Charles bukowski

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para entretenerse con bukowski

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Charles bukowski

  1. 1. 1
  2. 2. 2ArquitravePrólogo y traducción de textosde Umberto Cobo
  3. 3. 3Antología© Charles Bukowski© Arquitrave Editoreswww.arquitrave.com/suscriptores@arquitrave.comEdición y diseño Harold Alvarado Tenorio y Héctor Hernán GómezImpreso en Colombia - Printed in ColombiaTodos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni entodo ni en parte, ni registrada en o transmitida por, un sistema de recuperación deinformación, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico,electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin el permisoprevio por escrito de la editorial.
  4. 4. 4Charles Bukowski«El alcohol es una de las mejores cosas que han llegado a estatierra, además de mí. Siempre escribo intoxicado. No creo que hayaescrito nunca un poema completamente sobrio». «Algunos me hanllamado el más grande poeta de Estados Unidos. Mis amigos sólo mellaman Hank». «Me gustan los hombres desesperados, hombres conlos dientes rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeresviles, con las medias caídas y arrugadas y con maquillaje barato. Megustan más los pervertidos que los santos. Meencuentro bien entre los marginados porque soy un marginado.No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gustaser modelado por la sociedad».Así se definía Charles Bukowski en una entrevista que concedióen 1987. Y fue por declaraciones como esta que se convirtió en unicono de la rebeldía, en un heredero de los poetas malditos, en unode esos escritores que muchos citan pero que pocos leen de verdad.Su vida no fue un cuento de hadas. Como él mismo lo describióen Ham on Rye, sabía muy bien lo que era un banco de parque y elsonido de los dedos de un casero golpeando a su puerta. Bukowski,reconoció su vocación temprano en su vida, pero no hubiera sidosino otro vagabundo más en California de no haber buscado la ayudade los que la habían experimentado antes.Nació en Andernach, un pequeño pueblo a orillas de Rin, y desdelos tres años vivió en Los Ángeles. Desde niño su vida estuvo marca-da por la miseria personal y económica. Tuvo constantesenfrentamientos con su padre un alcohólico que lo golpeaba cons-tantemente, y desavenencias con su madre, quienes fueron protago-nistas de episodios de violencia doméstica gracias a la depresión eco-nómica y el rechazo hacia los alemanes durante la Segunda GuerraMundial.A los 16 años sufrió una enfermedad en la piel que le dejó
  5. 5. 5unas impresionantes cicatrices en la cara y la espalda, lo que lo con-virtió en un adolescente aislado. Se refugiaba entonces en la libreríapública donde leía a Céline, D.H Lawrence y Chejov.Después de pasar unos meses en la universidad descubrió que losuyo era la bebida y las apuestas. Durante largo tiempo vivió del dine-ro que se ganaba en el hipódromo de Santa Anita y, cuando teníamala suerte, dormía en los parques. Lo único que le importaba en esemomento de su vida era beber. A los 25 años comenzó a escribirrelatos cortos que enviaba a revistas literarias como Harper’s y TheNew Yorker. Pero los editores de estas prestigiosas publicaciones, unpoco aterrados por la crudeza de los cuentos, ignoraban sus textos.Él entendió estos rechazos como una falta de talento y prefirió dedi-carse a buscar trabajos temporales como portero y cartero. En lasnoches se iba a emborrachar a los peores bares de Los Ángeles y porlo general terminaba envuelto en peleas callejeras. Neeli Cherkoski,autor de Hank: la vida de Charles Bukowski, afirma que durante eseperíodo Bukowski pasó varias noches en la cárcel y trató de suicidar-se tres veces.En 1942 se fue a vivir con Jane Cooney Baker, una prostituta queconoció en un bar. Durante una década se dedicaron a vagar por laciudad y a tomar cantidades enormes de alcohol. Pero esta primerahistoria de amor no tuvo un final feliz: ella murió intoxicada y él, consólo 35 años, estuvo a punto de morir a causa de una úlcera. Estaexperiencia quedó registrada en Barfly, una película de BarbetSchroeder basada en un guión del mismo Bukowski.Después de la muerte de Jane, Bukowski se quedó solo y se dedicóa escribir sobre todo lo que odiaba del mundo, todo lo que lo obsesio-naba. Esa sería la actividad que ocuparía la mayoría de su tiempo enlos siguientes 40 años. Sus primeros textos eran una mezcla de poe-sía y relato breve que siempre sucedían en el bajo mundo y girabanen torno a los mismos seres oscuros: prostitutas, borrachos, jugado-
  6. 6. 6res empedernidos y delincuentes. Bukowski describió con detalle lomás decadente de la sociedad estadounidense y fue uno de los prime-ros que se atrevió a hacer literatura a partir del mundo underground:sus personajes eran los hombres y las mujeres que no estaban invita-dos a hacer parte del ‘sueño americano’.En 1960, en pleno auge de la sicodelia, Bukowski publicó su pri-mera obra con la pequeña editorial Hearse Press. El libro de poemasFlower, Fist and Bestial Wail (algo así como Flor, puño y gemido ani-mal) lo convirtió de inmediato en una voz importante de la escena dela poesía underground. Los editores de revistas literarias de vanguar-dia lo llamaban para que publicara sus textos y las librerías lo invita-ban para que diera recitales. Bukowski empezó a convertirse en mito.Pero a él sólo le importaba beber.A pesar de la fama, nunca cambió su estilo de vida. Cuando loinvitaban a recitales llegaba borracho e insultaba al público, y cuandodaba entrevistas se burlaba del periodista. Siempre evitó los ambien-tes literarios y académicos y se escondía en los bares y en habitacio-nes de moteles. Pero su comportamiento sólo servía para aumentarsu fama.Durante la década de los 60 y 70 publicó libros tan exitosos comoEscritos de un viejo indecente (1969), Cartero (1970), Erecciones,eyaculaciones, exhibiciones (1972), La máquina de follar (1972), Factó-tum (1975) y Shakespeare nunca lo hizo (1979). Estos libros no sepueden clasificar bajo ningún género preciso. Bukowski sólo escribíasobre las cosas que conocía, sin ninguna pretensión de hacer «granliteratura». Según él, porque encontraba toda la literatura pálida ysin vida. De hecho, sus textos no se parecen a nada de lo que se publi-caba en ese momento. Algunos tratan de ver similitudes con los poe-tas de la generación Beat (Jack Kerouac, Allen Ginsberg y WilliamBurroughs, entre otros); pero en realidad sólo hay algunas coinci-dencias: Bukowski nunca quiso pertenecer a ese grupo. Es más, va-
