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Parque por la Paz

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  • 1.
    • Abre la puerta de la Villa Grimaldi
    • "Estas murallas que ocultaron la muerte y la tortura, ahora tendrán signos de vida" Padre José Aldunate 17.6.1991
    • Con un simple click , entrarás a un mundo de recuerdos que hablan de sufrimientos, pero también de solidaridad y tesón inclaudicable en la lucha por la verdad y la justicia. Ingresarás al recuerdo de personas que una vez, al traspasar ese portalón, mudaron la sonrisa en grito de dolor, la memoria les fue contaminada de recuerdos atroces y a muchos trocaron la vida por un silencio que se escuchara por siempre.
    • Detrás de esa puerta existía un casa apacible, campestre, de ambiente bucólico, hasta que un mal día, de un mal año, la convirtieron en infierno para miles de chilenos.
    • No temas, los verdugos ya no están. Tampoco es un museo del horror. Ahora es un parque apacible, con fuentes de agua y pájaros, que trinan felices de la vida. Así fue un día y lo es ahora, solo que a los trinos se agregó el silencio de los ausentes.
    • ---------------------------------------
    • Esta página es de mi responsabilidad y no representa la visión de ninguna organización en particular. Los materiales, fotografias y textos, me fueron facilitados por Dante Donoso, miembro de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos Peñalolén-La Reina, a quien agradezco la gentileza.
    • ©Fernando Arellano P.
    • http:// www.geocities.com / Athens / Delphi /9574/ grimaldi.htm
  • 2.  
  • 3.
    • Ubicada en Santiago, en Av. José Arrieta a la altura del 8.200, comuna de La Reina, Villa Grimaldi fue el recinto secreto de detención y tortura más importante de la DINA. El local, conocido por los agentes de la DINA como Cuartel Terranova, ya estaba en funcionamiento en 1974, como sede de la Brigada de Inteligencia Metropolitana (BIM).
    • Progresivamente se fueron trasladando al local más unidades. Villa Grimaldi tiene un extenso terreno, y sus edificaciones, actualmente demolidas, se fueron ampliando para acomodar las distintas funciones que se le agregaban. Aparentemente, los primeros detenidos llegaron ya a mediados de 1974, aunque un flujo más regular no se produjo hasta fines de 1974. Hacia el verano de 1975, Villa Grimaldi pasó a convertirse en el centro de operaciones de la BIM, que ejercía la función de represión interna en Santiago. En Villa Grimaldi tenían su cuartel los equipos operativos; allí se llevaba a los prisioneros para sus primeros interrogatorios después de la detención y se mantenían lugares y artefactos especialmente dispuestos para las distintas formas de tortura; allí, también, se mantenía a los prisioneros a quienes ya no se torturaba, a veces por largos períodos, a la espera de posibles nuevos interrogatorios o de la decisión sobre su suerte futura.
    • A medida que el numero de detenidos fue aumentando se fueron habilitando lugares para su permanencia, los que aparentemente se encontraban diferenciados según la calidad en que se encontraba el detenido y los efectos que se esperaba producir en él.
    • (Informe Rettig)
    • http://www.memoriaviva.com/Centros/00Metropolitana/villa_grimaldi.htm
  • 4.
    • A veces una idea se apodera de mí: me pongo a escrutar largamente el cuerpo amado [...] Escrutar quiere decir explorar : exploro el cuerpo del otro como si quisiera ver lo que tiene dentro, como si la mecánica de mi deseo estuviera en el cuerpo adverso (soy parecido a esos chiquillos que desbaratan el reloj para saber qué es el tiempo.). Esta operación se realiza de una manera fría y asombrada; estoy calmo, atento, como si me encontraran ante un insecto extraño del que bruscamente ya no tengo miedo. Algunas partes del cuerpo son particularmente apropiadas para esta observación : las pestañas, las uñas, el nacimiento de los cabellos, los objetos muy parciales. Es evidente que estoy entonces en vías de fetichizar a un muerto. La prueba de ello es que, si el cuerpo que yo escruto sale de su inercia, si se pone a hacer algo, mi deseo cambia; si, por ejemplo, veo al otro pensar , mi deseo cesa de ser perverso, vuelve a hacerse imaginario, y regreso a una Imagen... [...]
