La imagen de la mujer en la Grecia Antigua
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

La imagen de la mujer en la Grecia Antigua

on

  • 18,008 views

Dada la extensión del tema, es preciso que acotemos nuestro campo de actuación. Por tanto, nos tendremos que limitar al modelo ateniense. Y ello por dos razones. En primer lugar porque Atenas domina ...

Dada la extensión del tema, es preciso que acotemos nuestro campo de actuación. Por tanto, nos tendremos que limitar al modelo ateniense. Y ello por dos razones. En primer lugar porque Atenas domina el mundo griego política y militarmente durante dos siglos. Y en segundo, porque es indudable que la ciudad se convierte en el centro indiscutible de la vida intelectual y artística durante esa época, en “la escuela de Grecia”, por utilizar las palabras de uno de sus historiadores

Statistics

Views

Total Views
18,008
Views on SlideShare
17,638
Embed Views
370

Actions

Likes
2
Downloads
229
Comments
0

7 Embeds 370

http://www.scoop.it 251
http://www.slideshare.net 68
http://pmana31.wordpress.com 35
http://cienciassocialesemiliomanzano.blogspot.com.es 13
https://procarga.ipower.com 1
http://127.0.0.1 1
http://www.iesortegayrubio.es 1
More...

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Microsoft PowerPoint

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

La imagen de la mujer en la Grecia Antigua La imagen de la mujer en la Grecia Antigua Presentation Transcript