  7. 7. 7rias veces se quejó de lo que publicaban: «Me parece que no se arries-gan demasiado, se están conteniendo demasiado, no afrontan la rea-lidad».Pero poco a poco Bukowski se convirtió en el personaje principalde su obra. De hecho, el protagonista de casi todas sus narraciones esHenry Hank Chinaski, un álter ego que tiene sus mismos vicios ygustos. La mayoría de lectores comenzaron a buscar novelas sobreBukowski y no novelas de Bukowski. Esto le quitó mucho brillo a sutrabajo de los años 80. Durante ese período publicó muchos menosque en los años anteriores. Sin embargo quedan grandes obras comoLa senda del perdedor (1982), Música de cañerías (1987) e Hijo deSatanás (1990). Además empezaron a aparecer miles de imitadores:escritores mediocres que querían hacer carrera insultando a todo elmundo y escribiendo sobre su sexualidad y sus peleas.Mucha de la obra de Bukowski se perdió en el tiempo. No haymanera de calcular cuánto de ella envió a editores que jamás le da-rían respuesta ni le devolverían sus escritos. Los americanos no en-tenderían su escritura hasta mucho después de ser adorado en Euro-pa, donde se convirtió en un autor de culto.¿Qué otra cosa –se pregunta Bukowski en su obra- hacemos loshabitantes de este sanguinario planeta que jugar a matar el tiempo,mientras el tiempo hace exactamente lo propio, resultando además ysiempre el único triunfador? En sus narraciones truculentas y en sufrenética poesía Bukowski hace el retrato veraz de nuestra existen-cia: siempre se pierde, sin importar las ganancias económicas o lafama o los logros y el éxito. Al final del camino sólo nos espera uncadáver trasquilado por la dureza del camino, una tumba abierta paraengordar lo único que es ciertamente nuestro, nuestros gusanos, y laodiosa presencia de los parientes que nunca nos quisieron y los ami-gos que nos envidiaron. Bukowski analiza a fondo la materia sucia dela vida, sin teorizar ni filosofar, sin la necesidad de la agresión del
  8. 8. 8pensamiento. Y revela la vida como un mal viaje, un mal experimen-tado por los humanos idiotizados ante el paso enajenante de la rutinay de sus demonios disfrazados de progreso, moral y superación. Nues-tro paso por la tierra –dice- es una cruenta comedia de errores que sealimenta con la llegada de millones de nuevos seres a la tierra queluego se convertirán en los Reyes Machos y la Reinas Hembras deuna nauseabunda civilización sometida por los coños y los jefes, losfalos y los culos que apenas satisfacen el poder de los que sólo ambi-cionan poder. Y el único que será eterno y feliz es el dinero, el dios deeste mundo.La poesía de Bukowski, al que le gustaba vanagloriarse de haberescrito su primer poema con 35 años, está marcada por un realismodescarnado y lírico a un tiempo, explícito, tierno en ocasiones y bru-tal en otras, abundante en datos autobiográficos, personalísimo y plenode humor ácido y desencantado. Como sus narraciones, sus poemasson vitales y vitalistas, pero también muy mortales, y están llenos dedrogas, alcohol y sexo. Gracejo, profundidad, cultura y humor, todoello envuelto en un lirismo que a veces es hondo y a veces remeda lasuperficialidad sin conseguirlo. Nunca abandonó su producción enverso que, con los años, se fue haciendo más directa, más sobria,como en El amor es un perro del infierno (1974) o La última noche de latierra (1992). Bukowski escribió más de treinta poemarios, que lehan acreditado como gran poeta.Murió en 1994, a los 74 años, una edad sorprendente para al-guien que llevó semejante estilo de vida. Su gran aporte a la literaturaestadounidense, y a la literatura en general, fue su honestidad y subúsqueda de una literatura menos artificial, más viva.Umberto Cobo
  9. 9. 9
  10. 10. 10La vieja Biblioteca Pública de Los Ángelesha sido destruida por las llamas.Aquella biblioteca del centro.Con ella se fuegran parte de mí juventud.Estaba sentado en uno de aquellos bancosde piedra cuando mi amigoBaldy me preguntó:¿vas a alistarte enla brigada Lincoln?»«Claro», contestéyo.Pero, al darme cuenta de que yo no era un idealista políticoni un intelectualrenegué de aquelladecisión más tarde.Yo era un lectorentoncesque iba de una sala aotra: literatura, filosofía,religión, incluso medicina y geología.Muy prontodecidí ser escritor,pensaba que sería la salidamás fácilEl incendio de un sueño
  11. 11. 11y los grandes novelistas no me parecíandemasiado difíciles.Tenía más problemas conHegel y con Kant.Lo que me fastidiabade todos elloses queles llevara tantolograr decir algolúcido y/o interesante.Yo creíaque en esolos sobrepasaba a todosentonces.Descubrí dos cosas:a) que la mayoría de los editores creíaque todo lo que era aburridoera profundo.b) que yo pasaría décadas enterasviviendo y escribiendoantes de poderplasmaruna frase quese aproximara un pocoa lo que queríadecir.
  12. 12. 12Entretantomientras otros iban a la caza dedamas,yo iba a la caza de viejoslibros,era un bibliófilo, aunquedesencantado,y esoy el mundoconfiguraron mi carácter.Vivía en una cabaña de contrachapadodetrás de una pensión de 3 dólares y medioa la semanasintiéndome unChattertonmetido dentro de una especie deThomasWolfe.Mi principal problema eranlos sellos, los sobres, el papely el vino,mientras el mundo estaba al bordede la Segunda Guerra Mundial.Todavía no me habíaatrapadolo femenino, era virgeny escribía entre 3 y5 relatos por semana
  13. 13. 13y todosme los devolvían, rechazados porel New Yorker, el Harper’s,el Atlantic Monthly.Había leído queFord Madox Ford solía empapelarel cuarto de bañocon las notas que recibía rechazando sus obraspero yo no teníacuarto de baño, así que las amontonabaen un cajóny cuando estaba tan llenoque apenas podíaabrirlosacaba todas las notas de rechazoy las tirabajunto con los relatos.La vieja Biblioteca Pública de Los Ángelesseguía siendomi hogary el hogar de muchos otrosvagabundos.Discretamente utilizábamos losaseosy a los únicos queechaban de allíera a los quese quedaban dormidos en las
  14. 14. 14mesasde la biblioteca; nadie ronca como unvagabundoa menos que sea alguien con quien estáscasado.Bueno, yo no era realmente unvagabundo, yo tenía tarjeta de la bibliotecay sacaba y devolvíalibros,montones de libros,siempre hasta el límite de lo permitido:Aldous Huxley, D.H. Lawrence,e.e. Cummings, Conrad Aiken, Dos Passos, Turgénev, Gorki,H.D., Nietzsche,Schopenhauer,Steinbeck,Hemingway,etc.Siempre esperaba que la bibliotecariame dijera: «qué buen gusto tiene usted,joven».Pero la viejaputani siquiera sabíaquién era ella,cómo iba a saberquién era yo.
