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CONFERENCIAS CATEDRA DE HISTORIA DEL CRISTIANISMO I
INTRODUCCIÓN:
JUSTIFICACIÓN: Ecl. 1:9-10
“La infancia gusta de oír l...
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1. ANTECEDENTES DEL CRISTIANISMO
1.1. EL JUDAISMO EN PALESTINA.
El remanente que en el año 538 a.C., bajo los auspicios ...
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Con este nombre se conoce el movimiento independentista judío encabezado por el sacerdote Matatías y sus
hijos (también ...
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cree que su nombre proviene del Sumo Sacerdote Sadoc, Aceptaban sólo el Pentateuco como inspirado
por Dios y esto, unido...
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hijos, fue confirmado por Roma para gobernar Judea. Fue semejante a su padre en sus actos de crueldad
(Mt. 2:22).
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1.1.2. EL JUDAISMO DE LA DISPERSION
La Sinagoga en reemplazo del Templo y El Escriba o Doctor de la Ley (Esdras 7:12) en...
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misterio".1
EL CULTO AL EMPERADOR
En este culto lo único que se pretendía era conferir un carácter religioso a la lealta...
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específica (Hch 11.22; 13.1), pero a veces también a varias congregaciones (Gl 1.13; Hch 9.31),
aunque hay poca distinci...
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por instigación de ella, procedió a perseguir a los cristianos en Jerusalén dando muerte a Jacobo, hermano
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ojos de los romanos. Aún más, tras la muerte de Jacobo el hermano del Señor, aquella antigua iglesia siguió
siendo diri...
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2.2.2. ACEPTACION OFICIAL DE LOS GENTILES EN LA IGLESIA
Contrariamente a lo que podría pensarse y a pesar de haber sido...
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a sus "hijos espirituales" para que perseveraran en la fe y siempre que podía, cuando el itinerario de
su viaje se lo p...
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2.2.4. IGLESIAS DESTACADAS EN LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES
o IGLESIA DE JERUSALEN
Aunque no es una iglesia gentil, no se...
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o POR PABLO
Sin embargo, la cuestión había quedado arreglada en una mente mucho más fuerte y lógica que la de Pedro.
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2.3.1. TRADICIONES DE LOS APOSTOLES
Hechos deja a Pablo preso en Roma, pero las epístolas parecen confirmar la tradició...
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o JUAN, EL APÓSTOL Hijo de ZEBEDEO y hermano de Jacobo.
La tradición que predominaba en la iglesia afirmaba que Juan, d...
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que significa valiente). En Mt 10.3 los manuscritos vacilan entre la lección «T» y «Lebeo» (del
hebreo lev, que signifi...
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Testamento, porque Pablo lo distingue de «los de la circuncisión» en Col 4.11–14. Fue
MÉDICO y compañero íntimo de Pabl...
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trato diferente dado a los judíos de Palestina respecto de los judíos de la Dispersión?
4. Cuales son los dos tipos de ...
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3. LA IGLESIA PERSEGUIDA
A estas alturas ya debemos conocer las persecuciones de carácter religioso de que fue objeto l...
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alarmante para Roma, hasta el punto de que en muy corto tiempo se convirtieron en el grupo mayoritario del
imperio en o...
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El historiador romano Tácito nos cuenta lo sucedido en sus "Anales" y aunque en ellos desaprueba y
censura la crueldad ...
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Para el siglo segundo hacen su aparición los primeros documentos cristianos posteriores a los libros del N.T.,
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cometido antes de ser delatados, sino por su crimen ante los tribunales ya que, en efecto, el culto al
emperador era un...
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no comprendió, o no quizo comprender el Evangelio. En sus "Meditaciones", en su única referencia al
cristianismo, revel...
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 LOS RUMORES POPULARES
Estos se basaban generalmente en algo que los paganos oían decir o veían hacer a los cristianos...
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- Teófilo, obispo de Antioquía, compuso sus "Tres libros a Autólico" que tratan sobre la doctrina
cristiana de Dios, la...
Conferencia historia del_cristianismo_i
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  1. 1. 1 CONFERENCIAS CATEDRA DE HISTORIA DEL CRISTIANISMO I INTRODUCCIÓN: JUSTIFICACIÓN: Ecl. 1:9-10 “La infancia gusta de oír la historia, la juventud de hacerla y la vejez de contarla”. José de la Luz y Caballero. Hoy en día no respetamos suficientemente el valor del estudio de la historia. Vivimos bajo el dominio de la ciencia, y el científico no necesita haber estudiado la historia de su ciencia para llegar a ser un experto en ella, de tal manera que es posible progresar en la ciencia sin haber entendido previamente la historia. Pero esto no es posible en la filosofía o la teología. Hasta hace una o dos generaciones los hombres siempre miraban el pasado como un gran tesoro de sabiduría y conocimiento, pero el éxito de la ciencia moderna y los métodos científicos han provocado una nueva actitud hacia el pasado. El pasado es nuestra fuente de información vital. Los escritos de los grandes pensadores del pasado están repletos de instrucción y advertencias para nosotros; ignorar su sabiduría es abrir la puerta a la superstición y a la presunción.  Cinco razones importantes para sopesar lo que ofrece la historia: 1. tenemos raíces: no partimos de cero. Toda colectividad, y todo individuo, que pierde sus raíces está en trance de perder su identidad. 2. la historia nos brinda una lección de humildad. 3. la historia de la iglesia ayuda a comprender muchos problemas teológicos. 4. la historia de la iglesia ayuda a entender ciertas realidades sociales y eclesiásticas. 5. la historia de la iglesia puede convertirse en una fuente de consolación. J. GRAU. En la iglesia primitiva empezaron a desarrollarse nuevas formas del pensamiento humano acerca de Jesús, que fueron rechazadas por la iglesia como insatisfactorias. En una palabra, eran “heréticas”. La palabra Hairesis, “herejía”, se deriva del verbo que en su forma media significa “escoger”, y de esta manera viene a ser utilizada para calificar a aquellos que siguen una opinión particular. Como la utiliza el libro de Hechos 5:17, 15:5, sin tener la connotación despectiva que tiene hoy día. Pero más adelante, la iglesia como tal, siguió el consejo dado por Pablo de evitar los “partidos” dentro de la unidad de un sólo cuerpo, ya que Cristo no está dividido (1 Co.1:13). La fe de la iglesia era una, y el espíritu sectario no debía ser tolerado. La amenaza de conflicto interno es uno de los obstáculos más serios para que la predicación del evangelio en el mundo tenga éxito, y la iglesia primitiva pronto descubrió su necesidad de presentar un frente unido en su entorno hostil. “No llamemos invenciones a lo que no son sino imitaciones”. OBJETIVO: Análisis crítico de la historia del cristianismo desde el siglo I hasta el siglo V, desde los tiempos de Jesucristo, pasando por la iglesia primitiva de Jerusalén y el primer concilio realizado entre la iglesia apostólica, la iglesia perseguida o la época de los mártires, la iglesia imperial o el gobierno de Constantino para terminar conociendo algunos personajes dentro de la historia conocidos como los gigantes de la fe.
  2. 2. 2 1. ANTECEDENTES DEL CRISTIANISMO 1.1. EL JUDAISMO EN PALESTINA. El remanente que en el año 538 a.C., bajo los auspicios del Imperio Medo-persa, regresó de Babilonia a Palestina, estaba constituido sólamente por un pequeño porcentaje de la población del Reino del Sur o Judá ya que el reino del Norte o Israel no regresó de su cautiverio en Asiria debido a que se mezcló y fue absorbido por los pueblos que lo rodeaban, de modo que lo único que quedó de ellos fue una raza mezclada que vino a constituir el pueblo samaritano que encontramos en el Nuevo Testamento (Ver. 2 R. 17:24-41; Esd. 4:9-10) el cual era despreciado por los judíos (Jn. 4:9). Es en este momento que surge el pueblo Judío (de la tribu de Judá) propiamente dicho, pues antes del cautiverio el término generalmente utilizado era "israelita" o "hebreo". Este cambio de nombre va más allá de lo puramente etimológico e implica un cambio notable en la convicción religiosa del pueblo escogido. Los judíos finalmente habían entendido que el cautiverio les había sobrevenido debido a su idolatría y comprendieron que Yahvéh era un Dios celoso que demandaba un culto exclusivo, de modo que a partir de este momento La Ley, El Templo y El Sacerdocio Aarónico, toman efectivamente el lugar central que les correspondía en la convicción religiosa del pueblo y es debido a esto que en lo sucesivo encontramos una oposición tenaz a cualquier influencia que pudiera significar una amenaza contra alguno de estos elementos. Antes de continuar adelante es necesario considerar los sucesos acaecidos durante los 400 años transcurridos entre Malaquías, el último de los profetas del Antiguo Testamento, y el nacimiento de Cristo, pues las Escrituras dejan un vacío histórico en este lapso de tiempo, debido a que no registran ningún libro inspirado, por lo cual se conoce este periodo como "los 400 años de silencio". Esta consideración es muy importante para comprender la situación y los evidentes cambios sociales que se aprecian a primera vista al adentrarnos en el Nuevo Testamento, con relación a la época de Esdras, Nehemías y Ester. Estos sucesos, en lo que atañen al Judaismo en Palestina, son esencialmente de tipo político. 1.1.1. ANTECEDENTES POLITICOS LAS GUERRAS ENTRE SELEUCIDAS Y PTOLOMEOS El Imperio llamado a tomar el relevo hegemónico en el Mundo Antiguo fue el Griego en cabeza de Alejandro el Grande (Ver. Dan. 8:3-8, 20-22). Efectivamente, en el año 331 a.C., Alejandro derrota definitivamente al Imperio Medo-persa en la batalla de Arbelas, pasando a ser el dominador del mundo conocido. Alejandro fue el más grande conquistador de los tiempos antiguos, llegando a incursionar hasta la India en un corto lapso de 10 años; pero no logró vivir mucho para disfrutar su triunfo, pues, estando en la plenitud de sus capacidades, murió sorpresivamente a la edad de 33 años y su vasto imperio fue repartido entre sus 4 generales: Casandro, Lisímaco, Seleuco y Ptolomeo. El dominio lo ejercieron alternativamente (Ver Dan. 11), pero mientras los Ptolomeos eran tolerantes hacia los judíos, permitiéndoles conservar sus costumbres y prácticas religiosas, los Seleúcidas procuraron imponer por la fuerza la cultura griega a los judíos en perjuicio de sus prácticas y costumbres. Esta situación alcanzó su clímax durante el reinado del seleúcida Antíoco IV Epífanes que profanó el Templo dedicándolo al dios griego Zeus y sacrificó un cerdo dentro del mismo, acto que constituía una abominación e insulto humillante para los judíos. Esta fue la gota que rebosó la copa y en el año 167 a.C. surge la rebelión de los Macabeos. LOS MACABEOS
  3. 3. 3 Con este nombre se conoce el movimiento independentista judío encabezado por el sacerdote Matatías y sus hijos (también conocidos como "Dinastía Asmonea"), que se opuso al dominio y la imposición cultural del reino Seleúcida bajo el gobierno de Antíoco IV Epífanes. Este movimiento fue liderado inicialmente por el sacerdote Matatías y continuado por sus hijos Judas, Jonatán y Simeón, en este orden. Bajo el mando de este último, se logró un corto y relativo periodo de independencia y paz y el pueblo judío concedió a los Macabeos y a sus descendientes el gobierno hereditario de la región y posteriormente el Sumo Sacerdocio que correspondía legítimamente a los descendientes de Aarón. A partir de Simeón, sus sucesores empezaron a desvirtuar la motivación religiosa inicial del movimiento y se mostraron más dispuestos a amoldarse a las tendencias culturales griegas o helénicas que, precisamente, habían suscitado el levantamiento de este movimiento. De cualquier manera, Los Macabeos dieron un nuevo y renovado impulso al movimiento mesiánico entre los judíos alentándolos a afirmar la esperanza de un libertador. LA CONQUISTA DEL IMPERIO ROMANO Habiendo obtenido una relativa independencia, los Macabeos se trenzaron en luchas intestinas por el poder civil y religioso que los debilitaron y no les permitieron percatarse del nuevo peligro que se cernía sobre ellos representado en el poderoso Imperio Romano, que ya venía sobrepujando, por lo menos en lo político y militar, al Imperio Helénico o Griego. Así estaban las cosas cuando fueron sorprendidos en el año 63 a.C. por el general romano Pompeyo, que conquistó el país sin hallar ninguna resistencia que probablemente, aún en la plenitud de sus fuerzas, hubiera sido inútil contra el que se ha llegado a considerar el más grande poder militar de la historia antigua. Este nuevo dominio extranjero contra el cual poco podían hacer, fue el que imprimió el empuje final al anhelo mesiánico al cual se ha hecho referencia anteriormente. A pesar de lo vergonzoso que podía llegar a ser el dominio romano para los judíos, también es cierto que proveyó un ambiente político ideal para la expansión del cristianismo, pues los romanos eran expertos en el arte de gobernar con un apoyo invaluable en su estructura y capacidad militar de modo que prácticamente no existían fronteras entre los diversos territorios subyugados. El ser ciudadano romano permitía el libre tránsito entre todos los pueblos mediterráneos garantizando al mismo tiempo la protección de la ley en cualquier lugar. Este ambiente favorable fue el que se denominó "La Pax Romana". Por otra parte, los romanos mostraban cierta tolerancia religiosa al amparo de la cual los judíos pudieron continuar sus prácticas tradicionales sin ser molestados en gran manera y al surgir el cristianismo, los romanos pensaban en él como otra secta del judaísmo por lo cual le dieron inicialmente el mismo trato que a éste. LAS SECTAS DEL JUDAISMO El cambio de las condiciones durante y después del cautiverio y las luchas internas a las que se hizo referencia en el punto relativo a los Macabeos, originaron y desarrollaron varias sectas dentro del judaísmo que desempeñaron un papel generalmente antagónico, pero que no por ello deja de ser importante, durante el ministerio de Jesucristo y los primeros años de la Iglesia. LOS FARISEOS Su nombre proviene de el vocablo hebreo "perusim" que denotaba separación debido al separatismo que los caracterizaba. Su origen probablemente se remonta a los "Jasideos o Hassidim" (devotos), Para ellos lo importante era asegurarse de cumplir la Ley aún en los momentos difíciles. Fue la única secta del judaísmo que sobrevivió a la destrucción del Templo en 70 d.C. y dieron origen al judaísmo rabínico de nuestros días. LOS SADUCEOS Era el partido sacerdotal y aristocrático del judaísmo. Sus doctrinas fueron opuestas a las de los fariseos. Se
