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Indice cosmologia y cultura en el valle central

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Este documento fue elaborado en el marco del proyecto "Tocando Las Estrellas", el que contó con financiamiento del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, a través del su Fondo Regional de Cultura equivalente al 2% del presupuesto FNDR regional.

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  • 1. “LA CULTURAS PREHISPANAS DEL VALLE CENTRAL DE CHILE: SOCIEDAD Y COSMOLOGÍA” Patricio Cisterna Alvarado Doctor en Etnohistoria Universidad de Chile Universidad Diego Portales Facultad de Ciencias Sociales Carrera de Licenciatura en Historia1.- Antecedentes Generales del poblamiento de la región.Aunque todavía los especialistas discuten sobre la antigüedad del hombre enAmérica, y sobre sus posibles patrones de poblamiento en el continente, sesostiene de manera general, que sus desplazamientos mantienen un sentidonorte-sur. La interpretación del material arqueológico nos señala que lasprimeras migraciones del hombre, se realizaron hace aproximadamente 30.000años A.C., en tiempos del pleistoceno, cuando grandes masas de hieloavanzaban por el planeta. Provenientes de Asia, siguiendo a los grandesanimales de la era del hielo, las bandas de cazadores cruzaron por el estrechode Bering, y se desplazaron en la medida que necesitaban alimentarse, ytambién cuando las barreras naturales se lo permitían. La evidenciaarqueológica señala su paso hasta el extremo sur del continente1.En este sentido, cuando queremos estudiar a las sociedades que seestablecieron en el valle central del actual territorio nacional, debemosremontarnos a fechas tan antiguas como lo son las del hombre cazador de laera glacial, en este sentido, el valle central se encuentra localizado entre sitiosarqueológicos de considerable antigüedad, tanto por el norte como por el sur.Para citar los más cercanos emplazamientos arqueológicos que revelan laprístina ocupación del hombre en la zona central; se puede mencionar por elnorte semiárido a Quereo, ubicado en una quebrada cercana a los Vilos, allí seencontró en un depósito lacustre sepultado a cuatro metros de profundidadvestigios de fauna fósil atrapada por cazadores del pleistoceno2.Las dataciones de radiocarbono sacadas de maderos asociados al sedimentodenominado Quereo I, dieron dos fechas de 9.650 ± 190 y 9.450 ± 145 a.C3.1 Fiedel, Stuart J. Prehistoria de América. Edit. Crítica. Barcelona 1996 pp 40-81.2 En el Territorio semiárido (Copiapó Aconcagua), el régimen de lluvias era más intenso, ya quela actividad glacial fue mayor en las tierras altas, con avances que alcanzaron relieves bajos,cercanos a los 1000 m de altura. En la costa se formaron terrazas marinas bajo un régimen degran humedad, donde se introdujo en parte el clima lluvioso de tipo valdiviano. En general losvalles eran más ricos en cubierta vegetacional herbácea y arbórea, mientras que la pampaubicada entre los valles verdeaban con mayor periodicidad, favoreciendo la concentración defauna pleistocénica. Ver: Núñez, Lautaro. Los primeros pobladores (20.000? a 9000 a.C).En: Culturas de Chile. Prehistoria. Desde sus orígenes hasta los albores de la conquista(Hidalgo, Jorge. Schiappacasse, Virgilio. Niemeyer Hans. Aldunate, Carlos. Solimano, IvánEditores). Edit. Andrés Bello. Santiago, p 14.3 Ibid p 17. Señala Lautaro Núñez que los restos de grandes herbívoros como mastodontes,caballo americano, ciervo de los pantanos, roedores: “con técnicas de encierro golpearon elcráneo al caballo empantanado…se presume que existieron además ciertas prácticas de
  • 2. Lo que quiere decir que antes del noveno milenio el hombre estabaaprovechando el recurso proveído por la megafauna, complementandoactividades de recolección, desplegando de esta manera, una gran movilidadpor el territorio.Al sur de Santiago, en el valle de Cachapoal, localidad de San Vicente deTagua Tagua, fueron encontrados en una antigua laguna gran cantidad demastodontes evidenciando entre sus huesos puntas de proyectilesconfeccionadas con cuarzo. En un antiguo pantano: “en el noveno milenio a.C.A través de un piso de 2,30 m de profundidad se ubicaron artefactos de piedray hueso junto a los restos de grandes herbívoros datados entre los 9.420 a los9.000 años a.C”. -Sin embargo la presencia de grande herbívoros anteriores apiso donde fueron faenados los animales hacen suponer a los arqueólogos queposiblemente el hombre los cazó antes de los 11. 000 años-4.Por otra parte en Monte Verde, localidad cercana a Puerto Montt, también esposible encontrar vestigios, en el lecho de un río se encontraron evidencias deextensos campamentos semi sedentarios, supuestamente habitados porcazadores de mastodontes con data de 13.000 años, arrojando informacióndesconocida en torno al estilo de vida de este cazador de los hielos. Lapresencia de un campamento confeccionado con las defensas y pieles demastodontes, así como la constatación de polen fósil, pertenecientes a diversasplantas medicinales, nos muestra un nivel extraordinario de complejidad socialde este primer gran periodo que marca la presencia del hombre en Américallamado paleoindio5.La retirada de los hielos en todo el continente significó una modificación delpaisaje, dando forma a los actuales valles, lagos y montañas. El cambioclimático fue un estímulo para el hombre, quién al desaparecer los grandesanimales, debió adaptar su tecnología al nuevo ambiente, aprovechando todoslos recursos del emergente escenario geográfico. Los especialistas hanllamado Arcaico a este período de experimentación ambiental, donde loshombres afianzaron su tránsito a la civilización, es aquí donde se conseguirá elconocimiento que conducirá posteriormente a la domesticación del ganado, yde flora silvestre la cual será transformada en agricultura. Cercano almencionado sitio de Tagua Tagua, en la misma laguna mencionadaanteriormente situada en una colina, se encuentra uno de los sitiosarqueológicos más importante del período Arcaico; Cuchipuy allí losrecolección de vegetales, ya que junto a la zona de caza existía un bosque muy similar al queactualmente existe en el lugar” (p 17).4 Los primeros pobladores (20.000? a 9000 a.C). En: Culturas de Chile. Prehistoria...Op.cit.,pp 17-31. Los cazadores golpearon con bloques de piedra el cráneo del mastodonte: “…tal vezcon tácticas previas de acorralamiento con huso de antorchas. El faenamiento ocurrió en elmismo lugar, puesto que hay huesos con marcas del paso de cuchillos, llevándose tal vezciertas piezas hacia los campamentos emplazados en zonas más secas. Estos cazadoresusaron lascas de piedra para confeccionar cuchillos bifaciales muy bien tallados a presión,incluyendo también obsidiana” (p 19).5 Dillehay, Tom. The setllement of the Americas. A New Prehistory, Basic Books. Nueva York2000. La presencia de gran variedad de plantas de carácter medicinal hacen pensar alarqueólogo norteamericano T . Dillehay, la presencia de un especialista en lo sagrado deraigambre chamánica.
  • 3. arqueólogos obtuvieron fechas que van desde los 14.000 a los 8.000 años, ypor lo tanto se piensa que aquí ocurrió la transición conjuntamente con elcambio climático (Optimun Climaticum), que significó el término de lasglaciaciones y la presencia del actual clima denominado Holoceno. Seencontraron numerosas osamentas humanas asociadas a puntas de proyectilcon bases pedunculadas similares a las halladas en la localidad deHuentelauquén, ubicación que se encuentra en el norte del país. También seencontraron adornos de piedra y concha, leznas y punzones de hueso,morteros de tipo cónico y piedras para moler de superficie plana.6Estos eventos dan lugar al inicio de la explotación de los recursos combinadosde ríos, lagos y litoral, en el fértil territorio central. Los hombres de este periodose movían estacionalmente entre las cuencas continentales y la costa, con másénfasis en relación al territorio semiárido, pero mantenían sus campamentosbases en los ambientes lacustres, donde se fijaron los cementerios de másalta densidad.7Existen Conexiones en el valle central con eventos ocurridos en el valle delMapocho, Cajón del Maipo (alero rocoso del Manzano) y el valle deAconcagua. La ocupación de la cueva de los Piuquenes durante esta época,nos señala la consolidación en torno a la ocupación de la cordillera por partede estas poblaciones. Las investigaciones arqueológicas coinciden en unaocupación de los cazadores recolectores evidenciada en todo este territorio: “Considerando las condiciones ambientales y el registro para áreas mejor conocidas como el Cajón del Maipo, sería aceptable encontrar sitios de este período en todas las zonas altas de Aconcagua, tales como Campos de Ahumada, el estero de Jahuel, el curso superior del río Putaendo, las nacientes del estero Pocuro y, por supuesto, en los ríos Juncal , Blanco y Colorado”.8Los cazadores recolectores se caracterizaran por la presencia de una particularpunta de proyectil con pedúnculo utilizada en una hasta de madera, que hacíalas veces de lanzador del proyectil, instrumento extraordinario para la caza queha sido denominado estólica. El instrumento sirvió para cazar a un camélidoque estuvo estrechamente ligado a los desplazamientos trashumantes de loshombres de este período: “…el guanaco aparece como la presa de cazasignificativa a juzgar por la cantidad de restos óseos de esta especie queaparece en los depósitos, con huellas de haber sido cortados, fracturados yquemados. Junto a las puntas de proyectil pedunculadas utilizadas para lacaza, aparece en estas capas otros muchos instrumentos especializados tales6 Katlwasser, Jorge. Medina, Alberto. Aspillaga, Eugenio. El hombre de Cuchipuy. Prehistoriade Chile central en el periodo arcaico. Revista chungara n 16 17 Universidad de TarapacáArica Chile octubre 1986.7 Ver: Los primeros pobladores…Op.cit., p 30.8 Pavlovic, Daniel. Ocupación Humana Prehispánica en las montañas de Aconcagua yChile central. En: Estudio de la vida en las montañas de Aconcagua (varios autores).Edit.Corporación CIEM Aconcagua. San Felipe Chile 2007, p 60.