  15. 15. 15Pero aquellos estantes conteníanun enorme tesoro: me permitierondescubrira los poetas chinos antiguoscomo Tu Fu y Li Poque son capaces de decir en unverso más que la mayoría entreinta oincluso en cientos.Sherwood Anderson debe de haberlosleídotambién.También solía sacar y devolverlos Cantosy Ezra me ayudóa fortalecer los brazos si noel cerebro.Maravilloso lugarla Biblioteca Pública de Los Ángelesfue un hogar para alguien que había tenido unhogarinfernalarroyos demasiado anchos para saltarloslejos del mundanal ruidocontrapuntoel corazón es un cazador solitarioJames ThurberJohn Fante
  16. 16. 16Rabelaisde Maupassantalgunos no medecían nada: Shakespeare, G.B. Shaw,Tolstoi, Robert Frost, E ScottFitzgeraldUpton Sinclair me Ilegabamásque Sinclair Lewisy consideraba a Gogol y aDreiser tontosde rematepero tales juicios provenían másdel modo en que un hombrese ve obligado a vivir que desu razón.La vieja Biblioteca Pública de Los Ángelesmuy probablemente evitóque me convirtiera en unsuicida,un ladrónde bancos,un típoque pega a su mujer,un carnicero oun motorista de la policíay, aunque reconozco quepuede que alguno sea estupendo,graciasa mi buena suerte
  17. 17. 17y al camino que tenía que recorrer,aquella biblioteca estabaallí cuando yo erajoven y buscabaalgoa lo que aferrarmey no parecía que hubiera mucho.Y cuando abrí elperiódicoy leí la noticia sobre el incendioque había destruidola biblioteca y la mayor parte delo que en ella habíale dije a mimujer:«yo solía pasar horas y horasallí…».El oficial prusianoel atrevido muchacho de trapeciotener y no tenerno puedes retornar a tu hogar.
  18. 18. 18Pensión de mala muerteNo has vividohasta no haber estado en unapensión de mala muertecon nada más que unabombillay 56 hombresapretujadosen catresy todo el mundoroncando a la vezy algunos de esosronquidostanprofundos ytan bastos eincreíbles...oscuroscarraspososinfrahumanosresollantesdel mismísimoinfierno.Parece como sise te partiera la cabezaentre esossonidosde muerte.
  19. 19. 19Y losolores entremezclándose:calcetines sucios yrígidos ycalzoncilloscon orines yexcrementoy por encima de todo eso un aire quecircula lentamentemuy parecidoal que emana de loscubos de basuradestapados.Yesoscuerposen la oscuridadgordosy flacosy encorvadosunossin piernassin brazosotrossin cerebroy lo peor detodo: la totalausencia deesperanzales envuelveles cubre
  20. 20. 20totalmente.No se puedesoportar.Te levantassalescaminas porlas callessubes y bajasaceraspasas edificiosdoblas laesquinay vuelvesa subirla misma callepensandotodos esos hombresfueron niñosuna vez¿quéles ha pasado?¿y qué meha pasadoa mí?está oscuroy hace fríoahífuera.
  21. 21. 21Cisne de primavera...También en primavera mueren los cisnesy allí flotabamuerto un domingogirando de ladoen la corrientey fui hasta la rotonday distinguídioses en carros,perros, mujeresque gritabany la muertese me precipitó garganta abajo,como un ratón,y oí llegar gentecon sus cestas de merienday sus risas,y me sentí culpablepor el cisne,como si la muertefuese algo vergonzosoy me alejécomo un idiota,y les dejémi hermoso cisne.
  22. 22. 22A la puta que se llevó mis poemasAlgunos dicen que debemos eliminar del poemalos remordimientos personales,permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero¡POR DIOS!¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!¡Es intolerable!¿Tratas de joderme como a los demás?¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero?Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalonesborrachos y enfermosen el rincón.La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 50,pero no mis poemas.No soy Shakespearepero puede ser que algún día ya no escriba más,abstractos o de los otros.Siempre habrá dinero y putas y borrachoshasta que caiga la última bomba,pero como dijo Dios,cruzándose de piernas:veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía.
  23. 23. 23Culminacion del dolorOigo incluso cómo ríenlas montañasarriba y abajo de sus azules laderasy abajo en el agualos peces llorany toda el aguason sus lágrimas.Oigo el agualas noches que consumo bebiendoy la tristeza se hace tan grandeque la oigo en mi relojse vuelve pomos en la cómodase vuelve papel sobre el suelose vuelve calzadorticket de la lavanderíase vuelvehumo de cigarrilloescalando un templo de oscuras enredaderas...poco importapoco amoro poca vidano es tan malolo que cuentaes observar las paredesyo nací para esonací para robar rosas de las avenidas de la muerte.
  24. 24. 24Sé amable...Siempre nos pidenque entendamos el punto de vistade los otrossin importar si esanticuadonecioasqueroso.A uno le pidenque entiendaamablementetodos los errores de los otrossus vidas desperdiciadassobre todo si sonde edad avanzada.Pero su edad es lo únicoen lo que nos fijamos.Han envejecidomalporque hanvividosin enfoque,se han negadoa ver.¿Que no es culpa suya?¿culpa de quien?¿mía?se me pide que oculte
  25. 25. 25mi opiniónante ellospor miedo a sumiedo.La edad no es un crimenpero la vergüenzade una vidadeliberadamentedesperdiciadaentre tantasvidasdeliberadamentedesperdiciadassi lo es.
  26. 26. 26John Dillinger y Le Chasseur MauditEstá mal, y no es lo acostumbrado, pero no me importa:veo chicas y me acuerdo de pelos en el lavaboveo chicas y me acuerdo de intestinosy vejigas y movimientos excretorios;está mal también quelas campanillas de los heladeros, los bebés,las válvulas de motor,plagióstomos, palmeras, pasos en el corredor... todome entusiasme con la fría calmade la tumba; el único alivio es, quizás,saber que hubo otros hombres desesperados:Dillinger, Rimbaud, Villon, Babyface Nelson,Seneca,Van Gogh,o mujeres desesperadas: luchadoras, enfermeras,camareras, putaspoetisas... aunque,si creo que el crujir de los cubitos de hielo es importanteo un ratón husmeando en una lata de cerveza vacía;dos huecos vacíos mirándose mutuamente,o el mar nocturno claveteado de manchados barcosque te penetra la cautelosa membrana del cerebro consus luces,con sus saladas lucesque te tocan y se marchanen busca del amor más sólido de una tal India;o conducir largas distancias sin razónnarcotizado a través de cristales bajados quete rasgan y agitan la camisa como un pájaro asustado,y siempre el semáforo rojo, siempre rojo,fuego nocturno, y derrota, derrota...escorpiones, chatarra, fardos:
  27. 27. 27ex empleos, ex mujeres, ex rostros, ex vidas,Beethoven en su tumba más muerto que una remolacha;carretillas rojas, sí, tal vez,o una carta del infierno firmada por el diabloo dos chicos buenos moliéndose a golpes mutuamenteen algún estadio barato lleno de estridente humo,pero la mayoría de las veces no me importa,aquí sentado con la boca Ilena de dientes cariados,aquí sentado leyendo a Herrick y a Spenser ya Marvell y a Hopkins y a Bronte (a Emily hoy);y escuchando El hada de mediodía de Dvorako Le Chasseur Maudit de Franck,en realidad no me importa, y está mal:recibo cartas de un joven poeta(muy joven, parece) diciéndome que algún díase me reconocerá sin duda comouno de los grandes poetas mundiales. ¡Poeta!qué malversación: hoy he recorrido al sol las callesde esta ciudad, sin ver nada, sin aprender nada, sin sernada, y de regreso a mi habitaciónpasé junto a una vieja que sonreía con una horrible sonrisa;estaba ya muerta, y recuerdo cables en todos lados:cables de teléfono, cables eléctricos,cables para rostros eléctricosatrapados como peces de colores en el cristal y sonriendo,y los pájaros se habían ido, a ningún pájaro le gustanlos cableso la sonrisa de los cablesy cerré mi puerta (por fin)pero a través de la ventana era igual:
  28. 28. 28sonó una bocina, alguien se río, corrió el agua de unretrete,y, entonces, cosa extraña,pensé en todos los caballos con númerosque habían pasado frente al griterío,pasado como Sócrates, pasado como Lorca,como Chatterton...más bien supongo que nuestra muerte no importabademasiadosalvo por una cuestión de eliminación, un problema,no creo lo que dicenpero, igual que hago conlas palmeras enfermasy la puesta de sol,a veces las miro.
