Trastornosdeconductapsicopatologa 121103232918-phpapp01

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  • 1. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Postgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa “Trastornos de Conducta según DSM IV” Facilitadora: MGTRA. Ana Melissa Sagel Estudiantes: Licda. Raiza Duarte Licda. Gladys González Licda. Marianela Jiménez Licda. Silvia Martínez Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente Chiriquí, 27 de octubre del 2012 Dibujo realizado por un niño de 9 años con Déficit de Atención
  • 2. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 2 INDICE Introducción 3 Los Trastornos de Conducta 4 ¿Cuáles son las causas de los trastornos de conducta? 5 ¿A quiénes afectan los trastornos de conducta? 6 ¿Cuáles son los síntomas de los trastornos de conducta? 6 ¿Cómo se diagnostican los trastornos de conducta? 8 Tratamiento de los trastornos de conducta 8 Trastornos de Conducta 9 Trastorno por Déficit de Atención con hiperactividad 9 Causas del Trastorno 11 Síntomas 11 Diagnóstico Diferencial 12 Psicopatologías asociadas 14 Prevalencia 15 Tratamiento 15 Trastorno Disocial 17 Causas del Trastorno 19 Síntomas 20 Diagnóstico Diferencial 20 Psicopatologías asociadas 21 Prevalencia 22 Tratamiento 22 Trastorno Negativista Desafiante 23 Causas del Trastorno 24 Síntomas 25 Diagnóstico Diferencial 25 Psicopatologías asociadas 26 Prevalencia 26 Tratamiento 27 Conclusiones 29 Recomendaciones 30 Referencias Bibliográficas 31
  • 3. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 3 INTRODUCCIÓN uchos padres, madres y docentes se muestran muy preocupados por diversos comportamientos de los niños / adolescentes en el momento y en el lugar menos indicado. En ocasiones pueden llegar a preguntarse “¿Será mi hijo normal?” “¡Ya son muchas veces que hace lo mismo!” Por lo general, este comportamiento no es aceptado socialmente y puede generar problemas tanto a nivel escolar como en el ámbito familiar. Los niños / adolescentes con desórdenes de conducta son muy pocas veces realmente apreciados por alguien. Más triste aún, en general ni ellos mismos se aprecian. Es difícil estar cerca de ellos y los intentos de entablar una amistad pueden conducir solo al rechazo, a los insultos y en el peor de los casos a la agresión física. Con algunos niños / adolescentes emocionalmente perturbados, todas las propuestas parecen caer en oídos sordos y sin embargo, estos niños no son sordos. Por esa razón, es que necesitan constante apoyo, atención y abordaje profesional crítico, es decir, que se contemple el hecho de estar al frente de una psicopatología o trastornos asociados. Como entes inmersos dentro del ámbito educativo se debe estar atento y contemplar otras opciones en el abordaje de los casos que llegan a consulta, pues de un buen plan de intervención dependerá el progreso y crecimiento personal del estudiante. Por lo cual, en el presente trabajo se abordan tres trastornos de conducta muy comunes en el salón de clases (TDAH, Trastorno Disocial y Trastorno Negativista Desafiante) y que son motivo de atención en los centros educativos de Panamá. M
  • 4. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 4 TRASTORNOS DE CONDUCTA MÁS COMUNES EN EL SALÓN DE CLASES Los problemas de conducta siempre han sido un tema de gran interés para docentes, padres de familia y los mismos estudiantes. Su etología es compleja, pues interfieren muchos aspectos en su aparición y duración. Por ello, el presente trabajo pretende abordar los más comunes en el salón de clases y analizarlos desde una óptica más compleja, desde la psicopatología. A continuación se realiza un recorrido desde el concepto de conducta y demás elementos para llegar a los tres trastornos más comunes en el aula. LA CONDUCTA Entendemos por conducta el conjunto de comportamientos observables que producimos las personas; las acciones y reacciones a través de las cuales interactuamos con los demás y con el ambiente que nos rodea. Desde un punto de vista más sistémico la conducta humana es un fenómeno en el que intervienen tres factores fundamentales (Mías, 2000): 1. Factores biológicos: fisiología, anatomía y funcionalidad cerebral, genética, entre otros. 2. Factores psicológicos: personalidad, experiencias vitales, actitudes, motivaciones, expectativas, conflictos, entre otros. 3. Factores ambientales: familia, escuela, entorno social, recursos, entre otros. 4. Aprendizaje: habilidades y destrezas adquiridas, valores, normas y actitudes. Por otra parte, la conducta de una persona ni se produce ni puede ser analizada en el vacío. Siempre ocurre en un contexto reactivo donde tan relevante es el comportamiento manifestado, como la reacción que produce. Las conductas agresivas, de oposición, desobedientes o desafiantes se encuentran a menudo en la población infanto-juvenil como parte de un desarrollo evolutivo "normal". Establecer los límites en donde se debe acudir al profesional de la salud es difícil de concretar. Las pistas nos las tiene que dar la frecuencia, magnitud y perseverancia en el tiempo de la conducta en cuestión en función de la edad del niño. El hecho de que consideremos la
  • 5. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 5 manifestación de dicha conducta como trastorno leve (no clínico) o trastorno más severo (clínico), tiene una importancia vital ya que de ello va a depender el tipo de intervención. Cuando los problemas de comportamiento no son considerados clínicos, la intervención psicológica se dirige a informar y asesorar a los padres (técnicas de dominio de contingencias, refuerzo, etc) principalmente. En el trastorno clínico, el psicólogo además deberá trabajar directamente con el niño en tareas de evaluación e intervención como parte del tratamiento. ¿QUÉ ES EL TRASTORNO DE CONDUCTA? El trastorno de conducta, es una alteración del comportamiento, que a veces es diagnosticada en la infancia, caracterizada por un comportamiento antisocial que viola los derechos de otras personas, y las normas y reglas adecuadas para la edad. Entre los comportamientos antisociales podemos citar la irresponsabilidad, el comportamiento transgresor (como las ausencias escolares o el escaparse), la violación de los derechos ajenos (robo, por ejemplo) y, o la agresión física hacia otros (asalto o violación). Estos comportamientos a veces se presentan juntos; pero puede suceder que aparezca uno o varios de ellos sin estar acompañados por ninguno de los demás. Todos los niños se comportan mal algunas veces, pero los trastornos de la conducta van más allá del mal comportamiento y la rebelión. En los casos de trastornos de la conducta, el niño o el adolescente muestran comportamientos hostiles, agresivos o desordenados durante más de 6 meses. ¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LOS TRASTORNOS DE CONDUCTA? Son muchos los factores que contribuyen al desarrollo del trastorno de conducta. Los exámenes neuropsicológicos indican que los niños y adolescentes que tienen trastornos de conducta parecen tener afectado el lóbulo frontal del cerebro, lo cual interfiere con su capacidad de planificar, evitar los riesgos y aprender de sus experiencias negativas. Se considera que el temperamento de los niños tiene origen genético. Los niños y adolescentes de "carácter difícil" tienen mayor probabilidad de desarrollar trastornos del
