Tecnologia y ciencia
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Tecnologia y ciencia Tecnologia y ciencia Document Transcript

  • TECNOLOGIA Y CIENCIADr. FRANCISCO GIL ARNAO **Dr. Francisco Gil Arnao. Universidad de Los Andes. Apartado 258. Mérida 510-A,Venezuela./ PALABRAS CLAVE / Ciencia y Tecnología / Programa Eureka /"Lo natural no es fin ni final para el hombre actual".J. D. García BaccaLa tecnología acompaña a la humanidad desde el amanecer de la historia. Previo a lasTablas de los Diez Mandamientos, el hombre realizaba sus primeras experiencias en lafabricación de objetos y herramientas. El hombre emergió como tecnólogo obligado avencer las dificultades del medio ambiente y asegurar su supervivencia. En un lapsoque cubre cuatro mil años la tecnología adquiere residencia en la tierra y susvecindades. La tecnología conquista su propio espacio y en su desplazamiento sideralparece no tener fronteras. Poseído por una voluntad de progreso, el hombre construyenuevas alas en su eterno sueño de redimir las pretensiones de Icaro. Llegó el tiempo demeditar sobre el proyecto de acercarnos al sol. El caos vendría si los basureros detecnología crecen exponencialmente.Los límites de la tecnología semejan un crucigrama sin solución. Las dificultadescomienzan en la definición de tecnología. Aquí los peligros por omisión estrechan sudimensión. Mirar la tecnología como "conocimientos propios de un oficio mecánico"(D.R.A.E., 1970) anula toda posibilidad de unión de la tecnología con el arte y otrasexpresiones de la cultura. Por ejemplo, ignora que "toda música implica tecnología"(Maceda, 1982). Pero también existen peligros por exceso cuando la tecnología abarcacoordenadas que no son de su dominio y se transforma en "amplificación consciente delas capacidades humanas" (Frankelfeld, 1992) donde tienen cupo la docencia, lainvestigación y la casi totalidad de las actividades del hombre.Las organizaciones corporativas aplican tecnología mediante códigos que originannuevos productos. En ocasiones la tecnología se convierte en la parte operativa de unafunción de producción. La tecnología está presente en los procedimientosoperacionales de los ordenadores y en la ingeniería genética. Por ausencia de unadefinición satisfactoria de tecnología y por imprecisión de sus límites, se argumenta quela "naturaleza y la capacidad de la tecnología permanecen esencialmenteindeterminadas" (Woolgar y Grint, 1991). Algunos hablan de técnica sin mencionartecnología como si fuesen equivalentes. Nada oscuro si la analogía es entendida. Sin
  • embargo, más frecuente, técnica responde a criterios de destreza, habilidad u oficioartesanal (Webster`s (1983).Vínculos y consecuencias entre tecnología y ciencia se conocen desde el apogeo de losastrónomos de Sumeria. La predicción del ciclo de lluvias y su aplicación a laagricultura, tienen su asiento en las observaciones del movimiento de los cuerposcelestes (Buchanam, 1976). En el comienzo los nexos entre tecnología y ciencia eranocasionales y puntuales. Sin embargo, la preocupación por enlazar ciencia y tecnologíaes antigua. La muestra está en la recomendación de los ingenieros del imperio romanopara mejorar la preparación de los futuros especialistas mediante una formacióncientífica (Forbes y Dijksterhuis, 1963).Por siglos tecnología y ciencia permanecieron en compartimentos separados.Probablemente el punto inicial de esta separación sea responsabilidad de los filósofosgriegos para quienes sólo el estudio de la flotación, de las palancas, del tornillo sin fin ysimilares respondían a principios puros y respetables. Poco que ver con aquellos oficiosque no eran tareas de almas superiores. Los filósofos griegos desdeñaron el rol de losoficios técnicos quizás para no reconocerle jerarquía de actividad intelectual. "Sunaturalismo les taponaba la mente y les entumecía los brazos" (García Bacca, 1987).Pero la tecnología continuó indetenible. Para el inicio de la era cristiana, el hombremanipulaba