  • 4. como los raspadores para el curtido del cuero, raederas para el raído dedistintas materias primas.9De esta forma, el hombre del arcaico pobló y se adaptó a las disímiles zonasecológicas, de preferencia la cordillera fue ocupada durante la época estival, enun momento que presentaba gran variedad y cantidad de recursos. Entre estosse contaban las manadas de guanacos, un camélido silvestre que constituía lapresa de caza más importante de estos cazadores recolectores, y que enverano, se mueve a las planicies cordilleranas que están cubiertas por lospastos producidos por el derretimiento de las capas nivosas.10Resumiendo, el período arcaico significó un tiempo de experimentación yadaptación de los hombres a diversos ambientes, las sociedades de cazadoresy recolectores aprovechó el recurso costero, cordillerano, de valles y lacustres.Incorporando diversos ambientes a sus estrategias de sobrevivencia. Lamovilidad del hombre fue de carácter estacional, en función del recurso, así porejemplo el cazador siguió al Guanaco a través de las estaciones entre elinvierno y verano, estableciendo campamentos intermediarios entre la altacordillera y las zonas de vegas y pastos, sustentando dicho movimiento alconocimiento de los ciclos de la naturaleza, lo que sin duda llevó a éstos a ladomesticación de animales y plantas. Este proceso se logró finalmente a travésde un conocimiento más estrecho de los ciclos astronómicos alrededor de lasiembra, así como también sobre aquellos que advertían las crecidas de lasaguas o el ciclo atmosférico.El siguiente período cultural coincide, precisamente con la consecución de lade la ganadería, la agricultura, y la alfarería, con las siguientes formas deasentamiento permanentes, como también la aparición de sistemas de aldeascon organizaciones complejas. Sistemas de inhumación residencial(cementerios de túmulos), sistemas de santuarios en los cerros (Petroglifos).Esquemas mito-religiosos, expresados en una simbólica dualista del espacio yen la persistente observación astronómica que les permitió conseguir sistemascalendáricos, adecuándolos a sus actividades rituales en torno de lanaturaleza.Al igual que el arcaico, la siguiente etapa que abarcará el mundomesoamericano y andino, será conocida como formativo, este tiempo sedestaca por ciertos patrones comunes por las que debieron atravesar lassociedades humanas en su tránsito a la civilización. Los arqueólogos handefinido etapas en la medida que los grupos humanos alcanzan la complejidadreligiosa política y económica, estas sin embargo no son uniformes para todo elcontinente, y de acuerdo al criterio de antigüedad cronológica en la gestaciónde la tradiciones culturales, se sigue una clasificación donde se pueden9 El autor comenta que el guanaco proporcionó alimento y proveyó al hombre de distintasmaterias primas y materiales fundamentales para la subsistencia de estos grupos. La piel sepodía aprovechar para generar vestimentas, y sus huesos para elaborar diferentes artefactos.10 Pavlovic, Señala también que fuera de la misma cuenca de la laguna del Copín, en las vegasdel mismo nombre y en farellones rocosos adyacentes también se han registrado talleres líticosy posibles campamentos, tanto en los espacios abiertos con excelente visibilidad del entornocomo en aleros rocosos de pequeño tamaño. Ver: Ocupación Humana Prehispánica en lasmontañas de Aconcagua y Chile central...Op.cit., p 57-59.
  • 5. distinguir áreas nucleares y áreas “marginales”. Aunque este sistema dedescripción de la mitohistoria de las civilizaciones que se han desenvuelto eneste continente11, dificulta la comprensión en la gestación de la civilización delas culturas locales, aunque sigue siéndonos útil, porque permite describirciertas formas o patrones culturales que se repiten en el espacio, y en eltiempo, ya sea porque vienen de las “áreas nucleares", siguiendo flujosmigratorios a través de los intercambios materiales o expresiones religiosas,las cuales pueden desplegarse de manera pacífica o militarizada. En estesentido la etapa que nos ocupará de aquí en adelante, es conocida (y utilizadapara la zona centro-sur chilena) como agroalfarero, distinguiéndose dentro deella sub periodos: temprano medio y tardío, coincidiendo este último con lallegada de contingente militar Inca, quienes implantaron una serie decuracazgos en su expansión imperial hacía el sur del continente. Finalmenteculmina este agroalfarero tardío con la colonización española.De esta manera, la zona centro sur ha sido definida como el área andinomeridional, para hacer hincapié en las diversas influencias que ésta recibe deuna zona nuclear como lo fue el mundo andino, y para indicar que esta regióntambién llamada por los colonizadores ibéricos la finis terrae, participó delpredominio de las civilizaciones del centro12. 2. La cultura Aconcagua en el contexto del mundo AndinoBajo el rótulo de cultura Aconcagua, podemos describir sociedades que seadataron en la cuenca de los ríos Maipo y Mapocho con una marcadaidentidad, expresadas en un conjunto de patrones arte-factuales, cerámicos olíticos y también por las formas características que adquirieron susasentamientos. Las evidencias indican que esta área recibió influencias en loinmediato, de tradiciones provenientes del norte chico y transcordilleranas, demanera que también fue órbita de la gran unidad/diversidad cultural querepresentó al mundo andino. La cultura Aconcagua fue una sociedad deceramistas, pastores, cazadores que habitaron entre el río Aconcagua yAngostura de Paine. Estos habitantes supieron canalizar las aguas de losafluentes cordilleranos produciendo cultivos en las mejores tierras para eseefecto. Estas poblaciones prolongaron su existencia entre los novecientos y milquinientos d.C. Recibiendo influencias de la ocupación Inca y posteriormente laespañola.11 Me refiero al incomodo término de América, o pre-colombino, sabemos ahora, que estos sonformas geoclasificatorias, originadas en el sistema colonial, y con amplias repercusiones en lasteorías de las ciencias sociales. Tales conceptos más bien funcionan como un encubrimiento.Los propios aborígenes sobrevivientes; los Kuna de Panamá y Colombia han el término ABYAYALA para referirse a este continente, significaría en plena madurez o tierra de sangre vital.12 Siempre se piensa en los núcleos de la civilización Por ejemplo El lago Titicaca, las sierra ola línea costera del actual Perú. No obstante esta visión está comenzando a cambiar, eldescubrimiento de un templo en San Pedro de Atacama, hace dos mil años abrirá lasdiscusiones sobre las gestaciones mítico religiosas, al poner en evidencia la antigüedadconsiderable del templo, en relación a los desarrollados en el área nuclear Titicaca. Ver: NúñezLautaro (et al). Emergencia de comunidades pastelistas formativas en el sureste de laPuna de Atacama, En: Estudios atacameños. Arqueología y Antropología Surandina, N° 32,Universidad Católica del Norte. Instituto de investigaciones arqueológicas y museo R. P.Gustavo Le Paige, San Pedro de Atacama Chile, 2006, pp. 93-113
  • 6. Históricamente estas poblaciones recibieron el nombre de Pikunche13, aunqueya hemos visto que bajo este término se oculta un grupo humano diverso ycomplejo que recibió influencias de diversas tradiciones, sin embargo supomantener un conjunto de rasgos identitarios en el espacio que ocuparon.Precisamente me referiré a las características fundamentales de la culturaAconcagua, para examinarla a través de otras tradiciones culturales con lascuales también esta cultura se ha cruzado. Las fuentes arqueológicas, es decir,los vestigios de ésta, serán contrastados con la información documental,plasmada por cronistas que avanzaron por el territorio y que dejaron valiosainformación sobre las poblaciones que observaban en su adelanto colonizador.Es necesario tratar con sumo cuidado gran parte de este material, puesto quelos conquistadores ibéricos superpusieron la religión cristiana a los símbolosmitos y ritos más importantes de las sociedades conquistadas, invirtieron susvalores y el efecto de esa degradación inicial en la textura mitológica aborigen,fue la creación de una demonología cósmica, donde los ciclos de la naturalezay los dioses fueron rebajados a la categoría de demonios y otros(dioses)asimilados a los santos de la iglesia.14 No menos problemático resulta también,recurrir a la antropología o etnología, ya que en gran medida sus presupuestosteóricos están cargados de racismo al igual que el conocimiento generado enlas investigaciones históricas15. La etnohistoria en este sentido, bien alertadacon los dominios con que trabaja (historia, antropología, literatura, lingüísticaetc.) puede ser útil para lograr una aproximación coherente del pensamientomítico religioso del hombre andino, fundamento de sus ideas y de las prácticasque establecieron con su entorno terrestre y cósmico. De esta manera paracomprender las relaciones señaladas de los antiguos habitantes del vallecentral, es preciso aproximarnos a sus estructuras simbólicas que aparecendiseminadas tanto en el espacio (nombre de lugares, asentamientostoponímicos, cementerios, santuarios, petroglifos etc.) así como también en laescritura originada durante la colonización del territorio.Uno de los fenómenos más sustanciales de las culturas y civilizacionesandinas, con los cuales se encontraron los conquistadores españoles, fue un13 Sabemos que el nombre Pikunche no hace referencia a ninguna etnía en particular, sino másbien es un vocablo del mapudungun que implica un criterio geo-clasificatorio, como señalaSalas, Adalberto: “En la literatura antropológica e histórica, se ha generalizado el uso de lapalabra picunche para referirse a la población mapuche - hoy desaparecida- radicada a lallegada de los españoles en las tierras al norte del Bíobío, en particular en los valles del ríoMapocho y río Maule. Está formada a partir del compuesto pikum-che “gente del norte” (pikum“norte” y che “gente”). No hay buenos indicios de que pikunche tenga o haya tenido elsignificado que le han dado los antropólogos e historiadores. Fue y es sólo un deítico – como elcastellano «nortino»- y no el nombre de una parcialidad o subdivisión de los mapuches,internamente percibida como tal”. Ver: El mapuche o araucano. Edit. Mapfre. Madrid 1992, p30.14 Duviols, Pierre. La destrucción de las religiones andinas. Véase también mi tesis Doctoral. Lamemoria colonizadora. Procesos de inversión simbólica en la construcción de occidente (vol I-II). Tesis Para Optar al Grado de Doctor En Historia con Mención En Etnohistoria. Universidadde Chile. Facultad de Filosofía y Humanidades. Escuela de Posgrado. Santiago-Chile 2010.15 Al respecto basta con señalar las fundamentales tesis de Bernal, Martin, sobre la constitucióndel pensamiento racial en occidente a través del paradigma o modelo ario, construido con lasciencias históricas, filológicas, lingüísticas y literarias producidas en la civilización occidental.Ver: Atenea Negra. Las raíces afroasiáticas de la civilización clásica. Edit. Crítica. Barcelona1993.
