ISA Lee en la Feria Libro 2009

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Iniciativa Sevilla Abierta lee en la feria del libro textos de aquellos autores perseguidos, postergados y algunos olvidados en el tiempo y que merecen la pena recordar.

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ISA Lee en la Feria Libro 2009

  1. 1. Iniciativa Sevilla Abierta Libertad Racionalidad Cosmopolitismo Laicismo Creatividad El acto ISA LEE en la Feria del Libro 2009 quiere acoger todas las iniciativas de textos, autores y participantes que consigan divulgar adecuadamente las ideas básicas de ISA, tanto en el contenido como en la forma. Dentro de esas premisas se incluye un homenaje a ideas, actitudes y personajes poco valorados, muchas veces denostados e incluso perseguidos por los distintos gobiernos y grupos de poder a lo largo de la historia. Dichos personajes, conocidos y anónimos, consiguieron en situaciones adversas y sintiendo la necesidad de ser libres crear islas de conocimiento y pensamiento crítico (conventículos, conciliábulos, conjuras y algunos su propio mundo imaginario). Estos personajes han contribuido a alcanzar muchos logros de nuestra sociedad aunque la sociedad lo ignore y creo que constituyen nuestros referentes olvidados; por ello debemos redescubrirlos y sentirlos como miembros históricos de nuestro grupo ciudadano. Sevilla 24 de mayo de 2009 -1 -
  2. 2. Índice: JUAN DÍAZ - El asesinato que conmocionó a Europa 3 LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA DE BLANCO WHITE 5 BERTRAND RUSSELL y RICHARD DAWKINS 6 TEORÍA DE ANDALUCÍA - Ortega y Gasset. 8 LUÍS CERNUDA – A sus paisanos 10 TUCÍDIDES. - quot;HISTORIA DE LA GUERRA DEL PELOPONESOquot; 12 EL VOTO DE LA NACIÓN ESPAÑOLA - Nº 1 - 13 Diciembre 1809 14 POEMAS DE CONCEPCIÓN ESTEVARENA 17 CARMEN VILLALTA BONITA – Mi vida ha cambiado 18 MANUEL CHAVES NOGALES – La gesta de los caballistas 21 ANTONIO MACHADO – Poema 23 RAINER MARÍA RILKE – Cartas a un joven poeta 24 ALEJANDRA VANESSA – Interferencias 26 EVA DÍAZ PÉREZ – Memoria de cenizas 27 -2 -
  3. 3. JUAN DÍAZ El asesinato que conmocionó a Europa Texto de Doris Moreno La madrugada del 27 de marzo de 1546, Juan Díaz se levantó como de costumbre para iniciar sus estudios en la casa de Neoburgo, donde temporalmente residía. Tenía sobre la mesa varios libros pendientes de lectura que se habían retrasado, y quería acabar de pulir un pequeño tratado titulado Christianae Religionis Summa. El retraso no era importante, y menos teniendo en cuenta la razón última. Unos días antes, Juan había recibido una visita inesperada: su hermano Alfonso, clérigo y abogado en el tribunal de la Rota romana, había viajado desde Italia para verle. Después de varios años sin noticias suyas, el encuentro fue muy emotivo. Juan aún recordaba el cálido abrazo de su hermano y las largas conversaciones que alrededor del fuego habían mantenido recordando su infancia en Cuenca, sus juegos de niños con su otro hermano, Esteban, sus padres, las noticias sobre los vecinos, como la familia Valdés… Una conversación llena de nostalgia. ¡Qué lejos quedaba el terruño conquense después de haber viajado por media Europa en los últimos catorce años! Juan había dejado España para instalarse en el colegio Santa María de la Merced en París. En su universidad había realizado sólidos estudios de griego y hebreo. En aquella época, Juan había hecho del estudio de las lenguas el centro de su vida, pero no como fin en si mismo sino como instrumento para alcanzar conocimiento y verdad. Alfonso fingió interesarse por las ideas reformadas, y propuso a su hermano que abandonase Alemania para dirigirse a Italia. Allí, en Trento, estaban reunidos los padres del Concilio, discutiendo sobre las nuevas ideas, sobre la reforma de la iglesia…Juan debía asistir, presentarse, explicar con su vehemencia y pasión esa nueva interpretación de los textos bíblicos. Los conciliares le escucharían y llegarían al conocimiento de la verdad. Alfonso insistió una y otra vez. Juan acarició la idea. Alfonso y Juan se despidieron a la espera de una decisión final. En realidad, Alfonso ya la había tomado. En la madrugada del 27 de marzo de 1546, cuando Juan todavía estaba pensando en cómo acometer la tarea diaria, llamaron a la puerta de su casa en Neoburgo. Era el criado de Alfonso con una carta importante. Juan le hizo subir las escaleras para recibirle en su propia habitación. Poco después, Alfonso entró en la casa y se quedó al pie de las escaleras vigilando la entrada. Mientras Juan leía la carta, las expertas manos del criado le asestaron un hachazo mortal en la cabeza. Los asesinos fueron detenidos en Innsbruck y encarcelados, pero no llegaron a ser juzgados gracias a la intervención directa del emperador Carlos. De nada sirvió que los príncipes protestantes exigieran al emperador y rey de romanos que se castigara a los asesinos. Fue el compañero de Díaz, Claud Senarcleus, que vivía en la misma casa y fue testigo presencial de los ardides de Alfonso, quien realizó el relato de todo lo sucedido. Francisco de Enzinas editó ese texto añadiendo aquel manuscrito que tanto -3 -
  4. 4. interés tenía Juan por acabar, la Christianae Religionis Summa. El texto tuvo un éxito espectacular e inmediato, y se efectuaron traducciones a varias lenguas. El asesinato causó estupor en media Europa por la pasividad tanto del Emperador como del Papa a la hora de castigar el delito. Inmediatamente creció la sospecha de que la Inquisición Española estaba detrás de lo ocurrido. Pocos meses más tarde, ese mismo año moría en la hoguera de la Inquisición romana el amigo del alma, Diego de Enzinas. El telón de este drama no puede caer sin hacernos antes eco del rumor que corrió hacia 1555: un tal Alfonso Díaz, clérigo romano, se había suicidado. COMENTARIOS JUAN DÍAZ, conquense, hereje del siglo XVI, estudioso de las letras y de las escrituras y calvinista. DORIS MORENO MARTÍNEZ (Terrasa, 1964) es profesora de Historia en la Universidad Autónoma de Barcelona. En el siglo XVI existe una íntima unión entre Iglesia y Estado en España. Atacar a aquella era hacer que el estado se tambalease. Establecer o reclamar el derecho al examen personal de la Escritura Sagrada es poner en cuestión la autoridad de la institución eclesiástica y por tanto de la jerarquía. No es por lo tanto de extrañar que hasta mediados del siglo XVI se anatemice frecuentemente como raíz de todos los males, la libre lectura de las Escrituras por los no iniciados. Se defiende la ignorancia del pueblo como un bien positivo para el propio pueblo, y se caracteriza la que debía ser su actitud como la aceptación pasiva de las verdades espirituales dadas. Texto extraido del libro: Los olvidados de la historia. Herejes. Autor: Ricardo García Cárcel y otros. Barcelona. Círculo de Lectores, 2004 -4 -