la lámpara de aceite, la balanza, los tintes y el soplado de vidrio. Ademástenía conocimientos sobre la fabricación de papel, cerveza, vino y acero, controlaba lamedición del tiempo y empleaba el fuego en la fabricación de sus armas (Asimov,1990), todo esto conquistado con metodología y disciplina. La tecnología mantiene uncrecimiento excepcional aún en la Edad Media que no se distingue por su luminosidadcientífica. Crece con el reloj mecánico, el molino de viento, la pólvora, la fundición dehierro y la poderosa imprenta que anuncia el Renacimiento. Vemos a la imprenta comomedio para la difusión del conocimiento. Aprendamos a pensarla como invento ytécnica que incorpora aleaciones y metalurgia.Armonizar los intereses de la tecnología y la ciencia era preocupación en la Casa de,Salomon (Bacon, 1980). Desde entonces tecnología y ciencia convergen hada unacolaboración progresiva y a un reconocimiento mutuo de la valía de cada una. Perofaltaba un discurso de la filosofía de la tecnología.La tecnología se fortaleció durante la revolución industrial por el respaldo de la física ala puesta en marcha de la máquina de vapor. Posteriormente en el siglo XIX, se logró lafusión tecnología-ciencia mediante la bombilla eléctrica, el teléfono, el telégrafo y otrosinventos. Desde entonces es imposible mirar a la tecnología separada de la ciencia.Ambas están ligadas como la vida al oxígeno.Las puertas de una "era tecnológica" se abrieron en algún instante del siglo XX. Quedapor determinar si ese momento corresponde a la aparición de la fisión nuclear, de losordenadores, de los rayos laser, de las naves espaciales, de los transistores, de losmicromotores u otros asombros técnicos de hoy. Lo cierto es que ninguna sociedad queesté al margen de la tecnología pertenece a nuestro tiempo.
  • La tecnología entró en nuestras Idas y es factor modificador de nuestra conducta. Llegóal hogar sin tocar la puerta o pedir permiso. Se ha instalado para que dejemos de verlacomo una intrusa. Simplemente se convirtió en ingrediente imprescindible de nuestraexistencia. Es fácil decirlo y difícil aceptarlo. Sus consecuencias sociales son vastas einabordables por monocausas y esquemas unidimensionales. La tecnología generacambios que competen al político, al educador, al artista, al industrial, al periodista y alciudadano común. Todos deben estar informados de sus bondades y defectos, ventajasy riesgos. La alternativa no es remplazar naturaleza por tecnología y esto obliga acontrolar las tecnologías que causan malestar social.Una propuesta renovadora (Frankelfeld, 1992) señala la conveniencia de unaciudadanía tecnológica y una constitución para la sociedad tecnológica que establezcaderechos y deberes amparados por la ley, una constitución donde el ciudadano seaasistido legalmente cuando se sienta atropellado por la acción tecnológica; unalegislación para garantizar la libertad de innovar, pero sin perjudicar. Llega tarde estapropuesta ¿o todavía hay tiempo para su discusión? La tecnología, en su expansión, nopretende convertirse en religión y en el fondo quiere desligarse de toda connotacióntecnocrática. La base del delito tecnológico se encuentra en su explotación ir.-acional.Podemos decir, en el lenguaje de la gente del derecho, que toda tecnología es inocentehasta que se demuestre lo contrario. La moral de la tecnología es la misma de sususuarios.La imagen de la tecnología como hija de la ciencia no reconoce los valores y méritos dela primera. Detrás del concepto enunciado se propone una total dependencia de latecnología en relación a la ciencia. Da por descontado que el desarrollo de la cienciaconduce de manera inequívoca al fomento de la tecnología, un criterio no avalado porlos países del Tercer Mundo. Supone que toda tecnología es producto del laboratoriode investigación. Niega la existencia de un ethos de la tecnología, vale decir lanecesidad sentida o inducida del producto tecnológico, la creatividad inherente de latecnología, la