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  • 1. © 2010 Carlos y Sonia Luna © 2010 Casa de Dios Para la presente edición Km. 17 a San José Pinula, Fraijanes Guatemala, C.A. PBX: (502) 6628-1500 FAX: (502) 6628-1523 info@cashluna.org Coordinador y Director General: Pastor Rodolfo Mendoza Diseño y diagramación: Omar Martínez Corrección de estilo y edición: Michelle Juárez www.cashluna.org Prohibida su venta
  • 2. 3 El perdón de Dios Libre de ofensas Planificación y bosquejo Reunión 1 El perdón de Dios Clínica Espiritual “El perdón de Dios” Planificación y bosquejo Reunión 2 La paga del pecado Planificación y bosquejo Reunión 3 El perdón no es una opción Clínica Espirtiual “Libre de ofensas” Planificación y bosquejo Reunión 4 El perdón es una decisión Planificación y bosquejo Reunión 5 Cuántas veces tengo que perdonar Planificación y bosquejo Reunión 6 Evita mojarte Planificación y bosquejo Reunión 7 Libre del pasado 05 09 14 17 18 20 23 24 26 28 30 Índice
  • 3. 5 Ser buen cristiano significa tener el corazón libre de rencor y dispuesto a perdonar cuantas veces sea necesario. Pastor Cash Luna En el libro de Colosenses 2:13-16 dice: Y a vosotros estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne no tenían pacto, os dio vida juntamente con Él, perdonándoos vuestros pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz, por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida. El pacto para el pueblo de Dios incluía la circuncisión. El Señor le habla a la gente que estaba muerta en pecado y en la incircuncisión de su carne. Habla de gentiles no de judíos. En una oportunidad, cuando mi hijo Juan Diego tenía 12 años, predicó sobre esta Palabra en la clausura de fin de año de su grupo. Los papás estaban invitados y aunque estaba muerto de miedo, se enfrentó a su responsabilidad. Realmente me impresionó la seguridad con la que habló. Dijo a los niños: “Si ustedes son rebeldes con sus padres, por eso es que de grandes son drogadictos. Y miren mujeres por no ser sujetas, y los hombres por no tratar bien a las mujeres es que ahora se están divorciando”. Luego agregó: “el Señor agarró el acta de los decretos que nos era contraria y la quitó de en medio”. Además, sacó unas hojas y dijo: “El diablo, cada vez que usted ha pecado ha escrito estas hojas, pero Jesús las agarró e hizo esto con ellas” y las rompió para ilustrar lo que decía. La gente empezó a llorar y fue tocada. Nunca olvidaré como me enseñó claramente lo que el Señor hace con nuestros pecados. El perdón de Dios
  • 4. 6 Manual del perdón Todos tenemos un juez, un fiscal y un abogado defensor. Cuando el fiscal, es decir, el diablo abrió su maletín y quiso sacar de allí todas las acusaciones que había escrito de ti, no encontró nada. El juez debe decirle: “Señor fiscal muéstreme las pruebas del pecado de este hombre”, y el fiscal le responde: “Pues fíjese que desaparecieron”, porque Jesús las clavó en la cruz del Calvario y todos nuestros pecados fueron perdonados. Cuentan que Martín Lutero estaba una noche en la cama y se le apareció el diablo que le entregó un gran listado de pecados. Él los empezó a leer y le dijo: “tienes razón, todos esos pecados los cometí yo, pero todos fueron quitados y lavados por la sangre del hijo de Dios”. Entonces, tomó un tintero rojo y se lo tiró. Por eso, en una de las paredes de su habitación había una mancha roja. La sangre del hijo de Dios ha limpiado de todo pecado y perdonó nuestras ofensas. Ejemplo de perdón No existe vida eterna sin perdón de pecados. Tal vez has buscado a Jesús porque tu matrimonio estaba mal y te ayudó a restaurarlo o has venido a los pies de Cristo porque tenías problemas financieros y te ha ayudado a salir adelante o porque estabas enfermo y por su llaga te sanó. Sin embargo, lo más importante es buscar a Jesucristo porque limpió nuestros pecados. La Biblia dice que estábamos destituidos de la Gloria de Dios (Romanos 3:23), y que la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús. Merecíamos la muerte y en Su misericordia nos dio el perdón de los pecados (Romanos 6:23). Así que alégrate porque somos pecadores perdonados. Una vez leí una calcomanía que decía: “Los cristianos somos salvos, no perfectos”, aunque a veces se piensa y juzga lo contrario. Nadie puede acusarnos y buscar perfección en nosotros porque somos limpios por el Señor. Jesús hizo del perdón nuestro estandarte, así que el cristianismo es sinónimo de perdonar. Como hijo de Dios, eres fruto de la misericordia y debes compartirla. Si en tu corazón aún hay rencor y puedes enumerar a las personas que “te las deben”, estás lejos de ser un buen cristiano. Dice la escritura en 1ra. de Pedro 2:21-25: Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