  • • El presente trabajo forma parte de otro más amplio titulado "La imagen de la mujer en el arte occidental " del que incluimos el resto de portadas
  • Pedro Mañas Navarro José Raya Téllez
  • LA IMAGEN DE LA MUJER EN GRECIA Dada la extensión del tema, es preciso que acotemos nuestro campo de actuación. Por tanto, nos tendremos que limitar al modelo ateniense. Y ello por dos razones. En primer lugar porque Atenas domina el mundo griego política y militarmente durante dos siglos. Y en segundo, porque es indudable que la ciudad se convierte en el centro indiscutible de la vida intelectual y artística durante esa época, en “la escuela de Grecia”, por utilizar las palabras de uno de sus historiadores.
  • Introducción • En la Atenas clásica la mujer era considerada como una eterna menor de edad, lo que significaba su exclusión de la vida pública (asambleas y tribunales). Su formación estaba encaminada a ser una buena esposa y a tener hijos, por lo que su educación se reducía al mínimo – hilar (fig1), tejer (fig 2), algo de música y danza (fig 3)-, y, por lo general, no continuaba tras su matrimonio. Éste se reducía a un contrato entre el padre y el esposo por el que la mujer pasaba a depender de la autoridad de uno a la del otro, sin que en ningún momento contase su opinión. • La mujer quedaba reducida al espacio doméstico, donde dirigía el trabajo de las sirvientas y también hilaba, tejía, confeccionaba la ropa y preparaba los alimentos. En la casa las mujeres ocupaban un espacio reservado, el gineceo (fig 4), situado en la zona más apartada de la vivienda, lejos de la calle y de las zonas comunes, pues no debían ser vistas más que por sus familiares directos, de ahí que el trabajo físico fuese realizado por esclavas (fig 5) o por mujeres de baja condición social.
  • • 1. Matrimonio • Matrimonio y maternidad eran consideradoslos objetivos más importantes de toda mujer ateniense. El acto matrimonial era una especie de contrato realizado entre dos casas, un compromiso oral hecho ante testigos por el que el padre o tutor de la joven entrega a ésta al futuro esposo. El matrimonio no es nunca el resultado de una elección libre por parte de la joven, son dos hombres los que deciden su destino. • Los dos momentos que los pintores siempre conservan son los de los preparativos de la novia, arreglo personal o baño (Fig 7), y el de la procesión que la conduce de una morada a otra (Fig 8). Te presentamos una píxide (Fig 9) o vasija de cerámica para guardar joyas, en la cual se representa una escena de matrimonio. En ella es posible distinguir a la joven esposa cubierta con un velo y una corona. A su izquierda, otra mujer con los brazos extendidos arregla los pliegues del vestido de la novia, por lo que podría tratarse de su madre o simplemente de la criada que la atiende. Delante de la esposa, un joven la coge por la muñeca en un gesto de posesión que indica muy
  • • 2. Las mujeres y el trabajo • La ateniense de buena familia se quedaba en su casa, y sólo salía para cumplir con sus deberes religiosos. Su actividad es sólo de puertas adentro. • Las mujeres trabajaban principalmente en la casa. También se ocupaban del trabajo de sus hijos, de atender a las esclavas enfermas, de confeccionar ropas y de la preparación de los alimentos. Transportar agua en un recipiente llevado en equilibrio sobre la cabeza, era una típica ocupación femenina. Como el ir a buscar agua suponía un intercambio social, charla y una fuente de posibles flirteos, eran las esclavas las que usualmente se enviaba para tales trabajos. • Las mujeres no iban al mercado a comprar comida. El sentimiento de que la compra o el cambio son transacciones financieras demasiado complicadas para las mujeres, así como el deseo de ponerlas a cubierto de miradas extrañas y de tratos íntimos con vendedores, contribuyen a considerar el comercio como ocupación de hombres.
  • • De nuevo son los vasos cerámicos los que nos proporcionan obras de un gran valor informativo. En primer lugar te vamos a presentar una copa en la que aparecen dos mujeres ocupadas en la tarea del hilado ( Fig 10). La de la izquierda está sentada, con la pierna desnuda y el talón apoyado en una especie de caballete; del cesto situado frente a ella ha extraído una larga mecha de lana que arrolla sobre su espinilla para lograr un hilo más delgado. Su compañera de la derecha, de pié, con un gesto elegante se arregla el velo, en un ademán muy parecido al de las novias, pero la tarea del hilado nos viene señalada por el cesto que aparece colocado junto a ella. Una escena ilustrativa de que el trabajo femenino por excelencia era el trabajo textil (ergon gynaikón) (Fig 11).
  • • Otra ocupación propia de mujeres era el aprovisionamiento de agua (Fig 12), tal como pone de manifiesto la píxide que te mostramos. Escenas de este tipo se repiten con bastante frecuencia, quizás porque la creación de fuentes (Fig 13) fue el único avance tecnológico que facilitó el trabajo de las mujeres en la Atenas a fines del siglo VI a. C. De modo que transportar agua en un recipiente llevado en equilibrio sobre la cabeza (Fig 14), era una tarea típicamente femenina. Pero como ir a buscar agua suponía un intercambio social, charla y causa de posibles flirteos, eran esclavas las que usualmente realizaban tales trabajos.
  • • 3. Educación • Las cualidades que se admiraban en las mujeres eran el silencio, la sumisión y la abstinencia respecto de los placeres masculinos. En estas virtudes eran educadas, y puesto que tenían cerrado el camino que a los hombres proporcionaba una situación, era suficiente para ellas el que se les instruyera en los trabajos domésticos, tarea que era realizada por sus madres. • Las niñas aprendían a hilar y tejer (Fig 15), así como algo de música y danza, pero, por lo general, las mujeres no continuaban su formación tras haber contraído matrimonio. De ahí la rareza del ejemplo que te presentamos (dos muchachas (Fig 16)), pues por él podemos comprobar como, pese a todo, algunas mujeres aprendían a escribir: se trata de un plato en el que aparecen una muchacha cogiendo a otra por la muñeca para llevarla a algún sitio que podría ser una escuela, pues lleva una tablilla en su mano derecha o este otro con una ateniense leyendo
  • • 4. La religión • Las mujeres atenienes participaban en tres cultos fundamentalmente: el culto de la diosa Atenea (Fig 17), los misterios de Démeter y Core (Fig 18), y la celebración de las Tesmoforias (Fig 19), ésta exclusivamente femenina. • Los misterios de Démeter y Core, conectados con la muerte y la resurrección de los granos y los frutos. • El festival de las Tesmoforias, reservado exclusivamente a las mujeres, consistía en una fiesta agraria que tenía lugar durante las siembras de otoño. • Pero el más importante era el festival de las Panateneas (Fig 20), celebrado anualmente en el nacimiento de Atenea, y cada cuatro años con especial magnificencia. En él participaban hombres y mujeres. El escultor Fidias lo representó magistralmente en el friso del Partenón, del que te ofrecemos un fragmento con las Ergastinas, hijas de las mejores familias atenienses que tejían y bordaban el nuevo peplo (Fig 21) para la diosa e iban a ofrecérselo en procesión.
  • • 5. La vida privada • Los hombres y las mujeres de Atenas disponían de diferentes ámbitos espaciales. Mientras los hombres pasaban la mayor parte de su tiempo en lugares públicos, como la plaza del mercado y el gimnasio, las mujeres respetables permanecían en su casa. • Las mujeres usualmente ocupaban las habitaciones más apartadas (gineceo), para no ser vistas por los hombres, salvo familiares muy directos. • En los vasos atenienses suelen aparecer escenas de interior. En una de ellas (Fig 22) aparecen diferentes personajes mitológicos (Helene, Clitemnestra, Casandra y Dánae) con todos los elementos –espejo, alabastro, collar, ínfula, e incluso gestos- pertenecientes a la iconografía del adorno y de la belleza femeninas. • En otra copa (Fig 23), podemos contemplar a una mujer con los accesorios de su arreglo personal, espejo y alabastron (Fig 24). A su izquierda, la pila para las abluciones, y, sobre una silla, el cesto de la hiladora, el kalathos.
  • Otras imágenes
  • • SABER MÁS • BIBLIOGRAFIA – DUBY,G., Y PERROT, M., Historia de las mujeres. La Antigüedad, vol.1, Taurus, Madrid, 1991. – FUENTE, M. J., Y FUENTE, P., Las mujeres en la Antigüedad y en la Edad Media, Anaya, Madrid, 1995. – MOSSE, C., La mujer en la Grecia clásica, Nerea, Madrid, 1990. – POMEROY, S. B., Diosas, rameras, esposas y esclavas. Mujeres en la Antigüedad clásica, Akal, Madrid, 1990. – www.stoa.org/diotima – http://webpages.ull.es/users/amarfer/women.html – http://www.isftic.mepsyd.es/w3/eos/ MaterialesEducativos/bachillerato/arte/arte/x-antigu/ anti-enl.htm – http://www.arthistory.sbc.edu/imageswomen/