  5. 5. LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA DE BLANCO WHITE ¡Gran Dios, cómo atormenta Reposó en mí un influjo soberano, Con crueldad sin igual, el hombre al Que ha de humillar todo saber humano». hombre! Ya con furia violenta Se arrastran al cadalso y a la hoguera; ¿Reposó en ti? ¿Mas cómo es que Ya con malicia refinada y lenta, contiende Impiden la víctima que muera, Consigo mismo el inspirado bando? Y, pues no quiere a discreción rendirse, Cuál cadena volcánica se entiende Buscan cómo obligarla a maldecirse Llama sacerdotal, que rebosando El universo enciende. ¿Y quién es el verdugo, El cielo contra el cielo peleando Quién el juez sin piedad? ¿Un sacerdote Es odioso espectáculo, que ofende Del antiguo Moloc infanticida? Al hombre racional. Qué! ¿Envolvió en No; de un Dios (según dice) a quien le guerra plugo, El cielo a los que dio a regir la tierra? Por amor de los hombres dar la vida. Haced la paz primero Su ministro se llama y toma el Mote Entre vosotros si queréis que escuche De mansedumbre; Paz es su divisa, Vuestra doctrina del Universo entero Mas ¡ah! qué mal se avisa No procuréis que luche El que en tal mansedumbre confiado. El ignorante pueblo en las querellas Duda modestamente Con que esparcís centellas Su saber infalible: De repente De odios inextinguibles Verá al Cordero en un León mudado. Más que el error a la virtud temible. «No es humano saber, ni saber mío Más en vano os exhorto: (Responde el Santo Preste, en ira Del fanatismo y la ambición aborto, ardiendo) Los que tenéis raíces en el cielo Audaz, mortal, en el que yo confío: Nunca podéis dejar en paz el suelo. Del cielo descendido, Moloc: Divinidad fenicia y cartaginesa, dios del fuego al que se inmolaban víctimas humanas, principalmente niños. Plugo: Tercera persona del singular del pretérito perfecto simple del verbo placer; es quot;placióquot; o quot;plugoquot;. Ya en desuso. Preste: Presbítero, sacerdote. COMENTARIOS José María Blanco Crespo quot;Blanco Whitequot; ( * Sevilla, 11 de julio de 1775 – Liverpool, 20 de mayo de 1841), escritor, pensador, teólogo y periodista español. Si se hubiera establecido el gobierno de José Bonaparte, la tierra donde nací hubiera dejado de ser para mí un lugar de esclavitud; pero, sin embargo, tan pronto como me -5 -
  6. 6. enteré que mi propia provincia se había levantado contra los franceses, acaricié mis cadenas y regresé sin demora al lugar donde sabía que me habrían de amargar más la vida: volví a Sevilla, la ciudad más fanática de España, en el momento en que estaba bajo el control más completo del populacho ignorante y supersticioso y guiada por aquellos clérigos que me causaban al propio tiempo horror y desprecio. Obra poética completa. Escrito por Joseph Blanco White, Antonio Garnica Silva, Jesús Díaz García. Publicado por Visor, 1994 BERTRAND RUSSELL ¿POR QUÉ NO SOY CRISTIANO? “La religión se basa, principalmente, a mi entender, en el miedo. Es en parte el miedo a lo desconocido y en parte el deseo de sentir que se tiene un hermano mayor que va a defenderlo a uno en todos sus problemas y disputas. El miedo es la base de todo: el miedo a lo misterioso, el miedo a la derrota, el miedo a la muerte. El miedo es el padre de la crueldad, y por tanto no es de extrañar que la crueldad y la religión vayan de la mano. La ciencia (...) que se ha abierto paso frente a la religión cristiana, frente a las Iglesias (…) puede ayudarnos a librarnos de ese miedo cobarde con el que la humanidad ha vivido durante tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos a no buscar ayudas imaginarias, a no inventar aliados celestiales, sino más bien a hacer con nuestros esfuerzos que este mundo sea un lugar habitable.” RICHARD DAWKINS EL ESPEJISMO DE DIOS “El fundamentalismo religioso está firmemente determinado a arruinar la educación científica de incontables miles de mentes jóvenes inocentes, bienintencionadas y ansiosas de aprender. La religión sensata, no fundamentalista, puede no estar haciendo eso, pero está haciendo que el mundo sea un lugar seguro para el fundamentalismo al enseñar a los niños, desde su más tierna infancia, que la fe incondicional es una virtud. De forma general (y esto no se aplica menos al cristianismo que al Islam) lo que es realmente pernicioso es la práctica de enseñar a los niños que la fe en sí misma es una virtud. La fe es un mal precisamente por que no requiere justificación y no tolera los -6 -
  7. 7. argumentos. Enseñar a los niños que la fe indiscutida es una virtud les prepara potencialmente (dados otros ciertos ingredientes que no son difíciles de adquirir) para convertirse en armas letales para futuras yihads o cruzadas. Inmunizados contra el miedo por la promesa de un Paraíso para los mártires (… ) los terroristas suicidas hacen lo que hacen por que realmente creen lo que les enseñan en las escuelas religiosas: que el deber hacia Dios excede todas las demás prioridades y que el martirio en su servicio será recompensado en los jardines del Paraíso (…). La fe puede ser muy, muy peligrosa, e implantarla deliberadamente en la vulnerable mente de un niño inocente es un error de extrema gravedad.” Bertrand Arthur William Russell, 3er Conde de Russell, OM, MRS, (18 de mayo de 1872 - 2 de febrero de 1970) fue un filósofo, matemático y escritor británico. Pacifista y prominente racionalista. Escribió sobre una amplia gama de temas, desde los fundamentos de las matemáticas y la teoría de la relatividad al matrimonio, los derechos de las mujeres y el pacifismo. La vida de Russell fue apasionada, intensa y larga. Se fraguó un nombre tanto en los círculos de especialistas como entre las multitudes que o lo seguían con fervor o lo odiaban con intensidad. Richard Dawkins es un etólogo británico, teórico evolutivo y escritor de divulgación científica que ocupa la «cátedra Charles Simonyi» de Difusión de la Ciencia en la Universidad de Oxford. Estudió en la Universidad de Oxford y se doctoró bajo la tutela del Premio Nobel Nikolaas Tinbergen. Desde 1967 hasta 1969 fue profesor adjunto en la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.). Ganó fama con El gen egoísta, un libro publicado en 1976, que popularizó la visión evolutiva enfocada en los genes, y que introdujo los términos meme y memética. En 1982 hizo una contribución original a la ciencia evolutiva con la teoría presentada en su libro El fenotipo extendido, que afirma que los efectos fenotípicos no están limitados al cuerpo de un organismo, sino que pueden extenderse en el ambiente, incluyendo los cuerpos de otros organismos. COMENTARIO Estos textos expresan una visión sobre las ideas religiosas basada en la racionalidad, capacidad fundamental en el avance de la humanidad, frente a las ideas impuestas y la sumisión a principios indiscutibles. Un ambiente de racionalidad y pluralidad deben sustentar las bases de los sistemas de organización política como defensa ante aquellos que apoyan “verdades” irrefutables y uniformes. -7 -
  8. 8. TEORÍA DE ANDALUCÍA Ortega y Gasset. Mientras creamos haberlo dicho todo cuando acusamos al andaluz de holgazanería, seremos indignos de penetrar el sutil misterio de su alma y su cultura... (...) La famosa holgazanería del andaluz es precisamente la fórmula de su cultura. La cultura no consiste en otra cosa que en hallar una ecuación con la que resolvamos el problema de la vida. Pero el problema de la vida se puede plantear de dos maneras distintas. Si por vida entendemos una existencia de máxima intensidad, la vida nos obligará a afrontar un esfuerzo máximo. Pero reduzcamos previamente el problema vital, aspiremos sólo a una vita mínima: entonces, con un mínimo esfuerzo, obtendremos una ecuación tan perfecta como la del pueblo más hazañoso. Este es el caso del andaluz. Su solución es profunda e ingeniosa. En vez de aumentar el haber, disminuye el debe; en vez de esforzarse para vivir, vive para no esforzarse, hace de la evitación del esfuerzo principio de su existencia. (...) Después de todo como decía Federico Schlegel, es la pereza el postrer residuo que nos queda del paraíso, y Andalucía el único pueblo de occidente que permanece fiel a un ideal paradisíaco de la vida. Hubiera sido imposible tal fidelidad si el