  • 5. 7 Pastor Cash Luna Él llevó nuestros pecados en Su cuerpo, y por Sus heridas fuimos sanados. Padeció por nosotros, nos enseñó a perdonar y a soportar las ofensas sin pensar en venganzas. Devuelve bien por mal y bendice a tus ofensores para ser vivo ejemplo de tu Salvador. Mártires en la vida diaria Dice la Palabra en Hechos 7:54-55: Oyendo estas cosas se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios. Cuando estamos llenos del Espíritu Santo las ofensas son una oportunidad para ver la gloria de Dios. Cuando te ofendan, no mires a la gente, sino a Dios que te sonreirá en medio de las calumnias y problemas en tu contra. Nada importa si eres aprobado por el Señor con tu actitud humilde que perdona. Hechos 7:56-60 continúa el relato: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió. Este pasaje narra el martirio de Esteban, un hombre de Dios. Muchos anhelan ser mártires y morir por el Señor, pero nos son capaces de soportar la convivencia con el primo, suegro o hermano en Cristo. Dios no quiere que te apedreen, sino que seas capaz de tolerar los conflictos de la vida diaria. Además, Esteban no murió amargado sino en paz, perdonando a sus agresores y con los ojos puestos en Jesucristo que lo esperaba en el cielo. Pablo decía que debíamos morir cada día, o sea, necesitamos morir a nuestra carne para ser humildes y perdonar las ofensas. Poner siempre la otra mejilla La palabra del Señor nos enseña en Romanos 12:17-22: No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonaras sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
  • 6. 8 Manual del perdón Nadie que haga daño quedará sin castigo delante de Dios. Él dice que puedes vencer el mal que pudo haber nacido en tu corazón haciendo el bien, ten cuidado de pensar que tu bien puede vencer el mal de otros. Nunca devuelvas el mal que recibes. Si tienes al Espíritu Santo contigo, no devuelvas a nadie el mal que te dé, primero busca vencer lo malo que tienes tú y que se traduce en el impulso de venganza. Recuerda que debes demostrar que eres hijo de la gracia y que el perdón es parte de tu vida. Yo soy blanco de difamaciones de personas que no entienden nuestro ministerio y compromiso con la obra del Señor. Intento que las calumnias no me afecten, pero hay veces que realmente es difícil. Cierta vez, estaba molesto y llorando en la casa por algo que escribieron en los medios de comunicación, entonces el Espíritu Santo vino a mí y me dijo: “¿Por qué estás triste por algo que debería darte gozo?” Fui sincero y respondí: “Porque no te lo hicieron a ti, me lo hicieron a mí, Señor”. Y me dijo: “¿Acaso no has leído en mi Palabra que eres bienaventurado y doblemente dichoso cuando se hable de ti todo tipo de mentiras, acosándote por causa mía y del evangelio?, ¿dónde está tu fe? Eres bienaventurado por las cosas que se dicen”. Entonces comprendí, me llené de gozo y le respondí: “Señor, bendigo a toda la gente, la amo de corazón y te pido que no busques venganza, que no haya ascuas de fuego sobre sus cabezas. Yo soy el ofendido y puedo pedir que no haya consecuencias sobre los actos malvados de mis enemigos”. Sin importar la ofensa que recibamos, debemos recordar que todos fuimos lavados por la misma sangre del Hijo de Dios, fuimos bautizados en las mismas aguas y fuimos llenos del mismo Espíritu. Somos hermanos en Cristo y nuestro Padre Celestial es justo. Tener el corazón libre de rencor es una bendición. Ofensas van y ofensas vienen, pero en nosotros está asumirlas con madurez y con el carácter de cristianos comprometidos en el amor de Dios.
  • 7. 9 Marcos 11:24-26 nos dice: Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas. Perdonar es la única forma de asegurarnos una buena comunicación con Dios. Si te presentas ante Él con resentimientos no puedes pedirle que te perdone. Nuestro Señor no es resentido, por eso recibe tu oración y te da Su ejemplo para que lo imites. Perdonar es difícil pero necesario, especialmente cuando la ofensa ha sido grande. Incluso al Padre le costó caro porque tuvo que sacrificar la vida de Su Hijo Jesucristo para lograrlo. Así que el perdón es el fundamento del cristianismo y tenemos la responsabilidad de que todos los noten. La falta de perdón también es pecado. Todos tenemos la obligación de no ofender y de no sentirnos ofendidos. Pastor Rodolfo Mendoza Aprende a perdonar y olvidar las ofensas. Si dejas atrás el rencor podrás vivir tranquilo y en paz Libre de ofensas