  • 6. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 6 comportamiento. Los niños o adolescentes que provienen de hogares en desventaja, disfuncionales o desorganizados tienen mayor probabilidad de desarrollar este tipo de trastornos. Se sabe que los problemas sociales y el rechazo por parte de sus compañeros contribuyen a la delincuencia. Existe también una relación entre el bajo nivel socioeconómico y los trastornos de conducta. Los niños y adolescentes que manifiestan un comportamiento delictivo y agresivo tienen un perfil cognitivo y psicológico que los caracteriza cuando se los compara con niños que tienen otros problemas mentales y con los pertenecientes a grupos de control. Todos los factores posibles influyen en la interacción de los niños y adolescentes con los demás. ¿A QUIÉNES AFECTA EL TRASTORNO DE CONDUCTA? Aproximadamente, del 1% al 4% de los niños en edades de 9 a 17 años tienen desórdenes de la conducta. Este trastorno se presenta con una frecuencia mayor en los niños que en las niñas. Los niños y los adolescentes que padecen trastornos de la conducta con frecuencia tienen también otros problemas psiquiátricos que pueden contribuir al desarrollo de este trastorno. En las últimas décadas, los trastornos de la conducta han aumentado considerablemente. La conducta agresiva es la causa de entre un tercio y la mitad de las derivaciones a los servicios de salud mental para niños y adolescentes. ¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL TRASTORNO DE CONDUCTA? La mayor parte de los síntomas que se observan en niños que tienen un trastorno de conducta alguna veces se presentan también en niños que no tienen este trastorno. Sin embargo, en los niños que tienen TDAH, estos síntomas ocurren de forma más frecuente e interfieren con el aprendizaje, el ajuste a la escuela y, algunas veces, con las relaciones del niño con los demás. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de los trastornos de conducta. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Existen cuatro grupos principales de comportamientos que pueden incluirse en esta clasificación:
  • 7. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 7 Conducta agresiva La conducta agresiva causa o amenaza un daño físico a otras personas y puede incluir:  Conducta intimidante.  Amedrentar.  Peleas físicas.  Crueldad con otras personas o animales.  Uso de armas.  Acciones que obligan a otra persona a tener relaciones sexuales; violación o acoso sexual. Conducta destructora Podemos citar los siguientes tipos de conducta destructora:  Vandalismo; destrucción intencional de la propiedad.  Incendios intencionales. Falsedad, engaño Existen distintos tipos de engaño:  Mentira.  Robo.  Hurto en tiendas.  Delincuencia. Violación de reglas Entre las violaciones de las reglas habituales de conducta o de las normas adecuadas para la edad, podemos citar las siguientes:  No asistir a la escuela.  Escaparse.  Bromas pesadas.  Travesuras.  Actividad sexual a muy corta edad. Los síntomas característicos de los trastornos de conducta pueden parecerse a los de otros problemas médicos o psiquiátricos. Consulte siempre a un especialista para el obtener un diagnóstico confiable.
  • 8. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 8 ¿CÓMO SE DIAGNÓSTICA EL TRASTORNO DE CONDUCTA? Por lo general, los trastornos de conducta son diagnosticados por psiquiatras especializados en niños u otros profesionales de la salud mental. Una historia detallada del comportamiento del niño por parte de los padres y maestros, observaciones clínicas del comportamiento del niño y, algunas veces, un examen psicológico contribuyen a realizar el diagnóstico. El tratamiento temprano puede prevenir a menudo problemas futuros. Además, el trastorno de conducta a menudo se manifiesta junto con otros trastornos de la salud mental, incluyendo trastornos del estado de ánimo, de ansiedad, de estrés postraumático, abuso de drogas, trastorno de déficit de atención con hiperactividad y trastornos del aprendizaje, aumentando la necesidad de un diagnóstico y un tratamiento temprano. TRATAMIENTO DEL TRASTORNO DE CONDUCTA El tratamiento específico de los niños que tienen trastornos de conducta será determinado por el especialista del niño (o adolescente) basándose en lo siguiente:  La edad del niño (o adolescente), su estado general de salud y su historia médica.  Qué tan avanzados están los síntomas del niño (o adolescente).  La tolerancia del niño (o adolescente) a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.  Sus expectativas para la trayectoria de la condición.  Su opinión o preferencia. El tratamiento puede incluir: Un enfoque cognitivo-conductual El objetivo de la terapia cognitivo-conductual es aumentar la capacidad del paciente de resolver los problemas y sus habilidades de comunicación, así como promover técnicas para controlar los impulsos y la ira. Terapia familiar La terapia familiar tiene a menudo como objetivo la introducción de cambios en la familia, como por ejemplo, mejorar la capacidad de comunicación y fomentar la interacción entre los miembros de la familia.
  • 9. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 9 Terapia de grupo con los compañeros La terapia de grupo con los compañeros a menudo se enfoca en desarrollar y utilizar las capacidades sociales e interpersonales. Medicamentos Si bien no se consideran eficaces para los trastornos de conducta, pueden utilizarse medicamentos si otros síntomas o trastornos están presentes y responden al medicamento. TRASTORNOS DE CONDUCTA Las generalidades mencionadas sobre los trastornos de conducta preparan el terreno para comprender aquellos que suelen ser más comunes en las aulas y que causan preocupación a todos los actores educativos. Para fines del presente trabajo se abordarán los siguientes trastornos: Trastorno por Déficit Atencional con Hiperactividad, Trastorno Disocial y Trastorno Negativista Desafiante. De cada uno se destacará los aspectos que son indispensables para su comprensión y abordaje. TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD (TDAH) ¿QUÉ ES EL DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD? El trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad es un trastorno de origen neurobiológico que se caracteriza por la presencia de tres síntomas típicos: déficit de atención, impulsividad e hiperactividad motora y/o vocal (Mena, Nicolau, Salat, Tort, & Romero, 2006, p. 10). Este trastorno se considera como tal cuando los síntomas o comportamientos son más frecuentes e intensos que los observados en niños o adolescentes de edad equivalente y además, interfieren en la vida cotidiana de casa, la escuela y su entorno en general. Asimismo, es importante tener en cuenta que no todos los niños o adolescentes manifiestan los síntomas de la misma forma, ya que se puede presentar una dificultad en la atención, más no, movimientos o respuestas impulsivas.
