Epigrafía latina (2012)

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Breve libro que sirve como introducción teórica a la Epigrafía latina

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Epigrafía latina (2012)

  1. 1. ÍNDICE Introducción……………………………………………………………………………...3 Parte I: ¿Qué es la Epigrafía?...............................................................................5 Capítulo I: La Epigrafía, ciencia auxiliar de la Historia Antigua…………….7 Capítulo II: Corpora epigráficos y su actualización………………………...11 Capítulo III: Clasificación de las inscripciones romanas de acuerdo a suforma…………………………………………………………………………………………….15 Capítulo IV: Clasificación de las inscripciones romanas de acuerdo a sucontenido……………………………………………………………………………………….19 Capítulo V: ¿Cómo se estudia una inscripción romana?..........................25 Parte II: ¿Qué necesito saber?............................................................................33 Capítulo VI: El alfabeto latino…………………………………………………35 Capítulo VII: El nombre romano y sus elementos………………………….39 Capítulo VIII: La titulatura imperial…………………………………………...49 Capítulo IX: El cursus honorum………………………………………………53 Capítulo X: Sistema ponderal y medidas en Roma………………………..57 Capítulo XI: Cronología en Roma……………………………………………61 Apéndice………………………………………………………………………………..65 Bibliografía……………………………………………………………………………...67 1
  2. 2. INTRODUCCIÓN Todos sabemos que la Epigrafía es una de las fuentes primordiales paraconocer la Historia Antigua, junto a la Numismática, la Arqueología y las fuentesliterarias. Un historiador o arqueólogo que se dedique a estudiar el mundo antiguo engeneral (Grecia y Roma en particular) debe tener un profundo conocimiento de laEpigrafía de esos lugares. La Epigrafía es una fuente inagotable de información, ya quenos informa sobre los cultos, las relaciones sociales (así tenemos inscripcionesdedicadas por libertos a sus antiguos amos), las relaciones de parentesco (comoinscripciones funerarias de un hijo a su padre fallecido), los límites de territorios..., quetal vez no hubiéramos conocido de otro modo. Lo que me ha llevado a escribir este cuadernillo es el hecho de que, si bienexisten muchos y muy buenos manuales sobre trascripción de textos epigráficos, no loshay, al menos en español, que expliquen de manera clara, concisa, sencilla, y sobretodo, breve, los fundamentos teóricos en los que se basa esta ciencia. Todos losestudiantes tienen extensas bibliografías en las que se mencionan libros que explicanestas cuestiones de manera muy exhaustiva. Son obras excelentes, pero tienen unenorme inconveniente: son libros caros y que no siempre están al alcance del bolsillodel estudiante, sobre todo cuando éste debe además comprar un manual detrascripción. Es un enorme desembolso que no vale la pena cuando la asignatura es,en el mejor de los casos, una asignatura cuatrimestral que rara vez tiene continuidad 3
  3. 3. en los cursos superiores, salvo para quien desee continuar dedicándose al estudio dela Antigüedad. Por eso me he decidido a escribir esta obra, ya que considero que es necesarioun libro asequible y que aclare de manera ordenada todos los conceptos que elprofesor explica, a veces atropelladamente, en el aula. De este modo, ésta es una obrameramente utilitaria, que sólo quiere introducir al alumno en estos conceptos, pero quede ninguna manera trata de sustituir ni al profesor ni a ninguno de los magníficos libroscon los que se puede profundizar en el conocimiento de la Epigrafía, y que semencionan en la Bibliografía que se halla al final de este volumen. He dividido este librito en dos partes. En la primera hablo de qué es la Epigrafíay de cómo se lleva a cabo el estudio de un documento epigráfico. En la segunda,explico brevemente una serie de conceptos que es necesario conocer para emprenderel estudio de una inscripción. A través de las páginas que componen esas dos partes,el alumno podrá adquirir con facilidad los conocimientos básicos necesarios para iniciarel estudio de una inscripción romana. Espero que mi trabajo resulte de utilidad a los estudiantes. Pablo Folgueira Lombardero Gijón, diciembre de 2011 4
  4. 4. Parte I: ¿Qué es la Epigrafía? 5
  5. 5. CAPÍTULO I LA EPIGRAFÍA, CIENCIA AUXILIAR DE LA HISTORIA ANTIGUA Como sabemos, la Epigrafía es la ciencia que estudia las inscripciones, pero nohay una definición clara de lo que es. Podríamos definirla como la ciencia que estudiala documentación antigua de carácter no literario y que se halla grabada sobremateriales duros o perdurables, principalmente piedra y bronce. Es por eso por lo queestudia las inscripciones, textos que no conocemos por medio de manuscritos y papiros(aunque a veces los papiros también se graben), sino por medio de, principalmente,piedras. También tenemos textos sobre objetos (instrumenta) hechos de bronce,cerámica, marfil... De este modo, la Epigrafía nos sirve para estudiar leyes municipales, diplomasmilitares, marcas de alfareros... No constituye, pues, una ciencia de las cosas mudas,sino que nos da referencias precisas y claras, siempre que se sepa llevar a cabo unainterpretación, una traducción y un comentario que sean correctos. Las inscripciones están escritas en lenguas muertas, normalmente en griego ylatín. Como en esta obra nos estamos refiriendo a la Epigrafía latina, es necesario queel alumno tenga un conocimiento mínimo de la lengua latina. Una persona que no sepalatín puede perfectamente aprobar la asignatura, pero difícilmente podrá dedicarse a latrascripción e interpretación de inscripciones de manera solvente. Por ello, consideroque un alumno que no tenga conocimientos de latín debería intentar conocer algo deesta lengua, aunque sean unos mínimos rudimentos. De hecho, muchos autores dirán 7
  6. 6. que es muy necesario conocer bien la lengua en la una inscripción está escrita, asícomo la escritura utilizada, es decir, la Paleografía. La Epigrafía como fuente histórica no siempre se usa, o, si se usa, es de formaocasional, usándola sólo para grandes inscripciones monumentales. En algunos casosse ha hecho lo contrario, es decir, usarla como fuente exclusiva. Lo ideal es usarla enrelación con otras fuentes. Últimamente se reconoce a la Epigrafía como una fuente de primer orden, sobretodo en las provincias del Imperio romano. Pero si la usamos de manera exclusiva,corremos el riesgo de esperar de ella más de lo que puede darnos. Podemos decir que son muy pocas las civilizaciones antiguas en las que lagrabación sobre materiales duros no tuvo relevancia, pero también que es algodistintivo de la civilización grecorromana, por lo que en estos casos las inscripcionesmerecen un tratamiento especial. Por eso es muy importante la Epigrafía para conocerla cultura de Grecia y Roma. Si quisiéramos dar un número exacto de inscripcionesconservadas cometeríamos un grave error, porque hay muchas, y una gran cantidad deellas no están en los grandes corpora. Podemos decir que se conservan más dequinientas mil inscripciones latinas, pero ese número continuará incrementándose conlos nuevos hallazgos. En el estudio de las inscripciones debemos tener en cuenta que en ciertoslugares coexisten dos lenguas, como en el Conventus Asturum, donde conviven unalengua fuerte (el latín) con la lengua indígena, pero sólo aparecen inscripciones en laprimera lengua. En algunos momentos vamos a ver textos escritos en varias lenguas,como la Piedra Roseta, y que en Hispania vemos en las zonas celtibérica e ibérica. Esomismo se ve en la Italia primitiva, como en la llamada copa de Néstor. 8
  7. 7. Una limitación que tiene esta disciplina es el hecho de que sólo unas parcelaspueden estudiarse con ella, porque si bien las inscripciones nos dan algunos datossociales, militares o jurídicos, nos dan pocos datos económicos. Esto es porque en suorigen ya daba una información parcial, porque se dirigía a lectores de una épocaconcreta, que sabían a qué se refería esa inscripción. Además, dada la gran cantidad de publicaciones, nunca estaremos seguros dehaber agotado un tema mediante la Epigrafía. Los esfuerzos para recopilar todas lasinscripciones pueden ser coyunturales y de gran envergadura, o permanentes, pero esmuy probable que siempre sean insuficientes. Otra limitación de la Epigrafía es lainmensa área geográfica sobre la que se localizan las inscripciones, estando lasinscripciones latinas desde el Océano Atlántico hasta el Golfo Pérsico. Lo ideal es manejar las inscripciones en bloque, para así poder elegir un área yun término de estudio, buscando una cuestión que sea fácil de resolver por medio delas inscripciones. Además, es muy difícil encontrar algún tema que no se toque, aunquesea tangencialmente, en las inscripciones. Las inscripciones latinas son muy importantes, pero no son ni tan complejas ensu contenido ni tan abundantes como las griegas, aunque las abreviaturas hacen quesu interpretación pueda ser mucho más complicada que la de las inscripciones griegas.Se remontan a la Época Monárquica, y nos sirven también para ver la evolución de lalengua latina y de las magistraturas del Estado Romano. En definitiva, la Epigrafía es la mejor garantía de que nuestro conocimiento de laHistoria Antigua no va a quedarse estancado. 9