  • 8. 10 Manual del perdón Elementos básicos para liberarte de ofensas Primero: Perdona las veces que sea necesario En Mateo 18:21-22 encontramos la clave: Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. La Palabra nos dice que nuestra capacidad de perdonar debe ser infinita. Si alguna ofensa aún te molesta y la guardas en tu corazón, debes continuar perdonándola hasta que ya no te afecte. Hay personas que reaccionan “histéricas” cuando las ofenden e “históricas” con el tiempo que pasan enojadas. Olvida las ofensas porque guardar rencor hiere tus sentimientos y te obliga a practicar el perdón una y otra vez. Hay hijos que nunca logran perdonar a sus padres y justifican sus acciones con lo negativo que recibieron de ellos. También conozco personas que tal vez ya han iniciado su cuarta relación sentimental y continúan enojados con su primera pareja. No seas rencoroso, si Dios tira tus pecados al fondo del mar y no los recuerda más, tú debes hacer lo mismo con aquello que te ha lastimado. La falta de perdón afecta nuestro cuerpo, provoca enfermedades e insomnio. No duermes porque estás inquieto, das vueltas en la cama y haces mil cosas, piensas tanto en el asunto que al final se complica. Aquella ofensa que pudo ser pequeña se vuelve del tamaño del mundo. La Biblia dice que la falta de perdón es carcoma de los huesos. Las personas resentidas no tienen vitalidad, están siempre de mal humor y deprimidas. Aprende a perdonar para vivir feliz. Así como el perdón atrae al Espíritu Santo, el resentimiento atrae al diablo, evítalo. Recuerda que el Padre te perdonará en la medida que perdones. Con esa promesa, vale la pena olvidar de todo corazón los resentimientos. Aprende a vivir espiritual y físicamente saludable. En una oportunidad hice un largo viaje en carro con mi familia. Un día antes, me lastimé la rodilla derecha y luego de catorce horas de manejar, noté que el roce con la palanca de velocidades había convertido la pequeña herida en una llaga de tamaño considerable. Esa noche me apliqué una pomada y la herida comenzó a sanar. Al siguiente día, cuando involuntariamente quería apoyar la rodilla en el mismo sitio, el dolor me recordaba que no debía hacerlo. El Espíritu Santo es como un ungüento que sana tus heridas, pero debes aprender una nueva disciplina de vida para no seguir lastimándote. Cambia tu mentalidad y aprende a ser resistente a las ofensas, no seas tan delicado. Si te molestas siempre por las mismas razones, tus heridas nunca sanarán. El Señor te dará paz si aprende a superar y olvidar las situaciones que te lastiman.
  • 9. 11 Pastor Cash Luna Segundo: El valor de la palabra En Mateo 18:15-20 leemos: Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Cuando alguien te ofenda habla con la persona que causó el malestar, no te quedes con el sentimiento que luego saldrá a flote de la peor forma. El silencio es una forma de comunicación, pero no es la mejor porque envía un mensaje de rechazo, orgullo y resistencia a buscar soluciones. Un hombre me dijo: “Hace 10 años me casé con la mujer de mi vida y hace 5 me divorcié. Cada vez que discutíamos me callaba, hasta que un día exploté y tuvimos que separarnos”. Si algo te molesta exprésalo, no esperes a que se rebalse el vaso de tu tolerancia. Recuerda que la Biblia dice “La blanda respuesta aplaca la ira”. Con mi esposa Debbie discutimos una noche, nuestra cama “king size” se convirtió en “ring size”. No lográbamos ponernos de acuerdo, así que molesto le di la espalda. Ella vio mi actitud, y contrario a lo que yo esperaba, reaccionó igual. Creemos que sembrando rechazo cosecharemos atención, y no es así. Por supuesto yo no podía dormir. El Señor habló a mi corazón y dijo: “puedes tener la razón y perder la relación”. En ese momento comprendí lo tonto que fui intentando ser inteligente. Si al empeñarte en tener la razón pierdes a la persona que amas, tu lucha no tiene sentido. Dios dice: “no se ponga el sol sobre tu enojo”. Si le das de esa forma la bienvenida al diablo en tu matrimonio, luego no te quejes de las cosas malas que puedan suceder. Así que me di la vuelta y la abracé, le pedí perdón y nos reconciliamos. Desde esa noche adoptamos el principio de nunca dormirnos molestos. Gracias a Dios no he dormido en el sofá, ni Debbie en casa de su mamá, ni mi suegra con nosotros. Siempre hemos resuelto nuestras diferencias. El Señor Jesús te motiva a buscar ayuda cuando creas que no puedes resolver tus conflictos con quienes te ofenden. Pide consejo a personas sabias y pacíficas, no a quienes solamente echarán leña al fuego. No busques quién te dé la razón, sino alguien que te ayude a encontrar y dar perdón. Habla con la persona que te ha ofendido, desahógate buscando acuerdo entre ambos. El te dará lo que pidas cada vez que busques esos momentos de reconciliación.
