Principe y dulce power point cuento

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  • 1. PRÍNCIPE Y DULCE Richard Quintero Sección 2300 Estético Lúdico cuento
  • 2. PRÍNCIPE Y DULCEHace muchos siglos existió un reino donde habían dospueblos: el pueblo de ricos y el pueblo de pobres. En elpueblo de ricos, todo era de oro: los cubiertos, las casas,todo en general. En el pueblo de pobres, todo era de barro:el los cubiertos, las casas, todo en general. Y Tiempo atráslos habitantes de los dos pueblos eran muy amigos y vivíanalegres. Los sábados y los domingos organizaban fiestasdonde bailaban, cantaban y reían, todos juntos. Pero, de lanoche al día, a causa de algunas peleas y discusiones entrealgunos de sus habitantes, se hicieron enemigos. Losgobernantes mandaron levantar un muro ancho y gruesoallá donde terminaban sus tierras y prohibieron a sushabitantes que traspasaran la frontera. Si desobedecíanesta orden, serían duramente castigados. El rey de aquelreino estaba enterado de lo sucedido pero como era muydespreocupado, no hizo nada para poner remedio a lasituación. Así que desde entonces ya no hubo más bailes,ni fiestas y los habitantes de los dos pueblos no volvieron areír ni cantar.
  • 3. . En el pueblo de ricos había un joven al que todos conocían comoPríncipe que era muy curioso y le gustaba mucho pasear por el bosque,observando las flores, los animales y la tierra y, a menudo, preguntaba alos mayores las cosas que no sabía. Un día, Príncipe, salió a pasearcon su abuelo y le preguntó:‐ Abuelo, ¿qué hay detrás de aquelmuro tan alto?‐ Allí detrás se encuentra el pueblo de lospobres ‐ respondió. Ese pueblo está lleno de gente mala ynunca debes acercarte a su frontera.‐ Pero, ¿por qué dices quehay gente mala? ‐ insistió Príncipe.‐ Hace mucho tiempo, unhabitante de aquel pueblo vino por la noche a casa delpanadero y le robó todo el dinero y todo el pan que tenía. Elpobre panadero y su familia se quedaron sin dinero y elpueblo se quedó sin pan durante cuatro días. Así que ya sabes,Príncipe, todos los habitantes del pueblo de los pobres sonunos ladrones.‐ Pero abuelo, si sólo fue un habitante el que losrobó, ¿por qué dices que todos son unos ladrones?‐ Porque sí,Príncipe, si uno lo es, todos lo son.‐ Pero abuelo…‐ Ni pero ninada, Príncipe. Es así y punto. Anda, deja de preguntar, ve ajugar y recuerda que por nada del mundo debes acercarte alpueblo de los pobres.
  • 4. . Príncipe se fue a jugar pero no podía quitarse de la cabeza lo que suabuelo le había explicado. En el pueblo de los pobres, vivía una jovenque todos conocían como Dulce. Dulce era muy curiosa y le gustabamucho pasear por el bosque, observando las flores, los animales y latierra y, a menudo, preguntaba a los mayores las cosas que no sabía.Un día, Dulce, salió a pasear con su abuelo y le preguntó:‐Abuelo, ¿qué hay detrás de aquel muro tan alto?‐ Allí detrásse encuentra el pueblo de los ricos ‐ respondió. Ese puebloestá lleno de gente mala y nunca debes acercarte a sufrontera.‐ Pero, ¿por qué dices que hay gente mala? ‐ insistióDulce.‐ Hace mucho tiempo, un habitante de aquel pueblovino a vender un jarabe que lo curaba todo. Nosotros locreímos y fuimos a comprarle muchos frascos. El hombre sefue y cuando probamos el jarabe nos pusimos todosenfermos. Aquel hombre nos engañó y se quedó con nuestrodinero. Así que ya sabes, Dulce, todos los habitantes delpueblo de ricos son unos mentirosos y unos estafadores.‐Pero abuelo, si sólo fue un habitante el que los engañó, ¿porqué dices que todos son unos estafadores?‐ Porque sí, Dulce,si uno lo es todos lo son.‐ Pero abuelo…‐ Ni pero ni nada,Dulce.