    • (Veía su rostro, su cuerpo, fríamente: sus pestañas, la uña de su pulgar, la finura de sus cejas, de sus labios, el esmalte de sus ojos, un toque de belleza, una manera de extender los dedos al fumar; estaba fascinado – no siendo la fascinación, en suma, más que el extremo del desapego- por esta suerte de figurín coloreado, porcelanizado, vitrificado, en el que podía leer, sin comprender nada, la causa de mi deseo .)
    • “ El cuerpo del otro” BARTHES, Roland. Fragmentos de un discurso amoroso. . Madrid. Siglo XXI. 1996. Pp. 80-81
  • 5.
    • Solitario en el mostrador, volviendo la cabeza hacia la tormenta y el río, hacia el origen impreciso del olor a podredumbre, a recuerdos muertos que se habían filtrado en el salón del Belgrano, Larsen pensó en la vida, en mujeres [...] “No hubo nunca mujeres sino una sola mujer que se repetía, que se repetía siempre de la misma manera. Y las maneras posibles eran pocas y no pudieron agarrarme desprevenido. Así que todo, desde el primer baile en un salón de barrio y hasta el fin, se me hizo dulce, cuesta abajo, y yo no tuve que gastar otra cosa que tiempo y paciencia.”
    • Sonriente, enganchado en el pulgar el vaso vacío, el patrón regresó al mostrador.
      • - ¿Sirvo otra?
      • - No gracias – dijo Larsen -. Es mi medida.
      • Onetti, Juan Carlos. El astillero. Madrid. Cátedra. 1983. Pp. 126.
  • 6.
    • Luis Santibañez, Presidente de la Corporacion Parque por la Paz hasta 2003, fue un de los arquitectos que elaboraron el diseño para el Parque por la Paz: En Pisagua se comete atrocidades pero en Villa Grimaldi el método es la atrocidad. No es que se cometa eventualmente atrocidades. La tortura es el sistema diario y periódico y con un estudio dentro de la atrocidad. Los que participan en la Villa Grimaldi son torturadores preparados y formados desde la Escuela de las Américas. Hemos ido descubriendo que no era casual ni el método atroz era producto de la ira o de la locura. Lo que más nos ha impresionado es que ellos lo consideran normal. Era bueno lo que hicieron y lo hicieron para la patria. Hay explicaciones fáciles que surgen para producir el olvido, para evitar de enfrentar las cosas. Dicen: esto fue un exceso, o esto fue una locura. O esto fue producto del ambiente de convulsión que se produjo en la Unidad Popular. Por lo tanto los culpables son los que hicieron la convulsión. Es una manera fácil de no enfrentar la verdad. Sabemos que esto no fue producto de excesos, ni de locura. Fue un sistema.
    • Rodrigo del Villar estuvo detenido en Villa Grimaldi cuatro meses a partir de enero de 1975. Villa Grimaldi fue un lugar de experimentación. Partieron de una forma muy brutal. Y los tipos fueron aprendiendo. La tortura no era sofisticada. No hay nada sofisticado en hacerte meter la cabeza en una bolsa de plástico. El método era tan básico que cuando llegaron inspectores de la ONU, fue fácil ocultar lo que pasaba allá. Se ocultaba la identidad de los torturadores y lo principal era que el preso deja de ser persona. Nos dieron a todos números - fui el 83 - y nos llamaron por esos números, no por el nombre. La intención fue sacarle la personalidad de persona. Transformarte en un material fácil de manejar. Creo que formaba parte la política de hacer desaparecer a la gente. Si eres solo un número, más fácil hacerte desaparecer. Sólo desaparecía un número, no una persona. El quitarte la identidad formaba parte de la política de exterminio.
