DÉJAME LLORAR
Fue un día magnífico, parecíamos dos críos,
vimos dos columpios y nos sentamos,
como si el tiempo no hubiese...
Todas mis creaciones las rompí,
las deseché como papel inservible,
porque no quería imaginarme nuevamente tus besos,
pero ...
En un bar que no conocíamos, nos pedimos dos cañas,
Para hablar de nuestras vidas y conversar con nuestras miradas.
Una ta...
Me di la vuelta, y allí te vi,
Tendida en el suelo, mientras me mirabas sin apenas poder respirar,
Ofreciéndome tu última ...
Me secas las lágrimas y me dices: “Cariño, me tengo que marchar...”
como si eso fuese bastante para olvidarte.
Solo te pid...
En cada noche lloro porque tú no estás.
En cada mañana, mis lágrimas se secan,
en cada mañana, te vuelvo a imaginar,
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No salen lágrimas porque están clavadas,
no hay llanto mientras escribo estas palabras,
no hay alegrías que me hagan olvid...
Y ni palabra ni recuerdo dirás,
Sólo recuerdo queda,
Del cuerpo que se ha ido y no volverá jamás.
Pues ya tú en mi corazón...
Sé que me visitas en cada sueño,
sé que me acompañarás, aunque me vaya al extranjero,
sé que me ayudarás en cada momento.
...
No salen lágrimas porque están clavadas,
no hay llanto mientras escribo estas palabras,
no hay alegrías que me hagan olvid...
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Déjame llorar

  1. 1. DÉJAME LLORAR Fue un día magnífico, parecíamos dos críos, vimos dos columpios y nos sentamos, como si el tiempo no hubiese pasado por nosotros. Me acordé de cuando compartíamos los helados, y sin dudarlo, nos dábamos “besos de cariñitos”, porque así demostrábamos nuestro amor cuando éramos niños. Cada momento junto a ella era divertido, era la única persona que me hacía llorar de felicidad, era la única por la que daría mi vida, era la única por la que volvería a nacer una vez más. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas. Éramos iguales, casi hermanos, aunque nuestros tutores se negaron a que nos acercáramos, “porque es de otra clase social”, decían mis padres... pero lo cierto es que era una persona humilde y cercana, ayudaba a quien lo necesitaba, y eso era lo único que me importaba. Aunque no fuimos novios, porque ya lo éramos, tú fuiste mi única amiga, siempre fui un bohemio poeta, y tú, la musa de mis canciones, mi inspiración en los días y en las noches.
  2. 2. Todas mis creaciones las rompí, las deseché como papel inservible, porque no quería imaginarme nuevamente tus besos, pero mi recuerdo es imborrable, ¿Cómo olvidarme de mi pasado junto a ti? Recuerdo cuando nos enfadábamos por quién amaba más de los dos, pero indudablemente, lo era yo. Fueron tantos momentos, tantas experiencias vividas, tantos impedimentos que se antepusieron en nuestras vidas... ¿Y qué decirte más que te quiero y que te amo, que eres la única razón por la que me pongo nervioso y por la que me calmo? Me apoyó en todo lo que pudo, aún sabiendo que el camino era duro, pero siempre me decía que “no hay nada oscuro, si enciendes la luz precisa para sentirte seguro”. Les contaré mi historia, real como la vida misma, con la ayuda de mis pocas palabras, gracias a las pocas fuerzas que me quedan y a mis lágrimas. Sin duda, la persona más importante en mi vida, hasta que un mal día... Como cada tarde, quedábamos dos grandes amigos, Queriendo pasar tiempo juntos. Tapeando, riendo, cantando, hablando,… Escribiendo en mi memoria la que sería mi mejor amistad.