  4. 4. 4 cree que su nombre proviene del Sumo Sacerdote Sadoc, Aceptaban sólo el Pentateuco como inspirado por Dios y esto, unido al hecho de ser sacerdotes, fue la causa de que su interpretación de la Ley girara alrededor de la ley ritual y del mantenimiento del culto en el Templo. LOS ZELOTES Palabra proveniente del griego que significaba "celoso". La voz hebrea "cananita" tenía el mismo significado. Este era un movimiento subversivo de corte político-religioso cuyo origen parece ser la insurrección de Judas el Galileo contra los romanos en el año 6 d.C. (Hc. 5:37). LOS ESENIOS La Biblia no hace referencia a esta secta, pero fuentes históricas confiables como Josefo, Filón y Plinio el Mayor nos han dejado evidencias de la existencia de esta comunidad que ha tomado gran importancia en nuestro siglo debido al descubrimiento de Los Rollos del Mar Muerto en las cuevas de Qumrán, hallazgo cuya autoría se ha atribuido a este grupo. LOS HERODIANOS Nombrados en los evangelios (Mt. 22:16; Mr. 3:6; 12:13), no se sabe con certeza acerca de su carácter y doctrina. Se supone que se trataba de un movimiento político judío que simpatizaba especialmente con la casa de Herodes (Antipas) por encima de los procuradores romanos, quizá con la esperanza del restablecimiento del reino davídico. EL SANEDRIN Del vocablo griego "synedrion" que significaba "un conjunto sentado". Sanedrín fue el nombre dado al concilio o consejo judío establecido en los últimos 2 siglos a.C. y activo hasta el 70 d.C. Era un cuerpo de la aristocracia sacerdotal y de la nobleza, compuesto por 71 miembros, con sede en Jerusalén. Trabajaba bajo la dirección del Sumo Sacerdote y tenía funciones legislativas, ejecutivas y judiciales. Su autoridad variaba según el régimen político. Durante la época romana (63 a.C. - 70 d.C.), especialmente bajo los procuradores, este cuerpo era prácticamente la última autoridad en Judea. Presidido por el Sumo sacerdote, estaba conformado en su mayoría por los saduceos con una menor participación de escribas eruditos de entre los fariseos y otro porcentaje menor de miembros laicos nobles. Los rabinos atribuían su origen a Moisés (Nm. 11:16). Este tribunal fue el que dictó la sentencia de muerte de Jesucristo que fue confirmada después por el procurador Poncio Pilatos. LA DINASTIA IDUMEA (HERODES) Se conoce con este nombre la familia que gobernó la región de Palestina, bajo los auspicios de Roma, durante la época de Jesucristo, iniciada por Antipatro y su hijo Herodes El Grande. Su nombre se debe a su origen idumeo. Los idumeos eran los mismos edomitas o descendientes de Edom o Esaú (hermano de Jacob) que habitaban al sureste de Judea. La siguiente es la lista de los reyes de esta dinastía nombrados en el Nuevo Testamento: - Herodes El grande fue el más destacado de esta familia, tiene méritos como gobernante, edificó ciudades de corte helenistico-romano en honor de sus protectores, los emperadores romanos, y les dió el nombre de ellos como Cesarea y Sebaste además de otras edificaciones destacadas. En 20 a.C. emprendió la construcción del tercer Templo que se ha denominado Templo de Herodes pero que en realidad era el mismo segundo templo llamado "de Zorobabel", reedificado en la época de Esdras y Nehemías. llevándole entonces cerca de 82 años concluir esta labor. Tan sólo 8 años después de concluido, los ejércitos romanos al mando de Tito despojaron y destruyeron este templo. En la actualidad se levanta en el mismo sitio la Mezquita de Omar. - Arquelao era hijo del anterior y a la muerte de su padre y consecuente división de su territorio entre sus
  5. 5. 5 hijos, fue confirmado por Roma para gobernar Judea. Fue semejante a su padre en sus actos de crueldad (Mt. 2:22). - Herodes Antipas, también hijo de Herodes El Grande, le correspondió el gobierno de las provincias de Galilea y Perea. Su reinado coincidió con el ministerio de Jesucristo en Galilea. Es mencionado repetidamente en los evangelios. Jesucristo se refirió a él en un tono de desprecio (Lc. 13:32). Fue el responsable de la encarcelación y ejecución de Juan El Bautista (Mr. 6:17-29) y a él fue remitido Jesucristo por Pilatos para su juicio (Lc. 23:6-7). - Herodes Agripa I, sobrino del anterior, llegó a gobernar un territorio casi tan extenso como el de su abuelo Herodes El Grande (Judea, Samaria, Galilea, Perea, Idumea, entre otros). Ordenó la muerte de Jacobo el hermano de Juan y posteriormente la encarcelación de Pedro (Hc. 12:1-5). Su muerte es relatada por Lucas en Hechos 12:20-23. - Herodes Agripa II, hijo de Herodes Agripa I. El y su hermana Berenice escucharon la defensa de Pablo ante Festo en Cesarea y por poco es persuadido a convertirse (Hc. 26). EL MOVIMIENTO MESIANICO A pesar de la diversidad de sectas dentro del judaísmo, existían dos elementos comunes a todas ellas como son:  EL MONOTEISMO ETICO El monoteísmo ético sostenía que hay un sólo Dios y que este Dios requiere, aún más que el culto apropiado, la justicia entre los seres humanos. Las diversas sectas podían estar en desacuerdo respecto de lo que esa justicia quería decir en términos concretos. Pero en cuanto a la necesidad de honrar al Dios único con la vida toda, todos concordaban.  LA ESPERANZA ESCATOLOGICA Todos los partidos del judaísmo también coincidían en su creencia firme de que llegaría el día cuando Dios intervendría en la historia para restaurar a Israel y cumplir sus promesas de un reino de paz y justicia. Algunos pensaban que su deber estaba en acelerar la llegada de ese día recurriendo a las armas (los Zelotes). Las otras facciones creían que la manera de apresurar esta intervención era practicando la justicia, según el concepto que cada una de ellas tenía de ésta. Y precisamente era este concepto el que condicionaba la idea que cada una de ellas tenía del Mesías. Estas ideas eran esencialmente 4 a saber: EL PROFETA Para muchos de los judíos el Mesías era un profeta. Los discípulos de Juan El Bautista que llegaron a creer que él era el Mesías sostenían este punto de vista. EL SACERDOTE Esta idea surgió con la figura de Judas Macabeo, de ascendencia aarónica, toda vez que su padre Matatías era sacerdote. Los saduceos defendían esta concepción que era por demás favorable a su condición. Según ellos el Mesías debía ser de origen levítico-sacerdotal. EL ANGEL Esta es la tendencia de carácter mesiánico sobrenatural. Para ellos la intervención vendría del cielo. El Mesías era pre-existente y de carácter sobrehumano. Los que se adherían a este concepto evocaban la imagen del ángel libertador en la noche de la salida o éxodo de Egipto. EL REY Este era el Mesías ideal de los Zelotes. Un caudillo militar que los libertaría del dominio gentil y los pondría a la cabeza de todos los pueblos de la tierra.
  6. 6. 6 1.1.2. EL JUDAISMO DE LA DISPERSION La Sinagoga en reemplazo del Templo y El Escriba o Doctor de la Ley (Esdras 7:12) en lugar del sacerdote. También las labores usuales de los judíos cambian durante este periodo de las labores agrícolas (pastoreo, ganadería, agricultura) al comercio. En relación con el judaísmo de la dispersión, existen otros factores de tipo cultural que influyeron notablemente en él y que estudiaremos más en detalle a continuación: ANTECEDENTES CULTURALES 1.1.3 LA CULTURA HELENICA O HELENISMO Este es el nombre que se le da a la cultura griega que se impuso en todos los pueblos conquistados por Alejandro El Grande. Básicamente consiste en el legado cultural de los griegos con algunos pequeños aportes de los pueblos sometidos. La cultura griega era muy elevada (eran grandes pensadores, artistas y filósofos) y ejercía un gran atractivo sobre los habitantes de los territorios que se hallaban bajo el control de Grecia, incluyendo a los judíos. LA LENGUA FRANCA A pesar de ser una consecuencia de lo anterior, este punto amerita ser tratado aparte, ya que hasta la fecha no se ha encontrado un idioma tan rico y con tantos matices como el "griego koiné" o griego común. Esto representó una ventaja para el cristianismo pues colocó las Sagradas Escrituras al alcance de todos por medio de La Septuaginta, versión en griego del Antiguo Testamento, traducida del hebreo por los judíos helenistas de Alejandría. LA FILOSOFIA GRIEGA Debido a que los judíos de la Dispersión se veían obligados a defender su fe a cada paso frente a aquellas gentes de cultura helenista para quienes la fe de Israel resultaba ridícula, anticuada o ininteligible; éstos se vieron en la necesidad de adoptar la lógica de la filosofía griega para tratar de demostrar la compatibilidad entre ésta y la revelación bíblica. El principal representante de esta tendencia fue el filósofo judío Filón, en Alejandría. EL MUNDO GRECOROMANO Aunque ya ha quedado esbozada una visión panorámica del mundo grecoromano en los aspectos político y cultural, existen otros factores de carácter religioso a saber: ANTECEDENTES RELIGIOSOS El imperio procuraba fomentar la unidad en sus dominios por medio de la uniformidad religiosa que se lograba mediante el sincretismo y el culto al emperador. EL SINCRETISMO El sincretismo no es otra cosa que la mezcla indiscriminada de religiones; fue impulsado por Roma como lo evidencia el Panteón romano ("templo de todos los dioses") donde hallaban cabida los dioses provenientes de las más diversas regiones. El sincretismo era la moda religiosa de la época y obedecía a motivaciones políticas más que religiosas, pues estaba muy lejos de satisfacer las necesidades espirituales de los corazones nobles y sencillos, de modo que lo único que logró en el campo religioso, fue hacer patente la gran deficiencia espiritual tanto de las mitologías griega y romana como de las "religiones de
  7. 7. 7 misterio".1 EL CULTO AL EMPERADOR En este culto lo único que se pretendía era conferir un carácter religioso a la lealtad política, de modo que quien se negaba a rendir este culto era visto como traidor al estado. En contraste con lo anterior y a pesar de la diversidad de sectas en su seno, el judaísmo ofrecía una religión basada en un monoteísmo ético y una esperanza escatológica, que sí satisfacía los anhelos espirituales de un buen número de gentiles que anhelaban conocer la verdad con sinceridad de corazón. Esta es la causa por la cual encontramos que las sinagogas del judaísmo de la Dispersión abrian sus puertas a dos categorías de gentiles conocidos en el Nuevo Testamento como prosélitos (Hc. 13:43) y devotos o temerosos de Dios (Hc. 10:2; 13:16; 18:7). CUESTIONARIO DE REPASO 1. De donde proviene el nombre "judío" y en que se diferencia el judío del N.T. del hebreo o israelita del A.T.? 2. Cuales son los tres elementos religiosos principales en la vida del judaísmo? 3. Con que nombre se conoce el periodo comprendido entre el final del A.T. y el inicio del N.T. y por qué? 4. Cales son los antecedentes políticos del Cristianismo? 5. Que imperio sucedió al Medo-persa y bajo la dirección de qué rey? 6. Cual fue la causa de la aparición de Los Macabeos? 7. Que imperio desplazó a los griegos y que aspectos de ese imperio representaron ventajas para la expansión del Cristianismo? 8. Cuales eran las principales sectas del judaísmo y cual de ellas tenía la doctrina correcta? 9. Cual fue la secta que sobrevivió a la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.? 10. Cual era la secta que controlaba El Sanedrín? 11. En que puntos se oponía la doctrina de los Saduceos a la de los Fariseos? 12. De donde proviene el término sicario? 13. Cual era la secta de carácter ascético y a que debe su importancia? 14. Que funciones ejercía El Sanedrín y quién lo presidía? 15. Mencione los miembros de la Dinastía Idumea que tienen relevancia en el N.T., para la historia del Cristianismo. 16. Cuales eran los dos elementos comunes a todas las sectas del judaísmo? 17. Cuales eran las 4 formas clásicas en que los judíos concebían al Mesías? 18. Cuales fueron las causas de la aparición de la Sinagoga y el Escriba o doctor de La Ley? 19. Qué es el Helenismo 20. Por que medios el Imperio Romano fomentaba la uniformidad religiosa en su territorio? 21. Que nombre recibían los gentiles que mostraban interés en la religión judía y asistían a la sinagoga? 2 LA IGLESIA APOSTOLICA IGLESIA Etimología: Jesús se refirió solo en dos ocasiones a la iglesia (Mt 16.18; 18.17). La palabra iglesia se deriva del sustantivo griego ekklesía (de ek-kaleo que significa llamar fuera), una asamblea pública, generalmente de orden político (de polís que significa ciudad), convocada por un heraldo oficial. En el Nuevo Testamento, en singular, iglesia se refiere a alguna congregación local y 1 Religiones antiguas, propias de cada región, cuyos dioses tenían un carácter más personal y cuyas doctrinas se basaban en supuestos mitos o misterios acerca del origen del mundo o de la historia del dios en cuestión.
