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Transcript

  • 1. LIDERAZGO EN EL ESPÍRITU Descubra el secreto para una vida de fruto, mucho fruto y fruto permanente. Alexander Dorado Alban Sonia Esperanza González Galindo Material en revisión, tomado del Programa Teoterapia para el Espíritu que se emite lunes a sábado, 5:00 a 5:30 AM por Colmundo Radio Cali.
  • 2. Contenido Dedicatoria Carta de los autores Introducción 1. ¿Hay Espíritu? 2. La vara que reverdece 3. Una sola cosa es necesaria 4. La importancia de perseverar 5. La matricula en la vida de fe 6. El origen de la vida en la carne 7. El lenguaje del Espíritu 8. Eligiendo una vida sobrenatural 9. El discernimiento del líder 10. Ministre al hombre integral 11. La importancia de la preparación 12. Áreas de responsabilidad y de intimidad 13. De Romanos 7 a Romanos 8 14. Como hacer el descubrimiento 15. Una vida de sabiduría 16. El llamado a no apagar el espíritu 17. El uso de la Palabra de Dios 18. El Manejo de las emociones 19. La vida de disciplina 20. El arte de formar discípulos 21. Vida por prioridades 22. Ser instrumento
  • 3. Dedicatoria A Papa Dios, que nos ha dado el más hermoso regalo para disfrutar de una vida abundante, su Espíritu.
  • 4. Carta de los autores Dice la Biblia, “examinadlo todo, retened lo bueno”, con esta frase tomada del manual de vida, quisiéramos invitarle a leer y estudiar este libro; decimos, retener lo bueno, porque lo excelente, Dios se lo mostrara directamente a usted a través de su palabra y por su Espíritu. Pero si hay muchas enseñanzas buenas en este estudio, que son fruto del tratamiento personal de Papa Dios a nuestras vidas, del estudio minucioso y disciplinado de su Palabra, y principalmente, de la inspiración que nos da, al abrir nuestra mente y corazón sus verdades. La vida en el Espíritu, es una verdadera aventura, y hacer el descubrimiento, significa dar un giro de 180 grados en la manera de vivir; al hacerlo allí se estará cifrando nuestra felicidad y realización plena. Este libro lo hemos escrito en calidad de lo que somos, siervos de Dios, y esta dirigido en primera instancia, a hombres y mujeres que servimos a Dios, desde las diferentes esferas de la vida, y que tenemos la meta de vivir la calidad de vida que Dios quiere que vivamos. El libro tiene un hilo conductor, la vida en la carne, v.s la vida en el Espíritu, entendiendo por vivir en la carne, en el esfuerzo propio y dependiendo de nosotros mismos, sin tener en cuenta a Dios, sus recursos y riqueza inagotable. Y el enfoque es para líderes, porque somos conscientes de la inmensa responsabilidad que tenemos aquellos, a quienes Dios ha escogido para entregarles la encomiable y noble tarea del discipulado en cumplimiento de la Gran Comisión. De manera reiterativa, vamos a citar frases y enseñanzas de una persona que es muy especial para nosotros, a quien consideramos nuestro Padre en la fe y Mentor por Excelencia, el Dr. Néstor Chamorro, fundador de la Familia Centi, o Cruzada Estudiantil y Profesional de Colombia; es innegable el no dimensionable aporte que el hizo a nuestras vidas y a la vida de miles de personas en Colombia y en el mundo, y que lo sigue haciendo a través del legado que dejo a la familia de la teoterapia. Cada capitulo, que se ha escrito de manera breve, y sencilla para cualquier lector, no busca presentar un discurso muy elaborado, pesado ni pretensioso, ya que el mismo Salomón, nos habla, sobre esto, “que el mucho estudio es fatiga de la carne, en realidad el fin de todo el discurso, es teme a Dios y guarda sus mandamientos”. Luego, nos interesa que usted, haga de cada enseñanza una meditación y que esta enseñanza le acompañe por el resto de la vida. Lo que aparece escrito, no podríamos afirmarlo es nuestra autoría, porque somos el fruto de las múltiples enseñanzas que hemos recibido, y de la riqueza de una familia, lo que aparece en el libro, es un legado, una riqueza que Dios nos ha dado a la familia de la Teoterapia y que lo contamos desde la experiencia particular que hemos vivido en el
  • 5. estudio de la palabra de Dios y desde el trato personal recibido, lo que nos permite ilustrar lo que ya sabemos y hemos aprendido. Es decir, no vamos a encontrar nada nuevo ni diferente a lo que ya sabemos, o que aparece en nuestros materiales de estudio, libros de la teoterapia y manuales de los cursos de formación. La base doctrinal y teoterapica es la que ya tenemos y en esto no hay necesidad de crear nada nuevo. El valor agregado en este libro, es refrescar, recordar, reforzar estos conocimientos, y disfrutar de la riqueza y consistencia de la Palabra de Dios. Este libro se enfoca en el carácter del líder más que en su desempeño; no hemos buscado seleccionar habilidades o competencias de liderazgo, sino las pautas de un liderazgo en el Espíritu, y como desde esta dimensión, se puede ser ejercer con efectividad la función y responsabilidad del liderazgo. Por supuesto, que demanda del lector una actitud de fe, y así no se tenga un conocimiento de la Biblia, esta es una oportunidad para empezar a familiarizarse con la Palabra de Dios como manual de vida. Si usted quiere sacar mayor provecho de este material, si es necesario que usted conozca, lo que en la Familia de la Teoterapia, llamamos la Agenda de Instrucción Básica, que son las primeras Siete (7) citas del curso de formación básico, que le dará a usted una bases solidas para tener una mayor comprensión de la vida de fe y un conocimiento básicos de los principios de la vida espiritual y por supuesto, de cómo opera la teoterapia. A propósito, váyase familiarizando con el concepto de Teoterapia, TEO= Dios, TERAPIA= tratamiento. La Teoterapia es el tratamiento de Dios al Individuo en sus tres dimensiones básicas: espíritu, alma y cuerpo. Y como desde el conocimiento de la Biblia, usted haya respuesta, solución y guía a los diferentes problemas y situaciones de la vida. El tema no se agota al finalizar el libro, y creemos que seria imposible agotarlo, porque la vida en el Espíritu es inagotable, pero hemos logrado abordar algunos temas que son pertinentes, otros se han quedado por fuera, no por ser menos importantes, sino porque hemos seguido, en primer lugar, la guía del Espíritu en la preparación de este material, y en segundo lugar, porque esto es un proceso debe cursarse paso a paso, y en cocción a fuego lento. En todo caso, ha sido una experiencia muy satisfactoria, volver a lo básico de nuestros materiales, volver a refrescar muchas de las enseñanzas del Padre en la fe, y a reforzar nuestras estacas, ahora que nos estamos extendiendo hasta lo ultimo de la tierra en la etapa de la conquista, y al comienzo de la Década del Cumplimiento, que es la visión que hemos recibido de nuestros lideres, y para la cual, la vida en el Espíritu, se convierte en el baluarte de nuestro trabajo. Alexander y Sonia.
  • 6. Introducción Dice la Biblia en Hechos 1:8 “…” Quiero hablarles de lo que es un liderazgo en el Espíritu y lo que es un liderazgo en la carne, en el esfuerzo, y créame que las diferencias son bien notorias. Incluso, es posible que en el esfuerzo propio, usted obtenga algunos resultados, pero el fruto, mas fruto, mucho fruto, fruto permanente, solo se logra en el Espíritu. Cuando uno lucha en sus propias fuerzas, en su propia carne, en su esfuerzo personal, no podemos negar, que obtendrá algún resultado, porque así la biblia lo dice, “en toda labor hay fruto”, hay algún tipo de resultado, pero son resultados de la carne, no son los resultados, o no es el fruto del Espíritu. Y eso se puede evaluar en cantidad, calidad y continuidad; una cosa es el liderazgo humano, y otra el liderazgo en el Espíritu. Incluso hemos conocido personas que en el mundo han sido líderes destacados, pero en el ministerio no funcionan. Porque en el ministerio, que es una obra espiritual, la persona no podrá depender de si misma, sino del Espíritu. La pregunta, es ¿los discípulos ya eran testigos? Claro, ya ellos eran testigos; ellos habían sido testigos de las maravillas del Señor. El apóstol Pedro asi lo confirma, I Pedro 5:1 “…”; ellos habían sido testigos presenciales. En 2 Pedro 1:16 “…” Ellos fueron testigos oculares, ellos estuvieron con el en el lugar de los hechos. El apóstol Juan en 1 Juan 1:1-4, nos dice, “los que hemos visto, lo que hemos oído, lo que hemos contemplado y palpado, eso os anunciamos”. Ellos habían sido testigos. ¿Quién es un testigo? Alguien que estuvo en el lugar de los hechos, alguien que puede dar un testimonio fiel de lo que sucedió, porque estuvo allí, lo vio con sus ojos, lo escucho con sus oídos, no se lo conto alguien; el estuvo allí. Luego, porque el Señor dice, “y recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos”. Luego, ¿aun no estaban listos para ser testigos? Y es aquí donde debemos diferenciar, entre comunicar el don en el esfuerzo, y comunicarlo en el Espíritu. Ellos habían sido testigos, pero una cosa es ser testigo sin el poder de Dios y otra es ser testigo con el poder de Dios. Allí esta la clave. Por eso, lo que tenemos es que vivir en el Espíritu, porque en la vida cristiana lo que cuenta no es el conocimiento, no es la experiencia, no es la trayectoria, es la vida en el Espíritu; hay personas que pueden saber mucho, y viven envanecidos; porque el “conocimiento envanece, el amor vivifica”. Aquí no se trata de conocimiento, sino de poder espiritual, porque el “reino de los cielos no consiste en palabras sino en poder”: por eso algunos no ven los frutos
  • 7. esperados. Los discípulos habían sido testigos presenciales y oculares, pero a menos que ellos fueran dinamizados por el Espíritu Santo, ellos podrían ser testigos eficaces y efectivos. La evidencia de esto la da una persona que tiene autoridad, porque a veces, nosotros solo le hacemos caso a quien tiene autoridad, o quien es autoridad en la materia; entonces, mejor escuchemos a alguien que tiene la autoridad para hablar del tema, alguien que es un doctor, que es venerado y admirado; porque eso es muy de la cultura nuestra, le creemos mas al de afuera que al de adentro; le creemos al que tiene mas cartones que un tugurio. Escuchemos al que es autoridad en la materia. Dice en hechos 5:34-42 “…” Pedro y Juan estaban siendo perseguidos, y entra en defensa de ellos ante el sanedrín un hombre maravilloso, Gamaliel, un destacado fariseo, doctor de la ley; no era cualquiera, era el más venerado. Pablo cuando saco sus laureles, hablando de sus logros personales, dijo, “yo fui instruido a los pies de Gamaliel”. Fue uno de los maestros de Pablo. Que interesante, lo que dice Gamaliel, “si este consejo, si esta obra es de los hombres se desvanecerá, pero si es de Dios, no la podréis destruir, no seáis pues, hallados luchando contra Dios”. Luego, se da cuenta la diferencia. Por eso debemos hacer sociedad con Dios, lo que tenemos que permitir es que la obra sea de Dios y no de los hombres. Los hombres somos instrumentos, colaboradores; pero aquí la única estrella es Jesucristo. Como dice Pablo en 1 Corintios 3:7, “así que ni el que planta es algo ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento” ¿Quién es el que da el crecimiento? Dios. El que planta y el riega son una misma cosa, aunque cada uno recibirá recompensa de acuerdo a su obra. No puedo menospreciar ni subestimar la labor del que me precedió. A veces pasa, “aquí no había nada”, “no dejaron nada”. Vaya uno saber, que es un ministerio que se ha sostenido por la gracia de Dios. “Nadie puede poner otro fundamento que el que ha de ser puesto, el cual es Cristo”, por allí tenemos que empezar. ¿Cuál es el fundamento de esa labor, de esa obra? ¿Es Cristo o es un ministerio que rinde culto al ego de alguien? Porque tarde que temprano toda obra será puesta a prueba, y si la obra de alguno que sobreedifico, permanece, recibirá recompensa; sino, recibirá perdida. Por eso, dice la Palabra de Dios, “ninguno se engañe”. Finalmente, lo importante es que la obra sea de Dios, porque si la obra es de Dios va a permanecer, si la obra no es de Dios se va a desvanecer. Debemos entender que somos participes de una obra sobrenatural, que es Dios quien hace la obra y que nosotros solo somos instrumentos en sus manos.
  • 8. Es Dios quien toma su Palabra que pronuncian nuestros labios, la lleva por su Espíritu, y la siembra en un corazón seco, árido, estéril y luego ese corazón se convierta en huerto de riego, fértil, eso es un milagro. El que toma la palabra, la lleva, la siembra y hace que no vuelva vacía, sino que sea prosperada es todo aquello para lo cual fue enviada, es el Espíritu. Cuantos se sienten cansados, fatigados, frustrados por no ver los resultados esperados, pero tal vez, la reflexión, no es tanto, “que” estamos haciendo, sino “como” lo estamos haciendo. Como dice Pablo en 2 Corintios 3:15-16 “…” Nuestra competencia proviene de Dios, El es quien nos hace competentes, el es quien nos hace ministros competentes de un nuevo pacto. No de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, el Espíritu vivifica; el conocimiento envanece y la experiencia hasta endurece. Que sea Dios tomando nuestra vida, mientras nos negamos a nosotros mismos, abandonamos nuestro ego; es necesario que el crezca y que mi yo mengue. Es hora de dejarle actuar, a menos que “el grano de trigo caiga en tierra y muera, no llevara fruto”.
  • 9. 1. ¿Hay Espíritu? Hemos dicho que una cosa es un liderazgo en la carne, en el esfuerzo, en las capacidades humanas, y otra cosa muy distinta, es un liderazgo en el Espíritu. Las diferencias son bien notorias. Cuando se lucha en la carne se obtienen algunos resultados, pero nada que ver con los frutos que se obtienen cuando se vive en el Espíritu. Se obtiene fruto, mucho fruto, fruto permanente. Y eso se puede medir en calidad, cantidad y continuidad. Hemos conocido personas que en el mundo se han destacado como lideres, pero en el ministerio no funcionan, porque siguen dependiendo de si mismos y no de Dios. Hemos visto el caso, de situaciones de la Biblia que nos hablan de manera contundente, como es el caso de los discípulos. Era necesario que los discípulos fueran investidos con poder de lo alto, solo entonces, solo hasta entonces podrían ser testigos efectivos y eficaces. Hablamos del Doctor Gamaliel, cuando en defensa de Pedro y Juan que eran perseguidos por el sanedrín, dijo: “mejor es que no se metan con ellos, porque si este consejo o esta obra es de los hombres se desvanecerá sola, pero si es de Dios no la podréis destruir; tengan cuidado, no sea que os hallen luchando contra el Dios vivo”. Luego, notemos las diferencias y comprendamos que no somos competentes por nosotros mismos, como para pensar algo de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios. He incorporado un estudio, porque me parece demasiado elocuente, evidente o incuestionable en relación a lo que estamos hablando, Liderazgo en el Espíritu. Se encuentra en Hechos 18:18- “…” No me quiero referir de manera indiscreta a Apolos, pero tengo que reconocer algunas cosas, comencemos resaltando sus características, porque realmente Apolos era un gran hombre, un maravilloso discípulo. Dice la Biblia que Apolos era un “varón elocuente” y quiero que de una vez diferencie, entre lo que es hablar con el denuedo humano y lo que es hablar, enseñar o predicar con el denuedo en el Espíritu. Apolos era un varón elocuente, poderoso en las escrituras, había sido instruido en el camino del Señor; había sido formado, entrenado, capacitado, adiestrado. Además, dice que era de espíritu fervoroso, era un apasionado por la obra de Dios y que enseñaba diligentemente en lo concerniente al camino del Señor. Cinco características importantísimas. Uno diría, este tenia lo necesario, lo suficiente para ser efectivo en el ministerio, pero de esas situaciones providenciales, van y lo visitan dos de los discípulos bien cercanos a Pablo, pegaditos a la doctrina, bien conocedores de lo que es el liderazgo en el
  • 10. Espíritu. Y cuando ellos escucharon hablar a Apolos, seguramente lo felicitaron, “que gran capacidad de oratoria”, “con que denuedo habla”, “que conocimiento de la Biblia”, “con que pasión se entrega a la gente”, “que espíritu fervoroso se percibe en el”, “como negar que con diligencia enseña lo concerniente al camino del Señor”. Pero hay algo que no nos gusta, algo no nos cuadra, y no nos termina por dejar tranquilos, algo le falta a este señor. Lo llaman aparte, porque es aparte que se hacen los correctivos, no hay necesidad de exponerlo públicamente, ni desautorizarlo ni desacreditarlo ante su comunidad. Si algo hay que decirle a un líder, se le dice aparte; no hay que descalificarlo delante de la gente que lo respeta. Entonces, le comienzan a hacer una entrevista pastoral, y terminan animándolo a que vaya a otra parte a actualizarse; lo que llamamos hoy en dia, ir al Ceneti de Actualización, en nuestro lenguaje actual. Lo mandan a que revise sus bases doctrinales. Y llega a ese lugar, a ese territorio, a Efeso, Pablo. Llega al ministerio que habia dejado Apolos, y lo primero que hace Pablo, porque el va de frente a lo que es, de una vez se mete con el ministerio del Espíritu Santo y pregunta, “¿ustedes recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?” Y aquí viene la respuesta que le dieron, “ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo”. ¿Cómo así? Y entonces, que hizo Apolos, que paso con toda esa altilocuencia, todo ese poder escritural, toda su instrucción en el camino, todo ese camino fervoroso, toda esa enseñanza diligente, no le había sido suficiente, para hablar de lo mas importante. ¿Y cual eran las consecuencias de todo esto? Pues que el ministerio de Apolos, no superaba doce (12) hombres. “Eran por todos unos doce hombres” Y eso es lo que vemos todo el tiempo, el líder se esfuerza, trabaja, lucha, se quiebra el alma, tratando de sacar adelante un grupo, pero como su trabajo es en el esfuerzo, en la capacidad, en sus dones, habilidades y talentos; no se puede negar que era un hombre muy talentoso y habilidoso; Pero, y del Espíritu Santo, ¿Qué? Para resumir la historia, hay evidencias del ministerio en el Espíritu, hay evidencias cuando el liderazgo es el Espíritu.  Primera evidencia: Muchos son ganados por la y la evangelización. (Vers. 10) Pablo se quedo inicialmente por tres meses y luego se animo a quedarse dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y Griegos oyeron la palabra.  Segunda evidencia: Suceden milagros extraordinarios. “Y hacia Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo”. (Vers. 11)  Tercera evidencia: La obra de Dios se hace notoria y es magnificado el Señor. Dieron a conocer la obra en todo Éfeso y el nombre del Señor era magnificado. Conquistaron la ciudad. (Vers. 17)
  • 11.  Cuarta evidencia: Hay una autentica conversión. “…” (Vers. 18)  Quinta evidencia: Hay un gran avivamiento. La palabra crece y prevalece poderosamente. “…” (Vers. 20) Porque el reino de los cielos no consiste en palabras sino en poder.  Sexta evidencia: Se hace necesario enviar misionero locales a atender la obra en otras regiones (Vers. 22)  Séptima evidencia: La obra crece y el ministerio se extiende. Pablo no solo hablo en Efeso, sino en toda Asia. (Vers.26) Pero, ¿Cual es la clave? La clave nos la da el Vers. 21 “pasadas estas cosas, Pablo se propuso ir en Espíritu a Jerusalén”. Todo lo que se propone hacer, lo hace en el Espíritu. Todo lo que se propone emprender. Era un hombre de visión, también de visión de Jerusalén, lo vemos aquí. El no se quedaba en un solo lugar, el veía la necesidad de ir a Macedonia, Acaya, ir hasta Roma si es necesario. Porque así actúa un hombre lleno del Espíritu. El no se acomoda a un lugar, su parroquia es el mundo, el mundo le queda pequeño, su mentalidad es gran comisionista, su actitud es expansionista. Esa es la diferencia entre un ministerio en la carne y un ministerio en el Espíritu. Dios nos ha implementado con capacidades extraordinarias, pero mas extraordinario es el poder del Espíritu Santo, podemos ser como un violín Stradivarius, pero de que sirve, sino hay quien lo toque. Hay una clara diferencia, entre lo que es luchar en las fuerzas a dejar actuar al Espíritu Santo en nuestra vida. Cuando el Espíritu actúa, muchos, muchísimos son ganados; hay milagros, señales, maravillas, prodigios; hay una autentica conversión, aun los de corazón mas duro, caen de rodillas; se produce un despertar espiritual, un avivamiento sin precedentes, y la obra de Dios se extiende hasta lo ultimo de la tierra.
  • 12. 2. La vara que reverdece Una de las ventajas de cultivar un liderazgo en el Espíritu, es que la persona del líder no tiene que salir en defensa de si mismo ni de su autoridad, Dios es su defensa y Dios mismo manifiesta en el o en ella, su autoridad. Desde los tiempos mas remotos los seres humanos se rebelan contra la autoridad, resisten a quien esta en autoridad, y lo hacen, porque no se rebelan contra la persona, sino contra lo que la persona representa, el principio universal de la autoridad. Desde la fundación del mundo lo encontramos en las escrituras; se rebelaron contra Moisés y Aarón a pesar de todas las maravillas y prodigios que Dios había hecho por mano de Moisés; y ningún hombre, hizo cosa alguna como las que Moisés hizo, sin embargo, para los hijos de Israel, eso no fue suficiente. Por eso, si usted esta en liderazgo, se le ha conferido la dignidad de ser autoridad, indefectiblemente se vera en esa situación, tendrá que encarar este hecho, que la gente se contra la autoridad, solo que no lo tome personal; entienda que la persona no se esta rebelando contra usted, sino contra lo que usted representa. Por supuesto, puede darse el caso, que la persona cuestione su conducta, su proceder, su comportamiento, eso ya es otro tema, eso ya es el ejercicio de su autoridad, como usted ejerce la autoridad. Porque la persona si puede cuestionar su comportamiento, porque no es consecuente con la dignidad de autoridad que se la ha dado. Por eso en Teoterapia enseñamos, que la sumisión es absoluta, la obediencia es relativa. La persona puede estar sujeta al principio de la autoridad, pero no obligada a obedecer a aquel o aquella que no hace un buen ejercicio de la autoridad. Esta sujeta, sumisa; la sumisión es a Dios, la sujeción es al principio; la obediencia a la persona. Yo me sujeto al principio de la autoridad, pero no estoy obligado a obedecer a alguien que va en contra de los principios de Dios; me sujeto al principio de la autoridad, pero no tengo que hacer o obedecer a alguien que me demanda violar los principios de Dios. “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. En Números 16 y 17, encontramos un caso de esos que no pueden pasar inadvertidos en la Biblia. Dice que dos cientos cincuenta de los príncipes de los hijos de Israel, del Consejo, varones de renombre, se rebelaron contra Moisés y Aarón, diciendo: “¡Basta ya de vosotros!”. ¿Qué le parece? ¿Sera que es el hombre el que pone termino a la autoridad, siendo que es Dios el que quita y pone reyes? ¿Quiénes hicieron esto? No eran cualquier persona. Eran los príncipes, este caso se conoce como la Rebelión de Core.
  • 13. Eran dos cientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, los del consejo superior, varones de renombre. Tal vez, ese fue su problema, que se les subieron las credenciales a la cabeza. Comenzaron a darse mayores ínfulas; eran príncipes, eran los del consejo superior, eran los varones de renombre, entonces ya se creyeron con derechos a exigir quien debía ser su autoridad, y se rebelaron contra Moisés y Aarón, se sindicalizaron, se amotinaron, y les dijeron: Basta ya de ustedes. “Se les acabo el reinado, Señores, Moisés y Aarón; no queremos mas, que sigan siendo nuestros lideres”. Entre nosotros también hay gente que lo puede ser, también hay gente santa y Dios esta con ellos. ¿Porque tienen que ser ustedes? ¿Por qué se levantan sobre nosotros? No vamos a entrar a hacer un estudio minucioso y el desarrollo de la historia, pero si mencionemos la respuesta de Moisés: “Mañana Dios mostrara quien es suyo, quien es santo y hará que se acerque a el; al que el escogiere, hará que se acerque a el”. Como comenzamos diciendo, una de las ventajas de cultivar el liderazgo en el Espíritu, es que la persona no tiene que salir en defensa de si mismo, ni de su autoridad; Dios es su defensa, Dios manifiesta su gloria. Por supuesto, que Moisés sabía en que lio se estaba metiendo el pueblo con Dios, ya que estaban juzgando a Dios, no a Moisés y Aarón. Lo que realmente estaban diciendo era: “¿y quien se ha creído Dios, de colocarlos a ustedes como nuestros lideres?” Realmente, estaban cuestionando el carácter de Dios, es lo que se conoce como el pecado de Rebeldía, una ofensa a la soberanía de Dios. A pesar que Moisés medió por estos hombres, ellos no hicieron caso y terminaron sufriendo las consecuencias de su rebeldía, porque “la paga del pecado es”. En Números 16:28, dice Moisés: “En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que nos las hice por mi propia voluntad”. Centrando la atención en Números 17, observamos que estos señores demandaban para si un argumento lo suficientemente valido que los convenciera. Y a pesar que había sucedido una gran mortandad, porque vino una crisis terrible, y que esto no había sido para ellos suficiente. Entonces, el Señor dijo: “…” (Vers.1-11) ¿Por qué el Señor se ve en la necesidad de demostrar su respaldo a sus ungidos? Muchas veces Dios tiene que actuar de manera contundente e incuestionable saliendo en defensa de sus siervos; ¿para que?
  • 14.  Primero: para que cesen la rebeldía, en realidad no va a cesar, para que se atenué.  Segundo: para que cesen las quejas, porque es muy difícil trabajar en un ambiente lleno de quejas, criticas, cuestionamientos, de señalamientos a la autoridad. Al menos para hacer cesar las quejas.  Tercero: para hacer cesar la murmuración, que son las expresiones o palabras de personas que están llenas de rebeldía en su corazón.  Cuarto: Lo mas importante, para que no mueran. Porque de todas maneras, a pesar del pecado, Dios ve con su misericordia a su pueblo. Para preservarles la vida. Vemos entonces que el tema de la autoridad es bien delicado, de allí la importancia que su liderazgo sea en el Espíritu. Porque si no esta en el Espíritu, ¿Cómo puede salir Dios en defensa suya? También puede suceder, que su vara esta cual “vara seca”, y aunque en usted, en su vida esta el respaldo de Dios, usted ha sido escogido, elegido, llamado; Dios le escogió para si; le atrajo a el, le ha puesto en posición de privilegio; aun la gente, sabe que usted esta allí porque Dios le puso. Pero usted sabe, en lo profundo de su corazón, que usted es una vara seca, que con el tiempo se ha secado, se ha marchitado. Y lo que usted necesita es volver a entrar al tabernáculo, volver a estar en la presencia de Dios, volver a renovar su compromiso, su voto. Para que al día siguiente, tal vez no sea exactamente al día siguiente, tal vez tomara un tiempo de restauración, un proceso, mientras el Señor restaura su vida; mientras el Señor vuelve hacer florecer la corona que ha puesto en su cabeza. Pero si algo es necesario, es que en usted, se perciba una unción fresca; nada más triste que un líder venido a menos; nada más patético que un líder que ha perdido el brillo de la unción. Esa autoridad y poder, es triste. Y el Señor quiere tomar su liderazgo o su vida, cual vara seca, y hacerla reverdecer, como un olivo verde en la Casa de Dios; que vuelva a florecer, que venga la primavera del Espíritu Santo a su vida. Le quiere renovar, comenzando por la mente, que se renueve de tantos esquemas mentales y creencias erróneas; de tantos paradigmas y por supuesto, que vuelva a producir fruto; porque solo el Señor le puede hacer producir fruto.
  • 15. Para que comenzando por usted mismo, y por supuesto, por los demás, a nadie le quede la menor duda, que en su vida esta la presencia, la bendición y el respaldo de Dios. La mejor ilustración de lo que es la vida en el Espíritu, la encontramos en el Salmo 1:1-3, “…” Debemos gracias a Dios por habernos elegido, no por ser mas que otros, tal vez éramos menos, pero el tuvo de nosotros misericordia, y nos ha hecho entender lo que significa estar en autoridad y los conflictos que se suscitan. Pero, quien vive en el Espíritu, sabe que Dios es su defensa, y es el quien sale en su respaldo, el que cuida nuestro frente y espalda. Es importante reconocer, si nos hemos ido secando, marchitando, si se ha ido perdiendo esa frescura y lozanía que da la unción. Y es necesario que el vuelva a ungirnos con aceite fresco, que haga florecer sobre nuestra vida una corona renovada; que suceda el milagro, fruto de estar en la presencia de Dios, en su tabernáculo, que al día siguiente, ya se comience a experimentar el renuevo. Tal vez, la más grande necesidad es precisamente esa, que el Señor nos haga reverdecer, florecer, renovarse y volver a dar fruto.