  • 7. sistema religioso y ritual que afectaba todo su ámbito existencial.16 Estabanorganizadas a una escala micro y macrocósmica a través de un régimendualista, en donde las oposiciones no eran irreconciliables como en elcristianismo sino más bien, eran intercambiables. Tal lógica de ordenamientomental, social, y religioso, fue observada en los antiguos templos formativos delantiguo Perú, en Chavín de Huantar se encontró dicha lógica en la figura yforma de su principal Dios, éste se había modelado mediante el principiodualista, afectando todas las posiciones en el espacio; el Dios/animal,conectaba el cielo y la tierra a través de sus manos que enlazaban el arriba y elabajo, y el adentro y afuera.17El dualismo complementario de raíz antiquísima, afecta de manera decisiva elorden sociopolítico, económico y religioso. Estas parejas de oposiciones(alto/bajo, masculino/femenino, verano/invierno, etc.), mediante las cuales elpensamiento andino concibe el orden del universo, se fundan en una lógica dela cual uno de los rasgos originales aparece como en los “juegos de espejos”,es decir, que los elementos que entran en una de las categorías clasificatorias,pueden sufrir desdoblamientos indefinidos que se cruzan, se superponen,engendran dualidades y complejas cuatriparticiones, dibujando configuracionesdiversas según el punto de vista adoptado18. Se trata de una lógica global comonos señala Natham Wachtel: “…en las sociedades andinas rige a la vez las prácticas y las representaciones (a su vez incluida en las prácticas). Estas obedecen a un esquema general que ordena en un mismo movimiento, por así decirlo, los lazos de parentesco, la repartición de las tierras, la distribución del poder, las concepciones del trabajo, los ritos agrarios y pastorales, y finalmente las relaciones con los dioses”.19También en la cultura Aconcagua se han registrado evidencias de unaorganización dual, o mejor aún como un sistema de división de mitades, dondela sociedad es vista como una unidad compuesta por dos mitadesjerarquizadas, esta división fue encontrada en el valle del Aconcagua y la16 No sólo las culturas andinas sino también, como mostraré más adelante, también el mundode las antiguas poblaciones de Mesoamérica, se encuentran analogías en los mitos y en lossímbolos. En general en todas las tradiciones indígenas encontramos elementos en comunes yesto se debe a un conocimiento ancestral y persistente en los movimientos y ciclos de la vidamanifestados en la naturaleza y el cielo. Todas estas sociedades estudiaron tanto los vectorescósmicos como los terrestres, es más definieron sus espacios a través de su sacralización, demanera que el conocimiento acumulado permitió regular la organización social, política yreligiosa, en unos principios mitológicos y simbólico.17 Se trata del dios denominado Lanzón figura de granito encontrada en las galeríassubterráneas del templo de Chavín de Huantar y es la más antigua representación de lasuprema deidad de Chavín. Ver: Burger, Richard. La organización dual en el ceremonialandino temprano: un repaso comparativo. En: El mundo ceremonial andino (Luis MillonesYoshio Onuki Compiladores). Edit. Horizonte.Lima Perú 1994, pp 98-9918 Ver Wachtel, Nathan. El regreso de los antepasados. Los indios Urus de Bolivia, del siglo XXal XVI. Ensayo de historia regresiva. Edit. F.C.E. México 2001, p 538.19 Wachtel precisa que no se trata de que una serie de equivalencias que asocie estoselementos término por término según un paralelismo simple, sino que su homología surge en elnivel de los principios generales de organización: se articulan en sistemas de relaciones, en losque los conjuntos y subconjuntos se definen oponiéndose unos a otros, pero donde también serepiten, se imbrican y se corrigen siguiendo criterios y perspectivas variables. Ver: Ibíd p 539.
  • 8. cuenca de los ríos Maipo y Mapocho.20 Recientes investigaciones hanrevelado una gran complejidad en la estructura interna del complejo CulturalAconcagua evidenciada en los cementerios, donde se han establecido patronesespaciales, que se corresponden con las formas de sus cerámicas, - y susmotivos “decorativos” con particulares tratamientos de superficie y de color,éstos por su parte han sido concebidos mediante esquemas duales.A través de los restos encontrados el cementerio de Chicauma, ubicado en lacomuna de Lampa, Provincia de Chacabuco, excavado desde 197921, se hanobtenidos fechados radiocabónicos, así como la aplicación de nuevasmetodologías que han permitido una mayor comprensión de los componentesmateriales que realizaron los habitantes del valle central. Se ha registrado enextensos cementerios, en forma de túmulos, un patrón en torno de los ajuares yofrendas funerarias, que tienen que ver con la posesión de alfarería entre lossegmentos de la población incluyendo todas las categorías de sexo y edad. Deesta forma, se ha apreciado que la cerámica es un elemento altamentesensible y significante frente al mundo de la muerte.Una de las formas cerámicas características de la cultura Aconcagua, es elmotivo que surge de sus pucos alfareros en torno a un centro que sustenta tresapéndices radiales, dando origen a la idea de tripartición y movimiento. Lointeresante del registro arqueológico es que estos pucos, aparecen en la mitadde arriba del valle de Aconcagua, encontrándose con sus aspas a la derecha,así como también en la mitad de abajo del valle Maipo, pareciendo lasmismas, pero vueltas hacia la izquierda. 22La dirección dual de las aspas dibujadas en denominado trinacrio, orienta ydiseña al mismo tiempo, significados sociales y espaciales como han señaladolas investigaciones arqueológicas: “La cultura material, en sus manifestaciones estéticas, luego de definir la oposición espacial derecha versus izquierda la adapta para generar una cartografía simbólica del territorio Aconcagua, sin faltar nuestro intermediador por excelencia, el trinacrio. La especialización en lo que a la orientación del trinacrio se refiere, guarda estrecha coherencia con la oposición espacial que se manifiesta entre la cuenca del río Maipo-20 Sánchez, Rodrigo. Massone, Mauricio. Cultura Aconcagua. Dirección de Bibliotecas yArchivos y Museos. Centro de Investigaciones Barros Arana. Santiago Chile 1995. Señalan losautores probablemente un sistema similar al incaico de hanan y hurin: “…de acuerdo alsistema, cada mitad se subdividía en dos, generando una red de complejas y dinámicasrelaciones, que aún se siguen estudiando en sociedades andinas contemporáneas. Cuando losespañoles llegaron a Chile central, el sistema se encontraba en plena vigencia”21 Duran, A. Estudio arqueológico de un cementerio de túmulos “Aconcagua Salmon”.Tesis para optar a la Licenciatura en Arqueología y Prehistoria. Universidad de Chile. Santiago1979.22 Nos señala Sánchez, Rodrigo: en análisis de otros cementerios y sitios Aconcagua: “…fueposible sugerir una asociación del trinacrio con sus aspas orientadas hacia la derecha aadultos de sexo masculino, y de trinacrios con sus aspas orientadas hacia la izquierda a niños,adolescentes, adultos de sexo femenino y ancianos”. Ver: Cultura material, arte,monumentos y cuerpo en el espacio, prácticas mortuorias del complejo culturalAconcagua. En: Hombre y desierto. Una perspectiva cultural N° 9. Instituto de investigacionesantropológicas Universidad de Antofagasta. 1995, p 285.
  • 9. Mapocho y la del Aconcagua, El trinacrio hacia la izquierda es característico de la cuenca Maipo-Mapocho y el con aspas a la derecha de la del Aconcagua”.23Hemos visto que este tipo de organización dual es característica del mundoandino desde tiempos muy antiguos, los incas de esta manera, lo llevaron a ungrado superlativo, puesto que clasificaban a sus dinastías cuzqueñasgobernantes en Hanan Cuzco y Urin Cuzco. El dualismo se manifestaba en laorganización de los ayllus o grupos de parentesco, que aparecen agrupadosen “parcialidades” hanan o urin , alaza o masaa, uma o urco, allauca o Ichoc,en distintos lugares de los andes. El Cuzco mismo estaba divido en dosmitades gobernantes y siguiendo la lógica del desdoblamiento dual, dividierontambién su extenso territorio en cuatro partes o suyus al que denominaronTawantinsuyu. 24Ahora bien tal lógica en la organización dualista basado en la existencia de dosjefes, uno civil y el otro religioso, lo mismo que la división en mitades, sonrasgos panamericanos muy antiguos, R. Girard lo ha visto entre los Tarascos:“…después del colapso de Tula, los chichimecas de Michoacán, que seconvirtieron en tarascos adoptaron los usos y costumbres y la lengua deaquellos…Predominaron en el estado tarasco los mismos principiosorganizadores que fueron los más importantes entre los aztecas, a saber: a)El principio dualista basado en la existencia de dos jefes, uno cumpliendo confunciones internas, el otro con funciones externas. b) Ordenaciones de tipocompetitivo en las cuales las dos partes quedaron ligadas mediante rivalidadesinstitucionalizadas o conflictos reglamentados, reminiscencia, sin duda, de unaantigua división en mitades”.25La descripción del funcionamiento de las organizaciones de mitades se ladebemos al antropólogo frances Claude Levi-Strauss, quién desarrolla unainvestigación en las aldeas de los Bororo, Amazonas, en torno a dicho sistema.Estas se agrupaban alrededor de un hito natural que dividía las mitades,(generalmente resultaba ser un río) según un eje norte sur, al norte se agrupanlos chera y al sur los tugaré, según ha visto Levi-Strauss, el primer términosignificaba “débil” y el segundo “fuerte”, los grupos resultantes de esta particióna su vez, mantenían obligaciones reciprocas.26 Resulta entonces de sumo23 Ibid p 286.24 Dichos términos pueden ser entendidos como alto-bajo, derecha-izquierda, masculino-femenino, dentro-fuera e, incluso, cerca-lejos y delante-atrás. Por esa razón señala Pease,Frankñin, que: “Cuando se trato de describir al Cuzco mismo los cronistas privilegiaron larelación alto-bajo identificándola con los ámbitos en que se divido la ciudad sagrada de losincas, teniendo en consideración que cada uno de los dichos ámbitos o mitades (Hanan Cuzcoy Urin Cuzco) estaban representados por una “dinastía” de gobernantes”. Ver: Los incas. Edit.Pontifica Universidad Católica del Perú. Lima 1992, p 103.25 Ver: Historia de las civilizaciones antiguas de América Tomo II. Edit. Istmo. Madrid 1976, p780.26 La mitades no solo regulan los casamientos sino también otros aspectos de la vida social.Cada vez que un miembro de una mitad se descubre sujeto de derecho o de deber, es enprovecho o con ayuda respectivamente de la otra mitad, Así, los funerales de un cera están acargo de los tugaré y a la inversa. Las dos mitades de la aldea son por lo tanto colaboradoras yen todo acto social o religioso implica la asistencia del que está enfrente, que desempeña elpapel complementario que corresponde al primero. Esta colaboración no excluye la rivalidad:
  • 10. interés constatar este tipo de organización en una región que además de sermuy antigua ha sido un manantial de símbolos utilizados por los hombresandinos tales como el Jaguar o la serpiente, pero lo más importante es quepodemos vincular las mitades a un complejo social y mitológico27, que puedeser relacionado con las actividades rituales y simbólicas de la culturaAconcagua –volveré más adelante sobre este crucial aspecto de estainvestigación- . Lo interesante es que desde los documentos españoles delsiglo XVI, sobre las mismas zonas investigadas por la arqueología –como hemostrado- se puede constatar también, que sobre los valles de la zona centralse ejerce un dominio dual.Uno de los mecanismos coloniales de reducción más escandalosos instauradopor los españoles fue la encomienda, el repartimiento de los indígenasmediante la recompensa a los hombres que integraban la hueste de conquista,tal como lo señaló Pedro de Valdivia en una carta al emperador Carlos V: “…repartí esta tierra, como aquí vine, sin noticia, porque así convino para aplacar los ánimos de los soldados, y dismenbré a los caciques por a cada uno quien le sirviese: y la relación que pude tener fue de cantidad de indios desde este valle de Mapocho hasta Mauli y muchos nombres de caciques; y es que, como estos nunca han sabido servir, porque el Inga no conquisto más de hasta aquí, y son behetrías, eran nombrados todos los principalejos, y cada uno déstos los indios que tienen son a veinte y treinta, y así los deposité después que cesó la guerra y he ido a los visitar; lo comienzo a poner en orden tomando a los principales caciques sus indios, haciendo como mejor puedo para que no se disipen los naturales que hay, y se perpetúe esta tierra”. 28La constitución de la propiedad rural en Chile central, se organizóinmediatamente después de la distribución de la encomienda, de manera talque cuando los habitantes fueron derrotados militarmente en tal contexto, seencontraron con la necesidad por parte de los encomenderos de aclarar lasrelaciones y los lazos de filiación que presentaban el conjunto de las unidadesdomésticas que habían sido repartidas, ya que como se puede desprender dehay un orgullo de mitad y celos recíprocos. También Levi-Strauss destaco el hecho de unasubdivisión cuatripartita, según el eje norte sur que corta la aldea: “Toda la población nacida enel este de dicho eje se llama “de abajo”, y la nacida al oeste “del alto”. En lugar de dos mitadestenemos, por lo tanto, cuatro secciones, y los cera y los tugaré pertenecen en parte a un lado yen parte al otro. Ver: Tristes trópicos. Edit. Eudeba. Buenos Aires Argentina 1970, p 212.27 Tal sistema que lo veremos más adelante, ha sido observado por los primeros occidentalesen la selva amazónica, entre los más importantes se encuentra el viajero Holandés HansStaden el famosos cautivo de los tupi durante el siglo XVI, y quién después de salvar de sucautiverio, escribió Verdadera historia y descripción de un país de salvajes desnudos, estecomplejo mitológico vuelve aparecer en otra latitud, a través del texto sagrado de los mayasquiches, el Popol Vuh, traducido directamente de las tradiciones orales indígenas, por el padreFray Francisco Xíménez, de la orden de Santo Domingo a principios del siglo XVIII.28 Valdivia, Pedro. Carta al emperador Carlos V. La Serena, 4 de Septiembre de 1545. En:Cartas de Pedro De Valdivia que tratan del descubrimiento y conquista. Biblioteca de AutoresEspañoles. P 13. Se distingue en la cita a los cabezas de linaje llamados caciques por losibéricos, o más correctamente los Lonkos de acuerdo al mapudungun, y los principalejos oconas es decir la parentela. Además es posible apreciar un sistema de organización territorialen torno de estos linajes con sus Lonkos (cuyo significado literal es cabeza de linaje).
