Moulian tomas   el consumo me consume
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Moulian tomas   el consumo me consume Moulian tomas el consumo me consume Document Transcript

  • Tomás Moulian El consumo me consumeEl autor:Tomás Moulian (chileno, 1939). Sociólogo yprofesor universitario, cuyo libro Chile actual.Anatomía de un mito, Lom Ediciones, 1997, hatenido sucesivas reimpresiones, constituyéndo-se en nuestro país en el primer bestseller del aná-lisis social, es autor además de Democracia ySocialismo en Chile, 1983, La forja de Ilusio-nes: el sistema de partidos. 1932-1973, 1993.Texto de contratapa:Escrito por Germán Marín para la presente edi- Libros del Ciudadanoción.
  • Agradecimientos Colección dirigida por Germán Marín Confieso que este libro ha representado para mí un parto de los montes. No les aseguro que el producto no sea, como dice la leyenda, un mísero ratón. Traté de evitar que este texto fuese un plagio del capítulo sobre el consumo de Chile actual. Anatomía de un mito, lo que re- presentaría una burla para los eventuales lectores de este opúsculo, conocedores de esa obra anterior. No me fue fácil evitar repetirme. En este libro no he incorporado citas. Mi pensamiento está inspirado, en positivo o en negativo, por la obra de Néstor García Canclini y en Chile por los escritos de José J. Brunner y por algunos textos de Eduardo Santa Cruz. Como en todo lo que escribo debo confesar que soy tributario de mis antiguas lecturas de Marx, de Marcuse, del hoy vilipendiado Sartre y de mis recientes, pero aún escasas lecturas de Freud. En este libro está la huella de múltiples©Tomás Moulian 1998. ©LOM Ediciones, conversaciones con Verónica Huerta y Oscar1999. Concha y Toro 23, Fonos: 6885273 - Cabezas, siempre cercanos a todo lo que he6958U45. Fax: 6966388 Motivo de la escrito en el último tiempo. Alejandra Rojas tuvocubierta: Detalle del óleo Autorretrato, 1956, la paciencia de leer y opinar sobre enredadasde Francis Bacon. Registro de Propiedad narraciones de mis oscuras teorías, acerca deIntelectual: 104.115. 1SBN: 956-282-080-6. un tema donde me metí de intru-Primera edición: mayo de 1998. 5areimpresión septiembre de 1999. Diseño,diagramación e impresión: en los talleres deLOM Ediciones, Maturana 9 Fonos: 6722236-6715612. Fax. 6730915. Santiago de Chile.
  • so, con la liviandad de mi egolatría. La culpamayor debe serle adjudicada a Paulo y Silvia,los editores de LOM que me propusieron eltema. En su descargo debo decir que me obligarona mejorar el primer borrador, con grangentileza, sin hacerme sentir lo malo que era. También están presentes en este texto lashuellas de las discusiones con mis amigos delConsejo Académico del Centro deInvestigaciones Sociales. Con ellos venimosdebatiendo por cerca de tres años, con tantadisciplina que parece milagro. También les doylas gracias a mis amigos del Taller de Teoría Dedico este pequeño libro a los compañeros deCrítica, Pese a que soy un participante un poco Erasmo Escala 2324: Iara, Oscar y Jashisa.indisciplinado, he aprendido mucho de sus También, con gratitud, al ilustre inventor deldiscusiones y sobre todo de la originalidad de correo electrónico.sus perspectivas analíticas. Barrio Brasil, 10 de mayo de 1998
  • El consumo como problemática Consumir es una operación cotidiana eimprescindible que está ligada a la reproducciónmaterial pero también espiritual (cognitiva,emocional y sensorial) de los individuos. Es unacto ordinario ligado al desarrollo vital y es elobjetivo de ese intercambio incesante de loshombres con la naturaleza que llamamostrabajo. Una actividad tan imprescindible, ¿porquéestá sometida a menudo a un enojosoescrutinio moral? La pregunta debe responderseantes de iniciar una reflexión crítica sobre elconsumo. Elaborar un discurso crítico sobre estaactividad de reproducción y expansión delindividuo no puede reducirse a interpretarlacomo deseo (es decir como un impulso quesupera el uso necesario e instrumental), para arenglón seguido, clasificar ese deseo cornopatología o desviación. Si se realiza esa puraoperación no se comprenden las dinámicassociales del consumo, en su compleja relacióncon la subjetividad del individuo lanzado a laincertidumbre de vivir en las sociedadesneoliberales del capitalismo globalizado.
  • La crítica del consumo como deseo no Autorretrato de un consumidor obsesivodebe provenir de una mirada puritana. Elladebería provenir de una crítica interna de esedeseo, que muestre cómo agobia o esclaviza ofragmenta. Sólo después de intentar esaanatomía es posible hacer la crítica externa delconsumo. Ella consiste básicamente en larevalorización de otros deseos desplazadospor la instalación del consumo. Confieso ser un consumidor obsesivo y vicioso. No me gustan los mall pero no por razones de principios. Básicamente es por la sensación de encierro y de artificialidad, no por desapego de los objetos. Si bien no me interesan la ropa y los automóviles, me ob- sesionan los libros, la gastronomía y los viajes. Cuando se trata de perseguir mis placeres y deseos, mi relación con el gasto carece de planificación y de correctivos éticos. Si estoy comiendo en el Flaubert o en el Kilo-metre, no me asedian los remordimientos. Gastaría toda mi plata, sin cálculo alguno, en las librerías y convidaría a mis amigos y a mis hijos a los restaurantes que amo, a comer platos sofisticados y beber esos vinos que no se encuentran en los supermercados. E iría mañana mismo a Madrid por el solo placer de ver El jardín de las delicias en el Museo del Prado. No me preocupa el consumo con un ánimo de predicador virtuoso que quiere alabar su austeridad. En primer lugar, me preocupa por mi propia relación con el consumo y con el dinero. Si mi tono resulta moralizador es porque me hablo a mí mismo, tratando de lograr una improbable10 11
  • autocorrección. Hablo, entonces, de una es- ¿ Qué significa que el consumo se instaleclavitud que conozco. como placer? Una larga tradición analítica, inspirada por los principios de la moral cristiana de la austeridad, ha considerado al consumo so- lamente desde el punto de vista de la nece- sidad. Se trata de una moral inspirada en dos grandes reglas: el autocontrol y la solidaridad. El autocontrol o control de sí mismo es visto por ciertas éticas cristianas como un indispensable camino de perfección, realizado a través de la penitencia, del ascetismo. Esta idea forma parte de la matriz cultural del desasimiento y de la crítica a lo mundano. Para esta perspectiva vivir en el espíritu de la fe significa la negación del goce terrenal, de su postergación en función del verdadero Gozo. En algunas versiones religiosas más individualistas, la solidaridad aparece leída no sólo como un gesto hacia el hermano sino como un gesto vinculado a la propia salvación. En otras, en las cuales la caridad adquiere un papel central, la solidaridad vale por sí misma, como materialización del amor hacia Dios. En todo caso, la caridad, expresada en solidaridad con los necesitados, también 12 13
  • pertenece a la matriz del desasimiento del deseo no debiera ser a que exista como tal, sólomundo y de los goces terrenales. Ella mueve al debería ser al lugar predominante que ocupa ocreyente porque permite vivir la vida exigida a que se instale como "sentido de vida", comopor su fe. aquel discurso que da unidad y proyección a una Weber mostró la vinculación del ascetismo existencia.puritano con la emergencia del capitalismo. Afalta de espacio para un análisis en profundidadquiero sólo mostrar aquí que la ética de lacaridad solidaria, posibilitada por un control de símismo de inspiración religiosa, ha instalado unacierta idea-fuerza sobre el consumo. Laactividad de consumir solamente se justificamoralmente cuando es necesidad y se consideradespilfarro cuando es goce. Esta visión también se desliza en lanostalgia del valor de uso y por tanto en lacrítica a la mercantilización de los bienes.Desde Fromm en adelante esta crítica, quealcanza su punto culminante en Marcuse, hasido muy influyente. Se trata de una críticaque explora las relaciones perversas entreconsumo y conciencia o subjetividad. Pero hoy es menester revisar esa visiónque estigmatiza y critica sin piedad larelación entre consumo y placer o deseo. Latransformación del consumo en goce, si bienrealiza una necesidad del sistema, tambiénrealiza una necesidad de los individuos: podervivir una vida cotidiana confortable no es elasunto principal, aunque sea importante. Elasunto principal es que en este tipo decivilización los objetos contribuyen a realizarlas posibilidades del yo. La crítica al consumo como placer y14
  • que incluso carecen del auxilio de la esperanza en la vida eterna, que actúan por motivos Consumo, deseo, placer puramente humanos, entregándose sin tener la promesa del cielo. Se trata de personas dispuestas a dar su vida, pero que exigen el máximo rigor moral, la máxima coherencia entre discurso y acción. Se la imponen a sí mismos y la exigen de los otros. Algunos llegan a tener la fibra de los inquisidores o de los fanáticos, que consideran mundanos todos los placeres, porque están En las sociedades modernas podemos entregados en cuerpo y alma a una Causaencontrar tres figuras ético-culturales devoradora. Para el asceta, los placeres y gocesarquetípicas: la del asceta, la del hedonista y la están subordinados a las finalidadesdel estoico. Reflexionar sobre ellas nos puede trascendentes que dan sentido a la existencia.permitir analizar el problema del consumo. En el extremo contrario se ubica el he- Para el asceta el "sentido de la vida" o la donista. Este sólo responde al llamado de losdirección de su proyecto existencial es realizar placeres. Para esta figura arquetípica el deseoobjetivos trascendentales, a través de una no constituye en sí mismo un goce, puesto quenegación de sí mismo, la cual envuelve la sólo encuentra sentido en la consumación, pornegación de los otros, en la medida que la tanto se tranquiliza exclusivamente en lafinalidad superior lo exija. El asceta busca la realización vertiginosa, en la voracidad. Todosalvación, la cual puede tomar una forma intra- límite le parece una negación, cualquiermundana, concretada en la lucha política por la control, interno o externo, una represión. Elemancipación, o puede tomar la forma de una deseo lo inquieta. Necesita acabarlo, como sisalvación extra-mundana, en la otra vida. El fuera una sensación de hambre que roe lasasceta puede encarnarse en un militante entrañas. Debe consumar lo más rápidamenterevolucionario, como el Che, en un filántropo posible el deseo, llegar al goce y reempezar,extremo, como el Doctor Schweitzer, o en un porque el placer es sólo la sombra del deseo.apóstol religioso como Sor Teresa. En efecto, siempre será inconmensurable la La modalidad del asceta nos ha fascinado distancia entre deseo y placer. Este último es ladurante mucho tiempo. El héroe, que es la realización contingente de algo que se experi-figura superior, forma parte de cierto menta como absoluto.imaginario religioso y político también, muy El hedonista abomina del deseo, puesto queseductor, porque realiza el absoluto. Albert está totalmente volcado al goce, a la bús-Camus en La Peste hizo un retrato inolvi-dable de uno de esos héroes radicales, 17 16
