Gobernanza local para autoridades 2014

1,451 views

Published on

Cuaderno de Capacitación Electoral 8 sobre Gobernanza Local para autoridades 2014. Este cuaderno se lo presenta en los talleres de #GobernanzaGAD a las autoridades electas el pasado 23 de febrero del 2014.

Published in: Government & Nonprofit
0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
1,451
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
249
Actions
Shares
0
Downloads
20
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Gobernanza local para autoridades 2014

  1. 1. Cuaderno de Capacitación Electoral 8 República del Ecuador GOBERNANZA LOCAL PARA AUTORIDADES 2014: Gobiernos Autónomos Descentralizados Provinciales y Municipales
  2. 2. 1 Consejo Nacional Electoral Dr. Domingo Paredes Castillo CONSEJERO PRESIDENTE Ing. Paúl Salazar Vargas CONSEJERO VICEPRESIDENTE Dr. Juan Pablo Pozo Bahamonde CONSEJERO Dra. Roxana Silva Chicaíza CONSEJERA Lcda. Nubia Villacís Carreño CONSEJERA Instituto de la Democracia Roberto Iturralde Barriga DIRECTOR EJECUTIVO Felipe Cisneros Palacios DIRECTOR DE INVESTIGACIÓN Y PUBLICACIONES Lucila Vallejo DIRECTORA DE CAPACITACIÓN Martín Díaz DIRECTOR DE PROMOCIÓN Documento elaborado por: Instituto de la Democracia - Felipe Cisneros Palacios - Natally Soria Moya Consejo Nacional Electoral - Mario Játiva - Coordinación Nacional Técnica de Procesos de Participación Política - Dirección Nacional de Organizaciones Políticas - Voto Transparente Instituto de Altos Estudios Nacionales - Juan Toledo - Adriana Sepúlveda Con la colaboración de: Consejo Nacional de Competencias Secretaria Nacional de Planificación y Desarrollo © Derechos reservados Instituto de la Democracia Diseño: Imprenta: Primera edición: Quito, Ecuador Esta publicación no expresa ni compromete los fines constitucionales y legales del Instituto de la Democracia, es un aporte al debate académico, pluralista y democrático sobre los temas centrales de la participación ciudadana, las organizaciones políticas y la democracia. PRESENTACIÓN
  3. 3. 2 La educación es concebida como una herramienta de cambio político dentro de los procesos de recuperación y transformación del Estado que se vienen impulsando en los últimos años en el Ecuador, como se orienta en el artículo 27 de la Constitución Política del 2008. Distintas normativas confirman la directriz constitucional, es el caso del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD) que en sus artículos 151, 152 y 153 decretan la exigencia del fortalecimiento institucional de los Gobiernos Autónomos Descentralizados por medio de la formación, capacitación y asistencia técnica. Asimismo, el Plan Nacional del Buen Vivir (2014-2017) y el Plan Nacional de Descentralización (2012-2015) expresan dicha voluntad en sus lineamientos y objetivos estratégicos. En este contexto, el Consejo Nacional Electoral, el Instituto de la Democracia, el Instituto de Altos Estudios Nacionales, el Consejo Nacional de Competencias y la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo en un esfuerzo conjunto han desarrollado el Programa de Capacitación en Gobernanza Local para autoridades electas GAD con el objetivo de fortalecer los conocimientos y capacidades en gobierno y gestión pública territorial en los GAD, con visión integral y orientada a fomentar el desarrollo local sostenible, mediante el manejo y aplicación de las disposiciones del modelo de descentralización y desconcentración, plasmado en la Plan Nacional del Buen Vivir. Como parte complementaria del programa se ha diseñado una guía académica en la que se recoge a grandes rasgos los ejes temáticos de los talleres, que son: Democracias; liderazgo; revocatoria de mandato y rendición de cuentas; innovación local; uso de las TIC para la transparencia; políticas públicas y buen vivir; y, planificación y ordenamiento territorial. Adicionalmente, al final encontrará ejercicios prácticos sobre liderazgo, y una guía rápida de acceso a la comunidad virtual de voto transparente.
  4. 4. 3 ÍNDICE PRESENTACIÓN ............................................................................................................ 1 EJE DE CAPACITACIÓN N°1 ....................................................................................... 4 La democracia: ¿un sistema político o un modo de vida? ........................................................ 4 Liderazgo y cambio.................................................................................................................. 15 Revocatoria de mandato y rendición de cuentas ................................................................... 27 Innovación local ...................................................................................................................... 47 EJE DE CAPACITACIÓN N°2 ..................................................................................... 64 Espacios virtuales para diálogos ciudadanos: el uso de las TIC para la trasparencia ............. 64 EJE DE CAPACITACIÓN N°3 ..................................................................................... 73 Políticas públicas y buen vivir.................................................................................................. 73 Planificación y ordenamiento territorial................................................................................. 81 ANEXOS........................................................................................................................ 90 Anexo 1: Ejercicios prácticos sobre liderazgo ......................................................................... 90 Anexo 2: Guía rápida de acceso a la Comunidad Virtual de Voto Transparente:................. 100
  5. 5. 4 EJE DE CAPACITACIÓN N°1 La democracia: ¿un sistema político o un modo de vida? Elaborado por: Felipe Cisneros Palacios1 INTRODUCCIÓN Para el último proceso electoral del 23 de febrero de 2014 se registró un total de 11 613 270 electores habilitados para votar a nivel nacional; de ellos el 84.2% fueron electores entre 18 y 65 años, un 10.9% mayores de 65 años y un 5% electores facultativos entre 16 y 18 años. En retrospectiva, para el año en el que se retornó a la democracia en el Ecuador a finales de la década de los setenta, muchos de los ecuatorianos pertenecientes al actual 84.2% de electores no nacían aún, muchos de ellos votaban por primera vez aquel 16 de julio de 1978 y solo un porcentaje pequeño fue testigo viviente de los años anteriores a la dictadura, aquellos durante la dictadura y los últimos treinta y cinco años de democracia en el Ecuador. Para un gran porcentaje de la población actual, la democracia es el único sistema de gobierno que conocen y en el que han crecido, muchos de ellos desconocen que el Ecuador vivió otros sistemas de gobierno que desde su naturaleza misma, se caracterizaron por imponer un orden con base a la represión, al miedo y a la exclusión. Es que para las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado, Latinoamérica sintió en carne propia los agravios de dictaduras sangrientas que nada aportaron al desarrollo político, económico, social y cultural de nuestros pueblos, todo lo contrario, todas ellas afirmaron en la razón de la ciudadanía latinoamericana el rechazo a sistemas como estos y sobre todo, la importancia que la democracia significa para la vida de todas y todos nosotros. No obstante, la democracia no solo significa elecciones o un sistema de gobierno con instituciones legítimamente establecidas bajo un orden constitucional y legal determinado. La democracia va mucho más allá de la mirada procedimental y tradicional, tanto, que la democracia contemporánea pasa a ser de sistema político a un modo de vida en donde el bien común tiende a ser el motor sobre el cual las ciudadanas y ciudadanos ejercemos libre y entusiastamente nuestros derechos a participar en los asuntos de interés público. El presente capítulo replantea el significado de la democracia procedimental para elaborar una definición más integral y que nos invita a comprender, a reflexionar y a actuar conforme a las distintas acepciones de democracia que establece la Constitución de la República del Ecuador. LA DEMOCRACIA EN CONTEXTO 1 Director de Investigación. Instituto de la Democracia
  6. 6. 5 La palabra democracia por si sola es difícil de contextualizarla, solamente cuando se la conjuga con otras es que empieza a tomar forma y a aflorar sus múltiples dimensiones. A la democracia se la vincula con la participación, con la inclusión, las libertades, la no discriminación, el respeto a la diversidad, el reconocimiento del pensamiento plural, la tolerancia, la aceptación que todos somos iguales pero que al mismo tiempo todos somos distintos, entre otras. Precisamente, la democracia se constituye como alternativa a aquellas formas de gobierno hegemónicas del siglo XIX en distintas partes del mundo, sobre todo, como consecuencia de la abolición de la esclavitud, el reconocimiento de los derechos humanos y la instauración del sufragio universal. El Ecuador no fue la excepción, a pesar de que en 1830 se declara como república y se expide la primera Constitución, los derechos políticos estaban destinados para un minúsculo porcentaje de la población; por ejemplo, eran considerados ciudadanos y por lo tanto podían votar solo aquellos varones alfabetos, casados de cualquier edad o solteros mayores de 22 años con bienes raíces valorados en 300 o más pesos o que ejerzan alguna profesión. Este patrón se mantuvo por algunas décadas hasta la llegada del siglo XX. En 1897 se expide la IX Constitución y con ella se promulga la ley que garantiza la libertad de pensamiento y la Ley de Instrucción Pública en la que se establece la educación laica, en particular, la obligatoriedad y la gratuidad de la educación primaria. En estos años los derechos ciudadanos comenzaron a ampliarse de a poco y se empezó a ver una clara transformación hacia la inclusión en los asuntos públicos de poblaciones tradicionalmente excluidas, tanto así, que el Ecuador en 1929 otorga el derecho al voto a la mujeres, constituyéndose en el primer país en la historia de América Latina en conferir este derecho. Empero, el avance de los derechos adquiridos sufrió un revés ante las infames primera y segunda guerra mundial. A partir de la mitad del siglo XX y producto de la segunda guerra mundial, el mundo se dividió en dos ideologías cuyos sistemas políticos y económicos proponían estados de bienestar distintos y particularmente antagónicos. Producto de ello, la mayoría de países de occidente optaron por un sistema capitalista en lo económico y un sistema liberal en lo político, todos ellos instalados bajo la sombra de los Estados Unidos. Por otro lado, la Unión Soviética y los países de Europa Oriental, junto con algunos países de otros continentes como Cuba, optaron por un sistema basado en el comunismo en lo económico y el socialismo en lo político. A esta división ideológica se la denominó "la guerra fría" la cual se mantuvo hasta la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989. Este evento, sumado al debilitamiento de gobiernos autoritarios, dictaduras y otros acontecimientos sucedidos durante las décadas de los setenta y ochenta, incentivó el resurgimiento de sistemas democráticos, logrando un efecto dominó que dio como resultado la instalación de democracias electorales en un significativo número de países en todo el mundo. Samuel Huntington definió a este suceso como la tercera ola democrática, es decir, un proceso de democratización a nivel
  7. 7. 6 mundial producto de la deslegitimación y el desprestigio de regímenes antidemocráticos. (Huntington, 1991) El proceso de democratización llegó de la mano de una serie de condicionantes impuestos por el sistema internacional y que los países tenían que adoptar. Todos ellos debían instaurar elecciones libres, fortalecer e incentivar la participación de sus partidos políticos y consolidar sus instituciones como la ejecutiva, la legislativa y la judicial. De igual modo, estos países debían aplicar recetas económicas neoliberales bajo la promesa de que su correcta aplicación conllevaría al desarrollo económico de sus poblaciones. Evidentemente hubo países que optaron por cumplir estas recetas mientras que otros reafirmaron su soberanía conduciendo los destinos de sus sociedades con base a sus realidades y necesidades. Para América Latina, la construcción de la democracia tuvo características particulares. En 1959 triunfa la Revolución Cubana y con ella, movimientos revolucionarios de países como Nicaragua, El Salvador, Chile, Bolivia, Uruguay, Argentina, Brasil, entre otros, también apuestan por una sociedad y un gobierno libre de la hegemonía occidental. Paralelamente, Estados Unidos, con el afán de mantener su control en la región, apoya el surgimiento de regímenes autoritarios y dictaduras militares para contrarrestar los avances de estas luchas populares bajo el argumento de que estos movimientos atentaban contra la democracia. El apoyo estadounidense estuvo acompañado de represión y de mucha sangre con el fin de silenciar un sentimiento ciudadano antiimperialista que iba creciendo poco a poco. Bajo este esquema se instalan dictaduras en Brasil en 1964, en Chile en 1973 y en Argentina en 1976, por ejemplo. En el Ecuador dos dictaduras gobernaron entre 1972 hasta 1979. La tercera ola democrática de Huntington llega al Ecuador en 1978 con la convocatoria a elecciones presidenciales y legislativas. En 1979, el binomio Roldós-Hurtado se proclama como el primer gobierno democráticamente electo después de casi una década de dictadura militar. La construcción de la democracia en América Latina, por lo tanto, no ha sido tarea fácil y tampoco se limita a la transición de dictaduras militares hacia democracias electorales o del triunfo de sistemas democráticos por sobre sistemas socialistas o comunistas. El proceso de construcción se sitúa en la necesidad de afirmar y defender los derechos ciudadanos adquiridos a través de los años: aquellos relativos a la salud pública, a la educación, al bienestar social, a servicios públicos, al derecho a un trabajo remunerado, el derecho a la participación y a la libertad de pensamiento, asociación y opinión, por poner unos ejemplos. En suma, el proceso de construcción radica en la importancia de institucionalizar estas luchas como columnas vertebrales de los gobiernos y sociedades actuales: en los gobiernos por medio de políticas públicas acorde a las necesidades de sus habitantes; en las sociedades como modos colectivos de vida. Este proceso dicho de paso, aún se encuentra en fase de consolidación.