  • 11. las palabras del propio Pedro de Valdivia al tener la posesión de los naturalesse accedía también a sus tierras. Al sur de Santiago en 1549, el cabildo seadjudicó el monopolio de la explotación de los bosques que estaban situadosen toda la tierra que era del cacique del Maipo, Millacaza y de toda su riberadesde la sierra hasta la mar. Una vez consolidado el poder peninsular en laregión norte del valle central, los soldados comenzaron a demandar lapropiedad de las tierras ocupadas por los caciques de sus encomiendas. En1553 Juan Cuevas solicitó al cabildo que se le hiciera entrega “del pueblo quese dice Ranguelpaico, que es del cacique Leumoulen”. El mismo día Pedro deMiranda, Pedro de Gómez y Alonso de Cordova solicitaron las tierras deHuechuraba, Cachapoal y Talagante respectivamente.29Sin embargo a raíz de la complejidad socio-espacial de los asentamientosindígenas regidos por el sistema de mitades, ocasionó que los repartimientosde indios realizados por Pedro de Valdivia en el Valle central, estuvieranmarcados por tal confusión, que debieron ordenarse al menos dos tasas detierras (La tasa de Gamboa y con posterioridad Gines de Lillo) para investigarlos límites de los indios sujetos a encomienda y tierras. Sin embargo, estaconfusión señalará también la causa del conflicto radicado en la propiaestructura social indígena. Mario Góngora en su estudio de la formación socialen Chile, nos señala que al repartir –Pedro de Valdivia- las encomiendas deindios en los valles de Quillota y Lampa a Marcos Veas le da: “ …la mitad de los indios de Lampa con la estancia que yo tenía señalada en aquel valle para el servicio de mi casa…a Francisco Hernández Gallego le concede la mitad de los indios de Lampa para que haga pago de cinco mil pesos que le prestó, y hace compañía con él sobre la mitad que retiene”30También a Gonzalo de los Ríos le da: “…la mitad de los valles de la ligua y elpapudo con todos sus caciques principales y con todos los yndios naturales ymitimaes subjetos a los caciques de la mitad de los dichos valles asy como yolos tengo en mi cabeza quedando la otra mitad de los dichos valles con loscaciques e yndios”31Leonardo León se explica estos conflictos socio-espaciales, a partir de la doblefiliación de los indios, la cual habría sido causa de la confusión del español: “La doble filiación de los indios de encomienda a dos o más cacicazgos también produjo disputas respecto al derecho de acceso que tenían los españoles a sus tierras. Gines de Lillo presentó interesantes testimonios sobre un pleito de tierras en las encomiendas de Colina y Lampa29 León, Leonardo. La merma de la sociedad indígena en Chile central y la última guerra de losPromaucaes, 1541-1558. Institute of Amerindian Studies. University of St. Andrew. Scotlan1991, p 53.30 Góngora, Mario. Encomenderos y estancieros. Estudios acerca de la constitución socialaristocrática de Chile después de la conquista 1580-1660. Edit. Universitaria. Universidad deChile. Santiago 1971, p 6.31 Ibid p 6.
  • 12. durante el cual los respectivos encomenderos recurrieron a los ancianos del lugar para legitimar la ocupación de las tierras del valle de Liray. Estas tierras señalo el testigo indígena Quiñalpangue, “siempre ha conocido por los indios y caciques del dicho pueblo de Colina y en ellas han vivido los susodichos y tenido sus ganados y debajo de los límites que tiene declarado jamás han pasado los indios de Lampa ni tomado pesadumbre con los de Colina. Otro testigo indígena afirmaba que las tierras de Liray pertenecen a los pueblos e indios de Colina, los cuales siempre las han sembrado y vivido en ellas y tenido sus ganados como cosa suya por lo cual los dichos indios del pueblo de Lampa nunca las han ocupado porque no son suyas”.32Al no existir cacicazgos ni caciques como ha querido ver para la región enestudio, el Historiador Leonardo León, (tampoco exactamente la forma socialdel ayllu andino) no encuentra solución de continuidad para la problemáticaexpuesta. Por esta razón, la tendencia de las investigaciones ha sidodesprenderse de los términos y conceptos políticos como caciques,cacicazgos, principales, principalejos, parcialidad, etc. que han entorpecido lacomprensión de la “cultura Aconcagua” la cual hacía el siglo XVI compartetambién una cierta unidad lingüística y cultural con el gran tronco mapuche33:Farga siguiendo los planteamientos de Osvaldo Silva, ha visto la estructura deparentesco para el Valle de Aconcagua, de la siguiente manera: “Las familiasque constituían estos “linajes” ocupaban sus tierras “parcialidades” o “señoríos”ancestrales según regulaciones asentadas tradicionalmente y representadas enlos jefe de familia, “caciques” y “cacique principal” (en el lenguaje español)según el número de parientes, la importancia del linaje y cierta jerarquíainterna. Fuera de estos “cacique” de linaje(s), no existió otra autoridad centralindependiente”34. Agrega entonces que: “cada familia al interior del linaje“territorial” (“señorío” o “parcialidad”) tenía un representante o jefe no sabemoscual era el poder real que ejercía al interior de su grupo familiar pero hablaba ydecidía por este en los asuntos concerniente al linaje “territorial”. Estosrepresentantes son llamado “principales” en las crónicas aunque con talpalabra los españoles también designaron a prestigiosos miembros de loslinajes”.3532 Menciona León, que el testimonio de los indígenas sobre el uso exclusivo de Liray de partede los naturales de Colina no estaba dirigido a proteger el derecho de los aborígenes acontinuar la explotación de la tierra; lo que se perseguía era legitimar la vinculación del valle deLiray a las encomiendas hispanas. Ver: La merma de la sociedad indígena en chilecentral…Op.cit., p 53.33 Cisterna, Patricio. Estructura social y dinámica segmentaria en Araucanía. En: Revista deHistoria Indígena n° 1. Universidad de Chile. Facultad de Filosofía y Humanidades.Departamento de Ciencias Históricas 1996, p 65.34 Farga, María Cristina. El valle de Aconcagua en el siglo XVI: un espacio social heterogéneo.Tesis para optar al grado de Magíster en Historia con mención en Etnohistoria. Universidad deChile Facultad de Filosofía y Educación. Departamento de Ciencias Históricas Santiago 1995,p 52.35 Ibid p 80. Al respecto el parentesco mapuche ha estado marcado por la polémica muchos delos rasgos sobre las características de linajes territoriales, han sido replanteados, en estesentido ver: Boccara Guillaume. Los vencedores. Historia del pueblo Mapuche en la épocacolonial. Edit. Ham. Universidad Católica del Norte. San Pedro de Atacama Chile 2007.