  • queda de la suspensión del deseo, a la saciedad. El consunto como tipo de deseoEs pues un ser sin interior, totalmente poseídopor los objetos (bienes o personas) en quienesencuentra la satisfacción. Entre medio de esas dos figuras opuestas seubica la que nos interesa reivindicar. Es la figuradel estoico. Para éste el deseo está en el centrodel existir. El arte de vivir consiste en laeconomía y administración de ese deseo enfunción de la realización del yo a través del ¿Qué forma del deseo se puede encontrarvínculo social, o sea en el nosotros. en el impulso de consumir, más allá de la El asceta practica la anulación del yo en necesidad? Carpentier pone en boca defunción del nosotros y el hedonista practica el Enrique, uno de los protagonistas de La con-narcisismo, esto es la anulación del nosotros. El sagración de la primavera, el siguiente juicioestoico representa la figura mora! donde el deseo sobre la ostentación consumista de su aris-se hace compatible con la solidaridad, tocrática familia: "Seres que creen que la Idea,donde deja de ser voraz y consumatorio, de la única Idea posible es la posesión".modo de hacer factible el vínculo social. Enrique habla de posesión, por tanto de un La figura moral del estoico representa en impulso surgido de la interioridad del ser. Peronuestra cultura a aquellos que intentan preservar no. En rigor, la posesión sólo puede referirse asu estructura íntima del asedio vertiginoso de las personas y no a los objetos, mucho menos aesta sociedad consumatoria, en la que el esos bienes intangibles que son los servicios.mercado trata de devoramos y el alud de Los objetos no son poseídos porque carecen deinformación impedirnos pensar. interior. Sólo se puede poseer aquello que lo Como estas sociedades capitalistas ne- tiene. No hay en los objetos ninguna voluntad cesitan de consumidores ávidos, ellas buscan que se resista, que sea necesario domesticar. La instalar el consumo como una necesidad interior. posesión tiene que ver con el control del alma, Cuando el consumo es el eje o el motivo central de del interior. un proyecto existencial, puede decirse que éste El deseo que motiva el consumo es otro: se se instala como "sentido de vida". Eso constituye trata de la adquisición. Aunque conectado con una hipertrofia del consumo, significa su el habitar y con la búsqueda del placer del transformación en un motivo esencial, cuya confort, se trata de móviles que no surgen de la privación haría desmoronarse el proyecto vital. interioridad del ser, sino de las capas exteriores. Este deseo de objetos o de entretenciones (consumo de cine, televisión, restaurantes. 18 19
  • música, locales de bailes, viajes) se externalización del deseo, su trasladorelacionan con el confort en el habitar y desde las profundidades, dondeen la utilización del tiempo libre. habitualmente se le coloca, hacia la Con los objetos se pueden superficie.establecer por lo menos tres clases de Una superficie donde se le instala,vínculos distintos: la relación se le ubica. La deseabilidad delinstrumental, que es la de utilidad y consumo es alimentada por el circuitouso; la relación simbólica, en la cual motivador del hedonismo. Como selos objetos están representando rela- verá más adelante, tanto la propagandaciones afectivas o la memoria de ellas; como el discurso ideológico de ay la relación estética, en la cual los modernidad invitan a consumir. Laobjetos son amados por su belleza. propaganda seduce, glorifica los La tendencia adquisitiva es un productos, ensalza las oportunidades.comportamiento artificial, en el La ideología explica la moralidad delsentido de que es producido por la consumir y lo presenta como el actopura socialización, que no conecta con pleno de la modernidad ya queinstintos ni pulsiones. No se trata, constituye el acceso a la felicidad de lapues, de un móvil que sería difícil época, confort y entretención.contrariar para la socialización,porque no está inscrito en las capasmas profundas del ser. Ese sería elcaso de la posesión, entendida comodeseo de hacerse del alma de unamujer, o como los miedos de perder aun ser amado. La instalación de la tendenciaadquisitiva es una operación cultural,necesaria para realizar la acumulaciónen las sociedades capitalistas con grancapacidad productiva, a nivel interno oa nivel del sistema. La atmósfera cultural, los valoresinculcados desde la familia y laescuela, tanto como la propaganda ylas estrategias de comercialización,alientan ese espíritu adquisitivo. Para que la adquisición alcanzara elestatuto de deseo reservado para loque tiene raíces (instintos, pulsiones)tuvo que ocurrir una transformación enla naturaleza de lo deseable. Puededenominarse a ese proceso la20
  • La construcción hedonista del La construcción de nuestras sociedades latinoamericanas en código mundo hedonista, como sociedades en que el disciplina miento va acompañado del gozo, lo realiza constantemente la ideología neoliberal. Eso es lo que hace cuando habla de que somos sociedades modernas. Para efectos de promoción de una cultura hedonista, el significado de esa Este capitalismo dotado de una representación es doble. Se trata de ungigantesca capacidad productiva, discurso que nos dice, primero, que yanecesita instalar en las subjetividades hemos realizado los esfuerzosel consumo como deseo. Pero como necesarios para poder compensar elabomina de la posible morosidad de ascetismo del trabajo con los placereseste deseo, de la tendencia a cocerse del consumo. Segundo, que en estaa fuego lento, también busca instalar, sociedad moderna, la pobreza no esen el interior de cada uno, los nuestra responsabilidad sino la de losimpulsos voraces hacia el consumo, pobres que no han sabido aprovecharla actitud hedonista. Opuesta a la las oportunidades. La modernidad nosactitud estoica que también funciona permite consumir sin remordimiento yen la lógica del deseo, la primera sin peligro, lo que es más importante.opera atraída por el vértigo, Los pobres tienen que entender que sinprivilegiando la velocidad, por tanto ricos no se necesitarían jardineros, ni seneutralizando los mecanismos de construirían edificios, ni se daríanautocontrol. propinas a la salida de los restaurantes. Produce una cultura del A su vez, la propaganda crea yconsumismo, del consumo reproduce en escala ampliada el deseovertiginoso, que proporciona goce de la adquisición vertiginosa. Esparceinstantáneo pero compromete el ante nuestros ojos el deleite de losfuturo. Para ello ha instalado las objetos o de los servicios, todo loinstituciones que permiten realizar escenifica en medio de la belleza y elesos impulsos internalizados: los confort.mall, las grandes tiendas, los Los bebedores de cerveza sonsistemas crediticios. rubios y hermosos, los portadores de En el terreno de la cultura blue-jeans son seductores, apuestos. promueve una imagen hedonista del Pero los compradores de automóviles mundo que proviene de una fuente los superan a todos, reúnen las principal, la ideología en sí, expresada máximas cualidades. En sus cuerpos también en la propaganda, en la se refleja la máxima potencia. No sólo televisión. están bien vestidos sino que también son elegantes, más hermosos aun que los otros.22
  • Se advierte que tienen la capacidad de ad- Estas formas de construcción de una culturaquirir todo lo que desean. hedonista para efectos de incentivación del La propaganda trabaja con la consigna del consumo, tienen relación con un proceso muyconsumidor soberano. Y esa potencia importante ocurrido en las capas más profundasadjudicada a quienes aparecen en los spots es de la cultura. Ha ocurrido una extremareal, porque estos escenifican a los ricos. La secularización del sentido de vida.impostura consiste en la generalización a que se Al convertirse el consumo en un aspectonos induce. Es la de imaginarnos a nuestros decisivo de los proyectos vitales, se tiene quepaíses poblados por seres apuestos, elegantes y producir simultáneamente una transformaciónadinerados. La propaganda repite, en otro del concepto de trabajo. Tiene que producirsecódigo, el mismo discurso de la modernidad. una generalizada mercantilización de éste. Debe En la televisión, las telenovelas vehiculan desligarse del placer, de los aspectosel mismo mensaje a través de la vocacionales o de realización, para pasar a sersentimentalización de la vida, la estetización de la vivido como proveedor de dinero.pobreza, la presentación de un mundo colmado Sentidos de vida que giran en torno alde seres ricos y hermosos. Un mundo de consumo, giran simultáneamente en tomo almansiones, donde casi nadie vive del agobio del trabajo y/o en torno al dinero. Para que eltrabajo. Un mundo idílico y romántico donde consumo se instale masivamente de esta forma seel principal sufrimiento son las penas de amor. hace necesaria la muerte de las motivaciones En este consumo de imágenes placenteras trascendentales, sean ellas la revolución o la y de historias con final feliz, los televidentes emancipación humana o la fe religiosa que dicta exorcizan la dureza de sus labores y el agobio códigos de vida. de la metrópoli. A través de la identificación con Esa muerte de los motivos trascendentales, los héroes, participan en la vida romántica y que orientan a los sujetos a comportamientos gozosa, viven como suyos los sufrimientos de ascéticos o estoicos, tiene relación con el cambio los protagonistas. de matriz cultural que ha tenido lugar en Este tipo de discurso televisivo permite América Latina por la instalación del una resignificación de lo cotidiano, con su neoliberalismo, sea este proceso dictatorial o pesada carga de disciplinas y deberes. No se políticamente "pacífico". trata de una fuga, en la cual el auditor se En muchos países del continente la enfrenta al aparato sin mirar, sin emocionarse. matriz comunitaria-ascética conformaba una Se trata del goce de un placer que se consigue de las dimensiones más importantes del por el involucra miento. Se trata de una sistema. Ella provenía de las ideologías actividad que, aun siendo pasiva, es conectiva. nacional-populistas, de las ideologías ca- tólicas progresistas, de las ideologías so- cialistas y marxistas, de las ideologías del humanismo laico. 24 25
