Gobierno abierno es la respuesta

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En la actualidad, distintos países en todo el mundo han iniciado un proceso progresivo para promover e impulsar estrategias ligadas al concepto de “gobierno abierto”. Basado en los principios de la transparencia y apertura, participación y colaboración, el gobierno abierto se ha posicionado como un paradigma emergente que intenta responder al agotamiento de los modelos tradicionales de gobernanza en un mundo que esta cambiando radical y vertiginosamente. El artículo realiza una rigurosa aproximación al debate sobre el origen, alcances y perspectivas del concepto, y da cuenta de sus principales elementos constitutivos. Por otro lado, discute la idea de entenderlo como una plataforma para la participación y la colaboración a través de ecosistemas abiertos de datos que favorezcan la co-creación, el co-diseño y la co-gestión de servicios, en un contexto donde la confianza, la co-responsabilidad y el compromiso son elementos clave para el proceso de cambio que experimentan los gobiernos y las administraciones públicas.

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Gobierno abierno es la respuesta

  1. 1. 14Gobiernoabiertoeslarespuesta:Cuáleralapregunta?Álvaro V. Ramírez-AlujasGrupo de Investigación en Gobierno, Ad-ministración y Políticas Públicas (GIGAPP).Instituto Universitario de InvestigaciónOrtega y Gasset (IUIOG).alvaro.ramirez.alujas@gigapp.orgFecha de recepción: 21/08/2012 :: Fecha de aceptación: Extracto de ponencia presentada en Congreso.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .AbstractAt present, several countries worldwide have initiateda progressive process to promote and advance strategieslinked to the concept of “open government”. Based onthe principles of transparency and openness, participa-tion and collaboration, open government has positioneditself as an emerging paradigm that attempts to respondto the depletion of traditional models of governance in aworld that is changing radically and rapidly. This articlepresents a rigorous approach to the debate on the origin,scope and prospects of the concept, and realizes its mainconstituents. On the other hand, discussed the idea ofunderstanding it as a platform for participation and co-llaboration through open data ecosystem that promoteco-creation, co-design and co-management of services, ina context where trust, co-responsibility and engagementare keys to the process of change experienced by govern-ments and public administrations.Keywords: Open government, transparency, participa-tion, collaboration, public management, governance.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .ResumenEn la actualidad, distintos países en todo el mundo haniniciado un proceso progresivo para promover e impul-sar estrategias ligadas al concepto de “gobierno abierto”.Basado en los principios de la transparencia y apertura,participación y colaboración, el gobierno abierto se haposicionado como un paradigma emergente que intentaresponder al agotamiento de los modelos tradicionalesde gobernanza en un mundo que esta cambiando radi-cal y vertiginosamente. El artículo realiza una rigurosaaproximación al debate sobre el origen, alcances y pers-pectivas del concepto, y da cuenta de sus principales ele-mentos constitutivos. Por otro lado, discute la idea deentenderlo como una plataforma para la participación yla colaboración a través de ecosistemas abiertos de datosque favorezcan la co-creación, el co-diseño y la co-gestiónde servicios, en un contexto donde la confianza, la co-res-ponsabilidad y el compromiso son elementos clave para elproceso de cambio que experimentan los gobiernos y lasadministraciones públicas.Palabras clave: Gobierno abierto, transparencia, partici-pación, colaboración, gestión pública, gobernanza.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .¿
  2. 2. 15especial.I. IntroducciónEl sorprendente posicionamiento del concepto de go-bierno abierto en los últimos años se destaca como unode los fenómenos más disruptivos, controvertidos yapasionantes en el actual debate sobre la práctica po-lítica, la gestión pública y el fortalecimiento democrá-tico. Poco a poco se ha ido transformando en una es-pecie de filosofía sobre cómo gobernar en el siglo XXIy qué papel juegan los diversos actores sociales en unescenario cuya complejidad es cada vez más inabor-dable desde una perspectiva solamente anclada en lascapacidades y recursos estatales. En este contexto valela pena preguntarse: ¿Cuáles son los grandes problemas obrechas existentes para las cuales el gobierno abierto repre-senta una solución plausible? ¿Realmente estamos frente aun punto de inflexión en la manera tradicional de gobernarlas sociedades y gestionar el sector público?. En definitiva,si en la actualidad el gobierno abierto es una opción derespuesta válida: ¿Cuál era la pregunta?. En este artícu-lo intentaremos ofrecer una breve síntesis que permitaentender el origen del concepto, sus implicaciones yalcances desde el ámbito de la (relativamente escasa)reflexión académica disponible sobre el tema, paraluego contrastarlo con los seminales esfuerzos que lehan valido su reposicionamiento en la agenda global,situación que no ha estado exenta de dificultades porla ambigüedad, solapamiento y confusión con otrostérminos o tendencias en boga (buen gobierno, gobiernoelectrónico, etc.). Adicionalmente, se discute