Your SlideShare is downloading. ×
El istmo centroamericano ante la globalizacion viejos problemas, nuevos conflictos. 191212
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×

Introducing the official SlideShare app

Stunning, full-screen experience for iPhone and Android

Text the download link to your phone

Standard text messaging rates apply

El istmo centroamericano ante la globalizacion viejos problemas, nuevos conflictos. 191212

179
views

Published on

El presente ensayo interpretativo defiende la tesis de que la actual inserción de las economías centroamericanas en el orden económico mundial (globalización) alimenta un escenario que, lejos de …

El presente ensayo interpretativo defiende la tesis de que la actual inserción de las economías centroamericanas en el orden económico mundial (globalización) alimenta un escenario que, lejos de tender hacia el desarrollo sostenible, incrementa la desigualdad y el deterioro ambiental y presagia futuros conflictos sociales. El ensayo fundamenta su análisis en una revisión crítica del modelo de desarrollo propuesto para Centroamérica en el proyecto “Harvard-INCAE” y ejemplifica, tomando el caso de Honduras, el nuevo tipo de conflictos, que con la aplicación de este modelo, presagian un escenario de mayores desigualdades y fuerte conflictividad social para la mayoría del Istmo.

Published in: Education

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
179
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
6
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. EL ISTMO ANTE LA GLOBALIZACION: VIEJOS PROBLEMAS, NUEVOS CONFLICTOS. I- INTRODUCCION. El presente ensayo interpretativo defiende la tesis de que la actual inserción de las economías centroamericanas en el orden económico mundial (globalización) alimenta un escenario que, lejos de tender hacia el desarrollo sostenible, incrementa la desigualdad y el deterioro ambiental y presagia futuros conflictos sociales. El ensayo fundamenta su análisis en una revisión crítica del modelo de desarrollo propuesto para Centroamérica en el proyecto “Harvard-INCAE” y ejemplifica, tomando el caso de Honduras, el nuevo tipo de conflictos, que con la aplicación de este modelo, presagian un escenario de mayores desigualdades y fuerte conflictividad social para la mayoría del Istmo. II- LA GLOBALIZACION EN CENTROAMERICA. Entendemos la globalización como “...una intensificación sin precedentes y una aceleración de un flujo cada vez mayor de las comunicaciones y el movimiento de personas, tecnología, dinero bienes, imágenes e ideas a través de las fronteras nacionales” (Marín 2009 a:4). A efectos del presente ensayo, lo que nos interesa de la globalización no son las consecuencias, en cierto modo naturales, del avance de las comunicaciones, el transporte y la información; sino la construcción política del proceso del globalización. Dicha construcción, levantada sobre la base del pensamiento neoliberal, condena a buena parte de la de los centroamericanos a conformarse con un papel de “perdedores”, mientras eleva a una minoría al papel de actores estratégicos y por lo tanto a la condición de “ganadores”. Como propone Marín, (2009 a: 4 y 5), la Globalización no es un fenómeno nuevo para Centroamérica, sino que ha vivido dos grandes momentos en la Región, “Una primera globalización entre 1870 y 1980, la cual está marcada por el orden económico
  • 2. internacional. Y una segunda globalización, la globalización contemporánea, que va de 1980 al presente y que está marcada por el orden económico mundial”. Desde la perspectiva socio-política los efectos del primer período de globalización en Centroamérica los podríamos resumir en dos constantes: En primer lugar la alta desigualdad social y la pobreza extrema; y en segundo lugar, la permanente concentración del poder político, como respuesta ante los diversos intentos de pluralizarlo, que impidió que los sectores más desfavorecidos estuvieran efectivamente representados y tuvieran opciones reales de participar en el poder para transformar sus condiciones de vida. Como señala Marín (2009,b) resulta evidente la relación causa-efecto, de doble vía, entre la desigualdad-pobreza y la concentración del poder político. En cuanto a la segunda globalización, los procesos de paz y la tercera ola de la democratización, operada durante la década de los 80s, que supone la transición