  29. 29. 293 Horas, 16 minutos y 30 segundos...Se supone que soy un gran poetay tengo sueño por la tardesé que la muertees un toro gigantescodispuesto a embestirmey tengo sueño por la tardesé que hay guerras y hombres que pelean en el ringsé que hay buena comida, buenos vinos, buenas mujeresy tengo sueño por la tardesé que hay una mujer que me amay tengo sueño por la tarde,me inclino hacia el sol tras una cortina amarillay me pregunto:¿Adónde habrán ido las moscas del verano?Recuerdo la muerte tan sangrienta de Hemingwayy tengo sueño por la tarde.Algún día no tendré sueño por la tardealgún día escribiré un poemaque encenderá volcanesen las colinas que están ahí fuerapero ahora mismo tengo sueño por la tardey alguien me pregunta «Bukowski, ¿qué hora es?y yo contesto «3 horas, 16 minutos y 30 segundos».Me siento muy culpable,me siento asqueroso, inútil,demente, tengo sueñopor las tardes,
  30. 30. 30están bombardeando iglesias,bien, eso está bien,los niños montan en ponys en los parques,eso está bien,las bibliotecas están llenas de miles de libros sabios,hay música grandiosa encerrada dentro de la radioy yo tengo sumo por la tarde,tengo una rumba dentro de mí diciendo,bah, deja que lo hagan los demás,déjales que ganen,déjame dormir,el ingenio está a oscurasbarriendo la oscuridad como una escoba,me voy a donde han ido la moscas del verano,intentad atraparme.
  31. 31. 31Azul noElla me llamo desde lejos,"nunca podía discutir con vos",me dijo."Siempre te ibas,mi esposo no es así,se me pega como plasticola.y me golpea"."Nunca creí en las discusiones",dije,"no hay nada que discutir"."Estás equivocado", dijo ella,"deberíastratar decomunicarte"."Comunicar es una palabra abusada, comoamor",le dije."¿Pero no crees que dos personas puedenamar?", preguntó."No si tratan de comunicarse",le contesté."Estás hablando como un hüevon",dijo ella.
  32. 32. 32"estamos discutiendo",dije."No", dijo ella, "estamos tratando decomunicarnos"."Me tengo que ir",dije.Corté y descolgué el teléfono.me quedé mirándolo.Lo que ellas no entendían era quea veces no hay nada que salvarexcepto la reivindicación personal delpropio punto de vistay que eso era lo que iba a causarese flash blanco y cegadoruno de estos días.
  33. 33. 33Manual de combateDijeron que Céline era un nazidijeron que Pound era un fascistadijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.pusieron a Dostoievsky frente a un pelotónde fusilamientoy mataron a Lorcale dieron electrochoques a Hemingway(y vos sabes que se pegó un tiro)y echaron a Villon de la ciudad (París)y Mayakovskydesilusionado con el régimeny luego de una pelea de enamorados,bueno,también se pegó un tiro.Chatterton se tomó veneno de ratasy funcionóy algunos dicen que Malcom Lowry se murióahogado en su propio vómitoborracho.Crane se tiró a las hélicesdel barco o a los tiburones.El sol de Harry Crosby era negro.Berryman prefirió el puente.Plath no encendió el horno.Séneca se cortó las muñecas en labañera (es la mejor manera:en agua tibia)Thomas y Behan se emborracharonhasta morir y
  34. 34. 34hay muchos más.¿y vos querés ser unescritor?Es esa clase de guerra:la creación mata,muchos se vuelven locos,algunos pierden el rumbo yno lo pueden hacernunca más.Algunos pocos llegan a viejo.Algunos pocos hacen plata.Algunos se mueren de hambre (como Vallejo).es esa clase de guerra:bajas por todas partes.Está bien, adelantehazlopero cuando te ataquenpor el lado que no vesno me vengas conremordimientos.Ahora me voy a fumar un cigarrilloen la bañeray luego me voy a ir adormir
  35. 35. 35La vida feliz de los cansadosEsmeradamente sintonizado conla canción de un pezestaba en la cocinaa medio camino de la locurasoñando con la Españade Hemingway.Hace bochorno, como se suele decir,no puedo respirar,he cagado yhe leído las páginas de deportes,he abierto la nevera,he visto un trozo de carnemoraday la he vuelto a dejarallí.El lugar en el que encontrar el centroes en el límiteese repiqueteo en el cielono es más que una cañeríaque vibra.cosas terribles avanzan por lasparedes; flores de cáncer crecenen el porche; a mi gato blancole arrancaron un ojoy sólo quedan 7 díasde carrerasde la temporada veraniega.La bailarina nunca llegó delClub Normandyy Jimmy no trajo a lafurcia,
  36. 36. 36pero hay una postal desdeArkansasy un impreso retornable de Food King:10 días gratis en Hawai,todo lo que hay que haceres rellenarlopero no quiero ir aHawaiquiero la furcia con ojos de pelicanoombligo de bronceycorazón de marfil.Saco el trozo de carnemorada,lo echo a lasartén.Entonces suena el teléfono.Caigo sobre una rodillay ruedo bajola mesa. Allí me quedohasta que deja de sonar.después me levanto ypongola radio.No me extraña que Hemingway fueraun borracho, ¡maldita España!yo tampoco puedosoportarla.Hace un bochornotan grande.
  37. 37. 37YonquiSentado en un dormitorio oscuro con 3 yonquis,mujeres.Hay bolsas de papel marrón con basurapor todas partes.Es la una y media de la tarde.Hablan de manicomios,de hospitales,están esperando una dosisninguna de ellas trabaja.Todo es subsidio y cupones de comida yCentro Médico de California.Los hombres son objetos que sirvenpara conseguir la dosis.Es la una y media de la tardefuera crecen plantas pequeñassus niños todavía están en la escuela.Ellas fuman cigarrillosy aburridas dan sorbos de cervezatequilaque he comprado yo.Estoy sentado con ellasy espero mi dosis:soy un yonqui de la poesía.
  38. 38. 38A Ezra le arrastraron por las callesen una jaula de madera.Blake creía en Dios.Villon fue un ladrón.Lorca chupaba pollas.T.S. Eliot trabajaba de cajero en una ventanilla,la mayoría de los poetas son cisnes,son garzas.Estoy sentado con 3 yonquisa la una y media de la tarde.El humo es una meada ascendente.Espero.La muerte es el Jumbo de la nada.Una de las mujeres dice que le gustami camisa amarilla.Creo en la violencia natural.Aquello era parte de eso.