sobre suslímites y potencialidades, y se plantean ciertas cues-tiones relevantes acerca de su viabilidad y proyecciónfutura como una respuesta adecuada (entre muchasotras) para reconstruir y fortalecer los gobiernos y lasAdministraciones públicas en el nuevo milenio, bajola idea de una nueva arquitectura que va más allá delo estatal: la gobernanza abierta y colaborativa.II. Gobierno abierto [La respuesta]:¿De qué estamos hablando?En la actualidad, cuando hablamos de gobierno abier-to hacemos referencia a la expresión de ciertos prin-cipios que se manifiestan en: a) mejorar los nivelesde transparencia y acceso a la información median-te la apertura de datos públicos (para ejercer controlsocial y rendición de cuentas), y la reutilización dela información del sector público (para promover lainnovación y el desarrollo económico); b) facilitar laparticipación de la ciudadanía en el diseño e imple-mentación de las políticas públicas (e incidir en latoma de decisiones); y c) favorecer la generación deespacios de colaboración entre los diversos actores,particularmente entre las administraciones públicas,la sociedad civil y el sector privado, para co-diseñary/o co-producir valor público (Ramírez-Alujas, 2010).Dichos esfuerzos se enmarcan en el propósito de forta-lecer los sistemas democráticos, incrementar los nive-les de confianza de la ciudadanía en las institucionespolíticas, potenciar la participación y el compromisocívico, y mejorar la calidad, eficacia y eficiencia de losgobiernos y sus administraciones públicas, bajo prin-cipios de equidad, integridad y transparencia. Todoello a través de la generación de nuevos espacios parala innovación institucional, el desarrollo de mecanis-mos ligados a la co-creación en la provisión de ser-vicios públicos y al trabajo colaborativo, y la puestaen marcha de nuevos entramados organizativos ysistemas de gestión orientados a fomentar la aperturay una nueva forma de gobernar en el contexto de lasociedad red.En este escenario, el papel de Internet, las tecnolo-gías y la cultura digital han sido claves en la actualcombinación de elementos que refundan la idea degobierno abierto. Por un lado, porque el entorno di-gital en nuestros días constituye la infraestructura debase que facilita y hace posible un acceso más fluidoa la información y la gestión del conocimiento; y porel otro, por los valores subyacentes en los patrones deinteracción que promueve la cultura digital: prácticasabiertas, transparentes, participativas y colaborativas.Todo ello es condición necesaria pero no suficientepara la construcción de gobiernos abiertos.Como nunca antes en la historia, se requiere de mar-cos institucionales y bases legales adecuadas al nuevocontexto, sistemas de gestión más sofisticados y unprofundo cambio en la cultura de las organizacionespúblicas para hacer de la promesa del gobierno abier-to una realidad. Ese es el desafío en el que muchospaíses se encuentran actualmente y da cuenta de laoportunidad histórica que ofrece como respuesta a lacomplejidad e incertidumbre reinante en un mundoque intenta superar las profundas heridas, rupturasy costes que la crisis financiera, política y moral hadejado como herencia: Una brutal transición institu-cional en la búsqueda de nuevos modelos de gober-nanza fundados en la recuperación de la confianza ylegitimidad de la acción política, con los ciudadanoscomo protagonistas al considerarlos el eje prioritariodel quehacer público.MÁSPDDERLOCAL.redessocialesygobernanza
  3. 3. III. Gobierno abierto [La pregunta]:Los (no tan nuevos) orígenes del debate.“Un gobierno abierto es parte de una democracia efectiva.Los ciudadanos deben tener acceso adecuado a la informa-ción y el análisis en que se basan los asuntos de gobierno.Ministros y funcionarios públicos tienen el deber de expli-car sus políticas, decisiones y acciones al público”. OpenGovernment Citizen´s Charter, Cm 2290, London: HMSO[Julio de 1993]En el ámbito de la teoría política y el debate acadé-mico, el concepto de gobierno abierto no representanovedad alguna. Al intentar explicar los elementosconstitutivos que sustentan una democracia repre-sentativa, Weir y Beetham ya lo consideraban uno delos pilares fundamentales al plantear la necesidad decontar con: a) un proceso electoral libre y limpio; b) ungobierno abierto, transparente y responsable; c) la ga-rantía de unos derechos y libertades civiles y políticas;y d) una sociedad democrática o “civil” (Weir y Bee-tham, 1999:10). Dicho marco de referencia es presen-tado como una pirámide democrática en la que cadaelemento es necesario para el todo (Figura I).En particular y bajo este marco de referencia, pode-mos comprender, en parte, los orígenes que históri-camente han sustentado la necesidad por llevar elgobierno abierto a la práctica. Al respecto, un gobier-no abierto, transparente y responsable tendría cuatrocaracterísticas principales1que lo distinguen (Weir yBeetham, 1999:12):1.  La comunicación por el propio gobierno de informaciónobjetiva sobre sus políticas: en qué hechos se basan,sus consecuencias en la práctica, sus costes, etc.;2.  El acceso de los ciudadanos y de la prensa a los docu-mentos gubernamentales, tanto directa como indi-rectamente a través del parlamento;3.  La apertura de las reuniones al público y a la prensa(actas de organismos públicos); y4.  