  • 13. Cabría agregar según lo que he sosteniendo en esta parte de la investigación,que este sistema de parentesco o de familias regidos por un principio defiliación patrilocal, se encuentra funcionando dentro de una unidad bipartita, osistema de mitades. Fue Horacio Zapater quién describió este sistema en elmundo mapuche del siglo XVII.36 Quisiera contribuir a esta problemática con undocumento anónimo (con toda probabilidad) perteneciente al padre Luis deValdivia, artífice de la guerra defensiva en la frontera sur del reyno de Chile. Enlos inicios del siglo XVII; se hace referencia al Rewe (regua o rehue según estránscrito en la documentación española) como una unidad territorialendógama, lo interesante es que el documento describe la articulación internade este particular sistema de ordenamiento social: “Cada regua se divide en dos mitades que cada una llaman llacachuyu(a) que quiere decir la mitad de la población y cuando la una mitad es de gente mas principal que la otra la llaman nugal que quiere decir cabeza y rei y a la otra llaman huenchun, que quiere cabeza como gente hidalga […] En cada mitad destas hay un indio muy principal que llaman butaulmen que quiere decir señor mas principal de aquella mitad […] quinconas que son capitanes unos de a caballo y otros de infantería y muchos allenesboyes que son indios principales que hacen borracheras públicas, cada uno destos tiene sus quidudones que son los indios vasallos y no tiene ninguno más quidudones que su propios parientes y cada parentela esta asentada en un puesto, el puesto se entiende en tantas quebradas, tantos ranchos de paja divididos el uno del otro gran trecho a donde habitan”.37Aunque la descripción ha sido generada en la región del Bíobío, nos es de granutilidad porque se trata de esa gran unidad (con ciertas diferencias regionales)lingüística y cultural que encierra la tradición mapuche.38Nos ayuda a pensarque la presencia de los patrones adaptativos de estas familias extendidas, entorno de los valles y cuencas hidrográficas de la región de Aconcagua,Mapocho y Maipo, con una fuerte orientación al cultivo y por lo tanto, en el36 Zapater, Horacio. Aborígenes chilenos a través de cronistas y viajeros . Edit Andrés Bello.Santiago Chile 1978, p 61.37 Memoria como se han de entender las provincias de los indios de Chile y algunos tratosparticulares que entre ellos tienen con la declaración de los nombres de los caciques que depresente han dado la paz, y de los que la tienen dada de poco tiempo a esta parte que a todosse les han leído las provisiones por que la que la han dado de nuevo. En: Escritura y poder enel siglo XVI: La cuestión del indígena en la crónica de Vivar. Tesis para optar al grado deMagíster en Historia con Mención en Etnohistoria. Universidad de Chile. Facultad de Filosofía yHumanidades. Departamento de Ciencias Históricas. Santiago Chile 1997, pp 157-158.38 Esto se desprende del análisis de la documentación temprana durante la colonizaciónibérica, como nos señala Silva, Osvaldo: “…la vasta zona comprendida entre le interfluvioChoapa Aconcagua y el río Toltén estaba ocupada por una población cuyo lenguaje nomostraba grandes diferencias. A partir de allí y hasta el golfo del de Reloncaví aparecenvariaciones dialectales que se agudizaban en el archipiélago chilote. Tenían en común el serproductores de alimentos, la vestimenta, más gruesa a medida que bajaban las temperaturaslocales y arreciaban las lluvias, la dispersión de sus viviendas, las prácticas chamánicas, losentierros, los juegos y las festividades ceremoniales o sociales calificadas como borracheras”.Ver: Hacia un redefinición de la sociedad mapuche en el siglo XVI. En: Cuadernos deHistoria n° 14. Facultad de Filosofía y Humanidades. Departamento de Ciencias Históricas.Santiago Chile 1994, p 8.
  • 14. manejo de las cuencas del territorio central, como observó el cronista Gerónimode Vivar en 1558: “D´ este valle de la Liga al de Concagua ay doze leguas. Este valle de Aconcagua ay doze leguas. Este valle de Aconcagua es mejor y más abundoso que todos los pasados. Tiene tres leguas de ancho por las más partes, y por otra, poco menos. Tiene de la syerra a la mar XX leguas. Tiene ovejas y mucho mayz y algarrobales./ Corre por este valle un rrio caudaloso. Tiene sacado los naturales XX y dos açequias grandes para rregar todas las tierras que cultivan y siembran. Tiene pocos yndios que no pasan de mil y quinientos. Solía aver mucha gente”.39Las observaciones del territorio realizadas por Cristina Farga son pertinentesaquí, porque nos específica las diferencias entre los valles, cuando expresaque: “…en Aconcagua, no todas las tierras requerían de grandes canales deregadío. Las zonas cultivables a ambas orillas del río son irregulares, puesestas se estrechan y ensanchan según la conformación de la cordillera ymontes aledaños. El los lugares más angosto prácticamente los terrenosagrícolas acompaña el cauce de corredores largos y estrechos posibles decruzar a pie en poco tiempo, y de regar con canales pequeños y simplestomados desde la orilla. En Mapocho, en cambio importantes canales deregadío y acequias cruzaban todo el valle; muchas de ellas fueron identificadascon le nombre del cacique principal del linaje que usufructuaba de dichasaguas o bien linaje, cacique, tierra y canal residieron una misma identificaciónpor parte de los propios lugareños, los incas y/o los españoles”.40 En el caso deAconcagua, al estar los cultivos siguiendo de de manera inmediatamentealedaña los cursos de agua, y a pesar de los sistemas de canalización, sedebió contar con un sistema de computo que permitiera advertir con antelaciónlas crecidas de los ríos que pudiesen destruir las sementeras.41 En estesentido, la producción agrícola estaba sujeta a un manejo, organización ysocialización, que variaba -como ha señalado la autora- de los más cercanos alas fuentes hídricas, hasta los agricultores menos favorecidos por el tamaño yubicación de sus tierras en relación a la disponibilidad del agua.39 Vivar, Gerónimo De. Crónica y relación copiosa y verdadera de los Reinos de Chile (1558).Colloquium Verlag. Berlin 1979, p 50. Las investigaciones en los sitios Aconcagua en la cuestade Chacabuco confirman las observaciones del cronista allí se pudieron constatar acequias deregadío, y evidencia que testimonian un aprovechamiento intenso y extensivo de estos terrenosdentro del patrón agropastoril Aconcagua: “El rubro agrícola lo sustentaba la abundancia deimplementos de molienda, tanto piedras como manos de moler, preformas de mano,trituradores y otros, sumados a importantes hallazgos y evidencias de productos vegetales:mazorcas y granos de maíz carbonizados, vainas de gramíneas, porotos, incluso con uno desus cotiledones en excelente estado de conservación, semillas de calabazas carbonizadas”.Ver: Durán, Eliana. Rodriguez, Arturo. González, Carlos. Sistemas adaptativos depoblaciones prehispánicas en el cordón de Chacabuco. En: Actas del XII Congreso deArqueología Chilena. Temuco 14 al 19 de Octubre de 1991, p 238.40 Ver: El valle de Aconcagua en el siglo XVI…Op.cit., pp 25-26.41 El autor ha estado en la parte alta del valle de Aconcagua en invierno y en el mes deseptiembre, y a observado el papel destructor de las crecidas con gigantescos aluviones quehan incluso modificado el paisaje, y recuerda muy de cerca fenómenos similares para la regiónde Atacama la baja en los pueblos de Ayquina y Toconce.
  • 15. La organización que se desprende del sistema de mitades fue diseñado por lacultura Aconcagua en torno a los valles, mediante principios de organizaciónpolítica dual, es decir, la jerarquía y sujeción de las parentelas a dos señores,quienes siguiendo las lógicas andinas, pudieron hacer frente primero; aorganizar obras de regadío y canalización y segundo al control y manejo de lascuencas hidrográficas. Las mitades entonces permitieron ejecutar otro de losfundamentales principios de las sociedades andinas: la complementariedad, esdecir, relaciones recíprocas entre ambas partes, dando lugar a un flujo dehombres y mujeres que lograron con éxito domesticar la naturaleza.3.- Los valles de Aconcagua y Maipo, como sistemas de organizacionesduales: Michimalonko y Tanjalonko. Observaron los españoles en su avance colonizador que los valles de la zona central estaban controlados por poderosos señores, que se encontraban en conflicto Al momento en que Pedro de Valdivia atravesó el valle del Limari: “Y allegó quatro leguas antes del valle de Aconcagua a un valle chico que se dice Palta, donde tomó cierto sic yndios naturales, de los cuales se ynformo de la tierra, y dónde estavan los señores del valle, porque bien sabía que avía mucha gente y que hera velicosa/ y guerreros. Por estas caysas yva rrecatado caminando el valle abaxo hazia la mar”42 Pedro de Valdivia se encontraba justo en la mitad del valle que longitudinalmente estaba partido en sentido norte-sur, y en la mitad de abajo. Las mitades habitaban en continuas disputas, esa es la primera impresión de los hispanos; determinando que éstos son gente belicosa y guerrera. En este contexto el general recibe apoyo de un señor étnico Atepudo: “Allegó donde estabva un cacique que se llamaba Atepudo junto a una guarnición de yndios para guarda de su persona, porque tenia continuamente guerra con el cacique Michimalonko, señor de las mitades del valle de Aconcagua. Estava este cacique Atepudo junto al camino / entre cañaverales” 43 El valle del Aconcagua se compone de dos señores del cual, (enconcordancia con el documento anteriormente expuesto) uno es el másprincipal que el otro: “Los señores d´ este valle son dos. Sus nombres son éstos. El uno Tanjalongo, éste manda la mitad del valle a la mar. El otro cacique de dize Michimalongo, éste manda y señorea la mitad del valle fasta la42 Ver: Crónica y relación copiosa y verdadera…Op.cit., p 47.43 Ibid p 47
  • 16. sierra. Este a sydo el mas tenido señor que en todos lo valles se a hallado.”44 La partición de los valles, implicaba disputas entre cuatro señores (conocidos como caciques por los españoles) que estaban territorialmente dispuestos entre los valles de Mapocho y Aconcagua. A partir de esto, consigna Vivar el trato que logra Valdivia con los señores del valle de Mapocho, quienes mantenían conflictos con los señores de Aconcagua: “ …vinieron de paz el cacique Quilicanta y el otro cacique que arriba dijimos, que se dize Atepudo. Estos caciques hazian la guerra al cacique/ Michimalongo. Antes que nosotros entrasemos en la tierra tenian gran diferencia entre estos quatro señores”45No obstante, Jorge Hidalgo ya había planteado el rasgo que define laorganización de las sociedades del Norte Chico en torno a la dualidad,argumenta además que cada uno de estos valles, dividía a la población en dosparcialidades, separadas por una línea hipotética que las cortaba de Norte aSur, dejando al Oeste una “mitad” de la costa y al Este otra de la sierra: “Cada una de ellas reconocía a un cacique o señor que era considerado “hermano” del otro. La rivalidad, la amistad, la cooperación y el parentesco eran fenómeno concomitantes entre estos señores y que a su vez se mantenía constantemente vinculados con los señores de los otros valles, pero sin que se destaque una autoridad mayor de ninguno de ellos sobre el resto a excepción, como/ lo hemos dicho más atrás, de los representantes del Inca. Las fuentes mencionan a los dos caciques generalmente juntos, lo que induce a pensar en un ejercicio dual del poder; sin embargo, de hecho, cada uno de ellos posee una jurisdicción específica, lo que no obsta para que el cacique o la parcialidad de la sierra pudieren efectuar laboreos mineros o agrícolas en la tierra de la otra mitad, por esto pensamos que la línea hipotética a la que hacemos referencia más arriba no debe considerase como una frontera, sino como un límite cultural que separaría la tierra de “abajo” y de “arriba” con características ecológicas probamente distintas”.46Los especialistas sostuvieron que los rasgos de mitades de los valles centrales,se explicarían por la influencia diaguita que llegó con los mitimaes, siendo éstauna estructura impuesta por la colonización inca según su propia lógica deordenamiento social y espacial.47 No obstante lo que he planteado hasta aquíes precisamente ver en las estructuras de mitades un componente prístino yfundamental para comprender la consecución de la civilización en el mundo delas tradiciones antiguas. En este sentido, los fechados radiocarbonicos de lossitios Aconcagua en el cordón de Chacabuco y la presencia de cerámica44 Ibid p 5045 Ibid p 5146 Hidalgo, Jorge. Culturas protohistóricas del Norte chico. El testimonio de los cronistas.Editorial Universitaria. Santiago 1972, pp 77-78.47 Véase: Farga, Cristina, y Silva Osvaldo.
