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Cartilla Eso no cartilla - Discapacidad Visual
 

Cartilla Eso no cartilla - Discapacidad Visual

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    Cartilla Eso no cartilla - Discapacidad Visual Cartilla Eso no cartilla - Discapacidad Visual Document Transcript

    • Trabajamos por una forma diferente de ver el mundo PARAINSTITUTO NACIONAL PARA CIEGOS ESO NOPara que sus relaciones con los ciegos sean buenas... “ACTÚE ASÍ” Por HERMAN VAN DYCK Presidente de la Federación Nacional de Ciegos de Belgica Versión Española ONCE Organización Nacional de así Ciegos de España Eso no - Actúe Adaptación INCI Instituto Nacional para Ciegos Colombia 1
    • PARA INSTITUTO NACIONAL PARA CIEGOS Directora General MARY LUCÍA HURTADO M. Subdirectora General PILAR LEMUS ESPINOSA Secretario GeneralInstituto Nacional para Ciegos -INCI- CARLOS RODRÍGUEZ ARANGO Elaborado por: Por HERMAN VAN DYCK Presidente de la Federación Nacional de Ciegos de Belgica Producción y Mercadeo YAMEL ALBERTO SKINNER V. Carrera 13 No. 34-91 Tel.: (571) 570 15 55 Ext. 103 EDITORIAL INCI Carrera 67 No. 12A-36 Telefax: 290 80 25 Reimpresión de 500 ejemplares. Mayo 2007 Bogotá D.C., Colombia 2
    • TABLA DE CONTENIDOPrefacio 5En la calle y en la circulaciónPara cruzar la calle 7Utilización de los medios de transporte 8Cómo guiar a un ciego 9Aceras y escaleras 10El Ángel de la guarda 11Consejos generalesCómo mostrar un asiento 12Dónde está. "Allí" 13Dónde está mi abrigo 13No hay palabras tabú 14Para un contacto agradableNo hay que jugar a las adivinanzas 15Los ciegos no son peligrosos 17Al despedirse 18Cuándo y cómo hacer descripciones 19En las compras 20En los servicios 20 asíUn contacto prolongadoLa lectura en voz alta 21 Eso no - ActúeOrden y puntualidad 22Una última reflexión 24 3
    • 4 Instituto Nacional para Ciegos -INCI-
    • PREFACIO¿No hay nadie entre su familia o entre sus amigos que seaciego o limitado visual? ¿No ?...Mejor, no obstante lea esta breve guía, pues mañana, elmes que viene o quizá hoy mismo puede encontrarse a esehombre o esa mujer con un bastón blanco en la calle, en unaestación en una reunión o en un restaurante.Acaso usted quisiera ayudarle, pero no se atreve, no sabecomo hacerlo.O tal vez le ayudará espontáneamente, pero con tantatorpeza que en vez de prestarle un servicio le causará unamolestia.Eso ha sido lo que mas ha movido ha elaborar estapequeña guía, que no pretende en modo alguno sercompleto, ni contener la “Verdad”. Es una pequeña guíapara ayudarle a auxiliar de un modo agradable, adecuadoy sobre todo humano, a los que lo necesitan.Una joven artista, Miche Van Den Broeck, a puesto anuestro servicio su fantasía, su humor y su talento parailustrar este folleto. Es infinitamente mas agradableofrecer ayuda que necesitarla. Un servicio prestado con asíamabilidad en el momento oportuno, constituye, paraambas partes, una experiencia enriquecedora. Eso no - ActúeSi esta pequeña guía puede contribuir a eso, habrá logradosu objetivo. HERMAN VAN DYCK 5
    • 6 Instituto Nacional para Ciegos -INCI-
    • PARA CRUZAR LA CALLEUna regla de oro exige que sepregunte siempre a un ciego sipermite ayudarlo, antes dehacerlo...De este modo usted muestra querespeta su libertad personal.Ocurre con frecuencia que, estando El ciego: "¿Qué pasa? ¡Nouna persona ciega esperando el no quiero cruzar!..."bus al borde de un a acera, alguienle coge el brazo y la arrastra hasta el otro lado de la calle, sin queésta haya oído siquiera la voz de esta persona “servicial”desconocida.Si la persona ciega explica, intentando soltarse, que no deseacruzar sino que está esperando el bus,puede suceder incluso que eldesconocido quede tan perplejo que adeje plantada en medio de la callemurmurando unas vagas disculpas.Mejor es que usted pregunte: “Me asípermite que le ayude a cruzar?”. Si larespuesta es afirmativa, ofrézcale el Eso no - Actúebrazo diciendo: “Cójame del brazo” ycruce con ella. La señora: Avise en el momento “¿Quiere cruzar, señor?” de subir o bajar la acera. 7