de regímenes autoritarios a otros formalmente democráticos, supone una esperanza de transformación hacia un desarrollo “incluyente” que, con el transcurrir de los años, se antoja cada vez más lejano. III- CRITICA AL MODELO “HARVARD-INCAE” COMO PROPUESTA PARA EL DESARROLLO REGIONAL. Siguiendo la tesis de Marín (2009 a:3), es evidente que “los cambios socioeconómicos contemporáneos se fundamentan en ideologías y en teorías del desarrollo económico”. El conocimiento del paradigma de desarrollo económico que impera en la Región, parte central de este ensayo, nos ayuda a entender porqué la inserción de Centroamérica en el orden económico mundial, presagia un escenario de mayores desigualdades y fuerte conflictividad social. La base de la actual estrategia de desarrollo económico centroamericano se ubica en el pesamiento de Michael Porter. Este autor propone, en The competitive Advantage of Nations, (1990) una teoría del crecimiento en la cual los países transitan desde una
  • 3. economía basada en los factores productivos (tierra, mano de obra, infraestructura, recursos naturales y capital) hacia una economía basada en la inversión, y finalmente en la innovación. El trabajo de Porter, que se fundamente en la experiencia de los países capitalistas más avanzados, aboga por un enfoque en el cual las empresas.-y los países- crean ventajas comparativas a través de la inversión y la innovación. Esto permite a los países pasar de una etapa a la otra y, en concreto, dejar atrás la etapa de crecimiento en base a los factores productivos, la que el mismo autor considera inferior a las otras dos. En cada una de estas etapas de crecimiento hay cuatro elementos que determinan el grado de éxito o fracaso: 1) Calidad y cantidad de factores productivos. 2) Condiciones de la demanda en el mercado interno. 3) La presencia de industrias interconectadas. 4) Estrategia, estructura y rivalidad empresarial. Si bien estos cuatro elementos son interdependientes, las políticas públicas influyen sobre la relación que existe entre ellos y pueden incidir sobre el éxito o fracaso de cada etapa. El Estado, por ende, tiene un importante papel que cumplir incluso si los actores principales son las empresas y la mayor parte de las decisiones se adoptan a nivel de mercado, (Bulmer-Thomas, Douglas Kincaid, 2000: 42 y 43) promoviendo la típica agenda de reformas propuestas desde el pensamiento neoliberal formulado en el famoso “Consenso de Washington”, tendientes a mejorar la competitividad, la apertura económica, la disciplina fiscal y del gasto público así como la estabilidad macroeconómica, entre otros aspectos. El Proyecto Harvard-INCAE (1999) “Centroamérica en el siglo XXI, una agenda para la competitividad y el desarrollo sostenible; bases para la discusión sobre el futuro de la región”, se inspira en el trabajo de Porter y “adapta este marco intelectual al caso de América Central, postulando que el objetivo es pasar del crecimiento en base a productos básicos a un crecimiento en base a la inversión, para lo cual se deben desarrollar cuatro “núcleos” o “clusters”: turismo, agroindustria de alto valor agregado, textiles y vestuario, y la manufactura de piezas electrónicas y prestación de servicios informáticos” (Bulmer-Thomas, Douglas Kincaid, 2000: 43). El concepto de “Clusters”
  • 4. es importante en el pensamiento de Porter (1998) y se puede traducir también como “conglomerados”, término que define a un grupo geográficamente próximo de compañías y entidades asociadas que operan en un campo empresarial particular, vinculadas por características comunes y complementarias. Tanto la propuesta de Porte, como la del proyecto Harvard-INCAE, objetan el crecimiento en base a los factores productivos argumentando que el aporte acumulado de los factores productivos genera un aumento en la producción que no se traduce en un aumento significativo en la productividad final. Se asume que el crecimiento en base a los factores productivos implica menores tasas de inversión, y por tanto se percibe como inferior al crecimiento en base a la inversión. No obstante, como demuestran diversos autores, esta distinción puede ser más es más aparente que real (Bulmer-Thomas, Douglas Kincaid, 2000: 44). Bulmer Thomas y Douglas Kincaid (2000) en su documento “Centroamérica 2020: hacia un nuevo modelo de desarrollo regional, realizan un análisis exhaustivo