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Agricultura ecologica

  1. 1. “En el conjunto de la naturaleza no hay nada tan importante, o que merezca mayor atención, que el suelo. Toda la Creación depende del suelo, que es la base esencial de nuestra existencia”. Friederich Albert Fallou (1862)
  2. 2. 5 8 10 11 13 16 20 26 32 36 43 46 47 Introducción principios básicos normativa la reconversión Técnicas el suelo la fertilización el laboreo rotaciones y asociaciones control de plagas y enfermedades Datos estadísticos Información en internet Bibliografía
  3. 3. La necesidad del cambio Al finalizar la Segunda Guerra Mundial se produce un cambio radical en los modelos agrícolas tradicionales, consecuencia de los importantes avances en el panorama científico agrario. La llamada “revolución verde” supone la aparición de nuevas razas y variedades, fruto de una selección genética, así como la obtención de nuevas generaciones de abonos químicos, plaguicidas y herbicidas, la mecanización creciente del campo, etc. 5
  4. 4. Todos estos elementos, para conseguir forzar la máxima productividad del suelo y el más rápido crecimiento vegetativo. Se consigue así un incremento de la renta recibida por los agricultores, una seguridad en el abastecimiento, el mantenimiento de unos precios razonables y una cierta estabilidad de los mercados. Sin embargo, la práctica de una agricultura intensiva y mal planificada conlleva la aparición de nuevos problemas que cuestionan la eficacia de esta forma de producción: Arado de vertedera, utilizado en la agricultura convencional, y desechado por la ecológica Deterioro del medio ambiente Aparición de excedentes de productos agrícolas Pérdida del valor genético a favor de variedades y razas muy seleccionadas y exigentes Pérdida de fertilidad del suelo y erosión Incremento de los costes de producción, y, como consecuencia, disminución de las rentas agrícolas Aumento de la resistencia a los agroquímicos de las malas hierbas, insectos y enfermedades Disminución progresiva de la productividad Reducción de la calidad de los alimentos Riesgo para la salud humana y animal por los residuos de fitosanitarios Abandono del medio rural 6
  5. 5. Parece evidente que no será aceptable una agricultura que explote los recursos naturales por encima de sus tasas de renovación, que emita efluentes al medio superando su capacidad de asimilación, y transforme los ecosistemas sin respetar los límites de su capacidad de adaptación. Esta situación supone la aparición de sistemas alternativos más acordes con el concepto de sostenibilidad, y un conjunto de políticas que dan un mayor peso al cuidado del medio ambiente. La agricultura ecológica es un modo de producción, perdurable en el tiempo y que ofrece alternativas a los problemas que plantea la agricultura química. No se trata de producir más; sino de hacerlo mediante una buena gestión de los recursos, respetando en lo posible el medio ambiente. Todas las técnicas en Agricultura Ecológica irán encaminadas a buscar la estabilidad del agroecosistema 7
  6. 6. ¿Qué es agricultura ecológica? Los términos agricultura ecológica, orgánica o biológica definen un sistema agrario que mediante el uso de técnicas conservadoras y mejoradoras del suelo y el ecosistema consiguen obtener alimentos de máxima calidad nutritiva y sensorial, respetando el medio ambiente sin la utilización de productos químicos de síntesis y consiguiendo de esta manera agroecosistemas social y ecológicamente sostenibles. Principios básicos Los principios y prácticas en las que se basa la producción ecológica aparecen recogidos en el documento de normas de IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Ecológica). PRINCIPIOS BÁSICOS Producir alimentos de alta calidad nutritiva y en suficiente cantidad Trabajar con los ecosistemas en vez de intentar dominarlos Fomentar e intensificar los ciclos bióticos dentro del sistema agrario que comprendan los microorganismos, la flora y la fauna del suelo, las plantas y los animales Mantener y aumentar a largo plazo la fertilidad de los suelos Emplear al máximo recursos renovables en sistemas agrícolas organizados localmente Trabajar todo lo que se pueda dentro de un sistema cerrado en lo que respecta a la materia orgánica y los nutrientes 8
  7. 7. La agricultura ecológica basa su forma de producir en las siguientes técnicas: Buena elección de cultivos y variedades Rotaciones y asociaciones de cultivos Correcto programa de abonado Abandono de los productos químicos de síntesis Laboreo no agresivo Control integrado de plagas Uso de métodos mecánicos y tér micos en el control de malas hierbas Proporcionar al ganado las condiciones de vida que le permita realizar todos los aspectos de su comportamiento innato Evitar todas las formas de contaminación que puedan resultar de las técnicas agrícolas Mantener la diversidad genética del sistema agrario y de su entorno, incluyendo la protección de los hábitats de las plantas y animales silvestres Permitir que los agricultores obtengan unos ingresos satisfactorios y realicen un trabajo gratificante en un entorno laboral saludable Considerar el impacto social y ecológico más amplio del sistema agrario www.ifoam.org 9
