, el líder mejor valorado, incluso entre los ex-propietarios (el 40% le concede las calificaciones más altas. 5.3.2. LOS ESTUDIANTES POR CLASE SOCIAL Hay que indicar la fuerte componente abstencionista del voto juvenil, especialmente entre los estudiantes universitarios (los que tienen finalizada la secundaria). Como ya hemos dicho anteriormente este el grupo de las clases pasivas en que el PSOE obtiene peores resultados. Veamos la composición interna de la intención de voto CUADRO 5.30 Intención de voto PROPIETARIOS CLASE MEDIA TRABAJADORES PP (140) 36.1 23.9 40.0 NAC. (47) 30.3 16.4 53.4 PSOE (74) 29.1 13.3 57.6 IU (67) 22.5 10.4 67.0 De nuevo IU es la fuerza política que obtiene mayor porcentaje de votos entre los (estudiantes cuyos padres son) trabajadores. Por contra, el PP cosecha la mayor parte de sus votos entre estudiantes cuyos padres no son trabajadores (solo el 40% de sus votos). El siguiente cuadro analiza el voto de cada una de las clases de estudiantes.
  • 89. i CUADRO 5.31 Intención de voto PP NAC. PSOE IU PROPIETARIOS (101) 49.7 14.1 21.3 14.9 CLASE MEDIA (58) 57.6 13.3 17.0 12.1 TRABAJADORES (168) 33.1 14.9 25.3 26.7 El PP es la primera fuerza política entre las tres clases sociales. Sin embargo, la izquierda cosecha más votos que la derecha entre los estudiantes de clase trabajadora (IU consigue aquí más votos que el PSOE). Entre los hijos de clase media, la izquierda se queda con un magro 29% de intenciones de voto. Aquí tenemos cómo valoran a los líderes los estudiantes. CUADRO 5.32 Valoración de líderes MUY MAL MAL REGULAR BIEN MUY BIEN ANGUITA Propietarios (125) Clase media (71) Trabajadores (212) 8.8 11.0 7.3 21.4 14.6 15.6 42.1 37.2 41.6 23.5 29.5 29.1 4.2 7.7 6.4 AZNAR Propietarios (128) Clase media (75) Trabajadores (220) 29.3 20.6 24.3 12.0 18.1 21.5 25.8 21.8 33.1 24.2 32.5 15.5 8.8 7.1 5.6 GONZALEZ Propietarios (129) Clase media (75) Trabajadores (220) 25.0 23.3 25.6 24.0 31.5 20.9 29.3 22.8 31.4 19.4 18.0 16.7 2.2 4.4 5.3 Los hijos de trabajadores y de clase media son especialmente proclives a tener una buena imagen de Anguita, el cual se convierte en el líder mejor valorado por los estudiantes. Solo los hijos de propietarios tienen mejor imagen de Aznar que de Anguita. González es el líder que sale peor parado. Más del cincuenta por ciento de los estudiantes hijos de propietarios y de clase media le otorga una baja calificación y casi el cincuenta por ciento de los hijos de trabajadores hace lo propio. 5.3.3. LOS PARADOS POR CLASE SOCIAL Al igual que entre los pensionistas, estamos ahora en presencia de un grupo en el que hay un porcentaje muy alto de proletarios (el 82.4% de la submuestra). Empezamos con la composición interna del voto.