    • UTILIZACIÓN DE LOS MEDIOS DE TRANSPORTE Cuando con más frecuencia reciben ayuda los limitados visuales es al subir o bajar de un bus o taxi. En ocasiones, son tantos los voluntarios que acuden de forma tan solicitada que el ciego se ve prácticamente alzado hasta el bus en lugar de subir normalmente. Al bajar ocurre lo contrario. Se ve sostenido por detrás y por delante con tal firmeza que apenas consigue descender el escalón. Aun hecho con la mejor intención, todo esto es superfluo. Un ciego que sale solo, sabe utilizar los medios de transporte. Basta con que usted lo conduzca a la puerta del bus y le muestre la entrada. Para bajar, muéstrele igualmente la puerta y deje que baje solo.Al subir o bajar juntos el acompañante pasa siempre de primero; muéstrele la puerta o dele la mano. Puede indicarle si elInstituto Nacional para Ciegos -INCI- escalón el alto o bajo. Cuando se trata de un automóvil, se conduce al limitado visual entre el vehículo y la puerta abierta, colocando su mano en la parte superior de la misma; con la otra mano se hará una idea de la altura del techo y de donde está el asiento. Ésta es toda la ayuda que usted debe prestarle. 8
    • COMO GUIAR A UN CIEGOPuede ocurrir que usted se encuentreen el mismo bus de un limitado visual yque baje en el mismo paradero. Puededarse también el caso de que encuentrea un ciego en la calle, que camina muydespacio debido a la circulación, a losnumerosos obstáculos que hay en laacera, o simplemente por que no conoce El señor:el sitio. "Cójame del brazo."No vacile nunca en prestarle ayuda, lo que no significa demodo alguno que usted tenga que imponérsela. Dígale porejemplo: “Voy en la misma dirección que usted, dos cuadrasadelante, ¿quiere ir conmigo?”. Si la respuesta es afirmativa,ofrézcale el brazo y continúen juntos.Si rechaza su amable ofrecimiento, no se ofenda. Hay perso-nas ciegas que prefieren la independencia a una ayuda quepodría facilitarle las cosas.Siempre ofrezca usted mismo el brazo.No coja al ciego del brazo paraempujarle por delante de usted; es difícilguiarlo de este modo y además leproporciona una cierta sensación deinseguridad. asíSi ustedes van cogidos del brazo, no Eso no - Actúenecesita decir: “A la izquierda, o a laderecha”. El limitado visual se dacuenta del movimiento y sigue automáticamente. 9
    • Para entrar por una puerta o un paso estrecho, el acompañante debe ir siempre adelante. Empuje ligeramente al ciego con el brazo que lo lleva cogido, hasta que se coloque totalmente o en parte detrás de usted. ACERAS Y ESCALERAS Al subir o bajar una acera, basta decir: “suba” o “baje”. Si suelen salir juntos, a veces el suficiente hacer la señal que haya acordado, como por ejemplo, apretar el brazo o la mano.No es necesario hacer parar al ciego para que toque con el bastón el borde de la acera. Si sube o baja las escaleras con un ciego, dígale sencillamente: “Cuidado, subimos unos escalones” y suben del brazo. Puede preguntarle igualmente si prefiere cogerse del pasamanos; en este caso, usted colocará la mano de la persona sobre éste o le dirá: “El pasamanos está a su derecha (o a su izquierda)”. Adviértale al llegar al final de la escalera y al comenzar el tramo siguiente. Si no le acompaña, indíquele donde está el pasamanos según se anotó anteriormente.Instituto Nacional para Ciegos -INCI- No es necesario en absoluto que cuente los escalones para indicarle cuantos son; con la prisa, casi siempre se equivoca uno. Si el ciego va solo, notará con el bastón el final de la escalera. Si le acompaña, no pierda el tiempo en cálculos, limítese a advertirle cuando lleguen al último escalón. Si existe una posibilidad de tomar una escalera normal o una mecánica, es el ciego quien debe decidir. En todo caso, es necesario advertir al ciego cuando se trata de una escalera mecánica.1 0