  • El desarrollo y expansión de una matriz Capitalismo y despilfarrocultural individualista-hedonista es una he-rencia de las dictaduras militares o de otrosprocesos de constitución de un capitalismoneoliberal. Ellas han hecho culminar lamercantilización de las sociedades y produci-do por tanto el "aburguesamiento" de la cul-tura. Los sentidos de vida ligados a la matrizcomunitaria han sido sustituidos por otros. Se trata de sentidos de vida centrados en El despilfarro opera como la lógica glo-una visión individualista de la realización bal del capitalismo. Esta se realiza de doshumana, lo cual exige eliminar las motivacio- formas: a) como sobreoferta, por tanto comones altruistas, y despojados de carácter tras- un gasto social inútil y b) como consumocendental intra-mundano o extra-mundano. excesivo de algunos individuos a costa del hambre de los demás. El primer efecto global tiene lugar como consecuencia de la ceguera del mercado o su desfase temporal en la asignación de los recursos. El segundo efecto requiere que exista a nivel de cada individuo la esclaviza- ción por el consumo como deseo. Efectivamente, el capitalismo actual re- quiere la instalación de la pauta cultural del consumo como deseo hedonista. De otro modo, ¿qué haría con su enorme capacidad productiva? Una respuesta lógica, en la lógica del buen sentido, sería decir que podría dedicar- la a satisfacer las enormes necesidades de consumo insatisfechas. Una de las irraciona- lidades más visibles del actual sistema de acumulación es la combinación del consu- mo mas sofisticado con el hambre, las habita- ciones insalubres, la ausencia de casi toda co- modidad para gestionar la vida cotidiana, la desigualdad educacional. Cohabita el con- 26 27
  • sumo excesivo como posibilidad para algu- El sistema necesita de una constantenos, con la imposibilidad del consumo esen- expansión del consumo. Analizaremos doscial para muchos. de sus múltiples lógicas: la del desgaste y la ¿Por qué entonces no orientar esa capa- de la innovación.cidad productiva cíclicamente despilfarrada Los bienes en general tienen un ciclo dea hacer posible una vida digna para los que vida: llega un momento en que no puedenno tienen casi nada? La economía capitalista cumplir sus funciones, que pierden vigen-está movida por la obsesión de la mayor ga- cia como objetos útiles o se deterioran de unanancia y no por la lógica de la necesidad. En- manera parcial o global. Cuando esto últi-tre la finalidad de cubrir para todos un con- mo ocurre el objeto pierde, de una manerasumo mínimo necesario y de permitir que absoluta o relativa, su valor de uso. Debe sercada uno consuma según su dinero, el siste- entonces sustituido o repuesto, porque suma capitalista opta por la segunda. ausencia es sentida como disminución del La propia reproducción de la estructu- confort alcanzado previamente.ra productiva del capitalismo requiere de la Pero los objetos del confort no sólo sondesigualdad de acceso al consumo. Esta es vulnerables a la pérdida absoluta de su va-una condición para que se perpetúe la moda- lor de uso, también lo son a la pérdida rela-lidad de división del trabajo. La necesidad tiva. Aun sin ser víctimas del desgaste, pue-de ganar dinero a través de la laboriosidad, y den ser superados por nuevas tecnologías ono como derivado de derechos de ciudada- diseños o pueden ser olvidados por la moda.nía, es un incentivo material para que el tra- Los automóviles, los equipos y programasbajador se vea forzado a seguir siendo disci- computacionales, los televisores y, en gene-plinado. ral, los electrodomésticos son el blanco pre- Pero además este sistema necesita estimu- ferido de la innovación tecnológica; mien- lar la expansión de ciertos consumos en todos tras que el vestuario, el calzado, la joyas, las los sectores sociales con dinero o mínimamente obras de arte son acechadas por la innova- confiables como clientes crediticios. Se trata de ción del gusto. Lo importante para nosotros, un capitalismo seductor, que intenta persua- es que los dos tipos de cambio producen efec- dir de la necesidad del consumo, al ritmo de tos expansivos o multiplicadores del con- sus necesidades de realización de las mer- sumo. cancías. Su enorme capacidad productiva y el En ninguno de los dos incentivos de hecho que los errores de asignación de re- cambio, el proveniente de la innovación del cursos sólo pueden corregirse después de gusto o el proveniente de la innovación tec- cotejar las pérdidas producidas en la lucha nológica, nos encontramos con pérdidas ab- competitiva, obliga al sistema a multiplicar solutas del valor de uso. Las dos son relati- sus esfuerzos de co mercializació n, de vas: un equipo computacional 486 puede convencimiento de los consumidores. seguir funcionando, aunque sea con un de- 28 29
  • terioro de posibilidades, más todavía un can para vivir una vida larga. La duración, el pasoautomóvil de hace dos años o un equipo de del tiempo, los deteriora y los afea. A su vez, latelevisión sin sonido stéreo. novedad tecnológica y la duración también se La mantención del confort requiere de una vinculan en una lógica inversa. Cada vez menosconstante renovación. Se alimenta de la los automóviles o los equipos de música vivennovedad. No se espera que el objeto se desgaste hasta su agotamiento, aunque todavía funcionen.y pierda cantidades apreciables de utilidad. Se Uno de esos objetos antiguos puede aúnhace necesario cambiarlo antes: hay una funcionar. Pero, aunque no esté obsoleto,voracidad frente a los objetos, una suerte de seguramente estará atrasado. Todavía le sirve albulimia, ligada al refinamiento que se les exige. usuario, pero a costa de limitarle el acceso de Los sistemas de producción del capita- toda la gama de posibilidades de uso. El lismo actual, se preocupan de mejorar cons- mejoramiento tecnológico no alarga su ciclo de tantemente las tecnologías/ lo que aumenta vida, más bien lo disminuye. vertiginosamente la utilidad relativa de ciertos Las computadoras y los automóviles objetos. Hasta hace pocos años las son, en este sentido, objetos emblemáticos. En computadoras eran piezas misteriosas y de dos o tres años, a veces en menos tiempo, están fantasía. Hoy forman parte del decorado superados. Servirían durante mucho tiempo cotidiano de familias y empresas. El teléfono, en para satisfacer las necesidades de un usuario su combinación con las computa do -ras, ha ascético, recatado. Pero el utilizador voraz, pasado a ser un bien imprescindible. Se hace que desea estar en la punta, deberá sustituirlos. difícil pensar la vida en las sociedades La necesidad ya no es aquella cualidad fija, modernizadas sin la tríada teléfono, estable y casi rígida que servía como parámetro computadora, televisor. moral del consumo. Un automóvil del año 94 A su vez, los sistemas de producción del cumple básicamente las mismas funciones que capitalismo actual se preocupan de la belleza de uno del 98, aunque no proporcione los mismos los objetos mismos tanto como de sus méritos placeres. ¿Qué sentido tiene entonces cambiarlo? técnicos. En las sociedades modernizadas, el diseño Es el signo de una economía del despilfarro, de industrial ha llegado al refinamiento, operando una economía cuyo objetivo es la producción de como criterio de la utilidad del objeto. Esto consumidores hedonistas. ocurrió al principio sólo en el campo del vestuario y del mobiliario. Hoy la exigencia de estilo invade otros campos. Basta mirar, por ejemplo, los diseños contemporáneos de lámparas o de teléfonos celulares. Belleza y duración están vinculados de una manera inversa. Los objetos no se fabri- 30 31
  • La fetichización del dinero Puede decirse que el dinero se hace poder, identidad, felicidad. Poder: en una cultura en que predomina la matriz individualista-hedonista el dinero se ha convertido en un medio que dona la capacidad de ser, porque proporciona la máxima potencia. El dinero se fetichiza como potencia pues permite realizar los sueños: la casa propia, el viaje pensado como imposible, el automóvil nuevo, la Al ocurrir este proceso de apasiona- cabaña sobre las rocas, lo que sea.miento por el consumo, el medio que hace Identidad: en una cultura donde el ser seposible la adquisición se transforma en objeto ha convertido en tributario del tener, el dinerode deseo. Al ser el consumo una pasión también define a las personas, mucho más que suslo es el dinero. conocimientos intelectuales o sus virtudes Podemos distinguir dos funciones del morales. En estas sociedades, el mérito se midedinero, la de reproducción y la de gasto. En el crecientemente por el dinero, el prestigio seprimer caso el dinero sirve como inversión organiza en tomo a él, la autoestima se vinculadestinada a producir más dinero. Ese dinero a esa potencia. El altruismo aparece, en eldesaparece, se consume para poder trabajar marco de una competitividad generalizada,para el futuro. En el segundo caso, el dinero es corno un gasto irracional del tiempo, como unpuro presente, cambia de mano, se esfuma y despilfarro.sólo queda, como vestigio, lo intercambiado, la Felicidad: el "aburguesamiento" de lamaterialidad de los objetos o la inmaterialidad cultura ha producido un empobrecimiento de lade los servicios. idea de felicidad. Esta es definida como simple La disposición hedonista conduce al gasto, a ensanchamiento material, como crecimiento de veces al despilfarro. Lleva al consumo sin oportunidades que es posible conseguir. Algo control, que supera los medios del que se compra, adquirible y que se concreta adquirente. La disposición ascética conduce a en el confort o en la entretención. La felicidad usar el dinero como medio de reproducción de sí no es ya el producto de la realización mismo, lleva al ahorro, al cuidado del futuro. trascendental en la fe, en el amor, en la pasión, en En la estructuración de estas culturas que con la lucha por causas, en el saber o en la bondad. el neoliberalismo han alcanzado su plenitud El dinero fetichizado como potencia, burguesa, el dinero adquiere un posi- como constituyente del yo o como camino cionamiento simbólico, el cual supera con largueza hacia la felicidad no pierde, sin embargo, su su condición de medio de intercambio. carácter de medio. La fetichización no