  8. 8. 7 DEFINICIONES DE DEMOCRACIA Como acabamos de apreciar, el proceso de democratización en nuestros países no ha sido tarea fácil, todo lo contrario, es un constante desafío y compromiso que tanto gobiernos como sociedades debemos trabajar. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta las definiciones de democracia que se han planteado desde la Ciencia Política. Esto permitirá situarnos dentro de nuestra realidad y elaborar nuestra propia definición de democracia. Democracia procedimental Para este tipo de democracia el procedimiento es lo que cuenta, es decir, un sistema de normas que deben estar presentes y respetarse. Uno de los teoristas precursores de esta corriente fue Robert Dahl quien planteó el concepto de poliarquía o gobierno de muchos. De acuerdo a Dahl (1997), para que un sistema de gobierno funcione, su sociedad debe tener la posibilidad de expresar sus preferencias y elegir libremente. De igual forma el Estado debe garantizar lo siguiente: elecciones libres y justas, la libertad de asociarse u organizarse, la libertad de pensamiento y opinión, el derecho al sufragio universal, el derecho a participar en elecciones y la existencia de instituciones que administren y controlen lo público. Bajo este precepto teórico, todo sistema de gobierno que no incorpore e implemente este sistema de normas, no podrá ser considerado como democrático. La crítica hacia este tipo de democracia es que este conjunto de normas o condiciones propuestas no permiten observar otros componentes fundamentales de sociedades democráticas como por ejemplo la inclusión en la toma de decisiones de mujeres y poblaciones tradicionalmente excluidas, la tolerancia a la diversidad social y cultural, el desarrollo humano, poblaciones saludables y educadas, entre otros. Democracia electoral Este concepto evoluciona a partir de la poliarquía de Dahl y se concentra en la presencia o no de elecciones y se sustenta en el voto como el derecho universal que otorga la posibilidad de elegir y ser elegido. La crítica a la democracia electoral es que su análisis se limita a hecho de que las poblaciones eligen representantes para que estos deliberen y tomen decisiones sobre los asuntos públicos de sus pueblos, en muchos de los casos, de forma vertical. Democracia delegativa Este concepto lo presentó Guillermo O´Donnell (1991) a partir de la evidencia en gobiernos latinoamericanos de finales del siglo pasado. O´Donnell explica cómo
  9. 9. 8 gobiernos democráticamente electos asumen un poder supremo y adquieren un "voto de confianza" por parte de sus electores para que sea solo el presidente quien decida unilateralmente los caminos del gobierno y por lo tanto de la sociedad. La característica de este tipo de democracia es que la población solo participa al momento de elegir a sus gobernantes delegando así su poder soberano. Solo en la próxima elección la población ratificará o sancionará a sus gobernantes, delegando una vez más el poder ya sea al mismo gobierno u otro partido político. Este tipo de democracia va de la mano de la democracia procedimental y la electoral. La crítica a este tipo de democracia es la poca o nula participación de la ciudadanía durante la gestión del gobierno, es más, a la población se la considera solo como electores y no como ciudadanos activos y críticos a la gestión del gobierno durante el ejercicio de sus funciones. Democracia participativa Esta definición parte de la evidencia empírica en ciertos países en donde la ciudadanía participa más allá del día de la elección. Contraria a la democracia delegativa, este tipo de democracia se caracteriza por la presencia de mecanismos constitucionales y legales de participación de la ciudadanía en la toma de decisiones sobre temas de interés público, además de su derecho al voto universal. Entre los mecanismos más destacados están las consultas populares, los referéndums aprobatorios, la posibilidad de presentar iniciativas populares de orden legislativo, el derecho de realizar manifestaciones en espacios públicos y participar en procesos de revocatoria de mandatos. Para el caso ecuatoriano a este tipo de democracia se la conoce con el nombre de democracia directa la cual será abordada con mayor detenimiento más adelante. Democracia inclusiva La democracia inclusiva es un tipo de democracia que incorpora a la democracia electoral y a la democracia participativa pero que suma dentro de los actores fundamentales del proceso de construcción democrática, a aquellas poblaciones tradicionalmente excluidas. De esta manera, la democracia inclusiva plantea la necesidad de incluir a mujeres, pueblos y nacionalidades étnicas, jóvenes, estudiantes, personas con discapacidad, adultos mayores, entre otros, como actores claves del proceso de democratización sean estos como electores, como candidatos a dignidades de elección popular o como ciudadanos activos y determinantes en la toma de decisiones públicas. Democracia representativa Para muchos teoristas, la democracia representativa es el estado siguiente a la democracia electoral en el sentido de que en este tipo de democracia se establece una relación de doble vía entre el elector o representado y el gobernante o representante.
  10. 10. 9 Entre los referentes teóricos de la representación están Hobbes y Locke (Morris, 1999). Para Hobbes la representación es total y por lo tanto, tal y como lo plantea O´Donnell, la representación se transforma en delegación total del poder del representado a su representante. Para Locke la representación es condicionada, es decir, la delegación del poder del elector a sus gobernantes está condicionada al respeto de sus derechos fundamentales y al de sus libertades individuales. Otro teórico con gran influencia fue Jean-Jacques Rousseau quien definió la exigencia democrática como antagónica a cualquier régimen representativo; en otras palabras, cualquier forma de representación equivale a una renuncia de la soberanía que ostenta el pueblo y el otorgamiento de ésta a sus representantes que gobiernan a través de ella. De aquí nace una de las críticas más reiterativas hacia la democracia representativa, la dificultad que significa satisfacer los intereses y las necesidades colectivas de la ciudadanía desde la gestión y la acción de sus gobernantes. MARCO NORMATIVO La democracia, en su amplio sentido, es el gobierno del pueblo y para el pueblo. De ahí que sus varias acepciones y tipos disponen de manera clara la relación entre el poder político y sociedad. La Constitución de la República del Ecuador elabora la noción de la participación de la ciudadanía en democracia. El artículo 95 señala que las ciudadanas y ciudadanos, en forma individual y colectiva, participarán de manera protagónica en la toma de decisiones, planificación y gestión de los asuntos públicos, y en el control popular de las instituciones del Estado y la sociedad, y de sus representantes, en un proceso permanente de construcción del poder ciudadano. El artículo termina estableciendo que la participación de la ciudadanía en todos los asuntos de interés público es un derecho, el cual se lo ejercerá a través de los mecanismos de la democracia representativa, directa y comunitaria. El ejercicio del derecho de participación que abraza a todas las ciudadanas y ciudadanos se expresa, por un lado, mediante el indelegable derecho político al voto universal, igual, discreto, secreto, y escrutado públicamente2 ; por otro lado, mediante canales de participación tales como audiencia públicas, veedurías, asambleas, cabildos populares, consejos consultivos, observatorios y las demás instancias que promueva la ciudadanía,3 y otros mecanismos como revocar el mandato a las autoridades de elección popular, fiscalizar los actos del poder político, presentar proyectos de iniciativa popular normativa, y conformar partidos y movimientos políticos, afiliarse o desafiliarse libremente de ellos y participar en todas las decisiones internas que éstos adopten.4 Es 2 Art. 62 de la Constitución de la República del Ecuador. 3 Art. 100 de la Constitución de la República del Ecuador. 4 Art. 61 de la Constitución de la República del Ecuador.
  11. 11. 10 decir, la participación de la ciudadanía en democracia no solo se limita al acto de sufragar sino que también se sustenta y se fortalece en otros espacios de acción. En este sentido, y resaltando que la ciudadanía se compone de mujeres y hombres, mestizos, de comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, del pueblo afroecuatoriano, del pueblo montubio, de las comunas, de los adolescentes, de las personas con discapacidad, de los adultos mayores, y demás segmentos de la población del Estado ecuatoriano, la Constitución de la República y el Código de la Democracia defienden y garantizar estos derechos y plantean una democracia integral incorporando los mejores elementos de la democracia representativa y de la directa, y plantea una nueva dimensión que se denomina comunitaria. La democracia representativa ecuatoriana La Constitución de la República y el Código de la Democracia incorporan los aspectos positivos de la democracia representativa en el nuevo ordenamiento democrático del país. El código desarrolla las normas constitucionales relativas al sistema electoral conforme a los principios de proporcionalidad, igualdad del voto, equidad, paridad y alternabilidad entre mujeres y hombres, elabora los derechos y obligaciones de participación político electoral ciudadana, la organización del Función Electoral, la organización de los procesos electorales, la financiación y control del gasto de los partidos y movimientos políticos durante la campaña electora, las normas referidas a las organizaciones políticas en su relación con la Función Electoral, y la normativa y procedimientos de la justicia electoral.5 En cuanto al sistema electoral, el código establece un diseño de circunscripciones electorales que permiten acercar a los ciudadanos a sus autoridades electas; métodos de asignación de escaños que garantizan la proporcionalidad de votos en escaños y un sistema de listas abiertas que permiten a los electores elegir por las candidatas y candidatos de una sola lista o entre listas hasta completar el número permitido. De esta manera los electores pueden votar libremente por sus preferencias indistintamente de la organización política a la cual pertenecen los candidatos. La democracia en el Ecuador es representativa ya que entre las garantías y derechos está la de que la ciudadanía exprese su voluntad soberana, entre otros, por medio del voto popular, el cual será universal, igual, periódico, directo, secreto y escrutado públicamente.6 Este derecho se ejerce de forma obligatoria para los ciudadanos mayores de 18 años incluyendo a las personas privadas de la libertad sin sentencia condenatoria ejecutoriada, y facultativo para los adolescentes entre 16 y 18 años, las personas con 5 Art. 4 del Código de la Democracia. 6 Art. 10 del Código de la Democracia.