    • http:// www.memoriayjusticia.cl / espanol / sp_enfoque - grimaldi.html
    • El testimonio no es la percepción misma, sino la relación, es decir, el relato, la narración del acontecimiento. Por lo tanto transporta las cosas vistas al plano de las cosas dichas. [...] El testimonio está al servicio del juicio; la constatación y el relato constituyen informaciones sobre cuyas bases se forma una opinión acerca de una secuencia de acontecimientos, sobre el encadenamiento de una acción, sobre los motivos de un acto, sobre el carácter de una persona, en una palabra, sobre el sentido de lo que ha ocurrido. El testimonio es aquello sobre lo cual uno se apoya [...] para juzgar. El testimonio necesita justificar, probar el correcto fundamento de un aserto que, más allá del hecho, pretende alcanzar su sentido.
    • El carácter ocular del testimonio no es jamás suficiente para constituir su sentido de testimonio; es necesario solamente que haya constatación, sino también relato de un hecho que sirve para probar una opinión o una verdad. Lo mismo en el caso del llamado “testimonio de los sentidos”, este testimonio no es tal sino en la medida en que se le invoca para el apoyo de un juicio que está por encima del simple registro de los hechos.
    • RICOEUR, Paul. Texto, testimonio y narración. Andrés Bello. Santiago. 1983. Pp. 14-15.
    • La inscripción del acontecimiento sólo tendrá lugar por el desvío del tribunal. Por tribunal no hay que entender solamente la institución jurídica sino más allá, sus procedimientos, su trabajo de pesquiza, la identificación e objetos testimoniales, la autentificación crítica, el registro, la comparecencia de las partes, la decisión, la ejecución, etc. En síntesis, todo aquello que caracteriza tanto a la historiografía como a la museografía. Pero antes que todas estas instituciones modernas, incluso antes de la institución misma del tribunal, está la figura del Juez , tal y como aparece en el Antiguo Testamento (...) El Juez es aquel que intenta acoger la demanda de aquel que ha sufrido un daño y que el tribunal no ha registrado.”
    • DÉOTTE, Jean- Louis. Catástrofe y olvido. Cuarto propio. Santiago. 1998 pp. 25.
    • Aquellos que se salvaron de los campos, los salvati no eran los mejores, que habrían podido ser portadores de un mensaje. Los que han sobrevivido eran colaboradores de la zona gris [‘`zona en que las víctimas entran poco a poco en el juego de los verdugos y crean una franja en la que no hay frontera entre verdugo y víctima´] Los que sobrevivían eran los peores, los que sabían adaptarse [...] No somos verdaderos testigos [...] Somos una minoría fuera de la norma. [...] El que ha tocado lo verdadero, que ha visto la Gorgona no ha regresado o ha regresado mudo.
    • DÉOTTE, Jean- Louis. Catástrofe y olvido. Cuarto propio. Santiago. 1998 pp. 25.
  • 7.  
  • 8.
    • Durante su permanencia en Villa Grimaldi los detenidos en general no tenían la posibilidad de asearse ni cambiarse de ropa, debían acudir al baño a horas fijas, sin excepciones, la comida era muy mala y absolutamente insuficiente, todo lo cual, además de las torturas, producía deterioros notables en la salud de los detenidos.
    • La forma más habitual de tortura era la "parrilla", que consiste en un catre de metal sobre el que se amarra desnudo al detenido para proceder a aplicarle descargas de corriente eléctrica sobre distintas partes del cuerpo, especialmente aquellas más sensibles como los labios o los genitales, y aun sobre heridas o prótesis metálicas. Una modalidad particularmente cruel de este método consistía en la utilización de un camarote metálico de dos pisos; se colocaba al interrogado en el de abajo y en el de arriba se torturaba a un pariente o amigo suyo, como modo de presionarlo aún más.