  39. 39. 39Abraza la oscuridadLa confusión es el diosla locura es el diosla paz permanente de la vidaes la paz permanente de la muerte.La agonía puede mataro puedesustentar la vidapero la paz es siempre horriblela paz es la peor cosacaminandohablandosonriendopareciendo ser.No olvides las aceras,las putas,la traición,el gusano en la manzana,los bares,las cárceles,los suicidios de los amantes.Aquí en Estados Unidoshemos asesinado a unpresidente y a su hermano,otro presidenteha tenido que dejar el cargo.La gente que cree en la políticaes como la gente que cree en dios:
  40. 40. 40sorben aire conpajitastorcidas.No hay diosno hay políticano hay pazno hay amorno hay controlno hay planes.Mantente alejado de diospermaneceangustiadodeslízate.
  41. 41. 41Hoy los mirlos estan alborotadosMás solo que un huerto seco y agotadopuesto sobre la tierrapara uso y abuso.Abatido como un ex boxeador que vendeperiódicos en la esquina.Deshecho en lágrimas comouna corista que se ha hecho viejay recibe su último cheque.Un pañuelo vendrá bien su señoría,vuestra merced.Hoy los mirlos están alborotadoscomolas uñas encarnadasen una nocheen la celda...vino gemido vino,los mirlos corretean yrevoloteanrepitiendomelodías y castañuelas españolas.Y cualquier parte no está enninguna parte...es un sueño peor quelas tortillas o una rueda pinchada:por qué continuamoscon la cabeza ylos bolsillos Ilenos depolvocomo un niño malo que acaban de expulsardel colegio...dígamelo
  42. 42. 42usted que fue un héroe en algunarevoluciónusted que enseña a los niñosusted que bebe con calmausted que posee grandes casasy pasea por jardinesusted que ha matado a un hombre y posee unabella esposadígamelo ustedpor qué ardo como unviejo vertederoseco.Podríamos mantener una correspondenciainteresante.Tendríamos ocupado al cartero.Y las mariposas y las hormigas y los puentes ylos cementerioslas constructoras de cohetes y los perros y los mecánicosde cochescontinuaríanun poco más.Hasta que nos quedásemos sin sellosy/oideas.No se avergüence denada; supongo que Dios pensó en todoinclusoen las cerradurasde las puertas.
  43. 43. 43A solas con todo el mundoLa carne cubre el huesoy dentro le ponenun cerebro ya veces un alma,y las mujeres arrojanjarrones contra las paredesy los hombres bebendemasiado y nadie encuentra al otropero siguenbuscandode camaen cama.La carne cubreel hueso y lacarne buscaalgo más quecarne.No hay ningunaposibilidad:estamos todos atrapadospor un destinosingular.Nadie encuentra jamásal otro.Los tugurios se llenanlos vertederos se Ilenanlos manicomios se llenanlos hospitales se llenanlas tumbas se Ilenannada más se Ilena.
  44. 44. 44Garras del paraísoMariposa de maderasonrisa de bicarbonatomosca de serrín...me gusta mi barrigay el tipo de la tienda de vinosme llama«Señor Schlutz».Los cajeros del hipódromogritan« ¡EL POETA SABE!»cuando cobro mis apuestaslas damasque entran y salen de la camadicen que me amancuando paso a su lado conblancos pies mojados.Albatros con ojos borrachoscalzoncillos sucios de Popeyechinches de París,he salvado las barricadashe dominadoel automóvilLa resacalas lágrimaspero conozcoel destino finalcomo cualquier colegial que vecómo el tráfico aplastaal gato al pasar.Mi cráneo tiene una hendidura de
  45. 45. 45pulgada y media justo en labóveda.La mayor parte de mis dientes estádelante,me mareo a oleadas en los supermercadosescupo sangre cuando bebowhiskyy me entra una penaque llega a hacersedolorcuando pienso en todas lasbuenas mujeres que he conocidoy que se han diluidodesvanecidoentre trivialidades:viajes a Pasadena,picnic con los niños,tapones de pasta de dientespor el desagüe.No hay nada que hacersino beberapostar a los caballosapostar a los poemascuando las jovencitasse hacen mujeresy las ametralladorasapuntan hacia míagachadotras muros más delgadosque los párpados.
  46. 46. 46No hay más defensaque todos los errorescometidos.Entretantome duchocontesto el teléfonohago huevos durosestudio el movimiento y el deterioroy me siento tan biencomo cualquieramientras paseo al sol.
  47. 47. 47Aire y luz y tiempo y espacio"Sabes, yo tenia una familia, un trabajo, algosiempre estabaen el mediopero ahoravendí mi casa, encontré estelugar, un estudio amplio, deberías ver el espacio yla LUZ,por primera vez en mi vida voy a tener un lugary el tiempo paraCREAR"no, nene, si vas a crearvas a crear trabajando16 horas por día en una mina de carbónovas a crear en una piecita con 3 chicosmientras estasdesocupado,vas a crear aunque te falte parte de tu mente y detu cuerpo,vas a crear ciegomutiladoloco,vas a crear con un gato trepando por tuespalda mientrasla ciudad entera tiembla en terremotos, bombardeos,inundaciones y fuego.Nene, aire y luz y tiempo y espaciono tienen nada que ver con estoy no crean nada,excepto quizás una vida mas larga para encontrarnuevas excusas.
  48. 48. 48Como ser un gran escritorTienes que tirarte a muchas mujeresbellas mujeres,y escribir unos pocos poemas de amor decentesy no te preocupes por la edady los nuevos talentos.Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.Anda al hipódromo por lo menos una veza la semanay ganasi es posible.aprender a ganar es difícil,cualquier pendejo puede ser un buen perdedor.y no olvides tu Brahms,tu Bach y tucerveza.no te exijas.duerme hasta el mediodía.evita las tarjetas de créditoo pagar cualquier cosa en término.acuérdate de que no hay un pedazo de culoen este mundo que valga más de 50 dólares(en 1977).y si tienes capacidad de amarámate a ti mismo primeropero siempre sé consciente de la posibilidad dela total derrotaya sea por buenas o malas razones.un sabor temprano de la muerte no es necesariamenteuna mala cosa.quédate afuera de las iglesias y los bares y los museosy como las arañas, sé
  49. 49. 49paciente, el tiempo es la cruz de todos.másel exiliola derrotala traicióntoda esa basura.quédate con la cerveza,la cerveza es continua sangre.una amante continua.agarra una buena máquina de escribiry mientras los pasos van y vienenmás allá de tu ventanadale duro a esa cosa,dale duro.haz de eso una pelea de peso pesado.haz como el toro en la primer embestida.y recuerda a los perros viejos,que pelearon tan bien:Hemingway, Celine, Dostoyevski, Hamsun.si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculascomo te está pasando a ti ahora,sin mujeressin comidasin esperanza...entonces no estás listotoma más cerveza.hay tiempo.y si no hay,está bienigual.