  • 16. 3. Una sola cosa es necesaria Hay un principio fundamental de la vida espiritual, lo encontramos en Romanos 8:5-6 “…” Créame que aquí hay una importantísima regla de oro para vivir, “la carne para nada aprovecha, el Espíritu es el que da vida” (Juan 6:63) Lo que quiero decir, es que quien depende mas de su esfuerzo propio, al final no habrá un pleno aprovechamiento, o lo que es peor, no habrá ningún aprovechamiento. Por eso estamos hablando, de un liderazgo no en el esfuerzo, esto ni significa que no se haya que esforzarse, al contrario, se requiere esfuerzo mas para vivir en el Espíritu, que para vivir en la carne; pero el fruto es mayor. Pero quien vive en la carne, se esfuerza más y los resultados son menos. Parece juego de palabras, pero no lo es. Se requiere mayor esfuerzo para vivir en el Espíritu que para vivir en la carne; por eso dice la Biblia, “esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”. Esfuérzate a vivir en el Espíritu, y quien se esfuerza a vivir en el Espíritu se gasta menos, se fatiga menos, se estresa menos, se cansa menos. Porque así lo registra el manual de vida, si los jóvenes que tienen toda esa vitalidad y resistencia, se fatigan y se cansan, cuanto más los mayores. Por incansable que aparentemente sea usted, somos seres humanos; no somos maquinas, Usted también tiene un limite, todos tenemos un limite. Pero, cuando usted vive en el Espíritu, experimenta lo que dice Isaías 40:29-31 “el da esfuerzo al cansado, el multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas; los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en Dios, tendrán nuevas fuerzas, levantaran alas como las águilas, correrán y no se cansaran, caminaran y no se fatigaran”. Usted es un ser humano, no es una maquina, usted tiene limites, limitaciones, debilidades; el Señor le fortalece en su debilidad, pero usted no se sobredimensione. Los que se sobredimensionan son los que luego se enferman, se neurotizan; tienen una vida compulsiva. Se vuelven compulsivos. ¿Por qué el estrés se ha convertido en el enemigo silencioso del siglo XXI que sigue cobrando vidas? Porque la gente vive sobredimensionada, porque las personas se colocan cargas superiores a las que están en capacidad de llevar o sobrellevar. Porque todos tenemos un límite. Hay personas que pierden de vista de esto, que el cuerpo y el alma necesita descanso. Y muchas veces por los retos y desafíos que nos establecemos, nos exigimos mas de la cuenta, se demanda un gran esfuerzo humano.
  • 17. No cabe duda, que el ser humano tiene una gran capacidad, que el ser humano es el resultado de las exigencias a su productividad, que nada sabe de lo que es capaz hasta cuando lo intenta; que hay un gigante dormido en nuestro interior queriendo despertar; todo eso es verdad, es cierto, no lo podemos negar. Pero también es cierto, lo que dice el sabio Salomón, “en vano trabaja todo aquel que se afana”. Es decir, la vida llena de afanes solo produce fatiga de la carne. Todo el que se afana, todo el que vive preocupado, le pasa exactamente a lo que le paso a una mujer en la Biblia, llamada Marta. Y allá quiero llegar. Porque hay dos maneras de vivir, en la carne o en el espíritu. Cuando digo en el espíritu, no es que usted tenga una vida mística o contemplativa; sino que sepa que esta dependiendo, de su capacidad humana o del poder que da Dios. Porque, por mucha reserva humana que tenga, por mucha fortaleza física que usted posea, por mucha tolerancia que tenga al sufrimiento, al exigencia, al arduo trabajo, al dolor; así usted tenga una gran capacidad de resistencia y trabajo, por muy dotado que sea, todo tiene un limite, y llega un momento en que se le agotan las energías, en que se cansa. El único que no desfallece, el único que no se fatiga con cansancio y el único que su entendimiento no hay que lo alcance, es Dios, según lo dice Isaías 40:28 “…” Pero ni usted ni yo, somos Dios; le necesitamos a el. El es el que da esfuerzo al cansado; el es el que multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, mas los mayores, por condición natural. Los jóvenes flaquean y caen, mas los mayores; pero los que esperan en Dios, jóvenes y mayores, tendrán nuevas fuerzas; levantaran alas como las águilas. Cuando usted piensa que ya no puede mas, que ha agotado todas sus fuerzas y recursos, el señor le puede dar poder, recargar, re potencializar. Pero usted tiene que permitirlo. “correrán y no se cansaran; caminaran y no se fatigaran”. Una de las tantas promesas que Dios nos da en su palabra, dice: “Si alguno esta cansado o trabajado, venga a mi, que yo le hare descansar” (Mateo 11:28) Es lo que hay que hacer. Pero les decía que hay dos formas de vivir, y en la Biblia se nos ilustra. Usted tiene que elegir donde quiere estar, en que grupo o que estilo de vida quiere llevar. En el evangelio de Lucas se nos habla de estos dos estilos, nos habla de una mujer llamada Marta y de una mujer llamada María, eran hermanas. Cada una representa el estilo de vida que puede llevar. Lucas 10:38-42 “…”
  • 18. Marta es el estilo de vida de una persona que vive llena de preocupaciones, con demasiados quehaceres, con un activismo abrumador, y por supuesto que esta mas ocupado de sus quehaceres, de sus afanes, de sus preocupaciones, de sus tareas y no tiene tiempo para cultivar la vida espiritual. Vive en función de lo urgente, lo acuciante, el activismo, el inmediatismo, apagando fuegos, no hay tiempo; por supuesto, es una persona que vive presa del enojo, la ira, la amargura, la critica, el reproche, el reclamo. Tiene dificultades para relacionarse con otros, comenzando con los de su propia casa; aun alterca con Dios mismo. Adopta actitudes de victima, y de auto conmiseración; se siente sola, aunque en realidad, se aísla de los demás. Es la persona en la que en su vida se observa, el cansancio, la fatiga, el estrés; neurosis, comportamientos compulsivos. Y es a esta forma de vida, es a quien el Señor le dice: “Marta, marta, turbada y afanada estas con muchas cosas; vives con enfermedades y achaques, porque por el estrés, sus defensas se bajan. Esta el otro estilo, el de María; eran hermanas, vivían bajo el mismo techo, compartían la vida, y gozaban de las mismas oportunidades, pero en el interior de María había una visión de la vida muy distinta a la que tenia Marta. Y el Señor el dice: “Marta, Marta, turbada y afanada estas con tantas cosas, viviendo een la carne, en el esfuerzo; luchando en tus propias fuerzas, dependiendo de tu musculo, pero “una sola cosa es necesaria hacer, y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. Ya es hora que elijamos lo esencial, ,lo excelente y lo eterno.
  • 19. 4. La importancia de perseverar Dice la Biblia en Juan 6:63 “el espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida”. Una de las situaciones mas difíciles que enfrentamos las personas y particularmente quienes nos movemos en una dimensión espiritual, porque en la dimensión espiritual, también hay dificultades, obstáculos, luchas; una de las situaciones mas difíciles, no imposibles pero si difíciles, es la capacidad de perseverar. El Señor nos advierte de esto, la importancia de perseverar, de permanecer; ese es el problema de vivir en la carne, porque cuando se lucha en la carne, en el esfuerzo propio, cuando se depende de si mismo, de sus propias fuerzas, la brega se hace mas complicada, la tarea se hace mas dura, ardua; la lucha se torna mas difícil. Porque, quiéralo o no, aceptar o reconocer, se le agotara el combustible; se le puede agotar el vino apenas comenzando la celebración, como sucedió en Cana de Galilea; a menos que el Señor que les hubiera asistido, habrían terminado frustrados. Hay personas que hacen planes, piensan que ya tienen todo lo necesario para ser felices por el resto de la vida y antes de que se den cuenta, se les acaban los recursos y no se han presupuestado para esto. La fortuna esta en tener al Señor cerca. La vida cristiana no es una carrera de cien metros, es una maratón que dura toda la vida, y por eso necesitamos combustible para esa carrera de largo aliento, porque eso es lo que dice la palabra de Dios, es una maratón que dura toda la vida, solo que vamos de gloria en gloria. Se alcanza una meta y salimos hacia otra. Por eso el autor de Hebreos dice, “teniendo en derredor nuestro, tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:1-2a) Dos acciones muy inteligentes, no solo espirituales; en una lógica elemental, no tiene sentido correr con exceso de equipaje, por eso dice el Señor: “despójese de todo peso y pecado”; como se va a echar cargas a los hombros, cuando tiene que correr, ser rápido, cuando tiene que evitar la fatiga. Y “correr con paciencia la carrera que tiene por delante”; eso si, “puestos los ojos en Jesús”; porque si usted se pone a ver a las personas, a las circunstancias, a los problemas, a las situaciones de la vida, se va a desanimar, a desalentar.
  • 20. El apóstol Pablo decía algo similar en Filipenses 3:13 “hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado, pero una cosa hago, olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que esta por delante, prosigo a la meta”. “Prosigo”, “prosigo a la meta”, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús, es un principio de la vida espiritual. No es fácil. Ahora bien, ¿en que contexto habla Jesús estas palabras? “el espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha, las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”. ¿En medio de que situación lo dice? Estamos en Juan 6, pero es bueno conocer el contexto. Es una situación que se le presento al Señor, en un momento en que muchos comenzaron a volver atrás, comenzaron a “bajar la guardia”, a “colgar los guantes”, comenzaron a renunciar, y ya no “andaban con el”. Aquí hay una palabra clave, “andar con el”; dice que “muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con el” (Vers.66) Hay “uno”, que eso es lo que quiere, que muchos vuelvan atrás y ya no anden con el. Para andar con el (Jesús), al ritmo y paso de el, con el talante de el, en el camino de el, a su sombra, sorteado las dificultades que el sortea, encarando con el, desafíos, retos, dificultades, problemas hay que entender un principio fundamental. Para andar con el, hay que andar en el Espíritu. Es lo que los discípulos no entendían, por eso se cansaban y les daba hambre y sed, no solo un hambre y sed física, ante todo espiritual. Por eso les decía: “si alguno tiene sed, venga a mi y beba; el que cree en mi, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”. (Juan 7:38-39) Esto de Juan 6:66, se debía a que muchos de sus discípulos habían vuelto atrás y ya no andaban con el. Y por favor, tenga en cuenta que para andar con el, hay que andar en el espíritu. Para andar con Jesús, hay que andar en el Espíritu. Y el Señor nos muestra el secreto de la vida victoriosa en Juan 15. El Señor comienza diciendo, “Yo soy la vid verdadera”, como quien dice, puede haber una vid falsa, puede haber una viña que usted se haya fabricado, su propia viña; una forma de vivir a su medida y no a la medida de Dios. Una forma de vivir que se acomoda a sus propios parámetros y no los principios de Dios. Muchos están viviendo su propio cristianismo, han acomodado lo espiritual a su propia realidad. En lugar de “examinarlo todo, retener lo bueno y desechar lo malo”, lo que hacen es “retener lo malo y desechar lo bueno”. Toman lo que les sirve y desechan con lo que no están de acuerdo o lo que les cuesta.
  • 21. “Yo soy la vid verdadera, mi Padre es el labrador…” “El pámpano no puede llevar fruto por si mismo sino permanece en la vid; así tampoco vosotros, sino permanecéis en mi”. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mi y yo en el, este lleva mucho fruto; porque separados de mi, nada podéis hacer”. “Si permanecéis en mi, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. “En eso es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos”. “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos,, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor”. “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo este en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos- Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando” “Ya no os llamare siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”. “No me elegisteis vosotros a mi, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, el os lo de”. “Esto os mando: que os améis unos a otros”. No solo se trata de permanecer nosotros, sino nuestro fruto. Luego, Juan 15 nos da el secreto para vivir en el Espíritu. 1. El pámpano no puede llevar fruto por si mismo 2. Para llevar fruto el pámpano debe ser limpiado. 3. Para llevar fruto debe permanecer en la vid. Luego, ¿Quién es un discípulo, según Juan 15? 1. El que permanece en la vid 2. El que permite ser limpiado por el 3. El que permanece en sus palabras 4. El que lleva fruto 5. El que glorifica a Dios con su vida
  • 22. Y si nosotros hacemos esto, si guardamos sus mandamientos, tendremos gozo. ¿Cuándo se pierde el gozo? Cuando no permanecemos, cuando no guardamos sus mandamientos. Es allí cuando se nos hace tan difícil amar, o cuando la necesidad de amar y ser amados se nos vuelve un conflicto. El principio rector es el amor, pero solo el que permanece en el, esta en capacidad de amar; porque solo la vida produce vida; porque solo el que esta lleno del amor de Dios, tiene salud mental; el que esta vacio del amor de Dios, genera dependencias emocionales con otros, apegos y conductas neuróticas. Las más grande muestra de amor, es dar la vida por los amigos. Finalmente, ¿para que hemos sido elegidos? Para llevar fruto y que es fruto permanezca. La única manera de andar con el, es andar en el espíritu. La voluntad de Dios es que nosotros perseveremos y que nuestro fruto permanezca. Por eso, dice su Palabra: “andad en el espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gálatas 5:16)
  • 23. 5. La matricula en la vida de fe Hemos insistido en una idea, mientras una persona viva en la carne, en el esfuerzo, dependiendo de si mismo, de sus capacidades, talentos, recursos, los resultados que obtendrá, no son ni siquiera comparables, si lo hiciera en el Espíritu, si lo hiciera dependiendo de Dios, en sociedad con el; si accediera a los recursos inagotables que el Señor le ofrece. Vivir en el Espíritu, es tomar la decisión de vivir en sociedad con Dios, es adoptar como estilo de vida una forma de vida sobrenatural, es creer que en sociedad con Dios, el pequeño viene a ser como mil; que podemos ser mil veces de lo que ahora somos; que aunque estado inicial sea pequeño, su postrer estado será grande. Que en sociedad con Dios vamos de gloria en gloria, de triunfo en triunfo, de testimonio en testimonio, de poder en poder, de lo bueno a lo mejor y de los mejor a lo excelente. En sociedad con Dios, así no seamos gigantes, pero por ser hombres de fe, llenos del Espíritu Santo, vencemos a los gigantes. Quien vive en sociedad con Dios, puede notar la diferencia, entre lo que es vivir en la carne, a expensas de si mismo y lo que es vivir en el Espíritu. Solo que usted tiene que tomar la decisión. Y esta decisión, tiene que ver con ¿de quien va a depender? ¿De usted mismo o de Dios? ¿En quien va a confiar más? ¿En usted mismo, en su capacidad, en su esfuerzo, o le va a creer a Dios? Es que no solo es creer en Dios, hasta el demonio cree en Dios y tiembla, es creerle a Dios. Creer que el es poderoso para hacer las cosas mucho mas abundantemente de lo que entendemos o pedimos. El problema de muchos, que ha sido una constante de la historia, desde la fundación del mundo, es vivir llenos de dudas, temores y preocupaciones: lo vemos en la Biblia, fue la exhortación que hizo Elías, “hasta cuando claudicareis entre dos pensamientos; fue la exhortación que hizo el Señor a los discípulos que dudaban, que cavilaban en sus corazones. Nadie puede servir a dos señores. ¿Cuál es entonces la decisión que debemos tomar? Tomar la decisión de vivir en sociedad con Dios, que equivale a decir, dejar que el tome el control. Es tomar la decisión de creerle a Dios, vivir por fe, andar en el espíritu. La palabra de Dios dice, “de la manera que habéis recibido a Jesucristo, andad en el”. ¿De que manera recibió al Señor? Por fe. Luego, debe aprender a vivir por fe, “porque el justo por la fe vivirá”. Hay una historia muy conocida en Lucas 5, el famoso pasaje de la pesca milagrosa. “Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre
  • 24. el para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban en la orilla del lago; y los pescadores habiendo descendido de ellas lavaban sus redes” (Vers. 1-2) Si algo debemos entender es el amor de Dios para nuestra vida; dice, “habían dos barcas”, y el Señor pudo entrar en una o en otra, pudo elegir cualquiera de las dos. Las dos estaban cerca de la orilla. Porque a veces sucede, que unas están cerca de la orilla, en el embarcadero, y otras lejos de la orilla, en el centro del lago. En este caso, “las dos barcas estaban cerca de la orilla”, y “El entró en una de aquellas barcas, la de Simón”. Así pasa, aun en los tiempos proféticos sucederá así, “el uno será tomado y el otro será dejado”. Por pura misericordia y gracia de Dios, usted ha sido tomado. Cuando yo conocí de Jesús, cuando asistí por primera vez a una reunión, invitada por una compañera de la universidad, ese día, asistimos quince a esa reunión, y hoy en día, estoy solo yo. Hay otra compañera que esta en otro distrito, pero solo yo soy misionero. No fuimos nosotros quienes le elegimos a el, el nos eligió a nosotros; el pudo haber elegido otra barca, otra vida, pero le eligió a Usted, le escogió a usted desde la fundación del mundo. ¿Acaso el único que estaba en la playa era Simón? No, había una fila de pescadores, pasando por la misma situación. Pero el quiso que fuera Simón. Luego, lo primero que debe entender, es que si el lo eligió a Usted, usted debe elegirlo a El; si el se decidió por usted, usted debe decidirse por el; porque el no se equivoca. Muchos claudican, desechan la gracia de Dios. ¿En que condiciones halló el Señor a Simón? ¿En que condiciones le halló a usted? El estaba rendido, cansado, frustrado, toda la noche había estado trabajando, tal vez toda la semana, todo el mes, todo el año, y nada había pescado. Pero Jesús, elige esa barca, llamo a la puerta de su vida, entro en la barca, y se sentó y empezó a enseñar. De la manera que ha entrado a nuestra vida y se ha sentado a la mesa para empezar a darnos alimento espiritual. Simón se esforzaba en producir, pero ni siquiera había aprendido a vivir. Si algo necesitamos es aprender a vivir, someter el entendimiento a la revelación, porque a veces somos un mar de conocimientos pero con un centímetro de profundidad. Porque sabemos muchas cosas, pero ninguna nos ha servido para ser felices, porque en la vida no consiste en cuantas cosas sabe usted, sino cuantas son útiles; porque no consiste en cuantas cosas ha aprendido sino de quien ha aprendido.
  • 25. Luego, entienda que Dios ha elegido, y que el Señor esta empeñado en que aprendamos a vivir. Y aquí viene el desafío a la vida de Simón, “boga mar adentro”. ¿Acaso el quería bogar mar adentro? Ya el había bajado las velas, había lavado las redes, el quería era irse a dormir. Pero hay ocasiones en que habrá que dar la milla extra, más si es el Señor quien lo pide. Es en esos casos, que hay que violentarse. Hay que creerle a Dios, es tomar la decisión de dejar de vivir en la carne para empezar a vivir en el espíritu. ¿Y que es vivir en el Espíritu? Es dejar de vivir por lógica para empezar a vivir por fe; dejar de vivir por emociones para vivir por principios; dejar la racionalización para vivir en la revelación; dejar de vivir por la experiencia y creer que en Cristo somos nuevas personas, que las “cosas viejas pasaron, y que he aquí, todas son hechas nuevas”. Es dejar atrás el sabor amargo de la frustración y la derrota y empezar a saborear las mieles del triunfo y de la victoria, porque en Cristo somos más que vencedores; es intentarlo una vez más, pero esta vez no en nuestras fuerzas sino en el poder y bajo la guía de Dios. A dejarle a el actuar, a yo vivir en una vida egocéntrica, sino Cristo céntrica. ¿Y cual fue el resultado, cuando el decidió creerle al Señor? ¿Cuándo decidió bogar mar adentro y echo las redes para pescar? Las redes se rompían y las barcas se hundían por el milagro. ¿Y que hizo Simón? Cayó de rodillas reconociendo que era un pecador. Pero, ¿Cuál era el pecado de Simón? Si pecado es un estado de separación, el pecado de Simón es que estaba llevando una vida separada de Dios. Hay mas ateos creyentes que no creyentes, ateo por definición es una palabra compuesta por un prefijo de negación, “a” que significa “sin”, y la palabra “Teo”, que significa, Dios. Luego, ateo es sin Dios. Ateo no es el no cree, es el que vive sin Dios, el que no le deja a Dios actuar. En que se diferencia un “incrédulo” de un “no creyente”. El ateo, es el que actúa por cuenta por propia, que busca hacer su terca y obstinada voluntad; el que actúa por emociones, por impulsos. El cayó de rodillas, ¿Pero el Señor que le dice? Simón, desde ahora serás pescador de hombres. Lo matriculo en la escuela de los agentes de cambio. No fue una casualidad ni una coincidencia, el eligió la barca de Simón, porque tenia planes con el. El quería empezar a bendecir a Simón a partir de ese día, como el quiere empezar a bendecirle a el, si tan solo lo permite. El espera de nosotros mucho más que amabilidad y cortesía. Es posible que usted haya sido amable con Dios, el no solo quiere que usted sea amable, sino que le ama a el, que se le entregue sin condiciones.
  • 26. El no esta esperando de su parte amabilidad, cortesía, respeto, solamente; el quiere que usted sea su adorador. Que caiga de rodillas delante de el, levante sus manos al cielo, le abra su corazón a el, y le diga, Señor: “sin ti nada soy y separado de ti nada puedo hacer”. Que usted le exprese su cansancio de pasarse toda la vida bregando y bogando mar adentro y no pescando nada; pero en este momento, usted puede dar ese giro de 180 grados. Si tan solo entiende que el eligió a Usted por su pura gracia, que pudo haber sido otro, pero el le tomo a usted, porque tiene planes con su vida. Pero el necesita, que usted someta el entendimiento a la revelación, que tome decisiones, que deje de vivir por lógica, por emociones, racionalizando, deje de vivir con excusas, pretextos, justificaciones. Si decide creerle a Dios, estará seguro y si cree a sus profetas, será prosperado. Y tendrá que violentarse, así ya no le queden fuerzas ni ganas, va a tener que bogar mar adentro y sacar fuerzas debilidad, y volver a echar las redes, pero esta vez, por hacerlo en sociedad con Dios, sus redes se van a llenar. Y a usted le no le quedara ninguna excusa, porque ante la evidencia del milagro, terminara convenciéndose que es mejor hacer sociedad con Dios, que andar solo por el mundo, como “Cusumbo solo”; cuando usted entienda que el único pecado es andar separado de Dios. Es necesario dar gracias, porque Dios nos ha elegido, porque el nos quiere enseñar, como disfrutar de la vida con sentido y felicidad que nos ofrece, pero es necesario violentarse, que esta vez lo intente pero en sociedad con el. Que comprenda que nada hay imposible para Dios, que el es el Dios que hace maravillas, que aquello que nunca ha logrado, en un instante lo puede lograr pero en comunión con el. Estar convencido, que no hay mejor negocio que hacer sociedad con Dios que andar solo por el mundo. Tome la decisión, matricúlese en la escuela de la fe de los milagros, tome la decisión de no vivir por lógica y empiece a vivir por fe; comprenda que Dios le ama con un amor inalterable, que separado de el nada puede hacer, pero con Dios es mayoría, es un mas que vencedor, es un triunfador.
  • 27. 6. Origen de la vida en la carne ¿Dónde se origina la tendencia de vivir en la carne, en el esfuerzo propio, dependiendo de nuestras capacidades? ¿Dónde se origina esa tendencia de vivir en el esfuerzo y no en el espíritu? En la autosuficiencia, en la auto exaltación del yo. Es tal el nivel de autosuficiencia en una persona que llega a creer que no necesita de nada ni de nadie más que de si mismo. Es tal el nivel de exaltación del yo, su envanecimiento personal, su egolatría y egocentrismo, que considera, que es suficiente por si mismo, y llega a ser tal, que ya ni siquiera tiene en cuenta a Dios. Allí se origina en el pecado, el engaño en el paraíso de Edén. Dios creo y diseño al hombre para que tuviera comunión con el, para que dependiera de el; pero el hombre dejándose extraviar en sus sentidos, cayo en un engaño, creyó que podría valerse por si mismo, creyó que podría llegar a ser como Dios, que no necesitaba del Señor. Opto por la autonomía, habiendo sido diseñado para la dependencia, y allí vino la caída. Desde entonces, todo lo que hace el hombre le cuesta mas, cuando decidió enemistarse con el, multiplico sus dolores, sus trabajos y aflicciones. Enemistarse con Dios trae como consecuencia, dolores, trabajos, aflicciones y en ultimas, la muerte. Implica que gran parte de nuestra vida, nuestros deseos serán regidos por otros, y muchos se van a enseñorear. Y que parte de esa decisión equivocada que tomo el ser humano, va a repercutir en la tierra. El hombre atrajo dolor para su vida, todos los días de su vida; y queriendo producir fruto, lo que produce es cardos y espinos; cambio en aceite de la santa unción, por el sudor del rostro y en el cuerpo. Prefirió conseguir el pan con sus propias manos y decidió morir. Esa es la vida en la carne. El engaño comenzó en el paraíso y el legado que nos ha quedado es la vida egocéntrica, fuimos diseñados para vivir en comunión con Dios, para llevar una vida teocéntrica, pero el legado es la vida egocéntrica. La personas autosuficientes creen que todo lo saben, todo lo pueden, todo lo controlan, confían demasiado en si mismos; una cosa es tener confianza personal y otra es ser autosuficiente. Su liderazgo gira en torno a su persona. Hoy en día, en el lenguaje secular, de cambiar el egocentrismo por el altero centrismo, es decir, no girar en torno de si mismo, sino de otros; aun el mundo lo percibe así, como una necesidad para el ser humano. La exaltación del yo, le lleva a ser individualista, independiente; una persona que vive exaltada en su yo, que le da preeminencia a su ego, que le rinde culto a su persona, es una persona cuya forma o estilo de vida es en la carne, no en el Espíritu.
  • 28. Porque el estilo de vida en el Espíritu, es totalmente lo contrario, se basa en lo que dice el evangelio, “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, quedara solo”. Una persona que no muere a su ego, que tiene más alto concepto de si, quedara solo, porque tendrá dificultades en relacionarse con otros. Su enfoque siempre será “primero el o ella”; para el lo delos demás no cuenta ni es importante, es secundario; el busca eclipsar a otros, con su personalidad según piensa brillante. Lo de los demás no tiene importancia para el, porque su enfoque es “Yo gano, tu pierdes”; primero lo de el, y luego lo de los demás. Dice la Palabra de Dios en Romanos 12:3 “….” Y si sigue leyendo, habla de la importancia de tener buenas relaciones con otros, porque no todos tenemos la misma función y nos necesitamos los unos a los otros. El problema es cuando la persona un “complejo de superioridad” que en realidad es un complejo de inferioridad, y piensa que el universo gira en torno a su persona; que todos deben rendirle pleitesía; la Biblia dice, “piense de si con cordura”. Una persona que no tiene el concepto adecuado, apropiado o ajustado de si mismo, siempre tendrá la tendencia de verse por encima o por debajo de los demás. Por lo tanto, va a abrigar actitudes conflictivas y va a desarrollar conductas y comportamientos neuróticos, compulsivos. Su egocentrismo lo conducirá invariablemente a reclamar derechos o auto compadecerse. Siempre mostrara evidencias de su envanecimiento, de su orgullo, soberbia, altivez, buscara aplastar o provocara que le aplasten. Dese cuenta lo que es vivir en la carne, dependiendo de si mismo. Dice en Galatas 6:3, “….” El que se cree ser algo, no siendo nada, el que se cree mas de lo que es, asi mismo se engaña. Algunos se creen con unas ínfulas. Cada uno someta a prubea su propia obra, y solo entonces, tendrá motivo de gloriarse, de si mismo y no de otro. Porque cada uno llevara su propia carga. Y si usted sigue leyendo en Galatas, es bastante fuerte, “no os engañéis, Dios no puede ser burlado”. Usted le puede hacer creer a todo el mundo, que usted es la octava maravilla del mundo, pero a Dios no lo engaña. Porque usted no es mas que Dios. Porque todo lo que el hombre sembrare, eso segara. El que siembra para la carne, segara corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu, segara vida eterna. Esa es la gran diferencia entre vivir en la carne y vivir en el Espíritu; “el que siembra para la carne, de la carne segara corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segara vida eterna”.
