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    La humanizacion-de-la-prisiones La humanizacion-de-la-prisiones Document Transcript

    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20Este artículo fue publicado en la Revista del Casal, núm. 30 (3er cuatrimestre de 2010) .Considerando, desde el Casal, el interés de este artículo de Joaquín Garcia Roca, y teniendoen cuenta que se tuvo que reducir el tamaño de la letra al imprimirlo para abaratar costos, lodestacamos aquí para quien quiera acceder a él con mayor comodidad.Ximo García RocaA l’hora de presentar a Ximo Garcia Roca, dubte sobre quin és l’aspecte que hauria desubratllar. D’una banda és un pensador –teòleg?, filòsof, sociòleg? que més dóna!-que esdedica a trobar i intentar la relació més coherent possible entre les conviccions profundes (en elseu cas, la visió cristiana del món i de la vida) i allò que passa cada dia, els fets o les realitatssocials. Però d’altra banda, Garcia Roca és una persona d’acció que ha protagonitzatactuacions alternatives en realitats tan sensibles com les llars d’acollida entre altres. I no acabaací el seu currículum: ha exercit de professor d’universitat a la Universitat de València i a altresuniversitats; i és escriptor. Amb tot i això, el motiu pel què el duem hui a la nostra revista és unaconferència que llegí en el “VIII Congreso Trinitario Internacional” (Granada, novembre 2010)perquè en aquest cas la seua mirada directament s’adreça a la complexa realitat del món deles presons. Li agraïm que ens haja deixat servir-nos d’aquella conferència, acomodant- la elformat d’una revista com la nostra, i gosem dir-li que ens agradaria molt que la seuacol·laboració no fora només aquesta sinó que es considerara participant en un projecte com eldel Casal de la Pau amb el qual la seua conferència té tantes coincidències. EmpecemosUn relato oriental cuenta que alguien vio una sombra en medio de un bosque y tuvo miedoporque creía que era un animal peligroso. Se acercó y vio que era un hombre. Se acercó unpoco más y vio que era un hermano. El proceso de humanización de las prisiones quedarepresentado en esta metamorfosis que permite pasar del miedo, al reconocimiento de lacondición humana y, si te acercas más, probablemente descubras que es carne de tu carne ysangre de tu sangre.El sistema penitenciario tiene poder destructivo. Al cerrar las puertas de acceso a losdinamismos comunitarios, a la convivencia, a las esperanzas e ilusiones humanas, es efecto ocausa de desintegración, de marginalidad. En palabras del poeta Miguel Hernández, “fábrica 1 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20del llanto y un telar de las lágrimas”.Le oí decir al director de una prisión que para humanizar la cárcel necesitaba del mayornúmero posible de voluntarios; pero, aclaraba, estos voluntarios no debían ni podían interferiren los procesos, en las estructuras y en la organización interna de los centros. Y de hecho sonestas expectativas las que han sustentado gran parte del voluntariado penitenciario. Pero lahumanización de las prisiones requiere incidir en todos los momentos del proceso carcelario.Porque de lo que se trata es de hacer humana la cárcel misma, sus estructuras y sus procesos.Así lo han entendido organizaciones solidarias y profesionales de las prisiones que hanemprendido caminos prácticos de trasformación del sistema penal y penitenciario en todas susfases –prevención, enjuiciamiento, estancia en la cárcel e incorporación a la vida cotidiana a lasalida de la cárcel-.En estos momentos, los que optan por el cambio del sistema penitenciario, aquellos otros queoptan por la humanización de las cárceles y los que procuran por la inserción, ven necesaria laconvergencia entre los diferentes caminos. Hay una clara conciencia de la complementariedadrecíproca. El cómo actuar humanizandoPero ¿cómo podemos convertir una fábrica de llanto en espacio de humanización yfraternidad? Consideremos tres ámbitos o dominios de acción en los que se juega lahumanización de las prisiones: la lucha contra la sociedad patógena que induce al delito, laconstrucción de contextos que favorezcan la vida en común y el desarrollo de las capacidadespersonales y relacionales que permitan alternativas de vida buena y feliz. En la lucha contra la sociedad patógena es necesario definir lascondiciones de partidaAcercarse a la cárcel es iluminar el corazón de la sociedad desde su periferia. Identificar