  • consiste en la adoración del dinero mismo. La idea de que la potencia está en elRico MacPato, quien guarda sus monedas en dinero produce en el hombre la exacerbaciónenormes piscinas para contemplarlas, es un inconsciente de la genitalidad, ya que el dineropersonaje de la época del oro. La es una prótesis perfecta, un bastón en el cualfetichización consiste en adjudicarle al dinero apoyarse a falta de la potencia fálica. Lacapacidades desorbitadas en cuanto es el medio genitalidad, considerada una forma incompleta yde la adquisición. externa de la sexualidad, encuentra en el dinero La cultura produce la idea de que la fe- un maravilloso auxilio.licidad es un tener que proviene del exterior. Se No es raro, en esta perspectiva, que el másconsigue a través de las cómodas cuotas que ostentoso de todos los exhibicionismos sea el depagan una estadía en un resort de Las los jóvenes ricos. En realidad, la carrera por elBahamas, con mares tibios, pesca submarina, dinero, en una atmósfera de competitividadfrutas tropicales y alguna mulata. O se consigue darwiniana y donde se coloca en el dinero unacon una casa amplia, con jardines extensos, carga simbólica tan fuerte, es dura, sin piedad,sabiamente diseñados por un paisajista, con estresante.piscina, jacuzzi y sauna. O adquiriendo unJaguar y, para salir en las tardes de verano, unamoto Harley David son, que se usa con un cascoprusiano. La idea externa de la felicidad que pro-mueve la cultura neoliberal no conserva ningúnvestigio del drama humano en cualquiera de susformas; en ella no aparece ni por asomo lacondición trágica de la vida. Se trata de unempobrecimiento, porque en esa matrizcultural no se asumen los misterios de laexistencia, los del amor y la muerte, los de labúsqueda de un absoluto (no necesariamentereligioso, muchas veces radicalmente laico)como forma de intentar trascender la finitud de lavida. El absoluto laico se orienta a lo terrenal, acolaborar de alguna manera en la acumulaciónhistórica de la especie. Como reflexionaba unpersonaje de La esperanza de André Malraux, yaque el hombre ha de morir no debe ahorrarse enla lucha por dejar sus huellas.34
  • Las instituciones de la rápida realización de sus mercancías. La facilitación del consumo necesidad de diferir la liquidez y de aceptar el riesgo del pago en cuotas, es compensada por la velocidad y también por la escala, por la expansión del mercado. Esta cadena crediticia, de la cual hemos mencionado sólo uno de los eslabones principales, favorece la masificación del consumo. Además crea oportunidades Hemos dicho que este modelo capitalista crediticias para sectores medios y mediosde acumulación necesita, más aún que los bajos, produciendo lo que algunos han deno-anteriores, del incentivo del consumo minado una "democratización del crédito".vertiginoso. Para conseguir esto opera en Aunque ella no sea real, el dispositivo dediferentes niveles. El elemento principal es la facilitación del consumo opera como unconstitución de una cultura hedonista, de cuyas potente mecanismo de integración social, queestrategias y dispositivos ya hemos hablado. atrapa en sus redes una parte importante de la población activa. Esta cadena crediticia Pero esas inducciones y seducciones que- aminora la rigidez de la distribución de ingresosdarían bloqueadas si no se hubiera creado una y dulcifica la ausencia de políticas estatalespoderosa estructura de facilitación del consumo. destinadas a compensar la ceguera de losSe trata de la cadena del crédito, formada por mercados laborales.múltiples eslabones. En algunos países denuestro continente, entre ellos Chile, el elemento Es real que esta accesibilidad al consumoque permite la masificación del sistema es el puede ser vivenciada como participación ocrédito de las grandes tiendas múltiples. Ellas incluso como una "ciudadanía" más enciente queforman una especie de club crediticio: la la política, la cual es puramente ritual mientrasinscripción, acreditada por la tarjeta, permite el ésta es práctico-concreta. Ella produce efecto enacceso instantáneo a un cierto monto prefijado los procesos de subjetivación de los trabajadores,después de un estudio de la situación financiera generando a menudo estrategias de adaptación adel cliente. estas prácticas mercantiles, que dificultan la constitución de una conciencia de asalariados. Esta forma de acceso al crédito permite lainstantaneidad del consumo, lo que para el Sin embargo, considero un grave errorcliente es la rápida realización del deseo. Esta teórico pensar en el consumo como una formaturbadora accesibilidad incita al enviciamiento. de la ciudadanía. Este es un concepto aplicableA su vez, para el empresario, el funcionamiento a la política. Significa el ejercicio de lade esta cadena representa racionalidad deliberativa, desde la cual se piensa y se actúa sobre la sociedad, sobre36 37
  • las finalidades que esta plantea. Nada tiene de momento de debilidad creciente del movi-acto deliberativo político la elección entre miento sindical, como efecto de las reformasmarcas o precios. Pero eso no debe hacernos neoliberales.ignorar los efectos políticos de la integraciónpor la vía del consumo, especialmente por lamodalidad masiva del consumo a crédito. El efecto político de la integración víaconsumo en los Estados de bienestar europeosde la postguerra significó la social-democratización de parte importante de la claseobrera y el viraje pacifista de los grandespartidos comunistas europeos, especialmente elfrancés y el italiano. Ello pese a que esaintegración era el efecto de las exitosas políticasde negociación de salarios y de beneficios,realizadas por movimientos sindicalespoderosos. Esos efectos, denominados en laépoca "aburguesamiento" de la clase obrera,debilitaron las formas clásicas de la concienciaproletaria. En los países del continente latinoa-mericano en los cuales se está instalando elnuevo orden neoliberal, los fenómenos de laintegración vía consumo adoptan dos carac-terísticas que los distinguen de los ocurridos enla Europa social demócrata o demócratacristiana. Primero, ellos no son la resultante deaumentos salariales políticamente definidos,sino de aumentos salariales por efecto de rebalseo de la masificación del crédito de consumo. Enconcreto, esto último significa el amarre decientos de miles de asalariados a planes depago diferidos que los obligan a cuidar losniveles de ingreso y los puestos de trabajo.Segundo, esa integración consumista seproduce en un
  • Las instituciones de vigilancia del bilidad frente a la deuda contraída. Consumado consumidor el deseo, el hedonista debe transformarse en un cliente austero, que cumple para permanecer en la cadena del placer adquisitivo. La necesidad de vigilancia no proviene sólo de la prudencia que siempre tienen los prestamistas. También es la resultante de un problema estructural de las economías neo- liberales que incitan al consumo pero proveen de trabajos precarios. Los clientes de todos los La existencia del crédito masivo como estratos deben ser controlados y clasificados,estructura de facilitación, implica como con- pero debe tenerse un cuidado especial con ciertotrapartida el desarrollo de estructuras de cla- tipo de asalariados, aquellos que tienen puestossificación y control de los clientes, las cuales temporales o profesiones vulnerables.constituyen instituciones de vigilancia. Se genera una tensión entre las necesidades Para que los mecanismos de facilitación de funcionamiento del mercado crediticio y las depuedan operar, el consumidor debe estar dis- los mercados laborales. El primero requiere de lapuesto a aceptar la publicidad de sus actos estabilidad de los pagos, el segundo necesitaprivados. Debe aceptar que exista una rigurosa flexibilidad respecto de la ocupación de la fuerzaconstancia de sus deudas y de su com- de trabajo. Esta contradicción es profunda, puestoportamiento crediticio, debe tolerar que los que la velocidad de realización de lasdatos sobre sus ingresos sean manejados por mercancías es una condición de la competí ti vid asistemas de vigilancia. d y la posibilidad de sobreoferta un peligro en Para que la facilitación funcione, todos los un orden globalizado, con libre circulación declientes están forzados, sin tener siquiera que ser mercancías y enormes capacidades productivas.consultados, a aceptar la publicidad y la Además de estas instituciones de clasifi-circulación de sus informes. Estas empresas de cación y vigilancia existen los aparatos espe-vigilancia crediticia constituyen enormes bases cializados de cobranza que se encargan de losde datos sobre el comportamiento del ciudadano- "pecadores". Ellos utilizan las modalidades másdiente. Nada se les escapa, cada una de las diversas, desde la persuasión la presión y hastainformaciones relevantes está en sus pantallas, el castigo. Este puede ser judicial. Sulistas para absolver o condenar al demandante. culminación es el espectáculo de la fuerzaTodas las responsabilidades no cumplidas pública que llega al hogar del moroso paraaparecen allí, acusadoras. embargar el bien en litigio. También puede ser La vigilancia es la condición de la facilidad. extrajudicial: el deudor es separado de laElla existe para hacer efímero el gozo, para quepronto se transforme en responsa-40 41