  • 29. ¿Cuál es entonces la motivación? ¿Lo que buscan las gentes del mundo? Y que es lo que buscan las gentes del mundo, sino es la vanagloria y la vanidad. ¿Dónde tiene su mirada? ¿En las cosas de arriba o en las cosas de la tierra? ¿Dónde tiene su corazón? ¿Dónde esta atesorando? ¿Aquí en la tierra o en los cielos? Porque aquí en la tierra, el orín y la corrompen, los ladrones minan y hurtan. ¿Según que costumbres esta viviendo? ¿Según las del cielo o las de la tierra? Las gentes del mundo buscan su propia gloria, hablan por su propia cuenta: Jesús dejo muy en claro, “gloria de hombres no recibo”. El que anda tan preocupado, por recibir el aplauso de los demás, el reconocimiento de otros y rindiéndole culto a su ego, aquel que piensa, siente, habla, actúa por su propia cuenta, su propia gloria busca. Se la pasa buscando la gloria de los demás; se han vuelto, se han convertido en una sociedad de mutuo elogio como lo dice Juan 5:44 “…” Se la pasan buscando su propia gloria, se premian unos a otros, pero su corazón esta muy lejos de Dios. Sabe que el Señor se vacuno contra este síndrome social, contra la vanagloria cuando dijo, “Yo gloria de hombres no recibo”. Y esta es una gran liberación que una persona puede conseguir, ya no vivir pendiente del que dirán, ni esperando el reconocimiento de los demás. Si se trata de alabarnos, la única opción que nos da la Biblia la encontramos en Jeremías 9:23-24, de sentirnos orgullosos con nosotros mismos, y es cuando empezamos a conocer y entender a Dios, comprender las verdades profundas de la vida espiritual. Cuando comprendemos que nada somos, nada tenemos, ni conseguido por nosotros mismos, sino que todo lo que somos, tenemos y hacemos, lo hemos recibido de El. Necesitamos, “caer en tierra y morir”, como el grano de trigo, de lo contrario quedaremos solos y sin fruto. Es decir, morir a la vida egocéntrica. Hay que morir a las obras de la carne, para no quedar solo, viviendo a expensas de si mismo. Pero si muere, si se rinde, si se quiebra delante de ti, llevara mucho fruto.
  • 30. 7. El lenguaje en el Espíritu Veíamos en días pasados, y es una situación que vivió el Señor, y fue que muchas personas comenzaron a retirarse, y al ver esto, dijo a sus discípulos, “¿acaso ustedes también quieren irse?” Y entonces los discípulos, abanderados por Simón dijeron: “Señor, ¿a quien iremos, solo tu tienes palabras vida eterna?” Así es el lenguaje de una persona que esta en el Espíritu, el Señor por su lenguaje marco la diferencia. Dice que mucha gente se agolpaba para oírle, porque el enseñaba no como los escribas y fariseos, como los religiosos de la época, sino como “quien tiene autoridad”. Ninguno podría decir, enseñar o hacer lo que el hacia, a menos que Dios estuviera con el. Cuando el apóstol Pablo fue a Corintio, el deja constancia de esto, de cual debe ser el lenguaje de una persona que se anda y se mueve en el Espíritu, “hermanos, cuando fui a vosotros….” (1 Corintios 2:1-4) Luego, debemos entender, que un liderazgo en el Espíritu, se deja conocer por el lenguaje que usa. Dice el manual de la vida, “De la abundancia del corazón, habla la boca”, Uno puede conocer como esta una persona por dentro, cual es su realidad, a partir de su lenguaje. Uno puede saber como esta ese corazón por las palabras que salen de su boca. Y las palabras no son otra cosa que la expresión, la extensión de los pensamientos. Por eso no se trata tanto de regular las palabras sino de transformar la mente; no se trata de esforzarnos en controlar la lengua, sino de ser transformados en el espíritu de la mente, es decir, de someter el entendimiento a la revelación. De ser despojados, desocupados de nuestros pensamientos y ser llenos de los pensamientos de Dios. Una persona que anda en el Espíritu que no habla por su propia cuenta, sino que “la palabra de Dios esta en su boca y la ley de Dios la ha puesto en su corazón”. Por eso, el apóstol Pablo nos deja muy en claro en esto, “nuestra palabra, enseñanza y predicación, no puede ser con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración de Espíritu y Poder”. Algunos se esfuerzan enormemente para persuadir o disuadir, pero lo hacen en la carne y no en el Espíritu, por eso no producen cambios, por eso no llegan al corazón ni logran mover voluntades. “Muchos hablan, pero pocos comunican; de los que comunican, solo algunos llegan al corazón y logran mover voluntades y crear compromiso.
  • 31. En mi caminar con Cristo y en la vida ministerial, uno tiene todo tipo de discípulos, por ejemplo, esta el discípulo que es necio. ¿Sabe que dice la Biblia? “Al necio no se le corrige con palabras”. Hay discípulos, a quienes ya no hay nada mas que decirles, ya se les enseño, ya se les dijo, ya se les recordó, ya se les redarguyo, se les instó, se les reprendió, ya se les consoló, ya se les dijo todo lo que había que decirles. Pero al necio no se le corrige con palabras, ¿Qué hacer en esos casos? Orar. Tratarle con amor, con espíritu de mansedumbre, buscando restaurarle, porque eso también dice la Biblia, pero no trate de convencerlo con palabras y mucho menos con palabras de humana sabiduría, porque, hay si que menos. Muchos se arman de argumentos, se esfuerzan en dar contenidos lógicos, buscando convencer al otro. Cuando nosotros no convencemos a nadie. El único que convence al mundo, de “pecado, de justicia y de juicio” es el Espíritu Santo. Nadie convence a nadie. Usted no se esfuerce en tratar de convencer al otro. El efecto que produce es el contrario, entre mas insiste usted en convencerle, el otro mas se embota, mas se endurece, mas se cierra. Para vivir en el Espíritu, hay que renovarse en el espíritu de la mente, lo que equivale a decir, hay que someter el entendimiento a la revelación. Las palabras son la expresión de los pensamientos. La lengua no esta desconectada del cerebro. Luego, lo que hablamos es lo que pensamos. Algo que debemos entender es que nuestros pensamientos no son los pensamientos de Dios, y el lo deja muy en claro en su palabra. Por eso debemos ser renovados en el espíritu de la mente, pero esta renovación se da por la palabra de Dios. “…” (Isaías 55:8-11) La palabra de Dios, que sale de la boca, del aliento de Dios, no vuelve vacía, sino que hará lo que Dios quiere y será prosperada en todo aquello para lo cual ha sido enviada. ¿Qué es lo que produce la renovación? ¿Qué es lo que produce el cambio, la transformación? Una persona que anda en el Espíritu, es aquella que ha hecho de la Palabra de Dios, su guía de vida, su manual de vida por excelencia. Hay un verso de los salmos, que particularmente me golpea mucho, “…” (Salmo 119:71) Bueno, dice el salmista, haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos. ¿Cuántas veces tenemos que lamer el polvo? ¿Cuántas veces tenemos que experimentar que nuestro ego se hace pedazos? ¿Cuántas veces tenemos que ser humillados para reconocer cuan equivocados estamos? No porque esa el método a seguir, No porque eso sea lo que Dios tiene o quiere para nuestra vida, pero el permite que sea asi, porque si no es de esa manera, que nosotros mismos nos hemos fabricados, no aprendemos, no reconocemos nuestro pecado, o no
  • 32. salimos del error. Y terminamos humilladas, expuestos públicamente, para aprender a vivir por principios. El salmista dice, “lámpara es a mis pies tu palabra, lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105) Para aprender a vivir en el Espíritu, debemos permitir que el Señor hable a nuestro corazón. ¿Cuál es nuestra más grande necesidad? Que el hable, que el nos enseñe; porque su palabra no vuelve a el vacía. Porque cuando el emite su palabra, la palabra cumple el propósito para el cual ha sido enviada, hace lo que el quiere, es prosperada en todo aquello para lo cual ha sido enviada. La palabra de Dios es poder transformador; es viva y eficaz. Así opera la teoterapia, Dios usa su Palabra. Cual bisturí de Dios, el la usa para operar la cirugía que necesita nuestro corazón. Es lo que dice el manual “…” (Hebreos 4:12) Así opera el tratamiento, Dios usa su palabra para quebrar todos esos esquemas mentales, creencias erróneas, paradigmas, esas formas equivocadas de pensamiento. Que hermoso lo que dice el manual, aquí es donde la sicoterapia, la sicología, la logoterapia se quedan cortas, no pueden hacer nada frente a la teoterapia, nada que hacer frente a esta realidad de la Biblia, “la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma” (Salmo 19:7) Es perfecta, no lo busque imperfecciones. Lo que no puede hacer ninguno argumento humano por valido y certero que sea, lo consigue la palabra de Dios. De allí la importancia de escuchar la palabra de Dios; “el justo por la fe vivirá”, pero es que “la fe es por el oir, el oir por la palabra de Dios”. Luego, lo que usted necesita es ir al manual, y permitir que Dios por su Espíritu hable a su corazón, porque solo la ley de Dios, que es perfecta, convierte el alma, alumbra los ojos y hace sabio al sencillo.
  • 33. 8. Eligiendo vivir sobrenaturalmente Elegir vivir en el espíritu es una elección. Dios nos dio la mente para pensar en el, los sentimientos y las emociones para amarle y experimentar su amor; y la voluntad para decidirnos por el. Luego, vivir en el Espíritu, es un acto de la voluntad, es una elección personal; es escoger una forma de vida sobrenatural, en la cual Dios, además de estar presente, su presencia es dinámica, activa, poderosa. Dios no esta interesado en asumir una presencia pasiva en nuestra vida, el quiere venir a hacer morada, pero también manifestarse en nosotros. Luego, la presencia de Dios es activa, dinámica, poderosa, sobrenatural, visible. El quiere actuar y manifestarse; el es Emanuel, “Dios con nosotros”. Una persona que vive es un testimonio vivo, fehaciente del poder de Dios, en condiciones normales, lo que esa persona vive, cualquier otro, no lo soportaría, se rendiría, desfallecería, abdicaría, volvería atrás. Lo que vive una persona en el Espíritu, es imposible de vivirlo en la carne; ya vimos cuales son las consecuencias de la vida en la carne en Génesis 3, se multiplican los dolores, los trabajos y las aflicciones y en ultimas la muerte. El apóstol Pablo, nos da varios ejemplos de esto, vamos a referirnos a tres, en los cuales, el mismo se coloca como un testimonio ejemplarizante de alguien que aprendió a vivir en el Espíritu; que eligió y se decidió por esta calidad de vida. No que siempre lo haya hecho, sino que un día entendió lo que se padece viviendo en el control del Yo, y decidió abandonar ese síndrome de la angustia que es vivir en la carne, para matricularse en la vida victoriosa de lo que es vivir en el Espíritu. Luego, hay tres situaciones a las que me quiero referir, que vuelven un tormento total si se viven en la carne; no son solo difícil, sino imposible de sobrellevar y obtener victoria en estas situaciones, haciéndolo en la carne. Por eso debemos elegir la vida en el Espíritu, hemos visto como la teoterapia es el trato de Dios, es Dios enseñándonos a tratar con las diferentes situaciones de la vida. Hay tres aspectos en los cuales Dios nos da la victoria, pero esa victoria es una consecuencia o una derivada de vivir en el Espíritu. La victoria sobre la enfermedad, la escasez o la pobreza y las situaciones o problemas de la vida. Jesús se refirió a tres situaciones que era inevitable que se presentaran, la pobreza, los problemas y la aflicción. Pero, “esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”. LA ENFERMEDAD
  • 34. Dios más que tratar con la enfermedad lo hace con la persona, con el enfermo y lo hace de manera integral; la teoterapia es trato, tratamiento; si bien la teoterapia es salud, no necesariamente significa sanidad de la enfermedad. Usted puede experimentar salud en medio de la enfermedad; salud metal, por ejemplo. Usted aprender a tratar con la enfermedad, Pablo nos da ejemplo de esto; aprendió a encarar la enfermedad, a aceptar la enfermedad como parte del Plan de Dios para su vida; a entender esto. El no murió por la enfermedad, ni se deprimió por la enfermedad. El Señor nos enseña a tratar con la enfermedad. Se presume que la enfermedad que el padecía era una laceraciones en sus ojos. A algunos de sus discípulos, les hizo un reconocimiento al respecto, cuando les dijo, “si hubiera sido posible, si estuviera en sus manos, me habrían entregado sus propios ojos, con tal de no verme padecer”. Era un gran amor el que ellos sentían por el, y no lo querían ver padecer; por eso les dice eso, en Gálatas 4:15 “doy testimonio, de que si hubieseis podido, os hubieseis sacado vuestros propios ojos para dármelos”. En la segunda carta a los Corintios, el apóstol Pablo se refiere a esta situación cuando dice: “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor que lo quite de mi, y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriare mas bien en mis debilidades, para que repose sobre mi el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:7-10) Cuando el apóstol Pablo dice, “tres veces he rogado al Señor lo quite de mi”, es una forma de decir, “he orado muchas veces”, para que el Señor aparte lo que el llama un “aguijón en la carne”. Sabemos que “a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”; no que todas sean buenas, ni que todas nos salgan bien, sino que todas ayudan a bien, todas cursan un propósito; todas tienen que ver con un plan soberano, superior. El apóstol Pablo llego a entender cual era el propósito de esa enfermedad, y el mismo lo dice, “me fue dado un aguijón, para que yo no me exaltase desmedidamente”. Ya vimos, como la vida en la carne se inicia en la exaltación del yo. Luego, el apóstol entendió que el propósito de ese aguijón, era evitar que el se exaltase. El era un hombre que había sido bendecido enormemente, que había estado en el paraíso mismo, que había escuchado palabras inefables que no le es dado a hombre expresar; era un hombre que era necesario mantenerlo con los pies en la tierra, a
  • 35. quien había que cuidarle su corazón, “sobre toda cosa guardada, guarda el corazón, porque del corazón mana la vida”. Hay tres razones por las cuales caen los siervos de Dios, el dinero, el sexo y el orgullo personal; la soberbia. Hay personas que tenemos que reconocer que han sido bendecidas por Dios, con dones, habilidades y talentos. ¿Y que decir de Pablo? ¿De que manera había sido bendecido? Había sido implementado por Dios de una manera sobrenatural, y era necesario mantener el equilibrio en el. Y lo entendió así. Hay muchas situaciones de la vida, difíciles de asimilar, pero a través de clamarle a Dios, el nos da entendimiento. El dice, “clama a mi, y yo te responderé; y te enseñare cosas grandes y ocultas que tu no conoces” (Jeremías 33:3) La respuesta de Dios no necesariamente es sanar a una persona, sino mostrarle el propósito de esa enfermedad. Cuando uno entiende el porque, esta en capacidad de soportar cualquier como. Ya mencionamos, que el origen de la vida en la carne, esta en la exaltación del yo, y este aguijón obligo a Pablo a vivir en el Espíritu, y para que luego el diera testimonio diciendo: “de buena gana me gloriare en mis debilidades, para que en mi repose el poder de Cristo”. La enfermedad es un primer aspecto, solamente hay una manera de vencer, de tener victoria sobre la enfermedad, y es viviendo en el Espíritu. A través de la Teoterapia, el Señor nos enseña a tratar con la enfermedad. LA ESCASEZ Si en algo podemos notar la manifestación divina, el amor, el poder, es la manera como el suple todas nuestras necesidades, porque el “suple todo lo que nos hace falta conforme a sus riquezas”; a propósito, la biblia dice, “no he visto un justo desamparado, ni descendencia que mendigue pan”, “abre tu boca y yo la llenare”. En Filipenses 4:11-13, el apóstol Pablo, da testimonio de eso. Hay personas que magnifican y mitifican la vida de fe; lo que le diferencia a usted de una persona del común, es solamente el fundamento sobre el cual se ha edificado; pero todos estamos expuestos a problemas similares, y el que usted sea cristiano no lo exime de tener problemas, sino que lo capacita para enfrentarlos, solucionarlos y sobreponerse a ellos. El apóstol pablo, “no lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación. Se vivir humildemente, y se tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre; así para tener abundancia, como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
  • 36. Este hombre había encomendado su vida al Señor y el Señor se había hecho cargo de el. En eso, usted tiene que aprender a creerle a Dios. Habrán épocas de escasez y de abundancia, y usted debe aprender a a administrar la escasez y la abundancia y a estar contento cualquiera sea la situación y no perder el fuego de Dios y el gozo del Espíritu. Dios suple a sus hijos. Dios no permitió que su hijo naciera en un pesebre solo, frio, vacio; lo primero que hizo fue que le envió una comitiva de ángeles que le dieron una serenata celestial; lo segundo, envió pastores que lo rodearon de alimento y calor humano, y lo tercero, hizo venir unos magos, que le trajeron riquezas de oriente. Usted tiene que creerle al Señor, apropiarse de lo que dice Mateo 6:25-34, “no se afane, preguntándose: ¿Qué comeré? ¿Qué vestiré? ¿Dónde viviré? Las gentes del mundo se afanan por estas cosas, pero vuestro Padre que esta en los cielos, sabe de cosas tenéis necesidad antes que se las pidáis”. ¿Acaso usted no es padre? ¿Acaso no hace esfuerzos ingentes para que nada falte sus hijos? Cuanto mas Dios y de que manera lo hace. LAS SITUACIONES DE LA VIDA Jesús menciono que hay tres situaciones que siempre estarán con nosotros, la pobreza, los problemas y la aflicción. Sobre la pobreza, dijo: “a los pobres siempre los tendréis con vosotros”. Por supuesto que no se refería exclusivamente a la pobreza material, sino a la pobreza mental y espiritual. También dijo, “es imposible que no vengan los problemas, los tropiezos”. Y también dijo, “en el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”; eso es lo que el mundo ofrece, aflicción. Pero también dice, “confiad, yo he vencido al mundo”. Ya sabemos donde se origina todo esto, en Génesis 3, cuando el hombre decide separarse de Dios, lo que consigue es multiplicar sus dolores, sus trabajos y sus aflicciones. Sin embargo, si vivimos en el Espíritu, podemos tener victoria en estos tres aspectos. ¿Cuál es entonces el comportamiento de un hombre o de una mujer que decidió vivir en el Espíritu, que eligió esta calidad de vida? Inicialmente, revisemos un primer caso. En 2 Corintios 4:7-11, dice el apóstol Pablo, “….” También dice en 2 Corintios 6:4-10, aquí encontramos a Pablo, relatando las diferentes situaciones que había tenido que vivir por amor al Señor y a la obra; dice “…” en el vers. 9-10. Las personas y las circunstancias nos afectan como nosotros lo permitimos. Viktor Frankl, el padre de la logoterapia y el inspirador de la proactividad, quien ofrece respuestas a los problemas humanos, desde el alma, no desde el Espíritu, pero sus escritos y estudios resultan muy útiles. Su libro, “El hombre en busca de sentido”
  • 37. cuenta la historia de Frankl, siquiatra judío, vivía en Austria. Fue tomado de su familia, de su trabajo, y llevado a un campo de exterminio en Auschwitz (Alemania), el fue una de las victimas del holocausto nazi, pero sobrevivió. Y precisamente, el logro sobrevivir, porque en el campo de concentración aprendió una lección que luego la escribe en su libro, y que la resume en la frase, “las personas y las circunstancias nos afectan tanto como nosotros lo permitimos”. Decía Frankl, “cuando uno entiende el porque, esta dispuesto a soportar cualquier como”. Cuando se entienden los “porque” y los “para que”, la trascendencia de las situaciones de la vida, uno esta dispuesto a soportar cualquier como. Cuando Viktor Frankl llego al campo de concentración, el se propuso tres objetivos: Primero, Sobrevivir; Segundo, Servir, como efectivamente lo hizo desde su profesión, y tercero, lo mas trascendente, aprender algo en medio del holocausto. Y lo que el aprendió fruto de sus observaciones como estudioso del comportamiento humano, es que unas personas, a pesar de su vigor y fortaleza física, morían; en cambio otros, con menos fortaleza física, sobrevivían. Y el centro su atención en aquellos que sobrevivían, y encontró en ellos un común denominador, un elemento en común, todos tenia un sueño, todos abrigaban una ilusión, todos acariciaban un anhelo, una visión. Y esa motivación trascendente de la vida, les ayudo a sobreponerse a esa terrible experiencia. Soñaban con volver a casa y estar con sus hijos, con su familia; terminar un proyecto que habían iniciado. El mismo Frankl hizo lo mismo, se abstraía de la realidad presente que vivía, en medio del dolor, el hambre, el frio, la humillación, la desesperación; se proyectaba al futuro, y se veía a si mismo, en un confortable auditorio, en medio de una cálida audiencia, hablándoles de la experiencia que estaba viviendo, como una experiencia del pasado. Se olvidaba del presente y se imaginaba en el futuro, usaba el poder de la imaginación, y eso le permitió sobrevivir. El poder de una visión es muy fuerte, más si las visiones vienen de Dios. Si bien, Viktor Frankl nos deja ese legado de la logoterapia, que no puede compararse con la teoterapia, nos enseña y nos insta a oscultar el poder de la mente, porque Dios nos ha dado dos maravillosas capacidades o poderes, el poder de la fe, que es la capacidad de creer, y el poder de la imaginación que es la capacidad de crear, y cuando unimos estos dos poderes, los imposibles se hacen posibles; podemos transformar el mundo. Dice el manual de la vida, lo que pudiera ser el titulo de un éxito cinematográfico al estilo Hollywood, “pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma” (Hebreos 10:39) Como quien dice, “retroceder nunca, rendirse jamás”. Así es el que vive en el Espíritu, no se rinde, no retrocede. El ya entendió, que esta llamado a vivir una calidad de vida sobrenatural.
  • 38. Como lo dice el Sabio Salomón en uno de los proverbios, “eres de baja calidad sino soportas la adversidad”. La adversidad hace parte de la vida, si algo debemos aprender a enfrentar es los vientos de la adversidad. Y sobre esto, en el apóstol encontramos un gran ejemplo, de alguien que no se dejo afectar ni por las personas ni por las circunstancias. En una de nuestras peregrinaciones a tierra santa, tuve la oportunidad de conocer la Cárcel Mamertina en Roma, que a pesar de haber sido acondicionada para la visita de los turistas, todavía hoy en día, se reciben las impresiones de soledad, frio, abandono, orfandad. ¿Quién estuvo allí? Pablo en el ocaso de su vida. Lo interesante es conocer lo que allí sucedió, porque en ese lugar Pablo escribe una de las hermosas joyas de la Biblia, una de sus mas brillantes cartas, la carta a los Filipenses, conocida como la carta del gozo, en medio de esas condiciones infrahumanas, prisionero sin haber perdido su libertad espiritual. En ese lugar ese hombre no dejaba de dar gracias. Sabe quienes son los desagradecidos, los que se les olvido la gracia de Dios; viven días sin gracia, hace rato dejaron de agradecer. La gratitud es la memoria del corazón. Y en ese lugar Pablo daba gracias. Y allí entendía, que todo lo que le había sucedido, había redundado para bien del evangelio, nada había sido en vano. Todo lo que el había sufrido había contribuido al progreso del evangelio, y eso lo hacia feliz. Cuando uno encuentra que aun el morir significa el progreso, entonces, bienvenida sea la muerte. El no tenia temor de la muerte, el decía, “para mi, el vivir es Cristo y el morir es ganancia”, sabia, que si había de morir, era para encontrarse con su Señor a quien servía desde sus prisiones. Y muchos cobraron ánimo con las prisiones de Pablo, se despertaron, reaccionaron, se decidieron a asumir un compromiso que hasta ese momento no lo habían tenido, y se esforzaron en hablar mas y mas la Palabra de Dios sin temor. Y el decía, si esto ha contribuido para que Cristo sea anunciado, en esto me gozo y me gozare aun, ¡bienvenidas estas cadenas! Solo que debían comportarse como es digno del evangelio; lo único que el quería saber de ellos, es que seguían unánimes luchando por la fe del evangelio, en nada intimidados, en nada amedrentados. Y habla de cómo ser un luminar en el mundo. Y no olvidemos que estaba en una situación bien adversa, esta solo, enfermo, viejo, preso y sin un centavo. ¿Cómo puede sentirse una persona en esas condiciones? Pero el no renunciaba, el sabia que debía estar firme por causa del evangelio. Y en esas condiciones decía, “hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado, pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo
  • 39. que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14) Aprovecha y dice, “porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo”. Hay discípulos por los cuales uno ha dado su vida, su alma, lo ha dado todo, y al rato se vuelven enemigos de la cruz, no son enemigos de uno, sino de la cruz. Y termina el apóstol Pablo dando siete claves, para hacer de la vida una victoria: 1. Regocíjense en el Señor, siempre. Por nada pierdan el gozo del Señor que es la fortaleza. 2. Por nada estéis afanosos. No dejen que el afán, la ansiedad, las preocupaciones les atrapen, eso es lo que hacen las gentes del mundo; pero ustedes desahoguen su alma y corazón por medio de la oración. Por nada pierdan la paz y el gozo del Señor. 3. Usen bien el poder de la mente; solo piensen en aquello que contribuye a crear, a construir en sociedad con Dios, para pensar en grande, no piensen en tonterías, en minucias, en lo que me dijeron, en lo que me hicieron. Ya no se culpen ni culpen a otros, no se critiquen ni critiquen a otros, ya no sean severos en el juicio. Piensen en lo verdadero, lo honesto, lo justo, lo puro, lo amable, lo que es de buen nombre, lo que es digno de alabanza. 4. Aprendan a estar contentos cualquiera sea la situación, que las personas y las circunstancias nos los afecten. Esto no significa asumir una actitud pasiva de resignación o conformismo. 5. Aprendan a vivir en al abundancia o en la escasez. Adaptarse rápidamente a los cambios y a las situaciones de la vida. No reñir, no luchar, no resistir cuando los cambios de todas maneras tienen que darse. 6. Crean que todo lo pueden en Cristo que les fortalece. 7. Confíen que Dios suplirá todo los que les hace falta conforme a sus riquezas. Y es desde la cárcel Mamertina que Pablo escribe esta carta, que ha servido para inyectarle ánimo, entusiasmo, gozo a la cristiandad universal a través de los siglos.