  • 10. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 10 Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM IV) diferencia tres tipos de trastornos dentro del TDAH:  Trastorno por déficit de atención con hiperactividad subtipo predominante inatento: es un menor que se caracteriza por no escuchar cuando se le habla directamente, parece que sueña despierto, tiene problemas para ponerse en marcha, olvida o pierde las cosas y se distrae con facilidad. Suele pasar desapercibido por su pasividad pero presenta dificultades en el aprendizaje pues no aprende al ritmo esperado. Además, no copia deberes, no entrega tareas a tiempo y la presentación de los trabajo es descuidada, incompleta y las respuestas en los ejercicios no corresponden a la pregunta.  Trastorno por déficit de atención con hiperactividad subtipo predominante hiperactivo-impulsivo: se mueve incesantemente, suele andar de un lado para otro en el salón, movimiento excesivo de manos y pies, se balancea y se levanta de la silla en momentos no apropiados. Acostumbra interrumpir conversaciones y actividades de otros, responde de forma precipitada, habla en exceso y no puede culminar tareas que demanden un período de atención sostenida. En ocasiones puede resultar agresivo y esta conducta causa dificultades tanto en la escuela como en el núcleo familiar.  Trastorno por déficit de atención con hiperactividad subtipo predominante combinado: presenta dificultades atencionales e hiperactivas-impulsivas. Este trastorno tiene mayor incidencia en la infancia, de hecho se puede afirmar que al menos un niño / adolescente de cada salón de clases puede presentar TDAH independientemente, del entorno y lugar del mundo en el que se encuentre. Este trastorno es más frecuente en niños que en niñas, con una proporción de cuatro niños por cada niña (Mena & otros, 2006). El trastorno se presenta de manera diferente según la edad, se puede decir que el niño en edad preescolar se mostrará inquieto e imprudente. Así, subirá por los muebles, correrá sin parar, parecerá no seguir ningún orden y no obedecerá, mientras juegue se ensuciará pero esto no le incomodará y finalmente, requerirá mucha supervisión.
  • 11. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 11 El niño en la edad escolar tendrá dificultad tanto para la práctica de cuidados de higiene personal como para el cumplimiento a nivel académico. La presentación de las tareas será descuidada y sucia, se levantará constantemente de la silla, es desobediente, no sigue instrucciones y no cumple con los deberes además, de tener ciertas diferencias con el grupo de pares por sus reacciones impulsivas. En la adolescencia el menor se mantendrá más en su puesto aunque continúa el movimiento de pies y manos, tendrá dificultades de organización y planificación y no entregará a tiempo sus trabajos; ya que considera que existe tiempo suficiente sin embargo, no es así. Asimismo, actúa sin pensar aunque se arrepiente rápido y le es dificultoso establecer prioridades. CAUSAS DEL TRASTORNO Las causas específicas del trastorno aún no están definidas solamente, se considera de origen neurobiológico de carácter hereditario (Barkley, et al. citado por Mena & otros, 2006, p.16). Esta teoría considera la causa biológica como la principal responsable, entendiéndose ésta, como un desequilibrio químico en las áreas cerebrales involucradas en la atención y el movimiento (Mena & otros, 2006). De acuerdo con Barkeley (1990), Biederman (1992) y Pauls (1991) los factores socioambientales pueden influir en la gravedad de los síntomas, en un peor pronóstico del TDAH y en el aparecimiento de trastornos o conductas asociados tales como: trastornos emocionales, conductas inadecuadas y dificultades en el aprendizaje no obstante, estos aspectos no pueden considerarse como el origen del trastorno. SÍNTOMAS Las características asociadas varían en función de la edad y el estado evolutivo sin embargo, en estos niños es más común observar los siguientes comportamientos: baja tolerancia a la frustración, arrebatos emocionales, autoritarismo, testarudez, insistencia excesiva, labilidad emocional, desmoralización, disforia, rechazo por parte del grupo de pares y baja autoestima (DSM, IV, 1995).
  • 12. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 12 A nivel académico como existe dificultad para sostener la atención se pueden presentar problemas tanto con padres de familia como con docentes además, de una percepción de baja motivación hacia el estudio conducta que a veces se le cataloga como pereza, escaso sentido de la responsabilidad y comportamiento oposicionista. Los síntomas encajan en tres grupos: Falta de Atención  No presta atención a los detalles y comete errores por descuido en los trabajos escolares.  Dificultad para mantener la atención en juegos y actividades.  No sigue instrucciones. Cuando no se le habla directamente parece no escuchar.  No posee estrategia de trabajo ni planificación.  Le disgusta las tareas que implican esfuerzo mental.  Se distrae fácilmente y es olvidadizo. Hiperactividad  Movimiento excesivo de manos y pies.  Se levanta del asiento en momentos no adecuados.  Dificultad para jugar en forma silenciosa.  Parece que fuera impulsado por un motor. Impulsividad  Dificultad para esperar su turno.  Responde antes de que se le termine de hacer la pregunta.  Se entromete e interrumpe las actividades o juegos de los otros. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL Los primeros en detectar el problema son los padres o los maestros, ya que las conductas del menor resultan inmanejables y escapan a su control. Los encargados de atender la situación y establecer el diagnóstico son: desde la Medicina es el médico psiquiatra y el neuropediatra y desde la Psicología el psicólogo clínico o neuropsicólogo. Para llevar a cabo el diagnóstico el profesional deberá realizar:
  • 13. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 13  Una valoración psicológica para establecer capacidades y limitaciones del niño.  Valoración médica para descartar o confirmar enfermedades médicas que pudieran explicar los síntomas del niño.  Valoración psicopedagógica para valorar o no la presencia de fracaso escolar.  Valorar la presencia o no de otros trastornos asociados. Según el DSM IV (1995) para establecer el diagnóstico diferencial los síntomas deben haberse presentado durante los últimos seis meses atrás con una inatención que es desadaptativa e incoherente con el nivel de desarrollo. Así, se observan los criterios y se establece el diagnóstico si se cumplen seis síntomas de inatención, o bien, seis de hiperactividad / impulsividad. Entre los criterios que se contemplan: 1. Desatención: a) A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades. b) A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas. c) A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente. d) A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones del centro de trabajo (no debe comportarse negativista o incapacidad para seguir instrucciones). e) A menudo tiene dificultad para organizar tareas y actividades. f) A menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos). g) A menudo extravía objetos necesarios para tareas y actividades (por ejemplo: juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas). h) A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes. i) A menudo es descuidado en las actividades diarias. 2. Hiperactividad : a) A menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.