  12. 12. 11 discapacidad, los adultos mayores de 65 años, los integrantes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional en servicio activo y las personas analfabetas.7 Desde esta perspectiva, la democracia ecuatoriana también puede ser considerada como una democracia inclusiva ya que la norma constitucional rompe esquemas con respecto a países de la región al otorgar por primera vez en la historia republicana del Ecuador, el derecho al voto a poblaciones que generalmente no se encontraban consideradas electoralmente como por ejemplo la fuerza pública y las personas privadas de la libertad. La democracia directa ecuatoriana Como se mencionó anteriormente, la democracia directa ecuatoriana se aproxima muy de cerca a la definición de democracia participativa. En el Ecuador hay un sinnúmero de mecanismos de democracia directa que incentivan la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones de orden público. Una de ellas es la establecida en el Art. 103 de la Constitución. En él se establece la iniciativa popular normativa como un derecho de la ciudanía para proponer la creación, reforma o derogatorias de normas jurídicas ante la Asamblea Nacional, siempre y cuando esta iniciativa cumpla con los requisitos establecidos en la Constitución y la ley. El Art. 104 establece que la ciudadanía podría solicitar la convocatoria a consulta popular sobre cualquier asunto una vez que cuente con el respaldo de un número no inferior al 5% de los electores inscritos en el registro electoral. El Art. 105 permite la revocatoria del mandato a las autoridades de elección popular, otra vez, siempre y cuando esta solicitud cumpla con los requisitos constitucionales y legales establecidos. La Constitución también garantiza otras instancias de participación que puede hacer uso la ciudadanía y por tanto, incidir en la toma de decisiones públicas en los distintos niveles de gobierno. El Art. 100 de la Constitución garantiza la conformación de instancias de participación integradas por autoridades electas, representantes del régimen dependiente y representantes de la sociedad del ámbito territorial de cada nivel de gobierno. La ciudadanía por lo tanto puede participar en estos espacios: elaborando presupuestos participativos, definiendo las agendas de desarrollo local, fortaleciendo la democracia con mecanismos permanentes de transparencia, rendición de cuentas y control social, entre otras instancias. El Art. 101 por ejemplo, establece la figura de la silla vacía, espacio que se establecen en las sesiones de los gobiernos autónomos descentralizados y que lo puede ocupar un representante de la sociedad civil, en función de los temas a tratarse con la finalidad de participar en su debate y en la toma de decisiones. Es importante conocer este espacio de participación ya que más allá de ser una norma constitucional, es un espacio real para que la ciudadanía tenga voz y voto en la toma de decisiones de asuntos locales. En definitiva, la democracia directa en el Ecuador ha tomado un giro importante a partir de la Constitución vigente, incorporando 7 Art. 11 del Código de la Democracia.
  13. 13. 12 a la dinámica política y social, alternativas que tienen como último propósito sumar la voz ciudadana a la toma de decisiones públicas. La democracia comunitaria Esta acepción de democracia es la única en la Constitución que no se la define; es decir, la Constitución garantiza que la participación de la ciudadanía en todos los asuntos de interés público es un derecho, y que se la puede ejercer a través de los mecanismos de democracia, entre otras, la comunitaria, pero la Constitución al mismo tiempo no establece una definición precisa. No obstante, el reconocimiento del Ecuador como un país intercultural y plurinacional confirma el reconocimiento de mecanismos de participación presentes en todos los pueblos y nacionalidades ecuatorianas. De ahí, que la definición más cercana de democracia comunitaria, es aquel sistema de participación, de toma de decisiones y de gobierno que ancestral y culturalmente se encuentran enraizadas en nuestros pueblos y nacionalidades, por lo tanto, la Constitución garantiza la existencia y el ejercicio de estos sistemas como mecanismos legítimos y legales de democracia y de participación ciudadana. Aunque se conoce de la existencia de estos sistemas, no existe hasta la fecha un registro oficial de qué sistemas existen y en qué pueblos y nacionalidades operan. PRÓXIMOS DESAFÍOS Si bien es cierto que el Ecuador ha avanzado significativamente en la transición de un Estado de derecho a un Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico,8 está en nosotros como ciudadanos y en nuestras autoridades electas como los delegados a cumplir con las funciones que les atribuyen la Constitución y las leyes, quienes debemos seguir construyendo y fortaleciendo la democracia anhelada por todas y todos. A modo de recomendación, se plantean algunos desafíos que aún están pendientes y que dependen fundamentalmente de la capacidad ciudadana de hacer uso de sus mecanismos de participación y de democracia directa; pero de igual forma, de la sensibilidad política para que las autoridades electas de todos los niveles de gobierno, administren lo público de forma responsable y eficiente, rindan cuentas y que representen efectivamente los intereses ciudadanos de forma plural, participativa, inclusiva, intercultural, desde un enfoque de género e intergeneracional. Desafíos 1. Incentivar como autoridades electas, que la ciudadanía participe con voz y voto en la toma de decisiones públicas desde espacios legales y legítimos como el de la silla vacía. 8 Art. 1 de la Constitución de la República.
  14. 14. 13 2. Promover como autoridades electas, la presentación de iniciativas populares normativas desde la ciudadanía y dar el trámite respectivo dentro del tiempo establecido por la ley. 3. Incluir la participación de mujeres, jóvenes, personas con discapacidad, adultos mayores y demás sectores tradicionalmente excluidos, en la toma de decisiones públicas desde espacios como audiencias públicas, veedurías, asambleas, cabildos populares, consejos consultivos, observatorios y demás instancias promovidas desde la ciudadanía. 4. Asumir la responsabilidad como autoridades electas, de transparentar su gestión, de incentivar los presupuestos participativos, informar sus resultados conforme los planes de desarrollo y ordenamiento territorial y demás instrumentos, y rendir cuentas periódicamente a la ciudadanía. 5. Entender por parte de las autoridades electas, la importancia que representa coordinar las gestión pública con todos los niveles de gobierno y demás dependencias estatales, de modo que la relación interinstitucional e intergubernamental se desarrolle y se fortalezca de forma horizontal, conjunta, articulada, complementaria, no parcializada y no aislada. 6. Dialogar con todos los actores políticos y sociales del territorio, sean estos partidos o movimientos políticos distintos u organizaciones de la sociedad civil aboguen por los deberes y derechos de diferentes sectores de la sociedad. Hacer de ellos un aliado clave y no un disidente y opositor. 7. Respetar la diversidad de pensamiento, cultural, de culto, la diversidad sexual y la diversidad étnica. Entender que la autoridad electa representa a todas y todos y no solamente a aquellos que votaron por ella o por él. 8. Finalmente, como ecuatorianos, aceptar que la democracia no es solamente un sistema de gobierno sino, y sobre todo, un modo colectivo de vida, el cual hay que nutrirlo, conservarlo y atesorarlo. Entender que la democracia de ahora es consecuencia de grandes conquistas de quienes nos antecedieron y quienes lucharon por sociedades y gobiernos mejores, más felices y más democráticos. BIBLIOGRAFÍA Constitución de la República del Ecuador (2008). Asamblea Constituyente. Ciudad Alfaro. Dahl, Robert. “La poliarquía", Madrid, TECNOS, 1997. Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador, Código de la Democracia (2009) . Asamblea Nacional. Quito: Suplemento R.O. 578 del 27 abril. Morris, Christopher. (Ed.) The Social Contract Theorist. Critical Essays on Hobbes, Locke, and Rousseau. Zaragoza, Pórtico Librerías, 1999.
  15. 15. 14 O´Donnell, Guillermo. "¿Democracia Delegativa?" en Novos Estudos. N°31, CEBRAP, San Pablo, 1991. Huntington, Samuel. "The Third Wave: Democratization in the Late Twentieth Century", University of Oklahoma Press, 1991.
  16. 16. 15 Liderazgo y cambio Elaborado por: Eco. Mario Játiva N.9 RESUMEN El conocido concepto de locura atribuido a Albert Einstein, según el cual "La locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados", se puede aplicar efectivamente al tema que debemos tratar, el del liderazgo y cambio. El planeta, la civilización humana pasa estos años por profundos cambios en los terrenos de la geopolítica, de la política, de la economía, lo cual obviamente repercute en la sociedad, en su progreso y desarrollo. De igual manera el Ecuador a partir del año 2006 ha experimentado cambios y transformaciones radicales, entre las cuales se puede destacar la recomposición de las fuerzas políticas, la creciente conciencia política de la sociedad ecuatoriana, que nos ha llevado a cambios tan profundos, como la elaboración de una nueva Constitución, el establecimiento de un nuevo modelo de desarrollo, la reforma democrática del Estado junto con la recuperación de su rol central, el carácter de política de Estado de la Planificación de la Economía Nacional, el cambio en todos los niveles de educación, entre otros. Dentro de este contexto, el liderazgo que deben ejercer las autoridades locales debe estar acorde con los cambios experimentados; sin liderazgo efectivo no hay cambio, y sin cambios en la administración local, no hay progreso ni desarrollo. Entonces el liderazgo basado en un pensamiento estratégico es necesario para emprender con los cambios necesarios a nivel local, a fin de que el buen vivir de sus habitantes pueda ser mejorado, mediante el ejercicio de un liderazgo efectivo e incluyente cristalizado a través de la ejecución de programas y proyectos alineados al Plan Nacional de Desarrollo o Plan Nacional para el Buen Vivir 2013-2017.10 INTRODUCCIÓN A partir del año 2006, el Ecuador ha experimentado una serie de cambios en lo político, en lo económico, en lo social, cambios necesarios para que el país se enrumbe por un 9 Capacitación Virtual del Consejo Nacional Electoral del Ecuador 10 Para las autoridades electas es imprescindible el conocimiento del PNBV 2013-2017, así como las leyes relacionadas, como el Código de Planificación, el COOTAD Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización, así como la Ley de la Contraloría y la LOSEP, entre otras.