y crítico del modelo “Porter” adaptado al contexto centroamericano por el proyecto “HarvardINCAE”. Según estos autores, el crecimiento de la productividad total de los factores no tiene la misma importancia en países pobres, donde la razón capital/fuerza de trabajo es muy baja y el capital, tanto natural como físico, se puede acumular durante años sin que se produzca utilidades decrecientes. Para estos autores, en países pobres, la acumulación de capital está casi invariablemente asociada a la transferencia de tecnología, de modo que un aumento de la productividad de los factores es perfectamente posible. El crecimiento de América Central se ha basado siempre en los factores productivos y es poco probable que ello vaya a evolucionar durante las próximas décadas, (Bulmer-Thomas, Douglas Kincaid, 2000: 44-45). “El problema no es tanto en el sector exportador.-que ha sido y sigue siendo muy dinámico, con altas tasas de productividad e inversión-.sino en el sector no exportador,
  • 5. que sigue atrapado en un círculo vicioso de poca productividad y baja inversión sostienen”. (Bulmer-Thomas, Douglas Kincaid, 2000: 49). De acuerdo a estos autores, Centro América necesita aumentar el valor de sus exportaciones a fin de mejorar la competitividad, pero también es necesario crear y desarrollar oportunidades para diversificar las exportaciones y reducir el costo del crédito. En este sentido y siguiendo la tesis de Bulmer-Thomas y Douglas Kincaid, me parece poco probable, y posiblemente poco deseable en este momento, por los graves costos sociales que acarrea, que Centro América pueda desvincularse de un modelo de desarrollo basado en los factores productivos. Si bien es cierto que la diversificación de la productividad es un paso fundamental para fortalecer la economía y promover el desarrollo, parece claro que ésta debe plantearse tomando como base la inversión en los sectores productivos más significativos en la economía nacional no sólo por su alto potencial en la generación de valor agregado; sino muy especialmente por su valor combinado entre el peso económico y su mayor capacidad de redistribuir la riqueza entre los sectores medios y bajos de las sociedades centroamericanas. Pensamos aquí, por ejemplo, en la agricultura campesina tradicional, y las micro y pequeñas empresas que se integran en el sector social de la economía. En definitiva, el modelo Harvard-INCAE para Centroamérica, que es hoy por hoy el enfoque predominante en la perspectiva gubernamental y empresarial, no sólo “corre el riesgo de agudizar las tensiones sociales que han dividido a las sociedades centroamericanas durante tantos años” (Bulmer-Thomas, Douglas Kincaid, 2000: 49), sino que ya agudiza dichas tensiones, como demuestra el exitoso “Golpe de Estado” ocurrido en Honduras a mediados del año 2009. Desgraciadamente el renovado proceso de integración regional protagonizado por el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y la firma del tratado de libre comercio de Centroamérica con Estados Unidos (CAFTA, por sus siglas en inglés) no suponen una propuesta alternativa de modelo económico, sino que representan la confirmación, en el terreno
  • 6. regional e internacional, del Enfoque Harvard-INCAE. En relación al CAFTA, éste no presagia mejores resultados sociales que el TLCAN (entre México, USA y Canadá), pero sí plantea nuevas y más vigorosas formas de oposición de los movimiento sociales centroamericanos (Quintero, Et al 2005). Por todo ello es previsible que el escenario de la globalización en Centroamérica sea el de creciente injusticia y alta conflictividad social. El análisis de las causas estructurales del Golpe de Estado en Honduras permite extraer importantes conclusiones de cara a proyectar posibles escenarios político-sociales para la Región de Centroamérica. IV- LAS CAUSAS ESTRUCTURALES DEL GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS. Siguiendo la argumentación de diversos autores tales como, Salomón, Gallardo, y Torres, las causas generadoras de la crisis que actualmente vive la Nación Hondureña son complejas y múltiples. Quizá la clasificación más adecuada a dicha complejidad la propone Torres al establecer dos grandes grupos causales: el estructural, con una transición democrática incompleta y fallida cuyos efectos sociales son agravados por la aplicación del modelo de desarrollo propuesto en el