  • 14. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 14 b) A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado. c) A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud). d) A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio. e) A menudo está <<en marcha>> o suele actuar como un motor. f) A menudo habla en exceso. 3. Impulsividad: a) A menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas. b) A menudo tiene dificultades para guardar turno. c) A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de los otros (por ejemplo se entromete en conversaciones o juegos). B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad. C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (por ejemplo en la casa, la escuela o el trabajo). D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral. E. Los síntomas no parecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad). PSICOPATOLOGÍAS ASOCIADAS Algunos de los trastornos con los cuales puede asociarse el TDAH según el DSM IV son:  Trastorno Negativista Desafiante: se caracteriza básicamente por un comportamiento negativista, desafiante, desobediente y hostil ante las figuras de autoridad (DSM IV, 1995, p. 96).
  • 15. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 15  Trastorno Disocial: es un comportamiento que suele violar los derechos básicos de los demás o las normas sociales establecidas según la edad del sujeto.  Trastornos del Estado de Ánimo: característica principal alteración del humor.  Trastornos de Ansiedad: en estos trastornos pueden aparecer crisis de angustia y agorafobia.  Trastornos del Aprendizaje: el rendimiento del alumno en lectura, cálculo o expresión escrita es inferior al esperado para su edad, escolaridad y nivel de inteligencia.  Trastornos de Comunicación: hace alusión a trastornos del discurso y el lenguaje que se refieren a problemas en la comunicación y áreas relacionadas.  Trastorno de Tourette: tics motores múltiples y uno o más tics vocales. PREVALENCIA Según el DSM IV (1995) se estima que la prevalencia del TDAH se sitúa entre el 3% - 5% en los niños de edad escolar. En la adolescencia y adultos los datos de prevalencia son imprecisos. TRATAMIENTO El déficit de atención con hiperactividad no es una enfermedad, es una característica de la personalidad o un rasgo de conducta, por tanto es una condición que es posible manejar, lo cual es indicativo que con una adecuada atención el niño / adolescente puede aprender a controlar mejor su comportamiento y superar las dificultades asociadas. Los seis componentes principales de un enfoque adecuado de tratamiento serían: Fortalecer la autoestima: los niños con TDAH están en una condición de riesgo debido a que por su comportamiento pueden recibir mensajes negativos en cuanto a su persona además, de experimentar más fracasos que logros a pesar del esfuerzo (Bauermesiter, s.f). Esto a la larga puede generar desmotivación y apatía hacia y por el estudio.
  • 16. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 16 Trabajar con uno mismo y con la familia: el comportamiento de un niño / adolescente con TDAH es en algunos momentos difícil de manejar y agotador emocionalmente. La familia atraviesa una especia de duelo, pues se debe aceptar al menor por lo que es y no por lo que se quisiera que fuera. Este proceso de aceptación no es sencillo, pues se puede pensar que se está fallado como padre y desarrollar sentimientos de decepción y hostilidad hacia el comportamiento del hijo. Desarrollar una comunicación efectiva: ante un problema de déficit de atención la calidad de la comunicación es vital por ello, debe ser clara y precisa, es importante revisar el estilo de comunicación (identificación de patrones negativos como nombres despectivos), aceptar y expresar los sentimientos, conversar y no preguntar tanto, usar una comunicación afirmativa y emplear estrategias de resolución de problemas. Aprender estrategias de manejo: es fundamental trabajar el comportamiento del estudiante de forma tal que él entienda las consecuencias de su comportamiento y aprenda la necesidad de asumir la responsabilidad de éste. Por lo cual, es necesario ser estructurado y organizado, establecer prioridades, planificar y hacer uso de consecuencias positivas. Gestionar el apoyo de la escuela: es básico que el personal docente del ente educativo posea la capacidad de sensibilizarse ante la situación, esto no quiere decir que no habrán consecuencias ante el comportamiento del estudiante pero sí que se tomarán en consideración las recomendaciones a nivel de aula y currículo, si es el caso. Usar medicamentos, cuando sea necesario: existe gran controversia al respecto del uso pero se considera efectivo cuando el sujeto podría verse afectado por su condición a nivel emocional, social y educativo. Esta decisión la toma un médico especializado y entre los más utilizados están los estimulantes y los antidepresivos. Entre los estimulantes podemos citar: metilfenidato (Ritalin) y dextroamfetamina (Dexedrine). Algunos antidepresivos son: imipramina (Tofranil) y amitriptilina (Elavil). Se ha comprobado que la efectividad de los medicamentos es más notable para el déficit atencional con hiperactividad que para DA sin
  • 17. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 17 hiperactividad, ya que aumenta el período de atención sostenida, reducción del nivel de impulsividad y actividad motriz gruesa, aumento en la cantidad y calidad del trabajo escolar, mejora en las relaciones interpersonales y avances en el aprendizaje. Sin embargo, también hay efectos adversos como lo es el insomnio, pérdida del apetito, aumento en el ritmo cardíaco, entre otros; todo dependerá del organismo de cada persona. Sobre déficit atencional existe mucha información tanto para comprender el trastorno como para abordarlo, la clave radica en utilizar ese bagaje en beneficio del niño / adolescente para su progreso a nivel académico y familiar. TRASTORNO DISOCIAL ¿QUÉ ES EL TRASTORNO DISOCIAL? La característica esencial del trastorno disocial es un patrón de comportamiento persistente y repetitivo en el que se violan los derechos básicos de los otros o importantes normas sociales adecuadas a la edad del sujeto. Los comportamientos típicos incluyen peleas frecuentes, intimidaciones, crueldad hacia personas o animales, destrucción de propiedades ajenas, incendio, robo, mentiras reiteradas, faltas a la escuela, fugas del hogar, provocaciones, desafíos y desobediencia graves. Se consideran dos tipos: a) De inicio infantil, en el que al menos una característica se ha manifestado antes de los diez años, y b) De inicio adolescente, en el que no se manifiestan síntomas antes de los diez años. Tres (o más) comportamientos característicos deben haber aparecido durante los últimos 12 meses y por lo menos un comportamiento se habrá dado durante los últimos 6 meses. El trastorno del comportamiento provoca deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral (Criterio B). El trastorno disocial puede diagnosticarse en individuos mayores de 18 años, pero sólo si se cumplen los criterios de trastorno antisocial de la personalidad (Criterio C). El patrón de comportamiento suele presentarse en distintos contextos como el hogar, la escuela o la comunidad.