  8. 8. CAPÍTULO II CORPORA EPIGRÁFICOS Y SU ACTUALIZACIÓN La publicación de las inscripciones es muy importante para su conocimiento,pero también es algo muy problemático, ya que no siempre están publicadas engrandes corpora, como el C. I. L., sino en revistas de carácter regional. A diferencia delos textos literarios, cada día aparecen más inscripciones, normalmente por azar, demodo que hay que poner addendas a cada edición de la publicación, en ocasionesincluso interpretando de nuevo. Pero no siempre aparecen en la misma revista. El corpus epigráfico de mayor importancia en lo que se refiere a la Epigrafíalatina es el Corpus Inscriptionum Latinarum (C. I. L.)1, ejemplo de la Epigrafíadecimonónica y positivista. Fue impulsado por Mommsen a partir de 1853, y su primeraedición vio la luz después de la I Guerra Mundial, de la mano de la Academia de lasArtes y las Ciencias de Berlín. Esta primera edición estaba formada por diecisietevolúmenes y trece suplementos. Este corpus se caracteriza por su gran tamaño y por elhecho de que está escrito en latín. En Hispania, el trabajo de recopilación lo inició en elsiglo XIX Emil Hübner. La actualización se llevó a cabo en la revista EphemeridesEpigraphicas (E. E.). Actualmente se intenta, aunque de manera muy lenta, sistematizar y reunir todaslas inscripciones publicadas después de la edición del C. I. L. Esta tarea está siendo1 http://www2.uah.es/imagines_cilii/# (consulta realizada en diciembre de 2011). 11
  9. 9. llevada a cabo por dos equipos de investigadores, el llamado equipo alemán y elllamado equipo hispano-francés. El equipo alemán está dirigido por Géza Alföldi y Armin U. Stylow, y toma comoreferencia principal el C. I. L., recopilando sus inscripciones y las aparecidas despuésen el C. I. L.2. El C. I. L.2 se define en 1981, cuando se un equipo formado porinvestigadores españoles de la Universidad Complutense de Madrid y porinvestigadores del Instituto Arqueológico Alemán elaboran un fichero de textosepigráficos que se almacena en el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid. Estefichero se duplica en 1986, y se lleva una copia a Alemania. En España, el fichero sepuede consultar en el Centro de Documentación de Historia Antigua de Madrid, quepublica la revista Hispania Epigraphica (H. Ep.)2. El planteamiento del C. I. L.2 es más o menos el mismo que el de su predecesor,pero reúne los textos no sólo por provincias, sino también por partes (pars) de esasprovincias, para obtener una referencia geográfica más precisa. No obstante, presentavarias novedades con respecto al C. I. L.: - Amplía la recogida de información desde el punto de vista cronológico,incluyendo textos de todo el siglo VIII d. C. - En el C. I. L. las letras minúsculas se usaban sólo para restituir, pero en el C. I.L.2 se usan en toda la trascripción. - En el C. I. L los criterios de datación eran sólo paleográficos, pero ahora seusan criterios más amplios. - El C. I. L. usaba como mucho dibujos, pero el C. I. L.2 presenta microfichas detodas las inscripciones y fotos de las más importantes.2 http://eda-bea.es/ (consulta realizada en diciembre de 2011). 12
  10. 10. El equipo hispano-francés también es conocido como grupo P. E. T. R. A. E.3,por ser éstas las siglas del nombre en francés del programa informático que utilizan.Este programa se llama Programme d’Enregistrement et Tratement Automatique del’Épigraphie, es decir, Programa de Registro y Tratamiento Automático de la Epigrafía.Es un programa diseñado por el francés Alain Bresson que se caracteriza por ser decuatro dimensiones y para Mac Intosh. La Universidad de Oviedo es una de las queparticipa en este proyecto. La idea del grupo P. E. T. R. A. E. es crear una base de datos con los textosepigráficos, usando la informática para diferenciarse del equipo alemán. Cada textoepigráfico se registra en la base de datos mediante una entrada numérica, llamadanúmero P. E. T. R. A. E., que indica la localización geográfica de la inscripción, usandolas divisiones administrativas antiguas siempre que sea posible; en caso contrario, seusan las modernas. Cuando se ha introducido la entrada numérica, se introducen los datos en dosfichas, la ficha soporte y la ficha texto. En la ficha soporte se introducen los datosrelativos a la localización y contexto arqueológico de la inscripción, su lugar deconservación, su tipología, su material, su estado de conservación... En la ficha textose introducen, en una primera subficha, el texto, los datos relativos a la medida de lasletras y los espacios, y la datación justificada. En una segunda subficha, se introduce labibliografía que existe sobre esa inscripción y las diferentes variantes de lectura quehay, es decir, el aparato crítico. Hasta ahora se han publicado tan sólo tres volúmenes de la serie P. E. T. R. A.E. Hispaniarum, publicados a la vez en Santander y Burdeos. Estos volúmenesrecogen textos de Teruel (1994), Cantabria (1998) y Ávila (2005), respectivamente.3 http://a.bresson.free.fr/English/Petrae.htm (consulta realizada en diciembre de 2011) 13
  11. 11. Como anexo podemos decir que el Grupo P. E. T. R. A. E. también estudia lasinscripciones griegas de la Península Ibérica. 14
  12. 12. CAPÍTULO III CLASIFICACIÓN DE LAS INSCRIPCIONES ROMANAS DE ACUERDO A SU FORMA A la hora de llevar a cabo el estudio de una inscripción vamos a necesitarrealizar un comentario de la misma, y para ellos es necesario conocer, entre otrascosas, cómo se clasifican las inscripciones dependiendo de la forma que tengan. Deeste modo, las inscripciones pueden ser: A. ESTELAS Las estelas tienen forma alargada, y estaban destinadas para ser hincadas en elsuelo. Muchas eran funerarias. En este caso, tenemos que fijarnos en la disposición delos elementos, como su remate o frontón, de modo que puede haberlas oicomorfas(con forma de casa, que son tardías) o de togado bajo hornacina, o con frontonestriangulares, rectangulares o circulares. No obstante, también había varios tipos más deestelas, como las estelas discoideas. B. ARAS Las aras son soportes que reproducen los elementos de un templo, concolumnas (con basa, fuste y capitel), con arquitrabes, frisos,... Suelen tener un hoyo enla parte superior para las ofrendas. Suelen acoger inscripciones funerarias o votivas. C. PEDESTALES 15
  13. 13. Los bloques o pedestales son de carácter monumental, y tenían una estatuacolocada encima. También podían tener un carácter votivo. D. PLACAS Las placas eran bloques de menos de veinte centímetros de espesor, y seríanequivalentes a las que cubren los nichos actuales. E. CUPAE Las cupae eran los antecedentes de los sarcófagos, sobre los que también sepondrán textos epigráficos. Es decir, que tanto aquéllas como éstos acogíaninscripciones de carácter funerario. F. CIPOS Los cipos eran pequeños monumentos erigidos normalmente con finesconmemorativos y funerarios; tenían forma de pilastras o de fragmentos de columna.También recibían el nombre de cipos una especie de aras que no tenían la cabeceratrabajada. G. MILIARIOS Los miliarios eran columnas de forma cilíndrica, o, en ocasiones, oval o deparalelepípedo, que se colocaba al borde de las calzadas romanas para indicar lasdistancias. En ellos se incluían inscripciones con el nombre las ciudades de origen ydestino o la distancia a Roma. ************* Además, también había placas de bronce llamadas téseras (ver más adelante),con contenido jurídico, o legal, y también textos grabados sobre soportes cilíndricos, losmiliarios. En los objetos (normalmente cerámicos) o instrumenta se inscribían tambiéntextos, como veremos en próximos capítulos. También había grafitos sobre los muros, 16
  14. 14. como en Pompeya, e inscripciones rupestres, que estaban sobre rocas que no sepodían desplazar. 17
  15. 15. CAPÍTULO IV CLASIFICACIÓN DE LAS INSCRIPCIONES ROMANAS DE ACUERDO A SU CONTENIDO Los textos epigráficos pueden clasificarse tipológicamente atendiendo a sucontenido. De este modo, tenemos inscripciones funerarias, votivas, honoríficas,monumentales, jurídicas, miliarios, tituli picti y términos augustales. En algunas puedencombinarse dos tipos. A. INSCRIPCIONES FUNERARIAS Las inscripciones funerarias son inscripciones dedicadas por alguien a unindividuo fallecido. Son las más completas, y en ellas vemos invocaciones a los diosesmanes, el nombre del difunto, su edad y el nombre de la persona (o personas) quededican la inscripción, con la abreviatura F C (Faciendum Curavit ó FaciendumCuraverunt, dependiendo de si el dedicante es uno o varios). En ellas aparece tambiénla fórmula H S E (Hic Situs Est) o la fórmula S T T L (Sic Tibi Terra Levis). B. INSCRIPCIONES VOTIVAS Las inscripciones votivas son aquellas dedicadas a dioses. Tienen un esquemacomún: Primero va el nombre de la divinidad a la que se dedica en dativo, en ocasionesseguido de la abreviatura S (Sacrum). Después va el nombre del dedicante, el motivode la dedicatoria, y la fórmula V S L M (Votum Solvit Libens Merito ó Votum SolveruntLibentes Merito, dependiendo del número de dedicantes). 19
