La novela toma muchos elementos del realismo mágico. Aun la historia polícial del país, a través de varias décadas tras ca...
del público.
El personaje
Nacida en la mansión de un excéntrico científico, huérfana de madre a los 6 años. Empieza a trab...
Agua Santa. Mientras tanto, Humberto naranjo que había pasado su adolescencia entre la dura vida de la ciudad, se había da...
Avellaneda: Metió a Rolf Carlé en el mundo de la televisión. Se enamoró de Mimí sin importarle su sexo anterior.
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La hija y el padre hablan de esto y la muchacha se queja de cómo la miraba Cruz. El padre piensa que Cruz es el nuevo mund...
Cruz va entonces a ver a una muchacha india que lo había recibido en su casa durante el primer embarazo de su mujer y la l...
En su lecho de muerte lo visita Gloria, su nieta. Siguen las rencillas familiares mientras parece que ya se han puesto baj...
Al lado del lugar donde viven Lunero y Cruz vive también la anciana madre de Atanasio, Ludivinia; que lleva treinta años e...
La obra comienza cuando Artemio regresa de un viaje de negocios a la ciudad de Hermosillo. Sufre un ataque gástrico y se e...
Artemio Cruz repasa su vida entera, cuestiona la existencia de la divinidad y nos da a conocer sus incertidumbres y temore...
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Eva luna

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  1. 1. La novela toma muchos elementos del realismo mágico. Aun la historia polícial del país, a través de varias décadas tras cada mitad del siglo XX, tiene muchas semejanzas con el país de origen de la autora, Chile, la geografía y el contexto social de la historia muestran una sociedad más similar a la de Venezuela, país en que vivió al exiliarse. [editar] La protagonista La protagonista nace en la morada de un excéntrico científico y es huérfana de madre desde pequeña. Trabaja desde muy joven como empleada doméstica. Su vida es una lucha constante por la supervivencia, aunque gracias a la ayuda de muchas personas que aparecen en su vida, logra convertirse en una mujer madura. Eva es capaz de inventar maravillosas historias lo que le permite entablar amistad con Huberto Naranjo. Es la autora ficcional de Los cuentos de Eva Luna. Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Eva_Luna" QUIZÁ a i algunos lectores exigentes les provoque desconfianza el pomienzo de Eva Luna, de Isabel ¡ Allende (1). Una mujer nos dicej que su nombre —Eva— quiere i decir vida, y nos habla de su origen y de sus padres en tono de misterio. Nos cuenta que vino al mundo «con un soplo de selva en la rhemoria» porque el padre era «un indio)de ojos amarillos» y la madre «pasó la infancia en una región encantada, donde por siglos los aventureros han buscado la ciudad de oro puro que vieron los conquistadores ». Ese tipo de lector receloso sospecha, tras la lectura del primer párrafo, que el libro que tiene entre las manos va a desarrollar a lo largo de sus 282 páginas los lugares comunes y las esencias más genuinas de la narrativa hispanoamericana de estas últimas décadas: así parecen anunciarlo el inicio casi mitológico, las referencias a la magia del paisaje y de la selva, el recuerdo de los conquistadores españoles en su búsqueda de El Dorado y los extravagantes rasgos físicos de los personajes. Y si además ese lector ha leído La casa de los espíritus, la anterior y primera novela de Isabel Allende, empezará a relacionar unos detalles extraordinarios con otros, por ejemplo los ojos amarillos de ese indio con los cabellos verdes de Rosa la Bella. Todos estos síntomas justifican los naturales recelos de cualquier lector familiarizado con la novela hispanoamericana y que teme las melodías repetitivas. Sin embargo, esas primeras impresiones sólo han de servir para configurar la filiación y situación de la obra, nunca para desmerecerla, pues la energía NARRATIVA creadora de Isabel Allende supera con creces esos y otros antecedentes literarios (tanto propios como ajenos y tanto americanos como españoles, pues también tiene su deuda con la novela picaresca). Así pues, ese tipo de lector sospecha, y sospecha bien, pero podemos anticipar que no se ha equivocado en la elección de este libro, como tampoco ha ido por errados caminos el fervor masivo
  2. 2. del público. El personaje Nacida en la mansión de un excéntrico científico, huérfana de madre a los 6 años. Empieza a trabajar desde muy joven como empleada doméstica. Durante su infancia vive en muchas casas. Entre ellas está la del Doctor Jones, el embalsamador; la yugoslava creadora de la Materia Universal, el Ministro, quien hacía sus necesidades sentado en un sillón, y los hermanos “solterones”.. En esta última casa conoce a Elvira, a quien llama “abuela” y con quien entabla una relación perdurable. Cuando escapa conoce a Huberto Naranjo, personaje que cobra gran importancia en la historia. Su vida es una lucha constante por la supervivencia, aunque gracias a la ayuda de muchos personajes que aparecen en su vida, Eva logra convertirse en una mujer madura e interesante. Cuando Eva tuvo problemas en alguna de las casas siempre encontró cobijo en las calles gracias a un maravilloso don que al final acabó por convertirse en su trabajo. Eva era capaz de inventar maravillosas historias y así fue como consiguió entablar amistad con Huberto Naranjo. RESUMEN DE: EVA LUNA AUTORA: ISABEL ALLENDE VERSIÓN: CRISTAGEL Eva Luna comienza el relato con la historia de mamá, Consuelo, criada por sacerdotes en plena selva tropical y luego llevada a un convento en la ciudad, desde donde, años después, la envían a servir en casa de un sabio que había descubierto un método para momificar cadáveres. Eva es producto de la unión de su mamá con un jardinero indio que, mordido por una víbora, estaba por morir. Pero no murió y, en cambio, sembró la simiente que daría lugar a una nueva vida: Eva, quién llegó al mundo en esa casa, donde se crió con su mamá y su madrina, la cocinera, mulata. Cuando tenía unos seis años, falleció Consuelo y Eva quedó al cuidado de su madrina., recibiendo como única herencia, las historias maternas, que abonaban su fértil imaginación, que las transformaba en cuentos. Unos ocho años antes que Eva, nacía Rolf Carlé, uno de los tres hijos de un sádico maestro de escuela y una resignada mujer, en una lejana aldea de Austria. No eran felices por la crueldad paterna y, su muerte dudosa, dio lugar a que la madre embarcara a Rolf rumbo a América del sur, para librarlo de la depresión. Su destino era la casa de los tíos Rupert y Burgel, que tenían una posada en una aldea enclavada en medio de lujuriosa espesura y que, a pesar del entorno, era como una pequeña suiza donde los comensales disfrutaban de la atención de sus bellas hijas ataviadas con trajes típicos y del guiso afrodisíaco preparado por Burgel. Ambas cosas