larelación que une las cárceles a los dinamismos sociales es una tarea necesaria para cualquierhumanización. Este proceso nos emplaza a actuar en tres direcciones complementarias: lalucha cultural que intenta perforar los encubrimientos que pesan especialmente sobre lascárceles; el esfuerzo por dar a la cárcel presencia pública de manera que sea capaz demovilizar capaz de mover a la humanización del derecho penal; y, finalmente, influir en laspolíticas sociales para que las cárceles pasen del horizonte de la desesperanza, en que ahorase ubican, al de la esperanza. Todo lo dicho hace evidente que la humanización de lasprisiones es una cuestión de carácter socio-político, que afecta a la construcción de la vida encomún. 2 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20 La lucha contra la hipoteca ideológicaCuando se olvida la relación entre cárcel y sociedad, las políticas penitenciarias y las prácticassolidarias no están bien orientadas. Sobre el ámbito penitenciario pesa una ‘hipotecaideológica’, que esconde y encubre opciones, como poco, discutibles. Una sociedad asentadasobre la propiedad privada, llena las cárceles de ladrones de lo ajeno. Una sociedad asentadasobre la homofobia, llena las cárceles de homosexuales. Una sociedad asentada sobre elmiedo al discrepante llena las cárceles de intelectuales libres. Una sociedad asentada sobe lavelocidad, llena la cárcel de accidentes de tráfico. Una sociedad asentada sobre el machismopatriarcal, llena la cárcel de matones de mujeres. Una sociedad asentada sobre el consumo dedrogas, llena las cárceles de consumidores y traficantes. Las cárceles hoy son un reflejo de lasexpectativas truncadas y consecuencia de una sociedad consumista, de gratificación inmediatay de contradicciones entre los deseos que crea y los medios que ofrece. Es una contradicciónexaltar a los héroes del volante y encarcelar a los que sobrepasan una determinada velocidad.Es una contradicción exaltar el consumo y encarcelar a los adictos.La humanización pasa por la trasformación de lo valores y de los miedos sociales. LasOrganizaciones solidarias han de considerarse agentes de trasformación de la mentalidad denuestros pueblos. La lucha contra la hipoteca mediáticaEl derecho penal es una realidad sometida a continuos cambios para acomodarse a los valoresy principios de cada sociedad. Pero, eso que es razonable, en la actualidad ha pasado adepender excesivamente de los creadores de opinión desde los medios de masas. Semodifican las leyes penales a golpe de telediario, de tertulia radiofónica o programa delcorazón, Haber convertido los informativos y programas de mucha audiencia en una suerte de“El Caso” constituye un factor de primer orden en la creación del imaginario colectivo en torno ala criminalidad. Comportamientos que antes eran infracciones administrativas han pasado aestar castigados con penas de cárcel (conducir sin licencia, venta de CDs etc.).La presión mediática llega a tal extremo que empieza a crearse un contexto cultural proclive ala pena de muerte, o a la implantación de la cadena perpetua para que las personascondenadas no puedan salir de prisión durante el tiempo que les quede de vida.La humanización de las prisiones tiene un papel decisivo a la hora de desactivar este tipo depresiones, que se producen en términos generales en contextos de máxima emotividad social. 3 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20El éxito de estas campañas dependerá en gran medida de una sociedad civil organizada,capaz de asentarse sobre la deliberación y sobre el debate público. La lucha contra la hipoteca socialAdemás de la ideológica y la mediática, existe la llamada ‘hipoteca social’. Los que visitan lacárcel saben bien que allí coexiste el fracaso social, la pobreza, la marginación, la enfermedadmental, el uso indebido de drogas... Muchos presos deberían ser beneficiarios de los serviciospúblicos y de las iniciativas sociales organizadas. Cuando la precariedad social, ladiscapacidad y la salud mental, incluso la tercera edad, no están suficientemente protegidassocialmente, la cárcel cumple “funciones de suplencia” de los servicios públicos. Y podemossuponer que este problema tenderá a agudizarse con los efectos de la actual crisis económica.Hoy se sabe que hay un paulatino incremento de la población penitenciaria con severasenfermedades mentales (casi 10.000 internos tienen antecedentes por trastornos mentales)que está convirtiendo a