  • 17. Diaguita sin atributos incaicos para los asentamientos Hijuela y La Victoria confechas de 940 d.C y 1190 d.C: “…posibilitan esclarecer que el contacto tardíode la población Aconcagua y Diaguita se produce con antelación a la llegadadel inca, permaneciendo independiente a la aculturación peruana que fue másfuerte en los valles”.48Mostraré a continuación que el sistema de mitades contiene y responde a unaestructura simbólica, antiquísima, que explica las paradojales relaciones deconflicto, guerras y disputas, así como también formas de complementariedad,descritas por los peninsulares entre las mitades.Uno de los elementos centrales de las mitades es la jerarquía significante queproporciona el primer término de la mitad: arriba, masculino, derecha, interioretc. El esquema de complementariedad sólo puede funcionar, si efectivamentese acentúa la jerarquía dominante, pero nunca absoluta, de la mitad de arriba,o derecha o masculina49. En esta lógica, el valle de Aconcagua territorio deMichimalonko en su segmento de arriba, dispone de un conjunto simbólicoestrechamente relacionado con dicho sistema, se trata por tanto, de una seriede petroglifos con correspondencias de estilo, desplegados por toda el áreacordillerana. Los símbolos predominantes responden a las formas de “escudo”que consisten en dos líneas que se cruzan al interior de un rectángulo,evolucionando hacia características circulares, asociadas a círculosconcéntricos y figuras estilizadas, dando forma a animales y hombres.Particularmente en la zona de Jahuel, en un promontorio que se posicionasobre el curso hídrico de la cuenca, se dispone la figura de un sacrificador defrente, quién aparece portando en una de sus manos una cabeza-trofeo y en laotra un cuchillo de sacrificio.4.- Los petroglifos y los símbolos de la cultura Aconcagua: el escudo oescudilla, símbolos zoomorfos y antropomorfos, el sacrificador.Los petroglifos producidos por los Aconcagua se caracterizan por líneas,círculos, figuras antropomórficas y otras de tipo geométrico. Una figuracaracterística se presenta de manera estilizada en variados panelesencontrados en el valle del río Aconcagua, por otra parte, se ha percibido en48 Ver: Sistemas adaptativos en el cordón de Chacabuco…Op.cit., p 242. Los autores estánconcientes que sus investigaciones se contraponen a la aseveración de que el procesoexpansivo del incanato en Chile Central habría culminado con la integración de la totalidad delas poblaciones Aconcagua al nuevo orden establecido perdiendo rápidamente su identidad. Esmás los autores han encontrado también cerámica de una tradición anterior a Aconcaguallamada Bato, lo que demostraría la continuidad del sistema permitiendo una coetaneidad en eltiempo a través del contacto con complejos culturales anteriores.49 En el caso de Michimalonko : “…su dominio sobre el sector alto del valle de Aconcagua leotorgaba, por otra parte accesos a las rutas de la sal provenientes allende la Cordillera de losAndes, a las vaguadas intermontanas donde ramoneaban los guanacos en verano y a laszonas aledañas al cordón de Chacabuco donde lo hacían en invierno”. Silva, Osvaldo. Farga,Cristina. El surgimiento de hombres poderosos en las sociedades segementadas de lafrontera Inca en caso de Michimalonko. En: Revista de Historia Indígena. Universidad deChile. Universidad Facultad de Filosofía y Humanidades. Departamento de Ciencias Históricas.Santiago Chile, p 27.
  • 18. ellos (en palabras de Niemeyer) un “arte abstracto”, donde: “la figura humanase enmascara sensiblemente hasta hacerse casi irreconocible. Surge aquícomo signo intensamente repetido el que hemos llamado “signo escudo” por suforma, la que asume múltiples variantes –señala el arqueólogo que- el mensajeque conlleva no lo entendemos, pero indudablemente su majadera repeticiónapunta en este sentido, la más pura y simple de sus expresiones reproduceformas trapezoidales o elípticas con diagonales cruzadas. El estilo dispersa enel curso medio-superior del valle, entre San Felipe y Río Blanco”. 50 Todavíaestos conjuntos de “signos”, han tenido una interpretación satisfactoria encuanto a su significado y relación contextual con la cultura que los produjo.51Existe en el último tiempo, un predominio semiológico en torno al análisis delarte rupestre. Esta metodología ordena lo que ella considera “signos”, sinembargo, no ha conseguido una interpretación coherente. Quisiera de estamanera centrar el estudio no tanto en la cuestión del estilo, o de las formas queadquiere la representación ideacional que realizaron los hombres deAconcagua, sino más bien, orientar la interpretación en torno al símbolo, que sedesprende de la condensación significante. La primera constatación respondeal conjunto de petroglifos que analizaré a continuación. Este se encuentra enlas aturas de los cerros, siguiendo un afluente del Aconcagua en la zona deJahuel. Por lo tanto están orientados en torno al río, sus causes y canales, ypor otra parte hacia las zonas de plantaciones o agricultura, tal como habíamosseñalado algunas páginas atrás. Entonces, tenemos un conjunto significativoque se encuentra situado en la intersección del curso de las aguas y laproducción de plantas. De los tres grupos de petroglifos investigados enJahuel, en el tercer conjunto y en el más orientado hacia la parte superior de lacuenca, se encuentra la figura de un sacrificador. Este tema de la figurahumana portando una cabeza y un cuchillo de sacrificio en sus manos, no esnueva y se la puede encontrar en Mesoamérica, y de la misma forma en elmundo Andino, y el Amazonas. En Chile hasta ahora la figura de este tipo, másaustral, se encuentra en Copiapó en la Quebrada de las pinturas. La mitologíadel sacrificador la podemos encontrar en las tradiciones culturales al norte delcontinente, a través del texto mítico religioso de los maya quiché, el PopolVuh, allí se expone un conflicto entre linajes, correspondientes entre sí,respondiendo a una mitad de arriba representada por los Hun Hunhpú y lamitad de abajo, o del inframundo encabezada por el linaje de los Siete Came.Después de que los Hun Hunhpú son vencidos en el juego de la pelota, elhéroe es sacrificado en el inframundo mediante la decapitación, renaciendo sucabeza en el árbol de la vida. En los templos formativos del antiguo Perú, lafigura del sacrificador aparece en lugares tales como Kotosh Kotosh, Chavín deHuantar, Cerro Sechín, así como en los tejidos Parakas, o en la lítica de lasculturas asentadas en el ámbito lacustre del Titicaca, desde donde surgirá lacivilización de Tiwanaku.5250 Niemeyer, Hans. Variación de los estilos de arte rupestre en Chile. En: Actas del VIICongreso de Arqueología. Sociedad chilena de Arqueología. Sociedad Arqueológica del Maule.Altos Vilches, 27 de Octubre al 1° de Noviembre 1977, p 654.51 Se ha planteado incluso la no existencia de un estilo Aconcagua basado en el signoescudo.Véase: Troncoso, Andrés. Deconstuyendo el signo escudo y estilo Aconcagua:reconstruyendo la problemática rupestre en chile central. En: Boletín de la SociedadChilena de Arqueología. Número 33/34, diciembre 2002, p 17-19.52 Ver: El mundo ceremonial Andino…Op. Cit;
  • 19. El símbolo del sacrificador ha sido tan fundamental en la organización de lassociedades de mitades que ha traspasado el tiempo y ha quedado consignadoen la escritura española. Al trabar conflicto con las sociedades de los valles delnorte inmediatos a Aconcagua, el capitán Alonso de Monroy es capturado porguerreros mandados por Aldequin, señor de la mitad de arriba del valle 53. Lacrónica relata que fueron trasladados como prisioneros con las manos atadasy sogas en la garganta: “…Los llevaron hasta donde estaban los señores, y los/ presentaron ante ellos, y ellos hizieron su acatamiento a usanza de los yndios, por aviso que les dio aquel español que allí estava con ellos, y que les besasen los pies, y asi lo hizieron […] Y presentados ante ellos les bolvieron los rostros hazia el oriente, mirando al sol. Y luego salio un yndio bestido como un clerigo - y éstos estan dedicados para aquel efeto- / con un hacha en las manos, y se puso hazia el sol haziendo un parlamento en su lengua, y adorandole, y dandole gracias por la victoria que avian tenido. Y con aquella hacha amagava a los dos españoles – ciertas veces,- como que les querian hender las cabezas”. 54Uno de los rasgos que escandalizó a los europeos, fueron los sacrificioshumanos y la antropofagia presentes en las culturas y civilizaciones delcontinente. Las mitades canalizaban periódicamente estos sacrificios entre loslinajes bipartitos, a través de la captura de prisioneros (mediante lasdenominadas borracheras). Ahora bien Raphael Girard, se ha referido a que losestudios sobre el sacrificio humano y antropofagia ritual, han resaltado sucausa ostensible en torno a la venganza de sangre. Sin embargo, se ha dadopoca importancia hasta ahora al objetivo primordial de esa institución, que alparecer consistiría en promover la fertilidad y vitalidad de la tierra para lograrbuenos frutos, así como la fecundidad y vitalidad humana, conceptos siempreasociados a los cultivadores indoamericanos.55 Se puede entonces examinar lasimbólica del sacrificador en un orden “interno”, que explica las relaciones entreancestros y parientes. La guerra y la captura de prisioneros responde a unapráctica de tipo regenerativa, en donde el rito del sacrificio presenta la siguientesecuencia: guerra - captura de prisioneros – cautiverio - sacrificio humano-antropofagia, corte de cabeza del prisionero, y el desmembramiento de sucuerpo, realizado entre linajes antagónicos complementarios, tal como ha sidodescrito en el Popol Vuh. En esta dimensión interna o del adentro de la mitad: “El prisionero representaba al parecer al propio muerto, y a la vez, a la victima que se inmolaba a través de aquél (…) Incorporado de este modo al grupo vencedor era considerado como uno de sus miembros. Se le conducía a la choza que ocupo el muerto y quedo vacía al ser53 Se señala que el requerimiento de los guerreros indígenas era la busqueda de las cabezasde los españoles: “Y visto por el cacique que los indios se avian buelto syn llevar las cabezasde aquellos dos españoles, mandó a este mismo capitán que se apercibiese con setentayndios, y que llevasen las cabezas de aquellos españoles, y que les siguiesen hasta Atacama”.Ver: Crónica y relación copiosa y verdadera…Op.cit., p 80.54 Ibid p 82.55 Historia de las civilizaciones antiguas de América (Tomo I)…Op,cit p 154.