saboreó Rolf, quién se enamoró a primera vista de sus primas. Eva fue puesta a trabajar en otra casa por su madrina y conoció a Elvira, quién la adoptó de nieta, empezó el deterioro de su madrina, fue separada de Elvira, y, en la calle conoció a Huberto Naranjo, quién después varios episodios terminó llevándola a casa de La Señora, quién era amiga de Melecio, “una mujer en un cuerpo de hombre”, como gustaba definirse. Desgraciadas circunstancias llevaron a Eva a la calle nuevamente, donde la recogió Riad Halabí, un turco, excelente persona que vivía en una aldea llamada Aguas Blancas, donde tenía su almacén, se compadeció de ella y la llevó a su casa, para ayuda y compañía de su esposa Zulema. Allí vivió hasta el suicidio de Zulema, la noche antes de irse, conoció el amor en brazos de Riad y luego viajó a la ciudad, donde reencontró a Melecio, transformado en Mimí y vivieron juntos. A raíz de una inundación, volvió a ver a Elvira y se la llevó a vivir con ellas. Dejó su trabajo en una fábrica y se puso a escribir, Mimí, que estaba haciendo telenovelas, llevó los cuentos de Eva a la televisión, y la contrataron. También se reencontró con Huberto, comandante de la guerrilla y conoció a Rolf, periodista y fotógrafo, quién también estaba relacionado con Huberto. Entre los tres y con ayuda de Mimí, quien había estado detenida en ese penal, traman la liberación de guerrilleros presos. La operación es exitosa y Eva y Rolf se refugian en la aldea de los tíos, bien recibidos por las primas, ya casadas y madres, donde comienza el amor para la niña cuenta-cuentos y el cronista… Pero esa es otra historia. Más Acerca de : Eva Luna RESUMEN DE EVA LUNA DE ISABEL ALLENDE Este libro cuenta la historia de una chica llamada Eva Luna, que se ve envuelta en temas considerados tabú durante años: sexo, prostitución, guerra, pobreza, etc. Desde pequeña trabajó como sirvienta en distintas casas, donde conoció a personajes muy importantes en su vida Además, siempre jugó con su imaginación a inventar historias, y más tarde acabó escribiéndolas para la televisión. Estuvo enamorada varias veces: de Riad Halabí (con quien perdió su virginidad), de Humberto Naranjo, y finalmente de Rolf Carlé. En esta novela, Eva Luna, que es la protagonista y narradora, comienza contando la vida de su madre. Eva fue engendrada cuando su madre perdió la virginidad con un indio moribundo que trabajaba en la misma casa que ella, la casa del Profesor Jones. El profesor Jones era un científico que trabajaba en la formula de embalsamar muertos. Consuelo, la madre de Eva, murió ahogada por un hueso de pollo cuando su hija tenía unos seis años, y esta se crió con su Madrina, la cual también trabajaba para el Profesor Jones. Al morir el Profesor Jones, Eva y la Madrina se trasladaron a casa de unos hermanos solterones para trabajar. Halló conoció a Elvira, a la que pronto empezó a llamar abuela. Estuvo 2 años trabajando en esa casa, feliz y con el único pasatiempo de ver una pintura en la que se envolvía en un interminable viaje, y así poder complementar los hermosos cuentos que su madre le contaba. Un día, estaba viendo su pintura en la sala, el placer más esperado de todo el día, cuando su patrona le dice que no quiere volver a verla mirando esa pintura. Eva se enfadó tanto que le echó la mano a la cabeza y cuando se dio cuenta tenía un matojo de pelos suyo en la mano. Echó a correr y pronto se encontró con Humberto Naranjo, un chico que vivía en la calle y sabía sobrevivir bastante bien. Al poco tiempo Eva volvió a la casa de los solterones. Por otra parte, hay un chico llamado Rolf Carlé, que también es un personaje muy importante en la novela. Este vivía con su padre −un profesor que abusaba de su mujer y sus hijos− su madre, su hermano Rochen y su hermana Katharina. Lukas Carlé (que así se llamaba) les hacía imposible la vida a su familia y a sus alumnos, por eso un día apareció colgado de un árbol en el bosque, porque sus alumnos ya se habían cansado de él. Al tiempo, la madre de Rolf lo mandó a la Colonia con sus tíos y sus primas, con las cuales Rolf mantuvo relaciones sexuales. Pronto empezó a interesarse por el cine y la televisión, porque estaba influenciado por el señor Aravena, un periodista amigo de su familia. Mientras eso pasaba en Sudamérica, en la capital española ocurrían otros acontecimientos. La madrina de Eva tuvo un hijo con dos cabezas (una blanca y otra negra), al cual mató. Eva fue despedida por los solterones y consiguió trabajo en casa de una yugoslava, quien le enseñó la fórmula de la materia universal. Una matanza de gatos obligo a la mujer a salir del país y Eva quedo desempleada nuevamente. Y llegó a la casa de un ministro el cual hacía sus necesidades en el agujero que tenía su señor, y la misión de Eva en esa casa era limpiar sus heces. Un día Eva se cansó de esas humillaciones y le echó las heces en la cara. Cuando se vio de nuevo en la calle, busco a Humberto Naranjo, quien la llevó a casa de La Señora, dueña del burdel más famoso de toda la capital. Ella la enseñó a vestirse correctamente y paso los días más felices de su infancia. Allí conoció a Melecio, un travesti rechazado por la sociedad, quien aseguraba haber nacido con el cuerpo equivocado. Un día como cualquier otro, llegó la policía a realizar un cateo en toda la colonia, en busca de drogas, arma, y delincuentes. La Señora vivía en una calle llena de burdeles, y no tardaron en llevarse a todas las prostitutas que vivían allí. Eva logro escapar de La revuelta de las Putas, como llamaron a aquella revolución, así que vago unos días por las calles, hasta que encontró a un hombre que le ofreció ayuda. Su nombre era Riad Halabí, y era un turco que tenía el labio partido y se lo tapaba con un pañuelo para no asustar a la gente. Eva se fue a vivir con él a Agua Santa, donde él tenía un pequeño comercio. Allí vivieron los dos junto a Zulema (la mujer de Riad) y Kamal (primo de Riad y amante de Zulema). Cuando Kamal se marchó, Zulema se deprimió mucho, pues ella estaba enamorada de él no de su marido, y se suicidó. Tiempo después, Riad se dio cuenta de que la gente del pueblo pensaba que él mantenía una relación amorosa con Eva, pues no los unía ningún lazo familiar como para que hubiera una justificación de que ella viviera en su casa. Así que para evitar habladurías, le dio dinero a Eva para que se fuera a la capital. Antes de irse, al despedirse, Eva y Riad Halabí hicieron el amor y Eva sintió que lo amaba, por lo que le dolió más el hecho de dejarlo. Cuando llego a la ciudad, Eva se refugió en una iglesia, pues afuera de ella había una revuelta de estudiantes. Adentro se encontró con Melecio, solo que ahora vestido de mujer y él le confesó que era transexual, y que su nuevo nombre era Mimí. Le ofreció vivir en su casa y Eva aceptó con gusto. Respecto a Rolf Carlé, comenzó a trabajar con el señor Aravena. En esos días, la democracia en el país se había demostrado cuando el partido de oposición ganó las elecciones y cayo la dictadura, noticia que llego hasta