  16. 16. C. INSCRIPCIONES HONORÍFICAS Las inscripciones honoríficas se dedicaban a una persona que ha tenido algúncargo. Nos dicen qué cargos ha tenido, qué obras de evergetismo ha llevado a cabo ysu cursus honorum. Nos dicen también por qué se le erige ese monumento epigráfico.Indican el nombre del dedicante y de dónde han salido los fondos para erigirlo. Al finalpuede venir expresada la intervención de las autoridades, con la abreviatura D D, quesignifica Decreto Decurionum, que indica que fue una iniciativa municipal pagada poresa ciudad, en cuyo caso puede aparecer también P P (Pecunia Publica). Pero losfondos pueden salir del bolsillo del propio homenajeado, y así puede aparecer H C I R,que significa Honore Contentus Impensam Remisit, es decir, que lo pagó porqueestaba alegre por recibir tal honor. D. INSCRIPCIONES MONUMENTALES En general, las inscripciones monumentales se hallan, como su nombre indica,en monumentos públicos, aunque también pueden encontrarse en las calles. Nosinforman de las circunstancias de la construcción (o reconstrucción) del monumento enque se encuentran, indicando en qué fecha se llevó a cabo, qué personas se ligan aella, y, en ocasiones, a qué divinidad se consagra. E. INSCRIPCIONES JURÍDICAS Las inscripciones jurídicas son aquellas que tienen un contenido legal. Dentro deeste grupo se encuentran los bronces jurídicos que se reparten en el Norte de África ylas Penínsulas Ibérica e Itálica. Los hallazgos que están en Hispania se concentranprincipalmente dentro de la Baetica, que era la provincia más romanizada. Estosbronces eran copias de documentos oficiales hechas para exponer esos documentospúblicamente, sobre todo en el foro de la ciudad en cuestión, y podía mandar hacerlosel Senado de Roma, el gobernador de la provincia o el Senado local, dependiendo de 20
  17. 17. la institución de la que emanara ese documento. Dentro de los bronces jurídicos, sedistinguen diferentes tipos: - Leyes municipales y coloniales, otorgadas por el Senado de Roma a ciudadescon estatuto privilegiado (colonia o municipio). En ellas se explica el funcionamiento delos procesos electorales y el aparato político en general de la ciudad. La mayoría sonde las épocas de César, Augusto y los emperadores Flavios, que son las épocas demayor municipalización. - Senatusconsulta, que son las opiniones del Senado acerca ciertas cuestionesconcretas, ya que no se podían tomar decisiones sin contar con él. Aún así, no sonleyes. - Diplomas militares, en virtud de los cuales se otorgaba la ciudadanía a unindividuo que hubiera servido durante al menos veinticinco años en las tropas auxiliares(auxilia). Junto a la ciudadanía recibía el derecho de matrimonio legal (ius connubii)para sí mismo y para sus hijos. Ésta era una buena forma de extender la ciudadaníaromana por las provincias. - Disposiciones imperiales, que son las decisiones puntuales que el Emperadortomaba sobre temas concretos. Pueden ser de muy variados tipos. - Tablas (tabullae) y téseras (tesserae) de hospitalidad (hospitium) o patronazgo(patronatus): Antes de explicar qué eran, vamos a ver en qué consistían la hospitalidady el patronazgo. La organización de los pueblos indígenas era gentilicia, es decir,basada en lazos de sangre, de parentesco. Pero Roma introduce otras nuevasrelaciones, basadas en el patronazgo y la hospitalidad. El patronazgo era una relaciónentre dos partes, en relación de dependencia del cliente con respecto del patrono. Lahospitalidad era una relación entre dos partes, pero de igualdad. Esta diferencia se vadifuminando con el correr de los siglos, y así la hospitalidad va implicando una relación 21
  18. 18. de dependencia. Esta relación puede tener un carácter público, si una de las dos parteses una colonia, un municipio, una civitas o un castellum. Pero puede tener un carácterprivado, si se establece entre particulares, incluyendo en este caso los pactos entregentilitates. Hasta hace poco se decía que la hospitalidad ya era conocida por lospueblos prerromanos de la Península Ibérica, pero hoy sabemos que no era así,porque estas tablas y téseras se encuentran sobre todo en las zonas másromanizadas, mientras que el Noroeste y en Lusitania se han hallado muy pocas, loque probaría que en esas zonas no era conocida. Pues bien, estas relaciones generan dos documentos. Por un lado está la tabla(tabulla), que es el documento original que se expone en el lugar de una de las dospartes implicadas, y que al hacerse para ser expuesta tenía una factura más cuidada.Por otro lado está la tésera (tessera) es la copia que se envía a la otra parte. En ningúncaso se han conservado las dos. Hasta ahora, los bronces se han estudiado sólo cualitativamente, pero en fechasrecientes se ha comenzado a intentar un estudio cuantitativo desde algunasUniversidades andaluzas. F. MILIARIOS Los miliarios (ver más atrás) son epígrafes con forma de columna sobre los quehay una inscripción que dice la distancia entre dos puntos de la misma vía, expresadaen millas. Además, dicen qué Emperador gobernaba cuando se construyó o restauró lavía. G. TITULI PICTI Los tituli picti son marcas de propiedad o procedencia que aparecen en objetosde uso cotidiano (instrumenta), e indican el nombre del propietario del taller (officina)donde se elaboró ese objeto. Aparecen en vasijas y otras piezas de vajilla, en lingotes 22
  19. 19. de metal... pero las más interesantes son las marcas que aparecen en las ánforas,porque, como veremos más adelante, también indican quién ha manipulado el envase yproducido el contenido. H. TÉRMINOS AUGUSTALES Los términos augustales son hitos que señalan límites territoriales, sobre todoentre los territorios (prata) de dos ciudades o comunidades. Pero también puedenindicar el límite entre el territorio de una comunidad y el territorio a disposición de unalegión. Por ejemplo, en Hispania son muy importantes los términos augustales queaparecieron en Cantabria entre los territorios de Iuliobriga y los de la Legio IVMacedonica, cuya presencia allí conocemos precisamente gracias a esos términosaugustales. 23
  20. 20. CAPÍTULO V ¿CÓMO SE ESTUDIA UNA INSCRIPCIÓN ROMANA? MÉTODO DE ESTUDIO EPIGRÁFICO. DATACIÓN DE LAS INSCRIPCIONES. TRANSCRIPCIÓN FORMAL Y SIGNOS DIACRÍTICOS A. MÉTODO DE ESTUDIO EPIGRÁFICO En un epígrafe se distinguen varios elementos que son: - El soporte donde se graba. - El texto grabado, que es la propia inscripción. - El campo epigráfico, que es el lugar del soporte en el cual se graba lainscripción. La unión de inscripción y soporte es el epígrafe. Lo primero que tenemos que hacer para estudiar una inscripción es hacernoscon una buena fotografía del epígrafe. Sobre esa fotografía debemos definir lamorfología, la tipología y el material de la inscripción. Debemos conocer el lugar delhallazgo y, sobre todo, el contexto arqueológico en que se encuentra. La segunda fase del estudio de una inscripción consiste en medir el ancho, alto ygrosor de la inscripción. Además, hay que medir la altura de las letras y de los espaciosinterlineales. En el caso de las inscripciones que están hechas sobre bronce tenemos queanalizar la composición del bronce, y para ello tenemos dos procedimientos. Uno de 25
  21. 21. ellos es la fluorescencia de rayos X, y el otro es la absorción atómica. El primeroconsiste en pasar la plancha de metal por rayos X. El segundo, más profundo aunquemás destructivo, consiste en bombardear los átomos. En la Península Ibérica, losbronces son ternarios, o sea que contienen cobre, estaño y plomo, para hacer que laaleación líquida tenga más fluidez, por lo que es más maleable y se facilita así la fusiónde la plancha, aunque se produce así un soporte más débil. Eso quiere decir que, talvez, las planchas se reciclaban. Una vez analizada la composición, hay que medir elgrosor de las planchas, que en la Península Ibérica está entre los 0,5 y los 9centímetros de grosor. Después hay que medir la disposición de las planchas y lohabitual es que haya una sola, aunque en ocasiones se pueden unir más formandodípticos o trípticos, fundiendo un lado de la plancha y uniendo a martillazos. En tercer lugar, tenemos que proponer una lectura y una traducción, para lo cualestamos condicionado por la conservación del epígrafe. En la lectura hay que numerarla quinta línea. En esa lectura y trascripción hay que conocer los signos diacríticos, delos que luego hablaremos. Necesitamos conocer también todas las lecturas anteriores,consultando los corpora, sobre todo el C. I. L. Luego es necesario hacer un comentario paleográfico, estudiando la ordinatio,es decir, la distribución del texto a lo largo y ancho del campo epigráfico, lapresentación, por si hay un interés por la presentación del texto (con márgenes yseparaciones iguales, por ejemplo), y hay que estudiar el tipo de letra, con estilos,puntos de separación y la existencia de nexos. El tipo de letra también nos sirve paradatar, como veremos. En el caso de las inscripciones sobre bronce, primero solemostener un titulus en letra grande, y después aparece el texto, bien seguido o encolumnas. 26