La consulta sistemática por el gobierno a los principa-les interesados en la formulación y ejecución de deter-minada decisión política y la publicación de las infor-maciones y opiniones recogidas al respecto.1  Los autores reconocen la necesidad de contar con leyes de acceso olibertad de información como elemento fundamental (“La democraciaes en principio contraria al secreto en cualquier servicio gubernamen-tal”) pero al mismo tiempo son cautelosos al plantear que el conceptode gobierno abierto es mucho más que ello: incluye la posibilidad deexigir a los ministros que justifiquen y debatan sus políticas en públicoy la medida en que el gobierno tiene la obligación de consultar al pú-blico para la formulación y ejecución de su política […] La “apertura”consiste en la buena disposición tanto a escuchar como a facilitar elacceso a informaciones exactas (Weir y Beetham, 1999:12-13).16especial.MÁSPDDERLOCAL.álvarov.ramírez-alujasDicha visión en la literatura se complementa con laaparición del concepto en las agendas y debates oficia-les durante la segunda parte del siglo XX. Por un lado,las presiones por lograr la apertura del gobierno y me-jorar el acceso a la información se reflejaron en diver-sos movimientos ciudadanos. Por ejemplo, en el casonorteamericano, en 1956 los principales partidos po-líticos acordaron y se comprometieron en consolidarun acceso abierto a la información pública que derivóaños más tarde en su Freedom of InformationAct– FOIA(Ley de Acceso a la Información) de 1966. Ya se afir-maba entonces que “nada podría ser más irracionalque dar a la ciudadanía el poder, y al mismo tiempoprivarles del acceso a la información sin la cual existeel riesgo de abuso de poder” (Parks, 1957:7).Tal y como lo plantean Chapman y Hunt para explicarla evolución que ha tenido el debate en el Reino Unido(desde fines de los años setenta), el gobierno abiertoen su concepción seminal hace referencia a diversascuestiones relacionadas con el secreto de gobierno einiciativas para “abrir las ventanas” del sector públi-co hacia el escrutinio ciudadano en aras de reducir laopacidad burocrática (Chapman y Hunt, 1987). Sinembargo, a lo largo de los años dicha primera aproxi-mación fue depurándose para ir definiendo la capa-cidad que los ciudadanos poseen en una democraciapara exigir un gobierno plenamente responsable porsus acciones (u omisiones) y para evaluar la validezde las medidas que adopta. Ello también se refiere alos derechos de los ciudadanos frente a la informaciónque de ellos disponen las organizaciones públicas y suadecuado manejo. Así, por casi más de dos décadas,Figura I. La Pirámide Democrática.Fuente: Adaptado de Beetham y Boyle (1999:10).
  4. 4. hablar de gobierno abierto significó debatir acerca delacceso y la libertad de información, la protección dedatos, la reforma de las leyes sobre secretos oficialesy la necesidad, en una democracia sana, de poder ob-tener información sobre las actividades del gobiernoy sobre su disponibilidad para la opinión pública y elciudadano común (Chapman y Hunt, 1987). Más re-cientemente, se ha propuesto distinguir entre la ideade transparencia, vinculada a la posibilidad de hacerexigible la rendición de cuentas a la autoridad pública,y la apertura, cuyo objetivo va más allá y supone quelas personas tengan la oportunidad de participar enel proceso político utilizando la información a la cualacceden para ese propósito, influyendo en la toma dedecisiones y en la formulación de políticas públicas(Chapman yHunt, 2006).Por otro lado, la promoción de leyes sobre el derechode acceso a la información pública2y la implemen-tación de diversos dispositivos institucionales parapotenciar los niveles de transparencia, probidad yparticipación ciudadana en los asuntos públicos hanido ganando terreno en la agenda política en todo elmundo, a partir de una oleada de legislaciones que seorientan a regular su aplicación. A la fecha, se cuentacon más de 90 países con este tipo de normativas, todavez que organismos internacionales han contribuido aeste proceso reiterando que el acceso a la informaciónconstituye un derecho humano y que debe ser promo-vido, protegido y garantizado por los gobiernos, porsu contribución al fortalecimiento de la democracia yel desarrollo de una ciudadanía informada y respon-sable, e indispensable para el control ciudadano de losactos públicos, la rendición de cuentas y el ejerciciode otros derechos económicos, sociales y culturales(Oszlak, 2012:9). Como vemos, para hablar seriamentede gobierno abierto es indispensable considerar estaspremisas3.2  Un gobierno abierto es ampliamente visto como una característicaclave de la práctica democrática contemporánea y ha estado a menudovinculado a la aprobación de marcos legales sobre libertad de informa-ción, prensa, entre otros. Considerando lo expuesto, en su acepción ori-ginal está directamente relacionado con el concepto FOI (Freedom OfInformation): Normas que garantizan el acceso a los datos en poder delEstado. En ellas se establece un proceso legal para ejercer el “derechoa saber” por el que se podrán hacer las solicitudes de información enpoder del Gobierno, para ser recibidas gratuitamente o a un costo míni-mo, salvo excepciones estándar. Desde que los Estados Unidos aproba-ra la Ley de Libertad de Información (Free Of InformationAct - FOIA)en 1966, y más allá de la existencia de una ley de prensa de similarescaracterísticas en Suecia desde 1766, se han multiplicado rápidamentelos esfuerzos en otros lugares del mundo para promover marcos y