    • EL ÁNGEL DE LA GUARDA MOLESTOCuanto se ha dicho o escritorespecto a los deficientes físicosy su independencia, tiene a vecescomo resultado que algunas per-sonas por respeto a éstaindependencia, duden si debeno no ayudar, incluso si seencuentran con una personaciega que se halle endificultades en la calle o enotro sitio. Entonces le siguenlos pasos, como una especie de ángel de la guarda, con el finde evitar que se choquen con algún obstáculo. Desde luego, laintención es admirable, sobre todo porque estas personaspiensan que la persona ciega no se dará cuenta.En numerosas circunstancias, pero sobre todo cuandocamina, el ciego tiene alerta todos sus sentidos. Debecompensar de este modo la falta de vista. Es evidente queen este aspecto, el oído desempeña un papel fundamental.Se da cuenta rápidamente de que tiene un “ángel de laguarda”.Lejos de constituir una ayuda o un elemento deseguridad, esa presencia perturbará las demáspercepciones y si ello se prolonga cierto tiempo, corre elriesgo de ponerle muy nervioso. asíComo hemos dicho antes, no dude nunca en ofrecer su Eso no - Actúeayuda, pero nunca haga el papel de ángel de la guarda.Aún cuando su intención sea buena, usted se convierteen algo molesto de lo que hay que huir lo más prontoposible. 11
    • CÓMO MOSTRAR UN ASIENTO Es una idea muy extendida, pero sin embargo errónea, que se debe dar asiento lo más pronto posible a las personas ciegas. En el bus, eso se justifica porque en caso de producirse un frenazo o un choque imprevisto, el limitado visual no es capaz de encontrar con suficiente rapidez el punto de apoyo adecuado. Esto es evidente en el caso de las personas ciegas de edad, así como debería serlo para todos los ancianos. Pero incluso, el simple hecho de dar asiento a una persona ciega llega a veces a ser cosa complicada. Una dos o tres personas se empeñan en ayudarla; la hacen dar vueltas, la empujan, la cambian de sitio... la sujetan de uno o de los dos brazos, y, finalmente la sientan a la fuerza.Instituto Nacional para Ciegos -INCI- Y sin embargo, es una cosa muy sencilla. Coloque a mano del limitado visual sobre el respaldo y diga: “aquí tiene un asiento, aquí tiene el espaldar” e inmediatamente él se dará cuenta de la posición del asiento y se sentará sin dificultad. O póngale la mano sobre el brazo del mismo y dígale: “el asiento está a su derecha”, o con un movimiento rápido, él se dará cuenta y determinará su posición exacta.1 2
    • En este caso, también aplique la regla de oro: muéstrele elasiento pero déjele la libertad de sentarse o no, sin insistir.¿DONDE ESTÁ “ALLÍ” ?...No diga nunca “Ahí hay una silla” o“Hay una mesa allí” o “Allí apoyadaen la pared hay una bicicleta”mostrando la dirección con el dedo.Estas indicacionesestán basadas en la vistay para los ciegos notienen valor alguno.En lugar de eso diga: “Hay una silla delante de usted” o“Hay una mesita detrás de usted, aproximadamente a unmetro” o “Delante de usted, a la izquierda, a unos diezmetros, hay una bicicleta apoyada en la pared”.Al servirle en la mesa puede decir: “El vaso está delante de usteda la izquierda” o “Hay un cenicero cerca de su mano derecha”.Puede también dar un golpecito sobre el objeto en cuestiónpara que pueda encontrarlo por el sonido. Si le pone unvaso en la mano, dígale dóndepuede colocarlo: “Hay una mesita asía la izquierda de su sillón”.¿DONDE ESTÁ MI ABRIGO? Eso no - ActúeEn una reunión, en un restaurante oen cualquier otro sitio, para ayudar aunapersona ciega a quitarse elabrigo o la gabardina: “Venga, 1 3
    • déjeme ayudarle” y ya está, abrigo o gabardina y maletín han desaparecido. Volver a encontrarlos puede representarle a la persona ciega un problema, sobre todo porque el interesado muchas veces no sabe de que color es el objeto. Es mejor dejar que él mismo coloque sus cosas. Si le ayuda, dígale: “Su abrigo está colgado en la primera percha que hay al lado de la puerta”... NO HAY PALABRAS TABÚ Al hablar con un ciego, muchas personas no se atreven a pronunciar palabras como “Ver, mirar, ciego o ceguera”. Dicen entonces “Mi tío también está...hem...así” o “Mi abuelita tenía eso también”. Si pronuncian por casualidad la palabra ver y se dan cuenta de ello, a veces pueden sentirse descon-certados.Instituto Nacional para Ciegos -INCI- Empiezan a tartamudear o se deshacen en disculpas “Oh... El señor: "Ha visto usted ... perdón... dispense... no me había ¡Oh perdón!¡ Qué tonto soy..." dado cuenta”, etc. Y eso aún cuando muchos ciegos cuentan ellos mismos cosas graciosas acerca de su limitación. Utilizan y oyen la palabra “ciego” como cualquier cosa. Emplean la palabra “ver” u otras análogas, para expresar su manera específica de ver: darse cuenta, palpar, tocar, etc. “He leído ese libro” (en Braille por ejemplo), “He visto (tocado) un1 4