  22. 22. B. DATACIÓN DE LAS INSCRIPCIONES La datación es lo más difícil del estudio de las lápidas. Lo que hay que hacer es,evidentemente, asignar una fecha o una época a esa inscripción, porque un dato sinfecha nos vale de muy poco como fuente histórica. Por eso, si queremos hacer untrabajo histórico basado en el estudio de un documento epigráfico, debemos intentarfechar con el menor error posible. En un estudio epigráfico, después de la datación, debemos hacer un comentariohistórico, en el que clasifiquemos la inscripción y enunciemos una serie deconclusiones sobre ella. Por el estudio de obras clásicas sobre el tema, como las de Cagnat o Thylander,vemos que no hay criterios generales de datación para todo el Imperio, porquedepende de la mayor o menor romanización de cada zona, del desigual desarrolloeconómico de cada zona, o de las influencias regionales, lo que hace que ésta sea unade las cuestiones de mayor complejidad en el estudio de la Epigrafía latina. Porejemplo, en el siglo I después de Cristo, vemos que las inscripciones del Noroeste de laPenínsula Ibérica son diferentes de las zonas más romanizadas, al margen de quehabía una idiosincrasia distinta en esas zonas, por lo que esas inscripciones sondiferentes. Por eso hay que estudiar las de una zona concreta, de modo que cuantomás pequeña sea una zona, con más exactitud se puede fechar. A veces se puedeincluso localizar los talleres concretos de los lapicidas, y se puede saber en quémomentos estaban en funcionamiento. De todos modos, sí hay una serie de criterios con validez más o menos general.Esos criterios pueden ser internos, es decir, de la inscripción, o externos, de suestructura. Pero siempre es arriesgado usar criterios generales. 27
  23. 23. Dentro de los criterios internos (o históricos), podemos usar las titulacionesimperiales, sobre todo la tribunicia potestad, que se renovaba anualmente. Si elEmperador aparece como “DIVUS”, es después de su muerte. Se puede fechartambién por los cónsules, que cambiaban cada año y que suelen aparecer(normalmente en ablativo absoluto) en inscripciones públicas. Otro criterio puede ser lamención de un hecho fechado por otro documento mediante la comparación. Gracias ala mención de un nombre conocido podemos saber no una fecha exacta, pero sí unasfechas entre las cuales pudo haberse grabado esa inscripción. Otro dato que nospuede ayudar a conocer una fecha es la concesión a un asentamiento de un estatusconcreto, como el de colonia o municipio; además, la existencia de ciertos cargos,como los duoviri, nos hablan del proceso de municipalización, de modo que, salvocasos excepcionales, sería después de la concesión del Ius Latii por parte deVespasiano. Si aparece la expresión “AUGUSTI LIBERTUS” (liberto imperial) o“CAESARI SERVUS” (siervo o esclavo del César), los praenomina y los nomina nospueden dar una fecha aproximada, ya que corresponden al emperador reinante. Siaparece la mención de un personaje al que conocemos por otros medios, podemos dartambién una fecha aproximada. Si aparece el término “AUGUSTORUM”, sabemos quehay una corregencia, y la primera se inicia en el 161, con Lucio Vero y Marco Aurelio,aunque en época de Nerón ya se había utilizado esta expresión para referirse a él y ala Emperatriz. Los criterios externos (o epigráficos) también son varios, pero hay que usarloscon cuidado, apoyándolos en otros, porque en esta cuestión tampoco hay una reglageneral. De este modo, las inscripciones más antiguas suelen ser más breves, aunquelas hay breves en todas las épocas. Además, eso también podía depender de la 28
  24. 24. disponibilidad económica del dedicante. En general, una inscripción es más antiguacuanto más sencilla es, y es más reciente si en ella proliferan las abreviaturas. Sepuede datar usando la expresión de la edad, ya que en el siglo I se usa el genitivo“ANNORUM”, y después se dice cuántos años vivió el fallecido, usando “VIXIT” (“vivió”)o “QUO VIXIT” (“que vivió”), a veces poniendo incluso los meses, los días, y, a veces,las horas. Si aparece “PLUS MINUSQUE” (“más o menos”, normalmente abreviadocomo P M), la inscripción es bajoimperial, no anterior al siglo III. Son también criterios externos los criterios paleográficos, diferenciándose aquílas inscripciones monumentales y oficiales de las particulares. En las monumentales seusa la escritura capital cuadrada o la cursiva, siendo las del siglo I las más cuidadas.En las particulares funerarias, a veces puede haber diferencia incluso en las queaparecen en la misma necrópolis y que son contemporáneas. Sobre todo depende dellapicida, ya que una mala caligrafía no siempre implica una fecha tardía. En general, lacapital cuadrada es de época Julio-Claudia, mientras que en época de Trajano se“pone de moda” un efecto de claroscuro o sombreado. Un tercer criterio externo puede ser la aparición del término “DIIS MANIBUSSACRUM”, muchas veces abreviado como D M S, y que se empieza a usar a partir definales del siglo I, aunque escrito completo. La abreviatura, dependiendo de la zona, seda entre el año 90 y el año 110. En época bajoimperial aparece “D(iis) M(anibus)M(onumentum)”, y la expresión “D(iis) M(anibus) ET M(emoria)”, que se relacionamuchas veces con el ritual de ultratumba cristiano. En las inscripciones honoríficas el uso de la expresión “IN HONORE + genitivo”es habitual hasta finales del siglo I, cuando se impone la grabación en dativo. Tambiéncorresponde a finales del siglo I el uso de epitafios en nominativo, aunque después seimpone también el uso del dativo. El uso del superlativo “-ISSIMUS” aparece a partir de 29
  25. 25. momentos avanzados del siglo II. La proliferación de cognomina nos indica tambiénfechas tardías, así como clase social. Por el contrario, si no se menciona ninguno, lafecha es antigua. Si no hay praenomina, la inscripción se realizó a partir del siglo II. Sisabemos que el nombre que se menciona corresponde a un ciudadano, pero noaparece la tribu, la datación es tardía, después del año 212, que es el momento en elcual Caracalla concede la ciudadanía a todos los libres del Imperio. Si el nomenaparece abreviado, la datación es tardía. Podemos usar para datar también la forma de los puntos de separación, quepueden ser puntos a media altura, cuadraditos, que son más antiguos, o las llamadashederae distinguentes, que tenían forma de hoja de hiedra y que se usaron desdeépoca de Augusto y hasta momentos muy tardíos en inscripciones monumentales. La forma en la que aparecen los números ayuda también a datar. Así, debemosrecordar que época altoimperial el número 4 se expresa, en las inscripcionesmonumentales, como IIII y el 9 como VIIII, y que si aparecen como IV y IXrespectivamente son posteriores. Pero en el Alto Imperio, en inscripciones vulgares, síaparecen expresados como IV y IX. Las líneas horizontales que enmarcan los renglones son tardías, salvo en ciertosmonumentos concretos. Los elementos decorativos o lingüísticos también nos sirvenpara obtener cronologías relativas, sabiendo en qué momentos se usan. Hay también criterios particulares de cada región, como el uso de la era consularo hispánica, propia del Norte de la Península Ibérica (zona de cántabros y vascones).Este sistema inicia su cuenta 38 años antes del sistema vulgar. Primero se pensó queestaría en relación con la pacificación total de la Península, aunque sabemos que no esasí. Aparece en lápidas funerarias de los siglos III y IV, y en el IV y el V se extiende alas regiones limítrofes. 30
  26. 26. Como hemos visto, en un examen fiable, la paleografía y otros criterios externospueden resultar dudosos si se usan aisladamente en inscripciones vulgares, de modoque hay que usarlos con precaución y apoyándolos en otros. C. TRANSCRIPCIÓN FORMAL Y SIGNOS DIACRÍTICOS Vamos a comentar ahora, de manera muy breve, los diferentes signos diacríticosusados en la trascripción de textos epigráficos, siguiendo el sistema de Leiden: Para reconstruir abreviaturas y siglas se usa el paréntesis; también se usa paraindicar una forma vulgar normalizada ( ). Si la abreviatura no puede resolverse se usantres guiones entre paréntesis (---). Para reconstruir las letras que se han perdido por rotura o borrado, el editor sesirve de corchetes [ ]. En ocasiones, el lapicida puede cometer errores y olvidarse de grabar ciertasletras, que se restituyen entre estos signos < >. Cuando faltan letras y se sabe cuántas son, se indica poniendo entre corchetestantos puntos como letras faltan: [. . . . .]. En ocasiones, tres puntos indican que faltan,al menos, tres letras. Cuando la extensión de la laguna es indeterminada y por ello no sabemoscuántas letras faltan, debemos indicarlo cambiando los puntos por guiones: [- - - - -]. Cuando se ponen guiones seguidos de un corchete de cierre, quiere decir quees posible que falte la primera línea: - - - - -]. Cuando se pone lo contrario, se quiereindicar que es posible que falte la última línea: [- - - - -. Cuando sólo aparecen losguiones, es porque se cree que faltan ambas: - - - - , aunque también puede quererdecir que falta un número indeterminado de líneas. Cuando entre los corchetes aparece sólo un guión, suele querer decir que faltaun praenomen [-]. 31
  27. 27. Cuando hay una serie de letras borradas, pero que se aprecian, se escribenentre corchetes dobles [[ ]]. Cuando una letra está mal conservada o su lectura es dudosa, se indicaponiéndole un punto debajo. La línea inclinada se usa para separar las líneas del texto cuando éste serestituye de manera continua: /. Cuando esa línea aparece repetida y entre corchetes,indica damnatio memoriae: [/ / / / / / /]. Cuando se transcribe un nexo, se indica mediante el subrayado de las letras quelo forman: MATER. En ocasiones puede indicarse mediante un arco que une las dosletras que forman el nexo. Cuando en el texto hay restos de letras no identificadas, se indica mediante una cruz: +. Cuando en la inscripción aparecen letras que deben ser omitidas, éstas se indican mediante llaves: {A}. Un punto o hedera es un punto de separación o de interpunción. 32