  17. 17. 16 nuevo sendero de desarrollo que conlleve el mejoramiento del buen vivir de las y los ciudadanos. Los cambios experimentados y que siguen su curso han sido algunos tan radicales con grandes efectos en las esferas sociales, que no podemos hablar de que estamos viviendo una época de cambios, sino más bien estamos ante un cambio de época, de una transición de un modelo de desarrollo economicista basado en el crecimiento del PIB, en el predominio del capital sobre el ser humano, desarrollo impulsado a través de políticas neoliberales, hacia un nuevo modelo de desarrollo, cuyo objetivo es el Sumak Kawsay de las personas, por encima del mercado y del capital. Para llegar hasta ese punto de ruptura en el 2006, fueron necesarios años y décadas de lucha social por parte de las fuerzas progresistas del país, aglutinadas en una gran alianza nacional, que llegado el momento se organizaron y tomaron su destino en sus propias manos. Otros cambios importantes que marcan el inicio de una nueva época en la vida nacional y que tienen que ver con este curso, son el establecimiento de derechos y garantías por encima de cualquier otro tema, la recuperación por parte del Estado de su rol en la economía, el fortalecimiento de las estructuras de poder institucional, la instauración de un régimen de economía popular y solidaria, y algo muy importante relacionado con la gestión local, la nueva organización territorial y administrativa. Acorde con toda esta serie de cambios radicales y profundos, un sinnúmero de paradigmas igualmente han sido desvirtuados, otros olvidados, y otros nuevos emergen como efecto del cambio de época. Por citar unos pocos, ya no es cierto que el crecimiento del PIB conlleve desarrollo y progreso, o disminución de la pobreza por ejemplo; tampoco es cierto que el mercado “autorregula” el buen funcionamiento de la economía, o que el Estado es ineficiente. Por otro lado nuevos paradigmas emergen como resultado del proceso revolucionario de transformación, entre ellos el más motivador, que es el buen vivir, su consecución como el objetivo del nuevo modelo de desarrollo, junto con otro gran nuevo paradigma, el que dice que la planificación es el nexo que nos une, a todas y todos, a progresistas e izquierdistas, al Estado central y las administraciones locales, al sector público y al sector privado, el norte es uno solo y hacia allá debemos ir. LIDERAZGO Y CAMBIO Para promover cambios se debe ser un líder y ejercer un liderazgo efectivo que permita instrumentar los cambios.
  18. 18. 17 “La palabra liderazgo define a una influencia que se ejerce sobre las personas y que permite incentivarlas para que trabajen en forma entusiasta por un objetivo común. Quien ejerce el liderazgo se conoce como líder. El liderazgo es la función que ocupa una persona que se distingue del resto y es capaz de tomar decisiones acertadas para el grupo, equipo u organización que preceda, inspirando al resto de los que participan de ese grupo a alcanzar una meta común. Por esta razón, se dice que el liderazgo implica a más de una persona, quien dirige (el líder) y aquellos que lo apoyen (los subordinados) y permitan que desarrolle su posición de forma eficiente. La labor del líder consiste en establecer una meta y conseguir que la mayor parte de las personas deseen y trabajen por alcanzarla. Es un elemento fundamental en los gestores del mundo empresarial, para sacar adelante una empresa u organización, pero también lo es en otros ámbitos, como los deportes (saber dirigir un equipo a la victoria), la educación (profesores que consiguen que sus alumnos se identifiquen con su forma de pensar) y hasta en la familia (padres o hermanos mayores que son tenidos como absoluto ejemplo por parte de sus hijos, por ejemplo)”. Tomado del sitio alemán definicion.de.11 Podríamos añadir también que en el campo de la política, así como en el campo de la gestión local. Obviamente que para llevar adelante cambios, se necesita un fuerte liderazgo. ¿Y qué se necesita para ejercer un fuerte liderazgo? En primer lugar el o los líderes deben ser líderes de cambio, no líderes conservadores que deseen mantener el status quo, las cosas como están sin cambios radicales. Por otro lado un líder de cambio debe mostrar valor, el mismo cambio así lo requiere. También debe creer firmemente que los integrantes de su equipo de trabajo tienen las debidas capacidades para asumir responsabilidades. En este sentido, debe promover entre sus subordinados valores que permitan la adaptabilidad de los mismos al entorno cambiante. Por otra parte, el líder debe saber reconocer sus errores y aprender de ellos, ser capaz de manejar la incertidumbre, la complejidad, la ambigüedad. Finalmente debe tener una visión de futuro compartida, por la cual batallará de manera constante. El cambio llevado adelante por un líder incluyen varias fases, en cada una de las cuales el líder debe trabajar con visión sistémica, incluyente, con actitud integradora de actores relacionados a los proyectos de desarrollo. El autor John Kotter establece las fases del proceso de cambio en una institución en su “Liderando el cambio”, 1995: El modelo de las fases del cambio, desarrollado por Kotter, comprende ocho pasos para la transformación de las organizaciones y alcanzar el éxito: 1. Establecer un sentido de urgencia. 2. Formar una coalición para liderar el esfuerzo del cambio. 3. Desarrollar una visión para ayudar a dirigir el cambio. 11 Si bien la “webliografía” no está aceptada ampliamente, acá lo hacemos en tanto las citas reflejan la realidad y los sitios citados tienen su credibilidad en la red.
  19. 19. 18 4. Comunicar la visión y las estrategias corporativas. 5. Facultar a los demás para actuar sobre la visión de la organización. 6. Asegurar los resultados a corto plazo. 7. Consolidar las mejoras y seguir profundizando los cambios. 8. Institucionalizar los nuevos métodos, asegurando el desarrollo del liderazgo.12 Un líder carismático que ejecute estos pasos y sea capaz de despertar sentimientos de compromiso, de unión y potencia entre su equipo de trabajo, puede alcanzar grandes resultados de sus compañeros, lo cual va directamente en beneficio de la institución y sus proyectos.13 FACTORES DE LIDERAZGO Características esenciales del líder son las siguientes:  Debe tener carisma, que es la habilidad natural para atraer y seducir personas, ya que debe ganarse al equipo de trabajo y que sus miembros den lo mejor de sí mismos para el beneficio de la organización. El carisma hace al líder único y atractivo para los demás y aprende a sacar partido de ello.  Tomando en cuenta que el líder debe tener un conocimiento profundo de la institución que va a liderar, debe tener capacidades de organización, de saber manejar y organizar los recursos a su disposición. Además de ser proactivo, debe tener una excelente capacidad de reacción y de resolución de problemas.  El líder tiene que ser visionario, y con una visión a largo plazo e integral, parte de ello es el pensamiento estratégico. Debe saber adelantarse a los problemas, detectar las oportunidades, estar siempre listo a innovar.  Debe tener dotes de buen comunicador, para transmitir con claridad sus ideas a su equipo de trabajo; si no es capaz de vender su mensaje de manera apropiada, el mismo mensaje dejará de ser relevante.  La actitud positiva y el entusiasmo deben ser factores de éxito, para transmitir de manera positiva el mensaje del líder a su equipo de trabajo, lo debe hacer con entusiasmo para que lo sigan y remen en la misma dirección.  El líder debe ser asertivo, debido a que le importan los buenos resultados en el menor tiempo posible, debe tomar decisiones y afrontar sus consecuencias, tratar de solucionar los problemas que vayan surgiendo de manera rápida y efectiva. 12 Estos 8 pasos fueron pensados para una organización de negocios, sin embargo es aplicable también a una institución del Estado. Más aún cuando en el caso del Ecuador, el tema de la efectividad y eficiencia en el desempeño del Estado está a la orden del día, a través de la implementación de un knowhow netamente de negocios, como es el GPR o gobierno por resultados. 13 Ejercicios y rutinas de liderazgo por capítulo se encuentran en los anexos.
  20. 20. 19  Si bien el líder fundamente su liderazgo en el arte de convencer, de incentivar, a veces debe también saber imponer su autoridad cuando así sea necesario. Para ello debe ser disciplinado y exigirse tanto como exige a su equipo de trabajo.  La creatividad es un rasgo muy importante del líder, y su habilidad de crear soluciones innovadoras, así como la habilidad de poder enfrentar los riesgos que su actitud innovadora traigan consigo.  El líder de contar con buenas dotes de negociador, pues lo tiene que hacer son empleados, clientes, otras autoridades, la ciudadanía, grupos sociales, etc. Para ser un buen negociador debe ser persuasivo y poder convencer, poder vender sus ideas a otros actores relacionados. La honestidad es tal vez el más importante de los factores. El principio de la honestidad es un valor que debe estar presente en cualquier persona que ejerza liderazgo. Si el equipo se da cuenta de la honestidad del líder, entenderá que están delante de un líder que no les va a dejar en mitad del camino y tendrá su confianza ganada. En todo caso, destacar que aparte de todo esto, el pensamiento estratégico hace al líder mejor, sin pensamiento estratégico los cambios podrían ser per se, y no parte del cambio mayor integral, el del país. Para ello también es necesario que el líder esté en constante desarrollo aprendiendo nuevas capacidades y conocimientos que poner en práctica. Para el constante desarrollo de sus habilidades y capacidades el líder puede hacer uso de lo que nos brindan las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación TIC, en diferentes áreas del conocimiento.14 ESTILOS DE LIDERAZGO Las teorías sobre liderazgo, su desarrollo, los estilos de liderazgo que se derivan del análisis teórico, generalmente se centran en analizar el liderazgo desde la perspectiva de las características del líder, o en función de la situación, o como sucede en la actualidad, desde un enfoque integral. Como lo establece la Fundación CIDEAL de cooperación internacional en temas relacionados, sobre los tipos de liderazgo: En función de las características del líder: 14 El Internet nos permite usar herramientas tecnológicas para hacer nuestro trabajo más efectivo. En el caso presente por ejemplo, se puede recurrir a un test virtual sobre dotes de liderazgo, cuyos resultados me permiten mejorar lo que se debe mejorar, reforzar lo que se pueda, y enmendar los puntos débiles. El test se lo encuentra en: http://gestiona.madrid.org/lide_testonline/j/run/Test.icm En este otro se puede analizar si alguien tiene espíritu de líder: http://www.la-historia.com.ar/test_lider.php
  21. 21. 20 “Teoría de los rasgos del líder (principios s.XX): un líder tiene una serie de rasgos innatos que le proporcionaban la capacidad de liderazgo, por lo tanto no se puede aprender a ser un líder, tan sólo podemos identificar a los que poseen unas determinadas características. Teorías del Comportamiento del líder (en los 50 y 60): un líder no se define por lo que es, sino por lo que hace. Estos estudios se centraron en qué tipo de conductas debía desplegar un líder para conseguir influir en el grupo de trabajo. De esta forma se abre la opción de que las conductas pueden ser observables y definidas, y que por tanto los líderes se pueden formar y desarrollar en base a ellas. En función de la situación: Teorías de Contingencias o Situacionales (en los 60 y 70): se empiezan a estudiar los factores circunstanciales (características de los seguidores, tipo de organización, actividad a realizar, entorno…) que afectan o limitan el ejercicio del liderazgo. La propuesta principal de esta teoría es que no existe una única mejor forma de liderar, sino que el estilo de liderazgo óptimo es contingente en función de cada situación; por lo tanto estilos totalmente opuestos pueden ser efectivos en diferentes contextos organizativos. Las principales teorías en este periodo son: Teoría de la Contingencia, Teoría de las Expectativas, Teoría del Camino/Objetivo, Teoría Liderazgo Situacional Teorías actuales de enfoque integral: Teoría del carisma o del líder transformador: centradas en el papel del líder como agente del cambio y promotor del compromiso y motivación del equipo en tiempos y entornos difíciles. Se crea la definición de líder transformador que apela a los valores humanistas más profundos y al sentido de logro de los individuos para conseguir su participación en el cambio. Teoría del liderazgo participativo: Hay un cambio de paradigma y se propone que el liderazgo pertenece a los grupos y no sólo a determinados individuos. Se centra en la creencia de que todo individuo de la organización puede hacer una contribución valiosa al logro colectivo. Este modelo es especialmente interesante para las entidades de cooperación puesto que deben manejar situaciones complejas, entornos cambiantes y trabajar en red, en las que es necesaria la involucración y el liderazgo desde distintas partes de la organización. Liderazgo Emocional: Basada en los fundamentos de la inteligencia emocional”15 . 15 Se puede definir la Inteligencia Emocional como la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, seleccionar y trabajar sus emociones y las de los demás con eficiencia y generando resultados
  22. 22. 21 Por otro lado, actualmente se considera que la inteligencia emocional es muy importante en el desempeño del líder, por lo tanto los estilos de liderazgo basados en los diferentes tipos de inteligencia emocional deben ser resaltados: Estilos de Liderazgo Como alienta la resonancia Impacto sobre el clima En qué casos resulta apropiado Visionario Esboza un objetivo común que resulta movilizador. Es el más positivo de todos. Cuando la necesidad de cambiar requiere de una nueva visión o es necesaria una dirección clara. Coaching Estableciendo puentes de conexión entre los objetivos de los empleados y las metas de la organización. Muy positivo Contribuir a que un trabajador mejore su actividad o le ayude a desarrollar su potencial a largo plazo. Afiliativo Estableciendo un clima de relación armónica Positivo Cuando se necesita salvar las diferencias existentes entre los miembros de un equipo, motivarlos en situaciones críticas o fortalecer las relaciones. Democrático Tiene en cuenta los valores personales y estimula el compromiso mediante la participación. Positivo Cuando es necesario llegar a un acuerdo o un consenso y para conseguir que participen de los empleados. Imitativo Establece objetivos desafiantes y estimulantes. Inadecuadamente aplicado suele ser muy negativo Para conseguir que un equipo competente y motivado alcance resultados excelentes. Autoritario Elimina el temor proporcionando una dirección clara en situaciones críticas. Muy negativos, porque suele aplicarse de un modo muy inadecuado. Cuando se requiere realizar un cambio muy rápido o con trabajadores muy conflictivos. PENSAMIENTO ESTRATÉGICO Y LIDERAZGO En tiempos del cambio de época es esencial que existan líderes, a todos los niveles, que posean la capacidad, la habilidad y la actitud que les permita afrontar con éxito los retos que los cambios necesarios, el desarrollo de nuevos conceptos pondrán ante ellos. En un mundo cambiante caracterizado por los cambios y transformaciones las formas de pensar tradicionales basadas en la repetición histórica dando por sentado que el futuro es más de lo mismo, que es un avance lineal, estas formas de pensar se enfrentan con nuevas realidades. Ya decía Einstein que hacer lo mismo y esperar resultados diferentes es una locura, igual si se pretende pensar tradicionalmente para encarar las nuevas positivos. Es decir, es la habilidad para gestionar bien las emociones. Tanto las nuestras como las de los demás.