    • objeto bonito”, “He visto(escuchado) esa película”.Puede por lo tanto, decir sin temor aun ciego: “¿Quiere ver estemodelo?” al mismo tiempo que lepone la mano en el objeto de que setrata: Botella, vestido u otra cosa.Emplee la palabra “ciego” o“ceguera” si surgen en laconversación.Pero desde luego, es de muy malgusto decir: “Está ciego?... completamente?... entonces no venada?”. “Que horrible!... Nació así?... Es por unaenfermedad?... Entonces es un accidente?... etc.No olvide, sobre todo que los ciegos, son ciegos, pero deninguna manera sordos, y que observaciones cuchicheadascomo: “Para mí, ese es el mal más horrible del mundo, preferiríamorirme”, corren el riesgo de no pasar desapercibidas.Naturalmente, usted puede pensar eso e incluso dedicar a ellouna pequeña meditación, pero generalmente los mismosciegos tienen en ese sentido una opinión muy distinta.NO HAY QUE JUGAR A LASADIVINANZAS asíEn la calle o en una reunión... alguienpara a una persona ciega o le da un Eso no - Actúegolpecito en el hombro, “Buenos díasseñor Tal... ¿cómo está usted?” o peoraún: “¿A ver si sabe quién soy?”En general, los ciegos tienen una buenamemoria auditiva. Pero de eso, a "A ver quién soy... 1 5
    • suponer que reconocen una voz después de haber oído solo tres palabras pronunciadas rápidamente y además en un momento en que tienen que concentrarse muchas per- cepciones. Porotraparte, esosepareceaunjuego de niños: “Dinos quién es mamá”. "Buenos días, señora Gómez; soy el marido de su amiga la Si usted no pertenece a su familia señora Fernández." o al círculo de personas con las cuales él se trata habitualmente, alguien cuya voz no reconoce al instante, preséntese espontáneamente: “Buenos días, señor Tal, soy yo Fulano. Si hace tiempo que ustedes no se ven, o si la persona ciega no recuerda su nombre (se recuerda con más facilidad una cara que un nombre), añada una breve explicación: “¿Se acuerda de mi?, nos vimos en tal y tal sitio”. No es posible saludar a un ciego conInstituto Nacional para Ciegos -INCI- un gesto de cabeza o de mano, como con frecuencia se hace con otras personas conocidas. Sin embargo, les agrada sentirse integrados también en ese aspecto de la vida. Los gestos de mano o cabeza pueden sustituirse por unas palabras: “Buenos días, soy la secretaria de su amigo Tal”, a fin de que el ciego sepa que es a el a quien se dirige y quién es la persona que lo El camarero:"Señora, hace. qué va a tomar el señor"1 6
    • LOS CIEGOS NO SON PELIGROSOSNo es raro que las personas ciegasque van acompañadas oigan frases deeste tipo: “Señora, ¿quiere sentarse elseñor?”.Se dirigen al acompañante en vez dehacerlo a él directamente, lo que hizo "Buenos días, señor.que un día una señora contestara Soy el camarero.riéndose: “Puede preguntárselo Qué va a tomar ?"perfectamente a él, no es peligroso...”Es tan corriente, al dirigirse a una persona establecer el primercontacto con la mirada, que en ausencia del mismo, uno sesiente perdido y se dirige al acompañante.Es comprensible, pero no por eso deja de ser erróneo: de estemodo se está tratando al ciego como si fuera un niño.Si quiere ofrecerle algo, llámele por el nombre si lo conoce, ysi no, tóquele el hombro, así, él se dará cuenta que él es aquién usted se dirige. Por ejemplo, en un grupo: “Señor tal,¿quiere usted un cigarrillo, un vaso, una galleta?”.No deje de mencionar las diferentes cosas que pueda elegir, si asíhay varias. Luego coloque la que el haya elegido en un lugardonde pueda cogerla fácilmente o póngasela en la mano. Eso no - ActúePero no le ofrezca una bandeja llena de vasos; es muy probableque al coger el suyo, tire los otros, puesto que no esperabaencontrarse con una bandeja llena. 17