  3. 3. Agua Santa. Mientras tanto, Humberto naranjo que había pasado su adolescencia entre la dura vida de la ciudad, se había dado cuenta de que la dictadura no había caído del todo y que el mismo tendría que luchar por la democracia. Así que reunió a algunos estudiantes revoltosos con quienes se fue a la montaña para iniciar la guerrilla que sería el principio de la verdadera democracia. Ahí conoció a Rolf Carlé, quien se había dedicado a filmar todos los acontecimientos interesantes del mundo, incluyendo la guerrilla que dirigía Humberto Naranjo. Rolf Se dedicó a filmar de cerca cada uno de los movimientos del ejército y de la guerrilla. Por otro lado, Mimí se convirtió en una actriz famosa de telenovelas. Eva se reencontró con Humberto Naranjo y se hicieron amantes. Además, Elvira empezó a escribir sus historias, y Mimí se las enseñó al señor Aravena, quien las llevó a la pantalla. Aravena se enamoró de Mimí sin importarle su sexo anterior. Pronto, Eva y Rolf Carlé se conocieron, y desde el primer momento simpatizaron. Un buen día, el Negro, un amigo de Humberto Naranjo, llegó a buscar a Eva. Se encontró con Humberto y platicando, Eva se dio cuenta de que podía ayudar a Humberto a liberar a algunos presos políticos amigos suyos que estaban recluidos en el penal de Santa María, a pocos Kilómetros de Agua Santa, además de confundir a los guardias con falsas armas hechas de materia universal. Así acordaron y Eva acompañó a Humberto junto con Rolf Carlé al campamento de los indios que descubrieron a Eva alguna vez junto al cuerpo de Zulema. Eva y el Negro llegaron a la tienda de Riad Halabí solo por curiosidad y descubrieron que el turco estaba felizmente casado. Cuando terminaron las armas, Eva se despidió para Siempre de Humberto Naranjo, aunque ella no lo sabía. La operación fue un éxito y la prensa no lo revelo por la censura que imponía el gobierno avergonzado por haber sido sorprendido de tal manera. Eva lo registro todo en la Telenovela que estaba escribiendo, pero aunque sus capítulos no salieron al aire, solo por haber sido testigo y cómplice de los guerrilleros, se merecía la cárcel, pero recibió protección de Tolomeo Rodríguez. Para que no fuera reconocida por la gente de Agua Santa, Rolf escondió a Eva en casa de sus tíos en donde ella paso los días más felices de su existencia. Eva y Rolf se enamoraron y vivieron juntos por muchos años. PERSONAJES Protagonistas: Eva Luna: Es la principal protagonista de la historia. Cuenta su vida desde su propia concepción. Desde que perdió a su madre (que siempre mantiene como figura de apoyo), empezó a trabajar de sirvienta en distintas casas. En ocasiones se vio rodeada de hambre y pobreza. Tiene un don especial, el don de la imaginación, de inventar historias y de contarlas. • Rolf Carlé: Aunque al principio de la historia parece que este personaje no pinta nada, al final se descubre que éste y Eva se enamoran. Rolf tuvo una infancia durísima, marcada por la guerra y por un padre, que tenía atemorizada a una mujer y a tres hijos, Jochen, que se marchó de casa harto de su padre, Katherina, que era retrasada mental, y Rolf. Lukas Carlé (padre de Rolf) murió asesinado por unos alumnos, pues él era maestro. La madre de Rolf envió a éste a la Colonia con sus tíos para que empezara una nueva vida. Allí, sus dos primas se convierten en sus amantes. Rolf se hace reportero, y se gana la vida grabando acontecimientos. Su personalidad es tranquila y de confianza. • Personajes secundarios: Madre de Eva: Pelirroja de tez blanca, encontrada en la selva por unos misioneros. Trabajó como sirvienta y engendró a Eva por dar gusto a un indio al cual le había mordido una serpiente. Murió ahogada por un hueso de pollo. • Elvira: Es la primera persona tras la muerte de Consuelo que le da amor a Eva, por eso le llamaba abuela. Está obsesionada con la muerte hasta tal punto que tiene ya preparado un ataúd, donde juega con Eva. Cambiaba pirulís a Eva por cuentos. Quiso y protegió a Eva • final de la novela es encontrada por Eva y Mimí y hasta que se distanciaron. Al se va a vivir con ellas. Madrina: Es una mulata opulenta que estuvo presente en el nacimiento de Eva, por lo cual es su madrina. Se quedó embarazada y tuvo un hijo con dos cabezas, al cual mató. Intentó suicidarse cortándose el cuello. Se le pierde la pista cuando Eva estaba en Agua Santa, pero al final es encontrada por Eva y Mimí, y llevada a una residencia psiquiátrica. • Profesor Jones: Primer amo de Eva. Es un científico que trabajaba en perfeccionar un sistema para conservar muertos. • Humberto Naranjo: Primero fue un muchacho espabilado por la pobreza del país, luego jefe de una pandilla en la calle de la República (zona de putas), luego se convirtió en guerrillero, y llegó a convertirse en el famoso comandante Rogelio. Es un hombre duro, revolucionario rojo, de ideas fijas. Coincide muchas veces con Eva, y al final se hacen amantes, pero la guerrilla acaba pudiendo al amor, y quedan como amigos. • Mimí (anteriormente Melecio): Mujer atrapada en cuerpo de hombre. Conoce a Eva cuando esta fue acogida por la Señora. En aquella época Melecio llevaba una doble vida: por la mañana daba clase de italiano, y por la noche trabajaba en un tugurio como transexual. Organizó la revuelta de las putas, por los abusos económicos que sufrían por parte de los policías, y fue llevado a la cárcel de Santa María. La Señora lo sacó de allí, y Melecio empezó a reconstruir su vida. Se convirtió en una bella mujer (aunque seguía teniendo su miembro viril) que logró su sueño: ser actriz y encontrar a un hombre que la amara de verdad. • Riad Halabí: Es un amable y noble musulmán que recogió a Eva de la pobreza y se la llevó a Agua Santa para criarla como una hija. Este hombre tenía el labio partido y se lo tapaba con un pañuelo para no asustar a la gente. Estaba casado con Zulema, una chica joven que solo se preocupaba por su belleza, y que además no estaba enamorada de él. Ésta le engaña con su primo Kamal, y cuando este se marcha, ella cae en una depresión y se suicida. Eva siente que está enamorada de Riad, y pierde su virginidad con él. Pero pronto ella se tiene que marchar a la ciudad, y él se queda en el pueblo con su negocio. Más tarde, Eva vuelve a Agua Santa y descubre que Riad tiene una nueva mujer de 14 años. • El Negro: compañero y • cómplice de Humberto Naranjo. General Tolomeo Rodríguez: En la fábrica textil donde Eva trabajaba, queda enamorado de ella, peores rechazado. • Los solterones: Mujer estricta que no dejaba a Eva soñar con el cuadro del mar y hombre ludópata y amable, con la nariz como un pimiento. Eva le arrancó la peluca a la mujer. • La yugoslava: enseñó a Eva la fórmula de la • materia universal. El ministro: Hombre que hacía sus necesidades sentado en un sillón con un agujero y luego le hacía a Eva limpiarlo. • La • maestra Inés: Enseñó a Eva a leer y a escribir cuando estaba en Agua Santa. La Señora: Humberto Naranjo le pidió que se hiciera cargo de Eva. Era gran amiga de Melecio. Dirigía un prostíbulo. Se separó de Eva el día de la revuelta de las putas. •