paisaje en que está alojado el andaluz no facilitase ese estilo de existencia. Para el hombre que llega del norte es la luminosidad y gracia cromática de la campiña andaluza un terrible excitante que le induce a una vida frenética. Esto le lleva a suponer que la existencia andaluza sería también frenética si la indolencia no la deprimiese. Imagina que este pueblo posee una gran vitalidad, y, cuando ve pasar a las sevillanas de ojos nocturnos, presume en sus almas magníficas pasiones y extremados incendios ¡Grande error! No cae en la cuenta de que el andaluz aprovecha en sentido inverso las ventajas de su medio. El pueblo andaluz posee una vitalidad mínima, la que buenamente le llega del aire soleado y la tierra fecunda. Reduce al mínimo la reacción sobre el medio, porque no ambiciona más y vive sumergido en la atmósfera deliciosa como un vegetal. (...) Pues bien: a un andaluz le parecen igualmente absurdas en el inglés o el alemán la manera de trabajar y la manera de divertirse, ambas sin mesura, desintegradas la una de la otra. Por su parte prefiere trabajar poco también divertirse sobriamente, pero haciendo a la vez lo uno y lo otro, infusas las dos operaciones en un gesto único de vida que influye suavemente, sin interrupciones ni sobresaltos, como un perfecto adagio cantabile. Diríase que, en la vida andaluza, la fiesta es menos orgiástica y exclusiva, el domingo más lunes y miércoles que en las razas del norte. (...) -8 -
  9. 9. Es indecible cuanta fruición extrae el andaluz de su clima, de su cielo, de sus mañanitas azules, de sus crepúsculos dorados. Sus placeres no son interiores, ni espirituales, ni fundados en supuestos históricos. De todo esto ha aceptado el mínimo que la presión de la época imponía. (...) El bien y el mal tienen ante todo un valor cutáneo: bueno es lo suave, malo lo que roza ásperamente. El andaluz aspira a que su cultura se parezca a su atmósfera. Para él, lo andaluz es primariamente el aire de Andalucía. La raza andaluza, el andaluz mismo, viene después... Todo andaluz tiene la maravillosa idea de que ser andaluz es una suerte loca con que ha sido favorecido. Como el hebreo se juzga aparte entre los pueblos, porque Dios le prometió una tierra de delicias, el andaluz se sabe privilegiado porque, sin precia promesa, Dios le ha adscrito al rincón mejor del planeta. Frente al hombre de la tierra prometida, es el hombre de la tierra regalada. Karl Wilhelm Friedrich von Schlegel (Hannover, 10 de marzo de 1772 – Dresde, 12 de enero de 1829), lingüista, crítico literario, filósofo, hispanista y poeta alemán, uno de los fundadores del Romanticismo, hermano del también filólogo August Wilhelm Schlegel José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883 – Madrid, 18 de octubre de 1955) fue un filósofo y ensayista español, exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital e histórica. -9 -
  10. 10. LUÍS CERNUDA A SUS PAISANOS No me queréis, lo sé, y qué os molesta Cuanto escribo. ¿Os molesta? Os ofende. ¿Culpa mía tal vez o es de vosotros? Porque no es la persona y su leyenda Lo que ahí, allegados a mí, atrás os vuelve. Mozo, bien mozo era, cuando no había brotado Leyenda alguna, caísteis sobre un libro Primerizo lo mismo que su autor: yo, mi primer libro. Algo os ofende, porque sí, en el hombre y su tarea. ¿Mi leyenda dije? Tristes cuentos Inventados de mí por cuatro amigos (¿Amigos?), que jamás quisisteis Ni ocasión buscasteis de ver si acomodaban A la persona misma así traspuesta. Mas vuestra mala fe los ha aceptado. Hecha está la leyenda, y vosotros, de mí desconocidos, Respecto al ser que encubre mintiendo doblemente, Sin otro escrúpulo, a vuestra vez la propaláis. Contra vosotros y esa vuestra ignorancia voluntaria, Vivo aún, sé y puedo, si así quiero, defenderme. Pero aguardáis al día cuando ya no me encuentre Aquí. Y entonces la ignorancia, La indiferencia y el olvido, vuestras armas De siempre, sobre mí caerán, como la piedra, Cubriéndome por fin, lo mismo que cubristeis A otros que, superiores a mí, esa ignorancia vuestra Precipitó en la nada, como al gran Aldana. De ahí mi paradoja, por lo demás involuntaria, Pues la imponéis vosotros: en nuestra lengua escribo, Criado estuve en ella y, por eso, es la mía, A mi pesar quizá, bien fatalmente. Pero con mis expresas excepciones, A vuestros escritores de hoy ya no los leo. De ahí la paradoja: soy, sin tierra y sin gente, Escritor bien extraño; sujeto quedo aún más que otros Al viento del olvido que, cuando sopla, mata. Si vuestra lengua es la materia Que empleé en mi escribir y, si por eso, Habréis de ser vosotros los testigos -10 -
  11. 11. De mi existencia y su trabajo, En hora mala fuera vuestra lengua La mía, la que hablo, la que escribo. Así podréis, con tiempo, como venís haciendo, A mi persona y mi trabajo echar afuera De la memoria, en vuestro corazón y vuestra mente. Grande es mi vanidad, diréis, Creyendo a mi trabajo digno de la atención ajena Y acusándoos de no querer la vuestra darle. Ahí tendréis razón. Mas el trabajo humano Con amor hecho, merece la atención de los otros, Y poetas de ahí tácitos lo dicen Enviando sus versos a través del tiempo y la distancia Hasta mí, atención demandando. ¿Quise de mí dejar memoria? Perdón por ello pido. Mas no todos igual trato me dais, Que amigos tengo aún entre vosotros, Doblemente queridos por esa desusada Simpatía y atención entre la indiferencia, Y gracias quiero darles ahora, cuando amargo Me vuelvo y os acuso. Grande el número No es, mas basta para sentirse acompañado A la distancia en el camino. A ellos Vaya así mi afecto agradecido. Acaso encuentre aquí reproche nuevo: Que ya no hablo con aquella ternura Confiada, apacible de otros días. Es verdad, y os lo debo, tanto como A la edad, al tiempo, a la experiencia. A vosotros y a ellos debo el cambio. Si queréis Que ame todavía, devolvedme Al tiempo del amor. ¿Os es posible? Imposible como aplacar ese fantasma que de mí. Evocasteís. Desolación de la quimera Aldana: Francisco de Aldana (Nápoles, 1540 - † Alcazarquivir [Marruecos], 4 de agosto de 1578) fue un militar español y uno de los más importantes poetas del siglo XVI, en la segunda fase del Renacimiento español -11 -
  12. 12. En estos poemas, de la época final de Luís Cernuda, creo que se concentra la difícil relación de amor-odio (cada vez más de lo segundo y menos de lo primero, a medida que, con los años se siente más alejado física y espiritualmente de su tierra natal) que tuvo el poeta sevillano con España y más concretamente con su patria chica. ¿Tanto sufriría Cernuda en su juventud hispalense, tanto le harían sufrir por ser diferente, aquellos que, copa de fino en mano o escapulario al cuello, eran maestros en practicar la más cruel, la más sutil y sevillana de las tradiciones: el desprecio mezquino revestido de indiferencia? Muertos en vida, reliquias, hábitos y uniformes, cadenas voluntariamente asumidas, ignorancia culpable…¿Tanto ha cambiado España, la ciudad, desde aquel tiempo hasta el presente? ¿Se sentiría hoy en día Cernuda cómodo entre nosotros? En todas partes existe el chovinismo localista. También aquí, por supuesto. Pero ni siquiera en eso somos distintos a los de otros lugares, por más que algunos castizos se empeñen. Recordemos al maestro Borges cuando decía aquello de que “todas las ciudades se parecen, sobre todo en su pretensión de creerse distintas” JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ DE CEPEDA quot;HISTORIA DE LA GUERRA DEL PELOPONESOquot; TUCÍDIDES. quot;Nuestro sistema político no compite con instituciones que tienen vigencia en otros lugares. Nosotros no copiamos a nuestros vecinos, sino que tratamos de ser un ejemplo. Nuestra administración favorece a la mayoría y no a la minoria: es por eso que la llamamos democracia. Nuestras leyes ofrecen una justicia equitativa a todos los hombres por igual, en sus querellas privadas, pero esto no significa que sean pasados por alto los derechos del mérito. Cuando un ciudadano se distingue por su valía, -12 -