  • 18. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 18 Puesto que los sujetos con trastorno disocial tienden a minimizar sus problemas comportamentales, el clínico con frecuencia debe fiarse de otros informadores. Los niños o adolescentes con este trastorno suelen iniciar comportamientos agresivos y reaccionar agresivamente ante otros. Pueden desplegar una comportamiento fanfarrón, amenazador o intimidatorio; iniciar peleas físicas frecuentes; utilizar un arma que puede provocar daño físico grave (p. ej., bate, ladrillo, botella rota, navaja, o pistola); ser cruel físicamente con personas o animales robar enfrentándose a una víctima (p. ej., ataque con violencia, arrebatar bolsos, extorsión o robo a mano armada); o forzar a otro a una actividad sexual. La violencia física puede adoptar la forma de violación, asalto o, en raros casos, homicidio. Subtipos En función de la edad del inicio del trastorno se han establecido dos subtipos de trastorno disocial (tipo de inicio infantil y tipo de inicio adolescente). Los subtipos difieren en cuanto a la naturaleza característica de los problemas de comportamiento que presentan, curso evolutivo y pronóstico, y proporción por sexos. Al evaluar la edad de inicio, la información debe obtenerse preferentemente del interesado y de sus cuidadores. Puesto que muchos de los comportamientos permanecen a veces ocultos, los cuidadores pueden exponer menos síntomas de los reales y sobreestimar la edad de inicio. Tipo de inicio infantil. Este subtipo se define por el inicio de por lo menos una característica de trastorno disocial antes de los 10 años de edad. Los sujetos con el tipo de inicio infantil suelen ser varones, frecuentemente despliegan violencia física sobre los otros, tienen unas relaciones problemáticas con sus compañeros, pueden haber manifestado un trastorno negativista desafiante durante su primera infancia y usualmente presentan síntomas que satisfacen todos los criterios de trastorno disocial antes de la pubertad. Tipo de inicio adolescente. Este subtipo se define por la ausencia de características de trastorno disocial antes de los 10 años de edad. Comparados con los sujetos con el tipo de inicio infantil, tienden menos a desplegar comportamientos agresivos y a tener más relaciones normativas con compañeros (aunque frecuentemente plantean problemas de comportamiento
  • 19. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 19 en compañía de otros). La proporción de varones a mujeres con trastorno disocial es inferior en el tipo de inicio adolescente que en el tipo de inicio infantil. Especificaciones de gravedad Leve. Son muy pocos o ninguno los problemas comportamentales que exceden de los requeridos para establecer el diagnóstico, y estos problemas causan a otros daños relativamente pequeños (p. ej., mentir, hacer novillos, estar fuera de casa de noche sin permiso). Moderado. El número de problemas de comportamiento y su efecto sobre otras personas son intermedios entre «leve» y «grave» (p. ej., robos sin enfrentamiento con la víctima, vandalismo). Grave. Hay muchos problemas de comportamiento que exceden de los requeridos para establecer el diagnóstico, o los problemas de comportamiento causan daños considerables a otras personas (p. ej., violación, crueldad física, uso de armas, robos con enfrentamientos con la víctima, destrozos y allanamientos). CAUSAS DEL TRASTORNO El trastorno disocial puede asociarse a un nivel intelectual inferior al promedio. El trastorno por déficit de atención con hiperactividad es frecuente en niños con trastorno disocial. El trastorno disocial también puede asociarse a uno o más de los siguientes trastornos mentales: trastornos del aprendizaje, trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo y trastornos relacionados con sustancias. Los siguientes factores predisponen al desarrollo de un trastorno disocial: rechazo y abandono por parte de los padres, temperamento infantil difícil, prácticas educativas incoherentes con disciplina dura, abusos físicos o sexuales, carencia de supervisión, primeros años de vida en instituciones, cambios frecuentes de cuidadores, familia numerosa, asociación a un grupo de compañeros delincuentes y ciertos tipos de psicopatología familiar.
  • 20. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 20 SÍNTOMAS Características descriptivas y trastornos mentales asociados. Los sujetos con trastorno disocial pueden tener escasa empatía y poca preocupación por los sentimientos, los deseos y el bienestar de los otros. Especialmente en situaciones ambiguas, los sujetos agresivos afectos de este trastorno frecuentemente perciben mal las intenciones de los otros, interpretándolas como más hostiles y amenazadoras de lo que lo son en realidad, respondiendo con agresiones que en tal caso consideran razonables y justificadas. Pueden ser insensibles, careciendo de sentimientos apropiados de culpa o remordimiento. A veces es difícil evaluar si el remordimiento experimentado es genuino, puesto que estos sujetos aprenden que la manifestación de culpa puede reducir o evitar el castigo. Escasa tolerancia a la frustración, irritabilidad, arrebatos emocionales e imprudencia son características frecuentemente asociadas. Las tasas de accidentes parecen ser superiores en los sujetos con trastorno disocial en comparación con otros que no padecen este trastorno. El trastorno disocial suele asociarse a un inicio temprano de la actividad sexual, beber, fumar, consumir sustancias ilegales e incurrir en actos temerarios y peligrosos. El consumo de sustancias ilegales puede incrementar el riesgo de persistencia del trastorno disocial. La ideación suicida, las tentativas de suicidio y los suicidios consumados se dan con una frecuencia superior a la esperable. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL Criterios para el diagnóstico de Trastorno Disocial A. Un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los derechos básicos de otras personas o normas sociales importantes propias de la edad, manifestándose por la presencia de tres (o más) de los siguientes criterios durante los últimos 12 meses y por lo menos de un criterio durante los últimos 6 meses: Criterios para el diagnóstico  Agresión a personas y animales  Destrucción de la propiedad  Fraudulencia o robo
  • 21. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 21  Violaciones graves de normas B. El trastorno disocial provoca deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral. C. Si el individuo tiene 18 años o más, no cumple criterios de trastorno antisocial de la personalidad. Especificar el tipo en función de la edad de inicio: Tipo de inicio infantil: se inicia por lo menos una de las características criterio de trastorno disocial antes de los 10 años de edad. Tipo de inicio adolescente: ausencia de cualquier característica criterio de trastorno disocial antes de los 10 años de edad Especificar la gravedad: Leve, Moderado, Grave. PSICOPATOLOGÍAS ASOCIADAS Si bien es cierto que el TD comparte varias características con este trastorno, en éste no se incluye el patrón persistente de agresión, ni violación de los derechos básicos de los demás. En el caso de que se cumplan las características para el diagnóstico de ambos trastornos se debe diagnosticar Trastorno Disocial.  Trastorno por Déficit de atención con hiperactividad (TDA-H): El TDA-H implica la presencia de un comportamiento hiperactivo que puede ser perturbador, pero que sin embargo no suele violar las normas sociales básicas. En caso de que se cumplan los criterios para ambos trastornos se deben diagnosticar ambos.  Trastornos del estado de Ánimo: Es muy probable que, o bien los trastornos del estado de ánimo constituyan un correlato de la presencia de un TD o viceversa, que el trastorno de conducta se derive de un trastorno del estado de ánimo de base. Ante la presencia del cumplimiento de ambos, se deben diagnosticar los dos.  Trastorno Antisocial de la Personalidad: Este trastorno puede presentar conductas muy similares y suele formar parte del curso normal de los trastornos disociales, sólo se diagnóstica después de cumplidos los 18 años, en cambio el TD rara vez comienza después de los 16 años.