  50. 50. 50Elogio al infierno de una damaAlgunos perros que duermen a la nochedeben soñar con huesosy yo recuerdo tus huesosen la carneo mejoren ese vestido verde oscuroy esos zapatos de taco altonegros y brillantes,siempre puteabas cuandoestabas borracha,tu pelo se resbalaba de tu orejaquerías explotarde lo que te atrapaba:recuerdos podridos de unpasadopodrido, yal finalescapastemuriendo,dejándome con elpresentepodrido.Hace 28 añosque estás muertay sin embargo te recuerdomejor que a cualquierade las otrasfuiste la únicaque comprendióla futilidad delarreglo con la vida.
  51. 51. 51las demás sólo estabanincómodas consegmentos triviales,criticabanabsurdamentelo pequeñito:Jane, teasesinaron por saberdemasiado.Vaya un tragopor tus huesoscon los queeste viejo perrosueñatodavía.
  52. 52. 52El día que me deshice de un fajode billetesY le dije puedes quedarte con tus tías y tus tíos ricosy con tus abuelos y con tus padresy su jodido petróleoy sus siete lagosy sus pavos salvajesy sus búfalosy con todo el estado de Texas,queriendo decir las cacerías de cuervosy tus paseos de los sábados por la nochey tu biblioteca de tres al cuartoy tus municipales encorvadosy tus artistas maricaspuedes quedarte con todo esoy tus periódicos semanalesy tus famosos tornadosy tus sucias inundacionesy todos tus gatos maullantesy tu suscripción al Time,y trágatelos, nena,trágatelos.Puedo manejar un pico y una pala de nuevo (creo)y puedo conseguir25 billetes por un combate a 4 asaltos (quizá)claro que tengo 38 años,pero un poco de tinte puede taparmelas canas;y aún puedo escribir un poema (a veces),no lo olvides, e inclusosi no me pagan,es mejor que esperar la muerte y el petróleo,y disparar a los pavos salvajes,
  53. 53. 53y esperar que el mundocomience.Muy bien, mendigo, me dijo, lárgate.¿que?, dije yolárgate. Esta ha sido tuúltima rabieta.Estoy harta de tus malditas rabietas.Siempre te comportas como unpersonaje de una obra de O’Neill.Pero yo soy diferente, nena,no puedoevitarlo.eres diferente, de acuerdo,y ¡qué diferente, Dios mío!no des unportazoal irte.Pero, nena, ¡amotu dinero!¡ni una sola vez has dichoque me amaras a mi!¿que queríasun mentiroso o unamante?tú no eres ninguna de las dos cosas,¡fuera, mendigo,fuera!... pero, nena...vuelve a O’Neillfui hacia la puerta,la cerré suavemente y me fui
  54. 54. 54pensando: lo que ellos quierenes un indio de maderaque diga si y noy que aguante las llamas yno arme demasiado jaleo;pero te estáshaciendo viejo, chico;la próxima vezno enseñestus cartas.
  55. 55. 55Poemas para jefes de personalUn viejo me pidió un cigarrilloy saqué dos con cuidado.«Vengo a buscar trabajo. Voy a esperaral sol y fumar»Raído y rabiosose recostaba contra la muerte.Era un día frío, por cierto, y los camionescargados y pesados como putas viejasembarullaban y enmarañaban las calles...Nos hundimos como tablas de un suelo podridomientras el mundo lucha por desbloquearla estructura que le atenaza el cerebro.(Dios es un local vacío donde no hay filetes.)Somos pájaros agonizantesbarcos que se hunden...el mundo nos sacude y nos aplastay nosotrossacamos los brazossacamos las piernasbajo el beso mortal de un ciempiés:pero ellos nos dan amables palmaditas en la espalday dicen que es «política» nuestro veneno.Bueno, fumamos, él y yo, pobres hombresmascullando pensamientos insignificantes...No todos los caballos llegan,y cuando veas encenderse y apagarselas luces de las cárceles y de los hospitales,y a los hombres manipular las banderas con tantocuidadocomo si fuesen recién nacidosrecuerda esto:
  56. 56. 56eres un gran instrumento engullidorcon corazón y vientre, cuidadosamente planificado,así que si coges un avión a Savannah,coge el mejor;o si comes polio sobre una roca,haz que sea un animal muy especial.(Tú lo llamas ave; yo llamo a las avesflores.)Y si decides matar a alguien,haz que sea un cualquiera y no alguien:algunos hombres están hechos de un material especial,precioso: no mates,si vas a hacerlo,a un presidente o a un reyo a un hombreque tenga un despacho...ésos tienen alcances celestialesactitudes ilustradas.Si te decides,elígenos a nosotrosque esperamos y fumamos y miramos aviesamente;que estamos consumidos por las penas yfebrilesde subir escalas rotas.Elígenosnunca fuimos niñoscomo vuestros niños.No entendemos canciones de amorcomo vuestras amadas.Nuestros rostros son linóleo resquebrajado,resquebrajado por las pisadas
  57. 57. 57fuertes, seguras, de nuestros amos.A nosotros nos han criado con hojas de zanahoriacon semillas de sésamo y una gramática violenta;malgastamos los días como mirlos enloquecidosy nos entregamos al alcohol por las noches.Nuestra leve sonrisa forzada nos cubrecomo el confeti de un extraño:y ni siquiera participamos de la Fiesta.Somos una escena trazada con elblanco pincel enfermizo de esta Época.Fumamos, dormidos como higos en un plato.Fumamos, tan muertos como la niebla.Elígenos.Un asesinato en la bañerao algo rápido y brillante; nuestros nombresen los periódicos.Conocidos, por fin, un instantepara millones de ojos indiferentes, embotados denoticiasque se reservanpara parpadear y brillar sóloante los simples sarcasmos de tabernade sus correctos comediantescaprichosos y engreídos.Conocidos, por fin, un instante,como lo serán elloscomo lo serás túpor un hombre todo gris en un caballo todogris que está sentado y acaricia una espadamás larga que la nochemás larga que la doliente cresta de las montañas
  58. 58. 58más larga que todos los lamentosque han surgido de las gargantasy han explotado en una tierramás nueva, menos planificada.Fumamos y las nubes nos ignoran.Pasa un gato y se sacude a Shakespearedel lomo.Sebo, sebo, vela cual cera: nuestra espina dorsales débil y nuestra conciencia quemasin malicia hasta el finallo que queda de la mecha que la vidanos ha otorgado parcamente.Un viejo me pidió un cigarrilloy me contó sus problemasy estofue lo que dijo:que esta Época es un crimenque la Piedad se ha refugiado bajo mármolesy el Odio se ha refugiado en eldinero.Podía haber sido un obseso sexualo un Santo.Pero fuese lo que fueseestaba condenadoy los dos esperábamos al solfumandoy mirandoociosos quién seríael siguiente.