  13. 13. entonces se le prefiere para las tareas públicas, no a manera de privilegio, sino de reconocimiento de sus virtudes, y en ningún caso constituye un obstáculo la pobreza. La libertad de que gozamos abarca también la vida corriente; no recelamos los unos de los otros, y no nos entrometemos en los actos de nuestro vecino, dejándole que siga su propia senda ... Pero esta libertad no significa que quedemos al margen de las leyes. A todos se nos ha enseñado a respetar a los magistrados y a las leyes y a no olvidar nunca que debemos proteger a los débiles. Y también se nos enseña a observar aquellas leyes no escritas cuya sanción solo reside en el sentimiento universal de lo que es justo. Nuestra ciudad tiene las puertas abiertas al mundo; jamás expulsamos a un extranjero ... Somos libres de vivir a nuestro antojo y, no obstante, siempre estamos dispuestos a enfrentar cualquier peligro ... Amamos la belleza sin dejarnos llevar por las fantasías, y si bien tratamos de perfeccionar nuestro intelecto, esto no debilita nuestra voluntad ... Admitir la propia pobreza no tiene entre nosotros nada de vergonzoso; lo que si consideramos vergonzoso es no hacer ningún esfuerzo para evitarla. El ciudadano ateniense no descuida los negocios públicos por atender a sus asuntos privados ... No consideramos inofensivos, sino inútiles, a aquellos que no se interesan por el Estado; y si bien solo unos pocos pueden dar origen a una política, todos nosotros somos capaces de juzgarla. No consideramos la discusión como un obstáculo colocado en el camino de la acción política, sino como un preliminar indispensable para actuar prudentemente ... Creemos que la felicidad es el fruto de la libertad y la libertad, el del valor, y no nos amedrentamos ante el peligro de la guerra ... Resumiendo: sostengo que Atenas es la escuela del Hélade y que todo individuo ateniense alcanza en su madurez una feliz versatilidad, una excelente disposición para las emergencias y una gran confianza en si mismo”. Hélade: la tierra de los helenos, como se designaba a la Antigua Grecia. Tucídides (Atenas, c. 460 a. C. - Tracia, c. ¿396 a. C.?) fue un historiador y militar ateniense.. En el 424 a. C., durante la Guerra del Peloponeso, fue nombrado estratega de la ciudad de Atenas, confiándosele el mando de una flota encargada de romper el asedio de Anfípolis, en Tracia. Fracasó en dicho intento y la ciudad cayó en manos del general espartano Brásidas, por lo que fue condenado al exilio 20 años. Este hecho le dio la oportunidad de obtener información bastante completa, procedente de los dos bandos en conflicto, que utilizó para la composición de la Historia de la Guerra del -13 -
  14. 14. Peloponeso, en la que narra los acontecimientos ocurridos entre el año 431 a. C. y el 411 a. C. Volvió del exilio veinte años después, al terminar la guerra. La idea de elegir este texto me surgió del nombre de la Asociación: Iniciativa Sevilla Abierta. Encontré un paralelismo en la obra del filósofo austriaco Karl Poper, quot;La sociedad abierta y sus enemigosquot;. Aunque la actitud de ISA sea la de eludir enfrentamientos dialécticos con cualquiera otra posición diferente a la suya, no siempre podrá evitar que desde distintos rincones tenebrosos de esta ciudad, sea mal vista y hasta mal interpretada. Surge así una Sevilla Abierta que no podrá sustraerse a sus enemigos. A esta Sevilla Abierta se le opondrá una quot;Sevilla Cerradaquot;. Esta última tratará de sostenerse a si misma como un sistema cerrado frente a la Sevilla que se abre a las nuevas corrientes, a los nuevos usos, a las nuevas ideas, a las nuevas técnicas, a ... tantas cosas nuevas y distintas. Es esa vieja pretensión, sostenida durante tanto tiempo, de hegemonizar toda manifestación ciudadana, tratando de impedir u obstaculizar todo aquello que no camine por sus carriles. Negar la diversidad, en aras del monolitismo dogmático. La sociedad que se pretende perpetuar es la que se identifica con los viejos tópicos tan alabados. Y para ella el quot;extranjeroquot; constituye un peligro que puede traer aires nuevos de libertad. ¿No es la sociedad clásica sevillana reactiva frente a todo aquel que viene de fuera?. ¿No se trata de reconvertirlos y reeducarlos en la vieja cultura propia para poder así integrarlos?. ¿No se le invita, nada mas aterrizar, a unirse a tal o cual hermandad o cofradía. caseta de feria o lo que sea? PEDRO FLORES CEBADA EL VOTO DE LA NACIÓN ESPAÑOLA Nº 1 - 13 Diciembre 1809 La libertad de la prensa es la principal base de la ilustración pública. La libertad de la prensa no es otra cosa que una facultad de escribir y publicar lo que cada ciudadano piensa y puede decir con la lengua. Es tan justa dicha facultad, como lo es la de pensar y de hablar, y es tan injusto oprimirla, como lo seria el tener atados los entendimientos, las lenguas, las manos o los pies a todos los ciudadanos. -14 -
  15. 15. Es necesaria para la instrucción pública, para el mejor gobierno de la nación, y para su libertad civil, es decir, para evitar la tiranía de cualquier gobierno que se establezca; de lo cual son buenas pruebas, que ningún tirano pueda haber donde ella esté establecida, y que ningún tirano ha dejado de quitarla con todo cuidado a sus súbditos, porque son incompatibles entre sí. Para la instrucción pública, porque con ella se extienden y comunican las luces de los hombres estudiosos y sabios a los que no lo son, los cuales con más facilidad y menos trabajo aprenden lo que otros han inventado, han pensado o han leído. Con ella se disipan los errores que en la primera educación, o en alguna mala escuela, o en los perversos libros que en España por desgracia han cundido tanto, se pueden haber tomado, se controvierten las cuestiones más importantes a la sociedad, todos pueden juzgar de las razones, y se aclara la verdad; se uniforman el modo de pensar de la nación y así se establece una voluntad general que hace una fuerza equivalente a la de muchos ejércitos. Finalmente, si hay muchos que escriban, habrá mas que lean, y más que hablen y se ocupen de lo que se escribe y se lee. Todos se van instruyendo y aficionando a las ciencias y a las artes, según sus inclinaciones, y después de algun tiempo de libertad, saldrán a la luz talentos superiores que hasta ahora estarán enmohecidos por la falta de hábito y costumbre de discurrir, de hablar con libertad, de leer, y de escribir por el abatimiento en que les han tenido la falta de los libros excelentes, y el despotismo que ha tenido oprimidos hasta los pensamientos. Para el mejor gobierno, porque los que mandan y mandaren, no sólo procurarán mandar bien, sino que aspirarán a la perfección en lo posible, sabiendo que cualquiera tiene facultad de hablar y de escribir, si prefieren el bien publico al suyo o a otro particular, y si gobernaren bien, no tienen que temer que uno u otro ignorante hable mal o escriba, pues saldrán cien hombres sensatos y confundirán al atrevido ignorante y le quitarán la tentación de ser escritor. Es necesaria finalmente para la libertad civil de la nación, porque con ella no hay que temer que el poder arbitrario haga progresos, ni que echen raíces los abusos. Con ella se dan a conocer los hombres de más talento para el mando, se pone al Soberano en precisión de que los elija y a ellos de que cumplan con sus obligaciones, porque si no, se habla, se escribe y se les desacredita, y por miedo de la opinión pública tienen que hacer lo mejor. Solo pueden oponerse a la libertad de la prensa los que gusten mandar despóticamente o los que sean tontos, que no conociendo los males desgobierno no sufren los tormentos de los que los conocen, o los muy tímidos que se asustan con el coco de la libertad, porque es una cosa nueva que hasta ahora no han visto. -15 -