  8. 8. Normativa El marco normativo fundamental que regula y homogeneiza criterios para todos los miembros de la Unión Europea es el Reglamento (CEE) 2092/91 del Consejo; de 24 de junio de 1991, sobre producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrarios y alimentarios. A raíz de este Reglamento, se publica en España el Real Decreto 1852/93 sobre producción agrícola ecológica, en el que se reconoce a las comunidades autónomas su plena competencia para aplicar directamente el Reglamento europeo y dictar las normas necesarias para su correcto cumplimiento. En nuestra comunidad se forma entonces el Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León (CAECYL) con este fin y se promulga el Reglamento de 12 de noviembre de 1996, publicado en el BOCyL del 4 de diciembre de 1996 y que se aplica a todos los productores ecológicos de la comunidad. Toda esta reglamentación es necesaria para establecer mecanismos que puedan garantizar que los alimentos ecológicos han sido producidos según las directrices pertinentes. Sólo los productos obtenidos de acuerdo a la normativa de producción agraria ecológica pueden utilizar en su etiquetado o publicidad los nombres protegidos: ecológico, biológico, orgánico o biodinámico. El Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León garantiza el cumplimiento de esta normativa identificando los productos elaborados en la región con esta etiqueta La Comunidad Económica Europea, a su vez, identifica los productos que han sido sometidos al sistema de control con este logotipo 10
  9. 9. La reconversión Se denomina así al periodo de cambio o adaptación del método de cultivo convencional al ecológico. Su duración será de al menos dos años aunque el organismo de control podrá, con el consentimiento de la autoridad competente, decidir que dicho periodo en ciertos casos se prorrogue o reduzca en función del nivel de intensificación que hayan sufrido las parcelas en el anterior sistema de cultivo. La integración de agricultura y ganadería contribuye a cerrar los ciclos de nutrientes y permite ampliar las rotaciones con la introducción de cultivos forrajeros y praderas temporales (Primer año de reconversión de la finca “La Aldehuela”. Diputación de Zamora) Durante este periodo es cuando se pueden presentar los problemas más importantes de plagas y enfermedades hasta que se consiga alcanzar el equilibrio entre la planta, el suelo y el entorno. Además, las producciones serán menores, a lo que se debe añadir el inconveniente de comercializar al precio convencional hasta conseguir la certificación de garantía ecológica. Por tanto, se requiere un fuerte compromiso por parte del agricultor, que deberá asumir un nivel de riesgo e incertidumbre importantes. Esto implica un perfecto plan de transformación de la finca a todos los niveles: agronómico, técnico y comercial. Hay que entender que no existen recetas ni soluciones únicas, siendo las características de cada explotación las que nos van a marcar en último término las pautas a seguir en cada caso. 11
  10. 10. El concepto del agrosistema como algo global supone que las técnicas de la agricultura ecológica sean la otra cara de la moneda, en relación a las utilizadas por la agricultura convencional, basadas en la intensificación y en su visión simplificada del medio. Se exponen a continuación los principios fundamentales y algunas de las técnicas que se pueden emplear en los sistemas de producción ecológicos, aunque sin pretender dar normas estrictas, ya que cada caso hay que estudiarlo individualmente y dar las soluciones específicas que precise. 13
  11. 11. Agricultura química Aunque los métodos de producción de la agricultura convencional pueden conseguir resultados a corto plazo, a medio y largo plazo se crea un sistema cada vez más inestable y dependiente. Es muy común ver cómo, cuando se entra en la línea de aplicación de pesticidas y herbicidas en un sistema agrario de tipo tradicional, en pocos años se va evolucionando hacia la necesidad de controlar un mayor número de plagas que aparecen como consecuencia de unas condiciones de cultivo cada vez más artificiales. La inestabilidad del sistema requiere del uso de abonos químicos, pesticidas, herbicidas, laboreo intensivo, etc., responsables a su vez de mayor inestabilidad. Este círculo vicioso supone un desequilibrio cada vez mayor a la vez que un incremento de los daños económicos y medioambientales. Agricultura ecológica El objetivo de la producción ecológica es ofrecer un ambiente equilibrado, rendimientos sostenibles, fertilidad biológica de los suelos y regulación natural de las plagas a través del diseño de agroecosistemas diversificados. La estrategia se basa en principios ecológicos de forma que la gestión lleve a un reciclaje óptimo de los nutrientes y de la producción de materia orgánica, corrientes cerradas de energía, conservación de aguas y suelos, y poblaciones equilibradas de enemigos naturales. La idea es explotar la complementariedad y sinergia resultante de las diversas combinaciones de cultivos, árboles y animales para poder mantener las plagas y enfermedades bajo niveles que no provoquen daños económicos. No se trata, por otro lado, de un retroceso a las formas de cultivar anteriores a la II Guerra Mundial, si no que supone combinar el conocimiento agrícola tradicional con las nuevas tecnologías que resulten menos dañinas para la vida del suelo, base fundamental del agricultor ecológico sobre la que descansan todos los principios fundamentales de esta forma de producir. 14
  12. 12. 15
  13. 13. EL SUELO La agricultura química y los métodos de producción intensivos que utiliza hacen que el suelo quede relegado a la categoría de un simple soporte para el cultivo. La compactación del suelo por el uso indebido de maquinaria pesada, la práctica del monocultivo, la quema de restos de cosecha, el empleo de abonos solubles y fitosanitarios químicos conducen de forma directa o indirecta a la destrucción del equilibrio necesario para el desarrollo sano de los procesos vitales del suelo, provocando la irremediable pérdida de fertilidad y su erosión. El resultado es un sistema cada vez más desequilibrado y dependiente donde los cultivos serán más susceptibles al ataque de plagas y enfermedades. 16