  3. 3. En un bar que no conocíamos, nos pedimos dos cañas, Para hablar de nuestras vidas y conversar con nuestras miradas. Una tarde especial, unas sonrisas compartidas, No quisimos despedirnos hasta que las horas estuviesen acabadas. Era tu compañía mi alegría, Era tu expresión mi felicidad. Tus lloros eran mis penas, Tu vida era la mía. A aquella amiga con la que tanto compartía, Aquellos momentos que recuerdo con una sonrisa, Todo se derrumbó en aquella noche, que fue una pesadilla. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas. Me despedí en aquella esquina pero decidiste irte con un beso que me llegó al alma, era un amor que llevábamos a escondidas. Me provocaste una sonrisa, ¿Por qué? Simplemente por que te quería. Olvidé agarrarte la mano, para que nunca te fueras, Pero no lo hice y hoy lloro escribiendo estas palabras. Me giré mientras esperabas. En unos pocos segundos cambió toda mi vida. En una noche de madrugada, en una bella ciudad, perdí a mi más preciado tesoro. Dos coches haciendo una carrera por en medio de la capital Te quitaron la vida mientras esperabas tu turno en un semáforo, Sin esperar que tu camino pudiese terminar.
  4. 4. Me di la vuelta, y allí te vi, Tendida en el suelo, mientras me mirabas sin apenas poder respirar, Ofreciéndome tu última sonrisa y manteniendo tu cabeza erguida Mientras yo corrí a tu auxilio gritando de impotencia Pues sabía que esa era tu triste despedida, Que ya nunca me ofrecerías tus palabras y tu mirada. Que nunca quise que te fueras en mis brazos, Que nunca supiste el dolor que me causaste, Que nunca lo pude superar, que nunca quise conocerte, Y sufrir para siempre, en cada sueño, en cada vigilia; Por lo que fuiste para mí y nunca podrás volver a ser. El cielo está nublado y lloro cada vez que imagino su cara. Y para no hacerme tanto daño, dejo que las lágrimas salgan. En la noche oscura y lluviosa, solo es una gota más que inunda la ciudad. Quise saber lo que escondías y me enamoré, como un tonto, de tu última sonrisa. Quise sentir que siempre te había conocido, Quise sentir que siempre habías formado parte de mi vida, Que tu amistad me había ofrecido la alegría, Y tu despedida me arruinó la felicidad. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas. Tenías tanto que vivir... Y tantas cosas que ofrecerme... Que me acompañas en cada noche, como si eso me pudiese consolar, porque solo el viento sabe lo que he sufrido por amarte, porque lo que tú me ofrecías era un sentimiento muy grande.
  5. 5. Me secas las lágrimas y me dices: “Cariño, me tengo que marchar...” como si eso fuese bastante para olvidarte. Solo te pido una cosa, no me martirices más, ¡Déjame llorar! Déjame llorar para que me ayude a aliviar esta presión, déjame llorar para que la luz se convierta en oscuridad. Déjame llorar para quitarme esta desilusión, déjame llorar para poder salir de la tempestad. Déjame llorar y te prometo no olvidarte jamás. Pensé que todo empezaría a cambiar cuando te encontré y te miré a los ojos, pero ahora mis pupilas se nublaron de tanto llorar, te dije un Hola y me respondiste un Adiós. Y aunque sé que me va a costar, me diré: “Nada volverá a ser igual...”, una vez más, porque no quiero llorar en cada despertar, perderte de vista es lo peor que me ha podido pasar. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas. Yo te miro en cada despertar, y con los ojos cerrados yo te veo, con el cuerpo apenumbrado yo te quiero besar, son mis manos junto a las tuyas, mi único deseo. En cada mañana, mis sueños comienzan a volar, y son tus labios los que yo quiero tocar. ¿Dónde te escondes en cada noche?