  16. 16. ¿Qué es lo que temen? ¿Que se abuse de la libertad? ¿Que se escriba contra la Religión y se arruine? ¿Temen que se impriman sátiras mordaces, indecencias y obscenidades? Prohíbanse rigurosamente, dejando a cada uno la acción que le dan las Leyes. Así como a nadie se le quita ni ata la lengua porque con ella puede injuriar, ni las manos porque con ellas puede matar, ni aún la facultad de llevar cuchillos, tijeras, navajas, espadas, etc. porque sean instrumentos que sirven para hacer daño, sino que se castiga al que abusa de la lengua o de las manos, o de los instrumentos que se les conceden para usos útiles o necesarios. La pluma y la prensa no son más dañosas por sí que la espada y las manos. Permítase, pues, a las primeras la misma libertad que a las segundas, que es llevarlas por donde se quiera, mientras que no matan o hacen otro daño. Pero quitarnos las utilidades de la pluma y de la prensa porque de ellas se puede abusar, es una contradicción notoria y un abuso imperdonable de la autoridad, y es querer mantener a la Nación en la ignorancia, origen de todos los males que sufrimos. El dogma, las personalidades, o sátiras mordaces, y lo que fuere opuesto a la decencia son las tres solas excepciones que puede admitir la libertad de la prensa entre nosotros. Que las penas sean claras y terminantes, sin dejar arbitrariedad a los Jueces: que los autores, los impresores y los vendedores estén sujetos a ellas y el que contravenga, no podrá evadir el castigo. Pero sin esta libertad no pensemos haber conseguido ningún bien después de tanta sangre vertida, y de tantos trabajos. ¿Qué podrá prometer una nueva Constitución, sin su mayor y más fuerte apoyo? ¿Quién la conservará en su fuerza sin la opinión pública, ilustrada con esa santa, justa y natural libertad? No perdamos por miedo lo que debemos ganar perdiéndole una vez, no suceda que cuando queramos oír las voces de la naturaleza y de la justicia no sea ya tiempo. COMENTARIO Muy pocos días antes de que las tropas francesas entren en Sevilla los liberales, con la protección de la Junta Central, fundarán otro periódico político más y le llamarán “El Voto de la Nación” términos que documentos de la propia Junta Central utilizan para calificar la legitimidad de su poder y también las novedades políticas que están defendiendo. Y ya en el primer número publican este artículo sobre la libertad de imprenta en la que vienen insistiendo desde 1808 y por las mismas razones que el artículo explica, argumentos que también recogerá, aunque de manera más breve, el decreto de las Cortes que establecerá esa libertad el 10 de noviembre de 1810. Y para que no queden dudas sobre cuales son las intenciones del periódico, el Prospecto que anuncia a los españoles su aparición destacará que la aprobación de una -16 -
  17. 17. Constitución y unos Códigos es el voto que la nación ya ha pronunciado y por lo tanto -y en consonancia con él- el nombre y el objetivo del periódico. En ese año de 1809 la prensa política sevillana contribuirá decisivamente a la divulgación de un programa político que los liberales habían ya definido con mucha exactitud y que conseguirán concretar en Cádiz a partir de 1810 POEMAS DE CONCEPCIÓN ESTEVARENA LIBERTAD y el velo de la muerte cubre el arpa donde resuena el suspirado himno. La libertad presta aliento al pensamiento que crea LUCHAS porque es la primera idea que brota en el pensamiento; En derredor del sol gira la tierra, ella es luz y es sentimiento; haciéndose, al girar, sombra a sí y es fuerza que la respeten misma pues, aunque su marcha inquieten y en redor de mis propios sentimientos, almas a su luz ajenas, hallando sombra y luz, mi mente gira. no habrá quien labre cadenas Yo no sé qué pensar, me alejo mucho que a la libertad sujeten. y otra vez vuelvo al punto de partida; la luz de mi esperanza nunca muere, ENIGMA y a impulsos del dolor siempre vacila. Con todos los rumores que, mezclados Para soñar en mundos que no veo suben a lo infinito, me basta mi incansable fantasía, ha querido formar el hombre, ansioso, y para comprender el que habitamos de libertad el sacrosanto himno. no me bastan ni el alma ni la vista. Notas, murmullos, huracanes, risas Sombras que ante la luz se palabras y suspiros, desvanecen, nada es bastante; el himno deseado pasan mis ilusiones más queridas: siempre incompleto resonó en mi oído. rocas fijas en medio de los mares, Mientras me lleve por el mar del mundo duran mis penas grandes e infinitas. la nave del martirio, Yo no sé qué pensar; mi pensamiento no espero ya escucharlo; falta un eco tiene en mi corazón extraño guía; universal, espléndido y divino. batallo sin cesar, y amo la lucha, Tal vez la eternidad es solamente y muero sin cesar, y aún tengo vida. quien guarda ese sonido, -17 -
  18. 18. COMENTARIOS: Rafaela María de la Concepción Ana de la Santísima Trinidad de Estevarena y Gallardo nació en Sevilla, en el número 21 de la calle Siete Revueltas, el 10 de Enero de 1854 y muere en Jaca el 10 de Septiembre de 1876. Su madre muere de cólera cuando Concepción tiene 17 meses. Su padre, coarta su vocación de poeta, prohibiéndole escribir versos y ella le promete obediencia; pero cuando su padre no está escribe en las paredes, memoriza las rimas y las borra. Su poesía se encuadra en la misma línea del romanticismo que encarnó Bécquer. El escritor José de Velilla, a propósito de la indiferencia de la ciudad para con la poeta, redactó el siguiente texto: “Más ¿qué importa, oh amiga mía, que tu nombre, ya esclarecido, no figure en la “Historia de la escuela poética sevillana en los siglos XVIII y XIX”, qué importa que Sevilla, esta ciudad ilustre, tan querida para sus hijos, como para ellos ingrata, y olvidadiza de sus glorias, apenas guarde un leve recuerdo de tu paso?. Siempre es mayor la gloria, aunque pequeña, alcanzada con el propio esfuerzo, que la obtenida por medio de la interesada lisonja y de complaciente adulación: a ti sola debes tu fama, que es hija de tus obras y merecimientos. CARMEN VILLALTA BONITA Asociación Cultural de Mujeres Victoria Díaz. Coria del Río (Sevilla) MI VIDA HA CAMBIADO Yo, ni a soñar que me echara, me podía creer que iba a llegar donde he llegado. Mi niñez fue muy pobre. No tenía madre ni padre. Me crié con unos tíos de mi madre que eran muy mayores. Aunque ellos me querían me faltó todo lo que le hace falta a una niña para ser feliz. Desde muy chica estaba en el campo con mis “abuelos”, que era como yo los llamaba. Siempre estaba en la era, en los melonares, y casi nunca iba al colegio porque los niños en el campo daban mucho avio. Yo espigaba. Todavía me acuerdo de los pinchazos que me daba en las piernas, metida en aquellos rastrojos. Las espigas de cebada se tostaban y se hacia el café. Con el rebusco del maíz se engordaban los cochinos; lo que se sacaba del rebusco del trigo se cambiaba por harina; el rebusco de los garbanzos servía para los potajes de los -18 -