  • 40. 9. El discernimiento del líder Hay una facultad espiritual, porque no es una función del alma, sino del espíritu que no puede faltar en un líder, por supuesto en un líder que se mueve en el Espíritu, y esta facultad es el discernimiento. Es una capacidad especial para hacer una lectura correcta de las diferentes situaciones de la vida. ¿Qué es discernir? Es identificar la verdadera naturaleza de las cosas, es distinguir entre una cosa y otra; es probar, comprobar, verificar cuando algo proviene de Dios y cuando no. Es encontrar la raíz del problema sin dejarse llevar, distraer o desviar por los síntomas. Los seres humanos nos hemos vuelto sagaces, maliciosos, perspicaces, astutos; así actúan las personas que se mueven en la carne. El Señor dice algo muy diferente, “Sed niños en la malicia y maduros en el modo de pensar”; porque la sagacidad, la astucia, la malicia, son características de los que se mueven en la carne, en dimensión sicológica, de los que se ajustan a los parámetros del mundo, del medio, del entorno; que escuchan la voz de su corazón, y no la voz de Dios. Una de las actitudes que Dios quiere eliminar de nuestra vida es la malicia (Efesios 4:31) En el interior de todo hombre hay una gran lucha, se libra una gran contienda, una confrontación, entre los “deseos de la carne que batallan, que se oponen contra los deseos del Espíritu”; quien se deja guiar por su corazón, invariablemente caerá en el error; porque “engañoso es el corazón mas que todas las cosas”; es “perverso, ¿Quién lo conocerá?”. Una persona en condiciones normales, naturales, dice la Biblia, una persona que no ha recibido a Cristo en su corazón, esta imposibilitado de tener comunión con Dios; y quien no tiene al Espíritu de Dios morando en su ser, no esta en capacidad de conocer lo que viene de Dios. Dice la Biblia, “el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para el son locura y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. En cambio, quien ha recibido al Espíritu Santo, el regalo de Dios mas preciado, si podemos conocer las cosas de Dios. 1 Corintios 2:9-12 “…” Al hombre le queda muy difícil discernir espiritualmente sin el Espíritu; es una lógica elemental, para discernir espiritualmente, necesito al Espíritu de Dios; sino tengo al Espíritu de Dios, no puedo discernir espiritualmente. Y así se esfuerce en la carne, no podrá discernir, tal vez hará juzgamiento, pero no discernimiento. Porque el hombre
  • 41. en condiciones normales, naturales, sin el Espíritu de Dios, le es imposible discernir. Porque el discernimiento es espiritual, y sino esta habilitado espiritualmente, ¿Cómo lo va a hacer? Discernir es la capacidad espiritual de conocer y comprender lo que Dios nos ha concedido, cosas ocultas, en la serie de “como conocer la voluntad de Dios”, desarrollamos ampliamente esto. Luego, discernir es la capacidad para identificar cuando Dios se esta manifestando a sus hijos. Para conocer lo que proviene de Dios, para comprender lo que Dios nos quiere enseñar. Hay que aprender a discernir, ejercitarnos en el discernimiento espiritual, porque todos los días, todo el tiempo, se ve abocado a discernir. Cuando entendí esta gran verdad, hice del discernimiento una de mi primeras y mas importantes y constantes peticiones a Dios, “dame la capacidad de discernir”. “El principio de la sabiduría es el temor a Dios”, y no quiero ofender la santidad y soberanía de Dios, actuando por mi propia cuenta, haciendo lo que a mi parece, actuando según mi parecer. Es tan fácil salirse del camino. Porque “hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero al final son caminos de muerte”. Por eso, usted debe ejercitarse como se entrena un atleta para la competencia; como se ejercita un estudiante para la prueba académica; usted tiene que ejercitarse en el discernimiento. Hebreos 5:11-14 “…” El discernimiento es una evidencia de la madurez espiritual; el discernimiento se manifiesta en aquellos que han ejercitado sus sentidos. Necesitamos discernir para muchas situaciones de la vida: 1. Para conocer nuestros propios errores. Hay puntos ciegos que no nos dejan ver nuestros propios errores. Pero necesitamos sabiduría para aprender a conocernos. Salmo 19:12 “…” Tengo que aprender a discernir sobre mi propia vida. 2. Para probar todos los espíritus, porque no todos los espíritus son de Dios, no todas las motivaciones humanas han sido guiadas e influenciadas por el Espíritu de Dios; y mas en estos tiempos actuales. Debo discernir cuando alguien proviene de Dios y cuando no. 1 Juan 4:1 “…” hay muchos falsos profetas y maestros, que enseñan visión de su propio corazón y no de Dios. Enseñan mentiras, falsedades. Todo el tiempo somos consultados por personas buscando la luz de Dios para sus vidas, en estos casos, no podemos hablar desde la lógica humana o desde el corazón; cuando alguien pide consejería, no esta interesada en opiniones personales, no anda buscando escuchar la voz de hombres sino la voz de Dios. No viene a mi a pedirme mi opinión o concepto,
  • 42. como si yo fuera un consultor; soy consejero, pero mis consejos no deben provenir de mi mente sino de la mente de Dios, de la palabra de Dios. 3. Para saber que hay en el corazón de las personas. Jesús en diferentes oportunidades no le siguió el juego a los religiosos de la época, que buscaban era hacerle caer, porque el sabia que había en el corazón de ellos. Como también discernía, cuando en el corazón de los discípulos estaba lleno de dudas, temores, incredulidad. También supo discernir la dureza del corazón de las personas; o conocer su hipocresía. De igual manera, supo apreciar la humildad, la generosidad, la fe que hallo en algunos. Lucas 5:22 4. Para saber cuando alguien o algo nos conviene y cuando no, porque no todo conviene, así sea licito. (1 Corintios 6:12) 5. Para comprender verdades profundas espirituales, si el Señor, hablando cosas terrenales a sus discípulos, no le entendían, ¿Cuánto mas si les hablara las celestiales? Juan 3:12 6. Para comprender la voluntad de Dios, para saber decidir, para comprender lo que me sucede y saber como actuar. “el sabio discierno el tiempo y el juicio”. Discernir me per mite encontrar el criterio correcto a la hora de tomar una decisión. Ec. 8:5 7. Para tener certeza entre las cosas que son de Dios y las que son del mundo; para distinguir lo santo de lo profano. Un líder espiritual, no puede darse el lujo de llenarse de mosto, sino mantenerse sobrio, equilibrado. El mosto no solo debemos tomarlo en el sentido estrictamente litera, sino también simbólico. Cuando el Señor dice: “no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, antes bien, sed llenos del Espíritu Santo”; el vino, no solo es el mosto, o la sidra; sino cuando una persona esta ensimismada, llena de si misma, embriagada de si mismo, de su lógica, de sus paradigmas, de sus creencias, de sus esquemas mentales. Hay que vaciarse de uno mismo, para llenarse de Dios. Lev.10:10 Estamos demasiado embriagados de nosotros mismos, de nuestra experiencia, conocimiento. Siempre recuerdo al Dr. Néstor Chamorro que decía, “no se profesionalicen”, “no piensen que se la saben todas”; dice Efesios 5;18 Hay que ser sobrios. Avanzando, hay que hacer algo que hizo el sabio Salomón, siendo muy joven, y habiendo sucedido a David su padre en el trono, y consciente de su inmadurez,
  • 43. inexperiencia, que no sabia entrar ni salir, y consciente de su responsabilidad, el le hace una petición a Dios, cuando se le aparece en Gabaon. I Reyes 3:3-15 El reconocía, que era un incapaz para discernir, y como rey, precisaba del discernimiento para juzgar sabiamente al pueblo. El discernimiento le permite a un líder conocer que hay en el corazón de una persona y lo puede saber a través los pensamientos y las palabras. Por lo que una persona dice, uno puede saber que hay en su corazón. “de la abundancia del corazón, habla la boca”. Hay personas, que por vivir en la carne, no saben discernir entre la mano derecha y la mano izquierda. Es tan fácil juzgar según lo que se ve. El Señor Jesús decía: “Usted saben distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; pero no distinguen el tiempo de Dios para sus vidas”. Les decía, “no juzguéis y no seréis juzgados”, “juzgáis según las apariencias, juzgad con justo juicio”. (Juan 7:24) (2 Corintios 10:7) Quien se mueve en la carne, siempre estará juzgando según lo que tiene delante de sus ojos. Recordemos, que Dios no mira lo que el hombre mira, “porque el hombre mira lo que esta delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón” (I Samuel 16:7b) Es tan fácil mirar y juzgar según las apariencias. ¿Cuántas veces una persona acude a un líder, lleno de problemas y necesidades, pidiendo ayuda, y este líder, por andar tan ensimismado en sus asuntos, y por su falta de discernimiento, no se da cuenta de lo que pasa con la persona? ¿Cuántas veces el líder sigue viendo a la persona en su realidad pasada o presente, pero no le percibe en su realidad futura, el potencial que representa, en lo que la persona puede llegar a ser? Por lo tanto, no lo ayuda a enfilarse hacia ese objetivo o propósito de Dios para su vida. ¿Cuántas veces nos dejamos llevar por las cosas que vemos, sin darle importancia a las que no vemos, cuando sabemos que las cosas que se ven son temporales, pasajeras, pero las que no se ven, son eternas? Es un llamado que Dios hace, aprender a discernir, en lugar de dejarnos llevar por la lógica, la razón, las emociones, por una lectura equivocada de las circunstancias.
  • 44. 10. Ministre al ser integral Un líder que se mueve en el Espíritu, tiene una comprensión del ser humano, de si mismo y de los demás, desde la perspectiva de Dios, de conformidad al diseño de Dios para el hombre. Es decir, percibe al ser humano, como seres integrales. Porque Dios creo e hizo, diseño al hombre en tres dimensiones básicas, espíritu, alma y cuerpo. Esto lo sabemos, porque así lo dice la Biblia, que es el manual de vida, y también lo hemos aprendido en la teoterapia. La teoterapia es precisamente el trato de Dios al hombre en sus tres dimensiones básicas, espíritu, alma y cuerpo. Tenemos una dimensión espiritual con la cual nos relacionamos con Dios; una dimensión sicológica, con la cual nos relacionamos con otros; y una dimensión física, con la cual nos relacionamos con el medio ambiente. Un líder debe tener esa visión del hombre. Una de las recomendaciones que hemos aprendido de nuestros mayores y que era un consejo insistente que nos hacia el Dr. Néstor, “ministre al hombre integral”, esto significa, no pierda de vista, que como seres tenemos necesidades a nivel físico, (necesidades biológicas), a nivel sicológico, (necesidades sicoafectivas) y a nivel espiritual, necesidades de naturaleza espiritual, que solamente pueden suplirse de esa manera. Si queremos lograr la mayor productividad de las personas debemos asegurarnos que estén siendo atendidas, suplidas de manera eficiente, eficaz y efectiva en sus necesidades básicas. No espere que un vehículo le de su mayor rendimiento sino no le surte de agua, de combustible, sino le revisa el aceite, si no se asegura que los cauchos y los frenos estén bien; y eso es maquina, cuanto mas un ser humano, ya que los seres humanos no somos maquinas; y un error que podemos cometer los lideres, es perder de vista la integralidad del ser humano. Entonces nos enfocamos en un solo aspecto; ¿Cuántos lideres han hecho de la fuerza y de la presión su estrategia rectora para intentar mover a un grupo humano y lo único que consiguen es incrementar resistencias? El anhelo de todo líder es contar con un gran grupo humano que le acompañe a la conquista de los sueños en común; porque no se trata de perseguir los sueños del líder sino los sueños en común. ¿Qué líder no se sentiría a gusto al contar con un gran ejército? Dice el sabio Salomón, que “la gloria del rey esta en la multitud del pueblo que lo acompaña”. Luego, es innegable, que para un líder seria una gran alegría contar con un gran grupo humano. Aunque sabemos que en la matemáticas de Dios esto no siempre es asi; y la historia también lo demuestra, que la humanidad esta dividida en tres grupos, los pocos que hacen que suceden las cosas, los muchos que ven las cosas que suceden y la inmensa mayoría que no tiene ni la mas remota idea de lo que esta sucediendo. No fueron las
  • 45. masas las que le permitieron a Jesús conquistar el mundo; fue un pequeño grupo, un puñado de hombres seducidos por el amor de Dios y por una visión apasionante. ¿Que líder no se sentiría a gusto con que se juntaran con el, por lo menos cuatrocientos? Conozco el caso de un líder, muy cercano; un líder con quien se juntaron un grupo de cuatrocientos hombres. Este líder podría estar feliz, dichoso. ¡Para que mas!, Que se junten conmigo cuatrocientos hombres! Pero hay algo mas, ¿En que condiciones físicas, emocionales y espirituales estaban aquellos hombres? Y la respuesta nos la da la Biblia, en 1 Samuel 22:2 “Y se juntaron con el todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres”. El líder del cual estamos hablando, es David, que para entonces tenía sus propios problemas. Estaba huyendo del rey Saúl, se había visto obligado a internarse en el desierto y había llegado a un lugar llamado la Cueva de Adulam, y con el se juntaron, además de su familia, estos hombres con estas características. ¿Qué le parece las características de estas personas, las condiciones en las cuales se hallaban? El realmente, recibió cuatrocientos problemas, pero Dios a nadie le mas de lo que es capaz de recibir y manejar; de alguna manera, Dios habia preparado a este hombre, a David, para ser el líder de esos cuatrocientos, con todos los problemas que ellos tenían. El era el hombre, era el indicado, era la persona. ¿Qué tal este tipo de hombres que se juntaron con David en el desierto? ¿le gustaría le tener un grupo de estas características? Si a veces nos quedan grande, atender a siete y en condiciones menos criticas. Sin embargo, algo sucedió con estos hombres, algo sobrenatural, algo que solo puede ser el resultado de un liderazgo en el Espíritu, algo sucedió en el liderazgo que David tuvo con ellos, porque con el tiempo, este grupo de “desadaptados sociales”, de “enfermos mentales”, de “portadores de conflictos”, con el tiempo, por la reingeniería que hace Dios en las personas, por el reciclaje que hace el Señor, por la transformación que resulta de su obra; y por la manera como uso a David, como molde, modelo y ejemplo, impacto de tal maneta la vida de estos hombres, que dejaron de ser lo que hasta ese momento eran, un cumulo de problemas, para convertirse ya no en parte de los problemas sino en parte de la solución. Con el tiempo se convirtieron en los Valientes de David, en la Corte Real de Guerreros, un ejerciton sin igual, como nunca antes ni depsues lo ha habido. Hombres de guerra que se enfrentaban a gigantes y los vencían. Hombres que se enfrentaban a multitudes; su espada se quedaba pegada a su mano, pero no la soltaban. Hombres ligeros como gacelas, diestros para la batalla, ambidiestros, peleaban con ambas manos; corrian como jaguares; hombres que llevaron a David al reino y a Israel al esplendor.
  • 46. ¿Quiénes fueron los que se juntaron con Jesús? Unos pescadores de Galilea, un pequeño grupo de hombres toscos, rudos, bruscos, temperamentales, del vulgo, sin letras, emocionalistas; que vistos humanamente, jamás alguien pensaría que seria el grupo humano que transformaría el mundo, jamás alguien podría siquiera imaginar, que esos serian los que trastornarían al mundo en el primer siglo. Quien iba a pensar, que este grupo seducido por el amor de Dios y por una visión apasionante llegarían a ser los mas grandes agentes de cambio del primer siglo. Eso hace la teoterapia, lo que el mundo desecho, lo toma Dios y lo recicla. Dice el manual de la vida, “Se diligente en conocer el estado de tus ovejas”; usted ,muchas veces se queja porque las ovejas no le dan el resultado esperado, pero ¿conoce el estado de sus ovejas? Cuando se ministra al hombre integral, cuando se ministra al individuo en sus necesidades básicas, espirituales, emocionales y físicas, la respuesta de la gente es mucho mas positiva de lo calculado. El mismo líder, debe entender que el no es una maquina, que el tiene esas necesidades y que debe atenderlas, porque sino entrara en desequilibrio y crisis y en cualquier momento puede colapsar. Joan Ginebra, en su libro El Liderazgo y la Acción, menciona las cuatro elementos claves que deben darse en un líder para el factor arrastre en relación a sus seguidores, ¿Qué significa esto? Que cuando un seguidor o colaborador, percibe en un líder estas cuatro características, no tiene problema de ir con el a donde sea. Veamos, según Ginebra, que es lo que el seguidor debe percibir en el líder: 1. Es Capaz 2. Plantea cosas que valen la pena 3. Se involucra de modo absoluto 4. Quiere mi bien Y este cuarto aspecto es el mas sensible e importante para el seguidor, percibe que el líder quiere su bien, que esta comprometido con su desarrollo y bienestar personal, con su progreso como ser humano. Y cuando el seguidor percibe estos elementos claves del factor arrastre, y particularmente, que el líder quiere su bien, que el avance, que progrese, que salga adelante, este seguidor no presenta ningún reparo ni opone resistencias para ir con ese líder. ¿En que condiciones recibimos un pueblo? ¿En que condiciones lo entregamos? Es muy satisfactorio cuando uno percibe el progreso en los discípulos; nada puede ser mas frustrante que tener cuatro cientos con todos esos problemas, y que pasan los años, y siguen en las mismas. Nada es mejor, que iniciar un proceso de discipulado con un grupo que esta en cero, pero que al tiempo, esas vidas marchitas comienzan reverdecer, a florecer, a dar aroma, a dar fruto, esa es la satisfacción de un líder, ser un baluarte para el progreso de su gente. No es solo que progrese el distrito, siendo
  • 47. que el distrito son las personas; si las personas no progresan en distrito no esta progresando. El progreso es integral, ¿en que condiciones entregamos a las personas? Es muy satisfactorio cuando percibimos el progreso de los hijos, de los discípulos. ¿Qué ejemplo nos dan los padres? Que estan dispuestos a quebrarse en sus lomos, con tal que sus hijos salgan adelante. Ese es el mensaje que hemos recibido de nuestros padres; que luchan para que sus hijos sean lo que hechos no pudieron ser, tengan lo que ellos no pudieron tener; por eso se quiebran, para que sus hijos salgan adelante y eso es lo que hace un líder por sus discípulos. No es solo trabajar por los objetivos corporativos. Si usted se detiene en lo que Jesús ofrecía como líder, se dará cuenta que el siempre ofrecía una respuesta a las personas:  Yo soy la luz, para el que andaba en tinieblas  Yo soy la paz, para el que andaba atribulado  Yo soy la verdad, para el que andaba engañado  Yo soy el camino, para el que andaba desorientado  Yo soy la vid, para el que andaba solo por el mundo  Yo soy la vida, para el que buscaba ser feliz  Yo soy la resurrección, para el había perdido la esperanza El menciona situaciones que se presentan en nuestra vida todo el tiempo, pero que no sabemos como resolverlas:  Si alguno esta cansado, venga a mi yo le hare descansar  Si alguno tiene sed, venga a mi y beba La frustración de muchos viene como una consecuencia de no ver respuesta a sus necesidades, siente que el tiempo ha pasado, y comienzan a creer, que de poco o nada les ha valido estar aquí. Comienzan a dudar sobre si aquí hallaran la respuesta que necesitan. Pablo a sus discípulos, les hablaba siempre de creer que sus necesidades serian suplidas, que sus acciones serian recompensadas, que Dios les iba a remunerar. Como lideres podemos caer en el error de solo perseguir objetivos corporativos, organizacionales, olvidando o perdiendo de vista, que también debemos comprometernos con acompañar a los discípulos al logro de sus objetivos personales y familiares. Eso es lo que se llama en un concepto de Administración Humanizada, velar por las necesidades básicas de las personas. Pablo se comprometía con sus discípulos en la formación de su carácter, en su crecimiento, pero también, que nos les faltara nada. En el salmo 23, El Señor nos recuerda que el esta interesado en ofrecernos lo mejor,
  • 48. para atender nuestras necesidades y garantizar nuestra calidad de vida, los mejores pastos, las mejores aguas, el mejor aceite. Como seres humanos tenemos diferentes necesidades, físicas, materiales, afectivas, emocionales y por supuesto espirituales. Un líder que se mueve en el Espíritu, ministra al hombre integral, procura que se cumpla la Palabra de Dios cuando dice, “Y el mismo Dios de Paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:23) Un pueblo satisfecho en todas sus necesidades, no tiene reparo en entregarse sin reservas ni condiciones, a las causas para las cuales el Señor nos tiene.
  • 49. 11. La importancia de la preparación Toda persona que ha decidido vivir en el Espíritu, cursa a lo largo de su vida un proceso de preparación que le conduce invariablemente a la madurez espiritual, a la estatura de un dirigente, a la excelencia personal y a la realización plena. Es un proceso que dura toda la vida, y en muchos casos, es un proceso que lo podríamos simular con la cocción a fuego lento; los mejores sabores y olores los produce la cocción a fuego lento. Luego, no hay afanes, ni se apresure; algo que debemos aprender en la vida, mas si estamos hablando de formar el carácter, es justamente a no saltar etapas, es uno de los gravísimos errores que podemos cometer; privar a una persona de cursar su propio proceso de preparación de formación. Se saltan etapas, o se corren bases, usando el símil del Beisbol, se hace todo muy rápidamente, buscando jonrones, momentos eufóricos, y resulta que la vida es mucho mas que un juego de beisbol; no hay que “robar bases”, saltar etapas. Usted puede hacer una carrera un día, pero la vida no es una carrera de un día, sino que es una carrera que dura toda la vida. Luego, es un proceso que se inicia, incluso, en el momento del nacimiento; hay personas que antes de nacer, ya están destinadas para la grandeza. Dice la Palabra de Dios, en Isaías 49, el Señor nos llama desde el vientre para ser hijos; nos ha formado para que seamos sus siervos, instrumentos útiles en sus manos; poco es para el que seamos sus siervos, puesto que nos tiene para que seamos luz de las naciones. Hay un llamado irrevocable, hay una preparación, una misión histórica que cumplir, un destino eterno que alcanzar. Y eso proceso que va de lo bueno a lo mejor y de lo mejor a lo excelente, como hemos aprendido, cursa etapas; porque así es todo en la vida. El mismo Señor Jesús, siendo Dios, nos da ejemplo, que hay que cursar procesos con sus etapas. Y era el Hijo de Dios, Por eso no debe haber afán, las cosas Dios nos la da cuando estamos listos, cuando estamos en capacidad de recibirlas. Dice Lucas 2:40, “El niño (se refiere a Jesús) crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría, y la gracia de Dios era sobre el”. Ese es un proceso adecuado de preparación, hay crecimiento fortalecimiento, sabiduría y madurez. Y allí mismo en Lucas 2:523, dice que “Jesús crecía en sabiduría, y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres”; y valga decir, que no solo era una estatura física, sino espiritual. Hay que cursar procesos, hay un llamado, una preparación, una misión histórica que cumplir, un destino eterno que alcanzar; y este proceso que va de lo sencillo a lo complejo, porque todo comienzo es pequeño, pero el postrer estado será grande; cursa etapas de formación, y valga decir, cursa etapas de “formación teoterapica”, es un proceso de preparación y tratamiento.
  • 50. Hemos conocido la “verdad y la verdad nos ha hecho libres”, debemos aprender a decir y decirnos la verdad, de nada sirve engañar a otros y engañarnos a nosotros mismos. Hasta podríamos engañar a otros, pero a Dios. Además que sentido tiene, si todo lo que el hombre sembrare, eso segara. Dice la Biblia, “el propósito del mandamiento es el amor que nace de un corazón limpio, una buena conciencia y una fe no fingida”. Y esto le sirve para evaluar su vida. Si a estas alturas, usted es incapaz de amar, dar y recibir amor, algo pasa. Porque el propósito de la teoterapia es aprender amar, dar y recibir amor, incluso amar aquello que es imposible amar. Es aprender el lenguaje del amor, y si no he aprendido amar a Dios, a mi mismo, a mis padres, hijos, mi cónyuge, tengo serios vacios. Por eso, no es conveniente saltar etapas, robar bases, hay que hacer la tarea y hacerla bien hecha. Porque si usted se las da de muy adelantado con Dios, le quedan vacios y baches, y por allá adelante, va a empezar a patalear, se va a empezar a sentir corto. Por eso la Biblia dice, que cuando desafiemos a alguien al liderazgo, no sea un neófito, no sea un recién plantado, no sea un bebe espiritual; luego, va a empezar a patalear, y corre el riesgo de quemarse. Ojala que este bien cimentado, arraigado, enraizado. ¿De donde nace ese amor? De un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe no fingida. En eso, no nos podemos engañar. Y eso lo ve Dios. ¿Cómo esta su corazón? Si todo este proceso no le ayudado para que su corazón este limpio, entonces, hay que volver a empezar. Si todo el proceso no le ha servido para que usted ajuste su conciencia a los parámetros de Dios, tiene que volver al punto cero. Si el proceso no le ha contribuido, para que usted aprenda a vivir en los tres niveles de fe: la fe de iniciación, fe en desarrollo y de los milagros, sino que sigue viviendo con fe fingida, con fe prestada, con visión ajena; entonces, tiene que volver al principio. Porque los que se desvían de estas cosas, caen en pura palabrería, y presumen ser lideres, maduros, doctores de la ley, pero no les ha amanecido la teoterapia, ni entienden lo que hablan o afirman. Pero yo se que la teoterapia es buena, porque lo he vivido, no porque me lo han contado. Luego, hay un proceso, y ese proceso es ineludible si es que usted quiere llegar a la madurez. Si es que usted quiere cumplir, con aquello que le decía Pablo a Timoteo, y dar su parte de victoria, “he acabado la carrera, he ganado la batalla, he guardado la fe”. Para dar el parte de victoria, hay que cursar el proceso; hay que ser buen soldado, buen atleta y buen labrador. Para cumplir con el sentido de visión, misión, destino que Dios da a nuestra vida. En la Biblia, encontramos hombres y mujeres, que primero tuvieron que ser tallados en el taller del maestro, ser moldeados cual vasijas de barro en las manos del excelente alfarero; primero tuvieron que ser tallados, moldeados, para solo entonces estar listos y preparados para la misión que Dios les tenia reservada:
  • 51.  Moisés, estuvo 40 años en Madiàn, adquiriendo una cultura sacerdotal. (Hechos 7:29-34)  David, el hombre conforme al corazón de Dios, tuvo que reinar primero 7 años en Hebrón, para luego reinar 33 años en Jerusalén. Todos tenemos un Hebrón, que representa la escuela.  Jesús, estuvo 30 años en la carpintería de Nazaret, para luego tener un glorioso ministerio de 3 años en la Galilea, en el taller de los agentes de cambio.  Pablo, estuvo 14 años en Tarso, para luego regresar y convertirse en el hombre global del primer siglo. Cuando yo les hablo de un proceso de preparación, no es un proceso en la carne, sino en el Espíritu. Porque usted se la puede pasar toda la vida estudiando, leyendo, y al final, como concluyo, el Sabio Salomón, “no hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre” (Eclesiastés 12:12-13) No me refiero a que se la pase toda la vida estudiando e intelectualizándose, eso es vanidad y codicia; esos que se las pasan llenándose de las letras de Media y de Persia, (usando el sentido figurado con el libro de Daniel); eso es inseguridad, vanidad y codicia, falta de autoestima, y una pobreza espiritual enorme. Por gracia de Dios, te tenido la oportunidad de estudiar, tener varias especializaciones y un magister, pero con toda honestidad, le digo algo, lo que a mi me ha aportado el CF1 para mi felicidad, no me lo han aportados todos los estudios universitarios. Este proceso esta ligado directamente a los planes de Dios para su vida, así lo entendió José en Egipto cuando se dio a conocer a sus hermanos, (Génesis 45:5-8), (Génesis 50:19-21) “fue el Señor el que me envió a este lugar…” El llego a Egipto como un esclavo y llego a ser Padre de faraón. “Dios me envió acá, para dar posteridad en la tierra”. La preparación esta ligada a los planes de Dios. Hay cinco aspectos que tienen que ver con la preparación: 1. Es un proceso que esta ligado con los planes de Dios para nuestra vida. Es un proceso que cursa etapas. 2. Es un tratamiento personalizado en el cual Dios forma el carácter y moldea la personalidad. 3. Es un entrenamiento que nos prepara para el servicio, para dar antes que recibir. 4. Es un aprendizaje para vivir por fe, nos enseña a vivir por fe, dependiendo de Dios y no dependiendo de los hombres ni de las circunstancias. 5. Es un adiestramiento en el cual se nos capacita para ser líderes, dirigentes de un pueblo, no en nuestras fuerzas ni dependiendo de nuestras capacidades sino en sociedad con Dios.
  • 52. No le voy a negar que parte de la preparación es estar a tono con los cambios del mundo, las tendencias actuales, pero eso no es lo fundamental, es solo una ayuda para establecer interacción con el entorno, que es una de las bases de la teoterapia; recuerde que tenemos tres relaciones básicas, con Dios, con otros y con el entorno. Pero esta actualización con las tendencias actuales no es para imitar ni adoptar los modelos del mundo, porque nosotros nos movemos según los modelos de Dios, pero si para establecer interacción. Digo esto, porque algunos hijos de Dios están muy enfrascados en las “leyes de Media y de Persia”, y se olvidan, que a Daniel, lo que dio el éxito, no fue ser el estudiante mas sobresaliente de las leyes de Media y de Persia, aunque le ayudo a marcar la diferencia; lo que le dio la victoria, era que en el y en sus amigos había un Espíritu Superior. Hay que estar preparados (1 Pedro 3:15) hay que dar respuesta razonable, no mística, fanática ni religiosa. Y finalmente, la gran responsabilidad que tenemos es preparar el relevo generacional, preparar a quienes tomaran la posta en días, semanas, meses, años. “LO que has oído…” (2 Timoteo 2:2) Hombres y Mujeres que también hayan cursado procesos, cual Jesús con sus discípulos; cual Moisés con Josué; cual David con Salomón, Cual Elías con Eliseo, y cual Pablo con Timoteo. Y es un tema que debemos abordar cuando encaremos el proceso Revelacional de un agente de cambio y preguntarnos, en que parte del proceso voy, que tan cerca o lejos, estoy de llegar a ser el tipo de persona que Dios quiere que sea. Nada de lo que nos ha sucedido, ha sido circunstancial sino providencial, nada ha sido en vano, sino que todo hace parte de un Plan Soberano, Revelacional y que todo contribuye a un propósito de vida superior. Según el salmo 138, tres cosas van a suceder con nuestra vida: 1. El va a cumplir su propósito 2. Su misericordia va esta con nosotros siempre 3. El no va a desamparar la obra de sus manos. El no desiste con sus hijos, hasta que termine su obra.