  14. 14. suelo Para la agricultura ecológica el suelo representa un complejo ecosistema formado por gran cantidad de organismos diferentes que varían tanto en tamaño como en función. Mantener el equilibrio de estos organismos así como potenciar en la medida de lo posible su actividad biológica va a incidir de manera positiva en la correcta nutrición y salud de los cultivos. Serán estos organismos los encargados de transformar los elementos químicos insolubles necesarios para el crecimiento vegetal en elementos solubles y asimilables por las plantas. El primer paso en la prevención de plagas y enfermedades será, por tanto, conseguir un suelo sano, fértil y capaz de mantenerse productivo en el tiempo, por lo que serán necesarias técnicas adecuadas como laboreo poco agresivo, aportes orgánicos, abonos verdes, rotaciones y asociaciones de cultivos, abandono de los productos químicos de síntesis, etc. 17
  15. 15. suelo El suelo como organismo vivo Se puede considerar el suelo como un organismo vivo en continua evolución que tiene un origen o nacimiento, una etapa de madurez y muere como consecuencia de la erosión. El origen del suelo es doble, mineral y orgánico. Se forma por la unión entre las arcillas procedentes de la descomposición y alteración de la roca madre y el humus procedente de los deshechos orgánicos. La combinación de partículas de arcilla y humus permite la formación de un compuesto estable: el complejo arcillo-húmico, que favorece la aireación, el almacenamiento de agua y la fertilidad jugando un papel fundamental en las buenas características físicas, químicas y biológicas del suelo. Durante el proceso de maduración del suelo, el medio se hace progresivamente más profundo y se estratifica en capas de color y texturas diferentes denominadas horizontes. El conjunto de ellos constituye el perfil pedológico. De esta forma, la evolución de un suelo se hace por arriba, por la incorporación de la materia orgánica (horizonte A) y por abajo, por la alteración de las rocas (horizonte C); finalmente, por la unión entre materia orgánica y mineral (horizonte B). 18
  16. 16. suelo Si el suelo no es alimentado convenientemente con materias orgánicas, acabará perdiendo su estabilidad estructural ligada al complejo arcillohúmico y muriendo por el proceso de erosión. La erosión es un fenómeno que consiste en la pérdida de la capa superficial del suelo por el agua o por el viento. El complejo arcillo-húmico se destruye por la separación y degradación del humus y la arcilla. El hombre se convierte en un agente activo en el proceso de erosión a través de malas prácticas como sobrepastoreo, quema del rastrojo, la fertilización química prescindiendo del aporte de materias orgánicas, labrar las laderas en el sentido de la pendiente, dejar el suelo desnudo, aplicación de pesticidas, etc. Los organismos vivos del suelo El ecosistema formado por los organismos vivos del suelo tiene una función de vital importancia en la nutrición y el buen desarrollo de los cultivos, así como en todos los procesos de formación, desde la degradación de las rocas y materias orgánicas hasta en la formación del complejo arcillo-húmico. Todas las prácticas y principios en los que se fundamenta la agricultura ecológica deben plantearse, por lo tanto, desde el respeto al suelo y a las formas de vida que contiene. Conseguir un suelo sano debe ser el punto de partida necesario hacia la estabilidad y sostenibilidad del agroecosistema. Algunos organismos establecen relaciones beneficiosas con sus hospedadores y tienen gran importancia para el desarrollo de las plantas como, por ejemplo, los hongos micorrizógenos, las bacterias fijadoras de nitrógeno y en general todos los microorganismos que forman la “rizosfera” estableciendo un proceso de competencia contra los agentes patógenos, a los que desplazan, lo que repercute en la salud de la raíz. 19
  17. 17. LA FERTILIZACIÓN La agricultura química basa su plan de fertilización en el uso, y muchas veces, el abuso, de abonos químicos solubles, generando problemas graves para el suelo y el medio ambiente. El abandono de los aportes de materias orgánicas favorece los procesos de erosión y disminuye el potencial de la actividad enzimática, lo cual afecta de forma indiscutible a la capacidad del suelo de ciclar y proveerse de nutrientes. Esta situación acaba trasladándose a los cultivos haciéndolos cada vez más dependientes de los factores externos. Por otro lado, basar la fertilización en unos pocos elementos solubles como el fósforo, nitrógeno y potasio (N,P,K), contribuye a un desequilibrio nutricional, ya sea por deficiencias inducidas o por un aumento de su absorción, lo que supone un cultivo más vulnerable a las plagas y enfermedades. 20
  18. 18. fertilización La agricultura ecológica fundamenta la fertilidad del suelo en los aportes orgánicos a través de estiércol, compost, restos de cosechas, abonos verdes, etc. Con esto se consigue aumentar la biodiversidad y actividad de los organismos del suelo, así como una clara mejora en las propiedades físicas y químicas. De esta manera se entiende la fertilidad como algo global, no sólo como la capacidad de un suelo para nutrir al cultivo, sino también para mantener un nivel de producción aceptable y de calidad, conservando un estado de alta estabilidad frente a factores que pueden incidir en su degradación. La materia orgánica influye en todas las propiedades importantes que contribuyen a la calidad del suelo. Sin el suministro de materia orgánica, el terreno desarrolla deficiencias en microelementos así como en elementos secundarios. 21