  19. 19. días que no había trabajo y así íbamos saliendo. Me llevaba todo el día en los melonares acareando los reculos para los animales. Un día oí a mis “tíos” hablando con mi “abuelo” y decían que no encontraban cortador para el melonar. A mí siempre me tiraba hacer cosas buenas. Era agosto. Mientras los antes mentados dormían la siesta, le quité a mi “abuelo” la navaja y allá que va la niña con todo el peso de el calor a cortar melones. Cuando se levantaron y vieron el desavío que yo había hecho me dieron una paliza tridimensional: los tres me pegaron. Casi me matan. Pero …. al atardecer vino un señor muy bien vestido (aún recuerdo el color de su corbata) buscando dos mil kilos de melones para cargarlos en un barco y luego mandarlos para Madrid. El desavío fue luego casi una riqueza. Cuando mi “abuelo” y mis “tíos” vieron a aquel señor poniendo billetes de mil pesetas encima de la mesa no se lo creían. Luego no sabían qué hacer conmigo pero la soba no me la quitaba nadie. En premio me compraron dos vestidos. Uno del color del cielo y otro del color del amanecer, que así era cómo decían los colores los antiguos. Con doce años me mandaron al almacén de las aceitunas. Como era tan chica tuvieron que ponerme cuatro ladrillos en la silla para que alcanzara al tablón. Las mujeres mayores sentían lastima y me ayudaban para que me hiciera el peso y no me despidieran. Y así fue pasando mi infancia. De “mandao” en “mandao”, de soba en soba, peleando con mi “prima” por un pedazo de pan de ración …. y la escuela ni olerla. El día que iba, las chiquillas me hacían la vida imposible y, como no tenía asiento para nada, la maestra me mandaba a hacerle más “mandaos”. Para eso si que servía. ¿?Quién iba a mirar por mi si no tenía padre ni madre?. Casi sin darme cuenta me hice mujer y me eché novio. Él no tenía hermanas y la madre estaba mal del corazón con que más bien me necesitaban para que los cuidara. Como ya he dicho, a mi siempre me ha tirado hacer cosas buenas por los demás, así que me casé con veinte años con un hombre bueno y me encontré al cargo de mi marido, mi suegra, mi suegro, mi cuñado que estaba un poco discapacitado, un tío de ellos y otro tío que yo tenía. Todos para mí. Según me habían hecho creer yo no servía nada más que para trabajar. No se me consideraba para nada como persona sobre todo porque era una mujer. La única mujer en la familia. Si intentaba intervenir en las conversaciones me decían ¿y tú qué sabes? Tú te callas. Tú a la cocina. ¿N tienes faenas qué hacer? (eso le pasaba a casi todas las mujeres de aquellos tiempos). Todos hacían de mí lo que querían y yo …a obedecer porque estaba convencida que era el único derecho que tenía como mujer. Así se desenvolvía mi vida. Luego tuve tres hijos, uno de ellos malito del corazón, pero luché por él como una jabata hasta que conseguí que un médico de prestigio me lo operara en Madrid y me lo curara. Yo … ¿no servía para nada?. Lo que yo pensaba de mi era lo más inferior. Ni me miraba al espejo porque me veía fea, jorobada, inútil, incapaz de no hacer otra cosa que no fuera trabajar de día y de noche. Un día me enteré de que habían abierto en mi pueblo un Centro Cultural para mujeres, me armé de valor y salí de mi casa con mucho miedo pero con la ilusión de que aquello -19 -
  20. 20. podía cambiar mi vida. ¿Alguien me daría otra oportunidad? Los primeros días no me atrevía a entrar. Me quedaba en la puerta mirando cómo las demás hacían cosas que yo nunca podía ni imaginar que fuera capaz de hacer. Lecto-escritura, flecos, manualidades…!cosas preciosas! Cada día me buscaba un pretexto para acercarme: hoy llevo una plantita para una, mañana le llevo tres berenjenas a otra, otro día llevo cuatro tomates y un calabacín a otra… hasta que alguien me invitó a participar en las actividades. ¿Yoooo? ¡imposible! Si yo no sirvo para nada – intenté responder-, pero cuando me di cuenta ya estaba yo con mi “borriquete” haciendo nudos para los flecos de un mantoncillo y deshaciendo todos los nudos que habían atenazado mi vida hasta entonces. Al principio me tenía que esconder de mi marido para ponerme a escribir en limpio los dictados que me hacían o para leer en el libro que me recomendaban. Él no lo iba a entender, seguramente se reiría de mí al ver mi letra titubeante e insegura y la cantidad de faltas que había sacado. Cuando empezó a ver las cosas que hacía se quedaba mirando admirado e incrédulo y poco a poco se fue dando cuenta de que yo servía para más cosas. Todas las noches mientras él miraba la tele yo me ponía a hacer mis deberes y como en el Centro Cultural también nos daban charlas de muchas cosas yo se las contaba a él y poco a poco me fui ganando su confianza. Hoy puedo decir que mi vida ha cambiado mucho desde que me atrevía a dar el paso de salir de aquel pozo. Tengo una opinión que aportar, y hasta doy explicaciones de algunas cosas que salen en la tele. Por ejemplo, la otra noche habló del Código Davinci y mi marido no sabía bien qué era aquello, así que como a mi me los habían explicado pues yo se lo conté a él. ¡Qué feliz me sentí viéndome escuchada, valorada y reconocida!. Hoy me siento como alguien en mi casa, ante mi marido, mis hijos, mis nietos y hasta mis bisnietos.. y lo que es más importante: ante mi misma. Me siento satisfecha. Ni a soñar que me hubiera puesto, hubiera yo pensado nunca que fuera a llegar donde he llegado como persona y como mujer. Hoy puedo decir que MI VIDA HA CAMBIADO. Rebusco: Restos del fruto que queda en los campos después de la cosecha. No aparece en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Reculo: Sobrante de algunos frutos después de comerse. No aparece en el DRAE. COMENTARIO La historia personal de Carmen Villalta, expuesta en el texto, es una búsqueda de su propia identidad a través de la libertad y de la racionalidad que le aporta el conocimiento. El ambiente adverso y la penuria de medios hace más meritoria su trayectoria vital. -20 -
  21. 21. LA GESTA DE LOS CABALLISTAS MANUEL CHAVES NOGALES Durante el día, la cárcel del Variedades era el lugar más pintoresco del mundo. El buen aire, la compostura y el gracejo de los andaluces excluían toda sensación de tragedia. Una verdadera nube de vendedores ambulantes de chucherías acudía a las puertas de la prisión; los camaroneros con la cesta al brazo voceaban su mercancía por las galerías; en un rincón canturreaba fandangos un limpiabotas comunista; un alcalde de pueblo que había sido primero de la dictadura y luego de Martínez Barrio contaba cuentos verdes y, en un corrillo, un empleadillo afeminado y chismoso ridiculizaba a los jefes fascistas de Sevilla relatando episodios y chismes escabrosos de sus vidas con tal agudeza y tan mala intención que sólo por ellos estaba en la cárcel. Un jorobadito al que los rojos habían matado dos hermanos iba y venía en funciones de cancerbero y, aunque estaba allí y había solicitado aquel puesto movido por un odio y un anhelo de venganza feroces, tenía buen cuidado de no hacer nunca un ademán o un gesto que traicionase su oculta e inextinguible saña. Los fascistas, con esa manía reformadora de las costumbres que ataca a todos los partidarios de las dictaduras, querían imponer a los presos una disciplina aparentosa de origen germánico, a base de duchas, gimnasia sueca y tiesura militar. Pero se aburrían pronto al tropezar con la resistencia pasiva