Proyecto Harvard-INCAE, combinado con la imposición de las recetas neoliberales del Consenso de Washington y la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos; y el coyuntural, que gira entorno a la propia figura “popular-caudillista” del presidente Zelaya, la convocatoria a la consulta popular de la “Cuarta Urna” y la influencia “chavista” (Torres 2009). A los efectos del presente trabajo nos interesa sobretodo analizar las causas estructurales pues, consideramos que, aun con aspectos diferenciales en relación a los otros países del área Centroamericana, señalan problemas comunes que se repiten en el resto de Centroamérica. Desde la perspectiva estructural nos encontramos con lo que podríamos calificar como la “agenda perdida” de la transición democrática hondureña (Torres 2009: 2). Se esperaba que dicha transición llevara adelante con éxito una serie de cambios concentrados en cuatro grandes ámbitos: el aspecto jurídico, pasando de un régimen
  • 7. de facto a uno de derecho, el político, consolidando un régimen de alternabilidad en el gobierno y de imperio de los derechos civiles ciudadanos, el aspecto económico, pasando de una economía cerrada a una abierta y por último el aspecto social, transformando Honduras desde una sociedad autoritaria y represiva a otra democrática que redujera significativamente la pobreza y la desigualdad social (Torres 2009: 5). Lo cierto es que al igual que sucede en otros países de América Central, el saldo actual del proceso de transición democrática es más bien pobre. Aunque se produjo el cambio del régimen militar al civil, se establecieron elecciones periódicas, se abrió el mercado a la competencia internacional y se produjo la alternancia en el gobierno, quedaron pendientes los grandes problemas que en los últimos años evidenciaban el agotamiento e incluso retroceso del proceso de transición. De entre los problemas más importantes se deben destacar los siguientes: la falta de un sistema de justicia independiente, la necesidad de lograr la apertura interna de la economía con la eliminación de las prácticas monopólicas y oligopólicas, el combate efectivo a la pobreza, la reducción de las desigualdades sociales y el combate real a la corrupción fuertemente enraizada en el Sistema Bipartidista Hondureño que se fundamenta en la construcción de un Estado patrimonial y clientelista (Torres 2009: 7), que responde a los intereses de una pocas familias y grupos de poder. La aplicación irrestricta del modelo Harvard-INCAE, las medidas económicas neoliberales del Consenso de Washigton, con la consabida reforma del mercado, el ajuste fiscal y la reducción del papel protector del estado, así como la apertura comercial vía TLC, acentuaron la concentración de la riqueza e incrementaron la desigualdad. Honduras no escapó a la paradoja que experimentaron otros países de América Central en los que la conquista democrática se desarrolló en el marco de la creciente pobreza y desigualdad social, lo que finalmente supone un gran riesgo para la continuidad y vigencia de las propias conquistas democráticas alcanzadas. Algunos
  • 8. analistas esperaban que este fuera el caldo de cultivo idóneo para el surgimiento de un “outsider” político, que consiguiera superar el tradicional bipartidismo, pero la sorpresa en Honduras fue que nos encontramos con un “insider” que surge de en el seno del Partido Liberal. En el caso Hondureño el saldo de todo este período es dramático. Honduras es el tercer país mas pobre del Continente Americano, con el 68,9 % de su población caracterizada como pobre y el 45,6 viviendo en condiciones de indigencia (CEPAL, 2009: 54). Además Honduras es de los países más desiguales de la Región, con el 10% de los hogares percibiendo el 36,9% de los ingresos y el 40% de los más pobre sólo el 10,1% de los ingresos totales (CEPAL, 2009: 56). Durante el período del 2002 al 2007 fue uno de los pocos países del área, junto con Guatemala y República Dominicana, donde la desigualdad aumentó (CEPAL 2009: 14). La difícil situación social contrasta con los alarmantes niveles de corrupción. Honduras ocupa el puesto numero 130 del Indice de Percepción de la Corrupción sólo superado por Ecuador, Paraguay, Venezuela y Haití en América Latina (Transparencia Internacional 2009: 3). “Se estima que entre 1982 y el 2006 las pérdidas de fondos públicos por la vía de la corrupción suman más