  19. 19. fertilización La normativa sobre agricultura ecológica (Reglamento (CEE) 2092/91 de 24 de junio) establece que “tanto la fertilidad como la actividad biológica del suelo deberán ser mantenidas o incrementadas en los casos apropiados mediante: a) El cultivo de leguminosas, abonos verdes o plantas de enraizamineto profundo, con arreglo a un programa de rotación plurianual adecuado y/o b) La incorporación al terreno de abonos orgánicos obtenidos de residuos procedentes de explotaciones cuya producción se atenga a las normas del presente reglamento” Antes de realizar cualquier tipo de fertilización, será necesario conocer las características del suelo a través de un análisis completo. Podremos así obtener toda la información necesaria para corregir las posibles carencias y tomar la decisión más correcta, no sólo en cuanto al tipo y cantidad del aporte si no también en la elección de cultivos, rotaciones, laboreo, etc. Fertilización orgánica en la finca “La Aldehuela” (Diputación de Zamora) 22
  20. 20. fertilización El concepto ecológico de fertilización es bastante distinto al que se maneja habitualmente. Un papel importante en la alimentación de las plantas lo juegan las bacterias, hongos, lombrices y el resto de seres vivos del suelo. Todos precisan ser alimentados y de ello se encarga el compost y toda la materia orgánica en descomposición presente en la tierra. Este tipo de fertilización aumenta el contenido en humus del suelo y su capacidad de retención de agua, mejora la estabilidad estructural, facilita el trabajo del suelo, estimula la actividad biológica y suministra la mayor parte de los elementos nutritivos necesarios que los cultivos utilizarán para un desarrollo óptimo. El compostaje, base de la fertilización ecológica El compostaje es un proceso en el que se consigue la formación de una masa homogénea de estructura grumosa, rica en humus y en microorganismos partiendo de una mezcla de materias orgánicas que son sometidas a un proceso de fermentación aerobia. Los objetivos de esta técnica son: La supresión de olores desagradables La mejora de las condiciones higiénicas del producto La eliminación de patógenos y semillas de adventicias La mejora del valor fertilizante El incremento de la actividad biológica del suelo La reducción de pérdidas de nutrientes La mejora de las condiciones de transporte La minimización de gastos energéticos y económicos en el proceso y el uso 23
  21. 21. fertilización Al tratarse de un proceso biológico, exige la intervención de microorganismos para su funcionamiento, por lo que está condicionado por los factores que intervienen en la optimización de la actividad microbiana: Aireación: Es imprescindible una aireación adecuada para no detener la correcta descomposición, así como para evitar la pérdida de nutrientes y aparición de sustancias tóxicas para las plantas Humedad: Es indispensable para la descomposición de las materias, debe variar entre el 50 y el 60%. Una humedad demasiado baja paraliza la actividad biológica y cuando es alta se producen condiciones de anaerobiosis y pérdida de nutrientes por lixiviación Relación C/N: Cuando el nitrógeno es escaso, se paraliza la actividad biológica y cuando está en exceso, se producen pérdidas. Debe estar en torno a 20 PH: Influye sobre la actividad de los microorganismos y sobre la velocidad de las reacciones enzimáticas. Debe ser próximo a la neutralidad (ph 7) Volteo y control de humedad del compost. “La Aldehuela” (Zamora) 24
  22. 22. fertilización Por otra parte, también se utilizan en la fertilización los abonos verdes, que verdes son cultivos destinados a ser incorporados al suelo cuando llega la floración, momento en que la planta tiene más elementos movilizados y su contenido en fibra aún es bajo. Se eligen plantas de crecimiento rápido. Se pueden in tercalar entre dos cultivos principales, asociados al cultivo de cereal o en frutales, cuando el agua no es un factor limitante. Los abonos verdes van a jugar un papel muy importante en el diseño de las rotaciones en los sistemas ecológicos. No sólo ayudan a retener y, en algunos casos, a acumular nitrógeno y otros nutrientes, reduciendo así las pérdidas por lavado, sino que también cubren el terreno, protegiendo al suelo de la erosión, mejorando su estructura, incrementando su actividad microbiana y favoreciendo además el control de plagas y malas hierbas. Normalmente los aportes orgánicos van a proporcionar los macro y micronutrientes necesarios para los cultivos, aunque en ocasiones, sobre todo du rante la reconversión, pueden presentarse carencias o desequilibrios en el suelo. En éste caso se puede recurrir a los abonos minerales. Están autominerales rizados para su uso en agricultura ecológica las sustancias naturales que hayan sufrido sólo procesos físicos para su extracción. Estos productos deberán tener escasa solubilidad para que las plantas no puedan asimilarlas directamente, siendo los microorganismos del suelo quienes realicen esta función. En este sentido, se pueden aportar estas enmiendas orgánicas al montón de compost, donde empiezan a ser sometidas a la actividad microbiana. En cualquier caso, estos fertilizantes y demás acondicionadores del suelo deberán ajustarse a las normas establecidas en el Anexo II, parte A, del reglamento (CEE) 2092/91 del Consejo de 24 de Junio de 1991. 25