  • 10. 12 Manual del perdón Tercero: Madurez espiritual Proverbios 19:11 nos dice: La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa. Las personas adquieren honra cuando dejan de sentirse ofendidas. Conocí a una señora que sufrió el secuestro de su amada hija. Los criminales se la llevaron por equivocación y al darse cuenta de su error la mataron y escondieron el cuerpo. Le costó años de búsqueda encontrar los restos y sepultarlos. Durante el juicio a los secuestradores, ella públicamente les perdonó de todo corazón. Su decisión fue difícil pero sabía, y para explicar su actitud dijo: “si ya me quitaron la vida de mi hija, no permitiré que por la amargura también se lleven la mía”. Debes crecer, no puedes sentirte ofendido toda tu vida por las mismas razones. Recibir ofensas es inevitable y perdonar también debe serlo. No puedes evitar que llueva, pero puedes evitar mojarte. Si estás bajo una tormenta, cúbrete o aléjate de ella, protégete con el escudo de la fe. Recuerda que delante del trono de Dios, tanto el ofensor como el ofendido que no perdona actúan mal. No seas de aquellos que justifican su amargura en el pecado de otro. Para bailar y para pelear se necesitan dos personas. Es un mandato no ofender, pero también lo es perdonar, por lo tanto ofender y no perdonar son igualmente pecados. La Biblia dice que si alguien te hiere en una mejilla debes poner la otra; si alguien te obliga a caminar una milla ve con él dos; si alguien te quita la capa también debes darle la túnica. Si te ofenden las palabras hirientes e insultos, responde con bendición; si te persiguen y humillan por la fe, gózate porque tu galardón es grande en los cielos. La madurez espiritual no es la que consigues cuando no te ofenden, sino la que obtienes cuando ya no te afectan las ofensas. En 1ra. de Pedro 3:13 dice: ¿Quién es aquél que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Obra bien y no sentirás enojo o resentimiento. El Señor en Isaías 43:25 dice: Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mi mismo, y no me acordaré de tus pecados. No esperes que otros te amen o respeten, primero ámate y cuídate. Por amor a ti mismo perdona, olvida y no dejes que el rencor te quite la paz. Crece para que ya no te ofendan las mismas cosas. Jesús también te ofrece Su perdón si le abres tu corazón. Tómate de Su mano para que te ayude a perdonar.
  • 11. Mi s anotacio n es 13 Pastor Cash Luna
  • 12. 14 Manual del perdón El perdón E l perdón de Dio s Planificación y bosquejo reunión 1 01 Bienvenida Encargado(a) Pide que se sienten formando un círculo. Cada persona debe contar su vida en tres o dos minutos, dependiendo de la cantidad de asistentes. Luego se pueden hacer preguntas al azar y premiar las respuestas correctas. 02 Visión Encargado(a) “Enseñarles a los guatemaltecos a perdonar y conocer el perdón de Dios” 03 Prédica y ministración Encargado(a) 04 Clínica espirtual Encargado(a) Ver hoja adjunta. 05 Ofrendas Encargado(a) Marcos 12:41-44 Jesús ve nuestras ofrendas atentamente. lo más importante para Él es que lo hagamos de corazón, no dando lo que nos sobra, sino dando siempre lo mejor. 06 Intercesión Encargado(a) Hechos 10:44 Oren por las peticiones de cada asistente y para que todos los que aún no creen en Él, crean y reciban el perdón de sus pecados. 07 Refrigerio Encargado(a)
  • 13. 15 Pastor Cash Luna Para que Dios te perdone debes arrepentirte de corazón. Abraham Lincoln, el gran líder que abolió la esclavitud en Estados Unidos, era famoso por la nobleza de sus sentimientos y por su amor al prójimo. Cierta persona le hizo un reproche porque había perdonado a un enemigo en vez de matarlo. Lincoln le contestó: “Creo que usted tiene razón. Nuestra misión es deshacernos de los enemigos. Muy bien, yo me deshecho de este enemigo, transformándolo en mi amigo a través del perdón”. Si quieres recibir el perdón de tus pecado, lo primero que debes hacer es arrepentirte y confesar con tu boca que Jesús es el dueño de tu corazón por lo que es habitado por el bien y no por el mal. Quienes un día vivimos sin Cristo éramos enemigos de Dios. En medio había una pared que nos separa de Su presencia, Su Palabra y Su paz. No teníamos acceso al cielo ni a la vida eterna y no éramos parte de Su pueblo, ni podíamos llamarnos Sus hijos. Pero Jesús murió por nosotros para que podamos acercarnos a Él confiadamente. Todos hemos pecado y ofendido a Dios con nuestras acciones. Obtenemos la redención por la sangre de Jesucristo. Dios nos compró por precio y nos liberó de toda culpa para que ahora vivamos para Él. Ya no pertenecemos al pecado ni al mundo, sino al Señor. Los cristianos no debemos olvidar que Dios nos da una herencia. Pero uno de los requisitos más importantes para obtenerla es que nos arrepintamos de nuestros pecados y nos convirtamos de las tinieblas a la luz. Dios nos quita toda culpa a través de la fe. Idea Central Introducción Ministración Aplicación a mi grupo 1. Éramos enemigos Efesios 2:12-16 2. Comprados por precio Efesios 1:7 3. Nuestra mejor herencia Hechos 26:18