  • 53. 12. Áreas de Responsabilidad y de Intimidad Una de las experiencias de la vida más importantes que tenemos que hacer, es el descubrimiento de una vida llena y controlada por el Espíritu Santo. De allí la pregunta, ¿Ya ha hecho el descubrimiento? El descubrimiento de la vida llena, abundante, vital, fructífera y completa, la vida en el Espíritu. Muchas veces, sucede que el preámbulo del descubrimiento de la vida en el Espíritu, es tocar fondo en la vida en la carne. ¿Cuándo el hijo prodigo volvió en si? ¿Cuándo reconsidero su vida? ¿Cuándo recapacito? ¿En que momento? ¿Bajo que circunstancias? Cuando toco fondo. A veces, tiene que ser así, infortunadamente. No es el método de Dios, es el método que elegimos las personas. Permitimos que nuestra vida se vaya desmoronando, desbaratando, descomponiendo, paulatinamente y sistemáticamente, hasta tocar fondo. Y en muchos casos, pasa así, cuando reconocemos que vivir en la carne solo trae angustia y aflicción, solo entonces nos motivamos a vivir en el Espíritu. En Romanos 7, Pablo explica el síndrome de la angustia, que antecede al descubrimiento de la vida en el Espíritu, de Romanos 8. Muchos ahora mismo, viven el síndrome de la angustia, se sienten atrapados en un laberinto sin salida, en medio de la oscuridad. Como Pablo, lo expresa: “porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago” (Vers. 15) Esa es la vida en la carne, una vida llena de contradicciones. Queriendo hacer lo bueno, hace exactamente lo contrario; no hace el bien que quiere sino el mal que no quiere, eso hace. Esa es la vida en la carne. Por eso, les he dicho, de diferentes formas, que las decisiones no se pueden tomar en la carne, porque usted vuelve a hacer lo mismo. Pero hay un momento en la vida, en que usted tiene que tomar la decisión de abandonar Romanos 7, para empezar a vivir en Romanos 8. Decida donde quiere estar, vivir, establecer su vida; ¿quiere quedarse en Romanos 7 o comenzar la maravillosa aventura de Romanos 8? Si usted quiere seguir en Romanos 7, acuérdese de estas palabras, cuando toque fondo, cuando usted piense que la vida es miserable, no lo que lo sea, sino que así usted lo siente, recuerde que hay una puerta, que se abre hacia una vida de esperanza en Romanos 8. Dice en Romanos 8:5-6 “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”. Cuando usted comprende, en el Espíritu, no en la lógica y en la razón, que el Espíritu, es el que da la vida, usted se motiva y se decide a vivir en el Espíritu.
  • 54. Cuando somete el entendimiento a la revelación, y comprende esta sencilla verdad de Dios, cuando entiende que el Espíritu es el que da la vida, usted se motiva y decide a vivir en el Espíritu. Es una experiencia de fe. Dios ha provisto una vida abundante, llena, fructífera, vital, completa para sus hijos, esa es la calidad de vida que el nos ofrece, y se tiene que volver una experiencia personal por medio de la fe. “Y esta es la confianza que tenemos en el, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad el nos oye. Y si sabemos que el nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho” (I Juan 5:14-15) La voluntad de Dios es que le conozcamos, y que fr4uto de conocerle podamos experimentarle. Solo que, para disfrutar del amor del Padre y de la gracia de Jesús, se hace imprescindible la comunión con el Espíritu Santo. Por eso, dice Romanos 8, “los designios de la carne, son enemistad contra Dios”, “los que viven según la carne, no pueden agradar a Dios”; esa es una realidad, usted tiene que aceptar esto. No puede insistir en servir a dos señores; O alimenta su naturaleza humana pecaminosa, con sus deseos y concupiscencias, o alimenta su naturaleza espiritual y divina. Pero tenga en cuenta, que cualquiera sea la que usted alimente mas, esa reinara en su vida. Usted no puede tener un pie en el mundo, y otro pie en las cosas de Dios, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. No se puede agradar a Dios en la carne. Pero el apóstol Pablo dice en Romanos 8:9, “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de el”. A propósito lo que dice Pablo, “si es…”, da pie a la duda, a la reflexión. “Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de el”. No hay que dar por hecho, que la persona ha recibido a Cristo. Solo cuando la persona recibe a Cristo, el Espíritu Santo viene a morar en la persona. Y en este punto, debemos establecer la diferencia entre morar y habitar. El Señor nos dijo, “no los dejare solos, les enviare otro consolador”. Recordemos, que la soledad, es la impresión del desamparo, el experimentar soledad, nos lleva a experimentar otros efectos como la inseguridad, la inferioridad, la inadecuación, la ineptitud. Una cosa es que usted tenga una vida solitaria, y otra es que sufra de soledad, que es el síndrome del siglo XXI; esa impresión de desamparo, esa sensación de orfandad, ese sentido de abandono; por eso el Señor dijo: “no los dejare solos”. Cuando usted recibe a Jesucristo, el viene a morar en su vida, pero una cosa es morar y otra es habitar. Sabemos que somos morada de Dios, que nuestro cuerpo es templo del Espíritu, pero el Señor no solo quiere morar, el quiere habitar. Les decía, en capítulos anteriores, que el Señor no espera de nosotros, solo amabilidad y cortesía, sino que le amemos sin reservas ni condiciones. ¿Qué es amabilidad y
  • 55. cortesía? Es como cuando usted llega a la casa de alguien en la noche, y la persona le dice: “Hola, ¿Cómo esta? No lo esperaba, pero siga, bienvenido. Esta en su casa. Siéntase como en su casa. Una cosa es que usted sea amable y otra muy diferente, que usted le ame y se le entregue sin condiciones. Una cosa es que usted le diga al Señor cuando el llama a la puerta de su vida, “no te esperaba, pero ya que estas aquí, sigue, siéntate allí; bienvenido, esta es tu casa”. Y otra muy distinta es que usted le diga, esta es la escritura de mi casa, te la entrego, es tuya. Pregúntese, ¿Hasta hoy, usted ha sido amable y cortes o le ha entregado su vida al Señor? Un día entendí, que el Señor no solo sea amable y cortes, sino que le rinda mi vida, el quiere ser el Señor de mi corazón. Algunos han aceptado a Jesús como Salvador, pero no le han reconocido como Señor, el todavía se siente un huésped, un invitado, no se siente el dueño y señor de esa residencia, de esa morada. Se acuerda de esa historia en que Jesús es invitado por un fariseo a su casa, y este hombre hizo el mínimo esperado en las relaciones sociales, lo hizo pasar, siéntate a la mesa y pásala bien. Pero llego una mujer, que sabia quien era el, y trajo su tesoro mas preciado, un perfume de nardo puro, contenido en un vaso de piedra de alabastro de gran precio. ¿Qué hizo la mujer? Quebró el brazo, y derramo el perfume para ungir al Señor. El solo vaso, ya era de gran precio, y que decir del perfume, que podría costar el salario de todo un año; y era su tesoro mas preciado, comenzó a ungir al señor, a enjugar sus cabellos, a besar sus pies. Y al fariseo le molesto lo que hacia la mujer. Pero que le dijo el Señor, Tu has sido medianamente amable conmigo y si me ciño a las reglas de cortesía, ni siquiera eso has sido conmigo. “¿ves esta mujer? Entre en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas esta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas esta, desde que entre no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite, mas esta ha ungido con perfume mis pies” (Lucas 7:44-46) Y dice en otra parte, “de cierto os digo que donde quiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contara lo que ella ha hecho, para memoria de ella” (Mateo 26:13) En las relaciones humanas se trabaja mucho el tema de la diplomacia, de una cortesía hipócrita, de una cortesía de dientes para afuera; eso había hecho ese hombre, había invitado a Jesús, le había dado un trato cortes, pero ella lo había ungido, y había preparado su cuerpo para la sepultura. Para ella, el no era un huésped mas, era el Señor del universo que había llegado a ese lugar. Para ella,. El no era un huésped mas, invitado mas, un comensal mas, un plato mas sobre la mesa, para ella el rey del universo, que le daba el privilegio de acercarse a el, y
  • 56. entregarse sin reservas, y entregarlo todo a el. Esta dándose cuenta, la diferencia entre lo que es, tratar al Señor como un huésped en mi vida, a tratarlo como el rey de mi corazón. Si hemos sido comprados por precio, glorifiquemos a Dios. Y sigue diciendo Pablo, “Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:12-13) En nuestra vida, existen áreas escondidas, como las hay en las casas, los hoteles, y que decir, de los castillos, lo que llama la atención, son toda esa cantidad de pasadizos secretos, ocultos, inescrutables; es una vida subterránea, oculta. En todo ser humano, existe lo que se llaman, las áreas de responsabilidad y las áreas de intimidad. Tal vez, usted de buena gana, le ha entregado al Señor sus áreas de responsabilidad, su trabajo, estudio, familia, ministerio; pero, y ¿Qué pasa con las áreas de intimidad? ¿Qué ha hecho con aquellas áreas escondidas, secretas, que permanecen inescrutables, oscuras? Hasta allá quiere llegar el Señor con su luz. Aquellas áreas que permanecen secretas en su mente, en su alma, en su corazón. Muchos no le han permitido al Señor que ponga su mano en su billetera, “mi dinero es asunto mío, lo manejo como quiero”, “mi vida sexual, es asunto mío, que nadie se meta en mi intimidad”. Uno como líder, como teoterapista, como guía de la salud, le consulta a los discípulos sobre sus áreas de intimidad, y se encuentra con un sistema de seguridad impenetrable, algunos se blindan para que nadie entre allá, en su intimidad. Viven su propia realidad, manejan su dinero, su tiempo, su trabajo, su sexualidad, su vida familiar como ellos creen, y por lo general, una es la realidad que muestran y otra es la que vive; por eso acuden a la vida de apariencias. Pero, el Señor lo que quiere es santificarnos por completo, que todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado, en las áreas de responsabilidad y en las áreas de intimidad. ¿Por qué se da la crisis? No se debe a que las áreas de responsabilidad no estén funcionando; sino que son las áreas de intimidad las que no están funcionando; y eso comienza a deteriorarse de adentro hacia afuera. ¿Por qué muchos cristianos no están experimentando la vida llena, abundante, vital, fructífera y completa? No porque, no le hayan entregado sus áreas de responsabilidad al Señor, sino porque no le han entregado sus áreas de intimidad. Entonces, vivimos adeudados con la carne, porque la carne es como un patrón exigente, con altas demandas, con constantes e incontrolables exigencias, que siempre quiere más; y entonces, es cuando aparece el temor.
  • 57. 13. De Romanos 7 a Romanos 8 Recordemos, que cuando uno descubre que el Espíritu es el que da la vida, uno se motiva y decide a vivir en el Espíritu. Cuando uno invita a Jesucristo a su corazón, reconociéndole como Señor y Salvador, el Espíritu Santo viene a morar nuestra vida; pero el no solo quiere morar, el quiere habitar; el no solo quiere ser un huésped, un invitado especial, sino el dueño y señor de nuestra vida. Veíamos un maravilloso ejemplo, de cuando Jesús fue invitado por Simón el fariseo a su casa, como un comensal más; pero en esa misma reunión, llego una mujer, que al ver a Jesús, quebró un vaso de alabastro con un perfume de nardo puro, de gran precio. Y Simón, el fariseo se estaba molestando con lo que hizo la mujer. Entonces, Jesús dijo a Simón: “tu ni siquiera has sido amable conmigo, llegue a este lugar, y no me diste agua para lavar mis manos; no me diste aceite para refrescar mis pies; no me diste beso al recibirme. Esta mujer, con sus lagrimas y con su perfume, ha ungido mi cuerpo y lo ha preparado para la sepultura, donde se predique este evangelio, se dirá lo que esta mujer ha hecho. Alguno podrá decirle al Señor, “bueno no te esperaba, pero sigue, siéntate como en tu casa; porque existe la cortesía farisaica, una diplomacia, una amabilidad de dientes para afuera. Pero Jesús no demanda de nosotros amabilidad, sino entrega total. Una cosa es que usted le diga, sigue, estas en tu casa” y otra cosa es que usted tome la escritura de la casa y le diga, “a partir de hoy, ya no es mía, es tuya, la escritura la he puesto a tu nombre”. Y eso es lo que el Señor quiere que hagamos con nuestro corazón, que le rindamos nuestra vida; y la manera de hacerlo, es permitiendo que el Espíritu Santo, tome el control, llene nuestra vida, que el tome el control, no solamente de aquellas áreas de responsabilidad, que gustosamente le hemos rendido al Señor, su hogar, trabajo, estudio, ministerio; todas aquellas responsabilidades y roles, que Dios ha puesto en nuestras manos y en las que anhelamos ver resultados. Sino ante todo, demanda de nuestra parte, las áreas de intimidad, que están representadas en lo que el dice: “dame hijo mío tu corazón”. A veces las áreas de responsabilidad, aparentemente, pueden estar funcionando, pero vaya uno a saber, como están las áreas de intimidad. Muchos dicen, “allá no”. Allá no permito que nadie entre. Tienen su propio sistema de protección y seguridad impenetrable, se han blindado de tal manera, que nadie entra allá. Veíamos el ejemplo de los castillos medievales, y como llama la atención, todos esos pasadizos secretos, lugares inescrutables, recamaras secretos y oscuros. Asi es la vida de algunos, llena de pasadizos secretos, y recamaras oscuras, que están ocultas y nadie puede entrar alla; mas bien producen temor.
  • 58. Al mencionar la vida en la carne, veíamos como una persona puede estar prisionera en el síndrome de la angustia de Romanos 7. Pablo, lo ilustro la vida en la carne de manera contundente, cuando dijo: “Miserable de mi, ¿Quién me librara de este cuerpo de muerte?”. En los tiempos antiguos, una manera de castigar severamente a un delincuente, a un bandido, le amarraban un muerto a la espalda, hasta que empezaba a descomponerse encima de el. Algo totalmente insoportable y desesperante. Y el toma esta situación para ilustrar, lo que es la vida en la carne. Asi se sentía el, desesperado. Porque es, que “la carne para nada aprovecha”. El que produce la vida es el Espíritu, la carne produce muerte. Llega un momento en la vida, en el proceso hacia la madurez, en que se debe tomar una decisión: Abandonar esa vida de encarcelamiento, de angustia, de frustración y derrota espiritual, la vida llena de contradicciones de Romanos 7, para empezar a vivir la calidad de vida de victoria espiritual de Romanos 8, la vida en el Espíritu, que es el descubrimiento. Dice Pablo, “Así que, hermanos, deudores, somos no a la carne, para que vivamos conforme a la carne, porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis”. (Romanos 8:12-13) En su interior se libra una gran batalla y confrontación. Y usted tiene que decidir, que naturaleza va a alimentar mas, si su naturaleza humana pecaminosa, o su naturaleza espiritual y santa. La gran verdad, es que la mayoría de los cristianos no están experimentando la vida llena, abundante. Vital, fructífera y completa que el Señor nos ofrece, en Juan 10:10b “Yo he venido para tengan vida y para que la tengan en abundancia”. ¿Y porque? Porque vivimos en la carne, en el esfuerzo propio; dependiendo de nuestras propias fuerzas, en lugar de decidirnos vivir en el Espíritu. Y al rato nos volvemos deudores de la carne. Estamos adeudados o endeudados con la carne, que es como un patrón con altas exigencias, constantes demandas, y cada vez mas y mayores requerimientos, que se hace imposible satisfacer. Por eso se hace cada vez mas difícil la vida en el Espíritu, y entonces sucede algo terrible que explica el apóstol Pablo, “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con el, para que juntamente con el seamos glorificados” (Romanos 8:15-17) Cuando comenzamos a vivir más en la carne, cuando se alimenta mas la naturaleza humana pecaminosa, cuando se descuida la vida en el Espíritu, entonces, reaparece el temor; volvemos a estar en esclavitud, no que seamos esclavos, ni que la esclavitud
  • 59. tenga poder en nuestra vida, pero volvemos al temor. Recuerde, que “en tanto el heredero es niño, en nada difiere del esclavo”; en tanto, que el cristiano, sigue siendo inmaduro, las herencias de la esclavitud se hacen patentes. ¿Qué es la carnalidad? Es un estado de inmadurez espiritual. En tanto que el heredero sigue siendo inmaduro, en nada difiere del esclavo. Cuando la persona, que ya es libre, que ya ha conocido la verdad y la verdad le ha hecho libre, descuida su vida espiritual, descuida una salvación tan grande; quita los ojos del Señor y los coloca en los deseos de los ojos, los deseos de la carne, la vanagloria de la vida; comienza a perder muchas batallas diarias, no ha perdido la guerra, pero comienza a perder muchas batallas diarias con los factores de conflicto del cristiano, “el mundo, el demonio y la carne”. Y reaparece la atadura, la dependencia física, emocional, sicológica, el condicionamiento, sufre una especie de regresión; viene el temor, y cuando el temor llega, ya sabemos que esta atado; porque el “temor pone lazo al corazón”; el temor es la evidencia de la atadura, es la señal que esta volviendo a la esclavitud. Esa es la lucha con la carne, acuérdese del hombre que un día, quiso hacer de su mascota un cerdito; lo baño, lo puso loción, le puso un moño y lo llevo a su casa. Y el estaba feliz con el cerdito tan ansiadito. Y el cerdito, se paraba sobre sus patas traseras, y las delanteras las colocaba en la ventana, y observaba como llovía y como se hacían charcos. Y el cerdito comenzó a salivar al imaginarse revolcándose en los charcos, y en la primera oportunidad, al descuido de su dueño, se lanza por la ventana y clava en el lodo. Esa es su naturaleza. “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, nunca llevara fruto”; un mal árbol no produce buenos frutos, solo un buen árbol produce buenos frutos, para el árbol malo produzca buenos frutos tiene que se transformado en su naturaleza. “Si no abandonamos el viejo hombre el que cual esta viciado conforme a los deseos engañosos, sino nos renovamos en el espíritu de la mente, sino nos vestimos del nuevo hombre creado según Dios”, no podremos hacer el descubrimiento de la vida en el Espíritu. Es el caso de muchos cristianos, y a estas alturas ya debieran reinar, pero no, sigue la esclavitud, en cualquiera de las áreas; llámese esclavitud emocional, sexual, financiera, afloran los conflictos, se vuelven abrir heridas, reaparece el ciclo de la atadura. ¿Dónde empezó todo? Al no rendirle al Señor las áreas de intimidad. Con el Señor no podemos tener reservas, a el le tenemos que rendir nuestra vida. Y sabe que, y que tristeza que eso suceda, llega a ser tal la opresión, o el enfriamiento espiritual, o lo marchita y seca que ha tornado la vida espiritual, que comienza a tener dudas hasta de su salvación, o entra en una neurosis espiritual, o empieza a inventarse, rituales místicos, para dizque experimentar el amor y el poder de Dios. Y
  • 60. les decía, comienzan abrigar dudas acerca de la salvación, se dejan influenciar por enfoques heréticos, que se fabrican sectas o las enseñan falsos maestros. Comienzan a dudar de la paternidad de Dios, porque una persona que esta separada del Espíritu, que no vive en comunión con el Espíritu, no esta viviendo el “Abba Padre”; “los que son guiados por el Espíritu de Dios son los que experimentan la paternidad de Dios”. Los que viven en la llenura del Espíritu, son los que dicen Abba Padre, son los que conscientes de su adopción, de su elección, son los que viven y disfrutan su herencia, son los que se sienten herederos. La única manera de experimentar el amor de Dios y la gracia de Jesús, es en comunión con el Espíritu Santo. Y una persona que ha roto su comunión con Dios, con el Espíritu de Dios comienza a tener dudas, con su propia salvación; comienza a cavilar en relación a los cinco regalos que recibimos de Dios cuando Cristo viene a nuestro corazón: La Presencia de Dios, el perdón, la Paternidad, la Vida Eterna y el Propósito para vivir. ¿Qué dice el Señor en su Palabra? “Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a que esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos. Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues que hemos de pedir como conviene no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles” (Romanos 8:24-26) Luego, ¿Qué es lo que tiene que hacer? Hacer el descubrimiento. Expresarle al Señor su debilidad. “de buena gana (decía Pablo), me gloriare en mis debilidades, para que en mi repose el poder de Cristo”. Algunos dirán, “Estas aflicciones presentes…” En el mundo hay aflicción y adicional, algunos se fabrican aflicciones. Pero dice Pablo, “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:18) Yo solo se, que si usted esta dispuesto a trasladarse de Romanos 7 a Romanos, si esta dispuesto a abrir esa puerta que le proyecta hacia un horizonte de bendición, si usted esta dispuesto a dar ese paso, ese giro de 180 grados, las aflicciones presentes, no serán comparables con la gloria venidera que en usted ha de manifestarse en su vida y en la vida de los suyos, si tan solo hace el descubrimiento. Esto ni siquiera es nuevo, solo que estamos volviendo a lo básico y fundamental, a “los linderos antiguos que fueron puestos por nuestros padres”. Pero es menester, matricularse en la escuela victoriosa, de la vida en el Espíritu.
  • 61. 14. Como hacer el descubrimiento de la vida en el Espíritu Todo comienza cuando usted decide aceptar, que “el Espíritu es el que da la vida, la carne para nada aprovecha”; cuando uno entiende esta gran verdad, uno se motiva y decide vivir en el Espíritu, cultivando una vida rica espiritual, en comunión con Dios, umbilicados a el. ¿Qué es religión? No es una experiencia mística. Religión, viene del latín, religare”, que significa que “el alma del creyente esta ligada a Dios”, y eso vivir en el Espíritu, vivir ligados en espíritu a Dios; umbilicados como el niño a la madre, bebiendo todos los días del agua viva. No hay nada más patético y contradictorio que una planta marchita al lado de la fuente de agua. Cuando usted decide aceptar esta realidad, cuando abre su mente y su corazón a esta verdad para muchos desconocida, que allí esta Dios, a la puerta y llama y usted decide “nacer de nuevo”, porque allí empieza todo, en el nuevo nacimiento. Como se lo decía Jesús a aquel intelectual de Israel, Nicodemo, un maestro en Israel, un Rabí, un hombre que tenía mucho conocimiento escritural pero que no le había amanecido la vida en el Espíritu. El Señor le dijo a Nicodemo: “De cierto te digo, que si no nacieres de nuevo no podrás ver el reino de Dios” (Juan 3) Y Nicodemo, que esforzaba para entender la vida espiritual desde la mente, desde su intelectualismo, dijo hasta una tontería, “¿pero como puede un hombre viejo nacer de nuevo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?” Pero el Señor le dijo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es, lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. Luego, el descubrimiento comienza con el nuevo nacimiento; es imposible que usted descubra la vida espiritual, a menos que nazca de nuevo. El Señor lo dijo: “es necesario”, es menester, es un requisito, nacer de nuevo. El Señor le dijo a Nicodemo, “no te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”. Muchos no entienden esto, todo su conocimiento y bagaje intelectual, no les es suficiente para entender las verdades del Espíritu. Dice Pablo, “el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, para el son locura y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. (I Corintios 2:14) Jesús intento ilustrarle a un hombre sico-rigido como Nicodemo, “el viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de donde viene ni a donde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu” (Juan 3:8) Pero Nicodemo, seguía sin entender, “¿Cómo puede hacerse esto?” Desde su lógica, desde su mente esquemática y paradigmática, no lo podía entender. El Señor le dijo: “¿Eres tu maestro de Israel, y no sabes esto? Para un intelectual, resulta muy fuerte y hasta ofensivo que se le hable de
  • 62. esta manera. “Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿Cómo creeréis si os dijeres las celestiales?”. Lo que el Señor quiere hacerle entender a Nicodemo, es que de nada sirve, esforzarse en entenderlo desde la lógica, es menester someter el entendimiento a la revelación. Para hacer el descubrimiento, usted necesita tener la experiencia del nuevo nacimiento, ¿Y que es nacer de nuevo? Es algo muy sencillo, es permitirle al autor de laq vida, al único que le puede inyectar vida al ser humano, a aquel que es la vida venga a nosotros. Que la vida venga a nuestra vida. Es darle la oportunidad, al que da la vida, que venga e inyecte vida. “Porque en el esta la vida y el es la luz de los hombres”. ¿Cómo nacemos de nuevo? Permitiendo a aquel que es la vida, venga a inyectarnos vida, vida abundante, vida eterna; venga a su criatura que se haya en oscuridad y sombra de muerte y le inyecte su luz, la luz eterna; la luz que prevalece sobre cualquier oscuridad. Cuando usted decide aceptar a Jesucristo en su corazón. No solamente creer en el, sino, abrir la puerta de su vida al Señor y tomar la decisión de aceptar la paternidad de Dios. Lo segundo, que usted debe entender en el proceso del descubrimiento, es que fuimos diseñados por Dios en tres dimensiones básicas: Espíritu, Alma y Cuerpo. Tenemos una dimensión espiritual, una dimensión sicológica y una dimensión física. El espíritu, que los griegos llamaban Nous, es la dimensión a través de la cual, los hombres nos relacionamos con Dios; porque Dios es Espíritu, y los que se relacionan con el, en oración, alabanza, adoración, es espíritu, es necesario que lo hagan. Dios es Espíritu, y para nosotros relacionarnos con Dios debemos hacerlo espiritualmente a través del espíritu. “lámpara de Dios es el espíritu del hombre y todo lo escudriña aun lo profundo de Dios”. Así lo enseña la Palabra de Dios, que es el manual de la vida, “muchos adoran lo que no saben”, se relacionan con Dios desconocido, que no conocen; nosotros le conocemos bien, porque el se ha dado a conocer a nosotros. “la hora viene y ahora es, no solo en Jerusalén, sino que el mundo entero se esta acercando a Dios”. Pero es claro, que los verdaderos adoradores, los que conocen y reconocen a Dios por lo que el es, y no solo por lo que el hace, lo tienen que hacer en “espíritu y en verdad”. También esta la dimensión sicológica, siquis, con la cual nos relacionamos con otros; y la parte física o cuerpo, soma, con el cual nos relacionamos con el medio ambiente. Dios nos diseño en tres dimensiones básicas, y para seguir en el proceso hacia el descubrimiento es necesario entender esto, que usted tiene necesidades físicas, biológicas, que deben ser atendidas y suplidas; que usted tiene necesidades sicoafectivas, que igualmente, deben ser atendidas y suplidas; y que tiene necesidades de naturaleza y orden espiritual, que solamente pueden ser llenas espiritualmente, y
  • 63. dos realidades que usted debe entender en este punto: Que hay necesidades de tipo espiritual, que deben ser suplidas de esa manera, porque su naturaleza es espiritual y que solo Dios puede suplir esa necesidad. El se ha reservado el derecho de ser el único que puede suplir la necesidad espiritual en el hombre. Todo lo que el hombre intente hacer para llenar por sus propios medios sus necesidades espirituales, lo hará desde el alma y no desde el espíritu. El alma es maravillosa, allí esta la mente, el poder de la mente, Dios nos la dio, nos doto con una mente poderosa, pero mas allá del poderío de la mente, del imperio de los sentidos, mucho mas allá esta el reino de los cielos. Recuerde lo que dijo Jesús a Nicodemo, “no puedes ver el reino de Dios desde la mente”, hay que abrir esa celosía que esta en el espíritu, para entender a Dios y la vida que el nos ofrece. La necesidad espiritual en el hombre, solo Dios la puede llenar, nadie más. Y cuando las necesidades en el espíritu no están siendo suplidas, viene el conflicto, la crisis, el desequilibrio. Lo tercero, es tomar la firme determinación de vivir en la carne, o seria mas preciso decir, de vivir solo en función de dos dimensiones (cuerpo y alma) para empezar a vivir en la integridad e integralidad de su diseño (espíritu, alma y cuerpo), porque somos seres integrales, en la plena capacidad suya; dejar de vivir en la carne, en el esfuerzo propio, dependiendo de sus recursos, dejar de vivir, según lo estudiado, en ese laberinto desesperante, ese síndrome de la angustia, que Pablo lo explica en Romanos 7, para abandonar esa vida de crisis, para entrar a disfrutar de la vida triunfante y victoriosa de Romanos 8. Es una decisión única, personal, individual, que va a darle a su vida una nueva dirección, es un punto de quiebre, un punto de partida, es llegar al punto cero, para empezar a avanzar hacia la madurez, hacia una vida de transformación, de gloria en gloria, de triunfo en triunfo, de testimonio en testimonio, de poder en poder. Tiene que tomar la decisión de abandonar el Egipto de Romanos 7, a salir físicamente de ese Egipto, y sacar el Egipto que lleva dentro, para entrar en la tierra prometida de Romanos 8. Dejar el desierto de Romanos 7 para entrar en el paraíso de Romanos 8. Es terrible esa crisis. Algunos dirán, eso a mi no me pasara. Yo le digo, “el que piensa estar firme mire no caiga”. El hombre de Romanos 7, llega a considerar un hombre miserable que huele a muerte. El hombre de Romanos 8, es un mas que vencedor, que nada ni nadie lo puede apartar del amor de Dios. El hombre de Romanos 7 insiste en hacer su voluntad y vivir en el esfuerzo propio; el hombre de Romanos 8, deja que el Espíritu, le escudriñe, le ayude en su debilidad e interceda por el. El hombre de Romanos 7 siempre llega a una conclusión, el pecado mora en mí. El hombre de Romanos 8, siempre llega a una conclusión, el poder de Dios mora en mí. El hombre de Romanos 7 esta cautivo, preso de si mismo, de sus pensamientos y pecados; el hombre de Romanos 8 entiende que su vida ya esta en la
  • 64. manos de Dios y que nada lo puede separar de el, “ni la muerte ni la vida, ni lo presente ni lo porvenir; ni lo alto ni lo profundo”. Luego, tiene que reconocer que fuimos diseñados para tener comunión con Dios, el filosofo francés Blaise Pascal lo decía de esta manera; “el corazón de todo hombre hay un vacio con la figura de Dios que solo Jesús puede llenar”. San Agustín, lo expreso de esta manera, “nos hiciste, nos hiciste para ti, oh Dios, y nuestra alma estará en constante desasosiego, hasta que no halle en ti, la completa paz”. Usted tiene que tomar la decisión de volver en amistad con el, solo entonces, tendrá paz. “en el mundo hay aflicción, en el hay paz”, una paz que el mundo no da pero tampoco nos puede quitar. En quinto lugar, tiene que tomar la decisión cada día de vivir lleno y controlado por el Espíritu Santo. “En el ultimo y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzo la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mi, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38) ¿Por qué permanecer secos, marchitos, llenos de faltantes, carencias, debilidades y vacios, cuando tenemos la oportunidad de acercarnos a la fuente de agua viva? Recuerde, Dios ya ha provisto para nosotros, una vida llena, abundante, vital, fructífera y completa; pero la mayoría de los cristianos no están experimentando esta vida, sino que estan viviendo sumidos en la derrota y fristracion; pero Jesús asegura que esa experiencia de salud es posible, si tan solo somos llenos del Espíritu Santo; y somos llenos del Espíritu Santo, por fe. ¿Qué es lo que tiene que hacer para ser lleno y controlado por el Espíritu Santo? Comience por reconocer que usted necesita de Dios, cuando tenga hambre y sed de Dios, cual siervo que jadea por las corrientes de las aguas, cuando anhele ser lleno de Dios; cuando confiese y quite de su vida todo pecado y estorbo; cuando le entregue al Señor todas y cada una de las áreas de su vida, sus áreas de intimidad y de responsabilidad; y cuando se apropie de la llenura del Espíritu Santo, por fe. Finalmente, en esta parte, quiero darle algunos consejos tomados de nuestros materiales de la Teoterapia, asegúrese cada día de vivir lleno y controlado por el Espíritu Santo; aprópiese de sus derechos y recursos como hijo de Dios; prepárese cada día para enfrentar las dificultades y desafíos de la vida y aprenda a vivir por fe. He aprendido, que hay por lo menos cinco razones por las cuales muchos no han hecho el descubrimiento: la ignorancia, Como invocaran a aquel del cual no saben ni han oído; la incredulidad, Como creerán en aquel de quien no han oído; la indiferencia, como seguirán a aquel, a quien menosprecian o de quien han quitado sus ojos o se han apartado tras la dureza de su corazón; el intelectualismo, como creerán en aquel, para el cual su mente se cierra y la lógica no les deja entender; y la inconstancia, ya que muchos se emocionan momentáneamente, y hasta se comprometen, pero luego, que les pasa la emoción, vuelven a su realidad, y abandonan el compromiso.