    • Otro método de tortura muy empleado era el de los colgamientos. La víctima era colgada de una barra, ya sea por las muñecas o por las muñecas y las rodillas. En ambos casos, al dolor producido por el peso del cuerpo colgado por largo tiempo, se sumaba la aplicación de corriente eléctrica, de golpes, heridas cortantes y vejámenes.
    • También se aplicó frecuentemente en Villa Grimaldi el método de hundimiento de la cabeza de la persona en un recipiente con agua, generalmente sucia, o con otro líquido, manteniéndosele hundida hasta un punto cercano a la asfixia. Similar efecto se conseguía mediante el llamado "submarino seco", que consistía en la colocación de una bolsa plástica en la cabeza de la persona de modo de no permitirle la entrada del aire, también hasta un punto cercano a la asfixia.
    • Villa Grimaldi mantenía una actividad permanente, prácticamente sin interrupciones. Los equipos operativos entraban y salían del lugar las veinticuatro horas del día, se traía a detenidos en cualquier momento y se torturaba a toda hora.
    • Al interior de Villa Grimaldi se daba un ambiente de degradación generalizada. Además de las torturas durante los interrogatorios, tanto los oficiales como los demás agentes operativos y algunos guardias permanentemente golpeaban y vejaban a los detenidos.
    • En su carácter de cuartel general de la BIM, Villa Grimaldi también albergó a un equipo de agentes que cumplía diversas labores de apoyo administrativo y logístico.
    • (Informe Rettig)
    • http://www.memoriaviva.com/Centros/00Metropolitana/villa_grimaldi.htm
  • 9.
    • ¿De qué se alimenta, entonces, el Museo imaginario de Malraux? De lo que queda cuando las antiguas pertenencias han sido negadas, ruinas que, paradojalmente, porque son como retratos de cadáveres, son ellas mismas , pero infinitamente más bellas, más verídicas.
    • El Museo las eleva a la altura de la semejanza, privándolas de sí mismas, cuando la vida ya les ha sido retirada. Es solo en el Museo [...] que éstas finalmente se parecen. Y pareciéndose, se ensamblan unas con otras en un flujo perpetuo sin finalidad, en que por intermedio de sus colgajes, se deslizan unas en otras. El movimiento siempre más abstractivo, siempre más cercano al vacío, del hombre universal, es como el del Ángelus Novus de Klee, según Walter Benjamin: el ángel, el Gran Conservador, avanza retrocediendo. Delante de él se amontonan las ruinas de los mundos pasados o exóticos. Contempla entonces la vasta procesión turbulenta de la cosmética extendida hacia todas las producciones; lo que hoy se llama bienes culturales.
    • DÉOTTE, Jean-Louis. Catástrofe y olvido. Cuarto propio. Santiago. 1998. pp. 61.
  • 10.
    • La mercancía abandonada se ofrece a la mirada en su devenir-alegoría. Dicho devenir se inscribe en una temporalidad en la cual el pasado es algo otro que simplemente un tiempo vacío y homogéneo a la espera de una operación metafórico sustitutiva. Los deshechos de la memoria del mercado le devuelven un tiempo de calaveras, destrozos...
    • AVELAR, Idelber. Alegorías de la derrota: ficción posdictatorial y el trabajo del duelo. Ed. Cuarto Propio. Santiago. 2000. Pp. 14.
    • Todo lo que la historia desde el principio tiene de intempestivo, de doloroso, de fallido, se plasma en un rostro; o mejor dicho: en una calavera. Y, si bien es cierto que ésta carece de toda libertad “simbólica” de expresión, de toda armonía formal clásica. De todo rasgo humano, sin embargo en esta figura suya (la más sujeta a la naturaleza) se expresa plenamente y como enigma, no sólo la condición de la existencia humana en general, sino también la historicidad biográfica de un individuo.
    • BENJAMIN, Walter. “Alegoría y Traverspiel ” En: El origen del drama barroco alemán. Taurus. Madrid. 1990. Pp. 159.