  6. 6. En cada noche lloro porque tú no estás. En cada mañana, mis lágrimas se secan, en cada mañana, te vuelvo a imaginar, esperando que estos labios se junten con los tuyos, y vuelva a sentir lo que es la auténtica felicidad. Y nuevamente interrumpes mis sueños, para decirme que no sufra más, pero verte de nuevo es una tortura que no me deja descansar, ¿no entiendes que no puedo vivir si tú no estás? Loco me llaman algunos, perturbado soy para otros, pero esto es un dolor de mis sentimientos, es un amor tan grande que me ahoga en la soledad, pues es mi condena vivir esta enfermedad de quererte tanto y haberte dejado marchar. Te recuerdo, tan frágil y débil, en ese paso de peatones, Por el que nunca querré volver a pasar, Por cada lágrima derramada, que vuelve a caer por mis mejillas. Cada mirada, cada momento junto a ti; son mi alimento de todos los días. Yo quiero olvidar, y en cada noche mil vueltas yo le doy buscando el eterno olvido. Yo quisiera olvidar ¡Ay si pudiera…! Olvidar como tú… con un suspiro.
  7. 7. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas. Y me dejaste solo, ¡Qué egoísta! Me dejaste solo sin saber la razón de mi despertar. Que mis sueños se cumpliesen y que vuelvas a ser real, Que la vida cambiase y dejase de llorar. Esperando volver a sentir lo que fue mi vida junto a ti, Esperando que mis días acaben, que mañana no vuelva la luz, Que la sombra sea eterna. Amaba su mirada, su cara, sus palabras,… Enterradme con ella, con una mano en sus labios, Con mi otra mano en su corazón; Pues ella fue mi vida y mi amor, Por ella viví y por ella moriré. Que lo que no apague la tristeza, Que lo quite la soledad, Mira detrás y descubre La vida lenta al pasar. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas. Todavía mis ojos brillaban, Porque aún no se lamentaban. La lágrima despierta mi dolor Y fractura mi corazón. Ya en el suelo estarás,
  8. 8. Y ni palabra ni recuerdo dirás, Sólo recuerdo queda, Del cuerpo que se ha ido y no volverá jamás. Pues ya tú en mi corazón permanecerás, La vida se te arrebató de tus manos Cuando más la ibas a disfrutar. Sigue callada y dormida, Y recuerda, descansa en paz. Ya solo alimento de animales eres, Ya sólo en las mentes vivirás, Sobre todo de los que te quieren Y que nunca te olvidarán. Le he pedido a Dios que no sufrieses, le he pedido a Dios que no te marchases, le he pedido que nunca me abandonases, le he pedido, al menos, que te despidieses. Y aun así no me hago a la idea de decirte Adiós, cada poema me recuerda que ya no estás, cada recuerdo, cada instante, cada estrella en el cielo, cada hoja levitando en el viento, serán tu historia junto a la mía. En un día que me cuesta respirar, sé que ya nada volverá a ser igual, mi alma está triste, pero me cuesta incluso llorar, me refugio en un blanco papel, que me haga afrontar lo que no quiero creer. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas.
  9. 9. Sé que me visitas en cada sueño, sé que me acompañarás, aunque me vaya al extranjero, sé que me ayudarás en cada momento. Siempre valoré lo que tenía, porque he perdido lo que más quería. La más triste despedida se hizo efectiva, la historia jamás contada fue desvelada. Déjame llorar en un rincón donde las sombras se vuelvan tinieblas. Que mi recuerdo no mate las alegrías, que un día sentimos cuando éramos niños. Ahora son solo caricias frías que me mandas, ¿por qué no quieres que te llore todos los días? La última vez que te vi, en ese horrible momento, me apretaste la mano sin querérmela soltar. No me sueltes la mano, que nunca deparen tus fuerzas, que nunca se vea finalizado tu camino. Y nunca digas nunca, y el nunca se cumplirá. ¡Maldita la hora en que lo dije! ¡Maldita la hora en que tú te fuiste y te deje marchar! Espérame, mi muerte está presente, Diga lo que diga la gente, Te amo en la utópica distancia, Nunca podré olvidarme de tu fragancia.
  10. 10. No salen lágrimas porque están clavadas, no hay llanto mientras escribo estas palabras, no hay alegrías que me hagan olvidar el recuerdo de nuestras miradas. Espérame, espérame,… Espérame unido a tu cuerpo y a tu alma. Espérame con mi vida terminada. Espérame, porque llevaré conmigo esta historia inacabada... Javier ANDRÉS GARCÍA

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