  4. 4. Avellaneda: Metió a Rolf Carlé en el mundo de la televisión. Se enamoró de Mimí sin importarle su sexo anterior. • En esta novela no hay un espacio concreto en el que se desarrollen los acontecimientos, pues Eva sirve cada vez en una casa. Se podría decir que todo transcurre entre la capital y Agua Santa, y en el caso de Rolf Carlé, en Europa y en la Colonia de sus tíos. El tiempo de la novela es desde antes de nacer Eva, pues se cuenta brevemente la vida de su madre, hasta que Eva tiene unos 30 años. El punto de vista en esta novela es el de Eva Luna, porque es la narradora. Hay un solo narrador que habla en primera persona ARGUMENTO La muerte de Artemio Cruz (1962) reconstruye la vida de un hombre poderoso que está agonizando, a través de saltos en el tiempo y de enfoques narrativos y técnicas cambiantes. Comienza la novela con el retrato introspectivo en primera persona de Artemio Cruz. Un autorretrato en el que podemos entender que se encuentra enfermo o malherido postrado en su lecho. Desde este punto de vista de un hombre en su lecho de muerte va a ser narrado todo el relato. La novela intercala las impresiones de Cruz moribundo en la cama con sus sueños, sus reflexiones y sus recuerdos, todo un recuento de su vida, sus amores, sus momentos heroicos y mezquinos, su valor y su cobardía, en definitiva toda la retrospectiva de una vida agitada desde sus últimos estertores. RESUMEN POR CAPITULOS (La novela no está estructurada en capítulos, sino en pequeños fragmentos que entrelazan las sensaciones de Artemio Cruz en su lecho de muerte con el recuerdo de los momentos más importantes de su vida, de forma que la novela es un continuo flash-back y recuento de esas memorias. Este resumen intenta seguir y ser fiel a esa misma estructura.) Desde ese lecho recuerda el día anterior. Un viaje en avión desde Hermosillo, Sonora, hasta la Ciudad de México. Por su relato nos vamos enterando de que Artemio Cruz es un hombre de negocios y esos negocios no siempre son precisamente legales. Los va enumerando: Transportadores de pescado entre Sonora, Sinaloa y el D.F., un periódico, inversiones en bienes raíces (México, Puebla, Guadalajara, Monterrey, Culiacán, Hermosillo, Guaymas, Acapulco), domos de azufre en Jáltipan, las minas de Hidalgo, concesiones madereras en la Tarahumara, la participación en la cadena de hoteles, la fábrica de tubos, el comercio de pescado, las financieras de financieras, la red de operaciones bursátiles, las representaciones legales de compañías norteamericanas, la administración del empréstito ferrocarrilero, los puestos de consejero en instituciones fiduciarias, las acciones en empresas extranjeras -colorantes, acero, detergentes- y quince millones de dólares depositados en bancos de Zurich, Londres y Nueva York. Luego enumera los pasos que integraron esa riqueza: Préstamos a corto plazo y alto interés a los campesinos del estado de Puebla, adquisición de terrenos cerca de Puebla previniendo su crecimiento gracias a la intervención del presidente en turno, adquisición de terrenos para fraccionamientos en la Ciudad de México, adquisición del diario metropolitano, compra de acciones mineras y creación de empresas mixtas mexicano-norteamericanas donde fungirá como hombre de paja para hacer cumplir la ley, hombre de confianza de inversionistas norteamericanos, intermediario entre Chicago, Nueva York y el gobierno de México. Manejo en la bolsa de valores para inflarlos, deprimirlos, comprar o vender a su antojo y utilidad, jauja y consolidación definitiva con el presidente Alemán, adquisición de terrenos ejidales arrebatados a los campesinos en las provincias del interior, nuevos fraccionamientos y concesiones en la explotación maderera. Junto a Artemio Cruz en su lecho de muerte se encuentran Catalina y Teresa, su esposa y su hija. (1941: Julio 6) Artemio Cruz va a la oficina en su limusina y al pasar por Bellas Artes ve a su mujer y su hija entrando a una tienda de vestidos de novia. Él se reúne con los gringos, hablan de la explotación de azufre y él negocia sus ganancias ya que va a ser el front-man, el hombre de paja. Dice que pueden explotar la mina hasta bien entrado el próximo siglo, pero que a él no lo van a explotar ni un minuto más. Luego va a comer con Padilla, su secretario para celebrar el éxito del trato con los gringos mientras su hija y su esposa van a desayunar a un Sanborns. En la calle una pelea de perros asusta a su mujer Catalina y ellas deciden regresar a su casa de las Lomas. Las reflexiones y los recuerdos se mezclan en la cabeza de Artemio Cruz tendido en la cama. Por una parte empezamos a intuir que su relación con su mujer y su familia no es precisamente buena y por otra nos narra sus pensamientos, sus convicciones, sus deseos... Por ejemplo admite que siempre envidió y quiso ser como los del norte, como los gringos y que por eso hizo negocios con ellos, para de alguna forma sentirse aceptado por ellos, sentirse su igual. Desprecia a los de aquí, a los mexicanos y admira a los gringos pero se da cuenta de que no es igual que ellos que ven todo en blanco y negro, bueno y malo. Él sabe que todo extremo contiene su propia oposición. (1919: Mayo 20) Narra la visita de Artemio Cruz al Sr. Gamaliel Bernal, diciéndole que fue el último hombre que vio a su hijo con vida, compartió celda con él. Ahí ve por primera vez a Catalina, la hija de Bernal. Cenan juntos y hace piecitos con la hija por debajo de la mesa. Gonzalo Bernal, el hijo de Gamaliel, fue fusilado en Perales, pero antes Cruz tuvo una conversación con él. Cuando la tropa fue dispersada por el presidente Carranza Artemio decidió ir a Puebla, consciente de que después de la revolución saber un apellido, una dirección, una ciudad es saber mucho. Pretende aprovechar esta situación y se ríe al pensar que es él el que regresa en vez del hijo fusilado. Antes de ir a casa de Bernal Artemio hace averiguaciones en el pueblo. El confidente de Bernal es el padre Páez, todo el mundo le debe dinero en el pueblo, aunque este año tiene deudas pues los campesinos se rebelaron y se negaron a utilizar sus tierras. Los deudores también se rebelaron y ya no le quieren pagar más. Artemio urde algo para quitarle las tierras a don Gamaliel. Promete dar préstamos a todos los campesinos a un interés más bajo que Gamaliel y propone que los derechos del viejo hacendado pasen gratuitamente a sus manos. Eso le cuenta al cura y éste se lo cuenta a don Gamaliel.