  23. 23. 22 situaciones, atípicas, graves pues se refieren a lo social, requieren de creatividad, innovación, imaginación, reflexión original y además de todo ello hacerlo de una manera continua, produciendo aprendizaje de los resultados alcanzados y capitalizando experiencia de situaciones y escenarios análogos. El pensamiento estratégico nos permite pensar las cosas no como algo predeterminado, algo lineal, sino en toda su integridad, es una de las herramientas más útiles que toda autoridad pública debe conocer y practicar principalmente porque el pensamiento estratégico tiene que ver con la consecución de unos objetivos y la resolución de sus problemas inherentes, dentro de un marco contextual concreto, que en este caso sería la planificación de la institución pública. Es decir, es una herramienta para conseguir lo que queremos, de la mejor forma y venciendo las dificultades. Entonces, el pensamiento estratégico es el arte de ordenar los conocimientos y los recursos disponibles, para superar la tradicional diferencia que existe entre la planificación y el resultado. En este sentido, el pensamiento estratégico se mueven en dos planos: el de la reflexión y el de la acción, siendo preponderante este último. Con base en esto, Herrera (2005) en una de sus publicaciones dirigidas al sector público, expone que el pensamiento estratégico es una de las herramientas más útiles que todo emprendedor o profesional podría cultivar. Las visualiza como una inversión de valor incalculable, principalmente por la connotación del pensamiento estratégico sobre la consecución de objetivos y la resolución de problemas, dentro de un marco contextual concreto, es decir, identifica al pensar estratégico como un instrumento para conseguir lo deseado, en una de sus mejores formas, buscando vencer las dificultades. Bajo esa óptica, el poseer un pensamiento estratégico aunado a entronizar la eficiencia en la gestión es tener una llave para abrir la puerta que se desea y cultivarlo es mucho más sencillo de lo que parece. Con el talento estratégico puede ordenarse la confusión y descubrir el mejor camino para seguir adelante. Es un proceso de pensamiento singular, el cual permite contar con una perspectiva especial del mundo. Dentro de ese marco, asumir una actitud desde el punto de vista estratégico es una forma abierta al cambio, e implica tener una base sólida que incluye la aplicación del juicio basado en la experiencia para determinar direcciones futuras, la coordinación de mentes creativas dentro de una perspectiva común, la cual le permita a un negocio avanzar hacia el futuro de una manera satisfactoria para todos y esto lo denomina pensamiento estratégico (Morrisey, 1997). Sintetizando, el pensamiento estratégico tiene que ver con cambiar el punto de vista propio y ver las cosas de otro modo o desde otro enfoque, siendo la clave para generar ideas innovadoras en las instituciones y desarrollar decisiones para nuevas
  24. 24. 23 oportunidades que convengan a la institución, esto implica que los esfuerzos se orienten a entender e interpretar el entorno, el escenario y el espacio donde quienes tienen el poder de tomar decisiones deben desarrollar su actividad y donde surgen las necesidades de acción, para adaptar y aprovechar los recursos existentes dentro de la organización. Para finalizar este apartado, líder que no ejercite el pensamiento estratégico, líder que no entenderá los cambios ni podrá reaccionar ante ellos de la manera adecuada.16 LIDERAZGO Y DESARROLLO LOCAL Sin liderazgo local no hay desarrollo local. El éxito de las iniciativas que apuntan al desarrollo de las colectividades locales está basado en el liderazgo local. Más que un factor importante, el liderazgo es una condición sine qua non: sin liderazgo apropiado, no hay éxito. Pero cuidado, no se trata solo del liderazgo individual. Para el éxito a nivel local se requiere un liderazgo que combine la acción individual y la acción colectiva, en un contexto donde se conjugan varios niveles de acción. Los estudios indican que el liderazgo es muy importante como factor de éxito en las iniciativas locales; sin liderazgo efectivo en el territorio pocas son las probabilidades de éxito. Al mismo tiempo, se establece que el liderazgo local debe incluir la acción individual y la acción colectiva. El liderazgo en el caso de una autoridad local debe ser entendido como una dinámica de interacciones múltiples entre las mismas autoridades, los miembros de la comunidad local y actores externos, movilizando de esta manera a las personas y los recursos en planes y proyectos de desarrollo locales. Cuando hablamos de liderazgo, la gran mayoría de autores lo estudian desde la perspectiva individual, que es ser líder, cuáles son sus características, que habilidades y capacidades debe tener, a fin de que pueda influir de manera positiva en los miembros de su equipo o de su organización. Esto sigue siendo cierto en el territorio, sin embargo un liderazgo colectivo, obviamente conducido por el líder nato, hace que las acciones colectivas locales tengan más posibilidades de éxito. En el territorio se articulan los niveles local, regional y nacional, por lo que el líder local debe tener la visión del desarrollo local desde una perspectiva integral, lo cual está 16 Estas son otras herramientas que puede utilizar el líder para establecer en donde se sitúa en cuanto a su inteligencia emocional, que debe mejorar y que debe reforzar: http://www.superarladepresion.com/superarladepre/3depre_testemociones1.php http://www.helios3000.net/tests/eq.shtml http://www.psicoactiva.com/tests/inteligencia_emocional.htm Estos test sobre el estado de su inteligencia emocional tienen su grado de dificultad, desde sencillo hasta complejo.
  25. 25. 24 interrelacionado con el pensamiento estratégico que debe tener. Los programas y proyectos de desarrollo entonces deben empoderar a la gente, crear nuevas capacidades en el territorio, capacidades que luego de adquiridas deben ser ejercidas para que el éxito no demore. Como lo establece Juan-Luis Klein en su trabajo “El liderazgo compartido: una condición para el desarrollo local”, Universidad de Quebec 2011: “El liderazgo es un factor muy importante para el éxito de un proyecto local. Todos los proyectos que hemos estudiado que han sido exitosos han beneficiado de un liderazgo sostenido y reconocido, tanto a nivel interno, por los pares y la población local, como en el exterior, por los interlocutores públicos y la sociedad civil. Este liderazgo puede tomar tres formas: individual, organizacional y socio-territorial. El liderazgo individual se refiere a las personas que tienen el capital humano (conocimientos y saber hacer) y social (reconocimiento y redes) necesarios para hacer avanzar un proyecto. El liderazgo organizacional corresponde a las organizaciones que sostienen el proyecto y dentro de las cuales actúan los líderes individuales. En cuanto al liderazgo socio-territorial, se trata de la creación de redes por distintas organizaciones reticuladas para establecer nexos entre organizaciones que se unen y que movilizan a los ciudadanos de un territorio en apoyo a un proyecto. En estos tres casos, las habilidades personales, la formación y la experiencia de campo se combinan de distintas maneras para formar un conjunto de habilidades que permiten superar las dificultades específicas relacionadas con el desarrollo local: la precariedad y la inconstancia de los recursos disponibles, los problemas relacionados con la obtención de apoyos financieros o los requisitos que ellos imponen, las crisis provocadas por desacuerdos entre los individuos u organizaciones, etc. Estas capacidades facilitan así el compromiso, el consenso y las alianzas necesarias para el éxito de los proyectos”. Sintetizando, el éxito en el desarrollo de proyectos locales depende de la concurrencia de varios factores: fuerte liderazgo, inclusión de todos los actores, cooperación interinstitucional, visión integradora, acción colectiva, alineación al Plan Nacional de Desarrollo, entre otros. Citamos algunos de los ejemplos más exitosos de desarrollo local.17 CONCLUSIONES 17 Ejemplos exitosos de desarrollo local en Ecuador y en América Latina: http://www.foromundialdel.org/municipio-ecuatoriano-es-caso-de-exito-en-desarrollo-local/ http://municipalismoysolidaridad.files.wordpress.com/2010/08/buenas-practicas-ecuador1.pdf http: www.flacsoandes.org biblio catalog res et.php res d 11 http://www.iadb.org/wmsfiles/products/publications/documents/35555761.pdf
  26. 26. 25 El mundo entero está en un proceso continuo de cambio, nuestro país no es la excepción, a partir del 2006 los cambios profundos y radicales están a la orden del día. En este contexto, adaptarse positivamente al cambio es una necesidad más que una obligación, puesto que el éxito viene con la adaptabilidad y empoderamiento del cambio. Los líderes se desenvuelven en dos perspectivas, o promueven el cambio, o accionan de tal manera que el cambio que toca a sus instituciones sea utilizado de manera positiva para el bien de sus organizaciones. El Ecuador ha cambiado mucho en los últimos años; nueva Constitución, nuevo sistema nacional de planificación, nuevo ordenamiento territorial, nueva estructura del Estado, nuevo modelo de desarrollo, entre otros cambios muy importantes. Los líderes locales deben asimilar el cambio, hacerlo suyo, solo si nosotros también cambiamos, podemos tener éxito en la adaptación a las nuevas circunstancias y por ende en la consecución de metas y objetivos de nuestra planificación. En este sentido, el cambio es en primer lugar cultural. Aparte de todas las características que debe tener el líder, el complemento perfecto es el pensamiento estratégico; tener una visión estratégica, pensar con integralidad en programas y proyectos y sus impactos. Si se sabe dónde estamos, de donde partimos, si se sabe adónde queremos llegar, si sabemos exactamente como llegar, controlando y corrigiendo el rumbo si es necesario, entonces el éxito no esté lejano. Finalmente, y como parte del mismo pensamiento estratégico, el líder debe tener una mentalidad integradora el líder local debe poder innovar para que el liderazgo sea colectivo; solo pensando, planificando, haciendo con los miembros de la comunidad es que se tiene mayores probabilidades de éxito. BIBLIOGRAFIA  Asamblea Nacional, Constitución, 2008.  Senplades, PNBV 2013-2017, 2013.  Lupano Perugini, María Laura, Castro Solano, Alejandro, Teoría y evaluación del liderazgo, Paidós Plural, 2004.  Robert N. Lussier, Christopher F. Achua, Liderazgo: teoría, aplicación, desarrollo de habilidades, Thomson Learning, 2005.  Kotter John, Liderando el cambio. Free Press, 1995.  Charlene Li, Liderazgo abierto. Jossey-Bass, 2010.  Peter Senge, La quinta disciplina, Granica, 2006.