    • La inscripción escrita operaría [...] impidiendo que la imagen se congele como forma naturalizada, a menudo proponiendo un enigma que vaciaría cualquier posibilidad de una lectura ingenuamente especular de la imagen. Lo alegórico se instaura, por tanto, no por recurso a un “sentido abstracto”, sino en la medida de una inscripción. La forma original de la alegoría toma cuerpo en el devenir-cripta de una mónada verbal que enmarca una mónada pictórica.
    • AVELAR, Idelber. Alegorías de la derrota: ficción posdictatorial y el trabajo del duelo. Ed. Cuarto Propio. Santiago. 2000. Pp. 18.
    • Con la completa colonización del planeta y la eliminación de toda coexistencia de modos de producción, la comprensión misma del presente como realidad histórica, relativa y cambiable se ha vuelto problemática. [...] Nada se parece tanto a la naturaleza como el capitalismo tardío, precisamente el sistema social que la ha abolido de una vez por todas.
    • AVELAR, Idelber. Alegorías de la derrota: ficción posdictatorial y el trabajo del duelo. Ed. Cuarto Propio. Santiago. 2000. Pp. 314.
  • 11.  
  • 12.  
  • 13.
    • Siempre que las fotografías de temas más solemnes o desgarradores sean arte – y en eso se convierten cuando cuelgan de paredes, a pesar de cuanto se diga en contra – comparten el destino de todo arte colgado de paredes o apoyado en el piso de exhibición en los espacios públicos. Es decir, son estaciones a lo largo de un paseo, por lo general acompañado. Una visita a un museo o galería es un acto social, plagado de distracciones, en el curso del cual el arte se ve y se comenta.
    • SONTAG, Susan. Ante el dolor de los demás. Alfaguara. Buenos Aires. 2003. Pp. 141.
  • 14.  
  • 15.
    • Cuando me ocurre abismarme así es porque no hay más lugar para mi en ninguna parte, ni siquiera en la muerte. La imagen del otro – a la que me adhería, de la que vivía- ya no existe; tan pronto es una catástrofe (fútil) la que parece alejarla para siempre, tan pronto es una felicidad excesiva la que me hace reencontrarla; de todas maneras, separado o disuelto, no soy acogido en ninguna parte; en frente, ni yo, ni tu, ni muerte, nadie más a quien hablar. ”.
    • “ Me abismo, sucumbo...” BARTHES, Roland. Fragmentos de un discurso amoroso. Madrid. Siglo XXI. 1996. pp. 22.
  • 16.  
  • 17.
    • "La Torre" .
    • Efectivamente se trataba de una construcción como torre, que sustentaba un deposito de agua. En su interior se construyeron unos diez estrechos espacios para la mantención de reclusos, de unos 70 x 70 centímetros y unos dos metros de alto, con una puerta pequeña en la parte baja por la que era necesario entrar de rodillas. En esa torre también había una sala de torturas. En cada una de estas celdas se mantenía a una o dos personas en un régimen de encierro permanente. En el caso de haber dos detenidos en una celda debían acomodarse de modos muy forzados para permanecer en el lugar y especialmente para dormir. Aparentemente las personas llevadas a La Torre eran detenidos de cierta relevancia que habían terminado su etapa de interrogatorios intensos. A muchos de los detenidos que permanecieron en "La Torre" no se los volvió a ver.
    • Por ejemplo, Ariel Mancilla, uno de los principales dirigentes socialistas desapareció, así como muchos otros, luego de ser llevado, torturado, a "La Torre".
    • (Informe Rettig)
    • http://www.memoriaviva.com/Centros/00Metropolitana/villa_grimaldi.htm
  • 18.  
  • 19.
    • El actual Parque por la Paz fue escenario de una ceremonia que lo elevó a la categoría de Sitio Histórico, convirtiéndolo en un lugar de encuentro, defensa y promoción de los derechos humanos.
    • El ex centro de detención y tortura del régimen militar Villa Grimaldi fue declarado Monumento Nacional, en calidad de Sitio Histórico, por el Ministerio de Educación.