los centros penitenciarios y a los albergues para los “sin hogar” ensustitutivos de los sistemas públicos de sanidad en materia de salud mental que presentangravísimas carencias. El abordaje de la enfermedad mental ha pasado del ámbito de laspolíticas sanitarias al ámbito de las políticas de seguridad ciudadana. Lo mismo estásucediendo con el ingreso en la cárcel de discapacitados y ancianos, incluso de más de 70años de edad, algunos de ellos dependientes. Hacerse presentes - Presencia pública i respuestas responsableso romper la opacidadLa humanización de las prisiones afronta un desafío en cada una de esas hipotecas. Ha deaparecer en forma de lucha ideológica para la trasformación de lo valores y de los miedossociales. Un segundo frente cultural para desactivar las presiones mediáticas que suelenproducirse habitualmente en contextos de máxima emotividad social; el éxito en este campodependerá en gran medida de una sociedad civil organizada, capaz de asentarse sobre ladeliberación y sobre el debate público. El último frente es el de presencia y el contacto quereconduce en lo posible las carencias que tienen un origen social.Podemos generar una esperanza política desde la cárcel, a través de la presencia pública. Lavisita sin más a la cárcel no transforma la cárcel, pero empieza germinalmente lo que puedeser un mundo sin cárcel. Hay una tradición que pertenece a la memoria más entrañable de losmovimientos emancipadores: la pequeña honda de David. Con una lanzadera y una piedra sepuede acabar con un imperio. La honda de David es el patrimonio de la nueva cultura de lahumanización. 4 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20Se trata en este caso de un enfoque basado en realizaciones concretas, en resultadosparciales que mitigan la injusticia. Es la actitud de quien sabe mantener el coraje de la justiciaen el interior de lo cotidiano y lucha contra las injusticias remediables, que pueden serreparadas aunque no se alcance el grado perfecto de justicia. Nunca renunciar a luchar contraalguna injusticia aunque con ello no se alcance la justicia perfecta. Si no fuera por esa místicade la justicia, nunca hubiéramos superado la esclavitud porque después de superarla no vino lasociedad perfecta; tampoco hoy lucharíamos contra la violencia de género porque una vezeliminada no se consigue la emancipación de la mujer, ni siquiera lucharíamos contra elgenocidio a los campamentos saharauis porque una vez logrado no habríamos alcanzado lanación perfecta.Con frecuencia los comportamientos humanitarios tienen que soportar muchas dudas sobre sulegitimidad absoluta, sobre si conduce o no a una sociedad “perfectamente justa”. Pero esbueno considerar que sin esta mística de lo evitable, los parisinos no hubieran asaltado laBastilla, Gandhi no habría desafiado al imperio inglés y Martin Luther King no habría combatidola supremacía blanca. Como sugería el papa Juan XXIII “prefiero verles con las manosmanchadas que verles sin manos”; de esta manera apostaba por la validez del mejoramientosocial, por recuperar la idea esencial de la atención y el alivio como promoción de la justicia. Rehacer los contextos positivos, frente a los contextosinhabilitantesEl contexto carcelario tiene un fuerte poder destructivo sobre los dinamismos internos de lapersona y sobre las relaciones interpersonales. Decía Hannah Arendt que en el origen deltotalitarismo está el aislamiento que destruye la fuerza inicial que posee todo individuo. Y PrimoLevy, que padeció en su cuerpo los estigmas de un contexto carcelario, hablaba de la zona grispara significar la delación de los propios prisioneros que colaboran con el poder y se hacencómplices de arbitrariedades. La humanización de las prisiones consiste en promover, crear osanar contextos de proximidad en tres direcciones: crear contextos habilitantes en el interior dela cárcel; hacer lo propio fuera de la cárcel y potenciar procedimientos alternativos a la cárcel. Aceptar el trabajo de creadores de vínculosLa cárcel hace que la persona queda desvinculada de las relaciones sociales, familiares,vecinales, amistosas; desvinculación de sus gentes, de su territorio y de su historia. Lavinculación con la propia historia tiene poder curativo; y lo tiene también la vinculación con elterritorio, como escenificó literariamente Antonio Skármeta en El cartero de Neruda: el poetadesde París, enfermo y añorado, le pide a Mario, el voluntario cartero, que le ayude a