de 700 mil millones de lempiras (tomando como promedio 10% del Presupuesto Nacional de cada año”. (Torres 2009, 7). No debe extrañarnos entonces el paulatino desencanto de la población hondureña en relación a la democracia y la política. Según los datos del Tribunal Supremo Electoral de Honduras, para las elecciones del año 2005 los niveles de participación no superaron el 56% del padrón electoral y en las elecciones recientemente celebradas apenas se alcanzó el 50% del mismo. Estas cifras contrastan con el histórico 84% de participación logrado en las primeras elecciones democráticas celebradas en Honduras al comienzo de la transición. Con ello se confirma el rechazo creciente a la
  • 9. política tradicional, aunque el mismo todavía no se ha traducido en la aparición de opciones políticas alternativas. Ante este panorama el presidente Zelaya había logrado plantear elementos novedosos en el ejercicio del poder que movilizaron la ilusión por el cambio de modelo de desarrollo. Los más importantes a nivel nacional fueron la adopción de mayores controles en la licitación de medicamentos, la reducción de los precios del combustible a través de la licitación internacional del petróleo y la entrada en PETROCARIBE, el aumento significativo del salario mínimo y el lanzamiento de la Red Solidaria (merienda escolar, matrícula gratis, paquete básico de salud, bono tecnológico, bono y becas estudiantiles), que comprometió importantes fondos nacionales en favor de los sectores sociales más desfavorecidos. Al mismo tiempo y debido a la imposibilidad de satisfacer las demandas sociales de un cambio estructural, Zelaya propuso la idea de “refundar Honduras” mediante la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. La Nueva Constitución se presentaba por parte del ejecutivo como la solución a todos los problemas nacionales, pero contaba con la oposición de los sectores más conservadores de Honduras. En términos generales la gestión del Presidente Zelaya era desaprobada por sus propios compañeros del Partido Liberal, así como por la clase político-empresarial bipartidista, pero había despertado las simpatías y apoyo de los movimientos sociales hondureños. En todo caso las razones del Golpe no deben buscarse en el nivel perjuicio concreto que el Gobierno de Zelaya le hubiera podido causar a los llamados “poderes fácticos”. Zelaya había tenido muy poco margen para impulsar verdaderas transformaciones en el “status quo” hondureño. En realidad el Golpe actuó, si se quiere, como “medida preventiva” ante los hipotéticos y futuros cambios, en perjuicio de la clase dominante hondureña, que hubieran podido gestarse en el modelo de desarrollo hondureño, por el acercamiento del Presidente Zelaya al movimiento popular de Honduras y la convocatoria de la Asamblea Constituyente. En este sentido
  • 10. como bien afirma Torres, “el sistema político bipartidista, manipulado desde despachos empresariales, no admite fisuras (en el modelo económico, político y social), por pequeñas que sean en un Estado de características corporativas, patrimonialistas, clientelares, centralizadas y autoritarias.” (Torres 2009: 3). CONCLUSIONES. El presente ensayo señala como Centroamérica pone en práctica un modelo de desarrollo que, en términos generales, no es el más adecuado para responder a las características económicas y sociales de los países del Istmo. El caso de Honduras nos demuestra, de manera fehaciente, como la aplicación de dicho modelo, en el contexto de la inserción de Centroamérica en el proceso de globalización, ha acrecentado la sensación y la experiencia de “promesas incumplidas” en amplias capas de las sociedades centroamericanas. Este creciente desencanto arrastra a diversos sectores de la ciudadanía hacia el apoyo a propuestas de un cambio radical de modelo, así como a la creciente conflictividad social, como demuestra el dramático aumento que sufren los movimientos sociales del Istmo que en el período 1989-2010 que se han multiplicado por 4, destacando las distintas formas de protesta social y los nuevos movimientos, (Marín 2010:6). En el caso hondureño, como ocurrió tantas otras veces en la historia centroamericana, ante las posibilidades de un cambio orientado hacia una mayor apertura democrática y la ampliación de los derechos económicos, la respuesta fue la dura represión policial y militar orquestada por la élite económica y política nacional. En este sentido, el ejemplo hondureño nos indica que “...las previsiones optimistas de los 80 y 90 no se han cumplido y una mezcla de elementos autoritarios y democráticos –el régimen híbrido del que habla Terry Lynn Karl– persiste, en mayor o menor medida, en países como Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua...Pero quizá la característica más sobresaliente sea la presencia de concentraciones de poder político que impiden el desarrollo del pluralismo y la construcción de opciones efectivas para la construcción de alternativas