nor-mativas similares (Ramírez-Alujas, 2010).3  La transparencia es el principio orientador de esta apertura unila-teral a la que se comprometen los gobiernos. Reconoce el derecho a lainformación que puedan solicitar los ciudadanos, pero también insta alos gobiernos a poner a su disposición aquellas informaciones que dencuentan de sus actividades y resultados, en base a los principios derelevancia, exigibilidad, accesibilidad, oportunidad, veracidad, com-prensibilidad, sencillez, y máxima divulgación (Oszlak, 2012:11).No obstante, ello es condición necesaria pero no sufi-ciente como veremos más adelante.IV. La visión y evolución del gobierno abiertoen la perspectiva de la OCDEEn su informe del año 2003, la Organización para laCooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) yaadelantaba una noción preliminar sobre el concepto degobierno abierto,concebido como plataforma de basepara implantar sólidos marcos jurídicos, instituciona-les y políticos que rijan el acceso a la información, laconsulta y la participación pública lo que contribui-ría a mejorar el diseño y formulación de las políticaspúblicas, luchar contra la corrupción e incrementar laconfianza de la sociedad en el sector público. En suconcepción y propósito original, aludía a la necesidaddel gobierno y la administración pública para conec-tar de manera más fluida con la sociedad civil en elmarco de lograr una mayor implicación ciudadanaen la elaboración de las políticas y la promoción delbuen gobierno: “informar, consultar y hacer participar alos ciudadanos constituyen los pilares de todo buen gobier-no, los medios adecuados de fomentar la apertura, y unabuena inversión para mejorar la elaboración de las políticaspúblicas” (OCDE, 2003). Más tarde, se plantearía queun gobierno abierto se refiere “a la transparencia de lasacciones del gobierno, la accesibilidad en los servicios públi-cos e información, y la capacidad de respuesta del gobierno alas nuevas ideas, demandas y necesidades” (OCDE, 2006).Bajo dicho marco de referencia, un gobierno abiertosería aquel en el que las empresas, organizaciones dela sociedad civil (OSC) y los ciudadanos pueden “sa-ber cosas” - obtener información relevante y compren-sible - ; “conseguir cosas” - obtener servicios y realizartransacciones desde y con el gobierno, y “crear cosas”- participar en el proceso de toma de decisiones4. Delmismo modo, los principios de buen gobierno - latransparencia y la rendición de cuentas; la justicia y laequidad, la eficiencia y la eficacia, el respeto del impe-rio de la ley, y los altos estándares de comportamien-to ético – representan la base sobre la cual construirun gobierno abierto (OCDE, 2006). En la actualidad,existen marcos jurídicos relativos a la idea de gobier-no abierto en gran parte de los países miembros de laOCDE, y en ellos se considera, al menos: a) La legis-lación sobre el acceso a la información y libertad deprensa; b) La legislación sobre privacidad y protecciónde datos; c) Las leyes sobre procedimientos adminis-4  Referencia directa a los 3 componentes: transparencia y acceso a lainformación, colaboración y participación (“knowthings”, “getthings”y “createthings”).especial.MÁSPDDERLOCAL.redessocialesygobernanza17
  5. 5. trativos; d) La legislación sobre Defensores del Pueblo(Ombudsman); y e) Las leyes sobre las entidades fisca-lizadoras superiores (Ramírez-Alujas, 2011).Considerando lo anterior, la OCDE (2010) ha intenta-do promover la idea de gobierno abierto al sintetizarlos beneficios de llevarlo a la práctica ya que permitirían:1.  (R)establecer una mayor confianza en el gobier-no. La confianza es un resultado del promover elgobierno abierto que puede reforzar su desempe-ño en otros aspectos: Si los ciudadanos confían enel gobierno y en sus políticas específicas, puedenestar más dispuestos a contribuir (mediante tasase impuestos por ejemplo) para apoyar y financiaresas políticas.2.  Garantizar mejores resultados al menor coste.El co-diseño y ejecución de políticas, programasy (provisión de) servicios con, para y a través delos ciudadanos, empresas y sociedad civil ofreceel potencial para explotar un depósito más ampliode ideas y recursos.3.  Elevar los niveles de cumplimiento. Hacer quelos ciudadanos sean parte del proceso les ayudaa comprender los retos de la gestión pública, losempodera y puede ayudar a asegurar que las deci-siones adoptadas sean percibidas como legítimas(hace más clara y confiable la relación contractualentre gobernantes y gobernados).4.  Asegurar la equidad de acceso a la formulaciónde políticas públicas mediante la reducción delumbral (barreras) que limita la participación delas personas en los procesos de decisión (lo quefortalece la cohesión y estabilidad social, la igual-dad de oportunidades, el compromiso cívico, etc.).5.  Fomentar la innovación y nuevas actividadeseconómicas. El compromiso de la ciudadanía ydel gobierno abierto son cada vez más reconoci-dos como motor de la innovación y la creación devalor en el sector público, privado y social.6.  