  8. 8. 8 específica (Hch 11.22; 13.1), pero a veces también a varias congregaciones (Gl 1.13; Hch 9.31), aunque hay poca distinción entre el singular y el plural (cf. 1 Co 10.32; 11.16; Gl 1.13, 22). La Iglesia Apostólica abarca un periodo comprendido aproximadamente entre el año 30 d.C. y el 100 d.C. (Ascención de Cristo y muerte de Juan respectivamente) y comprende todo el periodo durante el cual ejercieron su ministerio los 12 apóstoles. Para un mejor estudio de este periodo lo dividiremos en tres subperiodos claramente identificados en los Hechos de los Apóstoles y el N.T. 2.1 LA IGLESIA DE JERUSALEN La historia de la Iglesia propiamente dicha, se inicia con el bautismo del Espíritu Santo a los 120 discípulos congregados en el aposento alto en el día de Pentecostés (6 de Siván en el calendario hebreo que corresponde a mayo-junio de nuestro calendario) del año 30 d.C. (Ver Hc. 1:13-15; 2:1-47). Este acontecimiento tuvo un efecto triple en los discípulos: - Iluminó sus mentes dándoles un nuevo concepto del Reino de Dios, que no era un imperio político como ellos lo creían (ver Hc. 1:6) sino un reino espiritual, donde el Señor ascendido gobernaba activamente a todos los que le aceptaron por la fe. - Les vigorizó, impartiendo a cada miembro un fervor de espíritu y un poder de expresión que hacía el testimonio de ellos convincente para quienes los escuchaban. - Marcó el inicio de una nueva dispensación en la cual este Espíritu Divino moraría en la Iglesia como una presencia permanente; no en su organización o maquinaria, sino como la posesión individual y personal de cada verdadero creyente. La sede de la iglesia de Jerusalén probablemente era el aposento alto en el monte de Sión y el pórtico de Salomón en el Templo. 2.1.1. COMPOSICION DE LA IGLESIA DE JERUSALEN Esta iglesia estaba conformada en su totalidad por judíos de las 3 clases ya mencionadas en la primera unidad (judíos de Palestina, judíos de la Dispersión y judíos gentiles o prosélitos). Ni siquiera los Apóstoles pudieron entender en un comienzo que el evangelio incluía a los gentiles y la única forma en que concebían que uno de ellos llegara a ser cristiano era haciéndose primero judío (prosélito) y luego aceptando a Jesús como el Mesías. Esto se debía a que los primeros cristianos no creían pertenecer a una nueva religión. Su fe no consistía en una negación del judaísmo, sino más bien en la convicción de que la edad mesiánica, tan esperada por el pueblo hebreo, había llegado. Esto es cierto, no sólo de los doce, sino del mismo Pablo según lo expresa a los judíos en Roma hacia el final de su carrera: "por la esperanza de Israel estoy sujeto con esta cadena" (Hc. 28:20). La iglesia de Jerusalén tuvo que afrontar dos tipos de persecución a saber: PERSECUCION RELIGIOSA Esta es la persecución propiciada por el Sanedrín que ya hemos tratado en el punto anterior. Bajo esta persecución cae Esteban, el primer mártir cristiano y es debido a ella que el evangelio empieza a expandirse más allá de las fronteras de Judea. Los judíos de la Dispersión también fomentaron este tipo de persecución en todos los lugares a donde llegaban los misioneros cristianos, como se puede notar en los viajes de Pablo, quien también fue, en su condición de fariseo inconverso, instrumento de esta misma persecución. Los judíos solamente estuvieron en condiciones de perseguir a los cristianos hasta el 70 d.C. A partir de este momento algunos "cristianos" comienzan equivocadamente a incubar un sentimiento antisemita, que terminó desembocando en el "holocausto" de los nazis en el cual perdieron la vida cerca de seis millones de judíos. PERSECUCION POLITICA Es la persecución originada por las autoridades seculares, en este caso romanas. La primera de ellas se dio bajo el gobierno de Herodes Agripa I, quien probablemente para complacer a la dirigencia judía e inclusive
  9. 9. 9 por instigación de ella, procedió a perseguir a los cristianos en Jerusalén dando muerte a Jacobo, hermano de Juan y encarcelando a Pedro, quien escapó milagrosamente (Hc. 12). Posteriormente esta persecución también trasciende las fronteras de Judea produciendo un gran número de mártires bajo la dirección de los propios emperadores del imperio. 2.1.2. DOCTRINA Al principio, la teología o creencia de la Iglesia era simple. La doctrina sistemática fue desarrollada más tarde por Pablo. De cualquier modo, hay tres puntos que resaltan de manera prominente en la predicación de los apóstoles y que son considerados esenciales: - Jesús de Nazaret era El Mesías, el Cristo largamente esperado por Israel a quien cada miembro de la iglesia debía demostrar lealtad personal, reverencia y obediencia. - El segundo punto era la Resurrección de Jesús, es decir que después de haber sido crucificado, había resucitado de entre los muertos para vivir como la cabeza de su iglesia y no morir jamás. - En tercer lugar encontramos la segunda venida de Cristo, es decir que aquel que había ascendido a los cielos, a su tiempo volvería a la tierra y reinaría sobre su iglesia. 2.1.3. DIRIGENTES En una iglesia comparativamente pequeña en número, todos en una ciudad, todos de una raza, todos absolutamente obedientes a la voluntad de su Señor ascendido y todos en comunión con el Espíritu de Dios, poco gobierno era necesario. Este gobierno era administrado por los doce apóstoles, quienes actuaban como un cuerpo, siendo Pedro su portavoz. A pesar de lo anterior, sobresale en la narración de los Hechos los nombres de Pedro y Juan, pero ésto no obedece a que hubieran sido formalmente constituidos como dirigentes por sobre los demás, sino que Pedro tenía un don natural de liderazgo que le hizo destacarse desde un comienzo por encima de los otros apóstoles. Fue esta circunstancia la que lo lleva a asumir la voceria y el liderazgo de la iglesia de Jerusalén del mismo modo que Juan había llegado a esta misma condición debido a su carácter místico. Pablo menciona que ellos dos, junto con Jacobo, "eran considerados como columnas" (Gal. 2:9). Además de estos; Jacobo, el hermano del Señor (Gal. 1:19) también gozaba de gran autoridad. Aunque Jacobo no era uno de los doce, Jesús se le había manifestado poco después de la resurrección (1 Cor. 15:7) y se había unido al número de los discípulos, donde pronto gozó de gran prestigio y autoridad. Según Pablo, él era la tercera "columna" de la iglesia de Jerusalén (Gal. 2:9) y hay razones para suponer que, en cierto sentido, estaba por encima de Pedro y Juan (la decisión final en el concilio de Jerusalén es tomada por él. Hc. 15:19). 2.1.4. OCASO DE LA IGLESIA DE JERUSALEN A partir de la conversión de Saulo de Tarso, la iglesia de Jerusalén pierde protagonismo en los Hechos de los Apóstoles, lo cual no significa que deje de ser importante, pero a partir de la persecución de Herodes Agripa I, la base de operaciones del cristianismo en general comienza a trasladarse a Antioquía de Siria; una iglesia de mayoría gentil. Además la persecución empezó a abarcar también a sus dirigentes y es así como en el año 62 d.C., Jacobo, el jefe de la iglesia, es muerto por iniciativa del Sumo Sacerdote y aún contra la oposición de algunos fariseos. Otro factor que contribuye al ocaso de la iglesia de Jerusalén es la guerra nacionalista dirigida por los Zelotes contra los romanos en el 66-70 d.C., que concluye con la destrucción de Jerusalén. Sus dirigentes consideraron la profecía de Lucas 21:20-24 y decidieron que lo mejor era huir de modo que se trasladaron a Pella, una ciudad en la provincia romana de Decápolis al este del Jordán. Esta decisión también obedecía a un propósito práctico de evitar las sospechas por parte de los romanos ya que los cristianos se confesaban seguidores de uno que había muerto crucificado por los romanos y que pertenecía al linaje de David y un movimiento con estas características, tenía que parecer sospechoso ante los
  10. 10. 10 ojos de los romanos. Aún más, tras la muerte de Jacobo el hermano del Señor, aquella antigua iglesia siguió siendo dirigida por los parientes de Jesús y la jefatura pasó a Simeón que pertenecía al mismo linaje. Poco tiempo después, alguien acusó a Simeón como descendiente de David y como cristiano y este nuevo dirigente de la iglesia judía sufrió el martirio. La mayor parte de los judeo-cristianos vivían en la creencia de que era perpetua obligación la de observar las prescripciones de la Ley. Después de terminada la guerra salieron de Pella y se establecieron entre las ruinas de la ciudad, permaneciendo allí hasta el reinado de Adriano (136 d.C.), fecha en la cual el terreno fue vedado para todos los judíos como represalia por la rebelión final de "Barcokebas o Bar Kosebá ". Los numerosos judíos que permanecieron en Decápolis constituyeron una iglesia diferente que sobrevivió hasta el siglo V. En aquellos lejanos parajes el cristianismo judío entró en contacto con varios otros grupos que en fechas anteriores habían abandonado el judaísmo ortodoxo y se habían refugiado más allá del Jordán. Dentro de ellos se destacan los ebionitas y los nazarenos siendo estos últimos los que más se acercaban a la ortodoxia cristiana. Otros optaron por integrarse totalmente a la iglesia cristiana gentil y los demás siguieron viviendo como "creyentes secretos" entre los judíos. 2.2. LA IGLESIA ENTRE LOS GENTILES 2.2.1. PRIMEROS PASOS Es notorio el hecho de que la Iglesia de Jerusalén era poderosa en la fe y en el testimonio, pura en su carácter y abundante en el amor. Pero su singular defecto era su falta de celo misionero. Aunque esto es comprensible si tenemos en cuenta que ellos no concebían que el evangelio incluyera a los gentiles, de cualquier modo hizo necesario un estímulo adicional que se materializó en la forma de una severa persecución. Esta persecución propiciada por El Sanedrín y encabezada por un joven fariseo, celoso hasta el fanatismo, llamado Saulo de Tarso; fue la que obligó a los primeros cristianos a rebasar los estrechos límites de Judea y Galilea. Como lo anotabamos anteriormente, en un comienzo la persecución religiosa se centró de manera especial en los convertidos del judaísmo de la Dispersión . Este hecho también fue providencial ya que entre los judíos, este era el grupo que guardaba menos reservas hacia los gentiles (Hc. 11:19-20) y es por eso que Felipe, judío de la Dispersión nombrado como unos de los siete diáconos, obligado a huir a causa de la persecución para no tener que sufrir la misma suerte de Esteban; es el encargado de llevar el evangelio más allá de las fronteras de Judea hasta la región de Samaria (Hc. 7:5). Este hecho demuestra que Felipe en cierta medida se había liberado de los prejuicios de su raza, pues aunque los samaritanos no eran judíos, tampoco se les puede catalogar como gentiles sino mas bien como una raza mixta (medio gentil - medio judía) por demás despreciada por los judíos (Jn. 4:9). En esta primera incursión del evangelio en terrenos del paganismo y a partir de ella, también podemos apreciar cómo se suscita la oposición frontal de los poderes de Satanás, que veía vulneradas sus fortalezas y contemplaba cómo, efectivamente, "las puertas del Hades no prevalecerían sobre la Iglesia" (Mt. 16:18). Esta oposición es triplemente personificada en las figuras de Simón el mago (Hc. 8:9), Barjesús o Elimas (Hc. 13:6-8) y "la muchacha que tenía espíritu de adivinación" (Hc. 16:16-18). Hechos también nos relata el episodio del bautismo de un etíope, eunuco, alto funcionario de la reina de Etiopia, tesorero del reino, que había venido a Jerusalén para adorar (Hc. 8:27). Este bautismo estuvo a cargo del mismo Felipe que llevo el evangelio a Samaria (conocido más tarde como "Felipe el evangelista" para hacer honor a su labor permitiéndonos diferenciarlo del apóstol del mismo nombre) bajo la guía directa del Señor (Hc. 8:26). Si bien es cierto que este etíope era de origen netamente gentil también lo es el hecho de que voluntariamente subía a Jerusalén para adorar y leía al profeta Isaías (Hc. 8:28); lo cual es indicio probable de que ya fuera un prosélito, por lo cual este acontecimiento no se puede tomar como la entrada y aceptación oficial de los gentiles en la Iglesia. Debido a la actitud de la Iglesia de Jerusalén hacia los gentiles, se hizo necesario que Dios levantara a un apóstol libre de los prejuicios judíos y con una preparación y capacidad intelectual sobresaliente, para llevar el evangelio a los gentiles en términos racionalmente convincentes para ellos. Saulo de Tarso.