presencia de personas que viven el hecho tecnológico, la indispensableaparición del capital de riesgo y el azar tantas veces presente en el escenariotecnológico.Podemos decir, en el lenguaje de la gente del derecho, que toda tecnología es inocentehasta que se demuestro lo contrario. La moral de la tecnología es la misma de sususuarios.El componente tecnológico está presente en el cemento Portland, en la fotografía, en elcaucho vulcanizado, en el ascensor, en el refrigerador, en el motor de combustióninterna, en la dinamita, en el fonógrafo, en el motor diesel, en el avión y en otros. Sinolvidar la colaboración de la ciencia en estos desarrollos, el punto importante es que elcomponente tecnológico domina en los mismos. Un poco más allá debemos examinarcon cuidado aquello de tecnología sin producción no es tecnología. En realidad el casopuede llevarse hasta los tecnólogos de papel y lápiz. Al estilo de Roger Bacon quien seanticipó al uso de los anteojos, de los barcos motorizados y máquina voladoras;Leonardo da Vinci cuyos diseños tecnológicos e inventiva se adelantaron varios siglos asu época y H. G. Wells por su predicción de las naves espaciales para el viaje a la luna.
  • La retroalimentación opera en las relaciones tecnología-ciencia. Equipos provenientesdel progreso tecnológico ayudaron a la ciencia a medir peso, tiempo, distancias yextensiones de agua y tierra. Las lunas de Júpiter descubiertas por Galileo le debenmucho al uso y construcción de los telescopios. La utilización de la balanza, por partede Lavoisier, apuntala las bases de la química. Se pueden mencionar otros ejemplosdonde la sinergia tecnología-ciencia está presente. Todo esto no intenta desconocer laparticipación del hombre de ciencia como creador de tecnología. Tampoco ignora elpapel relevante que desempeña el científico de hoy en la tecnología del futuro. Laretroalimentación de la tecnología y el arte ha sido expresada con elocuencia ypropiedad por Pierre Boulez cuando señaló que "la tecnología prolonga el pensamientomusical" (Rubio, 1993).Los tecnólogos carecen del espíritu altruista de Benjamín Franklin cuyo pararrayos fue"el primer invento práctico resultado de una investigación desinteresada conducidahacia la satisfacción de la curiosidad y el avance del conocimiento puro (Taton, l964)".Cuando su Señoría de Florencia Cosimo de Medici, un soberano por poder, dinero ylazos con la iglesia, concedió a Filippo Brunelleschi un derecho real para proteger lainventiva de sus grúas y poleas, pensaba en un trueque donde las partes quedabansatisfechas. El inventor aceptaba el monopolio otorgado y se comprometía a terminar eldomo de la Catedral de Florencia (Aisenberg, 1981), A partir de ese instante propiedadintelectual y tecnología son un dolor de cabeza para el inventor, el banquero y lafábrica, malestar que se propaga a los estados y a la firma de los conveniosinternacionales (Correa, 1990). La tecnología es una isla rodeada de intereses,discretamente protegida por patentes y otras ordenanzas de la propiedad intelectual."La patente de invención otorga, por parte del estado, derechos específicos a unapersona o una corporación. Estos derechos excluyen a otros de utilizar, vender ofabricar el producto de la invención por un lapso de aproximadamente quince años. Larazón que se aduce para conceder el privilegio de una patente es que estimula lacreatividad inventiva. Una vez otorgada la patente, ésta pasa a ser conocimientopúblico y deja de ser un secreto del inventor" (Rodulfo y Gil, 1993). El drama de latecnología puede ser mucho más rudo. Preguntemos a Gutenberg cuyo invento de laimprenta fue a parar a los bolsillos de Johann Fust y Peter Schaffer, primeros expertosen el tráfico ilegal de tecnología. Pensemos en la decisión de la reina Isabel I que negóa Williani Lee el otorgamiento de una patente por su máquina de hilar. La razón políticaesgrimida fue que tal invento dejaría sin trabajo a los hilanderos del reino. Con mayorviolencia Nedd Ludd ¿mito o realidad? en plena revolución industrial, provocó ladestrucción de molinos y maquinarias que quitaban puestos de trabajo a las clasespopulares. A partir de entonces los luddistas, enmascarados y nocturnos, escogieronsus propios métodos de destrucción y formularon su literatura antitecnología.La alternativa no es reemplazar naturaleza por tecnología y esto obliga a controlar lastecnologías que causan malestar social.No puede causar extrañeza la variedad y abundante legislación sobre propiedadintelectual (Solleiro y Flores, 1989). Desde muy temprano los ingleses decidieronconservar las ventajas de la revolución industrial. Ya en 1790, se dictó una medida
  • conocida corno "telón de acero" donde se prohibía la salida de los planos demaquinarias y de los tecnólogos. Esta es una tendencia que se mantiene en varioscampos de la tecnología aunque su apariencia sea menos drástica. La tecnología, vistacomo negocio, tiene su campo jurídico. Recordemos la querella tribunalicia entreGraham Bell y Elisha Gray por los derechos de la patente del teléfono. Un caso recienteocurrió a Jaron Lanier, cerebro del sistema Vírtual Reality, quien perdió sus patentes yotros derechos de autoría intelectual avasallado por los grandes capitalesinternacionales (Hamilton, 1993).Una total autonomía no luce posible en la inmensidad de la tecnología. Solamentealguien con ambiciones de prestidigitador puede crear la ilusión óptica de un sistemaautosuficiencia en la vastedad de posibilidades de la tecnología. La independencia totalen la tecnología es un proyecto reñido con la práctica. Todo lo que se puede aspirar esconcretar una capacidad de creación en áreas delimitadas. Ser usuario sin dejar de sercreador es la meta de una sociedad tecnológica. En términos económicos es propendera la capacidad simultánea de importar y exportar tecnología.Hasta ahora la hegemonía del conocimiento y aplicación de la tecnología la ejerce unaélite de naciones integrantes del mundo desarrollado. Estas naciones exportanproductos de un alto valor agregado y sus ciudadanos disfrutan de una mayor calidadde vida medible en ingresos, educación y salud. Esto no se consigue de un momento aotro. Sin embargo la planificación vista como ordenamiento y la estrategia comooportunidad son la sustancia del largo plazo. En la creación de tecnología autónoma serequiere paciencia y templanza para salvar las dificultades.Corresponde a Edison cambiar las relaciones entre el inventor y la industria. En MenloPark se levanta el escenario de una corporación de múltiples recursos donde seintegran gerentes de mercadeo, ingenieros y administradores, todos los ingredientes deuna corporación tecnológica del siglo xx: que en el vocabulario de los economistas seconoce como tecnoestructura. Para estas gigantescas corporaciones, los intereses delinventor pasan a un plano secundario. Aquí el inventor bordea en la anónima. Para latecnoestructura, la mejor tecnología es la que se crea, se produce y es anónima. Buenaparte de la tecnología de hoy no tiene autor y en eso difiere considerablemente de laciencia donde toda colaboración es registrada cuidadosamente. Frente a todas lasamenazas que acechan al inventor éste tiene el compromiso ético de buscar los mediospara su defensa.Las patentes están entre los instrumentos de mayor confiabilidad para medir elpotencial tecnológico de una nación. Una idea de la producción de tecnología del Japónse alcanza mediante el número de patentes registradas. Así del total de patentesotorgadas por los Estados Unidos de América en 1979, un 9% pertenece a losjaponeses. Para 1985 esta cifra se incrementó hasta un 18%, prueba contundente de latrascendencia de la tecnología entre los japoneses. La innovación alimenta el modelojaponés y ésta es la razón por la cual los economistas y los sociólogos examinan latecnología de ese país. Nadie quiere quedarse rezagado en la carrera tecnológica. Poreso Herbert Curien, Ministro de investigación y tecnología de Francia en 1985, abrió elprograma Eureka. En Eureka se unen las empresas industriales de países europeos