  • comunidad de los clientes, recibe el estigma sistema crediticio para los consumidoresde ser clasificado como paria. adictivos, para los cuales los objetos no sólo Como se sabe, en español, la palabra tienen connotaciones de utilidad sino tambiéncrédito se relaciona con la reputación. Dar connotaciones simbólicas.crédito significa tanto el acto de otorgar Para los sistemas crediticios existen dosun préstamo como el acto de otorgarle cre- parias, el moroso y el insolvente.dibilidad a alguien. El primero es un pecador, alguien que En realidad, el más importante es el se- ha violado sus promesas. Sin embargo éstegundo significado. Se le cree a alguien y esa es sólo un paria relativo. Tiene redención,fe lo hace acreedor de confianza, por eso se le pues puede redimirse y volver a cumplir laspresta. En sus orígenes remotos el préstamo características formales del cliente ejemplar.descansaba sobre la convicción de la morali- El control crediticio tiene capacidad de olvi-dad del acreedor. Se le otorgaba ese privile- do, si el moroso hace un esfuerzo de disci-gio porque sus antecedentes hacían pensar plina, renegocia sus deudas y las paga sinque respetaba la virtud principal de las so- chistar ni fallar.ciedades mercantiles, el cumplimiento sagra- El insolvente, al contrario, es el pariado de los compromisos económicos contraí- absoluto. No saca nada con presentar certi-dos. El préstamo estaba vinculado a una re- ficados que acrediten su honradez y hono-lación personal, se basaba en la confianza en rabilidad. Sus ingresos son insuficientes yla moralidad y en el honor del acreedor. por ello no clasifica, con él no puede correr- La creación de sistemas crediticios ma- se ni siquiera el riesgo de la probabilidadsivos transformó el préstamo como acto per- estadística.sonal de confianza en un cálculo impersonal. Este paria absoluto, expulsado hacia laLa masificación hace que la confianza deje de tierra árida del ciudadano no acreditado, esconstituir un lazo moral entre caballeros, en- no confiable por su condición, no porquetre iguales y se convierta en una probabili- haya demostrado una conducta reprobable.dad estadística. En los sistemas contemporá- Incluso puede darse el caso que el individuoneos de crédito de consumo, la suposición de pueda demostrar que paga puntualmente elmoralidad es asociada al nivel de ingresos y crédito informal del carnicero del barrio oa los comportamientos económicos anterio- las cuentas de la luz y del agua. De todosres del acreedor. modos, será un inmoral virtual para los sis- En la práctica, más que confiar en la mo- temas clasificatorios del crédito formal. Esosralidad y en el honor se confía en la destreza pobres ni siquiera pueden gozar del efímeroy acuciosidad de los sistemas de cobranza y, placer de los bienes comprados a crédito.sobre todo, se confía en el carácter necesario Incluso esa puerta les está vedada. No sóloque adopta el crédito en la lógica del consu- no tienen futuro. Tampoco tienen cómo ate-mo vertiginoso. Se confía en la utilidad del nuar la dureza del presente.42 43
  • He aquí el círculo vicioso de la pobreza. El Desintegración social ypunto de partida impide que los pobres esténhabilitados para competir. En estas sociedades politizacióndonde parece predominar la lógica del mérito,ser pobre equivale a pertenecer a una casta. Paraestar en condiciones de competir hay que haberestudiado en colegios con recursos y profesoresmotivados, hay que haber vivido en familiascon capacidad de incentivar el estudio. Nada deeso es posible para los chilenos sumidos en lacategoría estadística de la pobreza. En su caso, Chile, por ejemplo, tiene mala distri-la imposibilidad de movilidad no proviene de bución de ingresos y altas tasas de crecimientocaracteres adscritos, tales como la presunta económico. Pese a esta disparidad no se hanherencia biológica que afecta a los "intocables" producido protestas globales de los sectoreshindúes. Pero lo más probable es que una más afectados, ni se vive entre medio defamilia pobre produzca hijos pobres, nietos manifestaciones constantes. La sociedad parecepobres y así sucesivamente. haberse habituado al orden neoliberal, Pero esos parias están expuestos al es- originado en una dictadura sangrienta.pectáculo de la riqueza y a las ilusiones de En otros países, el ajuste neoliberal hamodernidad que se hacen nuestras sociedades. generado acciones de rebeldía y reventonesAl prender el televisor, que es el hilo que los une plebeyos, explicables porque parte importantecon los otros, observan el desfile esplendoroso de del proceso ha tenido lugar en el periodo post-bienes que se les ofrecen a través de la autoritario. Las rebeliones en las provinciaspropaganda. Saben que otros viven en el lujo, argentinas o el "caracazo" venezolano son unoyen el discurso que celebra nuestra modernidad ejemplo de lo dicho.y se topan todos los días con el modernismo de En casi todas las sociedades latino-los automóviles último modelo. americanas contemporáneas se vive la curiosa Instalado el pobre en su vida precaria de paradoja de que en el mismo momento que lasdesheredado, vive sin embargo entre imágenes de sociedades entran en fases de desarrollola modernidad. ¿Cómo elabora su subjetividad capitalista más pleno, desaparece del voca-esta condición contradictoria, esta tensión? bulario político la noción de lucha de clases. Pareciera que el derrumbe de las sociedades del socialismo colectivista hubiera sanado las imperfecciones del capitalismo. En realidad, las clases desaparecen de la discursividad política en las sociedades latinoamericanas44 45
  • porque se implantan nuevas matrices de re- política y negocios revelan una peligrosa ge-presentación de lo popular, que crean nuevas neralización de conductas anómicas y unadiscursividades políticas. peligrosa desaparición de los controles mo- El elemento más importante, en países rales, reguladores de las conductas públicascomo Chile, Venezuela o Argentina, es la apa- y privadas.rición de una izquierda o de un populismo Algunas de estas conductas representancentrista. Estos conglomerados cumplen la la exacerbación de la lógica del individua-misión de producir las transformaciones lismo, el cual al extremarse deviene en unneoliberales que estaban faltando y que, en maquiavelismo social. No importan los me-algunos casos, los militares no fueron capa- dios para realizar la meta de la riqueza. Aun-ces de generar o, como en Chile, cumplen la que ellos sean ilícitos, el dinero no cambia demisión de culminar su legitimación. color. Algunos analistas candorosos interpre- Pero otras representan formas solapadas,tan este vaciamiento de la discursividad cla- no directamente políticas, en que se expresasista como una manifestación de la buena sa- el malestar social. Estas manifestaciones nolud de la sociedad. Creen a pie juntillas que politizadas, que no alteran el orden políticoel desarrollo pleno del mercado, la armonía y formal y la aparente gobernabilidad, son co-el consenso social que se instalan en los dis- rrosivas, por su capacidad de disolución decursos, significan que se ha desplazado para los vínculos sociales. La generalización desiempre la amenaza de los enfrentamientos prácticas delictuales o corruptas producenclasistas. sólo caotización e incertidumbre social. Mien- No son capaces de percibir los nuevos tras que las manifestaciones políticas del ma-cursos del malestar social: en el presente es- lestar, pese a desordenar la superficie, consti-tos adoptan mucho más la forma de resisten- tuyen momentos de deliberación, de luchacia a través de comportamientos individua- estratégica. Por tanto son coyunturas positi-les ano micos, que de comportamientos colec- vas, aunque en ellas se enfrenten posturas quetivos clasistas. no tienen posibilidades de construir núcleos Esta sociedad calma en el terreno políti- de consenso.co estatal, sólo sacudida por las luchas intra- No es extraño que el debilitamiento deélites, presenta niveles de desintegración so- las esperanzas políticas y el pesimismo ha-cial mucho más altos que los del pasado. cia las formas políticas de expresión del El aumento de la delincuencia popular malestar social se den junto con crecimien-o de cuello y corbata, la intensificación de la tos fuertes de la delincuencia y de la violen-violencia asociada a ella, la difusión de dro- cia no política. Lo que no puede esperarsegas destructivas, entre ellas la pasta base, la de la acción colectiva orientada a fines, segeneralización del tráfico de influencias y la busca en el delito desesperado o rabioso, elco nexió n cad a vez más estr echa entr e último recurso para salir de la marginalidad.46 47
  • Por otra parte, la obsesión por la rique- Desvalorización del trabajo yza y el fanatismo del consumo tienden a rela-jar las normas que rigen la relación con el di- sobrevalorización del consumonero, convertido en el ídolo contemporáneo,no sólo entre los marginados sino especial-mente entre los pudientes. ¿Qué legitimidadpuede haber para castigar a los delincuentespobres en una sociedad en que la pasióndesorbitada por el dinero hace común la in-moralidad en los negocios y el tráfico de in-fluencias políticas, o se aceptan las trampas Existen hipótesis que vinculan el éxta-en el pago de tributos y en el cumplimiento sis consumista con una creciente enajenaciónde las normas laborales? del trabajo. Frente a estas situaciones la ideología La desvalorización del trabajo, comoneoliberal se pisa su propia cola. Todos esos forma creativa de la actividad humana, tuvofenómenos son expresiones extremas del in- su origen inicial en el sistema fabril y espe-dividualismo competitivo, que no conoce cialmente en el desmenuzamiento del trabajootro precepto moral que el cuidado del inte- generado por la introducción del taylorismorés propio. y, más en general, de los llamados sistemas fordistas de gestión. Georges Friedmann, en su brillante trilogía sobre la historia del tra- bajo industrial, especialmente en su libro El trabajo desmenuzado analiza los efectos del trabajo en cadena y de las técnicas de medi- ción de los movimientos sobre la subjetivi- dad del trabajador. En la cadena industrial existe el parcelamiento del trabajo, la sim- plificación extrema de las acciones que cada agente ejecuta sobre objetos en movimiento. El trabajo se convierte en la repetición exte- nuante del mismo movimiento, realizado in- finitas veces, en un lapso de tiempo pre- determinado e impuesto por la lógica de la serie. La escenificación del trabajo que presen- ta Chaplin en Tiempos modernos revela hasta qué punto el hombre mismo, para poder se-■18 49