e inteligente de los presos y, a fin de cuentas, les dejaban hacer lo que querían. Canturrear, murmurar por los rincones y mordisquear camarones o patas de cangrejo. Lo que no por naturaleza ha hecho siempre el hombre andaluz caído en cautividad o desgracia. Al anochecer todas aquellas sugestiones pintorescas se borraban como por ensalmo, y aquellas gentes que durante las horas de sol se mostraban frívolas e indiferentes a su destino se replegaban sobre sí mismas y, acurrucadas junto a los petates, contaban angustiosamente las horas que faltaban para que amaneciese. El conticinio era el quiebro trágico de la jornada. A esta hora el jorobadito recorría las galerías y llamaba por sus nombres a los presos que figuraban en una lista que llevaba en la mano. En la calle gruñían ya los motores de unos camiones. A uno de ellos eran conducidos los presos a quienes el jorobadito requería. No eran frecuentes las rebeldías ni los aparatosos derrumbamientos. Los hombres se dejaban llevar como el ganado. Alguna vez, a lo sumo, se esbozaba un gran ademán trágico que se frustraba en el congelado terror del ambiente. ¡Salud camaradas! ¡Viva la revolución social!, gritaba el que se iba. Nadie le contestaba y el presito doblaba la cabeza y se dejaba conducir mansamente. El camión en el que metían a los presos partía en dirección a la Alameda; tras él iba otro con una sección de Regulares y, cerrando la marcha, un tercero cargado de falangistas. Cuando amanecía, todo había pasado. -21 -
  22. 22. Conticinio: Hora de la noche, en que todo está en silencio. COMENTARIO Este periodista de vocación, comprometido con su tiempo, inquieto, reportero por encima de todo, que es Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897 – Londres, 1944) retrata con precisión de cirujano, en este cuento, La gesta de los caballistas, del que aquí se presenta un fragmento para su lectura en la Feria del Libro ‘Sevilla 2009’, una Andalucía polarizada de siglos que como una tormenta estalla de pronto en relámpagos de sangre y tragedia con el comienzo de la Guerra Civil. El cuento, editado en esta ocasión por Ignacio Martínez de Pisón en el libro Partes de Guerra (Ed. RBA), forma parte de un corolario de historias, todas referidas a ese trágico acontecimiento. En cuanto al fragmento en sí, que aquí se presenta, reúne, a mi modo de ver, gran parte de los ingredientes que motivan e impulsan a Iniciativa Sevilla Abierta (ISA) para seguir promoviendo acciones que saquen a esta ciudad del cascarón costumbrista y rancio en el que, como una mosca atrapada en la tela de araña, cuanto más patalea, más se enreda. Porque si de Libertad (con mayúsculas) hablamos, qué mayor invitación a pensar en ella, a soñar a ser libres, que ese music-hall popular de la calle Trajano, el Salón Variedades, en el que se desarrollan los hechos, que los fascistas han convertido en prisión. Y si en Laicismo, Racionalidad, Creatividad o Cosmoplolitismo queremos pensar (palabras que guían las acciones de ISA), basta echarle un poco de imaginación y recrear estos párrafos que aquí leemos, para comprender que quienes allí permanecían encerrados, muchos de ellos aguardando el sacrificio que cada día los salvajes ritualizaban al amanecer, eran todos, todos, defensores y fieles seguidores de estos vocablos y sus argumentos. Así pues, creo que, como se suele decir, viene como anillo al dedo el que el periodista y escritor Chaves Nogales regrese para estar con nosotros en este acto y recordarnos, de paso, que el mundo es muy grande, mucho más grande que lo que se ve desde lo alto de la Giralda, y también para decirnos que por encima de la violencia está la razón. Siempre la razón. JOAQUÍN MAYORDOMO -22 -
  23. 23. POEMA DE ANTONIO MACHADO Quedóse el niño muy serio pensando que no es verdad Era un niño que soñaba un caballito soñado. un caballo de cartón. Y ya no volvió a soñar. Abrió los ojos el niño y el caballito no vio. Pero el niño se hizo mozo y el mozo tuvo un amor, Con un caballito blanco y a su amada le decía: el niño volvió a soñar; ¿Tú eres de verdad o no? y por la crin lo cogía... ¡Ahora no te escaparás! Cuando el mozo se hizo viejo pensaba: Todo es soñar, Apenas lo hubo cogido, el caballito soñado el niño se despertó. y el caballo de verdad. Tenía el puño cerrado. ¡El caballito voló! Y cuando vino la muerte, el viejo a su corazón preguntaba: ¿Tú eres sueño? ¡Quién sabe si despertó! Antonio Machado (Sevilla, 26 de julio de 1875 - Collioure, Francia, 22 de febrero de 1939) fue un poeta español, miembro tardío de la Generación del 98, cuya obra inicial suele inscribirse en el movimiento literario denominado Modernismo. Fue uno de los miembros más representativos de la denominada Generación de 98, y su obra es el vivo reflejo de esa España en decadencia cultural y política que tanto preocupó a los intelectuales de su tiempo. COMENTARIO Todo existe a expensas del pensamiento propio que conformará nuestro mundo a lo largo de la existencia. -23 -
  24. 24. CARTAS A UN JOVEN POETA RAINER MARÍA RILKE París, 17 de Febrero de 1903 Su carta me ha alcanzado hace sólo pocos días. No hay cosa con la que pueda tocarse tan escasamente una obra de arte como con palabras críticas; y lo más indecible de todo son las obras de arte, realidades misteriosas, cuya existencia perdura junto a la nuestra, que desaparece. Pregunta usted si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mí. Antes ha preguntado a otros. Los envía usted a revistas. Los compara con otros poemas, y se intranquiliza cuando ciertas redacciones rechazan sus intentos. Ahora bien (puesto que usted me ha permitido aconsejarle), le ruego que abandone todo eso. Mira usted hacia fuera, y eso, sobre todo, no debería hacerlo ahora. Nadie puede aconsejarle ni ayudarle, nadie. Hay sólo un único medio. Entre en usted. Examine ese fundamento que usted llama escribir; ponga a prueba si extiende sus raíces hasta el lugar más profundo de su corazón; reconozca si se moriría usted si se le privara de escribir. Esto, sobre todo: pregúntese en la hora más silenciosa de su noche: ¿debo escribir? Excave en sí mismo, en busca de una respuesta profunda. Y si ésta hubiera de ser de asentimiento, si hubiera usted de enfrentarse a esta grave pregunta con un enérgico y sencillo debo, entonces construya su vida según esa necesidad: su vida, entrando hasta su hora más indiferente y pequeña, debe ser un signo y testimonio de ese impulso. Entonces, aproxímese a la naturaleza. Entonces, intente, como el primer hombre decir lo que ve y lo que experimenta y ama y pierde. Por eso, sálvese de los temas generales y vuélvase a los que le ofrece su propia vida cotidiana: describa sus melancolías y deseos, los pensamientos fugaces y la fe en alguna belleza; descríbalo con toda sinceridad interior, tranquila, humilde y use, para expresarlo las cosas de su ambiente, las imágenes de sus sueños y los objetos de su recuerdo. Si su vida cotidiana le parece pobre, no se queje de ella; quéjese de usted mismo, dígase que no es bastante poeta como para conjurar sus riquezas: pues para los creadores no hay pobreza ni lugar pobre e indiferente. Y aunque estuviera usted en una cárcel cuyas paredes no dejaran llegar a sus sentidos ninguno de los rumores del mundo, ¿no seguiría teniendo siempre su infancia, esa riqueza preciosa, regia, el tesoro de los recuerdos? Vuelva ahí su atención. Intente hacer emerger las sumergidas sensaciones de ese ancho pasado; su personalidad se consolidará, su soledad se ensanchará y se hará una estancia en penumbra, en que se oye pasar de largo, a lo lejos, el estrépito de los demás. Y si de ese giro hacía dentro, de esa sumersión en el mundo propio, brotan versos, no se le ocurrirá a usted preguntar a nadie si son buenos versos. -24 -