  5. 5. La hija y el padre hablan de esto y la muchacha se queja de cómo la miraba Cruz. El padre piensa que Cruz es el nuevo mundo surgido tras la guerra civil, la generación nueva que viene a destituir a la vieja destruyéndola. Don Gamaliel le dice a su hija que ese hombre puede salvarlos, que él se merece vivir los últimos años de su vida en paz. Artemio convence a Gamaliel de que entregue las tierras que le piden los campesinos que son malas, gane así su confianza y ellos pronto irán a trabajar las tierras fértiles de ellos. Hasta puede pasar por un héroe de la reforma agraria. Artemio Cruz piensa casarse con Catalina y para ello espanta a un tal Ramón que la pretendía. En la cama Padilla, su secretario, le trae a Artemio las grabaciones de sus conversaciones del día anterior, donde discute con los que dirigen su periódico y unos gringos sobre unos asuntos sindicales de los ferrocarrileros y como esto los puede perjudicar. Luego le ponen una inyección y se duerme. Empieza de nuevo a recordar. (1913: Diciembre 4) Recuerda algunos días de la revolución, cuando Cruz se encontraba con los alzados en un pueblo, al lado de una mujer que conoció, Regina. Pasan días felices en el pueblo que está sirviendo de cuartel a los rebeldes. Sin embargo los federales mandan una contraofensiva y Cruz debe salir de nuevo al campo a combatirlos. Va a caballo con los suyos pero sus pensamientos están en el pueblo con Regina. De pronto los atacan. Su caballo cae abatido por las balas y él huye pensando de nuevo en Regina. Encuentra a un soldado herido, pero lo abandona para ver qué ha sucedido. Al rato aparece otro de los suyos con el herido en brazos ya muerto. Cruz hace ademán de huir pero el soldado lo detiene diciéndole que los federales ya huyeron, que llegó la caballería y los vencieron, que no se ve bien, que regresen al cuartel. Artemio asiente pensando en Regina y en que ahora todos sabrán de su deserción en la batalla. Sin embargo el soldado le dice que le recibirán como a un héroe pues él y sus hombres detuvieron sin querer el avance de los federales y así consiguieron que la caballería pudiera reaccionar a tiempo. Llegan al pueblo y allí descubren que los federales entraron por sorpresa al pueblo y aunque no pudieron llegar al cuartel se vengaron en los barrios aledaños. Artemio en unos árboles donde han ahorcado a algunos del pueblo encuentra a Regina. Lo llevan a acostar para que descanse y él recuerda sus momentos felices con Regina. Entonces entra en la fantasía de que ella no está muerta, sino que se fue hacia el sur, atravesó las líneas enemigas y se fue al siguiente pueblo donde le estaría esperando en otra habitación. Con estas ensoñaciones monta su caballo y atravesando las líneas de los federales siembra la muerte y la destrucción y se dirige hacia el sur. Desde su lecho de muerte Artemio Cruz de nuevo maldice a su hija y su esposa que se han quedado a su lado por el interés, por el dinero, pero que en el fondo odian todo lo que tienen pues todo se lo ha dado él. Vuelve a oírse una grabación donde hablan de los beneficios de Cruz administrando los empréstitos norteamericanos en los ferrocarriles y como esos líderes comunistas le quieren estropear el negocio. En la represión policial parece que hay un muerto y Cruz ordena a su periódico que tape la noticia y que la policía cierre la imprenta donde los trabajadores piensan publicar la noticia. También hablan de los negocios de la construcción de una carretera que Cruz quiere que pase por unas tierras que él compró, pero otro, Juan Felipe Couto, que también tiene tierras por allí quiere lo mismo y como planea difamarlo desde su periódico con noticias sobre sus líos de faldas. Artemio piensa como su mujer, su hija y su yerno Gerardo quieren apresurar su muerte para quedarse con sus riquezas. Hacen que venga un cura. Llega el yerno y Artemio se ríe de él. Las mujeres dicen que está fingiendo, que no se va a morir y que solo se está riendo de ellas una vez más. Discuten y luego callan, mientras el cura le unta un aceite en el cuerpo a Artemio y pronuncia su "Ego te absolvo". De nuevo entre sueños Cruz piensa que vivió setenta y un años sin darse cuenta de cómo funcionaba su cuerpo, pero hoy enfermo empieza a ser consciente de él. Pues la sangre que recorrió durante años una arteria con dificultad hoy ya no lo hará más, se parará y así se quedará estancada, pudriéndose. Entonces Catalina, su mujer, se acercará a él para preguntarle si necesita algo. Acariciará su frente y vendrá a recordarle, aunque sea al final, que la soberbia es superflua y la humildad necesaria. Sus dedos querrán calmar su dolor y decirle tal vez lo que no le dijeron hace cuarenta y tres años. (1924: Junio 3) Recuerda aquí Cruz como su mujer Catalina vive a su lado después de la muerte de su padre. Como ella se pregunta a sí misma por qué no puede ser con su marido igual de noche que de día, se pregunta si él siente realmente amor por ella. Mientras Cruz hace sus negocios con los campesinos y los convence para que le favorezcan a él y no a un tal Pizarro que también tiene tierras y un molino. Les dice que ya no lleven sus cosechas al molino de Pizarro. Catalina sigue recordando a su padre y meditando sobre su situación actual al lado de Artemio. Catalina recuerda los últimos días de vida del padre, como él mismo organizó todo y le heredó a su hija y designó al yerno usufructuario y administrador. Los recuerdos de Catalina se entrelazan con la historia de la enemistad de Cruz y Pizarro. Ella se pregunta si no tiene derecho también a ser feliz, él quiere ganarse su amor, ser un hombre nuevo para ella, darle a entender que el tiempo duro ya ha pasado. Él desea borrar el origen de su alianza y hacerle entender que la había amado desde la primera vez que la vio en el pueblo, antes de saber quién era. Pero ella no puede olvidar como él llegó para quitarles todo. Lo ama pero al mismo tiempo no puede perdonar. Se debate entre olvidar y aceptar la posibilidad de una vida feliz o mantener hasta el fin el rencor que siente. Tienen un hijo y otro en camino. En la presidencia municipal postulan a Cruz para diputado federal, postulación arreglada meses antes en Puebla y México a través de un gobierno que reconocía sus méritos revolucionarios, el haber abandonado el ejército para cumplir los postulados de la reforma agraria y el haber instaurado el orden en la comarca ante la ausencia de autoridad. Los matones de Pizarro le apuntan cuando sube al templete pero antes de que puedan disparar los partidarios de Cruz los matan. Finalmente discutan Cruz y su mujer y aunque Artemio le pide que olvide, que perdone, que sabe que lo quiere; ella se niega, le dice que no, que nunca podrá hacerlo. Así quedan los dos sin ofrecer o aceptar disculpas, separados definitivamente, fracasado el amor.