  59. 59. 59Lo mejor y lo peorLos hospitales y las cárceleses lo peorlos manicomioses lo peorlos áticoses lo peorlos hoteluchos ruidososes lo peorlos recitales de poesíalos conciertos de rocka beneficio de minusválidoses lo peorlos funeraleslas bodases lo peorlos desfileslas pistas de patinajelas orgías sexualeses lo peorla medianochelas 3 de la madrugadalas 5.45 de la tardees lo peor.Caer del cielolos pelotones de ejecucióneso es lo mejorpensar en la Indiamirar los puestos de palomitasver al toro coger al matadoreso es lo mejor
  60. 60. 60las bombillas en cajasun viejo perro escarbandolos cacahuetes en una bolsa de papeleso es lo mejorpulverizar cucarachasun par de calcetines limpiosel valor natural que vence al talento naturaleso es lo mejorde pie frente a los pelotones de ejecuciónechar migas a las gaviotascortar tomate en rodajaseso es lo mejoralfombras con quemaduras de cigarrillosgrietas en las acerascamareras todavía sensataseso es lo mejormis manos muertasmi corazón muertosilencioadagio de rocasel mundo en llamaseso es lo mejorpara mí.
  61. 61. 61Si consideramosSi consideramos lo que puede verse:motores que nos vuelven locos,amantes que acaban odiándose,ese pescado que en el mercadomira fijamente hacia atrás adentrándose en nuestrasmentes,flores podridas, moscas atrapadas en telarañas,motines, rugidos de leones enjaulados,payasos enamorados de billetes,naciones que trasladan a la gente como peones deajedrez,ladrones a la luz del día con maravillosasesposas y vinos por la noche,las cárceles atestadas,el tópico de los parados,hierba moribunda, fuegos insignificantes,hombres suficientemente viejos como para amar latumba.Estas y otras cosasdemuestran que la vida gira sobre un eje podrido.Pero nos han dejado un poco de músicay un poster clavado en el rincónun vaso de whisky, una corbata azulun delgado volumen de poemas de Rimbaud,un caballo que corre como si el diablo le estuvieraretorciendo la colasobre la hierba azul y el griteríoy después, de nuevo, el amorcomo un coche que dobla la esquinapuntual,
  62. 62. 62la ciudad a la esperael vino y las Floresel agua corriendo a través del lagoy verano e invierno y verano y veranoy de nuevo invierno.
  63. 63. 63Al guienOh dios, tenía una tristeza espantosa,aquella mujer estaba allí sentada yme dijo¿es usted realmente Charles Bukowski?y yo le dijedejemos esono me encuentro bientengo una tremenda tristezay lo único que quiero esecharte un polvoella se riócreía que me las estaba dandode listoy yo no miraba más que sus piernas largas delgadascelestialesveía su hígado y sus entrañas temblandoveía a Cristo allí dentrobailando un folklore.Todas mis carencias interioresse sublevarony fui hacia ellay la tumbé en el sofáy le levanté el vestido hasta el cuelloy me importó un pitosi era una violación o el fin del mundo.Volver a estarahíen un sitioreal
  64. 64. 64sísus bragas estaban en elsuelo.Y mi polla entró, mi polla entróoh Dios, mi polla entróyo era CharlesAlguien.
  65. 65. 65Mi seguidoraDi un recital de poesía el sábado pasado enlos bosques de las afueras de Santa Cruzy estaba a punto de acabarcuando oí un grito fuerte y largoy una joven bastante guapacorrió hacia mívestido largo y fuego en la miraday saltó al escenarioy gritó: «TE DESEO!!TE DESEO! !Cómeme! !Cómeme!le dije, «oye,déjame en paz, coño».pero siguió quitándomela ropa y tirándosesobre mi.« ¿dónde estabas?», lepregunté, « cuando no teníaqué comer yenviaba cuentos cortos alAtlantic Monthly?»,me agarró los huevos y casime los arranca. Sus besossabían a sopa de mierda.2 mujeres saltaron al escenarioYse la Ilevaron a rastrasal bosque.Sus gritos aún se oíancuando empecé el siguiente poema.Tal vez, pensé, tendría que haberla
  66. 66. 66poseído sobre el escenario frentea todos aquellos ojos.Pero uno nunca sabesi sería un buen poema oun mal ácido.
  67. 67. 67Como una flor bajo la lluviaMe corté la uña del dedodel mediode la mano derechabien cortay empecé a sobarle el coñomientras ella estaba sentada en la camaponiéndose crema en los brazosla caray los pechosdespués de bañarse.Entonces encendió un cigarrillo:«tu sigue»,y fumó, y continuó poniéndosecrema.yo continué sobándole el coño.<<quieres una manzana?>>, le pregunté.«bueno»», dijo,«¿tú vas a comer una?»pero fue a ella a quien comí...empezó a girardespués se puso de lado,se estaba humedeciendo y abriendocomo una flor bajo la lluvia.Después se puso boca abajoy su hermosísimo culose alzó ante míy metí la mano por debajohasta el coño otra vez.Estiró un brazo y me cogióla polla, giró y se volvió,me monté encimahundía la cara en la mata
  68. 68. 68de pelo rojoderramada alrededor de su cabezay mi polla tiesa entróen el milagro.Más tarde bromeamos sobre la cremay el cigarrillo y la manzana.Después salí a la calle y compré polloy gambas y patatas fritas y bollitosy puré y salsa yensalada de col, y comimos, ella me dijolo bien que lo había pasado y yo le dijelo bien que lo había pasado y nos comimosel pollo y las gambasy las patatas fritas y los bollitos y elpuré y la salsa yhasta la ensalada de col.
  69. 69. 69La duchaNos gusta ducharnos después(a mí me gusta el agua más caliente que a ella)y su rostro siempre es suave y tranquiloy ella me lava primerome extiende el jabón por los huevoslos levantalos aprieta,luego me lava la polla:«oye, esto sigue duro!»luego me lava el vello de ahí abajo,la tripa, la espalda, el cuello, las piernas,yo sonrío sonrío sonrío,y después la lavo yo a ella ...primero el coño,me pongo detrás, mi polla en sus nalgassuavemente enjabono los pelos del coño,lavo ahí con un movimiento suavetal vez me detenga más de lo necesario,luego las piernas por detrás, el culo,la espalda, el cuello, la hago girar, la beso,enjabono los pechos, luego la tripa, el cuello,las piernas por delante, los tobillos, los pies,y luego el coño, una vez más, para que me dé suerte...otro beso, y ella sale primero,se seca, a veces canta mientras yo sigo allípongo el agua más calientedisfrutando los buenos momentos del milagro amorosoluego salgo...normalmente es por la tarde y todo está tranquilo,y mientras nos vestimos hablamos sobre que otra cosapodríamos hacer,
  70. 70. 70pero el estar juntos resuelve casi todo,en realidad, lo resuelve todoporque mientras esas cosas estén resueltasen la historia de un hombre yuna mujer, es diferente para cada unomejor y peor para cada uno...para mí, es tan espléndido como para recordarlodespués de la marcha de los ejércitosy de los caballos que pasan por las calles fueradespués de los recuerdos del dolor y el fracaso y ladesdicha:Linda, tú me has traído esto,cuando te lo lleveshazlo lenta y suavementehazlo como si estuviera muriéndome en sueños enlugar deen vida, amén.