  11. 11. 11 2.2.2. ACEPTACION OFICIAL DE LOS GENTILES EN LA IGLESIA Contrariamente a lo que podría pensarse y a pesar de haber sido designado por Dios, como el "Apóstol de la incircuncisión" (Gal. 2:7-8); no le correspondió a Pablo el autorizar la entrada oficial de los gentiles dentro de la Iglesia sino que tuvo que esperar a que otra persona se hiciera cargo de este trascendental asunto para poder comenzar de lleno su ministerio. Este papel estaba reservado para Pedro, bajo la guía directa del Señor. La historia posterior nos permite ver la conveniencia de esta decisión divina, pues aunque Pablo siempre enfrentó en mayor o menor grado, oposición de parte de los cristianos judaizantes, es también evidente que esta oposición podría haber sido mucho más marcada y perjudicial de no haber mediado la aprobación de los dirigentes de la iglesia de Jerusalén a su ministerio (Gal.2:9), aprobación que tuvo su origen precisamente en la experiencia de Pedro con Cornelio (Hc.11:1-18). 2.2.3. METODOLOGIA MISIONERA DE PABLO Los viajes del Apóstol Pablo son de todos conocidos, y en todo caso cualquier persona puede seguirlos leyendo en el libro de los Hechos. Por tanto no nos detendremos aquí a seguir el itinerario de estos viajes. Baste señalar que la espera de Pablo para poder iniciar su ministerio se prolongó hasta cerca de ocho años, al cabo de los cuales Bernabé fue a buscarlo a su ciudad natal: Tarso de Cilicia y le llevó a Antioquía de Siria, donde trabajaron juntos por espacio de un año y donde los cristianos recibieron ese nombre por primera vez (Hc. 11:19-26). También eran conocidos como "los del Camino" (Hc. 9:2; 19:9, 23; 22:4) o "la secta de los nazarenos" (Hc. 24:5). Se observa durante los viajes de Pablo una metodología aplicada rigurosamente en tanto las circunstancias lo permitieran: o BUSCAR UNA SINAGOGA EN TODO LUGAR AL QUE ARRIBABA Esto obedecía a la convicción de Pablo de que el evangelio era el anuncio del cumplimiento de las profecías antiguas del pueblo judío, por lo cual él acudía "al judío primeramente" (Rom. 1:16). En esto concordaba con el Señor que declaró que "no era enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (Mt. 15:24) y ordenó lo mismo a sus discípulos "... id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (Mt 10:5-6). También existían razones prácticas para obrar de esta manera, pues su condición de fariseo lo investía de autoridad para presidir en la sinagoga, contando de antemano con un auditorio nutrido entre el cual podía haber algunos prosélitos y devotos de entre los gentiles. Usualmente la generalidad de los judíos de la sinagoga era reacia a recibir el mensaje del evangelio, pues a pesar de que algunas veces lo acogían, tan pronto se daban cuenta que Pablo no hacía distinción entre judíos y gentiles, los celos los impulsaban a oponerle resistencia y hostilizarlo verbal y físicamente, hasta el punto de que en la mayoría de ocasiones tuvo que huir para evitar una muerte prematura. La excepción a esta tendencia general la constituyó la sinagoga de Berea (Hc. 17:10-12). También hubo ocasiones en las cuales Pablo no tuvo una sinagoga a su disposición como en el caso de Listra (Hc. 14:8-23) y Filipos (Hc. 16:11-40). o CONFIRMAR LAS IGLESIAS ESTABLECIDAS Esta fue otra característica del ministerio de Pablo. No se limitaba a la mera exposición del evangelio con sus consecuentes convertidos, sino que se preocupaba por el establecimiento de iglesias en cada lugar visitado y su ordenado y sano crecimiento y desarrollo, para lo cual constituía pastores y ancianos en cada una de ellas, que estuvieran en condiciones de velar satisfactoriamente por el rebaño. Una vez concluido cada viaje, volvía sobre sus pasos para supervisar su obra, animando y exhortando
  12. 12. 12 a sus "hijos espirituales" para que perseveraran en la fe y siempre que podía, cuando el itinerario de su viaje se lo permitía, visitaba de nuevo las iglesias establecidas en anteriores viajes. Esta preocupación también se refleja en las trece epístolas atribuidas a él, que eran una manera de suplir la incapacidad de acudir prontamente a las iglesias que tenían algún problema específico que requiriera soluciones inmediatas. Adicionalmente a los anteriores, existían otras pautas que se repetían durante el ministerio paulino y aunque no eran de carácter imperativo, no por ello dejan de ser importantes y merecen considerarse en este estudio: o VIAJAR EN GRUPO En este aspecto Pablo siguió la instrucción de marchar de dos en dos, dada por Jesucristo a los doce apóstoles y al grupo de los setenta; añadiendo en lo posible una persona a su comitiva. Es así como en el primer viaje le acompañan Bernabé y Juan Marcos. Para el segundo y debido a las posturas radicales y opuestas de Pablo y Bernabé acerca de las deserción de Juan Marcos en Perge (Hc. 15:36-40), el grupo se divide y Pablo sale acompañado por Silas (Silvano) recogiendo en el camino a Timoteo en Listra (Hc. 16:1-3) y a Lucas en Troas. En las pocas ocasiones en que Pablo marcha solo, lo hace obligado por las circunstancias y no por voluntad propia (por ejemplo en Atenas y Corinto, en donde se le añaden brevemente hasta Efeso la pareja de Aquila y Priscila). En todo caso, a partir del segundo viaje, Pablo cuenta con la compañía incondicional, fiel y casi permanente de Timoteo y Lucas. o MARCHAR CON UN JOVEN APRENDIZ Esta característica está íntimamente ligada a la anterior. En el primer viaje el llamado a ocupar este lugar era Juan Marcos, pero a partir del segundo es Timoteo quien lo reemplaza en esta posición. Tal vez Pablo quería asegurar la continuidad de su obra y de su ministerio, entrenando a un joven e instruyéndolo en su visión particular del evangelio. o RENDIR UN INFORME A LA IGLESIA Usualmente Pablo regresaba ya sea a Antioquía o a Jerusalén y rendía un informe de su labor entre los gentiles. o NO EDIFICAR SOBRE FUNDAMENTO AJENO (Rom. 15:20-21) Predicar el evangelio solamente donde Cristo no hubiera sido nombrado, para no entrar en la obra de otro y evitar "gloriarse desmedidamente en trabajos ajenos" (2 Cor. 10:13-16). Esta norma tuvo su excepción en Roma, ciudad en la cual ya existía una pequeña iglesia establecida a la llegada de Pablo. Iglesia cuyo fundador no se conoce. La razón de ésto la da el Apóstol en Romanos 15:23- 24 y su motivación para ello está registrada en Romanos 1:11-15. Es normal que Pablo quiera visitar Roma a pesar de que ya hubiera una iglesia establecida allí, pues como "Apóstol de los gentiles" es apenas natural que quisiera pasar por la ciudad gentil por excelencia: la capital del imperio gentil. Además, esperaba la ayuda de la iglesia romana para llegar hasta España, el límite occidental del imperio, pues se consideraba "deudor" del evangelio a todo el mundo. o ACOMODAR SU MENSAJE A SUS OYENTES Significa que él preparaba su mensaje de tal manera, que sus oyentes pudieran entenderlo plenamente con los recursos y elementos de los que disponían 1 Cor. 9:19-22. En el primer caso presenta a Cristo relacionándolo con el Dios de Abraham, Isaac y Jacob y aludiendo a las Escrituras judías (Hc. 13:16-41); en el segundo lo hace con gran elocuencia, refiriéndose a la cultura y filosofía griegas, citando incluso a sus poetas y recurriendo a sus dioses (Hc. 17:18-31) y en el último echa mano de los beneficios divinos que todos los hombres están en capacidad de percibir y apreciar (Hc. 14:15-17).
  13. 13. 13 2.2.4. IGLESIAS DESTACADAS EN LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES o IGLESIA DE JERUSALEN Aunque no es una iglesia gentil, no se puede desconocer la importancia de la Iglesia de Jerusalén en esta lista, pues entre las iglesias gentiles, la de Jerusalén fue tenida en gran estima y reverencia ya que la consideraban "la iglesia madre". Pablo mismo señala la obligación de los gentiles hacia Jerusalén en Hechos 15:26-27. o IGLESIA DE ANTIOQUIA DE SIRIA Esta es la iglesia gentil por excelencia. Fue en este lugar donde se originó el nombre de cristianos. Se constituyó en el centro de operaciones de los viajes misioneros de Pablo y rápidamente superó en el número de miembros a la iglesia de Jerusalén. Contó entre sus integrantes con muchos ministros destacados (Hc. 13:1-2). Cuando Jerusalén fue destruida en el 70 d.C., Antioquía de Siria pasó a desempeñar el papel de liderazgo que hasta entonces le había correspondido a aquella. o IGLESIA DE EFESO Fue la iglesia más importante de Asia menor. Pablo pasó uno de los periodos más largos de su ministerio nómada en esta ciudad (dos años según Hechos 19:10). Desde aquí se propagó el evangelio a las ciudades más importantes de Asia Menor, entre ellas las "siete iglesias del Apocalipsis" (Apo. 2-3). La tradición señala que el apóstol Juan ejerció su ministerio en esta iglesia durante los últimos años de su vida hasta su deportación a la cercana isla de Patmos. o IGLESIA DE CORINTO Su importancia radica en que era la "iglesia cosmopolita" de la época, en la cual confluían todo tipo de personas. Ubicada en la provincia de Acaya (antigua Grecia) contaba entre sus miembros con griegos cultos, instruidos en la filosofía, las letras y la mitología del helenismo e igualmente con comerciantes adinerados de todo el mundo conocido, gracias a su condición de puerto importante en el Mediterráneo. o IGLESIA DE ROMA Esta iglesia es notable por su condición de capital del imperio romano. Era la iglesia imperial. Aunque en sus comienzos su papel fue secundario y pasó desapercibido ante la labor de iglesias como la de Antioquía de Siria y la de Jerusalén, con el paso del tiempo hizo valer su posición hasta extremos realmente perjudiciales para la autonomía de todas las demás iglesias bajo el gobierno del imperio. 2.2.5. LA GRAN CONTROVERSIA La gran controversia en la iglesia gentil, íntimamente relacionada con la vida de Pablo, según consta en sus epístolas y que ocupó mucho de su tiempo, molestándole más que cualquier otro asunto, consistió en si se requería que los gentiles llegasen a ser judíos antes que pudieran ser cristianos; o, en otras palabras, si debían ser circuncidados para ser salvos. Los judíos esperaban que todos los convertidos del Mesías se sujetarían a la Ley y adoptarían la vida prescrita en ella así como las tradiciones judaicas; en resumen, su concepción del reino del Mesías era la de un mundo de judíos. El arreglo de esta controversia se dio gradualmente en los siguientes pasos: o POR PEDRO Esta controversia debería haber encontrado solución definitiva en la experiencia anteriormente relatada de Pedro y Cornelio, Pero el orgullo de la raza y las prevenciones de una época no se dominan fácilmente. Aunque los cristianos de Jerusalén admitieron la conducta de Pedro en este caso especial, dejaron de extractar de él el principio universal que implicaba y aún Pedro mismo, como se ve después, no comprendió enteramente lo que envolvía en cuanto a su propia conducta.