    • AL DESPEDIRSE Tal vez le haya sucedido hablar con alguien que ya hubiera salido de la habitación. Sin duda, usted se ha reído de ello o se ha enfadado por su falta de atención. Para los ciegos el caso es distinto. En la calle, con el ruido de la "Y ahora quisiera añadir circulación; en una habitación dónde esto... Parece que..." haya mucho ruido, en una cafetería, en un grupo, etc... a veces les resulta imposible saber si el interlocutor está todavía presente. Ocurre por lo tanto, en ocasiones, que el ciego se dirige a una silla vacía. Al cabo de cierto tiempo se dará cuenta, pero la sensación no es agradable. Por tanto, avísele cuando se vayaInstituto Nacional para Ciegos -INCI- y también en caso de que haya vuelto; de otro modo, puede darse el caso de que usted haya regresado hace mucho tiempo y él cree que está aún ausente. Y tenga en cuenta que también que el ciego espera siempre una respuesta hablada. Una sonrisa, por muy amable que sea, o un gesto con la cabeza son "Un momento, por favor... totalmente inútiles. Tengo que salir un minuto."1 8
    • COMO Y CUANDO HACER DESCRIPCIONESMuchas personas piensan que cuando se hallan encompañía de un ciego tienen que estar hablándolecontinuamente: “Si no, no sabe que estoy todavía aquí...”“De todos modos, no tiene nada en que ocuparse”.Aunque bien intencionada, esa charla puede resultarmuy irritante. Como en todo tipo de conversaciones,puede haber ratos de silencio. Por otra parte, el ciegocuenta con que usted no se marchará sin avisarle.En cuanto al hecho de que no vea lo que le rodea, debesaber que el ciego está con frecuencia mejor informadode lo que comúnmente se piensa, merced a muchasotras percepciones.Usted comprenderá inmediatamente a través de laspreguntas que él le haga, si desea que le de unadescripción detallada o superficial. Por lo tanto no se leimponga.En cambio, es útil hacer mención de cosas asíextraordinarias o poco habituales, como por ejemplo:“Esta escalera mecánica no funciona” incluso si en este Eso no - Actúemomento no la necesita. O, “Hay un nuevo almacén en laesquina de esta calle”. Estas informaciones puedenserle útiles en otra ocasión. 19
    • EN LA COMPRAS Si usted ayuda a un limitado visual a entrar en un almacén, condúzcalo hasta el lugar donde se encuentre un vendedor que pueda atenderle. Si tiene mas tiempo, llévelo a la sección o sitio que desee. Si la persona sabe exactamente qué quiere, compra el objeto sin más. Si quiere ver primero que hay, póngale algunos objetos en al mano para que pueda tocarlos. Podrá, de ese modo, hacerse idea de la forma y calidad de estos. Descríbase el color, el diseño, etc... No vacile en decirle por ejemplo: “Si me permite la indagación, creo que ese color no le va nada bien”. Si, al pagar al cajero, el ciego no indica la cantidad que le está entregando, éste debe decirle “Me da quinientos pesos”. En general, la persona ciega sabe cuál billete le está dando, pero siempre es posible un error. De esteInstituto Nacional para Ciegos -INCI- modo los dos evitarán una discusión molesta. Es deseable, así mismo, al pagar o cambiar dinero, contarlo en la mano del ciego; así evitará las dificultades de tener que cogerlo del mostrador. EN LOS SERVICIOS En efecto se trata de una corriente necesidad muy natural en todas las personas y, lógicamente, en los limitados visuales.2 0
    • Si se siente un poco molesto (después de todo, por qué?) cuando un ciego le pida ayuda para ir al baño, piense que es aún más molesto tener que pedir ayuda. Si usted es del mismo sexo que el ciego y se encuentra en un establecimiento público, pueden entrar juntos o solicitar la colaboración del personal del servicio. Si hay un urinario o un sanitario, dígaselo al ciego y deje que él elija. Si escoge el urinario, dígale de que tipo es. Antes de que él utilice el baño, mire si está limpio y muéstrele dónde está el papel y la cisterna. Enséñele donde está el lavamanos, el jabón y la toalla. Si es necesario, no tenga miedo de decirle: “La toalla está sucia, es mejor que use el pañuelo”. Hágalo con tacto, del mismo modo que a usted le gustaría ser tratado. Cierre la puerta del baño o sepárese unos pasos del sanitario; “Eso es una cosa obvia”, dirá usted