recuperara través de sus sonidos los paisajes que ya forman parte de su identidad y que necesita paraseguir viviendo; y lo tiene la vinculación con la biografía personal es creadora de convivenciacomo dejó escrito Bashige Michel, joven senegalés ante la muralla de Melilla. “Estoy seguro, 5 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20dijo, que si conociesen mi historia y la de mis compañeros no me obligarían a volver al lugar dedonde vengo ni me abandonarían en un desierto sin ninguna posibilidad de supervivencia.Quiero vivir y ayudar a vivir a mis hermanos, solo pido eso. Pensaba contárselo en persona,pero este muro que ha sido levantado entre Ud. y yo hace imposible cualquier encuentroverdaderamente humano entre nosotros y nos obliga a mirarnos desde lejos. Dado que ya nopodemos hablarnos, permítanme mirarles a los ojos, a través de este muro de separación enforma de alambrada”.La vinculación con los suyos es creadora de esperanza como ha expresado Herta Müller, laPremio Nobel de literatura, en su relato sobre la deportación de los gitanos de Rumania porparte del régimen estalinista, al acabar la segunda guerra mundial. “Yo se que volverás”, conestas palabras la abuela despide al protagonista de la historia de Herta Müller “Una frase así temantiene toda la vida”. Ya te pueden aniquilar la individualidad, como sucede desde elmomento que te introducen en un vagón hacia ninguna parte, ya te pueden dar ordenes que noentiendes en ruso, pero sí captas el desprecio y la humillación…Si mantienes el eco de aquellavoz, nace una esperanza difícil de claudicar”. “En el fondo, sólo me interesa la esperanzaobstinada y tímida, que en algún momento y en algún lugar, alguien piense en mí” (Tot el quetinc, ho duc al damuntBromera - Alzira 2010: 188)Me decía un voluntario que lo que más le solicitan es que lleve una carta, que traiga noticias delos suyos, que les diga que les ama. Es el reclamo de esa preciosa historia que acontece en unhospital de Managua. Cuenta Galeano que el doctor Silva se preparaba para marchar a sucasa a celebrar la nochebuena, preparaba sus cosas, cerraba sus expedientes y visitaba porúltima vez a sus enfermos. Cuando se oye una voz de un niño que rompe la frialdad delhospital y reclama “Decidle que estoy aquí” A través de las organizaciones solidarias, lospresos experimentan que siguen formando parte de la sociedad, que siguen vinculados a unatierra, a una comunidad. “Decidles que me escriban”, “Decidles que vengan a verme”, “Que mishijos sepan que le espero”. Construir contextos accesiblesEn la última revuelta social en las periferias de Francia se convirtió en emblemático el gritoairado de aquellos jóvenes “A nuestros padres humillasteis y a nosotros cerrasteis las puertas”,que expresaba con su denuncia las dos condiciones básicas de la inclusión: la no humillación yla accesibilidad. Hay contextos, que producen humillación institucional e inaccesibilidad. Enexpresión de Albert Camus son como “fortalezas sin puentes levadizos” en las que se sientenexpoliados, desahuciados, dominados y exilados. El aislamiento carcelario dificulta el acceso almundo económico, laboral, social y cultural. Los excluidos tienen rotas y obstruidas las vías deacceso a la sociedad. Tanto la burocracia como la ayuda tienen una gran carga de humillación. 6 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20Se humilla cuando los derechos se condicionan a los rasgos étnicos, cuando la ciudadanía sesomete al territorio, cuando el reconocimiento de la necesidad se somete al tiempo burocrático,cuando la diversidad cultural es ignorada. Hay también ayudas que humillan cuando se ejercendesde el esquema perverso de quien puede frente a quien no puede; cuando se reduce al otroa ser objeto de atención y no sujeto de encuentro.La accesibilidad se consigue convocando a la familia, a las empresas, a los sindicatos, a lospartidos políticos, a las administraciones del estado, a los movimientos sociales, a lasparroquias, a las ONGs porque todos son necesarios. Han de llegar señales desde el mundoeconómico facilitando la incorporación al trabajo y no dando la espalda a quienes tienendificultades objetivas de inserción. Han de llegar señales del mundo financiero favoreciendo elacceso a los créditos. Han de llegar señales del mundo cultural que con frecuencia creadinamismos excluyentes a través de las representaciones sociales e imaginarios culturales.Han de llegar señales del mundo religioso