  • 90. i CUADRO 5.33 Intención de voto PROPIETARIOS CLASE MEDIA TRABAJADORES PP (112) 9.0 15.8 75.2 NAC. (42) 6.2 3.5 90.3 PSOE (145) 8.1 8.2 83.7 IU (79) 2.9 11.1 86.0 Esta vez la fuerza política con mayor componente proletaria es la de los nacionalistas, aunque a corta distancia de IU y el PSOE. Es de destacar el fuerte peso del voto de clase media para el PP e IU. Veamos ahora la distribución interna del voto. CUADRO 5.34 Intención de voto PP NAC. PSOE IU PROPIETARIOS (27) 37.6 9.8 44.1 8.5 CLASE MEDIA (40) 44.5 3.7 29.8 22.0 TRABAJADORES (311) 27.1 12.2 38.9 21.8 La izquierda supera a la derecha en cada una de las tres clases sociales. Esta vez el número de casos es muy reducido para el grupo de propietarios. Entre estos es el PSOE la primera fuerza política. En el caso de la clase media la primer fuerza política es el PP, mientras que entre los trabajadores lo es el PSOE. A continuación tenemos la valoración de los líderes. CUADRO 5.35 Valoración de líderes MUY MAL MAL REGULAR BIEN MUY BIEN ANGUITA Propietarios (35) Clase media (57) Trabajadores (378) 22.0 9.5 14.2 11.8 26.0 17.2 35.7 26.0 31.1 22.6 30.1 26.4 7.9 8.4 11.2 AZNAR Propietarios (36) Clase media (57) Trabajadores (387) 12.0 21.1 37.2 26.6 20.2 12.2 38.9 26.0 24.6 11.6 19.0 16.8 10.9 13.6 9.2 GONZALEZ Propietarios (37) Clase media (57) Trabajadores (391) 26.8 31.8 25.8 8.9 15.3 15.1 22.6 28.1 24.0 31.6 21.3 19.2 10.2 3.5 2.4 Anguita es el líder mejor valorado por los parados con la excepción de los propietarios quienes sitúan en mejor posición a González. Aznar goza de amplias simpatías entre los parados de clase media. González sale muy malparado en la valoración de los parados de clase media.
  • 91. i 5.3.4. LAS AMAS DE CASA POR CLASE SOCIAL. De nuevo nos encontramos con una sobre-representación de las clases trabajadoras que se traduce en un fuerte voto al PSOE. CUADRO 5.36 Intención de voto PROPIETARIOS CLASE MEDIA TRABAJADORES PP (290) 35.9 12.3 51.8 NAC. (45) 25.2 20.6 54.2 PSOE (352) 17.9 3.1 78.9 IU (62) 5.9 2.6 91.5 Prácticamente todos los votos de las amas de casa que recibe la izquierda proceden de mujeres casadas con trabajadores. En el caso de IU supera el 90%. CUADRO 5.37 Intención de voto PP NAC. PSOE IU PROPIETARIOS (183) 57.1 6.3 34.6 2.0 CLASE MEDIA (58) 61.8 16.3 19.2 2.8 TRABAJADORES (510) 29.5 4.8 54.5 11.2 El PSOE es la primera fuerza política entre las amas de casa cuyos cónyuges son trabajadores (por lo demás, la mayoría de las amas de casa). Solo entre estas amas de casa consigue IU un porcentaje de dos dígitos. Las fuerzas nacionalistas gozan de escaso aprecio entre las amas de casa, con la leve excepción de las casadas con hombres de clase media. CUADRO 5.38 Valoración de líderes MUY MAL MAL REGULAR BIEN MUY BIEN ANGUITA Propietarios (188) Clase media (72) Trabajadores (527) 20.3 17.9 22.9 22.8 15.2 17.8 35.4 34.8 30.5 15.2 25.9 22.9 6.3 6.2 5.8 AZNAR Propietarios (203) Clase media (71) Trabajadores (567) 27.0 17.4 36.9 9.7 8.0 15.3 21.9 24.6 21.1 22.1 24.9 12.9 19.3 25.2 13.7 GONZALEZ Propietarios (206) Clase media (72) Trabajadores (584) 25.8 35.2 21.8 16.7 15.9 9.7 26.9 19.0 24.2 14.9 22.4 19.7 15.7 7.6 24.6
  • 92. i González es especialmente valorado por las amas de casa trabajadoras, mientras que Aznar lo es entre las de clase media. En ambos casos una de cada cuatro le otorga la puntuación de muy bien. 6. CONCLUSIONES Este trabajo ha pretendido ser un análisis en términos de clase social del comportamiento político. En ningún momento se ha pretendido entrar en la cuestión de si otros elementos podrían ejercer más o menos influencia que la clase social: la zona de residencia, el nivel educativo, la renta, etc. No obstante, a pesar de ello, lo que sí queda claro es el influjo que la pertenencia a una clase social u otra ejerce sobre el comportamiento político, lo que es especialmente claro en el caso de las clases propietarias y del proletariado. Más complejo resulta analizar el comportamiento de las dos clases medias aquí diferenciadas y de los trabajadores semicredencializados. En el caso de las clases medias quizás resultaría interesante realizar estudios específicos donde pudiéramos considerar variables -como ya señaló J.J. González- tales como el hecho de ser profesionales de tipo humanista -por ejemplo, profesores, bibliotecarios, asistentes sociales, etc- o de tipo técnico -ingenieros, médicos, abogados, etc.