  6. 6. Cruz va entonces a ver a una muchacha india que lo había recibido en su casa durante el primer embarazo de su mujer y la lleva a la casa grande, diciéndole que a partir de ahora ella vivirá allí. Catalina lo espera arriba en la recámara arrullando al hijo. En el lecho oye las grabaciones de Padilla. Teresa y Catalina están preocupadas porque no saben si Artemio ha dejado o no testamento y dónde se encuentra. Esto les puede acarrear muchos problemas y tratan de sacarle esta información. Pero él en sus pensamientos las maldice, por haberles dado todo y no habérselo agradecido. Porque, ¿qué hubieran sido sin él?, unas pobres clasemedieras, porque él les dio todo sin pedirles nada. Hubieran preferido que él fuera un empleaducho, pero él fue por todas, hay que ser de arriba o de abajo, no de en medio, sin embargo ellas siguen teniendo la cabeza de la mediocridad. Él recuerda a Regina que dio su vida por él y que se amaron. Desde el lecho con el olor del incienso del cura recuerda otros tiempos. Recordará a sus hijos, al padre Páez, a esa mujer que amó con cuatro nombres, Regina, Laura, Catalina, Lilia. Recordará una conversación con el mayor Gavilán en un burdel después de la revolución, donde los hombres hablarán con la lengua del poder, de su futuro, de sus planes de servir a la patria siempre que eso ayude a sus intereses personales, que les ayude a enriquecerse y los que vengan después de ellos que se apañen. Rechazará la culpa de una moral que no escogió, que se encontró ya hecha. Artemio Cruz querrá ser inocente. (1927: Noviembre 23) Donde se narra el encuentro de Cruz con un comandante de la policía que mientras juegan a la ruleta rusa lo intenta convencer para que se ponga de su lado, es decir, del lado del presidente entrante, que piensa fusilar a los curas, y en contra del anterior. Una visita a la casa de citas de la Saturno con el general Jiménez y los suyos mientras su mujer Catalina esconde al padre Páez en el sótano de su casa. A la mañana siguiente después de recibir una llamada, el diputado Cruz se dirige a ofrecerle su lealtad al nuevo presidente y allí encuentra al general Jiménez y a otros que han ido a hacer lo mismo que él. Sigue desde la cama disimulando, fingiendo que intenta recordar donde guardó el testamento. De pronto dice que en el doble fondo de un estuche de caoba. Ellas lo buscan en una mesa y lo encuentran, pero al abrirlo allí no hay nada. Sigue oyendo las cintas de Padilla donde se oyen las conversaciones en que Cruz habla con el subsecretario y lo insta a reprimir a los huelguistas o él y sus asociados retirarán su capital del país, más de cien millones de dólares. Artemio delira. Piensa en cosas de comer. Piensa en su familia. Piensa que chinguen a su madre. Reflexiones de Artemio Cruz sobre la chingada. Su masonería: la orden de la chingada. Su ley: chinga o te chingarán. (1947: septiembre 11) Donde se narra unas vacaciones de Cruz con Lilia, una amante para las vacaciones. Van a ir del hotel a un yate. Suben en una lancha que los llevará allí con un tal Xavier Adame. Cruz observa a su amante comer durazno y coquetear con Adame. Sabe que van a quedar en verse más tarde. Regresan al hotel y Lilia dice que va a acostarse a hacer la siesta. Él espera un rato y cuando sube a la recámara Lilia ya no está allí. De nuevo en su cama siguen los problemas con los ferrocarrileros y sus mujeres siguen buscando el testamento. Un recuerdo que Catalina querrá compartir con Artemio. ¿Lorenzo sin tí en aquella montaña? ¿Gonzalo contigo en este calabozo? Catalina querrá hacerle recordar esto para hacerlo sentir culpable. Pero Artemio intentará recordar los días pasados con su hijo en su hacienda de Veracruz antes de que el partiera para España, intentará recordar aquellos días felices que su madre no conoció, tal vez para borrar el recuerdo culpable que Catalina quiere imponerle. (1915: octubre 22) El capitán Cruz va con un destacamento a interceptar alguna columna jironeada y en fuga de Francisco Villa. Con sus fuerzas leales a Carranza se interna en un cañón y los caballos villistas les tienden una emboscada. El yaqui Tobías cae con su caballo y éste le aplasta las piernas. Caen en poder del coronel villista Zagal que los quiere llevar a la prisión de Perales. Lo montan a él en un caballo junto con el yaqui herido y se internan por los vericuetos de la sierra que solo son conocidos por los villistas para llevarlos al poblado chihuahuense y de allí a la prisión. Entran en una mina abandonada y el yaqui le dice que en la entrada está lleno de chiflones, que ruede del caballo y que allí no lo han de encontrar, que se olvide de él pues tiene las piernas rotas. Así lo hace. Desde su escondite oye los rumores de su persecución y espera. Intenta salir, pero los villistas han clausurado la entrada por donde él escapó con piedras. Busca el aire que sale por otras aberturas para buscar otra salida. Por fin sale por una abertura con la mala fortuna de que allí le esperan los villistas comiendo una cabra que han cazado. Llegan al pueblo de Perales. Meten al yaqui en el calabozo y el coronel llama a Cruz para que platique con él. Éste le propone que le informe de los planes de su ejército, pues sabe que ellos no eran más que una columna de expedición, y que él lo dejará libre. Cruz se niega y lo llevan al calabozo donde se encuentra el yaqui y el licenciado Bernal, un enviado de Carranza, a que espere la hora del fusilamiento. Conversa Cruz con Gonzalo Bernal que fue enviado allí por Carranza para intentar convencer a los villistas de que se rindan y también le cuenta de Puebla y de los suyos. A Cruz no le gusta Bernal y sus modales de intelectual en medio de una guerra y entonces decide contarle un plan falso al coronel, pedir la vida del yaqui y dejar morir a Bernal. Así lo hace y el coronel le dice que si los está engañando lo sabrán y lo fusilarán. No puede hacer nada por el yaqui y los otros dos prisioneros son fusilados, pero en ese momento se oye llegar a los de Carranza. En la confusión del ataque Cruz consigue desarmar al coronel Zagal. Quedan solos pues todos los soldados villistas salen al encuentro de sus enemigos. Se baten en duelo y Cruz mata al coronel.
  7. 7. En su lecho de muerte lo visita Gloria, su nieta. Siguen las rencillas familiares mientras parece que ya se han puesto bajo control los problemas con los ferrocarrileros. Cruz vuelve a despreciar a su familia. No los odia, simplemente no le interesan, los recuerda con la indiferencia de un trámite molesto y piensa que por supuesto que por ahí hay un testamento donde se acuerda de todos. Para que se sientan tranquilos. También se sentirá un sobreviviente, pues tuve que elegir, que tomar decisiones y otros murieron a su paso. Decidir, escoger uno de los caminos, abandonar todos los demás. Muchos morirán en el camino, pero él no, él sobrevivirá. (1934: agosto 12) Recuerda Artemio Cruz una temporada que pasó en París con una de sus amantes, Laura. Platican en el departamento que ella acaba de arreglar, que por lo que entendemos le ha puesto él para que puedan verse cuando quieran y recuerdan juntos aquella temporada en París, los conciertos, las visitas a los museos. Recibe Laura de pronto la llamada de una amiga, es Catalina, la mujer de Artemio y hablan sobre su departamento y un sofá que Catalina le quiere comprar para su casa. Beben whisky y platican sobre su mujer, sobre ellos, sobre París. Laura le insinúa que debe elegir, pero Cruz le dice que prefiere que todo siga como hasta ahora, que esas cosas hacen daño, que deben guardar las apariencias. Despierta Cruz con un terrible dolor en el estómago, como si le clavasen un puñal en el ombligo. Sus mujeres se acercan asustadas y llaman al doctor. Éste lo observa pero es incapaz de decir en qué consiste la enfermedad, una hernia estrangulada, una peritonitis, un cólico nefrítico... Artemio recuerda de nuevo a su hijo. Como al principio lo dejó habitar el mundo de su madre tan alejado del trabajo paterno, pero a los doce años lo llevó a Cocuya, a la hacienda que había comprado solo para él, para que se criara en el campo, con la caza, los caballos , el nado , la pesca. Recordará un día cabalgando con su hijo y caminando por la playa escuchando los cantos jarochos y recordará cuando su hijo le habló del mar y le dijo que ya había comprado un pasaje para un barco que partía dentro de diez días. El hijo le dirá que al traerlo allí a Veracruz es como si hubiera vuelto a vivir la vida de Artemio y le comunicará su intención de unirse al frente en la guerra civil española. (1939: febrero 3) Donde se narra como Lorenzo, el hijo de Artemio Cruz, se encuentra en una azotea con un español, Miguel, en los últimos momentos de la guerra civil. Los dos cubren la retirada de algunos soldados republicanos ametrallados por los fascistas. De pronto llegan los aviones enemigos y empiezan a bombardear. Ellos deciden dejar su escondite y salen a la calle. Allí se encuentran con unas mujeres que al verlos algo desorientados les dicen que vayan con ellas. Salen todos de la ciudad y se encuentran frente a un puente. La decisión