  28. 28. Parte II: ¿Qué necesito saber? 33
  29. 29. CAPÍTULO VI EL ALFABETO LATINO Como ya señalamos en la Introducción, para leer e interpretar correctamenteuna inscripción latina es muy necesario conocer el latín. Pero también es necesarioconocer el alfabeto utilizado y su evolución, lo que nos servirá no sólo para leer lainscripción, sino también para datarla (cfr. supra), ya que la morfología de las letrasvaría a lo largo del tiempo. Esto nos permite dar una fecha aproximada para lainscripción cuando no hay otra forma mejor de datar. Pero cuando debemos datar unainscripción usando la forma de las letras no debemos olvidar que ésta puede variardependiendo de la dureza del material sobre el que se graba y de la habilidad dellapicida. Los latinos tomaron su alfabeto de los etruscos, que a su vez lo habían tomadode los griegos. Esto hace que sean un caso particular dentro de la Italia primitiva,porque todos los demás pueblos indoeuropeos de ese lugar registraban sus lenguasmediante alfabetos que derivaban del toscano. Un dato interesante sería la fecha en la que los romanos comienzan a usar unalfabeto derivado del etrusco. Si bien no conocemos esa fecha, sí sabemos que lainscripción latina más antigua conocida es una fíbula de oro del Preneste, que estádatada hacia el año 600 antes de Cristo. Bloch, basándose en los tempranos contactosentre ambos pueblos habla de la primera mitad del siglo VII antes de Cristo como fechaprobable para la adopción de este alfabeto. 35
  30. 30. El alfabeto en un primer momento tuvo que adaptarse a la fonética del latín, yaque los etruscos no diferenciaban las sonoras de las sordas, pero los romanos sí. En principio, el alfabeto romano tenía veinte letras, que pasaron a ser veintiunaal aparecer el uso de la G. Cuando a finales del período republicano se incorporaron laY y la Z para transcribir las letras griegas épsilon y zeta, quedando el alfabetocompleto, de manera que se mantendrá sin cambios durante todo el Imperio. Losintentos del emperador Claudio de introducir grafías nuevas no durarán más allá delfinal de su reinado. En general, para las inscripciones se usaba la llamada escritura capital, que eramayúscula. Eso quiere decir que la totalidad de sus formas alfabéticas se inscribían enun sistema de dos líneas paralelas. Aún así, antes del siglo I antes de Cristo lasinscripciones muestran un alfabeto muy arcaico. A veces las letras aparecendesproporcionadas o deformadas; eso se debía a que en origen la escritura eracursiva. Ese rasgo irá desapareciendo con el tiempo, de manera que a principios delImperio asistimos al triunfo de la escritura capital. El Imperio fue la época en la que se erigieron mayor número de inscripciones,sobre todo monumentales. Antes, el uso de la Epigrafía era más restringido. Además,los lapicidas de la época imperial solían ser muy hábiles y meticulosos. Por eso,tenemos una gran cantidad de inscripciones de calidad. En el caso de los textos legislativos, actas públicas o privadas sobre bronce, laescritura varía, y en ese caso hablamos de una escritura actuaria, más estrecha. Habíatambién una escritura rápida, simplificada y cursiva, que conocemos por los grafitos dePompeya y también por las tablillas de cera halladas en la casa del banquero LucioCecilio Iucundo, y que es muy difícil de descifrar, precisamente por su carácter cursivo. 36
  31. 31. La escritura uncial era habitual en papiros y pergaminos, aunque desde finales del sigloIII después de Cristo se hace habitual en inscripciones africanas. A la hora de interpretar una inscripción debemos conocer también la unión deletras, es decir, las ligaduras o nexos, que se hacían para ahorrar espacio. En laescritura cursiva pueden ser muy difíciles de descifrar; en cambio, en la escrituramonumental, que era más rígida y menos dada a la fantasía, eran más fáciles deinterpretar. Lo habitual era que se unieran dos letras, siendo la unión de tres bastantemás rara y la de más casi inexistente. Como ya se comentó anteriormente (cfr. supra), las palabras suelen separarsemediante interpunciones de diversas formas, que a veces tenían un marcado carácterdecorativo. 37
  32. 32. CAPÍTULO VII EL NOMBRE ROMANO Y SUS ELEMENTOS MANERA DE TRANSMITIRLO Como es bien sabido, los ciudadanos romanos tenían los tria nomina, esdecir, su nombre estaba compuesto de tres partes, el praenomen, el nomen yel cognomen. En época republicana aparece sólo uno, que va junto a otro engenitivo, que corresponde al padre o al marido (pero sin que se especifique sies el padre o el marido). En cambio, en época imperial sólo los esclavos y losindígenas aparecen nombrados con un único nombre. En general, repito, todoslos romanos libres tenían tria nomina, y a veces, desde el siglo II y durante elBajo Imperio, pueden aparecer varios cognomina. Al nombre se añade elnombre del padre para indicar filiación, y, en el caso de los ciudadanos, seañade la tribu en la que estaba inscrito, de modo que en una inscripción en laque aparezcan todos los elementos del nombre se verán el praenomen, elnomen, la filiación, la tribu y, por último, el cognomen. Eventualmente, puedeaparecer también la patria u origo, o incluso el domicilio. El orden es el que sefija en la Lex Iulia Municipalis. Los duumviri quinquenales, encargados de hacerel censo, indicaban el praenomen, nomen, filiación, tribu y cognomen de todoslos ciudadanos. Después irían la patria y el domicilio, si en la inscripciónaparecen. 39
  33. 33. El praenomen es el nombre individual, en oposición al nomen, que era elde la gens. Lo recibían todos los niños al noveno día de su nacimiento. Lasmujeres no suelen llevarlo en la época imperial, aunque antes lo llevaban aveces. En ocasiones, a partir del siglo II, algunos nomina se usaron comopraenomina, como Aelius, Aurelius, Aemilius, o Flavius, entre otros. El praenomen sirve para diferenciar a los hijos, normalmente en relaciónal orden de nacimiento, y así tenemos a Primus (abreviado como PRI),Secundus (que no se abrevia), Tertius (TER), Quartus (QUART), Quintus,Sextus,... El número de praenomina era muy abundante, pero persiste el usode dieciséis ó diecisiete, que, como eran muy conocidos, se abreviaban. Losmás habituales eran: Aulus (abreviado como A). Publius (P). Appius (abreviado como AP). Quintus (Q). Caius / Gaius (C / G). Servius (SER). Cnaeus / Gnaeus (CN / GN). Sextus (SEX). Decimus (D). Spurius (S / SP). Lucius (L). Titus (T). Marcus (M). Tiberius (TI / TIB). Manius (M’). Vibius (V). El nomen o nomen gentilicium es, como se ve, el nombre gentilicio, ladenominación común de todos los miembros de la gens, incluidos los clientes ylos libertos. Son abundantes, y suelen acabar en “-ius”, es decir, suelen estaren dativo. Los más frecuentes eran de las grandes familias patricias e 40
  34. 34. imperiales, extendidos por todo el mundo romano por clientes, libertos,peregrini y soldados. Los gentilicios se inscriben con todas las letras, y sólo setiende a abreviarlos a partir del siglo III después de Cristo. Excepcionalmente,algunos cognomina, como Rufus, podían funcionar también como nomina. El cognomen es de uso más frecuente que la tribu. Suele referirse asingularidades corporales (Barbatus, Caesar...). Es decir, que esencialmente esalgo personal. Sirven para distinguir las diversas ramas de una misma gens, y,en segundo lugar, para distinguir las diferentes subdivisiones dentro de unamisma rama. A veces, sobre todo en la República, se recibían un cognomen exvirtute por haber llevado a cabo un hecho importante (Cnaeus Cornelius ScipioHispanus, por ejemplo). En ciertos tratados, se habla de estos cognomina exvirtute como agnomen, aunque es más habitual hablar de doble cognomen.Una persona puede usar también un tipo de cognomen (o de supernomen)llamado signum, que suele indicar que pertenece a un collegium funeraticium,de modo que sería lo que Mommsen y Schulze llamaban un nomensodaliciario. Es decir, que puede haber más de un cognomen (como ya hemosseñalado), y desde fines del siglo II se multiplica su número, sobre todo entrelos miembros de la clase senatorial, para indicar con qué familias se estabaemparentado. Hablamos en este caso de polinomina. La misión de la filiación es atestiguar que un individuo es libre, y vadespués del gentilicio. Es un praenomen en genitivo seguido de “FILIUS” (osea, que es el nombre del padre), palabra que suele venir abreviada. En laszonas marginales del Imperio, cuando el nombre del padre es indígena, enocasiones no aparece “FILIUS”, porque se sobreentiende. Cuando viene 41
  35. 35. indicado por el nombre de la madre, quiere decir que el hijo no ha nacido deuna unión legítima. En este caso, a veces se usaba una filiación ficticia, con“SP(urii) F(ilius)”. El reparto en tribus lo llevó a cabo en el año 513 antes de Cristo ServioTulio, quedando los ciudadanos repartidos en 35 tribus (cuatro urbanas ytreinta y una rústicas). Cada tribu era una unidad de voto para aprobar una leyo elegir a un magistrado. Todo el que alcanzaba la ciudadanía era inscrito enuna. En época imperial ya no significa nada, y sólo diferencia a los ciudadanosde los que no lo eran, es decir, sólo tenía un valor administrativo. No obstante,a partir del año 212 deja de tener sentido, porque Caracalla concede laciudadanía a todos los habitantes libres del Imperio. En época de Dioclecianodeja de ponerse. Suele aparecer abreviada, y si aparece completa está enablativo. Siempre va después de la filiación. Las tribus eran las siguientes: 42