  23. 23. EL LABOREO La agricultura química tiende a un laboreo agresivo, en exceso y frecuentemente con el uso de maquinaria pesada. En general, mientras mayor sea la perturbación de la materia orgánica, mayor será su descomposición, lo que se traduce en la pérdida de fertilidad y estructura. De esta forma, el suelo se vuelve más compacto y difícil de trabajar, haciéndose cada vez más “adicto” al arado. El arado de vertedera provoca además consecuencias indeseables en el ecosistema del suelo, pues el volteo de horizontes afecta de forma negativa a los organismos edáficos adaptados a distintas profundidades del perfil. 26
  24. 24. laboreo La agricultura ecológica, por el contrario, se limita al laboreo estrictamente necesario, con el objetivo de evitar alteraciones graves en la actividad biótica, la pérdida de estructura y fertilidad, la compactación y la erosión. Se prescinde por ello, de aperos que provoquen el volteo de la tierra, como el arado de vertedera, y se recurre a útiles que realicen una labor vertical con mullimiento en profundidad y volteo en superficie. El laboreo es sólo uno más de los factores hacia la consecución de unas buenas características físicas, químicas y biológicas. Tener un suelo fértil va a suponer una menor necesidad de trabajo mecánico, que se puede efectuar rápidamente, con poco gasto de energía, y casi en cualquier época del año. De esta forma se puede prescindir del uso de maquinaria pesada y de sus efectos negativos sobre la estructura del suelo. 27
  25. 25. laboreo Fundamento y objetivos La finalidad última del laboreo va a ser favorecer el crecimiento y desarrollo de los cultivos. Se busca así aumentar el potencial productivo del suelo mejorando la actividad y diversidad biótica, aportando a la tierra una mejor estructura física y respetando los estratos naturales del terreno. Además el laboreo sirve para incorporar los abonos y enmiendas, eliminar la competencia con las adventicias y parásitos y preparar un lecho de siembra más favorable a la germinación de las semillas o al enraizamiento de las plantas. No existen fórmulas aplicables de forma general. Hay que plantearse cada caso concreto en función del tipo de suelo, el clima, el cultivo y las otras técnicas empleadas. Sin embargo, sí existe una serie de normas que hay que procurar cumplir: No labrar por rutina. Hay que reducir al máximo el número de labores Conservar el perfil del suelo o potenciar su formación si es necesario, evitando el volteo y mezcla de horizontes No producir alteraciones bruscas en las condiciones del suelo tratando de profundizar de forma progresiva 28 1. 3.
  26. 26. laboreo Sistema de laboreo invertido de J. M. Roger Es el método del agrónomo francés Jean Marie Roger, que tiene por objeto preservar la estabilidad estructural, respetar la vida microbiana del suelo, así como fatigar la vegetación adventicia. 2. 4. 1. Vertedera 2. Cultivador 3. Rotativa de eje vertical 4. Grada de discos Se empieza con las labores superficiales y se va profundizando en las siguientes. De esta forma la materia orgánica se va prehumificando en superficie conforme se profundiza en cada labor. Por otro lado, la siembra se efectúa en un momento en que el suelo tiene una gran actividad biológica, por lo que la germinación y el desarrollo del cultivo se ven favorecidos. De esta forma de trabajar la tierra se deduce la sustitución del arado de vertedera, el más utilizado durante mucho tiempo para el laboreo del suelo, por aperos como cultivadores, chísel, gradas de discos y otros útiles que esponjan el suelo sin voltearlo evitando así la mezcla de sus horizontes. Potenciar el laboreo natural por las raíces y los organismos del suelo a través de rotaciones y asociaciones con diferente profundidad radical, aportes de materia orgánica, abonos verdes, etc Trabajar el suelo con el tempero adecuado No incorporar en profundidad la materia orgánica fresca 29
  27. 27. laboreo Las rotativas de eje vertical u horizontal mezclan íntimamente la tierra que trabajan y en agricultura ecológica sólo se utilizan para las labores superficiales. Estos aperos presentan el inconveniente de formar suela de labor y batir excesivamente el suelo, sobre todo si se trabaja a gran velocidad. Laboreo de los seres vivos del suelo Resulta irremplazable el trabajo que en el suelo realizan las raíces de las plantas. Ninguna máquina es capaz de efectuar la labor de las raíces de las praderas temporales, así como los beneficios que se traducen de la buena actividad de los seres vivos del suelo. Es importante suceder cultivos con distintos tipos radiculares en la rotación. La actividad biológica de los organismos edáficos depende en gran medida de la presencia de raices por lo que se procurará, en la medida de lo posible, no dejar el suelo desocupado. 30
  28. 28. laboreo Los organismos del suelo juegan un papel fundamental en la descomposición de la materia orgánica, realizan profundas galerías, remueven grandes cantidades de tierra, mezclan los distintos componentes del suelo y a través de sus segregaciones gástricas, contribuyen a la formación de agregados y por tanto la buena estructura del suelo. Las lombrices hacen pasar al suelo y a los residuos orgánicos por su intestino. La arcilla y la materia orgánica se recubren allí de gomas orgánicas estabilizadoras y del calcio que segrega una glándula especial del tracto digestivo. El excremento de lombriz aporta de esta manera el tipo de agregado estable al agua, necesario para retenerla y permitiendo a las raices obtener suficiente aire y aprove-char completamente los nutrientes y la humedad que contienen. Según varias estimaciones, una población activa de lombrices puede transformar anualmente hasta 40 toneladas de suelo por Ha., o el espesor equivalente de, al menos, 0,5 cm. de suelo. La eliminación de las lombrices con lombricidas, la acidificación del suelo y el uso de fertilizantes como el sulfato amónico, ciertos herbicidas y fungicidas, así como técnicas inadecuadas de cultivo (como el fresado) y la falta de éxito en dotar al suelo con suficientes residuos orgánicos, llevan a una compactación progresiva de éste y los problemas de drenaje asociados. Es tan grande la importancia de las lombrices para la incorporación de la materia orgánica y la estructuración del suelo, que debería ser motivo de preocupación tener poca cantidad. 31