es clara: o cruzarlo o esperar a que los fusilen. Miguel dice que la guerra ya está pérdida, que no les queda nada más que huir, cruzar la frontera, llegar a Francia. Siguen caminando y Lorenzo va escribiendo a su padre, sus impresiones de la guerra, de España, de las ilusiones republicanas, de sus compañeros de armas... Siguen caminando y les llama la ilusión de llegar a la frontera, mientras Lorenzo se va enamorando de Dolores, una de las milicianas que los acompañan. Sin embargo ya en la fila de refugiadas que van a Francia con todas sus pertenencias, de pronto oyen el ruido del motor de un avión. Todos se esconden menos Lorenzo que es el único que trae un fusil con dos balas y entonces la ráfaga de metralla lo alcanza y muere. Entre delirios Artemio Cruz oye los reproches de Catalina por la muerte de su hijo, de la cual lo cree culpable. El por su lado piensa en la muerte de su hijo y en la carta que recibió y en todas esas preguntas, ¿dónde, cuándo murió, quiénes lo acompañaban, cuáles eran sus nombres, qué dijo, cómo iba vestido? Mientras los médicos siguen discutiendo cual será la causa de la enfermedad de Cruz y él de pronto vomita sus propios excrementos para horror de todos los presentes. Piensa Artemio Cruz ahora desde la cama en la lectura de la carta de su hijo muerto y fantasea sobre la posibilidad de haber escogido otra vida, piensa en qué hubiera sucedido si hubiera hecho otras cosas, si hubiera tomado otras decisiones, qué hubiera sido de él, en qué se habría convertido. Piensa en el recuerdo mismo y también en la muerte. (1955: diciembre 31) Donde se narra la fiesta de San Silvestre en la enorme residencia de Coyoacán de Artemio Cruz. Allí está su amante Lilia, con la que parece vivir, ya que Catalina vive en su casa de las Lomas. Cruz oficia toda la ceremonia desde su sillón, como el anfitrión-rey al que todos rinden pleitesía y nadie se atreve a molestar. Manjares de todo tipo, champán y otras bebidas, más de cien invitados y bailarinas exóticas. El poder festejándose a sí mismo. Retrato de la hipocresía. Cruz de nuevo delira sobre su lecho, ahora parece que una ambulancia lo lleva al hospital. Sus pensamientos vagan de nuevo por su pasado, sus mujeres, las que lo amaron y él amó, por su hijo, sus muertos, su propia lucha contra la muerte aquí y ahora. Lo bajan de la ambulancia y es mandado a la mesa de operaciones. Recuento, recapitulación al borde de la muerte. Parece que Artemio Cruz ya se prepara a morir y piensa en desprenderse de todo, deja todo y aún así hace recuento de los amores a su tierra, de todas sus cosas, grandes y pequeñas, buenas y mezquinas, para tal vez alcanzar la paz, ahora que el fin se junta con el principio y el origen con el destino. (1903: enero 18) Donde se narra un importante suceso en la infancia de Artemio Cruz, de la que hasta ahora solo sabíamos que había pasado en Veracruz. El niño Cruz vive en una choza al lado del río con el mulato Lunero haciendo velas y pescando. Por la narración de Lunero nos enteramos de que Cruz lleva con él trece años y que es hijo de un terrateniente de aquellas tierras venido a menos, un tal Atanasio Menchaca que robó las tierras a los anteriores propietarios y luego se las robaron a él y lo mataron. Atanasio gustaba de ir por sus tierras violando a cuanta india o mulata se pusiera a su paso y una de éstas fue la hermana de Lucero, madre de Artemio.
  8. 8. Al lado del lugar donde viven Lunero y Cruz vive también la anciana madre de Atanasio, Ludivinia; que lleva treinta años encerrada en su casa, desde que su hijo murió y les robaron las tierras, enloquecida; junto con su otro hijo borracho, Pedro. Hace treinta años murió Atanasio y eso le permitió a Lunero quedarse con el niño, ya que Atanasio lo hubiera mandado matar. Cuando las tierras pasaron al otro cacique llegaron muchos hombres a trabajar sus tierras y Lunero tuvo que inventar el trabajo de las velas y otros para poder seguir quedandose con Artemio y seguir viviendo allí, cerca de la casa de los Menchaca. Pero ahora Lunero está preocupado pues ayer llegó a visitarlo el enganchador del cacique y le dijo que se necesitaban hombres, que vendrían por él al día siguiente. Sabe que hoy tendrá que abandonar al niño y se quiere asegurar que sabe hacer bien su trabajo y que podrá apañárselas por él mismo. Artemio sospecha algo y cree que los responsables de la marcha de Lunero son los de la casa de al lado, los Menchaca. Sin hacer caso a las recomendaciones de Lunero se acerca a la casa, agarra una escopeta que encuentra en la puerta y cuando ve a Pedro Menchaca le dispara en la cara asesinándolo. La anciana Ludivinia sale al rato de oír el disparo y encuentra al enganchador que le pregunta por el negro y el niño, pero ella no sabe responder y los dos parecen haber escapado del lugar. Artemio Cruz sigue delirando y entre estos delirios aparecen nuevas reflexiones sobre el tiempo pasado y recuerda el sonido de herraduras y el disparo que oyó a sus espaldas y que mató a Lunero. (1889: abril 9) Donde se narra brevemente el nacimiento de Artemio Cruz, el parto de Isabel Cruz en aquella choza asistida por su hermano Lunero. Finalmente Artemio Cruz muere en la mesa de operaciones. PERSONAJES Artemio Cruz: Es el total protagonista de la novela, que está narrada desde su lecho de muerte y desde su punto de vista. Cruz es niño, soldado, terrateniente, empresario, un hombre hecho a sí mismo, que no dudó en matar, robar o engañar para lograr su objetivo. Catalina y Teresa: Son la esposa y la hija de Artemio, que lo odian por la forma en la que le quitaron todo a su padre Gamaliel Bernal y que en el fondo ansían su muerte para heredar su fortuna. Padilla: Es el secretario de confianza de Cruz, que le trae todos los días las grabaciones realizadas en su despacho. Regina: Primer y posiblemente único amor verdadero de Artemio. Muchacha que conoció en la revolución y que murió por él. Siempre la recordará. Lilia y Laura: Otras dos amantes de Cruz. Lilia vive con él en su casa de Coyoacán y Laura, amiga de Catalina, en un departamento pagado por Cruz. PARA QUE TE LUZCAS - La novela es simbólica pues el personaje de Artemio Cruz representa al México postrevolucionario, donde el joven intrépido lleno de ideales de la revolución se convierte en un anciano rico e inválido, cuya riqueza procede de los capitales extranjeros. Con esta obra nos muestra como el autoanálisis no tiene por qué conducir necesariamente a la acción. - Esta novela forma una especie de "episodios nacionales" o trilogía junto a La región más trasparente (1958) y Las buenas conciencias (1959). - Carlos Fuentes (Ciudad de México 1928) ha sido catedrático de literatura en Princeton, durante algunos años desempeñó el cargo de embajador en París y en 1987 obtuvo el premio Cervantes. - Ha escrito libros de relatos breves, Los días enmascarados (1954), Aura (1962); novelas, Cambio de Piel (1967), Terra Nostra (1975), Gringo viejo (1985), Cristóbal Nonato (1987) y también algunas obras de teatro y ensayos. La muerte de Artemio Cruz De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a navegación, búsqueda La muerte de Artemio Cruz, aparecida en 1962, es una novela del escritor mexicano Carlos Fuentes. En este libro, Carlos Fuentes presenta una visión panorámica de la historia del México contemporáneo tal como la rememora un industrial y político agonizante. La novela se inicia cuando Artemio Cruz, desde su lecho de muerte, recuerda las etapas más importantes de su vida, y en particular su participación en la Revolución mexicana. Igualmente recuerda cómo después de la Revolución fue poco a poco perdiendo sus ideales a la par que el amor de la única mujer que de verdad lo amó. Evoca también su matrimonio con la hija de un terrateniente, y cómo las relaciones de su familia política le permitieron amasar una inmensa fortuna. Mal hablado, audaz, corrupto, oportunista, Artemio Cruz representa las paradojas de la historia reciente de México, el sistema político mexicano que hasta hace poco gobernaba, las costumbres de la clase media y de la clase alta arraigadas en el poder. En resumen, La muerte de Artemio Cruz es una radiografía de la historia de México. ] Argumento