  • 14. Mi s anotacio n es 16 Manual del perdón
  • 15. 17 Pastor Cash Luna No. Preguntas Si No 1. ¿Consideras que has cometido algún pecado en los últimos 10 días? 2. ¿Te encuentras molesto con alguien por alguna ofensa que te hicieron? 3. ¿Has ofendido a alguien y te sientes culpable? 4. ¿Se te facilita perdonar a la persona que te ofende? 5. ¿Sientes que Dios te perdona cada vez que cometes algún pecado? 6. ¿Crees que Dios es misericordioso y puede perdonar tus pecados? 7. ¿Sientes que no has perdonado verdaderamente a alguien después de haberlo dicho? 8. ¿Te es fácil amar a las personas o tienes algún tipo de rencor que no te permite amar? 9. ¿Te sientes amado por Dios? 10. ¿Crees que hay culpa en tu vida y por eso no te olvidas de tu pasado? E l perdón de Dio s Responde las preguntas para conocer mejor tu relación con Dios y tu vida en gracia: Clínica espiritual
  • 16. 18 Manual del perdón La paga del pecado E l perdón de Dio s Planificación y bosquejo reunión 2 01 Bienvenida Encargado(a) Cada persona debe decir su nombre y una parte del cuerpo que le pique: “Soy Juan y me pica la boca”. El siguiente dice la información del anterior y agrega la suya. El último debe decir la información de todos. 02 Visión Encargado(a) “Enseñarles a los guatemaltecos a perdonar y conocer el perdón de Dios” 03 Prédica y ministración Encargado(a) 04 Ofrendas Encargado(a) Hebreos 10:10 El precio de obtener la salvación es tan alto que únicamente gratis la podemos recibir. Es imposible que le neguemos algo Dios con toda la gratitud que debemos sentir por el gran regalo que nos ha dado. 05 Intercesión Encargado(a) 1ra. de Juan 2:1 Oren por las peticiones de todos los asistentes e intercedamos por todas aquellas personas que no encontrarían la salvación de su alma si murieran hoy. 06 Refrigerio Encargado(a)
  • 17. 19 Pastor Cash Luna Cuando el hombre se aleja de Dios y no cumple Sus mandamientos va directamente a la condenación de su alma. Un periodista que visitaba regiones de América, entrevistó a un cacique indígena y le preguntó cómo vivía su tribu. El jefe contestó: “Señor, nosotros no vivimos, nosotros solamente duramos”. Aunque el cacique se refería a las penosas condiciones de vida de la tribu, sin saberlo dijo una gran verdad de fe que podría aplicarse a toda la humanidad: a causa del pecado, los hombres no viven, simplemente duran. Tienen una “ vida sin vida” porque están muertos en delitos y pecados. Jesús en la cruz, pagó el precio por tu salvación. Deja tu antigua vida de pecado y muerte porque la gracia que recibiste es muy valiosa y se pagó un alto precio por ella. Desde el principio, cuando el hombre desobedeció a Dios y pecó, tuvo que asumir consecuencias que le provocarían sufrimientos e incluso la muerte, tanto física como espiritual. La muerte física es la separación del espíritu y el alma del cuerpo y la muerte espiritual es la separación eterna de Dios. La muerte es enemiga de Dios y nunca estuvo en Sus planes. Todos los hombres, sin excepción, hemos pecado. Algunos con mayores consecuencias y sufrimientos que otros, pero todos hemos fallado. Miente quien dice lo contrario, por lo tanto, todos merecíamos el mismo castigo, la muerte, pero Dios hace justicia cuando creemos que Jesús sufrió nuestro castigo. Entonces, nos quita la culpa y nos restituye Su gloria. Así como la consecuencia del pecado es la muerte, el regalo de Dios para la humanidad es el perdón a través de Jesucristo. Dios nos regala la vida eterna por gracia, no por méritos nuestros. Es un obsequio, no un premio. Así nos rescató de la muerte y liberó del pecado, para que podamos vivir en santidad y con esperanza. Idea Central Introducción Aplicación a mi grupo Ministración 1. En contra de Su deseo Génesis 3:16-19 2. Vida o muerte, tú escoges Romanos 3:21-24 3. El regalo de Dios Romanos 6:23
  • 18. 20 Manual del perdón El perdón no es una opción Libre de ofensa s Planificación y bosquejo reunión 3 01 Bienvenida Encargado(a) Organiza a los asistentes en 2 grupos. Luego pídeles que encuentren en la Biblia 3 citas relacionadas con el perdón. El primer grupo en completar la tarea ganará y leerá las citas encontradas. 02 Visión Encargado(a) “Enseñarles a los guatemaltecos a perdonar y conocer el perdón de Dios” 03 Prédica y ministración Encargado(a) 04 Clínica espirtual Encargado(a) Ver hoja adjunta. 05 Ofrendas Encargado(a) Levítico 19:5 Una ofrenda puede ser aceptada o rechazada, dependiendo de la situación de nuestro corazón. Demos ofrenda acompañada de una vida recta e íntegra. Así será aceptada por Dios. 06 Intercesión Encargado(a) Isaías 55:1 Oren por las necesidades de cada asistente y por quienes necesitan ser perdonados y perdonar. Dios ofrece gratuitamente su perdón y amor. Sin amargura, Él devuelve bien por mal a todos los que se arrepienten. 07 Refrigerio Encargado(a)