  36. 36. Aemilia (abreviada como Papiria (PAP).AEM). Pollia (POL).Aniensis (ANI). Pomptina (POM).Arnensis (ARN). Publilia (PUB).Camilia (CAM). Pupinia (PUP).Claudia (CLA). Quirina (QUIR; en ocasionesClustumina (CLU). puede aparecer como CYR).Collina (COL). Romilia (ROM).Cornelia (COR). Sabatina (SAB).Esquilina (ESQ). Scaptia (SCAP).Fabia (FAB). Sergia (SER).Falerna (FAL). Stellatina (STEL).Galeria (GAL). Succusana / Suburana (SUCHoratia (HOR). / SUB). Teretina (TER).Lemonia (LEM). Tromentina (TRO).Maecia (MAEC). Velina (VEL).Menenia (MEN). Voltinia (VOL).Oufentina (OUF). Voturia / Veturia (VOT / VET).Palatina (PAL). 43
  37. 37. Las tribus Collina, Esquilina, Palatina y Succusana o Suburana eran las tribusurbanas. La patria u origo se expresa después del cognomen, e indica el lugar del cual sees ciudadano, por ejemplo “SEGOBRIGENSIS”. Cuando se expresa el nombre del quees de ese lugar, va en dativo, y a veces aparece también la palabra “CIVIS”(“ciudadano”). En ocasiones se usa la palabra “NATIONE” para expresar la ciudad o elterritorio. El lugar de residencia, que puede coincidir o no con el lugar de procedencia,viene expresado con la palabra “DOMO”, seguida del nombre de la ciudad en ablativo ogenitivo. Una vez que hemos visto los elementos que forman el nombre romano,hablemos ahora de la transmisión de ese nombre. En el caso de los hijos legítimos, elnomen era el mismo de su padre. Con el praenomen no hay reglas, aunque hemosvisto que en ocasiones se ponían praenomina que se referían al orden de nacimiento.Habitualmente, el hijo mayor heredaba el praenomen de su padre. En cada familiahabía una serie de praenomina hereditarios. El cognomen no tiene normas fijas, pero síuna serie de principios: a principios de la época imperial lo habitual es que el hijo mayorheredara el cognomen de su padre, que el segundo tomara como cognomen el nomen(o en su defecto el cognomen) de su madre, y que el tercero tomara como cognomen elmismo que su padre, pero con alguna variación. En el caso de los hijos ilegítimos, el nomen era el mismo de su madre, y noindicaban la filiación, porque no tenían padre legal. A veces aparece una filiaciónimaginaria para disimular su nacimiento, que suele ser la fórmula “SP F” (“Spuri Filius”,hijo natural). Los hijos adoptivos pasan a formar parte de gens del adoptante, de modoque dejaban sus antiguos nombres para tomar los de éste. En la época republicana eranormal que tuvieran un cognomen tomado de sus antiguos nombres, pero acabado en 45
  38. 38. “-anus”, como en el caso del hijo adoptivo de César, Augusto, que era Caius IuliusCaesar Octavianus, porque era hijo natural de Caius Iulius Octavius. En el caso de los peregrinos (peregrini), o extranjeros que después reciben elderecho de ciudadanía, el praenomen y el nomen eran los mismos de aquél que lesconcedía la ciudadanía, lo cual explica, por ejemplo, que Iulius fuera un nomen muyhabitual en la Galia, y su antiguo nombre pasaba a ser su cognomen. Al menos desdela época de Claudio los extranjeros naturalizados pasaban a tomar como gentilicio elmismo del Emperador gobernante. Los centros de población elevados al rango deciudades de derecho romano o latino tenían como cognomen el mismo del Emperador,y sus habitantes eran inscritos a misma tribu a la que pertenecía éste. Los esclavos normalmente sólo tenían un nombre, al que sigue el nombre de sudueño en genitivo, para indicar propiedad. En ocasiones, para indicar la propiedad demanera expresa, aparece la abreviatura “S”, que significa “servus”, pero en muchoscasos se sobreentiende. A veces pueden aparecer dos nombres, y en este caso elsegundo deriva del nombre del amo al que pertenecía antes, y acaba en “-anus”. Los libertos, en época imperial, pueden tener dos ó tres nombres. De su amotomaban el praenomen y el nomen (o sólo uno de ellos), mientras que su cognomenera su nombre de esclavo. Si son libertos del Emperador, en la inscripción apareceexpresado mediante la abreviatura “AUG LIB” ó “CAES LIB” (“Augusti Libertus” ó“Caesari Libertus”). Pero los libertos pueden ser de muy variados tipos. Si son libertosde un hombre, toman el praenomen y el nomen de este hombre, es decir, de supatrono. Si lo son de una mujer toman su nomen y el praenomen del padre de ella, y enlas inscripciones aparece una “C” invertida seguida de “L”, que significa “GaiaeLibertus”. Si eran libertos de una ciudad o colonia, su praenomen es “Publicius”, quederiva de “publicus”, y su nomen venía, o bien de los cognomina del municipio o 46
  39. 39. colonia, o bien del gentilicio de ese lugar. Si eran libertos de una asociación (de uncolegio), su nomen derivaba de la profesión de los de los miembros de ese colegio. Loscognomina de origen griego son muy comunes. 47
  40. 40. CAPÍTULO VIII LA TITULATURA IMPERIAL Vamos a hablar en este capítulo no sólo del nombre y los títulos del Emperador,sino también de los de los demás miembros de la familia de ese Emperador. Podemosempezar diciendo que el nombre del Emperador vivo aparece en inscripcionesmonumentales y honoríficas, y está formado por el praenomen, el nomen, la filiación yuno o varios cognomina. Además, hasta el siglo III, aparecen sus títulos. Todos los Emperadores, salvo Tiberio, Calígula y Claudio, tomaron comopraenomen el de Imperator. Desde Antonino Pío no es raro que aparezca en lainscripción IMPERATOR seguido del nombre del Emperador. Las demás veces queaparece esa palabra es debido a las salutaciones imperiales que tiene, como veremos El nomen solía ser el cognomen de la gens Julia. A partir de Adriano, se usabaeste nomen en los Emperadores y en los que estaban destinados oficialmente asustituirlos, aunque en éstos últimos “IMPERATOR” aparece después de loscognomina. Después va la filiación, y por último los cognomina, que eran los nombrespersonales del Emperador antes de subir al trono. Luego aparece el título de Augusto,tomado como cognomen por todos, y que indica que su persona es sagrada. DesdeCómmodo, ese título aparece precedido por “PIUS FELIX”, y desde Caracalla por“PIUS FELIX INVICTUS”, normalmente abreviados. Éstos eran apelativos genéricos ylaudatorios. 49
  41. 41. Posteriormente, aparecen los sobrenombres honoríficos obtenidos tras susexpediciones victoriosas, sacados del nombre de los pueblos vencidos(“GERMANICUS”, por ejemplo). A continuación, aparece el título religioso, porqueCésar y Augusto fueron sumos pontífices (pontifex maximus). Esa dignidad se aplicó atodos sus sucesores, pero si dos comparten el poder, sólo uno de ellos la tiene. Vienen luego los títulos políticos, siendo Augusto el primero en tomar la potestadtribunicia, y este título fue concedido a todos sus sucesores, siendo un título perpetuo yanual, por lo que sirve para datar las inscripciones. Con Trajano hay un reajuste de lapotestad tribunicia (Tribunicia Potestate), de modo que su primera data del 27 deOctubre del año 97, momento en el que es asociado al trono; la segunda se inicia el 18de Septiembre del año 98, y a partir del 10 de Diciembre del 98 se inicia la tercera. Estereajuste se aplica a los Emperadores siguientes, y la primera siempre se inicia el día enque es proclamado Emperador. Desde Adriano, la segunda se inicia el 10 de Diciembredel mismo año de proclamación. La potestad tribunicia indica que el Emperador teníalos poderes de los tribunos de la plebe (auxilium e intercessio), y también indica que supersona era inviolable. Después viene el término “IMPERATOR”. Este término seguido de una cifraindica el número de salutaciones imperiales (acclamationes imperatoriae) que harecibido del Senado por sus victorias reales o ficticias (muchas veces son victorias desus generales). Siempre aparece como mínimo con el número II, porque la primerasalutación la recibe al subir al trono. Posteriormente aparece el consulado, para el que, además podían sernombrados tantas veces como quisieran. Como éste era un título anual, también nossirve para datar, de modo que combinando unos cargos con otros, podemos conocerincluso el día en que se erigió la inscripción. Otro título honorífico es el de Padre de la 50
  42. 42. Patria (Pater Patriae), que lo tenían todos los Emperadores, excepto Tiberio, OtónVitelio y Galba. Desde Domiciano, aparece después del consulado. El título de Padrede la Patria (Pater Patriae) le fue concedido a Augusto y después lo llevaron sussucesores; tiene una enorme carga expresiva. En el caso de la familia imperial, el título de César (Caesar) es un título queAdriano introduce al adoptar a Lucio Aelio Vero para designarlo su sucesor. Antes, esetítulo era sólo para la familia de César y Augusto. Después se aplicó al heredero enoposición al reinante, que aparece en las inscripciones como “Augusto”. CuandoDiocleciano introduce el régimen de la Tetrarquía tenemos dos Augustos y dosCésares. Después aparece el título de Príncipe de la Juventud (Princeps Iuventutis),que en principio se aplicaba a los hijos adoptivos de Augusto. El término “AUGUSTA” se aplicaba a las princesas de la familia imperial, pero noera sólo para las esposas de los Emperadores, sino, en ocasiones, también para sushijas y madres. 51