  • 65. Pregúntese, ¿Qué es lo que usted necesita? ¿Qué es lo que Dios ofrece? ¿Cómo el Señor llena esa necesidad? ¿Para que lo capacita y prepara el Señor? Es el sentido de la vida en el Espíritu. “Si alguno tiene sed”, es la invitación de Jesús, hay una sed que nada la puede calmar, hay un vacio que nada lo puede llenar; esa es la realidad de muchas personas, tienen una tremenda hambre de amor, afecto, cariño, paz, salud, equilibrio, de esperanza, respuesta, fe, de fortaleza; el Señor ofrece: “venga a mi y beba”. Lo que usted tiene que hacer es acercarse a Dios. “Vuelve en amistad con el y tendrás paz”; “el esta a la puerta y llama, y si alguno oye la voz, y abre la puerta, el entrara”. Beba a raudales, beba del agua de su propia cisterna. Tome la decisión de renunciar a todo paliativo, a toda muleta sicológica. Usted no necesita de ninguna adicción, lo único que tiene que hacer es renunciar a todo aquello, y decidirse por el autor de la vida, por el único que inyecta esperanza; el único que da razones para vivir, porque “si alguno esta en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas”. Declare sobre su vida el amor de Dios, declárese hijo de Dios y bendito en el nombre de Jesús; declare sobre su vida y familia la bendición del cielo. Que se cumpla en usted cuando dice la Biblia, “de su interior correrán ríos de aguas vivas”, que de su interior fluyan manantiales de vida, de la nueva vida en Cristo Jesús.
  • 66. 15. Una vida de sabiduría Un hombre, una mujer que vive en el Espíritu es una persona sabia, es alguien que ha entendido lo que dice el manual de la vida, “escudo es la ciencia, escudo es el dinero, pero la sabiduría excede en que da vida a sus poseedores”. No le voy a negar que la ciencia y el conocimiento es muy útil en la vida; ni voy a negar que el dinero es un recurso muy valioso, no es el mas importante ni determinante, pero si es muy necesario y útil; pero la sabiduría excede en que da vida a sus poseedores. El sabio Salomón, escribe en Proverbios 3:13-15, “Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos, mas que el oro fino. Mas preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear no es de compararse con ella”. Solo aquel que se mueve en esa sintonía, solo aquel que esta ligado con el es Fuente de Sabiduría puede comprender que es la sabiduría. Porque la sabiduría es comprender la vida desde la perspectiva de Dios, es ver las cosas como Dios las ve; es contar con el criterio justo, proporcionado, ponderado, la medida justa de todas las cosas. Una persona sabia, sabe que debe anteponer los pensamientos de Dios a sus pensamientos, y los caminos de Dios a sus caminos. Porque “el principio de la sabiduría es el temor a Dios”; es decir, poner a Dios en primer lugar. La persona sabia tiene la plena certidumbre que el criterio que usa es el correcto y que no hay posibilidad de error. Sabiduría es la certeza que se esta actuando sin incurrir en el error, es la plena certidumbre que el criterio que utiliza, en el que basa sus juicios y decisiones, es el correcto, el acertado. Sigue diciendo el sabio Salomón, “con la sabiduría esta el consejo y el buen juicio”, “con la sabiduría esta la inteligencia y el poder”; “por la sabiduría los reinan los reyes y los príncipes determinan justicia”; “por la sabiduría dominan los príncipes y todos los gobernadores juzgan la tierra”; “La sabiduría ama a los que la aman, y la hallan los que temprano la buscan; para que hacer que los que le aman, tengan su heredad y llene sus tesoros”: “las riquezas y la honra están con la sabiduría; riquezas duraderas y justicia”. (Proverbios 8:14-18) Un hombre que se mueve en el Espíritu, que tomo la decisión de ya no seguir dependiendo de sus propios esquemas mentales, su lógica, su razonamiento, su cuestionamiento, sino que decide, someter el entendimiento a la revelación, decide entrar en la dimensión del Espíritu, es un hombre sabio, cuyo criterio es justo; que su vida esta fundamentada en principios. Los principios no cambian, las personas si cambian de parecer. Las posiciones personales pueden cambiar diametralmente.
  • 67. Usted hoy puede estar pensando una cosa, y mañana cambiar de parecer, su opinión sobre algún asunto puede variar, su manera de percibir las cosas; cada uno mira la vida desde su ángulo, cada persona puede tener su propia percepción; cada uno puede tener o vivir en su propia realidad, pero una sola es la verdad de Dios. Hay personas que han cambiado su manera de ver las cosas y la vida; han cambiando su posición, su parecer, su percepción, su opinión, porque las personas cambian, los principios no; los principios permanecen para siempre. Y de eso se trata, que cambiemos, que seamos renovados; así lo dice Pablo, “no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual es la buena voluntad de Dios agradable y perfecta” (Romanos 12:2) Algunos se preocupan o se molestan porque piensan que la vida de fe es alienante, una cosa es la alienación, por supuesto que no estamos de acuerdo con eso, pero si es alinear a las personas con los principios de Dios. Usted no esta llamado a ser un alienado espiritual, pero si esta llamado a estar alineado con los principios de Dios. El tiene su plomada extendida, el que establece la plomada cual constructor es Dios. Y esa plomada representa sus principios. Son los que indican cuando algo esta en su punto, en línea recta y correcta; y cuando esta por fuera. Por el son ordenados los pasos de los hombres. Muchas veces el tiene que torcer nuestros planes para enderezarnos la vida con su plomada, la plomada eterna de Dios que son los principios. Dios es un Dios de orden e imprime orden a nuestra vida. De allí el consejo del sabio Salomón, “Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan mis caminos. Atended el consejo y sed sabios, y no lo menospreciéis. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas. Porque el que me halle hallara la vida, y alcanzara el favor de Jehová” (Proverbios 8:32-35) El mundo de hoy demanda de hombres y mujeres sabios, que vivan sabiamente, que dirijan sabiamente sus vidas, que se conduzcan con sabiduría por la vida; que sean capaces de dirigir su vida y la vida de otros, porque “la sabiduría es provechosa para dirigir”. Una de las causas principales por la que sociedad actual esta en crisis, es por la ausencia de lideres, no porque falten lideres, porque los hay, solo que los actuales no se conducen sabiamente por la vida, y dice el manual acertadamente, “donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo”. Luego, ¿Por qué hay crisis? Porque quienes dirigen, no lo hacen con sabiduría. Eso fue lo que entendió Salomón, cuando empezó a reinar, el sabia de la gran responsabilidad que se venia sobre el, y por eso, cuando Dios se le aparece en Gabaón (I Reyes 3:5-) “Pide lo que quieras que yo te de”. Si a usted le sucediera esto, si Dios le diera la oportunidad de pedir cualquier deseo para el concedérselo, ¿Qué demandaría
  • 68. usted de Dios? Pues bien, Salomón, consciente de sus limitaciones y debilidades, y de la gran responsabilidad sobre sus hombros, demando de Dios, corazón sabio y entendido. Y agrado a Dios, que Salomón pidiese esto, que se lo concedió, y además le dio aquello que el no pidió, largura de días, gloria, honra, riquezas. De acuerdo con 1 Pedro 3:15, ¿Qué es lo que hace un hombre sabio? Se prepara. ¿Para que? Para dar respuesta a una sociedad en crisis. Los hombres de hoy demandan respuestas concretas, efectivas y debemos estar preparados para dar respuesta ante todo aquel que demande razón de la esperanza que hay en nosotros. Solo que debemos hacerlo, con mansedumbre y reverencia. Es decir, sin un espíritu contencioso, sino apacible y con respeto hacia las ideas ajenas, respetando la diferencia, aceptando y reconociendo al otro como otro, y teniendo suficiente consideración por las ideas de los demás. El problema de muchos que andan en la carne, es que se conducen simuladamente por la vida, viven de apariencias, mostrando una realidad distinta a la que realmente tienen; “profesando ser sabios se hacen necios”; cuando bien sabemos lo que recomienda el manual, “ni seáis sabios en vuestra propia opinión”. El mundo de hoy no esta interesado en recibir de parte nuestra explicaciones ni justificaciones, no esta interesado en escuchar palabras persuasivas de humana sabiduría, sino recibir la demostración de espíritu y poder. El principal enemigo de la sabiduría es la soberbia y la arrogancia, de allí la importancia de renunciar a una vida de orgullo intelectual y prepotencia. Dice la Biblia, “si alguno quiere ser sabio, hágase ignorante”, ¿Cómo se alcanza sabiduría? Preguntando; y ¿Cómo se demuestra? Respondiendo. Para ser sabio, nunca piense que lo ha alcanzado ya, no se profesionalice, siga siendo amateur, vuelva a lo básico y a lo fundamental. Un hombre sabio no solo es de pocas palabras, sino de hechos contundentes.
  • 69. 16. El llamado a no apagar el Espíritu Una de las siete acciones diarias que siempre debemos hacer y no dejar de hacer es No apagar el espíritu; usted dirá, ¿y cuales son las siete acciones diarias, los siete factores claves de éxito? ¿Cuáles son esos siete hábitos espirituales para la vida? Se los menciono rápidamente, orar sin cesar, estudiar la biblia siempre, no apagar el espíritu, estar siempre gozosos, dar gracias en todo, no dejar de congregarse y compartir a tiempo y a destiempo. Un líder que se mueve en el espíritu esta obligado a no apagar el espíritu. Si alguien se enfrenta a todo tipo de situaciones difíciles, es un líder. Y en algunas ocasiones no puede evitar salir de alguna manera lesionado, golpeado, apaleado, por los combates y embate de la vida. En la labor de liderazgo, de consejería, uno recibe todo tipo de descargar de las personas a quienes asiste o preside en el Señor o con quien trabaja. No siempre uno recibe respeto, trato amable, honroso; en muchos casos, no lo se usted, yo me he sentido cual saco de boxeo, recibiendo todo tipo de criticas, argumentaciones, insultos, y hasta ataques frontales, por servir a Dios. Al finalizar el día, muchas veces, no digo siempre, pero si muchas veces, uno puede quedar extenuado físicamente, agotado emocionalmente, reducido en sus energías, en su empuje volitivo; no le voy a negar, que la gran mayoría de las veces, uno se siente rendido, fundido, pero feliz, satisfecho, por la labor cumplida, por la satisfacción del deber cumplido; pero queda menguado, queda reducido; y es en estos casos, cuando uno debe procurar, que de ninguna manera, y bajo ninguna circunstancia, y por supuesto, bajo ningún pretexto, se apague el espíritu. Hay cosas que ya la sabe, hay cosas que no hay que darles larga, es como cuando uno se enoja con alguien, uno sabe que no se puede ir a dormir con ese enojo, porque al día siguiente se levanto con un resentimiento, con amargura en el corazón. A lo largo de mi vida, de mi ministerio, yo he vivido, como seguramente usted, situaciones apremiantes, acuciantes, exigentes. Recuerdo una ocasión, donde tenia que dictar una conferencia a un grupo de mas de 300 personas, solo que no eran cualquier persona, eran altos funcionarios del gobierno de todo el país, un proyecto de la familia de la teoterapia, y me habían asignado a mi la responsabilidad de dictar a ese grupo especifico esas conferencias. Créame, que nunca he tenido un grupo he tenido un grupo tan difícil como aquel, y nunca he estado en un ambiente tan tenso como ese. Además, porque había personas allí, que se habían encargado de descalificar, de desacreditar nuestra labor, de menospreciarla, y no la hacían disimuladamente, sino de frente; ataques frontales, burlas.
  • 70. Pero llego el gran día de la clausura, recuerdo que la noche anterior, yo estaba viviendo toda esa situación, llame a la Dra. Lolita, nuestra madre en la fe, y le dije: Dra. Lolita, le ruego un gran favor, póngame en cadena de oración, respáldeme, hágalo a nivel nacional; finalmente yo estoy aquí en nombre de la familia, y esto es un proyecto de todos, yo se que si algo no sale bien, todos quedamos comprometidos, es el nombre de la familia, el nombre del Señor el que esta de por medio. Y le conté detalles de lo que se estaba presentando. Y yo se, que eso fue muy importante, ese respaldo, ese sostén espiritual. Créame, que toda la noche estuve orando y meditando en esto. Al día siguiente me levante a orar, llame a mi esposa, a Sonia, y estuvimos orando juntos al celular, y recuerdo que mientras orábamos, el Espíritu Santo, puso las palabras precisas; muchas veces, “no sabemos pedir como conviene, pero el Espíritu nos ayuda con gemidos indecibles”; Y Dios coloco las palabras en mi boca, diciéndome algo, que desde entonces ha estado conmigo siempre, en los momentos mas difíciles, en los mas acuciantes, cuando se enfrenta uno a los desafíos mas arduos, “pase lo que pase, no apague el espíritu”. Fue un imperativo de parte de Dios, una orden de los cielos. Usted se va a parar allá adelante, usted esta allí en obediencia, no va a depender de si mismo, ni de sus fuerzas, ni de sus capacidades, así sepa que tiene las capacidades y reúne los requisitos para desempeñarse bien, pero usted se va a parar allí no tanto confiado de sus capacidades, sino convencido que tiene la unción, que tiene el respaldo, tiene un espíritu superior, y puede que allí abajo hayan 300, de los mas altos funcionarios del Gobierno, de un área especifica del Gobierno, pero usted no apague el espíritu. Y por supuesto que salimos bien, muy librados de esa faena. Un líder que se mueve en el espíritu no puede apagar el espíritu, sino que debe permanecer encendido, avivado lleno del poder de Dios; Pablo le aconsejaba a su discípulo Timoteo e una manera muy directa, “aviva el fuego del don del Espíritu que esta en ti”. Usted lo ha tenido que hacer, alguna vez que haya ido de camping, ha encendido una fogata, cuando el fuego amenaza apagarse, ¿usted que hace? Atiza el fuego, no lo deja apagar, sopla sobre el; lo mismo es con su vida, usted tiene que crear condiciones, incorporar los ingredientes necesarios, avivar, atizar, soplar; demanda una tarea, un esfuerzo. Cuando sienta que esta a punto de apagarse, de fundirse, ¿Qué debe hacer? Atizar el fuego, avivar el fuego, volverse a conectar, a enchufar a la fuente de poder que es Dios. Es algo elemental, cuando a usted se le descarga la batería del laptop o del celular, ¿usted que hace? Se vuelve a enchufar, lo coloca a cargar otra vez. Si eso lo hacemos con las maquinitas, con los aparatos eléctricos, con los equipos electrónicos, si se le acaban las baterías de la grabadora, ¿Qué hace¿ Coloca nuevas. Eso es lo que dice el manual de la vida, lo que pasa es que nosotros sabemos las cosas pero no las aplicamos, o dejamos pasar el tiempo, y a veces ya puede ser tarde, o
  • 71. puede tomar mas tiempo volver a recuperar el ritmo. Es muy importante lo que dice la palabra de Dios: “El da esfuerzo al cansado, el multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”. Es que somos seres humanos, no somos maquinas, “los muchachos se fatigan y se cansan, pero los que esperan en Dios (los que se conectan), tendrán nuevas fuerzas, levantaran alas como las águilas, correrán y no se cansaran, caminaran y no se fatigaran”. La Biblia dice que, “lámpara de Dios es el espíritu del hombre”, pero esta lámpara debe estar conectada a la fuente. Nada resulta más triste, más patético que un líder que ha perdido su luz, su brillo, su fuego, que esta opacado, eclipsado, sin poder, sin fuerza, menguado, disminuido, porque el fuego del Espíritu se ha ido de su vida. ¿Cuándo es que usted más necesita del fuego? En la oscuridad, en la noche fría. El Señor guio al pueblo de Israel, 40 años por el desierto. De día con una nube que los protegía del inclemente sol del desierto y de noche con una columna de fuego. Se ha preguntado, ¿Por qué con una columna de fuego? Le voy a dar tres razones: 1. De esa manera podrían seguir marchando en la noche, no tenían que parar, la columna de fuego les servía de guía para conducirlos por el desierto en medio de la oscuridad de la noche. 2. De esa manera recibían el calor necesario, el fuego abrasador para protegerles del frio del desierto. 3. De esa manera, les protegía de las fieras nocturnas, porque de esa manera ni siquiera se atrevían a acercarse, porque hay un fuego protector. Un líder dinamizado por el Espíritu, es cual “Columna de Fuego”, lámpara de Israel, así llamaban al rey David sus hombres, “tu eres la lámpara de Israel que no se puede apagar”, cualquiera menos tu, tu eres nuestro líder, la lámpara de Israel que no se podía apagar, tenia que mantenerse encendida. Y usted, cual “lámpara de Israel”, cual “columna de fuego”, esta para guiar a un pueblo por en medio de un desierto y en la oscuridad de la noche; para comunicar calor y afecto, porque el fuego del amor es el que derrite los témpanos del desamor, del egoísmo, del orgullo; y porque usted tiene que convertirse en el baluarte para su pueblo, al que guía, protege y cuida de los que acechan, de los que merodean, de las fieras, para que ni siquiera se atrevan a acercarse. Una persona llena y controlada por el Espíritu, que decidió vivir ya no en la carne sino en el Espíritu, también maneja las dosis necesarias de luz, calor y poder; el Espíritu le da el equilibrio, le da la medida justa de animo, animosidad, motivación, y que la entereza y entusiasmo del líder, este a tono con las necesidades de las personas y las circunstancias, para un efectivo ejercicio del liderazgo, por eso no apague el espíritu, sino que su espíritu se mantenga avivado, dinamizado por el poder de Dios.
  • 72. La palabra de Dios, dice en Isaías 41, “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudare, siempre te sustentare con la diestra de mi justicia (…) Porque yo soy Jehová tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha”. Debemos entender, que “el es la vid y nosotros los pámpanos, y separados de el nada podemos hacer”. Como decía, Teresa de Calcuta, “Yo solo soy un pedazo de alambre, el poder viene de El”. Como seres humanos, llenos de debilidades, necesidades y limitaciones, nos cansamos, se nos acaba el animo, pero si nos conectamos con el, si nos enchufamos a el; si nos umbilicamos a el como el niño a la madre, tendremos nuevas fuerzas, nuevos bríos, nuevos sueños y visiones,. Nuevo lenguaje, pensamientos de lo alto, pensamientos de abundancia, de grandeza; los brazos caídos se levantaran, las rodillas endebles se enderezar, levantaremos alas como águila, y vamos a correr y no nos vamos a cansar; vamos a caminar y no nos vamos a fatigar. El es Emanuel,. Dios con nosotros. El es quien nos ha dicho que vayamos hasta los confines de la tierra, llevando su palabra, ¿Cuál será nuestra recompensa? El va estar con nosotros, todos los días de nuestra vida. “Yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudare, siempre te sustentare con la diestra de mi justicia” El es nuestro Padre, nuestro Dios que nos sostiene de la mano derecha. El nos dice: “No temas, yo te ayudo, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro…He aquí yo te he puesto por trillo, trillo nuevo lleno de dientes… los afligidos y menesterosos buscan las aguas y no las hay; seca esta su lengua; yo los oiré, yo el Dios de Israel no los desamparare. En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos, y bojes juntamente. Para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creo. (Isaías 41:10-20
  • 73. 17. El uso de la Palabra de Dios Un líder que se mueve en el Espíritu hace de la Palabra de Dios su estandarte, su bandera, solo que el no habla por su propia cuenta, sino según oye, según se le dicta desde el cielo, así habla, así comunica; es Dios quien pone sus pensamientos en la mente de su hijo, sus palabras en su boca y corazón, porque de “la abundancia del corazón habla la boca”. Hay personas que no creen en la Biblia, prefieren el dicho de los hombres, la sabiduría humana, la opinión de las personas, prefieren que se les diga lo que esta en el corazón de los hombres, a lo que esta en el manual de la vida. Como alguien que es un convencido de la Biblia hablo y escribo, y tengo muy en claro que no hay que ser un teólogo para comprender las verdades profundas de la palabra de Dios, basta que usted se disponga, que este abierto. Hay personas que han desarrollado anima aversión y prevención hacia la palabra de Dios; tengo la creencia que en el fondo eso obedece a una razón, saben que Dios tiene la verdad y a Dios no se le engañar, contradecir ni burlar; al hombre si; y siempre hallaremos argumentos muy sólidos para contravenir a los hombres. ¿Pero quien tiene suficientes argumentos para contravenir a Dios? De allí que, muchos prefieren darle la espalda a Dios que encararlo. Cuando una persona no le da la importancia a la Biblia, eso solo demuestra algo, ignorancia. ¿En que sentido? En que se ignora la riqueza la palabra de Dios. Jesús dijo: “erráis, ignorando las escrituras y el poder de Dios”. Un gravísimo error que algunos suelen cometer, desconocer las escrituras. Y como dicen los abuelos, “la ignorancia es atrevida”. Algunos dicen, “yo no creo en los cristianos”; parecer que no supieran que en el evangelio no se predica de los cristianos ni de las iglesias, sino de Cristo y de este crucificado y resucitado; no se basa en los cristianos sino en la persona de Cristo. Sacan a relucir los errores históricos que han cometido los cristianos y seguramente tienen razón, porque a lo largo de la historia se han cometido todo tipo de errores, atrocidades. Pero la persona de quien yo predico, a quien amo y a quien le he entregado mi vida, aquel no cometió ningún pecado, ni siquiera insulto a alguien, antes puso su vida en rescate por muchos. A aquel que amo, que sirvo, de quien predico, a quien he entregado mi vida, nunca levanto su mano contra alguien, ni siquiera en defensa propia, nunca insulto a nadie, nunca se refirió en términos o en tono despectivo de alguien; nunca. Antes por el contrario, lo dio todo por amor, y entrego su propia vida. Así, que no vengan algunos a pasar la cuenta de cobro por los pecados y errores que han cometido los cristianos en el transcurrir de la historia; porque si hubiera
  • 74. dependido de las acciones de los cristianos, la gran comisión nunca se hubiera cumplido; si hubiera dependido del testimonio de los cristianos o de lo que enseñaron muchos, no habría evangelio ni gran comisión. Gandhi dijo: “los cristianos tienen un excelente Cristo, pero Cristo tiene unos paupérrimos cristianos”. Hay quienes se han dedicado a predicarse así mismo. Pablo escribió, “porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor a Jesús” (2 Corintios 4:5) Infortunadamente, si hay quienes adulteran la palabra de Dios, recomendándose así mismos, y predicándose así mismos, antes que al Señor. Y la mejor manera de predicar al Cristo vivo, y la palabra de Dios en su esencia, es siendo fieles, a la misma palabra y a predicar un lenguaje mensaje Biblio centrico y Cristo céntrico. ¿Quién es un obrero aprobado? Aquel que usa bien la palabra de Verdad, eso es lo que dice Pablo; y es lo que debe procurar todo cristiano, particular y principalmente si es un líder, si ha sido puesto en eminencia. “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado (porque es Dios quien aprueba) como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15) Como obreros, somos soldados, cuando a uno se le sube el “Generalismo” a la cabeza, empieza a dar ordenes. Como estudiante de arquitectura, me gusta la definición que viene del latin del termino, “arch-Tekton”, el primer obrero; arquitecto es el primero obrero, y es lo que no podemos olvidar ni perder vista. ¿Quién es el comienza a hablar por su propia cuenta? ¿Quiénes es el que da sus propias opiniones? ¿Quién es el comienza a enseñar lo que el cree y no lo que viene de Dios? El que esta envanecido. Es aquel que dejo hace rato, el lenguaje Biblio céntrico, Cristo céntrico, por el Ego céntrico. “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, esta envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento, privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia, apártate de los tales” (1 Timoteo 6:3-5) Es importante, como lo dice el Curso de Formación Básico (CF1) acudir a las cinco vías de alimentación, porque dice la Biblia, “desead como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”. Hay que desear como un niño recién nacido, la leche no adulterada, que es la palabra de Dios, para que por ella crezcamos. De allì la necesidad de acudir a las cinco vías de alimentación ¿Cuáles son las cinco vías? 1. OIR, “la fe es por oír y el oír por la palabra de Dios” (Romanos 10:17)
  • 75. 2. LEER, 3. ESTUDIAR, “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mi” (Juan 5:39) 4. MEDITAR, “Nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en el esta escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien” (Josué 1:8) 5. MEMORIZAR, Gracias a estas cinco vías de alimentación hemos crecido en la fe y en el conocimiento de Dios. Un hombre o una mujer llena del Espíritu Santo, es una persona llena de la Palabra de Dios, no de un lenguaje religioso, místico, fanático, seudo espiritual, sino de la palabra de Dios. Aquí tendríamos que recordar la enseñanza del Dr. Néstor, en su libro Agentes de Cambio, “todo lo que sucede en la vida de un agente de cambio es para que se cumpla la profecía”. Para que se cumpla la palabra de Dios. Alguien pregunto alguna vez, ¿Cuál es la mejor versión de la Biblia? La mejor versión de la Biblia, es la que usted vive. No hay que solamente oidores, sino hacedores de la Palabra de Dios (Santiago 1:22) Cuando una persona esta llena de si misma, de sus labios solamente brota un lenguaje egocéntrico, vanidoso, vano, el “egolenguaje”, que es el lenguaje de la carne, que es el resultado de la exaltación del Yo. Es un lenguaje saturado de términos egocéntricos, ególatras, egoístas. Esta basado en la exaltación del yo. De esto hay evidencias claras, cuando una persona esta exaltada en el yo, cuando esta viviendo en forma egocéntrica, de sus labios no salen palabras ungidas, sino palabras saturadas de ego. Y en lugar de seguir el ejemplo de Jesús cuando dice: “aprended de mi que soy manso y humilde de corazón”, hacen y demuestran lo contrario. En lugar de actuar con mansedumbre, muestran agresividad y hostilidad. Hay tantas formas de ofender cuando se esta lleno de ira; porque una persona que se enoja coemte locuras, e hiere con sus palabras, gestos y actitudes. Tanto la hostiloidad como la el orguillo, la soberb ia, que denotan falta de humildad, son indicadores de una vida en la carne. Es una persona que deja que su temperamento le gobierne. La inerrable palabra de Dios tiene características que la hacen única: 1. Es viva y eficaz 2. Es oportuna 3. Trae paz, gozo, alegría 4. Estimula al amor y las buenas obras 5. Fortalece la fe 6. Trae consuelo 7. Edifica, ilumina el entendimiento
  • 76. 8. Libera de la atadura y la ligadura 9. Permanece 10. Llega y llega al corazón 11. Es fructífera, no vuelve vacía 12. Tiene autoridad y poder “Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3.16-17) Un hombre que se mueve en el Espíritu, no solo maneja el LOGOS, tenga cuidado con esto; muchos se vuelven expertos en esto, en el logos y el conocimiento escritural; sino que recibe el RHEMA de Dios, de manera oportuna, precisa, pertinente, la asistencia divina, la acción sobrenatural, que es la provisión escritural de Dios a un corazón necesitado, vacio, angustiado; que es la luz en medio de la oscuridad. Es el Pan de nobles, que baja del cielo, cual mana, al alma hambrienta, porque “no solo de pan vivirá del hombre, sino de toda palabra de Dios”; es la Palabra del Dios Soberano a una persona específica, en una situación especifica, para dar respuesta especifica para lograr un propósito específico.ç Uno de los llamados mas fuertes que hace Dios a quienes somos lideres, es a no hablar visión de propio corazón, que no comuniquemos sueños vanos y vanas esperanzas. La gente no quiere ni necesita escuchar “voz de hombres”, lo que la gente quiere y necesita es escuchar la “voz de Dios” a través de sus lideres. De allí la importancia de estar en el secreto con Dios, porque es en lo secreto y en lo intimo, donde Dios nos hace comprender sabiduría. Es allí donde llegan las palabras Rhema, los sueños y las visiones; la vana palabrería dice mucho de la vida espiritual de alguien. Cuando alguien solo habla vana palabrería, dice mucho de su vida de oración, de la profundidad que la persona pueda tener en el estudio de las escrituras. Créame, que ni Dios ni los hombres, estamos interesados en escuchar a alguien, que solo dice vana palabrería. Por eso dice el manual, “sean pocas tus palabras”, en eso se conoce el hombre sabio, que no habla mucho, sino que lo que dice es profundo. “Nadie se engañe a si mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito esta: El prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. Así que, ninguno se glorié en los hombres; porque todo es vuestro; sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo porvenir, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios” (1 Corintios 3:18-23)
  • 77. Que por su lenguaje se sepa quien es usted, y a quien se ha consagrado, a quien ama, a quien sirve y a quien ha entregado su vida; estamos llamados a cultivar un lenguaje de fe, amor y esperanza, pero el mayor de ellos, es el amor. Que cultivemos un lenguaje de bendición, Biblio céntrico, Cristo céntrico, que es el lenguaje del Espíritu. Que “ninguna palabra corrompida salga de nuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efesios 4:29)
  • 78. 18. El manejo de las emociones Una de las evidencias de vivir en el Espíritu es el equilibrio; la teoterapia es equilibrio, en las tres dimensiones, (espíritu, alma y cuerpo); en las diferentes áreas de nuestra vida, (personal, familiar, laboral, económico, académico, ministerial y social); en nuestras emociones. Dios nos doto, nos faculto con emociones; las emociones son primarias, hacen parte de la vida, son indispensables para la vida, la alegría, el amor, la felicidad, la tristeza, la ira, el temor, el escrúpulo, la sorpresa, todas son básicas, hacen parte de la vida y de nuestra personalidad. El secreto con las emociones es hacerlas nuestras aliadas, que estén a nuestro servicio, que nosotros dominio de ellas, el problema es cuando las emociones tienen el dominio o están fuera de control. La teoterapia busca poner las emociones en equilibrio. La ira, por ejemplo, que es una de las emociones mas comunes; ¿Qué dice el manual de vida sobre la ira? Bueno dice muchas cosas, pero citemos una de las enseñanzas básicas, “airaos pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo”. ¿Qué significa esto? Que la ira, como emoción primaria es inevitable, pero debe ser controlable, y en caso de airarnos, no debemos perder el control, ni terminar el día, bajo su influjo. Porque, quien se deja llevar por la ira, comete locuras. Ni siquiera nos podemos juntar con el iracundo, porque aprenderemos a ser como el. Luego, podríamos de cada una de las emociones, es el caso de la alegría, una hermosa emoción, pero cuando esta fuera de control, cuando cruza el, limite, ya no es alegría, se convierte en una locura eufórica. Eso ya no es alegría. O el temor, que es un aliado importantísimo que nos pone en alerta contra los peligros de la vida, pero fuera de control, nos bloquea, nos paraliza, nos inhibe y que se manifiesta de muchas maneras, porque si algo tiene muchos disfraces, es el miedo y también la ira. Luego, una de las evidencias de vivir en el Espíritu, es el equilibrio, en nuestra dimensión sicológica, en nuestra área emocional, en la psiquis, debe haber equilibrio. Y cuando hablamos de equilibrio en el alma, estamos hablando de salud mental, emociones en equilibrio, y por supuesto, a nivel de la voluntad, dominio propio y autocontrol. Un líder que esta sujeto a muchas presiones diarias, tanto internas como externas, fácilmente puede perder el control, puede descoordinarse, desestabilizarse, desequilibrarse, porque enfrenta todos los días, altas exigencia, tiene que sortear situaciones complejas, que son difíciles de manejar a menos que se viva en el Espíritu. De allí la importancia de tener un mecanismo de desahogo, de escape, para liberar toda esa energía negativa. Y esa válvula de escape, la encontramos en la oración, en hablar con Dios, en expresarle a Dios todo lo que esta pasando en nuestro interior.