  • 19. 21 Pastor Cash Luna El perdón no es opcional, es un mandamiento. Si no perdonamos, la consecuencia es la amargura. La palabra perdón proviene de los vocablos latinos “per + donare” . La preposición “per” puede significar: pasar (por algo), excesivamente, total, completamente. Y el verbo “donare” significa dar o regalar. En forma de sustantivo “donum” significa: regalo, presente y donación. También existe la creencia de que este vocablo procede del verbo “perdo” que es la acción de destruir, tirar (a la basura), esparcir o hacer perdidizo, por lo que perdonar sería la acción de tirar una ofensa a la basura, o bien destruir una falta. Dios nos demostró Su amor al enviar a Jesús para perdón de nuestros pecados. La Biblia menciona que al perdonarnos, Dios tira nuestros pecados al fondo del mar y nunca más los trae a memoria. De igual forma, nos pide que día a día caminemos en el perdón, para tener sanidad en nuestra alma, cuerpo y espíritu. Decide perdonar y abandonar la amargura. Anímate a arrancar esta raíz y preparar tu vida para que Dios pueda sembrar semilla nueva y fértil. La cosecha será abundante. Donde nace una raíz de amargura se aparta la gracia de Dios. Aunque Esaú lloró ya no obtuvo la bendición porque Dios no escucha lágrimas ni clamor del amargado. La Biblia no describe arrepentimiento de Esaú porque no buscaba el perdón de sus pecados ni de los otros. No endurezcas tu corazón ni justifiques la amargura, no sea que un día clames misericordia y no la obtengas. Simón, el mago era admirado por toda Samaria. Cautivaba a todos con artimañas, pero se amargó cuando llegaron los apóstoles mostrando el verdadero poder de Dios y todo el pueblo se convirtió para seguirlos. Entonces, ofreció dinero para tener la misma unción y volver a gozar de la admiración. Hay quienes son movidos por la amargura para buscar las cosas de Dios, porque creen que tenerlas garantiza el amor de otros. Por amargura quieren casarse, ser líderes y prosperar. Busquemos a Dios con un corazón sincero, no por ganancia deshonesta. Al salir de Egipto, el pueblo de Israel se encontró con fuentes amargas y el Señor las cambió en aguas dulces. Así puede cambiar tu corazón si con fe, crees y aceptas lo que Jesús hizo en la cruz. De esta forma, encontrarás sanidad y paz. Idea Central Introducción Ministración 1. La amargura de Esaú Hebreos 12:13 2. La amargura de Simón Hechos 8 3. Dios es tu sanador Éxodo 16
  • 20. Mi s anotacio n es 22 Manual del perdón
  • 21. 23 Pastor Cash Luna No. Preguntas Si No 1. ¿Tienes enemigos? 2. ¿Tienes deseos de hacerle daño a alguien? 3. ¿Le has deseado la muerte a alguien? 4. ¿Odias a alguna persona o crees que alguien te odia? 5. ¿Has pedido perdón a Dios por tus pecados? 6. ¿No has dormido por pensar en lo que alguien te ha hecho? 7. ¿Te has sentido mal por lo que te han hecho? 8. ¿Tienes temor a lo que te podrán hacer? 9. ¿No puedes perdonar a alguien? 10. ¿Has pensado en tomar venganza por lo que te han hecho? Marca con una X la respuesta que más se adapte a tu situación particular. De esta forma descubrirás aspectos importantes de tu vida de perdón. Li bre de ofen s a s Clínica espiritual
  • 22. 24 Manual del perdón El perdón es una decisión Planificación y bosquejo reunión 4 01 Bienvenida Encargado(a) Se dividen en grupos e inflan globos. En tres minutos debes reventar todos los globos que puedan sin utilizar las manos. Gara el grupo que más globos explote. 02 Visión Encargado(a) “Enseñarles a los guatemaltecos a perdonar y conocer el perdón de Dios” 03 Prédica y ministración Encargado(a) 04 Ofrendas Encargado(a) Hebreos 13:16 Los sacrificios que agradan a Dios son las ofrendas de obediencia. Dale lo que justamente merece por todas las bendiciones que de Él recibes. 05 Intercesión Encargado(a) Mateo 7:12 Oren por las intenciones de cada asistente y porque todos puedan ser personas amorosas con el prójimo para recibir lo mismo a cambio. 06 Refrigerio Encargado(a) Libre de ofensa s