si, pero sin embargo no se hace siempre. Si el ciego es del sexo opuesto, pida ayuda al personal o a otro cliente. Si no hay ninguna otra persona, actúe con naturalidad, según se indico arriba.LA LECTURA EN VOZ ALTA así Aún cuando algunos investigadores están trabajando en el desarrollo de las máquinas de lectura, pasarán muchos años Eso no - Actúe hasta que sean utilizables y sobre todo, accesibles desde el punto de vista económico. Entre tanto el ciego, depende para muchas cosas de la lectura en voz alta. La lectura en Braille y en cintas magnetofónicas, por muy extendida que esté, no constituye sino una solución parcial al problema. 21
    • El aspecto más molesto de esta dependencia es la lectura de cartas personales; en este caso, se impone el máximo tacto y discreción. Lea despacio y con claridad. Fíjese siempre si hay alguna indicación en el sobre acerca del remitente; eso podría hacer que el ciego encargue la lectura a otra persona. No habrá nunca el sobre si no tiene permiso explícito. Si se trata de cuestiones financieras sin que esté indicado en el sobre, adviértaselo antes. Si se trata de una carta personal, lea primero el nombre del firmante. El ciego puede decidir que se lea o no. No lea la carta por su cuenta diciendo lacónicamente: “Es de tal, que dice ésto y ésto” no se permita nunca hacer comentarios sobre el contenido o el remitente a menos que se lo pidan. No olvide sobre todo que su labor se limita a sustituir los ojos de su amigo ciego. Para la lectura en general, pero sobre todo para laInstituto Nacional para Ciegos -INCI- lectura de revistas, periódicos, etc., no tiene importancia alguna lo que a usted le parezca interesante, importante o divertido. Lea simplemente los títulos, el ciego se encargará de decirle lo que quiere escuchar. No interrumpa nunca la lectura con exclamaciones o comentarios, eso resulta muy molesto. ORDEN Y PUNTUALIDAD Dos palabras que ya no se aprecian mucho, pero que tienen una importancia vital para los limitados visuales.2 2
    • Es una de las reglas básicas que se deben respetarsi aspira el ciego a preservar su independencia: cadaobjeto tiene su sitio determinado y es preciso que lopueda encontrar en el. Si tomó usted un objeto,vuélvalo a colocar en el sitio en que estaba; si ya no seacuerda, pregúnteselo al ciego y deje que él mismo locoloque en su sitio.Esto tiene una fundamental, sobre todo para loslimitados visuales que viven, trabajan o viajan solos.Tenga cuidado con las puertas de las habitaciones yde los armarios; las puertas de las habitaciones y dela casa, deben quedar siempre cerradas o abiertasdel todo; las puertas de los armarios deben quedarsiempre cerradas.No deje cepillos, cubos de basura, etc., en medio delos sitios por donde el ciego tiene que pasarnormalmente.La puntualidad tiene mucha importancia en las citas,visitas, etc. Los minutos se hacen eternos cuando seestá esperando sin poder ver nada, ni tener nada quehacer. Es algo que produce nerviosismo y tensión. así Eso no - Actúe 2 3
    • UNA REFLEXIÓN PARA CONCLUIR Hemos llegado al final de estos “pequeños consejos” por muy incompletos que sean. Si en su próximo encuentro con una persona ciega se siente un poco más seguro y a gusto, habremos logrado nuestro objetivo. En realidad, “El mundo de los ciegos” no existe. Viven en el mismo que usted, en nuestro mundo. Aún cuando lo hagan de manera distinta, con sus medios y posibilidades, que, generalmente son mayores de las que se supone. Una última palabra: A veces se oyen cosas como ésta: Un día intenté ayudar a un ciego... me rechazó con malos modales. No me volverá a ocurrir”. Esto puede suceder; los limitados visuales son personas como los demás, con sus cualidades y defectos. ¿NoInstituto Nacional para Ciegos -INCI- le han tratado, a veces, o bruscamente o sin tacto personas normales a las cuáles se dirigía usted amablemente? La discreta gratitud con la que la mayoría de los limitados visuales acogerán y apreciarán su ayuda, le hará olvidar esa excepción lamentable. “Solo se puede ver bien con el corazón. Lo esencial resulta invisible a los ojos”. (A. de Saint Exupéry).2 4