  43. 43. CAPÍTULO IX EL CURSUS HONORUM El cursus honorum lo componen los títulos, cargos y honores desprendidos deldesempeño de una carrera, sea ésta senatorial, ecuestre o decurional (municipal). Enel cursus honorum había escalas, niveles y cuadros en los que de forma más o menosrígida se ingresaba y se avanzaba. La carrera de cada persona aparece en lasinscripciones honoríficas y a veces en las funerarias, bien en orden directo (con loscargos ordenados de mayor a menor importancia), o bien en orden inverso. Por eso laEpigrafía es imprescindible para conocer a las personas y sus curricula. Pero nodebemos olvidar que la mayoría de los datos que tenemos son de la época altoimperial. Había una cierta permeabilidad dentro de los cargos, de modo que un miembrodel ordo decurionalis podía llegar a ser caballero y un caballero podía llegar a sersenador. Esto es así porque la sociedad romana, en su origen timocrática, fueevolucionando, produciéndose una estratificación en función del patrimonio. Elmontante de este patrimonio varió a lo largo de los siglos, de modo que el cursus nosiempre fue demasiado rígido. A. LA CARRERA SENATORIAL El miembro del ordo senatorial (vir clarissimus) comenzaba a los dieciocho añosa desempeñar las funciones preliminares que le llevarían a las más altas cotas deinfluencia, como el vigintivirato o el tribunado de una legión. Después tenía una serie deopciones que dependían de su edad, de su experiencia y de la jerarquía, que podían 53
  44. 44. ser funciones administrativas, como el proconsulado (gobierno de una provincia), laprefectura urbana (para los ex cónsules), o la prefectura del erario militar. Tambiénpodían ser funciones militares, como ser legado de una legión o gobernador militar deuna provincia; o podían ser funciones religiosas, que se desempeñaban por cuestionesde prestigio (el formar parte del colegio de los augures, por ejemplo). Además,debemos recordar que ciertos cargos sacerdotales sólo iban a parar a sacerdotes o asus familias (como el formar parte de las vestales en el caso de las mujeres, porejemplo). Pero lo más importante de la carrera senatorial era el acceso a lasmagistraturas, y la primera sería la de cuestor (quaestor), la de tribuno de la plebe(tribunus plebis), cargo que no podía desempeñar un patricio, o la de edil (aedil); paradesempeñarla era necesario tener al menos veinticinco años. La pretura (praetura) erala segunda magistratura a la que se podía acceder, siendo la más importante la urbana;era necesario tener al menos treinta años. La magistratura suprema era el consulado,para la que era necesario tener al menos treinta y tres años. Al ser el consulado lamagistratura más importante, suele ser la primera que aparece en el epígrafe. En laPenínsula Ibérica hay muy pocos curricula senatoriales. Como curiosidad, podemosdecir que Cicerón alcanzó todos los cargos a la edad mínima permitida. B. LA CARRERA ECUESTRE El caballero (vir egregius), con un patrimonio de no menos de 400.000sestercios, también tenía una carrera estructurada. Durante tres años servía en las alasy cohortes, y podía llegar a ser prefecto o tribuno de la legión. La experiencia queobtenía era la base para obtener los cargos administrativos de su clase social. Estoscargos eran las procuradurías jerarquizadas por su vencimiento anual y las prefecturasadministrativas o militares. La más importante era la prefectura del pretorio, que le 54
  45. 45. colocaba cerca del Emperador. También podía acceder a cargos religiosos, como el dearúspice o el de preparador de las Lupercaliae. C. LA CARRERA MUNICIPAL El ordo decurionalis estaba formado por los ciudadanos que habían tenidoalguna magistratura de la ciudad, y regulaba la vida ciudadana. Se conservan loscurricula de gente que tenía una serie de funciones subalternas. En este caso no habíanormas generales. Los cargos municipales eran la edilidad, la cuestura y el duumvirato.En este sentido, entre estos curricula inferiores, el cargo más ambicionado era el deflamen del culto imperial en esa ciudad. Se podía llegar al cargo de praefectum fabrum(prefecto de los artesanos), que daba acceso al ordo superior. También se podía llegaral cargo de sevir augustalis, sacerdocio inferior desempeñado por libertos. D. LOS APPARITORES Existía también un cargo, el de apparitor, que era el ayudante de losmagistrados de Roma o de las provincias cuando actuaban de gobernadores. Tambiénrecibían ese nombre los miembros del personal subalterno de colonias y municipios.Los apparitores eran de varios tipos: Scribae: Secretarios que se encargaban de la contabilidad. Eran el escalónsuperior de los apparitores. Viatores: Serían algo así como agentes judiciales, al servicio de las principalesmagistraturas y sacerdocios. Lictores: Tienen la función simbólica de representar el imperium del magistradoal que servían. Le precedían portando las fasces, y eran doce en el caso de loscónsules y seis en el caso de los pretores. Si precedían a los sacerdotes, eran lictorescuriatii. 55
  46. 46. Praecones: Serían los que ocupaban el puesto más bajo, y serían algo así comopregoneros. Aunque éstos eran los apparitores más importantes, había otros tipos más, demenor importancia. 56
  47. 47. CAPÍTULO X SISTEMA PONDERAL Y MEDIDAS EN ROMA Es importante conocer la moneda romana, porque la numismática tiene una granimportancia para el conocimiento del mundo antiguo (de hecho, normalmente laEpigrafía y la Numismática se suelen impartir como una única asignatura). Asimismo,conocer los pesos y medidas de los romanos puede ayudarnos a comprender algunasinscripciones concretas, pero nunca está de más que los tengamos claros. A. EL SISTEMA MONETARIO ROMANO La unidad monetaria era el as, que equivalía a 13,165 gramos de bronce. Estabaformado por doce onzas (unciae). Veinticuatro ases hacían una libra. Los múltiplos delas eran el decussis (diez ases), el tripondius (tres ases) y el dupondius (dos ases). Sussubmúltiplos eran el semis (medio as), el triens (un tercio de as), el quadrans (un cuartode as), la onza o uncia (la doceava parte del as), la semuncia (veinticuatroava parte delas o media onza) y la quartuncia (un cuarto de onza). Doce onzas equivalían a 288escrúpulos (scripuli), moneda muy usada en la vida diaria, sobre todo en la épocaanterior a la implantación del sistema ponderal mixto, es decir, cuando se usó elsistema duodecimal. También se usaban los denarios, que equivalían a cuatro gramos de plata (quevalían diez ases), los quinarios, que valían cinco libras o cinco ases, y los sestercios,que valían dos libras y media o dos ases y medio (cuatro sestercios equivalían a un 57
  48. 48. denario). El talento era una moneda de cuenta, ya que su elevado valor (27,3kilogramos de plata) hacía que, en la vida diaria no se usara nunca; era de origengriego, y en ese sistema equivalía a 60000 dracmas. Se usaba también el áureo, que pesaba 7 u 8 gramos de oro y que lo introdujoJulio César. Equivalía a veinticinco denarios o cien sestercios. Como vemos, se usabaun sistema mixto, que combinaba monedas de oro, plata y bronce. B. LAS MEDIDAS DE PESO Y CAPACIDAD Las medidas de peso no eran muy usadas por los romanos, que preferían medirla capacidad. En muchos casos se usaban las mismas medidas del sistema monetariopara medir peso, como veremos. La base de medida de peso era la libra o as, queequivalía a 327,45 gramos. Otras medidas eran el deunx, que era 11/12 de libra, y quepesaba 300,08 gramos; el dextans, que equivalía a 10/12 de libra y pesaba 272,80gramos; el dodrans, que equivalía a 9/12 de libra y pesaba 245,52 gramos; el bes, queequivalía a 8/12 de libra y pesaba 218,24 gramos; el septunx, que equivalía a 7/12 delibra y pesaba 190,96 gramos; el semis, que era aproximadamente media libra, o sea,pesaba 163,60; el quincunx equivalía a 5/12 de libra, y pesaba 136,40 gramos; el trienspesaba la tercera parte de la libra, o sea, más o menos 109,12 gramos; el quadrans erala cuarta parte de la libra, y pesaba más o menos 81,84 gramos; el sextans era la sextaparte de la libra, es decir, aproximadamente 54,56 gramos; la uncia (onza) era ladoceava parte de la libra, y pesaba unos 27,28 gramos; más o menos la mitad que éstapesaba la semuncia, que pesaba 13,64 gramos. El sicilicus equivalía a 1/48 de libra, ypesaba 6,822 gramos. La sextula equivalía a 1/72 libras y pesaba 4,542 gramos. Elscriptulum equivalía a 1/288 libras y pesaba 1,137 gramos. En lo que se refiere a las medidas de capacidad, en general, la base era elsextarius, que equivalía a 0,547 litros. Sus submúltiplos eran la hemina, que valía la 58