porque desempeñan un papel decisivo para superarla enfermedad de los signos, la discriminación y la inaccesibilidad. Han de llegar señales delmundo asociativo promoviendo espacios de encuentro donde los silenciados tomen la palabrapara hablar de sí mismos y de los otros, para contar la historia desde su particular manera dever y habitar el mundo. Ser constructores de inteligencia colectivaLa accesibilidad será el resultado de la acción conjunta de muchos actores que tienen lacapacidad de conformar la inteligencia colectiva creando relaciones de confianza, de lealtad, decordialidad, de ayuda mutua. Porque la incorporación en la sociedad de las personas que hanvivido un periodo en la cárcel necesita de cultura ciudadana incluyente. Porque ocurre que elexcarcelado es identificado como persona peligrosa y extraña y no es reconocido como igual.Se generan así ‘procesos de segregación’ y retraimiento social y se consolidan estereotiposque dificultan el acceso normalizado a la vida cívica.Las Organizaciones solidarias son un elemento esencial para promover la confianza social antela presencia del extraño. La acción a favor de las personas en dificultades objetivas deintegración es una cuestión de recursos públicos y redistribución, y, por lo tanto, de justiciasocial. Sólo la interacción y el mutuo conocimiento pueden taladrar los prejuicios superando losestereotipos. Sólo cuando el blanco convive con el negro se rompen las barreras; solo cuandoel heterosexual ha convivido con el homosexual se superan los prejuicios. La implicación ciudadana en medidas alternativasLas razones anteriores –el clima de inseguridad, la rentabilidad política, la presión 7 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20socialjustifican el uso abusivo y desproporcionado de la cárcel, sin respetar el principio de‘intervención mínima’, que es el factor más importante de humanización, es decir utilizarla solocuando sea necesaria.No sólo la alarma social explica que se recurra cada vez más a la cárcel y al agravamiento delas penas como respuesta a la criminalidad, sino también la falta de colaboración ciudadana enel uso de alternativas menos agresivas y traumáticas. Las organizaciones solidarias pueden ydeben orientarse hacia la colaboración ciudadana en medidas alternativas a la cárcel. Sonmedidas que al día de hoy han permitido en algunos países cerrar muchos centrospenitenciarios merced a una amplia implantación de alternativas a la prisión.La utilización masiva, y casi única, de la cárcel como respuesta al delito indica el bajo tono dela solidaridad ciudadana. Este compromiso con las medidas alternativas es una exigencia éticacuando se descubre el cambio que se ha producido en el perfil del preso en los últimos años.Cerca del 80% de los condenados despachan su pena con trabajos en beneficio de lacomunidad.El intento por humanizar el sistema penal ha llevado históricamente a buscar alternativas en elámbito penitenciario. De hecho la privación de la libertad a través de la reclusión en unestablecimiento carcelario fue una alternativa al sistema punitivo vigente hasta el s. XVIIIbasado en la pena de muerte y en castigo corporal. Lo que nació como proceso dehumanización tenia un efecto perverso en lo referente a la integración social, a la reinsercióndel penado en la sociedad, a su incorporación a la comunidad. El reclutamiento en un espaciocerrado y el estigma del expresidiario no iba a facilitar la integración.Buscar alternativas a la cárcel se ha convertido en una fuerza humanizadora. Las alternativaspueden tomar la forma de multas, de reparación del daño causado por el delito, de trabajos enbeneficio de la comunidad y, en los últimos años, de medidas de control electrónico (como enel caso de la violencia de género). Las Organizaciones solidarias debemos colaborar en esteintento. Humanización ante la subjetividad quebradaMi primera experiencia socio-educativa con adolescentes y jóvenes en conflicto con la justicia,(década mitad de los 70-80) me regaló la convicción de que lo decisivo es ‘poner en valor alotro’, caer en cuenta de que existe como persona, que no se reduce a ser un delincuente o un 8 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20trasgresor o un drogadicto. Una relación interpersonal es aquella que es capaz de trasmitirle alotro que “tú me importas”, “tú vales”, y en consecuencia “tu tienes algo que decir”. Tu historiapuede ser tan verdadera como la mía.El enfoque