  • para impulsar nuevas tecnologías aptas para conquistar el mercado de la ComunidadEuropea. Allí se integran 1.500 empresas e institutos de investigación con unpresupuesto de once mil millones de dólares que atienden 386 proyectos, (Curien,1990). Eso es colaboración amparada en un mano de decisión política.Los Estado Unidos de América buscan alternativas para rejuvener su aparatotecnológico. Grandes industrias se unen a prestigiosas universidades- y gobiernoslocales para fundar las llamadas "Hot Spots" abanderadas de la tecnologías del futuro(Kelly y Otros, 1992). La banca aporta capitales a estas industrias de altaespecialización. El gobierno en Washington también tiene proyectos. La propuestaClinton Gore es incorporarse a los corredores de tecnología a través de las "autopistasde información". Inclusive los llamados Tigres, del Asia, artífices de la tecnología demano de obra barata, van camino de la competencia con nuevos productos plenos deimaginación y experticia (Engardio y Gross, 1992).La tecnología no es estática y naturalmente envejecer. Algunas tecnologías envejecenmás rápido que otras, un factor que debe ser considerado a la hora de negociartecnologías. Aunque parezca extraño existen ocasiones donde las patentes se compranpara asegurar el envejecimiento y muerte de una dada tecnología. En cierta forma sepropicia el secuestro de alguna tecnología para evitar su entrada a la línea deproducción. Existen oras opciones para que las patentes no entren al mercado. Loimportante es que en el universo de las patentes no hay cupo para los observadores. Eldesideratum es entrar a participar. De otra manera se corre el riesgo de quedar fuera dejuego.Entre todas las tecnologías, la militar es la de máximo secreto. Esta es una constantehistórica que tiene validez hasta ahora (Roland, 1992). La tecnología militar esempleada como medio de fuerza e intimidación, característica que se origina en elperfeccionamiento de las armas, la manipulación de materiales explosivos, la industrianuclear y aún en la fabricación de ciertos equipos pesados. Buena parte de latecnología militar se vincula a poder y destrucción. Con frecuencia el debate sobre lamateria adquiere un tono de violencia desproporcionado. El ejercicio de la autoridadmediante la autoridad militar suscita franca y abierta oposición, resistencia social cuyamagnitud permitiría clasificar a las tecnologías en duras y blandas. Tanta es lapreocupación por estas tecnologías no reglamentadas que, para frenar sus abusos, sesugiere la creación de un tribunal para poner coto a sus excesos (Shrader-Frachette,1983). Por cierto que buena falta hace un tribunal para obligar a las industrias a reciclarlos materiales que contaminan así como otros desechos colaterales. Aprender a reciclares parte inherente de la tecnología actual. Solamente el reciclaje responsable puedeayudarnos a detener la tragedia que se avecina.Al prevalecer el temor de ser agredida, la sociedad se arroga el derecho de colocar a latecnología en el banquillo de los acusados. Los cargos imputables a la tecnología lacolocan fuera de control. Aparentemente las costumbres sociales y la políticacomienzan a prevalecer sobre la búsqueda de la verdad y el bien común. ¿Dónde estála verdad sobre la tecnología militar? Cuando se examina el derrumbe del aparatomilitar montado por el Sha de Irán así corno el desmembramiento de la Unión Soviética,
