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  • 1. New Page 1 Orestes Orestes es hijo de Agamenón. Su leyenda ha revolucionado, sobrecargándose de episodios, al mismo tiempo que la de su hermana Ifigenia. Sin embargo, los rasgos fundamentales de la misma aparecen ya fijados en los poemas Homéricos, donde Orestes aparece como un vengador de su padre ( a pesar de que el poeta parece ignorar la inmolación de Clitemestra por su hijo). Con los trágicos, especialmente con Esquilo, Orestes pasa a ser una figura en primer plano. El primer episodio de la vida de Orestes se sitúa, en la leyenda troyana, después de la primera expedición, la que llego a Misia, al reino de Telefo, éste que había sido herido por Aquiles, solo podía ser curado por la lanza del héroe. Se traslado entonces a Aulide, donde el ejército griego, se había concentrado por segunda vez, fue detenido por los espías y tratado como espía, para salvarse, apoderándose del pequeño Orestes, el menor de los hijos de Agamenón, amenazando con matarlo si era maltratado. De este modo, logro ser escuchado, y, finalmente curado (v. ). Los trágicos, particularmente Urispides, gustan de presentar a Orestes niño, en, Aulide, donde fue con Clitemestra e Ifigenia, en el momento en que esta es sacrificada por Ártemis. Cuando el regreso de Agamenón y su asesinato por Egisto y Clitemestra, Orestes escapa a la matanza gracias a su hermana Electra, que lo lleva en secreto al palacio de Estrofio, en Fócide. Este lo crio junto a su hijo Pílades, así nacería la amistad legendaria que unió a Pílades y Orestes. Asistían otras versiones acerca de cómo había sido salvado Orestes: a veces se atribuía el merito a su nodriza; otras a su preceptor, o, en modo más general, aun viejo criado de la familia. Estrofio era el tío político del niño, pues estaba casado con Anaxibia, hermana de Agamenón. Habitando en la ciudad de Cirra, no lejos de Delfos. Llegado a la edad viril, Orestes recibió de Apolo la orden de vengar la muerte de su padre, matando a Egisto y Clitemestra. Con Sófoques, empero Electra que se supone siguió en contacto con su hermano, y es la que pide que se vengue a Agamenón. Oretes, antes de realizar este acto, fue a consultar a Apolo. Entonces el dios le contesto que esta venganza le estaba permitida, así fue que Orestes, acompañado de Pílades, se traslado a Argos, a la tumba de Page 1
  • 2. New Page 1 Agamenón, donde consagro a su padre un bucle de su cabello. Al cabo de poco, Electra acude a la tumba y reconoce el rizo de su hermano. Este medio de reconocimiento, que figura en la versión seguida por Esquilo, pareció inverosímil a Eurípides, que se vale de la intervención de un anciano, también Sófocles, que utiliza para ello una sortija que había pertenecido a Agamenón y que Orestes muestra a su hermana. Para realizar su venganza, Orestes se hace pasar por un viajero procedente de Fócide, camino de Argos con la misión, encomendada por Estrofio, de anunciar la muerte de Orestes y preguntar si las cenizas del muerto debía ser transportada a Argos o quedar en Cirra. Clitemestra, libre ya del temor de ver castigados sus crímenes, se entrega a manifestaciones de alegría enviando a buscar a Egisto, que se hallaba ausente. Al llegar éste a palacio, cae muerto bajo los golpes de Orestes. Clitemestra, al oír los gritos del moribundo, acude, encontrándose ante su hijo con la espada desnuda. Le duplica que la perdona, le muestra su seno, que lo ha amantado, Orestes está a punto de ceder, cuando Pílades le recuerda la orden de Apolo y el carácter sagrado de la venganza. Entonces le da muerte. En Euríspides, Orestes mata a Egisto mientras éste se encuentra ofreciendo el sacrificio a las ninfas del jardín. Se da a conocer a los guardas de Egisto, que quieren castigar al asesino, pero no se atreven aponer la mano encima al hijo de Agamenón. Pronto la locura acometió a Orestes, como ocurría con la mayoría de homicidas. Pero, además, como asesino de su propia madre, es perseguido por las Erinias, que empiezan a acosarlo desde el mismo momento de los funerales de Clitemestra. Cuenta Esquilo que, obedeciendo la orden de Apolo, Orestes busco asilo en Delfos, en el Ónfalo –pequeña loma que señala el “centro del mundo” en el santuario del dios. Apolo santifico y purifico este lugar. Otros muchos santuarios de Grecia se vanagloriaban de poseer el lugar donde Orestes había sido purificado, la piedra donde se había sentado -por ejemplo, en Megalópolis, Arcadia-. Sin embargo, esta purificación no lo libro de las Erinias; su liberación exigía un juicio en toda regla, juicio que se celebró en Atenas, en el lugar en que mas tarde debía reunirse el Areópago, del cual esta vista fue, simbólicamente la primera sentencia. Las tradiciones discrepan en lo que respecta a la persona que lo acuso. Unas veces son las propias Erinas quienes lo emplazan ante el tribunal ateniense; otras, es Tindáreo padre de Clitesmestra; o, Erígone hija de Egisto y Clitemestra en vez de Tindáreo que, según se dice, había muerto en esta época, los mitógrafos antiguos designaba a veces a Perileo, primo de Clitemestra. La mitad de los jueces se pronuncio por la condena, la otra mitad, por la absolución. Por lo tanto, fue absuelto, pues Atenea, que presidia el Page 2