  49. 49. mitad y equivalía a 0,2736 litros; el quartarius, que era la cuarta parte del sextarius yequivalía a 0,1368 litros; el acetabulum, que era la octava parte del sextarius, yequivalía a 0,0684 litros; y el cyathus, la doceava parte del sextarius y que equivalía a0,0456 litros. Para medir líquidos se usaba el congius, que equivalía a 6 sextarii y a 3,283litros; la urna equivalía 24 sextarii y a 13,13 litros; el quadrantal o amphora equivalía a48 sextarii y a 26,26 litros; y el culleus, que equivalía a 960 sextarii y a 525,20 litros. Para medir sólidos, se usaba el semodius, que equivalía a 8 sextarii y a 4,377litros; el modius itálico equivalía a 16 sextarii y a 8,754 litros; y el modius castrenseequivalía a 32 sextarii y a 17,51 litros. C. LAS MEDIDAS DE LONGITUD Y SUPERFICIE En lo que se refiere a medidas de longitud, la base era el pie (pes), que equivalíaa 29,57 centímetros. El pie se dividía en base a un sistema duodecimal, dando lugar amedidas muy detalladas. Así, tenemos el medio pie (semipes), la cuarta parte del pie,llamada quadrans, la doceava parte, llamada uncia, la veinticuatroava parte, llamadasemuncia, y el sicilicus, que equivalía a 1/48 pies. Pero había otras medidas de longitud, también importantes, que tomaban el piecomo base. El dedo (digitus) equivalía a 1/16 pies, es decir, a 1,848 centímetros. Elpalmo (palmus) equivalía a la cuarta parte del pie, es decir, 7,392 centímetros. Elpalmipes era 1,25 pies, es decir, 36,96 centímetros. El codo (cubitus), también llamadoulna era igual a un pie y medio, o sea, que equivalía a 44,355 centímetros. El paso(gradus) era igual a dos pies y medio, es decir, 73,925 centímetros. El passus era unpaso doble, es decir cinco pies, o sea, 1,478 metros. El decempeda o pertica eran diezpies, es decir, 2,957 metros. El surco (actus) era igual a 120 pies, o sea, que equivalía 59
  50. 50. a 35,48 metros. Mil pasos (mille passus) o una milla eran 5000 pies, o sea, 1478,5metros. Para medidas agrarias, la base eran la pertica y el actus vorsus, que equivalía a12 perticae o 120 pies. El actus vorsus quadratum era la mitad del iugerum, que erauna medida de superficie de la que hablaremos a continuación. En lo referente a medidas de superficie, tenemos el pie cuadrado (pesquadratum), que equivalía a 0,0874 metros cuadrados. El decempeda quadrata oscripulum equivalía a cien de éstos, es decir, 8,74 metros cuadrados. El actusquadratus era un cuadrado de un actus de lado, y dos de éstos hacían un iugerum, quetenía doscientos pies de largo por ciento veinte de ancho, y era lo que araba una yuntade bueyes en un día, es decir, más o menos un cuarto de hectárea; equivalía a 28800pedes quadrata, es decir, a 25,182 áreas. El heredium equivalía a dos iugera, es decir,equivalía a 50,364 áreas. La centuria era un cuadrado de veinte actus de lado, yveinticinco centurias hacían un saltus. La clima equivalía a 3600 pedes quadrata, es decir, a 314,64 metros cuadrados. 60
  51. 51. CAPÍTULO XI CRONOLOGÍA EN ROMA La datación es, como ya hemos señalado, uno de los pasos más complejos a lahora de estudiar un texto epigráfico. Por suerte, en ocasiones el texto incluye unareferencia cronológica absoluta, y por ello, a la hora de fechas los documentosepigráficos es necesario conocer la cronología que manejaba el pueblo al quepertenecía el autor de la inscripción, en nuestro caso, el romano. Si no conocemos esacronología y los cómputos que a ella correspondían, no seremos capaces de fecharcorrectamente. Los romanos contaban los años a partir de la fundación de la ciudad de Roma(ab Urbe condita), que tradicionalmente se sitúa en el año 753 antes de Cristo,expresando la fecha a veces con la abreviatura U C. por eso hay que restar la fechadada de 754, porque además contaban el año de llegada y el de partida. Si queremosconvertir una fecha cristiana al cómputo romano, tenemos que sumarle 753. A la horade poner años de edad, solían redondear hacia los múltiplos de cinco. Los meses en Roma eran Ianuarius, Februarius, Martius, Aprilis, Maius, Iunus,Quintilis (que después pasaría a llamarse “Iulius”, en honor a Julio César), Sextilis (quese llamaría después “Augustus”, en honor a Augusto), September, October, Novembery December. Hasta el año 153 antes de Cristo, el año empezaba el 15 de Marzo, poreso los meses a partir de nuestro Julio (Quintilis) tienen nombres de ordinales, queposteriormente se conservaron. Para ellos, los meses tenían los mismos días que para 61
  52. 52. nosotros. El año que Febrero (Februarius) tenía veintinueve días, el día veinticinco seexpresaba con la fórmula “ANTE DIEM (que a veces se abreviaba como A D) BISSEXTUM KALENDAS MARTIAS”. El mes se dividía en tres partes desiguales, cuyos límites eran las kalendas, díaque identificaban con la luna nueva, las nonas, que identificaban con la luna creciente,y los idus, que identificaban con la luna llena. Las kalendas siembre eran el día uno.Las nonas solían ser el día cinco, pero en Marzo, Mayo, Julio y Octubre eran el díasiete. Los idus solían ser el día trece, pero en esos mismos meses eran el día quince.El día anterior a cada uno de estos días de referencia era el pridie, y el posterior era elpostridie. Los días intermedios se indicaban contando los días que faltan hasta la fechatope siguiente, poniendo el nombre de esa fecha tope en el mismo caso que el nombredel mes. Por eso, por ejemplo, el día cinco de Marzo sería III (ante) NON(as)MARTIAS. La semana empezaba en sábado, y los días eran el dies Saturni (sábado), diesSole (domingo), dies Lunae (lunes), dies Marti (martes), dies Mercurii (miércoles), diesIovis (jueves) y dies Venis (viernes) El día jurídicamente lo contaban hasta la medianoche. Como contaban de sol asol y tenía doce horas, las horas tenían una duración variable, aunqueaproximadamente sería desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde. El díatenía mañana (mane), las dos primeras horas; hacia el mediodía (ad meridien), de latercera hasta el final de la sexta; hasta la décima incluida era de meridie; el atardecer(suprema) correspondía con las horas undécima y decimosegunda; la puesta de sol eravespera. La hora prima, es decir, hacia las seis de la mañana correspondía a la aurora,la hora secunda, eran las siete, etcétera. Estas horas solían agruparse en grupos de 62
  53. 53. tres horas, es decir, hora prima (el amanecer, hacia las seis de la mañana), la horatertia (media mañana, hacia las nueve), la hora sexta (el mediodía), la hora nona (amedia tarde, hacia las tres de la tarde), la hora vespera (el atardecer, hacia las seis dela tarde) y, para finalizar, completorium (después del ocaso, las nueve de la noche, queya corresponde a una hora nocturna). La noche se dividía en cuatro partes, desde el punto de vista militar. Esascuatro partes eran iguales, y se llamaban vigiliae, que eran los turnos de guardia; portanto, también tenían una duración variable. 63
  54. 54. APÉNDICE: Resumen de los pasos para el estudio de una inscripción Ahora que ya sabemos cómo debe transcribirse una inscripción, vamos aresumir los pasos que hay que dar para editarla. Es necesario elaborar una ficha, quecontendrá estos datos: En los aspectos externos se hablará de lo siguiente: - Lugar y fecha del hallazgo, con los nombres antiguos y actuales. Contextoarqueológico. - Lugar de conservación y número de inventario. - Bibliografía referida a la inscripción. - Documentación gráfica disponible. En los aspectos internos, debemos comentar los siguientes aspectos: - Descripción de la inscripción, hablando de su tipología, su material, y susmedidas. - Transcripción del texto. - Aparato crítico. - Comentario paleográfico. - Transcripción del texto, integrando las partes perdidas y resolviendo lasabreviaturas. Datación. 65
  55. 55. BIBLIOGRAFÍA Esta Bibliografía no es más que una pequeña selección de obras relativas aEpigrafía que el alumno puede usar para profundizar en el estudio de esta disciplina, sies ése su deseo. Esta selección de libros y artículos no pretende en absoluto serdefinitiva, y es sólo una pequeña muestra de lo mucho que hay publicado sobreEpigrafía. En el caso de que a los alumnos muy interesados en esta ciencia les parezcaescasa, siempre pueden recurrir a su profesor, para que éste les facilite más títulos. ALFÖLDY, Géza: “La cultura epigráfica de la Hispania romana: inscripciones,auto-representación y orden social”, en Hispania. El legado de Roma, Zaragoza, pp.235-251. BLOCH, Raymond: L’Epigraphie latine, París, 1964. CAGNAT, R.: Cours d’epigraphie latine, París, 1914 (edición anastática deRoma, 1964). CALABI LIMENTANI, Ida: Epigrafia latina, Milán, 1967. CRAWFORD, Michael (ed.): Fuentes para el estudio de la Historia Antigua,Madrid, 1986. D’ENCARNAÇAO, J.: Introduçao ao estudo da epigrafia latina, Coimbra, 1987. DENTZER, J. M. et allii: Épigraphie hispanique. Problèmes de méthode etd’edition, París, 1984. GORDON, A. E.: An illustred introduction to Latin Epigraphy, Berkeley, 1983. 67
  56. 56. IGLESIAS GIL, José Manuel y SANTOS YANGUAS, Juan: Vademécum para laEpigrafía y Numismática Latinas, Santander, 2002. LÓPEZ BARJA, Pedro: Epigrafía Latina. Las inscripciones romanas desde losorígenes al siglo III, Santiago de Compostela, 1994. MARINUCCI, Gloria: Introduzione all’epigrafia latina, Roma, 1981. ROLDÁN HERVÁS, José María: Repertorio de epigrafía y numismática latinas,Salamanca, 1969. SUSINI, G.: Il lapicida romano, Roma, 1966. SUSINI, G.: Epigrafia romana, Roma 1982. THYLANDER, H.: Étude sur l’épigraphie latine, Lund, 1952. VERARD: Guide del epigraphiste, París, 1986. VIRGILIO, B.: Epigrafia e storiografia. Studi di Storia Antica, I, Pisa, 1988. 68
  57. 57. VDM Verlagsservicegesellschaft mbHDudweiler Landstr. 99 Telefon: +49 681 3720 174 info@vdm-vsg.deD - 66123 Saarbrücken Telefax: +49 681 3720 1749 www.vdm-vsg.de

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