  • hay razones para creer en otras motivaciones de la violencia. En los casos señalados eluso de las armas tuvo un papel secundario. Nos parece que el carácter intimidatorio dealgunas tecnologías amerita nuevos aportes a la luz de una discusión serena, diáfana ysobre todo constructiva.Abrir la tecnología a su misión social es contrario a la idea de concentrar suresponsabilidad en el selecto grupo de personas que orientan su talento a lainvestigación y a la creación. La incorporación de todos aquellos que se sientenafectados y agredidos por la tecnología de nuestro tiempo, obliga a bajar la barrera dela discusión. Esta es una aspiración a la cual es necesario prestar atención. Laencomienda es alfabetizar al público en relación a los usos de la tecnología.La tecnología gana reconocimiento en las instituciones académicas de distintasnaciones. Mucho se debe a las preocupaciones generadas por la tecnologización de lassociedades desarrolladas. El estudio organizado de la tecnología posee sus propiasrevistas tal como se aprecia en "Technology and Culture" y "Science, Tecnology andHuman Values". Equipos de investigación en universidades e instituciones deeducación superior propulsan los estudios históricos y sociales de la tecnología.Además se conceden premios y estímulos a la inventiva tecnológica en proporcióndirecta a la creatividad y a su impacto social. Pero desde que la tecnología perdió suaureola de santidad, en la época del Renacimiento, las quejas siguen levantandoroncha. Una denuncia reciente señala (Kling, 1992) "sospecho que una fracciónimportante de científicos y tecnólogos, tanto en la academia como en la industria, sonreacios y en ocasiones intensamente hostiles, a los estudios sociales de la tecnología,en particular cuando se cuestiona la ecuación lineal de avance tecnológico y progresosocial".Imbuido del espíritu contestatario de la sociedad americana de los años sesenta,cristalizó un movimiento antitecnología cuyas raíces se ubicaron en la protección delconsumidor. Eventualmente ocurrió una reagrupación de objetivos y se formó laavanzada de "Science, Technology and Society". Sus adherentes concentraron losesfuerzos en la tarea docente y sus inquietudes van orientadas a entender elcompromiso ético de la ciencia y la tecnología tanto en lo social corno en lo político. Alinicio la actividad se centró en el dictado de cursos de tipo introductorio para familiarizara los estudiantes de humanidades con el lenguaje y orientaciones de la tecnología deahora. Cursos similares proliferaron en varias universidades americanas. Estos cursosde Ciencia, Tecnología y Sociedad (C.T.S.) añaden contenidos de ingeniería a lasdisciplinas científicas tradicionales y "sitúan a la ciencia y a la tecnología en su contextosocial y político" (Sutcliffe, 1990). El crecimiento de C.T.S. resultó inimaginable. Ahorala Universidad de Harvard, el "Massachusetts Institute of Technology" y el "RennselaerPolytechnic Institute" ejecutan programas de postgrados en Gerencia, Sociología yPolítica de la Tecnología. En enero de este año se realizó, en Jerusalén, Israel, elCongreso Internacional de "Education in Science and Technology". Parte de esecongreso se concentró en el análisis de los aciertos y errores de los programas de C. T.S. Entre los logros ya tiene el respaldo de la UNESCO y otros organismosinternacionales y un creciente número de seguidores en los cinco continentes (Yager,1992). Los líderes de C.T.S. admiten que la dificultad está en alcanzar su presencia en
  • el aula de clases. Los horizontes de C. T. S. lucen impredecibles y lo menos quepodemos hacer es un seguimiento a sus actividades.Aún con todos sus avances la tecnología estaba ausente de la filosofía. Kant, taninteresado en la ciencia pura, no dedicó discurso alguno, la tecnología y probablementela consideraba de escaso valor intelectual. Andrew Ure (Mitcham, 1989) escarbó en lasrelaciones entre máquinas automáticas, problemas sociales y el marco político de lapráctica tecnológica. Entonces la tecnología comenzó a interesar a los filósofos. Estoes, ver a la tecnología como problema de la creatividad y la inteligencia. No es elpropósito de esta nota conducirnos por el hilo histórico de las discusiones de la filosofíade la tecnología.Aunque parezca extraño existen ocasiones donde las patentes se compran paraasegurar el envejecimiento y muerte de una dada tecnología.Nuestro polifacético y original hombre de pensamiento (García Bacca, 1987) comenta"la