de capacidades arroja una nueva luz para acompañar y recomponer la subjetividadrota. Se sostiene sobre dos convicciones sustantivas. La primera, considera que ningún presose agota en su condición de preso ni puede definirse sólo por su delito contra la ley ni por lainfracción de la norma. Todo proceso de desviación comienza cuando a alguien que roba se leconvierte en ladrón. Ha sido merito de la escuela de Chicago proceder a esta desidentificacióndel ser con la acción. Recientemente se ha conocido la memoria de la joven judia Ettil Hillesumdesde el campo de concentración y en ella escribe que “He notado que en cualquier situación,incluso en la más duras, al ser humano le crecen nuevos órganos vitales que le permiten saliradelante” (Hillesum, E. 2001)En segundo lugar, perder la libertad no equivale a perder la dignidad. Y el nombre actual de ladignidad se inseparable del reconocimiento de las capacidades, que consideramos valiosas.Los encarcelados reclaman ser reconocidos en sus capacidades y en sus potencialidades:“Cierra las puertas, echa la aldaba, carcelero./ Ata duro a ese hombre:/ no le atarás el alma./Son muchas llaves,/ muchos cerrojos, injusticias: no le atarás el alma./¿De qué capacidades hablamos? Quiero subrayar aquellas que tienen especial importancia enla humanización de las prisiones. Capacidad de hablar y dejarse hablarLa primera capacidad hace referencia a la capacidad de hablar y de escuchar, El régimenpenitenciario y las prácticas carcelarias tienen una ‘déficit de audición’, resulta más fácil ‘hablarsobre ellos’ que ‘con ellos’, resulta más fácil observarles que sentirles, resulta memosprovocador convertirles en objeto que relacionarse como personas. Con frecuencia, la personapresa queda excluida de la gestión dialogada de su propio conflicto; el proceso penal le haconvertido en objeto de juicio pero rara vez le ofrece la posibilidad de un auténtico encuentro.Lo ha advertido en una espléndida poesía el fiscal de la audiencia de Sevilla Jesús GarciaCalderón (La lucida voz de la memoria, en Anfora Nova, Revista literaria 2009: 103). El fiscal lemira y ve en el reo “El hombre derrotado / Obligado a guardar / Un correcto silencio / Es unhombre menudo / Que parece sufriera / Amarrado al banquillo / Solitario naufragio” 9 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20Cuando se pierde el habla, se pierde el nombre para pasar a ser un anónimo; se identifica alotro con un número que sirve para gestionar la seguridad, evitar la fuga y controlar al preso encada momento, pero no sirve para el encuentro humano.La dificultad mayor del voluntariado es saber descifrar los códigos de la comunicación. Hay‘mensajes’ y ‘rumores’. Hay sobre todo unos ‘mensajes’ que están en relación íntima con elmomento sico-social de la persona, que ordinariamente están vinculadas a la identidad (dicealgo de sí mismo), a la relación (dice a alguien o reclama una relación interpersonal) a lapertenencia (dice acerca de su papel en el grupo) a los dinamismos vitales (muestra el gradode confianza en sí mismo y en los otros) a las expectativas (dice algo sobre lo que se esperade él). En un contesto en el que no prima la comunicación, en el que prácticamente todo seresuelve al margen y de espaldas a ellos, a través de su abogado en el mejor de los casos, elencuentro sincero y abierto con los voluntarios no resulta fácil. Además del mensaje, en todacomunicación, hay también unos ‘rumores’ que difuminan y a veces desvirtúan los propiosmensajes; por ejemplo son rumores las acciones delincuenciales protagonizadas por losadolescentes o las molestias que causan. Con frecuencia respondemos a simples rumores sinpreguntarse por los mensajes.Una de las funciones del voluntariado penitenciario es descodificar la palabra y a veces el llantoy el silencio. El voluntariado penitenciario pertenece al género de la acción comunicativa, sontutores de la comunicación. Y al hablar y escuchar “existe una necesidad de formular laconfusión, de agarrarse al hilo de su historia con sus líneas de tensión, sus fracturas, y sucontinuidad”.. “Surge el deseo de ser reconocido en lo mejor de sí mismo” y rescatar de su vidatodo lo que le ha dado sentido y felicidad. Capacidad de trasformación y responsabilizaciónEl siquiatra Victor E. Frankl, que fue una de las victimas de Auschwitz, afirmaba que a lapersona se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, ”laelección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias” A menudo no podemoselegir los hechos, pero sí el cómo enfrentarnos a estos hechos.. Y es aquí, donde se abre unespacio para la humanización.Toda persona es a la vez un actor que recita papeles y transcurre por caminos ya hechos, pormurallas y tramas que han conducido al delito y es también un autor que decide, actúa, ama,espera y desespera. Esta capacidad de ser autor le hizo escribir a Miguel Hernández: “No, nohay cárcel para el hombre/ No podrán atarme, no./ Este mundo de cadenas/ me es pequeño yexterior./ ¿Quién encierra una sonrisa?