  14. 14. 14 o POR PABLO Sin embargo, la cuestión había quedado arreglada en una mente mucho más fuerte y lógica que la de Pedro. Pablo había recibido su evangelio directamente del cielo y en las soledades de Arabia, en los años inmediatamente siguientes a su conversión, había reflexionado acerca de este asunto y había llegado a conclusiones mucho más radicales que las que hubieran entrado en las mentes de cualquiera de los otros apóstoles. A él (fariseo, versado en el conocimiento y la práctica de la Ley) mucho más que a cualquier otro de ellos, le había parecido la Ley un yugo de servidumbre; vio que no era más que una rígida preparación para el cristianismo, no una parte de él. Había en su mente un contraste profundo entre la miseria y maldición de un estado y el gozo y libertad del otro. Para él, imponer el yugo de la Ley a los gentiles habría sido destruir el genio mismo del cristianismo; habría sido la imposición de condiciones para la salvación totalmente diferentes de lo que él sabía que era la única condición en el evangelio: arrepentimiento y fe en Jesucristo como el Hijo de Dios. Su epístola a los Gálatas es una emotiva expresión de este pensamiento. o POR EL CONCILIO DE JERUSALEN Ante la proliferación de cristianos de origen judío que, procedentes de Jerusalén, inquietaban a los gentiles convertidos diciéndoles, entre otras cosas, que no podrían ser salvos a menos que se circuncidaran; se decidió apelar a los principales apóstoles en Jerusalén y Pablo y Bernabé fueron enviados a dicha ciudad para procurar una decisión. Este fue el origen de lo que se llama el Concilio de Jerusalén, en el cual se resolvió autoritativamente la cuestión. La decisión de los apóstoles y ancianos estuvo en armonía con la práctica de Pablo: no se requeriría de los gentiles la circuncisión; "sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre" (Hc. 15:20). Esta decisión se confirmó por escrito y se notificó de ella a todas las iglesias gentiles por medio de Pablo y un delegado de la iglesia de Jerusalén (Silas) para ratificarla sin ningún lugar a dudas. 2.3. LA EDAD SOMBRIA Este período comprende desde la muerte de los apóstoles Pedro y Pablo en Roma, cerca del 64 y 68 d.C. respectivamente, bajo la persecución de Nerón; hasta el año 100 d.C., fecha en la cual murió el apóstol Juan en la isla de Patmos. Recibe este nombre porque de todos los períodos de la historia del cristianismo, es del que menos sabemos. La narración consignada en Hechos de los Apóstoles concluye mucho antes y ningún autor de la época ha llenado este vacío en la historia. No conocemos que fue de la vida de Timoteo, Apolos, Tito y demás colaboradores y amigos de Pablo, a la muerte de éste. Cuando por fin surgen los registros de los "Padres Apóstólicos" cerca del 120 d.C., encontramos una iglesia diferente en muchos aspectos a la de los días de Pedro y Pablo. Sus dirigentes son del todo desconocidos en el Nuevo Testamento. Nuestra información de este período depende casi exclusivamente de tradiciones más o menos confiables. Hay que tener cuidado ante la tendencia de considerar estas tradiciones como históricamente comprobadas, pues muchas de ellas tuvieron su origen en un fenómeno que comienza a aparecer a fines del siglo II, consistente en que todas las iglesias trataban de reclamar para sí un origen directamente apostólico. Es así como por ejemplo, puesto que la iglesia de Alejandría rivalizaba con las de Antioquía y Roma, ella también tenía que reclamar para sí la autoridad y el prestigio de algún apóstol y ésto a su vez dio origen a la tradición según la cual San Marcos había fundado la iglesia en esa ciudad. De igual modo, cuando tiempo después Constantinopla llegó a ser la capital del imperio, la nueva ciudad no podía tolerar el hecho de que tantas otras iglesias pudieran reclamar para sí un origen apostólico y ella no pudiera hacer lo mismo. De ahí surgió la tradición que decía que el apóstol Felipe había fundado la iglesia de Bizancio, que era la ciudad que se encontraba en el lugar donde Constantinopla fue edificada más tarde. Como vemos, la generalidad de las tradiciones de este período son poco dignas de confianza.
  15. 15. 15 2.3.1. TRADICIONES DE LOS APOSTOLES Hechos deja a Pablo preso en Roma, pero las epístolas parecen confirmar la tradición que dice que fue puesto en libertad y aprovechó esta coyuntura para llevar el evangelio hasta España, como era su propósito, según lo declara en Romanos 15:24. Posteriormente fue hecho preso nuevamente en Roma y murió decapitado bajo la persecución de Nerón en 68 d.C. De todo el cúmulo de tradición que la Iglesia Católico Romana defiende acerca del apóstol Pedro, lo único que parece ser digno de crédito es el hecho de que para el final de sus días llegó a Roma y allí murió crucificado - algunos autores dicen que cabeza abajo -lo cual encuentra eco en Juan 21:18-19. o PEDRO: Mateo 16:18 No fue nombrado jefe: Mt. 18:1-4. Se negó a recibir culto: Hch. 10:25-26. No presidió el primer concilio: (el problema todos los gentiles que se convertían a Jesucristo debían ser circuncidados y, radicalmente, guardar toda la ley de Moisés). Hch. 15:13-19. No era el pastor de Roma. Romanos último capítulo. Pastoreaba judíos: Gal. 2:7-8. 1P. 1:1. No era infalible: Gal. 2:11. No es la roca de la fundación: 1 Co.3:11, Ef. 2:20. San Agustín dijo: “la iglesia no está edificada SUPER PETRUM, que querría decir sobre la persona de Pedro, sino SUPER PETRAM, que significa lo que Pedro ha dicho, sobre la confesión de Pedro”. 1 P. 2:4-5. o ANDRÉS: Estuvo presente en el aposento alto después de la ascensión (Hch 1.13) y entonces desaparece de la historia bíblica. Según una tradición verosímil, lo crucificaron en Acaya tras una actividad misionera muy fructífera allí. o JACOBO: El nombre Santiago es una contracción castellanizada de dos palabras latinas, sanctus Iacobus, que quiere decir San Jacobo. Hijo de Zebedeo y pescador galileo, a quien Jesús llamó (Mt 4.21), junto con su hermano menor Juan para ser uno de los doce apóstoles (Mt 10.2; Mc 3.17; Lc 6.14; Hch 1.13). Los dos pidieron un lugar de preferencia en el Reino y Jesús les profetizó que beberían la copa de Él (Mc 10.39), anuncio que se cumplió con la muerte de Jacobo, degollado por Herodes Agripa I, ca. 44 d.C. (Hch 12.2). La tradición del siglo II le llamó «Jacobo (o Santiago) el Mayor». o JACOBO Hermano de Jesús, mencionado con sus hermanos (¿menores?) José, Simón y Judas (Mc 6.3//, HERMANOS DE JESÚS). A juzgar por Mt 12.46–50; Mc 3.31–35; Lc 8.19–21 y Jn 7.5, Jacobo no aceptaba la autoridad de Jesús durante el ministerio de este, pero después de que se le apareció resucitado (1 Co 15.7), llegó a ser un líder importante de la iglesia judeocristiana de Jerusalén (Hch 12.17; Gl 1.19; 2.9). La tradición posterior (Hegesipo, primitivo historiador cristiano ca. 180 d.C.; y el Evangelio según los hebreos, EVANGELIOS APÓCRIFOS) exalta el papel de Jacobo, llamándolo «el justo» y presentándolo como muy reverenciado por su piedad y apego a la Ley. Hegesipo y Josefo (Guerra XX.ix.1) relatan su martirio (ca. 62), lapidado a instigación de los saduceos. La tradición asigna a Jacobo la paternidad de la carta de SANTIAGO (Stg 1.1; cf. Jud 1).
  16. 16. 16 o JUAN, EL APÓSTOL Hijo de ZEBEDEO y hermano de Jacobo. La tradición que predominaba en la iglesia afirmaba que Juan, después de muchos años de liderazgo en Jerusalén, se trasladó a Éfeso donde permaneció hasta su muerte (por causa natural) a edad avanzada, en la época del emperador romano Trajano (98–117). Otros hilos de tradición no armonizan fácilmente con estos. Por ejemplo, Eusebio afirma que existían dos Juanes: el apóstol, y un anciano de Éfeso que otros habían confundido. o FELIPE, EL APÓSTOL Parece que Felipe inspiraba confianza, ya que los GRIEGOS que habían subido a adorar en la Pascua se dirigieron a él (nótese su nombre griego) cuando querían ver a Jesús. Felipe buscó el apoyo de su amigo ANDRÉS (el único otro apóstol de nombre griego) y los dos llevaron los griegos al Señor (Jn 12.20ss). Una tradición dice que falleció de muerte natural en Hierápolis. Después de visitar Frigia y Panfilia. o FELIPE, EL EVANGELISTA: Se menciona por primera vez al nombrarse siete administradores para la iglesia en Jerusalén (Hch 6.1–9; DIÁCONO). Los candidatos debían ser de buen testimonio, sabios y llenos del Espíritu Santo para realizar la labor caritativa. Pero Felipe no se limitó a «servir las mesas» (Hch 6.2). Al ser esparcida la iglesia madre a raíz del martirio de Esteban y la persecución encabezada por Saulo de Tarso, Felipe fue a SAMARIA. Allí predicó el evangelio con gran éxito y realizó milagros que acreditaron el mensaje, aun siendo judío en un ambiente hostil (Hch 8.1–13; SIMÓN EL MAGO; PEDRO). Guiado primeramente por un ángel, y luego por la voz del Espíritu Santo, Felipe dejó la floreciente obra de Samaria para encontrarse con un tesorero de ETIOPÍA, quien regresaba a su tierra después de visitar a Jerusalén. Felipe le anunció al potentado el evangelio de Jesús, basando su mensaje en el rollo de Isaías que el etíope estudiaba. Este se convirtió al Señor, y Felipe lo bautizó en un estanque junto al camino. Después, el evangelista fue arrebatado por el Espíritu para que continuara su labor en las ciudades del litoral del sudoeste (Hch 8.26–40) hasta establecer una sede en Cesarea donde Lucas lo halló años después (Hch 21.8s). Nótese que Lucas identifica a Felipe como EVANGELISTA y no como diácono. La tradición posterior amplifica la mención de las cuatro hijas de Felipe que profetizaban, y sugiere Hierápolis como el lugar de la tumba de dos de ellas y de Felipe. Sin embargo, esto no se ha podido comprobar. o MATEO: En los pasajes paralelos, sin embargo, a este apóstol se le llama LEVÍ, y Marcos añade la frase «hijo de Alfeo» (Mc 2.14; Lc 5.29). Sin duda se ha de ver en Mateo/Leví un nombre doble. Fuera de los textos mencionados no hay otra referencia personal a Mateo en el Nuevo Testamento. Papías (siglo II d.C.) dice que Mateo «compiló los oráculos [del Señor] en lengua hebrea [o sea, arameo], y cada uno los traducía [o interpretaba] luego como podía». Por tanto, la iglesia primitiva creía que Mateo era el autor del Evangelio que lleva su nombre, a pesar de que este Evangelio se escribió en griego. Una tradición dice que tras predicar en Judea salió a la obra misionera. O Persia. o TOMÁS Tomás es un apodo cuyo equivalente griego, Dídimo, aparece solo en Juan (Jn 11.16; 20.24; 21.2). No se sabe su verdadero nombre (algunas traducciones siríacas lo identifican como «Judas Tomás»), ni quién era su hermano gemelo. Su nombre se destaca en la literatura apócrifa de carácter GNÓSTICO del siglo II, donde figura como gemelo del mismo Señor Jesús (!) y como evangelista en la India. o TADEO (probablemente del arameo tad, que significa pecho femenino; o del hebreo taddai,
  17. 17. 17 que significa valiente). En Mt 10.3 los manuscritos vacilan entre la lección «T» y «Lebeo» (del hebreo lev, que significa corazón), que son casi sinónimos. Acerca de la vida posterior de Tadeo solo tenemos datos poco seguros, provenientes de las leyendas surgidas en épocas posteriores. Además, la tradición identifica a Tadeo con el Judas al que hace referencia Jn. 14, 22, y se cree que es uno de los hermanos de Jesús mencionados en Mc. 6,3 y en otras partes. Es posible que debido a un error de transcripción, Tadeo sea llamado, a veces, Labeo. Además se le conoce como san Judas. Una tradición dice que murió mártir en Mesopotamia. O Siria. o SIMÓN Forma helenizada del nombre hebreo SIMEÓN (cf. Hch 15.14 VM, donde Santiago emplea la forma antigua). Es nombre de varios personajes del Nuevo Testamento (y de un descendiente de Judá en 1 Cr 4.20). Simón el ZELOTE, otro discípulo (Lc 6.15). Marcos (3.18) y Mateo (10.4) lo llaman «el cananista», pero esto no quiere decir que fuera de Caná o Canaán, sino que es el término arameo que significa «celoso» o «entusiasta». Probablemente pertenecía o simpatizaba con el movimiento judío nacionalista apodado «zelotes». No aparece más en el Nuevo Testamento, aunque una tradición posterior lo identifica con Simón, hijo de Cleofas, a quien menciona Hegesipo. Se dice que evangelizó Mesopotamia e idumea. O BARTOLOMÉ: ARABIA MERIDIONAL Y NORTE DE AFRICA. o BERNABÉ (en arameo, hijo de la exhortación). Nombre que los apóstoles dieron a José, levita de Chipre. Fue Bernabé el que convenció a los apóstoles de la conversión y sinceridad de Pablo (Hch 9.27). De nuevo en Antioquía, a Bernabé y Pablo, contados entre los profetas y maestros de la congregación, los separaron para la misión gentil (Hch 13.1ss; cf. Gl 2.9). Al regresar del viaje, Bernabé tuvo otra misión importante cuando lo nombraron junto con Pablo para presentar la cuestión de la circuncisión ante el CONCILIO DE JERUSALÉN (Hch 15). Su ministerio se reafirmó y parece que Bernabé se destacó más que su compañero en el concilio (vv. 12, 25), tal vez por ser el representante original de Antioquía. Sin embargo, para no oponerse a Pedro, en una ocasión Bernabé contemporizó con las convicciones de este sobre la aceptación de los gentiles, dejando de comer con ellos en Antioquía (Gl 2.13). Algunos atribuyen a Bernabé la Epístola a los HEBREOS. La llamada Epístola de Bernabé, de tinte alejandrino, es seudónimo y data de ca. 125 d.C. La obra apócrifa de fecha tardía conocida como Hechos de Bernabé relata sus viajes misioneros y su muerte por martirio en Chipre. o MARCOS Llevaba dos nombres: «Juan», nombre hebreo, y Marcos, sobrenombre romano (Hch 12.12, 25; 13.5, 13; 15.37, 39). Era hijo de una viuda rica llamada María, cuya casa era centro de reunión para los primeros cristianos en Jerusalén (Hch 12.12–17), pero no se sabe cuándo Marcos abrazó el cristianismo. En 1 P 5.13 leemos: Marcos debe haber trabajado con este apóstol en Roma, además de colaborar con Pablo. Hechos 12.12 y Papías, quien lo llama «intérprete de Pedro», evidentemente confirman esto. La expresión «mi hijo» es una muestra del cariño que unían al apóstol y su discípulo. Se ha conjeturado que el joven que «huyó desnudo» (mencionado solo en Mc 14.51s), fue Marcos. Según la tradición, Marcos fue el fundador y el primer obispo de la iglesia de ALEJANDRÍA y, años después, los venecianos se apoderaron de sus restos y los llevaron a Venecia, ciudad que ahora lo tiene como su santo patrono. o LUCAS: Se supone que era gentil, y único escritor no judío entre los autores del Nuevo