técnica, en cuanto actual, es técnica de innovaciones", una manera de decir que latecnología no es igual a mejorar y renovar productos. Emparenta este comentario deGarcía Bacca con lo expresado por F. Dessaeur cuando apunta: "La esencia de latecnología es el acto de la creación técnica (Mitcham, 1989). En palabras llenas deemoción P. K. Engelmeier (Mitcham, 1989) dijo la tecnología es la primavera deldesarrollo humano". Esto es, la voluntad de progreso del hombre se nutre y deleita encada acierto tecnológico. En los inicios del cruce filosofía-tecnología, E. Kapp (Mitcham,1989) se interesó en las analogías entre el hombre y la máquina y su observación lollevó a postular que "en los instrumentos, lo humano se reproduce a sí mismo",postulado que pierde valor en la tecnología de frontera.La tecnología toma cuerpo y ahora es parte de la unicidad de la creatividad. Por eso lostópicos de la tecnología se amplían. El esqueleto de la filosofía de la tecnología loconforman temas como tecnología y libertad, tecnología y educación, tecnología ylengua así como tecnología y sociología. Estos temas se tratan en las universidades deAlemania, Francia, Holanda y los Estados Unidos de América. Su inclusión en lasuniversidades latinoamericanas no se ha concretado. Pensamos que mientras mástarde sea su arribo mayor será nuestra marginalidad tecnológica.Que no todos los filósofos comulgan en el optimismo por la tecnología lo veremos acontinuación. P. Munford (Mitcham 1989) aboga por limitar la expansión de latecnología. Para nadie es un secreto que detener el crecimiento de la tecnologíaenvuelve un freno al crecimiento poblacional. En otro plano Ortega y Gasset (Mitcham,1989) estima que el perfeccionamiento de la tecnología conduce a una disminución dela facultad imaginativa. Una inquietud parecida estuvo en el pensamiento de AldousHuxley. Somos más parecidos en la medida que la tecnología nos acerca. Se presumeque para Heidegger (Mitcham, 1989) lo fundamental es cuestionar a la tecnología"como una especie de dogmatismo que no reconoce sus propias limitaciones, no seconoce a sí mismo". Uno de los filósofos de la tecnología con mayor renombre esJacques Ellul (Mitcham, 1989) cuya preocupación es la ética de la tecnología. Ellulpropone detener el crecimiento de la tecnología para evitar sus transgresiones. El
  • debate continúa abierto y tiende al fortalecimiento de un pensamiento donde latecnología es indiscutiblemente muestra de la inteligencia del hombre.¿Dónde se ubica el estado actual de la tecnología en Venezuela? Tal pregunta esdemasiado ambiciosa para ser respondida en pocas líneas. Comencemos diciendo quelos treinta y cinco años de democracia demostraron las capacidades para hacer cienciaen un país en vías de desarrollo. Datos recientes señalan una producción promedio de460 artículos por año en el período que abarca desde 1980 a 1990 en publicacionesregistradas por el "Science Citation Index". Además, los investigadores venezolanosparticipan con cierta regularidad en congresos de prestigio internacional. Toda estavaliosa labor comienza a ganar reconocimiento. Desde hace algunos años se otorganlos premios nacionales de ciencia y los premios de la Fundación Polar como estímulo ala dedicación de la creación científica. El Sistema de Promoción al Investigador es lapremiación justa al esfuerzo de los científicos que entregan su talento y su energía altrabajo de laboratorio. En síntesis, la nación aplaude la fuerza y perseverancia de susinvestigadores.El panorama en el campo de la tecnología no resulta prometedor. Quedarnos estáticosen la condición de usuarios de tecnología foránea no ayuda a sacarnos adelante en elempeño de tejer las bases de un proyecto tecnológico.Falta trabajo y un tanto de osadía para levantar industrias libres de atadurasextranjeras.La urgencia de fortalecer la tecnología es un compromiso ineludible del estado, de losempresarios y naturalmente de los investigadores. Para comenzar se requiere