  • 3. New Page 1 tribunal, unió su voto a los segundos. En agradecimiento, Orestes le erigió un altar en la colina del Areópago. Se atribuye al paso de Orestes por Atenas el origen de “día de las jarras” durante la fiesta atenienses de las Antesterias. El rey Demofonte (según otros, Paladión II) que reinaba en Atenas, vio con gran disgusto la llegada de Orestes. Por la mancha que había contraído al matar a su madre, no queriéndole permitir participar en la fiesta ni entrar en el templo, pero tampoco deseaba tratarle de manera ofensiva. Entonces ideo mandar cerrar el templo y servir en el exterior, sobre mesas separadas, una jarra de vino a cada uno de los asistentes. Esta costumbre dio origen a la fiesta de las jarras. Existía otra tradición, puramente argiva, que no situaba el juicio de Orestes en Atenas, sino en Argolide. Según esta tradición, Éax y Tindáreo, habían mandado comparecer a Prestes ante el pueblo de Argos, el cual lo condenó a muerte, dejando a su elección el género de la ejecución. Mientras que el pueblo de micenas lo había condenado solo al destierro. Pero la versión de Esquilo es, con mucho, la versión más difundida. Una vez absuelto, Orestes pregunto a Apolo que debía hacer, la Pitia le respondió que se curara por completo la locura si iba a Táuride a buscar la estatua Ártemis. Aquí se desarrolla el nuevo episodio de la leyenda de Orestes: sus aventuras con Pílades y el retorno de Ifigenia. Este mito ha sido tratado por Euríspides, en su Ifigenia en Táuride. A llegar a Táuride, Orestes y Pílades fueron apresador por sus habitantes, quienes tenían la costumbre de apoderarse de todos los extranjeros para sacrificarlos a su diosa. Conducidos en presencia de Toante, rey del país, son levados luego a Ifigenia, que es la sacerdotisa de la divinidad. Ifigemia los desata, y los interroga acerca de su patria no tardando en reconocerlos. Entonces Orestes le explica el motivo de su viaje a Táuride y la orden recibida de Apolo, Ifigenia (v. )que custodiaba la estatua decide ayudarle a apoderarse de la estatua de Ártemis y escaparse con él. Para poder llevar el roba a cabo, convence al rey Toante de que ella no puede sacrificar al extranjero, obligado a abandonar su patria por haber dado muerte a su madre, sin antes haber purificado en las aguas del mar tanto la víctima como la estatua. Toante se deja persuadir, e Ifligenia se encamina a la orilla con Orestes y Pílades, a poca distancia del navío de su hermano. Alejando a los guardas escitas con el pretexto de mantener secreto los ritos de la purificación, se embarca con Orestes , Pílades y la estatua. Sin embargo, Poseidón arroja el barco a la costa, Toante está a punto de apoderarse de el, cuando Atenea, apareciéndosele, le ordena abandonar la persecución. Orestes y los suyos llegan a Ática , donde erigen un templo a Ártemis. Page 3
  • 4. New Page 1 La última parte de la leyenda de Orestes se refiere a su asentamiento en Argólide y su matrimonio. Siendo todavía niño, su padre lo había prometido con su prima Hermíone, hija de Menelao y Helena. Ero en Troya, Menelao había retirado su palabra y había prometido a Hermíone con Neoptólemo. A su regreso a Táuride, Orestes se traslado a casa de Hemíone, mientras Neoptólemo estaba en Delfos, donde había ido a consultar el oráculo y la rapto. Se contaba también que había matado a Neoptólemo en Delfos, por consejo de Hermíone. Con este objeto había provocado un motín, durante el cual cayó su rival. Con Hermione , Orestes tuvo un hijo llamado Tisámeno. Reino en Argos y sucedió a Cilarabes, que había muerto sin hijos. También en Esparta, como sucesor de Menelao. Poco antes de su muerte, una epidemia asolo el país. Fue consultado el oráculo, y este declaro que la plaga cesaría si se construían las ciudades destruidas durante la guerra de Troya, tributándose a los dioses de estas estas ciudades los honores de los que habían sido privados. Por eso, Orestes envió colonias al Asia Menor, con la misión de reedificar dichas ciudades. Orestes murió a edad muy avanzada –noventa años, según se dice-, después de setenta de reinado. Se enseñaba su tumba en tegea, donde se le atribuía honores divinos. En Roma se contaba que Orestes había muerto en Aricia –uno de los lugares donde se pretendía volver a encontrar el culto de Ártemis Táurica-, y que sus huesos habían sido trasladados a Roma, y enterrados bajo el templo de Saturno. Page 4