-. Obviamente si subdividimos aún más las muestras aquí utilizadas los casos quedan reducidos a la insignificancia. En el caso de los trabajadores semicredencializados quizás sería útil, al menos en términos de comportamiento exclusivamente electoral, separar tajantemente los trabajadores de cuello blanco y rosa (trabajadores de oficina y vendedores) de los manuales. Lo que sí debe quedar claro para los analistas de estas u otras encuestas es la notoria diferencia entre lo que se opina cuando no hay elecciones a la vista y lo que finalmente se vota -o se manifiesta que se va a votar cuando las elecciones están próximas. Aquí resulta de aplicación la teoría de la espiral del silencio de Elisabeth Noelle-Neumann70 . El clima de opinión depende de quien habla y de quien calla. En el caso español los medios de comunicación críticos hacia la gestión gubernamental del PSOE se han dejado oír estruendosamanente desde las generales de junio de 1993, lo que ha dado la falsa impresión de que el electorado negaría su voto al PSOE. Sin embargo, como se puede comprobar en el capítulo dedicado a las elecciones de marzo, las intenciones de voto no cambian tan rápidamente. La 70 The Spiral of Silence. Public Opinion: Our Social Skin, Chicago, University of Chicago Press, 1984.
  • 93. i dinámica de la espiral de silencio fue descrita por Alexis de Tocqueville cuando describió la Revolución Francesa. Tocqueville da cuenta del declive de la iglesia francesa desde mediados del siglo XVIII y el modo en que se generalizó el desprecio por la religión. Un factor importante para ello fue el silencio de la Iglesia. "Quienes seguían creyendo tenían miedo de quedarse solos en su fidelidad y, temiendo más al aislamiento que al error, profesaban los sentimientos de la mayoría. De este modo era en realidad la opinión de una parte... de la nación la que se consideraba el deso de todos y por esta razón parecía irresistible, incluso para aquellos que habían dado una falsa apariencia" (El antiguo régimen y la revolución, citado en p. 7). La gente tiene un conocimiento intuitivo de la fuerza relativa de los partidos en liza. Si hay una opinión que se percibe como mayoritaria, esta tenderá a manifestarse con más fuerza en la esfera pública. En una situación pública los hombres están más dispuestos a hablar que las mujeres, los jóvenes que los mayores, quienes pertenecen a estratos altos frente a los bajos. Esto ejerce claras influencias sobre la visibilidad de los distintos puntos de vista. En el caso del electorado del PP hay una sobrerrepresentación de los estratos altos, de los estudiantes y de los varones. Sin embargo, en el PSOE hay una sobrerrepresentación de los estratos bajos, de los mayores y de las amas de casa, lo que ha amplificado la espiral de silencio. Todo ello se traduce en encuestas que pronosticaban una rotunda victoria al PP y un serio avance de IU, siempre en detrimento del PSOE. Una de las teorías favoritas de los defensores intelectuales del PP es que el PSOE goza de una elevada proporción del llamado voto cautivo: básicamente el de los parados -sobre todo, el de quienes se benefician del PER- y el de los pensionistas. Sin embargo, es mucho más difícil leer o escuchar algún atisbo de que el PP -o la derecha en general- contase con el voto cautivo de los propietarios. En este trabajo puede encontrarse una clara explicación de clase del voto que algunos llaman subsidiado. Un porcentaje muy alto -claramente superior a la media- de los pensionistas, los parados y las amas de casa pertenecen a las clases trabajadoras. Quizás más difícil sea explicar -en términos de clase- el rechazo a IU que se da entre los pensionistas y las amas de casa (quizás aquí habría que recurrir a una cultura política, machacona durante el franquismo, que rechaza todo lo que suene a comunista).