  • 22. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 22 PREVALENCIA La prevalencia del trastorno disocial parece haberse incrementado durante las últimas décadas, pudiendo ser más elevada en los núcleos urbanos que en las zonas rurales. Las tasas varían ampliamente en función de la naturaleza de la población estudiada y los métodos de análisis: en los varones de edad inferior a 18 años las tasas oscilan entre el 6 y el 16 %; en las mujeres las tasas se mueven entre el 2 y el 9 %. El trastorno disocial es uno de los más frecuentemente diagnosticados en los centros de salud mental para niños tanto en régimen ambulatorio como en hospitalización. TRATAMIENTO El tratamiento se lleva a cabo a lo largo de 20 sesiones, durante un período; aproximado de 5 a 6 meses. Cada sesión tiene una duración aproximada de 40 a 50 minutos y se realiza una sesión cada semana. Componentes y características del tratamiento • El terapeuta asume el papel de entrenador en el tratamiento, su papel es activo: y directivo, contará historias planeadas de antemano sobre su vida personal para ilustrar ejemplos. • Los padres juegan un papel crítico en el tratamiento, acuden para aprender exactamente qué es lo que se está enseñando al niño. El terapeuta ayuda y modela a los padres en qué y cómo elogiar al niño. Los padres deben servir como terapeutas en las situaciones fuera de las sesiones.  Plan de convivencia colectivo e individual claro y concreto con especificación de normas, límites y consecuencias. Convertir este marco en un contenido más de enseñanza y aprendizaje (trabajarlo y evaluarlo frecuentemente).  Participación del alumnado en el diseño del marco normativo y en la gestión de su control y de la aplicación de consecuencias. Coexistencia de una acción terapéutica cognitivo-conductual cuya aplicación considera la generalización de las adquisiciones en el ambiente familiar y social próximo.
  • 23. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 23  Participación de las familias en el seguimiento y control del comportamiento escolar. Establecer cauces fluidos de información y coordinación. TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE ¿QUÉ ES EL TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE? Es una categoría nosológica incluida en el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-IV) de la American Psychiatric Association, donde es descrito como un patrón continuo de comportamiento desobediente, hostil y desafiante hacia las figuras de autoridad, el cual va más allá de la conducta infantil normal. Se trata de una pauta de comportamiento recurrente y persistente, comprobando una y otra vez los límites establecidos, ignorando órdenes, discutiendo, mostrando hostilidad hacia compañeros o adultos y molestándolos deliberadamente o agrediéndoles verbalmente. Se manifiesta de forma invariable en el contexto familiar, pudiendo manifestarse o no, en otros contextos como la escuela. Se muestra con mayor evidencia con adultos o compañeros muy conocidos. CLASIFICACIÓN NOSOLÓGICA INTERNACIONAL DSM-IV: 313.81 Trastorno negativista desafiante CIE-10: F91.3 Trastorno oposicional desafiante ANTECEDENTES Haciendo una retrospectiva al pasado, en 1851 un trastorno que guarda similitud dentro de la ética del poder hegemónico, con aquellos signos y síntomas del TOD. Se trata de la Drapetomanía (Jackson, 2002), el cual es un trastorno mental que padecían los esclavos negros, consistente en unas ansias de libertad o una expresión de sentimientos oposicionistas a la esclavitud. Este trastorno fue registrado por el Dr. Samuel A. Cartwright, perteneciente a la Louisiana Medical Association. Si cambiamos la palabra “esclavos” de aquella época, por “niños” o “jóvenes” y cambiamos la palabra “esclavitud” por
  • 24. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 24 “autoridad”. Veríamos que corresponden al ejercicio de un saber que instala un poder similar o idéntico al TOD moderno actual. En otras palabras, el TOD es la Drapetomanía moderna en Psiquiatría. Cambian los actores y los escenarios, pero la temática de poder sigue en pie como un problema de trastorno médico. CAUSAS DEL TRASTORNO La causa precisa del ODD no se conoce por el momento, pero se aventuran dos teorías primarias para explicar el desarrollo. Una teoría del desarrollo sugiere que los problemas comienzan cuando los niños tienen entre uno y dos años y medio de edad. Los niños y adolescentes que desarrollan el ODD pueden haber tenido dificultades para aprender a separarse de su figura de apego primaria y desarrollar habilidades autónomas. Las malas actitudes que son características se consideran una continuación de las cuestiones normales durante el desarrollo que no fueron resueltas adecuadamente en los primeros años de vida. La teoría del aprendizaje sugiere, sin embargo, que las características negativas del ODD son actitudes aprendidas que reflejan los efectos de las técnicas de refuerzo negativo empleadas por los padres y personas en posición de autoridad. Se considera que el empleo de refuerzos negativos por parte de los padres incrementa la frecuencia e intensidad de los comportamientos opositores en el niño que de este modo logra la atención, el tiempo, la preocupación y la interacción deseados con los padres o personas en posición de autoridad PREVENCIÓN DEL TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE EN LA NIÑEZ: Algunos expertos creen que en el desarrollo del trastorno negativista desafiante se produce una secuencia de experiencias específicas. Esta secuencia puede iniciarse con la ineficacia por parte de los padres, seguida de dificultades con otras personas en posición de autoridad y malas relaciones con los compañeros. A medida que estas experiencias se exacerban y persisten, el comportamiento de oposición y desafiante se transforma en un patrón de comportamiento.