  18. 18. 18 Testamento, porque Pablo lo distingue de «los de la circuncisión» en Col 4.11–14. Fue MÉDICO y compañero íntimo de Pablo (v. 14). Además, de su obra se desprende que Lucas tenía un espíritu amplio y bondadoso, caracterizado por gozo y piedad genuinos, humildad y cortesía. Según la tradición posterior, trabajó en Acaya después de la muerte de Pablo y murió en Bitinia (o Beocia) a los 74 años sin haber contraído matrimonio. Una leyenda del siglo VI lo llama pintor. o MATÍAS Cristiano elegido como sucesor de Judas Iscariote después de la ascensión del Señor (Hch 1.15–26). Lo seleccionaron mediante un sorteo (cf. Lv 16.8), método que se ha criticado como poco espiritual (pero cf. 1 S 14.41). Sin lugar a dudas Matías fue considerado APÓSTOL de Jesucristo según Hch 1.24s; solo él y José Barsabás llenaban los requisitos del oficio, pues habían acompañado al Señor desde su bautismo por Juan Bautista hasta su ascensión. Hay una tradición que dice que murió apedreado en Judea y otra que pone su muerte en Etiopía. o TIMOTEO (en griego, temeroso de Dios). Hijo espiritual (2 Ti 2.1), compañero y ayudante (Flp 2.19–22) de Pablo. Nació en Listra de madre judía ( EUNICE) y padre griego (Hch 16.1; 2 Ti 1.5). Fue altamente estimado por los hermanos en Listra e Iconio (Hch 16.2). Cuando Pablo tuvo problemas en Tesalónica y en BEREA, Timoteo se quedó allí con SILAS mientras Pablo se trasladaba a Atenas (Hch 17.14). Se reunieron en Corinto (18.5) y siguieron juntos hasta Éfeso, desde donde lo enviaron con Erasto a Macedonia (Hch 19.22). Fue emisario personal de Pablo a Corinto con una misión delicada y lo recomienda cariñosamente (1 Co 4.17; 16.10). Pablo exhorta a los corintios a enviarlo de regreso en paz. En 2 Co es Tito el emisario, lo que insinúa que Timoteo dejó algunos problemas sin resolver en Corinto y que no tuvo éxito. Pablo lo envió a fortalecer las iglesias gentiles (Flp 1; Col 1; Flm 1). En Flp 2.19 aparece llevando un informe directo del estado de la iglesia filipense. Fue uno de los que más trabajó para levantar las iglesias gentiles. Era muy afectivo pero tímido (2 Ti 1.4, 7). Necesitaba las amonestaciones personales de Pablo. Según Eusebio, fue el primer obispo de Éfeso y murió como mártir allí en el año 97 d,C. o TITO Hijo espiritual, compañero y colaborador de Pablo (Tit 1.4; 2 Co 8.23). Como era griego, no lo obligaron a circuncidarse (Gl 2.3). Se ha conjeturado que Tito era hermano de Lucas y que este sea «el hermano» mencionado en 2 Co 8.18, 22; así se explicaría por qué Lucas modestamente calla el nombre de Tito en Hechos. Sin embargo, este tipo de explicación no deja de ser solo una ligera conjetura. Pablo llevó a Tito a la isla de CRETA, donde lo dejó para consolidar la obra y organizar la iglesia (Tit 1.5). Pablo lo llamó a reunirse de nuevo con él en Nicópolis (Tit 3.12). De acuerdo con 2 Ti 4.10 es posible que lo mandara en otra gira de evangelización a Dalmacia. Según la tradición, Tito volvió a Creta y sirvió allí muchos años como obispo, y murió a una edad avanzada. Primer obispo de la isla. CUESTIONARIO DE REPASO 1. Cuál es el acontecimiento que marca el inicio de la historia de la iglesia y cuál fue el efecto que tuvo en los discípulos? 2. Por qué se considera que la práctica de la iglesia de Jerusalén de "tener todas las cosas en común", a pesar de contar con una motivación correcta, no fue un plan muy acertado? 3. Por medio de qué acontecimientos registrados en Hechos de los Apóstoles se puede contrastar el
  19. 19. 19 trato diferente dado a los judíos de Palestina respecto de los judíos de la Dispersión? 4. Cuales son los dos tipos de persecución que padeció la iglesia de Jerusalén y en que consistió cada una de ellas? 5. Cuales son los tres puntos doctrinales que se destacan en la predicación de los apóstoles? 6. Cuales son los dirigentes de la iglesia de Jerusalén? 7. Que sucedió con la iglesia de Jerusalén después de la destrucción de la ciudad en 70 d.C.? 8. Qué circunstancia fortuita estimuló la predicación del evangelio más allá de las fronteras de Judea, qué grupo judío asumió esta labor por estar mejor preparado y quién se distingue dentro de este grupo por su celo misionero? 9. Que apóstol tuvo a su cargo la aceptación oficial del primer gentil dentro de la iglesia y como se llamaba este gentil? 10. Enuncie cinco (5) de los 7 puntos o parámetros en la metodología misionera de Pablo y explique uno de ellos? 11. Cuales son las cinco iglesias destacadas en Hechos de los Apóstoles y por qué? 12. Cual fue la principal controversia en la iglesia gentil, cómo se solucionó de manera oficial y en que consistió esta solución? 13. De todas las tradiciones acerca de los últimos días de los Apóstoles, cuales son las que tienen mayor fundamento histórico y qué dicen de los apóstoles a los que hacen referencia? 14. Qué dice la tradición acerca de la muerte y los últimos días del Apóstol Juan?
  20. 20. 20 3. LA IGLESIA PERSEGUIDA A estas alturas ya debemos conocer las persecuciones de carácter religioso de que fue objeto la iglesia por parte de los judíos, en los tiempos en que la fe cristiana comenzaba a extenderse por el imperio romano. Paradójicamente, el estado romano protegió en varias ocasiones a los misioneros cristianos de esos ataques orquestados por los judíos (comp. Hc. 18:12-17; 21:30-34). Debido a que inicialmente el imperio consideraba a los cristianos como una secta más entre los judíos, daba a aquellos el mismo tratamiento tolerante que a éstos y cualquier conflicto entre estos dos grupos era tratado simplemente como un conflicto entre judíos. A no ser que el alboroto fuera excesivo, los romanos preferían que los propios judíos resolvieran esa clase de problemas. Solamente cuando el tumulto era demasiado, los romanos intervenían para restaurar el orden y a veces para castigar a los culpables. Un caso ilustrativo lo constituye la expulsión de los judíos de Roma por el emperador Claudio alrededor del año 51 d.C., acontecimiento que se menciona brevemente en Hc. 18:2 sin explicar sus razones. Suetonio, uno de los primeros historiadores seculares en hacer referencia a Cristo, nos ofrece un dato intrigante al decirnos que los judíos fueron expulsados de Roma porque estaban causando disturbios constantes "a causa de Cresto". La mayoría de los historiadores concuerda en que "Cresto" no es otro que Cristo, cuyo nombre ha sido mal escrito. Por lo tanto, lo que sucedió en Roma parece haber sido que la predicación cristiana, como en tantos otros lugares (Hc. 17:6), causó tantos desordenes entre los judíos, que el emperador decidió expulsarles a todos. A medida que el cristianismo se extendía y la proporción de gentiles en la iglesia empezó a superar a la de judíos; se comenzaron a establecer distinciones cada vez más claras entre estos dos grupos. A ésto también contribuyó de manera decisiva la rebelión judía del 66-70 d.C. que concluyó con la destrucción de Jerusalén, como lo pudimos apreciar en la anterior unidad. El resultado de todo esto fue que las autoridades romanas se enfrentaron por primera vez al cristianismo como una religión aparte del judaísmo y es entonces que comienza la historia de dos y medio siglos de persecuciones por parte del imperio romano. 3.1. CAUSAS DE LA PERSECUCION Ya hemos tratado 2 de las causas por las cuales Roma comenzó a perseguir a los cristianos y que constituían un factor de unidad política en el imperio: El sincretismo y el culto al emperador. Los cristianos y los judíos se resistían tanto al uno como al otro, pero el imperio toleró esta actitud en los judíos porque de esta manera se evitaba conflictos innecesarios, habida cuenta del exacerbado nacionalismo de este pueblo que, ante la posibilidad de ver vulnerada su herencia nacional y religiosa tan arraigada en ellos, se rebelaba abiertamente sin medir las consecuencias de esta actitud. En contraste con ellos, los cristianos eran de naturaleza pacifista y preferían morir por sus ideales que matar por ellos, a semejanza de su maestro. Además de esto, en el caso de los judíos, los romanos podían ejercer cierto control sobre su resistencia al sincretismo y el culto al emperador, pues era un problema que podían circunscribir a los estrechos límites de Palestina y a las pequeñas colonias judías en cada ciudad del imperio, ya que los judíos de la Dispersión tenían un relativamente limitado celo misionero (comparado con los cristianos que se veían obligados por "La Gran Comisión") que, unido a los insalvables obstáculos inherentes al judaísmo como son su intrincado sistema legal construido a partir de la Ley mosaica y la condición del Templo de Jerusalén como lugar central de su adoración; hacía poco probable el establecimiento del judaísmo como religión del imperio, situación que generalizaría la resistencia al sincretismo y al culto al emperador entre todos los súbditos de Roma. A diferencia de ellos, los cristianos no tenían una identidad nacional definida y su excesivo celo misionero, aunado al carácter universalista del cristianismo, que se hallaba libre los elementos del judaísmo anteriormente mencionados (La Ley y el Templo) hacía que sus ideas se propagaran de una manera
  21. 21. 21 alarmante para Roma, hasta el punto de que en muy corto tiempo se convirtieron en el grupo mayoritario del imperio en oposición a los paganos y aún a los mismos judíos y esto fue visto por el estado romano como una amenaza a su estabilidad política. Aparte de estas consideraciones existían ciertos agravantes en la conducta de los cristianos que trataremos a continuación: 3.1.1. LA ALABANZA Y ADORACION A OTRO REY Los cristianos añadían a su natural resistencia a rendirle culto al emperador (compartida con los judíos) la particularidad de alabar y adorar a otro hombre, "otro Rey, un tal Jesús" y por ello eran considerados por la multitud como desleales y conspiradores de una revolución. 3.1.2. LA POCA PARTICIPACION EN LA VIDA SOCIAL DEL IMPERIO La adoración a los ídolos estaba entrelazada con la vida cotidiana en todos sus aspectos. Los cristianos no participaban en estas formas de adoración y por ello eran considerados por la gente irreflexiva como seres insociables, sombríos, ateos que no tenían dioses y que aborrecían a sus compañeros. 3.1.3. EL CARACTER SECRETO DE SUS REUNIONES El hecho de reunirse antes de la salida del sol o en la noche, a menudo en cuevas o catacumbas subterráneas, y de manera particular la celebración de la cena del Señor, de la cual eran excluidos los extraños; hacía circular rumores de ritos lascivos o criminales que se llevaban a cabo entre ellos (estos rumores dieron origen a los apologistas y por eso serán tratados en detalle en el capítulo correspondiente a éstos). Además el gobierno sospechaba de todo culto o sociedad secreta, temiendo propósitos desleales. 3.1.4. LOS INTERESES ECONOMICOS La expansión del cristianismo iba en detrimento de los intereses económicos de muchos súbditos del imperio que se ganaban la vida por medio de la adoración pagana, como los sacerdotes y sirvientes laicos de los templos de los ídolos, los que hacían imágenes (ver. Hc. 19:23-41), los escultores, los arquitectos de templos, etc. 3.2. LA PERSECUCION EN EL SIGLO PRIMERO Aunque este flagelo amenazó continuamente a los cristianos hasta comienzos del siglo IV como una "espada de Damocles", hubo periodos de relativa calma en contraste con otros de activa persecución, de los cuales los más representativos en el siglo I son los que se dieron bajo los gobiernos de los emperadores Nerón y Domiciano respectivamente. Estas persecuciones fueron más bien de carácter aislado, restringidas en cuanto a su alcance, pero que no por ello dejaron de ser crueles y despiadadas. Además, es necesario anotar que no obedecían a una política de estado, sino a la crueldad y el capricho de un tirano. 3.2.1. LA PERSECUCION BAJO NERON A pesar de que en sus comienzos el gobierno de Nerón fue relativamente benigno y hasta benéfico para los pobres y desposeídos, a los diez años de haber llegado al trono ya era despreciado por una buena parte del pueblo, incluyendo a la gente culta y circulaban rumores sobre sus actuaciones subterráneas que hacían que el pueblo siempre esperara lo peor de su soberano. Estando así las cosas, en el año 64 d.C. estalló el famoso incendio de Roma y a pesar de que el emperador tuvo gestos generosos para los que habían quedado sin refugio; esto no bastó para apartar las sospechas que, de manera creciente, recaían sobre él como autor intelectual del siniestro. Las llamas devoraron diez de los catorce barrios de la ciudad y ante la exigencia del pueblo romano de que se hallara al culpable, el emperador optó por desviar las sospechas de sí mismo hacia los cristianos; argumentando para ésto la circunstancia de que dos de los barrios que no habían ardido, eran las zonas de la ciudad en que había más cristianos y judíos.