  • 5. Es así y punto. Anda, deja de preguntar, ve a jugar yrecuerda que por nada del mundo debes acercarte alpueblo de los ricos. Dulce se fue a jugar pero no podíaquitarse de la cabeza lo que su abuelo le había explicado aquellanoche, Príncipe y Dulce, desde sus respectivos pueblos, pensarony pensaron hasta que al final decidieron hacer alguna cosa paraque los habitantes de los dos pueblos volvieran a ser amigos.Príncipe y Dulce querían que los habitantes volvieran a reír, abailar y cantar como lo habían hecho antes. Sus abuelos leshabían contado historias que hablaban de la existencia de unmago. Un mago muy sabio y poderoso que podía conseguircualquier cosa con sus poderes. Este mago vivía en la cueva deuna montaña justo en el centro de los dos pueblos. Sinpensárselo dos veces, Príncipe y Dulce, cogieron su mochila, lacargaron con unos bocadillos y salieron en busca del mago parapedirle que consiguiera que sus pueblos volvieran a ser amigos.
  • 6. Antes de salir de casa dejaron una nota a sus padres para que no seasustaran si no los encontraban y bajo la luz de la luna emprendieronsu viaje. Prince y Dulce, caminaron por bosques y campos,atravesaron ríos y montañas, hasta llegar al muro de su pueblo. Ytuvieron suerte porque allí encontraron un pequeño agujero pordonde pasar. los protagonistas de nuestra historia se encontraronfrente a frente. Se miraron boquiabiertos y empezaron a hablar:¡Hola! ‐ dijo Príncipe.‐ ¡Hola! ‐ respondió Dulce.‐ Me llamoPríncipe y vengo del pueblo de los ricos.‐ Yo soy Dulce yvengo del pueblo de los pobres. Entonces, cada uno de ellos,explicó lo que su abuelo le había contado sobre el otro pueblo ydescubrieron que lo que decían no era del todo cierto.‐ Yo piensoque los habitantes de tu pueblo, como los del mío, sonbuenas personas ‐dijo Príncipe.‐ Yo pienso lo mismo ‐respondió Dulce ‐ no se puede juzgar ni acusar a todo unpueblo por el error de una sola persona. Los dos jóvenesestaban de acuerdo y se dieron cuenta de que habían pensado lomismo: ir hasta la cueva del mago y pedirle ayuda.
  • 7. Así que Príncipe y Dulce decidieron continuar el viaje juntos.Caminaron un buen trecho y pasaron por muchas aventuras,jugaron, compartieron sus bocadillos y se explicaron cómoeran sus habitantes y sus pueblos. Pero lo mejor de todo esque aquel viaje les sirvió para hacerse amigos. Y sobre todopara darse cuenta que hay algunas personas que, a veces,cometen errores pero que hay otras muchas que son buenaspersonas. Cuando por fin encontraron la cueva del magoentraron poco a poco y en silencio. Miraron a un lado y otroy descubrieron que no había nadie. Llamaron al mago,primero muy bajito y luego a gritos, pero no lo encontraronpor ningún lado. En la cueva sólo encontraron la mesadonde el mago realizaba sus pócimas secretas. Príncipe yDulce se pusieron muy tristes porque después de un viajetan largo no habían conseguido hablar con el mago.sesentaron en la mesa y, de repente, supieron lo que teníanque hacer.‐ ¡Ya lo tengo! ‐ gritó Dulce.
  • 8. No nos hace falta ningún truco de magia porque para quenuestros pueblos dejen de ser enemigos sólo necesitamosque…‐ Sí, esto es lo que tenemos que hacer. Volveremos anuestros pueblos y hablaremos con ellos hasta que se dencuenta. Y así lo hicieron, los dos jóvenes corrieron hacia suspueblos a pedir a su gobernante hacer una reunión con todos loshabitantes. Príncipe explicó al pueblo de los ricos lo que había vividocon Dulce. Dulce hizo lo mismo en el pueblo de los pobres. Laverdad es que costó hacer cambiar de idea a sus vecinos, perofinalmente la gente apreció el gesto que habían hecho los dosjóvenes realizando un viaje tan largo y peligroso para unir a los dospueblos. Los gobernantes mandaron a destruir el muro que separabalos dos pueblos y construyeron un gran puente para unirlos.Hicieron una gran fiesta para celebrarlo. Príncipe y Dulce fueron losinvitados de honor. Cantaron, bailaron y rieron juntos hasta quesalió el sol. Fue así como Príncipe y Dulce, con un profundo gesto deamistad, devolvieron la alegría que tiempos atrás dominaba aquellastierras. Valora la importancia del conocimiento del otro para superarlas diferencias. FIN