  • 25. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 25 SÍNTOMAS SEGÚN LOS CRITERIOS DEL DSM-IV Para cumplir los criterios del DSM-IV-TR, deben tomarse en cuenta ciertos factores. Primero, el desafío debe ser lo suficientemente severo como para interferir con su habilidad para funcionar en la escuela, el hogar o la comunidad. Segundo, el desafío no ha de provenir de algún otro trastorno, tal como la depresión, ansiedad o un trastorno de conducta de mayor severidad (de tal manera que entonces no sería un trastorno en sí sino parte del otro trastorno). Tercero, las conductas problema de la niña o niño han estado sucediendo por lo menos durante seis meses. DIAGNÓSTICOS DIFERENCIAL (CRITERIOS) 1. Un patrón de conducta negativista, hostil y desafiante que ha durado al menos seis meses, durante los cuales cuatro o más de los siguientes están presentes: a. Pierde los estribos con frecuencia. b. Discute con adultos frecuentemente. c. Desafía activamente o rehúsa acatar las peticiones o reglas de los adultos, con frecuencia. d. A menudo deliberadamente irrita a los demás. e. A menudo culpa a otros de sus errores o mala conducta. f. Con frecuencia aparece enojado y resentido. g. Con frecuencia se muestra rencoroso o vengativo. 2. La alteración en la conducta causa un impedimento clínicamente significativo en su funcionamiento social, académico u ocupacional. 3. Las conductas no ocurren exclusivamente durante el curso de un trastorno psicótico o del estado de ánimo. 4. No se cumplen los criterios para trastorno disocial y, si el individuo tiene 18 años o más, los criterios no se cumplen para el trastorno de personalidad antisocial. Si el niño o niña cumple al menos cuatro de los anteriores criterios, y estos interfieren con su vida normal, entonces técnicamente cumple con la definición.
  • 26. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 26 PSICOPATOLOGÍAS ASOCIADAS En los años escolares puede haber baja autoestima, labilidad emocional (estado psicológico caracterizado por cambios frecuentes de humor, reacciones emocionales excesivas y variaciones contrapuestas en el estado de ánimo por ejemplo el tránsito brusco del llanto a la risa, etc.), poca tolerancia a la frustración, uso de palabras obscenas, uso temprano de alcohol, tabaco y sustancias ilegales. Son frecuentes los conflictos con padres, profesores y compañeros. Es común el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. También pueden aparecer trastornos del aprendizaje y trastornos de la comunicación. INICIO Y CURSO Se manifiesta antes de los 8 años habitualmente y no más tarde del inicio de la adolescencia. Los síntomas se mantienen meses o años y bastantes de los casos son antecedentes del Trastorno Disocial. PATRÓN FAMILIAR  Es más frecuente en familias donde al menos uno de los padres ha padecido: Trastornos del estado de ánimo.  Trastorno Negativista Desafiante.  Trastorno Disocial.  Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad.  Trastorno Antisocial de la Personalidad o Trastorno por Consumo de Sustancias. También en familias en las que existen problemas conyugales graves. PREVALENCIA La prevalencia de los Trastornos de conducta parece estar incrementándose en el curso de los últimos años. Por otro lado, parecen encontrarse más casos en el ámbito urbano que en el rural. Y nos permiten suponer que en la etiología del trastorno juegan un papel fundamental los factores genéticos y ambientales. Es más frecuente en varones que en mujeres hasta la pubertad pero las tasas parecen igualarse más tarde.
  • 27. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 27 PRONÓSTICO El trastorno negativista desafiante está asociado con el trastorno disocial. Sin tratamiento, alrededor del 52% de los niños con TND continúa cumpliendo con los criterios y alrededor de la mitad de ese porcentaje llegarán hacia un trastorno disocial. Es posible que se presenten otros trastornos en situaciones de comorbilidad (trastorno que acompaña a una enfermedad primaria. Implica la coexistencia de dos o más patologías médicas no relacionadas.) Con el Trastorno Negativista Desafiante el más frecuente es TDAH. Se conoce que más de un 30% de los niños con TDAH van a desarrollar Trastorno Negativista Desafiante. Por ello, es importante descartar que los pacientes que acudan por primera vez a consulta tengan TDAH cuando el motivo de consulta es oposicionismo o conductas desafiantes. Debido a las dificultades que provoca el Trastorno Negativista Desafiante en la convivencia y para relacionarse puede hacer que sólo se centre en este problema y que se obvie preguntar por síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). TRATAMIENTO Existen una variedad de enfoques al tratamiento del trastorno negativista desafiante, incluyendo programas de entrenamiento para padres, psicoterapia individual, terapia familiar sistémica, terapia cognitivo conductual y entrenamiento en habilidades sociales. El tratamiento específico de los niños que tienen el trastorno negativista desafiante será determinado por el especialista del menor basándose en lo siguiente: La edad, estado general de salud e historia médica del niño (o adolescente). Qué tan avanzados están los síntomas del niño (o adolescente). La tolerancia del niño (o adolescente) a determinados medicamentos, procedimientos o terapias. Sus expectativas para la trayectoria de la condición. Su opinión o preferencia.
  • 28. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 28 El tratamiento puede incluir: Psicoterapia individual: la psicoterapia individual para el ODD suele emplear un enfoque cognitivo-conductual para aumentar la capacidad del paciente de resolver los problemas y sus habilidades de comunicación, y las habilidades de control de la ira. Terapia familiar: la terapia familiar tiene a menudo como objetivo la introducción de cambios en la familia, como por ejemplo, mejorar la capacidad de comunicación y fomentar la interacción entre los miembros de la familia. La crianza de los niños que tienen ODD puede ser una tarea muy difícil para los padres. Los padres necesitan apoyo y comprensión y también necesitan desarrollar enfoques más eficaces para la crianza de los hijos. Terapia de grupo con los compañeros: la terapia de grupo con los compañeros a menudo se enfoca en desarrollar y utilizar las capacidades sociales e interpersonales. Medicamentos: si bien no se consideran eficaces para tratar el ODD, pueden utilizarse medicamentos si otros síntomas o trastornos están presentes y responden al medicamento. Entre los que pueden utilizarse están fármacos como el metilfenidato, ISRS como sertralina, paroxetina y fluoxetina, etc. (Brahm & Martínez, 2008). Sin embargo, hasta la fecha ningún tratamiento farmacológico ha demostrado ser totalmente eficaz en casos de TOD aislado no obstante, las anfetaminas han demostrado ser eficaces en casos de TOD con TDAH (Fulkerson & Webb, 2010).