  22. 22. 22 El historiador romano Tácito nos cuenta lo sucedido en sus "Anales" y aunque en ellos desaprueba y censura la crueldad del emperador, no sólo por su saña, sino porque no parecía creer que los cristianos hubieran originado el fuego; también deja ver el escaso y equivocado conocimiento que tenía el imperio acerca del cristianismo y su naturaleza, así como la actitud despectiva y desobligante con la que eran tratados. A pesar de esto, los documentos dejados por Tácito son de gran valor para el cristianismo porque son una prueba a favor de la historicidad de Cristo, escritos por una persona hostil al movimiento cristiano y casi contemporáneo con su fundador, lo cual hace que los datos por él consignados sean de mayor valor. Como lo veíamos en la anterior unidad, en esta época fue cuando Pedro y Pablo fueron sorprendidos en Roma y martirizados hasta la muerte. Esta persecución es de gran trascendencia para la historia subsecuente, porque brindó un pretexto a los romanos paganos para comenzar a perseguir a los cristianos, pues; aunque inicialmente se les perseguía por incendiarios, pronto se comenzó a hacer por el solo hecho de serlo. Lo anterior es confirmado por la decisión de Nerón de promulgar un edicto contra los cristianos con el fin de justificar su conducta. Probablemente los planes de Nerón incluían extender la persecución a las provincias, pero en el año 68 d.C. buena parte del imperio se rebeló contra el tirano y el Senado romano lo depuso. A su muerte muchas de sus leyes fueron abolidas pero su edicto contra los cristianos siguió en pie y se convirtió en "la espada de Damocles" a la que podía apelar posteriormente algún funcionario del gobierno para desatar la persecución. 3.2.2. LA PERSECUCION BAJO DOMICIANO Este emperador que llegó al poder en 81 d.C., comenzó su persecución a los cristianos cerca del año 90 d.C. Siendo una persona que amaba y respetaba las viejas tradiciones romanas y teniendo en cuenta que buena parte de su política imperial consistió en restaurar estas tradiciones; era de esperarse que se opusiera al cristianismo, que continuaba su empuje creciente, ya que éste se oponía tenazmente a la religión romana. Además de esta obvia predisposición, existieron otros motivos más específicos que consistían en que, debido a que ya no existía el Templo de Jerusalén; Domiciano decidió que todos los judíos debían enviar a las arcas imperiales la ofrenda anual que antes mandaban a Jerusalén. Cuando algunos judíos se negaron a hacerlo o mandaban el dinero al mismo tiempo que dejaban ver bien claro que Roma no había ocupado el lugar de Jerusalén, Domiciano empezó a perseguirles y a exigir el pago de la ofrenda. Puesto que todavía no estaba del todo claro en que consistía la relación del judaísmo con el cristianismo, los funcionarios imperiales comenzaron a presionar a todos los que practicaban "costumbres judías". Así se desató una nueva persecución que parece haber ido dirigida, no sólo contra los cristianos, sino también contra los judíos. Al igual que con Nerón, parece que esta persecución se dio solamente (por lo menos con mayor severidad) en Roma y Asia Menor. En cuanto a los nombres de los mártires conocidos en Roma, sólo podemos mencionar a un primo del emperador llamado Flavio Clemente y a su esposa Flavia Domitila a los cuales se acusó de "ateísmo" y de "costumbres judías", lo cual es un indicio muy probable de que fueran cristianos, habida cuenta de la idea que del cristianismo tenían en ese entonces la generalidad de los paganos del imperio. En Asia Menor encontramos al apóstol Juan, deportado a la isla de Patmos, de lo cual podemos deducir que no todos los cristianos eran condenados a muerte. Afortunadamente cuando se desató la persecución el reino de Domiciano se acercaba a su fin. Al igual que Nerón, Domiciano había cobrado fama de tirano y por fin fue asesinado en su propio palacio. 3.3. LA PERSECUCION EN EL SIGLO SEGUNDO
  23. 23. 23 Para el siglo segundo hacen su aparición los primeros documentos cristianos posteriores a los libros del N.T., brindándonos un recurso histórico muy valioso que nos permite apreciar más claramente los sucesos relacionados con el cristianismo y hacia el interior del mismo. Hasta este momento las únicas referencias históricas confiables alusivas al cristianismo del siglo I, habían sido suministradas por historiadores seculares prejuiciados, sin mucho rigor y aún hostiles a la nueva religión. Pero a partir del siglo segundo contamos con las llamadas "actas de los mártires" que consisten en descripciones mas o menos detalladas de las condiciones bajo las cuales se produjeron los martirios. Es así como podemos enterarnos de detalles relativos al arresto, encarcelamiento, juicio y muerte del mártir en cuestión. Además de las actas, las cartas de Ignacio de Antioquía y la correspondencia entre el emperador Trajano y el gobernador de Bitinia, Plinio El Joven arrojan, de manera particular, una gran luz sobre las motivaciones que justifican los métodos del gobierno y la actitud de los cristianos ante el martirio. 3.3.1. LA PERSECUCION BAJO TRAJANO Bajo el reinado de Trajano, que comenzó en 98 d.C., el gobierno como tal comienza a fijar su atención en los cristianos. La correspondencia entre Trajano y Plinio el Joven, gobernador de la provincia romana de Bitinia, nos muestra en que consistió esta nueva situación. A este último se le presentó un problema que no sabía como tratar y que consistía en que alguien le hizo llegar una acusación anónima en la que se incluía una larga lista de cristianos. Sin tener la experiencia necesaria para juzgar sobre este asunto y sabiendo que existían leyes imperiales contra los cristianos; Plinio, más justo que su amigo Tácito, no quizo formarse un juicio por indicaciones vagas y por opiniones preconcebidas. Fue así como se tomó la molestia de informarse con exactitud de lo que eran los cristianos. Los resultados de sus pesquisas quedaron registrados en la correspondencia aludida, en la cual informa al emperador, entre otras cosas, que "multitud de gentes de todas las edades, ordenes y sexos, son y serán cada día acusados. Este mal contagioso ha inficionado las ciudades y se propaga por las aldeas y los campos". Como consecuencia de lo anterior, los templos paganos estaban prácticamente abandonados y no se encontraban compradores para la carne sacrificada a los idolos, informa también Plinio. Inicialmente, el gobernador requirió de los cristianos acusados que invocaran a los dioses y que adoraran al emperador ofreciendo vino e incienso ante su estatua y que maldijeran a Cristo. Los que siguieron sus instrucciones en ese sentido (hubo un buen número de ellos) fueron puestos en libertad, pues según Plinio le dice a Trajano "es imposible obligar a los verdaderos cristianos a hacer estas cosas". Fueron precisamente los cristianos que persistían en su fe los que planteaban al gobierno el problema más difícil, pues a pesar de haber condenado anteriormente a muerte a algunos de estos últimos, no tanto por ser cristianos como por su obstinación y desobediencia ante el representante imperial; ante la larga lista de personas acusadas de ser cristianas, Plinio se sintió obligado a investigar el asunto con mayor detenimiento. Después de escuchar el testimonio de muchos de los acusados, resultó que el "crimen" de los cristianos "consistía en reunirse para cantar antifonalmente himnos a Cristo como a un dios, para hacer votos de no cometer robos, adulterios u otros pecados, y para una comida en la que no se hacía cosa alguna contraria a la ley y las buenas costumbres". Esto colocó al gobernador ante la disyuntiva de si debía castigar a los cristianos sólo por llevar ese nombre, o era necesario probarles algún crimen. La respuesta del emperador fue breve. Según él, no hay una regla general que pueda aplicarse en todos los casos. Por una parte, el crimen de los cristianos no es tal que deban emplearse los recursos del estado en buscarles. Por otra parte, sin embargo, si alguien les acusa y ellos se niegan a adorar a los dioses, han de ser castigados. La anterior vino a constituirse en la primera política de estado efectiva contra los cristianos que tuvo vigencia, no sólo durante el reinado de Trajano, sino a través de todo el siglo segundo y buena parte del tercero. Ahora bien, aunque la decisión de Trajano no tenía sentido lógico, si tenía sentido político. A los cristianos se les castigaba no por algún crimen que supuestamente habían
  24. 24. 24 cometido antes de ser delatados, sino por su crimen ante los tribunales ya que, en efecto, el culto al emperador era uno de los vínculos que unían al Imperio, y negarse en público a rendir ese culto equivalía a romper ese vínculo. o IGNACIO DE ANTIOQUIA Uno de los mártires más conspicuos durante la vigencia de la política de Trajano fue Ignacio, obispo de Antioquía. Gran parte de esta relevancia se debe a las cartas escritas por él a las iglesias de las ciudades de Magnesia, Trales, Efeso, Esmirna, Filadelfia y Roma, a su paso por Asia Menor, durante el transcurso de su traslado desde Antioquía a Roma para ser ejecutado en el anfiteatro de Flavio. Todas estas iglesias habían enviado delegaciones a verle cuando iba camino del martirio a la capital, custodiado por diez soldados imperiales. Dentro de la delegación de Esmirna se hallaba su amigo Policarpo, obispo de la iglesia de esta ciudad, que moriría como mártir algún tiempo después. Precisamente estas visitas son las que confirman la contradicción lógica que encerraba la política de Trajano, pues por el hecho de no haber sido denunciados o acusados, podían visitar impunemente a quien había sido condenado a morir por el mismo "delito" que ellos practicaban. Aunque las cartas no nos dicen nada sobre los detalles de su muerte, si nos dejan apreciar el deseo ardiente que tiene por el martirio y el gozo que experimenta ante la sóla perspectiva de poder padecerlo (en especial la carta a los romanos). Esta actitud ante el martirio fue discutida y rechazada por otros dirigentes de la iglesia primitiva. De cualquier modo, parece ser que Ignacio terminó sus días en Roma viendo cumplido su deseo, arrojado para ser devorado por las fieras. o POLICARPO DE ESMIRNA Aunque Policarpo fue martirizado casi medio siglo después de Ignacio, bajo el reinado del emperador Antonino Pio en el 155 d.C.; lo relacionamos bajo la persecución de Trajano debido a que fue víctima de la política establecida por éste, así no haya caído bajo su gobierno. Además, en relación con su martirio, si disponemos de detalles gracias a las actas que sobre el mismo se escribieron. Como se puede leer en estos documentos, Policarpo no se entregó solícito a las autoridades sino que cuando intentaron capturarlo por primera vez y ante la insistencia de los miembros de su iglesia, huyó de la ciudad a una finca cercana y ante la proximidad de sus perseguidores, huyó nuevamente a otra finca. Solamente cuando supo que uno de los que habían quedado atrás, al ser torturado, había dicho donde se había escondido Policarpo, el anciano obispo decidió dejar de huir y aguardar a los que le perseguían, enfrentando su martirio con gran entereza y dignidad. Es célebre su respuesta al juez ante la insistencia de éste pidiéndole maldecir a Cristo: "Llevo ochenta y seis años sirviéndole, y ningún mal me ha hecho. Cómo he de maldecir a mi rey que me salvo?". La actitud inicial de Policarpo ante sus perseguidores puso de nuevo sobre el tapete la discusión acerca de si era lícito o no entregarse espontáneamente para sufrir el martirio. El autor de las actas deja sentada su posición al decirnos que sólo son válidos los martirios que han tenido lugar por voluntad de Dios y no de los mártires mismos. La razón de la insistencia de este documento en que sea Dios quien escoja los mártires, era que había quienes se acusaban a sí mismos a fin de sufrir el martirio. Tales personas eran denominadas "espontáneos" y por lo general acababan por acobardarse y renunciar a su fe en el momento su-premo. Clemente de Alejandría era de la misma posición que el autor de las actas, pero otros padres de la iglesia como Justino Mártir, aprobaron tácitamente en sus escritos el martirio de los "espontáneos". 3.3.2. LA PERSECUCION BAJO MARCO AURELIO El nombre de Marco Aurelio está unido a todo lo piadoso y noble en el paganismo clásico. Asumió el gobierno en el año 161 d.C. y fue a todas luces una de las mentes más preclaras del ocaso romano. Su espíritu culto y refinado nos legó sus "Meditaciones", una de las joyas literarias de la época. Es por eso que no se comprende del todo por qué desató una fuerte persecución contra los cristianos. Parece que