  • 23. 25 Pastor Cash Luna Todos ofendemos y somos ofendidos constantemente. Dios nos pide que perdonemos cada ofensa, así como Él lo hizo. Petrica Danut Cherches de 14 años, es residente del Hospicio St. Laurence. Cuando tenía 5 años, su madre lo abandonó en uno de los terribles orfanatos que fueron noticia en 1989, luego de la caída de Ceausescu en Rumania. Allí contrajo HIV/ SIDA. Ocho años después, Petrica es reunido con su madre a través de un contacto en el orfanato. Él comenta que aún tenía malos sentimientos hacia ella, sobre todo porque recordaba cómo le rogó que no lo dejara allí. Al verla de nuevo, Petrica ve amor y arrepentimiento en su rostro y decide no juzgarla, perdonarla y seguir adelante porque desea tener un futuro con su madre. Acepta el desafío de perdonar HOY de corazón a quienes te han ofendido. Pide fortaleza y memoria al Espíritu Santo para que ninguna falta quede sin perdón. Es importante que le permitamos a nuestra alma sanar a través del perdón, tal y como nuestro cuerpo forma cicatrices para sanar. El salmista muestra que tenía una raíz de amargura en su corazón y no perdonar le trajo enfermedades, mal humor, insomnio y debilidad. Perdona para llenarte de energía positiva. Dios perdona todas nuestra ofensas y quiere que nosotros también perdonemos . Al no perdonar pones en riesgo tu salvación y relación con tu Padre Celestial. Los hermanos de José piden perdón por todo el daño que le hicieron. Ellos pensaron que los castigaría porque tenía muchas razones para querer vengarse, pero no fue así. A pesar de todo el daño que le hicieron sus hermanos, José les perdona de corazón e incluso los provee de alimento en tiempos difíciles. Idea Central Introducción Aplicación a mi grupo Ministración 1. No perdonar trae serias consecuencias Salmo 32:3-5 2. Perdona para ser perdonado Mateo 6:14-15 3. Paga bien por mal Génesis 50:15-21
  • 24. 26 Manual del perdón Cuántas veces tengo que perdonar Libre de ofensa s Planificación y bosquejo reunión 5 01 Bienvenida Encargado(a) Prepara tres rompecabezas con palabras relacionadas al tema: perdón, ofensas, vida eterna. Formarás tres grupos para que cada uno arme un rompecabezas. Gana el que lo termine más rápido. 02 Visión Encargado(a) “Enseñarles a los guatemaltecos a perdonar y conocer el perdón de Dios” 03 Prédica y ministración Encargado(a) 04 Ofrendas Encargado(a) Salmo 116:17-18 La alabanza es una ofrenda de sacrificio para Dios. Acompáñala con lo mejor de tu cosecha para agradarlo. 05 Intercesión Encargado(a) Marcos 11:25 Oren por las peticiones de cada asistente y por el perdón sin límites que todos deben dar para recibir. 06 Refrigerio Encargado(a)
  • 25. 27 Pastor Cash Luna No importa cuántas veces nos ofendan, debemos perdonar incondicionalmente a través del amor de Dios. Hace un tiempo, un Señor envió a un hombre para que realizara una tarea que no resultó muy placentera, por el contrario, fue sufrida y dolorosa. Parte de la tarea era amar a todas las personas sin importar lo que le dijeran o hicieran. Su misión era permanecer en el amor. Fue golpeado, azotado, maltratado, difamado, avergonzado y hasta crucificado y al final de la tarea murió. Pero cumplió Su cometido porque unas de Sus últimas palabras fueron: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. Su nombre es Jesús. Así como Dios ya nos perdonó a través de la muerte y resurrección de Su Hijo Jesucristo, nosotros debemos de perdonar a nuestros deudores. No esperes más y obtén la vida eterna por medio de Su perdón. Cuando Pedro le pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar. La respuesta fue que debía perdonar siempre y las veces que sientas que esa ofensa te lastima. Si al recordarte de una ofensa te vuelves a incomodar, deberás perdonar de nuevo. Al primer siervo se le perdona un equivalente de 150,000 años de trabajo y él no fue capaz de perdonar a su compañero un equivalente a 3 meses de trabajo. Esta comparación tan exagerada es para que comprendamos todo lo que Dios no perdonó y lo que muchas veces no somos capaces de perdonar a nuestro prójimo. Perdona siempre, sin importar la magnitud de la ofensa. Dado que el siervo no perdonó, su señor lo confrontó. El verso 34 nos dice que podemos enojar a Dios y hacer que nos entregue a los demonios para que nos atormenten. Incluso, corremos el riesgo de perder nuestra salvación y merecer un castigo eterno. No perdonar es tan terrible como nunca haber recibido el perdón de Dios. Idea Central Introducción Aplicación a mi grupo Ministración 1. Debemos perdonar siempre Mateo 18:21-22 2. Tenemos que ser misericordiosos Mateo 18:23-33 3. Tu perdón está condicionado Mateo 18:34-35
  • 26. 28 Manual del perdón Evita mojarte Libre de ofensa sLibre de ofensa s Planificación y bosquejo reunión 6 01 Bienvenida Encargado(a) Prepara papel periódico y tape. Forma cuatro grupos. Cada uno deberá elegir un representante que se disfrace de algún personaje bíblico. Gana el equipo que realice el mejor disfraz. 02 Visión Encargado(a) “Enseñarles a los guatemaltecos a perdonar y conocer el perdón de Dios” 03 Prédica y ministración Encargado(a) 04 Ofrendas Encargado(a) Salmo 20:1-4 Dios no ofrece evitarte el conflicto, pero sí ofrece escucharte cuando clames ante un problema. Recordará tu ofrenda y te ayudará. Llama Su atención con lo que le das con amor. 05 Intercesión Encargado(a) Daniel 10:11-12 Oren por las necesidades de cada miembro del grupo y por los ofendidos para que encuentren bendición y alivio a su rencor. Al interceder te haces de gran estima ante Dios y experimentas un nuevo sentido de justicia. 06 Refrigerio Encargado(a)