  • 20. llevado a la tumba. Le daban todo lo que pertenecía al difunto; las viudas se casaban con el. En una palabra, el prisionero sustituía por completo al difunto”.56Hans Staden, el famoso cautivo entre los tupis escribe al respecto: “Cuandotraen para casa a sus enemigos, las mujeres y los niños los abofetean.Después los adornan con plumas pardas, les cortan las pestañas de arriba delos ojos, danzan en torno a ellos y los amarran bien para que no huyan. Lesdan una mujer para cuidarlo y también para tener relaciones con ella”.57 Estasimbólica produce una asimilación total del otro, hermano en la estructuraancestral del linaje. El español va a interrumpir este mecanismo, puesto que noresponde a un “pariente”. Sabemos que el español fue asimilado en estecomplejo guerra - captura de prisionero, a través de las fuentes consignadaspara el área sur en la frontera del Bíobío, tal situación la describiremos másadelante.5.- Ciclos atmosféricos y sacrificios humanos: el símbolo del sacrificadory la cabeza trofeo como desplazamiento de la guerra captura e ingestiónde prisioneros al cultivo del tubérculo.El sentido, la guerra y los sacrificios humanos suscitan intervalos de tiempo,que responden a épocas fijas en el año, estos por su parte, tienen que ver conla producción de alimentos de tipo vegetal y animal. Por esta razón creemosque la imagen del sacrificador en la mitad de arriba del valle Aconcaguapermitió orientar la captura del prisionero, de esta forma: “el ciclo agrícola,unido a las condiciones climáticas de la zona, parecen haber otorgado tambiénun ritmo estacional y diferente a la vida de los agricultores. Información como laque sigue induce a pensar que también la guerra (y la organización para lamisma) pudo ser también variable en el curso del año.58.El mito de origen de este complejo socio-religioso es correlativo al cultivo delos tubérculos. Expresa el primer momento de un cultura y una religión deplantadores.59. .La tesis de Girard, sobre tal lógica, la observa en el sacrificioparadigmático que se realiza en el Popol Vuh. El mito de origen de la causareal del sacrificio y de la antropofagia en la escena espectacular de latransformación instantánea del palo seco en frondoso árbol verde, cubierto de56 Girard, Rafael. Historia de las civilizaciones antiguas de América. Desde sus orígenes TomoI, colección colegio universitario 8, ediciones Itsmo España, 1976. pp. 15957 Staten, Hans. Verdadera historia y descripción de un país de salvajes desnudos.Edit. ArgosVergara S.A. Barcelona 1983, pp 211-212.58 Ver: El valle de Aconcagua en el siglo XVI…Op.cit., p 30. Los rasgos que se puedendesprender de los cultivadores del Aconcagua los ha señalado Girard a través de los informesde viajeros y etnógrafos. Indicando: que: “sabemos que los plantadores primitivosrepresentaban en diversas formas la imagen de sus dioses tutelares: sonaja (maraca), poste oporte – efigie, petroglifos, figurillas antropomorfas de madera o de de la, cruz foliada nolograron alcanzar habilidad en la plática de la piedra ni su arte llego al grado de desarrollo e laestatuaria monumental”. Ver Historia de las civilizaciones antiguas de América (tomoI)…Op.cit.,216.59 Historia de las civilizaciones antiguas de América (tomo I)…Op.cit., p 168
  • 21. frutos, desde el momento que se coloca en el la calavera del Dios sacrificado yen la transformación de su restos en raíces alimenticias...60Podemos mencionar un ejemplo extraordinario, donde los españoles sonsometidos al ritual, dentro de la lógica: guerra - captura de prisioneros y suorden simbólico, a partir de la asimilación ancestral y la reproducción de la vida.El capitán Alonso González de Nájera, nos describió hacia el 1600, la complejaestructura guerra-captura de prisionero, entre las poblaciones del centro-sur delterritorio: “Muchas veces se congregan los indios a festejar sus borracheras, y señaladamente cuando han tenido alguna victoria de los nuestros. Júntanse, pues, en un ameno y verde campo cerrado de arboledas, con gran provisión de cántaros de sus bebidas, de que llevan cargadas sus mujeres y en el medio del llano plantan un pimpollo o árbol nuevo de limpio y derecho tronco, y en la cima muy acopado de hojas, el cual árbol llaman de canela (aunque no es de los verdaderos que la crían). En lo alto a la redonda de sus ramas ponen las cabezas de los españoles que han muerto, cada una en su rama, de manera que se ven los rostros desde fuera, las cuales tienen adornadas de flores y guirnalda, y aún le ponen sus mismos zarcillos algunas indias”61También nos deja consignado el desmembramiento ritual el cuerpo y lautilización de este para fabricar instrumentos: “…sus confusos y bárbaros instrumentos de tamboriles y cornetas hechas de canillas de piernas de españoles, que hacen un són mas desconcertados y triste que alegre, bailan todos moviéndose a unos mismos tiempos […] y al mismo són van también tirando los caciques las cuerdas de lana desde sus bancos dó están de piés, de manera que al compás del general movimiento y modo de común baile hacen también menear o bailar las ramas con las cabezas que están en ellas62”Los instrumentos realizados con el sacrificado permiten según GuillaumeBoccara hacer hablar al muerto, hacer música con su alma recalcando que elchamán utiliza el ralicultrun y la flauta como instrumentos extáticos decomunicación entre los hombres y los habitantes del más allá.63 También lacreencia que la fuerza vital reside en los huesos.Las cabezas trofeos en este sistema cumple una función mágica, pues en ellasradica la localización del alma, en el caso de la guerra con el español, el actode la decapitación simbolizaba también, un ejercicio de superioridad con el otroen este mundo y en el del más allá64:60 Ibid p 17261 González de Najera, Alonso. Desengaño y reparo de la reina del reino de Chile. ImprentaErcilla Santiago de Chile 1889, p 54.62 Ibid p 5563 Ver: Los vencedores…Op.cit., p 155.64 Ibid pp 162-163..
  • 22. “suelen traer destos bárbaros en estos juegos, puestas máscaras de la piel seca y amoldada de rostros españoles estimando en mucho las que tiene mucha barba y bigote. Hacen de las calaveras vasos para beber, pintados de varios colores, teniéndolo a gran blasón, especialmente si la cabeza ha sido de algún español señalado”.65La figura del sacrificador ubicado en la mitad de arriba del complejoAconcagua, como un centro religioso en donde los sacerdotes/sacrificadoresencargados de realizar los ritos de renovación y fertilidad, son quienesfinalmente canalizan la energía del sistema. El punto nodal deretroalimentación cósmica se presencia en los petroglifos, mediante imágenesde animales – símbolos, como batracios o lagartos, los cuales nos indican lanecesidad que tiene el hombre, de vincular el control de las aguas a la funciónritual del sacrificio y la sangre como riego reproductivo. Es muy probable quelos periodos que marcaban la belicosidad complementaria entre las mitadesestuviesen dirigidos por periodos astronómicos dados entre los solsticios y losequinoccios. Cuestión que no se puede afirmar todavía, pero que le daría unacoherencia significativa al conjunto de petroglifos, más bien como un prototemplo, de carácter astronómico, donde el hombre de Aconcagua aprendió atransmutar las fuerzas de reproducción psicofísicas y a controlar de maneraefectiva las cuencas hidrográficas.65 Ibid p 56. Gonzalez de Najera señala a un español llamado Urbaneja que había sido muertoen la provincia de Paicavi, su cabeza: “..de que estaba hecho un vaso labrado por de fuera devarios colores, como esmaltes con le cual bebía un cacique teniéndolo por grandeza” (p 56).
  • 23. BibliografíaAnónimo(1960) Popol Vuh, traducidas del texto original con introducción y notas porAdrián Recinos, FCE, México.Bernal M.(1993) Atenea Negra. Las raíces afroasiáticas de la civilización clásica. Edit.Crítica. Barcelona.Boccara G.(2007) Los vencedores. Historia del pueblo Mapuche en la época colonial.Editorial Ham. Universidad Católica del Norte. San Pedro de Atacama Chile.Burger, R.(1994) La organización dual en el ceremonial andino temprano: un repasocomparativo. En: El mundo ceremonial andino (Luis Millones Yoshio OnukiCompiladores). Edit. Horizonte. Lima Perú.Cisterna, P.(1996) Estructura social y dinámica segmentaria en Araucanía. En: Revista deHistoria Indígena N°1. Universidad de Chile. Facultad de Filosofía yHumanidades. Departamento de Ciencias Históricas.Cisterna P.(1997) Escritura y poder en el siglo XVI: La cuestión del indígena en la crónicade Vivar. Tesis para optar al grado de Magíster en Historia con Mención enEtnohistoria. Universidad de Chile. Facultad de Filosofía y Humanidades.Departamento de Ciencias Históricas. Santiago Chile.Cisterna P.(2010) La memoria colonizadora. Procesos de inversión simbólica en laconstrucción de occidente (Vol. I-II). Tesis Para Optar al Grado de Doctor EnHistoria con Mención En Etnohistoria. Universidad de Chile. Facultad deFilosofía y Humanidades. Escuela de Posgrado. Santiago-Chile.Dillehay, T.(2000) The setllement of the Americas. A New Prehistory, Basic Books. NuevaYork.Duviols, P.(1977) La destrucción de las religiones andinas (Conquista Y Colonia), editorialUniversidad Nacional autónoma de México. MéxicoDuran, A.(1979) Estudio arqueológico de un cementerio de túmulos “AconcaguaSalmon”. Tesis para optar a Licenciatura en Arqueología y Prehistoria.Universidad de Chile. Santiago.
  • 24. Durán, E. Rodriguez, A. González, C.(1991) Sistemas adaptativos de poblaciones prehispánicas en el cordón deChacabuco. En: Actas del XII Congreso de Arqueología Chilena. Temuco.Farga, M.(1995) El valle de Aconcagua en el siglo XVI: un espacio social heterogéneo.Tesis para optar al grado de Magíster en Historia con mención en Etnohistoria.Universidad de Chile Facultad de Filosofía y Educación. Departamento deCiencias Históricas, SantiagoFiedel, S.(1996) Prehistoria de América. Edit. Crítica. Barcelona.Girard, R.(1976) Historia de las civilizaciones antiguas de América. Desde sus orígenesTomo I, colección colegio universitario 8, ediciones Itsmo, España.Girard, R.(1976) Historia de las civilizaciones antiguas de América Tomo II. edicionesItsmo, España.Góngora, M.(1971) Encomenderos y estancieros. Estudios acerca de la constitución socialaristocrática de Chile después de la conquista 1580-1660. EditorialUniversitaria. Universidad de Chile, Santiago.González de Najera, A.(1889) Desengaño y reparo de la reina del reino de Chile. Imprenta ErcillaSantiago de Chile.Hidalgo, J.(1972) Culturas protohistóricas del Norte chico. El testimonio de los cronistas.Editorial Universitaria, Santiago.Katlwasser, J. Medina, A. Aspillaga, E.(1986) El hombre de Cuchipuy. Prehistoria de Chile central en el periodoarcaico. En: Revista chungara N° 16- 17 Universidad de Tarapacá Arica Chile.León, L.(1991) La merma de la sociedad indígena en Chile central y la última guerra delos Promaucaes, 1541-1558. Institute of Amerindian Studies. University of St.Andrew. Scotlan.Niemeyer, H.(1977) Variación de los estilos de arte rupestre en Chile. En: Actas del VIICongreso de Arqueología. Sociedad chilena de Arqueología. SociedadArqueológica del Maule. Altos Vilches.Núñez, L.