Mejorar la eficacia mediante el aprovechamien-to de los conocimientos y los recursos de los ciu-dadanos que de otra forma se enfrentan a barreraspara participar. La participación ciudadana puedegarantizar que las políticas sean más específicasy atiendan a sus necesidades, eliminando fugas ydespilfarro de recursos (y fomentando un gastopúblico inteligente).Por tanto, y bajo esta perspectiva, las políticas de go-bierno abierto debieran cristalizarse en:»» Un gobierno transparente y accesible (que lasacciones de los responsables públicos e institucio-nes estén bajo el escrutinio público y puedan serimpugnadas, y la capacidad para los ciudadanosde acceder a información comprensible, obtenerservicios y realizar transacciones en cualquier mo-mento y lugar);»» Un gobierno responsable y que rinde cuentas(por sus acciones y omisiones); y»» Un gobierno sensible y receptivo (a las posibili-dades de consulta, participación e interacción per-manente con los ciudadanos y sus demandas).En síntesis, para la OCDE el término ha evolucionadodesde una mirada basada en las tres dimensiones rele-vantes mencionadas que apelan a contar con una Ad-ministración Pública transparente, accesible y recepti-va - con capacidad de respuesta y responsable (OCDE,2006) a un enfoque donde se le considera como plata-forma para resolver cómo el gobierno puede trabajarcon la sociedad y los individuos para co-crear valorpúblico (OCDE, 2010). En este punto, se han tratadode promover modelos a través de los cuales se puedanfacilitar los procesos de innovación institucional y, almismo tiempo, promover la adecuación al interior delos servicios públicos para aprovechar las capacida-des, energías y capital social disponible y distribuidoen la sociedad.V. Los ingredientes del gobierno abierto en laactualidad: La Transparencia y apertura comofundamentos de una nueva arquitectura cívica“Un gobierno abierto, es un gobierno que abre sus puer-tas al mundo, co-innova con todos, especialmente con losciudadanos; comparte recursos que anteriormente estabancelosamente guardados, y aprovecha el poder de la colabora-ción masiva, la transparencia en todas sus operaciones, y nose comporta como un departamento o jurisdicción aislada,sino como una estructura nueva, como una organizaciónverdaderamente integrada y que trabaja en red”. Don Taps-cottComo hemos visto, el debate sobre la idea de gobiernoabierto ha estado presente hace ya bastante tiempo.Sin embargo, el reposicionamiento que ha alcanzadoen los últimos años se debe, entre otras cosas, a losesfuerzos que Estados Unidos ha impulsado bajo laAdministración Obama: la promulgación del Memo-rando sobre Transparencia y Gobierno Abierto del 21de enero de 2009, marca un hito refundacional quele dio un nuevo empuje al movimiento, de la manodel uso intensivo de la tecnología como instrumento18especial.MÁSPDDERLOCAL.álvarov.ramírez-alujas
  6. 6. catalizador de las acciones por promover apertura enlos gobiernos de cara a los desafíos del nuevo milenio.Los tres pilares básicos (Obama, 2009) que sustentanesta (nueva) aproximación son:1.  Transparencia (Saber). Un gobierno transparenteproporciona información sobre lo que está hacien-do, sobre sus planes de actuación, sus fuentes dedatos y sobre lo que puede ser considerado res-ponsable frente a la sociedad. Ello fomenta y pro-mueve la rendición de cuentas de la administra-ción ante la ciudadanía y un permanente controlsocial;2.  Participación (Tomar parte). Un gobierno parti-cipativo promueve el derecho de la ciudadanía aparticipar activamente en la formulación de po-líticas públicas y facilitar el camino para que lasadministraciones públicas se beneficien del cono-cimiento, ideas y experiencia de los ciudadanos.Promueve la creación de nuevos espacios de en-cuentro que favorezcan el protagonismo e impli-cación de los ciudadanos en los asuntos públicos;3.  Colaboración (Contribuir). Un gobierno colabo-rativo compromete e implica a los ciudadanos ydemás agentes sociales en el esfuerzo por trabajarconjuntamente para resolver los problemas nacio-nales. Ello supone la cooperación y el trabajo co-ordinado no sólo con la ciudadanía, sino con lasempresas, asociaciones y demás agentes, y per-mite el esfuerzo conjunto dentro de las propiasadministraciones, entre ellas y sus funcionariostransversalmente.Este marco de referencia ha servido de ejemplo paraque distintos países hayan comenzado a adoptar pa-rámetros similares en el camino de construir un mo-delo de gobierno abierto adaptado a las particularesrealidades presentes en cada sociedad (Figura II).En términos prácticos y para concretar dichos princi-pios, las estrategias de gobierno abierto se han venidocristalizando a través de dos ejes fundamentales:a. La apertura de datos públicos (open data) quesupone publicar información del sector público enformatos estándar, abiertos e interoperables, facili-tando su acceso y permitiendo su reutilización. Ellopromueve, por un lado, la innovación usando (o reuti-lizando) los datos públicos como catalizador de nue-vas aplicaciones y servicios y, por tanto, transformaa los gobiernos de proveedores de servicios a gesto-res de plataformas (permitiendo que otras entidadesy/o usuarios, utilizando los datos públicos liberados,puedan crear nuevas prestaciones en la Web, generarnuevas actividades económicas y agregar valor públi-co y cívico). Por otro lado, la publicación proactiva dedatos relevantes y de interés sobre gestión presupues-taria, procesos de compras y adquisiciones, contratos,declaración de bienes e intereses de las autoridades,especial.MÁSPDDERLOCAL.19redessocialesygobernanzaFigura II. Esquema de desarrollopara el gobierno abierto.Fuente: Observatorio Nacional de lasTele-comunicaciones y de la Sociedad de la Infor-mación (ONTSI), Ministerio de Industria,Energía yTurismo – Gobierno de España[Mimeo, 2012].