  • 29. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 29 CONCLUSIONES esde un punto de vista de la psicología más tradicional, la mayoría de las problemáticas se podrían enumerar dentro de los "Problemas de conducta". En la práctica esta denominación es utilizada en relación a niños con comportamientos no habituales o maneras de comportamientos no esperados por los adultos. Aquí cabe destacar esta distinción, porque el comportamiento de un sujeto puede ser leído desde diferentes ópticas. Así un niño podrá comportarse bien o mal dependiendo desde donde se evalúe. Puede afirmarse que los niños suelen decir mucho más de lo que aparentemente dicen con sus aptitudes, además las maneras de comportarse suelen depender de las compañías y de los ámbitos donde se desarrollan. El manual de los trastornos mentales DSM-IV describe el llamado “Trastorno por déficit de atención y comportamiento perturbador”, y dentro de esta clasificación mayor considera una lista de trastornos como: el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (desatención, hiperactividad, impulsividad); el trastorno por déficit de atención con hiperactividad no especificado; el trastorno disocial; o el trastorno negativista desafiante. Así, que es variada la interpretación que se le podría otorgar a un comportamiento que afecta el desarrollo habitual de la vida de un niño/adolescente. Un psiquiatra infantil o un profesional de la salud mental capacitado puede diagnosticar algunos de estos trastornos después de haber obtenido: una historia detallada del comportamiento del niño por parte de los padres y maestros, observaciones clínicas del comportamiento del niño y luego de realizar una valoración psicológica. Los padres que advierten síntomas de trastornos de conducta en sus niños o hijos adolescentes pueden ayudar procurando una evaluación y tratamiento tempranos. El tratamiento temprano puede prevenir a menudo problemas futuros. Además, este tipo de trastornos frecuentemente se manifiesta junto con otros trastornos de la salud mental, como los trastornos del estado de ánimo, de ansiedad, de conducta y el trastorno hiperactivo de déficit de atención, aumentando la necesidad de un diagnóstico y un tratamiento tempranos. Por ello, es indispensable consultar a un profesional de la salud mental. D
  • 30. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 30 RECOMENDACIONES Los problemas de conducta cada vez son más comunes en los salones de clases y por lo general, ni los padres de familia ni los docentes a cargo saben cómo manejarlos. Por ello, es frecuente que se solicite apoyo psicológico y social para el diseño de un plan de intervención. Generalmente, durante la formación profesional no se contempla con fuerza el aspecto psicopatológico pero éste puede ser un buen guía para comprender los problemas de conducta. El objetivo no es diagnosticar y colocar una etiqueta que pueda perjudicar al alumno pero sí contar con una orientación para el abordaje del caso y este puede ser uno de los papeles que puede asumir el DSM IV en nuestra labor. La detección precoz y la intervención en las experiencias negativas familiares y sociales pueden servir para alterar la secuencia de experiencias que llevan a conductas más negativas y desafiantes. La detección temprana y la intervención con habilidades más efectivas de comunicación, de crianza, de resolución de conflictos y de control de la ira pueden alterar el patrón de comportamientos negativos y disminuir la interferencia del comportamiento negativista y desafiante en las relaciones interpersonales con los adultos y los compañeros, y en el ámbito escolar y social. El objetivo principal de la intervención temprana es favorecer el crecimiento y el proceso de desarrollo del niño o adolescente que presente un trastorno de conducta. Para los individuos que padecen de trastornos de conducta se hace sumamente importante trabajar planes consensuado de intervención ante comportamientos problemáticos y/o antisociales que contemple medidas preventivas (clima de clase, marco normativo…), formativas (entrenamiento en habilidades sociales y resolución de problemas, modelado de estilos reactivos, análisis de conductas y asunción de responsabilidades…), correctivas (aplicación de consecuencias) y de contención (tiempo fuera, protección de víctimas…). Y sin dejar de contemplar la importancia del acompañamiento y apoyos de los miembros de la familia.
  • 31. Universidad Autónoma de Chiriquí Vicerrectoría de Investigación y Posgrado Facultad de Humanidades Maestría en Psicología Educativa Desarrollo y psicopatología del niño y el adolescente 31 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Bauermeister, J. (S.F). Hiperactivo, Impulsivo, Distraído, ¿Me conoces?. San Juan: Las Caobas. Gradillas, V. (1998). Psicopatología Descriptiva. Signos, Síntomas y Rasgos. España: Ediciones Pirámides, S.A. Halgin, R. & Krauss, S. Perspectivas Clínicas sobre Desordenes Psicológicos. México: Editorial Mc.Graw. Irwin G., Sarason, B. & Sararon, R. (2006) Psicopatología, psicología anormal: el problema de la conducta inadaptada. México: Editorial Pearson Prentice Hall. Lahey, B., & Loeber, R. (1994), Framework for a developmental model of oppositional defiant disorder and conduct disorder. In D.K. Routh (Ed.) Disruptive Behavior Disorders in Childhood (pp. 139-180). NY: Plenum Press. Lahey, B., Loeber, R., Quay, H., Frick, P., & Grimm, J., (1992) Oppositional defiant and conduct disorders: Issues to be resolved for the DSM-IV. Journal of the American Acad. Mena, B., Nicolau, R., Salat, L., Tort, P. & Romero, B. (2006). El Alumno con Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). España: Ediciones Mayo. The Diagnostic and Statistical Manual published by the American Psychiatric Association (1995). Recuperado el 20 de septiembre del 2012 de, http:/// dsmivtr.org/ WEBGRADIA http://www.enciclopediasalud.com «Children With Oppositional Defiant Disorder». www.aacap.org http://psikolibro.blogspot.com http://www.psicodiagnosis.es/areaespecializada/evaluacionpsicologica/index.ph p http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/354/1/119.pdf