  • 79. Es a través de una vida rica de oración que podemos descargar, que podemos liberar todas las tensiones internas, porque si no lo hacemos, vamos a comprometer, el alma y el cuerpo. Cuando toda esa energía no encuentra salida, busca de alguna manera expresarse, y entonces, si se expresa a través de lo sicológico, compromete las emociones, y es cuando aparece la ansiedad, el miedo, la ira, la irritabilidad, el desamor, la soledad, la impaciencia. Y si va al cuerpo, de igual manera, se compromete el organismo. Sabemos que mas del 80% de las enfermedades y padecimientos humanos son de origen nervioso. Disturbios sicológicos se traducen en desordenes fisiológicos. Entonces, la ansiedad, esa ansiosa inquietud interior, se traduce en cefaleas, en migrañas, en dolores de cabeza, en desordenes digestivos, problemas del cuerpo, lo que se conoce como las alteraciones sicosomáticas, Psiquis=mente, Soma= Cuerpo, problemas de la mente y emocionales que se traducen en problemas físicos. Dice la Escritura, “echando toda vuestra ansiedad sobre el, porque el tiene cuidado de vosotros”. ¿Qué es la ansiedad? Es el conjunto de las emociones en desequilibrio. La ansiedad se presenta cuando todas las emociones están fuera de control y se expresan como una sola. Luego, dice, “echando toda la ansiedad sobre el, porque el tiene cuidado de vosotros”; en otra parte menciona, “echa sobre el Señor tu carga, el te sostendrá; no dejara para siempre caído al justo”. El afán, la ansiedad, el estrés, la angustia, la aflicción, la intolerancia, la impaciencia, todas estas situaciones de orden emocional, la ira, la congoja, la amargura, la depresión, todas estas son variables de orden emocional, que indican que algo no esta funcionando bien en nuestra área sicológica; la depresión, por definición, es un llamado desde adentro, algo no esta funcionado bien. Luego, cuando esta preso de esas emociones en conflicto, ansiedad, miedo, ira, depresión, tristeza, abatimiento, todos esos indicadores que señalan que las emociones están al limite, que están fuera de control, que esta a punto de estallar, de colapsar, de entrar en crisis; y todo esto hace parte del estrés, ese enemigo silencioso que sigue cobrando vidas que tiene diferentes, extrañas y complejas formas de manifestarse. Tengo casos, de personas que sufrieron de estrés, y los médicos nunca dieron con la raíz del problema. Pero sabemos que era un asunto de orden nervioso y emocional. Según estadísticas, al menos en Colombia, entre las siete principales causas de mortalidad, ni siquiera tiene que ver con la violencia, sino con enfermedades de origen emocional, nervioso; entre las primeras siete se destacan las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, generadas u ocasionadas, por el alto nivel de estrés, de ansiedad, de agitación emocional, de dudas, temores, preocupaciones, que enfrentan las personas todos los días. Y sabe que, se dice que la curva se dispara los días lunes, entre las siete y las diez de la mañana. Comenzando la semana, la gente
  • 80. comienza a sufrir infartos, colapsos, derrames, por la realidad de lo que se viene en una semana difícil. Programas como el que emitimos todos los días a las cinco de la mañana, puede significar la salvación de muchos, resultan de gran ayuda a aquellos que están a punto de sufrir un infarto, un colapso nervioso. Sin exagerar, a través de nuestros programas hemos salvado muchas vidas, literalmente, personas que se iban a quitar la vida, hasta que encendieron la radio, y al final del programa, no solo habían renunciado a la idea de quitarse la vida, sino que estaban entregando su vida al Señor, elevando una plegaria, pidiendo una nueva oportunidad, y apropiándose, que la paz de Dios seria su remedio y solución. Luego, en el mundo hay aflicción, es una realidad, hay aflicciones diarias, y esto no lo puede quitar ni evitar. Al estudiar arquitectura aprendí algo, que un sismo no se puede evitar, ni siquiera se puede pronosticar cuando va a suceder. No es correcto decir que existen “edificaciones antisísmicas”, porque ninguna edificación puede contrarrestar un sismo, no hay una edificación humana que pueda impedir un sismo; seria un termino impreciso y mal utilizado, una palabra no técnica, decir que esa casa, esa edificación, o ese edificio es una estructura antisísmica; nada puede evitar que un sismo se presente. Pero lo que si existe, en un buen uso del lenguaje técnico, son las edificaciones sismo resistentes, que son aquellas, que así se presente un sismo, lo pueden resistir. En ningún momento, el Señor nos quiere llenar la cabeza de mitos o fantasías. Si algo, nos aterriza a la realidad, es el Señor con su palabra. “En el mundo tendréis aflicción, pero en mi tendréis paz”, nos advierte. “el ha vencido al mundo”. ¿Qué diferencia a un cristiano de otra persona? Solamente, que usted tienen al Señor, que ya no esta solo, ahora Dios esta con el. Y en la Biblia, hay un ejemplo clarísimo sobre esto. Dos hombres edifican su casa, son dos cimientos, el uno en la arena, el otro en la roca; para ambos, vienen los ríos, soplan los vientos, arrecian las lluvias, y dan con ímpetu sobre cada casa; la que estaba edificada en la arena, cayo y fue grande su ruina; pero la que estaba edificada en la roca, permaneció firme. Así es la vida de un hombre que esta fundamentado en Dios, en ningún momento el manual de la vida, le dice que no va a tener problemas, sino que ahora va a estar mejor preparado para enfrentarlos; no le dice que no tendrá dificultades o angustias, todo lo contrario, le advierte sobre lo que se ha de venir; pero cuando esto se presente, si usted ha edificado su vida, su familia, su negocio, su ministerio en la roca, si ha cavado y ahondado para colocar el fundamento en la roca; “el único fundamento que ha de ser puesto, el cual es Cristo”; cuando venga la inundación, cuando el rio y de con ímpetu contra aquella casa, ni siquiera la podrá mover, porque esta fundada en la roca.
  • 81. ¿Qué es el nerviosismo? Nervios y Sismo, es un ataque de nervios, una persona que ya no puede ni siquiera manejar su sistema nervioso, pierde el control. La vida en el espíritu, nos ofrece un panorama tan diferente, mucho mas saludable y alentador. Quien decide no vivir en la carne, que equivale a decir en su capacidad y esfuerzo propio; quien decide edificar no en al arena sino en la roca; quien decide edificar en los principios de Dios, en los fundamentos; quien entiende la oración de Jesús cuando dice: “no pido que los quites del mundo, sino que los blindes del mal”, Porque en el mundo hay aflicción, pero en el hay paz. Quien vive en el Espíritu, goza de equilibrio, en sus dimensiones, espiritual, emocional y física; en sus emociones, las cuales están bajo los parámetros de Dios, como lo dice Gálatas 5:22-23, “mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley”. Una persona que esta llena y controlada por el Espíritu Santo, vive en equilibrio. Y no solamente disfruta de uno de lños ingredientes vitales, sino de los nueve factores de la salud emocional. Hoy en día, los estudiosos en comportamiento humano hablan de cociente emocional y cociente intelectual; hoy en día hay personas que tienen un elevado cociente intelectual pero un pobrísimo cociente emocional; una gran preparación, una gran formación académica, pero no son capaces de manejar las tensiones y presiones de la vida, los gajes diarios. La mirada de los seleccionadores de personas, los directores de recursos humanos, se inclina hacia aquellas personas que descollan no tanto por su nivel académico, sino por su capacidad para manejar la tensión, para mantener en equilibrio sus emociones, lo que llaman los expertos, la inteligencia emocional. ¿pero que es la inteligencia emocional? Es la capacidad que tiene una persona para auto conocerse, auto regularse y tener adecuadas y efectivas relaciones con los demás. Y la Biblia nos enseña eso, como una resultante de vivir en el espíritu. El Espíritu nos ofrece algo muchísimo mejor, que solo aprender a auto regularse y es la vida en equilibrio, y esto no depende de la persona, sino de quien nos capacita para una vida de victoria. Dice el manual, que Dios, “no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio”, y ese dominio propio se alimenta desde el Espíritu, y no desde el alma. Es lo que nos permite tener la victoria, sobre la ira, el temor, el desanimo, la impaciencia, la culpa, el desamor. La sociedad actual sufre uno de sus mas graves síndromes, la soledad; ya no solo es el estrés, las emociones están al limite, las gente anda buscando experiencias extremas para liberar su ansiedad, y lo que necesitamos es aquietarnos en el espíritu, gozar de salud mental, equilibrio emocional y dominio propio; y cuanto mas aquellos lideres que guían y presiden un pueblo, que deben hacerlo con sensatez y autorregulación. La Palabra de Dios dice: “por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, con oración, ruego, y suplica; y la paz de Dios que
  • 82. sobrepasa todo entendimiento, guardara vuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús”. Si hoy sus emociones están al limite, tenga cuidado, porque su sistema nervioso, su corriente sanguínea, también estará al limite y amenazan llevarlo a sufrir un colapso, por las condiciones que se han creado. Pero usted elegir la salud total, en su cuerpo, alma y espíritu. El manual de la vida, nos recuerda, que más allá de nuestras capacidades esta la asistencia sobrenatural que nos ofrece su Santo Espíritu. Debemos procurar que se cumpla su Palabra cuando dice que el nos ha dado dominio propio; y lo que debemos hacer es, “poner toda diligencia, añadiendo a la fe, virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en nosotros, y abundan, no nos dejaran estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo” (2 Pedro 1:5-8)
  • 83. 19. La vida de disciplina Dice el manual de la vida, “es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” (Hebreos 12:11) Una persona que eligió vivir en el espíritu, es una persona de elevadas disciplinas, no solo corporales sino espirituales, ya que tiene sujeta su vida, su naturaleza, al Espíritu, no a la carne, que por naturaleza busca rebelarse. El Señor a su discípulo Simón le dijo: “De cierto, de cierto, te digo; Cuando eras mas joven, te ceñías, e ibas a donde querías, mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos y te ceñirá otro, y te llevara a donde no quieras” (Juan 21:18) Así es la vida en el Espíritu, usted extiende sus manos para que el Señor le dirija, no a donde su ego quiere, no a donde la carne desea, sino a donde el Señor demanda. En la medida en que su va creciendo en la vida de fe, en el conocimiento espiritual, en la medida en que va alcanzando madurez, usted va a entendiendo que la exigencia es mayor y la condescendencia es menor. Que con el tiempo y en la medida en que usted crece espiritualmente, aumenta para usted la vida de obediencia y de disciplina. El Dr. Néstor lo ilustraba de esta manera, cuando alguien llegaba a la familia, se le otorga el ciento por ciento de gracia y cero exigencia, porque es un bebe espiritual. Cuando hace el CF1, se le otorga 25% de exigencia y 75% de gracia porque todavía sigue siendo un consentido. Cuando avanza al CF2, 50% de gracia y 50% de exigencia, cuando ya va por allá en el CF3, ya es una persona con mucho mas fundamento, se le exige un 75% y un 25% de gracia. Gracia, en el entendido de condescendencia, contentillo, consideración, no estamos hablando de la Gracia en Cristo, que es 100% para todos; sino del nivel de tolerancia, paciencia, consideración, de comprensión. Pero cuando ya estado dedicado exclusivamente, 100% de exigencia. Así es la vida en el Espíritu, cuando ha alcanzado cierto nivel de madurez, usted extiende sus manos al Señor para que el le lleve a donde el quiere. Usted le dice al Señor: “Llévame a donde tu digas”. Pablo a su discípulo Timoteo lo ilustra con tres casos, el soldado, el atleta y el labrador. ¡Y que ejemplos los que usa Pablo! El soldado, ¿acaso el soldado no vive por obediencia? El soldado vive por obediencia y sigue órdenes; el atleta vive por disciplinas y sigue normas y reglas.
  • 84. El labrador vive por fe, trabaja y actúa por fe, el vive creyendo que va a llover o va a salir el sol, según la necesidad. El comprende los ciclos de la naturaleza, y tiene que creer en la ley de la siembra y de la cosecha. El soldado milita y no se enreda en los negocios de la vida a fin de agradar a aquel que lo tomo por soldado; el atleta, se exige, entrena, compite, lucha legítimamente a fin de ser coronado; y el labrador tiene que trabajar primero, para luego cosechar. Pablo le esta hablando a su discípulo Timoteo desde la dimensión de aquel que ya ha recorrido el camino, que sabe como es y por eso le indica; desde la sabiduría de aquel que ha alcanzado la madurez. Como aquel que ha saboreado las mieles de la bendición de Dios; como aquel que ya ha cruzado por el camino largo y culebrero de la experiencia de la vida; como aquel que esta del otr4o lado del Jordán, y que esta en un plan de enseñar a sus discípulos a hacer lo mismo. “Si lo digo es porque ya lo he alcanzado”, como escribe: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”. (2 Timoteo 4:7) Lo que quiero decir, es que la disciplina esta asociada con la vida en el Espíritu. Y a la disciplina se asocian o se acompaña de otras virtudes espirituales, que son fundamentales para tener éxito en la vida en todo aquello que usted se proponga: la diligencia, la solicitud (prontitud), el esfuerzo, la responsabilidad, la perseverancia, el sacrificio, el amor. A Pablo el encanta colocar ejemplo, y usa de manera frecuente al atleta, he creído que entre las aspiraciones de Pablo, estuvo alguna vez ser atleta, porque siempre usa este ejemplo como modelo. El decía, “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura, de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Corintios 9:24-27) La disciplina pareciera ser oficio de la voluntad pero no lo es, es fruto de la vida espiritual. Y cuando uno se esfuerza, Dios lo ayuda. “no depende del que corre o del que quiere, sino de Dios que tiene misericordia”. No depende del esfuerzo, “el caballo se alista para la batalla, pero es Dios quien da la victoria”.
  • 85. No depende del alma, de ponerle mucho animo a las cosas; depende del Espíritu, porque quien depende del alma, puede agotarse emocionalmente, o el alma comenzar a interferir; porque el alma es necia; entonces la mente quiere interferir, con sus esquemas mentales, paradigmas y creencias erróneas. Las emociones quieren interferir con sus altibajos emocionales y desanimo; o la misma voluntad quiere interferir con sus resistencias, terquedad y obstinación. Una persona que ha desarrollado disciplinas espirituales, tiene mayor facilidad para desarrollar disciplinas en otras áreas y aspectos de su vida, llámese lo sicológico, lo físico y lo social. A propósito, la palabra disciplina, tiene la misma raíz de discípulo, luego, un discípulo es aquel que se ha formado y forjado en disciplinas. Que ha aprendido a vivir por principios y disciplinas. Una persona disciplinada es aquella que contagia a otros con el sentido del orden, con el empeño de hacer las cosas bien; y reúnen una serie de cualidades o virtudes que es importante destacar: 1. Tiene objetivos y metas claras y definidas, a diferencia de lo que le pasa a muchos, que tienen una mente dispersa, una persona disciplinada, ha disciplinado su mente, y sabe que quiere y hacia donde va. 2. Son personas metódicas, se rigen y conducen por métodos sencillos, y adecuados. 3. Tienen rigor académico, han cultivado la disciplina de estudio. 4. Son buenos administradores, manejan con eficiencia su tiempo, dinero, recursos. 5. Hacen bien su trabajo, lo hacen con calidad y eficacia, lo que comienzan lo terminan. 6. Tienen una vida equilibrada; una persona que se mueve en disciplinas, difícilmente se des coordina, se desestabiliza; ni descuida unos aspectos importantes de su vida por atender otros que son urgentes. 7. Demuestran un gran sentido de la constancia y la dedicación, hacen aquello que a la mayoría nos cuesta, por eso marcan la diferencia. 8. Son líderes, porque la mayoría siguen a aquellos que dan ejemplo de cómo saber vivir.
  • 86. 9. Tienen gran capacidad de resistencia y tolerancia a las presiones, a las crisis, a las exigencias de la vida. Y lo hacen, porque su disciplina no es un oficio del alma sino un fruto del espíritu, la templanza. 10. Son fructíferas, logran sus objetivos, alcanzan resultados. Una persona disciplinada no renuncia hasta no lograr su propósito, no así el que es de doble animo que es inconstante en todos sus caminos. Por eso el apóstol Pablo decía, “sujeto mi carne”, “golpeo mi cuerpo”; cuando el dice, “golpeo” mi cuerpo no se refiere a algún tipo de flagelación, sino que lo doblego, porque que el cuerpo debe estar al servicio del alma y el alma al servicio del espíritu. Por eso lo que debemos hacer es sujetar la carne, con sus deseos caprichosos, engañosos y desordenados a la normatividad del Espíritu. No es una vida legalistica, ya que algunos confunden normatividad espiritual, con vida legalistica; es una vida de principios; y no vivir por emociones, impulsos, caprichos. Es aprender a vivir por principios y no emociones; por prioridades y no por presiones; planificando y no improvisando. Recordemos que Dios es un Dios de orden, de paz y no de confusión. Una persona disciplinada se convierte en molde, modelo y ejemplo, como lo enseñaba el Dr. Néstor; es como el buey viejo avezado, experimentado, disciplinado, que enseña al buey joven, rebelde, voluntarioso y caprichoso a arar la tierra, sujeto al yugo del arado, que para el caso nuestro, es la vida de obediencia. En esto consiste la tarea del discipulado, ¿Qué es discipular? Es entrar en disciplinas. Algunos creen que disciplinar es castigar; porque tienen la visión equivocada de la disciplina como castigo, y no como formación del carácter, donde se concibe que disciplinar es discipular. Disciplina es lo que hace entrenador con su atleta, a quien le desarrolla su potencial; le enseña y motiva cada día como llegar a la meta, como pararse en el pódium de los campeones, como alcanzar la presea del triunfo. Pero le recuerda el precio que hay que pagar para disfrutar del privilegio. Pablo le decía a su discípulo Timoteo, “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino se ejemplo…”; ¿En que debía ser ejemplo? En disciplinas espirituales. “…en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”. Y esto tiene que ver con actitudes, pero no solo eso, sino con un modo de vida. Hay buenas practicas espirituales, hábitos de vida para lograr el éxito, “…ocúpate en la lectura, la exhortación, la enseñanza. No descuides el don que hay en ti…ocúpate en
  • 87. estas cosas, permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvaras a ti mismo y a los que te oyeren” (1 Timoteo 4:12-16) “Ten cuidado de ti mismo”, no espere que alguien venga a hacerlo, una persona disciplinada tiene esa capacidad de autoestima, auto motivación, autocontrol, autorregulación, auto cuidado, autoformación; de enraizarse en la doctrina, de permanecer en ello, pues haciendo esto se salvara a si mismo y a los que le oyeren. Estas disciplinas espirituales son la base para convertirnos en personas de excelencia, de talla mundial, como lo tiene que ser un gran comisionista.