  27. 27. 26  Edward de Bono, El pensamiento lateral, Paidós Plural, 2010.  Daniel Goleman, Inteligencia emocional, Bantam Books, 2002.  Enrique Gallicchio, Alejandra Camejo, Desarrollo local y descentralización en América Latina, Claeh, 2005.  Galo Ramón Valarezo, Víctor Hugo Torres Dávila, El Desarrollo Local en el Ecuador, AbyaYala, 2004.
  28. 28. 27 Revocatoria de mandato y rendición de cuentas Elaborado por: Natally Soria Moya18 INTRODUCCIÓN La instauración de la democracia participativa en la región y en el Ecuador de manera particular trajo consigo el reconocimiento de una serie de mecanismos de participación directa. Estos mecanismos se ponen a disposición de la ciudadanía para que puedan ejercer control sobre la gestión de los representantes electos. Es decir que la democracia participativa no solo le otorga a la ciudadanía el derecho a elegir a sus representantes a través del voto, sino que también le permite controlar y vigilar la gestión del representante que fue electo. Lo cual demanda que los representantes estén conscientes de que tienen una gran responsabilidad con los electores y los ciudadanos, y que en caso de fallar en su responsabilidad la ciudadanía puede hacer uso de los mecanismos que les garantiza la Ley y, en última instancia, pedir la revocatoria de su mandato. Estos mecanismos de participación directa son: revocatoria de mandato, referéndum, consulta popular, iniciativa ciudadana, y la rendición de cuentas obligatoria. En esta sección solo se abordar la revocatoria de mandato y la rendición de cuentas, por ser dos de los mecanismos que más se han puesto en práctica en la región. A continuación se desarrollara el origen de la revocatoria de mandato y la rendición de cuentas a fin de observar que la participación ciudadana a través de mecanismos de democracia directa surge hace varios años ya y que en las últimas décadas se ha potencializado en América Latina y el Caribe. Posteriormente se observa la normativa nacional al respecto de estos dos mecanismos y su relación con el COOTAD y por ende con las recientes autoridades seccionales electas. Por último se hará un balance general del caso ecuatoriano y del uso de estos mecanismos comparado con otros cuatro casis de la región: Perú, Colombia y Brasil. Finalmente se presentan ciertas sugerencias y recomendaciones finales dirigidas a las recientes autoridades electas enfocadas al uso correcto de estos mecanismos de participación y el beneficio de la rendición de cuentas y de un gestión local exitosa para evitar que la ciudadanía quiera activar su derecho a revocar el mandato de un representante que no satisface las necesidades de sus mandantes. ANTECEDENTES 18 Investigadora en la Dirección Nacional de Investigación y Publicaciones del Instituto de la Democracia.
  29. 29. 28 En la región se ha instaurado la democracia participativa. Un tipo de democracia que rebasa el concepto procedimental de la democracia y la necesidad de instituciones y mecanismos de sufragio. Sergio Micco define la participación política como “la acción voluntaria de los ciudadanos en orden a elegir a sus representantes y a influir directa o indirectamente en las decisiones colectivizadas, aquellas que afectarán a todos en forma inescapable” (Micco). De esta definición resalta el tema de influir en las decisiones. Así pues en este caso la participación está vinculada a la idea de influencia. La influencia se hace de forma organizada y en cuanto ciudadanos. Por lo tanto se puede hablar de participación ciudadana, término que Darío I. Restrepo define así: “Básicamente, cuando en la actualidad pensamos en participación ciudadana o comunitaria, o cuando hablamos de democracia participativa, nos referimos a la posibilidad que tienen los individuos en cuanto ciudadanos, las comunidades, las asociaciones de profesionales, los vecinos, las mujeres, los jóvenes y en definitiva los diferentes sectores de la sociedad, de participar en los asuntos de interés colectivo” (Peraza, 2005). Por lo tanto cuando se habla de democracia participativa, se está haciendo referencia a un modelo político donde prevalece el reclamo de participación ciudadana resultado de una comunidad interesada en estar informada, en decidir, en controlar, en opinar sobre el manejo de los recursos públicos, etc. Es decir, la democracia participativa se caracteriza por un proceso de consulta, de decisión o control de los ciudadanos ante las políticas públicas. Cabe aclarar que la democracia participativa no es opuesta a la democracia representativa, sino que la primera es superada por la segunda, la participativa necesita a la representativa pero la mejora, puesto que no niega la necesidad de instituciones y de la elección de representantes. Por ejemplo, la democracia participativa contempla la realización de elecciones pero además, también contempla otros mecanismos de participación que pueden ser activados en cualquier momento, sin importar si existe un proceso electoral o no. La democracia participativa va más allá del voto. Esta se afirma como un modo de moderación sobre esos representantes, y esto se hace a través de las comunidades organizadas, quienes intentan influir de diversas formas a fin de lograr que una determinada política pública sea adoptada u otra evitada. Ella supone un proceso de crecimiento en el desarrollo de la responsabilidad política de la población, en la medida en que ésta es invitada a participar en las decisiones que afectan su entorno. Esto se afirma en el artículo 23.1 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos y en el desarrollo que esta norma ha tenido en la Carta Democrática
  30. 30. 29 Interamericana en su artículo 2 al decir que “La democracia representativa se refuerza profundiza con la participación permanente, ética y responsable de la ciudadanía en un marco de legalidad conforme al respectivo orden constitucional.” Por ello, la participación supone necesariamente la interacción entre el Estado y la sociedad, interacción por la cual la sociedad civil penetra en el Estado. Así la participación ciudadana puede definirse de dos maneras, como un medio de socialización de la política; y como una forma de ampliar el campo de lo público hacia esferas de la sociedad civil y por ende de fortalecer a ésta (Cunill, 1991). Al darse esta penetración de la sociedad civil en la sociedad política se evita uno de los posibles males de la democracia representativa que es la concentración del poder y la toma de decisiones únicamente a través de los representantes electos. De allí que lo que la democracia participativa garantiza es un acceso continuo al campo político, sin quedar este restringido a la participación a través de partidos o a través del voto, estableciendo un mayor control al respeto del mandato ciudadano y a los principios de libertad e igualdad, base del sistema democrático. Así, con la democracia participativa se reconocen mecanismos de participación directa. Es decir de herramientas que están a disposición de la ciudadanía para ejercer control sobre las acciones de sus representantes, para influir en la toma de decisiones, y para exigir rendición de cuentas. Estos mecanismos son: revocatoria de mandato, referéndum o consulta popular, iniciativa popular normativa y el derecho de la ciudadanía a exigir rendición de cuentas y la obligación de los representantes de hacerlo. En esta sección solo se abordara la revocatoria de mandato y la rendición de cuentas. CONCEPTOS CLAVES Los mecanismos de democracia directa como la iniciativa popular o la revocatoria de mandato son incorporaciones recientes en las constituciones, leyes y prácticas latinoamericanas. Los referéndums y consultas populares, en cambio, presentan una historia más larga, pese a lo limitado y accidentado de sus usos (Welp & Serdult, 2008). Sin embargo, en las últimas décadas los nuevos y viejos mecanismos de democracia directa han comenzado a ocupar un lugar relevante en la agenda política, impulsado, en mayor o menor medida, según Welp, por tres procesos: 1. “Las sucesivas reformas constitucionales que han ido modificando las reglas del juego, en algunas ocasiones promovidas por líderes que, amparándose en el respaldo popular, buscaron sortear los “obstáculos” institucionales que les impedían mantenerse en el poder; 2. La crisis de la democracia representativa, que se manifiesta en el incremento de la desconfianza de los ciudadanos en la política y en las protestas y revueltas
  31. 31. 30 sociales detonadas por la incapacidad de muchos gobiernos de la región para gestionar el conflicto; 3. Los procesos de descentralización, que otorgaron mayores competencias a los subniveles de gobierno y mecanismos de participación para la ciudadanía” (Welp, 2008). De esto podemos decir que la democracia participativa es una evolución de la representativa y que los mecanismos de democracia directa surgen en respuesta a la necesidad ciudadana de participación. Quizás por ello es que no se puede negar que los mecanismos de democracia directa, caracterizados por implicar un proceso de toma de decisiones-vinculantes o no- han visto crecer su importancia en la mayoría de las constituciones latinoamericanas y, aunque no de manera contundente, se han incrementado sus usos (Zovatto, Instituciones de democracia directa en América Latina, 2006). Para autores como Marví Sumar dichos mecanismos podrían incrementar la participación y el control ciudadano (Maraví, 1998). Para entender las implicaciones de estos mecanismos en la participación ciudadana es necesario definirlos. LA REVOCATORIA DE MANDATO Y SU ORIGEN La revocatoria del mandato no es más que la representación cuestionada, y forma parte de los conocidos Mecanismos de Democracia Directa (MDD), definidos por Yanina Welp y Uwe Serdült como el grupo de “instituciones que permiten la toma directa de decisiones por parte de la ciudadanía a través del voto, sea su origen derivado de la convocatoria de autoridades, del mandato constitucional o de la iniciativa ciudadana” (Welp & Serdult, 2012:145). Es decir, el ciudadano ya no solo participa con su voto para elegir un representante sino que también puede cuestionar la representación de aquel gobernante, cuya gestión no responde a las necesidades de sus representados, todo esto a través de mecanismos constitucionales y legales. Sin embargo, encontrar el origen de la revocatoria del mandato es difícil porque los autores no coinciden. Según Uwe Serdült, la revocatoria de mandato surge en Suiza, en el siglo XIX cuando se encontraba ocupada por Napoleón y se caracterizaba por diversos conflictos armados (Welp & Serdult, 2014: 12). Menciona además que una de las razones por las cuales la revocatoria se introdujo en las constituciones de la época fue para prevenir revoluciones, muy presentes en la memoria colectiva (Hangartner & Kley, 2000: 633). Rappard por su parte cita la censura a los funcionarios públicos hacia fines del siglo XV en inebra ('grabeau') como un origen probable. “Este procedimiento fue introducido en varias Constituciones cantonales suizas por Napoleón Bonaparte, en