  • 25. (1993) Los primeros pobladores (20.000? a 9000 a.C). En: Culturas de Chile.Prehistoria. Desde sus orígenes hasta los albores de la conquista Edit. AndrésBello. Santiago de ChileNúñez, L.(2006) Emergencia de comunidades pastelistas formativas en el sureste de laPuna de Atacama En: Estudios atacameños. Arqueología y AntropologíaSurandina, N° 32, Universidad Católica del Norte. Instituto de investigacionesarqueológicas y museo R. P. Gustavo Le Paige, San Pedro de Atacama Chile.Pavlovic, Daniel. (2007) Ocupación Humana Prehispánica en las montañas de Aconcagua yChile central. En: Estudio de la vida en las montañas de Aconcagua (variosautores).Edit. Corporación CIEM Aconcagua. San Felipe Chile.Pease, F.(1992) Los incas. Edit. Pontifica Universidad Católica del Perú. Lima.Salas A.(1992) El mapuche o araucano. Editorial Mapfre. MadridSánchez, R. Massone, M.(1995) Cultura Aconcagua. Dirección de Bibliotecas y Archivos y Museos.Centro de Investigaciones Barros Arana. Santiago Chile.Sánchez, R.(1995) Cultura material, arte, monumentos y cuerpo en el espacio, prácticasmortuorias del complejo cultural Aconcagua. En: Hombre y desierto. Unaperspectiva cultural N° 9. Instituto de investigaciones antropológicasUniversidad de AntofagastaStaden H.(1983) Verdadera historia y descripción de un país de salvajes desnudos(1556), Editorial Argos Vergara, Barcelona.Silva, O.(1994) Hacia un redefinición de la sociedad mapuche en el siglo XVI. En:Cuadernos de Historia N° 14. Facultad de Filosofía y Humanidades.Departamento de Ciencias Históricas. Santiago Chile.Silva, O, Farga, C.(1997) El surgimiento de hombres poderosos en las sociedades segementadasde la frontera Inca en caso de Michimalonko. En: Revista de Historia Indígena.Universidad de Chile. Universidad Facultad de Filosofía y Humanidades.Departamento de Ciencias Históricas. Santiago ChileStrauss. C, L.(1970) Tristes trópicos. Editorial Eudeba. Buenos Aires Argentina.Troncoso, A.
  • 26. (2002) Deconstuyendo el signo escudo y estilo Aconcagua: reconstruyendo laproblemática rupestre en chile central. En: Boletín de la Sociedad Chilena deArqueología. Número 33/34.Valdivia, P.(s/f) Carta al emperador Carlos V. En: Cartas de Pedro De Valdivia que tratandel descubrimiento y conquista. (1545) Biblioteca de Autores Españoles.Barcelona.Vivar, G. De(1979) Crónica y relación copiosa y verdadera de los Reinos de Chile (1558).Colloquium Verlag. Berlin.Wachtel N.(2001) El regreso de los antepasados. Los indios Urus de Bolivia, del siglo XXal XVI. Ensayo de historia regresiva. Edit. F.C.E. México.Zapater, H.(1978) Aborígenes chilenos a través de cronistas y viajeros . Editorial AndrésBello. Santiago de Chile.
  • 27. Anexos Poblamiento AmericanoFlujo migratorio desde la última glaciación de Wisconsin Ruta de penetración de los pueblos asiáticos a norte América
  • 28. El puente natural entre Asia y América dejó que la megafauna migrara y el hombre detrás de ellos.
  • 29. Puntas de proyectil de los primeros cazadores de NorteaméricaPuntas de proyectil del periodo Paleoindio, pertenecientes a Norteamérica, excepto la figuradel recuadro superior derecho que corresponde a la punta de proyectil llamada “Cola depescado”, característica de Sudamérica, y que fue encontrada entre los huesos demastodontes, en San Vicente de Tagua Tagua, Chile.
  • 30. El Chaman Siberiano, prístino manipulador de lo sagrado, que entra al continente con las primeras migraciones mediante el estrecho de Bering.
  • 31. Periodo Arcaico y las tradiciones de los cazadores recolectores y cazadores recolectores marinos.
  • 32. Figura superior, anzuelo de concha y figura inferior azuelo de punta de cactus, dos logrostécnicos desarrollados por el hombre del periodo arcaico, en su adaptación al nuevo paisajeProst glacial, específicamente al litoral costero.
  • 33. Momias de la cultura Chinchorro, desarrollada desde la costa peruana de ilo, a la región deAntofagasta en Chile, marca la culmine de la adaptación a la costa del hombre Arcaico.
  • 34. Periodo Formativo y Templos
  • 35. Templo de las manos cruzadas perteneciente a la fase Kotoch, la posición contrastante de losbrazos y estar ubicado en los lados opuestos del eje del edificio, proponen que el friso expreseel sentido general del dualismo u oposición complementaria, mas que la simple dicotomíamasculino/femenino. (Burger, Richard. La organización dual en el ceremonial andinotemprano: un repaso comparativo. En: El mundo ceremonial andino, editorial horizonte,Lima, 1994.
  • 36. Frisos de Cerro Sechín costa norte de Perú. Se aprecia un fuerte culto religioso en torno delsacrificio y desmembramiento del cuerpo, además con fuerza aparece el tema de la cabezatrofeo, ver figura inferior.
  • 37. Suprema deidad de Chavín: la posición de esta criatura sobrenatural expresa gráficamente laoposición dual. La garra de su brazo derecho esta levantada mientras que su brazo izquierdocuelga hacia abajo en ele costado, como si estuviera balanceando las fuerzas opuestas delcosmos. Y como ara seguir subrayando este punto, la mano derecha se muestra con la palmaabierta, mientras que solo se observa la parte posterior de la mano izquierda. De este modo laposición del cuerpo del lanzón opone la derecha con la izquierda, arriba con abajo, y adelantecon detrás. (Burger, Richard. La organización dual en el ceremonial andino temprano: unrepaso comparativo. En: el mundo ceremonial andino, editorial horizonte, Lima, 1994
  • 38. Grabado rupestre perteneciente a la fase isla en el alto Loa, San Pedro de Atacama, Chile. Secaracteriza por un personaje central que recuerda al personaje de los dos cetros de Tiwanaku,es importante señalar la ideología dualista a través de la presentación de un camélido bicéfalo.(Berenguer José (et al) Secuencia del arte rupestre en el alto Loa. Una hipótesis detrabajo. En: Estudios en arte rupestre. MAPCH, Santiago 1985)
  • 39. Figura del Sacrificador en textiles Paracas, costa sur de Perú
  • 40. Cabeza trofeo momificada, que se dibuja en las cerámicas Nazca, semejante a las cabezas delos jíbaros , y especialmente a la de los aguarunas : un corte horizontal divide al hueso occipitalde los parietales, vaciando toda la masa encefálica; extracción de las sustancias carnosasdejando libre solo la piel, la que es rellenada por dentro de algodón, mezclado con ciertassustancias químicas, taponamiento con manojos de trapos con algodón , las cuencas ocularesy unión de los labios con espina de cactus. (Roselcastro, Alberto. Arqueología sur del Perú,editorial universo, Lima, 1977)
  • 41. Cultura Aconcagua
  • 42. Panoramita del cementerio de túmulos de Bellavista. (Sánchez, Rodrigo, Massone, Mauricio.Cultura Aconcagua, dirección de bibliotecas, archivos y museos, Santiago, 1995)
  • 43. Petroglifo de la cuenca de Jahuel, mitad de arriba del valle del Aconcagua. Se aprecian figurasantropomorfas estilizadas de carácter lineal. Abajo se puede apreciar la cuenca con el río conlas zonas de agricultura adyacentes. Fotografías: Patricio Cisterna
  • 44. Segundo grupo de petroglifos, ubicados en el cerro “El Zaino””, en la figura de arriba conjuntode figuras cuyo protagonista central es el sacrificador. Abajo, se aprecia una figura zoomorfa(batracio) que simboliza el agua. Fotos: Patricio Cisterna
  • 45. En la fotografía superior se aprecia la figura del sacrificador, en los conjuntos simbólicos deJahuel. Abajo en el margen superior izquierdo, podemos ver al sacrificador de quebrada de laspinturas, Copiapó. Recordemos que Vivar, describió esta misma imagen en la región deAtacama. Fotos: Patricio Cisterna
  • 46. Aquí se aprecia una figura antropomorfa con apéndices radiales y portando una particularvestimenta, al parecer en su mano derecha porta un hacha o báculo. Debajo de formaszoomorfas del cerro el Zaino. Fotos: Patricio Cisterna.
  • 47. La mitad de arriba del valle del Aconcagua, su cuenca hidrográfica. Los petroglifos seencuentran direccionados en torno al curso del río, dominando prácticamente toda la cuenca.Abajo se puede apreciar la figura de un lagarto. Fotos: Patricio Cisterna
  • 48. Se puede apreciar con mayor precisión el emplazamiento de los petroglifos. En torno a loscursos de agua y a los campos de cultivo. Fotos: Patricio Cisterna.
  • 49. Arriba se puede apreciar un canal contemporáneo montado sobre una antigua acequia, comolas que describió el cronista Jerónimo de Vivar para el mismo valle del Aconcagua. Abajo unode los símbolos característicos de la cultura Aconcagua, el denominado signo escudo, Fotos:Patricio Cisterna.
  • 50. Nacimiento de los nobles mixtecos del árbol de Apoala. Foto tomada del códice Vindobonesis(Florescano Enrique, Los orígenes del poder en Mesoamérica editorial FCE, México, 2009)
  • 51. El árbol de las cabezas descrito por el cronista Alonso González de Nájera en el sur de Chile,Reconstrucción: Patricio Cisterna
  • 52. Aldeas estructuradas a través del principio dual y de división. En todas se aprecia el eje Norte-Sur, que corta a la aldea. Fuente: Strauss, C. Levi, Tristes trópicos, Editorial Eudeba. BuenosAires Argentina, 1970.