  • 88. 20. El arte de formar discípulos Una de las cualidades que debe tener un líder que se mueve en el Espíritu, es formar hombres, desarrollar el arte de formar, discipular hombres para Cristo. Esta era una de las cualidades que tenía Jesús como discipulador, era una de sus virtudes más sobresalientes y que ejerció en su ministerio terrenal, la capacidad de percibir a las personas no en su realidad presente sino en el potencial que representaban. Y eso es lo que hace alguien que ve a las personas como Dios las ve, no como ellos se ven, ni como su familia o amigos les ven, o como el mundo les v e. Si fuera por el concepto del mundo, no estaríamos en el lugar donde actualmente estamos, ¿Por qué? Porque bien sabemos, que muchos para el mundo no hubiéramos calificado, muchos no reunimos los requisitos que el mundo establece. Si dependiera del concepto del mundo, ninguno calificaríamos para servir al Señor, afortunadamente, lo que el mundo desecho fue lo que escogió Dios. Como dice la Biblia: “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte, y lo vil y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia” (1 Corintios 1:26- 29) Lo que el mundo desecho, fue lo que Dios escogió. Lo “vil y menospreciado del mundo” fue lo que escogió Dios y el es que dice: “yo no te desecho”. Luego, un hombre lleno del Espíritu, ve a las personas con la visión de Dios; un hombre así, puede creer que un niño, un pastor de ovejas, se le puede enfrentar a un hombre, gladiador, mercenario y lleno de armas, además gigante y vencerlo. Y que es mismo niño, puede pasar de pastor a ser rey, y no cualquier rey, sino un rey amado, admirado y respetado por su pueblo hasta nuestros días. ¿Quién daría una moneda por Simón, el hijo de Jonás? Nadie, ni el mismo. Pero Jesús creyó en el. Soporto con paciencia todas sus salidas en falso, sus berrinches, sus arranques emocionalistas, sus pecados, la negación, pero es que el, desde el principio percibió a Simón como un agente de cambio, creyó en el. Usted y yo, somos el resultado que alguien creyo en nosotros, quiero decir, alguien fuera de Dios, alguien que descubrió en usted y en mi, ese potencial dormido, ese gigante que yacía en nuestro interior y que era necesario despertar y sacarlo a relucir a mostrar. Uno de los problemas de vivir en la carne es que la persona del líder se vuelve autosuficiente, y no hay nada que impida tanto a un líder formar hombres, como su autosuficiencia; para una persona autosuficiente, nada sirve; nada de lo que hagan las personas, así sea su mejor y mayor esfuerzo, le satisface, siempre le faltara el centavo
  • 89. para el peso, porque considera que el único que puede hacer las cosas bien, es el mismo. En el fondo, eso inseguridad, es falta de teoterapia, de sanidad. ¿Por qué? Porque el autosuficiente, no solo tiene problemas para creer y confiar en los demás, sino algo que es mucho mas serio, en el fondo, tiene problemas para creer y confiar en Dios, para ver en los demás a Dios, la imagen del Señor, su obra, que Dios también esta con la persona y actúa en ella. Le cuesta creer que Dios puede hacer de un ser ordinario, alguien extraordinario; le cuesta aceptar que Dios puede usar a alguien del común, fuera de lo común. Luego, la autosuficiencia, le enceguece para ver la obra que Dios hace en una persona. Al autosuficiente le cuesta creer, que esa persona que para el no da la talla, para Dios si la da, y el lo puede usar. Un verdadero líder no se conforma con solo tener seguidores, no se queda solo amamantando discípulos, algunos se creen “los pechos de Dios” y quieren pasarse la vida solo amamantando; lo que un verdadero líder hace, es que convierte esos seguidores en discípulos y a los discípulos en lideres y a los lideres en agentes de cambio. Un segundo aspecto que un líder que se mueve en el Espíritu puede evitar, es que presente la dependencia física y emocional hacia el como líder de parte de sus seguidores y discípulos. Y en algunos casos, ni siquiera es de la gente hacia el líder, sino del líder hacia la gente, es una mutua dependencia. El problema es que hay líderes que se prestan para ese juego, lo permiten, lo promueven. Necesitamos construir relaciones, no de independencia, porque no es sano, pero tampoco de dependencia, sino de interdependencia. Con la única persona con quien debemos construir relaciones de dependencia total y absoluta en con Dios. Pero, mientras el líder, insista en sobreproteger a sus discípulos, cual águila a sus polluelos; insistiendo en tenerlos bajo el abrigo de sus alas, cuando ya crecieron y el nido se les quedo chiquito; entonces, ¿Cuándo van a aprender a volar? Ya no son unos polluelos, sino unos “polluelotes, grandototes y viejotes”, pero el líder insiste en tenerlo allí, en su nidito, bajo su abrigo, ¿Cuándo van a aprender a volar esos polluelotes? El discípulo tiene que aprender a volar por que es águila, tiene que desarrollar autonomía. Insisto, con el único con quien debe desarrollar dependencia es con Dios y no con los hombres. Pablo decía, “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues, si todavía agradara a los hombres, no seria siervo de Cristo”. (Gálatas 1:10) Un tercer aspecto que usted debe corregir, no se quede mirando las debilidades de las personas, sus defectos; no se quede mirando la parte de la construcción inconclusa, que esta en obra negra, es parte de la vida de los discípulos que a Dios todavía le falta tratar y formar, y mas bien, piense, que Dios le ha puesto a usted, para que ayude al
  • 90. discípulo a ser tratado y mejorado en esa área de su vida. Considere la otra parte, lo que Dios ya hecho. Un líder debe esforzarse en el Espíritu, para ver no solo lo que Dios ha hecho sino lo que ha dado a la persona, y los planes, desafíos o propósitos para los cuales la tiene; Dios imparte dones, habilidades y talentos, y es labor del líder, ayudar a que su discípulo, los descubra y los desarrolle. El discípulo va a crecer, va a mejorar, a evolucionar como ser humano, y le agradecerá siempre a ese líder, que le ayudo a descubrirse, a restaurar en el amor propio, la autoestima, la valia personal, a sentirse útil. Recordemos que el fin ultimo de la teoterapia es la utilidad total. Hasta Pablo, en un momento de su ministerio, que se puso neurótico, desecho a Juan Marcos, pero luego lo mando a pedir, porque entendió que ese hombre, Dios no lo habia desechado, y que ese hombre era útil para Dios y el lo tenia en sus planes; luego, Pablo, entendió que Juan Marcos, le era útil en el ministerio. Nadie tiene derecho a desechar a nadie, y el que usted desecha hoy es el que le va a dar la mano mañana. Lea la historia de Pablo y Juan Marcos. Un cuarto aspecto que usted debe entender, es que el discípulo nunca ira mas allá de donde usted ha ido; el líder debe ser para el discípulo, “molde, modelo y ejemplo”, como lo decía el Dr. Néstor. Lo que los discípulos vieron y oyeron del Señor, eso enseñaron. El Señor les dio ejemplo. Pablo decía a Timoteo, “lo que has oído de mi ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2:2), “como somos nos reproducimos”. Dice el autor de hebreos, “acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cual haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe” (Hebreos 13:7), no habla solo de considerar sus enseñanzas, sino su conducta. Uno de los problemas de los religiosos de la época de Jesús, era que “ataban pesadas cargas a sus discípulos, que ni con un dedo ellos querían moverlas”. Luego, esa falta de coherencia ha imposible que se lleve a cabo la labor discipular. Finalmente, como un quinto aspecto, un líder que se mueve en el Espíritu, usa todos los medios posibles, bíblicos, teoterapicos, para discipular, siempre con un objetivo en mente, y sin perder de vista el propósito ultimo del discipulado que es la formación, porque a eso hemos sido llamados a ganar, formar y enviar, luego la parte clave del proceso es formar al discípulo; y esta formación esta relacionada conformar en el carácter de Cristo en la persona. Como lo decía Pablo, “hijitos míos, por quien vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Hasta que el discípulo adopte el estilo de vida del maestro por excelencia que es Jesús de Nazaret. Un líder debe creer, que Jesús no solo hace de alguien una persona nueva, sino convertirle en un ser extraordinario; matricularlo en la escuela de la fe y usarlo en cosas grandes, para cosas grandes, y para que haga lo que el maestro hizo. De allí la
  • 91. importancia de liberarse de tanto prejuicio y prevención con las personas, algunas veces los lideres etiquetean, rotulan, estigmatizan a sus discípulos y no los dejan evolucionar. A Ananías le estaba pasando eso con Saulo, (léase Hechos 9) le costaba entender, que ese, que hasta ese momento había sido un perseguidor, Dios lo tenia en sus planes y llegaría a ser el mas grande agente de cambio del primer siglo. El Señor le dijo: “Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (Hechos 9:15) A Ananías tenia dificultades para ver a Saulo como Dios lo veía. En lugar de cerrarle el paso al discípulo, lo que debemos es abrirle la puerta de la oportunidad y la bendición en los planes de Dios. Es una inmensa responsabilidad y un gran privilegio se instrumentos de Dios en el tallaje de diamantes, muchos al presente, parecen carbones, pero en realidad son diamantes que hay que tallar; quienes somos lideres, debemos protegernos de nosotros mismos, porque en muchos casos, el principal impedimento que encuentra Dios para formar a otros, son los formadores. Estamos llamados a ser libres de la autosuficiencia, no ser de aquellos que promueven dependencias, ni manipulación; que no nos quedemos enfocando las debilidades de la personas sino mirar sus potencialidades y fortalezas; como lideres estamos llamados a ser desafío y ejemplo para otros; porque el mal ejemplo de los lideres, distancia a las personas de Dios y les aleja del llamado que Dios les ha hecho; y comprendamos que las personas son maravillosas, y lo que debemos hacer, es renovar la mente de tantas prevenciones y prejuicios hacia las personas a quienes debemos discipular.
  • 92. 21. Vida por prioridades Una persona que eligió vivir en el Espíritu, porque entendió que la carne para nada aprovecha, el Espíritu es el que da la vida, vive por prioridades. La vida debe manejarse por principios y prioridades, donde la máxima prioridad es Dios, el resto se maneja por balance. Así lo hemos aprendido en la teoterapia, todos los demás aspectos y áreas de nuestra vida, lo personal, familiar, laboral, ministerial; se manejan por balance. La única prioridad es Dios. Uno de los problemas que tienen las personas que no viven por principios es que su vida esta en desorden, todas las áreas de su vida están desatendidas, abandonadas y sin fruto. Cuando Cristo, viene a nuestro corazón a través del nuevo nacimiento, cuando viene a nuestro corazón, lo primero que empieza a hacer por su Espíritu, es a poner orden donde hay desorden. De la manera que el Espíritu actuó en el principio en la creación, así actúa en la creatura. La Biblia dice, “En el principio creo Dios los cielos y la tierra y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo; y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz, y fue la luz” (Génesis 1:1-3) Lo primero que hace es que pone orden donde hay desorden, llena el vacio con su presencia y trae la luz de la vida, para que ya usted no ande en oscuridad. Así actúa Dios y así opera la teoterapia; el halla nuestra vida total y completamente en desorden y nos enseña a vivir por principios y prioridades; cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa. ¿Qué es vivir por prioridades? Es darle a cada cosa el valor y el lugar que le corresponde. Por ejemplo, Dios establece como primer mandamiento que lo debemos “amarle a el por encima de todas las cosas”; darle el primer lugar, allí empieza todo y de este mandamiento se derivan los demás, es decir, las demás prioridades. Pero debemos amarle a El, como primerísima prioridad, y de allí se desprenden las demás prioridades. Luego, vemos que las prioridades están ligadas con el corazón, con lo que amamos y valoramos, a lo que le damos importancia, con los tesoros que hay en nuestro corazón, “porque donde esta nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón”. Hay dos excusas muy comunes en la vida, “no he tenido tiempo”, “no lo he podido hacer”; es mejor decirse la verdad, ser honesto consigo mismo, y en lugar de decir, “no he tenido tiempo”, mas bien decir, “no le he dado la importancia”, y en lugar de estar diciendo, “no lo he podido hacer”, dígase, “no lo he querido hacer”. Porque dice Eclesiastés 3:1, “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Todo lo que se quiere, tiene su hora. Siempre que uno quiera hacer algo, va a hallar la forma de hacerlo, porque “querer es poder”.
  • 93. ¿Por qué hay crisis, caos, conflicto? ¿Por qué el mundo es entrópico, tiende al desorden? Porque Dios no esta en primer lugar; porque en el altar de nuestro corazón hay otros dioses que nos hemos fabricado y a quienes rendimos culto y adoración. ¿Qué dice el Señor para poner en orden nuestra vida? “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas serán añadidas”: (Mateo 6:33) Una persona que vive en el Espíritu vive por principios y prioridades, sabe que primero es lo primero. No negocia sus principios, no invierte sus prioridades, porque si lo hace, esta generando desorden, crisis, conflicto, caos, confusión y “Dios es un Dios de paz y no de confusión”. Luego, ¿Cómo aprender a vivir por principios y prioridades? Revisemos como, pero partiendo de una base, que debemos poner la mira en las cosas de arriba y no en las cosas de abajo. 1. Darle a Dios el primer lugar. Que el sea la persona que usted mas ame; que este antes que otros en el primer lugar de su corazón; que el sea la primera y mas importante cita del día; que le consagre a El todo su ser. Que usted le honre, si usted honra a Dios, Dios le honrara a usted. Hay un texto, que están diciente, “el buey reconoce a su dueño y el asno al pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento” (Isaías 1:3) A veces somos tan “burros” que no reconocemos al Señor. Dice en Malaquías 1:6, “El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿Dónde esta mi honra? Y si soy señor, ¿Dónde esta mi temor? Dice Jehová de los ejércitos a vosotros que menospreciáis mi nombre”. 2. Renueve su mente. “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2) Pablo renovó su mente, el era aun hombre que tenia muchas otras prioridades y muchas razones por las cuales gloriarse en la carne, (léase Filipenses 3:3-9) “Cuantas cosas eran para el ganancia, la estimo como perdida por amor a Cristo”, las “estimo como perdida por la excelencia del conocimiento de Cristo”; el llego a considerar todo basura, con tal de ganar a Cristo. 3. Tenga visión de lo alto, “ponga la mira en las cosas de arriba no en las de la tierra” (Colosenses 3:2) Cuando uno entiende que el “mundo y sus deseos pasan, pero el que hace la voluntad de Dios permanece”, ya uno deja de vivir para agradar al mundo. Como dice, Pablo, en Colosenses 3:5-10, uno se dispone a “hacer morir lo terrenal, todo aquello en lo cual uno anduvo en otro tiempo y vivía en ellas, pero que ahora en Cristo, uno sabe que una nueva criatura y la visión de si mismo es otra. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Uno deja de vivir para complacer a “los deseos de los ojos, los deseos de la carne y la vanagloria de la vida”, todo esto es pasajero, todo eso es
  • 94. la gloria del hombre, que hoy es y mañana no es; a la mañana florece y a la tarde se marchita. 4. Trabaje por lo eterno, “Trabajad no por la comida que perece, sino por la que a vida eterna permanece” Somos hijos del Eterno, vivimos para la eternidad. Hagamos tesoros en el cielo y no en la tierra. Hay gente que se la pasa toda la vida trabajando y no son felices. No saben ni para que trabajan. Decía el sabio Salomón, “¿Qué provecho tiene el hombre con todo lo que sea afana?” Hace rato que perdieron la visión espiritual del trabajo, tienen es una visión mundana, materialista, monetaria, metalizada, terrenal, codiciosa, avarienta. “¿De que le sirve al mundo ganar el mundo si pierde su alma?”. “la vida es mucho mas que los bienes que se poseen”. 5. Aprenda a decir no, “todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejare dominar de ninguna” (1 Corintios 6:12) Defínase, hágalo de una vez; elija la excelencia. Delante de usted están el bien y el mal, elija. No puede estar en dos lugares al mismo tiempo, ninguno puede servir a dos señores. La amistad con el mundo es enemistad con Dios, algunos por agradar a los hombres, desagradan a Dios. 6. Renuncie al afán y la vida de preocupaciones, “Marta, Marta, afanada y turbada estas con muchas cosas. Pero una sola cosa es necesaria hacer, y María ha escogido la mejor parte, la cual no le será quitada” (Lucas 10:41-42) Renuncie a esa vida llena de afanes y preocupaciones, hay personas que le rinden culto al estrés. Yo aprendí, del Dr. Néstor, “trabaje duro, pero inteligentemente”. No hay que matarse tanto. 7. No pierda de vista el objetivo, “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14) y mas adelante, el mismo Pablo dice: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mi mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24) Que nada le saque del objetivo, del cauce, que nada la quite la mirada del galardón; en el mundo hay muchos distractores tentadores que le van a incitar a quitar la mirada del objetivo, pero usted tenga dominio propio; subordine cualquier otro aspecto de su vida al objetivo, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
  • 95. Para aprender a vivir por principios y prioridades, debemos someter el entendimiento a la revelación; al Señor Jesús le hicieron muchas propuestas, una de ellas, hacerle rey; pero el renuncio a todas ellas, porque el tenia otras prioridades, el sabia que su “reino no era de este mundo”; el vivía par aun nivel de vida superior; el sabia perfectamente para que había venido, para que había nacido. El dijo: “mi testimonio es verdadero, porque se de donde vengo y a donde voy”; y no permitió que nada le quitara la mirada del objetivo. “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y acabe su obra” (Juan 4:34) Y en esto giro su vida. Debemos aprender a vivir por principios y prioridades, no por afanes, angustias, preocupaciones; no con una mente dispersa; que ya no nos la pasemos apagando fuegos, improvisando, viviendo a las carreras; trabajados y afanados con muchas cosas, cuando una sola cosa es necesaria hacer; que aprendamos a decir no a aquello que no es nuestra prioridad; que podamos decir como Pablo, “esto se, esto hago”, que podamos declarar, “olvidando lo que queda atrás, me extiendo a lo que esta por delante y prosigo a la meta”. Que esta sea la base de una excelente administración personal.
  • 96. 22. Siendo instrumento de Dios Un hombre, una mujer que eligió vivir en el Espíritu, que entendió que “el Espíritu es el que da la vida, que la carne para nada aprovecha”, que se motivado y decidido a vivir en el Espíritu, entiende que es un instrumento de Dios. Que su vida no pasa inadvertida para Dios, que el le tiene en la mira para sus propósitos, que es una pieza fundamental en los planes de Dios; que el Señor le tiene para que sea primer renglón en la conquista. Es una persona que entiende que separado de Dios no tiene sentido vivir, porque su vida, encuentra su mayor trascendencia, solamente cuando esta siendo usado por Dios. El Dr. Néstor me decía alguna vez, “tu aun no conoces que es la grandeza, el día que te entregues a Dios, sin reservas ni condiciones, vas a saber que es la grandeza, y vas a empezar a saborear las mieles de la trascendencia; de las cosas grandes que Dios tiene para sus hijos”. Porque Dios si quiere que seamos águilas, y que nos encumbremos a las alturas con vuelo de águila imperial. Pero separados de el nada podemos hacer; venimos a ser como “metal que resuena, como címbalo que retiñe que hace ruido y nada mas”. Un hombre que ha sometido a la revelación, que se deja guiar por el Espíritu de Dios, ha entendido que es un instrumento útil en manos de Dios, y eso es lo que busca, ser útil no importante; no busca ser servido sino servir, y se dispone a que Dios cumpla su propósito en su vida, a que Dios lleve a cabo sus planes soberanos. Sabe que Dios le ha elegido desde el vientre de la madre para ser su hijo; que todos estos años le ha preparado para ser su siervo, pero además, le tiene para que sea un instrumento útil que lleve su nombre a las naciones. Dios le ha llamado y ese llamado es irrevocable, porque “irrevocables son los dones y el llamado de Dios”; Dios le ha dotado de dones y talentos para el llamado que le ha hecho. Por eso en la mente del elegido siempre hay tres preguntas que ya tienen respuesta: ¿Quién es el que llama? Papa Dios. ¿A quien llama? A su hijo, a su siervo, a su elegido. ¿Para que lo llama? Para cumplir la gran comisión. Porque tenemos una misión histórica que cumplir y un destino eterno que alcanzar, vivimos para la gloria de Dios, para cumplir la gran comisión. Una persona que se mueve en el Espíritu, sabe, no porque se lo diga la mente, sino porque el Espíritu se lo dicta, que Dios le ha elegido, que le ha ungido; porque en el lenguaje de la teoterapia, “elegido”, equivale a “ungido”. Dios le ha elegido para una misión, le ha ungido para un ministerio. ¿A quien Dios Unge? Al que ha llamado. ¿A quien usa? Al que tiene la visión. ¿Quién es el que tienen la visión? Aquel a quien Dios le ha dado la unción. Al que tiene la unción es al que usa para la misión, a ese le da la visión y la provisión.
  • 97. Siempre que sea un hombre conforme al corazón de Dios, que es el requisito por excelencia para que el Señor no le deseche; porque nadie es indispensable. Hay que ser hombres conforme al corazón de Dios. Desde la fundación del Mundo, Dios ha llamado, ha elegido, ha escogido, ha ungido, ha bendecido a hombres y mujeres que el quiere sean sus instrumentos, de honra y de bendición para llevar su nombre a otros. Hombres y mujeres que se dejen usar por Dios, que se dejen afinar por el maestro. Dios escogió a Noé y a su familia, y lo hizo de manera soberana, para preservar la especie y salvarlos del diluvio universal. Dios escogió Abraham y Sara, para llevar su nombre a las naciones de la tierra, y declarar que por el pacto dado a Abraham, en el serian benditas todas las familias de la tierra. (Isaías 51:2) Dios escogió a Moisés y le bendijo, para sacar de la esclavitud de Egipto a la nación hebrea. Dios escogió a David, estuvo con el y le prospero para llevar a Israel al máximo esplendor. Eso es lo que Dios hace con sus instrumentos, con aquellos que se dejan usar por el, por aquellos que le dicen, “aquí esta mi vida, úsala”; con aquellos que le dicen como el Santo de Asís, “haz de mi instrumento de tu paz”. Como decía el apóstol Pablo, “no estimo preciosa mi vida para mi mismo”, la vida empieza a carecer de sentido cuando solamente se le da un enfoque egocéntrico. No vale la pena vivir para “mi mismo” la vida es preciosísima en manos de Dios. “Cuando no era mas que uno, lo llame, lo bendije y lo multiplique”, y en Abraham y Sara son benditas la familias y la naciones de la tierra. A muchos les cuesta comprender que Dios les llama, ¿Cómo puede ser esto? Aceptan que Dios llamo a Moisés para liberar a los hebreos de la esclavitud en Egipto; pueden aceptar que Dios llama a Nehemías para restaurar a Jerusalén; pueden creer que Dios llama a un David para construir un reino; Pero, ¿Qué Dios me llame a mi? Mas cuando existe un prontuario del pasado, cuando existe un historial de pecado. Como le sucedió a Isaías, el tuvo una visión maravillosa, sobrenatural; vio serafines que alababan a Dios y dijo: “¡Ay de mi! Que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos… …Y voló hacia mi uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con el sobre mi boca, dijo: He aquí que esto toco mis labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quien enviare y quien ira por nosotros? Entonces respondí yo:
  • 98. Heme aquí, envíame a mi”. (Isaías 6:5-8) Hay que dar la vuelta a la pagina, no importa quien sea y haya sido usted, lo importante es quien quiere Dios que usted sea, que es lo que el quiere que llegue a ser y para que Dios lo tiene; no importa que haya hecho usted, lo importante es que es lo que Dios quiere hacer con usted y a través suyo. Cuando oyo la voz del Señor, “¿A quien enviare, y quien ira por nosotros? Entonces, Isaias dijo: “heme aquí, envíame a mi”. Esa es la fraseología del instrumento; ese es el lenguaje del que quiere ser usado por Dios, “aquí esto Señor”, “heme aquí, envíame a mi”, “¿Qué quieres que yo haga”; ese es el lenguaje del Espíritu, asi habla aquel que tiene la unción, asi habla aquel que sabe por el Espíritu que fue llamado para ser instrumento. No importa quien haya sido, que haya hecho, donde haya estado, en medio de que pueblo este, si Dios su desnuda su santo brazo, y mete su mano en la cloaca del mundo y de allí lo saca el Señor, y lo limpia, lo lava y lo coloca para que sea un rey y sacerdote, ¿Quién lo puede impedir? Y aquí se resume la teoterapia total, “al que nos amo, al que nos lavo de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre; a el sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amen” (Apocalipsis 1:5-6) Un ejemplo clásico es Pablo, de lo que Dios puede hacer, el ejemplo por excelencia de lo que significa ser un instrumento en manos de Dios. Esto lo leemos en Hechos 9, donde Pablo relata su conversión. El era un perseguidor, en su celo por los de su nación, en su celo por los de su religión, porque el un fariseo riguroso y celoso, se había propuesto eliminar a cual cristiano se le apareciera en el camino, y en esa campaña, con ese firme propósito e intención, se encuentra cara a cara con Jesús. “Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tu persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El temblando y temeroso dijo: Señor, ¿Qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer” (Hechos 9:4-6) Ese es el lenguaje del instrumento, así no tenga ningún conocimiento espiritual ni ninguna madurez, pero asi se aprende a el lenguaje del Espíritu, que es el lenguaje que usa aquel que quiere ser instrumento, “¿Qué quieres que yo haga?” Esa es la frase básica, la pregunta clave para vivir en el Espíritu, cada día, a cada momento, a cada instante, ¿Qué quieres que yo haga? El precio que paga el instrumento es la negación del Yo, es la rendición de la voluntad, esa es la matricula, “no lo que yo quiero, sino lo que el quiere”, “No ya yo, sino en Cristo en mi”, “no se haga mi voluntad sino la tuya”, “¿Qué quieres tu que yo haga?” Ese es el lenguaje del que quiere ser instrumento, “no a mi estilo, ni al estilo de los hombres, sino al estilo de Dios”. Y entonces, el Señor comienza a decirle que es lo que debía hacer. ¿Y que es lo que le dice? Instrucciones. Y también le da instrucciones a otro discípulo, a Ananías, para que vaya a orar por el.
  • 99. ¿Y como reacciona a Ananías? Contraviniendo a Dios. “Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuantos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre”. Como si Dios no lo supiera. ¿Qué tal Ananías refutando al Señor? ¿Sera que el Señor no sabia lo que había hecho Saulo, será que el ignoraba que a le habían conferido poder los principales para prender a los santos? Esa actitud de Ananías, la tienen muchos, que les cuesta creer en lo que Dios puede hacer con una persona; que se mueven pero no con la visión del Espíritu, sino una visión humana. ¿Cuántos en lugar de ser facilitadores son tropiezo? ¿Pero que le dijo el Señor a Ananías? “Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostrare cuanto le es necesario padecer por mi nombre” (Hechos 9:15) Instrumento escogido me es este, gústele o no, ve. ¿Quién es el escoge, quien es el que llama, quien es el elige, quien es el que unge, quien es el que bendice? Papa Dios. Es el quien dice, este es mi instrumento, que va a llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de los reyes, y de los hijos de Israel. Asi a algunos no les parezca, o no este de acuerdo. Tambien el Señor le iba a mostrar a Saulo, cuanto era necesario padecer por amor de su nombre. Y Dios sabia que Saulo pagaría le precio. Muchos les encanta disfrutar del privilegio, pero no estan dispuestos a pagar el precio. Dios elige, unge, hombres y mujeres para llevar su nombre ante un grupo humano objetivo; en el caso de Pablo, era a los gentiles, a los reyes, y a los hijos de Israel. Usted debe preguntarse, a quienes le envía el Señor, a que grupo objetivo, a que grupo social quiere enviarle el Señor para que lleve su nombre. Dios no solo prepara un hombre para un pueblo, sino que prepara un pueblo para un hombre. Como lo hizo con Elías, a quien le había reservado cinco mil profetas que no se habían inclinado ante Baal, para que el los discipulara. Dios ya ha preparado un gran pueblo, hay discípulos que están listos, esperando que usted vaya; y cuando el discípulo esta listo, aparece el maestro. Tal vez, usted no lo sepa, que Dios se ha reservado “campos que están blancos para la siega” para que usted vaya. ¿Para que Dios le ha preparado? Porque Dios no solo prepara a su instrumento, sino a un pueblo y luego provoca que se de la unión, en la unidad del Espíritu. ¿A quien le esta enviando Señor? El Dr., Néstor nos contaba como empezó la Cruzada; y el cuenta que guiado por el Espíritu, el Señor le envió a tres grupos sociales, en ese tiempo y aun hoy muy difícil por sus complejidades: 1. Los universitarios, pero un contexto histórico y social especifico, estudiantes inmersos en un ambiente Marxista Leninista.
  • 100. 2. Los Jóvenes Hippies, porque eran los sesenta y era el estilo de vida adoptado por una generación que se rebelaba contra lo establecido, dando a paso al libertinaje. 3. Los indígenas, que son un grupo vulnerable, y a a quien el Dr. Chamorro siempre les vio con ojos de misericordia, y fue precisamente, el resultado exitoso con este grupo social, lo que inspiro la Visión de Israel, dada la necesidad de ir a dar gracias por las maravillas de Dios en el trabajo con los indígenas. ¿Qué es lo que debe entender un hombre o una mujer que se mueve en el Espíritu? 1. Que Dios le ha elegido como instrumento 2. Le ha escogido y puesto para llevar su nombre 3. Le ha enviado a un grupo social objetivo Es posible que en el camino, se encuentre con muchos Ananías, que les va a costar creer que usted es un instrumento, que van a sacara relucir su prontuario del pasado, que no van a ser facilitadores sino tropiezo en el proceso, pero si usted ya ha sido elegido, nada ni nadie podrá impedirlo. Les cuesta creer que usted tiene la visión, la unción y que Dios le va a usar para la misión. Usted deje a los Ananías, en manos y por cuenta de Dios, que el se encargara que ellos no sean tropiezo para los planes que el le tiene a usted. Recuerde, Dios le ha hecho un llamado irrevocable, le ha llamado y le ha impartido dones, le ha equipado; Dios le ha elegido para un misión, le ha ungido para un ministerio; y a quien Dios le ha dado la unción, le da visión, y al que tiene la visión, Dios le da la provisión y lo usa para la misión. Al cierre de esta estudio, que importante es entender, que el hombre y la mujer que se mueve en el Espíritu, comprende que es un instrumento útil en el Señor para cosas grandes. Yo le invito a que usted le haga la pregunta a Dios que le hizo Saulo, “Señor, ¿Qué quiere que yo haga?” o lo que dijo Isaías, “heme aquí, envíame a mi”. Que usted comprenda, que Dios le ha preparado a usted para un pueblo, y ha preparado a un pueblo para usted; que le ha elegido y ungido para llevar fruto y que ese fruto permanezca. Como dijo el Señor Jesús: “No me elegisteis vosotros a mi, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, el os lo de” (Juan 15:16) Hay un llamado que le hace Dios a usted para llevar su nombre a un grupo social especifico, a un grupo humano objetivo; ¿Quiénes son? No lo se, Dios lo sabe. Pero Dios pone en su corazón en ese sentir, ese fuego en su corazón, ese inmenso amor por esas personas, que usted sea su principal doliente; el principal mediador, intercesor, el
  • 101. líder que esa comunidad que se encuentra desamparada y dispersa, necesita. ¿Cómo empezó esta familia de la teoterapia? A algunos Dios les puso fuego en el corazón por los universitarios, fuego en el corazón por los indígenas, fuego en el corazón por los hippies, los rockeros de la época; Hoy sigue poniendo fuego en el corazón por otros grupos humanos; los altos funcionarios del gobierno; los sectores mas vulnerables y deprimidos en recursos; los empresarios, los académicos. Dios ha puesto fuego en el corazón de sus instrumentos para que vayan a grupos específicos con los perfiles, las estrategias, con la visión, con el lenguaje. Tal vez, del mismo hoyo de donde le saco el Señor, allí le quiere regresar, pero ahora siendo luz del mundo y sal de la tierra, siendo parte de la solución y no del problema, como un testimonio vivo de lo que Dios puede hacer en un hombre. Usted que salió de allí, ahora el Señor le quiere regresar, pero siendo respuesta a una comunidad que se haya en región de sombra y de muerte, en caos, conflicto, crisis, confusión. Es tiempo de extender las manos al Señor y decirle: “Heme aquí, Señor, ¿Qué quiere que yo haga?, a donde me envíes tu, iré yo, lo que pidas que haga, eso hare. Que su presencia vaya con nosotros, en tanto llevamos su nombre en presencia de otros; de un pueblo para el cual Dios nos ha preparado, y un pueblo que Dios ha preparado para nosotros”.

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