  7. 7. entre otros, permiten incrementar la transparencia, larendición de cuentas y el escrutinio público perma-nente; yb. La apertura de procesos (open process) y el usode redes sociales y plataformas para la participaciónciudadana (también llamado Gobierno 2.0), que per-sigue facilitar la comunicación e interacción, aprove-char el conocimiento y la experiencia de los ciudada-nos para ayudar en el diseño y ejecución de políticasy provisión de servicios públicos, y la colaboración(en red) dentro y entre las administraciones públicasy más allá.Las aplicaciones construidas a partir del uso de da-tos públicos tienen un impacto directo e inmediato enla vida de los ciudadanos. De allí que el concepto de“gobierno como plataforma”, usado para describir laidea de crear un ecosistema de proveedores, desarro-lladores y hackers cívicos que resuelven muchos delos problemas del gobierno desde fuera de él, esté enel centro de estas iniciativas5(Nath, 2011).Todas estas ventajas han sido estupendamente refle-jadas en el breve video con el que la Alianza por elGobierno Abierto (Open Government Partnership)6intenta promover y explicar las ventajas de impulsareste tipo de enfoque7a nivel mundial. Allí se presen-tan diversas iniciativas que merece la pena destacarpara entender la forma a través de la cual el gobiernoabierto ha comenzado a materializarse en la prácticacotidiana:»» Presupuestos abiertos (Brasil): Los funcionariospúblicos, a través de un portal de transparencia,publican en línea los gastos generados a las 24 ho-ras de que se hayan producido.»» Campañas abiertas – Voto Inteligente (Chile): Losciudadanos preguntan de dónde sale el dineropara financiar las campañas políticas y los candi-datos responden y detallan las donaciones recibi-das.5  Al final, el enfoque de datos públicos abiertos pasa por recono-cer que el gobierno no es más que un administrador de informaciónpública con la responsabilidad de hacer que ella esté disponible libre-mente. De allí que existan 8 principios universales que deben conside-rarse para la apertura y uso de datos públicos: deben ser completos,primarios, oportunos/actualizados, accesibles, procesables (automáti-camente), no discriminatorios, en formatos no propietarios y no sujetosa licencias o derechos de propiedad (uso libre).6  La Alianza por el Gobierno Abierto es una reciente iniciativa mul-tilateral creada en el marco de la Asamblea de las Naciones Unidas enseptiembre de 2011, cuyos esfuerzos se orientan a propiciar compro-misos concretos desde los gobiernos para promover la transparencia,aumentar la participación ciudadana en los asuntos públicos, combatirla corrupción y aprovechar las nuevas tecnologías para robustecer lagobernanza democrática. A la fecha, cuenta con 55 países miembrosque han formulado planes de acción concretos en la materia. Para ma-yor información: http://www.opengovpartnership.org/7  El video puede verse en: http://vimeo.com/29259763»» Uso de datos abiertos en medicina (Reino Unido):Publicación de datos relacionados con las tasas deéxito en cirugías al corazón lo que ha permitidoque los pacientes comparen, los hospitales com-pitan y las tasas de supervivencia mejoren en un50%.»» Desarrollo abierto (Tanzania): Los ciudadanosrurales (campesinos) envían mensajes de texto víateléfonos móviles para indicar que se han queda-do sin agua y el gobierno responde orientándolesen cómo y dónde conseguirla.»» Legislatura abierta (Letonia): Las peticiones delos ciudadanos son publicadas en línea y las pro-puestas llegan directamente al Parlamento (políti-ca pública hecha por la gente) .»» Seguridad abierta (Estados Unidos/Nueva York):Los ciudadanos reportan problemas (accidentes,desastres, crímenes) a través de sus móviles y/ocámaras y la respuesta del gobierno puede ser mo-nitoreada en línea.Finalmente y dado lo expuesto, no se debe confundir(ni reducir de manera simplista) la nueva idea de go-bierno abierto al mero uso de las tecnologías o al con-cepto de gobierno electrónico o e-Administración. Mien-tras las estrategias de gobierno electrónico descansanen el uso y aplicación casi mecánica de las herramien-tas tecnológicas en los servicios públicos para mejorarprocesos y servicios desde una perspectiva instrumen-tal y eficiente, desde adentro hacia fuera, unilateral ygeneralmente “cerrada” (donde el ciudadano siguesiendo un usuario/beneficiario final y un espectadorpasivo