  • guir el ritmo de la máquina, debe actuar como del trabajo que incluyen la acción grupalmáquina, hacerse émbolo o palanca. En las obliga a desarrollar habilidades de liderazgo yescenas magistrales de esa película se muestra, de capacidad de toma de decisiones.mejor que en cualquier análisis teórico, la El trabajador industrial es cada vezcosificación del trabajo humano en la menos un agente mecánico que sólo realizacivilización industrial. acciones absolutamente prefijadas. Esa cosificación afecta al actuar humano en En la misma dirección se orientan losel trabajo, reduciendo al cuerpo a un dispositivo efectos de la terciarización creciente que tambiénmecánico y eliminando de la acción cualquiera afecta a las economías latinoamericanas. Endimensión cognitiva, más allá de la percepción muchas empresas de servicios, especialmentede objetos que se desplazan y se acercan, sobre aquellas que trabajan en los sectores financiero,los cuales ha de ejecutarse, en el momento de la publicidad, de la elaboración de software,preciso, un movimiento simple. Se impone el en empresas consultoras, se hace necesariotrabajo como carga física y como acción capturar la inteligencia del trabajador, porque elmecánica, rutinaria. Nada más lejos que el trabajo plantea desafíos intelectuales. Esostrabajo global del artesano, actividad que trabajadores son escasos, muy demandados yinvolucraba la destreza del cuerpo y las de difícil sustitución.iluminaciones prácticas de la mente. En muchas ramas se ha superado par- Esta rutinización y parcelamiento del cialmente el carácter rutinario y mecánico de latrabajo, esta forma de la cosificación, estaba etapa de la labor parcelada. El trabajo evolucionadeterminada por las modalidades sociales de desde actividades desmenuzadas simples aorganización del proceso de trabajo, en el actividades parceladas complejas y en ocasionesmarco dado de un determinado nivel de de- hacia la realización de procesos globales. Porsarrollo tecnológico. Pero en el último tiempo las esta vía y por otras que no es posible detallar entecnologías han evolucionado y también las este espacio, el trabajo recupera una ciertamodalidades de gestión. Se ha hecho posible la valorización como tipo de acción humana. Ya notransición a una época que se denomina se le puede escenificar como el cuerpo depostfordista. Chaplin convertido en una prolongación de la En muchos sectores del trabajo industrial máquina. Denominaré intrínseca a este tipo decontemporáneo se han producido valorización del trabajo. Se trata de larecomposiciones de la labor, para usar el término apreciación subjetiva que el trabajador confiere ade Hanna Arendt. Tiene lugar el paso de la labor misma, haciendo abstracción de lasacciones simples a acciones complejas. La condiciones sociales del trabajo.informa tiza don de los procesos de trabajo Pero en los países latinoamericanos so-requiere de trabajadores entrenados y el metidos a reestructuraciones neoliberales,desarrollo de nuevas formas de división50 51
  • especialmente en Chile, ha tenido lugar una gran flexibilidad para formar varios sindicatosdesvalorización extrínseca del trabajo. Esta no en una misma empresa. Sin embargo, los otrosafecta, como se ha señalado, a la labor misma, a países latinoamericanos deberán avanzar tardelo que el trabajador hace o realiza. En una parte o temprano en esa dirección.significativa de los casos, la labor se ha Se presenta una situación aparente-complejizado, requiriendo del trabajador algo mente paradojal pero ya visualizada pormás que respuestas estereotipadas y reflejas. La Marx: la libre circulación de la mercancíadesvaloriza don es producida por la modificación fuerza de trabajo realiza la libertad formal delde las relaciones sociales y la instalación de un trabajador, pero concreta su sometimientototal sometimiento del trabajo al capital. real. La libertad que se obtiene es la de Esto significa que se ha generado un total someterse al mejor postor, sin que ningúndesequilibrio de fuerzas entre trabajo y capital, el límite jurídico lo impida, como se lo impedía alcual se materializa a través de los siguientes siervo. Pero la tendencia va hacia elmecanismos: a) la flexibilización extrema de los debilitamiento de los límites jurídicos que lomercados laborales, lo que implica que la protegían, impuestos por las luchas sindicales.amenaza de la pérdida del trabajo se cierne El caso extremo del continente es el chileno.constantemente sobre el trabajador que no Pero ese es también el paradigma. Se busca lacumple las expectativas de los patrones por existencia de trabajadores atomizados,razones de productividad, disciplinarias o abandonados a su suerte individual, que apenaspolíticas; amenaza que también afecta al pueden apoyarse en las muletas quebradizas detrabajador que cumple esas expectativas, un sindicalismo debilitado.apenas tenga lugar un ciclo depresivo; b) Un mundo laboral plagado de incerti-desarrollo del trabajo temporal y precario, dumbres e inseguridades, un trabajador so-privado de la protección de las leyes laborales; metido a las coacciones disciplinarias y a lac) disminución drástica de la capacidad voluntad omnímoda de jefes y patrones. Lanegociadora del movimiento sindical, labor como una especie de prisión a tiempoespecialmente por la limitación de ese derecho al parcial, un mundo donde pocos se sientenámbito de la empresa y por las restricciones al retribuidos según su esfuerzo y tratadosderecho de huelga; y d) disminución según su mérito. La mayoría vive el yugo de lasignificativa de la tasa de afiliación sindical, coacción ascética, la privación de todo placer.resultado de la impotencia cada vez mayor de Es evidente que ese mundo sería as-ese movimiento. fixiante y atosigante si no existieran compen- El panorama descrito corresponde a saciones fuera del mundo del trabajo. La si- Chile, país donde la dictadura militar generó tuación general puede describirse así: una radicales reformas laborales e introdujo la existencia laboral incierta, competitiva, en libertad total de afiliación sindical y una 52
  • ocasiones organizada como un El mall, la catedral del consumopanóptico, más el encierro enciudades poluidas y extenuantes, enlas cuales el transporte a los lugares detrabajo absorbe una cantidad sig-nificativa de tiempo muerto. Lo másprobable es que esa situación generaríaun descontento sombrío. Esa vida de pura frustración secerniría como un fantasma amenazante Es seguro que muchos lectoressobre el orden. Por eso, frente al habrán vivido la experiencia deuniverso incierto y ascético de la vida caminar en el interior de un mall. Cadalaboral, se inventa como contrapeso vez que lo hago siento esta sensación:una salida, la construcción hedonista la de estar en el interior de undel mundo, materializada en las posi- laberinto. Nunca he entendido por québilidades fluidas del consumo a se me produce esa experiencia decrédito. perder el rumbo, de quedarme sin referencias, de estar cegado y no poder encontrar la puerta de salida. Quizás sea porque el mall parece ser el mundo de la variedad casi sin límites, pero en el fondo es el lugar de la repetición, donde todo se parece y es difícil, por ello, encontrar los puntos cardinales. Como se ha dicho, el mall y los créditos masivos son los dos principales dispositivos de facilitación del consumo. Entre las múltiples significaciones del mall hay una que enfatizaré aquí: el mall como incitador del deseo. El mall es un espacio privado con aspecto de espacio público, con acceso en apariencia libre, pero sometido a discreto control, con sus entradas, salidas y circulación vigiladas por cámaras invisibles. Pero esos guardias silenciosos parecen estar allí para otorgamos protección, en ningún caso para proteger las instalaciones. Sin54 embargo ningún movimiento escapa a su mirada. 55
  • Un día fui con un grupo de alumnos a de oportunidades que maximizan la posi-uno de estos simulacros de plaza pública. bilidad de consumir razonadamente.Tuve el cuidado siempre de estar apartado de Entre los extremos conductuales de losellos, quienes realizaron sus tareas de obser- clientes vacilantes y meticulosos se ubicanvación en pequeños grupos. No pasó mucho múltiples arquetipos. Para todos ellos el mallrato cuando fui conminado a dirigirme a la tiene algún recurso, alguna carta bajo la man-oficina de seguridad para explicar qué hacía- ga, alguna coquetería: desde las riendas exclu-mos y señalarnos lo que no debíamos hacer. sivas que venden delicatessen o vestidos deEse control silencioso, pero eficiente, puede Armani y camisas de Lacoste hasta librerías,considerarse una metáfora del control social, ferreterías, múltiples tiendas de calzado y ropa,cada vez más sofisticado, de las sociedades casas de música, grandes tiendas organizadasen que vivimos. por departamentos, cuya agitación errática Dentro del mall los objetos se muestran, asemeja la de un hormiguero. La variedad esse exhiben, realizando la simulación de su absoluta: se puede comprar desde una Nikedisponibilidad para quien quiera tomarlos. con un poster del Chino Ríos hasta la univer-Los objetos se ponen en escena en medio del sal zapatilla Bata; desde un calcetín nacional,cuidado diseño de las vitrinas, en un ambiente hasta otro con una reproducción de Joan Miró.clima tiza do, con sanitarios en los lugares es- Los mall pertenecen ai orden de los si-tratégicos. mulacros: producen la idea de un paraíso El lugar está concebido para erotizar. generalizado del consumo. No obstante, to-Los objetos se insinúan, se ofrecen, pare- dos aquellos que compran a crédito, despuéscen cobrar movimiento y vida. El espectá- del placer instantáneo conseguido con la cre-culo de la muchedumbre agitada, con los dencial de cliente confiable, deben enfren-ojos brillantes por el juego de procesar po- tar el sacrificio y muchas veces el purgato-sibilidades, opera como incitador, presio- rio de los pagos mensuales. Como es obvio,na a los clientes vacilantes. Estos, después el consumo es un verdadero paraíso parade múltiples vueltas innecesarias, termi- aquellos cuyos salarios están más allá de lanan por comprar lo menos pensado, pero escasez. Ellos pueden consumir sin tomar enalgo siempre compran para sentirse en cuenta el valor, considerando sólo a los ob-condiciones de finalizar el rito. En el inte- jetos en sí mismos o aspectos tales como losrior de ese espacio se produce el contagio espacios de sus casas o el uso del tiempo.de comprar, casi todos sienten la sensación No compro ese Claudio Bravo porque no mede estar siguiendo una corriente irresistible. cabe en el muro encima de la chimenea, no Los clientes meticulosos discuten, de- nos vamos a Las Bahamas porque la Chelitaliberan y calculan, todo lo revisan con or- está haciéndole catecismo a los niños pobres.den y sistema. El mall les calza como ani- Los mall lindan con la obscenidad. Enllo al dedo, los seduce por la multiplicidad ellos puede constatarse, mejor que en parte 57