  • 11. ciudadanas, que fortalezcan la representación y las respuestas a las demandas de la población” (Rojas Bolaños. 2006: 3). Si la historia de la Región en los últimos 100 años es la constante tensión entre los intentos de transición a la democracia y la imposición autoritaria por parte de una minoría; habría que preguntarse qué le deparará el futuro al actual período de expansión democrática que ha vivido la Región. Nuevamente el caso de Honduras, (dejando de lado sus aspectos circunstanciales, como por ejemplo la “supuesta amenaza Chavista” o el “liderazgo de corte populista” del Presidente Zelaya), parecieran apuntar hacia un nuevo período de conflictividad social y tentaciones autoritarias. Por: Francisco José Tomás Moratalla.
  • 12. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA. Alcantara Saez, Manuel (2004). “Partidos políticos en América Latina: Precisiones conceptuales, estado actual y retos futuros”. 2004. Documentos CIDOB, Serie América Latina, No 3. Bulmer –Thomas, Victor/ Douglas Kincaid, A (2000). “Centroamérica 2020: Hacia un nuevo modelo de desarrollo regional”. Hamburg: Institut für Iberoamerika-Kunde 2000. CEPAL, 2009. “Panorama Social de América Latina 2009”. Capítulo I: Pobreza, empleo y desigualdad en el contexto de la crisis económica. Gallardo, Helio. 2009. “Lo que se jugó en el caso Hondureño: Perspectivas”. ALAI, América Latina en Movimiento. HYPERLINK "http://alainet.org/active/35015&lan=es" http://alainet.org/active/35015&lan=es Marín Hernández, Juan José (2009). “Globalización de la Economía en América Central”. Unidad 4 de módulo “América Central: Diversidad, (des) Integración y Dilemas Contemporáneos”. Máster Internacional de Estudios Contemporáneos de América Latina. Universidad Complutense de Madrid. Marín Hernández, Juan José (2009). “Relaciones y conflictos sociales en Centroamérica: Del Estado Liberal a los Intentos Reformistas”. Unidad 2 de módulo “América Central: Diversidad, (des) Integración y Dilemas Contemporáneos”. Máster Internacional de Estudios Contemporáneos de América Latina. Universidad Complutense de Madrid Marín Hernández, Juan José (2010). “Presentación: Ubicación y desarrollo de la conflictividad en Centroamérica 1890-2010” Michael Porter, (1990). “The Competitive Advantages of Nations”. Proyecto Harvard –INCAE (1999) “Centroamérica en el siglo XXI, una agenda para la competitividad y el desarrollo sostenible; bases para la discusión sobre el futuro de la región”. Quinteros, Carolina; Ochoa, María Eugenia; Salcedo, Diego. “Impacto del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica en los actores sociales centroamericanos”. En publicacion: Revista Centroamericana de Ciencias Sociales, vol. II, no. 3. FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Costa Rica: Costa Rica. Julio. 2005 http://www.flacso.or.cr/Revista_III.278.0.html#366 Rojas Bolaños, Manuel, 2006: Centroamérica: un giro a la derecha. NUEVA SOCIEDAD. EDICIÓN ESPECIAL. MARZO DE 2006. Salomón, Leticia (2009). “Políticos, empresarios y militares, protagonistas de un golpe anunciado”. Cubadebate.http://www.cubadebate.cu/especiales/2009/07/02/analisis-deleticia-salomon-politicos-empresarios-y-militares-protagonistas-de-un-golpe-anunciado/ Terry Lynn Karl: “The Hybrid Regimes of Central America” en Journal of Democracy No 6, 1995 (3), pp. 7286. Torres, Manuel (2008). “El comienzo del fin de los partidos mayoritarios. Periódico El Inventario”.http://inventariandoopiniones.blogspot.com/ Torres, Manuel (2009). “Dolores de agonía o dolores de parto”. Periódico El Inventario. http://inventariandoopiniones.blogspot.com/
  • 13. Transparencia Internacional (2009). “Indice de percepción de la corrupción”. www.transparencia.org.es/INDICE%20DE%20PERCEPCIÓN%202009/Tabla %20sintética.CPI_2009_table_spanish.pdf