  • 27. 29 Pastor Cash Luna No puedes evitar que otros te ofendan, pero sí puedes evitar que la ofensa te haga daño. Después de salir del puerto de Creta hacia Roma, el barco en el que viajaba Pablo se enfrentó a un viento huracanado llamado Euroclidón. Al inicio intentaron evadirlo bajando las velas y poniendo proa al viento pero no lo lograron. Cansados de luchar, decidieron dejar que el viento los moviera un poco pero este arreció, entonces tuvieron que recurrir a medidas más drásticas: comenzaron a tirar todo lo que pesaba y no era indispensable. La Biblia dice que lo hicieron con sus propias manos. En el viaje de la vida sólo cabe el equipaje justo y necesario para que el viento de la adversidad no nos hunda o desvíe. No hay espacio para cargar ofensas ni pesos del pasado. Si quieres sanar de las heridas y ofensas que has recibido, perdona a quien te ofendió y procura su bien. Nada podrá dañarte de esta manera. Recibe el perdón de Jesús por tus pecados, quien entregó Su vida sin importar cuál fuera tu respuesta a Su sacrificio de amor. Todos estamos expuestos a las ofensas de otras personas. Con o sin intensión, es inevitable que en un futuro muy cercano seas ofendido de nuevo. Está en nuestras manos evitar que la ofensa nos haga un daño permanente. No puedo evitar que llueva, pero sí puedo evitar mojarme. La capacidad de perdonar muestra la talla del hombre. Vengar una ofensa trae como consecuencia una nueva ofensa. Perdonarla y dejarla pasar trae honra delante de Dios. Al final, Él hará justicia. No es la ofensa la que lastima y hiere mi vida, sino mi falta de perdón. Al seguir el bien y perdonar siempre, ninguna ofensa podrá hacernos daño. Es por esto que Jesús nos mandó a poner la otra mejilla cuando alguien nos ofenda ya que es la única forma de librarnos del daño del rencor. Idea Central Introducción Aplicación a mi grupo Ministración 1. Todos estamos expuestos a ofensas Santiago 3:2 2. Honra es pasar por alto la ofensa Proverbios 19:11 3. Si perdonas y haces el bien, ninguna ofensa podrá dañarte 1ra. Pedro 3:13
  • 28. 30 Manual del perdón Libre de ofensa sLibre de ofensa s Planificación y bosquejo reunión 7 01 Bienvenida Encargado(a) Entrégale una hoja de papel a cada persona para que hagan un avioncito. Hagan competencias para ver cuál avanza más. Establezcan un “aeropuerto” hacia donde deben llegar. Gana el avioncito que llegue primero. 02 Visión Encargado(a) “Enseñarles a los guatemaltecos a perdonar y conocer el perdón de Dios” 03 Prédica y ministración Encargado(a) 04 Ofrendas Encargado(a) Éxodo 5:1-3 Para servir a Dios y ofrecerle sacrificio debes ser libre de toda esclavitud. Jesús es como Moisés que vino a liberarnos. Tus ofrendas hablan de la libertad que has obtenido en Jesús, demuestra que estás agradecido por lo que te ha dado. 05 Intercesión Encargado(a) Efesios 4:22-24 Oren por las peticiones de cada asistente y por quienes están cautivos de su pasado para que sean liberados y renovados en el nombre de Jesús. 06 Refrigerio Encargado(a) Libre del pasado
  • 29. 31 Pastor Cash Luna Tu pasado no determina tu futuro sino las acciones y actitudes con las que vivimos cada día. Nelson Mandela, injustamente fue encarcelado por varios años por ser un activista político contra la discriminación. Después de años de vivir encerrado en pésimas condiciones, retomó la meta de su vida y ganó la presidencia de su país. No dejes que tu pasado te limite, aprende de él y supéralo. ¿Cuánto tiempo estás dispuesto a ser esclavo del pasado o el pecado? ¡Jesús puede liberarte hoy! Entrégale tu vida y recíbelo como tu Señor y Salvador para alcanzar la libertad que tanto anhelas. No hay propósito en abrazar el pasado y aferrarse a lo que ya se fue. Cada día que vivimos es un regalo que debemos aprovechar, una oportunidad para sembrar en nuestro futuro. El pasado no puede hacer nada por ti, pero tú sí puedes hacer mucho por tu futuro. Dios ya no recuerda tus pecados, así que tú también olvídalos. Además, borra los que han cometido contra ti. Perdona las ofensas que te han hecho, deja atrás lo que has perdido y prosigue hacia adelante, a la meta que Dios te ha puesto. Cuando la Biblia habla de Jesús libertando a los cautivos no se refiere a cárceles físicas, sino a las cárceles emocionales, espirituales y del alma. ¿Hay algo que te oprima o te estorbe para vivir la vida que Dios tiene para ti? En Jesús, serás verdaderamente libre. Acércate a Él a cualquier precio, como lo hizo la mujer encorvada y encontrarás la libertad que necesitas. Idea Central Introducción Aplicación a mi grupo Ministración 1. Dejando el pasado atrás 2da. de Corintios 5:17 2. No lo recuerdes más Hebreos 8:12 3. Rompiendo las cadenas Lucas 4:18-19
  • 30. Mi s anotacio n es 32 Manual del perdón

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