  29. 29. ROTACIONES Y ASOCIACIONES La agricultura química , con la práctica de monocultivo intensivo, consigue la acumulación de problemas fitosanitarios y la pérdida de fertilidad de los suelos, así como la desaparición de la diversidad, ya que se utilizan unas pocas variedades y razas genéticamente seleccionadas. Estas variedades presentan, por otra parte, gran exigencia de fertilizantes y fitosanitarios, dada su fragilidad e inadaptación a las condiciones concretas de las zonas donde se cultivan. Esta disminución de la diversidad da como resultado un agrosistema que va a requerir de la intervención humana constante para reemplazar las funciones reguladoras llevadas a cabo por las poblaciones animales y vegetales que se dan en un ecosistema diversificado y que desaparecen producto de la simplificación por el establecimiento de sistemas agrícolas monoculturales. 32
  30. 30. rotaciones y asociaciones La agricultura ecológica tiene una de sus bases en el estudio de las interrelaciones de los seres vivos y su ambiente, con el fin de aprovechar los beneficios que estas influencias pueden ofrecer. Con la diversidad se pretende conseguir un agrosistema lo más estable posible. Cuanta más variedad exista, mayor será la estabilidad del medio, por lo que todo cultivo habrá de integrarse en un equilibrio dinámico en el espacio mediante las asociaciones y en el tiempo mediante las rotaciones. La diversificación natural supone, además de incrementar el control de plagas, un aumento del reciclaje de materiales vegetales, mayor conservación del suelo, un incremento de la estimulación de sus procesos bióticos, bajos costes energéticos y, como consecuencia, una menor dependencia de in sumos externos. 33
  31. 31. rotaciones y asociaciones Rotaciones Una rotación es la sucesión de cultivos establecida sobre una parcela, de manera que al cabo de un número de años se hayan realizado todos, repitiéndose a continuación a partir del primero. Ventajas de las rotaciones: Aprovechamiento más eficaz de los recursos de las explotaciones agrarias Reducción de riesgos Empleo más racional de mano de obra Mejor aprovechamiento de los horizontes del suelo Absorción selectiva de los elementos nutritivos Control de malas hierbas, plagas y enfermedades Normas a tener en cuenta en el diseño de una rotación: Los cultivos de raíces profundas deben seguir a cultivos con raíces superficiales Alternar entre cultivos de mucha y poca biomasa radicular Los cultivos fijadores de nitrógeno se alternan con los que demandan gran cantidad Mantener siempre el suelo cubierto Cultivos de desarrollo lento con cultivos que sofocan las adventicias Alternar cultivos de hoja y de paja Alternar entre cultivos de siembra en otoño y en primavera Asociaciones Las asociaciones son el cultivo simultáneo de varias especies sobre la misma parcela, de forma que se imita la diversidad natural. Lo que se busca es el beneficio mutuo o al menos de una de ellas sin verse afectadas las otras. Las plantas no se asociarán al azar, pero tampoco hay que limitarse a las asociaciones tradicionales, pues, dependiendo de la región y de las condiciones de la zona de cultivo, pueden resultar más o menos eficaces. 34
  32. 32. rotaciones y asociaciones Una vez que se han planificado correctamente las asociaciones, se pueden encontrar numerosas ventajas: El suelo y el agua son mejor utilizados Mayor aprovechamiento de la luz y mejora del microclima Los riesgos de mala cosecha se reducen Se mejora la calidad de las producciones Mejora la conservación Reducción de hierbas adventicias Algunos cultivos protegen a otros Aumenta la fecundación Algunas plantas sirven de soporte a otras (maíz a las judías) Cobijo de insectos útiles Enriquecimiento en humus Protección contra la erosión y la lixiviación Un caso particular de asociación es el de cereal-leguminosa, en la que se beneficia el cereal por el aprovechamiento del nitrógeno fijado por la leguminosa y se beneficia la leguminosa al utilizar el cereal como tutor, obteniéndose forrajes más equilibrados y sanos que los producidos en monocultivo. Asociación de cultivos en invernadero “El Maderal” (Zamora) Las abejas y muchos otros insectos están asociados con la mayoría de las plantas con flores, a las que polinizan, aumentando así el desarrollo de sus frutos y semillas. 35
  33. 33. PLAGAS Y ENFERMEDADES La Agricultura química y su estrategia dominante en la lucha contra plagas basada en el uso de agroquímicos genera una serie de problemas que hacen que no compensen los resultados que a corto plazo consigue. Resulta evidente que a largo plazo la agroquímica no interesa por: Aparición de resistencias Eliminación de insectos útiles Intoxicaciones de los trabajadores agrícolas Agrosistema cada vez más desequilibrado 36 Contaminación del suelo Aparición de nuevas plagas. Mayor dependencia de recursos externos Alimentos contaminados