de lo que le ofrece el aparato administrativo);el gobierno abierto, en cambio, opera desde una di-mensión mucho más amplia (en la forma y el fondo)que si bien se apoya en esfuerzos de tipo tecnológico,aspira a una transformación paradigmática fundadaen la apertura, la participación y la colaboración másallá de las fronteras de lo estatal.Tal y como afirma Tapscott y Williams: La primeraoleada de estrategias digitales para el gobierno elec-trónico arrojó beneficios importantes. Mejoró la ac-cesibilidad de los ciudadanos a la información y losservicios públicos, al igual que la eficiencia adminis-trativa y operacional. No obstante, muchas de estasiniciativas se limitaron a automatizar procesos obso-letos y trasladar a la red los servicios administrativosya existentes […] La próxima oleada de innovaciónnos brinda la oportunidad única de revisar el fun-cionamiento de la administración, las aportacionesy los procedimientos del sector público y, en última20especial.MÁSPDDERLOCAL.álvarov.ramírez-alujas
  8. 8. instancia, el modo en que los gobiernos interactúan yse comprometen con sus ciudadanos (Tapscott y Wi-lliams, 2011:386)8.VI. Conclusiones: ¿Cómo promover el gobiernoabierto y no morir en el intento?La gobernanza abierta y colaborativa“La burocracia, viuda administrativa de sucesivos gobier-nos, acaba convirtiéndose en un inmenso cementerio de pro-yectos políticos”. O. OszlakLas políticas de gobierno abierto deben ser conside-radas como un entramado complejo de cambios queoperan de manera transversal en el andamiaje insti-tucional y en la arquitectura organizativa del sectorpúblico, entendiendo que son el sustento de un nuevotejido de prácticas, valores y cultura que favorece laconfiguración de una plataforma o ecosistema sobre elcual construir un nuevo modelo de gobernanza abiertay colaborativa, para, con y a través de los ciudadanos.En tal sentido y para que sus frutos sean efectivos, esnecesario concebirlo como una política de Estado quesupere la lógica temporal de los gobiernos de turnoy que se instale como sostén de los permanentes es-fuerzos por modernizar la gestión pública más allá delas doctrinas y enfoques convencionales ensayados enaños recientes. Ello, al menos, debiera enfocarse bajocriterios de continuidad, sustentabilidad, transversa-lidad, esfuerzos de largo plazo y visión de conjunto. Yobviamente, un férreo compromiso y voluntad políti-ca no solo de quienes gobiernan sino de todos los ac-tores políticos pues, en última instancia, hablamos deun giro radical en las “reglas del juego” y en el “con-trato social” sobre el que se han construido y legitima-do nuestras modernas democracias hasta ahora.El fenómeno de la apertura y el ejercicio de la trans-parencia no sólo es un antídoto contra las conductasindebidas y reduce el cómodo blindaje que duranteaños ha protegido comportamientos opacos y relacio-nes espurias en el espacio político. Es una oportuni-dad para generar valor en forma de credibilidad, con-fianza, respeto y compromiso, todos ellos ingredientesfundamentales que sostienen el corazón de la arqui-tectura democrática, y son la base de la cohesión social8  En palabras de Don Tapscott (2011) y frente al total agotamiento deinstituciones creadas bajo una realidad totalmente diferente a la queexperimentamos en el siglo XXI, se debe operar bajo cinco principiosemergentes que suponen un esfuerzo transversal de todos los actoresy que aluden a: 1) La colaboración (en oposición a la jerarquía); 2) Laapertura y transparencia; 3) La interdependencia; 4) El compartir lapropiedad intelectual; y 5) La integridad (Tapscott y Williams, 2011).en torno a un proyecto común. Y es en ese espacio,como punto de partida, desde donde los ciudadanospodrán contar con las herramientas necesarias paraejercer su legítimo derecho a participar, contribuir ycolaborar en la consecución del bien colectivo.En el actual contexto de la cultura digital, las tecnolo-gías y redes sociales permiten muchas cosas: reducirde manera radical los costes de transacción, coordi-nación y comunicación; actuar en tiempo real y conuna sincronía sorprendente frente a amenazas, si-tuaciones excepcionales o sucesos nuevos, como unainteligencia colectiva y “conectiva”; compartir infor-mación, generar conocimiento y colaborar en red; etc.Todo ello se sustenta en al menos dos fenómenos: a)La abundancia de información que reduce, al menosnominalmente, las