  9. 9. La obra comienza cuando Artemio regresa de un viaje de negocios a la ciudad de Hermosillo. Sufre un ataque gástrico y se encuentra esperando su muerte en su gran mansión, situada en la ciudad de México. En ese momento por su cabeza pasan dos pensamientos, el de su vida corrupta, y el de su cuerpo que se descompone. En su lecho de muerte rechaza al insistente cura que le quiere dar la extremaunción, incluso sabiendo que hace tiempo se ha separado de la Iglesia. Los médicos lo someten según dice, a muchas torturas, lo avejentan con sus exámenes y con el instrumental que ocupan le extirpan su dignidad. Artemio siente la presencia de su esposa, a la que no lo une nada, y la de su hija que lo desprecia. Las dos mujeres simulan una preocupación por él, aunque la única causa de esta preocupación es que Artemio no les ha querido declarar dónde se encuentra su testamento. Padilla, su secretario, pone una cinta en la grabadora en la que se oye una relación de sus negocios y de algunas propuestas. Mientras toda esta gente se mueve alrededor de su cama, su cerebro se traslada, en ida y venida, entre el presente y el pasado. Artemio en ese momento recuerda los sucesos que lo han llevado hasta donde está en ese momento. Empieza a recordar y se ve a sí mismo en el año 1919 como un joven veterano de la revolución que llegó a la casa de los Bernal en Perales, trayéndoles noticias al padre y a la hermana sobre los detalles de la muerte de Gonzalo Bernal ante un pelotón de fusilamiento villista. Su propósito era ganarse la confianza del viejo padre de Gonzalo y casarse con la hija para así apoderarse de las propiedades de los Bernal. Sin embargo Catalina, la hija de don Gamaliel, jamás llega a comprender que Artemio se ha enamorado de ella. El padre Pérez, cura de la familia, le insiste en que el matrimonio le trajo la seguridad a su padre, pero al costo de su alma. Catalina se odia por la pasión que por las noches Artemio le despierta. Terminan por aborrecerse el uno al otro, y ella lo culpa de la muerte del hijo Lorenzo, quien una vez fuera de su control se alista para luchar en la guerra civil española. Antes de Catalina hubo otra mujer, Regina, una soldadera de quien estuvo enamorado pero fue tomada como rehén por las tropas de Villa y luego la colgaron. Después de la muerte de ella hubo otras mujeres: Lilia, una querida joven a la que llevó de vacaciones a Acapulco y que lo engañó allí mismo con otro; y Laura, que más tarde se casaría con otro. Pero sus aventuras no se limitaban a las mujeres. Recuerda también los hacendados de Perales, sus vecinos, y cómo se apoderó de sus tierras. Recuerda cómo fue elegido por primera vez diputado para lo que se valió de todo tipo de métodos: soborno, chantaje, grandes fiestas donde los invitados se reían de él a sus espaldas. Recuerda sus grandes negocios y cómo arruinó a sus rivales. Paralelo a estos recuerdos Artemio se prepara para enfrentar la soledad y la desolación que siente cuando llega el tiempo de morir. Poco antes de su hora final, Artemio revela dos episodios que explican por qué fue lo que fue. Uno de ellos cuenta cómo fue capturado por las tropas villistas y sentenciado a muerte. Fue allí cuando decidió darle información al enemigo, aunque más tarde mató al oficial que le había prometido la traición sintiéndose culpable por el hecho. Justifica sus actos por medio de Gonzalo Bernal, el idealista desilusionado, aunque enfrenta la muerte valientemente. Bernal declara que una vez que la revolución ha sido corrompida por aquellos que actúan sólo para vivir bien, aunque se pelee y se ganen batallas, ya perdió su condición de revolución que ha sido derrotada por los ambiciosos y los mediocres. En el último capítulo vemos cómo empezó todo: Artemio Cruz nació en un petate. Durante sus primeros años su único amigo es Lunero, un mulato que sirve a la abuela y al tío de Artemio que era borracho. Después de que accidentalmente mata de un tiro a su tío, Artemio huye a Veracruz. Allí un maestro se encarga de él y lo prepara para desempeñar el papel que llevó a cabo en la revolución antes de perder sus ideales y de elegir la traición que lo condujo a usar el poder corrompiéndose a sí mismo. lunes 13 de abril de 2009 LA MUERTE DE ARTEMIO CRUZ - Carlos Fuentes COMENTARIO Las grandes novelas trascienden épocas, se manifiestan en todo los tiempos, y nos atrapan. Es así como en pleno Siglo XXI, sumida en la lectura de La muerte de Artemio Cruz, editada en 1962, he pasado casi doce horas con interrupciones leves y diversas sin disminuir en absoluto el interés por esta obra de Carlos Fuentes, novela de alta literatura que se caracteriza por la incorporación de formas narrativas de la literatura inglesa como la fragmentación de escenas, el monólogo interior y la mirada retrospectiva. Complejo libro éste que nos recuerda inmediatamente la magnífica escritura de Virginia Wolf, muy especialmente en la interpolación del monólogo interior, la utiilización de la anacronía como composición temporal, (alteración del orden cronológico de los sucesos en el relato) y el uso de la analepsis, (movimiento de retrospección) . En La Muerte de Artemio Cruz, el discurso narrativo sufre una torsión, el yo implícito en el tú que destina su discurso a un tú reflexivo, que explora su interioridad, analiza y enjuicia. El lugar de la tercera persona está presente pero, en ciertos apartados también es ocupado por la primera y por la segunda persona remitiendo así a otro tipo de textos que tienen características de monólogo, de conversación íntima. Artemio Cruz, un ex soldado, terrateniente y político agoniza y su agonía es descrita en forma cruda, sin asco (o con asco), sus vómitos y sus hedores, la incredulidad en Dios, la farsa de su familia, las desventuras. El desamor y la soledad del poderoso terrateniente, ex soldado de la revolución, se destila en los signos, en el recuerdo de los amores perdidos, en la hipocresía y el engaño. Infidelidades y corrupción navegan de la mano en una atmósfera desoladora. La historia es un racconto compuestos de sucesivos flash back. Al final el lector puede armar este verdadero puzzle que es la vida de Cruz: acontecimientos políticos, amorosos, prisión, muertes, éxitos, fracasos y frustraciones. Sólo al final conoceremos al protagonista, su nacimiento, su origen. Cruz es el arquetipo del hombre que se hace a sí mismo, sin escrúpulos: consigue fortuna -luego de su paso por la revolución mexicana, donde vivió intensas aventuras que lo tuvieron al borde la muerte varias veces a través de un matrimonio convenido con engaños con la hija de un rico hacendado. Amplía su fortuna, mata sin piedad a sus enemigos, compra, vende tierras y recursos naturales de México, a través de contactos adquiridos en la revolución y compra hombres, mujeres, silencio.
  10. 10. Artemio Cruz repasa su vida entera, cuestiona la existencia de la divinidad y nos da a conocer sus incertidumbres y temores jamás revelados a nadie de su entorno. Artemio Cruz, hombre poseedor de un imperio agoniza. Artemio Cruz, el hombre que nació de la unión de una mulata con un rico hacendado que jamás lo reconoció como hijo. Grandiosa obra ésta que es una verdadera clase de literatura, un privilegio conocerla y toda una aventura el develarla. Dura crítica a las luchas por el poder, la corrupción política en México, de la primera mitad del siglo pasado y parte de la segunda. ¿Qué nos dice Fuentes? El dinero compra todo y a todos sin excepción, pero no compra la felicidad. El camino al poder y la riqueza no transita por vidas inmaculadas. El camino al poder y al dinero está manchado de muerte y bajeza. Un colosal autor que vale la pena leer y releer.

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