  25. 25. Tampoco hará intentos de interesar a las revistas por esos trabajos, pues verá en ellos su amada propiedad natural, un trozo y una voz de su vida. Una obra de arte es buena cuando brota de la necesidad. Por eso, mi distinguido amigo, no sabría darle más consejo que éste; entrar en si mismo y examinar las profundidades de que brota su vida: en ese manantial encontrará usted la respuesta a la pregunta de si debe crear. Finalmente, por lo que toca a mis libros, me gustaría mucho enviarle todos los que pudieran alegrarle de algún modo. Pero soy muy pobre, y mis libros, en cuanto aparecen, ya no me pertenecen a mí. Yo mismo no puedo comprarlos y, como querría muchas veces, dárselos a aquellos que les tendrían amor. Por eso le apunto en una hoja los títulos (y editoriales) de mis libros últimamente aparecidos (de los más recientes; en total he publicado unos doce o trece), y debo encomendarle a usted, querido amigo, que se procure ocasionalmente alguno de ellos. Sé que a mis libros les gusta estar con usted. Adiós. Suyo Rainer Maria Rilke. René Karl Wilhelm Johann Josef Maria Rilke nació en Praga. Su padre, Josef Rilke fue un militar ferroviario con muchos problemas de salud. Su madre, Sophie (quot;Phiaquot;) Entz (1851-1931), procedía de una familia de industriales de Praga. El matrimonio se deshizo en 1884. La relación entre la madre y su único hijo fue problemática, ya que Sophie no había podido superar la temprana muerte de su primogénita y obligó a René (en francés, quot;renacidoquot;) a vestirse de niña hasta que cumplió cinco años. En 1895 y 1896 estudió literatura, historia del arte y filosofía en Praga y luego en Múnich. Tras abandonar Praga, Rilke cambió su primer nombre de René a Rainer, tal vez para expresar su disgusto hacia su familia. Su primer libro de poemas, Vida y canciones (Leben und Lieder), muy influido por la poesía de Heinrich Heine, se publicó en 1894. En los años siguientes dio a la imprenta otras obras: Ofrenda a los lares (Larenopfer), en 1895; y Coronado de sueños (Traumgekrönt), en 1896 COMENTARIO: Esta carta es un canto a la creatividad como elemento esencial del ser humano y a su fuerza transformadora para convertir lo banal en belleza. Rilke humaniza los libros, imaginándoles sentimientos y velando por su goce y protección., presentándolos como un amigo. -25 -
  26. 26. ALEJANDRA VANESSA INTERFERENCIAS somos of fools tú ríete que... agua yo quiero ollerías cuatro cibido agua agua ya tengo ... no me acuerdo agua que te la he apunta esas gilipo llevado yo gra lleces una fresita cias alejandra tía venga un durito ¿tendré tía chain chain cha almorranas? como la reina in chain of fools madre inglesa está frío es que atastá tengo la to i can mention all the woman nariz pos pásame y so por dentro dale alonya plamescribe la mano sola te al on ya ya ¿quieres and everytime... chain papel albal? ¿quieres la prometo ni papeaya? ¿quieres te la prometo te papear ya? la porelculo meto tía que tontas (De Colegio de monjas) Alejandra Vanesa nació en Córdoba en 1981. Es licenciada en Filología Hispánica. Ha publicado los poemarios Colegio de monjas (mención especial del Premio Andalucía Joven 2004) y El hombre del saco (El Gaviero, 2006). Ha recibido varios premios por sus relatos infantiles e imparte talleres literarios, Es una de las coordinadoras de las actividades de agitación cultural de La Bella Varsovia. -26 -
  27. 27. MEMORIA DE CENIZAS EVA DÍAZ PÉREZ Muchas veces se había preguntado cómo olía la plata, el metal frío en el que se reflejaban aún los paisajes de ultramar y el fondo de los océanos. Aquel metal que era capaz de provocar tantas locuras y que convertía a la ciudad de Sevilla, nada más llegar a la Sala del Azogue de las Atarazanas, en la más poderosa de las urbes de su tiempo. La más rica, la más orgullosa, la más envidiada y también la más pecadora. Bien lo sabía Constantino Ponce de la Fuente que conocía casos de avaricia, de fraudes, de hurtos, de negocios sucios y de picaresca por las razones del arrepentimiento en confesión. ¿Cómo podía provocar tantos males algo que era tan hermoso? Si la plata transformaba a Sevilla en la ciudad de las riquezas, también la mudaba en lugar demoníaco, donde se citaban en un siniestro juego los tahúres del infierno. La plata que traía, es verdad, el aroma de los mares, era la causa de los grandes pecados, porque si había algo que provocase la idolatría de aquella infame ciudad era aquel metal precioso. Ante el cortejo de las riquezas, a su llegada en los navíos de las Indias, nada había que pudiera compararse, ni el Corpus, ni las procesiones de la semana de Pasión, ni los fastuosos santos de los altares, ni los artificiosos rezos de sus habitantes. Porque el verdadero Dios de la ciudad era la plata. Y pensaba el canónigo que todas las riquezas no traerían nada bueno a Sevilla, porque si por ella entraban, por ella se perdían sin que quedara nada en sus bolsillos, que parecía que todos los lingotes se los tragara la tierra, que en eso se confirmaba que la ciudad estaba conectada directamente con los abismos del infierno. Porque, ¿adónde iban a parar si no? En esto pensaba el doctor Constantino Ponce de la Fuente mientras se dirigía desde Triana a la Catedral donde ejercía como canónigo magistral desde hacía poco. Al llegar al Puente de las Barcas, que había sido reparado tras el destrozo provocado por la reciente riada, y antes de llegar a la Puerta de Triana por la que se entraba en la ciudad vio cómo arribaban, con el inconfundible olor de las Indias, orgullosos navíos que eran recibidos con grandes salvas y cañonazos desde la Torre del Oro que parecía que el sol le hería de luz dorada las piedras para ponerla más galana. (…) Mientras atravesaba las calles del arrabal de Triana, donde los alfareros y ceramistas habían dejado su labor para contemplar la gran algarabía y el bullicio de la llegada de los navíos, Constantino meditaba sobre sus escrituras, pues se había quedado en un capítulo fundamental en el que hablaba de la falsedad de las reliquias. Un capítulo en el que había expuesto con sutil ironía algunas de las contradicciones de la Iglesia católica, obsesionada con pecados de simonía. Estaba satisfecho de su decisión de continuar con el trato de los libros prohibidos, ventana a los nuevos pensamientos. Y al contemplar la llegada fastuosa de los galeones, con aquel aire de cosmógrafos, de cartas de marear y almanaques lunares, -27 -
  28. 28. de astrolabios y ballestillas, de centro del mundo donde nacían de las piedras los cómitres y almirantes, el canónigo confirmaba que aquella tierra no podía dar la espalda al saber. Para algo la ciudad era la principal impresora en libros de ciencias, de esas ciencias de la mar, de esos secretos del océano que se había convertido en un lago de plata. ¿Cómo, después de eso, se podía volver a las épocas oscuras?. Azogue: Plaza de algún pueblo, donde se tiene el trato y comercio público. Simonía: Compra o venta deliberada de cosas espirituales, como los sacramentos y sacramentales, o temporales inseparablemente anejas a las espirituales, como las prebendas y beneficios eclesiásticos. Cómitre: Capitán de mar bajo las órdenes del almirante y a cuyo mando estaba la gente de su navío. -28 -

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