unpresupuesto para la tecnología equivalente al asignado a la investigación científica devocación académica. Sin ánimo de establecer paralelos, recordemos lo que pasa enotras naciones. Un organismo de indeclinable apoyo a la investigación básica como el"National Science Foundation" (N.S.F.) entregó a una comisión de altas calificacioneslos recaudos para crear conexiones crecientes entre investigación y tecnología. Enconcreto, el N.S.F. trata de darle bases sólidas a su decisión de colocar mayoresrecursos a la investigación aplicada. Algo similar se tiene en mente para el "NationalInstitute of Health" cuyo presupuesto de nueve mil millones de dólares deberá atender alas necesidades de investigación tecnológica del sector salud (Beardsley, 1992).Pero la tecnología de hoy necesita de personal especializado. Alberto Lutowskiprobablemente fue el primer inventor que vivió en Venezuela. Lutowski registró en laoficina de patentes de París "los inventos del monorriel, de la correa sin fin y el motor deaire caliente " (Zawisza, 1988). Preparemos un millar de Lutowski para deslumbrarnosen la bondad de sus inventos. Si los inventores faltan entonces debemos prepararloscon toda celeridad. Aceptamos este reto a la imaginación. En cuanto a tecnologíacorresponde, la demanda es la misma "o inventamos o erramos". Para atender a lasvariantes de la tecnología actual hay que formar unas cuantas decenas de Gerentes deTecnología que entiendan de costos, mercados y oportunidades (Leontief, 1985),gerentes con inteligencia, capaces de transformar la innovación tecnológica enproductos competitivos para vender aquí y afuera, gerentes que conozcan el
  • complicado universo de la propiedad intelectual y sean competentes para evaluar losaspectos científicos y tecnológicos de una empresa; gerentes para administrar el capitalde riesgo envuelto en toda tecnología y estén conscientes que la tecnología, vista comonegocio, no garantiza una seguridad total a la inversión. Falta trabajo y un tanto deosadía para levantar industrias libres de ataduras extranjeras. Copiar modelos de otrospaíses con tecnología de vanguardia cumple una función pero también es cierto quecrea espejismos. Inventar en algunas tecnologías de frontera es obligación de lasociedad tecnológica.No todo es negro en ese túnel de nuestra dependencia tecnológica. Tanto el INTEVEPcomo el IVIC generan señales y destellos de creatividad tecnológica. El programaEureka, iniciativa del sector privado, es decisión acertada. Se observa un panoramapromisor en el campo de la informática y la micro-electrónica (Cañas, Esqueda yMartínez, 1988). El CONICIT aúpa los Parques Tecnológicos y el Proyecto SimónBolívar. Sin embargo es temprano para emitir juicio sobre estas propuestas. Solamenteun estallido de soberbia pudiera negar la falta de una política dirigida a favor de latecnología. Soñemos para que la tecnología sea una realidad entre nosotros.REFERENCIASAisenberg I. M. (1981): Patents: their evolution, their posture, their procurement andtheir function. Interciencia, Vol. 6, Nº 6, pp. 395-401.Asimov, I. (1990): Cronología de los Descubrimientos. Editorial Ariel S. A. España. pp.171.Bacon, F. (1980): New Atlantis. The Great Books of the Western World. U.S.A. Vol. N930, pp. 19-214.Beardsley, T. (1992): Bringing Science to the Bottom Line. Scientific American.November, pp. 13.Buchanam, R. A. (1976): History of technology. Encyclopedia Britannica, Vol. 18, pp. 28.Cañas, M., Esqueda, P. y Martínez, F. (1988): Situación Actual de la Informática y laMicro-Electrónica en Venezuela. pp. 59-74 en "Nuevas Tecnologías en Venezuela".Coordinación C. E. Machado-Allison. Impresión Cotragraf. R. L. Venezuela.Correa, C. M. (1990): Expansión y fortalecimiento del sistema de propiedad intelectual,implicaciones para América Latina. pp. 291-318. Conceptos generales de gestióntecnológica. Cinda Colección de Ciencia y Tecnología Nº 26. Alfabeta impresores,Chile.
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