    • El recinto, que desde 1997 funciona como Parque por la Paz, cuenta desde ahora con una placa que lo denomina como un lugar de encuentro, defensa y promoción de los derechos humanos.
    • La denominación que le fue otorgada al ex centro de torturas implica una inyección de recursos para su mantención y protección, de manera que mantenga el significado por el cual se le reconoció.
    • Además de firmar la declaración que le da la nueva categoría al ex recinto de detención, el ministro Sergio Bitar anunció un proyecto educativo en materia de derechos humanos, asunto solicitado por la Corporación por la Paz Villa Grimaldi.
    • En su discurso, el titular de Educación manifestó que sólo la memoria permite construir un futuro sólido. "El que está amnésico, o no se acuerda, o simplemente explica para justificar, no puede construir un país mejor", enfatizó.
    • Además, destacó la importancia del parque como un aporte a la educación del país, y señaló que su cartera se preocupará para que "vengan los estudiantes y puedan ser ciudadanos mejores".
    • http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/antialone.html?page=http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/site/artic/20041211/pags/20041211143115.html
  • 20.
    • Lo que nos detendrá aquí, es que en un edificio consagrado a la memoria de un conflicto quedará necesariamente como una zona de sombra, como una ausencia pesada, de una cierta manera muy determinante: la huella de los vencidos de la historia, de la historiografía y, ulteriormente, de los tachados , lo que es otra cosa que haber sido vencido en la escena político militar. Habrá que interrogarse sobre estas huellas, sobre las marcas de este enterramiento, siendo que estas huellas no son inmediatamente presentables, exponibles, legibles. [...]
    • Aquí será cuestión, no de aquellos que han sido vencidos política y militarmente, sino de aquellos que han desaparecido porque fueron aniquilados y para los cuales no ha habido túmulo, para los que no somos capaces de erigir una estela, una estatua, porque ninguna superficie de inscripción sirve.
    • Ya sea porque el crimen es “el antiguo, el horrorosamente antiguo”; ya sea porque es demasiado grande, inconmensurable, irrepresentable; ya sea porque jamás hubo cercanos a las víctimas que pudieran dar testimonio; ya sea porque las víctimas eran nada para los verdugos de manera que no podían elevarse por sobre ellos para dirigirse a nosotros; ya sea porque no hay archivos o fueron destruidos por ellos, así como los lugares del crimen; ya sea porque los verdugos no hablaron o bien porque lo hicieron de acuerdo a un código que queda por descifrar; o porque, finalmente, los “sobrevivientes no eran los mejores” (Primo Levi) y no se creen dignos de dar testimonio.
    • Estos vencidos están ahí eternamente en busca un Juez, de la Ley, es decir de una escritura (negra).
    • DÉOTTE, Jean-Louis. Catástrofe y olvido. Cuarto propio. Santiago. 1998. Pp.114.
  • 21.
    • La forma clásica del memorial es un género retórico, el discurso epidíctico ( épinice , después de una victoria, o tumba, selección de versos y prosas a la gloria de un difunto, etc.), después de una batalla. Desde la antigua Grecia [...] se ha sabido establecer todas las divisiones entre estos géneros. Pero ¿cómo celebrar a aquellos que han sido aniquilados, tragados?
    • DÉOTTE, Jean-Louis. Catástrofe y olvido. Cuarto propio. Santiago. 1998. Pp. 143.
    • Ya no soporto […] esta pintura como yo lo habría hecho antes de atestiguar su actualidad. Deviniendo imagen y conduciéndome tras de sí, ingresa en otra temporalidad y me la hace recorrer, a mí, que hoy puedo siempre contemplarla.
    • DÉOTTE, Jean-Louis. Catástrofe y olvido. Cuarto propio. Santiago. 1998. Pp. 40.
    • El pretendido lugar de memoria – que es el museo- revela, al recorrerlo, no ser más que una institución de olvido por la pérdida de todos los referentes identificatorios. Como un relato de Blanchot.