  25. 25. 25 no comprendió, o no quizo comprender el Evangelio. En sus "Meditaciones", en su única referencia al cristianismo, revela cual era su opinión respecto de los cristianos diciendo que aunque alababa aquellas almas que están dispuestas a abandonar el cuerpo cuando sea necesario, hace la aclaración de que tal disposición ha de ser producto de la razón "y no de terquedad como en el caso de los cristianos". Esta actitud probablemente fue acentuada por el hecho de que, como buen hijo de la época; Marco Aurelio era supersticioso y ésto, aunado a la circunstancia de que durante los primeros años de su reinado las calamidades se sucedieron una tras otra (hasta el punto de que el año 166 d.C. fue llamado "annus calamitosus"), hizo que el emperador prestara oido a los rumores del pueblo que atribuía a los cristianos la causa de todos los desastres debido a que "habían atraído sobre el imperio la ira de los dioses". Aunque no existen indicios de que Marco Aurelio haya creído estos rumores sobre los cristianos, todo parece indicar que prestó su apoyo a la nueva ola de persecución y que veía con buenos ojos el intento de regresar al culto de los antiguos dioses. Quizá, al igual que Plinio años antes, Marco Aurelio pensaba que era necesario castigar a los cristianos, si no por sus crimenes, al menos por su obstinación. Bajo esta persecución cayeron mártires que las actas de la época nos permiten identificar claramente, así como algunos de los detalles de su muerte. Entre estos se encuentran la viuda Felicidad y sus siete hijos y uno de los más destacados maestros de la época: Justino Mártir, que por haber desempeñado un gran papel como apologista, será tratado más extensamente en el siguiente capítulo correspondiente a este tema. No podemos dejar de mencionar las cartas que los mártires de Lyon y Viena, en la Galia, les enviaron en el año 177 a sus hermanos de Frigia y Asia Menor, en las cuales nos refieren los padecimientos a los que fueron sometidos los cristianos de estas ciudades. Se destaca de manera especial en estas narraciones a Blandina, una debil esclava que demostró una entereza sin par ante sus verdugos. Después de la muerte de Marco Aurelio en 180 d.C. la persecución amainó durante un tiempo, aunque nunca dejaron de presentarse martirios esporádicos. Sólo hasta el siglo tercero vuelve a desatarse bajo el reinado de Septimio Severo, pero esto será materia de otro capítulo. 3.4. LOS APOLOGISTAS Debido a la naturaleza de la política de Trajano hacia el cristianismo, los martirios estaban determinados por las denuncias que hacían los paganos ante los tribunales en un momento dado. En otras palabras, el hecho de que la "espada de Damocles" de la persecución cayera sobre las cabezas de los cristianos, dependía de la buena o mala voluntad de los paganos del imperio hacia aquellos. Es por esto que los cristianos se vieron en la necesidad de hacer cuanto estuviera a su alcance para desmentir los rumores y las falsas acusaciones que circulaban acerca de sus creencias y de sus prácticas. A esta tarea se dedicaron algunos de los más hábiles pensadores y escritores entre los cristianos, a quienes se les da el nombre de "apologistas", es decir, defensores. Algunos de los argumentos empleados por ellos han seguido utilizándose en defensa de la fe a través de los siglos. El periodo de gobierno de Marco Aurelio fue especialmente fecundo en apologías, debido tal vez a que los cristianos, conociendo el carácter ecuánime, lógico y racional del emperador, quisieron apelar a él en defensa de su fe. 3.4.1. LAS ACUSACIONES CONTRA LOS CRISTIANOS Adicionales a las acusaciones por parte del estado romano de "Ateísmo" y "subversión", derivadas respectivamente de la oposición al sincretismo y al culto al emperador ya tratados ampliamente; las acusaciones contra los cristianos tenían dos orígenes diferentes: - Los rumores populares - Las críticas por parte de la gente culta
  26. 26. 26  LOS RUMORES POPULARES Estos se basaban generalmente en algo que los paganos oían decir o veían hacer a los cristianos y entonces lo interpretaban erroneamente: - El "ágape" o "fiesta de amor", comida celebrada por los cristianos todas las semanas, unido al hecho de que se celebraba en privado (estríctamente entre bautizados) además de que los cristianos se llamaban "hermanos" entre sí; dio origen a rumores que desembocaron en la creencia según la cual los cristianos se reunían para celebrar una orgía en la que se daban uniones incestuosas. - Sobre la base de la cena del Señor surgió la creencia de que los cristianos escondían a un niño recién nacido dentro de un pan, para después sacrificarlo y devorar su cuerpo todavía palpitante. - Por último, circulaba un extraño rumor sostenido por algunos, cuyo origen no se ha podido establecer, que decía que los cristianos adoraban a un asno crucificado.  LAS CRITICAS DE LA GENTE CULTA Manifestándose de diversas maneras, estas acusaciones podrían resumirse en una: Los cristianos eran gentes ignorantes cuyas doctrinas, predicadas bajo un barniz de sabiduría, eran en realidad necias y contradictorias. Por lo general esta era la actitud que adoptaban los paganos cultos y de buena posición social, para quienes los cristianos eran una gentuza despreciable. Se destacan como exponentes de esta actitud los paganos Celso, que compuso contra los cristianos un tratado que llamó "La palabra verdadera", y Cornelio Frontón, maestro de Marco Aurelio. La enemistad contra los cristianos también tenía mucho que ver con prejuicios de clase. Las personas supuestamente refinadas no podían ver con buenos ojos que esa gentezuela, pobre e inculta, pretendiera conocer una verdad que ellos no conocían. * Celso llega a decir que Jesús fue un malhechor condenado por las autoridades romanas, hijo ilegítimo de María con un soldado romano. A tales burlas y ataques no se podía responder con una mera negación (como en el caso de los rumores populares). Era necesario más bien ofrecer argumentos sólidos que respondiesen a las objeciones que se planteaban. Tal fue la obra de los apologistas. La tarea de defender la fe ante esta clase de ataques produjo algunas de las más notables obras teológicas de la iglesia primitiva. 3.4.2. LOS PRINCIPALES APOLOGISTAS Durante el siglo segundo se destacan los siguientes autores y sus apologías: - "El discurso a Diogneto" atribuido a Cuadrato (con algunas reservas), es una de las más antiguas apologías que han llegado a nuestros días. - Arístides compuso otra apología que también ha llegado hasta nuestros días. - Justino Mártir, el más famoso de los apologistas del siglo II nos ha legado: - Una apología dirigida al emperador Antonino Pio - Otra apología dirigida al senado de la época de Marco Aurelio - El "Dialogo con Trifón" que consiste en una discusión con un rabino judío. - Taciano, discípulo de Justino, escribió un "Discurso a los griegos". - Atenágoras, apologista ateniense cuenta con una "Defensa de los cristianos" y un tratado "Sobre la resurrección de los muertos" entre sus apologías.
  27. 27. 27 - Teófilo, obispo de Antioquía, compuso sus "Tres libros a Autólico" que tratan sobre la doctrina cristiana de Dios, la interpretación de las escrituras y la vida cristiana. Todas las anteriores apologías fueron escritas en griego, en lengua latina encontramos a finales del siglo segundo y comienzos del tercero las siguientes: - "La Apología" de Tertuliano - "El Octavio" de Minucio Félix Durante el siglo tercero se destaca el maestro alejandrino Orígenes y su refutación "Contra Celso" escrita en griego. * En las apologías vemos reflejado un conflicto al interior de la iglesia que aún persiste, consistente en LA RELACION ENTRE LA FE CRISTIANA Y LA CULTURA CLASICA PAGANA. No ha podido llegarse a un acuerdo general acerca de cual debe ser la actitud de la iglesia hacia la cultura pagana, aunque hoy, al igual que en la época de los apologistas que hemos relacionado, hay mayor tendencia a la aceptación de la posición que dice que la cultura pagana no es de desechar, sino que debe utilizarse para la defensa de la fe, conforme a la exhortación de Pablo a "escudriñarlo todo y retener lo bueno". En el siglo segundo y tercero encontramos representantes de ambas corrientes. Entre los que no veían sino una oposición radical entre la fe cristiana y la cultura pagana se encuentran TACIANO y TERTULIANO y entre los que sostenían la tesis opuesta se encuentra principalmente JUSTINO MARTIR, quien abrió el camino para que el cristianismo pueda reclamar todo lo bueno que se pueda encontrar en la cultura clásica, aún a pesar de ser una cultura pagana. CLEMENTE y ORIGENES de Alejandría, son continuadores destacados de esta corriente. Esta tendencia, a pesar de las ventajas que significó para el cristianismo, también acarreo peligros debido a su excesivo carácter especulativo que tendía a interpretar las Escrituras de manera alegórica y simbólica, desechando en muchos casos la interpretación literal; con el fin de adaptar mejor la doctrina cristiana a la cultura clásica. 3.4.3. LOS ARGUMENTOS DE LOS APOLOGISTAS Los argumentos más destacados en los escritos apologéticos son: - Con referencia a las acusaciones de "ateísmo" los apologistas respondían remitiéndose a los mismos autores clásicos del paganismo tan admirados y reverenciados por sus opositores, que en sus escritos condenan la idolatría en multitud de ocasiones. - A la acusación de ser gente subversiva responden diciendo que aun cuando se niegan a adorarle, los cristianos son los mejores súbditos con que cuenta el emperador, pues constantemente presentan las necesidades del imperio ante el trono celestial. - En cuanto a los rumores populares y teniendo en cuenta que todas las ideas que circulaban eran a todas luces falsas, los cristianos no tenían más que señalar hacia su propia vida y conducta, cuyos principios eran mucho más estrictos que los de los paganos - Por último, ante las críticas de parte de la gente culta, los apologistas recurrieron a la misma forma de argumentación de la filosofía y la lógica griegas para demostrar la coherencia de la doctrina cristiana. 3.5. LAS HEREJIAS El concepto de "herejía" es un legado del judaísmo y desde los mismos comienzos del cristianismo comenzó a aplicarse a todos aquellos grupos de cristianos que en sus enseñanzas desvirtuaban algún punto de lo que Pablo llamó la "sana doctrina". Los nuevos convertidos, especialmente de entre los gentiles, venían al

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