  • 94. i En términos de clase también podríamos explicar el voto al PP de los estudiantes. Entre los estudiantes universitarios hay una clara sobrerrepresentación de las clases privilegiadas. Sin embargo, entre los jóvenes asalariados las simpatías por el PP son sensiblemente menores. A partir de lo que hemos visto en páginas precedentes hay más elementos que explican por qué no fue más rotunda la victoria del PP: tenemos un electorado más bien de izquierdas y el PP es percibido como un partido de derechas, junto con los nacionalistas el PP es la fuerza política que cuenta con el más elevado porcentaje de voto negativo. Con respecto a IU queda claro que se trata de un partido de asalariados -sobre todo de clase obrera- y de parados, lo que significa que goza de escaso arraigo entre los propietarios, los pensionistas, las amas de casa y -en menor medida- los estudiantes. Con respecto al PSOE se podría decir que su "dulce" derrota electoral parece subsanable. El PSOE ha perdido votos en una proporción similar entre todas las clases, es decir, no se ha enajenado la simpatía de ninguno de los grupos con que hemos trabajado en esta investigación y además goza de un fuerte apoyo entre pensionistas y amas de casa. Sin duda, le tendría que preocupar, pensando en un futuro inmediato, su falta de apoyo entre grupos influyentes, en acto o en potencia, como la clase media urbana y los estudiantes. El hecho de que la mayor parte de su electorado tenga un bajo nivel de estudios agrava considerablemente la situación. Lamentablemente no estamos en condiciones, por ausencia de base empírica, de llevar a cabo un análisis longitudinal sobre la evolución del voto. Recientemente, desde las páginas de la REIS, M. Torcal y P. Chidder71 argumentaban en favor de la creciente relevancia de las clases sociales sobre el comportamiento electoral. El artículo en cuestión presenta dos argumentos fundamentales. Primero, que contrariamente a lo que ocurría hasta 1989, la clase social ha emergido como una variable manifiestamente influyente en la formación de las preferencias electorales de los dos partidos mayoritarios de ámbito estatal. Segundo, esta importancia creciente de la clase social puede atribuirse a las opciones programáticas sobre diferentes problemas sociales y económicos, diseñadas y llevadas a cabo por las élites políticas de esos partidos. 71 "Elites, Cleavages y sistema de partidos en una democracia consolidada: España (1986-1992)", REIS, 69, 1995.
  • 95. i Otros aspectos de la estructura social como la religión o la clase social subjetiva juegan un papel importante en el comportamiento electoral. En lo que se refiere a la religión se trata de un aspecto que diferencia notoriamente a los hombres de las mujeres, por la mayor religiosidad de estas últimas. Las clases propietarias son más practicantes de la religión que las asalariadas. El PP es el primer partido entre quienes se declaran católicos practicantes, el PSOE lo es entre quienes se consideran catálicos no practicantes e IU ocupa el primer lugar de las preferencias de los escépticos en materia religiosa. Con respecto a la clase subjetiva el primer problema, como vimos, es casi nadie se confiesa de clase alta o de clase baja. No obstante, el electorado del PP es más proclive a declararse de clase media/media o media/alta, mientras que el del PSOE se suele desenvolver entre la clase media/media y la media/baja.

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