  71. 71. 71ArrinconadoBueno, ellos ya decían que Ilegaríaesto: viejo, perdido el talento, titubeando conlas palabras.escuchando pisadassordas, me vuelvo,miro detrás de mí...aún no, perro viejo.Demasiado pronto.Ahoraellos están sentados hablando demi: «sí, le ha ocurrido, está acabado... es unapena».«nunca fue gran cosa, ¿verdad?»«bueno... no, pero ahora...?»ahoraestán celebrando mi defunciónen tabernas que yo ya nofrecuento.Ahorayo bebo solodentro de esta máquinadefectuosamientras las sombras cobranformaspeleo en lentaretirada
  72. 72. 72ahorala promesa que fuimenguamenguaahoraenciendo otros cigarrillosme sirvo otrascopasha sido una hermosapeleay aúnlo es.
  73. 73. 73Nota sobre la construcción de las masasAlguna gente es joven y nada másalguna gente es vieja y nada más.Y alguna gente está en el mediosólo en el medio.Y si las moscas usaran ropay todos los edificios ardieran enfuego dorado,si el cielo se sacudiera comoen la danza del vientrey todas las bombas atómicas empezaran agritar,alguna gente sería joven y nada másy alguna gente sería vieja y nada másy el resto sería lo mismo,el resto sería lo mismo.Los pocos diferentesson eliminados bastante rápidopor la policía, por sus madres, sushermanos, y otrospor sí mismos.Lo que queda es lo queveses duro.-
  74. 74. 74Los mejores de la razaNo hay nada quediscutirno hay nada querecordarno hay nada queolvidares tristeyno estristeparece que lacosa massensataque una persona puedehaceresestar sentadacon una copa en lamanomientras las paredesblandensonrisas dedespedidauno pasa a través detodoellocon una ciertacantidad de
  75. 75. 75eficiencia yvalentíaentoncesse vaalgunos aceptanla posibilidad deDiospara ayudarlesen supasootroslo aceptancomo esy por estosbeboesta noche.
  76. 76. 76Manejando a través del infiernoLa gente está exhausta, infeliz y frustrada, la gente esamarga y vengativa, la gente está engañada y temerosa,la gente es iracunda y mediocrey yo manejo entre ellos en la autopista y ellosproyectan lo que les han dejado de sí mismosen su manera de manejar.algunos más odiosos, algunos más disimuladosque otros.A algunos no les gusta que los pasen, e intentanevitar que otros los hagan.Algunos intentan bloquear los cambios de carril.Algunos odian los autos más nuevos, más caros.otros en esos autos odian los autos más viejos.La autopista es un circo de emocioneschiquitas y baratas, esla humanidad en movimiento, la mayoríaviniendo de un lugar queodiay yendo a otro lugar que odia todavíamás.Las autopistas nos enseñan en quénos hemos convertido ymuchos de los choques y muertes son la colisiónentre seres incompletos, entre vidas penosasy dementes.Cuando manejo por las autopistas veo el alma demi ciudad y es fea, fea, fea: los vivos hanestranguladosu corazón.
  77. 77. 77Mi colegaPara ser un chico de 21 años en Nueva Orleans yo no valíamucho la pena: Tenía una pequeña habitación que olía aorines y muertepero quería estar allí, y habíandos adorables chicas al final del vestíbulo quienesno paraban de golpear a mi puerta y gritar. «!Levántate !Hay cosas buenas alla afuera !»«Largaros,» les decía, pero eso solo lasestimulaba mas, me dejaban notas bajo la puerta ypegaban flores con cinta adhesiva alpomo de la puertaYo estaba metido en vino barato y cerveza verde ydemencia...Conocí al viejo tío de la habitación deal lado, de algún modo yo me sentía viejo comoel; sus pies y tobillos estaban hinchados y no podíaatarse los zapatos.Cada día sobre la una del mediodía salíamos a dar un paseojuntos y era un paseo muylento: Cada paso era doloroso para el.Cuando nos acercábamos al bordillo, yo le ayudaba asubir y bajaragarrándole por el codoy por la parte de atrás de sucinturón, lo conseguíamos.
  78. 78. 78Me gustaba: nunca me cuestionosobre que hacia o que dejaba dehacer.El debería de haber sido mi padre, y lo que mas me gustabaera lo que decían una yotra vez: "Nada vale lapena."Era unsabioaquellas chicas jovenes deberíande haberle dejado a ellas notas y lasflores.
  79. 79. 79TodoLos muertos no necesitanaspirina otristezasupongo.Pero quizás necesitanlluvia.zapatos nopero un lugar dondecaminar.Cigarrillos no,nos dicen,pero un lugar dondearder.O nos dicen:Espacio y un lugar paravolar,daigual.Los muertos no menecesitan.Ni los vivos.Pero quizás los muertos se necesitanunos aotros.
  80. 80. 80En realidad, quizás necesitantodo lo que nosotrosnecesitamosynecesitamos tantoSi solo supiéramosquees.Probablementeestodoy probablementetodos nosotros moriremostratando deconseguirloo moriremosporque nolo conseguimos.Espero quecuando yo este muertocomprendáisque conseguítanto como pude.
  81. 81. 81TreguaNecesito pasear por la ceraen algún sitioen una umbría tardeencontrar una mesaen la terraza de un cafésentarmepedir una copay quiero sentarme allácon esa copay quiero queuna mosca aterriceen esa mesa.Entoncesquiero veruna mujer pasar caminandoen un vestido verde.Quiero ver pasarun perro gordocon pelo corto y marrón yojos sonrientes.Quiero morirsentado allí.Quiero morirderechomis ojos todavíaabiertos.
  82. 82. 82Quiero que un aviónpase volando en lo alto.Quiero que paseuna mujeren un vestido azul.Entonces quieroque ese mismo perrocon pelo corto y marrón yojos sonrientespase caminandode nuevo.Eso serasuficientedespués de todas lasotras cosasy de todo lodemás.
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  84. 84. 84Indice3 Horas, 16 minutos y 30 segundos... 29AA la puta que llevó mis poemas 22A solas con todo el mundo 43Abraza la oscuridad 39Aire y luz y tiempo y espacio 47Al guien 63Arrinconado 71Azul no 31CCisne de primavera... 21Como ser un gran escritor 48Como una flor bajo la lluvia 67Culminacion del dolor 23EEl dia que me deshice de un fajo de billetes 52El incendio de un sueño 10Elogio al infierno de una dama 50GGarras del paraíso 44HHoy los mirlos estan alborotados 41JJohn Dillinger y Le Chasseur Maudit 26
  85. 85. 85LLa ducha 69La vida feliz de los cansados 35Lo mejor y lo peor 59Los mejores de la raza 74MManejando a través del infierno 76Manual de combate 33Mi colega 77Mi segudora 65NNota sobre la construcción de las masas 73PPensión de mala muerte 18Poemas para jefes de personal 55SSé amable... 24Si consideramos 61TTodo 79Tregua 81YYonqui 37
  86. 86. 86Esta antología de Charles Bukowski se terminó de imprimiren los talleres de Arquitrave Editores en diciembre de 2004y fue encuadernado a mano por Ricardo Aguirre.
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