/ ¿Quién amuralla una voz?” 10 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20Esta capacidad de trasformación se enfrenta a la impotencia, a la victimación y a la derivaciónde la responsabilidad. En unos casos la impotencia procede porque deja en manos de laadministración de justicia una posible solución; lo cual produce una intensa sensación deinsatisfacción y de dependencia. Toda persona merece una segunda y tercera oportunidad, ennombre de la dignidad toda persona puede y debe perfeccionarse de modo que las condenasque rebasan la cronología de una vida humana vulneran los principios constitucionales dereeducación y reinserción social, la dignidad, la promoción de la igualdad real y efectiva. Capacidad de ayudar y ser ayudadoCon frecuencia esta capacidad de trasformación va unida a la capacidad de ayudar y serayudado. Hace unos días, la cárcel de Córdoba comunicaba una experiencia solidaria por partede los presos: habían decidido ayudar a la salida de la cárcel mediante la gestión participadaen los servicios. Ha percibido en su interior que en el interior de toda persona hay una bondadque puede ser despertada. Una bondad que se despliega en miles de historias de autoayuda,de compasión entre ellos, de piedad con el que está peor.El mayor generador de humanización es que los sujetos receptores de la ayuda se conviertanen sujetos que ayudan. En el interior de las tragedias lo más admirable es observar cómo lospobres ayudan a los pobres, como se ayudan entre sí, a través de la autoorganización y laayuda mutua. Se reconstruyen las casas en colaboración, se hace trueques cuando el mercadodejó de funcionar, se abren las puertas de las casas para que nadie duerma en la intemperie.Esa capacidad de auto-organización es un generador de vida.En el interior de las cárceles hay personas que se ayudan entres sí, Las potencialidades queencierran los enfermos unos para otros es un enorme depósito de creación e vida. Es quizá lomás entrañable de la película Planta cuarta al mostrar la capacidad socializadora de aquellosjóvenes pelones, como ellos se llaman, a la hora de compartir sus miedos, sonrisas,curiosidades, humores, como si el encuentro entre varias fragilidades produjera fortaleza; lamuchacha anoréxica deja de serlo cuando el joven que padece cáncer intercambian susnombres y hacen “un pacto de vida: tu comes y yo voy a la quimio.. Iré, comeré”.Como Jesús de Nazaret que lo dio todo, pero recibió esperanza cuando se dejó ayudar porSimon de Cirene. Cuando alguien es capaz de dejarse ayudar, nada está perdido. Laesperanza nos vendrá de la disposición a ser ayudados. Como decía Helder CAMARA “no haynadie tan pobre que no sea capaz de dar algo, ni tan rico que no sea capaz de recibir algo” 11 / 12
    • La humanización de la prisionesEscrito por CasalViernes 18 de Febrero de 2011 09:30 - Ultima actualización Viernes 18 de Febrero de 2011 10:20 Capacidad de perdonar y ser perdonado“Cada ser humano lleva consigo gestos de odio, de ruptura, de repliegue sobre sí mismo. Paraseguir viviendo necesita el perdón de los otros, de perdonar a los otros, de perdonarse a símismo. “necesitan una confianza que no puede venir más que de los otros. Necesitan sentirese perdón, bien sea explícita o implícitamente… Sólo pudiendo reconciliarse se puedehumanizar”.Llegará también un día, decía Miguel de Unamuno, en el que “Descubrirán los hombres queson muchos mejores de lo que se creían, y sentirán piedad los uno a los otros, y cada uno seperdonará a si mismo y luego a todos los demás” (Ensayos. Residencia estudiantes VI.1916-1918: 63)El perdón abre a la novedad radical del futuro y es de este modo un generador de esperanza.Ya que como escribió el poeta José Angel Valente en Fulgor: “Evitad que nadie / Os ate en elsiempre / O en el nunca…/ Para que cada nuevo día / Amanezcáis / Dispuestos a hallar /Nuevos caminos / Y a inventarlos”. 12 / 12