  32. 32. 31 1802, como un medio para revocar miembros de los concejos legislativos. Sin embargo, el derecho a revocar a un cuerpo electo en la forma que lo conocemos actualmente tuvo su origen en la época de la “Regeneración” (1 0-1848), y luego se difundió a muchos cantones durante el movimiento democrático, en la década de los sesenta del siglo XIX” (Rapard, 1912: 134). Probablemente el libro “The City for the people” de Frank Parsons (1901) también permitió la implementación de la revocatoria en otras latitudes. En síntesis, en su obra Parsons sugiere los siguientes remedios para mejorar la democracia norteamericana: introducción del auto gobierno y legislación directa en las ciudades para gestionar y regular temas locales, reforma de la administración pública, representación proporcional, voto preferencial, máquinas de voto (voto electrónico), voto igualitario y la revocatoria popular del mandato (Parsons, 1901: 12). Más adelante en su fuerte denuncia de los monopolios capitalistas y los gobiernos corruptos, declara que: “Una vez que sea usado plenamente, el referéndum va a librar al país de los abusos legislativos, y va a dar al pueblo una vía de fácil acceso a la eliminación de abusos administrativos, especialmente si la revocatoria y el mandato imperativo son usados vigorosamente junto con la iniciativa legislativa y el referéndum” (Parsons, 1901: 373).Por el contrario Matt Qvortrup asegura que la revocatoria apareció inicialmente en la República Romana, en el año 133 aC., cuando Octavio Tribuno -según cuenta Plutarco- fue revocado después de vetar una ley del senado (Qvortrup, 2014: 28). Independientemente de cuál haya sido su origen, la revocatoria de mandato siempre se ha asociado con el castigo que impone la ciudadanía a una autoridad electa que les falla a los habitantes del territorio que lo eligieron. Esto se puede observar por ejemplo en las palabras de Robert La Follete, líder de los progresistas, senador y candidato presidencial de los Estados Unidos en 1924, quien al dar inicio a un apasionado caso a favor de la revocatoria dijo que este mecanismo “permitía al pueblo la remoción de los cargos públicos de aquellos representantes que hayan deshonrado sus funciones al traicionar los intereses públicos” (Zimmerman, 1997: 12). A esto podemos sumar las palabras de Delos F. Wilcox, uno de los escritores más citados de la época quien comparó al representante con un embajador o diplomático actuando por sus electores. El representante electo –como el embajador- “es un sirviente con poder, pero tiene instrucciones específicas o se presume que está al tanto de la voluntad de su amo, si falla en reconocer su responsabilidad o malinterpreta su mandato, puede ser revocado en cualquier momento” (Wilcox, 1912: 171). Pero no todos veían con buenos ojos la idea de la revocatoria. El presidente William Howard Taft (1909-1913) criticó la revocatoria y en especial las provisiones para revocar a los jueces. En efecto, después de su derrota en las elecciones presidenciales en 1912 (en que postulaba para la reelección), Taft dio una serie de conferencias en la
  33. 33. 32 Universidad de Yale en la que criticó la revocatoria argumentando que “crea una situación de ansiedad en la que el representante debe resolver si debe hacer lo que piensa que debe hacer por el interés público, o si, en su lugar, debería rehusarse a hacer algo, o hacer lo mínimo posible, con el fin de evitar cualquier discusión” (Taft, 1913: 83). Lo cierto es que la revocatoria es un mecanismo ciudadano que permite que los electores ya no solo castiguen la mala gestión de un representante al final de cada periodo sino que puede hacerlo durante el tiempo de gestión. Esto de alguna manera también ha obligado que los representantes sean más responsables con sus ofrecimientos de campaña y con el uso de fondos públicos. Es decir hay una mayor retroalimentación entre representante y representados. LA REVOCATORIA DE MANDATO EN EL ECUADOR Marco normativo El régimen de facto que gobernó el país durante 1976-1979, denominado “Consejo Supremo de obierno”, encabezó la última transición a la democracia con una reforma constitucional que incluyó el referéndum como tema destacado. Cabe señalar esto ya que a diferencia de Argentina (Lafferriere 2008) y Perú (Maraví Sumar 1998), en que los mecanismos de democracia directa no se habían incorporado por considerarlos un riesgo para la democracia representativa, en Ecuador si se contemplaron estos recursos incluso bajo regímenes dictatoriales. Posteriormente, la Constitución de 1998 reconoce como derechos de participación el participar en los asuntos de interés público; presentar proyectos de iniciativa popular normativa; ser consultados; fiscalizar los actos del poder público; y revocar el mandato que hayan conferido a las autoridades de elección popular. Actualmente, la Constitución de la República 2008, establece en sus artículos103, 104 y 105, como parte de los derechos de participación, tres mecanismos de democracia directa: la iniciativa popular normativa, la consulta popular, y la revocatoria del mandato. Los cuales permiten que la ciudadanía actúe e intervenga de manera activa en el gobierno y en la toma de decisiones. En el artículo 105 de la Constitución 2008 se reconoce que las personas en goce de los derechos políticos podrán revocar el mandato a las autoridades de elección popular. Este derecho también se establece en el Art. 199 del Código de la Democracia, y en elArt.303 y Art.310 del COOTAD. El Art. 25 del Código de la Democracia establece que las electoras y electores podrán revocar democráticamente el mandato a las autoridades de elección popular por incumplimiento de su plan de trabajo, de las
  34. 34. 33 disposiciones legales relativas a la participación ciudadana (véase el COOTAD) y las demás funciones y obligaciones establecidas en la Constitución de la República y la ley correspondiente a cada una de las dignidades de elección popular. Cabe destacar que el mismo artículo establece que la solicitud de revocatoria del mandato podrá presentarse una vez cumplido el primero y antes del último año del periodo para el que fue electa la autoridad cuestionada; y que durante el periodo de gestión de una autoridad podrá realizarse sólo un proceso de revocatoria del mandato. Esto porque la revocatoria de mandato fue creada para castigar la mala gestión de un representante y antes del año de mandato sería injusto juzgar las acciones de una administración. Y solo se puede realizar una revocatoria porque un cambio de autoridades constante en un mismo periodo de gobierno generaría inestabilidad política y eso no trae consecuencias positivas para la ciudadanía. Adicionalmente, es importante aclarar que la solicitud de revocatoria de mandato debe estar acompañada de respaldo popular proporcional al número de los electores inscritos en el padrón de la correspondiente circunscripción, de acuerdo con lo siguiente (Art.26 Ley Orgánica de Participación Ciudadana y Control Social): a) El veinticinco por ciento (25%) de respaldos para las circunscripciones de hasta 5.000 electores; b) El veinte por ciento (20%) de respaldos para las circunscripciones de 5.001 hasta 10.000 electores; c) El diecisiete punto cinco por ciento (17,5%) de respaldos para las circunscripciones de 10.001hasta 50.000 electores; d) El quince por ciento (15%) respaldos para las circunscripciones electorales de 50.001 a 150.000 electores; e) El doce punto cinco por ciento (12,5%) de respaldos para las circunscripciones de 150.001 a 300.000 electores; y, f) El diez por ciento (10%) para las circunscripciones de más de 300.000 electores. Tratándose de la Presidenta o Presidente de la República, se requerirá el respaldo de un número no inferior al quince por ciento (15%) de las personas inscritas en el registro electoral nacional. Es importante considerar esto ya que si la solicitud de revocatoria no cumple los requisitos señalados, será negada por el Consejo Nacional Electoral. Adicionalmente, es necesario aclarar que la solicitud de revocatoria solo podrá ser presentada por las electoras y electores que estén empadronados en la circunscripción respectiva de la autoridad a la que se pretende revocar el mandato (Art. 25 de la Ley Orgánica de Participación Ciudadana y Control Social). Esto ya que los ciudadanos pueden revocar el mandato de las autoridades que tienen la responsabilidad de mejorar las condiciones de vida de su territorio, y no de otro territorio.