  34. 34. plagas y enfermedades La Agricultura ecológica y su alternativa en el control de plagas pasa por una amplia gama de prácticas que comprenden todo el agrosistema en su conjunto, lo que implica una forma de gestión globalizada de la explotación. No pretende la completa erradicación de la plaga, sino que busca mantenerla en unos niveles en los que no cause daños económicos; y para ello se actúa de una forma integrada. En general no hay un producto o una solución simple para cada problema, siendo necesario poner en marcha estrategias diversas y adaptadas a cada situación concreta. En el control de plagas y enfermedades hay que dar prioridad a los métodos preventivos frente a los curativos, que se utilizarán en casos excepcionales y extremando las precauciones, a fin de causar el menor daño posible al resto del agrosistema. 37
  35. 35. plagas y enfermedades Las buenas “malas hierbas” Se consideran “malas hierbas” aquellas especies que crecen entre el cultivo, provocando en mayor o menor medida disminuciones de producción. El aumento de la resistencia de algunas “malas hierbas” a los herbicidas, sobre todo cuando éste es el método más empleado en su erradicación, hace necesario considerar otros métodos de control a través de escardas mecánicas y térmicas, acolchados, rotaciones, falsas siembras, compostaje de la materia orgánica, variedades de rápido desarrollo, etc. La competencia de las “malas hierbas” interviene en determinados periodos críticos de desarrollo del cultivo. Fuera de estos periodos y bajo determinadas condiciones pueden incluso aportarnos beneficios como: Cobertura del suelo protegiéndolo de la erosión Microclima favorable Las raíces mejoran la actividad microbiana y la estructura del suelo Recuperación y reequilibrio de los minerales del suelo Albergar insectos depredadores y parásitos naturales, que contribuyen al control biológico de plagas “malas hierbas” en cultivo de cebada La estrategia, por tanto, no debe ser conseguir un campo limpio de “malas hierbas”, sino mantenerlas en un equilibrio aceptable para aprovechar los posibles beneficios que nos puedan aportar; pero sin llegar a afectar negativamente al cultivo. Por lo general, los suelos desequilibrados, pobres en humus y mal trabajados son más fácilmente invadidos por las “malas hierbas”. Será el periodo de reconversión a la producción ecológica donde el agricultor encontrará más problemas en su control hasta que se alcance el equilibrio edáfico. 38
  36. 36. plagas y enfermedades Métodos preventivos Las plagas y enfermedades no constituyen un problema importante en los sistemas ecológicos bien establecidos, aunque esto no quiere decir que no existan a veces algunas situaciones específicas que puedan requerir una acción curativa. Una planta sana, además de no mostrar síntomas de enfermedad, también puede resistir activamente al comienzo de una infección. En los ecosistemas naturales, las plagas y enfermedades tienen un papel específico: atacar los puntos débiles del sistema y dejar espacio a especies más adaptadas. La estabilidad es posible mediante el equilibrio, ya que las plagas son controladas, a su vez, por otros organismos. Por lo tanto, sólo constituyen un problema cuando están fuera de control y lo más probable es que ello sea más un síntoma que una causa de la perturbación. Así se deduce que cualquier planteamiento ecológico encaminado al control de plagas y enfermedades supone aceptar que no existe un único factor responsable de una plaga determinada y debe basarse en la aplicación de diversas prácticas agrícolas que fomenten la estabilidad y el equilibrio en el agroecosistema: Elección de especies adaptadas y de variedades resistentes Creación de un medio desfavorable a los enemigos de los cultivos Rotaciones y asociaciones variadas Reforzamiento de la resistencia de las plantas mediante técnicas de cultivo adecuadas Trampas físicas y repulsión mediante olores Creación de un medio ambiente favorable para los auxiliares 39
  37. 37. plagas y enfermedades Por otra parte, existen también tratamientos vitalizadores que ayudan a potenciar la resistencia del cultivo frente al ataque de plagas y enfermedades. Para ello, se utilizan en forma de purín fermentado, infusiones, decocciones, maceraciones, etc., distintas plantas como la ortiga, cola de caballo, manzanilla, valeriana, consuelda, diente de león... Otros tratamientos vitalizadores no vegetales pueden realizarse con arcilla, polvos de rocas silíceas, extractos de algas, agua de compost, etc. Purín de ortiga para tratamiento vitalizador Los setos y vegetación natural entre parcelas de cultivo cumplen las funciones de una asociación en la que, además de los beneficios sobre las condiciones edafo-climáticas, se consigue aportar otras ventajas importantes, como: Atraer a los insectos polinizadores Favorecer la presencia de insectos útiles mediante plantas que les sirvan de refugio Potenciar los beneficios derivados del aumento de la diversidad Finca “El Aguilarejo” que gestiona la Diputación de Córdoba y donde se experimenta con el sistema de producción ecológico. 40