  • alguna, la lógica capitalista del despilfarro. En pales en la elaboración de un proyecto de mallellos se observa palpablemente que la es la elección de la localización. Seguramente seproducción no se rige sólo por necesidades, pensó que sólo un mall podía reescribir elsino que también por la competencia si- lugar, borrar de la memoria su pasado. Y,guiendo los vaivenes de la moda. Esto fuerza a seguramente, la elección fue acertada, porquela continua renovación de objetos que no han ningún edificio contemporáneo tiene la magiaterminado su ciclo de vida, pero que son para la muchedumbre que posee el mall.desplazados por cambios del gusto o, en el mejor Además, el mall es un lugar de olvido, dondede los casos, por cambios marginales de utilidad. por un instante uno sueña que es rico.En los mall se ve cómo se malgastan recursos sinconsiderar la miseria de millones, sin tomar encuanta los sacudones internos que puedeproducir la inducción del deseo de consumir enseres que no pueden satisfacer ese impulso. La obscenidad consiste en escenificar esaagobiante abundancia a pocos miles de metrosde ¡a miseria, en exhibirla ante los ojos de losparias sin dinero ni crédito, que tienen elderecho de peregrinar hacia esos templos paramirar, incluso para tocar, pero sin poderadquirir. En Montevideo me toco presenciar otraforma de la obscenidad del mall. En este caso erala obscenidad déla localización. Visité un mall deuna arquitectura impecable, espléndida y bella,tratándose de ese tipo de edificios con unaestética estandarizada. Estaba construido en ellugar donde estuvo el penal de Punta Carretas,llamado irónicamente La Libertad, en el cualpadecieron los presos políticos de la dictaduramilitar. Los uruguayos parecían externamenteestar acostumbrados a ese revival, pero a mí meresultó una afrenta a la memoria. Seguramente se trató de un acto preme-ditado, porque uno de los aspectos princi-
  • Identidad, figuración y consumo y la ostentación y muchas veces se combina con la vulgaridad del gusto, con la ausencia de arte. La existencia del exhibicionismo como conducta masiva requiere una desculpa- bilización del lujo y de la abundancia. Este proceso tiene lugar en las sociedades donde la solidaridad ha perdido vigencia como imperativo ético, aunque pueda seguir sig- nificando algo como requisito funcional del Hay otra hebra del consumo que no se orden. Cuando esto ocurre los juicios de valorrelaciona con el deseo pero sí con las estrategias sobre el lujo y la ostentación son reemplazadosde presentación del yo en la vida cotidiana. El por juicios de hechos sobre eventuales efectosconsumo tiene también esta dimensión no desintegradores.movida ni motivada por el placer, donde actúa Esta desculpabilización ha ocurrido en lascomo medio en la lucha por obtener dinero o sociedades donde los cambios neo-liberales hanpor mantenerlo. penetrado más fuerte en la cultura. Existe, por El consumo, especialmente el consumo de supuesto, en la sociedad chilena actual. De otrociertos objetos emblemáticos, cumple la modo no se explicaría ni la extensión ni el boatofunción de localizar a los portadores de ellos en la del "nuevo Barrio Alto", ni el lujo de los nuevoscadena de la estratificación, puesto que operan edificios construidos en el casco del viejo Barriocomo signos visibles del dinero que se posee. Alto, ni la aparición de formas de consumo deEn ese aspecto los principales indicadores son la más alta sofisticación.la casa, la cual forma un todo con e! barrio en el El arribismo es una forma plebeya delque está situada, y el o los automóviles. exhibicionismo, la cual combina la ostentación Estamos hablando del consumo como con la imitación de los patrones y estilos delsimbolización del status, generador de una "gran consumo".fachada, de una apariencia. La búsqueda del En este tipo de conducta se copian en formaprestigio social a través del consumo puede degradada ciertos hábitos de los sectores ricos.tomar las formas conductuales del exhibicionismo Existe una industria especializada en !a imitacióny del arribismo. del alto consumo, en producir ropa que se parece El exhibicionismo es una conducta de a la de marca sin serlo, zapatillas que se parecen aconsumo característica de los sectores de más las Nike, objetos bañados en oro que no tienen unaltos ingresos, cuyo objetivo es escenificar la ápice de ese metal, figuras que parecen deabundancia de la riqueza poseída, sin porcelana sin serlo, etc.avergonzarse lo mas mínimo por el despilfarro. En el vestuario la moda del blue jean yEl exhibicionismo se conecta con el lujo 6160
  • de la zapatilla deportiva les otorga a jóvenes de La pasión por el consumo y el síndromeestratos diferentes un aire de familia queatraviesa las férreas barreras de la diferen- individualistaciación social. Aunque las prendas populares seanuna imitación de mala calidad de las de marca,las Nike o los Levis, cumplen el papel de vestiral joven de la población a la manera de latelevisión, en la forma de sus ídolos. Este arribismo produce situaciones pa-téticas. La transformación del uso de los teléfonoscelulares en un símbolo de status o en un La crítica al consumo como deseo ymedidor de la importancia de la persona, ha placer no debe hacerse desde una perspectivallevado a algunos a usar imitaciones de puritana. La importancia conferida en nuestracelulares. Se trata de aparecer usando los bienes civilización al confort cotidiano está bien en síconsagrados a los cuales no se tiene acceso, misma, además porque libera a las mujeres deimitando ante los otros un personaje que no se es. tareas domésticas agobiantes. Es importante que Existe otra función del consumo, como las posibilidades de confort se hayan extendido,creador de identidad. La que puede surgir del por la facilitación del crédito de consumo, desdeconsumo, de la posesión de objetos, es una las capas medias hacia los sectores populares.identidad que reposa en el tener. Se trata de una Estoy lejos de considerar que esos procesosconstitución de la identidad por la apariencia. realicen sólo los intereses del sistema, aunque aAquí los objetos aparecen como constituyentes éste le interese hacer circular con rapidez susdel yo. El predominio del tener sobre el ser se mercancías.materializa cuando una persona se siente forzada Lo que debe criticarse es el consumoa tener ciertos bienes en función de los otros, del hedonista, el que se conecta con el síndromeque dirán. Por ejemplo, cuando se tiene auto no del individualismo. Ese tipo de consumo seporque se puede o se necesita sino por la presión encuentra también en los sectores populares, ensocial. Cuando se va de vacaciones los casos de una compulsión que conduce aendeudándose más allá de las posibilidades endeudarse más allá de las posibilidades delfamiliares para evitar pasar vergüenza en el individuo o del grupo familiar. Pero, enbarrio o cuando a los niños les pregunten en el general, el consumo hedonista se concentra encolegio. los sectores ricos o en las capas medias altas. Allí se presenta el caso de niveles de consumo que adoptan un carácter obsceno. Esos niveles de consumo agresivos, en62
  • sociedades con grandes desigualdades sociales, La pasión del consumo y la esclavitudmuestran que la ética individualista se haimpuesto y que esas formas suntuosas del por el consumoconsumo se ven como un derecho. Eso revela undebilitamiento de la influencia de ciertastemáticas colocadas por las ideologíasreligiosas o políticas progresistas, entre ellos lostemas de la solidaridad o de la justicia social. Pero también el consumo hedonista de lossectores populares o de las capas medias bajas serelaciona con el síndrome individualista. El Podría decirse que el consumo estoico, asentido es aquí diverso. No se trata de que la diferencia del hedonista, no debería producir laconducta de esos consumidores lo sea. Ellos esclavitud del consumidor. Esa modalidad delsimplemente buscan alcanzar niveles razonables consumir implica deseo y búsqueda delde confort, mejorar sus deficientes condiciones placer pero con autocontrol, sin perdersede vida con el auxilio del crédito de consumo. dejándose arrastrar hasta endeudamientos queLo que sucede es que es muy posible que el no se pueden solventar o sin fetichizar a losendeudamiento los obligue a objetos, convirtiéndolos en armazones del yo.comportamientos de retraimiento, a dejar de El consumo deviene en esclavitud cuando ellado compromisos políticos o sociales. afán compulsivo de consumir se convierte no En ese sentido podemos hablar del crédito en un deseo sino en el deseo, sustituto del Eros.de consumo como un poderoso mecanismo de Ahí estaríamos en presencia de una objetofilia,disciplinamiento. de una idolatría. De un tipo de práctica que aleja al individuo del centro de la existencia. O sea estaríamos hablando de una situación donde el privilegio otorgado a los objetos o placeres del consumo interfiere en Las relaciones con los otros. También el consumo deviene en problema cuando se apodera del interior del individuo (lo que podría denominarse su espíritu), vaciándolo de sus valores o anulando sus prácticas. Un personaje de cierta celebridad justificaba el abandono de sus ideales juveniles diciendo que los había cambiado por las camisas Laroche. En esa broma se afirma64 65
  • una tesis muy seria, que coloca el amor al muy bien con las ideologías predominantes delconfort, al lujo como estructurante de la vida, individualismo posesivo, cuya forma más ex-como aquello que define nuestras formas de trema tiene una fuerte remembranzapensar. Vender el alma por el placer de usar hobbesiana. La potencia del deseo del individuo,camisas con colleras: ésa es la expresión de sus pasiones, lo desapega de los otros,máxima del efecto esclavizador del consumo. llevándolo hacia el narcisismo. Puede hablarse también de una función Detrás de esta constitución del consumo endespolitizadora del consumo hedonista. Se trata pasión hedonista hay una secularización de losde comportamientos engullidores de las energías sentidos de vida o del proyecto existencial, de lade los individuos, de una pasión que los cual se habló antes. Ese es un efecto del carácterdesplaza hacia lo privado y los aleja de lo superficial de la cultura neoliberal, dada su totalpúblico. La razón es simple: la vida debe ausencia de una dimensión de trascendencia. Lacentrarse en el dinero. Consumo y trabajo van aventura de la vida, para que no represente unaunidos, la mayor parte de las veces. La pasión navegación hacia la muerte sin dejar huellas, sinhedonística del gasto debe pagarse con la participar en el acumulado histórico, debepasión ascética del trabajo. estructurarse en torno a proyectos que desborden El trabajo excesivo, con alargamiento de la al individuo con sus intereses y cálculos.jornada, es una realidad de este tiempo. Durante un tiempo esas posibilidades deMuchas veces es el precio que se tiene que proyectos trascendentales estuvieron representados,pagar para mantener los niveles de vida ad- en algunas sociedades latinoamericanas, por laquiridos, para reproducir el confort. El propio política y no solamente por la religión. Pero hoyconsumidor hedonista se convierte en esclavo en esas mismas sociedades hay corrientesdel lujo que una vez adquirió y cuya despolitizadoras y una intensa privatizaciónreproducción le reclaman sus propios hábitos o de los proyectos existencia les. Estalas exigencias familiares o las necesidades de secularización absoluta de la cultura, es-mantener el estilo de vida del medio social. pecialmente el olvido de las esperanzasPuede decirse con propiedad: atrapados por el emancipa tonas y su sustitución por la búsquedaconsumo, consumidos por el consumo. frenética del interés individual, resultan ser Es evidente que todo esto genera una compatibles con el proyecto de atomizaciónprivatización de la vida social. Estos social que promueve el neoliberalismo. Estaconsumidores hedonistas, pobres o ricos, secularización aparece entonces como compatibleestán engullidos por una vorágine que los aleja con el actual proyecto de dominación. Esa es lade la política en cuanto preocupación por lo sospecha que se cierne sobre el consumo, pero lapúblico. cual debe limitarse al consumo hedonista. Este volcamiento al consumo se conecta No obstante, es bueno que la cadena66 67