posibilidades de manipulación,censura, asimetrías o monopolios que hasta hace pocoestaban en manos de un reducido número de inter-mediarios cuyo rol se debilita en el nuevo escenario(medios de comunicación, partidos); y b) Las posibi-lidades de participación y generación de nuevo cono-cimiento, productos y servicios (individual, colectiva,organizadamente), que surgen de la dinámica interac-ción que las personas desarrollan a través de conectar-se y operar en red (aprovechando el llamado excedentecognitivo9). Todo ello posibilita otra forma de gobernary construir sociedad y, como hemos señalado antes, yano es una tarea privativa, exclusiva y excluyente delEstado y sus tradicionales (y en algunos casos, obsole-tas, anacrónicas y deficitarias) instituciones.Finalmente, este paradigma emergente constituye unasuerte de nuevo “software” de código abierto que de-berá pasar la prueba de compatibilidad respecto del“hardware” institucional con el que actualmente ope-ran los gobiernos y sus aparatos administrativos. Estees un desafío de proporciones y de ello dependerá sien el futuro inmediato podemos hablar de un verda-dero y radical cambio desde un nivel básico (de unoa uno, de uno a muchos) donde el gobierno “provee”,“presta” y “comparte” (datos, información, servicios,conocimiento, poder) hacia un nivel más complejo(muchos a muchos) donde los ciudadanos y el gobier-no “co-diseñan”, “co-crean”, “co-producen”, bajo unacapa de nuevas prácticas inspiradas en la apertura, latransparencia, la participación y la colaboración.9  El “excedente cognitivo” se basa en la idea de que todos tenemostiempo libre que podemos utilizar colectivamente para poder hacer co-sas que serían imposibles a nivel individual, una suerte de superávit decapacidades y conocimientos que podemos disponer para crear cosas(activo social), y dicha capacidad se ve amplificada por el uso intensivode las redes sociales (Shirky, 2012:21).especial.MÁSPDDERLOCAL.21redessocialesygobernanza
  9. 9. Referencias bibliográficasChapman, Richard A.; Hunt, Michael (1987). Open Go-vernment. A study of the prospects of open governmentwithin the limitations of the British political system,Routledge, London.Chapman, R. y M. Hunt (2006). Open Government ina Theoretical and Practical Context. Aldershot, United-Kingdom, Ashgate.Nath, Jay (2011). Reimagining government in the digitalage, National Civic Review Vol. 100/Issue 3: 19-23Obama, Barack (2009). “Memorandum on Transparencyand Open Government” (OGD), Executive Office of thePresident of United States of America, Washington, DC.Disponible en: http://www.whitehouse.gov/sites/de-fault/files/omb/assets/memoranda_2010/m10-06.pdfOCDE (2010). OECD Guiding Principles for Open andInclusive Policy Making. Background document for ex-pert meeting on “Building an open and inovative gover-nment for better policies and service delivery”, Paris, 8– 9 June 2010.------- (2006). La modernización del Estado: el camino aseguir. INAP – MAP, Madrid, agosto de 2006.------- (2003). Open Government: Fostering Dialoguewith Civil Society. OCDE.Oszlak, Óscar (2012). Gobierno abierto: Promesas, su-puestos, desafíos. Trabajo presentado en la VIII Confe-rencia Anual INPAE 2012: “Gobierno Abierto: Por unagestión pública más transparente, participativa y cola-borativa”, San Juan de Puerto Rico, 25 de abril de 2012[mimeo].Parks, W. (1957). The Open Government Principle:Applying the Right to Know Underthe Constitution. TheGeorge Washington LawReview, 26(1), 1-22.Ramírez-Alujas, Alvaro (2010). “Innovación en la Ges-tión Pública y Open Government (Gobierno Abierto):Una vieja nueva idea”. Revista Buen Gobierno No. 9:94-133. Disponible para descarga en:http://bit.ly/OqJzUuRamírez-Alujas, Álvaro (2011). “Gobierno abierto ymodernización de la gestiónpública: Tendencias actua-les y el (inevitable) camino que viene. Reflexiones semi-nales”. Revista Enfoques, Nº 15:99-125. Disponible paradescarga en: http://bit.ly/z9EXHTClayShirky (2012). Excedente cognitivo: Creatividad yGenerosidad en la era conectada. Barcelona: Deusto.Tapscott, Don y Anthony D. Williams (2011). MacroWi-kinomics. Nuevas fórmulas para impulsar la economíamundial. Barcelona: Paidós.Weir, Stuart y David Beetham (1999). Political Power andDemocratic Control in Britain. London: Routledge.22especial.MÁSPDDERLOCAL.álvarov.ramírez-alujas

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