  38. 38. plagas y enfermedades Métodos curativos Cuando una plaga aparece, suele ser consecuencia de un desequilibrio, ya sea por una labor mal aplicada (fertilización , laboreo, riego , tratamientos, etc.) variaciones en el clima o cualquier otro elemento perturbador. Será necesario analizar las causas que han producido ese desequilibrio para intentar restablecer el equilibrio. En cualquier caso, puede ser preciso recurrir al uso de ciertos productos que permitan mantener la plaga bajo control, teniendo presente, por otra parte, que su utilización no debe hacerse de forma rutinaria. Un control físico puede hacerse mediante la desinfección a través de calor (solarización, vapor, agua muy caliente) y trampas donde se atraen a los patógenos con feromonas, sustancias alimenticias, luz, color, etc. También pueden emplearse barreras que impidan el paso de los patógenos como: cercas metálicas, mallas finas contra insectos, plásticos de invernadero, cin tas con aceite, etc. Para enfermedades producidas por hongos (mildiu, oidio, etc) se pueden utilizar preparados a base de compuestos de cobre y azufre debiendo ser su uso restringido por los problemas de acumulación de cobre en el suelo, así como el daño que el azufre pueda causar a ciertos insectos beneficiosos. Existen también insecticidas de origen natural que pueden emplearse en la protección de los cultivos como derivados del árbol neem, pelitre, rotenona, etc., e insecticidas de origen microbiano (nemátodos, protozoos, bacterias y hongos) causantes de enfermedades en los patógenos del cultivo. El bacillus Thuringiensis, por ejemplo, es una bacteria empleada en el control de coleópteros, lepidópteros y dípteros. Estos y otros productos fitosanitarios aparecen recogidos en el Anexo II, parte B del Reglamento (CEE) 2092/91 del Consejo de 24 junio de 1991 y deberán ajustarse a las normas y supervisiones de la autoridad de control. 41
  39. 39. Datos estadísticos del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación del año 2000. La superficie total dedicada a la agricultura ecológica fue de 380.838 hectáreas. Sin incluir pastos, bosques y barbecho que representaron la superficie de 213.204 hectáreas. El número de productores se elevo a 13.424 siendo el número de elaboradores de 666. La estimación de la producción comercializada en ese año fue de 17.000 millones de pesetas (102,2 millones de Euros). 43
  40. 40. Año 2000. Superficie de agricultura ecológica sobre un total de 380.838 Has. 44
  41. 41. Evolución de la producción agrícola ecológica en Has. (años 91 al 00) Evolución de la producción agrícola ecológica . Operadores (años 91 al 00) 45
  42. 42. Información en internet www.agrilogica.com Página hermana de esta publicación, que complementa y amplía la información aquí contenida, además de servir de encuentro de todo las personas relacionadas, de alguna u otra forma, con el pensamiento ecológico. www.agrieco.com Punto de encuentro nacional dedicado en exclusiva a las producciones ecológicas, con enlaces a otras páginas que contienen información sobre el sector. www.agroecologia.net Organización de carácter científico que reúne a investigadores y técnicos interesados en este sector, abierta a otras personas y colectivos. Desarrolla jornadas técnicas y congresos de carácter internacional en nuestro país, así como otras acciones formativas, informativas, etc. www.ganaderia-ecologica.com Página de la ADGE, asociación sin ánimo de lucro, abierta a todos aquellos interesados en promocionar este tipo de sistemas de cría animal, con noticias, artículos y múltiples enlaces de interés. www.ifoam.org Portal de la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Ecológica, institución internacional que funciona como coordinadora del sector en aspectos de normativa, investigación, representación, intercambio de información,... www.fao.org/organicag Página de la FAO dedicada a las producciones ecológicas, con informes y otros documentos propios de gran interés y enlaces seleccionados a páginas de todo el mundo. www.personasenaccion.com/agriculturaecologica Enlaces a iniciativas, asociaciones e información diversa. www.vidasana.org Página de esta organización, pionera en España en el desarrollo y promoción de las producciones ecológicas. www.craega.es/castellano/normativa/2092_91.htm Reglamento (CEE) 2092/91 del Consejo de 24 de junio de 1991 sobre la producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrarios y alimentarios. 46
  43. 43. Bibliografía Altieri, M A. Biodiversidad, agroecología y manejo de plagas. CETAL. 1992. Aubert, C. El huerto biológico. Integral. 1987. Bourguignon, C. El suelo, la tierra y los campos. Asociación Vida Sana. 1991. Bueno, M. El huerto familiar ecológico. Integral. 1999. Carrero, JM. Lucha integrada contra la plagas agrícolas y forestales. MundiPrensa. 1996 Chaboussou, F. Santé des Cultures. Flammarion. 1985. De Silguy, C. La agricultura biológica. Acribia. 1999. Lampkin, N. Agricultura ecológica. Mundi-Prensa. 1998. Pain, J. Los métodos Jean Pain. Asociación Vida Sana. 1979. Pfeiffer, E. Prefacio en: Agriculture, Steiner, R. Biodynamic Agricultural Association. 1932. Pousset, J. Conversión a la agricultura biológica. Asociación Vida Sana. 1990. Steiner, R. Curso sobre agricultura biológico dinámica. Rudolf Steiner. 1924. Tompkins, P y Bird, C. The secrets of soil. Harpen & Row. 1989. Torres, D. Métodos y tratamientos para la protección de los cultivos en agricultura biológica. Asociación Vida Sana. 1999. Urbano Terrón, P. Tratado de Fitotécnia General. Mundi-Prensa. 1995. Varios. Congreso científico de agricultura biológica. Asociación Vida Sana. 1985. Varios. Curso de Iniciación de Agricultura Ecológica. COAG. 2001. Varios. Ecología y vida. Salvat. 1990. Varios. La fertilidad del suelo. Asociación Vida Sana. 1986. Varios. Ponencias del seminario Agricultura Biológica en los Países Mediterráneos. Asociación Vida Sana. 1994. Varios. Ponencias del seminario Protección de Cultivos en la Agricultura Biológica. Asociación Vida Sana. 1991. Varios. Ponencias y comunicaciones del Congreso Internacional de Tecnologías Alternativas de Desarrollo. Asociación Vida Sana. 1988. Vasella, A. Permacultura, la agricultura permanente. Integral. 1984. Voisin, A. Suelo, hierba, cáncer. Technos. 1955. 47

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