    • DÉOTTE, Jean-Louis. Catástrofe y olvido. Cuarto propio. Santiago. 1998. Pp. 48.
  • 22.
    • Nada tiene que ver el dolor con el dolor / nada tiene que ver la desesperación con la desesperación / Las palabras que usamos para designar estas cosas están viciadas / No hay nombres en la zona muda
    • LIHN, Enrique. Diario de muerte. Ed. Universitaria. Santiago. 1998. Pp. 13.
  • 23.  
  • 24.
    • Las "Casas Corvi". Eran pequeñas piezas de madera construídas en el interior de una pieza mayor. Dentro de cada una de ellas se ubicaba un camarote de dos pisos. Aparentemente era el lugar donde permanecían los detenidos que estaban siendo sometidos al régimen mas intenso de interrogatorios y torturas.
    • Durante su permanencia en Villa Grimaldi los detenidos en general no tenían la posibilidad de asearse ni cambiarse de ropa, debían acudir al baño a horas fijas, sin excepciones, la comida era muy mala y absolutamente insuficiente, todo lo cual, además de las torturas, producía deterioros notables en la salud de los detenidos.
    • Dentro de la Villa Grimaldi había habitaciones especialmente dispuestas para la tortura. Unos agentes aplicaban los distintos métodos de torturas y otros, generalmente oficiales, conducían los interrogatorios, aunque estos últimos también a veces manipulaban personalmente los instrumentos de tortura. En algunas ocasiones, durante los interrogatorios, con o sin tortura, un funcionario tomaba notas en una máquina de escribir.
    • (Informe Rettig)
    • http://www.memoriaviva.com/Centros/00Metropolitana/villa_grimaldi.htm
  • 25.
    • Así, el Museo imperial de la Guerra en Londres, admirado por sus colecciones de pertrechos militares e imágenes, en la actualidad ofrece los visitantes dos entornos reproducidos con exactitud. De la Primera Guerra Mundial, “ La vivencia de las trincheras” (del Somme en 1916), una suerte de pasillo con sonidos grabados (bombas que estallan, gritos) pero inodoro (no hay cadáveres putrefactos ni gas venenoso); y de la Segunda Guerra Mundial, “La experiencia del Blitz”, descrita como una presentación de las condiciones durante el bombardeo alemán de Londres en 1940, entre ellas la simulación de un ataque aéreo tal como se vivió en un refugio subterráneo.
    • SONTAG, Susan. Ante el dolor de los demás. Alfaguara. Buenos Aires. 2003. Pp. 141.
  • 26.  
  • 27.  
  • 28.  
  • 29.  
  • 30.
    • Mientras tanto don Octavio caminaba. Caminaba en círculos cada vez más grandes y a veces se salía de la senda y pisaba la hierba, una hierba enferma de tanto ser pisoteada y que los jardineros ya ni debían cuidar.
    • Entonces fue cuando vi a ese hombre. También caminaba en círculos y sus pasos seguían la misma senda, sólo que en sentido contrario, así que por fuerza tenía que cruzarse con don Octavio.
    • “ Clara Cabeza, Parque Hundido, México DF, Octubre de 1995” (Encuentro entre Octavio Paz y Ulises Lima) En: BOLAÑO, Roberto. Los detectives salvajes. Anagrama. Barcelona. 1998. Pp. 505
  • 31.  
  • 32.
    • Estos muertos están desinteresados del todo en los vivos: en quienes les han quitado la vida, en los testigos y en nosotros. ¿Porqué habrían de buscar nuestra mirada? ¿Qué podrían decirnos? “Nosotros” – y este “nosotros” es todo aquel que nunca ha vivido nada semejante a lo padecido por ellos – no entendemos. No nos cabe pensarlo. En verdad no podemos imaginar cómo fue aquello.
    • SONTAG, Susan. Ante el dolor de los demás. Alfaguara. Buenos Aires. 2003. Pp. 146.
  • 33.
    • Texto hallado en el baño de Parque por la Paz (Villa Grimaldi).