  • crediticia facilite las posibilidades de acceso A modo de conclusióna nuevos bienes a clientes que de otro modono podrían. Si ello produce integración, limalas contradicciones del sistema. Pero es ab-surdo desear la peor vida de los pobres,como si ella, por sí misma, elevara sus nive-les de conciencia. Eso sería imponerles unaética puritana, una opción ascética, queposiblemente no los acercaría al camino dela subjetivación de su constitución como su- Se ha intentado elaborar el esbozo dejetos sociales. una crítica al consumo hedonista en las eco- nomías neoliberales de América Latina. Ha- blamos de esbozo porque el proyecto de una crítica a fondo requiere no sólo más espacio sino también de desarrollos empíricos que la naturaleza de este libro nos ha privado de realizar. Podemos sintetizar los argumentos de este proyecto crítico en tres proposiciones negativas y en una positiva. El enunciado positivo afirma que al ins- talarse el consumo como deseo, se cuestio- na la noción instrumentalista que liga férreamente necesidad y consumo. En verdad, no se consume solamente para sobrevivir o reproducir la especie, también por placer, para gozar, para apagar provisoriamente un deseo. Muchas visiones puritanas e innume- rables políticas ascéticas se han basado y jus- tificado en este vínculo inexorable del con- sumo con la necesidad. El problema es cómo se determina lo necesario y, sobre todo, quién lo determina. El consumo es un campo de ejer- cicio del poder, el cual construye la noción de necesidad en base a una ética o en base a una antropología filosófica respecto a las condiciones de realización del hombre.68 69
  • Pero por otra parte, el individuo es au- otros proyectos existencia les son mundanos,tónomo frente al consumo en proporción buscan contribuir al vivir social. Se trata dedirecta al dinero que posee. En ese sentido, proyectos que se ubican en la línea de unaconstituye un efecto positivo de los procesos de inmanencia trascendental. No postulo unaglobalización la mayor variedad de mercancías sacralización de los proyectos vitales paraque provienen de la intensificación del enfrentar la secularización provocada por lascomercio internacional. Así como tiene efectos ideologías utilitaristas. Todo lo contrario. Postulo lapositivos la masificación de los mecanismos necesidad de reforzar el carácter secular de loscrediticios de facilitación. Ellos permiten el proyectos existenciales o sentidos de vida, peroaumento de las posibilidades de consumo de los dotándolos de un peso que les dé mayorsectores populares. seducción, en contraste con la levedad de los Una crítica al consumo no puede limitarse proyectos de la vida hedonista.a constatar que ella es funcional a las En una sociedad de la abundancia unanecesidades del modelo de acumulación y su cultura hedonista estaría libre de toda críticanecesidad de una vertiginosa realización de una moral en términos de solidaridad, no así respectooferta que ya ha superado los límites nacionales al reconocimiento del carácter cooperativo dely continentales y se desplaza por el mundo. vínculo social. Pero en un mundo de escasez y Tiene que mostrar además que ella ejerce de competencia desigual, ella erosiona en eluna enorme seducción sobre los individuos, no largo plazo la posibilidad misma de subsistenciasólo por la creación de un imaginario feliz a de la sociedad. Como alguna vez lo dijeratravés de la propaganda. También porque Brecht, en el límite se podría desarrollar unrealiza sus aspiraciones y deseos, porque se ha mundo formado por dos tipos de delincuentes, elconvertido en una zona de realización de placer bandido y el ladrón. El primero sería eldentro de una vida cotidiana empobrecida. inversionista que crea un banco; el segundo, el Los enunciados negativos son los si- necesitado que lo asalta.guientes: Alguien podría pensar que se trata de un La instalación del consumo como deseo hermoso y promisorio proyecto político. Porprincipal, como eje de un proyecto exis- tanto, lo que debería hacerse, si de verdad setencial, implica un vaciamiento de otros sentidos tiene voluntad revolucionaria, sería contribuir aque orientan la acción humana hacia proyectos llevar hasta su extremo la lógica hedonista, deartísticos, religiosos, intelectuales, políticos o manera que esta sociedad estalle en un día deemancipa torios, que tiendan a realizar lo que gloria.llamamos una contribución al acumulado histórico Por desgracia para mí, he perdido la fe ende la especie o de la humanidad. Con excepción esos Apocalipsis positivos. Hace muchode los religiosos, esos tiempo, leyendo El hombre que fue jueves de Chesterton, me di cuenta de la ingenuidad70
  • de estos proyectos que piensan en la trans- aparece como una resultante de una comunidadformación social como un gran juego. discursiva que crea el espacio normativo del La cultura hedonista esclaviza al indi- deseo.viduo por la fetichización de los objetos y Todos estos razonamientos no puedenporque impulsa a la privatización de las vidas. entenderse si no se comprende el sentido de laPara los pobres, la incorporación a la cadena inmanencia trascendental. Más que una opcióndel crédito los obliga a pagar el precio de los representa la única posibilidad de generar unimpulsos al goce del consumo. Estos están proyecto trascendental, de contribución alinfluenciados por la construcción hedonista del acumulado histórico de la humanidad, sin quemundo, pero serán siempre sólo aspirantes a por ello tenga una impronta religiosa.vivir momentos hedonísticos, los cuales deben Esta tarea de desarrollar proyectospronto sustituir por el disciplinamiento existen cíales, desligados de las religiones o de loascético. La plenitud del hedonismo la viven sagrado, que son cosas obviamente distintas, mecomo realidad los ricos, aunque la ilusión parece un asunto central para una propuestahedonista esté metida en nuestro imaginario y cultural progresista.también en la realidad suficientemente real de Todas estas reflexiones deberían ser elnuestros impulsos. objeto de un nuevo libro que, seguramente, Todo esto no significa que una política nunca tendré la energía de escribir. Por esoprogresista en el terreno cultural deba las vuelco aquí como un colofón incompleto.orientarse a la prédica ascética, que busqueanular la relación del consumo con el deseo oque proyecte cerrar los malls como si fuerantemplos del demonio. Pero sí debe orientarse hacia la cons-trucción de una cultura que, poniendo elcentro en el deseo, coloca también en el centro elautocontrol. O sea, el control del individuosobre sí mismo, en función de realidadessociales y, especialmente, de valorescomunitariamente elaborados, tales comola solidaridad, la justicia social, la fraternidady la conciencia de clase. Ese individuo debe estar en las antípodasdel arquetipo narcisista, para el cual elautocontrol no sería más que un cálculomaximizador del placer. Aquí el autocontrol72 73
  • índiceAgradecimientos 7El consumo como problemática 9Autorretrato de un consumidorobsesivo 11¿Qué significa que el consumose instale como placer? 13Consumo, deseo, placer 16El consumo como tipo de deseo 19La construcción hedonista del mundo 22Capitalismo y despilfarro 27La fetichización del dinero 32Las instituciones de facilitación delconsumo 36
  • Las instituciones de vigilancia del ES TE LIBR O H A SID O P OSIB LE P ORconsumidor 40 EL TR A B AJ O DE:Desintegración social y politización 45 Comité Editorial Silvia Aguilera, Juan Aguilera,Desvalorización del trabajo y Mauricio Ahumada, Mario Garcés, Luis Alberto Mansilla, Tomás Moulian, Héctor Muñoz, Naín Nómez, Julio Pinto, Paulo Slachevsky, Verónica Zondek Relaciones Públicassobrevalorización del consumo 49 Claudia Apablaza. Proyectos Ignacio Aguilera, Carlos Cocina Diseño y Diagramación Editorial Angela Aguilera, HugoEl mall, la catedral del consumo 55 Ortíz de Pinedo. Claudia Quintero, Marcos Ribeiro Corrección de Pruebas Raúl Cáceres Exportación XimenaGalleguillosIdentidad, figuración y consumo 60 Página web Leonardo Flores Producción Eugenio Cerda Impresión Digital Carlos Aguilera, EfraínMaturana, JuanLa pasión por el consumo y el síndrome Carlos Peña, William Tobar.Preprensa Digital Ingrid Rivas,individualista 63 Daniel Vejar Impresión Offset Eduardo Cartagena, Héctor García, Luis Palominos, Rodrigo Veliz, Francisco VillasecaLa pasión del consumo y la esclavitud Corte Eugenio Espíndola, Miguel Orellana, Sandro Robles, Encuademación Rodrigo Carrasco, Sergio Fuentes,por el consumo 65 Aníbal Garay. Pedro González, Carlos Muñoz, Gabriel Muñoz, Luis Muñoz, Miguel Orellana, Marcelo Toledo, Diseño yA modo de conclusión 69 Diagramación Computacional Guillermo Bustamante, César Escárate, Juan Pablo Godoy, Claudio Mateos, Magdalena Montt Servicio al Cliente Elizardo Aguilera, Carlos Bruit, losé Lizana, Guillermo Muñoz, Edgardo Prieto Difusión y Distribución Elba Blamey, Luis Fre, Carlos Jara, Rodrigo Jofré, Marcelo Meló, Nelson Montova, Pedro Morales, Leónidas Osorio, Jorge Peyrellade Librerías Nora Carreño, Ernesto Córdova Área de Administración Jaime Arel, Mirtha Ávila. Alejandra Bustos, Alejandra Césped, Diego Chonchol, César Delgado, Aracelly González, Sylvia Morales, Marcos Sepúlveda. Se han quedado en nosotros Adriana Vargas, Anne Duaílis, Jorge Gutiérrez y Marcos Bruit. L O M E D I C I O N E S