  35. 35. 34 Es importante que los representantes conozcan que cuando la ciudadanía presenta una solicitud para revocar el mandato de una autoridad, los ciudadanos deben explicar y precisar los motivos por los cuales se solicita la revocatoria. Ante esto, la autoridad cuestionada tiene siete días para impugnar en forma documentada la solicitud. De proceder la solicitud la ciudadanía puede empezar la recolección de firmas. Las y los promotores de la revocatoria del mandato cuentan con un plazo límite para la recolección de firmas: 1. Ciento ochenta días para el caso de pedido de revocatoria a funcionarios nacionales y autoridades cuyas circunscripciones sean mayores a 300.000 electores; 2. Ciento cincuenta días para las circunscripciones electorales de entre 150.001 a 300.000 electores; 3. Ciento veinte días en las circunscripciones entre 50.001 y 150.000 electores; 4. Noventa días cuando se trate de circunscripciones de 10.001 hasta 50.000 electores; y que servirá de base para la recolección de firmas y el proceso de revocatoria; 5. Sesenta días cuando se trate de circunscripciones de hasta 10.000 electores. Estos plazos corren a partir del día de la entrega de los formularios por parte del Consejo Nacional Electoral. Según el Art. 25 del Código de la Democracia el proceso de revocatoria debe ser organizado por el Consejo Nacional Electoral, y éste una vez acepte la solicitud presentada por la ciudadanía, convocará en el plazo de quince días a la revocatoria del mandato, que deberá efectuarse en los siguientes sesenta días. En caso de que la revocatoria proceda, la autoridad cuestionada será cesada de su cargo y será reemplazada por quien corresponda de acuerdo con la Constitución. De encontrarse irregularidades cometidas por la autoridad cuestionada, el Consejo Nacional Electoral deberá trasladar el informe respectivo a las autoridades judiciales ordinarias o electorales, según sea el caso. Como ejemplo de esto tenemos el caso del alcalde de Tiwintza, Jorge Chamik, de Pachakutik, quien fue revocado de su mandato luego de que la población se pronunciara en contra de su continuidad, a través de una consulta popular realizada el 12 de diciembre del 2010. Revocado Chamik asumió el cargo el vicealcalde, Bosco Unkuch, también militante de Pachakutik. LA RENDICIÓN DE CUENTAS Y SU ORIGEN La definición tradicional de rendición de cuentas se relaciona con la obligación del poder (en concreto, con políticos y funcionarios públicos) de responder por sus acciones
  36. 36. 35 ante los ciudadanos. De acuerdo con Schedler, para que la rendición de cuentas sea efectiva debe incluir tres elementos fundamentales: información, justificación y castigo (Schedler, 2004: 5); es decir que los políticos y funcionarios públicos tienen la obligación de informar sobre sus actividades y decisiones (información), así como de explicar qué las motivó (justificación/argumentación), esto con el objetivo de garantizar que dichas actividades y decisiones se llevaron a cabo dentro del marco de la Ley caso contrario debe haber mecanismos de sanción, como la revocatoria de mandato (castigo). Según Guillermo O´Donnell, de acuerdo con los actores involucrados; es decir dependiendo de quién controla a quién, la rendición de cuentas puede ser de dos tipos: horizontal y vertical. Es horizontal cuando los mecanismos de control se aplican entre las propias instituciones y poderes del Estado; y es vertical cuando los mecanismos de control van desde la sociedad hacia el Estado y alude, tradicionalmente, al control por medio del voto(O'Donnell, 2002:100). Aunque hoy, existen mecanismos de democracia directa que permiten que el control ciudadano hacia la gestión de los diferentes niveles de gobierno se realice más allá del proceso electoral, y no esté limitado a esperar que se cumpla el tiempo de mandato de un representante para exigirle una mejor gestión. En el caso de Ecuador, la existencia de estos mecanismos de control y democracia directa (revocatoria de mandato, iniciativa ciudadana, y referéndum y consulta popular), y la obligación constitucional de los diferentes niveles de gobierno de fortalecer la democracia con mecanismos permanentes de transparencia, rendición de cuentas y control social (Art. 100, numeral 4), ha cambiado el tradicional comportamiento del Estado. Tradicionalmente la naturaleza del gobierno no es rendir cuentas, puesto que no había incentivos para fomentar que el Estado, además de cumplir con sus obligaciones de manera eficaz y eficiente, informe y justifique ante la ciudadanía sus acciones; como tampoco había estímulos para que los actores políticos y los ciudadanos ejerzan un control estricto a la gestión de sus representantes. Sin embargo, el giro que ha dado la democracia representativa hacia la participativa ha logrado neutralizar estos limitantes. La inserción de mecanismos de democracia directa precisamente surgen al identificar que los mecanismos de rendición de cuentas tradicionales son imperfectos, y era necesario desarrollar e implementar formas complementarias de control, en las cuales la participación de la ciudadanía constituya el elemento indispensable para activar los controles existentes, o bien, para mejorarlos; es decir, que los controles de la sociedad hacia el Estado vayan más allá del voto, y que los controles horizontales se lleven a cabo de manera efectiva. Este tipo de rendición de cuentas es lo que se denomina control social o rendición de cuentas social, y lo que se garantiza en el Estado ecuatoriano. El caso ecuatoriano es reflejo de un proceso que se ha venido dando en la región en los últimos veinte años, que ha buscado impulsar una mayor participación ciudadana en los
  37. 37. 36 asuntos públicos, más allá de la esfera electoral. Con la introducción de esta dinámica de participación activa y permanente de los ciudadanos en la esfera política, se configura un nuevo modelo de relación entre el Estado y la sociedad, en la que el Estado no es el único responsable de la dirección de la sociedad, sino que los distintos actores sociales también juegan un papel muy importante en la definición de prioridades. Actualmente se pueden enumerar distintas experiencias de participación ciudadana, por ejemplo el caso del involucramiento ciudadano para mejorar el sistema educativo público en los barrios de Chicago; la inclusión de la ciudadanía en la definición de gastos municipales (presupuestos participativos) o en la definición de políticas sectoriales (Consejos Gestores de Políticas Públicas, en Brasil); los movimientos que buscan avanzar en el derecho de acceso a la información y la transparencia gubernamental (MKSS, en la India), o la actuación de ciudadanos en instancias de control de políticas públicas, como las veedurías ciudadanas, en Colombia, o los jurados ciudadanos, en Europa occidental. LA RENDICIÓN DE CUENTAS EN EL ECUADOR Marco normativo El Art. 100 de la Constitución 2008 establece que en todos los niveles de gobierno se conformarán instancias de participación integradas por autoridades electas, representantes del régimen dependiente y representantes de la sociedad del ámbito territorial de cada nivel de gobierno, que funcionarán regidas por principios democráticos, y que la participación en estas instancias se ejerce para, entre otras cosas, para fortalecer la democracia con mecanismos permanentes de transparencia, rendición de cuentas y control social. Esto se complementa con Art. 2 numeral 8 del Código de la Democracia, que establece que en las ecuatorianas y ecuatorianos gozan del derecho de exigir rendición de cuentas y transparencia de la información de los sujetos políticos. Por ello, es obligación de todos los todos los candidatos y candidatas a Presidente o Presidenta, Gobernador o Gobernadora Regional, Prefecto o Prefecta, Alcalde o Alcaldesa, presentarán junto con el formulario de inscripción un plan de trabajo, que entre otras cosas incluya, mecanismos periódicos y públicos de rendición de cuentas de su gestión (Art.97 Código de la Democracia). Al respecto la Ley Orgánica de Participación Ciudadana y Control Social menciona que las asambleas locales deben servir, entre otras cosas, para organizar, de manera independiente, el ejercicio de rendición de cuentas al que estén obligadas las autoridades electas (Art. 60); y que todos los niveles de gobierno contarán con instancias de participación para fortalecer la democracia con mecanismos permanentes de transparencia, rendición de cuentas y control social (Art. 64).
  38. 38. 37 Esto ya que según el Art. 88 de la misma Ley, “las ciudadanas y ciudadanos, en forma individual o colectiva, comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, pueblos afro ecuatoriano y montubio, y demás formas lícitas de organización, podrán solicitar una vez al año la rendición de cuentas a las instituciones públicas o privadas que presten servicios públicos, manejen recursos públicos o desarrollen actividades de interés público, así como a los medios de comunicación social, siempre que tal rendición de cuentas no esté contemplada mediante otro procedimiento en la Constitución y las leyes”. En esta Ley se define a la rendición de cuentas como un “proceso sistemático, deliberado, interactivo y universal, que involucra a autoridades, funcionarias y funcionarios o sus representantes y representantes legales, según sea el caso, que estén obligadas u obligados a informar y someterse a evaluación de la ciudadanía por las acciones u omisiones en el ejercicio de su gestión y en la administración de recursos públicos” (Art. 9). La rendición de cuentas es obligatoria para las autoridades del Estado, electas o de libre remoción (Art. 90), y se realiza con el objeto de (Art. 91): 1. Garantizar a los mandantes el acceso a la información de manera periódica y permanente, con respecto a la gestión pública; 2. Facilitar el ejercicio del derecho a ejecutar el control social de las acciones u omisiones de las gobernantes y los gobernantes, funcionarias y funcionarios, o de quienes manejen fondos públicos; 3. Vigilar el cumplimiento de las políticas públicas; y, 4. Prevenir y evitar la corrupción y el mal gobierno. Las autoridades elegidas por votación popular están obligadas a rendir cuentas, según el caso, principalmente sobre: 1. Propuesta o plan de trabajo planteados formalmente antes de la campaña electoral; 2. Planes estratégicos, programas, proyectos y planes operativos anuales; 3. Presupuesto general y presupuesto participativo; 4. Propuestas, acciones de legislación, fiscalización y políticas públicas; o, 5. Propuestas y acciones sobre las delegaciones realizadas a nivel local, nacional e internacional.
  39. 39. 38 La rendición de cuentas debe realizarse una vez al año y al final de la gestión, teniendo en consideración las solicitudes que realice la ciudadanía, de manera individual o colectiva, de acuerdo con la Constitución y la ley (Art. 95). Al respecto es necesario considerar que en el Ecuador se han introducido cambios importantes en la distribución del poder territorial a partir de la Constitución del 2008, primero; y luego con el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización del 2010 (COOTAD).Resultado de esos cambios normativos, los Gobiernos Autónomos Descentralizados GAD reciben el 21% de los ingresos permanentes del presupuesto del Estado y el 10% de los ingresos no permanentes. Estos recursos son asignados de acuerdo al tamaño de la población de cada GAD, las necesidades básicas insatisfechas de su población, los logros en el mejoramiento de la calidad de vida de la población y el cumplimiento de metas del Plan Nacional del Buen Vivir por parte de los representantes. Esta asignación de recursos propios para los GAD trae consigo una serie de responsabilidades y obligaciones, de acuerdo al nivel de gobierno y a las competencias que se establecen en el COOTAD; sobre lo que cada representante debe rendir cuentas a los ciudadanos, que según la normativa vigente relacionada con la Participación Ciudadana, estos son los mandantes y primeros fiscalizadores de lo público (Constitución de la República del Ecuador, Art 204. Para ello dicha ley en su artículo 303 establece que: “La ciudadanía, en forma individual o colectiva, tiene derecho a participar en las audiencias públicas, asambleas, cabildos populares, consejos consultivos, de acuerdo con lo establecido en la Constitución, la ley y demás normativa; además, podrá solicitar la convocatoria a consulta popular sobre cualquier asunto de interés de la circunscripción territorial y revocatoria del mandato en el marco de lo dispuesto en la Constitución y la ley”. Dado entonces el papel fundamental de la ciudadanía para la gestión efectiva de los GAD, el mismo COOTAD determina la implementación de un sistema de participación ciudadana, creada, según el Art. 304 de la Ley, para: a) Deliberar sobre las prioridades de desarrollo en sus respectivas circunscripciones; así como conocer y definir los objetivos de desarrollo territorial, líneas de acción y metas; b) Participar en la formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de los planes de desarrollo y de ordenamiento territorial; y, en general, en la definición de propuestas de inversión pública; c) Elaborar presupuestos participativos de los gobiernos; d) Participar en la definición de políticas públicas;
  40. 40. 39 e) Generar las condiciones y mecanismos de coordinación para el tratamiento de temas específicos que se relacionen con los objetivos de desarrollo territorial, a través de grupos de interés sectoriales o sociales que fueren necesarios para la formulación y gestión del plan, quienes se reunirán tantas veces como sea necesario. Los grupos de interés conformados prepararán insumos debidamente documentados que servirán para la formulación del plan; f) Fortalecer la democracia local con mecanismos permanentes de transparencia, rendición de cuentas y control social; g) Promover la participación e involucramiento de la ciudadanía en las decisiones que tienen que ver con el desarrollo de los niveles territoriales; h) mpulsar mecanismos de formación ciudadana para la ciudadanía activa”. Si observamos los anteriores acápites se puede observar que la rendición de cuentas vertical es prioritaria en el caso ecuatoriano. La relación Estado –sociedad es fundamental para la gestión local, y para construcción de políticas públicas. La rendición de cuentas se convierte en un proceso continuo de diálogo entre representantes y representados, y la gestión local se organiza de acuerdo a las necesidades de la sociedad. El pueblo deja de ser únicamente elector y para convertirse en un actor continuo de la democracia participativa y activa. Considerando entonces la responsabilidad que tienen los representantes con los ciudadanos, y viceversa, en el Ecuador se ha creado el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, institución encargada de vigilar y apoyar a los GAD en sus procesos continuos de rendición de cuentas. EXPERIENCIAS EN LA REGIÓN A continuación se describen experiencias del uso de mecanismos de democracia directa en otras latitudes de la región. 1. Perú: En 1992, el entonces presidente de la República Alberto Fujimori, llevó adelante un autogolpe y clausuró el Congreso. Luego, para impulsar una reforma constitucional convocó un Congreso Constituyente que buscaba legitimar el quiebre de la legalidad y resolver el problema creado entre el poder Ejecutivo y el Legislativo (García Montero 2001). Con ello surge la Constitución de 1993, Ley donde por primera vez se introduce el mecanismo de revocatoria de mandato, el referéndum, la remoción de autoridades y la iniciativa legislativa. Lo interesante en el caso de Perú es que la introducción de estos mecanismos no respondió a una ideología política, es decir no fue resultado del gobierno de turno sino de un cambio en la forma de ver y pensar la democracia. Esto ya que para llegar a este objetivo, tuvieron que confluir dos vertientes contrapuestas: la

×